ÍNDICE 1. Introducción. Pág. (4-7). 2. Justificación. Pág. (8

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ÍNDICE
1. Introducción. Pág. (4-7).
2. Justificación. Pág. (8-13)
3. Objetivos generales. Pág. (14)
4. Objetivos Específicos. Pág. (14)
5. Sistema de gestión y organización de la prevención de riesgos laborales.
Pág. (15-26)
5.1. Aspectos organizativos a considerar.
5.2. Modelos de la actividad preventiva
5.2.1. Estructuras empresariales simples.
5.2.2. Las estructuras preventivas simples
5.2.3. Estructuras internas (servicio de prevención propio) (Anexo 1)
5.2.4. Servicios de prevención mancomunados.
5.2.5. Los Servicios de Prevención externos.
6. Revisión de datos estadísticos. Pág. (27-32)
6.1. Delegado de prevención y comité de empresa.
6.2. Recursos preventivos.
7. La gestión de la calidad y sus modelos. Pág. (33-40)
7.1. Definiciones de calidad.
7.2. Aportaciones del modelo ISO 9001:2000.
7.3. El modelo EFQM de excelencia.
8. La preocupación por la calidad de los servicios de salud en el trabajo.
Pág. (41-46)
8.1. Marco conceptual para la aplicación de la idea de calidad a los servicios
de salud en el trabajo.
1
9. Revisión de los sistemas de gestión de calidad, medio ambiente y prevención de
riesgos laborales. Pág. (47-52)
9.1. Revisión del sistema de gestión de calidad.
9.2. Revisión del sistema de gestión medioambiental.
9.3. Revisión del sistema de gestión de prevención de riesgos laborales.
10. La concertación de un Servicio de Prevención ajeno. Pág. (53-58)
10.1. Características, requisitos y funciones generales de los Servicios de
Prevención Ajenos.
10.2. Características y contenido del concierto con el Servicio de Prevención
Ajeno.
10.3. Aspectos a considerar.
11. Control de los Servicios de Prevención (Auditoria). Pág. (59-70)
11.1. Control de las condiciones de acreditación.
11.2. Control del concierto de la actividad preventiva.
11.3. Control del cumplimiento de las obligaciones derivadas del concierto
de la actividad preventiva.
11.4. Control del cumplimiento de otros requisitos exigibles a los Servicios
de Prevención Ajenos.
12. Propuesta de encuesta de evaluación de la calidad de los Servicios de
Prevención en las empresas de la Comunidad de Castilla y León. (Anexo 2)
Pág. (71-81)
12.1. Indicadores de calidad.
13. Propuesta de estudio sobre la organización de la prevención de riesgos
laborales en las empresas de entre 250 y 500 trabajadores de la Comunidad de
Castilla y León. (Anexo 3) Pág. (80-81)
2
14. Reflexiones finales. Pág. (82-90)
14.1. El reglamento de los servicios de prevención. ¿Una nueva reforma?
(Anexo 4)
15. bibliografía. Pág. (91-94)
16. Anexos:
1º- Encuesta de evaluación de la calidad de los servicios de prevención en la
comunidad de Castilla y León.
2º- Propuesta de estudio de la organización
de prevención de riesgos
laborales en las empresas de Castilla y León.
3º- Reglamento de los Servicios de Prevención.
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1. INTRODUCCIÓN.
En el ámbito nacional, las nuevas propuestas para la promoción de la seguridad
y salud en el trabajo apuntan a complementar los instrumentos jurídicos con
compromisos estratégicos para su aplicación efectiva.
La prevención de riesgos laborales en su sentido más estricto ha sido uno de los
objetivos más difíciles de alcanzar a lo largo de la historia. Así, el desarrollo de una
actividad sistemática que tienda a perfeccionarse hasta el punto de minimizar la
posibilidad de accidentes laborales, pérdidas materiales o enfermedades profesionales
derivadas de un ambiente desfavorable, debe ser el principal objetivo de la prevención
de los riesgos laborales. Es, por tanto, una decisión de gestión que debe prevalecer en
cualquier actividad en la cultura de la organización.
Si bien es verdad que ha habido un cambio de mentalidad en lo que a seguridad
e higiene se refiere, no es menos cierto que la idea de que la seguridad se paga a si
misma en un concepto que todavía no se ha establecido en todos lo niveles de la
organización empresarial.
Existen todavía hoy aquellos que piensan que una inversión en seguridad
elevada y una planificación estructurada de actividades no evita mas accidentes
limitándose a disponer aquellos elementos mínimos de seguridad marcados por la ley.
Por otro lado, cabe destacar que asta la fecha no se ha conseguido demostrar el
hecho de que una mayor inversión en seguridad conlleve un menor coste en accidentes.
Otro de los problemas principales a los que se enfrenta la Prevención de Riesgos
Laborales es que generalmente existe una elevada falta de comunicación. Legalmente,
la empresa esta obligada a rellenar un Parte de Accidente de Trabajo en todos los
accidentes que produzcan lesiones tanto si el accidente causa baja como si no. El
problema radica en que los incidentes y en muchos casos los accidentes leves no son
comunicados al técnico prevencionista ya que no se les da la debida importancia de
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manera que un pequeño incidente no comunicado acaba desencadenando en el futuro de
accidente grave que podría haber sido evitado.
Es por tanto una de las cosas importantes, la fomentación de la comunicación en
el seno de la empresa de manera que el técnico prevencionista no sea visto como un
superior o alguien a quien evitar sino como una persona de confianza para los
trabajadores tratándolos a todos por igual. En este sentido el factor psicológico juega un
papel muy importante y el técnico debe saber ganarse la confianza del resto de
trabajadores o por lo menos la confianza de aquellos que tengan más influencia entre
ellos.
En las líneas siguientes se extractan los aspectos positivos y negativos de la
situación actual, que son globalmente compartidos por todas las partes. Lógicamente,
unos y otros aspectos son determinantes a la hora de identificar los objetivos generales
de este estudio, así como las líneas de actuación propuestas para su consecución en los
capítulos siguientes.
Aspectos positivos
Cumplidos quince años de la aprobación de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre,
de Prevención de Riesgos Laborales, resulta oportuno hacer balance, aunque sea de
forma somera, de lo acontecido en este periodo.
La prevención de riesgos laborales ha experimentado en los últimos diez años un auge
desconocido en nuestro país. En este periodo ha pasado de disciplina desconocida y
reservada a especialistas a consolidarse como un aspecto fundamental de las relaciones
laborales. Ello pone de manifiesto que la cultura de la prevención ha empezando a calar
en nuestra sociedad, en el sentido de que la prevención es ya una cuestión que es objeto
de preocupación social.
En estos años, España se ha dotado de un marco homologable en esta materia a
la política común de seguridad y salud en el trabajo de la Unión Europea y a las
políticas desarrolladas por sus Estados miembros. Al mismo tiempo, la instalación del
nuevo modelo preventivo ha traído consigo la aparición de nuevos sujetos y, en último
término, de un sector emergente: el sector de la prevención. Servicios de prevención,
entidades formativas, auditores de sistemas de prevención han aparecido como nuevos
sujetos en el mercado empresarial.
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Asimismo, debe destacarse la implicación con la prevención de riesgos laborales
del conjunto de los poderes públicos, tanto de la Administración General del Estado,
incluida la labor desarrollada por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el
Trabajo, como de las Comunidades Autónomas, que han puesto en práctica numerosos
planes de acción en sus respectivos ámbitos territoriales. Igualmente destacable es el
papel desempeñado por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
Por su parte, las organizaciones empresariales y los sindicatos, las empresas y
los trabajadores se han aplicado en este periodo en llevar la letra de la Ley y sus normas
de desarrollo al día a día de la actividad productiva.
Aspectos negativos
Sin embargo, los logros en materia de prevención de riesgos laborales están aún
lejos de cumplir las expectativas que generó en su momento la aprobación de la Ley
31/1995. La intensa actividad desplegada por los poderes públicos y los sujetos privados
no se ha visto siempre respaldada por los índices de siniestralidad laboral existentes en
España, pese a existir en los últimos años una tendencia afianzada de ligera disminución
de los índices de incidencia de los accidentes de trabajo.
Como es propio de todo nuevo modelo, la puesta en práctica de la Ley de
Prevención de Riesgos Laborales ha generado también problemas que responden a
diferentes razones, siendo los más destacables los siguientes:
- No ha existido una visión global del conjunto de políticas públicas
relacionadas, directa o indirectamente, con la prevención de prevención de riesgos
laborales.
- Las políticas activas desarrolladas por los poderes públicos (sensibilización y
concienciación, información, investigación, formación, incentivación económica) han
sido débiles y dispersas, lo que ha dado lugar a la falta de generalización de una cultura
de la prevención de riesgos laborales.
- No ha existido un respaldo fuerte de las instituciones públicas competentes en
materia de prevención de riesgos laborales.
- La coordinación de las actuaciones desarrolladas por la diversidad de sujetos
públicos y privados implicados en la seguridad y la salud en el trabajo ha sido
insuficiente.
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- Se ha puesto más énfasis en la aprobación de normas jurídicas sobre seguridad
y salud en el trabajo que en el diseño y ejecución de políticas públicas en materia de
prevención de riesgos laborales.
- La rapidez con que la que se ha incorporado al ordenamiento jurídico español
la normativa comunitaria sobre seguridad y salud en el trabajo, así como el elevado
número y la complejidad de las normas en materia de prevención de riesgos laborales
dificultan su cumplimiento, particularmente por las pequeñas y medianas empresas.
Además, la normativa de prevención de riesgos laborales ha podido adolecer en algunos
casos de cierta generalidad, sin tener adecuadamente en cuenta otras variables
igualmente importantes como algunas peculiaridades de los diferentes sectores de
actividad. Todo ello ha dado lugar a problemas como la falta de un nivel adecuado de
integración de la prevención en la empresa, así como un cumplimiento más formal y
burocrático que real y efectivo de las obligaciones preventivas.
- La relación entre recursos preventivos propios y ajenos en las empresas, la
calidad de las actividades preventivas, la formación de profesionales y trabajadores son
cuestiones que pueden y deben mejorarse. Superada la fase de establecimiento de una
organización preventiva en las empresas que cumpliera los requisitos legales exigidos,
resulta necesario adoptar nuevas medidas y abrir un gran debate entre todos los sujetos
implicados sobre como perfeccionar la eficacia y la calidad de la prevención de riesgos
laborales en nuestro país. Todo ello ha venido ha venido traduciéndose en un interés
creciente, especialmente en los países mas avanzados, por desarrollar practicas de
calidad en le ámbito de los Servicios de Prevención (SP), de forma complementaria a
las reglamentaciones normativas, al objeto de mejorar la eficiencia del sistema
preventivo en general.
No obstante, la aplicación del concepto de calidad al ámbito de los servicios de
salud en el trabajo se comprende como algo complejo por las propias características del
propio proceso de prevención.
- Se ha prestado más atención a la seguridad que a la salud de los trabajadores,
de forma que la vigilancia de la salud de los trabajadores no ha dado plena satisfacción a
las previsiones contenidas en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
- La aplicación de la normativa de prevención de riesgos laborales a los
empleados públicos ha presentado insuficiencias que es necesario corregir.
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2. JUSTIFICACIÓN.
En el ámbito preventivo existe desde hace muchos años un reconocimiento
generalizado acerca de la necesidad de integrar la prevención en la empresa como
elemento clave para incrementar la eficacia de la acción preventiva. En él, se apoyó el
legislador al establecer en el artículo 1 del Reglamento de los Servicios de Prevención
que “La prevención de riesgos laborales, como actuación a desarrollar en el seno de la
empresa, deberá integrarse en el conjunto de sus actividades y decisiones…”. Sin duda
confiaba en que lo promovería un cambio de visión empresarial que permitiera
considerar, en relación con cualquier acción o decisión, no solo sus consecuencias
productivas sino también las preventivas.
Parece existir un amplio consenso entre los analistas de nuestro sistema
preventivo sobre la tesis de que una política de calidad aplicada a los Servicios de
Prevención (SP), capaz de superar la actual practica de prestaciones básicamente
documentales, mejoraría sensiblemente la efectividad global del sistema de prevención
de riesgos laborales en España.
Dicha perspectiva acaba de recibir un importante respaldo desde el momento en
que la Estrategia Española de Salud y Seguridad en el Trabajo, aprobada por el
Gobierno, define como uno de sus grandes objetivos el de “mejorar la eficacia y la
calidad del sistema de prevención”. Una de las acciones que se proponen para mejorar
dicho objetivo es justamente la de establecer unos criterios de calidad consensuados
entre las distintas administraciones, las entidades representativas de los servicios de
prevención y los agentes sociales, que sean de aplicación en todo el territorio para la
acreditación y la evaluación de los servicios de prevención.
La Directiva marco y la Ley de Prevención de Riesgos Laborales hacen
descansar el sistema el sistema de prevención en la existencia de una organización de
recursos preventivos en la empresa (empresario, trabajadores designados, servicio de
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prevención propio) y de los medios necesarios para realizar las actividades preventivas;
y, al tiempo, prevén que el empresario podrá recurrir al apoyo o refuerzo de
especialistas ajenos a la empresa (servicios de prevención ajenos, auditoras y entidades
formativas) cuando sus propios medios, su competencia, resulten insuficientes para ello.
En la práctica, casi 3 de cada 4 empresas españolas han optado por un servicio de
prevención ajeno.
Por ello, a lo largo de este estudio, y adecuando las características de los
recursos propios de las empresas a su realidad, se fomentará la idea sistema preventivo
centrado en la incentivación y el máximo aprovechamiento de los recursos preventivos
propios de la empresa y en el que se perfeccione la complementariedad de los recursos
ajenos.
Todo ello en un marco que se caracterice por una mayor eficacia y calidad de los
servicios prestados por los servicios de prevención ajenos, las auditoras y las entidades
formativas.
Esto se plasma en la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo
2007-2012, en la que se engloban una serie de objetivos fundamentales en los que se
basa el estudio de este tema.
Para alcanzar este objetivo, se proponen las siguientes líneas de actuación:
1. Todas las políticas y la propia normativa de prevención de riesgos laborales
potenciarán la disposición de recursos preventivos propios. Para ello, además de las
medidas que se recogen específicamente para las PYMES en desarrollo del objetivo 1,
se adoptarán las siguientes medidas:
•
Se establecerán bonificaciones en la cotización de accidentes de trabajo y
enfermedades profesionales de las empresas que, sin tener obligación
legal de constituir un servicio de prevención propio, decidan tener
recursos preventivos propios, ligado todo ello a criterios de calidad y
resultados.
•
Se establecerán bonificaciones para la contratación de trabajadores
designados con formación mínima de nivel intermedio y dedicación
efectiva a tareas preventivas (incluidos aquellos designados por la
empresa para actuar como interlocutor para relacionarse con el servicio
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de prevención ajeno) o que formen parte del servicio de prevención
propio, ligado todo ello a criterios de calidad y resultados.
•
Para alentar la constitución de un mayor número de servicios de
prevención propios en las empresas, se estudiará la posibilidad de que los
servicios de prevención propios puedan subcontratar determinados y
puntuales medios necesarios para la realización de las actividades
preventivas a desarrollar en la empresa, especialmente en los casos en
que la dispersión geográfica de algunos centros de trabajo o el elevado
coste de algunos medios materiales no favorecen la constitución de
servicios de prevención propios.
•
La política de formación favorecerá especialmente la formación de
trabajadores para el desempeño de funciones de nivel básico, intermedio
o superior en prevención de riesgos laborales en las empresas en las que
están ocupados.
2. Deben ponerse en marcha igualmente acciones que favorezcan la eficacia y
calidad de los servicios de prevención mancomunados, tales como las siguientes:
•
La constitución de un servicio de prevención mancomunado no decidida
en el marco de la negociación colectiva deberá ser comunicada con
carácter previo a la autoridad laboral, quien podrá formular
requerimientos sobre la adecuada dotación de medios humanos y
materiales.
•
Las empresas que tengan obligación legal de disponer de servicio de
prevención propio no podrán formar parte de servicios de prevención
mancomunados constituidos para las empresas de un determinado sector,
aunque sí de los constituidos para empresas del mismo grupo.
•
Los criterios de eficacia y calidad exigibles a los servicios de prevención
ajenos a que se refiere el epígrafe 3 orientarán también los criterios
exigibles a los servicios de prevención mancomunados.
•
Para los servicios de prevención mancomunados ya existentes se
establecerá un plazo transitorio para el cumplimiento de las obligaciones
establecidas en los puntos anteriores.
3. La Administración General del Estado y las Administraciones de las
Comunidades Autónomas establecerán unos criterios de calidad y eficacia exigibles a
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los servicios de prevención ajenos, basados en “ratios” de medios humanos y materiales
e instalaciones de los que deben disponer en función del número de trabajadores, el
tiempo de respuesta para los servicios requeridos, los criterios de calidad del servicio y
la peligrosidad de las actividades de las empresas con las que tuvieran suscritos
conciertos.
Los criterios serán negociados con los interlocutores sociales y con las entidades
representativas de los servicios de prevención ajenos y refrendados por la Comisión
Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.
Esos criterios de calidad serán de aplicación por todas las Comunidades
Autónomas para la acreditación o, en su caso, desacreditación de los nuevos servicios
de prevención ajenos, así como para la verificación por parte de la Administración del
mantenimiento de las condiciones de acreditación en los supuestos de modificación,
subrogación, absorción o fusión entre servicios de prevención ajenos. Para los servicios
de prevención ajenos ya acreditados en la actualidad se establecerá un plazo transitorio
para su cumplimiento.
En estos criterios deberán abordarse también cuestiones que repercuten en la
calidad y eficacia del servicio prestado como el número de especialidades o disciplinas
preventivas de que deben disponer los servicios de prevención ajenos, el régimen de
dedicación del personal que integre cada una de las especialidades, nuevas posibilidades
de subcontratar los servicios de otros profesionales o entidades para la realización de
actividades que requieran conocimientos especiales o instalaciones complejas o cuál
debería ser el contenido mínimo contractualmente exigible de los conciertos entre las
empresas y los servicios de prevención ajenos. Igualmente, como regla general, el área
geográfica de actuación natural de los servicios de prevención ajenos debería ser
exclusivamente el de la Comunidad Autónoma que lo hubiera acreditado. Su actuación
en otras Comunidades Autónomas, o a escala nacional, debería llevar aparejada, además
de la disposición de medios e instalaciones adicionales, una nueva acreditación, sobre la
base de normas competenciales de acreditación diferentes de las actualmente vigentes.
En este mismo marco se estudiarán las posibles causas que pudieran determinar la
retirada de la acreditación de los servicios de prevención ajenos, así como el
procedimiento administrativo necesario al efecto.
Se examinará también la posibilidad de adoptar acuerdos entre servicios de
prevención para dar cobertura efectiva a empresas cuyos centros de trabajo no se
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encuentren, en su totalidad, en el ámbito territorial para el cual se hubiera concedido
acreditación al servicio de prevención principal.
De igual manera, se analizarán en este marco las medidas que proceda adoptar
para homogeneizar la memoria de actividades que los servicios de prevención ajenos
han de presentar a la autoridad laboral competente, estableciendo, en su caso, un
conjunto mínimo de datos que deba incluirse en la memoria. Todo ello con el fin de
mejorar la calidad de las actividades preventivas desarrolladas y mejorar el sistema de
información en materia de seguridad y salud laboral.
Asimismo, se creará en este contexto un sistema de evaluación de la calidad de
los servicios de prevención.
4. Se seguirá un esquema similar al apuntado en el apartado anterior para
favorecer la calidad y la eficacia de las entidades formativas y las auditoras, mediante el
establecimiento también de criterios para su acreditación o desacreditación y, en el caso
de las entidades formativas, de criterios sobre la calidad de las acciones formativas.
En el caso de las empresas auditoras, tales criterios favorecerán que las empresas
no obligadas legalmente sometan con carácter voluntario su sistema de prevención al
control de una auditoría o evaluación externa, según lo previsto en el artículo 33 bis del
Reglamento de los Servicios de Prevención, para permitir la adopción de decisiones
dirigidas a su perfeccionamiento y mejora.
5. Las Comunidades Autónomas, de acuerdo con sus respectivos planes de
acción contra la siniestralidad, podrán suscribir convenios de colaboración con las
organizaciones representativas de los servicios de prevención ajenos de manera que
éstos contribuyan a la consecución de los objetivos establecidos en los planes
autonómicos.
6. La Vigilancia de la Salud y, en particular, la especialidad de Medicina del
Trabajo deben recibir una atención reforzada, con las siguientes medidas:
•
Se promoverá la actualización de los criterios básicos sobre los recursos
para la actividad sanitaria de los servicios de prevención, tomando en
consideración los problemas detectados en el periodo transcurrido desde
la aprobación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
•
Se elaborará una guía básica y general de orientación de las actividades
de vigilancia de la salud de los trabajadores.
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•
Se establecerá una guía que permita facilitar la valoración de las
actuaciones sanitarias de los servicios de prevención y el impulso de su
mayor presencia e incardinación en los propios Servicios de Prevención.
•
Se promoverá e impulsará la formación de la especialidad de medicina
del trabajo, dentro del sistema de formación de residencia, de manera que
pueda incrementarse el número de especialistas conforme a las
necesidades de la prevención de riesgos laborales.
•
Se promoverá que la especialidad de Medicina del Trabajo sea asumida
por la empresa con recursos propios, especialmente en las empresas de
más de 500 trabajadores, de acuerdo con las medidas establecidas en el
apartado 1.
A estos efectos se revisarán las exigencias de los artículos 15 y 19 del
Reglamento de los Servicios de Prevención, de manera que puedan autorizarse fórmulas
mixtas de organización de los recursos sanitarios, todo ello de acuerdo con el Ministerio
de Sanidad y Consumo y dentro de una reflexión profunda sobre la problemática de la
subcontratación de actividades y su limitación.
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3. OBJETIVOS GENERALES.
◄ Realizar un análisis exhaustivo de la calidad de los servicios de prevención en las
empresas de Castilla y León.
◄ Planteamiento de una encuesta sobre el análisis de la calidad de los servicios de
Prevención a una muestra aleatoria de empresas de Castilla y León que tengan un
concierto con un Servicio de Prevención Ajeno (SPA).
◄ Facilitar a los Servicios de Prevención ajenos, las líneas generales para realizar una
gestión eficaz y de calidad del concierto entre estos y las empresas usuarias.
4. OBJETIVOS ESPECIFICOS.
◄ Revisar la normativa aplicable en materia de calidad de ámbito Nacional y Europeo.
Normas ISO.
BS 5750
EFQM.
◄ Revisión de los sistemas de gestión de calidad, medioambiente y prevención de
riesgos laborales.
◄ Control de los servicios de prevención. (Auditoria)
◄ Como debe ser el concierto entre las empresas usuarias y el Servicio de Prevención
Ajeno.
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5. SISTEMA DE GESTIÓN Y ORGANIZACIÓN DE LA
PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES.
5.1. Aspectos organizativos a considerar.
Una vez asumido por la Dirección el compromiso de poner en un sistema
preventivo y conocidos los datos básicos de la empresa ha de procederse a determinar
los recursos necesarios y a implantar al modelo organizativo que se considere mas
adecuado.
A este respecto cabe efectuar dos observaciones iniciales:
•
Existen unos mínimos legales, establecidos en la Ley de prevención de
los riesgos laborales y en el Reglamento de los servicios de prevención,
que es necesario respetar.
•
No existe un único sistema valido de organización de la prevención. El
modelo mas adecuado dependerá a parte de su tamaño y sus riesgos, del
propio “estilo” y la organización de la empresa.
5.2. Modelos de la actividad preventiva.
El articulo 14 de la Ley 31/1995, de Prevención de riesgos laborales (LPRL),
declara el derecho de los trabajadores a la protección frente a los riesgos para su vida,
salud e integridad física y psíquica derivados del trabajo en unos términos novedosos,
que en mi opinión no han sido apreciados en su justa medida. Existe como ya se
disponía en el artículo 19 del Estatuto de los Trabajadores (ET), un derecho del
trabajador a la protección y un correlativo deber del empresario. Sin embargo la forma
de dar cumplimiento a este deber parte de un nuevo enfoque.
Por un lado el número 3 de artículo 14 LPRL nos recuerda el criterio tradicional:
“el empresario deberá cumplir las obligaciones establecidas en la normativa sobre
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prevención de riesgos laborales”. De acuerdo con el artículo 1 de la Ley “la normativa
sobre prevención de riesgos laborales esta constituida por la presente Ley, sus
disposiciones de desarrollo o complementarias y
cuantas otras normas, legales o
convencionales, contengan prescripciones relativas a la adopción de medidas
preventivas en el ámbito laboral o susceptibles de producirlas en dicho ámbito”. Esto es,
el deber de protección del empresario y el correlativo derecho del trabajador habría de
determinarse para cada caso en concreto por referencia a las normas de desarrollo,
incluso contenidas en los convenios colectivos estatuarios, en las que se especificarían
las concretas medidas preventivas que el empleador esta obligado a adoptar.
Esta perspectiva tradicional es la que todavía muchas personas tienen en su
cabeza, incluidas, desgraciadamente, algunas en las que tienen responsabilidades
administrativas, judiciales o sociales en la aplicación de la normativa. De acuerdo con
esta
idea de prevención de riesgos laborales seria esencialmente un problema de
sanciones y responsabilidades: el empresario ha de cumplir una norma y, si no lo hace,
debe ser sancionado e incurre en responsabilidades indemnizatorias si se produjese un
accidente.
Ese necesario análisis debe centrarse en dos partes: una primera donde se estudie
la organización y estructura preventiva de la empresa centro de trabajo, para comprobar
si se ajusta a las obligaciones legales; y una segunda en la que se estudien los
instrumentos de gestión de la prevención obligados, tanto para comprobar si los mismos
existían, como para comprobar si se ajustaban a las prescripciones jurídicas y técnicas
que les eran aplicables. En torno a estas dos partes se estructura este apartado.
5.2.1. Estructuras empresariales simples.
En muchas ocasiones los poderes públicos han obligado a los particulares a
acudir a los servicios de profesionales con ciertas cualificaciones para la realización de
determinadas tareas. Así por ejemplo se ha impuesto a alguien que quiere construir un
edificio, un puente o una industria, no solamente el disponer de un proyecto, sino el que
este sea elaborado por un arquitecto o un ingeniero colegiado, según los casos, así como
poner la obra de construcción bajo la dirección de esta persona. Esto no quiere decir que
necesariamente haya que contratarse a un profesional autónomo, ajeno a la empresa,
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para una labor concreta y por tiempo determinado, puesto que en muchos casos la
empresa podrá optar por tener contratado, como parte de su plantilla y de forma
permanente a un técnico que realice esas funciones.
De la misma manera la legislación de prevención de riesgos laborales no de ha
limitado a imponer a los empresarios la obligación de realizar determinadas tareas
(evaluación de riesgos, planes de prevención, reconocimientos médicos, mediciones,
etc.), sino que también ha obligado a estos a disponer de una cierta estructura
organizativa, con unas determinadas cualificaciones, para ocuparse de las mismas. Ese
conjunto (estructuras + tareas) forma lo que llamamos “gestión de la prevención”, la
cual es objeto este apartado.
La organización preventiva (servicios de prevención propio o ajeno, trabajadores
designados, etc.) no tiene como misión realizar la prevención, de forma que los
directivos y encargados de la empresa y los propios trabajadores se puedan olvidar de
ese tema, al haberlo confiado a técnico especializados.
El papel del servicio de prevención consiste en detectar los riesgos, las
necesidades y las carencias, proponiendo soluciones, pero en ningún caso puede estar en
condiciones de garantizar la efectiva aplicación de esas soluciones sin activa
implicación de toda la estructura productiva.
5.2.2. Las estructuras preventivas simples
La legislación de seguridad e higiene en el trabajo ha centrado su atención
históricamente en el empleador, a quien ha impuesto una serie de obligaciones y
responsabilidades. Así sigue haciéndolo hoy la LPRL, aunque es cierto que ha ampliado
enormemente el elenco de sujetos de obligados mas allá del estricto empleador, hasta el
punto de que hoy en día es imposible sostener que la obligación preventiva nace del
contrato de trabajo entre el empresario y el trabajador puesto que su mera biletaridad
entre dos sujetos se ve revesada en todas las direcciones por otra multiplicidad de
sujetos que no tendrán vínculos con el trabajador protegido.
Sin embargo las estructuras preventivas básicas que contempla la LPRL son
simples, esto es, giran alrededor de un único empresario, si bien este puede adoptar
soluciones organizativas diferentes e incluso diversificar estas por centros de trabajo,
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actividades, etc.… En todo caso la Ley no contempla generalmente como ámbito de la
estructura preventiva el centro de trabajo, ni la actividad, sino la empresa, esto es, el
conjunto de medios productivos que son titularidad de una misma persona, física o
jurídica, que es el empresario que ha contratado a los trabajadores.
Por tanto es necesario comenzar con el estudio de estas estructuras preventivas
simples, entendiendo por tales aquellas que van referidas a un único empresario.
Esta estructura preventiva puede ser interna, constituida por trabajadores de la
misma empresa, bien en calidad de trabajadores designados o formando un servicio de
prevención, externa, mediante la subcontratación con empresas especializadas, o mixta,
mediante una mezcla de ambas soluciones.
La legislación española ha seguido el modelo de legislación holandesa,
previendo la creación de empresas privadas que presten servicios preventivos para las
empresas, previa autorización de ka Administración (modelo español) o previa
acreditación de una entidad privada de acreditación, a su vez autorizada por la
Administración (modelo holandés), de forma que un empleador puede acudir a la
subcontratación con estos servicios de prevención ajenos.
Es importante hacer referencia a la sentencia del TJCE de 22 de mayo de 2003,
dictada en el asunto C-441/01, que ha recordado que el recurso a servicios ajenos es
subsidiario respecto a la organización interna de la prevención, de forma que solo se
puede acudir a servicios ajenos cuando no es posible exigir, en función del tamaño y
recursos de la empresa, que una determinada actividad sea llevada a cabo por la propia
organización interna.
Por ello estima que la legislación holandesa es contraria a la Directiva Marco y
tal declaración debe hallar un eco en España, donde la legislación permite el recurso a la
subcontratación de las actividades preventivas con servicios ajenos mas allá de lo que
tolera la normativa comunitaria. Este pronunciamiento podría obligar a revisar la
legislación española en este sentido.
En todo caso una nota característica del sistema español es que, al lado de los
servicios de prevención ajenos concebidos como empresas privadas con animo de lucro,
se ha reservado un amplio papel a las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades
Profesionales de la Seguridad Social para actuar también como servicios de prevención
ajenos subcontratados mediante un precio, adicional al pago de las cuotas del seguro de
accidentes de trabajo.
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5.2.3. Estructuras internas (servicio de prevención propio) (Anexo 1).
Las empresas pueden disponer de una organización preventiva propia, dentro de
su propia estructura empresarial. Existen tres formulas para organizar los recursos
preventivos de la empresa en el ámbito interno:
a) Con carácter general en todo tipo de empresas el empresario tendrá que
designar a uno o varios trabajadores para ocuparse de la actividad preventiva, salvo que
subcontrate totalmente esta actividad o acuda a alguna de las otras dos modalidades de
prevención que se indican posteriormente. Estos trabajadores deben tener formación
suficiente para llevar a cabo sus funciones y contar con los medios precisos para
hacerlo, incluyendo el tiempo necesario para ello y el acceso a la documentación
preventiva de la empresa.
Es muy importante no confundir a estos trabajadores designados con los
delegados de prevención, que son otra figura distinta (representantes de los
trabajadores), con funciones distintas (de exigencia, vigilancia y control) y que, por
tanto, es deseable que no coincidan en las mismas personas. A pesar de ello, para
garantizar el ejercicio independiente de estas funciones por los trabajadores designados,
el artículo 30 de la LRPRL les confiere las garantías jurídicas frente al despido y los
poderes empresariales iguales a las que tienen los representantes legales de los
trabajadores.
b) En las empresas de hasta seis trabajadores, cuyas actividades no sean de
especial riesgo (esto es, no estén en el anexo I RSP), en las que el empresario sea un
autónomo que trabaje en la propia empresa y tenga la formación suficiente en función
del tipo de riesgo prevista en el capitulo VI RSP (nivel básico, intermedio o superior,
según los casos), el propio empresario puede asumir la actividad preventiva.
c) En las empresas de más de 500 trabajadores, o de 250 o más trabajadores
cuando estén clasificados como de especial riesgo es obligatorio tener un servicio de
prevención propio. El número de trabajadores se computa en el nivel del conjunto de la
empresa, con independencia del número de centros de trabajo, su integración en grupos
19
de empresa, etc. No existe una norma análoga al artículo 72 ET que permita promediar
en términos anuales el número de trabajadores temporales, fijos o discontinuos lo que
puede plantear problemas en empresas con oscilaciones estaciónales de sus plantillas,
que estarían obligadas a disponer de servicio de prevención interno durante unos meses
y no durante otros. Cuando se trata de trabajadores cedidos por empresas de trabajo
temporal, la empresa usuaria debe contabilizar el promedio mensual de trabajadores
puestos a su disposición en los últimos doce meses y sumarlo al de trabajadores propios
(art.8.2 RD 216/1999).
Por tanto, un servicio de prevención propio es un conjunto de medios personales
y materiales organizados, que debe disponer de técnicos de prevención con formación
superior en estas tres especialidades, conforme con el articulo VI de RSP: Seguridad,
Higiene Industrial y Ergonomía y Psicosociología aplicada.
También debe disponer de un servicio médico formado por médicos especialistas
en Medicina del Trabajo o diplomados en Medicina de Empresa y ATS/DUE además de
otros profesionales sanitarios que con competencia técnica, formación y capacidad
acreditada puedan ser necesarios. La parte sanitaria del servicio de prevención debe
contar como mínimo con un medico y con un ATS/DUE. El servicio medico tiene
encomendadas las funciones de vigilancia en la salud, el seguimiento de las
enfermedades, así como la prestación de primeros auxilios y la atención de urgencia a
los trabajadores accidentados o que sufran “alteraciones” en el lugar de trabajo (art.37.3
RSP).
Finalmente hay que tener en cuenta que las funciones no asumidas por el
servicio de prevención propio han de ser cubiertas mediante el recurso a la
subcontratación con un servicio de prevención ajeno.
d) también es obligatorio el servicio de prevención propio cuando, por causas
justificadas, así lo establezca la Autoridad Laboral de la Comunidad Autónoma. En el
caso de que una empresa sea obligada a constituir un servicio de prevención propio por
la Autoridad Laboral, podrá optar por subcontratar las especialidades que desee, incluso
hasta la total subcontratación de todo el servicio de prevención. Por tanto la obligación
que puede imponer la autoridad laboral no es propiamente la de constituir un servicio de
prevención propio, aunque nominalmente sea así, sino la de disponer de un servicio de
prevención, propio o ajeno. En estos términos esa resolución de la Autoridad Laboral
20
solamente tiene sentido cuando se ejerza frente a empresas que no dispongan de servicio
de prevención, ni propio ni ajeno, sino solamente de trabajadores designados o de una
autónomo que ha asumido el mismo las actividades preventivas.
e) Cuando la empresa no tenga la obligación de constituir un servicio de
prevención propio puede no obstante hacerlo si lo estima conveniente y en ese caso no
existe el limite que impone disponer como mínimo de dos especialidades.
f) La Disposición Adicional Tercera RSP establece que la aplicación del RSP no
afectaría a la continuación de la actividad sanitaria desarrollada con anterioridad por las
empresas al amparo de las normas reguladoras de los servicios médicos de empresa,
aunque dichas empresas no constituyan servicios de prevención, ni tampoco al
mantenimiento de la actividad preventiva desarrollada por los servicios de seguridad e
higiene en el trabajo existentes en la empresa en la fecha de publicación de la LPRL
(10-11-1995), aun cuando esas empresas no queden obligadas a la constitución de un
servicio de prevención propio.
Esta disposición tiene dos efectos: El primero es que las empresas existentes en
el momento de entrada en vigor del RSP (1 de Abril de 1997) y que de conformidad con
el Decreto 1036/1959, de 10 de Junio, y la orden de 21 de noviembre de 1959 debían
tener un servicio medico de empresa propio, mantienen esa obligación con
posterioridad, aunque en aplicación de los criterios del RSP no estuvieran obligados a
tener servicio de prevención propio.
El segundo es que los servicios médicos de empresa y servicios de seguridad e
higiene en el trabajo existentes realmente en las empresas el 10 de noviembre de 1995,
aunque no existiera norma alguna que obligase a ello, deben mantenerse, sin poder ser
suprimidos o sustituidos por el recurso a servicios de prevención externos.
A pesar de ello el Tribunal Supremo ha declarado procedentes los despidos por
causas objetivas de médicos de empresa con motivo de su sustitución por la
subcontratación con servicios de prevención ajenos (SSTS de 3 y 4 de octubre de 2000
en los recursos 651/2000 y 4098/1999).
21
5.2.4. Servicios de prevención mancomunados.
Como una modalidad de servicios de prevención propios, sujetos a la normativa
reguladora de éstos, se encuentran (artículo 21RD 39/1997) los servicios de prevención
mancomunados.
La norma prevé que varias empresas pueden poner en común sus servicios de
prevención propios constituyendo un único servicio mancomunado para todas ellas, que
se regirá por las normas de los servicios de prevención propios.
El servicio de prevención mancomunado no precisa de autorización
administrativa, salvo en su parte sanitaria, pero no puede prestar servicios en ningún
caso para terceros puesto que no se trata de un servicio de prevención externo. El
servicio de prevención mancomunado está sujeto a la obligación de auditoria externa en
los mismos términos que un servicio de prevención propio, si bien hay que tomar en
consideraron que la suficiencia de los medios del servicio de prevención habrá de
valorarse en función del conjunto de empresas y centros de trabajo que ha de atender.
Para que varias empresas puedan constituir un servicio de prevención
mancomunado es preciso que cumplan alguno de estos requisitos:
-
Que desarrollen simultáneamente actividades en un mismo centro de
trabajo, edificio o centro comercial.
-
Que pertenezcan a un mismo sector productivo.
-
Que pertenezcan a un mismo grupo empresarial.
-
Que desarrollen actividades en un polígono industrial o área geográfica
limitada.
Puede ocurrir que esos requisitos se cumplan parcialmente solo respecto a
determinados centros de trabajo o actividades de una empresa. Por ejemplo: las
empresas de un polígono industrial forman un servicio mancomunado y una empresa
que tiene en ese polígono un centro de trabajo se integra dentro del servicio
mancomunado. Ahora bien, el servicio de prevención mancomunado solamente cubrirá
las necesidades de los centros de trabajo de esa empresa sitos en el polígono industrial,
22
pero no los de otros centros de trabajo de otros lugares. Para estos últimos la empresa
habrá de dotarse de otra organización preventiva, que deberá coordinarse, cuando sea
necesario, con el servicio mancomunado del polígono industrial.
5.2.5 Los servicios de prevención externos.
Una de las características mas señaladas del sistema español y donde
centraremos más en profundidad nuestro estudio, es que las empresas pueden optar por
subcontratar total o parcialmente la actividad preventiva con uno o varios servicios de
prevención autorizados.
Esta posibilidad tiene un importante limite, como hemos visto anteriormente, y
es que la subcontratación total de la estructura preventiva está vedada a las empresas de
mas de 500 trabajadores, y, además, aquellas otras que tengan entre 250 y 500
trabajadores y que estén clasificadas como de especial riesgo con arreglo al anexo I
RSP.
En los demás casos las empresas son libres para optar por la subcontratación,
total o parcial, del servicio de prevención. La subcontratación de un servicio ajeno es
obligatoria cuando los medios propios de la empresa sean insuficientes para atender a
sus necesidades preventivas.
Para actuar como un servicio de prevención ajeno es necesario disponer de una
autorización administrativa. El RSP ha denominado a dicha autorización administrativa
“acreditación”. Esta terminología nos remite a la normativa sobre seguridad industrial
(Ley 31/1992, de 21 de julio y RD 2200/1995, de 28 de diciembre), en la cual existen
unos organismos de control, que serían el equivalente de los servicios de prevención
ajenos, que no están sujetos a autorización administrativa acreditación por “entidades de
acreditación”, las cuales si están sujetas a autorización administrativa para su
funcionamiento.
Estas entidades de acreditación desarrollan sus tareas conforme a los criterios
técnicos contenidos en las normas UNE (incluidas las normas sobre calidad de la serie
ISO 9000) y no en función de normas jurídico-públicas. El uso del termino
“acreditación” por el RSP hace pensar que la intención del Gobierno era sustituir en el
futuro la autorización administrativa por una acreditación concedida por entidades
privadas.
23
Tal previsión no se ha cumplido, por lo cual, a pesar de su nombre, la
acreditación no es otra cosa que una autorización administrativa.
La actuación como servicio de prevención ajeno sin disponer de una
autorización administrativa esta tipificado en la Ley de Infracciones y Sanciones en el
Orden social como infracción muy grave. Por tanto es importante determinar que
actividades solamente pueden ser llevadas a cabo por un servicio de prevención ajeno
cuando no hayan sido asumidas internamente por la empresa, puesto que su realización
por entidades y empresas que no dispongan de acreditación como servicio de
prevención ajeno supone incurrir en dicho ilícito administrativo. Estas actividades son
las siguientes (art.31.3 LPRL):
a) La elaboración del plan de prevención de riesgos laborales.
b) Las evaluaciones de riesgos.
c) La planificación de las actividades preventivas.
d) La elaboración de planes de emergencia.
e) Las actividades de servicio medico, que incluyen la vigilancia de la salud y
la prestación de primeros auxilios.
f) Las actividades de información y formación preventivas dirigidas a los
trabajadores de la empresa.
Por lo que se refiere a la formación de técnicos, los servicios de prevención
pueden desarrollar formación de nivel básico, en concurrencia con todo tipo de
entidades públicas o privadas, que tengan capacidad para desarrollar actividades
formativas específicas en esta materia, sin necesidad de autorización administrativa
alguna (art.35.3 RSP). Para impartir formación de nivel intermedio o superior deben
cumplir los mismos requisitos que cualquier otra entidad que desee hacerlo, sin que
puedan impartir la misma por el mero hecho de estar acreditados como servicios de
prevención.
En relación con las obras de construcción, los servicios de prevención tienen
encomendada en exclusiva la elaboración de los planes de seguridad y salud de la
empresa contratista, puesto que esos planes equivalen a la evaluación de riesgos y
planificación preventiva de los puestos de trabajo en las obras (art.7.3 RD 1627/1997).
Las actividades preventivas que el RD 1627/1997 atribuye al promotor, como los
estudios de seguridad y salud y la coordinación preventiva en las fases de proyecto y
24
ejecución, pueden ser encomendadas a servicios de prevención, siempre que respeten
las condiciones legales y reglamentarias establecidas, pero no están reservadas en
exclusiva a los mismos.
La acreditación de los servicios de prevención ajenos corresponden a las
Comunidades Autónomas, incluso cuando el ámbito territorial de actuación del servicio
excede del territorio de una sola Comunidad. La competencia esta atribuida a la
Comunidad Autónoma en la que éstos tengan sus instalaciones principales. La
resolución debe especificar el ámbito para el que es valida la autorización.1
-
Desde el punto de vista territorial, que normalmente se determina
relacionando las provincias que comprende, en función de la
distribución de los medios materiales del servicio de prevención, y
puede llegar a ser todo el territorio español.
-
Desde el punto de vista funcional, relacionando las especialidades a las
que se refiere para cada provincia, dentro de las establecidas por el
RSP.
-
Desde el punto de vista sectorial, estableciendo los sectores económicos
y tipos de empresa para los que puede desarrollar su actividad.
Normalmente las autorizaciones no tienen limitación alguna en este
sentido.
Para conceder la autorización la Administración he de tomar en consideración el
número, jornada y clase de técnicos superiores contratados en las distintas
especialidades, así como los medios materiales y personales de los que dispone el
servicio de prevención. El art. 1 de la Orden de 27 de junio de 1997 fija un mínimo en
cuanto a medidas personales: un técnico superior por cada una de las especialidades
para las que se pretenda la acreditación, de entre las de seguridad, higiene y ergonomía,
y un medico y un ATS para la especialidad de medicina en le trabajo. Pero los medios
exigibles no son los que resultan de tales mínimos, si no que han de concretar a partir de
un criterio de suficiencia: el personal necesario en función de las actuaciones
preventivas concretas que se vayan a desarrollar en las empresas y los medios
materiales suficientes y adecuados, teniendo en cuenta el trabajo, la extensión y
1
En el Anexo 1 se especifican los servicios de Prevención Ajenos Autorizados por la Junta de Castilla y
León actualmente.
25
frecuencia de la actividad preventiva requerida por los conciertos con las empresas y, en
su caso, la ubicación de los centros de trabajo.
Para obtener la acreditación no es preciso disponer de los medios para el
desarrollo de actividades especiales, tales como laboratorios clínicos, microbiológicos y
de higiene industrial. El problema estriba en que estos criterios de acreditación se
formulan en las normas mediante conceptos jurídicos indeterminados, por lo que la
autoridad competente para resolver en cada caso necesita disponer de unos criterios mas
detallados. Sin embargo no se ha dictado una normativa que desarrolle dicha previsión
para todo el Estado.
En los aspectos no sanitarios fueron acordados en 1997 unos criterios
orientativos por las Comunidades Autónomas y el Ministerio de Trabajo y Asuntos
Sociales.
En el aspecto sanitario el art.1.3 de la Orden de 27-6-1997 nos dice que habrá de
estarse a su normativa específica y, como ya dije al referirme a los servicios propios,
existen unos criterios establecidos en 1997 y reformados por el Consejo Interterritorial
del Sistema Nacional de Salud.
Todos estos criterios sanitarios y técnicos, fueron presentados ante la Comisión
Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo que recomendó su publicación en los
Diarios Oficiales de cada Comunidad Autónoma. Gran parte de las Comunidades
Autónomas no consiguieron esta recomendación. Como hemos visto, varias de ellas lo
que hicieron fue dictar normas reglamentarias propias
en relación con el aspecto
sanitario, reproduciendo el contenido de los criterios pactados en este aspecto, en lugar
de limitarse a publicar el acuerdo.
26
6. REVISIÓN DE DATOS ESTADÍSTICOS
6.1. Delegado de prevención y comité de seguridad y salud.
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales determina que todo trabajador/a
tendrá derecho a participar en la política preventiva de la empresa. De este modo, las
empresas deberán designar de entre los representantes de los trabajadores a los
delegados de prevención, los cuales ejercerán funciones específicas en materia
preventiva. Los delegados de prevención son los representantes de los trabajadores con
funciones específicas en materia de prevención de riesgos en el trabajo.
A continuación, con el propósito de determinar en que medida las empresas
cuentan con delegado de prevención se haremos una revisión de los datos estadísticos
proporcionados por la “I Encuesta sobre las condiciones de trabajo en Castilla y León”.
Y por los datos proporcionados por
“VI- Encuesta Nacional de Condiciones de
Trabajo”
En Castilla y León el 38,2% de los centros de trabajo de mas de 6 empleados de
los sectores industria, servicios y construcción tienen delegado de prevención. La VIEncuesta Nacional (VI-ENCT) concluyó que en el 55% de los entrevistados indica que
en su centro de trabajo esta constituida la figura del delegado de prevención como
órgano especializado de participación y el 20,6% no sabe o no contesta a esta cuestión.
Analizando la información facilitada por los trabajadores de los centros de
trabajo de la industria, servicios y construcción de mas de 6 empleados, el 58,9% señala
que en su centro de trabajo o empresa, hay delegado de prevención de riesgos laborales.
Según la VI. ENCT, a nivel nacional, este dato es del 72%.
A partir de la información facilitada por los responsables de las empresas y
atendiendo al sector de actividad en Castilla y León, se observa que la figura preventiva
del delegado de prevención esta presente en mayor medida, en aquellas empresas de los
sectores de la industria y de la construcción.
27
En el sector de la industria destacan las empresas químicas, donde el delegado
de prevención esta presente en el 62,7% de las mismas. Por el contrario, son las
empresas dedicadas al comercio, hostelería, agricultura y ganadería y especialmente las
empresas de administración y banca las que en mayor porcentaje no cuentan con
delegado de prevención (el 65,6% de estas dos ultimas no disponen de delegado de
prevención).
Coincide también las estadísticas de la VI-ENCT en que por actividad económica, la
presencia del delegado de prevención la señalan con mayor frecuencia los trabajadores
de la Industria (67%), seguidos de los de Servicios (52,8%) y Construcción (51,1%)
respectivamente. La menor frecuencia se constata en el sector Agrario (33,6%) al igual
que en Castilla y León.
Dentro del sector Industria, destacan las ramas de Química (76,4%) y Metal (72,4%).
Así a mismo el comité de seguridad y salud debe estar presente en todas las
empresas con 50 ó más trabajadores. Este comité participara en la elaboración, puesta
en práctica y evaluación de los planes y programas de prevención de riesgos en la
empresa, además pueden promover iniciativas sobre método y procedimientos a utilizar.
Tomando en consideración la información proporcionada por los responsables
de empresa, en Castilla y León el 87.3% el total de centros de trabajo de la industria y
los servicios de mas de 50 empleados con comité de seguridad y salud.
28
Por su parte, en la VI ENCT, la existencia de comité de seguridad y salud en los
centros de trabajo de 50 o más empleados, es señalado por el 84,4% de los trabajadores,
destacando, de nuevo, la rama de Química con el 94,3% de los trabajadores. En general
los centros de 500 o mas empleados la frecuencia alcanza el 92,4% de los trabajadores.
29
6.2. Recursos preventivos.
Volviendo a hacer referencia a la VI Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo, el
recurso para la prevención de riesgos laborales en las empresas señalado con mayor
frecuencia por los trabajadores es el servicio de prevención ajeno (21,7%), seguido por
el servicio de prevención propio (15,8%). No obstante, lo más relevante es que casi tres
de cada diez encuestados (29,7%) no saben qué recurso preventivo se ha adoptado en su
empresa. Finalmente, un 13,1% señala que en su empresa no se dispone de ningún
recurso. El alto porcentaje de trabajadores que desconocen si existe o no y de qué tipo
es el recurso preventivo de su empresa condiciona, sin duda, los resultados globales.
Así, es de presumir que los trabajadores desconocen en mayor medida la existencia de
una organización preventiva cuando ésta no es interna a la empresa, esto es, cuando se
trata de servicio ajeno o mancomunado.
El análisis de la distribución de los recursos preventivos, según el tamaño de
plantilla total de la empresa, muestra el siguiente perfil preventivo (ver Tabla 2)
− Microempresa (1 a 9 trabajadores).- Según la mayoría de los encuestados que
trabajan en empresas comprendidas en este tramo de plantilla el recurso preventivo
adoptado más frecuente es el servicio de prevención ajeno (18,9% de los trabajadores),
seguido de la asunción por parte del propio empresario de la función de prevención
(8,4%). Lo más reseñable es que el 27,6% no sabe de qué recurso se dispone y otro 25%
informa de que no se dispone de ninguno en su empresa.
− Pequeña empresa (10 a 49 trabajadores).- Como en el tramo de plantilla
anterior, el servicio de prevención ajeno (26,1%) constituye la modalidad más
frecuentemente citada, seguida de la designación de trabajadores (11,7%) y del servicio
de prevención propio (10%). No obstante, aún en este tamaño, un tercio de los
entrevistados no sabe qué modalidad existe en su empresa y otro 11,2% afirma que
ninguna.
− Mediana empresa (50 a 249 trabajadores).- En este grupo de empresas, según
manifiestan los trabajadores, es el servicio de prevención ajeno el más frecuente
(24,5%). El servicio de prevención propio lo menciona el 19,6% y la designación de
30
trabajadores, el 11,3%. Todavía en este tamaño de plantilla el 30,9% de los encuestados
desconoce la modalidad preventiva adoptada en su empresa.
− Gran empresa (250 a 499 trabajadores).- La modalidad más frecuente es el
servicio de prevención propio (24,4%) y el ajeno (21,2%). Por su parte, la designación
de trabajadores es señalada por el 10,9%. El porcentaje de los que aún no saben la
modalidad preventiva adoptada en su empresa alcanza el 33,4%.
− Gran empresa (500 o más trabajadores).- El servicio de prevención propio es
señalado por el 37,6%, y el ajeno por el 17,4%, pero aún resulta llamativo que uno de
cada cuatro trabajadores que trabajan en empresas de este tamaño de plantilla afirme no
conocer qué modalidad preventiva está adoptada en su empresa.
En el análisis por sectores de actividad destaca igualmente el alto porcentaje de
trabajadores que desconocen si existe o no alguna modalidad preventiva en su centro o
empresa: 38,4% en el sector Agrario, 31,2% en Servicios, 28,2% en Construcción y, con
la menor frecuencia, Industria con un 23,5%.
Siguiendo con el análisis por sector, las modalidades preventivas señaladas con
mayor frecuencia son: el servicio de prevención ajeno (20%) y el propio (16,7%) en
Servicios; el servicio de prevención ajeno (26,9%) y el propio o el trabajador designado
en Construcción (11% en ambos casos); y el servicio de prevención ajeno (27%) y el
propio (16,7%) en Industria. En el sector Agrario tanto el servicio de prevención propio
como
el
ajeno
es
citado
por
el
11%
de
los
trabajadores.
31
32
7. LA GESTION DE LA CALIDAD Y SUS MODELOS.
Este capítulo analiza de qué manera han entendido la calidad los autores más
destacados. Se estudia también la evolución de dicho concepto. Para ello, se ha acudido
a trabajos que han realizado esta tarea de recopilación de aportaciones anteriores. Uno
de ellos es “Gestión de la Calidad Total: un texto introductorio”, de James (1.997).
A continuación se realiza una comparación entre dos de los modelos más populares en
Europa: la norma ISO 9000 y el modelo EFQM. Se hace referencia también a otros
modelos y finalmente se reflexiona sobre los motivos que llevan a la empresa a utilizar
uno u otro de estos referentes.
La Fundación Europea para la Gestión de Calidad ha publicado un nuevo
modelo más ambicioso y amplio que su versión anterior, marcando nuevas directrices
para la gestión de la calidad. Paralelamente, la Organización Internacional para la
Estandarización (ISO), ha llevado a cabo un proceso de elaboración de una nueva
versión de la familia de normativas ISO 9000.
El nuevo modelo EFQM salió a la luz el año 1.999; ISO publicó su nueva serie ISO
9000 en diciembre de 2.000.
A caballo entre los dos siglos aparece un fuerte movimiento o para proponer nuevos
estándares de calidad y nuevos sistema de gestión de la calidad. Los dos exponentes
más sobresalientes son los esfuerzos de EFQM por una parte, y de ISO por otra, para
actualizar sus respectivos modelos.
7.1 Definiciones de calidad.
La calidad puede definirse como el conjunto de características que posee un
producto o servicio obtenidos en un sistema productivo, así como su capacidad de
satisfacción de los requerimientos del usuario. La calidad supone que el producto o
servicio debe cumplir con las funciones y especificaciones para los que ha sido diseñado
y que deberán ajustarse a las expresadas por los consumidores o clientes del mismo. La
competitividad exigirá que todo ello se logre con rapidez y al mínimo coste
(Cuatrecasas, L., 1.999).
33
Juran hace referencia a esas dos vertientes que derivan del concepto calidad. Por
un lado están las características del servicio o producto; por otro la capacidad del
servicio de dar satisfacción al cliente. Así Juran dice textualmente “calidad es el
conjunto de características de un producto que satisfacen las necesidades de los clientes
y, en consecuencia, hacen satisfactorio el producto” (Juran, J.; Gryna, F. M.,1.993).
Muchos autores y entidades han definido el concepto de calidad a lo largo de la
historia. Más adelante, en este capítulo, se presentarán las definiciones y aportaciones
en este campo de algunos autores.
La norma ISO 8402 la define como “la totalidad de características de un ente que
le confieren la aptitud de satisfacer las necesidades implícitas o explícitas”.
La norma ISO 9000:2000, de diciembre de 2.000, define calidad como “grado en
el que un conjunto de características inherentes cumple con los requisitos”. Inherente
significa que existe algo como una característica permanente, en contraposición a
“asignado”. La misma norma define “características” y “requisito” para hacer más
explícita la definición de calidad.
Así, la norma entiende por “característica” un rasgo diferenciador. Existen varias
clases de características, tales como: físicas (por ejemplo, características mecánicas,
eléctricas, químicas o biológicas); sensoriales (por ejemplo, las relacionadas con el
olfato, el tacto, el gusto, la vista y el oído); de comportamiento (por ejemplo, cortesía,
honestidad, veracidad); de tiempo (por ejemplo, la puntualidad, la confiabilidad, la
disponibilidad); ergonómicas (características fisiológicas, o relacionadas con la
seguridad humana); funcionales (por ejemplo, la velocidad máxima de un avión).
En nuestro caso deberíamos hacer hincapié en las características físicas u ergonómicas
ya que son las que afectarían al ser humano en su actividad laboral.
Por tanto, la norma concluye que las características de la calidad son aquellas
características inherentes de un producto, proceso o sistema relacionados con un
requisito. (ISO 9000:2000, diciembre de 2.000. “Sistemas de gestión de la calidad.
Fundamentos y vocabulario”. AENOR 2.000).
Debemos ahora fijarnos en el significado de “requisito”. Según interpreta la norma,
requisito es “necesidad o expectativa establecida, generalmente implícita y obligatoria”.
Implícita significa que es habitual que la necesidad o expectativa esté implícita para la
organización, sus clientes y otras partes interesadas.
34
Aunando estos conceptos dispersos en la norma ISO 9000:2000 podemos componer una
definición de calidad más elaborada.
Grado en el que un conjunto de características inherentes de un producto,
proceso o sistema cumple con las necesidades o expectativas establecidas para la
organización, sus clientes y otras partes interesadas. Estas necesidades o expectativas
se dan generalmente de forma implícita y obligatoria.
Nótese que en esa definición aparecen conceptos como proceso, sistema,
expectativas, clientes.
Cuando se habla de calidad, es todavía común la asociación de calidad con producto de
gama alta en cuanto a precio y prestaciones. Se asocia calidad a “lo bueno”, “lo que está
bien fabricado”, “lo duradero”, “lo que nunca da problemas”.
Sin embargo hoy en día muchas personas encuadran la calidad con el producto
final, con lo tangible. Pero nosotros no estamos hablando de calidad de producto sino de
calidad de servicio, de las prestaciones que una empresa recibe de otra, de la calidad de
esas prestaciones finales. Concretamente de la calidad de los Servicios de Prevención
Ajenos. (SPA)
La normativa ISO se enmarca dentro de una percepción mucho más amplia y
rica de la calidad, en consonancia con las aportaciones recientes por los expertos en el
terreno de la gestión de la calidad, como veremos más adelante.
7.2. Aportaciones del modelo ISO 9001:2000.
Cuando la Organización Internacional para la Normalización visualiza la futura
evolución de la familia ISO 9000 desde el final de la década de los noventa, habla de
unos estándares más dirigidos hacia la obtención de resultados, incluyendo la
satisfacción de clientes y otros stakeholdres.
El primer borrador (CD1) del Comité ISO/CT 176 para la nueva versión de las normas
de la familia ISO 9000 aportó tres mejoras claras sobre la existente ISO 9000:94 (entre
paréntesis se detalla el párrafo del draft correspondiente de ISO CD1):
1.
Conocimiento del cliente.
- Los requisitos del cliente deben cumplirse y en la medida de lo posible ser
excedidos.
35
- Se deben determinar los requisitos del cliente (no sólo los requisitos del
contrato).
- La dirección debe mantener un sistema que permita conocer los requisitos del
cliente.
- Los requisitos no identificados por el cliente también deben ser tenidos en
cuenta.
- El sistema establecido de comunicación con los clientes debe ser controlado.
- Se debe establecer procedimientos para obtener y dar uso apropiado a la
información sobre la satisfacción del cliente.
2.
Mejora continua.
- La política de calidad incluye compromisos de mejora continua.
- Los recursos suministrados por la organización deben hacer posible la mejora
del sistema de Gestión de la Calidad.
- Las auditorías internas incluirán acciones de mejora.
- Establecer métodos de medida que indiquen oportunidades de mejora interna.
- Establecer procesos para la mejora continua (8.4.3).
3.
Capacidad del personal: debe ser competente, recibir formación, estar
cualificados y tener experiencia.
Estos puntos siguen siendo una aportación clara en el desarrollo del segundo
borrador de febrero de 1.999, ISO CD2 9001 Draft, y finalmente quedan plenamente
consolidados en la versión definitiva.
A continuación se enumeran siete características propias de la versión definitiva
publicada a finales del año 2.000.
1.
Orientación al cliente.
La versión anterior de la normativa ISO 9000 permitía la certificación de una
empresa que fabricara ajustándose única y exclusivamente a estándares definidos
explícitamente sobre el producto o servicio. La actual versión exige un conocimiento
más profundo de las necesidades y expectativas del cliente. Una hipotética empresa que
fabricara flotadores de hierro, pero que los hiciera bien y conforme a la norma, podría
estar certificada con una ISO 9001 o 9002:94. Con la nueva norma del 2000 esto no es
36
posible por no cumplir con el requisito de satisfacción del cliente. La alta dirección debe
asegurar que los requisitos de los clientes son completamente entendidos y satisfechos.
En ISO 9000:94 no se pueden usar los productos y servicios en sí mismos como
base para demostrar el cumplimiento del estándar ISO 9000. Los productos defectuosos
en sí mismos no proporcionan pruebas a primera vista de las deficiencias de los sistemas
de calidad. De hecho, el cien por cien de los productos defectuosos no pueden indicar en
si mismos que el sistema de la calidad no está funcionando eficazmente. Cabe la
posibilidad de que si una organización quisiera producir productos defectuosos, si lo
hiciera de manera consistente, el uso de ISO 9000:94 en estas circunstancias sería
aceptable. Depende de lo que la dirección quiere que haga el sistema de la calidad.
Con la nueva normativa no se habla de “satisfacción de las expectativas del
cliente”, sino que el objetivo es obtener “beneficios para todas las partes interesadas a
través de la satisfacción continua de los clientes”.
Los capítulos 5, 6, 7 y 8 de la norma hacen varias referencias a la relación con el cliente:
- En el primer requisito de las “responsabilidades de la dirección” ya se
menciona la importancia de satisfacer los requisitos de los clientes. Además se
incorpora un subcapítulo titulado “requisitos del cliente”.
- En “revisión por la dirección” se establece explícitamente la “realimentación
de los clientes”
- El capítulo 7 sobre la “realización del producto y servicio” dedica un
subcapítulo a los procesos relacionados con los clientes: identificación de sus requisitos,
revisión de los requisitos de los clientes y comunicación con los clientes.
- En el capítulo 8 “Medida, análisis y mejora” se prevé la “medida y seguimiento
de la satisfacción del cliente”.
2.
Una visión más global. Modelo de procesos.
La normativa ISO 9000:94 ana liza con detalle aquellos procesos que añaden
valor directamente al producto o servicio, desplegando el análisis en veinte capítulos. La
nueva ISO está orientada a garantizar la Calidad de la Gestión de todos los procesos de
la empresa, desde que se analizan las necesidades de mercado hasta que se mide el
grado de satisfacción del cliente tras la venta del producto o servicio.
37
Las nuevas normas ISO 9000 consideran como proceso cualquier operación o
actividad que reciba unas entradas (inputs) y las convierte en salidas (outputs).
La aplicación de un sistema de procesos dentro de la organización, junto con la
identificación e interacción de estos procesos y su gestión es lo que se denomina
“enfoque basado en procesos”.
Una ventaja del enfoque basado en procesos es el control continuo que
proporciona sobre los vínculos entre los procesos individuales dentro del sistema de
procesos, así como sobre su combinación e interacción.
3.
Contenido de la documentación necesaria para que cada empresa elabora su
sistema de Gestión de la Calidad.
La nueva familia de normas ISO 9000 no pretende uniformar el sistema de
Gestión de la Calidad elegido por la empresa; tampoco pretende que las organizaciones
de cualquier tamaño y actividad cambien la estructura del sistema de Gestión de la
Calidad ni la documentación que lo sustenta.
En este sentido, la nueva versión prevé una reducción de requisitos de la misma
norma cuando sea oportuno. Cuando los requisitos del cliente, o la naturaleza de los
productos y servicios, no requieran ciertos requisitos del sistema de gestión de la calidad
para los procesos especificados en esta Norma Internacional, dichos requisitos del
sistema de gestión de la calidad pueden ser excluidos, manteniéndose el cumplimiento
con el resto de los capítulos aplicables de esta Norma Internacional.
Cada manual de calidad responderá absolutamente a las características y a la
medida de cada empresa, dado que en la fase de implantación de un sistema de gestión
de la calidad no será necesario adaptar ninguna actividad de la empresa a los requisitos
de la norma. La norma se ha de adaptar a la empresa, y no al revés. Con ello se erradica
la posibilidad que existe en la normativa ISO 9000:94 de hacer una documentación
basada únicamente a responder a los veinte requisitos aunque no se describa la actividad
ni las características diferenciales de la empresa (Rius, J.; 1.999).
La nueva norma establece que el manual de calidad debe incluir:
- Alcance del sistema de gestión de la calidad, incluyendo los detalles y la
justificación de cualquier exclusión.
38
- Los procedimientos documentados establecidos para el sistema de la gestión de
la calidad, o referencia a los mismos.
- Descripción de la interacción entre los procesos del sistema de gestión de la
calidad.
A continuación la norma establece unos mínimos en el control de los
documentos y en el control de los registros.
4.
Certificabilidad.
Al igual que las antiguas ISO 9001, 9002 y 9003, la nueva ISO 9001:2000
establece los requisitos del sistema de gestión de la calidad, para su utilización como un
medio de asegurar la conformidad de los productos y servicios, y puede ser utilizada
con fines de certificación.
La nueva edición de la norma ISO 9004:2000 da recomendaciones sobre todos los
aspectos de un sistema de gestión de la calidad, para mejorar las prestaciones de calidad
globales de una organización. Sin embargo, no está destinada para su utilización como
guía para cumplir con la norma ISO 9001.
Algunos autores opinan que al igual que no existe ninguna certificación para el
sistema de calidad europeo EFQM, pero sí un prestigioso premio para las empresas que
lo han adoptado, con la ISO 9004 se tendrá que establecer algo similar, ya sea en forma
de importantes premios nacionales o europeos (Rius, J.; 1.999).
5.
Reducción en el número de normas.
Tan sólo se contempla una norma certificable (ISO 9001:2000) frente a las tres
posibles de la edición del 94.
La familia de normas ISO 9000 de 1.994 constaba de una veintena de normas y
documentos. La nueva familia queda reducida a dos normas que forman un par
consistente:
- ISO 9001.- Sistemas de Gestión de la Calidad. Requisitos.
- ISO 9004.- Sistemas de Gestión de la Calidad. Recomendaciones para llevar a
cabo la mejora.
39
A este par se añaden sólo dos normas básicas adicionales:
- ISO 9000.- Sistemas de Gestión de la Calidad. Principios y Vocabulario.
- ISO 10011.- Directrices para auditar un sistema de calidad.
7.3. El modelo EFQM de excelencia.
El 21 de abril de 1.999, después de dos años de investigación, se comunicó
oficialmente a la comunidad empresarial los cambios del modelo de la European
Fundation for Quality Management (EFQM).
La Fundación Europea para la Gestión de la Calidad es una organización sin ánimo de
lucro formada por organizaciones y empresas. Fue creada en 1.988 por catorce
importantes empresas europeas.
Se creó un modelo inicial, llamado modelo EFQM de excelencia empresarial,
que se empezó a utilizar para evaluar empresas que optaban al premio que concede la
Fundación. El premio de calidad europeo se concedió por primera vez en octubre de
1.992. El evento tuvo lugar en Madrid, durante el forum anual de EFQM. Su Majestad
el rey Juan Carlos hizo la entrega de este primer premio.
Después de los cambios de 1.997 se consideró que era necesaria una revisión
más fundamental del modelo. El sector público se estaba convirtiendo en un grupo de
usuarios del modelo cada vez mayor.
Se formó un grupo de quince personas con formación diversa, provenientes de sectores
diferentes y con experiencias diferentes que representaban a la mayoría de los miembros
de países europeos. Se constituyó el Grupo de Dirección para el Desarrollo del Modelo,
que concluyó que el modelo debía ser más explícito en los siguientes aspectos:
Gestión de las relaciones de asociaciones.
El rol del conocimiento en el interior de una organización.
La importancia del ciclo “Planificar, Hacer, Chequear, Actuar”.
Relación entre lo que se hace en el interior de una organización y aquello que la
política y la estrategia pretenden obtener.
40
8. LA PREOCUPACIÓN POR LA CALIDAD DE LOS SERVICIOS
DE SALUD EN EL TRABAJO.
Conseguir una mayor eficacia en las políticas de salud y seguridad en el trabajo
requiere complementar los instrumentos jurídicos existentes con firmes compromisos
estratégicos para garantizar su implantación social efectiva.
Entre dichos compromisos estratégicos, la mejora de los servicios de salud en el
trabajo se considera un “elemento esencial para conseguir un entorno laboral saludable
y sostenible con un impacto positivo en la salud pública de toda la sociedad”.
Parece existir un amplio consenso sobre la tesis de que aplicando una política de
calidad a los servicios de prevención, capaz de superar la actual práctica de prestaciones
básicamente documentales, mejoraría sensiblemente la efectividad global del sistema de
prevención de riesgos laborales en España.
Sin embargo, en nuestro medio se han realizado pocos intentos de aproximación
sistemática al estudio de la calidad de los servicios de prevención y ninguno de ellos ha
sido publicado en revistas científicas.
Con el fin de contribuir a abordar rigurosamente este objetivo estratégico, y
como parte integrante de un proyecto más amplio impulsado desde el Centro de
Seguridad de Salud Laboral en León, se plantea la realización de una revisión
bibliográfica sobre la calidad de los servicios de salud en el trabajo con el fin de
recopilar y sintetizar la información disponible al respecto en la literatura científica.
La pregunta que nos hemos formulado es: ¿qué se ha publicado en la literatura
científica sobre la calidad de los servicios de salud en el trabajo y en qué medida lo
publicado puede ayudarnos a entender qué es y cómo se evalúa un servicio de
prevención de calidad?
La preocupación general por la calidad en la producción de bienes y servicios
del mundo occidental, se extiende a los servicios de salud en el trabajo, un sector en
expansión en Europa, que necesita hacer frente a requerimientos crecientes de eficiencia
y competitividad, derivados de la extensión de su cobertura, pero también a demandas
cada vez mayores de rigor profesional y de coherencia multidisciplinar.
41
Actualmente se vienen utilizando diferentes estándares de calidad aplicados a los
servicios de salud en el trabajo, entre ellos2:
• Normas ISO de las series 9000 ó 14000
• Criterios EMAS (Eco-Management and Audit Scheme)
• British Standard 5750
• Malcolm Baldrige National Quality Award System
• EFQM (European Foundation for Quality Management)
Las razones más citadas en Europa para ocuparse de la calidad en los servicios
de salud en el trabajo se refieren al control efectivo de los riesgos laborales y a la
mejora de los procedimientos de trabajo. Con la orientación a la calidad se pretende
lograr una mayor satisfacción del cliente, mejorar la imagen del propio servicio, reforzar
la satisfacción e implicación de los profesionales, reducir los costes e incrementar el
control del proceso.
Entre las principales barreras al éxito de la gestión de calidad en los servicios de
salud en el trabajo se citan la falta de compromiso y de visión por parte de los gestores,
la falta de conocimientos y capacitación de los profesionales, la inadecuación de los
recursos y las dificultades de comunicación con los clientes. A pesar de disponer de un
mismo marco legal de referencia, los servicios de salud en el trabajo difieren
considerablemente en la práctica en los distintos países de la Unión Europea. Algunos,
como Dinamarca y Holanda, han puesto en marcha acciones para implementar una
gestión de calidad en sus servicios de salud en el trabajo, mediante leyes específicas que
requieren que los servicios tengan una certificación de calidad.
También Austria y Bélgica han promulgado leyes en este sentido. Finlandia y Noruega
disponen de guías de buenas prácticas en salud laboral que se utilizan para mejorar los
servicios de salud en el trabajo. Alemania y Suecia han elaborado recomendaciones de
calidad avaladas por asociaciones profesionales.
El resto de países de la Unión Europea no han elaborado hasta el presente
políticas de calidad dirigidas a los servicios de salud en el trabajo.
42
Según la experiencia de los países europeos, la calidad en los servicios de
prevención puede promoverse a través de la legislación, mediante incentivos
económicos, actividades de promoción por parte de los grupos de interés o
aprovechando oportunidades de negocio. Por otra parte, la calidad de los servicios de
prevención necesita hacerse con una imagen social atractiva para ser aceptada, por lo
que las instituciones de inspección, las políticas de aseguramiento, los medios de
comunicación y los grupos de interés, deben fomentar prácticas de calidad. Tal como
demuestran los casos de Austria, Alemania, Noruega y Suecia, las asociaciones
profesionales pueden constituirse en grupo de presión y jugar un papel decisivo en el
desarrollo de la calidad de los servicios de salud en el trabajo.
Conviene tener en cuenta, desde un principio, las limitaciones de la legislación como
referente de calidad. Los cambios cada vez más rápidos que se producen en el mundo
del trabajo hacen que la normativa en materia de salud y seguridad no pueda aportar
mucho más que el marco general y los pre-requisitos para el desarrollo de los servicios
de salud en el trabajo. El conocimiento científico sobre las relaciones entre el trabajo y
la salud, basado en datos empíricos y en las evidencias disponibles, debería ser el factor
más importante para la definición de contenidos y objetivos de dichos servicios, siempre
teniendo en cuenta los valores y principios éticos profesionales.
8.1. Marco conceptual para la aplicación de la idea de calidad a los servicios de
salud en el trabajo
La gestión de la calidad incluye un sistema estructurado dirigido a crear toda una
organización de participación en la planificación e implementación de un proceso de
mejora continua, para conocer y satisfacer las necesidades de los clientes. Un sistema de
gestión de la calidad incluye la estructura organizacional, los procedimientos, los
procesos y los recursos necesarios para alcanzar unos objetivos previamente
acordados14.
En el ámbito de la salud, la calidad de un servicio suele referirse a tres aspectos:
competencia técnica de los proveedores, interacción eficaz entre el proveedor y el
destinatario y, por último, comodidad del contexto en el que se provee el servicio.
También se puede definir la calidad como el grado en que un servicio incrementa la
43
probabilidad de los resultados de salud buscados aplicando procedimientos consistentes
con el actual estado del conocimiento científico. El modelo de referencia más
frecuentemente utilizado para analizar la calidad en los servicios de salud es el
propuesto por Donabedian que se basa en tres elementos: estructura, procesos y
resultados.
Los servicios de salud en el trabajo constituyen un tipo específico de servicio de
salud que opera como una entidad de consultoría profesional, cuyo objetivo último es
contribuir a la implementación de cambios en la empresa, encaminados a prevenir los
riesgos y a mejorar la salud de los trabajadores y la calidad de las condiciones de
trabajo.
Trasladar los conceptos relacionados con la calidad de los servicios de salud al
ámbito específico de la salud laboral requiere una reflexión previa sobre las
particularidades de los servicios de salud en el trabajo11:
• La relación directa con el cliente es especialmente importante a la vez que su
participación activa es imprescindible para alcanzar los objetivos finales
• La consecución de resultados no depende sólo de la actividad de los servicios
sino que en ello intervienen muchos otros actores
• Los proveedores y los clientes de los servicios de salud en el trabajo pueden
tener diferentes expectativas en relación con las necesidades y con las prioridades
• La complejidad profesional de las actuaciones puede comportar que los clientes
y usuarios no perciban siempre de manera inmediata la buena o mala calidad del
servicio.
• Los servicios de salud en el trabajo deben satisfacer a muy distintos grupos de
interés
(stakeholdres):
trabajadores
individuales,
colectivos
de
trabajadores,
empresarios, directivos, profesionales, entidades de aseguramiento, administraciones
públicas.
Otra especificidad importante de los servicios de salud en el trabajo hace
referencia al producto (output): consejo o asesoría profesional dirigido a las empresas
para la implantación de mejoras en materia de salud y seguridad.
Una aproximación analítica al sistema de servicios de salud en el trabajo12 contempla
los siguientes elementos:
a) Input: características del proveedor y de los clientes. Por parte del proveedor
se debe tener en cuenta la estructura y organización del servicio, su composición
44
profesional y sus procedimientos (know-how). Por parte del cliente, sus necesidades,
expectativas y preferencias.
b) Proceso: sistemática mediante la que el servicio desarrolla sus diferentes
actividades (identificación y evaluación de riesgos, vigilancia de la salud, proposición
de soluciones técnicas, formación, etc.)
c) Output: es lo que produce el servicio (información, recomendaciones,
facilitación)
d) Outcome: son los resultados finales o efectos (mejoras en las condiciones de
trabajo y en la salud de los trabajadores).
La efectividad de un servicio de salud en el trabajo es su capacidad para inducir
cambios en las condiciones de trabajo y salud en la empresa. El problema es que no
conocemos suficientemente las relaciones entre los productos y los efectos, y no
siempre podemos asumir, en el ámbito de los servicios de salud en el trabajo, que
maximizar la productividad (output/input) equivale a maximizar la efectividad
(outcome/input), de tal manera que, a veces, la relación entre productividad y
efectividad es inversa.
Por otra parte, no se debe olvidar que las decisiones sobre los cambios no las
toman los profesionales de la prevención sino que son los gerentes, planificadores o
administradores de recursos en la empresa quienes deciden.
Para que dichas decisiones alcancen el éxito se requiere la cooperación de los
trabajadores, además de un marco normativo favorable. Por tanto, los dictámenes
expertos no son suficientes para generar cambios sino que es necesario un compromiso
entusiasta en favor de la salud en el trabajo.
En este sentido, el marketing forma parte integrante de la actividad de un
servicio de salud laboral y constituye un pre-requisito para obtener impactos positivos.
La actividad informativa hacia el cliente sobre sus necesidades en materia de salud y
seguridad y sobre los beneficios de la prevención debe constituir un elemento básico de
la relación con el cliente en orden a conseguir su identificación con los objetivos.
La gestión de la calidad aplicada a los servicios de salud en el trabajo se asienta
en cuatro pilares básicos que deben regir de forma equilibrada el conjunto de su
actividad:
45
1. cumplimiento normativo: adecuar las actuaciones a los requerimientos legales,
es decir, a las expectativas de la sociedad respecto al servicio
2. rigor científico: actuaciones basadas en la evidencia científica o, en su
defecto, en el consenso entre expertos profesionales
3. principios éticos: buena práctica profesional, independencia e imparcialidad,
respeto a los derechos de las personas, confidencialidad y compromiso con la salud de
los trabajadores15
4. satisfacción del cliente: adecuación a las expectativas y necesidades de la
empresa como organización.
Por otra parte, podemos distinguir tres grandes formas de abordar la calidad de
los servicios de prevención:
a) calidad de percepción: desde el punto de vista del cliente la calidad es una
cuestión de si el servicio cumple o no las expectativas de los directamente beneficiarios
b) calidad profesional: a los ojos de los profesionales, la calidad del servicio
tiene dos componentes básicos: resultados (si el servicio se adecua a las necesidades de
los clientes) y procesos (si las técnicas y procedimientos son adecuados para resolver
los problemas)
c) calidad de gestión: los gestores de los servicios por su parte refieren la calidad
a maximizar la eficiencia de los recursos en relación con las necesidades del cliente
según los límites normativos.
46
9. REVISIÓN DE LOS SISTEMAS DE GESTION DE CALIDAD,
MEDIOAMBIENTE Y PREVENCION DE RIESGOS LABORALES.
Durante los últimos años se ha acelerado el proceso de normalización
relacionado con los sistemas de gestión empresarial. No cabe duda que la familia de
normas ISO 9000 (relacionadas con la implantación de Sistemas de Calidad) y la
familia de normas ISO, así como el reglamento EMAS (relacionada con los Sistemas de
Gestión del Medioambiente) han jugado un papel relevante en el proceso. Pero es
necesario contemplar un nuevo escenario normativo con la Ley 31/1995, de Prevención
de Riesgos Laborales a través de la OHSAS 18001:2007 (relacionada con el Sistema de
Gestión de Prevención de Riesgos Laborales).
Tomando como base la norma UNE 66177:2005 (Sistema Integrado de Gestión)
se plantea la mejora resultante al integrar y unificar los sistemas de gestión de la
organización de distintos ámbitos en uno solo.
Las empresas constantemente se enfrentan a un entorno turbulento. Una cuestión
fundamental en cualquier organización modera es la preocupación por un sistema de
información potente que le permita conocer cual es el producto correcto o el mejor
servicio para sus clientes. Existe actualmente una necesidad estratégica para la gran
mayoría de las empresas en cuanto al cumplimiento y la correcta gestión de la calidad,
de la prevención de riesgos laborales y del medioambiente. Esta responsabilidad de su
cumplimiento
se extiende a todos los integrantes de la organización, tratando de
satisfacer las expectativas del cliente (interno/externo) al menor coste. Pero la respuesta
de la organización no debe producirse de forma aislada como partes individuales, sino
todo lo contrario existen profundas interrelaciones entre calidad, prevención de riesgos
laborales y medioambiente. Parece lógico que pensar que a través de un Sistema
Integrado de Gestión (SIG) se pueda dar respuesta a todos los grupos de interés de una
forma más eficiente y sencilla por encima de los mínimos establecidos
reglamentariamente, optimizando recursos y resultados a través de la mejora continua y
aprovechando las sinergias de los distintos sistemas.
La British Standard Instituition (1996) considera que un sistema de gestión se
puede definir como “una composición, a cualquier nivel de complejidad, de personas,
47
recursos, políticas y procedimientos que interactuando un modo organizado para
asegurar que se lleve a cabo un tarea determinada o para alcanzar y mantener un
resultado especifico”. Por tanto, cabe distinguir Sistemas para la Gestión de la Calidad
(SGC), Sistemas de Gestión Medioambiental (SIGMA), Sistemas de Gestión de la
Prevención de Riesgos Laborales (SIGPRE), y muchos otros.
La eficacia de cada uno de estos sistemas, así como su conjunto, esta
inexorablemente ligada a la integración de cada uno en el sistema general de gobierno
de la organización, buscando la optimización de la toma de decisiones.
9.1. Revisión del sistema de gestión de calidad
El sistema de gestión de una organización es el conjunto de elementos,
(estrategias,
objetivos,
políticas,
estructuras,
recursos,
tecnologías,
procesos,
instrucciones…) mediante el cual la dirección planificada, ejecuta y controla todas sus
actividades para el logro de los objetivos preestablecidos. El sistema de gestión de una
organización comprende diversos sistemas de gestión para áreas especializadas.
Las normas ISO 9000 entienden el SGC como un componente del sistema de
gestión de la organización. Así, la norma ISO 9000:2000 define un SGC como “aquella
parte del sistema de gestión de la organización de enfocada en el logro de la salidas
(resultados) en relación con los objetivos de la calidad, para satisfacer las necesidades,
expectativas y requisitos de las partes interesadas, según corresponda, según
corresponda”. El SGC es el medio que las organizaciones utilizan para poner en práctica
el enfoque de gestión de la calidad que la dirección ha adoptado.
La definición e implantación de un SGC, según el enfoque de aseguramiento de
la calidad, se basa en las directrices establecidas por los modelos normativos para la
gestión de la calidad.
El aseguramiento descansa en cuatro componentes: la norma de calidad, el
sistema de certificación, la marca de calidad y el ente gestor.
La nueva versión de las normas ISO 9000 del año 2000, ha supuesto una
aproximación del enfoque de aseguramiento de la calidad a la GCT, es decir, además
del aseguramiento de la calidad se busca aumentar la satisfacción del cliente,
introduciendo nuevos principios antes ausentes.
Se basa en los siguientes ocho principios.
48
1. Organización enfocada al cliente.
2. Liderazgo de la dirección.
3. Participación del personal.
4. Enfoque basado en procesos.
5. Enfoque de sistema para la gestión.
6. Mejora continua.
7. Enfoque (objetivo) basado en hechos para la toma de decisiones.
8. Relaciones mutuamente beneficiosas con el proveedor.
Para intentar implantar un sistema de gestión de calidad, acorde con los modelos
normativos, una organización debe seguir una serie de pasos: decisión y compromiso de
la dirección, planificación y organización del proyecto, autoevaluación preliminar,
información, sensibilización y formación, confección de la documentación (manual de
calidad, procesos, procedimientos y documentos varios), implantación del sistema y
seguimiento y mejora del sistema.
9.2. Revisión del sistema de gestión medioambiental.
La dimensión empresarial de la actividad empresarial no puede considerarse una
moda pasajera ni una mera acción de imagen, ya que se enmarca dentro de la acción
estratégica de la empresa, convirtiéndose en un objetivo esencial en la actividad
productiva que se erige como un elemento determinante del proceso de toma de
decisiones y constituyendo uno de los asuntos de responsabilidad social de mayor
trascendencia para la dirección.
La adopción de actitudes medioambientalmente comprometidas ya no es
solamente un tema de ética y responsabilidad social, si no que ha crecido hacia modelos
e gestión empresarial basados en el concepto de sostenibilidad. Conceptos como
internalización de costes ambientales o calidad medioambiental se han convertido en
partes vitales del trabajo directivo.
Los SIGMA, basados en modelos de aseguramiento de la calidad de (SGC), han
sido una contribución interesante para implantar el concepto de calidad medioambiental.
Los modelos SIGMA, basados en la certificación voluntaria, suponen la traducción de
los principios de de calidad al comportamiento medioambiental.
49
Tomando como base a Bosch et al. (1998:31-33) se ofrecen dos enfoques
básicos para esta conceptualización de calidad medioambiental. La gestión
medioambiental se define precisamente como el conjunto de principios, prácticas y
métodos que las organizaciones adoptan para cumplir la regulación/legislación pública y
otros requisitos medioambientales voluntariamente aceptados, así como para reducir su
impacto medioambiental adverso a través de la mejora de la eco-eficiencia de sus
actividades, procesos y productos.
Los dos modelos normativos de certificación medioambiental más populares son
los consagrados en la familia de las normas ISO 14000 y el Reglamento Comunitario
EMAS. Ambos modelos tienen una serie de ventajas relevantes, entre las que destacan,
la demostración de conformidad ante terceros a la visibilidad del compromiso
medioambiental, pero adolecen de problemas debido a su descanso sobre un enfoque de
certificación y aseguramiento de calidad.
No es reciente el interés que despierta el cuidado por el medio ambiente. En los
años 60 y 70 las políticas que se adoptaron fueron sancionadoras, con unas leyes que no
prevenían, sino que utilizaban sólo métodos correctivos. Es entonces, en 1972, cuando
se celebra en Estocolmo la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente,
que marcará un antes y un después en la lucha por la defensa del medio ambiente.
En la década de los 90 se empieza a apostar por una política preventiva, que promueve
una actuación anticipada para evitar el impacto. De esta nueva política surgen relevantes
tratados y convenios internacionales:
•
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático
•
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo
(Río de Janeiro, 92)
•
Convenio de Viena, 1985.
•
Protocolo de Montreal y las enmiendas asociadas.
Y ya en el siglo XIX, Inglaterra promulgó las primeras leyes sobre
contaminación y vertidos), pero es cierto que en estos últimos años han proliferado, de
forma satisfactoria, toda una serie de tratados, directivas y normas que regulan y
controlan el impacto humano, y sobre todo industrial, en el medio ambiente.
Actualmente existe en Europa una extensa legislación sobre la materia, que, al
ser de obligada transposición a los estados miembros, afecta a España de manera
singular. Estas leyes tratan de “gestionar” aquellas empresas u organizaciones que con
50
su actividad puedan dañar de una u otra manera el medio ambiente. Esto es la
GESTIÓN MEDIOAMBIENTAL.
9.3. Sistema de gestión de prevención de riesgos laborales.
Al igual que en la gestión medioambiental se entremezclan dos líneas de actuación:
•
La regulación legal y normativa de la prevención de riesgos laborales de
obligado cumplimiento para todas las empresas.
•
Los SIGPRE de adopción voluntaria.
La legislación impone a la dirección la responsabilidad de velar por la seguridad y
salud de los empleados que están bajo su mando. En España, la regulación viene
recogida por la Ley 31/1995 de 8 de noviembre, de Prevención De Riesgos Laborales.
La Ley 54/2003, que viene a reformar la anterior Ley 31/95, establece de forma
detallada y especifica la forma en la que la gestión de la prevención de riesgos laborales
se debe integrar en la empresa. Entre las obligaciones que impone se incluyen: La
integración de la prevención de riesgos laborales en el sistema general de gestión de la
empresa, en el ámbito global y en cada uno de sus niveles jerárquicos, todo ello
mediante la implantación de un plan de prevención de riesgos laborales.
La reducción de la siniestralidad y la mejora de la salud en el trabajo requieren,
junto a comportamientos seguros de los trabajadores, la existencia de unas condiciones
laborales seguras. El logro de este marco de seguridad y salud laboral exige la
asignación por la dirección de recursos a actividades preventivas. La dirección necesita
de sistemas que le permitan asignar los recursos escasos de la mejor forma posible, con
el fin de optimizar la seguridad y salud. La gestión sistemática de la seguridad y salud
laboral puede contribuir no solo a la reducción de los índices de siniestralidad y
enfermedad en el trabajo, sino también al aumento de la productividad y de la
rentabilidad.
51
El éxito de la gestión esta condicionado por el compromiso de la dirección, por el
enfoque preventivo de los riesgos laborales, y por una cultura de seguridad y salud. La
eficacia de esta función de gestión depende de la adopción de buenas prácticas que
hagan operativas las buenas actitudes.
La forma más rigurosa de llevar a la practica los imperativos económicos y legales
es a traves de la implantación de un SIGPRE. Tomando como fuente OHSAS
18001:2007, entendemos por SIGPRE, la parte del sistema de gestión global de la
organización que facilita la gestión de los riesgos de seguridad en el trabajo asociados a
la actividad de la organización (orientado a desarrollar, implementar, alcanzar, revisar y
mantener la politica de seguridad y salud en el trabajo de la organización).
ISO ha renunciado a normalizar los SIGPRE. La norma OSHAS 18001:2007
mantiene los siguientes postulados: El principio de mejorar continua ligado al ciclo
PDCA, el concepto de prevención integrada, el compromiso de la dirección, la
participación de los trabajadores, la definición de la estructura, responsabilidades,
funciones, practicas, procedimientos, procesos y recursos necesarios para la prevención
de riesgos laborales. Otro factor importante es la búsqueda de la compatibilidad con
otros sistemas de gestión preexistentes, adoptando una estructura muy similar a la
establecida en las normas ISO 9001:2000 e ISO 14001:2004. Especialmente interesante
seria a destacar la coincidencia de criterios con la segunda, más si cabe, cuando
definimos un riesgo laboral como: Un impacto medio ambiental interno a la
organización.
52
10. LA CONCERTACION DE UN SERVICIO DE PREVENCIÓN
AJENO.
10.1. Características, requisitos y funciones de los Servicios de Prevención Ajenos.
Un Servicio de Prevención es una organización que cuenta con los recursos
humanos y medios técnicos necesarios para llevar a cabo las tareas de Prevención en las
empresas, asesorando y asistiendo al empresario, a los trabajadores y a sus
representantes.
Es una organización de carácter interdisciplinar, pues debe integrar al menos tres
de las siguientes especialidades o disciplinas preventivas:
• Seguridad en el trabajo
• Higiene Industrial
• Ergonomía y psicosociología aplicadas
• Medicina del Trabajo
Cualquier empresa que desee actuar como Servicio de Prevención
Ajeno debe estar PREVIAMENTE ACREDITADA POR LA AUTORIDAD
LABORAL. Es, pues, la administración laboral quien determinará si la empresa reúne
los requisitos necesarios para poder desarrollar sus funciones.
Requisitos para poder actuar como Servicios de Prevención Ajenos
• Disponer de organización, instalaciones, personal y equipo necesarios para
desempeñar su actividad.
• Constituir una garantía que cubra su eventual responsabilidad.
• No mantener con las empresas concertadas vinculaciones comerciales,
financieras o de cualquier otro tipo, distintas a las propias de su actuación como
Servicio de Prevención.
• Obtener la aprobación de la Administración Sanitaria, en cuanto a los aspectos
de carácter sanitario.
• Ser objeto de acreditación por la Administración Laboral.
53
Las FUNCIONES que deben desarrollar los Servicios de Prevención son de
ASISTENCIA Y APOYO al empresario para que éste pueda garantizar la seguridad y
salud de sus trabajadores, cumpliendo con las normas de prevención.
Para ello la empresa debe colaborar con el Servicio de Prevención, permitiéndole el
acceso a todas las áreas de trabajo y proporcionándole toda la información y
documentación necesaria.
Funciones de los Servicios de Prevención Ajenos
• Diseño y aplicación de los planes y programas de actuación preventiva.
• Evaluación y análisis de los riesgos en cada puesto de trabajo.
• Determinación de las medidas preventivas a adoptar, las prioridades en su
adopción y el control de su eficacia.
• Estudio de las posibles situaciones de emergencia y elaboración de planes de
actuación y primeros auxilios.
• Proporcionar a los trabajadores información y formación en materia preventiva.
10.2. Características y contenido del concierto con el Servicio de Prevención
Ajeno.
El documento de concierto de actividades preventivas con un SPA deberá
contener como mínimo los siguientes datos.
Contenido mínimo del concierto de Servicio de Prevención Ajeno
a) Identificación de la entidad especializada que actúa como servicio de
prevención ajeno a la empresa.
b) Identificación de la empresa destinataria de la actividad, así como de los
centros de trabajo de la misma a la que dicha actividad se contrate.
c) Aspectos de la actividad preventiva a desarrollar en la empresa, especificando
las actuaciones concretas, así como los medios para llevarlas a cabo.
d) Actividad de vigilancia de la salud de los trabajadores, en su caso.
La decisión sobre qué actividades preventivas concertar dependerá de la
modalidad organizativa por la cual se haya optado. Para simplificarlo podemos hablar
de:
CONCIERTO PARCIAL DE ACTIVIDADES: Se realizará normalmente en los
casos en que:
54
• El empresario asume funciones preventivas.
• Existen trabajadores designados.
• Existe un servicio de prevención propio.
En estos casos deben estar claramente determinadas las funciones que se
realizarán en la empresa con los medios propios existentes, concertando externamente
las restantes.
• El ejemplo más claro es la concertación externa de las funciones de vigilancia de la
salud, pues ni el empresario ni los trabajadores designados pueden realizar dicha
función. Otra posibilidad es que la empresa recurra a varios servicios de prevención en
lugar de a uno sólo, en cuyo caso existiría también un concierto parcial de actuaciones
con cada uno de ellos.
CONCIERTO TOTAL DE ACTIVIDADES: Ocurrirá cuando la empresa opte
por la concertación de toda la actividad preventiva con un solo servicio de prevención.
En este caso, deberá quedar claramente reflejado en el documento del contrato
que el concierto incluye todas las actividades preventivas en las cuatro especialidades
preventivas existentes.
55
Normalmente se suelen especificar en el mismo documento las actuaciones
preventivas concretas que se van a desarrollar, si se trata de un concierto total de
actuaciones éstas deben incluir como mínimo:
Actividades preventivas que debe incluir el concierto
• Realizar todas las evaluaciones que sean necesarias en materia de prevención
de riesgos laborales de todas las especialidades que conforman la prevención de riesgos
laborales en la empresa (Seguridad Industrial, Higiene Industrial, ErgonomíaPsicosociología y Vigilancia de la Salud).
• Presentar a la empresa un informe (Plan de Prevención de Riesgos Laborales)
sobre el trabajo realizado, sus conclusiones y su opinión sobre las actividades
preventivas que sea necesario realizar. Igualmente describirán en el mismo todos los
puestos de trabajo, instalaciones y riesgos de los que han sido informados.
• Actualización permanente del Plan de Prevención de Riesgos Laborales y
evaluación de las posibles modificaciones que se produzcan en maquinaria,
instalaciones, procesos productivos, etc.., con el fin de garantizar la vigencia del mismo.
• Elaboración de Planes de Emergencias y organización de los primeros auxilios.
• Información a los trabajadores sobre riesgos y medidas preventivas que afecten
a su puesto de trabajo y formación en materia preventiva cuando el trabajador se
incorpore a la empresa o se produzca un cambio en las funciones que desempeña.
• Investigación de accidentes o daños en la salud de los trabajadores.
• Vigilancia de la salud de los trabajadores en relación con los riegos de su
puesto de trabajo.
• Elaboración de una memoria anual de actuaciones.
Por otra parte se suele incluir una serie de cláusulas por las cuales la empresa debe
comprometerse a:
1. Permitir el acceso a sus instalaciones a los técnicos para la realización de los
servicios contratados.
2. Comunicar al Servicio de Prevención Ajeno quien es el interlocutor por parte
de la empresa para coordinar las actividades en materia de prevención de riesgos.
56
3. Facilitar al Servicio de Prevención, con carácter previo al inicio de las
actividades contratadas, toda la información relativa a la organización, características y
complejidad del trabajo, histórico de siniestralidad, relación de trabajadores, tareas y
puestos de trabajo, contratas, empresas de trabajo temporal, instalaciones, maquinaria,
materias primas, etc. y en general de todo lo que pudiera significar posibles riesgos para
los trabajadores.
4. Comunicar por escrito al Servicio de Prevención cualquier modificación
posterior a la visita de los técnicos, en las instalaciones, puestos de trabajo, maquinaria,
procesos productivos, productos, materias primas, etc. que afecta a la Evaluación inicial
y por tanto, a lo reflejado en el Plan de Prevención.
5. Asumir directamente y bajo su total responsabilidad la ejecución y puesta en
práctica de las recomendaciones del Servicio de Prevención.
6. Respetar y abonar el precio pactado del contrato.
7. Respetar la duración del contrato.
10.3. Aspectos a considerar
A modo de conclusión, destacamos aquí algunos de los aspectos básicos
a tener en cuenta en la concertación de actividades con un Servicio de
Prevención Ajeno.
LA CONTRATACIÓN
• El primer paso para la empresa es decidir el modelo organizativo por el que
opta para cumplir con sus obligaciones preventivas.
• Una vez decididas las actuaciones a concertar, seleccionará un servicio de
prevención acreditado para actuar en aquellas Comunidades Autónomas en las que la
empresa tenga sus centros de trabajo.
• Deberá revisarse el contrato a fin de que refleje todos los datos mínimos
mencionados y las actividades preventivas que se incluyen, con expresión, en su caso,
de posibles costes no incluidos.
EL CONTROL DE LOS SERVICIOS DE PREVENCIÓN
• La acreditación por parte de la Autoridad Laboral es garantía de la adecuación
del servicio a los requisitos exigidos legalmente. Ésta podrá comprobar periódicamente
57
el mantenimiento de los mismos y suspender o extinguir la acreditación otorgada en
caso de incumplimiento.
• Los Servicios de Prevención deberán mantener a disposición de las autoridades
laborales y sanitarias competentes una memoria anual que incluya de forma separada las
empresas o centros de trabajo en los que se han prestado servicios, indicando la
naturaleza de éstos.
58
11. CONTROL DE LOS SERVICIOS DE PREVENCION
(AUDITORIA).
El análisis del cumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales
señala graves deficiencias respecto a la eficacia de los instrumentos de gestión que la
Ley establece para facilitar a las empresas el desarrollo de la actividad preventiva.
Evaluaciones de riesgos insuficientes, con contenido genérico, a veces
farragosas y limitadas a simples remisiones al cumplimiento de la normativa de
prevención de riesgos laborales hacen que ese instrumento de gestión se convierta en
algo inoperativo, no práctico para las empresas, e inútil a la hora de que las empresas
tomen decisiones en materia preventiva.
Planificaciones preventivas incompletas, sin el contenido mínimo establecido en
el RSP son también frecuentes en las empresas.
La ineficacia y el carácter puramente formal de estos instrumentos de gestión,
junto a la ausencia de una adecuada organización y gestión de la prevención de riesgos
laborales en las empresas son muchas veces consecuencia de una actuación deficiente
de algunos Servicios de Prevención ajenos.
La limitación de los recursos de los SPA, la fijación de los costes de su actividad
muchas veces no conforme a los precios del mercado, la presión de la demanda de su
actividad, principalmente en el caso de SPA que son también MATEPSS, las
distorsiones en la competencia entre los propios SPA ocasionadas por el diferente
origen de los mismos, unas empresas de servicios y otras MATEPSS, ambas con
objetivos e intereses distintos, todo ello unido a la insuficiente cultura preventiva de
muchas empresas, que acuden en demanda de un servicio mínimo al menor precio
posible con un único interés de evitar la responsabilidad administrativa, son
circunstancias que ocasionan una actividad irregular de los SPA que produce respuestas
dilatadas en el tiempo, y, muchas veces, claramente insuficientes para la resolución de
los problemas preventivos de las empresas.
Todo ello hace necesario una actuación de control del sistema de Inspección de
Trabajo y Seguridad Social sobre las entidades especializadas acreditadas como SPA.
La exigencia de un estricto cumplimiento de las obligaciones contraídas por los SPA
será determinante a la hora de lograr un cumplimiento efectivo de la normativa de
59
prevención de riesgos laborales por las empresas y evitar el cumplimiento puramente
formal e inútil que se ha detectado en muchas ocasiones.
El control del SPA será desarrollado por la Inspección de Trabajo de la provincia
donde radiquen las instalaciones principales del SPA y que, habitualmente, coincidirá
con la de la Autoridad Laboral que concedió la acreditación.
El control de los SPA de ámbito de actuación nacional exigirá un muestreo en al
menos 5 provincias de diferente relevancia y la colaboración de esas Inspecciones
Provinciales. En los de ámbito interprovincial la colaboración de otras inspecciones,
junto a la de la cabecera, dependerá de la envergadura de la actividad del SPA.
El resultado de la actuación inspectora, si se comprobasen irregularidades
supondrá la exigencia de medidas correctoras de las desviaciones observadas, así como
el levantamiento de
Actas de Infracción o la propuesta de suspensión total o parcial, o extinción de la
acreditación del SPA a la Autoridad Laboral.
El protocolo de actuación incluye un cuestionario con preguntas relacionadas
con el cumplimiento de las obligaciones que se consideran en cada apartado. En algunos
casos, junto a la pregunta, las cuestiones más importantes que determinarán el
cumplimiento. Junto a cada pregunta la norma sustantiva que establece la obligación y
el precepto tipificador de la infracción.
Además, en cada pregunta, casillas con las claves que se indican para señalar las
comprobaciones efectuadas y las actuaciones a que han dado lugar. La clave V se
refiere a la comprobación del cumplimiento del requerimiento debiendo el inspector
actuante señalar, en el apartado plazo de comprobación, cuando quiere que se reactive la
Orden de Servicio.
El protocolo incluye actuaciones que se deben realizar a nivel de empresa, en las
correspondientes centros de trabajo, para comprobar la actuación del SPA.
Finalmente debe indicarse que el protocolo se refiere al control de la actuación
de los SPA. Diferente sería la actividad inspectora en el procedimiento de acreditación
de las entidades especializadas. En este último supuesto, la actuación inspectora es
preceptiva en la segunda fase del procedimiento y se limita a la constatación de la
ejecución del proyecto aprobado en la fase de acreditación provisional. Ello sin
perjuicio de que la Autoridad Laboral pudiera solicitar informe en las comunicaciones
de modificaciones de las condiciones del concierto (en este caso para constatar la nueva
60
realidad o incluso para informar sobre el fondo del asunto planteado) o, en la propia fase
del procedimiento relativo a la aprobación provisional, para dictaminar sobre las
condiciones propuestas por la entidad especializada y los mínimos exigibles.
11.1. Control de las condiciones de acreditación.
1. El SPA podrá desarrollar su actividad cuando haya obtenido la acreditación
mediante ratificación de la autorización provisional (art. 26.5 RSP). No está permitida la
actividad del SPA con la autorización provisional salvo el supuesto previsto en el art.
25.4 en que el SPA, al formular la solicitud, hubiese ejecutado el proyecto. La actividad
se refiere tanto a asesoramiento, como a la propia realización de la actividad preventiva
no siendo válida la actividad de asesoramiento a la empresa durante el período de la
autorización provisional.
La LPRL no diferencia y señala como actividades de los Servicios de
Prevención el asesoramiento y la propia actividad en el desarrollo de las funciones
61
indicadas en el art. 31.3. A veces se ha detectado la realización de asesoramientos en
evaluaciones que no firma el SPA hasta que no cuenta con la acreditación definitiva.
2. La actividad del SPA debe ceñirse estrictamente al alcance de la Autorización
de la Autoridad Laboral. Esta suele referirse a especialidades preventivas y al ámbito
geográfico de actuación.
En algunos supuestos se fijan los sectores de actividad en los que se va a realizar
la actividad. Habitualmente la Resolución de la Autoridad Laboral no recoge las
condiciones de acreditación, remitiéndose a las condiciones planteadas por el SPA en la
memoria de la solicitud de acreditación. Es en esta memoria donde hay que comprobar
los límites del alcance de la autorización en relación con especialidades y actividades
preventivas, ámbito geográfico, actividades o sectores cubiertos por la garantía
financiera, sectores excluidos etc.
Es importante controlar las condiciones de la garantía financiera y las posibles
excepciones que contenga.
3. La acreditación del SPA está basada en una adecuación entre los recursos
materiales y humanos y la previsión del número de empresas y trabajadores sobre los
que se va a actuar. El control del mantenimiento de las condiciones de acreditación
deberá comprobar los medios humanos del SPA que deberán coincidir con los indicados
en la memoria (o variación, en su caso, comunicada a la Autoridad Laboral), tanto
numéricamente como respecto a su formación y capacidad en cada una de las
especialidades preventivas. Asimismo, en relación con las instalaciones del SPA y con
su instrumentación.
Todo ello coincidente al menos con los mínimos de la memoria de solicitud. En
el control de la realización del proyecto (art. 26.3 RSP) se debió comprobar la ejecución
del mismo debiendo mantenerse esas condiciones, respecto a contratos de personal por
especialidades, instalaciones e instrumental.
La siguiente comprobación debe referirse al volumen de empresas sobre los que
están realizando actividades. Deberá comprobarse si se mantienen las ratios respecto al
personal del SPA y volumen de empresas y número de trabajadores. Para ello será
necesario comparar número de conciertos en vigor y volumen de empresas y
trabajadores. En algún supuesto, en función de las condiciones de acreditación, puede
62
ser necesario diferenciar especialidades y actividades, sectores de actividad y empresas
afectadas.
En el análisis de los conciertos realizados deberá controlarse si se mantienen las
condiciones de acreditación respecto al ámbito geográfico y material de actuación.
La garantía financiera deberá mantenerse en vigor por la cuantía establecida en
la acreditación y deberá controlarse que es revisada anualmente según el IPC.
En encuestas realizadas en el sector se ha comprobado que la mayor parte de los
técnicos especialistas lo son en Seguridad en el Trabajo. En segundo lugar, pero con
gran diferencia, en Higiene Industrial. Además un pequeño número de especialistas en
Ergonomía. La Medicina del Trabajo varía según el SPA, siendo en unos casos
testimonial y en otros la especialidad mayoritaria. Pueden encontrarse inadecuaciones
entre conciertos totales que cubran todas las especialidades y el escaso número de
especialistas en Higiene Industrial, Ergonomía o Medicina del Trabajo. Ello deberá ser
objeto de valoración para una posible propuesta de suspensión o extinción de la
acreditación.
A la hora de valorarse la adecuación recursos / actividad deberá considerarse la
diferencia entre conciertos que se refieren a actividades concretas o conciertos que se
hacen por especialidades preventivas y que deben incluir todas las actividades señaladas
en el art. 31.3 de la LPRL.
4. Es preceptivo que si hay modificaciones en el mantenimiento de las
condiciones de acreditación éstas sean comunicadas a la Autoridad Laboral. Esta
comunicación debe ser previa a la variación de la acreditación.
63
11.2. Control del concierto de la actividad preventiva.
Dependiendo del SPA existen diversos modelos de conciertos. Se diferencia
el concierto de Servicio de Prevención completo o de especialidades (las tres
especialidades técnicas o alguna diferenciada). La mayoría de los conciertos se refieren
a especialidades. En algunos casos se limitan a actuaciones preventivas concretas. Es
habitual que se incluyan los centros de trabajo afectados y la duración del mismo (un
año prorrogable). Respecto a las condiciones económicas siempre se incluyen en el
concierto, si bien, en algunos casos, se señala el precio global y, en otros, en función de
horas/año/trabajador.
Con respecto a las actividades preventivas que incluye el concierto, en
algunos casos se ha detectado que se limiten a la enumeración de las indicadas en el art.
31.3 de la LPRL; en otros se especifica con mayor detalle.
Desde supuestos de un gran grado de concreción, respecto a las actuaciones
técnicas y de vigilancia de la salud, hasta otros extremadamente genéricos e
64
inespecíficos. Es habitual que se incluyan las actividades de evaluación de riesgos,
planificación preventiva con determinación de prioridades, formación y emergencia.
En el control del cumplimiento de los requisitos del art. 20 del RSP, además de los
datos relativos a identificación de empresa y centro de trabajo, duración del concierto y
condiciones económicas, es fundamental que se exija que en el concierto se detallen las
actuaciones concretas a desarrollar en cada especialidad y los medios o recursos para
llevarlas a cabo. Ello resulta imprescindible para fiscalizar si el SPA cumple con las
condiciones del concierto y también para comprobar si la modalidad organizativa de la
empresa es la adecuada a las necesidades preventivas de la misma.
Se han detectado supuestos donde se detallan las actuaciones concretas a
realizar, especificando el contenido de la evaluación (que incluye seguridad industrial,
encuesta higiénica, estudio ergonómico, fichas de evaluación por puesto de trabajo,
disconformidades detectadas, etc) y de la planificación (especificando seguimiento y
visitas periódicas) hasta otros donde se excluye expresamente la seguridad industrial,
puesta en conformidad de los equipos de trabajo o las mediciones higiénicas. El
seguimiento de la planificación suele ser mencionado señalándose que se harán visitas
al centro de trabajo pero sin indicar la periodicidad.
El concierto deberá especificar los medios asociados a cada actuación
concreta.
La memoria anual deberá diferenciar qué servicios concretos se han
realizado para cada una de las empresas o centros de trabajo con los que se mantiene el
concierto. Esta memoria servirá para controlar el cumplimiento del concierto con cada
empresa.
Es exigible que el Servicio de Prevención tenga una programación anual de
las actividades preventivas previstas. Asimismo, una memoria de las actividades
realizadas en el año. La programación anual y la memoria deben referirse a todas las
actividades incluidas en el concierto del SPA con la empresa.
65
11.3. Control del cumplimiento de las obligaciones derivadas del concierto de la
actividad preventiva.
1. La importancia de que el concierto detalle las actividades incluidas está
en el control del cumplimiento de las obligaciones contraídas por el SPA. En una
situación como la actual, con una tendencia generalizada hacia la externalización total
de la prevención, con unos recursos preventivos limitados en el mercado de trabajo y
con una falta de cultura preventiva en las empresas, la presión de la demanda en los
SPA, especialmente las MATEPSS, es muy importante y trae consigo respuestas
dilatadas en el tiempo, con poca profundidad en la elaboración de los instrumentos de
gestión (evaluación de riesgos y planificación preventiva) y con una presencia muy
limitada en los centros de trabajo de los técnicos de los SPA.
Es habitual que los conciertos recojan las funciones y actividades de los
Servicios de Prevención, tal como aparecen en el art. 31.3 LPRL, en cada una de las
especialidades técnicas y la vigilancia de la salud, en su caso. La actividad inspectora de
control debe ir dirigida a comprobar el cumplimiento de cada una de las obligaciones
contraídas coincidentes con las actividades contratadas. Tiene especial importancia en el
control la fiscalización de la presencia de los técnicos del SPA en los centros de trabajo
y los tiempos de dedicación a cada actividad preventiva (evaluación, planificación,
seguimiento y control de la planificación, etc.)
Este primer apartado del protocolo incluye el conjunto de las actividades de
los SPA, dejando en apartados específicos, por su trascendencia e importancia, el
control del contenido de la evaluación de riesgos y el control de la planificación
preventiva.
En este apartado debe controlarse especialmente la actividad del SPA
respecto al diseño, aplicación y coordinación de planes y programas que tiene un
sentido más amplio que la planificación preventiva que se analiza en otro apartado. En
este sentido, la organización de la prevención que pueda efectuar en la empresa.
La actividad de control se debe efectuar en dos partes: la primera
documental efectuándose un análisis de toda la documentación que ha generado un
determinado concierto. En la selección de conciertos deberán considerarse empresas de
diversos sectores de actividad y los distintos tipos de conciertos que efectúe el SPA. El
66
número variará, según la entidad del Servicio y la detección o no de deficiencias,
debiendo ser una muestra que permita conclusiones consistentes.
La segunda parte consiste en una comprobación a nivel empresa de la
concordancia de la actividad consecuencia del concierto con la realidad de la empresa.
2. El control del contenido material de la evaluación deberá realizarse de
acuerdo con las preguntas incluidas en el protocolo de actuación sobre Servicios de
Prevención Propios. Además, deberá analizarse la metodología de actuación del SPA:
lista de chequeo, presencia en el centro de trabajo, tiempo de presencia, consulta con los
trabajadores. La Resolución de 22-12-98 de la Secretaría de Estado para la Seguridad
Social, sobre imputación de costes a las MATEPSS por la utilización de sus recursos en
la actividad de SPA, ha causado graves distorsiones en el tiempo de dedicación del
técnico en la empresa.
Muchas de las deficiencias detectadas en las evaluaciones de riesgos
realizadas por algunos SPA son debidas a una presencia o información insuficiente
sobre el centro de trabajo.
También es importante que se analice el tiempo de respuesta desde la firma
del concierto y la realización de la evaluación de riesgos.
Respecto al contenido de la evaluación de riesgos se han detectado casos en
los que, pese a realizarse conciertos totales de la actividad preventiva, no se efectúan
evaluaciones higiénicas cuantitativas, comprobación de la conformidad de los equipos
de trabajo a los requisitos del RD. 1215/97, o valoraciones ergonómicas pese a ser
necesarias por los riesgos existentes.
Una evaluación de riesgos incorrecta o insuficiente supone para la empresa
una infracción del art. 16 de la LPRL. Para el SPA un incumplimiento de las
obligaciones contraídas según se indica en la pregunta 3.1 del protocolo.
3. El control del contenido y alcance de la planificación se efectuará de
acuerdo con las preguntas incluidas en el protocolo de actuación sobre Servicios de
Prevención Propios.
Debe considerarse que el SPA efectúa una propuesta de planificación
preventiva con los requisitos establecidos en los Art. 8 y 9 del RSP. Deberá controlarse
que incluya la aplicación de las disposiciones sobre riesgos específicos en su caso, así
como la aplicación de los principios generales de prevención (preferencia de la
protección colectiva, integración de la prevención, por ejemplo).
67
Deberá controlarse que las medidas preventivas que incluya la planificación
se derivan de las situaciones o deficiencias concretas existentes en las empresas y no
son meras remisiones a la normativa de aplicación o medidas de carácter general.
En cuanto al seguimiento y control del cumplimiento de la planificación, si
bien es responsabilidad de la empresa, en los supuestos de concierto total o concierto de
toda una especialidad, con el contenido establecido en el art. 31.3 de la LPRL, también
sería obligación del SPA la articulación de las medidas de seguimiento y control del
cumplimiento.
Iguales observaciones cabe hacer respecto a la vigilancia de la eficacia de
las medidas preventivas contenidas en la planificación.
La planificación debe incluir la coordinación de todas las medidas que
incluye. Estas medidas van a ser de carácter técnico (protección colectiva o individual)
organizativas, informativas, formativas, de vigilancia de la salud y ante situaciones de
emergencia. Una coordinación de esas medidas debe suponer una interrelación entre las
mismas, tanto en lo referente a las condiciones del puesto de trabajo y sus medidas de
prevención y sus efectos sobre la salud de los trabajadores y su vigilancia, como en las
relaciones de todo ello con la formación e información sobre los riesgos y su prevención
y las situaciones de emergencia.
Estos incumplimientos de la planificación preventiva afectan a la empresa.
Al SPA como incumplimiento de las obligaciones contraídas en el concierto.
4. Además del análisis de si los recursos utilizados por el SPA son
suficientes para realizar las obligaciones contraídas como consecuencia del concierto,
deberá controlarse, en los supuestos de concierto total o por especialidades de la
actividad preventiva, si los recursos utilizados por el SPA y que constituyen la única
organización preventiva de la empresa (total o en la especialidad a que se refiera) son
suficientes para la realización de las actividades preventivas necesarias en la empresa.
Deberá controlarse la periodicidad de las visitas de los técnicos del SPA y su presencia
en la empresa.
Cuestiones a considerar van a referirse a las revisiones de la evaluación de
riesgos y forma de detectarlas, la organización de la información a los trabajadores
sobre los riesgos, la ejecución del Plan de formación, la coordinación de actividades
preventivas en los supuestos de presencia de otras empresas en el centro de trabajo, el
68
control del cumplimiento de las medidas preventivas, las inspecciones de seguridad o de
puntos críticos con la periodicidad necesaria, etc.
Debe recordarse que respecto a las actividades que realice el SPA no es
obligatoria la auditoría de prevención, cautela establecida en la LPRL cuando la
empresa realiza actividades con medios propios, como visión objetiva externa. Se han
detectado supuestos de concierto externo de la actividad preventiva para evitar la
auditoría, pero con recursos claramente insuficientes. Es necesario controlar si se
realizan todas las actividades preventivas necesarias, sea con recursos propios o ajenos.
11.4. Control del cumplimiento de otros requisitos exigibles a los Servicios de
Prevención ajenos.
El art. 17 del RSP se refiere al mantenimiento de vinculaciones que puedan
afectar a su independencia e influir en el resultado de sus actividades. La constatación
de la infracción exigiría la comprobación previa de que ha habido irregularidades en los
resultados de la actividad del SPA. Ello si se considera la prohibición con un sentido
restrictivo y siempre que se constatase un control mayoritario de la empresa sobre el
SPA (mayoría de acciones en un SPA que fuera una Sociedad Anónima por ejemplo).
Sin embargo, la modificación de la LISOS con la Ley 50/98 que introdujo la tipificación
de la infracción, avanza más en la norma prohibitiva y sanciona cualquier tipo de
vinculaciones entre la empresa y el SPA.
Cabría también considerar, en este apartado, la norma prohibitiva del
ejercicio de actividades como SPA de las entidades auditoras, tanto para la misma como
para distinta empresa (art. 32.2 RSP). El tipo infractor en este supuesto no está
claramente determinado en la LISOS y habría que reconducirlo, en función de las
conclusiones obtenidas, a los señalados en los Art. 12.22 y 13.12 de la LISOS.
El art. 19 del RSP exige la asunción directa de las funciones de Servicio de
Prevención contratadas con la empresa e incluidas en el concierto. Solo permite la
subcontratación cuando las actividades requieran conocimientos especiales o
instalaciones de gran complejidad. La Orden de 22-06-97 incluye expresamente en esa
expresión la actividad de laboratorios que sería posible subcontratar. Debe considerarse,
además, que es una práctica habitual en el sector. En los supuestos en que exista la
subcontratación de actividades será necesario comprobar que los profesionales o
69
entidades que van a desarrollar las mismas, cuenten con los conocimientos, medios e
instalaciones apropiados.
El término "conocimientos especiales", más allá de lo ya señalado respecto
a los laboratorios, deberá ser considerado con sentido restrictivo y referirse, en todo
caso, a conocimientos fuera del programa formativo para el nivel superior del RSP.
70
12. ENCUESTA DE EVALUACIÓN DE LA CALIDAD DE LOS
SERVICIOS DE PREVENCIÓN EN LAS EMPRESAS DE LA
COMUNIDAD DE CASTILLA Y LEÓN. (ANEXO)
El marco de referencia de calidad de los Servicios de Prevención se ha
construido pensando fundamentalmente en servicios externos a la empresa, aunque
creemos que los criterios seleccionados son también aplicables, en buena medida, a
otras modalidades de Servicios de Prevención. La encuesta, por tanto, sirve básicamente
para la evaluación de Servicios de Prevención Ajenos. Su aplicación a Servicios de
Prevención Propios o Mancomunados requeriría seguramente de una adaptación.
En tanto que herramienta de evaluación, la encuesta permite ser utilizada en
diferentes escenarios y en múltiples dinámicas. Puede usarse como referente para
actividades de auditoría interna, en grupos de mejora, para el control de la satisfacción
de clientes, etc. Podría servir también de orientación para evaluaciones externas, tanto
por parte de las instituciones como por los propios clientes y usuarios u otros grupos de
interés, aunque en estos casos sería conveniente realizar algunos ajustes.
También se requerirán formas de aplicación específicas de la encuesta en
los casos en que el concierto del Servicio de Prevención Ajeno se refiera solamente a
algunas especialidades preventivas y no a otras.
Se trata, por tanto, de un instrumento pensado hoy por hoy para un ejercicio
de autoevaluación en el seno de los Servicios de Prevención Ajenos, pero utilizable de
forma flexible en función de las necesidades e intereses y abierto a otras aplicaciones y
desarrollos en el futuro.
12.1 Indicadores de calidad.
La encuesta ofrece también una serie de propuestas de indicadores aplicables a
las distintas dimensiones de calidad, a modo de orientación y de llamada de atención
sobre la importancia de cuantificar los logros mediante mediciones objetivas.
Como ya se ha dicho, nuestra propuesta de evaluación persigue sobre todo la
identificación de posibilidades de mejora, las cuales deberán concretarse en la
formulación de planes orientados a objetivos y, consecuentemente, evaluarse para
verificar los logros.
71
Este proceso de evaluación-mejora-seguimiento requiere disponer de una
sistemática que nos permitan objetivar la situación de partida y medir los avances
conseguidos, por lo que es recomendable seleccionar en cada caso los indicadores que
se consideren más apropiados en función de los objetivos.
Dichos indicadores deberán ser coherentes también con los criterios de buenas
prácticas que informan las mejoras propuestas ya que, en última instancia, la validación
de estas buenas prácticas dependerá de sus resultados y éstos deben ser sometidos a
medición.
Confío en que la encuesta que acompaña a este punto pueda ser de utilidad para
esta necesaria selección de indicadores.
Los indicadores que he utilizado son los siguientes:
1.1 TRANSPARENCIA: El SP informa con claridad y desde un principio sobre los
productos y servicios que oferta, así como de la necesidad de implicación activa por
parte de la empresa para conseguir los objetivos preventivos.
Criterios de transparencia informativa
• Accesibilidad
• Fiabilidad
• Veracidad
• Comprensibilidad
Criterios de Buenas Prácticas
•
El SP dispone de procedimientos de captación y fidelización de empresascliente basados en el rigor y la honestidad informativos.
•
El SP plantea a la empresa-cliente, desde el mismo momento del concierto y de
forma continuada, la necesidad de implicación de la misma en la gestión de la
prevención.
•
Los documentos que recogen el concierto de prevención y la planificación anual
están redactados según pautas estrictas de claridad y transparencia informativas.
•
Todos los informes emitidos por el SP para sus empresas concertadas disponen
de un resumen sintético con las principales conclusiones y recomendaciones.
72
•
El SP confecciona una memoria anual completa de actividades y resultados y la
entrega puntualmente a las empresas-cliente
•
El SP dispone de mecanismos para verificar la comprensión por parte de las
empresas-cliente de toda la documentación emitida.
•
El SP utiliza las potencialidades de nuevas tecnologías de información y
comunicación (TIC) para mantener bien informadas a sus empresas-cliente
•
El SP define y asume una política de transparencia informativa en relación con
sus clientes usuarios y grupos de interés y publica un balance anual de gestión
INTERACCIÓN: El SP toma en consideración las percepciones y expectativas de las
empresas-cliente y, a su vez, les traslada sistemáticamente y de forma didáctica
informaciones orientadas a adecuar las demandas a las necesidades
Marketing preventivo9
• Necesidades preventivas: requisitos para conseguir un trabajo seguro y saludable
• Expectativas: lo que esperan obtener las empresas-cliente del SP
• Demandas: petición de actividades o servicios concretos que la empresa-cliente
solicita del SP
• Marketing preventivo: actividad informativa dirigida a conseguir el máximo nivel de
coherencia entre expectativas, demandas y necesidades, en la relación entre las
empresas-cliente y el SP
Criterios de Buenas Prácticas
•
El procedimiento para la formulación de propuestas de solución por el SP
incluye previsiones sobre actividades de información y marketing hacia las
empresas-cliente.
•
El SP dispone de un Sistema de Inteligencia Competitiva aplicado a la
prevención, a través del cual mantiene informadas sistemáticamente a sus
empresas-cliente sobre novedades normativas, tecnológicas y de buenas
prácticas.
•
El SP ofrece a las empresas-cliente programas formativos específicos para todos
los estamentos y niveles jerárquicos.
73
•
El SP ofrece sistemáticamente la posibilidad de realizar exposiciones
explicativas sobre el contenido de los informes tanto a los estamentos directivos
de la empresa como a los órganos especializados en salud y seguridad.
•
El SP desarrolla con sus empresas-cliente una actividad explicativa sistemática
sobre los beneficios de la prevención
IMPLICACIÓN: El SP actúa como consultor de la empresa cliente y le presta una
asistencia continuada, aportando una contribución activa y relevante a la planificación y
gestión de la salud y seguridad en el trabajo
Doble función del Servicio de Prevención.
• Asesoramiento: aporte de criterios y conocimiento experto sobre los requisitos que
debe reunir un trabajo seguro y saludable y sobre las necesidades de la empresa para
lograrlo (ámbito del conocimiento científico-técnico en salud y seguridad)
• Asistencia: apoyo a la acción preventiva en la empresa mediante acciones de
motivación, capacitación de sus miembros y de facilitación de los procesos de
implantación (ámbito de la gestión de la prevención)
Criterios de Buenas Prácticas
•
El SP promueve la capacitación de sus profesionales en habilidades de
consultoría y facilitación
•
El SP no se limita a formular recomendaciones generales sino que asesora a las
empresas-cliente para transformar dichas recomendaciones en soluciones
operativas y les brinda todo el apoyo para su implantación
•
El SP ofrece a las empresas-cliente un servicio de asesoramiento específico ad
hoc en función de sus necesidades y demandas
•
El SP se ofrece como consultor especializado para aportar la documentación y
evaluaciones apropiadas que permitan la integración de la prevención en los
procesos de toma de decisiones por parte de los responsables de las empresascliente
•
El SP asesora activamente a los Comités de Seguridad y Salud de las empresascliente
74
ENFOQUE PREVENTIVO: El SP se orienta a evitar cualquier tipo de daño a la salud
de los trabajadores, aplica los principios jerárquicos de la prevención y fomenta la
integración de la prevención en la gestión empresarial.
Ordenación de los principios jerárquicos de la prevención:
1. Control del riesgo en origen:
1.1. Eliminación
1.2. Sustitución
1.3. Rediseño de tareas o puestos de trabajo
2. Control colectivo de exposición
3. Control individual
3.1. Pautas de comportamiento seguro
3.2. Equipos de protección individual
Criterios de Buenas Prácticas
•
El SP dispone de un procedimiento de identificación de riesgos que prevé la
proposición directa de medidas de eliminación de los mismos siempre que sea
posible
•
El SP dispone de procedimientos generales y específicos para la evaluación de
los diferentes tipos de riesgos
•
El SP dispone de procedimientos para la integración y análisis sistemático de las
informaciones sobre exposición a riesgos y daños de origen laboral
•
El SP dispone de un sistema de registro, clasificación y seguimiento de las
propuestas de acción preventiva que realiza a sus empresas y las analiza
sistemáticamente
•
El SP dispone de un procedimiento de vigilancia epidemiológica sobre la salud
de los colectivos de trabajadores que atiende
ÉTICA: El SP asume y aplica criterios de buena práctica profesional, respeta la
confidencialidad y la dignidad de las personas, y actúa con independencia e
imparcialidad.
75
Principios básicos del Código Internacional de Ética para los Profesionales de la
Salud Laboral:
1. El ejercicio de la salud en el trabajo debe practicarse de acuerdo a las normas
profesionales y los principios éticos más rigurosos. Los profesionales de la salud en el
trabajo están al servicio de la salud y el bienestar de los trabajadores, tanto individual
como colectivamente. Deben contribuir además al mejoramiento de la salud pública y
del medio ambiente.
2. Los deberes de los profesionales de la salud en el trabajo incluyen la
protección de la vida y la salud de los trabajadores, el respeto por la dignidad humana y
la promoción de los más elevados principios éticos en las políticas y programas de salud
ocupacional. Son parte de estas obligaciones la integridad de la conducta profesional, la
imparcialidad y la protección de la confidencialidad de los datos sobre la salud y la vida
privada de los trabajadores.
3. Los profesionales de la salud en el trabajo son expertos que deben gozar de
una independencia profesional total en el ejercicio de sus funciones. Deben adquirir y
mantener la competencia necesaria para ejercer sus obligaciones y deben exigir las
condiciones que les permitan llevar a cabo sus tareas, de acuerdo a la buena práctica y
ética profesional.
Criterios de Buenas Prácticas
•
El SP dispone de un Código Ético de regulación de la conducta profesional
basado en los mejores estándares internacionales de buenas prácticas y
elaborado con la más amplia participación
•
Los profesionales del SP reciben capacitación específica sobre el Código Ético
•
El SP difunde entre las empresas que atiende (empresarios y trabajadores) los
principios que informan su Código Ético
•
El SP introduce cláusulas de comportamiento ético en todos sus procedimientos
de actuación y las evalúa periódicamente
•
El SP se dota de órganos específicos encargados de vigilar y garantizar el
respeto a los principios éticos en la actividad profesional y prevé procedimientos
disciplinarios para los casos de vulneración de los mismos
•
El SP somete la aplicación de su Código Ético a evaluación periódica mediante
auditoría
76
ORIENTACIÓN AL CLIENTE: El SP conoce las necesidades, expectativas y
demandas de las empresas cliente y proporciona productos y servicios adecuados a las
mismas y adaptados sus peculiaridades.
Relación con las empresas-cliente:
- El concepto empresas-cliente incluye al conjunto de la empresa como
organización: básicamente empresarios + trabajadores
- La relación del SP con las empresas-cliente no puede ser puramente comercial
sino que está condicionada por dos elementos externos: la ordenación normativa y el
rigor científico.
Principales parámetros de satisfacción:
*atención de las verdaderas necesidades de la empresa-cliente (“atención a medida”)
*cumplimiento de los compromisos acordados
*obtención de beneficios por parte del cliente
*comunicación adecuada y fluida.
Criterios de Buenas Prácticas
•
El SP define objetivos y pautas orientados a la satisfacción de las empresascliente y dispone de mecanismos para su evaluación sistemática.
•
El SP dispone de una oferta diferenciada y adaptada a distintas tipologías de
empresas-cliente en función de su tamaño, nivel de riesgo y clima preventivo.
•
El SP dispone de un procedimiento para la elaboración de conciertos de
prevención basados en la definición previa de necesidades de la empresa-cliente.
•
Todos los procedimientos de actividad preventiva del SP incluyen la realización
de un diagnóstico de necesidades y la planificación adecuada a las mismas.
•
El SP aplica criterios de flexibilidad para adaptar sus actividades a las
peculiaridades y necesidades de las empresas-cliente
•
El SP promueve el nombramiento de contrapartes en las empresas-cliente, tanto
entre directivos como entre los representantes de los trabajadores, con quienes
mantener un contacto estable.
77
EFECTIVIDAD: El SP dispone de procedimientos y herramientas adecuados a los
objetivos de prevención, que le permiten una gestión de actividades capaz de promover
resultados preventivos en la empresa.
Resultados preventivos:
1. Mejora del clima preventivo
2. Reducción de la prevalencia de exposición
3. Reducción de daños a la salud
Criterios de Buenas Prácticas
•
Toda la actividad preventiva a desarrollar por el SP en la empresa es objeto de
planificación incluyendo la definición de necesidades, los objetivos a lograr, la
población a cubrir y las acciones a implementar. En dicha planificación se tendrá
en cuenta, además, la interacción que se requiera en cada caso entre el SP y la
empresa.
•
Las distintas actividades preventivas a desarrollar por el SP en una empresa se
integran en un Plan de Acción anual por objetivos que se evalúa en función de
sus resultados preventivos
•
Los procedimientos de evaluación de riesgos de que dispone el SP prevén la
cuantificación de la población laboral expuesta a los diferentes riesgos
•
El SP dispone de sistemas de registro de las actuaciones preventivas de las
empresas que atiende así como de los resultados alcanzados y los analiza
sistemáticamente
•
El SP calcula sistemáticamente indicadores de daño de origen laboral en la
población protegida
•
El SP dispone de procedimientos para evaluar el clima preventivo en la empresa.
MEJORA CONTINUA: El SP analiza sistemáticamente su propia actividad y sus
resultados, identifica las posibilidades de mejora y las aplica efectivamente.
Proceso de control interno y mejora continua:
1. Control reactivo: registro y análisis de errores
2. Control activo: vigilancia del cumplimiento de requisitos y de la eficacia del
sistema
78
3. Propuestas de revisión o modificación para mejorara el sistema
4. Implantación de las mejoras
5. Análisis de los resultados obtenidos
Criterios de Buenas Prácticas
•
El SP dispone de un procedimiento general de gestión para promover la mejora
continua
•
El SP dispone de sistemas de vigilancia para detectar desajustes en la efectividad
de los procedimientos que aplica
•
El SP aplica sistemas de auditoria de calidad para la detección de no
conformidades en sus pautas de funcionamiento y actuación con respecto a los
criterios de calidad
•
El SP realiza balances periódicos de eficacia y eficiencia para cada tipo de
actividad preventiva que desarrolla (evaluación de riesgos, formación, vigilancia
de la salud, etc.), identifica posibilidades de mejora y las implanta
79
13. ESTUDIO SOBRE LA ORGANIZACIÓN DE LA PREVENCIÓN
DE RIESGOSLABORALES EN LAS EMPRESAS DE ENTRE 250 Y
500 TRABAJADORES DE LA COMUNIDAD DE CASTILLA Y
LEÓN. (ANEXO)
A modo de resumen, podemos decir que, la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de
Prevención de Riesgos Laborales, establece, en su capítulo IV, los instrumentos con los
que se han de desarrollar las actividades preventivas que fuera necesario realizar en las
empresas como consecuencia de la evaluación de los riesgos, configurando a los
Servicios de Prevención como una de las modalidades más completas de organización
para la realización de la prevención. El servicio de prevención tendrá carácter
interdisciplinario, debiendo sus medios ser apropiados para cumplir sus funciones. Para
ello, la formación, especialidad, capacitación, dedicación y número de componentes de
estos servicios, así como sus recursos técnicos, deberán ser suficientes y adecuados a las
actividades preventivas a desarrollar, en función de las siguientes circunstancias:
tamaño de la empresa y tipos de riesgo a los que puedan encontrarse expuestos los
trabajadores. También de estos dos parámetros depende, en gran medida, la modalidad
preventiva a la que debe optar la empresa.
Así, En el artículo 14 del Reglamento de los Servicios de Prevención (RD
39/1997) se establece que el empresario deberá constituir un Servicio de Prevención
Propio cuando: se trate de empresas que cuenten con más de 500 trabajadores o que
tratándose de empresas de entre 250 y 500 trabajadores, desarrollen ciertas actividades
peligrosas especificadas en el anexo I de la norma. Finalmente, también optarán por
servicios de prevención propios empresas no incluidas en los apartados anteriores,
cuando así lo decida la Autoridad laboral.
Mientras que los Servicios de Prevención Ajenos de nuestra Comunidad, están
identificados y es conocida su estructura y recursos, nos encontramos con serios
problemas para conocer la identificación, actividades y recursos de los Servicios de
Prevención Propios. Con respecto a estos últimos, desconocemos el número real, la
situación, condiciones, equipamiento y cobertura de población trabajadora que
proporcionan los Servicios de Prevención Propios en lo concerniente a Vigilancia de la
Salud.
80
El conocimiento de la estructura preventiva de las empresas de la Comunidad de
Castilla y León, sobre todo en lo referente a vigilancia de la salud de los trabajadores, es
un objetivo fundamental del Centro de Seguridad y Salud Laboral de Leon, pues de ello
dependerá, en gran medida, la articulación y la puesta en marcha de los Sistemas de
Vigilancia en Salud Laboral.
Con objeto de identificar los Servicios de Prevención Propios de nuestra
Comunidad, el Centro de Seguridad y Salud Laboral de león realizara una encuesta por
correo a todas las empresas con más de 250 trabajadores de nuestra comunidad.
MÉTODO:
Para localizar las empresas de más de 250 trabajadores fue utilizado el Fichero
de Cuentas de Cotización de Empresas a la Seguridad Social, de la Comunidad de
Castilla y León actualizado diciembre de 2009. Del estudio se excluirán aquellas
empresas pertenecientes a la administración general del estado y administración
autonómica.
81
14. REFLEXIONES FINALES.
14.1. El Reglamento de los Servicios de Prevención - ¿una nueva reforma?
La ley 31/1995 se redacta en torno al derecho a un trabajo en condiciones
seguras y marca el campo de actuación y los actores preventivos
El RD 39/1997 regula las modalidades de organización preventiva y basa la actividad
preventiva de la empresa en la evaluación de riesgos y en la planificación de la
actividad preventiva.
Una primera reforma del Reglamento
La evolución de la siniestralidad en conjunto fu positiva en el período 19972002, pero los resultados no fueron proporcionales a los ingentes esfuerzos y recursos
supuestamente dedicados.
Se planteó una primera revisión importante de la legislación preventiva que se llevó a
cabo por la ley 54/2003 de de reforma del marco normativo de la prevención de riesgos
laborales porque tras un diagnóstico (Informe Durán) se detectó fundamentalmente:
•
Un cumplimiento solo formal/documental
•
Falta de integración
Para subsanar estas deficiencias se propusieron mejoras normativas, por una
parte, en relación con el instrumento de la integración, es decir, el plan de prevención y,
por otra, involucrando al personal de la empresa, estableciendo la necesidad de acudir
en determinados supuestos a la presencia de recursos preventivos.
Ahora bien, no se modificó lo relativo a la modalidad de organización
preventiva, Servicio de Prevención Ajeno, a pesar de ser uno de los agentes que tenía
mayor relevancia y presencia en el desempeño de la actividad preventiva, incluida la
integración de la misma en la gestión de la empresa.
Valoración de esta primera reforma
Esta primera reforma ha dado más coherencia a la actividad preventiva,
mediante la implantación y aplicación del Plan de PRL que se constituye en el
documento básico de la actividad preventiva de la empresa.
82
No obstante, transcurridos 6 años desde la reforma del marco normativo de
la PRL, se puede decir que se sigue en una situación similar en relación con la eficacia
de la integración de la prevención en la gestión de la empresa. Se puede afirmar que las
modificaciones realizadas de la ley y del reglamento de los servicios de prevención no
han incidido de forma relevante en modificar el estado de las cosas.
Fue una reforma necesaria, sustancial y beneficiosa, pero parcial, en cuanto
a que atañe más a QUÉ se hace más que a QUIÉN lo hace y CÓMO lo hace.
Estos dos aspectos QUIÉN y CÓMO deberían ser objeto de una segunda
reforma.
Reforma del QUIÉN
En España más del 80% de las empresas han optado por SPAs. Sin
embargo, no es ésta la opción preferente del RD 39/1997, aunque podría haber estado
más claramente expresado. La primera opción a considerar (salvo para las empresas de
menos de 6 trabajadores) es la de Designación de Trabajadores.
Las otras opciones (SPP y SPA) son opciones a considerar en segundo
lugar, “sustitutorias” del Trabajador Designado, cuando se dan ciertas condiciones:
actividades del Anexo I, tamaño de la empresa de más de 500 trabajadores, decisión de
la Autoridad Laboral, o dificultades (que la designación sea insuficiente para realizar la
totalidad de la actividad preventiva prescrita).
En Directiva 89/391/CEE la modalidad Trabajador Designado, en cambio,
no es opción preferente, sino obligatoria. En efecto, en el artículo 7. Servicios de
protección y de prevención establece que el empresario designará uno o varios
trabajadores para ocuparse de actividades de protección y de actividades de
prevención de los riesgos profesionales y si las competencias en la empresa y/o
establecimiento son insuficientes para organizar dichas actividades de protección y de
prevención, el empresario deberá recurrir a competencias (personas o servicios) ajenas
a la empresa y/o al establecimiento. ¿Por qué, sin embargo, no se ha interpretado el
texto así en la práctica aquí, máxime cuando la Directiva no daba opción a no disponer
de la figura del Trabajador Designado?
La transposición de la Directiva ha influido negativamente en un aspecto
fundamental de la cultura preventiva y ha permitido esa interpretación.
En efecto, la transposición del artículo 7 de la Directiva, es el artículo 30 de
la ley 31/1995 que dice así: En cumplimiento del deber de prevención de riesgos
profesionales, el empresario designará uno o varios trabajadores para ocuparse de
83
dicha actividad, constituirá un servicio de prevención o concertará dicho servicio con
una entidad especializada ajena a la empresa.
En la Directiva el empresario tiene la obligación de nombrar uno o varios
trabajadores para ocuparse de actividades de protección y de actividades de prevención
de los riesgos profesionales, y si no es suficiente esta designación se complementa con
servicios ajenos. En cambio, en la ley 31/1995, se permite al empresario que concierte
la actividad preventiva con un servicio ajeno, sin necesidad de tener que designar
ningún trabajador, ya que acudir a un servicio ajeno se presenta como alternativa al
trabajador designado y no como complementario, como sucede en la Directiva.
Se pueden alegar diferentes razones:
Intereses de las Mutuas de AT y EP de la Seguridad Social
•
Intereses económico-comerciales
•
Escasa cultura preventiva
•
Coste económico de realizar la actividad con medios propios. Etc.
No obstante, en la transposición de la Directiva a otros Países no se
permitió que pudiera externalizarse la actividad preventiva dejando en manos de
entidades especializadas externas a la organización de la empresa.
Incluso, la reforma del marco normativo de la PRL realizada por la ley 54/2003 trató de
poner algún paño caliente a esta situación estableciendo la obligación de que en
determinadas circunstancias las empresas debían disponer de presencia de recursos
preventivos artículo 32bis después desarrollado en el RD 604/2006 que reformó del
Reglamento de los Servicios de Prevención.
Este acudir de forma incidental a recursos propios, de forma
complementaria a la organización preventiva establecida en la empresa, en lugar de
mejorar la situación, la empeora. Nótese bien que en la Directiva lo fundamental es al
Trabajador Designado, lo complementario el servicio de prevención ajeno. En la
normativa española, incluida la reforma del marco normativo en PRL, si la empresa ha
optado por una SPA, lo fundamental es el servicio ajeno y lo complementario y solo
para determinadas actividades y en determinadas ocasiones el recurso preventivo
propio.
Propuesta de una segunda reforma
Una hipotética segunda reforma legal debería incidir en esto, favoreciendo
cada vez más la “internalización” de la actividad preventiva más que la
“externalización”.
84
En este sentido parece que se manifiesta la Estrategia Española de
Seguridad y Salud 2007- 2012 es el instrumento para establecer el marco general de las
políticas de prevención de riesgos laborales a corto y, sobre todo, medio y largo plazo.
Entre los objetivos para mejorar los sistemas de prevención de las
empresas, está el de mejorar la eficacia y la calidad del sistema de prevención y se hace
en dos direcciones:
•
Una, fomentando la utilización de recursos propios favoreciendo la figura del
Trabajador Designado y la creación de SPP en casos en los que no sea
obligatorio y
•
Otra, mejorando la calidad y la eficacia de los SPA.
Posibles acciones:
•
Obligatoriedad de personal propio para realizar la actividad preventiva
(Empresario/Directivos más Trabajador Designado)
- De forma transitoria, hasta la implantación del nuevo modelo, siguiendo
las líneas de actuación de la Estrategia Española favorecer por medio de primas y
subvenciones la aplicación voluntaria de lo que después será obligatorio.
•
Reducir el papel de los SPA a la realización de las actividades preventivas
básicas y que requieren alta especialización:
- Diseño del Plan de Prevención y ayuda a la implantación y aplicación
- Identificación/Evaluación de Riesgos
- Evaluaciones de Riesgos Higiénicos que requieran mediciones
ambientales
- Vigilancia de la Salud
•
Asunción por la empresa con medios propios (Trabajadores Designados) todas
las demás actividades preventivas:
- Planificación de la actividad preventiva
- Control de las condiciones de trabajo
- Investigación de los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales
El cambio del “modelo organizativo” implicaría:
•
Una intensa actividad formativa para el Trabajador Designado y Empresario y
Directivos.
85
Formación que debería darse en dos ámbitos: el de la actividad preventiva y el de la
gestión de la prevención en la empresa por medio de la implantación y aplicación del
Plan de Prevención.
•
Una mayor exigencia en la acreditación y mantenimiento de la misma de los
SPA de acuerdo con las líneas de actuación de la Estrategia Española de
Seguridad y Salud 2007-2012.
- Definir los "ratios" de medios humanos y materiales e instalaciones de los
que deben disponer en función del número de trabajadores, el tiempo de respuesta para
los servicios requeridos, los criterios de calidad del servicio y la peligrosidad de las
actividades de las empresas con las que tuvieran suscritos conciertos.
•
Esos criterios de calidad y eficacia serán de aplicación por todas las
Comunidades Autónomas para la acreditación o, en su caso, desacreditación de los
nuevos servicios de prevención ajenos, así como para la verificación por parte de la
Administración del mantenimiento de las condiciones de acreditación en los supuestos
de modificación, subrogación, absorción o fusión entre servicios de prevención ajenos.
•
Para los SPA ya acreditados en la actualidad se establecerá un plazo transitorio
para su cumplimiento.
•
Estudiar las posibles causas que pudieran determinar la retirada de la
acreditación de los SPA, así como el procedimiento administrativo necesario al
efecto.
- Para la Administración: convertir la acreditación y su mantenimiento en
un ciclo de mejora continua por medio de la actuación de la Inspección de Trabajo y
Seguridad Social.
•
Otros criterios complementarios
- Establecer el contenido mínimo contractualmente exigible de los
conciertos entre las empresas y los servicios de prevención ajenos.
- El número de especialidades o disciplinas preventivas de que deben
disponer los SPA.
- El régimen de dedicación del personal que integre cada una de las
especialidades,
- Limitar el área geográfica de actuación a la Comunidad Autónoma que lo
hubiera acreditado.
86
- Examinar la posibilidad de adoptar acuerdos entre servicios de prevención
para dar cobertura efectiva a empresas cuyos centros de trabajo no se encuentren, en su
totalidad, en el ámbito territorial para el cual se hubiera concedido acreditación al
servicio de prevención principal.
- Homogeneizar la memoria de actividades que los SPA, estableciendo, en
su caso, un conjunto mínimo de datos que deba incluirse en la memoria. Para mejorar la
calidad de las actividades preventivas desarrolladas y mejorar el sistema de información
en materia de seguridad y salud laboral.
- Nuevas posibilidades de subcontratar los servicios de otros profesionales.
- entidades para la realización de actividades que requieran conocimientos
especiales o instalaciones complejas.
- Crear un sistema de evaluación de la calidad de los servicios de
prevención.
•
Exigir la trazabilidad entre la Programación de los SPA y los resultados de su
Memoria anual.
Reforma del “CÓMO”:
•
Liberados los SPA de las múltiples tareas y centrados exclusivamente en la E.R.
y en mediciones, es de esperar que mejorarán la calidad de estas actividades.
•
La Administración debe dar pasos para influir en la mejora de la calidad de las
actividades preventivas realizadas por las empresas facilitando
- Herramientas, procedimientos, protocolos, guías de máquinas etc.
- CRITERIOS concretos que darán uniformidad a la actuación de los SPA e
incluso cierta seguridad jurídica, de forma que se pueda demostrar que se ha realizado
todo lo “razonablemente posible”. Le mejor es enemigo de lo bueno.
- La uniformidad de actuación viene impuesta por el libre de mercado para
evitar que sea traumático el cambio de SPA desde el punto de vista económico y
práctico. Los modelos de evaluación de riesgos que realizan los SPA son estancos y
difícilmente intercambiables. Hay que evitar actividades preventivas “isla”. El
Reglamento de los Servicios de Prevención es excesivamente genérico y permite
multiplicidad de metodologías. No todos dan la misma garantía, pero eso lo desconoce
el empresario.
•
Aumentar la actividad auditora, especialmente en PYMES, como consecuencia
de su mayor asunción de actividades preventivas
87
- Desvincular totalmente la actividad auditora de la sancionadora. El auditor
debe ser visto como la persona que ayuda a encontrar errores.
- Reforzar la actividad inspectora en la obligatoriedad de planificaciones de
medidas correctoras post-auditoría.
- Someter a las empresas auditoras a la Inspección de Trabajo y Seguridad
Social, centrando la actuación inspectora no sólo en las condiciones de autorización,
sino también en la calidad de las auditorias.
Calidad de un SPA
La Calidad de un SPA puede considerarse en tres ámbitos de actuación:
•
la Calidad de la Gestión del SPA como empresa;
•
la Calidad Técnico-Profesional en la actuación específicamente preventiva que
desarrolla en las empresas con las que tiene concertada la actividad preventiva y
•
la Calidad en su relación con la Empresa-Cliente/Trabajadores-Usuarios.
Calidad de la Gestión Interna
El Servicio de Prevención Ajeno como empresa que es debe disponer de un
sistema de calidad que garantice el cumplimiento de los objetivos en la gestión.
Debe disponer para ello de un sistema típico de calidad que incluya que
dispone de los recursos humanos y técnicos apropiados y suficientes para dar respuesta
a las necesidades en materia de salud y seguridad de las empresas con las que tiene
concertada la actividad preventiva.
Las condiciones de acreditación con el conjunto de conciertos y la
programación de las actividades preventivas a realizar, las esperadas y las inesperadas,
son las fuentes de información para el dimensionamiento del SPA para poder dar un
servicio de calidad.
El sistema de calidad le exige al SPA disponer de procedimientos y
herramientas de gestión que permitan obtener buenos resultados en la gestión.
No siempre el índice de siniestralidad es el único ratio a considerar para
valorar la calidad del servicio, sobre el que no sólo incide la actividad del SPA sino que
influye una multiplicidad de factores. La mejora de las condiciones de trabajo en las
empresas cliente, aspecto más fácilmente medible, aunque tampoco atribuible
88
exclusivamente al SPA, es un indicativo más vinculado a una gestión de calidad del
SPA
El sistema de calidad exige también que incorpore a su sistema la mejora
continua de sus procesos, realizando las evaluaciones pertinentes que le permitan
justificar los resultados
obtenidos.
Calidad Técnico-Profesional
El SPA, con el objeto de que su actuación alcance un buen nivel de calidad
técnico-profesional, debe disponer de:
•
un procedimiento de formación continúa para el personal técnico de los diversos
niveles.
Para estar en disposición de conocer las mejores evidencias científicas y
aplicarlas para analizar y resolver los problemas de salud y seguridad en el trabajo y
conocer las técnicas y procedimientos más idóneos.
•
un procedimiento que conlleva la actuación multidisciplinar.
•
una Biblioteca e información accesible por un sistema de consultoría
•
las publicaciones más recientes, con el objeto de estar al día del estado de la
técnica en el ámbito de la prevención de riesgos laborales.
Debe cuidar la especialización del personal técnico dentro de cada
disciplina preventiva. El campo es muy amplio como para que un solo técnico tenga
conocimientos suficientes para dar respuestas adecuadas a los múltiples y complejos
problemas que se presentan en las empresas.
Calidad en su Relación con al Empresa-Cliente
En relación con la empresa-cliente, el SPA debe:
•
orientar la actividad a evitar cualquier tipo de daño a la salud de los trabajadores,
•
aplicar los principios jerárquicos de la prevención y
•
fomentar la integración de la prevención en la gestión empresarial.
En la relación con la empresa-cliente, debe:
•
Aplicar criterios de buenas prácticas profesional,
89
•
Actuar con independencia e imparcialidad, confidencialidad y respeto a la
dignidad de las personas.
•
Disponer de un sistema que le permita tener conocimiento de las necesidades,
expectativas y demandas de las empresas-cliente y poder proporcionar
respuestas aceptables en tiempo y forma (recursos humanos y técnicos
competentes y suficientes).
•
Informar de forma clara a las empresas-cliente sobre cuáles son sus necesidades
en materia de salud y seguridad, así como sobre los productos y servicios que el
SPA oferta.
•
Contribuir de forma activa y relevante a la planificación y gestión de la salud y
seguridad en el trabajo.
•
Dar continuidad en la asistencia a la empresa-cliente de manera continuada a lo
largo del proceso de gestión de la prevención y mejora de las condiciones de
trabajo.
Reforma normativa para mejorar la calidad de SPA
En resumen, con el objeto de lograr una mejora en la calidad de la actividad
preventiva:
1º.- El nombramiento de Trabajador Designado obligatorio
2º.- Limitar las actividades preventivas lo máximamente técnico
3º.- Exigencia de condiciones de Acreditación y mantenimiento de las
mismas
4º.- Regular el contenido de los Conciertos de Actividades Preventivas con
SPA
5º.- Establecer criterios y contenido de programación y memoria anual de
los SPA
90
15. BIBLIOGRAFÍA.
•
Reglamento de los servicios de prevención. Real Decreto 39/1997, de 17 de
enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención
•
Ley de prevención de riesgos laborales 31/ 1995 de 8 de noviembre.
•
Gestión de la prevención de riesgos laborales. A, Rafael Antonio, López
Parada. Albacete 2004
•
Manual de auditoria de sistemas de prevención. A, José Maria Nieto Gómez.
Madrid 2003.
•
Manual de ISO 9000 Autor: Peach, Robert W Mexico, D.F.: McGraw Hill,
2000
•
Sistemas de gestión de la calidad Autor: Instituto Mexicano de Normalización
y de Certificación
México: Instituto Mexicano de Normalización y
Certificación, 2000
•
Fortalecimiento de un sistema de aseguramiento de calidad ISO 9000 a
través de la calidad total Autor: Aleu González, Fernando
•
Nociones de calidad total: conceptos y herramientas básicas
Autor:
Gutiérrez, Mario México: Limusa, 2000
•
Herramientas para la evaluación de la calidad
Autor: Municio, Pedro
Bilbao: CISPRAXIS, 2000
•
Técnicas para la gestión de la calidad: Control de la calidad ISO 9000,
gestión de procesos, diagramas de procesos, gestión de la calidad total,
benchmarking-reingeniería Autor: Badia, Albert
•
Mejorando la calidad: KAIZEN Autor: Imai, Masaaki Valencia: Gestión y
control de calidad, 1990
•
Calidad Autor: Berrinches Cerezo, Andrés Barcelona: Paraninfo, 2002
•
Enciclopedia de la calidad
Autor: ADS Quality Madrid: Fundación
Confemetal, 2002
•
Sistema de indicadores para la mejora y el control integrado de la calidad
de los procesos Autor: Hereida Álvaro Castelló de la Plana: Universitat Jaume,
2001
91
•
Sistemas de gestión de calidad: requisitos
Autor: Instituto Mexicano de
Normalización y Certificación México: Instituto Mexicano de Normalización y
Certificación, 2001
•
Auditoria de los Sistemas de Prevención de Riesgos Laborales. GONZÁLEZ
GARCÍA, A. Madrid. 2000
•
Auditorias de Seguridad-Prevencion de Riesgos Laborales ESCANCIANO
MONTOUSSE, L. Asturias. 1999
•
Comentarios a la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. IGLESIAS
CABERO, M. Madrid. 1997
•
Comentarios a la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y su régimen
jurídico sancionador FERNÁNDEZ MARCOS, L. Madrid. 2004
•
Cómo implantar e integrar la prevención de riesgos laborales en la
empresa. CASSINI GÓMEZ de CÁDIZ, J. Valladolid. 2004
•
Compendio de prevención de riesgos laborales. IGARTUA MIRÓ, Mª.T.
Barcelona. 2004
•
Coordinación de actividades empresariales y prevención de riesgos
laborales. NAVARRO NIETO, F. Albacete. 2006
•
Derecho de la prevención de riesgos laborales
SALA FRANCO, T.
Valencia. 2004
•
Diccionario temático de seguridad y salud laboral. Conceptos de la Ley de
Prevención de Riesgos Laborales MATEOS BEATO, A. Valladolid. 2005
•
Directivos y mandos en materia de seguridad y salud en el trabajo
GARCÍA SALAS, A. Sevilla. 2004
•
El Coordinador de seguridad. Herramientas para su éxito
ANDUIZA
ARRIOLA, R. / RODRÍGUEZ GÓMEZ, F.A. Alicante. 2004
•
El Delegado de Prevención. Estudio crítico en su régimen jurídico
ALVAREZ MONTERO, A. Granada. 2001
•
Guía de aplicación práctica. Medio Ambiente, prevención de Riesgos
Laborales y Seguridad Industrial GÓMEZ ETXEBARRIA, G. Madrid. 2005
•
La gestión de la seguridad total. Un modelo para la gestión y
autoevaluación de la seguridad laboral GARCÍA HERRERO, S. Burgos
2002
92
•
La participación de los trabajadores y los funcionarios en la prevención de
riesgos laborales GOMEZ CABALLERO,P. Sevilla. 2003
•
La prevención de riesgos laborales en la negociación colectiva MELÉNDEZ
MORILLO-VELARDE, L. Pamplona. 2004
•
Guía Práctica para la Prevención de Riesgos Laborales, Díaz Moliner,
Rafael, Ed. Dykinson, 2007, 5ª Edición.
•
Todo Prevención de Riesgos Laborales 2007, Gómez Etxebarría G., Ed.
Dykinson, 2007, 1ª Edición.
•
Como implantar e integrar la Prevención de Riesgos Laborales en la
empresa, Cassini Gómez Javier, Ed. Dykinson, 2ª Edición.
•
Los delegados de prevención: algunos puntos críticos, Mella Méndez
Lourdes, Revista Aranzadi Social núm. 6/2003, pág. 56, Ed. Aranzadi, 2003.
•
Concierto de actividades preventivas con un servicio de prevención ajeno
Osalan, 2003
•
Manual de auditor de prevención de riesgos laborales Osalan, 2001
•
Legislación sobre Seguridad y Salud en el Trabajo Disposiciones
Generales Osalan, 2001
•
Legislación sobre Seguridad y Salud en el Trabajo: disposiciones
específicas Osalan, 2001
•
Auditoría de los sistemas de prevención de riesgos laborales Andrés
González García, 2000.
93
Revistas técnicas:
•
Prevención: Revista técnica de seguridad y salud laborales, trimestral
Asociación para la Prevención de Accidentes, 2001
•
Revista de la Asociación Estatal de Centros Universitarios de relaciones
Laborales y Ciencias del Trabajo. Nº 14. julio-diciembre. Huelva
Paginas Web:
•
www.prevencionword.com
•
www.prevencioncastillayleon.com
•
www.metas.com
•
www.riesgolaboral.net
•
www.grupoprevenir.es
•
www.prevencionintegral.com
•
www.ciss.es
•
www.isht.es
•
www.osl.upf.edu
Otros informes:
•
Informe sobre la calidad de los servicios de prevención en España.
•
Encuesta sobre las condiciones de trabajo en Castilla y León.
•
Guía de auto evaluación para la mejora de la calidad en los servicios de
prevención.
•
Marco conceptual y criterios de calidad aplicables a los servicios de
prevención.
•
Guía sindical de salud laboral. Criterios de calidad en los servicios de
prevención.
94
ANEXO
TRANSPARENCIA DEL SERVICIO DE PREVENCIÓN AJENO 1‐ ¿El Servicio de Prevención informa con claridad y desde un principio, sobre los productos y servicios que oferta así como de la necesidad de implicación activa por parte de la empresa para conseguir los objetivos preventivos? La información sobre los productos y los servicios del SP es escasa y/o confusa. Información superficial sobre el alcance de la actividad del SP Información correcta sobre los productos y servicios del SP pero insuficiente sobre la necesidad de implicación de la empresa. Buena información sobre las funciones y competencias del SP y la necesidad de implicación de la empresa. PROPUESTAS DE MEJORA ITERACCIÓN ENTRE EL SERVICIO DE PREVENCIÓN Y LA EMPRESA 2‐ ¿El Servicio de Prevención toma en consideración las percepciones y expectativas de las empresas‐cliente y, a su vez, les traslada sistemáticamente y de forma didáctica informaciones orientadas a adecuar las demandas a las necesidades? Escasa o nula interacción entre el SP y la empresa Interacción ocasional. El SP toma la mayoría de las decisiones sin el concurso de la empresa. Frecuente interacción, pero insuficiente para implicar a la empresa en la gestión preventiva. Interacción sistemática. La empresa entiende sus necesidades y se implica en la gestión de la prevención. PROPUESTAS DE MEJORA 1
IMPLICACIÓN DEL SERVICIO DE PREVENCIÓN 3‐ ¿El Servicio de Prevención actúa como consultor de la empresa cliente y le presta una asistencia continuada, aportando una contribución activa y relevante a la planificación y gestión de la salud y seguridad en el trabajo? El SP se limita a llevar a cabo la actividad preventiva mínima programada. El SP atiende las llamadas de asesoramiento procedentes de la empresa. El SP promueve activamente la implantación de procedimientos de gestión preventiva en la empresa. El SP participa sistemáticamente en los procesos de planificación interna de la empresa como consultor especializado. PROPUESTAS DE MEJORA ENFOQUE PREVENTIVO DEL SERVICIO DE PREVENCIÓN 4‐ ¿El Servicio de Prevención se orienta a evitar cualquier tipo de daño a la salud de los trabajadores, aplica los principios jerárquicos de la prevención en la gestión empresarial? Orientación predominante hacia los problemas de seguridad y la protección individual. Además de las de seguridad, se abordan otros riesgos pero predominan las soluciones orientadas al individuo. Abordaje de todo tipo de riesgos y predominio de propuestas de control colectivo de la exposición. Especial atención al control del riesgo en origen y a la implicación de la empresa en la gestión de la prevención. PROPUESTAS DE MEJORA 2
ÉTICA DEL SERVICIO DE PREVENCIÓN 5‐ ¿El servicio de prevención asume y aplica los criterios de la buena práctica profesional, respeta la confidencialidad y la dignidad de las personas, y actúa con independencia e imparcialidad? Sin actividad (no existen normas, criterios ni procedimientos explícitos). Existen algunas normas internas sin sistematizar. Existencia de un código ético sin actividad sistemática de seguimiento. Código ético con mecanismos efectivos de vigilancia y control. PROPUESTAS DE MEJORA LA ORIENTACIÓN AL CLIENTE DEL SERVICIO DE PREVENCIÓN 6‐ ¿El Servicio de Prevención conoce las necesidades, expectativas y demandas de las empresas, cliente y proporciona productos y servicios adecuados a los mismos adoptados a sus peculiaridades? No se presta ninguna atención a la satisfacción de las empresas cliente. Se presta atención de forma reactiva solamente en casos de quejas o reclamaciones. Medición ocasional de la satisfacción de los clientes (empresarios y trabajadores) Medición sistemática de la satisfacción de empresarios y trabajadores, al objeto de mejorar el servicio. PROPUESTAS DE MEJORA 3
EFECTIVIDAD DEL SERVICIO DE PREVENCIÓN 7‐ ¿El servicio de prevención dispone de procedimientos y herramientas adecuados a los objetivos de prevención, que le permitan una gestión de actividades capaz de promover resultados preventivos en la empresa? Actividad fundamentalmente de tipo formal orientada a la justificación documental sin ningún control de resultados. Actividad predominante con algunos resultados a nivel individual o frente a riesgos específicos. Predominio de actividades planificadas en base a objetivos y evaluadas según resultados. Actividad predominante con obtención de resultados preventivos a nivel individual y colectivo. PROPUESTAS DE MEJORA MEJORA CONTINUA DEL SERVICIO DE PREVENCION. 8‐ ¿El servicio de prevención analiza sistemáticamente su propia actividad y sus resultados, identifica las posibilidades de mejora y las aplica efectivamente? No hay programas ni actividades relacionadas con la mejora continua. Ocasionales revisiones de la propia actividad con propuestas de mejora. Actividad planificada de evaluación interna y proposición de mejoras. Efectúan programas sistemáticos de implantación efectiva de mejora. PROPUESTAS DE MEJORA 4
5
Datos de empresa
Empresa / razón social:
CIF/NIF
URL/Web (de empresa)
Dirección:
CP:
Población:
Provincia:
Telefono1:
Telefono2:
Fax:
E-mail:
Sector Actividad Económica:
Código Nacional de Actividad Económica (CNAE):
(Señale en las casillas de la derecha los tres primeros dígitos de su CNAE)
Nº total de trabajadores:
NºHombres:
NºMujeres:
Datos del Servicio de prevención (S.P.) de Riesgos Laborales.
Servicio de Prevención propio
[ ]
Servicio de Prevención Ajeno [ ]
Servicio de Prevención Mancomunado
[ ]
¿Ha sido alguna vez auditado su S.P.? Si [ ] No [ ]
¿Es una sociedad de A.T. y E.P.?: Si [ ]
Nombre empresa auditora:
Nombre del S.P. Ajeno:
No [ ]
Si tiene Servicio de Prevención Propio, señale las especialidades que desarrolla:
Medicina del Trabajo / Vigilancia de la Salud
Si [ ] No [ ]
Concertada con (nombre Servicio Prevención Ajeno):
Seguridad:
No [ ]
Concertada con:
Ergonomía/ Psicosociología: Si [ ] No [ ]
Concertada con:
Higiene Industrial:
Concertada con:
Si [ ]
Si [ ]
No[ ]
Jefe del Sº de Prevención Propio ( Nombre y Apellidos):
Titulación/ Especialidad:
Horario de trabajo:
Mañanas, de:
a
hrs.
Tardes, de:
Dirección ( del Servicio de Prevención Propio si no coincide con el de la empresa):
Teléfono:
Fax:
E-mail:
a
hrs.
BOE núm. 27
Viernes 31 enero 1997
MINISTERIO DE TRABAJO Y
ASUNTOS SOCIALES
REAL DECRETO 39/1997, de 17 de enero, por
el que se aprueba el Reglamento de los
Servicios de Prevención
La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, ha venido a
dar un nuevo enfoque, ya anunciado en su preámbulo,
a la prevención de los riesgos laborales, que en la
nueva concepción legal no se limita a un conjunto de
deberes de obligado cumplimiento empresarial o a la
subsanación
de
situaciones
de
riesgo
ya
manifestadas, sino que se integra en el conjunto de
actividades y decisiones de la empresa, de las que
forma parte desde el comienzo mismo del proyecto
empresarial.
La nueva óptica de la prevención se articula así en
torno a la planificación de la misma a partir de la
evaluación inicial de los riesgos inherentes al trabajo, y
la consiguiente adopción de las medidas adecuadas a
la naturaleza de los riesgos detectados.
La necesidad de que tales fases o aspectos reciban un
tratamiento específico por la vía normativa adecuada
aparece prevista en el artículo 6 de la Ley de
Prevención de Riesgos Laborales, a tenor de cuyo
apartado 1, letras d) y e), el Gobierno procederá a la
regulación, a través de la correspondiente norma
reglamentaria, de los procedimientos de evaluación de
los riesgos para la salud de los trabajadores y de las
modalidades de organización, funcionamiento y control
de los Servicios de Prevención, así como de las
capacidades y aptitudes que han de reunir dichos
Servicios y los trabajadores designados para
desarrollar la actividad preventiva, exigencia esta
última ya contenida en la Directiva 89/391/CEE.
Al cumplimiento del mandato legal responde el
presente Real Decreto, en el que son objeto de
tratamiento aquellos aspectos que hacen posible la
prevención de los riesgos laborales, desde su nueva
perspectiva, como actividad integrada en el conjunto
de actuaciones de la empresa y en todos los niveles
jerárquicos de la misma, a partir de una planificación
que incluya la técnica, la organización y las
condiciones de trabajo, presidido todo ello por los
mismos principios de eficacia, coordinación y
participación que informan la Ley.
Se aborda, por ello, en primer término la evaluación de
los riesgos, como punto de partida que puede conducir
a la planificación de la actividad preventiva que sea
necesaria, a través de alguna de las modalidades de
organización que, siguiendo al artículo 31 de la Ley, se
regulan en la presente disposición, en función del
tamaño de la empresa y de los riesgos o de la
peligrosidad de las actividades desarrolladas en la
misma.
La idoneidad de la actividad preventiva que, como
resultado de la evaluación, haya de adoptar el
empresario, queda garantizada a través del doble
mecanismo que en la presente disposición se regula:
de una parte, la acreditación por la Autoridad laboral
de los Servicios de Prevención externos, como forma
de garantizar la adecuación de sus medios a las
actividades que vayan a desarrollar y, de otra, la
auditoría o evaluación externa del sistema de
prevención, cuando esta actividad es asumida por el
empresario con sus propios medios.
En relación con las capacidades o aptitudes
necesarias para el desarrollo de la actividad
preventiva, la presente disposición parte de la
necesaria adecuación entre la formación requerida y
las funciones a desarrollar, estableciendo la formación
mínima necesaria para el desempeño de las funciones
propias de la actividad preventiva, que se agrupan en
tres niveles: básico, intermedio y superior, en el último
de los cuales se incluyen las especialidades y
disciplinas preventivas de medicina del trabajo,
seguridad en el trabajo, higiene industrial y ergonomía
y psicosociología aplicada. La inexistencia actual de
titulaciones
académicas
o
profesionales
correspondientes
a
los
niveles
formativos
mencionados, salvo en lo relativo a la especialidad de
medicina del trabajo, aparece prevista en el presente
Real Decreto, que contempla la posibilidad transitoria
de acreditación alternativa de la formación exigida,
hasta tanto se determinen las titulaciones
correspondientes por las autoridades competentes en
materia
educativa.
En su virtud, a propuesta del Ministro de Trabajo y
Asuntos Sociales, oída la Comisión Nacional de
Seguridad y Salud en el Trabajo, consultadas las
organizaciones
sindicales
y
asociaciones
empresariales más representativas, previa aprobación
del Ministro de Administraciones Públicas, de acuerdo
con el Consejo de Estado y previa deliberación del
Consejo de Ministros en su reunión del día 17 de
enero de 1997
DISPONGO:
CAPÍTULO I
Disposiciones generales
Artículo 1: Integración de la actividad preventiva
1. La prevención de riesgos laborales,
como actuación a desarrollar en el seno de la
empresa, deberá integrarse en el conjunto de
sus actividades y decisiones, tanto en los
procesos técnicos, en la organización del
trabajo y en las condiciones en que éste se
preste, como en la línea jerárquica de la
empresa, incluidos todos los niveles de la
misma.
La integración de la prevención en todos los
niveles jerárquicos de la empresa implica la
atribución a todos ellos y la asunción por
éstos de la obligación de incluir la prevención
de riesgos en cualquier actividad que realicen
u ordenen y en todas las decisiones que
adopten.
2. Los trabajadores tendrán derecho a
participar, en los términos previstos en el
capítulo V de la Ley de Prevención de
Riesgos Laborales, en el diseño, la adopción
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Viernes 31 enero 1997
y el cumplimiento de las medidas preventivas.
Dicha participación incluye la consulta acerca
de la evaluación de los riesgos y de la
consiguiente planificación y organización de
la actividad preventiva, en su caso, así como
el
acceso
a
la
documentación
correspondiente, en los términos señalados
en los artículos 33 y 36 de la Ley de
Prevención de Riesgos Laborales
Artículo 2: Acción de la empresa en materia de
prevención de riesgos.
1. El establecimiento de una acción de
prevención de riesgos integrada en la
empresa supone la implantación de un plan
de prevención de riesgos que incluya la
estructura organizativa, la definición de
funciones, las prácticas, los procedimientos,
los procesos y los recursos necesarios para
llevar a cabo dicha acción.
2. La puesta en práctica de toda acción
preventiva requiere, en primer término, el
conocimiento de las condiciones de cada uno
de los puestos de trabajo, para identificar y
evitar los riesgos y evaluar los que no puedan
evitarse.
3. A partir de los resultados de la
evaluación de los riesgos, el empresario
planificará la actividad preventiva cuya
necesidad ponga aquélla, en su caso, de
manifiesto.
4. La
actividad
preventiva
del
empresario se desarrollará a través de alguna
de las modalidades previstas en el Capítulo
III de este Real Decreto.
CAPÍTULO II
Evaluación de los riesgos y planificación de la
actividad preventiva
Sección 1ª Evaluación de los riesgos
Artículo 3: Definición
1. La evaluación de los riesgos
laborales es el proceso dirigido a estimar la
magnitud de aquellos riesgos que no hayan
podido evitarse, obteniendo la información
necesaria para que el empresario esté en
condiciones de tomar una decisión apropiada
sobre la necesidad de adoptar medidas
preventivas y, en tal caso, sobre el tipo de
medidas
que
deben
adoptarse.
Cuando de la evaluación realizada resulte
necesaria
la
adopción
de
medidas
preventivas, deberán ponerse claramente de
manifiesto las situaciones en que sea
necesario:
a. Eliminar o reducir el riesgo,
mediante medidas de prevención en
el
origen,
organizativas,
de
protección colectiva, de protección
individual, o de formación e
información a los trabajadores.
b. Controlar
periódicamente
las condiciones, la organización y
los métodos de trabajo y el estado
de salud de los trabajadores.
2. De acuerdo con lo previsto en el
artículo 33 de la Ley de Prevención de
Riesgos Laborales, el empresario deberá
consultar a los representantes de los
trabajadores, o a los propios trabajadores en
ausencia de representantes, acerca del
procedimiento de evaluación a utilizar en la
empresa o centro de trabajo.
Artículo 4: Contenido general de la evaluación
1. La evaluación inicial de los riesgos
que no hayan podido evitarse deberá
extenderse a cada uno de los puestos de
trabajo de la empresa en que concurran
dichos
riesgos.
Para ello, se tendrán en cuenta:
a. Las condiciones de trabajo
existentes o previstas, tal como
quedan definidas en el apartado 7º
del artículo 4 de la Ley de
Prevención de Riesgos Laborales.
b. La posibilidad de que el
trabajador que lo ocupe o vaya a
ocuparlo
sea
especialmente
sensible, por sus características
personales o estado biológico
conocido, a alguna de dichas
condiciones.
2. A partir de dicha evaluación inicial,
deberán volver a evaluarse los puestos de
trabajo que puedan verse afectados por:
a. La elección de equipos de
trabajo, sustancias o preparados
químicos, la introducción de nuevas
tecnologías o la modificación en el
acondicionamiento de los lugares de
trabajo.
b. el
cambio
en
las
condiciones de trabajo.
c. la incorporación de un
trabajador cuyas características
personales o estado biológico
conocido lo hagan especialmente
sensible a las condiciones del
puesto.
3. La evaluación de los riesgos se
realizará mediante la intervención de
personal competente, de acuerdo con lo
dispuesto en el Capítulo VI de esta norma.
Artículo 5: Procedimiento
1. A partir de la información obtenida
sobre la organización, características y
complejidad del trabajo, sobre las materias
primas y los equipos de trabajo existentes en
la empresa y sobre el estado de salud de los
trabajadores, se procederá a la determinación
de los elementos peligrosos y a la
identificación de los trabajadores expuestos a
los mismos, valorando a continuación el
riesgo existente en función de criterios
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objetivos
de
valoración,
según
los
conocimientos
técnicos
existentes,
o
consensuados con los trabajadores, de
manera que se pueda llegar a una conclusión
sobre la necesidad de evitar o de controlar y
reducir el riesgo. A los efectos previstos en el
párrafo anterior se tendrá en cuenta la
información recibida de los trabajadores
sobre los aspectos señalados.
2. El procedimiento de evaluación
utilizado deberá proporcionar confianza sobre
su resultado. En caso de duda deberán
adoptarse las medidas preventivas más
favorables, desde el punto de vista de la
prevención. La evaluación incluirá la
realización de las mediciones, análisis o
ensayos que se consideren necesarios, salvo
que se trate de operaciones, actividades o
procesos en los que la directa apreciación
profesional acreditada permita llegar a una
conclusión sin necesidad de recurrir a
aquéllos, siempre que se cumpla lo dispuesto
en el párrafo anterior.En cualquier caso, si
existiera normativa específica de aplicación,
el procedimiento de evaluación deberá
ajustarse a las condiciones concretas
establecidas en la misma.
3. Cuando la evaluación exija la
realización de mediciones, análisis o ensayos
y la normativa no indique o concrete los
métodos que deben emplearse, o cuando los
criterios de evaluación contemplados en
dicha normativa deban ser interpretados o
precisados a la luz de otros criterios de
carácter técnico, se podrán utilizar, si existen,
los métodos o criterios recogidos en:
a. Normas UNE.
b. Guías del Instituto Nacional
de Seguridad e Higiene en el
Trabajo, del Instituto Nacional de
Silicosis y protocolos y guías del
Ministerio de Sanidad y Consumo,
así
como
de
Instituciones
competentes de las Comunidades
Autónomas.
c. Normas internacionales.
d. En
ausencia
de
los
anteriores, guías de otras entidades
de reconocido prestigio en la materia
u otros métodos o criterios
profesionales
descritos
documentalmente que cumplan lo
establecido en el primer párrafo del
apartado 2 de este artículo y
proporcionen un nivel de confianza
equivalente.
Artículo 6: Revisión
1. La evaluación inicial a que se refiere
el artículo 4 deberá revisarse cuando así lo
establezca una disposición específica.
En todo caso, se deberá revisar la evaluación
correspondiente a aquellos puestos de
trabajo afectados cuando se hayan detectado
daños a la salud de los trabajadores o se
haya apreciado a través de los controles
periódicos, incluidos los relativos a la
vigilancia de la salud, que las actividades de
prevención pueden ser inadecuadas o
insuficientes. Para ello se tendrán en cuenta
los resultados de:
a. la investigación sobre las
causas de los daños para la salud
que se hayan producido.
b. las actividades para la
reducción de los riesgos a que se
hace referencia en el apartado 1.a)
del artículo 3.
c. las actividades para el
control de los riesgos a que se hace
referencia en el apartado 1.b) del
artículo 3.
d. el análisis de la situación
epidemiológica según los datos
aportados por el sistema de
información sanitaria u otras fuentes
disponibles.
2. Sin perjuicio de lo señalado en el
apartado
anterior,
deberá
revisarse
igualmente la evaluación inicial con la
periodicidad que se acuerde entre la empresa
y los representantes de los trabajadores,
teniendo en cuenta, en particular, el deterioro
por el transcurso del tiempo de los elementos
que integran el proceso productivo.
Artículo 7: Documentación
En la documentación a que hace referencia la letra
a) del apartado 1 del artículo 23 de la Ley de
Prevención de Riesgos Laborales deberán reflejarse,
para cada puesto de trabajo cuya evaluación ponga de
manifiesto la necesidad de tomar alguna medida
preventiva, los siguientes datos:
a. La identificación del puesto de
trabajo.
b. El riesgo o riesgos existentes y la
relación de trabajadores afectados.
c.
El resultado de la evaluación y las
medidas preventivas procedentes, teniendo
en cuenta lo establecido en el artículo 3.
d. La referencia de los criterios y
procedimientos de evaluación y de los
métodos de medición, análisis o ensayo
utilizados, en los casos en que sea de
aplicación lo dispuesto en el apartado 3 del
artículo 5.
Sección 2ª Planificación de la actividad preventiva
Artículo 8: Necesidad de la planificación
Cuando el resultado de la evaluación pusiera de
manifiesto situaciones de riesgo, el empresario
planificará la actividad preventiva que proceda con
objeto de eliminar o controlar y reducir dichos riesgos,
conforme a un orden de prioridades en función de su
magnitud y número de trabajadores expuestos a los
mismos.
En la planificación de esta actividad preventiva se
tendrá en cuenta la existencia, en su caso, de
disposiciones legales relativas a riesgos específicos,
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así como los principios de acción preventiva señalados
en el artículo 15 de la Ley de Prevención de Riesgos
Laborales.
Artículo 9: Contenido
1. La planificación de la actividad
preventiva incluirá, en todo caso, los medios
humanos y materiales necesarios, así como
la asignación de los recursos económicos
precisos para la consecución de los objetivos
propuestos.
2. Igualmente habrán de ser objeto de
integración en la planificación de la actividad
preventiva las medidas de emergencia y la
vigilancia de la salud previstas en los
artículos 20 y 22 de la Ley de Prevención de
Riesgos Laborales, así como la información y
la formación de los trabajadores en materia
preventiva y la coordinación de todos estos
aspectos.
3. La actividad preventiva deberá
planificarse para un período determinado,
estableciendo las fases y prioridades de su
desarrollo en función de la magnitud de los
riesgos y del número de trabajadores
expuestos a los mismos, así como su
seguimiento y control periódico. En el caso de
que el período en que se desarrolle la
actividad preventiva sea superior a un año,
deberá establecerse un programa anual de
actividades
CAPÍTULO III
3. Los servicios de prevención tendrán
carácter interdisciplinario, entendiendo como
tal la conjunción coordinada de dos o más
disciplinas técnicas o científicas en materia
de prevención de riesgos laborales.
Artículo 11: Asunción personal por el empresario de la
actividad preventiva
1. El empresario podrá desarrollar
personalmente la actividad de prevención,
con excepción de las actividades relativas a
la vigilancia de la salud de los trabajadores,
cuando
concurran
las
siguientes
circunstancias:
a. Que se trate de empresa de
menos de seis trabajadores.
b. Que
las
actividades
desarrolladas en la empresa no
estén incluidas en el Anexo I.
c. Que desarrolle de forma
habitual su actividad profesional en
el centro de trabajo.
d. Que tenga la capacidad
correspondiente a las funciones
preventivas que va a desarrollar, de
acuerdo con lo establecido en el
Capítulo VI.
2. La vigilancia de la salud de los
trabajadores, así como aquellas otras
actividades
preventivas
no
asumidas
personalmente por el empresario, deberán
cubrirse mediante el recurso a alguna de las
restantes modalidades de organización
preventiva previstas en este capítulo.
Derechos y obligaciones
Artículo 12: Designación de trabajadores
Artículo 10: Modalidades
1. La organización de los recursos
necesarios para el desarrollo de las
actividades preventivas se realizará por el
empresario con arreglo a alguna de las
modalidades siguientes:
a. Asumiendo personalmente
tal actividad.
b. Designando a uno o varios
trabajadores para llevarla a cabo.
c. Constituyendo un servicio
de prevención propio.
d. Recurriendo a un servicio
de prevención ajeno.
2. En los términos previstos en el
Capítulo IV de la Ley 31/1995, de 8 de
noviembre, de Prevención de Riesgos
Laborales, se entenderá por servicio de
prevención propio el conjunto de medios
humanos y materiales de la empresa
necesarios para la realización de las
actividades de prevención, y por servicio de
prevención ajeno el prestado por una entidad
especializada que concierte con la empresa
la realización de actividades de prevención, el
asesoramiento y apoyo que precise en
función de los tipos de riesgos o ambas
actuaciones conjuntamente.
1. El empresario designará a uno o
varios trabajadores para ocuparse de la
actividad preventiva en la empresa. Las
actividades preventivas para cuya realización
no resulte suficiente la designación de uno o
varios trabajadores deberán ser desarrolladas
a través de uno o más servicios de
prevención propios o ajenos.
2. No obstante lo dispuesto en el
apartado anterior, no será obligatoria la
designación de trabajadores cuando el
empresario:
a. Haya
asumido
personalmente
la
actividad
preventiva de acuerdo con lo
señalado en el artículo 11.
b. Haya recurrido a un servicio
de prevención propio.
c. Haya recurrido a un servicio
de prevención ajeno.
Artículo 13: Capacidad y medios de los trabajadores
designados
1. Para el desarrollo de la actividad
preventiva, los trabajadores designados
deberán tener la capacidad correspondiente a
las funciones a desempeñar, de acuerdo con
lo establecido en el Capítulo VI.
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2. El
número
de
trabajadores
designados, así como los medios que el
empresario ponga a su disposición y el
tiempo de que dispongan para el desempeño
de su actividad, deberán ser los necesarios
para
desarrollar
adecuadamente
sus
funciones.
Artículo 14: Servicio de prevención propio
El empresario deberá constituir un servicio de
prevención propio cuando concurra alguno de los
siguientes supuestos:
a. Que se trate de empresas que
cuenten con más de 500 trabajadores.
b. Que, tratándose de empresas de
entre 250 y 500 trabajadores, desarrollen
alguna de las actividades incluidas en el
Anexo I.
c.
Que, tratándose de empresas no
incluidas en los apartados anteriores, así lo
decida la Autoridad laboral, previo informe de
la Inspección de Trabajo y Seguridad Social
y, en su caso, de los órganos técnicos en
materia preventiva de las Comunidades
Autónomas, en función de la peligrosidad de
la actividad desarrollada o de la frecuencia o
gravedad de la siniestralidad en la empresa,
salvo que se opte por el concierto con una
entidad especializada ajena a la empresa de
conformidad con lo dispuesto en el artículo 16
de esta disposición.
Teniendo en cuenta las circunstancias existentes,
la resolución de la Autoridad laboral fijará un plazo, no
superior a un año, para que, en el caso de que se
optase por un servicio de prevención propio, la
empresa lo constituya en dicho plazo. Hasta la fecha
señalada en la resolución, las actividades preventivas
en la empresa deberán ser concertadas con una
entidad especializada ajena a la empresa, salvo de
aquéllas que vayan siendo asumidas progresivamente
por la empresa mediante la designación de
trabajadores, hasta su plena integración en el servicio
de prevención que se constituya.
Artículo 15: Organización y medios de los servicios de
prevención propios
1. El servicio de prevención propio
constituirá una unidad organizativa específica
y sus integrantes dedicarán de forma
exclusiva su actividad en la empresa a la
finalidad del mismo.
2. Los servicios de prevención propios
deberán contar con las instalaciones y los
medios humanos y materiales necesarios
para la realización de las actividades
preventivas que vayan a desarrollar en la
empresa.
El servicio de prevención habrá de contar,
como mínimo, con dos de las especialidades
o disciplinas preventivas previstas en el
artículo 34 de la presente disposición,
desarrolladas
por
expertos
con
la
capacitación requerida para las funciones a
desempeñar, según lo establecido en el
Capítulo VI. Dichos expertos actuarán de
forma coordinada, en particular en relación
con las funciones relativas al diseño
preventivo de los puestos de trabajo, la
identificación y evaluación de los riesgos, los
planes de prevención y los planes de
formación de los trabajadores. Asimismo
habrá de contar con el personal necesario
que tenga la capacitación requerida para
desarrollar las funciones de los niveles básico
e intermedio previstas en el citado Capítulo
VI.
Sin perjuicio de la necesaria coordinación
indicada en el párrafo anterior, la actividad
sanitaria, que en su caso exista, contará para
el desarrollo de su función dentro del servicio
de prevención con la estructura y medios
adecuados a su naturaleza específica y la
confidencialidad de los datos médicos
personales, debiendo cumplir los requisitos
establecidos en la normativa sanitaria de
aplicación. Dicha actividad sanitaria incluirá
las funciones específicas recogidas en el
apartado 3 del artículo 37 de la presente
disposición, las actividades atribuidas por la
Ley General de Sanidad, así como aquellas
otras que en materia de prevención de
riesgos laborales le correspondan en función
de
su
especialización.
Las actividades de los integrantes del servicio
de prevención se coordinarán con arreglo a
protocolos u otros medios existentes que
establezcan los objetivos, los procedimientos
y las competencias en cada caso.
1. Cuando el ámbito de actuación del
servicio de prevención se extienda a más de
un centro de trabajo, deberá tenerse en
cuenta la situación de los diversos centros en
relación con la ubicación del servicio, a fin de
asegurar la adecuación de los medios de
dicho servicio a los riesgos existentes.
2. Las actividades preventivas que no
sean asumidas a través del servicio de
prevención propio deberán ser concertadas
con uno o más servicios de prevención
ajenos.
3. La
empresa
deberá
elaborar
anualmente y mantener a disposición de las
Autoridades
laborales
y
sanitarias
competentes la memoria y programación
anual del servicio de prevención a que se
refiere la letra d) del apartado 2 del artículo
39 de la Ley de Prevención de Riesgos
Laborales.
Artículo 16: Servicios de prevención ajenos
1. El empresario deberá recurrir a uno
o varios servicios de prevención ajenos, que
colaborarán entre sí cuando sea necesario,
cuando concurra alguna de las siguientes
circunstancias:
a. Que la designación de uno
o
varios
trabajadores
sea
insuficiente para la realización de la
actividad de prevención y no
concurran las circunstancias que
determinan
la
obligación
de
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constituir un servicio de prevención
propio.
b. Que en el supuesto a que
se refiere la letra c) del artículo 14
no se haya optado por la
constitución de un servicio de
prevención propio.
c. Que se haya producido una
asunción parcial de la actividad
preventiva en los términos previstos
en el apartado 2 del artículo 11 y en
el apartado 4 del artículo 15 de la
presente disposición.
2. De conformidad con lo dispuesto en
el apartado 1 del artículo 33 de la Ley de
Prevención de Riesgos Laborales, los
representantes de los trabajadores deberán
ser consultados por el empresario con
carácter previo a la adopción de la decisión
de concertar la actividad preventiva con uno o
varios servicios de prevención ajenos.
Artículo 17: Requisitos de las entidades especializadas
para poder actuar como servicios de prevención
Podrán actuar como servicios de prevención las
entidades especializadas que reúnan los siguientes
requisitos:
a. Disponer
de
la
organización,
instalaciones, personal y equipo necesarios
para el desempeño de su actividad.
b. Constituir una garantía que cubra su
eventual responsabilidad.
c.
No mantener con las empresas
concertadas
vinculaciones
comerciales,
financieras o de cualquier otro tipo, distintas a
las propias de su actuación como servicio de
prevención, que puedan afectar a su
independencia e influir en el resultado de sus
actividades, sin perjuicio de lo dispuesto en el
artículo 22.
d. Obtener la aprobación de la
Administración sanitaria, en cuanto a los
aspectos de carácter sanitario.
e. Ser objeto de acreditación por la
Administración laboral.
Artículo 18: Recursos materiales y humanos de las
entidades especializadas que actúen como servicios
de prevención
1. Las entidades especializadas que
actúen como servicios de prevención deberán
contar con las instalaciones y los recursos
materiales y humanos que les permitan
desarrollar adecuadamente la actividad
preventiva que hubieren concertado, teniendo
en cuenta el tipo, extensión y frecuencia de
los servicios preventivos que han de prestar y
la ubicación de los centros de trabajo en los
que dicha prestación ha de desarrollarse.
2. En todo caso, dichas entidades
deberán disponer, como mínimo, de los
medios siguientes:
a. Personal que cuente con la
cualificación necesaria para el
desempeño de las funciones de
nivel superior, de acuerdo con lo
establecido en el Capítulo VI, en
número no inferior a un experto por
cada una de las especialidades o
disciplinas preventivas de Medicina
del Trabajo, Seguridad en el
Trabajo,
Higiene
Industrial,
y
Ergonomía
y
Psicosociología
aplicada. Asimismo deberán contar
con el personal necesario que tenga
la capacitación requerida para
desarrollar las funciones de los
niveles básico e intermedio previstas
en el Capítulo VI, en función de las
características de las empresas
cubiertas
por
el
servicio.
Los expertos en las especialidades
mencionadas actuarán de forma
coordinada, en particular en relación
con las funciones relativas al diseño
preventivo de los puestos de trabajo,
la identificación y evaluación de los
riesgos, los planes de prevención y
los planes de formación de los
trabajadores.
b. Las
instalaciones
e
instrumentación necesarias para
realizar
las
pruebas,
reconocimientos,
mediciones,
análisis y evaluaciones habituales
en la práctica de las especialidades
citadas, así como para el desarrollo
de las actividades formativas y
divulgativas básicas.
3. Sin perjuicio de la necesaria
coordinación indicada en el apartado 2 de
este artículo, la actividad sanitaria contará
para el desarrollo de su función dentro del
servicio de prevención con la estructura y
medios adecuados a su naturaleza específica
y la confidencialidad de los datos médicos
personales.
4. La Autoridad laboral, previo informe,
en su caso, de la sanitaria en cuanto a los
aspectos de carácter sanitario, podrá eximir
del cumplimiento de alguna de las
condiciones señaladas a los servicios de
prevención en el apartado 2 a), a solicitud de
los mismos, en función del tipo de empresas
al que extiende su ámbito y de los riesgos
existentes en las mismas, siempre que quede
suficientemente garantizada su actuación
interdisciplinar en relación con dichas
empresas.
Artículo 19: Funciones de las entidades especializadas
que actúen como servicios de prevención
Las entidades especializadas que actúen como
servicios de prevención deberán asumir directamente
el desarrollo de las funciones señaladas en el
apartado 3 del artículo 31 de la Ley de Prevención de
Riesgos Laborales que hubieran concertado, teniendo
presente la integración de la prevención en el conjunto
de actividades de la empresa y en todos los niveles
jerárquicos de la misma, sin perjuicio de que puedan
subcontratar los servicios de otros profesionales o
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entidades cuando sea necesario para la realización de
actividades que requieran conocimientos especiales o
instalaciones de gran complejidad.
Artículo 20: Concierto de la actividad preventiva
1. Cuando el empresario opte por
desarrollar la actividad preventiva a través de
uno o varios servicios de prevención ajenos a
la empresa, deberá concertar por escrito la
prestación, debiéndose consignar, como
mínimo, los siguientes aspectos:
a. Identificación de la entidad
especializada que actúa como
servicio de prevención ajeno a la
empresa.
b. Identificación de la empresa
destinataria de la actividad, así
como de los centros de trabajo de la
misma a los que dicha actividad se
contrae.
c. Aspectos de la actividad
preventiva a desarrollar en la
empresa,
especificando
las
actuaciones concretas, así como los
medios para llevarlas a cabo.
d. Actividad de vigilancia de la
salud de los trabajadores, en su
caso.
e. Duración del concierto.
f.
Condiciones
económicas
del concierto.
2. Las entidades especializadas que
actúen como servicios de prevención deberán
mantener a disposición de las autoridades
laborales y sanitarias competentes una
memoria anual en la que incluirán de forma
separada las empresas o centros de trabajo a
los que se ha prestado servicios durante
dicho período, indicando en cada caso la
naturaleza
de
éstos.
Igualmente, deberán facilitar a las empresas
para las que actúen como servicios de
prevención la memoria y la programación
anual a las que se refiere el apartado 2 d) del
artículo 39 de la Ley de Prevención de
Riesgos Laborales, a fin de que pueda ser
conocida por el Comité de Seguridad y Salud
en los términos previstos en el artículo citado.
Artículo 21: Servicios de prevención mancomunados
1. Podrán constituirse servicios de
prevención mancomunados entre aquellas
empresas que desarrollen simultáneamente
actividades en un mismo centro de trabajo,
edificio o centro comercial, siempre que
quede garantizada la operatividad y eficacia
del servicio en los términos previstos en el
apartado 3 del artículo 15 de esta disposición.
Por negociación colectiva o mediante los
acuerdos a que se refiere el artículo 83,
apartado 3, del Estatuto de los Trabajadores,
o, en su defecto, por decisión de las
empresas afectadas, podrá acordarse,
igualmente, la constitución de servicios de
prevención mancomunados entre aquellas
empresas pertenecientes a un mismo sector
productivo o grupo empresarial o que
desarrollen sus actividades en un polígono
industrial o área geográfica limitada.
2. En el acuerdo de constitución del
servicio mancomunado, que se deberá
adoptar previa consulta a los representantes
legales de los trabajadores de cada una de
las empresas afectadas en los términos
establecidos en el artículo 33 de la Ley de
Prevención de Riesgos Laborales, deberán
constar expresamente las condiciones
mínimas en que tal servicio de prevención
debe desarrollarse.
3. Dichos servicios, tengan o no
personalidad jurídica diferenciada, tendrán la
consideración de servicios propios de las
empresas que los constituyan y habrán de
contar con los medios exigidos para aquéllos,
cuyos restantes requisitos les serán,
asimismo, de aplicación.
4. La actividad preventiva de los
servicios mancomunados se limitará a las
empresas participantes.
5. El
servicio
de
prevención
mancomunado deberá tener a disposición de
la Autoridad laboral la información relativa a
las empresas que lo constituyen y al grado de
participación de las mismas.
Artículo 22: Actuación de las Mutuas de Accidentes de
Trabajo y Enfermedades Profesionales de la
Seguridad Social como servicios de prevención
La actuación de las Mutuas de Accidentes de
Trabajo y Enfermedades Profesionales de la
Seguridad Social como servicios de prevención se
desarrollará en las mismas condiciones que las
aplicables a los servicios de prevención ajenos,
teniendo en cuenta las prescripciones contenidas al
respecto en la normativa específica aplicable a dichas
Entidades.
CAPÍTULO IV
Acreditación de entidades especializadas como
servicios de prevención ajenos a las empresas
Artículo 23: Solicitud de acreditación
Las entidades especializadas que pretendan ser
acreditadas como servicios de prevención deberán
formular solicitud ante la Autoridad laboral competente
del lugar en donde radiquen sus instalaciones
principales, acompañando a su petición un proyecto
en el que se hagan constar los siguientes extremos:
a. Aspectos de la actividad preventiva
que pretende efectuar, especificando los tipos
de actividad que tienen capacidad de
desarrollar.
b. Ámbito territorial y de actividad
profesional en los que pretende actuar, así
como previsión del número de empresas y
volumen de trabajadores en los que tiene
capacidad para extender su actividad
preventiva.
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c.
Previsiones de dotación de personal
para el desempeño de la actividad preventiva,
con indicación de su cualificación profesional
y dedicación, así como de las instalaciones y
medios instrumentales y de su respectiva
ubicación.
d. Compromiso de suscribir una póliza
de seguro que cubra su responsabilidad, por
una cuantía mínima de 200 millones de
pesetas, anualmente actualizada en función
de la evolución del Índice de Precios al
Consumo, sin que dicha cuantía constituya el
límite de la responsabilidad del servicio.
e. Actividades especializadas que, en
su caso, tiene previsto contratar con otras
entidades.
Artículo 24: Autoridad competente
1. Será Autoridad laboral competente
para conocer de las solicitudes de
acreditación formuladas por las entidades
especializadas que pretendan actuar como
servicios de prevención el órgano competente
de la Comunidad Autónoma que haya
recibido el correspondiente traspaso de
servicios o, en su defecto, la Dirección
Provincial de Trabajo y Asuntos Sociales de
la provincia donde radiquen sus instalaciones
principales.
2. La acreditación otorgada tendrá
validez para todo el ámbito del Estado, de
acuerdo con los criterios de coordinación
establecidos por la Comisión Nacional de
Seguridad y Salud en el Trabajo.
Artículo 25: Aprobación provisional
1. Recibidos la solicitud y el proyecto
señalados en el artículo 23, la Autoridad
laboral remitirá copia a la Autoridad sanitaria
competente del lugar en el que radiquen las
instalaciones principales de la entidad
especializada, a los fines previstos en el
apartado 5 del artículo 31 de la Ley 31/1995.
Dicha Autoridad sanitaria comunicará a la
Autoridad laboral su decisión acerca de la
aprobación del proyecto en cuanto a los
requisitos de carácter sanitario.
2. Al mismo tiempo, solicitará informe
de los órganos técnicos en materia preventiva
de las Comunidades Autónomas o, en su
caso, del Instituto Nacional de Seguridad e
Higiene en el Trabajo, así como aquellos
otros que considere necesarios acerca de los
aspectos no contemplados en el apartado
anterior.
3. La Autoridad laboral, a la vista de la
decisión de la Autoridad sanitaria y de los
informes emitidos, dictará resolución en el
plazo de tres meses, contados desde la
entrada de la solicitud en el Registro del
órgano
administrativo
competente,
autorizando provisionalmente o denegando la
solicitud formulada. Transcurrido dicho plazo
sin que haya recaído resolución expresa, la
solicitud podrá entenderse desestimada.
4. La resolución prevista en el apartado
anterior que autorice provisionalmente tendrá
carácter definitivo cuando la entidad
especializada, al tiempo de formular la
solicitud, acredite la efectiva realización del
proyecto, en los términos señalados en el
artículo siguiente.
5. Contra la resolución expresa o
presunta de la Autoridad laboral podrá
interponerse recurso ordinario en el plazo de
un mes ante el órgano superior jerárquico
correspondiente.
Artículo 26: Acreditación
1. La eficacia de la resolución
estimatoria de la Autoridad laboral quedará
subordinada a la efectiva realización del
proyecto por parte de la entidad solicitante.
A tal fin, dicha entidad deberá comunicar la
realización del proyecto a la Autoridad laboral
en el plazo de tres meses, contados a partir
de la fecha de notificación de la resolución
estimatoria, con indicación de los siguientes
datos y documentos:
a. Número de identificación
fiscal y código de cuenta de
cotización a la Seguridad Social.
b. Contratos del personal, con
indicación
de
su
duración,
cualificación
profesional
y
dedicación.
c. Situación
de
sus
instalaciones, así como de los
medios instrumentales.
d. Póliza
de
seguro
contratada.
e. Contratos
o
acuerdos
establecidos, en su caso, con otras
entidades para la realización de
determinados tipos de actividades
especializadas.
2. Transcurrido el plazo de tres meses
sin que la entidad haya comunicado a la
Autoridad laboral la realización del proyecto,
la autorización provisional se entenderá
caducada.
3. Recibida la comunicación relativa a
la realización del proyecto, la Autoridad
laboral remitirá copia a la Autoridad sanitaria
competente, a la Inspección de Trabajo y
Seguridad Social, a los órganos técnicos en
materia preventiva de las Comunidades
Autónomas y a aquellos otros que hubieren
emitido informe, a efectos de comprobación
de la concurrencia de los requisitos previstos
en
el
proyecto.
Cuando las entidades solicitantes cuenten
con instalaciones o medios ubicados en más
de una provincia o Comunidad Autónoma, la
Autoridad laboral competente para resolver
recabará los informes referidos en el párrafo
anterior a través de las respectivas
autoridades
competentes
de
dichas
provincias o Comunidades Autónomas.
4. La Autoridad laboral, a la vista de la
decisión de la Autoridad sanitaria y de los
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informes
emitidos,
dictará
resolución
ratificando o rectificando la autorización
provisional en el plazo de tres meses,
contados desde la comunicación relativa a la
realización del proyecto. Dicho plazo se
ampliará a seis meses en el supuesto
previsto en el párrafo segundo del apartado
anterior.
Transcurridos dichos plazos sin que haya
recaído resolución expresa, se entenderá
ratificada
la
autorización
provisional.
Contra la resolución expresa o presunta de la
Autoridad laboral cabrá la interposición del
recurso previsto en el apartado 5 del artículo
anterior.
5. Las entidades especializadas podrán
desarrollar su actividad como servicio de
prevención una vez obtenida la acreditación
mediante la ratificación de la autorización
provisional.
Artículo 27: Mantenimiento de las condiciones de
acreditación
1. Las
entidades
especializadas
deberán mantener las condiciones en que se
basó su acreditación como servicios de
prevención. Cualquier modificación de las
mismas será comunicada a la Autoridad
laboral que la concedió.
2. Las Autoridades laboral y sanitaria
podrán verificar, en el ámbito de sus
competencias, el cumplimiento de las
condiciones exigibles para el desarrollo de las
actividades del servicio, comunicando a la
Autoridad
laboral
que
concedió
la
acreditación las deficiencias detectadas con
motivo de tales verificaciones.
3. Si
como
resultado
de
la
comprobaciones
efectuadas,
bien
directamente
o
a
través
de
las
comunicaciones señaladas en el apartado
anterior, la Autoridad laboral que concedió la
acreditación comprobara el incumplimiento de
requisitos que determinaron aquélla, podrá
extinguir la acreditación otorgada.
Artículo 28: Registro
1. En los órganos competentes de las
Comunidades Autónomas que hayan recibido
los correspondientes traspasos de servicios
o, en su defecto, de la Administración
General del Estado, se creará un registro en
el que serán inscritos las entidades
especializadas que hayan sido autorizadas
como servicios de prevención, así como las
personas o entidades especializadas a las
que se haya concedido autorización para
efectuar auditorías o evaluaciones de los
sistemas de prevención de conformidad con
lo establecido en el Capítulo V de esta
disposición.
Los órganos a los que se refiere el párrafo
anterior, enviarán a la Dirección General de
Trabajo y Migraciones del Ministerio de
Trabajo y Asuntos Sociales, en el plazo de
ocho días hábiles, copia de todo asiento
practicado en sus respectivos registros.
Los registros de las Administraciones
competentes
en
la
materia
estarán
intercomunicados para poder disponer de
toda la información que contienen.
2. De
efectuarse
tratamiento
automatizado de datos de salud o de otro tipo
de datos personales, deberá hacerse
conforme a la Ley Orgánica 5/1992, de 29 de
octubre.
CAPÍTULO V
Auditorías
Artículo 29: Ámbito de aplicación
1. Las auditorías o evaluaciones
externas serán obligatorias en los términos
establecidos en el presente Capítulo cuando,
como consecuencia de la evaluación de los
riesgos, las empresas tengan que desarrollar
actividades preventivas para evitar o
disminuir los riesgos derivados del trabajo.
2. Las empresas que no hubieran
concertado el servicio de prevención con una
entidad especializada deberán someter su
sistema de prevención al control de una
auditoría
o
evaluación
externa.
Dicha auditoría deberá ser repetida cada
cinco años, o cuando así lo requiera la
Autoridad laboral, previo informe de la
Inspección de Trabajo y Seguridad Social y,
en su caso, de los órganos técnicos en
materia preventiva de las Comunidades
Autónomas, a la vista de los datos de
siniestralidad o de otras circunstancias que
pongan de manifiesto la necesidad de revisar
los resultados de la última auditoría.
3. A los efectos previstos en el
apartado anterior, las empresas de hasta 6
trabajadores cuyas actividades no estén
incluidas en el Anexo I, en las que el
empresario hubiera asumido personalmente
las funciones de prevención o hubiera
designado a uno o más trabajadores para
llevarlas a cabo y en las que la eficacia del
sistema preventivo resulte evidente sin
necesidad de recurrir a una auditoría por el
limitado número de trabajadores y la escasa
complejidad de las actividades preventivas,
se considerará que han cumplido la
obligación
de
la
auditoría
cuando
cumplimenten y remitan a la Autoridad laboral
una notificación sobre la concurrencia de las
condiciones que no hacen necesario recurrir
a la misma según modelo establecido en el
Anexo II, y la Autoridad laboral no haya
aplicado lo previsto en el apartado 4 de este
artículo.
La Autoridad laboral registrará y ordenará
según las actividades de las empresas sus
notificaciones y facilitará una información
globalizada sobre las empresas afectadas a
los órganos de participación institucional en
materia de seguridad y salud.
4. Teniendo en cuenta la notificación
prevista en el apartado anterior, la
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documentación establecida en el artículo 7 y
la situación individualizada de la empresa, a
la vista de los datos de siniestralidad de la
empresa o del sector, de informaciones o de
otras circunstancias que pongan de
manifiesto la peligrosidad de las actividades
desarrolladas o la inadecuación del sistema
de prevención, la Autoridad laboral, previo
informe de la Inspección de Trabajo y
Seguridad Social y, en su caso, de los
órganos técnicos en materia preventiva de las
Comunidades Autónomas, podrá requerir la
realización de una auditoría a las empresas
referidas en el citado apartado, de
conformidad con lo dispuesto en el apartado
2.
Artículo 30: Concepto y objetivos
La auditoría, como instrumento de gestión que ha
de incluir una evaluación sistemática, documentada y
objetiva de la eficacia del sistema de prevención,
deberá ser realizada de acuerdo con las normas
técnicas establecidas o que puedan establecerse y
teniendo en cuenta la información recibida de los
trabajadores, y tendrá como objetivos:
a. Comprobar cómo se ha realizado la
evaluación inicial y periódica de los riesgos,
analizar sus resultados y verificarlos, en caso
de duda.
b. Comprobar que el tipo y planificación
de las actividades preventivas se ajusta a lo
dispuesto en la normativa general, así como
a la normativa sobre riesgos específicos que
sea de aplicación, teniendo en cuenta los
resultados de la evaluación.
c.
Analizar la adecuación entre los
procedimientos y medios requeridos para
realizar
las
actividades
preventivas
mencionadas en el párrafo anterior y los
recursos de que dispone el empresario,
propios o concertados, teniendo en cuenta,
además, el modo en que están organizados o
coordinados, en su caso.
Artículo 31: Documentación
Los resultados de la auditoría deberán quedar
reflejados en un informe que la empresa auditada
deberá mantener a disposición de la Autoridad laboral
competente y de los representantes de los
trabajadores.
Artículo 32: Requisitos
1. La auditoría deberá ser realizada por
personas físicas o jurídicas que posean,
además, un conocimiento suficiente de las
materias y aspectos técnicos objeto de la
misma y cuenten con los medios adecuados
para ello.
2. Las personas físicas o jurídicas que
realicen la auditoría del sistema de
prevención de una empresa no podrán
mantener con la misma vinculaciones
comerciales, financieras o de cualquier otro
tipo, distintas a las propias de su actuación
como auditoras, que puedan afectar a su
independencia o influir en el resultado de sus
actividades.
Del mismo modo, tales personas no podrán
realizar para la misma o distinta empresa
actividades
en
calidad
de
entidad
especializada para actuar como servicio de
prevención, ni mantener con estas últimas
vinculaciones comerciales, financieras o de
cualquier otro tipo distintas de las que
concierte la propia auditora como empresa
para desarrollar las actividades de prevención
en el seno de la misma.
3. Cuando la complejidad de las
verificaciones a realizar lo haga necesario,
las personas o entidades encargadas de
llevar a cabo la auditoría podrán recurrir a
otros profesionales que cuenten con los
conocimientos, medios e instalaciones
necesarios para la realización de aquéllas.
Artículo 33: Autorización
1. Las
personas
o
entidades
especializadas que pretendan desarrollar la
actividad de auditoría del sistema de
prevención habrán de contar con la
autorización de la Autoridad laboral
competente del lugar donde radiquen sus
instalaciones principales, previa solicitud ante
la misma, en la que se harán constar las
previsiones señaladas en la letra c) del
artículo 23.
2. La Autoridad laboral, previos los
informes que estime oportunos, dictará
resolución autorizando o denegando la
solicitud formulada en el plazo de tres meses,
contados desde la entrada de la solicitud en
el Registro del órgano administrativo
competente. Transcurrido dicho plazo sin que
haya recaído resolución expresa, la solicitud
podrá
entenderse
desestimada.
La resolución estimatoria de la Autoridad
laboral tendrá carácter provisional, quedando
subordinada su eficacia a la autorización
definitiva,
previa
acreditación
del
cumplimiento de las previsiones señaladas en
el apartado 1.
3. Serán de aplicación a la autorización
el procedimiento establecido para la
acreditación en el artículo 26 de la presente
disposición y el previsto en el artículo 27 en
relación con el mantenimiento de las
condiciones de autorización y la extinción, en
su caso, de las autorizaciones otorgadas.
CAPÍTULO VI
Funciones y niveles de cualificación
Artículo 34: Clasificación de las funciones
A efectos de determinación de las capacidades y
aptitudes necesarias para la evaluación de los riesgos
y el desarrollo de la actividad preventiva, las funciones
a realizar se clasifican en los siguientes grupos:
a. Funciones de nivel básico.
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b. Funciones de nivel intermedio.
c.
Funciones
de
nivel
superior,
correspondientes a las especialidades y
disciplinas preventivas de medicina del
trabajo, seguridad en el trabajo, higiene
industrial, y ergonomía y psicosociología
aplicada.
Las funciones que se recogen en los artículos
siguientes serán las que orienten los distintos
proyectos y programas formativos desarrollados para
cada
nivel.
Estos proyectos y programas deberán ajustarse a los
criterios generales y a los contenidos formativos
mínimos que se establecen para cada nivel en los
Anexos III a VI.
Artículo 35: Funciones de nivel básico
1. Integran el nivel básico de la
actividad preventiva las funciones siguientes:
a. Promover
los
comportamientos seguros y la
correcta utilización de los equipos de
trabajo y protección, y fomentar el
interés y cooperación de los
trabajadores en la acción preventiva.
b. Promover, en particular, las
actuaciones preventivas básicas,
tales como el orden, la limpieza, la
señalización y el mantenimiento
general, y efectuar su seguimiento y
control.
c. Realizar
evaluaciones
elementales de riesgos y, en su
caso,
establecer
medidas
preventivas del mismo carácter
compatibles con su grado de
formación.
d. Colaborar en la evaluación
y el control de los riesgos generales
y específicos de la empresa,
efectuando visitas al efecto, atención
a quejas y sugerencias, registro de
datos, y cuantas funciones análogas
sean necesarias.
e. Actuar
en
caso
de
emergencia y primeros auxilios
gestionando
las
primeras
intervenciones al efecto.
f.
Cooperar con los servicios
de prevención, en su caso.
2. Para desempeñar las funciones
referidas en el apartado anterior, será
preciso:
a. Poseer
una
formación
mínima
con
el
contenido
especificado en el programa a que
se refiere el Anexo IV y cuyo
desarrollo tendrá una duración no
inferior a 50 horas, en el caso de
empresas que desarrollen alguna de
las actividades incluidas en el Anexo
I, o de 30 horas en los demás casos
y una distribución horaria adecuada
a
cada
proyecto
formativo,
respetando la establecida en los
apartados A y B, respectivamente,
del Anexo IV citado, o,
b. poseer
una
formación
profesional o académica que
capacite para llevar a cabo
responsabilidades
profesionales
equivalentes o similares a las que
precisan las actividades señaladas
en el apartado anterior, o,
c. acreditar una experiencia no
inferior a 2 años en una empresa,
institución o Administración Pública
que lleve consigo el desempeño de
niveles
profesionales
de
responsabilidad
equivalentes
o
similares a los que precisan las
actividades
señaladas
en
el
apartado anterior.
En los supuestos contemplados en los
párrafos b) y c), los niveles de cualificación
preexistentes
deberán
ser
mejorados
progresivamente, en el caso de que las
actividades preventivas a realizar lo hicieran
necesario, mediante una acción formativa de
nivel básico en el marco de la formación
continua.
3. La formación mínima prevista en el
párrafo a) del apartado anterior se acreditará
mediante
certificación
de
formación
específica en materia de prevención de
riesgos laborales, emitida por un servicio de
prevención o por una entidad pública o
privada con capacidad para desarrollar
actividades formativas específicas en esta
materia.
Artículo 36: Funciones de nivel intermedio
1. Las funciones correspondientes al
nivel intermedio son las siguientes:
a. Promover, con carácter
general, la prevención en la
empresa.
b. Realizar evaluaciones de
riesgos, salvo las específicamente
reservadas al nivel superior.
c. Proponer medidas para el
control y reducción de los riesgos o
plantear la necesidad de recurrir al
nivel superior, a la vista de los
resultados de la evaluación.
d. Realizar actividades de
información y formación básica de
trabajadores.
e. Vigilar el cumplimiento del
programa de control y reducción de
riesgos y efectuar personalmente las
actividades de control de las
condiciones de trabajo que tenga
asignadas.
f.
Participar en la planificación
de la actividad preventiva y dirigir las
actuaciones a desarrollar en casos
de emergencia y primeros auxilios.
g. Colaborar con los servicios
de prevención, en su caso.
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h. Cualquier
otra
función
asignada
como
auxiliar,
complementaria o de colaboración
del nivel superior.
2. Para desempeñar las funciones
referidas en el apartado anterior, será preciso
poseer una formación mínima con el
contenido especificado en el programa a que
se refiere el Anexo V y cuyo desarrollo tendrá
una duración no inferior a 300 horas y una
distribución horaria adecuada a cada
proyecto formativo, respetando la establecida
en el anexo citado.
Artículo 37: Funciones de nivel superior
1. Las funciones correspondientes al
nivel superior son las siguientes:
a. Las funciones señaladas en
el apartado 1 del artículo anterior,
con excepción de la indicada en la
letra h).
b. La realización de aquellas
evaluaciones de riesgos cuyo
desarrollo exija:
1. el establecimiento
de una estrategia de
medición para asegurar
que
los
resultados
obtenidos
caracterizan
efectivamente la situación
que se valora, o
2. una interpretación
o aplicación no mecánica
de
los
criterios
de
evaluación.
c. La formación e información
de carácter general, a todos los
niveles, y en las materias propias de
su área de especialización.
d. La planificación de la acción
preventiva a desarrollar en las
situaciones en las que el control o
reducción de los riesgos supone la
realización de actividades diferentes,
que implican la intervención de
distintos especialistas.
e. La vigilancia y control de la
salud de los trabajadores en los
términos señalados en el apartado 3
de este artículo.
2. Para desempeñar las funciones
relacionadas en el apartado anterior será
preciso contar con una titulación universitaria
y poseer una formación mínima con el
contenido especificado en el programa a que
se refiere el Anexo VI y cuyo desarrollo
tendrá una duración no inferior a 600 horas y
una distribución horaria adecuada a cada
proyecto formativo, respetando la establecida
en el anexo citado.
3. Las funciones de vigilancia y control
de la salud de los trabajadores señaladas en
la letra e) del apartado 1., serán
desempeñadas por personal sanitario con
competencia técnica, formación y capacidad
acreditada con arreglo a la normativa vigente
y a lo establecido en los párrafos siguientes:
a. Los servicios de prevención
que desarrollen funciones de
vigilancia y control de la salud de los
trabajadores deberán contar con un
médico especialista en Medicina del
Trabajo o diplomado en Medicina de
Empresa y un A.T.S./D.U.E de
empresa, sin perjuicio de la
participación de otros profesionales
sanitarios con competencia técnica,
formación y capacidad acreditada.
b. En materia de vigilancia de
la salud, la actividad sanitaria
deberá abarcar, en las condiciones
fijadas por el artículo 22 de la Ley
31/95, de Prevención de Riesgos
Laborales:
1. Una evaluación de
la salud de los trabajadores
inicial después de la
incorporación al trabajo o
después de la asignación
de tareas específicas con
nuevos riesgos para la
salud.
2. Una evaluación de
la salud de los trabajadores
que reanuden el trabajo
tras
una
ausencia
prolongada por motivos de
salud, con la finalidad de
descubrir sus eventuales
orígenes profesionales y
recomendar una acción
apropiada para proteger a
los trabajadores.
3. Una vigilancia de la
salud
a
intervalos
periódicos.
c. La vigilancia de la salud
estará sometida a protocolos
específicos
u
otros
medios
existentes con respecto a los
factores de riesgo a los que esté
expuesto el trabajador. El Ministerio
de Sanidad y Consumo y las
Comunidades Autónomas, oídas las
sociedades científicas competentes,
y de acuerdo con lo establecido en
la Ley General de Sanidad en
materia de participación de los
agentes sociales, establecerán la
periodicidad
y
contenidos
específicos
de
cada
caso.
Los exámenes de salud incluirán, en
todo caso, una historia clínicolaboral, en la que además de los
datos de anamnesis, exploración
clínica y control biológico y estudios
complementarios en función de los
riesgos inherentes al trabajo, se
hará constar una descripción
detallada del puesto de trabajo, el
tiempo de permanencia en el mismo,
los riesgos detectados en el análisis
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de las condiciones de trabajo, y las
medidas de prevención adoptadas.
Deberá constar igualmente, en caso
de disponerse de ello, una
descripción
de
los
anteriores
puestos
de
trabajo,
riesgos
presentes en los mismos, y tiempo
de permanencia para cada uno de
ellos.
d. El personal sanitario del
servicio de prevención deberá
conocer las enfermedades que se
produzcan entre los trabajadores y
las ausencias del trabajo por
motivos de salud, a los solos efectos
de poder identificar cualquier
relación
entre
la
causa
de
enfermedad o de ausencia y los
riesgos para la salud que puedan
presentarse en los lugares de
trabajo.
e. En los supuestos en que la
naturaleza de los riesgos inherentes
al trabajo lo haga necesario, el
derecho de los trabajadores a la
vigilancia periódica de su estado de
salud deberá ser prolongado más
allá de la finalización de la relación
laboral a través del Sistema
Nacional de Salud.
f.
El personal sanitario del
servicio
deberá
analizar
los
resultados de la vigilancia de la
salud de los trabajadores y de la
evaluación de los riesgos, con
criterios
epidemiológicos
y
colaborará con el resto de los
componentes del servicio, a fin de
investigar y analizar las posibles
relaciones entre la exposición a los
riesgos profesionales y los perjuicios
para la salud y proponer medidas
encaminadas
a
mejorar
las
condiciones y medio ambiente de
trabajo.
g. El personal sanitario del
servicio de prevención estudiará y
valorará, especialmente, los riesgos
que
puedan
afectar
a
las
trabajadoras
en
situación
de
embarazo o parto reciente, a los
menores y a los trabajadores
especialmente
sensibles
a
determinados riesgos, y propondrá
las medidas preventivas adecuadas.
h. El personal sanitario del
servicio de prevención que, en su
caso, exista en el centro de trabajo
deberá proporcionar los primeros
auxilios y la atención de urgencia a
los
trabajadores
víctimas
de
accidentes o alteraciones en el lugar
de trabajo.
CAPÍTULO VII
Colaboración con el Sistema Nacional de Salud
Artículo 38: Colaboración con el Sistema Nacional de
Salud
1. De acuerdo con lo establecido en el
artículo 10 de la Ley 31/95, de Prevención de
Riesgos Laborales y artículo 21 de la Ley
14/86, General de Sanidad, el servicio de
prevención colaborará con los servicios de
atención primaria de salud y de asistencia
sanitaria especializada para el diagnóstico,
tratamiento y rehabilitación de enfermedades
relacionadas con el trabajo, y con las
Administraciones Sanitarias competentes en
la actividad de salud laboral que se
planifique, siendo las unidades responsables
de Salud Pública del Área de Salud, que
define la Ley General de Sanidad, las
competentes para la coordinación entre los
servicios de prevención que actúen en ese
Área y el sistema sanitario. Esta coordinación
será desarrollada por las Comunidades
Autónomas
en
el
ámbito
de
sus
competencias.
2. El servicio de prevención colaborará
en las campañas sanitarias y epidemiológicas
organizadas
por
las
Administraciones
Públicas competentes en materia sanitaria.
Artículo 39: Información sanitaria
1. El servicio de prevención colaborará
con las Autoridades sanitarias para proveer el
Sistema de Información Sanitaria en Salud
Laboral. El conjunto mínimo de datos de
dicho
sistema
de
información
será
establecido por el Ministerio de Sanidad y
Consumo, previo acuerdo con los órganos
competentes
de
las
Comunidades
Autónomas, en el seno del Consejo
Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.
Las Comunidades Autónomas en el ámbito
de sus respectivas competencias, podrán
desarrollar el citado sistema de información
sanitaria.
2. El personal sanitario del servicio de
prevención
realizará
la
vigilancia
epidemiológica, efectuando las acciones
necesarias para el mantenimiento del
Sistema de Información Sanitaria en Salud
Laboral en su ámbito de actuación.
3. De
efectuarse
tratamiento
automatizado de datos de salud o de otro tipo
de datos personales, deberá hacerse
conforme a la Ley Orgánica 5/1992, de 29 de
octubre.
Disposición adicional primera: Carácter Básico
1. El presente Reglamento constituye
legislación laboral, dictada al amparo del
artículo 149.1.7ª de la Constitución.
2. Respecto del personal civil con
relación de carácter administrativo o
estatutario al servicio de las Administraciones
públicas, el presente Reglamento será de
aplicación en los siguientes términos:
BOE núm. 27
Viernes 31 enero 1997
a. los
artículos
que
a
continuación
se
relacionan
constituyen normas básicas en el
sentido previsto en el artículo
149.1.18ª de la Constitución:
1, apartados 1 y 2, excepto la
referencia al Capítulo V de la Ley de
Prevención de Riesgos Laborales.
2, apartados 1, 2, 3 y 4, excepto
la referencia al Capítulo III.
3.
4, apartados 1, 2 y 3, excepto la
referencia al Capítulo VI.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
12, apartados 1 y 2, excepto la
letra a).
13, apartados 1, excepto la
referencia al Capítulo VI, y 2.
15, apartados 1, 2, párrafo
primero, 3 y 4.
16, apartado 2.
20, apartado 1.
b. En el ámbito de las
Comunidades Autónomas y las
entidades locales, las funciones que
el Reglamento atribuye a las
Autoridades laborales y a la
Inspección de Trabajo y Seguridad
Social podrán ser atribuidas a
órganos diferentes.
Disposición adicional segunda: Integración en los
servicios de prevención
De conformidad con lo dispuesto en la letra d) de
la disposición derogatoria única de la Ley de
Prevención de Riesgos Laborales, el personal
perteneciente a los servicios médicos de empresa en
la fecha de entrada en vigor de dicha Ley se integrará
en los servicios de prevención de las correspondientes
empresas, cuando éstos se constituyan, sin perjuicio
de que continúen efectuando aquellas funciones que
tuvieran atribuidas, distintas de las propias del servicio
de prevención.
Disposición adicional tercera: Mantenimiento de la
actividad preventiva
1. La aplicación del presente Real
Decreto no afectará a la continuación de la
actividad sanitaria que se ha venido
desarrollando en las empresas al amparo de
las normas reguladoras de los servicios
médicos de empresa que se derogan y de
sus disposiciones de aplicación y desarrollo,
aunque dichas empresas no constituyan
servicios de prevención.
2. Tampoco afectará la aplicación del
presente Real Decreto al mantenimiento de la
actividad preventiva desarrollada por los
servicios de seguridad e higiene en el trabajo
existentes en las empresas en la fecha de
publicación de la Ley de Prevención de
Riesgos Laborales, aún cuando no concurran
las circunstancias previstas en el artículo 14
del mismo.
Disposición adicional cuarta:
Administraciones públicas
Aplicación
a
las
1. En el ámbito de las Administraciones
públicas, la organización de los recursos
necesarios para el desarrollo de las
actividades preventivas y la definición de las
funciones y niveles de cualificación del
personal que las lleve a cabo se realizará en
los términos que se regulen en la normativa
específica que al efecto se dicte, de
conformidad con lo dispuesto en el artículo
31, apartado 1 y en la Disposición adicional
tercera de la Ley de Prevención de Riesgos
Laborales, y en la Disposición adicional
primera de este Reglamento, previa consulta
con las organizaciones sindicales más
representativas, en los términos señalados en
la Ley 7/1990, de 19 de julio, sobre
negociación colectiva y participación en la
determinación de las condiciones de trabajo
de
los
empleados
públicos.
En defecto de la citada normativa específica,
resultará de aplicación lo dispuesto en este
Reglamento.
2. No serán de aplicación a las
Administraciones públicas las obligaciones en
materia de auditorías contenidas en el
Capítulo
V
de
este
Reglamento.
La normativa específica prevista en el
apartado anterior deberá establecer los
adecuados instrumentos de control al efecto.
3. Las referencias a la negociación
colectiva y a los acuerdos a que se refiere el
artículo 83, apartado 3, del Estatuto de los
Trabajadores contenidas en el presente
Reglamento se entenderán referidas, en el
caso de las relaciones de carácter
administrativo o estatutario del personal al
servicio de las Administraciones públicas, a
los acuerdos y pactos que se concluyan en
los términos señalados en la Ley 7/1990, de
19 de julio, sobre negociación colectiva y
participación en la determinación de las
condiciones de trabajo de los empleados
públicos.
Disposición adicional quinta: Convalidación de
funciones y certificación de formación equivalente.
1. Quienes en la fecha de publicación de la Ley de
Prevención de Riesgos Laborales vinieran realizando
las funciones señaladas en los artículos 36 y 37 de
esta norma y no cuenten con la formación mínima
prevista en dichos preceptos, podrán continuar
desempeñando tales funciones en la empresa o
entidad en que la viniesen desarrollando, siempre que
reúnan los requisitos siguientes:
a. Contar con una experiencia no
inferior a 3 años a partir de 1985, en la
realización de las funciones señaladas en el
artículos 36 de esta norma, en una empresa,
BOE núm. 27
Viernes 31 enero 1997
institución o en las Administraciones
Públicas. En el caso de las funciones
contempladas en el artículo 37 la experiencia
requerida será de un año cuando posean
titulación universitaria o de cinco años en
caso de carecer de ella.
b. Acreditar una formación específica
en materia preventiva no inferior a 100 horas,
computándose tanto la formación recibida
como la impartida, cursada en algún
organismo público o privado de reconocido
prestigio.
Lo dispuesto en el párrafo anterior no será de
aplicación al personal sanitario, que
continuará rigiéndose por su normativa
específica.
2. Durante el año 1998 los profesionales que, en
aplicación
del
apartado
anterior,
vinieran
desempeñando las funciones señaladas en los
artículos 36 y 37 de esta norma en la fecha de
publicación de la Ley de Prevención de Riesgos
Laborales, podrán ser acreditados por la autoridad
laboral competente del lugar donde resida el
solicitante,
expidiéndoles
la
correspondiente
certificación de formación equivalente que les facultará
para el desempeño de las funciones correspondientes
a dicha formación, tras la oportuna verificación del
cumplimiento de los requisitos que se establecen en el
presente apartado.
Asimismo, durante el año 1998 podrán optar a esta
acreditación aquellos profesionales que, en virtud de
los conocimientos adquiridos y de su experiencia
profesional anterior a la fecha de publicación de la Ley
de Prevención de Riesgos Laborales, debidamente
acreditados, cuenten con la cualificación necesaria
para el desempeño de las funciones de nivel
intermedio o de nivel superior en alguna de las
especialidades de seguridad en el trabajo, higiene
industrial y ergonomía y psicosociologia aplicada.
En ambos casos, para poder optar a la
acreditación que se solicita será necesario, como
mínimo y sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 3,
cumplir los siguientes requisitos:
a) Una experiencia no inferior a 3 años a partir de
1985 en la realización de las funciones de nivel
intermedio o del nivel superior descritas en los
artículos 36 y 37, respectivamente, del Real Decreto
39/1997, de 17 de enero, para la acreditación del
correspondiente nivel.
b) Acreditar una formación específica en materia
preventiva no inferior a 100 horas, computándose
tanto la formación recibida como la impartida, cursada
en algún organismo público o provado de reconocido
prestigio; y
c) Contar con una titulación universitaria de primer
o segundo ciclo para el caso de que se solicite la
acreditación para el nivel superior.
3. Para expedir la certificación señalada en el
apartado anterior, la autoridad laboral competente
comprobará si se reúnen los requisitos para la
acreditación que se solicita:
a) Por medio de la valoración de la documentación
acreditativa de la titulación, que en su caso se posea,
y de la correspondiente a los programas formativos de
aquellos cursos recibidos que, dentro de los límites
señalados en el apartado anterior, deberán incluir los
contenidos sustanciales de los anexos V o VI d eeste
Real Decreto, según el caso. Esta documentación será
presentada por el solicitante, haciendo constar que
éste los ha superado con suficiencia en entidades
formativas con una solvencia y prestigio reconocidos
en su ámbito.
b) Mediante la valoración y verificación de la
experiencia, que deberá ser acorde con las funciones
propias de cada nivel y, además, con la especialidad a
acreditar en el caso del nivel superior, con inclusión de
los cursos impartidos en su caso, acreditada por
entidades o empresas donde haya prestado sus
servicios y;
c) A través de la verificación de que se poseen los
conocimientos necesarios en los aspectos no
siuficientemente demostrados en aplicación de lo
dispuesto en los párrafos a) y b) anteriores, que
completan lo exigido en los anexos V o VI de este
Real Decreto, mediante la superación de las pruebas
teóricoprácticas necesarias para determinar las
capacidades y aptitudes exigidas para el desarrollo de
las funciones recogidas en los artículos 36 ó 37.
Disposición adicional sexta: Reconocimientos médicos
previos al embarque de los trabajadores del mar
En el sector marítimo-pesquero seguirá en vigor lo
establecido, en materia de formación, información,
educación y práctica de los reconocimientos médicos
previos al embarque, en el R. D. 1414/1981, de 3 de
julio, por el que se reestructura el Instituto Social de la
Marina.
Disposición adicional séptima: Negociación colectiva
En la negociación colectiva o mediante los
acuerdos a que se refiere el artículo 83, apartado 3,
del Estatuto de los Trabajadores podrán establecerse
criterios para la determinación de los medios
personales y materiales de los servicios de prevención
propios, del número de trabajadores designados, en
su caso, por el empresario para llevar a cabo
actividades de prevención y del tiempo y los medios
de que dispongan para el desempeño de su actividad,
en función del tamaño de la empresa, de los riesgos a
que estén expuestos los trabajadores y de su
distribución en la misma, así como en materia de
planificación de la actividad preventiva y para la
formación en materia preventiva de los trabajadores y
de los delegados de prevención.
Disposición adicional octava: Criterios de acreditación
y autorización
La Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el
Trabajo conocerá los criterios adoptados por las
Administraciones laboral y sanitaria en relación con la
acreditación de las entidades especializadas para
poder actuar como servicios de prevención y con la
autorización de las personas físicas o jurídicas que
quieran desarrollar la actividad de auditoría, con el fin
de poder informar y formular propuestas dirigidas a
una
adecuada
coordinación
entre
las
Administraciones.
Disposición
adicional
novena:
supletorias
en
materia
de
administrativos
Disposiciones
procedimientos
BOE núm. 27
Viernes 31 enero 1997
En materia de procedimientos administrativos, en
todo lo no previsto expresamente en la presente
disposición se estará a lo establecido en la Ley
30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de
las Administraciones Públicas y del Procedimiento
Administrativo Común, y en el Real Decreto
1778/1994, de 5 de agosto, por el que se adecuan a
dicha Ley las normas reguladoras de los
procedimientos de otorgamiento, modificación y
extinción de autorizaciones.
Disposición transitoria
servicio de prevención
primera:
Constitución
de
Sin perjuicio del mantenimiento de aquellas
actividades preventivas que se estuvieran realizando
en la empresa en la fecha de entrada en vigor de esta
disposición, los servicios de prevención propios que
deban constituir las empresas de más de 250
trabajadores y hasta 1000 trabajadores de
conformidad con lo dispuesto en las letras a) y b) del
artículo 14 deberán estar en funcionamiento a más
tardar el 1 de enero de 1999, con excepción de las
empresas que realizan alguna de las actividades
incluidas en el Anexo I que lo harán el 1 de enero de
1998.
Hasta la fecha señalada en el párrafo anterior, las
actividades preventivas en las empresas citadas
deberán ser concertadas con una entidad
especializada ajena a la empresa, salvo aquéllas que
vayan siendo asumidas progresivamente por la
empresa mediante la designación de trabajadores,
hasta su plena integración en el servicio de prevención
que se constituya.
Disposición transitoria segunda: Acreditación de
Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades
Profesionales de la Seguridad Social
A las Mutuas de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales que al amparo de la
autorización contenida en la Disposición transitoria
segunda de la Ley de Prevención de Riesgos
Laborales desarrollen las funciones correspondientes
a los servicios de prevención en relación con sus
empresas asociadas, les será de aplicación lo
establecido en los artículos 23 a 27 de esta norma en
materia de acreditación y requisitos.
Disposición transitoria tercera. Acreditación de la
formación
En tanto no se determinen por las autoridades
competentes en materia educativa las titulaciones
académicas y profesionales correspondientes a la
formación mínima señalada en los artículos 36 y 37 de
esta norma, esta formación podrá ser acreditada sin
efectos académicos a través de la correspondiente
certificación expedida por una entidad pública o
privada que tenga capacidad para desarrollar
actividades formativas en esta materia y cuente con
autorización de la Autoridad laboral competente.
La certificación acreditativa de la formación se
expedirá previa comprobación de que se ha cursado
un programa con el contenido establecido en los
anexos V ó VI de la presente disposición y se ha
superado una prueba de evaluación sobre dicho
programa, o de que se cuenta con una formación
equivalente que haya sido legalmente exigida para el
ejercicio de una actividad profesional.
Disposición transitoria cuarta. Aplicación transitoria de
los criterios de gestión de la prevención de riesgos
laborales en hospitales y centros sanitarios públicos
En tanto se desarrolla lo previsto en la Disposición
adicional cuarta, Aplicación a las Administraciones
públicas, la prevención de riesgos laborales en los
hospitales y centros sanitarios públicos seguirá
gestionándose con arreglo a los criterios y
procedimientos hasta ahora vigentes, de modo que
queden garantizadas las funciones de vigilancia y
control de la salud de los trabajadores y las demás
actividades de prevención a que se refiere el presente
Reglamento. A estos efectos, se coordinarán las
actividades de medicina preventiva con las demás
funciones relacionadas con la prevención en orden a
conseguir una actuación integrada e interdisciplinaria.
Disposición
derogación
derogatoria
única:
Alcance
de
la
Quedan derogadas cuantas disposiciones de igual
o inferior rango se opongan a lo dispuesto en el
presente Real Decreto y específicamente el Decreto
1036/1959, de 10 de junio, sobre Servicios Médicos de
Empresa y la Orden de 21 de noviembre de 1959 por
la que se aprueba el Reglamento de los Servicios
Médicos
de
Empresa.
El presente Real Decreto no afecta a la vigencia de las
Disposiciones especiales sobre prevención de riesgos
profesionales
en
las
explotaciones
mineras,
contenidas en el Capítulo IV del Real Decreto
3255/1983, de 21 de diciembre, por el que se aprueba
el Estatuto Minero y en sus normas de desarrollo, así
como las del Real Decreto 2857/1978, de 25 de
agosto, por el que se aprueba el Reglamento General
para el Régimen de la Minería, y el Real Decreto
863/1985, de 2 de abril, por el que se aprueba el
Reglamento General de Normas Básicas de Seguridad
Minera, y sus Disposiciones complementarias.
Disposición final primera: Habilitación reglamentaria
Se autoriza al Ministro de Trabajo y Asuntos
Sociales, previo informe de la Comisión Nacional de
Seguridad y Salud en el Trabajo, para dictar cuantas
disposiciones sean necesarias para la aplicación de lo
establecido en el presente Real Decreto.
Disposición final segunda: Entrada en vigor
El presente Real Decreto entrará en vigor a los dos
meses de su publicación en el " Boletín Oficial del
Estado ", a excepción del apartado 2 del artículo 35,
que lo hará a los doce meses, y de los apartados 2 de
los artículos 36 y 37, que lo harán el 31 de diciembre
de 1998.
Dado en Madrid a 17 de enero de 1.997
JUAN CARLOS R.
El Ministro de Trabajo
JAVIER ARENAS BOCANEGRA
BOE núm. 27
Viernes 31 enero 1997
artículo 29 del Reglamento de Servicios de Prevención
y en consecuencia aporta junto a la presente
declaración los datos que se especifican a
ANEXO I
continuación, para su registro y consideración por la
Autoridad laboral competente.
a. Trabajos
con
exposición
a
Datos de la Empresa
radiaciones ionizantes en zonas De
controladasnueva
creación
¨
NIF:
según R.D. 53/1992, de 24 de
sobre
Yaenero,
existente
¨
protección sanitaria contra radiaciones
Nombre o razón social:
CIF:
ionizantes.
Domicilio
social:
Municipio:
b. Trabajos con exposición a agentes
Provincia: Código
Postal:
Teléfono:
tóxicos y muy tóxicos, y en particular
a
agentes cancerígenos, mutagénicos
o
tóxicos
Actividad económica:
Entidad gestora o colaboradora A.T. y E
para la reproducción, de primeraClase
y segunda
de centro de trabajo (taller, oficina,
Número de trabajadores:
categoría, según R.D. 363/1995,
de 10 de
almacén):
enero, que aprueba el Reglamento sobre
Superficie construida (m2)
notificación de sustancias Realizada
nuevas yla evaluación de riesgos con
clasificación, envasado y fecha:
etiquetado de
Datos relativos a la prevención de riesgos
sustancias peligrosas, así como R.D.
1078/1993, de 2 de julioRiesgos
sobre clasificación,
existentes
Actividad preventiva procedente
envasado y etiquetado de preparados
peligrosos y las normas de desarrollo y
adaptación al progreso de ambos.
c.
Actividades en que intervienen
productos químicos de alto riesgo y son
objeto de la aplicación del R.D. 886/1988, de
(Lugar, fecha, firma y sello de la empresa)
15 de julio y sus modificaciones, sobre
prevención de accidentes mayores en
determinadas actividades industriales.
ANEXO III: Criterios generales para el
d. Trabajos con exposición a agentes
establecimiento de proyectos y programas
biológicos de los grupos 3 y 4, según la
formativos, para el desempeño de las funciones
Directiva 90/679/CEE y sus modificaciones,
del nivel básico, medio y superior
sobre protección de los trabajadores contra
los riesgos relacionados a agentes biológicos
Las disciplinas preventivas que servirán de soporte
durante el trabajo.
técnico serán al menos las relacionadas con la
e. Actividades
de
fabricación,
Medicina del Trabajo, la Seguridad en el Trabajo, la
manipulación y utilización de explosivos,
Higiene Industrial y la Ergonomía y Psicosociología
incluidos los artículos pirotécnicos y otros
aplicada.
objetos o instrumentos que contengan
El marco normativo en materia de prevención de
explosivos.
riesgos laborales abarcará toda la legislación general;
f.
Trabajos propios de minería a cielo
internacional, comunitaria y española, así como la
abierto y de interior, y sondeos en superficie
normativa derivada específica para la aplicación de las
terrestre o en plataformas marinas.
técnicas preventivas, y su concreción y desarrollo en
g. Actividades en inmersión bajo el
los
convenios
colectivos.
agua.
Los objetivos formativos consistirán en adquirir los
h. Actividades
en
obras
de
conocimientos técnicos necesarios para el desarrollo
construcción, excavación, movimientos de
de
las
funciones
de
cada
nivel.
tierras y túneles, con riesgo de caída de
La Formación ha de ser integradora de las distintas
altura o sepultamiento.
disciplinas preventivas que doten a los Programas de
i.
Actividades
en
la
industria
las características multidisciplinar e interdisciplinar.
siderúrgica y en la construcción naval.
Los Proyectos Formativos se diseñarán con los
j.
Producción de gases comprimidos,
criterios y la singularidad de cada promotor, y deberán
licuados o disueltos o utilización significativa
establecer los objetivos generales y específicos, los
de los mismos.
contenidos, la articulación de las materias, la
k.
Trabajos
que
produzcan
metodología concreta, las modalidades de evaluación,
concentraciones elevadas de polvo siliceo.
las recomendaciones temporales y los soportes y
l.
Trabajos con riesgos eléctricos en
recursos
técnicos.
alta tensión.
Los Programas Formativos, a propuesta de cada
promotor, y de acuerdo con los proyectos y diseño
ANEXO II: Notificación sobre concurrencia de
curriculares,
establecerán
una
concreción
condiciones que no hacen necesario recurrir a la
temporalizada de objetivos y contenidos, su desarrollo
auditoría del sistema de prevención de la empresa
metodológico, las actividades didácticas y los criterios
y parámetros de evaluación de los objetivos
D.:...................................................
formulados en cada programa.
en
calidad
de:....................................
de
la
Empresa:..................................
declara que cumple las condiciones establecidas en el
BOE núm. 27
Viernes 31 enero 1997
ANEXO IV: Contenido mínimo del programa de
formación, para el desempeño de las funciones de
nivel básico
A) Contenido mínimo del programa de formación,
para el desempeño de las funciones de nivel básico
I.
Conceptos básicos sobre seguridad
y salud en el trabajo.
a. El Trabajo y la Salud: los
riesgos profesionales. Factores de
riesgo.
b. Daños derivados de trabajo.
Los Accidentes de Trabajo y las
Enfermedades profesionales. Otras
patologías derivadas del trabajo.
c. Marco normativo básico en
materia de prevención de riesgos
laborales. Derechos y deberes
básicos en esta materia.
Total horas: 10
II. Riesgos generales y su prevención.
a. Riesgos ligados a las
condiciones de Seguridad.
b. Riesgos ligados al medioambiente de trabajo.
c. La carga de trabajo, la
fatiga y la insatisfacción laboral.
d. Sistemas elementales de
control de riesgos. Protección
colectiva e individual.
e. Planes de emergencia y
evacuación.
f.
El control de la salud de los
trabajadores.
Total horas: 25
III. Riesgos específicos y su prevención
en el sector correspondiente a la actividad de
la empresa.
Total horas: 5
IV. Elementos básicos de gestión de la
prevención de riesgos.
a. Organismo
públicos
relacionados con la Seguridad y
Salud en el Trabajo.
b. Organización del trabajo
preventivo: "rutinas" básicas.
c. Documentación: recogida,
elaboración y archivo.
Total horas: 5
V. Primeros auxilios.
Total horas: 5
B) Contenido mínimo del programa de formación,
para el desempeño de las funciones de nivel básico
I.
Conceptos básicos sobre seguridad
y salud en el trabajo.
a. El Trabajo y la Salud: los
riesgos profesionales. Factores de
riesgo.
b. Daños derivados de trabajo.
Los Accidentes de Trabajo y las
Enfermedades profesionales. Otras
patologías derivadas del trabajo.
c. Marco normativo básico en
materia de prevención de riesgos
laborales. Derechos y deberes
básicos en esta materia.
Total horas: 7
II.
Riesgos generales y su prevención.
a. Riesgos ligados a las
condiciones de Seguridad.
b. Riesgos ligados al medioambiente de trabajo.
c. La carga de trabajo, la
fatiga y la insatisfacción laboral.
d. Sistemas elementales de
control de riesgos. Protección
colectiva e individual.
e. Planes de emergencia y
evacuación.
f.
El control de la salud de los
trabajadores.
Total horas: 12
III. Riesgos específicos y su prevención
en el sector correspondiente a la actividad de
la empresa.
Total horas: 5
IV. Elementos básicos de gestión de la
prevención de riesgos.
a. Organismo
públicos
relacionados con la Seguridad y
Salud en el Trabajo.
b. Organización del trabajo
preventivo: "rutinas" básicas.
c. Documentación: recogida,
elaboración y archivo.
Total horas: 4
V. Primeros auxilios.
Total horas: 2
ANEXO V: Contenido mínimo del programa de
formación, para el desempeño de las funciones de
nivel intermedio
I.
Conceptos básicos sobre seguridad
y salud en el trabajo.
a. El trabajo y la salud: los
riesgos profesionales.
b. Daños
derivados
del
trabajo. Accidentes y enfermedades
debidos al trabajo: conceptos,
dimensión del problema. Otras
patologías derivadas del trabajo.
c. Condiciones de trabajo,
factores de riesgo y técnicas
preventivas.
d. Marco normativo en materia
de prevención de riesgos laborales.
Derechos y deberes en esta materia.
Total horas: 20
II. Metodología de la prevención I:
técnicas generales de análisis, evaluación y
control de los riesgos.
1. Riesgos relacionados con
las condiciones de seguridad:
Técnicas de identificación, análisis y
evaluación de los riesgos ligados a:
a. Máquinas.
b. Equipos,
instalaciones
y
herramientas.
c. Lugares y espacios
de trabajo.
BOE núm. 27
Viernes 31 enero 1997
d. Manipulación,
almacenamiento
y
transporte.
e. Electricidad.
f.
Incendios.
g. Productos
químicos.
h. Residuos tóxicos y
peligrosos.
i.
Inspecciones
de
seguridad y la investigación
de accidentes.
j.
Medidas
preventivas de eliminación
y reducción de riesgos.
2. Riesgos relacionados con el
medio-ambiente de trabajo:
1. Agentes físicos.
a. Ruido.
b.
Vibraciones.
c. Ambiente
térmico.
d.
Radiaciones
ionizantes y no
ionizantes.
e. Otros
agentes físicos.
2. Agentes químicos.
3. Agentes biológicos.
4. Identificación,
análisis
y
evaluación
general: Metodología de
actuación. La encuesta
higiénica.
5. Medidas
preventivas de eliminación
y reducción de riesgos.
3. Otros riesgos:
a. Carga de trabajo y
fatiga: Ergonomía.
b. Factores
psicosociales
y
organizativos: Análisis y
evaluación general.
c. Condiciones
ambientales: Iluminación.
Calidad de aire interior.
d. Concepción
y
diseño de los puestos de
trabajo.
Total horas 170
III. Metodología de la prevención II:
técnicas especificas de seguimiento y control
de los riesgos.
a. Protección colectiva.
b. Señalización e información.
Envasado y etiquetado de productos
químicos.
c. Normas y procedimientos
de
trabajo.
Mantenimiento
preventivo.
d. Protección individual.
e. Evaluación y controles de
salud de los trabajadores.
f.
Nociones
básicas
de
estadística: índices de siniestralidad.
Total horas: 40
IV. Metodología de la prevención III:
promoción de la prevención.
a. Formación:
análisis
de
necesidades formativas. Técnicas
de formación de adultos.
b. Técnicas de comunicación,
motivación
y
negociación.
Campañas preventivas.
Total horas: 20
V. Organización y gestión de la
prevención.
1. Recursos
externos
en
materia de prevención de riesgos
laborales.
2. Organización
de
la
prevención dentro de la empresa:
a. Prevención
integrada.
b. Modelos
organizativos.
3. Principios
básicos
de
Gestión de la Prevención:
a. Objetivos
y
prioridades.
b. Asignación
de
responsabilidades.
c. Plan
de
Prevención.
4. Documentación.
5. Actuación en caso de
emergencia:
a. Planes
de
emergencia y evacuación.
b. Primeros auxilios.
Total horas: 50
ANEXO VI: Contenido mínimo del programa de
formación, para el desempeño de las funciones de
nivel superior
El programa formativo de nivel superior constará
de tres partes:
I.
Obligatoria y común, con un mínimo
de 350 horas lectivas
II. Especialización optativa, a elegir
entre las siguientes opciones:
A. Seguridad en el trabajo
B. Higiene Industrial
C. Ergonomía
y
psicosociología aplicada
Cada una de ellas tendrá una duración
mínima de 100 horas.
III. Realización de un trabajo final o de
actividades preventivas en un centro de
trabajo acorde con la especialización por la
que se haya optado, con una duración
mínima equivalente a 150 horas
I. Parte común
1. Fundamentos de las técnicas de
mejora de las condiciones de trabajo.
a. Condiciones de trabajo y
salud.
b. Riesgos.
BOE núm. 27
Viernes 31 enero 1997
c. Daños
derivados
del
trabajo.
d. Prevención y protección.
e. Bases
estadísticas
aplicadas a la prevención.
Total horas: 20
2. Técnicas de prevención de riesgos
laborales.
1. Seguridad en el Trabajo:
a. Concepto
y
definición de Seguridad:
Técnicas de Seguridad.
b. Accidentes
de
Trabajo.
c. Investigación
de
Accidentes como técnica
preventiva
d. Análisis
y
evaluación general del
riesgo de accidente.
e. Norma
y
señalización en seguridad.
f.
Protección
colectiva e individual.
g. Análisis estadístico
de accidentes.
h. Planes
de
emergencia
y
autoprotección.
i.
Análisis,
evaluación y control de
riesgos
específicos:
máquinas;
equipos,
instalaciones
y
herramientas; lugares y
espacios
de
trabajo;
manipulación,
almacenamiento
y
transporte;
electricidad;
incendios;
productos
químicos.
j.
Residuos tóxicos y
peligrosos.
k. Inspecciones
de
seguridad e investigación
de accidentes.
l.
Medidas
preventivas de eliminación
y reducción de riesgos.
Total horas: 70
2. Higiene Industrial.
a. Higiene Industrial.
Conceptos y objetivos.
b. Agentes químicos.
Toxicología laboral.
c. Agentes químicos.
Evaluación
de
la
exposición.
d. Agentes químicos.
Control de la exposición:
principios
generales;
acciones sobre el foco
contaminante;
acciones
sobre
el
medio
de
propagación. Ventilación;
acciones sobre el individuo:
equipos
de
protección
individual: clasificación.
e. Normativa
legal
específica.
f.
Agentes
físicos:
características,
efectos,
evaluación y control: ruido.,
vibraciones,
ambiente
térmico, radiaciones no
ionizantes,
radiaciones
ionizantes.
g. Agentes biológicos.
Efectos,
evaluación
y
control.
Total horas: 70
3. Medicina del trabajo.
a. Conceptos
básicos,
objetivos
y
funciones.
b. Patologías
de
origen laboral.
c. Vigilancia de la
salud.
d. Promoción de la
salud en la empresa.
e. Epidemiología
laboral
e
investigación
epidemiológica.
f.
Planificación
e
información sanitaria.
g. Socorrismo
y
primeros auxilios.
Total horas: 20
4. Ergonomía
y
psicosociología aplicada.
a. Ergonomía:
conceptos y objetivos.
b. Condiciones
ambientales en Ergonomía.
c. Concepción
y
diseño del puesto de
trabajo.
d. Carga física de
trabajo.
e. Carga mental de
trabajo.
f.
Factores
de
naturaleza psicosocial.
g. Estructura de la
organización.
h. Características de
la empresa, del puesto e
individuales.
i.
Estrés
y
otros
problemas psicosociales.
j.
Consecuencias de
los factores psicosociales
nocivos y su evaluación.
k. Intervención
psicosocial.
Total horas: 40
3. Otras actuaciones en materia de
prevención de riesgos laborales.
1. Formación.
a. Análisis
de
necesidades formativas.
BOE núm. 27
Viernes 31 enero 1997
b. Planes
y
programas.
c. Técnicas
educativas.
d. Seguimiento
y
evaluación.
2. Técnicas de comunicación,
información y negociación.
a. La comunicación
en prevención, canales y
tipos.
b. Información.
Condiciones de eficacia.
c. Técnicas
de
negociación.
Total horas: 30
4. Gestión de la prevención de riesgos
laborales.
a. Aspectos generales sobre
administración
y
gestión
empresarial.
b. Planificación
de
la
Prevención.
c. Organización
de
la
Prevención.
d. Economía de la Prevención.
e. Aplicación
a
sectores
especiales: Construcción, industrias
extractivas, transporte, pesca y
agricultura.
Total horas: 40
5. Técnicas afines.
a. Seguridad del producto y
sistemas de gestión de la calidad.
b. Gestión medioambiental.
c. Seguridad
industrial
y
prevención de riesgos patrimoniales.
d. Seguridad vial.
Total horas: 20
6. Ámbito jurídico de la prevención.
a. Nociones de derecho del
trabajo.
b. Sistema español de la
seguridad social.
c. Legislación
básica
de
relaciones laborales.
d. Normativa sobre prevención
de riesgos laborales.
e. Responsabilidades
en
materia preventiva.
f.
Organización
de
la
prevención en España.
Total horas: 40
II. Especialización optativa
A. Área de seguridad en el trabajo:
deberá acreditarse una formación mínima de
100
horas
prioritariamente
como
profundización en los temas contenidos en el
apartado 2.1. de la parte común.
B. Área de higiene industrial: deberá
acreditarse una formación mínima de 100
horas, prioritariamente como profundización
en los temas contenidos en el apartado 2.2.
de la parte común.
C. Área de ergonomía y psicosociología
aplicada: deberá acreditarse una formación
mínima de 100 horas, prioritariamente como
profundización en los temas contenidos en el
apartado 2.4. de la parte común.
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