viii. conclusiones - Universidad Rafael Landívar

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AGRADECIMIENTO
 A Dios por haberme llamado a la existencia y por confiar en mi barro para contribuir
con su tarea.
 A mis padres: Fidel Heberto Fletes Real y Manuel de Jesús Ulloa Mayorga, por
haberme dado la vida y luchado para que me formara intelectual, humana y
cristianamente.
 A los Hermanos de La Salle, por todo su apoyo, cercanía y amistad, en especial a: Otto
René Armas Bonilla (Q.E.P.D.), Felipe Castellán González, Cecilio Herrera Larias,
Francisco Corleto Peñate (Q.E.P.D.), Francisco Velásquez, Alex Zepeda Olivares,
Alberto Mairena Floripe, Dione Rossatty Chacón, Abdón Camacho Vargas, Cristian
Romero, José Antonio Revuelta, Benjamín Rivas, Marcelo Aguilar, Horacio Ruiz,
René Hernández (Q.E.P.D.) entre otros.
 A las autoridades de la UNIVERSIDAD RAFAEL LANDÍVAR y del ICCRE, a los
catedráticos y catedráticas por sus enseñanzas.
 Al licenciado Jorge Mario Carranza, por su amistad y apoyo.
DEDICATORIA
 En primer lugar, dedico este trabajo, a las numerosas víctimas del Conflicto Armado
Interno, en especial a Monseñor Juan Gerardi, al Padre Hermógenes López, al Hno.
Santiago Miller y aquellos agentes de pastoral que murieron por anunciar a Jesucristo y
defender la vida humana.
 A San Juan Bautista de La Salle que respondió con fidelidad y creatividad al llamado
de Dios para educara a la niñez y juventud, creando así la congregación religiosa de la
cual soy parte.
 A mis padres y hermanos, por su apoyo, cariño y confianza,
 Al Hermano Francisco Corleto (Q.E.P.D.) por su amistad y confianza.
 A todos aquellos y aquellas que día a día luchan por defender la vida humana.
INDÍCE
Contenido
Resumen ............................................................................................................................... 1
SIGLAS .................................................................................................................................. 2
I.
INTRODUCCIÓN. ............................................................................................................ 3
II. OBJETIVOS....................................................................................................................... 4
III. METODOLOGÍA ............................................................................................................ 5
IV MARCO CONTEXTUAL. ................................................................................................ 5
IV. 1.
Reseña histórica del origen del Conflicto Armado Interno. ............................................... 5
IV. 2.
Causas del conflicto armado ............................................................................................. 12
IV. 3.
Anotaciones sobre la secta Verbo. .................................................................................... 15
V
DEFINICIÓN DE CONCEPTOS: ................................................................................... 17
VI
FUNDAMENTO DEL DERECHO A LA VIDA HUMANA ............................................... 19
VI. 1.
Fundamentos bíblicos del derecho a la vida humana. ..................................................... 19
a)
En el Antiguo Testamento .................................................................................................. 19
b)
En el Nuevo Testamento. ................................................................................................... 20
VI. 2.
Fundamentos del Derecho a la vida humana en el Magisterio de la Iglesia Universal. .. 21
a)
El derecho a la vida humana en Juan Pablo II........................................................... 23
b)
El derecho a la vida en el Concilio Ecuménico Vaticano II. .......................................... 28
c)
El derecho a la vida en el documento de Puebla ...................................................... 31
VI. 3.
Fundamentos legales del derecho a la vida........................................................... 35
1.
La inviolabilidad del derecho a la vida. ............................................................................ 36
2.
La universalidad del derecho a la vida. ............................................................................ 36
3.
¿De dónde nace el derecho del hombre a la vida? ....................................................... 36
VII. LA DEFENSA DE LA VIDA EN LOS DOCUMENTOS DE LA CEG. ............................. 37
VII. 1.
Marco teológico de los documentos de la CEG. ................................................ 38
a. 1.
Modelo de Hombre. ......................................................................................................... 38
a. 2.
Modelo de Sociedad. ...................................................................................................... 40
a. 3.
Imagen de Dios Padre. ................................................................................................... 41
a. 4.
Cristología......................................................................................................................... 44
a. 5.
Modelo de Iglesia. ........................................................................................................... 45
VII. 2.
La defensa de la vida Humana en los Documentos de la Conferencia Episcopal de
Guatemala. ........................................................................................................................................ 49
b. 1.
¿Qué violaciones condena la CEG? ............................................................................ 49
b. 2.
Defensa del derecho a la vida. ...................................................................................... 50
b. 3.
¿A quiénes se dirige la CEG? ....................................................................................... 53
b. 4.
¿Quién les invita a pronunciarse? ................................................................................ 54
b. 5.
¿Quiénes fueron los afectados? ................................................................................... 55
b. 6.
¿Quiénes son los responsables de la violencia? ....................................................... 57
VIII. CONCLUSIONES .......................................................................................................... 58
IX. REFERENCIAS BIBLIGRÁFICAS. ............................................................................... 59
1
Resumen
Guatemala vivió a partir de la década de los sesentas del siglo XX un Conflicto
Armado Interno que entre las principales consecuencias tuvo un sinnúmero de
violaciones a los Derechos Humanos. Desde este contexto, con este trabajo se
pretende: Analizar la postura de la CEG (Conferencia Episcopal de Guatemala) en
materia de derecho y respeto a la vida humana entre los años 1979 y 1985, haciendo
énfasis en los principios teológicos que fundamentan el derecho y respeto a la vida
humana.
El Capítulo IV es titulado: FUNDAMENTO DEL DERECHO A LA VIDA
HUMANA. Se toma en cuenta los fundamentos bíblicos del Antiguo y Nuevo
Testamento, en el primero la dignidad del ser humano le viene en condición de ser
creatura a imagen y semejanza de su Creador. En el Nuevo, Jesús se manifiesta
como Dios "amigo de la vida".
El Magisterio de la Iglesia Universal también deja escuchar su voz en este
trabajo, se reconoce que no siempre ha sido así; pero de manera general, con Juan
Pablo II, está de acuerdo que el derecho a la vida, es sin duda, origen y condición
primaria para la conservación de todos los demás derechos humanos. Y que esta
vida humana debe ser protegida desde su concepción; pues la dignidad humana es
objeto central de la doctrina social de la Iglesia.
Dentro de los fundamentos de la vida humana, no pueden faltar los legales,
que sustentan la inviolabilidad del derecho a la vida y su universalidad, que nacen
con el ser humano mismo.
Finalmente se presenta la postura de la CEG, que en sus documentos
propone: un Modelo de Hombre (Imagen de Dios y objeto privilegiado de su amor),
un modelo de sociedad (con valores humanos y cristianos) Imagen de Dios Padre
(misericordioso y respetuoso de la vida), Modelo de Iglesia (Pueblo de Dios).
En definitiva, en unas circunstancias históricas en la cual los derechos
humanos eran "conculcados y violados” la CEG fundamenta su defensa del derecho
a la vida humana en la Biblia y en la doctrina social de la Iglesia.
SIGLAS
 AGA. Asociación General de Agricultores.
 CEG. Conferencia Episcopal de Guatemala.
 CEH. Comisión de Esclarecimiento Histórico.
 CIA. Agencia Central de Inteligencia.
 EEUU. Estados Unidos de América.

EGP. Ejército Guerrillero de los Pobres.
 EV. Evangelium Vitae

FAR. Fuerzas Armadas Rebeldes.
 GS. Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el Mundo Actual
del Concilio Ecuménico Vaticano II.
 LG. Constitución Dogmática sobre la Iglesia del Concilio
Ecuménico Vaticano II.
 MCCA. Mercado Común Centroamericano.
 ODHAG. Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de
Guatemala
 ORPA. Organización del Pueblo en Armas.
 PGT. Partido Guatemalteco del Trabajo.
 PUEBLA:
III
Conferencia
General
del
Episcopado
Latinoamericano.
 REMHI. Informe Para la Recuperación de la Memoria Histórica
 RH. Rendentor Hominis.
 UFCO. United Fruit Company.
 URNG. Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca.
I.
INTRODUCCIÓN.
En Guatemala se vivió, en el siglo pasado, un conflicto armado interno que dejó más de
200 mil muertos y desaparecidos. Un conflicto armado interno se presenta en el interior de
un país cuando existen fuerzas armadas, diferentes a las gubernamentales, que se oponen al
gobierno o a otras fuerzas armadas por motivos étnicos, políticos o religiosos.
Como causas principales del conflicto armado interno en Guatemala, se pueden señalar
la pobreza, el racismo, la dictadura militar, la aplicación de la doctrina de la seguridad
nacional, el autoritarismo y el enfrentamiento hegemónico Este-Oeste, los cuales ocasionaron
exclusiones sociales, económicas, políticas y culturales en la población maya con extensión a
los ladinos pobres tratados como “ciudadanos de segunda clase”1.
“La dinámica contrarrevolucionaria iniciada en 1954, que implementó la ideología
anticomunista desde el Estado, con el apoyo de grupos de poder y de la Iglesia Católica,
provocó descontento e inconformidad en los sectores sociales afectados: grupos de obreros,
campesinos y de la clase media. A partir de 1962 la dinámica contrarrevolucionaria
encaminó al país hacia una profundización del autoritarismo y de la exclusión histórica,
recurrió a la militarización del Estado y a la violación de los derechos humanos bajo la
adopción de la Doctrina de Seguridad Nacional”.2
“En
este contexto se produjo también la radicalización de grupos de la izquierda
guatemalteca, en la que convergieron ex funcionarios de los Gobiernos de Arévalo y Arbenz,
miembros y líderes de los partidos políticos afectados por la contrarrevolución y militares
involucrados en el levantamiento del 13 de Noviembre de 1960, quienes aprovecharon la
1
CEH (1999) Guatemala, Memoria del Silencio. Mandato y Procedimiento del trabajo Causas y
orígenes del Conflicto Armado. Tomo I. Ed. Talleres Litoprint, Guatemala. pág 96, numeral 264.
2
Ibíd. Numeral 368.
reactivación y el malestar del movimiento social, especialmente entre sectores de estudiantes,
maestros, obreros urbanos, campesinos y algunos profesionales. La rebelión de la izquierda
echó raíces sociales y se tornó en alzamiento armado debido a la exclusión económica y
social y a la ausencia de un espacio democrático”.3
Surge así, un conflicto armado interno de más de 30 años, en el cual los derechos
humanos de la población, en gran parte la maya, son violados.
En medio de esta coyuntura, la Iglesia Católica por medio de la Conferencia Episcopal
de Guatemala (CEG) hace su pronunciamiento al respecto por medio de sus documentos.
Este trabajo de investigación se centra en describir la postura de la CEG en sus
documentos sobre el derecho a la vida humana en tiempos del conflicto armado interno, en un
período que comprende desde 1979 hasta 1985. Se toma este período por ser el tiempo de la
agudización de la violencia y militarización del Estado (1979 - 1985).
II. OBJETIVOS
1. GENERAL.
a. Analizar la postura de la CEG en materia de derecho y respeto a la vida
humana entre los años 1979 y 1985, haciendo énfasis en los principios
teológicos que fundamentan el derecho y respeto a la vida humana.
2. ESPECÍFICOS.
a. Describir brevemente la realidad social y política de Guatemala durante el
Conflicto Armado Interno; y las estrategias contrainsurgentes llevadas a
cabo en Guatemala de 1979 a 1985.
b. Sintetizar los fundamentos teológicos en materia del derecho a la vida
humana presentes en los Documentos de la CEG de 1979 a 1985.
3
Ibid. Numeral 369.
III. METODOLOGÍA
En el desarrollo de este trabajo, se tomará en cuenta los lineamientos generales
propuestos por la Universidad para la elaboración de una tesis. Se utilizarán los métodos
descriptivos, comparativos y analíticos. El primero ayudará a documentar históricamente el
tema, el comparativo conducirá a confrontar lo planteado por la CEG en su referencia al
derecho y respeto a la vida humana en Guatemala durante los años antes indicados con los
fundamentos teológicos propuestos por el Magisterio, y el analítico facilitará las conclusiones
y recomendaciones.
IV
MARCO CONTEXTUAL.
IV. 1.
Reseña histórica del origen del Conflicto Armado
Interno.
Después de la conquista y colonización de Guatemala por los españoles
en1523 “hasta la reforma liberal de 1721, el poder político y económico permaneció
en manos de familias descendientes de los conquistadores o los administradores
coloniales españoles”4. Con la reforma liberal de 1871, el general Justo Rufino
Barrios, organiza un Ejército profesional, además suprime los derechos comunales y
eclesiales sobre la tierra, en 1878 promulga la Ley contra la Vagancia, que obligaba
a los indígenas a trabajar de 100 a 150 días al año en las fincas cafetaleras 5. Con
éstas reformas las más afectadas fueron las comunidades indígenas situadas en las
áreas de expansión cafetalera, intentaron sublevarse pero sus levantamientos eran
sofocados por las milicias ladinas como la de San Juan Ixcoy en 1898.
4
ODHAG (1998). Guatemala Nunca Más. Tomo III. El entorno histórico. 1ra Ed. Litografía e Imprenta
LIL, S.A. San José, Costa Rica. Pág. 1.
5
Sabino, Carlos. Habla de una Guatemala rural, con una población en su mayoría indígena. Quienes
se involucraban a la economía en relaciones de trabajo no voluntarias y semejantes a la servidumbre.
(Guatemala, la historia silenciada, Tomo I, pág. 33)
Con la llegada al poder de Estrada Cabrera se consolidaron las
agroexportadoras de café, los industriales y los financieros6. Además, se le hizo
importantes concesiones de tierra a la United Fruit Company (UFCO) para el cultivo
del banano. En este período la población indígena continúo con levantamientos como
el de 1905 en Totonicapán. “Al mismo (tiempo), las asociaciones artesanales y
obreras fueron creciendo. La Revolución Mejicana (1910 - 1917) tuvo un fuerte
impacto en éste movimiento. Ya para 1919 existían 36 nuevas asociaciones obreras
y artesanales”7
Para 1920, llegan a Guatemala los Botrán, Gutiérrez y Canella procedentes de
México. Por entonces, gobernaba en Guatemala Carlos Herrera Luna. Éste, fue
derrocado por un triunvirato encabezado por el general José María Orellana (1921 1926)
En 1931, llega al poder Jorge Ubico Castañeda8. Su período, coincidió con la
depresión económica internacional. Con él, la fuerza armada coaccionó a los
campesinos para la construcción de caminos y tender los hilos del telégrafo por todo
el territorio nacional. Persiguió con mucha brutalidad a sus opositores 9. Pero en junio
de 1944, tuvo que entregar el poder a un triunvirato militar precedido por el general
Federico Ponce Vaides10, quien continuó con el terror político al estilo de Ubico hasta
que cayó su gobierno el 20 de octubre de 1944, enfrentado a una conspiración de
líderes políticos y militares y a un levantamiento popular en la capital. Sabino,
reconoce tres aspectos positivos del ubiquismo: Limpieza en el manejo de las
6
Según el REMHI, en el Tomo III El entorno histórico, sobresalieron familias como los Herrera, Klee,
Alejos, Falla y Cofiño (café); los Castillo, Novella y Herrera en el sector industrial y los Aguirre,
Saravia, Castillo y los Matheu Sinibaldi en varios sectores empresariales y cafetaleros.
7
Ibid. Pág. 3
8
Creó mediante acuerdo ministerial del 9 de julio de 1938, la figura de los comisionados militares
como representantes locales del Ejército.
9
Alfonso Bauer Paiz, citando a Alfonso Orantes, afirma que era un tiempo en el que “Los
intelectuales (opositores) no tienen más destino que el encierro, el destierro o el entierro”. (Revista D,
Prensa Libre. N° 49 pág. 8)
10
Siguiendo a Sabino, Llegó al poder con ayuda del Ejército. Pág. 52.
finanzas públicas, orden y obras físicas construidas en su tiempo11. Él mismo autor,
señala las principales causas de su caída que parecen estar interrelacionadas: El
deseo de perpetuarse en el poder y la atmósfera mundial (contraria a las dictaduras),
y la aparente indiferencia de Estados Unidos.12
Con la revolución de octubre llega el sistema participativo (derecho al voto)
para apoyar las reformas del Estado. Primero se forma una Junta Revolucionaria13, la
cual convoca, para los primeros días de noviembre, a elecciones para elegir a
diputados. Las presidenciables serían para mediados de diciembre. Resulta electo
presidente, Juan José Arévalo, quien defendió un modelo liberal de intervención
estatal, definido como el socialismo espiritual para distinguirlo del socialismo
marxista. En general favorecía a la clase baja. Siguiendo a Sabino14, se pueden
destacar tres elementos de su estilo de gobierno: 1) Sanciones a la oposición, 2) el
intervencionismo económico y 3) Decidido respaldo a un movimiento obrero naciente.
Muy pronto, como era de esperarse, su gobierno empezó a sufrir las conspiraciones
de grupos conservadores ya desde los inicios de la misma revolución. Más tarde “En
1949, con respaldo de algunos finqueros, el coronel Francisco Javier Arana le
presentó a Arévalo un ultimátum demandando que rindiera el poder al Ejército y que
cumpliera el resto de su período como fachada civil para un régimen militar”15 El
presidente solicitó tiempo, arrestó a Francisco Javier Arana, éste se resistió y fue
muerto en un tiroteo16. La tensión fue creciendo, pues dicho gobierno era visto por
algunos como exclusivo de un sector de la sociedad guatemalteca.
11
Cf. Sabino, Carlos (2007) Guatemala, la historia silenciada (1944 - 1989) Tomo I Revolución y
Liberación. 1ra. Ed. Fondo de Cultura Económica. Guatemala. Pág. 49.
12
Ibid. Pág. 50 – 51.
13
Conformada por el mayor Francisco Javier Arana, el ciudadano Jorge Toriello Garrido y el capitán
Jacobo Arbenz Guzmán.
14
Sabino, Carlos (2007) Guatemala, la historia silenciada (1944 - 1989) Tomo I Revolución y
Liberación. 1ra. Ed. Fondo de Cultura Económica. Guatemala. Pág. 102.
15
ODHAG (1998). Guatemala Nunca Más. Tomo III. El entorno histórico. 1ra Ed. Litografía e
Imprenta LIL, S.A. San José, Costa Rica. Pág. 7.
16
Sabino en su libro ya citado habla de una especie de emboscada preparada llevada a cabo el 17 de
julio de 1949.
Arbenz ganó las elecciones17 de 1950 y comenzó a estudiar el problema
agrario. Se dio cuenta que el 19% de las tierras estaban en tan sólo 54 fincas y que
el 40% de las fincas eran propiedad de 23 familias, y cerca de 250000 campesinos
carecían de ella. Una total desigualdad. Creó una comisión de empresarios que
estudiara la situación de las fincas nacionales. En 1952 el congreso aprobó el
Decreto 900 o Ley de Reforma Agraria, que ordenaba la expropiación de fincas no
cultivadas y su entrega a los campesinos a través de los Comités Agrarios Locales.
Los finqueros expropiados recibían una paga de bonos del Estado a 25 años plazo,
con una tasa del interés anual del 3%. En 18 meses fueron beneficiadas 100,000
familias
campesinas.
En
algunos
casos
hubo
irregularidades18,
tanto
los
mencionados Comités como de los finqueros. Lo anterior sentó las bases para una
férrea oposición al Gobierno.
La Asociación General de Agricultores (AGA) encabezó la oposición a ésta
reforma. La oposición política encabezada desde el exterior por Ydígoras Fuentes y
Castillo Armas19, empezó a desarrollarse con más fuerzan hasta la renuncia de
Árbenz el 25 de junio de 1954. El papel de Estados Unidos, a través de Central de
Inteligencia (CIA), de la UFCO20, de su embajador John Peurifoy fue fundamental a
partir del decreto 900, pero en especial a mediados de 1953, para el fin de la
Revolución. También el miedo de la Iglesia21 al comunismo fue muy influyente, así
como la actitud renuente a combatir por parte del mando militar del gobierno. En
junio de 1954, Arbenz renunciaba al poder. Desde que Castillo Armas tomó el poder,
se desató una violencia selectiva hacia sujetos considerados comunistas y se creó la
17
Sabino habla de unas elecciones no tan democráticas. Pág 150.
Se sabe del caso de Ernesto Leal, propietario de la finca Las Conchas en San Pedro Sacatepequez
que no era afectada por la Reforma. Dicho propietario presentó un amparo a la Corte Suprema de
Justicia. Ésta votó 3 a 2 a favor de Leal, pero Árbenz pasó el caso al Congreso donde se destituyó a
los tres magistrados que habían votado a favor de Leal. (Sabino pág. 191)
19
Ambos firmaron “El Pacto de Caballeros” el 31 de marzo de 1952 en San Salvador.
20
A la UFCO, se le expropió 72% de sus tierras. La UFCO, contó con el apoyo del Departamento de
Estado (EEUU).
21
Es famosa la Carta Pastoral (Sobre los avances del comunismo en Guatemala) del año de 1954 de
Monseñor Mario Rossell Arellano, Arzobispo de Guatemala. En ella se convocaba a “una justa,
nacional y digna cruzada contra el comunismo” Además de la procesión en todo el País con una
réplica del Cristo Negro de Esquipulas.
18
Ley Preventiva Penal contra el comunismo. En los primeros meses después de la
caída de Árbenz fueron arrestadas 12000 personas y se exiliaron unos 2000
dirigentes sindicales y políticos. Un mes después, por medio de decreto, las tierras
expropiadas eran devueltas a sus antiguos dueños. Para 1956, sólo 400 familias
permanecían en las tierras expropiadas. Los problemas a Armas, le llegaron muy
temprano, todo comenzó con un desfile del ejército y de los liberacionistas. En él, se
exaltó sólo a los segundos, lo que ocasionó un orgullo herido de los primeros. Lo que
llevó al primer enfrentamiento el 02 de agosto de 1954.
El nuevo Gobierno, aunque derogó el Decreto 900, no le quitó del todo las
tierras a los campesinos y negoció una parte de los terrenos con la UFCO y el pago
del 30% de los impuestos. En Guatemala, surgieron más opositores (ya estaban los
comunistas) entre ellos, los seguidores de Ydígoras Fuentes (se sintieron excluidos),
los estudiantes y algunas alas del ejército. Finalmente fue asesinado el 26 de julio de
1957. Luis Arturo González López asumió interinamente la presidencia.
El 20 de octubre de 1957, se llevan a cabo elecciones presidenciales, resultó
ganador el candidato oficial: Ortiz Pasarelli. Las elecciones fueron dudosas, lo que
generó el descontento de los Ydigoristas e izquierdistas. Otra Junta militar asumió el
poder interinamente, quien declaró nulas las recientes elecciones. Luego de
presiones por el resto del ejército y de los ydigoristas, se convocó a elecciones para
el 19 de enero de 1958. En éstas, resultó electo Miguel Ydígoras Fuentes. Fue un
ávido impulsor del Mercado Común Centroamericano (MCCA). Una promesa muy
difícil de cumplir, fue el retorno de los exiliados22.
En julio de 1960, el Gobierno permitió que en tierras guatemaltecas se
entrenaran exiliados cubanos con ayuda de la CIA y del ejército local. En el ejército
surgieron dos corrientes que se separaron en 1960: el anticomunismo oficial y la
22
Existían presiones de EEUU y de grupos internos anticomunistas. Sabino. Pág. 286.
exacerbación del sentimiento anti-yanqui23. Inicia así el desarrollo del conflicto
armado interno un 13 de noviembre de 1960 tras un fallido levantamiento de militares
nacionalistas en contra del poder instaurado por la contrarrevolución de 1954. En
1962 se fundaron las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR), una coalición de
movimientos rebeldes que incluía a oficiales disidentes del Ejército y a estudiantes y
activistas políticos de la izquierda. En 1963 regresó Juan José Arévalo, dispuesto a
ser candidato para las elecciones próximas, el ejército no veía bien la idea y dio un
golpe de estado.
Con Peralta Azurdia en el poder, se crea la Policía Militar Ambulante, se
establece el “estado de sitio indefinido”, se procuran sanear las finanzas, se
establece el salario mínimo y el aguinaldo. Convocó a una Constituyente que
modificó algunos aspectos de la Constitución, entre ellos se permitió de nuevo a la
Iglesia tener propiedades.
La violencia seguía su curso y el día 31 de octubre de 1965, ocurría la muerte
violenta
de Mario Méndez Montenegro quien era máximo líder de Partido
Revolucionario (izquierda moderada), dicho partido decide sustituirle con su hermano
Julio César Méndez Montenegro. Éste, gana las elecciones con el 44% de los
votos24. El ejército cedió el poder a través de un pacto en que entre otras condiciones
se acordaba que el nuevo gobierno continuaría la lucha contra los grupos
revolucionarios, se le prohibía cualquier acercamiento con ellos y, el ejército seguiría
contando con total autonomía.
Después de 1966, el ejército guatemalteco, asesorado por militares
norteamericanos, lanzó su primera campaña contrainsurgente contra las FAR, que
arrojó unos 8.000 muertos, la mayoría de ellos civiles. Sin embargo, la guerrilla
23
Se sigue un fragmento de un artículo de Rachel Sieder, investigadora del Institute for Latin
American Studies de la Universidad de Londres situando el contexto histórico del conflicto armado
interno y la negociación de la paz en: http://www.edualter.org/material/guatemala/segnovsieder.htm
24
Cf. Sabino, Carlos (2008) Guatemala, la Historia silenciada. Tomo II, El dominó que no cayó. Ed.
Fondo de Cultura económica, Guatemala. Pág. 50.
sobrevivió a esta primera derrota y se formaron nuevas organizaciones 25.
En
Guatemala se llegaron a establecer dos conceptos básico de contrainsurgencia: “1.
Las unidades permanecerían en la montaña indefinidamente, mediante un sistema
de rotación, con el objeto de conocer el terreno, detectar los movimientos de la
guerrilla y localizar sus campamentos, procediendo a su destrucción. 2. Para fines de
lucha, principalmente por necesidades de inteligencia, las tropas debían acercarse a
la población local y contribuir en su desarrollo físico, mediante un plan piloto
enfatizando operaciones de acción cívica y conseguir su apoyo”26
En los años setenta se hizo pública la existencia del Ejército Guerrillero de los
Pobres (EGP) y la Organización del Pueblo en Armas (ORPA). En su momento de
auge, en 1978-1980, el movimiento guerrillero contó con aproximadamente de seis a
ocho mil combatientes y alrededor de medio millón de simpatizantes activos en todo
el territorio nacional.
“Desde julio de 1970, la seguridad en Guatemala se
garantizaba con terrorismo de Estado”27 Tanto, que la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos condena al Estado guatemalteco por la violación a los derechos
humanos.
En 1982 los grupos guerrilleros y el comunista Partido Guatemalteco del
Trabajo (PGT) se unieron para formar un comando único bajo el nombre de Unidad
Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG). Sin embargo, ya para 1982 la
guerrilla había sido fuertemente golpeada por la represión militar y no fue capaz de
proteger a sus simpatizantes en el altiplano rural, quienes se convirtieron en el
blanco principal de la contrainsurgencia militar.
25
“Los altos mandos militares habían comprendido ya, a comienzos de 1966, que no podían tomar a
la ligera a las guerrillas del nororiente del país y que necesitaban lanzarse a una ofensiva más
decidida para impedir que el foco prosperase y se extendiese” (Sabino, Tomo II, Pág. 58)
26
Sabino, Carlos (2008) Guatemala, la Historia silenciada. Tomo II, El dominó que no cayó. Ed. Fondo
de Cultura económica, Guatemala. Pág. 71.
27
Otero, Santiago (1998). Gerardi Memoria Viva. Ed. Copia Fiel. Antigua Guatemala. Pág. 87.
Habiendo hecho este recorrido histórico, que relata un poco los orígenes del
conflicto armado interno en Guatemala, se procede a enumerar las principales
causas que se consideran dieron origen a dicho conflicto.
IV. 2.
Causas del conflicto armado
Este “enfrentamiento armado sólo puede explicarse por una combinación de
factores
internos
y
externos
cuyo
peso
específico
es
difícil
precisar
cuantitativamente. No obstante, es evidente también que la suma de todas estas
causas de carácter histórico no hubiera sido suficiente por sí misma para producir la
insurgencia ni la violencia que llegó a alcanzar el enfrentamiento armado. Nuevos
fenómenos sociales y políticos que se produjeron hacia fines de los años cincuenta y
principios de los sesenta, en una coyuntura especial, que hizo pensar a parte de los
sectores excluidos de la sociedad en la vía armada como la mejor opción política a
su alcance, si no la única.”28 A continuación se detallan algunas causas.
2.1 La estructura agraria y la exclusión económica: En Guatemala, una sociedad
predominantemente agrícola, ha existido una desigual distribución de riquezas, en
especial de la tierra. Ésta es una de las causas de la pobreza. El siguiente cuadro
es muy elocuente al respecto.
Cuadro 1 Distribución de la Tierra en Guatemala por categorías de Tamaño de Fincas: 1950, 1964, 1979
(expresado en porcentajes)29
Número de Fincas
Superficie
Tamaño
1950
1964
1979
1950 1964
1979
Microfincas (menos de 0.7 ha)
21.30
20.39
31.36
0.77
1.33
Subfamiliares(0.7 a menos de 7 ha)
67.05
67.04
56.76
13.36 17.66
14.91
Familiares (7 a menos de 44.8 ha)
9.48
10.46
9.31
13.45 18.85
18.68
28
0.95
CEH (1999) Guatemala, Memoria del Silencio. Mandato y Procedimiento del trabajo Causas y
orígenes del Conflicto Armado. Tomo I. Ed. Talleres Litoprint, Guatemala. pág 83, numeral 232.
29
CEH (1999) Guatemala, Memoria del Silencio. Mandato y Procedimiento del trabajo Causas y
orígenes del Conflicto Armado. Tomo I. Ed. Talleres Litoprint, Guatemala. pág 84, numeral 235.
Multifamiliares medianas (44.8 a menos de 900 ha)
2.02
2.02
2.48
31.38 36.56
43.48
Multifamiliares grandes (900 ha y mayores)
0.15
0.09
0.09
40.83 25.99
21.61
Total
100.00 100.00 100.00 99.99 100.01 100.01
Como se puede observar en el anterior cuadro, para el año de 1950, un 72.21%
de la superficie finquera del país estaban concentradas en tan sólo el 2.17% de
fincas. En contraste, para el mismo año, un 14.13% de la superficie finquera estaba
concentra en un 88.35% de fincas. Haciendo una analogía, de cada Q 100.00 (cien
quetzales) Q.72.21 pertenecerían a 2.17 dueños y Q. 14.13 pertenecería a 88.35
personas. Una total desigualdad en la distribución de la tierra. Es decir, que mientras
cada dueño de un minifundio vivía con Q. 0.16, cada dueño de un latifundio vivía con
Q. 32.28 (es una analogía). La situación no cambió mucho para 1964, pues un 60%
de la tierra estaba en manos del 2.1% de los propietarios.
Por otra parte, en 1950 el 50% de la población recibía el 22% del ingreso total;
en contraste, el 25% de la población recibía el 61% del ingreso. Además, hay que
sumarle la falta de una política social por parte del Estado, el cual sólo ha
beneficiado a reducidos sectores. Esta exclusión social era un inconveniente para la
legitimidad social amplia, y para ello usaba las fuerzas coercitivas.
Así, según la CEH “la pobreza debe considerarse como un antecedente
estructural del enfrentamiento armado. La miseria por sí misma no produce
revoluciones, pero sí las puede potenciar.”30 Y fue en este contexto, que los
guerrilleros incluyeron siempre la defensa de los excluidos. Fue en nombre de los
pobres que se planteó el discurso revolucionario. Dicho discurso, convenció y
movilizó efectivamente a muchos de ellos.
2.2
El racismo, la subordinación y la exclusión indígena: Desde la
conquista española, se trato de justificar la opresión y explotación del pueblo maya
30
CEH (1999) Guatemala, Memoria del Silencio. Mandato y Procedimiento del trabajo Causas y
orígenes del Conflicto Armado. Tomo I. Ed. Talleres Litoprint, Guatemala. pág 86, numeral 239.
en base a conceptos raciales: “la desigualdad natural” y por ende, “la inferioridad de
los indios”. Esto no cambió con la llagada de la República, pues los criollos y, luego
la élite ladina, siguieron las mismas pautas.
Durante la colonia, existían las reducciones. Y con ellas la exclusión no sólo era
social, sino también geográfica. Más tarde, con el proceso independentista, la
población indígena fue conducida hacia las tierras más pobres y “se inauguró un
modelo de asimilación, por el cual se buscaba asimilar o desaparecer a los indígenas
dentro de la naciente nación mestiza.”31 Hasta tal punto llegó ésta ideología que se
les ofrecía premios a los curas que lograran eliminar el idioma indígena.
Más tarde, con la Revolución Liberal de 1871, los ladinos con poder cobraron el
protagonismo que anteriormente les habían negado los peninsulares y los criollos.
Con esto la subordinación económica indígena continúa y también la de los ladinos
pobres.
2.3
La dictadura y el autoritarismo: En América Latina, Guatemala es uno
de los países que más gobiernos militares y dictaduras ha tenido. Desde la
Independencia hasta la Revolución Liberal, el poder se lo fueron intercambiando
liberales y conservadores, ambos bandos pertenecía a las élites y las defendían,
claro está, con distintos matices. Tanto los gobiernos de Carrera, Barrios, Estrada
Cabrera y Ubico, fueron ejercidos muy autoritariamente. Reprimían la oposición y los
reclamos de la población. “Esto ha significado la continuidad de una práctica efectiva
del poder donde el sistema jurídico encubriría la sociedad de privilegios y un orden
violento que garantizaba la explotación y la sumisión de los ciudadanos. Este modelo
de control social, ha sido parte del modelo autoritario de sociedad al que se ha
sometido a la ciudadanía”32
31
CEH (1999) Guatemala, Memoria del Silencio. Mandato y Procedimiento del trabajo Causas y
orígenes del Conflicto Armado. Tomo I. Ed. Talleres Litoprint, Guatemala. pág 89, numeral 251.
32
CEH (1999) Guatemala, Memoria del Silencio. Mandato y Procedimiento del trabajo Causas y
orígenes del Conflicto Armado. Tomo I. Ed. Talleres Litoprint, Guatemala. pág 96, numeral 272.
2.4
La coyuntura internacional (Guerra Fría). Era evidente el temor al
comunismo, que desde la Revolución de octubre empezó a surgir en Guatemala.
Como un suspiro llegaron los diez años de la llamada “primavera democrática”,
pues después de la fracasada Revolución de octubre, la violencia se agudizó y el
sistemático miedo al comunismo “sirvieron para justificar las peores formas de
represión y de terrorismo de Estado... En nombre del anticomunismo se violaron los
derechos humanos de modo sistemático, masivo y prolongado.”33
IV. 3. Anotaciones sobre la secta Verbo.
Se hace una breve referencia al protestantismo en Guatemala, en especial a
la secta “Verbo”, porque en los años más crueles del conflicto armado interno uno de
sus pastores, como es el caso de Efraín Ríos Mont, estuvo al frente del gobierno
guatemalteco.
Por mucho tiempo la única presencia cristiana en Guatemala fue la de la
Iglesia católica. Es en 1882, con la presencia de Justo Rufino Barrios en el poder y
su política en contra de la misma, que se le abren las puertas al protestantismo. Así,
el prebisteriano John Clark llega en ese año al país34.
Se debe reconocer a las iglesias protestantes su gran aporte a la
evangelización hecha al país por medio del la traducción del Nuevo Testamento a
algunos idiomas mayas.
Con el terremoto de 1976, el protestantismo fundamentalista se extendió con
rapidez por el territorio nacional, sobre todo en las áreas más afectadas por el
33
CEH (1999) Guatemala, Memoria del Silencio. Mandato y Procedimiento del trabajo Causas y
orígenes del Conflicto Armado. Tomo I. Ed. Talleres Litoprint, Guatemala. pág 97, numeral 274.
34
Cf. Fernando Bermúdez.
mismo. Además de la ayuda que brindaron, el mensaje de temor que proclamaron
fue fundamental para ese crecimiento.
En 1982, con el general Efraín Ríos Montt, el “gobierno fue utilizado para
desacreditar a la Iglesia católica y hacer proselitismo evangélico”35. De esta manera
la iglesia Verbo, “dependiente de una organización neopentecostal con sede en
California llamada Gospel Outecach”36 influyó en el nuevo Presidente, pues por su
fundamentalismo despertó en el general un sentimiento de que su puesta en el poder
era “un claro designio de Dios”, es decir, era el ungido de Dios para gobernar
Guatemala en tiempos difíciles, un nuevo mesías para los nuevos tiempos.
La Iglesia fue fundada en 1974 en Estados Unidos, tiene fuertes vínculos con
la derecha norteamericana. “Cada miembro de la secta con su ministerio, y luego él
mismo adoctrina a otros. Su consigna es: Cumplir con el ministerio las 24 horas del
día y no solamente el domingo”37. Era fácil, entonces que Ríos Montt “utilizara el
evangelismo en su lucha contrainsurgente”38 pues dos de sus consejeros de
confianza eran hombres pertenecientes a su iglesia, pero no sólo en la presidencia,
también sus estrategias políticas-militares como “fusiles y frijoles”, “aldeas modelos”
y “Patrullas de Autodefensa Civil” contaron con la presencia de líderes del
protestantismo.
Si él era el elegido, el mal lo representaban los que estaban en contra de él,
en este caso los grupos guerrilleros y la misma Iglesia católica la cual fue vista con
recelo. Es más, el Ejército y numerosas iglesias protestantes se encargaron de la
distribución de alimentos, medicinas y materiales de construcción en las áreas
afectadas por la guerra. Así, las iglesias crecían en adeptos y el gran responsable del
35
Cf. Fernando Bermúdez.
Alonso, Pedro Luis. (1998). En el nombre de la Crisis. Transformaciones religiosas de la sociedad
guatemalteca contemporánea. Ed. Artemis Edinter, Guatemala. Pág. 256.
37
Bermúdez, Fernando. (1993). ¿Qué son las iglesias y sectas protestantes?. Guía de orientación
para los católicos. Ed. Voces del Tiempo, Guatemala. Pág. 71.
38
Alonso, Pedro Luis. (1998). En el nombre de la Crisis. Transformaciones religiosas de la sociedad
guatemalteca contemporánea. Ed. Artemis Edinter, Guatemala. Pág. 257.
36
“milagro” era Ríos Montt. “Guatemala era la Nueva Jerusalén que estaba en guerra
contra las fuerzas del mal (el comunismo) y él era el profeta escogido por Dios para
liberarla de Satanás”39
Esta era, marca el fortalecimiento del protestantismo en Guatemala como la
opción que soluciona los problemas de un amplio sector de la población
guatemalteca.
V

DEFINICIÓN DE CONCEPTOS:
Criminalidad: Es la Cualidad o circunstancia que hace que una acción sea
criminosa. También es el número de los crímenes cometidos en un territorio y
tiempo determinado.

Cristología: Tratado de lo referente a Cristo40. Es decir, es la rama de la
teología que estudia la persona y la obra de Cristo Jesús, tal como éstas
aparecen en la Biblia. Algunos de los temas específicos de estudio son: 1) Su
divinidad, 2) Su encarnación, 3) Sus oficios y títulos (léase Cristo), 4) Su sacrificio,
5) Su resurrección, 6) Su enseñanza, 7) Su relación con Dios y con el hombre y 8)
Su retorno personal a la tierra41.

Genocidio: Exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo
de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad.

Linchamiento: Ejecución sin proceso y tumultuariamente a un sospechoso o a
un reo.

Masacre: Matanza de personas, por lo general indefensas, producida por
ataque armado o causa parecida.

Revelación: Manifestación divina. En teología, se refiere a lo que Dios declara
de Sí mismo. La revelación se puede dividir en dos tipos: natural y especial. La
39
Bendaña, Ricardo. (2001) Ella es lo que nosotros somos y más. Síntesis histórica del catolicismo
guatemalteco. II parte (1951 -2000). Ed. Artemis Edinter, Guatemala. Pág. 161.
40
Diccionario de la Real Academia Española. Ed. 2007.
41
http://www.maic.net/dicionario/c-d.htm#Cristología.
revelación natural es aquello que podemos saber acerca de Dios a partir de la
observación de Su creación (Rom. 1:20). A partir de la creación podemos saber
que hay un Dios, que Él la gobierna, que tiene un orden, y que El se ocupa de
nuestro bienestar. Sin embargo, no podemos descubrir el plan de salvación a
partir de la revelación natural. Esto requiere una revelación especial. La
revelación especial la ha dado Dios por medio de la Biblia, de muchas y diversas
maneras (Heb 1:1), desde Su manifestación directa (Exo. 3) hasta visiones y
sueños (Núm. 12:6-8). La revelación definitiva se halla en la Encarnación de
Jesús, ya que El vino para revelarnos al Padre (Mat. 11:27; Luc. 10:22; Juan 14:
6-11; Heb. 1:1-3) y a comunicarnos el Evangelio (1 Cor. 15:1-4) por medio del
cual alcanzamos la salvación42.

Secta: Conjunto de seguidores de una parcialidad religiosa o ideológica. En el
contexto del cristianismo, se trata en general de un grupo que emplea la Biblia
pero distorsiona la doctrina, en particular en lo referente a la salvación, hasta un
punto que la hace inalcanzable. Unos pocos ejemplos de sectas son el
mormonismo, los Testigos de Jehová, la Ciencia Cristiana, los cristadelfos, la
Iglesia Unitaria, el Camino Internacional, y la Iglesia de Unificación (Moonies)43.

Seguridad Nacional: Se refiere a la noción de relativa estabilidad, calma o
predictibilidad que se supone beneficiosa para el desarrollo de un país; así como
a los recursos y estrategias para conseguirla (principalmente a través de
militarización del país). Mientras que los objetivos clásicos de la seguridad
nacional consistían en prevenir o rechazar amenazas militares de estados (la
guerra clásica), en la actualidad las amenazas a la seguridad nacional son más
difusas, e incluyen el terrorismo, los riesgos medioambientales y fenómenos
sociales de escala global como las migraciones masivas44.

Violencia: La CEG, señala como violencia institucionalizada o estructural a la
“que se manifiesta en una realidad injusta de diferencias económicas y sociales
entre los diversos sectores de la población, en la postración de nuestro pueblo, en
42
43
http://www.maic.net/dicionario/p-r.htm#Revelación.
http://www.maic.net/dicionario/s.htm#Secta.
44 http://es.wikipedia.org/wiki/Seguridad_nacional.
la marginación sistemática de participación y de toma de decisiones y en la falta
de efectivas libertades ciudadanas”45.
VI
FUNDAMENTO DEL DERECHO A LA VIDA HUMANA
VI. 1.
Fundamentos bíblicos del derecho a la vida
humana.
a) En el Antiguo Testamento
Algunos aseguran que Rene Cassin, el notable jurista encargado de la
redacción de la Declaración Universal de los Derechos humanos, afirmó haberse
"limitado a traducir los Diez Mandamientos a lenguaje moderno"46. Si bien es cierto,
que el término “derechos humanos” no aparece en las Sagradas Escrituras, eso no
significa que los mismos estén ausentes en ellas.
Resulta llamativo que el mismo Abraham cuestione la decisión de Dios de
condenar al justo con el malvado (Génesis 18, 16 – 33). La pregunta “¿va a fallar
una injusticia el juez de toda la tierra?” es un juicio moral explícito que el mismo
Abraham hace a Dios. Se deduce de la misma que “aunque Dios es visto como el
dador de la vida, tampoco Él tiene derecho a quitarla sin legítima justificación”47.
La gran diferencia del Génesis, en la creación de la primera pareja humana,
con algunos mitos del entorno, es que no sólo es el rey o el emperador el que se
parece a Dios, es el ser humano como tal el que es considerado imagen y semejanza
del Dios. He, ahí la grandeza de antropología bíblica, la dignidad humana.
45 Carta Pastoral Colectiva de los Obispos de Guatemala con ocasión del momento político que vive nuestra
patria. Para construir la paz. 10 de junio de 1984. N°. 1251.
46
Raquel Odara en http://www.wzo.org.il/es/recursos/view.asp?id=349.
47
Raquel Odara en http://www.wzo.org.il/es/recursos/view.asp?id=349.
El primer homicidio narrado en las Escrituras (Génesis 4, 1 -16) es un
fratricidio. Dicho fratricidio no hay que considerarlo como mera casualidad. La
palabra “hermano” aparece siete veces en el mismo relato. Se podría leer entre
líneas que el narrador quiere decir que “en todo asesinato es al propio hermano a
quien se mata”48.
El Antiguo Testamento contiene numerosas leyes que prohíben el asesinato.
El mandato “no matarás” (Éxodo. 20, 13) contenido en el Código de la Alianza se
vuelve a leer en otros textos bíblicos que defienden la vida humana.
Así, más
adelante en el mismo libro se lee “No causes la muerte del inocente y del justo”
(Éxodo. 23, 7). El Papa Juan Pablo II afirmará que es “sobre todo en las vicisitudes
del Éxodo, fundamento de la experiencia de fe del Antiguo Testamento, donde Israel
descubre el valor de la vida a los ojos de Dios. Cuando parece ya abocado al
exterminio, porque la amenaza de muerte se extiende a todos sus recién nacidos
varones (cf. Éxodo. 1,15-22), el Señor se le revela como salvador, capaz de asegurar
un futuro a quien está sin esperanza. Nace así en Israel una clara conciencia: su vida
no está a merced de un faraón que puede usarla con arbitrio despótico; al contrario,
es objeto de un tierno y fuerte amor por parte de Dios”49.
b) En el Nuevo Testamento.
Ya en el Nuevo Testamento es Jesús quien lo retoma en el Sermón de la
Montaña “Habéis oído que se dijo a los antepasados: No matarás” (Mateo. 5, 21) y
añade el rechazo a la ira y la violencia. Este rechazo se puede interpretar como un
rechazo a cualquier motivación que lleve a un ser humano a ser asesino. “Jesús
observó el quinto mandamiento y vivió el respeto por la vida concretamente.
Escuchaba el clamor del pueblo abandonado, privado de su derecho a la vida.
Convivía con los enfermos, los pobres, los hambrientos, los pecadores, los
48
49
Raquel Odara en http://www.wzo.org.il/es/recursos/view.asp?id=349.
Juan Pablo II. Evangelium Vitae. N°. 31
marginados, los condenados de la tierra. Se opuso al sistema de muerte organizado
por los fariseos y algunos de los sacerdotes de aquel tiempo, pero perdonó y acogió
al criminal que estaba clavado junto a él en la cruz (Lucas. 23, 43).”50
Es más, “en Jesús, "Palabra de vida", se anuncia y comunica la vida divina y
eterna. Gracias a este anuncio y a este don, la vida física y espiritual del hombre,
incluida su etapa terrena, encuentra plenitud de valor y significado: en efecto, la vida
divina y eterna es el fin al que está orientado y llamado el hombre que vive en este
mundo. El Evangelio de la vida abarca así todo lo que la misma experiencia y la
razón humana dicen sobre el valor de la vida, lo acoge, lo eleva y lo lleva a
término”51. En Jesús, nuevamente el Dios “amigo de la vida” (Sabiduría. 11, 26) le
anuncia al nuevo pueblo de Dios “que sus vidas también son un bien al cual el amor
del Padre da sentido y valor” (EV N° 32)
Juan Pablo II, le recuerda a la Iglesia en general que “estar al servicio de la
vida no es para nosotros una vanagloria, sino un deber, que nace de la conciencia de
ser el pueblo adquirido por Dios para anunciar sus alabanzas (cf. 1 P 2,9)” (EV 79) es
un deber porque “precisamente el anuncio de Jesús es el anuncio de la vida” (EV
80).
VI. 2.
Fundamentos del Derecho a la vida humana en el
Magisterio de la Iglesia Universal.
Por justicia hay que reconocer que no siempre la Iglesia defendió los derechos
humanos. La historia da fe de ello, pues en su momento los papas Pío VI y IX
condenaron tanto la Declaración francesa de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano52 como la libertad de conciencia53 respectivamente. Es decir, que los
50
Carlos Mesters en http://www.san-pablo.com.ar/revistaonline/articulos/ano2n16/quintomandamiento.htm .
Juan Pablo II. Evangelium Vitae. N°. 30.
52 La Declaración de los derechos del hombre y el del ciudadano de 1789, inspirada en la declaración de
independencia estadounidense de 1776 y en el espíritu filosófico del siglo XVIII, marca el fin del antiguo
51
derechos humanos nacieron fuera de la cristiandad, no del Evangelio. Otros hechos
históricos son: el silencio de la Iglesia alemana ante los abusos nazis y el apoyo de la
Iglesia española a la guerra civil.
José María Castillo presenta otro ejemplo de cómo la Iglesia, aún hoy, no
promueve todos los derechos humanos “En el número correspondiente al 1 de enero
de 1995 del Human Rights Law Journal, Jean-Bernard Marie, director de
Investigación en la Secretaría General del Instituto Internacional de Derechos
Humanos de Estrasburgo, publicó un informe completo de las convenciones,
declaraciones y protocolos suscritos por los Estados miembros o asociados a
Naciones Unidas en materia de derechos humanos. Según ese informe, el total de
pactos o protocolos suscritos por Naciones Unidas, en cuanto se refiere al
cumplimiento de los derechos humanos, es de 103… de estos…, la Santa Sede ha
suscrito solamente 10”54
Es hasta la segunda mitad del siglo XX, con Juan XXIII, Pablo VI y el Concilio
Vaticano II, que la Iglesia asume por fin los derechos humanos. “En este período, por
fin, la Iglesia proclama estos principios como formas superiores, desde una
consideración ética, para organizar la vida pública y el estado moderno”55 Es a partir
de entonces cuando la Iglesia empieza a aceptar los derechos humanos como
legítimos y fomentar una ética cristiana que los promueva, denuncie su violación y
se oponga a su transgresión56.
Es importante en esta exposición presentar con brevedad cómo el Magisterio
de la Iglesia Católica aborda el derecho a la vida. Para ello se toman en cuenta
régimen feudal de los reyes absolutistas de Francia. En la declaración se definen los derechos "naturales e
imprescriptibles" como la libertad, la propiedad, la seguridad, la resistencia a la opresión. Asimismo, reconoce la
igualdad de todos los ciudadanos ante la ley y la justicia. Por último, afirma el principio de la separación de
poderes.
53 Según José Antonio Gimbernat, la tesis dogmática que sustenta esta posición es que el error carece de
derechos.
54
http://www.sedos.org/spanish/castillo.htm
55 Casiano Floristán (Director). () Nuevo diccionario de Pastoral. Pág. 309.
56 Cfr. Ibíd. Pág. 310.
documentos como la Constitución Dogmática sobre la Iglesia del Concilio Ecuménico
Vaticano II (LG), la Constitución Pastoral sobre la Iglesia en el Mundo Actual (GS), la
III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (Puebla) y sucintamente el
pensamiento del Papa Juan Pablo II. El documento que se refiere al tema en forma
más extensa es el de Puebla.
a)
El derecho a la vida humana en Juan Pablo II.
Juan Pablo II fue un Papa que defendió los derechos humanos, en su
Encíclica Rendentor Hominis considera necesario que la Iglesia esté atenta a todo
aquello que va en contra de la dignidad de la persona humana (Cf. RH 14). Él mismo,
pide a las dos partes involucradas directamente en el conflicto Este – Oeste que no
sigan proveyendo de armamento a las demás naciones, petición que hace en
nombre de Dios y del hombre: “¡no matéis! ¡No preparéis a los hombres
destrucciones y exterminio! ¡Pensad en vuestros hermanos que sufren hambre y
miseria! ¡Respetad la dignidad y la libertad de cada uno!” (RH 16). El Papa juzga
como condición indispensable que, “en definitiva, la paz se reduce al respeto de los
derechos inviolables del hombre, —«opus iustitiae pax»—, mientras la guerra nace
de la violación de éstos y lleva consigo aún más graves violaciones de los mismos”.
(RH 17)
En RH, el ser humano es considerado “el camino de la vida cotidiana de la
Iglesia por lo que es necesario que la misma Iglesia sea siempre consciente de la
dignidad de la adopción divina que obtiene el hombre en Cristo, por la gracia del
Espíritu Santo
137
y de la destinación a la gracia y a la gloria” (RH 18). Es decir, la
grandeza del ser humano, además de la creación, le viene de la redención que le
conduce “a una plenitud de vida que va más allá de las dimensiones de su existencia
terrena, ya que consiste en la participación de la vida misma de Dios”57. Esta vida –
prosigue el documento antes citado- debe ser vista como “realidad sagrada, que se
nos confía para que la custodiemos con sentido de responsabilidad y la llevemos a
57
Juan Pablo II. (1995). Evangelium Vitae. N° 2.
perfección en el amor y en el don de nosotros mismos a Dios y a los hermanos”. Por
eso “En el reconocimiento de este derecho se fundamenta la convivencia humana y
la misma comunidad política”.
El derecho a la vida, es sin duda, origen y condición primaria para la
conservación de todos los demás derechos humanos. Juan Pablo II así lo cree y
recuerda al mundo que la “inviolabilidad de la persona, reflejo de la absoluta
inviolabilidad del mismo Dios, encuentra su primera y fundamental expresión en la
inviolabilidad de la vida humana. Se ha hecho habitual hablar, y con razón, sobre los
derechos humanos; como por ejemplo sobre el derecho a la salud, a la casa, al
trabajo, a la familia y a la cultura. De todos modos, esa preocupación resulta falsa e
ilusoria si no se defiende con la máxima determinación el derecho a la vida como el
derecho primero y fontal, condición de todos los otros derechos de la persona”.
(Exhortación apostólica post-sinodal Christifideles laici. párrafo 38b)
Juan Pablo II considera el derecho a la vida como un derecho fundamental y
para él “significa derecho a venir a la luz y, luego, a perseverar en la existencia hasta
su natural extinción” (Cruzando el umbral de la esperanza). El Papa advierte que
todos los derechos humanos deben ser tutelados y defendidos, pues “cuando se
acepta sin reaccionar la violación de uno cualquiera de los derechos humanos
fundamentales, todos los demás están en peligro”. (Mensaje para la jornada mundial
por la paz 1999) Por ello, lo cristianos están llamados a “defender y promover este
derecho, conscientes de la maravillosa verdad recordada por el Concilio Vaticano II:
«El Hijo de Dios, con su encarnación, se ha unido, en cierto modo, con todo
hombre». En efecto, en este acontecimiento salvífico se revela a la humanidad no
sólo el amor infinito de Dios que «tanto amó al mundo que dio a su Hijo único» (Jn
3,16), sino también el valor incomparable de cada persona humana”58.
58
Juan Pablo II. (1995). Evangelium Vitae. N° 2.
La Iglesia llamada a custodiar los tesoros de Dios, “en virtud del misterio del
Verbo de Dios hecho carne” está comprometida a defender al ser humano, pues
“toda amenaza a la dignidad y a la vida del hombre repercute en el corazón mismo
de la Iglesia… todo lo que ofende a la dignidad humana… deshonran más a quienes
los practican que a quienes padecen la injusticia y son totalmente contrarios al honor
debido al Creador”59, por el misterio de la encarnación.
La humanidad debe ser consciente de que en cada homicidio, al igual que el
primer fraticidio, “se viola el parentesco «espiritual» que agrupa a los hombres en
una única gran familia donde todos participan del mismo bien fundamental: la
idéntica dignidad personal”60. En cada homicidio se atenta contra el mismo Dios. No
se debe olvidar que en la mentalidad hebrea la sangre es de la vida y Dios es el
dueño de la vida (Cf. Deuteronomio. 12, 13.).
A todo lo anterior, el Papa le añade que "La vida humana es sagrada porque
desde su inicio comporta "la acción creadora de Dios" y permanece siempre en una
especial relación con el Creador, su único fin. Sólo Dios es Señor de la vida desde su
comienzo hasta su término: nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse el
derecho de matar de modo directo a un ser humano inocente. -Y a ese efecto-, “la
Sagrada Escritura impone al hombre el precepto "no matarás" como mandamiento
divino (Éxodo. 20,13; Deuteronomio. 5,17)”. (EV. 53)
Algunos de los atentados contra la vida61 hacia los que Juan Pablo II se
pronunció son:

La pena de muerte: "La medida y la calidad de la pena deben ser valoradas y
decididas atentamente sin que se deba llegar a la medida extrema de la
eliminación del reo, salvo en casos de absoluta necesidad, es decir, cuando la
defensa de la sociedad no sea posible de otro modo. Hoy, sin embargo, gracias
59
Juan Pablo II. (1995). Evangelium Vitae. N° 3.
Juan Pablo II. (1995). Evangelium Vitae. N° 8.
61
En todos los casos se citan textos de la Encíclica Evangelium Vitae.
60
a la organización cada vez más adecuada de la institución penal, estos casos
son ya muy raros, por no decir prácticamente inexistentes" (56).

Asesinato de inocentes: "Confirmo que la eliminación directa y voluntaria de
un ser humano inocente es siempre gravemente inmoral" (57).

El aborto: "Ninguna palabra puede cambiar la realidad de las cosas: el aborto
procurado es la eliminación deliberada y directa, como quiera que se realice, de
un ser humano en la fase inicial de su existencia, que va de la concepción al
nacimiento" (58).

La Eutanasia: “confirmo que la eutanasia es una grave violación de la Ley de
Dios, en cuanto eliminación deliberada y moralmente inaceptable de una
persona humana.” (65)

El suicidio: “el suicidio, bajo el punto de vista objetivo, es un acto gravemente
inmoral, porque comporta el rechazo del amor a sí mismo y la renuncia a los
deberes de justicia y de caridad para con el prójimo, para con las distintas
comunidades de las que se forma parte y para la sociedad en general. En su
realidad más profunda, constituye un rechazo de la soberanía absoluta de Dios
sobre la vida y sobre la muerte, proclamada así en la oración del antiguo sabio
de Israel: "Tú tienes el poder sobre la vida y sobre la muerte, haces bajar a las
puertas del Hades y de allí subir" (Sb 16,13; cf. Tb 13,2).” (66)
El Papa Juan Pablo II, en su primera visita pastoral a tierras guatemaltecas se
refirió al derecho que tiende todo ser humano a gozar de una existencia digna. El
Papa afirmó en esa ocasión que “la fe nos enseña que el hombre es imagen y
semejanza de Dios (cf. Gen 1, 27); eso significa que está dotado de una inmensa
dignidad; y que cuando se atropella al hombre, cuando se violan sus derechos,
cuando se cometen contra él flagrantes injusticias, cuando se le somete a las
torturas, se le violenta con el secuestro o se viola su derecho a la vida, se comete un
crimen y una gravísima ofensa a Dios; entonces Cristo vuelve a recorrer el camino de
la pasión y sufre los horrores de la crucifixión en el desvalido y oprimido”62 El Papa
realiza esas declaraciones en momentos en que la violencia del Estado guatemalteco
era muy fuerte, incluso horas antes de su arribo al país, eran sometidos unos
rehenes a la pena de muerte. En medio de esa coyuntura el Papa le dice a toda la
población guatemalteca y en especial a quiénes ostentaban el poder político y militar
que recuerden que todo hombre es su hermano y que se conviertan en respetuosos
defensores de su dignidad. Asegurando así la vida de su hermano, es decir, de
cualquier hombre sin distingos políticos, sociales, ideológicos, raciales y religiosos63.
En años anteriores, concretamente antes de iniciar Puebla en 1979, el Papa le
recordó a la Iglesia Latinoamericana que la Iglesia contaba con “admirables figuras
de obispos profundamente empeñados en la promoción y en la valiente defensa de la
dignidad humana de aquellos que el Señor les había confiado. Lo han hecho siempre
bajo el imperativo de su misión episcopal, porque para ellos la dignidad humana es
un valor evangélico que no puede ser despreciado sin grande ofensa al Creador.”64
Pues el papa consideraba que “«la evangelización no sería completa si no tuviera en
cuenta la interpelación recíproca que en el curso de los tiempos se establece entre el
Evangelio y la vida concreta personal y social del hombre”65 y por eso exhorta a los
obispos a fomentar una Iglesia defensora de los derechos humanos por un auténtico
compromiso evangélico.
62
Juan Pablo II. Homilía en el Campo Marte, Guatemala 1993.
Cf. La misma homilía proclamada en el Campo Marte. La cual va en total consonancia con el discurso
proclamado en Quetzaltenango, donde pidió que fuera salvaguardado el carácter sagrado de la vida de los
indígenas. Con éstas palabras: “Que nadie, por ningún motivo, desprecie vuestra existencia, pues Dios nos
prohíbe matar y nos manda amarnos como hermanos”
64
S.S. Juan Pablo II Discurso Inaugural pronunciado en el Seminario Palafoxiano de Puebla de los Ángeles,
México 28 de enero de 1979 .
65
Ibid.
63
b) El derecho a la vida en el Concilio Ecuménico Vaticano II.
b. 1.La vida humana en la Lumen Gentium (LG)
El derecho a la vida humana en (LG) no se encuentra explícitamente, pero se
puede inferir en el numeral ocho, en el que expresa que “Cristo fue enviado por el
Padre a "evangelizar a los pobres y levantar a los oprimidos"… de manera semejante
la Iglesia… en los pobres y en los que sufren la imagen de su Fundador pobre y
paciente, se esfuerza en aliviar sus necesidades y pretende servir en ellos a Cristo.”
(LG 8) En ese esfuerzo que la Iglesia hace, a semejanza de Cristo, de “aliviar las
necesidades” de los pobres, incluye la defensa de los derechos humanos y por eso
“Todos los Obispos, en efecto, deben… instruir a los fieles en el amor del Cuerpo
místico de Cristo, sobre todo de los miembros pobres y de los que sufren o son
perseguidos por la justicia (cf. Mt., 5,10)…” (LG 23).
b. 2.La vida Humana en la Constitución Pastoral Sobre la Iglesia
Gaudium Spes (GS)
En GS se pueden encontrar más referencias claras del magisterio de la Iglesia
sobre el derecho a la vida, ya desde el proemio encontramos una bella declaración
de una Iglesia comprometida con lo humano, pues afirma que “Los gozos y las
esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre
todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y
angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no
encuentre eco en su corazón… La Iglesia por ello se siente íntima y realmente
solidaria del género humano y de su historia.” (GS1)
Según GS, la dignidad del ser humano le viene desde la creación, pues en la
antropología bíblica el ser humano es imagen y semejanza de su Creador (Cfr GS
12) y por tal razón, el ser humano no debe “despreciar la vida corporal, sino que, por
el contrario, debe tener por bueno y honrar a su propio cuerpo, como criatura de Dios
que ha de resucitar en el último día.” (GS 14) Quizás sea este el fundamento más
importante a la hora de hablar de la defensa de los derechos humanos.
Ya GS, contemplaba que la sociedad de los años 50s del siglos XX, tenía
una conciencia cada vez mayor de la “excelsa dignidad de la persona humana, de su
superioridad sobre las cosas y de sus derechos y deberes universales e inviolables”.
(GS 27) y considera a la vez “necesario” que el ser humano goce de los derechos
que le aseguren “una vida verdaderamente humana”, entre esos derechos está “la
protección de la vida privada.” (GS 27) que se garantiza con “el respeto al hombre”.
Hace constar que todo “cuanto atenta contra la vida… cuanto viola la integridad de la
persona humana,…cuanto ofende a la dignidad humana,… (son) prácticas en sí
mismas infamantes, degradan la civilización humana, deshonran más a sus autores
que a sus víctimas y son totalmente contrarias al honor debido al Creador.” (GS 27).
Por tal razón exhorta a las instituciones humanas, privadas o públicas, para
que se pongan al servicio de la dignidad humana, para que luchen con energía
contra cualquier esclavitud social o política y respeten, bajo cualquier régimen
político, los derechos fundamentales del hombre. (Cfr GS 29) Esta misma “Iglesia,
pues, en virtud del Evangelio que se le ha confiado, proclama los derechos del
hombre y reconoce y estima en mucho el dinamismo de la época actual, que está
promoviendo por todas partes tales derechos.” (GS 41) Es más, se sabe a sí misma
como “sacramento de universal de salvación” llamada a manifestar el amor a Dios y
al prójimo. (Cfr GS 45)
La vida humana debe ser protegida des la concepción “Pues Dios, Señor de la
vida, ha confiado a los hombres la insigne misión de conservar la vida, misión que ha
de llevarse a cabo de modo digno del hombre. Por tanto, la vida desde su
concepción ha de ser salvaguardada con el máximo cuidado; el aborto y el
infanticidio son crímenes abominables.” (GS 51) aunque este número se refiere más
bien al cuidado de los niños desde el embarazo.
El numeral 73 de GS reprueba la violencia estructural y defiende la vida “Se
reprueban también todas las formas políticas, vigentes en ciertas regiones, que
obstaculizan la libertad civil o religiosa, multiplican las víctimas de las pasiones y de
los crímenes políticos y desvían el ejercicio de la autoridad en la prosecución del bien
común, para ponerla al servicio de un grupo o de los propios gobernantes.” (GS 73)
La misma GS más adelante se dirige a los cristianos con la siguiente
exhortación: “Luchen con integridad moral y con prudencia contra la injusticia y la
opresión, contra la intolerancia y el absolutismo de un solo hombre o de un solo
partido político; conságrense con sinceridad y rectitud, más aún, con caridad y
fortaleza política, al servicio de todos.” (GS 75)
El numeral 76 es un buen fundamento de cualquier acción de la Iglesia a favor
de la vida humana, veámoslo “La Iglesia, que por razón de su misión y de su
competencia no se confunde en modo alguno con la comunidad política ni está ligada
a sistema político alguno, es a la vez signo y salvaguardia del carácter trascendente
de la persona humana… Es de justicia que pueda la Iglesia en todo momento y en
todas partes predicar la fe con auténtica libertad, enseñar su doctrina social, ejercer
su misión entre los hombres sin traba alguna y dar su juicio moral, incluso sobre
materias referentes al orden político, cuando lo exijan los derechos fundamentales de
la persona o la salvación de las almas, utilizando todos y solos aquellos medios que
sean conformes al Evangelio y al bien de todos según la diversidad de tiempos y de
situaciones.” (GS 76)
En el siguiente numeral, condena la crueldad de la guerra “Por esto el
Concilio, al tratar de la nobilísima y auténtica noción de la paz, después de condenar
la crueldad de la guerra, pretende hacer un ardiente llamamiento a los cristianos para
que con el auxilio de Cristo, autor de la paz, cooperen con todos los hombres a
cimentar la paz en la justicia y el amor y a aportar los medios de la paz.” (GS 77)
Más adelante condena la guerra y las masacres con mucha claridad y valentía
“Los actos, pues, que se oponen deliberadamente a tales principios y las órdenes
que mandan tales actos, son criminales y la obediencia ciega no puede excusar a
quienes las acatan. Entre estos actos hay que enumerar ante todo aquellos con los
que metódicamente se extermina a todo un pueblo, raza o minoría étnica: hay que
condenar con energía tales actos como crímenes horrendos; se ha de encomiar, en
cambio, al máximo la valentía de los que no temen oponerse abiertamente a los que
ordenan semejantes cosas.” (GS 79) y más adelante dice: “Toda acción bélica que
tienda indiscriminadamente a la destrucción de ciudades enteras o de extensas
regiones junto con sus habitantes, es un crimen contra Dios y la humanidad que hay
que condenar con firmeza y sin vacilaciones.” (GS 80)
c) El derecho a la vida en el documento de Puebla
A semejanza del discurso hecho por el Papa, los obispos reunidos en Puebla
afirman que la defensa de los derechos humanos que debe hacer la Iglesia se apoya
en el valioso testimonio dado durante la conquista y colonización de América por
algunos evangelizadores del nuevo continente “como Antonio de Montesinos,
Bartolomé de las Casas, Juan de Zumárraga, Vasco de Quiroga, Juan del Valle,
Julián Garcés, José de Anchieta, Manuel Nóbrega y tantos otros que defendieron a
los indios ante conquistadores y encomenderos incluso hasta la muerte, como el
Obispo Antonio Valdivieso, demuestran, con la evidencia de los hechos, cómo la
Iglesia promueve la dignidad y libertad del hombre latinoamericano. (Puebla 8)
Situación de los derechos humanos en América Latina según el
documento de Puebla.
La Iglesia latinoamericana reconoce que muchos de los derechos de sus
pueblos son quebrantados y siente compartir con los seres humanos que habitan
dichos pueblos “las “angustias que brotan de la falta de respeto a su dignidad como
ser humano, imagen y semejanza del Creador y a sus derechos inalienables como
hijos de Dios.” (40) pues es una Iglesia que se inserta en países “en donde con
frecuencia no se respetan derechos humanos fundamentales —vida, salud,
educación, vivienda, trabajo...” (41). Y a la vez señala, como una de las responsables
a “la doctrina de la seguridad nacional” (49)
De una Iglesia Latinoamericana aliada al poder a una que defiende los
derechos humanos.
Esta Iglesia reconoce que su imagen de aliada a los poderes de este mundo
ha cambiado y que ahora opta por una “firme defensa de los derechos humanos”
Opción que la compromete en la promoción integral del ser humano, aunque sea
“objeto de incomprensión o alejamiento por parte de algunos grupos sociales.” (83)
Pues parece contemplar y quizás escuchar que “Desde el seno de los diversos
países del continente está subiendo hasta el cielo un clamor cada vez más
tumultuoso e impresionante. Es el grito de un pueblo que sufre y que demanda
justicia, libertad, respeto a los derechos fundamentales del hombre y de los pueblos.”
(87) Estos clamores la Iglesia Latinoamericana los considera como verdaderos “retos
para la evangelización” (90) y por tal razón impulsa a sus integrantes a defender los
derechos humanos (92 y 146) pues se siente profundamente solidaria de un pueblo
que anhela una sociedad que salvaguarde los mismos (131 y 134)
Una Iglesia con derecho y deber de anunciar su visión cristiana del ser
humano
El mismo culto a Dios nos recuerda que “Todo lo que atenta contra la dignidad
del cuerpo del hombre, llamado a ser templo de Dios, implica profanación y sacrilegio
y entristece al Espíritu. Esto vale para el homicidio y la tortura” (252) De esta manera,
como el ser humano es un lugar teológico donde Dios se hace presente, la Iglesia
“tiene el derecho y el deber de anunciar a todos los pueblos la visión cristiana de la
persona humana, pues sabe que la necesita para iluminar su propia identidad y el
sentido de la vida y porque profesa que todo atropello a la dignidad del hombre es
atropello al mismo Dios, de quien es imagen. Por lo tanto, la Evangelización en el
presente y en el futuro de América Latina exige de la Iglesia una palabra clara sobre
la dignidad del hombre.” (306)
Pues la Iglesia sabe que todo hombre y toda mujer “por más insignificantes que
parezcan, tienen en sí una nobleza inviolable que ellos mismos y los demás deben
respetar y hacer respetar sin condiciones” (317) y por tal motivo condena “todo
menosprecio, reducción o atropello de las personas y de sus derechos inalienables”
(318) Es más, la salvación que la Iglesia está llamada a anunciar tiene que ver con la
defensa de la vida y ése derecho no le viene de ninguna ideología; Citando al Juan
Pablo II afirma que no necesita “ recurrir a sistemas e ideologías para amar,
defender, colaborar en la liberación del hombre: en el centro del mensaje del cual es
depositaria y pregonera, ella encuentra inspiración para actuar en favor de la
fraternidad, de la justicia, de la paz; contra las dominaciones, esclavitudes,
discriminaciones, violencias, atentados a la libertad religiosa, agresiones contra el
hombre y cuanto atenta contra la vida» (Juan Pablo II, Discurso inaugural III 2).”
(355)
La dignidad humana, objeto central de la doctrina social de la Iglesia.
Haciendo eco de la Popolurum Progresio, Puebla afirma que: “El objeto primario
de esta enseñanza social es la dignidad personal del hombre, imagen de Dios y la
tutela de sus derechos inalienables”66 (475) de esta manera el anuncio que la Iglesia
hace del Reino de Dios no está alejado de las realidades terrenas, si así lo hiciera, la
Iglesia mutilaría al ser humano (Cfr. 485)
66
Se fundamenta en los numerales 14 al 21 de la Carta Encíclica Populorum Progressio del Papa
Pablo VI (1967).
Por eso, la Iglesia condena la violencia, ya venga la autoridad encargada de
tutelar el bien común o de la violencia terrorista y guerrillera (Cfr. 531 - 532) y citando
la GS 78 asegura que la responsabilidad de los “cristianos es promover de todas
maneras los medios no violentos para restablecer la justicia en las relaciones sociopolíticas y económicas, según la enseñanza del Concilio, que vale tanto para la vida
nacional como para la vida internacional” (533) ya que la “violencia no es ni cristiana
ni evangélica” (534)
Compromiso de los Obispos.
Finalmente se expone el compromiso que los Obispos expresaron en Puebla, en
el dan a conocer su intención, por exigencia evangélica y de acuerdo con su
respetiva misión, “en promover la justicia y en defender la dignidad y los derechos de
la persona humana” (706) Este compromiso se hace extensivo a los laicos quienes
en todos los casos deberán buscar “y promover el bien común en defensa de la
dignidad del hombre y de sus derechos inalienables en la protección de los más
débiles y necesitados, en la construcción de la paz, de la libertad, de la justicia; en la
creación de estructuras más justas y fraternas.” (792) En dicha defensa, la Iglesia
debe hacer uso de los propios medios de comunicación (Cfr. 1094) ya que uno de
sus criterios pastorales es “la preocupación preferencial en defender y promover los
derechos de los pobres, los marginados y los oprimidos.” (1217) y también es uno de
los principios orientadores de su quehacer como Iglesia en América Latina (Cfr.
1223), pues con profunda pena comprueba “que se ha agravado la situación de
violencia que puede llamarse institucionalizada (subversiva y represiva) en la cual se
atropella la dignidad humana hasta en sus derechos más fundamentales.” (1259)
La Iglesia “experta en humanidad” reconoce que: “La realización de la persona se
obtiene
gracias al ejercicio
de
sus derechos fundamentales,
eficazmente
reconocidos, tutelados y promovidos. Por eso la Iglesia, experta en humanidad, tiene
que ser voz de los que no tienen voz” (1268) pues defender los derechos
fundamentales del ser humano es y será parte de su misión fundamental (Cfr 1271) y
es una falta de madurez cristiana que un continente eminentemente católico los
derechos humanos no sean respetados (Cfr. 1300)
Estas reflexiones se convirtieron en un auténtico respaldo de la CEG a la hora de
hacer públicos sus escritos pastorales, que son una auténtica representación de la
doctrina social de la Iglesia.
VI. 3.
Fundamentos legales del derecho a la vida.
La Constitución Política de la República de Guatemala estable en su capítulo
primero que: “El Estado de Guatemala se organiza para proteger a la persona y a la
familia” y señala como un deber del Estado “garantizarle a los habitantes de la
República la vida”. Esta vida el debe ser protegida “desde su concepción, así como la
integridad y la seguridad de la persona”.
El Estado guatemalteco se convierte de esta manera en otro Estado más que
ratifica en su Constitución los derechos humanos. Antes, en 1948, la ONU,
proclamaba éste derecho, en su artículo 3 el cual dice lo siguiente: “Todo individuo
tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”67.
En la exposición que a continuación se hace se sigue a Vergés Ramírez.
Quién afirma que se entiende por derecho fundamental de la vida a “la exigencia
incuestionable e inviolable de todo ser humano a la vida y a su integridad física,
desde el primer momento de su concepción hasta su muerte real”68. Es una
exigencia, por que todo ser humano tiene la capacidad de respetar, tutelar y
promover su vida y la de sus semejantes. Es incuestionable e inviolable, ya que el
67
Declaración Universal de los Derechos Humanos. Art 3. 10 de diciembre de 1948.
Vergés Ramírez, Salvador (1997). Derechos Humanos: Fundamentos. ed. Tecnos, Madrid. Pág.
126.
68
derecho a la vida tiene naturaleza indiscutible, sin excepción alguna, porque si se
llega a transgredir todos los demás sn afectados. La expresión ser humano abarca a
la persona entera en sus diferentes etapas de desarrollo y el calificativo integral a la
totalidad del ser. El adjetivo fundamental recuerda que es diferente a los demás
derechos, por ser el requisito indispensable para que todos los demás se cumplan.
1. La inviolabilidad del derecho a la vida.
El que el derecho a la vida sea inviolable, comporta por un lado el respeto y
por el otro la protección de la ley a partir de la concepción. Exige ser reconocido por
las demás personas y por la sociedad. Lo anterior responde a que el ser humano es
individual y social al mismo tiempo. De esta manera si no se respeta la inviolabilidad
de dicho derecho, se pierde el estado de derecho.
2. La universalidad del derecho a la vida.
La universalidad de este derecho se entiende a nivel local y temporal. El
hombre tiene la facilidad de extenderse por doquier, y por que tiene esa facilidad, se
le debe respetar su derecho en cualquier lugar, pues en cualquier lugar sigue siendo
persona.
3. ¿De dónde nace el derecho del hombre a la vida?
El derecho a la vida nace con el hombre mismo, nace con su dignidad, nace
con su ser. “Sólo el hombre es capaz de auto poseerse en tal grado que conoce
reflejamente su propia identidad”. Es decir, sólo el ser humano tiene conciencia del
calor de su existencia. “En otras palabras, únicamente la persona puede desear vivir
siempre, porque lleva dentro el germen de su inmortalidad”69 El autor citado sigue el
pensamiento de Francisco de Victoria.
El mismo autor citando a J Messner y H. Welzel, afirma que “La dignidad es el
gozne alrededor del cual gira todo lo demás, ya que, si no se reconoce que
únicamente la persona puede ser acreedora a la dignidad adjudicada, carece de
sentido todo lo que se pueda decir acerca de la misma, a cualquier nivel. Y de modo
muy particular en el científico”70 quien no debe convertir jamás al ser humano en un
simple objeto.
Esta dignidad tiene un carácter social y por ello el poder público debe defender
y tutelar la vida de todo hombre. Pues a “nadie le está permitido violar impunemente
la dignidad humana, de la que Dios mismo dispone con gran reverencia; ni ponerle
trabas en la marcha hacia su perfeccionamiento, que lleva a la sempiterna vida de
los cielos. Más aún, ni siquiera por voluntad propia puede el hombre ser tratado, en
este orden, de una manera inconveniente o someterse a una esclavitud de alma
pues no se trata de derechos de que el hombre tenga pleno dominio, sino de deberes
para con Dios, y que deben ser guardados puntualmente”71.
VII.
LA DEFENSA DE LA VIDA EN LOS DOCUMENTOS DE LA CEG.
Desde 1871 hasta los años 50ss del siglo XX, la Iglesia había perdido su
poder político y económico en el país. Las reformas liberares de Justo Rufino Barrios,
le habían dejado sin mucha presencia sacerdotal y sin algunas de sus propiedades.
Tanto que, en 1950, Guatemala contaba con 114 parroquias y 132 sacerdotes. Con
69
Vergés Ramírez, Salvador (1997). Derechos Humanos: Fundamentos. ed. Tecnos, Madrid. Pág.
133-134.
70
Vergés Ramírez, Salvador (1997). Derechos Humanos: Fundamentos. ed. Tecnos, Madrid. Pág.
147-148.
71
León XIII (1891). Rerum Novarum. N°. 30.
Rossel y Arellano, la situación cambió, pues para 1957 eran 252 sacerdotes; en
1966, 531 y 805 religiosas. La gran mayoría de religiosos y religiosas eran del
extranjero.
Los documentos eclesiales anteriormente citados se convirtieron en un
estímulo y a la vez en una llamada al compromiso social para la CEG. Por eso los
Obispos guatemaltecos percibieron que era parte de la “la evangelización la promoción
humana, la dignificación social, la calidad de vida… la defensa de los derechos de los
campesinos y los trabajadores, la organización de sus esfuerzos, y el acompañar sus luchas
para reclamar justicia y respeto a los derechos humanos”72
VII. 1. Marco teológico de los documentos de la CEG.
a. 1.
Modelo de Hombre.
La CEG, contempla al ser humano como la viva imagen de Dios y para ello
recuerda la cita del Génesis “Todos los hombres que vivimos en Guatemala, al igual
que todos los que pueblan la tierra, hemos sido creados por Dios a su “imagen y
semejanza” (Gn 2, 26”73. En la misma cita, afirma que el ser humano es el objeto
privilegiado del amor de Dios. Él es – sigue diciendo- la cumbre de la creación e hijo
de Dios. Y tiene una “dignidad tan grande que mereció el derramamiento de la
sangre de Cristo para rescatarlo”74, antes de ella, claro está, su encarnación, pues en
ella “Dios mismo, se hace semejante a él, en todo, menos en el pecado (Hn 4, 15)”75.
Por eso, este mismo ser humano “participa de la vida divina… y sólo en Cristo se
revela la grandeza verdadera del hombre”76
72
Otero, Santiago (1998). Gerardi Memoria Viva. Ed. Copia Fiel. Antigua Guatemala. Pág. 57
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión
de la Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 821.
74
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 14 de noviembre de 1981. N°. 998.
75
Confirmados en la fe. Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 22 de mayo de 1983. N°. 1128.
76
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 822.
73
Más adelante, en el mismo documento, cita textualmente la Carta Unidos en la
Esperanza para afirmar con claridad que “El hombre -todo hombre- es la creatura
predilecta de Dios, hecho a su imagen y semejanza dotado de inteligencia y voluntad
y, por eso, llamado a ser libre y a vivir en comunidad” y concluimos: “Por tanto, el
más humilde de los guatemaltecos, el más explotado y marginado, el más enfermo e
ignorante, vale más que todas las riquezas de la Patria y su vida es sagrada e
intangible”. (Unidos en la Esperanza, 4.277) El ser humano, es visto como lugar
teológico, pues en su existencia “se puede manifestar la vida de Dios”78.
La CEG, asume como propio el preámbulo de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos “El reconocimiento de la dignidad inherente y de los derechos
iguales e inalienables de los miembros de la familia humana es la base de la libertad,
la justicia y la paz en el mundo”79. Y no duda en asegurar apoyada en Juan Pablo II
que el ser humano también tiene deberes que debe cumplir.
El ser humano “está llamado a vivir en comunidad”
y a tratar a sus
congéneres “como hermanos” pues “el amor a Dios y al prójimo es el primero y
mayor de todos los mandamientos”80 Desde esa relación se realiza y ayuda a los
demás a realizarse como persona. La anterior afirmación, sin embargo, no es para
que la sociedad esté por encima del ser humano, pues un “principio fundamental es
la superioridad del hombre sobre la sociedad. El hombre no está hecho para la
sociedad, sino ésta para el hombre”81 y desde está perspectiva la CEG ve con
buenos ojos la existencia “organizaciones intermedias”82 las cuales deben favorecer
77
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 824.
78
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 14 de noviembre de 1981. N°. 970.
79
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 825.
80
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 841.
81
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 845.
82
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 866.
los derechos del hombre, además de satisfacer una necesidad para su “normal
desarrollo”83.
Finalmente, “El hombre en todas sus manifestaciones y toda la creación,
tienen en Dios su principio y no encuentran su realización sino en la íntima comunión
con su Creador”84.
a. 2.
Modelo de Sociedad.
La CEG, manifiesta que por una actitud de fidelidad “a las enseñanzas de su
Maestro, no pretende presentar modelos concretos de sociedad, pero sí anima a sus
fieles a que, impulsados por valores auténtica y totalmente cristianos y humanos,
como son el amor, el respeto al hombre, el perdón y la misericordia, trabajen en la
construcción de un mundo mejor”85. Pues en ésos momentos se contemplaba una
evidente situación de “rechazo del plan amoroso de Dios”86.
¿Por qué la sociedad guatemalteca vivía una situación de “rechazo del plan
amoroso de Dios”? La respuesta es obvia, pues era una sociedad “desgarrada por el
flagelo de la violencia, que ha golpeado en forma inmisericorde especialmente a los
indígenas y campesinos”87.
Otra de las características que la espera de la sociedad es su decidido
compromiso por “construir una sociedad pluralista que, excluyendo la consecución
del igualitarismo económico o de cualquier otro tipo, exigen, el dar oportunidades
reales a todos los miembros, para que puedan tomar decisiones y realizarse en un
83
Para construir la paz. Carta Colectiva de los Obispos de Guatemala con ocasión del momento político que vive
nuestra patria. 10 de junio de 1984. N°. 1290.
84
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 14 de noviembre de 1981. N°. 995.
85
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 14 de noviembre de 1981. N°. 1005.
86
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 14 de noviembre de 1981. N°. 1022.
87
Comunicado de la CEG. 22 de diciembre de 1982. N°. 1084.
ambiente de auténtica libertad”88. En dicha sociedad las diferentes posiciones
políticas y económicas.
Proponiendo como propias las ideas del Papa Juan Pablo II, se enumeran una
serie de características de una sociedad ideal, justa, en la que se hagan los
esfuerzos necesarios para que “no haya niños sin nutrición suficiente, sin educación,
sin instrucción; que no haya jóvenes sin la preparación conveniente; que no haya
campesinos sin tierras para vivir y desenvolverse dignamente; que no haya
trabajadores maltratados ni disminuidos en sus derechos; que no haya sistemas que
permitan la explotación del hombre por el hombre o por el Estado; que no haya
corrupción; que no haya a quien le sobre mucho, mientras a otros inculpablemente
les falte todo; que no haya tanta familia mal constituida, rota, desunida,
insuficientemente atendida; que no haya nadie sin amparo de la ley y que la ley
ampare a todos por igual; que no prevalezca la fuerza sobre la verdad y el derecho,
sino la verdad y el derecho sobre la fuerza; y que no prevalezca jamás lo económico
ni lo político sobre lo humano”89.
En ese sueño de sociedad juegan un papel importantísimo las instituciones
políticas-sociales y religiosas-morales, las primera deben elaborar los instrumentos
legales (y darles cumplimiento) que permitan el desarrollo de los seres humanos. Las
segundas deben fomentar una conciencia ética que conduzca a cada uno de los
individuos a preocuparse por el bien común90.
a. 3.
Imagen de Dios Padre.
La CEG, concibe a Dios como un Padre, y en el nombre del cual hablan y se
dirigen al pueblo. Un Dios que mira a todos con cuidados paternos y quiere que
88
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 14 de noviembre de 1981. N°. 1007.
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 14 de noviembre de 1981. N°. 1010.
90
Cf. Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 14 de noviembre de 1981. N°. 1011 - 1013.
89
entre sus hijos exista un espíritu de hermandad91. Un Dios que quiere verdaderos
pastores a los cuales les confía el pueblo como un rebaño, que sean maestros de la
verdad, promotores de la unidad y defensores de la dignidad humana. Todo ello para
que se viva en Guatemala en un “orden social justo y fraternal92”.
Dios es presentado como el Alguien capaz de cuestionar el accionar en las
conciencias individuales de cada habitante y por eso la CEG invita a todos a hacer
un alto en el camino de la vida, y frente a Dios y la propia conciencia reconocer la
parte de culpabilidad que tiene cada uno en la situación de violencia que se vivía en
ese momento histórico. Ya que Dios de antemano ha puesto las reglas (los
mandamientos, que están por encima de cualquier ley) para que la sociedad viva en
paz y justicia. Y sin embargo, su voz “resuena en nuestra Patria y grita: “Caín, qué
hiciste, con tu hermano Abel?”93
La cita anterior es un claro referente de que la CEG contempla una imagen de
Dios amante del orden justo, de la paz, de la vida. Y por eso recuerda que el amor a
Dios debe impulsar a todo cristiano, al igual que hizo con el Hermano Pedro de San
José de Bethancourt, “a aliviar los dolores y carencias de sus semejantes”94, a exigir
que se les reconozcan sus derechos dentro de la sociedad. Por que el “único camino
válido para resolver los problemas sociales, políticos y económicos, se encuentra en
el respeto al hombre, a sus valores y a su dignidad” desde el puesto que a cada uno
Dios le ha dado.
La CEG, no se olvida de recordar a los fieles que el Dios amante de la vida,
también puede conceder la fortaleza para vivir y manifestar la fe con valentía en los
91
92
93
94
Cf. CEG. Iglesia condena masacres de campesinos. 27 de mayo de 1982. N°.1075.
Cf. Exhortación de la CEG. 15 de febrero de 1980. N°. 772 y 774.
Comunicado de la CEG. 15 de mayo de 1980. N° 790.
Comunicado de la CEG. 15 de mayo de 1980. N°. 785.
momentos difíciles, fe que debe llevar a amar y perdonar a quienes por causa de la
misma fe, les persiguen95. Los perseguidos, en Dios encontrarán su consuelo.
Dios, libre, misterioso, misericordioso, sabio, bondadoso, trino y soberano no se
conformó con crear al hombre a su imagen y semejanza, con ponerlo en la cúspide
de la creación; además, se dispuso redimirlo enviando a su único Hijo para que en él,
los hombres tengan vida. Sabiendo que al final Dios es el destino último del hombre,
no se olvida que en su vida terrena se debe cumplir también su plan salvífico que
incluye una clara denuncia del pecado que acecha al hombre, por que “en toda la
vida del hombre concreto, se puede manifestar la vida de Dios”96.
Dios confía al hombre, como obra predilecta de su amor y poseedor de
innumerables capacidades, la construcción de un mundo justo y fraterno. Un mundo
en el que cada uno defienda sus derechos y cumpla sus deberes. Un mundo en el
que todos “constituyan una sola familia y se traten entre sí como hermanos”97. Un
mundo que sea consciente de que las verdades reveladas por Dios iluminan la vida
política, económica y social; pues Dios se revela en la historia y su reino tiene una
dimensión temporal, es decir, inicia en este mundo.
A Dios se le puede encontrar en la lectura de la Palabra, en el hombre mismo,
en la historia y en la oración, por eso la CEG exhorta a los cristianos que cuando
parezcan fracasar todos los intentos humanos para alcanzar la paz…hay que tener la
seguridad de que el poder de DIOS es más fuerte que la maldad humana y por eso,
llenos de confianza, se ha de elevar la súplica al que es SEÑOR de la historia para
pedirle que “dirija nuestros pasos por el camino de la Paz” (Lc 1, 79)98.
95
Cf. CEG, Crisis profunda de humanismo. 13 de junio de 1980.
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 14 de noviembre de 1981. N° 970.
97
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 841.
98
Cf. CEG. Exhortación Pastoral. 31 de marzo de 1982. N°. 1063
96
También Dios comunica su vida a los hombres por medio de los sacramentos,
por ello la Iglesia, Sacramento de salvación, los celebra cumpliendo así, su misión
sacerdotal en medio del pueblo.
Es un Dios que castiga a los que desprecian o maltratan al ser humano 99 por
que la vida del cualquier ser humano le pertenece a Dios y a nadie más. Sólo Él
pueda darla y quitarla. La creación entera está para conservar la vida de todo
hombre. Y el hombre que fue creado libre, tiene la responsabilidad de responder de
sus actos ante el Creador.
a. 4.
Cristología.
La CEG, haciendo eco de las palabras de Juan Pablo II, contempla a “Jesucristo
como Redentor del Hombre, centro del cosmos y la historia”100. En una época en que
algunos se aprovechaban del liderazgos del Jesús histórico, citando a Medellín, la
CEG, ve conveniente señalar que del el Cristo que se habla “no es un Cristo
revolucionario, exclusivo de los pobres o políticamente comprometido, que justifica la
extorsión, el secuestro, el asesinato o la lucha armada para obtener el cambio de
estructuras injustas. La verdadera doctrina de la Iglesia siempre reconoció a Cristo
como verdadero Dios y verdadero hombre, como el Salvador que libera al hombre
del pecado y de sus consecuencias”101. En el mismo documento del cual se ha
sacado la cita anterior se encuentra que es “el Hijo de Dios, centro y objetivo mismo
del mensaje evangélico”, mensaje que es de salvación integral para el ser humano.
Es Cristo el que le “manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le
descubre la sublimidad de su vocación. Él ha vencido la muerte y ha vuelto victorioso
99
Cf. Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. Confirmados en la Fe. 22 de mayo de 1983. N°.
1163.
100
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 819.
101
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 14 de noviembre de 1981. N°. 980.
del sepulcro para darnos una nueva vida con la efusión del Espíritu Santo”102. Y en el
Jesús histórico se manifiesta constantemente la “revelación del amor infinito de Dios
y de la dignidad grandísima del hombre”103. Amor infinito de Dios que es preferencial
para los pobres, pues ha sido enviado a “anunciar a los pobres la buena nueva, para
proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los
oprimidos (cf Lc4, 18-19)”104.
Cristo es presentado al pueblo de Guatemala como el “camino, la verdad y la
vida (Jn. 14, 6)”105
Es desde esta cristología, fuertemente encarna, que se puede comprender la
imagen de Iglesia que la CEG comprendió e hizo pública en sus documentos. Esa
misma que a continuación se presentará.
a. 5.
Modelo de Iglesia.
En primer lugar, la Iglesia es una institución humana y divina a la vez. Humana
por estar formadas por seres humanas y divina porque es el mismo Espíritu Santo el
que la alimenta.
La CEG, considera necesario autodefinirse como Iglesia en un
contexto en unos querían ponerle límites a su misión y otros se aprovechaban de sus
palabras para usarlas a su favor. Ella dice, que la “Iglesia es un misterio. Es el
misterio de la acción salvadora del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo en el mundo.
Como comunidad de fe, culto y caridad, la Iglesia solamente es perceptible a la luz
de la fe”106.
102
Comunicado de la CEG, 30 de enero de 1982. N°. 1040.
Confirmados en al fe. Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 22 de mayo de 1983. N°. 1129.
104
Confirmados en al fe. Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 22 de mayo de 1983. N°. 1130.
105
Carta Pastoral para las Elecciones 1985. La Verdad os hará libres. 14 de septiembre de 1985. N°. 1387.
106
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 868.
103
La CEG, plantea su autodefinición en los documentos, principalmente en los
siguientes: en la Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco (14 de
noviembre de 1981), en el Comunicado de la CEG (30 de enero de 1982), en la
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. Confirmados en la Fe (22 de
mayo de 1983).
Algunos elementos que resaltan en todo éstos documentos son:
5.1
Una Iglesia que es pueblo de Dios. Para describirse como pueblo de Dios, la
CEG se sitúa en una perspectiva bíblica y de esta manera recurre a las alianzas,
primero de Dios con Israel que es consumada con la de Jesús en el Monte Sinaí.
Como pueblo de Dios, “la Iglesia, participa de la triple misión de Cristo: profética,
sacerdotal y real”107. Así, la Iglesia está llamada a anunciar y vivir el mensaje de su
fundador, al mismo tiempo denuncia todo aquello que no favorece el plan salvífico de
Dios.
5.2
Una Iglesia que es Sacramento de unidad: La “Iglesia es sacramento o
señal y medio por el que Dios comunica su gracia y su vida a los hombres,
uniéndolos con Dios y uniéndolos entre ellos mismos”108. Como sacramento de
unidad entre los seres humanos, la Iglesia tiene que denunciar todo aquello que
atenta contra la fraternidad de los mismos. Al no tomar en cuenta esta dimensión, los
Obispos se dan cuenta que la Iglesia, se estaría alejando de su misión, pues si “la
Palabra se hizo carne y en la carne realizó su misterio de amor es porque quería
manifestarnos, sin lugar a dudas, que también la Iglesia debe realizar su misión en
los hombres, con los hombres y por los hombres”109.
5.3
La Iglesia prolonga y perpetúa la obra redentora de Cristo: Textualmente
asegura que “La Iglesia prolonga y perpetúa a través de los siglos la misma obra
107
Confirmados en al fe. Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 22 de mayo de 1983. N°. 1137.
Confirmados en la fe. Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 22 de mayo de 1983. N°. 1142.
109
Confirmados en la fe. Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 22 de mayo de 1983. N°. 1144.
108
redentora de Cristo. Él vino al mundo para predicar la buena nueva y salvar al
hombre, sobre todo del pecado y de sus consecuencias… la misión de la Iglesia no
consiste solamente en anunciar el mensaje de Cristo y comunicar su gracia a los
hombres, sino también en impregnar todo el orden temporal con el espíritu del
evangelio. (AA 5)”110 Pues de otra manera “su misión sería incompleta si no llevara
su mensaje claro y explícito sobre la dignidad de la persona humana”111 que incluye
la denuncia a los atropellos de la misma. Eh, aquí una razón fundamental por la cual
la CEG creía necesario exponer sus reflexiones a la sociedad guatemalteca.
5.4
La Iglesia realiza su misión en dos perspectiva: la escatológica y la
histórica: Haciendo suyas las palabras de Juan Pablo II, en su discurso a los
obreros de Brasil en el año de 1980, la CEG, aclara que la “misión de la Iglesia se
realiza en dos perspectivas: la perspectiva escatológica que considera al hombre
como un ser cuyo destino definitivo es Dios; y la perspectiva histórica, que mira este
mismo hombre en su situación concreta, encarnada en el mundo de hoy”112.
En esta segunda perspectiva la CEG, da a conocer que la Iglesia, “como pueblo
de Dios”, se enfrenta a poderes que tratan de impedirle su misión, por lo cual
reclama, “en virtud del derecho humano a profesar una religión, la libertad
indispensable para cumplir con su misión”113, misión que no la hace ajena a los
sufrimientos y angustias del ser humano y que por lo tanto le lleva a acompañar a al
pueblo sufriente en su calidad de “Madre y Maestra”114. En medio de ese
acompañamiento, se descubre “en medio de una lucha despiadada en la que
intervienen los más grandes poderes de este mundo” y se declara así misma
110
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 869.
111
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 873.
112
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 876.
113
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 878.
114
Comunicado de la CEG, 6 de agosto de 1981. N°. 927.
“desvalida, diezmada, sin poder y sin refugio porque no conoce otra fidelidad que la
fidelidad a Cristo y a los hermanos”115.
Porque la Iglesia, como Madre, “siempre estuvo presente en los momentos
difíciles de los guatemaltecos, pero de modo especial y muy cerca en la dolorosa
catástrofe del terremoto que asoló nuestra Patria en 1976, tampoco puede estar
ausente cuando Guatemala se ahoga en una lucha fratricida quizás más cruenta y
ciertamente de mayores consecuencias que el mismo terremoto”116.
5.5
Es una Iglesia que opta preferentemente por el pobre: Todo ello lo hace en
la línea de su “opción preferencial por los pobres, sin excluir de ninguna manera a los
ricos”117. Opción, muy polémica para algunos, pero que nace del Evangelio. Esta es
la imagen de la Iglesia que los Obispos presentan al Papa y a pueblo
guatemalteco118. Imagen que se verá apoyada con la visita del Papa, pues los
Obispos encuentran en su relectura de los mensajes del mismo durante su visita a
América Central que la Iglesia debe ser “reflejo de Cristo, luz de las naciones para
todos los hombres. LG1”119.
Con estos enfoques de Iglesia, la CEG se plantea su misión en el mundo. Y
desde ella defiende los derechos humanos, en especial todo aquello que atenta
contra la dignidad del hombre.
115
Comunicado de la CEG, 6 de agosto de 1981. N°. 937.
Comunicado de la CEG, 30 de enero de 1982.
117
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 14 de noviembre de 1981. N°. 1015.
118
Cf. Comunicado de la CEG. 22 de diciembre de 1982. N°. 1084.
119
Confirmados en la fe. Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 22 de mayo de 1983. N°. 1126.
116
VII. 2. La defensa de la vida Humana en los Documentos de la
Conferencia Episcopal de Guatemala.
Para comprender de una mejor manera la postura de la CEG en su defensa a
la vida humana, se tiene que conocer un poco la historia que vivía Guatemala en
aquel tiempo. Ya se ha expuesto en la breve reseña histórica que eran tiempos de
conflicto armado, de violencia. Es más, este estudio se centra en los años que
Guatemala vivió el endurecimiento de las posturas enfrentadas. Se verá entonces
qué violaciones condena
la CEG, en qué se fundamenta su defensa a la vida
humana, por quién se siente motivada a pronunciarse, a quiénes se dirigen sus
pronunciamientos y quiénes considera ella son los principales afectados. Esas son
las preguntas que a continuación se intentan responder de acuerdo a los
pronunciamientos de la CEG.
b. 1.
¿Qué violaciones condena la CEG?
La CEG, ve una realidad en la cual “los derechos humanos son conculcados y
violados”120. Es ante dichas circunstancias que emprende la defensa de los mismos.
La defensa a la vida humana es concebida en los documentos de la CEG
como una necesidad en un contexto de violencia y en “nombre del evangelio de
Cristo”121 alza su voz condenándola como “anticristiana y antievangélica”. La CEG,
no duda en calificar como hechos de violencia los siguientes: “Asesinatos,
desapariciones, actos de terrorismo, secuestros, torturas y otros hechos denigrantes
no sólo demuestran un total irrespeto por la dignidad de la persona humana, sino
también crean en los sobrevivientes un clima de inseguridad, dolor y temor, que hace
imposible la realización humana y cristiana de los guatemaltecos”. En otro
120
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 820.
121
Comunicado de la CEG, 2 marzo 1979
documento afirma que “Todo tipo de violencia - el que se da a través de una
situación de injusticia permanente, la violencia subversiva y la represiva- es la
contradicción más evidente del mandamiento supremo de amor”122 Son considerados
hechos de violencia también aquellos que se dan a través de las difamaciones, la
acusación, la mentira y la manipulación de las conciencias a través de los medios de
comunicación masiva123.
La CEG, cree que debe denunciar los atropellos contra la persona humana
porque es inherente a su misión denunciarla como situación de pecado, igual que
Jesús que hizo una “clara denuncia del pecado de su tiempo”124. Y por eso, “la
Iglesia “no puede aceptar la violencia, sobre todo la fuerza de las armas incontrolable cuando se desata- ni la muerte de quienquiera que sea, como camino
de liberación, porque sabe que la violencia engendra inexorablemente nuevas formas
de opresión y de esclavitud, a veces más graves que aquellas de las que se pretende
liberar” (EN 37)”125.
b. 2.
Defensa del derecho a la vida.
No hay que perder de vista que la principal misión de la Iglesia, consiste en el
“anuncio de Cristo y la comunicación de su vida”126. La fe en este Cristo redentor
compromete a la Iglesia en la “defensa y promoción del hombre y también a
pronunciarse con claridad, cuando está en juego el respeto que aquel merece” 127. Lo
hace aún a sabiendas que lo anterior le puede conducir al martirio.
122
Exhortación de la CEG, 15 de febrero de 1980. N°. 776.
Cf. CEG (1980) Crisis Profunda de Humanismo. N°. 794.
124
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 877.
125
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 14 de noviembre de 1981. N°. 991.
126
Confirmados en la fe. Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 22 de mayo de 1983. N°. 1148.
127
Confirmados en la fe. Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 22 de mayo de 1983. N°. 1151.
123
La CEG es consciente de que su autoridad no es política, ni económica, sino
más bien una autoridad moral y ello le lleva a defender un derecho que en esos
momentos era violado, por eso con energía recuerda todos los guatemaltecos
“especialmente a los que fomentan y mantienen la violencia y tienen sus manos
manchadas de sangre, que nadie tiene derecho de atentar contra la vida de su
hermano, ya que la vida humana es un don sagrado que no se puede mancillar
impunemente. La voz de Dios resuena en nuestra Patria y grita: “Caín, qué hiciste,
con tu hermano Abel?128”
La CEG, hace uso de la transitividad como ley, para decir que “todo atropello
al hombre es también atropello al mismo Dios de quien es imagen” (Puebla, 306)”129
y por eso la defensa de los derechos humanos por parte de la Iglesia, es un
“compromiso evangélico” (Juan Pablo II, Discurso Inaugural de Puebla) de una
entidad que está llamada a ser “experta en humanidad”
Su defensa a la vida humana no pretende ser sólo a través de
pronunciamientos, para el año de 1982, se pensó crear una institución de ayuda a las
víctimas del Conflicto Armado Interno. Afirma en uno de sus documentos que se está
“preparando, bajo la estricta responsabilidad de la Conferencia Episcopal, un
programa de asistencia humanitaria y cristiana a las víctimas de la violencia”130.
Derecho más tarde demandado a la Junta Militar de Gobierno131.
En el mismo año, aunque ya antes lo había hecho, La CEG, siente la
imperiosa necesidad de que los cristianos no pueden “permanecer impasibles ante
tanto dolor y sufrimiento – pues la fe les- impulsa a descubrir a CRISTO en cada uno
de los que sufren por la maldad de los hombres y a socorrerles con toda
128
Comunicado de la CEG, 15 de mayo de 1980. N°. 790.
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 827.
130
Comunicado de la CEG, 30 de enero de 1982. N°. 1044.
131
Cf. Carta de la CEG a la Junta Militar de Gobierno. 31 de marzo de 1982. N°. 1058.
129
generosidad”132. Por tal razón, invita a una jornada nacional de oración y al inicio de
una gran colecta en beneficio de las víctimas de la violencia.
En el año de 1982, se asoman los primeros indicios de “refugiados de la
montaña” o Comunidades de Población en Resistencia (CPR).
En los primeros
meses de dicho año, los medios de comunicación “informaban constantemente de
masacres, sin identificar sus autores materiales. El ejército y la guerrilla se acusaban
mutuamente de los hechos. Ciertamente la represión gubernamental era brutal e
indiscriminada”133. Y por primera vez la CEG habla de “masacres de numerosas
familias campesinas e indígenas”134 para recordar más tarde con energía y el aliento
de la visita del Papa que “la vida del hombre es sagrada y sus derechos
inalienables”135.
En ese contexto asegura que si no se “respeta, tutela y protege eficazmente”
el derecho a la vida, “será imposible que los guatemaltecos” puedan vivir “en un
orden social justo y fraterno, como Dios lo quiere”136.
Una clara exigencia del respeto al derecho fundamental a la existencia.
Exigencia que le viene dada por la fe cristiana, la cual se debe “manifestar en obras
de una auténtica promoción, liberación y dignificación de todos los hombres”137, es
decir, a través del amor fraterno. Porque en esos rostros doloridos de tantos
hermanos, se hace presente el “rostro de Cristo”138, el cual nuevamente “vuelve a
recorrer el camino de la pasión y sufre los horrores de la crucifixión en el desvalido y
oprimido”139. Ante dicha realidad la Iglesia, no puede quedarse callada. En ambas
132
Exhortación Pastoral. 31 de marzo de 1982. N°. 1068.
Ver introducción del Hno. Santiago Otero en Al servicio de la vida, la justicia y la paz. Pág. 297.
134
CEG. Iglesia condena masacre de campesinos. 27 de mayo de 1982. N°. 1070.
135
Comunicado de la CEG al terminar la visita apostólica de su Santidad Juan Pablo II. 9 de marzo de 1983. N°
1103.
136
CEG. Iglesia condena masacre de campesinos. 27 de mayo de 1982. N°. 1075.
137
Comunicado de la CEG al terminar la visita apostólica de su Santidad Juan Pabllo II. 9 de marzo de 1983. N°.
1102.
138
Mensaje de la CEG. 22 de abril de 1983. N°. 1112.
139
Confirmados en la fe. Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. 22 de mayo de 1983. N°. 1167.
133
citas anteriores hace suyas las palabras de Juan Pablo II, palabras que fueron dichas
en terrenos centroamericanos. La última sobre todo en su Homilía en el Campo
Marte.
Aunque esta investigación se centra más en lo que dice la CEG para defender
el derecho a la vida ante los embates del Conflicto Armado Interno, se va presentar
lo que del mismo derecho dice y que tiene que ver con las políticas del control de
natalidad implementadas en su tiempo por algunas instituciones. Ante esa realidad la
CEG manifiesta con firmeza su “total rechazo al aborto, la esterilización y el uso de
anticonceptivos
artificiales
como
métodos
de
planificación
familiar,
porque
contravienen principios fundamentales de la moral 140”. De esta manera, la Iglesia,
defiende la vida desde su concepción ante los distintos métodos inmorales
propuestos para la disminución de la natalidad.
b. 3.
¿A quiénes se dirige la CEG?
La CEG, se dirige e invita a todos a tomar su responsabilidad, así, afirma que en “el
momento presente urge que los guatemaltecos hagamos un alto en el camino de
nuestra vida y, frente a Dios y nuestra propia conciencia, reconozcamos la parte de
culpabilidad que haya en nosotros de esta situación.”141 La situación de la que habla,
obviamente es de la violencia. Sin embargo, no duda en considerar como un deber
del Estado el “defender y tutelar la vida humana como el don primordial y
fundamental de Dios”142.
140
La Familia y el Derecho a la Vida. Comunicado de la Conferencia de Obispos de Guatemala. 10 de agosto de
1984. N°. 1361.
141
Exhortación de la CEG, 15 de febrero de 1980. N°. 775.
142
Carta Pastoral Colectiva de los Obispos de Guatemala con ocasión del momento político que vive nuestra
patria. Para construir la paz. 10 de junio de 1984. N°. 1305.
b. 4.
¿Quién les invita a pronunciarse?
Ante una situación de violencia y persecución, la Iglesia se atreve a
pronunciarse a favor de la vida apoyándose en el Magisterio y en las Escrituras, así,
reconoce que “el mandamiento “no matarás” debe guiar la conciencia de la
humanidad, si no quiere repetir la terrible tragedia y destino de Caín” (Homilía del
Papa Juan Pablo II pronunciada en
rogheda, Irlanda, el 29 de septiembre de
1979)”143.
La CEG, siente que la Iglesia universal a través de su cabeza, en ese
momento, el Papa Juan Pablo II, les pide “ser “maestros de la verdad, promotores de
la unidad y defensores de la dignidad humana”144. También reconoce en las
Jornadas de la Paz145 de Pablo VI un llamado a pronunciarse en dichas
circunstancias. Del mismo modo, Puebla, es como esa voz que exige una palabra,
pues reconoce junto a ella que
“Si la Iglesia se hace presente en la defensa y
promoción de la dignidad de la persona humana, lo hace en la línea de su misión,
que, aun siendo de carácter religioso y no social o político, no puede menos de
considerar al hombre en la integridad de su ser” (Puebla, III, 2).”146
En otro documento, con ocasión de la Beatificación en Roma del Santo
Hermano Pedro, reconoce que el llamado a pronunciarse le viene del Señor mismo y
lo dan a conocer con las siguientes palabras: “Los Obispos, que tenemos la misión
de velar sobre el rebaño que el Señor nos ha confiado, no podemos permanecer
indiferentes e insensibles ante el dolor y la desolación de nuestro pueblo”147.
143
Comunicado de la CEG, 8 de julio de 1981. N° 920.
Discurso inaugural de la III Conferencia del CELAM (PUEBLA)
145
Si quieres la paz, trabaja por la justicia y, Todo hombre es mi hermano.
146
Exhortación de la CEG, 15 de febrero de 1980. N°. 778.
147
Comunicado de la CEG, 15 de mayo de 1980. N°. 790.
144
La CEG, ve a la Iglesia como el “lugar de encuentro del hombre con Dios y de
los hombres entre sí” y “con la fuerza moral del evangelio, la iglesia ayuda a los
hombres a ver y respetar en cada hombre a un hermano”148.
b. 5.
¿Quiénes fueron los afectados?
Los afectados por la violencia resultaron ser los habitantes del país, a la que
no escaparon “ni los depositarios del poder y la riqueza, ni los campesinos e
indígenas de las más apartadas regiones de la Patria”149. Además, la Iglesia,
representada en la figura de algunos catequistas, Delegados de la Palabra,
Sacerdotes, religiosos y religiosas, también fue golpeada por el Conflicto Armado
Interno150. De una manera especial, la Diócesis de El Quiché sufría los embates de la
violencia. La CEG expresa constantemente a través de sus escritos la preocupación
por la vida y la integridad física de sus miembros, así, se lee su “profunda
preocupación por la situación de persecución…, agravada últimamente por el
asesinato alevoso de dos sacerdotes…”151.
La población indígena, en un principio sobre todo la joven, es afectada por la
violencia. La CEG, lo constata con las siguientes palabras: “Es especialmente
doloroso y condenable el asesinato de numerosos jóvenes indígenas que, con
increíble esfuerzo, habían logrado destacarse por su preparación intelectual y
estaban asumiendo con justicia un importante liderazgo en sus comunidades”152.
Más tarde, no escapan a los hechos de violencia los ancianos, las mujeres y los
148
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 875.
149
Comunicado de la CEG, 15 de mayo de 1980. N°. 787.
150
Cf. Comunicado de la CEG, 15 de mayo de 1980. N° 788.
151
Comunicado de la CEG ante la situación de persecución por la cual atraviesa la Iglesia , especialmente en la
Diócesis de El Quiché, 24 de julio de 1980. N°. 807.
152
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 834.
niños, es decir, se realizan las “masacres” las cuales la CEG no duda en calificar
como “genocidio”153.
Otro de los actores que aparece bien afectado, como era de esperarse, es el núcleo
de la sociedad: La familia, pues “Es un hecho incuestionable que cada persona
asesinada o desaparecida significa la destrucción física de un hogar”154.
No escapan a la violencia los integrantes de las “organizaciones intermedias” y
dice que: “Numerosos son los líderes políticos, estudiantiles, obreros, patronales,
campesinos, profesionales, indígenas que han caído bajo la metralla o han sido
amenazados y silenciados en sus justas aspiraciones de participación155”.
Por el año de 1984, la CEG, en una valiente Carta Pastoral Colectiva 156,
sintetizó los principales hechos de violencia que Guatemala padeció durante el
tiempo del Conflicto Armado Interno. A continuación se exponen 157 con el peligro de
redundar en los ya mencionados anteriormente.
a.
Secuestros, desaparecidos, detenciones sin orden de Juez competente.
b.
El uso irracional de la tortura.
c.
Masacres de familias completas y de grupos, sobre todo indígenas y
campesinos, incluyendo a niños, mujeres embarazadas y ancianos.
d.
Desplazamientos masivos de familias y poblaciones en busca de seguridad con
pérdidas de hogares y haberes, dando origen al surgimiento de refugiados en el
extranjero, con la perspectiva de soportar los más inhumanos niveles de miseria
e incertidumbre.
153
CEG Iglesia condena masacre de campesinos. N°.
1074.
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 856.
155
Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. CEG, 8 de abril de 1981. N°. 866.
156
Carta Pastoral Colectiva de los Obispos de Guatemala con ocasión del momento político que vive nuestra
patria. Para construir la paz. 10 de junio de 1984.
157
Carta Pastoral Colectiva de los Obispos de Guatemala con ocasión del momento político que vive nuestra
patria. Para construir la paz. 10 de junio de 1984. N°. 1249.
154
e.
Incremento de la delación, la violación del domicilio, de la correspondencia, de
la comunicación privada y de toda norma que forma el contexto de los Derechos
Humanos en todo País civilizado.
b. 6.
¿Quiénes son los responsables de la violencia?
La CEG, no duda en señalar como principales responsables de la violencia que azota al país
a “Bandas de asesinos a, Facciones armadas de extrema derecha y de extrema izquierda”158
158
Comunicado de la CEG, 15 de mayo de 1980. N°. 787.
VIII.
CONCLUSIONES
Luego de presentar este estudio se pueden compartir algunas conclusiones
sobre el tema estudiado.
1.
El pueblo guatemalteco fue testigo y víctima, de los años de 1978 a 1984, de
innumerable atropellos a sus derechos humanos como consecuencia de un conflicto
armado interno que literalmente desangró a la nación.
2.
En medio de este conflicto la Iglesia Católica, a través de sus fieles y de una
manera especial a través de sus pastores, se pronunció con valentía a favor de la
defensa de la dignidad humana. Lo anterior muchas veces fue visto con malos ojos
por el poder político que gobernaba el país en dichos momentos.
3.
La CEG fundamentó la defensa a la vida humana en el pensamiento social de
los Papas Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo II, quiénes defendieron con energía los
derechos humanos. Recurriendo a ellos constantemente para fundamentar sus
argumentos.
4.
La CEG fundamentó gran parte de su defensa al derecho a la vida humana
principalmente en la III Conferencia del Episcopado Latinoamericano (Puebla) y junto
a ella recuerdan a la sociedad guatemalteca que “todo atropello al hombre es
también atropello al mismo Dios de quien es imagen”159.
5.
No se puede olvidar que otro fundamento, y muy importante, de la defensa de la
vida humana hecha por la CEG está en las Sagradas Escrituras.
6.
La defensa de la vida humana sigue siendo un desafío para todos los
creyentes. En el hoy de esta nación y de esta Iglesia, tenemos el reto de ponernos
del lado de la vida, vida que se menosprecia constantemente, sobre todo en las
calles de la capital.
159
Puebla 306 y Carta Pastoral Colectiva de la CEG. El hombre, su dignidad y derechos. Misión de la
Iglesia y sus miembros en el momento actual. 8 de abril de 1981. N°. 826.
IX.
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