Interviú 1207 - Los blogs de interviú.es

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La mujer homosexual española, eclipsada por la explosión ‘gay’,
quiere salir a la luz huyendo del estereotipo de ‘camionera’
LESBIANAS
de fin de siglo
El próximo día 28 se celebra el Día
del Orgullo Gay. Cuando ser o tener
amigos homosexuales está de
moda, la mujer lesbiana intenta dar
pasos adelante con una nueva
imagen, más natural y femenina,
lejos de la típica ‘marimacho’.
Casadas, solitarias, modernas,
‘pijas’, militantes, con ‘pluma’ o sin
ella, ninguna quiere convertir su
identidad sexual en un espectáculo.
Son las lesbianas de hoy.
La media naranja.
Arantza Ceberio es experta
en marketing e impulsora
de la primera guía de
servicios exclusivamente
dirigida a lesbianas, que se
presentará coincidiendo
con el Día del Orgullo Gay,
a finales de este mes.
Junto con su equipo,
formado por mujeres
hetero y homosexuales,
lleva trabajando meses
para ofrecer una imagen
más moderna y fuera de
estereotipos. En la
fotografía, Ainhoa,
Vanessa, Arantza y Laura.
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LESBIANAS
La publicidad que ‘entiende’
F
Iniciativas de
normalización,
centros de
atención, guías,
publicaciones y
tesis convierten
1999 en su año
14
interviú
Sonia Soriano, profesora de
educación sexual de la
Universidad de Salamanca, ha
elaborado una de las primeras
tesis sobre homosexualidad y
lesbianismo en nuestro país.
decoradoras o mensajeras, con parejas estables o solitarias, militantes o descreídas... hay de todo dentro y fuera del ambiente.
Susana Calero vive con sus padres
en un pueblo del sur de Madrid.
Tiene 21 años y antes todos la conocían como la pintora de las bicis. Era una ciclista de competición de larga melena y en el taller
de pintura no paraba de dibujar dos
ruedas. “Estaba ‘colada’ por una
chica del instituto, le conté que me
gustaban las mujeres y ella me dijo
que una vez se había enrollado con
una chica, me la presentó y empezamos a ir por Clyp (Colectivo de
Lesbianas y Punto). Luego empecé
a frecuentar el ‘ambiente’, por el
barrio de Chueca. Pensaba que sólo me gustaba ella y no el resto de
las mujeres”. Hoy, Susana lleva la
cabeza rapada y todas preguntan
por la pintora de las mujeres. Hace
un tiempo, casi por masoquismo,
leyó Tus zonas erróneas, “un libro
de psicología barata sobre el sentimiento de culpa. Al final he decidido vivir mi vida. Todavía estoy en
casa con mis padres, vivo de ellos
y de algunos trabajos y todo lo que
gano lo gasto por si acaso me cae
una teja en la cabeza”.
La madre descubrió en su diario
una foto de Susana besándose con
una amiga, “por eso no me dio
mucho la vara cuando un día llegué a casa y les dije a todos que
era lesbiana. Lo que más me molesta es el típico amigo bastardo
que presume de ti por ser lesbiana”. Se mueve por el barrio más
homosexual de Madrid porque se
siente cómoda entre gente tan distinta, pero espera que el proceso
de visibilidad de las lesbianas no
se parezca al de los homosexuales: “No me gustaría que se convirtiese el lesbianismo en un espectáculo, en un circo como el de
los hombres; todo debería ser
más normal. Está claro que los tíos manejan más pasta, tienen casas estupendas y muchos son profesionales liberales. Yo, sin embargo, tengo amigas que trabajan
en hamburgueserías, en mensajerías, buscándose la vida para pagar el piso a fin de mes”.
Olga Viñuales, profesora de antro-
pología de la Universidad de Barcelona y autora de varios libros sobre
lesbianismo, opina que
para la mayoría “ser visibles y decírselo a sus padres es lo mismo,
para otras es salir en los medios de
comunicación y para algunas es
un posicionamiento político”. La
mayor tolerancia social, una relajación en los roles de género y la llegada de sangre nueva han hecho
innecesarias las identificaciones
masculinas como señal lésbica.
se ha visto en publicaciones para
homosexuales, aunque no se descarta dar el salto al resto de los
medios de comunicación.
Tomás Marcos, director de comunicación de Arcoiris, empresa que
ha diseñado esta publicidad, asegura que “en España las empresas van a tardar en arriesgarse”, y
cree que lo más efectivo es ser explícito y no quedarse en guiños
Tomás Marcos, director de
comunicación de la consultora
Arcoiris, empresa que ha
realizado el primer anuncio
español dirigido directamente
a la comunidad ‘gay’.
velados. “Si hacen publicidad para
mujeres ejecutivas que viven solas
y en el anuncio no aparecen las
claves de comunicación con las
que ellas puedan sentirse identificadas, ese guiño está mal hecho.
Los ‘gays’ y lesbianas españoles
son muy sensibles a la coherencia
de la empresa. No aguantan que
sólo hagan lavado de cara”.
A las críticas recibidas desde distintas organizaciones sobre la idílica imagen que el estudio Habitat
ofrece de gays y lesbianas, Tomás
apunta que los datos reflejan que
hay determinadas pautas de consumo cuya tendencia media es superior a la media de la población
española. “No quiere decir que todos los ‘gays’ ganen un 8 por ciento más que los demás. Hablamos
de medias. En nuestro estudio también decimos que un 30 por ciento
ingresan menos de un millón al año
y un 22 por ciento, entre un millón y
1,9 millones. Lo que está claro es
que hemos generado muchas noticias que son eminentemente positivas y que contribuyen al reconocimiento de derechos”.
“¿Cómo planear vuestro futuro
juntas?”. Con este lema, la
división financiera de American
Express ofrece sus planes de
pensiones a las parejas
lesbianas.
Arriba, el reclamo de IBM
para vender ordenadores
entre los homosexuales
de Estados Unidos.
“Sigue habiendo ‘camioneras’, es
normal; pero el modelo hoy es mucho más andrógino, utilizando los
mismos patrones que en la sociedad heterosexual”, asegura Olga
Viñuales.
Sin que ninguna infravalore el trabajo de las lesbianas militantes,
aquellas que unidas al movimiento
feminista dieron importantes pasos en los momentos más difíciles,
la acción de mujeres ajenas a los
colectivos está contribuyendo a
ese cambio de fachada.
Arantza Ceberio, socióloga dedicada al marketing, es la impulsora,
junto con un grupo de mujeres lesbianas y heterosexuales, de la primera guía exclusivamente lésbica:
600 direcciones con alojamientos,
bares, restaurantes, abogadas, psicólogas y otros servicios, todo ello
reunido en una publicación que se
▲
ue a principios de este
año. La consultora Arcoiris dio a conocer el
primer estudio sobre los
hábitos de consumo y
características socioeconómicas de la población homosexual española, alrededor de tres
millones de consumidores. El panorama no podía ser más optimista: su poder adquisitivo es
superior al de la media naLa pintora de
cional, la mitad ha completado estudios universitarios,
las mujeres.
sufren una baja tasa de paro
Susana Calero tiene
y tienen un mayor gasto en
21 años, vive con
ocio y cultura. Un dato más:
sus padres y se
en los últimos años han surdedica al arte. Era
gido más de 900 empresas
ciclista, y tras una
dirigidas o participadas por
lesión dio un giro
homosexuales. Pero se olviradical. En la foto, en
daron de algo: la encuesta
el madrileño Café del
no reflejaba la realidad de la
Mercado, donde
mujer lesbiana, un colectivo
expone su última
eclipsado por la explosión
colección.
gay de los últimos tiempos y
que es ahora cuando empieza a salir del armario, o por lo menos a
removerlo. El Día del Orgullo Gay
(28 de junio) se acerca y ellas pre- noce no creyente (un 20 por ciento
tenden ser las protagonistas.
ha dejado de creer como conseServicios de asesoramiento, publi- cuencia de su lesbianismo), el 46
caciones propias, guías de servi- por ciento toman conciencia de su
cios, tesis doctorales, iniciativas condición entre los 15 y los 19
que llevan a la visibilidad... y una años, y una tercera parte está plenueva imagen que deja de lado el namente integrada.
estereotipo de camionera marima- “En las lesbianas –explica esta
cho y apuesta por una naturalidad profesora– se han producido camfemenina son su principal aval. La bios porque el mundo de la mujer
lesbiana española, que intenta así ha avanzado. Las más jóvenes reencontrar su espacio, tiene claro conocen que pueden vivir su seque no quiere convertir su orienta- xualidad sin necesidad de un homción sexual y afectiva en un espec- bre, algo impensable hace cuarentáculo de moda, huye de los guetos ta años. Antes, los estereotipos
y defiende la diversidad.
funcionaban como reconocimiento
Sonia Soriano, profesora de sexua- de que la homosexualidad existía,
lidad y conducta social de la Facul- el amaneramiento en los hombres
tad de Educación de la Universi- tenía su utilidad. Hoy, la imagen
dad de Salamanca y autora de la tradicional de la lesbiana tiende a
primera tesis sobre
desaparecer y a
cómo se vive el
muchas no les
lesbianismo en
gusta nada que
nuestro país, ha
sus amigas tenconstatado tras una
gan ‘pluma’ maencuesta entre munifiesta”.
jeres de 16 a 59
Con pluma o sin
años que el 40 por
pluma, casadas o
ciento tiene indemadres solteras,
pendencia econóauténticas o camica, el 56 por
mufladas, quinciento se declara
ceañeras pijas o
de izquierdas, el 50
radicales, clásipor ciento se recocas o modernas,
os gays y las lesbianas consumen más lectura y música
que la media nacional (8 CD
y 7 libros al año), van más al cine y
al teatro (33 películas y 4 obras al
año), salen a comer a restaurantes
60 veces, un 22 por ciento tiene
acceso a Internet, un 57 por ciento
posee ordenador personal y más
del 90 por ciento considera que el
aspecto físico es importante o muy
importante. Si atendemos a estas
cifras, extraídas de Habitat, el estudio elaborado por la consultora
Arcoiris, no es de extrañar que haya provocado una gran polémica
(no todos los gays y lesbianas son
ricos, guapos y cultos), pero tampoco es raro que las grandes empresas empiecen a dirigir su publicidad hacia un mercado que, en el
caso de los hombres, tiene menos
cargas familiares. En Estados Unidos y en algunos países europeos,
firmas como Phillip Morris, Nestlé,
Pepsi, Ikea, United Airlines, Levi’s
y American Express realizan campañas explícitas que buscan directamente al consumidor homosexual. Una pareja de mujeres (una
joven y otra más mayor) mirando al
horizonte es el reclamo de American Express Financial para ofrecer
un plan de pensiones y
dos sonrientes gays (“mamá y papá”) con el lema
“No somos la típica opción” le sirven a IBM para
vender sus ordenadores.
En España, San Miguel
ha sido la primera que se
ha atrevido a confeccionar un anuncio sin sutilezas que escenifica un
día en la vida de dos jóvenes gays, desde el
desayuno y las compras
hasta la evasión y el beso de madrugada, para
vender la cerveza Ice
Beer. Por ahora, sólo
L
ALBERTO GAYO
FOTOS: PACO LLATA
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Las creadoras de la
primera guía para
lesbianas (a la
derecha) repartirán el
Día del Orgullo Gay
una bolsa de naranjas.
Pareja pionera
y militante.
Se conocieron en el servicio
de acogida del Grupo
Lesbos, un colectivo que
lucha por la normalización en
Cataluña. Ángeles, que tiene
tres hijas, comparte su vida
con Gemma (a la derecha).
Artesana del mueble.
LESBIANAS
▲
El lenguaje del ‘ambiente’
a antropóloga Olga Viñuales, estudiosa del lesbianismo, ha encontrado un lenguaje común entre el colectivo
homosexual femenino.
barbie: lesbiana adornada y
pintada como una muñequita.
bollycao: quinceañera de imagen andrógina.
camionera: término utilizado
por los heterosexuales y ahora
también por las lesbianas para referirse a las lesbianas marimachos.
con pedigrí: lesbiana auténtica, la que no ha tenido relaciones heterosexuales.
mamás: lesbianas de 40 a 60
años.
L
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interviú
tener pluma: indicadores exteriores que revelan que esa mujer
entiende.
pluma azul: lesbianas muy
masculinas.
pluma rosa: lesbianas muy femeninas.
estar casada: lesbiana que
tiene pareja y comparte casa.
tener novia: lesbiana que tiene pareja pero no comparte piso.
coming out: (salir del armario)
revelar o hacer pública la identidad sexual.
entender: capacidad para relacionarse sexualmente con otras
personas del mismo género.
go fish: (salir de pesca) ir a ligar.
le siguió una corriente en Francia
que reivindicaba la figura de la poetisa griega Safo de Lesbos como
una heroína. Hasta esa época se les
llamaba tribadas (término de raíz
griega que significaba frotarse).
Con el sufragismo y, posteriormente, con el movimiento feminista, las lesbianas se arroparon con
un marco teórico de denuncia. “Su
reivindicación ha ido paralela a
la de la mujer heterosexual, incluso tienen los mismos tics. Es como
en los ‘gays’, cuya promiscuidad
está valorada porque son seres
machistas. Entre mujeres, la promiscuidad está peor vista; a la
que se dedica sólo
a ligar y a follar se
la tilda de irresponsable”, piensa
Olga Viñuales.
Según la profesora
salmantina Sonia
Soriano, el 64 por
ciento de las lesbianas tiene pareja estable, un dato que
refuerza la idea de
que la mujer homosexual otorga bas-
tante importancia a las relaciones
duraderas. No obstante, se comienza a valorar en la mayoría lo que
esta profesora califica de “relaciones genitales. Antes, la orientación
del deseo era por vinculación afectiva y por conductas sexuales centradas en las caricias y los besos.
Ahora se tiende también a conductas más genitales”.
“Es normal –apunta Olga–, hoy se
vive todo menos traumáticamente,
con menos victimismo y sentimiento de culpa, a una edad más temprana y más feliz”.
Servicio pionero en Europa
María Ángeles tiene 42 años, vive a
las afueras de Barcelona y tiene tres
hijas; la mayor, de 24 años y la pequeña, de 15. Cuando comenzaron
a gustarle otras mujeres pensaba
que ese tipo de amor no era real.
“Me casé porque pensaba que
nunca encontraría una mujer
con la que vivir”. Ocho años
de matrimonio y
luego, el divorcio. “Un día,
viendo en la tele
una pareja de
mujeres que hablaban de su relación me pre-
El 40% tiene
independencia
económica,
el 56% es de
izquierdas y
el 50%, no
creyente
gunté: ¿por qué no puedo hacer yo
lo mismo?”. María Ángeles entró
entonces en un colectivo de gays y
lesbianas y se hizo cargo del servicio de acogida. Allí acudió Gemma, nueve años más joven. Esta
chica, educada en un colegio de
monjas, pasó una adolescencia infernal, se creía la rara del colegio,
no se sentía identificada con la camionera, “y con 17 años me negué
a mí misma. Por la angustia y la
depresión tuve que ingresar en un
hospital. Entonces, decidí volverme ‘normal’, estuve seis años con
un chico aun sabiendo que me
gustaban las mujeres, pero rompí
con todo porque si esa situación
no era buena para mí tampoco lo
era para mi pareja”. Por suerte,
acudió al servicio de acogida que
dirige Ángeles. “Fue un auténtico
flechazo, cambió mi vida, pasé a
ser una chica equilibrada física y
mentalmente. Por eso estoy orgullosa de ser lesbiana”.
Montaron en Barcelona una boda
con familiares y amigos, aunque su
matrimonio no valía oficialmente,
y optaron por contribuir a la normalización apareciendo en medios
de comunicación y creando un
servicio pionero en Europa, centros de asesoramiento en localidades donde no es tan fácil la visibilidad. Los municipios de Cerdanyola, El Prat, Sant Boi, Hospitalet,
Cornellà y Tarrasa disponen de estos locales donde, garantizando la
discreción, se atiende personalmente a lesbianas, familiares y
amigos, se dan charlas, hay conexión con otros servicios municipales, se realizan actividades y se
ofrece asistencia jurídica.
“Nos han llegado incluso madres
que saben que su hija está con
otra chica y que quieren denunciarla porque está pervirtiéndola.
Son excepciones porque la realidad es que vienen chicas, conocidos y parientes que buscan la mejor manera de aceptarlo. Está claro que, aunque no quieras, cuando
se lo dices a tus amigos, primero
responden bien pero luego los vas
perdiendo. En el trabajo aún es
más complicado y con los padres
no hay más remedio”, sostiene
Ángeles, responsable del Grupo
Lesbos en la Federación de Gays y
Lesbianas de Cataluña.
Las separadas
hacen muchas
concesiones
económicas
con tal de
no perder a
sus hijos
▲
venderá en quioscos y librerías. La
principal novedad es la utilización
de un curioso logotipo para representar a la lesbiana de final de siglo: una media naranja. “La naranja es un producto típico español, es fresca, abierta y agradable,
un emblema que puede ayudar a la
normalización, un proceso que
creo que no consiste sólo en la reivindicación, sino en hacer lo que
nos parezca sin agobios y sin
aportar una imagen negativa. Si
buscamos sinónimos de lesbiana
no encontraremos ningún término
decente. ‘Gay’ significa alegre, y
respecto a las mujeres no hay nada que exprese lo mismo”.
A Arantza no le falta razón. Palabras como bollera, tortillera o camionera son de uso común entre la
población hetero para referirse peyorativamente a la homosexualidad femenina. El término lesbiana
lo utilizó por primera vez Baudelaire en Las flores del mal y luego
A sus 24 años, Susana
trabaja en La Maison Folle,
una tienda de muebles en
pleno barrio de Chueca
(Madrid). No le gustan las
que se comportan de forma
distinta dentro y fuera del
‘ambiente’.
Gemma y Ángeles fueron a lo
práctico. La madre les explicó con
naturalidad a sus hijas que quería
a otra mujer y que su mayor deseo
era compartir la vida con Gemma.
Cuando fueron al colegio para
evitar la discriminación encontraron una respuesta unánime de
apoyo. “Sólo un profesor nos salió por la tangente”. Las tres niñas se han acostumbrado a llamarles mamá a las dos.
Pero el lesbianismo de estas dos
mujeres no se puede aplicar a todos los casos. Milagros, de 39 años,
trabajadora de una
ONG, tiene un hijo
de 11. Convivió
seis años con un
hombre “porque
era más fácil
echarse novio”,
pero al final se fue
al traste la relación. Se enamoró
de una mujer y en
el juicio por la pa-
tria potestad y la
custodia del chaval, el marido utilizó la condición
de lesbiana de
Milagros como
acusación. “Pacté
con él antes de la
sentencia -asegura
Milagros-, renunciando a todos los
bienes gananciales,
y no me pasa ni un
solo duro”.
Carmen Pujol, abogada especialista en
separaciones de mujeres homosexuales, admite que
este caso no es extraordinario.
Constitucionalmente no debe
servir el argumento de la orientación sexual, “pero dependerá de
la interpretación del juez. La
pérdida económica es muy importante para estas mujeres que
prefieren no llegar a juicio y no
desvelar que son lesbianas antes
que perder a sus hijos”.
Además de los problemas legales
a la hora de obtener los mismos
derechos que los matrimonios heterosexuales, y
de enfrentarse a
la imposibilidad
de adoptar niños
y de compartir la
custodia, un informe de Comisiones Obreras
reconoce que las
lesbianas, las inmigrantes y las
madres solteras
ocupan los primeros puestos
De ‘Go fish’ a ‘Costa Brava’
l mundo de las artes, sobre
todo el cine y la televisión,
está contribuyendo al mayor clima de tolerancia que demuestra la sociedad. El caso de
Ellen DeGeneres y Anne Heche,
actrices hollywodienses que han
reconocido públicamente que
son pareja, o la aparición, cada
vez más habitual, de personajes
lésbicos en series televisivas españolas y extranjeras son una
muestra. La última noticia que se
ha conocido en Estados Unidos
es que la explosiva Sharon Stone
y Ellen DeGeneres protagonizarán una película para la cadena
norteamericana HBO en la que
E
encarnarán a una pareja de lesbianas de su tiempo que toman
la decisión de concebir un hijo.
Desde la aparición hace más de
diez años de Go fish, película
documental en blanco y negro
que repasaba la vida de un grupo de amigas lesbianas y que se
convirtió en un referente para
muchas, distintos telefilmes han
tocado la temática lésbica. Unas
explícitamente, como la francesa Felpudo maldito, la catalana
Costa Brava, la holandesa Antonia o la americana Lazos ardientes, y otras más rebuscadas, como Tomates verdes fritos o
Thelma y Louise.
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Ida y vuelta
Sexos
convexos
a verdad es que ya empiezan a resultar cansinos tantos
días internacionales de algo.
Existe el día sin humo y el día sin
coches, también la jornada internacional del medio ambiente, la dedicada al teatro y la del 28 de junio,
denominada Día del Orgullo Gay.
Personalmente no alcanzo a entender el porqué de ese orgullo, del
mismo modo que tampoco comprendo un hipotético orgullo heterosexual u otro cualquiera derivado de
gustos, costumbres o características personales. Soy un firme partidario de que cada cual esté orgulloso de sí mismo, de lo que es y del
lugar al que ha llegado en la vida, y
nada más. A los homosexuales hay
que respetarlos y luchar por sus derechos en una sociedad democrática, pero no creo que su exaltación
sea un signo de especial progresismo. Las personas importan por lo
que son, por sus valores, las capacidades que hayan adquirido y especialmente por sus acciones, y no
por algo tan íntimo y escasamente
relevante a la hora de juzgar a alguien como son sus preferencias
sexuales. Ahora las mujeres quieren mostrar su homosexualidad y
acabar con estúpidos clichés que
nada tienen que ver con lo que representan ni con su aspecto físico.
Si esa exhibición sirve para normalizar su situación y eliminar estereotipos, bienvenida sea. Lo suyo sería
que la sociedad asimilara, de una
vez por todas, su realidad plural y
distinta. De esta manera no harían
falta días señalados en el calendario ni manifestaciones de ningún tipo. Hay que hacer una apuesta por
la cotidianidad que signifique el final
de cualquier tipo de discriminación.
Igual que no hay un día del orgullo
berciano, ni del orgullo de ser fresador, mecánico ajustador o ingeniero
de caminos, debería de dejar de tener sentido el del
orgullo gay, tanto
para hombres
como para mujeres. Sería todo
un síntoma de
que habríamos
avanzado mucho
individual y coANTONIO
lectivamente.
L
De Estocolmo a Madrid.
LESBIANAS
▲
18
de víctimas potenciales de ser acosadas en el trabajo.
Eloísa, de 44 años, salió de España
en 1975 para aterrizar en Estocolmo. En Madrid sólo oía hablar de
maricones y tortilleras. En la capital sueca “veías a chicas cogidas
de la mano, se besaban, todo era
más permisivo”. En 1990 regresó a
su tierra y no venía sola. “Llegué
con mi amiga, le dije a mi hermana que estábamos juntas y fue ella
la que habló con mi madre. No
tuve ningún problema. Es fundamental que nos atrevamos a
vivir nuestra vida y que sintamos que podemos influir. La sociedad es multiétnica y muy
compleja, por eso está aceptando el hecho de que dos mujeres mantengan relaciones”.
Dueña de una taberna en Madrid –“yo no me oculto para
nada, me comporto fuera y
dentro del bar tal como soy”–
Eloísa cree que el boom de lo
gay puede ayudar a la homosexualidad en general. “Al final se ha visto que lo importante era el poder adquisitivo
y el nivel de influencia; luego
llega el reconocimiento público. Lo más importante es
ser consciente de que una
mujer que vive sin un hombre
tiene que enfrentarse a decisiones donde ella es la protagonista. No sólo hay que hacer militancia, se necesita formar un ‘lobby’
para llamar la atención”.
En lo que existe discrepancia es en
interviú
Eloísa tiene 44 años y
regenta una taberna de vinos
en el centro de Madrid. En
1975 se marchó a Suecia,
donde había más tolerancia y
permisividad. Cree que los
‘lobbies’ son importantes
para llamar la atención.
como son cuando están en el ‘ambiente’ y luego salen y se transforman, no me parece que ayuden
mucho los guetos. Yo, cuando estoy fuera del ‘ambiente’, no voy
hablando de que la chica que me
acompaña es mi amiga, pero si
la valoración de los denominados tengo que decir que es mi novia lo
guetos, zonas, barrios enteros don- digo. Hay que verlo como algo
de viven y se divierten gays y les- normal”. Ella, que también tuvo
bianas. Susana, una madrileña de novio durante años, “porque yo no
24 años que se dedica a la decora- me enamoro del sexo, me enamoro
ción de casas y a la fabricación de de la persona”, muchas veces se
muebles en el barrio de Chueca, siente mejor en locales que no son
encuentra un punto negativo en los de ambiente. “Cuando eres más
guetos. “Si sólo se comportan tal y femenina o te gusta cambiar de
‘look’ te miran mal porque no saben de qué vas. Las ‘camioneras’ imitan lo peor de un
hombre. Para eso, me voy
con un hombre”.
Las lesbianas comienzan a
dar la cara después de años,
mejor dicho de siglos, en los
que han sufrido una doble discriminación, por ser mujeres y
por su orientación sexual. Creen que ha llegado el momento
de la visibilidad, pero no esconden que, al menos, hay dos
obstáculos: “Nuestra conducta
sexual sigue formando parte
del imaginario sexual masculino. Sólo hay que ver que las películas porno contienen escenas
lésbicas, y éste es un impedimento a la hora de salir del armario”, explica Beatriz Jimeno,
portavoz de la Coordinadora
Gay-Lesbiana de Madrid. Y el
otro, la ausencia de un mercado
El Grupo Lesbos de Barcelona
similar al de los homosexuales.
hizo este cartel para una
“Las casadas pierden mucho pocampaña de ‘Stop sida’: “Hay
lesbianas por todas partes. Vigila, der adquisitivo y las jovencitas aún
están buscándose la vida”.
haciendo sexo seguro, claro”.
SAN JOSÉ
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