2014 05 01 Los socios energéticos

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BENCHMARK / JORGE A. MELÉNDEZ RUIZ
Los socios energéticos
Espero que haya podido desconectarse y recargar baterías en Semana Santa... y que también lo
hayan hecho diputados y senadores.
Estamos cerca de que se presenten y discutan las leyes secundarias de la Reforma Energética, y
nuestros legisladores tendrán que pensar mucho en las necesidades de los socios energéticos
que se quiere atraer.
Como ya hemos comentado (relea "Pemex estorba" y "Sindicatos asesinos") cualquier
inversionista evaluará fríamente los esquemas de asociación. Si no le gustan, llevará su dinero y
tecnología a otro lado. Ninguna empresa hará apuestas estúpidas.
¿Cuáles son estos posibles socios? De acuerdo al reporte "Reforma energética: la oportunidad
toca" de la consultora Deloitte, hay cuatro tipos de compañías que evaluarían apostar por
México:
1. Compañías petroleras integradas (CPI).
Los gigantes globales (Shell, Exxon, BP, etc.) que buscan incrementar flujos de producción en
países estables sin riesgos geopolíticos. Pueden invertir en aguas profundas, pozos
convencionales o gas/petróleo shale. Tienen grandes recursos tecnológicos y financieros.
México podría brindar un territorio "virgen" a alguna CPI que no haya tenido éxito en
exploración shale.
2. Petroleras nacionales.
Tienen tecnología, particularmente en aguas profundas, como Petrobras. A diferencia de las
CPI, pueden tomar una visión de largo plazo y quizá aceptar menores márgenes. Por lo general
buscan apuestas grandes y no tienen tanta experiencia en shale.
3. Productores independientes.
Lideran la exploración y producción de gas y petróleo shale en Estados Unidos. Se mueven
rápido y tienen la tecnología para perforación horizontal y fracking. Podrían ser muy buenos
socios para empresas mexicanas (hay 50 mil empresas domésticas en el sector), que aportarían
conocimientos laborales y regulatorios. Asociaciones entre independientes y mexicanas serán
claves para que baje el precio del gas.
4. Compañías de servicios.
Ya tienen operaciones relevantes. Por ejemplo, Halliburton y Schlumberger tuvieron cada una
ingresos de mil millones de dólares en México en el 2012. Poseen información geológica clave
para tomar decisiones de inversión con información limitada. Serán socios muy atractivos.
Hay amplias oportunidades a evaluar en toda la cadena de valor:
a. Campos en el océano. Requieren amplios recursos financieros y tecnológicos que Pemex no
tiene. Las empresas que ya tienen operaciones en el Golfo de México tienen ventaja.
b. Shale. Las formaciones geológicas de gas y petróleo shale en Texas no paran en la frontera.
México es el sexto país en reservas de gas a nivel global, pero nuestro potencial está
inexplorado. Un asunto vital a resolver será la seguridad física, pues los cárteles podrían
amenazar a las alianzas que se creen.
c. Campos existentes. Muchas innovaciones en extracción de gas y petróleo permiten mejorar
productividad de pozos actuales. Hay empresas con tecnologías superiores de recuperación,
serán los socios ideales.
d. Infraestructura de transporte. Un gran cuello de botella, como ya se ha visto en el tema del
gas natural. Hay grandes oportunidades para mejorar logística y transporte.
e. Petroquímica. La combinación de energéticos más baratos y eliminación de subsidios podría
convertir en rentable a las refinerías, así como a la industria petroquímica.
f. Gasolina. Si se elimina el monopolio de Pemex para vender gasolina y diésel, habrá
oportunidades en el mercado. Tanto para nuevas marcas, como para consolidar gasolineras
actuales (hay más de 10 mil y ningún grupo tiene más de 400 estaciones).
Si los legisladores se equivocan al diseñar las leyes secundarias, las inversiones no llegarán.
Para acabarla de fregar, aun en el mejor de los casos, el impacto benéfico de la Reforma llevará
años en darse. Son proyectos de gran calado... y toman tiempo.
La Secretaría de Energía admitió que las primeras licitaciones estarían listas para finales del
2015 o inicios del 2016. Y luego el "ganador" tendrá que planear, invertir, producir... tiempo,
tiempo, tiempo.
Por ejemplo, Deloitte estima que la producción petrolera podría crecer 40 por ciento y la de gas
duplicarse... ¡para el año 2025!
La transformación energética mexicana será entonces una carrera de distancia y no de
velocidad. Y como toda carrera de distancia, la preparación y el entrenamiento son claves.
Si no se hacen las cosas bien hoy, no podremos correr el maratón.
En pocas palabras...
"La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve para nada".
Gabriel García Márquez
[email protected]
Twitter: jorgemelendez
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Los socios energéticos
http://www.negocioselnorte.com/aplicaciones/editoriales/editorial.aspx?Id=24970
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