Generalidades drogas

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Generalidades sobre las drogas de abuso
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El fenómeno de las drogas
El fenómeno de las drogas ha experimentado en los últimos años
un profundo proceso de transformación, en paralelo a la evolución de
las sociedades desarrolladas. En España, en la actualidad, las drogas
están vinculadas a la cultura del ocio, a diferencia de lo que sucedía en
los años 80, donde el consumo de drogas, fundamentalmente de
heroína, estaba asociado a la marginalidad y a la delincuencia.
La heroína ha sido sustituida por sustancias como el cannabis, la
cocaína o el éxtasis, combinadas entre sí o mezcladas con alcohol y
tabaco. Este cambio de las sustancias también se ha acompañado de
nuevos patrones de consumo. Estamos ante consumidores cada vez
más jóvenes, perfectamente integrados en la sociedad, que consumen
con fines recreativos y socializantes y para quienes estos consumos son
actos triviales cuyos riesgos desdeñan.
¿Qué son las drogas?
En primer lugar vamos a definir algunos conceptos que nos van a
ser de utilidad para poder entender los fenómenos relacionados con las
drogas.
Por droga entendemos, siguiendo la clásica definición de la OMS:
toda sustancia que introducida en el organismo vivo, puede modificar
una o más funciones de éste y por droga de abuso: cualquier
sustancia, tomada a través de cualquier vía de administración, que
altera el estado de ánimo, el nivel de percepción o el funcionamiento
cerebral.
Por drogodependencia entendemos, tal como la definió la OMS:
estado de intoxicación periódica o crónica producida por el consumo
repetido de una droga natural o sintetizada y caracterizado por: 1)
deseo dominante para continuar tomando la droga y obtenerla por
cualquier medio, 2) tendencia a incrementar la dosis, 3) dependencia
física y generalmente psíquica, con síndrome de abstinencia por
retirada de la droga, y 4) efectos nocivos para el individuo y para la
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sociedad. El término drogodependencia es sinónimo de dependencia de
drogas o de dependencia de sustancias.
Las drogas se pueden clasificar en distintas categorías. Una de las
más utilizadas las agrupa atendiendo a su principal efecto sobre el
cerebro humano:
-
Depresoras
del
SNC:
Sustancias
que
entorpecen
el
funcionamiento habitual del cerebro, provocando reacciones que
pueden ir desde la desinhibición hasta el coma.
▪ Alcohol
▪ Opioides
▪ Benzodiazepinas
-
Estimulantes o simpatomiméticos del SNC: Sustancias que
aceleran el funcionamiento habitual del cerebro, provocando un
estado de activación que puede ir desde una mayor dificultad
para dormir hasta un estado de hiperactividad.
▪ Cocaína
▪ Anfetaminas
▪ Nicotina
-
Perturbadoras
funcionamiento
del
del
SNC:
Sustancias
cerebro,
dando
que
lugar
trastocan
a
el
distorsiones
perceptivas, alucinaciones, etc.
▪ Cannabis
▪ Alucinógenos
▪ Drogas de síntesis
También se pueden clasificar según su legalidad de venta y
consumo en:
-
Drogas legales: Tabaco y alcohol.
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-
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Drogas ilegales: Cannabis, cocaína, drogas de síntesis, heroína,
alucinógenos, anfetaminas.
Neurobiología de la adicción
El proceso adictivo es un trastorno crónico que lleva a un
comportamiento de búsqueda compulsiva de la droga, pérdida del
control del autoconsumo a pesar de los efectos perjudiciales de la
misma y fenómenos de recaída incluso tras largos periodos de
abstinencia. Esta situación conduce al individuo a una progresiva
desestructuración de todas sus actividades sociales y ocupacionales.
Los diferentes procesos que participan en los fenómenos adictivos
son complejos tanto desde un punto de vista neurobiológico como
comportamental y dan lugar a toda una serie de manifestaciones que
incluyen fenómenos tales como la tolerancia, dependencia psíquica y
dependencia física.
La tolerancia se manifiesta como una serie de cambios
neuroadaptativos que conducen a una disminución progresiva de los
efectos de una sustancia a medida que se consume de forma reiterada
lo que hace necesario aumentar progresivamente la dosis con el fin de
alcanzar los efectos iniciales.
La dependencia psíquica es un trastorno conductual en el que el
individuo tiene disminuido el control sobre el consumo de una
determinada sustancia.
La aparición de un síndrome de abstinencia cuando se deja de
consumir la sustancia o tras la administración de un antagonista
desenmascara y refleja la existencia de dependencia física.
El síndrome de abstinencia es el conjunto de trastornos,
malestares y síntomas psíquicos y físicos, típicos para cada sustancia
psicoactiva, que aparecen al suprimir o disminuir el consumo de una
droga que generalmente ha sido tomada durante periodos prolongados y
a dosis elevadas.
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La dependencia física es relativamente fácil de superar tras un
periodo de desintoxicación que, en función de cada droga, puede
prolongarse como máximo durante 15 días. Sin embargo, superar la
dependencia psíquica es más costoso y requiere introducir cambios en
la conducta y en las emociones del sujeto que le permitan llevar una
vida normal sin necesidad de recurrir a las drogas.
Las rutas neuronales que forman los llamados “circuitos de
recompensa” juegan un papel fundamental en el consumo compulsivo
de drogas y en la adicción y se encuentran situadas en los sistemas
mesocorticolímbicos dopaminérgicos que se originan en el área
tegmental ventral y que proyectan al núcleo accumbens, amígdala y
corteza prefrontal. Todas las drogas adictivas actúan sobre este sistema
a través de distintos mecanismos y su activación produce euforia y
búsqueda compulsiva de la droga.
Es conocido que las drogas de abuso producen un aumento de
DA en estos circuitos de recompensa, aunque actualmente se sabe que
otros NTS tales como el glutamato, GABA, orexinas y opioides podrían
estar implicados.
Circuitos neuronales de la adicción. NAc: Núcleo accumbens. VTA: Área tegmental ventral.
AMG: Amígdala. PFC: Corteza prefrontal.
Consumo de drogas y salud
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Los problemas de salud relacionados con el consumo de drogas
constituyen un motivo de consulta frecuente en la práctica clínica
cotidiana y su magnitud supone un grave problema para la salud
pública en todo el mundo. Aunque existe una percepción social, casi
generalizada, que concede mayores repercusiones negativas para la
salud al consumo de drogas ilegales lo cierto es que los datos muestran
que, por ahora, el consumo de drogas legales ocupa los primeros
lugares en cuanto a problemática para la salud derivada de su
consumo. Así por ejemplo, según la OMS, en España el tabaco
explicaría el 16,8% de la mortalidad, el alcohol el 3% y las drogas
ilegales el 0,6%.
Respecto a la carga de enfermedad, el tabaco explicaría el 12,3%,
el alcohol el 7,6% y las drogas ilegales el 3,9%. Los datos señalados son
similares a los observados a nivel mundial en donde, la enfermedad
pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una de las causas más
frecuentes e importantes de morbi-mortalidad a escala mundial y es un
hecho ampliamente aceptado que el tabaquismo causa de un 2 a un
30% de las muertes por cáncer con distintas localizaciones. Los
problemas
médicos
derivados
del
consumo
excesivo
de
alcohol
constituyen uno de los problemas sanitarios más importantes tanto en
los países industrializados como en los emergentes. Del reconocimiento
inicial para la asociación entre alcoholismo y cirrosis hepática, una de
las principales causas de muerte en la población adulta, se ha ido
observando que el alcohol puede afectar gravemente a otros órganos y
sistemas, entre ellos al conjunto del aparato digestivo. Una vez el
alcohol es absorbido a través del aparato digestivo alcanza el cerebro
donde produce diversas alteraciones sobre el sistema nervioso central.
Un
bloque
importante
lo
constituyen
las
complicaciones
infecciosas derivadas del consumo de drogas tales como el SIDA, una
enfermedad que ha incidido de forma notable en los usuarios a drogas
por vía parenteral (UDVP) de nuestro entorno, sobre todo en los años
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iniciales de la pandemia, cuando en nuestro país el 67% de los casos de
SIDA se diagnosticaba en este colectivo.
Actualmente es preocupante el panorama futuro derivado de las
hepatitis víricas que afectan a los usuarios de drogas, en especial la
hepatitis por el virus C (VHC). En el mundo occidental, desde 1992, al
menos dos tercios de las infecciones por VHC se relacionan con el
consumo de drogas ilegales y aunque esta tendencia evoluciona hacia la
disminución de forma clara, la prevalencia de infectados es enorme. Las
consecuencias
derivadas
de
la
cronificación
de
la
hepatitis
C
constituyen uno de los problemas que es preciso tener en cuenta por los
responsables del diseño de políticas sanitarias.
Aparte de SIDA y hepatitis, los adictos están en riesgo de adquirir
una amplia variedad de patología infecciosa asociada a la drogadicción
parenteral: infecciones cutáneas y de partes blandas, infecciones óseas
y
articulares,
afectación
ocular,
infecciones
intravasculares
(especialmente endocarditis), infecciones pulmonares con inclusión de
la tuberculosis, enfermedades de transmisión sexual y otras de menor
relevancia, como el tétanos, botulismo y paludismo.
El hecho más relevante desde el punto de vista epidemiológico, en
lo que a drogas ilegales se refiere es la expansión del consumo de
cocaína y de cannabis. Por lo que respecta a la cocaína, cada vez se
perciben con mayor medida en los servicios asistenciales sanitarios las
complicaciones asociadas a su consumo, entre las que destacan las
cardiovasculares y las referidas al sistema nervioso central. El consumo
de cocaína se asocia a patología tanto aguda como crónica incluyendo
infarto agudo de miocardio, isquemia miocárdica, desarrollo de
arteriosclerosis acelerada, hipertensión, miocarditis, miocardiopatía,
arritmias, disección aórtica y endocarditis.
El consumo de cocaína también produce afectación neurológica.
Esta sustancia es capaz de producir daños tóxicos y estructurales con
afectación del sistema circulatorio cerebral y puede causar accidentes
cerebrovasculares o ictus, convulsiones, cefaleas, procesos catatónicos
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o distónicos, efectos desmielinizantes sobre la sustancia blanca,
hipertermia, etc.
El cannabis, la droga ilegal más consumida, no está exenta de
efectos nocivos. Desde un punto de vista clínico, existe evidencia de
afectación a nivel respiratorio. Esta sustancia es capaz de producir
efectos bronquiales similares a los del tabaco, como bronquitis aguda y
crónica,
riesgo
e
infecciones
pulmonares,
cambios
estructurales
bronquiales, EPOC, cáncer de pulmón y del tracto respiratorio superior.
A nivel cardiovascular, puede precipitar manifestaciones clínicas en
pacientes con angina, aumentar el riesgo de infarto agudo de miocardio
y arritmias, etc.
Con respecto a las drogas de síntesis, la percepción de estas
sustancias como drogas seguras e inocuas ha hecho que hayan
alcanzado gran auge entre los jóvenes en los últimos años para su
utilización con fines recreativos, pero su consumo puede dar lugar a un
gran número de complicaciones tanto orgánicas como psiquiátricas.
Un área de la salud poco explorada en general en las consultas
sanitarias es la que hace referencia a la sexualidad. Las drogas pueden
afectar a la sexualidad humana de muy diversos modos aunque los
efectos negativos de las mismas son los más comúnmente observables.
Es paradigmático el caso del alcohol, droga de efecto físico claramente
depresor e inhibidor, consecuentemente, de la actividad sexual y que,
sin embargo, continua siendo considerada, dentro de nuestra tradición
cultural, como una sustancia potenciadora de la respuesta sexual. Es
importante tener en cuenta los riesgos derivados del incremento de las
relaciones sexuales de alto riesgo realizadas bajo el efecto de distintas
drogas que puede condicionar la transmisión de enfermedades, los
embarazos no deseados u otro tipo de efectos negativos para la salud.
Aunque se ha asociado el consumo de drogas con un amplio
abanico de malformaciones estructurales, las drogas de abuso tienen
un escaso potencial teratogénico, con la excepción del alcohol, que se
asocia al síndrome fetal alcohólico. Sin embargo, sí se está encontrando
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asociación entre la exposición prenatal a las drogas de abuso y
alteraciones específicas del comportamiento que entran en el concepto
actual de teratogénesis. La exposición intraútero a las drogas es un
factor de riesgo para la gestación, con frecuencia asociado a otros
factores
de
riesgo
concomitantes,
como
la
desnutrición,
las
enfermedades maternas y la pobreza.
Aspectos legales de las drogas
La regulación de las drogas en el derecho español está contenida
fundamentalmente en el Código Penal de 1995, actualmente en vigor.
La legislación penal española no contiene una regulación precisa de
algunas cuestiones relativas a las drogas. Por ello, la jurisprudencia
reviste gran importancia, al haberse encargado de rellenar esos vacíos
legales.
El examen efectuado de la regulación en el derecho penal español
y de la producción jurisprudencial sobre las drogas ilegales nos
conduce a las siguientes conclusiones:
a) El derecho español considera como drogas ilícitas las
sustancias definidas como tales en los convenios internacionales sobre
la materia, entre las que se incluyen cocaína, heroína, cannabis,
anfetaminas, drogas de síntesis y alucinógenos.
b) El consumo de las drogas mencionadas es ilegal en España,
por lo que puede ser sancionado administrativamente con multas. Sin
embargo, no constituye delito. Tampoco es delito la tenencia de dichas
sustancias destinada al autoconsumo de su poseedor y sin ánimo de
transmisión a otras personas, pero esa intención de tráfico de la
sustancia se presume cuando lo poseído supera claramente el acopio
previsible para un consumo de pocos días. En muchas ocasiones se
plantean dificultades probatorias a la hora de dilucidar el destino o no
al tráfico ilegal de la droga incautada a su tenedor.
c) Se considera legalmente tráfico de drogas cualquier acción de
difusión, distribución o entrega de la sustancia a otras personas, o de
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favorecimiento del consumo ilegal por ellas. El tráfico de drogas se
califica como delito y se castiga con penas de prisión y multas, cuya
severidad depende, en parte, de la nocividad de la sustancia y, en parte,
de la gravedad de la conducta delictiva. El Código Penal distingue entre
drogas “duras” gravemente dañosas para la salud y drogas “blandas”
que no causan ese grave daño. Por otro lado, el Código diferencia las
conductas básicas de tráfico de drogas de otras actuaciones más
graves.
Datos sobre el consumo de drogas
De la lectura del informe 2004 del Observatorio Español sobre
Drogas se desprende que en los últimos años han cambiado
sustancialmente las características de los problemas de drogas en
España. Han descendido de forma importante los problemas más graves
relacionados con el consumo de drogas ilegales, principalmente muertes
por intoxicación aguda y nuevas infecciones por VIH. Sin embargo, las
nuevas
formas
de
consumo
(sobre
todo
el
consumo
de
psicoestimulantes en un contexto recreativo) generan problemas
nuevos,
principalmente
neuropsiquiátricos,
cardiopulmonares
o
sociales (familiares, escolares, laborales). El reto en los próximos años
será precisamente prevenir y reducir estos nuevos problemas a la vez
que se sigue actuando sobre el contexto anterior para reducir más las
muertes por intoxicación aguda (que han descendido muy lentamente),
mantener bajo control las epidemias de infección por VIH y virus de la
hepatitis asociadas a la inyección de drogas, y disminuir el impacto del
consumo de alcohol y drogas psicoactivas en los accidentes.
¿Dónde conseguir más información?
● Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.
Ministerio de Sanidad y Consumo
Secretaría General de Sanidad
Calle Recoletos, 22. 28001, Madrid.
Teléfono de atención al público: 918226100/6088/6089
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www.pnsd.msc.es
● Consejería de Sanidad
Secretaría Autonómica de Atención al Ciudadano, Ordenación Sanitaria
y Drogodependencias. Ronda de Levante, 11. 30071, Murcia.
Teléfono atención al público prevención: 968366822
Teléfono atención al público tratamiento: 968365813
www.murciasalud.es
Bibliografía
- Guía sobre drogas. Delegación del Gobierno para el Plan Nacional
sobre Drogas. Edición 2007.
- Koob GF and Le Moal M (2001) Drug abuse: Hedonic homeostatic
disregulation. Science 278: 52-58.
-
Nestler
EJ
(2004)
Molecular
mechanisms
of
drug
addiction.
Neuropharmacology 47: 24-32.
- Pascual P, Torres M, Calafat A (2001) Monografía cocaína. Adicciones.
Vol. 13, suplemento 2.
- Pereiro C (2006) Salud y consumo de drogas. Adicciones. Vol. 18, Supl.
1.
- Tu Guía: Drogas: + información – riesgos. Delegación del Gobierno
para el Plan Nacional sobre Drogas. Edición 2003.
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