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CORPORACION UNIVERSITARIA IBEROAMERICANA
Facultad ciencias de la salud
Fonoaudiología
Matemática Básica
Primer Semestre
ENFERMEDADES AUDITIVAS- HIPOACUSIA
Bogotá- Cundinamarca
Jennifer Dayanna Mariño Merchán
Laura Vanessa Pulido Guarín
Liseth Vargas Aragón
_________________________________________________________Resumen
Se realizó un estudio con base en una muestra de 40 trabajadores de la empresa
Rastrillantas Ltda, en Soacha, Cundinamarca, para calcular la prevalencia y la incidencia de
la hipoacusia neurosensorial y determinar las diferencias en tales indicadores en dos
grupos de trabajadores expuestos a ruidos. Para determinar la hipoacusia se utilizaron los
índices de pérdida promedio de la audición, que se obtuvieron a partir de encuestas
practicadas a dicha población de trabajadores. La prevalencia puntual de la hipoacusia
calculada en los dos grupos estudiados varió entre en 16 pacientes, de 28 a 38 años de
edad y 12 pacientes, de 38 a 45 años de edad. El deterioro de la capacidad auditiva de
aquellos trabajadores expuestos por 5 o más años fue significativamente mayor que el de
los trabajadores expuestos durante un menor tiempo, casi siempre tal deterioro fue leve.
En un análisis multivariado, sólo el tiempo de exposición por 2 y más años presentó una
asociación significativa con la incidencia de la hipoacusia. Finalmente la baja morbilidad
observada se atribuye parcialmente a los niveles bajos de exposición en los solventes -ya
detectadose otros estudios- y, en el caso del ruido, a los programas de prevención
vigentes en la empresa, que deben colaborar con la disminución de dicha enfermedad.
Palabras claves
HIPOACUSIA, NEUROSENSORIAL, SÍNTOMAS, CAUSAS, TRATAMIENTO
_________________________________________________________Introducción
INTRODUCCIÓN:
HIPOACUSIA
1. HIPOACUSIA:
Aunque resulta difícil obtener una definición exhaustiva y rigurosa del concepto de
hipoacusia, la noción que habitualmente se maneja es la de “un déficit funcional que
ocurre cuando un sujeto pierde capacidad auditiva, en mayor o menor grado”. El
concepto de capacidad auditiva o agudeza auditiva viene referido siempre a una
característica cuantitativa: el umbral auditivo: “el estímulo sonoro más débil (de menor
intensidad) que es capaz de percibir un determinado oído”. No obstante, esta
conceptualización clásica o habitual resulta insuficiente para comprender la complejidad
del déficit sensorial que provoca la hipoacusia, por dos razones: En muchas hipoacusias,
no sólo se producen las dificultades debidas a una alteración del umbral auditivo (como en
las hipoacusias transmisivas), sino que además ocurren fenómenos cualitativos
(reclutamiento, distorsión...) que empeoran la funcionalidad auditiva, por otro lado, en
algunas hipoacusias, sólo existe alteraciones cualitativas no cuantitativas (neuropatía
auditiva, hipoacusia central...). Desde el punto de vista de la ORL, la hipoacusia es un
síntoma que puede deberse a muchas afecciones. Las implicaciones de este hecho es que
muchas veces este síntoma es el único trastorno de trascendencia desde el punto de vista
pronóstico –funcional y vital- y terapéutico. No obstante, por tratarse de una de las
principales deprivaciones sensoriales en el hombre, sus consecuencias hacen que deba
tratarse el síntoma, bien con un objetivo curativo (los menos casos) o, principalmente
rehabilitador. La OMS define sordera como “aquella deficiencia auditiva tan severa que no
se puede beneficiar mediante la adaptación protésica”.
Wilson amplía la definición a los condicionamientos sociales: las personas que no pueden
obtener ayuda auditiva debido a sus características económicas y sociales.
Northern: define “niños con déficit auditivo” como “aquellos con pérdidas auditivas de tal
grado que les produce una discapacidad por la cual necesitan algún tipo de educación
especial”, incluyendo aquí no sólo las pérdidas severas o profundas, ya que las pérdidas
moderadas también van a necesitar apoyos educativos adicionales.
Otra forma de aproximarse al concepto de hipoacusia, es desde el campo de la valoración
médica de incapacidades, que en la práctica es tarea sobre todo de la Medicina Legal y de
la Medicina del Trabajo. También aquí se hacen referencias principalmente a las
características cuantitativas, quedando otros rasgos e implicaciones sin precisar:
“Deterioro auditivo permanente: es la disminución de la sensibilidad auditiva que queda
fuera del rango normal.” “Deterioro auditivo permanente binaural: es la pérdida auditiva
bilateral que interfiere en la capacidad del individuo para llevar a cabo las actividades de
la vida diaria.
2. NEUROSENSORIAL
El término proviene de la clasificación topográfica de las hipoacusias, por el lugar de
asiento de la lesión, dividiéndose en hipoacusia de transmisión o de conducción si la
lesión se sitúa en el oído externo o medio, hipoacusia neurosensorial o de percepción
cuando la lesión se sitúa en el oído interno o en el resto de la vía auditiva central, e
hipoacusias mixtas, cuando tiene componentes de los dos tipos anteriores. También
según este criterio, clásicamente la hipoacusia neurosensorial se ha subdividido en los
tipos coclear y retrococlear.
CLASIFICACIONES DE LA HIPOACUSIA DE PERCEPCIÓN
El problema de clasificar las hipoacusias por uno sólo de sus aspectos es que se pierde
gran parte de información fundamental sobre el resto de las características de las mismas,
además, es muy difícil realizar una clasificación globalizadora o integradora de todas las
clasificaciones existentes. Nuestro propósito al hacer una exposición de las diferentes
clasificaciones de la hipoacusia perceptiva infantil no es meramente nosológico,
académico o didáctico, sino que, nos va a permitir a la vez definir, por medio de cada
clasificación, las características de las hipoacusias perceptivas infantiles.
CLASIFICACIÓN AUDIOMÉTRICA DE LAS DEFICIENCIAS AUDITIVAS.
I. AUDICIÓN INFRANORMAL. Pérdida < 20 dB. Sin incidencia social.
II. DEFICIENCIA AUDITIVA LIGERA. Audición tonal media entre 21-40 dB
III. DEFICIENCIA AUDITIVA MEDIANA:
Primer grado: 41-55 dB
Segundo grado: 56-70 dB
IV. DEFICIENCIA AUDITIVA SEVERA:
Primer grado: 71-80 dB
Segundo grado: 81-90 dB
V. DEFICIENCIA AUDITIVA PROFUNDA
Primer grado: 91-100 dB
Segundo grado: 101-110 dB
Tercer grado: 111-119 dB
VI. DEFICIENCIA AUDITIVA TOTAL. Cofosis. Pérdida media de 120 dB. No se
percibe nada.
1. NEUROPATÍA AUDITIVA:
Es una entidad nosológica definida en la última década a partir del uso clínico sistemático
de las otoemisiones acústicas (OEA) en el arsenal de herramientas audiológicas. El
diagnóstico se realiza ante un paciente con OEA presentes y un registro de potenciales
evocados auditivos de tronco cerebral (PEATC) ausente o anormal. La presencia de OEA
sugiere una función normal de las células ciliadas externas, mientras que la anormalidad
en los PEATC es consistente con un trastorno neural.
2. HIPOACUSIA CENTRAL:
También se conocen con el nombre de trastornos del procesamiento central auditivo. Son
trastornos en los que no se evidencia pérdida auditiva en las pruebas audiológicas
tradicionales, y se caracterizan porque su diagnóstico se hace con tests específicos de
función auditiva central. La inteligencia y la sensibilidad auditiva son normales. No existe
consenso sobre su definición, identificación e intervención, pero sí están descritos como
fenómenos de la conducta lingüística en los que se observa deficiencia en alguna de las
siguientes áreas:
- Localización y lateralización del sonido
- Discriminación auditiva
- Reconocimiento de patrones auditivos
- Aspectos temporales de la audición
- Peor rendimiento en competencia entre estímulos
- Peor rendimiento con estímulos alterados
CONSIDERACIONES
-Ciertos sonidos que parecen demasiado fuertes.
-Dificultad para seguir conversaciones cuando dos o más personas están hablando.
-Dificultad para oír en ambientes ruidosos.
-Dificultad para diferenciar sonidos agudos (por ejemplo, "s" o "th") entre sí.
-Menos problemas para escuchar las voces de los hombres que las voces de las mujeres.
-Problemas para escuchar cuando hay ruido de fondo.
-Voces que suenan entre dientes o mal articuladas.
Otros síntomas abarcan:
•
•
•
Sensación de estar sin equilibrio o mareado (más común con la enfermedad de
Meniere y el neuroma acústico).
Presión en el oído (en el líquido detrás del tímpano).
Ruido o zumbido en los oídos (tinnitus).
Causas
La hipoacusia conductiva ocurre debido a un problema mecánico en el oído externo o el
oído medio.
• Puede que los tres minúsculos huesos del oído (osículos) no conduzcan el sonido
apropiadamente.
• El tímpano puede que no vibre en respuesta al sonido.
Las causas de la hipoacusia a menudo se pueden tratar y abarcan:
• Acumulación de cera en el conducto auditivo externo
• Daño a los pequeñísimos huesos (osículos) que están justo detrás del tímpano
• Líquido que permanece en el oído después de una infección auditiva
• Objeto extraño alojado en el conducto auditivo externo
• Agujero en el tímpano
• Cicatriz en el tímpano a raíz de infecciones repetitivas
Para algunos autores estos trastornos son problemas exclusivos de disfunción en los
mecanismos de procesamiento auditivo, mientras que para otros, se encuadra en una
disfunción más generalizada como déficits de atención o del procesamiento temporal
neural. Los niños con trastornos del procesamiento central auditivo se pueden clasificar
en dos grupos: los que presentan una alteración neuropatológica asociada (tumores
encefalopatías, neuropatías...), en los que el deterioro audiológico es un aspecto menor
del problema, y los de origen idiopático en los que el trastorno de comunicación es el
aspecto clínico fundamental. Éstos últimos son los más frecuentes.
3. HIPOACUSIA NEUROSENSORIAL O DE PERCEPCIÓN
En este caso el sonido llega hasta el órgano de Corti perfectamente, y el problema se
encuentra en el oído interno.
La hipoacusia neurosensorial es la perdida de la audición, resultado de alteraciones en el
oído interno, en el nervio auditivo o en los núcleos auditivos del tronco cerebral. Es un
trastorno muy común, con un amplio espectro de alteraciones, aumentando la
prevalencia conforme aumenta la edad.
La hipoacusia neurosensorial (HNS) es un trastorno muy común, con un amplio espectro
que va desde un indetectable grado de discapacidad, hasta una profunda alteración en la
integración social en el caso de las hipoacusias profundas (cofosis). Aproximadamente 1
de cada 1.000 recién nacidos tiene una hipoacusia severa. La prevalencia aumenta con la
edad, de modo que el 5% de los mayores de 45 años tiene hipoacusia, y más del 60% de
los mayores de 70 años tiene serios problemas auditivos. El hecho de que tenga una
aparición insidiosa y esté con frecuencia acompañada de sutiles estrategias
compensatorias, hace que su detección se vea retrasada en muchas ocasiones, tanto por
el médico como por el paciente.
Es la pérdida auditiva que ocurre por daño al oído interno, al nervio que va del oído al
cerebro (nervio auditivo) o al cerebro.
Consideraciones
Los síntomas pueden abarcar:
•
•
•
•
•
•
•
Ciertos sonidos parecen demasiado fuertes
Dificultad para seguir conversaciones cuando dos o más personas están hablando
Dificultad para escuchar en áreas ruidosas
Mayor facilidad para oír las voces de hombres que las voces de mujeres
Dificultad para diferenciar sonidos chillones (como "s" o "th") entre si
Las voces de otras personas suenan como murmullos o mal articuladas
Problemas para oír cuando hay un ruido de fondo
Otros síntomas abarcan:
•
•
Sensación de estar perdiendo el equilibrio o mareado (más común con
la enfermedad de Meniere y losneuromas acústicos)
Sonido de campaneo o zumbido en los oídos (tinnitus)
Causas
La parte interna del oído contiene células pilosas diminutas (terminaciones nerviosas), las
cuales transforman los sonidos en señales eléctricas. Los nervios llevan luego estas señales
al cerebro. La hipoacusia neurosensorial es causada por el daño a estas células especiales
o a las fibras nerviosas en el oído interno. Algunas veces, la hipoacusia es causada por el
daño al nervio que lleva las señales al cerebro. La sordera neurosensorial puede estar
presente en el nacimiento (congénita), con mayor frecuencia debido a:
•
•
Síndromes genéticos
Infecciones que la madre le
(toxoplasmosis, rubéola, herpes)
transmite
a
su
bebé
en
el
útero
La hipoacusia neurosensorial puede presentarse en niños o adultos posteriormente en la
vida (adquirida) como resultado de:
•
•
•
•
•
•
•
Hipoacusia relacionada con la edad (presbiacusia).
Enfermedad de los vasos sanguíneos.
Enfermedad inmunitaria.
Infecciones, tales como meningitis, paperas, escarlatina y sarampión.
Lesión.
Ruidos o sonidos fuertes o sonidos fuertes que duran mucho tiempo.
Enfermedad de Meniere.
•
•
•
Tumor, como el neuroma acústico.
Uso de ciertos medicamentos.
Trabajar en torno a ruidos fuertes todos los días.
En algunos casos, la causa se desconoce.
Hay dos tipos de hipoacusia neurosensorial:
Cocleares:
Son
las
más
comunes
dentro
de
las
neurosensoriales.
Se producen cuando el órgano de Corti ha perdido células nerviosas (células ciliadas), que
son las encargadas de transformar el fenómeno mecánico que se viene transmitiendo
hasta ese punto a través de oído externo y medio, en fenómeno bioeléctrico, que es que
transmite
la
información
hasta
el
cerebro.
Las
características
1. Disminución
de
la
más
inteligibilidad:
significativas
desestructuración
del
son:
mensaje
auditivo.
2. Reclutamiento positivo: Pasan de no oir a molestarles el sonido (su sensación no crece
como el logaritmo del estímulo, como decía la Ley deWeber-Fechner). Comienzan a oir
más tare de lo normal, pero perciben los incrementos de intensidad
desproporcionadamente (llegan al umbral antes que un oído sano).
¿Por qué se produce? Las células ciliadas internas responden a la gama de sonidos de 60 a
100 dB, y las externas, de 0 a 100 dB. Si las externas están dañadas (son las más sensibles
a las lesiones), sólo quedan las internas, que recorren el mismo camino en sólo 40 dB.
Pasan de no oir a que les moleste el sonido, sin punto intermedio. Un ejemplo: La
enfermedad
de
Ménière.
3. Afectación preferente de las frecuencias agudas: en el órgano de Corti, lo primero que
se desgasta es el conjunto de células correspondientes al primer tramo, que corresponde
a
las
frecuencias
agudas.
Ejemplos: la presbiacusia, que es el desgaste por la edad, y afecta primero a los tonos
agudos; la hipoacusia producida por la exposición a ruidos intensos, también afecta antes
a
frecuencias
agudas.
Retrococleares: Están producidas como consecuencia de una lesión del nervio auditivo.
Las
principales
características
que
las
diferencian
de
las
cocleares
son:
1. No tiene reclutamiento: aunque la ausencia del mismo no asegure que sea retrococlear
(no todas las cocleares tienen reclutamiento positivo).
2. Inteligibilidad verbal desproporcionadamente mala en relación con los umbrales de
audición para tonos puros (ante una audiometría tonal los resultados son bastante
aceptables, no siendo así ante una audiometría verbal).
3. Adaptabilidad auditiva: conforme aumenta el tiempo de exposición a un sonido
continuo,
disminuye
la
sensación
de
sonoridad.
Un ejemplo típico de hipoacusia neurosensorial retrococlear es la que se produce en los
tumores del nervio coclear, el más frecuente de los cuales es el neurinoma del acústico o
neurinoma del VIII par.
Tratamiento
Dado el desconocimiento sobre su etiología y fisiopatología, no hay tratamiento efectivo
basado en la evidencia. Se ha propuesto la utilización de complejos vitamí-nicos, sobre
todo de vitaminas B, A, C y E, o extractos
de Ginkgo biloba, que pueden aumentar el flujo vascular, sobre todo para la isquemia
tisular. Los audífonos son la única solución práctica para los casos de presbiacusia con
umbral auditivo superior a 50 dB en frecuencias conversacionales (2-3 kHz), pero
proporcionan más ganancias en las frecuencias altas, lo que puede dar importantes
beneficios, en función de sus necesidades y de su motivación.
4. HIPOACUSIA CONDUCTIVA
Esta ocurre por daños en la región medio y externa del oído que significa que todo suena
mucho más bajo de lo normal. Es posible que los tres minúsculos huesos del oído no
conduzcan el sonido ó que el tímpano no vibre. Es cuando las personas con pérdida
auditiva empiezan a subir el volumen de la televisión, hablan más fuerte ó dejan de
percibir ciertos sonidos como, sus pasos, el crujir de las hojas etc. El tratamiento de la
pérdida auditiva Conductiva, puede ser una cirugía si el paciente es candidato realizando
estudios previos ó en la mayoría de los casos el uso de los auxiliares auditivos da muy
buenos resultados, sin la necesidad de incluir los riesgos que una cirugía conlleva.
PÉRDIDA AUDITIVA PROFUNDA
En esta pérdida auditiva el paciente ya esta prácticamente aislado de la sociedad, si no
utiliza Auxiliares Auditivos el entendimiento de las palabras será pobre o nulo en casos
graves. Los sonidos que él puede percibir debe de ser tan altos como un disparo, la sirena
de una ambulancia, las turbinas de un avión, esta va de 90Db a 120Db como se muestra
en la gráfica y puede ser en uno o ambos oídos.
PÉRDIDA AUDITIVA SEVERA
En esta Pérdida Auditiva, el paciente deja de participar en las conversaciones pues no
entiende las palabras y las confunde fonéticamente si le dicen "casa" el entiende "cabra",
la familia y los seres cercanos le tienen que levantar mucho la voz y el le sube demasiado a
la televisión o al radio. Lo peor es que no solo está dejando de escuchar, sino está
perdiendo el entendimiento, lo cual hace que cada vez más se aleje de la familia.
PÉRDIDA AUDITIVA MEDIA.
En esta pérdida auditiva el paciente ya sabe que tiene un problema de audición, ya que ha
dejado de percibir varios sonidos graves y agudos empezando a afectar el entendimiento
de las palabras. Inclusive la familia se da cuenta que el paciente está dejando de escuchar
porque es cuando comienzan a decir (QUÉ, NO ESCUCHÉ, NO ENTENDÍ) y dejan de
escuchar sonidos como el claxon de los carros, el timbre de la puerta, se les dificulta
hablar por teléfono, solo por nombrar algunos ejemplos.
PÉRDIDA AUDITIVA SUPERFICIAL
En esta pérdida auditiva el paciente por lo regular no se da cuenta que está perdiendo la
audición, ya que escucha bien algunos sonidos, principalmente tiene pérdida en los tonos
agudos no escuchando incluso el crujir de la hojas al caminar. Pero como son sonidos que
aunque no escuche, le permiten seguir teniendo una comunicación cómoda, lo que hace
muy difícil percibir el problema de Audición.
¿Qué prevalencia tiene en la población pediátrica?
No tenemos estadísticas sobre la prevalencia de la hipoacusia a nivel local. Las cifras de
prevalencia en Estados Unidos de América para niños de 6 a 19 años, fue estudiada en el
National Health & Nutrition Examination Survey III, de 1988 a 1994
(www.cdc.gov/nchs/nhis.htm). Dividen la prevalencia según el grado de sordera: sordera
profunda, 0,57 por 1.000; sordera severa, 0,28 por 1.000; sordera moderada, 1,66 por
1.000; y 1,38 por 100. Sobre una población de los niños de esta edad en EEUU en 2005
Entre los 4-7 meses la reacción al sonido es la búsqueda de la fuente sonora, emite laleos
y persiste el reflejo óculopalpebral. Del 7º al 9º mes, se localiza el sonido (sonidos se
intensidad moderada), y emite laleos. Entre los 9 y los 13 meses localiza sonidos situados
abajo y atrás, imita ruidos, emite diferentes tonos o sílabas como ma-ma-ma. De los 13 a
los 24 meses, el niño localiza el sonido originado en otro cuarto y responde a los sonidos
con palabras, En las etapas siguientes, la ausencia de desarrollo del lenguaje o
alteraciones es lo fonético o fonológico, o la pérdida de fonemas adquiridos debe
hacernos sospechar una pérdida auditiva.
Hay dos tipos de adquirir esta enfermedad:
De causa genética:
- Neurosensorial. Ésta a su vez puede ser de origen coclear, por lesión en la cóclea, o de
origen retrococlear lesión desde la cóclea al córtex cerebral.
- De transmisión. Ésta puede ser por agenesias o por malformaciones del oído medio y/o
externo o debida a otros problemas de oído medio; de causa transitoria como es la otitis
serosa, pero que se puede mantener de forma permanente sin detección en la época
prelocutiva. En muchos casos estas dos sorderas se solapan unas con otras.
Según la intensidad de audición, las hipoacusias se clasifican en varios grupos:
-
Audición normal: de hasta 20 dbs HL
Hipoacusia leve: de 20 a 39 dbs HL.
Hipoacusia moderada: de 40 a 69 dbs HL.
Hipoacusia severa: de 70 a 89 dbs HL.
Hipoacusia profunda: de 90 dbs HL en adelante.
Causantes
•
•
Ambientales como audífonos ,discotecas, ruido de carros
Genéticas alteración en algún cromosoma
No hemos encontrado datos epidemiológicos sobre estos trastornos en la infancia, pero a
pesar de una supuesta baja prevalencia es imprescindible su consideración en el
diagnóstico diferencial por sus repercusiones terapéuticas pronosticas. Es más frecuente
en varones.
INICIO DE LA HIPOACUSIA
La hipoacusia puede aparecer durante tres períodos del desarrollo infantil:
- PRENATAL
- PERINATAL
- POSTNATAL
La importancia de hacer esta distinción radica en las relaciones que hay que establecer
entre diferentes términos relativos a las clasificaciones de la hipoacusia para favorecer
una comprensión conceptual.
___________________________________________________________Métodos
Sujetos de la empresa Rastrillantas Ltda. Aceptaron participar en el estudio 40 pacientes
seleccionados por muestreo consecutivo. Sin embargo, 12 pacientes (edad media 28 años)
se eliminaron del análisis porque durante su evaluación especializada no se les identificó
ninguna alteración, aunque acudieron al hospital por manifestar hipoacusia (tres casos) o
alteraciones del equilibrio (nueve casos). Los 28 pacientes que se incluyeron en el estudio
se clasificaron en dos grupos, de acuerdo con su diagnóstico principal:
• Hipoacusia por enfermedad del oído, en 16 pacientes, de 28 a 38 años de edad). Con un
tiempo de evolución de sus síntomas de 10 días.
• Alteraciones hipoacusia conductiva en 12 pacientes, de 38 a 45 años de edad. Con un
tiempo de evolución de sus síntomas de 15 días.
Todos acudieron para su atención por síntomas auditivos y se les documentó enfermedad
auditiva. Ningún paciente era analfabeto ni tenía antecedentes de incapacidad laboral por
motivo distinto a la enfermedad audiológica. No se incluyeron pacientes que estuvieran
procesando una demanda laboral.
Procedimientos
Con la aprobación de dicha empresa, a cada uno de los sujetos se les administró una serie
de preguntas donde se identificó:
• El antecedente de limitación para realizar sus actividades cotidianas por la hipoacusia,
con el número de días de limitación o ausentismo laboral.
• En este caso por ser trabajadores, el número de días de discapacidad laboral, continuos
y discontinuos su centro de atención en salud.
• El número de consultas médicas a las que acudió durante el último año por los mismos
síntomas (problema de audición), incluyendo aquéllas solicitadas en el medio privado e
institucional.
Análisis de datos
En el cuestionario de síntomas se identificó la frecuencia de cada uno de los síntomas y se
calificó de acuerdo con la puntuación indicada. Los diagnósticos clínicos se clasificaron en
enfermedad audiológica, lesión uni o bilateral.
Resultados
Síntomas y diagnóstico
En el cuestionario de síntomas, en el grupo de pacientes con hipoacusia, 3 pacientes
refirieron no oír bien, 13 pacientes, refirieron no oír bien y en las consultas médicas a las
que asistían recomendaban usar elementos auditivos.
Las causas más frecuentes de hipoacusia fueron: enfermedad del oído medio, en el
segundo grupo los pacientes tuvieron afección de la audición bilateral. En este subgrupo la
hipoacusia afectaba por igual a uno y otros oídos. El grado de pérdida auditiva más
frecuente en estos dos grupos fue el grado medio en frecuencias del habla.
Al interrogatorio directo los pacientes que acudieron por hipoacusia manifestaron
limitación para efectuar sus actividades cotidianas. En los 12 pacientes con hipoacusia
conductiva que refirieron limitación, se diagnosticó enfermedad unilateral y bilateral.
El grado de pérdida auditiva que se identificó en los pacientes que refirieron limitación
fue desde superficial hasta profundo. En los pacientes con hipoacusia unilateral, el grado
de hipoacusia más frecuente fue de severa a profunda (4 pacientes).
En tanto que en los pacientes con afección bilateral, la pérdida fue simétrica en la mayoría
de los casos, pero con afección desigual para la percepción de las diferentes frecuencias,
por mayor afección para la percepción de las frecuencias altas. El grado más frecuente de
pérdida fue de superficial a severa (8 pacientes).
Lógica:
Si p: es hipoacusia q: hipoacusia conductiva
Negación: (no-lógico) ~
Bicondicional: (si y solo sí) ⇔
Conjunción: (y lógico) p ∧
Disyunción: (o lógico) ∨
•
~ q :él no tiene hipoacusia conductiva
•
p ∨ q :él tiene hipoacusia o tiene hipoacusia conductiva
•
~ ( ~ p ⇔ ~ q ): no, él no tiene hipoacusia solo si él no tiene hipoacusia
conductiva
•
~ ( p ~ q) él no tiene hipoacusia, si entonces él no tiene hipoacusia
conductiva
•
•
p ∧ q él tiene hipoacusia y él tiene hipoacusia conductiva
~ p ٧ q no, ella no tiene hipoacusia o él tiene hipoacusia conductiva
Conclusión
Aunque sólo en pocas ocasiones las alteraciones de la audición y del equilibrio se asocian
a enfermedades que ocasionan la muerte, su impacto en la vida diaria de los pacientes
puede ser importante, con deterioro emocional, social y laboral. Sin embargo, con
frecuencia, las manifestaciones de estas enfermedades sólo son evidentes para el
paciente que las padece, con poca comprensión de quienes le rodean.
En los pacientes con hipoacusia, la adaptación de un auxiliar auditivo eléctrico podría en
muchos casos reincorporar al paciente a sus actividades cotidianas. Sin embargo, son
diversos los obstáculos para que el paciente reciba este tipo de rehabilitación, uno de ellos
es que la indicación y adaptación de estas prótesis requiere supervisión médica y estudios
especializados; otro factor importante es que aun cuando se realice la indicación de la
prótesis el paciente con frecuencia no cuenta con las posibilidades de adquirirla o no la
utiliza.
Los resultados que aquí se muestran señalan la importancia de considerar a la
enfermedad auditiva como causa de discapacidad. Lo que implica diseñar estrategias para
su prevención y diagnóstico específico y oportuno, para así procurar limitar el daño y
reincorporar al paciente a sus actividades cotidianas de manera adecuada. Aunque el
diagnóstico de las enfermedades que afectan al oído interno puede representar un
problema para el médico de primer contacto y aun para el especialista, la información
sobre este tipo de padecimientos tanto a médicos como a pacientes podría ser útil para
procurar una atención más oportuna y adecuada.
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