Shell debe pagar mil millones de dólares para empezar a limpiar el

Anuncio
http://www.amnesty.org/es/news/shell-pagar-1000-millones-limpieza-delta-niger-2011-11-10
10 November 2011
Shell debe pagar mil millones de dólares para
empezar a limpiar el delta del Níger
Hay dos grandes vertidos de petróleo ocurridos en 2008 en Bodo, región Ogoni, que nunca se han limpiado.
© Amnistía Internacional
En un golpe de vista
•
La ONU dice que se necesita $ 1.000 millones para establecer un fondo para la restauración del medio
ambiente.
•
La primera oferta de Shell a las comunidades de Bodo tras los vertidos masivos fueron 50 sacos de arroz,
alubias, azúcar y tomates.
•
Shell obtuvo $ 7.200 millones de beneficios entre julio y septiembre de este año.
“
Ya es hora de que esta multimillonaria empresa confiese, limpie y pague.
”
Aster van Kregten, investigador de Amnistía Internacional sobre Nigeria
Jue, 10/11/2011
Shell debe comprometerse a pagar una suma inicial de mil millones de dólares estadounidenses para
empezar a limpiar la contaminación causada por los vertidos de petróleo en el Delta del Níger. Así lo han
manifestado hoy Amnistía Internacional y el Centro para el Medio Ambiente, los Derechos Humanos y el
Desarrollo (CEHRD).
Un nuevo informe elaborado por ambos grupos y hecho público hoy, La verdadera "tragedia". Demoras e
inacción frente a los vertidos de petróleo del delta del Níger, examina la continuada devastación causada
por dos grandes vertidos de petróleo ocurridos en Bodo (región Ogoni) en 2008, que nunca se han limpiado.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente concluyó recientemente que esta contaminación
por petróleo tan prolongada ha provocado una devastación de tal magnitud que harían falta más de 25 años
para que la región Ogoni se recupere. La ONU recomendó que se estableciera un fondo para la restauración
del medio ambiente con una suma inicial de mil millones de dólares, a la que deberán seguir fondos
adicionales.
“La actitud de Shell al no detener de inmediato y limpiar los vertidos de petróleo en Bodo ha destrozado la
vida de decenas de miles de personas. Bodo es un desastre que jamás debería haberse producido, y que, sin
embargo, a causa de la inacción de Shell, aún continúa hoy día. Ya es hora de que esta multimillonaria
empresa confiese, limpie y pague”, ha manifestado Aster van Kregten, investigador de Amnistía Internacional
sobre Nigeria.
En 2008, dos vertidos consecutivos, causados por fallos en un oleoducto, provocaron que miles de barriles de
petróleo contaminaran la tierra y el arroyo que rodea Bodo, una localidad de unos 69.000 habitantes. Los dos
vertidos continuaron durante semanas antes de ser detenidos. Desde entonces, no se ha realizado una
limpieza adecuada.
“La situación en Bodo ilustra la situación general de la industria petrolera en el Delta del Níger. Las
autoridades sencillamente no controlan a las empresas petroleras. Shell y otras petroleras tienen libertad para
actuar –o no actuar– sin temor a ser sancionadas. Hace ya mucho que debería haberse establecido un
organismo regulador independiente, sólido y dotado de los recursos necesarios; mientras no exista, aún más
personas seguirán sufriendo a manos de las empresas petroleras”, ha manifestado Patrick Naagbanton,
coordinador de CEHRD.
Shell, que recientemente presentó un informe de beneficios de 7.200 millones de dólares entre julio y
septiembre, inicialmente ofreció a la comunidad de Bodo tan sólo 50 sacos de arroz, alubias, azúcar y
tomates, como indemnización por el desastre.
Los daños permanentes causados en los caladeros de pesca y en las tierras cultivables han provocado una
escasez de alimentos y una subida de los precios en Bodo. Los residentes contaron a Amnistía Internacional y
a CEHRD cómo luchan por ganarse la vida, y los graves problemas de salud que sufren. No resulta fácil
encontrar empleos alternativos. Muchos jóvenes se han visto obligados a buscar trabajo en Port Harcourt,
capital del estado, a 50 km de distancia.
Un pescador de Bodo dijo: “Antes del vertido, la vida era fácil. Podías vivir de la pesca […] Después del
vertido, todo se destruyó”.
Cuando Amnistía Internacional pidió a Shell comentarios sobre lo ocurrido en Bodo, la empresa respondió
que, puesto que los vertidos de Bodo están siendo objeto de un proceso judicial en Reino Unido, no podía dar
una respuesta directa. También dijo que los esfuerzos por abordar los problemas de Bodo se ven
obstaculizados por los constantes sabotajes en la zona, afirmación enérgicamente rebatida por Amnistía
Internacional y CEHRD.
“Shell dice a menudo que la mayoría de los vertidos son causados por sabotajes”, ha manifestado Aster van
Kregten. “Esta afirmación ha sido negada enérgicamente por las comunidades y por las ONG, que señalan
que el procedimiento de recogida de datos sobre los vertidos de petróleo es defectuoso. Incluso en Bodo,
donde se ha admitido que los vertidos son culpa de Shell, la empresa parece estar utilizando los sabotajes
como excusa para no cumplir con la ley y la normativa nigerianas, que establecen que la empresa debe
limpiar el vertido sin demora y pagar una indemnización. Es una postura totalmente insostenible.”
“Los hechos son simples”, ha añadido Patrick Naagbanton. “Dos vertidos, ambos culpa de la empresa, ambos
se dejaron fluir durante semanas antes de detenerlos, y ninguno de los dos se ha limpiado pese a que han
pasado tres años. No hay excusas. Se mire como se mire, se trata de un fallo de la empresa.”
En el informe también se critica duramente a los organismos gubernamentales de Nigeria por no hacer
cumplir la normativa. El Ministerio Federal de Recursos Petroleros, responsable de garantizar que el sector
del petróleo cumple la normativa, también es el encargado de promover el sector petrolero y de obtener los
máximos ingresos.
El organismo gubernamental nigeriano responsable de los vertidos de petróleo –la Agencia Nacional de
Detección y Respuesta a los Vertidos de Petróleo (NOSDRA)– carece de recursos suficientes y es inefectiva.
No cuenta con capacidad independiente para identificar vertidos de petróleo, y depende de que se lo
notifiquen la empresa responsable o la comunidad afectada.
El informe recientemente publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente señalaba
que, en respuesta a los vertidos de petróleo, “los organismos gubernamentales están a merced de las
empresas petroleras cuando se trata de realizar inspecciones sobre el terreno”.
En el caso de los vertidos de Bodo, la NOSDRA eludió repetidamente su deber de hacer cumplir las normas.
El 28 de agosto de 2008, un fallo en el oleoducto transnigeriano provocó un importante vertido de crudo en
Bodo. El petróleo estuvo vertiéndose en esa zona pantanosa durante al menos cuatro semanas, y
probablemente hasta diez. Según los registros de Shell, se vertieron 1.640 barriles; sin embargo, una
estimación independiente sugiere que del oleoducto se vertían hasta 4.000 barriles diarios. El vertido fue
finalmente detenido el 7 de noviembre de 2008.
El 7 de diciembre de 2008 se produjo un segundo vertido en Bodo, también debido a un fallo de las
instalaciones. Se informó a Shell el 9 de diciembre, pero pasaron diez semanas antes de que el vertido se
detuviera.
Tras intentar durante años que la zona se limpiara y que Shell ofreciera una indemnización adecuada, la
comunidad de Bodo, en 2011, llevó a los tribunales británicos su lucha por la justicia. El proceso judicial está
en curso, pero ha despertado cierta esperanza de que la situación en Bodo pueda resolverse.
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), más del 60 por ciento de la población
de la zona depende del entorno natural para su sustento.
Según el PNUD, entre 1976 y 2001 se produjeron más de 6.800 vertidos, con una pérdida aproximada de tres
millones de barriles de petróleo. Muchos expertos creen que, puesto que no de todos los vertidos se informa,
las cifras reales pueden ser mucho más altas.
Descargar