la correspondencia de los bufos

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LA CORRESPONDENCIA DE LOS BUFOS,
ADMINISTRADOR.
•—*••*'•••"" n i R E C T o a .
n.
PEEIOBIGO SEMANAL.
Alfredo á i n c i r a y Ar«Ierlu».
PBEGIOS.
EN MADRID —Un mes ....
PROVINCIAS,—Tres meses
ULTRAMAR _iaem u\
ESTRANGKRO.—l·lemia. .
ECO PÍRCI4
2 rs.
2n
20
m
NUMERO SUELTO ^OS
u , mmn m LA EMPRESA DE LOS BUFOS ARDERIÜS.
!/
Anuncios á «EAL Y MEDIO línea.
CUARTOS.
n.
COLABORADORES.
\/'
Eduardo
Valladares.
PUNTOS DE SUSGRIGIONEn la Contaduría del teatro de los Bufos,
remitiendo al Admininistrador el importe
en sellos de correos ó libranzas de fácil
«obro.
NUMERO SUELTO í ) O S CUARTOS
Arderiüs. Arrcyo y Cobos, Cubero, Cn.lilla, Castillo, Granés, Larra, IJern, Lnstonó, Lerronx, L·iiccüo, Puente y Braúas, Picón, Pastorfido, Palacios, Pastor
Ponzano, Ramos Carrión, Rivera, ^antisteban, Man Martin, Valladares y todos los españoles y españolas que sepan leer y escribir.
'
AÑU I . o - N U M E R O I."
ADVERTE N ClA IMPORTANTE.
M A D U . D . — J U E V E S 16 DE F E B u E R O DE 1871.
llenaba las localidades, aplaudió hasta
lo infinito los delicados chistes que encierra la obra, y su ejecución perfecta.
Distinguióse sobre todos el Sr. D. Francisco Arderiüs el cual estuvo á una
altura extraordinaria. ¡Qué verdad] ¡Qué
naturalidad, y qué bien caracterizado!
Reciba nuestro pláceme este emineuLe
artista. Si nuestros elogios parecen
parciales, léase el distinguido nombre
que aparece al pié de esta revista.
Al aparecer en el arenal periodístico,
LA CoRRKSPijNDiíivciA DE LOS BuFos, no
tiene mas que una misión: la de defender á tinta j pluma los infereses morales y materiales del teatro de Los
Btifos Arderiüs.
¿Cumplirá esta misión*?
FRANCISCO A R D E R I Ü S .
Ardu i. es la empresa, mas sin embargo, los campeones] de nuestro periódico, son muchos; son bravos; son
LA BUENA SOCIEDAD.
esforzados.
Nosotros nada prometemos, por no
vernos en la necesidad de no poder
Mas de un provinciano habrá que al
leer en el rincón de su pueblo alguna
cumplir nuestras promesas: conste.
Lo que si podemos asegurar y esto de las revistas de Madrid que publican
entra en nuestfa conveniencia, es que los periódicos de la corte, dando cuenta
del movimiento de la semana, lamente
LA
CORRESPONDENCIA D E LOS B U F O S su mala estrella que no le permite
procurará tener gracia y será impoUti- figurar como parte activa en esta zamco; es decir, no hablará jamás de poli- bra continua de tés danzantes, bailes
tica, pues eso se queda para graves y cenantes y comedias... cargantes.
De fijo que al oir tantas veces repetiencopetados periodistas, y nosotros á
da |la frase sacramental de «La buena
Dios gracias carecemos de tales cir- sociedad de Madrid, asistió á tan brillancunstancias: conste también.
te fiesta, esclamará para sus adentros:
—«Cuanto siento no poder ver de
LA CORRESPONDENCIA DE LOS BUFOS,
cerca
esa reunión de personas tan buehablará de teatros (del nuestro espenas,
que
serán seguramente modelos
cialmente), de acontecimientos locales,
sin escepcion alguna de virtudes cíde bailes, paseos (siempre que el tiempo vicas, públicas y privadas, formando
lo permita), y aun algo de salones por decirlo así el cogollo de la sociedad
aristocráticos, pues cuenta con activos madrileña!»
Y al raciocinar de este modo se llevacorresponsales en tan encumbradas e s rá
un solemnísimo chasco, porque una
feras.
cosa es la gramática y otra cosa es el
Los artículos y novelas de nuestro lenguaje corriente que un amigo mió
periódico, saldrán de plumas de los llama el caló de los salones.
¿No dice una señora «voy á vestirme»
e.scritores de mas punta, j su amenidad y gracejo serán capaces de hacer cuando vá á desnudarse todo lo que
sonreír á la estatua ecuestre de la puede? ¿No es un elogio decir de dos
honrados esposos que recibieron en su
Plaza Mayor, que todas las tardes casa, «que se multiplicaron durante la
contemplan absortas un sin número de fiesta,» cuando lo que hicieron fué estar
divididos toda la noche?
niñeras.
¿Qué señorita aficionada, que haya
Poco de poesías y otros escesos. Todo
cantado una aria ó romanza podrá
lo mas que nos permitiremos será a l - ofenderse si un gacetillero asegura
guna que otra composición epigramá- «que se excedió á así misma» frase que
tica, charadas y otras elucubraciones que no quiei'e significar como á primepor el.estilo, pues bien sabido es que ra vista aparece «que se escedió canal público no le agradan poesías senti- tando» (y los escesos en el canto se
llaman gritos ó gallos), sino que cantó
mentales y de largas dimensiones. La como una calandria ó un ruiseñor?
generalidad de los lectores prefiere una
Pues por la misma razón al hablar
poesía que lleve por título: ,A las ligas de la huena sociedad, no se trata de la
de mi morena, á otra que campee bajo bondad moral sino de la bondad amable
el.de... Las agonías de Pílalos, por y consecuente de cierto número de
personas, que acuden siempre.á un
ejemplo.
sitio dado á verse, á saludarse y á
Con lo dicho basta, y si bien se con- murmurar unos de otros.
sidera aun sobra.
La buena sociedad debe tener buena
Y sin mas por hoy saluda á sus lec- ropa, buenaá'iáañeras y buena salud pero
tores, sin humillación , aunque con las buenas costumbres no son de rigor,
y como para figurar dignamente en
mucho respeto,
esta clase es preciso exhibirse mucho,
y las funciones gratis son las menos y
EL REDACTOB ifE SEMANA.
la vanidad, no llena el bolsillo de duros
como la cabeza de humo, resulta que
una gran parte de los individuos que se
REVISTA DE LA SEMANA. enorgullecen
figurando en este sucursal
del buen tono, pertenece, no á la buena
En el afortunado teatro de Los Bufos sociedadsino[ála malaáelos tramposos,
Arderiüs, se puso en escena por vez tramoyistas y petardistas de frac y
primera el lunes de la presente sema- corbata blanca.
na, la lindísima j^arzuela de mi querido
El estar abonado á una butaca de'
amigo Puente y Brañas; música de mi primer turno en la Opera ó en la Zartambién amigo queridjoRogel, titulada: zuela no supone que se pague al sastre,
Canto de Angeles. El público que, sin ni al casero, ni al zapatero, que no son
duda escamado de otros estrenos no gente de buena sociedad.
UEICINA;^ CONTADURÍA DE LUS B U F u S .
—«¿Cuándo me paga Vd.? preguntó
hace días uno de nuestros primeros
sastres á unos de nuestros primeros
elegantes que es á la vez uno de los
primeros deudores que se pasean por
Madrid.
—«Cuando Vd. deje de fiarme» contestó el interpelado, y contestó muy
bien.
Las modistas, sastres, zapateros y
dem;ís artistas que hacen obra para un
individuo de la buena sociedad, cobran
su crédito pero no en metálico, y van
al Paraíso del Real ó á un anfiteatro
del Príncipe, á señalar con el dedo á>u
elegante parroquiana ó parroquiano,
diciendo:
—«A esa la visto yo» ó «á ese le hago
la ropa.
Por buena sociedad, debe pues entenderse, la sociedad que es buena, lo
mismo para asistir el Jueves Santo á
los oficios délas Comendadoras de Santiago, que el Domingo de Piñata á un
baile de trage corto por arriba, que vá
de buena fé á donde le llaman á divertirse, que tiene tan bxtena pasta, que
pone buena cara á la esposa infiel, sí
recibe y dá buena cena y que admite de
buenas áprimeras'las modas mas estravagantes y ridiculas por el solo hecho
de venir del extranjero.
Con que ya lo sabéis, candidos provincianos, cuando lóais en alguna-lfevista la salida fracesita de...
«La buena sociedad se dio cita en
los salones de la Duquesa H..., podréis
esclamar sin temor de engañaros:
—«Enterados y trampa adelante.
RAFAEL GABCIA Y SANTISTEBAN.
FATALIDAD,
Al recoger Inés, porque llovía.
Sus limpias faldas de bordada blonda.
Enseñaba la pierna mas redonda
Que puede tornear la fantasia.
Sigúela Aurelio sin quitarle ajo,
Cae, se rompe una pierna, y queda cojo.
Escrita estaba la fatal cojera.
¡Si llega á hablar á Inés, lo mismo fuera!
KlCAKDO PUBNTE Y B B A Ñ A S .
El Sr. Arderiüs ha remitido á la j u n t a de
auxilios de Zaragoza, la cantidad de 3.500 rs.,
producto líquido del beneficio que se día en su
teatro, con tan laudable y caritativo objeto.
¡Y después dirán que no somos unos caballerosl
Anteayer fué atropellado por un carruaje
en la calle de la Montera, un individuo, que
sufrid bastante en su idem tsniendo que ser
curado de primera intención en la casa de socorro del segundo distrito, y trasladado desde íllí al hospital de los Paules.
¿Y al conductor del carruaje que castigo se
le ha impuesto?...
EL ÒAN-CAN.
¿Habéis visto, ¡oh lectoresl este célebre
baile?...
¿No? pues por poco dinero podréis satisfacer
VIH stra curiosidad, si es que la tenéis.
Ti-; 1 una noche cualquiera por la calle de
Carretas y á la mano izquierda, veréis un por-
talón muy alumbrado, y una ancha escalina ta: es la que conduce al teatro de La Infantil.
Subid por esa escalera y por un real de vellón os darán una entrada para una í^ala muy
bonita; os sentareis en una camoda butaca, y
vereis^íeíd y baile.
Pedir mas, fuera injusto.
Dejemos a u n lado la 'pieza, y vamos á lo
que importa: al baile.
Asisten á tan animado espectáculo muchos
oficiales de la guarnió on; aficionados á galantes aventuras; horteras bulliciosos y habitantes de los pueblos inmediatos á Madrid, cuando tienen que hacer noche en la corte.
Tal es, con algunas escepciones, el público
masculino que concurre á la Infaltil,
Respecto al femenino, y perdónenos si lo co"
locamos en segundo lugar, es mas variado.
Mamas aficionadas al café con tostada d »
abajo en invierno, y á los tarros de pomada
(digo, sorbetes) en verano; modistillas recompuestas; enamoradas sensibles; algunas señoras amigas de verlo todo que fingen escandalizarse del can-cán; doncellas de labor francas
de servicio, con su peinado á la última y flof
económica á varlovento, y otra infinidad djB
ciudadanas que seria prolijo enumerar.
r
Figúrense los que esto lean, á táu completo
mosaico humano confundido, barajado, entremezclado en las diferentes localidades de u n
lindo teatrito con sus correspondientes palcos
encajonados en las paredes y su anfiteatro s e mí-lóbrego, y dígannos lo quQ quede resüííar
de allí.
LííS mamas rinden culto & Morféo; las niñas
todas se v uelven ojos; los músicos de oreja con
quienes están en inteligencia, se colocan en
sus inmediaciones 6 al margen; 6 unidos á los
autos, como diría el escribiente de un procurador; loa que van á caza de gangas dirigen
tiernas miradas á derecha é izquierda; retuercen los bigotes; toman posturas académicas en
sus asientos, y juran por sus dioses hítóSi'Hina
co«?Mí«ía. ¡Amor ola muertel
¡Qué de blandos pisotones; qué de significativos apretoncitos de manos y de furtivas
miradas, no podría darnos cuenta aqtlel b e n dito salón!
'i
Suena la orquesta; la^'eaa ha terminado y
los acordes cancanístíoos hacen estreiüecer á
los espectadores.
Alzase nuevamente el telón, y aparece una
enmarañada selva pintada con amarillo, verde
y color de chocolate de Astorga.
'
Por la izquierda del espectador, no sale una
ninfa con traja vaporoso, sino sencillamente
una mujer con vestido largo y botas imperiales. Sigúela un sátiro al gusto del día; es decir [un hombre con frac y corbata blanca, y...
Comienza el baile.
Algunos repliegues de vestido; varios movimientos de hombros y caderas excitan el
público entusiasmo.
—¡Bravo! ¡Bien! \Mnchol
Gritan desde todos los rincones de la sala.
El compás se hace cada vez mas vivo.
Una nueva pareja idéntica á la primera, apareoe por la izquierda. Es como si dijéramos, lo
escogido; lo mejorcito, el refuerzo; el eje'roito
de reserva del euerpo de baile.
^Entonces la algazara aumenta; acrece el entusiasmo.
Pero cuando este raya en frenesí, ea en el
momento en que la bailarina alza la faldimenla
y haciendo .unos picarescos movimientos de
cabeza, pasa la pierna por encima de la cabeza de s\i pa];ejo.
—¡Fulanita, murmuran los amantes menos
Íntimos al oído de sus amadas; quien me diera
que de ese íaismo modo me pasases tú. t a m bién á mí
Hilas sonríen y callan. ¡Oh inocentes! ¡OU!..
pero continuemos.
LA CORRESPONDENCIA DE LOS BUFOS.
- P u e s como ya no eres cómico de mi café, de Puente y Brañas y música de Rogel. Si no
se la tomará el primer parroquiano que la salen complacidos del teatro de los Bufos,
pida: ó si la tomas la pagarás.
que nos emplumen.
E L GA.LAN D B C A F B .
—Pues con Dios.
En esta obra desempeñada por la señorita
—Di
guia
otra
vez.
Alvarez,
y los señores Arderius, Rosell, PonCejijunto, de frente deprimida, ancha boca
Y
ya
tenemos
ajustado
á
Pepe
(así
le
llamazano
y
Castilla,
el público hace salir con repeaun procurando ocultarla con un bigote r e tidos aplausos á estos distinguidos y simpátiremos.)
cortado, estrecho de hombros, estirado en su
Se dirige triunfalmente á la puertecilla del cos actores, y por las barbas del P . Peta vio
apostura, manos ocultas en guantes viejos,
que bien lo merecen. También llamó á la esescenario
y dice al primero que encuentra:
pies j uanetados forrados de charol de vaca,
cena á los señores Puente y Brañas y Rogel,
O
^
e
.
y el todo de la figura cubierto de paño, se prepadres dichosos de la criatura: de la obra, he—Qué,
dice
el
interpelado.
senta á los ojos de sus admiradores todas las
mos querido decir.
—¿Cuál
es
el
sitio
onde
se
ponía
ese
á
tranoches.
bajar?
Recita, cual niño que va á la escuela, su pa—Quién, P a t a s .
pely para dar muestras de su memoria, habla
—Sí.
Dice Las Novedades:
de prisa y sin tomar aliento.
—Detrás de esa cortina,
« E s t r e n o . Anoche asistimos al que t u Todos le conocéis, le habéis visto, á alguno
—A ver.
vo lugar en los Bufos. Representáronse las
le ha servido café, á otros les ha compuesto
—Entra.
zarzuelas en un acto Matemáticas y Canto de
una mesa, á otro, si es escritor, le ha plagado
Y se dirijen los dos á una especie de rinco- Angeles. La primera fué una cosa que terminó
de erras lo que le ha tocado de composición.
Porque el galán de cafe ha sido todo, el ga • nera cubierta con una saya vieja: detrás sobre sin luz y sin moscas, llevando al final recuerlan de cafe si hoy está al frente de una com- una tabla clavada á la pared, se ven dos cor- dos tristes del escogido público. La segunda
basada en un pensamiento de Alfonso Kar, es
pañía de verso, no es por tener este oficio, sino chos quemados, una botella sirviendo de can
porque el suyo con las circunstancias no pro- delero, y una cazuela llena de agua sucia, col- un chistosímo juguete del Sr. Puente y Braduce, y de algo le ha de servir á un hombre gado de la pared un espejillo redondo, y en el ñas, escrito con suma gracia, y magistralmenhaber aprendido á leer, con esto basta, el Con- suelo algunas botas viejas y pantalones rotos: te desempeñado por los Sres. Arderius, Rosell, Ponzano y Castilla. El público pasó un
servatorio, los teatros, los actores antiguos, este es el ajuar del primer galán.
—Y los papeles, pregunta Pepe.
rato agradabilísimo, llamando al final al a u son inútiles hoy, un hombre, un encuaderna—Toma, los tiene Patas en su casa.
tor y á los actores. Aconsejamos á nuestros
dor por ejemplo, ha pasado quince años, con
—¿Y con qué voy yo á estudiar las comedias? abonados no dejen de ver Cantada Angeles.*
el chifle, y los hierros entre manos, llega un
—Pides al ajpuntaor los suyos.
dia que esto no produce, pero este hombre
—Bueno.
sabe leer y aun escribir, y a m a s conoce al dueY se dirije al apuntador, le pide las comeño del café de los Aburridos, (este dueño de
dias,
se va á su casa, y sin dejar de la mano
café se llama ahora empresario) sabe que el
EPIGRAMA.
el asunto se pone á estudiar de memoria, no su
galán,
primer
actor
y
director
general
de
la
ANTONIO DE SAN MARTÍN.
compañía, va ha romper su convenio ó pacto, papel y las distintas peripecias de él, sino t o Mientraa Juan á pié camina,
pues basta y sobra, se acerca al mostrador da la obra para poderla decir siu ayuda de
Va
en berlina su mujer.
apuntador.
y... pero escuchemos su diálogo.
Y
mi
cacumen no atina
El gabinete central de telé-rafos ha recibiAl día siguiente á las nueve en punto, se
—Buenas no hes don Manuel.
Por qué el mundo da en creer
do y espedido les siguientes telegramas, que
presenta
al
ensayo,
procura
hacer
reir
dispa—Hola chico, qué traes?
Que es Juan quien está en berlina.
debemos á la amabilidad de uéempleado:
retando sin saberlo, y á fuerza de tropiezos
—Saludarle á V . como 3s debido.
P . y BRAÑAS.
—Bien hombre: y que tal, ¿se trabaja m u - por la no che, grita y se esfuerza, y por ú l t i mo, se traga el pisté y la chica, recibiendo los
cho éh?
aplausos y plácemes de los parroquianos (abo—No señor y á eso voy.
Madrid. Bufos Arderius.
nados.)
—¿A buscar trabajo?
Nuestro apreciable amigo el agente de t e a Hé
aquí
de
que
manera
se
hace
hoy
un
a
c
tros
Sr. Sarmiento, nos ruega hagamos públi—Sí,
pero
no
en
el
oficio,
eso
está
perdió,
Ayer me planto Soler.
usted puede darme ocupación para que yo me tor, y no solamente actor, sino primero, y di- co, que todos aquellos que á escitacion suya
La vida agreste me espanta.
rector, y andando los meses, eminente, s u - se hayan suscrito al periódico titulado El Teagane el jornal.
Quiero entrar de suripanta.
blime,
etc., porque ya el café-teatro ha ensan- tro, •jue no sabemos porque causas ha dejado
—¿En dónde?
Dimc lo que debo hacer.
chado sus aspiraciones, aquel actor que hemos de publicarse, y se crean con derecho á algun
—Aquí.
PEPA.
visto pasar del taller de libros al café, pasa un número del referido periódico, envíen á la Ad—¿En el café?
año y sus tres pesetas de sueldo las convierte ministración de L A CORRESPONDENCIA DE LOS
—Sí señor.
en seis, y compra retales de equipaje de acto- BUFOS, el correspondiente recibo, y se les r e —¿Eres
cómico?
APEPA.
Toma, yo, vamos al decir, eso de haber res de nombre y se hace trajes y pretende mitirá nuestro periódico basta completar los
Ronda,.
salido á una escena, no lo he hecho nunca, ajuste en los principales teatros, y si logra su números que hayan dejado de recibir.
pero soy instruido, se leer, entiendo uu poco uhji'to y sala á la escena, al verse en un esceDe Soler ya no te acuerdes.
'^üm
¿¡Suripanta quieres ser?
de pluma, y pa decir lo que se dice en las co- nario real y efectivo, el pánico se apodera de
El domingo próximo tendrá lugar en el teatro
su atrevimiento y al compás del temblor de
Lo primero que has de hacer
medias, no me falta desparpajo.
de los Bufos-Arderius, el tercero de los bailes
sus
piernas
mueve
la
ca'ieza
y
rompe
la
escriEs comprarte botas verdes.
—¿Y ropa, tienes?
de la sociedad Mabilte. El sábado anterior h e Otras de color de grana
—La semana que viene si esto dura, tendré tura arrojado ignominiosamente por el públimos tenido el gusto de asistir á tan brillante
co,
y
vuelve
á
su
café,
y
por
último
tropieza
También te harán muy al caso;
que empeñar ií la mericana ú el chaquetón,
fiesta. La concurrencia era numerosa, alegre
con
un
amante
de
la
literatura
y
del
arte,
y
¿sabe V . cual?ese que raehice de aquel gabán
Y serán siendo de raso,
sin liesórden, y elegante sin pretensiones. En
de don Prudencio, qué, si está mas nuevo que le ayuda á ser empresario, y ya no tiene inMucho mejor que d^ lana.
Mabitie se baila el can-can honestamente, si
conveniente
en
decir
quo
es
eminente
y
sublicuando me le hice.
Debes el pelo cortarte
nos es permitido servirnos de esta frase, sin
me,
y
asi
lo
escribe
en
el
cartel
y
á
que
mas.
—¿Y
no
tienes
mas
ropa?
En cuanto pienses venirte
que
por esto se prescinda de la gracia, anima—Si señor, tengo la capa de los domingos, ¿No vemos todos los días las esquinas de MaY debes mas que á vestirte
ción
etc., etc., que constituyen este célebre
el pantalon de patencur que me hice el año drid embadurnadas con esos libelos que llaAprender á desnudarte;
baile. A Mabille asisten elegantes jóvenes de
pasado, dos chalecos, que en poniéndolos bo- man al público á los cafés-teatros, disfrazaDebes pensarlo primero
buen humor, niñas bor.itas como flores de
tones están nuevos, y lo que traigo puesto, los de templos del arte?
Y si á ello después te atreves,
primavera, y encubiertas mascaritas ó mascaque es la ropa de trabajar.
Debes. . ante todo debes.
MARIANO LERROUS.
rones, (vaya V . á saber,) que dan bromitas de
—Toma, esa te^Mí servir pa los saínetes.
Deber algo al zapatero
esas que levantan ampollas. Dárnosla en—Es verdad.
Muy puntual deberás ser
horabuena á la sociedad Mabüle, á quien tan—l'ues mira, si tu te atreves á hacer lo que
Al ensayo .. y deberás...
«
to lavorece el público de la capital.
hace el que teugo, te ajusto.
Bien que en Madrid ya tendrás
AOONTECIMIhNTOS NOTABLES
—En üúude se ponga á trabajar un hombre
La conciencia del .üehtr.
DE MADRID.
estoy \ó, y lo que el gane, me comprometo á
Debes conseguir que halague
ganarlo, tan bien como ci primer nacido.
Tu palmito á cierta gente.
—Diga V . , señor don b'rancisco:
Después de tantas aguas llovedizas, hela—Pues mira, yo soy claro, al otro le doy tres
Que influye aquí y finalmente
— Qué se le ofrece á V . doña Narcisa?
pesetas cada noche y café con' media, á tí te das negras, y nievfjs, desembufandóse el seDeberás... buscar quien pague.
—¿Continúa V. con mi niña desde el Ulerdaré lastres pesetas y en vez de caíé, pisté y ñor dtí Sol y los habiluutos estatiies y transeúnSi guapa, no exijen notas.
eóles de Ceniza en adelante?
tes en '.a coronada villa de aquel animalito, á
una chica, ¿te hace?
Conversación, natural;
—¿Cómo que si continúo con ella?
quien imitan tantos amadores.'salieron defus
—Trato hecho.
Mas de un colorciUo igual,
—Quiero decir, si sigue contratada?
casas por esas calles de Dios á orearse y a disAl de las primeras botas.
—Pues al avio: ¡mozo!
—Pero hija, si falta un mes toda/ía para
Eu etto sígueaie á mi.
Se presentó el primero que pasaba por allí frutar del buen tiempo.
concluir la temporíida: qué prisa tiefe V . por
Los paseos se vieron llenos de elegantes da3il sueldo, dos pesetillas.
y le dijo don Manuel:
saberlo?
¿Cdmo estas de pantorrillas?
mas y de itildadüs galanes; la Puerta del Sol
—Di á Patas que salga del vestidero.
—Es que anoche oí decir en platqtsá la ma¿Sabes solfa? ¿das el sí'?
Un momiiuto, después, apareció por uu t a - vi6 aumentarse el número de sus asiduos condre
de la Julia, que iba V . á desp^ir á varias
Cou mañano es esto un potro.
piz que cubría un rincón del café, ua escuáli- currontes, y todo el mundo saludó con agrachicas,
después de Carnaval. ¿Rs|(or ventura
Deja de ser sexo bello.
do personaje, llaco y macilento; era el primer decimiento al astro radiante; á ese magnifico
mi
hija
una de ellas?
, Dime el volumen de aquello
actor, al lue iba á sustituir el «n.íuadernador. y vivificador egoista como le llamó cierto a u —Por ahora no puedo decir á "^ lo que haré
para gobierno del otro.
—Oyes Patas, puedes buscar acomodo, el tor moderno.
Bailar, hacer una plancha,
LOS liiijpia-botas entre tanto se dieron á t c - dentro de un mes.
público está disgustado, dice que no haces
—Eí que si*de.spide V. á mi liña...
Buenas formas, poca fecha,
dos los diablos, pues estando las calles sin
reír.
Ganoh". la cintura estrecha,
- P e r o señora mia: su nià« ^ V, ya que me
barro
su
oficio
es
poco
lucrativo.'
—Pues cuando yo estaba eu el cale del Pla-Salia-o, la pierna ancha,
El próximo Carnaval promete mucho si el toca V. á ese punto, puede coivenirme hoy, y
cer, ¿por qué me sacó V . de alií? .
Manejos, üvoluoioaea,^
para entonces nó, ó vicevor^. ¿Cómo quiere
—Entonces como entonces, y ahora c5mo tiempo continúa bonancible.
Canean, sonrisa, mareo
Los bailes de máscaras que han tenido l u - usted que en este momentQie conteste á u s ahora.
*
Gracia, chic, y algun toreo*.
gar hasta la fecha; especialmente los de MaU- ted á una cosa que dependeré las circunstan—Es (lee.r qua < stoy de.-poiido.
Si te h'illas en condiciones
lie, han estado concurridísimos. Aconsejamos cias d e . . .
—Si, }més irtü cuando te acomode.
Deja tu rústico aprisco,
•
—S!, sí, ya veo que es '^'ífdad lo que ma han
á nuestros lectores- que asistan á ellos, que
—Pue.i ahora inisaio, pagúeme V.
Y Buripauta serás;
—Espera, «¡ou las diez, la función empezó á por muy filósofos ó muláucolicos q\ic sean, pa- dicho: es claro, como m' fina no sale vestida
Que una suripanta mas...
las ocho j debe acabar á las tres, h i s ganado saián un buen ratita y podrán aechar una ca- de ambifiaon. el segundo icto Del Potosí Sm¿Qué le importa á Don Francisco?
na iú aire sin ningún cargo de conciencia.
ladino, es claro: está ofrecida, no la ponen
lia cua-to de din: toma tres reales.
También les aconsejamos que asistan aun en primera fila, y ahí lltiene Y . Además, co—Y la media tostá.
E. LlEBS.
cuando no sea mas que á una representación mo no le há querido hjjer caso á quien usted
—¿La iias tomado yá?
de la bellísima zarzuela Canto de Angeles, letra sabe, es natural, no ladea t)ueaps trajes; na— >ó, pero la he pedido.
—Oblígalal
Gritan algunos revolviéndose impacientes
en sus asientos.
Y cae el telou en medio de los aplausos mas
estrepitosos.
Pero el can-cán se repite siempre, y entonces los artistas lieclian el resto. Aquello no es
baile, es pataleo; furor; entusiasmo; delirio
imponderable.
Los artistas se retiran por fin rebosando j ú bilo, saboreando la tumultuosa obaoion tan eatisfeehos de sí mismos, como el general que
gana una batalla; como el autor dramático
que receje coronas de papel pintado en el e s cenario, y billetes de banco en contaduría.
Los cancanistas escapan al entusiasmo de
sus admiradores que se los comerian en aquel
momento, y los pollos y hombres sensibles
sueñan aquella noche con botas imperiales;
ligas coloradas y otros escesos.
¡Hé aquí el cancánl ¡Hé rquí el célebre baile de la Infantil!
Conceda Dios muchas ganancias ¿ su empresario, y aumente si conviene la gracia de
sus acreditadas bailarinas.
Por lo demás si hay* alguno quo crea que
hemos exagerado, con veilo basta como djjo
el otro.
Y por un real de entrada
li dos si apetito asedia,
tendrán café con tostada
y gran can-can, y comedia.
TIPOS MODERNOS.
LA CORRESPONDENCIA DE LOS BUFOS,
die la vé, y ese es el motivo. Pues ha de saber
usted que mi niña sirve para algo mas que todas
esas que salen delante de todas, moviendo los
brazos como las aspas de un molino, enseñando pantorrillas que la mitad no son suyas:
que sabe toda la solfa del maestro Deslaba; que
tiene dos años de Conservatorio, y que tiene el
Dó de pecho, lo que no tienen muchas. Eso es!
—Sí será: pero en fin, para concluir. ¿Qué es
lo que V. quiere?
—IJO que le he dicho ya. Saber si sigue mi
hija aquí desde el Carnaval.
—Pues no sjñor:!, no sigue. Y si quiere u s ted que no siga desde hoy...
—Ya me espai aba yo eso. Pues no señor no
«igue: así como así, me alegro, porque ayer la
han venido á solicitar del café del Sorbete para
partir trabajocon la primera tiple, con veinte
reales de sueldo y la cana.
—Pues que parta, que le conviene.
—Vaya, no faltaba mas, sino que mi hija con
«US estudios estuviese metida aquí siempre,
para no hacer mas que de comparsa.
—Pues le aseguro á V. que ha hecho mas
de lo que puede, y que estoy satisfecho de ella.
—Ya lo creo: pues qud, ¿creia V. qué mi niña
venia aquí á robar el sueldo? No señor: mi
niña sabe cumplir con su obligación, y ese ha
sido el mal, mientras que otras...
Arderius limpiándose el sudor que le sale
hasta por encima del bisoñe.—Vaya, señora,
hable V. solo de su niña y dejs V. alas iemás.
—No señor: ya que me rnaroho, quiero antes decirle á V , cuatro verdades.
—Señora, no arme V. escándalo, ó me veré
p
«n la precisión de hacerla á V. salir por
fuerza.
—Es claro, esto faltaba: ¿y es V . el auiable,
el complaciente don Francisco Arderius? así
le luce á V. el pelo. Señalando á Arderius á la
cabeza.
—¿Y á V. que le importa mi pelo? A ver,
representante, que se marche esta señora.
—Ya me marcho; ya me marcho; y muy á
gusto.
—Ea,pues pronto.
Un avisador: don Francisco, que baje V . al
escenario que hace V. falta en el ensayo.
—Voy: baja Arderius, y se oye la voz de Pon•zano que dice declamando:
Adonde está Cerverc, oír. portero!
_
PECHAS.
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31
4
papá queestáe» JJaíta mientras su hija,
que no es lerda, aprovecha la ocasión
hablando con el amante no admitido
oficialraeute aun por la familia.
Nunca faltarán en tales sitios viudas
verdes; viejas compuestas que aun no
desecharon de su alma ciertas pretenGABRIEL DB CASTILLA.
siones; embozados y no de Córdoba que
tanto pueden ser maridos recalcitrantes como viudos pertenecientes á la fáLOS CÓMICOS SOCIALES.
mula de los cucos, y aun. si me apuráis
mucho, prógimos que se enamoran con
Lector; amable lector. Si alguna vez la facilidad del mundo del reloj del
concurriendo al teatro te aburre el es- vecino.
Volved la vista á los palcos,
pectáculo, aparta tu vista del palco
¿Veis aquel principal, el de la dereescénico y dirígela á los espectadores,
cha?..
que como seas un tantofilósofo,obserPues la hermosa jamona que lo ocuvador, ó misántropo, seguro estoy que
pa, en compañía de una preciosa niña,
cesará tu aburrimiento.
De telones afuera también tienen muy bien puede ser la protagonista de
lugar óperas, zarzuelas, comedias y un drama, y quizá, quizá do una tragedia.
aun dramas.
La jamona no mira al escenario: lo
Observa sino á ese jovenzuelo cuya
escasa barba parece peregil mal sem- que menos la importa es el espectáculo.
Sus ojos espresivos, bellos, seducbrado en ingrata tierra, y oye como
tararea un coro de la última zarzuela tores, se dirigen con insistencia á las
que Mzo mas furor ó el aria de una butacas. ,
ópera dándose importancia de persona
En ellas, y en la fila quince, hay un
inteligente en el sublime arte de Eu- arrogante joven que retuerce con aire
terpe.
de fatuidad sus bigotes á la borgoñana.
Entre la jamona y él se ha estaPoco importa que los espectadores
que están á su alrededor manifiesten á blecido una corriente magnética, premedia vo*z su desagrado; nada que á ludio de mas variadas escenas.
El joven parece estar seguro del
media voz también maldigan con toda
su alma al niño de las barbas. Este dan- efecto que causa; seguro de que domido pruebas de la malísima educación na el corazón de aquella mujer. Su
que ha recibido, se ha propuesto conti- aplomo y cierto ademan de conquistanuar en su tema hasta tanto que uno dor; cierta sonrisa méfistofélica que ¿e
de los espectadores que no posee la cuando en cuando frunce sus labios, lo
virtud de la paciencia, le manda que prueban bieaá las claras. Sin embargo,
es un Tenorio vulgar.
calle con voz desabrida.
Hó aquí una ópera ó zarzuela hasta
L^ jamona no está tan tranquila.
cierto punto como dijo el otro, repreSe revuelve en su asiento. Tan pronsentada de telones afuera: no falta to está pálida como el papel en que
canto: el del niño barbudo.
escribo, como sus mejillas toman el co¿Queréis comedia, lectores mies?... lor de los pimientos de la Eioja.
Pues no tenéis mas que dirigir la
¿Tendrá celos?
vista á los anfiteatros lóbregos ó msTodo pudiera ser.
teriosos, si esto os agrada mas.
Próximo ya á terminar el acto, hace
Nunca faltará en ellos una amarte- una
seufiar Joven, seña que parece delada pareja; una mujer celosa; un buen cir: ¡Ven!
¡Estoy impaciente!
Y dice la Ruiz: Como que está casado.!
Arderius llegando á tiempo de decir un verso de salida:
En la cocina:
Mi mujer se ha hecho nn siete en el vestido,
y yo á una suripanta he despedido.
—¿A quién saludas mama? pregunta
la pjeciosa niña con curiosidad infantil.
—¡A Evaristo! contesta la jamona
con voz entrecortada.—Vá á subir, y
como le digas á papá que ha estado á
saludarme, te arranco los ojos.
Hé aqní, repetimos, un drama ó una
tragedia. Poco importa que no se presencie el desenlace, puede adivinarse.
En los números próximos ampliaremos estos cuadros, que si no son edificantes, pueden tener en cambio algun interés para nuestros lectores.
A. DE SAN MAnTm.
A LOS SRES. CORRESPONSALES
DB LA GALERIA DE LOS BUFOS iBDBRIüS.
Los señores representantes de
la, galería de Los BUFOS ARDERIUS,
hallarán en esta sección, destinada exclusivamente para ellos,
contestación á todas sus preguntas, y aclaración á cuantas dudas
pudieran surgir ea los asuntos
de esta galería: de! esta manera
si un señor corresponsal necesita
en alguna ocasión aclarar algun
punto oscuro, con solo recorrer
la colección del periódico, hallará resuelta el problema y se
evitará las molestias de una correspondencia entretenida y una
pérdida de tiempo siempre necesario para otras cosas.
Hemos elegido este medio que
nos parece mas á propósito, porque al contestar á una sota pre- •
gunta, nuestros numerosos correspiinsales la hallan resuelta y
_
TITULO DE LAS OBRAS.
Malina.—II Feroci liomani.
El Capitán de Fragata.—El Matrimunio.
Los Polvos.—Magyartis.
Los Polvos.—El Relámpago.
Mis dos Mujeres.
Epístola de San Pablo.—El Matrimonio.—U Feroci Rymani.
El Tulipán de los Mares.
Mercurio j Cupido.—Magiares.—El Matrimonio.
M Tulipán de los Mares.
.4 LOS AUTORES DRAMÁTICOS.
• Teatro del Liceo,
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•
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n
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Los Pastorcillos.
Los Pavos Reales.—Escuela Normal.
i'-l Paiiuelo Blanao.—Don Ramon.
Los Pastorcillos.
Los Pastorc.líos.
El Pañuelo Blanco.—Los Dos Sordos.
Los Hombres de Bien.
Id.
El Alcalde de Zalamea.
El Pañuelo Blanco.=Escuela Normal.
El Héroe por Fuerza.
El Alcalde de Zalamea.
Las riendas del Gobierno.
El Alcalde de Zalamea.
LISTA DE LAS OBBAS EJECUTADAS DURANTE ÉL MES DB ENBRO ÚLTIMO,
EN LOS PRINCIPALES TEATROS DE ESPAÑA.
BARCELONA.
Romta.
FfXHA?.
TÍTULO DE LAS 0Ba.A.S.
Odeon.
1.0
5
tí
15
22
29
1.0
(5
8
-19
D. Franuisco de Quevedo.
Oros, Copas, Espadas y Bastos,—Pobres Mujeres.
D. Francisco de Quevedo.~La Mancha de Sangre.—El Maestro
de Baile.
Mancha de Sanore.—Un paseo á Betlan.—Beltran el Marino.
Beltran el Marino.—En Brazos de la Muerte.—Yo Soy mi hijo.
En Brazos de la Muerte.—Yo Soy mi Hijo.—El Hoaor de ¡a
Casa.—Las Cuatro Esquinas.
El Honor de la C a s a . - L a s Cuatro Esquinas.
Circo Barcelonés.
La Huérfana de Bruselas.
El Terremoto de la Martinica,
ídem id.
La Mala Semilla.
1
2
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27
£9
El Monarca Cenovita -El Tejado de Vidrio.
Jorja el Armador.
Bienaventurados los que Lloran.
Ábrame Vd. l a P u e r t i . - L a Aldea de San Lorenzo.-No b q ' i i J
ro saber.
Don Tomás.?
Aldea de San Lorenzo.]
*
Amor y Deber.—Cartucho al Canon.—El-coion de un Poblet.
El Tejado de Vidrio.»
Jorje el Armador.—Gartuchem al Cañón.
Las Faltas do los Padres.—Amor y Deber.—Cartuchera
Cañon.—Eleciion de «n Poblet.
El Tejado de Vidrio.
Lo Positivo,
Rabiar á tieiSpo-—Las Quintas»
Amor y Deber.—Cartuchera al cañon.-Laskíninfas.
Las Quintas.
LA CORRESPONDENCIA DÉ LOS BUFOS.
nuestras contestaciones son una
especie de circular para todos
ellos: por otra parle la índole del
periódico, la amenidad que procuraremos dar á su contenido,
para lo cual contamos con las
plumas de reputados autores y la
ciicunstancia de remitírsele gratis á los señores corresponsales,
nos hace creer que al tiempo de
proporcionarles un entretenimiento, el tiempo que ocupan en
la lectura del niímero, le hallan
gil nado por la conveniencia.
Fsía sección, pues, y este
mismo Jugar del periódico servirón en lo sucesivo para la
COI respondencia especial de los
comisionndos, sin ' perjuicio de
ensanchar mas el sitio si los
as untí s dieran lugar para ello.
ADVERTENCIA.
Todos los señores corresponsales de
pro"vincias, de esta Galeria que reciban
el periódico gratis, es porque tienen en
su poder ía credencial cgmo tales, incluso catálogo, etc., etc.
A LOS MISMOS.
N o t a d o l a s oto r a s q.Txe l i a y
q i x e aÍTÍaclir a l c a t á l o g o q.u.e t l e x x e n exx ssu. p o d e r :
Títulos.
' Actos.
1
1
1
Pnq)iedad.
El arte por les nubes. Bainete.
El teatro moderoo
id.
El elixir de Cngliostro.
comedia.
IJ a hipócrita
id.
1
Titulo».
Actos.
Propiedad.
de saiiietes que le envié con fecha 10
del pasado.
Jover Garran,—Valladolid.—Confirmo mi carta 7 de lebrero, y supongo no
habrá habido ningún entorpecimiento
en las instruc iones que le daba. Anote
1
1
usted el aumento del catálogo.
2
Francisco de P. Villar.—Alicante.
3
—Eecibí
oportunamente su carta. Los
*3
[I teatros-cafés, son sesta clase: 60, 40,
3
1
20. En el pe riódico que hoy le remito,
va la nota de todas las obras que tiene
en venta esta galería, y si necesita algo, pídalo; con respecto al último párrafo de su carta, he consultado y no
NOTA. Todas las cartas que tengan conviene, al menos por ahora.
C[ue escribir ó contestar, salvo las de
Añada V. al catálogo la nota de las
interés particular, lo efectuaré por el
obras
que arriba se espresan.
plriódico á cuj^o efecto se lo remitiré á
Administración
El Parte Diario.
todos los comisionados, rogándole con- —Alcoy.—-Eecibí deoportunamente
su
serven los números por interés recí- carta. Remitiré ejemplares; vea el anunproco.
cio de las obras en venta de esta GaleSr. D. M. Morillas.— Cádiz.—No ría;
aumente catálogo, etc.
contesté á la suya de 13 del pasado,
Cayetano
Clem. Eubisco.— Ciudad
porque el catálogo que envié tenia ya Seal.—Aun no
he recidído la-nota de
el aumento aunque en mi carta decia funciones del mes.
lo contrario. Anote Vd. el de hoy.
Mariano Muñoz.—Sevilla.—Eecibí su
Sr. ü. Juan Moreti.—Eonda.—Especarta,
y estoy conforme con ella, salvo
ro mande lista de compañía que actúa
la
nota
de funciones que me debe remien esa, y estado de funciones como
tir
de
las
ejecutadas en el mes; pues
marca mi circular.
como
verá
en el folletín, el objeto es
Viuda de Zamora.—Granada.—No he
recibido estado de las funciones hechas dar una lista de las obras puestas en
en el mes de Enero en esa; no se des- escena en los principales teatros.
A. M. Pruneda.—Avilés.—Le doy las
cuide, pues como verá, se publican en
gracias
por el envio del periódico, j^ en
el folletín.
una
de
las
secciones de este, verá el
Vicente Dorca.—Gerona.—Lo mismo anuncio de las
obras en venta de esta
le digo y á todos los Sres. corresponsa- Galería.
les que no la hayan enviado, y que tienen su credencial.
Quedo de Vdes. afectísimo, etc.
En los puntos que no se haya efecALFREDO GUERRA ARDERIUS.
tuado ninguna función, no necesitan
escribir; advertencia que hago por haber recibido algunas cartas.
el próximo número verá la luz públi
J, Mariana y S.—Valencia.—Confir- ca En
un notable artículo debido á la chispeante
mo mi carta 7 de febrero, mandando y bien cortada pluma del Sr. Cubero, que lletres ejemplares de la pieza El elixir de vará por título: El drama de Cafarnaúm EspeCagliostro. Cuando me escriba V., acueste artículo con ansiedad, para darlo
se recibo de la de los dos saínetes que ramos
a l a estampa.
anterior mente le había remitido.
F. Iturriaga.—Santander.—Cuando
Pronto se pondrá en escena en el teatro de
escriba, acuse recibo de los ejemplares
Los puntos n e g r o s . . . Comedia<,.
Empréstitos voluntarios
id.
¿Si hablará?... ¿Si no
hablará?
id.
El general Bum-Bum. música
Canto de ángeles
id.
La sensitiva
, id.
Kl toque de á n i m a s . . . libro. '1 ^
Los desamparados— drama, i
La estrella d e l a c d r t e . comedia 1
La Soberanía Nacio«-^
^•^ss
nal
I libro. 1[°.o
El capitán do la muer[^.a
te
drama. '1I'S^
El primer dia feliz.... libro. 1 ©
'a
FECHAS.
Olimpo.
I."
4
6
8
12
\h
TÍTULO DE LAS OBRAS.
D. Fran isco de Quevedo.
Libertad en la Cadena.—La Llave do la Gaveta.
D . Francisco de Qaevedo.
La Luna de Miel.—Maruja.
Me Con-viene esta Mujer.
Inquisición por l í e n t r o . - R e p ú b l i c a ó Monarquía.—Soldados de
Piorno.
El Diablo Predicador. —L os Dos Viejos.—La|Bola de Nieve.
Treinta Años.—I^ Mano d»í)ios.
v
22
29
Tirto.
1.**
tt
,8
Í5
22
29
Pastorcillos.—Satanás,
ídem.—Amor de Madre.
Satanás.—Olmo y la Vid.
JnanBravo,—Las dos Coronas.
Valencianos con honra.—La Sociedad denlos Trece.
La Sociedad de los Trece. —El Pañuelo Blanco.
8
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16
n
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19
20
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23
20
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Guillermo Colman.
Flor de un Dia.—El Corazón de un Bandido.
Valeneianos con Honra.
Guzman el Bueno.
Sancho García.
'
Dos Familias Rivales.
Cabana do Tom.
Matgarita da Borgoña.
Cataluña Independiente.
8
22
1
^
•
Ramillete, _
1.0
Me Conviene esta Mujef.—Un tigre de Bengala.—Las Hijas de
Elena.
2
Ladrón y Verdugo.
. '
:Í
El Secr^-to en el Esppjo.
,')
¿StrÁisíL?
ti
1
liijrs oc l'àt-na,—reíïitf!,
Dji)i-^''^8-3 iJ^'ístubitrta-.
En la limpia corriente
de mi primera,
mi acalorada frente
bañar quisiera:
y solo siento,
no poder ir tan lejos
en un momento.
A segunda y primera
me comparara,
si acertar no pudiera
cosa tan clara;
pues por sencilla,
de fijo la acertara
cualquier chiquilla.
•
A mi tercera sola,
si has solfeado,
de la escala en la cola
habrás hallado; .
y al afirmar,
es forzoso la misma
también nombrar.
T es el todo, tan «todo,»que todos, ¡todos!
el todo ambicionamos
de todos modos.
Y he concluido,
que el todo en este «todo»
de Paco ha sido.
La solucion'en el número próximo.
EDUARDO VALLADARES.
Madrid.—Imp. Esp. Arco de Santa María, nún». 1..
-
TITULO DE LAS OBRAS.
ídem id.—Pepta.
La Sociedad de los Trece.
Un Marido de Lince.
Un Sentenciado á Muerte.
Amar sin Dejarse Amar.—Las Hijas de Elena.
Un Ente Singular.
Me Conviene essa Mujer.
La Casa de Campo.
Como el Pez en el Agua.
Dos Bodas Descubiertas.
¿Será este?—La Casa de Campo.
La Casa de Campo.
Este cuarto no se alquila.
Como el Pez en el Agua.
Por una Cita.
Lanuza.—Los dos Vireyes.
La Vida por el Honor.
Teatro
Teatro Español.
1,„
(5
8
15
22
29
Clxar·ada.
Campos Elíseos.
Prado Catalán.
1."
6
8
Mañana viernes se pondrá en escena por úl-,
tima vez, en el concurrido teatro de los Bufos
Arderius, la aplaudida zarzuela titulada el
Potosí Svib-marino, de la cual se retirará el
numeroso decorado y accesorios de este, á fin
de dar lugar al de otras obras que están en
ensayo. S. M. el Rey, ha sido invitado para Ift
función de esta uoche.
— 3
— 2;—
FBOnAB. -
los Bufos, una zarzuela en tres actos, de gran
aparato, titulada ZaAo-ít'm.
Vestuario nuevo, decoraciones nuevas,
eccetera, e t c . , contribuirán á aumentar el interés que á juzgar por los ensayos, debe teñe?
esta obra arreglada del francés por uno da
nuestros mas aplaudidos escritores, hembra
muy entendido en asuntos teatrales.
¡Dios haya puesto tiento en sus manos!
2
3
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5'
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n
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Principal.
Los polvos de la Madre Celestina.—La Soirée de Cachupín.—Porun inglés.—El Matrimonio.
Los Pavos reales.—Diez niíl duros,—El Viudo.
Los Diamantes de la Corona.
El Secreto en el Espejo.—Un Sarao y una Soirée,
Los dos Sordos.—Un Sarao y una Soirée.
Los Polvos. —Diamantes de la Corona.
La Vida Parisiense.
Marina.—El Matrimonio.—Los Magjáres.
Los Polvos.—Marina.
Un Sarao y una Soirée.-Pascual Bailón.
El Relámpago.
Los Cómicos de la Legua.
Diamantes de la Corona.
El Capitán de Fragata.—Mercurioj Cupido.
La Vida Parisién.—Magyares,—Pascual Bailón.
El Capitán de Fragata.—Los Cómico? de la L»gii9.
Miigyares.
La t:0:róa de Cachupín.—Mercurio y Cupiio.—Ln Epístola de^
San Pablo.
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