Núm. 54 - Biblioteca Virtual de Defensa

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CENTRO SUPERIOR
DE ESTUDIOSDE LA DEFENSANACIONAL
BOL
Abril, 1971
ClON
Núm. 54
SUMARIO
1.
—
V.
ORGANIZACION
Desmilitarización de la Defensa
ESTUDIOS TACTICOS Y LOGISTICOS
La fuerza nuclear táctica
—
VI.
—
—
ESTUDIOS POLITICO-SOCIALES
La Política soviética al S. y al E. de Suez
VII. ESTUDIOS ECONOMICOS
Aspecto económicodel empleo de la energía nuclear
El rendimiento de los recursos dedicados a la defensa
—
—
IX. CUESTIONES TECNICAS
ri
i 1t
ic r
ti sistema norteamericano ae aerensa .areguara
misiles balísticos estratégicos.
.
.
—
X.
i,,
contra
VARIOS
Libro Blanco Alemán (III Parte)
—
XI. ACTIVIDADES DEL CESEDEN
Inauguración del Curso de “Energía Nuclear y Defensa
Nacional
—
SECCION BIBLIOGRAFICA
c9Iíjtiueii4u&/:i954
Cfl
c&
wt49z
RMMIZAtItM••
-
DESM1UTAR/ZACION
LA OEFEN$A
¡
CESEDEN
¿DESMILITARIZAR
-
(De
-
-?
Por
LA DEFENSA...?
el General NEMO
(c.r.)
-
la Revista de Defensa Nacional francesa. Mayo 1970)
Traducido
por el Tte. de O.M. del Aire
D. MARINO GONZALEZ PASCUAL
:—,;
Abril,
1971
DE INFORNACION
BOLETIN
NUM.
54
-
1
Si se pudiese lograr un día de una forma segura, la supre
sión de los armamentosy
la.prohibición de los recursos para
la
guerra
¿llevarla ésto’consigo...la supresión de la Defensa
Nacio
nal...?
A esta pregunta, apostaría que el hombre de la calle da
ría, sin dudarlo, una respuesta.afirmativa
y, quedaría confundi
do por la candidez, o. inquieto..por. lo capcioso de la misma. Pues
no se pregunta una cosa de la que ya se conoce la respuesta.
Acabo
de leer varios textos muy serios que me. inducen a
pensar
que la defensa seguiría siendo necesaria en un..mundo des
armado
y pacífico. Y. he reflexiona&o mucho que, después de todo,
los argumentos de esta insólita tesis merecen algo ms
de aten
ción que la simple curiosidad.
—
*
**
El mundo de hoy tiende a borrar las. fionteras que cada
uno franquea a voluntad, bien por su gusto., peor.su trabajo o por
sus negocios. Este mundo nos llega a domicilio de 1mano
de los
colores
de la televisión y de las ondas de la radio. Al ampliarse con ello la cultura —aunque algunas estadísticas pesimistas
quieran
demostrar que el porcentaje. de. analfabetos aumento en
proporción
al número de’niños.no.escolarizados.en
los países del
Tercer
Mundo— daa losbeneficiados
los..medios.necesarios para
—
—
——
—
juzgar mejor los acontecimientos; de sopesar mejor el “pro” equi
libra’al
“contra”, puede. resultar con ello-una indecisión imper
tinente,
una verdadera neutralización-de
juicio y, que, a falta
de saber elegir, muchos hombres prefieren entregarse en manos de
los líderes que son los maestros.de.laPalabra’y
de las fórmulas,
abdicando
en’ manos de éstos sus: propias responsabilidades,
aun
que. ello sea’darpruebasde
un.espíritu.de.aflicción.
Ya se sabe
que’ esta misma indecisión, es. la. señal. de.un. conflicto interior,a
menudode
difícil resolución para cada. indivIduo. Cuanto ms
se
eleve
el nivel’de vida,.cuanto m.s.se.transformen
las costumbres
los hbitosdel
pensamLento’, ms
se agravaeste
conflicto.
-
.
Esto mismo podemos aplicarlo.alas.colectividadeS.
igua-l’que losde
los indivíduos’,.sus conflictos internos
-
van
Al
-
--
acompañados
de ótros’ externos, con las colectividades
vecinas;
‘bien se tratedetradicionaies
qurellas.de..límites,
de competen
cias’ económicas o de’divérgencias
kolíticas o espirituales.
-
-
—2—
Las tradiciones, las religiones, las utopias, escribe Johan Galtung, Director del Instituto de Investigación para la paz
internacional
en Oslo (1) , colocan la felicidad perfecta en la
ausencia
de todo conflicto, de toda.inquietud yde toda frustra
ción. Esto es un concepto negativo, al cual el mundo y, sobre to
do el mundo de hoy no se suscribiría. La multiplicación y la in
tensificación
de los contactos entre..los hombres son generadores
de conflictos, aún llegándose a suprimir las guerras generales y
apocalípticas.
Y es bueno que estosea
así, a condición de
que
nos acordemos de la frase de Gandhi “Un conflicto, lejos de sepa
rar a los adversarios les debería unir, precisamente porque
ás—
tos ponen en común sus incompatibilidades”.
Igualmente los hom
bres deben convencerse de que hay que saber vivir en situación
de conflictos. Es la esencia misma de la vida, la prenda de
su
duración
y de su intensidad, de su interésy
de su valor. Pero
hay
que ser capaz de sobrepasarla, a fin de que se instaure
una
paz que no se basaría en un concepto negativo, sino, por el con
trario,
animada y enriquecida por un concepto dinámico.
-
—
-
Esta
g.ran prudencia filosófica no está, sin duda, al al
cance
de todos. Para adquirirla será necesario -suponiendo que
pueda
alcanzarse alguna vez por el conjunto de los hombres—
una
gran educación, que demandarla siglos. Se me ocurre pensar que
la defensa nacional podría ser, en espera de la aurora de los
días de prudencia generalizada y común, el indispensable instru
mento
para dejar atrás los conflictos inevitables. En resumen,la
prenda
más segura para la paz por una movilización permanente de
los espíritus en busca de la verdad, tal como la podamos
imagi
nar sobre la tierra.
—
-
—
No disimulo lo que una tal idea pueda tener de utópica.Pe
ro ¿queda excluIda, en apariencia, el que algún día pueda llegar
a ser realidad. ..?
*
*
*
Una tesis doctoral, hasta el momento no publicada en libre
rías,
y de la que es autor Claude Jacques Damrné (2) plantea esta
cuestión.
Su objeto es demostrar lo bueno que tendría el desmili
tarizar
la defensa nacional. Su argumentación me parece que po
dría resumirse, o mejor dicho, esquematizarse como sigue:
(1)
En un artículo iluído
en “Proc’eso en Salud Mental: conclu
sicnes
del XVII Congreso Interrc:Jonal. sobre Salud Mental,
editadopor
H.Freeman y publicado por 3. y A. Churchill 1969
(2) Claude Jacques Dammé -Administración
y Defensa- Tesis mecano
grafiada.
339 páginas.
-
—3—
La defensa ha sido durantemucho
tiempo la razón de ser
del Ejército, mientras que la Administración dirigía de manera
rutinaria
los .intereses colectivos.dentro’de
la vulgaridad
de
una vida monótona. El progreso, al.acuinular los peligros a los
que est.n expuestos ahora estos. intereses, por razón de su núme
ro, de la concentración de la movilidad. de la población, en ra—
zón también del aumento rápido de. los peligros de toda especie,modifica
el ritmo de la Administración.y
hasta su naturalezaDes
de ahora en adelante es necesario hacer. frente a situaciones di
fíciles,
inesperadas tanto en el.momento de su iniciación como
en las modalidades de su desarrollo..Es. decir, a crisis de
una
rapidez
y de una violencia jamás conocidas. Incluso en la vida
cotidiana,
el manejo de grandes masas, laconducción
de una eco
nomía
compleja- y caprichosa, con impulsosy. frenazos, exigen una
constante
atención, una: estrategia a largoplazo.mantenida
poruna téctica oportuna, dentro de.un. movimiento general cuya velo
cidad’ se-acrecienta. A las. cómodas. costumbres del.pasado,
deben
suceder
por’ tanto, métodos dinámicos susceptibles de renovación
o modificaciones répidas.
-
-
—
La aptitud para hacer frentea.estascrisis
da —o debería
dar- a la Administración
cualidadesy.posibilidades
que ésta
no
poseía,
permitiéndole, en. consecuencia,. tomar a su cargo
muchas
misiones
atribuídas al Ejército, aparte del empleo de la fuerza
organizada- y-’equipada- para la guerra.
Esta’mutación-parece
tanto ms
indicada,:cuanto que el
Ejército
viene-a ser-, por consecuencia.desu
propia evolución,me
nos numeroso’ en efectivos y mejor. dotado en-materiales complejos,
cuyo mantenimiento’ por otra: parte depende..de las industrias civi
les m.s avanzadas en loque
se. refiere alasunidades
de fuerzas
estratégicas
y de combate.’Tratndosede.unidades
de defensa te
rritorial, cuyo asentamiento sobre. el- territorio nacional se
efectúa
siguiendo la -delimitación, de. las. circunscripciones
admi
nistrativas’,’ su- eficacia depende, evidentemente,
de la solidez y
simbiosis’ que realizarían la Administración
y el Ejército.
-
-
—-
-
Para hacer frente a las.condiciones.en
tiempo de paz y en
tiempode’
guerra, cuyas..diferenciasse
alejan cada vez més, como
lo demuestra’ ampliamente’; la experiencia, conviene
desmilitarizar
la’ defensa, transfiriendo: a. la:Administración
el conjunto de las
tareas
que el Ejércitonopuede..yno
debeasumir.
Esto
tendría
múltiples
ventajas, de las cuales.laprimerasería,
sin duda, la
de±nteresar’més
vivamente al.conjuntode..los.ciudadanos
en la
defensa’—en’ el sentido’:de- interesar- a la.masa;trabajadora—;la
se
gunda,
la’ de- asegurar: una preparaciónmés
.completa y eficaz
del
país en. toda’ ciase.de acontecimientos; .ia.tercera, la de evitar
la esclerosis.de- las institucionesy
organismos. encargados de la
defensa,- al’ estar’ en todo tiempo en estado de alerta y adaptados
-
—
-
—4--
a las necesidades del momento. Y por. último, entre otras muchas
no enumeradas, el dar, en fin, unsentidocompletoal
artículo
20 de la Constitución que dice que.elgobierno
“dispone de la
Administraci6ny
de las Fuerzas Armadas”, colocando así sobre
un plano de igualdad dos instrumentos mayores de su política.
-
—
Espero
no haber traicionadoel
pensamiento del autor. Es
te pensamiento se inspira evidentemente en el Decreto de Enero
de 1959 que el autor llama el “Nuevo Testamento”, siendo la Ley
de julio de 1938 el “Antiguo”, ya que el texto ms
reciente
no
ha derogado- el precedente. Claude-Jacques Dammé se une pues
a
la concepción ampliade
la defensa, extendida a todos los cam
pos y-a la rplicade
todas las formas de agresión, y trata
de
pasardel
principioa
la aplicación.
En otra tesis doctoral, sostenida antes de la de ClaudeJacques
Damm,Bernard
Chantebout (1) opinaba lo contrario,
al
decir
claramente “Si la defensa nacionaL est en todas
partes,
escribía,
se expone ano estarlo en ninguna”. La noi5n
se vuel
ve inexplotable y peligrosa, “inexplotable”.porque
“se confunde
plenamente
con la política general del gobierno”; peligrosa “pa
ra las- libertades públicas”, pues .a cubierto de. la defensa nacio
nal, pretexto- fcii y siempre justificable.en.apariencia,
los
poderes
públicos pueden tomar medidas anti—democrticas
y obrar
sin el-debido consentimiento .delpueblo, ya se trate de obliga
ciones- o sujeciones impuestasa
los:ciudadanoso
de- una políti
—
ca capaz- de- conducir- a-crisis violentas. o hasta la guerra. Ber
nard
Chantebout quería demostrar que unaparte
de la seguridad
nacional- debería ser- sacrificadaen..beneficio
de la libertad de
los individuos-y las institucionesgarantizadas“contra los me
canismos
jurídicos-que-han
permitidolasustitución
de otras
responsabilidadesa las previstas por la Constitución”.
-
Aunqueyo
conciba la defensa.bajosu
forma ms
amplia, no
tengo
la intención de juzgar.las.dos tesiscontrarias,
ni de
rendir
un juicio-de Salomón en-una materia .tan delicada y tan
discutida
Pero- retengo un argumento de Claude-Jacques Damm
porque meparecequecorrespondea
una realidad prctica,
fue
rade-las
decisionesy
postulados de principio.
-
-
Si lasFuerzasArmadas
se benefician:de una prioridad
en
la defensa, losotros
campos enloscuales.s-ta
debe
ejercerse
(1)
en Francia:desdeeIfjnal-de
la.:pr±ineriurra- mundial. Li
brería
Genéral deDerecho-y-de--Jrisprudencia.
i967
—5—
arriesgan
mucho de’ serperjúdióadós.. En±éfédtO;
;“una” prioridad
se’transforma’ répidamente’en
“la .prioridad.flica’, o deja
de
ser una prioridad. ‘Es difícil’ y,quizilUsOriO’el
mantener
el
fielde’
la balanza
urgentes y
cuyos’ lrhites’ quedan’ inciertos.’:,Seconcibefáculmete,
por ejem
p10, ‘que’hayamovilizaCi6n
rnilitar...ymovilizaci6fl
econ6mica,
¿perod6nde’eStla’iflea
divisoria,entreellas,
cuando la moví
lizacin
econ6mica debe respondera..lavez:
a’:las necesidades
del’Ejército’ y’ a los imperativos.propioSlde
.la competencia eco
nómicaquelaS.hoSti1idade5”notiene1.
asta qué punto y se
—
‘
-—
g.ñ’ qué criterios”puedefl iiriiitarsea,las: informaciones que sir
ven’ a’ la’vezpara” el’ iantenimiento,,Y1a.exa1tación
de la moral
deuna
poblaci6n yde un’ejército en,situaci6n de conflicto agu
doy’ a’la necesariadifuSiófl’de
informes’exaCtoS
sobre el desa—
rrollóde
éste...?
Sin’ dudá no’ existe’ reglaabsoluta-.efl
tales materias.
Si
guiéndo’ las circunstancias presentes:y.previsibles,
conviene di
rigir’el
esfuerzo principal sobre un.campopOr.Ufl.tiemp0
conve—
niente
segt5.n’
una direcci6nde,la
defensa. que,
evidentemente,
‘noes
solamente del tiempode’guerra,
sino que debe ser conti
nua.
Todo
elló, sin’embargo,’flO’lo oculto,
¿c6mo
pasar’ a”laprctiCa...?
permanece
te6rico
‘«“Tradicionalmente’,’
la Administraci6fl.Y’.el Ejército
viven
sobre’el’plano’de’Una’CoeXiSteflCa
pacífica,.. surcada a veces
‘por algunos tormentas.’Para realizar:estasimbio5i5’,
como desea
Claude-Jacques’Dalflmé’, seria necesario en”primer lugar transfor
mar” estas’ relaciones.
—
Su origen proviene’, ami parecer,,:de,.difereflcias congéni
tas ono
‘(como se.podra,creerdeSPUé5de.Unamen
superfi
cial)
de’ oposiciones’ entre,personalidadeS’.qUe’tta5e1
de con
servar’, tomar y”ejercer el.poder;,;estas diferenciaS’Con
seguri
dad’ que”existefl’,’
pero”no’tienefl’ioS efectos:.que a ‘menudo se les
presta
-La autoridad1Iflilitar,eSté,c0flcaParatv
en
en:el:que
importa
elegir
y’ adoptar soiuciones:.urgentes,en’provecho”de
intereses
individuales;
todo’error:,en,suS juicios;puede significar
el
triunfo” del adversario 1ia,,ruina:,del r,pas;y:haSta su; desaparición’.’La autoridad’ civiL obra.p0r,c0mPr0mí50
;,es:deçir, lenta—
.mente’,porque:,esta,autoriaaa:.tiene:para:síun:factorse1i
.,.
‘,‘
-
que falta”a; los militares: .elitiempoen,.sU..contiflUidad. Para la
primera,’ toda,oposici6flCOflSideradade5deelPt0
,de,vista del
momento
de crisis’,’es:una,traicin;
‘,para’la..seguflda,eSta oposi
ción;es,un’ freno’muchas’,veces:útili .,algunaS’,,indiSpensable y en
todas:
al mis
mo’ t’iempo’qie’ un alegato’ permanente de la’ parte contraria, cuyos
—
—6—
términos,
final.
aún siendo exagerados
atemperan
y-matizan
la decisión
Todoloespectacular
que.pueda..ser:1a.mutación de la Admi
nistración- considerada por ClaudeciacquesDammé,no me
parece
que pueda llegar a darleloscaracteres.que:acabo-de-atribuir
al Ejército, pues éstos-, en la.época..de:.los-.armamentos nuclea
res- y- de la motorización rápida,. se..acusan todavía-más.
Aunque
la Administración- deba decidirsey.obrarrápidamente,
mucho más
rápidamente
que de- otras- circunstancias,., elEjército
debe hacer
lo instantáneamente.
La- diferencia. permanece -entre ellos, al me
nos en lo que serefiere-al
ritmo desuacción;
pero su natura
leza,
cuya- esencia vendría a. ser para.cada:uno un dinamismo
oportunamente
calculado, podría hacerse,: efectivamente, compara
ble.
Si tal fuese el-caso,--.Bernard.chantebout podriatemer
aún
más el riesgo-dé-ver despreciarlaslibertades:indjvjduales
y
produdirse- lasdésviaciones-delos mecanismos jurídicos.
-
--
—
Será necesario-admitir- guela. ciencia:administrativa
mere
ce una- total transformación,
que utiliza:medios:muy
modernos
y
rechaza
del- pasadosus--lentitudesburocrátjcas
y:el gusto por
los expedientes incubados. Pero. también que -elarte:de
ponerla
enprácticá--no-sebasa
solamenteen
la virtuosidad
de decisio
nes rápidas,-sino-que-reposa,
fundamentalmente,
sobre un senti
doagudo
de la justicia.yTdela
equidad. Juzgandó-por el número
de- fáltas y errores cometidos desde..hace:mi1eniospor
los mili
tares
de todos- los países en:el remolino de-los:acontecimientos
en- cascada,- me- pregunto- sillos:administrativos:encontrarán
rápi
damente
el- dominio-de- su- papel- en- una sociedad que-atravesase,
sin cesar,-crisis y-conflictos.
—
-
Se- puede,--efectivamente,- reconciliar al Ejército y a la
Administración;
:el-hacerlo esconveniente.Peropienso
que es
ilusorio- el- intentar- hacerlos comparables-:o:.parecidos. Uno y
otro- siguen- sus--propias-leyes, que dictan su evolución.
—
—
-
Cláude—Jacques:Daminé-- señálamuy- bien, desde las primeras
líneas-de
su--tesis, que: sus :vías:son. paraielas:”Estasvías
para
lelas,
vendrán,superponerseialgunas:veces:ose
-entrecruzarán
a la- entrada en- agujas” Admitiendo
que.esta geometría sea teme
raria,
la idéase -comprende; estáademás.claramenteexpuesta,
“Es- en. estos:entrecruzamientos.-enlos
-que el Ejércitoy
la Admi
nistración- condicionarán--todo- lo- que debe- ser una Defensa Nacio
nal global”.
-
Por mi parte,-no estoy de acuerdo, puesestos”entrecruza—
mientos”- son el efecto:délalógicade1a.evoucj5fllos dos
instrumentos-del
Estado, o:seadedosl5gjcas
-diferentes
que
se encuentran-por casualidád y momentáneamente-en
un mismo pun—
—7—
to. No se puede edificaruna’defensa,sobrela,aieatOria
conjun
ci6n de dos curvas.- Y’ si es,necesario-.corlservar una- imagen ms—
piradaen
los ferrocarriles, diríaque.la:defénSa”glObal
debe
reposar
sobre railes- sólidámente unidós por traviesas a toda
prueba- y-no” sobre- la- entrada-en agujas.
*
*
-
*
En la-actual organizacióndelaDefefl5at
estas
traviesas
son los textos que fijan ias.atribuciones:.deLlaS autoridades ci
viiesy
militares desde jferentesescaiOflesy’:,,lOS” organismos
mixtos
a los’ cuales incumben las.aplicaciones’Y
los”’ conciertos
impuestospor
lás condióiones’de
lugar’y momento.
—
Es fcilcriticar
una”.organizaciónqueT.SeíPOne1leflta y di
fícilmente’ enmarcha;Como:,no:,.ha:.SUfrido.la.PrUeba’deU1
expe—
riericia real, es:fcil:imaginarsOluCiofleSdereCambi0
de
las
que’ se” puede”afirmar “a’priori” que tienen el mismo carácter
te6rico.
Pero
una idea”sedésprende:clarameflte.
la,lentitud
sustituciándé”
ias’autoridadés,militareSpor.-laS
civiles
‘diferentesrarnasde
la’ defensa;y’Lel:.:papelprepOnderaflte
buídóa
las.primeras,desdé:que:apareCe.elPeligr0de
la
de la
en las
atri-—
guerra
de
la defensa, -tal como’ la considera’ en’ un porvenir’ ideal Claude-’
Jacques
Dammé.
-
Las’ razOnes” de’esteestado’,de
,cosas:soniciaras:
es difí——
cil’
suplir
la ausencia de’:medios’:a:.disposici6n.delaSaUtOridade5
civiles,
a. pesardel:enormepoteflciaidelaLeCoflomía1ocal,.regbo
y
nacional’; de la
de
la
ur
gentes’. uay’;otra’ quizámásdifíóil.todaVíá:
.la,extrema dificul
‘tad dé, conciliár
el que
cadá unoa se encuentra- implicado’:directameflte, .Es. innegable
que
todavía
que’ posee al--mismo.tiempo’un:.carCtertcflíc0
..nadie.cree en se
rio.
afron
tar la.
política.
cívi
cano
evolucionan’.de..la,inisma.-formani al mismo ritmo. No es
cil pues, el armonizarlas’y
el ‘coordinarlas.
-
—
El
ejemplo
ms’palpable
es sin duda, el servicio
nacional.
—8—
La Administración
—la de losoficinistas—
y el Ejército -el
de los mercenarios- no tienen buena..prensa entre la opinión, par
ticularmente
entre los jóvenes. Estoes..un hecho innegable. La re
ducción
del número de oficiales.dereserva,
no permite ofrecer
a
todos
los jóvenes instruídos.unaformacjón
militar y conforme a
sus conocimientos y acorde consu
espíritu. La exaltación patrió
ticaya
no esta de moda. Y no hablo..de..las.ideologías contrarias
que encuentran auditorio. La.juventud.dehoy,
como la de otros
tiempos,
creeen
los valores absolutos.,..al punto que considera la
guerra
como odiosa —lo que cada.uno.est
de acuerdo en aprobar—
llegando
a la conclusión de que.supreparación
lo es tambiénlo
que no requiere una misma comprensión. La.Defensa les aparece
pues,
balo un prisma desfavorable..Uno.no
sabría descuidar esta
aptitud.
Los viejos saben bien que,si
el país fuese atacado y
ocupado,
la juventuddehoyreaccionaría.como
la de otras
veces;
pero
saben también que la defensa no se improvisa.
—
—
—
——
-
¿Una defensa desmilitarizada
sería. juzgada. favorablemente
en el espíritu de los jóvenes.y. en. el delaopinión...?
Por expe
riencia
personal sabemos lo difícil que.es hacer comprender
una
idea nueva en. semejanternateria;
pero. sabemos. también que es posi
ble.convencer
cuando. los hechos. comienzan a.hacer;ver la necesidad de una organización verdaderamente adaptada al momento.
—
El servicio nacional-.no. se impondrmés.. que. en. el momento
en que; sus objetivos: sean::claros, sus.primeras.realizaciones
acer
tadasy
eficaces;La
démostración mediante el ejemplo es el mejor
argumento.
Hay- queguardár
esta verdad.psícológica.en. el espíritu.
La
verdad
se. ajusta- a:consideraciones:de.naturaleza.
diferente. El
costoS de un..servicionacional.con:
predominio. civil sería verdade—
si un
servicionacionai:
respeta:ia igualdad1 parece:.lógico:.incluir en
él a lasmujeres-jóvenes,:en.
particular. las:que,siguiendo
carre
ras- en- competencia: con: los .hombres,. se.encuentran..actua1mente f a—
vorecidas
con respecto: a éstos. La cuestión es compleja y su solu
ción ofrece grandes dificultades.
—
—
-
Citandoal
Controlador General.GENEVEN.que.escribía:
“el
servicio- nacional en. tiempo.de..guerra.es.ms.civil
que. militar;en
tiempo-de
paz,:más:miiitar:que:cjvil”.
.ClaudeJacquesDammé
subra
ya. esta situación-;paradójica: :de .una:sub-militarización
en tiempo
de guerrapor:una:sobre-miiitarizacj5n.en.tjempodepaz”.
También
se pregunta: en:qué medida.el:.sector:público.podríarea1izar
el re
a encon
trar- su- pleno empleo en tiempode
guerra”.
-
—9—
Si las fronteras- entre
1a:.paz,y,.ia:guerra’han de llegar a
ser cadavezms
imprecisas’en’la.sociedad”dei
porvenir, la áues
tión no
limitado. Si la gue
rra
concebida’e’forma’
tradicionalno:debe’Ser
otra cosa que un
episodio
violéntp’ en- una sucesión,casi:iniñterrumpida
de conf lictos-y
decrisisecon6miCaS,’
sociaiesy:..espirituales,’ poco irrtporta
que ésta ilev& consigo una sub-militarizaciófl; nuestros
dscen
dientes- no- se’ asornbrarn’ como nosotros,. sin: duda’, ante un 1icho
que les’ parecer’natura1’.
Pero si nos atenemos al presente,]Ja pa
radoja
permanecé..
•
•
—
•
Las’ fuerzas estratégicas,y.1asfuerZaS
de intervención dbi
les en efectivos’ y’potentes,enmaterialesmOderflOs’
“de vanguardia”
—en la-que ‘la logística’ reposa estrechamente Sobre las actividades
industriales
civiles- no pueden. obrar,.,eficazmente ms
que
sobre
una cuadríd1iá”orgafliZadaSObree1territ0ri0
cional o a partir
de’ ste;’Admito,
sin embargo, que..la,duraci6n .de supuesta
a pun
to’ es -te6ricamente-”
sea iló
gico considerar qüe’ estas’-fuerzas,,puedan..tefler’Ufla.amPliaautono
mía
“vis avis”é
la,Administraciófl. ,No,,.es:lo,:mismo,efl,lo
qu.
respectaa
‘las ñierzasterritoriales.
:Estas,,no:puedefl.vi7ir’rns
con:los repre
sentantes”de: laAdministración
,a1imentadasy. sostenidas por
ellos,
tanto’m.s’,cuanto:,’que’,1es,,son,indisPeflSables
para• subsistir
La Re’sis—
tencianI
Francia”y’en’ los:países:europeoS:efleLCurSo’de
laúlti
ma’guerra’murd-i.
los’,conflictos.,armadoS,,flacidOS,dela descoloni
zación’-, son” otrás tantas:experienciasLvividas,durante-ufl
cuárto
de siglo, que’ dernuestran1a,,neceSidad.de,,,Ufla,.eStrecharelación en
tre el’Ejército’y ia:,Adriinistraci6n;,:Efl-fifl,
:supongo. como pada
cual” puede’ suponer’: que:,una:guerra:nuclear,.:.arrastrando desfruc——
j0fls’ considera
es’:,dvidaS:y:debienes1exigiría-ms
aun’
una
coordinación:
entre,todas:lasautoridádeSqUe
hubiesen es
capadó’ a’ la’matánza; es,décir,:,el: reconocimiento.de’Una
sola auto
ridad’ capaz’déhacer:frenteT:a:Ufla.SitUaCiófl.aCtualme1’1te imprevisi
bler.
de entre—
garse
a” sútiles’ distinciones’ de” atribuciones y de responsab’ilida
des.
-
—
-
.‘
--
-
•
•
•
•
•
-
Dejemos aquí’ esta visi6nde,pesadil1ade’laqUedig0
sin em
bargo
que,’ todo’ló ?impénsable’ ,que,sea,::bienmerece’ ser “pensa——
da”. ‘En’resumen,-por loque:se.refiere—aun.,conflicto armado, dos
casosse’presentafl:
las
de- iñterVenC’i5n’’que:es:cl-SiC0
tradicio
l’:,ypor lo tan
to en’cierta:medida’,esperaflZadOr el,delás:fuerZaSterritoriale5,
en las-que las’,enseñanzas recientes. debén:ser adaptadas. a la vida
inodérna’y a”lás:estructuras,socialeS1de.hOYY
delmañana
y que
-abren un’amplio:campoa”
la’imaginación, a’ la inventiva y a la
aplicación-de” fórmulas nuevas.
—
—
——
—
lo
—
Ya se sabe que, eniosdo
as1
losefectivos propiamente
militares- serán relativamente reducidos; pero- los efectivos en es
tado- intermedio —a medio- camino entre.elciviiy- el militar— se
rn
considerablemente aumentados. Pensemos..solamente-en todos los
observadores,- agentes, auxiliares, guerrilleros de- toda especie
que acompañan al núcleo de- fuerzasregulares-.-su diversidad enca—
-ja mal conunaorganizaci6npiramidai1detjpo
militar o adminis
trativo, en “cuadros de efectivos..ydedotaci5n”-sujetos
siempre
aun
encuadramiento y a una disciplina-rigurosa que puede ser
adaptada-a- lás necesidades del momento de-la acci6n.
-
--
Si, como-estoficialmenteprevjsto,
secrean cuerpos de de
fensa- dentro del marco- de-.
un: servicio nacional-,es evidente que
su generalizaci6ntropezaría- con-.dificultades:innumerables:obs——
trucciones- dénaturaleza política, imposibilidadesde encuadra-miento,dudas-sobre- su-utilidad inmediata y sobre surendimiento,
etc.
-
-
Revisando- los-textos y. las-tentativas:fragmentarias de apli
cación que-sobre este tema.selhanhecho,:claude.-Jacques Dammé ile
gar a-la-conclusi6n-de que aparte de: laayuda:yde: la cooperaci6n
técnica, no-se ha hecho prcticarnen-tenada.en-este sentido. ‘El
servicio mílitár permanece-como la única realidad de nuestros
días.
—
—
•
-A falta-dé podér organizar:unservjcionacion
bipolar -mi
litar-y civil-ya-que-:
ia:irnpiantaci6n.
de.un. Servicio Nacional de
Trabajo, el renacimiento,:bajo:uflau.otraforma:delosCírculos
de:Juventud
dice
Claude-Jacques-Dammé;- tal vez fuese posible utilizar-el servicio
militar con fines civiles.
-
-.
-
•
-
En la practica-,seutilizan corrientemente las.formaciones
militares- en- casos:de: caiamidadéspúblicasy
parasupli
a los
servicios civiles- de-:
interés:generalparalizados-:por: huelgas. Es
te- empleo permiteremediar- situaciones excepcionales. ¿Puede
transforinarseia excepci6n enreglacorriente...?
—
——
Tomando- como ejemplo: la experiencia realizada-por el Regi—
miento- de Zapadores dé París, Claude-JacquesDarnrnéescribe:
“El
Ejército podría servir,de puntode arranque delosfuturos
cuer—
posde
défensa”. :Esto es ciertamenteposibleen.casosparticula__
res;:pero:sería.-añadir.a las cargasdel:Ejércitounanueva
que,
soportable mientras-.fuese limitada,..nolo..
sería:..al:.generalizarse.
El: Ejército. asegura:ya,-.
para ciertos:reclutamientos;un. complemen
to- de- instrucci6n primaria, unaformación:profesional ademas de
otras tareas:complementarjas: que::entorpecen:.los..
programas de ms—
trucci6n.restringidos
yapor.ios:límites:de. un..tiempo-de servi—
cío progresivamente- disminuído. Parodiando-la- frase-de Bernard
—
-
—
—
11
—
Chantebout
citada ms
arriba, se podría escribir.:....‘Si:
el Ejército
esta en todas partes, se expone entonces:a,no..estario:’en ninguna
Y la desmilitarización
de la defensano
debe-arrastrar-a
la
del
Ejército;
pues “si-la sal pierde su sabor,’.con qué-se-la devolve
remos...?’.
Desmilitarizar
la defensa me parece’ estar:conforme con la
lógica
de la evolución de’ nuestro mundo y:de..nuestra’sociedad. Es
t
de acaerdo también’ con los textos’actualmente.,.en:vigor y el es
píritu
que- ha presidido su establecimiento. .Peroesta: desmilitari
zación
deseable no-debe conducir al desarme.deipaís.
Las armas
nuevasno
son solamente las-bombas nuclearesy.atómicas,
los ra
yos laser,’las-eronaves
supersónicas, los satélites;..:,lo.son tam
bién’el
trabajo productivo en una economía .sana.,..una,moneda sóli
da, un progreso intelectual, una fuerzade
persuasión. pór. el he
cho y-la-palabra, un equilibrio social nacido.deunasuficiente
satisfacción
delas”necesidades
primarias y deseos legítimos, una
confianza’ justificada en sí misma y una..inagotable caridad
hacia
el prójimo.Estas
armas son’el fruto-de la educación.
-
-
-
Estoy
de acuerdó’con
Claude—Jacques.Dammé.,
quien ha señala
do que el- servicio militar no”podría”estar’armoniosamente
organi—
zado si’ no existiese un “programa’ de educación ,nacionai, desde la
“escuela
primaria””hasta”el
Instituto de:Altos Estudios...de Defen
sa Nacional” .Siento,
sin’ embargo,- que no haya. dedicadoms
que
algunas
péginas de su ‘tesis’a’esta’cuestión..primordial.
Es cómo
do plantear el principio; pero contrariamente.es..muydifícil
de
-
poner’apunto
semejante programa,’an’en
susgrandes..líneas,
evi—
tando-’su “orientación”,’asegurando
una total”objetividad,
por en
cima’de
conceptos’ y’ de’ partidismos’ políticos.
La
defensa’ quedaría’ verdaderamente-’desmilitarizada
el
día
en que cada ciudadano adiñita’su razón de ..sery..lassuj.ecionés que
‘ella le impone al margen de’todapresión:que.:.provenga
de aconteci
mientos
exteriores-y antes de que no.seademasiado.tarde
para
——
obrar’. La’ defensa- es actualmente mucho .ms’. sufrida.que..vivida;
ahora’ bien,’ si’.fuese- verdadéramente
vivida, tendría muchas proba
bilidades
de’no ser-nunca sufrida.
La dominante militarde
la defensa es una..sucesión de cos
tumbres,
el reflejo’ también’ de una civilización.queno
tiene la
suficiente
confianza-en sí misma, no se-atreve a tomar:bastante
•
-
—
—
conciencia-de’ su’vaior para recurrir.a’.la,,violencia. .Es esta
la
continuación-de- la política por.otros..medios, .siguiendo. la frase
célebre...?’Nolo
creo; es:elrecurso...supremo deuna
política que
no sabe”liegar hasta. ei..fin’.desus.posibilidades;..es•decir,
de
una política’ cuyo desarrollo.no.está.terminadotodavia
yque
se
encuentra
en” la obligación :.de.abdicar cuando la. prueba sobrepasa
sus- medios; la alternativa del uso de la fuerza señala el límite
-
‘
—
actual
de sus fuerzas.
12
—
Y esto no es un simple juego de palabras.—
No sabríamos admitir la desmilitarización
de la defensa
mientras
dure esta insuficiencia política. Esta desxtilitarizaci5n
que yo creo deseable en su principio, será progresiva y probable
mente
lenta ¿Por qué...? Porque los progresos de las ciencias y
de la ética no van a la par; porque la técnica precede -con muchoa la moral; porque los hombres, afirmando su dominio sobre el mun
do material, permanecen divididos entre sí y contra ellos mismos;
porque
siempre es posible explotar lo que hay de mejor y peor
en
ellos
para fines discutibles.
--
—
En su hermoso libro sobre “La Epopeya Kamikaze”, Bernard Mi
llot
(1) señala muy bien cómo “El Imperio del Sol Naciente se
construyó
por medios modernos, pero con una ática medieval”.
Es
to es lo que permitió a los dirigentes japoneses de la i5ltima gue
rra mundial obtener resultados que un occidental considera
como
más dignos de desprecio que de admiración. El espíritu de defensa
se confundía allí con el culto nacional. “Cuando el Japón
empezó
a sufrir las consecuencias de la guerra, ni siquiera tuvo que re
currir
a las tradiciones milenarias para obtener de los combatien
tes un brote de agresividad y de fanatismo. Esto llegó por sí so
lo”.
--
No es “natural” que la defensa se transforme en un mito. Pe
ro tampoco que sea un concepto abstracto y neutro, es decir,
va
cío en la práctica. Igualmente su camino es estrecho y difícil en
tre la borrachera de las exaltaciones generosas y la tentación de
renunciamientos
fáciles. Pero quizá también se convertirá un día
en la “Conciencia Nacional” —el día lejano en el que la guerra,——
al igual que otros azotes que desolan el mundo, haya sido
venci
da-.
(1)
Bernar Millot.”La Epopeya Kamikaze”.
(Colección
“La historia que vivimos”
*
*
*
Ediciones
1970).
Robert Laffont
¡uei’z4ao/;z
9tbi “54
o P
c&
14i,aCjt9it
ESTUVII’S
TAt rieti;r w,s r,cz
-
L4 FUERZA NUCLEARAC/CA
CESEDEN
LA
GUERRA NUCLEAR
-
(De
TACTICA
Por
Robert M. Lawrence
-
la Revue
Militare
Generale
enero
febrero
1971)
—
Traducido
Abril,
1971
por el Dept° Informaci6n
DE INFORMACION
BOLETIN
NUM. 54
-
V
Parte
1
Aunque muchos creen lo contrario, la guerra nuclear estraté
gica ha sido muy discutida y ha suscitado un considerable debate
político.
No consideramos necesario someter a discusión la guerra con
vencional. Contamos con muchos ejemplos de guerra semejante y ac
tualmente nos encontramos angustiados por el tercer gran conflic
to de armas convencionales de los últimos 25 años. Al menos, has
ta que los temores sobre Vietnam alcanzaron las recientes propor
ciones, los medios informativos narraron victorias y publicaron
actos heroicos de nuestros combatientes como si la guerra hecha
con armas convencionales fuera una cosa normal, aunque lamentable,
en las relaciones internacionales, en un régimen de estado—nación.
—
—
Durante los últimos años, sin embargo, ha habido una posi——
ble clase de guerra sobre la que ha sido virtualmente imposible
discutir públicamente en una forma razonada y coherente. Esta es
la guerra nuclear táctica, el uso de armas nucleares con fines mi
litares tácticos limitados, tema que ha tomado una apariencia ca
si repugnante y que parece esencialmente incapaz de suscitar la
curiosidad intelectual, y mucho menos capaz de ser seriamente con
siderado por parte de los investigadores, sabios o políticos.
—
—
La guerra convencional fue objeto de un análisis magistral,
“inter alia”, por parte de Karl von Clausewitz (On War) La
gue
rra estratégica fue analizada en la obra de Herman Kahn (Qn Ther—
momuclear War) Sin embargo, la guerra nuclear táctica, o bin ha
sido declarada irreflexiva e impracticable, en el más amplio sen
tido de la palabra, o desorbitada de toda proporción realista por
aquellos que aparentemente tratan solamente de racionalizar sus
propias conclusiones actuales.
.
.
—
¿Vamos nosotros, a causa de la desagradable experiencia de
Vietnam, a rectificar nuestros compromisos y dejar a todo el mun
do resolver sus propios problemas de defensa? ¿O es posible que
decidamos mantener unos importantes compromisos,. debiendo decidir
lo mediante una cuidadosa deliberación, a fin de lograr una
op
ción militar de la que hasta ahora hemos preferido privarnos: una
capacidad nuclear táctica veraz?
—
—
—
A pesar de la aparente y aplastante preponderancia de poten
cial militar convencional, los Estados Unidos fueron incapaces de
disuadir a Vietnam del Norte, controlar la guerra, o llegar a una
solución militar satisfactoria. La mayor parte de los comentaris
tas estarían de acuerdo en que esta guerra no supone un problema
militar solamente y que no es posible resolverla con medios mili
tares únicamente. No obstante, la victoria militar es la condi—
ción previa para poder aplicar con éxito los procedimientos polí
ticos, sociales y económicos, y el no lograrla, ademas de las
enormes sangrías en hombres y dinero, justifica el que surjan las
ms
graves controversias acerca de la posibilidad física y la corn
placencia política de América a contender en tales situaciones mi
litares con medios nucleares.
—
——
La guerra de Vietnam ha sido y seguirá siendo un mar de
grandes confusiones. De todos modos, los problemas con ella aso-ciados han demostrado claramente la necesidad de nuevas fuerzas y
políticas de defensa, si los intereses americanos en ultramar han
de ser apoyados en el futuro.
--
Aquí no tratamos de discutir sobre la necesidad de Estados
Unidos de compromisos allende los mares, ni siquiera del compromi
so específico en Vietnam, sino ms bien acerca de las políticas y
doctrinas que han contribuído a una prolongada, costosa y relati
vamente infructuosa aplicación del potencial militar americano
una vez adoptada la decisión del compromiso. El pueblo americano
muestra su desilusión por Vietnam. Existe una opinión muy extendi
da de que, si no podemos conseguir la victoria, deberíamos retiramos
a tiempo prescindiendo de las consecuencias. Una corriente
de convicción nacional numerosa manifiesta que no podemos afron——
tar semejantes compromisos militares, ni los que pudieran resul——
tar en el futuro. Ciertamente, si Vietnam es la muestra de la for
ma y tamaño que han de tomar estos asuntos, el precio es prohibir
tivo.
—
Nos encontramos frente a una crisis de confianza y determi
nación, tanto en los Estados Unidos como en el exterior, sobre el
papel que Estados Unidos podría o debería jugar en los asuntos in
ternacionales. Se nos presenta un dilema, por una parte, las crer
cientes presiones que tratan de que se reduzcan los compromisos
militares con el extranjero, y una continuidad de problemas de se
guridad internacional que demanda, según muchos, una efectiva in
fluencia americana, por otra parte.
-
Es incierto adonde puede conducir finalmente el debate so
bre estas cuestiones. Lo que éste ha engendrado hasta el momento,
en lo que a política oficial se refiere, es la Doctrina Nixon la
cual defiende tenazmente una presencia militar americana en el ex
tenor
ms reducida. Los principales puntos de referencia de esta
—3—
política
han sido:
1.
Reducción de las fuerzas norteamericanas en Vietnam
de
384.000 hombres del total de 500.000 existentes a media
dos de octubre.
2.
Un plan anunciado para retirar 20.000 americanos de Co
rea del Sur, dejando temporalmente unos 42.000 que
se
rían totalmente retirados después de
o más años; y
3.
El anuncio, en agosto, de que Estados Unidos había
transferido
a los japoneses la responsabilidad de la de
fensa
convencional de Japón.
Aunque
alegar
que,
un riguroso
dan, en los
de la Unión
——
lo anteriormente descrito está prosperando, podemos
como corolario a la retirada americana, es necesario
examen de otras alternativas y coyunturas que respon
compromisos estadounidenses,
frente a las amenazas
Soviética y de China.
—
Es improbable que exista alguna solución, pero es igualmen
te improbable que una continuación de la pasada política
pueda
contender
de forma efectiva con las amenazas a los intereses ame
ricanos
y a los de sus aliados. Muchos americanos prtenecientes
a diferentes sectores de la esfera política están de acuerdo
en
que una continuación de las anteriores políticas hasta podría
ser desastroso.
—
LAS
POLITICAS
DE LOS 1960
Las políticas de Defensa iniciadas en 1961 por la nueva Ad
ministración
Kennedy se apoyaban en la teoría, expuesta al pbli
co, de que los Estados Unidos necesitaban de unas opciones mili
tares
adicionales que permitieran, según las últimas palabras
del Presidente, “otras alternativas que no fueran la humillación
o la acción nuclear total”. El fruto de esas nuevas políticas
fue la modernización y expansión de los ingenios, bélicos conven
cionales
(incluyendo los antisubversivos) , tratando de equili—
brar el potencial militar global que había cambiado drásticamen
te durante el mandanto de Eisenhower.
—
—
—
La lógica de la declaración de Kennedy era entonces irreba
tible
y continua siéndolo hoy día. Sin embargo, en la conceptua
lización
del asunto, la Administración Kennedy omitió una opción muy importante, y las acciones tomadas para implantar su po
-
—4-.
lítica
no consiguieron los resultados anhelados. El incremento
de las fuerzas convencionales elevó el presupuesto de defensa en
unos 10.000.000 de dólares, antes del compromiso vietnamita, y
los gastos hubieran sido aún mayores si se hubieran cumplido por
completo los autocompromisos con las fuerzas convencionales pro
pias. Desde que la guerra del Vietnam alcanzó las actuales condi
ciones, el presupuesto de defensa ha aumentado tanto que ha llega
do a ser casi el doble de el de 1961. No obstante, todo este de
sembolso no ha conseguido la gama completa de flexibilidades que
se consideran esenciales para la seguridad nacional.
-
-
La nueva teoría defendía que la amenaza de responder a los
desafíos limitados con armas convencionales suponía al agresor
una amenaza efectiva, -mucho ms que si se le amenazara con oponérsele con armas nucleares-. Por lo tanto, se creía que una es
trategia basada en el empleo de la fuerza convencional constitúia
una disuasión, en lo que respecta a los conflictos de bajo nivel,
ms
fuerte y més segura. Ademas, las armas convencionales eran
consideradas como la defensa “idónea” contra los desafíos milita
res limitados. La agresión con armas convencionales habría de ser
Contrarrestada con el mismo tipo de armas, con el mismo tipo de
armas. El uso de cualquier arma nuclear supondría una “super—ré——
plica” sin garantías, una segura superdestrucción (“daño colate——
ral”), un elevado riesgo de escalada nuclear, y unos costes polí
ticos críticos.
-
—
-
Siguiendo esta teoría los Estados Unidos han procurado con
tender en los conflictos militares localizados usando, con cierta
aproximación, el mismo nivel y tipo de fuerzas con que el enemigo
amenazó o empleo, lo que equivale a decir que solamente se opuso
con armas convencionales, hemos oído decir repetidamente que ésta
es la política ms
acertada, no solo por que es la ms
segura, si
no por que al mismo tiempo es la rns efectiva, tanto como medio
de disuasión de la guerra limitada como de defensa contra
cual
quier
agresión limitada futura. Así ha sido, aún cuando estuvo ex
puesta
a desgracias mayores.
—
Lejos
de proporcionarnos
la réplica flexible prometida,nues
tra flexibilidad en las posibilidades militares ha sido reducida
aún ms —innecesariamente
claro esta—. Entre una réplica de fuer
zas convencionales que no ha sido efeçtiva en Viertnam ni políti—
camente
satisfactoria en Estados Unidos y en el extranjero, y una
réplica
nuclear estratégica que no emplearemos a menos que seamos
directamente
atacados, nos encontramos ante un reducido margen de
alternativas
practicas. El recorrido intermedio esta vacante.
El
dispositivo
nuclear téctico, que debería ocupar este espacio intermedio,
no es plausible
ni política ni militarmente,
no se en
cuentra
técnicamente al día, y por lo tanto no es útil, excepto
quizá
como “ostentación” o con propósitos muy destructivos como
-
—
—5—
último recurso a la desesperada. En muchas cosas el dispositivo
militar de hoy parece menos efectivo que aquél legado por la Ad
ministración Eisenhower. A pesar del gigantesco incremento de
los gastos de defensa, la guerra en Vietnam fue en aumento y la
aplicación del potencial de fuego convencional no ha dado unos
resultados positivos. La estratégia Eisenhower hubiera probable
mente evitado una guerra estrictamente convencional de esta maa
nitud. No hemos logrado nada positivo en la NATO con nuestra
tendencia a aumentar las posibilidades convencionales y deposi
tando la confianza en ella. Esta estratégia ha contribuído sus
tancialmente a la defección de Francia y a otros descontentos
en la Alianza. Puede que, a pesar del incremento de los gastos
de defensa, hallamos quedado detrás de la Unión Soviética, en
lo que a progreso tecnológico se refiere, en el balance militar
estratégico. La superioridad estratégica norteamericana existen
te anteriormente ha desaparecido. La codiciada flexibilidad de
réplicas no se ha alcanzado. Para muchos observadores el riesgo
de destrucción segura ha ido aumentando de año en año proporcio
nalmente con el costante aumento del potencial estratégico ruso.
El pasado optimismo de los políticos creyendo que una estrate——
gia de fuerza convencional daría como resultado una reavivada
NATO, una rápida solución a las conminaciones militares en el
Sudeste Asiático, y una presenciá americana en el mundo ms ad
misible e influyente, resultó ser una grave equivocación.
-
-
—
-
-
La razón principal de este retroceso radica en nuestra de
liberada actitud de privarnos de las ventajas de los avances
tecnológicos en el campo de la guerra nuclear limitada. No po
demos hacer esto sin pagar por ello un alto precio.
—
¿Por
MOTIVOS
CA.
qué lo hacemos?
PARA LLEVAR A CABO EL DESARROLLO DEL ARMA NUCLEAR TACTI
Hace 12 años, en un clima intelectual algo diferente, en
un libro sobre guerra limitada, que fue bien acogido, se decía
que t1nadainherente en la amplia gama de armas atómicas las ha
ce incompatibles con la guerra limitada”. El autor señalaba una
condición singular:
“En consideración a la necesidad de un dispositivo mili
tar flexible, destaca la importancia del cometido de las armas
nucleares tácticas; la adaptación de estas a la guerra limitada
es probablemente el problema ms crucial de todos los relativos
a la limitación de armas y objetivos con que se enfrentan ac——
—6—
tualmente
los estrategas americanos”. (1)
Después de haber transcurrido 12 años, esta aseveración no
es solamente válida, sino que es ms pertinente que nunca.
Aún
cuando los avances tecnológicos hacen actualmente posible la se
lección y adaptación de las armas nucleares, se ha hecho muy po
co sobre su almacenamiento, adaptación a la guerra limitada, o
integración en nuestros dispositivos militares. Realmente, los
avances tecnológicos de laboratorio han progresado faltos de es
tímulo e incluso abiertamente en contra del Departamento de Esta
do y de los elaboradores de la política de Defensa. En verdad,
no existe ni una sola nueva arma en el inventario nuclear tcti—
co actual como consecuencia de las decisiones sobre su produceción tomadas después de 1960. Ha habido una repulsa total a
la
incorporación de la tecnología moderna, sobre lo cual trataremos
ms
adelante. Esto nos hace pensar que el Departamento de Defen
sa ha evitado la módernización de nuestra capacidad nuclear tc—
tica únicamente por razones de política o aversión psicológica.
—
—
-
-
Semejante acusación saltó a la luz pública en el verano de
1968 cuando un experto miembro del Congreso, Craig Hosmer, anti
guo miembro del Comité conjunto sobre Energía Atómica y también
miembro de su sub—comité militar, escribía al Secretario de De——
fensa, Clark Clifford en este sentido:
“Caben plantearse ciertas dudas con respecto al credencial
político que pueda ofrecer nuestra reserva táctica actual. No
existe tan solo un arma en ella, debido a las decisiones de pro
ducción. tomadas después de 1960. Tampoco existe ningún sistema
de armamento en el campo nuclear téctico que haya posibilidad de
incorporarlo a las fuerzas militares antes de 1972. Teniendo es
to en cuenta es fácil comprender por qué la efectividad media de
nuestra reserva t.ctica ha llegado a los horrendos extremos des
critos por McNamara, y por qué los trabajos DOD (Departamento de
Defensa) sobre una guerra nuclear téctica en Europa Occidental
demuestran tan terribles probabilidades de devastación de perso
nas y tierras de nuestros aliados de la NATO.
—
-
-
Sabiendo que los laboratorios de armamento de AEC (Comí—
sión Energía Atómica) se encuentran capacitados para trabajar en
el campo de los sistemas nucleares tácticos ms pequeños, perfec
tos y calificados, a fin de mitigar tal devastación y puesto que
la obsolescencia de nuestra capacidad aumenta de un día a otro,
no puedo sino asegurar que la falta de una efectiva moderniza—
ción de fuerzas es un cargo de conciencia y deliberada decisión,
que incumbe a su departamento ...“
(2).
(1) Robert E. Osgood, Limited War: A Challenge to nierican Stra
tegy (Chicago University Press, 1957) , pp. 248—251.
(2) Congressiona1.Record, H. 7955, Julio 31, 1968.
—
—7—
Como cabría esperar,
el trato que la literatura privada ha
dado a las armas nucleares tácticas no ha mostrado ser de una ma
yor profundidad, imaginación, o sofisticación
que aquél del Depar
tamento
de Defensa, considerando a estos respectos, la necesidad
de un progreso técnico.
La escasa discusión pública sobre armas nucleares tácticas,
parece
demostrar un parco conocimiento de la tecnología actual de
armamentos,
o una falta de interés por aprender más. Es como si
la gente no pudiera pensar sobre las armas nucleares más que rela
cionándolas
con la destrucción de Hirosima y Nagasaki. Aún los in
teligentes
académicos y periodistas, cuando escriben libremente
sobre
temas estratégicos y de defensa, parecen generalmente desco
nocer
las diferencias tan significativas que existen entre las ar
mas nucleares, debido a los efectos que estas producen. Quizá al
gunos
prefieran ignorarlas. Generalmente prevalece una imágen úni
ca absoluta de las armas nucleares.
-
Ciertamente,
nuestra reserva táctica actual es inmensa.ExiS
ten millares de cabezas de guerra para bombas de aviación,
misi
les y cohetes, piezas de artillería, morteros y cargas de demoli
ción.
Fuentes oficiales de Washington han manifestado que posee—
mos
un variado arsenal nuclear diseñado para los más efectivos em
pleos
militares que pudieran necesitarse. Pero de hecho se da una
controversia.
Subrayando la composición y situación de nuestras
armas
nucleares actuales, se ha establecido al mismo tiempo una
doctrina
basada en la esperanza y expectación de que nunca sean
empleadas.
Aunque poseemos una fuerza nuclear gigantesca no nos
hemos
provisto realmente de medios plausibles de usarla. Como re
sultado,
nos encontramos con que nuestras facultades están seria
mente
limitadas caso de tener que luchar en cualquier guerra tác
tica razonable que sobrepase el umbral nuclear. Esta auto-impues
ta limitación corroe gravemente la credibilidad política y la ca
pacidad
disuasoria de las fuerzas nucleares tácticas estadouniden
ses.
-
—
¿Cómo
interpretar
este estado de cosas?
La pura verdad es que el pensamiento sobre las armas nuclea
res se ha endurecido en un principio y obstinadamente se resiste
a cambiar. Las imágenes de las bombas de Hirosima y Nagasaki,y el
subsiguiente
énfasis dado al bombardeo estratégico, congeló nues
tro pensamiento basta estos extremos.
En los primeros años de la bomba atómica, las instituciones
fueron
generalmente indiferentes a la causa del desarrollo del ar
ma no—estratégica. Las atenciones se dedicaron principalmente
al
bombardeo
estratégico. Esto no contribuyó a una discrecional
in
vestigación
de las posibilidades que pudieran obtenerse en otros
—8—
campos de aplicación nuclear. En tal ambiente era difícil conse
guir, o siquiera visualizar, un esfuerzo propiamente equilibrado.
El problema tomó el caríz de una competición entre la facción es
tratégica y la de las armas nucleares. La facción estratégica ga
n6 félcilmente la batalla, y la tendencia general por el desarro
lb
de las armas nucleares tomó dimensiones cada vez mayores.
En 1951 las pruebas nucleares con implicaciones técticas
fueron hechas en menor escala, mas, pronto fueron eclipsadas por
las dramtjcas inferencias del “descubrimiento termonuclear” en
las armas estratégicas, lo cual acaecía casi al mismo tiempo.Has
ta la mitad de la década 1950 se habían producido y asignado a
las unidades militares una reducida cantidad (extremadamente ba
ja) de armas nucleares. De cualquier modo, no existía una doctri
na clara de su empleo y su uso no estaba realmente previsto ms
que para las fuerzas nucleares estratégicas. La represalia nu——
clear maxíva continuaba siendo el factor dominante en nuestra po
lítica de defensa.
-
-
Fué un accidente de la historia el que tuvo mucha importan
cia e influencia sobre el estúpido pensamiento actual. En 1953,—
la Administración Eisenhower empezó a dar forma a su política de
defensa adoptando principalmente una postura nuclear, incluyendo
las denominadas armas nucleares técticas, pero, en aquél tiempo,
los medios técnicos para esta realización aún no existían. Junto
a la oposición a la proliferación nuclear (la cual empezó a au——
mentar hacia el final de los 1950) tomaban forma, en un estrecho
y marcado énfasis convencional, los medios técnicos para una doc
trina nuclear táctica. Sin embargo, la prevaleciente opinión de
la oposición fue la que ignoró aquellos nuevos potenciales tecno
lógicos. Todavía es así.
Durante la década de los 1950 no tuvimos ningún arma que
pudiéramos hoy calificarla de “arma nuclear táctica”; tuvimos so
lamente armas nucleares diseñadas para empleo táctico. Su rendi
miento era grande (para misiones de combate terrestre táctico)
su energía emanaba total o principalmente de la fisión de uranio
y plutonio, lo cual llevaba consigo la liberación de enormes can
tidades de radioactividad de gran longevidad, y sus efectos care
cían de precisión y flexibilidad.Era difícil distinguirlas de
las armas “estratégicas” y ninguna se adaptaba realmente a la
guerra limitada. Esta situación provocó el desarrollo de teorías
sobre la inevitable escalada nuclear. El medio ambiente del cam
po de batalla nuclear que nuestras armas prometian, hizo parecer
imposible el llevar a cabo operaciones militares significativas
en tales condiciones, o desarrollar una doctrina factible y ace
table de guerra limitada. Al mismo tiempo, al final de los 1950,
fueron puestas en tela de juicio nuestras posibilidades no-nucleares para contender en guerras limitadas. Consecuentemente,
los defensores de un refuerzo convencional disfrutaban de una si
-
,-
--
-
—
—9—
tuación muy persuasiva. Llegamos a la conclusión de que necesitá
bamos
perfeccionar la fuerza convencional para hacer frente a
las necesidades de la guerra limitada.
-
Paradójicamente,
al tiempo que esto se convertía en una po
sición
política aislada, la tecnología de las armas nucleares ha
bía avanzado hasta tal punto que podían haberse desarrollado las
armas
nucleares y los sistemas de lanzamiento factibles para una
doctrina
de guerra limitada nuclear táctica. Desafortunadamente,
en aquellos tiempos, los defensores de la postura convencional
que subieron al poder en 1961 estaban tan obsesionados con cier
ta imagen de las armas nucleares, tan obstinados en contra
del
uso de cualquier arma de este tipo a cualquier nivel táctico,tan
enamorado
de su solución de extrema confianza en las armas con—
vencionales,
que se resistieron a reconocer aquellos progresos.—
Por consiguiente el potencial tecnológico no fue explotado.
—
Al margen de toda esta dialéctica sobre “réplica flexible”,
la Administración
Kennedy adoptó una postura de proliferación
convencional
unilateral, justamente cuando la tecnología permitía una postura de proliferación nuclear más practicable que lo
que había sido anteriormente.
Las manifestaciones
de los hombres
clave
y de los consejeros políticos dieron fuertes muestras
de
su conducta hostíl hacia las armas nucleares tácticas. En un De
partamento
de Defensa que introdujo rigurosos métodos de Análi-—
sis de Sistemas, esta aversión parecía extrañamente basada en
cre&CiaSy
presentimientos. Por ejemplo, el Secretario Delegado
de Defensa, Roswell Gilpatric exclamaba: “Yo, entre otras cosas,
jamás he creido en la denominada guerra nuclear limitada. No
se
como puede establecerse un límite una vez que se haya producido
cualquier
clase de disparo nuclear (1)
--
-
El sumo sacerdote del Análisis de Sistemas en el Pentágono,
Enthoven, que llegó a ser Subsecretario de defensa, afirma
Alain
ba:
hay una gran diferencia entre las armas nucleares y
las no—nucleares. Las armas nucleares no son simplemente altos ex
plosivos...
En los Ciltimos años se han desarrollado pequeñas
ar
mas nucleares con una potencia equivalente a la de unos cuantos
millares
de toneladas de TNT o menos. Llegará el día, si es que
aCm no ha llegado, en que habrá armas nucleares de menor potencia
que
las armas de más alto explosivo. ¿Cuándo llegue este día,
no
existirá
por más tiempo la distinción entre armas nucleares y ar
mas convencionales? Algunos se han pronunciado en este sentido.
Sin embargo, están equivocados. Hay y seguirá habiendo una gran
“...
—
-
—
-
(1)
Henry Kissinger, “NATOs Nuclear
(Marzo 28, 1963) , p. 24.
7
Dilemma”,
“The Reporter”,28,
—
10
—
diferencia, una “barrera” por decirlo así, entre la guerra nuclear
y la no-nuclear... Si ellos no están de acuerdo con esta distin—
ción, no parece que exista otra limitación de armas fácilmente corn
prensible en todo el recorrido de la gama destructiva de la güerra
termonuclear”. (1)
-
Las declaraciones de este tipo han perjudicado seriamente
hasta la más pasiva utilidad disuasoria de estas armas. La amenaza
implícita inherente a su posesión es por supuesto de cierto valor
disuasorio; ¿pero es solamente esto suficiente para mantener la di
suasión cuando al mismo tiempo se acentúa una filosofía de no-uso?
El valor disuasorio de las armas no puede por menos que degradarse
cuando nosotros mismos llegamos al extremo de debilitar la credibi
lidad de hacer uso de ellas. Según comentaba el estratega militar
Bernard Brodie, “si no vamos a emplearlas lo menos que podemos ha
cer es callarnos”. (2)
—-
A la sazón, la pregunta crítica que cabe formular sobre las
consecuencias políticas del uso del arma nuclear táctica, es si po
demos permitirnos el lujo de seguir renunciando a esta opci6n cuan
do la credibilidad del uso de la fuerza convencional de Estados
Unidos es seriamente desafiada en Asia y, acaso también, en Europa.
La siguiente pregunta es, ¿si no podemos renunciar a esta opción,—
qué debemos hacer para superar las objecciones a las armas nuclea
res tácticas, de forma que dicha opción pueda llegar a ser una al
ternativa racional a la irrealista réplica convencional?
-
Los argumentos de la escalada, tal como han sido desarrolla
dos, han permanecido herméticos a las posibles diferencias entre
las armas nucleares y sus efectos, a las disimetrías entre oponen
tes, a las diferencias de lugar y modo del uso nuclear, y a las po
sibles ventajas del uso nuclear táctico. Puede afirmarse, pór tan
to, que estos argumentos reflejan un razonamiento para probar solu
clones más que para llegar a ellas.
—
Para una gran mayoría la noción de escalada inexorable se ha
basado en una escalada hipotética, disponiendo una continuidad de
armas nucleares “siguiendo el esquema destructivo, hasta la guerra
termonuclear a gran escala”, sin hacer una distinción discernible,
ya que se usarían armas nucleares de todo tipo. En sentido técnico,
esto hoy no es verdad. Particularmente, no es cierto con respecto
a las armas antes mencionadas. En sentido militar, omite la existencia de otros tipos de escaladas que pueden resultar, actualmen—
(1) Autocopia de la conferencia sobre Reflexiones acerca de los
Problemas Morales de la Estrategia Nuclear, dirigida al West
Baden College of Loyola, West Baden Springs, Indiana,
10 noviembre 1963.
(2) Bernard Brodie, “What Price Conventional Capabilities in Euro
pe?” The Reporter, vol. 28 (23 mayo 1963), pp. 25—33.
—
—
-
—
11
—
te, al no usarse las armas nucleares tácticas, como indican nues
tras experiencias en Vietnam. Ademas, esta escalada convencional,
evidente en Vietnam, puede impedirnos conseguir la victoria. La
prolongación e intensificación de una guerra convencional
puede
ser una escalada mucho mayor que la introducción de las armas nu
cleares tácticas.
-
Desde el punto de vista político, esta teoría de la escala
da, ignora las ms importantes limitaciones sobre conflictos, ta
les como las limitaciones sobre objetivos, y las consideraciones
de las condiciones características concertadas. En ciertas cir—
cunstancias los riesgos de escalada pueden ser substanciales.Real
mente, estos riesgos son tal vez una razón para descender el urn—
bral crítico y declarar una política de uso nuclear táctico, pues
to que el temor de escalada de los contrarios proporcionaría un
factor disuasorio para nuestros aliados, semejante al que noso—
tros detectamos con nuestro potencial estratégico. En otras situa
ciones, cuando el contrario no tiene la opción de escalada nu—
clear (caso de Vietnam por ejemplo) los riesgos pueden ser muchos
menos. Por otra parte, la realidad del uso nuclear táctico podría
por sí misma impedir posteriores escaladas, pues nuestra capacidad para conducir las operaciones nucleares tácticas quedaría pro
bada y nuestras amenazas ganarían nuevamente una profunda credibi
lidad.
—
-
—
-
Ha existido una cierta inconsistencia o ambigüedad a este
respecto en nuestros conceptos doctrinales nucleares de los iilti—
mos tiempos. Las estrategias de “contrafuerza estratégica” han si
do modificadas, ya que tratamos de constreñir las operaciones mi
litares de forma que los daños civiles sean mínimos y nos permitan controlar una guerra nuclear estratégica. El ataque nuclear
estratégico “espasmódico” total, ha dejado de ser la imnica opción
posible. Muchos de los que reprobaban la idea de guerra nuclear
táctica, debido a las dudas sobre su control y limitación, se
muestran partidarios del concepto de guerra nuclear controlada o
de contrafuerza estratégica. Es bastante extraño que ellos no
aprecien la mayor probabilidad de oportunidades para limitar
la
guerra nuclear táctica a los objetivos de “contrafuerza”.
—
—
—
—-
El debate sobre armas nucleares tácticas implica, frecuente
mente, términos demasiado simplificados o casi absolutos de uso o
no—uso en situaciones de guerra local o no—generalizada. Esto ha
hecho enturbiar el problema dando lugar a grupos que defienden su
uso y grupos que se oponen a éste. Ningún experto sensato en ar
mas nucleares tácticas desea hacer uso de ellas indiscriminadamen
te, o donde quiera que las armas convencionales puedan cumplir el
cometido, o en situaciones cuya gravedad no justifique tal uso.
Hasta cierto punto las “usamos” ahora con fines disuasorios. Muy
pocos se opondrían absolutamente al uso de estas armas en réplica
—
12
—
—
a un primer empleo por parte del enemigo, o cuando los intereses
justificadamente vitales estuvieran en grave peligro. Sin embar
go, limitándose a estos casos, existen generalmente misiones con
cedidas a las armas nucleares tácticas, ircluso por los defenso
res de la postura convencional.
Consideremos la realidad en su doble aspecto. Primero, ¿he
mos realmente desarrollado las armas y doctrina factibles para
promover un uso racional dondequiera que éste pueda ser necesa——
rio?. Por supuesto, existen compromisos y restricciones sobre el
empleo de estas.armas. Mas, ¿necesitan tales limitaciones de un
desarrollo colectivo de una gama de armas más variada y efectiva
que la que ahora disponemos?. ¿O nos imponemos nosotros mismos
limitaciones artificiales?. ¿Existe alguna l6gica para retener
una reserva de armas contaminadoras y altamente destructivas y
una doctrina y una política basadas en éllas exclusivamente?
-
-
—
-
Segundo, ¿ya que las alternativas no son verdaderamente de
uso o no-uso, en qué circunstancias el empleo de estas armas es
justificable y qué papel jugarían en nuestro sistema de defensa
total?. Dadas unas nuevas tecnologías nucleares tácticas, compa
radas con la tecnología de los desarrollos de las armas nuclea——
res en los años 1950, ¿no es hora de volver a examinar por completo las posibilidades de estas nuevas armas?
Para analizar estas cuestiones es menester pensar en el fu
turo. En el ámbito de la opini6n más corriente en Estados Unidos,
las posibilidades de la realizaci6n de un desarrollo completo de
las armas nucleares tácticas son escasas. Sin embargo, son va——
nos
los signos que parecen indicar que existe conciencia de la
necesidad de una evoluci6n. Hay una posibilidad muy distinta,pue
de que no seamos capaces de cumplir con nuestros compromisos vi
tales mediante fuerzas convencionales. También es posible que el
día de mañana podamos conocer otras potencias nucleares, tanto
amigas como enemigas, que adopten una política que establezca un
umbral de violencia mucho más bajo que el que se mantiene hoy
da
como resorte de la guerra nuclear táctica. Tales posibilida
des plantean la cuesti6n de si las armas y la guerra nuclear tác
tica no..deberían ocupar un lugar prominente en nuestro futuro re
pertorio de réplicas mediante los dispositivos de fuerza adecua
dos para conflictos nucleares tácticos y otras clases de hostili
dades. Como mínimo, el asunto debería ser objetivamente estudia
do a fondo.
-
—
*
*
*
—
13
Parte
CONSIDERACIONES
SOBRE
LAS
—
II
ARMAS
NUCLEARES
TACTICAS
¿Qué es un arma nuclear táctica?. Refiriéndose a nuestro ar
senal
actual, deacuerdo
con el testimonio del anterior Secreta——
rio de Defensa, McNamara, el arma nuclear táctica ordinaria tiene
un poder destructivo mayor que el de las bombas desarrolladas por
el Mando Aéreo Estratégico durante los primeros años de su existencia.
Según tal definición son armas nucleares proyectadas sola
mente
para misiones no—estratégicas.Para
otros expertos, armas nu
cleares
tácticas son aquellas de baja equivalencia
(1) tal que no
las permite ser clasificadas en la categoría estratégica. Por
otra parte, algunos individuos niegan que puedan existir artefac
tos semejantes. Estos mantienen la teoría de que el uso de cualquier
arma nuclear en la guerra táctica conduciría, rápida e ine
vitablemente,
a la guerra termonuclear total. Sin embargo, existe
otro enfoque a la definición de armas nucleares tácticas basado
en dos condiciones que, al parecer, no se las ha dedicado la sufi
ciente
atención en la mayor parte de los debates sobre esta mate
ria.
—-
—
La primera condición es que el táctico militar 0pta por re
currir
a toda clase de armamentos, incluidos los nucleares. El
t.ctico,
quien brega con los problemas de actualidad en la forma
de hacer la batalla o guerra, define el arma nuclear táctica como
aquella
diseñada para permitirle conducir las operaciones milita
res con la mayor efectividad militar. En severa refutación a la
teoría
que sostiene que la bomba ms efectiva es la de mayor po——
tencia,
un cuidadoso análisis de esta definición demuestra que en
la mayoría de las aplicaciones la equivalencia explosiva táctica
ms
efectiva tiende a estar situada en el margen inferior del es
quema
nuclear. En este sentido, existe una tremenda disparidad en
tre las cabezas de guerra almacenadas y las que debieran haberse
fabricado.
Si no cambian las políticas actuales esta disparidad
continuara
y puede que incluso aumente.
-
-
-
La
berlas
segunda condición es que nuestros políticos debieran ha
solicitado, pero no lo han hecho. Esta es la carencia de
(1).N.del
T.- Al hablar de equivalencia
en kilotones de TNT.
se refiere
a la potencia
—
—
14
—
armas que da una medida más realista de la credibilidad política
del país y en el exterior. Las decisiones al respecto en el pasa
do han conducido a la incredibilidad política. Lo que es aún más
significativo es que, al parecer, la política oficial USA en los
últimos años ha sido la de inculcar ésta incredibilidad a nosotros mismos y a nuestros aliados, pretendiendo conseguir una ma
yor aceptaci6n de la credibilidad de nuestra política de armas
convencionales preferidas. (Además, el fracaso al convencer a
nuestros aliados de la NATO de la necesidad de incrementar
las
fuerzas convencionales nos ha llevado de nuevo, pero más insis——
tentemente, a .la situación de 1961 —es decir—, a la represalia
masiva).
-
—
-
En una carta..
al Secretario de Defensa, el miembro del Con
greso, Hosmer, indicaba claramente que la Atomic Energy Commi—
ssion había llevado a cabo satisfactoriamente numerosos y signi
ficativos experimentos, relacionados con la realización de las
armas nucleares tácticas, cuyas características estaban de acuer
do con las descripciones expuestas anteriormente, pero que no hu
bo acuerdo político alguno por parte del Departamento de Defensa
para incorporar estos progresos al arsenal bélico. No hace falta
decir que las necesidades e incentivos militares van parejos con
aquellos de los científicos investigadores de la AEC (Atomic
Energy Commission). Si tales necesidades se hubieran satisfecho
en el pasado con tales armas, el arsenal táctico actual sería
más rico de lo que es.
—
—
--
—
Como resultado de la manifiesta omisión a estos progresos
tecnológicos, las armas inventariadas en nuestro arsenal táctico
no representan en realidad más que perfeccionamientos y refina——
mientos de las bombas que fueron arrojadas sobre Japón hace
27
años. En los últimos tiempos ha habido una profunda e impresionante diversificación. Sin embargo, parece que la naturaleza in
trínseca de estas armas y sus efectos ha permanecido constante,lo cual se considera reprobable. Cuantitativamente, estos progre
sos han supuesto beneficios de primera magnitud. Cualitativarnen
te, sin embargo, nuestro arsenal táctico actual simboliza simple
mente las variaciones sobre un tema central, que está presente
en nosotros desde que ocurrió la primera explosión nuclear.
—
Desde 1946 hasta 1958, cuando empezó la moratoria de las
pruebas nucleares, la evolución del arma nuclear más relacionada
con la aplicación táctica fue la del perfeccionamiento del arma
de fisión. Durante este período fueron probados y activados inge
nios que empleaban uranio y plutonio, tendiéndose hacia costes,
tamaños, pesos y equivalencias reducidos, pero continuaban sien
do principalmente armas de fisión. Las pruebas habidas desde que
expiró la moratoria (1961), las cuales podían haber cambiado con
siderablemente de cariz, no han causado ningún impacto por altec
-
—
15
—
rar la naturaleza de éste arsenal. El uso tactico de las armas
nucleares está todavía confinado, esencialmente, a bombas de fi
sión de gran equivalencia (múltiplo del kilotón).
-
En general, el arsenal USA actual representa una modalidad
de guerra nuclear cuyo significado, consecuencias y credibilidad
están abiertos a una seria problemática. No es necesario expre——
sar cuantitativamente los efectos destructores y radiológicos de
las explosiones a nivel de la de Hirosima o mayores. Aún a nive
les de equivalencia mucho más baja, por ejemplo del orden de un
kilotón, los efectos de las armas de fisión son todavía indicati
vos -de una destructiva y. contaminadora guerra radiológica, cuyos
costes podrían sobrepasar en valor a las metas políticas de la
contienda en que fueran usadas.
-
Si se consideran únicamente estas armas atendiendo a la
destructividad de la guerra nuclear táctica, podemos automáticá
mente comprender el por qué de las reservas acerca del empleo de
tales armas “para defender áreas tan densamente pobladas como Eu
ropa”. Por ejemplo, él Secretario General de las Naiones Unida
en el. “Report on Effects of Use of Nuclear Weapons”, cedido por.
AEC, en noviembre de 1967, y difundido por la prensa, concluía
que “la destrucción y aniquilamiento que podían resultar de la
denominada guerra nuclear táctica apenas diferiría de los efectos derivados de la guerra estratégica en el área mencionada (1)’.’
-
-
Para apoyar esta conclusión el informe recurría al “análi
sis de una amplia serie de juegosdelaguerra
relativos al tea
tro europeo”. Sin embargo, es preciso en estos “juegos” que se
“verifiquen” sus propias suposiciones. En primer lugar, conside
raba que en la guerra contendían, principalmente, dos potencias-los Estados Unidos y URRS- con una igualdad aproximada en núme
ros y tipos de armas empleadas; y, además, el conflicto tenía
por escenario la congestionada Europa. En segundo lugar, y muy
importante, los juegos eran circunscritos al uso alternativo de
100, 200 y 400 armas.
-
-
Estos juegos estaban al parecer inspirados en los estudios
del Departamento de Defensa de los Estados Unidos,.que habían
servido de apoyo a los defensores de la proliferación convencio
nal y de congelación de la tecnología nucleartáctica.
--
Nosotros, por supuesto, hemos fabricado armas nucleares mo
dernas de gran poder destructivo cuyo empleo actual ofrece -pocas
esperanzas de un resultado agradable. No obstante, tuvimos l oportunidad, y aún la tenemos, de producir armas que no tengan
-.
•
1(1) Apartado 29 (b), A/6858, 22a Sesión de la Asamblea General
de las Naciones Unidas. Divulgado por U.S. AEC, noviembre de
1967, AEC 226/384.
-
—
16
—
el poder destructivo y la radiactividad de las del arsenal actual. Por si fuera poco, en vez de aprovechar estas oportunida—
des hemos elaborado reglamentos que tienden a excluirlas. Se ha
hecho muy poco en pro de una aplicación constante de la tecnolo—
gía que pudiera mostrar un diferente surtido de realidades y una
situación mucho ms digna de confianza.
Si co ideramos lasarmas de fisión de extrémadamente baja
equivalencia, del orden de varias toneladas de TNT (compairb1es
a las grandes Jonbas de alto explosivo), en su empleo en el cam
po de batalla, ambia considerablemente la naturaleza de los
efectos colaterales Primeramente, por supuesto, la magnitud de
estos efectos se reduce grandemente con respecto a los resultan—
tes de las exIpsiones de equivalencia de decenas de kilotónes.
En segundo
la aplicación adecuada de tales armas hace o
sible actualrnenje
que cambie la opinión sobre ciertos efectos co
laterales indeseables.
--
Con la, armas de fisión a niveles de muy baja equivajencia,
es decir, tonjadas de TNT, los efectos de la radiacjón’nú].ear
inmediata (neutrones y rayos gamma, cuya duración no es ms que
de fracciones de segundo) son considerablemente mayores en magni
tud que los efectos acompañantes de explosión y calor, causañtes
de serios problemas civiles. Por ejemplo, tales armas podían
usarse para;aacar tropas en ciudades sin causat un significati
vo daño estrüctüral. Esta disparidad de efectos surge debidd a
la gran sensibil±dad humana a la radiación nuclear. Para conseguir
unos efectos fisiológicos comparables por medio de las óndas ex
plosiva y calorífica se requeriría un aumento en la intensidad
de energía 100 veces mayor o mas.
—-
-
—
Este tipo de armas nucleares, usado para infligir daños
biológicos ms que físicos, no debe fcilmen.te interpretarse co
mo otro grado ms del “esquema destructivo de la guerra termonu
clear a gran escala”. Ademas, da lugar a plantearse el problema
de como ajustar lo que se entiende por “distinción cualitativa
comprensible” entre armas nucleares y no nucleares. Si la distin
ción se hace con referencia a la fuente de energía tal distin
ción cualitativa puede ser aceptada. Pero si se hace refirindo
se a los daños que el arma ocasiona en el objetivo y en sus ale
daños, entonces la distinción puede ser discutible y las diferen
cias entre las armas nucleares pueden ser claramente estableci—
das.
—
Con respecto a las armas de fisión de equivalencia multi——
kilotón, de las clases de nuestro arsenal actual, no es posible
hacer uso de los efectos de radiacj6n inmediata
contra personal
sin que vayan acompañados de altas energías explosiva y caloríf 1
ca. Tales armas, empleadas en áreas pobladas o en sus.alrededores causaran una destrucción de la naturaleza experixn-itadaen
-
—
17
—
HiroSima y Nagasaki. Esas armas, a diferencia de las de baja equi
valencia que al parecer están escasamente representadas en nues
tro arsenal táctico, deben razonablemente ser relacionadas en el
“esquema destructivo” de la serie de equivalencias.
Existe otro enfoque por conseguir esta disociación de efec
tos que permite elevar ésta “barrera cortafuergos de los efectos
de las armas” a niveles de equivalencia mucho ms alto. Dicho en—
foque esta basado en la energía nuclear derivada de la fusión de
núcleos de hidrógeno pesado, en vez de la fisión de núcleos de
uranio o plutonio. Los explosivos de fusión pueden proporcionar
una profunda variante en la naturaleza de la guerra nuclear tcti
ca. Por una parte, su energía liberada es preponderantemente en
forma de radiación inmediata (neutrones de alta energía) ms
que
en explosión y calor; por otra parte, contrastando con la vane——
dad de productos radiactivos residuales, a menudo de gran longevi
dad, originados por las explosiones de fisión, las reacciones de
fusión no producen absolutamente ninguna radiactividad residual.
--
—
-
Las primeras revelaciones del gobierno sobre investigacio——
nes realizadas en cabezas de guerra con dispositivos de fusión,
cuyos componentes fueran emisores efectivos de radiación nuclear
inmediata, datan de hace 12 años. En un debate público sobre la
proclama sobre pruebas nucleares, Adrián Fisher, entonces Director Adjunto de la Agencia de Desarme y Control de Armamentos de
cía (1)
—
-
“Con respecto a la bomba de fusión pura, cabe señalar que
el desarrollo de tal arma no es en modo alguno cierto. Además, co
mo Vds. saben, hemos hecho unos avances significativos en el cam
po de las armas tácticas de fisión. Es por lo tanto un verdadero
problema conocer si la bomba de fusión pura es de mayor utilidad
que las armas de que se dispone hoy. Debemos analizar la diferén—
cia entre un arma de fusión púra y las armas de que disponemos ac
tualmente, no solamente teniendo en cuenta los riesgos de precipi
tación radiactiva o de daños materiales sino considerando también
el riesgo de escalada. Francamente yo no creo que nuestra posible
reacción con respecto al uso táctico de las armas nucleares sería
muy diferente si la cuestión radicara en desarrollar y usar armas
de fusión pura, o armas de radiación aumentada del tipo de las
que ahora tenemos (2).
-
—
Ms
recientemente la AEC y el Departamento de Defensa se re
firieron de nuevo a esta clase de armas en unas declaraciones a
la Associated Press. La pregunta y la respuesta fueron en este
(1) Escrito dirigido por Adrian S.Fisher al Senador Thomas J.Dodd,
14 de marzo de 1963, publicado en el Congressional Record de
9 de abril de 1963
(2) “U.S.Discloses Its Weapons in Nuclear Arsenal”, Los Angeles
Times, •6 de septiembre de 1961, ptg. 1.
—
--
—
—
18
—
sentido:
—
P.
¿Qué progresos se han hecho sobre las “ideas avanzadas”
de las armas nucleares tales como la llamada “bomba neu
trófica”?
-
R.
La AEC esta investigando sobre las armas aumentada -bom
bas neutrónicas-. Tal ingenio sería muy “limpio”...(l).
La AEC también esta investigando sobre las armas de fu
sión pura. El status de los programas para el desarrolb
de tales armas es materia reservada (2)
Las reacciones de fusión liberan aproximadamente el 80% de
su energía en forma de neutrones de elevada potencia. Las reaccio
nes de fisión liberan solo un 5% aproximadamente en forma de radia
ción inmediata. De acuerdo con esto, una equivalencia de fusión de
un kilotón puede desarrollar una efectividad de radiación ininedia
ta (contra personal) semejante a la de un arma de fisión moderna
que tenga una equivalencia ms de 15 veces mayor, es decir una
equivalencia del orden de la de Hirosima. Además, el arma de fusión tiene solamente unos efectos de explosión y calor que no son
sino una fracción de un kilotón, ya que la mayor parte de la ener
gía liberada en la explosión es en forma de radiación inmediata.Es
ta disparidad en la intensidad de efectos -es decir, entre radia——
ción inmediata y ondas explosiva y calorífica- es lo suficientemen
te importante como para autorizar un arma de “radiación aumentada”
que tuviera una equivalencia del orden de un kilotón y una efecti
vidad militar de un arma de fisión de 15 kilotones, teniendo adems
un grado de flexibilidad (cambios en los efectos colaterales
de explosión y calor) de un arma de fisión de equivalencia del or
den de toneladas. También, según indica la correspondencia AEC-DOD,
el ingenio es “muy limpio”, la longevidad de sus efectos contamina
dores podría reducirse a la centesima parte de los dela bomba de
fisión de Hirosima. Para que un arma de radiación aumentada de fu
sión pura, o “bomba neutrónica”, surja en forma de arma, como inge
nio tal que carezca de los inconvenientes de la contaminación radiactiva producida por la fisión, habrá que contar con la impres—
cindible cabeza de guerra de “radiación aumentada”.
—
—
-—
-
—
En la aplicación contra tropas enemigas, que es la clase de
objetivo ms amplio e importante de la guerra téctica, a diferencia de los objetivos de los planes estratégicos que frecuentemente
comprenden núcleos de población, la bomba neutrónica puede ser óp
timamente usada cuando no suponga un grave peligro para la contex
tura estructural de la población civil, excepto en aquellos casos
en que las tropas enemigas estén entrelazadas con aquellas. Según
lo confirman las guerras pasadas, esto difícilmentepuede ser ca-(1) N.del T.— Que ii deja radiación residual de importancia.
(2) “U.S.Digcboseg Its Weapons in Nuclear Arsenal”,Los Angeles Ti
mes, 6 de septiemjDrede 1967, pág. 1.
—19—
racterStiCO
en el empleo de las armas convencionales; también,
la gran reducción en los efectos destructivos físicos hace posi
ble el uso de la bomba neutrónica en campaña, al no originar de
moliciones y esombros que puedan, significativamente, retardar
el avance de nuestras propias tropas. Esta característica es su
mamente digna de apreciar en las áreas de arbolado donde un maxi
yo abatimiento de arboles pudiera dificultar la libertad de movi
miento necesaria para explotar satisfactoriamente el ataque. Fi
nalmente, la bomba neutrónica puede reducir los problemas de se
guridad de nuestras propias tropas en mayor medida que las armas
tácticas actuales.
La impugnación contra las armas nucleares en el sentido de
que su uso puede ser escalado “hasta el límite del esquema destructivo de la guerra termonuclear a gran escalat1,necesitaría
de una seria revisión en caso de que la bomba neutrónica sustitu
ya a la bomba de fisión. Al contrario que la última, la primera,
no es un arma destructiva fÍsicamente. Esta proyectada para ser
singularmente efectiva contra personal enemigo, y su aplicaci6n
puede efectuarse de manera que permita un grado de discriminación que no es posible ni con las armas convencionales. No exis
te tal escalada de bomba neutrónica que tienda a incrementar la
escala destructiva. Por el contrario, una escalada en la equiva
lencia se produciría al perder la eficiencia militar y negar las
ventajas excepcionales de tal arma. Por lo tanto aquí se argumen
ta que la introducción de las armas de fusión en el arsenal de
la nación proporciona otra “barrera cortafuegos”, que debe pasar
la escalada si ha de proseguir m.s arriba.
—
—
—
A falta del satisfactorio desarrollo del arma de fusión pu
ra, las cabezas de guerra de fusión-fisión de. baja equivalencia
podían, sin embargo, usarse para reducir la radiactividad libera
da en las explosiones de fisión. El diseño de tales armas esta—
ría. basado en el bloqueo prieditado, en la cabeza de guerra, de
los neutrones producidos por las reacciones de fusión. Esto ten
dría el efecto de convertir la energía neutrónica en explosiva.—
En conexión con esto, el programa Plowshare de la AEC, relativo
al uso pacífico de los explosivos nucleares, ha intentado desa——
rrollar tales proyectos a fin de reducir los peligros de la pre
cipitación radiactiva y aparentemente ha tenido éxito, reducien
do el componente de fisión a proporciones minúsculas (1).
En cuanto a los objetivos tácticos que requieren la des—
trucción física, pueden hacerse dos cosas para incrementar la
efectividad militar y reducir considerablemente el alcance
del
daño colateral: Primero, los requisitos en equivalencia pueden
(1) ExposiCión de “Peaceful Application of Nuclear Explosives———
Plowshare” ante el Joint Committee on Atomic Energy el 5 de
enero de 1965, trabajos de Edward Teller, y otros, The Cons
tructive Uses of Nuclear ExplosiveS, McGraw-Hill, 1968.
—
——
-
—
20—
reducirse substancialmente por medio de perfeccionamientos en la
exactitud de los lanzamientos, cosa que parece actualmente posi
ble. Concrétamente, los desarrollos ahora en marcha prometen pro
porcionar un misil aire-tierra de corto alcance que tendrá una
precisión mucho mayor que la de las actuales técnicas de bombar
deo. El resultado será la reducción de las equivalencias a nive
les inferiores a aquellos requeridos por la precisión de las bom
bas de gravedad actuales. Con una precisión extrema, las equiva
lencias comprendidas entre toneladas y decenas de toneladas se——
rían suficientes para poder destruir físicamente una gran varie
dad de pequeños blancos de gran dureza. Esta aplicación de una
simple carga nuclear lanzada de forma precisa, diseñada conforme
a las condiciones del blanco, puede contrastar con los múltiples
centenares de cargas de alto explosivo que requieren la mayor
parte de los blancos en la guerra de Vietnam, cuyo empleo destru
ye inutilmente la población adjunta. Considerando las imprecisio
nes de los ataques bombarderos contra Vietnam del Norte, los
efectos colaterales derivados de esta precisa forma de lanzamien
to nuclear podían ser muchos menos que los de aquellos que han
afectado a las áreas pobladas en esa tierra salpicada de embudos
por las bombas.
-
—
-
-
Segundo, los medios anteriormente descritos para bloquear
los neutrones en los explosivos de fusión de baja equivalencia,—
que convierten su energía en onda explosiva, reducirían a5n ms
el daño colateral. Tales cabezas de guerra tendrían, en esencia,
las características explosivas de una bomba muy grande de las de
alto explosivo, con la diferencia que la de versión nuclear se
ría notablemente ms pequeña y ms ligera.
Paralelamente con el empleo de la bomba “neutrónica” con
tra personal enemigo, esta combinación de gran precisión de lan
zamiento y control de efectos en el uso contra blancos físicos,—
originaran una forma de guerra nuclear que no encuadra fcilmen—
te en el “esquema destructivo de la guerra termonuclear a gran
escala”. A pesar del innegable hecho de que es nuclear y debe re
conocerse como tal (aunque quizé no sea demasiado fácil en algu
nos casos) , es realmente ms afín al bombardeo con alto explosi
vo, sin embargo, es mucho ms efectiva y ciertamente mís concesi
va con respecto a los medios no—combatientes y no—militares que
lo han sido hasta la fecha nuestros ataques con alto explosivo.
—
Debe tenerse en cuenta otro apartado del uso táctico. La
longevidad de la contaminación radiactiva derivada de las explo
siones de fisión ha sido considerada, con razón, como un efecto
indeseable. No obstante, en una situación táctica en que sea ne
cesario detener el avance enemigo, el uso de la radiactividad de
corta duración podría ser muy efectivo, sin originar una contami
nación prolongada. Esto supone una técnica conocida por “saltin”
-
—
21
—
según la cual los neutrones liberados en las reacciones de fusión
de los explosivos limpios pueden ser absorbidos por un dispositi
vo adecuado que los hace radiactivos. Contrastando con la radiac
tividad derivada de las armas de fisión nuclear, la cual no es
controlable y comprende isópotos tales como el Estroncio-90
que
puede perdurar durante decadas, esta llamada “radiactividad indu
cida” podría ser limitada a horas o días -dependiendo de las exi
gencias militares específicas-. No se parecería apenas a la inde
seable precipitación generada por la explosión de las armas de fi
sión actuales.
-
En este artículo hemós bosquejado algunos conceptos de ar——
más nucleares que son completamente diferentes a aquellos previos,
oficiales del Departamento de Defensa o a los definidos en los
juegos de la guerra nuclear táctica habituales. Son diferentes--porque derivan su energía de un combustible nuclear radicalmente
diferente, porque su aplicación esta relacionada con las exigen——
cias de los objetivos tácticos específicos, y debido a que están
proyectados con el fin de reducir el daño colateral tan frecuente
mente asociado con la guerra moderna. En esencia, son armas dife
rentes porque pretenden explotar, o restringir, efectos bélicos
diferentes. Estas diferencias conforman un patrón de guerra
nu
clear táctica en el que llega a ser posible cumplir con las exi——
gencias militares de una forma que apenas concuerda con la idea
general de grandes destrucciones y contaminaciones. Ademas, y gui
z
lo ms revelador de esta consistente distinción, las diferen——
cias entre estas armas y las convencionales demuestran que la gue
rra convencional pudiera no ser tan relativamente virtuosa como
muchos actualmente creen.
—
—
—
-
Podía establecerse una comparación entre los efectos de las
armas nucleares avanzadas y aquellos de las convencionales. El ha
cer esta comparación no significa en modo alguno que sugiera un
arsenal completamente nuclear que reemplace a nuestras fuerzas
convencionales. En un previsible futuro habrá muchos requerimien
tos tácticos para las armas convencionales y múltiples circunstan
cias en las que necesitaremos usar estas armas en caso de que las
hostilidades no puedan evitarse. De hecho, es necesario un perfec
cionamiento considerable en el armamento convencional. La sugeren
cia principal que cabe hacer es que la réplica puramente convencional no será en lo sucesivo adecuada a las exigencias de la se
guridad de Estados Unidos, y que las armas nucleares pueden ser
necesarias en ciertos conflictos futuros. Sin embargo, aún con la
presencia de estas últimas, las armas convencionales habrán de ju
gar importantes papeles. Por supuesto, la necesidad de un despli
gue de las tropas enemigas ante una posible amenaza nuclear tcti
ca estadounidense, hará a las armas convencionales relativamente
ms
efectivas, ya que los esfuerzos por minimizar los efectos del
ataque nuclear llevarían a catalizar la eficiencia de estas armas.
—
——
—
—
22
—
La moralidad de los artefactos mortíferos ha sido durante
mucho
tiempo un factor que ha afectado a la conducta de la gue
rra táctica. Han surgido contradicciones
sobre las armas de al
to explosivo, químicas, y biológicas. Durante algunos años la
imagen
terrorífica de la guerra nuclear ha tendido a centrarse
alrededor
de los efectos radiológicos. En las mentes de la gran
mayoría
no ha habido intento alguno por establecer una determi
nación
técnica sobre las diferencias en los efectos radiológi——
cos. Por el contrario, la tendencia general ha sido engLobar es
tos bajo un denominador común la precipitación.
-
Sin embargo, no existe apenas un parecido practico
entre
la radiación nuclear inmediata, de radio limitado, emitida
por
el arma de radiación aumentada (“bomba neutrónica”) y la radia—
ción de precipitación producida por las armas de fisión actua——
les, aunque ambas provengan de procesos nucleares. Los efectos
de la radiación inmediata son esencialmente equivalentes a los
de la exposición a los rayos X, excepto que la aplicación es mu
cho ms
breve —hasta una décima de segundo— y son mortales
a
una cierta distancia. Los efectos de la precipitación son produ
cidos
por las partículos radiactivas que se depositan sobre
la
tierra.
Pueden proceder de la contaminación de la superficie, o
del
interior del cuerpo si la radiactividad es ingerida y asími
lada.
Los efectos de la precipitación pueden persistir durante
meses
e incluso años.
—
Conforme
a lo mencionado anteriormente, la radiación
nu
clear
inmediata puede ser altamente efectiva para incapacitar
al personal. A aquellos niveles de intensidad de radiación sufí
cientes
para matar o herir a los seres humanos no existe ningún
efecto
significativo contra los objetos estructurales. Además,
la distancia a la que los efectos de la radiación inmediata pue
den afectar a los seres humanos -dentro de la clase de armas
que abarca a las de fisión y a las de radiación aumentada,
am
bas de muy baja equivalencia— es considerablemente
mayor que
aquella
distancia a la que la explosión y el calor pueden afec
tar a los objetos estructurales. Por consiguiente, escogiendo
una altura de explosión adecuada, los efectos de la radiación
pueden
ser usados selectivamente para producir numerosas bajas
en el personal enemigo sin una destrucción física significativa.
—
—
—
—
-
Esta delimitación de efectos de las armas añade una dimen
sión a la guerra que no ha existido anteriormente en medida
efectiva
alguna. Ofrece la oportunidad, si surgiera la necesi——
dad de atacar al personal enemigo cerca o dentro de las áreas
urbanas
sin infligir altos niveles de daños físicos en ellas.
Sería
efectivo incluso contra el personal situado en el interior de edificios, debido a que en la mayor parte de los casos,
la nasa estructural sería probablemente insuficiente para permi—
——
-
-
—
tir
23
—
una verdadera atenuación de la radiación nuclear.
La más evidente secuela de una guerra convencional a gran
escala es la guadañada de destrucción urbana que sigue al curso
de la batalla. Las estructuras urbanas ofrecen una ocultación y
protección considerables contra los efectos de las municiones con
vencionales. Así, estas áreas han sido empleadas como puntos for
tificados a lo largo de la historia de la guerra. Con el fin de
desalojar a las fuerzas enemigas de pueblos y ciudades, fue nece
sario en las guerras pasadas recurrir a niveles de potencia de
fuego que reducían a escombros fracciones enormes de aquellas
áreas. Esta destrucción fue frecuentemente llevada a cabo a una
escala en que el sufrimiento de la población urbana se prolongó
por mucho tiempo después de que la batalla hubiera terminado. Las
guerras convencionales pasadas han dejado unos crudos recuerdos
de devastación de la estructura civil, que están en desacuerdo
con los objetivos preferidos y los deseos de los aliados a los
que nosotros defenderíamos. Contando con las posibilidades de la
“bomba neutrónica” no habría razones lógicas algunas para que las
fuerzas enemigas permanecieran en las áreas urbanas, aunque pudie
ran hacerlo con el fin de mezclarse con la población civil espe——
rando así eludir el ataque. Debido a la naturaleza penetrante de
los efectos de la radiación nuclear, las ciudades (con la excep—
ción anterior) no representarían en lo sucesivo puntos fortifica
dos de resistencia. Por otra parte, el valor material de la ciu
dad no podría ser mantenido como rehen mediante la ocupación de
tropas ya que podría ser atacada positivamente con medios no des
tructivos. La tendencia de este nuevo armamento es reservar la
guerra táctica al campo de batalla al que propiamente pertenece.Dicho con otras palabras, la nueva dirección de la guerra sería
hacia la llamada estratégia “contrafuerza” la cual trata de apar
tar las hostilidades, en cuanto sea posible, de las áreas ocupa——
das por los no—combatientes.
-
-
-
—
——
-
—
--
—
—
—
—
Los ataques nucleares usando de la radiación inmediata como
instrumento mortífero, pueden contrastarse con los ataques con ar
mas convencionales mediante otra comparación reveladora que se
contradice contundentemente con la creencia popular en este aspec
to.
——
En la guerra convencional se da una mayoría de heridos con
relación a los muertos. Por ejemplo, en la Segunda Guerra Mundial
las bajas del ejército americano arrojaron aproximadamente la ci
fra de tres heridos por cada muerto. De esos heridos hay muchos
que quedaron marcados con las señales de sus heridas para el res
to de su vida. En resumen, la naturaleza relativamente heterogénea de los efectos de las armas convencionales producen heridas
localizadas que suponen la pérdida de una considerable cantidad
de vitalidad y otras que pueden perdurar a lo largo del tiempo y
debilitar continuamente.
—
-
—
—
24
—
Cuando el instrumento mortífero es la radiación nuclear in
mediata se dan los extremos opuestos, contrastando con los efec
tos del arma convencional. La proporción muertos—heridos sería
del orden de 3 a 1. En los casos de bajas por radiaci6n no-letal
la naturaleza uniforme del campo de radiación no dará lugar a
una intensa herida localizada, sino que producirá un efecto sen
tido en todo el cuerpo -siendo el riego sanguíneo el afectado
ms
seriamente—. De todos modos, comparado con la permanencia de
la gran variedad de heridas por arma convencional, las víctimas
de los efectos de la radiación pueden, mediante los cuidados ne
cesarios, llegar a recuperarse hasta un estado de salud aproxima
do al que disfrutaban antes de su exposición a la radiación.
—
—
--
Los cínicos atacaran este tipo de análisis basndose en
que la guerra es la guerra y no puede intentarse ningún esfuerzo
por hacer menos trágico lo que es inherentemente brutal y absur
do. Refutando este argumento, cabe una posibilidad muy distinta,
hasta que la guerra llegue, consistente en que los esfuerzos por
minimizar la destrucción de guerra estén garantizados. Después
alegaremos que cuanto ins superior es la tecnología de una nación, es decir cuanto mayor es su capacidad para destruir con
las armas actuales, mayor es la responsabilidad para limitar se
mejante destrucción si se comprometiera en guerra.
--
—
-
—
Volviendo de nuevo sobre la comparación entre los efectos
de las armas nucleares avanzadas y los de las convencionales, ve
mos que mas que una comparación en la que se incluye unas armas
nucleares indefinidas, por lo que respecta a su poder destructj—
yo (excesivo), destaca un efecto nuclear singular —la radiación
inmediata— que parece no concordar con la idea que se tiene gene
ralmente de la guerra nuclear. Realmente, cuando se comparan los
efectos de unas y otras, encaminados a producir el mismo resulta
do final, se observa que este efecto singular a que hemos aludi
do puede ser usado no solamente con un mayor grado de eficiencia
sino también con un grado de descriminación que las armas conven
cionales no pueden adoptar. Usando este efecto contra aquellos
objetivos sobre los cuales sea considerado como el ms efectivo,
es posible que la secuela de la guerra pueda ser considerablemen
te ms sobria, respecto a daños físicos y biológicos, que lo es
con los efectos de las armas convencionales.
-
Se comprende, claro esta, que los factores políticos que
apoyan los argumentos de las poderosas tesituras convencionales
superen a las características de las armas nucleares y sus efec
tos. Sin embargo, es oportuno formular la pregunta de si estos
argumentos contienen un conocimiento y entendimiento de estas ca
racterísticas, y como se manifiestan en relación con los desarro
lbs
futuros.
-
—
25
—
—
Los mitos pueden fácilmente perpetuarse en las mentes dé
mucha gente cuando se carece de conocimientos. Y algunas veces
es así aun existiendo estos. El gran poder destructivo fue’ la no
ta dominanteennuestros
empeños iniciales sobre las armas•nucleares y continuó sindolo durante muchos años, sin embargo, si
decidiramosadQPtar
algunas de las posibilidades técnicas que
hemos bosquejdoraquí, y otras no mencionadas o que incliso:no
han sido aún concebidas, nuestra actitud sobre la fórmuladestruc
tiva podríacambiar radicalmente. Parece ser, no obstante, que
la excesiva déstructividad nuclear continua siendo un encastrado
mito en lamente de muchos, tal vez en la mayoría, y es difícil
determinar cuando.desaparecer, si es que desaparece algún día
-quizá para sersustituído por otro-.
-
-
-
—
—
-
Los resúltados que una plena realización de las nuevas po
sibilidades del arma nuclear pudieran tener sobre las actitudes
actuales, esúnacuesti6n
sin respuesta. El viejo significado de
la palabra “nuclear” puede que persista acompañado por los vie
jos mitos; nó:obstante, los progresos tecnol6gicos, casode
ser
admitidos, y lo: ue
es ms importante si se les estimula,podrían
fructificarepni4evaS
realidades que acabarían con esos’:mitós.
El futuro de la tecnología del arma nuclear táctica püede
ser tan prometedor o tan desalentador como queramos hacerlo. Y
esto es extensivo a cualquiera otra nación que se encuentre.áom—
prometida con los desarrollos nucleares. La historia de los pro
gramas de armámento de la AEC es una completa narrativa denota—
bles progresos donde el incentivo ha sido elevado y a la
crea
ción científica se la ha dado la libertad y el estímulo necesa——
rio a cualquier.ernpresa investigadora.
Aún así, ha habido un considerable excepticismo categ6ricó
acerca de los cónceptos sobre el arma nuclear táctica avrizada,
aquí discutida. Parte de este excepticismo refleja una te-idencia
técnica conservadora, o timidez, cosa común en muchas persónas.
Quizá, en gran prte, originadas por las sensibilidades yfiloso
fías personales de muchos científicos y políticos, quienes por
razones propias. adoptan una postura con respecto al desarrollo
del arma nuclear, táctica semejante a la adoptada en el gr
deba
te sobre la bomba-E.
—
—
•3:
*
*
—
EL
26
—
DEBATE SOBRE LA BOMBA
LECCIONES
-
H
DE LA EXPERIENCIA.
En 1949, al igual que hoy, concluir si los progresos futu
ros habían de ser dirigidos y aplicados al campo de los armamen
tos nucleares implicaba una decisión nacional vital. Para muchos,
la bomba-H representaba una gran amenaza a la esperanza de condu
cir la carrera de armas nucleares balo un control efectivo. Debí
do a esto, los argumentos políticos llegaron a estar algunas ve
ces
intrincadamente entrelazados con la apreciación científica.Tal vez sea instructivo revisar brevemente la historia de éste
episodio.
El debate sobre la bomba—H transcurrió en un clima
atemperado
por algunas de las siguientes consideraciones:
-
——
El desarrollo del arma nuclear se encontraba en un período
de relativa infancia. Los progresos, desde la primera explosión
atómica
de 1945, no fueron sino una explotación más bien limita
da del proyecto de origen de la bomba arrojada sobre Nagasaki.El
curso
futuro del desarrollo del arma nuclear se vislumbraba,
en
el mejor de los casos, de manera confusa. Particularmente,
las
características
probables de las armas termonucleares
eran consi
deradas,
principalmente, en términos conservadores y completamen
te limitados.
—
La Unión Soviética había ya explotado su primer ingenio
atómico.
Este acontecimiento había colocado la cuestión de la
bomba
de hidrógeno ante una perspectiva mucho más aguzada, haciendo
reconsiderar, con un énfasis mucho mayor, el papel de las
armas
nucleares en nuestra política de defensa y los problemas
del control de la carrera de armamentos nucleares.
-
—
-
-
Nuestra
ignorancia sobre las implicaciones militares de
las armas nucleares fue enorme. La aplicación de estas armas pa
recía
inherentemente
sujeta al uso estratégico, cuyos blancos de
gran
extensión (ciudades) monopolizaban la gama de objetivos.Las
aplicaciones
tácticas apenas fueron tenidas en cuenta y, en vis
ta de la carestía (comparada con la actualidad) de los materia-les fisiles, fueron consideradas por muchos como de uso netamen
te ineficiente.
—
Templado
con tales consideraciones
el debate tomó cuerpo.—
Con
las continuas medidas de sofisticación, los principios fue——
ron pobremente defendidos por ambas partes. Qué parte perdió o
ganó es una cosa que no puede afirmarse de manera convíncente,pe
ro
si alguna
conclusión cupo sacar del debate, fue la del progr
—
—
27
—
so tecnológico. Aún así, la decisión del Presidente
en el fondo básicamente negativa ya que se limitaba
tir, en contraposición a insistir tenazmente (1).
Truman fue
a no desis-
-
Es significativo que el arma termonuclear particularmente
atacada
por una gran parte de la oposición nunca fue fabricada.—
Descrita,
con justificaciones falsas, como un objeto con muchas
probabilidades
de resultar extremadamente pesado y muy costoso,
hizo
sentar la hipótesis de que la efectividad militar limitada
de tal arma no justificaría un programa a gran escala. En cambio,
se argumentaba que un programa continuo de la bomba-A, sin
ser
interferido
por la competencia del desarrollo termonuclear, ser
vía mejor a los intereses militares de la nación.
El defecto fundamental
una tecnología esencialmente
impronosticable.
de esta tesitura era que se admitía
estática para un futuro tecnológico
Las fragilidades de tales suposiciones resaltaron chocante
mente
cuando, transcurrido algo ms de un año, tuvo lugar el ha
mado
“descubrimiento termonuclear”.
Este acontecimiento no sola
mente
derrocaba al arma hipotética que había sido defendida por
la oposición, menospreciándola,
sino que, con bastante ironía,
facilitaba
una nueva tecnología que ofrecía una infinitamente me
jor solución al capítulo de recomendaciones de dicha oposición,es decir, el progreso de las armas (de fisión) atómicas.
-
Dando
un gran paso adelante: parte de la oposición había
apoyado
el incremento positivo de las armas atómicas (de fisión)
tácticas
(2). Actualmente las mayores preocupaciones sobre el
desarrollo
nuclear táctico se basan en los perfeccionamientos
de
la tecnología de fusión que siguió al “descubrimiento termonuclear”.
La tecnología de fusión tiene ahora sus ms notables
aplicaciones
en las equivalencias del kilotón e inferiores, con
trastando
con la insistencia original sobre explosiones multime—
gatón.
—
——
-
——
Edward
Teller
decía a la American
Physical
Society:
El interés por este desarrollo (bomba-H) y su significación son con frecuencia mal entendidos. El punto principal en la
exposición
ordinaria de la fábula de la bomba de hidrógeno
esta
relacionado
con el tamaño de la explosión. Realmente, era m.s f
cii mostrar el fundamento de la fusión mediante grandes explosio
nes, sin embargo, una gran explosión no fue el propósito
del es
-
(1)
Véase “The H-bomb Decisión, How to Decide Without Actually
Choosing”
de Warner R. Schilhing, Political Science Quarter—
ly, Vol. LXXVI.
(2) En la obra de J.Robert Oppenheimer, United States AtomicEnergy
Commission, 1954.
-
—-
—
2,8
—
tudio, ni resultó ser la consecuencia significativa a largo pla
zo del desarrollo tecnológico... Lo que las explosiones termonu
cleares llevaron consigo fue la posibilidad de fabricar armas nu
cleares relativamente ligeras, fácilmente lanzables, y no dema
siado costosas. Al mismo tiempo resultó posible el reducir la ra
diactividad producida por las explosiones (1).
Echando una ojeada atrás, sobre aquellas partes del debate
relacionadas con las implicaciones militares de las armas termo
nucleares, puede observarse cuan candida y restrictivamente fue
tratada esta parte del asunto. Por supuesto, es probable que so
bre nuestros actuales debates se hubieran sacado conclusiones se
mejantes hace unos 10 6 15 años. Sin embargo, es importante ob-—
servar el como pueden concebirse los asuntos militares, pobremen
te criticados, en un momento dado y como el paso del tiempo Cfre
cuentemente un periodo muy corto) puede afectar vitalmente a una
decisión que implique progresos tecnológicos.
Es muy difícil enjuiciar los méritos o deméritos del deba
te sobre la construcción de la bomba-H. Considerando que el cur
so de los acontecimientos siguientes al debate han sido en cier
to modo inquietantes, hay que señalar que ello no ha originado
ninguna gran catástrofe para los Estados Unidos. En este sentido
la prueba del tiempo no ha mostrado una resolución de forma real
mente concluyente. No obstante, la prueba que falló, durante un
corto lapso de tiempo, fue la inhabilidad para valorar propiamen
te el impacto de la investigación tecnológica. Hoy dia, con res
pecto a las armas nucleares t.cticas, existe una tendencia simi
lar a menospreciar los frutos de dicha investigación.
—
CONCLUSIONES
Es relativamente fácil ponerse de acuerdo sobre los requi
sitos necesarios para un dispositivo de defensa americano que po
lítica y estratégicamente proteja los intereses de Estados Uni—
dos y sus aliados. Aparte de las exigencias de las armas estraté
gicas, que no es materia de este articulo, estamos de acuerdo en
que las fuerzas locales efectivas son importantes para la disua
sión; que la actitud para defenderse, desechar los objetivos li
mitados, y responder a una amplia gama de amenazas es un comple
mento necesario para poder conminar influyentemente con el golpe
nuclear masivo; que la disuasión basada en la defensa local de—
(1) “Atomic Explosives: Solved and Unsolved Problems”, de Edward
Teller, dirigido a la reunión de la American Physical Socie
ty, Washington, DC, 27 de abril de 1967.
—
29
—
pende del despliegue ultramarino de las armas nucleares; que es
necesaria una variedad de armas nucleares defensiva y tcticamen
te capaces. La prioridad concedida a estas armas nucleares, su
exacto papel en nuestras defensas, las condiciones para su uso,y
el tipo de armas al que deberían pertenecer no son materias fci
les de acordar. Estas cuestiones no pueden ser resueltas aquí.Po
díamos mencionar ciertas posibilidades y requisitos con la espe
ranza de provocar una més abierta mentalidad, estableciendo un
diálogo informado que promoviera una ms razonable consideración
de las armas nucleares tácticas.
—
—
Es importante que esto se lleve a cabo inmediatamente. Es—
t.n acaeciendo demasiádos cambios —tecnológicos, políticos, mili
tares- que lo requieren. Las respectivas misiones de las fuerzas
convencionales y las nucleares tácticas modernas necesitan ser
nuevamente fijadas. Ciertamente, continuaremos desarrollando y
manteniendo la efectividad adecuada a la guerra convencional. Se
pueden augurar muchas oportunidades, tanto políticas como milita
res, para estos efectivos. De todas formas está claro que
esta
irrebatible necesidad tendrá que ir acompañada por una solución
satisfactoria a los problemas de la guerra táctica futura. Y, en
un mundo en el que las grandes potencias aceleran los desarrollos
tecnológicos militares y las potencias menores han demostrado
sus facultades de poder frustrarla efectividad convencional de
EstadosUnidos, el grado de nuestra actual insuficiencia llegara
a ser cada vez ms evidente.
-
——
—
El impulso en cualquier proyección de las necesidades mili
tares debe estar identificado con la aceleración del cambio tec
nológico. El mero hecho de tal cambio en la tecnología militar
significa que las alternativas tecnológicas en los problemas mi
litares, originados o transformados por los progresos tecnológi
cos, deben evolucionar constiteIfleflte.
Esta evolución puede tener
un impacto importante en el balance estratégico y en la defensa
y disuasión regionales. Los progresos experimentados en las tec
nologías nucleares militares de la Unión Soviética y de China
constituyen una creciente amenaza estratégica para los Estados
Unidos y una amenaza local cada vez mayor para sus aliados y ami
gos, amenaza local contra la cual el poderío estratégico y con
vencional de Estados Unidos parece casi desatinado debido a que
es inaplicable, o esta falto de crédito.
-
-
—
Este cambio corre parejo con otro, el cual abre un nuevo
horizonte a aquellos paises insatisfechos con las garantías de
defensa norteamericanas. Muchos paises están acrecentando las po
sibilidades para producir sus propiás armas nucleares. Contraria
mente a la mitología popular, esas fuerzas pueden resultar rela
tivamente baratas y quizá de diseños lo suficientemente avanza——
dos como para ser adaptables a los problemas de defensa particu
lares inmediatos.
—
—
30
—
En la NATO, esta situación se esté desarrollando desde el
momento
en qué la debilidad de la estrategia de signo convencio
nal, las presiones para reducir las fuerzas estadounidenses
en
—
Europa, la ausencia de Francia en los mandos de la Organización,
y las demandas de los aliados, estén conduciendo a una revisión
de la disuasión nuclear local. Aumentan las presiones para que
Estados Unidos provea de mejores garantías a las disponibilidades actuales con.vistas a una réplica nuclear local efectiva. El
NATO Nuclear Planning Group esté dedicando todos sus esfuerzos a
este problema. Grecia y Turquía han insistido en que les sean ce
didas armas nucleares técticas. Francia, por supuesto, ha ido mu
cho més alié a través de sus ambiciosos programas nucleares estratégicos y técticos. Si las pretensiones reflejadas en talés
evoluciones se enfrentan competentemente, el resultado seré la
desmembración de la NATO, dando lugar a unas políticas més inde
pendientes por parte de los aliados, cosa que se traduciré en
nuevos alineamientos, en fuerzas nucleares independientes, o en
ambas cosas.
-
—
-
Las compulsiones y tensiones sobre la estrategia de signo
convencional de la NATO son bien conocidas y estén expuestas con
detalle en numerosas obras que tratan el asunto (1). No es menes
ter profundizar sobre ellas aquí. La posibilidad, coste y venta
jas de una gran capacidad convencional europea fueron siempre
muy discutibles. En la actualidad, incluso los Estados Unidos
han abandonado sus primitivos objetivos con respecto a las fuer
zas convencionales en Europa. Sin embargo, lo han hecho sin sus
tituirlas por una defensa nuclear téctica adecuada. En esencia
volvemos a una situación muy parecida a la inicial, con una de
fensa convencional muy limitada respaldada por la amenaza del em
pleo de las fuerzas estratégicas, con solamente unas alternati——
vas nucleares técticas que varían entre un uso de dudosa utili-—
dad o un empleo que précticamente no se distingue de la guerra
estratégica.
——
-—
-
-
Hoy se sabe que la Unión Soviética ha hecho sobre la gue
rra nuclear téctica. La Unión Soviética ha dicho públicamente
que nada de mantener su barrera cortafuegos y doctrina de signo
convencional en Europa, y ha organizado, instruído y equipado a
sus fuerzas del Pacto de Varsovia, principalmente para la guerra
nuclear téctica. Su doctrina militar esté basada en la capacidad
para sostener un ataque nuclear téctico a escala total contra la
NATO. Esta fuerza adaptada nuclear, no solamente pone en duda la
pertinencia de las fuerzas estructuradas convencionalmente de la
NATO, sino que el hecho de que los Soviets hayan adoptado una
postura ofensiva sitúa a las fuerzas nucleares técticas de Orga—
--
--
(1) Destaca por su perfectividad y sagacidad el artículo “What
Price Conventional Capabilities in Europe?” de Bernard Bro
die.
—
—
31
—
nización en una situación confusa -estas fuerzas son las que,
según se dice aprovecharían los resultados al ser primeramente
usadas por la NATO en una guerra convencional—. Si los Soviets
iniciaran la guerra con un asalto nuclear táctico masivo, la NA
TO se encontraría ante una seria desventaja en su defensa.
--
—
—
Además de la aparente tendencia a estructurar, siguiendo
unas líneas nucleares tácticas, los planificadores soviéticos
sienten un fuerte móvil por llevar a cabo un método racional de
guerra en consonancia con unos objetivos de múltiples propósitos.
—
--
En la contextura de Europa esto supondría ciertamente el
discriminar las disponibilidades nucleares tácticas avanza
—
poder
das.
Supongamos que la Unión Soviética decide mostrar a Occiden
te su postura nuclear táctica basada en el empleo de los tipos
de armas nucleares discriminadas aquí discutidas. ¿Qué responde
rían los Occidentales si los Soviets iniciaran el uso de estas
armas de forma que exhibieran claramente una doctrina de contra—
fuerza y que también nos incitaran a defendernos con medios simi
lares?. Si la situación y doctrina actuales de la NATO persistie
ran en el momento en que tal reto pudiera producirse, las alter
nativas de réplica serían inapelables. Una respuesta convencional invitaría a una aplastante derrota. Una réplica nuclear se
vería afectada por dos severas limitaciones: supondría una dispo
sición de fuerza mal situada para contrarrestar el ataque nu—
clear, unas armas nucleares mal adaptadas para este tipo de con
flicto y a las restricciones del daño colateral extensivo. Nues
tro arsenal nuclear actual representaría, caso de emplearse como
réplica contra este supuesto ataque, algo más que una escalada,y
sobre todo un ataque mucho mayor que aquél en equivalencia. Ello
significaría responder a un ataque altamente discriminado con ar
mas indiscriminadas, impropio de los objetivos políticos de Esta
dos Unidos y la NATO respecto a Europa.
-
—
—
—
Una extensa citación de la carta del Congresista Hosner al
Secretario de Defensa Clark Clifford puede resumir mejor estos
problemas:
-
Quiero hacer hincapié en que si la pasada política del DOD
rehusando modernizar la capacidad nuclear táctica continúa duran
te algunos años más, los Estados Unidos retornarán a través de
fases evolutivas a la doctrina de represalia masiva, pero sin an
helar ni resolver los frutos de aquella doctrina en los primero
días de nuestra historia nuclear.
-
En una época en que nuestros probables enemigos poseen una
impresionante y creciente capacidad nuclear táctica, necesitamos
—
32
—
de una fuerza similar en correspondencia realista con la demanda,
tanto militar como política, para poder combatir en una guerra nu
clear táctica, capacidad que al mismo tiempo va encaminada a di-suadir de tal guerra. Por el contrario, la falta de la misma pu
diera estimularla. Si ésta llegara, nuestra incapacidad para res
ponder a nivel inferior al estratégico, es decir, por medio de la
represalia masiva, parece probable el suicidio nacional...
Si los Soviets han estado realmente ocupados en perfeccio——
nar una familia de armas nucleares tácticas discriminadas y lim
pias, pudiera llegar el día en que decidan usarla contra nosotros
y nuestros aliados, habría llegado el día en que las armas de
nuestro arsenal sembrarían la devastación y contaminación en la
guerra tgctica. O llegara el día en que debido a la inevitalidad
de tales devastaciones y contaminaciones, las apetencias soviéti
cas por territorios del Mundo Libre habrán de ser aplacadas (1)
——
-
Se alude aquí a la posibilidad de que el balance estratégi
co cambiante pueda hacer al uso de las fuerzas estratégicas amen
canas inatractivo, y a la amenaza basada en su empleo de baja cre
dibilidad, al mismo tiempo que la estructura de fuerza de uso ge
neral podría ser incapaz de representar una amenaza nuclear tctí
ca sofisticada. Esta posibilidad se da mayormente en Asia frente
a la amenaza de China, así como en Europa y otras partes respecto
a la amenaza de Rusia. Por otra parte, existe otra posibilidad
que también apunta la necesidad de una mejor disposición nuclear
táctica. Si la reacción de Estados Unidos con respecto a los avan
ces nucleares estratégicos de Rusia y China es mantener un balan
ce equilibrado, y especialmente si el balance estratégico futuro
se basa en una combinación de fuerzas ofensivas y defensivas, el
umbral de la guerra nuclear estratégica se elevaría aún ms
para
todos nosotros. Esto significaría que los desafíos nucleares tc—
ticos aumentarían debido a que, en estas condiciones, parece ms
probable que tales conflictos pudieran ser constreñidos y sosteni
dos sin recurrir eventualmente a las fuerzas estratégicas.
-—
China,
por supuesto, esta cimentando cuando menos una disua
contra el ataque nuclear estratégico de Estados Uni
dos, a través de la adquisición de los medios necesarios para in
fligir la destrucción nuclear sobre algunas ciudades norteamerica
nas. Una vez que esta facultad sea lograda, la amenaza de un ata
que nuclear estratégico estadounidense contra China como respues
ta a las provocaciones de este último país en Asía, perderá credi
bilidad, pudiendo aumentar por tal motivo la agresividad china.
En el conflicto vietnamita no tratamos verdaderamente de entablar
una guerra convencional con China. Sin embargo, la facultad para
distraer
a las fuerzas militares chinas puede ser una condición
Sión
mínima
—
—
(1) Hosmer
a Clifford,
Congressjonal
Record.
—
33
—
“sine qua non” para la disuasión y estabilidad en Asia. Según pa
rece no existe otra salida razonable en este diléma que no sea
el desarrollo de una capacidad nuclear téctica veraz que
pueda
usarse con fines específicos de defensa militar en Asia, que corn
prendería tal vez la transferencia selectiva de armas nucleares
estadounidenses a otras naciones. Los chinos no dejarían de mos
trarse cautos con respecto a tal capacidad y se recatarían de ha
cer frente a ella.
—
Hace una década, el economista de Princeton, Oskar Morgens
tern advertía en su libro “The Question of National Defense” que
cuando se llegara a la situaci6n de “tablas” estratégica entre
la Unión Soviética y los Estados Unidos, la violencia entre los
dos no podría bajar de nivel salvo que pudieran lograrse unos
acuerdos fundamentales. En un libro de 1970 “War and Peace”, su
autor Henry Salkeld señala que soviéticos y americanos manten—
drán la paridad estratégica constante, y la disuasión de la gue
rra nuclear central generalmente atribuída a esa situación, por
medio de una mútua acumulación de sistemas estratégicos en luga
res recónditos en los que serán extremadamente difíciles de ate
nuar. Así, de acuerdo con la teoría de Morgenstern, la violencia
entre potencias con fuerza de disuasión estratégica, especialmen
te entre superpotencias, sería de menor magnitud que la guerra
nuclear estratégica central.
-
-
—
-
Esta situación bosquejada plantea también otras cuestiones.
¿Qué efectividad tendría la disuasión ofrecida por Estados Uni——
dos y cugles serían las garantías para las potencÍas no-nucleares en el caso de una amenaza nuclear contra Pekín o Moscú? ¿Qué
crédito y aplicabilidad tienen realmente las fuerzas estratégicas estadounidenses? Aún situando esta cuestión en la actualidad,
uno se pregunta si las garantías nucleares (parte importante de
nuestros objetivos de no—proliferación) son consecuentes con la
carencia de un dispositivo nuclear táctico veraz y con las decla
raciones de no—primer—uso.
El problema en conjunto, muy simplificado, radica en que
en una época de répido desarrollo tecnológico militar, tenemos
muchos objetivos y compromisos políticos que no podemos atender
con el tipo de tesitura militar que ahora adoptamos. Nuestras
fuerzas convencionales puede que no fueran satisfactoriamente
efectivas en muchas situaciones previsibles en que los Estados
Unidos optarían por el empleo de la fuerza militar, y únicamente
cabe preguntarse hasta donde darían de si estas fuerzas si sur-—
giera hoy día un nuevo compromiso para las fuerzas militares adi
cional al de Vietnam. Además no cabe esperar que continúe el re
fuerzo de fuerzas convencionales en Vietnam. Las fuerzas estrat
gicas son cada vez más apropiadas para disuadir un tipo de amena
za solamente: el del ataque estratégico sobre Estados Unidos. Si
-
—
—
--
—
—
34
—
no incrementamos cualitativamente nuestras posibilidades para res
ponder a las amenazas locales, nuestras influencias y compromisos
futuros disminuirán con el curso de los acontecimientos. Por las
razones aqui discutidas, el desarrollo de una nueva y discrimina
da tesitura nuclear táctica parece ser una opci6n que revaloriza—
ra
considerablemente nuestras posibilidades de cara a este preo
cupante futuro. Al menos, este asunto debería ser liberado de las
represiones acadmicas y gubernamentales que han prevalecido durante tanto tiempo, debiendo darle una interpretaci6n satisfacto
ria acorde con el momento que vivimos.
*
*
*
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SOVIETICA
—
Por
ESTE DE SUEZ
T. 3. Millar
—
(De la revista Foreíng Affairs, octubre 1970)
Traducido
por el Departamento de Información.
Abril,
1971
DE INFORMACION
BOLETIN NUM. 54
-
VI
1
Cualquiera
que sea el objetivo de la URSS en el Mediterréneo
Oriental,
hay que suponer sea parte de una política més amplia y
que,
inevitablemente, los efectos de sus actividades allí se exten
derén mucho inés allé de los estados inmediatamente implicados.
-
La considerable potencia navál soviética en el Mediterréneo,
junto
con el acceso de la aviación rusa a las bases en la Repúbli
ca Arabe Unida y en otros lugares del Norte de Africa, han cambia
do el balance de fuerzas en esta érea, transforrnéndola con toda ra
pidez
en otra de confrontación, comparable, en muchas formas,
con
la de la Europa Continental. Quizé es més peligrosa porque es me
nos fécil de delimitar, y porque esté unida a una disputa apasiona
da que ni los propios rusos ni americanos pueden tener plena con-fianza de controlar. Los israelitas, desde luego, pero también los
yugoeslavos
y turcos, tienen que dormir menos tranquilamente en
sus camas.
—
Un examen de la política exterior rusa desde la Segunda Gue
rra Mundial sugiere una disposición para aprovecharse de la debili
dad occidental allí donde se presenta, tanto para fomentar los in
tereses
soviéticos específicos, como para mejorar el balance
ruso
occidental.
Concesiones y acuerdos mútuamente provechosos van casi
siempre
acompañados por presiones ejercidas o tensiones generadas
en algún otro lugar. Mientras que algunos observadores vieron la
intervención
norteamericana en Camboya corno una señal para los po
líticos moscovitas del Oriente Medio de que EE.UU. estén prepara-dos para tomar fuertes medidas si fuese necesario, resulta difícil
comprender
como esta teoría puede ser convincente, especialmente a
la luz de la retirada norteamericana del Vietnam, a la retrasada y
limitada
reacción norteamericana ante la instalación de los misi——
les superficie-aire rusos, junto al Canal de Suez, y a los vuelos
de los Mig 21 en la misma érea pilotados por rusos. Seguramente es
tas acciones soviéticas constituyeron una señal mucho més fuerte
en el otro sentido, advirtiendo a EE.UU. de un nuevo nivel de unplicación
rusa dentro de un érea que ha llegado a ser —por acciden
te, evolución, circunstancias o designio— de més importancia
para
Moscú
que para Washington, excepto quizá en el caso de una confron
tación muy poco probable (mútuamente indeseada) entre las superpo
tencias.
—
-
—2--
La ventaja diplomética con los estados érabes, las reaccio
nes políticas con los jefes més carismáticos e influyentes, una
posici6n
militar mejorada y una oportunidad para desasosegar a Oc
cidente,
no parece sean suficientes motivos para explicarnos
los
inmensos
compromisos militares y sicol6gicos que la URSS ha con——
traído
con la República Arabe Unida. No puede ser una coinciden-cia que la línea que divide a los combatientes, cuya rectificaci6n estén haciendo posible los rusos, es la vía marítima más im
portante
del mundo, que reduce en varios miles de millas el reco
rrido
entre el Mar Negro y las costas nordoccidentales
del Océano
Indico.
No es, por supuesto, la ruta naval más importante para la
URSS,
ni actualmente, ni en potencia. Antes de su cierre, en 1967,
s6lo una pequeña parte del comercio ruso atravesaba el Canal de
Suez.
Este no aumentaría considerablemente
si fuese abierto de
nuevo
en un futuro pr6ximo, ya que los buques pegueros rusos, y
los mercantes que transportan comercio de otros países, estén in
crementando
sus actividades en el Océano Indico. Desde el punto
de vista ruso, el aspecto fundamental a considerar tiene que
ser
su valor estratégico, y ésto da especial énfasis al problema
to
tal de la política rusa en el Golfo Pérsico, en el Arábigo y
en
cualquier
otro lugar del Indico.
—
-
-
—
—
-
El Canales
s6lo una parte del tránsito entre el Mediterrá
neo y el Indico, —unas 100 millas en un total de 1.200-. En ningu
na parte a lo largo del Mar Rojo, estén los rusos tan implicados,
o tienen tanta influencia como en la RAU, con excepci6n quizá del
rinc6n
S.E. del Mar Rojo. Las armas rusas -incluso a veces los pi
lotos rusos-, han hecho posible su ascendencia en el Yemen Repu——
blicano,
y el puerto de Hodeira fue reconstruido con ayuda
rusa.
El acceso ruso continu5 en Adán y en Berber6, en la costa opuesta,
donde
los puertos y diques han sido mejorados, o lo estén siendo,
por
los rusos. En Egipto estén construyendo un nuevo puerto pes——
quero
en el Golfo de Suez. Son los principales suministradores de
armas
del Sudán. Sus relaciones con la Arabia Saudita han sido me
nos cordiales.
Los rusos, por lo tanto, no han sustituído a los ingleses
en un sentido estricto. Su presencia es más precaria; son huéspe
des
invitados, protectores residentes o no residentes, prestamis
tas de dinero: no tienen ninguna autoridad constitucional,
ni po
der. Esto les hace menos vulnerables a los nacionalismos, pero,
al mismo tiempo, hace sus lazos menos seguros.
Sin embargo, si les han sustituído en cierta medida; es es
pecial,
y debido a su acceso asegurado a las bases aéreas y nava
les de Egipto, se han convertido en la potencia extranjera predo
minante,
desde Port Said hasta Adán y Somalia.
—
—
—3—
Esta situación probablemente continuará, aunque no necesa
riamente,
cuando vuelva a abrirse el Canal. Puede suponerse
que
dicha
situación está prevista, en parte, para conseguir la reapertura
del Canal. Pero cualesquiera que puedan ser las resisten
cias locales a la implicación rusa, no es probable que interven
ga ninguna otra potencia importante. Todos se las han arreglado
para adaptarse razonablemente al cierre del Canal. Fuera
de
la
URSS ningún otro país tiene gran interés en ésto. Nadie está si
tuado
en sus proximidades. Nadie está extendiendo sus activida—
des por intereses al Océano Indico. Solamente Francia tiene
al
gunos
restos de su presencia, en la Somalia Francesa, enfrente
de la ruta S.O. de la Península Arábiga. Es importante, en
las
actuales
circunstancias, que aquella continúe en manos francesas.
—
II
Los intereses estratégicos y compromisos, tienden a acumu
larse, mas que a adquirirse de manera deliberada, derivándose en
muchas
pequeñas decisiones o acontecimientos, antes que en una
iniciativa
mayor única. Las actividades no siempre denotan inten
ción.
Los comerciantes se marchan de su propio país buscando mer
cados
o materias primas y terminan dando lugar a colonias que re
quieren
protección. Pueden crearse fuerzas con una finalidad
y,
una vez atendida ésta, pueden utilizarse en otra,ya que existen.
Una adquisición inócua, pero en la que otro puede estar interesa
do, adquiere importancia estratégica y así sucesivamente.
—
Mientras
que, individualmente considerada, nosotros pode——
mos pasar por alto la marina mercante rusa, no podemos despre—
ciar la idea de que parte de una gran marina, creada para
hacer
frente
a la guerra fría en el Atlántico Norte, puede destinarse
a otra área si el clima europeo mejora y si se presentan oportu
nidades
en cualquier otro lugar. Llevando ésto más lejos, parece
probable
que los rusos han llegado a ver, finalmente, las posibi
lidades
de desplegar su poder, previendo y creando la defensa de
sus intereses continentales en áreas marítimas más lejanas
y de
las que Inglaterra o Norteamérica se están retirando.
—
¿Qué están haciendo actualmente los rusos enel
Océano In
dico?
No es fácil contestar con seguridad sobre el qué y el por
qué de esta preguntan Si consideramos simplemente actividades na
vales,
parece ser se trate de una presencia continuada, aunque
pequeña,
a pesar de que el número de buques ha alcanzado en cier
ta ocasión unos 25. Ha habido una recuperación espacial en el In
dico,
así como otras actividades también relacionadas con la in
vestigación
del espacio. Igualmente ha habido varias visitas
de
—
—4—
cortesía
y alarde de fuerzas por un pequeño grupo de buques de su
perficie
y submarinos. Durante unas considerables maniobras nava
les, a principios del año 1970, cuya mayor parte se realizó en
otros
lugares, una flotilla de destructores intervino en el Océa
no Indico. Buques oceanográficos,
hidrográficos y de información
electrónica
se ven de vez en cuando. Todo esto no supone un irnpor
tante
esfuerzo naval y es menos de lo que los ingleses han tenido
o tienen todavía los franceses. Los buques navegan sin cobertura
aérea.
Pos supuesto podrían reforzarse, sobre todo, con ms
faci
lidad
si se volviera a abrir el Canal. Es difícil creerse que
un
Ministro
de Asuntos Exteriores australiano haya perdido su puesto
y cartera por haber dicho, precisamente antes de las elecciones
generales
del año 1969, que los australianos no deberían sentir
p.nico
por ver buques rusos en el Indico.
-
—
-
Pero,
por modesta que pueda ser la presencia naval rusa —no
estamos
seguros si será. mayor de lo que se nos informa— su impor
tancia
esta en cuatro hechos:
a)
.
b)
.
c)
.
d)
.
supone una iniciativa hace menos de tres años y por
tanto
constituye una nueva política;
lo
por muy modesta que pueda ser esta fuerza naval, y por
muy moderadamente que se la use, puede tener efectos po
líticos
muy importantes;
parece
ser habrá decreciente rivalidad respecto a las
potencias
occidentales y sus marinas de guerra (1) ; y
la presencia naval soviética ha de considerarse
tamente
con sus otras actividades en la región.
—
conjun
Las més importantes de estas actividades se han desarrolla
do en el Subcontinente que domina el Indico al que después de to
do le da su nombre. La India no puede desear el depender indefec
tiblemente
para su seguridad de ninguna potencia extranjera, pero
tenemos
que admitir que tiene pocas alternativas al apoyo soviéti
co. Antes de la guerra con el Pakistan, en 1965, adquirió armas
tanto
en los países de Occidente como en los Comunistas;
cuando
los suministros occidentales se interrumpieron
(tanto a la India
como al Pakistén) , la India estrechó ms
aún sus lazos con
la
URSS,
y el Pakistan con la China Comunista. Inglaterra no fué ca
paz de proporcionar submarinos en condiciones aparentemente tan
favorables
como las de la URSS; por este motivo la India se con—
-
-
—
(1)
La presencia de unos pocos submarinos polaris norteamericanos
y de una pequeña unidad de buques de superficie, no explica
la variedad de las actividades rusas indicadas aquí.
-
—3—
virtió
en un cliente de Rusia, no sólo para submarinos, sino tam
bién para escoltas, torpederos, así como para entrenar sus tripu
laciones
y para la reforma y ampliación de la base de Vishakha—
patnam,
en la costa oriental. La aviación india se abastece en
la actualidad, predominantemente
con aviones soviéticos, incluyendo
el “Mig 21” fabricado en el propio país, siendo considera
da la aviación como el ejército más pro-ruso de las fuerzas arma
das
indias. Hay algún equipo ruso en el ejército de tierra, y
oficiales
de alta graduación han asistido a cursos de entrenamiento
realizados en la URSS y en países de Europa Oriental.
—
-
—
Mas allá de esta situación queda lo que para la India es
una realidad ineludible. La guerra de 1965 demostró que las fuer
zas armadas indias podían hacer frente a los ataques paquistaníes,
pero no eliminaron los recuerdos humillantes de la victo——
riosa
invasión china de carácter limitado, tres años antes. Ade
más, desde entonces China se ha convertido en una potencia
nu
clear
de creciente sofistificación. La principal amenaza exte—
rior a la seguridad de la India procede de la China Comunista,
por
sí misma, o en unión con el Pakistán. Los ingleses por
mu
chas
simpatías que puedan haber sentido, ,ya no son capaces de
proporcionar
ayuda importante en el casode
un segundo ataque
chino..EE.UU.
está reduciendo sus compromisos en Asia y buscando
mejores
relaciones con China. Sólo la URSS parece capaz de pro——
porcionar
ayuda en la cuantía deseada, de
estar
preparada
para proporcionar seguridad, como rival histórica de la política
china,
y estar dispuesta, al menos a lo largo de sus fronteras,para comprometerse en un conflicto que contenga a los chinos.Ade
más
una relación militar más fuerte con los rusos satisface
a
los elementos del Parlamento Indio, cuyo apoyo necesita actual——
mente
el llamado “Congress Party”.
-
-
-
—
—
-
-
-
Desde
la conferencia de Tashkent, en enero de 1966,
la
URSS ha participado de manera creciente en los asuntos de las re
laciones
entre la India y el Pakistán, y lo ha hecho con más éxi
to que Inglaterra, EE.UU. o la ONU. Esto es, en parte, porque
tiene
un interés más directo, y en parte también, porque los dos
estados
-en particular la India— no tienen otro sitio donde din
girse;
además, porque el pragmatismo ruso se ve menos afectado
por dudas morales y menos empeñado por rencores excoloniales. La
ayuda militar rusa al Pakistán, negociada por el actual presiden
te paquistaní, en su antigua calidad de Comandante en Jefe
del
Ejército
de Tierra, no fue impuesta a un gobierno paquistaní rea
cio. Era beneficioso para el paísya
que llenaba vacíos existen
tes en los tipos de armas rusas (incluyendo piezas de repuesto y
accesorios)
obtenidos a través de China (1) y porque frustraba a
—
-
—
(1)
La Revolución Cultural afectó a la producción china de equi
pos militares como a la de otras mercancías industriales, de
tal forma que, las entregas de exportación en muchos artícu
los están lejos de cumplir todavía las condiciones contrata
das.
—6--
la India. Era conveniente para los rusos puesto que hacía al Pa—
kistén
menos dependiente de la China y daba al gobierno ruso una
mayor
influencia diplomática en Rawalpindi. Los indios protesta
ron,
pero con mucho menos volumen y estridencia de lo que siempre hicieron con la ayuda norteamericana al Pakistan.
En tanto el gobierno ruso sea capaz de mantener su influen
cía en ambos países, es probable que haga todo lo posible para
evitar
un conflicto intercontinental,
que debilite a ambos fren
te a China y que dañe sus economías, destruyendo la mayor parte,
o toda la ayuda extranjera recibida. Pero, normalmente, la in—
fluencía
no es una compensación suficiente a una inversión ¿Han
recibido
los rusos algún beneficio ms
tangible a cambio, por
parte
de la India o el Pakistán? Ninguno de ellos, ni la URSS
misma,
estaría dispuesto a reconocerlo así. Las sugerencias
de
que la marina de guerra rusa ha recibido bases en la India, en
Bombay,
Goa, Cochin o en Adaman -o en Gwadar en Pakistan- han si
do enérgicamente negadas. Pero no se desmiente que los buques ru
sos tienen acceso a algunos puertos e instalaciones anexas de
una manera que no lo habían tenido hasta hace poco. La ayuda ru
sa para mejorar Gwadar, situado próximo al Golfo de Omn,
puede
relacionarse
con su uso como puerto pesquero, pero algunos
pes
queros
rusos se usan para fines militares, especialmente informa
ción electrónica. Los indios han mantenido en silencio esta nue
va ‘tbase8 soviética. Aunque no existen bases soviéticas declara
das en el subcontinente, los cambios estratégicos habidos son irn
portantes
si se comparan con la situación de hace sólo unos
po
cos años, cuando los aviones norteamericanos
de reconocimiento
volaban
desde Peshawar, las potencias occidentales proporciona——
ban o vendían el grueso de todas las armas usadas en ambos
paí
ses, y los buques de guerra rusos jarns se veían en los puertos
de las aguas calidas del Océano Indico.
-
—
-
-
—
—
III
Una tercera área clave, es la conjunción entre el ndico
y
el Océano Pacífico. La ayuda de armas rusas y de Europa Oriental
a Indonesia hizo posible su I!confrontacjónlt con Malasia y Singa
pur, entre 1963-66, y provocó el colapso y contínua debilidád de
la economía de Indonesia. Cualesquiera que fuesen los propósitos
rusos
por entonces fracasaron. Los objetivos de Sukarno,utilizan
do armamento ruso, suponían el desmembramiento
de la Federación
Malaya
y el dominio indonesio del írea, incluyendo el importante
estrecho
de Malaca. Poco después del colapso de la confrontación,
la URSS comenzó a modificar su actitud respecto a Malasiá y Sin
7
gapur. Estableció misiones comerciales, luego embajadas, negocian
do acuerdos coinerciales.Y de transporte aéreo y naval. Ofreció ar
mas a Malasia en condiciones favorables; obtuvo aóceso a lás in
talaciofleS astilleras de reparación de buques de Singapur y, ‘al—
párecer,
intentó, si bién fracasó, lograr derechos para construir
sus propias instalaciones en el área. De nuevoél
cambio en dua—
tro años resulta considerable. En Indonesia, los rusos no Ia.n re
cuperado
la posición que disfrutaban antes de que Sukarno comenza
s. a coquetear con los ‘chinos, pero tampoco han intentado hacerlá,
qüizá
porque creen qúe el clima político es demasiado desfavora—
ble, o que la inestabilidad es endémica y no mérece
la
pena
arriesgarSe
previamente. El presidente Suhartó, dedicando espe
cialmente
la atención sobre el ejército de tierra, y dejando enmo
hecer
el complicado equipo aéreo y naval ruso, ha eliminado, prác
ticamente,
toda dependencia de la URSS que no sean las deudas con
traídas
por su antecesor.
La decisión del gobierno conservador inglés de mantener
en
Malasia
fuerzas después de 1971 puede tal vez haber afectado a,,
los planes rusos dé implicación militar o naval allí, perono me
jórará
en gran medida las dificultades económicas producidas
por
la retirada inglesa en ambos estados. Aquí los nuevos acuerdóscO
merciales,
la adquisición rusa del caucho de Malasia (es el prin
cipal
comprador) y el uso de las instalaciones de reparación de
Singapur,
son tangibiesgaflaflCiaS. Cuando los ingleses terminén
por ‘irse a su casa, acoiupañadoá quizá por los australianos y los
neoze1andeses,
Singapur puede muy bien encontrarSe con que, la
URSS sea la única gran potencia interesada en pagar los servicios
que la pequeña nación tenga que ofrecer, servicios logrados porlos ingleses y por la capacidad de trabajo local durante 150 años,
y ahorá a disposición de una flota soviética en expansión sobre
el Océano Indico.
-
-
Al igual que el Canal de Suez cuando se abra, el Estrecho
de Malaca se usa como paso de la marina de guerra y mercante
en
tre
la URSS Oriental y Occidental, así como para los abastecímientos
rusos en armas y equipos a las fuerzas comunistas en Viet
nam y Laos. No habrá escapado a los rusos el hecho de que el 40%
del petróleo del Japón pasa a través del estrecho de Malaca.
—
--
Una cuarta área clave, en especial mientras el Canal de
Suez permanezca cerrado, es la región de la ruta naval alrededor
de Africa del Sur, utilizada por unos 24.000 buques anualmente. A
este respecto, el acuerdo “pesquero” ruso con las islas Mauricio,
negociado
en 1969 y firmado este año, es de especial interés.
Él
acuerdo
proporciona ayuda rusa a la industria pesquera de Mauri—
cío y la creación de una empresa conjunta. A cambio, los pesque——
ros rusos están autorizados para usar Port LouiS para carga y des
carga,
abastecimientos,
reparaciones y relevos de tripulacioneS,
transportadas
en avión por la “Aereoflot” soviética.
——
—8—
Esto parece una cosa que no tiene demasiada importancia,
pero debiera contemplarse menos en el contexto actual, en que
las islas Mauricio conservan íntimos lazos con Inglaterra, que
dentro
de la posible evolución en el futuro. La economía de las
islas,
y especialmente sus ingresos de exportación, se basan
en
gran medida en el azúcar. La máyor parte de ésta se vende a In
glaterra
a precios preferenciales
(artificialmente superiores) a
tenor
del Acuerdo sobre el Azúcar de la Commonwealth. Elacuerdo
dura hasta 1974, pero antes Inglaterra podría entrar en el Merca
do Común Europeo, y tendría que renunciar a sus convenios prefe—renciales
de la Commonwealth.
—
-
—
En las islas Mauricio hay una estación naval de radio
in
glesa,
establecida por acuerdo duradero hasta 1974 y con posterioridad
hasta queuna de las partes solicite la cancelación, con
un año de anticipación. Tanto si Inglaterra tiene o no necesidad
de tal estación, para mediados de la década de los 1970, como si
los sucesores de Sir S. Ramgoolam, actual primer ministro,
sean
o no partidarios de la permanencia de los ingleses, los rusos no
podrán
por menos de sentirse interesados por el citado equipo
y
por la utilidad de la ubicación geogréfica de las islas.
Buques
de guerra rusos, incluyendo un portahelicópteros,se
observan
con cierta asiduidad en las islas de Saint Brandon, 250
millas
al norte, y pertenecientes
a las de Mauricio, así como en
el Archipiélago Chagos, las islas inglesas sit.iadas en el centro
del
Indico que pueden utilizar los buques norteamericanos.
Igual
mente,
se ha acusado la presencia de buques soviéticos en el Ca
nal de Mozambique y otros lugares, quizá para facilitar el abas
tecimiento
a los submarinos. Més al norte, técnicos rusos han am
puado
y modernizado el puerto de Mogadishu, en Somalia. La URSS
es el principal suministrador de armas a Somalia y ha proporcio
nado ayuda militar a Tanzania, Uganda y a los grupos nacionalis
tas africanos.
Los dos portahelicópteros,
“Moskva” y “Leningrado”, la In
fantería
de Marina de reciente creación y una creciente flota lo
‘gístíca han hecho capaz a la URSS de intervénir a distancia en
una cuantía al menos igual a la de Inglaterra. Probablemente ha
br
ms botaduras de portahelicópteros
o portaviones, pudiendo
llevar
algunos aviones V/STOL. El acceso a una gama de instalaciones
portuarias en el Indico ha ayudado a los problemas de rea
bastecimiento
ydescanso
de las tripulaciones.
Si el abastecímiento
y el apoyo aéreo con base en tierra constituye siempre re
quisito
indispensable, ya han sido puestos los cimientos al obje
to de tener acceso a los adecuados aeródromos.
—
-
-
—9—
Iv
Un área en donde pudiera haberse esperado especial activi
dad rusa, pero donde no la hay, es el Golfo Pérsico o Arábigo.PU
diera
haber una simple explicación: los ingleses han estado allT
durante
muchos años y con el gobierno Wilson habían decidido
abandonar
dichas tierras a finales de 1971. No hubo ningún moti
vo de crecientes sospechas sobre las incursiones soviéticas mien
tras estén allí fuerzas inglesas, pues semejantes sospechas indu
ciríafl a los ingleses a permanecer en dicha área. Otra explicación posible es que los rusos no estén especialmente interesados
en la riqueza petrolífera del Golfo. Esto apenas puede creerse,—
aunque
algunos observadores consideran que la URSS tiene abundan
tes recursos de petróleo para un futuro indefinido. Incluso aun
que ésto fuese cierto, cosa discutible, no afectaría a la impor
tancia
estratégica a escala mundial de la industria petrolífera
de Oriente Medio (1) , ni al deseo de obtener acceso al petróleo
más
barato del mundo y conservar los, recursos nacionales, ni al
hecho
de que muchos de los recientes campos petrolíferos descubiertos
en la URSS estén a miles de millas de sus áreas indus—
triales
occidentales y de los países importadores de petróleo de
Europa
Oriental.
--
-
La URSS no ha ignorado en absoluto a Irán ni a los estados
árabes
petrolíferos en su reciente diplomacia. Durante largo
tiempo
ha tenido más que intereses diplomáticos en Irak e Irán,
y las fuerzas rusas abandonaron este último, con resistencia,de.
pués de la Segunda Guerra Mundial. Petróleo y gas natural son su
ministrados
por oleoductos desde ambos países, e igualmente
am
bos
son receptores de ayuda económica y militar, así como de in
versiones
financieras. Los buques de carga rusos han desplegado
sus banderas en el Golfo. La política y la dirección inglesas,
junto con su modesta presencia militar, han mantenido la paz en
tre los pequeños estados del Golfo, y con ésta la internacional.
Quizá
uno de los actos más desafortunados del gobierno Wilson
fue anunciar el fin de esta operación relativamente poco costosa,
--
-
——
(1)
El descubrimiento de nuevos campos petrolíferos, especialmen
te en Africa del Norte y Occidental, han reducido la indepen
dencia
de Europa Occidental respecto al petróleo de Oriente
Medio,
pero éste supone todavía un 45% del total importado.Si el Canal de Suez no se hubiera cerrado, la mayoría del pe
tróleo
se recibiría a través del mismo. Se ha construído
un
oleoducto
israelí desde el Golfo de Acaba y la RAU está cons
truyendo
otro desde el Golfo de Suez al Mediterráneo. Pero
aunque
el Canal se volviese a abrir, los superpetroleroS en
contraría
todavía rentable utilizar la ruta del Cabo.
—
—
lo
—
mucho
antes de que nadie en dichos territorios se lo hubiera pe
dido.
Es demasiado pronto para ver en qué medida Mr. Heath puede
salvar
la presencia e influencia briténica, La política laboris
ta parece haberse basado en dos hipótesis: que toda presencia in
glesa
en el golfo presupone estimular sentimientos nacionalistas
y antibriténicos y que los logros que no pueden protegerse por
los gobiernos indígenas locales no pueden ser defendidos por un
pais remoto y extraño. Pero ésto que puede ser cierto engeneral,
puede
llevar a resultados equivocados en su aplicación a determi
nados
casos. Así por ejemplo, el Shaikh de Duvai dijo al corres
ponsal
del periódico londinense “Times” ¿“Quién les pide que
se
vayan”?.
-
La propuesta inglesa de federación para los pequeños esta
dos del érea resulta tan precaria como lo ha sido en otras par——
tes. A la vista de importantes y provechosas inversiones ingle——
sas y de otros países occidentales en el petróleo de esta región,
y de varias pretensiones de carécter irredentista y chauvinista
de varios estados, actualmente contenidos por Inglaterra, una re
tirada
inglesa precipitada sería desafortunada,
abriría posibilí
dades
a cambios de protectores y manejos políticos, así como a
expropiaciones
de intereses occidentales.
-
Esto
pudiera no afectar de manera importante al tréfico de
petróleo
a Occidente. Este no esté en absoluto bajo control
in
glés.
Por otra parte y como suele decirse, puesto que el petróleo no pueden bebérselo y constituye la fuente de ingresos
casi
exclusiva,
ya que para obtener beneficios es fundamental en pri
mer
lugar vender, no deben pasarse por alto las limitaciones
en
la venta de dicho producto que supondría ceñirse al reducido mer
cado del bloque oriental. Organizaciones occidentales controlan
la comercialización
y gran parte de la distribución y tratamien
to del petróleo del Oriente Medio a través de Occidente, así co
mo en otros terceros países, Si fuese necesario otros abastecedo
res podrían hacer frente a las interrupciones temporales del flu
jo petrolífero de Oriente Medio. Pero, la ascendencia diplométi—
ca estratégica y económica que se produciría como consecuencia
de una mayor influencia rusa sobre los principales productores
de petróleo, es algo que Occidente no puede considerar a la lige
ra.
-
¿Con qué grado de probabilidad buscaría la URSS sustituir
a Inglaterra en el Golfo o estimular actividades nacionalistas
locales
contra los intereses occidentales? Los precedentes en el
érea y en otras partes no son consoladores, y ningiín otro estado
sería
lo suficientemente poderoso, cercano e interesado como
la
URSS.
Pero probabilidad no es certeza
y habría
resistencias
loca
les; habría competencia con otros estados, en especial la RAU
posiblemente
la China Comunista o incluso Japón por no mencionar
—
11
-
la Arabia Saudita, Irán e Irak. A la vista de tantos aspirantes a
influir
en una región tan rica, y animada por su éxito en el sub
continente
indio, la URSS pudiera sentirse tentada a llevar a ca
bo la misma clase de actividades aquí. Lo que Inglaterra hizo du
rante
mucho tiempo, seguramente puede hacerlo una superpotencia
socialista.
—
Esto
es una especulación pero no por ello carente de funda
mento.
Respecto al antagonismo y rivalidad chino—soviético podría
llegar
a ser un hecho real, como lo es en muchos sitios, por
al
go más que simples disputas fronterizas. No se trata de un mero
debate
por el liderazgo entre los países comunistas o no almea-dos:
se trata de un conflicto publico y declarado. El apoyo chino
a las guerrillas palestinas y a otros movimientos revolucionarios
locales va contra la política rusa y complica la total situaci6n
de Oriente Medio. En el Africa Negra, la rivalidad es clara en
Uganda,
Kenia, Zambia y los dos Congos, y entre los movimientos
de liberación. Sólo en Tanzania aparecen los chinos con ventaja.
Ha habido informes de actividades navales chinas en el Océano In
dico:
en mayo pasado se vieron buques chinos en las proximidades
de Andaman, y China está ayudando a Tanzania a construir una base
naval
en las proximidades de Dar-es-Salam. Sin embargo, la Marina
de Guerra China no es suficientemente grande como para proporcio
nar una presencia importante en el Océano Indico y su impacto
allí es, en el mejor de los casos, meramente sicológico durante
algunos
años.
-
—
-
—-
—
En India y Pakistán, en su actitud respecto a Burma, como
en sus actividades en Indochina, la URSS se mueve claramente en
un intento de contener, refrenar o eliminar la influencia de la
China
Comunista. La sugerencia sondeo de Breznev en junio de 1968
por un “sistema de seguridad colectiva en Asia”, respaldado por
la URSS, mientras que por una parte no excluía a la China Comunis
ta, por otra se encaminaba claramente a ello (y sólo de manera se
cundaria
a la exclusión de EE.UU.) . Aquella
no se tomó en serio
por los países afectados. Es difícil creer que Rusia, en su ayuda
a los estados del Sudeste Asiático, llegue a incluir fuerzas com
batientes
suficientes para resistir la agresión china. La ayuda
masiva
rusa en armamentos, económica y sicológicamente a Vietnam
del Norte, ha hecho posible la continuación de la guerra y la re
lativa
independencia de Hanoi respecto a su gigantesco vecino (1)
Los rusos están dispuestos a mantener esta posición de influencia
tan importante en las relaciones triangulares con China y EE.UU.
todo el tiempo que puedan.
—
—
—
—
—
—
(1)
Que ésto ha llevado también a enormes destrucciones dentro de
Vietnam
del Norte es probable no haya sido pasado por alto
a
los pueblos vecinos.
—
12
—
No resulta sencillo totalizar todas estas cuentas parciales,
como tampoco lo es el resumir la política norteamericana en un so
lo y coherente total. La URSS se ha proporcionado una modesta capa
cidad de intervención a gran distancia, pero sería totalmente inca
paz de mantener importantes operaciones durante muchos años lejos
de la metrópoli. Un pragmatismo universal ha tendido a sustituir
la ideología universal, adquiriendo unos extraños compromisos con
intereses nacionales, que no resultan nada fáciles de conciliar.Pe
riódicamente, el Kremlin ha modificado o desviado su visión, a la
vista de nuevas aperturas o nuevas oportunidades. Al sur y al este
de Suez, la prolongación de la influencia rusa es ms una sombra
que una realidad, pero las sombras nos advierten de la presencia
próxima de una realidad.
-
-
—
**
*
9bt
lu€I44uo/II
IlI?c&
ESTUP105
ttONMI(DS
-ASPECTO ECONOMICO
DEL EMPLEODE ¿.4 ENERGIANUCLEAR.
—EL RENDIMIENTO
DE LOS
DEDICADOS
A LA DEPENA
.111
CESEDEN
ASPECTOS
ECONOMICOS
DEL EMPLEO
-
Por
DE LA ENERGIA
el Capitri
Mario
NUCLEAR
d’Errico
-
(De la T’Rivista Marittima”, diciembre 1970).
Traducido
por el TC01. de Aviaci6n (S..V.),
Diplomado
DEM, Don Luis Rico de Sandoval
-
Abril,
1971
DE INFORMACION
BOLETINNUM.
54
-
VII
Premisa
Cori la firma del Tratado para la no proliferación de las:armas
nucleares,
Italia, como otras muchas naciones, ha renunciado a hacerse
cori
un
atómico
‘, comproñietiéndoSe
a desarrollar los estudios
y el empleo de la energíanuclear
fundamentalmente con fines pacíficos.
--
Continúan
abiertos
aplicación,
tales como:
propulsión
-
a las aplicaciones
(hoy día, naval, mañana,
militares
quizás,
algunos
aérea y
campos
de
espacial),
producción
de energía eléctrica para Unidades y Centros aislados o,de alguna manera, autónomos.Recordemos,
al
respécto, las
centrales
electro-nucleares
autopropulsadas construidas
en la
Uióñ
Soviética;
-
—
desalinización
ce.
del agua del mar para abastecimiento
de agua dul
Pero,
aunque en el primero de esos campos el empleo con fines
mi
litares
puéde alardear de una precedencia cronológica y, siquiera por
el momento, de casi una ntexclusivafl,en los otros dos el empleo pacífi.
co es decididamente prioritario, sea porque las exigencias militares
son bastante más modestas que las civiles, sea porque los medios proce
dentes
de fuentes de energía convencionales han cubierto de sobra todas
Las necesidades, hasta el momento.
—.
--
Por
ello, la energía
nuclear
ha perdido
buena parte
de su interés.
Por otra parte, no puede menospreciarSe
la importancia que esta
moderna rama de la ciencia está destinada a asumir, con evidencia siem
pre creciente, en la vida del hombre. Consideramos, pués, muyutil
e in
teresante
dedicar alguna atención a los aspectos económicos del empleo
pacífico
de la energía nuclear, con especial consideración de
las pre
visiores
para el futuro.
—
-
Reaccionesnucleares
Ya
es universalmente
conocido
que la energía nuclear
se
utiliza
-2-
en instalaciones en las que, en lugar de reacciones más o menos esotér—
micas
entre un combustible y un comburente, se desarrollan reacciones
en el ámbito solo del combustible, sin necesidad de comburente.
-
Las
reacciones
-
escisión
-
fusión
La
tenteso
son de dos tipos:
o fisión de núcleos
de núcleos
de átomos
de átomos
de elementos
de elementos
primera es la que se verifica
en curso de perfeccionamiento.
pesados;
ligeros.
en los reactores
nucleares
exis
La segunda sólo se consigue, por ahora, en las bombas H, ya que
las condiciones en que puede producirse no pueden lograrse en una insta
lación
industrial.
—
Por lo tanto, hablando de reactores y de energía nuclear, de aho
ra en adelante siempre entenderemos que se habla de instalaciones de fi
Sión
de núcleos pesados.
Combustiblesnucleares
Lo5
combustibles
uranio,
con
—
%de
son, esencialmente,
en las composiciones
isotópicas
dos:
233 y 235 (indicadas
-
u233 y u235);
Plutonio,
De
0,7
nucleares
en varias composiciones
isotópicas.
ellos, en la naturaleza solo existe el U235, que constituye
la mezcla de isótopos que forman el uranio natural.
Los otros isótopos fisibles se obtienen
ciones
nucleares ( provocadas,
todas mediante
nes
) de los siguientes elementos:
-
tono,
-
uranio,
en la composición
en la composición
isotópica
isotópica
el
como consecuencia de reac
el bombardeo con neutro-
232 (Th232);
238
(u238).
El tono
está bastante extendido en la naturaleza; su falta de em
pleo se debe
además de la indicada necesidad de transformarlo previa-mente
en Ii23-), a la dificultad desu
elaboración y a su no bién desarro
lladatecnología.
No hay duda de que en el futuro, cuando ( por las ra
zones
que veremos ) haya subido el costo del uranio, el tono podrá salir
al mercado a ún precio competitivo; incluso, dada su relativá
abundan
cia,
es previsible su empleo a gran escala.
-3-
Pero es el u233 el que constituye el verdadero elemento clave
la planificación del desarrollo de la energía nucléar en el próximo
turo.
En efecto, dicho elemento:
el 99,3 % del
constituye
-
uranio
natural;
puede transformarse con relativa
reactores,
en plutonio fisible.
-
de
fu
facilidad,
en el interior
dé
--
Véarnos, ahora, como se presenta la situación de las reservas mun
diales
de combustiblnucleares.
La opinión común sigue las vicisitudes
del petróleo, en relación a las disponibilidades
de fuentes de energía,
con la certeza de tener, en cualquier caso, lista la solución
global
del problema; en efecto, se tiende a considerar”
prácticamente inagota
bies
las reservas mundiales de combustibles nucleares.
-
Pero
la cuestión
está planteada
en términos
muy diversos.
En
mundo,
la tabla 1 damos las existencias de uranio comprobadas
excluidos los paises del bloque comunista
en el
Tablanúm.1
U203
Valoración
de los recursos de uranio en el mundo, en térniiños
( no está comprendido el uranio ya extraido ).
Territorios
Costo
5
-
de extracción
10
lO
.
U.S.A.
Suárica
Francia
España
Portugal
Suecia
Otros
eiropeos
Australia
Argentina
Congo
Gabón
Portugal
larruecos
India
Japón
Seguros
210
l95
140
37
11
7
325
15
5
10
15
Seguros
130
150
30
Recursos
Posibles
170
200
5
28
---
---
3
Seguros
100
Posibles
200
170
440
10
---
---•
40
---
6
---
350
11
20
2,8
5
---
15
50
---
150
1,4
---
12
---
---
--
5
---
---
---
---
----
250
10
200
-——
---
6
6
-
-.--
5
---
Total
Posibles
290
---
---
—
/ libras
Recursos
Recursos
Canada
en dólares
15
---
---
---
---
---
---
---
8
———
11.
———
---
---
16,5
---
---
---
---
---
---
---
---
642
de
2,6
684
429
-——
.
-
—
1Jr
—
Como
vemos, no se trata, en absoluto, de cantidades inmensas, es
pecialmente
si consideramos la tabla 2, en la que se dan las necesidades previsibles de uranio en elmundo
( con la acostumbrada exclusión
de los paises del bloque comunista).
-
Tablanúm.2
Cantidades
de uranio que serán necesarias
uranio natural metálico ).
de
Periodo
r
1
1.970
1.980
1.990
-
o
a
Iv
182
298
233
161
234
157
713
552
169
313
99
819
633
1.393
m
111
384
Total
a
II
79
&9
190
g
( millares de toneladas
1.115
En esta tabla se indican 4 programas
de desarrollo, cada uno de
lo
cuales se caracteriza por los tipos de reactor que entrarán en fun
ción:
1.
II.
III.
IV
.
pre
—
S0l0 reactores. “térmicos”
También reactores convertidores avanzados.
Inmediatamente, reactores veloces.
Solución
de compromiso entre las tres anteriores.
.•
Este
combustible está destinado a producir
crecientes necesidades de la humanidad.
energía
para
las siem
La forma de energía más importante a los fines de la producáión
industrial
y del uso doméstico es la eléctrica; en los paises altamente
industrializados,
la demanda aumenta cada año alrededor del 6-7 %;y to
davía
más en los paises en vía de desarrollo.
-
Unido
La previsión
y los EE.UU.
de necesidades para la Comunidad
se da en la tabla núm. 3.
Europea,
el Reino
-
Tablanúm.3
Previsión
del consumo anual de energía eléctrica en la Comunidad
Económica
Europea, Reino Unido y EE.UU. (consumo global en miles de mi
llones
de Kwh/año).
1.970
Comunidad
Reino
Unido.
EE.UU.
1.980
1.075
570
290
1.590
570
2.8209.000
1.990
l.9j0
2.000
3.450
-5-
Es
interesante
ver, de todas las necesidades
indicadas,
qué parte
se
satisfará
con energía
producida
por las centrales
electronucleares
—
y
cual con energía
producida
por centrales
de tipo convencional
(de corn
bustibles
líquidos,
de gas, de carbón,
hidroeléctricas,
geotermoeléctri
cas,
etc.).
En
la tabla
la Comunidad
para
4
se dan
Europea.
las
previsiones
de dicho
reparto,
solamente
Tablanúm.4
cas
dad
Reparto
de la producción
entre el sector
nuclear,
privilegiadas
(i) y fuentes térmicas
tradiccionales,
Europea
( en miles de millares de Kw/h.).
1.970
28
?roducción
nuclear
id.
privilegiada
id.
tradicional
200
342
Total
570
fuentes
térmi——
en la Comuni-
1.980
1.990
2.000
280
240
920
260
555
750
2.400
280
770
1.075
1.930
3.450
Como
se ve, entre 1.980 y 1.990 ( es decir,
dentro de menos de 20
años
) laproducciónde
Kw/h “ñucleares”
superará
a la de Kw/h “tradi—
cionales”.
A co:ntinuaciSn,
la desproporción
se hará aún mayor y,para
el
año
2.000,
la relación
entre ambas fuentes
de energía
será de 3 á l,a —
favor
de la nuclear.
Estas
son, al menos,
ls
previsiones.
Y hacemos esta indicación
porque,
aparte del margen
que hay que dejar a lo imprevisto,aún
hay mu
cho
que hacer para resolver
los problemas
relacionados
con el desarro——
lb
de esta forma de energía.
-
Tiposdereactores
Para
encuadrar
mejor el problema,
consideramos
oportuno
tratarlo
desde
el punto d.e vista de los reactores
construidos
o en vía de desa-—
:rrobbo,
subdividiénd.o:,los en la forma más oportuna
para nosotros,
o
sea
según
el tipo de combustible
empleado.
1.
Reactores
Constituyen
(1)
—
-
térmicos.
la
totalidad
de
los
reactores
actualmente
disponi—
Por producción
privilegiada
se entienden
la de fuentes
hidroeléctricas;
geotérmicas;
en las proximidades
del lugar de producción
del combustible.
—6-
bies
en el
mercado,
para
los
diversos
tipos
de
instalaciones
nucleares.
E
ellos,
el combustible
empleado
es el uranio
235. Su concentra
ción
en la mezcla natural,
como hemos visto,’ es bajisima,
por lo que en
casi
todos los reactores
se la aumenta
con un proceso
llamado
de ‘!enri
quecimiento
Este
procesoes
extremadamente
costoso
y delicado.
La única
na—
ción
occidental
en condiciones
de vender
uranio
enriquecido
son los EE.
UU.;
también
Gran Bretaña y Francia
poséen
pequeñas
instalaciones,
pero
para
fi-nes esencialmente
militares
o, si de otro tipo, solamente
nacio
nales.,
El
precio
la
concentración
respeto.
del
de
uranio enriquecido
U 35. En la tabla
es muy alto
núm. 5 damos
y sube al aumentar
algunos
valores
al.
Tablanúm.5
Costo
Porc.entaj e dé
U235
(én pe.so)
0,711
0,800
0,900
1,000
1,100
1,200
1,300
1,400
1,500
1,600
1,700
1,800
1,900
2,000
en
del
uranio
enriquecido
Costo
(en dóla—
res/gr.)
Porcentaje
de
U235(en
peso)
Costo
(en dóla
res/gr.)
3.300
3.781
7.121
7.248
4.252
2,100
2,200
2,300
4.661
2,400
5.021
2,500
2,600
2,700
2,800
2,900
3,000
3,100
7.478
7.582
‘
5.338
5.622
5.876
6.105
6.313
6.503
6,693
6.837
6.984
Los
porcentajes
de
los reactores
térmicos
7.367
7.771
7.858
7.940
8.017
8.091
3,300
8.227
3,500
3,700
8.351
U235 que se dan son
para las centrales
.
8.463
los empleados
normalmente
electronuceares.
La
necesidad
de emplear
uranio
enriquecido,
costo
del combustible,
plantea
el problema
básico
E
efecto,
el monopolio
existente
en la producción
do
con
mas
,
7.679
además
d.e e-levar el
de su aprovechamiento.
de uranio
enriqueci
—
pone grandes
rémóras
políticas
a la posibilidad
de disponer
de
él continuidad
y en las cantidades
necesarias
para realizar
los progra
de nuevas centrales
y para mantener
en servicio
las existentes.
-7’-
Una prueba de la importancia del problema la tenemos en el acuer
do recientemente estipulado entre Gran Bretaña, Alemania y Holanda
para
la r.ealizaci6n común de una instalación de enriquecimiento,
la ex
clúsión
de Italia de este acuerdo, además de constituir un grave sínto
ma de la poca consideración que nuestra política nuclear tiene en el
terreno
internacional, pone a nuestras autoridades ante un problema
bastante
embarazoso. Los gastos que se tienen que hacer. para
efectuar
un estudio profundo en este campo son elevadísimos y elevadísd-mo es el
costo
de una instalación de producción. Sin tener en cuenta qúe es muy
imitada
la experiencia que se tiene al respecto en Italia.
——
-
—
2.
Reáctores
veloces.
Mientras
sé continúan instalando centrales con reactores tér
micos,
e
están estudiando los llamados reactores
‘veloces” en los que
sé emplearán plutonio y uranio 233.
Las
tinghouse
presentar
Los
más importantes émpresas que trabajan en el sector, la Wes—y la General Electric -ambas estadounidenses-,
cuentan con
sus primeras centráles competitivas de este tipo en 1.980.
-
reactores
las características
de:
renimiento;
potencia
específica;
-
-
—
ahorro de combustible;
menor tamaño;
decididamente
Para
tes
veloces tienen
datos
del proyecto
potencia
-
carga
-
-
a los reactores
dar una idea de estas
--
-
superiores
General
térmicos.
características,
citamos
los siguien
Electric:
entre born-as del -alternador
inicial
de Pu fisible
no
fisible
altura del núcleo
diámetro
del núcleo
el9O
% de la potencia se genera en el núcleo,
centrado
todo el plutonio.
Kw
1.000.0
2.100 Kg
.
“
cm
donde está con
Alrededor
del núcleo va una carga de 9.700 Kg de. uranio 238, que
desarrolla
doble función de mejorar el rendimiento del núcleo mismo
y
de producir más Pu.
-
8
-
En efecto, ‘potra característica notable de este tipo de reactores
es, precisamente, la de convertir en Pu el U238h?; además, si el proyec
to está hecho de forma adecuada, la cantidad de plutonio que se produce
es mayor que la que se consume en la fisión.
Este hecho, aparentemente paradójico, tiene su ord.gen en el hecho
de que la rotura de un núcleo de plutonio, provocada por la captura de
un solo neutrón, da lugar a que emerjan unos 3 neutrones por término me
dio;
de ellos, más de uno es absorbido por los núcleos de U23 , que
se
transforman
en núcleos de P239
Como
vemos, la ventajas que ofrecen los reactores veloce
son de
cisivas-. A la evidente pregunta sobre el motivo por el que tales reacto
res no han entrado, aún, en uso corriente, las respuestas son:
-
dificultad
-
peligro
-
necesidád
y,
sobre
intrínseco;
de fluidos
refrigerantes
metálicos;
todo:
necesidad
—
de regulación;
de disponer
de una
En cambio, el plutonio producido
preferente
en el campo militar.
carga
inicial de plutoniL
hasta
ahora ha encontrado
empleo
Por otra parte, aunque todo el plutonio producido hasta ahora
se
hubiera
empleado en la carga de reactores veloces, el. número de centra
les conçstrujdas habría sido muy pequeño, ya que es pequeña la producción
de Pu en los núcleos de los reactores térmicos.
los
En la tabla núm. 6 damos
reactores térmicos.
las previsiones
de producción
de Pu en
TablaNúm6
Producción
de plutonio
Periodo
P
.
1.970
1.980
1.990
1
(1)
en los reactores
-
79
89
99
Total
Véase la nota
r
o
g
r
a
térmicos
m
a
(1)
1
II
38
199
0
210
545
599
186
419
782
849
644
de la tabla 2.
(en toneladas)
III
IV
39
40
.
197
472
709
•
-
—9—
7 damos, en cambio,
las previsiones
de necesida
des de Pu para el aprovisionamiento
de los reactores veloces, según
el
IV programa de desarrollo.
En
la
tabla
núm.
TablaNúm
IV
Previsión
de necesidades de Pu. para reactores
programa de dearrollo,
en toneladas )
Periodo
RECARGA
PRODUCCION
INICIAL
PERIODICA
DE
Pu CON
EL
u238
Prud
te
.
Cálculo
Opti
mo
-
89
-
99
1
-
54
498
-
92
923
de
la suma
-
69
692 821
1
i
entre
(i)
Cálculo
Opti
mo
Prud
te
Opti
mo
1
35
-
129
63
761 900
1.015
resulta
SALDO
-
la producción
658
t
37
-331
+124
721 -331
1+124
de Pu
en
los
reac
( ver
tabla núm. 6) y, la producción
de Pu, partiendo
u238, en los veloces, suma de la que se resta el consumo de Pu en
reactores veloces.
tores
del
los
cifra
Opti Prud
mo te
1
925
Total
Esta
5
90
830
(según el
Cálculo
Prud
te
1
1.970
1.980
1.990
veloces
DOTACION
Cálculo
.
(1)
.
térmicos
-
Ellector
puede comparar ambas tablas. Parece oportuno precisar que
en la tabla núm. 7 se han dado dos previsiones ( una prudente, otra óp
tima
) respecto a la diversa valoración de la capacidad de conversién
del u238 en Pu
—
3.
Reactores
conversores
avanzados.
Éntretando,
se ha ideado un: tercer tipo de reactor
cho estudios para que llegue a ser competitivo): se trata
“reactor
conversor avanzadot.
( y
se han he
del llamado
-
Como hemos dicho, tanto los reactores
térmicos
como los veloces
u convierten” uranio en plutonio; los segundos más que los primeros,pe
ro aún están por ser una realidad cotidiana, al menos en la producción
industrial
El
reactor
conversor
avanzado
se
ha presentado
como
una
solu
-—
ción
intermedi
entre los dos anteriores,presentando
una relación
de
conversión
mejor que el reactor térmico, sin los grandes problemas del
reactor
veloz.
-
-
lo
-
Este
tipo de reactor tiene la ventaja de utilizar uranio natural,
lo que representa una gran ventaja económica, dado el costo del enriquecido.
Pero no se ha logrado, aún, hacerlo completamente competitivo.
A pesar de los esfuerzos efectuados en tal sentido, especialmente en
Canadá
y los Paises Escandinavos, por razones qúe no es necesario tra——
tar
aquí.
--
Tras
esta rápida ojeada a los tipos de reactores realizados o en
fase
de realización, podemos aventurar la hipótesis de que la solución
al problema de la correcta utilización de todas las reservas de combu
tible
nucleares ( comprendidos
los materiales fértiles ) consistirá en
un equilibrio entre los tres tipos de reactores indicados,, mientras se
espera
la aparición d un método económico -imprevisible por ahora- pa
ra transformar el U23 en Pu y el Th en U233 fuera de los núcleos de
los reactores-
Consideracioneseconómicas
Hasta
principios de los años 60, las investigaciones,
los es
tudios
y los experimentos efctuados
en el campo de la producción de
energía
eléctrica mediante instalaciones nucleares, han ido dirigidos
al logro de una competividadde
estas instalaciones con las tradiciona
les. Lograda esta condición, algunos años después han entrado en funcionamiento
las primeras centrales capaces de proporcionar Kw “nuclea—
res”
al mismo costo que los “tradicionales”
(Las centrales puestas en
funcionamiento
antes de dicho período no eran competitivas, pero
te
nían
finalidades diversas según los paises. En Italia se trató de hacer experiencias,
de ensayar la fiabilidad y otras características
de
las centrales nucleares.)
-
La primera vez que una instalación nuclear, en abierta y T7 Leal”
competencia
con instalaciones tradicionales, venció en una subasta pú
blica
para proporcionar una central eléctrica ( y la primera de estas
competencias
de la que se han hecho públicos los costos comparativos),
fué
la convocada por la T.VA.
( organismo correspondiente a nuestro
E.N.E
L. (1) en un estado de los EE.UU.)
ron
-
En
la tabla núm...8 se dan los datos de los costos, que conduje-a adjudicar la subasta a la empresa General Electric.
Hay
previstas dos unidades, cada una de 1.000 Mw de. potencia en
tre
los bornes del alternador. De hecho, las instalaciones nucleares
son especialmente
aptas para proporcionar potencias altísimas; y es en
este
sector en el que han logrado costos inferiores a los de las inst
laciones
tradicionales.
Para potencias infériores a los 500.000 Kw, el.
balance
de costos aún es favorable a estas últimas.
-.
boca
(i)
Es
interesante
de mina “, para
Organismo
hacer ver que la central a carbón
eliminar los costos de transporte
nacional
de la industria
eléctrica
(
N.
se
ofrecía
a
del combustible.
del
T.)
•11
—
—
En el momento actual,los únicos reactores competitivos(para
gran
des potencias) son los de uranio enriquecido de tipo
érmiCO”.ES,PUés,
evidente
que la solicitación de ese combustible, ya ahora muy elevada
por el gran número de centrales encargadas en el mundo, aumentará en el
próximo
decenio y, especialmente, en los próximos años. Se comprende
que ello no dejará de tóner consecuencias negativas en su precio.
-
—-
Del
exámen de las tablas presentadas resulta, también, que el de
sarrollo
exclusivo de los reactores de uranio enriquecido llevaría a un
rápido
agotamiento de las reservas mundiales de combustible8flUclear, de
jando
inutilizados a la mayor parte de ellos (ya que el U23 está liga
do a la necesidad de transformarse en Pu.)
•
De aquí la necesidad de realizar cuanto antes los reactores velocés, en los qe, como hemos visto
se puede “quema”
Pu y, simul1anea-—
ménte,
tanfórmár
con óptimos réridimientos el U3.
en plutonio. Entre.
tanto,
el plutonio se ha convertido en un gran problema para todas las
naciones
en que hay instalados reactores nucleares, ya que, como hemos
visto,
todos los reactores producen Pu.
TablaNúm.
8
Comparación
res
yacarbón
de
(
en
los
costos
millares
estimados
de
para
CENTRAL
General
Electric
.
producción
correspondientes
ms talación
ón
electrónUCle.
CENTRAL
A CARBON
NUCLEAR
Westjn.a
house
..
eléctrica
600
20.909
83.940
82.422
109.938
61.908
61.110
40.158
8.503
9.451
13.070
•
25.283
.
instalación
2.723
281
192.156
2.245
cación
de producción
de transmisión
•
ación
de tranSmisión
gener ales
funcionamiento
.
cón strucción
capit al
.
700
600
23.152
y
.
de
centrales
d6lare
‘
de
0
•-
--
180.348
176.591
1.000
1.000
1.161
8.608
8.608
7.365
9.608
26.520
9.608
26.320
1.600
218.076
214.119
12.924
16.000
11.681
15.200
8.526
26.800
1.600
229.082
12.418
16.500
.
total
2.129
116,9
1.989
121,2
2.206
117
-
12
-
En espera de poderlo emplear, ese plutonio debe ser almacenado.
Y aquí nace el problema porque, además de ser radioactivo, el plutonio’
es, también, altamente t6ico
y su manipulación exige infinitos cuida
dos y precauciones, que asguren,
durante años, el hermetismo de los
recipientes
y la seguridadde
los almacenes.
—
La auténtica gravedad del problema aparece cuando, tras haber
completado
las reservas deTingenios nucleares, las naciones proveedo——
ras de uranio dejan de reclamar el plutonio producido en los reactores.
Es típico el caso de Italia, que restituía a Gran Bretaña el Pu produ
cido en la central de Latina y que ahora, en cambio, se encuentra en
la necesidad de ser ella misma quién lo conserve, con vistas a un
em
pleo
futüro.
--
-
La implicación económica es evidente: hay que construir depósi——
tos seguros -y que continúen siendo seguros durante años- gastando
di
nero en- el almacenamiento de una sustancia que, por el momento, es mu
tilízable
y no tiene mercado.
Y no es eso solo. Porque en el costo del Kw/h proporcionado por
las centrales eiectronucle:ares, una buena parte de los ingresos eran
los procedentes de la venta del plutonio producido, ingresos que han
dejado
de existir
agravando el pasivo que han de sostener dichas cen
trales.
Se están realizando estudios para buscar la posibilidad de em
plear
el Pu en usos distintos de los reactores veloces.
—
—
Perspectivasdelapropulsiónnavalmercantilnuclear.
En una panorámica sobre los aspectos económicos del empleo de la
energía
nuclear, no puede dejarse de eçaminar el sorprendente fenómeno
del
fallido desarrollo de la propulsión naval nuclear. Sorprendente
porque,
en el fondo, los primeros reactores de potencia se destinaron
al empleo flavlT
—-
El problema de un navío mercante es el de transportar la mayor
cantidad
de mercancías al menor precio posible. Una vez fijadas las ve
locidades
comercialmente más favorables ( y, en la actualidad, parece
que
la tendéncia es a valores comprendidos entre los 15 y los 20 nudos),
la orientación es la de aumentar las cantidades transportadas aumentan
do la capacidad de cada viaje.
—
Han aparecido los gigantescos petroleros de más de 300.ÓOO tone
ladas
de carga util y los navíos para cargas secas solo muy poco meno
res.
Las potencias instaladas en los elementos motores oscilan, como
sabemos,
alrededor de las pocas decenas de millares de caballos, con
un esfuerzo notable de los motores Diesel para adaptarse a las exigen
cias
del mercado
( se han construido de 36.000 cv).
Veamos
lo que ofrece la propulsi6n
naval nuclear:
—
-
13
—
-
—
—
independencia
práctica del contacto
largos
periodos de tiempo;
independencia
del enlace
entre
con la tierra
firme
durante
el aparato motor y la atmósfera.
Parece
claro que ninguno de estos factores tenga importancia
de
cisiva
para in mercante. E efecto, hoy por hoy, el problema de estos
navíos
es, más bién, el de reducir las esperas ante los puertos satura
dos.
—
Por
lo demás, dichos navíos se verán siempre sujetos a la necesi—
dad de arrimarse l muelle o al embarcadero para las operaciones de car
gá y descarga. Y aún en el caso ( como ocurre en los barcos porta-”con
tainersit) de que tales operaciones se puedan efectuar en pocas horas,
este tiempo será siempre más que suficiente para el abastecimiento.de
combustible.
-
-
En cuanto a la posibilidad, de desligarse de la superficie del mar,
es demasiado evidente lo lejos que eso está todavía, para que valga
la
pena hablar de ello.
Hay que señalar otra ventaja ofrecida por el aparato motor :
clear:
el pocopeso
del combustible. Pero está completamente neutraliza
do por el mayor peso de la instalación y del casco ( al que se le exigen unas condiciones de fortaleza y compartimentación
especialísimas
y
costosas
).
Frentea
las ventajas indicadas, el navío a propulsión nuclear
presenta
los siguientes graves incorivenientós, suficientes para hacer
que
los armadores lo descarten:
—
—
• —
costo
inicial mucho mayor
alto precio
fuertemente
-—
que un navío convencional;
del combustible,
enriquecido;
provocado
por el empleo
de uranio
necesidad
de instalar estaciones de servicio, oportunamente
distribuidas
por todo el globo, para las necesarias operaciones
de sustitución del núcleo del reactor y para eventuales repara
ciones;
-—
alto
costo del personal dedicado al aparato motor, a causa del
elevado
grado de preparación básica y del adiestramiento
preven
tivo
en tierra (conseguidos mediante frecuentes cursos en bases
dotadas
de simuladores, también muy caros
—
necesidad
de someterse a normas muy costosas para el acceso a
los puertos, con el consiguiente aumento de los costos de gestión.
—
-
-
En definitiva, por el momento no es previsible un desarrollo de
la aplicación a la propulsión naval de la energía nuclear, en el campo
mercantil.
Ni siquiera cuando estén listos los reactores veloces,
que
serán
adecuados para proporcionar potencias del orden del millón de Kw,
es decir, inmensamente mayores de las necesarias en la aplicación.
-
Conclusiones.
Alcanzada
la competitividad con los reactores térmicos, la ener
gía nuclear ha planteado las premisas para un desarrollo que, en los
próximos
decenios, alcanzará enormes proporciones.
—
Pero
apenas alcanzada la competitividad,
ya se ve en peligro por
el costo del combustibleempleado;
costo que enlos
próximos años aumentará,
tanto por la ley natural de la oferta y Ta demanda, como
por
la necesidad de construir nuevas plantas de enriquecimiento.
La solu——
ción
por la que se está trabajando consiste en la realización de reac
tores
veloces. Pero tal solución, aunque por un lado asegurarála
corn
petitividad
de la energía nuclear con las otras fuentes, por otro no
resolverá
definitivamente
el problema de la necesidad mundial de ener—
gia., a causa de la limitación de los combustibles nucleares (incluido
el tono).
-
La verdadera solució-i, por ahora, desgraciadamente,
no realizable
ni s±quiera en laboratorio, consiste en la fusión controlada de
núcleos
de elementos ligeros ( en la práctica, de isótopos del hidróge
nos
——
En cuanto a la contribución hecha por Italia a este gran esfuer
zo por el control yel
desarrollo de la energía niuclear, desdichadamen
te hemos de admitir que es casi inexistente a nivel mundial y verdade
ramente
pequeña a nivel europeo.
Tras
un momento de entusiasmo inicial, correspondiente
al perio
do en que se encargaron las tres centrales electronucleares
actualmen
te en funcionamiento
(Latina, Garellano, Trino Vercellese), hemos teni
do un periodo de estancamiento. La tendencia a la dispersión de los re
cursos
( común a otros sectores de la investigación científica ) y la
falta
de una clara política nuclear, unidas a las indecisiones de los
organismos
que actúan en el campo nuclear, han situado a Italia en una
posición
de tercer orden entre las naciones desarrolladas.
En nuestra opinión, no obstante, Italia no puede resignarse
con
esta
situación, porque tiene categoría de gran potencia económica:
en
tre
las primeras del mundo, si se excluyen los dos colosos EE.UU. y
——
URSS.
Es, pués, necesario, salir de la situación actual y asumir el p
pel que nos corresponde, no solo implantando nuevas centrales, sino ha
ciendo
una aportación concreta de investigaciones
y realizaciones ori
ginales.
-
15
-
El peligro es grave para los que se quedan retrasados: se trata
de condenar a las generaciones futuras (además
de la presente ) a la de
pendencia
del extranjero en lo que será la principal fuente de energía
del
futuro.
—
+
+
+
CESEDEN
EL RENDIMIENTO DE LOS RECURSOS
DEDICADOS A LA DEFENSA
(GRANDES DECISIONESY GESTION COTIDIANA)
Por Nerre Louf,
Interventor General de las FuerzasArmadas
(Revue de Defense Natonale, noviembre 1970
Traducido por el Departamentode Información)
AbrI,
1971
DE
BOLETIN
INFORMACION NUM. 54
-
VII
El Interventor General Louf, que se halla al frente del Departamento de Es
tudios de la lntervencin General de los Ejércitos0 Desde el principio de la década de
los sesenta ha preconizado la adopci6n de modernos métodos de decisi6n y gesti6n en los
ejércitos. Ha organizado y dirigido durante varios años el ciclo anual de estudios”adminis
fraci6npresupuestoU
de la Escuela Superior de Guerra,
En este artículo subraya las eshechas relaciones que existen entre el desarrollo
de los méfodos de an6lisis racional de las grandes alternativas, en materia de sistemas de
armamento o de organizacn de las fuerzas y sus apoyos, por una parte, y el perfecciona
miento cualitativo de las gestiones cotidiano y sus intrumentos, por otra. ¿Cómo es posi
ble pretender calcular los costes y el rendimiento de los que no es mas que un proyecto,
cuando no es posible hacerlo con aquello que existe?.
—
El estudio de los métodos aplicados en los ejérctos de EstadosUnidos y de Sue
cia conf irman esainterdependencia. Ella es, ademas, rica en preceptos tan importantes co
mo éste: todo, sistema de Tnformaci6n, cual es el sistema contable por ejemplo, debe ser
proyectado no solamente con el fin de satisfacer las exigencias de la autoridad central,—
sino también, e incluso tal vez preferentemente, con miras a servir de instrumento de ges
ti6n que intruya a los ejecutantes sobre sus propias funciones,
*
*
La noción de rendimiento de los recursos dedicados a la preparación militar de
la defensa, al igual que la de cualquiera otra acción ptblica,’ adquiere cada díd máscar
ta de ciudadanía, La idea de que los objetivos nacionales deben ser alcanzados “sin con—
sideracion de coste”, que los servicios publicos deben ser garantizados “a cualquier pre
cio”, carece de sentido en el momento en que la multiplicidad de los objetivos y el rápi
do crecimiento de las necesidades colectivas requieran soluciones cada vez mas penosas.
—
Partiendo de aquí comprenderemos más fácilmente que tratar de reducir el coste
de obtención de un determinado resultado no quiere decir desatender las necesidades de
los servicios vitales, ni los aspectos políticos, humanos y morales, dé los problemas plan
-,
e’
—
teados,, sino por el contrario, de lo que se trato es de buscar el medio de satisfacer el m6
ximo de necesidades o de aspiraciones, de realizar mas desahogadamente la misión, de al
canzar los ms ambiciosos objetivos.
Con este espírituse irpiran, sin duda alguna, todas las actua les tentativas que
tratan de proyectar los sistemas o las técnicas id6neas para mejorar la eficiencia del gasto
p6blico. Se habla de racionalizaci6n de las alternativas presupuestarias, del sistema de
programación del control de gesti6n, de la contabilidad analítica, de los estudios de cos
te—eficacia, de an6lisis de sistema, etc. ... todo contando con la ¡nformtica.
El profano se pierde un poco a través de estas ideas, ms a6n cuando las infor
maciones que se le facilitan son diversas y, con frecuencia, confusas.
Nosotros desearíamos, en este artículo, hacer ver como se ordenan o deberían or
denarse estas tentativas, que esquem6ticamenie pueden situarse en dos planos
aqul
de la raci6nalizaci6n de las alternativas importantes cuyo efectos se cJe
sarrollan a largo y medio plazo y son efectuadas al nivel m6s elevado,
—
y aquél de la gesti6n, es decir de las decisiones inmediatas o a corto o medio
plazo tomadas cotidianamente en todos los niveles de la organización.
Apoy6ndonos en estas consideraciones, haremosalgunas- indicaciones sobre los es
fuerzos que en este aspecto han dedicado los ejércitos americanos, así como sobre las ex
periencias en curso en los ejrcitosuecos0
*
1.-
RÁCIONALIZACION
*
*
DE LAS GRANDES ALTERNATIVAS
En un artículo anterior (1) tratamos de bosquejar un cuadro sumario de las tcni—
cas, que mediante un empleo juicioso permitiría conseguir una mayor racionalidad de las
importantes alternativas, especialmente de las concernientes a la estructuraci6n de lasfuér
zas y de los sistemas de armamentos. Se trata, en primer lugar, de estudios enfocados ha
cia una evaluaci6n obletiva, y al propio tiempo, y en la mayor medida posible, hacia
una evaluaci6n cuantitativa de la eficacia y el coste de los diversos métodos para lograr
un determinado objetivo. A continuaci6n tratamos sobre el “programa”, instrumento de
—
(1) Racionalizaci6n de las alternativas militares,
Septiembre 1969.
Revue de Dfense Nationale,
Agosto—
-
¡uicio que permitiró sobreponerse a las interdependencias entre objetivos múltiples, a las
coacciones financieras y frsicas, a la herencia de las decisiones pasadas, a las consecuen
cias de las nuevos, y también tratamos sobre el “programa” como instrumento de acción—
para la realización de estas tareas,
-
Los estudios sobre la evaluación comparativa de las diversas soluciones posibles
deun determinado problema son.denominados estudios de coste—eficacia o de coste—redimiento, o anólisis de sistemas0 En realidad estas denominaciones estón afectadas por una
cuestión. de nivel, los primeror términos se aplican generalmente a los estudios “puntuale’
(otro vocablo que se usa a veces) relativos a la comparación de medios simples dedicados
a la obtención de un resultado elemental (cañón o arma para la destrucción de blindados),
mientras que el último se aplica a la evaluación de sistemas complejos cuyo obletivo es
cada dfa mós global (por ejemplo el sistema.de la defensa aérea, fuerza de intervención,
etc.).
Todos estos trabajos pertenecen, principalmente, al campo de la investigación ope
rativa, sin embargo sobrepasan este campo en cuanto se despegan.del estudio demasiado
puntual de mero comparación de medios, para elevarse al de los problemas de la asignación
general de los recursos disponibles entre las diversas misiones u objetivos interdependien
tes, que en conjunto, constituye la finalidad de los ejércitos. No obstante, en cualquier
caso, incluso en los niveles mós elementales, se procurarón comparar eficacias operativas
globales y costes totales de realización y no solamente rendimientos técnicos y costes de
adquisición.
.
Mós, precisamente, ahr es donde se tropieza con la mayo4rdificultad.
Para poder
calcular las eficacias y los costes de realización preventivos hay que disponer de datos
elementales formales,y de “modelos”, o lo que es lo mismo, de relaciones que permitan pa
sor de los datos elementales a la evaluación global. A51 pues, refiriéndose a los costesen
especial, es manifiesto que esto no es realizable sin un buen conocimiento de los datos
elementales y de las estructuras de coste actuales, Cualquiera que esté tentado de hacer
una gestión preventiva, simplemente sobre los gastos domésticos, sabe que la previsión no
toma solidez y exactitud mósque en la medida en que la experiencia concreta permite co
rregir y “ajustar”, de forma parecida a como se hacen en el tiro artillero, los primeros en
sayos teórkos. Esto es móscomplicado al nivel de una vasta organización. Por consiguien
te, si queremosconsiderar la posibilidad de “preveer” en términos de finalidades, de ele
mentas org6nicos correspondientes a las misiones, a los “resultados” (“output”), es preci
so efectuar el c6lculo en esos mismo términos. Entonces habró que operar una profunda
tranformación ya qué..hoy dfa prevemos y calculamos (y con.frecuencia decidimos según
las circunstancias) mós bien en términos de medios que de fines.
—
—
—
Las mismasobservaciones son aplicables a la otra parte del diptico: la eficacia.
¿Si la detérminación suficientemente precisa de los indices elementales de resultados, y
a través de estos la obtención de evaluaciones globales de eficacia, no se cree posible,
no se aplica a lo que existe1 como puede pretenderse hacerlo con aquello que no existe
mós que en estado de proyecto?
*
—
-4-
Sin embargo, el programa es la pieza maestra en toda investigacién sobre la ra
cionalizaci6n de las grandes alternativas. Este programa muestra, para los pr6ximos cinco
o seis años (tiempo sobre el que es posible escrutar con una adecuada precisi6n) las consé
cuencias de las decisiones adoptadas, e incluso las puramente implícitas de la simple reno
vaci6n de un pasado algunas veces excesivamente remoto, Constituye en cierto modo un
“referencial” o sistema de ejes cóordenados con “n” dimensiones. Los tres primeros, de es
tos “n” ejes, registran el tiempo, los productos con que se cuenta (es decir los elementos
de potencial militar producidos, o simplemente mantenidos en servicio), y los recursos fi
nancieros que se van a preveer. Los demássirven para describir la evoluci6n de ciertas
categorías de recursos que no pueden considerarse desde el punto de vista de su coste. To
les recursos son aquellos que poseen una gran inercia propia y están sujetos a presiones
pecíficas distintas a las meramente financieras: este es particularmente el caso de los efec
tivos, especialmente la plantilla de mandos, que no pueden ajustarse inmediatamente a las
fluctuaciones violentas y por consiguiente su evoluci6n no puede programarse solamente
en términos monetarios.
—
Partiendo de un plan prospectivo con un horizonte de diez años como mínimo que
fije los objetivos que se deseen investigar, así como los anc5lisis y estudios de coste y efi
cacia, el programa se desvía o modifica según una especie de creación confTnua presen
tando en cada instante un estado de todo aquello que ha sido reconocido como posible y—
decidido a sujetar a los objetivos de dicho plan.
Es manifiesto que si bien es verdad que los estudios m6s elementales, ms puntua
les, de coste—eficacia pueden rigurosamente hacer abstraccin del conjunto en que estén
incluidos los medibs que se trata de comparar, no podemosdecir lo mismo con respecto al
an6lísis de importantes sistemas de armas o de fuerzas, y que desatender el condicionamien
to de su insercin en este conjunto sería completamente inadmisible. El programa, tal co
mo aquí se entiende, debe permitir estudici y determinar, sobre los “n” ejes que lo cons
tituyen, las condiciones y las consecuencias de dicha Tnserci6n, Es pues, y ante todo, un
indispenstible instrumento de estudio.
Sin embargo, el programa deberser también un instrumento de acci6n. Define de
forma precisa el calendario de los objetivos y de los recursos que, año por año, deber6n—
ser dedicados a cada uno de aquellos. Estas normas no son ciertamente inmutables ya que
el programa evoluciona sin cesar, no obstante, cada una de sus tareas anuales adquiere
cada vez mc5sfirmeza a medida que se.acerca su momento, o por asi decirlo se solidifico
en el presupuesto del año venidero.
—
Construir un programa que respondo a estos requisitos no es tarea fácil, En pri—
mer lugar, nos encontramos con el problema de los costes preventivos ya aludidos: la soli
dez y la precisión del “referencial” en el que se quiere relacionar la incidencia de las
alternativas, depende de la solidez y precisi6n con que podamosevaluar estos costes tan
to en lo que se refiere a la adqusici6n de armamento como a su puesta a punto, a la inver
—
sión y al funcionamiento. Por otra parte, este”referencial” no es aceptable masque. en
caso de ser din6mico, y no estóHco, cuando sigue continuamente a una realidad esencial
mente móvil, lo que supone que esté enteramente ligado a dicha realidad, la cuol no es
otra que la de las tareas, los incidentes, los resultados de la labor cotidiana, la “gestión’
o si se prefiere del “pilotaje” continuo de vasto ensamblaje cuya situación pretende des
cribir y proyectar en el futuro.
*
II.
*
*
EL: PERFECCIONAMIENTO DE LA GESTION
Para emprender este cometido cabría pensar que bastaría con un sistema de in
formación adecuado. Este sistema proporcionaría los datos de gestión necesarios, los “tra
taría” para exponerlos en la propia estructura del programa. Sería preciso, en resumidas.
cuentas, habilitar una contabilidad analítica (algunos la llaman “contabilidad funcional’
que permitiera, sin cambiar las normasadministrativas y presupuestaria en vigor, reclasifl
carpor finalidad, por elemento de programa (generalmente unidad o célula orgónica) los
gastos que la contabilidad administrativa, conforme a su naturaleza, relaciona por capítu
los. Así se obtendrían los datos fundamentales sobre los costes necesarios para los estudks
de coste—eficacia, al mismo tiempo que los costes reales de los elementos del programa.
Si de lo que se trata en realidad es de establecer las basesde la racionalización
de las grandes alternativas a niveles superiores, este método no parece satisfactorio.
En
primer lugar, todo sistema contable que no se precia de ser un instrumento de gestión est
mado por sus ejecutantes, ni de fuente de conocimientos para la alta dirección, corre el
riesgo de ser tachado de papeleo inútfl. Así ha ocurrido algunas veces, en las empre
sas privadas o• públicas, con ciertas contabilidades analíticas de explotación, conce
bidas únicamente- con miras al simple conocimiento de los precios de fabricación, que
afinan demasiado sus anólisis y sus contratos, incompredidas e incapacitadas por susin
genieros y ¡efes de taller, mantenidas a base de datos móso menos exactos, propensas a
convertirse en un claro ¡uego de contables. Recordemosasí mismo los sinsabores, no tan
remotos, que causó la gestión mecanizada en ciertos sectores de las fuerzas armadas. En
la medida en que la información obtenida no sea útil a los ejecutantes, o estos no lo apre
cien como tal, la aportación de datos aI.sistema delaró mucho que desear. E,.segundo lu
gar, un sistema de inFormación no sería gratuito. Habría que pagar el precio adicional de
las diversas contabilidades administrativas tradicionales que permanecieran, intactas y que
pesarían también con todas sus fuerzas; para evitar esto podríamos contentarnos con los
sistemas anticuados que utilizarón en la mayor medida posible los datos ya existentes: te
niendo en cuenta la observación hecha con anteroridad, correríamos el riesgo entonces
de obtener una información, no de bajo valor sino mós bien de valor nulo.
—
—
Por óltimo, el establecimiento de un sistema de información sobre los costes no
es suficiente, Tambión se precisa el esclarecimiento de los resultados, de la eficacia.
¿Se creeró paralelamente un sistema de información de aprovechamiento casi exclusivo
para el escalón superior y con miras ci las decisiones centralizadas? ¿Tal sistema, por el
contrario, no debería permitir la confrontación de resultados y costes en cada uno de los
niveles bósicos de ejecución?,
—
—
Todas estas observaciones nos inducen a pensar que la simple inquietud por la ra
cionalización de las alternativas en el escalón central desemboca necesariamente en las—
preocupac iones de gestión. Aparte de esto, ciertas definiciones que los iniciados en estas
cuestiones dan sobre el “sistema 3PB” (1), en el cual estón implicados los ejércitos, o sobre
el RCB (2), con el cual trabajan las administraciones civiles, son excesivamente extensas
y engloban los dos aspectos que nosotros hemosdistribuido aquí. No vamos a discutir esta
cuestión de definición: lo fundamental es dejar sentado que, englobados o no en un mis
mo y solo concepto, estos dos aspectos son completamente interdependientes.
M65, es menester ir mós lelos y pregunfarse si el funcionamiento, la gestión cotí
diana y sus intrumentos de información, no merecen un interés por ellos mismosy no sola
mente como sostén y prolongación de las tócnicas de racionalización de las decisionescen
tra 1izadas,
Al parecer, en la administración militar francesa se presta bastante poca atención
a esto. Segón una gran parte de los expertos, es preciso fiscalizar y perfeccionar el campo
de las grandes alternativas e inversiones, Ahí es donde pueden producirse unos sensibles
aumentos o disminuciones en el rendimiento de los créditos concedidos, Poco habría que
temer y esperar, por el contrario, en el terreno del funcionamiento. Todo marcharó bien
evitando, mediante los controles adecuados, los abusos y las falsas maniobras.
—
Sin embargo, otra corriente de opinión cree en la posibilidad de una apreciable
reducción de los costes de funcionamiento y v en ello la solución por la cual podría dedi
carse, sobre una base presupuestaria determinada, una mayor proporción a la moderniza
ción del equipo. Tales mejoras son investigadas, sobre todo en determinados sectores, en
razón a que ofrecen mayores posibilidades a la automatización, entre los cuales el ms
explorado es el de la gestión de existencias. Los resultados son ciertamente satisfactorios,
En general son difíciles de estimar y no siempre evidencian lo compensación del coste de
la operación. Finalmente, cuando las “economías” no son solamente anheladas, sino con
sideradas absolutamente necesarias, se efectóa una presión mós o menos intensa sobre los
medios por las que ellas se obtienen.
—
(1) “Plan ¡Fication—programation—prparation du budget” (Planif ¡cac ¡ón—programac¡ón—pre
paración
del presupuesto),
homólogo del PPBS americano.
(2) “Racionalización de las alternativas presupuestoras”, Algunós hablan ya de ‘Raciono
lización de las alternativas administrativas”, precisamente, sin duda, para dar mayor
extensón
a este concepto y para indicar
la inclusión
de la gestión.
7
Nos inclinaríamos por consiguiente a dar la razón a la primera tendencia, pero
solamente en la medida en que reconoce y consiente sujetarse a una administración cen
tralizada que gobierne mós por los medios que por los objetivos. En una administración
tal, los ejecutantes menos responsablesson fundamentalmente los demandantes de medios.
Estos medos alcanzados tienden por otra parte a perpetuarse, a “insttucionalizarse”.
Mu
chas veces no hay mósacción posible que la de frenar la demanda de medios, y esta es de
efectos muy limitados, o cortar por lo sano.
—
Pero precisamente cuando hablamos de perfeccionamiento de la gestión, de lo
que se trata es de echar abajo esta estructuración y sustituirla por un sistema en que, en
todos los niveles de la jerarquía yen todas las ramas de la administración militar, cada
uno sea plenamente responsable del trabajo que tiene que efectuar y del coste al que lo
realiza: de demandante de medios, o bien de administrador de cierto capítulo particular
de créditos o de determinada clase de recursos, estó llamado a convertirse entonces en
“manager”.
Observemos el espíritu que inspira a todas las modernas teorías sobre la gestión
de las grandes organizaciones. Seg6n que acentuemos tal o cual aspecto de estas teorías,
hablaremos de “dirección participativa mediante objetivos”, de “control de gestión” (1),
de “gestión preventiva”, de “descentralización”, de “gestión mediante excepción” (2).
Los conceptos y sus variantes no se acabarían: continuamente nacen otros nuevos.
Una forma de aplicar estos conceptos en la administración de las fuerzas arma—
das fué presentada, a grandes rasgos, en el año 1957 (3) y el interventor militar Lestiau
precisó y completó este boceto en otro artículo ya publicado (4).
Sin retroceder, en detalle, sobre estas descripciones recordaremos las caracteris
ticas fundamentales de aquél esquema:
(1) Se habla algina veces de “control presupuestario” de “gestión presupuestaria”, que
riendo hacer hincapié sobre la existencia de presupuestosa nivel de cada centro de
responsabilidad de la organización. Sin embargo, en la administración p6blica, estos
conceptos corren el riesgo de ser tomados inmediatamente después con un sentido in
verso al que pretenden significar.
—
(2) Este concepto significa que la alta dirección no entra en el detalle de la gestión mós
cuando se revelan notables diferencias entre el programa de acción y el presupuesto
de un centro de responsabilidad y los resultados y costes que este ha registrado
realmente.
(3) “Gestión dinómica y estructuras administrativas de las fuerzas armadas” (Revue de
Defense Naional
julio 1957).
(4) “Las fuerzas armadas y su administración”
de 1969).
(Revue de Defense Nationale de marzo
—8-
a),
Habríaque distinguir netamente dos grandes tipos de responsabilidad: la res
ponsabilidad directa de la preparación y puesta a punto de las fuerzas, y la
responsabilidad de las actividades anexas, es decir relativas a la compra,—
fabricación, almacenamiento, distribución y entretenimiento de los recur
sos que consumen aquellas fuerzas,
b), El primer aspecto, aquel de las fuerzas, se caracteriza precisamente por
que consume pero no produce, por regla general. Al menos, no se produce.
otra cosa que la capacidad, el potencial de defensa que garantiza la uni
dad, que es, en cierto modo, su propio producto final., Los centros de res
ponsabilidad de este sector tratarían de fijarse los objetivos, los programas
de acción, los tipos de resultados, que especifican este producto final, y
los presupuestos globales de funcionamiento que les permitieran gestionar
se, con una cierta libertad en la elección de lo recursos necesarios para la
elecución de su programa. Estos recursos serían adquiridos, bien dirigindó
sea los servicios de las actividades de los ejercitos (entonces dejarían de—
ser gratuitos como lo son frecuentemente en la actualidad), o, en ciertos
casos, a través de empresasu otros servicios piblicos,
—
De esta forma sería captado un coste de funcionamiento real y completo que
podría compararse con las previsiones o las normas., Ello suministraría a los
analistas y planificadores los datos bósicos respecto al coste de aplicación.
Pero, sobre todo, la dimensión económica de la misión ya no estaría diso
ciado de los demós componentes, el ¡efe de centro de responsabilidad ten
dría conocimiento y sería responsable de un conjunto “resultados—coste”.
c).
Por el contrario, las actividades anexas (denominadas agencias, para distin
guirlas de las unidades o elementos de servicio de las fuerzas operativas)
producirón los bienes y servicio que consume y les pagan los centros de res
ponsabilidad de las fuerzas. Aquí, por consiguiente, la gestión se apoya
ría en una cuenta de explotación, que debería equilibrar financieramente
los cargos mediante estos productos., Se asemelaría, a reserva de inevita
—
—
bies convenios administrativos militares, cuyas consecuencias financieras
deberían aclemósser calculados, a una gestión empresarial.
—
*
Evidentemente, no es posible determinar cuantitativamente, “a priori”, el au
mento de rendimiento que podría conseguir un sistema de gestión de este tipo (como tam
poco, el que podría derivarse de una efectiva racionalización de las grandes alternati
vas). La importancia de estas ventajas depende principalmente de la forma en que el sis
-9-
tema sea aplicado, y su eFicacia estaría sujeto a las reglas del juegos parejas con la Ii
bertad de acción real y confianza concedida a los “manager” existir6 una responsabilH
dad efectivamente puesta en luego, una verificación de datos financieros y, en particu
lar, de precios y tarifas, una estrecha correspondencia entre poder de decisión y respon
sabilida de un presupuesto, de tal manero que cada una asuma plenamente las consecuen
cias de su alternativa0 Se observar6, por otra parte, que el sistema condiciona evdenté
mente todaposibilidad
deapreciación de tales incrementos en la eficacia, puesto que
crea los, instrumentos de medida0 Cabe esperar, en conjunto, una mayór claridad prin
c ipalmente.
Todas estasreflexiones
conducen, en definitiva,
a las siguientes conclusiones:
Si bienel establecimiento
de unsistemade dirección
y de gestión
medianteob
jetivospuede contemplarse
independientemente
del empleo de técnicas
de racionaliza
ción de lasgrandesalternativas,
la recíproca
no es cierta,Estastcnicascarecende va
br sinoson sustentadas por un sistema de información sólido, sobre resultados y costes.
Ya que parecedifícil
de aceptarel costeprohibitivo
de talsistema
de información
mós
avanzado que el que sostiene la gestión actual, es menester que aquél demuestre ser al
mismo tiempo el instrumento de una gestión m6s eficaz. Esto pues, no solamente le just
fica en cierto sentido sino que le da ademós la solidez de que carecería si estuviera des’
ligado de las responsabilidades de la acción cotidiana, Estas consideraciones son forzo
samente un poco teóricas. Sin embargo, la experiencia empieza a darles una cierta con
firmoción. Así, los trabajos realizados en los últimos años encaminados a la aplicación
del “sistema 3PB” en las fuerzas armadas, revelan, cada yz mós claramente,
lasdificul
tades de esta empresaen el marco de la gestión actual y que los instrumento que esta
ofrece, especialmente aquellos de la contabilidad
administrativa,
son inadecuados.
Otra confirmación adicionalpuede obtenerse
al examinarel curso de los avan
ces americanos en este campo, así como, en una escala diferente, remitiéndonos a los
resultados obtenidos en las fuerzas ormadas suecas en los últimos siete años.
*
III.-
*
*
LECCIONES A TOMAR DE LAS EXPRiENCIAS AMERICANA ‘Y SUECA.
En Francia algunas veces, se ha cometido un error de apreciación al considerar
el objetodel “Planning—programmingbudgeting
system”(PPBS)que es,parael departa
mento de defensade losEstados
Unidos,el principal
instrumento
de la racionalización
de las grandes decisiones y de la asignación general de los recursos. Este error consiste
en creer que este sistema ha brotado en 1961, en un terreno virgen, en un tipo de gestión
comparable a la de nuestras fuerzas armadas y balo un régimen y unas estructuras presu
puestorias sernelantes o las nuestras,
Jo
-
En realidad, después cJela 2g guerra mundial, la administracn
de las fuerzas
armados de los EstadosUnidos ha sufrido una considerable transformaci6n, El impulso lo
han dado las dos comisiones Hoover (entre 1947 y 1955) que la han orientado en este
sentido:
—
Presupuestosapuntados hacia los objetivos a alcanzar, los resultados a obte
ner, y no b6sicamene sobre los medios autorizados.
Sistemas de gestión y de contabilidad coherentes con estos presupuestos, que
aseguren el control de los costes y no solamente el de la regularidad presu
puestaria,
Estas orientaciones han sido llevadas a la próctica de forma ms o menos inten
siva seg6n los ejércitos. Su aplicacién ha sido rns rpida y ha avanzado ms en el Cuer
po de Marines (desde 1953) y en Ejército de Tierra que, en 1956, creó su “Sistema de
Administración del Mando” (ACMS: Army Command Managemeni- system). No obstante,
con caracter general, los presupuestosde las fuerzas armados americanas, independien
temente de la entrada en vigor’ del PPBS, se elaboran actualmente atendiendo mósa las
finalidades que a la naturaleza de los fondos, Es muy importante hacer constar, compa—
rndolo con nuestra propia estructura presupuestaria, que todo el funcionamiento de un
ejército —dejandoaparte sus reservas-’ es sufragado por dos caprtu los (“asignaciones”)
solamente: “personal militar’ y “funcionamiento y entretenimiento”. Estosson divididos1,
por lo menos, en una decena de “artrculos” (“programas del presupuesto” o “actividades
del presupuesto”) que corresponden, como svs nombres indican, m6sa programas de oc—
cón o a funciones que a clases de fondos. Esta estrucui-ura no es ciertamente idéntica a
la que tendrá el programa PPBSde los próximos 5 años, sin embargo, la diferencia no es
radical y la una es adaptable a la otra.
—
—
Entre tanto, 5i desde el principio el PPBSencontró en el sistema de gestión el
mrnirno de datos que le eran indispensable y una orientación general coherente con sus
propias metas, no ha tenido por menos que entrañar una nueva y muy rópida evolución,
La Marina que estaba al parecer un poco apartada del movimiento provocado por las co
misiones Hoover, sintió desde 1961 la necesidad de montar muy rópidarnente, para res
ponder a las exigencias del PPBS, un ‘Sisterna de Ínformación de Coste de la Marina”
(Navy Cost Jnformations System), En cada ejército deben operarse ajustes reciprocos en
tre la estructura del programa de 5 años y la estructura interna de gestión. El Ejército
del Aire, por otra parte, lanza en 1963 un sistema de “administración” muy avanzado
con el nombre de proyecto FiRM, Por fin a partir de ‘1965con el impulso de M0Antho—
ny, subsecretario de defensa, corno” interventor” se elabora, experimento y establece,
con el nombre “proyecto PRIME!, una reforma que es en suma la madurez, generaliza
ción y coronación de toda la labor desarrollada siguiendo las orientaciones de las comL
sones Hoover. Este proyecto tent como objetivos (cuya realización parece haber sido
lograda en cierta medida):
—
—
—
—
—
—
11
—
Una mayor coherencia entre los ejércitos en lo que respecto a la definición
de los costes de funcionamiento y su. distinción de los costes de inversión;
Una ligazón mós estreña entre la estructura de “gerencia” fundamento Imen—
te orgónica y la estructura del programa de cinco años, de tal forma que los
datos puedan ser utilizados mósfócilmente aún por una y otra estructura, tan
fo en los fines de la gestión coHdiana “en conjunto” como en las necesidades
del PPBS;
Finalmente, a nivel de toda unidad u organismo en que el jefe pueda tener
una notable influencia sobre el rend.imiento de los recursos consumidos, la
incautación de la totalidad de los costes de funcionamiento bajo la responsa
bilidad del comandante de la unidad, relacionado con el presupuesto de fun
cionamiento que le ha sido concedido para realizar un programa de acción,
En las enseñanzas extraidas de las experiencias y realizaciones de los últimos—
20 años se exalta la idea de que computar’ los costes sin encauzarlos bajo la responsabili
dad del ¡efe del organismo que incurre en ellos tiende rúpdamente hacia una acumulación
de papeleo no rentabler 1J1misma idea exprimida aún mós cuando los elecutantes deben
nutrir dos sistemas de información paralelos, uno con respónsabilidad administrativa y el
otro sin ella, no tardón en llegar a desinteresarse por este último, el cual corre el riesgo
de convertirse en un instrumento de escasa utilidad. Esto explica una de las directrices
de los autores del proyecto PRIME al preveer que los detalles de su aplicación, especial
mente aquellos del sistema de información contable, deben establecerse siguiendo el cri
ferio esencial de la utilidad de la información para el jefe local, el manager “en la prc
tica”.
Merece la pena meditar sobre ello, ya que la tentación de elaborar los procesos
de recogida y tratamiento de la información, principalmente, cuando no únicamente, en
función de las exigencias de la autoridad central, es muy grande.
En Suecia, el Ministrio de Defensa se halla comprometido desde 1963 en in
vestigaciones y experimentos encaminados a realizar una programación general de la uti
lización de los recursos por períodos constantes de 5 años. Sin embargo, al seguir en ello
la concepción general aplicada por toda la Administración sueca (1), el Ministerio cita
do quiere comenzar la obra por la bpse, es decir por los procedimientos de gestión. Co
mo en los EstadosUnidos, el programa general de 5 años debe.tablecer un puente entre
un plan a largo plazo de orientación fundamentalmente político—militar por un lado, y
las obligaciones financieras del presupuesto anual y de su ejecución por otro, No obs
tante, la primera preocupación, al menos cronológicamente, es garantizar la connexión
del presupuesto y de la gestión. El programa se elabora, por consiguiente, de acuerdo—
(1) Referido al artículo de S.L lversson,.dkector de control financiero en el Departa—
mento Nacional de Cuentas, en la revista “Informatique et gestión” de 4 de enero
de 1969.
—
12
-
con las estructuras efectivas de las fuerzas armadas, debiendo acoplarse perfectamente
a un presupuesto que por si mismo se desarrollarra segin esas propias estructuras org6nicas, por medio de los presupuestosde funcionamiento otorgados a los responsablesde los
diferentes niveles del mando (Regi6n, Regimiento, por ejemplo).
Las experiencias en curso parecen encontrarse a punto de desembocar en una
puesta en vigor de un proyecto de ley con estos fines, ya que el gobierno sueco decidi6
en abril tltimo someterlo a la aprobación del Parlamento,
—
Con dÇerencias con respecto a la stuaci6n actual y refiréndose por ejemplo
al Ejército de Tierra, la filosofra del sistema que se perfila a través de éstas experiencias
muy esquernticamenfe es la siguiente:
—
—
—
En el sistema actual, al igual que en el ejército francés, las unidades reci
ben para su funcionamiento los créditos procedentes de un centenar de trtulos
presupuestarios especificados seg6n la naturaleza del gasto (material, inten
dencia, sanidad, construcciones, etc. . ..).
El importe de estos créditos se
calcula fundamentalmente a nivel de Estado Mayor del Ejército y de los Ser
vicios Centrales.
En el sistema experimentado de los regimientos son considerados, en tiempo
de paz, como “m&luinas productoras” de unidades operativas, Los 1’productos”
que les son demandados, son determinados en relaciones de “progrom&’ con
las especificaciones mds claras posibles (1), Los comandantes de regimento
calculan los recursos necesarios para realizar su programa. Estos presupuestos
son reunidos y revisados por la Región Militar y el Ejército de Tierra. Si el
total general es insuficiente, las misiones y los presupuestosson reducidos pa
ralelamente, Son expresados mediante porcentajes de realizaci6n. Su estruc
tura no compromete estrechamente a la autoridad responsable de un presupues
to de funcionamiento: ésta puede, de acuerdo con la evolucién de las circuns
tancias y las necesidades: transferir recursos no solamente de un medio a otro
(por ejemplo aumenlar las mun¡cionesydisminuirel uso de vehrculos) sino tam
bién, seg6n parece, de una misién parcial a otra. Naturalmente, una contabi
lidad adecuada garantiza el control de costes, al mismo tiempo que organiza
paralelamente un control (“inventario”) de resultados.
Los responsables suecos parecen, pues, reconocer que seré sélidamenfe cimento
do un programa de tipo orgánico y que la gestián cotidiana les sustentará, le rectificará,
le daré vida y aprehensién de la realidad sin que presente gran dificultad ajustarle al
plan prospectivo de la defensa, o dicho de otra manerasin que sea difícil hacerle jugar
—
(1) Este es el sistema T,O,E.M,
(TakfiskQrganjsatoriskEconomjsk
cificaciones tácticas, orgánicas y econámicas).
malsatfníng: espe
—
13
—
el papel de ‘referenca”, descrito al principio, para la introducci6n de las grandes deci
siones, en un esfuerzo por la racionalizaci6n de aquellas alternativas.
En este intento por comparar los diversos caminos y técnicas, generalmente to—
davfa en vfas de experimentaci6n, que tratan de incrementar el rendimiento de los recur
sos destinados a la defensa, asr como por la obser’vaci6n de las experiencias extranjeras
mejor conocidas, deducimos en definitiva una estrecha interdependencia entre dos gran
des dominios: el de la racionalizaci6n de las grandes alternativas y el de la gesti6n coti
diana, entre los cuales la”programaci6n” pretende serVir de enlace. Sin embargo, pare
ce al mismo tiempo que no se les puede considerar como simtricoso
paralelos: en rea
lidad, un adecuado sistema de gesti6n es la base de todo el conlunto, Ciertamente
hay que empezar tallando las piedras de la bóveda y esta es la tarea prendida en Francia
durante los dos años siguientes a la entrada en vigor “sistema 3PB”. Es indispensable tam
bin montar los pilares y por ello el Ministerio de Defensa, consciente de ello, trabaja
activamente para determinar el plan de esta obra.
.Vp4 e&
•
—
t9&4z ¡ueM4uJJ?vf
54
/z4*mae
TUN/CuS
•
EL SiSTEMA NORTEAMERIcANODE DEFENSA “SALEQÚARD”
CONTRA MIS/LES 9AL/ST/COS ESTRATEGICOS
__________
ix
CESEDEN•
EL
SISTEMA NORTEAMERICANO
DE DEFENSA
“SAFEGUARD”
(Del Bo1etn
E. M. del
Abril,
1971
de DifuSi6fl del
Aire
núm.
351)
DE INFORMACION
BOLETIN NUM.
54
-
IX
Cuando se haya terminado el despliegue del sistema Safeguard,
cuya iniciación en la fase 1 ha sido aprobada y financiada reciente
mente, quedará asegurada la supervivencia de una parte importante
de las fuerzas de disuasión de los Estados Unidos, en caso de ata-que con misiles provistos de cabezas múltiples, protegida la pobla
ción norteamericana contra un ataque con misiles relativamente rudi
inentarios y se dispondrá de un sistema de protección contra cualquier ataque por sorpresa. Este sistema extremadamente costoso está
compuesto por elementos estudiados dentro del marco del programa Ni
ke X: equipos de radar PAR y MSR, misiles antimisiles Spartan y
Sprint, sobre cuyas características principales y rendimiento se ha
ce una breve exposición.
—
-
-
Hace mucho tiempo que los Estados Unidos se preocupan por su
defensa contra los misiles balísticos estratégicos. Desde 1956, el
Ejército de los EE.UU., que ha tenido a su cargo tal defensa, lleva
gastados con destino al sistema de armas antimisiles (Nike Zeus, Ni
ke x, Sentinel, Safeguard, sucesivamente) 5.800 millones de
dóla
res, a los cuales conviene sumar los mil millones que el ARPA (Ser
vicio de Proyectos de Investigación Avanzados) ha dedicado a estudios y trabajos de investigación sobre los antimisiles. Este costo
so esfuerzo deberá continuar a un ritmo todavía más rápido, en
el
curso de los próximos años, como consecuencia de la decisión, toma
da en 1969, de implantar de forma efectiva el sistema Safeguard.
Empleo
del sistema Safeguard.
El sistema norteamericano Safeguard, de defensa contra los mi
siles estratégicos, concebido bajo la dirección de la Western Elec
tric, estará constituído por elementos que ya fueron estudiados den
tro del marco del programa Nike X: equipos de radar PAR, para la de
tección de misiles hostiles y su seguimiento a gran distancia; equi
pos de radar MSI, para el seguimiento y guía teledirigida de los mi
siles antimisiles; misiles antimisiles de largo y corto alcance.
Spartan y Sprint, respectivamente. Con estos elementos será posible
disponer ya sea de una defensa de zona o bien de una defensa termi
nal, e incluso de una combinación de las dos.
-
Una vez que los aparatos de radar PAR hayan efectuado la detección, a gran distancia de los límites territoriales, la defensa
de zona quedará garantizada por las instalaciones de misiles Spar-
—)—
tan, asociadas a equipos de radar de guía MSR, ya que cada punto
de misiles será capaz de interceptar, en una zona de varios cien
tos de kilómetros de radio, los misiles balísticos intercontinen
tales,
los misiles balísticos lanzados desde submarinos y, posi
blemente,
las bombas orbitales que los norteamericanos
llaman
FOBS
(Fractional Orbital Bombardement System).
—
pues
den
como
por
res
ción
pos
Tal defensa tiene, sin embargo, una serie de limitaciones,
las interceptaciones efectuadas fuera de la atmósfera pue——
haber sido confundidas mediante
señuelos muy ligeros, tales
cintas metálicas anti—radar o balones metálicos, esparcidos
los misiles hostiles. Además, la explosión de cargas nuclea
muy potentes, fuera de la atmósfera, puede originar la forma
de zonas de gas ionizadas, capaces de inutilizar los equi——
de radar PAR durante varias decenas de segundos.
Por consiguiente, la defensa de zona está destinada princi
palmente
a hacer frente a un ataque poco denso a base de misiles
que
carezcan de señuelos eficaces, pero, a pesar de todo,
podrá
desempeñar
un papel que no habrá que menospreciar en caso deun
ataque
más evolucionado dirigido contra las fuerzas de disuasión.
Sin embargo, la defensa de los puntos sensibles continua
siendo
parte de la misión de la defensa terminal, que pone en ac
ción a los misiles Sprint y a los equipos de radar MSR. Este sis
tema de defensa permite esperar a que los señuelos hayan quedado
frenados
o destruidos por la atmósfera antes de lanzar los dispo
sitivos
interceptadores. La discrimanción corre a cargo del equi
po de radar MSR y la interceptación la realizan los misiles
Sprint.
Por ser muy corto el tiempo de respuesta de que se dispo.
ne, los puntos de lanzamiento y el radar deben estar situados en
las proximidades del objeto a defender.
—
—-
Por otra parte, al igual que la defensa de zona puede pro
ceder
a la defensa terminal de los puntos sensibles, la defensa
terminal
puede utilizarse también para proteger los aparatos
de
radar
PAR, que además están encargados de alertar a los
equipos
de radar MSR.
Programa
Safeguard.
En una primera fase, se ha decidido implantar el sistema
Safeguard
únicamente en Malmstrom, lugar en que se halla instala
da la primera escuadra de misiles balísticos intercontinentales,
formada
por 50 Minuteman 1 y 150 Mínuteman 2, y en Grand
Forks,
donde
se encuentran estacionados 150 Minuteman 2, pertenecientes
a la segunda escuadra de misiles. Esta primera fase deberá estar
—
—
terminada
para 1974; tiene como principal objetivo el proteger
una parte de la fuerza de misiles Minuteman contra los ataques
soviéticos
realizados, especialmente, a base de misiles balísti
cos intercontinentales,
de cabeza múltiple, SS—9 Scarp, pero tam
bién el poner rápidamente a prueba, dentro de un sistema operati
yo, el conjunto de los distintos elementos que constituyen el
sistema
Safeguard.
-
-
—-
El posterior despliegue del sistema será sometido a revi—sión todos los años, para ajustarlo a la evolución de la amenaza.
De este modo podrá decidirse la implantación de nuevas baterías
de misiles antimisiles destinadas:
A proteger dos bases suplementarias de misiles Minuteman
y el centro de mando de Washington y a mejorar la defensa de las
dos primeras bases de Minuteman, en el caso de que la Unión So-—
viética
continúe con la puesta en marcha de una fuerza estratégi
ca susceptible de destruir los ingenios citados (fase 2A)
-
A proteger las bases de bombarderos del SAC (Strategic
Air Command) , si se confirmase la amenaza que pueden representar
los misiles balísticos soviéticos lanzados desde submarinos (fa—
se2B);
-
-
A garantizar una defensa de zona ante la fabricación,por
parte
de China, de misiles balísticos intercontinentales
relati
vamente
rudimentarios
(fase 2C).
-
En los dos últimos casos, el número de instalaciones de mi
siles antimisiles a instalar sería de doce, comprendidas las dos
instalaciones
de la fase 1; las fases 2B y 2C sólo se diferencian en el número de aparatos de radar ymisiles
antimisiles que
hay que poner en servicio.
—
La
realización
de la fase 2, completa,
comprenderá:
Cuatro
instalaciones completas, situadas en los vértices
del cuadrilátero norteamericano,
formadas cada una por un equipo
de radar PAR de dos caras, un radar MSR, misiles Sprint y misi
les Spartan.
-
Tres
instalaciones para completar la defensa de la fron
tera
septentrional de los Estados Unidos, compuesta cada una por
un radar PAR de una cara, un radar MSR y misiles Sprint y Spartan.
-
Dos instalaciones para la defensa de las costas oriental
y occidental y otras dos en el interior del país, para proteger
las bases de Minuteman de las escuadras cuarta y quinta; cada
-
—
—4—
instalación
Spartan.
estará
compuesta
por un radar MSR y misiles
Sprint y
Una instalación ubicada en Tejas, destinada a proporcio
una cierta defensa de zona contra un ataque iniciado por
el
y a proteger determinadas bases del SAC,
-
nar
Sur
El número de misiles Sprint y Spartan que deberá equipar
cada
instalación no ha sido dado a conocer oficialmente todavía.
El Ministro de Defensa ha declarado, sin embargo, que en el caso
de un ataque soviético a los 1.000 silos de Mínuteman por medio
de 420 misiles SS-9 Sarp, armados cada uno de tres cabezas de
5
Mt.
cada una, el número de Minuteman que sobrevivirían al ataque
pasaría
de 50 a 100-150 con una defensa de fase 1 y a 250-300
con una defensa de fase 1 ms
una fase 2A. Por tanto, parece que
el número de misiles antimisij.es a instalar será por lo menos de
100 en el curso de la fase 1 y de 250 comprendidas la fase 1 y
la fase 2A,
-
—
—
Una vez implantado, el sistema Safeguard deberá proteger a
las fuerzas de disuasión de los Estados Unidos contra un ataque
lanzado
por la Unión Soviética, preservar a la población nortea
mericana
de un ataque del tipo del que podría realizar la Repú——
blica
Popular China en el curso del período comprendido entre
1970 y 1980 y, finalmente, detener cualquier ataque accidental,—
cualquiera
que sea su procedencia.
——
Coste
del programa
Safeguard.
La fase 1 del programa, que cubre la instalación necesaria
en los dos primeros lugares elegidos y la adquisición de los te
rrenos
que se precisan para las otras diez instalaciones, ascen
der
a los 2.100 millones de dólares. La fase 2A, que consiste
en la instalación de dos nuevos centros de defensa de los Minute
man,
la instalación necesaria para la defensa del centro de man
do de;Washington y en completar la dotación de misiles antimisi—
les de las dos primeras instalaciones, costaré 1.300 millones de
dólares
mss. La terminación de la fase 2, es decir, la instala——
ción de los siete centros de defensa restantes exigirá un presu
puesto
adicional de 3.200 millones de dólares. En cuanto a la po
sible
implantación de instalaciones complementarias
en Hawai y
Alaska,
podría suponer de 450 a 500 millones de dólares.
-
-
Las cifras facilitadas no incluyen los gastos de estudio,investigación
y pruebas efectuados durante el período de desplie
gue,
unos 2.500 millones de dólares, ni los gastos de la AEC (Co
misión
de Energía Atómica), que importan 1.200 millones de dó1a
res, de los cuales sólo 200 corresponden al coste de las cargas
nucleares
necesarias para los misiles antimisiles.
—
—
Por lo tanto, el programa Safeguard costará en definitiva
10.300
millones de dólares, importe de las instalaciones en los
doce lugares elegidos, a los cuales habrá que añadir los gastos
de funcionamiento, que cuando el sistema se encuentre totalmen
te en servicio, ascenderán a 350 millones de dólares anuales.
Si se considera sólo el coste de la fase 1, la inica
que
por el momento ha sido definitivamente aprobada, los desembol——
sos necesarios pueden calcularse en 5.300 millones de dólares:—
2.100 millones para adquisiciones,
2.000 millones para estudios,
investigación
y pruebas en el curso del programa de despliegue,
900 millones para la AEC (Comisión de Energía Atómica) y 300 mi
llones
para los gastos de funcionamiento. De toda esta suma só
lo se dispone por el momento de 1.600 millones de dólares, ya
que el presupuesto de 1.400 millones, pedido por el Presidente
Nixon
para e.l año fiscal 1971, no ha sido aprobado todavía. Ade
más
hay que tener en cuenta que, de los créditos pedidos para
1971,
600 millones de dólares lo han sido a título de la fase
2A.
—
—
—
ELEMENTOS
Radar
DEL SISTEMA
SAFEGUARD.
PAR.
El equipo de radar PAR (Perimeter Array Radar), destinado
a asegurar la detección de los misiles hostiles y su persecución a gran distancia, tendrá por misión el buscar, hallar y
perseguir
los blancos, determinar cuáles son los misiles hosti
les, calcular sus trayectorias, prever sus puntos de impacto
y
comunicar
a los MSR los blancos que hay que interceptar.
-
Se presenta bajo la forma de una edificación de cemento
en tronco de pirámide, cuya base es prácticamente cuadrada,
de
aproximadamente
64 metros de lado y 40 de alto, cuyas caras es
tán inclinadas 60° con respecto al plano horizontal; en una de
sus caras o en dos contiguas lleva una antena circular de 35 me
tros de diámetro.
—
Seg.n
lo indicado en la revista Space/Aeronautics,
este
radar de conmutación électrónica, puesto a punto por la General
Electric,
comprenderá 6.600 dipolos que emitan cada uno l’l kw,
funcionará
a 442 MHz, barrerá un volumen de ± 60° en azimut y
de 90° en posición y podrá detectar un blanco de un metro cua—
drado
a 4.250 km. de distancia, con una probabilidad de detec-—
ción del 90% y una probabilidad de falsa alarma de 10—6. Estará
funcionando
en el modo de localización el 85° de su tiempo y en
el seguimiento el 15%, y necesitará 100 ecos para extrapolar la
tráyector ja.
-
—
—6—
El coste de un PAR de una cara se eleva a 130 millones
de
d6lares;
el de un PAR de dos caras, a 160 millones; parece que
estos
precios corresponden al radar con el calculador asociado
incluído.
-
—
Radar
MSR.
El radar MSR (Missile Site Radar) , encargado
de localizar
y seguir los blancos que le hayan sido asignados por los PAR,dis
criminar,
llegado el caso, los cuerpos de reentrada después de
su regreso a la atm6sfera y guiar mediante control a distancia
los antimisiles lanzados para interceptar los blancos, tiene for
ma an1oga
a la del PAR, pero sus dimensiones son aparentemente
menores
(por estar su base enterrada) , ya que presenta 36 metros
de lado y 12 de alto. Cada una de sus cuatro caras está dotada
de una antena circular de cuatro metros de diámetro.
-
—
-
Según
la revista Space/Aeronautics,
este radar omni—direccional,
de conmutácién electr6nica, puesto a punto por la Ray—
theon,
funcionará en banda 5 (aproximadamente 3 GHz) . Su
alcan—
máximo
será de 1.500 km.
Su precio asciende
calculador
asociado.
Misil
antimisil
Spartan
a 170 millones
de délares,
incluído
el
Standard.
Este misil, cuyas dimensiones son 16,7 metros de largo y
1,09 de diámetro máximo, permite realizar interceptaciones
a
gran distancia (alcance máximo oblicuo: 740 km.) y a gran
alti—
tud
(altitud de interceptaci6n máxima; 500 km. aproximadamente).
El Spartan, que es una versión del Nike Zeus, perfeccionada
en
1965,
como la confirma su primera designación como Nike Zeus
DM
15 x 2, esta siendo estudiado, fabricado y puesto a punto bajo
la dirección de la McDonnell Douglas, y consta también de tres
fases de propergol sólido, dos propulsoras y una de maniobra
en
el vacío, pero se diferencia del Nike Zeus, principalmente,
en
su segunda fase, que resulta ms
grande y ms pesada a causa
de
llevar
una carga militar ms
potente. Su masa inicial es de apro
ximadamente
13.000 kg.
-
——
-
—
Los motores que equipan las fases primera y tercera son
los mismos que los del Nike Zeus: para la primera fase, un motor
Thiokil
TX 500, de 5,16 metros de largo, 1,09 de diámetro y de 2
a 2,25
MN de empuje; para la tercera fase, un motor Thiokol TX
239, de 1,4 metros de largo y 0,75 de diámetro; el propergol uti
lizado
es una mezcla de perclorato de amonio, de hidrocarburo
7
-
-
—7—
de aluminio. La segunda fase l1evar un motor Thiokol TX 454, de
propergol s6lido, de 109mtros
de diámetro. Estos motores pesa
rn,
respectivamente, 5.500, 360 y 6.500 kg.
El Spartan, provisto de un sistema de referencia inercial
Honeywell, se guía por medio de un sistema de mando a distancia,
puesto a punto por la Beil Telephone Lab. La carga múltimegat6nica, de la que va dotado, destruye los objetivos por radiaci6n X y
posee un radio eficaz de varias millas náuticas.
-
El primer disparo de un Spartan se remontá a marzo de 1968;
en junio de 1969 tuvieron lugar ocho lanzamientos (seis éxitos to
tales y dos parciales). Los disparos se continúan a una cadencia
Msi! anflmisil Sparton
apróximada de uno al mes, y la primera interceptacl6n de un cuer
po de reentrada se intentará en 1970, en el Campo de Tiro de Kwa—
jalein.
S61o el coste del misil se estima en 1,5 millones de d6la—
res y el del misil en su silo (misil, equipo de lanzamiento y si
lo), en 3 millones.
—8—
Antimisil
Spartan perfeccionado.
Los datos relativos al misil antimisil Spartan perfecciona
do (Improved Spartan, Advanced Spartan, Spartan 2, projec 20) son
pocos e imprecisos. Sin embargo, puede decirse que cierto número
de firmas norteamericanas, en especial la McDonnell/Douglas, han
recibido contratos para el estudio de un’misil derivado del Spar—
tan Standard y de características de funcionamiento superiores;
también puede afirmarse que esta mejora residirá principalmente
en la substituci5n de la tercera fase actual por una nueva fase
de masa e impulsi6n total ms elevadas.
-
—
Antimisil
Sprint.
El Sprint (Solid PRopellant INTerceptor), que se presenta
la fórma de un cono de 8,23 metros de largo y 1,37 de dime—
tró en la base, es un misil que permi
te realizar interceptaciones a corta
distancia y a gran velocidad (en me
nos de 15 segundos; alcance mcimo en
diagonal: 46 km.), en una gama de al
titudes que oscila entre 1.500 y
30.000 metros; de ahí que su lanza—
miento se retrase lo suficiente como
para que cuando tenga lugar haya po—
clidó descubrirse por lo menos una
gran parte de los señuelos lanzados.
-
bajo
--
—
--
El Sprint, cuya masa inicial es
de 3.400 kg., que ha sido estudiado,construido y puesto a punto bajo la
direcci5n de Martin Marietta, consta
de dos fases, cuyos motores, de pro
pergol s6lldo, desarrollados por la
Hercules Powder Company, llevan una
cubierta troncoc6nica fabricada me—
diante el bobinado de fibras de
vi
drio recubiertas de plástico; el res
to de la célula es de aleaci6n lige
ra, con un revestimiento grueso y re
forzado en “sandwich” de aluminio; es
t
protegido contra el calentamiento
cinético por medio de una cubierta de
un metal antitrmjco. Los dos
moto—
Annmis, Sprint
que consumen
res,
propergol s6lido,
han sido estudiados por Aerojet Gene
ral; e).de la primera fase es un acelerador a p6lvora de doble ba
se, cuyo empuje será de 2,9 MN. El sistema de pilotaje, que utiiT
za una referencia facilitada por Honeywell, ha sido estudiado po
—
—
—
—
-
—9—
Lockheed;
durante la primera fase se realiza desviando la direc—
ci6n del empuje por medio de una inyecci6n de líquido en lani
ca tobera del motór; durante la segunda se consigue mediante
la
acci6n
de los controles aerodinámicos situados en la base de la
fase.
El misil, al igual que el Spartan, se guía por medio de un
sistema
de control a distancia, puesto a punto por la Bell Tele—
phone
Lab. La cárga nuclear, de que estará dotado, se encuentra
todavía
en vías de desarrollo; tendrá una potencia ligeramente
kilot6nica.
El misil permanecerá guardado en un silo, desde don
de será lanzadopor
medio de un émbolo puesto en movimiento
por
un generador de gas de p6lvora.
—
Las pruebas en vuelo del Sprint comenzaron en 1965 y el
primer
lanzamiento se realiz6, desde una rampa, el 15 de marzo
de 1965 y, desde un silo, el 19 de noviembre del mismo año. En
White
Sands han tenido lugar varios disparos de prueba; en junio
de 1969, el balance de estas pruebas arrojaba un total de 29 dis
paros,
de los ctiales 14 fueron calificados como completamenté sa
tisfactorios,
7 parcialmente satisfactorios y 8 como fallidos.La
primera
interceptaci6n de un cuerpo de reentrada está prevista
para finales de 1970, en el Campo de Tiro de Kwajalein. S6lo
el
coste
del misil se calcula en 1,1 millones de d6lares y el del
misil
en su silo (misil, equipo de lanzamiento y silo) , en 2 mi—
llones.
-
-
—
*
*
*
e
iueitu&/
:iótu u 54
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‘
9’1mdÑ?
VAR18S
UBRO 8LANCO ALEMA6’
PARTE
-
.
CESEDEN
LIBRO
BLANCO
ALEMÁN
1970
ACERCA DE LA SEGURIDADDE LA REPUBLICAFEDERALDE ALEMANIA
Y DE LA SITUACION DE LAS FUERZASARMADAS FEDERALES
Hl
Parte
Edtado por el Minster!o Federal de la
Defensa en nombredel Gobierno Federal.
—
Abrfl,
1971
BOLETIN DE INFORMACION NUM. 54
-
X
INDICE
Pcgina
1 1. Bundeswehry Sociedad1
Soldados en La Sociedad Democrática
Ciudadano de Uniforme7
1
.
lnstrucci6n y Enseñanza.
..
• .
• • • • . • • •
Promoci6n profesional en las Fuerzas
Armadas Federales19
Las medidas de formación, de reajuste de ciclos
y de reconversi6nprofesional21
1 ll Equipo.
15
27
.
Armas y equipo
Planificaci6n
de armamento 1970-197434
Armamento y EconomíaNacional35
El Armamentoen el marco de la Alianza A:t.l&ttica
Centro de pruebasde la Bundeswehr46
Infraestructura. . . ..
CostosdelaDefensa59
.
.
.
*
.
.
*
.
.
*
.
.
.
.
.
.
. .
.
.
.
.
35
.
53
II.BUNDESWE.HRYSOCIEDAD
SoldadosenlaSociedadDemocrctica
140.
La Repiblka Federal de Alemania, a diferencia de la primera democracia alema
na, no ha recibido sus FAS de un estado vencido, sino que las ha creado. La Bundes
wehr ha sido ¡nc lufda desde el principio en la Constitucin y el Estado, asigncndole
un puesto permanente.
La organizacin de la Buncleswehrse vS dificultada por profundas divergencias
interiores en torno al momento de su creación, a la vista de las circunstancias que
caracterizaban la política exterior, Entre tanto ha cesado la disputa de los a?os cm
cuenta y la Bundeswehrtiene hoy quince años de existencia, ms de la que llegaron
a alcanzar la Reichswehr o la Wehrmacht.
—
—
141.
Hoy tenemos un nuevo tipo de soldado. Su misi6n se sitúa en un campo de tensi6n
completamente nuevo: ciertamente que ser ¡nstruído en el manejo de las armas de
enorme poder destructor, pero con el inico fin de impedir que jamas sean empleadas.
La mision de los soldados de la Bundeswehres impedir el empleo de la violencia con
tra la República Federal y colaborar al mantenimiento de la paz. El presidente Hei—
nemann le di clara expresi6n en su discurso de toma de posesi6n el 1 de julio de
1969: “No es la guerra la situaci6n grave en que el hombre ha de demostrar lo que
vale, como aprendi mi generaci6n en la escuela en los tiempos del imperio, sino
que es la paz la situaci6n gráve en la que todos nosotros hemosde acreditar lo que
somos”.
-
—.
-
Pero si la paz fuera violada por un atacante, entonces tendrán nuestros soldados
que estar capacitados y dispuestos a luchar segGn la voluntad del mando político.
Y no menos que en los tiempos pasadosse les exige valor y disciplina. El mando
político es consciente de la responsabilidad que contrae en relaci6n con la vida de
los ciudadanos, El soldado, por su parte, sabe, ya sea general o recluto, que su mi
sicn no es el ataque y la destruccicSnsinO proteccicn y autoproteccin.
142.
La Bundeswehrtiene ciertamente diferencias, problemas y metas no logradas. En
buena parte corresponde a la sociedad de que precede. En una parte de esta sociedad
y no al contrario. Sus peculiaridades tienen incluso su correspondencia m6salk de
su propio ¿mbito,
Hay peculiaridades del servicio que, en el ambiente militar, ponen límites a las
relaciones sociales normales en la vida civil, carentes de ellos. Los soldados han de
aceptar determinadas limitaciones de su libertad individual; tienen que prepararse
en su servicio diario para el empleo de la fuerza y disponerse a tener que actuar en
medio del peligro. Estas peculiaridades del servicio estn condicionadas por la fun—
ci6n y, por tanto, no puede suprimirse. El legislador las ha incluído expresamente
en la Ley Fundamental y en el resto de las leyes. Sin embargo, hay tambin otros
grupos profesionales en nuestra comunidad que se caracterizan de forma comparable
o similar por peculiaridades de su servicio Los funcionarios tienen que aceptar tam
bin una limitación de sus derechos individuales; el legislador les exige completa
entrega; debe obediencia a su superior igual que el soldado, El trabajador, en la
cadena de montaje, y el técnico, en su equipo, tienen que someferse también a lo
disciplina. El minero y el marinero rinden un trabajo no menos peligroso que el del
soldado, y los polic ías y bomberos han de actuar diariamente en medio del peligro.
El servicio ¡unto a conciudadanos enfermos exige a la enfermera la entrega de toda
su personaUdad.
—
En comparacin con los miembros de estos grupos profesionales existe una gran di
ferencia para el individuo sujeto a la obligacin del servicio militar; no puede dec
dirse libremente por la profesin militar, el legislador le exige la prestaci6n de es
te servicio.
Por iltimo, hay que observar que no son solo los soldados quienes pueden ser ob
jetivo y víctima del empleo de la fuerza por un enemigo; la guerra pone en peligro
la vida y los bienes de todo el pueblo, no solo de los soldados, Estasconsideracio—
nes determinan que la Bundeswehrsea algo que se justifica por si mismo.
143.
•
144,
•
Toda concentraci6n de poder —político, econ6mico y militar—, produce en una de
mocracia, tensin, desconfianza y alarma, La Bundeswehres una de las organizacio
nes ms amplias y fuertes de la RepGblica Federal. A ella pertenecen aproximadamen
te 470.000 soldados y 170.000 civiles; su presupuesto se eleva a unos 20.000 millo—
nes de D.M. (400.000 millones de pesetas). Constituye, no solamente una gran par
te del poder ejecutivo, sino al mismo tiempo la mayor empresa de nuestro paísy el
ms poderoso instrumento del poder estatal. Este instrumento necesita, por lo tanto,
de un control vigilante.
Todo el que tiene responsabilidad de la seguridad de los dems, ya sea en la in
dustria, en el tr6fico o como soldado, tiene que estar preparado para enfrentarse con
evoluciones desfavorables y contar con cargas extremas. Frente a ello el pueblo y
la opinin pGblica siguen a veces el camino de la minusvaloracin de los peligros
potenciales. Ademas, la opini6n pGblica es muy variable en la valoracin de los P!
ligros. Y así, en 1966 solo el 37% de un sector representativo de la poblaci6n ale
mana se sentí’a amenazada por lo Unin Sovifica; muchos no se sentían amenazados
y el 26% no dieron respuesta. Por el contrario, en noviembre de 1968, tres meses
después de la invasin rusa en Checoslovaquia, se modifica la proporcin: el 54% se
—
—
sentía amenazado:; el 32% se creían en un peligro exterior; la cifra de los que no
opinaron baja al 14%. Un año después el 55% no se sentían amenazados; el 32% se
guian viendo el peligro y el 13/o no emitio ,uicio.
Tenemos que vivir con estas oscilaciones de la opinión. La Bundeswehrno debe,
sin embargo, exagerar el peligro. Pero el pueblo no debe olvidar que solo ténemos
la oportunidad de llevar a cabo en paz nuestro desarrollo balo el techo de una segu
ridad garantizada.
Unapartedelasociedad
145.
En los quince años de su existencia la Bundeswehr ha logrado un puerto firme en
la conciencia pública. Incluso la forma y el contenido de las críticas contra ella
son una señal de normalidad. La Bundeswehrno esta ni mejor ni peor que otras insti
tuciones, No es ms criticada que el Parlamento, la Iglesia o la Universidad y, a
la inversa, le presta a la Repiblica la misma lealtad que otros grupos. El militar es
un ciudadano subordinado a otro ciudadano. Por ello resul’ta tan superfluo una cons
tante repeticn de profesi6n de fe en la Bundeswehrcomo la constante profesión de
fe del militar en la sociedad democrtica,
—
—
En una encuesta realizada en abril de 1961, el 21% de los consultados respondie
ron: “La Bundeswehrforma parte de la sociedad; la mayor parte se ha acostumbrado
a los soldados”; el 15%: “No se ocupa uno mucho de la Bundeswehr; los soldados son
hoy ago natural y ¡ustficado”; otro 15%: “La Bundeswehrpasa desapercibida para
la mayoría; apenas se ve a los soldados”, Salo el 9% de los consultados respondicS:
“La Bundeswehres como un estado dentro del estado; la mayor parte de la gente ape
nas tiene contacto con soldados”. Dos terceras partes declararon que no encuentran
diferenciaentrela profesi6n
militar
y una civil;
el 9% opinaronque losmilitares
pro
fesionalesson “gente especialmente capaz” mientras que el 11% no emitieron
juicio.
El 14% se haríamilitar
profesional
solamentesino consiguiera
nada porotrocamino.
—
146.
La Prensa, la Radio y la Televisi6n vienen cooperando en forma creciente duran
te los últimos años en hacer transparente para la opini6n ptblica el desarrollo inte
rior de las FAS. El Gobierno Federal así como las FAS mismasven esto con agrádo y
se esforzar6n por que en el futuro la transparencia sea ain ms clara.
La Bundeswehrse ha esforzado también en presentar con claridad a los ciudadanos
sus misiones, dificultades yxitos con resultados satisfactorios. En 1969 logr6 acer—
carse o 2,5 millones de hombresmediante diversas actividades entre las que podemos
citar conferencias, publicaciones, visitas a las unidades, días de puerta abierta, con
ciertos de músicas militares, exposiciones y exhibiciones de películas. 580 oficiales
fueron interlocutores de 60.000 estudiantes de bachillerato y 100.000 jSvenes estu
diantes de grado medio y de asociaciones juveniles. El Gobierno Federal concede
—
-4-
gran importancia a los militares que han de famiflarizar a la generaci6n ¡oven con
la misi6n y los problemas de la Bundeswehr, Con esta finalidad se seguir perfeccio
nando la formaci6n de oficiales y suboficiales para la juventud.
El estudio crítico recientemente realizado ha mostrado la necesidad de hacer un
examen del conjunto de los trabajos de relaciones pGblicas; este examen se ha ini
ciado ya.
147.
Las Universidades e Institutos Científicos de la RpGblica Federal han comenza
do a ocuparse de la seguridad, sociología militar y problemas interiores de los Fuer
zas Armadas, El Gobierno Federal, ve en ello una contribuci6n importante a la in—
vestigackn de la paz en cuya promoci6n esta especialmente interesado (1).
El Ministerio de Defensa contribuye en una medida considerable a esta investiga
ci6n, principalmente en el campo de la limitacicn internacional de armamentos.
LaBundeswehrayuda
148.
La Bundeswehrse ha hecho acreedora al reconocimiento, con las numerosasayu
das que ha prestado en casos de emergencia. Los auxilios ms recientemente presta
dos en el país y en el exterior estn ain frescos en la memoria de todos: durante las
inundaciones de los nos Rhin, Mcm, Neckar y Danubio en la primavera de 1970 pres
faron auxilios 5.100 soldados con 500 vehícu los, 150 botes neumticos, 50 botes an
fibios y demotor así como 22 vehículos aéreos, abasteciendo a la poblacin de lo
ms necesario, La aviaci6n logr6, en abril de 1970, realizar su mayor acci6n de au
xilio transportando en el curso de pocos días 1.100 toneladas de medicamentos, ali
mentos, tiendas de campaña, vestuario y material técnico o los territorios turcos afec
fados por terremotos.
—
Con ello continGa la Bundeswehruna vieja tradick5n. Ha prestado auxilio en 388
catstrofes, en forma rpida, sin compticac iones burocr&icas, Unos 40,000 soldados,
de los que seis perdieron la vida, colaboraron en los trabajos de salvamento con oca
si6n de las grandes inundaciones en el Norte de Alemania en 1962, salvando la vi—
dade 1.117 personas.
(1)
investigacin’de
Una
los programas de estudiosde los años 1968 y 1969 en28 es
cuelas superiores de la RepGblico Federal ha dado el siguiente resultado: 1. En 8 es
cuelas superiores con 30,000 estudiantes por semestre no se ha realizado ninguna
clase de actividades científico—militares. 2. En 20 escuelas superiores con unos
250, 000 estudiantes por semestre tuvieron 80 actos con contenido científico—militar.
Estos 80 actos son una pequeña parte del conjunto de los programas en dichas escue
las, Esosactos fueron dirigidos por 55 profesoresde un total de 7,000.
—
—
—5—
Una compañía de Transmisiones de Aviaci6n facilit6 alimentaci6n y consuelo a
30 niños cerca de Naila; helic6pteros de la Marina transportaron enfermos desde is
las e islotes del Mar del Norte a los hospitales. Soldados de infantería colaboraron
con sus vehículos a la limpieza de nieve de las carreteras. No faltan ejemplos. Los
últimos años se décía siempre: “La Bundeswehrestuvo allí y ayud6”.
La escuadrilla de Salvamento de la Marina en el mar ha realizado en 11 años
1 .759 vuelos de salvamento que representan 75.000 horas de vuelo, salvando a 644
personas de un inminente peligro de muerte. La aviacicSn del Ej&cito de Tierra, s6—
lo en 1969, ha prestado auxilio en 29 accidentes de montaña; en otras 677 misio
nes transportaron 522 enfermos graves y heridos.
—
También en el extranlero ha prestado auxilios la Bundeswehr. Desde 1962 la Luft
waFfe ha hecho 3.510 horas de vuelo con ocasi6n de 14 cat6strofes, transportando a
9 paísesdistintos 1.407 tm. de material de ayuda. Por ejemplo, de octubre a dic iern
bre de 1969 transport6 a las zonas tunecinas afectadas por las inundaciones alrede
dor de 461 tm. de material de todo tipo evacuando a 360 personas. La Luftwaffe par
ticip6 también en la ayuda internacional a la poblaci6n afectada por la guerra de
Nigeria realizando 13 misiones de transporte de vehículos, medicamentos y vestua
rio.
-
El Servicio de Sanidad va a colaborar con sus propios centros en la asistencia de
accidentados. El centro experimental de Ulm reunir6 las primeras experiencias. Es
t6n previstos el Hospital Militar Central dé Coblenza y el de Hamburgo para consti
tuirse en centros de este tipo.
La Bundeswehrse esfuerza en prestar su ayuda en todos los casos urgentes. Siem
pre que ello concuerde con fines de instrucci6n se har6 totalmente gratuito, lo que
sucede en el 90% de los casos.
Los soldados de la Bundeswehr han hecho colectas en muchos guarniciones, reu
niendo considerables sumas para ayuda de enfermos, por ejemplo, niños lisiados o
hurfanos, Para el cuidado de tumbas de cardos en la guerra se recaudaron dentro y
fuera de la Bundeswehr, s6lo en 1969, 1.406,545 D.M,.
La Bundeswehr ha ofrecido su colaboraci6n para la preparaci6n y desarrollo de
los Juegos Olímpicos de Munich en 1972. El primero de abril de 1970 se ha consti—
tuído en el Estado Mayor de las FAS un negociado especial para ocuparse de ello.
Entreotras cosas pone a disposici6n sus instalaciones deportivas como centros de en
trenamiento de los equipos nacionales, cocinas de campaña y personal de cocina
para los campamentos olímpicos; zapadores para la instalaci6ny desmontaje de tri
bunas, 1.500 hombrespara vigilantes de rutas, auxiliares de obst6culos o de tiro,
cuarteles y alojamiento para técnicos e instalaciones de su servicio sanitario así co
mo cooboraci6n paro & tr6fico oreo.
—
-
—
SoldadosyElecciones
149.
El nimero de militares que son miembros de los parlamentos comunales, de los
Linder o del Federal o Bundestag muestra la colaboracTn y responsabilidad compar
tida de los militares en el estado parlamentario de derecho Tienen no solamente de
recho de elecci6n activo sino también pasivo. El Gobierno Federal mantendr6 fir—
mement& estos derechos si bien no desconoce los problemas que representan para las
unidades.
-
En 1969 fueron 38 los militares candidatos al parlamento federal. Seis de ellos
son hoy diputados, tres son diputados en los parlamentos de los Linder. A princi
pio de 1970, 71 oficiales y 171 suboficiales eran miembros de los parlamentos co
munales (1).
Las sospechasde que los partidos extremistas encuentran un eco especial entre
los militares no se verifican en la Bundeswehr, Por ejemplo los militares miembros
del partido NPD son mucho menos de los que proporcionalmente le corresponderra
considerando el total perteneciente a un grupo de población comparable. (Según da
tos del Gobierno Federal son 560), Ademcs la valoraci6n cientfficando los resuIta—
dos electorales en distritos seleccionados, con gran parficipacin de electores mili
tares, no ofrece resultados divergentes de la norma general. El comportamiento de
los militares en las elecciones corresponde al del conjunto de la sociedad.
—
—
—
Multiplicidádydiscusi6n
150.
La Bundeswehres una organización socialmente abierta, Casi 200.000 soldados
(de reclutamiento forzoso, militares, temporales o profesionales) ingresan anualmen
te en la Bundeswehry otros tantos se licencian,
Mientras que en el Ejrcito prusiano la cuarta parte de los aspirantes a oficial
eran hijos de militares, y en la Reichswehr eran aproximadamente la mitad, en 1967
solo loerael 14% de los jefes de secci6n,
—
Si antes los hijos de los trábajadores no podran llegar prcticamente a oficiales,
hoy constituyen un elevado tanto por ciento lo mismo que en las universidades ale
manas.
(1)
En
una encuesta entre electores realizada en abril de 1970, el 68% de los con
sultados declararon que su decisi6nno estaba en absoluto influenciada por el hecho
de que e candidato fuera militar o no, el 12% estaba positivamente influenciado
por ello, el 11% negativamente y el 9v/o no dieron respuesta.
-7-
La Bundeswehrest6 también abierta a la multiplicidad de Opiniones. Es.una par
te de nuestra sodedad pluraUsta. El Goberno Federal ni puede ni quiere definir
la posición social de la Bundeswehr. Cada individuo tiene que buscar y crearse por
sí mismo su posici6n en la sociedad0 Por eso es bueno que se discuta en. la Bundes
wehr y resulta entonces naturalmente que pueden adoptarse posiciones opuestas —in
cluso extremistas, ya sean conservadoras o progresistas- No puede sorprender que
haya soldados que añoran un orden rebasado en el que no se planteaba “la exigen
da irrea lista de una autoridad del superior surgida exclusivamente de la personali
dad” y otros que, por el contrario, van tan lejos, que rechazan toda lealtad a las
personas0 Y en este sentido la Bundeswehrno se diferencia en nada de la Justicia,
de las Universidades, de los Institutos o de los Hospitales quir6rgicos.
—
151.
Numerosas discusiones en las FAS es la consecuencia natural del hecho de que
no existe una homogeneidad, en el sentido de los vielos tiempos, en el mando mili
tar. En ello se refleja el desarrollo social de la Bundeswehr.
—
Esta disconformidad no es peligrosa entanto esta clara la voluntad del Mando po.
lítico y subsistan opiniones fundamentales comunessobre misin y objetivos. Ello co
rresponde a una imagen del militar como ciudadano mayor de edad.
La voluntad política es terminante., La sociedad democrtica crea mediante la le
gislaci6n, el gobierno y el control parlamentario las FAS y les fija su miskSn. No es
por el contrario misi6n de ¿stos configurar el estado y la sociedad. En el proceso de
la reforma de la sociedad pueden y deben cooperar todos los ciudadanos, incluso los
militares, pero no es mísin de la Bundeswehrcomo instituçi6n. Tampoco puede ser
lo Bundeswehrabogado de una figura hist6rica que sea la inica vlida,
porque tal
no existe. En una palabra: La Escuela de las FAS es la Nacin y no viceversa.
CiudadanodeUniforme
152,,
La ¡m6gen fundamental del “ciudadano de uniforme” liga al estado la sociedad y
la Bundeswehr
.
La Bundeswehrnaci en el año 1955 bajo este concepto que debe producir efec
tos de dos clases: de una parte, la inclusin de las FAS en el orden constitucional
democrtico
libre y la subordinaci6n al mando político; de otra, la garantía de los
derechos fundamentales, que no deben limitarse a los militares mGsde lo que exija
el servicio0 El objetivo del concepto de “ciudadano de uniforme” es asegurar la efi
cada de la Bundeswehren el marco del orden político, ¡urídico y social estableci
do.
—
Sobre la base de este concepto, “Innere Fiihrung”. (Mando o conduccin interior)
significa el desarrollo y aplicacin en el mbito riilitar de los mtódos modernosde
—8—
mando o conducci6n de hombres, Comprende los fundamentos de la formacicSne ms
trucci6n, asistencia y mando de personas., Este concepto se ha acreditado y el Go—
bierno Federal lo mantendrc Firmemente, El posterior desarrollo en una sociedad
progresivamente cambiante s un proceso naturalmente constante,
—
La Ley Fundamental fund6 democr6ticamente la Bundeswehry —sincitarlo expre
samente— hizo del ‘ciudadano de uniforme” su figura obligada. Por ello no son los
fundamentos de la. “Innere FUhrung” ninguna mcscara que se pueda quitar, sino el
núcleo esencial de la Bundeswehr, Quien la rechaza no es apto para mandar a nues
tros soldados,.
El Parlamento estamp6 la figura del “ciudadano de uniforme” en la Ley Militar
de 1956, Allí esta escrito que el soldado tiene los mismosderechos que cualquier
otro ciudadano y que estos derechos solo pueden limitarse mediante obligaciones
legalmente fundamentadas y en tanto lo exija el servicio. El párrafo 6 de la Ley
Militar complementa la figura de “ciudadano de uniforme”, en tanto en cuanto crea
el enlace entre los derechos fundamentales y los deberes que se imponen al soldado,
—
—
153.
El catalogo de obligaciones de la Ley Militar impone a todo soldado el deber
fundamental de servir fielmente a la República Federal de Alemania y defender con
todo esfuerzo el orden democrdtico libre lo que puede incluir, en caso extremo, el
sacrificio de su propia vida. Ademas el soldado ha de prestar obediencia completa,
consciente e ineludiblemente, En asuntos del servicio ha de decir verdad y ser re
servado, Esta obligado al compañerismo. La Ley Fundamental obliga ademas a los
superiores a una responsabilidad especial, han de ser un ejemplo de su comporto—
miento general y en el cumplimiento del deber. Tienen la obligaci6n de vigilar el
servicio y son responsablesde la disciplina de sus subordinados, También les obliga
la asistencia y preocupacicSnpor sus subordinados,
-
—
154.
Por primera vez en la hiçtoria alemana, no solamente se asignan a los soldados
determinados deberes sino que también se le conceden derechos en la Ley Constitu
cional, El soldado tiene derecho en todo tiempo a un respeto ilimitado a su digni—
dad humana. Una orden militar que vuinera lo dignidad humana, segtn la Ley Mili
tar, no obliga a su cumplimiento. Una orden cuyo cumplimiento puede tener como
consecuencia un delito o un crimen no debe cumplirse. Ademas, el soldado tiene
derecho a un libre desenvolvimiento de su personalidad, en tanto ello pueda coord
nar con la msin que la constitucin asigna a la Bundeswehr y la necesidad, dispo
nibilidad y potencia de las FAS, De ello se sigue, por ejemplo, su derecho a vestir
fundamentalmente de paisano durante el tiempo libre y a decidir por sr mismo el cor
te de pelo y llevar o no barba, en tanto que ello no afecte a su funcin de solda
do; una barba, por ejemplo, no perturba nada en tanto la mscara cntigs pueda
ajustarse perfectamente, De la misma manera se asegura al soldado la libre expre—
sión de sus opiniones, si bien han de respetar en todo momento sus obligaciones di—
-
—
—
-9-
manantes de la ley, defender el orden democrtico fundamental, guardar silencio
sobre asuntos del servicio y no actuar en el servicio en favor o en contra de una de
terminada dirección política. Se le garantizan la libertad de ¡nformacin, de opi—
ni6n y asociaci6n.
155.
El espíritu de la Ley Fundamental y de la Ley Militar han dado carccter a un
conjunto de otras leyes, &denes, instrucciones y reglamentos de servicio. Determ
na todo ello el estilo de mando de las FAS. Desde el punto de vista del soldado si
nifica que no solamente tiene la obligaci6n de servir en la Bundeswehr, sino tam—
bin salidos derechos en que pueda apoyarse. Sus derechos y posibflidades se encuen
tran, entre otras, en el Reglamento Mflitar de Reclamaciones, en la ley sobre el co
misionado parlamentario para las FAS, al que puede dirigirse directamente sin per
juicio del servicio si cree que han sido vulnerados los derechos fundamentales o los
principios de la “Innere Fhrung”; en la ley sobre la elecci6n y duraci6n del cargo
de “hombre de confianza”, que debe conducir a:una colaboraci6n entre superiores
y subordinados; en el Reglamento Disciplinario, en el de los superiores y en el Re—
glamento Central 10/5 sobre el servicio interior en las directivas para la formación
del soldado, en el decreto sobre medidas educativas y, finalmente, en el decreto
sobre la actividad política de militares.
-
-
156.
A la vista de la problemtica de un poder armado en un estado democrtico el
legislador ha concedido al Parlamento especiales derechos de control en relacicn
con la Bundeswehr. Son ejercidos en primera línea por la Comisin de Defensa y el
Comisionado Parlamentario para Defensa.
-
—
La Comisin de Defensa estd prescrita en la Ley Fundamental. Trabaja entre los
períodos de elecciones y de sesiones para preparar decisiones del pleno. Posee los
derechos y atribuciones de una Comisi6n de lnvestigaci6n y actGa con este carcter
cuando lo solc ita la cuarta parte de sus miembros.
La institución del Comisionado Parlamentario de Defensa se fund6 en 1958 siguieri
do el ejemplo sueco y no como expresicn de una permanente desconfianza frente a
los militares, sino como un anuncio de la voluntad de integrar a las nuevas FAS en
el estado y en el orden social deseado por el legslador, El Comisionado Parlamen
tario, segGn la Ley Fundamental ha sido creado para proteger los derechos funda—
mentales de los soldados y ser, simultáneamente, un ¿rgano auxiliar del Parlamen
to en el ejercicio del control. Según la Ley debe, ademas, proteger los principios
de la “Innere Fhrung”,
En la practica, el Comisionado Parlamentario se le concibe, no solamente como
un guardián sino también, simultdneamente, como un defensor de los soldados fren
te al Parlamento y la opinin pública. Desde su creación ha recibido unas 62.500
peticiones y queias, y de ellas ms de 6,100 solo en 1969. Se referían a violacin
-lo-
de derechos fundamentales el 2%, de principios de la “Innere Fhrung” el 21%,
del derecho penal o reglamento disciplinario el 13% y el 61% a cuestiones socia
les.
El Gobierno considera esta ¡nstitucin imprescindible de todo punto y se opon—
dr a todo intento de limitar o disminuir su Competencia.
El Comisionado Parlamentario de Defensa sirve mediante su actividad no sola
mente al Parlamento sino que hace que los soldados vivan la democracia parlamen
tana y el estado de derecho. Sus informes, especialmente los anuales de 1968 y
1969, han contribuído notablemente a la aclaracin de conceptos y conf iguraci6n
de la “Innere FGgrung” que constituyen jalones visibles para orientar las discusio
nes en el seno de la Bundeswehr,
—
157.
Ademas de la Comisi6n de Defensa y el Comisionado Parlamentario de Defensa,
merecen ser citadas aquí otras dos instituciones,
El Consejo para cuestiones de “lnnere FUhrung”, 6rgano asesor del Ministro. Es
t6 compuesto por representantes de los ms variados sectores de la poblaci6n. El Go
bierno Federal agradece al Consejo su labor czsesoray consultiva que seguir siendo
en el futuro un valioso auxiliare
158.
Desde 1956 existe en Coblenza la escuela de “Innere Fihrung”, SegGn la idea
inicial deberc aplicar a la “Innere Fhrung” mtodos científicos y facilitar la ense
ñanza y aprendizaje de sus principios. Al mismo tiempo se le asign la misin de
preparar a los Jefes de Batall6n y Compañía y Brigadas auxiliares de Compañía en
la prcctica del mando moderno de hombres en las FAS, mediante cursos adecuados.
Estas metas no han podido ser plenamente logradas. Ciertamente se han realizado
desde 1957, 200 cursos de cuatro a seis semanasde duracicn para 7.880 Jefes y Ofi
ciales, de los citados empleos ademas de 258 cursos breves para otros 8.124 miem
bros de la Bundeswehr.
—
—
-
El prop&ito de que los Jefes de Batall6n y Compañía así como los Brigadas de
astas últimas pasaran obligatoriamente por la escuela de Coblenza no se ha podido
realizar por diversas causas. Sigue faltando espacio para ello; la permanente esca
sez de Oficiales y Suboficiales ha impedido a las unidades desprenderse del número
requerido para los cursos; ademas, la asistencia a algin curso en la escuela no esta
ba incluída con carcter obligatorio en el plan de formcciSn de Oficiales y Subofi
ciales; por ultimo, por razones de personal y de principios no se logra armonizar la
cooperacicn entre el sector científico y la enseñanza militar.
-
Para asegurar la independencia de lo investigaci6n y la enseñanza de una mane
ra institucional y conceder al grupo de trabajo cienti1ico un campo mayor de acti—
—11
vídad en el morco de las instituciones formativas de lo Bundeswehr, en el año 1969
se desmembr6y se ampli6 a un “Instituto Cientflíco para educacin y formaci6n en
las FAS”. La designaci6n de profesorado para la escuela de “innere Fhrung” en
Coblenza produjo sin embargo nuevas dificultades. En consecuencia surgía la nece
sidad de incorporar a la escuela un nuevo grupo científico para la enseñanza en la
misma
—
El Gobierno tiene la ¡ntenci6n de remediar estas deficiencias, La escuela de
Innere Fuhrungu, recibira una nueva mision en,,—correspondencia con sus posibilida
des: En el futuro organizara reuniones de Comandantes de Unidad, instruír a los
Oficiales profesores de las escuelas de la Bundeswehr, orientara a los Oficiales en
cuestiones del mando >‘ como hasta ahora—organizara reuniones de caracter infoL
mativo de cara a la opinion publica,, El Conseio para Innere Fuhrung apoya la
elaboraci6n de propuestas para la actividad del Jnstituto Heider. Para el puesto de
director del lnstituto, vacante desde hace cinco años, se ha designado un prestigio
so catedratico de lnstrucci6n Poltica, Se ha creado ademas un puesto de General
para cuestiones de educaci6n y formacian en la Bundeswehr. Depende directamen
te del General Inspector y su misian es unificar e intensificar la educaci6n y forma
ci6n en los tres Ejércitos y observar la consistencia interior de la Bundeswehr.
—
—
Mandoactualdehombres
159.
Solo
se puede esperar del soldado la defensa del orden libre si el mismo posee
los derechos que debe pr’oteger Esto es inamovible. En el servicio diario ha de ex
perimentar los principios de libertad y estado de derecho y el respeto a su dignidad
humana, Un soldado que no vive en el cotidiano hacer el orden de valores de la
Ley Fundamental, difícilmente creera en la necesidad de su servicio en beneficio
de la comunidad,
—
—
En la Bundeswehrse producen quejas de lo deficiente educaci6n ciudadana, ad
quirida en la escuela, con que llega el soldado al cuartel. Pero es falso que, a cau
so de ello, hayan de limtarse los derechos de los soldados para que se pueda exi
gir el cumplimiento del deber con medios mas duros Misi6n del mando es hacer que
el soldado cumpla su obligacian sin que se limiten sus derechos,
El mando de hombresen las FAS de una sociedad industrial organizada democra
ticamente tiene que reconocer los siguientes principios: La necesidad democratica
de discutir y convencer, el principio militar de mando y obediencia; el criterio tc
nico de la autoridad que da el propio rendimiento y la disciplina real.
160,.
La
Bundeswehr puede cumplir la misi6n de mando de hombres si esta movida por
el mismo espitu que la socedad que debe defender. El Comisionado Parlamentario
para Defensa comprobaba en el informe Anual de 1969:“Si la Bundeswehrse apar—
—
12
fa de los valores predominantes y de las formas de comportamiento en la sociedad
civil, corre el peligro de experimentar un desarrollo al margen de esta sociedad,
Es necesario que en las FAS sea una realidad la representaci6n de valores y las for
mas de comportamiento de la sociedad en tanto no se opongan a las particularida
des inmanentes del servicio militar”.
Una regla fundamental del juego de la sociedad actual es la discusiSn. Dentro
de la Bundeswehr el Ministro de Defensa lo impulsa enérgicamente, La discusión y
la obediencia no se excluyen mttuamente, antes bin se complementan. La obe
diencia es ms fcil para el joven s comprende por qu y para qu debe obedecer,
Todo puede discutirse con una 6nica excepci6n: No puede someterse a discusi6n la
obediencia a la Ley Fundamental y al Gobierno Constitucional, la obediencia a
las leyes, que se apoyan en la Ley Fundamental, y la obediencia a las &denes que
sean dadas sobre estas bases.
—
Tampoco en las condiciones actuales puede prescindir un Ejército del mando y
la obediencia, Tampoco puede faltar una disciplina formal y los reglamentos de ser
vicio; esto es valido, aunque en diferente grado, allí donde varios hombrestrabo—
jan juntos para lograr una meto coman, Toda producci6n exige una disciplina a ella
subordinada y por tanto también la producci6n de disuascn y potencia combativa.
En consecuencia, el moderno Ejército necesita una insfrucci6n con las armas y —por
ejemplo para el servicio de guardia o interior— reglamentaciones unificadas, En si
tuaciones de combate, que proporcionan extremas penalidades, no se puede prescin
dir de una disciplina sencilla de orden—obediencia.
La contemplaci6n de un posible caso de guerro exige ademSs una medida en la
dureza de la instrucci6n, es decir, la capacidad y voluntad de rendimiento en difí
ciles condiciones, que no son necesarias mds que en muy pocas profesiones civiles,
Algunos reclutas llegan al servicio con muy escaso entrenamiento corporal. Por
eso es necesario una intensificación de la educaci6n fiica en la Bundeswehr,
161.
La vida militar y los métodos de instrucci6n de las FAS estén cada vez ms in
fluenciados por las normas industriales y los procedimientos de trabajo industriales,
El desarrollo técnico ha ampliado y especializado las funciones del soldado. Los
conceptos autoridad y disciplina han recibido en parte un nuevo contenido, Antes
existía en el superior el ejercicio de la autoridad basada en el empleo y el cargo y
en los subordinados una obediencia ciega y una disciplina formal, Hoy, en muchos
aspectos, saltan al primer plano la autoridad del superior basada en una especial
formackSn y en la experiencia y una disciplina especializada que surge de funciona
miento tcnicamenfe complicado.
—
—
13
—
El cüidado tcnico del porque de material y de los sistemas de armas requiere
cada vez ms tiempo de servicio. Por ejemplo, el entretenimiento de un destructor
exige del 60 al 70 por ciento del tiempo de servicio de la tripulación; en una uni
dad de vuelo llega al 80 y 90 por ciento y en las unidades acorazadas es del 30 al
35 por ciento. De ello se sigue una necesidad de racionalizaci6n del servicio y una
variacn
en las relaciones entre superiores e inferiores. Tambin resulta de la tec—
nificaciGn la necesidad de una practica continua; determinados procedimientos co
rresponden íntegramente a los soldados que manejan un sistema de armas, especial
mente para lograr el dominio de aparatos técnicamente complicados.
—
162.
El Comisionado Parlamentario para cuestiones de defensa diferenciaba, en su
forme Anual de 1968, entre el estilo tradicional de mando, el estilo de mando en
cooperacicSn y el estilo de mando personal. Llegaba a la conclusi6n de que el esti
lo de mando de las FAS actuales tiene que ser en cooperación, pero que no se pue
de prescindir, en las peculiares condiciones de cada caso, del tradicional sentido
de la obediencia y el ascendiente personal El Gobierno Federal esta de acuerdo.
El fundamento es: La cooperaciSn y la coordinacn
preceden a la automtica de
mando
.
—
El grupo uniforme de los viejos tiempos ha cedido el puesto a la agrupación de
soldados especialistas. En este sentido un combatiente es un especialista importante
e imprescindible. Los especialistas cooperan en diferentes equipos,, El nuevo conce2
to de compañerismo ha variado la escalo de la disciplina militar,
—
Proresivodesarrollodela“lnnereFhrung”
163,
La Bundeswehr ha conseguido vencer numerosasdificultades de carcter personal
y material en los 15 años de su existencia. El estudio crítico -especialmente las con
versaciones entre personal de todos los empleos y el Ministro de Defensa—han apor
tado numerosaspruebas de que los principios de la “Innere FUhrung” son ampliamen
te aceptados y sumamente practicados. En realidad la Bundeswehrest’ ms fuerte
mente ¡ntegrada en la sociedad de lo que generalmente se supone.
En un tiempo en que las instituciones tradicionales se ponen en tela de juicio,
la Bundeswehrse ha abierto ‘ambin al dlogo
Por ejemplo, los estudios del Ejr
cito de Tierra titulados “Ideas para el mejoramiento de la situación interior” y las
nuevas tesis de un grupa de ¡6venes Tenientes han sido puntos de cristalizaci6n de
un debate tanto entre militares como la opini6n ptblica. Prescindiendo de que pre
cisan un enjuiciamiento crítico y de que algunas ideas son rechazables, el debate
ha demostrado la aptitud de los militares para discutir y para someter a juicio ias
propias ideas..
—
—
-
14
-
El elemento de la discusi6n libre debe ser tambin institucionalizado en la vi—
da de la Bundeswehr, Con este fin el Ministro de Defensa har6 que las reuniones
regionales con personal de todos los empleos desde suboficial a general sean insti
tuciones permanentes. Siguiendo un eemplo sueco, se celebrara regularmente una
reuni6n de soldados en la que tomaran parte los hombresde confianza elegidos
por las unidades de los tres Ejércitos. También se encuentran en preparaci6n unas
reuniones para funcionarios, empleados y obreros,
—
164.
En el perfeccionamiento de la “Innere FCihrung” se persiguen los prop6sitos si—
guientes
Los derechos fundamentales y los que conceden las leyes no sern recortados,
se rechazare la limitaci6n de la actividad política de los militares asícomo la abo
lici6n del arresto bajo palabra. Se rechazar también la reglamentacicSn innecesa
rio en cuestiones personales (por ejemplo, el corte de pelo unificado, la coloca—
ci6n unificada de los objetos en los dormitorios o de las prendas en los armarios o
la prohibici6n
a lossoldados
de reclutamiento
forzoso
de llevar
traje
de paisanoal
cuartel).
Esto comprende tambn el saludo y forma de drigirse a un superior. Antes de
establecer una nueva regulaci6n de estos extremos es necesario esperar la resolu—
cicSn de un procedimiento ante el Tribunal Federal Administrativo,
165,
Los cambios experimentados por la sociedad en los Gltimos años exigen una nue
va ordenación del Derecho Disciplinario Militar. Actualmente se prepara una am
plia actualizaci6n del Reglamento de Disciplina Militar, Entre otras cosasse pre—
van: En faltas leves de servicio que al mismo tiempo constituyen delito coman y
cuando el soldado haya sido ya condenado por el tribunal judicial, solo será auto
rizado un correctivo de la falta de servicio por vía disciplinaria cuando lo exija
el mantenimiento de la discipUna. Las faltas cometidas por los soldados fuera de
servicio no será consideradas como faltas del servicio, a no ser que ¿ste resulte de
cisivamente afectado. Desaparecern el retroceso en la escala de sueldos o la su—
presin de avance en la misma; será sustituído por una prohibici6n de ascenso. Con
objeto de acelerar los procedimientos disciplinario y de recursos se van a modifi
car los seis tribunales militares existentes y crear otras tres cmaras,
—
166.
El Gobierno Federal tiene la intenci6n de proponer al Parlamento la sustituci6n
de la promesasolemne del soldado de reclutamiento forzoso, por una ¡nstrucci6n
formal de sus derechos y deberes y separar de este acto, de la jura de los soldados
que prestaran largo tiempo de servicio (1). (A partir de abril de 1970 ya se han
‘:distanciado
en-tiempo y lugar la promesay la jura). Por el contrario el juramento
que deben prestar los militares profesionales y temporales solo se puede considerar
—
—
(1). Nota del Traductor. Militares profesionales o temporales.
-
15
—
en relación con el que se presta en el resto de los servicios estatales. No tiene lu
gar una sustitucin del juramento solo para militares. Parece necesario una expre—
si6n ms clara de los conceptos empleados en la actual f6rmula del juramento mili
ta r
167,
El Gobierno tiene la intenci6n de adoptar una serie de medidas relativas a pre—
visión, sueldos, viviendas, cantinas, escalas, formacicSne instrucci6n que tienden
a la realizaci6n de losfines a que aspira la “Innere Fiihrung”. Vase el párrafo
“Preocupaciones del personal militar”, parrafo 123).
—
168.
En la evoluci6n de la “Innere Fihrung” el Gobierno distingue entre los funda
mentos invariables de una parte y los elementos que pueden sometersea variaci6n
de otra. La primacía de la política, el respeto de la dignidad humana y lo protec
cicSn judicial del individuo pertenecen a la categoría de los fundamentos invariables.
Las formas de mando, la formación e ¡nstruccin, el estilo de mando, la ordenaci6n
de las escalas y las formas de organización estn sometidas a variaciones. El Go
bierno Federal pretende objetivar la discusicn sobre la Innere Fihrung”. La discu—
sicn debe orientarse por las normas legales vigentes, la experiencia practica y los
progresos científicos.
Instrucci6nyEnseñanza
169.
La Bundeswehr se compone de tres categorías de militares: Los de reemplazo, los
alistados a largo plazo (de 2 a 15 años) y los militares de carrera. Estos últimos po
san a situacin de retirado entre los 52 y los 60 años, segGnsu empleo. La Bundes
wehr debe, con un personal de composici6n tan diversificada, cumplir un gran n
mero de misiones. Le es por lo tanto preciso disponer de un sistema de instrucci6n y
de cultura no salo completo sino también muy variado.
Naturalmente, los programas de instrucci6n y de enseñanza no pueden estar corn
primidos en moldes rígidos; deben, por el contrario, ser lo bastante flexibles para
poder adaptarse a las evoluciones internas y externas de la Bundeswehr. Las misio
nes que incumben a los militares y a la técnica esh5nsometidas a una evoluci6n
constante. La instrucciGn de los militares, concebida para el cumplimiento de di—
chas misiones, debe tener en cuenta imbricaciones muy estrechas con un número re
lativamente elevado de profesiones civiles. Las condiciones inherentes a la instruc
ci6n y a la cultura en la Bundeswehrdeben, en la medida de lo posible, estar en
armonía y ligadas a las imperantes en el sector civil. El “Plan Nacional de Forma
cian Intelectual” , a escala de la RepGblica Federal de Alemania, esta en su fase
de elaboraci6n. Nuestros sistemas de enseñanza escolar y profesional se hallan en
plena mutacn.
Esta situacin no deja de tener incidencia en los sistemas de edu
caci6n y de enseñanza de la cultura, dentro de la Bundeswehr. Es una labor consi
—
—
—16—
derable cuya reo lizacin abarcar los años futuros, Los principios sentados en el
informe que el Gobierno Federal presentar dentro de poco sobre la formaci6n ¡nte
lectual, tendrán allí su plena aplicaci6n,
—
170.
El fundamento del servicio mflitar para el conjunto de los miembros de las Fuer
zas Armadas es la instruccin general bsica, En el Ej&cito del Aire y en la Mari
na la ¡nstrucci&i debe, como antaño, seguirse haciendo, principalmente en unida
des de instruccin especializadas y en escuelas, dada la mayor tecnicidad de los
sistemas de armas empleados y el m6salto grado de disponibilidad operacional re
querido en estos Ejrcitos.
—
Actualmente, los aspirantes a suboficial y a oficial reciben, independientemen
te del empleo técnico que tendrn que asumir, una instruccin de superior discipli
nario, Esta se da por los Ejrcitos bajo forma de cursos en las escuelas de suboficia
les y de oficiales. Antes de alcanzar la categoría de jefe, los interesados siguen un
curso de jefe y de seleccin para completar su formacitn. Después, para prepararlos
para sus papeles de jefes, pasan, en gran parte en coman, a la Escuela de Estado
Mayor (Stabsakademie); la formacn de los futuros oficiales diplomados de Estado
Mayor se realiza en la Escuela Superior de Guerra de las Fuerzas Armadas Federa
les (lUhrungsakademie), Uno de los principios básicos del perfeccionamiento de la
formacin de los oficiales y de su utilizaci6n es la alternancia entre el empleo en
las unidades y en los EstadosMayores, los cursos en los centros de ¡nstrucc6n y los
períodos como instructor, ello no s6lo en el marco nacional en los escalones ejrci—
tos e interej&citos sino también en el de las autoridades de mando y de servicios de
la NATO, De este modo, cualquier utilizaci6n en un nuevo sector de responsabili
dad estc valorizada como un escalan en la formaci6n del oficial.
—
—
—
171.
La idea de que un oficial pueda conocer a fondo el conjunto de las armas y de
los materiales de su zona de responsabilidad pertenece al pasado. La organizaci6n
de las Fuerzas Armadas en armas especializadas y en armas de servicios es una evi—
dencia dictada por los hechos. La carrera militar propiamente dicha ya no existe,
sino que esta sust.ituída por un gran ni5merode funciones militares muy diferentes, El
oficial o el suboficial uniformemente instruído, e intercambiable entre un gran nme
ro de sectores, no es ms concebible que un ingeniero polivalente o un técnico “ah
round” en una empresa comercial o industrial. Al lado de los cuadros de mando, las
Fuerzas Armadas necesitan un gran n6mero de especialistas.
—
-
Dada la elevada especiahizaci6n requerida, el programa de ¡nstruccin militar
general prev que los oficiales y los suboficiales aprendan a establecer lazos de coo
peracin entre especialistas de disciplinas diferentes ya realizar la coordinacin ne
cesaría para el cumplimiento de la misi6n común, Al oficial de Estado Mayor le ca
be, antes que nada, ser una especie de gerente con papel de coordinador de los es
pecialistas. Queda no obstante invariable un sector del mando militar, especia Imen
—
-
17-
te en las situaciones difíciles aquél en el que se requieren acciones decididas, rc
pidas y homogéneas, que no se dejan ni transferir ni controlar técnicamente y don
de el ¡efe militar debe echar en la balanza su poder de decisin y la confianza que
se ha merecido por sus servicios y por su car6cter.
En el porvenir, ya nadie llegara a General si no ha demostrado su eficiencia
—
fuera del marco del Ejército al que pertenece, ni nadie tendr6 altas responsabilida
des militares si no ha sido afectado a un servicio integrado o en el extranjero.
172.
A menudo sucede que la Bundeswehr pueda sacar provecho de los conocimientos
profesionales civiles de sus miembros en su instrucci6n especializada. En el momen
to del llamamiento de los militares del reemplazo, o de los alistados a largo plazo,
se tienen en cuenta estos conocimientos previos en la medida de lo posible. En
aquel los casos en que coinciden la profesn civil y la función en las Fuerzas Arma
das, algunos especialistas pueden empezar su servicio con cierto grado (de cabo pri
mero a comandante). Los conocimientos técnicos adquiridos antes del alistamiento
en el Ejército son ampliados tanto como se puede mediante la instrucci6n militar,
ello es una ventaja tanto para el interesado a su licenciamiento como para la Bun—
deswehr.
—
—
Los soldados se instruyen en su rama técnica durante la instrucción especializa
da bsica, en los cursos de especializaci6n (Marina), en los períodos de especiali—
zaci6n o mediante la instruccin llevada a cabo directamente en los lugares de tra
bajo. Los suboficiales se forman en los cursos de especializaci6n, en parte organi
zados fuera de la Bundeswehr. El ascenso a los empleos de sargento, sargento prime
ro y brigada queda condicionado por los ex6menes de especializaci6n superados. Los
oficiales participan, a la salida de las Escuelas de Oficiales, en cursos relacionados
con sus destinos ulteriores previstos0 A título de ejemplo, se cita la formaci6n de
los pilotos de aviones de reacci6n y de los oficiales responsablesdel empleo de los
misiles del Ejército del Aire, en centros de instruccicn alemanes situados en los Es
tados Unidos, de los ingenieros y de los expertos economistas, en las Escuelas Téc
nicas de las Fuerzas Armadas en Darmstadt, Munich y Neubiberg y, de otros oficio
les, en las Escuelas de ApI icac i6n de los Ejércitos.
—
En el futuro ser6 necesario, m6s que en el pasado, explotar los conocimientos
profesonales bsicos y las posibilidades de formación que brinda la Bundeswehr, pa
ra que sus miembros puedan prepararse mejor para sus empleos militares y perfeccio
narse., Entonces la Bundeswehr podría centrarse mcs en la formacicn en aquellos te
rrenos que no tienen una actividad paralela en el sector civil.
—
El militar que disponga de conocimientos técnicos mayores que sus compañéros
civiles de la misma edad, asume antes una responsabilidad mayor en los planos per
sonal y material. El jefe de un carro de combate (sargento) tiene, por término me
—
—
18—
dio, 20 años; le son confiados una tripulaci6n de tres hombresy un sistema de ar
mas evaluado en un mill6n de DM, Un sargento primero encargado de las operacio
nes de mantenimiento de un STARFGHTERy con diploma de maestro, tiene una re!
ponsobilidad del mismo orden que un jefe de taller de la aviacicn civil que mantie
ne en vuelo aviones de complejidad similar, El comandante de un patrullero (alfa—
rez de fragata o teniente de navío) tiene, por término medio 26 6 27 años; la tripu
laci6n es de 39 hombres y el barco cuesta actualmente unos 10 millones de DM, 50
millones lbs de nuevo modelo.
Mas el conocer en sus detalles el oficio de las armas no constituye la Gnica ca—
lificaci6n del superior. La educaci6n y la ¡nstrucci6n son un requisito previo para
el cumplimiento adecuado de la misi6n y no un suplemento secundario, Su promo—
ci6n por la Bundeswehrresponde a un deseo de la joven generaci6n de ser formada
científicamente y de pasar ex6menes cuyos resultados sean reconocidos en la profe—
sicn civil.
173.
Dada la evoluci6n de la política en el terreno de la formaci6n intelectual, el
Gobierno Federal tiene conciencia de la necesidad de reorganizar los programas de
educaci6n y de instrucci6n de lo Bundeswehr. Para ello se constituir6, en el Minis
terio Federal de la Defensa, una comisi6n a lo que pertenecer6n fambin expertos
extraños a la Bundeswehr. Se busca una estrecha colaboraci6n con el Ministerio Fe
deral de Educaci6n y Ciencia. Se espera que ser6 posible presentar, durante el año
de 1971, y sobre la base de los trabajos preliminares realizados hasta ahora por el
Ministerio Federal de a Defensa, una propuesta homogénea relativa a los centros y
a los programas de educaci6n y de enseñanza. Su nGcleo estar6 constituído por las
grandes líneas directrices siguientes:
—
La Bundeswehrdebe estar acorde con la evoluci6n de la sociedad. Debe dar a
sus conceptos profesionales, a sus fases de instrucci6n y de formaci6n intelectual un
nivel tal que sus miembros saquen de ¿1 el mayor provecho posible, tanto durante su
formaci6n profesional dentro de la Bundeswehr como posteriormente, a su regreso a
la vida civil, lo que sirve simult6neamente a la eficacia de la Bundeswehr y a la
vocaci6n de sus carreras militares, Las formas de instrucci6n y los ex6menesdentro
del conjunto del sector militar deben corresponder, tanto como se pueda, a los del
sector civil, El objetivo es el reconocimiento directo por el sector civil profesional
de los cursos de especializaci6n del sector militar, o el reconocimiento después de
la superaci6n de un curso complementario en el marco de la instrucci6n á.lfinal del
servicio (reconocimiento indirecto) En lo relativo al modo de instrucci6n y de for—
maci6n intelectual de los oficiales, la escisi6n actual en cursos organizados en las
Escuelas de Oficiales, en la Escuela de Estado Mayor (Stabsakademie) y en la Es—
cuera Superior de Guerra (Fúhrungsakademie), con una diFerenciaci6n de los ex6—
menes de selecci6n, debe ser objeto de una revisión crCtíca. La formación de Esta
do Mayor ser6 integrada allí. Los sistemas de formación intelectual de la Bundes—
wehr deberón hacerse permeables. No sólo la planificación uniformada a escala fe
—
—
-19-
deral, sino también la necesidad de una posibilidad de utilizar muchos oficiales en
toda la Bundeswehr, llevan obligatoriamente a una coordinaci6n de los distintos
Ejrcitos
Los establecimientos de formaci6n intelectual de la Bundeswehrdeben
reagruparse en cuento sea posible Se estudian eventuales fusiones en las ciudades
universitarias de Munich (facultades tcnicas) y de Hamburgo (facultades no tcni
cas) que, ya hoy día, son los centros de perfeccionamiento de la Bundeswehr.
—
—
Promoci6nprofesionalen’lasFuerzasArmadasFederales
174.
No basta tomar las medidas necesarias para que un militar alistado a largo pla
zo, que vuelve o la vida civil al trmino de. su compromiso, pueda volver a empe
zar en el punto en que se había parado antes de ingresar en la Bundeswehr. Para el
militar que ha concluído su contrato de alistamiento y que ha sido empleado en la
Bundeswehr como especialista o semi—especialista, este “lugar de trabajO” no es
ms que uno entre los dems de su vida profesional. La Bundeswehrque, en este as
pecto, es un “empleador” debe prepararlo plenamente y en tiempo útil para su re
torno a la profes6n civil.. Debe crear las condiciones previas que le permitan se
guir subiendo los escalones de la vida profesional y social despus de su salida de
la Bundeswehr. El legislador ha tenido esto en cuenta al dar a la formación profe
sional de los alistados a largo plazo un lugar preponderante en la Ley sobre las pen
siones y dems prestaciones en provecho de los ex—militares.
—
175.
Los militares clasificados en las categorías de carrera de los suboficiales y de
tropa, con un tiempo de servicio mínimo de ocho años, ya tiene derecho a seguir,
durante este tiempo, los cursos de enseñanza prófesional general en una escuela de
formaci6n profesional de la Bundeswehr:’durante el Gltimo año de servicio para los
alistados para ms de ocho años y menos de doce, y durante los dieciocho tltmos—
meses del tiempo de servicio para los alistados de doce años o ms.
—
El papel de las escuelas de formaci6n profesional de la Bundeswehres el de am
pliar, mediante cursos básicos, la cultura general de los cursillistas y luego incul
carles, mediante cursos de perfeccionamiento, conocimientos profesionales genera
les para que puedan participar con provecho en los cursos posteriores de ¡nstrucci6n
y de formacn perfeccionadas. Estoscursos de las escuelas de formación profesio
nal de la Bundeswehr llevan al diploma de estudios del primer ciclo,a la aptitud
profesional en materias de economía o de la técnica, al bachillerato; los completa
un curso de formaci6n administrativa (ver cuadro de la pgina 20). Los que salen
de las escuelas de formación profesional pueden, por lo tanto, pretender situacio
nes interesantes en la economía civil o puestos de funcionarios administrativos del
cuadromedio en las instituciones federales, de los Laender o comunales.
—
—
Las 34 escuelas de formación profesional de la Buncleswehractualmente existen
tes, que emplean en rgimen de plena dedicaci6n a unos 200 profesores de los cua
=
1 semestre
Exdmenes
Formaci6n
I
[Certificadodeaptitud
profesional II
Exd menes
V/4?hJ
II
Diplomad
éstud ios
del prime
ciclo
Examen
Carréras
LL
Examen
Bachillerato
IL_
fidel cyadro
medio
II
Exa men
profesional general enseñada en las Escuelas de formacin
profesional de la Bundeswehr
II
—
21
—
dros medio y superior, ms un cierto número de profesores a medio empleo, han vis
to pasar por elIas 8.444 alumnos en 1969, En ese mismo año, 2.076 alumnos han su
perado las pruebas de los exmenes de salida y, otros 600 del curso de formaci6n
administrativa, pudieron empezar sus estudios en una escuela superior de pedago
gía tras exmenes de selecci6n de los sujetos dotados. Cierto nGmerode ex-milita
res alistados a plazo largo, que habían pasado su bachillerato en una escuela de
formaci6n profesional de la Bundeswehr, siguen desde 1967 sus estudios en universi
dades o en escuelas superiores.
—
—
176
Lasmédidasdeformad6n,dereajustédeciciosydereconversi6nprofesional
llevadas a cabo por las 36 oficinas de reclutamiento y de las reservas de círculo
tienden a dar a los militares alistados a plazo largo, durante su servicio y después
de éste, toda la ayuda necesaria para prepararlos a su profes?6n civil, para que pue
dan, no s6lo integrarse sin inconvenientes en el proceso del trabajó, sino tambn
elevarse desde el punto de vista profesional y social.
—
—
El servicio encargado de la promocin profesional tiene por misin actualizar las
relaciones entre el hombre y su profesi6n, organizar el perfeccionamiento profesio
nal durante e! período que sigue al del servicio, cooperar a la integraci6n en la vi
da profesional civil y readaptar convenientemente a los militares físicamente lesio
nados. Para mantener los contactos con la profesi6n durante el servicio se da la po
sibilidad a los alistados y tambin, a partir de 1968 a los de reemplazo, de partici
par en grupos de trabajo especializados, en cursos de especialistas y de asistir a con
ferenc las tcnicas
Ademcs, bibliotecas bien surtidas en las distintas ramas técnicas
ponen sus libros a disposici6n de los que siguen cursos por correspondencia, posibi
lidad cada vez rns aprovechada en estos tltimos tiempos. Algunas cifras permiten
hacerse una idea del volumen alcanzado por tales medidas de la formacin profesio
nal y evaluar hasta qu punto los alistados y los del reemplazo recurren a ellas.
177.
Hasta ahora se han extendido 565.000 certificados —delos cuales mcs de 90.000
lo fueron en 1969—en los que se hace constar la participación en los grupos de tra
bajo y en los cursos especializados, así como el resultado positivo de los exmenes
correspondientes.
150.000 militares han participado en los cursos especializados; las bibliotecas
especializadas han prestado ms de 400 000 libros; 16000 militares han participa
do hasta ahora en los cursos por correspondencia. Una formaci6n y un empleo en las
unidades, habida cuenta de la profesión y de la especia lizacin,
han dado ya a mu
chas militares alistados a largo plazo la posibilidad de pasar, durante su servicio,
exámenes convalidados por el sector civiL
—
178,
Sobre la base de los convenios establecidos entre el Ministerio Federal de la De
fensa y los restantes Ministerios o las organizaciones econ6micas a escalan federal,
22
ms de 39.000 militares han pasado, hasta el 31 de diciembre de 1969, durantesu
servició, excmenes de diversas especialidades profesionales, de ellos mds de 9.000
obreros especializados, artesanos y empleados que han aprendido un oficio moderno
con salida garantizada, y ms de 1.600 maestros. Esta preparacin para tales ex
menes estaba desde luego condicionada a un alistamiento prolongado, no inferior a
cuatro años, El personal que cumple esta condicicn y perteneciente a las catego’—
rías de suboficiales o de tropas tiene derecho, a petición propia, a una formaci6n
especialízada despus de haber cumplido su tiempo de servicio; la duraci6n de es—
fa formacin especializada es funcin del tiempo de ajistamienfo (ver grdfico).
Ex6 menessufridos por los militares alistados
ante Comisiones civiles durante su servicio:
6073
Otros exdi enes de especialidad
diploma el ?menfal ‘Refa11 di—
ploma de r diofonra, tarjeta de
soldador,
fc.
1865
Obreros especial ¡za
dos, art sanos, de
penden ?S
Maestros
449
313
-
1962
1969
1962
1969
1962
1969
*Refa._ Racionalizaci6n del trabajo por el estudio de los tiempos elementales.
179.
A la luz de la promoci6n profesional y social, se puede considerar esta instruc—
cn
que tiene por finalidad el aprendizaje de un oficio y de un empleo apropiado
en las unidades, la comunicación de una cultura general en las escuelas de forma—
ci6n profesional de las Bundeswehr y las medidas tendentes a mantener los contac’
tos con la proFesi6n civil, como una preparaci6n a esta formaci6n especializada.
Se ha tenido en cuenta este hecho en la segunda enmienda a la Ley de Pensionesy
otras prestaciones en provehco de los exmilitares, prolongando substancialmente
los distintos plazos de especializaci6n.
—
23
Ademds, la ley permite ahora a los militares hacer una elecci6n en lugar de
benefkiarse de la enseñanza profesional general en una escuela de formacn pro—
fesional, tienen derecho, si lo desean, a una especializaci6n suplementaria y vi—
ceverso, Mientras dura esta especializaci6n, los ex—militares alistados a largo pio
zo se benefician de una subvencin que les permite disfrutar, habida cuenta de sus
emolumentos de transición, de un ingreso igual por lo menosal 90% del importe de
su tltimo sueldo, Aderns, disponen de una vivienda de servicio mientras dura la
especialzacin;
los gastos de viaje ocasionados para ir a presentarse a un nuevo
empleador se compensan hasta un cierto importe y se asigna una subvención por
gastos de mudanza, cuando es necesario un cambio de domicilio, al trmino de los
estudios de especialización para poder ocupar el puesto de trabajo
—
—
—
Duración de la formación en las escuelas de formación profesional de la Bundeswehr
(EFPBW) y de la especialización para los alistados.
Tiempo de
servicio
Formaciónen las
EFPBw
EspeciaUzacón
—
Semestres integralmente intercambiables
O
405
años
60 7
anos
1
petición, 1 semestre
a
de estudios en una EFPBw
IDI9 000
p000go
_____
i2a15
ANTES del final
del tiempo de
servicio
DESPUESdel final
del tiempo de servicio
Hasta el momento actual, unos 85000 alistados se han beneficiado de esta fór
mula de especialización antes
del final de su tiempo de servi
cio.
Los oficios que han elegido pasan de los 500, y su gama va desde
el conductor de maquinas de movimiento de tierras hasta el cantante de ópé
ra, Las cifras siguientes (redondeadas) permiten hacerse una mejor idea:
24
-
-
Alrededor
—
Han llegado a ser
—Han
(
)(
/Vtaestros.
.
.
..
Técnicos...
Ingenieros .
.
( Carreras comerciales
) Carreras universitarias
hecho..,.,,,.,,
( ñanza
e. .
.
..
. .
,
.
.
.
•
.
—
.
•.
Obreros especializados.
Soldadores. .
. . . .
. .
Han sidoformados
,.
(Conductores de maquinas. .
,
10 000
7.600
2,500
.
(inclurda la ense
Formaci6n IingUistica • • • • •
Formaci6n en informHca
(“Sanidad e higiene ptbUcas”
(
)
.
..
(
—Han recibido,..,,,,.
.
•
.
de:
.
o ,
o
e
o o
.
.
.
,
. .
.
.
,
7100
1 ,100
o
1.600
4000
1 .500
3,100
.
e
.....
4.500
2,150
La mayor porte de los alistados que han alcanzado, durante su servicio en las
Fuerzas Armadas Federales, un certificado de aptitud profesional como obrero espe
cializado o como artesono, han optado por perfeccionar su formaci6n, despus del
servicio, utilizando las posibilidades brindadas para llegar a ser contramaestres,tc
nicos o ingenieros por cuenta de la Bundeswehr.
—
180.
La transferencia en lo vida profesional se ha llevado a cobo, hasta ahora, sin di
ficultades, La posibilidad de conceder una subvencicSnde transicin a los licencia
dos para facilitarles la integraci6n en la vida profesional civil no ha tenido, en vis
ta de la situaciSn favorable del mercado del trabao, significaci6n material. En efec
to, sSlo se registraron 27 en 1969, y, desde 1960 al final de 1969, un total de 373
solicitudes de este género.
30, 0
1965
Gastos anuales en millones
de DM para la promoci6n
prof esiona 1
1970J
-25-
181.
Se han aplicado medidas de asistencia específicas de promoci6n en el terreno
profesional, a los militares que habían sufrido daño corporal durante su servicio y
que han tenido que ser objeto, por este hecho, de una revisi6n de clasificaci6n.Se
ha dado, en ms de 11.000 casos, una asistencia plenamente eficaz.
182.
Algunas cifras ilustrar6n, finalmente, el siginificado y el volumen creciente sin
cesar de la promoci6n profesional. Los gastos de la Bundeswehren este capítulo,
hasta el 31 de diciembre de 1969, son del orden de los 98 millones de DM. En 1960
s6lo ascendían a 483.000 DM, para alcanzar 21,5 millones de DM en 1969. Los
crdTtos para los años pr6ximos prevén, por lo menos, 30 mfl Iones de DM por año
para atender a estos gastos (ver esquema p6g. 24),
—
—
—
183.
La industria, el comercio, el artesanado y los servicios públicos reconocen am
pliamente que, la Bundeswehr, al licenciar a sus alistados, pone a su disposici6n
un personal cuyas cualidades profesionales superan con mucho el nivel que tenían
antes de su ingreso en las Fuerzas Armadas,
—
—
El desarrollo de las escuelas de formaci6n profesional de la Bundeswehry de su
servicio de promoci6n profesional, ha culminado en la creaci6n de una segunda ca
dena de enseñanza notable. Por ello, la experiencia adquirida por la Bundeswehr
en todos los terrenos de la instrucci6n, del perfeccionamiento y de la reviskn de la
clasificaci6n de los adultos, ha influído en forma ejemplar en las leyes acerca de
la promocf6n del trabajo y de la enseñanza, ambas entradas en’vigor én 1969.
—
—
184.
Para los militares con menos de 12 años de servicio se ha creado el certificado
de admsi6n y luego, después del 1 de enero de 1970, el certificado llamado de in—
tegraci6n, que permite el ingreso en los servicios ptblicos. Estos certificados conf ¡e
ren a sus titulares el derecho de ocupar puestos reservados para este efecto en ¡nsti
tuciones federales, en los Laender y en municipios. El certificado de integraci6n
garantiza por diez años un determinado activo, o sea que, durante este período, los
emolumentos pagados por los servicios pblTcos no deben ser inferiores al importe
del Gltimo ingreso disfrutado en la Bundeswehr, Las experiencias adquiridas duran
te varios años por el servicio de promoci6n profesional han demostrado, sin embar
go, y en contra de lo que se esperaba, que s6lo alrededor del 16% de los miltares
con un compromiso de varios años, y apenas un tercio de los militares con 12 6 m6s
años de servicio, se han interesado por un puesto en los servicios públicos.
—
—
—
185.
El Gobierno Federal se propone ampliar atn ms el abanico de las posibilidades
de formaci6n de los militares alistados a plazo largo. Se prevn cursos en las escué
las de formaci6n profesional de la Bundeswehr para la obtenci6n del título de bachi
ller (a partir del 22 semestre de estudios 1970, empezando por las disciplinas: tcn
ca, economía,, pedagogía social y trabajo social; el primer examen de fín de estu—
dios esta previsto para fines de junio de 1971). Se piensa, ademas, en cursos para
que puedan obtener el diploma de primer ciclo aquellos suboficiales de carrera que
parezcan aptos para estudiar la carrera de oficialespecialista
y, finalmente, en la
preparación de los militares candidatos a las escuelas de formaci6n profesional de
la Bundeswehr, con vistas a su ingreso mediante una enseñanza por correspondencia
y su particpacin
en el telecolegio.
Una planificacin
de prornoci6n profesional tendrá por objeto coordinar, con ma
yor intensidad que antaño, la instruccin y el empleo de cada soldado.por su unidad
con el oficio que haya aprendido y su objetivo particular profesional posterior. Espe
cialmente lo que se busca es una utílizacin
adecuada de los militares durante su ser
vicio, para que puedan hacer valer una parte de este período corno practica profesio
na 1.
Por otra parte, existe un estudio en vías de desarrollo que tiene por obleto deter
minar medidas de prornoci6n profesional para los oficiales que hayan firmado un corn
promiso, a fin de definir hasta qué punto pueden ser ampliadas. Este estudio abarca
también a los militares de carrera que, por haber llegado a límitesde edad, dean
el servicio activo,
186.
La promoci6n profesional de los del reemplazo será asimismo incrementada0 Se
piensa en crear para los bachilleres del contingente la posibilidad de tomar parte en
una enseñanza por correspondencia para que puedan prepararse, durante el tiempo
de su servicio, para los estudios que se proponen seguir0 Desde abril de 1970, los in
teresados pueden hacer sus estudios de los 19y 29 semestresinscribiéndose en el “Co
legio—radio Quodriga”, que cuenta con un total de 56 secuencias de media hora, di
fundidas por radio durante las emisiones de la tarde, y cuyo principio estc constitur
do por una introducci6n a las matemticas modernas, El servicio de promoción profe
sional corre con la totalidad de los gastos de estas emisiones, Puede concederse, a
peticin,
una subvenci6n substancial para la compra de los artículos y materiales ne
cesarios, Han sido creados “círculos de encuadramiento de los estudios”, en las guar
niciones pertenecientes al sector regional afectado por dicha emisi6n,
—
—
Las prestaciones de la promoci6n profesional han progresado en estos iltimos años,
tanto en volumen como en importancia. Esta evoluci6n tiene como consecuencia la
de dotar y equipar las escuelas de formaci6n profesional de la Bundeswehry su servi
cio de promoci6n profesional, tanto en el plano material como en el de personal, pa
ro atender eficazmente a las necesidades, Las acciones previstas a este respecto abar
carn,
especialmente, la mejora de la infraestructura de las escuelas de formaci6n
profesional y el refuerzo del personal del servicio de promoci6n profesional, Por otra
parte, dichas escuelas seguirn atentamente los desarrollos modernos en lo relativo a
didctica,
a investigací6n en materia de “curriculum” y otros extremos afines. Para
ello se va a organizar un grupo de trabajo permanente,
-
27
-
III.EQUIPO
Armasyequipo
187.
La Bundeswehrnecesita un armamento y un equipo que le permitan una accicn
rpida y eficaz, que le asegure una gran movilidad y la haga apta para operar en
comGn con sus aliados en el marco de la NATO. Esto supone una adaptaciSn contí
nua y esfuerzos renovados sin cesar.
—
-
El plan de armamento progresivo prevé, para el período comprendido entre 1970
y 1974, gastos de unos 27 mil millones de DM para el armamento y el equipo de las
Fuerzas Armadas Federales. Ha sido obleto de nuevas discusiones con ocasi6n del
“inventario crítico”.
El Gobierno Federal anterior y los comités competentes del Parlamento ya habían
aprobado una buena cantidad de proyectos para la puesta en condkiones del mate
rial de la Bundeswehr(ver cuadro anexo). Cuando entr6 en funciones el Gobierno—
actual estaban en los estadios de planificacicn, de estudio y de realización. Mas
el inventario crítico ha puesto de manifiesto la necesidad de una nueva distribución
de los créditos para la defensa, Es, por lo tanto, preciso proceder a un nuevo exa
men de todos los proyectos iniciados en materia de armamento, desde el punto de
vista de su oportunidad militar, de su practicabilidad y de su urgencia.
-
-
El Ministro Federal de la Defensa ha tomado ya una serie de decisiones para am
putar sensiblemente los programas aprobados en tiempos de su predecesor. De este
modo:
-
L de acuerdo con el Gobierno de los Estados Unidos, el estudio en comGn del carro
de combate 70 (MBT) ha sido suspendido.
Esta previsto sin embargo incorporar algunos de sus conjuntos al carro LEOPARD
II (ver párrafo 190);
2. el nGmerode aviones de combate del nuevo tipo MRCA, en cuya puesta en servj
cio se piensa, ser reducido de 800, cantidad inicialmente prevista, a un mdxi
mo de 420 (ver p6rrafo 191);
3. el programa
de loshelicópteros
previstos
paraelEjercito
de Tierra
serárevisado
con criterio
ms restrictivo
(verp&rafo190)
28
4. la fragata 70 ha sido relegada a la fase de concepci6n .a causa del constante au
mento de los presupuestoscorrespondientes (ver p6rrafo 192);
5. ser6 asimismo objeto de reconsideroci6n el programa de aprovisionamiento de ca
rros antiaéreos,
Armasyequiposacóncurréncicdé60milmillonesdeDM
188.
La activaci6n de la Bundeswehr no se llev6 a efecto sino después de 1955. co
mo el tiempo apremiaba, se recurri6 para su dotaci6n inicial a materiales pronto
disponibles que, desgraciadamente, no respondían siempre a las exigencias del pro
greso técnico. El extranjero, especialmente los EstadosUnidos, proporcionaron ma
feriales pesados por un valor total de m6s de 4 mil millones de DM, a saber, carros
de combate M47, carros antiaéreos M42, piezas de artillería de distintos calibres
para el Ejército de Tierra; aviones de combate y de reconocimiento F—84para el
Ejrcito
del Aire, destructores, fragatas—escuelay buques de desembarco para la
Armada
—
—
Posteriormente, esta dotaci6n inicial fue completada o sustituída por materiales
modernos adquiridos en su mayor parte en los EstadosUnidos, Buques de pequeño to
nelaje, vehículos autom6viles no acorazados, material llamado “no duro” (menaje
de acuarfelam?ento, vestuario y dem6s artículos de este tipo) fueron comprados en
la RepGblica Federal de Alemania0 Simult6neamente empezaba la construcci6n, ba
jo licencio, de los sistemas de armas de origen extranjero: vehículos acorazados de
combate de infantería .HS3O, misiles antiaéreos HAWIÇ aviones de combate y de re
conocimiento F—104G (STARFIGHTER)Javiones de combate ligeros G-19, dragam
nas costeros, y misiles SIDEWINDER para armamento de los aviones de caza,
A partir de 1958, la Bundeswehrfue equipada con vehículos portadores de cabé
zas nucleares t6cticas, pero sin dichas cargas nucleares, Estossistemas de armas son
exclusivamente de origen americano. Comprenden como vehículos portadores, ade—
m6s de una parte de los STARFIGHTER, los sistemas t6cticos tierra—tierra PERSHING
(alcance m6ximo de unos 700 km.), SERGEANT (hasta 150 km,), HONEST JOHN
(hasta 40 km,) y el misil tierra—aire NIKE,
A fines de 1969, los gastos comprometidos para equiparo la Bundeswehren ar
mas y materiales, incluídas las municiones y las piezas de recambio, habían alcan
zoclo unos 60 mil millones de DM,
El inventario de los materiales principales —situoci6n en 31 de diciembre de
1969—figuro en el ctiadro siguiente.
—
Principales materiales de la Bundeswehr
(Situaci6n en 31 de diciembre de 1969)
‘EJERCITODETIERRA
1 .462 carros de combate M 48
1 .838 carros de combate LEOPARD
770 contra carros (cañ6n)
316 contra carros (misfl AC)
1 p768 vehfculos acorazados de combate
de infanterfa HS 30
1 .608 vehiculos acorazados de combate
de infantería HOTCHKISS
3. 139 vehículos acorazados de transpor
te de personal M 113
496 carros antiaéreos M 42
77 obuses automotores M 110 de 203 mm
149 cañones automotores de 175 mm
347 obuses automotores M 109 G de 155 mm
272 obuses de 105 mm
360 morteros de 120 mm
lanzamisiles dirigidos SERGEANT
lanzamisiles HONEST JOHN
81 aviones ligeros de enlace Do—27
231 helic6pteros de transporte ligeros
UH-1D, H-34, VERTOL
226 helicSpteros de enlace ALOUETTE II
EJERCITODELAIRE
130 avknes de enlace ligeros Do27
511 aviones de combate F—104G STAR
113 heliccSpterosde transporte ligeros
F IGHTER
UH-1D
119 avTonesde combate y de entrena
54 helic6pteros de enlace ALOUETTE II,
miento TF—104G
BELL 47
21 aviones de entrenamiento F—104F
310 aviones de combate Ugeros G—91R/3
rampas de lanzamiento para misiles an
40 aviones de combate y de entrenamiento
tiareos NII
ligeros G—91T3
rampas de lanzamiento para misiles an
179 aviones de transporte NORATLAS
tareos
HAWK
32 aviones de transporte TRIANSALL
rampas
de
lanzamiento para misiles
4 transportes pesados BOEING 707
PERSHING
radares DA de largo alcance
MARINA
18
1 1 destructores
24
6 fragatas
1
40 buques lanzatorpedos
40
11 submarinos
20
30 dragaminas rpidos
24 dragaminas costeros
103 aviones de combate y de reconoci
miento F-104 G + TF104 G
23 heic6pteros 5-58 SAR
5 hidroaviones de casco ALBATROS STAR
dragaminas Fluviales
buques de desembarco
buque escuela (“DEUTSCHLAND”)
auxiliares, suministradores y cargos
aviones patrulleros antisubmarinos BRE
GUET ATLANTIC
—30-
Necesidaddelarecónvérsi6n
189.
Al principio de este nuevo decenio, la Bundeswehrse halla abocada a proceder
a compras de gran envergadura que se revelan necesarias por cuatro razones:
1).
Parte de la dotaci6n inicial de las Fuerzas Armadas Federales era ya tcnica—
mente anticuada desde un principio. La rapidez del progreso tcnico, así co
mo la carrera entre la mejora de los resultados y el aumento de los gastos, no
han cesado de crear serios problemas ni cesaran de crearlos en el porvenir.
2),
En muchos casos, la duraci6n de la vida normal de los materiales puestos en
servicio en su día esta sobrepasada y toca a su fin, A veces el desgaste es tal
que los gastos para el entretenimiento y nueva puesta a punto del material so
brepasan con mucho el nivel econ6micamente razonable; ademas, van surgien
do serios problemas de seguridad, especialmente cuando se trata del material
aeronáutico.
3).
El armamento de las Fuerzas Armadas Federales! esencialmente adaptado al con
cepto estratégico de “represalias masivas”, ya no es ptimo desde que este con
cepto ha sido sustituído, en 1967, por la doctrina llamada de “respuesta flexi
ble”. El STARFIGHTER, por ejemplo, destinado en el futuro sobre todo a misio
nes convencionales, vale poco para el apoyo a tierra. Los materiales de los
aviones se ven mucho ms solicitados para el vuelo a baja cofa que para el vue
lo a alta cota. Por ello este avin, concebido en primer lugar para los ataques
nucleares y para la defensa aérea, no ha alcanzado an la eficacia deseada que
requiere el apoyo del Ejrcito de Tierra por las armas convencionales,
—
-
4).
Respecto al estudio y aprovisionamiento de diversos materiales, los Gobiernos
Federales precedentes aceptaron los riesgos al seguir un método abusivo debido,
veces, a precios desmesuradamenteelevados o a defectos tcnicos.
Así, para la serie de 12 submarinos encargada a principios del pasado decenio,
se había empleado una calidad de acero amagntico que, al no presentar una resis
tencia suficiente a los efectos del agua de mar, empez6 a corroerse, Pesea serios
esfuerzos, no fue posible poner remedio a tal corrosión, Lossubmarinos U—1
y U—2,
tuvieron que ser transformados y el acero amagntico incriminado sustituído por un
acero normalmente utilizado en las construcciones navales; los submarinos U—4a
U—8 recibieron un revestimiento protector de cinc que tuvo por efecto el de reducir
sensiblemente su capacidad de inmersión, Estos submarinos ya no pueden servir mcs
que para entrenamiento. Solamente los submarinos U—9a U—12, para los que se em—
plec una nueva calidad de acero amagntico, han sido entregados a la armada y es
-
—
fon operacionalmentedisponbles0
—31—
El vehículo acorazado de combate de infantería HS 30 se puso en servicio sin
estar suficientemente experimentado y s6lo se ha podido poner a punto poco a poco,
tras miltiples retoques. El avin de reconocimiento BREGUETATLANTIC presenta
ba también defectos tcn kos, debidos principalmente a un fenmeno de corrosin
en condiciones atomosfricas particularmente desfavorables. Estosdefectos ehu—
bieran pódido prevenir mediante una experimentaci6n m6s prolongada.
Si las Fuerzas Armados Federales quieren conservar su valor de disuas.i& deben
renovar gran parte de sus armas y de su equipo e Pero, por razones de índole finan
ciero no se puede hacer de golpe una reconverslin, asta deberá sin duda escalonar
se a lo largo de un período que pasard de 1980. Esta reconversin debe reflejar,
tan claramente como sea posible, el carcter defensivo de las unidades de la Bun
deswehr y aumentar su potencial de combate convencional.
-
190.
Para el Ej&cito de Tierra,
tiene un significado cuádruple:
mento de la movilidad, mejora
y refuerzo de la defensa contra
la aplicación de los principios arriba expresados
aumento de la potencia de fuego convencional, au
de la defensa contra aviones volando a bajo altura
carro0
—
Para aumentar su potencia de fuego convencional, los regimientos de artillería
acorazada tendrcn una tercera batería de tiro. Para ello, 244 obuses automotores
M 109 de 155 mm. al precio (1) unitario del orden del medio millan de DM (2) van
a ser encargados. Ademas, el programa de aprovsnamiento
prevé 209 (3) lanza
cohetes multitubos ligeros (armas de saturaci6n) al precio de 0,4 millan de DM, des
tinados a equipar los regimientos de artillería divisionaria, cada uno de los cuales
estar reforzado con dos baterías de tiro. Nuevas municiones aumentaran la efica
cia de este sistema de arma y permitir6n atacar los objetivos ms variados.
—
Con el fin de mejorar la movilidad del Ej&rcito de Tierra se han encargado
1.845 carros de combate LEOPARD (al precio de 1,1 millan de DM (2)). Eran nece
sanos para dotar de nuevo a los 1 y Hl Cuerpos de Ejrcito. Se piensa en encargar,
en caso necesario, 342 unidades suplementarias destinadas a constituir el volante
de circuito. Los carros de combate del tipo anticuado M 47 han sido reformados. Es
t previsto sustituir, después de 1975, los carros de combate M 48 del II Cuerpo de
Ejército por carros LEOPARD II, Esta versi6n tendr elementos procedentes del ca
rro de combate 70 y con juntos probados del LEOPARD.
—
—
(1).
Losprecios citados son, salvo ¡ndicaci6n en contra, precios unitarios presupuesta
dos. Se componen del precio unitario medio del material principal, incluídos acce
sorios y/o materiales asociados (armas, conjuntos electr6nicos) y de los gastos secun
dorios para los cuadernos de especificaciones, los transportes y embalajes, la dota
cicSn inicial de piezas de repuesto (por ejemplo, equipos de servicio en tierra y apa
ratos de control), la documentaci6n técnica y la codificaci6n. Pero no tienen en
cuenta carburantes, municiones, akances en cadena.
32
El Ejrcito de Tierra concede particular importancia a la cooperacin entre
los carros de combate y los vehícu los acorazados de combate de infantería. Por
ello el LEOPARD tendrd a su lado el VCI MARDER que acaba de ser puesto a pun
to. Los Cuerpos de Ejrcito 1 y III sern las primeras Grandes Unidades que los ten
gan en dotaclin. Esta en marcha el aprovisionamiento de 1.926 MARDER (precio:
0,75 mill6n de DM aproximadamente (2)). Su entrega esta prevista para 1974. Pa
ralelamente serán entregados 245 mortores automotores de 120 mm, de la familia
de los vehículos MARDER. Esta comprende, ademas, vehículos acorazados de ob—
servaciSn y localizaci6n de artillería, de AA, de mando y de AA. de vigilancia
cuya entrada en servicio esta prevista para ms adelante.
—
—
—
—
El aumento de la aeromovilidod se ha iniciado. Desde 1968, el Ejrcito de Tie
rra ha recibido 204 helicSpteros de transporte ligeros del tipo UH—1D(al precio de
2,5 millones de DM), La entrada en servicio a partir de 1973 de 135 helic6pteros
de transporte medios CH—53 (precio: 11,3 millones de DM) debe responder a la ex
gencia de un transporte areo en una oleada por Cuerpo de Ejrcito de un batall6n
reforzado de tropas aerotransportadas o de cazadores.
El importe global de los carros de combate, de los vehículos acorazados de c9rn
bate de infantería y, sobre todo, de los helic6pteros de transporte, ha inducido al
Ministro Federal de la Defensa a volver a examinar estos proyectos y a pensar de
nuevo la decisi6n de su aprovisionamiento.
—
Asimismo, el proyecto de sustitución del vehículo acorazado antiaéreo M 42
por un sistema de arma ms moderno, debe ser objeto de nuevas consideraciones.
—
La defensa contra los aviones en vuelo a baja cota será mejorada por la entra
da en servko, hacia 1974, del cañ6n automtico de 20 mm, (precio unitario:
80.000 DM), El volumen del encargo -segin los planes actuales: 984 piezas—ser
nuevamente considerado. Este sistema de arma vale también para el combate ferres
f re. Para la lucha contra carro las fuerzas disponen actualmente de cazacarros aco
razados con cañ6n y de otros equipados con misiles AC y con cañones sin retroceso
de 106 mm. sobre chasis HS 30, Se piensa en armar el cazacarros de misiles con in
genios ms eficaces y de mayor alcance, Por otra parte, el Ejército de Tierra con
cede mucha importancia al aumento de eficacia de las armas portdtiles AC. Se van
a adoptar nuevas municiones de mayor alcance y de manejo ms seguro: las entregas
empezaran, para la versin pesada de las armas porttiles AC, a fines de 1970 y,
para la versi6n ligera, a principios de 1972.
—
191.
(2).
(3).
Para
el Ejército del Aire, lo que ms importa es aumentar sus capacidades de
reconocimiento,mejorar
sus medios de defeccin y de defensa contra aviones yo—
Preco unitario presupuestado (dotación inicial en piezas cJerepuesto excluída).
De ellos 8 procedentes de pruebas militares y 201 de fabricacin en serie,
-
bajácoto>’
lando a
33
-
réforzarlel apóyo areó én proveChQdel Ejercito.de.Tierra.
Se han encargado 88 aviones de reconocimiento del tipo RF-4E PHANTOM
(al precio de 23 millones de DM); est6n equipados con radares de barrido lateral
(SLAR) Ademas, es preciso proteger mejor las instalaciones en tierra contra avio
nes volando a baja altura. Para ello se ha decidido la compra de 1670 cañones
automáticos gemelos de 20 mm sobre afuste (precio unitario unos 0,25 mill6n de
DM); han de ser entregados hasta }974. Para asegurar una mejor deteccin de los
aviones en vuelo a baja cofa, la red de vigilancia y detecci& antia&ea serc5equi
pada, durante los prúximos diez años, con 56 radares modernos cuyo aprovisiona
miento acaba de ser lanzado,
-
.
-
En la segunda mitad de este nuevo decenio entrara en servicio un nuevo avi&1
de combate, el MRCA (Mult—role Combaf Aircraft), destinado al apoyo de las
fuerzas terrestres en todo tiempo y o conseguir una superioridad temporal y local;
empezará entonces a sustituir el STARFIGHTER F-104G y el FIAT G—91. Este o
vi6n serc construido en común por Gran Bretaña, Italia y la Repúblico Federal de
Alemania
—
La fase de definici6n del MRCA ha terminado. Gran Bretaña y la RepúblicaFederal han elegido, sobre todo por razones de seguridad, la versión biplaza y bi
motor. El avión serú de geometr(a variable. A5f concebido, presentor cualidades
de vuelo favorables, tanto en el rgirnen subsnico como en el supers6nico, y 1e
bastar6n para aterrizar pequeños terrenos de pistas cortas. Ya en el estado actual
de la revisi6n del programa MRCA se ha tomado lo decisi6n de reducir drústicamen
te el número de aviones, de los 800 que fueron inicialmente propuestos al Bundes—
tag. Debido al precio elevado de este avión moderno, las Fuerzas Armadas federa
les s6lo piensan adquirir un máximo de 420 parte de ellos para satisfacer las necesi
dades de la Marina.
El desgaste, las pérdidas y la duraci6n de la vida calculada para los sistemas
de armas volante condicionan el rito de la reconversión. Como el MRCA no estar
disponible antes de 1977/78, habrú que rellenar un vano. En sustitución de las pr
didas de aviones F—104, serán construidos bajo licencia en 1974, 50 STARFIGHTER,
(36 para la Marina y 14 para e.l Ejrcito del Ake), al preck unitario de 9 millones
de DM. Ademús, para mejorar el entrenamiento de los pilotos y para compensar las
prd idas padecidas, se piensa comprar asrmismo, en 1971, y a trtulo suplementario,
22 aviones escuelas G—91T 3 al precio unitario de 4,3 millones de DM. Finolmen
te, prosiguen estudios con los servicios técnicos franceses para la realizaci6n de un
avkSn escuela que permita el entrenamiento en común de los pilotos franceses y ale:
manes.
-
192.
34
-
Marina
La
federal se ve obligada a retirar del servicio las unidades navales
anticuadas, Los cinco destructores de la clase FLECHTER, todavía en servicio y
puestos a disposicin de la Bundeswehr por los EstadosUnidos a título de prstan,o,
datan de la segunda guerra mundial, El plan ya aprobado por el Bundestag de sus
tituir estos destructores por cuatro fragatas, cuyo precio unitario pasar6 con cre
ces de los 200 millones de DM, esta en vías de revisi6n bajo el doble punto de vis
tafinanciero y militar.
En cuanto a los 40 buques rpidos de la Marina federal, su vida operacional
llega al fin. Presentan señales evidentes de fatiga como consecuencia de las so
licitaciones considerables del material, Por ello se prevé, en primer lugar, susti
tu ir, a partir de 1974, los diez primeros por otros diez, armados con misiles (des
plazamiento 350 toneladas; sistema de arma dé triple’ empleo “Standard Missile la’;
dos cañones de 76 mm y torpedos)
Acaba de ser lanzada la construcción de los submarinos U—1’3a U—24llama
dos a sustituir los submarinosU—3a U-8, que no estin plenamente operativos (pre
cio unitario: 50 millones de DM). Entraran en servicio en la Armada a partir de
1972. Con un desplazamiento
de 450toneladas, cada uno estc armado con 8 tubos
lanza torpedos,
La Marina proyecta
tambnla sustitucin
de losF-104 porMRCA, en lase
gunda mitad del presente decenio. Asimismo, antes de 1973 el servicio de salva
mento quedara modernizado por la compra de 22 helic6pteros del tipo SEA KING
SAR (precio untario
10 millones de DM).
Para asegurar una mejor protección de las unidades navales y de la infraestruc
tura de la Marina contra aviones en vuelo a baja cofa, se compraran, antes de
1974, 250 cañones aufomcticos de 20 mm, (embarcados) y 330 piezas asentadas
tierra (al precio unitario de 80.000 DM) (1)
—
Plan ificaci6ndearmamento1970-1974
193.
(1)
En
1968 el Gobierno federal presentaba, por vez primera, una planificación
de armamento que recapitulaba las intenciones de adquisicin y las necesidadesde
créditos para el equipo y el armamento de las Fuerzas Armadas federales. Poste—
riormente, este plan fue puesto dos veces al día, o sea adaptado a la evolución de
los costos y de los plazos de fabricación. El plan y sus dos enmiendas han sido pre
Precio unitario presupuestado (excluída la dotacin
inicial de piezas de repuesto).
-
35
-
sentados al Cornit parlamentario de la Defensa y al de Presupuestoy Finanzas,
que han levantado acta de ello,
La nueva puestaal díadel plande armamentoparalosañosde 1970a 1974
prevé gastoshasta26,9 miimillones
de DM.
Si no fiese posible, proceder en tiempo 6til al desbloqueode los935 millo
nes de DM congelados para remediar la coyuntura, el ejercicio de 1970 s6lo dis
pondr6 de 3,8 millones de DM para la realización de los proyectos de adquisici6n.
Esto significar6 que los pro,.;ectosno se podr6n cumplir en su totalidad por loscré
ditos reducidos, por lo que ser6 necesario proceder a una nueva distribuci6n de
los créditos.
El inventario
crítico
no dejar6de tenerrepercusiones
sobreel programa
dear
mamento. Ha resultado, en efecto, que hay que prever cerca de 2,5 mil millones
de DM para hacer frente, hasta finales de 1974, a los gastos de la Ayuda social
en su m6samplia acepci6n. Estos gastos no figuraban en los planes de financiafl
miento ¡nicialmente establecido. Si una realizaci6n retardada de los proyectos no
tiene, ella sola, por efecto disminuir el ritmo de empleo de los crdtos y, en su
consecuencia, aliviar la situación actual, el Gobierno se ver6 obligado a ampu
tar los programas de armamento y a extenderlos sobre un periodo m6s largo, con el
fin de ganar la latitud financiera que .precisa.
—
ARMAMENTO
194.
Y ECONOMIA
NACIONAL
El inventario crítico de las Fuerzas Armados federales no había aGn tenido en
teramente en cuenta el papel de la organizaci6n en el terreno del armamento ylos
procedimientos que hay que seguir en materia de técnica militar. Estos elementos
son objeto de un examen m6sdetallado que el Ministerio federal de la Defensa
acaba de ¡niciar.. El presente Libro Blanco no pretende pues pronunciarse defini
tivamente acerca de la organizaci6n futura de los terrenos de la “Economía”, de
la “Tcnica”
y de la “Adquisic6n”.
El texto siguiente s6lo representa una des
cripci6n de la situaci6n de partida.
-
ElarmamentoenelmarcódelaAlian±áatl6ntica
De la misma manera que la seguridad de una Rep6blica federal aislada es in
concebible y s6lo puede ser garantizada por una Bundeswehr totalmente integrada
en las Fuerzas Armados de la NATO, también es incóncebible una industria de de
fensa aislada. En el seno de la Alianza los esfuerzos realizados en cuanto a arma
menfo se presentan bajo la forma de investigaciones y de estudios comunes, de
—
-
36
-
construcciones bajo licencia y de programas colectivos. Esta exteriorizan en los
trabajos de organismos y de instituciones, destinados a las investigaciones y a los
estudios comunes, en el marco de programas internacionales en los que participan
las industrias de diversos países, así como la asociaci6n de empresas industriales
por encima de las fronteras y se manifiesfan, finalmente, mediante informes mili
tares acerca de licencias y de patentes.
—
—
Pero en este marcosé inscribe, no sin necesidad, la organizaci6n de una capa
cidad industrial propia que permita a la Bundeswehr poner en servicio, y entrete
ner con sus propios medios y recursos, los sistemas de arma importados del extranLe
ro, cooperar a igualdad de derechos en los escalones internacionales y crear las
condiciones previas para una logística nacional tal como la NATO exige. Las ex
periencias adquiridas por las dems naciones industriales del Oeste demuestran,
por otra parte, hasta que punto el desarrollo y la producci6n de sistemas de arma
modernos favorecen el progreso tecnolgico en general y la puesta a punto de m&
todos modernos de gestión, que permiten hacer frente o los problemas tcnico—eco
nómicos tan complejos de nuestra época.
—
Incluso en el futuro, el Gobierno federal no tenderá a una autarqoía en
cuanto a armamento y ello por razones de tipo político, econ6mico y financiero.
Por ello serc normativo que los sistemas de armas complejos se desarrollen y se reo
Picen en cooperaci6n con nuestros aliados, Ademas, el Gobierno federal se es—
forzare siempre en impedir, medknfe el paso reglamentado y controlado de los
encargos, la creaci6n de supercapacidcides que, por el hecho de un decrécimiento
temporal de las necesidades militares, puedan ocasionar problemas de planos decar
ga difíciles de resolver, Quedan lagunas por rellenar, sobre todo en lo referente a
la planificaci6n, el desarrollo y la fabricaci6n de sistemas electrónicos de informa
ci6n y de acci6n del mando (SEIAC) y de sistemas de armas con mando electr6ni—
co.
-
—
Partealícuótaalemdria
195.
Entre 1955 y 1969, la Bundeswehrha gastado para armamento alrededor de 84
mil millones de DM, de los cuales 60 para compra de los materiales, 17,2 para su
mantenimiento y 6,8 para los trabajos de investigaci6n, de estudio y de pruebas.
46,8 miles de millones, o sea el 61,3% de los gastos totales relativos al arma
mento, y 30,5 miles de millones, o sea el 55,6% de los gastos previstos para las
compras, han quedado en el ¡nteror de) pcils. Después de la actváci6n de ¡a Bun
dewehr, la parte alícuota de los créditos gastados poro el armamento que se ha que
dado en el interior del país no ha dejado de aumentar. Sin embargo, tales gastos
sclo suponen un porcenfale mínimo del conlunto de la producci6n, varía alrededor
—
—,
—
del 2% (ver cuadro púg.38) Pese a asta dbil contribución, el armamento ha
sido fuente de importantes impulsos del progreso tcnico y de la opciún por el sec
tor privado de nuevas estructuras y de técnicas modernas. He aquí algunos ejenr”
.:los: desarrollo de nuevos materiales, microminiaturizaci6n, creaci6n de sistemas
complejos constituidos a partir de m6dulos por elementos de grin variedad de uti
lizaci6n, puesta a punto de nuevos mtodos de explotaci6n y de gestión.
.
Gastos anua!es para el armamento
en miles de millones de DM
9,313
Esta media del 2% no abarca, desde luego,, a todas las ramas de la industria.
Algunas, como la industria aeronáutica, los productos de armas y municiones de
penden mucho mús de los encargos militares.
La industria aeron6utica y espacial se alimenta aún, en un 70 ú ‘80%, de lJs
encargos de armamento. Esta relaciún deberra bajar aun 50 ¿ 60% merced a la
realizaci6n de varios proyectos civiles, también’ subvencionados por el Gobierno
Federal. Se puede, sin duda alguna, llamar progreso al nacimiento de grandesca
pacidades industriales como consecuencia de numerososfusiones o asociacionesde
firmas, en parte m6sallá de las fronteras.
La industria de armas y municiones depende, asimismo, en gran medida de los
encargos de armamento. En estos últimos años han surgido dificultades cuando se
tratú de explotar con mayor rendimiento la capacidad de esta industria, que había
quedado muy reducida desde el fin de la guerra, al hacerla beneficiaría, por ejem
Tanto por ciento de los gastos de armamento
con relación a la producción industrial
Gastos para el armamento como consecuencia
de los encargos hechos ene1 interio del país
(en miles de millones de DM)
Producción industrial
(en miles de millones de DM)
Tanto porcientode losgastos
de armamento
con relación
a laproducción
industrial
(en rrpfles
de millones
de DM)
1956
2,6
5,000
2,6
1959
137,5
2,2
4,793
1,8
1966
1,3
1,8
1,9
4,390 4,647
247,6
1965
238,1
0,9
1964
218,5
5,113
189,7197,5
1963
0,011,3
125,7
1958
1,113 2,225 1,794
1957
117,9
1,424
99,3109,5
0,014
1962
Gastos para elarmamentocomo consecuencia
de losencargos
hechosene1 interior
delpaís
Producción industrial
(en miles de millones de DM)
1 955
Producci6ndelaindustriaenlaRepGblicaFederaldeAlemaniaygastosparaelarmamentocomoconsecuencia
délosénccirgóshéchoén’elinteriordélpaísentre1955y1968
2,4
4,608
1,7
269,2
5,905
241,6
1967
2,1
3,634
1968
174,5
1961
1,3
2,118
158,2
1960
-
39
-
pb, de encargos civiles en materia de producci6n de materiales. Merced a la a—
dopción de conluntos y de componentes electrónicos en los misiles, la rama indus
trial que los produce tendrá tal vez la oportunidad de entrar progresivamente en
los programas importantes de fabricaci6n electrónica.
Las demás ramas de la industria, como las construcciones navales, las indus—
trias del autom6vil, de telecomunicaciones y de la electr6nica dependen muy po
co de los encargos de armamento. Están, en efecto, insertas en un amplic abanico
de producciones civiles. En esta rama, el armamento s6lo supone del 5 al 10% de
los encargos. Las dificultades a las que han tenido que enfrentarse los arsenales
se deben al hecho de que su participación en la construcci6n de buques de guerra
modernos ha bolado del 60 al 30%, mientras que la participaci6n en las armas y
en la electr6nica —participaci6n en el ms amplio sentido de la palabra- represen
ta alrededor del 70%, Los problemas de gerencia no se han resuelto a6n satisfac
toriamente.
—
En 1969, los gastos expuestos paro liquidar los encargos hechos a la industria
alemana (investigaciones, estudios, desarrollo, adquisiciones y mantenimiento de
los materiales), se han repartido entre las distintas ramas de la industria como si
gue:
Encargosmilitaresefectuadosalasdistintasramasdelaindustriaalemana
Ramas industriales
en 1969
(en millónes de DM)
1. Construcci6n de c.lulas de aviones y de misiles
2. Construcci6n de propulsi6n de aeronaves
3. Electr6nica, telecomunicaciones, mecnica de
precisi6n y 6ptica
14. Industria de transformaci6n de metalés
5. Industria automóvil y de accesorios de auto
6. Industria de armas
7. Arsenales navales
8. Municiones
9. Fabricas de pólvora
10. Industria pirotécnica
11. Productos farmaceúticos, material sanitario e ¡nstrumentos
de cirugía
12. Productos alimenticios
13. Industria textil
14. Explotaci6n de minas de carb6n
15. POL
16. Otras ramas industriaes
G
40
En la medida de lo posible, el Gobierno Federal tiende a hacer sus encargos—
de armamento en el sector de la producción tradicional, con el fin de no crear en
la República Federal de Alemania una industria específica de armamento. El cua:
dro anterior muestra que una gran parte de los créditos de armamento se dirige hacia
las industrias del porvenir.
Salta a la vista el lugar destacado que ocupan las industrias de la electrónica y
de las telecomunicaciones: resulta de la introducción masiva de los sistemas elec
trónicos en casi todos los sistemas de arma (aviones, buques, carros de combate, de
fensa antiaérea y misiles).
La parte relativamente mínima del armamento en el conjunto de la producción
deja entrever que, modificaciones introducidas en su concepto, incluso un desarme,
no tendrían ninguna repercusón sustancial en la economía alemana,, Habría, como
mucho, que procedera eestructuroc iones en varias ramas de la industria y en algu
nas empresas. Una depresión del volumen de las actividades nacionales en el plano
del armamento debería ser compensado, en su caso, con programas civiles técnica
mente equivalentes y con futuras salidas aseguradas.
Investigaciones,estudiosyebas
196.
Las investigaciones y los estudios seguirón beneficiandose de una amplia promo
ción como hasta ahora. El conjunto de las metas econórriicas apuntadas en el terre
no de la tecnología Fde inclinarse ante la exigencia de procurar a la Bundeswehr
el óptimo de las armas y equipos. En cambio, el progreso técnico recibe de los pro
gramas de armamento, gracias a los procedimientos y las estructuras modernas que
estosrequieren, impuisos mucho mósfuertes de lo que su modesta contribución a la
producción nacional podría dejar suponer.
-
-
Los estudios de materiales militares se hacen por fases con el fin de limitar los
riesgos inherentes a todo desarrollo técnico
Aprovechando la experiencia adquirida durante estos últimos diez añoso los es
tudios futuros relativos a los grandes proyectos declaran una línea de conducta que
prevé varias fases de planificación y un control de cada una de esasfases desde un
triple punto de vista: meta, plazcde ejecución y costo. La aplicación de tal pro
cedimiento rigurosamente jalonado por hitos (“mile stones, como dicen los ameri
canos) tiende a prevenir, en la medida de lo posible, los aumentos de gastos de es
tudios y los posteriores de costo de la producción y de los gastos de funcionamiento.
Partiendo de experiencias realizadas en otros países, el éxito de los programas
importantes depende, esencialmente, del juicioso manejo de los métodos que per
-
41
-
miten prever los plazos de ejecución y los gastos y ajustarlos a las necesidades. La
República Federal de Alemania debe dedicarse, en primer lugar, a los problemas re
ferentes a los plazos de ejecuci6n, al cos:tó. y a la financiaci6n de los grandes pro
gramas planificados para eliminar de ellos al móximo los riesgos. Al lado de la me
jora del planeamiento tcnico—militar,
de un proyecto particular ó de un:programa
completo, el control de los resultados alcanzados por las actividades de investiga—
ción, así como por los estudios espeíficos de puesta a punto, reviste una importan
cia acrecentada.
Lainvestigaciónenelterrenotécnico—militar
197.
Los
centros de ciencia naturales son, en la República Federal de Alemania, las
universidades, los institutos científicos, ciertas asociaciones de interés públicoy los
orgañismos de investigación de la industria. Los trabajos que, en este terreno, sellé
van a cabo, en provecho de la técnica militar tienen por base mercados público es
tablecidos con las instituciones anteriores. Desde un principio se desechó la idea
de crear centros de investigación propios de las Fuerzas Armadas.
—
Como ciertas disciplinas de las ciencias naturales carecen de capacidad para
satisfacer las necesidades de la Bundeswehr, el Ministro federal de la Defensa ha in
citado a varias sociedades con vocación científica a crear nuevas instituciones pa
ra estudiar materias bien definidas.
—
Así, la Fraunhofergesellschaft” ha constituido varios institutos para la promo
de la investigación aplicada: en Friburgo acerca de los materiales destinados
al empleo eléctrico; en Karlsruhe acerca de las materias própulsivas y los explosi
vos; en Weil acerca de balística y en Grafschaft/Sauerland (Westfauiá) acerca de
aerobiología. Este último instituto, por ejemplo, está encargado de definir las ba
ses científicas de la protección contra los agentes químicos. En l no pasa nada que
no pueda suponer una infracción a los acuerdos suscritos sobre el plano del derecho
internacional.
Todos los miembros de este instituto están obligados a renovar, a in
tervalos regulares, su compromiso de denunciar al ministerio público cualquier infrac
ción, siquiera supuesta, a la renuncia formal de la República Federal de Alemania
a la fabricación de armas B y Q. La actividad de este establecimiento desde 1967
no está sometida al secreto; todos los trabajos son publicados y se persigue una am
plia cooperación a escala internacional.
La “Astrophysikalische Gesellschaft” ha
sido encargada por el Ministerio federal de la Defensa de organizar los institutos de
Werthhoven que se dedican, uno a la radiotelecomunicación y a las matemáticas,
el otro a la física de alta frecuencia y el instituto de Meckenheim que se entrega a
estudios de ergonomía (adaptación de los sistemas técnicos a las necesidades huma
nas).
cióri
-
42
-
En 1958, el instituto de investigaciones balísticasde St. Louis (Francia) fue—
transformado en establecimiento franco—alemán, a parte iguales en los gastos. Ensu
conjunto, la cooperación dentro de esta instituci6n se ha revelado satisfactoria.
El Ministerio federal de la Defensa había también participado en la reorganiza
ckn de las instituciones de investigaciones aeron&iticas alemanas.
Se incluye una breve exposición de las actividades de investigaci6n tcnico—mi
litar en 1969. Los cr&lltos disponibles en 1970 para estas actividades se elevan a
cerca de 160 millones de DM.
—
198.
Desde hace cierto tiempo, los contratos establecidos por el Ministerio federal
de la Defensa con universidades e institutos de investigaci6n científica son el blan
co de violentas críticas, Algunos preconizan retirar del sector civil los proyectosca
lificados de investigaci6n para la guerra y estudiarlos en establecimientos interveni
dos por la Bundeswehr. Pero tal crítica carece de fundamento. Hace ya tiempoque
el Ministerio federal dé la Defensa ha adoptado el criterio de limitar el secreto en
la ¡nvesflgacin militar al estrJcto mínimo. Por otra parte, las investigaciones sorné
tidas al secreto no se confían a los establecimientos universitarios, Adem6s, todos
los resultados de estudio conseguidos por los intitutos de las universidades se publi
can, y el Ministerio federal de la Defensa concede a este hecho una importancia
particular.
seguirá, por lo tanto, estableciendo con estos institutos contratos de in
vestigacin técnico—militar, como hasta ahora. En cuanto a los contratos establec
dos con las distintas industrias, las prescripciones de clasificaci6n ser6n menos rigu’
rosas de ahora en adelante; la octava ley sobre la reforma del derecho penal, alsim
plif icarIas, a permitido introducir mayor flexibilidad en estas prescripciones, hasta
ahora poco flexibles. Esto es necesaro, por una parte, para no hacer estéril la in—
vestigaci6n en el terreno de la tknica militar y, por otra, para permitir a los impul
sos que emanan de ella alcanzar la ciencia y la industria de nuestro país así como—
la de países amigos.
—
Elestudiodelosmaterialesmilitaresylosriesgosqueimplica
199.
En los Gltimos años se han conseguido resultados notables en la puesta a punto
de los materiales de las fuerzas terrestres, por ejernpIo el carro de combate LEO—
PARD, los cazacarros con cañan y con misil, y el vehículo acorazado de combate—
de infantería MARDER. En cuanto a la generación siguiente de los vehículos milita
res sobre ruedas, su estudio prev& una adaptac6n tan completa como sea posible a
los vehículos civiles. El material de paso de nos de las fuerzas terrestres se acaba
de poner también al nivel de la última evoluci6n técnica.
Investigacionestecn
¡co—mil¡taresen1969
Titu lares de contrato del Ministerio federal de la Defensa
Gastos
millones de DM
Titulares de contrato
Establecimientos universitarios e investigadores
independientes
Industria
Fraunhofer—Gesellschaft
Astrophysikalishe Gesellschaft
Deussche Forschungsund Versuchsanstalt fir Luft— und
Raumfahrt (DFVLR)
Instituto de St.Louis, Francia (50% de los gastos)
Ozeanographische Forschungsanstalt der Bundeswehr
en
7,6
5,5
Terrenosdelainvestigacnmilitar
Gastos en 1969
Terrenos especializados
lnvestigaci6n operativa
Medicina militar
Protección nuclear
Proteccicn química
Estudios específicos de fen6menos físicos
Físico de las altas frecuencias
Física de los cuerpos s6lidos
Informática
Ciberntica
Geofísica
Materiales (acero)
Metales no férreos, materias plásticas
Transformaci6n de energía
Mec6nica de los materiales volantes
Propulsores
Modos de construcci6n aeronáutica
Investigaciones navales
Física de detonaci6n
Balística
Materiales propulsivos y explosivos
Deutsche Forschungs un Versuchsanstaly fir
Raumfahrt (DFVLR)
millones de DM en
1
1
Luft—und
-
44
-
Un nuevo ob6s de 155mm es objeto de estudios llevados a cobo en comGn con
Gran Bretaña. La laguna existente en la defensa AA ha de ser colmada por un ca
ñón de 30 o 35 mm sobre chasis acorazado, Paralelamente se estudia con Francia
un misil antiaéreo. Asimismo, para la defensa AA se acaba de terminar el estudio
de un cañón automático de 20 mm susceptible de ser empleado también en el comba
te terrestre; será adoptado por el Ejército de Tierra así como por el del Aire y la
Marina. Finalmente, la mejora de la defensa contracarro marca progresos, gracias
especialmente al desarrollo franco—alemán de los ingenios MILAN y HOT.
-
—
En lo referente a “Aire y Espacio., se procede en primer lugar a estudios de
posibilidades de adaptación. Tienen por objeto adaptar los materiales extranjeros a
nuestras condiciones particulares de empleo. El Ministerio federal de la Defensa no
ha regateado susesfuerzos para el desarrollo de aviones de despegue vertical, y los
gastos correspondientes ascienden a un total de 1,5 mil millones de DM. Considera
ciones de orden tenolágico y Financiero, y un cambio del concepto militar, no han
permitido hasta ahora que estos estudios culminen en la construcción de aviones opé
rativos. En efecto, este nuevo concepto no da ya al despegue vertical de los avio
nes de combate la misma prioridad. Desde luego, los futuros aviones de combate no
serán aán concebidos para el despegue vertical, por no estar terminado el estudio
de las cuestiones fundamentales desde el doble punto de vista tecnológico y logísti
co. No obstante, los prototipos VJ 101, VAK 191 B y el avión experimental Do 31
han aportado valiosos conocimientos de los que se aprovecharán las generaciones
de aviones siguientes. Toda una gama de buques de guerra, desde destructores a cor
betas rápidas, han sido desarrolladas y construidas para la Marina federal por nues
tros arsenales navales, a veces con grandes dificultades. Para aumentar la eficacia
de los torpedos ha sido desarrollado un sistema de mando a distancia por hilo, llevan
do equipo de localización y de dirección de tiro que equipará a los nuevos submari
nos. Se ha dado mucha importancia al desarrollo de nuevos motores para submarinos.
Prosigue la puesta a punto de un sistema de detección submarino por sonar.
—
-
En todos los sectores de desarrollo de sistemasde armas, la electrónica aumenta
su importancia. Paralelamente hay que pcner a punto y explotar sistemas electróni
cos de información y de acción de mando (SEIDAC) para los Tres Ejércitos. El radar
de barrido lateral tiene particular interés para el equipo de los aviones de reconoci
miento PHANTQM; el desarrollo de sistemas ‘de detección y de defensa contra a—
viones: volando a baja altura tiene asimismo gran importancia. Al lado de estosgran
des proyectos se ha desarrollado toda una gama de equipos electrónicos: aparatos de
radio de campaña para uso interarmas; aparatos de visión nocturna para carros de
combate, buques y aeronaves, sistemas de dirección de tiro para piezas de artillería
y torpedos; sistemas de conducción para ingenios contracarros y antiaéreos. El au
mento desmesuradode los gastos comprometidos para el estudio y el desarrollo del
material electrónico pone de manifiesto su importancia creciente para todos los sis
temas de arma modernos.
—
-
-
200.
45
-
La
experiencia ha demostrado que la preparación de los grandes proyectos supo
ne un anólisis minucioso de todos los factores factres políticos, militares, tcni—
cos, económicos y financieros. Los riesgos son relativamente mínimos cuando se fra
fa de materiales que han sido ya adquiridos por otras fuerzas armadas y que han sido
experimentados en servicio0 En cambio, surgen problemas —yse puede decir que es
una regla— en cuanto se trata de adaptar dichos materiales a las condiciones de em
pleo de las Fuerzas Armadas federales, o de aumentar sus realizaciones. En este co
so pueden aparecer riesgos comparables a los inherentes al desarrollo de un nuevo
material.
-
Contra mós exigentes son las necesidades militares y mósambiciosos los objeti
vos, mós elevados son los riesgos, los gastos y los plazos. Gran cantidad de ejem—
plos recogidos en el extranjero lo demuestran. Así los estudios em7rendidÓ para
realizar en común un carro de combate germano—britónico han sido abandonados a
causa de fuertes divergencias de concepto y de constantes aumentos de presupuestos.
Los proyectos militares alemanes relativos a los aviones de despegue vertical —avión
de combate VJ 101, avióp de apoyo terrestre YAK 191 B y avión de transporte Do
31
han sido suspendidosa con’ecuencia de una modificación del concepto militar.
—
En determinados casos, tales decisiones son ineluctables. Los estudios deben
ser suspendidos en cuanto el costo de un proyecto pierde proporción con su eficacia,
o cuando se pone em duda la oportunidad del concepto de base. A veces hay que
correr el riesgo de una detención a mitad de camino, porque de otro modo el progre
so técnico perdería toda oportunidad de concretarse. La indústria automóvil tiene—
también sus “abortos” que no llegan nunca a la fabricación en serie. Mas como en
esos casos, siempre hay proyectos que aprovechan estudios abandonados, aunque só
lo sea por la adopción de partes de ellos.
-
Experimentación
201.
Tras
la puesta a punto de los prototipos, el material militar pasa al estadio de
la experimentación en el que es sometido a múltiples ensayos. Se trata primero de
pruebas constructoras efectuadas por el industrial encargado del estudio. Despus,
el materkd es transferido ci uno o a varios de los diez centros de pruebas de la
Bundeswehr, en los que prosigue la experimentación.
—
Antes de ser definitivamente adoptado por las Fuerzas Armadas federales, el ma
terial pasa a las unidades para pruebas t6cticas. A veces, en el pasado, entraron
en servicio armas y equipos sin haber sido previamente suficientemente ensayadospor
los usuarios, y por ello hubo un número relativamente elevado de fallos técnicos.
En el fuluro sólo entrarón en servicio los materiales suficientemente experimentados
y completamente de fiar, Las piezas de repuesto y la documentación de empleo yde
—
—
entretenimiento debern
ves posibles.
ser proporcionadas a los Usuarios en ‘os plazos m6s bre
CENTROSDEPRUEBASDELABUNDESWEHR
Tréveris
Vehículos
e ingenios acorazados
Colenza
Material
de Ingenieros y equipos de uso general
Oberjettenberg
Múnsterlager
Manching
Eckernf&de
Schirnau/Rendsburg
Kiel
Greding
Meppen
Campaña
de frío y pruebas de montaña
Material
NBQ
Material
aeron6utico
Armas
de la Marina
Protecc ién naval amagnética
naval
Técnica
Material
de transmisiones
yArmas
municiones
El presupuesto de 1970 prevé para las actividades de investigación, de estu
dio y de experimentación, la suma de 1,146 mii millones de DM, o sea, el 5,6%
del presupuesto de defensa,
La planificación de armamento correspondiente a los años de 1970 a 1973 pre
vé un aumento de los créditos concedidos para estas actividades, aumento proporcio
nal a la tasa de crecimiento gener’al del presupuesto de defensa, Pero, a la hora ac
tual, es todavía imposible saber sI tal aumento bastaró para responder ci la tenden
cia de especificaciones cada vez mós elevadas y, por consiguiente, de un costo de
desarrollo creciente sin cesar.
La RepGblca Federal de Alemania gasta para la investigación, los estudios y
las experimentaciones menos que otros Estadosde la NATO a los que cabría compa
rarla, Sin embargo, una comparación con Francia y con Gran Bretaña apenas sería
representativa debido a los créditos presupuestarios concedidos a sus programas de
armas nucleares,
Organzacióndelarmamento
202.
Al lado de 1osprogramas de producci6n coronados por el éxito hay otros cuya
terminación estaba marcada por retrasos considerabies, eievados gastos perjudiciales
-
-
47
-
y lagunas técnicas notables. Se podría citar a toda una gama de ejemplos a partir
del vehículo acorazado HS 30, pasando por el desgraciado asunto del acero emplea
do para la construcción de lós submarinos, el bitubo acorazado de 30 mm, el sonar
de funcionamiento defectuoso que equipa los destructores, hasta el avión BREGUET
ATLANTIC afectadopor la corrosión. Estas insuficiencias son indiscutibles. Cabe
imputarlas, sobre todo, a los siguientes factores: errores de planificación, tenden
cia a pedir especificaciones extremas, cambio de concepto que a veces se presenta
hasta en la fase de fabricación, intervenciones presupuestarias y coyunturales, mer
cados insuficientemente estudiados, trabajos industriales de calidad deficiente. En
el caso de los programas colectivos hay que añadir conflicto de los intereses nacio
nales en los planos político y. económico; diversidád de los procedimientos y de los
métodos de evaluación; dificultades lingiiisticas; fluctuaciones de las paridades mo
netarias.
Hay que hacer notar tambin la pesadez de los procedimientos llamados de reo
lización de los materiales, establecidos con vistas a reglamentar la cooperación de
todos los servicios y de todos los escalones que participan en las fases de estudio y
de adquisición. La construcción naval ha sido la primera en sufrir de ello. El pro—
cédimiento particular, que tiene actualmente fuerza de ley en este sector, no per
mite asegurar en tiempo útil la coordinación necesaria para la realización de estos
brandes sistemas complejos que ¡ncorporan los mósdispares elementos, tales comolas construcciones navales y mecónicas, las instalaciones motoras, los sistemas elec
trónicos y el armamento. Un ejemplo característico de la ineficacia de esta organ
zación es la construcción de los cuatro primeros destructores de la Marina federal.
203.
Es, por lo tanto, necesario reformar la organización y los procedimientos apli
cables al terreno tcnico de la Bundeswehr, A este efecto, el Ministerio federalde
la Defensa ha creadouna comisión especial encargada de someter un informe con
tiempo suficienté para que se puedan tomar decisiones de reorganización antes del
31 de diciembre de 1970.
El mandato de esta comisión se extiende,, no sólo a una encuesta detallada sino
que debe refedrse, asimismo, a la falta de personal tcnico y a las relaciones de la
Administracción militar con la industria privada con vistas a aplicar, en la medida
de lo posible, las normas y los principios valederos para las exportaciones industria
les a esta empresa económica que se llama ‘1Bundeswehr. Escierto que no se pue
de dejar de lado una diferencia fundamental: las explotaciones comerciales funcio—
nan con fines lucrativos y, por ello, son completamente libres de emplear a su albe
drfo los beneficios conseguidos, mientras que la Bundeswehr tiene que recurrir a los
fondos póblicos para la realización de sus proyectos; en su consecuencia, estó sorne
tida al control político ejercido por el Parlamento y a un control de sus gastos a car
go del Tribunal federal dé cuentas.
-
48
-
La comisi6n debe dejarse guiar por las siguientes directivas:
1).
Como antaño, la adquisici6n conservare su car6cter interarmas y seguirá siendo
estructurada segin los diversos terrenos tcnicos especializados (categorías de
materiales), Hay que generalizar, cuando se trata de programas-clave, e! em
pleo de responsables, encargados de la organizaci6n de los proyectos bien def 1
nidos (oficiales o ingenieros destacados) que ya existen en cierta medida. Hay
que evitar cualquier doble empleo.
2).
Proseguirá el proceso ya en curso de delegar a ‘os escalones subordinados tareas,
responsabilidades y competencias del Ministeriofederal de la Defensa, Esto es
asímismo valedero para las relaciones entre el Departamento federal de aprovi
sionamiento y de la tcnica militar (BWB) y los servicios de l dependientes.
3).
En vista de la responsabilidad colectiva y de la direcci6n interejrcito del apro
visionamiento, los militares responsables del funcionamiento y del mantenimien
to de sus medios de combate deben tener voz en el capítulo cuando se trate de
tomar decisiones de principio. Precisamente en este espíritu deberc ser revisa
do el procedimiento de realizaci6n de material militar’,
4).
La complejidad siempre creciente de los sistemas de arma lleva imperativamen
te a la Administracj6n a delegar en un capataz o en un contratista principal la
responsabilidad del desarrollo y de la fcibricacicn del sistema en cuesti6n, sal
vaguardando a la par los intereses de las empresasde tipo media (subcontratos).
En principio, los contratos serán establecidos después del concurso al que podr6n
acudir, si fuese necesario y en la medida de lo posible, industrias extranjeras.
Cooperaci6ninternacionalsobreelplanodelármáméntó
204.
El
Libro Blanco de 1969 ha subrayado las intenciones del antiguo Gobierno fe
deral de intensificar en el terreno del armamento la’cooperaci6n con nuestros alia
dos. Tal cooperación permite llegar a un armamento normalizado de las fuerzas ar
madas llamadas a llevar a cabo operaciones en comGn, ampliar la base de la logísti
ca y de este modo aumentar sensiblemente la eficacia militar. Si bien todos Aliados
reconocen el espíritu de estas intenciones, su puesta en practica no deja de suscitar
dificultades.
Rara vez se ha desarrollado la cooperación sin plantear problemas, ex
cepto la reproducci6n bajo licencio en Europa de algunos sistemas de arma americo
nos. Las razones estribaban en la divergencia de los conceptos militares, en la di
ferencia de las capacidades tecnológica y económicas y en la incompatibilidad de
los interes nacionales en los planos económico y político.
Pese a todas estos dificultades, el Gobierno federal seguirá desplegando sus es
fuerzas para ampliar y profundizar las relaciones internacionales sobre el plano del
-
49
-
armamento, especialmente cuando se trata de proyectos particulares tales como los
programas NADGE y MRCA y el programa de misiles, o de estos numerososprogra
mas de estudio y de producckn comunes que están en vías de ejecuci6n. No nospa
rece oportuno de apuntar a la meta, todavía tan lejos de la realidad, de organizar
una agencia .europea o NATO dei armamento, incluso de establecer un presupuesto
comGn de investigaciones y estudios, y tampoco se piensa en una autarquía europea
bien protegida contra la competencia americana.
En muchos grupos de trabajo e instituciones, las cuestiones de armamento son
tratadas en el marco de la NATO, de la UEO a escalones bilaterales o multilate
rales, No obstante, estos organismos que se han revelado muy itiles para los inter
cambios de ideas, piden a veces demasiado a los servicios administrativos y a los in
dustriales, causando así duplicacionés de empleo, solapes y dificultades de coordi—
naci6n. El Ministerio federal de la Defensa se ha propuesto tomar partido para una
organizacn
m6s racional.
205.
La
cooperacn en el campo de la investigacin y del estudio se ha intensifica
do cada vez ms en el marco de la Alianza atl6ntica y con algunos aliados.
En el
marco de losorganismos (NATO) animados por los directores nacionales del arma’men
to y en los grupos particulares para los Tres Ejércitos, 125 comisiones se dedican a
problemas de investigacifn de armamento.
Ha resultado que los trabajos de investigaci6n y de estudio, llevados a cabo
conjuntamente con uno o varios aliados, libremente escogidos, pueden desembocar
a resultados ms concretos ya que, en estas condiciones, es ms Fácil hacer concor
dar las metas respectivas.
-
Para solucionar ciertos problemas tcnicos
das instituciones mixtas, como
de primera importancia, han sido crea
1).
el Instituto de investigaci6n franco—alemán de St. Louis, que se dedica a las
investigac iones balticas;
2).
el Centro técnico del SHAPE en La Haya destinado en un principio al exclu
sivo estudio de los problemas de la defensa aérea pero que, hoy día, se ocupa
también de los relativos a la estratégica terrestre y aérea;
3).
el Centro de estudio de guerra antisubmarina (Anti—SubmarineWarfare Center)
en La Spezia (Italia) que tiene a su cargo las investigaciones relativas a la de
fensa antisubmarina.
—
Son objeto de estudios y de producci6n en coman en el marco de la NATO:
el vehículo todo terreno de mando y de enlace de 0,5 tonelada (VCL) afectado a
-
50
-
misiones militares y civiles (RFA, Francia1 Italia); los ingenios contracarros HOT
y MILÁN (RFA, Francia), el sistema de ingenios antiaéreos ROLAND (RFA, Fran
cia), el sistema de ingenios teledirigidos KORMORAN utilizado contra buques ene
migos (RFA, Francia), el avión de combate MRCA que ha de tener configuración
polivalente (RFA, Gran Bretaña, Italia), el avi6n escuela de reacción (RFA, Fran
cia), los a’.’iones de com bate F—104G y G—91, el avin de reconocimiento BRE—
GUET ATLANTIC, el avi6n de transporte TRANSALL y los sistemas de arma HAWK
y SIDEWINDER.
—
Una gran parte del equipo actual de la Bundeswehrha sido importado directa
mente de los EstadosUnidos o reproducido bajo licencio americana. Esto ha desem
bocado, en su ¿poca, en una cooperacin en materia de logfstica que cubre todos—
los sectores del aprovisionamiento, incluidos el entretenirniento de Losmateriales y
el suministros de piezas de repuesto para los sistemas de armas comunes.
—
Exportacióndematerialesdearmamento
206.
En la RepGblica Federal de Alemania, las exportaciones de materiales de arma
mento (industria y Bundeswehr) salo representan una parte mínima del conjuntode
las exportaciones: 0,3%. En 1968 este porcentaje era de 3,8% en los Estados Uni
dos, de 3,1% en Francia, de 2,4% en Gran Bretaña, de 0,8% en Suiza y de 0,6%
en Suecia.
La Ley Fundamentat y la Ley sobre el control de las armas de guerra prescriben
para las exportaciones de este género la autorizaci6n formal del Gobierno federal,—
representado en este caso por el Ministerio federal de Economía que, antes de deci
dir, pregunta su opinión al Ministerio de Asustos Exteriores. E5t prohibida cualquier
exportaci6n de armas con destino a zonas de tensi6n. Para impedir operaciones trian
guIares se pide al país destinatario un “atestado de consumo final”. El principio, la
reventa a terceras partes de materiales de origen extranjero est6 generalmente sujeta
a la autorización, bien sea del gobierno del país del que provienen estos materiales,
bien sea del dador de licencio. El cañan de fabricación inglesa del carro de combo
te LEOPARD no puede ser exportado al extranjero sin el consentimiento del Gobier
no britónico.
Ni el Ministerio federal de la Defensa ni la Bundeswehr estón particularmente
interesados en las exportaciones de armas, excepto si ¿stas pueden servir para la nor
malizaci6n de los materiales en el marco del Pacto Atlóntico, Pueden invocarseotras
razones en favor de ciertas exportaciones de este tipo pero en este caso estas últimas
se salen de la competencia del Ministerio federal de la Defensa
-
51
-
Ayudaenmateriadearmamentoydeentrénamientó’
207.
En estos últimos años el Gobierno federal ha proporcionado una ayuda militarpara la defensa mútua en el marco de la NATO a Grecia y a Turquía. La ayuda
concedida hasta ahora a Turquía se cifra en 200 millones de DM. Hasta 1967, Gre
cia había recibido suministros por un total de 101 millones de DM; desde entonces,
la ayuda en favor de Grecia ha sido provisionalmente suspendida.
-
Estas prestaciones no incluían contribuciones Financieras, sino exclusivamente
entregas de suministros, mitad balo forma de materiales de excedente de la Bundes
wehr, mitad bolo forma de materiales nuevos procedentes directamente de la fabri
cación alemana.
La ayudaenequipo sirve para sostener a los Estadosamigos africanos y asió ti—
cos para el mantenimiento de sus fuerzas de segunidad. Sólo se da a petición de los
gobiernos necesitados y en virtud de acuerdos formales. En cooperación con el Mi
nisterio de Asuntos Exteriores ha sido concedida una ayuda por un total de 276 milló
nes de DM a 17 países africanos o asióticos entre 1962 y 1969. Para los próximos
años, el Parlamento ha aprobado prestaciones del orden de 74 millones de DM para
13 países, de los cuales 12 en Africa. Estas prestaciones se realizarón asimismo es
trictamente según el principio de ‘ningún suministro hacia las zonas de tensión”.
—
La ayuda en equipo estó destinada a contribuir a la estabilización de. los paises
en vías de desarrollo y a la mejora de su infraestructura, de las telecomunicaciones
y del transporte. Los suministros comprenden, por lo tanto, material de Ingenieros,
de obras públicas y aviones de transporte. Conformo a una decisión del Gobierno
federal, los suministros no, incluyen ningún material de armamento.
-
Material
-208.
excedente
Al princio de la existencia de la Bundeswehr, la afectación de los excedentes
a los fines mós diversos fue móso menos improvisada. Desde 1966 existe un proced
miento bien reglamentado hasta sus detalles. Cada año, las Fuerzas Armados fede
rales proceden a la liquidación de los stocks excedentes de materiales diversos de un
valor de compra inicial de 7000 800 millones de DM. De 1965 a 1968, las reven
tas han reportado en termino medio unos 100 millones de DM por año.
La venta de los equipos militares excedentes se ha realizado hasta ahora por in
termedio de empresasespecializadas en el comercio de armas, lo que ha relevado al
Gobierno federal de la obligación de presentarse el mismo como parte contratante.
Mós esto no permite excluir-del todo responsabilidades poco precisas y una falsa ca
-
52
-
nalizacin
de los materiales0 En ciertos casos, armas de guerra procedentes de los
stocks excedentes de la Bundeswehr han ¡do a parar a destinatarios distintos de los
previstos.
El Gobierno Federal examinar la cuestTn para saber si, en el futuro, no serc
preferible renunciar en general a la intervenci6n del sector civil para liquidar los
materia les excedentes
Productodelaliquidaci6ndelosmaterialesexcédentés1965—1968
Recuperaci6n en el interior de la RFA,
incluida la chatarra
mitlonesdeDM,
99,1
Entregas a Estadosmiembros de la NATO
217,4
id.
Entregas a Estados no miembros de la
NATO
total
osea25,2%
Id.
Id. 55,3%
75,9id.Id.id.19,5%
392,4Id.
Id.
100%
Producto de la venta o de la chatarra
Valor de compra inicial
Aviones de transporte
NORATLAS
Carro de combate M47
3.000.000DM
DM 500000
Venta
100.000DM
100.000
DM
Chatarra
5.000
DM
7.000
DM
Dada, por una parte,la extensi6n
de laszonascalificadas
mcs o menosabierta
mente como zonas de tensi6n” y, por otra,el refuerzo
de lasmedidasde control,
la venta a los Estadosno miembros de la NATO acusa una fuerte disminuci6n, a sa
ber: en 1965/66, 64,1 millones de DM; en 1967, 7,2 millones de DM; en 1968,
4,6 millones de DM; en 1969, 2,0 millones de DM. Una aplicaci6n mcs restricti
va de la Ley sobre las armas de 9uerra llevará cónsigo, en cuanto se trate de armas
y de municiones, un recorte Intensificado para la cnatarra de materiales excedentes.
Así, en 1969, han debido ser descargadas municiones representando un va br de
compra de 163 millones. El producto anual medio de la venta hasta ahora —13,6%
del valor de compra- bajard probablemente a 7%, o sea, de 100 millones a 50 mi
llones de DM por año.
-
53
-
INFRAESTRUCTURA
209.
Lç
infraestructura de la Bundeswehrcomprende acuartelamientos, instalaciones
de enfrenamiento y locales administrativos y, ademas, instalaciones militares pro
piamente dichas, tales como basesaéreas, rampasde lanzamiento de misiles, depó
sitos, oleoductos e instalaciones de transmisiones. Actualmente la Bundeswehrdispo
Infráestruc tu ro
Instalaciones disponibles e instalaciones necesarias (situación actual y necesida
des estimadas (1.)
Necesidad
Infraestructura
Categorra de infraestructura
total
existente
,.
552.800 .20O
Plazas en los acuartelamientos y escuelas
Instalaciones de entrenamiento de guarnición
Terrenos de deportes
223
492
168
(2)
473
Gimnasios y salas de armas
578
(2)
528
Bases aéreas
Rampas de lanzamiento de misiles tierra—aire
49
151
124
Bases navales y anexos
10
10
Hospitales
15
18
11
18
Centros de pruebas y anexos
.
49
Oficinas
1.761.000
Cantinas para suboficiales y tropa
en todos los
cuarteles
1.702.000
Hogares para militares (cualquier graduación)
205
48
Círculos y salas de oficiales
325
183
Depósitos (2) de materiales (capacidad en toneladas)
de municiones(id.
de productos
petrolfleros,
carburantes
y lubricantes
(capacidad
en metros
ci5bicos)
Almacenes de municiones
de guarnición
)
447.000
593.000
¡d.
253.000
326.000
747.000
164
308.000
(1) En esta relación sólo figuran las instalaciones mós importantes.
(2) En parte alquilados (todo o parte de esta infraestructura seró sustituida por
instalaciones pertenecientes a la Bundeswehr.
85
-
54
-
ne de 3.000 inmuebles que ocupan una superficie total de unas 250.000 hect6reas.
entre 1955 y 1969 se adquirieron para la Bundeswehr42,000 hectóreas, por un va
br
de 860 millones de DM. Est6 proyectado añadirles otras 24.000 hectóreas an
tesde 1978.
—
Durante los años 1957 a 1969, el Ministerio federal de la Defensa gastó alrede
dor de 16 mii mflbones de DM para la realización de la infraestructura, o sea, una
media anual de 1,3 a 1,4 mii millones de DM solamente para la construcción..
Necesidadesdeinfraestructura
210.
Pese
a los gastos considerables, comprometidos para la adquisición de inmue
bles y para la realización de infraestructura, las necesidades no han podido, ni si
quiera aproximadamente, ser cubiertas. Faltan aun por no citar m6s que algunos e
jemplos: 50.100 plazas en tos acuartelamientos y escuelas, 4 hospitales, 120 gimna
sios y salas de armas, capacidades de depósitos para almacenamiento de 192,000 fo
neladas de material, de 267,000 toneladas de municiones y de 439,000 metros cibi
cos de combustibles y lubricantes, 142 terrenos de deportes, 27.000 unidades de
alojamiento para personal militar y civil y, finalmente, 157 hogares para militares.
La ejecución de estos proyectos puede extenderse sobre un periodo bastante largo,
debido a los gastos elevados que lleva consigo (precio actual: ms de 12 mil millo
nes de DM). Por otra parte, es imposible prever, en la hora actual, si la evolución
técnica rópida y los cambios eventuales introducidos en el concepto de defensa, im
pondr6n o no alguna modificación sensible al programa de infraestructura.
—
El valor combativo de un buen numero de sistemasde arma es, en gran medida,
función del estado y de las instalaciones de la infraestructura, El hecho de haber
comprado un sistema de defensa area costoso antes de haber asegurado a las unida
des destinadas al sistema HAWK acuartelamientos en las zonas de empleo demues
tra, no sólo una falta de sentido económico, sino también una falta de consideración
hacia la tropa. As’ una economra de chocolate del loro puede restar su eficacia e
inversiones importantes.
—
Los planes a plazo medio (1969—1974) comprenden 1.800 proyectos de infraes
tructura. Habrfa que gastar cada año 1,2 mil millones de DM en trabajos de construc
ción si se quiere tener verdaderamente en cuenta la urgencia real de los proyectos.
La fijación de las previsiones presupuestarias para 1969 en mil millones de DM y el
titubeo con el que el Ministerio federal de Finanzas habfa procedido a la desconge
lación de cródtos, habran obligado a extender en el tiempo la realización de pro
yectos )/o inciodos osT corno a trasladar, a fecha posterior, el lanzamiento de nue
vos proyectos.
-
55
-
La penuria de alojamientos y la falta de locales administrativos en buen núme
ro de guarniciones ocasionan pesadas cargas para miembros de la Bundeswehr. Aqur
también est6 previsto poner remedio a la situaciún (para músdetalles, ver p6rrafos
127 a 130)
Tiemponecesarioparalarealizaci6ndelosprogramásdéinfráéstructúrá
211.
En varias ocasiones, el inventario crfrico de la Bundeswehr ha revelado quejas
acerca de los procedimientos demasiado largos y pesadosa que se encuentran somefi
dos los proyectos de construcci6n. Generalmente, pasan de cuatro años y medio a
seis años, desde la notificaciún de la peficin de construcci6n, por parte del usua
rio militar, hasta la entrega del edificio.
Esto se debe, en parfe,a la lentitud del procedimiento de preparaciún del terri
forjo. Este procedimiento prescrito por la Ley sobre la adquisici6n de terrenos, ha
de ser aplicado por los gobiernos de las Laender para cada programa de infraestructu
ro y cerrado antes de la compra del terreno. Hace intervenir gran número de esca
lones del sectorpúblico,losservicios
centralesdel Land, los servicios regionales,
los servicios comunales y buen número de organismos administrativos, como son las
administraciones de Montes, de Agricultura, de Caminos e incluso las federaciones
de Protecciún de la Naturaleza. A menudo los proyectos previstos son de interés lo
cal y arrastran intervenciones por parte de delegados del Bundestago del Lantag,
incluso del Primer Ministro del Land interesado0 No es raro que en tales casos los
intereses de los escalones superiores resulten lesionados. En este contexto, el proyec
to de construcción de un depúsito para productos petrolíferos, carburantes y lubrican
tes para el Ejército del Aire —proyecto para el que el procedimiento de preparackn
del territorio esta en instancia desde hace 10 años—puede ser considerado como un
ejemplo extremo. Los procedimientos que hay que aplicar en las fases de planifica
ci6n y de ejecuci6n de los trabajos de construcción sirven, asimismo, para ilustrar—
los laberintos inextricables de la Administraci6n. Cada proyecto pasa por ocho ins
tancias, sin contar los escalones internos, y est6 sometido a un total de 41 operacio
nes que cada vez requieren un movimiento de los expedientes entre los servicios en
cargados de estudiarlos. Las autoridades que desempeñan un papel decisivo en la pré
paraci6n de los planes son el MinisteriQ federal de la Defensa, el Ministerio federal
de Finanzas, la Administraci6n de la Reglún Militar competente, el Ministerio de
Finanzas del Land respectivo y la Direcci6n regional de las finanzas (Sección:”Ser
vicio de obras públicas del Landu). Para ilustrar la grotesca pesadez de los proced
mientos, citemos el ejemplo de la construcciún de un gimnasio que se ha llevado a
cabo de este modo: (el tiempo requerido para tratar el asunto en los diversos escalo
nes y fases se indica entre paréntesis)
—
—
En primer lugar, el despacho responsable de la infraestructura de la Fuerza inte
resudo elaború la orden de establecer las características militares (tres semanas). Es
—
56
-
tas fueron establecidas por el Mando de la región militár (cuatro semanas) y luego
examindas por el servicio competente de la Fuerza en cuestión (dos semanas) que
luego dió luz verde a la plan ificación con vista a la adquisicíón del terreno (una se
mana). En esto, la Dirección “Alojamento e lnmuebles del Ministerio federal de,
la Defensa encargó a la Administración de la Región Mi litar competente (dos serna
nas) de establecer la petición de construcción (cuatro semanas). Esta última fue exa
minada y luego aprobada por el Mando de la Región Militar (una semana), retrans
mitida a la Administración de la Región Militar (una semana) y reexpedida al Mi
nisterio federal de la Defénsa (dos Semanas), donde fue comprobada una vez mc5sdes
de el punto de vista militar y administrativo (cuatro semanas). La Direccón “Alo ja
miento e Inmuebles” pudo entonces redactar la orden de planificación (tres semanz),
que dirigió, a travs del Ministerio deFinanzas (dos semans). Sóló entonces el Ser
vicio de Obras Públicas del Departamento de Finanzas competente pudo establecer
los anteproyectos (ocho semanas), que fueron luego examinados por los responsables
de la Dirección regionalde las Finanzas, del Ministerio de Finanzas del Land, de
la Administración y del Mando de lá Región Militar y de la. Dirección “Alojamiento
e Inmuebles” del Ministerio federal de la Defensa (nueve semanas). Esta última opro
bc definitivamente el anteproyecto (dos semanas), extendió el permiso de construc
ción (dos semanas) y ordenó el establecimiento del proyecto (una semana). Mientras
tanto, si paralelamente a los estudios de construcción, las Direcciones “Alojamien
to e Inmuebles” y “Presupuesto y Finanzas” del Ministerio federal de la Defensa, el
Ministerio federal de Finanzas y la Administración de la Región Militar habían corn
probado y aprobado el proyecto desde el punto de vista presupuestario (diez sema—
nas). La Dirección “Alojamiento e Inmuebles” pudo entonces encargar a la Direc
ción regional de Finanzas, por intermedio del Ministerio de Finanzas del Land, de
hacer establecer el proyecto de construcción (cuatro semanas). En esto, el Servicb
de Obras Públicas del Departamento de Finanzas interesado preparó los documentos
de adjudicación (seis semanas) que, tras comprobación sucesiva por parte de la Di
rección regional de Finanzas y de la Administración y el Mando de la Región Mili
tar (seis semanas), fueron devueltos a la Dirección regional de Finanzas (una semana).
Finalmente asta estableció el contrato para la ejecución de los trabajos (dos sema
nas). La duración de los trabajos era de 40 semanas, mós una semana suplementaria
para la recepción. de los trabajos por el Servicio de Obras Públicas. Tras la transfe
rencia de propiedad al Departamento administrativo de guarnición (una semana), el
gimnasio fue finalmente puesto a disposición del usuario (una semána).
Esto significa, en resumen, que desde la petición de establecimiento de las ca
racterísticas militares hasta la entrega del gimnasio —próyecto de construcción cuya
ejecución, relativamente sencflla, no requiere procédimiento de preparación del te
rritorio— habi’an transcurrido 1.14semanas, o sea, dos años y dos meses, de los cua
les:
tiempo invertido en ta planificación de la infraestructura
6 meses
tiempo invertido en la planificación de la construcción
meses
10
tiempo invertido en la ejecución de los trabajos
meses
10
-
•
Servicio central
meca nogr6f ico
-
-
-
;Escue las
profesionales
Oficinas
administrativas
de’ gJcrnici6n
Servicios
mecqnogrfico$
Direcciones re
gionales de suel
dos y prestac iohes
Almacen
de vestuario
: Direcciones
reg ¡ono les
de- vestuario.
Oficina de re—
-clutamiento y-de las reservds
de círculo
-
Centro de
ordnadóres
Qficin.
federal
de lenguaje
Escuelas de
adm inistrac:in
Escuela superior
de la administro
ciSn y-de la fç
n-icamilitares
-
Servicio de re
ceta en el ex
tranléro
-
Centros dé ¡ñves
tigaciones ocea
nograficas
—
Ofi-é,inas
de compras
Servicio. tcni—
co para pruebas
de tiro y receta
Servicio dé vi
gilancia de los
trabajos deestu
iosnavales
Servicios
deel2lace y
coordiracian.
Servicio
de ensQyo,
de- maferial es-
—
Servliclio
.tcni—
co para siste
mas de mando
Centro dé ensay
omologac ion
del matçrial
aerouti—
-
-
Servició de
la- documen
taci6n de fci—
bri cac icn
A rs.na.l
dela
Marina
Centros
de
pruebas
Departamento féderal dé
la tq.nica militar y del
aprovisionamiento
S itugcionLer’;,1 deabri 1
de 1.970
1
DE LAS FUERZAS ARMADAS FEDERALES
M:lNIStERIO FEDERL
DE LA DEFENSA
Administracin
de las
regiones- militares,
anexos incluidos
Direcciones
regionales de
subsiste-ncics
Servicio de la cd
ministraCi6n de las
Fuerzas Armadas
federales en el ex—
tranjero
Departamento de la
administraci6fl
de
las FuerzasArmadas
federales
1
.
.
DE LA ADMINISTRACION
(excluida la adr.iñ-i-strq
ci6n de las unidades)
ORGANIZACION
58
-
El tiempo requerido para la realización de un gimnasio da una indicaci6n apro
ximada acerca del que sería preciso para realizar proyectos mucho m6s complejos
desde el punto de vista técnico,
Lo que hace perder tiempo son precisamente todas las Operaciones que se desa
rrollan entre el Ministerio federal de la Defensa y el Ministerio federal de Finanzas,
especialmente cuando se trata de importantes programas de infraestructura. Lo que
complica aún ms las cosas es el hecho de que la aprobaci6n de los proyectos por el
Ministerio federal de Finanzas depende, en principio de la existencia de un cuadro
de efectivos y de equipos (STAN) ya negociado entre este Ministerio y el Ministe
rio federal de la Defensa, En caso de que el resultado esperado de esta negociaci6n
no dejara prever ninguna incidencia sensible en los proyectos de construccin, se
podría simplificar el procedimiento admitiendo, como basede decisi6n, el proyecto
del cuadro de efectivos y de equipos puesto a punto por el Ministerio federal de la
Defensa
El Gobierno federal se propone llegar a ciertas mejoras en este terreno.
En este contexto se impone una marcada delegaci6n de los poderes a los escalo
nes regionales y locales para acelerar la realizaci6n de los proyectos. Por lo que
se refiere a la construccin de edificios—tipo, la responsabilidad deber pasar, en
su totalidad, a los escalones regionales, Ademds, el techo fijado actualmente en
150.000 DM para las nuevas construcciones de importancia secundaria y para los fra
balos de transformaci6n y de preparaci6n, serc considerablemente elevado con obje
fo de aumentar el volumen de los proyectos que puedan ser confiados a los escalones
regionales o locales, con vistas a su realizacin sobre la base de un procedimiento
simplificado.
—
—
El Gobierno federal intervendr acerca de los Gobiernos de las Laender para
que la capacidad de planificaci6n de los ttServicios de Obras Públicas” de las Loen
der sea aumentada, mediante la creaci6n de grupos de planficaci6n centrales en el
seno de las Direcciones regionales de Finanzas y que los proyectos dé la Bundeswehr
sean llevados a cabo por servicios especiales a los que cabría la responsabilidad ex
clusiva de la realizacin.
Por otra parte, el Gobierno federal se propone crear una
comiskn que reunirú los Ministerios federales y las Administraciones de las Laender
competentes. Esta deber presentar, antes del 31 de diciembre de 1970, propuestas
con vistas a una racionalizaci6n de los procedimientos de contruccin.
—
-
59
-
COSTOS DE LA DEFENSA
212.
El entretenimiento de un carro de combate LEOPARD, incluidas las piezas •de
repuesto, cuesta por termino medio 55.000 DM anuales, o sea, el 5% del precio
de compra (precio unitario presupuestadosin dofación inicial de piezas de repuesto)
cifróndose en 1,1 millón de DM. El entretenimiento de un STARFIGHTER(precio uni
tono presupuestado (1) sin dotaci6n inicial y sin equipos de serv1idumbres en tierra
ni aparatos decontrol, 9 millones de DM), cuesta anualmente 640.000 DM y el en
tretenimiento de un destructor lanzamisiles (precio de compra unitario presupuesta
do (1) sin dotación inicial y sin equipos de servidumbre gastos de construcción de
un cuartel de 1.000 plazas se cifran, por término medio, en 53 millones de DM, los
de una base aérea capaz de dos escuadronesde F-104G —o sea, unos 40 aviones
en 120 millones de DM y los de un depósito mixto de 5.000 toneladas para el alma
cenamiento de munidiánes, de materiales, de víveres, de artículos de vestuario yde
productos petrolíferos, carburantes y lubricantes en cerca de 15 millones de DM.
-
Los gastos de funcionamiento (personal, entretenimiento de material e infraes
tructúra) de una brigada acorazada se elevan a 52 millones y los de una escuadrilla
de corbetas rópidas a 19 millones de DM.
Subidaenfléchadelosgastos
213.
Lo experiencia habida a escala internacional seg6n la cual el precio de compra
de sistemas de armamodernos se duplica cada diez años, se aplica también en la
Bundeswehr. Sucede lo mismo para: los gastos expuestos para las investigaciones y
estudios así como para el entretenimiento y el funcionamiento. Contra mós comple
jos son los sistemas de arma, mósse impone la necesidad de mejorar los métodos de
manogement?, lo que tiene por efecto secundario, por ejemplo, la colocación de
instalaciones de la inforn6fica,
—
Los gastos de personal (2) han aumentado también considerablemente: durante
los tltimos 4 años en un 4,4% por término medio. En 1966, los gastos anuales po
ra un oficial se cifraban, por término medio, en 22.960 DM y ya en 1968 en 24.550
DM; en 1970alcanzarón la suma de 27.440 DM. en 1966 un militar que hacía su
servicioobligatorio
costabalasuma de 6.430 DM que ascenderóa 1970 a 6.773 DM.
En 1966 la Bundeswehrteníaque gastar14.580DM en gastos
de personal
paraun
suboficial; en 1970 estos gastos serón del orden de 17.900 DM.
—
(1) Para la definición
del precio unitario, ver nota de lo pógino 31
(2) Los gastos de personal no incluyen los gastos de infraestructura.
-
60
-
Vistos los esfuerzos realizados para animar a los reenganchados y dadas los
medidas tomadas por el Gobierno federal para abrir mejores perspectivas de por
venir para los quintos, hay que esperar un aumento suplementario de los gastos
de personal.
GASTOS
ANUALES
PARA UN
QUINTO
Situación 1 970
Haber
DM
—
Alimentación
DM
—
Vestuarioy equipo (sinarmasni material)
DM
—
—
—
Prestaciones
generalesde ayuda social(incluida
la ayuda concedida a la familia del quintoa ra
zón de 997 DM así como la asistencia médica
grafuita a razón de 300 DM)
DM
Seguros obligatorios (seguros de enfermedad, se
gurode retiro, seguro de desempleo y seguro
complementario)
DM
2.4
Gastos de infraestructura
(includoslosgastos
de alojamiento)
DM
1
1.359
—
—
La rópida subida de los gastos de funcionamiento de las unidades dotados
de un gran parque de material, como las brigadas acorazadas y las escuadras
del Ejército del Aire, es un factor cuya influencia se hace especialmente sen
f ir. Los gastos de una brigada acorazada, que en 1966 era todavía de 44,8
millones de DM, se elevan, en 1 970, a 52 millones de DM, lo que represen
fa por lo tanto un aumento de aproximadamente el 15%. Una escuadra de ca
za que, en 1 967, figuraba en el presupuesto por 68,6 millones de DM cues
ta, en 1 970, 75,9 millones, o sea, un aumento de cérca del 11%. Los gas
tos de funcionamiento de una escuadrilla de corbetas rópidas han aumentado
asimismo considerablemente:
de 14 millones de DM en 1 965 han pasado a 19
millones, o sea, un aumentodel 35% aproximadamente. En 1970 el funciona
miento de una Escuela de oficiales del Ejrcifo de Tierra cuesta 7,2 millones
frente a 6,2 en 1 967 y la explotación de una oficina administrativa de guar
nición 3,5 millones de DM frente a 3 millones en 1966.
—
—
EVOLUCION
DE LOS PRECIOS DE LOS SISTEMAS DE ARMA
Una comparación de los precios unitarios presupuestados (comparacicSndel
precio de la primera generación y del de la segunda generación) de algunos
sistemas de arma representativos pone de evidencia la subida en flecha de los pre
cios, No obstante hay que tener en cuenta el hecho de que cada relevo de ge
neración trae consigo necesariamente un aumento de los gastos a causa de una
mejora considerable de las realizaciones del sistema de arma cnsiderado.
—
-
Avionesdecombate
primera generación
segunda
generación
F 84: 4 millones de DM
F—104
G: 9 millones de DM
(sin dotación inicial de repuestos, ni equipo
de servidumbre en tierra, ni aparatos de con
tro 1)
(Aumento de los gastos: 125%)
Avionesdetransporte
primera generación
segunda
generación
NORATLAS: 4,5 millones DM
TRANSALL 24, millones de DM
(capacidad de transporte triplicada con re—
lación a la del NORATLAS)
(Aumento de los gastos: mós del 500%)
Carrosdecombate
primera generac Tón
M48:
segunda
generación
0,55 mfllón de DM
LEOPARD:
1,1 mllón de DM
(dotación inicial de piezas de repuesto excluida)
(Aumento de los’gastos: 100%)
Vehículoacorazadodecombatedeinfantería
primera generación
segunda
generación
HS 30: 0,45 millón de DM
MARDER:
0,75 millón de DM
(Aumentó de los gastos: cerca del 70%)
Destructores
primera generación
Clase “Hambourg.
105 millones de DM
segunda
generación
Ltjens”
Clase
millones
207 de DM
(Aumento de los gastos: cerca del 100%)
He aquí a título comprativo el ejemplo de una instalaciónindustrial: En 1955,
el precio de compra de un tren de laminado para chapas gruesas(2 a 3m’. de ancho)
era de 80 a 100 millones de DM. En cambio el precio actual de una ¡nstalación(5m.
de ancho) varía entre 250 y 300 millones de DMe Su rendimiento es casi el triple
con relación a la antigua instalación.
--___________________
—
-
62
-
El aumento de los gastos comprometidos para la infraestructura salta asms
mo a la vista. De hecho, entre 1 966 y 1 969, los gastos de contrucci6n de
una guarnición de la Bundeswehr para 1.000 hombres han pasado de unos 43m
llones a un importe aproximado de 50 millones de DM.
*
*
*
1
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-INAUGuRAClON DEL CURSODE “ENERGIAÑUCLEAR Y
DEFENSA NACIONAL”
1
1
4x
CESEDEN
ACTIVIDADES
Inauguración
“Energía
Abril,
1971
Nuclear
DEL CESEDEN
del Curso
y Defensa
BOLETIN
Nacional”
DE INFORMACION
NUM. 54
-
XI
Inauguraci6n
“ENERGIA
NUCLEAR
del Curso
Y DEFENSA NACIONAL”
E!L pct4ctdo dLcL 13 de. ab’iJi .tuvo £aaJt, e’ e Aaa
Ma9rla dei. Cent’to, e.eacto
lu.9LULaL.de Cvt4o Monog’tó
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nau.ga’tai. c c.cuLgo de..eGeneta.L
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La
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de. E4tctdo4
Pl VAL.
Je,Çe. de. E.6.tadLo4de. La E.siae.
Mctyoite.4 Cojuto4
O. TOMÁS VE LIt’JIERS
Y
PALABRAS
Y
DE SALUTACION
DEL GENERAL
DE BRIGADA
PIDAL A LOS COLABORADORES-CONCURRENTES
CLEAR
gía
EL DIA 13 DE ABRIL
AL CURSO DE ENERGIA
Por ostentar, y por primera
te Alto Centro,
—
Por
la categoría
-
Por
la naturaleza
NU—
DE 1971.
Me ha correspondido el honor de dirigir
Nuclear y Defensa Nacional”, y es para m
—
D. TOMAS DE LINIERS
este Curso, “Ener——
un triple honor:
vez, la representaci6n
de los Concurrentes,
de es
y
del Curso.
Al saludarles, tal vez les extrañe que, vistiendo un unifor
me “caqui”, emplee una tradicional expresi6n marinera: “Bienveni
dos
a bordo”.
Pero
—
—
puedo
permitirme
Primero,
porque
val
y Aéreo,
ese lujo de dicci6n:
éste es un Centro
Conjunto,
Terrestre,
Segundo,
porque constituye una Nave en la que Tripulacién
y Pasaje ponen todo su empeño para llegar al Puerto Desea
do pese a todos los avatares de la mar y de los vientos.
Y ¿qué es el CESEDEN?: Sus siglas definen su misi6n
secuentemente,
los principios de organización del Centro.
fensa
Na
CESEDEN
quiere decir
Nacional. Analicemos
Centro de Estudios
estos conceptos:
Superiores
y, con
de la De
-
CENTRO,
nes
—
-
por cuanto en l
se analizan
y sintetizan
opinio
diversas.
ESTUDIOS, porque las conclusiones de sus trabajos, se
hayan pedido o no, constituyen siempre propuesta pero
jarns
tienen valor ejecutivo.
De
le
SUPERIORES,
porque, sin aspirar a los sublimes,
respeta
a los inferiores; ya que, unos y otros, corresponden
bien
a Centros Políticos Rectores o a Escuelas Especiali
——
zadas.
-
-
De la DEFENSA y no de la defensiva, porque, si bien se
renuncia
a la acción agresiva en beneficio propio y con
tra el derecho ajeno, se estima irrenunciable el derecho
a la acción agresiva en “defensa’t del derecho propio.
-
NACIONAL. Parece absurdo tratar de definir este concepto
y, sin embargo: ¡Cuanta evolución en él.
¡Cuantas
nue
vas y extinguidas nacionalidades
en los últimos tiempos!.
Para mí, el concepto Patria, base filosófica del legal o
practico
de Nación, lo definía, magistralmente,
José An
tonio
Primo de Rivera, cuando decía que era una UNIDAD
DE DESTINO EN LO UNIVERSAL. Para glosar esta idea,
en
mis
alocuciones a la tropa, durante mis períodos de man
do directo de fuerzas, decía que la Patria no era la su
ma de todas las tierras de España, ni, con serlo mucho
mas,
la suma de todos los españoles viviendo dentro
o
fuera de esas tierras, porque era, sobre todo, la
suma
de nuestra Historia; de la pasada, de la presente y de
la venidera.
-
—
-
—
¿Qué principios orgánicos son básicos en la constitución
del CESEDEN para cumplir su misión?: Los clásicos, y contrapues
tos, de Especialización
y Flexibilidad.
Especialización,
—
—
Naturaleza
Naturaleza
Naturaleza
en tres aspectos:
de los Cursos.
de los Concurrentes a los mismos.
de la Graduación consecuente a cada Curso.
Flexibilidad,
en cuanto a la múltiple
de especializaciones.
ción
Para
—
variedad
compaginar
ambos conceptos
el Centro
especializadas,
las ms
de combina
ha sido organiza
do:
—
En
tres ramas
-
En
una única y conjunta organización para toda clase
misiones.
específicas,
de
-3-
Para atender a su funci6n especializada, el CESEDEN se or
ganiza en tres ramas: ALEMI, EMACON e IEEE.
ALEMI, Escuela de Altos Estudios Militares, en su
especializada:
-
—
-
funci6n
Convoca posibles Mandos Activos, civiles o militares, de
la Defensa Nacional.
Sus Cursos son fundamentalmente informativos, sin ex—
cluir posibles aspectos formativos o de investigaci6n.
—
Las graduacoñes que concede suponen un reconocimiento
de aptitud para ocupar altos cargos en la Defensa Nacio—
nal.
-
—4—
EMACON,
especializada:
—
—
—
—
—
Mayores
Conjuntos,
en su función
Convoca
posibles Jefes de Estados Mayores Conjuntos o Corn
binados,
siempre entre Oficiales Diplomados de Estado Ma
yor de los tres Ejércitos.
Sus Cursos son fundamentalmente
formativos, sin excluir
posibles
aspectos informativos o de investigación.
—
Las graduaciones que concede suponen la aptitud para
de
sempeñar
los cargos de Estado Mayor al ms
alto nivel
de
la Defensa Nacional.
IEEE,
—
Escuela de Estados
Instituto
Cumple
cuantos
Español de Estudios
Estratégicos:
su fundamental misión como Reserva Intelectual
asuntos rozan la Defensa Nacional.
de
Sus Cursos, ms bien Asambleas, tienen carácter, fundamen
talmente,
investigativo,
sin excluir el informativo, rara
vez,
o, casi nunca, el formativo.
Las graduaciones que concede, constituyen ins que premios,
obligaciones,
las obligaciones asesoras que corresponden
a una confianza del País en aquellas personas que lo sir
vieron,
por largo tiempo o en difíciles ocasiones, con
enorme
competencia en todos los aspectos.
-
Para atender a su intención flexible, el Centro no puede or
ganizarse
en cuantas combinaciones suponen: tres categorías
de
Concurrentes,
tres categorías de Curso y tres categorías de Graduación.
—
Por
ello acude a los Cursos de CESEDEN, como lo es el que
hoy
iniciamos; las tres ramas en conjunto; tres ramas, cada una
con tres especializaciones;
un elevado número de posibles combina
ciones.
—
—
Pero,
aún así, ¿estaría capacitado el personal fijo del Cen
tro para atender competentemente
la variedad de actividades de to
da índole que pueden presentrsele?
Desde
su fundación, comprendió el Centro que nó y acudió,
por ello, a aumentar su plantilla de profesores con la de colabo
radores:
—
Reservándose
organizadores
los profesores, como función esencial,
de las actividades del Centro, y
—
la de
—5--
—
Recabando información específica de personalidades ajenas
al Centro y colaboradores a sus Cursos, competentes en ca
da materia.
Por último,
como procedimiento para lograr esta deseada f le
xibilidad, acudió al sistema, tan en boga en estos días, del Din—
logo.
El Curso que vamos a desarrollar “Energía Nuclear y.Defensa
Nacional” no es curso específico de ALEMI nl de IEEE, es Curso Mo
nográfico del CESEDEN.
Su naturaleza es inforxnativo/investigativa. ¿Cuiles son las
razones que han movido al Centro a organizar este Curso?:
-
Es obvio que vivimos la era nuclear y nadie podrá conside
rarla un regreso:
—6—
-
—
-
—
—
Progreso
sivos,
se consideró
la era del invento de los expio
Igualmente
fue considerada
la mecanización,
Otro
tanto ocurrió
progreso
la de
con el de la navegación
invento
de
aérea, y
¿Quién
podría considerar un retroceso de nuestra civi
lización
el logro de la navegación espacial e interpia
fletaría?
Y ¿por qué?: Porque todos estos inventos, a pesar
del
enorme
peligro de su utilización, con fines agresivos,su
pusieron
y suponen adelantos indiscutibles para el bie
nestar
de la humanidad:
—
-
¿Ocurrió
fisiantes
—
otro tanto con los venenos, con los gases ax
o con la contaminación bacteriológica?
De algo sirvieron contra animales e insectos dañinos
en beneficio del bienestar de la humanidad, pero ¿pu——
dieron
considerarse tales eras como de progreso tenien
do en contra el enorme y traidor daño que ocasionaron,
y aón ocasionan, en los seres humanos?
-
Pero aquí esta el juego de lo que primero dispone de unos
medios
de inmenso valor para la Guerra y, al mismo tiempo, de in
menso
valor para la Paz:
—
-
Juegan,
hasta que su invento se divulga,
co valor, exagerando su efectividad, y
Juegan,
hasta
do su coste.
que la producción
con su auténti
se hace viable,
exageran
Hay pueblos que siguen aceptando el tal juego, perdiendo,naturalmente,
toda su posible independencia nacional.
Hay
otros que repudian el juego, despreciando la efectivi
dad agreriva “contra ellos”, generalmente países subdesarrolla——
dos, de los medios nucleares.
Hay, por ultimo, otros que, repudiando también el
juego,
han
llegado a la conclusión de que independizarse como “países
nucleares”
a pesar de ser exhorbítante su coste, merece la pena
para conservar su rango de país desarrollado; con todas las ven
tajas
de posible utilización, pacífica y agresiva, de la energía
nuclear.
—
—7—
zón
Con estas premisas
de ser?
¿tiene o no tiene realmente
el Curso ra
Y, siendo así ¿cómo tan solo dos meses, para el mismo, de
duración?:
porque su finalidad es la de servir, como en un automó
vil, de puesta en marcha de un motor de arranque que habrá de po
ner en funcionamiento un motor de potencia muy superior. Con otras
palabras,
un despertar de conciencias cuyos predicadores podemos
ser, yo el ms modesto, altos representantes técnicos responsabies ante la Defensa Nacional.
—
-
El Curso ha sido organizado
pondientes
iniciación y cierre:
en tres fases, con sus corres-—
Las tres fases fundamentales las hemos calificado de Infor—,
mativa,
Investígativa y Expositiva las otras dos de iniciación
y
cierre
venían ya por sí calificadas de Salutación y Despedida.
La primera fase fundamental, la Informativa, pretende colo
car a todos los concurrentes a un nivel similar para poder discu
tir
sus propios puntos de vista, aquellos en los que son profesio
nales
natos con otros que, tal vez, les eran completamente ajenos.
Por ello, creemos acertado lo de Colaborador/Concurrente;
es f re
cuente
que un Concurrente esté tan enterado o ms que el propio
Conferenciante
y nada ms
instructivo, sobre todo para el ajeno,
que el di1ogo
entre técnicos de idéntica naturaleza con ideas
contrapuestas.
—
——
La
-
-
segunda fase, la Investigativa,
dos tiempos:
Uno primero, breve, inicial, de trabajo en comisión, pro
fesores
y concurrentes, para determinar que extremos,
de
los muchísimos que podrían deducírse de la fase de Infor
mación,
se van a investigar.
Uno segundo de auténtica
leccionados:
—
-
tres
comprende
Aquí,
se organizan
investigación
de los extremos
se
dos grupós de trabajo.
Aquí, cada Grupo de Trabajo contará con un equipo de
Profesores
del Centro como auxiliares y muy especialmen
te unificadores de la extensión o profundidad de los te
mas que se han seleccionado como unificados para
ambos
grupos.
La tercera
tiempos:
—
fase,
la Expositiva
podrá contar de dos o de
--
—8—
-
—
-
Uno primero, tal vez el más arduo, de ordenaci6n del tra
bajo, por cada Grupo.
Uno segundo, el auténtico expositivo, pero con el doble
matiz de oral y escrito; completo el 5ltimo, resumido el
primero.
El tercero dependerá de las discrepancias fundamentales
que pueda haber en las exposiciones, orales y escritas,
de los dos Grupos y, si las hay, habrá un tercer tiempo
de Debate sobre aquellos extremos de discrepancia.
Con cariño se ha preparado el Curso a ayudarnos se han
prestado los más sabios pensadores sobre la materia pero, como
dice Goethe: “Pensar es fácil y actuar difícil; pero actuar, con
arreglo al pensamiento, la cosa más difícil del Mundo”.
——
-
*
*
*
¡ueit4uaf;z
steao#VWOCRAFIC
—t
CE SEDEN
BIBLIOGRAF
lA
(Libros y revistas ingresadosen a Biblioteca
de este Céntro desdéla publicacin del Bo—
letfn de lnformacifl núm. 53).
Abrfl,
1971
DEBOLETIN
INFORMACION NUM. 54
L 1 B R OS
AUTOR
TITUL.O
Torroba Bernaldo de Quirós
El Cid y Don Quijote
Spaceflight
Keneth W. Gatland
Technology
II
Telecomunication
II
II
Satellites
Jane’s Weapon Systems 1970- 1971
E. Chacón
Curso de Investigación Operativa
Ejerckios
y Problemas de Investigacióc.
Oprt.
La Asignación Optima de los RecursosEconmcs.
Introducción
de la Teoría de la Planificación
La Pintura Española del siglo. XX
El Militar de Carrera en España
Ejercicios
Anólsis
de Contabilidad Nacional
Económico Input Output
Economía Española 1971
G.
Desbazeille
L. V. Kantorovich
Fdez. Daz
Andres
Juan AntonioGoya Muño
Julio Busquets
G.
Vibert
W.
Leontief
M2
de Hacienda
—
-
3,
REVISTAS
ESPAÑA
ActúalidadEconómica,
núm. 680, 27 marzo 1971
Inversiones extranjeras:España pa
riente pobre.— Comercio exterior: continúa la buena marcha.— España—Egipto:¿Lo he
mos pensado bien?.— La economía asturiana: persona a persona.— Ante 1971: Fe en el
futuro.— Hay que aprovechar nuestros recursos.
.—
ActualidadEconúmica,
num. 681, 3abril 1971.- Expropiaciones agrarias ¿maxi? ¿mi
di? ¿mini?.— Inversiones extranjeras: Contra demagogia, claridad.— Sector exterior:’
La polrnica de las competencias.— La reciente operaci6n con el Este: ¿Inoportuna o
convéniente?.
Las finanzas deliNi: El instituto no es rentable.
ActuálidadEcon6mica,
núm.682, 10 abril 1971,— Emigraciún 1971.— Con irritacn
ha
cia USA: vuelve el baile de los tipos de inters.— Balanza de pagos: feliz 1970,
Baja el tipo de ¡nters: dinero ms barato para la expansi6n.— El futuro de la informti
ca.
—
ActuálidadEcon6mica,
num. 683, 17abril1971.— ¿Empezamosa salir del bache?...:
la situaciún actual en gr6ficos.
El fraude fiscal en España: un 50% es demasiado,Vuelven las importaciones.— España y el oleoducto egipcio: operaci6n autúnoma. Las
cortes trabajan a ritmo lento: no hay raz6n para prorrogar la actual Legislatura0— Crédi
to oficial: buen comienzo de 1971.
—
R.Aeron6uticayAstronáutica,
núm. 364, marzo 1971.— La seguridad de vuelo y las
aves.— “Vida y costumbres” del 104 Escuadran de FF .AA.
Cuestiones jurídicas rela
tivas a la explotaciún comercial de las telecomunicaciones por satélite.- Los “Bruguet
XIX” en la Guerra de Liberaci6n (IV).— Semblanzas: Joaquín García Morato Castaño.
BalanceMilitar
(IV).
.—
BoletíndeDifusi6ndelE.M.delAire,
núm. 355, marzo 1971.- Francia: Pruebasopera
tivas con el Mirage “Mil6n”.— Francia: Pérdida del Mirage G.— Italia: El G222, un
avión de transporte militar y civil.— EE.UU.: F14 y F15, futuros aviones de combate
y caza.— EE.UU.: El avión de transporte L—100-30Super Hercules, de la Lockeed.
Inglaterra: Reducciones en los aviones de combate. Inglaterra: Mejora lograda en el
despegue corto de los aviones Jet. Inglaterra: Dudas en la eleccicn de un nuevo heU
cSptero para la R.A.F.
Inglaterra: Treinta aniversario del “Air Trining Corps”
Fan Jet Falcon (Transparte). B.125 (Entrenamiento).— Organigrama del E,M. de la
U.S.A.F..
Una importante categoría de nuevas armas: Los misiles.— RBO4 (Aire—Supr
-
—
.—
-4ficie).— Inglaterra: La defensa de los campos de aviaclin, un seguro vital.— Gastos de
defensa de los países de la OTAN (1949—1970).—La defensa aérea de Américo del Nor:’
te (NORAD),
BoletíndeTelecomunicaciones,
marzo 1971.— Perspectivas para el futuro,- Cooperociún
Técnica:SeminariodelaUITsobre
tecnología de radiodifusi6n (Kuala Lumpur).- Confe
rencias o reuniones de otros organizaciones. Planificaci6n de la red interurbana del
Reino Unido con la ayuda de una calculadora electrcnica,La protecciún de las instalo
ciones de telecomunicacjún en el marco de la UIT.
—
—
BoletíndéTélecomunicaciones
abril 1971,- Comisin del Plan para Africa.— Activida
des de la Uniún/Cooperaciún Tcnica,
Conferencias o reuniones de otras organizacio
nes, lntelsat IV. Las Telecomunicaciones en Kuwait. Perfeccionamiento de los trans
misores-responciecioresde satIite.— Canales de datos de velocidad media a través de sis
temas de corrientes portadoras Ti,— Las Teíccomun icac iones: su futuro y su influencia en
la humanidad,— lndices’funcjamentales de propagaci6n ionosfrica.— Cinemdtica de la
UIT.— El Boletín cien años ha.’
—
—
—
—
ConséjóEcon6micóSindicalNacional,
los EstadosUnidos (II parte).
núm. 353, enero 1971.— La política industrial en
ConsejóEc’onmicoSindicalNaciona’,
núm. 354, febrero 1971.- Informe de la O.C.D.E.
sobre la situaci6n y perspectivas de la economía española en 1970.
Doc’uméntaciúnEspañola, núm. 18, marzo 1971,- La Prensadiaria y sus paradojas.Una libertad teúrica,— El coste de la producciún,- Vender
a toda costa.- Como la
lengua de Esopo, la publicidad.
—
...
...
BoletínInformativo.—EscueladeMóguinasArmada,
núm. 1 , 1971
La turbina Curtis
comoelementoregulador.-Laturbinadegasparala
propulsión de destructores america
nos.— Estudio y desarrollo de una turbina de gas para la marina.— Datos de trabajo en
beri’a de cobre.
. —
Boletín,EscueladeTiroyArtilleríaNaval“JANER”,
núm. 22, febrero 1971.— Los sím’
bolosenelTiroNaval.—Mantenimiento.—Noticiassobre
misiles.— Ejercicios “MurcieV.
Misil “SHIP Martel”.Sistema MK—26.— Potencial Militar Mundial.
jrcitó,
núm. 375, abril 1971.— Efemérides 1-IV—1939.—Calidoscopio internacional,—
Algunas reflexiones en torno a la política exterior de España.—“Los stampillados”.— Las
alas de la victoria.-’ Divisiún en fases de la maniobra.— Imposiciones de cruces y conde
corac iones a autoridades en Ceuta, a bordo del buque insigra de Ja Flota. La guerra
electrónica,— La Federación de Egipto, Libia y Sudón: Un nuevo factor en la geopolíti
ca del Mediterrneo.— Defensa nacional, defensa civil y protección civil,— Filosofía
-
-
—
—5—
del equilibrio de fuerzas en la ¡lustraci6n,— Una topografía rpida,—
actividad española.
EspañáenláPrensaMundiál,
núm. 280, 1 abril 1971.— Los Príncipes de Españavisitan
los EstadosUnidos, Lúpez Bravo se entrevista con el presidente El Sadat, Unas dedo
raciones del Presidente francs,— Ministros de España ante la BBC—TVbritnica,— Proce
so de Burgos.
—
-.
Desarrollo de la
—
EspañaenláPrénsáMundial,
núm. 281, 15 abril 1971,— Relaciones hispano—marroquies,—
L6pez Bravo en Túnez,— España no acepta el “Status” actual de Jerusalén,— Perspecti
vas de la políticaS exterior española.— El Ministro español Comisario del Plan, en Argen
fina,— Apertura al Este,— Progreso de la Economía Española.— Política interior españo
la.— Turismo,
FúerzaNueva, núm. 221, 3abril 1971.— 12 de abril: Los capitanes, en sus puestos,—
Funcj6n social del desarrollo,— Mussolini, después de Dongo.— El Mundo en que vivi—
mas.— Aquí Vizcaya: A separadores y separatistas.- El pueblo del Surde Italia, en bus
ca de la justicia,— En torno al “oro” de Moscú,
FuerzaNueva,
núm. 222, 10 abrU-497i...La
culpa es deEspaña.— Opinin: La hora
de los enanos,— La Iglesia y su tiempo: La Resurrección, ¿visiún o evasi6n? El Mun
do en que vivimos,- Homenaje de la juventud a J. Antonio: Resumende los actos cele
brados eh Madrid los días 31-111y 1-1V.— Informe: La Sierra del Norte y Aznalcúllar,
Chile no es una cuenca.,,
El soviet universitario, ¿est6 legalizado?,
-
,—
,—
B,deInformaciúnComercialEspañola,
núm. 1250, 18 marzo 1971,- intercambios co
merciales eñtre España y los países del Este,— La coyuntura econ6mica de la regiún vas
cangada,— El xito del mercado socialista.— CEE: La Comisiún informa al Parlamento
eurooo,— El petr6leo libio,— Las negocipciones petrolíferas,— Japún ofrece limitar sus
exportaciones textiles a USA.- R.U.: Balanza de pagos.— Noruega y el Mercado Común,
-
B.delnformaci6nComercialEspañola,
núm. 1251, 25 marzo 1971,— El comercio exte
rior en febrero,— Comercio con los paises del Este, La economía soviética en el dece
nio de los años setenta,— Hungría: Funciona bien el nuevo mecanismo econúmico,— El
comercio exterior de la URSS,—El comercio exterior de la República Democrática Ale
mana,— Insensatez en el caso de los textiles,— Se prev la elevacin de los precios de
la lana,— El mercado del tomate en el Reino Unido,- El estremecedor programa que es
t cambiando a Detrit,- También inflamación en Súiza.— Suecia y el Mercado Común,
—
B.deInformaci6nComercialEspañola,
núm. 1252, 1 abril 1971,- La exportacicn es
pañola: 1965—1970.—El crdito a la exportacin en Francia,— El “FECTORING”,- La
reuni6n de la Comisiún Mixta España—CEE, Estados Unidos: El IVA es inflacionista,—
Los precios agrícolas del Mercado Común.— Rusia y el Mercado Occidental de EnergÇa
.—
-6-
Nuclear.— Reino Unido: El producto nacional bruto en 1970.— Los frenos japoneses a
sus exportaciones de tejidos.—La libra en las negociaciones de la Gran Bretaña y la CEE.
—
B.informaciónComercialEspañola,
núm. 1254, 15 abril 1971.— La ¡nflamaci6n: pro
blema mundial.— Mu tilaterismo frente a amenazas de guerra comercial.— El comercio
hispano—chileno en 1970.— El sistema de Preferencias Generalizadas de la CEE.
USA: ¿D&de colocan su dinero los grandes inversionistas?. Mister Heath y las nego—
ciacion europea.— Argelia en contra de las compañías petrolíferas francesas,— La indos
tria del gas natural líquido.
—
R.lnformacinComercialEspañola,
núm, 450, febrero 1971.- El mecanismo de los
precios.— La teoría de la competencia imperfecta a los cuarenta años.— En torno a los
precios.— Hacia una ordenaci6n din6mica de los precios.— Panorcmica de la ¡ntegra
cian comercial 1971.— El Ciclo comercial de abastos.— El comercio mayorista de bie
nes de consumo.— La defensa de la competencia.— Política monetaria y agricultura.—
Misi6n comercial en Suecia.— El comercio exterior en 1970.— Incentivos tributarios so
bre comercio exterior e inversiones en el extranjero.— Escandinavia—C.E.E,
Evolu—
ci6n probable de las estructuras comerciales (OCDE).— Trafico de perfeccionamiento:
Reposicn de franquicia arancelaria.
-
.—
lnnovaci6nEmpresa (i m6s e), febrero 1971.- Empresay Sociedad.— La Empresaante
la contaminacin.Tragedia del pequeño comercio.— Criterios de selección de proce
sos químicos.— Soporte matemático en la toma de decisiones. Teatro y Sociedad. La
responsabilidad civil del empresario.— Lucha contra el ruido.— Nuevas normas UNE.
Art fculos de ¡nters.
-
-
—
Momento, nim. 22, 25 marzo 1971
La reforma del crdito oficial.
Los Príncipes
visitan Andalucía.— Reservasespañolas de divisas: 2.000 millones de dlares.
La con
taminaci6n atmosférica en la industria.— Golpe de Estado en Turquía.— Belfast: Dimisi6n
de Chichester Clark.
Viena: Cuarta ronda de las Salt.— Berlín: Ligero retroceso de
Brant.— lsael radicaliza su postura.— Retirada survietnamita de Laos Fbkist&albardede
la Secesi6n.— Victoria abrumadora de Indira.— Contaminaci6n de la naturaleza.— El
rbitrar’io reino del d6lar.
.—
-
-
—
Momento, núm, 23, 10abril1971
CANARIAS: El archipilago ante el futuro.
TV.E,: Enlace vía satlite con el archipilago.
Telef6nica: Un paso ms en las comu
nicaciones por satélite.
Una zona de libre cambio para Españay Portugal.— Relacio—
nes España—Hispanoamrica. XXIV Congreso del P.C. de la URSS.— Otro militar pa
ra Argentina.
¿Victoria o derrota en Laos?.— Mujibur Rahman.
.—
— -
-
Reconquisfa, nim. 252, díciembre 1970.— Espanapara todos ¡os españo’es. Dec6lo—
go del Guardia Civil.— La informaci6n de la verdad.— Los Militares en el Evangelio.—
Retoques a las ordenanzas.— Derchurere, orne cumplido.— Política social y autoridad.—
—
-7-
Los colegios “Nuestra Señora de Loreto”.— “Los valores ¿ticos de la Infantería moder
no”.
La formación profesional en el Ej&cito,
Silencio y elocuencia de las Armas,
Franco, futurólogo político—militar,— Liturgia militar,— El Cadete y el Oficial,— Ela?b
militaren
1970.
—
—
-
RevistadeEstudiosPolíticos,
num, 174, noviembre—diciembre 1970,- Roma y la teoría
general del Estado, Antinomias estructurales de la libertad,
Pisa y España en la baja
Edad Media,— La idea de democracia en el pensamiento de don Enrique Gil y Robles,—
A propósito de Marcuse,— Patria y dinómica internacional contemporónea,— En torno
al nuevo antimaquiavelo,- Nacionalismo e izquierda en Bolivia,
—
—
—
RevistadeHistoriaMilitar,
núm, 29, 1970,— Evoluciones y razones históricas de la
guerrilla en España0—La Hispania indómita: Las guerrillas celtíberas como anteceden
te para la historia del Ejórcito español0— La situación militar en Aragón en el siglo
XVII
II,— Los ministros de Carlos IV frente a la Revolución francesa.— San Martín en
la batalla de Bafln.- Ciudad Rodrigo en poder de los ingleses (enero 1812),- Los bar
cos hospitales en la campaña de Cuba.— Crónica de la Comisión Española de Historia
Militar comparada en el Congreso Internacional de Ciencias Históricas (Moscú, agosto
1970),
— —
—
—
RevistadePolíticaInternacional,
nGm 113, enero—febrero 1971,— Una constante inter
nacional: La agresión extranjera contra España0- El Pacto y la Carta: Un parangón escki
recedor.
Aviones supersónicos: Del transporte aéreo al bombardero, Las comunicacio
nes internacionales en un mundo de satélites,— La izquierda filo—china en Italia,— La
Constitución de 1967 en Vietnam del Sur,— Constitución de guerra
La política inter—
—
,,
‘ .1,
nacional de la URSS,—Los nuevos rumbos arabes segun la Carta de Tripoli
El Dere
cho humano espacial exterior y la Ley Divina en el Cosmos,—Diario de acontecimientos
referentes a España en diciembre l97Oy enero de 1971,— Diario de acontecimientos mun
diales durante los mesesde diciembre de 1970 y enero 1971,
—
—
—
,—
0
—
Revista“SP”, núm 532, 15 marzo 19710— Las nuevas coordenadas de la Falange
His—
panoamrica: El derecho de las 200 millas,— Los barjots— Colombia: la huelga de los
oprimidos.
Bolivia: ¿Campesinos facistas?
Uruguay: Las ventajas de un infarto,
Gran Bretaña: La tormenta de los helicópteros. Alemania: Tres emisoras incómodas,
URSS: La visita de Monseñor.
,—
—
—
, -
—
—
—
—
—
ALEMANIA
“SoldatundTechnik”,
marzo 1971,— Segunda y distensión son los objetivos de la NATO,
Defensa de Alemania Occidental pronunciada en EE.UU, el 9 de febrero de 1971, sobre
las principales directrices políticas de la NATO,— El RF—4EPhantom II el nuevo avión
de reconocimeno de a Lutwaff e, la nueva motocic’eta Hercu’es K 25 v reglamen
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taric en la Bundeswehr.—El carro contracarro sueco 1KV 91.— El vehículo acorazado de
desembarco norteamericano LVTP—7 y LVTPX—12.—El dragaminas ruso de la clase To58
en sus dos versiones.— Técnica naval, III parte.— El TOA norteamericano M-1 13 Al AC
AV
El misil aire-aire ruso ALKALI conocido en Estados Unidos por AA
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“SoldatundTechnik
abril 1971.— El Centro Alemcn de lnvestigaci6n y Ensayode Vue
los Aeroespaciales0- El carro puente “Leopard.El transporte Oruga Acorazado M
113 A 1 P 1
Armas dentro de sacos de dormir.— Vehículos de ruedas del ejército che
co0— Tcnica naval, III parte.— CSR yugoslavo de 82 mm.- Versión suiza del TOA
grúa norteamericano M 579.- El TOA M-106 A 1 norteamericano para mortero de 107
mm.
El aviún escuela inglés HARRIERT. Mk2. La loncha rápida rusa de la clase
“Shershen”.— Los buques logísticos rusos de la clase TOVDA.
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TribunaAlemana, núm. 13, 19 marzo 1971.—Nuevo comienzo entre Polonia y Alemania0Problemas actuales del partido Social—Dem6crata- Posibilidades de la oposici6n parlo
mentaria.— Seguridad europea y política de alianzas.
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BELGICA
Nouvellesde1’OTAN,marzo—abril
de 1971.- La OTAN frente a las fuerzas del Pacto
de Varsovia.— La situación militar en Europa.— Lanzamiento del segundo satlite de co
municaciones de la OTAN.— Las dificultades de una comparaci6n de fuerzas0— El control
de armamentos en el primer año de la década instituida por las Naciones Unidas sobre el
desarme.
Synthess, enero—febrero 1971.— Geopolítica y prospectiva.— Medio ambiente: ¿Un
remedio?
Las tradiciones filos6ficas indias. La Iglesia de Asia se inclina por el po
blema del subdesarrollo.— Ortega y Gasset o la pasiSn por la luz. Llamada a los huma
nistas y universalistas.
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BRASIL
RevistaMilitar,
enero 1971
El mariscal Carmona noble figura de militar.— Coronel
Josa Ribeiro da Costa Júnior.— Aspectos de la evoluci6n Estratégica Mundial en el año
1970.— Rclato de la reuni6n del Centro de Estudios de Marina del día 221—1971 Cd
nico de la Aeronáutica.
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FRANCIA
L’Arme,
noviembre 1970.- El sistema de armamento “Plutón”,— Como aumentar la efi
cacia de tiro de la artillería tierra—tierra clósica.— El método activo y la formación mi
litar.— Reflexiones sobre la caballería ligera blindada de las fuerzas territoriales.
Des
plazamientos militares en la espesa selva malgache.— Las comunicaciones en el Africa
francófona y Madagascar.— El sistema “Tacfire”.
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LArme,
febrero 1971
El lugar del oficial en la sociedad industrial. El servicio militar de doce meses.— Reflexiones sobre la instrucción del personal auxiliar.— Misión del
jefe de servicios tcncos en un Regimiento blindado o mecanizado. Papeete: El centro
de transmisiones ‘TERRE”.— La instrucción de tiro contracarro en un regimiento de infan
tería motorizada.— La integración de los negros en el ejército americano.
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LesCahiersAtlontiques,
núm. 4, 1970.— lJn. futuro para la Europa agrícola: La situación
y las perspectvas.— Antecedentes para una política.— Proposiciones para una política.—
Apéndices.— Gran Bretaña yel mercado común agrícola.- Del tratado de Roma y la po”
lítica agrícola común. Tablas. Reservas específ icas.
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—
ForcesAériennesFrançaises, febrero 1971.— Aviones supersónicos: Transportesy bombar
deros— Nuevo carburante para las turbom6quinas: El metano.— Reflexiones sobre el pro
blema de la defensa aérea— Cierta idea de la intendencia.., cien años después.— Las
estaciones espaciales.
FórcesAériennesFrançaises, marzo 1971.— El Ejército del Aire y sus reservas.— ¿Monté
nimiento o no?
La corrosión y sus problemas.— El control de las operaciones de defen
sa aérea y el automatismo. La determinación automótica del norte geogrófico en un
punto fijo terrestre..— El centro de Experiencias Aéreas Militares.
Las fuerzas aéreas
¡a pon esas.
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Francia Informaciones,
núm. 33, marzo 1971.— Francia y el mundo órabe (lI).
Gran
Bretaña adopta el sistema métrico.— Discursosy mensajesdel General de Gaulle (fin).
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RevuedeDéfenseNationale,
marzo 1971
Aspectos especiales de economía general
de la función militar.— Por una participación mós intensa de las fuerzas de reserva.— La
industrialización de ia cuenca mediterrónea.- La República Arabe Unida después de Ga
mal’ Abbel Nasser— Apreciación sobre el anólisis de sistemas Sindicalismo y política
enel mundooccidental Expectativas en Oriente Medio. Los satélites meteorológicos.
Economia, política y estr’ategia
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RevuedeDéfenseNationale,
abril 1971.— La siderurgia en la cuenca mediterrónea,—
Sobre una nueva conferencia de las Nociones Unidas acerca del derecho del mar. Fu
turo: ¿Ejército del mar o marina nacional?
Méjico: Ciudad del sol Las relaciones
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entre la URSS, Indonesia y el mundo malayo. La poblaci6n de Siberia.
monuclear,
Singladuras soviéticas sobre et Oceano Indico.
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La energía ter
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LaRevueMaritima,
marzo 1971
El rejuvenecimiento de los mandos en la Marina:
¿Utopia o realidad futura?.— El submarino de ataque y su porvenir en la marina france
sa, La contribuci6n francesa al principio de la libertad de los mares en el siglo XVI.
La conferencia internacional de Londres de 1969 sobre el aforo. Marsella, ‘Europuer—
to del Suru Concepcicn y realización de un dispositivo autom6tico de estabilidad en
inmersi6n para el submarino,
—-
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RevueMilitareGnrole,
marzo 1971.— Relaciones entre EstadosUnidos y las RepGblH
cas Latino-Americanas.
Añagazci o sinceridad?.
La poirtica europea de Bonn. Lo
defensa operacional del territorio.
Las influencias -sicol6gicas de Roimondo Montecuc
coli.— La acción político—militar del Pathet Lao contrapuestos aislados.— Contradiccio
nes y apuestas sobre la defensa.
-
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Telonde, primer trimestre 1971
Entrevista con el Sr. Roger Gorse, Director General
del CNCE.
Thomson—CSFy la exportaci6n de bienes de equipo.— Los cristales líqui
dos. La instrumentaci6n científica.
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INGLATERRA
AdelphiPapers, diciembre 1970, nm.73
socialismo 6rabe.
.-
Camaradas sagaces la Unión Soviética y e!
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TheEconomist, 30 enero 5 febrero 1971
¿Funcionaran secos los surtidores?
Ugan
da puede no ser la Gltima. Declaración de independencia.— Batiéndose en retirada.-¿La segunda crisis?
Un estudio sobre Malasia y Singapur.
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TheEconomist, 6—12febrero 1971.— Faltan menos días.— M5 de acuerdo con la kgica—
Las guerrillas pierden fuerza.— Altas miras para 1972.— ¿Quién quiere la Rolis Royce?
El petroleo en la encrucijada.— Tantos para la energía nuclear.
—
TheEconomist, 13-19 febrero 1971
Justamente lo que Giap quería
Una batalla que
an no es una guerra.- Deriasiado caro. Ms hechos y menos palabras con respecto a
la unidad monetaria europea.
—
.—
—
TheEconomist,
20-26 febrero 1971.— El nuevo buque de guerra.
TheEconomist, 27febrero
Ha su doctrina.
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La guerra de Laos.
5 marzo 1971.— A Golda, con esperanza.
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Nixon desarro
—
TheEconomist, 6—12marzo 1971.-
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¿Existe Pakist6n?
Forcejeo sobre el I.R.A.
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TheEconomist, 13-19 marzo 1971 Pakistan al borde del caos. La Westpolitik
Brezhnev— Ulster: Consecuencias del asesinato.— Reportaje sobre Dinamarca,
. -
—
de
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TheEconomist, 20-26 marzo 1971,- Lo que se ha conseguido.- Mejores palabras que
hechos. Suecia dice no. Los americanos en el mercado de la energfa.
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ThéEconomist, 27marzo—2 abril 197L- Es preciso ganarse a Pompidou. Los republi
canos camino de Peking.- ¿Sobrevivird el RB ZIl una vez que el senado ha puesto el
veto al SST?
TheEconomist, 3—9 abril 1971.— Unidad a la fuerza.— El sexo subdesarrollado.- El
dialogo da paso a la guerra.- La estrella roja en el Vaticcno.
¿Quienes son los crimi
nales de guerra.
Survval, febrero 1971
Seguridad o confrontacin.
econ6micas internacionales.
Documentaci6n.
—
Un proyecto dudoso.-
-
Políticas
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Sud6frica y lo defensa de occidente.
lo fuerza Las armas nucleares y la guerra América latina.
.-
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-
El delicado aspecto de-
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ITALIA
RivistoAeronautica,
febrero 1971
La evoluci6n progresiva de lo aviaci6n militar.
¿Qué va a ser de la industria aeroespacial brit6nca?.
El militar y la sociedad. La
Real Fuerza A&ea Australiana,— El yoga “Hatha” y el arte de mandar.— El despotismo
y el ejercicio del mando.— ¿Cal sería el resultado de una conf rontacin entre el “,Phan
tom” y el “Sam”.
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RvistaMaritima,
marzo 1971.— Consideraciones sobre la evoluckSn de las fuerzas arma
das de algunas naciones europeas.— Sistemas “On—Line” y “Real Time” de elaboroci6n
automática de datos.
SUIZA
RevueMilitaireSuisse,
marzo 1971.— Debemos volver a considerar nuestra defensa psi:
col6gica.
Cuando sobreviene el pcnico...
El Laser.
.—
RevueMilitaireSuisse,
abril 1971.— Aleccionamiento del mariscal de Belle—Isle a su
hijo el conde Gisors.— Nuestra incierta seguridad.— La oleada antimilitarista y el ser
vicio civil
¿Y los prisioneros? De la retarguardia al frente.
.—
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12
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U.R.R.S,
RevueMilita;reSovitigue,
febrero 1971.— La cusfodia de las fronteras areas.—”Los
aviones portacohetes atacan. “El destacamento en alerta”. Cuestin de segundos”.——
La teoría y la próctica militar del mando. Un golpe de mano,— Con bosquesy panta
nos. La vida cotidiana de una compañía especial.— De la dirección de la estrategia
en tiempo de guerra.— Africa se une contra la agresión,
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RevuéMilitaireSoviétigue,
marzo 1971.— La unidad con el pueblo fortalece al Ejrci
fo. Un gigante energético en el Yenisey. Una cooperación contínua. El entrenamien
fo físico del soldado. Los todo—terreno sovificos.Despuésde medio siglo ellos velan
por las conquistas del pueblo. La red de espionaíe del sionismo. Los herederos de los
samurais
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U.S.A.
Aerospacelnternat;nal,
enero febrero 1971.— La industria del transporte aireo y sus
beneficios recesivos.- Anólisis económico-de las Lineas Aireas de EE.UU.
Guerra a
los secuestradores de aviones. Aviones piiotodos por control remoto. Los progresos
del
L-1Oii..— RollsRoyce:Preocupadaperotenaz.-El F.5-21 posible adversario.
—
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—
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Mundo aeroespacial.
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febrero 1971
Noticias sobre material aireo,
Noticias europeçs.
La estrategia mundial de 1946.— MIRV: Anatomía de un enigma.
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ForeignAffairs,
enero 1971.— Nuevas perspectivas en el Sudeste Asitc0,
La doctrina
Nixon y nuestros compromisos asióticos, Derroteros peligrosos en Africa meridional.
Ciencia y política para una nueva década.— Europa entre las superpotencias.- Diplomo
cia nuclear: Gran Bretaña, Francia y América..
Las divisiones reales de Europa,— Obs
curidad en Haití,— La decadencia del poder naval de superficie, En el crepúsculo de
la era de Franco.
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MermeCorpsGzette,
febrero 1971.— El control de las minorías ¿tnicas en el sur de
Asia.— Bolsaen Phuoc Yen.— Las Convenciones de Ginebra.— La formación linguisti—
ce de los interrogadores.
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marzo 1971.— El entrenamiento en la opinión de unefe.—
“Guerra cvii en Jordania”. Los marines embajadores. Una alegacion de ordenes su—
Deriores.
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diciembre 1970.— Subvención militar de Investigación y Desarrollo.—
Unacotferencia
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do plan de defensa - El futuro del tanque.— Mandos de areas de maniobra .- Amenaza
i:
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car
Política de defensa europea
Obligaciones del prisionero de guerra.— Futuras
fuerzas parael Ejército.
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delCanal de Suez.— La OER: Nueva
hoja de calificación,
La contaminación
delambiente. El CS y su empleo. Unidades
para la Guardia Nacional,- La policía militar soviética.-. La batalla de Cowpens.Evaluación de la instrucción.— EU. y la seguridad del Canadd.— Jurisdicción de los
tribunales militares.— ROTC: Nuevo plan académico.
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febrero 1971.— Advertencia de la OTAN de 1968.— Fuerzas de de
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Pueblo.— Anólisis de sistemas.— Estrategia japonesa.— Conflicto en el Golfo Pérsico.
La Panzer Lehr y la defensa.— Papel de las Fuerzas Armadas en América Latina.— La
estrategia: ¿A que precio?.
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Mapa de naciones y pueblos del Sudeste AsiótH
co.- Mosaico de culturas.- Nuevo amanecer de un pasado olvidado
Pagan, en la ca
rretera de Mandalay.— Islas de las costas de Carolina del Sur, Georgia y Florida.— El
retorno de la ballena gris de California.— Quebec: una ciudad francesa en un mundo
anglosajón..
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NationalGeographic,
abril 1971.— Hungría.— Maui.Irlanda.Oso polar: Nómada solitario del norte.
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Las Arans, islas invencibles de
ProblemasdelComunismo,
noviembre—diciembre 1970.- El enfoque soviética a la SALT.
El Pensamiento de Roger Garaudy.— La Tecnología Soviética: Sistema vs. Progreso.— La
Intelectualidad en Oposición.— La Situación de los Judios Soviéticos.— Baladas desde
el Subterr6neo. A través de los Ojos Soviéticos.
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Próceedings, febrero 1971.— El oficial naval soviético de alta mar.— Modernización—
del “Midway”
El rechazo silencioso, La vigilancia ocednica, nueva arma de guerra
naval— Destino del “Hero”: La Antartida.
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Proceedings, marzo 1971.— La marina norteamericana del futuro.— La retención de los
oficiales jóvenes.— La Armada Real Helena.’- La Ley de la marina mercante de 1970.¿Sistemas de armas? ¿Para defensa aérea7.
USNews&WorldReport,
29 marzo 1971.- A medida que EstadosUnidos presiono
por la paz en Oriente Medio.- Nuevos obstócu los para el reactor supersónico. Lo que
piensa la gente sobre la América actual.
“Los valores tradicionales se han perdido”.—
Razones por las que los ex-combatientes en Vietnam se sienten como hombres olvidados.
El nacionalismo negro crecientes preocupaciones en el Caribe. Sumido en la disensión
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Marcos de Fflipinas.— Vivir y familiarizorse con la energía atcmkci— El Gobierno de—
ckro c qrr
a la poluci6n.
¿Tratar con Rúsia? Los berlincscs no.
—
U.S.News&WorldReport,
5 abril 197.
Balanc.ede situccin n Laos ¿Victcria o
derrota?
El nuevo plan quinquencfl d.cRusia: Prüeba crucTc orc: l sistema comunstc»
Las ciudades perpobladas,
los campos vados y.el. remedio de Nixon.El futuro en
dochinaLa superioridad USA ha terminado.
—
US,Nc’:is&WorldReport,
12abril 19T!
El Ejrcto trata do ovitar otro caso como
el da M’ Li.— Rusia estrecha sus relaciones con Egipto. La causadel conflicto Pakis
tarí.
Quo pasaría después de una rpida retirada U.S.A. de Vietnam.— “Es impórtan_
te terHnar can esta guerra”
Hoovar acusado.
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