PDF

Anuncio
1
Poder Judicial de la Nación
///doba,
30 de mayo de 2013.
Y VISTOS:
Estos autos caratulados: “RODRÍGUEZ, Hermes Oscar y
otros p.ss.aa. homicidio calificado, privación ilegítima de
la libertad agravada e imposición de tormentos agravados”
(Expte. 231/2012), venidos a conocimiento de la Sala A de
este
Tribunal
deducidos
en
en
virtud
primera
de
los
instancia,
recursos
por
la
de
apelación
señora
Defensora
Pública Oficial Dra. Natalia Bazán, en representación de los
imputados Luciano Benjamín Menéndez, Ricardo Alberto Ramón
Lardone, Jorge González Navarro, Carlos Alberto Díaz, Oreste
Valentín Padován, y por el doctor Carlos Martín Villanueva,
en
representación
del
imputado
Carlos
Enrique
Villanueva,
todos en contra de la resolución dictada con fecha 18 de
diciembre de 2012 por el Juez subrogante del Juzgado Federal
N° 3 de Córdoba (Nº 375/2012) Dr. Alejandro Sánchez Freytes,
USO OFICIAL
que obra glosada a fs. 10.986/11.189 de autos.
El
resulta
de
auto
interlocutorio
recusación
interés:
de
la
1)
Sra.
No
dispone
hacer
Fiscal
en
lugar
Federal
al
que
lo
que
aquí
planteo
de
efectuara
el
imputado Luciano Benjamín Menéndez y Carlos Alberto Díaz….3)
No hacer lugar a los planteos de violación del principio “Ne
Bis In Idem” que realizaran los imputados Padován y Lardone.
4) Ordenar el procesamiento y prisión preventiva de LUCIANO
BENJAMIN MENENDEZ, ya filiado, como presunto autor mediato de
los
delitos
agravada,
de:
a)
imposición
privación
de
ilegítima
tormentos
de
agravados
la
y
libertad
homicidio
calificado, en perjuicio de: Renee Rufino Salamanca (hecho
nominado uno), Adrián Renato Machado (hecho nominado dos),
Maximino
Sánchez
nominado
tres),
Torres,
Juan
Amanda
Carlos
Lidia
Assadourian
Santamarina
(hecho
(hecho
nominado
cuatro), Daniel Hugo Carignano (hecho nominado cinco), Julia
Angélica Brocca (hecho nominado seis), Hugo Hernán Pacheco,
Amalia Stella Maris Echegoyen (hecho nominado siete), Aldo
Jesús Camaño, Mario Roberto Graieb, Daniel Horacio Sanmartin,
Alejandro
Manuel
Morales,
Rosario
Aredes
(hecho
nominado
ocho), Raúl Antonio Cassol (hecho nominado nueve), Alberto
Canovas
Estape
(hecho
nominado
diez),
María
Gabriela
Carabelli, Luis Cristóbal Rodríguez Burgos (hecho nominado
once), Rosa Estela Assadourian, Jorge Elvio Sánchez (hecho
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
2
nominado doce), Elber Mario Hugo Oria, Jacobo Lerner, Víctor
Pablo Boichencko (hecho nominado trece), Lucía Pino (hecho
nominado
catorce),
Raúl
Nicolás
Elías
(hecho
nominado
quince), Carlos Alfredo Escobar (hecho nominado dieciséis),
Julio Elías Barcat, María Del Carmen Vanella Boll, Adriana
Vera
Vanella
Boll
(hecho
nominado
diecisiete),
Claudio
Norberto Nardini (hecho nominado dieciocho), Héctor Antonio
Araujo
Herrera,
diecinueve),
Lesgart
Rogelio
Saenz
(hecho
Quintana
(hecho
José
Alicia
Aníbal
(hecho
Kreiker
Bazán,
Liliana
Lesgart
nominado
nominado
veinte),
veintidós),
Apontes
(hecho
Saenz,
Palomo
Amelia
Dory
Vicente
Hugo
nominado
María
Rosa
veintiuno),
nominado
Antonio
Marchetti
Maureen
Fernández
Alberto
(hecho
García
nominado
veintitrés), Silvia Peralta Navarro, Diego Alejandro Ferreyra
Beltrán (hecho nominado veinticuatro), Gustavo Adolfo Correa
Sangoy
(hecho
nominado
(hecho
nominado
veinticinco),
veintiséis),
Pablo
Juan
Eduardo
Carlos
Ochoa
Yabbur
Mamondes
(hecho nominado veintisiete), Carlos Felipe Altamira Yofre
(hecho
nominado
veintiocho),
Enrique
Oscar
Carreño
Flores
(hecho nominado veintinueve), Marta Teresita Lizarraga, Luis
Pablo Jurmussi (hecho nominado treinta), Rodolfo Echenique
(hecho
nominado
treinta
y
dos),
María
Hortencia
Ferreira
Arguello De Franchi, María Del Carmen Franchi Ferreira (hecho
nominado treinta y tres), Carlos Roque García Muñoz (hecho
nominado treinta y cuatro), Ernesto Andreotti, José Enrique
Olmos Loza
(hecho nominado treinta y cinco)
Hugo Alberto
Junco (hecho nominado treinta y seis), María Inés Muchiutti,
Elba Rosa Navarro Iriarte (hecho nominado treinta y nueve),
Silvia Gloria Anunciación Speranza (hecho nominado cuarenta),
Reynaldo Alberto Avila Moreira (hecho nominado cuarenta y
dos), Ignacio Manuel Cisneros (hecho cuarenta y cinco), Justo
José Peralta Rueda (hecho nominado cuarenta y seis), Oscar
Vicente
Delgado,
Matilde
Dalila
Bessio
de
Delgado
(hecho
nominado cuarenta y siete), Luis Enrique Valdez Vivas (hecho
nominado
cuarenta
nominado
cuarenta
y
ocho),
y
Carlos
nueve),
Felix
Simón
Roberto
Poblete
López
(hecho
Carrizo,
Elena Feldman (hecho nominado cincuenta), Raúl Romero (hecho
nominado
cincuenta
y
uno),
Ernesto
Edelmiro
Ponza
(hecho
nominado cincuenta y cuatro), Elmina Mercedes Santucho (hecho
nominado cincuenta y cinco), Noemí María Mopty Villafañe,
Enrique
Luis
Mopty
Villafañe
(hecho
nominado
cincuenta
y
3
Poder Judicial de la Nación
seis), Jorge Gustavo López Ayllón (hecho nominado cincuenta y
siete), Oscar Ernesto Cocca Astrada (hecho nominado cincuenta
y
ocho),
cincuenta
Rodolfo
y
José
nueve),
Vergara
Silvia
Carrizo
Cristina
(hecho
Ferrer
nominado
Fayole
(hecho
nominado sesenta y uno), Elizabeth Casanovas, Enrique Osmar
Fontana, Aldo Enrique Apfelbaum (hecho nominado sesenta y
dos), Nélida Noemí Moreno, José Luis Goyochea (hecho nominado
sesenta y tres), Carlos Cayetano Cruspeire, Rosa Cristina
Godoy
Gutierrez
(hecho
nominado
sesenta
y
cinco),
Oscar
Romanutti
(hecho
nominado
sesenta
y
seis),
Horacio
López
Ayllón
(hecho
nominado
sesenta
y
Daniel
Alfredo
siete),
Adriana Claudia Spaccavento (hecho nominado sesenta y ocho),
Mario Roberto Haymal (hecho nominado sesenta y nueve), Jorge
Bernabé Bravo (hecho nominado setenta), Miguel Andrés Casal
(hecho nominado setenta y uno), Alberto Oscar Pesarini (hecho
nominado setenta y dos), Omar Nelson Patiño (hecho nominado
USO OFICIAL
setenta
y
tres),
Daniel
Antonio
Síntora
Maglione
(hecho
nominado setenta y cuatro); b) como presunto autor mediato
responsable
de
los
delitos
de
privación
ilegítima
de
la
libertad agravada y homicidio calificado en perjuicio de:
Jorge Omar Cazorla (hecho nominado treinta y uno); c) como
presunto
autor
mediato
responsable
de
los
delitos
de
privación ilegítima de la libertad agravada e imposición de
tormentos agravados, en perjuicio de Oscar Alberto Borobia
(hecho nominado treinta y siete), Luis Oscar Bonfanti Varas
(hecho nominado treinta y ocho), Isabel Olga Terraf (hecho
nominado
cuarenta
y
uno),
César
Antonio
Giordano,
Zulma
Araceli Izurieta (hecho nominado cuarenta y tres), Eduardo
José Toniolli (hecho nominado cuarenta y cuatro), María del
Carmen Moyano Maure (hecho nominado cuarenta y nueve), Héctor
Osvaldo Zuin (hecho nominado cincuenta y dos), Gómez Tamis
Alejandro Héctor (hecho nominado cincuenta y tres), Eduardo
Miguel
Stregger
(hecho
nominado
cincuenta
y
seis),
Paula
Aybal Agüero (hecho nominado sesenta), Fernando Félix Agüero
Pérez
(hecho
nominado
sesenta
y
cuatro),
Hilda
Yolanda
Cardozo Schlotter (hecho nominado setenta y cinco); d) como
presunto autor mediato responsable del delito de homicidio
calificado en perjuicio de: Norberto Victoriano Puyol (hecho
nominado
cuarenta
y
dos),
Pablo
Javier
Rosales
(hecho
nominado setenta y seis), todo en concurso real (conf. art.
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
4
45, 55, 144 bis inc. 1º con la agravante prevista en el
último párrafo de la norma que remite al art. 142 inc. 1 y 5°
CP o 142 incs. 1,5 y 6 –según el caso-; art. 144 ter 1º y 3°
párrafo con el agravante dispuesto en el segundo y tercer
párrafo de la norma, y 80 inc. 2 y 4 o 2 y 6 –según el caso-,
todos del Código Penal vigente al tiempo de cada hecho), de
conformidad a lo dispuesto por los arts. 306, 312 y sgtes.
del C.P.P.N. 5) Ordenar el procesamiento y prisión preventiva
de CARLOS ENRIQUE VILLANUEVA, ya filiado, en relación a los
siguientes hechos: a) como presunto coautor responsable de
los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada,
imposición de tormentos agravados y homicidio calificado, en
perjuicio de: Alberto Oscar Pesarini (hecho nominado setenta
y dos) y Omar Nelson Patiño (hecho nominado setenta y tres);
b)
como
presunto
coautor
responsable
de
los
delitos
de
privación ilegítima de la libertad agravada e imposición de
tormentos agravados, en perjuicio de: Daniel antonio Síntora
Maglione (hecho nominado setenta y cuatro) e Hilda Yolanda
Cardozo Schlotter (hecho nominado setenta y cinco), todo en
concurso real (conf. art. 45, 55, 144 bis inc. 1º con la
agravante
prevista
en
el
último
párrafo
de
la
norma
que
remite al art. 142 inc. 1 y 5° CP o 142 incs. 1,5 y 6 –según
el
caso-;
art.
144
ter
1º
y
3°párrafo
con
el
agravante
dispuesto en el segundo y tercer párrafo de la norma, y 80
inc. 2 y 4 o 2 y 6 –según el caso-, todos del Código Penal
vigente
al
tiempo
de
cada
hecho),
de
conformidad
a
lo
dispuesto por los arts. 306, 312 y sgtes. del C.P.P.N…..10)
Ordenar
el
procesamiento
ALBERTO
RAMON
LARDONE
y
ya
prisión
filiado,
preventiva
como
de
RICARDO
presunto
coautor
responsable de los delitos de: a) privación ilegítima de la
libertad,
imposición
de
tormentos
agravados
y
homicidio
calificado en perjuicio de: Daniel Oscar Romanutti (hecho
nominado sesenta y seis), Alfredo Horacio Lopez Ayllón (hecho
nominado sesenta y siete), Adriana Claudia Spaccavento (hecho
nominado
sesenta
y
ocho),
nominado
sesenta
y
nueve),
nominado
setenta),
setenta
y
agravada e
uno);
b)
Miguel
Mario
Jorge
Andrés
privación
Roberto
Haymal
(hecho
Bravo
(hecho
Bernavé
Casal
ilegítima
(hecho
nominado
de
libertad
la
imposición de tormentos agravados en perjuicio de
Alberto Oscar Pesarini (hecho nominado setenta y dos), todo
en concurso real (conf. art. 45, 55, 144 bis inc. 1º con la
5
Poder Judicial de la Nación
agravante
prevista
en
el
último
párrafo
de
la
norma
que
remite al art. 142 inc. 1 y 5° CP o 142 incs. 1,5 y 6 – según
el
caso-;
art.
144
ter
1º
y
3°párrafo
con
el
agravante
dispuesto en el segundo y tercer párrafo de la norma, y 80
inc. 2 y 4 o 2 y 6 –según el caso-, todos del Código Penal
vigente
al
tiempo
de
cada
hecho),
de
conformidad
a
lo
dispuesto por los arts. 306, 312 y sgtes. del C.P.P.N……..13)
Ordenar
el
procesamiento
y
prisión
preventiva
de
JORGE
GONZALEZ NAVARRO, ya filiado, como presunto autor mediato de
los delitos de: a) como presunto autor mediato responsable de
los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada,
imposición de tormentos agravados y homicidio calificado, en
perjuicio de: Renee Rufino Salamanca (hecho nominado uno),
Adrián Renato Machado (hecho nominado dos), Maximino Sánchez
Torres, Amanda Lidia Assadourian (hecho nominado tres), Juan
Carlos
Santamarina
USO OFICIAL
Carignano
(hecho
(hecho
nominado
nominado
cinco),
cuatro),
Julia
Daniel
Angélica
Hugo
Brocca
(hecho nominado seis), Hugo Hernán Pacheco, Amalia Stella
Maris Echegoyen (hecho nominado siete), Aldo Jesús Camaño,
Mario
Roberto
Graieb,
Daniel
Horacio
Sanmartin,
Alejandro
Manuel Morales, Rosario Aredes (hecho nominado ocho), Raúl
Antonio Cassol (hecho nominado nueve), Alberto Canovas Estape
(hecho
nominado
diez),
María
Gabriela
Carabelli,
Luis
Cristóbal Rodríguez Burgos (hecho nominado once), Rosa Estela
Assadourian, Jorge Elvio Sánchez (hecho nominado doce), Elber
Mario
Hugo
Oria,
Jacobo
Lerner,
Víctor
Pablo
Boichencko
(hecho nominado trece), Lucía Pino (hecho nominado catorce),
Raúl Nicolás Elías (hecho nominado quince), Carlos Alfredo
Escobar (hecho nominado dieciséis), Julio Elías Barcat, María
Del Carmen Vanella Boll, Adriana Vera Vanella Boll (hecho
nominado
diecisiete),
Claudio
Norberto
Nardini
(hecho
nominado dieciocho), Héctor Antonio Araujo Herrera, Liliana
Alicia Marchetti (hecho nominado diecinueve), Rogelio Aníbal
Lesgart Saenz, María Amelia Lesgart Saenz (hecho nominado
veinte),
Rosa
veintiuno),
Dory
Vicente
Maureen
Fernández
Kreiker
(hecho
nominado
Quintana
(hecho
nominado
veintidós), Hugo Alberto García Bazán, José Antonio Apontes
Palomo (hecho nominado veintitrés), Silvia Peralta Navarro,
Diego
Alejandro
Ferreyra
Beltrán
(hecho
nominado
veinticuatro), Gustavo Adolfo Correa Sangoy (hecho nominado
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
6
veinticinco), Juan Carlos Yabbur (hecho nominado veintiséis),
Pablo Eduardo Ochoa Mamondes (hecho nominado veintisiete),
Carlos
Felipe
Altamira
Yofre
(hecho
nominado
veintiocho),
Enrique Oscar Carreño Flores (hecho nominado veintinueve),
Marta Teresita Lizarraga, Luis Pablo Jurmussi (hecho nominado
treinta), Rodolfo Echenique (hecho nominado treinta y dos),
María
Hortencia
Carmen
Franchi
Ferreira
Arguello
Ferreira
(hecho
De
Franchi,
nominado
María
treinta
y
Del
tres),
Carlos Roque García Muñoz (hecho nominado treinta y cuatro),
Ernesto Andreotti, José Enrique Olmos Loza (hecho nominado
treinta y cinco) Hugo Alberto Junco (hecho nominado treinta y
seis), María Inés Muchiutti, Elba Rosa Navarro Iriarte (hecho
nominado treinta y nueve), Silvia Gloria Anunciación Speranza
(hecho
nominado
cuarenta),
(hecho
nominado
cuarenta
Reynaldo
y
dos),
Alberto
Ignacio
Avila
Manuel
Moreira
Cisneros
(hecho cuarenta y cinco), Justo José Peralta Rueda (hecho
nominado cuarenta y seis), Oscar Vicente Delgado, Matilde
Dalila Bessio de Delgado (hecho nominado cuarenta y siete),
Luis Enrique Valdez Vivas (hecho nominado cuarenta y ocho),
Carlos Simón Poblete (hecho nominado cuarenta y nueve), Felix
Roberto
López
Carrizo,
Elena
Feldman
(hecho
nominado
cincuenta), Raúl Romero (hecho nominado cincuenta y uno),
Ernesto Edelmiro Ponza (hecho nominado cincuenta y cuatro),
Elmina Mercedes Santucho (hecho nominado cincuenta y cinco),
Noemí María Mopty Villafañe, Enrique Luis Mopty Villafañe
(hecho nominado cincuenta y seis), Jorge Gustavo López Ayllón
(hecho
nominado
Astrada
(hecho
cincuenta
nominado
y
siete),
cincuenta
Oscar
y
Ernesto
ocho),
Cocca
Rodolfo
José
Vergara Carrizo (hecho nominado cincuenta y nueve), Silvia
Cristina
Ferrer
Fayole
Elizabeth
Casanovas,
Apfelbaum
(hecho
(hecho
Enrique
nominado
nominado
Osmar
sesenta
sesenta
y
Fontana,
Aldo
y
Nélida
dos),
uno),
Enrique
Noemí
Moreno, José Luis Goyochea (hecho nominado sesenta y tres),
Carlos
Cayetano
Cruspeire,
(hecho
nominado
sesenta
y
Rosa
Cristina
cinco),
Daniel
Godoy
Gutierrez
Oscar
Romanutti
(hecho nominado sesenta y seis), Alfredo Horacio López Ayllón
(hecho nominado sesenta y siete), Adriana Claudia Spaccavento
(hecho nominado sesenta y ocho), Mario Roberto Haymal (hecho
nominado
sesenta
nominado
setenta),
setenta
y
uno),
y
nueve),
Miguel
Alberto
Jorge
Andrés
Oscar
Bernabé
Bravo
(hecho
Casal
(hecho
nominado
Pesarini
(hecho
nominado
7
Poder Judicial de la Nación
setenta y dos), Omar Nelson Patiño (hecho nominado setenta y
tres),
Daniel
Antonio
Síntora
Maglione
(hecho
nominado
setenta y cuatro); b) como presunto autor mediato responsable
de los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada
y homicidio calificado en perjuicio de: Jorge Omar Cazorla
(hecho
nominado
treinta
y
uno);
c)
como
presunto
autor
mediato responsable de los delitos de privación ilegítima de
la libertad agravada e imposición de tormentos agravados, en
perjuicio de Oscar Alberto Borobia (hecho nominado treinta y
siete), Luis Oscar Bonfanti Varas (hecho nominado treinta y
ocho), Isabel Olga Terraf (hecho nominado cuarenta y uno),
César
Antonio
nominado
Giordano,
cuarenta
y
Zulma
tres),
Araceli
Eduardo
José
Izurieta
(hecho
Toniolli
(hecho
nominado cuarenta y cuatro), María del Carmen Moyano Maure
(hecho nominado cuarenta y nueve), Héctor Osvaldo Zuin (hecho
nominado
cincuenta
y
dos),
Gómez
Tamis
Alejandro
Héctor
USO OFICIAL
(hecho nominado cincuenta y tres), Eduardo Miguel Stregger
(hecho nominado cincuenta y seis), Paula Aybal Agüero (hecho
nominado
sesenta),
Fernando
Félix
Agüero
Pérez
(hecho
nominado sesenta y cuatro), Hilda Yolanda Cardozo Schlotter
(hecho nominado
setenta y cinco);
d)
como presunto autor
mediato responsable del delito de homicidio calificado en
perjuicio
de:
Norberto
Victoriano
Puyol
(hecho
nominado
cuarenta y dos), Pablo Javier Rosales (hecho nominado setenta
y seis), todo en concurso real (conf. art. 45, 55, 144 bis
inc. 1º con la agravante prevista en el último párrafo de la
norma que remite al art. 142 inc. 1 y 5° CP o 142 incs. 1,5 y
6
–según
el
caso-;
art.
144
ter
1º
y
3°párrafo
con
el
agravante dispuesto en el segundo y tercer párrafo de la
norma, y 80 inc. 2 y 4 o 2 y 6 –según el caso-, todos del
Código Penal vigente al tiempo de cada hecho), de conformidad
a lo dispuesto por los arts. 306, 312 y sgtes. del C.P.P.N….”
FDO. ALEJANDRO SANCHEZ FREYTES. JUEZ FEDERAL”.
Y CONSIDERANDO:
I. ACERCA DE LA APERTURA DE LA PRESENTE INSTANCIA.
Se presenta a esta Sala la cuestión de responder a
los recursos de
contra
del
(Registro
N°
apelación interpuestos por las partes
decisorio
de
375/2012),
fecha
cuyo
18
de
fragmento
diciembre
resolutivo
de
se
en
2012
lee
transcripto en los párrafos precedentes.
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
8
En concreto, cabe decidir acerca de los remedios
impetrados por: a) la Sra. Defensora Oficial, Dra. Natalia
Bazán, en representación de los imputados Luciano Benjamín
Menéndez,
Ricardo
Alberto
Ramón
Lardone,
Jorge
González
Navarro, Carlos Alberto Díaz, Oreste Valentín Padován, y b)
el
abogado
defensor
doctor
Carlos
Martín
Villanueva,
en
representación del imputado Carlos Enrique Villanueva.
II. ACERCA DE LOS HECHOS Y LAS IMPUTACIONES.
En
ventilan
orden
en
a
los
autos,
hechos
cabe
e
indicar
imputaciones
que
se
que
se
atribuye
responsabilidad penal a los imputados en la comisión de los
múltiples hechos que fueran minuciosamente descriptos en la
resolución objeto de recurso, a cuyo texto se remite en razón
de su extensión y a fin de evitar reiteraciones innecesarias
en el presente auto (ver fs. 10.986/11.189).
De conformidad al relato de los hechos efectuado en
primera instancia, los mismos habrían sido perpetrados en el
marco
del
plan
diseñado
e
implementado
con
el
alegado
propósito de la llamada “lucha contra la subversión”, y que
se habrían producido entre los meses de marzo de 1976 y junio
de 1978, siendo en todos los casos sus víctimas personas de
ambos sexos, con aparente militancia estudiantil, política
y/o gremial en diferentes agrupaciones que, por entonces,
eran consideradas “enemigas” por las Fuerzas Armadas y de
Seguridad.
Las
víctimas
de
la
presente
causa,
una
vez
secuestradas, habrían sido conducidas a “La Perla”, centro
que habría funcionado subrepticiamente como “lugar de reunión
de detenidos”. Es preciso añadir que las instalaciones de
este centro se hallaban en terrenos de los que disponía el
Comando del Tercer Cuerpo de Ejército, siendo a su vez sede
de
actuación
del
Grupo
Operaciones
Especiales
o
Tercera
Sección del Destacamento de Inteligencia 141 del Ejército
Argentino. Posteriormente, la mayoría de estas víctimas fue
asesinada, desconociéndose hasta el presente la ubicación de
sus restos.
Debe consignarse asimismo que, en el auto apelado,
los hechos investigados fueron calificados legalmente como:
a) privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de
violencia, por haberse extendido durante más de un mes –según
el caso- y por haber sido cometida para compeler a la víctima
9
Poder Judicial de la Nación
a hacer algo en contra de su voluntad –en los supuestos
acaecidos con posterioridad al 16 de julio de 1976- (art. 144
bis inc. 1º con la agravante prevista en el último párrafo de
la norma que remite al art. 142 incs. 1 y 5 o, según el caso,
1, 5 y 6, todos del Código Penal vigente al tiempo de cada
hecho); b) imposición de tormentos agravados por haber tenido
las víctimas la condición de perseguidos políticos (art. 144
ter
1º
párrafo
con
el
agravante
dispuesto
en
el
segundo
párrafo de la norma del C.P. vigente al tiempo del accionar
investigado);
y
c)
homicidio
agravado
por
alevosía
–en
atención al estado de indefensión en que se habría hallado
las víctimas y por haberse perpretado con el concurso de dos
o más personas- (art. 80 incs. 2 y 4 o 6 –según se trate de
hechos anteriores o posteriores a la ley 21.338-, del Código
Penal vigente a la fecha de los hechos).
Respecto
al
grado
de
participación
criminal
USO OFICIAL
atribuído a los encartados, hay que decir que el mismo fue
definido en términos de “autoría mediata” en relación a los
imputados, Luciano Benjamín Menéndez, -situado en la cúspide
de
la
estructura,
como
Comandante
del
Tercer
Cuerpo
de
Ejército, era el Jefe del Área 311, con jurisdicción en la
Provincia
de
Córdoba
y
Jorge
González
Navarro,
Teniente
Coronel, quien habría cumplido funciones como Jefe de Asuntos
Civiles, perteneciendo al Organo asesor
del Área 311 que
fuera coordinada por la IV Brigada de Infantería de Córdoba.
En cuanto al imputado Alberto Ramón Lardone puede
decirse que habría participado en el grupo operativo de La
Perla, como agente civil de inteligencia, y que fue procesado
como
presunto
“coautor
responsable”
de
los
delitos
de
privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos
agravados y homicidio calificado.
Por su parte el imputado Carlos Enrique Villanueva,
integrante
del
Grupo
de
Operaciones
Especiales,
del
Destacamento de Inteligencia 141, fue procesado como presunto
“coautor responsable” de los delitos de privación ilegítima
de la libertad, imposición de tormentos agravados y homicidio
calificado.
III. ACERCA DEL FALLO IMPUGNADO.
En orden a la resolución apelada cabe señalar, en
primer lugar, que en ella se enuncian los hechos que se
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
10
investigan en las presentes actuaciones y se hace mención a
las declaraciones indagatorias prestadas por los imputados.
Se
reseña
a
continuación
el
material
probatorio
recopilado por la instrucción, compuesto en su mayoría por
copiosa
prueba
testimonial,
documental
e
informativa,
procediendo luego a analizar los hechos en función de los
elementos de convicción colectados, oportunidad en la que
relaciona
y
considerando
subraya
el
la
aporte
trascendencia
y
utilidad
que
de
los
cada
uno
mismos,
de
ellos
representa para la dilucidación de la causa.
Posteriormente,
el
auto
analiza
por
separado
la
participación de cada imputado en los hechos y, luego de
determinar
la
ley
aplicable,
se
vierten
apreciaciones
en
orden a la calificación legal de los hechos.
Una vez establecidos los tipos delictivos determina
el grado de participación que cabe atribuir a los encartados.
Finalmente, el decisorio trata sobre la procedencia
o no de la prisión preventiva de los imputados.
IV. ACERCA DEL CONTENIDO DE LAS APELACIONES.
Según
ha
sido
precisado
con
anterioridad,
dicho
pronunciamiento fue impugnado por la Sra. Defensora Oficial,
Dra.
Natalia
Luciano
Bazán,
Benjamín
en
representación
Menéndez,
Ricardo
de
Alberto
los
imputados
Ramón
Lardone,
Jorge González Navarro, Carlos Alberto Díaz, Oreste Valentín
Padován,
y
por
representación
el
del
doctor
imputado
Carlos
Martín
Carlos
mediante
presentaciones
agregadas
resulta,
precisamente,
el
motivo
al
de
Villanueva,
Enrique
en
Villanueva,
expediente,
apertura
lo
cual
de
esta
instancia procesal.
1. Defensoría Oficial: Con fecha 21 de Diciembre
febrero de 2012
interpuso recurso de apelación contra la
resolución de mérito en representación de sus defendidos los
imputados Luciano Benjamín Menéndez, Ricardo Alberto Ramón
Lardone, Jorge González Navarro, Carlos Alberto Díaz, Oreste
Valentín Padován.
En
dicha
presentación,
considera
que
se
ha
realizado una errónea valoración de la prueba en relación a
las
reglas
afirmaciones
de
la
lógica,
dogmáticas,
que
la
errónea
resolución
contiene
atribución
de
responsabilidad, criterios errados de imputación. Asimismo,
11
Poder Judicial de la Nación
sostiene
que
el
dictado
de
la
prisión
preventiva
es
infundado.
Critica
además
el
rechazo
de
las
cuestiones
incidentales presentadas como la recusación respecto de la
actuación de la Sra. Fiscal presentada por Menéndez y Díaz, y
también
en
relación
a
los
planteos
de
non
bis
por
el
art.
in
idem
presentados por Padován y Lardone.
En
la
oportunidad
prevista
454
del
C.P.P.N., la Unidad de Letrados Móviles, representada en esta
oportunidad por el doctor Federico Martín Carniel, informó a
fs. 11.316/11.329.
Al
fundamentar
en
esta
instancia,
sólo
lo
hace
respecto de los imputados Menéndez y Lardone. Así, expresa en
primer
lugar
que
la
sentencia
recurrida
carece
de
la
motivación suficiente requerida por el art. 123 del CPPN.
Entiende que no tiene motivación con respecto al hecho ni al
USO OFICIAL
Derecho. Afirma que el acto jurisdiccional en crisis omitió
señalar
cuáles
son
los
elementos
de
juicio
que
permiten
sostener la pretendida participación –como autores mediatosde Menéndez y Lardone.
Dice
que
de
ningún
modo
se
han
valorado
las
afirmaciones efectuadas por los mismos, al momento de prestar
declaración indagatoria. Por el contrario, se les invirtió la
presunción de inocencia y el principio pro homine y de buena
fe.
Arguye que el auto de procesamiento cuestionado,
destruye
la
fundamentación
necesidad
fáctica
de
de
la
estricta
acusación.
legalidad
El
y
Inferior
de
no
explica cuáles son los elementos de prueba que fundamentan
dicho procesamiento, sobre todo teniendo en cuenta que en la
instrucción, no existen elementos que vinculen a Menéndez ni
a Lardone con los hechos que se investigan.
Indica que respecto a su defendido Menéndez se lo
pretende acusar efectuando una aplicación equivocada de la
teoría de la autoría mediata a través de aparatos organizados
de poder, desarrollada por Claus Roxin. No se estableció de
qué modo en el caso Menéndez habría tenido el “poder” y la
“dirección de la totalidad” de los sucesos ocurridos y que
pretenden imputárselos.
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
12
Añade que el Ministerio Público Fiscal no procuró
ninguna medida de prueba tendiente a determinar como habría
quedado la pretendida “cadena de mando” y de qué manera esa
organización se vincula con la supuesta orden.
A criterio de la defensa, lo afirmado es fundamento
suficiente
para
resolver
la
desvinculación
definitiva
de
Luciano Benjamín Menéndez dictando su sobreseimiento.
Luego se agravia por el procesamiento de Ricardo
Alberto
Ramón
Lardone.
Menciona
que
no
ha
explicado
el
sentenciante a qué delitos corresponde cada prueba, ni de qué
modo
esas
pruebas
acreditan
que
su
defendido
habría
participado en los hechos que se le imputan. Tampoco se ha
analizado el nivel de participación e incluso de autoría que
habría tenido. Afirma que el sentenciante pretende suplir la
ausencia de elementos probatorios utilizando a modo de prueba
las denuncias de las víctimas o de sus familiares, sin tener
en
cuenta
la
declaración
de
Lardone.
Entiende
que
las
denuncias son simples declaraciones unilaterales de voluntad
y
pueden
ser
simples
fabulaciones,
por
ello
no
deberían
dársele el grado de verdad absoluta e incuestionable.
Por último, dice que su defendido en su declaración
ha pedido una serie de medidas que no han sido evacuadas por
el
señor
Juez
so
fundamento
de
que
son
innecesarias
por
entender que, con las denuncias de las víctimas, nada va a
modificar el resultado de este resolutorio.
Se
agravia
asimismo
en
relación
a
la
prisión
preventiva dispuesta en contra del imputado Ricardo Alberto
Ramón Lardone. Afirma que la resolución apelada vulnera los
derechos y garantías de los arts. 18, 75 inc. 22 de la C.N.,
2 inc. 3 apart. A) y 9 del PIDPC, 7 de la CADH, XXVI de la
DADDH y 11 de la DUDH; así como los principios rectores
establecidos por los arts. 2,280 y 319 del CPPN. Entiende que
no se acreditó el riesgo procesal de Lardone para disponerle
la
prisión
preventiva.
No
existe
riesgo
de
fuga
ni
entorpecimiento del proceso. Solicita se revoque la sentencia
recurrida disponiéndose el sobreseimiento de sus defendidos
Menéndez y Lardone como así también se revoque la prisión
preventiva ordenada a sus pupilos Ménendez y Lardone. Hace
reserva del Caso Federal y Casación.
V. DEL ANÁLISIS DE LAS APELACIONES INCOADAS.
13
Poder Judicial de la Nación
Sentadas
así
y
reseñadas
en
los
parágrafos
precedentes las diversas posturas asumidas por las partes,
corresponde introducirse propiamente en el tratamiento de las
apelaciones. A tal efecto, se sigue el orden de votación
establecido
en
el
correspondiente
sorteo,
según
el
cual
corresponde expedirse en primer lugar al doctor Carlos Julio
Lascano, en segundo lugar al doctor Abel G. Sánchez Torres y,
en tercer lugar al doctor José María Pérez Villalobo (v.
certificado actuarial de fs.11.330).
El señor Juez de Cámara doctor Carlos Julio Lascano dijo:
I. CUESTIONES PRELIMINARES:
En primer lugar, debo referir al recurso de
apelación
interpuesto por la Defensoría Oficial respecto de
los planteos non bis in idem que realizaran los imputados
Padován
y
Lardone,
del
planteo
de
recusación
de
la
Sra.
Fiscal Federal que efectuaran los imputados Luciano Benjamín
USO OFICIAL
Menéndez y Carlos Alberto Díaz y respecto del imputado Jorge
González Navarro.
Con relación a ello, estimo pertinente dejar
sentado que debe tenerse por tácitamente desistido el recurso
de apelación incoado por la Defensoría Pública Oficial en
contra de la resolución dictada por el Juez Subrogante del
Juzgado Federal N° 3 de Córdoba de fecha 18.12.2012 (v.fs.
10.986/11.189) en orden a los puntos antes mencionados. Ello,
en función de que la defensa no informó sobre dichos agravios
(art. 454 del CPPN. y Acuerdo N° 276/2008.
Asimismo
interpuesto
por
el
en
orden
doctor
al
Carlos
recurso
Martín
de
apelación
Villanueva
en
representación del imputado Carlos Enrique Villanueva.
Sobre
este
punto,
corresponde
tener
por
tácitamente desistido dicho recurso de apelación incoado por
la
parte
en
contra
10.986/11.189).
de
la
Ello, en
resolución
razón
antes
citada
de que la defensa
(v.fs.
tampoco
informó dicho recurso en esta instancia pese a encontrarse
debidamente notificado, ello así en el marco de lo dispuesto
por
el
art.
454
del
CPPN.
y
Acuerdo
N°
276/2008
(v.constancias de autos).
II. CONSIDERACIONES GENERALES.
A. Habiendo quedado resuelta en el apartado que
antecede
la
cuestión
de
desistimiento
de
los
recursos
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
14
impetrados corresponde abordar el análisis específico de los
recursos de apelación deducidos por las partes.
Previo
a
todo
es
preciso
señalar
que
ya
tuve
oportunidad de expedirme en estos mismos autos en ocasión de
resolver
los
Ministerio
recursos
Público
de
Fiscal,
apelación
la
deducidos
Defensoría
Pública
por
el
Oficial,
entre otros. En aquella oportunidad, el Tribunal ordenó que
el Inferior resolviera la situación procesal del imputado
Ricardo
Alberto
nominados
66,
Ramón
67,
Lardone
68,
69,
en
70,
relación
71,
72,
a
los
73
y
hechos
74
del
requerimiento de instrucción fiscal, siendo hoy objeto de
estudio en esta instancia los hechos nominados 66, 67, 68, 69
70, 71 y 72, éste último sólo se refiere a la privación
ilegítima de la libertad agravada e imposición de tormentos
agravados en perjuicio de Alberto Oscar Pesarini (L° 450 F°
83).
Para ello, estimo propicio señalar que los hechos
han
sido
detallados
resolución
de
de
primera
manera
prolija
instancia,
y
razón
minuciosa
por
la
en
la
cual
me
limitaré a efectuar una remisión a dicha descripción, a fin
de evitar inútiles reiteraciones.
Por tanto, considero innecesario realizar aquí un
nuevo
relato
de
los
hechos,
desde
que
sólo
significaría
agregar más volumen a la abultada narración efectuada en
primera
instancia.
Describir
nuevamente
lo
sucedido
nada
agregaría a lo que ya se ha expresado en el marco de esta
extensa
causa,
más
si
tenemos
en
cuenta
que,
en
esta
instancia judicial la actividad intelectual del juez debe
estar dirigida a resolver aquéllo que constituye la materia
específica de los agravios, y no a reproducir históricamente
los hechos, cuestión que es tarea específica del juez de
instrucción, sujeta a revisión, con los límites marcados por
los agravios de las partes, por parte del tribunal superior
de la causa.
Resulta
las
conductas
esclarecedor,
descriptas
en
sin
el
embargo,
auto
mencionar
apelado
se
que
habrían
producido entre los meses de marzo de 1976 y diciembre de
1978 y que las mismas habrían sido llevadas a cabo de acuerdo
al
plan
diseñado
a
nivel
nacional
con
el
propósito
de
perseguir y aniquilar la subversión, siendo en todos los
casos las víctimas personas de
ambos sexos, con aparente
15
Poder Judicial de la Nación
militancia estudiantil, política y/o gremial en diferentes
agrupaciones que, por entonces, eran consideradas “enemigas”
por las Fuerzas Armadas y Fuerzas de Seguridad.
Considero
pues
que,
con
el
cúmulo
de
pruebas
recopiladas por la instrucción, debidamente meritadas en el
auto bajo recurso, ha quedado suficientemente acreditada la
existencia material de tales hechos. En virtud de ello, no
corresponde en esta oportunidad procesal plasmar nuevamente,
de manera integral y detallada, los elementos de prueba que
conducen
a
tal
conclusión,
dado
el
ajustado
análisis
efectuado en primera instancia (art. 455, a contrario sensu,
del C.P.P.N.).
B.Sin perjuicio de las consideraciones particulares
y conclusiones específicas a las que pueda arribarse en el
desarrollo de la presente resolución, debo señalar que, en
cuanto a la cadena de mandos a través de la cual las órdenes
USO OFICIAL
se
iban
transmitiendo
en
esa
época,
el
Tercer
Cuerpo
de
Ejército habría tenido como máxima autoridad a su Comandante,
el General de División Luciano Benjamín Menéndez, quien a su
vez era Comandante del Área 311 –dentro de la Zona de Defensa
III,
organizada
exclusivamente
para
la
denominada
“guerra
contra la subversión”-. Por debajo de éste, los Generales de
Brigada Juan Bautista Sasiaiñ y Arturo Gumersindo Centeno –
actualmente
fallecidos-,
cada
uno
en
su
período,
eran
Comandantes de la IV Brigada de Infantería Aerotransportada y
jefe del Estado Mayor del Área 311, y luego se sucedieron
Vicente Meli, Luis Santiago Martella y Alberto Carlos Lucena
como Segundo Comandante y Jefe del Estado Mayor de la IV
Brigada.
Asimismo, dentro del Destacamento de Inteligencia
141 funcionaba
cargo
–por
Diedrichs
la 1ª Sección „Ejecución‟ o „Política‟, a
entonces-
–luego
del
Capitán,
reemplazado
por
imputado
Barreiro-,
Luis
quien
Gustavo
en
tal
condición habría tenido a su cargo la dirección y supervisión
del accionar de la Tercera Sección, también llamada “Grupo
Operaciones Especiales” o Sección de Actividades Especiales
de Inteligencia (OP3). En esta división trabajó el empleado
civil de inteligencia, Ricardo Alberto Ramón Lardone, entre
otros.
El
Grupo
Operaciones
Especiales
era
el
que
se
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
16
encargaba del secuestro de las víctimas y del sometimiento de
las
mismas,
tormentos,
cabezas
una
en
utilizando
en
asfixia,
vez
agua
método
La
Perla,
picana
podrida
interrogadas
bajo
sumergiendo
las
eléctrica,
para
conocido
eran
provocarles
como
sensación
“submarino”,
de
propinando
patadas, trompadas, etc., obligándolos a permanecer además,
en condiciones degradantes de la salud física y mental, como
también
humillantes,
con
el
propósito
de
quebrantar
toda
resistencia en su persona.
Una
vez
privadas
de
su
libertad,
las
víctimas
habrían sido conducidas a instalaciones militares del Tercer
Cuerpo
de
Ejército.
Estas
dependencias
habrían
sido
destinadas a la concentración de las personas secuestradas
por el grupo operativo de inteligencia militar. Las víctimas
se habían visto así privadas del derecho de acceso a la
jurisdicción e imposibilitadas de mantener todo contacto con
familiares y allegados.
Cabe
referir
que,
conforme
surge
del
cúmulo
probatorio colectado en autos, en el centro clandestino de
detención La Perla habría desempeñado sus tareas la mentada
Sección
Tercera
del
Destacamento
de
Inteligencia
141
individualizada como Tercera Sección o grupo de Operaciones
Especiales
inteligencia
o
Sección
u
OP3.
de
A
su
Actividades
vez,
el
Especiales
cúmulo
de
de
testimonios
recabados y debidamente merituados, autorizan a sostener que
durante su cautiverio los detenidos habrían sido sometidos a
constantes torturas físicas y síquicas, tal como ocurría con
todos los que se encontraban detenidos en esas dependencias.
Ellos habrían permanecido así en condiciones infrahumanas de
cautiverio,
soportando
flagelos
y
humillaciones
que
completaban un cuadro de terror, que tuvieron que soportar
durante su permanencia en dicho lugar.
Ello, a fin de menoscabar su resistencia moral para
acceder a la información que pudieran aportar en relación a
personas
que
pertenecían
conocían
y
cuya
o
a
las
organizaciones
eliminación
habrían
a
las
perseguido
que
por
entonces las Fuerzas Armadas; salvo los casos concretos a los
que
se
hizo
alusión
en
parágrafos
previos,
luego
de
una
estadía en La Perla, las víctimas habrían sido trasladadas a
otras dependencias para ser finalmente trasladadas a otro
centro de detención o asesinadas.
17
Poder Judicial de la Nación
C. De conformidad a la plataforma fáctica fijada en
el auto interlocutorio recurrido, el objeto procesal de estos
actuados está dado por hechos delictivos cometidos por las
autoridades militares en el marco de la última
dictadura
militar que usurpó el poder en nuestro país entre los años
1976 y 1983.
Ahora bien, sobre el marco histórico en el que se
desarrollaron los hechos ya me he pronunciado en estos autos
con anterioridad (ver resolución de fecha 5 de noviembre de
2012 –Cuerpo XLVIII- fs. 10291/10392vta., L° 450 F° 83).
También
se
expidió
sobre
el
tema
esta
Cámara
Federal en otras causas precedentes, pudiendo mencionarse los
autos “VERGEZ” -L° 308 F° 177-; en los que expresamente se
señaló que: “Con fundamento en la necesidad de enfrentar la
actividad de elementos subversivos que con su accionar vienen
alterando la paz y la tranquilidad del país, con fecha 6 de
USO OFICIAL
octubre
de
constituyó
1975
el
se
dictó
Consejo
el
de
Decreto
Seguridad
nro.
2770/75
interna
que
y
se
estará
presidido por el Presidente de la Nación y será integrado por
todos
los
Ministros
del
Poder
Ejecutivo
Nacional
y
los
señores comandantes generales de las Fuerzas Armadas, y a
quien le compete la dirección de los esfuerzos nacionales
para
la
lucha
contra
la
subversión;
quedando
la
Policía
Federal y el Servicio Penitenciario Nacional subordinados al
Consejo
de
Defensa,
a
los
fines
de
la
lucha
contra
la
subversión.
En la misma fecha se dictó el Decreto nro. 2771/75,
atento la necesidad de contar con la participación de las
fuerzas policiales y penitenciarias de las provincias en la
lucha contra la subversión. Además por Decreto nro. 2772/75,
de igual fecha, se decretó que “las Fuerzas Armadas bajo el
Comando Superior del Presidente de la Nación que era ejercido
a través del Consejo de Defensa, procederán a ejecutar las
operaciones militares y de seguridad que sean necesarias a
efectos de aniquilar el accionar de los elementos subversivos
en todo el territorio del país’”.
Queda acreditado así que ya durante el año 1975 se
venía
llevando
a
cabo
la
llamada
“lucha
contra
la
subversión”. Y en esta ciudad de Córdoba, designada como Zona
de Defensa 3, y que tenía también jurisdicción sobre otras
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
18
provincias, estas actividades se realizaban con el control
operacional
del
Jefe
del
Tercer
Cuerpo
de
Ejército
y
Comandante del Área 311, bajo cuyas órdenes habría operado el
Jefe de Operaciones del Área 311, el Jefe del Destacamento de
Inteligencia 141 y sus integrantes, el Jefe de la Policía de
la
Provincia
Informaciones
de
Córdoba,
Policiales
el
Jefe
–D2-
y
del
los
Departamento
integrantes
de
de
ese
Departamento.
De este modo en el país los responsables de las
fuerzas armadas, se encargaron de trazar y ejecutar un plan
organizado
de
eliminación
secuestro,
física
de
tortura
toda
y
en
aquella
muchos
persona
casos
que
de
pudiera
considerarse sospechosa de ser “subversiva”, ayudados por los
servicios de inteligencia y las fuerzas policiales, según sus
respectivas áreas institucionales. Dentro de este concepto se
reputaban tales quienes por su determinada forma de pensar o
sus
actividades,
o
militancia
política
pudieren
resultar
incompatibles con el proyecto ideológico concebido…” (sic).En esta ciudad habría operado un grupo de poder
organizado jerárquicamente, dividido en estratos, que habría
intervenido de modo muy activo en la denominada “lucha contra
la subversión”. Esta estructura ilegal organizada en nuestro
país, por los comandos superiores de las Fuerzas Armadas y
que
de
manera
subversión
territorio
propósito
de
modo
ordenó
clandestino
nacional,
de
represión;
vertical
llevar
estrategia
habría
el
y
aniquilamiento
subrepticio
actuado
adelante
criminal
este
que
con
en
el
de
la
todo
el
deliberado
sistemático
plan
tenía
objetivo
como
de
eliminar a los opositores políticos, y ello avalado por los
mecanismos de poder estatales.
Así, desde la conducción se habrían impartido las
órdenes hacia los estratos inferiores, y de allí hacia los
encargados de cumplirlas. De este modo y de acuerdo a este
plan de exterminio masivo se fue realizando en el país, en el
marco
de
la
más
absoluta
ilegalidad,
toda
una
serie
de
acciones delictivas, entre ellas las privaciones ilegítimas
de libertad, tormentos y homicidios que hoy nos ocupan. Los
hechos aquí investigados habrían sido también producto de
este sistema represivo ideado e implementado desde las filas
militares superiores. En este contexto la represión ilegal se
caracterizó por
la libertad dada desde las altas esferas
19
Poder Judicial de la Nación
militares a los “Jefes de Zona”, en este caso a Luciano
Benjamín Menéndez, para organizar la represión en la zona que
se
encontraba
bajo
su
mando,
como
Comandante
del
Tercer
Cuerpo de Ejército, que abarcaba entre otras provincias la de
Córdoba. Y dentro de este marco integralmente planificado
todos
los
imputados
habrían
cumplido
distintos
roles
respondiendo a las órdenes secretas e ilegales recibidas.
Merece destacarse, como dato ilustrativo sobre la
lucha que se llevó a cabo en la República Argentina para
combatir
la
denominada
“subversión”,
que
la
AUDIENCIA
NACIONAL, SALA DE LO PENAL, SECCION TERCERA, SUMARIO 19/1997,
ROLLO
DE
SALA
139/1997,
JUZGADO
C.,
INSTRUCCIÓN
Nº
5,
SENTENCIA NUM.16/2005, en los autos caratulados: “SCILINGO
MANZORRO, Adolfo Francisco” - Audiencia Nacional - Sala Penal
-
Sección
Tercera
-
España
-
19/04/2005
-“Terrorismo
de
estado”. Delito de Lesa Humanidad - Juzgamiento en España de
USO OFICIAL
hechos ocurridos en Argentina, entre 1973/1983-, en Madrid,
con fecha 19 de abril de 2005, sostuvo coincidentemente con
lo resuelto por la jurisprudencia de nuestro país que: “En el
desarrollo del operativo general diseñado, los denominados
Grupos Operativos o Grupos de Tareas o Unidades de Tareas
estaban
integrados
por
personal
militar,
civil
y
de
inteligencia y actuaban organizadamente en el seno mismo de
las
“Fuerzas
“comandos”,
del
que
Orden”,
no
con
respondía
arreglo
al
sistema
necesariamente
a
de
unidades
militares preexistentes, sino que podían estar compuestos por
miembros de diferentes unidades, armas y ejércitos, basándose
en criterios de operatividad y homogeneización ideológica,
fuera
de
las
normas
y
manuales
de
uso
en
los
ejércitos
regulares”; para agregar: “Dentro de cada una de estas Zonas
se habilitaron dependencias militares o se prepararon una
serie
de
lugares
idóneos,
hasta
un
número
aproximado
de
trescientos cuarenta centros clandestinos de detención, que
acogieran
a
eliminación
personas,
las
se
a
personas
preveía.
partir
del
cuya
El
golpe
detención,
sistema
de
militar,
desaparición
eliminación
deja
de
ser
y
de
el
fusilamiento o ametrallamiento en plena calle y pasa a ser el
de la detención en aquellos lugares secretos con el fin de
poder interrogar a los detenidos y, bajo tortura, obtener
información,
para
posteriormente
matarlos
o
mantenerlos
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
20
secuestrados, consiguiendo con ello una limpieza ideológica,
familiar, social, intelectual, sindical, religiosa e incluso
étnica parcial, que permitiera cumplir el plan trazado de
construir
una
“Nueva
Argentina”
purificada
de
la
“contaminación subversiva y atea” y, simultáneamente, dar la
sensación
de
desaparecido
que
por
la
el
violencia
accionar
en
las
calles
antisubversivo
del
había
Ejército,
ocultando la realidad a la comunidad internacional. Con el
interrogatorio
bajo
tortura
de
los
detenidos
se
obtenía
información y se les obligaba a delatar a otras personas, que
a su vez eran detenidas, aplicándosele el mismo trato, y así
sucesivamente”.
En forma similar se había pronunciado ya la Corte
Suprema de Justicia de la Nación, al confirmar el 30/12/86 la
sentencia condenatoria recaída en la histórica “Causa 13”
(“Causa Originariamente Instruida por el Consejo Supremo de
las fuerzas Armadas en el Cumplimiento del Decreto 158/83 del
Poder Ejecutivo Nacional”).
El
máximo
tribunal
del
país
sostuvo
en
esa
oportunidad que con fecha 24 de marzo de 1976, algunos de los
procesados
en
su
calidad
de
Comandantes
en
Jefe
de
sus
respectivas Fuerzas, ordenaron una manera de luchar contra la
subversión terrorista.
Así y por lo expuesto, debe destacarse que fueron
los mandos orgánicos de las Fuerzas Armadas, en ejercicio del
control absoluto de los resortes del Estado, quienes habrían
implantado
de
manera
generalizada
aquella
metodología
represiva, basada en los procedimientos ilegales a que se
hizo
alusión,
concibiendo
e
instrumentando
un
plan
como
resultado del cual la libertad, dignidad, salud física y
psíquica y la vida de innumerables ciudadanos, habría quedado
a merced del personal militar y/o de seguridad que intervino
en el desarrollo y concreción de las operaciones (Informe
“Nunca
Más”
–págs.
7/11
y
considerandos
del
decreto
del
P.E.N. 158/3)”.
D. Estimo pertinente dejar sentado mi criterio en
el
sentido
que
la
resolución
recurrida
contiene
fundamentos jurídicos necesarios y suficientes
descalificación
como
acto
jurisdiccional
los
que obstan su
válido
(Fallos
C.S.J.N.: 300:92; 301:449; 303:888, entre otros). En razón de
ello,
corresponde
rechazar
el
planteo
esgrimido
por
la
21
Poder Judicial de la Nación
Defensoría
Oficial
en
cuanto
a
que
la
misma
contiene
falencias de argumentación y resulta arbitraria.
Observo
realizado
un
en
tal
análisis
sentido
de
las
que
el
pruebas
Instructor
colectadas
en
ha
el
proceso, de las acusaciones y de los argumentos defensivos,
conforme
a
las
reglas
de
la
sana
crítica
racional
y
ha
dictado en consecuencia la resolución que hoy es motivo de
apelación. Por el contrario, no advierto en el fallo vicios
en su estructura lógica, habiéndose valorado de modo racional
los elementos de juicio recabados, en particular de la prueba
testimonial, documental e indiciaria.
Los
evidencian
argumentos
en
todo
alcanzada
en
el
aludidos
defectos
expuestos
caso
auto,
su
las
discrepancia
con
no
a
pero
del
por
alcanzan
pronunciamiento,
defensas
la
solución
demostrar
los
tampoco
la
ni
violación de las reglas de la sana crítica.
USO OFICIAL
Puedo
constituye
una
concluir
así
resolución
que
motivada,
la
decisión
que
incluye
apelada
tanto
la
motivación jurídica, como la que se refiere al análisis de la
prueba, que se apoya en las propias circunstancias de la
causa, por lo que debe descartarse la arbitrariedad y falta
de fundamentación invocada. Por consiguiente, debe rechazarse
el recurso en lo que aquí ha sido materia de objeción.
III. ANALISIS DE LA RESOLUCION APELADA:
A.
Efectuadas
resumidas
la
examinar
las
postura
las
consideraciones
expuesta
constancias
de
por
la
la
defensa
causa,
precedentes,
y
adelanto
luego
de
que,
en
términos generales, lo decidido en el auto recurrido debe ser
confirmado por esta Alzada.
Dicho lo anterior debo destacar que los elementos
de prueba recabados en autos permiten acreditar, prima facie
y con el grado de probabilidad acorde a esta etapa procesal,
que los hechos motivo de requerimiento de instrucción habrían
sucedido
en
las
circunstancias
descriptas
en
cada
caso,
siendo -en principio- los imputados de autos responsables de
su comisión.
Dicho lo anterior no han de tener tampoco acogida
favorable en esta instancia los agravios relativos a la falta
de acreditación de la intervención de los procesados Menéndez
y
Lardone
en
los
hechos.
Ello,
en
razón
de
que
la
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
22
participación de los mismos ha sido determinada a partir de
una serie de elementos probatorios que los ubican de modo
temporal y espacial dentro del personal que dirigió y operó
en La Perla y otras dependencias del Ejército.
En función de lo expuesto, los agravios formulados
en
lo
relativo
intervención
a
de
que
los
no
se
encuentra
imputados
acreditada
mencionados
deben
la
ser
rechazados, pues conforme surge del auto bajo recurso se ha
fundado ese extremo en elementos probatorios suficientes que
dan cuenta de la participación activa de los imputados en
tareas vinculadas con la represión ilegal, sea ya emitiendo o
ejecutando las órdenes.
Como
un
argumento
válido
para
confirmar
la
situación procesal de los imputados procesados en autos, cabe
tener presente que la cantidad de testimonios recabados, su
coincidencia numérica y temporal, no puede ser el resultado
de un concierto previo organizado o de una campaña tendiente
a
lograr
probar
declaraciones
lo
fueron
inexistente;
formuladas
máxime
por
ex
que
muchas
detenidos
que
estuvieron un largo tiempo privados de su libertad en algunos
de los centros de detención existentes en la época.
B. SITUACION PROCESAL DE LOS IMPUTADOS
LUCIANO BENJAMÍN MENÉNDEZ
Al
momento
de
decidir
sobre
la
responsabilidad
penal de este imputado, el Inferior tuvo en cuenta –entre
otros
aspectos-
encartado
al
destacarse
la
postura
prestar
aquí
que
exculpatoria
declaración
rechazó
asumida
indagatoria,
fundadamente
las
por
el
debiendo
objeciones
formuladas respecto a una supuesta violación de la garantía
del juez natural. Comparto pues los argumentos expuestos por
el a-quo, a los que me remito por razones de síntesis (v.
cuerpo LII 52 fs. 11.171 y 11.172/vta.).
Para comenzar, es preciso decir que de acuerdo a
las
constancias
Menéndez
se
de
su
desempeñó
legajo
como
personal,
Jefe
del
Luciano
Tercer
Benjamín
Cuerpo
de
Ejército, Jefe de la zona de Defensa 3 y Comandante del Área
311,
constituyendo
en
esta
ciudad
la
máxima
autoridad
militar.
Desde dicha posición, el nombrado habría impartido
las instrucciones correspondientes para llevar adelante la
denominada “lucha antisubversiva”. Debo añadir que tenía el
23
Poder Judicial de la Nación
control operativo absoluto sobre el territorio que conformaba
la Zona 3 (conformada por Córdoba, -sede en Córdoba- y las
provincias
de
San
Luis,
Mendoza,
San
Juan,
La
Rioja,
Catamarca, Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Jujuy) y, en
tal carácter, decidía cuáles eran las acciones a emprender
para aniquilar los grupos denominados “subversivos”.
En virtud del lugar que ocupaba en la pirámide de
mando,
Menéndez
habría
emitido
las
órdenes
secretas
e
ilegales que debían cumplir sus subordinados, brindando a los
ejecutores
directos
la
infraestructura
pertinente,
y
garantizando la impunidad de sus conductas. En definitiva, el
imputado era quien conducía en esta ciudad toda la actividad
represiva que se llevó a cabo.
El auto recurrido se ocupó en detalle de analizar
los diferentes memorandos que daban cuenta de las reuniones
que llevaba a cabo la Comunidad Informativa. Dicha prueba
USO OFICIAL
documental obrante en la causa permite constatar que Menéndez
no solo dirigía su propia tropa, sino que también presidía la
“comunidad
informativa”,
conformada
por
las
máximas
autoridades de la Brigada Aerotransportada IV, del Servicio
de inteligencia de la Policía de la Provincia, del Servicio
de Informaciones del Estado, de la Policía Federal, entre
otros.
Puntualmente, la lectura de tales documentos revela
que en esas reuniones se analizaba la información que el
responsable de
cada área de inteligencia colectaba en su
sector; se evaluaba la situación subversiva, y se comprometía
a los asistentes a un permanente intercambio de información.
El memorando de fecha 10.12.1975 (fs. 4544/4578)
alude especialmente a que Menéndez deseaba tener conocimiento
previo
de
todos
los
procedimientos
antisubversivos
a
realizarse.
Por
su
(fs.7292/7810)
desplegado
por
parte,
el
patentiza
Menéndez,
memorando
asimismo
de
el
ordenándose
fecha
13.04.1976
importante
allí
que
rol
no
se
efectivizarán procedimientos por izquierda hasta nueva orden,
aclarándose
que
en
todos
los
casos
por
izquierda
o
por
derecha, debería consultarse al Comando de Operaciones 311
quien como excepción determinaría cuando puede actuarse por
izquierda.
En este memorando se establece cuáles son los
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
24
grupos considerados “enemigos” y, por orden de Menéndez, se
comunicaba la directiva de implementar lo necesario para el
inicio de las operaciones en relación a los considerados
“enemigos”.
El
memorando
de
fecha
7.04.1976
advierte
sobre
cuales eran los objetivos más urgentes del cometido de las
fuerzas armadas y de
seguridad, a saber, MONTONEROS, ERP-
PRT, PODER OBRERO, JUVENTUD GUEVARISTA, ACTIVISTAS GREMIALES,
ESTUDIANTILES Y AREAS DE GOBIERNO, como también la suerte que
debían correr cuando no recuperaban su libertad, esto es,
sometimiento a juicio por un Consejo de guerra, alojamiento
en un establecimiento carcelario a disposición del P.E.N. o
su
confinamiento
en
un
lugar
determinado
del
país
(mem.
DGI,cd n° 40 “R” fs. 7792/7810).
La resolución apelada hace una prolija mención de
los
distintos
memorandos
incorporados
a
la
causa,
que
demuestran con claridad la capacidad de mando de Menéndez en
lo que se dio en llamar “lucha antisubversiva”.
Además, el auto contiene un pormenorizado recuento
de las distintas declaraciones testimoniales colectadas, que
coinciden en señalar que Menéndez se encontraba informado de
todo lo relacionado en la lucha antisubversiva.
En particular, los testigos resultan contestes en
destacar que el nombrado conocía todo lo que sucedía en La
Perla, adonde habría concurrido en diferentes oportunidades.
Incluso se le enviaba diariamente una lista con las personas
que se encontraban detenidas (v. testimonios de Meschiatti
fs. 80; Di Monte fs. 195, Geuna fs. 281/329; Suzzara fs.
3132/33; Sastre fs. 690/8; Pusetto fs. 938/960; Kunzmann FS.
1470/1478 y 1479/148; Contepomi fs. 1882/1910; Callizo fs.
151 vta./152; entre otros). Dichos testimonios conforman así
un
cuadro
cargoso
suficiente
en
su
contra
que,
junto
al
restante cúmulo probatorio documental e informativo colectado
por
la
instrucción,
responsabilidad
del
autorizan
encartado
a
tener
en
los
por
hechos
probada
la
que
le
se
endilgan.
En efecto, la prueba reunida autoriza a tener por
acreditada -con el grado de convicción exigido en esta etapa
procesal- la participación de Menéndez en la comisión de los
hechos
que
exterminar
nos
ocupan,
grupos
de
llevados
personas
que
a
cabo
eran
para
reprimir
considerados
y
como
25
Poder Judicial de la Nación
“extremistas”. De tal modo, coincido con el Inferior respecto
a que Menéndez habría tenido a su cargo la planificación,
ejecución y control de las acciones desplegadas por personal
dependiente del Tercer Cuerpo de Ejército, en el marco del
plan
clandestino
de
represión
orquestado
por
las
fuerzas
armadas.
En
función
procesamiento
de
ordenado
en
ello,
debe
contra
del
confirmarse
imputado
el
Luciano
Benjamín Menéndez, debiendo rechazarse el recurso articulado
por la defensa.
RICARDO ALBERTO RAMÓN LARDONE:
Este imputado fue procesado como presunto coautor
responsable de los delitos de: a) privación ilegítima de la
libertad,
imposición
calificado
en
de
perjuicio
tormentos
de
Daniel
agravados
Oscar
y
homicidio
Romanutti
(hecho
nominado sesenta y seis), Alfredo Horacio Lopez Ayllón (hecho
USO OFICIAL
nominado sesenta y siete), Adriana Claudia Spaccavento (hecho
nominado
sesenta
y
ocho),
nominado
sesenta
y
nueve),
nominado
setenta),
setenta
y
uno);
Miguel
b)
Mario
Jorge
Andrés
privación
Roberto
Haymal
(hecho
Bravo
(hecho
Bernavé
Casal
ilegítima
(hecho
nominado
de
libertad
la
agravada e imposición de tormentos agravados en perjuicio de
Alberto Oscar Pesarini (hecho nominado setenta y dos), todo
en concurso real (conf. art. 45, 55, 144 bis inc. 1º con la
agravante
prevista
en
el
último
párrafo
de
la
norma
que
remite al art. 142 inc. 1 y 5° CP o 142 incs. 1,5 y 6 –según
el
caso-;
art.
144
ter
1º
y
3°párrafo
con
el
agravante
dispuesto en el segundo y tercer párrafo de la norma, y 80
inc. 2 y 4 o 2 y 6 –según el caso-, todos del Código Penal
vigente
al
tiempo
de
cada
hecho),
de
conformidad
a
lo
dispuesto por los arts. 306, 312 y sgtes. del C.P.P.N.
Debo reiterar que sobre las funciones que habría
tenido
el
prevenido
Alberto
Ramón
Lardone
dentro
de
las
fuerzas antisubversivas, ya tuve oportunidad de expedirme en
esta misma causa como Juez de primer voto en ocasión del
dictado de la resolución N° 450/12 de fecha 23 de octubre de
2012. Allí señalé: “…a la fecha de los hechos atribuidos, el
prevenido
Lardone
habría
formado
parte
del
Grupo
de
Operaciones Especiales que cumplía funciones en el centro
clandestino de detención La Perla, habiendo sido designado en
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
26
la sección 2da. de Ejecución a partir del 15 de octubre de
1977. El material probatorio reunido permite demostrar que el
imputado se desempeñaba como personal civil de inteligencia y
que habría ocupado un rol protagónico dentro del grupo que
integraba.
El
señor
suficientemente
las
Juez
de
constancias
Instrucción
obrantes
en
analizó
el
legajo
personal de Lardone, las que acreditan que cumplía tareas
adicionales en
el Grupo de Operaciones Especiales, en el
Destacamento de Inteligencia 141, habiéndosele asignado el
nombre ficticio de Rodolfo Anselmo Ramón Lacaba…”
En
orden
a
este
imputado
resultan
también
de
aplicación las consideraciones expuestas con anterioridad en
la resolución citada, en torno a la conformación del Grupo de
Operaciones Especiales, del que el imputado formaba parte, y
a las que me remito a fin de no realizar reiteraciones que
serían sobreabundantes.
Debe
recordarse
sintéticamente
que
el
imputado
Lardone recibió altas calificaciones, en el período 76-77 de
su
superior
Acosta,
Rodríguez
y
Anadón
y
en
el
período
siguiente fue calificado por Checchi. Coincido con el señor
Juez instructor en que los antecedentes de su legajo son
reveladores del
tipo de actividad que el nombrado
habría
realizado en el Destacamento de Inteligencia y que le reportó
altos conceptos de parte de sus superiores.
Numerosos testigos señalan a Lardone participando
en
procedimientos,
en
torturas
y
estando
presente
en
interrogatorios (Callizo, fs. 8546/86vta., DiMonte fs. 574,
Meschiatti, fs. 901vta., 903, Geuna fs. 950vta., 959, 1027,
Fessia, fs. 1650, Fermín de Los Santos, fs. 4478vta., Mónica
leunda fs. 450/456, Bibiana Allerbón fs. 10.950/.10952vta.)
entre otros).
Ahora bien, a fin de ponderar la participación en
los hechos que se le endilgan al prevenido Lardone resulta
necesario
traer
a
colación
las
fechas
en
que
los
mismos
habrian acaecido.
Así, el hecho 66, del cual fue víctima Daniel O.
Romanutti, habría sucedido el día 10 de noviembre de 1977,
(fs. 9625), y se refiere al secuestro y posterior homicidio
del nombrado, sus tormentos en La Perla y luego asesinado,
aún no se encuentran sus restos. El hecho 67, del cual la
víctima fue Alfredo Horacio Lopez Ayllón, acaeció el día 12
27
Poder Judicial de la Nación
de noviembre de 1977, debiendo consignarse que se trataría de
un
estudiante
secundario,
perteneciente
al
grupo
Juventud
Guevarista, domiciliados en Villa Carlos Paz. El nombrado
habría sido secuestrado y torturado en La Perla, y luego
asesinado (fs.9625vta.). El hecho 68, cuya victima es Adriana
Claudia Spaccavento, aconteció el día 4 de noviembre de 1977,
en la vía pública por el Grupo de Operaciones Especiales,
(fs.
9626/vta.).
El
hecho
69
del
cual
fue
víctima
Mario
Roberto Haymal, quien fue secuestrado y asesinado, habría
acaecido el día 11 de noviembre de 1977. El hecho 70 habría
sucedido con fecha 15 de noviembre de 1977, del cual fue
víctima
Jorge
Bernavé
Bravo,
un
soldado
conscripto
que
prestaba servicios en la Prisión Militar de Encausados de
Córdoba, quien fue secuestrado por la OP3 y luego asesinado.
El hecho 71, del que fue víctima Miguel Andrés Casal (fs.
9629), habría
acontecido el 29 de noviembre de 1977, cuando
USO OFICIAL
el nombrado fue
secuestrado y llevado al campo “La Perla”,
siendo allí torturado y luego asesinado. Del hecho 72 sólo se
le atribuye a Lardone la privación ilegítima de la libertad e
imposición de tormentos a la víctima Alberto Oscar Pesarini,
y habría acaecido el 21 de diciembre de 1977.
Según se observa los hechos en cuestión habrían
tenido lugar entre los meses de noviembre y diciembre de
1977.
Ahora bien, respecto al agravio referido a que el
el Juzgador ha suplido la ausencia de elementos probatorios
utilizando
como
prueba
las
denuncias
de
las
víctimas
o
familiares sin tener en cuenta la declaración de Lardone,
debo decir que la actuación y responsabilidad del imputado
Lardone durante todo el año 1977 fue valorada y calificada en
otras causas anteriores en las que se juzgan delitos de lesa
humanidad, uno de esos juicios se encuentra ya con sentencia
definitiva pasada en autoridad de cosa juzdada.
Dicho
en
otros
términos
puede
acreditarse
prima
facie que a la fecha de los hechos –noviembre y diciembre de
1977- el prevenido Lardone se encontraba en Córdoba prestando
servicios.
Lardone fue ya condenado por la comisión de otros
hechos de lesa humanidad ocurridos en la ciudad de Córdoba en
esas fechas. Así puedo mencionar que la sentencia dictada por
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
28
el Tribunal Oral en lo Criminal Nro. 1 con fecha 24 de julio
de
2008,
en
autos
“MENÉNDEZ
Luciano
Benjamín;
RODRÍGUEZ
Hermes Oscar; ACOSTA Jorge Exequiel; MANZANELLI Luis Alberto;
VEGA Carlos Alberto; DIAZ Carlos Alberto; LARDONE Ricardo
Alberto
Ramón;
PADOVAN
Oreste
Valentín
p.ss.aa.
Privación
ilegítima de la libertad; imposición de tormentos agravados;
homicidio
agravado”
(Expte.
40/M/2008),
PROTOCOLIZADO
N°
22/08 (confirmada por la Cámara Nacional de Casación Penal
con fecha 25-8-10), condenó al nombrado por delitos de lesa
humanidad
acaecidos
en
Córdoba
durante
los
meses
de
noviembre y diciembre de 1977.
En dicha causa, el Tribunal valoró no sólo prueba
testimonial sino también documental sobre la actuación de
Lardone y, así, tuvo por acreditado la actuación de Lardone
en Córdoba a la fecha de los hechos que se le endilgaban y
que coinciden con las fechas de los hechos que aquí se le
imputan.
Teniendo
en
cuenta
la
coincidencia
de
fechas,
considero importante transcribir aquí lo que el Tribunal Oral
I señaló en la citada causa respecto a la valoración de la
prueba, “…Por otra parte, de los respectivos legajos (fs.
142/3, 200, 363), de la nota fotocopiada a fs. 992/3 y de los
concordantes organigramas
obrantes a fs. 262,
283 y 337,
surge que…. el Personal Civil de Inteligencia Ricardo Alberto
Ramón
Lardone
–
alias
“fogo”,
“fogonazo”,
“Sr.
Iriarte”,
junto a las otras personas referidas en el Punto III del
presente requerimiento de elevación a juicio, integraron, a
la época de los hechos sub-examine, el Grupo de Operaciones
Especiales – bajo el mando directo de Acosta y, por encima de
él, a las órdenes y coordinación de Rodríguez y Menéndez…”.Siguiendo esta línea, cabe asimismo mencionar el
procesamiento y prisión preventiva dictado por el Juzgado de
Instrucción contra Ricardo Alberto Ramón Lardone en autos
“ACOSTA” como probable coautor responsable de los delitos de
privación
ilegítima
agravados
cometidos
Gabriela
Villar,
de
en
Mónica
la
libertad
perjuicio
Cristina
agravada
de
y
tormentos
Bibiana
Allerbon,
Leunda,
Susana
Carmen
Ammann, Ana María Guadalupe Esteban y Samuel Kremer, quienes
habrían permanecido en La Perla, desde el 6 de noviembre de
1977 al 6 de febrero de 1978. Dicha sentencia fue confirmada
por esta Cámara con fecha 12 de junio de 2012 (L° 430 F° 1).
29
Poder Judicial de la Nación
Por lo tanto, no asiste razón a la defensa al decir
que la responsabilidad del nombrado se sustenta solamente en
prueba testimonial, por el contrario la presencia de Lardone
en la ciudad de Córdoba durante los meses de noviembre y
diciembre de 1977, cuando habrían acaecidos los hechos en que
se le endilgan en la presente causa, surge de la prueba
documental e instrumental señalada.
Las testimoniales de la causa citadas ut supra, la
condena de la causa citada y el procesamiento sobre hechos
acaecidos en las mismas fechas que las de los hechos de la
presente causa, son elementos que demuestran prima facie que
Lardone se encontraba en Córdoba prestando servicios.
Por consiguiente, resulta procedente confirmar el
procesamiento dispuesto a su respecto.
IV. CALIFICACION LEGAL.
Acreditada
la
presunta
responsabilidad
de
los
USO OFICIAL
imputado, en los hechos, coincido también con la calificación
legal
fijada
términos
de
imposición
en
el
auto
privación
de
recurrido
ilegítima
tormentos
de
agravados
y
para
la
su
conducta,
libertad
homicidio
en
agravada,
calificado,
según cada caso.
Ciertamente que el encuadramiento legal deberá ser
definido en el momento procesal oportuno, ésto es cuando en
el juicio oral la prueba sea recreada con el auxilio de los
principios
que
gobiernan
al
plenario,
cuales
son
la
inmediatez, la oralidad y la concentración probatoria.
V. PRISION PREVENTIVA.
Prosiguiendo con el análisis, debo abordar en el
presente apartado lo atinente a la procedencia del recurso de
apelación deducido en cuanto al dictado de prisión preventiva
del imputado Lardone, en los límites de competencia impuestos
a
este
Tribunal
en
relación
a
los
agravios
expresados
y
sostenidos en esta instancia.
A los fines de efectuar un exhaustivo análisis de
la
situación
motivo
de
intervención
de
este
Tribunal,
corresponde fijar previamente el marco normativo que rige la
cuestión dentro del cual debe situarse el instituto de la
prisión
preventiva,
a
cuyo
fin
me
remito
a
las
consideraciones efectuadas en fallo L° 450 F° 83.
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
30
En tal sentido tal como lo he sostenido como Juez
en el Tribunal Oral Federal en lo Criminal N° 2 de Córdoba,
en fallos tales como “Incidente de excarcelación en autos
Saliba,
Pablo
“Incidente
Daniel
de
y
otros”
excarcelación
(L°
de
1,
Daniel
F°
12,
año
Walter
2011);
González
en
autos González, Daniel Walter y otro infracción ley 23.737”
(L° 1 F° 66, año 2011), entre otros, considero que debe
reconocerse
el
carácter
de
excepcional
que
la
normativa
vigente (CN art. 75 inc. 22; CADH art. 7 N° 5; PIDC y P. N°
3) le confiere al encarcelamiento preventivo, lo que emerge
de la combinación entre el derecho general a la libertad
ambulatoria del que goza todo habitante del país (art. 14 CN)
y la prohibición de aplicar una pena que cercene ese derecho
antes de que con fundamento en un proceso regular previo, se
dicte una sentencia de condena firme que imponga esa pena
(art. 18 CN y Pactos Internacionales incorporados a la CN).
Ello da origen al principio de inocencia que ampara
a todo ciudadano que es investigado por la justicia y que
tiene raigambre constitucional; sin embargo, el derecho a la
libertad durante el proceso está condicionado a las leyes que
reglamentan su ejercicio y así, sólo puede justificarse la
privación de libertad en la necesidad de proteger los fines
que el proceso persigue (arts. 316, 317 y 319 CPPN). Los
derechos no son absolutos, sino que se encuentran limitados
por los derechos de los demás, la seguridad de todos y las
justas exigencias del bien común en una sociedad democrática,
reza en apoyo del art. 32 de la CADH, Pacto de San José de
Costa Rica.
El
fallo
plenario
“Díaz
Bessone”
ratifica
la
normativa vigente y señala que las medidas de restricción a
la
libertad
sólo
podrán
ser
aplicables
haciendo
una
valoración en forma conjunta de los arts. 316, 317 y 319 del
Código de forma, a los fines de determinar la existencia de
riesgo procesal.
Así las cosas, en la búsqueda del equilibrio entre
la
libertad
personal
y
los
intereses
generales
de
la
sociedad, se encuentran los llamados criterios objetivos para
la presunción de peligro o riesgo procesal, que tal como
sostiene
el
fallo
plenario
citado
y
la
más
calificada
doctrina nacional e internacional a la que adhiero, “admite
31
Poder Judicial de la Nación
prueba en contrario”, es decir, que constituye una presunción
iuris tantum.
En
relación
a
las
condiciones
que
permitan
contrarrestar la presunción legal de peligro para los fines
del proceso cabe la aclaración que aunque del plenario se
ratifica
que
“no
es
suficiente”
con
valorar
en
el
caso
concreto la eventual severidad de la pena, para inferir que
el imputado va a eludir la acción de la justicia, ello no
significa que deba prescindir de su consideración, toda vez
que
el
supuesto
del
pronóstico
punitivo,
constituye
un
imperativo legal a evaluar, derivado del Derecho positivo
vigente y por lo tanto, resulta necesario hacerlo.
La amenaza de pena que se cierne sobre el imputado
Lardone, me ubica claramente frente a la hipótesis normada
por el artículo 316 del CPPN, que establece como presunción
iuris tantum que en los casos en que el prevenido se enfrente
USO OFICIAL
a la posibilidad de sufrir una pena severa, intentará eludir
la acción de la justicia.
momento
Tal
presunción
de
decidir
corresponderá
“debe
sobre
apartarse
ser
de
su
la
tenida
en
cuenta
excarcelación;
referida
al
y
sólo
disposición
legal
cuando concurran elementos de juicio objetivos y comprobables
que demuestren el desacierto –disfuncional o irracional- de
lo que la ley presume. Justamente por ello –porque admite
prueba en contrario-, es que la referida presunción es iuris
tantum. Y no está de más señalar que tal prueba (la que
confronte
con
la
solución
legal)
debe
existir
y
ser
constatable, pues de lo contrario la presunción mantiene todo
su valor y efecto” (conf. Fallo CNCP in re “Chabán, Omar Emir
s/recurso de casación”).
Sobre la base de dicho marco normativo doctrinario
y jurisprudencial que en forma conjunta debe tenerse presente
a
los
fines
correcta
de
solución
efectuar
del
una
caso
adecuada
concreto,
interpretación
primeramente
y
debo
merituar la calificación legal de la conducta atribuida al
imputado.
En tal sentido, se endilga al encartado la presunta
comisión
de
varios
delitos
cuyas
penas
conminadas
en
abstracto no admiten penas de ejecución condicional (art. 26
CP), por lo que resultaría improcedente disponer la libertad
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
32
del prevenido Lardone, de conformidad a lo previsto en los
artículos 316 y 317 del Código Procesal Penal de la Nación.
Sin
embargo,
más
allá
de
la
calificación
legal
asignada a la conducta del imputado y la pena conminada en
abstracto
para
objetivos,
tales
cuya
delitos,
valoración
existen
resulta
en
la
causa
datos
imprescindible,
que
impiden disponer la libertad del aquí imputado.
Debo
consignar
así
la
gravedad,
naturaleza
y
multiplicidad de hechos imputados al encausado y el estado
convictivo
de
probabilidad
alcanzado
en
esta
etapa
de
instrucción que, sumado a las reglas del concurso material,
fortalecen la verosimilitud de la pretensión punitiva del
Estado en concordato necesario con la presunción objetiva
arrojada por las probanzas de que en caso de ordenarse su
libertad, el nombrado atentarán contra los fines del proceso.
A
propósito
de
ello,
cabe
mencionar
que
la
envergadura de los ilícitos en cuestión –catalogados por el
Derecho
interno
e
internacional
como
delitos
de
lesa
humanidad y, por ende, imprescriptibles- permite presumir la
posibilidad que el imputado, en libertad, pudiera contrariar
los fines del proceso, obstaculizando su normal sustanciación
e impidiendo el descubrimiento de la verdad real.
Cobra
importancia
el
compromiso
de
nuestro
país
ante la comunidad internacional, al haber signado el Estado
argentino tratados internacionales que no admiten la falta de
persecución
penal
Imprescriptibilidad
de
dichos
de
los
delitos
Crímenes
de
(Convención
Guerra
y
sobre
de
los
Crímenes de Lesa Humanidad, aprobada por ley 24.584 y elevada
a jerarquía constitucional mediante ley 25.778, y Convención
contra la Desaparición Forzada de Personas, aprobada por ley
24.556
y
elevada
a
jerarquía
constitucional
mediante
ley
24.820, en los términos del art. 75, inciso 22, de la C.N.),
lo
cual
conlleva
impedimentos
ciertos
para
disponer
la
libertad del imputado.
Sobre esa base, en lo que atañe al caso concreto
advierto –en función de las constancias concernientes a la
modalidad de los hechos atribuidos, el contexto en el que
habrían tenido lugar y la situación del imputado- que el
aquí imputado resulta ser pieza del engranaje del aparato
organizado de poder existente en aquella época, por lo que
cabe hacerle extensivos los argumentos contenidos en el fallo
33
Poder Judicial de la Nación
del
Alto
Tribunal
improcedente
citado
disponer
ut
su
supra
y,
libertad,
por
ende,
debiendo
resulta
continuar
el
procesado en situación de detención preventiva.
Por
otra
parte,
continuando
el
análisis
de
los
riesgos procesales consistentes en el entorpecimiento de la
investigación y el peligro de fuga (art. 319 del C.P.P.N.),
considero que ellos persisten al día de la fecha con igual
entidad que al momento del dictado de la medida. En otras
palabras, puede afirmarse, sin hesitación alguna, que los
parámetros
objetivos
ponderados
oportunamente
por
la
instrucción, en lo concerniente a la peligrosidad procesal,
se mantienen incólumes en este estadio procesal.
En
definitiva,
todos
los
elementos
mencionados
logran enervar la presunción legal contenida en el art. 316
del CPPN, justificando la decisión de este Juzgador en la
fuerte convicción de que el imputado en libertad atentaría
USO OFICIAL
contra los fines del proceso.
Así las cosas, estimo que la libertad del prevenido
podría poner en peligro el éxito de la investigación o darse
a la fuga, teniendo en cuenta las consideraciones realizadas
por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el caso
análogo arriba
evitar
su
citado. De este
juzgamiento
lo
modo,
cual
el encartado podría
constituye,
a
su
vez,
una
obligación del Estado argentino en virtud de los tratados
internacionales incorporados a nuestro ordenamiento jurídico.
Todo
ello,
sin
perjuicio
que
la
situación
particular del encartado sea revisada periódicamente, de modo
tal
que
privación
se
de
actualicen
libertad
los
elementos
cautelar,
es
que
fundamentan
decir,
la
la
necesidad,
legalidad y proporcionalidad de la medida, los que deberán
ser conjugados con el principio de inocencia y la duración
del proceso dentro de un plazo razonable.
Por
lo
expuesto,
entiendo
que
corresponde
confirmar la prisión preventiva ordenada al imputado Ricardo
Alberto Ramón Lardone. Sin costas (art. 531 CPPN).
El señor Juez de Cámara doctor Abel G. Sánchez Torres dijo:
Adhiero
a
los
fundamentos
y
conclusiones
expuestas por el señor Juez de Cámara doctor Carlos Julio
Lascano. Así voto.
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
34
El señor Juez de Cámara doctor José María Pérez Villalobo
dijo:
Adhiero a los fundamentos y conclusiones expuestas
por el señor Juez de Cámara doctor Carlos Julio Lascano. Así
voto.
Por todo ello;
SE RESUELVE:
Por unanimidad:
I)
DECLARAR
TÁCITAMENTE
DESISTIDO
el
recurso
de
apelación interpuesto por la Defensoría Oficial respecto de
los planteos que realizaran los imputados Oreste Valentín
Padován non bis in idem y Ricardo Alberto Ramón Lardone, el
planteo
de
recusación
efectuado
por
el
imputado
Luciano
Benjamín Menéndez y Carlos Alberto Díaz, y en representación
del
imputado
Jorge
González
Navarro;
y
el
recurso
de
apelación interpuesto por el doctor Carlos Martín Villanueva
en
representación
del
imputado
Carlos
Martín
Villanueva,
todos en contra de la resolución dictada con fecha 18 de
diciembre de 2012 por el Juez subrogante del Juzgado Federal
N° 3 de Córdoba (art. 454 CPPN y Acordada de la CFA N°
276/2008).
II)
resolución
CONFIRMAR
apelada
en
el
punto
cuanto
dispositivo
dispuso
el
4
de
procesamiento
la
de
Luciano Benjamín Menéndez, ya filiado, como presunto autor
mediato de los delitos de privación ilegítima de la libertad
agravada,
imposición
de
tormentos
agravados
y
homicidio
calificado (hechos nominados, uno, dos, tres, cuatro,
cinco,
seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce, trece, catorce,
quince, dieciséis, diecisiete, dieciocho, diecinueve, veinte,
veintiuno,
veintidós,
veintitrés,
veinticuatro,
veinticinco,veintiséis, veintisiete, veintiocho, veintinueve,
treinta, treinta y dos, treinta y tres, treinta y cuatro,
treinta y cinco, treinta y seis, hecho nominado treinta y
nueve, hecho nominado cuarenta, cuarenta y dos, cuarenta y
cinco,
cuarenta
y seis,
hecho
nominado cuarenta y siete,
cuarenta y ocho, cuarenta y nueve, cincuenta, cincuenta y
uno, cincuenta y cuatro, cincuenta y cinco, cincuenta y seis,
cincuenta
y
siete,
cincuenta
y
ocho,
cincuenta
y
nueve,
sesenta y uno, sesenta y dos, sesenta y tres, sesenta y
35
Poder Judicial de la Nación
cinco,
sesenta
sesenta
y
y
seis,
nueve,
sesenta
setenta,
y
siete,
setenta
y
sesenta
uno,
y
setenta
ocho,
y
dos,
setenta y tres, setenta y cuatro) como presunto autor mediato
responsable
libertad
de
los
agravada
delitos
y
de
privación
homicidio
ilegítima
calificado
(hecho
de
la
nominado
treinta y uno); como presunto autor mediato responsable de
los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados (hechos nominados treinta y
siete,
treinta
cuarenta
y
cincuenta
cuatro,
y
cuatro,
y
tres,
setenta
responsable
ocho,
del
y
cuarenta
cuarenta
y
y
nueve,
cincuenta
y
cinco;
como
delito
de
uno,
seis,
cuarenta
cincuenta
sesenta,
presunto
homicidio
y
tres,
y
dos,
sesenta
y
autor
mediato
calificado
(hechos
nominados cuarenta y dos, setenta y seis), todo en concurso
real (conf. Arts. 45, 55, 144 bis inc. 1º con la agravante
prevista en el último párrafo de la norma que remite al art.
USO OFICIAL
142 inc. 1 y 5° CP o 142 incs. 1,5 y 6 –según el caso-; art.
144 ter 1º y 3° párrafo con el agravante dispuesto en el
segundo y tercer párrafo de la norma, y 80 inc. 2 y 4 o 2 y 6
–según el caso-.
III)
resolución
prisión
CONFIRMAR
el
punto
apelada
en
cuanto
preventiva
de
Ricardo
dispositivo
dispuso
el
Alberto
10
de
procesamiento
Ramón
Lardone
la
y
ya
filiado, como presunto coautor responsable de los delitos de
privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos
agravados y homicidio calificado (hechos nominados sesenta y
seis,
sesenta
y
siete,
sesenta
y
ocho,
sesenta
y
nueve,
setenta, setenta y uno); privación ilegítima de la libertad
agravada e imposición de tormentos agravados (hechos nominado
setenta y dos), todo en concurso real (conf. Art. 45, 55, 144
bis inc. 1º con la agravante prevista en el último párrafo de
la norma que remite al art. 142 inc. 1 y 5° CP o 142 incs.
1,5 y 6 –según el caso-; art. 144 ter 1º y 3° párrafo con el
agravante dispuesto en el segundo y tercer párrafo de la
norma, y 80 inc. 2 y 4 o 2 y 6 –según el caso-, todos del
Código Penal vigente al tiempo de cada hecho), de conformidad
a lo dispuesto por los arts. 306, 312 y sgtes. del C.P.P.N.
IV) Sin costas (art. 530 CPPN).
V)Regístrese, hágase saber y bajen.
“RODRÍGUEZ,
Hermes
Oscar
y
otros
p.ss.aa.
homicidio
calificado, privación ilegítima de la libertad agravada e
imposición de tormentos agravados” (Expte. 231/2012)
36
SALA A
CARLOS JULIO LASCANO
ABEL SANCHEZ TORRES
JOSE MARIA PEREZ VILLALOBO
Descargar