Páginas del libro

Anuncio
www.elboomeran.com
JUICIO CONTRA UNA PROSTITUTA
Atenienses, he tenido muchas razones 1
para poner esta denuncia contra Neera y
acudir ante vosotros. Tanto mi cuñado y yo
como mi hermana y mi mujer hemos sido realmente maltratados por Estéfano1 y
por su culpa nos hemos visto en situaciones de extremo peligro, de modo que no
me presento en este juicio como acusador,
sino como vengador. Él fue el primero en
iniciar las enemistades, sin haber sufrido antes ningún mal de nuestra parte, ni
de palabra ni de obra. Por eso quisiera en
1
Marido de Neera (N. de la T., al igual que todas las del texto).
49
primer lugar relataros cuántos males nos
ha infligido, para que seáis más indulgentes conmigo, que me defiendo, y después
cómo nos puso en situaciones de extremo
peligro relativas a la patria y los derechos
civiles2.
2
Pues cuando los atenienses votaron a
favor de la ciudadanía de Pasión y de sus
descendientes en recompensa a sus servicios al Estado, mi padre estuvo de acuerdo
con el presente que le hacía el pueblo, y
le concedió al hijo de aquél, Apolodoro, la
mano de su propia hija, mi hermana, que
es la madre de sus hijos. Como Apolodoro
era bueno con mi hermana y con todos nosotros, y compartía el conjunto de sus bienes con quienes consideraba su verdadera
familia, yo mismo tomé como esposa a la
hija de Apolodoro, mi propia sobrina.
3
Transcurrido algún tiempo, salió elegido para la asamblea Apolodoro. La aprobación de su examen y el juramento legal3
coincidieron con la entrada de la ciudad
en una guerra4 en la que, si ganabais, teníais la posibilidad de convertiros en los
hombres más poderosos de Grecia, recuperar vuestras posesiones y reducir por las
armas a Filipo; pero si os demorabais en
ayudar y abandonabais a vuestros aliados,
con el campamento deshecho por falta de
dinero, los perderíais, y los demás griegos
considerarían que no erais de confianza,
mientras que también el resto de vuestras
posesiones en Lemnos, Imbros, Skiros y el
Quersoneso correría peligro.
Antes de que enviarais vuestro ejército 4
en masa a Eubea y Olintos, Apolodoro, como miembro del consejo, propuso una resolución y la sometió allí a la ratificación
del pueblo, pidiendo que éste votara si le
parecía que el dinero sobrante de la administración debía ser para uso militar o civil, en tanto las leyes ordenaban que, cuando se estaba en guerra, el dinero sobrante
2
La pérdida de derechos civiles (atimia) es un tema recurrente en
este discurso.
3
Los miembros de la asamblea (boulé) salían elegidos por sorteo. Después, eran sometidos a examen para comprobar que cumplían los
requisitos legales para desempeñar el cargo y juraban defender los
intereses del pueblo. Al cesar de su cargo, debían demostrar que no
se habían aprovechado de éste para enriquecerse.
4
En el 348 a.C., cuando Olintos cayó en manos de Filipo de Macedonia.
50
51
era para uso militar. Lo hizo porque consideraba que el pueblo debía ser soberano y disponer como quisiera de lo que le
pertenecía, y después de haber jurado que
aconsejaría lo mejor a los atenienses, como todos pudisteis presenciar en aquella ocasión.
5
Una vez tuvo lugar la votación, nadie
se pronunció en contra de que debiera
hacerse uso militar de ese dinero, e incluso ahora, si en alguna parte se menciona
el asunto, todos coinciden en que recibió
una injusta recompensa por dar los consejos más convenientes. Es justo, por tanto,
que os enfadéis con quien engañó a los
jueces con sus palabras y no con los enga6 ñados. Pues Estéfano, aquí presente, tras
impugnar la votación como ilegal y llevar
a Apolodoro ante un tribunal, bajo el falso
y calumnioso testimonio de que era deudor al Estado desde hacía veinticinco años,
y haciendo muchas otras acusaciones ajenas al caso, ganó la votación.
Que en un primer momento le pareciera que hacía lo correcto no lo llevamos
mal. Sin embargo, cuando los jueces abor52
daron la votación de la pena, por mucho
que le suplicáramos, no quiso perdonarnos la más mínima parte, sino que la fijó en quince talentos para privar de sus
derechos civiles a Apolodoro y a sus hijos,
y a mi hermana y a mí ponernos en una
situación de extrema indigencia. ¡Si sus 7
propiedades apenas alcanzaban tres talentos con los que poder pagar una multa tan
alta! Además, si no la había pagado para la
novena pritanía5, su cuantía ascendería al
doble, y quedaría registrado que Apolodoro debía treinta talentos a las arcas públicas.
Hecho esto, le expropiarían a Apolodoro
sus bienes y, cuando fueran vendidos, seríamos reducidos a la pobreza extrema él y sus
hijos, su mujer y toda su familia6. Además, 8
su otra hija nunca podría casarse, porque
¿quién tomaría a la hija sin dote de un deudor al erario público y falto de recursos? Estéfano se convirtió así en el culpable de numerosos perjuicios para todos nosotros, a
5
La asamblea estaba compuesta de quinientos miembros, cincuenta
por tribu. Los cincuenta delegados de cada tribu ejercían colectivamente durante uno de los diez meses del año ateniense (treinta y seis
días) la magistratura de los pritanos, esto es, la pritanía de su tribu.
6
Cf. Contra Nicóstrato.
53
pesar de que jamás había recibido una ofensa por nuestra parte.
A aquellos jueces de entonces debo
agradecer muchísimo que al menos no
permitieran que Apolodoro se viera privado de todo, sino que por el contrario
establecieran la pena en un talento, de
manera que, aunque con apuros, pudiera
satisfacerla.
Con razón, pues, nos hemos propuesto
pagar a Estéfano con la misma moneda.
9 Pero éste no trató de destruirnos únicamente de este modo, también quiso expulsar
a Apolodoro del país. Para ello le imputó una acusación falsa, en la idea de que
en una ocasión en que había ido a Afidna en busca de un fugitivo había golpeado
a una mujer y que ésta había muerto a causa de las heridas, y sobornando a unos esclavos para que fingieran ser cireneos, le acusó públicamente de asesinato en el Paladio7.
10
El proceso lo llevó el mismo Estéfano,
tras haber jurado que Apolodoro mató a
esa mujer con sus propias manos, cosa
7
Santuario de Palas Atenea donde se juzgaban los casos de homicidio involuntario e inducción al asesinato.
54
que nunca sucedió ni nadie nunca vio ni
oyó. Después, cuando se demostró que
había cometido perjurio y acusado en
falso, cuando se vio claramente que había sido pagado por Cefisofonte y Apolófanes a fin de que consiguiera dinero
para destruir a Apolodoro o para difamarlo, obtuvo pocos de los quinientos votos
y se marchó con la reputación de un perjuro y un maleante.
Pensad, miembros del jurado, conside- 11
rad para con vosotros mismos las probabilidades. ¿Qué habría sido de mí y de mi
mujer, de mi hermana, si Apolodoro hubiera llegado a sufrir algo de lo que Estéfano deseaba para él, ya fuera en el primer
o en el segundo caso? ¿En qué gran deshonra hubiera, además, caído?
Mientras, todos acudían a mí en priva- 12
do a pedirme que me ocupara de castigar lo que por su culpa había sufrido y me
reprochaban que era el más cobarde de
los hombres, si, siendo pariente cercano
de ellos, no me tomaba la revancha por
mi hermana y mi cuñado, mis sobrinos y mi
propia esposa, y no traía ante vosotros a
55
esta que tan flagrantemente es impía con
los dioses, que insulta a nuestra ciudad y
viola nuestras leyes, y os probaba con mis
argumentos que comete un delito, para
que fuerais dueños de hacer lo que quisierais con ella.
13
Y por eso, así como Estéfano me hubiera privado de mis familiares en contra
de vuestras leyes y vuestros decretos, así
también yo vengo a probar ante vosotros
que él vive ilegalmente con una extranjera como si fuera su esposa, que ha introducido a los hijos de otro en sus fratrías
y demos8, que ha garantizado que los hijos de una prostituta9 eran suyos, ha sido
irrespetuoso con los dioses y ha ninguneado el procedimiento de su pueblo para
convertir a alguien en ciudadano. Porque,
¿quién intentaría obtener esta recompensa
del pueblo y convertirse en ateniense em8
La fratría es el equivalente a una tribu, que agrupa a diversas familias
y sirve de eslabón entre éstas y el demos, unidad mayor que vendría
a ser un barrio o distrito.
9
El texto utiliza para Neera el término hetaira, «hetera» o «cortesana».
Sin embargo, se ha preferido traducirlo en diversas ocasiones como
«prostituta» e incluso «furcia», porque recogen mejor la realidad del
personaje, que no era precisamente de elevada condición social.
56
pleando muchos gastos y esfuerzo, si le es
posible conseguirlo gracias a Estéfano por
mucho menos y con el mismo resultado?
En fin, cuanto anteriormente sufrí a ma- 14
nos de Estéfano y por lo que he traído este
caso a juicio, os lo he contado ya. Lo que
ahora tenéis que saber es que Neera, aquí
presente, es extranjera y que vive con Estéfano, también presente, como su esposa,
y que además, al hacerlo, ha transgredido
las leyes de la ciudad.
Pido de vosotros, miembros del jurado,
algo que considero conveniente siendo joven e inexperto en lo que respecta a hablar,
y es que me permitáis tener como abogado en este juicio a Apolodoro. Él es mayor 15
que yo, conoce mejor las leyes y se ha ocupado de este asunto en detalle. Por otro
lado, ha sido también víctima de Estéfano, de manera que no puede reprochársele
que se vengue de quien lo empezó todo.
Es vuestro deber, por amor a la verdad,
tras escuchar la exposición precisa de la
acusación y de la defensa, y sólo entonces,
emitir el voto en favor de los dioses, de las
leyes, de la justicia y de vosotros mismos.
57
Descargar