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10 LA VANGUARDIA
V I V I R
SÁBADO, 10 ABRIL 2010
“El teatro es sanador y terapéutico
porque dejas de ser tú. Ese desdoblamiento y ejercicio es positivo, se disfruta y permite que esta profesión te lleve
a experimentar una forma de vida”.
Gente
¿Por qué mata el hombre?:
la respuesta está en el museo
LA FRASE
Lola Herrera
La actriz comenta a
EP su interpretación
en Seis clases de baile
en seis semanas
La estación de Orsay en París muestra óleos, dibujos y esculturas ‘sangrientas’
grado del rey; enarbola su cabeza
y modifica la historia. Pero, al
mismo tiempo, en la guillotina se
reconoce el gusto del hombre de
las Luces, del XVIII, por las máquinas y la racionalidad”.
Entre 1814 y 1830, París programa ejecuciones a mediodía y en
plaza pública. Luego se trasladó
al suburbio y de madrugada. Y
desde 1939, a la prisión.
En el siglo XIX, el periodismo
naciente crea la sección de sucesos. Y surgen revistas especializadas, populares, cuyas dramáticas
escenas –la “loca” despedaza al
bebé y echa sus miembros al caldero; la señora burguesa estrangula al marido ante el amante...–
puntúan la exposición.
“A los artistas –señala Badinter–, esa violación de leyes fundamentales, sacrilegio, sexo, muerte
les sirve de modelo. Del ‘no matarás’ desobedecido por Caín hasta
Landrú, esos crímenes inspiran
más que la delincuencia financiera. El propio caso Dreyfus alimenta crónicas pero deja escasos croquis. Deicidio, parricidio, asesinas,
convocan plumilla y pinceles”.
Apoteosis con Charlotte Corday, “mujer, virgen y regicida,
porque su puñal acaba con Marat, rey del pueblo. Munch la pinta desnuda. Y en la iconografía,
sólo Salomé compite con ella.
A Badinter le sorprendió “el
atractivo que ejercen, sobre los
artistas, el cuerpo torturado y el
crimen. En ese sentido, el relato
escrito es menos violento que su
1
●
ÓSCAR CABALLERO
París
Servicio especial
2
●
L
a viuda que cortó cabezas hasta 1977 y el abogado Robert Badinter,
que la mandó al paro,
protagonizan Crimen y castigo,
en el Museo de Orsay. La viuda
es el nombre popular de la guillotina: en la plaza de la Concorde,
donde hizo rodar las cabezas de
Luis XVI y María Antonieta, entre función y función la cubría un
velo negro.
¿Y Badinter? Es el inspirador
de la ley que abolió la pena de
muerte, promulgada en 1981 por
Mitterrand.
La siniestra cuchilla, inventada sin embargo para abreviar sufrimientos, es uno de los 460 objetos, pinturas, dibujos –de Goya
y Picasso a Munch y Degas; una
puerta de celda; Lombroso y Bertillon; cabezas cortadas; fotos de
cadáveres aún calientes...– de la
exposición concebida por Badinter y el académico Jean Clair.
Dibujos, óleos y esculturas de
artistas reputados comparten espacio con sanguinolentas cubiertas de publicaciones. “Hasta la
Revolución Francesa –explica Badinter–, la justicia penal era invisible. En octubre de 1789, el espectáculo del juicio, esa novedad, fascina: una tragedia cuyo
mayor atractivo es que nadie conoce por anticipado el desenlace”. Y cuando la condena es a
muerte, el espectáculo continúa.
“La guillotina se convierte en
símbolo el 21 de enero de 1793,
con la decapitación de Luis XVI;
el verdugo profana el cuerpo sa-
3
●
1. ‘Le viol’. Óleo
sobre tela firmado
por Edgar Degas,
que se encuentra
actualmente en la
sede del Museo de
Arte de Filadelfia
De Goya a Picasso,
Munch o Degas, la
exhibición ‘Crimen
y castigo’ reúne 460
elocuentes obras
4
●
2. ‘Assassinat’.
Grabado original
del artista alemán
Otto Dix, que se
muestra en la
fundación de su
nombre en Vaduz,
Liechtenstein.
3. ‘Le pendu’,
o ‘John Brown’.
Técnica mixta
original del escritor
Victor Hugo, exhibido en la Maison
Victor Hugo en
París.
4. ‘Au pied
de l'échafaud’.
Litografía en color,
de Toulouse Lautrec, que decora la
Biblioteca Nacional
de Francia en
París.
pintura”. ¿Y en la realidad? El jurista revisó su propia experiencia. Cuando debía defender a un
criminal lo dejaba hablar. “Todos
eran locuaces al describir los preparativos, la causa, la víctima. Pero callaban al abordar el acto en
sí. Callaban, y nunca eran prolijos con el momento fatal”.
Eso que el asesino evita nombrar está incrustado en la cultura. Lo recuerda Jean Clair, ex director del Musée Picasso: “Nuestros museos, catedrales del conocimiento, dedican el 60% de su
espacio a escenas de crímenes colectivos o individuales. Sobre todo, a la imagen omnipresente y
torturada de un hombre crucificado”. Acaso porque “todo asesino es nuestro semejante”. Aunque Badinter, a sus 82 años, siga
preguntándose: “¿Por qué el
hombre mata?”.c
SOUL BROTHER / FILMMAGIC
El actor, el pasado febrero
BenKingsley,
a favordel
impuesto
RobinHood
LONDRES Efe
B
en Kingsley da vida a un
banquero atracado por un
grupo de ladrones que reparten las ganancias entre los
más pobres, en un corto que se
estrenó ayer para la campaña
The Robin Hood tax (el impuesto
Robin Hood). El corto, en el que
también participan Noel Clarke
(de la serie británica Dr. Who) y
Tom Feltham (Draco Malfoy en
la saga Harry Potter), entre
otros, ha sido impulsado por el
grupo The Robin Hood Tax, que
defiende imponer una tasa a las
transacciones financieras para
destinarla a programas de desarrollo en el tercer mundo.
En el corto, Kingsley, Oscar de
Hollywood 1982 por su papel como Mahatma Gandhi, es acorralado en un aparcamiento por un
grupo de robin hoods que le obligan a entregar sus pertenencias,
para, finalmente, devolverle todo
excepto cinco peniques (1,6 céntimos de euro).
Según informaron los responsables de la campaña, el corto es
la respuesta del grupo The Robin
Hood Tax a los argumentos del
sector financiero, que sostiene
que no pueden permitirse el impuesto del 0,05% en las transacciones que propone esta organización sin ánimo de lucro.
Tras el lanzamiento del corto,
los seguidores de esta iniciativa
tratarán de convencer a los líderes políticos de que incluyan en
sus programas para los comicios
del próximo 6 de mayo la recaudación de fondos procedentes de
las transacciones financieras para fines benéficos.c
EL CORTO SOBRE ‘THE ROBIN HOOD
TAX’ PUEDE VERSE EN
www.lavanguardia.es/cultura
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