Encuentros 31 – 1997 - Asociación Cultural Humboldt

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A ñ o 11
j l Trim estre 1997
•jai A .C.H. Caracas
ANTHONY BROWN E S
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A L E M A N IA
EDITADA
POR
ASOCIACION
CULTURAL HUMBOLDT
EN
CARACAS
N iñ a * y n iñ o *
del maíz
EL MUNDO DE LA IL
LIBROS
N IN O
revista
E n c cv e
19 9 7
n
- t r o s
Editorial
Contenido
El desarrollo de la ilustración en los
libros para niños; ha cobrado un auge
im portante en los últim os años. A
pesar de que históricamente el género
in fa n til vino acompañado de imágenes
y ha m antenido esta relación desde sus
comienzos, no es sino recientemente
cuando la ilustración se vuelve un o fi­
cio am plio y plural.
El mundo de...
A n
i n e t t e
S c h r o e d e r
^
i p a I d i
Una gran cantidad de técnicas se han
ido incorporando a este arte, un sólido
grupo de profesionales se ha dedicado
en todo el m undo a la ilustración
infa ntil, numerosas propuestas y
nuevas lecturas de los libros se han
desarrollado a p a rtir de las imágenes.
El desarrollo e d itorial de los países del
norte, su larga trayectoria y una
dilatada tradición en los métodos
reprográficos, les han p erm itido hoy
en día tener un extenso patrim onio de
ilustraciones infantiles.
Por o tro lado, un espíritu renovador,
sometido a un proceso de búsqueda,
orienta los parámetros de este arte en
los países latinoamericanos como
Venezuela. Impulsados p o r este común
deseo, de nutrirnos y com partir las
experiencias del dibujo, la imagen, la
plástica y el color, hemos querido
m aterializar en este número de la
revista Encuentros, las propuestas pre­
sentadas p o r los ilustradores invitados
al Seminario Internacional de
Ilustración, organizado p o r el Banco
del Libro.
G i s e l a
S t o t t e l e
........................ §8
Historia d e la Ilustración d e libros para niños
en A lem ania d esd e la II Guerra M u nd ia l hasta h o y
p r e c h t ................................. 61
La literatura infantil y el libro álbum
Un recorrido heterogéneo, donde la
creatividad, la com plem entaridad de
códigos, la interpretación y el diseño,
son sólo parte de un m undo de imá­
genes que nos ofrece la posibilidad de
desarrollar en los niños la sensibilidad
artística y humana.
Hartmut Becher
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JLm. !
PERSONALIA
Asesor:
Dr. Rolf W alter
Comisión Consultiva:_______________________
Dr. Hartmut Becher
Nuevo Director Gerente de la A.C.H.
Prof. Isbelia Sequera Tamayo
Lic. Luisa Castillo
C o n ce p ció n e d ito r ia l y re d a cció n :
Asociación Cultural H um boldt
y Banco del Libro
C o ord ina ción con autores y transcripció n:
O tilia Acosta
Edición a cargo de:
Fanuel Diaz, Brenda Bellorín
y María Cecilia Silva-Díaz
Traducciones:__________________________________
Brenda Bellorín, Fanuel Díaz, Elena Iribarren
y Asociación Cultural H u m bo ldt
D is e ñ o ^ P roducción gráfica:
Preámbulo C.A.
D ire cció n en V e n e z u e la :
Asociación Cultural H um boldt
A partado 60501 Chacao
Tel. 52.64.45 Fax: (02) 525621
El seminario Internacional "Él mundo de la ilus­
tración" fue organizado en mayo de 1996 por el
Banco del Libro, La Fundación Centro Cultural
Consolidado y la Asociación Cultural Humboldt,
con la colaboración de British Council, Editorial
Melhoramentos, Embajada de Brasil, Embajada de
Costa Rica y e f Fondo de Cultura Económica.
La reproducción de artículos publicados en esta revista
es posible con previa autorización de la redacción.
Encuentros no se responsabiliza por el contenido de
los artículos firmados por sus autores. Encuentros se
reserva el derecho sobre las correcciones que requier­
an los textos. Encuentros pide disculpas por errores
de ortografía o traducción que puedan tener los tex­
tos. Estos corresponden al hecho de que decidimos
darle prioridad a la puntualidad de la publicación.
Hacemos el intento por corregirlo todo, pero a veces el
"diablillo" de la imprenta juega con nosotros.
Distribución en la R.F. Alemania,
cortesía de la Embajada
de Venezuela en Alem ania
Depósito Legal: pp 87-0228
PVP: Bs. 600.Suscripción anual: Bs.2.200.Elnzelheft: DM 6.Jahresabonnement: DM 20.Para la p u b lic a c ió n de avisos
c o m u n ic a rs e con : O tilia A c o s ta ___
Contraportada: Bs. 250.000.-
En nuestro pasado número y en esta misma sección despedíamos a
Henning Schroedter-Albers, Director-Gerente de nuestra Institución
por casi seis años y dábamos la bienvenida al nuevo Director de la
Asociación Cultural Humboldt, Dr. Hartmut Becher quien llegó a
Venezuela el pasado mes de septiembre.
Nacido en Freiburg-Breisgau, Alemania, el 28 de agosto de 1945,
casado y tiene tres hijos. Cursó estudios de Filología Románica y de
Historia en las Universidades de Erlangen-Nürnberg, Besançon
(Francia) y Freiburg-Breisgau y obtiene el Doctorado en Historia en la
Universidad de Freiburg.
Desde 1980 se encuentra al servicio del Goethe-lnstitut, primero en
Alemania y más tarde en Francia, Argentina y Brasil. Llega el Dr.
Becher a Venezuela proveniente de este último país donde ejerció la
dirección del Goethe-lnstitut de Porto Alegre desde 1990 hasta 1996.
En reciente entrevista se le preguntaba, si le había parecido difícil el
cambio de Brasil a Venezuela, a lo cual respondió que: "no en lo
absoluto"; ya que su esposa es argentina y en su familia aparte del
alemán, todos hablan español, de modo que en relación al idioma, no
han tenido ningún problema de adaptación. Agregaba: "...a decir ver­
dad llegamos llenos de curiosidad y con muchas ganas de conocer un
país sobre el cual se dicen maravillas en el mundo entero".
Respondiendo a otra pregunta sobre que diferencia encontraría al diri­
gir la Asociación Cultural Humbodlt, contesta: "Pienso que en lo re­
ferente a los objetivos no existe ninguna. Como en todas partes del
mundo nuestro objetivo fundamental es promover el intercambio cul­
tural entre nuestros pueblos. La diferencia radica en la estructura
jurídica y administrativa de la Institución, en el caso particular de la
Asociación Cultural Humboldt, existe una estrecha colaboración por
parte de los socios venezolanos. A mi entender, esto es altamente
positivo puesto que permite realizar un trabajo enriquecido por el
intercambio de ideas".
Con relación a los objetivos para los próximos años piensa: "...con­
tinuar una relación fructífera de cooperación entre el Goethe-lnstitut y
la Asociación Cultural Humboldt, así como la realización de un trabajo
productivo basado en el diálogo con toda la comunidad, poniendo en
práctica ideas y sugerencias de nuestros amigos venezolanos".
Habiendo comenzado nuestro trabajo con el Dr. Becher, reiteramos
nuestras palabras de bienvenida y el apoyo por parte de los miembros
de la A.C.H., con la seguridad de que hará una extraordinaria labor en
Venezuela.
Página completa: Bs. 160.000.Media página: Bs. 85.000.Un cuarto de página: Bs. 45.000.-
Eduardo Guinand Baldó
■ A n th o n y Browne, nacido en Inglaterra hace 50 años, ha logrado con
|S u s libros álbum lo que pocos autoresdlustadores alcanzan: cautivar por
| igual al público adulto, al especialista y al infantil. Sus libros hanleido
I merecedores de la medalla Kate G reenaway en dos ocasiones y Ta can- |
¡d id a tu ra al prem io Andersen. Adem ás ha ganado con personajes com o
¡W illy ; la simpatía de muchos nipos que le escriben con frecuencia.
| En sus historias e ilustracionesfeonviven lo hum orístico con el m undo
1 íntim o de sus personajes; laltécnica realista con elem entos surrealistas
i para el lector atento; anim aos antropom órficos con seres hum anos que „
1 se com portan com o animales; g o rila sco n ruda apariencia pero de tier- I
1 nos sentim ientos; niños sumisos y miedosos con niños dom inantes y
I
| buscapleitos...
>,
f En este m un do de contrastes, los protagonistas — casi siempre niños
1
L (Ana, Rosa), animales que se com portan com o niños (W illy) o
1 mujeres opacadas (la señora De la C e rd a H - hacen el titá n ico '
¡e s fu e rz o de sobrellevar el desamor, la indiferencia, la
| soledad, los celos, el aburrim ien to y otros problemas.
JM
¡!; Para ellos B ro w n e siem pre a rro ja una esperanza.
I Los personajes sufren de los c o n tra tie m p o s
i p ro p io s de la c o tid ia n id a d , pero su
| m u n d o está lle n o de e le m e n to s
¡ s u rre a le s : m ue b le s q u e se tra n s fo rm a n
..rv r-.u -
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¡ e n a n im a le s a lo Dalí, ve n tan a s y h o m | bres vo la d o re s q ;.i‘ reí uerdan c¡ M .u jritte
y. Los e le m e n to s d e co ra : /os u yu u .m a levar el
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¡ h i l o de la n a rra ció n . El papel ta p iz, la selec| ció n de co or, so m b ra s v .iq e re n u -..
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| re p e tic ió n de p a tro n o , fin ía le s y b , v o te s , c o n n trib u y e n a ri'cre a r q u e siente el p io ta g o m s ia
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| c ó m o se desenvuelve en su viaje épico
¡ T a n t o en El hbro de los u rd os,
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■ to d o sc> tra n s fo rm a en el espacio K iu > . ( u n t ó m e
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• a las m u ta c io n e s de los h o m b w s oe ia f czn i a De ¡a H
Coida van o c u rrie n d o , todas la . rosas en la rasa,
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desde el papel ta p iz lia ,ta los m ,mos ¡n te -iu n to r.-s,
• van a d q u irie n d o el c o lo r rosa d o y fo -m a de cerdo.
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| Los s e n tim ie n to s de a n g u stia v /o /o b r a de José ¡sai
se van m a n ife s ta n d o on el
i liario,
de
z o o m o rfis m o del m o b
la casa, asi c o m o
W ¡
ta m b ié n , en los in d i-
cios — cu a d ro s y fo to g ra fía s de m a te rn id a d e s -— q ue
.;'G LóD A
| a n tic ip a n cuál c a m b io es el que le a n u n c ió papá.
¡ L a madrastra de Hansel y Gretel, en lugar de proyectar
| s u propia sombra, proyecta una con sombrero de bruja;
B detrás de la cabeza del padre en Zoológico aparecen
V
y h - y / v?
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■ unos cachitos para representar su ma! tem peram ento. En
B Gorila, com o en muchos otros de sus libros, los cuadros
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■ aparecen trastocados, hay una M ona Lisa gorila, un afiche d e | |
I Chaplin gorila, en lugar de Superrman hay un Superponía y
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J u n a estatua de La Libertad con facciones de prim ate. Las alu- 1 | ¡
Jsio n e s a la historia del arte y a la cultura m ediática tam bién
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■ son empleadas por el au tor con el fin de transm itir lo que acónB te ce a sus personajes: en el encuentro de Ana con Gorila, todas
| estas referencias cambiadas parecen naturales, pues es lo que más
■ desea la niña.
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¡ N in g ú n elem ento in tro du cido por el a u to r es casual. Todos cum plen c o n |
J e l propósito de Browge: brindarle al lector la posibilidad de encontrar, a l
■ cada paso algo distin to en cada lectura.
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C u a n d o com e ncé a e s c rib ir y a ilu s tra r para
niños, im aginé que sería só lo o t r o o fic io más
antes de c o n v e rtirm e en lo que yo había desea­
do: se r un v e rd a d e ro a rtista . Sin em bargo, ahora
después de 20 años y 30 lib ro s, sigo haciendo lib ro s
ilustrad os. M e he dado cue nta de que lo que real­
m e n te am o es la relació n e n tre imágenes, palabras y
niños. Pienso que uno de los aspectos más negativos
de la educación, al m enos de la b ritá nica, es la m anera c ó m o los
a d u lto s subestim an la s o rp re n d e n te capacidad de ob se rva ció n
que tie n e n los niños. Les hacen s e n tir que crecer, m a d u ra r y
c o n v e rtirs e en seres educados significa d e ja r de lado las im á­
genes y a c u d ir a las palabras. Esta es una de las razones p o r las
cuales In g la te rra es una nación visu alm e nte “ ile tra d a ” .
En 1976 hice m i p rim e r lib ro , A Través del e sp ejo m ág ico . En
aquel en tonce s no tenía ¡dea de lo que estaba haciendo. El co n ­
c e p to su rg ió de m i in te ré s p o r la p in tu ra surre alista y en pa r­
tic u la r p o r la de René M a g ritte . Es un buen e je m p lo de la p e o r
m anera de ha cer un lib ro álbum . Había d ib u ja d o al m enos la
m itad de las imágenes antes de ha be r pensado en la h is to ­
ria que las uniera. La o tr a m anera más desacertada de
hacer un lib ro álbum es lo c o n tra rio : pensar p rim e ro una h is to ­
ria e ir tra b a ja n d o luego las ilustracio ne s. H e a p re n d id o desde
en tonce s que la e vo lu ció n de un lib ro álbum , al m enos para mí,
se asemeja a la film a ció n de una película: palabras e imágenes
deben d e sa rro lla rse a la vez.
La h is to ria es m uy sencilla: un niñ o que está a b u rrid o pasa a
un espejo y e n tra en un m u n d o a lte rn a tiv o , y el lec­
t o r lo acom paña m ie ntras ve algunas imágenes tra s ­
tocadas: un h o m b re invisible, una pandilla de raton es
h a m b rie n to s pe rsig uie nd o a un ga to a te rra d o , un
p e rro que saca a pasear a un h o m b re , y aquí vem os
una p in tu ra de una p in tu ra de una pin tu ra .
En m uchos aspectos es un lib ro in s a tis fa c to rio p e ro
sie n to que algunas de las imágenes están bien. D e hecho,
el lib ro no ha dejado de im p rim irs e y venderse. Sigue siendo
p o p u la r e n tre los niños. Y m e p e rm itió e x p lo ra r y d e lim ita r
m i te rre n o para lib ro s p o ste rio re s .
C u a n d o se m e o c u rre una idea y la d is c u to p o r p rim e ra vez
con m i e d ito ra , Julia McRae, pu ed o saber lo que ella pien­
sa p o r su gra d o de entusiasm o. N u n ca m e dice: “ N o me
revista
E n c lj e
19 9 7
n
- t r o s
gusta esta idea” o “ pienso que no fu n c io n a rá ” . Pero
p u e d o in tu ir que algo no está del to d o bien si ella no se
m u e stra tan entusiasta c o m o en el pasado. Fue en una de
estas ocasiones, luego de haberle m o s tra d o un idea que
n o estaba del to d o lista, cuando ella m e p re g u n tó si había
un c u e n to de hadas que re c o rd a ra de mi infancia y yo le
dije que
“ Hansel y G re te l” . M e fui a casa y p in té esta
imagen. En alguna etapa tu ve
que haber to m a d o
la
d e cisió n de p re se n ta r a los personajes en rop a de la
época actual. Pero no re c u e rd o ha be r pensado que p o r
haberla acercado a n u e stro s tie m p o s la haría una h is to ­
ria más releva nte para los niños de hoy. S im p lem e nte el
re su lta d o fue éste. Julia McRae estaba escandalizada p e ro
m e d ijo que siguiera adelante.
Este lib ro m a rcó un cam b io de d ire c c ió n para mí; quizá
p o rq u e fue el p rim e r lib ro que ¡lustraba sin ha b e rlo
e scrito . M e sentí m uch o más v u ln e ra ­
ble (que es lo que sie m pre m e pasa
cuando ilu s tro un te x to de o tra p e r­
sona). Pensé que s ó lo sería juzgado
c o m o ilu stra d o r. D e m o d o que me
volví más con scie nte con este lib ro .
D e cid í c ó m o iba a d e s a rro lla rlo antes
de com enzar. N o qu ería hacer un lib ro
b o n ito , pues éste no es un c u e n to b o n ito ,
y
m uchas
de
las
o tra s
ve rsio n e s
de
“ Hansel y G re te l” que había v is to se es­
cenificaban
en
bosques h e rm o so s
con
cam pesinos de lindo s tra je s y con cabañas
de in te rio re s m uy acogedores, aun tra tá n ­
dose de un c u e n to de po bre za abyecta.
Tam bién decidí que iba a haber c ie rto s
tem as visuales en el lib ro : b a rro te s de
jaulas y pájaros, así que en la página de
títu lo in tro d u je estas dos ideas juntas.
La p rim e ra vez que paseaban p o r el bos­
que, Hansel se de tien e y deja caer p ie d ritas en el cam ino. Su padre lo
regaña.
Hansel se excusa d icie n d o que se está
d e spidie nd o de su palom a que está sob re
la chim enea. Más adelante, en el cuento,
los pájaros se com e n el sen de ro de migas
de pan.
Q
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n t: ht o n y
&r
o
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m
Luego, cuando están p e rd id o s en el bosque, se encuen­
tra n con un pája ro blanco m uy he rm o so , y es este
m ism o pájaro el que los con du ce a la casita de galleta.
A l final un pa to blanco los lleva so b re vo la n d o el agua
para reg resa r a casa.
En la p rim e ra página del lib ro in tro d u je la imagen de los
b a rro te s, que m u e stra la cabaña del le ñ a d o r; los á rb o ­
les de trá s de la casa están pintados de m anera que
parecen barras de m etal.
A q u í hay barras en las sillas, rayas en el ve stid o de G re te l, en la
camisa de Hansel y del padre. H asta la m uñeca que está boca abajo
en suelo tie n e un ve stid o rayado. Imágenes de v u e lo y fuga son
sugeridas p o r la vaga so m b ra de un pájaro en el te c h o de la casa,
y en la pantalla del te le v is o r en blanco y ne gro que la m ad rastra
m ira fija m e n te . En este lib ro u tilic é p o r p rim e ra vez un re cu rso
que se ha v u e lto m uy fre c u e n te en m is libros: la refere ncia a una
p in tu ra con ocida. En este caso, “ La luz del m u n d o ” del p in to r
d H o lm a n H u n t. U tiliz o este re c u rs o en d is tin to s lib ro s p o r varias
|
razones: puede a p o rta r un c o m e n ta rio p a rtic u la r al te x to o puede
p e r m itir p ro fu n d iz a r en la co m p re n s ió n de las diversos niveles de
la n a rra ció n a aquellos que reco no zcan la “ re fe re n cia ” . O puede
s e r sim p le m e n te chiste. H e m o s tra d o el c u a d ro en to n o s sepia
que refleja la ha bita ción desteñida y tris to n a d o n d e los personajes
llevan una e xiste ncia igualm ente tris te y áspera.“ La luz del m u n d o ”
apenas puede verse en esta casa anclada en m e d io del bosque, en este am ­
bie n te desesperanzador, d o n d e m e pa reció que una re p ro d u c c ió n a c o lo r de
esta p in tu ra se habría v is to c o m o una burla.
Hay más sugerencias de barras en la funda rayada y en el co p e te de la cama.
Hansel está atra p a d o d e n tro de la casa y no puede sa lir a re c o g e r p ied ritas
blancas. La p u e rta está a b a rro ta d a y los árboles ya se han v u e lto to ta lm e n te
m etálico s.Y p o r supuesto, está lite ra lm e n te e n c e rra d o en una jaula p o r la bruja.
El te rc e r te m a visual que quise in tro d u c ir en esta h is to ria fue la idea de la
tra n s fo rm a c ió n .T ra té de s u g e rir aquí que la m adrastra, a los o jo s de los niños,
es la m ism a persona que la bruja. A sí que la so m b ra de trá s de ella, al ser to m a ­
da en co n ju n c ió n con el espacio e n tre las co rtin a s, crea la imagen de una bruja.
Esta fo rm a oscu ra y tria n g u la r está re p e tid a en la aguja de la iglesia y en la s o m ­
b ra que se p ro ye cta s o b re el a rm a rio ; hasta la ra to n e ra es un triá n g u lo negro.
A lg o sospechoso se o c u lta encim a del escaparate.
revi st a
E n
19 9 7
c
l/
Q u e ría subrayar esta c o n e x ió n e n tre la
m a d rastra y la b ru ja cuando Hansel y
G re te l logran reg resa r p o r p rim e ra vez
del bosque. Así que la m o s tré asomada
p o r la ventana, con el re fle jo del bosque
en el tra s fo n d o . La p rim e ra vez que ve­
m os a la bru ja está en la m ism a po sició n,
o tra vez con aquel triá n g u lo negro.
Más tra n sfo rm a cio n e s: la so m b ra de la
m ano de la b ru ja se c o n v ie rte en una s e r­
p ie n te cuando está to c a n d o el d e d o de la
m ano de Hansel para revisar si ha e n g o r­
dado lo suficien te para ser com ido .
La ilu s tra c ió n más difícil de p in ta r fue el regreso final a casa,
cuando la m a d ra stra ya ha m u e rto .T ra té de d ib u ja r y p in ta r
esta escena de distintas maneras. Q u ise m o s tra r la e xp re sió n
de felicidad en las caras de los niños m ie n tra s volvían a casa.
Pero no im p o rta b a c ó m o d ib u ja ra sus m iradas, parecía exa­
gerado, parecía un encuadre e stá tico en una
película muda. Siem pre que em p ie zo a in te n si­
fic a r la e m o ció n , s o b re to d o en las caras de los
niños, acabo siendo dem asiado en fá tico y sobre actua do . D e m o d o que la s o lu ció n a la que
eve ntua lm en te llegué fue la de no d e ja r v e r
ningún ro s tro , só lo m o s tra rlo s to d o s ju n to s
c o m o si unidos, fo rm a ra n un so lo ser, un solo
cu e rp o . Hay un re to ñ o c re c ie n d o en la m aceta
y el cu a d ro titu la d o “ La isla de los m u e rto s ” del p in to r A rn o ld
B ocklin cuelga de la pared; am bos detalles o fre ce n un c o m e n ­
ta rio so b re un te x to final parco.
A lg un os años antes de rea liza r m i lib ro Gorila, tra b a jé c o m o
d ise ñ a d o r de ta rje ta s de fe lic ita c ió n y p in ­
té esta ta rje ta de cum pleaños. M e encan­
taban los c o n tra ste s — grande y pequeño,
d u ro y blando, ru d o y tie r n o — . Esto me
s irv ió de in spira ció n para el libro.
“ K ing K ong” , una de mis películas favo­
ritas, fue o tra
influencia en Gorila. D e
m o d o que había dos ¡deas que confluían,
un g o rila m acho necesitado del con sue lo
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de un o s ito de peluche y el a m o r de un m on s­
t r u o te r r o r ífic o p o r una m u je r joven.
G orila se p u b licó en In g la te rra en 1983 y sigue
sie nd o u n o de m is fa v o rito s . Es la h is to ria de
Ana, una niña que ama a los go rila s, y de la re la ció n con su dista nte,
m uy o cu pa do y casi ausente padre. Para su cum pleaños, él p ro m e ­
te regalarle un g o rila p e ro A n a se decepciona p o rq u e es s ó lo un
g o rila de peluche, al que ella de scarta ju n to con el re s to de sus ju ­
guetes. En la noche, el g o rila de ju gu ete se tra n s fo rm a en lo que
p o d ría ser un g o rila de verdad, o su padre, o un sueño; o tal vez en
lo que ella qu isie ra que fuese su padre.
C o n la cabeza del g o rila en la baranda y co n la tra n s fo rm a c ió n de
“ La M ona Lisa” quise re fo rz a r la
obsesión de A n a p o r los gorilas
y ta m b ié n hacerle un gu iñ o al
le c to r: aun para los jó ven es lec­
to re s que no estén fam iliariza­
dos con la o b ra de D a V in c i.
Tam bién c re o que e sto da pie a
o tra posib ilidad : si A n a está tan
ensim ism ada v tan rod ea da físi­
cam e nte d e
las estas im áge­
nes de gorilas, ¿no estarem os
v ie n d o acaso su p ro p ia p ro y e c ­
ció n de esta imagen en las pare­
des? R e con ocem o s a “ La M ona
Lisa” , y más adelante en el lib ro
a “ La m adre de W h is tle r ” p o r sí
mismas, p e ro de he cho las ve­
m os (p o rq u e así las he p in ta d o )
a la imagen de su obsesión, que
después de to d o , es su ficie n te ­
m e n te fu e rte c o m o para tra n s ­
fo rm a r a un g o rila de ju gu ete en
la figu ra del padre afectuoso.
La ilu s tra c ió n del desayuno u ti­
liza un lenguaje visual para c o n ­
ta r una p a rte de la h is to ria que
las palabras n o dicen. Algunas
veces hablo so b re este aspecto
de m i tra b a jo c o m o si yo estu ­
v ie ra
calculando, plan ifican do
to d o el tie m p o . Pero en este
caso, con to d a honestidad, no
puedo
re c o rd a r
p ro d u c to
c u á n to
del
fue
c u á n to
fue
in co n scie n te
y
d e lib e ra d o . C o n ­
tra s té las dos escenas: A n a con su padre en el desayuno,y más ade­
lante en la noche cua nd o A na y G o rila com e n ju n to s en un café.
Inten ta ba m o s tra r aspectos de la re la ció n e n tre A n a y su padre, y
e n tre A na y G o rila , que las palabras no expresaban. A sí que exa­
g e ré las p e rspe ctiva para ensanchar la brecha e n tre los dos.
revista
Escogí una vista desde abajo, que obliga a
v e r al padre hacia arriba, para d e m o s tra r
que él está a la cabeza de la je rarqu ía
fam iliar. U tilic é fo rm a s g e om é tricas: cua­
dro s, triá n g u lo s, esquinas duras y ángulos
agudos.Todo luce o rd e n a d o , fr ío y clínico,
c o m o la relación e n tre ellos. U tilic é t o ­
nos
de
frío s —
azul, blanco
y gris — c o lo re s
en to d o m enos en la fig u ra de
Ana. Todas
las sup erficies
son
lisas y
duras, sin te x tu ra . N o hay com ida a la
vista
y
el
pa d re
de A n a
e stu d ia
el
p e rió d ic o , que fo rm a una b a rre ra lite ra l y
m e ta fó ric a e n tre los dos.
En el re sta u ra n te te n e m o s un p u n to de
vista sim ilar, p e ro he aplanado la pe rsp e c­
tiva para que G o rila esté más cerca de
n o s o tro s y de Ana. Cada su p e rficie tie n e
te x tu ra . U n o se puede im aginar sensa­
ciones con las cosas, toca rlas, saborearlas y olerías. Casi nada
es g e o m é tric o . Los c o lo re s son ro jo s cálidos, am a rillos, ocres
y m arro ne s; la mesa está re p le ta de com idas apetitosas, y
G o rila co m e una banana m ie n tra s m ira d ire c ta m e n te a Ana.
El te x to dice así:
A n a d ijo : “ Tengo ha m b re ” . “ Bueno — d ijo G o rila — com a m os
algo” .
La ilu s tra c ió n nos dice m uch o más.
La idea para W illy
el
T ím id o v in o p rin c ip a lm e n te de dos
fuentes. U na era, hasta c ie r to p u n to , m i p ro p ia infancia. Pasé
m uch o tie m p o con m i h e rm a n o jugando rugby, c ric k e t, fú tb o l,
te n n is y boxeo. M i h e rm a n o es casi dos años m a yo r que yo,
y adem ás era más grande, fu e rte y rápido, p e ro c o m o la d ife ­
rencia de edad e n tre n o s o tro s no era grande, yo tra ta b a de
c o m p e tir con él. A u n q u e nunca lograba alcanzarlo, ¡en nada!
R e cue rdo ha be r o íd o en una ocasión a un e s c rito r, G e o ffre y
M o o re h o u se , hablar en la ra d io acerca de un viaje que hizo a
través del d e s ie rto de Sahara. Se le acabó la co m id a y el agua,
estaba a k iló m e tro s de cu a lq u ie r lugar y en verdad llegó a
pensar que iba a m o rir. En la en tre vista, le preguntaban
si esta e xp e rie n cia lo había cam biado, y el d ijo que
sí: ah o ra cuando cam ina p o r una calle co n g e stio n a ­
da y alguien se tro p ie z a con él ya no pide pe rd ó n .
W illy sí lo hace. Cada vez que alguien se tro p ie z a
con él, d ic e :“ Ay, p e rd ó n ” . C u a n d o la pandilla de
gorilas lo in tim id a y lo golpea, él pide pe rd ó n .
Lo llam an “ W illy el T ím id o ” y él od ia ese so ­
b re n o m b re . Una noche, m ie ntras leía su revista
de co m iq u ita s en casa, v io un anuncio...
19 9 7
n tr r o s
/A
n
tr h~i o
r~t y
B r
o
w
rt
e
W illy m anda a p e d ir el curso, sale a tro ta r, hace e je rcicio s espe­
ciales, se pone a dieta, va a clases de a e ró b ico s y de fis ic o c u ltu ris m o. C o m ie n za a le van ta r pesas, se
v pone más y más grande. A h o ra se
NO SEAS UN
f pasea p o r las calles inflado con su
Yo era un pobre flaco huesudo y
i
a u to e stim a recién a d qu irid a y ve a la
V
pandilla
de go rila s
m e tié n d o se con
debilucho,
M illie . A l ve rlo , ellos echan a c o rre r. La
con un tórax sumido. AHORA...
reco m pe nsa
de W illy
es
un
beso
puedo dar órdenes a.otros...
pegostoso.
MIRARLOS de arriba a abajo...
A l final, W illy le pide p e rd ó n al poste
imponerme a todos...
de luz, y nos dam os cuenta de que
HABLARLES FU ER T E...
to d o ha sido un tru c o , una ilusión, y
levantar objetos pesados...
que en e s e n c ia ,W illy seguirá siendo el
hacerme R-E-S-P-E-T-A-R
m ism o.
¿Q UIERES T E N ER ...
W illy el T ím id o es en verdad un lib ro
brazos con músculos fuertes...
con un lado serio, p e ro quise p re sen­
piernas que nunca se cansan...'
ta rlo de m anera liviana y d ive rtid a . En
un tórax enorme...
mis lib ro s a n te rio re s , había u tiliz a d o
lím ites bastante e s tric to s para las ilus­
un extenso guardarropa...
tra cio n e s. Tendían a e sta r d e n tro de ca­
una personalidad magnética?
jas, una caja pequeña a la página izq uie rda
ENVÍA ESTE ANUNCIO POR CORREO,
AHORA MISMO
con algo de te x to , y una ilu s tra c ió n grande
a la derecha. C o n W illy quise usar m uchos
diseños de página — secuencias de ilu s tra ­
ciones, ilu stra cio n e s circulares, ilustracio ne s
sangradas, ilu stra cio n e s enm arcadas, partes que daban la im p re sió n de haber
sido re co rta d a s de una revista— y distintas técnicas — acuarelas, gouache, t in ­
tas y lápices de cera— para m a n te n e r una atm ó sfe ra liviana.
M uchos niños se id en tifican con W illy . Es un pe qu eñ o chim pancé en un m u n d o
lleno de grandes gorilas, y c re o que e sto re p rese nta un aspecto in h e re n te a la
infancia: el te n e r que c re c e r en un m u n d o o rie n ta d o hacia los adultos. Sienten
em patia hacia W illy , quien es s o m e tid o p o r los demás de una m anera que les
es fam iliar. Ellos viven s u b o rd in a d o s a las ó rd en es de sus
padres, herm anos m ayores, m ae stro s y o tro s a d u lto s con
a u to rid a d . R ecibo más cartas de niños sob re W illy que de
to d o s mis o tro s lib ro s ju n to s . Parece que tie n e algo que d e c ir
a personas de tod as las edades. M i carta fa v o rita es la de
B re tt, en A u stra lia , dirig id a no a m í sino a W illy :
“ Q u e rid o W illy : N o tien es que se r grande y fu e rte , sola­
m e n te fíjate p o r d o n d e caminas.”
El lib ro de los c e rd o s es d is tin to a to d o s mis o tro s lib ro s. Es
más sen cillo y quizás más d id á c tic o pe ro, al igual que W illy ,
to ca un te m a s e rio con hu m or. El s e ñ o r D e La C e rd a y sus dos hijos tra ta n a
la señ ora D e La C e rd a tan mal que un día, cuando regresan a casa de un tr a ­
bajo m uy im p o rta n te y de una escuela m uy im p o rta n te , en cu e n tra n una nota
suya que dice: “ Son unos c e rd o s ” .
vista
se tra n s fo rm a n en ce rd o s y la casa se c o n v ie rte en un chiqu ero.
Luego, la señ ora D e La C e rd a regresa a casa y ellos p ro m e te n cam biar. Parece
que lo han hecho, p e ro a p ro p ó s ito he q u e rid o d e ja r un final am biguo que es
ta m b ié n un chiste.
Supongo que este lib ro se relaciona con m i p ro p ia infancia, aunque la señora
D e La C e rd a se parece m u ch o más a mi m adre de lo que el se ñ o r D e La C e rd a
se parecía a m i padre, que para la época era un h o m b re bastante p r o ­
gresista. C o m e n cé el lib ro a p ro xim a d a m e n te tre s años antes de
h a b e rlo te rm in a d o . O rig in a lm e n te , era un c u e n to bastante
pesado y m o ra liza n te . Había p in ta d o cabezas de cerd os
de m anera realista so b re cu e rp o s hum anos tam bién
realistas, lo cual resultaba g ro te sco . N o había desa­
rro lla d o la im aginería re c u rre n te de los cerd os
y el final era p ro fu n d a m e n te depresivo. La
señ ora D e La C e rd a se iba una segunda
vez para sie m pre. N o estaba v e r­
d a d e ra m e n te
c o n s c ie n te
de
estas fallas; só lo sabía que algo
no estaba fu n cio n a n d o
bien.
A sí
¡dea,
que
abandoné
la
engaveté el lib ro y seguí con
o t r o p ro ye cto . M u ch o tie m p o
después abrí la gaveta y m iré el
Libro
de
lo s
cerdos.
Inm edia­
ta m e n te supe qué era lo que estaba
mal. El e s tilo p ic tó ric o tenía que se r más
lig e ro y m enos realista, faltaban muchas
pistas porcinas y el final tenía que ser
h u m o rís tic o . Esto c o n firm a algo que
había
sabido
tie m p o , que
desde
hace
m uch o
muchas
de
las de ci­
siones que to m o son a nivel in con s­
cie nte, casi in stin tivo .
E n C L J G n - t r o s
19 9 7
]j
12
n
t:
ht
o
rt
y
&
r
o
uv n
e
D e cid í u tiliz a r m uchos e stilos en el lib ro : para el
s e ñ o r D e La C e rd a y sus hijos, un tra ta m ie n to más
lig e ro y d iv e rtid o , que se pa re cie ra más a la ilus­
tra c io n e s tra d icio n a le s de los lib ro s álbum es y
para el m u n d o de la señora D e La C e rda , un e sti­
lo más op a co y realista.
N u e va m e n te
usé una refere ncia
p ic tó ric a
para
c o n ta r p a rte de la h isto ria . El re tra to de “ El se ñ o r
y la señ ora A n d re w s ” , de G ain sbo roug h, cuelga
so b re la repisa de la chim enea d o n d e la señ ora De
La C e rd a deja la n o ta d icie n d o a su fam ilia que se
ha ido. U tilic é el cu a d ro para a n tic ip a rm e a la na­
rra c ió n : la silueta vacía de la señ ora
A n d re w s es in d ic io de la p ró x im a
ausencia de la señ ora D e La C erda. D e m o d o que, con este c o m e n ta rio
acerca de la esposa ausente (aquella que debería esta r ahí ya que vem os el
espacio que ocupaba), el c u a d ro en la ilu s tra c ió n es el p rim e ro en c o n ta r
lo que pasa en la h isto ria , aun antes que el te x to .
D e to d o s los lib ro s que he publicado, Las aventuras de Alicia en el
de las M aravillas
es el que m e ha hecho s e n tir más v u l­
nerable. N o s ó lo p o rq u e estaba ilu s tra n d o un te x to ajeno,
sino p o rq u e ta m b ié n estaba ¡lu stra n d o uno de los m e jo re s
lib ro s jamás e s c rito para niños. Había sido ilu s tra d o m ara­
villo sa m e n te p o r John Tenniel la p rim e ra vez y la m ayoría
de la ge nte piensa en Alicia en el País de la M aravillas a
través de sus imágenes o las de D isney.Tam bién sabía que
había sido ilu s tra d o más de cien veces.
M e e n co n tra b a en un m o m e n to en que el lib ro que había
tra ta d o de co m e n za r aún no estaba de finido. M i e d ito ra
su g irió que tal vez había un te x to más largo que podía ¡lus­
tra r, algo que no fu e ra un lib ro álbum de 32 páginas. H izo
varias re co m en dacion es a las que no atendí. Alicia en el
País de las M aravillas era el lib ro que quería hacer, en
p a rte p o rq u e era un lib ro que re co rda ba m uy cla ram en te
de m i p ro p ia infancia y en p a rte p o r su naturaleza s u rre a ­
lista. Pensé que la idea de A lic ia e n co n trá n d o se con el su­
rre a lis m o sería una com b in a ció n perfecta.
U n o de los pro blem as principales era c ó m o hacer para no
esta r in flue ncia do p o r la im aginería de Tenniel. Para el
S o m b re re ro , tra té de dar un v u e lco a la imagen de Tenniel
al ree m pla zar su s o m b re ro de copa p o r m uchos s o m ­
b re ro s d is tin to s . Y para su g e rir su lo cura , dividí su cara en
dos: una m itad c o n te n ta y la o tra tris te . Para mi sorp resa
me e n te ré — después de la p u blicación del lib ro — que un
c o n te m p o rá n e o de C a rro ll le había e s c rito d icié n d o le que
parecía que las dos m itades de su cara pertenecían a dos
personas distintas.
Pais
revi st a
En la fiesta del té y a lo largo de to d o el lib ro quise seguir
el tip o de juego al que jugaba Lewis C a rro ll.
T ra té de d a rle al le c to r una p a rtic ip a c ió n activa en cada
ilu s tra c ió n , de m o d o que hay ilu stra cio n e s-a ce rtijo s, así
c o m o ilu stra cio n e s para e n c o n tra r las diferencias, im á­
genes escondidas, guiños con imágenes que u tilic é para
tr a ta r de re fle ja r los juegos de palabras de C a rro ll.
La duquesa de Tenniel es c o m o sie m p re m e im aginé una
duquesa. Ha in flu e n cia d o la m anera c o m o m uchos la han
re tra ta d o desde entonces. T raté de da rle la vue lta pen­
sando en la duquesa: en lo qué era y en c ó m o era. Si ella
tenía un bebé que se tra n sfo rm a b a en ce rd o , ¿qué era ella
entonces? A sí que tra té de m o s tra r su lado p o rcin o , el
lazo que usa en el pe lo parece una ore ja s de c e rd o y los
o rific io s de su na riz evocan un ho cico . Ella está vestida de
rosa do y hay salchichas en el delantal del co cin e ro .
Una de las últim as ilu stra cio n e s que p in té fue la caída de
A lic ia p o r la m a d rigu era del co n e jo . A las o tra s ilu s tra ­
ciones las tra b a jé pa ralela m en te a la h is to ria y esta era
una escena te m p ra n a que había evitado, en p a rte p o rq u e
las palabras la describían m uy bien, y en p a rte p o rq u e
tenía m ie d o de in te n ta rla . Luego se m e hizo evidente que
hacía falta una ilu s tra c ió n aquí. A estas altu ras estaba tan
in m e rs o en el País de las M aravillas, que cuando hice un
b o c e to pre lim ina r, d ib u jé a A lic ia c o m o iba a ser, y dibujé
los estantes, p e ro no sabía que iba a v e r en ellos. Luego,
cuando pintaba la ilu s tra c ió n final, co m e n cé en la p a rte de
a rrib a de la ilu s tra c ió n y fui bajando, c o m o aquel h ilo
verd e, c o lo c a n d o en los estantes cu a lq u ie r cosa que me
viniese a la m en te , p e ro eran cosas que tenían alguna
re la ció n con la h is to ria aunque pa reciera una relación
ilógica, un tip o de lógica onírica.
Hay imágenes que se relacionan vagam ente con la h is to ­
ria: una llave, una te te ra , un coch in o, un p o c o de queso, un naipe, s o m b re ro s y peces.
A lic ia tra ta de re c o rd a r sus lecciones de geografía, p e ro no lo gra h a ce rlo bien, c o m o
en un sueño, así que usé un mapa que habían hecho los surrealistas en los años 30.
Ellos re d ib u ja ro n el m u n d o y cada país era del tam añ o que reflejaba su im p o rta n c ia
d e n tro del m o v im ie n to surrealista. In g la te rra en realidad no aparece, no existe.
Después de que el lib ro se había publicado, m e e n te vista ro n p o r te lé fo n o para un
p e rió d ic o y el p e rio d is ta m e habló de c ó m o yo había p in ta d o
tan ingeniosam ente el
c o n e jo blanco en la po rta da .Y o no sabía de qué estaba hablando, así que fui y busqué
el lib ro . “ M ire el re fle jo en el agua” . Y, efe ctivam en te , tenía razón. O ja lá que a m í se
m e hubiese o c u rrid o .
Q u izá m uy significativam ente, mi p ró x im o lib ro se llam ó El túnel. La in spira ció n para
esta h is to ria no era Lewis C a rro ll, sino una co m b in a ció n de dos cosas: estaba pla­
neando un lib ro de cu e n to s de hadas y había hecho una investigación con sid erab le
so b re el tem a. Pero no me sentía de to d o lis to para e m b arca rm e en un p ro y e c to tan
am bicioso.
D e niño, y o jugaba con m i h e rm a n o en un tú n e l a te rra d o r y e xtre m a d a m e n te p e li­
gro so. Ya ad ulto s, habíamos co n ve rsa d o acerca de n u estros re c u e rd o s de este tú n e l
y p o r p rim e ra vez, re c o n o c im o s cuán asustados habíamos estado. La h is to ria es la de
dos h e rm an os que no se llevan bien y que pelean to d o el tie m p o . A m b o s descubren
E n cL J G n tiro s
1
i; I j
4
r~t -t f~t o n y
ES r o
uv n
1 ¡C
La h is to ria c o n tin ú a en la guarda final. A l co m ie n zo del lib ro , la
guarda presenta a m ano izq uie rda un papel tap iz con m o tiv o s flo ­
rales y un lib ro de cu e n to s de hadas, am bos de los cuales llegam os
a asociar con la niña. A m ano derecha está el m u ro de la d rillo s
un tú n e l, en el cual se a d e n tra n n a tu ra l­
m en te . Hay elem entos de la herm an a y el
pelados.
Vem os aquí que el lib ro y la p e lo ta se han ju n ta d o y es fascinante
v e r c ó m o los niños explican p o r qué pie n ­
h e rm a n o en ellos dos, y sospecho que en
san que esto ha sucedido, lo cual m e lleva a
to d o s n o s o tro s tam bién.
m o s tra rle s que a q ue llo que parece de la­
El lib ro com ienza: “ Había una vez un h e r­
d rillo , tra s una m irada m uy m eticulosa, es
m ano y una herm ana que no se parecían
ta m b ié n papel tapiz. Luego d iscu tim o s las
en nada” . Esta frase nos m ete in m ed iata­
im p lica cio nes de este sim b olism o. M e asom ­
m e n te en un m u n d o de c u e n to s de hadas,
bra co n sta n te m e n te la m anera c ó m o m u ­
p e ro uno que no com pagina con las im á­
chos a d u lto s subestim an a los niños. Ellos
genes de estos niños urb an os. Hace m u­
son más capaces de lo que pensam os.
chos años m e e n tre v is ta ro n en la te le v isió n , y la p rim e ra pregunta fu e :“ M e doy cuen­
ta de que U d. pinta m uchos m uro s de la d rillo s en sus libros. ¿Q uisiera hablarnos de
su significado?
Después de 12 años y 17 lib ro s, aquí está m i p rim e ra pared de la d rillo s significativa.
Este lib ro está lle n o de pistas. Es una ce le b ra ció n a las pistas, co m e n za n d o con estos
dos e s te re o tip o s sexuales; sus diferencias y semejanzas, y los m o tiv o s sim b ó lico s que
aparecen de trá s de ellos.
C u a n d o la niña está te m b la n d o en su cama ju n to a su lib ro de cue ntos de hadas, su
h e rm a n o e n tra con una máscara de lo b o al cu a rto . Éste está lleno de im aginería p e r­
tu rb a d o ra alusiva a los cue ntos de hadas.
Su m ad re los m anda afuera para que jueguen ju n to s, p e ro el n iñ o no q u ie re que su
herm an a lo siga. En una p rim e ra im p resió n, esta escena parece cotidiana, p e ro en v e r­
dad está llena de pistas: imágenes sugerentes en el graffitti y e n tre la basura, y unas f o r ­
mas de trá s del n iñ o que reflejan su p ro p ia fo rm a y la de un tú n e l. El niñ o se en cue n­
tr a con un tú n e l m is te rio s o y sin pe nsa rlo e n tra en él. La niña está a te rra d a p e ro p re ­
vie n d o que algo te r r ib le le ha pasado a su he rm an o, se da cue nta de que debe seg uir­
lo a través del tún el.
Y así los e s te re o tip o s de los cu e n to s de hadas se in v ie rte n . Es la niña la que abandona
su lib ro para e n fre n ta rse con sus m iedos y c o n v e rtirs e en una heroína fu e rte .
Em erge del tú n e l hacia un bosque tra n q u ilo que se tra n s fo rm a en el
bosque o s c u ro de los cue ntos de hadas. O b via m e n te , algunas de la im á­
genes de esta ilu s tra c ió n fu e ro n planeadas: el lo b o en el á rb o l a la
derecha que ya habíam os visto en el c u a rto de la niña, la casa de pan de
especies que alude a la lám para en su mesa de noche. Pero o tra s me
fu e ro n sugeridas p o r la m anera c o m o las acuarelas se co rría n e n tre ellas
para c o n v e rtirs e en accidentes a fo rtu n a d o s. H asta hay una cabeza de
g o rila saliendo del pie del á rb o l de trá s de la niña.
“ C u a n d o se d io cue nta de que ya no podía c o r r e r más, llegó a un cla ro
en el bosque. Había una figura, in m ó vil, c o m o una piedra.”
La niña abraza a la figu ra y su h e rm a n o p e trific a d o vuelve a la vid a.T o do
aquí es tra n s fo rm a c ió n . A m edida que la p ie d ra se c o n v ie rte en carne
tib ia y que su h e rm a n o se vo lte a hacia ella, el cie lo sepia se vuelve azul,
la gra m a c o lo r gris sucio se vuelve ve rd e fre sco y el c írc u lo de piedras se
c o n v ie rte en flore s.
“ El jueves en la mañana, a las diez y cu a rto , José K af n o tó algo
e x tra ñ o en la te te ra ” . C a m b io s es un lib ro inusual d e n tro de m i
tra b a jo . A n te rio rm e n te había he cho m uchos lib ro s d o n d e pasa­
ban cosas raras en el segundo plano. Pero en esta ocasión yo
quería que las cosas extrañas co b ra ra n vida para c o n v e rtirs e en
histo ria s propias.
C o m e n cé a m an ejar la idea de la tra n sició n : algo m ecá nico de
esquinas duras (c o m o una te te ra e lé ctrica ) se tra n s fo rm a ría en
algo real, p e lu d o y de sangre calien te (un gato). Pasé m uch o tie m ­
po tra ta n d o de pensar en una h is to ria que no fu e ra sim p le m e n te
una fantasía.“ U n n iñ o so lo en casa ve muchas cosas extrañas, p e ro
era to d o un sueño, o su im aginación” . Esto se había he cho dem asi­
adas veces antes, in clu ye n d o en mi lib ro A través del e sp ejo m á g i­
co. Estuve hablando con unos amigos que tenían una hija de 8
años, A na, a quien q u ie ro m ucho. La m adre había salido en estado
y cuando llevaro n a la niña a su re s to ra n te fa v o rito para c o n ta rle
la n o ticia , ella irru m p ió en lla n to y estuvo in con sola ble d u ra n te
m uch o tie m p o , de hecho, hasta el m o m e n to en que nació el
bebé. Esto m e su g irió p o r qué el n iñ o de la h is to ria
estaría tan obsesionado con la idea del cam bio.
N o rm a lm e n te hago un story-board cuando c o ­
m ie nzo a tra b a ja r en un lib ro , que luego u tiliz o
c o m o m aqueta para d is c u tir con Julia. C o n
C am bios, no podía hacer esto, p o rq u e sabía
que to d o iba a cambiar. Tenía cla ro có m o
com enzaba la h is to ria y sabía c ó m o te r m i­
naría, p e ro no sabía qué pasaría de un
e x tre m o al o tro . La h is to ria te n d ría
que e vo lu cio n a r a m edida que pintaba
cada imagen; cada imagen m e sugeriría
qué
pasaría
arriesgado
a co n tin u a c ió n . Parecía
p e ro
com o
re su lta d o fue
m uy em o cio n a n te tra b a ja r en este llu ro .
José m ira a lre d e d o r de la casa para v e r si
es la misma.
1Q
>
>
A
n -t H
n yr
r
o
uv n
■
M uch os de ustedes re co n o ce rá n la h a b ita ció n de Van G ogh;
la cama, la silla, la po sició n de la ventana y la co lo ca ció n de
los cua dro s en las paredes, son iguales. Pero c o m o éste es el
c u a rto de José, he su g erido su afición p o r E.T. y p o r las cosas
e x tra te rre s tre s . El cie lo n o c tu rn o es la c o n e x ió n e n tre estas
c u a tro imágenes, y la qu in ta es “ La no che estre lla d a ” de Van
G ogh. C o m o c u a d ro d e n tro de un cuadro, este viene a se r
algo así c o m o la firm a del a rtis ta que sirve de fu e n te para la
escena. Es m i t r ib u to a Van G ogh.
“ Esa mañana su papá había id o a re co g e r a su mamá. A n te s
de irse le había d ic h o a José que las cosas iban a cambiar. ¿Era
e sto lo que él había q u e rid o decir?”
A q u í u tiliz o o tra refere ncia a la p in tu ra , “ La m adonna con
n iñ o ” , de Rafael, para d a r o t r o in d ic io acerca de lo que se
tra ta esta h isto ria . La ilu stra ció n en la página c o n tra ria m ues­
tra una fo to enm arcada de la fam ilia, m adre, padre y José. El
m ensaje que tra n s m ite n estas dos imágenes puede ser v is to
p o r el le cto r, p e ro pasa d e sap ercib id o que José está, con
razó n, echando una m irada a te n ta a los muebles.
Incluí m uchas pistas y alusiones en el lib ro acerca de lo que
en realidad estaba sucediendo. A sí que la pantalla del te le v i­
s o r m u e stra un huevo rosa do de c u c lillo , un pája ro que sie m ­
p re pone sus huevos en los nidos de o tro s pájaros; luego, la d im in u ta m adre g o rrió n
que alim enta el c u c lillo gigantesco, ha echado a los demás p o llu e lo s del nido.
Después
hayun c e rd o en el re tra to de la fam ilia encim a del televisor.
José sale afuera para v e r si allí las cosas andan bien. A l com ien zo, aparentan e s ta r­
lo, p e ro la p e lo ta de fú tb o l se c o n v ie rte en un huevo, que al a b rirse , deja salir una
cigüeña, o t r o s ím b o lo del na cim ie n to . A l final del lib ro to d o es reve la do a los que
pueden ver...
“ H o la mi a m o r — le d ijo su mam á— ...esta es tu herm ana” .
Había q u e rid o
hacer
una
h is to ria
so b re
un
z o o ló g ic o desde hacía m uch o tie m p o , desde que
escribí G oriL t La ilu s tra c ió n de aquel lib ro , un
chim pancé lite ra lm e n te a tra p a d o en la página,
daba una im p re sió n d is tin ta a las demás, y sentía
que ésta am e ritab a o t r o lib ro para ella sola.
Parte de la idea para Z o o ló g ic o viene de algo
que había hecho cuando estaba en la Escuela de
A rte . Para m i p ro y e c to final, había estu d ia d o el
c o m p o rta m ie n to de los anim ales y había hecho
una serie de d ibu jos y cua dro s u tiliza n d o citas de
zoó lo gos co n du ctista s, ilustrán dolas con ejem ­
plos de c o m p o rta m ie n to hum ano. La leyenda de
imagen era: “ La e xp re sió n del lazo social m asculino
es el re su lta d o de ha cer cie rta s cosas juntas, c o m o p o r
ejem p lo, cazar” .
Q u ise e s c rib ir Z o o ló g ic o desde el p u n to de vista de un
n iñ o y m o s tra r que no existe n tantas diferencias, e n tre
los
anim ales y
n o s o tro s , c o m o
nos gustaría
pensar.
M o s tré m is ideas so b re el lib ro a m i h ijo y él e s c rib ió en p rim e ra pe rson a un te x to largo
so b re un paseo al z o o lógico. A d a p té esta pieza y se c o n v irtió en el p u n to de p a rtid a para
el te x to final. La h is to ria es la del re c o rrid o que una fam ilia bastante típ ica hace p o r el
zo o ló g ico . A l in ic io los niños están em o cio n a d o s, p e ro el trá fic o se tra n ca en el cam ino y
el padre se vuelve cada vez más in s o p o rta b le y verg on zoso, lo que nos indica que el paseo
se quedará c o r to ante las expectativas. U tilic é dos e stilos d is tin to s en este lib ro : este
en foqu e lig e ro y b rilla n te para los hum anos que se anim alizan, pequeñas ilu stra cio n e s en
m e d io de espacios grandes, en c o n tra s te con un e stilo realista y pesado para los animales
que se en cu e n tra n presos d e n tro de un m a rco g ru eso y negro. La casa de los elefantes es
hedionda, y el elefante só lo “ esconde la cara en una esquina” . Jirafas e stira n los cuellos
para asom arse más allá de los m u ro s de la d rillo , y un o so p o la r se ve “ re a lm e n te e stú p i­
do, cam inando de un lado al o t r o ” .
En la jaula, el tig re cam ina a lo largo de una de las rejas, se
devuelve y se regresa a hacer lo m ism o .T ra té de s u g e rir la
sensación de este andar p in ta n d o un pedazo de gram a
c u b ie rto de malezas de trá s del anim al, con la fo rm a de un
tig re cam inando en se n tid o o p ue sto .
M ie n tra s ta n to , los niños q u ie re n ch o c o la te y con la ayuda
de unas nubes “ có m p lice s” el padre revela m u ch o más de sí
m ism o de que lo qu isie ra revelar. Más adelante, cuando
ord e n a n su alm ue rzo , se les pide nuevam ente que tengan
paciencia. C o m ien zan los golpes, las patadas, la lucha: Papá
los regaña y luego se disuelve m ecánicam ente en una risa
desaforada con uno de sus p ro p io s chistes. En la tie n d a de
regalos, los niños c o m p ra n y se pone n una cachuchas de
m onos, lo cual sirve de p re lu d io a la visita a la jaula de los
m an driles que lu cha n.“ M e recu erd an a alguien” dice Mamá.
“ ¿No puede im aginar a quién?”
¡ JB
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A n
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r~i y
B
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w
n
e
Para el m o m e n to
en que
nu estra fam ilia
había llegado
al
orangután, se había fo rm a d o una m uch ed um bre . Enfrentados a la
in ercia b ru ta del anim al, la ge nte golpea el v id rio y grita , p e ro la
c ria tu ra los ignora.
Finalm ente, cara a cara co n el go rila , papá hace una im ita ció n de
K ing K ong que es fra n ca m e n te vergonzosa. En m e d io de los
p re p a ra tivo s para el regreso a casa, (la m e jo r p a rte del día, según
papá) mamá refle xio na: “ C re o que el z o o ló g ic o n o es un buen
lugar para los animales. C re o que es para la g e n te ” . N o quería
que la h is to ria te rm in a ra con una no ta tan desoladora, así quequise m o s tra r que el niño com enzaba a c o m p re n d e r lo que había
v is to aquel día.
C o m o dije a n te rio rm e n te , para mí ha cer un lib ro ¡lu stra do es
c o m o p la n ific a r una película. D e m anera que
cuando se me o c u rrió tra n s fo rm a r una película
en un lib ro ilu stra d o , m e pa reció que el p ro c e ­
so era una p ro g re sió n natural. “ K ing K ong” ha
sid o una de mis películas favo rita s desde que la
vi en la Escuela de A r t e hace m uchos años. La
m o s tra ro n ju n to a “ La Bella y la Bestia” de
C o cte a u y “ La Edad de O r o ” , un film surre alista
de Buñuel y Dalí. Esto sucedió hace ta n to tie m ­
po que las tre s películas se con fund en en m i
m e m o ria . A h o ra me parece que “ K ing Kong” es
una ve rsió n surre alista de “ Bella y la Bestia” .
A u n q u e “ King K ong” fue hecha co n el m e ro fin
de e n tre te n e r, sin p re te n d e r se r a rte , es en
muchas m aneras una decla ració n tan personal
c o m o c u a lq u ie r cosa de Bergm an o Fellini.
Yo estaba con scie nte de que algunas personas
decían que yo presentaba a los padres de m a­
ne ra negativa en mis lib ro s y, sin em bargo, m i
padre había llevado una vida c o rta p e ro fascinante. Este p ro y e c to , el de
Kinq Kong, m e entusiasm aba y com e ncé a ju n ta r re cu e rd o s de m i padre.
N o pu ed o re c o rd a r c ó m o sucedió, p e ro en algún m o m e n to , en m ed io del
pro ceso , King Kong apareció y se h izo cargo. N o fue sino hasta que te rm in é
el lib ro , pensando en la d e d ica to ria , cuando vi la relació n e n tre los dos.
Los go rila s han estado presentes en m uchos de m is lib ro s y en el pasado
he tra ta d o de e x p lic a r mi fascinación p o r ellos co m p a rá n d o lo s con mi
padre. El era un h o m b re grande y yo era un niñ o pequeño. El era fu e rte y
a tlé tic o , un h é ro e de la g u e rra y pasó gran p a rte de su vida tra b a ja n d o para
el e jé rc ito . N o s im pulsaba, a m í y a m i herm ano, para que ju gá ram os rugby
y para que boxeáram os. Pero ta m b ié n tenía un te m p e ra m e n to a rtís tic o y
sensible, p o r lo que pasaba largos ra to s con n o s o tro s dib u ja n d o y e s c ri­
bie n d o poem as. Es esa naturaleza dual de King Kong la que m e atrae: la
bestia a te rra d o ra que en realidad es una c ria tu ra bella y gentil.
Los re cu e rd o s de la m u e rte de m i
padre resuenan en m í c o m o la caída
de King Kong desde el E m pire State
Building. D e m anera que, aun cuan­
d o la h is to ria de un gigantesco g o ri­
la que a te rro riz a al p u eb lo de una
pequeña isla en el O cé a n o In d ico puede a p are cer m uy lejana a la
e xp e rie n cia de un n iñ o que crece en el n o rte de Inglaterra, el lib ro
es m uch o más personal de lo que p o d ría parecer.
A n te s de abandonar el te m a de los g o rila s y
p o r qué son tan re ­
c u rre n te s en mi tra b a jo , hay o tra exp lica ció n .
U na vez, un n iñ o
me
hizo la pregunta inevitable: “ ¿Por qué pintas ta n to s gorilas en tus
libros?” y yo se la devolví: “ ¿Por qué crees tú que
lo hago?” . El niñ o pensó un ra to y luego m e d ijo :
“ C re o que es p o rq u e los gorilas son c o m o tus
lib ro s. A l p rin cip io , los d ibu jos parecen no rm ale s,
p e ro cuando uno m ira a te n ta m e n te , se da cue nta
de que no lo son. C u a n d o uno m ira a los gorilas
parecen personas, mas no lo son.” C ie rta m e n te , yo
no p o d ría ha b e rlo d ich o m ejor.
El p ro ce so de e s c rib ir e ilu s tra r un lib ro álbum , no
es el m ism o de e s c rib ir un c u e n to c o r to y luego
a ñ ad ir algunas ilu stra cio n e s para h a ce rlo más in te ­
resante. Y ta m p o c o es el de hacer una secuencia
de ilu stra cio n e s y luego pensar en las palabras que
p o d ria n acom pañarla para ha cer la h is to ria más
clara para el lector.
El p ro ce so com ienza para mí con un storyboard: 32
rectán gu los llenos de indescifrables garabatos, que
no son ni palabras, ni im á ge nes.T ransfo rm a r “ King
K ong” de película a lib ro álbum fue un p ro ce so
n o ta b le m e n te similar.
M i ve rsió n de Alicia en el País de las M aravillas
tenía 44 ilu stra cio n e s y ah ora m e gustaría que
hubiese te n id o el d o ble. M e pro pu se que esto n o
m e pasaría con K ing Kong y decidí que hubiese una
ilu s tra c ió n p o r cada página. Q u e ría que el lib ro
fu e ra algo a m ed io cam ino e n tre un lib ro álbum y una novela ilu s tra ­
da. M e im agino que re co rd a b a esa etapa tra n sicio n a l que e x p e ri­
m e n té c o m o niño en la que se esperaba que y o leyera lib ro s p r o ­
piam e nte tales, es decir, lib ro s sin ilustracio ne s. Pienso que habría
d is fru ta d o leyendo un lib ro c o m o King Kong.
/A
r~i ~t ti o rt y
&r o
w
n
e
Había v is to la película muchas veces en v id e o y
com encé a verla nuevam ente una y o tra vez con
un c u a d e rn o en una m ano y el c o n tro l re m o to
en la o tra . C ongelaba la imagen en c ie rto s m o ­
m e n to s claves y algunas de estas im ágenes fu e ­
ro n la base para las ilu stra cio n e s finales. Más o
m enos a esta altu ra, decidí que el lib ro te n d ría
96 páginas, y c o m e n c é a e s c rib ir el te x to . A l
com ien zo, d e b id o a las referencias que la pelícu­
la hace a “ La Bella y la Bestia” , in te n té e s c rib ir
en el e s tilo c a ra cte rístico de los cu e n to s de
hadas, c o m o lo había hecho en El túnel, p e ro
p ro n to estu vo c la ro que esa a p ro x im a c ió n no
resultaría. D e m anera que decidí adaptar el
te x to de una novela basada en la película y pu­
blicada en 1932.
La p a rte que más me disgusta del p ro ce so de
¡lustrar, es p re p a ra r una m aqueta para m o s tra r­
la a m i e d ito r. H e esta do tra b a ja n d o ta n to tie m ­
po con Julia que ú ltim a m e n te mis m aquetas han
llegado a se r sum a m en te vagas; ella e n tien de
cóm o
me coh íbe p ro d u c ir cosas dem asiado
acabadas. Pero co n King Kong fue d ife re n te .
Puesto que el lib ro era tan largo, había tantas
ilu stra cio n e s y la tra m a era ta n to más com pleja
que la de un lib ro álbum c o rrie n te , la m aqueta tenía que ser trabajada cuida­
dosam ente. A u n q u e no d is fru té el p ro ce so en ab soluto, ha be rle de dicado
ta n to tie m p o a la m aqueta y ha be r re s u e lto con an ticip a ció n m uchos p ro ­
blemas té cn ico s, m e ayudó a m a n te n e rm e c u e rd o cuando trabajaba en los
in te rm in a b le s artes finales.
La im aginería de la película fue m uy in sp ira d o ra , p e ro m uchas de mis ilus­
tra c io n e s no están basadas d ire c ta m e n te en las imágenes de la película.Jean
H a rlo w y G in g e r Rogers fu e ro n consideradas para el ro l de A n n D a rro w y
p o r varias razones no quería usar a Fay W ra y , de m anera que pasé muchas
horas in fru ctu o sa s — al igual que C a ri D e nh am —
buscando el r o s tro de
Bella. N u n ca lo e n c o n tré , de m anera que de cid í c o n tra ta r a M arilyn M o n ro e .
En cu a n to a K ong m ism o, no tenía se n tid o h a ce rlo p a re ce r un m o d e lo ani­
m ado, p e ro p a rte de la fu e rza del film surge del hecho de que él tie n e ca­
racterística s casi humanas y que o b via m e n te n o es só lo un g o rila , de m ane­
ra que tra té de p in ta rlo de una m anera más realista, m ie ntras in te n ta b a al
m ism o tie m p o m a n te n e r sus a trib u to s hum anos.
Los efectos especiales en la película fu e ro n re vo lu cio n a rio s, p e ro no se les
p e rm itió que opacaran a la película. El le n to co m ie n zo en N u eva Y o rk
d u ra n te la d e p re sió n es lo su ficie n te m e n te realista c o m o para co n v e n c e r­
nos de la v e ro s im ilitu d de los hechos, y en tonce s la tra n s ic ió n de lo c o ti­
dian o al a b su rd o es casi im p e rc e p tib le . P arte de la e m o ció n de ha cer un
lib ro álbum es que las ilu stra cio n e s hagan al m enos la m itad del tra b a jo y a
veces dejarlas que cuenten o tra h is to ria o
un ángulo d ife re n te de la h isto ria . En el
le n to in ic io del lib ro in te n té , a través del
uso
de
detalles
significativos, co m e n za r
antes esta tra n s ic ió n . Puesto que s ó lo tenía
81 imágenes para c o n ta r el cu e n to , cada
ilu s tra c ió n debía re u n ir más in fo rm a c ió n
que cua lq u ie r p a rte de la película.
Fue el lib ro más e xte n u a n te en el que he
tra b a ja d o jamás. 81
ilu stra cio n e s
en
18
meses parecían un m a ra tó n y m e fue m uy
difícil
m a n te n e r
cada
una
de
ellas
del
m ism o nivel. P or un largo tie m p o después
de te rm in a r King Kong, n o s o p o rta b a v e r el
resu ltad o. O dia ba lo que había hecho. A m en ud o te n g o esta reacción al t e r m i­
na r un libro... esta vez fue la peor.
El p ro b le m a era que había pasado ta n to tie m p o tra b a ja n d o en las ilustracio ne s
que só lo podía v e r las fallas.Trataba de v e r las ilu stra cio n e s a través de un espe­
jo , o patas arriba, o a ce rcarm e sigilosam ente para so rp re n d e rla s. C u a lq u ie r cosa
para in te n ta r verlas con una m ira da fresca. Rara vez m e re su ltó .
W illy el M ag o es m i ú ltim o lib ro y es el c u a rto en lo que ha llegado a se r una
serie. Después de te rm in a r cada uno, sie m pre digo: “ Éste es el ú ltim o . Ya no
te n g o nada más que d e c ir de W illy ” . Pero m e sigue apareciendo fu rtiv a m e n te y
no pu ed o d e te n e rlo ; e sto y tra b a ja n d o en un nuevo W illy .
Siem pre había q u e rid o ha cer un lib ro so b re fú tb o l y tam bién
q u ería hacer un lib ro so b re sup ersticione s. C o m b in a n d o estas
dos ideas y agregando a W illy , fue c o m o su rg ió el lib ro .
T rata del a m o r de W illy p o r el fú tb o l. El p ro b le m a es que no tie n e
zapatos de fú tb o l y nunca lo eligen para fo rm a r p a rte del equipo.
Una ta rd e , regresando a casa ,W illy ve una figura fantasm al que usa
un a tu e n d o anticuado de fu tb o lista , c o m o el que usaba su papá.
Juegan ju n to s en silencio y en tonce s el e x tra ñ o m is te rio s o le da
sus zapatos de fú tb o l a W illy y desaparece.
T eniendo cuidado de no pisar ninguna hueco en la acera, W illy
lleva las botas a casa.
H e sido su p e rsticio so to d a m i vida. N o m e re fie ro a las s u p e rs ti­
ciones convencionales, sino las que yo m ism o in ven to . W illy el
M ag o puede ser o no un buen lib ro , p e ro más o m enos me ha
c u ra d o de mis sup ersticione s.
W illy sube le n ta m e n te las escaleras, c o n ta n d o cada peldaño
(dieciséis), se lava m uy bien las m anos y la cara, se cepilla los
dientes d u ra n te c u a tro m in u to s exa ctos, se pone la pijama, la
p a rte de arrib a p rim e ro con los c u a tro b o to n e s ab oton ad os,
hace pipí y se m e te a la cama.
(T ien e que esta r m e tid o en la cama antes de que la p o ce ta t e r ­
m ine de bajar, p o rq u e ¿qué p o d ría pasarle si no lo logra?) Todas
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uv n
e
las mañanas W illy re p ite estas acciones,
p e ro en reversa.
W illy de scub re en la p ró x im a p rá ctica
que puede ju g a r b rilla n te m e n te con las
botas y es elegido para el p ró x im o juego.
Todos los días se p o ne las botas y p ra c­
tica; to d a s las noches busca sin é x ito al
m is te rio s o e xtra ñ o . W illy está con ven ci­
d o de que sus botas son mágicas.
La no che antes del juego, W illy cum p le
con su ru tin a n o ctu rn a , p e ro d u e rm e
m uy mal. D e s p ie rta ta rd e , sale c o rrie n d o
de la casa o lvid a n d o su ru tin a obsesiva
y... ¡sus botas!
Sin
em bargo, W illy
juega
m aravillosa­
m e n te con unas botas prestadas y anota
el gol de la v ic to ria .
Más ta rd e , cam ino a ca sa ,W illy piensa en
las botas y en el e x tra ñ o , y sonríe.
A l c o n tra rio de los o tro s lib ro s de W illy que son re la tiva ­
m e n te d ire c to s , éste está lle n o de claves visuales. Las claves
que han llegado a se r fundam entales en m i tra b a jo : claves
acerca de la ve rd ad era naturaleza de W illy , claves acerca de
las botas y claves acerca del e x tra ñ o .
|K
la alemana Binette Schroeder, aunque más conocida
iísycom o ilustradora, es tam bién autora de libros para niños,
j r ^ Desde 1969, algunas veces sola, otras en colaboración
¡f\Wcon su esposo, Peter Nickl, y en ocasiones por encargo,
Í A com o en los de Michael Ende, ha publicado <•’ r s
■ , más de veinte libros traducidos a 19 idiomas en ,
22 países y ganadores de diversos premios y
"'■reconocim ientos com o la Manzana de oro de
jé-¿.Bratislava, Los mejores del Banco del Libro y la selección
“ del N ew York Times Book Review.
j* * S u s libros, tan to las reinterpretaclones de los clásicos ("La
- bella y la Bestia" de Mme. Le Prince de Beaumont, "El rey;
rana" de los hermanos Grimm o Las aventuras del barón',
f i& Munchausen) com o los de su propias creación, poseen un
J u s e llo característico que los hace m uy distinto a los demás.
/u-..Algunos críticos señalan ese "sello" com o su tendencia
A V-hacia el surrealismo, sin embargo, su trabajo no se reduce1
fct?a imágenes oníricas. Binette crea un espado, una especie!
S É d e jardín cerrado en el que los personajes gravitan.
' ;Este jardín se parece al de las Hespérldes; está lleno d d
i * ‘exóticos árboles frutales y posee un eq u i-.V
_ /V
librio precario. Es además, un am bienten
-
i f -.
-•(■inquieto y perfecto custodiado por "m ons-A ®
, /Y truos", lechuzas y otros seres de la no’ '■;,che. El jardín —muchas veces simplificado a la figura del manzano o del
~
*
V' - '
• iy cerezo, o la de sus frutos— sugiere eL’^ V / ' q a f
equilibrio o desequilibrio (tensión) de l a *
'* ;■•
cd
4
p * historia.
, - En la primera Imagen del libro EL rey rana,
fc
^ jÉ f
P t jla esfera se repite múltiples veces — la
g ||lu n a ,
los árboles y las pelotas—
para
^ ■ in d ic a r cuán arm onioso y tranquilo es ese
jardín com o espacio resguardado y protegi- J
‘ .--do. Pero esta .perfección se resquebraja „
fácilmente: la pelota de la princesa cae al £
• ' agua y de pronto ya nada es igual. Tiene *
síüoísih
... ■entonces un anim al-novio (la rana) que la f
obliga a abandonar la niñez y el seno
, familiar. En las escenas siguientes la pelota aparece en el piso al igual que
■ las cerezas.
wjÉLo mismo ocurre en Ratatatam. El jardín es tan cerrado, que hay muros con''
.'Ac alambres de.púas, que no permiten la entrada al "Versalles m anierista", comí
V-.Iflam ingos, pavos reales, cupidos y por supuesto, muchos manzanos. Todo elt
: j \ equilibrio se viene abajo cuando Ratatatam la locom otora dim inuta — ¡nvitadol
'J . ñoco deseable— penetra el espacio custodiado: los árboles aparecen deshoja-l
. -dos, las aves desplumadas, la dueña del jardín despeinada y muchas uvasy m an-|
zanas por el piso.
En La Bella y la Bestia, el jardín definti va mente está custodiado por lechuzas, y s i
•¿ « entra un intruso, como el papá, de la Bella, las cosas se salen de su lugar, los per-|
SSasonajes se pasean ingrávidos y el techo del castillo flota en el jardín encantado. 0
Este recurso del jardín.cóm o espacio itinerante, se acompaña de elementos pro-J
S | p io s del teatro, com o el vestuario de los personajes -siempre inspirados en a lg u -j
H n a época: medieval, renacentista y neoclásica-, y las expresiones exageradas"
H jp ro p ia s de ese género. Pero, sobre todo ,el uso del color com o recurso expre-,,
H ls lo n ls ta : Sus ilustraciones en acuarelas y guache, suelen fijarse en ciertos colores;
K d e l círculo cromático, com o el morado, el verde, el azul y el gris.
El re y ra n a
24
B i n e -t -t e
S c H r o e c J e r
N o sé cuá ntos de ustedes co n o ce n el
c u e n to de “ El rey rana” . A q u e llo s que
lo
c o n o zca n
debe n
h a b e rse
da do
cue nta de que la in tro d u c c ió n de este
c u e n to es la más he rm osa que haya
p o d id o e scribirse : “ En tie m p o s pasa­
dos, en los que el desear todavía servía
para algo, vivía un rey cuyas hijas eran
tod as herm osas, p e ro la pequeña era
tan he rm osa que el m ism o sol, que ha
v is to tantas cosas, se m aravillaba cada
vez que sus rayos le daban en la cara” .
D esde que era m uy niña m i c u e n to
p re fe rid o era éste precisam ente: “ El
rey rana” . U na y o tra vez m i m adre
tenía que le é rm e lo y nadie sabía m e jo r
que ella c ó m o e n to n a r las pequeñas
o ra cio n e s y verso s llenos de ritm o .
A ú n hoy en día sigo o y e n d o su voz:
“ H ija del rey, la más pequeña, á b re m e ” .
M i decisión de ilu s tra r “ El rey rana”
su rg ió esp on tá ne am en te en 1985. P or
aquel
en tonce s
yo
sentía
una gran
a tra c c ió n p o r los c u e n to s de animales
que se c o n v ie rte n en princip es. A dem ás el te m a de la m e ta m o rfo s is ha
sido m uy im p o rta n te a lo largo de m i vida. En un p rin c ip io , hubiese q u e ri­
d o ilu s tra r a “ La Bella y la Bestia” , y se lo p ro pu se a la e d ito ria l N o rd -S ü d .
Ellos rechazaron mi o fe rta , d e b id o a que ya existían num erosas ed icio ne s
de este c u e n to en el m ercado. C o m o a lte rn a tiva p ro p u se sin p e nsa rlo al
“ El rey rana” y la e d ito ria l aceptó. A h o ra bien, al re le e r el c u e n to después
de ta n to tie m p o quedé extasiada p o r su belleza lite ra ria , la cual no pude
cap tar cuando era niña. Los he rm an os G rim m de he cho c re a ro n una v e r­
dadera jo ya de prosa ro m á n tic a de un c u e n to m uy sencillo. C o n el m ayo r
entusiasm o m e de diqué a este nuevo tra b a jo , sin sospechar que me a tra ­
paría p o r tre s años de m i vida. “ El rey rana” es, además de “ C a p e ru cita
R oja” , “ Hánsel y G re te l” , “ Blancanieves” y “ La Bella D u rm ie n te ” , u n o de
los c u e n to s más fam osos de los h e rm an os G rim m . Sin em bargo, “ El rey
rana” es en co m p a ra ció n con los demás cuentos, el que m en os ha sido
o b je to de ilustracio ne s. En aquel en tonce s yo desconocía los m o tiv o s que
había para ello.
H ubiese p re fe rid o e m p eza r in m ed iatam e nte, p e ro todavía estaba tra b a ­
ja n d o exh au stivam en te en “ La Bella y la Bestia” , que ¡lustraba para W a lk e r
Books en Londres. A sí que p re p a ré rá p id a m e n te , sin pensarlo m ucho, un
storyboard para N o d-S ü d. En realidad s ó lo se tra ta b a de e la b o ra r unos
bosquejos no m uy exigentes. Cada vez que veo ese storyboard m e sie n to
más convencida de que so lam e nte elegí — tal vez in c o n scie n te m e n te —
las escenas “ fáciles” y quizás las más conocidas: la princesa jugando en el
bosque con la bola de o ro , o llo ra n d o en la fu e n te ; la rana sacándole la
revi st a
19 9 7
r~t -t r o
esfera del agua; el e p iso d io de la mesa; en fin, las escenas más conocidas.
C o m o m uch os o tro s ilu s tra d o re s , había e vita d o las más difíciles. Las
claves en la h is to ria c o m o p o r ejem p lo, el cua dro d o n d e la princesa lanza
la rana c o n tra la pared, o cuando la rana se tra n s fo rm a en príncipe . Sin
em bargo, sí había in c lu id o la escena en la cama y la de Enrique de H ie rro .
C u a n d o te rm in é el tra b a jo de
“ La
Bella
y
la
B estia” , me
de diqué nuevam ente a analizar
de tallada m en te “ El rey rana” ,
hasta que
poco
a poco
fui
d e sa rro lla n d o un nuevo c o n ­
c e p to .
Me
d e d iq u é
d u ra n te
m u ch o tie m p o a la escena del
pozo. M e fue m uy difícil e le g ir
una de las c u a tro po sibilidades
de ilu s tra c ió n y se m e presen­
ta ro n
los siguientes dilem as:
¿Debía ilu s tra r cuando la bola
cae d ire c ta m e n te al pozo? o
¿Debía m o s tra r más bien la
salida o m e jo r la e n tra d a de la
rana
al
agua?
o
ta l
vez
¿ M ostrar a la rana nadando
con la bola en la boca? Una
sola y única escena m e parecía
a b u rrid a .
H u b ie se
p in ta rla s
to d a s
p re fe rid o
ju n ta s,
una
de trá s de la o tra . Entonces se
m e o c u r r ió d e ja r ro d a r sim ­
p le m e n te
los
c u a tro
m o v i­
m ie n to s de escena en fo rm a
de cin em a to gram a o
en fo rm a de cómics. Esta d ivisió n tip o
cin e ­
m atog ráfica la u tilicé luego en tre s imágenes más: en la imagen de las
escaleras, en la del la nza m ien to de la rana c o n tra la pared (que quería
c o n e c ta r con la tra n s fo rm a c ió n ) y la escena en la cama (después del
de sen can ta m ien to ). Q u e ría un tra ta m ie n to cuida doso del a ce rcam ie nto
e n tre el prín cip e y la princesa hasta que yacen ju n to s, co m p la cido s en la
cama. D e esta segunda con cep ción , só lo qu e d a ro n los p rim e ro s esque­
mas tip o cómics, las dem ás imágenes cam b ia ro n to ta lm e n te .
U n storyboard no puede se r más que una p rim e ra a p ro xim a ció n para
re te n e r ideas. D u ra n te el tra b a jo u n o va de sa rro lla n d o una dinám ica
p ro p ia que lo aleja o lo acerca
— a veces más, a veces m enos— a las
p rim e ra s ¡deas que uno ten ía del c o n c e p to general. A través de los años
he a p re n d id o que hay que d e ja rle a esta dinám ica p ro p ia c ie rto gra d o de
lib e rta d y que hay que c o n fia r en ella.
C o m e n c é con la escena del pozo. A “ La Bella y la Bestia” la ubiqué en
la época del re n a cim ie n to , “ El rey rana”
m e lo im aginé en un e stilo ro c o c ó . Pero ya
el p rim e r in te n to no fue sa tisfa cto rio . La
p rin c e s a
ro c o c ó
no
te n ía
nada
de
in o ce n te . P o r el c o n tra rio , se me había
c o n v e rtid o en una co q u e ta in c o rre g ib le y
e xp e rim e n ta d a dama de la C o r te de Luis
XV. ¡A q u e llo de bió s e r para mí una a d ve r­
tencia!
Pero
hasta
este
p u n to
todavía
estaba m uy despreocupada y com e ncé sin
m uch os d o lo re s de cabeza, desde el p rin ­
cipio. Esta vez m e decidí p o r un e stilo que
re u n ie ra
e le m e n to s
del
m e d io e v o ,
re n a c im ie n to e im p e rio .T o d o e s to p o rq u e
le quería p o n e r a la princesa su clásica
c o ro n ita , lo cual no era m u y viable en el
e stilo ro c o c ó que u tilic é al prin cip io . C o n
gran e n tusia sm o dibu jé el po zo, la rana y
to d o el e n to rn o . Pero cuando m e dedica­
ba al r o s tr o de la princesa, el tra b a jo avan­
zaba co n m uchos tro p ie z o s . Siem pre d ib u ­
jaba, b o rra b a y em pezaba de nuevo. La
prince sa parecía e sta r em brujada, sim p le­
m e n te no podía dibujarla: quedaba m uy
vieja o m uy fea.
Poco a p o c o fui d e sa rro lla n d o un resen­
tim ie n to in exp lica ble en su c o n tra ; hasta
que un día este personaje m e p a re ció tan
a n tip á tic o que tu ve que in te rr u m p ir el tra b a jo de la escena del po zo .T o m é
un nuevo im p u lso em pecé co n la escena de la lanzada a la pared. La e x p re ­
sión de asco en el ro s tro de la princesa m e causaba m ucha gracia, ya que de
alguna m anera coincid ía p e rfe cta m e n te con m i estado de án im o en aquel
m o m e n to , de hecho esta imagen fue la única que q u e d ó igual hasta la cu lm i­
nación del lib ro . Pero aún así ta m p o c o m e sentía m uy bien co n esta imagen
y no avanzaba c o m o quería. Incluso volví a re tro c e d e r con m ie d o ante la ¡dea
de la tra n s fo rm a c ió n de la rana en príncipe . Entonces in te rru m p í d e fin itiva ­
m e n te el tra b a jo p o r un año. P o r lo v is to había p e rd id o el acceso a la p rin c e ­
sa, a la rana y en general a to d o el cu e n to l.
P or un largo tie m p o no tu v e m uy cla ro re a lm e n te qué era lo que m e había
ob sta cu liza d o el tra b a jo . H o y en día, sé que lo que pasa es que las personas
y las d ife re n te s escenas de este c u e n to son c o n tra d ic to ria s , y en c ie rta ma­
n e ra fatales. C u a n d o era una niña veía el c u e n to de una m anera sum am ente
in genua.T odo tenía su o rd e n m ágico. A ú n el in te n to de m a ta r a la rana me
p ro d u jo pá lp ito s de cora zón , p o rq u e sabía que estaba asegurado un final
feliz. U n n iñ o no re fle xio n a m uch o so b re estos p u n to s.Y así el c u e n to quedó
alm acenado en m i m e m o ria de una m an era positiva.
revi st a
En el m o m e n to que tu ve que ha cer las ilu stra cio n e s to m é
in m e d ia ta m e n te
p a r tid o
por
la
rana
y
el
p rín cip e .
M antenía sie m p re la imagen de “ la p o b re rana” , aunque
ésta se p o rta ra mal. U n o no re fle x io n a m u ch o sob re el
p u n to de que se vale de un vil chantaje para lo g ra r su
m eta. La m o ra l parece fa vo re ce rle : ¡lo p ro m e tid o debe
cum p lirse ! La princesa en cam b io m e parecía banal, ir r e ­
sponsable y sin carácter, hasta in cluso llegué a verla co m o
un
p e qu eñ o
m o n s tru o
lleno
de
m aldad. ¡Realm ente
m erecía c o m p a rtir la cama con una rana húm eda!
Sentí una gran re p u lsió n hacia la princesa y una amiga, al
escuchar so b re mis p rim e ro s in te n to s fallido s de d ib u ja r­
la, m e con fesó e sp o n tá n e a m e n te :“ ¡P or D io s no te sientas
tan mal! ¡Yo ta m b ié n o d io a ese tip o de jovencitas! ¡Y
cre é m e que co n o z c o a ese tip o de m ujeres m uy bien!
P rim e ro dejan caer la bola de o r o en el pozo, luego se
ponen a c h illa r h o rro ro s a m e n te hasta que aparece la
p o b re rana p o r allí. Entonces le p ro m e te n el cie lo para
que les consiga la bola y cuando ya han con seg uid o lo que
querían, a rro ja n a la p o b re rana c o n tra la pared. Luego esa
rana se tra n s fo rm a en un h e rm o s o p rín cip e azul y se van
con él bien lejos en un h e rm o s o carru aje . ¡Ves así de justa es la v id a !” .
M au rice Sendak ta m b ié n parece ha be r d ic h o :“ O d io a esa m u je r” y de verdad eso
es lo que se sie nte cuando u n o ob se rva sus ilustracio ne s de “ El rey rana” .
Sin em bargo, cuando uno re a lm e n te se d e tie n e a observar, el asu nto no resulta
nada fácil. A m edida que iba investigando más so b re el cu e n to , más sospechosa se
m e to rn a b a la fig u ra del rey-p ad re. Su c o m p o rta m ie n to no supera en lo a b so lu to
al de su hija. ¿Qué clase de padre es ése que s ó lo p o r su visió n ob stina da de ju s­
tic ia se a fe rra a que su pequeña hija d u e rm a con una rana, só lo p o rq u e ésta se ve
involu crad a en una to n ta h is to ria p ro d u c to de su in m ad urez infantil? ¡Un padre
así es un m o n s tru o !
A b ru p ta m e n te , m e distancié del rey y em pecé p o c o a p o c o a e n ca riñ a rm e con la
princesa. Entonces fue cuando m e di cue nta de que la rana era re a lm e n te tan
desagradable que no era p re cisa m e nte un caballero: ¡Ya hem os te n id o el g u sto de
c o n o c e r esos ho m b re s! ¡Se le cae a uno algo y ellos lo recogen y só lo p o r eso ya
p re te n d e n c o m p a rtir la mesa y la cama con un o! Y si a uno n o le gusta, en tonce s
lo in te n ta n con chantajes. ¡Esos h o m b re s- ranas! C o n esa clase de tip o s no hay
o tra salida: ¡la única re a lm e n te es lanzarlos c o n tra la p a re d !” A l igual que en la
película de K urosaw a “ R ashom on” m e paseé p o r to d o s los roles de los p e rs o ­
najes in vo lu cra d o s, to d o s tenían su lado o s c u ro y su lado b rilla n te ; la princesa
cam biaba de a cu e rd o con el crista l con que se le m iraba. El ú n ico person aje ca­
riñ o s o y p o s itiv o de to d a la h is to ria es E nrique de H ie rro . Sin em bargo, éste sólo
E n c i m e n - t r o s
19 9 7
\
S cf-troec/G
pa rticip a al final del c u e n to y no fo rm a
p a rte a rm ó n ica de la tra m a inicial.
Todas estas po sibilidades, los diversos
p u n to s de vista, plantean un sinfín de
in te rro g a n te s .
¿Q ué
edad
tie n e
la
princesa? ¿Es todavía una niña? o ¿Es ya
una
m u je r
que
p e rm a n e c ió
m ucho
tie m p o atrapada en una niñez p ro lo n ­
gada? ¿Posee todavía la inocencia infan­
til? ¿Será re a lm e n te cru e l y sin carácter,
tal c o m o parece se r a p rim e ra vista? ¿Y
cóm o
debía m o s tra r a la rana, que
p r im e r o
se
después
es e xige nte
fin a lm e n te
m u e s tra
se
s e rv il, sum isa,
y
chantajista
tra n s fo rm a
en
y
un
príncipe? ¿Y qué clase de p rín cip e es
éste que se o c u lta de trá s de una figura
de rana? ¿Podía acaso v e r al rey c o m o
un se r bondadoso? ¿No debía ju zg a rlo
c rític a m e n te , c o m o una figu ra m o n s­
tru o s a y a u to rita ria ? ¿O acaso debía
iro niza rlo ? Y el q u e rid o E nrique, m e­
n o spre ciad o p o r casi to d o s los ilu s tra ­
do res, quienes lo m o stra b a n de espal­
das o m uy p e qu eñ o en algún rin c ó n al final del cuadro, o si no lo ignoraban p o r
co m p le to .Y o , em p ero , quise m o s tra rlo en to d o su esplendor. ¿Pero era acaso
un e sp íritu
dad al
bu en o sin edad, o un ángel? ¿O un s irv ie n te a fe rra d o a su fid e li­
rey d u ra n te to d a su vida y envejecido en este proceso?
C o n m uch o d o lo r de scub rí que existe n cue ntos he rm osísim o s, m uy rico s
en el lenguaje n a rra tiv o , p e ro a los que sus ilu s tra d o re s no les han
p re sta d o la debida ate nció n. C o m p re n d e r esta verdad, sig­
n ificó para m í un gran re to . N o qu ería que to d o s
mis sacrificios fue ra n en vano y de p ro n to m e
sentí lo cam e nte decidida a no de ja rm e am e­
d re n ta r p o r ninguna de las escenas difíciles.
T o d o lo c o n tra rio , ah o ra qu ería sa b e rlo to d o .
A sí que m e sum ergí de lleno , después de una
pausa de un año en el tra b a jo , allí d o n d e pre cisa­
m e n te lo había in te rru m p id o , en la m e ta m o rfo sis.
Esta debería c o n v e rtirs e en una especie de re p re ­
sen tació n de la h is to ria e vo lu tiva del h o m b re . Lo
lo g ré y ta m b ié n lo g ré la segunda p a rte de la tra n s ­
fo rm a c ió n en la siguiente página al lado de la p rin c e ­
sa y ta m b ié n con el p rín cip e desencantado.
revista
E n e o
19 9 7
D ibujab a c o m o si e stu viera poseída p o r alguna fu e rza extra ñ a . Surgía un cua dro
tra s o tro . Pero seguía dá nd ole vueltas al ro s tr o de la princesa. La dibujaba m uy
pequeña, de c u e rp o e n te ro , o si no de espaldas, o de p e rfil. A veces la c o rta b a
de la c in tu ra para abajo, hasta que al final m e estancaba nuevam ente cua nto tenía
que m o s tra r el ro s tro de la princesa a gran escala en las escenas que así lo
exigían c o m o la del pozo, la de la cena y la de la po rta da .
En ese m o m e n to em pecé a in te re sa rm e en la m anera c o m o mis colegas habían
re s u e lto este asunto. Busqué antiguas ed icio ne s de “ El rey rana” y en lib ro s de
lite ra tu ra de educación media. D e estos ú ltim o s e n c o n tré m uchos, p o rq u e es
m u ch o lo que se ha e s c rito y se sigue e s c rib ie n d o so b re este cu e n to . Sobre to d o
la psicología se ha in te re sa d o m uch ísm o p o r el príncipe -rana . N o hay ningún
aspecto del m ism o que no haya sido o b je to de estu dio , en especial el aspecto
e r ó tic o que e n cie rra .
La m ayoría de los iu s tra d o re s más fam osos del ro m a n tic is m o y de las épocas
siguientes ig n o ra ro n este c u e n to y en el m e jo r de los casos só lo le de dicaron
una o dos imágenes. La m ayoría de las ilu stra cio n e s de “ El rey rana” que se en­
cu e n tra n son d ibu jos individuales en c o m p i­
laciones o antologías de cuentos. Estas re ­
presen ta cion es se lim itan, p o r lo general, a
dos escenas, la del p o zo y la de la alcoba, ésta
ú ltim a casi sie m p re rep rese ntad a de una m a­
nera m uy sim ple con la rana sentada a los
pies de la princesa. D e vez en cuando ta m ­
bién se puede e n c o n tra r ilustrad a la escena
final con el carru aje . Las escenas p ro b le m á ti­
cas de ilustrar, d ifíc ilm e n te se en con tra ba n
en las antologías. P or lo general las e n c o n tré
en
ediciones
individuales y
en
un
pliego
ilu stra d o .
Este pliego fue e la b o ra d o p o r O t t o S pe ckter
( 18 0 7 - 18 7 1), ilu s tra d o r alemán fam oso del
siglo pasado quien e la b o ró una ilu s tra c ió n
genial de “ El rey rana” . Este pliego (el N °
I9 3 ) fue e la b o ra d o en M un ich y ap are ció en
el año de I85 7. El ilu s tra d o r pre sen ta cada
escena con p re cisió n e x tre m a e im pregnada
de a m o r; no se o m ite nada, ni siq uie ra la m al­
vada
bru ja
que he chizó a la rana, quien
aparece en relieve so b re la ventana de la
alcoba. (Esta es la única b ru ja que he v is to en
las ilu stra cio n e s de “ El rey rana” ). S pe ckter
re p rese nta a la princesa c o m o a una m ujerniña con rasgos casi infantiles. D e scon ozco,
n -t r o s
29.
/ n e T -t e
S c ht r o
a p a rte del tra b a jo de Speckter, a alguien
que
haya
sido
capaz
de
re p re s e n ta r
c o m o él con ta n to ta le n to , p re cisió n y
sensibilidad esta fase de tra n s ic ió n en la
vida de una jo ven muchacha. La rana es
un pe rson aje h o rro ro s a m e n te grande y
obeso, que aun en el p o z o se consum e
de a m o r y casi in m e d ia ta m e n te pone sus
ancas en la p u e rta del ca stillo y exige su
p la to
y s e rv ille ta
para
colocá rsela al
cu e llo y sentarse a la mesa con el rey, sin
p e rd e rlo de vista con o jo s e xtre m a d a ­
m e n te crític o s . En este m o m e n to el rey
no es el p a tria rca bo nachón qu e siem pre
vere m os después, sino que se presenta
am enazante y c o m p re n d e m o s p o r qué la
princesa le te m e ta n to a su furia. Real­
m e n te e n ca n ta d o ra es la ú ltim a escena
m ostrad a al fo n d o y en una dim en sión
muy pequeña d o n d e aparecen el p rín ­
cipe y la princesa acaram elados, senta­
dos
m uy
ju n to s
d e n tro
del
carruaje
sem ejante a una cama celestial y d ir i­
g ien do tie rn a m e n te sus m iradas hacia
atrás, pre ocu pad os p o r el fie l Enrique,
quien aparece d ibu jad o de espalda.
La escena de la alcoba es e x tra o rd in a ria ,
p o r no d e c ir e xcita n te . Lu tz R ó h ric h la
cita en su lib ro con la frase: “ A tré v e te a
besar a la rana en la mañana después” , y
o p in ó al re s p e c to :“ A raíz del d e c o ro de
esta escena, se puede de du cir, p o r qué
o tro s a u to re s han p re scin d id o de “ El rey
Es para mí un in m en so p lace r c o n tra d e c ir c a te g ó rica m e n te lo a n te rio r. A q u í no se
tra ta del d e c o ro de la “ mañana después” sino, si acaso, se tra ta de un “ m in u to
antes” . N o s o tro s nos c o n v e rtim o s en te stig o s de la m e ta m o rfo sis, que queda o c u l­
ta para un o b s e rv a d o r superficial gracias a la ta le n to sa fo rm a de S p e ckte r de d ir i­
g ir la energía de la luz. La rana acaba de ser lanzada p o r la princesa al m a rco d e re ­
ch o de la ventana. Esta se a cu rru ca ahí c o m o un pequ eñ o ser d ia b ó lic o de N o tr e
D am e, adherida a la colum na, en la s o m b ra del cu a rto . P o r el c o n tra rio , en la luz se
e n cu e n tra la jo ve n pareja y el anca elevado de la rana. Si ob se rva m o s cuidadosa­
m e n te la p a rte en som b ra, po d e m o s d e s c u b rir c ó m o la rana co n la o tra piern a
em puja hacia afuera la p a rte tra se ra del p rín cip e hacia la princesa. A m bas ancas
estiradas en p o sició n casi c o m o si se tra ta ra de una p a rtu rie n ta . ¿ M uerte y naci­
m iento? ¿ M uerte y boda? ¿ M uerte y vida c o m o tram a? ¿Es que acaso tr a tó aquí
S p e ckte r de bu rla rse de sus o b se rva d o re s burgueses? Esta escena, para aquella
época, es una re p re se n ta ció n fu e ra de lo com ú n, valien te, in te lig e n te m e n te esco n­
dida y asegurada en la abundancia que sobrepasa los b o rd e s del pliego ilustrad o.
revi st a
La
En ccj er i - t r os
19 9 7
ed ició n
in dividu al
de W a lte r
C ra n e es la p rim e ra en la h is to ria
de la ilu s tra c ió n del c u e n to de “ El
rey rana” y ha sido desde siem pre
para mí la más bella. Esta fue e d ita ­
da en 1874 p o r G e o rg e R outledge
en Londres. C ra n e v iv ió de I8 4 5 a
1945 y desde el p u n to de vista e sti­
lístico se ubica e n tre los p re rra faelistas y el m o d e rn ism o .
La imagen en el p o zo m u e stra una
prin ce sa
que
no
es
una
jo v e n
muchacha, sino más bien una joven
m u je r reflexiva. A C ra n e le encan­
taban
las
pequeñas
alusiones
y
citas, éstas se en cu e n tra n en to d o s
sus cuadros y tam bién en el relieve
del banco de piedra. La imagen de
Paris tra ta n d o de alcanzar la m an­
zana, hace alusión a la rana que
devuelve la bola dorada.
La rana, en la p rim e ra y segunda
imágenes, es so b re to d o
un ser
sum iso que in spira lástim a y que
luego en el cu a d ro d o b le de la gran
mesa se c o n v ie rte
en
un
com ­
p añero té tr ic o y c o m iló n , m ie ntras
que la princesa se nos m ue stra
c o m o una jo ven m adre al final de sus fuerzas ante tre s to rtu ra n te s niños.
La fo rm a en que aparece re p re se n ta d o el rey c o m o un ser sabio, ju s to — que a pesar
de to d a su du reza es bueno, in cluso lig e ra m e n te d iv e rtid o — tie n e una dim en sión
griega sem ejante a la del padre Zeus. P or c ie rto , ésta es la re p re se n ta ció n más c o n ­
v in ce n te de la figu ra p o sitiva del padre que pude e n co n tra r. Este cu a d ro es co m p le ­
ta m e n te ric o en detalles iró n ic o s y d iv e rtid o s . Q u ie ro hacer hincapié en el halcón
que im ita el m o v im ie n to am enazante de
s itua ció n
no
la m ano del rey, con la que m u e stra que la
estan grave c o m o parece.
La
s e rv id u m b re haciendo m o risq u e ta s y la
graciosa sociedad co rte sa n a subrayan este aspecto. El m antel o fre c e una alusión m uy
especial. A q u í C ra n e cita una canción de su p rim e r lib ro ilu s tra d o La ópera del bebé
y escribe Ye F rogs W ooing . Esta es la h is to ria de una rana que q u ie re c o n q u is ta r a
una ra to n c ita .A I final el p a to se c o m e a la rana y el gato se com e a la ra to n cita .
Lo re a lm e n te sensacional en W a lte r C ra n e es la n a rra ció n del in te n to de d a r m u e rte
a la rana y el de la m e ta m o rfo sis. C ra n e es uno de los poquísim os a rtista s que se
d e d icó se ria m e n te a la investigación de este tem a. El re p re s e n tó esta escena (n o hay
que o lv id a r que nos e n c o n tra m o s aquí en m itad de la era vic to ria n a ) de m anera real­
Scf i r oec/ er
m e n te grandiosa e im p re sio n a n te . C o m o si él
fu e ra el fu n d a d o r de esa tra d ic ió n inglesa, to m a
e lem e ntos, más o m enos del cómics (cua nd o vi
p o r p rim e ra vez esta ilu stra ció n , ya había desa­
rro lla d o mi c o n c e p to de l “ E de lco m ic” y la c o n ­
cepción de C ra n e m e re fo rz ó la idea que ya me
había planteado).
El q u in to y ú ltim o cu a d ro es el del carruaje. A l fiel
Enrique se le acababa de re v e n ta r una banda de
h ie rro del co ra zó n y rueda so b re el asfalto baña­
d o en rosas. C ra n e nos m u e stra un Enrique ju ve ­
nil con facciones q u e d e m ue stra n la alegría de un
e sp íritu bueno, rod e a d o de ángeles, quienes vesti­
dos con elegantes tra je s de jin e te s se e n cue ntran
sentados en los c u a tro caballos. En to d a la imagen
se re p ite un escudo c o m o s ím b o lo de la fidelidad
y el a m o r: un co ra zó n con tre s líneas cruzadas,
rodeadas de tre s llamas flam eantes. C o razo nes
p o r tod as partes: en el collar, en los brazos, en la
capa del jin e te , en los a rre o s de los caballos.
Ranas en los escudos y hasta un renacuajo en una
bandera. W a lte r C ra n e ilu s tró este c u e n to p o r
segunda vez en blanco y ne g ro para una colecció n
de cu e n to s de los herm anos G rim m que se pu­
b licó en 1886.
El ilu s tra d o r inglés A r t h u r Rackham (18 67 -193 9)
es o tr o de m is fa v o rito s . Sus ilu stra cio n e s para los
cu e n to s de los herm anos G rim m se p u b lica ro n en
1900. C o n o cía estas ilu stra cio n e s desde niña a
través de m i ab ue lo y aprendí a am arlas in c o n d ic io n a lm e n te . D e “ El re y rana” sólo d ib u jó
la escena del pozo. Este d ib u jo c o n tie n e para m í una magia in com p arab le y hasta ah o ra a
m i e n te n d e r no ha p o d id o ser superada p o r ningún o t r o ilu stra d o r.
E nrst Lieb erm an n (1 8 6 9 -1 9 6 0 ) ta m b ié n e la b o ró una ilu s tra c ió n de “ El rey rana” , en 1980
en una e d ició n individu al para la serie “ El lib ro ilu s tra d o alem án” de la e d ito ria l Josef Schoz
de Mainz. Lieb erm an n es un ilu s tra d o r b rilla n te , sus imágenes son claras y con vin cente s y
todavía ligadas al m o d e rn ism o . La princesa no posee nada de a d o ra b le ni de in o ce n te . Se
nos m u e stra más bien c o m o una jo ven insípida, c o m o salida de la canción de los
N ibelun go s. La mesa del c o m e d o r fue dibujada con m u ch o a m o r p o r el de talle, el rey, sin
em bargo, aparece in m e rs o en los ya co n o cid o s clichés de la figu ra de un rey. El la nza m ien to
de la rana c o n tra la pared está ilu s tra d o desde un ángulo exce pciona l, la d ivisió n del espa­
c io está con ceb ida de una m anera e m o cio n a n te : la princesa m an tien e una po sició n c o r ­
p o ra l corva da , exp re sa n d o rechazo, ubicada en el c e n tro y la rana aparece pegada t o ta l­
m e n te hacia la p a rte izq uie rda del b o rd e del cuadro. Vale la pena m e n cio n a r la fo rm a en
que Lieberm ann p in tó al fiel E nrique, con una ve stim e n ta y con un s o m b re ro pu ntia gu do
que re cu erd a a un mago. En ninguna o tra p a rte he v is to d ib u ja d o de m anera de tan o rig i­
nal al fiel Enrique.
revi st a
E n c u e r i - t r o s
19 9 7
La ilu s tra c ió n del p rín cip e -ra n a de Fernande B iegler la de scub rí en el lib ro
p rincip al de H e in z titu la d o M i pajarito con el anillo roto. O rig in a lm e n te
p ro vie n e de la serie de A n tó n aparecida en Leipzig titu la d a “ Jardín de cuen­
to s ". ( N o he p o d id o e n c o n tra r los datos cu rric u la re s de Fernande Biebler,
sin em bargo, no m e s o rp re n d e ría que p e rte n e c ie ra al á m b ito lingüístico
francés, el n o m b re y su c o n c e p to e stilístico co n firm a n esta hipótesis). La
escena de la alcoba es e n ca n ta d o ra m e n te atrevida, frív o la y e ró tic a . Real­
m e n te una joya.
U n os 20 años más ta rd e , Josef H e g e n b a rth ( 18 8 4 - 1962) ilu s tró los cue ntos
de los he rm an os G rim m que se p u b lica ro n después de su m u e rte en el año
de I9 6 9 p o r la e d ito ria l Insel de Leipzig. Para el c u e n to de “ El rey rana”
d ib u jó una escena de la m e ta m o rfo s is dinám ica y dram ática. En la caída del
p rín cip e se refleja un p ro c e s o de tra n s fo rm a c ió n in te rn o d o lo ro s o . Un
d ib u jo de gran m o v im ie n to y con una e x tra o rd in a ria calidad a rtística.
M ichael Forem an nació en I9 3 8 y p u b licó The B roth ers G rim m Popular
Folk Tales en el año de 1978 con V íc to r G o la n cz en Londres. Este lib ro c o n ­
tie n e una sola ilu s tra c ió n de “ El rey rana” : la escena de la alcoba. Esta esce­
na está rep rese ntad a con un m a tiz sugestivo y am enazante: la cobija
cu b re casi to d o el c u e rp o de la princesa que se e n c u e n tra escondida
en el ú ltim o rin c ó n iz q u ie rd o del cuadro, el rey-ra na luce aquí c o n v e rtid o
en un se r ve rd a d e ra m e n te repugnante y lu ju rio so .
Todavía po d e m o s n o m b ra r a m uchos o tro s ilu s tra d o re s en esta área
c o m o a los artistas alemanes Eugen N a p o le ó n N e u ru th e r, Paul G r o t
Johann, H e rm a n n Vogel, E rn st Lieberm ann, O t t o U b b e lo h d e , Paul Hey,
B rü n h ild S ch lo tte r, A lfre d Zacharias, W e r n e r K le m ke, K a trin
B randt.
Tam bién, a a rtista s e x tra n je ro s c o m o Edw ard W e h n e rt, N o y e Sm ith, Ruth
H ü rlim a n n .A n to n e lla Bolliger-Savelli, Pauline Ellison o R aym ond Briggs. Incluso
existe n encantadoras varian te s en fo rm a de parodias c o m o las de W ilh e lm
Busch y Janosch, y gran cantidad de tira s cóm icas. Para fin a liza r só lo q u ie ro
c o n ta rle s c ó m o p o r fin e n c o n tré m i p ro p io cam ino hacia la realización del
p rín cip e rana. En realidad, no c re o m uch o en la psicolo gizació n de los cue n­
to s, p e ro un lib ro e s c rito p o r un p sicólo go y te ra p e u ta de parejas, me
s irv ió de e n tra d a a este c u e n to y m e hizo posible p o r fin c re a r una
re la ció n in te rn a con los protagonistas. El lib ro se titu la El rey
rana, te a m o cua nd o te n e cesito de Hans Jellouschek, e d i­
ta d o en I9 8 5 p o r la e d ito ria l K re u z de Z ü ric h . Les
re c o m ie n d o am p lia m en te la le c tu ra de este libro.
Jellouschek atendía cada vez más parejas en su co n su l­
to r io , las cuales p o r su e s tru c tu ra personal le re c o rd a ­
ban al rey rana, y es así c o m o se
^"34
B / n &t t e
Scf i r oec/ er
P
d e d icó un buen día a analizar este c u e n to y a
in te g ra rlo en su tra b a jo te ra p é u tic o . N o es fácil
re s u m ir en pocas palabras el c o n te n id o de este
lib ro e s c rito de una m anera m uy vivaz y des­
c rip tiv a , sin caer en te o ría s psicológicas. Sin
em b arg o tra ta ré de re su m irle s el lib ro lo más
b re ve m e n te posible.
Para Jellouschek hay e n tre las m ujeres el tip o
m ujer-prince sa. Son esas princesitas que nece­
sitan de la a u to rid a d e x tre m a del pa dre -rey; ya
que esto les p e rm ite ju ga r el papel de la peque­
ña am orosa, alegre y o b e d ie n te niña. En este
cu a d ro está el ho m b re -ra n a , a trap ad o “ en el
pozo”
p o r la s u p e rfu e rte , sie m p re exigente
m a d re -b ru ja , y que só lo es aceptado p o r ella
cuando perm anece en la po sició n de co n so la ­
d o r y dispu esto a ayudar. (A l re sp e cto es bue­
no aclara r que la b ru ja re p re se n ta en el cue n­
to la e xp e rie n cia negativa de lo fem e n in o ; el
po zo y el bosque son sím bolos de lo m a te rn o ).
T anto la princesa c o m o la rana tie n e n una e s tru c tu ra básica
s im ila r y am bos tie n e n buenas razones para in vo lu cra rse en una
relació n de am or-ayuda. La princesa tra ta de escapar del círcu ­
lo del padre, la rana q u ie re lib ra rse del d e s tie rro de la bruja, del
p o zo y am bos buscan am or. Las princesas buscan a m o r p e ro
s ó lo consiguen ayuda, p o rq u e las ranas nunca han a p re n d id o a
amar. Las ranas además no buscan a m o r de pareja, p o rq u e
nunca lo han e x p e rim e n ta d o , más bien buscan el a m o r m a te r­
nal. Sin em bargo, las princesas no están preparadas para b rin d a r
a m o r m atern al, p o rq u e ellas mismas todavía están atrapadas en
su papel de niñas pequeñas. En vista de que la rana no consigue
lo que q u ie re
com ien za a cha ntajea r a la princesa, al final hasta
consigue el respaldo de la a u to rid a d del padre. La s o lu ció n para
esta situa ció n es só lo po sib le con un
a cto a cla ra d o r y una
vivencia lib e ra d o ra . La princesa se tie n e que reve la r c o n tra el
padre y la rana para p o d e r e n c o n tra rs e a sí m isma, para así li­
be rarse ella y lib e ra r a la rana del cam biante yugo fam iliar.
Yo tam bién ro m p í el yugo, de re p e n te em pecé a c o m p re n d e r a
mis héroes para c o n tin u a r sus acciones y pude s e n tir c o m o
ellos. Sólo en tonce s co m p re n d í que necesitaba esta ble cer rela­
ciones claras con las figuras que representaba.Tengo que a m a r­
las o p o r lo m enos co m p re n d e rla s, si q u ie ro que mis ilu s tra ­
ciones sean con vin cente s. En este sen tido , no im p o rta si son
bellas o feas, malas o buenas, in te lig en te s o tontas...
Poco a p o c o com e ncé a q u e re r a la pequeña princesa y sus facciones em p eza ron a to m a r
fo rm a . Fue un p ro ce so largo que se p ro lo n g ó p o r to d o un año. Sólo un p o c o antes de t e r ­
m in a r el lib ro , ap are ció p o r fin la c a rita de la princesa de una m anera tan espontánea
nadie
hubiese
cre íd o jamás
to d o s los in con venien te s que tu ve para lo g ra rlo .
que
A nthony Browm
.
:
rey rana
iy Browne, King Kong
revista
E n c: tu e r~i t r o s
19 9 7
La ¡lustradora brasileña Ciga Flttlpaldl, arquitecta de
profesión y especializada en artes plásticas, ha
encaminado su carrera por una vía bastante inu­
sual: rescata la tradición oral de las
distintas etnlas del Brasil y de otras
culturas para los niños.
Sus libros son el producto de un estu­
dio minucioso y riguroso, digno de un
antropólogo. Primero pasa un tiempo
con los miembros de la comunidad
que desea representar y sólo después
de la experiencia, de haber convivido
con ellos, de haber fijado cómo es su
Iconografía, sus colores, su "filosofía
de vida", procede a adaptar los mitos
e historias. Hecho ésto, comienza a
trabajar en las Ilustraciones.
Este trabajo, exhaustivo, no produce
ilustraciones realistas, como podría
pensarse, mas sí Ilustraciones que
reflejan la idiosincrasia del pueblo
retratado. En sus pinturas, no sólo es captado ese
tiempo y espacio primordial en el que transcurren
los mitos, sino también los colores vibrantes de la
flora y fauna del Amazonas, y un conjunto de imá­
c
i
g
a
FITTIPALDI
genes visuales y casi auditivas que permite al lector
imaginar el ritmo de los tambores, los ruidos noc­
turnos y la humedad de la selva.
La serle "Morená" de mitos Indígenas, junto con
sus cuentos Bichos de África son sus trabajos más
conocidos. Los primeros, llenos de colores vivos, tex­
turas y movimiento recrean mitos de los indios bororos y los namblquara, entre otros. Cada uno de los
libros de esta colección, está además acompañado
de viñetas a línea que señalan la vida cotidiana de la
comunidad. Los segundos, tal como su nombre lo
sugiere, son cuentos africanos ilustrados en colores
planos, sin perspectiva ni volumen. Los dioses y
demás personajes son puestos sobre fondos colori­
dos y muy llamativos para renovar las típicas pin­
turas del continente africano.
Estos trabajos, que conjugan arte e investigación,
han sido exhibidos en televisión, afiches y videos.
Sus libros han sido seleccionados por la Biblioteca
Internacional de la Juventud y la sección brasileña
de IBBY los ha galardonado en varias ocasiones.
Este año fue nominada al premio Andersen.
Sí
d i q: a
F' i tr -t i p> 3 / cf i
Estoy m uy agradecida p o r la o p o rtu n id a d de e sta r tan feliz aquí.
M e sie n to una pe rson a m uy brasileña y p o r eso voy a c o m e n ­
zar hablando de c ó m o e n tie n d o mi país, ya que n o s o tro s , los
brasileños, som o s un p u e b lo fascinado desde sie m p re p o r la
p ro p ia id e n tid a d .Y vo y a a a p oya rm e en algunos p lan te am ie ntos
fo rm u la d o s p o r el a n tro p ó lo g o b ra sile ñ o D a rcy R ibeiro.
Para mí, ser b ra sile ño es m u ch o más s e n tim ie n to que co n cie n ­
cia. N o s cuesta m u ch o saber qué significa eso y p o r eso sie m ­
pre estam os p re g u n tá n d o n o s qué som os c o m o p u eb lo fin a l­
m en te . D ice R ibeiro:
“ El m estizaje de carne y el p ro fu n d o m estizaje e sp iritu a l de ta n ­
tas c o n trib u c io n e s étnicas, acabó c o n so lid a n d o un p u eb lo y una
c u ltu ra p a rtic u la re s ” .
Y la in creíble diversidad am b ie ntal, d is trib u id a en regiones socio c u ltu ra le s ta m b ié n m uy diversas, en la h is to ria y
fo rm a de adaptación hum ana, am p lió las tonalidades
de esta c u ltu ra nacional en c o n s tru c c ió n .
En m uchos aspectos som o s d ife re n te s de los o tro s
países de A m é ric a Latina, hispanoam ericanos, a pesar
de coincidencias h istó rica s.
Para a b o rd a r eso de una fo rm a más personal basta,
para mí, re c o rd a r que la c o rte po rtu gu esa , huida e
instalada en Brasil, ansiosa p o r el estatus de esta r
rodeada de artistas, p o r no d is p o n e r en P ortugal de un
Velásquez, tu v o que r e c u r r ir a los franceses. D e este
m o d o , el a rte que
co m e n zó a p ro d u c irs e en ese am ­
b ie n te m estizo , re su lta d o de la fam osa “ M isión Fran­
cesa” en Brasil re s u ltó , en re fe re n cia a los re g istro s de
las poblacio ne s indígeneas,
m uy e x tra ñ o y fu e ra de
c o n te x to . Ese lenguaje visual b a rro c o -s u rre a lis ta era
más bien una e xp re sió n francesa de ese nuevo m u n d o
fo rja d o p o r po rtu gu ese s, in d io s y negros en su m ayo­
ría. C o m o lo e xp o n e el a n tro p ó lo g o :
“ Brasil ha aco gido m u ltitu d e s de in m igra ntes e u ro p e o s y asiáti­
cos. En su m ayoría ellos fu e ro n asim ilados y ab rasileñados” .
N o s o tro s a d o ra m o s el fú tb o l y lo ju n ta m o s con
la
cerveza: ésas
son
nuestras
pasiones
na­
cionales.
“ N u e stra s m aneras están tom adas de muchas
gentes.
Som os un p u e b lo de m uchos pueblos,
muchas hum anidades” .
Tal vez sea esta la razón p o r la que estam os
sie m p re buscando nu e stra p ro p ia id en tidad . Por
eso m ism o es tan difícil e xp re sa r de una m anera
significativa para los o tr o s países del m u n d o lo
que de nu estra e xp e rie n cia c u ltu ra l es universal.
P or o t r o lado, en m i m anera de e n fo ca r este
asunto, es e xa cta m e n te en esa ausencia de una
revista
E
r~ t
19 9 7
c
l j
&
n
t r o s
clara id e n tid a d y en la diversidad de fo rm a s c o m o se
m anifiesta, d o n d e está nu estra belleza.
En tod as las cosas que m e to c ó v iv ir y en las cuales
busqué una e xp re sió n visual, e n c o n tré profundas rela­
ciones con mis se n tim ie n to s, pensam ientos, deseos y
exp ectativa s infantiles.
T eniendo desde pequeña un te m p e ra m e n to in q u ie to ,
muchas de esas pasiones infantiles e n c o n tra ro n un
buen ab rig o en las situaciones de viajes, de e sta r del
lado de afuera, p ro c u ra n d o o tro s . Luego cuando tu ve
s u ficie n te independencia, com e ncé a via ja r p o r el in te ­
r io r de mi país. Em pecé a s u m e rg irm e le n ta m e n te en
este e n o rm e ca ld e ro c u ltu ra l que es Brasil.
D e allí fui pescando cu e n to s tra d icio n a le s de raíz
e u ro p e a que fu e ro n asim ilados y re inve ntado s p o r el
im a gin ario popular, c o m o una ve rsió n de “ El Sastrec ilio v a lie n te ” de G rim m , que en Brasil pasó a se r el
“ Sapatero v a lie n te ” o “ M ata se te ” . Para este p e rs o ­
naje, la imagen de un re in o se con fund e con la de las
grande haciendas latifundistas del n o ro e s te brasileño;
debe e n fre n ta r en la cate goría de “ fie ra s” , bicho s sal­
vajes c o m o la onza. Los m o n s tru o s ya no son e xa cta m e n te los dragones
e u ro p e o s sino más bien m o d e lo s sim ilares que co rre s p o n d e n a s e r­
pientes tro p ica le s c o m o las sucuris y las anacondas; la belleza de la
princesa, a despecho de una piel in m aculadam ente alba, se tiñ e de un
c o lo r m ulato, m estizo.
C u e n to s a m e rin d io s, p ro d u c id o s p o r el e n c u e n tro de tre s razas en la
A m azo nia, c o m o esta ve rsió n de B o to T ucuxi, o D o n Juan de los Ríos
am azónicos, m estizo s e d u c to r de las m ujeres ribereñas.
Estos lib ro s estaban destinados a jóvenes e n tre 11 y 14 años, a p ro x i­
m adam ente. Entonces para re c re a rlo s en mi p ro p ia versión , escogí los
cu e n to s en que pu d ie ra tra b a ja r con se n tim ie n to s de idealism o, ave ntu­
ra, duda, indecisión, rebeldía a lo establecido, sensualidad y afirm a ció n
sexual. M e e n tre gu é al lenguaje de las a rte s visuales populares, en espe­
cial al de los grabados del n o rd e s te , que son una ve rsió n abrasileñada
de los grabados m edievales eu ro p e o s, y ta m b ié n a las c o n fig u ra ­
ciones escénicas de las fiestas populares y sus o b je to s típ ico s. T odo
e llo lo co m p le m e n té con las vivencias de los viajes, cosas vistas, c o n ­
versadas e imaginadas en sus am bientes.
En m e d io del cam ino e n c o n tré esta m ujer, aTereza Bicuda, una p e rson
casi bruja, única en el r e p e r to r io brasileño, a quien, con la ayuda del
C e n tro de Investigación de A r t e P opular de la U n iversida d Federal de
G uayana,tuve el place r de sacar de n u e s tro ca ld e ro c u ltu ra l para in c o r ­
p o ra rla al fo lc lo re brasileño.
88
C
/' f
a
F i t * i p 3
/
d
/
Tereza Bicuda nació, c re c ió y se o lv id ó en
Guayana, tre in ta o cua ren ta años atrás en el
d e s c o n o c id o
y
m is te rio s o
c e n tro -o e s te
bra sile ño de G uim araes Rosa, d o n d e estaba
e n te rra d a c o m o personaje. Fue fr u to de la
im aginación de los que allá fu e ro n en el
pasado, a sacar o ro . Una m u je r cuya riqueza
im aginada
era
in o p o rtu n a
y
d e s p ro p o r­
cionada en relació n con el a m b ie nte social
de la región, p e ro que refle ja las luchas p o r
el o r o y el poder.
A pesar de su in fin ita m aldad, muchas veces
a través de ella, po d e m o s a p re n d e r alguna
cosa so b re lo que significa ser m ujer. Tam ­
bién m e in te re sé p o r las a rte s trib a le s a fri­
canas que m ela n có lica m e n te se e n raizaron en Brasil y a través
de su energía, densidad de c o n te n id o s y v ig o r esté tico, p r o ­
d u je ro n nuevas e xp resione s en to d a s las fo rm a s de creación
a rtística.
Sin em bargo, m e parecía que estas fuerzas vitales n o habían
e n c o n tra d o espacios igualm ente vitales en los lib ro s para
niños en Brasil, así que quise hacer un in te n to .
N o fue fácil p o rq u e me e n c o n tré con un m u n d o dulce y a te r­
ra d o r al m ism o tie m p o . Pero fin a lm e n te , pensé, así es tam bién
el m u n d o de los niños.
Muchas personas m e pre gu ntan p o r qué m is diseños son tan
planos, sin ninguna p ro fu n d id a d de perspectiva. S iento que
te n g o una visión de afuera, una visión de su p e rficie so b re un
u n ive rso de creaciones que no son mías, p e ro de las cuales q u ie ro ser p a rtícip e p o r
la exp e rie n cia hum ana que ellas tie n e n . Una s u p e rficie a la cual m e a p ro x im o sensi­
b le m e n te , d o n d e d e scu b ro lenguajes, significados.
Es c o m o v e r la c o rte z a de un m un do , in te n ta r to c a rlo , s e n tir sus climas, sus tu rb u le n ­
cias, y e x p e rim e n ta rlo s en m i p ro p io m u n d o in te rio r.
“ V e r la piel pintada del planeta” es algo que aprendí a p a r tir de las m agistrales p in ­
tu ra s c o rp o ra le s de los in dio s y de las rep rese ntacio ne s gráficas que ellos hacen de
su a m b ie n te n a tural y cu ltu ra l. D e una fo rm a general, los niños hasta los o c h o o nueve
años ta m b ié n utilizan con fig u ra cio n e s planas para re p re s e n ta r y e xp re sa r sus vive n ­
cias. P or o t r o lado, m uchos a rtista s c o m o M iró , alcanzaron grandes pro fu nd ida de s en
la c u ltu ra y el e sp íritu a través de lo plano. D e esta m anera, va rio s puentes pueden ser
c o n s tru id o s a p a r tir de la decisión de to m a r este p a rtid o , este cam ino gráfico.
M is diseños ta m b ié n son m uy co re o g rá fico s. M e gusta hacerlos bailar, y ahí está o tra
m anifestación de una e xp e cta tiva infantil. En el caso de los diseños para A fric a , c o n ti­
n e n te tan rítm ic o , m usical y danzante, esta in te n c ió n queda aún más clara.
D e to d o s los tem as que fui escogiendo, el que más m e encanta y apasiona es el de las
m itolog ía s indígenas. Para rea liza r este tra b a jo e m p re n d í una búsqueda b ib lio g rá fica de
a n tro p o lo g ía brasileña, c o n su lté especialistas en el área, educa do re s de escuelas in d i-
revista
E n c o e r~t t r o
19 9 7
genas,“ sertan istas” . Investigué los ico no s visuales
de cada c u ltu ra abordada y p rin c ip a lm e n te in te n ­
té , sie m pre que fue posible, o ír in d ivid u o s de esas
cu ltu ra s n a rra n d o sus histo ria s.
Pero, de to d o , lo que más m e valió fue ha be r v iv i­
d o una te m p o ra d a e n tre los in dio s nam biquara,
en sus aldeas. Esta vivencia a lim e n tó la investigación, la im aginación y
to d o cu a n to necesité usar para c o n s tru ir una tra d u c c ió n p o é tica del
m ito a mi lengua, que fuese accesible a la m entalidad in fa ntil y que
in te rfirie s e m ín im a m e n te en la e s tru c tu ra o rig in a l de esas creaciones,
para no aprisionarlas.
Para a ce n tu a r los valore s universales de esos m ito s-p o e m a s indíge­
nas, voy a usar algunas palabras de Levi-Strauss:
“ Los m ito s son al m ism o tie m p o h isto ria s contadas y esque­
mas de una lógica fantástica que un h o m b re crea para re s o l­
v e r pro blem as que se presentan so b re planos dife ren te s. (...)
El m ito co lo ca y utiliza, en su lógica e s tru c tu ra l, c o n o c im ie n ­
to s a d q u irid o s y cristalizad os a lo largo de la e xp e rie n icia
hum ana en diverso s cam pos c o m o la botánica, la zoología, la
astro n o m ía y la m edicina. Él na rra la exp e rie n cia vital de una d e te r­
m inada c u ltu ra y expresa, so b re to d o , una fo rm a de pe n sa m ie n to ” .
Una p a rte fun dam e ntal de m i tra b a jo está relacionada con la selec­
ció n de las h isto ria s, d e n tro de un r e p e r to rio in m en so y riq u ísim o , ya
que en el t e r r it o r io b ra sile ño e n c o n tra m o s p o r lo m enos I2 0 id io ­
mas indígenas d is tin to s . C o m e n cé p o r escoger cu ltu ra s de distintas
raíces, adaptadas en am bientes diversos, d e n tro de un c o n te x to gene­
ral am azónico, en cu a n to reg ió n socio-a m b ie ntal. Muchas cu ltu ra s
d e ja ro n de se r abordadas en esta selección, p o r los lím ites que un
p ro y e c to e d ito ria l de esta naturaleza tie n e que co n fro n ta r.
Más allá de eso, gran p a rte de estos m ito s, en p rin c ip io , no se pueden
ad ap ta r a lib ro s infantiles. U n gran vo lu m e n de in fo rm a c ió n a n tro p o ­
lógica te n d ría que se r a p o rta d o para lo g ra r la co m p re n s ió n de los
cuentos.Y a había d e c id id o que un p u en te e n tre cu ltu ra s indígenas y
no indígenas, el cual p re te n d ía c o n s tru ir, te n d ría c o m o c im ie n to el
a rte verbal y visual, mas no la an tro p o lo g ía .
T e rm in é p o r escoger m ito s en que la belleza e sté tica de las imágenes
lite ra ria s evocadas, que exp usieran d ife re n te s fo rm a s de pensar y
s o lu c io n a r pro blem as in h e re n te s al ser hum ano: la existe ncia en este
m undo, el a m o r conyugal, el ce lo a m o ro so , la m u e rte , el tra b a jo y la
holgazanería, el a m o r filial y la separación m a te rn a (e n te n d id a c o m o
au to n o m ía para la vida), paz y gu erra , etc.
Toda tra d u c c ió n o ve rsió n incluye pérdidas sem ánticas y poéticas. En
el caso de los m ito s las pérdidas son m ayores p o rq u e son eventos de
tra n sm isió n o ra l que in te gra n un c o n ju n to e n o rm e de lenguajes
expresivos, gestuales, escénicos, musicales, en las voces de sus d ife ­
re n te s n a rrad ores.
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Hay na rracio ne s en las que la platea se ve e n v u e lto p o r el n a rra d o r de histo ria s. Esto
puede suce de r en la noche, a lre d e d o r del fuego de la maloca, o en plen o día, en el pa tio
y hasta en el tra n s c u rs o de una exp ed ició n de caza o pesca, andando p o r la maleza.
Situaciones de tra n s m is ió n de c o n o c im ie n to s pueden s e r más fo rm a le s e igualm ente
ritua le s, p e ro ta m b ié n perm ea n la vida cotid ia na co n m ucha naturalida d. U n c o n ta d o r
de h isto ria s se ap rop ia de ese d e te rm in a d o m o m e n to y lo utiliza a fa vo r de la na­
rra c ió n : detalles del am b ie nte, o b je to s de la c u ltu ra m a terial, ru id o s
e x te rn o s y las m anifestaciones de los oyentes, to d o puede s e r tra n s fo r­
m ado en in s tru m e n to e xp re sivo para c o n ta r un cue nto.
Es p o r ese m o tiv o que y o cre o que p a rtic ip a r en una rue da de cue n­
to s en las aldeas, o sim p le m e n te o írlo s , o v e r c o n ta r las h isto ria s, no
im p o rta el lugar, es una e xp e rie n cia valiosa para quien busca supe­
ra r las pérdidas de una tra d u c c ió n .
C u a n d o hice estos libros, hace 12 ó I 3 años, en aquel d e te rm in a d o
m o m e n to del Brasil, tu ve la in te n c ió n de c o lo c a r la cu e stió n indígena
en plura l: la diversidad de cultu ras fre n te a la imagen e s te re o tip a d a del
in d io en sus rep rese ntacio ne s genéricas, m uchas veces preconcebidas.
Tam bién escogí un a b ord aje que privilegiase el escu d riñ a m ie n ­
to cu ltu ra l en la c o n s tru c c ió n de las imágenes, abandonan­
do las tendencias m ístico-fan tá sticas, que só lo realzarían
el aspecto e x ó tic o de estos pueblos. D e ja n d o de lado
la d e scrip ció n n a tu ra lista y la re p re se n ta ció n realista
que ya se venía haciendo, desde la M isión Francesa.
Voy a te rm in a r m o s tra n d o lo s diseños que aprendí a hacer
con la e xp e rie n cia gráfica de los in dio s yanom am i, que tie n e n
una p a rte de su po b la ció n en Venezuela. Su re p e rto r io tra d i­
cional está lim ita d o a p u n to s y líneas rectas esparcidas, si­
nuosas y discontinuas. C u an do s u rg ió la o p o rtu n id a d de
realizar la e x p re s ió n gráfica so b re papel, los yanom am i
lo h ic ie ro n co n ta l intensidad y de fo rm a tan in te gra da a su m o d o de vida que
la visión re su lta n te reve ló un e stilo o rigin al. Según ellos m ism os dicen resp ec­
t o a sus re g istro s, más allá de la in te n cio n e s figu rativa s y representativas, e x ­
presan los d ife re n te s “ estados de s e r” . D ife re n te s estados de energía vital
que se m anifiestan en to d o s los seres vivos y se e x tie n d e n igualm ente a los
m inerales y a las o cu rre n cia s clim áticas y geográficas del a m b ie nte do nd e
estu viere n, en c u a n to seres hum anos.
A través de estos diseñ os-con cep to s, los yanom am i han sido
los m e jo re s pro fe so re s de a rte que he lo g ra d o e n c o n ­
t r a r hasta este m o m e n to .
La ¡lustradora costarricense, Vicky Ramos, recibió una fdSnación artística
especializada en libros para niños y jóvenes, que ha u tiliza to ampliamente
en su trabajo como ¡lustradora de libros, revistas y periodi?«. Ha publicado
cerca de unos diez libros (Mo, Almófar, Los geranios y El color de los sueños,
V
I
C
K
Y
RAMOS
han sido bien acogidos por la crítica, de los cuales Mo fue
para form ar parte de la Li^ta-de Honor de IBBY.
de Vlcky Ramos parecefiseguir Ja escuela muralista mexi­
cana. Tal como Diego Rivera, sus persOTÍajes son autóctonos, muy definidos:
reflejan tanto una realidad social, como una cultura. Estos retratos,
jio
obstante, también vienen enmarcados en un
fondo rrrftico-sagrado, como en Mo, en el que el
segundoifjlano es un escenario lleno de
—
símbSIos y melancolía.
1De'Sie el punto de vista técnico, se
muestra '¡ g ilm e n te
diestra para
ilustrar a lápiz cbíjio a color. Sea
cual sea la técnica que^eJija, siempre
logra la captación p s ic o lò g ic h e sus
personajes y es en ello en lo-que
_ reside su fuerza expresiva
'jíg
\S
i
c
k
y
FZ
a
m
o
s
T rabajo en una e d ito ria l m e d io tie m p o , p o rq u e el o tr o tie m p o p re fie ro
m a n e ja rlo sola en m i estu dio , un e stu d io bastante pequeño.
P ro b a b le m e n te si tra b a ja ra tie m p o c o m p le to en una e d ito ria l o alguna
em presa, hace ra to hubiese dejado de d ib u ja r y estaría haciendo cu a lq u ie r o tra cosa,
c o m o c o n te s ta r el te lé fo n o o ve n d ie n d o los lib ro s. Esto lo digo en p a rte po rq u e , la ed i­
to ria l para la cual tra b a jo en C o sta Rica es una de las pocas que se dedica a la p ro ­
du cció n de lib ro s de te x to , así c o m o lib ro s in s titu c io n a le s de c o rte ed ucativo, d id á c ti­
co y o t r o tip o de pro ye cto s.
P or estas razones y p o r mi fu n c ió n c o m o d ire c to ra de a rte , pasan días en que no pu ed o
d ib u ja r pues además de revisar el tra b a jo de o tro s colegas, d e b o da r o rie n ta c ió n en
cu a n to al p ro ce so de e d ició n y seg uim ien to de la im p re sió n , que a veces no es lo que
más se disfru ta . Pero esta es mi realidad y la de o tro s ilu s tra d o re s de m i país. A veces
te n g o la o p o rtu n id a d de lle va rm e un buen lib ro para tra b a ja r en la tra n q u ilid a d de mi
estu dio , o d e d ico unas horas a la semana
a la p in tu ra en fo rm a to s grandes, lo que
se ha c o n v e rtid o en un re s p iro para no
asfixiarse en una ru tin a que puede ser
“ e stre sa n te ” o que puede d a r al tra s te
con la e vo lu ció n del tra b a jo crea tivo. Es­
to s años de tra b a jo m e han id o enseñan­
do a balancear los espacios, el tie m p o y
las necesidades del c u e rp o y del e sp íritu .
Q u ie ro hablarles ah ora un p o c o del c o n ­
te x to del que vengo, ya que ha sido d e ci­
sivo en lo que hago a ctu alm e nte.
A lre d e d o r de 1978, en C o sta Rica p rá c ti­
cam ente n o se con ocía el té rm in o ilus­
tra c ió n de lib ro s para niños; se e n c o n tra ­
ba en un p e río d o no s ó lo de estanca­
m ie n to sin o de virginidad.
Para los q u e iniciábam os estu dio s de pin­
tu ra en la U n iversida d de C o sta Rica, la
ca rre ra novedosa era la de A rte s G rá fi­
cas, p e ro vista c o m o una c a rre ra m uy té c ­
nica. Sobre ilu s tra c ió n se hablaba poco,
era enfocada más bien hacia el cam po
p u b lic ita rio , bastante árida en su c o n ­
te n id o con ce p tu a l, casi p rim itiv a . N o s o ­
tro s veníam os a se r c o m o los “ co n e jillo s
de indias” , p e ro tenía que darse de esta fo rm a . Algunas veces aparecía un
p in to r que aisladam ente ilustrab a un lib ro p e ro sie m p re consideraba el o fi­
c io c o m o un a rte m enor.
Más o
m en os en la m ism a época se cre ó , en el p e rió d ic o
de m a yo r c irc u ­
lación, un s u p le m e n to in fa ntil. Éste era lo que más p o d ría acercarse a una
lite ra tu ra para niños.
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Para s u e rte mía, la d ire c to ra de la revista me con ocía y quiso e x p e rim e n ­
ta r conm igo. Yo estaba m uy joven, recién salida de la secundaria, no tenía
a b so lu ta m e n te nada de exp e rie n cia ni con cie ncia del cam po en el que esta­
ba e n tra n d o . P or supuesto, el tra b a jo era casi g ra tu ito , p e ro y o más bien me
consid erab a a fo rtu n a d a de te n e r esta o p o rtu n id a d . Este p ro y e c to se v o lv ió
para m í una obsesión: una revista de 8 páginas tod as ¡lustradas, tam añ o pe­
rió d ic o , esto im plicaba un tra b a jo m ín im o de 8 horas diarias, in cluye nd o
sábados y do m in g o s para salir a tie m p o .
La te cn o lo g ía de im p re sió n a c o lo r todavía era antigua — separaciones m a­
nuales de c o lo r a c u a tro tin ta s en to d o s los d ib u jo s— .V ié n d o lo desde aquí,
ahora, m e parece im posible. C re o que m e di cue nta de que algo en mí no
estaba bien, era casi m asoquism o, casi lo cura , p e ro el re su lta d o fue in te re ­
sante. Cada día había que e x p e rim e n ta r una técnica, un e s tilo para no abu­
r r i r al p ú b lico ni a m í m isma. A la ge nte le co m e n zó a llam ar la ate nció n.
“ Z u rq u í” (n o m b re del s u p le m e n to ) em p ezó a lle n a r un espacio en cada
casa y en cada niño, quienes ahora, qu in ce años después, m e cuentan c o m o
a d u lto lo que significaba para ellos. Estas o p in io n e s me im p ulsa ron a seguir
e x p e rim e n ta n d o .
Empecé a d a rm e cuenta desde en tonce s de que el tra b a jo que estaba
hacie ndo era masivo, era im p o rta n te , m e absorbía to d o m i tie m p o casi to d a
mi vida. D e jé de lado muchas distra ccio n e s propias de m i edad, y con to d o
el p re c io que eso significaba asumí un c o m p ro m is o . Se fue p e rfila n d o algo
que gustaba a los niños y a los ad ulto s, de a cu e rd o a las exigencias del
m e d io en esa época. El su p le m e n to pro voca ba in qu ietud es en el p ú b lico
in fa ntil que escribía, se interesaba, se estaba a b rie n d o un m u n d o de p e r­
sonajes e h isto ria s sacadas de su m ism o e n to rn o , que pensaban, se vestían,
actuaban y vivían c o m o ellos. C o n un e s tilo que no era del to d o fa n tá stico
ni realista, un e s tilo m e d io sencillo, en un a m b ie nte que casi no conocía de
su p ro p ia sem illa.
La necesidad nos fue acercando cada vez más a la lite ra tu ra , que tam bién
atravesaba una especie de sueño de “ Bella D u rm ie n te ” . Había e s c rito re s
pre ocu pad os, tra ta n d o de ha cer una lite ra tu ra que ro m p ie ra el esquem a
tra d ic io n a l del “ íto” y del d im in u tivo .
Casi sin p e rca ta rm o s em pezam os a ace rcarn os to d o s a un e stilo p ro p io , y
de esta m anera a p a rtir de los 80 surge la gran necesidad de hacer lib ro s
para niños de una m anera m enos casual.
¿Q ueríam os libros? Sí, p e ro m uy sencillos, con ilu s tra ­
ciones a línea, a una tin ta y que no le q u itara n p ro ta g o ­
nism o al te x to ni en su fo rm a ni en su fon do.
Para este en tonce s m e había e n c o n tra d o con o tra s
personas con las mismas in q u ie tu d e s de ilu s tra r
lib ro s para niños: H u go Díaz, un m a e stro de
la ca rica tu ra que ya había e x p e rim e n ta ­
d o c o m o ¡lu s tra d o r de lib ro s con bue­
nos
re s u lta d o s ;
F élix A rb u r o la ,
di-
‘ "” 4 4
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a
m
o
s
señ ad or g rá fico
que
e x p e rim e n tó
du­
ra n te un tie m p o con lib ro s y luego se
d e d icó a la p in tu ra ; G e o rg in a García, d i­
señ ad ora gráfica tam bién
con m uchas
in qu ietud es de e x p e rim e n ta r co n lib ro s de
niños, y A lv a ro B orrasé, diseñ ado r g rá fico
con un e s tilo no ved oso y m o d e rn o que no
existía hasta e n to n ce s para los niños.
Había dos o tre s e d ito ria le s dispuestas a
p u b lica r lib ro s ilustrad os, era un lu jo que n o
se podían d a r tod as. N o s o tro s , conscientes
de ello, p ro cu rá b a m o s s e r m u y co n sid e ra ­
dos, se nos pagaba lo q u e se p u d ie ra (casi
que hasta la fecha), y tra tá b a m o s de hacer
ilu stra cio n e s que no “ ro m p ie ra n ” dem asiado
p o rq u e se c o rría el riesgo de que no fue ra n
aceptadas y el lib ro no tu v ie ra una buena
acogida. Las posibilidades creativas de n o ­
s o tro s en ese m o m e n to eran m uy lim itadas,
to d o el c o n te x to se prestaba para que el
lib ro que se pro d u cía apenas cu m p lie ra las
necesidades. A co m p a ñ a d o a e s to había que
¡lu s tra r lib ro s y p ro y e c to s m uy d idá cticos y
cuadrados para ap ro ve ch a r al m á xim o lo
que se “ in v e rtía ” en n u e s tro tra b a jo . Esto lo
para que nos ub iq uem o s d e n tro de las
lim ita cio n e s del m e d io que en fre ntáb am o s
en tonces. Sin em bargo, e llo no o b sta ­
cu lizó la e vo lu ció n de n u e s tro tra b a jo , un
p o c o le nta p e ro con paso firm e .
D e esta m anera, p u d im o s ha cer lib ro s en estas circunstancias que no eran una m a­
ravilla p e ro que para n o s o tro s han sido valiosos, p o rq u e se g e n e ró una con cie ncia
de tra b a jo en e q u ip o y de necesidad de superarse en el cam p o e d ito ria l. H u b o
respuestas de la ge nte, se estaba a b rie n d o cam ino y esa ha sido la p a rte más rescata b le . Para lo g ra rlo hem os te n id o que a rm a rn o s de paciencia y a m o r p o r el tra b a ­
jo , casi sin d a rn o s cue nta ha su rg id o una m ística y una ética.
H e m o s te n id o que a p re n d e r a se r perseve rante s y a re c o n o c e r los a c ie rto s y
d e saciertos; a v e r cada lib ro c o m o una ave ntura que a p o rte algo al p ro ce so de
d e s a rro llo e d ito ria l.
U n ie n d o esfuerzos, a lre d e d o r de 1985, com e nza m os a buscar maneras de hacer
ilu stra cio n e s aunque fuese a do s tin ta s, o a una tin ta p e ro co n posibilidades de
in tr o d u c ir técnicas c o m o te x tu ra s , grises, tra b a jo a lápiz.
E n tre lib ro s m uy sencillos para c o lo re a r apareció la e d ito ria l Farben, con ganas de
p ro b a r cosas nuevas y especializarse en lib ro s para niños. Esta e d ito ria l c o n s id e ró
la po sib ilidad de h a ce r un lib ro a to d o co lo r, que sería un boom c o m o pre sen ta ción .
C o m o hom en aje a to d a una vida dedicada a los niños, se se le ccio n ó un t e x to de
una a u to ra m uy con ocida; un te x to bastante co m p le jo , co n una tra m a más bien de
revista
c o rte p sico ló g ico y m e saqué el p re m io .
C u a n d o com e ncé a ilu s tra r el te x to tu ve
que le e rlo cin co veces para asim ila rlo, no
estaba lista para ta n to , to d o v in o de
y realicé
unas ilu stra cio n e s té cn ica m e n te
m uy elaboradas, con m uch o detalle, p e ro que no
a p ortab an nada nuevo al lib ro . T anto el te x to
c o m o las ilu stra cio n e s d ie ro n c o m o re su lta d o
una cantidad de lib ro s en una bodega sin m o ­
verse, y c o m o consecuencia tu v im o s que reg resa r
a la vieja idea de lib ro s a una tin ta .
A sí s u rg ie ro n lib ro s c o m o Q u e re m o s jugar del
jo ven e s c rito r C a rlo s Rubio. En este p ro y e c to
tra b a jé las ilu stra cio n e s en lápiz ne gro con sepa­
ra ció n de c o lo r manual para dos tin ta s, o sea,
ne gro más un c o lo r: un tra b a jo de m ucha
cación. El re su lta d o para m í fue
sa tisfa cto rio , sin em bargo, para el e q u ip o eso sig­
n ificó un lo g ro y en m e d io de to d o los lib ro s
seguían siendo sencillos.
El g ru p o pequ eñ o de ilu s tra d o re s se deshizo y
só lo quedam os dos personas que seguíamos en la
lucha a pesar de to d o , A lv a ro B orra sé y yo.
A lv a ro p o r su cuenta ta m b ié n e xp e rim e n ta b a con
un lib ro p o r aquí o t r o p o r allá, y en m e d io de las
d ificulta des y sin p ro p o n é rs e lo co m e nza m os a
fo rm a r un e q u ip o de tra b a jo .
Justo p o r esa época, a la a u to ra Lara Ríos, p re m io
N a cion al de L ite ra tu ra en tonces, se le o c u r rió
e s c rib ir so b re los indígenas cabécar de C o sta
Rica. E scribió una novela que t it u ló M o , que en
cabécar significa “ niebla” . Lara c o m b in ó un realis­
m o m ágico con idealización; buscaba in te re s a r a
los niños de la ciudad p o r la c u ltu ra indígena de una m anera amena.
C o sta Rica tie n e una po b la ció n indígena m uy re d ucida y está lejos del Valle
C e n tra l. Hay niños y a d u lto s de la ciudad que de scon oce n casi to d o so b re los
indígenas. C o n una novela c o m o ésta, los niños podían te n e r un a ce rca m ie n to a
c ó m o viven, c ó m o se visten, c ó m o son sus viviendas, cuál es su dios, c ó m o sien­
te n y utilizan los re cu rso s naturales los cabécares. C o n m o tiv o del V ce n te n a rio
del D e s c u b rim ie n to , Lara se to m ó la ta re a de investigar y fue con A lv a ro B orrasé
a una reserva indígena; c o n v iv ie ro n con ellos p o r unos días. M ie n tra s ella escribía,
A lv a ro to m a b a notas y apuntes para in ic ia r su tra b a jo de ilu stra ció n . Yo só lo
ob serva ba y p ro cu ra b a m a n te n e rm e al m argen. U na vez in icia do este p ro ce so
in tu í que la com b in a ció n de A lv a ro , Lara y el te m a iba a te n e r dificulta des. Por
E n c lj e n - t r o s
19 9 7
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o
s
p ro blem as circunstanciales am bos esperaban algo d ife re n te del tra b a jo del
o tro , y esto g e n e ró dificultades. D e b o co n fe sa r que yo en m is adentros
había ho je a d o el lib ro y tenía varias ideas de c ó m o s o lu c io n a r algunos
aspectos, p e ro
no
podía
d e c irlo
a b ie rta m e n te
para
no
c o m p lic a r la
situa ció n, p e ro de p ro n to el asu nto se d e fin ió y en cosa de una semana
A lv a ro con su honestidad ca ra cte rística habló co n m ig o y a los días yo esta­
ba co m e nza ndo a ilu s tra r este p ro ye cto .
C o n fie s o que tenía m ie d o p o rq u e no te n ía ninguna e xp e rie n cia en asuntos
indígenas; sentía que estaba vio la n d o algo que no me pe rte ne cía . Estaba
in te n ta n d o in te rp re ta r una c u ltu ra d ife re n te y decidí h a ce rlo ho ne sta m en te
c o m o yo me sin tie ra m ejor, sin p re te n d e r pensar c o m o indígena. A l p rin c i­
p io m e pre ocu pab a qué pensarían ellos de este tra b a jo y así c o rrie ro n seis
meses de tra b a jo co n sta n te , consultas con lib ro s, fotografías, m édicos sukias
(chamán indígena que cura con plantas y ritu a le s) y a n tro p ó lo g o s . C uando
Lara y yo nos sentam os a v e r las ilustracio ne s de los ú ltim o s capítulos, éstas
se habían de sco n e cta d o en gran m edida del te x to . Entonces y o me p re o ­
cupé bastante p o rq u e ya estaban listas y eran bastante com plejas y
elaboradas c o m o para hacerles cam bios. Lara con esa a ctitu d
sie m p re p o sitiva y abierta, se las llevó para su casa y con base en
lo que v io en ellas le hizo c ie rto s ajustes a su novela.
Estas ilu stra cio n e s de cid im os trabajarlas en tin ta p o r muchas
razones:
• N o qu eríam o s hacer un nuevo e x p e rim e n to té c n ic o y des­
c u id a r aspectos de co n te n id o ,
i \ • El blanco y el negro le im p rim e n un c a rá c te r de d ra m a­
tis m o a la gráfica.
\ ’ La idea ta m b ié n era re p re s e n ta r de m anera so b ria y más
o m enos realista la fo rm a austera en que viven los indíge­
nas.
Este tra b a jo lo d is fru té m uchísim o, era de suma im p o rta n ­
cia que el e s tilo de las ilu stra cio n e s se a p ro x im a ra al realis­
m o m ágico p o rq u e era la m anera c o m o me sentía m e jo r
trabajándolas. A través del realism o, re tra té la fiso n o m ía de
los indígenas, su m anera de vestir, su viviend a y a través del
aspecto m ágico su religión , su visión de la vida y de la
m u e rte . A lo largo de to d o el lib ro aparecen grecas que
unen una ilu stra ció n con o tra y rep rese ntan las raíces de
esta cu ltu ra . Estos diseños los saqué de los m o tiv o s d e c o ­
ra tivo s p re co lo m b in o s.
M o tenía que ser una realidad p o rq u e M o rep rese nta una
jo ven que debe ro m p e r esquem as de su m edio, que quie re
superarse, que tie n e in q u ie tu d e s y no p e rm ite que le c o rte n
las alas.
D espués de esta novela, tu ve la o p o rtu n id a d de e n fre n ­
ta rm e a o t r o lib ro : P e d ro
y su tea trin o
m aravilloso, de
revista
nuevo, C a rlo s R ubio e n tró p o r
la p u e rta con o tra sorp resa y se
ganó el p re m io N a cion al de L ite ­
ra tu ra para N iñ o s con esta o b ra
llena de m o v im ie n to .
Acababa de salir de M o, de una
ilu s tra c ió n
casi
realista, llena
de
detalles, con un c o n te n id o fu e rte en im á­
genes, y llega P ed ro y su tea trin o m ara vi­
lloso, un lib ro de cu e n to s llenos de hu m or,
de poesía y juego. Pedro es el t it ir it e r o que
cuenta cue ntos en cu a lq u ie r rin c ó n y que va
hilvanando un p o c o de aquí y allá h isto ria s
diversas.A sí com e ncé a e x p e rim e n ta r o t r o e s ti­
lo to ta lm e n te d ife re n te , espontáneo. El lib ro me
llevó de la m ano de spre ocup ad am e nte e n tre te x tu ra s ,
fo to co p ia s, tra z o s de lápiz, tin ta ch o rrea da, y así, fu e ro n
su rg ie n d o ilu stra cio n e s con o tr o ritm o , ju s to lo que yo necesitaba
después de M o.
El año de I99 3 m arca un salto para n o s o tro s : la posibilidad de hacer
lib ro s a co lo r, el s u rg im ie n to de nuevos ilu s tra d o re s c o m o Isabel Fargas
y A n a Luisa N ú ñe z, la a p e rtu ra de nuevos h o riz o n te s en lib ro s para niños,
que surgen del entusiasm o y apoyo de la e s c rito ra Mabel M o rv illo .
A l año siguiente se m e presenta un p ro y e c to e d ito ria l so b re los niños
indígenas de A m é ric a C e n tra l, auspiciado p o r la U N E S C O : Niñas y niños
del
m aiz, un pa no ram a que com b in a cue ntos, juegos y una sección
a n tro p o ló g ic a de cada región. Me c o rre s p o n d ió la ilu s tra c ió n de to d o el
te x to . El tra b a jo de d o cu m e n ta ció n fue esencial para este tra b a jo ya que
debía ser precisa en destacar las diferencias cultu rales.
La ilu s tra c ió n debía se r sencilla, la tra b a jé en to n o s m uy suaves y con
detalles inacabados. En cie rta s pa rte s quise m a n te n e r una suavidad del
to n o el lib ro ; de tra n sp a re n cia que no cansara.
M e o c u rr ió algo in te re sa n te , cuando ya pude p ro b a r el co lo r, em pecé a
v a lo ra r el ne gro y el gris, y en tonce s los com b in é. En el lib ro se alte rna n
dos páginas en c o lo r y c u a tro en ne gro y gris. C o m b in é ta m b ié n un e s ti­
lo realista, casi fo to g rá fic o con diseños artesanales, y d ib u jo s estilizados de
c o rte fantástico.
Después de Niñas y niños del m aiz, co m ie n zo a ilu s tra r un lib ro para
niños m uy pequeños: Un tob ogá n en una burbuja de Mabel M o rv illo , senci­
llo, lle n o de m úsica y hum or.
A q u í co m b in é ta m b ié n el blanco y ne gro con el c o lo r en páginas alternas,
m e d iv e rtí ha cié ndo lo c o m o me d iv e rtía y d isfru ta ba de niña cuando m ira ­
ba lib ro s con ilu stra cio n e s que todavía con servo .
Trabajé la técn ica del lápiz con tin ta s aguadas, c o lo re s fu e rte s y p o r
p rim e ra vez tra b a jo los fon dos. El m o v im ie n to juega un ro l im p o rta n te en
E n c cj e rt - t r o s
19 9 7
47^
w 48
\S i c k y
/? a
m o s
estas ilu stra cio n e s y la in c o rp o ra c ió n de detalles sim b ó lico s que
estim ulan la o b se rva ció n en el le c to r y algunas in te rp re ta c io n e s .
S iem pre pienso que los lib ro s ilu stra d o s d e ja ro n una sem illa en mi
e sp íritu de niña, un deseo de q u e re r e n tra r en esos m un do s mágicos.
Para
mí fue
d e licio so
escuchar
a A n th o n y
B ro w n e , a
B in ette
S chroeder, e n tra r en su m u n d o c o m o nos lo p e rm itie ro n ; c o m p a rtir
con Jorge Blanco su hu m or, su exp eriencia. D is fru té e n o rm e m e n te
escuchando a Luis G aray de quien, c o m o “ casi paisana” , m e sie nto
o rg u llo sa c o m o si fu e ra y o misma. H e d is fru ta d o de un ta lle r con Ci?a
F ittip a ld i c o m o si fu é ra m o s amigas de sie m pre, he a p re n d id o de sus
in te rp re ta c io n e s de o tra s cultu ras, he c o m p re n d id o que el m un do de
la ilu s tra c ió n no te rm in a de e x p lo ra rs e , es una ave ntura infinita.
Y he llegado a la co n clu sió n de que nos falta m uch o p o r aprender.
C o n s id e ro que en m i país, si tuvie se que ca lifica r el d e s a rro llo de la
ilu s tra c ió n de lib ro s en escala del I al 10, d iría que vam os p o r el 2 ó
el 3 p e ro vam os p o r buen cam ino. M i e xp e rie n cia ju n to con la de mis
colegas que seguim os sie nd o no más de seis, y las e d ito ria le s no más
de tre s y los lib ro s para niños no más de u n o p o r año.
Pero es el in ic io de una ave ntura que q u ie ro
c o m p a rtir con ustedes, p o rq u e ah ora viene
lo más d u ro y es que p o da m os tam bién los
ilu s tra d o re s c o n ta r nuestras pro pias h is to ­
ria. Para eso todavía falta, p e ro
p rim e ro
debem os c o n s o lid a r a la ilu s tra c ió n c o m o
p ro fe sió n resp etab le que se defienda p o r sus
p ro p io s m é rito s . Espero que le to q u e a
ge ne ració n este salto, y si no, p o r lo m enos
que le d e m os un im pulso.
revista
E n
19 9 7
c c/ e
n
t r o
s
Nació en Granada, Nicaragua en 1965. Realizó estudios en la
Academia de Bellas Artes de
Granada y en 1983 se trasladó a
Costa Rica, donde hizo estudios de
ingeniería industrial en la
Universidad Autónoma de Centro
América. Más adelante viajó a
Canadá, donde reside actualmente.
Desde 1991 se ha dedicado a la
ilustración de libros infantiles y ha
participado en diferentes exposi­
ciones individuales y colectivas en
Nicaragua, Costa Rica, Panamá,
Estados Unidos y Canadá. Su
primer libro, A Handfull of Seeds,
ha sido traducido este año por
Ediciones Ekaré como Un puñado
de semillas.
Recientemente publicó en Canadá
una antología de cuentos lati­
noamericanos titulada Jade & Iron.
En proceso de publicación se
encuentran José y Big Enough.
"M i obra ha sido influida por el
pintor francés Paul Cezanne y el
muralista Diego Rivera. Esto es
debido a que mis ilustraciones son
simples y tranquilas. En ellas todo está inspirado en la realidad
de mi pueblo, como el resto de los países de Latinoamérica; es
tiempo de darles a los niños del mundo algo diferente que
desconocen desde temprana edad."
Estos comentarios del ilustrador revelan las coordenadas de su
trabajo plástico. Por un lado, las formas geométricas y el equi­
librio triangular de las composiciones denotan la marca de los
intentos precubistas de Cezanne. La línea demarca ciertos ejes
donde la verticalidad y la horizontalidad se muestran como
patrones, o bien estructuran las perspectivas en el espacio.
Por otro lado, la corporeidad de las figuras como detenidas, a
modo de instantánea, y el carácter social de los cuadros, recuer­
dan el trabajo de Rivera. También asumido en la capacidad para
reflejar hondura psicológica en los rostros y postura, así como el
sabor latinoamericano a través del manejo de ciertos iconos
como el maíz, el frijol, el chile, los utensilios de cocina, las ces­
tas, las marcas y el entorno de los personajes.
Su técnica incorpora la textura mediante el uso de tramas en
plumilla sobre las acuarelas, que se ven suavizadas por una
especie de velo negro. Una sensación de pintura y grabado,
concede una apariencia distinta a estas ilustraciones.
L
U
I
S
GARAY
49
i-
c j
i s
G a r & y
Yo nunca pensé en ilu s tra r lib ro s para niños;
no era esa mi idea p e ro las cosas suceden p o r
accidente. U n día o b seq uié unas de mis p in ­
turas a un gran am igo y alguien más vio ese
cuadro, tu ve la s u e rte de que esa persona era
un e d ito r. El me llam ó y m e o fre c ió ilu s tra r un
lib ro in fa ntil. Yo no sabía si ace ptar o no y al
final lo to m é c o m o un re to , ya que y o soy a r­
tis ta plástico y no m e consideraba ilu stra d o r.
La idea de la h is to ria fue m u y te n ta d o ra ya que
refleja el ch o q u e e n tre dos culturas: la angloa­
m ericana y la nuestra. A dem ás era to d a mi
e xp e rie n cia vivida desde que dejé m i país para
v iv ir en el e x ilio p o r un p e río d o de 9 años.
O tr a de las cosas que pasan en to d o el p ro c e ­
so de ilu s tra r un lib ro , es
pensar c o n s ta n te ­
m e n te en la h is to ria y en lo que está suce­
diendo. N o todas las ideas vienen a la misma
vez, sie m pre tra b a jo lo más fácil, o m e jo r d ich o
las p rim e ra s ideas y así c o n fo rm e vienen las
demás ideas las voy d e sa rro lla n d o . Pienso que
para m í es buen o tra b a ja r las ilustracio ne s
sim u ltán eam e nte, ya que e sto m e ayuda o m e
tr a d u c ir e le m e n to s que tal vez no se m e o c u ­
rre n desde un com ien zo. El re su lta d o del lib ro fue exce le n te y la
exp e rie n cia m e gustó, p o rq u e tu ve la o p o rtu n id a d de in tro d u c ir
m uchas cosas de Latino am érica.
Seguidam ente m e o fre c ie ro n ilu s tra r un nuevo lib ro para U nicef,
fue algo s o rp re n d e n te para mí, p o rq u e estaban buscando el
ilu s tra d o r a p ro p ia d o para esta h isto ria . El títu lo del lib ro es Un
pu ñado de sem illas, el cual está pu b lica d o p o r Ediciones Ekaré.
A ce rca de este lib ro he re c ib id o algunas críticas y e n tre tod as hay
una que m e llam ó la ate nció n. El c rític o d ijo que mis ilustracio ne s
presentaban una in trig a n te com b in a ció n de gra ba do y p in tu ra , y
en realidad m e p re o c u p o p o r darles ese acabado.Yo vengo de un
país d o n d e e xiste la m e jo r escuela de tin ta en La tin o a m é rica y
sie m p re fui apasionado p o r ella hasta que co m e n cé a traba ja rla.
M i técnica, basada en el tra z o c o rta d o y el p u n to , es m u y fácil
p e ro ted iosa , pues re q u ie re de m ucha paciencia. U n o de m is
p ro p ó s ito s es ha cer que mis ilu stra cio n e s sean d ife re n te s las unas
de las o tra s. P a rto de que lo que plasm o en m is ilustracio ne s es
m uy tris te , p e ro yo e n c u e n tro m ucha belleza esté tica en los ele­
m e n to s que u tiliz o para la c o n fo rm a c ió n de las ilustraciones.
N o tr a to de e n c o n tra r una s o lu ció n a
través de mis pintura s, sino sim p le m e n ­
te hu m an izar y a p o rta r un g ra n ito de
arena. Tal vez algún día algún n iñ o al
c re c e r sienta la necesidad de ayudar a
n u e stro s niños.
Hay dos cosas que q u ie ro com u nicarle s
y son c o n tra rie d a d e s que cuando uno
las llega a en tend er, la vida se vuelve
más sim ple. Para mí la o scu rid a d es más
clara que la luz, p o r lo que en la o s c u ri­
dad e n c u e n tro absoluta claridad. La segunda, es que para ser un buen
a rtis ta hay que a p re n d e r a sim p lific a r ya que lo más c o m p le jo es
lo g ra r la sim plicidad.
Finalm ente q u ie ro hablarles un p o c o de m i más re cie n te p ro d u c c ió n
Hierro y Jade. En este lib ro tu ve unas exp eriencias m uy bonitas, las
cuales m e h icie ro n a p re n d e r c o n sta n te m e n te .
C u a n d o m i e d ito ra m e e n tre g ó las h isto ria s del lib ro , la p rim e ra p re ­
gunta que le hice fue si había alguna de Nicaragua. Esto lo hice p o rq u e
c re o que es m uy im p o rta n te que nos ayudem os, que aprendam os a
te n e r conciencia, p u e sto que es la única fo rm a en que p o de m os salir
adelante. La h is to ria se me c o n ce d ió , p e ro a través del p ro ce so
su ce dieron algunas cosas c o m o la necesidad de cam b ia r ela m b ie nte
de la h is to ria para v o lv e rla un p o c o más latina y o lv id a rn o s
de los
reyes y princesas. C re o que existe n m uchos ilu s tra d o re s que hacen
eso y pienso que está bien, ya que a los niños no se les puede p riv a r
de la fantasía.
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R
G
E
Desde hace m ucho tiem po, Jorge
A
Blanco se dedica al dibujo, al diI N
> -✓
seño gráfico y a la escultura. Es
m uy conocido por su labor com o ilustrador
para el Museo de los Niños, pero sobre to d o
por sus dibujos humorísticos y por su perso­
naje, El Náufrago.
Con pocas líneas y sin necesidad de hacer un
gran despliegue técnico, Jorge Blanco logra
en sus ilustraciones — mediante el uso de co­
lores cálidos y de m ucho hum or— captar la
atención de los niños.
Loss personajes de sus libros, siempre infan­
tiles y m uy sonrientes, invitan al lector a revi­
sar los libros de inform ación de una manera
distinta; invitan a verlos com o un objeto
divertido y entretenido. En Cocinar es un
luego muy sabroso, son sus pequeños e
impacientes cocineros y los colores vivos, los
que configuran el plano lúdico del
libro. Igualmente sucede en ¿Q u é
es la electricidad?, ganador de Los
mejores del Banco del Libro.
r ev i s t a
E
n
19 9 7
c
cj
e n -tro
jU B lL A U M S B U rr
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h e r e in in b ie lu ftig e t D e lt ;
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' D a fm b ’ ich im fc ftlid je n S a a t e
"Diel A m b e r unb jr c m t ö e g e fe ilt,
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S i n b bie, b ie id> b a m a l« e r f r e u t ;
3 c b a b e r b e f i e l t m ein en U a m e n ,
B i n ju n g n od ) b e r t ü t e au<t> Ijeu t’,
3u>«t lie g id> micb f i jt l i d ) frifire n ,
S i e ja n f t e n m ir b d slu f) b a « ^ ) a a r ;
D a « fo ll m it nid>t m ie b e r p a ffite n ,
k
3ct> b leibe b r r S u rfc fo , b er icb
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Historia de la Ilustración de libros para niños en Alemania
desde la Segunda Guerra Mundial hasta hoy
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Ilustración de libros infantiles
producidos en Alemania
e n c o n tra r una g ra n variedad de lib ro s
para niños y jóvenes, ta n to en alemán
M e com p la ce m u ch o p o d e r e sta r
com o
aquí en Caracas, en especial p o r ­
Tam bién se puede e n c o n tra r to d o lo
en inglés, francés y
que este es m i p rim e r viaje a esta
re la cio n a d o con
reg ió n y ta m b ié n a este h e rm o s o
audiovisuales
c o n tin e n te .
co m p a cto s, vid eo s y C D -R o m s.
los nuevos m edios
com o
son
los
Desde hace 20 años tra b a jo c o m o
En A lem ania, en las ciudades
e d ito ra de lib ro s álbum , p rin c ip a l­
co n
m e n te
una
p o b la c ió n
e d ito ria l
Ravensburger. N ací en el su ro e ste de A lem ania, específica­
tantes, e xiste p o r lo m enos
m e n te en la ciudad de Ravensburg, ciudad a la que debe su
una lib re ría con una sección
n o m b re la m encionada e d ito ria l (creada desde hace más de
dedicada
I 10 años). La ciudad de Ravensburg queda cerca del Lago de
los lib ro s infantiles. A q u í se
C onstanza, de Suiza y A u s tria .
pueden e n c o n tra r m a te ria ­
d ista ncia
de
ciudades
para
la
casa
A pesar de e n c o n tra rs e a
c e n tra le s
com o
M u n ich
discos
m e­
diana, de 30 a 50 m il habi­
gran
español.
e sp ecialm e nte
a
y
les para to d o s los gustos y a
F ra n k fu rt, se ha he cho fam osa a lre d e d o r del m u n d o gracias
d ife re n te s p re cio s una gran
al im p o rta n te papel que ha jugado su casa e d ito ria l.
varied ad de lib ro s álbum , lib ro s infan­
En A le m an ia al igual que en Francia, H olanda, Suiza, A u s tria y
tiles, lib ro s de inicia ció n a la lec­
o tro s países vecinos, e xiste una in d u s tria de lib ro s infantiles
tu ra , c u e n to s de hadas, lib ro s de
a lta m e n te desarrollada. Estos países cuentan con m uchos
leyendas, lib ro s
a u to re s e ilu s tra d o re s que se dedican específicam ente a la
lib ro s de bolsillo.
p ro d u c c ió n de este tip o de lib ro s. Ellos ejerce n una p ro fe ­
Las
lib re ría s
in fo rm a tiv o s
g e n e ra le s
y
y
sión re n ta b le de la cual o b tie n e n sus ingresos, so b re to d o
especializadas son las p rin ­
cuando se dedican a d ic ta r charlas o con feren cias en las
cipales co n su m id o ra s de li­
d ife re n te s escuelas o bibliotecas.
bro s para niños y jóvenes.
Cabe de stacar que el m erca do de lib ro s de los países de
Las grandes casas d is trib u i­
habla alem ana c o n s titu y e una unidad de m ercado. En estos
doras juegan un papel m uy
países e xiste lib e rta d de com p eten cia; los lib ro s alemanes se
im p o rta n te en este negocio,
d istrib u y e n en A u s tria y en Suiza de la m ism a m anera c o m o
p o rq u e cuentan con un stock p e rm a ­
los lib ro s de estos países se d istrib u ye n en A lem ania. Así
ne nte de títu lo s de diversas e d ito ria ­
m ism o sucede con los ilu s tra d o re s y a u to re s im p o rta n te s ,
les y pueden despachar los pedidos en
quienes son re c o n o c id o s en to d a la región de habla alemana.
24 horas. Para c ita r un ejem plo, la
En Z u r ic h .p o r ejem p lo, e xiste desde hace 25 años la L ib re ría
em presa
de L ibro s Infantiles, una lib re ría e n o rm e , en la que se puede
Koch
N e ff & O ttin g e r en
S tu ttg a rt tie n e a la dispo sició n en sus
alm acenes
a p ro x im a d a m e n te
unos
250.000 títu lo s d ife ren te s. Esta e m ­
presa cue nta además con su p ro p io
tra n s p o rte
lib ro s .
para
la
D ia ria m e n te
en trega
se
de
los
despachan
lib ro s a 1.500 ciudades en A lem ania,
sin im p o rta r si están al n o rte ,al sur, al
revista
E n c cj e n t r o
19 9 7
s
oe ste o al este del país. M uchas lib re ría s están u tiliza n d o
sistem as co m p u ta riza d o s de pedidos. M ed ia nte este sis­
te m a se pueden lo ca liza r en el m o n ito r del c o m p u ta d o r
to d o s los títu lo s disponibles y se puede saber en un ins­
Desarrollo histórico de los libros infantiles
ta n te , cuáles lib ro s se pueden p e d ir a la d is trib u id o ra y
después de la Segunda Guerra Mundial
cuáles d ire c ta m e n te a la e d ito ria l. C u a n d o se solicitan
Después de la Segunda G u e rra M undial, es
los lib ro s d ire c ta m e n te a las casas e d ito ria le s resulta
d e c ir hace 50 años, tu v o que p ro d u c irs e en
más e c o n ó m ic o , p e ro se re q u ie re un p o c o más
casi to d o s los á m b ito s del a c o n te c e r nacional
de tie m p o para re c ib ir la m ercancía.
un nuevo com ien zo. En este m o m e n to , q u i­
En A le m an ia e xiste n a p ro xim a d a m e n te I0 0 ca­
siera ha cer alusión a Jella Lepm an, quien o rg a ­
sas e d ito ria le s que se dedican exclusiva m en te a
nizó in m e d ia ta m e n te después de la g u e rra en
lib ro s para niños y jóvenes. En este a rtíc u lo só lo
una A le m a n ia to ta lm e n te de stru id a, una e x p o ­
haré re fe re n cia a algunos lib ro s y a u to re s de es­
sición con más de I0 0 lib ro s in te rna cion ales,
tas casas, sin m e n c io n a r los lib ro s p ro d u c id o s a
lo cual para aquel en tonce s significó e m p re n ­
gran escala para ser ven didos en kioskos, s u p e r­
d e r una em presa que req ue ría de m u ch o valor.
m ercados o grandes tiendas p o r d e p a rta m e n to s.
En I9 4 7 fu n d ó la B ib lio te ca In te rn a cio n a l de la
En A le m an ia se publican cada año a lre d e d o r de
Juventud de M unich: la c o le cció n de lib ro s
4.5 00 títu lo s d ife re n te s de lib ro s para niños. Esto
infantiles más grande del m undo. Esta b ib lio te ­
re p re se n ta más o m enos 10% de la p ro d u c c ió n
ca ha s e rv id o de s itio de tra b a jo y consulta
to ta l de lib ro s del país. En los ú ltim o s años las
para becarios de m uchos países, quienes han
e d ito ria le s de lib ro s infantiles han au m en ta do
p o d id o d is fru ta r de estas instalaciones y de
co n sid e ra b le m e n te
e xce le ntes fue ntes bibliográficas para d e s a rro ­
la o fe rta de este tip o
de
lib ro s. En cu a n to a la calidad tam bién han id o
lla r sus p ro ye cto s de investigación.
e vo lu cio n a n d o
co n sid e ra b le m e n te , alcanzando
Después de I9 4 5 la re c o n s tru c c ió n de A le m a ­
alto s niveles. Esto ha g e ne rado una fu e rte c o m ­
nia fue una em presa com ú n. Sin em b arg o con
petencia. C o n s ta n te m e n te salen
la divisió n de A le m an ia en dos países, con o b je ­
nuevos
tip o s
de
lib ro s
y nuevas
al
m e rca d o
series; sin
tivo s p o lític o s bien dife ren ciad os, y con el le ­
em bargo, ta m b ié n cabe destacar que en la actua­
va n ta m ie n to del M u ro de Berlín en 19 6 1, el
lidad se no ta un c ie rto descenso.
d e s a rro llo de la lite ra tu ra in fa n til to m ó cam i­
nos op uestos.
Libros infantiles
D e esta época tem pra na , po d e m o s m e n c io n a r
Si m ira m o s re tro s p e c tiv a m e n te el p ro lo n g a d o
d e s a rro llo de la c u ltu ra de lib ro s in fa ntiles en los países de habla
alemana, debem os a d m itir que para c o n o c e r la tra d ic ió n de estos
lib ro s en A lem ania, se debe r e c u r r ir a los grandes clásicos, c o m o
algunos
ejem p los
de
la A le m an ia
O rie n ta l:
W e rn e r K le m ke, ¡lu s tra d o r con un d o m in io de
una gran diversidad de estilos, quien e la b o ró
las ilu stra cio n e s para los c u e n to s de los h e r­
Juancito), de F ritz
m anos G rim m .
K o c h -G o e th a ( 1924); W urzelkinder (Los hijos
de las raíces), de
En I9 5 8 apareció en el m erca do el fam oso li­
Sibylle von O lfe rs ( 1907); Hanschen in B laubeerw ald (Juancito en
b ro ilu s tra d o P eter und d e r W o lf (P ed ro y el
el ca m p o de las grosellas), de la suiza Elsa B eskow ; Die G eschichte
lo b o ) de Franz Haackens, quien con una té c n i­
von Babar (Las historias de Babar), de Jean de B ru n h o ff; así c o m o
ca p o c o com ú n, lo g ró c o n tra s ta r el blanco y el
S tru w w e lp e te r (P ed ro M elenas), son co n sid e ra d o s lib ro s clásicos
ne gro en relació n con po cos co lo re s. Este li­
que todavía se siguen ed itan do . En la lite ra tu ra in fa ntil p o de m os
b ro se e d itó p o r m e d io de licencias a lre d e d o r
m e n cio n a r títu lo s c o m o Die M árchen d e r B rüder G rim m (Los cue n­
del m undo.
to s de los he rm an os G rim m ); las h isto ria s de Erich K á s tn e r Emil
por
e jem p lo, H anschenschule (La escuela
de
und die D etektive (Em il y el d e te ctive ) o Heidi, de Johanna Spyri.
Klaus Ensikat, u n o de los ¡lu stra d o re s más c o n o c i­
dos en A le m an ia h o y en día, d e m o s tró desde sus
in icio s un gran ta le n to . Sus dibu jos, enm arcados en
el siglo X IX , expresan h u m o r, p ro fu n d id a d y sob re
to d o una gran p re cisió n en los detalles que d e ­
m u e stra la e x ce le n te m in ucio sid ad de este a rtis ta
para ilu s tra r el te m a de un lib ro . Este m ism o año,
su o b ra c o m p le ta fue galardonada con el p re m io
A le m án de L ite ra tu ra Juvenil [N o ta del e d ito r:
Ensikat re c ib ió en 1996, en fecha p o s te rio r a esta
con feren cia, el p re m io Andersen, co n sid e ra d o “ el
N o b e l” de la lite ra tu ra in fa n til].
Los años 60. La influencia extranjera
En la A le m an ia Federal sie m p re ha e x is tid o una
m arcada influencia del e x tra n je ro . En p rim e r lugar
de los Estados U n ido s, so b re to d o a través de las
tira s cóm icas, películas y lib ro s del m u n d o de W a lt
D isney y su im p e rio . E vid en te m en te , la e vo lu ció n
del a rte de la ilu s tra c ió n no ha escapado de esta
p a rte del p ro g ra m a de la e d ito ria l Ravensburger.Joe Kaufm ann es
un ilu s tra d o r que sabe m uy bien re p re s e n ta r las escenas con bas­
ta n te e x a c titu d . M ed ia nte d ib u jo s claros, sencillos, con c o lo re s
estim u la ntes y llenos de h u m o r p e rm ite que los niños logren
c o m p re n d e r más fá cilm e n te los tem as más com p lica do s.
Los lib ro s infantiles de in fo rm a c ió n del ilu s tra d o r Hans Jürgen-
influencia.
Una gran cantidad de lib ro s ha in vad ido el m e rca ­
do de lib ro s de A le m a n ia m ed ia nte la con cesión de
licencias, c o m o
v o m K ö rp e r (M i p rim er lib ro del cu e rp o hum ano) tod avía fo rm a n
los
lib ro s
de A lic e
y
M a rtin
Provensen, Die Neue A rche Noah (La nueva arca
de Noé) que tu v ie ro n una gran influencia en el e s ti­
Press ta m b ié n alcanzaron un gran é x ito . En su lib ro Spiel das
W issen s c h a fft (El ju eg o que estim ula el co n o cim ie n to ) de scrib e
e x p e rim e n to s fáciles de la naturaleza y de la té cn ica que los m is­
m os niños pueden realizar sin m a yo r esfuerzo. D u ra n te 25 años
estos juegos fu e ro n elab orad os para la revista “ D e r S te rn ” y a
p a r tir de 1964 se e d ita ro n en fo rm a de lib ro y se p ro d u je ro n m i­
lo de las ilu stra cio n e s de los años 50 y 60.
Leo Lio n n i c re ó su lib ro más fam oso Das kleine
Blau un das kleine G elb (El pequeño azul y el
llones de ed icio ne s en to d o el m undo.
Los años 70 y 80
pequeño am arillo), u n o de los p rim e ro s lib ro s de
Las décadas de los 70 y la de los 80 fu e ro n m uy fru c tífe ra s para
ilu stra cio n e s abstractas, que hasta el p re se n te no
el d e s a rro llo de la lite ra tu ra in fa n til y de la ilu s tra c ió n de lib ro s
ha e n c o n tra d o ningún sucesor. A p a r tir de 1967,
in fa ntiles en Europa C e n tra l. La po lé m ica p o lítica y social así
M au rice Sendak se c o n v irtió en leyenda con sus
c o m o las p ro te sta s del m o v im ie n to e s tu d ia n til en 1968, tu v ie ro n
lib ro s; especialm ente p o r W o
su re p e rcu sió n
die
w ilde n
Kerle
en la lite ra tu ra
in fa ntil. Las e d ito ria le s y los
w onhen (D onde viven los m o n stru o s), la h is to ria
a u to re s c o m p ro m e tid o s lo g ra ro n im p o n e r una m anera nueva de
de un niñ o que e x p e rim e n ta fu e rte s se n tim ie n to s
e n te n d e r las necesidades de los niños. P aulatinam ente, los lib ro s
y que en un m o m e n to de rabia huye al país de los
infantiles ilu stra d o s han dejado de re p re s e n ta r el m u n d o p e rfe c ­
m o n s tru o s salvajes. En un p rin c ip io , este lib ro fue
t o del niñ o p ro te g id o y feliz. Este he cho ju stifica el su rg im ie n to
d u ra m e n te c ritic a d o , p e ro ah o ra es p u n to de dis­
de lib ro s de aventuras so b re tem as c o m o la fam ilia y su e n to rn o
cusión para un nuevo e n te n d im ie n to de la infancia.
social, la m u e rte , el d iv o rc io , la enferm edad.T am bién e xiste la p r o ­
En los Estados U n id o s ta m b ié n s u rg ie ro n en los
du cció n tra d ic io n a l de lib ro s m uy bien vendidos, c o m o fábulas,
años 60 p ro to tip o s de lib ro s infantiles de in fo rm a ­
leyendas, h isto ria s de animales, e n tre o tro s . Para c ita r algunos
ció n, sie m p re cam biantes y publicados bajo nuevas
ejem p los, p o d e m o s m e n c io n a r a F rie d ric h K a rl W ä c h te r con su
series p o r distin ta s e d ito ria le s . Los lib ro s de Joe
c o n vin ce n te h is to ria ilustrad a s o b re la am istad y la so lida rid ad
Kaufm ann sie m p re han m arcado h ito en la lite ­
W ir können
noch viel zusam m en
ra tu ra
m u ch o
hacer), con la cual o b tu v o el p re m io A le m án de
in fa ntil. M ein
e rsters
Technikbuch
(M i
p rim er libro so b re técn ica) o M ein ersters Buch
por
m achen (Todavía nos falta
L ite ra tu ra Juvenil en su novena edición.
Jorg M ü lle r es c o n o c id o
P re lu fth a m m e r nieder
p o r A lle
Jahre
w ie d e r
saust
der
(T o d o s lo s años el ru id o de la m áquina
co m p re so ra se escucha de nuevo), una secuencia de d ibu jos que
ilu stra n la tra n s fo rm a c ió n de un paisaje cam p estre de ensoñación
en una gran ciudad m od ern a.
revista
E
c
o
19 9 7
e
c j
n
-tros
A le m a n ia con su lib ro Pipi Langstrum pf
(Pipi
T am bién destacan G a b rie le L o re n z e r con Em m a; Verena Ballhaus y N e le
Calzas
Largas) y m uchos o tro s
lib ro s m aravillosos.
M aar con Papa w o hn t le tz t in d e r H e inrichstrasse (Papá vive ahora en la
El libro infantil de información
calle Heinrich), p re m io A le m á n de L ite ra tu ra Juvenil en 1989.
Este tip o de lib ro ha o cu pa do hasta el
En la m ism a época e s c rib ió U rsu la W ö lfe l W ahren G eschichten (H istorias
pre se n te un lugar im p o rta n te d e n tro del
verd tide ras). G u d ru m Pausewang en Die grauen und d ie grünen Felder
m e rca d o de lib ro s infantiles. Se pueden
(C a m pos
d ife re n c ia r dos tip o s: el lib ro in fa ntil de
grises,
cam pos
verdes) habla so b re niños que padecen la
po bre za y la desigualdad social. C o n esta o b ra inicia una serie de lib ro s de
in fo rm a c ió n
y el lib ro
de in fo rm a c ió n
crític a social para niños y jóvenes, e n tre los cuales está La m iseria de la
ilu stra d o . En la m ayoría de los casos, este
fam ilia Caldera, que tra ta so b re el d e s tin o de una fam ilia en un país la ti­
tip o de lib ro s perm anece en la lista de
no am e rican o. G u d ru m Pausewang se ha desem peñado además c o m o p ro ­
lib ro s de m a yo r salida del catálogo de las
fe so ra en va rio s países, in clu ye n d o a Venezuela.
e d ito ria le s d u ra n te más tie m p o que los
Tam bién m e gustaría m e n c io n a r a M ichael Ende, quien fa lle ció hace pocas
cu e n to s
semanas, p o r su novela para niños llena de poesía y crític a social: M o m o , la
veces
cual, al igual que La historia interm inable, causó un gran im p a cto en los
específicos, diseñados de a cu e rd o a la
niños de to d o el m undo. P ete r H ä rtlin g em pezó ta m b ié n a e s c rib ir h is to ­
edad de los niños. Este tra b a jo lo realizan
infantiles tra d icio n a le s. Muchas
se
d e sa rro lla n
lib ro s
ilu s tra d o s
rias c o m p ro m e tid a s so b re los niños y su realidad social y e m o cio nal. Por
las e d ito ria le s co n ju n ta m e n te con los au­
su p a rte la sueca A s trid Lindgren se c o n v ir tió en la a u to ra mas leída en
to re s . Los lib ro s ¡lustrados de prim e ra s
palabras se co n sid eran lib ro s de in fo rm a ­
ción. Estos son elab orad os con páginas de
c a rtó n y co n tie n e n ilu stra cio n e s diseña­
das especialm ente para que el niñ o pe­
q u e ñ o descubra y reco no zca los o b je to s
que lo rodean.
C o m o e jem p los p o d e m o s c ita r a Spanner
co: M ein
erstes W ö rte rb u ch (M i p rim er
lib ro de palabras); a
D u d e n B ild w ö rte r­
buch (D iccio n a rio ilustrado), una re c o p i­
lación de co n ce p to s g e n e ra lm e n te o rd e ­
nados de a cu e rd o a la dispo sició n de los
espacios c o n o c id o s p o r los niños.
Hace v e in tic in c o años A li M itg u tsch de ­
s a rro lló sus lib ro s llenos de ilustracio ne s
sin te x to s , escenas narradas m ed ia nte f i­
guras
bien
estilizadas que
p e rm ite n
al
n iñ o d e s c u b rir y c o n ta r lo que o b se rva a
su a lred edo r. D e estos lib ro s, utilizad os en
to d o s los pre esco lare s de A lem ania, se
han e d ita d o m illo n e s de copias.
D esde hace más de
infantiles
10 años los lib ro s
de in fo rm a c ió n
n a rrad os han
p e n e tra d o el m ercado. Estos lib ro s in clu ­
yen
in fo rm a cio n e s
sim ples so b re
cual-
narradas a par-
§1-
3 8
N a rra c io n e s in fo rm ativa s so b re h is to ria
son Das gro sse Buch d e r Steinzeit (El
gran lib ro de la prehistoria) e la b o ra d o
p o r d o s jóvenes e s c rito re s alemanes; o
la o b ra recién publicada de Jórg M ü lle r
A u f d e r Gasse
callejón
de trá s
hinter d e m
O fen
(El
del horno). Este a u to r
suizo o b tu v o en 1994 el p re m io Andersen, m á x im o gala rdón in te rn a cio n a l en
este gé ne ro. Su lib ro m u e s tra una ciudad
d u ra n te la Edad M edia, con ilustracio ne s
tip o afiches, e xtre m a d a m e n te precisas
que re p ro d u c e n fie lm e n te la atm ó sfe ra
de la época.
Los tem as más tra ta d o s en los lib ro s de
in fo rm a c ió n son casi sie m p re los anim a­
les, países e x tra n je ro s y pueblos. U n
e je m p lo de este nuevo co sm o s-in fa n til
es un lib ro del alem án (F re d e rik H e tm ann)
so b re
los
in d io s
canos, un te m a que
n o rte a m e ri­
ha sid o tra ta d o
desde m uchas perspectivas. H e tm a n n ha
t i r de exp eriencias cotidianas. Este tip o de
e s c rito m uchos lib ro s in fo rm a tiv o s para
lib ro s re q u ie re de buenos te x to s n a rra tivo s
jóvenes y es un e x ce le n te in ve stig a d o r y
e ilu stra cio n e s precisas. D e a cu e rd o a la
e xp e rie n cia o b te n id a con ellos, se ha
c o m p ro b a d o que los niños se id e n tifi­
can más fá cilm e n te con las personas y las
acciones que ejecutan.
c o n o c e d o r de los tem as de sus libros.
En casi tod as las tiendas p o r d e p a rta ­
m e n to s ,
pueden
ju g u e te ría s
c o n se g u ir
o
lib ro s
lib re ría s
de
la
se
serie
“ Q u é es qu é ” de la e d ito ria l Tessloff, a
En los ú ltim o s años muchas e d ito ria le s han
p re cio s razonables y sob re tem as de
d e s a rro lla d o
in te ré s para los niños.
lib ro s
infantiles con
elem e ntos
m ovibles. Estos lib ro s resultan m uy a tra ctivo s
p o rq u e son una in vita ció n al juego. Su p ro d u c ­
Series y coproducciones
internacionales
ció n resu lta m uy costosa y en muchas o ca ­
A h o ra nos re fe rire m o s a los lib ro s p ro ­
siones, para a h o rra r costo s, se im p rim e n en
d u cid os
e d ito ria le s de Asia o en C o lo m b ia . Ejem plos de
te rn a cio n a le s. Los ¡lu stra d o re s in v o lu ­
p ro d u ccio n e s alemanas de este g é n e ro son Die
crad os en estas co p ro d u c c io n e s n o tr a ­
Uhr und die Z e it (El reloj y el tie m p o ) de Bae-
bajan in d ivid u a lm e n te sino que trabajan
Leii y A n d re se n , y Eins, fünf, viele (Uno, cinco,
c o n ju n ta m e n te con el c o p ro d u c to r. A
m uch os) de Pacovska.
d e c ir verdad, en A le m an ia no se realiza­
m ed ia nte c o p ro d u c c io n e s
in ­
La diversidad de temas de los libros infantiles de información
ro n este tip o de co p ro d u c c io n e s sino
El lib ro in fa ntil de in fo rm a c ió n abarca una gran diversidad de tem as
que más bien se o to rg a ro n
c o m o h isto ria , geografía, aventura, té cn ica y m uchos o tro s . U n
para e d ita r en Francia e Inglaterra. Las
e je m p lo de este g é n e ro es Die W ald-U hr (El reloj de l bosque) de
e d ito ria le s líderes son G allim ard Jeu-
Im gard Lu cht, uno de los lib ro s de la serie de reloje s, de sarro lla do s
nesse de París y D o rlin g K in d e rs le y de
p o r esta a u to ra co n ju n ta m e n te con la casa e d ito ria l para sum inis­
Londres. La p e rfe cció n del diseño g rá fi­
t r a r in fo rm a c ió n so b re la flo ra y la fauna de la Europa C e n tra l.
licencias
co, del m a te ria l ilu s tra tiv o y de im p re ­
sión con la que traba ja n estas casas edi-
revista
E n c u e n t r o s
19 9 7
Nuevos medios. El CD-Rom
H§En el m e rca d o de lib ro s de in fo rm a c ic ló n el disco co m p a c to juega cada1
í v e z un papel más im p o rta n te . Esto
fe.se c o m p ro b ó cla ram en te en la Feria
de L ibro s de F ra n k fu rt en o c tu b re ,
do n d e los visita ntes p u d ie ro n a p re­
cia r 4 0 0 títu lo s e le c tró n ic o s d ife ­
rentes. Los niños de los países rico s
p ro n to p o d rá n c o n ta r con to d o s los
equipos necesarios para u tiliz a r es­
to n a le s son im p resio na ntes,
to s discos co m p a cto s. En la A le m a ­
p ro d u c c ió n
nia o cccid e n ta l 9% de los hogares ya
de grandes
de ediciones
poseen una c o m p u ta d o ra personal
nales p e rm ite o fre c e r
con C D -R o m instalado. El C D -R o m
bastante c o m p e titiv o s . Las
es una fo rm a m uy e n tre te n id a de
racterística s princip ales de es­
aprender. El disco
tas e d ito ria le s son diseño g rá fi­
e jem p lo, p e rm ite alm acenar más de
com p acto, p o r
co co m p u ta riza d o , te x to s c o r ­
100 juegos dife ren te s. El e s tilo de las
to s y un o rd e n a m ie n to claro. K indersley, p o r ejem plo, traba ja
ilu stra cio n e s está fu e rte m e n te in flu ­
con fo to s so b re fo n d o blanco. Esto facilita e n o rm e m e n te el
enciado p o r el e s tilo de las tira s
tra b a jo de tra d u c c ió n de los te x to s a o tro s idiom as.
cóm icas, ¡E stud iar tie n e
Contactos con las editoriales
de la Alemania Oriental antes de la reunificación
d iv e rtid o ! Bien sea que se tra te del
M e re fe riré b re ve m e n te a los c o n ta c to s con e d ito ria le s de la
vo ca b u la rio básico, de la m aravilla de
R epública D e m o c rá tic a de A lem ania. Hasta 1989 existían e d i­
n u e s tro c u e rp o o de la educación
to ria le s im p o rta n te s de lib ro s infantiles que trabajaban bajo el
sexual.
sistem a p o lític o de la R D A y funcionaban c o m o e d ito ria le s del
que
ser
aprendizaje de idiom as e xtra n je ro s ,
básicam ente p o rq u e no existía la fu e rte co m p e te n cia p ro p ia de
Los contactos internacionales
ganan cada vez mayor im portan­
cia en el mercado de libros
la eco no m ía de lib re m ercado. El tra b a jo c o n ju n to con e d ito ­
Las ferias co n s titu y e n la m e jo r a lte r­
Estado. La organ ización era m uy d ife re n te a las de o ccid e n te ,
riales de la R D A era m ínim o. P or e jem p lo, las series de lib ro s
nativa para esta ble cer co n ta cto s in ­
in fo rm a tiv o s p ro d u c id o s en Francia e In g la te rra no se pu blica­
te rn a c io n a le s ,
ban en la R D A . Después de la re u n ifica ció n en 1989, la m ayoría
Feria de L ibro s Infantiles de Boloña.
p rin c ip a lm e n te
la
de las e d ito ria le s estatales q u e b ra ro n . El p ro ce so de p riv a ti­
Este es un s itio de e n c u e n tro do n d e
zación de estas em presas se d e s a rro lló m uy le n ta m e n te . Las
se congregan cada año las e d ito ria ­
casas e d ito ria le s del oe ste pasaron a ser las dueñas de los p r o ­
les de to d o s los co n tin e n te s. En esta
gramas e d ito ria le s más im p o rta n te s del país. Hasta el pre sen te
fe ria se exh ib en los títu lo s nuevos y
todavía hay m uchos a u to re s e ¡lu stra d o re s ta le n to so s de la
las últim as innovaciones e d ito ria le s.
antigua A le m an ia O rie n ta l que no han e n c o n tra d o una e d ito ­
A ella asisten las casas ed itoriale s,
rial do nd e trabajar.
sus rep rese ntan te s de ventas y el
p ú b lico le cto r.
w
G i s
g
I 3
S-to-t-teí/e
B oloña ta m b ié n se ha c o n v e rtid o
en
un
fo ro
ob lig ad o
para
los
ilu stra d o re s. D esde hace algunos
años existe en esta ciudad italiana
una e xp o sició n in te rn a c io n a l de
ilustracio ne s, organizada p o r
d ire c c ió n
de
la fe ria
la
c o n ju n ta ­
m e n te con im p o rta n te s escuelas
de
a rte
en
Ita lia ,
F rancia
y
A lem ania. B oloñ a es ta m b ié n un
s itio de e n c u e n tro para org an iza­
c io n e s
in te rn a c io n a le s
com o
IBBY (O rg a n iza ció n In te rn a cio n a l
del L ib ro Infan til), en la que p a r­
tic ip a n
a c tu a lm e n te
62
países,
que trabajan para p ro m o v e r el
in te ré s en la le c tu ra en to d o s los
países del m u n d o y que en estos
m o m e n to s se e n cu e n tra reunida
aquí en Caracas.
Charla presentada
en la Asociación Cultural
Humboldt en noviembre de
1995 en el marco de las
actividades conjuntas del
Banco del Libro, IBBY
(Organización Internacional
del Libro Infantil), y la Feria
Internacional del Libro
de Caracas.
F
R A
N K
RUPRECHT
Frank Ruprecht, nacido en el año 1941 se
fo rm ó com o librero y luego estudió d i­
seño p u b licita rio .
Puesto que en
las
agencias publicitarias se veía obligado a
pregonar cosas con las que no estaba
convencido, decidió retirarse de ese tra ­
bajo para trabajar por su cuenta.
Desde entonces ha publicado muchos
libros para niños y jóvenes. Con el libro
Ven herm ano oso, nos vam o s culm ina SU
séptim o libro ¡lustrado.
De los libros álbum de Ruprecht se dijo
que habían logrado "el m ejor am biente
de cue ntos". Jacobo sueña estuvo en lista
nom inaciones para el prem io alemán de
libros juveniles. También fue condecora­
do con el prem io al libro ilustrado Till
Eulenspiegel por su libro Piel blanca.
F= r a r~t k:
FZ ta p> r e cz H F
¿Qué es literatura infantil?
La
p re g u n ta
p a rece
m uy
fácil
de
re sp o n d e r: lite ra tu ra in fa ntil es lite ra tu ­
ra para niños.
Sin em bargo, eso no es del to d o c ie rto .
Los c o n te n id o s y tem as de la lite ra tu ra
in fa ntil son los m ism os que los de la li­
te ra tu ra para adultos. La dife ren cia ra­
dica en que las form as de pre sen ta ción
han sido adaptadas al d e s a rro llo social
de lo s niños. Y d e b id o a que los desa­
rro llo s
sociales
o c u rre n
de
m anera
dife re n te , el paso de una a o tr a se p r o ­
duce con c ie rta fluidez.
Los a u to re s de lite ra tu ra in fa ntil son
personas adultas. Ellos ya han pasado
p o r las fases del d e s a rro llo social del
niño; escriben con la e xp e rie n cia y bajo
la p e rsp e ctiva del c o n o c e d o r y adaptan
su c o n o c im ie n to a las necesidades y a
la capacidad de asim ilación de los niños. A dem ás, están en capacidad de re ­
p re s e n ta r situaciones abstractas y com plicadas de una m anera sencilla.
C ite m o s un ejem p lo:
U n p ro b le m a que ocu pa a ctu a lm e n te la a te n ció n en A le m an ia es el c re ­
cie n te neonacionalism o. Sus cara cte rísticas más resaltantes son el racism o
y la x e n o fo b ia que ya han c o b ra d o sus víctim as.
Q u ie n e s han investigado sus causas se ro m p e n los de do s e s c rib ie n d o a c e r­
ca del tem a, aunque só lo lo ab ord an en un plano te ó ric o . Para e n te n d e r las
investigaciones sociológicas hace falta una fo rm a c ió n académica.
Los niños así c o m o la m ayoría de los a d ulto s no poseen esa fo rm a c ió n . P or
ello, veo la necesidad de e n c o n tra r una m anera sim p le de tra n s m itir esa
in fo rm a c ió n . Tal fo rm a tie n e la fu n ció n de p re se n ta r las causas y sus re la ­
ciones de m anera co m p re n sib le para to d o s . Este c o n ju n to de in fo rm a c ió n
es a la vez una p re sen ta ción y co n cie n tiza ció n del problem a.
Tal co n cie n tiza ció n debe re d u n d a r en una visión crític a de la po sició n de
cada quien.
E laboré un lib ro ilu s tra d o so b re el te m a de la xen ofob ia . D e a cu e rd o a mis
exp eriencias con niños y a d u lto s hasta la fecha éste cum p le con los c r ite ­
rio s exigidos.El lib ro lleva c o m o títu lo D onde crece la pim ienta. Este t ít u ­
lo ya in tro d u c e el p ro b le m a y d e no m ina a A le m an ia c o m o un país que se
e n c u e n tra m uy lejos.
El ra tó n ilu s tra d o en c o lo r ne gro p e rm ite re m itir la e xp e rie n cia a cua lq u ie r
o t r o lugar. Se tra ta de una e xp e re n cia p ro v o c a d o ra que debe re p re s e n ta r
una c o n tra d ic c ió n .
El lib ro relata el e n c u e n tro e n tre dos ra to n e s cuyos pelajes d ifie re n el uno
revista
del o tro . M o lli de piel blanca es la p ro ta g o ­
nista. Es bonachona, servicial y cum p le con
las co n d icio n e s de una figu ra p o sitiva con
quien el le c to r id en tificarse. S iem pre a co m ­
pañado p o r W o lle , su he rm an o, p e rs o n ifi­
cación del o p o rtu n is ta . Se adapta a cu a lq u ie r
situa ció n para sacar el m e jo r p ro ve ch o para
sí m ism o.
La m ad re es to ta lm e n te
ap olítica y
m uy
ingenua. El padre de la fam ilia de pelaje blan­
c o es una persona negativa. D ie n te G ra n d e
p e rso n ifica a alguien que ha lo g ra d o el bie n ­
estar. Pero, en el m o m e n to en que la in tr o ­
m isión de un e x tra ñ o a lte ra su co n ce p ció n
burguesa de o rd e n y ve en p e lig ro su bien­
estar, reacciona de una m anera salvajem ente
agresiva.
Estos c u a tro personajes rep rese ntan un p e r­
fil de la po blació n alemana y tal vez de o tro s
países.
D onde crece la pim ienta es el re su lta d o de
o b serva cion es y e xp eriencias propias. La his­
to r ia es só lo un aspecto de las investiga­
ciones sociológicas ya m encionadas.
Los niños co m p re n d e n esta fábula de m a­
nera d ife re n te de a cu e rd o a su d e s a rro llo
social y a su e n to rn o personal. N o ob sta n te , la fábula es una h is to ria
d idá ctica que to c a a m p lia m en te el te m a del c o m p o rta m ie n to social. A
m edida que la edad del n iñ o avanza, la h is to ria es relacionada con la
situa ció n p o lítica actual.
La crític a lite ra ria clasifica a D onde cre ce la pim ienta c o m o lib ro infan­
til. Sin em bargo, los a d u lto s la asim ilan tal c o m o los niños; y los induce
a te n e r más co m p re n s ió n y to le ra n cia . El lib ro además favorece una
in te ra c c ió n e n tre niños y adultos.
Lógicam ente te n g o dudas de que la h is to ria p ro d u zca una tra n s fo rm a ­
ció n radical en la con cie ncia de los ho m bre s. Pero to d a fo rm a de in flu ir
es m e jo r que la resignación.
E n c u e r i - t r o s
19 9 7
G 4
E r a n k:
F< u p> r e c hi t
II ¿Debe ser la literatura infantil de corte político?
A lo que re sp o n d o cla ra m e n te que tie n e que serlo.
En A le m an ia la ocu pa ción p re fe rid a de los niños es la te le visió n . A los
niños se les bo m b a rd e a fo rm a lm e n te con series de e n tre te n im ie n to
e stru ctu ra d a s de la fo rm a más sim ple, llenas de clichés, s e n tim ie n to s
falsos y vio len cia b ru ta l. El niñ o que ve tele visió n a d ia rio tie n e que
e n fre n ta rse a un p ro m e d io de ve in te cadáveres. S ólo se hace la d ife ­
rencia e n tre el bien y el mal. Es legal e lim in a r el m al.V iolencia y m u e rte
se c o n v ie rte n en algo c o tid ia n o y con du cen a la carencia de se n sib ili­
dad y al re c ru d e c im ie n to . La estadística de hechos de lictivo s c o m e ti­
dos p o r jóvenes es un cla ro in d ic io de
ello.
La lite ra tu ra in fa ntil te n d rá siem pre la
gran tarea de o fre c e rle a lte rna tivas a los
n iñ o s desde m u y te m p ra n o . Esta debe
e s tim u la r y d e s a rro lla r su p e nsa m ien to
c rític o .
Y ¿cuándo es más o p o rtu n o
el p e n ­
sa m ie n to c rític o y su con secu en te m a­
nera
de
a c tu a r
que
en
la situa ció n
m un dial en la que nos en con tra m os?
A lg u n o s
e je m p lo s
de
e llo
son :
los
e n fre n ta m ie n to s bélicos y la im p o te n cia
de la N a cion es Unidas, la re p re sió n c o n ­
tra
g ru p o s
m in o rita rio s ,
la d is c rim i­
nación religiosa, la re p a rtic ió n injusta de
la riqueza e n tre el n o rte y el sur, la
dependencia y e x p lo ta c ió n p o s tc o lo n ia l,
y la d e s tru c c ió n del m e d io am b ie nte.
U n vue lco hacia una situación
m e jo r
debe s u rg ir a través de una conciencia
c rític a política. Se puede d e s p e rta r y
e s tim u la r tal conciencia, a través del
e je m p lo o p re cisa m e nte a través de la
lite ra tu ra .
A co n tin u a c ió n o tr o e je m p lo de lib ro
s o b re el tem a de la guerra.
La h is to ria de Jacobo sueña no da ju ic io s de valor. Le deja a quien
c o n te m p la sus ilu stra cio n e s la lib e rta d de sacar sus propias c o n c lu ­
siones. N o se puede p re sio n a r para re s o lv e r problem as. Las so lu ­
ciones deben s u rg ir a través de un p ro ce so de co n cie n tiza ció n p ro p io .
revi st a
E n c
19 9 7
cj o
n t r o
III. La elaboración de un libro álbum.
M e im agino una h isto ria , e sc rib o los te x to s y rea lizo las ilu stra cio n e s
c o rre s p o n d ie n te s .
Lo a n te rio rm e n te d ich o no es lo co m ú n ni ta m p o c o la regla.
N o rm a lm e n te un a u to r escribe una h isto ria . La envía a la e d ito ria l la
cual de cid irá so b re su publicación. D e ser po sitiva
la decisión, la e d ito ria l busca a un a rtis ta que rea­
lice las ilustracio ne s.
El a u to r ve p o r p rim e ra vez las ilu stra cio n e s casi
siem pre, cuando el lib ro ya ha sido im p re so y c u l­
m inado. Esta p rá ctica crea g e n e ra lm e n te impases
e n tre el a u to r y el ilu s tra d o r, p o rq u e el p rim e ro se
siente mal in te rp re ta d o .
Por e llo se reco m ien da , para lo g ra r un tra b a jo en
c o n ju n to más p ro ve ch o so e n tre las dos partes,
anexar un storyboard antes de rea liza r los d ibu jos
finales. G e n e ra lm e n te , un lib ro álbum posee 32
páginas in clu ye n d o la cu b ie rta . Son en tonce s
16
páginas dobles. Si son ilu stra cio n e s a d o b le página
es necesario a n e xa r 16 bosquejos c o n tin u o s . Estos
sirve n de base para las conversaciones e n tre el
ilu stra d o r, p o r una p a rte , el a u to r y la e d ito ria l p o r
la o tra . S ólo cuando haya acuerdo, el ilu s tra d o r
p o d rá c o m e n z a r con la e la b o ra ció n d e fin itiva de
las ilustracio ne s.
Esta m anera de p ro c e d e r puede a su vez se r m uy
fru s tra n te , d e b id o a que usualm ente los a u to re s de
te x to s
carecen
de im aginación
ilu s tra tiv a y só lo
con fund en
al
ilu s tra d o r con p ro p o sicio n e s absurdas. En este caso, el ilu s tra d o r
debería o lvida rse de tal c o o p e ra c ió n , o p re se n ta rle al a u to r de una
vez el tra b a jo culm inado. C o n e llo se c o rre el riesgo de ha be r t r a ­
bajado en vano.
C o n el ú ltim o de mis lib ro s decidí c o r r e r el riesgo. El a u to r del
te x to , L u tz T a th e n o w m e había enviado su m a n u scrito El día de los
m ilagro s p id ié n d o m e ilu s tra rlo . El te x to p o é tico , p e ro p o b re en la
tra m a , m e fascinaba p o r que se prestaba a in te rp re ta c io n e s . Me
senté a ilu s tra r sin pe nsa rlo m ucho, sin a cu e rd o p re v io con el a u to r
o la e d ito ria l. Adem ás de la in te rp re ta c ió n real del te x to le inventé
algunas
relaciones
a la tra m a . Estas
na rracio ne s
ilustradas
no
de stru ye n su d e sa rro llo ; mas bien c o n v ie rte n a este lib ro en una
m ina de d e s c u b rim ie n to s para quien lo con tem pla.
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IV. Estructura de un libro álbum
El lib ro álbum tie n e un c o m ie n z o ‘A ’ y un
final ‘X ’ . Lo que o c u rre e n tre ‘A ’ y ‘X ’
o c u rre en un sólo nivel de la na rra ció n .
Los dife ren te s niveles, re tro sp e ctiva s o
re fle xio n e s pueden c o n fu n d ir al pequ e­
ño le c to r y a p a rta rlo de la ve rd a d e ra
in te n c ió n del autor.
‘A ’ no tie n e p o r qué se r el co m ie n zo
re a l.A este le puede p re c e d e r una h is to ­
ria no contada.
El co m ie n z o tie n e que c o n te n e r c ie rta
te n s ió n para d e s p e rta r la cu rio sid a d del
le cto r. Sin tal ayuda al com ien zo, el le c to r
lo tild a rá de a b u rrid o y lo descartará.
Luego de ‘A ’ decae la ten sión . Se desa­
rro lla la tra m a de la h isto ria . A c o n ti­
nuación va sub ie ndo la línea de ten sión
le n ta m e n te y luego m uy rápido. Esta cu l­
m ina en el clím ax. Ese clím ax puede ser
el p u n to ‘X ’. A q u í puede c o n c lu ir la his­
to ria . Yo
p re fie ro
p e rso n a lm e n te
una
nueva caida de la te n s ió n que tenga lugar
si es po sib le en la ú ltim a página, para
lo g ra r una salida tra n q u ila y a b ie rta que
sirva de re fle x ió n al le cto r.
PROGRAMA SUJETO A CAMBIOS - DETALLES CONSULTAR PRENSA
Enero
Programa
Domingo 12 de enero
5a Serie de Conciertos con Charla Introductoria:
"La Obra completa para Clavecín de Johann Sebastian Bach”
Temporada 1997, por el Maestro Abraham Abreu (clavecín)
Primer Concierto: "Obras M isceláneas"
Teatro Alexander von Humboldt / 5:00 pm / Entrada Bs. 500,oo
Domingo 19 de enero
5 a Serie de Conciertos con Charla Introductoria:
"La Obra completa para Clavecín de Johann Sebastian Bach"
Temporada 1997, a dos claves por el Maestro Abraham Abreu (clavecín)
y la participación especial de los clavecinistas Mariela Guillen y
Renato de Zordo
Segundo Concierto: "Las Seis Triosonatas"
Teatro Alexander von Humboldt / 5:00 pm / Entrada Bs. 500,oo
Domingo 26 de enero
5a Serie de Conciertos con Charla Introductoria:
"La Obra completa para Clavecín de Johann Sebastian Bach"
Temporada 1997, a dos claves por el Maestro Abraham Abreu (clavecín)
y la participación especial del clavecinista Renato de Zordo
Tercer Concierto: "Obras Misceláneas - El Arte de la Fuga (Primera Parte)"
Teatro Alexander von Humboldt / 5:00 pm / Entrada Bs. 500,oo
Del 20 de enero al 19
de marzo
Taller de Danza Contemporánea para Jóvenes Nivel Principiante
Dirigido a jóvenes de ambos sexos con edades comprendidas entre 17
y 26 años con mínimas condiciones físicas para el trabajo corporal.
Duración: 8 semanas - Días: lunes y miércoles - Hora: de 4 a 5:30 pm Inscripción a través del teléfono: 576.81.50
Horario de Exposiciones
L u nes a viernes:
9:00 am - 6:00 pm
Avda. Jorge W ashington, cruce con Avda. Juan Germ án Roscio,San Bernardino,
Apartado 60.501, Caracas 1060-A Venezuela.
Ruta M etrobus N- 421 desde Bellas Artes,
S ábados:
9:00 am - 1:00 pm
D om ingos:
Ver prensa
Biblioteca - Medioteca
L u n e s/M arte s /
M ié rco le s y Jueves:
10:00 am -1 :0 0 pm
3:00 pm - 6:00 pm
Viernes:
10:00 am - 1:00 pm
Tlf. 552.64.45 - 552.76.34 552.94.67, Fax: 52.56.21
S ábado:
11:00 am - 2:00 pm
Paia su conocri ento b ACH tene vlgibncb p rada y apoyo polclal las 24 horas del dìa, tanto para su estacònarri ento pivado coma para las calles adyacentes
PROGRAMA SUJETO A CAMBIOS - DETALLES CONSULTAR PRENSA
Febrero
Programa
Domingo 02 de febrero
5a Serie de Conciertos con Charla Introductoria:
"La Obra completa para Clavecín de Johann Sebastian Bach"
Temporada 1997, a dos claves por el Maestro Abraham Abreu y la
participación especial de la clavecinista M arien Abreu
Cuarto Concierto: "El Arte de la Fuga"
Teatro Alexander von Humboldt / 5:00 pm / Entrada Bs. 500,oo
Domingo 16 de febrero
Excursión al Avila: "Subida al Hotel Humboldt" con la participación de
ornitólogos y botánicos expertos en la flora y la fauna del Parque
Nacional El Avila / Sitio de reunión: Sede de la ACH /Hora 9:00 am
Marzo
Detalles ver Prensa
Teatro: "El Señor Pablo " estreno de la obra del dramaturgo alemán
Tankred Dorst, puesta en escena por la Fundación La Quimera Teatro,
bajo la dirección de Santiago Sánchez.
En colaboración con el Ateneo de Caracas. Detalles ver Prensa.
Del miércoles 12
Exposición: "Klaus Kinski", selección de tomas realizadas por el
fotógrafo Beat Presser, asistente de cámara al director de cine Werner
Herzog, durante el rodaje de las películas
En colaboración con el Ateneo de Caracas
Inauguración: Miércoles 12 de marzo /Ateneo de Caracas
Sala de Arte y Ensayo Margot Benacerraf / Detalles ver prensa
Detalles ver prensa
Del miércoles 12
Detalles ver prensa
Ciclo de Cine: "Retrospectiva de Werner H erzog", conjuntamente con la
exposición de Klaus Kinski. Proyección de las películas más
representativas de la producción del autor
En colaboración con el Ateneo de Caracas
Sala de Arte y Ensayo Margot Benacerraf / Detalles ver prensa.
Las charlas literarias de la Prof. Lieselotte de Vareschi comienzan el Lunes 13 de enero de 1997 y se ofrecen
quincenalmente en la Biblioteca Alexander von Humboldt. Mayor Información en la recepción de la ACH.
Para su conocim ento h ACH teñe v’gilancia pr ivada y apoyo policial las 24 horas deldia, tanto para su estacbnani ento pivado coito pata bs calles adyacentes
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CURSOS DE IDIOMA
Entrada principal de la sede de la
Asociación Cultural Humboldt en la Av. Jorge Washington,
cruce con Av. Juan Germán Roscio, San Bernardino.
e m a
comunicativo
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enseñanza
d e1
i d i o m a
f a c i l i t a
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aprendizaje,
a d e m á s
n u e s t r o s
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por
el
i d i o m a
s i n o
t a m b i é n
por
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c u l t u r a
a l e m a n a .
Nuestros profesores,
altamente calificados,
trabajan con los materiales
didácticos más modernos.
NIVELES:
Los programas de cada nivel se elaboran igual que en A
todos los Goethe-Institut, lo cual nos da el prestigio de una institución
reconocida a nivel internacional. El programa de cursos incluye cursos
de:
N IV E L B A S IC O (G ru n d stu fe)- 6 T rim estres = 1 año y 1/2
NIVEL IN TERM EDIO (Mittelstufe) - 6 Trimestres = 1 año y 1/2
N IV E L AVAN ZADO (O b e rstu fe) - 4 T rim estres = 1 año
TIPO DE CURSOS:
2 veces x semana de 120 ó 150 min
Lunes y Miércoles o Martes y Jueves
8:00 - 10:00 AM / 3:45 - 5:45 PM / 6:00 -8:00 PM
Sábados 9:00 a 1:00 PM
Próximamente ofreceremos cursos semi-intensivos.
EXAMENES: Los exámenes del Goethe-Institut,
reconocidos a nivel
mundial, son válidos para la admisión en las universidades de
Alemania.
G R U N D STU FE I A B SC H L U SSP R Ü FU N G (Examen del Nivel
Básico I)
ZERTIFIKATSPRÜFUN G DaF (Certificado Alemán como lengua
extranjera)
Zentrale Mittelstufenprüfung (Examen Central, Nivel Intermedio)
KLEIN ES DEUTSCHES SPRACHDIPLOM
G R O SSES DEUTSCHES SPRACHDIPLOM
______________P ara m ayor in form ación d irigirse al D epartam en to de Id iom as
_
Todo el mundo está a su
alcance con Lufthansa.
Cada 60 segundos, despega uno de nuestros
aviones para llevarle a más de 180 ciudades
en 87 países.
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casi todo el globo terráqueo, y como siem pre
pensam os en todo, contam os con oficinas
para atenderle aun en aquellos lugares a los
que no volamos.
Com pruebe que para Lufthansa no existe la
distancia y disfrute todo el m undo a su
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C a ra ca s (02) 951 05 33 / 951 01 11 / 951 00 44, M aracaibo (061) 91 35 91 / 91 35 90, Valencia (041) 21 12 29 / 21 59 36
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