texto completo - Poder Judicial del Estado de Coahuila

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ACUERDO EMITIDO POR EL H. CONSEJO DE LA JUDICATURA DEL
ESTADO, EN SESIÓN CELEBRADA EL DÍA VEINTISÉIS DE AGOSTO DEL
AÑO DOS MIL TRECE, MEDIANTE EL CUAL SE DICTA RESOLUCIÓN
DEFINITIVA EN EL PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO DISCIPLINARIO A47/2012 INSTRUIDO AL LICENCIADO xxxxxxxxxx, JUEZ SEGUNDO DE
PRIMERA INSTANCIA EN MATERIA CIVIL DEL DISTRITO JUDICIAL DE RÍO
GRANDE, CON RESIDENCIA EN LA CIUDAD DE PIEDRAS NEGRAS,
COAHUILA.
Visto para resolver en definitiva el procedimiento administrativo
disciplinario número A-47/2012, formado con motivo de la queja
administrativa interpuesta por xxxxxxxx y xxxxxxxxxxx, en contra del
Licenciado xxxxxxxxxxxxxx, en su actuar como Juez Segundo de Primera
Instancia en Materia Civil del Distrito Judicial de Río Grande, con
residencia en la ciudad de Piedras Negras, Coahuila, por la comisión de
probables faltas administrativas en el desempeño de sus funciones, y;- - - ------------
RESULTANDO
PRIMERO. En sesión celebrada el día veintiocho de noviembre del
año próximo pasado, este Consejo de la Judicatura determinó iniciar
procedimiento de responsabilidad administrativa al Licenciado xxxxxxxx,
con el carácter indicado. De acuerdo con el artículo 199, fracción II, y
último párrafo, de la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado, en
relación con el ordinal 47, segundo párrafo, del Reglamento Interior del
Consejo de la Judicatura, se facultó a su Presidente para que formalizara
el inicio e instruyera el procedimiento, hasta ponerlo en estado de
resolución.
SEGUNDO. El seis de diciembre de ese mismo año, el Consejero
Presidente formalizó el inicio del presente procedimiento y entre otras
cuestiones, ordenó correr traslado con copia certificada por la Secretaría
de Acuerdo y Trámite, del acuerdo de inicio emitido por este Consejo, para
que dentro del término de cinco días, el servidor público señalado como
probable responsable, rindiera informe por escrito respecto de los hechos
materia del procedimiento, de conformidad con el artículo 206, fracción III,
de la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado; habiéndose recibido éste
en la Secretaría de Acuerdo y Trámite del Consejo de la Judicatura, el
catorce de enero del presente año.
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Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
TERCERO. El treinta y uno de enero de este mismo año, se celebró
la audiencia de pruebas y alegatos sin la asistencia del funcionario judicial
señalado como presunto responsable ni de personas que legalmente lo
representara, y al no haber existido prueba pendiente por desahogar, con
fundamento en lo dispuesto en los artículos 199, fracción II, 206, fracción
VII, de la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado, en relación con el 49
del Reglamento Interior del Consejo de la Judicatura del Estado, y en
cumplimiento al acuerdo C-004/2006 emitido por el H. Consejo de la
Judicatura del Estado en sesión celebrada el cinco de enero de dos mil
seis, el Magistrado Presidente ordenó remitir el expediente a la Comisión
de Vigilancia y Disciplina para la formulación del proyecto de resolución,
que se somete a consideración en esta sesión ordinaria a los Consejeros
que intervienen en la atención de este asunto, quienes resuelven
conforme a los siguientes:
CONSIDERANDOS
PRIMERO. De acuerdo con el artículo 143, primer párrafo, de la
Constitución Política del Estado, en relación con el numeral 199, fracción
II, de la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado, este Consejo de la
Judicatura tiene competencia para conocer de las probables faltas
administrativas atribuidas a los servidores públicos judiciales integrantes
de los órganos jurisdiccionales del Poder Judicial del Estado.
A su vez, el numeral 200 de dicho ordenamiento dispone que contra
el presunto autor de alguna de las faltas previstas en la Sección Segunda
del Capítulo que lo contiene, se procederá de oficio o en virtud de queja
presentada
por escrito
o
comparecencia
ante
la autoridad
que
corresponda, en los términos del artículo anterior. Por lo cual, es
indubitable que este órgano colegiado tiene facultad legal para proceder
administrativamente en contra de un funcionario judicial, tratándose de
queja presentada por instancia de parte inconforme1, o bien, mediante un
análisis de oficio2 del asunto.
1
QUEJA ADMINISTRATIVA. VERSA SOBRE IRREGULARIDADES ATRIBUIDAS A FUNCIONARIOS DEL
PODER JUDICIAL FEDERAL Y NO SOBRE CRITERIOS JURIDICOS. Octava Época Registro: 205811
Instancia: Pleno Jurisprudencia Fuente: Semanario Judicial de la Federación VII, Mayo de 1991 Materia(s):
Común Tesis: P./J. 15/91 Página:26
2
CONSEJO DE LA JUDICATURA DEL DISTRITO FEDERAL, APERTURA DE OFICIO DEL PROCEDIMIENTO
ADMINISTRATIVO DE RESPONSABILIDAD. Novena Época Registro: 195105 Instancia: Tribunales Colegiados
de Circuito Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta VIII, Diciembre de 1998
Materia(s): Administrativa Tesis: I.1o.A.36 A Página:1031
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Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
SEGUNDO. En el ámbito disciplinario, corresponde al Consejo de la
Judicatura la vigilancia y disciplina de los integrantes del Poder Judicial del
Estado, circunscribiéndose para ello al examen que revele ineptitud
manifiesta, mala fe, deshonestidad o alguna otra irregularidad en la
actuación de tales servidores públicos, exceptuándose las cuestiones de
carácter jurisdiccional3, con el objeto de determinar, en su caso, la
responsabilidad administrativa de los servidores públicos del Poder
Judicial, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 56, primer párrafo,
de la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado, en relación con los
artículos 43 y 44 del Reglamento Interior del Consejo de la Judicatura del
Estado.
TERCERO. Ahora bien, en el procedimiento que nos ocupa obran
diversas copias certificadas de las actuaciones judiciales del expediente
número 28/2005, relativo al juicio ordinario civil promovido por los aquí
quejosos xxxxxxxxxx y xxxxxxxxxx, en contra de xxxxxxxxxx y xxxxxxxxxx;
documentales que fueron exhibidas por las partes y otras recabadas por
esta autoridad administrativa, y a las cuales se les confiere valor
probatorio pleno en virtud de haber sido expedidas por una autoridad con
motivo y en ejercicio de sus funciones, en los términos de lo dispuesto en
el artículo 436 en relación con el 415 y 416, todos del Código de
Procedimientos Penales, supletorio en materia disciplinaria, de acuerdo a
lo previsto en el artículo 53 del Reglamento Interior del Consejo de la
Judicatura. Resultando aplicable el siguiente criterio jurisprudencial
sustentado por los Tribunales Colegiados del país:
COPIAS CERTIFICADAS. Las expedidas por funcionarios públicos,
en lo que se refiere el ejercicio de sus funciones, deben estar
firmadas y autorizadas por quien tiene facultades, y con los requisitos
formales que la ley exige, para merecer valor probatorio pleno como
documentos públicos; de faltar alguno de esos requisitos, no pueden
tenerse como documentos auténticos.4
3
CONSEJO DE LA JUDICATURA DEL PODER JUDICIAL DEL ESTADO. AL ANALIZAR CAUSAS DE
RESPONSABILIDAD NO ES TRIBUNAL DE LEGALIDAD. Novena Época Registro: 195595 Instancia:
Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta VIII,
Septiembre de 1998 Materia(s): Administrativa Tesis: VII.2o.A.T.3 A Página:1152
4
Séptima Época Registro: 243159 Instancia: Cuarta Sala Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la
Federación 133-138 Quinta Parte Materia(s): Común Tesis: Página: 21
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Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
CUARTO. Una vez analizado y calificado el caudal probatorio,
quienes esto resuelven consideran importante establecer, que el Consejo
de la Judicatura en sesión celebrada el día veintiocho de noviembre del
año
próximo
responsabilidad
pasado,
determinó
administrativa
en
iniciar
contra
procedimiento
del
de
Licenciado
xxxxxxxxxxxx, en su actuar como Juez Segundo de Primera Instancia
en Materia Civil del Distrito Judicial de Río Grande, con cabecera en
la ciudad de Piedras Negras, Coahuila, por la probable comisión de la
falta contemplada en la fracción VIII del artículo 188 de la Ley
Orgánica del Poder Judicial, consistente en desempeñar en forma
negligente los trabajos propios de sus funciones, en virtud de que el
funcionario judicial señalado como presunto responsable dentro del
proceso civil número 28/2005, relativo al juicio ordinario promovido por los
quejoso en contra de xxxxxxxxxxxxx y xxxxxxxxxxxx, anuló diversas
actuaciones judiciales (por medio del acuerdo de veintiséis de septiembre
del año próximo pasado), entre ellas, una que es irrevocable a través de
‘la facultad para regularizar el procedimiento de oficio’, tal es el caso del
auto de aprobación del remate (que al caso es el auto de 6 de septiembre
del año pasado).
En ese sentido, a fin de determinar la responsabilidad administrativa
del Licenciado xxxxxxxxxxxx, o en su caso deslindarlo de ella, en primer
término, este cuerpo colegiado procede al estudio de los argumentos que
en vía de defensa esgrimió el funcionario hoy sujeto a procedimiento
disciplinario, en sus respectivos informes preliminar y administrativo que le
fueran solicitados en las etapas procesales atinentes.
Bajo ese orden, el servidor judicial en su informe preliminar
administrativo al referirse a los hechos denunciados, respecto de la parte
que interesa manifestó:
“…Al efecto manifiesto, que es cierto que dentro del juzgado al que me
encuentro adscrito se lleva el trámite del juicio 28/2005, relativo a un
procedimiento de rescisión de contrato. Por otro lado, los motivos en que la
parte inconforme funda su queja, son improcedentes e infundados.
Improcedentes, debido a que la queja deriva de la inconformidad respecto de
una resolución de carácter jurisdiccional, Ello es así, dado que el auto de
fecha veintiséis de septiembre del año en curso, es un determinación
susceptible de ser recurrida (reconsideración), y no como asegura la quejosa
que fue una determinación que la dejó sin defensa.
Lo anterior, además de ser inexacto, es falso, pues la quejosa si recurrió el
auto que dice dio pauta a su queja, y mediante recurso de queja, mismo que
con independencia de ser el medio idóneo de impugnación, se encuentra en
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Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
substanciación, pues su admisión corresponde al tribunal de alzada y no al
que suscribe; al efecto me permito anexar copias certificadas de dichas
constancias.
Además de recurrir el auto anteriormente indicado consistió otros, como los
autos de fechas diecisiete y dieciocho de septiembre del año en curso. En el
primero se mandó agregar a los autos la promoción de la parte demandada
en que señaló la existencia de un gravamen a favor de BANORTE, Banco
Mercantil del Norte S.A, Institución de Banca Múltiple, grupo financiero
BANORTE.
Dicha determinación, si fuere como lo sostiene la quejosa, improcedente por
extemporánea, debió haber sido impugnada, pues el sólo hecho de agregar
las manifestaciones de la demandada a sus antecedentes le generó un
eventual agravio, pero lejos de inconformarse, consintió la determinación,
pues ningún recurso propuso en contra de la misma; de igual forma
aconteció con el auto de fecha dieciocho de septiembre, en donde la quejosa
señala que indebidamente se ordenó requerir a la demandada para
proporcionar el domicilio de la presunta acreedora, pero como se dijo,
también fue consentido, pues ningún medio de impugnación o defensa
interpuso contra el requerimiento en comento.
Luego, si la parte quejosa fundó su queja contra la forma en que fue resuelto
el auto de fecha veintiséis de septiembre del año en curso, pues asegura,
que se resolvió de manera inmotivada, una petición extemporánea, significa
que combate el elemento jurisdiccional de la misma y debido a lo anterior, se
debe concluir que conforme en lo dispuesto por los artículos 200, 205 y 206,
fracciones I y II, de la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado, la queja
planteada resulta improcedente.
Por otro lado, el resto de los motivos en que se basa la queja son
infundados, pues contrario a lo que sostiene la quejosa, no existió
asesoramiento a la parte demandada, como tampoco se le impidió agotar
sus medios de impugnación, y procedo a explicarme, las actuaciones que de
oficio pueda realizar el juzgador, no benefician a ninguna de las partes en
concreto, sino el correcto desarrollo del proceso, mismo por el cual siempre
debe velar un juez, de no ser así no se hubiere incluido en la ley.
Luego, la simple confrontación de la certificación de fecha veinte de abril y
de la certificación de trece de septiembre, así como de la escritura inscrita en
fecha trece de enero todos del dos mil doce, fue suficiente para hacer
prueba de que la primera certificación es omisa, es decir, que no cumplió
con su cometido de informar la verdad sobre los acreedores existentes, por
lo que al advertir tal discrepancia se actuó de oficio para asegurar los
derechos de un tercero acreedor (como debió ser en principio), y brindarle
posibilidades reales para comparecer a juicio a deducir sus derechos.
Siendo los derechos del tercero y no los de la demandada los que fueron
tutelados, pues la actuación en comento lejos de beneficiar a la parte
demandada, como lo asegura la quejosa, agravó su situación, pues en lugar
de contar con un acreedor, y ahora hasta el momento cuenta con dos, ante
los que deberá responder en juicio con su patrimonio.
Además de lo anterior, cabe precisar que la actuación de oficio, que la
quejosa refiere ilegal, se encuentra plenamente justificada con las razones
expuestas en el auto de fecha veintiséis de septiembre del año en curso,
razones las cuales no fueron controvertidas en el recurso de queja, ni en
ningún otro medio de impugnación.
Por otro lado, no existió dilación en el procedimiento de ejecución, ni
irregularidad alguna por parte de esta autoridad, pues el juzgado actuó de
buena fe en base a la información omisa que la parte actora proporcionó, por
lo que el proceso siguió su curso con normalidad y nunca se dilató, incluso
con las promociones intermedias que procedieron al auto de anulación.
Cabe señalar que las manifestaciones de la quejosa son insuficientes para
demostrar lo asegurado, pues en todo momento debió acreditar su dicho y
señalar en qué consistieron los actos de asesoramiento, y no sólo inferirlos
de manera subjetiva de las actuaciones, pues el hecho de que la
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demandada no haya comparecido a impugnar el acto aprobatorio del remate,
no vincula mi decisión, pues como quedó expuesto fue la omisión de
información en la certificación oficial que me llevó a tomar la determinación
de anular el remate por partir de un presupuesto falso, el que no existan
acreedores cuando de hecho sí existían.
También debió precisar y no lo hizo, las irregularidades cometidas,
finalmente también debió precisar qué actos de ejecución se retardaron, ya
que en la especie el único derecho que correspondía a la quejosa, hasta
antes de anular el ilegal remate, era el de cobrar la cantidad consignada por
el postor, cantidad que nunca fue reclamada por la actora, manifestándose
entonces un evidente desinterés de su parte.
Finalmente, el hecho de poner en conocimiento al Ministerio Público sobre
los hechos que pudieran ser ilícitos y constitutivos de delito, mediante auto
de fecha veintiséis de septiembre de dos mil doce, no pueden ser
considerados como calumniosos u ofensivos, pues es la propia ley la que
impone el deber en el juzgador de hacerlo, cuando se considera que
existen…”
De igual forma en su informe administrativo señaló lo siguiente:
“…A reserva de estimar, sin causa, sin materia y sin supuesto sancionatorio
(sic.) del presente procedimiento, vengo a rendir en tiempo y forma el
informe justificado que me ha sido requerido, lo que realizo en los siguientes
términos:
No existe infracción directa a ninguna de las disposiciones legales, ni a
ninguna de la o las que se hace referencia en la resolución que decreta el
inicio del proceso de queja, mucho menos existió negligencia por parte de
este juzgado al resolver el auto de fecha 26 de septiembre del año en curso.
Para que exista negligencia se deben actualizar diversos extremos, por
principio de cuentas la negligencia debe derivarse de una actuación
claramente dolosa o culposa del Juzgador, cuestión que en la especie no
existe pues no se procedió con infracción manifiesta de alguna ley sustantiva
o procesal, o faltando algún trámite o solemnidad mandado observar bajo
pena de nulidad.
Hay que precisar que la negligencia ha de ser manifiesta para que sea
cohonestable con la “voluntad negligente”, pues de otra suerte solamente
podría conceptuarse como simple “error judicial” el cual dicho sea de paso
nunca se cometió.
Entonces, para hablar de negligencia se debió haber producido una
infracción a una norma de las denominadas “rígidas” (imperativas) o “no
flexibles”. Así pues, para considerar que se ha infringido un precepto ha de
establecerse en él en una concreta y determinada forma de actuar –rigidez-,
pero cuando su fijación ha de acomodarse a las circunstancias subjetivas y
objetivas del procedimiento, como es el caso, el fallo podría constituir, si
acaso y todo lo más, un error judicial pero nunca una negligencia aparejada
de actuación culposa y dolosa, pues la actuación derivó de la interpretación
de distintas normas.
Por tanto, no existió negligencia, pues la resolución fue dictada con apego a
las facultades de oficio y de regularización del procedimiento que todo
juzgador debe hacer valer, considero con todo respeto, que el mencionado
acto no infringe ninguna disposición, sino al contrario las armoniza con tal de
afrontar una situación jurídica superveniente que exigía ser atendida.
La situación jurídica a que hago referencia, es la demostrada omisión del
llamamiento a juicio del acreedor a que hice referencia en mi informe
preliminar, o sea, al ser demostrada la existencia de una persona que debió
ser llamada a juicio, se actualiza una omisión, y tal omisión debe ser
regularizada aún de oficio por el juzgador.
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Expediente Administrativo Disciplinario
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En el caso concreto se habla de un acreedor, el cual no fue incluido por error
en la certificación de libertad de gravámenes, que se aportó a juicio en
primer momento, dicha documental tiene por finalidad- no es un mero
requisito- sino información vital proceso, que tiene por finalidad dar a
conocer todo acreedor existente, para luego llamarlo a juicio y pueda hacer
valer o defender sus derechos. Entonces, si fue demostrada la existencia de
un acreedor, cosa que no fue puesta en duda en la resolución que dio inicio
al presente proceso, se actualiza la omisión de su llamado a juicio y por
tanto procedía llamarlo a juicio y reponer el procedimiento a la etapa en que
deba tener intervención.
Ahora, los límites de dicha regulación, no están establecidos en la ley, es
decir, en ningún momento se restringe la posibilidad de reponer el
procedimiento ya sea para realizar el llamamiento a juicio de un acreedor, ya
sea por diverso motivo.
La norma contenida en la fracción VI del artículo 19, que también se
contiene en el 172 del Código Procesal Civil, no tiene límites específicos, al
contrario tiene amplias posibilidades de ser aplicada, porque lo tutelado o
perseguido con dicha norma es garantizar en la medida de lo posible la
existencia de procesos regulares, y no viciados.
Si tal facultad no es ejercida con el objeto de llevar el proceso regular (en el
que intervengan y sean llamaos todos lo que deben hacerlo), ninguna razón
tuviera el precepto, pues adicional a este existe uno diverso que permite al
juez enmendar pequeños errores u ordenar practicar de nueva cuenta
diligencias mal realizadas, eso si con la finalidad de darle claridad a una
infinidad de actos procesales que pueden adolecer de fallas irrelevantes.
Pero el supuesto a que vengo haciendo referencia es muy amplio y
precisamente constituye una excepción a la vulneración de la firmeza que
pudieran llegar a tener las resoluciones dictadas dentro de un procedimiento.
Antes de concluir, señalo que el precepto que se considera violado el
referente a la firmeza del remate, en ningún momento y bajo ninguna
circunstancia puede sobreponerse a la falta de llamado de un tercero que
tiene que comparecer a juicio, pues la garantía de audiencia, la más
elemental, debe estimarse por encima de la firmeza de las resoluciones, que
también es una garantía, no tan relevante como la de audiencia, tan es así
que diversas ejecutorias de amparo y resoluciones de nuestra (sic.) Sala,
han fincado el criterio de ordenar reponer el proceso cuando el juzgador
advierta, una indebida integración de la relación jurídica procesal, o la
omisión en el llamado de un tercero.
Ahora, si bien es cierto que el llamamiento que se ordenó es de un tercero
acreedor y no una parte o tercero formal en juicio, también es cierto que ese
tercero acreedor goza de la garantía de audiencia y debe ser equiparado
para los efectos para una parte procesal, pues la intención de las sentencias
que ordenan la reposición es que comparezcan todos los involucrados y no,
que so pretexto de la firmeza de una resolución se deje de llamarlos a juicio.
Por lo anterior se insiste, que al no existir límite en la facultad de
regularización del procedimiento, es posible ordenar la reposición al advertir
la omisión en el llamado de un tercero que necesariamente debe tener
intervención.
No sobra mencionar, que la facultad ya referida tiene diversos matices y
acepta diversas interpretaciones, tan es así que la misma resolución referida
a ejecutorias que supuestamente aplican los límites de ducha facultad,
ninguna obligatoria, en cambio lo que si es un hecho es que la ley no
distingue nada al respecto de la regularización, y no limita al juzgador para
ningún efecto, más bien lo faculta para que sea responsable de llevar a cabo
procedimientos regulares, es decir, procesos que en la medida de lo posible
carezcan de defectos que a la postre puedan ser subsanados por diversas
autoridades como las de amparo.
Esa y no otra es la finalidad que en mi concepto se contiene en la norma de
regularización del procedimiento, de ahí que procediera en la forma
contenida en el auto que dio origen a la que queja que hoy se responde,
haciendo a un lado las formas típicas de razonamiento judicial las cuales con
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pretexto de la firmeza permiten que se consuman violaciones mayores a las
vulneración de la firmeza de las resoluciones judiciales, ello ya no debe ser
visto así pues se debe sopesar todas las garantías en juego y decidir sobre
la que tenga más peso, pues al fin de cuentas el referido remate puede y
debe practicarse de nueva cuenta, pero ahora sí con la intervención de todos
los que les compete hacerlo.
Finalmente solicito que se me tenga por reproducidos los argumentos
hechos valer en el informe preliminar sobre la improcedencia de la queja
plateada…”
En ese contexto, este Consejo, al haber analizado el hecho que
motivó el inicio del presente procedimiento, en concatenación con los
elementos de convicción que obran en autos y las excepciones y defensas
formuladas
por
el
Licenciado
xxxxxxxxxxx,
en
el
Considerando
subsecuente se procederá al examen de fondo de la conducta irregular, a
fin de determinar con exactitud sobre la existencia o no de la falta
administrativa que dio pie al inicio del presente procedimiento, y en su
caso, la plena responsabilidad y el grado de culpabilidad de la misma, en
estricto apego a la garantía de seguridad jurídica consagrada en los
artículos 14, 16 y 17 Constitucionales.
QUINTO. Detallado lo pertinente, quienes esto resuelven en estricto
apego a la garantía de defensa, exhaustividad y congruencia de los fallos
que consagra el artículo 17 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos5, proceden al análisis de la conducta constitutiva de la
probable falta administrativa que dio origen al inicio del presente
procedimiento administrativo disciplinario en contra del Licenciado
xxxxxxxxxxx, en su actuar como Juez Segundo de Primera Instancia en
Materia Civil del Distrito Judicial de Río Grande, con residencia en la
ciudad de Piedras Negras, Coahuila, consistente en desempeñar en forma
negligente los trabajos propios de sus funciones, prevista en la fracción
VIII del artículo 188 de la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado, en
virtud de que el funcionario judicial señalado como presunto responsable
dentro del proceso civil número 28/2005, relativo al juicio ordinario
promovido por los quejoso en contra de xxxxxxxxxx y xxxxxxxxxxxx, anuló
diversas actuaciones judiciales (por medio del acuerdo de veintiséis de
septiembre del año próximo pasado), entre ellas, una que es irrevocable
a través de ‘la facultad para regularizar el procedimiento de oficio’, tal es el
5
GARANTÍA DE DEFENSA Y PRINCIPIO DE EXHAUSTIVIDAD Y CONGRUENCIA. ALCANCES. Novena
Época Registro: 187528 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Jurisprudencia Fuente: Semanario Judicial
de la Federación y su Gaceta XV, Marzo de 2002 Materia(s): Común Tesis: VI.3o.A. J/13 Página:1187
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caso del auto de aprobación del remate (que al caso es el auto de seis de
septiembre del año pasado).
En ese contexto, este Consejo, una vez examinado el hecho
precisado con antelación y las constancias que integran el presente
sumario disciplinario, advierte que el Licenciado xxxxxxxxxxx, en su actuar
como Juez Segundo de Primera Instancia en Materia Civil del Distrito
Judicial de Río Grande, dentro de los autos del expediente anteriormente
reseñado, por acuerdo de veintiséis de septiembre del año próximo
pasado, entre otros, anuló6 conforme a una facultad que le está
limitada, el acuerdo de seis de ese mismo mes y año, referente al
auto de aprobación del remate, el cual según lo previene el artículo 983
del Código Procesal Civil del Estado, haciendo uso de los métodos de
interpretación sistemático, lógico y auténtico7 se estima que es
irrevocable8, y que por falta de cuidado que redunda en una omisión,
probablemente descuidó vigilar y dirigir el correcto desarrollo del
procedimiento.
Pues es de considerarse que el artículo 112, fracción I, de la Ley
Orgánica del Poder Judicial del Estado, señala claramente como uno de
los deberes de los Magistrados y Jueces:
Dirigir el proceso; vigilar su correcto desarrollo; adoptar las medidas
conducentes para evitar tácticas dilatorias ilegales y procurar la
mayor economía procesal;
Por su parte, los artículos 7°, primer y segundo párrafo, y 19, fracción
II, del Código Procesal Civil del Estado, disponen:
Artículo 7°.
Principio de legalidad y de libertad en las formas procedimentales.
6
NULIDAD ABSOLUTA Y NULIDAD PARA EFECTOS EN EL JUICIO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO. SU
ALCANCE DEPENDE DE LA NATURALEZA DE LA RESOLUCIÓN ANULADA Y DE LOS VICIOS QUE
ORIGINARON LA ANULACIÓN. Novena Época Registro: 170684 Instancia: Pleno Tesis Aislada Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XXVI, Diciembre de 2007 Materia(s): Administrativa Tesis: P.
XXXIV/2007 Página:26
7
INSTITUCIONES DE CRÉDITO. ALCANCE DE LA RESTRICCIÓN DE SU CAPACIDAD PARA ADQUIRIR Y
ADMINISTRAR BIENES RAÍCES PREVISTA EN LA FRACCIÓN V DEL ARTÍCULO 27 CONSTITUCIONAL
(INTERPRETACIÓN PROGRESIVA). Novena Época Registro: 191677 Instancia: Pleno Jurisprudencia Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XI, Junio de 2000 Materia(s): Constitucional, Civil Tesis: P./J.
60/2000 Página:11
8
REMATE. EFECTOS DEL AUTO QUE LO DECLARA APROBADO. (LEGISLACION DEL ESTADO DE
HIDALGO). Octava Época Registro: 226051 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente:
Semanario Judicial de la Federación V, Segunda Parte-1, Enero a Junio de 1990 Materia(s): Civil Tesis: Página:
423
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Expediente Administrativo Disciplinario
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El proceso se regirá por el principio de la legalidad de la forma. El
juzgador y las partes se atendrán a la ley en cuanto al tiempo, modo y
lugar en que deben realizar los actos procesales para que éstos
tengan lugar de manera sencilla, rápida y ordenada.
…
Artículo 19.
Atribuciones de los juzgadores.
Sin perjuicio de las potestades especiales que les concede la ley, los
magistrados y los jueces tienen los siguientes deberes y facultades:
…
II. Dirigir la marcha ininterrumpida y ordenada del proceso y decidir en
lo conducente para que se desarrolle en forma expedita, completa,
imparcial y gratuita, con respeto a la potestad de defensa de las
partes, aplicando las sanciones que correspondan a los que
obstaculicen indebidamente su desarrollo y observen conducta
incompatible con la ética profesional o con los principios de lealtad,
probidad, decoro y dignidad de la justicia.
(…2x)
VI. Ordenar que se subsane toda omisión que notaren en la
sustanciación, para el sólo efecto de regularizar el procedimiento.
(…5x)
De los preceptos en cita, relacionados a su vez con el contenido de
las fracciones II y VI del referido artículo 19 del aludido Código Procesal
Civil del Estado (facultad para regularizar el procedimiento), advertimos
claramente que el Licenciado xxxxxxxxxx, al desempeñarse como
Juzgador, tiene el deber con motivo de su encargo, de velar y conducir el
correcto desarrollo del procedimiento con estricto apego a la potestad de
defensa de las partes y al principio de legalidad de la forma, los cuales
deben imperar en todo juicio sujeto al mando jurisdiccional.
El segundo de ellos, que para la presente resolución resulta
importante abordar, tiene por objeto que el juzgador y las partes atiendan
a la ley en cuanto al tiempo, modo y lugar en que deben realizar los actos
procesales para que éstos tengan lugar de manera, sencilla, rápida y
ordenada. Y para ello, la norma procesal ha dotado al juzgador de
atribuciones varias para cumplir con estos extremos, de entre los que
destaca, la obligación de ordenar de oficio o a petición de parte que se
subsane toda omisión formal que notaren en la sustanciación, para el sólo
efecto de regularizarlo.
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Esto significa, que el juzgador al advertir dentro del procedimiento
actos judiciales negativos9 ya concluidos (únicamente cuando se trate de
abstenciones, omisiones u otros de índole semejante), que sean de
naturaleza grave; que afecten partes sustanciales del procedimiento, y que
no perturbe algún derecho procesal adquirido por alguna de las partes en
lo actuado, la ley lo autoriza para revocarlos, como una excepción
limitante10’11, a que la naturaleza de la resolución o actuación lo
permita y que la misma no haya causado estado, pues de hacerlo con
posterioridad se atentaría contra el principio de legalidad y de la cosa
juzgada formal12, contraviniendo la seguridad procesal y lesionando los
intereses de la parte gananciosa (debido a los efectos de la preclusión);
por lo que reponer un juicio anulando lo actuado sin observar lo anterior,
posiblemente convierte a la resolución(es) subsanada(s) en violatoria(s)
de las garantías contenidas en los artículos 14 y 16 constitucionales.
Así entonces, en atención al primero de los supuestos de
procedencia de la reseñada facultad, el juzgador puede revocar o nulificar
sus determinaciones siempre y cuando la naturaleza de la resolución o
actuación lo permita13, es decir, a que el auto o actuación pueda ser sujeta
de invalidación de motu proprio conforme a su jurisdicción, o mejor dicho,
que esa resolución no sea revisable por un tribunal de alzada a través del
medio de impugnación respectivo (recurso de naturaleza casuística14),
pues a él le corresponderá examinar las cuestiones que omitió resolver el
9
Por analogía. PROCEDIMIENTO EN EL JUICIO DE AMPARO. SU REGULARIZACIÓN SÓLO PROCEDE
TRATÁNDOSE DE ACTOS NEGATIVOS DE NATURALEZA GRAVE QUE AFECTEN PARTES
SUSTANCIALES DE AQUÉL POR PARTE DE LOS JUZGADORES FEDERALES (APLICACIÓN SUPLETORIA
DEL CÓDIGO FEDERAL DE PROCEDIMIENTOS CIVILES). Novena Época Registro: 171392 Instancia:
Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XXVI,
Septiembre de 2007 Materia(s): Común Tesis: XIV.1o.A.C.19 K Página: 2612
10
Por analogía. JUEZ DE DISTRITO, NO PUEDE REVOCAR SUS PROPIAS DETERMINACIONES,
EXCEPTO PARA REGULARIZAR PROCEDIMIENTO. Octava Época Registro: 220188 Instancia: Tribunales
Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación IX, Marzo de 1992
Materia(s): Común Tesis: Página:226
11
Por analogía. PROCEDIMIENTO. SU REGULARIZACIÓN ESTÁ SUJETA A QUE SE SOLICITE
OPORTUNAMENTE. Novena Época Registro: 198301 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis
Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta VI, Julio de 1997 Materia(s): Civil Tesis:
I.8o.C.132 C Página:417
12
PRECLUSION. Quinta Época Registro: 817683 Instancia: Tercera Sala Tesis Aislada Fuente: Informes
Informe 1932 Materia(s): Civil Tesis: Página: 321
13
Por analogía. AMPARO INDIRECTO. PROCEDE CONTRA EL AUTO QUE REVOCA LA ADMISIÓN DEL
RECURSO DE APELACIÓN, INTERPUESTO EN CONTRA DE UN AUTO AISLADO EMITIDO DESPUÉS DE
DICTADA LA RESOLUCIÓN DEFINITIVA QUE APROBÓ EL REMATE Y ADJUDICACIÓN DE BIENES, EN
EJECUCIÓN DE SENTENCIA. Novena Época Registro: 195208 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta VIII, Noviembre de 1998 Materia(s):
Civil Tesis: I.6o.C.151 C Página:502
14
APELACION EN MATERIA CIVIL. SU PROCEDENCIA ES DE NATURALEZA CASUISTICA (LEGISLACION
DEL ESTADO DE MEXICO). Novena Época Registro: 199850 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta IV, Diciembre de 1996 Materia(s): Civil
Tesis: II.1o.C.T.114 C Página: 364
12
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
juez de origen, o corregir los errores cometidos, con plenitud de
jurisdicción15’16’17.
Por otro lado, el segundo de los supuestos (que el auto no haya
causado estado- preclusión) recae con plena atención a la seguridad
jurídica, la paz social, el estado de certidumbre, que crean o establecen
situaciones jurídicas definitivas y concretas; el cual alude a que ese auto o
resolución haya sido revestido de verdad legal, con efectos de clausura
definitiva de discusión, o la imposibilidad de ser reabierto o reiniciado por
jurisdicción propia del de origen.
Lo anterior encuentra sustento en el siguiente criterio aislado
sustentado por los altos tribunales de legalidad del país:
PROCEDIMIENTO, REGULARIZACION DEL, EN CASO DE
OMISIONES EN SU SUSTANCIACION (LEGISLACION DEL
ESTADO DE MEXICO). Conforme al artículo 115 del Código de
Procedimientos Civiles, "los Jueces y tribunales tienen obligación de
subsanar toda omisión que notaren en la sustanciación de los juicios,
para el solo efecto de regularizar el procedimiento". Esta disposición
debe entenderse en el sentido de que antes de que cause estado una
situación procesal, debida sólo a una omisión en la sustanciación del
juicio, el Juez o tribunal, en su caso, deberán subsanarla para el solo
efecto de regularizar el procedimiento; de manera que si en la
especie causó estado el auto del Juez que continuó el procedimiento
que se estima irregular, no podía ya aplicarse, debido a los efectos de
la preclusión, el artículo 155 citado.18
Es decir, causar estado a través de la preclusión19, consiste en la
pérdida de un derecho que compete no sólo a las partes, sino también al
juzgador, para realizar determinados actos procesales, o en general, actos
procesales, después de que se han ejecutado otros actos o han
transcurrido ciertos términos. Ésta institución tiende a regular el desarrollo
de la relación procesal, dándole precisión y firmeza a la causa, para hacer
15
APELACION, FACULTADES DEL TRIBUNAL DE. Séptima Época Registro: 242226 Instancia: Tercera Sala
Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación 26 Cuarta Parte Materia(s): Civil Tesis: Página: 13
16
APELACION, MATERIA DE LA. Sexta Época Registro: 269340 Instancia: Tercera Sala Tesis Aislada Fuente:
Semanario Judicial de la Federación Cuarta Parte, CXXIX Materia(s): Común Tesis: Página: 29
17
APELACION, NATURALEZA DE LA SENTENCIA DE. Quinta Época Registro: 355964 Instancia: Tercera Sala
Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación LX Materia(s): Civil Tesis: Página:2406
18
Quinta Época Registro: 349461 Instancia: Tercera Sala Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la
Federación CII Materia(s): Civil Tesis: Página: 805
19
PRECLUSION Y COSA JUZGADA. PERSONALIDAD. Sexta Época Registro: 803702 Instancia: Tercera Sala
Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación Cuarta Parte, CXXXVII Materia(s): Civil Tesis:
Página:140
13
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
posible la declaración definitiva de los derechos y para garantizar su
exacto cumplimiento; pues éste principio esta representado por el hecho
de que la diversas etapas del proceso se desarrollen en forma sucesiva,
mediante la clausura terminante de cada una de ellas, impidiéndose el
regreso a etapas y momentos procesales ya extinguidos y consumados.
No obstante lo anterior, aún cuando nuestro Código Procesal Civil del
Estado, a diferencia de lo que sucede en otras legislaciones, no contiene
un precepto expreso en que se reconozca la firmeza del procedimiento a
fin de que el juzgador no pueda modificar sus propias determinaciones
(preclusión de actuaciones judiciales), salvo lo expuesto en el numeral 249
de la referida Ley, pues es lo más cercano a ese principio; el legislador
local ha establecido mecanismos perentorios que hacen respetar este
principio tan elemental de inmutabilidad de las resoluciones, como son la
creación de medios de impugnación y términos para que las partes los
ejerzan, y a través de ellos, accedan a una segunda instancia a efecto de
que en su oportunidad, se subsanen los errores cometidos en los fallos.
Cobran
aplicación
por
analogía
los
siguientes
criterios
jurisprudenciales establecidos por los Tribunales Colegiados del país:
JUECES DE DISTRITO, NO PUEDEN REVOCAR SUS
RESOLUCIONES. Los Jueces de Distrito no pueden revocar sus
propias determinaciones, lo cual sólo incumbe, mediante los recursos
procedentes, a la Suprema Corte de Justicia. Por tanto, debe
declararse fundada la queja interpuesta contra la resolución del Juez
de Distrito que implique una modificación de un auto anterior, por
rectificarse en aquella la forma en que con anterioridad se había
ordenado practicar una notificación.20
REVOCACION. No es permitido a las autoridades judiciales revocar
sus propias determinaciones, que no admiten expresamente ese
recurso, ya que un principio de justicia y de orden social, exige que
tengan firmeza los procedimientos que se siguen en un juicio, y
estabilidad los derechos que por ellos se conceden a las partes.21
JUECES DE DISTRITO, NO PUEDEN REVOCAR SUS PROPIAS
DETERMINACIONES. Si el Juez de Distrito reconoció la personalidad
del promovente del amparo, como representante legítimo de su
esposa, y el auto respectivo quedó firme, por no haber sido
impugnado mediante el recurso de queja, que pudo ser precedente,
20
Quinta Época Registro: 343708 Instancia: Tercera Sala Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la
Federación CV Materia(s): Común Tesis: Página: 2130
21
Quinta Época Registro: 394442 Instancia: Pleno Jurisprudencia Fuente: Apéndice de 1995 Tomo VI, Parte
SCJN Materia(s): Común Tesis: 486 Página:322
14
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
dicha personalidad ya no puede desconocerse por el Juez, porque
ello equivaldría a revocar el auto indicado, y los Jueces de Distrito no
pueden revocar sus propias determinaciones, que sólo pueden
modificarse mediante los recursos procedentes, por esta Suprema
Corte de Justicia.-22
En base al breviario anteriormente expuesto, y en atención a la
conducta denunciada por los hoy quejosos, el Licenciado xxxxxxxxx al
pronunciar el acuerdo de fecha veintiséis de septiembre del año próximo
pasado en el que hizo uso de la atribución que hemos venido estudiando
(facultad para regularizar el procedimiento), para nulificar los autos de
fechas once de julio, veintidós, veintinueve y treinta de agosto, y seis de
septiembre del presente año, así como la diligencia actuarial de fecha
once de septiembre de ese mismo año, que entre ellos se encuentra el
auto de aprobación de remate (seis de septiembre de dos mil doce), que
específicamente esa resolución por ser un acto irrevocable23, hoy
pudiera acreditarse que contravino preceptos legales claros y terminantes,
aplicables al caso en concreto.
Y para estar en posibilidades de determinarlo, es necesario abordar
las el análisis de las siguientes consideraciones:
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 983 del Código
Procesal Civil del Estado (resolución aprobatoria o desaprobatoria del
remate), ‘…dentro los tres días que sigan a la fecha de subasta, el
juzgador dictará auto resolviendo si es de aprobarse o no el remate.
Para tal efecto examinará de oficio, o en vista a las observaciones que le
formule parte interesada dentro de ese lapso, si se cumplieron los
requisitos previos para su celebración o la normativa aplicable. La
resolución será apelable en el efecto suspensivo, si la sentencia fuere
apelable.’(Se transcribe texto.)
Así pues, si la audiencia de subasta en el procedimiento de origen se
llevó a cabo el treinta de agosto del año pasado, en la que se determinó
fincado el remate del inmueble objeto de ejecución (fincamiento
provisional), a favor de xxxxxxxx y xxxxxxxxxx, y posteriormente, por
22
Quinta Época Registro: 352020Instancia: Tercera Sala Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la
Federación LXXIII Materia(s): Común Tesis: Página: 3217
23
REMATE. EFECTOS DEL AUTO QUE LO DECLARA APROBADO. (LEGISLACION DEL ESTADO DE
HIDALGO). Octava Época Registro: 226051 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente:
Semanario Judicial de la Federación V, Segunda Parte-1, Enero a Junio de 1990 Materia(s): Civil Tesis: Página:
423
15
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
acuerdo de fecha seis de septiembre de ese año, el juzgador determinó
aprobada la citada diligencia de remate declarando de manera
definitiva el fincamiento del remate a favor de los aludidos postores;
el Licenciado xxxxxxxxxxxx al pronunciar el auto de veintiséis de
septiembre de dos mil doce, al advertir un certificado de libertad de
gravamen con una prelación de acreedor a favor de la institución bancaria
BANORTE (acreedor hipotecario), nulificó diversas actuaciones, entre
ellas una que es irrevocable, pues es de decirse que la declaración de
fincado
el
remate
(fincamiento
definitivo-aprobación)
es
el
acto
jurisdiccional que legalmente concluye la almoneda, da firmeza y confirma
la legalidad del remate24.
Resultando aplicables los siguientes criterios jurisprudenciales
sustentados por los altos tribunales federales del país:
REMATE. EL AUTO DE APROBACIÓN SÓLO TIENE EFECTOS
DECLARATIVOS Y OTORGA DEFINITIVIDAD AL ACTO, POR SER
LA ADJUDICACIÓN EL ACTO JURÍDICO TRASLATIVO DE LA
PROPIEDAD (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE DURANGO). La
adjudicación es una resolución judicial con efecto traslativo de
propiedad y surte efectos con independencia de la aprobación del
remate y del otorgamiento de la escritura correspondiente, ya que la
aprobación y consecuente expedición de la escritura tiene su base
legal en el auto de adjudicación y éste es firme y válido,
independientemente de aquélla, según se advierte de los artículos
557, fracción II, 560, 569 y 570 del Código de Procedimientos Civiles
para el Estado de Durango, ya que la aprobación del remate da
definitividad a la venta ya realizada, la cual de aprobarse, se
considera irrevocable, mas no implica que el inmueble no haya
salido del patrimonio del propietario original, para pasar al del
comprador, ya que la transmisión del bien se dio por virtud de la
declaración de adjudicación, al haberse entregado el precio y,
formalmente, la cosa; por lo que la aprobación sólo dará base a que
se otorgue al comprador la escritura de adjudicación y entrega
material, tal como lo establece el numeral 570 invocado; e impedirá
que el deudor libere sus bienes pagando el monto adeudado. Por
tanto, es inconcuso que la aprobación del remate sólo tiene
efectos declarativos, ya que sirve para determinar la conclusión
del procedimiento respectivo, pero es en el momento de la
adjudicación cuando el comprador adquiere el bien inmueble
rematado.25
AMPARO INDIRECTO. PROCEDE CONTRA EL AUTO QUE
REVOCA LA ADMISIÓN DEL RECURSO DE APELACIÓN,
INTERPUESTO EN CONTRA DE UN AUTO AISLADO EMITIDO
24
REMATE JUDICIAL, LA LIBERACION DE BIENES SOLO PUEDE HACERSE ANTES DE FINCARSE EL.
Séptima Época Registro: 240518 Instancia: Tercera Sala Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la
Federación 163-168 Cuarta Parte Materia(s): Civil Tesis: Página:113
25
Novena Época Registro: 194445 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta IX, Marzo de 1999 Materia(s): Civil Tesis: VIII.2o. 43 C
Página:1453
16
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
DESPUÉS DE DICTADA LA RESOLUCIÓN DEFINITIVA QUE
APROBÓ EL REMATE Y ADJUDICACIÓN DE BIENES, EN
EJECUCIÓN DE SENTENCIA. De conformidad con lo estatuido por
el artículo 114, fracción VI, del Código de Procedimientos Civiles para
el Distrito Federal, la notificación que se hace a la parte reo de que
cuenta con el término de cinco días para hacer la entrega voluntaria
de los bienes adjudicados a quien obtuvo en el juicio natural,
apercibida que de no hacerlo, se procederá en su contra en la vía de
apremio que corresponda, constituye un acto posterior y aislado al
procedimiento de ejecución de sentencia que culmina con la
aprobación del remate de los bienes sacados a subasta judicial,
que es la última resolución emitida dentro de dicho
procedimiento en la que se podrá enmendar cualquier
irregularidad, pero no así en determinaciones posteriores y
aisladas que, por no poder ser ya corregidas en aquélla, estarán
en el supuesto de actos que tienen sobre las personas y las
cosas una ejecución de imposible reparación, por lo que si en su
contra se hace valer el recurso de apelación y admitido éste por el
Juez natural, el tribunal de alzada revoca su admisión, procederá en
su contra el amparo indirecto, acorde a lo previsto por el artículo 114,
fracción III, párrafo primero de la Ley de Amparo.26
REMATE, EL DEUDOR PUEDE LIBERAR SUS BIENES SI PAGA
ANTES DE QUE SE APRUEBE. El artículo 571 del Código de
Procedimientos Civiles establece que el deudor puede liberar sus
bienes sujetos al procedimiento de remate, si paga principal y costas
antes de fincarse el remate o declararse la adjudicación, porque
después, la venta es irrevocable. De la interpretación armónica de
este precepto con los artículos 456 y 588 del mismo ordenamiento, se
infiere que tal irrevocabilidad sólo existe hasta que el Juez
aprueba el remate, según criterio adoptado en este sentido por la
Suprema Corte de Justicia; de tal manera que aun cuando ya se
haya efectuado el fincamiento del remate al mejor postor en los
términos del artículo 580 o la adjudicación al rematante conforme al
artículo 582 del referido código, los bienes pueden ser liberados en
la forma antes referida si no se ha aprobado el remate.27
Por tanto, al ser el auto de aprobación del remate una resolución
irrevocable28, por ser la última29’30 emitida dentro del procedimiento de
ejecución de sentencia, ya que es aquella en la que se aprueba o
reconoce de manera expresa o tácita el cumplimiento total de la sentencia
26
Novena Época Registro: 195208 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta VIII, Noviembre de 1998 Materia(s): Civil Tesis: I.6o.C.151 C
Página:502
27
Séptima Época Registro: 250382 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente:
Semanario Judicial de la Federación 157-162 Sexta Parte Materia(s): Civil Tesis: Página:143
28
SENTENCIAS IRREVOCABLES. Quinta Época Registro: 303780 Instancia: Primera Sala Tesis Aislada
Fuente: Semanario Judicial de la Federación XC Materia(s): Penal Tesis: Página: 2110
29
AMPARO INDIRECTO. SIGNIFICADO DE LA EXPRESIÓN "ÚLTIMA RESOLUCIÓN", A QUE SE REFIERE
EL PÁRRAFO SEGUNDO DE LA FRACCIÓN III DEL ARTÍCULO 114 DE LA LEY DE LA MATERIA. Novena
Época Registro: 190035 Instancia: Pleno Jurisprudencia Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta XIII, Abril de 2001 Materia(s): Común Tesis: P./J. 32/2001 Página:31
30
RESOLUCIONES JUDICIALES QUE PONEN FIN A UN PROCEDIMIENTO CIVIL SIN DILUCIDAR LA
CUESTIÓN PRINCIPAL CONTROVERTIDA. TIENEN EL CARÁCTER DE SENTENCIA, POR LO QUE EL
PLAZO PARA SU IMPUGNACIÓN MEDIANTE EL RECURSO DE APELACIÓN ES DE CINCO DÍAS
(LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE VERACRUZ). Novena Época Registro: 168559 Instancia: Primera Sala
Jurisprudencia Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XXVIII, Octubre de 2008 Materia(s):
Civil Tesis: 1a./J. 78/2008 Página:335
17
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
o se declara la imposibilidad materia o jurídica para darle cumplimiento,
sólo puede ser revocable por el tribunal de alzada a través del recurso de
apelación respectivo, y no por el juzgador de origen a través de una
facultad que le está excepcionalmente limitada31, según lo previenen los
citados criterios jurisprudenciales, invadiendo con ello el Licenciado
xxxxxxxxxxx, una jurisdicción que no le es propia con motivo de su
encargo como Juez de Primera Instancia.
La razón fundamental de esa conclusión, es que con esa mecánica
se permiten alcanzar objetivos constitucionales señalados como el de una
justicia pronta y expedita, previstos en el artículo 17 de la Constitución
Federal, que implica que sólo se utilicen los Recursos en aquellos casos
que por su trascendencia en el fondo de asunto y manifestación expresa
de la ley, como criterio toral, requieran del examen de un órgano colegiado
distinto, atendiendo a que la complejidad de las pretensiones y defensas
opuestas por las partes, así como de la decisión de cuestiones
intermedias, exigen ser analizadas con base en recursos materiales y
humanos que actúen en forma colegiada.
Reiterando con ello, que ‘la facultad de regularizar el procedimiento’
recae en una atribución para que los magistrados y jueces puedan
subsanar
toda
omisión
que
notaren
en
la
substanciación
del
procedimiento, para el sólo efecto de regularizarlo, siempre y cuando con
ello, como se dijo, no se modifiquen sus propias determinaciones, pues el
artículo 249 del Código Procesal Civil del Estado (invariabilidad de las
resoluciones judiciales) es contundente al establecer que esos órganos
jurisdiccionales no podrán variar ni modificar sus sentencias o autos
después de firmarlos, salvo el caso de la aclaración de sentencia previsto
en el artículo 529 de ese ordenamiento, es decir, establece la posibilidad
de aclarar algún concepto o suplir cualquier omisión que las primeras
contengan sobre un punto discutido en el litigio, o bien cuando los
segundos sean obscuros o imprecisos, pero haciendo sobre todo hincapié
en que no se puede alterar la esencia de dichas sentencias y proveídos.
Cobran aplicación los siguientes criterios aislados determinados por los
tribunales de constitucionalidad del país:
31
REVOCACIÓN. ESTE RECURSO NO EXCLUYE LA FACULTAD DEL JUEZ PARA REGULARIZAR EL
PROCEDIMIENTO DE OFICIO (Interpretación del artículo 684 del Código de Procedimientos Civiles para el
Distrito Federal). Novena Época Registro: 162725 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XXXIII, Febrero de 2011 Materia(s): Civil Tesis:
I.4o.C.323 C Página: 2399
18
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
REGULARIZACION DEL PROCEDIMIENTO, LOS TRIBUNALES
NO DEBEN REVOCAR SUS PROPIAS RESOLUCIONES AL
DECRETAR LA. De lo dispuesto en el artículo 272-G del Código de
Procedimientos Civiles del Distrito Federal, se desprende que tal
dispositivo no establece una obligación, sino una facultad para que
los jueces y magistrados puedan subsanar toda omisión que notaren
en la sustanciación del procedimiento, para el solo efecto de
regularizarlo, siempre que con ello no modifiquen sus propias
determinaciones; por lo que si además el artículo 84 del Código
aludido es contundente al ordenar que esos órganos
jurisdiccionales no podrán variar ni modificar sus sentencias o
autos después de firmados, estableciendo sólo la posibilidad de
aclarar algún concepto o suplir cualquier omisión que las
primeras contengan sobre un punto discutido en el litigio, o bien
cuando los segundos sean obscuros o imprecisos, pero
haciendo sobre todo hincapié en que no se puede alterar la
esencia de dichas sentencias y proveídos; por lo que resulta
incuestionable que no podía proceder la pretensión de la parte
quejosa de que se regularizara el procedimiento, puesto que ello no
sólo tendría como finalidad la de subsanar la omisión de que no se
acordó una promoción de la parte demandada, por la que señaló un
nuevo domicilio para oír notificaciones, ya que eso necesariamente
también traería como consecuencia que se anulara todo lo actuado
en el juicio natural, con posterioridad a un auto por el cual se ordenó
una notificación personal a las partes, en virtud de que la misma se
llevó a efecto en el domicilio originalmente señalado por la amparista
y no en el que precisó con posterioridad; por lo tanto, al quedar claro
que no se está en el supuesto de que se pretenda subsanar una
simple omisión, es indudable que tal pretensión se debió intentar a
través del recurso ordinario que resultara procedente para lograr la
nulidad de las actuaciones relativas.32
REVOCACION. No es permitido a las autoridades judiciales revocar
sus propias determinaciones que no admiten expresamente este
recurso, ya que un principio de justicia y de orden social exige que
tengan firmeza los procedimientos que se siguen en un juicio y
estabilidad los derechos que por ellos se conceden a las partes.33
Por lo que resulta incuestionable para los miembros de la Judicatura,
que el Licenciado xxxxxxxxx posiblemente no estaba facultado para
nulificar diversas actuaciones, entre ellas el auto de aprobación del
remate (el cual es el que aquí interesa), con el objeto de citar a un tercero
ajeno al procedimiento (acreedor hipotecario banco Banorte), al advertir,
después de haber dictado éste, que el bien inmueble objeto de la
adjudicación se encontraba bajo un gravamen con nivel de prelación sobre
cualquier otra persona, puesto que ello no tenía como finalidad aclarar
o suplir los extremos establecidos en el citado artículo 529, pues se
trató de la anulación o revocación de actuaciones judiciales sustanciales,
32
Novena Época Registro: 203474 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta III, Enero de 1996 Materia(s): Civil Tesis: I.3o.C.77 C Página:
341
33
Octava Época Registro: 213598 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente:
Semanario Judicial de la Federación XIII, Febrero de 1994 Materia(s): Común Tesis: II.2o.188 K Página: 415
19
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
por la razón de que ese tercero no había sido llamado a juicio a fin de
defender su intereses; y que por tanto, tal determinación resulta una
alteración de fondo y no de subsanación.
En ese sentido, al quedar claro que no se está en el supuesto de que
se pretenda subsanar una simple omisión, es indudable que el auto de
aprobación del remate, debía ser impugnado por instancia de las partes en
el proceso o por el tercero ignorado, a través del recurso ordinario
(apelación) o juicio extraordinario (amparo) que resultara procedente, y no
revocado por el de origen a través de una facultad específicamente
delimitada34.
Se llega a tal afirmación, pues si bien el Tribunal Pleno de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido que la persona
extraña al juicio35 es aquella que no ha figurado en el juicio como parte en
sentido material, pero que sufre un perjuicio dentro de él o en la ejecución
de las resoluciones, sin haber tenido la oportunidad de ser oída en su
defensa por desconocer las actuaciones relativas, quedando incluida en
este concepto la parte que no fue emplazada o que lo fue incorrectamente;
la posibilidad de que se siga perjuicio al interés social y se contravengan
disposiciones de orden público y de daños y perjuicios en contra de éste
(tercero) por actos de difícil reparación, está limitada al acceso del
interesado a los medios de impugnación36, pues a través de esas
instancias podrían ser reparados fácilmente los actos del de origen, si es
que lograra acreditar el afectado una violación a su esfera jurídica.
Por otro lado, conjuntamente con lo que se ha establecido, conforme
a los antecedentes jurídicos expuestos en párrafos precedentes, el hecho
de que el Licenciado xxxxxxxxxxxxx haya nulificado diversas actuaciones,
34
NULIDAD DE ACTUACIONES. EL INCIDENTE PROMOVIDO POR UN TERCERO EXTRAÑO POR
EQUIPARACIÓN, POR FALTA DE EMPLAZAMIENTO DESPUÉS DE DICTADA LA SENTENCIA DEFINITIVA E
INTERPUESTO EL RECURSO DE APELACIÓN EN CONTRA DE LA RESOLUCIÓN DE APROBACIÓN DE
REMATE, ESTANDO EN TRÁMITE EL JUICIO DE GARANTÍAS NO ENTRAÑA CONSENTIMIENTO DEL
ACTO RECLAMADO POR NO SER LOS MEDIOS IDÓNEOS PARA DESVIRTUAR LA FALTA DE
EMPLAZAMIENTO. Novena Época Registro: 182591 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XVIII, Diciembre de 2003 Materia(s): Civil Tesis:
I.9o.C.110 C Página:1424
35
TERCERO EXTRAÑO. NO TIENE ESE CARÁCTER, SINO DE CAUSAHABIENTE AQUEL QUE OBTIENE
EL DOMINIO DE UN INMUEBLE, OBJETO DE UN JUICIO REIVINDICATORIO, Y TIENE CONOCIMIENTO DE
LA CALIDAD DEL BIEN ANTES DE QUE CONCLUYA EL PROCEDIMIENTO CON SENTENCIA
EJECUTORIADA. Novena Época Registro: 162686 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XXXIII, Febrero de 2011 Materia(s): Civil, Común
Tesis: IX.2o.59 C Página:2411
36
REMATES. ALCANCES DE LA SUSPENSIÓN. Novena Época Registro: 162488 Instancia: Tribunales
Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XXXIII, Marzo
de 2011 Materia(s): Común Tesis: I.3o.C.933 C Página:2417
20
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
entre ellas una que es irrevocable (auto de seis de septiembre de dos mil
doce) a través del auto de veintiséis de septiembre del año próximo
pasado, este cuerpo colegiado determina que el referido funcionario
probablemente incurre del mismo modo en responsabilidad, en virtud de
que, como se dijo, otra de las excepciones para que un órgano
jurisdiccional pueda hacer uso de ‘la facultad para regularizar el
procedimiento’, es que el auto(s) o resolución(es) que trate de subsanar
o suplir el/la error/omisión a través de esa atribución, no haya causado
estado, o mejor dicho, que esa actuación no hubiere quedado firme
conforme al principio de preclusión.
Ello es así, pues el Supremo Tribunal de Justicia del país ha
sostenido a través de sus múltiples interpretaciones sincrónicas con
respecto a los alcances esa facultad, que conforme a los artículos 14,
segundo párrafo, y 17, tercer párrafo de la Norma Suprema, el principio
de preclusión y de la cosa juzgada37 se ubican dentro de un auténtico
proceso judicial, entendido como el seguido con las formalidades
esenciales del procedimiento, pues dichas prerrogativas disponen que las
leyes federales y locales establecerán los medios necesarios para
garantizar la independencia de los tribunales y la plena ejecución de sus
resoluciones, porque tal ejecución íntegra se logra sólo en la medida en
que esas instituciones procesales se instituyen en el ordenamiento jurídico
como resultado de un juicio regular que ha concluido en cada una de sus
instancias respectivas, llegando al punto en que lo decidido ya no es
susceptible de discutirse, en aras de salvaguardar la garantía de acceso a
la justicia, pues dentro de aquéllas se encuentra no sólo el derecho a que
los órganos jurisdiccionales establecidos por el Estado diriman los
conflictos, sino también el relativo a que se garantice la ejecución de sus
fallos.
En ese sentido, la autoridad de la preclusión y de la cosa juzgada son
de los principios esenciales en que se funda la seguridad jurídica, toda vez
que el respeto a sus consecuencias constituye un pilar del Estado de
derecho, como fin último de la impartición de justicia a cargo del Estado,
siempre que en el juicio correspondiente se haya hecho efectivo el debido
proceso con sus formalidades esenciales.
37
PRECLUSION Y COSA JUZGADA. PERSONALIDAD. Sexta Época Registro: 803702 Instancia: Tercera Sala
Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación Cuarta Parte, CXXXVII Materia(s): Civil Tesis:
Página: 140
21
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
En esa medida, la preclusión por tener ciertas similitudes con la cosa
juzgada, es la base práctica de la eficiencia de las sentencias, es una
institución general en el proceso que tiene aplicación en muchos casos
distintos de la cosa juzgada. La cosa juzgada contiene siempre la
preclusión, de cualquier cuestión futura; pero tiende a desarrollar sus
efectos fuera del proceso, porque el bien reconocido por la sentencia debe
valer precisamente, como tal, fuera del proceso; en tanto que la preclusión
(llamada también cosa juzgada formal, para diferenciarla de la cosa
juzgada propiamente dicha, que se designa con la denominación de cosa
juzgada substancial), limita sus efectos al proceso en que tiene lugar; esto
es, no rebasa los límites de la relación procesal en que los mismos efectos
se producen; se basa en sentencias que reconocen sólo un bien procesal,
y por tanto, no vincula al Juez de procesos futuros.
Una vez precisadas tales exenciones, que al efecto la primer
institución procesal es la que aquí nos interesa (preclusión), nos lleva a
determinar que si el Licenciado xxxxxxxxxx pronunció el auto de
aprobación de remate en fecha seis de septiembre del año próximo
pasado, el cual fue incluido en las listas de acuerdo del órgano
jurisdiccional al que se encuentra adscrito, el mismo día, conforme a los
plazos y reglas de notificación trazadas por los artículos 190 (cómputo del
plazo), 192 (días computables), 203, fracción III (formas de notificaciónpor lista de acuerdos), y 218 (notificación por lista de acuerdos), del
Código Procesal Civil del Estado, el término para que éste surtiera efectos
comenzó a correr a partir del día diez de ese mismo mes y año a las
catorce horas, por lo que el plazo perentorio para ser impugnado por las
partes, o en su caso, causara estado a través de la preclusión, comenzó a
correr el día siguiente al que surtió efectos el acuerdo.
Entonces, si el día once comenzó a correr el término para la
impugnación o definitividad del auto, según la naturaleza de la resolución,
de conformidad con lo dispuesto en los artículos 865 (facultades del
tribunal de apelación),
866 (resoluciones apelables), 868 (plazos para
interponer el recurso de apelación), 878, fracción I, inciso a) (apelación
admitida en el efecto suspensivo), y 983 (resolución aprobatoria o
desaprobatoria del remate), todos ellos del referido ordenamiento adjetivo
civil, al tratarse de un auto de aprobación o desaprobación del remate el
cual es apelable en el efecto suspensivo; el último día que tuvieron las
22
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
partes para impugnarlo ordinariamente fue el veinte de septiembre de
ese mismo año.
Y al no haberlo hecho en el término establecido, ese auto de
aprobación de remate al día siguiente hábil causó estado, esto es, el día
veinticuatro de ese mes y año (en razón de que el día siguiente viernes
veintiuno de septiembre de dos mil doce, según lo establece el calendario
del Poder Judicial del Estado, fue inhábil); por lo que sin perjuicio de lo
expuesto en anteriores párrafos (lo analizado conforme al primer supuesto
de procedencia de la facultad para regularizar el procedimiento), para que
el Licenciado xxxxxxxxxx estuviera en posibilidades de hacer uso de la
‘facultad para regularizar el procedimiento’ tuvo que haberse apegado a
los plazos de impugnación que la parte tenían para atacar el auto de
aprobación del remate, esto es, de conformidad con lo dispuesto en los
artículos 850 y 868, fracción III, del Código Procesal Civil del Estado,
dentro de los ocho días hábiles contados al día siguiente de que surtiera
efectos el referido auto.
En tales condiciones, al operar los efectos de la preclusión sobre
ese auto conforme a los plazos de impugnación de las partes en el
proceso, dicho proveído causó estado el día veinticuatro de
septiembre del año dos mil doce, por lo que es evidente que si el
referido funcionario hoy sujeto a procedimiento de responsabilidad
administrativa, anuló o revocó diversas actuaciones, entre ellas una
irrevocable con respecto a la naturaleza de la actuación (auto de
aprobación del remate de fecha seis de septiembre de dos mil doce),
haciendo uso de la ‘facultad para regularizar el procedimiento’ a través del
auto de veintiséis de ese mismo mes y año, esto es, dos días después
de que causara estado el auto de aprobación del remate; viablemente
contravino el principio de preclusión procesal38, y por tanto, el de que los
jueces no pueden revocar sus propias determinaciones. Resultan
aplicables los siguientes criterios jurisprudenciales:
PRECLUSIÓN. ES UNA FIGURA JURÍDICA QUE EXTINGUE O
CONSUMA LA OPORTUNIDAD PROCESAL DE REALIZAR UN
ACTO. La preclusión es uno de los principios que rigen el proceso y
se funda en el hecho de que las diversas etapas del proceso se
38
PRECLUSIÓN. SUPUESTOS EN LOS QUE OPERA. Novena Época Registro: 168293 Instancia: Segunda
Sala Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XXVIII, Diciembre de 2008
Materia(s): Común Tesis: 2a. CXLVIII/2008 Página: 301
23
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
desarrollan en forma sucesiva, mediante la clausura definitiva de
cada una de ellas, impidiéndose el regreso a momentos procesales
ya extinguidos y consumados, esto es, en virtud del principio de la
preclusión, extinguida o consumada la oportunidad procesal para
realizar un acto, éste ya no podrá ejecutarse nuevamente. Además
doctrinariamente, la preclusión se define generalmente como la
pérdida, extinción o consumación de una facultad procesal, que
resulta normalmente, de tres situaciones: a) de no haber observado el
orden u oportunidad dada por la ley para la realización de un acto; b)
de haber cumplido una actividad incompatible con el ejercicio de otra;
y c) de haber ejercitado ya una vez, válidamente, esa facultad
(consumación propiamente dicha). Estas tres posibilidades significan
que la mencionada institución no es, en verdad, única y distinta, sino
más bien una circunstancia atinente a la misma estructura del juicio.39
PRECLUSION PROCESAL EN EL PROCEDIMIENTO CIVIL.
CONCEPTO (LEGISLACION DEL ESTADO DE PUEBLA). El
principio de preclusión procesal, según el tratadista Chiovenda,
consiste en la pérdida de una facultad procesal por haberse llegado a
los límites fijados por la ley para el ejercicio de esa facultad en el
juicio o fuera de él; principio que recogen los artículos 67, 197, 198,
216, 222, fracciones I y II, 26, 246, 248, 270, 271 y demás relativos
del Código de Procedimientos Civiles para el Estado de Puebla.40
PRECLUSION. La preclusión supone la consolidación de
determinada situación jurídica procesal por no haber sido combatida
dentro de cierto plazo, mediante un recurso o medio de defensa, o
bien, la pérdida de un derecho, beneficio o facultad, por no haberse
ejercitado dentro de los términos procesales.41
Concluyendo con ello, que el respeto al principio de preclusión,
además de constituir la clausura definitiva de determinadas instancias en
el proceso con respecto de la verdad legal que le es implícita, implica la
imposibilidad de volver a discutir lo decidido, al menos por jurisdicción
propia del juzgador de origen, porque la rigidez o inmutabilidad de las
resoluciones descansa en los principios de seguridad y certeza jurídica,
consagrados en los referidos artículos 14 y 17 Constitucionales, los cuales
por ser absolutos, podrían no ceder frente al interés de un tercero ajeno,
aunque también el respeto a la garantía de debido proceso tenga su
origen en la Constitución. De esa manera, al no poder volver a instancias
precluidas, es dubitable que no es posible alterar aquélla, en el extremo de
que se adviertan infracciones procesales o formales del ignorado, ello en
aras de respetar a esa institución de cosa juzgada formal.
39
Novena Época Registro: 187149 Instancia: Primera Sala Jurisprudencia Fuente: Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta XV, Abril de 2002 Materia(s): Común Tesis: 1a./J. 21/2002 Página:314
40
Octava Época Registro: 228845 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente:
Semanario Judicial de la Federación III, Segunda Parte-2, Enero a Junio de 1989 Materia(s): Civil Tesis:
Página:554
41
Quinta Época Registro: 348181 Instancia: Tercera Sala Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la
Federación LXXXVII Materia(s): Común Tesis: Página: 290
24
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
• Así entonces, una vez analizada la conducta desplegada por el
Licenciado xxxxxxxxxxxxx con respecto de las excepciones limitantes del
uso de ‘la facultad para regularizar el procedimiento’, quienes integramos
este Consejo de la Judicatura, estimamos de suma importancia abordar el
examen de los argumentos que en vía de defensa esgrimió el referido
funcionario judicial en sus informes preliminar y administrativo, además de
las circunstancias concretas que mediaron para que el aludido juzgador
hiciera uso de la facultad que aquí se ha desarrollado (facultad para
regularizar el procedimiento), lo anterior a fin de determinar su
responsabilidad o no en el ejercicio de las funciones que tienen
encomendadas como funcionario judicial.
Partiendo de esas premisas, el Licenciado xxxxxxxxxxx en sus
respectivos
informes
afirma,
que
la
facultad
de
regularizar
el
procedimiento era procedente al dictar el auto de veintiséis de septiembre
de dos mil doce, pues se omitió llamar a juicio a un tercero extraño
(acreedor hipotecario - Institución bancaria BANORTE), conforme a los
antecedentes establecidos en los autos de origen, ya que ese acreedor
ajeno también goza de la garantía de audiencia y debía ser equiparado
para los efectos a una parte procesal, pues la intención de las sentencias
que ordena la reposición es que comparezcan todos los involucrados.
Añadiendo que esa facultad contenida en la fracción IV del artículo 19 del
Código Procesal Civil del Estado, no tiene límites específicos, pues al
contrario tiene amplias posibilidades de ser aplicada, porque lo tutelado o
perseguido con dicha norma es garantizar en la medida de lo posible la
existencia de procesos reguladores y no viciados; por lo que los criterios
aislados en los que se basa este Consejo para determinar los alcances de
esa facultad, no son obligatorios.
Argumentos que no resultan del todo rebatibles, pues como ha
quedado establecido, la norma y los criterios establecidos por la Suprema
Corte de Justicia de la Nación y los Tribunales Colegiados del país, nos
dan pauta a determinar los alcances y efectos de la tan multicitada
facultad para regularizar el procedimiento, aún y cuando la norma adjetiva
civil local es imprecisa al determinar esas extensiones, pues estos vacíos
pueden ser integrados por las interpretaciones de los altos tribunales
federales, a través de la jurisprudencia o las tesis que al efecto se
25
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
emitieron en asuntos concretos, los cuales, en su caso, pueden ser
aplicados analógicamente42.
Ello es así, pues la jurisprudencia se equipara a la Ley porque,
aunque formalmente no es norma jurídica, lo es materialmente en cuanto
posee los atributos esenciales de aquélla, que son la generalidad, la
abstracción y la imperatividad. Y es obligatoria porque así lo establece la
Constitución en su artículo 94, el que remite a la Ley Reglamentaria para
el efecto de precisar los términos de tal obligatoriedad (artículo 217).
Ciertamente, el invocado precepto constitucional dispone que ‘La ley
fijará los términos en que sea obligatoria la jurisprudencia que establezcan
los Tribunales del Poder Judicial de la Federación y los Plenos de Circuito
sobre interpretaciones de la Constitución y normas generales, así como
los requisitos para su interrupción y sustitución (obligatoriedad formal)’.
Sin embargo determinar el valor y efectos legales de una tesis o
criterio aislado, ya no resulta tan fácil. Como no existe una disposición
expresa similar a la que determina la obligatoriedad de la Jurisprudencia,
normalmente se ha minimizado el valor y alcance legal de una tesis, y se
llega a afirmar que la única que obliga es la Jurisprudencia.
Por ello, es pertinente proceder a exponer un concepto del autor
Rafael De Pina43, que incluso comenta respecto al valor de las tesis, dicho
maestro expone:
‘La jurisprudencia es la manifestación de criterio uniforme con
que un Tribunal Supremo interpreta, por medio de sus
sentencias, el Derecho nacional y que aún no teniendo carácter
de legal obligatorio, cuando es producto de una magistratura
culta y prudente, ejerce sobre las resoluciones de los tribunales
‘inferiores una influencia orientadora’.
42
ANALOGÍA, PROCEDE LA APLICACIÓN POR, DE LA JURISPRUDENCIA DE LA SUPREMA CORTE DE
JUSTICIA DE LA NACIÓN. Novena Época Registro: 193841 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Jurisprudencia Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta IX, Junio de 1999 Materia(s):
Administrativa Tesis: VIII.2o. J/26 Página: 837
43
DOCTRINA. PUEDE ACUDIRSE A ELLA COMO ELEMENTO DE ANÁLISIS Y APOYO EN LA
FORMULACIÓN DE SENTENCIAS, CON LA CONDICIÓN DE ATENDER, OBJETIVA Y RACIONALMENTE, A
SUS ARGUMENTACIONES JURÍDICAS. Novena Época Registro: 189723 Instancia: Segunda Sala Tesis
Aislada, Mayo de 2001 Materia(s): Común Tesis: 2a. LXIII/2001 Página: 448
26
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
Primeramente, es conveniente señalar que cualquier órgano que
legalmente está autorizado para emitir tesis o jurisprudencia, es colegiado.
Por ejemplo, en el caso de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, si
actúa en pleno, se integrará por 11 ministros, y si actúa en Sala se
compone de 5 ministros. En el caso de los Tribunales Colegiados, estos
se componen de tres magistrados. Es decir, en todos se trabaja de
manera colegiada, por ello el estudio y análisis de los criterios que
constituyen una tesis siempre se abordó por al menos tres profesionales.
Sin embargo, si analizamos el resto de las autoridades que están
obligadas, específicamente tratándose de los Jueces Menores, de Partido
y Magistrados de los Tribunales de los Estados, resuelven de manera
individual, por lo que en este aspecto cabe de decir de manera muy simple
que dos cabezas piensan más que una, es decir, el tema de la tesis fue
abordado por el estudio de al menos tres personas, en el caso de los
magistrados de los Tribunales Colegiados. No es una regla infalible, pero
se espera que en este último caso se tenga un mejor análisis, toda vez
que determinado punto de derecho se estudió de manera colegiada y no
individual.
El anterior es sólo un argumento lógico y natural que por sí mismo
nos demuestra que la tesis debiera resultar obligatoria. Pero además
existen argumentos, desde el punto de vista legal, que justifican afirmar
que la tesis adquiere también rango de obligatoria para los Jueces
Menores, de Partido y Magistrados, y que no les es posible que afirmen
que por no estar establecida su obligatoriedad bajo texto expreso como
sucede con la Jurisprudencia en su artículo 217 de la Ley de Amparo, no
abordan su estudio y desechan de manera dogmática su análisis.
Estos fundamentos derivan de principios que constituyen derecho
positivo e incluso de rango constitucional. Así el artículo 14 Constitucional
establece en su último párrafo que:
‘En los juicios del orden civil, la sentencia definitiva deberá ser
conforme a la letra o a la interpretación jurídica de la ley, y a
falta de ésta se fundará en los principios generales del derecho’
27
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
Por una parte existe un principio denominado de jerarquía de las
decisiones y de las autoridades de nuestro sistema judicial; según
este principio las autoridades de nuestro sistema judicial están
conformadas de manera jerarquizada, de manera que las autoridades de
rango inferior se subordinan a las superiores. Este principio está inmerso
en nuestra Constitución Política, es innegable su existencia, pues
conforma la estructura de nuestro sistema, y además es derecho positivo
vigente. Según este principio, las autoridades de menor rango tendrán el
imperativo de acatar los criterios emitidos por los superiores para resolver
determinado punto de derecho.
Según otro principio de presencia innegable en nuestro sistema, esto
es, del principio referido bajo el aforismo ‘donde existe la misma razón,
debe existir la misma disposición legal’, la tesis por sí misma debería
ser obligatoria para los juzgados de menor rango. Este principio es
obligatorio, es derecho positivo vigente y no queda al arbitrio judicial el
aplicarlo, pues de acuerdo a este principio, en todos aquellos asuntos o
negocios judiciales en donde se esté trabajando un mismo punto de
derecho, éste debe ser resuelto exactamente igual, ya sea un asunto en el
Estado de Guanajuato, en Jalisco, en Aguascalientes, etc., pues el
derecho debe ser uniforme y no permitir contradicciones de acuerdo a otro
principio conocido como de seguridad jurídica.
Por ello, si determinado tema de derecho ya fue abordado por
autoridades jerárquicamente superiores, y el mismo coincide y es
equiparable por analogía, necesariamente debe aplicarse ese criterio
para resolver el asunto, pues se estaría acatando el principio
mencionado originalmente y por seguridad jurídica, evitando así la
contradicción entre las resoluciones a un mismo punto de derecho. La
acumulación de autos contiene exactamente este principio, es decir, con
ella se pretende evitar la contradicción de resoluciones a un mismo
asunto, sin embargo estos principios que pretende salvaguardar la
acumulación no deben limitarse a una misma pieza de autos, sino al
derecho en general.
Por ello se dice que a los mismos hechos debe aplicarse el mismo
derecho. Analizado determinado negocio y detectando la similitud, la
analogía de determinadas circunstancias de hechos, necesariamente debe
28
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
resolverse de la misma manera que sus precedentes, máxime si son
decisiones emitidas por autoridades jerárquicamente superiores.
Es importante considerar que si los hechos no tienen analogía o
similitud, desde luego que no opera este imperativo de resolver bajo el
mismo antecedente o criterio44, pero la autoridad tendrá que abordar el
estudio de la tesis y resolver precisamente que la misma tiene
circunstancias diferentes o que está referido a otro supuesto, que su
interpretación es de un Código que no guarda similitud, etc. Pero nunca
podrá el juzgador desechar una tesis solo bajo el argumento de que la
tesis no es obligatoria de conformidad con lo dispuesto en el aludido
artículo 217, que sólo reconocen como obligatoria a la Jurisprudencia.
Pues además, de acuerdo a los anteriores principios invocados, que son
obligatorios acatarlos, la tesis también es obligatoria, solo que no
contiene un precepto expreso sino que tendremos que deducirlo.
Debemos considerar igualmente que para acatar una tesis, no debe
existir una Jurisprudencia aplicable exactamente al caso, puesto que esta
será la obligatoria, y para el caso de que existan dos tesis en sentido
contrario, caso en el cual el juzgador puede aplicar la que más se apegue
a su asunto en particular.
Enseguida se transcribe una tesis que menciona que cuando en un
mismo punto de derecho la sala sostiene una jurisprudencia para
resolverlo, pero el pleno sostiene un tesis sobre el mismo tema, la sala
debe modificar su jurisprudencia y normar el asunto con la tesis del pleno.
Vemos como operan en este caso los principios de seguridad jurídica y el
principio jerárquico de las autoridades. Dicha interpretación establece:
JURISPRUDENCIA. DEBE MODIFICARSE LA DE UNA SALA SI EL
PLENO SUSTENTA UNA TESIS CONTRARIA, AUNQUE SEA
AISLADA. La razón fundamental de la jurisprudencia radica en lograr
la seguridad jurídica. Tal situación se ve alterada en los casos en que
el Pleno de la Suprema Corte, órgano supremo del Poder Judicial de
la Federación, examina un asunto en el que se aborda un punto de
derecho sustancialmente semejante al que se resolvió en una
jurisprudencia de la Segunda Sala de este Alto Tribunal. Ahora bien,
cuando ese órgano supremo sustenta un criterio opuesto al
establecido jurisprudencialmente por la Sala, se produce una
situación contraria al valor de seguridad jurídica expresado. En
44
JURISPRUDENCIA. PARA DETERMINAR SU APLICABILIDAD ES NECESARIO ANALIZAR LOS
ELEMENTOS COMUNES DE LOS CONCEPTOS O PRECEPTOS JURÍDICOS INTERPRETADOS. Novena
Época Registro: 181940 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial
de la Federación y su Gaceta XIX, Marzo de 2004 Materia(s): Común Tesis: XVII.2o.C.T.7 K Página: 1572
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Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
efecto, como se trata de una tesis aislada del Pleno la misma no
obliga ni a las Salas, ni a los Tribunales Colegiados de Circuito ni a
cualquier otro órgano jurisdiccional. En cambio, la jurisprudencia de la
Sala sí conserva su fuerza vinculante. De ahí se sigue que lo
establecido por el Pleno podría indefinidamente no acatarse y a pesar
de su carácter supremo se seguirían resolviendo los asuntos
conforme a un criterio contrario, establecido por un órgano obligado a
acatar la jurisprudencia del Pleno. De lo anterior se infiere que para
salvaguardar la seguridad jurídica y por lógica del sistema de
jurisprudencia establecido en la Ley de Amparo, debe considerarse
que no obstante no serle obligatoria la tesis aislada, la Segunda Sala
debe modificar su jurisprudencia con base en los argumentos
expresados por el Pleno en su resolución.45
Razón
por
la
que
quienes
esto
resuelven,
conforme
a
interpretaciones jurisprudenciales y tesis aisladas sustentadas por los
altos tribunales federales del país, respecto de los alcances de la ‘facultad
para regularizar el procedimiento’ y la esencia del ‘auto de aprobación del
remate’, determinó en párrafos precedentes que el Licenciado Mata
Rodríguez probablemente incurrió en responsabilidad administrativa con
su conducta, pues como se dijo, el Código Procesal Civil del Estado es
omiso al establecer sus alcances, y al existir elucidaciones obligatorias sin
interrupción relacionadas con el asunto en estudio, este Consejo
encaminó su jurisdicción conforme a los lineamientos rectores aplicados
en otros juicios de igual índole, tal como refieren las tesis aisladas y
jurisprudenciales con las que se funda la presente resolución; resultando
por demás evidente lo infundado del segundo de los argumentos
defensivos expuestos por el juzgador, aquí sancionable.
Empero, el primero de ellos (primero de los argumentos), podría
resultar fundado, a tal envergadura, que conforme a él este Consejo de
la Judicatura pudiera fundar y motivar una determinación respecto de la
responsabilidad del Licenciado Carlos Alberto Mata Rodríguez, pues al
abordarse de manera exhaustiva la conducta estimada como irregular, en
relación con el hecho superveniente (la exhibición de un certificado de
libertad de gravamen diverso al que obraba en autos, es decir con un
acreedor hipotecario [Banco Banorte] respeto del bien sujeto a litigio) que
motivó que el juzgador hiciera uso de la facultad para regularizar el
procedimiento, para nulificar el auto de aprobación del remate, nos
topamos con que ese tercero ajeno que se omitió llamar a juicio desde un
primer momento (Banco Banorte), por las razones ya expuestas, tuvo y
45
Novena Época Registro: 172742 Instancia: Segunda Sala Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta XXV, Abril de 2007 Materia(s): Común Tesis: 2a. XXII/2007 Página: 561
30
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
tiene la calidad de acreedor para el avalúo del bien inmueble
adjudicado46 (conforme al certificado de libertad de gravamen de fecha
trece de septiembre de dos mil doce, exhibido por la parte demandada), el
cual debía ser convocado a defender sus intereses e intervenir en el
avalúo y subasta del bien (intervenir en el acto del remate); sin embargo,
al no haber figurado dentro del desarrollo del procedimiento sino hasta
después de dictado el auto de aprobación del remate (acuerdo de fecha
seis de septiembre del año próximo pasado), el juzgador revocó entre
otras actuaciones, ese auto de aprobación, para convocarlo al acto del
remate47 a fin de respetarle sus garantías individuales, haciendo
nugatorios los alcances de la facultad para regularizar el procedimiento,
los cuales fueron estudiados en párrafos anteriores (naturaleza del acto lo
permita, y la preclusión).
Circunstancia superveniente que nos encamina a considerar, que el
Licenciado Mata Rodríguez para revocar sus determinaciones a través de
esa facultad, tuvo que realizar una interpretación sincrónica de uno de
los preceptos legales que este Consejo utiliza de base para fundar la
presente resolución, que al caso es el numeral 19, fracción VI, del
Código
de
Procesal
Civil
del
Estado,
en
relación
con
las
prerrogativas consagradas por la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, en sus ordinales 14, 16 y 17 (la cual no es
del todo acertada), a fin de desconocer y prelar las normas procesales
locales aplicables, para dar cobertura y proteger derechos constitucionales
garantizados del tercero ignorado48, como lo son las garantías de
audiencia, contradicción e igualdad jurídica en la aplicación de la ley,
tutela efectiva y de administración de justicia (seguridad jurídica).
Lo anterior se advierte del contenido del acuerdo de fecha veintiséis
de septiembre de dos mil doce (en el cual revocó, entre otros, el auto de
aprobación del remate con la facultad para regularizar el procedimiento),
en el que el juzgador realizó un silogismo jurídico de una premisa
fáctica para otorgar la mejor solución a la omisión de llamar al
46
Convocatoria de acreedores para el avalúo de bienes inmuebles. Artículo 967 del Código Procesal Civil
del Estado de Coahuila de Zaragoza.
47
REMATE. SÓLO LOS ACREEDORES QUE APARECEN EN EL CERTIFICADO DE LIBERTAD O DE
GRAVÁMENES DEBEN SER CITADOS AL PROCEDIMIENTO RESPECTIVO (LEGISLACIÓN DEL ESTADO
DE JALISCO). Novena Época Registro: 173197 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XXV, Febrero de 2007 Materia(s): Civil Tesis:
III.5o.C.114 C Página:1880
31
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
tercero acreedor, después de aprobado el remate49 (revocar diversas
actuaciones judiciales interpretando los alcances de la facultad para
regularizar el procedimiento), es decir, realizó una interpretación
proporcional de los derechos sustantivos adquiridos de las partes
(derechos adquiridos por la emisión del auto de aprobación del remate),
confrontándolos con las garantías del tercero ignora (banco Banorte), y
con ello efectuó un juicio subjetivo en el que primó las garantías del
tercero ajeno sobre las reglas procesales establecidas (alcances de la
facultad para regularizar el procedimiento), a fin de reconocerle al
acreedor ignorado el derecho de intervenir en el remate (avalúo y
subasta del bien) y de hacer las observaciones oportunas para
garantizar sus derechos50 (estar en aptitudes de nombrar perito a su
costa, practicar el avalúo sujeto a remate, apelar el respectivo auto
aprobatorio, etc.), respetando con ello, el derecho del deudor para que le
fuere mejorada la situación (se hagan posturas por parte del acreedor
hipotecario o busquen postores con el objeto de consiguiendo un mejor
precio); garantizando al acreedor principal el derecho al bien embargado, y
avalando a los postores del inmueble el depósito que exhibieron para
adquirir el inmueble en cuestión. Pues de lo contrario, se hubiera dejado
en estado de indefensión al acreedor hipotecario (banco Banorte), en
estricta violación a sus prerrogativas reconocidas por la Constitución
Federal.
Al respecto cobran aplicación los siguientes criterios sustentados por
los altos tribunales federales del país:
REMATES, CITACION A LOS ACREEDORES TRATANDOSE DE.
Es erróneo sostener que la falta de citación, para el remate, a los
acreedores que aparecieren del certificado de gravámenes no causa
perjuicio al deudor, ya que con esa omisión, se pierde la oportunidad
de que los acreedores, para mejorar su situación, hagan posturas
personalmente o busquen postores, con lo que se puede conseguir
un mejor precio, en beneficio del deudor.51
49
INTERPRETACIÓN DE LA LEY. SI SU TEXTO ES OSCURO O INCOMPLETO Y NO BASTA EL EXAMEN
GRAMATICAL, EL JUZGADOR PODRÁ UTILIZAR EL MÉTODO QUE CONFORME A SU CRITERIO SEA EL
MÁS ADECUADO PARA RESOLVER EL CASO CONCRETO. Novena Época Registro: 181320 Instancia:
Primera Sala Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta XIX, Junio de 2004
Materia(s): Común Tesis: 1a. LXXII/2004 Página:234
50
HIPOTECAS, INCORPORACIÓN DE LOS ACREEDORES GARANTIZADOS POR, EN LOS
PROCEDIMIENTOS DE REMATE.- Quinta Época Registro: 913850 Instancia: Tercera Sala Tesis Aislada
Fuente: Apéndice 2000 Tomo IV, Civil, P.R. SCJN Materia(s): Civil Tesis: 242 Página: 160
51
Quinta Época Registro: 346345 Instancia: Tercera Sala Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la
Federación XCIV Materia(s): Civil Tesis: Página: 1150
32
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
REMATES, CITACION A LOS ACREEDORES EN CASO DE. Si el
Juez que siguió los trámites de ejecución, no citó al acreedor
hipotecario que aparecía del certificado de libertad de gravámenes, y
que tenía el carácter de tercero en el juicio, en la forma señalada en
el artículo 120 del Código de Procedimientos Civiles del Distrito
Federal, para la celebración de la subasta en que se fincó el remate,
es indudable que dicho Juez infringió el precepto mencionado y evitó
que el acreedor ejercitara los derechos que por ley correspondían,
entre ellos, apelar del auto aprobatorio del remate.52
REMATES, CITACION DE LOS ACREEDORES A LOS. La falta de
citación de los acreedores para una diligencia de remate, produce, en
perjuicio de éstos, una violación específica de garantías individuales,
aun cuando al recabarse el certificado de gravámenes del Registro
Público, aparezcan que no constan sus nombres en ese documento,
pues teniendo los embargantes el derecho de comparecer al remate,
para hacer postura en él, ya sea con su respectivo crédito, o con el
efectivo que a su disposición tengan, este derecho resulta lesionado,
aun cuando la autoridad que citó para el remate, haya sido inducida a
omitir la citación, por una falsa o errónea certificación del Registro
Público de la Propiedad.53
Esa prelación de garantías individuales reconocidas sobre derechos
adjetivos de los justiciables, en asuntos concretos, la Constitución y las
interpretaciones que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha hecho
de ella, se le conoce como ‘facultad ex officio’54 o ‘control difuso de la
constitucionalidad de las leyes’55, la cual en un primer momento sólo
fue reconocida para su práctica a los Tribunales Judiciales de la
Federación56, y con un replanteamiento interpretativo que hizo ese
Máximo Tribunal de los artículos 1° y 133 de la Carta Magna57, determinó
52
Quinta Época Registro: 375990 Instancia: Cuarta Sala Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la
Federación LXXIV Materia(s): Civil Tesis: Página: 2106
53
Quinta Época Registro: 359669 Instancia: Tercera Sala Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la
Federación XLV Materia(s): Civil Tesis: Página:3525
54
CONTROL DIFUSO. RASGOS DISTINTIVOS DE SU EJERCICIO. Época: Décima Época Registro: 2003523
Instancia: CUARTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL PRIMER CIRCUITO
TipoTesis: Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta Localización: Libro XX,
Mayo de 2013, Tomo 3 Materia(s): Común Tesis: I.4o.A.18 K (10a.) Pag. 1762
55
CONTROL DIFUSO DE LA CONSTITUCIONALIDAD DE LAS LEYES. Octava Época Registro: 228225
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación III,
Segunda Parte-1, Enero a Junio de 1989 Materia(s): Constitucional, Administrativa Tesis: Página: 228
56
CONTROL DIFUSO DE LA CONSTITUCIONALIDAD DE NORMAS GENERALES. NO LO AUTORIZA EL
ARTÍCULO 133 DE LA CONSTITUCIÓN. Novena Época Registro: 193435 Instancia: Pleno Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta X, Agosto de 1999 Materia(s): Constitucional Tesis:
P./J. 74/99 Página: 5
57
CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS
Capítulo I
De los Derechos Humanos y sus Garantías
Artículo 1o. En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos
reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así
como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los
casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece.
Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los
tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia.
33
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
que cualquier órgano jurisdiccional del país, puede en ejercicio de su
potestad y de manera oficiosa, inaplicar leyes que considere
contrarias a la Constitución o a los tratados internacionales
relacionados con los derechos humanos, destacando también las
garantías procesales de los justiciables en un procedimiento
ordinario, sin hacer declaratorias de inconstitucionalidad y expulsar
del ordenamiento normas generales, sí puede considerar en los
casos concretos los argumentos donde se aduce que algún acto o
norma vulnera esos derechos fundamentales.58 Lo anterior tiene
fundamento en los siguientes criterios jurisprudenciales:
Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y
garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia,
indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las
violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley.
Está prohibida la esclavitud en los Estados Unidos Mexicanos. Los esclavos del extranjero que entren al
territorio nacional alcanzarán, por este solo hecho, su libertad y la protección de las leyes.
Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las
discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias
sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o
menoscabar los derechos y libertades de las personas.
Título Séptimo
Prevenciones Generales
Artículo 133. Esta Constitución, las leyes del Congreso de la Unión que emanen de ella y todos los Tratados
que estén de acuerdo con la misma, celebrados y que se celebren por el Presidente de la República, con
aprobación del Senado, serán la Ley Suprema de toda la Unión. Los jueces de cada Estado se arreglarán a
dicha Constitución, leyes y tratados, a pesar de las disposiciones en contrario que pueda haber en las
Constituciones o leyes de los Estados.
58
LEY DE JUSTICIA CONSTITUCIONAL LOCAL PARA EL
ESTADO DE COAHUILA DE ZARAGOZA.
CAPÍTULO PRIMERO
DISPOSICIONES GENERALES.
Artículo 4.
El control difuso de la constitucionalidad local. Todo juez podrá declarar de oficio o a petición de parte, la
inaplicabilidad de una norma o acto que estime contrario a la Constitución Local.
Este control difuso de la constitucionalidad local se ejercerá por el juez dentro de su jurisdicción ordinaria
conforme a los procedimientos que le competa resolver de acuerdo con las disposiciones aplicables. Las partes
del juicio podrán oponer como excepción, la inconstitucionalidad de la norma o acto, para que el juez declare su
inaplicabilidad en el caso concreto.
CAPITULO DÉCIMO
LOS PROCEDIMIENTOS DE CONTROL DE LA CONSTITUCIONALIDAD LOCAL.
SECCIÓN PRIMERA
EL CONTROL DIFUSO LOCAL
Artículo 64.
El control difuso de la constitucionalidad local. En el ejercicio de su jurisdicción ordinaria, los jueces del
Poder Judicial del Estado, cualquiera que sea su denominación, están obligados a cumplir y hacer cumplir la
Constitución Local frente a cualquier norma o acto que la contravenga.
En todo caso, se ajustarán a la Constitución Local inaplicando para el caso concreto la norma o acto que
estimen contraria a la supremacía constitucional local. Los jueces podrán interpretar la norma o el acto
conforme a la Constitución y la ley, para evitar su inaplicación.
Artículo 65.
De oficio o de parte. Todo juez podrá declarar de oficio o a petición de parte, la desaplicación de una norma o
acto que estime contrario a la Constitución Local. En su resolución, deberán expresar con claridad la norma o
acto cuya constitucionalidad se cuestiona, el precepto constitucional que se considere infringido y la medida en
que la decisión de la causa dependa de la aplicación de dicha norma o acto, con las justificaciones precisas a
este respecto.
Las partes de un juicio podrán oponer como excepción la inconstitucionalidad de la norma o acto, para que el
juez declare su inaplicabilidad en el caso concreto.
34
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
CONTROL DE CONVENCIONALIDAD EX OFFICIO. LOS
TRIBUNALES DE ALZADA ESTÁN OBLIGADOS A RESPONDER
DENTRO DEL ÁMBITO DE SU COMPETENCIA LOS AGRAVIOS
RELATIVOS
A
LA
VIOLACIÓN
DE
PRECEPTOS
CONSTITUCIONALES. El sistema jurídico mexicano sufrió
modificación a raíz de la interpretación efectuada por la Suprema
Corte de Justicia de la Nación en el expediente varios 912/2010,
publicado en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
Décima Época, Libro I, Tomo 1, octubre de 2011, página 313. El
modelo de control constitucional actual adoptó, junto con la
forma concentrada -propia de los tribunales de la Federación- la
modalidad difusa. Ahora, cualquier órgano jurisdiccional del país
puede, en ejercicio de su potestad y de manera oficiosa,
inaplicar leyes que considere contrarias a la Constitución o a los
tratados internacionales relacionados con los derechos
humanos. Por tanto, aun cuando no puede hacer declaratorias
de inconstitucionalidad y expulsar del ordenamiento normas
generales, sí puede considerar en los casos concretos los
argumentos donde se aduce que algún acto o norma vulnera
esos derechos fundamentales. Esta consideración se adecua a los
parámetros establecidos en la tesis P. LXVII/2011 (9a.), consultable
en la página 535 del Libro III, Tomo 1, diciembre de 2011, Décima
Época del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, de rubro:
"CONTROL DE CONVENCIONALIDAD EX OFFICIO EN UN
MODELO DE CONTROL DIFUSO DE CONSTITUCIONALIDAD.". Por
tanto, actualmente ya no encuentra respaldo legal la respuesta que
los tribunales de alzada dan a los agravios de apelación cuando
sostienen que no pueden atender planteamientos relativos a la
violación de preceptos constitucionales.59
CONTROL CONCENTRADO Y CONTROL DIFUSO DE LA
CONSTITUCIÓN. SUS DIFERENCIAS Y FINALIDAD DENTRO DEL
PROCESO ORDINARIO. La Suprema Corte de Justicia de la Nación
estableció en la tesis P. LXX/2011 (9a.), publicada en el Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época, Libro III, Tomo
1, diciembre de 2011, página 557, de rubro: "SISTEMA DE
CONTROL CONSTITUCIONAL EN EL ORDEN JURÍDICO
MEXICANO.", que actualmente existen dos grandes vertientes dentro
del modelo de control constitucional en el orden jurídico mexicano
que son acordes con el modelo de control de convencionalidad ex
officio en materia de derechos humanos. 1. El control concentrado en
los órganos del Poder Judicial de la Federación con vías directas de
control y, 2. El del resto de los Jueces del país en vía de
desaplicación al resolver los procesos ordinarios en los que son
competentes (difuso). Ambos determinan el alcance y forma de
conducción de los juzgadores en ejercicio de dichos controles
constitucionales, pues al ser de naturaleza diversa las vías para
materializarse, también lo serán sus principios y efectos. Así,
tratándose del control concentrado que reside en los órganos del
En el ejercicio de este control difuso, los jueces también podrán analizar la inconstitucionalidad por omisión
cuando la falta de norma requiera ser colmada o resuelta para garantizar la tutela judicial efectiva.
Artículo 66.
El autocontrol principal. En todo caso, los jueces y magistrados deberán asumir de manera principal este
control difuso de la constitucionalidad local, para mantener la vigencia de la regularidad constitucional local en
todos los procedimientos constitucionales u ordinarios en que intervengan conforme a la ley.
59
Época: Décima Época Registro: 2003522 Instancia: SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL
DEL SEPTIMO CIRCUITO TipoTesis: Jurisprudencia Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Localización: Libro XX, Mayo de 2013, Tomo 2 Materia(s): Común Tesis: VII.2o.C. J/3 (10a.) Pag. 1106
35
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
Poder Judicial de la Federación con las vías directas de control acciones de inconstitucionalidad, controversias constitucionales y
amparo directo e indirecto-, la pretensión elevada ante sus
juzgadores es eminentemente constitucional, pues la finalidad de
dichos procedimientos estriba en dilucidar si conforme al
planteamiento jurídico que le es propuesto, la actuación de una
autoridad o el contenido de un precepto se ajusta o no con las
disposiciones que consagra la Carta Magna, en aras de la
preservación del principio de supremacía constitucional. En cambio,
el control que ejercen el resto de los Jueces del país, en los
procesos ordinarios se constriñe a dilucidar el conflicto con
base en los hechos, argumentaciones, pruebas y alegatos de las
partes, dando cumplimiento a las garantías de audiencia,
legalidad, debido proceso y acceso a la impartición de justicia.
Es ahí donde el juzgador ordinario, al aplicar la norma, realiza el
contraste entre la disposición regulatoria y los derechos
humanos que reconoce el orden jurídico nacional, por lo cual
dicha reflexión no forma parte de la disputa entre las partes
contendientes, sino que surge y obedece a la obligación que
impone el control de constitucionalidad y de convencionalidad
que consagra el artículo 1o. de la Carta Magna. Esto es así,
porque los mandatos contenidos en el citado artículo deben
entenderse en armonía con el diverso 133 constitucional para
determinar el marco dentro del que debe realizarse dicho cometido, el
cual resulta esencialmente diferente al control concentrado que
tradicionalmente operó en nuestro sistema jurídico, y explica que en
las vías indirectas de control, la pretensión o litis no puede consistir
en aspectos de constitucionalidad, pues ello sería tanto como
equiparar los procedimientos ordinarios que buscan impartir justicia
entre los contendientes, a los diversos que fueron creados por el
Poder Constituyente y el Poder Revisor de la Constitución con el
propósito fundamental de resguardar el citado principio de
supremacía constitucional.60
Así entonces, al sobrevenir una facultad derivada de la Constitución
para que los juzgadores puedan hacer prevalecer las prerrogativas
individuales de los justiciables, frente a
normas de carácter general
(normas procesales), este Consejo de la Judicatura determina, que los
hechos materia del presente procedimiento disciplinario son cuestiones de
naturaleza estrictamente jurisdiccionales, de las cuales se encuentra
impedido para conocer, de conformidad con lo dispuesto en los artículos
200, segundo párrafo, y 205, segundo párrafo, de la Ley Orgánica del
Poder Judicial del Estado.
Pues si bien, el presente procedimiento administrativo disciplinario le
fue iniciado al Licenciado xxxxxxxxx, en su actuar como Juez Segundo de
Primera Instancia en Materia Civil del Distrito Judicial de Río Grande, con
residencia en la ciudad de Piedras Negras, Coahuila, por haberse
60
Época: Décima Época Registro: 2001605 Instancia: SEPTIMO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA
ADMINISTRATIVA DEL PRIMER CIRCUITO TipoTesis: Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta Localización: Libro XII, Septiembre de 2012, Tomo 3 Materia(s): Común Tesis: I.7o.A.8
K (10a.) Pag. 1679
36
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
pronunciado en el acuerdo de fecha veintiséis de septiembre de dos mil
doce, en contra de criterios jurisprudenciales y preceptos legales
claros y terminantes, al haberse excedido en el uso de la facultad para
regularizar el procedimiento, revocando diversas actuaciones, entre ellas,
el auto de aprobación del remate, que como se dijo en el desarrollo de la
presente resolución, es irrevocable por jurisdicción propia del juzgador,
además haber hecho nugatoria la preclusión del acuerdo en cuestión, hoy
se acredita que contravino el principio de que los juzgadores no
pueden modificar sus propias determinaciones (innegablemente se
pronunció en contra de preceptos legales claros y terminantes).
Sin embargo, para que este Consejo pueda determinar la
responsabilidad del referido juzgador (falta administrativa por la cual le fue
iniciado el procedimiento), por la inatención de los preceptos y criterios
jurisprudenciales ya expuestos, debe atender al segundo de los requisitos
que establece el aludido artículo 200, segundo párrafo, el cual aduce, que
además de que el funcionario judicial señalado como probable
responsable se haya pronunciado en contra de criterios jurisprudenciales y
preceptos legales claros y terminantes (situación que se acreditó), estos
deben ser aplicables al caso en concreto.
En esa línea de pensamiento, en estricto sentido tenemos claro que
la conducta estimada como irregular del juzgador, fue haber revocado el
auto de aprobación del remate sin gozar de jurisdicción para hacerlo, es
decir, porque la naturaleza de la actuación no lo permite, y por pasar por
alto la firmeza de la resolución (preclusión), a través de una facultad que le
está rigurosamente limitada. No obstante ello, también debemos
considerar que esto aconteció debido a que la parte demandada exhibió
un certificado de libertad de gravamen diverso al que obraba en autos
(cuando en el primero de ellos no existían ningún acreedor), después de
aprobado el remate, por lo que a fin de respetarle sus garantías al tercero
ignorado banco Banorte, el Licenciado xxxxxxxxxxxxxxx actuó de esa
manera en ejercicio de una atribución le es conferida por la Constitución
en el desempeño de su encargo como Juzgador, en asuntos concretos.
En ese orden de ideas, es de considerarse que la conducta que en
un principio se estimó como irregular, deriva de otra atribución
expresamente conferida al Juez para dejar de lado disposiciones
37
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
procesales concretas, a fin de proteger un bien jurídico tutelado por
nuestra Norma Suprema (garantía de audiencia), con lo cual pasa de
estimarse esta situación de forma aislada, a formar parte de la litis en el
presente procedimiento.
Bajo ese contexto, el panorama que se tenía de la conducta por la
cual se dio inicio al procedimiento, da un cambio rotundo, ya que ahora
existen dos facultades sometidas a revisión desde el punto de vista
administrativo.
La primera de ellas, estudiada y acreditada como irregular en su
ejercicio en gran parte del contenido del presente considerando (facultad
para regularizar el procedimiento), la cual indudablemente depende de la
segunda, la también conocida como ‘control de convencionalidad ex
officio’ (control difuso), que viene a hacer insustancialmente sancionable
la inicial, pues como se expuso en párrafos anteriores, de esa atribución
exclusiva de los resolutores judiciales, la Constitución Federal de la
República les confiere a los juzgadores el imperio para desconocer los
ordenamientos procesales a la luz de las prerrogativas protegidas por la
misma.
Concluyendo con esto, que conforme a los alcances del control difuso
utilizado por el Licenciado xxxxxxxxxxx para revocar el auto de aprobación
del remate, y citar al tercero ignorado a fin de regularizar el procedimiento,
por obvias razones jurídicas se justifica la inatención de las reglas
establecidas para el uso de esa facultad (regularizar el procedimiento), en
aras de salvaguardar un derecho tutelado por la Constitución (citar a un
tercero acreedor al acto del remate); por lo que pasa de estimarse como
irregular esa facultad de regularizar el procedimiento, a convertirse en
una cuestión de naturaleza estrictamente jurisdiccional, en la que
existe de por medio el control concentrado de la Constitución, pues el
hecho de que las inatenciones de esa facultad se hayan acreditado a la
luz de la normatividad aplicable, a partir del examen de la adecuación
entre su contenido y las circunstancias del caso, la contravención a lo
dispuesto por el artículo 200, segundo párrafo, de la citada Ley Orgánica,
no surge únicamente de la simple existencia de criterios jurisprudenciales
y preceptos legales y de la desatención que de ellos se deriven, si no que
para que pueda establecerse responsabilidad para el juzgador por no
38
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
acatarlos, es indispensable la verificación de su notoria aplicación, la cual
aquí se establece que ya no existe61, por sobrevenir un facultad (control
difuso) que vino a inimputar la conducta por la cual se dio inicio al
presente
procedimiento.
Resultando
aplicable
el
siguiente
criterio
disciplinario sustentado por el Pleno del Consejo de la Judicatura Federal:
JURISPRUDENCIA. LA IMPUTACIÓN RELATIVA A QUE SE HAYA
DEJADO
DE OBSERVAR NO
RESPONSABILIDAD
SI
NO
PUEDE SER MATERIA DE
ES
PATENTE
SU
NOTORIA
APLICACIÓN. La circunstancia de que toda tesis jurisprudencial sea
obligatoria en términos del artículo 192 de la Ley de Amparo no
provoca que su observancia se realice de manera instantánea, sino
que su acatamiento se hace depender de la verificación de los
requisitos formales y materiales que ha dispuesto el orden normativo.
Constituye presupuesto, del necesario acatamiento a un determinado
criterio jurisprudencial por parte del juzgador, el hecho de que su
aplicación sea procedente al caso concreto, a partir del examen de la
adecuación entre su contenido y las circunstancias del caso, de ahí
que la contravención a lo dispuesto por el precepto citado, como
causa de responsabilidad, no surge únicamente de la simple
existencia de un criterio jurisprudencial y de la desatención que de
ella
se
alegue,
sino
que,
para
que
pueda
establecerse
responsabilidad para el juzgador por no acatarla, será indispensable,
entre otros requisitos, la verificación de su notoria aplicación al caso
concreto. Por tanto, si con el ánimo de resolver sobre dicha
controversia el Consejo de la Judicatura Federal tiene que adentrarse
al análisis de cuestiones netamente jurisdiccionales, la queja
administrativa resultará improcedente.62
Así pues, al ya no actualizarse la hipótesis establecida en el
multicitado artículo 200, segundo párrafo, para fincar responsabilidad al
61
PRINCIPIO DE LEGALIDAD. LA TIPICIDAD CONSTITUYE SU BASE FUNDAMENTAL Y RIGE, CON LOS
PRINCIPIOS DE TAXATIVIDAD Y DE PLENITUD HERMÉTICA DERIVADOS DE AQUÉL, COMO PILAR DE
UN SISTEMA DE DERECHO PENAL EN UN ESTADO DEMOCRÁTICO DE DERECHO. Novena Época
Registro: 175846 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta XXIII, Febrero de 2006 Materia(s): Penal Tesis: II.2o.P.187 P Página:1879
62
Criterio número disciplinario número 120, establecido por el Pleno del Consejo de la Judicatura
Federal. Queja administrativa 282/2005. Judith Mendieta Martínez. Comisión de Disciplina del Consejo de la
Judicatura Federal. 12 de julio de 2005. Unanimidad de votos. Ponente: Luis María Aguilar Morales. Secretario:
Alejandro Manuel González García. - Queja administrativa 558/2005. María del Rocío Lever Somera. Comisión
de Disciplina del Consejo de la Judicatura Federal. 18 de octubre de 2005. Unanimidad de votos. Ponente: Luis
María Aguilar Morales. Secretario: Alejandro Manuel González García. - Queja administrativa 212/2006. Ermilo
Francisco Casares Loret de Mola y otros. Comisión de Disciplina del Consejo de la Judicatura Federal. 16 de
mayo de 2006. Unanimidad de votos. Ponente: Luis María Aguilar Morales. Secretario: Jaime Núñez Sandoval. Queja administrativa 93/2006. Jorge García Palacios, en su carácter de representante legal de Grúas México, S.
A. de C.V. Comisión de Disciplina del Consejo de la Judicatura Federal. 27 de junio de 2006. Unanimidad de
votos. Ponente: Luis María Aguilar Morales. Secretario: Jaime Núñez Sandoval. - Queja administrativa
451/2006. José Ceja Díaz. Comisión de Disciplina del Consejo de la Judicatura Federal. 17 de octubre de 2006.
Unanimidad de votos. Ponente: Luis María Aguilar Morales. Secretario: Jaime Núñez Sandoval
39
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
Licenciado xxxxxxxxxxx (que los criterios jurisprudenciales y preceptos
legales sean aplicables al asunto en concreto),
este Consejo de la
Judicatura del Estado, con base a los razonamientos lógico-jurídicos
expuestos en el presente Considerando, estima de suma importancia
puntualizar lo siguiente:
Este órgano colegiado al ser una autoridad administrativa cuya
función consiste medularmente en hacerse cargo de la administración,
vigilancia y disciplina del Poder Judicial del Estado y de sus integrantes,
carece de funciones jurisdiccionales, y por consiguiente, no le
corresponde decidir si el uso del control difuso o ex officio de la
Constitución, para hacer nugatorio los alcances de la facultad para
regularizar el procedimiento (acuerdo de fecha veintiséis de septiembre
de dos mil doce, por el cual el Licenciado xxxxxxxxxxx revocó un auto sin
jurisdicción para hacerlo [auto de aprobación del remate], y pasó por alto
los efectos de la preclusión)
a fin de citar a un tercero ignorado
(acreedor hipotecario banco Banorte), estuvo o no apegado a derecho,
pues ello compete a los tribunales de alzada establecidos para conocer de
los recursos ordinarios63 o extraordinarios con que cuenten las partes para
impugnar las decisiones emitidas en primera instancia.
Se ultima de esa manera, puesto que los órganos judiciales se
encuentran inmersos dentro de un cuerpo normativo que garantiza su
autonomía para conocer de determinados asuntos y resuelvan sólo a partir
de lo dispuesto en el orden jurídico, gozando para ello de independencia
judicial64, lo que se entiende como el conjunto de garantías de que se
dota a los jueces para asegurar que sus actuaciones y resoluciones sean
imparciales y libres de toda influencia. Sin embargo, es importante señalar
que esa independencia de que gozan los juzgadores tiene sus límites en
las medidas disciplinarias que es posible imponerles por incumplimiento o
desacato a las disposiciones legales, por ineptitud manifiesta, mala fe,
deshonestidad o alguna otra irregularidad en su actuación, lo que se
63
Criterio en materia disciplinaria número 45, sustentado por el Pleno del Consejo de la Judicatura
Federal. RECURSO ORDINARIO. EL HECHO DE QUE PROCEDA. NO IMPIDE QUE TAMBIÉN SE EXAMINE
EN LA VÍA ADMINISTRATIVA LA IRREGULARIDAD ATRIBUIDA. Queja administrativa 75/2000. Francisco
Ibarra Ruiz. Pleno del Consejo de la Judicatura Federal. 31 de enero de 2001. Unanimidad de votos. Ponente:
José Guadalupe Torres Morales. Secretario: Marcela Hernández Ruiz.
64
INDEPENDENCIA JUDICIAL. LOS DERECHOS QUE ASISTEN AL TITULAR DEL ÓRGANO
JURISDICCIONAL TIENDEN A GARANTIZAR QUE RESUELVA SIEMPRE CONFORME A DERECHO, SIN
INFLUENCIAS AJENAS. Novena Época Registro: 175917 Instancia: Pleno Tesis Aislada, Febrero de 2006
Materia(s): Constitucional Tesis: P. XIII/2006 Página: 25
40
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
demuestra con el hecho de que los juzgadores pueden ser sujetos de
responsabilidad.
Como sustento del razonamiento precedente se encuentran las
siguientes tesis jurisprudenciales que se transcriben in fine:
CONSEJOS
DE
LA
JUDICATURA
LOCALES.
PRINCIPIOS
ESTABLECIDOS POR EL CONSTITUYENTE PERMANENTE EN
RELACIÓN CON SU CREACIÓN. Los Consejos de la Judicatura,
como órganos de administración del Poder Judicial, sólo son
obligatorios en el régimen Federal y en el ámbito del Distrito Federal,
conforme a los artículos 100 y 122, apartado C, base cuarta, de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; por tanto, su
existencia en el ámbito estatal no es imperativa. Sin embargo, en
caso de que las Legislaturas Locales decidan establecerlos en sus
regímenes internos, por cuestión de coherencia con el sistema
federal, de acuerdo con los artículos 40, 41, 49 y 116 de la Ley
Suprema, ello no debe contravenir los principios establecidos por el
Constituyente; antes bien, en acatamiento a los artículos 17 y 116,
fracción
III,
constitucionales,
debe
seguirse
garantizando
la
independencia y la autonomía del Poder Judicial Local, en función del
principio general de división de poderes, sin perjuicio de que esta
modalidad se oriente
por los principios que para el nivel federal
establece la propia Ley Fundamental de acuerdo con su artículo 40,
lo que no significa mezclar diferentes regímenes del Estado
mexicano, sino sólo extraer los principios generales que el
Constituyente Permanente ha establecido para los Consejos de la
Judicatura en pleno acatamiento al sistema federal imperante en el
país, en el que los Estados de la República son libres y soberanos en
todo lo concerniente a su régimen interior, pero unidos en una
Federación establecida según los principios de la Norma Suprema.
En este tenor, de acuerdo con los procesos legislativos que han
originado la creación de los Consejos de la Judicatura, el
Constituyente Permanente ha establecido, por lo menos, dos
principios fundamentales: 1. En la suma total de componentes de un
Consejo, debe haber más sujetos directamente extraídos del Poder
Judicial al que administrará, al cual previsiblemente regresarán una
vez que terminen sus funciones; y, 2. La conformación del Consejo es
de servicio administrativo a la función jurisdiccional, por tanto, sus
decisiones
deben
respetar
los
principios
de
autonomía
e
independencia judiciales, así como no controlar o invadir la esfera
41
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
jurisdiccional del órgano al que administrará. Estos principios tienden
al pleno respeto a la división de poderes como expresión de una
correcta distribución de funciones, pues se garantiza que la función
jurisdiccional se vea reflejada en las decisiones administrativas; se
acotan funciones de otros Poderes para no permitir que, en ningún
caso, formen mayoría que incida en las decisiones administrativas del
Poder Judicial; se evitan suspicacias nocivas relativas a una posible
intervención en la administración del Poder Judicial por parte de
personas designadas por Poderes ajenos al mismo y, finalmente, se
garantiza que exista una mayor representatividad de los integrantes
del Poder Judicial en la toma de decisiones administrativas y
organizacionales del indicado Poder, todo lo cual conduce a
desempeñar correctamente la función encomendada relativa a
otorgar
una
adecuada
impartición
de
justicia
hacia
a
los
65
gobernados.
CONSEJO DE LA JUDICATURA FEDERAL. NO GUARDA UNA
RELACIÓN DE JERARQUÍA NI DE DEPENDENCIA CON LOS
ÓRGANOS JURISDICCIONALES DEL PODER JUDICIAL DE LA
FEDERACIÓN. Conforme a los artículos 94 y 100 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, el Consejo de la
Judicatura Federal tiene a su cargo la administración, vigilancia y
disciplina del Poder Judicial de la Federación, con excepción de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, en los términos que,
conforme a las bases previstas en dicho ordenamiento fundamental,
establezcan las leyes, y cuenta con independencia técnica, de gestión
y para emitir sus resoluciones. En consecuencia, si se trata de un
órgano administrativo del Poder Judicial de la Federación con
funciones distintas a las de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, del Tribunal Electoral, de los Tribunales Colegiados y
Unitarios de Circuito y de los Juzgados de Distrito, pues sus
atribuciones no están encaminadas a resolver jurisdiccionalmente
conflictos, sino que posee facultades de organización interna y de
administración, reglamentarias, de designación, de organización, de
disciplina y carrera judicial, es indudable que no existe una relación
jerárquica entre el indicado Consejo y los órganos jurisdiccionales del
Poder Judicial de la Federación, y menos aún de dependencia o
65
Novena Época Registro: 165846 Instancia: Pleno Jurisprudencia
Constitucional Tesis: P./J. 112/2009 Página: 1241
XXX, Diciembre de 2009 Materia(s):
42
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
sumisión de éstos en relación con aquél en el desarrollo de sus
funciones.66
Ahora bien, de los criterios jurisprudenciales antes invocados,
conviene resaltar que no es posible actualizar la causal de responsabilidad
administrativa por la cual le fue iniciado el presente procedimiento al
Licenciado xxxxxxxxxx (artículo 188, fracción VIII, de la Ley Orgánica
del Poder Judicial del Estado – desempeñar en forma negligente los
trabajos propios de sus funciones [falta individualizada]), ya que del
planteamiento que hizo este Consejo de la conducta estimada como
irregular en relación con la facultad jurisdiccional que la originó (conducta
englobada), se establece que no existe una violación expresa al texto de
una ley, ya que el criterio jurídico del juzgador está protegido por el
principio de independencia judicial, y por tanto, su actuación en tal
circunstancia sólo puede impugnarse, particularmente, a través de
los recursos o medios de defensa expresamente previstos para tal
propósito, y no mediante un procedimiento disciplinario, de ahí que el
Consejo de la Judicatura al conocer de una conducta procesal estimada
como irregular, pero justificada por el rango Constitucional, no puede
sancionar a quien en realidad no se aparta, sino conforme a sus
facultades y posibilidades, prima prerrogativas protegidas por la Carta
Magna de un tercero ignorado, ante normas del procedimiento
específicamente tazadas (preclusión e irrevocabilidad del auto de
aprobación del remate); porque en este caso, más que reprochar al
juzgador un desconocimiento de la legislación, cuestionaría su
criterio jurídico, de conformidad en lo establecido en los dispositivos 17,
94, párrafo octavo, 99, párrafo penúltimo, 100, párrafo séptimo, 101 y 128
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Por todo lo expuesto y fundado en el presente Considerando, los
miembros de la Judicatura estiman reiterar que los motivos de
inconformidad que aquí fueron estudiados, versan sobre cuestiones
meramente jurisdiccionales, pues las facultades Constitucionales de
que se encuentran dotados los juzgadores no están sujetas a
revisión por este cuerpo colegiado, ya que como se dijo en anteriores
párrafos, los juzgadores se encuentran inmersos en un cuerpo normativo
que garantiza su autonomía para decidir sólo a partir del orden jurídico,
66
Novena Época Registro: 165307 Instancia: Pleno Tesis Aislada
Constitucional Tesis: P. XXVI/2010 Página:12
XXXI, Febrero de 2010 Materia(s):
43
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
contando con independencia y autonomía para emitir sus resoluciones
libres de toda influencia. Razón por la cual, este cuerpo colegiado está
impedido para realizar un análisis exhaustivo de la resolución tildada de
errónea (acuerdo de fecha veintiséis de septiembre de dos mil doce), ya
que se estaría en el supuesto de ser un tribunal inquisidor y no un órgano
de control administrativo interno del Poder Judicial del Estado; lo que
significa que mediante la vía disciplinaria y a través de la aplicación de
normas de carácter disciplinario, no pueden repararse las irregularidades
cometidas, ni mucho menos la confrontación de supuesta disparidad de
criterios, pues se reitera, el único objetivo que se persigue es ajustar el
comportamiento de los funcionarios judiciales a los principios rectores de
la organización judicial, con independencia absoluta de los resultados que
su actuación produzca en un juicio concreto, ya que, éstos deberán ser
enjuiciados y reparados, en su caso, a través de los recursos y medios de
defensa que para tal efecto establece la ley de la materia.
Sirven de apoyo a lo anterior, los siguientes criterios sustentados por
los altos tribunales de legalidad del país:
CONSEJO DE LA JUDICATURA DEL PODER JUDICIAL DEL
ESTADO. AL ANALIZAR CAUSAS DE RESPONSABILIDAD NO ES
TRIBUNAL DE LEGALIDAD. De conformidad con lo establecido por
los artículos 95, fracción V, y 96, apartado C. Fracción I, de la
Constitución Política del Estado de Veracruz, el Consejo de la
Judicatura de esta entidad federativa, es una autoridad administrativa
cuya función consiste medularmente en hacerse cargo de la
administración, vigilancia y disciplina del Poder Judicial del Estado y
de sus integrantes, circunscribiéndose para ello al examen que revele
ineptitud
manifiesta,
mala
fe,
deshonestidad
o
alguna
otra
irregularidad en la actuación de tales servidores públicos, pero carece
de funciones jurisdiccionales y, por consiguiente, no corresponde al
mismo decidir si una resolución judicial está o no fundada y motivada,
pues para tal efecto las partes gozan de los recursos ordinarios para
impugnar las decisiones y son los tribunales de apelación los que en
su caso tienen la capacidad jurisdiccional para resolver lo que
corresponda. 67
67
Novena Época. Instancia: Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa y de Trabajo del Séptimo
Circuito. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Tomo: VIII, Septiembre de 1998. Tesis:
VII.2o. A.T.3. A Página: 1152
44
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
QUEJA ADMINISTRATIVA, NO ES UN RECURSO POR VIRTUD
DEL CUAL SE ESTUDIE, ANALICE Y RESUELVA SOBRE LA
LEGALIDAD DE UNA RESOLUCIÓN. Del contenido de la queja sólo
deben tomarse en consideración los hechos que aludan a la comisión
de una pretendida falta en el despacho de los negocios a cargo del
funcionario judicial. De ahí que, por regla general, no es procedente
analizar los fundamentos de una resolución, ni menos pronunciarse al
respecto, pues ello equivaldría a tratar la queja, como si fuera un
recurso, lo cual carece de fundamento legal.68
CONSEJO DE LA JUDICATURA FEDERAL. AL RESOLVER
SOBRE LA RESPONSABILIDAD ADMINISTRATIVA DE JUECES
DE DISTRITO O MAGISTRADOS DE CIRCUITO
PUEDE, SIN
MENOSCABO DEL PRINCIPIO DE COSA JUZGADA Y DE LA
AUTONOMÍA E INDEPENDENCIA JUDICIALES, EXAMINAR EL
APEGO
A
LA
LEGALIDAD
DE
RESOLUCIONES
JURISDICCIONALES. Para cumplir con las funciones en materia de
disciplina al resolver sobre la responsabilidad administrativa de
Jueces de Distrito y Magistrados de Circuito, el Consejo de la
Judicatura Federal puede analizar la correcta aplicación del derecho
en las consideraciones expresadas al emitir sus decisiones, siendo
que en el caso específico de remoción, la resolución respectiva debe
ser aprobada por mayoría de cinco votos, situación que garantiza un
suficiente consenso en cuanto a la determinación de responsabilidad
grave de esos funcionarios. Asimismo, cabe destacar que como la
única finalidad de esta revisión consiste en determinar si la actuación
de los juzgadores se apegó a los principios de excelencia, objetividad,
imparcialidad,
profesionalismo
e
independencia
que
deben
caracterizar su actividad, no es susceptible de modificar las
situaciones jurídicas derivadas de las resoluciones judiciales, por no
tratarse de un recurso o medio de defensa, debiendo referirse a
aquellas actuaciones que constituyan una desviación de la legalidad
que no sea una cuestión de criterio o arbitrio debatible u opinable, en
la cual puedan sustentarse válidamente diversas soluciones, sino que
deriven de datos objetivos, como serían un evidente error o descuido,
por haberse emitido en clara contravención al texto expreso de la ley
aplicable o por ignorar constancias de autos de carácter esencial para
la solución del asunto, lo cual no atenta contra la autonomía e
independencia con que deben contar los juzgadores en el ejercicio de
68
Octava Época. Instancia: PLENO. Fuente: Semanario Judicial de la Federación. Tomo: VI, Primera Parte
Tesis P/J: 15/90 Página: 85
45
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
sus funciones, pues éstos conservan íntegras sus facultades de
interpretación y decisión al emitir sus fallos, los que deben ser
apegados a derecho.69
QUEJA ADMINISTRATIVA. VERSA SOBRE IRREGULARIDADES
ATRIBUIDAS
A
FUNCIONARIOS
DEL
PODER
JUDICIAL
FEDERAL Y NO SOBRE CRITERIOS JURIDICOS. La llamada
"queja administrativa" cuya existencia se deriva de lo previsto en la
fracción VI del artículo 13 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la
Federación, tiene como propósito que el Pleno de la Suprema Corte
conozca y decida si la conducta de magistrados y jueces es correcta,
por lo que esa instancia debe circunscribirse al examen de conductas
que revelen ineptitud manifiesta, mala fe, deshonestidad o alguna otra
seria irregularidad en la actuación de los funcionarios judiciales. Por
consiguiente, en dicha instancia no pueden examinarse de nueva
cuenta, para efectos jurisdiccionales, los problemas jurídicos
controvertidos en un caso concreto, para determinar si la Suprema
Corte comparte el criterio jurídico sustentado o si existe alguna
irregularidad técnica en una sentencia que, en muchos casos, tiene el
carácter de ejecutoria.70
Por tanto, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 200,
segundo párrafo y 205, segundo y tercer párrafo, de la Ley Orgánica del
Poder Judicial del Estado, así como su correlativo 47 del Reglamento
Interior del Consejo de la Judicatura, se declara improcedente el
presente procedimiento administrativo disciplinario instruido al
Licenciado xxxxxxxxxx, en su actuar como Juez Segundo de Primera
Instancia en Materia Civil del Distrito Judicial de Río Grande, con
residencia en la ciudad de Piedras Negras, Coahuila, el cual le fue
iniciado con motivo de la queja administrativa interpuesta por Sandra
Antonia Hernández Castillo y Humberto Javier García Crespo.
A reserva de lo anteriormente expuesto, la actitud de quienes esto
resuelven respecto de la conductas analizadas y englobadas, no implica el
análisis jurisdiccional que permita determinar si el actuar del Licenciado
xxxxxxxxxxx estuvo o no apegado a derecho, o bien, si fue correcto o
69
Novena Época. Instancia: Pleno. Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Tomo: XI, Marzo
de 2000. Tesis: P. XLII/2000. Página: 88
70
Octava Época Registro: 205811 Instancia: Pleno Jurisprudencia, Mayo de 1991 Materia(s): Común Tesis:
P./J. 15/91 Página: 26
46
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
incorrecto su proceder, sino lo que aquí se destaca, es si el referido
funcionario estaba facultado para hacer nugatorio los alcances procesales
de la facultad para regularizar el procedimiento, a través del control difuso
de la Constitución; pues como se dijo, ello corresponderá a los tribunales
de alzada establecidos para la impugnación correspondiente del acto de
autoridad.
Se concluye de esa manera, pues no hay que perder de vista que el
Consejo de la Judicatura analiza la conducta desde el punto de vista
administrativo, como órgano encargado de la vigilancia y disciplina de los
integrantes del Poder Judicial, y no desde el constitucional como tribunal
revisor de legalidad71, pues este órgano aprecia de manera directa los
fundamentos y motivos expuestos en una determinación procesal
(acuerdo de fecha veintiséis de septiembre de dos mil doce), sin entrar al
fondo del negocio ni afectar la situación jurídica derivada de lo resuelto,
simplemente vigila que la actitud del juzgador materializada en su
resolución, sea congruente con la naturaleza de la actividad
jurisdiccional que le es propia de acuerdo a la Ley.
En ese sentido, cabe destacar que la única finalidad de esta revisión
consistió en determinar si la actuación del juzgador se apegó a los
principios de excelencia, objetividad, imparcialidad, profesionalismo e
independencia que deben caracterizar su actividad, es decir, a aquellas
actuaciones que constituyan una desviación de la legalidad que no
sea una cuestión de criterio o arbitrio debatible u opinable, en la cual
puedan sustentarse válidamente diversas soluciones, sino que deriven
de datos objetivos, como serían un evidente error o descuido, por
haberse emitido en clara contravención al texto expreso de la ley
aplicable o por ignorar constancias de autos de carácter esencial para la
solución del asunto, lo cual no atenta contra la autonomía e independencia
con que deben contar los juzgadores en el ejercicio de sus funciones,
pues éstos conservan íntegras sus facultades de interpretación y
decisión al emitir sus fallos, los que deben ser apegados a derecho.
71
CONSEJO DE LA JUDICATURA FEDERAL. AL ANALIZAR LA CAUSA DE RESPONSABILIDAD PREVISTA
POR EL ARTÍCULO 131, FRACCIÓN III, DE LA LEY ORGÁNICA DEL PODER JUDICIAL DE LA
FEDERACIÓN, NO SE ERIGE EN UN TRIBUNAL DE LEGALIDAD. Novena Época Registro: 197484 Instancia:
Pleno Tesis Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta VI, Octubre de 1997 Materia(s):
Común Tesis: P. CXLV/97 Página: 187
47
Expediente Administrativo Disciplinario
Número A-47/2012
Así entonces, al estimarse que la conducta englobada (facultad para
regularizar el procedimiento dependiente de control difuso que ejerció el
juzgador) es dependiente una de otra, y que de su uso existió de por
medio el criterio o arbitrio del juzgador para proteger derechos tutelados
por la Constitución (derechos de tercero ignorado – acreedor hipotecario
banco Banorte), pasó de estimarse como irregular por la desatención de
criterios jurisprudenciales y preceptos legales claros y terminantes, a ser
improcedente
por
tratarse
de
cuestiones
estrictamente
jurisdiccional72, por ya no encontrarse en el supuesto de que esos
preceptos violados sean aplicables al caso en concreto.
Al tenor de los argumentos y fundamentos que preceden, y además
con apoyo en el artículo 143 de la Constitución Política del Estado, así
como los artículos 200, segundo párrafo, 205, segundo párrafo, de la Ley
orgánica del Poder Judicial del Estado, en relación con el ordinal 47,
párrafos tercero y cuarto, del Reglamento Interior del Consejo de la
Judicatura del Estado, es de resolverse y se:
RESUELVE
PRIMERO. En los términos de lo señalado en el considerando Quinto
de esta resolución, se declara improcedente el presente procedimiento
administrativo disciplinario instruido al Licenciado xxxxxxxxxx, Juez
Segundo de Primera Instancia en Materia Civil del Distrito Judicial de Río
Grande, con residencia en la ciudad de Piedras Negras, Coahuila, y por
consiguiente, la queja administrativa interpuesta por xxxxxxxxxxxxx y
xxxxxxxxxxxxx.
SEGUNDO. Se instruye a la Secretaria de Acuerdo y Trámite para
que traslade copia certificada del presente acuerdo al acta de sesión
respectiva.
72
Criterio número 117, sustentado por el Pleno del Consejo de la Judicatura Federal. INMISCUIRSE
INDEBIDAMENTE EN CUESTIONES DEL ORDEN JURISDICCIONAL QUE COMPETAN A OTROS
ÓRGANOS DEL PODER JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN. NO ACTUALIZA LA CAUSA DE
RESPONSABILIDAD REFERIDA, QUE UN JUEZ DE DISTRITO CALIFIQUE LA PROCEDENCIA DEL
RECURSO DE REVISIÓN ADMITIÉNDOLO O DESECHÁNDOLO. Queja Administrativa 47/2008. Luis
Fernando Mesta Soule, apoderado de Kohler Sanimex, Sociedad de Responsabilidad Limitada de Capital
Variable. Comisión de Disciplina del Consejo de la Judicatura Federal. 1 de julio de 2008. Unanimidad de votos.
Ponente: Jorge Moreno Collado. Secretario: Alberto Esquivel Posada.
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Expediente Administrativo Disciplinario
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TERCERO. Comuníquese esta resolución a la Oficialía Mayor del
Poder Judicial del Estado, a efecto de que registre la presentación de la
queja que se estudió en esta resolución, hecho lo anterior, lo comunique
vía oficio a la Secretaría de Acuerdo y Trámite del Consejo de la
Judicatura para debida constancia.
Notifíquese. Al efecto se ordena girar sendo oficio al Magistrado del
Cuarto Tribunal Distrital del Estado, con residencia en la ciudad de Piedras
Negras, Coahuila, a fin de que en auxilio de las labores de este Consejo,
instruya al Actuario de su adscripción para que lleve a cabo la notificación
personal de esta resolución al Licenciado xxxxxxxxxxxxx, Juez Segundo
de Primera Instancia en Materia Civil del Distrito Judicial de Río Grande,
con residencia en la ciudad de Piedras Negras Coahuila, en el recinto
oficial que encabeza el referido funcionario judicial. De igual manera, se
ordena girar atento oficio al Magistrado del Primer Tribunal Distrital del
Estado, con residencia en esta ciudad capital, para que lleve a cabo la
notificación de la presente resolución a los quejosos xxxxxxxxxxxx y
xxxxxxxxxxxxx, en el domicilio que señalaron para oír y recibir
notificaciones ubicado en xxxxxxxxxxxxxx; y una vez realizado lo anterior,
devuelvan a este Consejo de la Judicatura las constancias respectivas de
su cumplimiento, lo anterior con fundamento en lo dispuesto en el artículo
121 del Código de Procedimientos Penales del Estado.
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