Contencioso-Administrativa Recurso contencioso

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Jurisdicción: Contencioso-Administrativa
Recurso contencioso-administrativo núm. 1127/2003.
Ponente: Ilma. Sra. Dª. María del Mar Díaz Pérez
TRIBUTOS-REVISION DE ACTOS: Reclamación económico-administrativa: órganos y
competencias: abstención de vocales del órgano económico-administrativo: falta de
notificación al recurrente del acuerdo por el que se acepta la abstención: defecto formal
que no afecta a la validez de la resolución.
La Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJ País Vasco desestima el recurso
contencioso-administrativo interpuesto contra Resolución del TEAF Guipuzcoa de 31-012003, desestimatorio de reclamaciones económico-administrativas interpuestas contra
liquidaciones giradas en concepto de Impuesto sobre el Valor Añadido y retenciones a
cuenta del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, ejercicios 1995 a 1998.
En la Villa de BILBAO, a quince de enero de dos mil siete.
La Sección Primera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de
Justicia del País Vasco, compuesta por el Presidente y Magistrados antes expresados, ha
pronunciado la siguiente Sentencia en el recurso registrado con el número 1127/03 y
seguido por el procedimiento Ordinario Ley 98, en el que se impugna: ACUERDO DE 31-1-03
Del T.E.A.F. de Guipuzcoa por el Que Se Resuelven las Reclamaciones Acumuladas
2001/0140, 2001/0141, 2001/0341, 2001/0342, 2001/0343 Y 2001/0344 Contra
Liquidaciones Derivadas de Actas de Disconformidad 0001765 y 0001766 Dictadas por los
Conceptos Impuesto Sobre el Valor Añadido e Impuesto Sobre la Renta de las Personas
Fisicas.
Son partes en dicho recurso: como recurrente Asesores Fiscales Contables y Laborales S.
Coop., representado por el Procurador Don Alfonso Jose Bartau Rojas y dirigido por el
Letrado DOn Jorge Javier Perez Perez.
Como demandada Diputación Foral de Gipuzkoa, representada por la Procuradora Doña
Begoña Urizar Arancibia y dirigido por el Letrado Don Ignacio Chacon.
Siendo Ponente la Ilma. Sra. Dña. Mª Del Mar Diaz Perez, Magistrada de esta Sala.
ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO El día 16-04-03 tuvo entrada en esta Sala escrito en el que D. Alfonso Jose
Bartau Rojas actuando en nombre y representación de Asesores Fiscales Contables y
Laborales S. COOP., interpuso recurso Contencioso-Administrativo contra Acuerdo de 311-03 del T.E.A.F. de Guipuzcoa por el Que Se Resuelven las Reclamaciones Acumuladas
2001/0140, 2001/0141, 2001/0341, 2001/0342, 2001/0343 y 2001/0344 Contra
Liquidaciones Derivadas de Actas de Disconformidad 0001765 y 0001766 Dictadas por los
Conceptos Impuesto Sobre el Valor Añadido e Impuesto Sobre la Renta de las Personas
Fisicas; quedando registrado dicho recurso con el número 1127/03.
La cuantía del presente recurso quedó fijada en 765.896,06 euros.
SEGUNDO En el escrito de demanda se solicitó de este Tribunal el dictado de una
sentencia en base a los hechos y fundamentos de derecho en ella expresados y que damos
por reproducidos.
TERCERO En el escrito de contestación, en base a los hechos y fundamentos de derecho en
ellos expresados, se solicitó de este Tribunal el dictado de una sentencia por la que se
desestimen los pedimentos de la actora.
CUARTO El procedimiento se recibió a prueba, practicándose con el el resultado obrante
en autos.
QUINTO En los escritos de conclusiones las partes reprodujeron las pretensiones que
tenían solicitadas.
SEXTO Por resolución de fecha 30-10-06 se señaló el pasado día 02-11-06 para la votación
y fallo del presente recurso.
SÉPTIMO En la sustanciación del procedimiento se han observado los trámites y
prescripciones legales.
FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO En el presente recurso Contencioso-Administrativo interpuesto por el
Procurador de los Tribunales D. José Bartau Rojas en nombre y representación de
Asesores Fiscales, Contables y Laborales, S. Coop., se impugna el Acuerdo del Tribunal
Económico-Administrativo Foral de Gipuzkoa, de fecha 31 de enero de 2003,
desestimatorio de las reclamaciones económico-administrativas números 2001/0140,
2001/0141, 2001/0341, 2001/0342, 2001/0343 y 2001/0344 presentadas frente a las
Resoluciones del Subdirector General de Inspección de fecha 23 de febrero de 2001, por
las que se dictan actos de liquidación derivados de las Actas de Disconformidad números
0001765 y 0001766, dictadas, respectivamente, por los conceptos de Impuesto sobre el
Valor Añadido correspondiente a los trimestres segundo, tercero y cuarto del ejercicio
1995, y a la totalidad de los ejercicios 1996 y 1998, y retenciones del Impuesto sobre la
Renta de las Personas Físicas correspondiente a los trimestres segundo, tercero y cuarto
del ejercicio 1995 y a la totalidad de los ejercicios 1996 y 1997; y contra las providencias
de apremio dictadas sobre las citadas liquidaciones y sobre las sanciones derivadas de las
mismas.
Solicita la parte actora que esta Sala con estimación del recurso anule los actos
impugnados, con expresa imposición de costas a la parte demandada.
A lo que se opone la Diputación Foral de Gipuzkoa, Administración demandada, que interesa
la desestimación del recurso y la imposición de costas a la recurrente.
SEGUNDO Partiendo de la confusa exposición que se realiza en la demanda tanto en el
apartado de los hechos donde se mezclan alegaciones no relevantes para el objeto del
proceso y fundamentos jurídicos, y de los propios fundamentos jurídicos donde vuelven a
reiterarse los ya expuestos en los hechos y donde incluso se incluyen alegaciones en
sustento de la suspensión del acto impugnado, vamos a intentar clarificar y simplificar el
planteamiento impugnatorio de la parte actora.
Parte de la motivación del recurso la constituyen razones exclusivamente formales, buena
parte de ellas relativas a la imparcialidad del TEAF como consecuencia de la intervención
de dos de sus miembros (la Presidenta del TEAF Dª Paloma y la Vocal del TEAF Dª. Lina),
pese a la recusación expresa de los mismos mediante escrito presentado el 14 de junio de
2002 ante la Diputación Foral de Gipuzkoa, con infracción del deber de abstención y del
deber de suspender el curso de las reclamaciones en tanto se resolvía el incidente de
recusación, de conformidad con lo dispuesto en el art. 114 del RPREA (RCL 1996, 1072,
2005).
La mercantil recurrente alega en el hecho primero de la demanda que mediante sendos
escritos presentados el 29 de julio de 2002 en las reclamaciones económicoadministrativas objeto del acuerdo recurrido, solicitó la suspensión de los actos recurridos
y el inicio del incidente de recusación de los miembros del TEAF, interesando la
notificación de sus identidades y la resolución del incidente de recusación con anterioridad
a la del incidente de suspensión.
Y continúa en el apartado de hechos exponiendo que en las reclamaciones económicoadministrativas núms. 2001/0140 y 2001/0141, solicitó la comunicación de la identidad de
los miembros del TEAF mediante escrito de 26 de febrero de 2002 y que el 14 de junio de
2002 recusó a la Sra. Presidenta del TEAF Dª Paloma y a la vocal Dª Lina, recibiendo el 22
de julio de 2002 una comunicación del TEAF fechada el 4 de julio anterior en la que se
afirma que reconociendo estar incursas en causa de abstención procedieron a abstenerse
de intervenir en las referidas reclamaciones, la Sra. Paloma el 22 de diciembre de 2001
siendo aceptada su abstención por acuerdo de 30 de enero de 2002.
Añade que, para ocultar la intervención de las Sras. Paloma y Lina, se han falsificado los
documentos públicos y oficiales de abstención de las mismas, incurriendo además en
falsedad la comunicación de 4 de julio de 2002 en la que se informaba del hecho de su
previa abstención.
Por todo ello, considera que es víctima de una persecución ilícita por parte de autoridades y
funcionarios al servicio de la Diputación Foral de Gipuzkoa.
Pues bien, como ya expuso la Sala Sentencia de 25 de mayo de 2005, recaída en el recurso
Contencioso-Administrativo número 1126/03 (JUR 2006, 265830), lo que se infiere de las
actuaciones administrativas es que la Sra. Presidenta del TEAF se abstuvo en virtud de
escrito de fecha 22 de diciembre de 2001 en relación con todos los asuntos en que fuera
parte la recurrente, incluidas las reclamaciones que dieron lugar al acuerdo recurrido, y que
dicha abstención fue aceptada por acuerdo del TEAF de 30 de enero de 2002.
De otro lado la abstención de la vocal del TEAF Sra. Lina se abstuvo mediante escrito de 8
de enero de 2002 siendo aceptada su abstención por resolución de 1 de febrero de 2002.
Y que en realidad la recurrente ya conocía perfectamente la identidad de los miembros del
TEAF, toda vez que consta que había recusado a la Sra. Presidenta Sra. Paloma y a la Sra.
Vocal Sra. Lina en escrito presentado el 24 de junio anterior, escrito que se presenta en
relación con numerosas reclamaciones económico-administrativas, entre las que se citan
expresamente las que son objeto de examen en el acuerdo aquí recurrido. Conocía además
que las mismas se habían abstenido previamente, toda vez que así se lo había comunicado el
Sr. Secretario mediante oficio de 4 de julio de 2002, que le fue notificado personalmente
el 22 de julio de 2002.
La recurrente alega, sin embargo, que tales hechos no se produjeron y que los documentos
que los acreditan son falsos, conclusión a la que llega a través de dos indicios.
Uno que no le fue notificado el acuerdo del TEAF por el que se aceptaba la abstención de
las dos miembros recusadas hasta que efectivamente presentó el escrito de recusación. El
segundo, que la Presidenta Sra. Paloma suscribió el visto bueno de la certificación expedida
por el Secretario del TEAF fechado el 13 de febrero de 2002, esto es casi dos meses
después de que se hubiera abstenido de intervenir, certificación que fue aportada por la
Diputación Foral de Gipuzkoa en el recurso Contencioso-Administrativo que se sigue ante la
Sección Primera de esta Sala bajo el núm.1764/01 (JUR 2004, 145753).
Partiendo de la anterior premisa se articulan los motivos de impugnación según los cuales el
acuerdo impugnado de 31 de enero de 2003 recurrido se dictó: a) sin haber incoado el
incidente de recusación promovido mediante escrito de 29 de julio de 2002; b) con
intervención de ambas miembros del TEAF y con quiebra de su imparcialidad; y, c) con
vulneración del art. 113 RPREA (RCL 1996, 1072, 2005) que obliga a suspender el
procedimiento hasta que se resuelva el incidente de recusación.
Al respecto, la Sentencia de 25 de mayo de 2005 (JUR 2006, 265830), uno de los
precedentes de esta Sala en los que se plantean idénticas cuestiones, expuso «la Sala,
partiendo del principio por el que se presume la validez de los actos administrativos y de la
escasa relevancia de los indicios aportados por la recurrente en prueba del hecho de la
falsificación de los documentos de abstención, y de la falsedad documental del Secretario,
concluye que no concurren los vicios alegados y que como consecuencia de ello el acuerdo
impugnado es conforme a derecho.
En efecto, el hecho de que no se notificara a la recurrente el acuerdo de 30 de enero de
2002 por el que se aceptó la abstención de la Sra. Paloma por el TEAF, ni el acuerdo de 1
de febrero de 2002 por el que se aceptó la abstención de la vocal Sra. Lina, es en sí un
defecto formal que, sin perjuicio de las responsabilidades a que pudiera dar lugar, carece
de significación invalidante puesto que ningún efecto negativo tiene para la recurrente. El
hecho de que la Sra. Paloma firmara el visto bueno de la certificación emitida por el
Secretario el 13 de febrero de 2002, no prueba, ni en unión del indicio anterior, que en
realidad no se había abstenido a dicha fecha. Tal como alega la Diputación Foral de
Gipuzkoa se trata de una certificación del Secretario en la que se da cuenta de la
interposición por una determinada mercantil de una concreta reclamación económico?
administrativa. En cuanto tal es ejercicio de la función certificante que al Secretario del
TEAF atribuye el art. 10.2 del Decreto Foral 25/2000, de 28 de marzo (LPV 2000, 177)
por el que se establece la regulación del TEAF, con el visto bueno de la Presidenta (art.8.8).
En dicho documento se da cuenta de la interposición de una reclamación a los efectos que
sean oportunos, lo que en absoluto revela la intervención de la Presidenta en asuntos en los
que se hubiera abstenido, ya que la competencia que se le atribuye al Presidente del TEAF
de visar las certificaciones del Secretario constituye una función gubernativa que para
nada incide en el curso de las reclamaciones en que se emita, y que consecuentemente no
evidencia la quiebra del deber de abstención.
En suma la Sala no aprecia en el acuerdo recurrido, ni indicios racionales de la comisión de
los delitos que la recurrente le imputa, ni vicios invalidantes por quiebra de la imparcialidad
del órgano, lo que conduce a la desestimación del recurso».
En consecuencia, los motivos examinados deben rechazarse.
TERCERO Dentro de las razones formales que sustentan el recurso se incluyen alegaciones
sobre la abstención de D. Jose María, Director General de Hacienda, cónyuge de la
Presidenta del TEAF, en los procedimientos en los que fue parte o representante Dª Paula,
reconociendo su abstención cuando se inicia por la interesada el procedimiento de
recusación; y referencia a la actuación del Diputado Foral de Hacienda D. Eloy.
En ninguno de los dos casos las alegaciones de la actora revelan la incidencia de los actos de
las personas mencionadas en la actuación inspectora examinada.
Otra de las cuestiones suscitadas hace referencia a que el expediente administrativo está
incompleto, alegación que no constituye motivo impugnatorio contra la actuación
administrativa objeto de recurso, disponiendo, por otra parte, la recurrente de los
trámites oportunos para su subsanación, que instó, y del período probatorio, por lo que
tampoco se atisba indefensión.
CUARTO Como motivos de fondo, en el escrito de la demanda se aprecian los siguientes:
Aduce la mercantil actora una violación de derechos fundamentales por las Actas de
Inspección que confirma la resolución impugnada; al respecto pone de manifiesto que las
afirmaciones inculpatorias no se sustentan en ninguna prueba, existiendo vicios de nulidad
en la prueba practicada; aprecia, también, discordancias entre los requerimientos de
información y las manifestaciones que se recogen como contestación a los mismos y
contradicciones entre documentos que constan en el expediente; afirmando que desconoce
en que se fundamentan las conclusiones a las que llega la resolución impugnada.
El motivo impugnatorio no puede prosperar pues las alegaciones de la mercantil recurrente
no alcanzan a discutir la validez de las conclusiones inspectoras de forma concreta que
permitiría su análisis por la Sala, ya que la actividad inspectora desplegada es la normal y
característica de la comprobación e investigación tributaria definida por el artículo 109
LGT (RCL 1963, 2490) y su concordante foral; por otra parte, el TEAF en el fundamento
undécimo de la resolución impugnada da respuesta detallada a las dudas de la mercantil
actora, que no llega a rebatir.
La mercantil recurrente muestra su disconformidad con la imputación de una base de
retenciones del trabajo personal de 30.000.000 de ptas. resultante de lo declarado por
Ficha, Administración y Servicios Empresariales, SL y con la no consideración de dicha
cantidad como gasto deducible en el Impuesto sobre Sociedades. También se muestra
disconforme en lo que se refiere al Impuesto sobre el Valor Añadido, con la imputación de
las bases y cuotas devengadas por Ficha, y con la no admisión de la deducción de las cuotas
soportadas por esta misma sociedad; además, en lo que afecta al ejercicio 1995 discrepa
con la exclusión de la deducción de cuotas soportadas por importe de 2.785.834 ptas.,
correspondientes a una base imponible de 17.411.464 ptas.
Sobre las cantidades discutidas relacionadas con la mercantil Ficha, Administración y
Servicios Empresariales, SL, el Acuerdo impugnado hace referencia a las conclusiones
obtenidas por la Inspección con base en los hechos constatados en las actuaciones de
comprobación e investigación, afirmando que dicha sociedad no ha desarrollado actividad
alguna y que ha sido utilizada por Asesores Fiscales, Contables y Laborales, SAL. para
desviar parte de su facturación, domiciliándola en el Territorio Histórico de Bizkaia,
habiéndose llegado a constatar la inexistencia de una organización de medios humanos y
materiales distintos de los de Asesores Fiscales que pongan de manifiesto la existencia de
una explotación económica de Ficha.
En lo referente a la deducción de las cuotas sobre el Valor Añadido, el TEAF razona que la
no admisión de la deducción se sustenta en la ausencia de los documentos justificativos del
derecho de la deducción, en los términos previstos en los artículos 92 y 97 del Decreto
Foral 102/1992 (LPV 1992, 421). En cuanto a la exclusión de la deducción del Impuesto
sobre el Valor Añadido del ejercicio 1995, el acuerdo impugnado rechaza el argumento
impugnatorio refiriéndose al contenido de la Diligencia de 16 de junio de 2000, que permite
entender que se estaba produciendo una deducción en exceso sobre las cuotas soportadas
reales, resultando lo alegado por la recurrente insuficiente a efecto de probar que como
consecuencia de la reconocida contabilización errónea no se produjera de hecho un exceso
de deducciones sobre las cuotas efectivamente soportadas.
Ante ello, la parte actora en el proceso se abstiene de toda réplica y observación critica
suscitando de manera infundamentada unas cuestiones que ya han sido motivadamente
examinadas y rechazadas en vía económico-administrativa previa, por lo que solo pueden
desestimarse dichos planteamientos.
QUINTO En los fundamentos de derecho en la demanda, además, se invocan una serie de
infracciones, como la del art. 144.2 de la NFGT (LPV 1985, 381), por haberse notificado el
inicio de las actuaciones inspectoras al sujeto pasivo el 10 de junio de 1999 y la resolución
impugnada el 2 de marzo de 2001, casi 21 meses después; afirmando la prescripción de los
ejercicios 1995 y 1996.
No hay detalle ni concreción alguna en torno a este escueto planteamiento que la parte
demandada rechaza por ser las dilaciones obedientes a la actitud obstruccionista de la
parte demandante, por lo que vuelve a reiterar la Sala que alegar en fundamento de las
pretensiones procesales es carga de los recurrentes de acuerdo con el artículo 33.1 LJCA
(RCL 1998, 1741).
Debemos añadir que al extremo referido al exceso de plazo en el desarrollo de las
actuaciones inspectoras, dedica el Acuerdo del TEA Foral que se combate el Fundamento
Jurídico Octavo, con un detallado y razonado análisis de las circunstancias que excluyen la
infracción del artículo 144.4 de la Norma Foral General; ante lo que la parte actora se
aquieta. Por todo ello, el motivo debe ser desestimado.
La infracción del art. 38.6 del DF 34/1900 (LPV 1990, 209), al haberse realizado
diligencias en la sucursal 2863 del Banco de Comercio en fechas 1209.00, 19.09.00,
05.10.00 y 24.10.00 (doc. 36, 37, 38 y 39 del expediente administrativo), con indefensión
del sujeto pasivo.
No comparte la Sala el motivo de referencia pues a la vista de los documentos se
comprueba que su naturaleza es más de meras diligencias en las que consta la entrega de
fotocopias, con origen en un formal requerimiento anterior (59/2000), que de propios
requerimientos administrativos sometidos al art. 38.6 mencionado.
Sobre la nulidad por la identidad entre el funcionario proponente de las Actas y el
funcionario que resuelve las mismas, cabe decir, como ya ha apreciado la Sala en anteriores
sentencias, que el enfoque de la infracción dista mucho de ser acogible pues no consta en
que haya impedido o menoscabado la defensa del recurrente que en las Actas y en los
Acuerdos confirmatorios de las mismas de la Subdirección General de Inspección, se de
coincidencia personal entre uno de los Inspectores actuarios, Don Juan Francisco, y la
persona del citado Subdirector General.
Tampoco guarda este punto la menor relación con el artículo 24 de la Constitución, en tanto
no se trata de actuaciones judiciales ni administrativas sancionadoras.
Tampoco consta que esa circunstancia haya determinado la recusación del funcionario o
autoridad incumbida, que es lo que, sin prejuzgar la solución, podría haber determinado el
examen de la cuestión desde dicha perspectiva en este fuero jurisdiccional.
Deben rechazarse igualmente las alegaciones sobre la infracción del art. 7 del Reglamento
de Inspección (RCL 1986, 1537, 2513, 3058) y del art. 13 de la Ley 1/1998 (RCL 1998, 545),
de Derechos y Garantías de los Contribuyentes por haber sido ignoradas las solicitudes de
información y no resolver la resolución impugnada todas las cuestiones planteadas a lo largo
del procedimiento, toda vez que la mercantil actora no detalla cuales son las solicitudes
ignoradas ni las cuestiones planteadas no resueltas, por lo que difícilmente puede hacer la
Sala comprobación y valoración del alcance de la falta de repuesta, de apreciarla; y
respecto de la falta de motivación suficiente de la resolución impugnada, los informes
ampliatorios de las actas detallan el origen de las bases que se imputan, los cálculos
efectuados para su determinación, y la normativa aplicable, por lo que consideramos que
existe motivación suficiente.
SEXTO Respecto a las providencias de apremio, en el singular relato de hechos uno de sus
apartados se enuncia como «la ausencia de puesta de manifiesto del expediente
administrativo de apremio por el TEAF respecto de las reclamaciones correspondientes al
apremio»; estima la mercantil actora que no ha habido trámite de audiencia y que la puesta
de manifiesto del apremio se realiza a través del BOG sin que conste en el expediente el
rechazo de la interesada a la notificación, ni la imposibilidad de practicar la notificación
personalmente.
En primer lugar, debe precisarse que notificadas las liquidaciones y vencido el plazo de pago
voluntario, el dictado de las providencias de apremio es automático, no está previsto ningún
trámite de audiencia previo al dictado de la providencia de apremio.
En segundo lugar, en el acuerdo impugnado el TEAF analiza las providencias de apremio,
distinguiendo entre las dictadas sobre las liquidaciones principales y sobre el importe de
las sanciones impuestas, y admitiendo de forma implícita que las providencias de apremio no
fueron notificadas de forma correcta, concluye en ambos casos que la mercantil reclamante
no opone frente a las providencias examinadas ninguno de aquellos motivos tasados de los
fijados en el art. 138 de la Ley General Tributaria (RCL 1963, 2490) y en el art. 88 del
Decreto Foral 27/1991 (LPV 1991, 137), por el que se aprueba el Reglamento de
Recaudación del Territorio Histórico de Gipuzkoa, desestimando el motivo de impugnación.
En el recurso jurisdiccional lejos de cuestionar o rebatir el contenido del acuerdo
impugnado, se vuelve a insistir en la notificación defectuosa de las providencias, que
desligada de cualquier motivo de oposición material contra el apremio, no puede
considerarse un defecto formal invalidante del expediente de apremio.
SÉPTIMO Por último, se alega frente a las sanciones ausencia de culpabilidad en el sujeto
pasivo y presunción de buena fe.
Indiscutible e indiscutido es que no cabe la responsabilidad objetiva o por el mero
resultado de dejar de ingresar todo o parte de la deuda tributaria, a los efectos de
imputar una infracción tributaria, ante la necesaria concurrencia del elemento subjetivo de
culpabilidad derivada de una acción, cuanto menos, de simple negligencia, artículo 77.1 de la
Ley General Tributaria de 1995 (RCL 1995, 2178, 2787), o de cualquier grado de
negligencia, según el artículo 183.1 de la vigente Ley 58/2003 (RCL 2003, 2945) que deroga
y deja sin efecto la anterior y aplicable en este materia en cuanto resulta mas favorable,
resultando exentas aquellas acciones u omisiones en las que se haya empleado la diligencia
debida o se haya hecho una interpretación razonable pero errónea de la misma, sin
ocultación, dando a conocer cuantos datos sean relevantes para determinar el hecho
imponible.
Sin embargo, en el supuesto de autos difícilmente puede considerarse que en lo examinado
no aparecen manifestaciones de culpa cuando menos en grado de negligencia por parte de la
empresa sancionada.
OCTAVO Procede, en consecuencia, la desestimación del recurso; sin expresa imposición de
costas, de conformidad a lo dispuesto en el art. 139 de la Ley de la Jurisdicción (RCL 1998,
1741).
Vistos los artículos citados y demás preceptos de pertinente y general aplicación este
Tribunal dicta el siguiente
FALLO
Que Desestimamos el Presente Recurso Contencioso-Administrativo Número 1.127 de
2003, Interpuesto por el Procurador de los Tribunales D. José Bartau Rojas en Nombre y
Representación de Asesores Fiscales, Contables y Laborales, S. Coop., Contra el Acuerdo
del Tribunal Económico? Administrativo Foral de Gipuzkoa, de Fecha 31 de Enero de 2003,
Desestimatorio de las Reclamaciones Económico-Administrativas Números 2001/0140,
2001/0141, 2001/0341, 2001/0342, 2001/0343 y 2001/0344 Presentadas Frente A las
Resoluciones del Subdirector General de Inspección de Fecha 23 de Febrero de 2001, Que
Confirmamos. Sin Costas.
Contra Esta Sentencia No Cabe Recurso Ordinario de Casacion. Transcurridos diez dias
desde su notificación a las partes y de conformidad al art. 104 de la ley de la jurisdicción,
remítase testimonio en forma de la misma a la administración demandada, en unión del
expediente administrativo, a fin de que, en su caso, la lleve a puro y debido efecto, adopte
las resoluciones que procedan y practique lo que exija el cumplimiento de las declaraciones
contenidas en el fallo, de todo lo cual deberá acusar recibo a esta sala en el plazo de diez
días.
Así por esta nuestra sentencia de la que se dejará certificación literal en los autos, con
encuadernación de su original en el libro correspondiente, lo pronunciamos, mandamos y
firmamos.
PUBLICACIÓN.?Leida y publicada fue la anterior sentencia por el Ilmo. Sr. Magistrado
Ponente de la misma, estando celebrando audiencia pública la Sala de lo ContenciosoAdministrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, en el día de su fecha, de lo
que yo el/la Secretario doy fe.
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