ania60nisni0 - Hemeroteca Digital

Anuncio
Madde 10 de Julio dd 1900
Áic V
HERAL
irúm. 124
MILITAR
DEFENSOR D£ LAS ESCALAS DE RESERVA Y RETIRADOS DEL EJERCITO
Precios d« sascripcióD ) cofidiciones, terctíra pl&u».
ANIA60NISNI0
EQ^JIVOCADO
OetermÍD«do8 elemeatos de la escala
activa observan con marcada prevencióa
nuestra campaña, y estableciendo de por
si la ley de caatas, nos consideran como
enemigos suyos á los que pertenecemos
á la de reserva,
Y es precitío á todo trance convencer IH* del error en que se hallan.
La Escala de Reserva en uso del instinto de natural conservación se defiende
alegando derechos. La activa, frente á
ella sostiene que lo que pedimos vulnera
nada menos que la Ley constitutiva del
Ejército.
'
Y vamos á cuentas. Activos y reservistas prestando servicio por igual en los
cuerpos; amalgamados y sin más distingos que ei empleo 6 la antigüedad de
cada uno estuvieron en las últimas campañas.
AUi eran hermanos. Porque aquello
era un ejórcit i donde todos estaban para
lo mismo: para batirte.
Pero al terminar la pelea quedaron los
activos en sus cuerpos y los reservistas
fueron lanzados al arroyo para que ocuparan sus mismas vacantes los activos
}.acífieos salvados de los sorteos y todos
aquéllos que no habian querido ir á la
guerra.
Y contra esta invasióa pusimos el g r i to en el cielo.
Y contra esos invasores es con quien
nos juzgamos con legitimo derecho para
decirles que valemos más que ellos, pues
estuvimos frente al enemigo ocupando
los puestos que á elloj les determinaba la
Ley consiitutiva del Ejército.
Que entonces resultó muy bonito se
pasase por encima de ella.
Como resultaba excelente ascender en
Madrid, durmiendo todas las noches en
casa, j cubriendo vacantes producidas por
la sangre derramada en las campañas.
Y los que tal hicieron, no tienen perdón de Dics ¡porque esos ni son de la
escala activa ni de la de reserva tampoco! Son de la escala de su familia.
Porque los activos de verdad fueron á
la guerra á ocupar sus puestos, y á esos
los queremo?, los respetamos y son nuestros compañeros en el oficio del soldado;
el de sufrir penalidades, batirse y saber
derramar sangre por su Patria.
Conste, pueí», que no existe ni puede
existir antagonismo entre las escalas
activa y de reserva, que unidas cumplieron fielmente sus deberes, estrechándose
en loa momentos del peligro.
Si existe alguno, es originado por loa
que eludieron e! cumplimiento de los
deberes que á todo militar impone su
carrera. El de ofrecer en primer término
voluntariamente servicios y vida cuando suena la hora del combate, pues para
hacer lo que algunos hicieron en aquella
ocasión, sirve cualquier tranquilo bur
gués con sólo vestirlo de uniforme y
enseñarle á marcar el pato.
¡Patriotismo! justicia seca, ¡fuera giolfos! y desaparecerán esos antagonismos
que sostienen sólo aquellos que temen,
que ei hay que marchar al Congo cual
quier dia á romperse el bauíismo, no valgan ya lo.' sorteos ni las influencias con
el ministro para mandar reservistas en
cambio de señoritos que hacen mucha
falta en el hogar doméstico.
Único sitio de donde no debieron salir
nunca, para bien de su familia, econoxniadel j.resupuesto y honra del Ejército.
REDACCIÓN Y ÁDKIINISlHÁCiON: SANTA BBiGIDA 4 PBAL.
Húmero stoelto 10 céotimos.—apartado número 00.
haberlo logrado, la misma transcendencia á favor déoste periódico por las Juntas
me ha parecido un sueño, cuando en reali- provinciales y locales se ha dejado sentir
dad, contemplando y analizando con calma en pocoH díab, ha sido suficiente ^ara que
el asunto, era la cosa más sencilla del
Nos híllábíimos á bordo, navegaindo mundo; lo que quiere decir que la inmen- desde 1.° de Agosto próximo empiece á salir alterno.
con rumbo á la. /'aíria.
sa mayoría de veces conceptuamos utópi
tíupiicamos á los suscriptores de las pro
Hacía ya cuaíro años por io menos que cas, cosas, que, la utópica termina al pre- vinci!«£ donde no se hayan constituido
habiamos a,ba.ndoríado la vista, da sus cos- ciso momento de querer llevarlüs á la Juntas, tomen el ejemplo de las ya cons, tituidas, y esforzándose un poco, propatas para ir en buscca de un país donde práctica.
«Querer es poder>, decimos, y ios hechoa guen la idea de asociación y suscripción al
nos esperaba el odio de sus habitantes y noe demuet^tran palmariamente que el i periódico, teniendo en cuenta que con un
el piorno de sus armas.
poder descansa en la primera silaba del I pequeño esfuerzo que be haga, podremos
querer.
; conseguir que para 1." de Septiembre sea
Por eso al regresar no nos eran extra
Analizando muy someramente el estado I esta publicación diaria, que en toda ülspañas aqudlas expansiones infantiles, aquellos sueños dorados que rftosíraban son- actual de la sociedad, y haciendo de ello j ña haya Juntas provinciales y que las Jas
un estudio comparativo de lo pasado, \ calad de Keserva tengan reconcentrado en
rientes la ventura que nos reservaba vemos, aunque no queramos, el adelanto uno solo igual número de pensamientos
nuestra querida tierra; esta hermosa cuan progresivo que en todas sus manifestacio- que individuos la componen.
nes se han sucedido.
desventurada España.
Sepan los reservistas dar á esta súplica
tíociedad, religión, familia, afecciones y la importancia que tiene; sepan que el Cen •
jSe había sufrido tanto! era tan hertodo cuanto rige como ley inmutable denmoso pensar en el abrazo de la madre, en tro de los pueblos, regiones y naciones, tro de las Escalas de Reserva sólo persigue
justicia; que el periódico, como órgano
las caricias de la familia, en los recuerdos todo, absolutamente todo, radica en la suyo, rehuye toda clat-e de conceptos que
del hogar!
voluntad, en el querer de eoe átomo invi- puedan herir colectividades ó personas;
Frente á ías Azores recibimos los pri- sible, en relación al conjunto planetario que sólo busca razones, puesto que para su
defenea las tiene muy poderosas; que sólo
meros visitantes de que este viejo conti- Humado hombre.
Por consiguiente, y faera de preocupa- quiere jui^ticia; quiere ver brillar la lógica;
nente se vale para anunciar á sus hijos la ciones vanas, lo que quiero el hombre que quiere la luz d-^l derecho, y asi conseguireproximidad de tierra.
mos nuestro» fíaes.
se haga, se hace
Nada de subterfugios. Dedde el momento
Blancas gaviotas disputábanse la purita
Ayudemos lados á la obra, y la resultandel mayor y mosana, para contemplarnos que formamos parte del huinano concierto, te de nuestros et-fuerzos será igual á la sudesde aUi y darnos la bienvenida; las que que llevamos el dictado de civilizados—dic- ma y actuará eu la misma dirección.
tado para mi y por muchas i azones discu
no conseguían ningún puesto á bordo, tibien—debemos, aun en contra de nuestra
describían con su vuelo vertiginoso, elíp- voluntad, dar mueMtrae de vi'ia, pero vida
ticos al rededor del barco, hasta que una cuya base desconoce en el respeto y couei
vez cansadas iban á perderse entre la pla- daración á que viene obligado á guardar
Parece que en las oficinas del inútil
toda pureoua, cuando se le respete y conteada estela que dejaba la hélice en su sidere también á ella.
organismo de la Junta de Clases Pasimarcha.
vas se niígan á pagar los haberes á los
Pasaron aquellos tiempos que k sin ra
Dos días después, la voz de tierra lan- zón subyugaba al esclavo; hoy podrá im- retirados del ejército que residen en el
zada por uno ae los vyias lu amore desde perar la fuerza brutal del número; jero, extranjero, alegando que se han sus
cubierta, corría con la velocidad del rayo individual y socialmeute hablando, lu ra- pendido estos pagos.
zón aeiinte a quienes en lógica defensa trai t qué hace el ministro de la Guehasta el último rincón, y,lodos, llenos de tan de hacer reivindicar un derecho escarrra?
ansiedad, nos queríamos ver mejor una necido y vilipendiado por obra y gracia de
¿Es que cree que sus servicios, como
íucecita que se awisixOa desde la banda de quienes imponen sus fínes bastardos y oonmilitar, son mejores que los del prójimo
Vttniencias
particulares
al
bien
general
de
estribor.
y no merecen defensaf
El faro de Esparlel—decía uno;—más la Patria.
¿Como lograrlo? Uniéndonos, respetánPues se equivoca, si tal cree; porque
arriba se tíiütóará pro ato ei de Trafalgar donos y considerándonos; estrechando con los militares que cobran por Cla&es pasi—repeíia otro;—fyáos bien á la izquier- verdadera fe los intervalos que la supina vas, su único demérito consiste en no
da, porque me parece divisar otro.-^j Vi- ignorancia, hija del maldito orgullo, ya haber tenido la suerte de llegar á geneva España! oi gritar. ¡Viva! contatamos que no «¡1 desconocimiento de nueotra mi- rales.
MÓn dentro de la esfera social, un día no
todos frenéticos de alegría.
Y ya que V. E. no ae ocupa de nada,
lejano nos hizo enfriar nuestro cariño; conEra la voz de na entusiasta teniente tribuyendo tüdoa con alma de gigante á bien pudiera tener un rasgo enérgico y
coronel que la vista de nuestras costas le levantar los abatidos espíritus de algunos sacar de bajo esa féru a á los retirados,
arrancó aqueíía excíam<icíOn con acompa- que, sin duda mal aconsejados, todavía se llevándolos á cobrar por su ministerio,
muestran rehacios en contribuir á una
ñamiento de gruesas lágrimas producidas obra que, como humana, el único defecto que seria lo lógico, lo que evitaría a
no sé SI por la angustia ó por la alegría. que tiene es que vislumbra á los miopes, esos veteranos muchos vejámenes, y con
lo que complacerla á los que dieron á
¡La música! ¡ Múbica.'-~cLamaban todos. á loá ñacos de corazón.
España días de gloria, de los que hemos
81, compañeros, sí; hagamos todos un perdido la costumbre y casi la memoria.
Vibró el cornetín de órdenes tocando
llamada de música, y ¿ los pocos momen- esfuerzo; trabajemos para que en primer
IVoía: No esperamos que se ponga retérmino nuestro porta-voz el HERALDO M I tos los hermosos acordes de la jota arago
medio, porque sería demasiado razonaLITAR sea diaiio, y como tal, ocupe dentro
gonesa saludaban a las costas españolas del entadio de la prensa el lugar que le co- ble.
«
entre el entusiasmo delirante, mezclado rresponda.
Somos colectividad, y como tal tenemos
• •
con la vergüenza de aquf.Los soldados que
Es cosa de volverse locos el querer saen vez de traerle iaureies a su Patria le que comportarnos.
Somos hombres y jamás nuestros actos ber lo que ocurre en el Celeste Imperio.
traían las humülaciones de una derrota deben de estar en pugua con nuestras misTodos los días vienen con abundancia
sin combale.
mas obras.
noticias extra-espeluznantes de lo que
En nuestro comportamiento está nuestro
Al amanecer dábamos frente al puerto,
phs» en Pekín, pero siempre contradicy lisia la operación de atraque al muelle, porvenir. No nos olvidemos: «Unión, siem- torias, por lo que no sabe uno a qué copre unión.» «Querer es poder>.
empezó el desembarco.
leta quedarse.
JAIMK BABDÍ Y FEBRÁN.
Triste es recordar ¿a decepción sufrida,
Verdad es que tampoco nos podemos
Tamgfnna.
enterar de lo que sucede en España, porpero es preciso conjesarlo; allí no nos esque si bien los mandarines de nuestro
peraba la Patria. Rtcibimiento
oficial,
r
,
II
Tsung Li Yameu, si no gastan coleta,
más frío que ei cierzo con que nos azotaba
nos toaban á los españoles todos por toel rostro una triste mañana del mes de
reros^y nos engañan como á cbínos.
Enero.
Cuando creímos que el príncipe SingMercachifles rebuscando lot pocos pesos
Lis Vela veía por ios ojos del virrey
que nos dieron alia como auaciíio de marTomando como base los valiosos traba- Vill Am-Arillo, resulta que le dio un
cha Mantas para abrigarnos á doce du- jos que con decidida actividad están lle- coletazo sin encomendarse :, Confucio ni
vando á eabo las Juntas provinciales y lo- á Bhuda y nos dejó sin el mandarín
ros, que iuego supimos las habian acapa
cales constituidas en toda España, encami- que más mandaba
rado á doce pesetas cada una.
nados á cooperar con todas sus fuerzas á la
Se deduce de todo esto, que no teñe Ni un abrazo, ni un consuelo por nues- obra emprendida por el Centro de las Es
mos que envidiar hoy eu nada al impetro sacri/iüio en aras de la disciplina.
calas de Keserva de esta Corte, que no tiene
otro fin que la defensa moral y material de rio chino.
Pero, eso si, nos vengamos.
• •
Erguida la frente, con nuestra hermosa BUS intereses, relacionados siempre con las
Nuestro estimado colega SI Liberal,
sagradas aj'piraciones de esa Patria que
bandera custodiada por la brava sección tanto quiere, y por la cual se encuentra está revolviendo á Roma con H^antiago
de tiradores, y todo el baíaiíón con armas, dispuesto á derramar su .angre en cuantas y ara enterarnos de si se debe 6 no todesfilamos en columna atravesando las ocasiones para ello se le presenten, como mar hielo y refrescos en el verano.
calles de aquella pobiación, donde sólo se ya ha sabido hacerlo, hemos de ocuparnos
M% propio, señor de El Liberal; pero
oia ía algazara del Carnaval y las risota- hoy en las columnas de este periódico, pri- si usted viera ¡cuánta 1 .stima dará á sus
mero para felicitarse éste á sí mismo, por
das estúpidas de un pueblo que ya no te- el gusto con que ve desarrollarse tanto en- lectores el ver ocupar en eso, sendas comía loa cañonazos de <a escuadra ameri- tusiasmo en los reservistas; segundo, para lumnas de primera plana de tan vallen cana, importándole poco que nosotros por felicitar á las Juntas ya constituidas, por te diario, para que los doctores nos saellos sufriéramos la humillación más te- su unidad de pareceres en todos sus acuer- tisfagan como los del Rey que rabió!
En fin, creemos que en eso no ha te dos, según las manifestaciones reconcenrrible que registra la historia.
tradas en la Central; y tercero, para exten- nido buena mano
Oax>ol L i a r v e a .
• •
der el ejemplo por toda España, para que
en loe puntos en donde no se hayan asoVan saliendo loa imposibles.
ciado, lo hagan sin pérdida de tiempo, en
Casi al mismo tiempo que el inventor
tendiendo que los que llaman á concurso de imtuestos, ha dejado su cargo el de
son compañeros que piden asociación den- ;as alambreras en los escaparates, señor
tro de las leyes que siempre han sabido
respetar y obedecer, á las cuales desean Liniers.
Navegando mi pensamiento por el in- ampararse para que se les atienda, para
No olvidaremos con facilidad su gesmenso piélago del vacio,—como diría el que pe recuerden "ua valiosos eervicioe tión en el gobierno civil de Madrid; pues
Saeta—me he encontrado con gravee esco
prestados ayer á la Patria.
en recoger periódicos y no recoger laoe que salvar, tan graves, que después de
La ayuda que cun el interés desplegado dronee, habrá pocas temporadas tan co-
PLUMAZOS
DESCARGAS
FÜLBZ4S APLICADAS
[íi LA MISMA DIÜLCCIllil
piosas como la del académico y
tero maestrante.
chirlo-
* •
Se encuentra en Parín, luciendo uniforme del ejército ruso, D. Jaime de
Borbón,
Hace bien; en Francia tieaen mucha
más aceptación los miembros del ejército del Zar que el pretendiente más en •
copetado; y si por añadidura, como en
este caso, es atpirante i preUndtente, ni
que decir tiene.
EL "TIRO «ACIONAL.,
LOS OFICIALESJE LA RESERVA
Recientes aún las heridas que acabamos
de experimentar en nueetios perdidas colonias, a cuyo acontecimiento pocos españoles han sabido ni saben darle la importan^
cia que tiene, ya se susurra con demasiado
pesimismo si Inglaterra á su regreso de la
contienda que hoy le entretiene en el Alrica del Sur, ha de emprenderla con nosotros, arrebatándonos el pequeño territorio
Colonial que nos resta, eztenaiendo sua dominios por Gibraltar, é invadiendo a Estremadura, Castilla la Vieja y Galicia por
Portugal.
Todo esto resulta facilísima empresa descrito con la pluma que al resbalar sobre el
papel deja señaladas con tinta las huellas
que los lugieaes marcarían con sangre.
Emprendida por el general Suárez Inelán
la patriótica obra del Tiro Nacional, cuyos
reglamentos se encuentran ya aprobados, y
dentro de la cual tienen cabida todas las
clases de la sociedad sin distinción, es pr«>
ciso acudamos todos decididos á prestarle
ayuda en su desenvolvimiento, no olvidando que la Jfiscala de Reserva tiene en esto
un importante papel, que desempeñado en
la forma que ésta sabe hacerlo en todos los
casos, dará grande impulso á la obra.
Establecida en la corte la Junta Central
con sus representaciones en provincias, y
éstas con delegados en los pueblos, habré*
mos conseguido formar una verdadera organización miliur de tal fuerza, que y»
darían cuenta doble los ingleses ó cualquiera otra nación que se nos metiera en
casa para apoderarse de lo ageno contra la
voluntad de su dueño.
Esta sociedad, que sólo nace por el convencimieoto de su utilidad y porque la
aüción al tiro se hace sumameute necesaria
como base principal para la defensa de
nuestro territorio, es necesario tenga un
vigoroso y rápido desarrollo, acudiendo todos á elia por voluntad, nunca á la f u e m .
El Centro de las Escalas de fUaeiva de
esta corte tiene ya estudiada la forma de
acudir á la Junta Central con su representación, debiendo, desde luego, hacer lo propio las Juntas constituidas en España y
las que se vayan constituyendo—á medida
que lo estén,—debiendo en esta forma las
Escalas de Reí^erva demostrar una vez más
BU patriotismo, su fé, su abnegación y su
interés por todo io que representa garantiae para su Patria.
Diseminadas las Escalas de Reserva por
todo el territorio de la Península, sin pueblo de alguna importancia en donde no se
encuentre algún reservista, éstoe llevarán
á los campos de tiro que en los suyos se
establecen las costumbres del cuartel y
glorias del campamento, formándose en
cada pueblecillo una verdadera escuela de
instrucción guerrera que haga de cada español un soldado útil para empuñar las ar«
mas.
Como en todo esto loe reservistas serán
principales factores por el importante papel
que han de desempeñar, darán á estas es*
cuelas el carácter que tenían aquellos f uertecillos improvisados en nuestras campañas, en los cuales pueden conservarse loe
fusiles que se le entreguen para la instrucción del tiro.
Estos fuerteoillos serían en un todo imitación á los antes citados; aquéllos en que
nos defendíamos ayer, hasta que después
de haberlos regado con sangre de españolee,
vino la orden triste de abandonarlos sin
combate. Tendrían sus correspondientes
fosos, y en la puerta una banderita igual
á la que tantas veces hemos sabido defender, enseñando al pueblo su valor y le que
representa, haciéndole comprender que ha
llegado el momento de que no se vuelva i
arriar ninguna sin que antes queden sin
vida iodos sus defensores.
Desempeñando este papel á satisíacoión,
cosa que no hay que poner en duda, habrán
los reservistas demostrado una vez más sa
valía y su patriotístimo, y nos encontraremos con que España es un Ejército, cada
pueblo es un cuartel, cada reservista un
jefe, cada individuo un soldado.
Y así podrá tenernos sin cuidado que
digan por ahí que vienen los ingleses; sabremos hacer fuego, y Fabremos todos morir abrazados á la banderita del fuerte donde se ejercitó el «Tiro Nacional»,
9B
LJEfiClíO y PAÍRIA
Por eso €8 difícil hallar el perfecto patri •
cío, porque la idea de Patria ts incon
gruente en muchon casos, con los intereses
pereonales.
Por eso serán contados los buenos funcionarios del Estado, porque laa iiecetida
des del yo, se sobreponen al inleréa sagrado del cargo.
Loa males de una nación nacen siempre
del exajerado apego de sus ciudadanoi al
interés proj io sin cuidarse del ajeno.
ÍSi se pudiese llegar á una fórmula conciliadora del egoísmo y el altruismo, comprometiéndose el individuo á predicar el
primero armonizado con el deber que impone el pegando, se obtendría el beneficio
propio, respetando el del sjeno.
Pero para eeo es neceeano transcurra el
tiempo que necesita la humanidad para su
perfecta educación social.
Mientras tanto, tendremos que sufrir
sus defectos, que por cierto a/39 alcanzan á
los interesee que en ettaa columnas defendemos.
Porque si la Escala de fieserva es deepre
ciada, débese únicamente al utilitarismo
de sus enemigoe; sean algo más a.ltreci'-.tas;
pues los errorea de la especulación moral
resultan de la ignorancia de que el verdadero bienestar se adquiere con la equidad
de los beneñcioB.
barcos, y ejércitos tan sumisos como el que según los más Íntimos S. E está
nuestro para arriar banderas y entrar co- bien... üe carnes y pesará ..
mu sardinas empaquetados en transportes
J. VKBAL.
¡ Vamod, confieso que me he hecho un lío
de esos de alquila levantada dispuestos
Asunto gastado y casi cursi en esta épopara repatriar tropas de cualquier parte, y que no eé lo que digo. Digo, que es tanta
ca espauoja, donde todo se supedita al proalimentándolas en el viaje con caldos ex- la alegría de que estoy poteído desde que
pio y persoiialisimo interés.
traídos de grasas normandas.
leí el decreto admitiendo la dimisión á don
Ayer, hace poco, bien poco todavía, aún
Y en medio de este barullo, de esta lucha Raimundo, que escribo disparates tan
sonaban los clarines, cornetas y tambores
de perros por devorar el trozo de carne saToman parte en esras operacioues el re- brosa, encuéntranse algunas naciones de grandes como ia cúpula del obispo de Barde otra manera bien distinta. Sus ecos nos
gimiento Infantería de Gerona, del cual ee la iiiiportaneía militar de Francia y Ale- celoi;a; entiéndase ía que nos han hecho
nacían soñar con el rudo clamor de la pelea, y entreveíamos siempre los verdes lauformarán dos compañías que con otras das mania con senas dificultades para el envío tragar que ha venido á gestionar.
Por eso dije al empezar: ¡Dios libre á S . 1.
reles de la victoria, coronando las frentes
de tropas...
que se hsiCén del primer batallón de Mon
del soldado de la Patria.
¡Qué orgullo para nuestros gobernan- de tener encima á S. El
taña, constituyen las fuerzaa de Infantería,
Hoy suenan tristes los ecos del bélico
Porque francamente, respiro con tal
agregándose á estas una batería al pié de tes!...
instrumento del combate. Las tropas no
Ellos, sin pararse eu pelillos, enviaron fuerza desde que se ha ido de Hacienda el
guerra que se forma del 7.° montado, una
pasan por la calle con el aire marcial caunidad completa del regimiento Pontone- de un porrazo al célebre ejército de los marqués de Pozo Jaro, que no paso porque
racterístico del soldado español. Parece
SiÜO.OOÚ, y el pico, para que andando los ¿il Liberal se alegre más que yo.
ros,
un escuadrón del regimiento Caballé
que sus movientos son falsos. Nos resultan
tiempos oyeran por boca de su Gobierno
Por óupuesto, y ¿qué cristiano, ni banría del Rey y una eección telegráfica.
maniquís que se mueven á impulsos de un
decir al enemigo que no fueran tontos en
quero
habrá eu España que no le ocurra
cordeuto.
El plan de operaciones se desarrollará batirse, pues pacifica y ecolutioamente
Sus brillantes armas, el lucido uniforme
entre el rio Gallego y el Aragón, dentro conseguirían darnos con la punta del pie igual? Ninguno.
Los cristianos, porque si está una Bemaes aparatoso escapirate donde se exhiben
del territorio que estos forman y es jefe de en salva sea la parte. - Dicho sea esto desfalsas reproducciones de la verdad.
cartando siempre al general ilustre que nita más empeñando la cartera, nos deja
todas las fuerzas el general Urqoiza.
La Pairia, el pueblo mira ya todo eso con
Supuesta una invasión del enemigo por supo, al contrario de lo anterior, dar él de sin cruz, ni cara, ni camisa ni respiración;
desdén. Contempla á sus tropas como
al enemigo.—Pero eso no era y los banqueros, porque como ya no hablan
los Pirineos, que parta de Pau, nuestras puntapiés
mueble costosísimo, viejo 6 iuúiil.
gallardo para tan numerosa hueste, y fué de ver otro día 4 de Junio hasta el año que
tropas deben haceroe fuertes en Jaca y preciso repatriarlo con el número uno con
Ha visto muchos, pero muchos batalloBiescas y una vez establecidas las reservas ubjeto de que nos fuera ya indicando á to- viene y no sería de 1900, detearían cambiar
nes, baterías y escuadrones salir entre
de Allende para ver de aprovechar loe pique hablan de proteger la retirada, las dos el camino de regreso á la metrópoli.
flores y aplausos para la guerra.
vanguardias avanzarían á Sellent y CanLos na visto turnar sin armas, sin banY basta de digresiones, que hacemos nitos del nuevo.
La verdad es.'qtíe beneficio al país ni á
deras, desnudos, calenturientos, exánimes
franc, tomando las carreteras que condu- porque calenturientos aún por la vergúen
de la fatiga y la miseria...
cen á estOH puntos, consiguiendo con ello zadVñuestrl)s~désa8t7e9Tnrií4iirorc(mre- I J" Hacienda maldito el que ha hecho; pero
' Ha oído que las plazas se rindieron, que
esas cosas de los
'--• - indiferencia
—^ '
• bo- " a l a prensa sí, porque ¡cuidado que ha
ó ya cortar el avance del enemigo los lativa
el pabellón se arrio en todas partes, y que
dos únicos pasos que tiene ó hbrar batalla xers y de lop.boers, y todo lo supeditamos dado que hablar, que escribir y que comenla idea madre, á la que es imposible bo- tar I ¡De cuántos apuros habrá sacado á los
los ecos sublimes de Qerona no repercuen el terreno comprendido entre las carre- árrar
de nuestro cerebro, aunque nos den periodietas para llenar cuartillabl
tieron en el corazón dé sus soldados cuan teras que parten de és os y antes de llegar para consolarnos Muniaea cou.biberón.
do llego el hermoso instante de sacrificar
¡Como que el ministerio se le figuraba la
A Jaca, con tales ventajas páralos núes
«
la vida por la Patria.
Universidad y los valores públicos; estutros, que no sería aventurado dar por seguNo entiende el pueblo otra cosa sino que
Al tratar este asunto de tan trascenden
15.000 soldados europeos alcen los perió- diantes y entró en la calle de Alcalá como
ra la victoria.
los soldados son para el combate; que si
talisimo interés para los ejércitos en camdicos acreditados, que existen actualmente en la de San Bernardo, en día memorable,
la guerra se pierde, la culpa entera la tie
Bl teatro de operaciones no puede ser
neu aquellos que fueron los primeros en paña, sin disponer de más espacio que una más apropÓBÍto para practicar ensayos y en China. En cambio, las fuerzas regula- á garrotazo 1 .. iba á decir limpio y no me
ceder sus puestos; no comprende que exis- columna del periódico, hay que confesar acostumbrar al soldado á la vida del cam- res de ese colosal imperio, unidas con los atrevo á asegurar que encaja bien aquí y lo
boxers, se agrupan y se preparan parala
tan causas suficientes para que un ejército de antemano que no vamos a ocuparnoá
dejo así.
deponga sus armas sin haber antes agota
más que de una de las mtiltiples cuestio- pamento, pero el número de fuerzas no lucha, viendo que Se desmorona el edificio,
Pongan ustedes lo que gasten.
que
cesa
su
historia
y
que
van
á
converresponde
á
las
necesidades
más
perentorias
du lodos los recursos, sin que resulten, ya nes que esta clase de operaciones tiene que
Pues á pesar del cariño que le tenía el setirse en merienda de blancos.
eu ettoB casos.
que no cadáveres ilustres, sobre cuyos estudiiir.
Juega la diplomacia que es un gusto. ñor bilvela, que Dios guarde muchos años,
cuerpos aún calientes de la pelea, pise el
El plan de operaciones que desde luego
Las marchas de noche:
Echase
toda la carne ai asador, y cada pero lejos del ministerio, á pesar de sus
enemigo victorioso, por lo menos niños
Desde los tiem^KM mas remotos que la debe partir de Jaca, como punto más im- cual busca la protección del otro, para con protestas de solidaridad, lo ve marchar, y
dttbiles aplastados por la planta poderosa
portante
bajo
todos
conceptos,
ha
debido
hietoria de la humanidad consigna en sus
pactos tenebrosos engañar al tercero ó
del gigante.
extenderte por Bietcas La-:ta Boliaña y Bar- cuarto, y si es preciso arrancarle á dente- Be queda.
¡Lo que son los hombres de eBtadol
tíutonces es cuando la Patria viste el páginas de lucha, hssta nuestros días, ve- baatro, como puntos avanzados y de de
luto de los mártires y cubre de coronas mos con frecuencia que los ejércitos ee ven feuba para Uueeca, caso de una invasión lladas lo que haya cogido del festín.
¡Qué sacrificio habrá hecho el de la faAsí el ministro francés Duluassé, vería mosa daga I
mortuorias, tejidas con laureles, las tum- obligados muchas veces á efectuar esa clafe
de marchas, ora para preparar la acción verdad, y como para eetae operaciones no con gusto que el Japóq,se uniese a l a causa
bas sagradas de sus héroes.
Solo será comparable ai que hizo poco
Pero el soldado vivo que regresa, por or- que ha de celebrarse al día siguiente, to- se cuenta con fuerzas suficientes en armas, común. Rusia observa con recelo los moviden del Gobierno, vencido sin combate, y mando poeicionea ventajosas, ora efectuan- deben movilizarse los regimientos de reeer- mientos de esta üliima nación, y aiemaLes, há, cuando cierta visita se verificó.
Pues todavía no ha empezado, D. Paco;
pide además gracia, y pide dinero, ambas do movimientos envolventes contra los va bajo la base de una organización que no franceses, italianos, yaukees... y el diluvio,
abren cataratas para echar el resto de su el sacrificio grande va á ser el día que se
cosas justas, porque obedecen á un con- flancos ó retaguardia enemigóte, ó ya para tienen y al igual que se hace en loe ejérci
habilidad y de su poderío.
vaya del ministerio el Sr. Silvela.
trato preoio, á ese soldado no le estima la impedir á un ejército batido quu se rehaga tos extranjeros.
«
*
Patria como cosa suya. Le paga como
Ese, ese si que va á ser grande, porque
Lo que se hace hoy en Aragón, en mipuede, le cubre de premios que no resultan en una posición que pueda defender su reConfírmase el asesinato de ministros ex- Azcarraga habrá aferrado á la poltrona,
niaturadebiera
hacerse
todos
lus
años,
de
tirada.
llores, y le mira con soberano desprecio.
tranjeros, mujeres, niños, servidumbre, pero quien sienta tanto desprenderse de
Porque ese no es su Ejércii j . Es la turEs natural que en todos los casos debe el verdad y en berio en toda España; pero etcétera, de las legaciones en Pekín, des- ella, no le hay; ¡porque cuando salga, va á
ba asalariada que pelea por el jornal que jefe de la fuerza preoiaar la oportunidad uniendo á los cuerpos activos los regimien- pués de diez y ocno días de resistencia,
cobra; que anda hacia atrás 6 nacía adu- de estas operaciones, que por su dificultad tos de reserva, movilizados con el personal quemándose loa edificios y haciendo pira volver al poder asi que yo sea Morgadee,
digo, obispo.
lante, acatando siempre el mandato de su al llevarlas á la práctica, podrían, a no es- de unciales que acaba de venir de las cam- horrorusa de cadáveres.
Nada, que el contento me tiene en mal
amo, que le obliga con la fusta mal enten¡Guerra terrible la guerra que de esta
pañas,
cuya
medida
había
de
ser
de
suma
estado.
dida y acomodaticia de la Ordenanza mili- tudiarse con detenimiento, conducir las utilidad para todos, refrescando prácticas manera empiezal
tar á servir venales intereses que no co- tropas al desastre.
Y en la que se publican decretos oomo el
Pero después de tanta disquisición no
adquiridas y haciendo por algtin tiempo
Si en el momento de vadear un río se la vida del soldado, que sin nuda vamos siguiente lanzado por la Emperatriz des- hemos dicho si ha administrado bien.
rresponden á los altos y sacratísimos de
la madre Patria.
pués del asesinato del barón Ketteier, y el Nada de ei-o; de lo de haber dicho que en
sufre un at.que repentino y premeditado,
poco á poco en el dolce (amiente incendio
del palacio de Tsung-Li-Yamen. cuai^to á hacerlo bien, vaya si lo ha hecho.
Asi no es posible ni la gloria, ni los gran- es difícil contrarrestar sus efectos, porque olvidando
de
la
excedencia,
viviendo
sin
hacer
nada
«Estamos eu guerra con el Extranjero; Que le pregunten á la Tabacalera, á la Cedes heroísmos, ni el sacrificio pronto de la pierde la fuerza su formación, entra el des
de
provecho
sobre
las
esquilmadas
costillas
los boxers, los patriotas y el pueblo, uní
criatura, ni la identidad de sentimientos barajuste y las voces de mando solo consirillera al Banco y á todos los españoles.
dos cou las irupas imperiales, han triuu
que abracen estrechamente pueblo y Ejér- guen confundir más al soldado, que se del pobre pueblo que paga, sufre y calla.
También se puede preguntar á los carafado
en
sus
encuentros
con
las
tropas
enecito al calor de un paño santo que, cu- convierte la mayoría de las vects en eneManiobras como las actuales en Aragón,
migas. Hemos enviada ya cumi:jarius im- bineros de la Escala de Reserva.
briéadolos gallardamente, representa para
resultan
ridiculas
y
depresivas
para
el
poco
todos la hermosa é insustituible bandera migo terrible úo sus mismos compañeros. prestigio que nos re#ta allende las fronteras. periales para transmitir la felicitación de
Pero ¿qué á los carabineros? Al uistnísiTodas las guerras nos han dado ejemplos
S. M. y sus exhortaciones para que ven- mo ministra de la Guerr* que no le ha ponacional.
Mezclar
fuerzas
de
distintos
cuerpos
para
gan nuevas victorias.
Cuando la Patria sepa educar á sus sol- patentísimos de lo difícil y peligrosas que
dido eaoar uu cuarto para el £jéicito. MAa
JSs menester que los habitantes de todas franco el era, porique bien poco ocultaba el
dados; entregarlos en Hlas convertidos en son estas marchas, pero nosotros, con el poder hacer un nolo batallón de infantería,
fieles í-umpiídores del deber, pero no de un afán de hacer tangibles ios hechos, vamos es el colmo de la pobreza y e¡ portillo por las provincias demuestreu el mismu patrio- cor Jial üdic que tenia al Ejército y á todo
deber acomodaticio á todos los lugares y á citar algunos que la mayoría conocemos. donde enseñamotí al vecino las miserias de tismo y el mismo valor, y ordenamos á
nuestra organización militar.
todos los virreyes y á todos los gobernado- lo que huele a uniforme militar.
& toda clase de egoísmos, sino del de venJ£n Diciembre de 1895 las fuerzan insu
Si hubiese sido ministro de la Guerra
cer ó morir por la honra inmaculada del rrectas da la parte oriental de Cuba, lleva
Y no hay modo de convencer á determi- res que reducen todos ios hombres de
otro,
se habrian tirado los trastos á la ca
buena
voluntad
y
los
organicen
en
regí
pabellón; y la Patria no escatime, sino se ban á cabo la invasión de occidente, recon
nados generales de nuestro ejército, de lo
míenlos; nos servirían de mucho para la beza á las primeras de cambio, pero á don
esmere en acumular recursos verdad para
contraproducente
que
resultan
esas
amalguerra con el Extranjero.
que no resulten estériles los sacrificios del centrailas en dos grandes columnas al man- gamad heterogéneas de fuerzas.
Marcelo le ha dado por sacrificarse, y lo
soldado, y el pueblo en segunda línea do de Máximo üomez y Maceo, que ope£>ea comunicado este decreto á todos los ha soportado sin replicar.
En
Cuba
lo
hemos
visto
muchas
veces.
rando
en
combinación,
supieron
burlar
la
aguarde tranquilo la hora de premiar á
altos funcionarios del imperio con la rapiDicáse que motivos dé Balad le han imacción de nuestras fuerzas, llegando con Habla columnita de mil hombre:! que re- dez de 200 millas por día.>
8US héroes ó de sucumbir también glorío
sultaba un mosaico. La cuestión palpitansámente quemando el propio hogar antes muy pocos encuentros á las Villas.
Pero allá se las entiendan amarillos y puesto... lagarto, lagarto; ya sé que ha sade recibir los latigazos ignominiosos del
te era el número de hombres, sin que im- blancos, que nosotros por ahora podemos cado privilegio de invención, pues no ha
Acamparon en Manacas, jurisdicción de portara nada la procedencia de ellos.
enemigo, entonces, y sólo entonces, podrá
estar tranquilos, y en último caso si los hecho otra cosa que inventar nuevos.
Usaré otro verbo,
comprenderse que existan amalgamados S&ncti Spiritu<j, en ocasión que se hacia
chinos se incomodan con España, y les da
Y
habla
batallón
que
estaba
fraccionado
Ejército y Patria en íntimo consorcio, no indispensable abastecer el destacamento del en media docena de columnas.
por enviarnos barcos á lo Misler Watson,
Diceee que motivos de oalud le han íor*
como ahora divorciados por la mano infa- mismo nombre de víveres y municiones.
todo será que vuelva á cantarse en las
Puso enérgico remedio á este desbarajus- iglesias aquello que con tanta gracia re- zado á cesar en su tarea de hacer á flepaña
me de cuatro mercachifles, que en BUS re
De Uancti Spíritus salió de noche el
rica y feliz; pero la gente no lo cree.
ñnados egoísmos revuelven ambos ele- convoy custodiado por una pequeña colum- te el gen<>rat Weyler á BU llegada á la isla, cuerda en su hermoso artículo de fondo
¡Qué gente tan incrédula! •
mentos en el repugnante fango de la poli- ua, que para llevar á término su operación ordenando que operasen reunidos los bata- del ü de este mes, nuestro apreciable coleCierto
es que no todoa habrán oído decir
llones
en
cuanto
fuera
posible,
pero
los
vitica.
ga El País.
se le hacia preciso burlar la vigilancia enelo
que
se
cuenta; que efecto de sus dolencios de escuela y de origen son difíciles de
SEMPER TALIS.
A furore tartarorum, libera nos Domine. cias le habían recetado una bizma que le
miga en el mismo vado del rio Zaza.
etitirpar, si no se corta desde luego por lo
ÁFRICA
cubriese bien los riñones: visceras fuerteSalió de la plaza la columna, silenciosa sano. Y mucho de esto le hizo falta al ilusDe El Nacional 19 Junio 1900.
La danza macabra del Transvaal, ha mente atacadas por la enfermedad, que hay amparada por la oscuridad de la noche, tre marqués de Tenerife. Tan enérgico
pero sea por la predisposición del ánimo como fué para el enemigo debió serio para perdido su interés con las cosas de los chi- cia un mes ó más se la aplicaron, y no
UN DEFECTO SOCIAL
de nuestra vanguardia, que por cada bulto todo aquel que no supo, no entendió ó no nos. Figúrese lo que importa ya al mundo viéndose aliviado, le ha sido preciso apelar
distinguía entre las eombras, ae lee quiso secundar su obra, que sin duda hu- medio millón de héroes^ en compensación al reposo y dimitir; pero como no han pade esa tercera parte de la humanidad de sado loa cuarenta días, al marcharan aún
QUE NOS PERJUDICA que
figuraba un centinela enemigo, y prorrum- biera dado pronto al traste con la insurrec- cutis
amarillo que enseña los dientes para
pía ,en un ¿qu én vive?; sea por las acé- ción y hoy ondearía aun nuestra bandera defenderse y acometer, si es preciso, a las la tenía puesta, de donde parece que el
milas
de
arrastre,
que
había
necesidad
de
La libert&d de pensar en el género huotras dos.
vulgo dice que sale con el riñon cubierto.
f en Cuba.
mano, es ana con6ecu>3ncia lógica de la fa- fustigarlas continuamente, es el caso, que
Escaramuzas
entre
ingleses
y
boers,
haYo lo niego de plano.
Seguimos aqni con los miemos librillos, cen que la campaña continúe su aspecto
cultad que tiene el individuo de modificar aquel silencio recomendado, se convirtió
Porque aun en el caso de Ber cierto lo de
haciéndolo
todo
igual
sin
que
sintamos
el
en un griterío continuo, que reveló al enede última hora; la del agonizante que se la bizma, sacarla los doa cubiertos. Porque
BUS mismos peasamientofj.
Si tiene en cuenta que solo la concepción migo la marcha de nuestras fuerzas desde escozor de lo malo, y así seguiremos, ipor defiende en los momentos del estertor y nadie pondría en duda que ha sido un midb una idea implica el hecho de empezarla el primer momento, empezando el ataque que epe es nuestro destinol jugando a loe busca la manera de ahuyentar el espectro nistro de riñones, siquiera por aguantar
de la muerte.
á ejeoatar, debe tener presente, que antee al convoy sos avanzadas, antes de llegar al soldados peor que los chicuelos en la pe- pálido
Tentativas desesperadas para recobrar tan largo tiempo de trabajo.
drea,
gastando
los
millones
á
espuertas
y
río
Tuinicú.
de pensar un asunto cualquiera que desee
£1 Bustituto, no podemos asegurar lo que
cuando llega la hora de pelear no sabemos á Kicsburgo los boers; encarnizados comamoldarlo al escrupuloso principio de jusOcurrió, naturalmente, que compren- siquiera desplegar al frente en orden de bates donde pone mil y /nil veces más de hará; pero á juzgar por su gestión en la
ticia, ha de hallarse desprovisto de pa- diendo el jefe de la columna su situación, combate.
relieve ese pueblo de héroes sus virtudes, presidencia del Ayuntamiento, será un miBiones.
dignas de copiar por todos nosotros; de te- nistro á lo Azcárraga, que no hará nada
ordenó desde luego la contramarcha.:
nerlas muy presentes por si nos llega la malo, porque no hará uada. Y si hiciera,
No olvide nunca que la idea de libertad
Días dcspuós y por confidencias fidedighora del sacrificio y no tenemos mercade- ¿qué sería? Continuar la obra demoledora
y de derecho lleva consigo la elevada mira nas, se supo que Máximo Gómez habla
res que nos salven, preparando lienzos
de acción que conduce los actos del sujeto castigado al jefe de eus avanzadas por hade su antecesor, porque son todos unos.
blancos para recibir al enemigo.
ber atacado inoportunamente al convoy,
á su máxima perfección.
¡Qué lástima de país, entregado en maEn
Pretoria
empiezan
á
sentirse
los
efec
Dent^raciadamente para la humanidad evitando el copo que le tenía preparado en
tos del hambre eu el pueblo, por la cares- nos de cuatro caballeros á quienes lea im •
A
S
I
A
existente, llena de egoísmos personales 7 el vado del Zaza.
tía terrible de los víveres, dada la enorme porta un bledol
Hasta ahora en España—que sepamos aglomeración de tropas inglesas; Botha
de pasiones, jamás vemos un hecho suyo
Sin embargo, esto no dice que nunca
Este derrotero, esta marcha que siguen
nosotros-sólo
ae
han
notado
las
conse']Ue implique corrección perfecta ni en el pueda el arte de la guerra recurrir á estos
auda en manejos con los buers que viven loB políticos como si no hubiera pasado nacuencias
de
la
cuestión
de
China
en
los
vamomento de su concepción ni al llevarlo procedimientoe, porque la rapidez que las lores industríales, por el estancamiento de dentro de la ciudad y á esto obedecerá da, va á tener un fin deeastroao.
caracteriza y el sigilo con que se llevan á los cambios y la paralización de las tran- quizá la íjea de lanzarlos fuera por orden
A la práctica.
Predecir cuál va á ser y cómo, es impo
del generalísimo inglés.
Pero todo el mal no estriba en eso, sino cabo, pueden producir resultados exce
sacciones.
sible; pero que algo tiene que pasar es inAhora
piensan
los
boers
trasladar
su
en la manera de disfrazar el hecho, con re- lentes.
Menos mal que aún nos queda algo que cuartel general á Nelspruít, y asi de ceea dudable.
glas que el arte enseña para llevar al conoLa toma de noche por las fuerzas del se resienta de lo que sucede fuera de casa, meca correrán todo su territorio haciendo
Este Gobierno, con BU insensatez, nos
pues ya que no tenemos elementos para el caracol, maceando á ios ingleses, para lleva á la bancarrota, al descrédito, á la
cimiftulo de los demás, en caso de producir general boer Botha, de posiciones domi
resultados contrarios á los que predice el nantes á la de Spion Kop, determinaron salir en defensa de nuestros prestigios en que les resulte más costosa y sangrien- desmoralización completa.
ninguna parte, y que tanto nos da que apo- ta la campaña, y por fin, sucederá lo de
aator, que el pensamiento que lo sugirió la completa derrota del ejército de Buller. rreen
Se suele decir qae cada pueblo tiene el
á un embajador como que le regalen siempre, que el pez grande se tragará al
•ra todo bondad. Pero real y verdaderaLas recientes marchas del general De
Gobierno que merece.
confites ó que le quemen vivo, siempre es chico
y uosoiros estaremos ahitos de tanto
mente el engallado reeulta siempre el mis
wat por su gran rapidez y amparados por bueno que nos resintamos en alguna forNo es verdad.
mo que oree engañados á los deoiá?.
la noche, han burlado el movimiento en- ma, aunque ésta sea sólo cohibiéndonos aplaudir á esos hóFoes del Sur de África,
El
pueblo egpañol no merece Gobiernos
como de saborear las cartas que Vera el
para especular con nadie.
Una de lan causas que arrastran al hom- volvente que le preparaba Robert.
imprudentes y malos, porque peca de pru •
corresponsal
de
El
Impareial
escribe
desde
*
bre con más frecuencia á que incurra en
Y ya para terminar de ejemplos, ¿quién
Pretoria, contándouoa aua travesuras en dencia y de bondad.
• •
este vicio, es, como antea indicamos, el no conoce las célebres marchas nocturnas
tren,
barco, á caballo, á pié y en camiEl Gobierno, sin saber qué hacer, proEn cambio por ahí fuera arde el mundo lla, y en
agoismo personal.
de Napoleón en ia campaña de 1809, cuan
que le han vuelto loco los mosquitos, voca imprudentes conflictos á cada paso, y
entero
por
tragarse
chinos.
Rusos
y
japoSi la idea egoísta se desarrolla en una do reconcentró eu ejército entre el Danubio neses andan á la greña por la dimensión abejorros, ratas y sabandijas de aquella á pesar de los procedimientos antioaados
colí-ciividad coa menosprecio de elevadas y el Laber, valiéndole las victorias de de la tajada. Los ingleses mandan 40.000 tierra, en que hasta los bichos se distin- de que se sirve, no evitará, si continúan
razmes da equidad y derecho, produce in
Thuam, Arnhofeu y Plaffenhofeu?
hombres por de pronto & China. Los yan- guen por su fiereza.
luri provocaciones, la ruina y la desolación
Benotblemente la muerte por construcción
Por eso que sus resultadoe producen efec- kees, no satisfechos con haberse llevado
que ee nos viene encima.
de la misma, mas el ridiculo que supone tos tan sorprendentes y prácticos en el de rositas cuanto tenía España de valor
la manifestación inconsciente de su error. arte de la guerra, son más difíciles de allende los mares, quieren ahora también
Kicp.rríinad cualquier acto del hombre, y apreciar su oportunidad y de estudiar su su pedazo de Celeste Imperio. Se sienten
guerreros, héroes... y no saben que en toveres muv pronto en él que no lo realiza precisión, debiéndose tener en cuenta an
Ya nos lo hemos quitado de encima.
das partes no se dan gobiernos imprecisonunca por p«ro bienestar del prójimo, tes de practicarlas, aquellas frases que ha- re» (palabra en boga), pueblos que se ateEfl decir, precitamente de encima no, y
No nos proponemos tratar bajo el punta
aioo Biempre por conveaiencia propia.
cemos nuestrus del alemán JBlücbez, «que moricen por el Bu de <jue vienen con sua DioB libre de tenerlo al P. Morgadee, por
de vieta fíloeóflco eea consecuencia inatinson^más temibles de por sí, que el mismo
enemigo á quiei: te combate».
LAS MiLBMS EN AHÜGON
OPtRACiONESDENOCHEENCAMPAllA
• '
•
I.
CAMPANAS
SIN VILLAVERDE
IJ
u
tiva del amor á la vida, sino Bolamente la
transformación que sufre el individuo en
las diferentes fases de su vida para soete
nerla.
Durante la constante lacha que hay que
Boetener, ee cometen indispensablemente
hechos que denotan anormalidad en la co
rriente social y que, tanto clásicos como
positivistas, han venido clasificando con el
nombre de delito.
Luego si para sostener la vida es preciso
delinquir, (triste, por cierto, m vivirl
¿Y cabe siempre responsabilidad al individuo de la comisión de esta delito?
No siempre, porque sin incurrir éñ uh
vicio marcadfimente po'iitivista, ni enamorarnoa á ñegae de las teorías speucerianas,
puede muy bien concePiree que haya sujetoe que tengan necesidad de tupeditar sus
BentimientoB & vicios fi^iológicoa heredados.
Luego si en tal caso hay inconsciencia,
desaparece el delito.
Caso práctico; todos conocemos á individnos que, por, cauf-a de una impresión
moral desagradable, contrajeron vicios sus
orgEnismcs transmitiéndoloH después ásus
hijos bajo la fcrma del idiotlsmq, la locura, la vaguedad, etc., etc.
Pero en cambio se registran oaaos en que
e«a iripma fuerza se une á la voluntad del
indivkiuo, se transforma eu bentimíento,
y enknicen si que es penable cuando toma
forrau en lo8 actos de la vida.
Un HOld^do que durante eus funciones
traspasa loa limites de la subordinación
entrando en el servilismo, buscando por
ese mfdio alcanzar de mejor manera sus
fines, es penable BU acción, porque redunda en perjuicio de un tercero, que no quiere disfrazar BUB sentimientos para halagar
lae pasiones del tuperior.
La gran figura que recurre á la fuerza
BUgePtJva de su palabra, embaucando á las
ma&afc sin más propósito que su encumbra
mieiiío personal, se ve en lo sucesivo obligado á esas masas, á corresponder:es en
consideración y cumplimiento de lo prometí d).
Por nso, cuando se encuentre un ser que
sufran «us seutimientofl tantas metamórfoBÍ8 como cambios su paeición social, com
padezcámonos de él, porque es un delincuente.
Ahora que la prostitución del ideal altruÍE|ta es tal en la vida de esta desgraciada '
séciídnd, que aun norotros mismos, criticaslios la intimidad de relaciones del pobre
con el rico, sin tener en cuenta que loa te ¡
Boros de éste los sostiene el otro, damos
como articulo de fe, que un general no
debe dirigir la palabra al soldado, sin que
esta sea de mando, como f i el genera 1 tuviese razón de ser. sin la existencia del
soldado, y así, seguimos pensando dentro
de todos los organismos sociales.
Y volvamos para terminar, insistiendo
en las primeras consideraciones expuestas,
que la lucha j)or la existencia, arrastra viciOB sociales, perdonables en alnurios casos,
pero cuando á voluntad del individuo traspasan los limites de probidad y derecho, se
tjaeforman en egnismos personales, constituyentes de delitos criminales comprendidos dentro del cuadro que la humanidad
trata de seleccionarlos de tu seno.
egoísmo, es el desprecio absoluto de todo lo I El regimiento de España, que desde los
que se aparte del yo: y de eee mal infame ' sucesos de Murcia en el mes pasado, estaba en dicha capital, na regresado |á Carta- ]
debamos huir todos y así será posible ate ,'• gena
á prestar su habitual servicio de
nuando las pasiones y dando algo á la ra- guarnición.
j
zóu que lucir pudiera un rayo de esperan
ea para los desheredados de la fortuna, para i El soldado Juan Diez, del regimiento de
las víctimas del cumplimiento del deber ; Isabel 11, de guarnición en Valladohd, se
que somoa objeto de la burla, del escarnio suicidó el día 7 en el cuartel, disparándose '
<
y del desprecio más absoluto por los dioeee ' el Maüser por debajo de la barba.
del egoísmo; por los que consagrándose á
El desdichado murió instantáneamente. '
si propios les importa poco que ee nos insul- ; El general Lluch ha cesado en .el cargo [
te y gaste encima la ii:¡oióu veinte millo- de Gobernador militar de Cartagena.
i
nes en sostener el harapo de nuestras miHace algunos días que en Alcalá de He- I
Beriai sin utilidad ninguna para ella.
nares se suicidó el capitán del regimiento
de Asturias, D. Hermenegildo Hamqs.
'
CAMBIO EN L . DIRECCIÓN
t
i El 8 de Agosto será botado al «igua el
I crucero CaíaZwña, que hace diez anos comenzó á construirse en Cartagena.
Por fia del mes pasado cesó en el cargo I Dados los rápidos adelantos de la ciende director de EL HERALDO MILITAR, nues- ' cía naval, se comprende que tengamos tan )
tro querido amigo el Sr. D. Manuel Pérez, . detestable marina; pues cuando un barco i
quedando los trabajos todos del periódico que hemos construido empieza á navegar,
confiados á un grupo de compañeros de la Uebe retirarse de la armada por antiguo.
Escala de reserva, bajo la dirección de un ¡ El general inglés White, que tan heróicompetente y querido amigo nuestro.
' camente resistió en Ladysmith el asedio
de los boers, va camino de Gibraltar para
donde como es sabido le ha nombrado su
gobierno, para el mando superior de la
plaza.
DE ESTE PERIÓDICO
FOLLETÍN
Habíamos anunciado que en e te número daríamos principio 6. la publicación
en folletín de una notable obra. iSe trataba
de cBocetos de la vida militar>, por Ed^
mundo de Amicia, oficial del ejército italiano, pero hemos tropezado con la dificultad que la casa representante en Madrid
no tiene facultades para concedernos la
autorización oportuna que al efecto solicitamos hoy escribiendo á Italia.
ínterin se publicarán en folletín asuntos
de lo más saliente que encontremos á
nuestro juicio, en obras militares de importancia, como lo hacemos hoy copiando
unoa párrafos del hermoso libro «Sitio de
Amberes> de que es autor el capitán de la
escala de reaerva, Sr. Barado, y que de
seguro agradará á los suscriptores de este
periódico, por la gallardía con que describe
el autor el heroísmo de nuestros soldados
en la célebre jornada de Kowenstein.
•
» *
En el próximo número daremos la Memoria publicada f)or la Junta Provincial
de Málaga que contiene la historia de los
trabajos realizados por aquéllos compañeros desde que se constituyeron.
La Junta Central ha visto este trabajo
con tanto agrado que dispone su publicación pata que sirva de estímulo y ejemplo
á todos.
«rOTICIAS
Es digna de alabanza la disposición del
emperador Guillermo de Alemania telegraflando á los gobernadores chinos ofreciendo mil taels de su bolsillo particular á la
persona que salve la vida á un extranjero,
cualquiera que sea su nacionalidad.
Conocida la codicia de los chinos, la
medida ha de dar excelentes y positivos
resultados.
Guillermo II da una prueba más de su
talento y conocimiento práctic.i de la vida,
as! como de un corazón tan humanitario
y magnánimo como corresponde á la poderosa corona que ciñen sus sienes. Es un
« «
que le honra y que todos debemos
Porque entonces ya no es lucha por la rasgo
agradecerle.
existencia, ee la supremacía constante del
Anteanoche saUó de esta para Málaga,
nuestro querido amigo el teniente Egea,
despidiéndose para volver pronto á continuar las gestiones relacionadas con la
construcción de barcos do su invención.
Lleva excelentes impresiones.
.
( .
• . .
El nuevo ministro de Hacienda, se propone tener los presupuestos terminados en
Agosto.
¡Buen desengaño va llevar como no se
redera al de 19ttll
El Consultor del Soldado por D. Mariano
Cea Alvillo, es una obra útilísima para el
soldado en filas y licenciado.
Eti ella encuentra cuantos modelos de
instancias necesita para reclamar alcances soficitar el pase á la Guardia civil, etcétera, etc., y sus derechos en el fuero civil
que le ha dado el un forme.
Sil precio 0'75 céntimos de pesetas.
Los pedidos á esta Administración acom
pañando el franqueo del paquete, que se
remitirá á vuelta de correo.
DESCUBRIMIENTO
HKBPÉnCOfl, TOSES Y LOB NIÑOS DB TOS
FKRIMA
Sabed: Que ese noble y gran médico don
Enrique Lafueute, que ahora habita en
Madrid, calle de la Cabeza, núm. 24, principal izquierda, cura las de veinte y treinta
años que todo lee fué inútil; igual lad toses.
Con la garanlía de volver lo gastado al
qae no llegara á curar.
Un agradecido le publica esto.
JUAN SANCHBZ.
Vera 15 Abril de 1960. (Almería.)
GUERRA
Diario OJlcial del 7 de Julio de 1900.
CRUCES
Se concede permuta de tres cruces de
plata rojas del Mérito Militar por otras
tres de primera clase al segundo teniente
de Infantería D. José Cuarille Sanmartí,
las cuales le fueron concedidas por servicios prestados en la campaña de Cuba,
ahciéndose igual concesión del mismo nú
mero de cruces y por iguales servicios ájlos
también segundos tenientes de Infantería
D. José Alivé Boronat y D. Enrique Garrido En abasos.
TEATROS
RECOMPENSAS
ELDORADO
La lana, de miel, humorada de los señores
PaáO (A) y García Alvarez, música del
tír. Moutesinoií (?).
De fiiímor&da, caiifioaii sus autores La
luna, de tniel, y aun asi es oasi iniadmisi
Día iS.
bltí la tal producción, que no es otra ooea
que una continuación d» «sctruLS sueltas
RETIROS
Se concede el uase á esta situación, por hechas con poca habilidad.
La obra está plagada de chistes de todas
haber cumplido la edad reglamentaria, al
capitán de Infantería ü. Pedro Galiano clases y coloree, abundando más los de'ía
Sansano, el cual debe causar baja por fin cla-e inferior y color verde... subido, que
del presente mes eu el arma á quei perte- demuestra hasta qué punto domimnn BUB
nece, pasando afijar 8u residencia ^Za- autoreb el teatro y... k gran paciencia del
ragoza
, , público pa.g&no, secretos poderosos y^ úni Se concede el pase á igual situación, por eos para hacerse oir y dar dinero á la emiguales conceptos, debiendo fijar su resi- presa ó viceversa.
dencia en Maradillo de Roa (Burgos), al
La Uirui de miel, debe haber sido aeorícapitán, también de Infantería, D. Segunta en poco más tiempo que se representa,
do Cabanas Serrano.
de otro modo no se concibe que ae oi'^an y
SUELDOS, HABERES Y GRATIFICACIONES
se vean ciertas escenas.
Se dispone que por la Comisión LiquidaLa música, es... peor que mediana, á
dora del primer batallón del regimiento ' excepción del número del orfeón, que reinfantería de Canarias, núm. 42, hoy Ceri- \ sulta bonito, aunque poco original; los núñola, le sea reclamada la paga del mes de ' meruá restantes recuerdan muchos otrua de
Abril de 1898, al segundo teniente de Infantería D. José Mejuto Casanova.
i partitura de un joven y reputadísimo
Se desestima la petición hecha por el se- maebtro, cuyo nombre ee Bobradamante oogundo teniente de Infantería D. Caydtano nocido.
Tora Palacios, en súplica de las pagas de ¡
En el desempaño, se distinguieron EmiNoviembre y Diciembre de 1898, por ser , lio Mesejo. que hiso un borracho mejor que
las destinadas á compensar las de nave- ¡ lo hayan ideada los autores.
gación que indudablemente recibiría á su > Las Srtas. Mirallee, Fernández y Prados,
salida de Cuba, y se dispone que la de Ene- '
ro de 18W le sea reclamada por el cuerpo á (ófta debutó con la referida obra), José Meeejo Gil, San Juan, Ripoll y Gonzalito, eaque pertenecía.
tuvieion todo lo bien que les permite estar
sus papeles.
Al finalizar la representación de La Zuna de miel, hubo protestas de todas olases
Terminado el ar- y para todos los gustos menos para el de loa
misticio pactado, el autores; pero—como decía un Bujeto integ e n e r a l americano ligente en la materia—«e^to va mañana j
Bhafter noticia á la dará dinero»,—que es cuanto hay que deplaza hallarse en li- cir, yo no deseo otra cosa sino que el próbertad de romper el ximo estreno quite el mal gusto que han
fuego.
dejado España en París y La luna, de miel
El general Toral pi- y que sea El barquülero, DIOB, Jackson y
dió un estado del per- Silva lo bagan...
1898. — Combates
sonal y armamento
ZKKÁUS.
bombardeo eu S
de marina paia sutiag^o de Caba
mar elementos de defensa.
Correspoodeucia admiaistratÍTi
Pero los dos cañoMartes.
nes dé 42 centlmetroB
Zamora.— Representante Sr. Colmenero.
q u e desembarcaron
—Recibida letra día 6. Conforme con li^ lidel Méjico, fué imposible emplazarlos. quidación.
(¡Cosas nuestras I)
Santander.—Id. Sr. Morenza.-Id.,id«w
A las cuatro de la tarde rompió el ene- día 4. Rectificado.
migo el fuego contra la plaza, logrando al
Castellón.—Sr. Sorli.—Id., id. letraa df«
poco tiempo con sus disparos de artillería 5. Conforme.
/
incendiar al catierío de Dos Caminos.
Nonaspe.-Sr. Navarro.—Pagó hasta
Próximamente á las cinco sonó el pri> fin de Octubre.—El escalafón aún no está
mer cañonazo de la escuadra, dirigiendo tirado; ya avisaré por el periódico.
Vera. — Sr. Sánchez. — Recibida letra
BUS tiros sobre la costa,
pesetas por el Sr. Eloy.
Nuestra artillería le contesta; pero dada tres
Zaragoza.— Representante.-Sin ef«ctO
su inferioridad, no consigue causar ningún recibo núm. 2, que está pagado.
daño al enemigo.
Salamanca.—Sr. Piñón. -Pagado hasta
Por la parte del Cobre se inieia á las seis fin Septiembre.
Salamanca. ~ Sr. Gomes. —Sin efect»
un fufgo de fusilería violentit-imo, que es
-•
contestado primeramente por nuestra in- recibo núm. 26.
Villanueva y Geltrú. —Sr. Gargallo.—
fantería, que logra desalojar á la bayeneta
Pagado hasta fin Septiembre.
las trincheras enemigas de BU primera lí
Granja de Moreruela.—Sr. Calvo.—Panea.
gado hasta fin Septiembre.
A las seis y media reinaba Bilencio seAlbelda,—Sr. Marticorena.—Id. Id. fin
pulcral. Había cesado el fuego.
Septiembre.
Se concede la cruz de primera clase del
Mérito Militar, con distintivo rojo, por to
dos sus servicios en la campaña de Cuba
hasta fin de Agosto de 18í»8, al segundo te
niente de Infantería D. I* rancisco Quiró?
Santiago.
RECUERDOS DEL DÍA !
Julio
10
Aifrado Aloua, impretor. Barbieri, 8.—lfe¿rid.
BltlO DE AMBEUKá
Tal fué el triste resultado del atando
no en que Holack y Marnix dejaron á
BU gente. Un capitán inglés, autor de
este drama, no vacila en asegurarlo;
porque cel dique—exclama—estaba ya
cortado por tres partee, pero le abandonamos vergonzosamente por falta de
jefeB.» Estaban allí, no obstante, Jus^
tino de Nassau, su teniente KoppenLoppen y el (Jobernador de Zelanda,
quienes se portaron como buenoB; mas
los dos últimos perecieron en la trinchera, y el primero, vista la derrota,
hubo de lanzarse al agua en demanda
de los navios. La dispersión fué tan
general, que Farnesio, lleno de entusiasmo, dijo á los suyos: tVencido hemos, compañeros; el mar hace traición
á !08 impíos. Cortar el camino para las
naves, que es su última esperanza, y no
dejéis que se os escapen para volver á la
pelea.» Con cuyas voces, encendidos los
nuestros, continuaba la caza humana
entre las olas, y deBcargaban con su incansable diestras nuevas muertes... Hablan transcurrido ya ocho koras desde
que comenzó el combate; el rumor de la
lacha comenzaba á amortiguarse; 8.000
hombres ee hallaban tendidos sobre el
dique; los que señoreaban la barrera,
pálidos y ensagrentados, semejaban le^
giones de aparecidos... f En este tiempo
—dice el valiente y piadoso Vázquez—
volvía á subir la marea j comenzaba á
entrar tanta agua por las cortaduras que
habían hecho los rebeldes, que si Dios
no previniera el remedio para volverlas
á cerrar, fuera posible anegarse todo el
Ejército español. Con los cuerpos muertos de los rebeldes y con las faginas,
sacos de lana y demás pertrechos con
que levantaron los trinoherones, cerra
ron loe españolea la cortadura, que aun
cuando hubieran buscado materiales
para hacerlo no los hubieran hallado
más á propósito: y fué de mucha importancia tenerlos tan á la mano, puea
si hubieran de buscarse de otra parte,
fuera evidente el peligro en que Bé hallaran respecto de la violencia con que
las aguas se iban juntando, que, como
ya he referido, las tenía divididas el
contradique. No fué de menos importancia haber hecho los rebeldes la cortadura al mismo tiempo que bajaba la
marea, pues si fuera con la creciente
nadie les estorbaba á salir con su pro •
pósito; mas Dios, nuestro ¡señor, que
con ojos misericordiosos miraba á los
que defendían su santa fe, les dio el
premio de sus trabajos y causa bastan tísíma para que conociesen BU divino
favor.
Asi terminó el combata de Kowena-
tein
l^KLÍ^K»
RETtZO DE Lt OBRA DE BKfltDO
SITIO DE AMBERES
LA J O R N A D A D E K O W E N S T E I N
i.i4.ñ-
Tres horas distaba Kowenstein del
puente del Escalda, y Alejandro, que
había pasado la mitad de la noche del
26 al 26 en Santa María, retirándose
luego á descansar á Beveren, no tuvo
conocimiento hasta rayar el día de lo
que pasaba en el dique. El eco Bordo de
los cañonee le advirtió el peligro; loe
mensajeros se lo comunicaron cuando organizaba BU gente para dirigirse al Bitio
del combate. Detúvose breves momentos
para rechazar algunas naves amberesas
que intentaron distraer por aquel lado
la atención del Ejército; y así que aque
lias Be retiraban, voló á Kowenstein,
Beguido de 200 españoles. A medida que
avansaba procuraba sacar alguna Arti-
tillerla de loe fuertes inraetiiatos, y al
llegar á Santa Cruz mandó por delante
á BU Gobernador, Cristóbal Mondregón,
con 100 piqueros y arcabuceros, lira
llegado el momento del desquite. Mondragón avanza hasta San Jorge y anuncia la llegada de Farnesio: éste apareoe
luego; y una prolongada exclamación
de júbilo se deja oir por todo el tramo.
Imposible es pintar el mágico efecto que
causa la presencia de Alejandro. Allí
está la cabeza del Ejército; decimos mal,
la cabeza y el brazo: el General y el soldado. Todos á una le saludan como á su
salvador, y la confianza que su genio
inspira es ya garantía de la victoria.
El General abarca de una ojeada la
Bituaoión de sus tropas; ordena á Camilo del Monte que lleve algunaa pieue
RELACIÓN DE SEÑORES REPRESENTANTES
IOM
A.LBACwn.—D. Joaquín Rodrigue^ Garda,
primer teniente ae Irifanierla, recríele
ciüle del Tinte, r.úa> 14, priocipai.
ALICAWTB.—D. Enriqne R. Jiavarro, segundo teoíeute dn iaf<inieri>i> reside eu la
calle de san Vicentx, 21. eeKundo.
PUJMUILA.—í)- Emilio Ibáñej Aliaba, capi"lAti do Infantería, calle de Sama Cruz,
núm. 4.
ALMEHIA.—
A»iLA..*-Z). Rosendo Jiménef C«eílo, primer
teDÍeate de Intanteria, reside Cuesta
4t García, 10, duplicado.
BADAJOZ.—D. Juan Alvaref Hurtado, set>
, gundo teniefite de Caballería, oaild de
Santo Domi.go, 52.
BA-Í. BARES.—
Blas liartin Velasco, primer teniente de Ir<(aDt«ria. Vive en laca.
BABCBLOMA.—D. Alfredo García, primer
teniente <)e Aruileria, calle Poniente,
Btlmero 53, primero.
BiL»Aé.—D. José Martin Bilbao, segundo
teniente de Infantería, calle del Cristo.
HVRAHQo.—D Paulino Jodra Garda, capitán de Infantería.
BURGOS.—£>. ñáanuel Díaf Franco primer
teniente de Infantería, calle de Üao
Juan, nÚDQ. 34, segundo.
^¡. Jtsú •>:
IVCÁ.—D.
MIRANDA DB BBRO.—Z>. P*dro U/áné 4H-
centi, primer taoisnte ás Infantería.
.-;!..
:¿l:il^
-i ..-A ciU; : ' - Í 0 . . . . . ' - :
-»'
PLASSNCIA.—i3. Juan Madaa, calle Corre^
dera, núní». 21.
CÁ»iz.—£). José de Quevedoy Martas, primer leiiiüiite ao lufanioiia. Cardoso, 22, pral.
CKUTA.—D. Enrique Martas, segando te
ni«nie de Infantería, ¿alte General
López Pinto 8.
JKKBZ DE LA FRONTERA.—D, Manuel Jurado
Pallardo, primer ienif<nte da Infantería, cuUe Guarnidos, 8.
CiUBAD REAL.—Z). Domingo Casanova Y
Rojo. com<ndante ría lofante/la, calle
del Combio, núm. 15.
CASTELLÓN DB LA PLANA.—Z). Arturo Parales Putgcerver, segundo teniente LifanterU, caDe M yor, 99.
CÓRDOBA—O. Francisco Ruij Castillfjo,
segando teniente Infantería, calle de
S<iu Fern&iido, núm. 80.
CORUNA' —
BETAnZOS.—
CUBNCA.—
GERONA.—i>. Desdichado Iglesias Costa, teniente auxiliar de la zonai>úm. 21.
GRAMADA.—D. Manuel Clanes Fuentes, teniente auxiliar de la zona núm. 34.
GOADALAJARA.—D. Gabriel Meléndej Mar •
'ten, sAgundo teniuntH de Caballería,
• ' ''c»lle Bardales, núm. 11.
HUííCA.—,p. José María Lasierrajr Ajnaj,
segundó teniente de Infantería, call«
'"'San Oranrio, 10 3,» .
BARBASTRO. D. Emilio borrego
yide,iegtiudo tpaietíis de Infantería-, ,, ,, _,.
MAt>mD.—Administrad6n, Santa Brígida,
4, principal.
ORENSE.—D. Celestino Sáwkej Raposo, ténietiie A., zona núoa. 3.
HOELVA.—
OVIEDO.—D. Eugenio (uetv Orvia, tanien^
te de K Gtiaf-dia civil, calfa«ld Fontán,
íKÍi*.—D. Antonia Mi'rant RM,9é1ga\ido
núm. 8. '
J
' ' tunienie d»i Infantería, calle de Isabel
Méndez, núm. 18.
GiJÓN.—Z). Eduardo Xlvarej^ Váfguej, segundo teniente de InfHQiería, calle
LÉRIDA.—£>. Julián; Jf^ga Cerda, primer
Santa P^radía, núm. 27.
teniente dn Cat>«ii«rl»>.c&Ue St^i^ MarPALENCIA.-^D. Alfonso GAonia. segundo te
tín, núm. 8,
• ,,..„.,
,, ,
niente de Infantería, A. zona núm. 41.
LOGROÑO.—Z). Saturnino Cabezón Zuaño,
primer teniente auxiliar de la zona PAMPLONA,—D. Antonio Quintana Garda,
primar teniente de Iuf*ntería, Comí
número 1.
siün Liquidadora regimiento ConstiCALAHORRA.—/). José Fernández Yoldí,Mtación núm. 29.
gundo teniente de Infantería, calle de
TuDKLA.-D. Ángel Heras díaif, segundo
Virrejr, núm. i, principal.
teniente d* Infanieria.
LUGO.—Z). Jndalecio Vidarte Serrano, te- PONTEVEDRA.—Z).
Ramón Cagáis Lamas,
niente auiúilar zuna núm. 8.
teniente ás Irríanterta, calte^el Barco,
MoNFORTE »B LEUOS.—£). José Martinej
Dúm. 6.
,
! ,' \ '^l
Albertos, comundanie de infanterii», SALAMANCA.-^
' 'v
campo de la compañía.
^
CiüDAu RODRIGO.—D. Juan Martii NotaMoNDQÑsDo.—Z). Salutiano Gonfálej Diaj,
rio, segando teniente de Infantería,
primer teniente de Infat)terla, 'c*ítit aa
calla de SnQ Juan, l2, prsl.
la Concepción, nú». 6.
' ';
SAIWANDSÍI.—D. StYeriano Morehja SarMilLAGÁ.—D. Moisés .\iartinej Boáos, semiento, teniente Infantería, zona núgundo icnlenie delafanteila.calitf Almero 29.
fonso XII, núm. 20.
..TT' ,
SAN SEBASTIÁN.—B. Antonia Quirós Ebri,
MURCIA.—Z). ./ttan Gil Garda, canitín reteniente de Infantería, calle de San
Bartolomé, núm. 16. '••''' •' ''' Í' '
tirado, calle Riquelme, núm. 21.
SEOOVIA.—
SEVILLA.—Z). José Castillo, capitán de In •
fanteris, «alie Pedro Miguel, 29, prnl.
OSUNA.-Z). Pedro Holgado, teniente de Infantería, calle Nueva.
SORIA.—
TARRAGONA.—Z) Pedro Jordán Espeleta, capitán infantoría, calle Fortuny, 11, entresuelo.
TERUEL.—Z>. Rafael Gómej Mateo, segundo teniente Infantería, calle Tremedal,
núm. 4.
ALCAÑÍZ.—D. Ramón Sdnckej Legua, capitán Infantería.
TALAVBRA DE LA REINA.—Z>. Luis Muñoj
Espejel, primer teniente de Infantería,
auxiliar de la zona núm. 50.
VALENCIA.—Z). Eloy Garda Ayllón. capitán Infantería, calle Hernán Cortés,
número 18, 3.»
VALLA DOLID.—Z). Pablo Figuerola Caula,
zona 36 6 café del Norte.
VITORIA.-Z). Serafín Vidal Herrera, aegun'lo teniente Infantería, calle Castilla, 5, primero.
ZAMOkA.—Z). Julián Colmenero Antón, primer teniente auxiliar de la zona número 23.
ZARAGOZA.-£>. Pa<ew((/ Rub o Rodrigue^,
niente de Infantería, calle ds los Máru
res, núm. 14, pral.
-
'•
• "
•"''••|-'
' I
'
•
'
-
"
'
E N P R I M E R A HIÍ OTEGA
SH pg>Uf^Ó'AN ÓÁF='\T'A\^^S. P. FER^JA'f<JDEZ, INFANTAS. 28, ENT.' D." DE 10 A 1
I
•
I
«llfcliiSíl..-
-
-
,•—.-„,»———.,
. 1 , I. 111111111111
.
«Hfli
•
« i ' , ! li'lii'liiii lili i l ' l ' i
lililí i i i l i i l
rl
lliájiiiiili
11
I I í ~.;ii!.^«i«iili ••.•.«.>•>». t
.
I. • ¿ É. J i .
>J¿-~~r- I
iMÍi.ii4tiÉl i i t i l
»<J—«»é«
;L HERALDO MILITAR
SE PUBLICA
tíi^Z
VECES
AL MES
CONDICIONES DE SOSCRIPCiON
^
^ , -j,
Kn Mftdrid,UBm08.....
i^m provineíaa, un trimestre
ANUNCIOS
,
.
1 peseta.
3 >
^-^^^«í
Iáik6%
RaeUmos
ídem y noticias/..:
0 , i 5 céntimos
0.25
>
0,59 S?
ROR MESES, Á PRECIOS CONVENCIONALES
•- -
-
siiiiM iiiM^ •••aÉ^MBMMMBMMmiMWMmiiMMWMWr~~MMMam«rliaBIMMIinigMMil»»l'n^
SITIO DB AMfi£RE8
al fuerte de San Jorga y secunde el ata
que; luego, vuelta la faz á sus veteranos,
exclama con voz estentórea: No cuida,
de su fionor, ni estima la. causa, de Dios
y del Rey, quien no me siga. Dichas
estas palabras, se lanza contra la trinchera enemiga, casi al miamo tiempo
que Capiffuocio y Águila combatían al
pie del fuerte Victoria. Entre Farnesioy
aquellos levantábanse los parapetos enemigos, erizados de hierro y protegidos
por el cañón de loe báícoa. ConquiíiarlosnoeracoBa fácil, porque allí nocablan los ataques de naneo: y aunque
fueee probable atacarlos de frente, tenia
que ser á costa de numerodas victimas.
Pero allí estaba empañada la honra
militar de Farnesio; allí la reputación
de las armas reales, la mi^ma causa católica, que era para aquellos hombres la
causa de Dios: ó se conquistaba el tramo
ó ee perdía Amberes. Este era el dilema;
y Alejandro, católico, buen soldado y
leal vasallo, optó por el primer extremo.
£1 caudillo realista se coloca en la
piiiaera &\e^, axmado de mprrión, cota,
escudo y espada; á su ladoee apiñan los
qfíciales de su casa, ea pos los demás
soldados; y aquel cuerpo escogido avance pot el destrozado contradique entre
un diluvio de balas, ora hundiéndose
en las aguas, ora saltando por las estabas. En el espacio que mediaba entre los
castillos de San Jorge y la Victoria, iba
á decidirse el destino de Ambares; en
aquel dique, ancho de 6 pies, quebran»
tado por el hierro y el fuego, ee aper
eiblau á combatir 5.UÜ0 hombree; allí
iban á estrellarse las iras de dos parola
lidadee, de dos pueblos igualmente infortunados; á regarse el suelo y á teñiree
las aguas coa la sangre de siete Naoioxm, \BtW6 90p«oio en verdad á que ae
SITIO DE AMBERKS
da ocasionó loa más funestos resalta
redujeron dos potencias irreconciliables;
soberbio y terrible teatro donde se inten taban fallar, acero en mano, el pleito
entablado entre la tiranía y la libertad!.,
Desde que estalló la guerra en loa Países,
nunca se vio choque más espantoso; «y
verdaderamente—diceEótrada,—no sólo
el lugar teducía a la necesidad de pelear, como los gladiadores, en estrecho
palenque, sino el juramento de que habla de ser aquel día el primera de la
victoria ó el último de la vida. >
Ocupaban los rebeldes, no sólo la
trinchera, sino los costados del dique,
amén de los que acometían con las barcas. Por lo mismo, el atacante, diezmado por el fuego de las trincheras, tenía
que reñir parciales combates, que, no
por ser luchas de hombre á hombre, le
debilitaban menos. Pero la humana
oleada que descendía de San Jorge y la
Victoria á las trincheras, no ee detenia.
Por cuatro veces treparon los nuestros
el parapeto enemigo, y otrad tantas fueron rechazados. Fué necesario construir
una trinchera frente al castillo de San
Jorge y emplazar en ella, algunas piezas
de corto calibre, ^ntes de intentar ui;;,,
nuevo asalto. Levantada que fué, pojí;,
amboá costadud se dio un rnievp asalto^*:
mientruB la artiUeria de loa fuerte, dirigida contra la nota, impedia que ésta se
aproximara al dique. Y ocurrió entonces una cosa por demás extraña. Al trepar los nuebtros por la trinchera, vieron
de pie sobr» ella, y blandiendo el mandoble la atiética ügura del difunto Pedro Paz: la ilusión, sin duda, de cerebros extraviados, pero ilusión que enardeció su sagre y les lanzó tras el fantasma. SI; era su veterano Maestre que con
mirada centelleante y gesto ñero los
base ahora sobre el dique como el espectro de la vei^anza; animábales con sus
habituales ademanes, les señalaba airado el pajapeto erizado de picas y mos
quetes, y parecía Jrecordarles que era
llegada la hora del deequite. Compréndese tal fascinación tratándose de gente
entusiasta y supersticiosa: no necesitaban mayor ebtimulo hombres enardecidos por la ñebre del combate, el insomnio y el hambre. Los vacilantes ee reaniman ante semejante aparición; los
más valeroEos se lanzan otra v^ez á la
trinchera; y al fantasma suceden los
vivos: Torralva, que salta á loe hombros de sus arcabuceros y deede ellos al
parapeto; Capiffuccio, Águila y otros
Capitanes y soldados, así italianos como
españoles, que la coronan, no «in trabajo; y entablada la pelea en el inte •
rior, desalojan á los enemigos, ó por
mejor decir, los degüellan, porque tsi
no es pisados y postrados, no daban lugar á que los vencedores siguieran adelante.» Y este combate prosigue con ventaja en todo el tramo, pues triunfantes
ya en la posición central, el grito de
¡Victoria! prorrumpido por centenares
de bocas llena los aires. A todo esto la
marea desciende, y muchas naves levan
lus anclas y se dejan arrastrar por las
aguas, mientras otras continúan aferradas al contiadique. Era llegada la hora
crítica para ios atacantes: la batalla no
se había totalmente decidido; parte de
BUS bajeles habla sido destrozada por el
fuego de los castillos,ly las tripulaciones
de los restantes viéronse en la alternativa de huir ó de caer en manos del enemigo. «Quizás—dice Lothrop Motley—
si hubiesen querido afrontar esta peli*
grosa alternativa, hubieran alcanzado el
dos.»
Con efecto: el número de las naves
que por entrambos lados atacó al dique,
era grande; todas ellas bien artilladas y
tripuladas por gente animosa: los espa
ñoles, aunque victoriosos en todo el tramo, no t^eguros poseBores de él, pues
sobre haber tenido enornies bajas, en lo
más recio del combate fugáronse vergonzosamente nueve banderas de Infantería valona del Coronel Carlos Mansfeld.
Pero si el éxito podía considerarse aún
dudoso, la moral del enemigo se hallaba
quebrantada; el descenso de la marea,
sorprendiéndole antes de terminar la
lucha, llenóle de súbito terror; y presa
de él, arrojáronse los del dique á las
aguas, seguido de cerca por los nuestron.
Embarazándose unos á oeros en las esta
cae, hallaban no pocos rebeldes desdichada muerte; otros perecían en las
aguas atravesados por la espada ó el plomo; y los que que se agolpaban en las
barcas, haciéndolo tan á la desesperada,
que BU nú enero excesivo daba con ellas
de tiavés. Seguíanles á nado los españoles, el acero en la boca, y entablaban
entre las orlas mortales combates; llega
banse también á los navios, y, trepando
por las jarcias, causaban en la chusma
terrible destrozo. «Sólo la Nación espa»
ñola—dice un testigo—podía hacer esa
íierereza.» Finalmente, como muchos
enemigos para hurtarse al fuego de la
Artillería navega.aen á lo largo de la estacada, lanzándope desde ella los católicos, apresaban las naves y hacían piezas
de su gente. < Y asi los degollaron A
todos—escribía Parmaal rey—quedando
por una parte y otra á nuestra misericordia, y ya fiador que vengaron la
aitimaba: caldo ea Termoade, levanta*
triunfo, mientras que la decieión toma-
anorte de los amigoe.»
Descargar