el fuego en la mitología chilote - Pontificia Universidad Católica de

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EL FUEGO EN LA MITOLOGÍA
CHILOTE
JAIME BLUME S.
Muchos
años y trabajos han sido necesarios para
las bases que permitan la descodificación
hermenéutica de la mitología chilote, intento que co
establecer
dar
mienza a
Como
logrado
frutos.
sus primeros
de
consecuencia
agrupar
esfuerzos, se había
de mitos en torno a los
agua, tierra y cielo. Pero esta misma clasificación
ejes
delataba la
importante
tan
otro eje
del fuego. El
el eje
aquellos:
de
ausencia
presen-te trabajo consti
Se
de
parte
fuego y
una consideración
dentro del
su significado
derivar, luego, hacia
La
general
del
acerca
unverso
mítico, para
de lo chilote.
del fuego constituye
el primer
contempla, en los tramos si
guientes, la domesticación, la ritualización y la divini
zación del mencionado elemento. El trabajo remata
paso
con
intento
interpretativo,
hipótesis
como una
que
se presenta
más
que como una conclusión estric
ta.
elementos que
de las
la
lo
encontramos en ciertos
de los cuales
mentos
que
por el mundo
por
y
de dicha
preocupación
himnos homéricos, algunos
los cuatro ele
la
naturaleza
—agua,
tierra,
aire, fuego—:
transformador
lo
la
que
Por
nar
los
ojos
ardiente estaban
del
El fulgor de
más
eran
rayos
los titanes te
impulsadas al
y centellas cegaba
fuerte"
cosas
(Cf. Elliot, 1976:82)
cial
en
el
antiguas
camino
pruebas
Vertesszóllós,-en
meno
500.000
primero,
como
ascendente
de
su
marca una etapa cru
del hombre. Las
utilización
—
de
defensa frente
nuestra era.
al ataque
más
Pekin
Hungría— permiten ubicar el
años antes
horas,
nuevo
poder,
técnicas del
fuego,
"señor del
con
fuego"
hombre
se
sustrae
al
Entre
de
origi
éstas últimas, cacharros,
de metal,
armas
de la
ritmo
todos de ma
signos
y dominio. Algunas potestades y dinas
yor prestigio
iraní,
—la
el
nuevas.
por
derivan
ejemplo—
herrero
su
de
nobleza
del
fruto
cuya
mítico,
autoridad,
de una técnica secreta, se vincula de algún
modo con conocimientos y artes divinos (Eliade, Ibid).
De suyo,
fenómenos
lo
eleva
cuando
a
una
a
los
en
la
y
fenó
Esgrimido,
de las fieras
condición
la
cuando
de los
repertorio
control
los
de
esencial
según
mágicos,
ritos
del
constante
presencia
la
estudiemos
gobierno
y
especialmente
sagrada,
parte
explica
doble
tiene un
luz,
veremos
del
realidad
el
exterminio.
que
nuevo
En
mediación
una verdadera
y lo
El
signo.
positivo garan
y cocimiento de alimentos.
contrario, se identifica con la
seguridad
El negativo, por
destrucción y el
es
su
mitología chilota.
El fuego
tiza calor,
mina
pero
ceremoniales
adelante,
fuego
pertenece al
formar
Ello
religiosos.
en
fuego
el
naturales,
pasa
se
inagura
este
entre
en
sentido,
lo
las brasas
el
ter
que
puri
ficaderas.
fuego es, consiguientemente, signo de creci
y bienestar. Pero no se trata sólo de un signo,
El
miento
sino
de
aquel
un
signo
la vida,
bras del
la
provisión
al tiempo que
mal.
der
unas velas
cha
de la luz
el carácter
ras
eficaz,
lo que significa. En
gicamente
El descubrimiento del fuego
su
pocas
se transforma en un ser capaz
y
herramientas y
fuego
Innumerables llamas
fuego,
el
naturaleza
más
no reprimió su fuerza por más
lo alto de su corazón estaba henchido
de cólera, y desató todo su poder. Descolgóse del
cielo y el Olimpo, lanzando sus venablos de fuego.
Los dardos que arrojaba estaban erizados de rayos
y truenos, y surgían compactos de su recia mano
derecha provista de una tonante llama sagrada: el
fuego prendió en la tierra fecunda, sacudida por un
fragoroso temblor, e inmensas extensiones de bos
que crepitaron al arder. Bullía. y palpitaba la tierra
entera, y la corriente oceánica y el mar estéril. En
en
rutilante.
naturaleza
de
primera señal
provocar, en
demora siglos. Este
temible.
"Entonces Zeus
rrestres.
la
apto
y lo entroniza como un demiurgo mágico, conoce
dor de misterios insondables y tesorero de un poder
tiempo,
éter
ambiente
al
derivado del dominio de las
fuego
vueltos en un vaho
hombre la
al
poder
muy antigua. Una
aluden explícitamente a
conforman
vi
permitir
manejo
componen es
más venerables muestras
un
a mo
de la
1974: 71 ss.).
(Eliade,
El fuego le da
algún
los
crear
alimentos,
y hacer posible
ría y la alquimia
tías
1. Fuego y Mundo Mítico
La preocupación del hombre
de
por el solo expediente
de los
fuego
pasa el
lenguaje y la cooperación (Young, 1976:638)
el desarrollo de la alfarería, la herre
para el
un proceso que
un
frío,
condiciones sociales
vierte al chamán en un verdadero
el campo específico
experiencia sensible
de
fun
mitología chilote.
las
radicalmente
da del hombre
como
tuye una primera aproximación a un aspecto tan
damental de la
dificar
cocción
estos
conjuntos
y como protección contra el
míticas
y
hace
presente
má
para
som
un rito tan simple como pren
la
eterna
las tinieblas. Lo dicho
que asume el sol en
que
realiza
y
ínea, el fuego asegura
cumpleaños se esconde
contra
divino
I
de luz y calor necesarios
destruye el imperio de las
Detrás de
de
que
esta
también
(Cirlot, Op.Cit., 219, 428).
distintas
encontramos en
lu
explica
cultu
Chiloé.
82
JAIME BLUME S
Reconocido
la naturaleza, domesticado
en
terior de los asentamientos
humanos,
los chamanes,
camente por
in
al
manejado mági
la
presidiendo
transforma
mino
luces
hasta
nos siguió
y
luces
que esas
llegamos
que
de brujos
son
a
la casa", "es
que andan por
nocturnas", "saltaban de
las luces; es que los brujos están
son
cosas
otro
tos ceremoniales de carácter sagrado, el fuego
nómenos autónomos o estarían vinculados a
de
ca con creces su condición
del
justifi
elemento constitutivo
mundo.
mán, 1985,55
De
cuya
que
asocia
los testimonios, las luces
Lo
la Mitología Chilote
las luces
que es
mítica universal
los
cuentran aspectos similares a
El
del
carácter natural
fuego,
ca, industriosa o ceremonial
bles dentro de la
cultura
vinculación
del fuego
encarnación
terrestre,
gún relato
sin
al
chilote,
como
el
divino. En los
sol
de
la
sido consignada en nin
forma
menos en
Hay,
explícita.
ciertos antecedentes que podrían esgri
embargo,
mirse
algunas
señalar que
sol, del cual sería una
el
de la
pruebas
asociación
que
llo del
del fuego
con
párrafos siguientes analizaremos
estas proposiciones.
monios
misma
acerca
La
referidas al
noción
aspectos tan
de
les, dichas llamas
y podrían indicar
cabalgada, el
de agua
fundamentales
de
una
muy compleja y
como son, por ejemplo, el
cultura, las
narraciones mí
(Slater, 1985:23).
concepciones no se anulan entre sí.
análisis, pese a la complejidad
ce un elemento común
busca
abarca
contrario, constituyen instancias comple
de una visión de mundo determinada. Su
Toda
empírica.
la
en ella
que
de
una
supone
gran
una
y
fenómeno de
4. El Fuego
Las
te, la
de
un
fuego,
En las
lugar
riencia en
las
Caguach,
rela
tales como luces y llamas pre
proximidades
frecuencia luces
antropóloga
testimo
de fenórr^.-ios
existencia
a otro.
En
una
V. Román
de Chacao
que se
se
trasladan
investigación
registra
han
recien
idéntica expe
de Apiao, Quenac, Meulín,
Natri, Molulco, Huillinco,
Achao y Chadmo. A título de simple ejemplo, intere
sa consignar las expresiones con las que los informan
tes dan cuenta
do
andaba
al
del fenómeno: "vi
se
muchas
monte", "había unas luces
y bajaban", "se
acercaba para
vio una
luz
que venía
acá", "la luz esa,
contingencia
del
diaria.
Ámbito Doméstico
un
bosques
los
luces,
cuan
que subían
alto
y
que
nos alumbró el ca
hacen
caminos
se
al
inviernos,
mas
vuelven
incomunicados los
la familia
aun
imperan
cuando
el
oscuro
pantanos
vecinos aún a
lado del brasero
en
imprescindible:
elemento
1902:116). La llamada "casa
i
los
cielo,
cuando
la luz del
fogón"
o
día,
(Weber,
chilota"
consta "de un
cuerpo, i tiene en un estremo el estrado, donde
duermen los moradores, i en el otro el fogón, donde
solo
arde constantemente el
Sobra decir
lenta
comunidades
Pumanzano,
concreta,
explicación más
severas condiciones climáticas que
se reúne
de la
en el
inte
pie a
Esta elaboración,
realidad
isleña, la
mentalidad
Chiloé hacen del fuego
no sólo por
nio casi universal
huida de la
un
quedan
sino por el
del
(Chacao,
la isla y dan
posterior.
mítica
de
cuando
islas,
gente principal
son elementos que
"Durante los largos i lluviosos
su validez.
da diaria del hombre de las
tesoros
parte, toda
bola de fuego
convertido en
la
del fuego
mente
de
otra
que, volviendo de una
los acompañaba salió de un
en
la base
experiencia
creencia en el valor mítico
natura
vez en
constituye,
pausible
de los
de 1983).
significar una
muy próximo a la empiría. Ello es así
la importancia que tiene el fuego en la vi
observado con
perro que
elaboración
lejos de
opera a un nivel
ternaturales.
1978: 99). Por
una experiencia universal en
sombríos
cionados con el
relato
recono
manifiesta,
a cualquier creencia:
creencia
prueba
En Chiloé, la
el
En síntesis, luces y llamas
Fuego
es
Estas distintas
mentarias
En
el sitio en que se ocultarían
de la isla la
vado
ticas y las concepciones mágicas
al
de identificación.
vía está presente en el recuerdo
sector norte
bolsi
están vinculadas a enterramientos
(Cárdenas,
perdidos
"che-
al
en el
I ínea de la experiencia, no faltan testi
de llamas fantasmales que se ven oca
"creencia"
universo simbólico
Antes
los brujos llevan
sionalmente en el campo.
noviembre
3. Creencias
que
chaleco como signo
En la
le da ilu
mientras
dicha luminosidad
segundo atribuye
el
fe
los bru
"macuñ",
humano, lo que
(Rojas Valencia, 1959),
rrufe", gusano de luz
domésti
son aspectos documenta-
ha
no
se en
arriba mencionados.
su utilización
de la isla. Cabe
con
última
primero se refiere al
con aceite
propia"
la literatura
válido para
El
relatos míticos.
minación
también lo es para la chilota. En esta
serían
delatarían. Esta última versión,
a los brujos, es consistente con
presencia
"chaleco frotado
en
a
(Ro
ss).
acuerdo a
jos,
dos
2. El fuego
lado
jugando"
de la naturaleza, convertido en signo de fertili
dad, haciendo posible la aparición de ceramios, herra
mientas y armas, vinculado al sol e incorporado a ri
ción
"las
ahí",
un
a toda
la
que
familia,
el
fuego"
fogón
(Ibid.).
convoca a su alrededor
que se calienta a su
lumbre,
prepara
allí sus alimentos
das vigilias,
ticas,
de
e!
refranes
y recupera, en prolongadas y obliga
recuerdo de leyendas, narraciones mí
y romances, conocidos con el
nombre
"corridos"
A
más
cimientos,
de los
el
medicina
casera.
de la
lo
isla,
casero
de calor, luz y co
lugar importante en la
objetivos anotados
fuego
Es
tiene un
conocido el
que explica una
desamparo
larga tradición
médico
en el uso
de las plantas medicinales. En la fabricación de
83
EL FUEGO EN LA MITOLOGÍA
remedios
mente
del fuego
emplastos el papel
y
lo
camino entre
mítico,
puramente
elaborada
tendremos oportunidad de com
según
probarlo.
Existe,
"panihue",
por ejemplo, el
irritación
se caracteriza por una
de
personas
que ataca a
hecha
esta mal es una pócima
enfermedad que
de la
eruptiva
El
mal agüero.
piel
remedio para
rel, arrayán, chilca, pehueldén y espino negro
últimos, árboles del Trauco
dos
y
de hojas de lau
a.base
y la Fiura
—los
respectiva
mente—, a los que se agregan algunas cabezas de ajo.
Todo
hace hervir
ello se
del
excipiente
169). El
que
mítico,
los ingredientes
entre
incluido,
en
hace
míticos
de
dichos
de
que sirve
se
contemplen
que todo el
proceso,
mágico-
se convierta en un rito
sin perjuicio
reconozca
de mar,
(Cárdenas, Tabies, Op. Cit.,
compuesto
hojas de árboles
cocimiento
en agua
que
la
experiencia acumulada
componenetes comprobada efi
tratamiento de las "pos
similar ocurre en el
temas"
vida
muestra de la presencia mítica del fuego en la
doméstica de la isla lo constituyen los ritos mági
cos
de fertilización. Uno de ellos consiste
dos
"quepucas"
—piedras
bre las
Estas deben
hojas de lampazo
fuego. En el caso de "aire
cubrirse con
pasadas rápidamente por el
flores
pucas",
la
circuito
luego. Por
igual
se recomienda raspadura
la "falta de
de camahueto hervida en agua, lo que constituye
una toma de efecto seguro. En éstos y en otros casos,
cho
el
fármaco
utilizado es un remedio que por sus carac
terísticas curativas
la
pareciera gozar
naturaleza sola no posee.
En los
el
fue;o
una virtud que
explica el componen
fórmula
te mítico que a nivel de
ingredientes habituales
Eso
de
obtenidos
o rito se suma a
huilliche
lugar de
un
privilegio.
Su
el
ción.
La
antiquísimos
medicina
significación
para cambiar
de
hoy
en
casera,
olvidada,
la
ritos alquimistas
asentada
recurre al
naturaleza
fuego
y
purifica
de
ritos
como camino
crear una nueva
y
mal
empa-
forma
se
1985
en
salud
Existen
lados
(Eliade, Op. Cit.,
y bienestar.
otros aspectos
por el
fuego.
de la
Está,
vida
ejemplo, la fórmula
por
tual para "aquerenciara un
chancho".
ri
Cárdenas Tabiés
lo consigna en términos precisos: "En la cocina de la
hace una fogata de laurel y otras yerbas ver
co,
el
conviene referirse a
en el
y
con
retenidos cuando
el
las
patas traseras y se
humo, hasta
le da
varias vueltas encima
le
emborracharlo;
cabeza para que se
aturda
cia, luego le dan sal
y
pegan
se olvide
mascada en
rascan
la panza,
194).
su
de la
su queren
para que se
dueño. (.
.
.)
práctica que realizan varias
veces para que se acostumbre.
Cit.,
de
la boca
encariñe con la persona que va a ser
Luego le
encima
del
(Cárdenas Tabiés, Op.
la hora de las
En
aguas se retiran.
de
estructuras
agua a
de los peces, los
el
ella,
las
bordemar
del
ramas que permitan el paso
mareas altas
(Cf.
ámbito estrictamente domésti
la faena de pesca en corrales,
levantar
consistente en
que quedan
trarea,
esta
lugar ritual, especialmente
trata de conjurar los daños que el "cuchivi-
fuego tiene, también,
cuando se
de
un
y de
cerdo
reptil—
las
provoca en
Esta ceremonia, conocida con el nombre
de "cheputo", la realiza, en noche de luna creciente,
un machi o un "curioso", expresión esta última que
trampas.
designa
de
ma
mar, lo
pa
de brujo. Premunido de
a un aprendiz
y de una pipa de pata de
cháumán
"mapucho",
cargada con
la
golpea con
sobre
media
la
voz,
una ra
apancora
el oficiante se adentra en el
y exhala el humo de la pi
de las aguas, al tiempo que
rama
superficie
ininteligibles,
la
mientras en
masculladas
de
orilla una comitiva
a
ve
faroles y hachones de lino
cinos mantiene encendidos
(Cf. Quintana Mancilla, Op. Cit.; Cárdenas Tabiés,
Op. Cit., 195-197).
En
casa se
des con el objeto de que haya bastante humo. Cuando
está la pieza llena de humo se toma el chanchito de
mitología
47-49).
oraciones
contro
La
anuncia.
a cuya esfera pertenece
mapuche,
a:
Aunque desborde
150).
doméstica
elementos
mitos
"romancea"
de
sol
—circunstancias, gesto
y celebrante—,
cual
al
sol,
pobre
es
—engendro
presencia
garantiza, de algún modo, la destrucción del
la recuperación de la salud, situación que se
este
y
solares, por lo que es
probable que, en este punto concreto, su origen y
explicación haya que buscarlos en el correspondien
naturaleza.
procesos medicinales arriba mencionados,
ocupa
renta con
los
damos de
fertilidad, fuego
mencionados, pertenecen
elaborada y compleja. En lo que
refiere, éste deriva de su conco
mítica
lu"
de la
juego
ceremonial
del fuego
Blume,
ca
debe
(Cárdenas, Trujillo,
que otros ya
liturgia
al papel
sol
momento, bástenos detectar los diversos
el
te ciclo solar
de
honor de las "que
cuyos alcances analizaremos
mítico,
ritual, propósito
a una
del
asociar
elementos que entran en
al
papas en
noticia que aquí
de
ventaja
a
aliento"
de
salida
1978:76). La breve
rito tiene
un
brotes del sembradío,
primeros
secas
de la
realizarse antes
que,
frotar
en
hembra— so
y
ceremonia que preside una machi y que
con
los ojos", el remedio indicado es un colirio hecho
leche de mujer que amamanta niño hombre, mez
clada con chaipuco y berros calentados al fuego. Para
los
apuntan
se queman
en
sílice macho
semillas que serán sembradas o sobre el papal.
Cuando
mitancia con
cacia medicinal.
Algo
Otra
está a medio
doméstico y lo
este
último caso,
tos de la ceremonia
de
e
un celebrante
(machi
instrumentos de
o
canónico
que,
(golpes
de la
presencia
"curioso"), los
símbolos
un poder mágico
en el
(rama de
constituyen una
a
una
(romanceo)
solemnidad
son
fuego,
elementos
comunitaria,
liturgia de inconfundible
tica. En este contexto, el
el sahumerio
cháu
el gesto sa
agua, sahumerios) y el texto
celebración
incorporados
atribu
legendaria. La
mán, pipa de apancora, tabaco mapucho),
cramental
los
el rito reviste todos
religiosa
estirpe mí
presente en
y las teas encendidas,
la pipa,
simboliza el
térmi-
84
no
JAIME BLUMES.
del
mal
inicio de
el
y
la luna
por
una nueva
era, representada
1985 a: 37).
(Cf..Blume,
creciente
El
tema
ha
se,
entre
los
destacándo
merecido no pocos estudios,
recientes, los
más
Román y Slater.
Las descripciones de los
realizados por
Marino,
Osorio,
5. El Fuego y los Conjuros
Por carecer de forma definida,
las
pues
de
A
universal
fuego
el
la
agrega
esta
condi
dos términos, opuestos dialóde los conjuros, los polos están
mediador entre
En
gicamente.
dados
existen
contiene potencialmente a todas.
de forma
calidad
ción
fuego es, junto
el
aire, fundamento de todas las formas
con el
tes,
los brujos
el caso
hombre y
por el
dian. Dichas
personajes:
ciertos
entes
El Trauco tiene
lugar
determinados
en
(el Trauco,
míticos
por
Estudios
creencias
le
recientes
ho
isleñas,
asignan
inmediatamente
después de los brujos y del Caleuche (Román, Op.
Cit., 58). Pequeño y fuerte, se identifica con la natu
de la
raleza
de
cenario
El bosque
cual se nutre.
fechorías. Sentado
sus
nes
hasta
odia
de
punto
el
males
con su
Cit.). Las
roja
de
invencible de
un poder
Por
aspecto
la
nece a
raza
signios
afectiva que
lo
intento,
tro
el
casa
por
se
mueve
caso
el
rica
futura
y
el
quemar
y
un
en
que
elementos
de los
las
de
bajo
de
Para
juego
engendrar
es
la
hace
liza
las
la
tal
cua
en
En
el
expresiones
narrativa
mítica.
ellos
el punto
fondo, lo
más
bajo
vida.
(Cf.
lo
dé
que
para que tal cosa ocurra
presencia
del
fuera
no
si
tradición folkló
La
posibilidad que tiene
el maleficio en virtud
del
de "largar
el
expresiones que
fuego,
que neutra
poder purificador
de las
llamas.
Hemos hablado de los brujos. Ellos
poderes
o
a
apuntan
causa, "una enfermedad
sin
y
(Ibid.). En
güeña
de
es tratar
estos
brujo
saber si el
de
se echa un poco
casos, lo que procede
está presente o no.
brujo. Esclarecido
abierta en cruz
jo "queda
fuego. Si la
afrecho al
de
na suspecta no estornuda, señal es
un
los brujos
tienen
que
"flechar males tirados",
explicar el origen de una
na'"
na'
en
(Román, Op.
a
aires"
enfermedad repentina
Para
perso
que se trata
de
enigma, se coloca una tijera
el
detrás de la puerta,
con
lo
que
le bru
pillado"
puede
y
morir
repentinamente
(Román, Ibid.; Cárdenas Tabiés, Op. Cit., 193).
Emparentado
está
el
que
aquellos
se
suelen
con
el
realiza
hacer
diablo,
contra
los brujos
diablo,
con
conjuro
contra
el
Las
pactos.
y espolvoreadas con
revés
conciertan al
que
residuos
de
quien
puestas al
ojotas
pavesas
des
no puede ver a su víctima
potencial y no soporta el olor
de la
ceniza
(Cárdenas
Ibid.).
Tabiés,
brujos y
el
conjuros contra el
diablo incorporan
Trauco, los
fuego como elemento
más de manifiesto el po
el
esencial, quedando una vez
der mágico de este elemento en términos de destruc
ción
del
y habilitación del bien.
mal
Para
estudiar el tema
como punto
andar,
se
niales.
Al
le
agregaban atributos
ascendente
la
con
existe
conforman
del fuego mítico, escogimos
la que, al poco
su condición a
domésticos y
ceremo
proceder así, se pudo establecer una cadena
que mostraba
de la
magia
la
omnipresencia
naturaleza.
Esta
del fuego
cadena no termi
del conjuro. Coronando la espiral,
rito solar, en el que el fuego de
un viejísimo
sempeña un papel protagónico.
informa
Cárdenas Tabiés
nos
al respecto:
"En algunas islas de Chiloé, durante las noches de
invierno y cuando el solo no aparece durante se
manas, reemplazado por lluvias y temporales, pre
de destrucción y muerte, los isleños realizan
sagios
la medianoche, presidida por un
denomina "baile del Thropón o del
una ceremonia en
machi,
que se
chupón"
A este ceremonia concurren los "mayo
sea, las autoridades del pueblo. El hechice
amasa una bola de chuño denominada thropón
res",
ro
o
(de trophum
disparo). La deposita en medio de
las ardientes brasas del fogón.
Transcurridos unos segundos, la bola empieza a
saltar y a a bailar. Entonces todos danzan alrede
dor del fuego, imitando el baile del "chupón". Esromances,
una institución de larga historia en Chiloé y sus orí
genes son anteriores a la llegada de los españoles.
de partida
en el escenario
na
de burda
reconocen
superiores
necesaria
neutralizar
degradado
excrementos.
psicoanálisis
está
para
perros,
otra"
isla
una
poder
en
6. El Fuego Ritual
excretas.
capa
de
transforman
a
poder,
el ansia
y
reconocida estirpe
Cirlot, Op. Cit., 212). Pero
se
su peque
podría concluir que el re
plano
vuelan
y
.
Cit., 59). Entre los
enamorada
partida para grandes empresas.
está en
de
de pahueldún, el árbol del
en las cuatro equinas de la
superficial
hecho de
el
sus siniestros
despierta
elegida.
rama
.
gente que tiene
diablo y tienen
el
leseras. Se
Concluyamos. Los
conjuro exige azotar en
cenizas
víctima
esonden
Es
de
se
del
una
Una lectura
lato
goza
y procla
despostando materias fecales en la
colocar
de la
por es
consume.
rito
esquinas
Trauco,
de
simpatía que
de la casa de la
puerta
gatos.
seducción.
escoge a su
elección
su
ma
suerte
fealdad,
su
vestimenta vegetal que utiliza
El Trauco
a quie
"toda
hechizadas
obstante
cumplimiento
la innegable
ña alzada, la
hombres,
físico y por accionar, el Trauco perte
de los enemigos del hombre, no siendo
obstáculo para el
tantas
es
(Rojas Valencia, Op.
muchachas solteras son
te ente mítico, quien, no
y
troncos,
viejos
producirles
mirada"
de
es morada
en
de los
espera pacientemente el paso
en
hacer
ello,
una presencia gravitante en el
la
en
ase
diablo.
el
mítico chilote.
el tercer
lo
amenazas que
amenazas se encarnan
ejemplo), los brujos y
rizonte
las
por
con
pacto
están
naturales caracterizan
"hechiceros,
como
sobre
EL FUEGO EN LA MITOLOGÍA
baile
te
buenaventura,
presagia
componerse
a
85
que
y
tiempo va
que el
de nuevo.
no hubiese bailado,
sol
el
aparecerá
"chupón"
En cambio, si el
significaría la muerte".
(Op. Cit., 184)
Imposible
la
noche
de
a
la
resulta no vincular esta ceremonia con
los habitantes de Huildad
como
modo
el
de San
noche
Esta
invierno.
a) lavarse
tiene
celebración
la
amanecer
al
celebran
dad
cara con
tres
pasos:
de
agua
o
rocío
b) llamar al santo hasta que des
¡San Juannnnnn!; c) celebrar la fiesta, llegado
y
El fuego
En
a
habría
los incendios
a
pierte:
base de todo
con derretimientos de chancho, cazuelas,
y "thropones", "que hacen saltar chispas bai
(Cárdenas Tabiés, Op.
lando y con la chicha
día,
caliente"
Cit., 103).
relatos anotados nos
transportan
a una si
tuación
antigua, correspondiendo el primero a una
percepción aborigen prehispánica, y el segundo, a la
es
del
cristianizada
sin
posible,
Pareciera
la
ser que
de
de la
las
el
la
lo acoge, imposi
guarida que
amanecer que nunca
un
decir,
es
cial que no sólo afecta al
y la condiciona,
llo
posterior.
del
año o
la
Ello
a un tipo
de
individuo,
de las "sensa
peritaje
que
la
de días
eterna sucesión
les
el
que
que exorcicen
la
go, representante y
de preferencia.
En
hombre
el
desarro
larga
noche más
nublados exacer
elabore ritos sacramenta
obscuridad.
La
(Blume,
1985
51)
a:
siempre estará vigente
la
cer presente al
sol,
que en palabras
Rain,
de
Chadmo,
alumbra y nos
da
el
ritos, el fue
ocupa el
entronización
"thropón"
cacique
estos
futuro y
es
un
o
el
lugar
de
un
baile del
necesidad
de ha
de Rodrigo Naín
padre
el producto
"que
de la
infinidad
cuenta
del fuego
experiencia
está
la
posterior que
a
la
cultura
te, ayer,
los
en
supone un cierto
elemento, provocado
este
o percusión
reparos
del
y
a voluntad
conservado celosamen
bosque,
en
las
cavernas na
turales o en las canoas de los nómades del mar, y,
hoy,
así
en
los fogones y
amaestrado
de la cultura
seguida
pero
sí
se
cocinas
convierte
chilota
por
otras
de las
en
dinamizador
primitiva, no tanto
civilizaciones
El fuego
casas.
agente
la línea
en
desarrolladas,
más
la de la creación de condiciones básicas
la estabilización de una cultura.
en
necesarias para
luz
Asentamientos familiares, la cocina, el calor y la
en las largas noches Invernales, la fabricación de
embarcaciones con
la técnica del
de
ahuecamiento
troncos con fuego y una cerámica relativamente po
bre
en
términos de variedad y modelo constituyen
del dominio del fuego y sig
en el camino del
primeras expresiones
nifican, también, pasos decisivos
dos
por
la
parecieran
a
para
la
nos
que esperar a
los
como
practicada en
haberse logrado
no
Chiloé. Habrá
les
Frutos
naturaleza.
la metarlurgia
entre
alquimia se
es
refiere,
los huilliches de
la llegada de los
difícil
bía hacer todo hombre
de
qué
una
se
españo
En lo
que
pensar en una prác
tica sostenida en esa materia, a no ser que
re como tal el manejo que
obteni
latitudes
otras
observar progresos en ese campo.
se conside
bola de fuego de
iniciaba
en
el
arte
de los brujos.
cerrar
práctica
del
este
punto,
"roce"
por
podría
fuego,
mencionarse
procedimiento
la
que
hace posible, en poco tiempo, la siembra en campos,
hasta ese momento cubiertos de bosques y matorra
les. Casa, tierra y mar constituyen el territorio habi
tado por el chilote.
te el
En
esos tres
ámbitos
está presen
fuego.
Ei fuego
ritualizado
Algunos de los
se podría esbozar una
los
dan
que
del fuego domesticado
sobre
frotamiento
por
c)
visión de conjunto que ordene
y
las
tierra"
(Ibid.)
6. Síntesis y Conclusión
A la luz de lo propuesto,
rayos
se ven en
pudieran provocar y
que ellos
desarrollo
los
a
frecuencia
elaborado.
etapa
Para
la
ceremonia tales como
nuevo cacique
En
del sol,
anunciador
el
señorío sobre
la
ben la tribulación y la congoja y hagan compulsiva
la necesidad de ver nuevamente el sol. Ello explica,
también,
el
fue
existen-
sino que marca
cualquiera que sea su
explica el
el
b) El fuego domesticado:
las
experiencia pertenece al mundo
fuertes",
especie
las
la ha llamado, significa aden
de la desesperanza, del temor,
bilitado de huir, esperando
llega (Hagel, 1985: 13).
ciones
noche co
se remonta a
y del ataque imprevisto.
hombre ya no puede desplazarse
queda confinado a
Esta
que
presentida
amenaza
Llegada la noche,
y
la
de la humanidad. La "depresión
como se
sombras
y terror
en
raíz mítica.
de la
representación
angustia
primeras experiencias
crepuscular",
fenómeno,
mismo
embargo, detectar idéntica
mo un estado
trarse en
ha
dominio
Los dos
versión
chilote
d)
ritualizado;
que referirse
las luces y llamas de las
de testimonios. Esta
asados
jui
b)
percibido:
este punto
relámpagos que con relativa
islas,
divini
etapas que, a nuestro
fuego
el
sol como
a) el fuego percibido;
este proceso:
lluvia de la noche;
ya el
las
son
fuego domesticado; c)
go divinizado.
a)
del
el reconocimiento
Cuatro
suprema.
como un fenó-
del fuego
simple experiencia
natural
cio, marcan
Juan,
que, como sabemos, correspon
más larga del año y señala el inicio del
la
entre
'meno
pasos que median
usos
marcados
por una cierta
ticamente
la
práctica
caseros
del fuego
liturgia,
que
doméstica. Es
cedimiento seguido para
el caso
"aquerenciar
aparecen
amplifica
un
del
mí
pro
chancho",
86
el
JAIME 8LUMt 3
de la fertilidad
rito
bras, las
la
ver
de
y los
salud
algunos
de
males
realiza sobre
que se
la
conjuros contra
míticos
seres
brujos
—
siem
a
devol
acción
nefasta
ios
Cuchivilu, Trauco—,
daños
los
y
las
destinadas
ceremonias medicinales
por
provocados
el
diablo.
jas,
testimonios
escasos
los
entrever
las
en
que
de
más
oscuro,
tipo
(Soustelle,
los
presencia
y
al
de diverso
1980: 94ss). La inmersión
los
románceos,
la
pahueldún,
"meugroy"
del
ma
de
serie
en el mar
azotes
sacrificial
ofrenda
del
antorchas—
con
ceremonias
perdidas,
latentes
pero
rminos
ycncrar
de imagen y
procesión
en
el
es,
agente
un
mejor,
la fórmula
es
lo
sagrado en
introduce
lo
gestor
y
del
lo
posible percibir
rectifica el
por un poder estructurador
la
la
armonía
fuerzas del
verdadera
de lo
En
mundo.
desorden
este
introduce
nos
trabajo: el misterio
la
equilibrio
de
y
las
sentido, el cosmos es una
creación
en el
por una po
contradictoria
una manifestación
sagrado presente en
Lo dicho
y saturada
bajo la ley del
complejidad
hierofanía,
del imperio
(Eliade, 1967:20).
último
punto
de
nuestro
de lo divino celestial.
d) El fuego divinizado
Por
obra
ha
no se
momento
orienta
prime
o
y
en
gracia
y
del fuego ritual,
un
convertido en
que
una
fuerza
fertiliza— se
los
sea, hace
seres un
posible un
el mundo profa
espacio sagrado
superior
—que
desde
el
organiza,
hace presente. Esta fuerza im
y una dirección,
futuro y funda la historia. Al
movimiento
espacio sagrado corresponde un tiempo mítico.
Tendencia
universal
que es una manera
sustitución simbólica
sustitución genera un modo
es
la de
del
de
domesticado,
experimentado,
la
de
supra).
es asegurarse
apropiarse
sol por el
ser cultural
la
a
casa
fuego. Esta
específico,
El fuego
y divinizado
un fogón, don
encendido, asegurando con
su
del Padre divino. El hogar
presencia
su
ritualizado
colocado en
y
de
reales, pro
que caracteriza al pueblo chilote.
que es el
calor
(Cf.
luz y
se con
vierte; entonces, en un modo sagrado de vivir en el
mundo.
En síntesis, los
rituales
referidos
al
de Saelid Gilhus
oscuros
de
relatos
fuego
y las
ceremonias
entregan,
en palabras
míticos
nos
(1984:106),
cosmogonía, una
una
que
antropogonía
iluminan
rincones
nuestro ser nacional.
personalizar
bibliografía citada
bien,
tirse en un cosmos, o sea, en una naturaleza animada
que coloca
con
re-
caos ordenado pasa a conver
tencia sacra,
y
se
en el caos un principio orde
El
redime.
hace
El fuego
profano.
mundo e
nador que
que
mal
o
haga. El rito
convertir al fuego
de él
clave para
destructor del
polivalente
Puede destruir
acción.
justamente, la
mítico
la
cede
tierra"
de la
siendo ello posible en términos
teogonia y una
según cuál sea el uso que
en
No
permanece
aún
del fuego lo hace
carácter cambiante
presencia,
poder.
introducido
incorporan
que se
su
de
que
mundo
una causa como
del sol, la tentación
proviene
es
mítico que subsiste.
■
del
"curioso",
ingredientes
son
ya
del
o
Si todo
el producto
rituales
(yerba medicinal) y toda una
litúrgicos —luna crecien
machi
futuro y
el
de flo
condicionamientos
presencia
te,
de
aún
recuerdo,
ofrendas
y
de papas, los sahumerios, los conjuros, la
res
o
el
palabras, y
sacrificios
los
campos—,
dados
a
más comple
detectar la
equivalente, el baño lustral con el rocío de
su
—o
de liturgias
posible
del
historia,
ciclos naturales en
repetimos, debe estar en la cima de los poderes
jerárquicos. En este nivel, sólo el Padre Sol tiene el
dominio pleno sobre el universo: "nos alumbra y nos
conservan
se
aún
residuos
es
gestos
celebrantes,
que
construir el espacio sagrado
los
ésta,
da
Los
dejan
bueno,
vertir
las fuer
Blume, J.
:
1985
AISTHESIS
a:
NO
Mitología de Chiloé: los
17, Stgo., 1985,
mitos
de espacio,
p35s.
1985 b: Cultura
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Slater, Fernando: Cultura y
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Weber, Alfredo. Chiloé, Ancud, 1902, FUNDECHI, Ancud,
zas
Una
a mayor
causa como
el caos en
la
ya
mayor principio originante.
vista, capaz de transformar
cosmos, de domesticar las
fuerzas, imponer
lo confuso, fecundar los campos, relas estaciones, consumir lo malo y fertilizar lo
racionalidad
~"'»r
impacto,
en
N°
17, Stgo., 1985,
creencia en
Chiloé. AISTHESIS
p. 21 s.
1982.
Young, J. Z.: Introducción al
Vicens-Vives, Barcelona, 1976.
estudio
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Descargar