LAS FINANZAS AGRÍCOLAS Y RURALES EN AMÉRICA LATINA

Anuncio
LAS FINANZAS AGRÍCOLAS Y
RURALES EN AMÉRICA LATINA
Este documento fue presentado en la Conferencia Internacional sobre
Mejores Prácticas en Finanzas Rurales y Agrícolas, organizada por The African
Rural and Agricultural Credit Association en Kigali, Ruanda, del 1 al 3 de
agosto de 2016.
4
LAS FINANZAS
AGRÍCOLAS Y RURALES EN
AMÉRICA LATINA
unque nunca ha sido fácil financiar
el agro, particularmente a los
productores de pequeña escala,
el problema central de la falta
de acceso al financiamiento radica en
la existencia de riesgos inherentes a la
naturaleza de esta actividad –variabilidad
de precios y recurrencia de fenómenos
climáticos y eventos extremos–, de riesgos
derivados de las condiciones en que se
desarrolla y de la calidad de los recursos
requeridos, particularmente de los recursos
humanos. Asimismo, la inexistente o
deficiente calidad de la infraestructura y
servicios públicos en el sector rural, la
pobreza de los recursos humanos debido
a la carencia de una educación de calidad,
los problemas de dispersión geográfica y
atomización de las propiedades agrícolas
en pequeñas extensiones, la indefinición
de los derechos de propiedad por la falta
de títulos de propiedad, la convivencia de
una diversidad de unidades de producción
con diferente nivel de tecnología y de
ingresos, insuficientes sistemas de seguros
y garantías, entre otros.
A
En estas condiciones, las instituciones
financieras, en particular los bancos de
desarrollo que son quienes se acercan más
al pequeño productor, tienen que reunir toda
su experiencia a fin de afrontar los problemas
y desafíos de este sector, tanto en su
dimensión económica como en la social, y
movilizar mayores recursos financieros para
evitar perjuicios a las unidades productivas y
a la población rural.
Paralelamente a lo que podríamos llamar la
agricultura tradicional, se ha desarrollado
un sector agrícola moderno, tecnificado,
competitivo, enfocado al mercado externo,
selectivo, y de pequeñas producciones
orientadas a nichos de mercado exclusivo
de productos orgánicos, o que ingresan a los
mercados internacionales en épocas del año
de baja oferta.
5
Por otra parte, los Estados vuelven la mirada
al sector agrícola y rural por 3 razones. La
primera está relacionada con la política
macroeconómica de los países, debido a
la importancia que este sector tiene en el
déficit externo de la balanza comercial; la
segunda obedece a un tema mucho más
delicado, como es la seguridad y la soberanía
alimentaria; y la tercera a que generalmente
los sectores de extrema pobreza están
ubicados en zonas rurales.
Todo ello hace que, si bien la inversión y el
crédito haya llegado a los países de América
Latina y el Caribe, no han fluido hacia el
sector agrícola. La participación del crédito
agrícola respecto al total pasó de 11% en
1990 a 8,57% en 2000, y 8,3% en el 2009,
para volver a aumentar a 9,23% en el 2013.
I. FUNCIONES DE LA BANCA DE DESARROLLO AGRÍCOLA
esde los años noventa ha tenido
lugar una profunda transformación
del sistema financiero rural,
que paulatinamente se ha ido
reconvirtiendo en un nuevo modelo de
financiamiento. Este nuevo modelo de
mercados financieros rurales reconoce
la existencia y contribución de una
banca pública adecuadamente diseñada
y que sirve al sector rural en variadas
D
Una característica
común de la
banca agrícola es
que se prioriza al
pequeño productor,
porque en América
Latina la pobreza
es más acentuada
en las zonas
rurales, el nivel de
competitividad es
bajo y el crédito
agrícola es limitadO.
modalidades. Por ejemplo, brinda atención
al desarrollo de la sostenibilidad de las
instituciones financieras rurales y al fomento
de una intermediación financiera basados
en la provisión de servicios orientados por
la demanda, lo que incluye facilidades de
depósitos y créditos tanto para actividades
agrícolas como para las empresas rurales
no agrícolas. El modelo reconoce también
que la provisión de servicios financieros no
es necesariamente el camino más rápido
y más eficiente para mejorar los ingresos
o reducir la pobreza de las poblaciones
rurales, por lo que debe ser complementado
con servicios no financieros y otras
importantes medidas gubernamentales.
Tanto el enfoque prevaleciente hasta
los años ochenta que abogaba por la
intervención directa del sector público en la
movilización de fondos hacia el sector rural
a través de instituciones financieras públicas
mediante tasas de interés subsidiadas,
así como el enfoque aplicado luego hasta
la crisis financiera internacional del 2008,
que cuestionó la participación directa del
Estado en los mercados financieros y que
privilegiaba al mercado como mecanismo
asignador de los recursos, no tuvieron éxito
en la solución del acceso al financiamiento
rural, en particular el de la pequeña
agricultura. Esto llevó a repensar ambos
6
enfoques, que en ningún caso significó una
vuelta al pasado sino más bien a una actitud
más reflexiva para redefinir el rol del Estado
sin interferir en la acción del mercado, y si
más bien a estimular el desarrollo de los
mercados financieros rurales.
En general, los bancos públicos promueven
y lideran acciones de fomento al desarrollo
económico y social apoyando las iniciativas
gubernamentales y privadas en su campo
de actuación a través de planeamiento y de
apoyo técnico, institucional, financiamiento,
capacitación, información y asistencia
técnica a los productores y empresas
vinculadas al sector agrícola. Cada país, de
acuerdo a su realidad particular, determina
las actividades o productos así como el
tipo de productores (pequeño, mediano
o grande) dentro del sector que prioriza
apoyar. Una característica común es que
se prioriza al pequeño productor, porque
en América Latina la pobreza es más
acentuada en las zonas rurales, el nivel de
competitividad de la agricultura es bajo y la
oferta de financiamiento es muy limitada.
Bajo este enfoque la banca de desarrollo
en general, y la orientada al sector agrícola
y rural en particular, tiene cuatro funciones
esenciales que cumplir:
• Crear y desarrollar mercados financieros
agrícolas y rurales. Lo hace actuando
directamente (en la modalidad de
primer piso), con una gama de servicios
financieros y no financieros impulsados en
conjunto con otros actores relacionados
al sector –proveedores, entidades de
gobierno, entre otros–, o fomentado
y fortalecimiento el desarrollo de
intermediarios financieros bancarios y no
bancarios para que orienten recursos al
financiamiento del sector agrícola y rural,
actuando siempre en complementariedad
con el sector financiero privado.
• Corregir fallas de mercado. En algunos
casos los mercados no existen o si existen
estos no funcionan adecuadamente,
discriminan a cierto grupo de productores,
proyectos o territorios. Entonces, el
banco de desarrollo tiene que generar los
instrumentos que corrijan dichas fallas a
fin de atender a estos segmentos.
• Actuar como asesor, orientador y soporte
de la política pública en el ámbito del
financiamiento agrícola. Se reconoce
que el banco de desarrollo es parte
del gobierno, es una herramienta para
la ejecución de las políticas que este
determina y es, en ese sentido, que en
varios países participan en la elaboración
de las políticas para poder ser una
herramienta del gobierno compatible con
sus actividades. Cuando no existe este
alineamiento entre lo que deciden las
políticas y la actividad del banco, tiende a
distorsionarse su mandato.
• Cumplir un rol contracíclico en la
provisión de financiamiento de manera
integrada en un conjunto orgánico de
medidas y acciones. Claro está que
complementariamente con el sector
privado, para así asegurar la sostenibilidad
de los flujos de financiamiento. Ello también
implica que trabaje en el desarrollo de
productos y una red de intermediarios,
particularmente no bancarios, para que
en situaciones de repliegue de la banca
comercial privada pueda responder de
manera rápida y efectiva e inyectar liquidez
al campo. Al mismo tiempo, requiere de la
necesaria cooperación de las fuentes de
financiamiento internacional para captar
recursos de largo plazo; así como de la
coordinación con los distintos agentes
financieros nacionales.
Estos objetivos primarios pueden tener como
propósito último un rango de prioridades a
ser establecido considerando su impacto
7
en las siguientes áreas: (a) La generación
de empleo, (b) la seguridad alimentaria,
(c) la protección de los recursos naturales,
(d) la generación y/o ahorro de divisas, (e)
la producción de la materia prima para la
industria, (f) la capitalización del sector, (g) la
modernización del sector, vía financiamiento
de largo plazo para inversión en tecnología;
(h) el desarrollo equilibrado del país por
cuanto existe una dispersión geográfica
del desarrollo. También puede tener como
prioridad el impacto que dichas acciones
tengan en reducir la migración del campo a
la ciudad.
II. CARACTERÍSTICAS E IMPORTANCIA DE LA BANCA DE DESARROLLO
l 2014 fue otro año de crecimiento
de la banca de desarrollo, tendencia
que se observa desde el año 2003.
En un contexto económico marcado
por la incertidumbre mundial, los resultados
alcanzados mostraron el crecimiento de los
activos totales a US$1.7 billones, monto
mayor en 3.7% al nivel alcanzado el año
2013. La cartera de préstamos en el 2014
fue de US$972 mil millones, que representa
un incremento de 10,2% en relación al
año 2013, muy superior al año 2012, que
apenas fue de 0,6%. El resultado pone en
evidencia que los bancos de desarrollo no
solo se enfocaron en cumplir una función
anticíclica activa, pues su accionar durante
el 2014 continuó con gran dinamismo.
E
En la cartera de créditos a nivel sectorial, se
observa que los principales receptores de
financiamiento de los bancos de desarrollo
son el sector agropecuario y rural (incluye
agroindustria y agronegocios), que se vio
favorecido con 25,7% de los préstamos
totales. En segundo orden, el sector de
vivienda y construcción con 18,9%, y en
menor medida los sectores de comercio con
12,2% e industria manufacturera con 11,1%.
La diversificación sectorial de la cartera
de créditos está en correspondencia
con la orientación preponderantemente
multisectorial de los bancos de desarrollo,
lo cual coadyuva como mecanismo de
mitigación del riesgo crediticio. Por ejemplo,
algunos bancos agrícolas y rurales que,
además de diversificar por cultivo y región,
ya no solo se concentran en financiar
esta actividad sino que también abordan
otros ámbitos relacionados como el de
vivienda rural, microfinanzas o turismo
rural. De manera muy similar, han creado
mecanismos de financiamiento como las
cadenas productivas y de proveedores
o productos complementarios como los
seguros, para compartir o diluir los riesgos
propios de concentrarse en un sector o
segmento productivo.
En términos de plazos, la cartera de créditos
es mayormente de mediano y largo plazo:
62% de total. En el caso de los bancos que
actúan predominantemente en el modelo de
8
recursos de manera directa, a fin de cumplir
con sus programas de financiamiento,
convirtiéndose en bancos mixtos. Por
ejemplo, en años recientes la Corporación
Financiera Nacional (CFN) del Ecuador y el
Banco de Desarrollo Productivo (BDP), de
Bolivia, pasaron de operar como bancos de
segundo piso a ser mixtos.
“segundo piso”, se aprecia que en 2014, su
cartera de mediano y largo plazo fue muy
importante, representando el 72,8% de la
cartera total. En contraste en los bancos de
primer piso los créditos a mediano y largo
plazo fueron el 57,2% de los créditos totales.
En cuanto a la modalidad operativa se
observa que una mayor proporción de
bancos de desarrollo está actuando en
el primer piso y en menor medida tienen
carácter mixto, tendencia que se viene
afianzando en el último decenio. En 1998, la
banca de primer piso representaba el 50%;
en 2004, el 65%; y ahora la participación
de los bancos de primer piso llega al 63%.
Por su parte, los bancos de segundo piso
representan el 27%, luego de representar
el 31% en 2004. En términos de activos, los
bancos de primer piso y los bancos mixtos
representan el 91.2%.
Ello se explica por la preferencia mostrada
por los bancos comerciales de colocar
sus propios recursos antes que los de la
banca de desarrollo, situación que se hace
más crítica en épocas de crisis, y que dio
lugar a que algunos bancos de desarrollo
de segundo piso replanteen su modo de
operación pasando a colocar parte de sus
A nivel nacional, la importancia de la
participación de la banca de desarrollo se
constata por su significativa participación
en la cartera de créditos de los sistemas
bancarios de sus respectivos países. Así,
en países como Argentina, Brasil, Costa
Rica, Ecuador y República Dominicana,
representan entre un 37,6% y un 61,9% del
crédito bancario; mientras que en Bolivia,
Colombia, Chile, Ecuador, Honduras, y
México, dicha participación oscila entre el
10,3% y 18,7%.
La información de 15 países nos muestra que
en el 2014 respecto al 2012, la participación
promedio de la banca de desarrollo en la
cartera de crédito disminuyó 1%, llegando
a representar el 21,2%. Igualmente en
depósitos disminuyó en 3,1%, pasando de
23,2% al 20,1%. En activos el promedio fue
de 22,1% y en patrimonio 26,9%.
9
III. VISIÓN DEL FINANCIAMIENTO
n el sector rural convive una
diversidad importante de unidades
de producción con diferente nivel de
ingresos. Frente a ello, el desarrollo
agrícola y rural implica contar con un
sistema financiero especializado, eficiente y
sostenible, que sea parte de una estrategia
de desarrollo nacional, pues el financiamiento
no es la única solución para sacar adelante
al sector. Las políticas de financiamiento,
en particular las orientadas a los pequeños
productores, enfatizan soluciones por el
lado de la oferta y la demanda; así como
ofrecer soluciones para el acceso al sistema
financiero a través del financiamiento
o los depósitos de ahorro. Sobre esto
último se ha puesto muy poca atención.
E
La solución de los problemas del agro debe
ser integral, acompañada de asistencia
técnica, apoyo tecnológico, capacitación en
servicios administrativos de organización y
comercialización, incluida la alfabetización
de los productores del sector rural.
Igualmente, la asesoría para su vinculación
y aseguramiento de mercados es una de
las partes más importantes de las acciones
con los productores. Si la producción no
tiene garantizado el mercado, la actividad
agrícola y rural resultaría inviable, y por tanto
cualquier acción de apoyo sería insostenible.
Los actores que participan o tienen relación
con el medio agrícola y rural están avanzando
en actuar de manera concertada u organizada,
uniendo esfuerzos y conocimientos para
diseñar soluciones que permitan atender,
desde su propia especialidad, los distintos
aspectos en los que precisan ser apoyados
los productores. Se trata de los siguientes
actores: proveedores de insumos, entidades
financieras, proveedores de asistencia
técnica, entidades públicas y privadas
compradoras de la producción agrícola y
El desarrollo
agrícola y rural
implica contar con
un sistema financiero
especializado,
eficiente y sostenible,
que esté integrado
a una estrategia de
desarrollo nacional.
rural, entidades públicas, extensionistas,
ONGs, empresas de seguros, entre otras.
La innovación y modernización tecnológica es
un tema vital. Por el lado de los productores,
resalta la necesidad de innovación e
incorporación de nuevas tecnologías en
el campo, la producción, la gestión y la
comercialización. Lo mismo se exige por
el lado de los bancos de desarrollo. La
adaptación de tecnologías de la información
y el uso de plataformas de internet para
viabilizar productos innovadores permite la
reducción de costos y una mayor masificación
de los servicios financieros.
Un ejemplo concreto son los programas de
tarjetas de crédito del BNDES y el Banco
do Brasil, el Banco Nacional de Costa Rica
y los Fideicomisos Instituidos en Relación
con la Agricultura (FIRA), que facilitan la
realización de operaciones de compra y
venta de insumos, maquinaria y equipos a
través de internet, así como la aprobación
y concesión de créditos direccionados hacia
los fines indicados y sin filtraciones hacia
otras actividades no relacionadas con la
producción agrícola y rural. Otra muestra de
ello son los cajeros automáticos en dialectos
indígenas de Guatemala y México, que
facilitan el acceso de la población rural a los
servicios financieros
Igualmente relevante es fomentar el desarrollo
y fortalecimiento de redes de intermediarios
financieros no bancarios, toda vez que estas
entidades han demostrado que pueden ser
buenos socios estratégicos de los bancos de
desarrollo a fin de lograr el objetivo de llevar
servicios financieros a los sectores rurales y
de más bajos ingresos. Como parte de este
fortalecimiento es necesario optimizar el
gobierno corporativo y las buenas prácticas
de gestión en las instituciones financieras no
bancarias.
IV. TENDENCIAS PARA LA BANCA DE DESARROLLO AGRÍCOLA
al como lo afirma Bitar (2013)1,
al examinar diversos estudios
relacionados a la prospectiva, se
aprecia que existe una coincidencia
entre ellos. En ese sentido, un estudio realizado
por KPMG International titulado «Future
State 2030», analiza las megatendencias
que tendrán enormes implicancias en el
mundo de los negocios y la economía.
Estas megatendencias están relacionadas
al papel que las economías emergentes
están teniendo en la economía global a
partir del incremento de la clase media, una
nueva ola de avances en tecnologías de la
información que tendrán implicancias en el
sector laboral (disrupción digital), además
del reto que representan la mayor esperanza
de vida y la baja tasa de natalidad para
la solvencia de los sistemas de salud.
T
Los gobiernos y las empresas necesitan
estar preparados para las megatendencias
globales, que están definiendo la nueva
dinámica global y que exceden cada vez
más el límite de los recursos y la capacidad
económica mundial. A continuación,
referimos algunas de las principales
megatendencias
que
se
relacionan
más con el sector agrícola y rural 2:
Nueva ola de tecnologías:
Si existe una fuerza que atraviesa todo con
la promesa de cambiar el mundo y generar
enormes ganancias, es la disrupción digital.
La robótica, la inmunoterapia, las impresoras
3D, la inteligencia artificial, el turismo a las
estrellas o la aldea global enlazada a través
de 2 mil millones de conexiones móviles
de banda ancha. Sin duda, la tecnología
transforma la existencia, porque afecta a
todos los negocios y a todas las relaciones
humanas 3. El científico australiano Stefan
Hajkowicz 4 advierte en su libro «Global
Megatrends: Seven Patterns of Change
Shaping Our Future» que nuestro mundo
enfrenta transformaciones drásticas y, si
no les damos respuesta, podría dejar a
algunas sociedades en «caída libre».
Bitar, Sergio (2013). «Las Tendencias Mundiales y el Futuro de América Latina». CEPAL - Serie Gestión Pública N° 78. Santiago
de Chile. <http://repositorio.cepal.org/ bitstream/handle/11362/35890/S20131124_es.pdf?sequence=1>
2 Sobre la base de «Future State 2030» de KPMG, la encuesta sobre la Agenda Global (apuntes sobre el conocimiento,
las observaciones y la experiencia de los miembros del Consejo para la Agenda Global del Foro Económico Mundial) y las
perspectivas ambientales de la OCDE hacia 2050.
3 José Antonio Herce, socio de Analistas Financieros Internacionales (AFI).
4 Hajkowicz, Stefan (2015). «Global Megatrends: Seven Patterns of Change Shaping Our Future».
<http://www.qic.com.au/knowledge-centre/gi-red-paper-20151104>
1
10
11
Muchos de estos descubrimientos vienen
siendo posibles gracias a instrumentos
como el fintech o crowfunding. Fintech 5
son las empresas que prestan servicios
financieros a través de la tecnología,
donde entra en juego la creatividad del
emprendedor y su visión sobre qué necesita
el mercado: pagos y transacciones,
banca online, negociación de mercados,
gestión de materias primas, financiación
colectiva, desarrollo de sistemas de
seguridad
financiera,
asesoramiento
online, monederos digitales. Las posibles
combinaciones para desarrollar y crear
una startup que se denomine fintech son
tantas como las que se menciona o como
las que imagine. Todo en el entorno de
páginas webs, aplicaciones móviles, o
con gestión más tradicional, pero dentro
de entornos tecnológicos. “La inversión
global en estas iniciativas ha pasado de
los US$ 12,000 millones en 2014 a unos
US$ 20,000 millones durante el 2015»6 .
Escasez de recursos naturales:
La Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económicos (OECD) proyecta
que hacia el 2050 la población mundial
pase de 7 mil millones de personas a
más de 9 mil millones y que la economía
mundial crezca casi cuatro veces, con
una creciente demanda de energía y
de recursos naturales. Es posible que
esta sea la más impactante de todas las
megatendencias ya que la administración
de recursos será crítica en los gobiernos.
Respecto al agua, un informe de
la Unesco7 señala que el planeta tendrá
un déficit de agua del 40% en 2030 si no
se cambia el rumbo actual de consumo.
Todavía quedan en el mundo 748 millones
de personas que no tienen acceso a agua
libre de contaminación, y las primeras
víctimas de esta situación son los pobres,
los marginados y las mujeres, y un
porcentaje importante está en el área rural,
según el estudio. Los autores señalan que el
sector agrícola, el que más agua consume,
tendrá que incrementar su producción
un 60% al 2050, lo que provocará una
mayor tensión en el acceso al agua.
Adicionalmente, el estudio señala que las
necesidades de agua se incrementarán
un 400% en ese periodo. A esta mayor
demanda se suma una gestión deficiente,
que hace que persistan sistemas de
regadío intensivos y que muchas fuentes
de agua queden contaminadas por el
uso de pesticidas y productos químicos
cerca de cursos fluviales. El 20% de las
aguas subterráneas del planeta están
siendo explotadas de forma intensiva y
descontrolada, indica el informe.
Cambio Climático:
El incremento de las emisiones de gas
invernadero es una de las principales
causas del cambio climático y genera una
compleja mezcla de cambios impredecibles
en el ambiente. Los principales peligros
estarían relacionados con la falta de agua,
que incidiría en la salud y la seguridad
alimentaria. Para atenuar los efectos en
las próximas décadas, se recomienda
que en las zonas rurales se implementen
sistemas de pozos entubados, protección
de vertientes, captación de aguas de lluvia,
ahorro y eficiencia en la gestión de los
El presente y futuro de la banca tradicional es fintec, y las que estén muy bien centradas al usuario serán las que dominen más rápido
el sector. Esto lo saben empresas como Google quien se ha convertido en la corporación inversionista más activa entre 2011–2015 en
fintech.
6 Afirma Jay Reinemann, director de BBVA Ventures.
7 Unesco (2016) “agua para un mundo sostenible”.
5
12
recursos hídricos, educación técnica de las
comunidades e investigación tecnológica
(Howard y Bartram, 2010)8.
Influirán en la seguridad alimentaria
el
derretimiento
de
glaciares,
el
desplazamiento de la actividad pluvial,
el agotamiento de los acuíferos, la
variabilidad de las estaciones y otros
cambios climáticos extremos. En algunos
escenarios hasta 2050, se indica una
caída en el rendimiento de las cosechas,
la disminución de los rendimientos en
tierras de regadío –en particular en Asia
meridional–, el aumento de precios de
los productos cárnicos y la disminución
de la disponibilidad de calorías (IFPRI,
2009)9. Alcanzar un balance entre los
impuestos y los incentivos será difícil para
la mayoría de los gobiernos. En contraste
a estos pronósticos se puede resaltar que
históricamente la naturaleza humana se
ha adaptado a estas situaciones con el
desarrollo de nuevas tecnologías que han
mejorado la productividad de las tierras
agrícolas y la eficiencia en el uso de los
recursos.
Demografía:
Dos tendencias ocurren en paralelo: una
población con esperanza de vida más alta
y la disminución de la tasa de natalidad en
economías desarrolladas. Se trata de un
reto para la solvencia de los sistemas de
seguridad social y salud, y la integración
de la explosión demográfica joven en los
mercados de las economías emergentes.
El planeta envejece y, por primera vez en
la historia, la población de más de 65 años
sobrepasará en 2047 a la de menores de
cinco. En Estados Unidos de América,
esta economía de la longevidad gestiona
US$ 7,1 billones (si fuera una nación,
sería la tercera más rica del planeta) y sus
miembros tendrán un poder adquisitivo
de 15 billones en 2020. En 2050 habrá
en el mundo más de 2,000 millones de
habitantes que superarán los 65 años.
Urbanización:
En el 2030, más de un 80% de la
población mundial vivirá en ciudades.
Ese año, la población urbana de América
Latina y el Caribe superaría el 90%, lo
que la convertiría en la región de mayor
concentración urbana del planeta. En Asia,
la tasa de urbanización llegaría al 53%
para el 2025 (China, 59%; India, 37%)10.
Entre 2011 y 2050, la población urbana
pasaría de 3,600 millones a 6,300 millones
de habitantes. Las urbes actuales o
nuevas deberían asimilar a 1,400 millones
de personas más en Asia, a 900 millones
en África y a 200 millones en América
Latina y el Caribe11. La urbanización
crea importantes oportunidades para el
desarrollo socioeconómico y un estilo de
vida sostenible que está ejerciendo presión
en infraestructura y en los recursos,
particularmente, agua y energía.
Las megatendencias están interconectadas
pero no tendrán impacto de la misma
manera en cada parte del mundo.
Los gobiernos, incluso la comunidad
empresarial, necesitarán asumir una
variedad de respuestas y considerar
las implicaciones tanto en sus propias
Howard, Guy y Bartram, Jamie (2010), «Vision 2030. The Resilience of Water Supply and Sanitation in the Face of Climate Change»,
Ginebra, Organización Mundial de la Salud (OMS). <www.who.int/water_sanitation_health/vision_2030_9789241598422.pdf>
9 IFPRI, Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (2009), «Climate change: Impact on Agriculture and Costs of
Adaptation», Washington, D.C., <www.ifpri.org/publication/climate-change-impact-agriculture-and-costs-adaptation.>
10 Clos, Joan (2010), «Urbanization Challenges of the 21st Century», ONU-Hábitat.
<www.chathamhouse.org/sites/defaul/files/clos,%20joan.pdf.>
11 Naciones Unidas (2011). «World Urbanization Prospects: The 2011 Revision». <esa.un.org/unup>
8
13
jurisdicciones como más allá de ellas. Las
instituciones financieras no están ajenas a
ello.
Un punto aparte acerca de las
megatendencias que se aprecian en el
mundo merece el continente africano por
su enorme potencial económico. África
suma una población de más de 1.100
millones, con una clase media en evolución
en muchos lugares, con crecimientos
promedio del 5% desde el 2000, un PIB
del orden de los US$ 2,5 billones y con
una evolución demográfica que, según las
estimaciones actuales, llevará a que en
2050 una de cada cuatro personas en el
mundo sea africana.
Como sectores muy atractivos para la
inversión se destacan el sector financiero,
infraestructura, logística y transporte,
energía y agricultura. Por ello, no debería
llamar la atención que China tenga más de
US$ 30.000 millones en activos en varios
países africanos, y que los Estados Unidos,
Francia y Reino Unido también lo miren
con atención y tengan unas inversiones
superiores a los US$ 200.000 millones.
África es la región de mayor crecimiento
en inversión extranjera directa, con
crecimientos del 65% en 2014 respecto de
2013, que se invierte en una variedad de
proyectos de inversión a lo largo de casi
todo el continente12. En América Latina y
el Caribe, Brasil es uno de los países que
más se ha vinculado al África, siendo parte
de su estrategia de penetración en este
continente la apertura de una agencia de
representación de su principal banco de
desarrollo el Bndes, desde hace unos tres
años.
V. MEJORES PRÁCTICAS E INNOVACIONES
L
os claros avances que se advierten en
varios bancos de desarrollo rurales se
enmarcan en una nueva concepción
del fomento no asociada a tasas de
interés de niveles insuficientes para cubrir
costos, sino a la prestación eficiente y oportuna
de servicios financieros y promocionales a
grupos económico-sociales no atendidos por
la banca comercial. El apoyo de los bancos
de desarrollo no se concibe más de modo
indiscriminado para todo tipo de proyectos
y clientes, sino que atiende selectivamente
a la rentabilidad social y también a la
rentabilidad privada de los proyectos, a la
cobertura de los costos fijos y variables de
los bancos y a la generación de una utilidad
razonable para la institución financiera.
Asimismo, la asistencia a la clientela se
12
plantea como una atención a la demanda con
un horizonte de tiempo limitado, al cabo del
cual los clientes estarán en condiciones de
acceder al crédito de la banca comercial.
Algunas de las principales acciones
desarrolladas en los países de América
Latina y el Caribe y en las cuales la banca de
desarrollo está actuando son las siguientes:
• Apoyos tecnológicos en capacitación
y transferencia tecnológica que permite
cumplir con las exigencias de calidad
de los mercados internacionales. Aquí
destacan generalmente países que están
liderando la inversión en innovación y
desarrollo tecnológico, donde los bancos de
desarrollo están financiando su aplicación
Eduardo Olier (2015) “Hay que mirar a África, el continente del futuro”. En el Economista, 28 de agosto de 2015.
<http://www.eleconomista.es/firmas/noticias/6963902/08/15/Hay-que-mirar-a-Africa-.html>
En la banca de
desarrollo rural
se advierte una
nueva concepción
asociada a la
prestación eficiente
y oportuna de
servicios financieros
y promocionales a
grupos no atendidos
por la banca
comercial.
a la actividad productiva. Podemos citar a
Brasil, México, Chile, Argentina, Paraguay
en la ganadería, Argentina en el sector
vitivinícola y la soya.
•
Creación
de
mecanismos
de
financiamiento que facilitan la adopción de
nuevos paquetes tecnológicos por parte de
los agricultores. En el caso de México, la
experiencia de empresas que han utilizado
recursos para I&D agrícola muestra que
aún persiste el desfase entre el proceso
de I&D y la aplicación empresarial: un
número importante de los proyectos son
de investigación y no contemplan su
escalamiento comercial. En este aspecto,
el FIRA tiene implementados diversos
programas como por ejemplo la garantía
tecnológica, para facilitar la incorporación
de nuevos paquetes tecnológicos en la
producción agropecuaria.
• Establecimiento de alianzas con terceros
para movilizar conocimiento y tecnología.
En caso todos los países existen los centros
nacionales de investigación agropecuaria.
Uno de los más reconocidos en la región
es la Empresa Brasileira de Pesquisa
Agropecuaria (EMBRAPA) dedicada a la
innovación tecnológica enfocada en la
generación de conocimiento y tecnología
para el sector agropecuario. Instituciones
como estas, organismos internacionales
u otras de naturaliza privada desarrollan
la tecnología y los bancos de desarrollo
participan con el financiamiento en los
casos que corresponda.
• Desarrollo de productos y servicios
acordes a las necesidades de los clientes.
En particular los relacionados con seguros
para la cobertura de riesgos de naturaleza
climática. Dada la recurrencia de las
catástrofes naturales por efectos del cambio
climático, los costos en que se incurre por
concepto de seguros agrícolas, coberturas
de precios, seguros catastróficos no son
vistos como un gasto sino más bien como
una inversión. Ello permite reducir y/o
compartir riesgos en una actividad de por si
riesgosa como lo es la actividad agrícola, y
consecuentemente darle cierta estabilidad
y predictibilidad a los flujos de ingresos de
los productores rurales.
• Trabajar en la integración y mejora de
la competitividad de las redes productivas
y en la administración de riesgos para
los productores y los intermediarios
financieros. Por ejemplo, en Chile con el
apoyo de la CORFO e INDAP se promovió
la organización de redes por productos
o sectores que de una etapa inicial de
acopiadoras y comercializadoras, pasaron
a generar investigación para el apoyo de los
pequeños productores, fundamentalmente
investigación de mercado y más tarde
investigación de sistemas productivos.
• Tránsito de la agricultura de grandes
producciones a lo que en algunos países
se ha llamado la agricultura “boutique”.
Pequeñas producciones para nichos
de mercados específicos en épocas del
año puntuales. Por ejemplo: berries,
arándanos, fresas en Chile; mango,
14
15
espárragos, alcachofa, cafés especiales
en Perú; jitomate y palta en México, etc.
• Desarrollo y fortalecimiento de redes de
intermediarios financieros, particularmente
no bancarios, para llegar a los productores
más pequeños y más pobres. Esta práctica
es casi generalizada en la región. Sin
embargo, destacan Perú aunque esté
muy poco orientado al sector rural; México
con la sociedades de objeto múltiples y
objeto limitado; Colombia con el Programa
Banca de Oportunidades están llevando
financiamiento al sector rural en todo
el país, Chile a través de INDAP y con
un programa de CORFO de fomento y
fortalecimiento de las cooperativas y Brasil,
con los programas de financiamiento para
la agricultura familiar y la oficialización de
los programas Crediamigo y Agroamigo
como política de Estado, para su operación
a nivel nacional.
• Alianzas con intermediarios financieros no
bancarios para canalizar financiamiento. Es
la práctica de varios bancos de desarrollo,
ya sea que su modalidad operativa sea de
primero o segundo piso. En este mismo
documento se hace referencia a los casos
puntuales del BRDE, de Brasil e INDAP de
Chile.
• Promoción de créditos a largo plazo
para infraestructura de sistemas de riego
tecnificado, almacenamiento y redes de
frío para la conservación de los productos
agropecuarios, centros de acopio y
empaque moderno, entre otros.
•
Financiamiento para el desarrollo
de cadenas productivas de productos
con demanda potencial en mercados
intrarregionales y extrarregionales. En
Colombia, el Fondo de Financiamiento
para el Sector Agropecuario (FINAGRO),
se enfoca en el productor y el eslabón
siguiente, que puede ser la exportación o
transformación del producto, y está más
enfocada en el crédito a largo plazo para
pequeños productores u operadores en
condiciones preferenciales.
VI. PREMIOS ALIDE
LIDE organiza desde el 2008 los “Premios ALIDE” con el objetivo de identificar y distinguir
a las mejores prácticas e innovaciones de productos y servicios en la banca de desarrollo
de América Latina y el Caribe, a fin de reconocer y realzar la labor que brindan estas
instituciones en el desarrollo económico y social de los países de la región.
A
A continuación se presenta un resumen de los programas premiadas relacionadas con el sector
agrícola y rural.
Banco do Nordeste de Brasil (BNB), Brasil
u
Programa de Microcrédito Rural – Agroamigo
El objetivo es contribuir en el desarrollo de la
agricultura familiar en áreas de actuación del
BNB, mediante la concesión de microcrédito
rural, orientado y acompañado de forma
sostenible, promoviendo el incremento de
renta y mejora de la calidad de vida de las
familias beneficiadas. El programa se destaca
porque a partir de la experiencia del banco
en microcrédito en el área urbana, desarrolla
una metodología para su adaptación en el
ámbito rural, basado en los principios de
orientación al crédito, accesibilidad a través
del asesor de crédito, presencia en toda la
región Nordeste y sostenibilidad del crédito.
El Programa fue creado en el año 2005, y en
el 2015 realizó 448 mil operaciones por un
monto equivalente a US$ 568 millones, con
cobertura en 1.317 municipios a través de
158 agencias del banco.
Banco Regional de Desenvolvimento do Extremo Sul (BRDE), Brasil
u
Alianzas Operacionales: Una Solución para el Financiamiento a la Agricultura Familiar
En la región sur de Brasil, las 850 mil unidades
de la agricultura familiar corresponden al
84% del total de propiedades rurales, el
31% del área ocupada y por el 48% de la
producción total. Más de 2 millones de
personas trabajan en ella, esto es el 77%
de la población ocupada en la agricultura. A
fines de los años 90, apenas 12,6% de los
pequeños productores rurales tenía acceso
a crédito. Los recursos existían pero no
llegaban a quienes más los necesitaban.
Era necesario encontrar un sistema que
viabilizará canales de relacionamiento entre
los financiadores y el medio rural a fin de
diseminar el crédito. Para lograr ese objetivo,
el BRDE percibió que las cooperativas que
existen en gran número, podrían ser el
canal para llevar los recursos disponibles al
agricultor, dado su poder de organización,
penetración y credibilidad en el sector rural.
Así fue como el BRDE, luego de fortalecer
y capacitar a las cooperativas empezó a
trabajar con ellas. El resultado fue que el
banco pasó de operar en 214 municipios a
más de mil de la región sur, esto es, en más
del 85% de ellos. En el año 2000, el 21%
de los montos de crédito se destinaban a
las regiones metropolitanas; en el 2013 fue
apenas el 7,7%. En contraste, los municipios
del interior ampliaron su participación en
el monto total de financiamientos de 79%
a 92,3%, el 88% de los clientes fueron
productores rurales, de ellos el 31% micro y
pequeños productores.
Banco Do Brasil
u
Estrategia de Negocios de Desarrollo Regional Sustentable (DRS)
Por medio de la DRS, el banco busca
promover la generación de empleo e
ingreso de forma sustentable, inclusiva y
participativa, considerando las características
locales de naturaleza económica, social,
ambiental, institucional, política y cultural,
teniendo como principio básico que sea
económicamente viable, socialmente justo
y ambientalmente correcto. Esta estrategia
representa una evolución en la postura
del banco como agente de desarrollo del
país. Al incorporar las variables sociales,
ambientales y culturales en sus decisiones
de inversión, su visión de negocios se
amplía más allá de lo económico. Para la
aplicación de esta estrategia desarrolló una
metodología basada en las etapas siguientes:
sensibilización y capacitación de los clientes,
identificación de la actividad productiva a
desarrollar, formación de equipos DRS,
elaboración del plan de negocios, análisis,
implementación, monitoreo y evaluación.
En sus dos primeros años de aplicación
de la DRS se elaboraron 4.681 planes de
negocios en 4.800 municipios, beneficiando
a 1.210.743 familias involucradas en más de
100 actividades productivas.
16
17
Banco Nacional de Costa Rica
u BN Oficina Virtual
Implementada con el objetivo de incrementar
la cobertura y profundización financiera,
en el área agrícola y rural a través de la
reducción de los costos de transacción para
los cliente, la solución tecnológica Oficina
Virtual consiste en que contando con equipo
portátil: computadora e impresora, un
certificado de seguridad digital en un token
y cualquier acceso a Internet, los ejecutivos
del banco establecen una conexión segura
a los sistemas alojados en un servidor del
banco, las 24 horas del día durante los 365
días del año y de esa manera llevan el “Banco
más cerca de los clientes”. De este modo,
el ejecutivo del banco independientemente
del lugar donde se encuentre, se constituye
en un punto de venta del banco, con lo que
brinda la solución financiera adecuada en
el negocio del cliente-empresario, quien
no tiene la necesidad de trasladarse a la
oficina del banco. Con ello se brinda una
atención personalizada, la respuesta a las
solicitudes es inmediata, se contribuye con la
alfabetización electrónica de los empresarios
y promueve el uso de los servicios de banca
electrónica.
Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario (Indap), Chile
u
Fondo de Administración Delegada FAD)
El objetivo del Fondo fue proveer recursos
a entidades financieras que tuviesen interés
de potenciar, desarrollar y/o implementar
una atención crediticia especializada a la
pequeña agricultura, brindando además
una cobertura de pérdida de cartera que les
permitiera asumir mayores riesgos, dejando
atrás los miedos de financiar a un sector que
percibían más riesgoso en comparación al
financiamiento de negocios urbanos, y con
el tiempo ampliar la oferta de financiamiento
al sector, que hasta los años 2000 recaía
casi exclusivamente en Indap.
Pasados ocho años todas las instituciones
financieras que participaron –excepto una–
mantienen, con o sin el FAD, dentro de su
oferta de productos y servicios el crédito
agrícola. Cabe indicar que la cobertura de
pérdidas de cartera que ofrecía el FAD, solo
respondía por el porcentaje que superara
lo que cada institución financiera estaba
dispuesta a asumir y hasta por el doble de
lo ofertado. Es decir, si una Institución ofertó
una tasa de pérdida del 3%, el FAD cubría
entre el 3,01% y el 6%, mientras que bajo
el 3% y sobre el 6% lo asumía la institución
financiera. Los fondos son licitados.
Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), de México
u
Servicio de Garantías FEGA de Pago Irrevocable
En la operativa típica de las garantías
se supervisa al intermediario financiero
verificando que cada crédito que demande
un pago de garantía haya sido bien
gestionado y que haya cumplido con toda
las características especificadas por la
norma: esta actividad se realiza en la etapa
de supervisión del pago de garantía. Esta
modalidad incorpora cierta incertidumbre
para el intermediario, quién se mantiene a
la expectativa de la confirmación del pago.
Por otro lado, desde el punto de vista de las
áreas de administración de riesgos al interior
de los intermediarios, las garantías pueden
perder su valor de cobertura mientras existan
cláusulas que invaliden su ejercicio.
El Servicio de Garantía FEGA Irrevocable
elimina los rescates de garantía basados
en una confianza objetiva, estandarizada y
parametrizada sobre los procesos de crédito
que llevan a cabo los intermediarios. De este
modo, cada crédito que demande un pago
de garantía será pagado en “firme” por FIRA
sin que existan condicionantes para su pago.
En este contexto, FIRA en lugar de ejercer
una supervisión de cada crédito pagado
ha transformado su enfoque a supervisar
los procesos de crédito seleccionados. Se
incorporan métricas sobre el proceso que
permiten generar alertas de supervisión que
u
Centros de Desarrollo Tecnológicos (CDT´S)
Los CDTs son como unidades de servicios
tecnológicos, conformadas por varias
unidades de producción operadas bajo una
sola administración, contando con terrenos,
maquinarias, instalaciones y otros medios,
que brindan servicios de demostración,
capacitación, asesoría técnica e información
especializada que permitan mejorar las
habilidades y competencias de pequeños
y medianos productores, proveedores de
servicio de consultoría y personal operativo de
intermediarios financieros. Las tecnologías
promovidas por los CDT’s, tienen un enfoque
de sustentabilidad financiera y de cuidado al
medio ambiente, con las cuales se busca
u
determinan la frecuencia y profundidad de
las supervisiones del proceso. Estos son
sus resultados: Una mayor participación en
el financiamiento de aquellos intermediarios
que han sido seleccionados para participar
en esta modalidad de garantía; los rescates
de garantía pagada han experimentado un
muy importante descenso (4.521 en 2011 a
1.678 en el 2015); los montos pagados por
garantías se han estabilizado; y el número
de acreditados cubiertos con servicio de
garantía, en los últimos años en promedio
ha sido de 855 mil, con un crecimiento medio
anual de 5,4%.
que las empresas beneficiadas con sus
servicios mejoren su rentabilidad y su nivel
de desarrollo, así como inducir el desarrollo y
fortalecimiento de los mercados de servicios
de consultoría en agronegocios. Al cierre de
2007, se tenían registrados 1,200 técnicos
calificados, que equivale a contar con un
equipo técnico externo de la magnitud de
FIRA. En cuanto al impacto en los clientes
se aprecia que en el último año, los ingresos
de los beneficiarios que recibieron sólo
crédito fue de 22.7%, sólo apoyo tecnológico
33.1%, y cuando recibieron ambos el ingreso
aumentó en 45.3%.
Identificación de Acreditados Potenciales con Mecanismos Paramétricos
Con la finalidad de facilitar el acceso al
financiamiento para las empresas que
demandan montos de crédito reducidos, el
FIRA ha creado una solución informática
que apoya la identificación de acreditados
potenciales con el uso de mecanismos
paramétricos, que opera a través de internet.
El insumo de la herramienta consiste en la
simple información que proporcionan los
productores acerca de lo que van a cultivar,
sus resultados productivos, el tamaño
de los predios, la existencia de garantías
reales, el tipo de riego a utilizar, etc. El
productor puede ingresar los datos desde
su comunidad o su casa, si cuenta con
acceso a Internet. La aplicación parte de
una base de datos que FIRA ha analizado
previamente y que mantiene actualizada en
su portal, que contiene costos de cultivo,
el análisis económico de las diferentes
zonas del país y las calificaciones de riesgo
sectorial. También pone a disposición de los
productores la información proporcionado
por los intermediarios financieros con el
18
19
perfil de productores que atienden, las
actividades, los cultivos y los requisitos a
cumplir para ser elegibles. La herramienta es
de uso fácil: hace converger las necesidades
de financiamiento de los productores con
el perfil de los sujetos de crédito que los
intermediarios pretenden atender.
Con el uso de esta herramienta y sobre la
base de la información ingresada por cada
productor se obtuvieron los resultados
siguientes: 1) el 71% de las solicitudes
ingresadas resultaron elegibles, 2) respecto
a la tenencia de la tierra, se encontró que
el 57% son tierras comunales, el 31%
pequeños propietarios y el 12% de tenencia
mixta; 3) Los estados que registraron un
mayor número de solicitudes (77,4%) fueron
los de ingreso intermedio o muy pobres.
El 25,6% restante se distribuyó en quince
estados.
Banco Agropecuario (Agrobanco), Perú
u
Tecnología Crediticia para la Inclusión y el Desarrollo – Profundización
Financiera
El 99% de las unidades productivas del
Perú, más de 2 millones, son micro y
pequeños productores agropecuarios que
constituyen el sector de atención prioritaria
del banco. Sin embargo, a pesar de sus
esfuerzos, la presencia del crédito agrario
es aún imitada. Todo el sistema financiero
atiende a 336 mil productores mientras
que Agrobanco a 86 mil productores, lo
que representa el 25% de participación.
Para lograr este avance importante, pero
aún corto frente a la demanda potencial, el
banco diseñó una estrategia de intervención
que representa un modelo de tecnología
crediticia para la inclusión y desarrollo,
sobre la base de tres pilares fundamentales:
prospección comercial, conocimiento del
campo y seguimiento. En esa mirada, el
Banco aborda el servicio financiero con
enfoque integral, de corto y mediano plazo,
y el productor puede acceder al servicio de
manera individual o colectiva considerando
el destino del financiamiento, que va desde
el capital para campaña hasta recursos
que pueden financiar maquinaria, equipos,
pequeñas plantas semi industriales de
transformación para generar valor agregado
y acercarse al mercado con mejores
opciones de negociación, o capitalización
con la adquisición de tierras.
Todas las operaciones crediticias cuentan
con aval o Fondo de Garantía del articulador
o aliado estratégico tales como las ONGs,
gobiernos locales, empresas, entre otros.
Para casos debidamente sustentados se
cuenta con la cobertura de garantía del
Fondo AgroPerú, del Ministerio de Agricultura
y Riego. A través de su plataforma de
productos financieros, el banco en 2014 cerró
con una cartera de colocaciones de unos
US$ 540 millones financiados con recursos
propios y del fondo AgroPerú, en una curva
ascendente que se evidencia en los últimos
tres años; atendiendo a un promedio de 86
mil productores por año. De ellos unos 10
mil clientes están ubicados en las zonas
más pobres e inaccesibles, ubicados en 163
distritos pobres articulados mediante 134
convenios suscritos con municipalidades
distritales y asociaciones de productores. La
tasa de interés anual es de 14% y la mora
contable promedio alcanza el 3,25%.
Corporación Financiera de Desarrollo (Cofide), Perú
u
Programa Inclusivo de Desarrollo Empresarial Rural (PRIDER)
Es un programa que tiene como propósito
establecer un proceso sostenido de
incubación y desarrollo empresarial de
unidades familiares en áreas rurales de
pobreza y pobreza extrema. Para ello, ofrece
herramientas de organización, gestión
empresarial, formación de capital, que
permiten a la gente reconocer la realidad
en forma más profunda y que estimulan
su desarrollo personal; al mismo tiempo
que contribuye a la construcción de una
institucionalidad propia y, por tanto, a su
empoderamiento. La metodología aplicada
comprende tres etapas de maduración
empresarial, cada etapa caracterizada por un
tipo de asociación empresarial distintivo: 1)
las Uniones de Ahorro y Crédito (Unica), en
las que se asocian por un período indefinido,
10 a 30 familias; 2) las cadenas productivas,
con familias organizadas por el período
que establece su contrato (“agricultura
por contrato”) y, 3) empresas con capital
accionario difundido, ya sean de producción
agrícola o comercializadoras o acopiadoras
o de otro tipo. La metodología cuenta,
además, con tres ámbitos de apoyo, tales
como el círculo de empresas compradoras,
las instituciones financieras aliadas y las
Oficinas de Desarrollo Empresarial Local
(ODEL).
VII. CONSIDERACIONES
• Las modalidades operativas son diversas,
no hay un modelo único. No existe un
planteamiento uniforme en todos los países
de la región que pudiese ser empleada como
receta general del financiamiento rural. La
intervención más adecuada dependerá de
las metas y objetivos de la intervención y
la demografía de una clientela específica,
el ambiente socio-económico, la cultura, y
los valores predominantes de la sociedad.
La experiencia muestra que algunos países
cuentan con un sistema integrado de
financiamiento al agro constituido por una
combinación de bancos de segundo y de
primer piso especializados; en otros países
existen bancos agrícolas especializados y;
también cierto número de países cuentan
con grandes bancos públicos de primer piso
multisectoriales con una apreciable cartera
agrícola.
•
La tendencia es a que los bancos
de desarrollo puramente agrícolas se
diversifiquen dentro del sector, por zona
geográfica, cultivo, variedad, destino de
mercado de la producción, productos de
corta, mediana y larga maduración, entre
otros.
• Los problemas del sector agrícola y
rural son de índole diversa, trascienden lo
20
21
puramente sectorial; en consecuencia, las
políticas públicas tienen que ser diversas y
comprender distintos ámbitos de actuación.
La cobertura para llevar al campo servicios
financieros adaptados a las necesidades
de esta población, no se reduce, como
frecuentemente se piensa, a un problema
de disponibilidad de más o menos recursos.
Muchas veces no existe en la región
infraestructura institucional -la bancaria tiene
muy poca penetración en zonas rurales.
Es decir, funcionamiento de instituciones
financieras que ofrezcan servicios de ahorro
y crédito permanentes a la población rural.
Y justamente, las soluciones efectivas y
eficientes en todo el mundo han estado
acompañadas de la generación de una
amplia infraestructura física y organizativa
de penetración rural.
• Los subsidios deben ser temporales y
destinados a actividades rentables, con
beneficiarios claramente identificados y
recursos presupuestados. De no darse
estas condiciones lo que se hace es proveer
estímulos para fomentar actividades no
rentables, perpetuando las condiciones
de pobreza de los beneficiarios. No estar
presupuestados
previamente
puede
terminar afectando la sostenibilidad de las
instituciones financieras de desarrollo, que
luego exigirían de la capitalización de los
gobiernos, con el consecuente descrédito de
la institución financiera o de cualquier otro
mecanismo de apoyo público.
•
Los subsidios a la agricultura no
solamente deben centrarse por el lado del
costo del crédito ni tampoco en la compra
de una porción de la producción por parte
del sector público a precios por encima del
precio de mercado. Estas son medidas que
no resuelven el problema de fondo, que es
la baja productividad del pequeño productor
agrícola. Por el lado financiero, pueden
ser subsidios a la tasa de interés –practica
cada vez menos utilizada–, a los costos
de evaluación de los créditos de montos
pequeños, a los gastos operativos de los
No existe un
planteamiento
uniforme en
todos los países
de la región que
pudiese ser empleada
como receta del
financiamiento rural
intermediarios financieros que atiende al
sector agrícola y rural, a la prima de seguros
agrícolas, a la formación y capacitación del
personal de los intermediarios financieros.
Por el lado del productor, los subsidios pueden
ser vía asistencia técnica, capacitación,
transferencia de paquetes tecnológicos,
educación, provisión de información, entre
otros; cuyo impacto y garantía de que
beneficien al pequeño productor es más
directo y que además sean una especie de
bienes públicos.
• Con respecto al cambio climático o
la recurrencia de eventos extremos,
para hacer sostenible a la agricultura hay
que enfocarse más en la adaptación antes
que en la mitigación, en sus efectos antes
que en el origen, toda vez que la región
no es el principal generador de sustancias
contaminantes sino que muy por el contrario
resulta ser una de los principales regiones
afectadas. Para ello, va a ser necesario
movilizar capitales que permitan financiar
las inversiones de cambios tecnológicos,
cambios de cultivo, adaptación de nuevas
variedades, y demás, de allí la necesidad
de crear productos verdes, toda vez que
el crédito de avío resulta inadecuado para
estos propósitos. Igualmente, es importante
seguir avanzando en la implementación
de instrumentos de cobertura de riesgos
climáticos, considerando que las pérdidas
por este concepto solamente en el periodo
2004-2010 en el mundo fueron de 750
billones, y que del 10% al 20% del ingreso
sacrifican los productores con el uso de
técnicas tradicionales.
• El grado de involucramiento del banco
de desarrollo en las cadenas productivas
difiere entre las instituciones. Va desde
aquellas que las identifican, aquellas que
las estructuran, aquellas que las financian
y aquellas que seleccionan al operador y
hacen las veces de garante para que los
compromisos se cumplan, es decir, hacen
casi todo excepto la administración que se
deja en manos del operador de la cadena.
El problema aquí es que se limita la acción
y el alcance del banco debido a que exige
contar con más personal, dificultad que se
agrava si es de segundo piso. En algunas
experiencias de este tipo cuando el banco
ha seleccionado al operador en vez de
hacerlo conjuntamente con los productores
o clientes, han surgido conflictos debido a
la poca comprensión o entendimiento entre
ellos. Para superar estos inconvenientes
ayuda mucho la existencia de una oferta de
operadores de negocios cuyo pago forma
parte del contrato de crédito que otorga el
banco.
• Una segunda forma de involucramiento
es como animador para su conformación
y garante de los compromisos adoptados
por los que integran la cadena productiva.
Una tercera forma es adhiriéndose a las
iniciativas impulsadas por otras instancias
de gobierno o entidades privadas, en su
calidad de proveedor de financiamiento,
garantías o asistencia técnica, a través de
programas específicos creados para ese fin
o atendiéndolos con aquellos que ya tenía
en operación el banco, como pueden ser los
programas de financiamiento para compra
de insumos de manera corporativa a fin que
aseguren calidad y logren menor precio; los
de instalación de riesgo tecnificado, compra
de maquinaria, entre otros.
• El apoyo a la innovación y el mejoramiento
genético de las distintas variedades de
productos si bien están recibiendo mayor
atención aún es reducido y se limita a unos
pocos países que han avanzado en esta
línea. Muchos de los avances se han debido
a la inversión privada de empresas grandes.
La preparación o capacitación del productor
para adoptar una nueva tecnología o
cambiar al cultivo de una variedad o un
producto diferente es importante; muchas
veces no se hace, no por la resistencia al
cambio en sí mismo, sino por temor a lo que
se desconoce. Aquí se resaltaron algunos
ejemplos de productores que solamente
hicieron estos cambios cuando aprendieron
en la práctica la técnica de cultivo de nuevos
productos, conocieron el mercado de
insumos y del producto, observando a otros
productores. El efecto demostración juega
un rol muy importante para la adopción de
nuevos tecnologías que se utilizan no solo
durante el proceso de producción sino
también en la parte correspondiente al
manipuleo, transporte, hasta que el producto
llega al comprador final, sea una empresa o
los consumidores.
•
Las limitaciones para masificar el
financiamiento no sólo se dan por un
tema de oferta (altos costos, tecnologías
inadecuadas, etc.) sino también por un
problema de demanda (cultura, informalidad,
bajo nivel de educación, etc.). Hay que
potenciar a los clientes para que estos
logren tener la capacidad de convertirse
en sujetos de crédito. Esta es un área en la
cual importantes dependencias del Estado
pueden contribuir. La banca de desarrollo
refuerza y da continuidad a través del acceso
al financiamiento.
• La práctica de condonación de deudas a
los prestatarios de la banca pública debe
ser eliminada, toda vez que ella inhibe el
desarrollo de los mercados financieros
rurales, y no beneficia a los productores más
pobres. Asimismo, genera la cultura del no
pago, la desconfianza entre los productores
agrícolas y en las instituciones públicas, al
22
23
ver que esta práctica resulta injusta porque
“premia” al ineficiente y al mal pagador.
• Dada la recurrencia de las catástrofes
naturales por efectos del cambio climático,
los costos en que se incurren por concepto
de seguros agrícolas, coberturas de
precios, seguros catastróficos, no deben ser
vistos como un gasto, sino más bien como
una inversión. Ello permitiría reducir y/o
compartir riesgos, en una actividad de por
si riesgosa como lo es la actividad agrícola y
consecuentemente darle cierta estabilidad y
predictibilidad a los flujos de ingresos de los
productores rurales.
• En la provisión de servicios de asistencia
técnica por lo menos hay consenso en cuanto
a que ésta debe ir acompañada del crédito.
La diferencia radica en que si debe darla el
banco de desarrollo directamente o a través
de terceros. La experiencia es diversa. En
Brasil, la asistencia técnica es brindada
por la Empresa Brasileira de Pesquisa
Agropecuaria (EMBRAPA), en la región
sur de Brasil hay programas de municipios
y prefecturas para los productores rurales.
También está el caso del Banco do Nordeste
que tiene un banco de profesionales para
brindar asistencia técnica. Algo similar
ocurre en el FIRA de México e INDAP de
Chile, que no dan toda la asistencia técnica
sino que tienen alianzas con consultoras
privadas, universidades (red de proveedores
certificados) para que brinden estos
servicios, con los casos en un porcentaje
asumidos por el gobierno. Igualmente, en las
cadenas productivas se incluye como uno
de los componentes la asistencia técnica
para mejorar la productividad, calidad de los
productos para su aceptación y acceso a los
mercados y hacer más eficiente o productivo
el crédito asignado.
En las cadenas productivas tiene que haber
incentivos para que éstas tengan éxito, de
lo contrario los operadores se limitaran a
recibir su pago correspondiente si este de
antemano está garantizado. En Honduras, el
Instituto Nacional del Café brinda asistencia
técnica y promueve las exportaciones de
este producto, y recibe un porcentaje de las
ventas; por lo tanto, tiene los incentivos para
fomentar la mejora de la calidad del café y
la productividad, porque a mejor calidad y
mayor productividad, mayor es la producción
y las ventas, y consecuentemente mayores
son los ingresos que percibe.
Asociación Latinoamericana de Instituciones
Financieras para el Desarrollo
Paseo de la República 3211, Lima 27, Perú
Apartado Postal: 3988 - Lima 100
Teléfono: 442-2400
Descargar