TOCA CIVIL No. 269/2015 RECURSO DE APELACIÓN. JUICIO

Anuncio
TOCA CIVIL No. 269/2015
RECURSO DE APELACIÓN.
JUICIO ORDINARIO CIVIL DE USUCAPIÓN.
MAGISTRADA PONENTE:
LIC. MIRIAM CÁRDENAS CANTÚ.
SECRETARIA DE ESTUDIO Y CUENTA:
LIC. SARA ÁLVAREZ ANGUIANO.
Saltillo, Coahuila, a (16) dieciséis de diciembre de (2015) dos mil
quince.
V I S T O para resolver el toca civil número 269/2015
relativo al recurso de apelación interpuesto por ********** en
contra de la sentencia definitiva de fecha once de junio de dos mil
quince, dictada por el Juez Tercero de Primera Instancia en
Materia Civil del Distrito Judicial de Saltillo, con residencia en esa
ciudad, dentro de los autos del juicio ordinario civil de usucapión,
expediente número **********, promovido por el recurrente en
contra de **********, y;
R ESULTANDO
I. La sentencia recurrida en apelación concluyó con
los siguientes puntos resolutivos:
[…] PRIMERO. El actor principal ********** no acreditó el primer
elemento constitutivo de la acción de usucapión que ejercitó,
es decir, la existencia del título generador de su posesión en
concepto de propietario.
SEGUNDO. Se absuelve a la parte demandada principal
**********, del cumplimiento de las prestaciones reclamadas en
este procedimiento por Arnoldo Aarón Rodríguez Cepeda.
TERCERO. Se declara que **********es propietaria del bien
inmueble objeto del presente juicio consistente en el **********;
con una superficie total de **********; se encuentra
precisamente inscrito a favor de la actora reconvencional
**********, esto bajo la partida **********.
2
TOCA CIVIL NO. 269/2015
CUARTO. Se condena a la parte demandada reconvencional
**********, a desocupar y entregar a la parte actora
reconvencional **********el aludido bien inmueble, con sus
accesiones y frutos civiles, susceptibles de haber producido
desde la fecha en que se verificó el emplazamiento.
QUINTO. Se absuelve a la parte demandada reconvencional
**********del pago de daños y perjuicios.
SEXTO. En cuanto al pago de costas de la acción principal de
usucapión, no ha lugar a hacer especial condenación de
costas en esta instancia.
SÉPTIMO. En relación a la
reivindicatoria, se condena a
reconvencional **********, al pago
hubieren originado en esta instancia
reconvencional **********.
acción reconvencional
la parte demandada
de las costas que se
a favor de la parte actora
Notifíquese personalmente [...]
Nota: La trascripción que antecede es literal e incluye los errores
mecanográficos u ortográficos, tal como aparecen plasmados.
II. Inconforme con el fallo antes mencionado, **********
parte actora (demandado reconvencional) en el juicio de origen,
interpuso el recurso de apelación que le fue admitido en el efecto
devolutivo por el Juez de Primera Instancia mediante auto de
fecha seis de julio de dos mil quince y, tramitado ante esta Sala,
se citó a las partes para oír sentencia definitiva, misma que hoy se
pronuncia con base en los siguientes:
C ONSIDERANDOS
PRIMERO. De conformidad con lo dispuesto por el
artículo 865 del Código Procesal Civil para el Estado de Coahuila
de Zaragoza, el Tribunal de Alzada podrá revocar o modificar el
auto o la sentencia recurridos, si estima fundados los agravios del
apelante o, bien, confirmar la resolución apelada, si considera
infundados dichos agravios.
SEGUNDO. El apelante **********expresó agravios, los
que en su parte conducente son del tenor literal siguiente:
3
TOCA CIVIL NO. 269/2015
[…] PRIMERO.- Me ocasiona un primer agravio la Sentencia
recurrida, al haber omitido el Juez AQUO integrar debidamente
el litisconsorcio pasivo necesario respectivo, acorde a lo
establecido en los artículos 35 de la Ley Reglamentaria del
Registro Público y artículo 99 del Código Procesal Civil vigente
en el Estado, pues ese primer precepto establece que siempre
que ante un Tribunal se pida la nulidad o cancelación de una
inscripción, el juez ante quien se haya promovido, y una vez que
se haya notificado a los demandados, lo participará al
Registrador de su jurisdicción, enviándole una copia de la
demanda, la cual será inscrita preventivamente y relacionada
con el asiento impugnado, previo el pago de los derechos
correspondientes por parte del actor respectivo. Esto es así para
que si la sentencia acoge la pretensión de nulidad o cancelación
se dejará sin efecto el asiento o asientos impugnados,
cancelándose la inscripción preventiva de la demanda. En el
juicio de nulidad y cancelación, deberá ser oído como parte el
Registrador de la Oficina del Registro en que se haya hecho la
inscripción impugnada. Mientras que el segundo precepto legal
invocado, en relación con este primero establece que habrá
legitimación de parte cuando la pretensión se ejercita por la
persona a quien la ley concede facultad para ello y frente a la
persona contra quien deba ser ejercitada, por lo cual se
concluye que ineludiblemente la C. Directora Registradora del
Registro Público en esta ciudad de Saltillo, Coahuila debió
haber sido llamada al presente juicio por las razones legales
antes expuestas, luego entonces, tal omisión debe subsanarse y
reponer el procedimiento para darle la intervención legal a dicha
Autoridad en el presente juicio.
SEGUNDO.- Me ocasiona un segundo agravio la Sentencia
recurrida, el cual se contiene en su CONSIDERANDO 11.4 al
declarar que en la audiencia de pruebas y alegatos antes
referida, por los motivos que ahí se exponen se me declaro
desierta la prueba testimonial; pues en lo concreto se refiere a la
audiencia celebrada en fecha catorce de abril de dos mil quince
en la cual establece como razón lo siguiente: “… En virtud de
que mediante auto admisorio de pruebas de fecha 11 de febrero
del 2015, notificado a la parte actora el 13 de febrero del año en
curso, se previno para la debida preparación de las pruebas
mediante al gestión de las notificaciones necesarias para la
recepción de las mismas; y sin que se desprenda que se haya
gestionado o bien citado a los testigos admitidos a la parte
actora, no aparece por escrito que estos se hayan enterado de
la celebración de esta diligencia, se declaran desiertas alas
testimoniales por considerarse atribuible a su oferente al
imposibilidad de la práctica y falta de interés procesal, lo anterior
con fundamento en los artículos 126, 434, y 501 del Código
Procesal Civil en el Estado…”; pues si bien es cierto que la ley
adjetiva impone ciertas cargas procesales a las partes, no
menos cierto es que, el Juzgador tiene siempre el deber de
buscar la verdad y agotar las medias y disposiciones necesarias
para la consecución de tal fin; contraviniendo con tal actuar lo
establecido en el artículo 19 Fracción IV del Código Procesal
Civil vigente en el Estado.
TERCERO.- Me ocasiona un tercer agravio la Sentencia
recurrida, el cual se contiene en su CONSIDERANDO 2 pues se
4
TOCA CIVIL NO. 269/2015
pronuncia respecto a la acción reconvencional reivindicatoria
que ejerce la parte actora reconvencional María del Rosario
Cepeda Nájera, en contra del suscrito , en términos de los
artículos 1793 y 1796 del Código Civil del Estado, en relación
con los artículos 702, 703, 704 y 706 del Código Procesal Civil
del Estado, y al hacer tal pronunciamiento el Juez AQUO omite
hacer valoración alguna del documento presentado por la actora
reconvencional y que se hace consistir en copia certificada de
un contrato de arrendamiento celebrado con el suscrito,
respecto del cual, independientemente de los preceptos legales
invocados por la actora reconvencional en su escrito de
demanda, se deduce una acción legal completamente distinta a
la acción reivindicatoria, por lo que algún pronunciamiento el
Juez AQUO debió haber hecho al respecto, y más allá
considero que debió haber dejado a salvo los derechos de la
actora reconvencional para hacerlos valer en la vía idónea y no
a través de una Acción Reivindicatoria, sin embargo insisto en
que el Juzgador fue omiso al respecto y se limitó a resolver
sobre la acción planteada sin considerar lo antes manifestado;
contraviniendo así lo dispuesto respecto a la congruencia que
debe prevalecer entre la Sentencia Definitiva con la demanda y
contestación de las partes y con las demás pretensiones
deducidas oportunamente durante el proceso, según lo
dispuesto en el artículo 519 del Código Procesal Civil vigente en
el Estado.
CUARTO.- Me ocasiona un cuarto y último agravio la Sentencia
recurrida al omitir una debida fundamentación y motivación
acorde a lo establecido en el artículo 518 Fracción V y 520 del
Código Procesal Civil vigente en el Estado; pues como toda
sentencia debería estar fundada y motivada legalmente;
entendiéndose por entendiéndose por lo primero la obligación
de la Autoridad que la emite, para citar los preceptos legales,
sustantivos y adjetivos, en que se apoye para la determinación
adoptada; y el segundo, que exprese una serie de
razonamientos lógico-jurídicos sobre el porqué consideró que el
caso concreto se ajusta la hipótesis normativa; situación tal que
no acontece en la resolución que hoy se impugna […]
NOTA: La trascripción que antecede es literal e incluye los errores
mecanográficos, ortográficos y de sintaxis tal como aparecen plasmados en
el escrito de agravios.
TERCERO. Quienes esto resuelven proceden a
examinar los agravios formulados por el recurrente **********
llegándose al convencimiento de que los tres primeros que
presenta son inoperantes y el cuarto infundado. Lo anterior en
atención a las consideraciones que en seguida se exponen.
1. En el primero de los agravios formulados por el
apelante, éste se duele de que el Juez de primera instancia omitió
integrar litisconsorcio en los términos de lo dispuesto por los
artículos 35 de la Ley Reglamentaria del Registro Público y 99 del
5
TOCA CIVIL NO. 269/2015
Código Procesal Civil, ambos para el Estado de Coahuila y, en
consecuencia, dar en el juicio intervención al Registrador de la
Oficina del Registro Público de la ciudad de Saltillo, por lo que
estima debe ser subsanada tal omisión mediante la reposición del
procedimiento, a fin de dar a tal autoridad la intervención legal que
le corresponde.
Al respecto cabe señalar que no pasa desapercibido
para quienes esto resuelven que la referencia que hace el
apelante al artículo 35 de la Ley Reglamentaria del Registro
Público1 para indicar que debió darse intervención en el juicio de
origen a la autoridad registradora no resulta procedente, toda vez
que ese artículo carece de vigencia y, por tanto, de obligatoriedad,
ya que de acuerdo con el artículo segundo transitorio de la Ley del
Registro Público del Estado de Coahuila de Zaragoza, publicada
en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado el treinta de
diciembre de dos mil catorce, sólo quedan vigentes las
disposiciones contenidas en la ley citada en primer orden, en las
oficinas registrales en las que, una en vez en vigor esa ley, no se
haya
implementado
el sistema
registral
previsto en
ese
ordenamiento, por lo que, si en este asunto se observa que es en
la oficina de Saltillo en la que se encuentra inscrito el inmueble
que fue objeto de anotación preventiva, dicho sistema ya fue
implementado en ella, por lo que, conforme a la prevención
transitoria referida, debe tenerse por abrogada la ley que
menciona el apelante en su escrito y, en consecuencia, deben
atenderse a las disposiciones en vigor y que están contenidas en
Dispositivo a la letra prevé: “ARTICULO 35.- Siempre que ante un tribunal se pida la
nulidad o cancelación de una inscripción, el juez ante quien se haya promovido, y una vez
que se haya notificado a los demandados, lo participará al Registrador de su jurisdicción,
enviándole una copia de la demanda, la cual será inscrita preventivamente y relacionada con
el asiento impugnado, previo el pago de los derechos correspondientes por parte del actor
respectivo.
Si la sentencia acoge la pretensión de nulidad o cancelación se dejará sin efecto el asiento o
asientos impugnados, cancelándose la inscripción preventiva de la demanda. Si la sentencia
desestima la pretensión del actor, se cancelará la inscripción preventiva de la demanda. En
el juicio de nulidad y cancelación, deberá ser oído como parte el Registrador de la
Oficina del Registro en que se haya hecho la inscripción impugnada. (El resaltado en el
1
texto transcrito fue hecho por esta sala).
6
TOCA CIVIL NO. 269/2015
la ley de dos mil catorce.
Así las cosas, el apelante debió hacer referencia a las
disposiciones conducentes de la ley vigente, sin embargo, cabe
apuntar que en ésta no se incluye algún artículo que contemple el
supuesto contenido en aquel artículo 35 de la ley que aparece
abrogada, esto es, que determine que en el juicio de nulidad y
cancelación deba ser oído como parte el Registrador de la Oficina
en que se haya hecho la inscripción impugnada, por tanto, no se
determina legalmente sobre los casos y la forma en que deba
darse tal intervención, condición que debe precisarse conforme lo
prevé el tercer párrafo del artículo 118 del Código Procesal Civil2
en vigor, por lo que el A quo de ninguna manera dejó de observar,
en perjuicio del apelante, alguna prevención que le mandará
hacer la citación del Registrador para intervenir en el juicio.
Aunado a la consideración anterior, es importante
mencionar que aún cuando la determinación prevista en el artículo
35 de la Ley Reglamentaria del Registro Público estuviera vigente
a la fecha, ello ningún beneficio reportaría al recurrente, toda vez
que conforme al artículo 700 del Código Procesal Civil vigente en
la entidad, quien intente un juicio para usucapir un bien debe
entablarlo contra quien aparezca como propietario de él en el
Registro Público y no en contra del Registro Público mismo.
Esto es así toda vez que de acuerdo con tal
disposición adjetiva y la sustantiva que se identifica con el número
2
Que a la letra dispone ARTÍCULO 118. Intervención del Ministerio Público.
El Ministerio Público tendrá en los procesos civiles y familiares la intervención que señalen
las leyes.
Si hubiere de practicarse alguna diligencia urgente que afecte a una persona que no esté en
el lugar del juicio y no tenga representante legítimo, a juicio del juzgador podrá ser
representada por el Ministerio Público.
Los representantes del fisco federal o local, la asistencia pública y cualquier otro
funcionario o servidor público que deba ser oído, tendrá en el juicio la intervención
que las leyes respectivas determinen. (El resaltado en el texto transcrito fue hecho por esta sala).
7
TOCA CIVIL NO. 269/2015
1791 de similar contenido, es claro que los ordenamientos legales
aplicables señalan como requisito para ejercitar la acción de
usucapión, entre otros, que se intente en contra de quien
aparezca como propietario y, por ende, es esta persona quien
tiene la legitimación pasiva acorde al artículo 99 del Código
Procesal Civil para el Estado.
Por tanto, no puede, como lo afirma el apelante,
integrar la relación procesal con el carácter de parte demandada
por no existir litisconsorcio pasivo con el Registrador Público,
pues no forma parte de la relación que surge entre un poseedorpropietario cuando de una usucapión se trata, puesto que la
sentencia que eventualmente se dicta no incidiría en la esfera
jurídica sino, simplemente, consistiría en un asiento más que
registrar.
Sirve de apoyo a las consideraciones anteriores la tesis
aislada que es del tenor literal siguiente:
LITISCONSORCIO PASIVO NECESARIO. REGISTRADORES
PUBLICOS DE LA PROPIEDAD.
Si bien es veraz que los encargados del Registro Público de la
Propiedad intervienen en la inscripción de una escritura pública
relativa a la compraventa de un bien inmueble, esto no implica
que tengan el carácter de partes en sentido material dentro del
juicio en que se demande la reivindicación de tal inmueble y la
correspondiente nulidad de inscripción registral, y además, que
la sentencia que pudiera dictarse llegara a afectarle en su
interés jurídico, lo que impide la existencia de la litis asociada
necesaria, en la medida que para actualizar la litisconsorcio
pasiva, no basta una participación en los actos cuya nulidad se
demanda, sino una relación jurídica que resulte afectada con la
procedencia de la acción, máxime que, en todo caso, la
resolución que se dicte en lo referente a la actuación de dicho
registrador, es meramente declarativa y tiene como único
alcance dejar sin valor el acto en el que intervino, cuya decisión
deberá acatar en sus términos. 3
3
Tesis Aislada. Registro: 228649. Octava Época. Instancia: Tribunales Colegiados de
Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la Federación, Tomo III, Segunda Parte-1, EneroJunio de 1989. Materia: Civil Página: 451. PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO DEL DECIMO
8
TOCA CIVIL NO. 269/2015
2. En el segundo de sus agravios el apelante
argumenta que en la sentencia el juzgador al valorar las pruebas
solamente señala, respecto a la testimonial que le fue admitida,
que ésta se declaró desierta por falta de interés procesal atribuible
al hoy apelante, situación que éste estima se hace de manera
infundada puesto que no correspondía a él, sino al Juez del
conocimiento, preparar el desahogo de tal prueba mediante la
citación de las personas que habrían de rendir su testimonio, por
lo que al no acontecer así, dichos testigos no se enteraron de la
celebración de la audiencia en que habrían de participar, de
manera que, señala, se contravino por el Juez lo dispuesto por el
artículo 19, fracción IV, del Código Procesal Civil vigente en el
Estado.
Analizado lo anterior debe observarse que el recurso
de apelación tiene por objeto que se confirme, revoque o
modifique una resolución dictada en primera instancia, ello con
base en la revisión y el análisis de los agravios que exprese quien
lo promueve, de forma tal que el tribunal de alzada, cuya función
es eminentemente revisora, debe circunscribirse a examinar sobre
los errores o las omisiones en que el juzgador hubiere incurrido en
dicha resolución, lo cual excluye el estudio de aquellos cometidos
fuera de la misma como serían las violaciones procesales
acaecidas durante el desarrollo del juicio.
En otras palabras expresado, de conformidad con lo
dispuesto por el artículo 865 del Código Procesal Civil para el
Estado de Coahuila, este tribunal de apelación sólo debe
examinar y resolver con plenitud de jurisdicción respecto de las
omisiones o los errores cometidos en la sentencia que se recurra,
SEXTO CIRCUITO. Amparo directo 1045/88. Jorge Conde Gómez. 20 de junio de 1989.
Unanimidad de votos. Ponente: Gloria Tello Cuevas. Secretario: J. Jesús Luis Lerma Macías.
9
TOCA CIVIL NO. 269/2015
por lo que consecuentemente, carece de atribuciones para
analizar cuestiones que resulten extrañas a esa finalidad, como
son las de índole procesal.
Considerando lo expuesto, en criterio de quienes esto
resuelven, se estima inoperante el segundo de los agravios
presentados por el apelante, toda vez que no combate las
consideraciones y fundamentos en que apoyó el Juez la sentencia
apelada, sino una determinación diversa que refiere sobre una
violación procesal no recurrida en tiempo y forma.
Ciertamente, se desprende de los autos que el Juez
de primera instancia al realizar en la sentencia la valoración de las
pruebas ofrecidas por el actor señala, respecto a la testimonial
que se le recibió, que ésta la declaró desierta en la audiencia de
pruebas y alegatos por los motivos que se asentaron en el acta
respectiva; en consecuencia, en dicha resolución el Juez
solamente hace referencia a tal circunstancia que aconteció
durante el desarrollo del procedimiento, por lo que sólo cita la
declaración que previamente había formulado al respecto.
Efectivamente, en la sentencia apelada el Juez de
origen señala que “[…] la parte actora principal ofreció y le fue
admitida la prueba testimonial a cargo de **********,**********y
**********; sin embargo en la audiencia de pruebas y alegatos
antes referida, por los motivos que ahí se exponen se le declaró
desierta tal prueba testimonial […]”.4
Ahora bien, en el acta en la que se asentó la práctica
de la audiencia de pruebas y alegatos, visible a foja 68, en lo
conducente se aprecia lo siguiente:
4
Visible a foja 80 vuelta.
10
TOCA CIVIL NO. 269/2015
[…] Se hace constar la inasistencia de los testigos admitidos a
la parte actora. En virtud de que mediante auto admisorio de
pruebas de fecha 11 de febrero del 2015, notificado a la parte
actora el 13 de febrero del año en curso, se le previno para la
debida preparación de las pruebas mediante la gestion de las
notificaciones necesarias para la recepción de las mismas; y sin
que se desprenda que se haya gestionado o bien citado a los
testigos admitidos a la parte actora, ni aparece por escrito que
estos se hayan enterado de la celebración de esta diligencia, se
declaran desiertas las testimoniales, por considerarse
atribuible a su oferente la imposibilidad de su práctica y la
falta de interés procesal, lo anterior con fundamento en los
artículos 126, 434 y 501 del Código Procesal Civil del
Estado […].(El resaltado en el texto transcrito fue hecho por esta sala).
Del extracto anterior claramente se desprende que el
Juez declaró, en aquella audiencia, desiertas las testimoniales
admitidas a la parte actora señalando la falta de interés procesal
de la misma al no haber desplegado ésta actividad alguna ni
proporcionado medios de conducción para que las personas que
habrían de rendir testimonio fueran oportunamente notificadas
para asistir a la audiencia correspondiente.
Hecho lo anterior, correspondía al actor impugnar esa
determinación en el supuesto de que la considerara una violación
procesal, situación que no aconteció así y que ahora, por vía de
apelación no puede formularse.
De todo lo anotado, por una parte, es evidente que los
argumentos del apelante no están dirigidos a combatir las
consideraciones y fundamentos en los que el Juez primigenio
sustentó la sentencia impugnada y, sí por el contrario, alude a
cuestiones procedimentales que este tribunal no puede analizar.
Sirve de apoyo a lo señalado las jurisprudencias
siguientes:
CONCEPTOS DE VIOLACIÓN INOPERANTES, CUANDO NO
ATACAN LAS CONSIDERACIONES DE LA SENTENCIA
IMPUGNADA.
11
TOCA CIVIL NO. 269/2015
Los conceptos de violación resultan inoperantes si los
argumentos que aduce la quejosa no atacan las
consideraciones de la sentencia impugnada. 5
VIOLACIONES PROCESALES. NO ES PROCEDENTE
ANALIZARLAS EN EL RECURSO DE APELACIÓN
INTERPUESTO EN CONTRA DE LA SENTENCIA DEFINITIVA
DE PRIMERA INSTANCIA, EN MATERIA MERCANTIL.
Cuando durante la secuela procesal se dictan determinadas
resoluciones que pudieran considerarse como violaciones al
procedimiento, dependerá del tipo de resolución para
determinar si procede algún recurso en su contra o no. Existen
ciertas resoluciones que, por disposición expresa de la ley, no
admiten recurso alguno en su contra. En estos casos, al ser
dichas resoluciones irrecurribles por disposición expresa de la
ley, ni siquiera podrán hacerse valer en el recurso de apelación
que se promueva contra la sentencia definitiva de primera
instancia, porque si la misma ley impide que se puedan
impugnar en el curso mismo del procedimiento al establecer
que no serán objeto de recurso alguno, o que en contra de ellas
no procede más recurso que el de responsabilidad (que es de
explorado derecho que propiamente, no puede considerarse
como un recurso, al no tener por objeto confirmar, revocar o
modificar la resolución impugnada), esto incluye cualquier
recurso establecido en la ley, ya que no sería jurídicamente
aceptable que si una resolución no puede ser objeto de un
recurso durante el propio procedimiento por disposición expresa
de la ley, sí lo fuera a través del recurso que se interpusiera en
contra de la sentencia de primera instancia, como la apelación.
Por otro lado, si la ley no prohíbe la impugnación de ciertas
resoluciones, habrá que atender a las reglas de procedencia de
los recursos para determinar si en su contra procede la
apelación o la revocación, pero en cualquiera de estos casos, si
la violación procesal se impugnó o pudo haberse impugnado en
5
Jurisprudencia I.6o.C. J/15. Registro: 191572. Novena Época. Instancia: Tribunales
Colegiados de Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XII,
Julio de 2000. Materia: Común. Página: 621
SEXTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.
Amparo directo 6356/90. Alexandra Castello Branco. 11 de abril de 1991. Unanimidad de
votos. Ponente: José Refugio Raya Arredondo. Secretario: Cuauhtémoc González Álvarez.
Amparo directo 3686/98. Leonardo Cruz López. 28 de agosto de 1998. Unanimidad de votos.
Ponente: Adalid Ambriz Landa. Secretaria: Reyna Barrera Barranco.
Amparo directo 4566/98. Ferrocarriles Nacionales de México. 17 de febrero de 1999.
Unanimidad de votos. Ponente: Adalid Ambriz Landa. Secretario: Maurilio Gregorio Saucedo
Ruiz.
Amparo directo 9056/98. Raymundo Fuentes Retana. 23 de febrero de 1999. Unanimidad de
votos. Ponente: Adalid Ambriz Landa. Secretario: Maurilio Gregorio Saucedo Ruiz.
Amparo directo 9506/98. Luciano Memetla Torres. 16 de marzo de 1999. Unanimidad de
votos. Ponente: Adalid Ambriz Landa. Secretario: Maurilio Gregorio Saucedo Ruiz.
Véase: Apéndice al Semanario Judicial de la Federación 1917-1995, Tomo VI, Materia
Común, página 116, tesis 173, de rubro: "CONCEPTOS DE VIOLACIÓN. SON
INOPERANTES SI NO ATACAN LOS FUNDAMENTOS DEL FALLO RECLAMADO.".
12
TOCA CIVIL NO. 269/2015
el curso mismo del procedimiento a través de los recursos
ordinarios establecidos en la ley, ya no podrá volverse a
plantear en el recurso de apelación que se haga valer en contra
de la sentencia definitiva de primera instancia, toda vez que ello
implicaría dar a las partes una nueva oportunidad para recurrir
esas resoluciones, lo cual es jurídicamente inaceptable en
atención al principio de preclusión que rige el procedimiento.
Aunado a lo anterior, conforme al artículo 1336 del Código de
Comercio, el objeto del recurso de apelación es confirmar,
revocar o modificar la resolución dictada en primera instancia,
esto es, su objeto de estudio se limita a los errores u omisiones
que se hubieren cometido al emitirse la sentencia combatida.
Por tanto, resulta improcedente analizar en la apelación
cuestiones ajenas a su objeto, como las violaciones procesales
acaecidas durante el curso de la primera instancia. Además,
ante la inexistencia del reenvío en el trámite de la apelación en
las materias civil y mercantil, lo procedente es que el tribunal de
segunda instancia examine y resuelva con plenitud de
jurisdicción los errores u omisiones cometidos en la sentencia
apelada; de ahí que aun cuando resultara fundada alguna
violación procesal aducida en el recurso de apelación
interpuesto en contra de la sentencia definitiva de primera
instancia, el tribunal de alzada no podría revocar el fallo
recurrido para el efecto de ordenar al inferior la reposición del
procedimiento y el dictado de una nueva resolución; ni es válido
que el tribunal de apelación sustituya al inferior en cuestiones
ajenas al objeto de dicho recurso pues, en primer lugar, su
función es estrictamente revisora y, en segundo, se insiste, sólo
puede examinar violaciones cometidas en el dictado de la
sentencia de primera instancia, lo cual excluye aquellas
ocurridas durante el procedimiento. 6
3. En su tercer agravio el apelante refiere que se lo
causa la sentencia recurrida en virtud de que en la misma el Juez
de Primera instancia “[…] se pronuncia respecto a la acción
reconvencional
6
reivindicatoria
que
ejerce
la
parte
actora
Jurisprudencia 28/2008. Registro: 169397. Primera Sala. Novena Época. Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XXVII, Junio de 2008. Materia: Civil.
Página: 343.
Contradicción de tesis 92/2007-PS. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados
Segundo del Décimo Primer Circuito, Cuarto del Primer Circuito, Segundo del Sexto Circuito,
Segundo y Tercero del Cuarto Circuito, Segundo del Segundo Circuito, todos a excepción
del primero en Materia Civil, el anterior Quinto del Décimo Sexto Circuito, ahora Segundo en
Materias Administrativa y de Trabajo, y el anterior Tribunal del Vigésimo Circuito, ahora
Primero de ese mismo circuito. 7 de noviembre de 2007. Mayoría de cuatro votos. Disidente:
José de Jesús Gudiño Pelayo. Ponente: José Ramón Cossío Díaz. Secretario: Fernando A.
Casasola Mendoza.
Tesis de jurisprudencia 28/2008. Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en
sesión de fecha veintiséis de marzo de dos mil ocho.
Nota: Esta tesis fue objeto de la denuncia relativa a la contradicción de tesis 201/2015 del
Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, desechada por notoriamente
improcedente, mediante acuerdo de 3 de agosto de 2015.
TOCA CIVIL NO. 269/2015
13
reconvencional **********, en contra del suscrito […]” omitiendo
valorar
el
documento
presentado
reconvencional consistente
por
la
propia
actora
“[…] en la copia certificada de un
contrato de arrendamiento celebrado con el suscrito […]”, puesto
que de éste debía deducirse una acción legal distinta a la acción
reivindicatoria, faltando de esa forma a la congruencia que debe
prevalecer entre la sentencia emitida con la demanda y la
contestación de las partes, conforme lo dispuesto por el artículo
519 del Código Procesal Civil en vigor.
De otra forma expresado, argumenta el apelante que
en la sentencia el Juez de primera instancia resolvió sobre la
acción reivindicatoria promovida por la actora reconvencional, sin
considerar que del documento que ésta exhibió consistente en un
contrato de arrendamiento que, señala, aquella suscribió con el
propio actor (demandado reconvencional), se desprende que la
acción que debió intentarse por ella era diferente a la
reconvencional, por lo que, el fallo del juzgador no guarda
congruencia con la demanda y la contestación de las partes.
Al respecto, cabe advertir que dicho agravio deviene
inoperante en virtud de lo que a continuación se expone.
De la sentencia recurrida se desprende que el A quo
sistematizó en ella cada una de las acciones, pretensiones y
excepciones presentadas por las partes en sus respectivos
escritos, a fin de analizarlas y resolver sobre las mismas.
En ese marco, se precisó en la resolución que por
escrito radicado el tres de junio de dos mil catorce, se tuvo a
**********por demandando a **********la usucapión del lote
**********, sustentando en el hecho de que el once de julio de dos
14
TOCA CIVIL NO. 269/2015
mil tres lo adquirió mediante donación verbal de derechos. Se
asienta también que la demanda fue contestada por **********
estimando improcedentes las prestaciones reclamadas por el
actor y, demandándole, vía reconvencional, la entrega de aquel
inmueble.
Planteadas así las cosas, correspondía al juzgador
resolver sobre la acción de usucapión, así como sobre la
reconvencional y, por tanto, debía abocarse a constatar, en primer
término, que el derecho del actor se sustentaba en la existencia
de un título suficiente para generar su posesión, situación que en
la especie, a criterio del Juez, no se colmó toda vez que:
“[…] los medios de prueba aportados al proceso por la parte
actora principal para acreditar la celebración del contrato verbal
de donación que refiere como causa generadora de su posesión
sobre el inmueble en litigio, son insuficientes y no generan
ánimo de convicción en quien resuelve para tener por
acreditado el mismo […] Como la parte actora principal no
acreditó el primer elemento de la acción de usucapión […]
resulta innecesario adentrarse al estudio de los demás
elementos de dicha acción […]” .
Luego, resuelto sobre aquella acción de usucapión,
debía pronunciarse el juzgador sobre la acción reconvencional y
definir sobre la procedencia o no de las pretensiones de la actora
reconvencional.
En ambos casos el A quo, valoró los elementos de
convicción admitidos y desahogados durante el juicio, plasmó los
fundamentos
y
las
consideraciones
que
motivaron
su
determinación para, finalmente, resolver sobre una y otra acción,
por lo que a criterio de quienes esto resuelven, en forma alguna
transgredió el principio de congruencia que está obligado observar
en su fallo.
Ahora, si bien de las constancias que aparecen en
15
TOCA CIVIL NO. 269/2015
autos se aprecia que efectivamente la parte demandada principal
en su contestación presentó una copia certificada del contrato de
arrendamiento que celebró el primero de enero del año dos mil
doce con **********, -y no con el actor como él lo señala en su
escrito de apelación- lo hizo para, como prueba documental,
desvirtuar la aseveración del actor de poseer el inmueble a
usucapir, es decir, de uno de los elementos de la acción que aquél
ejercitó y no como documento en que sustentara la acción
reconvencional que intentó.
De ahí que no correspondía al Juez considerar que
con ese documento debía ejercitarse una acción diferente a la
reivindicatoria, puesto que sólo fue aportado como prueba para
acreditar las defensas de la parte demandada principal.
En otras palabras, la demandada principal presentó
aquel contrato de arrendamiento como medio de prueba en el
juicio ordinario de usucapión, mientras que el actor (demandado
reconvencional) en su contestación reiteró sobre la posesión que
tenía respecto de ese inmueble desde que la demandada de
forma verbal se lo donó, esto es, desde el once de julio del año
dos mil tres.
Visto así, el Juez actuó apegado a derecho al dictar la
resolución que se impugna en los términos en que aparece
formulada porque está abarca todas las cuestiones que fueron
controvertidas en el juicio de origen y que definieron la Litis y,
existe congruencia entre las consideraciones y los puntos
resolutivos de la misma, por tanto, es clara, precisa y congruente
con las demandas y las contestaciones deducidas en tiempo
durante el procedimiento y decide sobre todos los puntos litigiosos
que fueron controvertidos.
16
TOCA CIVIL NO. 269/2015
En suma, el Juez de primera instancia no vulneró en
forma alguna, en perjuicio del apelante, sus derechos de legalidad
y seguridad jurídica consagrados en los artículos 14 y 16 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Orientan lo anterior, la jurisprudencia siguiente:
PRINCIPIO DE CONGRUENCIA. QUE DEBE PREVALECER
EN TODA RESOLUCIÓN JUDICIAL.
En todo procedimiento judicial debe cuidarse que se cumpla con
el principio de congruencia al resolver la controversia planteada,
que en esencia está referido a que la sentencia sea congruente
no sólo consigo misma sino también con la litis, lo cual estriba
en que al resolverse dicha controversia se haga atendiendo a lo
planteado por las partes, sin omitir nada ni añadir cuestiones no
hechas valer, ni contener consideraciones contrarias entre sí o
con los puntos resolutivos. 7
4. Finalmente, el apelante considera le causa agravio
la sentencia que recurre porque en su concepto el juzgador omitió
fundarla y motivarla debidamente, esto es que, en los términos de
lo dispuesto por los artículos 518, fracción V, y 520 del Código
Procesal Civil para el Estado, no citó los preceptos legales,
sustantivos y adjetivos, en los que se apoyó para emitirla, ni
expresó razonamientos lógico-jurídicos para sustentarla.
7
Jurisprudencia I.1o.A. J/9 . Registro: 195706. Novena Época. Instancia: Tribunales
Colegiados de Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo VIII,
Agosto de 1998. Materia: Administrativa, Común. Página: 764
PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL PRIMER
CIRCUITO.
Incidente de suspensión (revisión) 731/90. Hidroequipos y Motores, S.A. 25 de abril de 1990.
Unanimidad de votos. Ponente: Samuel Hernández Viazcán. Secretario: Aristeo Martínez
Cruz.
Amparo en revisión 1011/92. Leopoldo Vásquez de León. 5 de junio de 1992. Unanimidad de
votos. Ponente: Samuel Hernández Viazcán. Secretario: Aristeo Martínez Cruz.
Amparo en revisión 1651/92. Óscar Armando Amarillo Romero. 17 de agosto de 1992.
Unanimidad de votos. Ponente: Luis María Aguilar Morales. Secretaria: Luz Cueto Martínez.
Amparo directo 6261/97. Productos Nacionales de Hule, S.A. de C.V. 23 de abril de 1998.
Unanimidad de votos. Ponente: Samuel Hernández Viazcán. Secretario: Ricardo Martínez
Carbajal.
Amparo directo 3701/97. Comisión Federal de Electricidad. 11 de mayo de 1998.
Unanimidad de votos. Ponente: Samuel Hernández Viazcán. Secretario: Serafín Contreras
Balderas.
Véase: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo VI, agosto
de 1997, página 813, tesis XXI.2o.12 K de rubro: "SENTENCIA. CONGRUENCIA INTERNA
Y EXTERNA."
17
TOCA CIVIL NO. 269/2015
Una vez analizado el planteamiento que como agravio
presenta el apelante, el mismo resulta infundado en virtud de que
el recurrente se abstiene de precisar, identificar o especificar
cuáles son, en particular, las omisiones en que incurrió el Juez de
primera instancia para dictar, según él lo aprecia, una sentencia
en la que “[..] no citó los preceptos legales, sustantivos y adjetivos,
en los que se apoyó para emitirla, ni expresó razonamientos
lógico-jurídicos para sustentarla […]”.
En esa tesitura, tal cual aparece planteada, el apelante
omite relacionar de manera clara y precisa los puntos de la
resolución recurrida que le causan agravio.
En otras palabras expresado, el recurrente sólo hace
referencia genérica a los aspectos de que, en su concepto,
adolece la sentencia recurrida, pero no explica ni ofrece
argumentos lógico-jurídicos en particular sobre los hechos u
omisiones que pongan de manifiesto la ilegalidad de la resolución
impugnada.
Ciertamente, el artículo 870 del Código Procesal Civil
para el Estado determina que la expresión de agravios debe
relacionar de forma clara y precisa los puntos de la resolución
recurrida que se los cause, así como las normas y principios
generales de derecho que considere que han sido transgredidos
por aplicación inexacta o por falta de aplicación.
De esa manera entonces, al no expresar el recurrente
los fundamentos y las razones que sustenten jurídicamente la
ilegalidad de la resolución que recurre, ni ser los que menciona en
su escrito suficientes para estudiar y analizar las causas que
motivan el agravio que dice sufrir, el que plantea se torna
infundado, por lo que carece de efectividad para desvirtuar la
legalidad de la sentencia de primera instancia.
18
Aunado
a
las
TOCA CIVIL NO. 269/2015
consideraciones
anteriores,
cabe
observar que del texto de la sentencia recurrida se desprende que
el juzgador sí citó los fundamentos legales en que sustentó su
resolución y expuso también las consideraciones que motivaron
los puntos resolutivos con que resolvió sobre el asunto sometido a
su jurisdicción. Baste para apreciar lo anterior la transcripción
siguiente de los textos visibles a fojas 80, 81 vuelta y 82:
“[…] es decir, conforme al precepto legal transcrito, para que
opere la prescripción adquisitiva es indispensable que el bien a
usucapir se posea en concepto de propietario, y para
demostrarlo es necesario comprobar el negocio jurídico idóneo
para trasladar el dominio con el que se justifique tal carácter,
esto es, el justo título […] dicho en otras palabras, el que haga
valer la acción de usucapión o prescripción adquisitiva, debe
probar la existencia del título que genere su posesión, pues ello,
en términos del artículo 1774 del Código Civil del Estado, no
debe quedar, ni queda al arbitrio del poseedor; para una mayor
claridad de lo anterior, continuación (sic) se transcribe el
precepto legal citado […] tocante a la acción reconvencional
reivindicatoria que ejerce la parte actora reconvencional […] en
términos de los artículos 1793 y 1796 del Código Civil del
Estado, en relación con los artículos 702, 703, 704 y 706 del
Código Procesal Civil del estado, le correspondía a esta
acreditar la propiedad de la cosa que reclama […] del escrito de
contestación reconvención se advierte que […] refiere como
título de propiedad del bien inmueble que reclama un contrato
de compraventa […] celebrado por ella como compradora […]
Sirven de apoyo a las consideraciones de esta Sala
las tesis siguientes:
AGRAVIOS EN LA APELACIÓN. EL TRIBUNAL DE ALZADA
PUEDE CALIFICARLOS DE INFUNDADOS O INOPERANTES
PARA SOSTENER LA RESOLUCIÓN EN LA QUE CONFIRME
LA SENTENCIA RECURRIDA.
En la primera instancia de un juicio de naturaleza civil, en el que
se ventilan exclusivamente intereses particulares, la litis
consiste en determinar si es procedente y fundada la acción y,
en consecuencia, si debe condenarse o absolverse al
demandado, por lo que, en caso de que deba abordarse el
fondo de la litis, basta para tener por planteada la causa de
pedir de la actora si formula, por una parte, su pretensión
jurídica, esto es, la consecuencia que pretende obtener con el
19
TOCA CIVIL NO. 269/2015
juicio consistente en una declaración judicial respecto de la
existencia o inexistencia de un derecho subjetivo y si, por otra,
describe los hechos en que se basa para sostener tal
pretensión. Asimismo, acorde con las garantías de justa
composición de la litis y de administración de justicia imparcial
contenidas en el artículo 17 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, de las que a su vez derivan el
principio da mihi factum, dabo tibi ius y el principio dispositivo
del procedimiento, el juez debe resolver el fondo cuando el
actor produzca esos elementos de su causa de pedir,
independientemente de que además formule una correcta
argumentación jurídica que la sostenga. En cambio, en la
segunda instancia derivada del recurso de apelación
interpuesto contra la sentencia definitiva, la litis tiene una
naturaleza distinta, pues consiste en determinar si la sentencia
recurrida fue dictada o no con apego a derecho, de manera que
la causa de pedir se integra con la pretensión del recurrente,
consistente en la declaración judicial de la ilegalidad de la
sentencia recurrida y, por ende, que se revoque, nulifique o
modifique, así como con el hecho consistente en la emisión de
la sentencia recurrida en determinado sentido, y la razón por la
que se considera que dicha sentencia adolece de algún vicio de
legalidad, ya sea in procedendo o in judicando. Ahora bien,
considerando que la sentencia de primer grado tiene la
presunción de haber sido emitida conforme a derecho,
resulta esencial que el apelante combata dicha presunción
mediante una correcta argumentación jurídica planteada en
sus agravios, demostrando la ilegalidad cuya declaración
pretende mediante su recurso para que el tribunal de
alzada revoque, modifique o nulifique la sentencia apelada.
En consecuencia, es materia de la litis en segunda instancia
determinar si es o no correcta la argumentación jurídica del
apelante, de modo que si los argumentos contenidos en los
agravios no logran desvirtuar la legalidad de la sentencia
apelada, el tribunal de alzada puede calificarlos de infundados o
de inoperantes para sostener la resolución en la que confirme
dicha sentencia acorde con los principios de justa composición
de la litis y de administración de justicia imparcial. 8 (El resaltado es de
esta Sala)
AGRAVIOS INOPERANTES. EL FUNDAMENTO LEGAL
PARA DECLARARLOS ASÍ, ESTÁ EN EL ARTÍCULO 83 DEL
CÓDIGO DE PROCEDIMIENTOS CIVILES PARA EL
DISTRITO FEDERAL.
Del artículo 83 del Código de Procedimientos Civiles para el
Distrito Federal se advierte que los Jueces y tribunales tienen la
obligación de resolver todas las cuestiones que sean
planteadas en juicio, sin embargo, ello no implica que deban
pronunciarse sobre el fondo del tema materia de la
impugnación, porque la realidad jurídica revela que existen
ocasiones en que los tribunales encuentran dificultades para
8
Tesis Aislada 1a. IX/2011. Novena Época. Registro: 162941. Primera Sala. Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, tomo XXXIII, febrero de 2011. Materia:
Civil. Página: 607.
Amparo directo en revisión 2239/2009. Leonardo Contreras Martínez. 27 de enero de 2010.
Cinco votos. Ponente: Juan N. Silva Meza. Secretario: Rodrigo de la Peza López Figueroa.
20
TOCA CIVIL NO. 269/2015
poder decidir sobre la legalidad o ilegalidad de la sentencia
objeto de la apelación, al no proporcionarse los elementos o
bases suficientes para encauzarse hacia lo fundado o infundado
de sus planteamientos, y si no se trata de un caso en que estén
obligados a suplir la deficiencia de los agravios tienen que
declararlos inoperantes, ineficaces o deficientes, sin que
analicen el fondo del tema genérico que pudiera contemplarse,
lo que implica una causa justificada para no decidir el fondo de
tal aspecto, y no violenta los principios de congruencia y
eficacia que rigen a las resoluciones pues, en este supuesto, el
acceso a la justicia no es vedado ni restringido, sino que hay
una deficiencia en la causa de pedir que es la materia del
recurso intentado. Por tanto, queda claro que no basta la
mención genérica de un tema en vía de agravio, para que el
tribunal de alzada tenga que realizar el pronunciamiento de
fondo, sino que es preciso que indique el hecho, la omisión y el
motivo de la infracción legal, lo cual supone que de no reunir
esa condición mínima, pueden calificarse como agravios
inoperantes, deficientes o ineficaces, lo que implica soslayar el
fondo y desestimar por la forma, siendo aquellos que en el
recurso no tienden a poner de manifiesto la legalidad o
ilegalidad de la resolución impugnada, o que no destruyen una
cuestión toral que es suficiente para mantener el sentido de la
resolución impugnada. En este mismo orden de ideas, debe
destacarse que el Código de Procedimientos Civiles para el
Distrito Federal no establece un precepto expreso que faculte
para declarar los agravios infundados, fundados, ineficaces,
deficientes y otros calificativos que les han otorgado los
órganos jurisdiccionales de amparo y tribunales locales y
federales. Tal circunstancia es fácil de comprender, pues no es
tarea propia del legislador detallar la forma y matices en que
pueda desenvolverse una resolución judicial y menos para
calificar un argumento, sino que hace la definición de ciertos
conceptos que faciliten la aplicación; pero la regla general es
que no pueda llegarse a un casuismo extremo, donde el Juez o
el Poder Ejecutivo únicamente sean la voz de la ley, puesto que
la realidad es demasiado compleja y la variedad de sus
manifestaciones impediría, necesariamente, que la norma
creada pueda prever todos los supuestos que puedan
desarrollarse durante la etapa de su vigencia, dado que si no se
redactan como supuestos genéricos y dejan facultades de
raciocinio implícitos para quien la aplique, se volverían
imprácticas; por tal motivo, en la materia procesal cuando se
regulan las sentencias sólo se establecen las reglas generales
para que el órgano encargado de administrar justicia aplique la
norma sustantiva y procesalmente encuadre al caso concreto.
Así, se debe concluir que el concepto de inoperante encuentra
fundamento implícito en el Código de Procedimientos Civiles
para el Distrito Federal, en cuanto al capítulo de las sentencias
y a las facultades para resolver la apelación, en relación con las
garantías de legalidad, debida fundamentación y motivación, y
de administración de justicia que derivan de los artículos 79 a
94 de aquél y 14, 16 y 17 de la Constitución General de la
República. 9
9
Tesis Aislada I.3o.C.452 C. Novena Época. Registro: 182258. Instancia: Tribunales
Colegiados de Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XIX,
febrero de 2004. Materia: Civil. Página: 974.
TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.
21
TOCA CIVIL NO. 269/2015
CUARTO. En virtud de que el apelante se colocó en el
supuesto previsto en el artículo 138 del Código Procesal Civil
vigente en el Estado, al haberse emitido dos sentencias adversas
conformes de toda conformidad, debe condenársele al pago de
las costas causadas en ambas instancias.
Por lo expuesto y fundado y con apoyo en lo dispuesto
por los artículos 135, 136, 137, 140 y 141 de la Constitución
Política del Estado de Coahuila de Zaragoza y 16, 18 y 22 de la
Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado, se resuelve:
PRIMERO. Se CONFIRMA la sentencia impugnada
cuyos datos han quedado identificados en el proemio de esta
resolución.
SEGUNDO. Se condena al apelante ********** al pago
de las costas causadas en ambas instancias.
NOTIFÍQUESE PERSONALMENTE al tenor de lo
dispuesto por el artículo 211, fracción V, del Código Procesal Civil
vigente en la entidad y con testimonio de esta resolución
devuélvanse los autos originales al Juzgado de Primera Instancia
que conoció de los mismos y, en su oportunidad archívese el toca.
Así, por unanimidad de votos, lo resolvió el Pleno de la
Sala Colegiada Civil y Familiar del Tribunal Superior de Justicia
del Estado, integrada por las y los magistrados MIRIAM
CÁRDENAS CANTÚ, MARTHA ELENA AGUILAR DURÓN,
ALMA LETICIA GÓMEZ LÓPEZ, ALEJANDRO HUERECA
SANTOS y GABRIEL AGUILLÓN ROSALES, siendo ponente la
primera de ellos, ante la licenciada MARÍA BLANCA ESTELA
SUBEALDEA RODRÍGUEZ, Secretaria de Acuerdo y Trámite que
Amparo directo 601/2003. Irene Autran Richaud. 30 de septiembre de 2003. Unanimidad de
votos. Ponente: Neófito López Ramos. Secretario: Everardo Maya Arias.
22
TOCA CIVIL NO. 269/2015
autoriza y da fe. - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
MARTHA ELENA AGUILAR
DURÓN
ALEJANDRO HUERECA
SANTOS
GABRIEL AGUILLÓN
ROSALES
ALMA LETICIA GÓMEZ
LÓPEZ
MIRIAM CÁRDENAS CANTÚ
BLANCA ESTELA SUBEALDEA RODRÍGUEZ
En la misma fecha se fijó en el acuerdo de la Ley. CONSTE.La licenciada María Blanca Estela Subealdea Rodríguez, secretaria de acuerdo y
trámite de la Sala Colegiada Civil y Familiar del Tribunal Superior de Justicia del
Estado, hago constar y certifico que, en términos de lo previsto en los artículos 27,
fracción IX, 58 y 75 fracción III, de la Ley de Acceso a la Información y Protección
de Datos Personales del Estado de Coahuila de Zaragoza, en esta versión pública se
suprime la información considerada como reservada o confidencial que encuadra en
el ordenamiento mencionado y en las disposiciones aplicables.
Este documento fue cotejado previamente con su original por la licenciada Sara
Álvarez Anguiano, secretaria de estudio y cuenta, quien elaboró la presente versión
pública.
María Blanca Estela Subealdea Rodríguez
Descargar