C-21-PC-2012-CPCM CÁMARA DE LA TERCERA SECCIÓN DEL

Anuncio
C-21-PC-2012-CPCM
CÁMARA DE LA TERCERA SECCIÓN DEL CENTRO: San Vicente, a las quince horas y
cincuenta minutos del día diez de Septiembre de dos mil doce.
VISTOS EN APELACIÓN EN CONTRA DEL AUTO DEFINITIVO DE FOLIOS 53
DEL EXPEDIENTE DEL PROCESO PRINCIPAL, pronunciado por el señor Juez de lo Civil de
Zacatecoluca, a las doce horas del día quince de Agosto de dos mil doce, por medio de la cual se
declararon improponibles las pretensiones contenidas en la demanda de folios 1 / 6, dentro del
PROCESO CIVIL DECLARATIVO COMÚN DE PARTICIÓN JUDICIAL DE BIENES,
promovido por el Licenciado JOSÉ VIRGILIO CORNEJO MOLINA, en su calidad de
Apoderado General Judicial de las señoras ANA JOSEFINA VARGAS DE ARGUETA,
conocida por ANA JOSEFINA VARGAS y por ANA JOSEFINA VARGAS ARGUETA y
DENNYSSE MICHELL ARGUETA VARGAS, en contra de los señores RENÉ ALBERTO
LEONOR VARGAS, JOSÉ FREDI ORELLANA y JORGE ERNESTO MONTANO, así como
de las señoras TANIA MARGARITA VARGAS LEONOR y NINFA DELIA LEONOR
RIVERA, conocida por NINFA DELIA LEONOR.
LEÍDO EL PROCESO CIVIL Y CONSIDERANDO:
I.- Que en el auto de folios 53 de la pieza principal, el señor Juez A Quo, en lo esencial
manifestó que declaraba improponibles las pretensiones mencionadas, porque los comuneros con
alguna de ellas son distintas en cada cosa; de modo que no habiendo comunidad entre los mismos
demandantes y demandados en todos los bienes que son objeto de la partición, no se configura la
causa de pedir que señala el Art. 1196 del Código Civil, es decir, que sean asignatarios en los
bienes partibles.
Siendo así, dijo el señor Juez A Quo, no procede la acumulación objetiva de pretensiones,
pues la ley exige como requisito material que se ejerciten contra un mismo demandado (Art. 98
CPCM), aunque bien pueden las demandantes, sostuvo, ejercitar su acción separadamente, para
cada cosa, contra el o los comuneros en particular que figuren en el título de dominio.
Advirtió en su resolución que los vehículos y las hipotecas a que se hace referencia en la
demanda, no aparecen traspasados a favor de los herederos ni demandados y en vista que la
demanda que se le presentó, no admite acumulación, consideró que era improponible.
II.- Que el Licenciado CORNEJO MOLINA, en su escrito de apelación argumentó dos
puntos: En el primero dijo que se dejó de aplicar el Art. 104 CPCM, que regula la acumulación
subjetiva de las pretensiones y que esta disposición legal regula el supuesto de su demanda, al
decir que son admisibles las pretensiones, siempre que exista un nexo o conexión en la causa de
pedir y que para el presente caso existen un conjunto de hechos jurídicos relevantes, entre los
cuales se encuentran: que existe la misma pretensión entre sus poderdantes para con los
demandados en su caso, ya que se trata del mismo fin, que es el de conseguir la partición de los
bienes; que la ley prescribe que puede acumularse en razón de conexidad, por razones de
economía procesal.
Argumentó que con la demanda presentada lo que se ha intentado es evitar la división de
la continencia de la causa y que el efecto fundamental establecido por nuestra nueva legislación
procesal civil y mercantil es seguir las pretensiones en un solo procedimiento y resolver en una
misma sentencia.
Expresó además que lo que hizo mal el Juzgado A Quo, fue verificar únicamente la
pretensión desde un punto de vista objetivo y olvidó que también procede la acumulación
subjetiva de pretensiones, cuando existe conexión del título o causa de pedir e hizo
consideraciones sobre lo que prescriben los Arts. 100 y 102 CPCM, al respecto de la acumulación
de pretensiones.
Como segundo punto argumentó que no se le explicaron las razones de Derecho por las
cuales se declaró improponible su demanda y que la regla general es la admisión de la demanda y
únicamente se deja la figura del rechazo liminar cuando se encuentre un vicio que sea tan
evidente que no permita su admisión.
Argumentó además que su pretensión la hizo con base a Derecho y finaliza su apelación
pidiendo a esta Cámara que revoque la resolución apelada y se ordene admitir la demanda
presentada.
FUNDAMENTACIÓN JURÍDICA DEL PRESENTE AUTO DEFINITIVO:
III.- Inicialmente, debemos mencionar que el presente recurso de apelación versa sobre
dos puntos específicos, relativos a la aplicación del Derecho para resolver el Auto Definitivo,
conforme al Art. 510 Nº 3 CPCM, es decir, el haber dejado de aplicar normas para resolver el
supuesto planteado en la demanda y haberse realizado un análisis erróneo de las disposiciones
procesales.
En primer lugar y previo a iniciar el análisis de los puntos de apelación debe crearse el
marco conceptual sobre el cual versa la pretensión planteada y así estimamos lo siguiente:
El Doctor ROBERTO ROMERO CARRILLO, en su obra “Nociones de Derecho
Hereditario”, 2° Edición, 1998, en la página 292, dice que la partición tiene un efecto declarativo
y no hace más que reconocer un derecho de dominio ya existente y por tanto, no lo constituye,
porque según la ley, cada asignatario se reputa dueño luego de haber sucedido.
Cuando el causante no ha hecho la partición, son los herederos los que tienen que
proceder a ella, si bien todos o algunos de ellos, pues ya no quieren permanecer en la indivisión y
pueden hacerlo vía judicial o extrajudicial.
Lo anterior, es lo que en la demanda figura como causa de pedir, de conformidad con el
Art. 91 CPCM y es lo que constituye a su vez parte de la pretensión.
IV.- Expuesto lo anterior, esta Cámara pasa ahora a examinar los motivos de apelación,
los que en su orden son:
PRIMER MOTIVO DE APELACIÓN:
APLICACIÓN DEL ART. 96 CPCM, DEJÁNDOSE DE APLICAR LOS ARTS. 100,
102 Y 104 CPCM.
Inicialmente es importante mencionar que conforme al texto del Art. 95 CPCM, las
acumulaciones tienen por objeto conseguir una mayor economía y celeridad procesales, así como
evitar posibles sentencias contradictorias, cuando haya conexión entre las pretensiones deducidas
en los procesos cuya acumulación se solicite.
La doctrina española, al hablar del tema en examen, dice que la acumulación, que por
cierto ellos la denominan de “acciones”, supone el ejercicio conjunto, de dos o más acciones, en
un único proceso, lo que conlleva a una única sentencia con tantos pronunciamientos como
acciones se hayan sometido al conocimiento del Órgano Judicial en cuestión. (Véase Vicente
Guzmán Fluja y Rocío Zafra Espinosa de los Monteros en Comentaros prácticos a la Ley de
Enjuiciamiento Civil, “La acumulación de acciones Arts. 71 al 73 LEC”, en la revista Indret,
Barcelona, Julio 2008).
Al comentar los autores antes citados el Art. 72 Ley de Enjuiciamiento Civil Española
1/2000, en adelante “LEC”, cuyo contenido es idéntico al del Art. 104 CPCM salvadoreño y en
donde se dice, por el impetrante, que fue la norma que se dejó de aplicar por parte del Juzgador A
Quo, hablan de que la acumulación subjetiva de las acciones supone que se sustanciarán las
pretensiones en el mismo procedimiento civil, acciones cuyo elemento personal no es idéntico,
pero existe una vinculación entre la causa de pedir de las diferentes acciones que se
pretenden acumular. Existe acumulación de acciones porque hay diferentes objetos procesales,
dicen los procesalistas mencionados; además de los requisitos procesales previstos en el
mencionado precepto (hablando del Art. 72 LEC), tienen que cumplirse otros requisitos
materiales referentes al nexo por razón del título o causa de pedir y que de ningún modo resulta
fácil clarificar.
En ese sentido, la Jurisprudencia Española ha estimado que entre las acciones acumuladas
debe existir una conexidad jurídica que justifique un tratamiento unitario y una resolución
conjunta y citan la Sentencia de la Audiencia Provincial de Vizcaya, de fecha 26.3.2007 en el
caso con referencia AC 493; MP: Edmundo Rodríguez Achutegui, en donde se dijo en el caso
particular lo siguiente:
“””””””“(…) «si se acumulan varias acciones principales, que no provengan de un
mismo título, la cuantía de la demanda vendrá determinada por la cuantía de la acción de
mayor valor». El presupuesto para que pueda aplicarse esta norma en que se apoya la
demandada es que las acciones sean principales, lo que efectivamente sucede, pues no existen
otras subsidiarias en la solicitud de la demanda. También precisa que las acciones no provengan
de un mismo título. Al respecto, son tres los contratos suscritos al tiempo por los demandados,
que iban a viajar juntos, es idéntica la causa de la reclamación, el cumplimiento tardío del
contrato de transporte, y son tres semejantes las pretensiones, es decir, la indemnización de los
daños y perjuicios que tal retraso les ocasiona. Las reclamaciones, en consecuencia, provienen
del mismo título: los contratos de transporte suscritos al tiempo por los demandantes, que en
todos los casos y por la misma causa resultaron cumplidos en momento diferente al
pactado……..”””””””””””””””””
La doctrina Nacional (véase el Código Procesal Civil y Mercantil Comentado del Consejo
Nacional de la Judicatura, 2° Ed., Pág. 133) sobre este punto, indica que para que puede existir
acumulación subjetiva – objetiva de pretensiones, señalando el Art. 104 CPCM, deja claro que la
pluralidad de partes también provoca la pluralidad de objetos y como tal es susceptible de ser
conocida en el mismo procedimiento, pero para que esa doble acumulación se dé resulta
necesario que exista como ahí se señala, una conexión del título o causa de pedir, esto es, que
“deriven de títulos idénticos o semejantes” o “cuando la causa de pedir esté constituida total o
parcialmente por el mismo conjunto de hechos jurídicos relevantes”.
V.- En el caso de autos, figuran en los diferentes títulos de dominio de los inmuebles
debidamente inscritos a favor de los herederos y poderdantes del apelante, señoras ANA
JOSEFINA VARGAS DE ARGUETA, conocida por ANA JOSEFINA VARGAS y por ANA
JOSEFINA VARGAS ARGUETA y DENNYSSE MICHELL ARGUETA VARGAS y no
obstante sean diferentes demandados en cada título, a criterio de este Tribunal existe conexión
con los títulos que figuran en la causa de pedir; en otras palabras, las demandantes pretenden con
la partición, que ya la definimos ut supra, tomar parte del bien, sea que se realice una
desmembración del mismo por orden judicial y se transfieran porciones de igual valor económico
o se vendan en pública subasta cada inmueble y se paguen las partes procesales con el mismo
valor del bien, la cantidad de dinero en proporción al porcentaje del dominio que tiene cada uno
de los copartícipes sobre los mismos inmuebles.
Para este Tribunal, siguiendo los principios de la acumulación ya mencionados, no se
deduce que sean materias mutuamente excluyentes, ni que pueda existir contradicción al
sustanciarse en un mismo proceso todas las pretensiones, ni mucho menos se advierte la
posibilidad de causar algún perjuicio al derecho de defensa de alguno de los demandados, como
ya se explicó, aunque existan diferentes demandados por cada título, las demandantes figuran
como propietarias en cada uno de ellos y demandan a las partes que figuran en cada documento
inscrito por ser también copropietarias; por tal razón y tal como lo ha expresado el Licenciado
CORNEJO MOLINA en su escrito de apelación, el agravio sufrido por la resolución judicial
impugnada, es manifiesto, ya que se le está negando el acceso a la tutela y protección
jurisdiccional, injustificadamente, pues que como ya explicamos, no vemos el por qué no puedan
tramitarse en un mismo proceso, todas las pretensiones de partición de los inmuebles, ya que
dicha acumulación es procedente conforme a la Ley.
En ese sentido, al estar plenamente plasmado en los documentos de folios 12 / 36 de la
pieza principal, que las demandantes tiene su derecho de dominio debidamente inscrito a su favor
como herederas del causante señor RENÉ DE JESÚS VARGAS y advirtiéndose la copropiedad e
indivisión en que se encuentran dichas demandantes, lo procedente es cumplir con lo que ordena
el Art. 1196 C. C. que dice que nadie puede ser obligado a estar en indivisión indefinidamente y
por ende, sí es posible acumular las pretensiones por todas las razones antes expuestas.
SEGUNDO MOTIVO DE APELACIÓN:
ERRÓNEA INTERPRETACIÓN DEL ART. 277 CPCM.
VI.- En cuanto a este segundo motivo debe expresarse que el mencionado artículo es una
norma genérica que prevé una sanción procesal, cuando la demanda no pueda ser objeto de
trámite por las razones de índole material, como lo son que la pretensión tenga un objeto ilícito,
imposible o absurdo, cuando exista falta de competencia objetiva o de grado, la existencia de
litispendencia, cosa juzgada y otras que en dicha norma jurídica procesal se establecen.
En este caso, lo procedente es analizar si todas las pretensiones acumuladas son
proponibles o no y así esta Cámara estima lo siguiente:
En cuanto a las pretensiones de partición de los bienes inmuebles descritos en la demanda,
es procedente la acumulación y trámite en un mismo proceso declarativo, ya que no observamos
causal de improponibilidad; sin embargo, se advierte que no se ha reunido un requisito formal
dentro de la demanda, pues no se ha descrito el valor económico de los bienes que serán objeto de
partición, incumpliendo el demandante lo dispuesto en los Arts. 242, 243 y 276 N° 8 CPCM, pero
al ser un requisito formal, el mismo puede ser subsanado y en virtud que esta Cámara está
conociendo del fondo de lo reclamado, también puede evaluar los requisitos formales del mismo;
en ese sentido, deberá prevenírsele a dicho profesional que actúa como parte actora y apelante,
que cumpla con los requisitos exigidos en dichas normas procesales, indicando la cuantía que
será conocida por el señor Juez A Quo; caso contrario, se deberá rechazar la demanda por
inadmisible, de conformidad con el Art. 278 CPCM, si no se subsana la observación indicada en
el plazo de cinco días luego de notificada la presente resolución, la cual se deberá evacuar ante el
señor Juez A Quo, ya que el expediente principal ya no estará en este Tribunal cuando verifique
el acto procesal encomendado.
En cuanto a los Derechos de Hipoteca, es importante establecer que el mismo derecho, es
un derecho real y accesorio, de conformidad a los Arts. 567 inciso 3° y 2157 del Código Civil, ya
que sirve de garantía de una obligación principal, de tal suerte, que la hipoteca jamás podrá
existir por sí sola y lo que puede ser objeto de partición judicial es el contrato principal que en
este caso son las obligaciones mutuarias, como obligaciones principales otorgados a favor del
causante, juntamente con la garantía hipotecaria.
VII.- En el caso de autos, aclarado lo anterior, la sucesión por causa de muerte en el
sistema positivo salvadoreño no es un modo de adquirir, ya que la herencia se adquiere por
ministerio de Ley a los herederos, por tradición en el momento en que es aceptada y se retrotrae
al momento de la delación; y, por otra parte, porque al constituirse la hipoteca a favor del
causante debió haberse efectuado la tradición correspondiente y si el heredero adquirió el crédito
del que emana la obligación principal a que accede el gravamen, también se hace titular de la
hipoteca que la garantiza, tal como lo establecen los Arts. 669 y 684 C. C.
El Art. 669 del Código Civil establece lo siguiente:
”””””””””Art. 669.- La tradición de la herencia se verifica por ministerio de ley a los
herederos, en el momento en que es aceptada; pero éstos no podrán enajenar los bienes raíces ni
constituir sobre ellos ningún derecho real sin que preceda la inscripción del dominio de dichos
bienes a su favor, presentando al Registro el título de su antecesor, si no constare a favor de éste
la inscripción, y los documentos auténticos que comprueben la declaratoria de su calidad de
herederos, o la adjudicación de tales bienes al que pretenda su inscripción.”””””””””””””””
Quiere decir, que para que proceda la partición y se pueda verificar la proporción del
dominio del crédito, la hipoteca como derecho real que es, debe estar inscrito tanto el contrato de
mutuo como la hipoteca que lo garantiza a favor de los herederos y al no existir dichas
circunstancias en este momento a favor de las herederas y demandantes, ni tampoco de los
demandados, no es posible proceder a su partición y por lo tanto el señor Juez A Quo tiene razón
en este punto y por tanto deberá confirmarse su resolución en cuanto a este tema, sobre la base de
las normas legales citadas y razones expuestas.
VIII.- En cuanto a los vehículos, ocurre lo mismo, ya que a folios 51 / 52 en el documento
que fue expedido por el Licenciado IVÁN ERNESTO RODRÍGUEZ PORTILLO, consta que
aun, registralmente, esos bienes muebles se encuentran inscritos a favor del causante y ya el Art.
17 de la Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, por medio del cual se creó el
Registro Público de Vehículos Automotores, establece que para que una persona se repute dueño
frente a terceros, debe constar inscrito dicho contrato a favor del propietario; si este bien mueble,
está sujeto a registro, ocurre que para saber qué porcentaje de esa cosa corresponde a cada uno de
los herederos, deben estar inscritos los vehículos a favor de cada heredero, pues de lo contrario
¿Cómo saber qué porcentaje de la propiedad del vehículo le corresponde a cada uno de los
herederos o qué cantidad de dinero deberá entregarse a cada uno de los titulares en caso de que se
vendan los vehículos heredados?, eso solo puede saberse cuando se le asigna un porcentaje del
dominio a cada persona, previo a la partición y posterior adjudicación, subasta u otro acto
jurídico, para así reconocer el monto económico que deberá entregarse a cada copropietario, y al
no constar esa circunstancia, también esta pretensión se vuelve improponible, pues no cabe
subsanación en este momento.
POR TANTO:
EN VIRTUD DE LAS CONSIDERACIONES EXPUESTAS, DOCTRINA DE LOS
EXPOSITORES DEL DERECHO, JURISPRUDENCIA CIVIL NACIONAL Y EXTRANJERA
CITADA Y ARTS. 1, 2, 11, 15, 23, 193 CN.; 669 Y 684 1196 C.C.; 17 DE LA LEY DE
TRANSPORTE TERRESTRE, TRÁNSITO Y SEGURIDAD VIAL; 1, 2, 14, 90, 91, 92, 104,
216, 242, 243, 276 N° 8, 277, 278, 510 Y 515 CPCM, ESTA CÁMARA FALLA:
A) DECLÁRASE QUE HA LUGAR LO SOLICITADO POR EL LICENCIADO JOSÉ
VIRGILIO CORNEJO MOLINA, EN SU CALIDAD DE APODERADO GENERAL
JUDICIAL DE LAS SEÑORAS ANA JOSEFINA VARGAS DE ARGUETA, CONOCIDA
POR ANA JOSEFINA VARGAS Y POR ANA JOSEFINA VARGAS ARGUETA Y
DENNYSSE MICHELL ARGUETA VARGAS, EN SU ESCRITO DE APELACIÓN DE
FOLIOS 4 / 6 DE ESTE EXPEDIENTE DE APELACIÓN, POR SER PROCEDENTE;
B) EN CONSECUENCIA, REVÓCASE PARCIALMENTE EL AUTO DEFINITIVO
PRONUNCIADO POR EL SEÑOR JUEZ DE LO CIVIL DE ZACATECOLUCA DE LAS
DOCE HORAS DEL DÍA QUINCE DE AGOSTO DE DOS MIL DOCE, DE FOLIOS 53 DEL
EXPEDIENTE DEL PROCESO PRINCIPAL, POR NO ESTAR AJUSTADO A DERECHO;
C) DECLÁRASE PROPONIBLE LA PRETENSIÓN DE PARTICIÓN DE LOS
INMUEBLES INSCRITOS EN EL REGISTRO INMOBILIARIO Y DESCRITOS EN LA
DEMANDA DE MÉRITO, POR LAS RAZONES EXPUESTAS EN ESTE AUTO;
D) DECLÁRANSE IMPROPONIBLES LAS PRETENSIONES DE PARTICIÓN DE
LOS VEHÍCULOS Y DERECHOS PERSONALES DE MUTUO CON GARANTÍA
HIPOTECARIA, POR NO CONSTAR HASTA ESTE MOMENTO QUE ESTÉN INSCRITOS
DEBIDAMENTE EN LOS REGISTROS PÚBLICOS RESPECTIVOS;
E) PREVIÉNESELE AL LICENCIADO JOSÉ VIRGILIO CORNEJO MOLINA, EN EL
CARÁCTER EN QUE ACTÚA, QUE LE DÉ CUMPLIMIENTO A LO PREVISTO EN LOS
ARTS. 242, 243 Y 276 N° 8 CPCM, DENTRO DEL PLAZO MÁXIMO DE CINCO DÍAS
POSTERIORES A LA NOTIFICACIÓN RESPECTIVA, PARA QUE SE DETERMINE CON
CLARIDAD Y PRECISIÓN EL VALOR ECÓNOMICO DE LOS INMUEBLES QUE SERÁN
OBJETO DE LA PARTICIÓN, DEBIENDO EVACUAR LA PREVENCIÓN ANTE EL
SEÑOR JUEZ A QUO, SO PENA DE QUE SI NO LO HACE, EL SEÑOR JUEZ DE LO CIVIL
DE ZACATECOLUCA DEBERÁ DECLARAR INADMISIBLE SU DEMANDA;
F)
OPORTUNAMENTE
DEVUÉLVASE
EL
EXPEDIENTE
PRINCIPAL
AL
JUZGADO DE SU PROCEDENCIA, JUNTAMENTE CON LA CERTIFICACIÓN DE LEY
DE ESTE AUTO DEFINITIVO, PARA LOS EFECTOS DE RIGOR; Y
G) NOTIFÍQUESE.
PRONUNCIADO POR LOS SEÑORES MAGISTRADOS QUE LO SUSCRIBEN.
Descargar