PDF(1,03Mo) - Collection des mémoires et thèses à l`Université Laval

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LA CONSTRUCCIÓN IDENTITARIA DE FLORA
TRISTÁN EN EL PARAÍSO EN LA OTRA ESQUINA
Mémoire
Marie-Pier Guay
Maîtrise en littérature d’expression espagnole
Maître ès arts (M.A.)
Québec, Canada
© Marie-Pier Guay, 2013
Résumé
Cette recherche a pour objet d‟analyser la construction identitaire dans le roman Le
Paradis un peu plus loin (2003) de Mario Vargas Llosa (1936). L‟analyse du récit se
réalisera depuis une perspective sociocritique et philosophique du roman d‟après le sens
que Pierre Bourdieu attribut au concept de « champ littéraire », qui confère à la littérature
la capacité de synthétiser et couvrir des postulats relevant du domaine des sciences
humaines. Cette ouverture sur l‟être humain, portant sur la phénoménologie de sa
philosophie et sur son comportement, qu‟offre la littérature permet de procéder à l‟énoncé
de l‟objet principal de cette étude. J‟examinerai les processus sociologiques et
philosophiques à partir desquels l‟être humain auto-construit son identité. Ainsi, j‟étudierai
la construction du discours narratif concernant Flora Tristan, protagoniste qui constitue
l‟intérêt principal permettant l‟examen de la problématique suivante: Quels sont les
processus sociologiques et philosophiques de construction identitaire, que je nommerai
signes identitaires, dans le roman Le Paradis un peu plus loin, grâce auxquels la voix
narrative, ainsi que le discours narratif forgent implicitement l‟identité de Flora Tristan; et
cela en articulant ses droits, ses intérêts, ses valeurs, ses croyances, sa vocation et son
imaginaire social et utopique véhiculés par des représentations symboliques du moi? De
manière à atteindre une compréhension plus profonde de la signification du texte littéraire,
j‟appliquerai les concepts de polyphonie, de carnavalisation, de génération et de roman
biographique élaborés par Mikhaïl Bakhtine (1895-1975). Également, je me réfèrerai à
Pierre Bourdieu (1930-2002), sociologue français, dont l‟œuvre a pour concepts
principaux : l‟habitus, le champ, et la violence symbolique, et qui d‟ailleurs pris part à la
scène intellectuelle du XXe siècle. Ses postulats de champs, de crédit social, d‟illusion
naturaliste, d‟intériorisation de l‟ordre social, de violence symbolique, de maîtrise
symbolique de la pratique et de mise en scène de soi feront partis des éléments principaux
afin de mener à terme l‟analyse des processus sociologiques de la construction de l‟identité
de Flora Tristan dans le roman Le Paradis un peu plus loin. Les concepts philosophiques
de Charles Taylor, Bloch y Ricoeur, Kant, Desroche y Kaufmann, quant au mites en tant
que discours, à l‟utopie et à l‟imaginaire, seront mis au service de l‟analyse de la
représentation renouvelée de l‟identité sociale de l‟ouvrier et de la femme, proposée par
l‟imaginaire du discours de l‟utopie tristanienne.
III
IV
Resumen
Esta investigación literaria analiza el tema de la construcción de la identidad en la
novela El Paraíso en la otra esquina (2003) de Mario Vargas Llosa (1936). El examen del
relato se emprendió desde una perspectiva sociocrítica y filosófica de la obra, en el sentido
que Pierre Bourdieu atribuye al término de “champ littéraire”, que confiere a la literatura
la capacidad de sintetizar y abarcar postulados de las ciencias humanas. Esta apertura al ser
humano, la fenomenología de su filosofía y de su comportamiento que ofrece la literatura
permite proceder al enunciado del objeto principal de este trabajo.
Indagaré los procesos sociológicos y filosóficos a partir de los cuales el personaje
de Flora Tristán autoconstruye su identidad. Para ello estudiaré la construcción del discurso
narrativo acerca de la protagonista Flora Tristán, para examinar la problemática: ¿Cuáles
son los procesos sociológicos y filosóficos de construcción identitaria, que denominaré
signos identitarios, en la novela El Paraíso en la otra esquina, con los cuales la voz y el
discurso narrativos forjan implícitamente la identidad de Flora Tristán? ¿Cómo se producen
dichos procesos al articular sus derechos, sus intereses, sus valores, sus creencias, su
vocación y su imaginario social utópico, vinculados por representaciones simbólicas del
yo?
Para llegar a una mejor comprensión del significado del texto, se aplicarán los
conceptos de polifonía, carnavalización, generaciones, novela biográfica, que fueron
elaborados por el postformalista ruso Mijail Bajtín (1895-1975). Igualmente, me referiré a
Pierre Bourdieu (1930-2002), sociólogo francés, cuya obra muestra como conceptos
principales: el “habitus”, “le champ” y de “la violence symbolique”, y quien formó parte
de la vida intelectual del siglo XX. Sus postulados de campo, capital social, ilusión
naturalista, interiorización del orden social, violencia simbólica, “maîtrise symbolique de la
pratique” y “mise en scène de soi” serán las herramientas principales de análisis para
indagar los procesos sociológicos de la construcción de la identidad de Flora Tristán en El
Paraíso en la otra esquina. Los conceptos filosóficos de Charles Taylor, Bloch y Ricoeur,
Kant, Desroche y Kaufmann acerca del mito como discurso, de la utopía y del imaginario
servirán para analizar la percepción renovada de la identidad social del obrero y de la mujer
propuesta en el imaginario del discurso de la utopía tristiana.
V
VI
Agradecimientos
Deseo agradecer a mi familia por su apoyo emocional durante la escritura de mi tesis.
Le quiero dar las gracias a mi hermano, Alexandre, quien fue un gran guía espiritual y una
inspiración intelectual.
De igual modo quisiera agradecer a mi directora que supo animarme y proponerme otro
punto de vista para considerar el avance de mi trabajo:
“una plantita que crece un poco más cada día”.
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VIII
Remerciements
Je souhaite adresser mes remerciements les plus sincères aux personnes qui m‟ont apporté
leur aide et qui ont contribué à l‟élaboration de ce mémoire ainsi qu‟à la réussite de ces
études universitaires.
Je tiens à remercier sincèrement ma directrice, Madame Emilia I. Deffis, qui s‟est toujours
montrée à l‟écoute et très disponible tout au long de la réalisation de ce mémoire. Grâce à
madame Deffis, j‟ai pu savourer les étapes de mes recherches. Chaque étape était
comparable aux feuilles d‟une petite plante qui croissent un peu plus chaque jour.
Je désire également remercier ma famille dont l‟appui inconditionnel, positif et chaleureux
m‟a apporté la force nécessaire à la poursuite de ce projet de mémoire.
Je veux exprimer ma grande gratitude envers mon frère, Alexandre, qui fut un grand guide
spirituel et intellectuelle.
IX
X
Índice
Resumen…………………………………………………………………………… I
Résumé…………………………………………………………………………… III
Agradecimeintos…………………………………………………………………..V
Remerciements……………………………………………………………..……VII
Introducción ………………………………………………………………..……….…..…1
I. La construcción de una identidad propia………………………………………….…13
I.I. La toma de control del propio destino…………………………………………………17
I.I.II. Valoración de la libertad, autonomía laboral e intelectual así como del derecho a
realizar los sueños……………………………….................................................................19
II. Creación de una identidad cosmopolita……………………………………………...31
II.I. El viaje como inversión y “maîtrise symbolique de la pratique” en la identidad
cosmopolita de Flora Tristán………………………………………………………………35
II.II. Las ideas jurídicas como signo identitario de la cosmopolita…………………….....43
III. El papel de la alteridad, la conciencia de sí y el ego en la definición identitaria de
Flora Tristán ……………………………………………………………………………..49
III.I. El encuentro de sí mismo en el Otro: la intersubjetividad………………………...…53
III.II. La interacción responsable en nombre de la libertad ajena y propia……………….59
IV. Los imaginarios sociales en la utopía como dialéctica identitaria…….…………...65
IV.I. El imaginario social en el proyecto “utópico” de Flora Tristán al servicio de la
identidad en proceso de construcción……………………………………….......................69
IV.II. La función del mito como discurso en el imaginario utópico: representación
simbólica del yo…………………………………………………........................................85
IV.III. El signo de identidad en el mito como discurso: los Palacios obreros....………….89
IV. IV. El signo de identidad en el mito como discurso: el arquetipo mesiánico de la
mujer……………………………………………………………………………………….95
Conclusiones…………………………………………………………………………….. 99
Bibliografía………………………………………………………………………………103
XI
XII
Introducción
En una entrevista con el historiador Stéphane Michaud, Vargas Llosa expresó su
visión personal del poder de la ficción para abordar la experiencia humana. Explicó
que la novela histórica permite tratar acerca de la existencia de manera realista.
Efectivamente, el relato de acontecimientos parte del mundo sensible, incluye
también elementos invisibles y hechos sin registrar, tales como los sueños, los
deseos y las inspiraciones, que forman una parte de la realidad de cada individuo.
Estos elementos comunican una dimensión existencial de la vida, que consiste en
anhelar un futuro, condiciones mejores de existencia. Vargas Llosa lo califica de
“vérités mensongères ”, pero expresa que “ces mensonges sont aussi réels et
importants pour la vie d‟une société que les vérités” (218). Lo afirmado se
comprende tomando en cuenta que la forma existencial con la que visualizamos el
futuro y percibimos el presente influye en la actitud y en las acciones y, por
consiguiente, en nuestro comportamiento social. Esta cita permite afirmar que la
novela EPELOE1 organiza la construcción narrativa de la biografía del personaje de
Flora Tristán de manera que cobre un sentido transcendente por su aproximación a
lo que se refiere al mundo metafísico del hombre. Trascendente, en el sentido de
que la ficción da acceso a informaciones intangibles, cuyo valor es tan estimable
como los hechos verificables de la historiografía. Tal como afirma Vargas Llosa, en
la ficción se puede comprender mejor a los individuos: “et cette vérité n‟est pas
celle des faits qui sont réalisés objectivement, en dehors de nous-mêmes. Elle
relève de la vérité intérieure de l‟homme” (Michaud 219). La novela estudiada se
puede considerar como un relato biográfico, puesto que relata la vida de Flora a
partir de hechos verificables en la historia. Ya que la ficción aborda al ser humano y
su vida íntima, me propongo investigar la presencia de signos identitarios en la
construcción narrativa del personaje de F.T. en El Paraíso en la otra esquina.2
1
Para facilitar la redacción, se utilizarán las abreviaturas EPELOE para referirse a El Paraíso en la
otra esquina y F.T. para referirse a Flora Tristán.
2
Uso el término signo en el sentido en que Louis Hébert explica en su artículo Introduction à la
sémiotique el significado de término signo: “le signe se décompose en signifiant et en signifié”.(2)
1
Quiero dedicarle un espacio a ciertas citas que me inspiraron para tratar el
tema del viaje, del relato de viaje, del cosmopolitismo y de la autoconstrucción
identitaria en el análisis del personaje novelesco de la novela El Paraíso en la otra
esquina. El desafiar las fronteras en el siglo XIX, para una mujer que viajaba sola,
despertó mi atención y el leer que “Tristan‟s travelling experience deepened her
awareness of gender and class inequity, making her an acute social observer”
(Romano 140) me llevó a investigar la presencia del cosmopolitismo jurídico en el
discurso narrativo. Igualmente, la iniciativa y la responsabilidad para cuidar de
nuestra libertad como ser humano siempre fueron dos cualidades que he admirado y
sentí que se destacaban en la heroína de la novela, que gracias a la escritura se
atrevió a reformular desde un punto de vista vanguardista tanto su propio lugar en
el mundo, y el de la mujer, como el lugar del proletariado marginado. La cita:
“Tristan‟s last trip to London, made in 1839, resulted in London journal
[Promenades dans Londres, 1840] a sociological analysis of the complex,
dysfunctional changes bought about by the Industrial Revolution” (140) me inspiró
para referirme a los postulados de Bourdieu y Ricoeur, de forma que pudiera
comprender cómo el ser humano define su valor en la sociedad y cómo a nivel
filosófico se define a través del otro, y de ahí comprender cómo surgen en la mente
las técnicas, las actitudes que permiten el alcance de una mayor soberanía dentro de
un “campo social”.
La interrogante para plantear mi problemática será: ¿Cuáles son los procesos
sociológicos y filosóficos de construcción identitaria, que denominaré signos
identitarios, en la novela EPELOE, con los cuales la voz y el discurso narrativos
forjan implícitamente la identidad de Flora Tristán al articular sus derechos, sus
intereses, sus valores, sus creencias, su vocación e imaginario social utópico
vinculados por representaciones simbólicas del yo? Tanto en filosofía como en
sociología “le moi” del agente es social. Sin embargo, en filosofía, Lacan emplea el
término representación del “yo”, que también usaré en ciertos momentos para
referirme al tema de la construcción de la identidad. Para aclarar este concepto cabe
2
apuntar que, en Histoire et Imaginaire dans le roman hispano-américain
contemporain, A. López explica cómo Lacan describe la “relation spéculaire à
l‟autre”, es decir la forma con la que se concibe la representación del yo: « Le Moi
est donc une construction imaginaire totalement captive de l‟autre, puisque l‟accès
à l‟identité est tributaire de l‟image spéculaire d‟un autre avant d‟être perçue
comme image de soi » (47).
En otro orden de ideas, quisiera mencionar que Guzmán Pinedo, al referirse a la
ficcionalización del discurso histórico, apunta que la historia de una novela
histórica mantiene una dialéctica con lo imaginario.
“Si observamos que la “historia funciona como una huella en el
imaginario colectivo social hegemónico, tal vez podamos aventurar que
es como una “huella” que ingresa a la ficción adquiriendo de esta
manera estatuto de realidad otorgándole, al discursivizarse, prestigio a
lo sucedido porque, “paradójicamente, la estructura narrativa, elaborada
en el crisol de las ficciones, se convierte en signo y, a la vez, en prueba
de realidad” (Histoire et Imaginaire…58).
Por consiguiente, estos signos de la identidad que van construyendo al personaje en
esta novela del siglo XXI tal vez hagan que la memoria histórica de F.T. forme
parte del imaginario cultural peruano. Al ser consciente de que organizar el destino
de un personaje histórico dentro de un texto ficticio conlleva una dimensión
creativa y mediadora personal por parte del narrador y del autor, se podría afirmar
que se manifiesta una intención de conservar la memoria histórica por vía del
imaginario literario y esto, interpretando la identidad del personaje histórico a partir
de datos verificables desde una perspectiva contemporánea.3 Con lo que Amadeo
López apunta en Histoire et Imaginaire dans le roman hispano-américain
contemporain se puede comprender que la intención de conservar la memoria
histórica se manifiesta a través del hecho de dedicarle una novela al personaje
histórico para volverle novelesco. La literatura, al ser mediadora, permite tanto al
3
Según la tercera acepción de la Real academia española se define el concepto de identidad como:
3. f. Conciencia que una persona tiene de ser ella misma y distinta a las demás.
3
narrador como al autor entrar en el imaginario sociocultural y crear un espacio para
la memoria histórica de un personaje y esto, a partir de un relato ficticio que cobra
un significado tangible en una realidad cultural, la peruana en el caso de la novela
EPELOE. López dice lo siguiente:
“C‟est là sans doute qu‟il faut chercher le secret de la puissance de
l‟imaginaire dans la création artistique et les rapports tenus, en
continuité et en discontinuité, des êtres de fictions avec le réel. En
continuité car toute création s‟inscrit de quelconque façon dans l‟espace
existentiel de son auteur et s‟impose à lui comme une urgence. En
discontinuité, car les êtres de fictions -à l‟instar des êtres
mathématiques-, une fois créés, acquièrent leur propre cohérence et
autonomie par rapport au réel, échappant à l‟auteur lui-même. (Histoire
et Imaginaire… 49)
Ahora bien, la investigación acerca de procesos sociológicos y filosóficos de
construcción de la identidad se harán en dos capítulos principales: la construcción
de una identidad propia, y los imaginarios de la utopía como dialéctica identitaria.
En el capítulo “La construcción de una identidad propia” presento el signo
identitario del libre albedrío como una responsabilidad personal que permite a cada
individuo respetarse a sí mismo y ser una persona íntegra. El concepto sociológico
de Bourdieu, denominado “la ilusión naturalista”, me permite observar en la
protagonista una conciencia, la “lucidez” ante el hecho de que la posición social
dominante del burgués, de la iglesia y del hombre era una creación sociológica real
en el imaginario social, pero no representativa de la única realidad posible. El
discurso narrativo evidencia que el considerarse F.T. a sí misma como paria hubiera
sido aceptar una realidad social del s. XIX como una verdad. En los términos
bourdianos significaría aceptar una posición social estigmatizada por la clase social
dominante.
Al referirme a la ilusión naturalista voy ilustrando cómo F.T. usa la escritura
de la Unión Obrera para reformular el espacio de la mujer y del proletariado en el
mundo y para inspirar un cambio social. Por lo tanto, los signos identitarios de la
4
valoración del intelecto femenino y del derecho a la educación aparecen en la
novela cuando se presenta a Flora como mujer autodidacta y escritora.
Con la noción de campo social de Bourdieu explico que dichos signos
señalan procesos sociológicos de construcción de la identidad. La idea de campo
consiste en identificar las posiciones dentro de una capa social como dependientes
entre sí pero alterables en la escala de prestigio social debido a factores
económicos, políticos, sociales e históricos. Igualmente emplearé la noción de la
interiorización del orden social, que consiste en integrar en la mente del individuo
un estado psíquico que le vuelva dócil, dominado o sometido. Esto se produce de
forma inconsciente por vía del discurso dominante de censura simbólica. En el
relato de EPELOE, F.T. lucha por no interiorizar el orden social y no aceptar una
posición social predeterminada por una ilusión naturalista en el campo social de la
mujer del siglo XIX en Francia.
A continuación, en los términos de Bourdieu, explico cómo la heroína de
EPELOE procura hacer “inversiones” que le aporten un mayor “capital” social y
cultural, es decir una posición social más positiva. Igualmente, uso la noción de
carnavalización de Mijail Bajtin para recordar que el agente social siempre tiene el
poder de “reinventarse a sí mismo” al modificar su percepción de lo real. Esto me
permite ilustrar cómo la protagonista intenta modificar la imagen de la paria por la
de una luchadora social, ya que la carnavalización consiste en invertir de forma
ficticia los roles sociales de manera que se reivindiquen los derechos y saquen a la
luz las verdades.
Es a partir de las nociones sociológicas y literarias, principalmente de
Bourdieu, que analizo la forma en la que el narrador articula la fuerza interior con
5
la que Flora orienta su vida de manera que se reinvente su rol social y se
autoconstruya con iniciativa, independencia moral, física e ideológica.
En el capítulo “Creación de una identidad cosmopolita”, se verá que al
emprender varios viajes y recoger datos sociológicos, la heroína va desarrollando
una conciencia moral ética y una facultad para comunicar de forma intercultural
que permiten identificarla como una cosmopolita.
Expongo cómo la voz narrativa subraya la publicación tristiana
Peregrinaciones de una Paria como una experiencia de viaje cosmopolita. El
primer apartado, “El viaje como inversión y “maîtrise symbolique de la pratique””
en la construcción de la identidad cosmopolita de Flora Tristán, revela la intención
de presentar a Flora como una persona que fue consciente de su propia mente
vanguardista, y que supo luchar por su autonomía a través de la escritura y del
viaje. La noción bourdiana de “maîtrise symbolique de la pratique”, representa una
herramienta racional para orientar las acciones de manera que permitan el alcance
de un objetivo. Al referirme a esta “maîtrise symbolique de la pratique” puedo
afirmar que, en EPELOE, para F.T. el campo literario se instala como un lugar
donde se pueden redefinir las pautas sociales, y donde uno puede dedicarse un
espacio a la altura de su dignidad, donde se haga abstracción de los estigmas
sociales, para dejar vía libre a la emancipación personal. En el espacio creativo de
la escritura de viaje, F.T. se redefine como una luchadora por el avance de la causa
social de la mujer, de la escritora y de sí misma como socióloga cosmopolita. El
relato valora las experiencias cosmopolitas por dar acceso a una visión más amplia
sobre el mundo, las leyes y las normas sociales. Así EPELOE revela el viaje y la
escritura como acciones simbólicas, en la autoconstrucción de la identidad.
6
En “Las ideas jurídico cosmopolitas como signo identitario del imaginario
social de la cosmopolita”, estudiaré cómo estas acreditan la conciencia moral y
legislativa de Flora. La reivindicación de los derechos humanos, la denuncia del
sistema carcelario juvenil, la exposición de problemáticas sociales de marginación
femenina llevan a calificar a la protagonista de mujer cosmopolita.
En el capítulo “El papel de la alteridad, de la conciencia de sí y del ego en la
definición identitaria de Flora Tristán”, el proceso de construcción personal de la
identidad de F.T. alcanza una definición más aguda en el relato, gracias al
desarrollo de una imagen moral e íntima del personaje, de acuerdo con las
convicciones que el narrador plantea desde el principio de la novela. Esto se
observa gracias a la noción bourdiana de la “volonté de distinction”, que consiste en
la necesidad de afirmar el sentido existencial de nuestra propia vida y recibir
reconocimiento ajeno de su valor. Esta “volonté de distinction” se evidencia en la
relación de intersubjetividad entre la heroína y el personaje secundario de la
Mariscala, que constituyó un modelo existencial, psicológico e intelectual para la
protagonista. La intersubjetividad releva de la fenomenología que, explicada por
Hegel y Husserl en Self –consciousness and otherness, se revelan como experiencia
primitiva de la comunicación. La intersubjetividad puede nacer en el silencio
cargado de significado gracias a la imagen-modelo que provoca el otro. Así, aunque
F.T. no llegara a conocer personalmente a La Mariscala, ésta influyó en aquella de
manera que surgiera en ella una voluntad de afirmarse y definir su papel en el
mundo.
En el subcapítulo “El encuentro de sí mismo en el Otro: relación de
intersubjetividad”, que constituye un signo identitario, se ve cómo el encuentro con
la Mariscala provoca en Flora una iniciativa antinormativa para una mujer del siglo
XIX, ya que la anima a que se lance a la política y al campo del trabajo social. En
términos bourdianos, las agallas y la fe en su propio valor alimentados por este guía
7
femenino remiten al concepto de “mise en scène de soi”. Esta idea sociológica es
determinante en la autoconstrucción de la identidad de la protagonista ya que,
parafraseando a Bourdieu, la puesta en escena de su propia persona gracias a una
exposición de sus valores humanos puede hacer que un individuo llegue a ser
aceptado por el otro. En EPELOE, a lo largo del proceso de desarrollo identitario de
F.T., el discurso revela que ella intenta ser reconocida como luchadora social única,
distinta de los demás.
En el subcapítulo “La interacción responsable en nombre de la libertad ajena
y propia”, dicha interacción destaca como signo del proceso de construcción de la
identidad de F.T. En EPELOE se aprecia esta interacción en el discurso de F.T.
gracias a la comunicación honesta y compasiva con la que intenta sensibilizar al
marginado y a la mujer para que rijan mejor su destino por vía de las acciones. Me
refiero a las nociones filosóficas de Sartre en este apartado, ya que me permiten
explicar la libertad en cuanto responsabilidad enajenable y como una actitud de
iniciativa activa. Esto me permite examinar que la protagonista lleva a su prójimo a
tener otro nivel de conciencia de sí y del ego constructivo, los cuales exigen que un
individuo considere sus actos como una responsabilidad que abre el camino hacia la
libertad.
F.T trata al otro desde un punto de vista inclusivo, es decir, como un igual.
A partir de ahí se manifiesta en sus acciones y palabras una fuerza positiva que
alimenta la mente y el imaginario del prójimo, de manera que este le concede
consideración a sus intervenciones, las cuales valoran el poder de uno sobre su
propia vida. Esta forma de comunicar hace que F.T. valore esta idea de la
responsabilidad en nombre de la libertad ajena y propia, porque se pide a sí misma
y a su prójimo romper con las normas anticuadas limitantes y transgredir las leyes,
siempre que sea para el bien humano. Por ende, esto demuestra que F.T. caracteriza
a un individuo activo y comprometido con el bienestar social.
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En el capítulo “El imaginario social en el proyecto “utópico” de Flora
Tristán al servicio de la construcción identitaria”, dichos imaginarios conforman un
signo de la construcción identitaria. Este signo atañe tanto a la identidad colectiva
de los obreros como a la de la protagonista. Para comprender cómo influye este
imaginario social de la utopía tristiana en tales identidades explico el rol que tiene
en la restructuración del yo social de la clase obrera y de la Paria. El discurso y las
acciones propuestas por dicho imaginario tristiano procuran modificar las
representaciones simbólicas que los individuos tienen de sí mismos al plantear otras
normas sociales, leyes, prácticas políticas y derechos morales. Así, examino la idea
de que el imaginario tristiano pretende legitimar nuevas prácticas sociales que
permitan considerar la posición y las condiciones sociales no sólo como fruto del
destino sino como una realidad en la que el individuo social puede tener una
influencia. Explico que esta influencia parte de un sistema de ideas, articulado por
el proyecto de la Union obrera de F.T., que pretende fomentar el desarrollo de los
recursos legales y educativos. Refiriéndome a filósofos tales como Charles Taylor,
Bloch y Ricoeur, Desroche y Kaufmann evidencio el hecho de que el imaginario
del discurso de la utopía tristiana propone una percepción renovada del estatus
social del obrero y de la mujer, lo cual atañe a la identidad tanto colectiva como
personal.
El imaginario utópico de F.T. se comprende mejor gracias a la idea de
Desroche según quien la utopía se realiza en tres grados: la alternancia, la
altercación y la alternativa. Estas etapas permiten comprender la consolidación del
proyecto utópico como realista, y también evidencian el proceso de legitimación
que ofrece el discurso de F.T., y el hecho de que estimule la interiorización de un
nuevo orden social y el proceso de una transformación de la representación
fundadora de la identidad del marginado.
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La idea utopista de la Unión Obrera desempeña como función el ser una
institución que instaura nuevas coaliciones de poder, de relaciones sociales y
comités que sirven de herramientas mediadoras al instalar en el imaginario del
oprimido el mundo de lo posible. Este mundo propuesto por F.T. conlleva ideas
insólitas para aquella época, tales como analizar el modelo legal y los servicios
sociales de otros países para llegar a replantear derechos naturales y cívicos. Por lo
tanto, esta función constructiva del imaginario social en el proyecto “utópico” de
F.T. dialoga con la construcción de la identidad.
Igualmente en los subcapítulos “Signo de identidad en el mito en forma de
discurso presente en la idea de los Palacios obreros” y “Signo de identidad en el
mito como discurso: El arquetipo de la mujer Mesías”, explico la función del mito
como discurso en el imaginario utópico en cuanto representación simbólica del yo
de los obreros y de Flora. Esto se observa en la idea de los Palacios obreros y en el
arquetipo mesiánico de la mujer en la novela EPELOE. Presento el discurso del
mito en la utopía tristiana como empresa constructiva y no destructiva de la
representación del yo del obrero y de la mujer, ya que recrea arquetipos cuyo poder
simbólico les confiere más libertad y sentido existencial a su vida. Los postulados
de Ricoeur y de Kant acerca del mito como discurso permiten una interpretación
filosófica del discurso de EPELOE, y una aproximación más aguda al análisis de la
distinción del yo destacable en las ideas de los Palacios obreros y de la mujer
Mesías. Por consiguiente, el discurso simbólico acerca los Palacios Obreros
difunden la idea de que existe un tipo de salvación del estatus y de la situación
social. Esto se observa en el uso del nominativo Palacios, que remite a un lugar
donde no existe la pobreza material. Esta connotación se comprende también
gracias a la educación infantil y a la seguridad social propuestas por dicho discurso.
A continuación, el arquetipo mesiánico de la mujer, “imago” religiosa,
revela un significado acerca de la dialéctica de la distinción personal porque destaca
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a la protagonista como una persona emprendedora. Ella lucha por su definición
personal de forma estratégica, usa el imaginario eclesiástico de manera que esta
“imago” le dé una mayor movilidad de “champs sociaux”, un mayor capital
simbólico y la disocie de la imagen de paria. Dicho arquetipo evidencia igualmente
que cada individuo puede gozar de libertad y autoridad moral en su existencia al
tomar la iniciativa y la responsabilidad de autodefinirse como líder de su propia
vida. En EPELOE destaca la valoración de una definición positiva de sí, de Flora
Tristán, aunque no haya garantía de aceptación social o de reconocimiento por parte
ajena.
11
12
Capítulo I: La construcción de una identidad propia
« ... chaque homme doit inventer son chemin. »
-Jean-Paul Sartre.
El reconstruir, organizar y transformar con una focalización íntima el destino de
Flora Tristán puede llevar a una construcción del personaje en la que se encuentren
signos de identidad incorporados implícita o explícitamente por la voz del narrador
y del autor.4 Por consiguiente, este estudio se propone investigar el signo complejo
que es el personaje, de manera que se destaque una estructura identitaria
preorganizada en el lenguaje, las acciones, las decisiones, los proyectos personales,
el carácter psicológico, las relaciones sociopolíticas y el discurso sociohistórico.
El objetivo de este capítulo consiste en indagar cómo el narrador plantea que la
protagonista se va construyendo a sí misma. Lograré tal meta al estudiar al
personaje narrativo desde nociones sociológicas que permitirán esclarecer la
relación primordial entre la organización del relato, que evoluciona como una
biografía, es decir narrando los acontecimientos esenciales de la vida del personaje
hasta su muerte, y la evolución personal así como profesional por la que Flora
lucha. Este capítulo se organizará en tres partes: primero, la toma de control del
propio destino; luego, la creación de una identidad cosmopolita y, para terminar, el
papel de la alteridad, de la conciencia de sí y el ego en la definición identitaria de
Flora Tristán.
4
En el artículo de Jarque, Mario Vargas Llosa dice: “Mi primera idea de la novela era
exclusivamente Flora Tristán. Durante mucho tiempo mi idea fue escribir una historia inspirada en
ella, en su tiempo, en sus luchas políticas en las que estuvo involucrada, y fue ya empezada la
novela que de pronto leyendo cosas sobre Gauguin encontré que había muchas similitudes. Sobre
todo de carácter, de personalidad, de terquedad, de una consecuencia total con sus convicciones” (3).
13
En esta primera parte de la investigación, que se titula La construcción de una
identidad propia, orientaré la búsqueda a partir de las teorías sociocríticas de Pierre
Bourdieu, que aclaran la noción de identidad personal que, para la sociología, está
en relación estrecha con el sistema social; tal como lo explica el siguiente
fragmento extraído de Introduction à une sociologie critique, Lire Pierre Bourdieu.
“Les agents sociaux sont constamment guidés par une idée ou une
image d‟eux- mêmes, de leur situation, de leur rapport, par une
représentation de ce qu‟ils sont ou croient être, de ce qu‟ils souhaitent
ou redoutent de devenir, bref par une certaine représentation de leur
identité (et de celle des autres) qui contribue à donner du sens à leur
existence et qui les justifie de faire ce qu‟ils font ” (Accardo 293).
Los postulados de Pierre Bourdieu que se relacionan con el concepto de “campo”
constituirán el eje del análisis junto a los de Bajtín. Los conceptos de Bourdieu
(crédito, inversión) y de Bajtín (carnavalización, polifonía y novela biográfica)
permitirán analizar el tema de la identidad social, ya que ofrecen herramientas de
investigación sociolingüística y sociológica que subrayarán en el discurso del
narrador y de la protagonista, pistas para ir ilustrando las acciones y el lenguaje
edificador de la personalidad íntima y social tristiana. Así, se descubrirá la
percepción introspectiva con la que la protagonista se representa a sí misma, y la
perspectiva social, colectiva y romántica con la que se define a Flora Tristán en el
contexto de la novela.
Para que se comprenda mejor mi análisis expondré brevemente sobre el personaje
de Flora Tristán (1803-1844). En El Paraíso en la otra esquina se relata que luchó
por el reconocimiento de los derechos de los trabajadores dedicándose a la
formación de una unión obrera internacional. Esta labor sociopolítica será una
misión personal sagrada. De manera verosímil se describe su gira por Francia como
conferenciante, para entablar un diálogo más íntimo con pequeños grupos de
14
obreros, seres humanos cuyo trabajo indignante los mantenía en el círculo vicioso
del analfabetismo, la opresión y la miseria. De esa situación de precariedad
financiera provenían el trabajo infantil y la prostitución, problemas sociales que
Flora intentará remediar. En el texto narrativo se destaca igualmente a Flora Tristán
como una mujer autodidacta, que creó un periódico, publicó folletos y su libro La
Unión obrera (1843) así como Las Peregrinaciones de una paria (1838).
15
I.I. La toma de control del propio destino
“Siempre se ha creído que existe algo que se llama destino, pero siempre se ha
creído también que hay otra cosa que se llama albedrío. Lo que califica al hombre
es el equilibrio de esa contradicción.”
-Gilbert Keith Chesterton.
El conocimiento de la situación sociohistórica en la que vive la heroína de EPELOE
es primordial. En la primera mitad del siglo XIX la discriminación por ser paria,
fugitiva e inculta, sin autoridad masculina para ser mantenida y sin derecho a una
herencia, significaba carecer de capital social, económico y cultural.5 Como se
entiende al leer a Accardo, el agente, tal como se llama al individuo en la
sociología, se ve enfrentado a una realidad que es la de tener su propia vida, pero
dentro de un sistema organizado en el que no puede tener el control de las
relaciones simbólicas de la jerarquía social. A este sistema, Bourdieu lo llama
“champs”.6 Este concepto permite destacar los acontecimientos claves de la vida de
F.T., relatados en EPELOE, que representan su voluntad de libre albedrío en lo que
atañe a su propia existencia, ya que actúa en “el campo ” para alcanzar una máxima
soberanía.
5
En Introduccion à une sociologie critique, Accardo menciona que « nous donnerons désormais le
nom « capital » aux différentes ressources que suppose et que produit l‟activité du champ, et nous
distinguerons selon le cas trois variétés de ce capital correspondant aux trois catégories de
ressources […] : le capital économique, le capital social et le capital culturel » (77).
6
En los términos de Accardo se explica el concepto de campo de Bourdieu : « Un champ est un
système spécifique de relation objectives, qui peuvent être d‟alliance et /ou de conflit, de
concurrence et /ou de coopération, entre des positions différenciées, socialement définies et
instituées, largement indépendantes de l‟existence physique des agents qui les occupent » (70).
16
El relato valora la historia del destino de Flora Tristán al ilustrar el origen de la
transformación de su conciencia, que la lleva al buen camino para realizarse
paulatinamente. Ilustraré cómo logra hacer evolucionar positivamente su situación
en una época en la que las normas sociales prohibían a la mujer el acceso a la
esfera pública, o sea, a la educación, a tener una carrera y ejercer cualquier trabajo.
El estudio del texto destaca el paso de la crisis existencial hasta la regeneración de
la heroína, como lo estudió Bajtín.7 A principios de la novela EPELOE, la voluntad
de Flora Tristán, Madame-La-Colère, le sirve para terminar con la sumisión y
violencia de género al huir del hogar en cuanto nace su hija, Aline. A partir de este
acto de valentía, Flora pudo regir de manera más personal su propia existencia y
empezó a vivir momentos de lucidez y de emancipación cada vez mayores, a
medida que iba creciendo su autonomía.
7
Para indagar más sobre la cuestión de la crisis del héroe en la biografía narrada, ver en Les Règles
de l’art el capítulo: La conquête de l’autonomie, y el artículo de Bajtín La novela de educación y su
importancia (208).
17
I.II. Valoración de la libertad, autonomía laboral e intelectual así
como del derecho a realizar los sueños.
« Ceux qui sont pauvres, ignorants, mal nés et mal éduqués ne sont pas le troupeau
vulgaire. Le vulgaire est tous ceux qui sont satisfaits de la mesquinerie et de
l'humanité moyenne »
-Shrî Aurobindo.
En esta parte de la investigación indagaré primero cómo se valora y reclama
la independencia de las mujeres en la novela, luego, las facultades laborales y, en
fin, intelectuales de F.T., así como la realización de sus proyectos personales en el
siglo XIX en Francia e Inglaterra. Para ello, explicaré cómo el narrador usó las
técnicas de la carnavalización al transformar la “paria” en heroína para sacar a la
luz verdades y reclamar derechos.8 Esta investigación aclarará que los debates
ideológicos despertados por las acciones, las decisiones y el discurso de Flora
Tristán tienen una función reivindicadora. 9
En primer lugar, examinaré cómo los próximos fragmentos muestran la valoración
de la facultad de libre arbitrio existencial de Flora. Esta facultad constituye un signo
8
Vice explica cómo Bajtín concibe la carnavalización: “B claims that the carnavalisation of
literature proved remarkably productive as a means for capturing in art the developing relationship
under capitalism, at a time when previous forms of life, moral principles and beliefs were being
turned into “rotten cords” and the previously concealed (hidden covered), ambivalent, and
unfinalized nature of man and human thought was being nakedly exposed” (112).
La
carnavalización es la inversión de los roles sociales que equivale a un destronamiento ficticio de
toda jerarquía y poder social según lo explicado por Vice.
9
Me refiero a la segunda acepción de ideología del diccionario de la lengua de la Real Academia
española: Conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una
persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político, etc.
18
identitario desarrollado en el personaje de Tristán. En el período romántico, época
en la que vivió Florita, las mujeres veían sus libertades humanas ultrajadas debido
a las ideologías misóginas y sexistas, las cuales correspondían a lo que Bourdieu
llama “ilusión naturalista”.10 Al comienzo de la historia se relata cómo Florita llegó
a sentir que más valía ser marginalizada pero íntegra, que ser “esclava” del
matrimonio y apellidarse “Madame André Chazal”:
-“Y cuando esto no bastaba rebelándose a cumplir con sus deberes
conyugales, aunque a su amo y señor le dieran rabietas y la insultara. La
primera vez que intentó alzarte la mano, saltaste de la cama empuñando la
tijera de la cómoda: - Si me tocas, te mataré. Ahora, mañana, pasado mañana.
Esperaré que estés dormido, distraído. Y te mataré. Ni tú ni nadie me pondrá
una mano encima. Jamás. La vio tan resuelta, tan fuera de sí, que André
Chazal, se asustó” (64).
-“A ti no te importaba nada cuyo precio fuera seguir llevando vida de esclava.
[…] No lo lamentabas. Lo volverías a hacer, exactamente, porque aún ahora,
después de veinte años se te ponía la piel de gallina imaginando tu vida si
hubieras seguido siendo Madame André Chazal” (69).
En el primer fragmento aparece claramente el tono de desafío hacia el personaje
que debería ser la autoridad del hogar, André Chazal. Efectivamente, con la técnica
propia de la carnavalización, se invierten los roles explicando que se asustó Chazal,
amo y señor, al ver a Flora tan resuelta, tan fuera de sí (64). En aquel periodo
histórico, según las normas sociales, el hombre disponía de la máxima autoridad y
legitimidad de poder sobre la mujer. Sin embargo, la novela muestra, por tan
resuelta y fuera de sí, la protagonista no acepta estar bajo la autoridad de su
10
Accardo comenta que la noción de “ilusión naturalista” hace que se defina a un humano a partir de
las características calificadas como naturales, cuando, en realidad, son cambiables o alterables.
Considero que no se puede definir a una persona sólo tomando en cuenta una característica. El ser
humano no se puede definir a partir de características tales como su trabajo, talento, origen,
nacionalidad, sexo, carrera universitaria, diplomas y méritos. Es más complejo que todas estas
características. Por definir quiero decir determinar de bueno o malo, moral o amoral, polémico o
normativo, peligroso o seguro.
19
marido. Además, la reiteración del adverbio tan aumenta la eficacia del significado
del texto, que presenta el carácter de Florita como el de una mujer resuelta a
adquirir una mayor libertad individual. En realidad, refiriéndose a los postulados de
Bourdieu, se observa que la protagonista no “interioriza el orden social”, o sea, no
se somete ante los deseos de su marido como, por ejemplo, rebelándose a cumplir
con sus deberes conyugales, aunque era lo normal y corriente en aquella época
(64).11 En Introduction à une sociologie critique, Lire Pierre Bourdieu, Accardo
explica el concepto de la “intériorisation de l‟ordre social”, que consiste en que los
que dominan en la sociedad pueden conseguir hacerlo con el consentimiento de los
dominados, que creen que merecen su situación. Los dominantes consiguen hacer
que los dominados se autocensuren, al hacerles sentir culpables y avergonzados por
su forma de vestir, pensar y hablar. El texto expresa que Florita no acepta ninguna
forma de violencia física o psicológica ejercida con el propósito de dominación y
legitimación de poder. Florita no se impide expresar que es ella quien controla su
propia vida y no otro, a pesar de que a su marido le dieran rabietas y la insultara.
Además, la protagonista se defiende ante la violencia: La primera vez que intentó
alzarte la mano, saltaste de la cama empuñando la tijera de la cómoda. (64)
También se puede observar que la oración condicional: “Lo volverías a hacer,
exactamente, porque aún ahora, después de veinte años se te ponía la piel de gallina
imaginando tu vida si hubieras seguido siendo Madame André Chazal” conlleva la
idea de que es el deber de cada persona luchar por su propia libertad (69). La
reivindicación de libertad de Flora forma parte de la base del discurso de la
carnavalización, que consistía no solamente en transformar a la paria en una
heroína sino en también darle un poder de libre expresión. Así, se evidencia que el
discurso polifónico del narrador, por representar a la voz femenina de la primera
mitad del s. XIX y hacerla dialogar con las normas sociales de la época, actúa
como respuesta anticonformista ante las ideologías sexistas y misóginas, y ello va
11
“La censure symbolique –qui a pour effet d‟interdire ou de dévaloriser toute expression non
conforme aux définitions dominantes (c'est-à-dire aux représentation en accord avec les intérêts du
groupe dominants). Toute catégorie d‟agents dominés -qu‟ils s‟agissent de groupe sexuel, de groupe
d‟âge, de groupe ethnique, de groupe religieux, de groupe socioprofessionnel, etc. fait toujours plus
ou moins l‟objet d‟un discours de dénigrement plus ou moins grossier ou subtil » (Accardo 99).
20
forjando al personaje de Flora como una mujer que aspiró a ser quien quería. 12 El
uso del libre albedrío para orientar su destino de forma íntegra destaca en la novela
como un signo identitario de F.T.
En segundo lugar, en EPELOE se reivindica el derecho al trato digno en el
trabajo sea cual sea la posición social en el campo. Accardo explica el concepto de
“campo” de Bourdieu en el capítulo “Les champs sociaux” de la manera siguiente.
En un campo social dado, la posición social está determinada según la relación con
otras posiciones dentro del campo y puede estar sujeta a variaciones por razones
económicas, sociales e históricas. Así como estos factores pueden sufrir cambios, la
posición social también puede moverse en una escala de prestigio. “La valeur d‟une
position sociale ne peut en fait que se mesurer par la distance sociale qui la sépare
des autres positions inférieures ou supérieures ». (56) El estatus de una función
social es incontrolable por el agente, porque muchos factores están implicados en el
reconocimiento social. Es imposible para un individuo regir la economía y la
política de manera que influya para bien o para mal en un “champs social”, que
influirá, a su vez, en el prestigio de una posición social. Las prácticas sociales se
definen por valores admitidos según el espacio y el tiempo. Por consiguiente, en
una sociedad, ciertas funciones serán apreciadas o despreciadas.
En la novela se desprecia el cargo de criada de Flora Tristán. Ahora bien, a partir de
dos fragmentos de EPELOE se verificará cómo se reivindica el derecho a la
12
Vice cita a Bajtín para explicar el concepto de la polifonía que en inglés se llama heteroglossia:
“When heteroglossia enters the novel it becomes subjets to an artistic reworking. The social and
historical voices populating languages, all it words and all its forms […] are organized into a
structured stylistic system that expresses the differentiated socio-ideological position of the author
amid the heteroglossia of his epoch (DN 300 4)” (19). Igualmente, como lo explica Vice, la
polifonía es dialógica: “The voices which make –up the polyphonic novels are dialogic (are
rethorical want an answer or try to say something or convince): they interact dialogically, and the
language of which they are composed is dialogic” (112).
21
dignidad en el marco del trabajo. La búsqueda de una identidad profesional irá
constituyendo un signo identitario a lo largo de la novela, ya que con su espíritu
utópico Flora estará en busca de condiciones sociales “perfectas” a nivel laboral.
-“A poco de trabajar por ellos, esa pareja y esa solterona iban despreciándola,
privándola de su condición de mujer, de ser humano, convirtiéndola en un
instrumento inerte, sin sentimiento ni dignidad, acaso sin alma, a quien sólo se
concedía el derecho de existir los breves instantes en que se le impartían
órdenes. […] Pese a ello al terminar la temporada en Suiza, cuando los Spence
le propusieron llevársela a Inglaterra aceptó. ¿Por qué, Florita? Sí, claro, qué
otra cosa podías hacer para seguir manteniendo a tus hijos […]” (108).
-“Sin embargo, sin esos años al servicio de la familia Spence, no serías ahora
tan lúcida sobre lo que había que hacer para volver digno y humano este valle
de lágrimas” (75).
En estas citas aparece una crítica bajo un lenguaje polifónico, que representa, entre
otras, la voz de la clase proletaria representada por Florita. Dicha voz presenta un
desprecio hacia el empleador burgués represor, lo que fue típico del siglo XIX en la
nueva era capitalista, debido al fenómeno de la gran industrialización. El discurso:
iban despreciándola, privándola de su condición de mujer, de ser humano,
convirtiéndola en un instrumento inerte, sin sentimiento ni dignidad, acaso sin
alma, construye por medio de la enumeración una argumentación para justificar el
valor moral de la decisión de Florita de aceptar temporalmente esta condición
deshumanizante para seguir manteniendo a [sus] hijos (108). Se ilustra en estas
dos citas una realidad doliente por la que pasó la futura periodista y defensora de
los derechos humanos para llegar a ser lúcida sobre lo que había que hacer para
volver digno y humano este valle de lágrimas (75). Los sintagmas convirtiéndola en
un instrumento inerte, no serías ahora y derecho de existir, relacionados con el
tema de la identidad, ilustran, en el espacio y tiempo ficticios y condensados, a una
primera Flora, la que al principio del relato es sumisa y desdichada, y a otra Flora,
22
valorada por el relato a medida que evoluciona la trama, una Florita lúcida, la de
ahora.
Luego, estas citas también permiten hacer una crítica sociológica de la
“illusion naturaliste” con la que las clases dominantes abusan de las que consideran
inferiores. Esto se evidencia con la voz narrativa que, en el segundo fragmento, no
define a Florita solamente a partir de su género y del título de su empleo como lo
hacían los Spence, sino que la valora a partir de ciertos estados de conciencia que le
demuestran consideración: “no serías tan lúcida” (75). Además, en el relato está
presente una polifonía propia del siglo XIX en la descripción del discurso cruel y
represivo de los Spence, familia burguesa, frente al discurso del narrador, más
humanista y representativo del pensamiento romántico, cuya voz denuncia las
injusticias, tal como lo hicieron Baudelaire y Victor Hugo. El narrador destaca
cómo las normas sociales burguesas otorgaron el derecho de maltratar a Flora
basándose en prejuicios de posición social que en este caso, podrían ser ilustrados
por el eje “distingués/vulgaire”.
« Les pratiques des agents sociaux sont orientées de façons délibérées ou non,
par rapport à des axes nobles / ignobles, pur / impur, distingué / vulgaire /,
loyal / déloyal, rare / commun, renommé / obscur, masculin / féminin, jeune /
vieux, etc., c'est-à-dire en fonction des valeurs perçues formant des couples
d’opposition qui peuvent donner une signification positive ou négative aux
choses et aux pratiques les plus diverses» (Accardo 58).
El relato de la vida laboral de Flora Tristán deja pistas para que el lector vaya
armando los argumentos que permiten afirmar que varios signos sobre el tema de la
identidad social se articulan, tal como el estatus en el campo social, que para
Bourdieu depende de los tres capitales. Por ende, el signo identitario de la identidad
profesional, contextualizado en el siglo XIX, demuestra cómo, a pesar de la
categorización injusta que se hace de los estatus sociales, éstos son relativos al
23
tiempo y al espacio. Tras la experiencia indignante de Flora, la voz narrativa
demuestra que siempre y cuando uno es consciente de la legitimidad de ser
respetado y de su dignidad, tiene la clave para promover cambios sociales.
En tercer lugar, expondré las medidas que debe tomar Florita para llegar a
ser feliz tanto como lo desea y, para ello, el narrador valora como signos
identitarios el intelecto femenino y reivindica el derecho a la educación. Presentada
como autodidacta, el lector descubre que Flora Tristán intenta corregir su falta de
educación con acciones educativas concretas, de manera que ciertas lecturas
adquieren una importancia vital en la creación del pensamiento sociocrítico de la
protagonista. Ello le procurará lo que Bourdieu denomina capital cultural. O sea,
conocimientos que le darán a Flora la fuerza de espíritu para tratar de entrar con
seguridad y confianza en la esfera intelectual reservada a los burgueses y a los
hombres. En los términos sociológicos de Bourdieu, la protagonista toma las
riendas de su vida usando la inversión cultural para ganar un cierto crédito social,
tal como lo exponen las citas siguientes13:
-“Después de insistir tres veces, y de enviarle un ejemplar autografiado de la
Unión Obrera, Su Grandeza, el obispo de Dijon, se dignó atenderla. Era un
viejo de apariencia distinguida y de palabra culta, con quien Flora pasó un rato
polémico muy agradable. La recibió en el palacio episcopal, con mucha
afabilidad. Se había leído el librito y, antes de que Flora abriera la boca, la
colmó de elogios” (70).
El narrador construye la carnavalización de Flora, escritora polémica que pasa a ser
celebrada en el texto. La voz narrativa describe la idea que Flora fue elaborando de
sí misma al inventarse otro rol social de mayor importancia. Según Vice, el
13
Accardo define la inversión como una manera de alzar los capitales sociales, económicos y
culturales: « Il s‟agit donc pour chaque agent d‟effectuer les investissements les plus rentables dans
le champ, et d‟accroître ainsi les ressources engagées au départ, moyennant tout un travail de mise
en valeur producteur d‟une plus-value, auquel concourt le fonctionnement du champ dans son
ensemble » (77).
24
carnaval consistía en una oportunidad de recrearse a sí mismo y sacar a la luz
verdades, es tal como la legitimidad de Flora de merecer gratificaciones y honor a
pesar de ser una escritora principiante fuera de la esfera burguesa.
“In apparent conclusion everything was debased so it could be reborn, and the
most important regeneration was that of truth. As « the truth feast of time, the
feast of becoming, of change, of renewal », carnival celebrated the people‟s
faith in their difference from the powerful, in their own capacity to grow and
world‟s ability to be transformed” (28).
En el relato se usa la ironía para criticar las funciones sociales reservadas a las
mujeres, las cuales eran casi inexistentes fuera del hogar. Esta ironía es parte del
proceso de la carnavalización en la literatura y en EPELOE sirve para revelar las
habilidades sociales, la capacidad empresarial y de diálogo de Flora. Ello se
observa por el hecho de que la acogida del obispo de Dijon fue que “Su grandeza se
dignó atenderla y la recibió en el palacio episcopal”, “Después de insistir tres
veces” y por el hecho de que fue una persona “con quien Flora pasó un rato
polémico muy agradable” (70). Así, se hace una crítica de la ilusión naturalista que
consideraba al género femenino como incapacitado para ser emprendedor, tal como
lo hizo Flora al “insistir tres veces y enviarle un ejemplar autografiado de la Unión
Obrera” al obispo de Dijon para que la atendiese (70).
Florita aparece en este episodio como una mujer consciente del
funcionamiento del sistema social de su época y que supo construirse a sí misma al
educarse y al escribir un libro que le valiera el respeto ajeno y el aprecio intelectual
requerido para la ascensión y el reconocimiento sociales. Efectivamente, escribió la
Unión Obrera y el viejo de apariencia distinguida y de palabra culta le otorgó una
atención sumamente grande, lo que actúa como una autoconstrucción del personaje
de Flora, ya que el narrador precisa que el obispo de Dijon “[s]e había leído el
librito y, antes de que Flora abriera la boca, la colmó de elogios”(70). Gracias a su
25
empresa autodidacta en tanto que escritora pudo traspasar las fronteras jerárquicas,
las de la autoridad eclesiástica, lo cual es típico de la noción de carnavalización, ya
que tuvo la impresión de ser tratada como alguien de mayor rango social en ese
episodio de la novela. Así, este fragmento demuestra cuánto la voz narrativa valora
el saber intelectual, que revela una verdad escondida por la carnavalización: el ser
humano dispone de la libertad de recrearse a sí mismo social e intelectualmente.
En cuarto lugar, en EPELOE se destaca como signo identitario el derecho a
realizarse a uno mismo, especialmente cuando se tiene una vocación. El proyecto
de obra social de Florita aparece no solamente como una vocación, sino también
como una ocasión de definir su identidad reinventada de socióloga, ya que están
ante ella todas las posibilidades para demostrarse a sí misma y al prójimo sus
capacidades intelectuales de investigadora social. En la historia de EPELOE,
Florita no deja que la definan a partir de prejuicios y criterios propios de la ilusión
naturalista. Paulatinamente, se construirá a sí misma gracias al reconocimiento de
sus pares y a la visibilidad que le da su proyecto social. Sin embargo, para llegar a
sus fines, que consisten en formar la Unión Obrera internacional, Florita debe
luchar por la libre asociación y la libre expresión. Varios fragmentos permiten
contestar a la pregunta: ¿cómo Florita se definió a sí misma, de manera
antinormativa pero propia de una intelectual? Con el fin de contestar a esta
interrogación cabe citar a Bourdieu para aclarar el concepto de intelectual:
“L‟intellectuel se constitue comme tel en intervenant dans le champ politique
au nom de l‟autonomie et des valeurs spécifiques d‟un champs de production
culturelle parvenu à un haut degré d‟indépendance à l‟égard des pouvoirs (et
non comme l‟homme politique à fort capital culturel, sur la base d‟une autorité
proprement politique, acquise au prix d‟un renoncement à la carrière et aux
valeurs intellectuelles» (Les règles de l’art 186).
26
En un episodio específico de la novela aparece la ilusión naturalista, que consiste
en que Florita hiciera “una acción social de signo abiertamente anticatólico” (24),
y esto por no ser católica a pesar de ser cristiana. Esta “ilusión” la fomenta, en la
novela, un personaje secundario, el párroco Fortin. Flora Tristán sufrió el rechazo
de la Iglesia después de que solicitara su apoyo al plan de ayuda social y leyera el
folleto de la Unión obrera. Aunque el proyecto concordaba exactamente con los
valores de la Iglesia católica, por múltiples factores “naturales” que la calificaban
de indigna de ser leída, se le rechazó toda ayuda y aun se le negó la lectura del
folleto de la Unión obrera:
-(Flora Tristán) “-aunque yo no sea católica, la filosofía y la moral cristianas
guían mis acciones, padre-le aseguró” (23; Las cursivas son mías).
-(párroco Fortin) “¿para esas ideas viene a pedir ayuda de la iglesia?” (23;
Las cursivas son mías).
- “Sí para ellas. ¿No pretendía la Iglesia católica ser la iglesia de los pobres?
¿No estaba contra las injusticias, el espíritu de lucro, la codicia? Si todo eso
era cierto, la Iglesia tenía la obligación de amparar un proyecto cuyo designio
era traer a este mundo la justicia en nombre del amor y la fraternidad” (24;
Las cursivas son mías).
-(párroco Fortin) “[…] le advertía, era improbable que algún obispo
patrocinara una acción social de signo abiertamente anticatólico” (24).
- “El párroco ni siquiera argumentaba contra sus razones” La miraba con
repugnancia y temor sin disimular su impaciencia” (24).
27
Así Florita, todavía ingenua, por estar en los inicios de su proyecto, se enfrenta de
manera lúcida y diplomática al orden establecido, ya que le recuerda al párroco los
valores vinculados por la Iglesia. ¿No pretendía la Iglesia católica ser la iglesia de
los pobres? ¿No estaba contra las injusticias, el espíritu de lucro, la codicia ? (24).
Asimismo, el discurso que adopta el narrador aparece como legitimador de la
petición de ayuda de Florita, en un marco católico, por todas las preguntas retóricas
que se formulan intentando subrayar la discriminación injustificada. Esta posición
está reforzada por la última cita que destaca la mirada propugnación del párroco,
cuyo discurso naturalista se ve debilitado. Luego, en la primera cita, Flora Tristán
procede a la argumentación retórica de sus ideas y expone el porqué de su valor y
legitimidad para beneficiar del apoyo eclesiástico: “[…] la filosofía y la moral
cristianas guían mis acciones, padre- le aseguró” (23). Por lo tanto, el carácter
intelectual de Florita -como lo define Bourdieu parece obvio y usado en el nombre
de su vocación y del futuro de la humanidad. Ella no se deja chantajear ni intimidar
por la degradación de sus ideas por parte del padre Fortin, que le replicó: ¿para
esas ideas viene a pedir ayuda?(23). La voz narrativa orienta las acciones
personales y el discurso ideológico tristianos de manera que revelen una voluntad
intelectual de construir su propia reflexión, y argumentar su propia forma de pensar
necesarios para la realización personal a través de la vocación.
Para concluir, el personaje de Florita opera como modelo literario de
integridad identitaria en el imaginario del lector. Ainsa explica cómo en la literatura
la reconstrucción histórica de un personaje puede resultar de un modelo cultural, tal
como se puede conjeturar que lo es Flora Tristán en EPELOE.
“Cada cultura, por lo tanto, crea un conjunto de textos a través de los cuales se
realiza. Un cierto relativismo invita a que, si bien toda modelización tiende a
privilegiar determinados aspectos de la realidad, los modelos no son naturales
ni evidentes y que, por lo tanto, deben “reconstruirse” en función de los
códigos de cada época” (21 Histoire et Imaginaire dans le roman
hispanoaméricain contemporain).
28
En la historia, Flora adopta la actitud desafiante de ser independiente moral, física e
ideológicamente. Al final, los signos de identidad que se observan en la ficción
biográfica aparecen bajo un sistema de ideas expresadas en un texto literario, con el
cual cualquier individuo comprende que, en una sociedad, forjar su propio lugar y
cambiar su estatus es posible hasta un cierto punto, y que para ello hace falta actuar
según las reglas de éste y adquirir capitales. Así, en EPELOE se festeja el
heroísmo, la realización personal de una mujer que se disfrazó intelectualmente, es
decir que no cambió su apariencia, sino que logró adoptar una actitud y un discurso
para intentar aumentar sus capitales.
29
30
Capítulo II. Creación de una identidad cosmopolita
“Los viajes son en la
juventud una parte de educación y, en la vejez, una parte de experiencia”
-Francis Bacon.
En la novela EPELOE, el personaje de Flora Tristán está construido como una
mujer cosmopolita.
14
El lector descubre a la heroína como a una persona cuyo
sentido moral hace de ella una socióloga cosmopolita por proponer soluciones
legales para optimizar la calidad de vida de los desheredados.15 La noción de
cosmopolitismo, existente desde la antigüedad, consistía según Pierik y Werner en
crear una legislación que fundase y rigiese una ley internacional cuyo objetivo
fuese llevar la paz social y la igualdad. Dichos autores explican también que el
“Cosmopolitism is an age- old normative ideal which contends that all
kosmopolitês, all citizens of the World, share a membership in one single
community, the cosmópolis, which is governed by a universal and an egalitarian
law”. (1) Justamente, se constatará que la protagonista de la novela demuestra un
interés marcado por mejorar el destino colectivo e individual de las clases obreras y
el de la mujer, lo cual corresponde a las ideas propias de un espíritu cosmopolita.
La llamada de Flora Tristán para contribuir a un mundo en el que los privilegios no
fuesen solo para los ricos y en el que las condiciones laborales dignas formasen
parte de la mentalidad social, fue creciendo y dando lugar a un proyecto de
organización humanitaria a medida que iba conociendo la problemática
internacional de los derechos humanos. En EPELOE se comprende que gracias al
14
Pierek and Werner en Cosmopolitanism in context: an introduction definen al cosmopolita y sus
ideas a partir del concepto de Martha Nussbaum: “describes such cosmopolitans as persons “whose
primary allegiance is the worldwide community of human beings” (1).
15
Pierek and Werner explican uno de los valores fundamentales del cosmopolita: “ In short
cosmopolitism emphasizes the moral worth of persons, the equal moral worth of all persons and the
existence of derivative obligations to all to preserve this equal moral worth of persons” (3).
31
viaje, que constituye una clave para la comprensión sociojurídica del mundo,
Tristán desarrollará todavía más su conciencia moral ética y su facultad de
comunicación intercultural. Sus entrevistas sociales por el mundo serán guiadas por
una perspectiva cosmopolita, que es inclusiva, es decir como lo menciona Pinxten,
que incluye al “Otro”, dominado por el empresario burgués, sin poder económico y
desesperado por la inexistencia de ayuda social. 16 Por el concepto del “Otro”, se
refiere al marginado social en el contexto histórico romántico. El relato de la vida
del personaje novelesco de Tristán está descrito a partir de acontecimientos y
hazañas dignos de las mujeres que Mary Louise Pratt, en Itinéraire de l’écriture au
Féminin Voyageuses du XIXe siècle, considera como “exploratrices sociales” por
entrar en “zone de contact” intercultural y extranjera, y por establecer relaciones
con la alteridad sociológica. En Cent mots pour l’altérité se comenta que :
« L‟altérité est toujours, aussi sociologique. Pas de morale sans société et dans
ses conditions c‟est toujours la deuxième qui s‟impose. Existe donc ce que
l‟on pourrait appeler « altérité sociale » et celle-ci, cette fois, ne se trouve pas
gouvernée par la loi de l‟alter ego oú chaque identité est égale en dignité à
l‟autre. Les sociétés et, plus près de nous, les champs sociaux, sont plutôt régis
par les lois de la supériorité et de l‟infériorité que par celles de la dignité.
C‟est la raison majeure pour laquelle la lutte pour l‟altérité-alter ego- est
incessante, toujours à recommencer, jamais achevée, interminable ». (144)
En este segundo capítulo de la primera parte de mi investigación, el objetivo es
indagar las señales identitarias del discurso narrativo del narrador y de la
protagonista, que construyen al personaje de Flora Tristán como mujer cosmopolita.
El análisis se dividirá en dos apartados. Primero, “El viaje como inversión y
“maîtrise symbolique de la pratique” en la identidad cosmopolita de Flora Tristán”,
16
Pinxten explica la idea de inclusión en el contexto del cosmopolitismo en su artículo Frontières:
Transitoire et dynamiques interculturelles: “ Ou bien nous pensons de manière inclusive, ce qui
nous amène à considérer le système de production et de consommation, et à envisager la
redistribution des biens et des bénéfices à l‟échelle mondiale dès maintenant et dans l‟avenir ». (361)
32
y segundo, “El cosmopolitismo jurídico como signo identitario del imaginario
social de la ideología cosmopolita”.
33
34
II. I. El viaje como inversión y “maîtrise symbolique de la
pratique” en la identidad cosmopolita de Flora Tristán
La libertad es como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días.
-Johann Wolfgang Von Goethe
En este capitulo el objetivo es estudiar el tema del viaje en la construcción de la
identidad cosmopolita de Flora Tristán como una inversión y como una “maîtrise
symbolique de la pratique”. A partir de las palabras de Accardo aquí se describe el
concepto de la « maîtrise symbolique » de Bourdieu.
“En revanche lorsque qu‟une situation nouvelle exige une réponse dont le
principe n‟est pas déjà inscrit dans notre habitus, nous sommes bien obligés de
réfléchir au problème qui se pose. C‟est alors que nous quittons le plan du
vécu, celui de la maîtrise pratique de la pratique, pour nous situer sur le plan
du conçu, celui de la maîtrise symbolique de la pratique. Maîtriser
symboliquement la pratique c‟est devenir capable d‟engendrer des pratiques
non spontanées, qui obéissent à des règles explicites, à des raisons formelles.
Ce sont les insuffisances, les lacunes, les échecs de la maîtrise pratique qui
suscitent le passage à la maîtrise symbolique et rationalisée” (219).
Aparece en la novela la idea del viaje como peregrinación. Una peregrinación que
resulta para la protagonista una forma de realizarse y definir mejor su personalidad
e identidad propia como cosmopolita.
En primer lugar, ello se evidenciará en el análisis de los próximos
fragmentos, en los cuales se observa el uso de la palabra paria, cuyo interés es
primordial en cuanto a su semántica y su connotación, en el contexto del título del
35
libro Peregrinaciones de una paria, destacará a la protagonista no solamente como
cosmopolita, sino también, como exploradora social consciente de sus acciones
como factores de emancipación, y también como inversiones en capitales, tanto
culturales como sociales. En varios fragmentos de la novela el sustantivo paria,
usado por la protagonista para autodenominarse y para crear el título de una de sus
publicaciones: Peregrinaciones de una paria, puede considerarse como una señal
de definición personal. Este signo identitario conllevaría una intención irónica,
cuyo papel es fundamental para la reivindicación del derecho de expresión de los
marginalizados. El uso de la palabra paria revela una conciencia aguda, por parte
de Flora Tristán, acerca del retraso sociohistórico en cuanto a la situación legal y
normativa de la mujer, quien no tenía el derecho de viajar sin compañía masculina,
ni podía publicar, estudiar, ni emprender proyectos sociales. En realidad, se podría
afirmar que la palabra paria evoca verdades, entre las cuales, una de las más
importantes sería la del derecho a construirse a sí misma, a pesar de las limitaciones
de su época histórica, cuya relatividad demostró F.T. en la escritura autobiográfica,
como se puede observar en la cita siguiente:
-“La tierra de tu padre no te devolvió a Francia opulenta, pero sí convertida en
una rebelde, en una justiciera, en una “paria”, como te llamarías a ti misma,
con orgullo, en el libro en el que decidiste contar tu vida. Después de todo
tenías muchas cosas que agradecer a Arequipa, Florita” (266; las cursivas son
mías).
Este fragmento permite relacionar el uso del término paria al valor social estimable
de la autobiografía, en la que aparecía el relato de viaje femenino como una ocasión
para destacarse a sí misma como alguien que lucha por la justicia. La acepción de
paria presenta una prueba de la intención de la voz narrativa de presentar a la
protagonista como a una mujer que demostró tener una gran lucidez a propósito de
la identidad social estigmatizada con la que la asociaban los burgueses. El uso de la
palabra paria representa una decisión estratégica de la protagonista para denunciar
la ilusión naturalista usada por la clase alta para legitimar casos de represión social.
36
A Flora Tristán no le preocupaba que su forma de ser y de vivir no fuese reconocida
como aceptable por el burgués arequipeño y francés. Ello se evidencia en el
fragmento siguiente:
-“Te divirtió que, en Lima, los burgueses quemaran tu efigie en el teatro
central, y que tu tío, don Pío Tristán, presidiera una ceremonia en la Plaza de
Armas de Arequipa en la que simbólicamente se quemó un ejemplar de las
Peregrinaciones de una paria por vilipendiar a la buena sociedad arequipeña.
Fue menos divertido que don Pío te quitara la pequeña renta que hasta
entonces te permitía vivir. La emancipación no venía gratis, Florita” (420; Las
cursivas son mías).
La oración “Te divirtió que, en Lima, los burgueses quemaran tu efigie en el teatro
central” (420), recrea un sociolecto parte del plurilingüismo social. Bajtín
“consideraba la novela como la representación dialógica del plurilinguismo social,
en donde la noción de plurilinguismo remite a los diferentes lenguajes sociales,
relacionados cada uno de ellos con una ideología, con un medio de interacción
social, con una historia, con una escala de valores”. (214) Por ejemplo, en el Perú
ilustrado del siglo XIX en la novela el discurso social de Flora destaca como
anticonformista ante la mentalidad burguesa. No intenta integrarse en la clase
burguesa de la que provenía su padre y toda su familia peruana. Este sociolecto se
observa en la voz narrativa que subraya la psicología y la actitud de la protagonista
como orgullosa de manifestar su posición por el avance de una causa social, en este
caso la de la mujer, y más precisamente, de la escritora y de la socióloga
cosmopolita. Además, el uso del pronombre indirecto te y del posesivo tu denota
una intención dialéctica del narrador, que crea un grado de subjetividad, cuya
eficacia estilística sirve para señalar una posible aprobación en cuanto al
comportamiento insólito y vanguardista de la heroína para aquella época.17
17
El trabajo que efectúa la protagonista a nivel social y desde un punto de vista cosmopolita tuvo
una dimensión vanguardista y ello se comprende en una explicación de Accardo: “Une conception
holiste du social est donc venue s‟opposer à une conception individualiste. Elle a contribué à
l‟émergence , à la fin du XIXe siècle, de la science sociale, qui , en retour, a contribué à renforcer la
conception globalisante et objectiviste de la société en mettant en évidence l‟influence du milieu
social sur les individus, les déterminations des propriétés des agents par leur appartenance sociale,
37
Vanguardista porque todavía a principios del s. XIX las ciencias sociales no estaban
desarrolladas y, por tanto, no se cuestionaba suficientemente la calidad de las
condiciones materiales, económicas y sociales en las que evolucionaban los
individuos de una sociedad. Igualmente, las figuras estilísticas mencionadas
anteriormente, el plurilingüismo literario, el pronombre indirecto te y el posesivo tu
podrían concordar con el concepto de conjunción discursiva, que consiste en fundir
las voces del narrador y del protagonista, lo cual crea en el lector implícito una
impresión de escuchar, por momentos, la voz de la conciencia de la protagonista. 18
Luego, la oración “se quemó un ejemplar de las Peregrinaciones de una
paria por vilipendiar a la buena sociedad arequipeña” (420), muestra un tono
irónico al usar el adjetivo buena para calificar a la sociedad arequipeña, en el
contexto en que se subraya la diversión de la heroína al observar el comportamiento
de su tío y de los burgueses, que no le tienen consideración. Ello evidencia une
estrategia discursiva cuya función emotiva revela una toma de posición acerca de la
contradicción evidente de la mentalidad burguesa del s. XIX. La alta sociedad
romántica valoraba al escritor que volvía héroes a sus protagonistas burgueses por
dar limosnas o demostrar piedad ante los males sociales y las injusticias, sin que se
denunciase directamente al burgués como culpable de tal suerte. Bourdieu explica
en Les règle de l’art, que los artistas del siglo XIX estuvieron sometidos a la
dominación burguesa en las artes, lo cual afectó a su autonomía. (La conquête de
l’autonomie 78) En este fragmento, la quema del libro Peregrinaciones de una
paria ilustra cuán polémico fue que Flora tratase a la figura del burgués, la buena
sociedad arequipeña, sin embustes. Con todo, la voz narrativa destaca los
problemas económicos que le podía valer a una mujer proponerse una empresa
literaria cuyo tema despertase polémica, como un compromiso para expresar sus
etc.; y compris sur le plan anthropologique , avec la prise de conscience de la diversité des cultures
humaines et de la façon dont les hommes et les valeurs collectives commandent comportements et
pratique individuels ” (314).
18
Cabo define la conjunción discursiva de la manera siguiente: “Una conjunción discursiva, en lo
que, por así decirlo, se funden el discurso del narrador y del personaje de modo que los límites entre
uno y otro se diluyen. Es lo que Bajtín denominó palabra bivocal” (217).
38
opiniones e ideas. Cabe referirse nuevamente al sociólogo Accardo, quien explica
cómo en ciertos períodos sociohistóricos emanciparse pudo ser una hazaña
extraordinaria.
« Dans la réalité de l‟existence concrète et quotidienne, les individus en chair
et en os doivent se construire à grands frais et à grande labeur comme des
sujets à part entière et leur conditions historiques et sociales d‟existence sont
tantôt une aide , tantôt un obstacle, dans l‟entreprise difficultueuse , très
inégalement accomplie et jamais totalement achevée, de devenir pleinement
des sujets» (292).
En el periodo romántico en el que se mueve Flora Tristán, varios prejuicios de
género y normas sociales impedían cualquier legitimidad de acción o de expresión
escrita a las mujeres en el campo literario, tal como la escritura de viaje. Como se
puede constatar, el texto narrativo revela que Tristán intentó invertir la situación de
una mujer considerada como paria hacia la de una mujer “viajera cosmopolita”
usando, con fines de sensibilización social, la palabra paria en el título de su libro
Peregrinaciones de una paria: “La tierra de tu padre no te devolvió a Francia
opulenta, pero sí convertida en una rebelde, en una justiciera, en una “paria”, como
te llamarías a ti misma, con orgullo, en el libro en el que decidiste contar tu vida
(266). La etiqueta de paria fue influyente de manera constructiva en Flora. No dejó
que se le infligiese esta consideración negativa. Como lo nota Accardo, muchas
personas del mundo de las ideas se dejan influir psicológicamente por las etiquetas.
« L‟horreur des étiquettes est une disposition fréquente et caractéristique chez
les intellectuels (et les artistes), dont le pouvoir social spécifique repose pour
l‟essentiel sur leur aptitude à tout objectiver, à tout nommer, à tout définir,
mais qui supportent mal- quand ils ne le ressentent pas comme une forme de
lèse-majesté spirituelle- d‟être eux-mêmes objectivés (par l‟analyse
sociologique par exemple) » (301).
39
En EPELOE Flora Tristán forma parte de los individuos que parecen haber
comprendido que el ser humano es irreductible a ciertas cualidades o condiciones.
Flora aparece como una mujer consciente del valor de su diferencia, y que en lugar
de ver estas etiquetas como “l‟horreur”, supo utilizar con un tono irónico el apodo
de paria para demostrar una aceptación de su persona real en tanto que mujer
viajera. En la cita: “paria”, como te llamarías a ti misma, con orgullo, en el libro
en el que decidiste contar tu vida (266), la voz narrativa subraya la conciencia de
Flora Tristán ante la paradoja de su estatus social. No necesitó cambiar su nombre
por uno masculino, como lo hizo su contemporánea George Sand, sino que optó por
trasgredir las normas de manera polémica con el título Peregrinaciones de una
paria, lo que a la vez la muestra como una mujer intrépida, que no teme ir a tierras
lejanas para llegar a ser quien anhela ser.
Ahora se analizará cómo Flora usó la maîtrise symbolique de la pratique en
su elección de viajar para volverse una mujer cosmopolita. La construcción
identitaria de Flora Tristán, valiente e íntegra, recuerda el concepto de héroe de
Bajtín en Estética de la creación verbal, quien explica que en la novela biográfica
“la atención se concentra o bien en las acciones, hazañas, mérito, creaciones o bien
en la organización de destino, de su fidelidad, etc.”(208). Efectivamente, se
presenta al destino de Flora orientado narrativamente por una secuencia de hazañas
femeninas insólitas , que van ilustrando el viaje a Perú y el libro de viaje, de forma
que le concede a la protagonista el mérito de forjar su identidad cosmopolita, en la
experiencia intercultural. Justamente, Busby explica que « Le voyage c‟est une
découverte de soi c'est-à-dire de tout ce qui avait été recouvert par la convention »
(126). Así, el viaje podría representar un tipo de cronotopo o experiencia simbólica
debido a las tomas de conciencia que se hacen acerca de la diversidad de
40
mentalidad y de costumbres según cambie la cultura y la geografía, por ejemplo.19
La próxima cita revela los beneficios psicosociales del experimentar otras
realidades espaciotemporales, como lo ofrece la estancia en el extranjero:
“Pero nada salió en aquel viaje como esperabas Florita. No te arrepentías de
haberlo hecho, al contrario. Eras ahora lo que eras, una luchadora por el
bienestar de la humanidad, gracias a aquella experiencia. Te abrió los ojos
sobre un mundo cuya crueldad y maldad, cuya miseria y dolor […]” (205).
-“Esa memoria de tu viaje al Perú apareció en dos volúmenes, en París, a
principios de 1838, y en pocas semanas te hizo conocida en los medios
intelectuales y literarios franceses” (418).
Este fragmento permite referirse al concepto de Bourdieu acerca de la maîtrise
symbolique de la pratique, cuyo uso resulta claro en el caso de la construcción
identitaria de Flora en la historia. Efectivamente, se observa en estas citas cómo el
viaje fue una solución original y benéfica, ya que le permitió a Flora constituir
sociológicamente su discurso, y vivir la mutación paulatina de su imagen social en
el campo literario intelectual de su trabajo, lo cual para este periodo histórico fue
como una utopía realizada. La escritura del viaje de peregrinación, “Esa memoria
de tu viaje al Perú” fue determinante para la gratificación del mundo de las letras
parisinas: “apareció en dos volúmenes, en París, a principios de 1838, y en pocas
semanas te hizo conocida en los “medios intelectuales y literarios franceses”, lo
que en las palabras de Accardo se traduce por capital social (418). La estrategia
simbólica que puso en marcha Flora revela en ella la existencia de una necesidad de
afirmarse; en lugar de restringirse se lanzó a lo desconocido en busca de una
19
El cronotopo del viaje está claro en la obra narrativa estudiada, se usan fechas y nombres de
lugares geográficos para indicar la ubicación espacio-temporal de los protagonistas. El viaje es un
cronotopo, ya que permite visualizar al hombre en diferentes espacios en el mismo tiempo pero
desde perspectivas culturales y sociales diferentes. También, el cronotopo del viaje permite
adentrarse en la realidad íntima y social del hombre. Cabo, en Manual de teoría de la literatura,
expresa que: “El cronotopo es de hecho el principio ordenador del mundo. El tiempo y el espacio
que interesan a Bajtín son abiertamente ideológicos en el sentido de que resultan la plasmación de
una imagen del ser humano y de su medio”. (236)
41
comprensión de sí misma y del mundo. Por consiguiente, el viaje fue como una
peregrinación para Flora Tristán. En definitiva, se puede afirmar que la novela
valora la perspectiva del cosmopolita, quien comprende que lo único intemporal
son sus anhelos de soberanía y libertad tanto personal como social, frente a las
normas y leyes represoras establecidas, que son temporales y que, al ser desafiadas,
dejan clara la voluntad emancipadora del ser humano. A principios del siglo XIX
esta focalización cosmopolita resulta, para Flora Tristán, la clave para la conquista
personal de un espacio redefinido como suyo: el del mundo, gracias al viaje y a la
escritura de este último. El análisis pudo demostrar pues que el viaje y su relato
fueron efectivamente una forma de inversión y de “maîtrise symbolique” en la
odisea de Flora hacia la búsqueda de un espacio para definirse como cosmopolita.
42
II.II. Las ideas jurídicas como signo identitario de la cosmopolita
La justicia es el pan del pueblo; siempre está hambriento de ella.
-René de Chateaubriand
En este capítulo, el objetivo es demostrar la presencia de las ideas jurídicas
cosmopolitas en las obras sociales de la protagonista Flora Tristán, las cuales
constituirán signos identitarios propios del imaginario social de una cosmopolita. 20
La noción de cosmopolitismo jurídico plantea la idea de mundializar la justicia.
Tiene por objetivo conciliar los derechos nacionales del mundo e intentar legitimar
la instalación de un derecho supranacional, a causa de la falta de derechos y
normas legales en muchos países, lo cual aseguraría un derecho universal más allá
de cualquier frontera.21 En la novela EPELOE el pensamiento de Flora Tristán se
ambienta en la primera mitad del siglo XIX, en la que la religión católica
autoritaria, el Estado centralizado y el pasado revolucionario influyeron en la
emergencia de ideologías socialistas
y comunistas. Así, los proyectos
juridicosociales de Flora son de interés para el bien común.
20
En el artículo « La cosmopolitisation de la justice: entre mondialisation et cosmopolitisme »,
Allard explica la dimensión jurídica del cosmopolitismo : « Le cosmopolitisme désigne un rapport
politique (polis) au monde (cosmos), souvent pensé, depuis les Lumières, sur un mode juridique.
L‟union politique des hommes à l‟échelle de la planète passe en effet par l‟instauration d‟un droit
qui leur soit commun et qui régisse leurs relations » (1).
21
Allard explica que “ la mondialisation du droit répond également à la volonté des États, volonté
devenue impérieuse depuis 45, d‟asseoir leur légitimité sur un contrôle qui leur échappe. Il s‟agit
non seulement de régler les différends entre États par le droit, par opposition à la guerre (droit
international), mais aussi de contrôler l‟action des États à l‟égard de leurs citoyens (droit
supranational) » (2).
43
Pierik y Werner escribieron con inspiración kantiana acerca de la justicia que, para
el cosmopolita, relevaría de una conciencia moral. El cosmopolita considera a los
humanos como “self-origining source of valid claims”, y los autores explican que
este tiene como deber reivindicar derechos humanos básicos, ya que el individuo es
el interés prioritario (2). Por tanto, en esta parte de la investigación se analizará el
hecho de que Flora Tristán trate cuestiones jurídicas polémicas, que atañen a los
derechos morales y necesidades básicas humanas. Ello se observa en las
conferencias de la Unión obrera y en las entrevistas sociológicas que da en sus
viajes, las cuales le permiten reflexionar sobre el sistema social de manera
interactiva con obreros, recluidos y marginados.
En primer lugar examinaré cómo las conferencias en el seno de la Unión
obrera promovieron leyes que rigiesen el derecho al trabajo. La protagonista fundó,
en realidad, lo que correspondería a una institución que, mediante conferencias,
intentaba concientizar al proletariado y a sus familiares sobre la legitimidad de
beneficiar de derechos humanos. Asimismo, su meta era dar a conocer las
consecuencias progresistas del reconocimiento y de la aplicación internacional y
nacional de los derechos que reivindicaba su Unión. En el próximo fragmento se
podrá observar la facultad de intervención motivadora que tiene la protagonista al
describir de manera ilustrativa el poder de jurisdicción de la Unión Obrera.
-“Flora vio que esas caras cansadas se iluminaban oyéndola decir que, una vez
formada en toda Francia, y más tarde en toda Europa, la Unión Obrera tendría
tanta fuerza que gobiernos y parlamentos convertirían en ley el derecho al
trabajo. Una ley que les defendería contra el desempleo, para siempre” (66;
las cursivas son mías).
Se puede deducir la humanidad de las promesas del proyecto social de Flora gracias
a la connotación del verbo iluminar usado para expresar la fe, la seguridad y la
esperanza que sintieron crecer dentro de ellos los obreros oyéndola. La promesa de
44
carácter utópico de desafiar las fronteras geográficas, se instala en lo que hace de
Flora una mujer cosmopolita, que lucha por los derechos civiles y humanos con la
certidumbre de que la ofensa al derecho de uno debe ser considerada como una
ofensa de todos. Por ello, el discurso de Flora Tristán se constituye con la
reiteración de expresiones tales como en toda, propio de la visionaria que fue ella
en cuanto a la urgencia de remediar internacionalmente la miseria obrera que
origina el trabajo infantil y otros males sociales. Se comprende que la Unión asume
una función institucional, ya que tendría la competencia jurídica para convencer a
gobiernos y parlamentos. El espíritu romántico de Flora se empeña en dedicarse al
bienestar del “Otro” y quiere asegurarle un porvenir seguro y digno del fruto de su
trabajo diario. Por esta razón, la voz narrativa muestra insistencia con la repetición
de la palabra ley y la fuerza intemporal de la sintagma adverbial para siempre, en
que convertirían en ley el derecho al trabajo. “Una ley que les defendería contra el
desempleo, para siempre”. (66) Luego, el verbo convertirían destaca la idea de la
protagonista de cambiar la realidad que le prohíbe a la mujer ejercer un trabajo, lo
cual es contraproducente económicamente y desfavorable para la educación
infantil.
En segundo lugar indagaré las ideas cosmopolitas que surgen luego de
encuestas sociales en las cárceles extraterritoriales fuera de Francia. El narrador
presenta a la viajera como a una mujer intrépida que supo adentrarse en la realidad
ajena por muy impenetrable que pareciese, debido a los peligrosos lugares que se
atrevió visitar. Los barrios irlandeses, reputados como paupérrimos, y las visitas de
asilos agudizaron el instinto psicosocial de la heroína. El relato resalta este hecho al
exponer una tesis que desarrolló Flora Tristán, la exploradora social, a lo largo de
este viaje profesional: “ Ni tu amigos owenistas compartían tu tesis de que la locura
era una enfermedad social, un producto de la injusticia y una manifestación oscura,
instintiva, de rebeldía contra los poderes establecidos” (484). Una vez evidenciado
el carácter sociológico y cosmopolita de Flora, se observarán en los fragmentos
45
siguientes las constataciones comparativas que le permitieron recoger datos
sociológicos en sus investigaciones de terreno.
-“Las tres prisiones que visitaste en, Newgate, Coldbath Fields y Penitenciary,
eran menos inhumanas que los antros obreros” (482; las cursivas son mías).
-“En Inglaterra no había límite de edad para ser juzgado y en las tres prisiones
Flora encontró niños de ocho y de nueve años que purgaban pena por robo y
otros latrocinios. Pero aunque era lastimoso ver a estos párvulos entre rejas,
Flora se dijo que tal vez resultaba preferible para ellos; al menos, comían y
dormían bajo techo, en celdas aseadas” (483; las cursivas son mías).
En estas prisiones, Flora Tristán pudo examinar de cerca las condiciones juveniles,
que más sanitarias y seguras en la prisión que en los antros obreros. Asimismo,
afuera de las celdas, en las calles, el peligro se redoblaba, los niños “vivían en
harapos y dormían poco menos que a la intemperie, en casuchas de cartones y latas
sin defensa contra los aguaceros” (483). La protagonista aprendió a pesar los pros y
los contra para juzgar una situación social preferible. Paradójicamente le pareció
preferible que los menores se quedasen en el calabozo y no en la calle, por su salud
física y mental, ya que comían y dormían bajo techo, en celdas aseadas. La
observación de Flora sobre el límite de edad para encarcelar a los menores es un
dato para evaluar la urgencia del cambio social. Y el subrayar que el caso se repite
en las tres prisiones destaca la necesidad de analizar la envergadura de la
inmoralidad que afectaba al sistema social de Inglaterra. Para terminar, se puede
calificar a estos viajes sociológicos de cosmopolitas por tener una planificación que
se propone poner en tela de juicio la ley y la ética de sociedades extranjeras. El
cosmopolitismo jurídico es parte del imaginario social que le permitió a Flora
actuar públicamente, lo cual constituye otro signo de la construcción narrativa e
identitaria de la heroína.
46
En conclusión, a lo largo de esta parte de mi investigación, estudié la visión
cosmopolita de Flora. Mostré que para reivindicar los derechos humanos a nivel
internacional hace falta conocer el sistema social, y comprender las problemáticas
sociojurídicas para proponer cambios legales y enderezar la situación laboral y
penitencial internacional. Expuse que el viaje extraterritorial y nacional, así como la
mediación sociológica con el marginalizado, participan en el desarrollo identitario
de la protagonista en tanto que cosmopolita.
47
48
Capítulo III. El papel de la alteridad, la conciencia de sí y el ego en
la definición identitaria de Flora Tristán. 22
El ejemplo, sea bueno o malo, tiene una poderosa influencia.
-George Washington
En esta tercera parte del primer capítulo el objetivo es examinar el papel de los
temas de la alteridad, de la conciencia de sí y del ego en la definición identitaria de
F.T., protagonista de EPELOE. 23 Para ello, se analizarán los signos identitarios que
constituyen la primera parte: El encuentro de sí mismo en el Otro: relación de
intersubjetividad, y la segunda parte, La interacción responsable en nombre de la
libertad ajena.
Tal como lo exponen Groux y Porcher, la alteridad es un concepto que se
puede aplicar a todo individuo, y como lo especifican al referirse a Bourdieu, este
fenómeno es sociológico, es decir va cambiando según los valores sociales que
22
Esta segunda definición de la identidad complementa la primera mencionada en la introducción:
« On définit habituellement l‟identité comme l‟unité de l‟individu ou un ensemble de traits
permanents qu‟il conserverait tout au long de sa vie. Ces traits lui permettent de s‟identifier et, aux
autres, de l‟identifier. (Cent mots pour l’altérité 129)
23
La etimología latina y la definición del término alteridad recogidas por la RAE son las siguientes:
alteridad. (Del lat. alterĭtas, -ātis).1. f. Condición de ser otro. En Cent mots pour l’altérité, Groux y
Porcher explican desde un punto de vista contemporáneo el significado de la alteridad:
“L‟incarnation la plus contemporaine et la plus juste du concept représenté par autrui est plutôt
identifiée par le mot « alter ». Tout homme est un ego et tout ego pour exister a besoin d‟un alter,
qui est lui-même un ego et dont le premier est l‟alter. Au total il s‟agit donc d‟un alter ego . (32)
Se referirá al concepto del ego según lo entiende el profesor de filosofía ética, Robert Misrahi en
Qui est l’autre ? : « Comment ego peut-il saisir alter ego et comment cela fonctionne-t-il? Pour
répondre nous devons d‟abord préciser qui est ego. Le sujet n‟est pas d‟abord une puissance
raisonnante ou un pouvoir de connaître, il n‟est pas une rationalité pure, ou une Raison. Il est
existence concrète et Désir comme puissance de vivre et d‟exister ». (89)
49
difieren en el espacio y tiempo histórico (146). Me interesa, en Cent mots pour
l’altérité, el término “alteridad” abordado desde un punto de vista propio de la
sociología:
« L‟altérité est toujours, aussi sociologique. Pas de morale sans société et dans
ses conditions c‟est toujours la deuxième qui s‟impose. Existe donc ce que
l‟on pourrait appeler « altérité sociale » et celle-ci, cette fois, ne se trouve pas
gouvernée par la loi de l‟alter ego oú chaque identité est égale en dignité à
l‟autre. Les sociétés et, plus près de nous, les champs sociaux, sont plutôt régis
par les lois de la supériorité et de l‟infériorité que par celles de la dignité.
C‟est la raison majeure pour laquelle la lutte pour l‟altérité-alter ego- est
incessante, toujours à recommencer, jamais achevée, interminable » (144).
Además, el concepto de la alteridad va cambiando según la perspectiva desde la que
se observa al prójimo. Ya que cada ser humano es un alter ego, se estudiarán las
consecuencias del encuentro y de la relación entre estos dos alter ego, llamados
sujetos. Este fenómeno de relación entre los dos sujetos se llama la
intersubjetividad.24 Este fenómeno atañe a la idea de alteridad en el sentido de que
propone reconocer la existencia del otro, observarlo y comunicarse con él. Por
consiguiente, se relacionará el tema de la intersubjetividad con el de la identidad,
dado que el encuentro con la otredad puede ser fuente de enriquecimiento,
identificación, gratificación y reconocimiento, tanto como puede resultar una
mirada sobre lo que uno teme ser, rechazar o condenar.
Cabe apuntar que usaré las acepciones de alteridad y otredad en los mismos
contextos, ya que los considero sinónimos. Por ende, existen dos formas de
referirse a un alter ego, a la alteridad u otredad: una constructiva y otra destructiva.
En esta investigación se observará que el texto narrativo de EPELOE conlleva un
24
En Cent mots pour l’altérité se propone la definición siguiente de la intersubjetividad, con la que
se trabajará en esta investigación : « L‟intersubjectivité c‟est ce qui se passe entre deux sujets, c'està-dire en ce qu‟ils s‟enrichissent l‟un l‟autre mais aussi dans ce qui les sépare ». (137)
50
dialogismo que propone diferentes perspectivas acerca del tema de la alteridad,
positivas o negativas, que se observarán según la conciencia que uno tiene de sí
mismo, de su prójimo, de las problemáticas sociales y según el nivel de su
egocentrismo y de su sociocentrismo. El papel de la alteridad, la conciencia de sí y
el ego constituirán las nociones necesarias para la identificación y la comprensión
del proceso de construcción personal en el personaje de F.T.
51
52
III.I. El encuentro de sí mismo en el Otro: la intersubjetividad.
Indagaré la presencia de la idea del encuentro de sí en el Otro, lo cual se relaciona
con la noción de intersubjetividad en cuanto signo identitario. La relación de
intersubjetividad examinada será la de Flora Tristán con una gran mujer peruana,
Doña Pancha Gamarra, la Mariscala, quien la inspiró profundamente. Estas dos
mujeres aparecen en la novela como dos espíritus temerarios y concientes de su
vocación, puesto que la Mariscala “fue vencedora de la batalla de Paria” (361), y
Flora “dijo: Oh, Dios, bastaría que envíes diez mujeres como yo en este mundo para
que reine la justicia en la tierra” (471). Sólo por el apodo de Flora: Madame-LaColère y por el hecho de que se denomine a la peruana, la Mariscala, lo cual
corresponde a la feminización del título del marido y, también, por el hecho de que
sus enemigos la llamen la Virago, se anuncia una similitud entre los dos personajes
de la novela en términos de alteridad, entendida como antinormativa desde el punto
de vista social romántico. 25
Tal como F.T., la Mariscala no fue la esposa hogareña, fue un sorprendente
personaje femenino y parecía salida de una novela (359-360). Las normas
establecidas por el poder en el XIX, en el contexto histórico de la novela,
pretendían controlar el comportamiento femenino y asegurarse de que sus
conciencias acatasen las ideas sociales y políticas sexistas. En aquella época
existieron normas antiprogresistas a nivel sociopolítico para las mujeres. Estas
normas consistían en una forma de rechazo de los rasgos asociados a los de la
alteridad. En el contexto del relato, los de la mujer emprendedora, como manera de
protegerse de su “contagio”. No se podía permitir que la relación de
intersubjetividad positiva entre las mujeres actuase como modelo y que se
25
Recogida por la RAE la palabra virago se define así: virago. (Del lat. virāgo, -ĭnis).1. f. Mujer
varonil.
53
despertase en todas las agallas para vivir su emancipación al tomar más poder a
nivel social. Una mujer que estudiaba, leía, luchaba a caballo y opinaba de política,
como lo hacían Mariscala y Flora, era “peligrosa”.
A continuación se analizarán fragmentos de EPELOE, en los cuales se
comprende que la intersubjetividad es imprescindible en el desarrollo identitario de
Flora, ya que encuentra un modelo en la Mariscala. Para establecer el contexto de
las citas conviene explicar que Flora escuchó hablar de las hazañas de la Mariscala,
pero que nunca la conoció personalmente. La única vez que se encontró con ella fue
cuando presenció uno de sus ataques de epilepsia. Sin embargo, el texto narrativo
valora la influencia de la historia de la Mariscala en la vida de Flora.
En el artículo „Self-consciousness and otherness: Hegel and Husserl‟,
Geniušas afirma que la intersubjetividad se puede realizar de una manera interior,
donde el diálogo no es la forma primaria de relacionarse. Por vía de la observación
se producirá en la conciencia el fenómeno de vivir la experiencia del encuentro con
el Otro. Los beneficios positivos de la intersubjetividad, tales como el aprendizaje y
el reconocimiento, pueden realizarse en forma de ejemplo. “It is surprising that in
the fenomenology of the Other, communications, or more generally, genuine
interaction plays no constitutive role. The most primitive encounter of the Other
takes place in silence” (30). En los próximos fragmentos se evidenciará el
fenómeno de la intersubjetividad en su forma constructiva que puede hacer surgir
en cada persona sus mejores valores y facultades.
-Ese personaje te fascinó, te encendió la imaginación como nadie antes, y,
acaso, la aguerrida imagen de esa mujer que parecía salida de una novela, hizo
nacer en ti la decisión y la fuerza interior capaces de transformarte en un ser
tan libre y resuelto como entonces sólo estaba permitido serlo a un
hombre”(360).
54
-“Fue la colaboradora más eficaz de su marido, su cerebro y su brazo en todo:
la actividad política, social, e, incluso-esto enriquecía sobre todo su leyenda-,
militar.” (360).
-“Te dio una inolvidable lección. Había, pues, mujeres-y una de ellas, en ese
país atrasado, inculto, a medio hacer, en un confín del mundo- que no se
dejaban humillar, ni tratar como siervas, que conseguían hacerse respetar”
(363; las cursivas son mías).
Para empezar se analizarán las dos primeras citas al referirse al concepto de
Bourdieu de “volonté de distinction”, que consiste esencialmente en desarrollar una
imagen de sí que a nivel íntimo y social cobra un sentido existencial profundo,
gracias al hecho de haberse construido de una manera acorde con la idea personal
que uno tiene de sí mismo. 26 En la primera se puede observar que los sintagmas
verbales te fascinó, te encendió e hizo nacer en ti comunican un proceso de
reconocimiento identitario de un sujeto en otro sujeto, lo que deja ver una de las
perspectivas posibles hacia la otredad, que concuerda con la idea de reciprocidad. 27
Esta enumeración verbal demuestra las etapas de la evolución provechosa de la
conciencia de sí en las que participa el otro. La Mariscala actuó en el personaje de
Flora como un motor de sentido existencial. Por su confianza en sí, liderazgo e
iniciativa: Fue la colaboradora más eficaz de su marido, su cerebro y su brazo en
todo: la actividad política, social, […] (360), la imagen de la Mariscala interviene
26
Accardo explica el concepto de « distinction et conformité » en el que aparece la idea de voluntad
de distinción: « […] une motivation tout à fait fondamentale paraît bien être la volonté de
distinction, expression subjective chez un agent donné de la nécessité objective ou il se trouve, parce
qu‟il vit en société « développée » comme la nôtre- de posséder une identité sociale propre lui
permettant d‟exister distinctement non pas seulement, c'est-à-dire pour les autres, d‟être reconnu par
les autres, d‟acquérir de l‟importance, de la visibilité, et finalement d‟avoir un sens » (133).
27
En Qui est l’autre? se define la idea de reciprocidad entre dos personas : « Car seule la liberté
peut décider d‟entrer avec autrui dans un domaine que celui de l‟existence empirique. Ce qui est
alors vécu et déployé, c‟est l‟expérience de la réciprocité, et celle-ci s‟avère être en fait non
seulement le contenu mais encore la condition de possibilité d‟une relation à autrui qui soit véritable
et qui pose en effet l‟autre comme sujet et alter ego et non pas comme objet ou comme instrument »
(140).
55
en la vida de Flora como una enseñanza: le procura motivación intelectual y
psicológica al activar en ella el sentimiento de no ser la única en ser diferente, sino
en ser otra más que lucha por hacerse respetar. La idea de volonté de distinction
está muy clara en la oración: hizo nacer en ti la decisión y la fuerza interior
capaces de transformarte en un ser tan libre y resuelto como entonces sólo estaba
permitido serlo a un hombre (360), puesto que gracias a una metamorfosis interna
originada por una iniciativa voluntaria y motivada por la identificación de Flora con
la Mariscala, surge en la primera la voluntad de afirmarse. La comparación, como
entonces sólo estaba permitido serlo a un hombre, resalta que supo pasar del
margen al centro gracias a la integridad que le inspiró la Mariscala. Por
consiguiente, cabe parafrasear unas ideas de Groux y Porcher acerca del ego y de la
identidad que permitirían explicar lo que ocurrió en el ego de Flora cuando la
historia de la Mariscala influyó en su actitud de atreverse a tomar su propio lugar en
la sociedad. Se comprende, tras la lectura de Cent mots pour l’altérité que el ego
puede revelarse como una pulsión vital que mueve al hombre hacia la construcción
de su persona. Por consiguiente, se podría afirmar que la voz narrativa explica que
el ego de Flora, constructivo y deseoso de alcanzar la felicidad, al escuchar las
historias de una “mujer que parecía salida de una novela” (360) vive la
intersubjetividad, como una relación con el Otro y como una experiencia existencial
favorecedora. Esta intersubjetividad tiene lugar gracias al hecho de que existen
otras personas vanguardistas y liberadas con las que Flora se puede identificar. Este
análisis aclara la influencia positiva del fenómeno de la intersubjetividad en la vida
de Flora, y que el modelo de la Mariscala fue determinante en el proceso identitario
en construcción constante a lo largo de la novela, identificado aquí como “voluntad
de distinción”. La intersubjetividad es, definitivamente, un signo identitario
implícito en el discurso del narrador de EPELOE.
A continuación se usará la idea de “mise en scène de soi”, que se traduce
por las acciones valorizantes puestas en marcha gracias a las cualidades personales
de cada individuo. Accardo expone la noción bourdiana de « mise en scène de
56
soi » : « On aura compris, d‟après tout ce qui précède qu‟être socialement c‟est
essentiellement être perçu, c'est-à-dire faire reconnaître aussi positivement que
possible ses propriétés distinctives, par une mise en scène / mise en valeur
adéquate » (111). Ello se observará en la cita siguiente:
-“¿Y si como Pancha Gamarra te convertías en el poder detrás del trono, para,
desde arriba, usando la inteligencia y la fuerza a la vez, hacer esas reformas
que necesitaba la sociedad a fin de que las mujeres no siguieran siendo
esclavas de los hombres?” (363; las cursivas son mías).
El concepto de “mise en scène de soi” de Bourdieu puede aplicarse para subrayar,
en el relato la valoración de las acciones que destacan cualidades personales, como
la inteligencia y la fuerza, y permiten la realización de sueños que le den a la
protagonista un estatus social digno de respeto (363). Ello se evidencia en la
pregunta retórica con la que la voz narrativa le propone a la heroína lanzarse a la
empresa de “[…] hacer esas reformas que necesitaba la sociedad” (363). Se puede
añadir que en el sintagma verbal te convertías en el poder detrás del trono se evoca
la idea de que gracias a un uso lúcido y lógico de sus fuerzas naturales y de su
intelecto Flora podrá acceder al poder y planificar acciones que realcen su imagen y
le permitan alcanzar sus objetivos sociales. Como lo explica Misrahi, la conciencia
es la que le confiere un sentido a nuestras acciones y en ella se encuentra el
sentimiento de valer, justamente gracias a la realización de un proyecto íntimo
como el de Flora.28
28
Misrahi explica lo que constituye la conciencia : «En chaque conscience, on peut en effet
distinguer par la réflexion interne et donc avec certitude, ce dont elle a le sentiment que cela lui
appartient en propre, c'est-à-dire en première personne et comme son être même : son sentiment de
soi, ses actes, ses « habitus » et styles d‟actions, son vécu affectif (la psyché) et son corps. Tous ces
actes sont l‟être même de la conscience en tant qu‟elle les déploie comme les siens : ils sont sa
propre première personne et ils lui appartiennent parce que c‟est elle qui leur donne vie et
signification » (86).
57
En resumidas cuentas, la Mariscala fue un tipo de ícono liberador en el
imaginario psicosocial de Flora, puesto que tuvo la capacidad de provocar una toma
de conciencia generadora de agallas para demostrar que desde el margen se puede
tomar el poder detrás del trono. Por ende, “la mise en scène de soi”, favorecida por
el fenómeno de la intersubjetividad, forma parte de las pistas encontradas que dan
acceso a una mayor comprensión del proceso de construcción de la identidad del
personaje de Flora Tristán.
58
III.II. La interacción responsable en nombre de la libertad ajena y
propia
“La libertad significa responsabilidad; por eso, la mayoría de los hombres le tiene
tanto miedo”
-George Bernard Shaw
En esta parte del análisis el objetivo es indagar el signo identitario de la interacción
responsable que tiene Flora al intervenir en nombre de la libertad misma y del libre
arbitrio de las personas marginadas. La interacción responsable sería parte del
proceso identitario de Flora, puesto que significaría evolucionar como un ser libre.
En el siglo XIX, las viudas católicas eran condenadas a vivir un luto
perpetuo como vía hacia la salvación. Las viudas eran condenadas socialmente
debido a ideas anticuadas, que no valoraban su emancipación personal fuera del
matrimonio, y aún seguía aprisionándolas hasta después de la muerte del esposo.
Aquí examinaré cómo, a partir de una conciencia liberada de las etiquetas sociales y
del miedo a la opinión social junto a un ego constructivo, F.T. anima a su prójimo a
luchar por su libertad y felicidad, lo cual resalta en el texto como una
responsabilidad altruista y una relación recíproca con el otro. Por relación recíproca
me refiero a una intersubjetividad entre iguales, en la que el alter es considerado
como un prójimo de igual dignidad, respeto e integridad. Como se ha visto en la
introducción, al ser la otredad una entidad sociológica, un otro que puede ser
interpretado como un igual, o bien como un individuo diferente. Para empezar se
fijará la atención en fragmentos en los que se narra la conversación entre Flora y
Madame de Pierre-Clos, viuda del hijo del poeta Lamartine.
59
-“Habló a Flora de su trágico amor, de la desolación en que vivía desde la
muerte de su marido, decidida a no volver a disfrutar de diversión alguna y a
llevar una existencia de renuncia y clausura, hasta que la muerte la librara de
su vía crucis” (111; las cursivas son mías).
-“Me entristece pero también me enoja oírla hablar así, señora. Usted no es
una víctima del infortunio, sino un monstruo de egoísmo” (110; las cursivas
son mías).
- “Estudie, haga el bien, ayude a millones de seres que ellos sí, padecen
problemas reales y muy concretos, el hambre, la enfermedad, el desempleo, la
ignorancia, y no pueden hacerles frente” (111).
- “La viudez la salvó de tener que descubrir la esclavitud que significa el
matrimonio para una mujer” (111; las cursivas son mías).
-“Regrese a la vida y ocúpese de cosas más generosas que cultivar el dolor.
Por último si no quiere dedicar su tiempo a hacer el bien, goce, diviértase,
viaje, consígase un amante” (111 las cursivas son mías).
-“Al despedirse, la viudita, azorada, balbuceó que, aunque no sabía si Flora
hablaba en serio o en broma, sus palabras la harían reflexionar” (111; las
cursivas son mías).
En estas citas se puede observar que Flora se propone usar el dialogismo
constructivo, es decir usa el diálogo para intentar despertar en la mente ajena un
sentimiento de libertad. Esta forma de dialogismo resulta una forma de respeto
hacia la alteridad. El intercambio respetuoso y compasivo con la viuda, cuya actitud
hacia la vida es diferente de la de Flora, constituye para ambas partes una forma
enriquecedora de comprender la realidad que puede experimentar el otro. Flora
expone su visión entusiasta de la existencia sin imponerla, pero como la comparte
60
con un discurso argumentativo chocante para la época, logra alcanzar su propuesta
de cuidar del bienestar de las mujeres, al hacer que sus palabras resuenen en la
conciencia de la viuda como lo subraya la voz narrativa: sus palabras la harían
reflexionar (111). La argumentación responsable de Flora invita a su prójimo, la
viuda, a considerar nuevas actitudes frente a la muerte, la cual aparece como un
leitmotiv: Regrese a la vida y ocúpese de cosas más generosas que cultivar el dolor
(111). El tema de la muerte en el discurso de Flora se revela igualmente como una
liberación: La viudez la salvó de tener que descubrir la esclavitud que significa el
matrimonio para una mujer” […]
y una oportunidad de gozar de la vida:
diviértase, viaje, consígase un amante (111). Se evidencia, por lo tanto, en el
discurso de la narración, la interacción responsable de Flora ante la situación
miserable de la viuda.
Además, el tema de la muerte y de la vida es presentado como oposición
binaria, que se encuentra en los sintagmas de “Regrese a la vida” y de existencia
de renuncia” y “clausura, hasta que la muerte la librara de su vía crucis” (111). 29
Esta oposición de vida y de muerte recuerda la responsabilidad de un espíritu como
el de Flora, que decide luchar por la libertad propia y ajena. Para entender cabe
referirse a Sartre, al que Groux y Porcher citan al definir la intersubjetividad:
« Un sujet selon Sartre est un être caractérisé par la liberté, c'est-à-dire la
capacité de créer de l‟imprévisible, de produire des ruptures. La liberté, à son
tour, entraîne et implique la responsabilité. Un être libre est responsable de soi
et de ses actions (et par ailleurs, mais c‟est un autre propos, de tous les autres
hommes» (137).
29
En Encyclopaedia of contemporary literary theory Makarik explica el concepto de oposición
binaria: “when the two concepts are coupled together in binary opposition, the result is a process of
interaction between the individual and the society” (511).
61
Efectivamente, Flora forma parte de las personas que, en el siglo XIX, lucharon por
la libertad y contra la alienación de los derechos y de la mente humana. EPELOE la
presenta como una persona que se relaciona con el otro desde una moral ética,
deseosa de construir la existencia en la felicidad y el derecho a la libertad y a la
dignidad. Por ende, estamos ante un proceso de definición de la identidad valorado
por la voz narrativa, que sitúa la virtud de la libertad entre las cualidades que
permiten la erección de un camino existencial acorde con valores personales
intemporales por los que uno debe tomar la responsabilidad de luchar.
A continuación, el discurso narrativo expresa cómo Flora es conciente de
que cada individuo tiene una voluntad y de que esta es libre, tanto como lo es el ego
de tener actitudes que procuran felicidad y paz en lugar de una existencia de
renuncia y clausura (111). Se comprende que Flora es conciente de esta voluntad
que puede estallar como una pulsión de vida, en cada individuo, ya que le contesta
a la viuda que su ego destructivo toma todo el espacio y le ciega la conciencia
acerca de las normas sociales que infligen el luto de por vida: Usted no es una
víctima del infortunio, sino un monstruo de egoísmo (111). El egoísmo al que se
hace referencia también está relacionado con la falta de conciencia social ante la
verdadera injusticia, ya que Flora le sugiere a la viuda: ocúpese de cosas más
generosas que cultivar el dolor y ayude a millones de seres que ellos sí, padecen
problemas reales y muy concretos, […] (111). La experiencia de vida de Flora da a
entender que el otro, tratado como la alteridad y no como el alter ego, es relativo a
la sensibilización de la conciencia acerca de la visión inclusiva del Otro. Flora es el
ejemplo de una mujer que intentó concientizar al otro, marginado, aun a partir del
margen, ya que comprende que la libertad tiene lugar a nivel de la conciencia y de
las acciones que atestiguan integridad. Aunque esté desheredada, la protagonista
actúa como alguien cuya libertad es una riqueza inquebrantable. Tal como lo
expone Sartre, la acción es determinante en el sentimiento de libertad:
62
« La liberté, selon Sartre, caractérise l‟homme parce qu‟elle lui permet […],
de ne pas être passif mais bel et bien d‟assumer des initiatives dont il a la
responsabilité (concept ontologique lié à celui de la liberté). C‟est par la
liberté que l‟homme dispose au moins du pouvoir de résister et, au mieux de
se libérer (sans paradoxe). Ce bien inaliénable, l‟homme peut, toujours,
l‟utiliser à son profit (s‟il le faut contre les autres) » (Groux et Porcher 146).
El análisis de estos fragmentos demuestra que el discurso de Flora confirma la
conciencia de sí y del ego constructivo como componentes necesarios para asumir
la responsabilidad de sus actos, de manera que se atreva a saltar ciertas normas en
nombre de la libertad propia y ajena. En resumidas cuentas, el ego constructivo y la
conciencia de sí en relación con la voluntad libre de construir su propia existencia
construyen el signo identitario de la interacción responsable en nombre de la
libertad ajena y propia. Este signo ilustra la personalidad de F.T. como heroína en
la novela EPELOE.
En conclusión, en este capítulo observé varios signos identitarios, tales
como la toma de control de su propio destino, la creación de una identidad
cosmopolita, el encuentro de sí mismo en el Otro: relación de intersubjetividad e
interacción responsable en nombre de la libertad ajena y propia.
63
64
Capítulo IV. Los imaginarios sociales en la utopía como dialéctica
identitaria
« Nul homme n‟est en possession de rien, quelque valeur qu‟il y ait en lui ou en
dehors de lui, avant d‟avoir fait part à autrui de ses qualités, et lui-même n‟en a pas
idée avant de les avoir vues se développer dans l‟applaudissement qui leur fait
écho »
- William Shakespeare
Mi investigación tiene por objetivo indagar los procesos sociológicos y filosóficos
de construcción de la identidad, denominados signos identitarios, articulados en los
derechos, intereses, valores, creencias, vocación, utopía o ideología vinculados por
representaciones simbólicas del yo. Por consiguiente, en este capítulo examinaré
dichos signos presentes en el imaginario social de la utopía, es decir el proyecto
utópico en sí y el mito como discurso en EPELOE.
El primer signo identitario que estudiaré será el proyecto utópico de la
Unión obrera erigido por Flora Tristán. Lo analizaré como un sistema de ideas
puesto al servicio de la construcción identitaria del proletario y de la heroína de la
novela. Esta primera parte se llevará a cabo con la idea de Desroche, que consiste
en presentar la utopía en tres grados: la alternancia, la altercación y la alternativa.
Estos tres grados aclararán la función de las acciones y del discurso utopista de la
protagonista en EPELOE como plan de creación, legitimación e interiorización de
una identidad social tanto colectiva como personal.
65
El segundo signo que examinaré será el mito como discurso en el
imaginario social de la utopía en cuanto signo de alternativa identitaria. Esta
segunda parte tratará de dicho discurso a partir de reflexiones filosóficas y
sociológicas acerca de su función práctica y legitimadora en lo que atañe la
representación fundadora de la identidad de la protagonista, F.T. Las reflexiones
filosóficas y sociológicas se basarán en las ideas de Bloch, de Bourdieu y de
Ricoeur. Ellas permitirán observar este discurso del mito como una forma creativa
de reinventarse, a la vez como una dialéctica de la distinción así como de la
legitimación identitaria. Esta parte de la investigación consta de dos subcapítulos:
El imaginario social en el proyecto “utópico” de F.T. al servicio de la
construcción identitaria y El mito como alternativa psicosocial identitaria en el
imaginario social de la utopía.
Antes de empezar el análisis, cabe explicar los conceptos claves, entre los
cuales se encuentra el del imaginario. La etimología del sustantivo imaginario tiene
como raíz latina el término “imaginarius”, derivado de Imago.30 Lo imaginario es
una red múltiple de referentes simbólicos de las representaciones psíquicas,
mentales y sentimentales. Se califica de múltiple porque existen varios tipos de
imaginarios como, por ejemplo el cultural, el étnico y el social. Los referentes
simbólicos remiten al mundo de las ideas del imaginario. Estas ideas tienen un peso
significativo en cuanto al orden y al control simbólico que ejercen en el espacio y
en el tiempo como, por ejemplo, en una sociedad. Esto se comprende mejor al saber
que “l‟imagination trouve en effet son fondement dans le monde qu‟elle institue, et
30
En Histoire et Imaginaire dans le roman hispano-américain se específica que
« étymologiquement, le terme imaginaire-du latin imaginarius, dérivé d‟imago, « représentation,
imitation, copie, portrait », mais également « fantôme, vision, songe »-comporte une ambiguïté. Il
peut indiquer ce qui concerne l‟image en tant que représentation de la réalité- et dans ce sens chez
les Romains, l‟imaginarius, pris substantivement, signifiait « porteur de l‟image de l‟empereur ».
Mais également irréel, c'est-à-dire une représentation dont le mode d‟existence es purement illusoire,
sans rien représenter de réel ni d‟existant ». Amadeo Lopez explica que : « l‟imaginaire englobe
alors l‟ensemble des images produites par la consciente, qu‟elle soit de nature hallucinatoire,
onirique, mythique, fantastique ou le résultat d‟une activité volontaire créatrice de situation et
d‟êtres de fiction » (41).
66
ce monde, surgissant au lieu-même où l‟Autre est invoqué, semble y trouver la
caution d‟un statut » (Kauffmann). El imaginario instaura un orden social en lo
imaginario de un gran público, quien al comprender las ideas del discurso utópico o
de ideologías puede llegar a legitimar las prácticas sociales sugeridas por dicho
discurso. Esto se comprendre mejor en la cita del filósofo canadiense Charles
Taylor, cuyo pensamiento está resumido en un artículo de Patton „L‟identité des
imaginaires sociaux et la nature des droits‟. También da un punto de partida para la
comprensión de la importancia del papel de lo imaginario social utópico de Flora en
el desarrollo de derechos e ideas altruistas al servicio de la legitimidad del avance
de la situación legal y social del proletario y de la mujer:
« Les imaginaires sociaux englobent les compréhensions théoriques de l‟ordre
social, mais ne s‟y limitent pas. Ils sont des ensembles d‟idée historiquement
incarnées auxquelles se fient les individus pour accomplir leur rôle social ou
pour remettre en question les rôles existants. Ils fournissent « cette
compréhension commune qui rend possible des pratiques communes et un
sens de la légitimité largement partagé » (p.23) En tant que tel, ils ne sont pas,
par définition, confinés à des petits groupes d‟intellectuels, mais plutôt
partagés par un grand nombre de personnes » (Patton 500).
Igualmente, siguiendo a Pierre Beaucage, se comprende que el estudio de lo
imaginario permite una mayor comprensión de las creencias, las religiones, las
lenguas, los valores, las costumbres, del diálogo del hombre con su prójimo y de la
identidad, así como de la pluralidad cultural (3). Varios campos de estudios abordan
lo imaginario, tales como la filosofía, el psicoanálisis, la antropología, la
historiografía, la etnología, la sociología y la historia de las religiones comparadas
para indagar las relaciones sociales, culturales e identitarias ontológicas, con el fin
de desvanecer los estereotipos y entender la génesis de las prácticas sociales. En mi
investigación, comprender la noción de lo imaginario servirá para examinar las
representaciones simbólicas del yo social que caracterizan tanto a F.T. como al
proletariado en la novela.
67
En EPELOE el concepto de imaginario se asocia a las utopías, ya que
provoca una dialéctica entre la realidad y lo irreal que va formando una percepción
existencial constructiva o destructiva (Lopez 42). El discurso utópico tiende a ser
crítico, retórico e ideológico, ya que orienta la conciencia y el inconsciente hacia
una percepción modificada del orden establecido. Dicho discurso toma lugar a nivel
de la psique para elaborar ideas que tienen un impacto a nivel psicosocial, sociohistórico y sociocultural. Se instala en lo imaginario e influye en el orden social.
Más adelante en la investigación examinaré detalladamente las formas de
modificación del sistema social bajo las cuales se presentan las utopías según
Henri Desrocher, es decir la alternancia, la alternativa y la altercación.
La relación entre los conceptos de lo imaginario y del mito como discurso
también reside en la interpretación de ideas. Así analizaré el mito de la mujer
Mesías que se encuentra en el imaginario social e individual de la protagonista F.T.
Indagaré si los mitos conllevan ideas interpretables que conciernen a la identidad
individual, social, nacional o étnica. Por esta razón, abordaré el mito en el análisis
de EPELOE como una potencia de la imaginación psicosocial y de la
representación simbólica del yo. 31
31
Kaufmman expone cómo el mito consiste en una transformación imaginaria del ego y esta forma
del ego tiene repercusiones en la intersubjetividad. Esto permite comprender que la protagonista
pudo usar el discurso mítico para construir su yo social. « Ainsi Ernest Jones remarquait-il que la
symbolique, à travers la variété de ses modes, se réfère au corps propre, aux relations de parenté, à la
naissance, à la vie et à la mort. Telles sont, en effet, les plus simples des figurations où puissent
s'exprimer le motif originel et la singularité de l'ego à l'état naissant. Encore sont-elles prises déjà
dans un ordre intersubjectif qui représente les conditions minimales d'une prise de conscience.
Tracer le développement de l'imaginaire, ce serait restituer les transformations de cette symbolique
première – et d'abord au niveau du mythe qui consacre son avènement dans la forme de l'extériorité»
(no paginado).
68
IV.I. El imaginario social en el proyecto “utópico” de Flora Tristán
al servicio de la identidad en proceso de construcción
Antes que nada, cabe mencionar que en el título de este capítulo aparece el término
utópico entre comillas, dado que a lo largo del análisis iré describiendo la
naturaleza variable de la utopía de Flora, que se ubica entre la eutopía, la distopía y
la utopía, términos que explicaré más adelante. El objetivo de esta sección será
investigar la función del imaginario social de la utopía en la construcción del yo
social, desde una perspectiva que la considera como liberadora al permitir
modificar la representación que un grupo social o un individuo tiene de sí.
Conviene apuntar que, a pesar de lo peligrosa y polémica que es la utopía, Ricoeur
explica que posee también una función positiva : “Mais je ne voudrais pas m‟arrêter
sur cette fonction négative de l‟utopie; bien au contraire, je voudrais retrouver la
fonction libératrice de l‟utopie dissimulée sous ses propres caricatures. Imaginer le
non-lieu, c‟est maintenir ouvert le champ du possible” (Du texte à l’action 430).
Abordaré la utopía de F.T. en tanto que empresa positiva.
Decidí estudiar el imaginario social de la utopía de Tristán, ya que su
proyecto utópico es de dimensión sociológica por su funcionamiento, y necesita de
la participación del otro. Observaré el papel del saber, del derecho y de la ideología
en la consolidación del proyecto utópico como plan que interviene en la concepción
de la identidad del yo social. El análisis de la dimensión didáctica de la utopía, con
relación al tema del saber, permitirá expresar que lo imaginario participa en el
cambio de conciencia. Por lo tanto, el imaginario social del discurso utópico es un
actor potente en la transformación de las acciones individuales y colectivas
determinantes, en el contexto de EPELOE, para el avance de los derechos humanos,
colectivos y civiles. En la novela, la observación crítica de estos últimos derechos,
69
en el contexto del s. XIX en Francia e Inglaterra, propone una reivindicación de
principios morales y de igualdad.
Luego, en el análisis, examinaré la colaboración del otro en los planes
arquitectónicos, literarios, informativos, urbanos para la realización del proyecto de
Flora: la Unión Obrera. Por ende, se observará que la participación del otro en un
proyecto, cuya ideología suele ser inusitada para el tiempo histórico, atañe a la
identidad social del utopista mismo, ya que al ser aceptada su perspectiva
ideológica por la clase que parece más solidaria de la utopía, la proletaria, se le da
una visibilidad pública renovada. De igual modo, se comprobará que la utopía tiene
igualmente repercusiones en la identidad social colectiva. En efecto, el crear un
proyecto legitimado por un discurso y con vocación institucional, le permite a cada
adherente de la Unión Obrera adquirir una representación social de sí transformada.
Esta transformación aparece en el relato como positiva. Esto me lleva a citar a
Ricoeur, quien explica que la utopía y la ideología positivas forman un momento en
el espacio en el que se puede realizar la identidad narrativa. « Tout se passe comme
si, pour guérir l‟utopie de la folie où elle risque sans cesse de sombrer, il fallait en
appeler; à la fonction saine de l‟idéologie, à sa capacité de donner à une
communauté historique l‟équivalent de ce que nous pourrions appeler une identité
narrative » (Du texte à l’action 431). En el contexto de la novela estudiada, dicha
identidad consistiría en dar la oportunidad a una colectividad, incluso a la
protagonista, de recrear su estatus social, al darle un sentido a su existencia por la
erección del proyecto de Unión obrera, cuya ideología en relación con la utopía,
pretende actuar de forma liberadora ante las etiquetas estigmatizadas y negativas
infligidas a la protagonista y al proletariado.
La utopía en el imaginario social de F.T. se realiza en tres grados, como lo
explica Henri Desroche. Cada grado empieza por el prefijo latino, alter, cuyo
significado remite a la noción sociológica de la utopía, por ser realizable a partir de
70
la participación del prójimo, el Otro, el “alter”. Primero, la alternancia es el grado
en el que se encuentra el tema del urbanismo y de la educación. Este grado aparece
en las ideas utópicas de Flora. Efectivamente, las utopías suelen proponer un
cambio estructural del espacio en el tiempo, lo cual corresponde con la creación de
instalaciones urbanas y educativas como Flora propuso en el Proyecto de los
Palacios Obreros. En el relato se expresa implícitamente que la creación de
espacios arquitectónicos podría beneficiar al Proyecto de la Unión Obrera al darle
más visibilidad, y por tanto, más credibilidad. Desroche afirma : « Dès le départ,
l'utopie fait appel à l'architecture et à l'art urbain afin de renforcer sa crédibilité »
(Utopie- II L’utopie architecturale). Esta credibilidad igualmente será benéfica para
la representación simbólica de la imagen social de Flora, la cual está en proceso de
construcción. En EPELOE, el narrador describe el concepto de los Palacios obreros,
centros urbanos en los cuales se proponen servicios dirigidos al proletariado y a su
familia.
“Como advirtió que abrían mucho los ojos, desconcertados con lo que oían,
les propuso abandonar ese tema e imaginar juntos más bien los beneficios que
traería la Unión Obrera a los campesinos, artesanos, trabajadores como ellos.
Por ejemplo, los Palacios Obreros. En esos locales modernos, aireados,
limpios, sus niños recibirían instrucción, sus familias podrían curarse con
buenos médicos y enfermeras si lo necesitaban o tenían accidentes de trabajo.
A esas residencias recogedoras retirarían a descansar cuando perdieran las
fuerzas o fueran demasiado viejos para el taller. Los ojos opacos y cansados
que la miraban se fueron animando, se pusieron a brillar. ¿No valía la pena
para conseguir cosas así, sacrificar una pequeña cuota del salario? Algunos
asintieron” (19; las cursivas son mías).
En esta parte del relato, representativa de la noción de alternativa, se puede afirmar
que el imaginario social de Flora influyó en la forma en la que la masa proletaria
pudo percibir tanto la utilidad como la eficacia de los Palacios. La voz narrativa da
a entender en el sintagma verbal de “imaginar juntos” que la fuerza pragmática del
discurso, cuyas ideas simbólicas describen un tipo de proyecto salvador, es
imprescindible para llegar al prójimo a nivel psíquico. La instalación de la utopía,
71
acompañada de una ideología en el imaginario de los obreros como parte del grado
de la alternancia, permite proponer y legitimar otra realidad espacial en el tiempo.
Esta realidad es la de un espacio para su bienestar y el de su familia. Esta idea se
destaca en el relato por la respuesta a la interrogante retórica del narrador. La figura
estilística siguiente recuerda cómo el discurso ideológico orienta la opinión
colectiva. Al empezar por la pregunta retórica, la voz narrativa sugiere ya lo
positiva que parece la instalación de los Palacios Obreros. Y por la respuesta,
“algunos asintieron”, se comprende que el imaginario arquitectónico refuerza la
utopía, ya que tiene un papel fundamental en la legitimación y en el interés por un
cambio que supusiese la formación paulatina de una institución para el bienestar
internacional del obrero.
32
La cita de Saint-Simon permite comprender la fuerza
creativa de lo imaginario en el tiempo real: “Les hommes à imagination ouvriront la
marche” (Desroche, Utopie- Stratégie de l’utopie). Esta cita ilustra lo que propone
el objetivo de la alternancia para el imaginario arquitectónico: animar, convencer y
renovar la fe en el poder de un plan social colectivo tal como lo evidencia el
narrador: “los ojos opacos y cansados […] se pusieron a brillar” (19).
En este fragmento se observa también una oposición recurrente en las
utopías: la oposición luz /sombra. La encontramos en el binomio brillante/ opacos.
Su significado suele referirse al tema del saber versus la ignorancia, al tema de la fe
versus la desilusión y al tema de la vida versus la muerte. En el contexto de este
estudio, la relación tendría un triple significado. Se podría conjeturar que la
transformación del estado de los ojos es debida a la toma de conciencia gracias a la
enumeración informativa de los beneficios socioeducativos de los Palacios. Esto
tendría como consecuencia influir en la psique y devolver a los obreros una ilusión
vital para seguir adelante, con fe, ya que los ojos se fueron animando. Lo afirmado
se relaciona con el pensamiento del filósofo alemán Ernest Bloch. Bloch afima que
32
« Les institutions sont des instances de pouvoir dont le rôle, comme leur nom l‟indique est
d‟instituer la réalité, de faire exister officiellement des rapports sociaux, et de les consolider par là –
même. Elles accomplissent ce mandat avec toute l‟irrésistible autorité que leur vient du mandat
massif et de l‟adhésion de la plus grande partie de la population d‟un champ donné ou d‟un
ensemble de champs » (Accardo 116).
72
« Le manque de foi affaiblit l‟âme qui ne rencontre nulle part le soutient dans la
floraison, dans l‟élan vers la lumière, ni une abondance d‟éléments en ellemême. C‟est ainsi que l‟humanité décline, dans son ensemble, privée de chemin, de
but au-delà du quotidien » (205). Esto evidencia que el imaginario social,
estimulado por los beneficios de tener buenos médicos y enfermeras así como de
tener locales modernos, aireados, limpios, conserva a nivel de la memoria colectiva
esta información, que es una forma de conocimiento. Estos conocimientos no
solamente despiertan un estado de conciencia sino que, también, entran en relación
directa con el imaginario espiritual. Se entiende por el fragmento que el saber pudo
hacer que emergiese la fe de conseguir cosas así, es decir los Palacios, lo que para
el siglo XIX era efectivamente, como expone Bloch, una “meta más allá de lo
cotidiano” (1).
La idea de la luz con su triple significado deja entrever la naturaleza
humanista de la utopía tristiana, cuyo lema reiterado en el relato es: “Mi patria es la
humanidad” (170). Por ende, EPELOE describe el rol del otro en la edificación del
proyecto de los Palacios Obreros. Este rol expone implícitamente la influencia del
grado de la alternancia con sus planes urbanos, parte del imaginario social, que
influye positivamente en el imaginario identitario del proletario y del pobre. Esto se
comprende ya que puede resultar ser una clave necesaria tanto para la superación
moral ante la estigmatización social como para la emergencia de una fe en la
capacidad para reconsiderar su integridad y valor personal en el seno de una
comunidad proletaria digna de beneficiar de derechos sociales igualitarios.
Luego, el tema de la educación entra en este grado de la alternancia, ya que
la construcción del centro de formación y de las escuelas conforma una realidad
arquitectónica. En EPELOE Flora expone su plan educativo y laboral renovado a su
primer público, los obreros. Argumenta la eficiencia de la labor femenina y revela
73
que el derecho de las madres a trabajar en las fábricas tendría repercusiones
positivas en la educación de sus hijos.
“No era fácil convencerlos. Temían que, si se extendía el derecho al trabajo a
las mujeres, cundiría la desocupación, pues jamás habría empleo para tanta
gente. Tampoco pudo persuadirlos de que se debía prohibir el trabajo en
fábricas y talleres a niños menores de diez años, para que estos pudieran ir a la
escuela a aprender a leer y escribir. Se asustaban, encolerizaban, decían que
con el pretexto de educar a los niños se reduciría el exiguo ingreso de las
familias. Flora entendía sus miedos y dominaba su impaciencia” (66; lo
destacado es mío).
Tal como aparece en el fragmento anterior, los niños recibirían instrucción en el
seno de los Palacios. En esta parte del relato, el narrador demuestra que Flora no
quería que acatasen sus ideas acerca de la educación, del trabajo infantil y del
derecho de la mujer a trabajar junto a su marido, aunque hubiese querido
convencerlos de ello. Ella comprendía que temiesen el cambio, ya que implicaba
una transformación de la concepción de la contribución femenina y educativa a la
economía de la sociedad.
En realidad, el grado de alternancia le da realismo al sueño social de Flora.
Tal vez no revele un plan congruente con la realidad, pero por lo menos manifiesta
una voluntad de proporcionar cambios realistas. Los dos últimos fragmentos
ilustran la voluntad creativa de Tristán como una herramienta necesaria para aplicar
cambios en el tiempo en que le tocó vivir. El relato apunta su rechazo hacia
cualquier secta que soñara con erigir un paraíso en una isla o en un edén lejano:
“No, no había que huir de este mundo imperfecto a fundar un retiro celestial para
un grupito de escogidos, allá donde nadie más llegara. Había que luchar contra las
imperfecciones en este mismo mundo, mejorarlo, cambiarlo, hasta hacer de él una
patria feliz para todos los mortales” (479).
74
La congruencia, según Ricoeur, ocupa un lugar central en la utopía
calificada de realista.33 Más adelante el análisis permitirá examinar la
incongruencia o congruencia de los Palacios Obreros, ya que se aproximará a la
cuestión del grado de la alternativa, el cual concierne directamente a la cuestión de
la alternativa al poder o de poder en la utopía. Gracias a este punto se evaluará la
eficacia de los proyectos, de la gestión y la operación nacional de los comités
obreros, organizados en el seno de la Unión obrera tal como los concibe F.T.
A continuación, el segundo grado de la utopía expuesto por Desroche se
encuentra en la idea de altercación. 34 La altercación consiste en poner en tela de
juicio el orden establecido. Por lo tanto, en dicho proceso se cuestionan las
autoridades, las instituciones de poder y las leyes. Esto recuerda el tema del
cosmopolitismo jurídico abordado en el primer capítulo, ya que en este grado de la
utopía el derecho, la moral y la equidad humana forman parte del discurso. Luego,
la altercación entra en correlación con el tema del saber, ya que para reivindicar
derechos y ser activos hace falta adquirir un profundo conocimiento acerca de la
causa por la que se lucha. Igualmente, concierne a la idea de congruencia, puesto
que para abordar la jurisdicción, la altercación participará a la vez de la dimensión
informativa y dialéctica del discurso. Según las reivindicaciones de los obreros y de
Flora se juzgará del grado de la congruencia de la utopía con la realidad. Analizaré
fragmentos en los cuales se destaca implícitamente el tema de la altercación. Se
observarán la reivindicación de derechos y la denuncia de la inmoralidad de varias
33
En Idéologie et Utopie explica que “Pour Mannheim, le problème est que la non congruence de
l‟idéologie et de l‟utopie ne doit pas aller trop loin : si tel est le cas, soit elle est distanciée par le
changement historique soit elle prend une trop grande avance » (411).
34
Desroche en Utopie explica en qué consiste la idea de altercación : « Lorsque s'avoue, se confirme
et se réitère le sérieux de cette vocation latente, l'alternance fait place à l'altercation, le doute à la
dénonciation, le soupçon à la contestation. Face aux gouvernements, l'utopie fomente des
oppositions, avec tous ses risques et, comme on l'a écrit, ses « tares » de fabulation facile,
d'enthousiasme inconsistant ou de logomachie fumeuse et évasive, mais aussi avec ses chances de
mobilisation psychologique par et dans l'imagination » (no páginado).
75
injusticias por vía de la escritura y de la acción de F.T. A lo largo de la novela se va
articulando cómo, en el abanico de predicadores utopistas del siglo XIX, Flora fue
parte de las que intentaron aplicar en la vida diaria sus principios morales puestos
por escrito en artículos de revistas, de periódicos, en cartas y en novelas. “Las ideas
eran esenciales, pero, si no las acompañaba una acción resuelta de las víctimas- las
mujeres y los obreros-, las bellas palabras se harían humo y nunca saldrían de los
mentideros parisinos” (424). Por tanto, desde el principio, la historia relata la odisea
de Flora en su propio país. Al moverse tanto de provincia en provincia aprende a
dialogar con las autoridades. El fenómeno de la altercación va aumentando a
medida que fomenta su conciencia de la situación universal obrera a través del
viaje, tanto continental como transcontinental. La siguiente cita recuerda cuán
influyente resulta el rol de lo imaginario como elemento mediador entre el espíritu
crítico del utopista y la percepción del mundo de los posibles en un tiempo real en
el prójimo.
« Cette forme de critique de la société existante provoque souvent
l'imagination prospective à la fois pour percevoir dans le présent le possible
ignoré et pour orienter vers un avenir neuf : elle soutient ainsi la dynamique
sociale par la confiance qu'elle donne aux forces inventives de l'esprit et du
coeur humains» (Desroche, Utopie).
El fragmento que sigue muestra ideas propias de la altercación recopiladas tras el
análisis del discurso de Flora:
“Redactaste un pedido para la Abolición de la pena de muerte, que hiciste
imprimir y llevaste en persona a la Cámara de Diputados, sin que hiciera el
menor efecto en los parlamentarios. Y escribiste Méphis, una novela sobre la
opresión social de la mujer y la explotación del obrero, que poca gente leyó y
la crítica consideró malísima. (Tal vez no lo era. No importaba: lo
fundamental no era la estética que adormecía a la gente en un sueño
placentero sino la reforma de la sociedad.) Escribiste artículos en Le Voleur,
en L’Artiste, en Le Globe, en La Phalange, y diste charlas, condenando esa
compra y venta de la mujer que era el matrimonio y reclamando el divorcio,
76
ante los oídos sordos de los políticos y la indignación de los católicos” (424;
las cursivas son mías).
“Sí, sí, Florita. En cinco semanas en Lyon habías hecho apostolado ante
centenares de obreros, enriquecidos tus estudios sociales sobre la injusticia,
instalando un comité de quince personas, y, por sugerencia de los propios
trabajadores, se hallaba en marche una tercera edición de La Unión Obrera,
que se vendería a un precio muy bajo, de modo que estuviera al alcance de los
bolsillos más humildes” (124).
En el primer fragmento, el hecho de que se enumere la obra escrita de Flora actúa
como una figura estilística que lleva al lector a fijar su atención en la suma de su
trabajo de “escritora socióloga”. La enumeración tiene por efecto aumentar el peso
de la altercación legislativa de Flora. 35 Luego, se observa una descripción subjetiva
del mérito que implica la publicación de Méphis a nivel del contenido. Esto lo
evidencia la argumentación que viene entre paréntesis: “(Tal vez no lo era. No
importaba: lo fundamental no era la estética que adormecía a la gente en un sueño
placentero sino la reforma de la sociedad.)” (424). La retórica del narrador valora
las ideas que despiertan el espíritu crítico y no las que “adormec[en]” (424).
La enumeración de obras que se dedican a la crítica de la pena de muerte, a
la sumisión de la clase obrera y a la prostitución se vuelve una forma didáctica de
dar a entender y legitimar la acción social que se propone la U.O. El hecho de que
Flora analice detenidamente la urgencia de las inmoralidades cometidas en su
propia sociedad le da “congruencia” a su misión y discurso utópicos. Finalmente, la
altercación, aunque no influya en la gente por tener “los oídos sordos” y no hacer el
“menor efecto en los parlamentarios”, sigue siendo real en el imaginario
psicosocial, ya que molesta: causa indignación (424). La dialéctica del discurso
35
Aquí apunto la definición de la enumeración en el marco del comentario de texto: “Figura retórica
que consiste en referir rápidamente varias ideas o distintas partes de un conjunto con intención
descriptiva o sintetizante. En un texto argumentativo tiene una función demostrativa, al acumular
datos que apoyan la idea principal o las secundarias” (Camarero 152).
77
tristiano, en la altercación, tiene un tono retórico y argumentativo al abordar
problemas legales de actualidad en la historia de la novela.
A continuación, el segundo fragmento sirve para comprobar que en la
altercación la protagonista y los obreros dedicados a la causa luchan activamente y
no sólo por vía de la palabra escrita. El discurso recurre otra vez a la enumeración
para exhibir los resultados positivos de la activista. Se enumeran tres avances por la
causa: el apostolado, el enriquecimiento de los estudios sociales al viajar, la
creación de comités. Otro avance es la tercera edición del folleto de la U.O., que
concuerda con la idea de la altercación escrita, pero que entra igualmente en la
altercación activa, ya que al ser obreros quienes proponen otra edición, cuenta
como una implicación social “activa”.
Las altercaciones de Flora permiten apuntar hacia una naturaleza más clara
de la utopía tristiana. Concordaría con la definición de la “eutopía”, por su carácter
moral que intenta regir y aplicar principios universales de acuerdo con una
conciencia social. 36 Efectivamente, los mensajes vinculados por Flora en la novela
apuntan hacia una urgencia de usar la idea de institución mediadora de la U.O y de
los comités para crear un cambio de conciencia determinante en su propia realidad
histórica. La definición siguiente, basada en los análisis sociológicos bourdianos,
aclara el rol que Flora parece otorgarle a la U.O en el relato. « Les institutions sont
des instances de pouvoir dont le rôle, comme leur nom l‟indique, est d’instituer la
réalité, de faire exister officiellement des rapports sociaux, et de les consolider par
là même » (Accardo 116).
Para continuar, abordaré el grado de la alternativa en la utopía tristiana.
Dicho grado consiste en un “cambio de poder o al poder”. (Ricoeur, 2005, 406) Es
36
Me refiero al término “eutopía” con el significado que le atribuye Henri Desroche: “Un terme de
Abraham Maslow, qui signifie “un état idéal des consciences” (Utopie-stratégie de l’utopie ).
78
tras un proceso de interiorización del cambio social propuesto por el imaginario de
la conciencia utopista que los dos grados de la alternancia y de la altercación
evolucionan hasta la aparición del fenómeno llamado grado de la alternativa:
« Enfin, apparaît la possibilité d'un autre degré : l'alternative. Il n'est pas exclu
que l'opposition, y compris en imagination, prenne le pouvoir. La fantaisie a
donné naissance au projet, le projet à l'audience, l'audience à des cercles
élargis par la propagande, la propagande aux plans de réalisation, les plans à
des stratégies, les stratégies à des forces sociales, ces forces à une opinion, ce
pouvoir d'opinion à un pouvoir de gouvernement ». (Utopie).
Estas etapas que conforman la alternativa de poder o al poder se comprenden
mejor gracias a las explicaciones de Ricoeur, quien usa términos tales como la
“interiorización de los cambios” y “la reacción en cadena” (2005:411).
A continuación, iré explicando que el relato de EPELOE presenta a Flora
como a una mujer que logró en una cierta medida, acercarse a lo que sería la
alternativa. Se observará que es gracias a la legitimación de sus ideas vinculadas
por los comités de la U.O y por vía del discurso escrito publicado que logrará
concientizar a una parte de la población depositaria de un estatus social superior al
del proletario. El hecho de conmover y hacer partícipe de una causa a un público
fuera de la esfera al que iba dirigido el discurso utópico, en los términos de
Ricoeur, reflejaría ideas universales e importantes. (2005 :411)
Ricoeur afirma que «La revendication de l‟utopie rationaliste est ce que nous
avons appelé la « réaction en chaîne » du changement qui commence avec le
savoir » (380). Justamente, en los párrafos anteriores, acerca del grado de la
altercación, las referencias a la idea del saber son numerosas y evidencian el hecho
de que Flora propone una toma de poder en el tiempo mental. Lo hace para
79
fomentar la conciencia acerca del poder que el proletario tiene para lograr un
cambio social gracias al proyecto utópico. Esto daría acceso a un espectro de
posibilidades a nivel de la psique, lo que cobraría un nuevo sentido en el tiempo
presente, como lo deseaba Flora en la novela. Los fenómenos de la interiorización
de los cambios y de la reacción en cadena atestiguan en la novela un cambio de
conciencia que motivó y despertó Flora. EPELOE narra cómo ciertos obreros
nimenses se atreven a solicitar un aumento salario.
“El comisario local acompañado de dos gendarmes, se presentó en el
establecimiento con una orden firmada por el alcalde de Nîmes, ordenando su
expulsión inmediata de la ciudad “por azuzar a los obreros nimenses a pedir
aumento de salario”. La noticia le provocó una carcajada y la tuvo todo el día
de buen humor. Vaya, vaya. No era una revolucionaria tan fracasada, pues,
Florita” (375).
En el primer fragmento se aprecia una interiorización del cambio, ya que tal
petición de aumento de salario significaba en aquella época desafiar a la autoridad.
La legitimidad de esta solicitud amenaza el orden establecido y resulta ser de gran
desagrado para las autoridades. En la novela, con su discurso por la causa proletaria
F.T. apuntó hacia un cambio “salutaire” en la percepción legal y social que el
marginado tenía de su situación. Ricoeur explica que « L‟idéologie est, en fin de
compte, un système d‟idées qui devient obsolète parce qu‟il ne peut venir à bout de
la réalité présente, alors que les utopies son salutaires uniquement dans la mesure
où elles contribuent à l‟intériorisation des changements » (411). La obra de Flora
en el EPELOE revela el poder de su ideología y utopía “salutaire”.
A continuación Ricoeur expone que la utopía que tiene eco hasta un público
al que no va dirigida, la causa conllevaría ideas universales e importantes. 37 En el
37
La idea de un discurso utópico que tiene eco aparece en esta cita de Ricoeur : « La capacité de
s‟adresser, au-delà du public immédiat, à un auditoire inconnu ou à des auditeurs qui ne sont pas
80
siguiente fragmento, la ayuda de un policía y la admiración y colaboración del
periodista Auguste Guyard por el proyecto de Flora constituye un público “no
inmediato”.
-« Le confesó ser policía, comisionado por sus jefes para seguirle los pasos.
Era afable y algo tímido, de imperfecto francés, que, para su sorpresa conocía
Las Peregrinaciones de una paria. Se declaró su admirador. Le advirtió que
todas las autoridades de la región habían recibido instrucciones de hacerle la
vida imposible, de malquistarla con la gente, pues la consideraban una
agitadora dedicada a predicar la subversión contra la monarquía en el mundo
del trabajo. Pero respecto a él, Flora nada debía temer: jamás haría algo que
pudiera dañarla” (480; lo destacado es mío).
-“A la mañana siguiente comenzó a trabajar en Roanne, desde muy temprano.
El periodista Auguste Guyard, liberal y católico, pero admirador de Flora,
cuyos libros sobre el Perú y sobre Inglaterra había comentado con entusiasmo,
le tenía organizadas dos reuniones con grupos de unos treinta obreros cada
uno” (152; lo destacado es mío).
Se puede observar, tras la lectura de los fragmentos que, por un lado, el imaginario
psicosocial de la utopía actúa como generador de una concepción renovada de la
realidad. El policía que manifiesta respeto por la persona de Flora constituye una
ejemplificación de la resonancia del discurso de Las peregrinaciones de Flora en el
otro. Por otro lado, la participación en el proyecto utópico, en lo que concierne al
periodista, se revela como acto de fe en una causa por dedicarle tiempo a la
formación de grupos obreros. El periodista forma parte de las personas a quienes el
imaginario social de Flora involucra de manera que quiere ser partícipe del nuevo
orden moral basado en la libertad y el valor igualitario de los individuos de la
sociedad francesa del siglo XIX.
leur contemporains, qui ne sont pas leur public d‟origine et la capacité d‟être parlante à plusieurs
époques prouvent que les idées importantes ne sont pas que des échos ». (411)
81
A modo de conclusión, el imaginario social de la utopía tristiana, con su
sensibilidad moral, su empeño por ofrecer una seguridad sanitaria, educativa y
laboral, su intento de representar a una clase marginada por vía de una institución,
le da a la protagonista no solamente un carácter heroico en la novela sino que
también deslinda tal imaginario como el origen de una percepción personal,
colectiva y social digna de ser reinterpretada desde otra perspectiva. Con la U.O
Flora propuso a los obreros usar el mínimo de libertad que tenía y maximizarla al
actuar en colectividad dentro de la misma clase social, para lograr recrear su
identidad social. Como depositaria de una ideología, la utopía tristiana aparece
como determinante de la construcción de la identidad del otro y de sí misma. En Du
Texte à l’action, Ricoeur explica tal función de la ideología y de la utopía.
« Comment l‟analyse précédente de l‟idéologie appelle-t-elle une analyse
parallèle de l‟utopie? Pour la raison fondamentale que les trois fonctions que
nous avons reconnues à l‟idéologie ont un trait commun, celui de constituer
une interprétation de la vie réelle. Mais cette fonction de renforcement du réel
n‟est pas forcément mensongère : elle est inhérente aussi à la fonction de
légitimation et plus encore à la fonction d‟intégration. Par l‟idéologie, avonsnous dit, le groupe croit à sa propre identité » (427).
Las palabras de Patton aclaran el hecho de que el derecho moral y las prácticas
políticas y sociales de Flora pudieron resultar ser influyentes en la restructuración
de la concepción del yo social de la clase obrera: « L‟imaginaire permet aux
individus de donner sens à ces pratiques alors que, à leur tour, ces pratiques
incarnent l‟imaginaire social et lui donnent une inflexion particulière » (501).
En definitiva, la función del imaginario social de la utopía de Flora en la
construcción de la identidad propone modificar positivamente la representación que
el grupo social de los obreros y la protagonista tenían de sí mismos. Esto fue
posible gracias a los proyectos, de la gestión y la operación nacional de los comités
82
obreros, organizados en el seno de la Unión obrera, que aparecieron como discursos
influyentes en lo imaginario y como elementos mediadores entre el espíritu utopista
y el espíritu que observa al mundo, sin haberse planteado el espectro de las
posibilidades como experiencia accesible.
83
84
IV.II. La función del mito como discurso en el imaginario utópico:
representación simbólica del yo
En este apartado voy a definir y poner en relación ciertas nociones de este segundo
capítulo, es decir lo imaginario, el arquetipo, el mito, la utopía y la identidad. Lo
imaginario entra en relación con la idea del psicoanalista Jung llamada arquetipo,
ya que ambos abordan ideas que forman parte del inconsciente colectivo e
individual, nacidos de una interpretación imaginaria, consciente o no, de la
realidad. Me referiré al discurso del arquetipo y al mito para indagar signos de la
representación simbólica del yo presentes en el imaginario psicosocial del discurso
utópico en EPELOE.
Ahora bien, para entender la dialéctica acerca de la identidad que se
encuentra en el discurso del arquetipo y del mito expongo las definiciones
siguientes de Duméry y de Ricoeur. Duméry explica la dimensión psicoanalítica del
arquetipo. Esta permite considerar el discurso de Flora en la novela como evocador
y fundador de la identidad.38 Por consiguiente, en mi investigación analizaré la
“imagen personal” de la Mujer Mesías, que constituye un arquetipo influyente en la
construcción novelada de la identidad tristiana.
De igual modo, los arquetipos tienen una relación con el mito, ya que son
una representación simbólica en la que se encuentra un significado existencial.
Henry Duméry en su artículo Archétype los define de la manera siguiente:
38
« Au sens large, l'archétype est l'image primordiale, l'image mère, celle qui alimente les images
« personnelles » et qui les nourrit à partir d'un même fonds « archaïque », qu'exploitent mythologies
et religions » (Archétype, Universalis).
85
« Pour Jung, tous les inconscients individuels s'enracinent dans un inconscient
collectif qui leur est commun ; cet inconscient enferme des types originels de
représentations symboliques, qui sont des modèles de comportement. Ce sont
ces types, inhérents à la nature humaine, corollaires psychiques des instincts
biologiques, que Jung dénomme archétypes. […] De leur côté, les
morphologues des religions (Van der Leeuw, Eliade) adoptent la notion
d'archétype pour désigner les symboles fondamentaux qui servent de matrice à
des séries de représentations.» (Universalis).
Indagaré con más profundidad el sentido existencial de dicho arquetipo también
gracias a la idea de Ricoeur, quien hace una interpretación filosófica del mito como
forma de discurso:
“Ainsi naît le langage poétique qui est très efficace pour dire ce qui ne peut
être atteint directement, mais seulement par le détour des significations
indirectes. Il reste à montrer que la symbolique implicite au mythe repose sur
une telle architecture de significations dont seule peut rendre compte une
théorie du langage considéré comme discours et non seulement comme
système de signes » (Ricoeur 2002).
Observaré cómo Flora usa el arte discursivo del mito, a veces transparente y otras
veces implícito, para ir sugiriendo una representación renovada del yo en la historia.
A partir de estas definiciones se evidencia que el arquetipo y el mito son referentes
simbólicos del imaginario social. Indagaré la función práctica de los discursos de
dichos referentes en la formación y la percepción de la identidad según el postulado
de Kant, que los aborda como claves para alcanzar la libertad.
« Les mythes ne sont intelligibles que dans la mesure où on les dépouille de
toute portée spéculative et où on les rattache à la fonction pratique de la
raison, c'est-à-dire finalement aux conditions de la réalisation de la liberté
humaine. C'est en ce sens qu'on peut dire que Kant a frayé la voie à une
interprétation existentielle des mythes » (Ricoeur 2002).
86
Así, esta premisa me lleva a buscar el sentido de libertad y de verdad que pudo
encontrar F.T. en el mito como discurso que contribuyese al complejo proceso de la
construcción del yo.
Por estas observaciones, en esta segunda parte del capítulo el objetivo
consiste en estudiar el mito en calidad de discurso en el imaginario utópico de Flora
en cuanto
signo de una alternativa psicosocial de la identidad. Dicho signo
conforma una representación simbólica del yo social de la protagonista. A esta
altura de la investigación propongo recordarle al lector la interrogante que rige la
problemática: ¿Cuáles son los procesos sociológicos y filosóficos de construcción
de la identidad, que denominaré signos identitarios, en la novela EPELOE con los
cuales la voz narrativa y el discurso narrativo forjan implícitamente la identidad de
Flora Tristán al articular sus derechos, sus intereses, sus valores, sus creencias, su
vocación e imaginario social utópico vinculados por representaciones simbólicas
del yo?
Esta interrogante permite subrayar que trataré del mito como discurso a
partir de reflexiones filosóficas acerca de su función práctica y legitimadora en lo
que atañe la representación fundadora de la identidad. Para aclarar dichas
funciones, aquí reformulo lo anteriormente expuesto en la introducción. La función
práctica se encuentra en los análisis filosóficos de Kant acerca del mito. De estos
análisis se destaca una forma de discurso, que según el punto de vista kantiano, se
interpreta de forma existencial.39Esta forma estaría ligada a la “función práctica de
la razón”. A partir de ahí Ricoeur explica que Kant propone el mito como
herramienta discursiva para la realización de “la libertad humana”. (Ricoeur, 2002).
39
En el artículo MYTHE L'interprétation philosophique, Paul Ricoeur hace referencia a Kant para
relacionar el mito a la búsqueda de la libertad: « Pour Kant, ce ne peut être qu'un sens éthique. La
seule transgression des limites qui ne marque pas un retour à l'« illusion » transcendantale est la
position de notre liberté dans son rapport avec la moralité» (Universalis).
87
Esta función práctica del mito como discurso se observará en EPELOE, ya
que le sirve a la protagonista y a los comités obreros para dar un significado ético
moral a sus reivindicaciones jurídicosociales y justificar sus prácticas “utópicas”.
La causa por la que lucha Flora tiene por objetivo legitimar derechos que en el
relato parece juzgar como naturales. Así el mito como discurso conlleva en la
novela la función propuesta por Ricoeur : “Le mythe sera envisagé ici comme une
forme de discours qui élève une prétention au sens et à la vérité” (2002 :1).
Efectivamente, en la novela Tristán arma su retórica acerca de la Unión obrera y de
los Palacios de forma que revela estos proyectos como la única opción para
defender una verdad: la legitimidad natural de hacer valer los derechos.
Por consiguiente, basándome en las reflexiones de Ricoeur y de Kant
analizaré la idea de libertad humana y de verdad en el discurso del mito. Esto se
comprobará al tratarlo como una forma de legitimación de derechos, de dialéctica
de la distinción del yo y como una manera creativa de reinventar. Esto se
evidenciará en los mitos en forma de discurso presentes en las ideas metafóricas de
los Palacios obreros y del arquetipo de la mujer Mesías tratados en los subcapítulos
“Signo de identidad en el mito en forma de discurso presente en la idea de los
Palacios obreros” y “Signo de identidad en el mito como discurso: El arquetipo de
la mujer Mesías”.
88
IV.III. El signo de identidad en el mito como discurso: los Palacios
obreros
“La libertad del hombre en sociedad consiste en no verse sometido más que al
poder legislativo, establecido de común acuerdo en el Estado, y en no reconocer
ninguna autoridad ni ninguna ley fuera de las creadas por ese poder”
-John Locke
Después de una lectura del articulo “L’identité des imaginaires sociaux et la nature
des droits” de Patton, quien resume las ideas de Taylor, pude interpretar la función
práctica del proyecto de los Palacios obreros de Flora en EPELOE. Resulta ser
parecido a un plan de intervención concebido para instaurar en el imaginario de la
comunidad obrera, de forma que sea aceptado, un “orden moral” y legal renovado.
Este imaginario, al ser legitimado, tiene la capacidad de influir en las prácticas
sociales del proletariado. Patton explica que la formación de una sociedad o de un
grupo social es producto de un imaginario común y que tal grupo puede tener como
cargo instaurar nuevas pautas sociales, como lo intentan los comités representativos
de la colectividad obrera en la novela, al proponer soluciones legales para el
bienestar de los trabajadores y de sus familias, Patton
« soutient que notre imaginaire social moderne a été façonné par une
conception particulière de l‟ordre moral de la société », élaborée d‟abord dans
les écrits de Grotius et de Locke (p.2). C‟est la conception selon laquelle des
gens qui vivent déjà d‟une certaine façon s‟unissent pour former une société
politique et assurer ainsi leur sécurité et prospérité mutuelle » (501; el
destacado es mío).
89
En EPELOE la idea de los Palacios obreros y de los comités podría ilustrar
el deseo de unirse en una sociedad política, cuyos objetivos concordarían con lo
expuesto por Patton. En un episodio Flora explica los objetivos de los Palacios.
Afirma que consisten en promover la legitimidad de gozar de una “seguridad” legal
y social y de educación. Esto se puede observar en un fragmento en el que Flora
interviene en nombre de los Palacios ante un grupo de burgueses.
“Estaba describiendo el funcionamiento de los futuros Palacios Obreros y
paso a hacer un retrato psicológico del burgués contemporáneo. […]” (104).
“Exactamente Monsieur Rougeon usted no necesita esos servicios, porque
tiene usted cómo pagar de su bolsillos la educación de sus hijos, los médicos y
una vejez sin angustia. No es el caso de los obreros, ¿verdad?-¿Por qué razón
daría mi dinero, sin recibir nada a cambio? ¿Por imbécil? -Por generosidad,
por altruismo, por espíritu solidario con el desvalido. Sentimientos que, ya lo
veo, tiene usted dificultad en identificar” (104-105).
En su debate con el burgués, Flora intenta justificar sus ideas vanguardistas, que
quiere ver nacer en la práctica, con una argumentación comparativa de las
diferencias legales entre clases sociales. Estas polémicas refuerzan el deseo de la
protagonista de demostrar que sus ideas tienen sentido y por consiguiente les agrega
detalles ilustrativos a la argumentación a favor de sus planes.
Además se observa en la narración que al promover algo parecido a una
“eutopía”, por intentar concientizar, que el relato les otorga una mayor atención a
los varios comités obreros implantados por toda Francia. Es a través de estas
asociaciones que se puede transmitir una ideología al prójimo, el proletario, de una
forma que le haga sentir que la causa le incumbe a él primero. El llegar a hacer
comprender al proletariado que esta teoría es una utopía concreta y posible en la
práctica confirma que las ideas de Flora empiezan a influir en el imaginario obrero.
90
“En esos locales modernos, aireados, limpios, sus niños recibirían instrucción,
sus familias podrían curarse con buenos médicos y enfermeras si lo
necesitaban o tenían accidentes de trabajo. A esas residencias recogedoras
retirarían a descansar cuando perdieran las fuerzas o fueran demasiado viejos
para el taller. Los ojos opacos y cansados que la miraban se fueron animando,
se pusieron a brillar. ¿No valía la pena para conseguir cosas así, sacrificar una
pequeña cuota del salario? Algunos asintieron” (19; las cursivas son mías).
“El comisario local acompañado de dos gendarmes, se presentó en el
establecimiento con una orden firmada por el alcalde de Nîmes, ordenando su
expulsión inmediata de la ciudad “por azuzar a los obreros nimenses a pedir
aumento de salario”. La noticia le provoco una carcajada y la tuvo todo el día
de buen humor. Vaya, vaya. No era una revolucionaria tan fracasada, pues,
Florita.” (375).
Estas citas permiten afirmar que el discurso acerca de la Unión obrera, de los
Palacios, plantea la idea de que al ser consciente de una situación y del mundo de
los posibles, al erigir un grupo representativo de los derechos
y libertades
humanas, se pueden lograr mutaciones en el imaginario social para el alcance de
una mayor soberanía, como lo ilustra el segundo fragmento con el caso de los
obreros nimenses. Luego, a pesar de que varios derechos y libertades deberían ser
intrínsecamente aceptados y aceptables en la psique humana, como lo expone
Patton, son y siempre fueron “productos sociales” a lo largo de la Historia. Esto se
comprende en el siguiente fragmento de Patton, que a la vez aclara la función
legislativa del mito de los Palacios como discurso en la utopía tristiana.
« [L]‟idée que les institutions politiques, les droits et les obligations
auxquelles elles donnent lieu sont le produit de l‟action collective-les
décisions de reconnaître ou non des droits particuliers revendiqués par des
groupes particuliers, […]mène tout droit au point de vue selon lequel les droits
et les responsabilités morales n‟en sont que des produits sociaux, qu‟ils soient
ou non le résultat de décisions explicites. Selon ce point de vue les droits
consistent en certaines façon d‟agir, ou de subir l‟action qui assurerait
protection en vertu d‟un imaginaire social donné» (506).
91
En la novela, Flora parece comprender el peso de su Unión Obrera, de los Palacios
y de los comités porque los usa a manera de instituciones mediadoras de los
derechos. Ya que los derechos por ser « productos sociales » pueden ser reclamados
con fuerza por una colectividad mayoritaria e “internacional”, como lo propone la
utopista, se podría afirmar que su proyecto tiene una dimensión política que vela
por las reivindicaciones legales de la causa proletaria. A la vez, supone una forma
de actuar en nombre de un grupo marginado, lo cual pone en tela de juicio las
etiquetas que se le atribuyen.
En otro orden de ideas, la semántica y la grafía de la palabra Palacios
conllevan un “significado poético” (104). Como lo expresa Ricoeur en MytheL’interprétation philosophique, el mito como lenguaje simbólico puede tener
múltiples significados:
« Il y a donc trois choses à distinguer dans le fonctionnement du langage
symbolique : le processus métaphorique général du langage, le phénomène de
sens multiple, ou polysémie, enfin la structure contextuelle qui, au lieu de
fournir une sorte de crible, instaure la polyphonie au niveau même du
discours. Ainsi naît le langage poétique qui est très efficace pour dire ce qui ne
peut être atteint directement, mais seulement par le détour des significations
indirectes » (Universalis).
Se puede especular que la pe mayúscula del término Palacios no es fruto de la
casualidad. La intención narrativa está presente en esta grafía. Representar a los
Palacios en cuanto lugares actúa como una figura estilística que dialoga con la
etimología y el significado de la palabra “utopía”, que significa el no-lugar: sin
topos. Por consiguiente, el significado encontrado en el término Palacios apoyaría
la idea de que Flora quiere llevar a cabo un proyecto en el momento en el que vivió
y en su propia geografía. Justamente el relato explica la actitud negativa de la
92
protagonista ante la utopía abstracta y elaborada para realizarse en lugares
inaccesibles:
“[…] a fundar, en un lugar apartado del resto del mundo, la republica perfecta
que describía Viaje por Icaria, sin dinero, sin jerarquía, sin impuestos, sin
autoridad. Había algo más egoísta y cobarde que semejante ensueño de
escapista? No, no había que huir de este mundo imperfecto a fundar un retiro
celestial para un grupito de escogidos, allá, donde nadie más llegara. Había
que luchar contra las imperfecciones de este mundo en este mismo mundo,
mejorarlo, cambiarlo, hasta hacer de él una patria feliz para todos los
mortales” (479).
Aunque Flora llegue a ser influida por el lenguaje espiritual y religioso al llamar
Palacios a un lugar que remite al paraíso en el cristianismo, no propone esta
estructura urbana en cuanto “retiro celestial”, sino, al contrario, lo sugiere como
organismo de servicios sociales. El término Palacios da cuenta del poder retórico
de la imago del paraíso en lo imaginario. El sentido poético de la palabra Palacios
sirve de herramienta didáctica para explicarle al proletario y a su familia que ellos
también pueden beneficiar de la accesibilidad a tal lugar que por su connotación
podría privilegiar a la aristocracia o a la burguesía.
Así se deduce un doble sentido de verdad y de libertad, como lo propusieron
Ricoeur y Kant. Se expone la legitimidad de beneficiar de un lugar decente que
ofrezca una ayuda social y educativa. Así la verdad expresada es la necesidad y la
urgencia de fundar estas instalaciones. Así, la función práctica de los Palacios
como discurso igualmente se puede deducir del lenguaje simbólico del discurso del
mito, ya que propone una alternativa en el presente que ampare al prójimo, le
otorgue auxilios sociales para llegar a tener una existencia mejor, y que le ofrezca
una representación social del yo más digna.
93
94
IV.IV. El signo de identidad en el mito como discurso: el arquetipo
mesiánico de la mujer
“Mi objetivo sería más que el convertirme en un famoso crítico o en una celebridad
literaria, el ser una autoridad moral”
-Stefan Zweig
En EPELOE el mito que aparece en forma de discurso es el del arquetipo, cuya
dialéctica acerca de la imagen de la mujer Mesías conforma un signo de la
identidad tristiana. Dicho discurso presente en la utopía de Flora constituye una
alternativa psicosocial, en la que reside una representación del yo de la heroína. En
la novela, se comprende que Flora intenta modificar positivamente su imagen de
paria al proponerse un nuevo rol social caracterizado por un arquetipo propio de las
imagos religiosas, el de la mujer Mesías. En los dos siguientes párrafos se observa
que el narrador ilustra a Flora como a una mujer en búsqueda de libertad, dignidad
y legitimidad.
Flora le explicó al párroco Fortin que “la religión católica coactaba la
libertad humana debido a su sistema vertical. Y sus creencias dogmáticas sofocaban
la vida intelectual, el libre albedrío, las iniciativas científicas. Además, sus
enseñanzas sobre la castidad como símbolo de la pureza espiritual atizaban los
prejuicios que habían hecho de la mujer poco menos que una esclava” (23). Luego,
en la novela EPELOE, el mito de la “mujer Mesías” o de la “salvadora de la
humanidad” aparece como una dialéctica existencial, cuya meta resultaría ser el
alcanzar una imagen social renovada, a través del compromiso y de la dialéctica de
la distinción, que le permitiese a la protagonista seguir adelante con la “eutopía” de
la U.O. y actuar en la esfera pública. En el siguiente fragmento la imago religiosa
95
parece otorgarle a Flora un papel simbólico dominante que le da la autoridad
suficiente como para nombrarse a sí misma “salvadora de la humanidad”.
“Prosper Enfantin había viajado hasta Egipto, en busca de la mujer Mesías,
que, según la doctrina, sería la redentora de la humanidad. No la encontró y
siguió buscándola. Ahora, esos aspavientos feministas de los sansimonianos te
parecían poco serios, un juego lujoso y frívolo (410)” […] “Ante aquella silla
vacía de las ceremonias de los discípulos de Saint-Simon, empezaste a decirte,
en secreto, como rezando: “La salvadora de la humanidad serás tú, Flora
Tristán” (410).
Para entender el signo de identidad que conforma este mito como discurso, cabe
recordar que la primera parte del siglo XIX, a nivel sociológico, seguía siendo
regido por ideas medievales de creencias dogmáticas y de sistema vertical. La cita
de Accardo que hace referencia al medioevo permite conjeturar el objetivo de
función práctica que pudo tener el mito como discurso para Flora en aquella época:
alcanzar una posición que le otorgase un cierto poder de expresión y una cierta
autoridad, ya que el siglo XIX seguía ostentando ideas del Medioevo: “De la même
façon, la théologie catholique médiévale a fait de la femme un être impur, infirme
et corrupteur, ce qui justifiait le fait de lui refuser le sacerdoce en particulier et à
toute position dominante en général » (21). Esta afirmación me lleva a observar el
discurso narrativo de la protagonista acerca de una “mujer redentora”, no solamente
como estando al servicio del mito fundador del yo, sino también, como un
compromiso social racional consigo misma debido a la supremacía del poder
eclesiástico. Dicho compromiso se comprende en el siguiente párrafo, en el que se
explica que debido al rechazo eclesiástico de ofrecerle cualquier apoyo, es posible
que naciese como discurso retórico la imagen arquetípica de la salvadora para fines
de legitimación en cuanto a la expresión social y a la acción política pública.
96
“El obispo se lo decía con el dolor del corazón- no la ayudaría”. “Si se
formaba la Unión Obrera, y era posible que con la energía y la voluntad de
que Flora hacía gala lo consiguiera, él la combatiría” (71).
En realidad se podría afirmar que, en el relato, Flora usa el imaginario de la religión
católica de forma racional para lograr acceder a una forma de libertad social aunque
no le garantice ninguna aceptación o reconocimiento por parte del poder existente.
La explicación de Ricoeur permite deducir que la ideología del imaginario
eclesiástico de principios del s. XIX en Francia puede haber sido usada por Flora,
en la historia, con fines lógicos de desarrollar una estrategia que le permitiese una
movilidad de campo social, un capital simbólico que la disociase de la imagen de
paria así como una autoridad moral.40
« Celui-ci opère au niveau le plus élémentaire décrit par Max Weber au début
de son grand œuvre, lorsqu‟il caractérise l‟action sociale par un comportement
signifiant, mutuellement orienté et socialement intégré. C‟est à ce niveau
radical que l‟idéologie se constitue. Elle paraît liée à la nécessité pour un
groupe quelconque de se donner une image de lui-même, de se représenter au
sens théâtral du mot, de se mettre en jeu et en scène » (255 L’Idéologie et
l’utopie).
En otras palabras, se podría considerar al mito como discurso en tanto dialéctica de
la distinción a nivel de la identidad social. En esta empresa de autodefinición
arquetípica, el relato destaca a Flora como una mujer que intentó influir en el
imaginario religioso y político de la época al usarlo y pretender reinventar, por la
vía de la propaganda escrita acerca de la Union obrera y de los comités
representativos, su propia imagen celebrada por sí misma, como lo evidencia el
siguiente fragmento:
40
El capital simbólico es: “l‟autorité que confère à un agent (individu ou groupe) la reconnaissance
par les autres de l‟éminente valeur de ses propriétés, que celles-ci soient réelles ou imaginaires”
(Accardo 101).
97
“Entonces, el cielo dejaría de ser una abstracción, escaparía de los sermones
de los curas y de la credulidad de los fieles, y se volvería historia, vida de
todos los días para todos los mortales. “Te admiro, Florita”, exclamó,
entusiasmada. “Oh, Dios, bastaría que envíes diez mujeres como yo a este
mundo para que reine la justicia en la Tierra.” (471; las cursivas son mías).
Sin embargo, este mito fundador apunta hacia una renovación irreal de un estatus
social, ya que en la novela se explica que hasta el final la protagonista sigue
luchando por un reconocimiento más allá de una esfera intelectual restringida.
Como lo explica Bourdieu, la dialéctica de la distinción siempre está limitada por
una idea de conformismo, ya que la meta es lograr una apreciación y aceptación
ajenas.
Para concluir, el análisis del mito de la mujer Mesías como discurso revela
la facultad de liberación mental de la que está capacitado el humano. Esta facultad,
destacada en el personaje de F.T., aparece como una responsabilidad de
supervivencia de la libertad moral en el ser humano. Esta libertad moral resulta ser
imprescindible como estado mental para emprender acciones y formular discursos
que tengan por objetivo hacer valer el estatus de F.T en su sociedad del siglo XIX.
El hecho de que el humano está capacitado para dejar de asociarse a una imagen
mental negativa que este tiene de sí mismo, y puede representarse a sí mismo de
forma positiva por vía del discurso, recuerda que, de alguna forma, existe una
libertad a nivel psíquico en la manera que uno se identifica al estatus de víctima,
líder u otro rol. El arquetipo de la mujer Mesías actúa en la novela como una
metáfora de la metamorfosis, y está a nivel psicológico.
98
Conclusiones
A modo de conclusión, retomo aquí las líneas principales de esta tesina. Mi
investigación analizó el tema de la construcción de la identidad del personaje de
Flora Tristán en la novela El Paraíso en la otra esquina (2003) de Mario Vargas
Llosa (1936). Emprendí el examen del relato desde una perspectiva sociocrítica y
filosófica de la obra, en el sentido que Pierre Bourdieu atribuye al término de
“campo literario”, que confiere a la literatura la capacidad de sintetizar y abarcar
postulados de las ciencias humanas. Esta apertura al ser humano, a la
fenomenología de su filosofía y de su comportamiento que ofrece la literatura me
permitió indagar la interrogante acerca del complejo proceso de la representación
simbólica del yo. Por esta razón, analicé procesos sociológicos y filosóficos a partir
de los cuales el ser humano autoconstruye su identidad. Para ello estudié la
construcción del discurso narrativo acerca de uno de los dos protagonistas, F.T.,
que conformó el principal interés para examinar la problemática siguiente: ¿cuáles
son los procesos sociológicos y filosóficos de construcción identitaria, que
denomino signos identitarios, en la novela El Paraíso en la otra esquina, con los
cuales la voz narrativa y el discurso narrativo forjan implícitamente la identidad de
F.T.?; y ¿cómo ocurre esto, cuando el personaje articula sus discursos acerca de sus
derechos, sus intereses, sus valores, sus creencias, su vocación e imaginario social
utópico vinculados por representaciones simbólicas del yo?
De esta manera procuro llegar a una mayor comprensión de los procesos
sociológicos de la construcción de la identidad de F.T., aplicando los conceptos
principales de Bourdieu, tales como el de campo, crédito social, ilusión naturalista,
interiorización del orden social, violencia simbólica, dominio simbólico de la
práctica y puesta en escena de sí. Los conceptos filosóficos de Charles Taylor,
Bloch y Ricoeur, Kant, Desroche y Kaufmann acerca del mito como discurso, de la
utopía y del imaginario me sirvieron para analizar la percepción renovada de la
99
identidad social del obrero y de la mujer propuesta en el imaginario del discurso
utópico de Tristán.
Dilucidar la problemática consistente en indagar el significado de los
procesos de construcción sociológica y filosófica de la identidad, llamados signos,
hizo que el discurso de la novela cobrara significado en el marco de esta
investigación. Efectivamente, la representación simbólica del yo de F.T. o del
marginado ilustrado tras las imagos de los Palacios obreros, de la Unión obrera, de
la mujer mesiánica, trasmiten la idea de que la identidad es un fenómeno doble:
interior y exterior. Por exterior me refiero a lo incontrolable en cuanto a los
fenómenos sociales y políticos. Por interior, al sistema simbólico de referencias y
de creencias de la representación del yo, fomentado por un desarrollo de la
conciencia del poder de influir negativa o positivamente en esta visión de sí. Por
consiguiente, la identidad no es solamente social, sino que también tiene una
dimensión psicológica y filosófica. Gracias a los postulados de Kant y de Ricoeur
pude concluir que es posible orientar las acciones, y articular una percepción de sí
que permita una autoconstrucción positiva del yo.
Sin embargo, desde el punto de vista sociológico propuesto por Accardo, la
imagen simbólica, “representativa del yo social”, es cautiva de un sistema
predeterminado de normas, leyes e instituciones que rigen una escala de
valorización social independiente del poder del agente social. Por esta razón, en la
novela, el control de la construcción identitaria de F.T. presenta cierta complejidad.
Efectivamente, debido a fenómenos sociopolíticos e históricos fuera del alcance de
la protagonista, ella usa, desde una posición marginal, el “dominio simbólico de la
práctica” para intentar seguir con sus objetivos, de manera que se conforma a
ciertas normas siendo a la vez ella misma. Procura, así, no ser una víctima de la
imagen social de una paria.
100
Considero que F.T., en el tratamiento narrativo de esta novela, no dejó que
la ilusión naturalista la estigmatizara en su identidad “interior” y “exterior”. Trató
de lograr, tras la estrategia del “dominio simbólico de la práctica”, una mayor
autonomía y libertad dentro del “campo” de la esfera social y política de la sociedad
francesa del siglo XIX. En efecto, el análisis de los signos de la identidad destacó
que el personaje de F.T. intentó construir su propia identidad social al tratar de
adquirir “crédito simbólico” tras “inversiones sociales y culturales” (Bourdieu) en
viajes cosmopolitas, en publicaciones literarias, políticas y tras apariciones en la
esfera pública. Flora Tristán luchó hasta la muerte por su propia causa y por la
obrera, para las que reivindicaba una mejor situación social y el respeto de los
derechos naturales.
La empresa utópica y el mito de la mujer mesiánica le confirieron sentido a
su propia existencia. Por lo tanto, observé que la calidad de la “inversión social y
cultural” de Flora tendía a ser proporcional a su necesidad de búsqueda de sentido
existencial y de reconocimiento ajeno. Sin embargo, la cita siguiente destaca la
posibilidad de que el agente social, en este caso F.T., asuma su rol de forma tan
seria para obtener crédito que llegue a tener una percepción errónea de la forma en
la que puede emanciparse.
« [C]ette autonomie est suffisamment grande pour engendrer et entretenir
l‟illusio des agents, c‟est-à-dire l‟intérêt pour le jeu et de ses enjeux.
Réciproquement, la croyance partagée et communielle à la valeur
transcendante d‟un jeu social fétichisé et transformé en fin en soi contribue à
renforcer la tendance à l‟autonomisation croissante du champ. Ainsi s‟instaure
le cercle existentiel de l‟illusion qui conduit des agents à s‟investir corps et
âmes, pour le meilleur et pour le pire, dans des jeux qu‟ils ne peuvent jouer
correctement sans les prendre et sans se prendre au sérieux, et dont dépendent
le sens et la valeur de leur existence (Accardo 352).
101
Así surgen las siguientes interrogantes: En EPELOE, ¿tenía Flora una visión
ilusoria de la realidad y del valor de sus inversiones? ¿Esta visión la llevó por el
camino de la realización personal? ¿Fue víctima del sistema social o de su propia
visión? A partir de estas preguntas, cabe la posibilidad de abrir, en una
investigación futura, un espacio para el segundo protagonista de la novela: Paul
Gauguin, nieto de Flora y pintor famoso de la segunda mitad del siglo XIX. Siendo
los dos utopistas, sería interesante reflexionar acerca de la naturaleza y la función
de las dos utopías. Más precisamente, examinar cómo la utopía y el mito son
fórmulas del imaginario para la liberación de la mente. Es decir, estudiar de qué
modo estos posibilitan la reformulación de las vías que llevan a la felicidad.
Igualmente, sería dable observar cómo la muerte actúa en la vida de ambos
personajes como leitmotiv despertador de la fe en la capacidad del ser humano para
realizarse de forma constructiva.
En el caso de F.T se puede afirmar que la utopía y la muerte actúan como
leitmotiv en la formación de su imaginario social utopista. Este sirvió en la
construcción de una historia personal, ya que a la vez influye en la psique de la
propia protagonista y del marginado, como elemento que origina el cambio de
estructura mental para concebir la realidad social y personal desde pautas menos
restrictivas.
Quedan planteadas, de esta forma, otras vías de estudio que esta memoria no
ha considerado, pero que concitarían el interés futuro por esta novela de Vargas
Llosa.
102
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