Artikel-QUO-Spanien-Juli-2016 - ameo powerbreather onlineshop

Anuncio
FISIOLOGÍA
Nadar no
es humano
C
Sin aletas y sin branquias, LOS HOMO SAPIENS
NO NACIMOS PARA DOMINAR EL AGUA
Averigua por qué nos da placer... y miedo
90 | QUO.ES | [[[string1]]]
SIN LEVANTAR
LA CABEZA
Este aparato
permite nadar sin
sacar la cabeza
para respirar.
Se llama Ameo
Powerbreather
y lo utilizan para
entrenar nadadores
de la talla de
Steffen Deibler,
plusmarquista
mundial en 50 m.
mariposa.
©AMEO-POWERBREATHER
uando Charles Darwin llegó a las islas Galápagos, descubrió que
somos herederos directos de las criaturas que habitaron el mar
hace cientos de millones de años. Sin intención premeditada,
dio forma científica a una idea mítica que ha dominado a numerosas culturas del pasado más remoto. Esa idea implica ver el
mar como el medio que nos transporta a nuestros orígenes para
descubrir la estructura más básica de la condición humana. Un
ejemplo simbólico de ello sería el feto, capaz de mover las piernas como
si hiciera braza dentro de la placenta de la madre. Dado este vínculo
que tenemos con lo líquido, aparece una
cuestión: los seres humanos, ¿aprendemos a nadar o recordamos la manera de
conquistar las olas, tal y como lo hacían
nuestros remotos antecesores? ¿Llevamos la posibilidad de nadar impresa en
nuestro ADN?
“Nuestros ancestros perdieron la capacidad de nadar cuando algunos anfibios
abandonaron el agua y se conviertieron
en reptiles. Todo lo que sabemos sobre
evolución humana basándonos en los
fósiles, el estudio del genoma y la comLA CUEVA DE LOS NADADORES
Se trata de una muestra de arte
paración con el resto de primates, apunta
rupestre que corresponde al
a que nuestros antepasados descendieperiodo Neolítico. La cueva se
hizo famosa tras su aparición
ron de los árboles y se adaptaron a la vida
en la película El paciente inglés,
en la sabana”, señala Francesc Calafell,
dirigida por Anthony Minghella y
biólogo y genetista de poblaciones humaganadora de nueve premios Oscar.
Las pinturas de este yacimiento
nas en el Instituto de Biología Evolutiva
arqueológico ubicado en Egipto son
de la Universidad Pompeu Fabra. 
patrimonio de la humanidad.
[[[string1]]] | QUO.ES | 91
FISIOLOGÍA
Un profesor de la universidad de
artes liberales Williams College,
ubicada en Williamstown, Massachusetts, da clases de natación
(1949). Abajo, láminas de Arte de
nadar, de Oronzio Bernardi, obra
de 1807.
El primer antepasado que se acercó
al agua lo hizo hace tres millones
de años, cuando retrocedió la selva
 El experto apunta la idea más extendida: que no
somos seres acuáticos, que el Homo sapiens es una
especie de tierra adentro. Sin embargo, hay otras
hipótesis que nos acercan al mar.
En los años 60, el biólogo marino Alister Hardy
publicó dos artículos revolucionarios. Él fue quien
acuñó la idea del simio acuático. Hardy argumentaba que antes de “saltar” de los árboles a la tierra para caminar sobre dos piernas, los homínidos
sobrevivieron, durante cierto tiempo, en medios
semiacuáticos de la costa de África. Esta adaptación le habría permitido, supuestamente, alimentarse de crustáceos y protegerse de los depredadores terrestres.
Salir del mar
EL MACACO JAPONÉS
COMO EJEMPLO
ace 385 millones de años, bajó
el nivel del agua en todos los mares
del mundo. Fue justo en ese momento
cuando los peces empezaron a modificar
su fisonomía para adaptarse a la nueva
realidad. Pasaron a tener cuatro patas
y desarrollaron el sistema respiratorio
y el oído. El fósil tan bien conservado de
Tiktaalik es un ejemplo de ello. Sus aletas
tenían extremidades con dedos, en él aparecieron las conexiones óseas entre las
vértebras y era capaz de mover el cuello.
Según los científicos, Tiktaalik vivió en
zonas de marismas de poca profundidad
en una zona conocida como Euroamérica,
lo que hoy sería el Báltico.
Hardy no fue el único en
defender esta idea. La
escritora Elaine Morgan
también se ha mostrado
partidaria de la misma en
público. Para argumentarlo, apuntan la existencia de
primates que se relacionan
con el agua de forma constante. El macaco japonés es
un ejemplo. Cuando llega el
invierno, se baña en aguas
termales, lava su comida
frotándola entre las manos
y son unos nadadores excelentes. O el mono narigudo, un primate herbívoro
que habita en las selvas
tropicales y también gran
nadador. Pero en la actualidad, ni la biología ni la
paleontología defienden la
hipótesis del simio acuático. “Nuestro origen remoto
está en las selvas africanas,
cuando todo el continente
estaba cubierto de bosques.
Así que nuestro primer
antepasado no necesitaba
nadar. Es más, no nos acer-
©UNIVERSITY OF CHICAGO, KEVIN JIANGMION
H
92 | QUO.ES | [[[string1]]]
camos al agua de forma clara y continua hasta que
las selvas retrocedieron hace tres millones de años”,
señala José María Bermúdez de Castro, codirector
de las excavaciones e investigaciones en los yacimientos de la sierra de Atapuerca, y vicepresidente
de la Fundación Atapuerca. Bermúdez prosigue
con su razonamiento: “Por supuesto, tenemos antepasados acuáticos, pero habría que remontarse al
Devónico, hace 400 millones de años, para encontrar fósiles de peces que se adaptaron al medio
terrestre. Algunas formas se quedaron a medias,
los anfibios, mientras que los reptiles acabaron por
convertirse en terrestres en el periodo Carbonífero,
hace entre 359 y 350 millones de años”.
EL MISMO MECANISMO GENÉTICO QUE LOS PECES
La conquista del medio terrestre fue un hito extraordinario y apenas quedan restos de los animales pioneros de tal hazaña. Solo existen registros fósiles
que demuestran la transformación progresiva de
las aletas hasta convertirse en patas. Adaptarse al
medio terrestre depende, en buena medida, de los
MONO NARIGUDO
Es un nadador
excelente. Puede
cruzar canales
profundos tanto
para conseguir
comida como
para escapar de
alguna situación
de peligro.
cambios en la parte distal de las extremidades, es
decir, muñecas, manos y dedos, gracias “a la intervención fundamental de los genes HOXD13. Con
los peces tenemos en común todo el mecanismo
genético”, dice José Luis Gómez-Skarmeta, investigador del CSIC y del
Centro Andaluz de Biología de Desarrollo. Prueba
de ello es el fósil llamado
Tiktaalik, un animal que
vivió hace 375 millones
de años. Neil Shubin y su
equipo lo descubrieron
en la isla de Ellesmere, en
Canadá, a 1.600 kilómetros del Polo Norte.
Tiktaalik representa el probable eslabón perdido
entre los animales marinos y sus parientes terrestres. Tiene cráneo, cuello, extremidades, codos,
muñecas, tobillos, pies y dedos. En su obra Tu pez
interior (Capitán Swing), Neil Shubin narra la historia de la condición humana hasta llegar a su fun-
damento, y coloca el mar como punto de partida.
La fascinación por el mundo marino y la necesidad
de formar parte de él queda patente en la Cueva de
los Nadadores, ubicada en el suroeste de Egipto,
cerca de Libia.
Tiene 10.000 años de antigüedad y la descubrió
László Almásy. Este famoso explorador húngaro
sugirió que podría tratarse de una escena de la vida
cotidiana antes de que un cambio climático convirtiera toda la zona en desierto.
Los egipcios daban mucha importancia a la natación. La consideraban una disciplina que formaba
parte de la educación elemental, tal como muestran
jeroglíficos del 2500 antes de Cristo. Los griegos
y los romanos aprendían natación como parte del
entrenamiento militar. Al que no sabía desenvolverse en el agua, se le trataba como analfabeto. Fue
célebre el aforismo de Platón: “Ni sabe leer, ni sabe
nadar”, para argumentar lo útil y saludable de esta
práctica. Para los fenicios la natación se convirtió
en un aspecto fundamental de su actividad comercial. Les permitía rescatar las mercancías que 
[[[string1]]] | QUO.ES | 93
FISIOLOGÍA
En la antigua Roma, aquel que no era capaz
de defenderse en el agua era considerado un analfabeto
Los bebés no nadan
A
l contrario de
lo que mucha
gente pueda creer,
los bebés no saben
nadar nada más
nacer. Lo que ocurre es que, durante
los seis primeros
meses de vida,
conservan un reflejo de inmersión
que les permite
contener la respiración bajo el
agua aminorando
el ritmo cardiaco.
Por eso, al caer al
agua empiezan a
mover los brazos
y las piernas de
forma repetitiva,
como si nadaran.
A este aspecto
en concreto se le
conoce como el
‘reflejo de nadar’.
Ocurre porque muy
poco tiempo antes
estaba en el útero
materno, sumergido en el líquido
amniótico. Allí no
necesitaba pulmones para respirar.
Los bebés siempre
requieren la atención de sus padres
si son sumergidos
en el agua ya que
por sí solos son
incapaces de sostener erguidas sus
cabezas. Deben
aprender a disfrutar del agua de
forma segura.
 pudieran caer al mar. Al parecer, ya en el año 38 verano, la tomarían por diversión, y les sería muy
antes de Cristo, los japoneses realizaban competiciones de natación cada año. Aunque nunca formó
parte de los juegos olímpicos que se celebraban en
Grecia.
NIKOLAUS WYNMANN, EL PRIMER MAESTRO
Hay que remontarse hasta 1538 para encontrar el
primer libro escrito que enseña natación. Lo escribió el alemán Nikolaus Wynmann en una imprenta
de Ingolstadt (Alemania) bajo el título Colymbetes
o el arte de nadar. En uno de los pasajes, el maestro
Pampiro enseña a nadar a braza al alumno Erotes
para salvar una vida o a cruzar corrientes de agua
de cierta profundidad.
España, con fuerte arraigo de las supersticiones
populares, fue un país temeroso del agua y la práctica de la natación resultó bastante exótica. “Si los
maestros de primeras letras enseñasen a los niños
una cosa tan fácil de aprender en pocos días del
94 | QUO.ES | [[[string1]]]
útil para su salud y aseo, haciendo al mismo tiempo el ejercicio más a propósito para robustecer sus
fuerzas y agilizar sus miembros”, escribió Oronzio
Bernardi en su obra El
arte de nadar, que data
de 1807, justo cien años
antes de que Bernardo
Picornell creara el Club
Natación Barcelona,
el primero en España. Enamorado del
deporte, Picornell tuvo
una excelente relación
personal con el barón
Pierre de Coubertin, fundador de los juegos olímpicos modernos y un hombre convencido de que
“el espíritu olímpico exalta y une en un conjunto
equilibrado las cualidades del cuerpo, la mente y
la voluntad”.
FORTALECE
La práctica continuada de
la natación permite
quemar grasas y ganar
masa muscular, aspecto
vital una vez llegada la
edad adulta.
La dificultad de la mariposa
E
Quizá hoy no todos estarían de acuerdo con
Oronzio Bernardi. De hecho, un estudio del campus de Huesca de la Universidad de Zaragoza
quita a la natación ese título popular de “deporte
completo”. Este estudio advierte que, para el buen
desarrollo del esqueleto, hace falta más que nadar.
“Los huesos se adaptan a la tensión provocada por
los deportes de impacto como el fútbol, correr o el
baloncesto. A más tensión, consumen más calcio,
por tanto se desarrollan fuertes. Como en el agua
pesamos menos, los huesos soportan poca tensión
y requieren menor desarrollo”, dice Germán Vicente Rodríguez, investigador principal del proyecto.
Este aspecto es vital en niños en pleno proceso de
crecimiento. “Sobre todo en las niñas, que en edad
adulta corren más riesgo de sufrir osteoporosis”,
explica. De ahí que proponga como solución combinar la natación con deportes como fútbol, baloncesto o balonmano.
En el mundo de la natación de alto rendimiento
hay cambios importantes. La prioridad ya no consiste en nadar bonito como hacía Johnny Weissmüller cuando interpretó a Tarzán. “Lo básico consiste
en dominar el equilibrio de la sustentación en el
agua, realizar una buena coordinación de movimientos y saber moverte con velocidad mantenida y elegancia. Tienes el caso de Mireia Belmonte.
Es de baja estatura en comparación con las nadadoras escandinavas, pero dentro del agua se desenvuelve con una eficacia extraordinaria”, señala
s un ejercicio de alta complejidad que gracias a la
figura de Michael Phelps se
ha popularizado. Hay quien
afirma que el estilo mariposa es el que distingue a los
“auténticos” nadadores de
los aficionados. Un ejercicio
que quema muchas calorías
porque requiere una fuerza
extrema y sostenida para lan-
zar al cuerpo fuera del agua.
Sin embargo, esto está cambiando. “Ahora, el estilo más
difícil y estudiado en el mundo
profesional es la braza. Cuando los nadadores dejaron de
ondularse como los delfines
ganaron velocidad en mariposa. Mireia Belmonte o Rafa
Muñoz son la prueba”, explica
el entranadorJordi Murió.
Jordi Murió, que además de a Mireia, ha entrenado a otros campeones como Melani Costa y Sergio
López. “Por supuesto que un nadador de alta competición se deshidrata en el agua. Actualmente, la
temperatura de una piscina ronda entre los 27 y los
28 grados con lo que, a la mínima que entrenas un
rato, te deshidratas. Un nadador profesional sale
del agua con menos peso”, manifiesta Murió.
En agosto de este año vuelve la gran cita de
los juegos olímpicos, esta vez en Río de Janeriro. Michael Phelps, el mítico deportista de las 22
medallas, volverá a mojarse con toda la intención
de ampliar su leyenda. Aquel chico que empezó
a nadar para no escuchar las discusiones de sus
padres utilizará entre 120 y 240 bañadores para
lucirse en el agua. Sus tobillos poseen una doble
articulación que le permite mover los pies de forma
tan ágil que parecen aletas. Quizá será el primer
hombre en dejar la tierra para volver al mar.
n RAFAEL MINGORANCE
[[[string1]]] | QUO.ES | 95
Descargar