JEFATURA DE RESIDENTES DE PEDIATRÍA 2009-2010 GUÍAS PEDIÁTRICAS EFUSIONES PARANEUMÓNICAS Y EMPIEMA DEFINICIONES Efusión paraneumónica: Es toda efusión que acompaña a una neumonía. Efusión paraneumónica no complicada: Ocurre al comienzo de una infección, cuando aún la cavidad no ha sido invadida por gérmenes y el derrame presenta características de trasudado. Efusión paraneumónica complicada: Una vez que la cavidad pleural es infectada por gérmenes y la membrana pleural participa en forma activa de la respuesta inflamatoria, comienza a presentar características de exudado, y requerirá de un tubo de toracostomía para su resolución. Empiema: Es la existencia de pus en el espacio pleural. Su origen puede estar en el parénquima pulmonar (neumonía, absceso pulmonar, bronquiectasias), en el mediastino (mediastinitis), en el abdomen (absceso subfrénico). Supuración Pleuropulmonar: Empiema pleural + neumonía bacteriana. FISIOPATOGENIA La infección pleural es un proceso continuo pero clásicamente se lo divide en tres etapas: Exudativa: acumulación de líquido claro con bajo recuento de células inflamatorias (efusión paraneumónica no complicada). Fibrinopurulenta: hay depósito de fibrina en el espacio pleural que conduce a la formación de tabiques y loculaciones. Existe un aumento de glóbulos blancos, con espesamiento del líquido (efusión paraneumónica complicada), y eventualmente se vuelve purulenta (empiema). Presenta aumento de la LDH con disminución del pH y glucosa. Organizativa: existe proliferación de fibroblastos que se unen formando una membrana inelástica llamada “peel” o corteza pleural que dificulta la reexpansión pulmonar. ETIOLOGÍA RN a 2 meses - Staphylococcus aureus. Streptococcus agalactiae (grupo B) y pneumoniae Gram negativos: enterobacterias (grupo KES). 79 2 meses a 5 años - Streptococcus pneumoniae - Haemophilus influenzae - Staphylococcus aureus. Mayores de 5 años - Streptococcus pneumoniae Staphylococcus aureus. Intrahospitalaria e inmunocomprometidos - Pseudomona Aeruginosa Klebsiella pneumoniae Candida albicans Staphylococcus aureus Anaerobios Streptococcus pneumoniae: es el germen prevalente en todas las edades. Haemophilus influenzae: ha disminuído su frecuencia por la inmunización. Staphylococcus aureus: en infecciones intrahospitalarias, postoperatorios de cirugía cardiovascular, también es un agente patógeno durante los meses cálidos y húmedos, cuando las infecciones de piel son más frecuentes. Anaerobios: Bacteroides sp y Peptostreptococcus, son raramente aislados en niños pero pueden asociarse a neumonía aspirativa en pacientes con riesgo de aspiración (enfermedades neurológicas, insuficiencia velopalatina, fístula traqueoesofágica), o en casos de aspiración de cuerpo extraño. Mycoplasma, Legionella y virus: estos microorganismos pueden generar efusión pleural, pero es raro que produzcan empiema. M. Tuberculosis: el empiema tuberculoso puede resultar de la progresión de una tuberculosis pulmonar; se asocia en áreas de alta endemicidad. CLÍNICA Existen dos patrones clínicos de presentación: 1. Niño con diagnóstico de neumonía con derrame pleural al momento de la consulta: presentando fiebre (puede persistir una o dos semanas), tos, taquipnea, disnea, dolor torácico, dolor abdominal, tiraje, síntomas sistémicos (astenia, anorexia, vómitos, aspecto tóxico), cianosis. Semiología pulmonar: disminución de la expansión torácica, matidez del hemitórax afectado y de la columna, murmullo vesicular disminuído o abolido, disminución de las vibraciones vocales, soplo tubario, escoliosis. 2. Niño con diagnóstico de neumonía previa, que no responde al tratamiento antiobiótico apropiado, persiste febril luego de 48 hs de tratamiento o desmejoría de su estado general y de la signosintomatología respiratoria; debe sospecharse una complicación del cuadro infeccioso. 80 TODOS LOS PACIENTES CON DIAGNÓSTICO DE EFUSIÓN PARANEUMÓNICA O EMPIEMA DEBEN SER INTERNADOS DIAGNÓSTICO HISTORIA CLÍNICA: todo niño con una efusión paraneumónica / empiema generalmente se presenta con los síntomas clásicos de neumonía. La falta de mejoría luego de 48 hs de tratamiento antibiótico puede significar la presencia de una efusión. Deben considerarse condiciones raras de base tales como tuberculosis, inmunodeficiencias, aspiración de cuerpo extraño. EXAMEN FÍSICO: Semiología pulmonar: disminución de la expansión torácica, matidez del hemitórax afectado y de la columna, murmullo vesicular disminuído o abolido, disminución de las vibraciones vocales, soplo pleurítico (en E), puede auscultarse un frote pleural en los derrames pequeños, puede haber desplazamiento del choque de la punta y escoliosis. Evaluar: saturación de oxígeno, estado de hidratación, peso, talla. ESTUDIOS DE IMÁGENES: a) Rx de tórax frente de pie: debe solicitarse una radiografía de tórax anteroposterior; no debe solicitarse de rutina una Rx de perfil. Puede observarse la obliteración del seno costofrénico que es el signo más precoz de una efusión pleural, línea de despegamiento pleural, opacidad uniforme, desplazamiento mediastinal hacia el lado opuesto. b) Ecografía pleural: debe ser solicitada para confirmar la presencia de colección líquida en la cavidad pleural, aunque no puede establecer el estadio de la infección pleural, puede estimar el tamaño de la efusión, diferenciar entre líquido libre o loculado, determinar la ecogenicidad del fluido y demostrar el engrosamiento pleural. Es útil en casos de hemitórax opaco de etiología dudosa. De ser posible realizarla en la posición en que se hará la toracocentesis (sentado) ya que nos posibilita determinar la zona de mayor despegamiento y de esta forma guiar la punción para minimizar las complicaciones. Puede ser usada para guiar la toracocentesis o la inserción del tubo de drenaje. c) TAC de tórax: es innecesaria en la mayoría de los casos. - Evalúa infecciones del espacio pleural de evolución desfavorable. - Permite realizar el diagnóstico precoz de las complicaciones del parénquima pulmonar : la formación de un absceso, áreas de necrosis, bullas o atelectasias. - Permite diagnosticar patologías mediastinales como linfomas o patologías congénitas sobreinfectadas. ESTUDIOS COMPLEMENTARIOS DE LABORATORIO: 1) Hemocultivos: deben solicitarse en todos los pacientes con efusión paraneumónica. Son positivos en el 10 a 33 % de los casos. 2) Reactantes de fase aguda (recuento de glóbulos blancos, recuento total de neutrófilos, PCR, ERS): no hay estudios que evalúen la relación específica entre reactantes de fase aguda y el desarrollo de efusión paraneumónica / empiema, y 81 que el valor de glóbulos blancos, ERS o PCR pueda diferenciar entre neumonía viral o bacteriana, aunque los mismos sean más altos generalmente en infecciones bacterianas. 3) Líquido pleural: Deberá extraerse siempre que sea posible. Con interés diagnóstico y para definir conducta terapéutica. Microbiología: el líquido pleural debe ser enviado para análisis microbiológico incluyendo tinción de Gram y cultivo en medios comunes y enriquecidos para organismos aeróbicos y anaeróbicos. Existen test de aglutinación en látex para detectar antígenos de S. pneumoniae y técnicas de PCR. Deben enviarse muestras para tinción y cultivo para BAAR. Citología: debe enviarse líquido para realizar recuento diferencial de células. En las efusiones pleurales paraneumónicas predominan los leucocitos polimorfonucleares; ante la predominancia de linfocitos, debe excluirse la posibilidad de tuberculosis o un proceso maligno (ausencia de fiebre o neumonía, evidencia de masa mediastinal o linfadenopatías), en este última situación debe enviarse muestra para análisis citológico a anatomía patológica. Análisis fisicoquímico: LDH, glucosa, PH, proteínas. FACTORES DE MAL PRONÓSTICO Se asocian con la necesidad de colocación de un tubo de drenaje pleural son los siguientes: Presencia de pus en el espacio pleural Tinción de Gram positiva Glucosa menor a 40 mg/dl Cultivo del líquido positivo pH del líquido pleural < 7.0 LDH del líquido pleural 3 veces superior al valor normal del suero (>1000 UI/ml) Líquido pleural tabicado El pH en el líquido pleural es el indicador más sensible, ya que disminuye antes de que se modifique el nivel de glucosa o la LDH cuando un derrame paraneumónico se complica. TÉCNICA DE TORACOCENTESIS Antes de realizar la toracocentesis es importante asegurarse que la sala de procedimientos se encuentre equipada con el instrumental necesario, un sistema de suministro de oxígeno y equipo de reanimación. Durante todo el procedimiento se debe mantener una vía EV. Deberán participar además del operador, al menos tres personas: 2 que inmovilicen al paciente y una que asista al operador. El paciente debe estar sentado con el brazo homolateral levantado y flexionado por sobre la cabeza. El flanco del hemitórax a punzar debe estar en hiperextensión a fin de ofrecer mayor apertura de los espacios intercostales y disminuir la posibilidad de una punción traumática. 82 El lugar de la punción es el sexto espacio intercostal línea axilar posterior por encima del borde superior de la costilla inferior, evitando el paquete intercostal, previa antisepsia de la zona y colocación de campo estéril. Se puede considerar la anestesia local con Xilocaína al 1%. Eventualmente puede colocarse hora antes del procedimiento un parche dérmico llamado EMLA que contiene Lidocaína 2,5% y Prilocaína 2,5% (analgesia tópica de la dermis). Para la punción se utiliza un "abbocath" (nº 16 o 18) o aguja conectado, mediante una llave de 3 vías o una guía de suero pinzada con una pinza Kocher, a una jeringa. Una vez introducida la aguja y observando la salida de líquido se abre la llave de 3 vías o despinza la guía. Si el mismo no viene en forma espontánea, se dirigirá la aguja hacia el fondo de saco pleural anterior y posterior sucesivamente. No se deben realizar movimientos sin cerrar la llave de tres vías. Es conveniente realizar la extracción del líquido con jeringa y tubo de recolección heparinizados para evitar la coagulación del material. (1 cc.de heparina). Luego de la punción cubrir con gasa estéril. Se debe enviar muestras al laboratorio para estudio citofisico-químico (incluye recuento de células, proteínas, glucosa), bacteriológico (directo, cultivo y métodos rápidos), pH (recordar enviar la muestra en un capilar de astrup) LDH. También se solicitara para BAAR, anaerobios y virus. Realizar Rx de tórax luego del procedimiento para descartar complicaciones y determinar grado de evacuación. COMPLICACIONES DE LA PUNCIÓN PLEURAL Neumotórax Hemorragias (punción del paquete intercostal) Hipoxemia Sobreinfección del líquido pleural Laceración hepática, esplénica y/o pulmonar DIAGNÓSTICOS DIFERENCIALES TRASUDADO: - aumento de la presión hidrostática (Insuficiencia cardiaca congestiva, pericarditis constrictiva, obstrucción de la vena cava superior). - disminución de la presión coloidosmótica (síndrome nefrótico, cirrosis) - infiltración neoplásica - pancreatitis HEMOTÓRAX: traumático, causa neoplásica. QUILOTÓRAX: acumulación de quilo en el espacio pleural con la presencia de glóbulos de grasa mayor a 400 mg/100 ml; triglicéridos mayor a 110 mg/100 ml; contiene quilomicrones. El líquido es opalescente o lechoso. Causas: traumática, posoperatorio de cirugía cardiotorácica, tumorales. DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL DE HEMITÓRAX VELADO 83 Atelectasia masiva Neumonía masiva Hipoplasia o agenesia pulmonar Cardiomegalia masiva Tumores Criterios de Light para definir exudado o Proteínas líquido pleural / proteínas séricas: mayor a 0,5 o LDH líquido pleural / LDH suero: mayor 0,6 o LDH líquido pleural mayor a 200 UI/l TRATAMIENTO El tratamiento inicial de un paciente con infección del espacio pleural implica tomar dos decisiones fundamentales: la elección de un esquema antibiótico apropiado y la conveniencia o no de colocar un drenaje pleural. Una pequeña cantidad de efusiones paraneumónicas responderán al tratamiento antibiótico sin la necesidad de intervenciones. Las efusiones en las cuales se compromete la función respiratoria, y los niños persisten febriles, necesitarán en algunos casos colocación de drenaje pleural. Debe indicarse: Oxigenoterapia si es necesario (Sat < 92%) Hidratación parenteral si el niño presenta deshidratación o rechazo a la ingesta de líquidos y alimentos. Antibióticos endovenosos inicialmente. Analgesia y antipiréticos. Movilización temprana. - Los niños generalmente están febriles por lo que los antipiréticos deben ser usados para el confort del paciente. - El dolor pleurítico está presente, principalmente cuando se ha colocado tubo de drenaje, a veces se acompaña de cefalea y dolor abdominal por lo que la analgesia siempre debe indicarse. - La fisioterapia no es beneficiosa y no debe realizarse en niños con empiema. - Se recomienda la movilización temprana y el ejercicio. ANTIBIÓTICOS: Todos los casos de efusiones paraneumónicas deben ser tratados con antibióticos endovenosos y deben incluir cobertura para Streptococcus pneumoniae que es el germen más frecuente. El espectro antibiótico ampliado debe considerarse si la infección pleural es secundaria a una neumonía intrahospitalaria, cirugía, traumatismo, neumonía aspirativa, o si el paciente es inmunocomprometido. La cobertura antiestafilocóccica es mandatoria si existe neumatocele. 84 Si se sospecha infección por gérmenes anaerobios debe indicarse metronidazol, ampicilina/sulbactam o clindamicina. Cuando sea posible la elección del antibiótico debe indicarse según el microorganismo aislado y el resultado del antibiograma. Si el paciente se encuentra en mal estado general (sepsis) se sugiere indicar cefalosporinas de tercera generación. El tratamiento antibiótico se realizará por vía intravenosa. Se pasará a la vía oral luego de presentar mejoría clínica, sin fiebre durante 4-5 días y si no se presentan complicaciones. El tratamiento durará entre 2 y 4 semanas según el organismo aislado: neumococo y Hib: 2 semanas; Stafilococcus aureus y gram negativos: 3 a 4 semanas. RN a 2 meses: Cefalotina (150 a 200 mg/K/d) + Gentamicina (5 mg/K/d) Cefotaxime (200 mg/K/d) ó Ceftriaxona (50-80 mg/K/d) 2 meses a 5 años: Ampicilina (200 mg/K/d) Ampicilina/sulbactam (150 mg/K/d) Cefotaxime (150 mg/K/d) Cefuroxime (150 mg/K/d) Ceftriaxona (50-80mg/K/d) Mayores de 5 años: Penicilina (300.000 U/K/ d) Ampicilina/sulbactam (150 mg/K/d) Cefotaxime (150 mg/K/d) Ceftriaxona (50-80 mg/K/d) TRATAMIENTO ANTIBIÓTICO SEGÚN EL GERMEN AISLADO Streptococcus pneumoniae: penicilina 300.000U/K/d. Streptococcus pneumoniae resistente: ceftriaxona 80 mg/K/d o cefotaxime 150 mg/K/d y/o vancomicina 40 mg/K/d. Hib beta lactamasa negativo: ampicilina 200 mg/K/d Hib beta lactamasa positivo: ampicilina/sulbactam 150 mg/K/d; cefuroxime 150 mg/K/d ó cefalosporina 3º generación. Streptococcus pyogenes: penicilina 150 mg/K/d Stafilococcus aureus meticilino sensible: cefalotina 150-200 mg/K/d Stafilococcus aureus meticilino resistente: vancomicina 40 mg/K/d ó clindamicina 40 mg/K/d. CONTROLES DURANTE LA INTERNACIÓN 85 1) Clínicos: FC, FR, Tº, Sat O2, desplazamiento del choque de la punta, signos de dificultad respiratoria creciente. La fiebre puede persistir de 1 a 2 semanas; mantener una conducta expectante si no se acompaña de estado tóxicoinfeccioso. 2) Estudios complementarios (laboratorio, Rx, ecografía) se solicitarán según la evolución clínica del paciente. SEMIOLOGÍA DEL DRENAJE PLEURAL Todo tubo cuyo contenido oscila con los movimientos respiratorios está permeable y se encuentra en cavidad pleural. Si el tubo ha sido recién colocado y no oscila. No se encuentra en la cavidad pleural, se ha acodado dentro de ella o tapado. Si el tubo funcionaba y ha dejado de hacerlo es probable que : esté obstruido con algún tapón fibrinoso, en este caso el cese del drenaje es abrupto. se haya reexpandido todo el pulmón. Confirmarlo con radiología y si es así proceder a retirarlo sin pinzarlo previamente, ya que no cumple función. Si el tubo burbujea: La presencia de burbujeo indica existencia de aire en la cavidad pleural (pioneumotorax). Si el mismo se torna continuo deben considerarse dos situaciones: Revisar la herida y fijarse que no se encuentre una fenestra del tubo fuera de la cavidad pleural. Que se haya producido una fístula broncopleural. CUIDADOS A OBSERVAR CON EL TUBO DE DRENAJE PLEURAL La herida deberá limpiarse cada 48 horas con un desinfectante que contenga iodopovidona. Cambiar los frascos cada 24 horas. Cuantificar el débito, observar las características macroscópicas del líquido y del sedimento. El frasco debe estar siempre colocado debajo del nivel de salida de la sonda del tórax. Y el nivel del líquido debe garantizar que el extremo distal del tubo del drenaje permanezca a 2cm bajo el mismo. No se debe clampear el tubo de drenaje con una pinza cada vez que el paciente deba movilizarse ni previo al retiro del mismo. EXTRACCIÓN DEL DRENAJE El drenaje se retira cuando la cantidad de líquido drenado es menor a 20 ml por día y no hay expulsión de aire, con buena evolución clínica. Se controlará posteriormente con Rx 86 de tórax. No es conveniente prolongar el tiempo de drenaje pues la extracción precoz puede evitar ulteriores complicaciones. CRITERIOS DE ALTA MEJORÍA CLÍNICA: normalización de la curva térmica; desaparición de los síntomas toxoinfecciosos y de la dificultad respiratoria. MEJORÍA RADIOLÓGICA: pueden persistir durante un tiempo prolongado imágenes de paquipleuritis, adherencias pleurales y neumotórax residual. La persistencia de bullas no invalida el egreso hospitalario siempre y cuando las mismas se encuentren estabilizadas. PRONÓSTICO El pronóstico de los niños con empiema es generalmente muy bueno. La mayoría de los chicos se recuperan completamente y su función pulmonar retorna a la normalidad. La Rx de tórax es normal en la mayoría de los niños (60 -83 %) en 3 meses, a los 6 meses en el 90 % y en todos a los 18 meses. BIBLIOGRAFÍA 1) Balfour-Lynn IM, Abrahamson E, Cohen G, et al. BTS guidelines for the management of pleural infection in children. Thorax 2005; 60 (Suppl 1): 1-21. 2) Paganini H. Empiema pleural. Infectología Pediátrica 2007 1º edicón. Editorial científica interamericana; 49: 360-364. 3) Light R. Parapneumonic effusions and empyema. Pleural Diseases 2001 4º edition. Lippincott Williams & Wilkins; 9: 151-181. 4) Maffey A. Supuraciones pleuropulmonares. Macri C.,Teper A. Enfermedades respiratorias pediátricas. Mc Graw Hill Interamericana. 2003; 54: 531-538. 5) Comité Nacional de Neumonología, Subcomisión de Epidemiología, Comité Nacional de Infectología, Comité Nacional de Medicina Interna. Recomendaciones para el diagnóstico y tratamiento de las infecciones respiratorias agudas bajas en menores de 2 años. Arch.argent.pediatr 2006; 104(2):159-176. 87