méxico frente a la alalc y los otros mecanismos latinoamericanos de

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MÉXICO F R E N T E A L A A L A L C Y L O S O T R O S
MECANISMOS LATINOAMERICANOS
D E INTEGRACIÓN ECONÓMICA
WOLFGANG
1. M É X I C O Y L O S A N T E C E D E N T E S
KÓNIG
DE L A A L A L C
E N LA REVISIÓN d e l proceso que condujo a l a f i r m a del T r a t a d o de M o n tevideo se destacan, inicialmente, los grandes esfuerzos hechos por l a C o misión Económica para América L a t i n a de las Naciones U n i d a s ( C E P A L ) ,
que durante muchos años se orientaron a lograr u n consenso entre los
países latinoamericanos sobre l a necesidad de l a integración económica.
E l trabajo de este organismo ejerció u n efecto considerable sobre los d i r i gentes de l a economía mexicana y fue, probablemente, u n factor i m p o r tante p a r a superar lo que el anterior secretario de Industria y C o m e r c i o ,
O c t a v i a n o C a m p o s Salas, en 1970, describió como " u n ambiente de claro
escepticismo".
1
2
U n p r i m e r avance de los esfuerzos preparatorios para iniciar el m o v i miento de integración fue l a redacción, por u n grupo de trabajo en el
cual participó en f o r m a destacada el entonces director general del Banco
de México, R o d r i g o Gómez, de u n documento que contenía u n a serie de
principios y propuestas sobre el mercado regional latinoamericano, conocido como "Recomendaciones acerca de l a Estructura y Normas del M e r cado C o m ú n " o " D o c u m e n t o de M é x i c o " . E n el proemio de este d o c u mento se reconoció que u n mercado común latinoamericano permitiría
una organización más racional de los sistemas productivos, en l a cual las
plantas industriales alcanzarían dimensiones más económicas, aumentarían
su p r o d u c t i v i d a d y, consecuentemente, reducirían sus costos de p r o d u c * Versión m o d i f i c a d a del artículo que apareció en el libro México
y l a integración económica
d e América L a t i n a , Buenos Aires, B I D - I N T A L , 1974.
P a r a u n a excelente recapitulación de argumentos teóricos y algunos antecedentes de los procesos de integración en América L a t i n a véase también Víctor L .
U r q u i d i , Teoría, r e a l i d a d y p o s i b i l i d a d d e la A L A L C e n la integración
¡económica
l a t i n o a m e r i c a n a , Jornadas 61. E l Colegio de México, 1966, pp. 27-34
•2 O c t a v i a n o C a m p o s Salas, "Participación positiva de México en l a A L A L C "
E l E c o n o m i s t a M e x i c a n o ( M é x i c o ) , V I , 2, marzo de 1970. p. 23.
1
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c i ó n ; y que l a p r o n t a creación de ese mercado contribuiría a ampliar y
diversificar el intercambio comercial y a acelerar el desarrrollo económico
de los países miembros, con el consiguiente mejoramiento p a r a el nivel de
v i d a de sus habitantes. Además, el documento de México señaló l a conv e n i e n c i a de que el mercado común partiera de u n a zona de libre com e r c i o , con vistas a su gradual transformación hasta llegar a u n a unión
aduanera. E l proyecto recomendó, por lo tanto, u n enfoque universalista
p a r a l a integración de América L a t i n a y mecanismos con u n alto grado
de automaticidad y compromiso hacia l a liberalización del comercio i n trarregional. P o r otra parte, preveía que las tasas de liberalización se
ajustaran conforme a l erado de desarrollo económico de los países p a r t i cipantes.
S i n embargo, este proyecto encontró resistencia por parte de los países
del C o n o S u r en el O c t a v o Periodo de Sesiones de l a C E P A L , celebrado
en Panamá en mayo de 1959. Solamente México y C u b a apoyaron el
enfoque ambicioso contenido en el documento. También Estados U n i d o s ,
el F o n d o M o n e t a r i o Internacional y el G A T T presentaron objeciones.
C o m o siguiente paso, en vez de la creación de u n mercado común l a t i noamericano, los países del C o n o S u r plantearon l a conveniencia de adoptar medidas de menor alcance y surgió l a idea de crear l a zona de libre
comercio de América del Sur. E n esta situación, el resto de los países
de América L a t i n a no mostraron actitudes definidas. México se encontró
en cierta m e d i d a aislado. E l T r a t a d o de M o n t e v i d e o , que surgió en las
negociaciones subsiguientes, fue mucho menos ambicioso que el documento
d e ° México. S i n embargo, tampoco las ideas de los países del C o n o S u r
tuvieron aceptación general, y u n grupo de los países participantes en
las negociaciones preliminares las combatió diciendo que l a formación
de grupos económicos aislados obstaculizaría los esfuerzos por integrar
eventualmente, u n mercado común latinoamericano.
3
A r g e n t i n a , B r a s i l , C h i l e y U r u g u a y celebraron dos reuniones más después de l a m e n c i o n a d a reunión de Panamá: l a p r i m e r a en Río de J a neiro, con el objeto de estudiar el proyecto de u n a z o n a de libre comercio, y l a segunda en L i m a , donde se discutieron importantes reformas a
d i c h o proyecto, que incorporaron algunos principios básicos aprobados
en l a reunión de Panamá. A esta última reunión fueron invitados B o l i v i a ,
Paraguay y Perú. E l grupo integrado y a por siete países se reunió de
nuevo en l a c i u d a d de M o n t e v i d e o durante los días 16 a l 30 de septiembre de 1959, contando con l a asistencia de las delegaciones de México
s P h i l i p p e C . S c h m i t t e r y Ernst B . H a a s , México a n d Latín A m e r i c a n E c o n o m i c
I n t e g r a t i o n , Institute of International Studies, U n i v e r s i t y of C a l i f o r n i a , Berkeley,
1964, p. 9.
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y Venezuela, COTÍ el carácter de observadores. D e esta reunión surgió u n
proyecto mejorado del T r a t a d o de zona de libre comercio, el cual representaba puntos de vista de los países del C o n o S u r y que, en cierta m e d i d a ,
fue influido por las recomendaciones que el Subsecretario de Industria y
C o m e r c i o y jefe de l a delegación de México había hecho anteriormente a
los c u a t r o ' países, en el sentido de que se p r o c u r a r a dar cabida en su
proyecto a todos los principios básicos contenidos en el documento de
México. Se acordó que el proyecto de M o n t e v i d e o debería ser considerado por los gobiernos de los países participantes a f i n de que presentaran
sus enmiendas antes del día 15 de enero de 1960. Además, en esta reunión h u b o u n a resolución que declaraba l a satisfacción de las delegaciones
gubernamentales asistentes por l a presencia y las aportaciones de México,
y a l c o n c l u i r l a reunión l a delegación mexicana manifestó l a simpatía de
su país por el contenido del proyecto de T r a t a d o , así como l a disposición
de México a participar en l a proyectada zona de libre comercio.
E n enero de 1960. el presidente de M é x i c o , A d o l f o López Mateos, realizó u n a extensa gira por América del S u r cuyo impacto, así como l a participación del país en todas las reuniones anteriores, " c u l m i n a r o n con l a
invitación formal que hicieron los gobiernos de A r g e n t i n a , B o l i v i a , Brasil,
C h i l e , Paraguay, Perú y U r u g u a y . . . p a r a que México participara no
sólo c o m o país integrante, sino como m i e m b r o fundador. A d i c h a i n v i t a ción contestó de inmediato el señor Presidente de l a República, que México
participaría en l a zona de libre comercio y que esta participación significaba u n a de las más valiosas realizaciones de su gira de buena voluntad
a Sudamérica".*
T o d o i n d i c a que fue durante los preparativos de l a gira del presidente
López M a t e o s a América L a t i n a c u a n d o se debatió intensamente en los
círculos gubernamentales l a posición que México asumiría ante los p r o yectos de integración, venciéndose l a oposición y la indiferencia prevalecientes y llegándose a l a conclusión de que el país debería participar en l a
zona de libre comercio. Después se aprovechó el viaje presidencial p a r a
hacer saber a los distintos gobiernos el interés de México en participar
como m i e m b r o fundador.
A u n q u e los negociadores mexicanos vieran con serias reservas el texto
del T r a t a d o , se h a l l a b a n en u n a posición débil p a r a presionar en favor
de u n a revisión porque no contaban más que con diez días antes del comienzo de l a conferencia en l a que se firmó el T r a t a d o de M o n t e v i d e o .
E n esta conferencia México participó en las discusiones y l a redacción
•* O c t a v i a r l o C a m p o s Salas. L a z o n a d e l i b r e c o m e r c i o d e América L a t i n a , E s cuela N a c i o n a l de Economía, U N A M , C o n f e r e n c i a , febrero de 1960, pp. 8 y 42.
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definitiva del T r a t a d o de M o n t e v i d e o , el cual fue f i r m a d o el día 18 del
mes de febrero de 1960 por los cancilleres de A r g e n t i n a , Brasil, C h i l e ,
México, Paraguay, Perú y U r u g u a y . E n el "periodo de mayo a diciembre
de 1960, México, junto con A r g e n t i n a , Paraguay y Perú, estuvo entre los
primeros países que ratificaron el T r a t a d o , el cual entró en vigor el l o . de
j u n i o de 1961.
A l quedar establecida l a A L A L C , l a Secretaría de H a c i e n d a de México
señalaba que " l a participación de México, hace evidente que no se trata
de resolver u n problema de orden regional y que el T r a t a d o de l a Z o n a
de L i b r e C o m e r c i o tiene u n carácter definitivo y es el punto de p a r t i d a
p a r a lograr, en f o r m a gradual y -progresiva, el establecimiento del m e r c a d o común l a t i n o a m e r i c a n o " .
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2. L O S FACTORES
DE L A A D H E S I O N
DE M É X I C O
A LA
ALALC
E l surgimiento de l a A L A L C puede considerarse c o m o producto de
motivaciones diferentes, aunque complementarias. L a inclusión de México en este movimiento de integración contribuyó en cierta m e d i d a a darle
u n a peculiaridad, por falta de c o n t i n u i d a d geográfica, así como a l a p r o bable inclusión de una mayor variedad de productos en el esquema de
liberalización, con l a posible consecuencia de a m p l i a r el campo de tensiones entre los países participantes.
U n a voz m e x i c a n a influyente había sostenido desde antes que " M é x i c o
no debería l i m i t a r su participación en el mercado común a algunas zonas
geográficas latinoamericanas más o menos contiguas. Antes bien, las predicciones permiten percibir que, más que n a d a , M é x i c o estaría llamado
a vincularse, a base de reciprocidad, a todos aquellos países que puedan
ser a l mismo tiempo proveedores de los productos industriales que México
necesita y clientes de l a industria mexicana".* C o n el presidente López
Mateos había surgido u n a nueva orientación de l a política exterior de
México, receptiva a tales planteamientos. S i n embargo, l a decisión de adherirse a l a A L A L C fue hecha por u n a pequeña élite mexicana, en una
situación en l a que el interés por l a integración alcanzaba sólo a los
círculos gubernamentales y técnicos, mientras que l a i n i c i a t i v a p r i v a d a no
había definido todavía su posición.
s Secretaría de H a c i e n d a y Crédito Público. L a A L A L C : c o n c e p t o s g e n e r a l e s y
d o c u m e n t o s , Secretaría de H a c i e n d a y Crédito Público, México, 1960, V o l . I.
pp. 23-24.
« Víctor L . U r q u i d i , E l m e r c a d o común y e l d e s a r r o l l o económico
n a c i o n a l . Comité C o o r d i n a d o r de A c t i v i d a d e s Internacionales de l a I n i c i a t i v a P r i v a d a , 1959,
p. 25.
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2.1.
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Factores
Fl
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económicos
Los factores económicos determinantes p a r a l a decisión sobre el ingreso
de México a l a A L A L C surgieron básicamente de consideraciones acerca de presiones internas y externas a que se vio sometida l a economía del
país desde mediados de los años cincuenta y que en el siguiente decenio
llegaron a manifestarse con toda c l a r i d a d . Generalmente hubo u n descontento difundido a raíz de las limitaciones que l a operación de l a economía
m u n d i a l imponía al progreso económico de los países en vías de desarrollo y l a preocupación por las restricciones comerciales de los países i n dustriales, particularmente respecto a las exportaciones de productos
agrícolas y materias primas industriales del T e r c e r M u n d o , así como el
persistente problema de excedentes de algunas de estas mercancías y las
consiguientes fluctuaciones en el ingreso y l a actividad económica de los
países productores de materias p r i m a s . ' N o obstante el imperativo de acelerar el proceso de industrialización de l a economía, l a relación adversa
de términos de intercambio y l a política económica seguida por los países
industrializados dificultaban el financiamiento del desarrollo n a c i o n a l .
L a posición mexicana se veía potencialmente agravada por el peligro de
discriminación comercial y tendencias proteccionistas por parte de los bloques económicos que se venían constituyendo, especialmente l a C o m u n i dad Económica E u r o p e a . A u n q u e fue advertido que los problemas que
rodeaban el logro de u n desarrollo económico más rápido, equilibrado y
racional, subsistirían a u n cuando México se incorporara a l mercado com ú n , se reconoció que continuar el proceso de crecimiento t a l como se
había hecho hasta entonces también era difícil, por lo que se haría necesario encauzar el desenvolvimiento económico con nuevo vigor e i m a g i n a ción. P o r ello se estimó que buscar l a integración representaría u n nuevo
instrumento para recuperar e impulsar el ritmo de crecimiento económico,
determinando mayores corrientes de comercio intrarregional, a m p l i a n d o
los mercados circunscritos a los límites geográficos de cada país y p r o piciando l a industrialización. E n espera de obtener " u n a dimensión to8
9
10
11
•> A n t o n i o C a r r i l l o Flores, "Cooperación económica i n t e r a m e r i c a n a " , F o r o I n t e r n a c i o n a l ( M é x i c o ) . I , 1, julio-septiembre de 1960, p. 10.
s M a n u e l Vázquez Díaz, " M é x i c o y el mercado común l a t i n o a m e r i c a n o " , C o m b a t e ( M é x i c o ) , X I I I . noviembre de 1960, p. 7 1 ; Secretarla de H a c i e n d a y Crédito
Público, L a A L A L C . . . , V o l . I, p. 17; y M i g u e l S. Wionczek, " E l financiamiento
de l a integración económica de América L a t i n a " , E l T r i m e s t r e Económico
(Méxic o ) . X X V I I , 1, enero-marzo de 1960, p. 15.
s ' O c t a v i a n o Campos Salas, " L a z o n a . . . " , p. 3 2 : M a n u e l Vázquez Díaz, " M é x i c o . . . " , o p . c i t . , p. 71.
io Víctor L . U r q u i d i , E l m e r c a d o común y e l d e s a r r o l l o . . . , p. 21.
•n Plácido García Reynoso, " M e r c a d o común latinoamericano y efectos del T r a -
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talmente nueva p a r a el desarrollo nacional de todos y cada uno de los
países latinoamericanos", se h a señalado que l a idea de l a integración se
h u b i e r a comprendido mejor si se hubiese bautizado el proceso con el n o m bre de "desarrollo común de América L a t i n a " .
E n especial se esperaba de l a A L A L C u n impulso p a r a l a continuación
de l a industrialización, que a fines de l a década de los cincuenta parecía
entrar en un estado de relativo estancamiento. Se tenía l a impresión de
que y a se habían sustituido las importaciones que el mercado mexicano
permitía y que restaba solamente sustituir l a importación de productos
que requerían m u y amplios mercados, como los automóviles, camiones,
tractores agrícolas, herramientas y u n a infinita variedad de bienes de c a p i t a l y de consumo d u r a b l e . Además, las autoridades de México vieron
l a o p o r t u n i d a d de expandir el comercio de aquellos productos cuyas i n dustrias estaban caracterizadas por u n a sustancial capacidad ociosa, es
decir, terminar con l a desocupación parcial de algunos de los impórtales
equipos industriales mediante u n a mayor utilización de las instalaciones
ya existentes.
C o n respecto a las perspectivas futuras del comercio, se señaló en p a r ticular:
l a meta de e l i m i n a r l a importación de alimentos en América
L a t i n a , incluso los que se consumen en f o r m a preparada y m a n u f a c t u r a da, a pesar de que no se juzgaba que el renglón agropecuario era u n o de
los de mayor perspectiva p a r a el comercio dentro del mercado c o m ú n ; l a
inconveniencia de desviar a l área latinoamericana las exportaciones t r a d i cionales a l resto del m u n d o ; el aprovechamiento de las amplias posibilidades de incrementar a l comercio intralatinoamericano de materias p r i mas minerales y combustibles- y el aprovechamiento de l a dimensión
verdaderamente nueva que ofreciera el comercio intralatinoamericano con
respecto a mercancías de las industrias productoras de bienes de consumo
duraderos y de las que f a b r i c a n m a q u i n a r i a y equipo para l a industria, el
transporte y l a a g r i c u l t u r a .
1 2
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1 5
D e n t r o de las consideraciones favorables a l ingreso de México a la
A L A L C se encontraron sin d u d a las relacionadas con las ventajas que
el país parecía tener frente a los otros participantes en términos de grado
tado de Montevideo sobre l a industrialización", Investigación
Económica
(Méxic o ) , X X , 77. 1960, p. 121.
12 Víctor L . U r q u i d i . E l m e r c a d o . . . , p. 2.
13 R o d r i g o Gómez y Plácido García Reynoso. P r o y e c c i o n e s d e l T r a t a d o d e M o n t e v i d e o , S E L A , México, 1962, p. 1 5 ; y Plácido García Reynoso, " M e r c a d o C o m ú n . . . " , p. 121.
i * O c t a v i a n o C a m p o s Salas, " L a z o n a . . . " , p. 3 3 : y Secretaría de H a c i e n d a
v Crédito Público, L a A L A L C . . . V o l . I , p. 17.
is Víctor L . U r q u i d i , E l m e r c a d o . . . , p p . 3-15.
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relativo de desarrollo; su c a p a c i d a d de producción; su estabilidad monetaria y política; l a inexistencia de controles cambiarlos sobre las remesas
de utilidades al exterior y otros atractivos p a r a el inversionista privado
extranjero su ubicación geográfica en términos de ciclos agrícolas c o m plementarios a los del hemisferio sur, y el desarrollo de infraestructura de
transportes con comunicaciones ferrocarrileras interocéanicas en plena
operación.
16
De este modo, en 1960 parecía existir para México u n a serie de factores económicos favorables para dar u n viraje decisivo en sus relaciones
económicas con América L a t i n a . Decía u n documento de l a Secretaría
de H a c i e n d a y Crédito Público del país que " e n el ánimo del gobierno
de México p r i v a b a u n a clara idea de las dificultades existentes y l a posib i l i d a d de que l a integración resultase u n a alternativa v i a b l e " .
También
el presidente Díaz O r d a z señaló, posteriormente, que había comenzado a
prender l a idea "de que a través de u n mecanismo de integración
económica, basado en los principios de libre asociación y de reciprocidad,
además de tratamiento preferencial para los de menor desarrollo
relativo, podemos utilizar en f o r m a más eficiente, nuestros recursos n a t u rales, humanos y financieros, aprovecharemos mejor nuestras instalaciones
productivas existentes, iniciaremos nuevas industrias altamente redituables, ensancharemos nuestros mercados dentro de prácticas comerciales
de creciente competencia y lograremos alcanzar niveles más altos de bienestar económico y c u l t u r a l " .
E n los círculos oficiales de México, al iniciarse l a A L A L C , ya se estaba en condiciones de hacer proyecciones detalladas con respecto a l comercio intrazonal y señalar l a posición de este comercio dentro del intercambio comercial externo total del país.
Así, se previó que México
contaría con u n mercado potencial anual de 350 millones de dólares en
los países d e l a A L A L C , 9 0 % de los cuales correspondería a A r g e n t i n a ,
Brasil y C h i l e , y, en cuanto a productos, u n 4 8 % y u n 2 2 % , a m a q u i n a r i a
v minerales no metálicos, respectivamente. E l mercado potencial que significaría México p a r a los demás países de la zona se estimaba hasta en
17
18
19
18 Véanse también W a l l a c e L e o Fouts, T h e i m p a c t o f t h e L A F T A o n p r i v a t e
enterprise
i n Mexico.
México, U n i v e r s i d a d de las A m e r i c a s , tesis, 1964, p. 59
Plácido García Reynoso y R o d r i g o Gómez, P r o y e c c i o n e s . . ., p. 7 6 ; M a n u e l Vázquez Díaz, " M é x i c o . . . " , p. 69.
" Secretaría de H a c i e n d a y Crédito Público. L a A L A L C . . . , V o l . I, o p c i t ,
p. 18.
i« Gustavo Díaz O r d a z , V o z d e México:
integración económica
y respeto e n
la D o m i n i c a n a , C E P A L , México, 1965, p. 4.
i» P a r a lo siguiente véase Sergio L u i s C a n o , C o m e r c i o e x t e r i o r y d e s a r r o l l o
económico, S E L A . México, 1965, p p . 86-89.
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450 millones de dólares — B r a s i l con u n 3 8 % y A r g e n t i n a con 2 0 % serían
los principales proveedores—, y que, en cuanto a productores, l a m a q u i n a ria y los vehículos podrían representar u n 6 % . L a posibilidad de sustituir
importaciones de fuera del área por productos zonales resultaría en u n
remanente en divisas que podría ser utilizado para a d q u i r i r fuera del
área aquellos productos que no se producen todavía dentro de Latinoamér i c a , con l a consecuencia de que también se incrementarían las i m p o r t a ciones procedentes de terceros países porque l a d e m a n d a de toda el área
i n t e g r a d a haría posible producir a costos lo suficientemente reducidos com o p a r a poder competir en otras áreas del m u n d o .
20
2.2.
Otros
factores
Los
factores económicos no fueron los únicos determinantes p a r a l a
adhesión de México a l a A L A L C . H a c i a finales de los años cincuenta era
ya evidente que el m u n d o se caracterizaba cada vez más por l a formación
de bloques regionales. E n u n a situación en que los procesos de integración económica suponían también avances e intentos orientados a u n a
m a y o r integración política de los países involucrados, l a falta de p a r t i c i pación en u n movimiento de integración tenía que i m p l i c a r serias c o n secuencias en términos de aislamiento político y económico. A pesar de
que los principios de l a política exterior de México no favorecían m u c h o
la participación en alianzas en general, el quedar fuera de u n m o v i m i e n t o
de integración en América L a t i n a hubiera equivalido a no estar presente
en u n foro importante de defensa de intereses económicos y políticos.
A este respecto, el entonces Secretario de Industria y C o m e r c i o señaló
que " l a posibilidad que se h a creado ahora de que los países latinoamericanos como grupo negocien con terceros y con grupos similares de n a ciones, reduce o elimina p a r a M é x i c o el p r o b l e m a de las crecientes discriminaciones de que venían siendo objeto y nos d a , como a los demás
países de América L a t i n a , u n a voz más fuerte p a r a defendernos de agresiones económicas, y de prácticas desleales de comercio así como p a r a defender colectivamente los precios de nuestros productos de exportación".
A u n q u e este razonamiento tenía u n contenido económico, reflejaba
motivaciones no económicas y mostraba implicaciones para l a política exterior de México, pues su posición económica externa, como es el caso de
21
20 Véanse también algunos comentarios mexicanos sobre el T r a t a d o de M o n t e v i d e o : Plácido García Reynoso, José Gómez S. G o r d o a , Sergio L u i s C a n o L u e b b e r t
y M i g u e l S. W i o n c z e k , " C o m e n t a r i o s sobre el T r a t a d o de M o n t e v i d e o " , C o m e r c i o
E x t e r i o r , México, 1960, p p . 128-130.
21 O c t a v i a n o Campos Salas. " L a z o n a . . . " , pp. 32-33.
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cualquier otro país, guarda u n a estrecha relación con l a actuación
política.
E n estas condiciones, a l a Secretaría de H a c i e n d a y Crédito Público le
pareció conveniente destacar lo que unía a los países latinoamericanos,
más allá de lo meramente económico: " N i los países europeos n i los
asiáticos presentan u n grado tan elevado de homogeneidad cultural. L a
idea bolivariana de u n a c o m u n i d a d de pueblos de América L a t i n a representa l a manifestación más antigua de u n a aspiración que no se h a visto
empañada por discrepancias fundamentales. E n consecuencia, ssu posibilidades de realización deben encontrar menos problemas que los de otras
regiones del m u n d o " .
2 2
3. E L N U E V O GOBIERNO D E M É X I C O :
DECLARACIONES Y
PUNTOS
PARTIDA D E POLÍTICA F R E N T E A L A A L A L C
DE
Las declaraciones que el nuevo gobierno de México h a hecho respecto
a l a integración de América L a t i n a en general y a l a A L A L C en p a r t i cular son de carácter m u y afirmativo en el sentido de u n a continuación
y aceleración de los respectivos procesos. Y a en su discurso de t o m a de
posesión, el día 7 de diciembre de 1970, el presidente L u i s Echeverría
subrayó l a necesidad de u n a unión no sólo de los mercados de l a región
sino también d e l potencial productivo de los países latinoamericanos.
E n esta ocasión además propuso el establecimiento de empresas m u l t i n a cionales latinoamericanas y, simultáneamente, de centros latinoamericanos
de investigación. - Posteriormente, en el decimocuarto Periodo de Sesiones de l a C E P A L , el licenciado Elíseo M e n d o z a Berrueto, subsecretario
de Industria y C o m e r c i o y presidente de l a Delegación de México, se
refirió a l a necesidad de que el proceso de integración derivado d e l T r a tado de M o n t e v i d e o y de las negociaciones posteriores avance y se c o m plete ante el reto impuesto por los resultados poco satisfactorios del
pasado y por l a perspectiva del desarrollo l a t i n o a m e r i c a n o . E n partículas postuló u n a política de desarrollo industrial complementario e integrado p a r a todos los países l a t i n o a m e r i c a n o s . E n este contexto no sólo
volvió al argumento — y a considerado a l establecerse l a A L A L C — de l a
competencia y del proteccionismo que surgen de l a consolidación de las
23
2
1
25
26
2 Secretaría de H a c i e n d a y Crédito Público, L a A L A L C . . . V o l . I , p. 18.
23 T i e m p o , V o l . , L V I I I , Núm. 1492. 7 de diciembre, 1970, p. 18.
« Ibid.
25 C o m e r c i o E x t e r i o r , México, j u n i o de 1971, suplemento, p p . 6 y 8.
I b i d . . p. 8.
2
2 6
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MÉXICO FRENTE A LA A L A L C
otras "naciones-continente" sino también contribuyó como nuevo punto
de vista que hay que hacer frente a las corporaciones transnacionales las
cuales, según el licenciado M e n d o z a , h a n penetrado t a n profundamente
en los países latinoamericanos que los procesos de desarrollo a nivel nacional y regional h a n perdido paulatinamente su carácter nacional o reg i o n a l . E l presidente Echeverría, por su parte, en l a ocasión del primero
y segundo Informe de Gobierno del 1" de septiembre de 1971 y 1972,
respectivamente, así como en su discurso ante la I I I U N C T A D , el 19
de a b r i l de 1972 en Santiago de C h i l e , calificó l a integración económica
regional como instrumento idóneo p a r a acelerar el desarrollo y como u n
proceso irreversible en el cual reiteró l a confianza por parte de México, a
la vez que afirmó que el destino de México se h a l l a íntimamente asociado a l de América L a t i n a .
27
2 8
E n l a segunda m i t a d de 1972 empezaron a darse indicios de que M é xico está buscando caminos concretos p a r a fortalecer activamente l a
A L A L C como el más importante m o v i m i e n t o de integración latinoamer i c a n a . E l representante permanente de México, embajador J u l i o Z a m o r a
B a t i z expuso en sesión del Comité Ejecutivo Permanente, celebrada el 2
de agosto de 1972 en M o n t e v i d e o , no sólo l a preocupación del gobierno
m e x i c a n o respecto al número l i m i t a d o de concesiones pactadas y a los
obstáculos que h a n evitado l a f i r m a de acuerdos de complementación
sino también indicó que u n espíritu renovador de México daría motivo
a l a f u t u r a presentación por este país de propuestas viables y realistas,
con e l f i n de superar algunas dificultades para el progreso de l a A L A L C .
E n octubre de este año, en l a 712a. sesión d e l C E P , el E m b a j a d o r , refiriéndose a que doce años de trabajo de l a A L A L C no h a n significado
un c a m b i o estructural profundo, pero sí u n a sensible mejoría del conocim i e n t o de l a realidad latinoamericana, expuso que el Presidente de M é x i c o " h a señalado que u n medio p a r a coadyuvar al crecimiento equilibrado
y armónico de l a región es acelerar y reestructurar el proceso de integrac i ó n " . E n este sentido se debe " a corto p l a z o . . . revitalizar a fondo su
estructura y funcionamiento y hacer más dinámico el proceso de integrac i ó n " , a l a vez que "es indispensable y urgente l a reestructuración f u n 2 9
30
27 I b i d . , p. 9.
23 T i e m p o , V o l . L I X , Núm. 1531, 6 de septiembre de 1971, p. 4 4 ; Secretaría
de Industria y C o m e r c i o , / / / U N C T A D , a n t e c e d e n t e s y r e s u l t a d o s , México. 1972,
p. 5 8 ; E l Día, año X I , Núm. 3669, 2 de septiembre, 1972, suplemento, pp. x i /
XII.
29 Síntesis M e n s u a l , Núm. 85. j u l i o , 1972, p. 436.
so A L A L C , P r e n s a , M o n t e v i d e o , 11 de octubre de
1972, p.
1.
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KÖNIG
XIV—4
cional de l a Secretaría que l a Conferencia encargó a l Comité Ejecutivo
Permanente".
31
T a n significativas como parezcan estas declaraciones p a r a posibles p u n tos de p a r t i d a de política mexicana hacia l a A L A L C , a l autor de este
estudio no le fue posible en sus conversaciones h a c i a fines de noviembre
de 1972, con funcionarios de las distintas dependencias gubernamentales de México, determinar si hay o qué directivas concretas puede haber
en esta materia por parte de este país. A l mismo tiempo l l a m a n l a atención, los m u y concretos pasos de México en su acercamiento con C e n t r o américa y el G r u p o A n d i n o que crea nuevos hechos, y a l cual se hará
referencia más abajo, y l a circunstancia de que las anteriores declaraciones del embajador Z a m o r a f o r m a r o n parte n a d a más de l a exposición
íomulada con motivo de l a creación de l a Comisión M i x t a A n d i n o - M e x i cana. E n el contexto cabe destacar también el incremento en los últimos
años de las varias relaciones bilaterales institucionalizadas que México
mantiene con países de América L a t i n a , sobre todo las comisiones mixtas
con A r g e n t i n a , C h i l e , Brasil y Venezuela, las cuales en México se juzgan
útiles p a r a facilitar soluciones generales en l a región.
4. L O S OTROS
MECANISMOS
4. 1. H a c i a
D E INTEGRACION
u n mercado
común
DE AMERICA
LATINA
latinoamericano
Los
presidentes de América L a t i n a , en u n a declaración f o m u l a d a en
abril de 1967, se comprometieron a integrar, a p a r t i r de 1970, u n m e r c a do común latinoamericano que debería estar sustancialmente en operación
no más allá de 1985. Este mercado común latinoamericano tendría su
base p r i n c i p a l en los sistemas perfeccionados de l a A L A L C y del M e r c a do Común Centroamericano, y se apoyaría en dos enfoques básicos: l a
sectorialización y l a subregionalización del proceso de integración económica.
E n cuanto a l a subregionalización, dadas las diferencias considerables entre los miembros de l a A L A L C , que llevaron a su clasificación
en tres categorías, según su estado de desarrollo económico, y dado el
ejemplo de rápida expansión del grupo más homogéneo que forma el M e r cado Común Centroamericano, se había fortalecido l a idea acerca de
posibles ventajas de u n a integración económica entre países de similar
3 2
si I b i d . , pp. 1-2.
32 Véase también E m i l i o J . Cárdenas y Félix Peña, " L o s acuerdos subregionales
y el T r a t a d o de M o n t e v i d e o " , D e r e c h o d e la Integración,
Buenos Aires, 2 de abril
de 1968, p. 10.
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ALALC
tamaño y estructura económica. E l concepto y Jas discusiones sobre l a
subregión que h a n surgido y que suelen estar relacionadas con u n futuro
m e r c a d o común latinoamericano, también toman en cuenta el cambiante
ámbito geográfico de l a integración en el sentido de referirse no sólo a
los países latinoamericanos que no forman parte de l a A L A L C y del M e r cado Común Centroamericano, sino también l a existencia de l a Asociación de L i b r e C o m e r c i o del C a r i b e ( C A R I F T A ) . D e hecho, en l a p r i m e r a reunión de l a Comisión C o o r d i n a d o r a A L A L C - M C C A se trató este
t e m a , involucrando l a cuestión de los acuerdos subregionales de otros
países latinoamericanos, no miembros de los dos sistemas regionales de
integración ( A L A L C y M C C A ) .
3 3
E l secretario ejecutivo de l a A L A L C , Gustavo Margariños, h a visto
tres razones que pueden impulsar a los países latinoamericanos a integrarse
por subregiones: geopolíticas, de coincidencia en el enfoque integracionista y de c o m p l e m e n t a r i e d a d . A pesar del gran número de estudios hechos
sobre l a v i a b i l i d a d y los aspectos jurídicos de los acuerdos subregionales,
el secretario ejecutivo de l a A L A L C admitió en 1967 que el concepto de
los mercados subregionales no estaba perfectamente d e f i n i d o . D e hecho,
hasta hoy en día existen varias corrientes de pensamiento en cuanto al
c a m p o de aplicación de estos acuerdos y a sus objetivos económicos generales. S i n embargo, no hay indicios de que los latinoamericanos responsables del proceso de integración rechacen l a idea de l a subregionalización,
aunque siempre se subraya que debe ser de carácter transitorio.
34
35
L a idea de acelerar el proceso de integración a través de programas
que abarquen solamente a algunos de los países latinoamericanos que tengan entre sí más estrecha vinculación geográfica o relaciones comerciales
más intensas no es novedosa. Esta idea ya había sido discutida extensamente en el seno de l a C E P A L a fines de los años cincuenta, señalándose
varias posibilidades. S i bien no es propósito de este estudio cuestionar si
la subregionalización realmente contribuye a l a meta más lejana de integrar todo el subcontinente latinoamericano mediante u n mercado común,
cabe observar que Prebisch señaló, hace más de diez años, que los obstáculos para crear u n mercado común latinoamericano serían tanto
mayores cuanto más se fortalecieran los grupos subregionales.
36
33 Véase también N o r m a n G i r v a n y O w e n Jefferson, " L o s ordenamientos institucionales y l a integración económica del C a r i b e y de Latinoamérica", D e s a r r o l l o
Económico,
octubre-diciembre,
1967, V o l . 7, Núm. 27, p p . 329-347.
34 Gustavo Magariños, L a integración económica y e l m e r c a d o común l a t i n o a m e r i c a n o , A L A L C , Buenos Aires, 1967, p. 25.
35 I b i d .
C o m e r c i o E x t e r i o r ( M é x i c o ) , 1959. p. 512.
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XIV—4
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KÖNIG
Puntos interesantes para el presente análisis son el de las consecuencias
que puede tener l a subregionalización del proceso de integración económ i c a de América L a t i n a para l a posición de México, y el de l a medida
en que conviene al país modificar su orientación hacia los varios grupos
subregionales en América L a t i n a . Se h a señalado que, antes del establecimiento de l a A L A L C , diversos grupos mexicanos, sobre todo de la
iniciativa p r i v a d a , habían considerado el mercado del C a r i b e y de C e n troamérica como u n a salida natural e i n d i c a d a . E n t a l sentido, se había
considerado l a alternativa de adherirse a uno u otro, aunque más tarde
esta posición fue dejada de lado. Después de haberse adherido a la
A L A L C , l a posición de México sigue siendo, en lo esencial, l a que fuera
declarada oficialmente a principios de los años sesenta: " M é x i c o debe
participar en todos aquellos grupos subremonales en los que se le dé participación incluyéndose desde W
a Centroamérica y debe fortalecer
su cooperación comercial y económica con los países latinoamericanos que
aún no participan en los dos núcleos de integración existentes".
37
38
4.2 G r u p o s
subregionales
dentro
d e la
A L A L C
Las partes contratantes de l a A L A L C h a n realizado varios esfuerzos
que, según l a opinión prevaleciente, constituyen entendimientos m u l t i n a cionales favorables p a r a l a integración global de América L a t i n a . Tales
entendimientos comprenden acuerdos subregionales, acuerdos fronterizos,
desarrollos integrados de cuencas hidrográficas y labores de comisiones
mixtas binacionales. Aquí se tratan solamente el G r u p o A n d i n o y el G r u po de l a C u e n c a del Plata, porque i m p l i c a n cuestiones de compatibilidad
de sus objetivos c o n los contenidos en el T r a t a d o de M o n t e v i d e o y porque
son las dos agrupaciones con mayores implicaciones para la posición de
México en l a A L A L C .
4.2.1
Principios y opiniones
L a idea de los acuerdos subregionales no se encuentra consagrada en
el T r a t a d o de M o n t e v i d e o . Posteriormente, l a resolución 71 ( I I I ) estableció el tamaño insuficiente del mercado como base para u n a categoría
separada de países y con eso alentó a los países así definidos a llegar a
decisiones comunes con respecto a integración, complementariedad y otras
materias relacionadas con l a aceleración de su crecimiento. Esto, junto
con l a Declaración de los Presidentes de América, constituyó el punto
P h i l i p p e C . Schmitter y Ernest B . H a a s , México...,
pp. 1-5.
O c t a v i a n o C a m p o s Salas, E l s e n t i d o dinámico d e l México económico
t r a s días, 1 9 6 5 , S E L A , 1965, p. 270.
3"
d e nues-
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MÉXICO FRENTE A LA A L A L C
561
i n i c i a l formal para l a subregionalización dentro de l a A L A L C . L a idea
de los grupos subregionales fue oficialmente sancionada por l a resolución
202 ( C M - I I / V I - E ) . E n los apartados segundo, sexto y octavo del artículo segundo de esta resolución se recogen los principios de aceleración,
c o m p a t i b i l i d a d y transitoriedad. Esto quiere decir que se conciben los
acuerdos subregionales como instrumentos mediante los cuales los países
que los suscriban podrán promover el proceso de integración económica
en f o r m a más equilibrada y más acelerada que los compromisos asumidos en el marco del T r a t a d o de M o n t e v i d e o ; que los acuerdos tienen que
ser compatibles con el T r a t a d o de M o n t e v i d e o , sus protocolos y otros
instrumentos que cada parte contratante tiene dentro del marco de l a
A L A L C ; y que los acuerdos son transitorios y que, como tales, su d u r a ción debe ser explícitamente especificada en los mismos.
L a creación de grupos subregionales dentro de l a A L A L C puede p a recer contradictoria y suponer u n reto adicional a l a serie de problemas
ya existentes. Puede parecer también que algunos de los objetivos i m p o r tantes de estos subgrupos hubieran podido lograrse mediante un mejor
entendimiento i n f o r m a l dentro del marco jurídico original de l a A L A L C .
E n este sentido se encuentra el problema de disposición, interés y solidar i d a d de las partes contratantes, sobre todo de las de mayor desarrollo
relativo. S i n d u d a l a formación de subgrupos conlleva el peligro de una
desunión y el de debilitar el espíritu integracionista y las metas que se
establecieron a l iniciar l a A L A L C . P o r ello, generalmente se juzga indispensable que l a actuación de subgrupos, u n a vez aprobados, dependa en
f o r m a sustancial de los fines que se había propuesto l a zona como conjunto. E n qué m e d i d a el enfoque subregional podría ser conducente al
objetivo más lejano de u n mercado común latinoamericano parece, por
el momento, u n a cuestión meramente especulativa.
E n u n a ponencia de u n a de las más poderosas agrupaciones de l a i n i ciativa p r i v a d a de México, l a C O N C A M I N ,
se consideraron los pros
y los contras de los acuerdos subregionales, señalándose que en el seno
de esa asociación había habido partidarios de l a idea de que l a aceptación de subregiones dentro del área implicaría de hecho volver casi a l a
situación prevaleciente hasta antes de l a f i r m a del T r a t a d o de M o n t e v i deo, pero esta corriente de ideas i b a cediendo paulatinamente en favor
de l a que se acepta hoy día, es decir, que l a concertación de acuerdos
subregionales sería u n instrumento no tan sólo compatible con el proceso
de integración sino uno de los más dinámicos e idóneos p a r a la superase Ponencia presentada por C O N C A M I N , México, elaborada por el Centro de
Estudios Económicos del Sector Privado, Acuerdos
Subregionales.
Congreso Latinoamericano de Industrialistas, 5 de marzo de 1968, México.
3 9
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ción de los obstáculos del proceso de integración en l a A L A L C . E n esta
ponencia se señalaron prácticamente todas las ventajas de los subgrupos
p a r a los participantes en éstos y p a r a el resto de l a A L A L C , ventajas que
h a n sido mencionadas frecuentemente en los varios círculos nacionales e
internacionales, interesados en l a integración económica de América L a t i na. S i n embargo, u n punto novedoso del cual se hizo mención era el
de creer que l a subregión actuaría " c o m o u n elemento de gran dinamism o p a r a el desarrollo de nuevas industrias dentro de l a subzona, constituyendo asimismo u n extraordinario aliciente p a r a las inversiones regionales, zonales y de terceros países". D e aquí podría derivarse algún interés
por parte de industriales de México p a r a aprovechar las oportunidades
que ofrezca l a subregión a l inversionista mexicano. D e hecho, algunos
países andinos demostraron interés desde el p r i n c i p i o en que, en determinados campos de l a industria, México p u e d a cooperar con ellos en su
esfuerzo conjunto, aportando probablemente técnica y capital, y abriendo
su m e r c a d o .
40
4.2.2. E l g r u p o
4.2.2.1.
Andino
Generalidades
Los diferentes grados de desarrollo de los países de América L a t i n a ,
con implicaciones p a r a u n a posible subregionalización del proceso de i n tegración, fueron analizados desde los primeros trabajos del Comité de
T r a b a j o creado por l a C E P A L en 1955. Probablemente l a p r i m e r a m a n i festación clara del interés de algunos países en este sentido se produjo
en 1965, cuando C o l o m b i a . C h i l e y U r u g u a y presentaron u n proyecto
tendiente al establecimiento de esquemas de integración subregional que
no fue aprobado por l a A L A L C . Posteriormente, l a idea de los acuerdos
subregionales fructificó en l a reunión de Presidentes de América antes
m e n c i o n a d a , quizá como resultado de l a Declaración de Bogotá, f o r m u l a d a por los presidentes de los países andinos. E n este último documento
se ponía énfasis en los problemas de l a integración económica y, en p a r t i cular, en lo que toca a l tratamiento de los países de mercado insuficiente
y de menor desarrollo económico relativo. Se propuso que el acuerdo subregional sería u n instrumento adecuado p a r a consolidar el movimiento
Véase A n t o n i o Calderón M . , " A c u e r d o s subregionales", C o m e r c i o
Exterior,
México, 1967, p p . 25-26. Este autor considera los acuerdos subregionales como
u n l l a m a d o importante p a r a que México participe más activamente en el proceso
de integración, pues de otra m a n e r a corre el peligro de quedarse aislado. E n este
contexto expone también que l a cercanía geográfica y las rutas marítimas favorecen u n acercamiento de México a l G r u p o A n d i n o y a l M C C A .
4 0
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563
MÉXICO FRENTE A LA A L A L C
de integración en América L a t i n a . Más adelante, en septiembre de 1967,
se reunieron los ministros de Relaciones Exteriores de los países de l a
A L A L G en el seno de l a Sexta Conferencia E x t r a o r d i n a r i a de las Partes
Contratantes del T r a t a d o de M o n t e v i d e o y, p a r a dar cumplimiento al
m a n d a t o contenido en l a Declaración de los Presidentes, aprobaron l a resolución 202 anteriormente mencionada y a l a 203 que hace referencia
especial al G r u p o A n d i n o .
A l debatirse l a c o m p a t i b i l i d a d del A c u e r d o Subregional de Integración
A n d i n o , el representante de México ante l a A L A L C , embajador M a r i o
Espinosa de los Reyes, formuló varias preguntas interesantes con respecto
a l acuerdo subregional, cuyas respuestas en muchos casos fueron c o m u n i cadas a l Gobierno mexicano p a r a su estudio final y p a r a así poder dar
u n a contestación acerca de ellas en sesión posterior. E l propósito de las
preguntas fue el de aclarar dudas y lograr u n mayor conocimiento sobre
los alcances del acuerdo subregional. E n t r e otras cosas se quería averiguar
qué diferencias existen entre los programas sectoriales de desarrollo indust r i a l y los acuerdos de complementación i n d u s t r i a l ; qué alcances tenían
el p r o g r a m a de liberación, el arancel externo común, y las "cláusulas de
salvaguardia agropecuarias". A l d a r el voto afirmativo de M é x i c o a la
c o m p a t i b i l i d a d d e l A c u e r d o de Integración Subregional A n d i n o con
el T r a t a d o de M o n t e v i d e o , el embajador de México declaró: " m i gobierno siempre h a visto con gran simpatía las medidas encaminadas a crear
condiciones propicias p a r a l a formación de u n mercado común l a t i n o americano, que es l a meta en l a que todos estamos empeñados".
41
42
E l G r u p o A n d i n o difiere sustancialmente de l a A L A L C al i n c l u i r solamente países de u n estado similar de desarrollo, principalmente con respecto a l tamaño de sus mercados, p a r a los cuales l a integración es muy
importante en l a expansión de éstos y en el establecimiento de nuevas
industrias productoras de bienes de capital. D e esta manera, los países
andinos forman u n grupo más homogéneo p a r a l a integración que A m é r i c a L a t i n a en su conjunto. A l mismo tiempo, ningún país del grupo está
en condiciones de desarrollar u n a economía completamente diversificada.
Esto puede ser u n a de las razones por las que algunos países andinos h a n
estado entre los que más se h a n mostrado en favor de l a integración.
E c u a d o r y B o l i v i a son los países de menor desarrollo relativo dentro del
suborupo mientras que el resto puede caracterizarse por u n estado intermedio, teniendo C o l o m b i a y C h i l e u n a industrialización más avanzada
que Perú. Incluyendo a V e n e z u e l a , cuya adhesión al acuerdo hasta ahora
« Véase Síntesis
*2 I b i d . , p. 273.
Mensual
(Montevideo),
49, j u l i o
de
1969,
pp.
246-282.
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ha sido objetada enfáticamente y evitada por el sector privado del país,
los seis países andinos tienen u n a población de más de 60 millones, u n a
superficie territorial de 5.4 millones de kilómetros cuadrados y u n ingreso
per cápita de entre 350 y 400 dólares a l año. E n cuanto a recursos n a t u rales, tienen más o menos el 5 0 % d e l carbón de piedra, el 8 0 % del petróleo, el 9 0 % del cobre y estaño, y el 6 0 % del hierro producidos en
América L a t i n a .
H a s t a ahora el G r u p o A n d i n o se h a caracterizado por u n proceso p r o gresivo de integración de las economías de los miembros reflejado en l a
considerable expansión del intercambio comercial entre los cinco países
de 60 millones de dólares en 1968 a 160 millones en 1971. C a b e recordar
que desde 1972 se está a p l i c a n d o por p r i m e r a vez l a reducción automática de gravámenes de 1 0 % a n u a l , que en 1970 fueron eliminados todos
los gravámenes y restricciones a los productos comprendidos en l a L i s t a
Común de l a A L A L C - y que y a h a n quedado 700 ítems totalmente l i berados para las importaciones procedentes de C o l o m b i a , C h i l e y Perú
y 800 para las originarias de B o l i v i a y Ecuador.
4.2.2.2. A c e r c a m i e n t o d e México
al G r u p o
Andino
E l acercamiento de México a l G r u p o A n d i n o puede calificarse como
el evento más trascendental respecto a los procesos de subregionalización
dentro de l a A L A L C en los últimos años. Parece tener sus" orígenes en
la visita a C h i l e , en abril de 1972, del presidente de México, L i c . L u i s
Echeverría Álvarez, c u a n d o suscribió con el presidente de aquel país,
D r . Salvador A l l e n d e , u n a declaración c o n j u n t a en l a cual se manifestó
el interés mexicano por establecer formas de cooperación con los órganos
y los países del A c u e r d o de Cartagena. Posteriormente se acreditó u n
observador mexicano ante l a Comisión y el M i n i s t r o de Relaciones E x t e riores de México sometió a l a consideración de l a Comisión del A c u e r d o
de Cartagena l a conveniencia y o p o r t u n i d a d de integrar u n a Comisión
Económica A n d i n o - M e x i c a n a . L a culminación de estas iniciativas fue la
reunión, el día 7 de octubre de 1972, de l a Comisión, por u n a parte y
del Subsecretario de Relaciones Exteriores de México, por l a otra, con
la f i n a l i d a d de a m p l i a r e intensificar las relaciones de México con el
G r u p o A n d i n o . C o m o resultado de esta reunión se aprobó l a creación de
la Comisión M i x t a A n d i n o - M e x i c a n a , cuyas atribuciones y funcionamiento
se regirán por las siguientes n o r m a s :
i) L a Comisión M i x t a tendrá por objeto promover el acercamiento entre el G r u p o A n d i n o y México en materia económica y
comercial y analizar sus posibilidades de complementación econó-
ABR-JUN
74
MÉXICO FRENTE A LA A L A L C
565
m i c a progresiva, examinando las relaciones que actualmente existen
en estos campos y proponiendo las medidas que tiendan a intensificarlas. L a Comisión podrá, asimismo, sugerir soluciones armónicas por lo que se refiere a las posiciones que puedan adoptarse
en el ámbito regional y en general en la esfera m u n d i a l .
ii) L a Comisión se reunirá por lo menos u n a vez al año, en
las fechas que se estimen apropiadas para las Partes, alternativamente en México y en L i m a o en otro lugar que se determine de
común acuerdo.
iii) E l programa de cada u n a de las reuniones será determinado
por los representantes de las dos Partes por lo menos con u n mes
de anticipación.
iv) L a Comisión tendrá facultades para nombrar Subcomisiones o Grupos de T r a b a j o los cuales podrán reunirse en l a oport u n i d a d y lugar que se convenga conjuntamente.
v) L a Comisión tendrá u n carácter consultivo y por ello los
acuerdos que se adopten servirán como recomendaciones o información para las Partes.
43
Se convino que l a instalación f o r m a l de l a Comisión M i x t a i b a a tener
l u g a r todavía en el año 1972. L a Comisión estará integrada por representantes de los cinco países miembros del G r u p o A n d i n o y por representantes del gobierno de México. L a J u n t a del A c u e r d o de C a r t a g e n a desempeñará las funciones de secretariado permanente, asistencia técnica y
coordinación, por el G r u p o A n d i n o , nombrándose, por l a Secretaría de
Relaciones Exteriores, expertos para estas funciones por parte del gobierno de México.
L a s implicaciones económicas de l a institucionalización del acercamiento México-Grupo A n d i n o son potencialmente significativas y pueden a l canzar no sólo el intercambio comercial y relaciones financieras sino t a m bién el campo de inversiones conjuntas, programas de desarrollo indust r i a l y l a cooperación tecnológica. Respecto a las implicaciones para la
A L A L C , el Representante Permanente de México ya había apuntado en
agosto de 1972 que el acercamiento puede verse como " u n intenso y fructífero intercambio de concesiones de todo tipo entre los países andinos y
M é x i c o y quizá, u n a mayor participación de aquellos en los acuerdos de
complementación, r o m p i e n d o así el estancamiento que se ha observado
en recientes Conferencias, con lo c u a l estaremos contribuyendo al fortalecimiento y mayor éxito de nuestra Asociación". E n conversaciones con
44
« Comisión del A c u e r d o de Cartegena, I X Periodo de Sesiones E x t r a o r d i n a rias, 2 a 7 de octubre de 1972, L i m a , Perú, A c t a F i n a l , p. 3.
•** Síntesis M e n s u a l , Núm. 85, j u l i o de 1972. p. 436.
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funcionarios del gobierno mexicano en noviembre de 1972 el autor de este
estudio no pudo verificar de algún modo si l a iniciativa m e x i c a n a que
originalmente se basó en el apoyo por parte de C h i l e tiene algún f o n do ideológico. Más allá de las implicaciones económicas, sin embargo,
parece obvio que el acercamiento México-Grupo A n d i n o l l e v a a formar
espacios económicos más amplios y con eso a l a extensión de l a esfera
de influencia de M é x i c o en términos de subsistemas latinoamericanos que
se supone están surgiendo bajo el liderazgo de naciones poderosas de l a
región.
4.2.3. E l T r a t a d o
d e la C u e n c a d e l P l a t a
L a idea de u n desarrollo integrado del grupo de l a C u e n c a del Plata
había existido desde el siglo pasado. E n 1941 fue presentada formalmente
en l a P r i m e r a Conferencia R e g i o n a l de los países del P l a t a . A u n q u e se
aprobaron varias resoluciones que reconocían l a conveniencia del programa, no fue sino hasta febrero de 1967, después de u n l l a m a m i e n t o que
hizo A r g e n t i n a en a b r i l de 1956 a los países vecinos ribereños, que los
Cancilleres de los países de l a C u e n c a del P l a t a reconocieron l a v i a b i l i d a d
de u n programa de cooperación. Se preveía llevar a cabo u n estudio c o n junto e integral de l a C u e n c a , con miras a l a realización de u n p r o g r a m a
de obras multinacionales y binacionales útiles a l a región, dentro del
marco del proceso de integración latinoamericana. C o n este objetivo,
acordaron l a creación de u n Comité Intergubernamental C o o r d i n a d o r .
Posteriormente, en el mes de mayo de 1968, tuvo lugar l a segunda reunión
ordinaria de los Cancilleres de l a C u e n c a del Plata, firmándose el A c t a
de Santa C r u z . E n esta reunión se establecieron los lineamientos institucionales del sistema subregional y se aprobó l a realización de estudios sobre determinados proyectos presentados por los países interestados. A s i mismo, se aprobó el estatuto del Comité Intergubernamental C o o r d i n a d o r
y se decidió que el Comité prepararía u n proyecto de T r a t a d o de l a
C u e n c a del Plata.
E n j u l i o de 1968 se instaló en
tal C o o r d i n a d o r , conforme a lo
i el 23 de abril de 1969 se firmó
Plata, documento que regula l a
Paraguay y U r u g u a y .
Buenos Aires el Comité Intergubernamenconvenido en el A c t a de Santa C r u z , y
en Brasilia el T r a t a d o de l a C u e n c a del
relación entre A r g e n t i n a , B o l i v i a , B r a s i l ,
E l programa que se diseñó prevé el desarrollo integrado de l a región,
de manera ordenada, iniciándolo con el desarrollo de obras de infraestructura. N o constituye u n mercado subregional en el sentido de G r u p o
A n d i n o , pues no se prevén concesiones comerciales n i desgravaciones
arancelarias entre los miembros. S i n embargo, es probable que se usen
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MÉXICO FRENTE A LA A L A L G
los acuerdos de complementación, definidos en el T r a t a d o de M o n t e v i d e o ,
y que el programa implique concesiones comerciales para los productos
del sector a l que se aplican.
S i bien se reconoce que el propósito del T r a t a d o de l a C u e n c a del
P l a t a coincide con l a tesis expuesta en el programa de acción de los presidentes de América, en México se han advertido que "los cinco países
o p e r a n como si l a Asociación L a t i n o a m e r i c a n a de L i b r e Comercio no
existiera; "¿sus fines y sus procedimientos son peculiares y distintos a los
que se h a n dado a l a Asociación? ¿Es ello posible o válido jurídicamente?"
D e esta m a n e r a parece deplorarse que esta agrupación esté "creada
al m a r g e n de l a A L A L C y sin ningún vínculo orgánico con ésta" y que
" n o se atenga p a r a nada a l a f i n a l i d a d y a las normas que l a A L A L C
h a f i j a d o p a r a los acuerdos subregionales en su resolución 2 2 2 " .
L a C u e n c a del Plata cubre u n área de aproximadamente 3 millones
de kilómetros cuadrados en 5 países: A r g e n t i n a (1 000 000 k m ' ) , B o l i v i a
(200 000 k m ) , Brasil (1.4 millones de k m ) , Paraguay (400 000 k m ) y
U r u g u a y (140 000 k m ) , que representan, respectivamente, el 3 7 % , 1 9 % ,
1 7 % , 1 0 0 % y 8 0 % del total del área de cada uno de los países; l a pueb l a n más o menos 60 millones de habitantes. Según l a A L A L C l a n a turaleza del sistema de l a C u e n c a tiene básicamente las siguientes
características:
es geográfico, geoeconómico,
geopolítico, zonal, tiende
p r i n c i p a l m e n t e a l a integración física y representa un proceso a largo
plazo.
4 5
46
2
2
2
2
2
47
4.3. E l M e r c a d o
Común
Centroamericano™
4.3.1. P r i n c i p i o s y a c t i t u d e s
E n el fondo de l a cuestión de las relaciones de América C e n t r a l con
l a A L A L C se encuentra el problema de llegar a fórmulas y procesos
que i m p l i q u e n u n acercamiento entre los dos mecanismos de integración,
con vistas a l objetivo de largo plazo de crear u n mercado común l a t i n o americano, sin que se vean afectados adversamente los intereses de los
« C o m e r c i o E x t e r i o r ( M é x i c o ) , j u n i o de 1969, p. 413.
«
Ibid.
« Síntesis M e n s u a l ( M o n t e v i d e o ) , 49, j u l i o , 1969, pp. 317-318.
*s E s t a sección del capítulo se ha beneficiado m u c h o de las pláticas que el autor
tuvo en l a Secretaría del T r a t a d o G e n e r a l de Integración Económica C e n t r o a m e r i c a n a ( S I E C A ) y en el Consejo M o n e t a r i o Centroamericano de S a n José, Costa
R i c a , particularmente con el L i c . Trejos de l a p r i m e r a institución y con el doctor
Chavarría y el L i c . C a s t i l l o de l a segunda organización L a s relaciones comerciales y financieras de México con América C e n t r a l se analizarán en detalle en l a
segunda parte del estudio.
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dos grupos de países. A l mismo tiempo, h a interesado el papel que M é xico puede desempeñar en relación con Centroamérica, debido a su u b i cación geográfica y a las relaciones tradicionales con los países del istmo.
Hasta ahora no h a h a b i d o ningún pronunciamiento oficial acerca de la
posibilidad de que México y Centroamérica formen u n a subregión, pero
recientemente sí ha habido u n a política m u y activa del primero hacia el
segundo.
M i e n t r a s que en América C e n t r a l en los años 1960 se vio con gran
reserva el interés de algunos países grandes de América del S u r por l a
participación del istmo en el proceso de integración de l a A L A L C , los
países centroamericanos desarrollaron u n a relación cordial v a la vez
informal con los países de menor desarrollo relativo de América del Sur.
Esta relación se expresó, por ejemplo, en foros internacionales como l a
primera reunión de l a U N C T A D ( G i n e b r a , 1964), cuando los cinco
países centroamericanos f o r m a r o n con países de menor desarrollo de América del S u r u n llamado G r u p o de los 11, que con su actitud influyó en
l a posición del resto de América L a t i n a y también en l a del llamado
G r u p o de los 77, que entonces se integró. E n América C e n t r a l se ha
pensado que el T r a t a d o de M o n t e v i d e o ' no es aplicable a l a subregión
debido en parte a los avances m u c h o mayores que ellos mismos h a n l o grado en materia de complementación industrial y en otros campos. A d e más, en América C e n t r a l parece existir l a intención de no entrar en n i n gún arreglo que pueda l i m i t a r l a autonomía del grupo como conjunto.
L a posición de América C e n t r a l frente a la integración regional latinoamericana fue claramente definida en u n discurso que el anterior secretario del T r a t a d o General de Integración Económica Centroamericana,
Carlos M a n u e l Castillo, pronunció en junio de 1967, poco después de l a
declaración de los presidentes de América. Refiriéndose a l a posibilidad
de establecimiento en f o r m a progresiva del mercado común latinoamericano, a partir de 1970 y en u n lapso de 15 años, señaló los obstáculos
que quedan por superar y los que en buena parte ya h a n sido superados
en América C e n t r a l . C o n respecto a l tipo de instrumento legal por medio
del cual habrá de avanzarse hacia l a formación del mercado común l a tinoamericano, Castillo señaló que de las tres posibles alternativas que se
habían mencionado — e l T r a t a d o de M o n t e v i d e o , instrumentos de v i n c u lación entre l a A L A L C y Centroamérica, o u n tratado general de integración económica l a t i n o a m e r i c a n a — Centroamérica desde u n principio
se h a i n c l i n a d o por esta última posibilidad y no c o n t e m p l a l a posibilidad
de adherirse a l T r a t a d o de M o n t e v i d e o e incorporarse a l a A L A L C . A d e 49
•*> C o m e r c i o
Exterior
( M é x i c o ) , j u l i o de
1967, pp.
526-528.
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más declaró que l a integración latinoamericana es conveniente para
Centroamérica sólo en principio, porque sus ventajas prácticas y específicas resultarán de las características que se le i m p r i m a n . C o m o primera
de las condiciones a l respecto, Castillo destacó el requisito indispensable de l a conservación de l a personalidad del M e r c a d o Común C e n t r o a m e r i c a n o v de sus posibilidades internas de crecimiento y progreso hacia
grados más' altos de integración.
E l autor de este estudio encontró en 1970 que en América Central p a rece existir l a impresión de que, aunque México h a apoyado en principio
l a posición de América C e n t r a l en estas cuestiones, t a l apoyo no h a sido
m u y explícito. A principios de los años sesenta, México todavía señaló
como tarea i n m e d i a t a l a de propiciar l a p r o n t a adhesión de Centroamér i c a y otros países de l a región a l a A L A L C .
E n años posteriores se llegó
a declarar que "Centroamérica debe considerar cuidadosamente l a conveniencia de ingresar como u n a u n i d a d de menor desarrollo económico
relativo a l a Asociación L a t i n o a m e r i c a n a de L i b r e C o m e r c i o , pero que
esa incorporación tendrá que ser resultado de u n a decisión propia de las
autoridades centroamericanas y no de presiones externas", y " e l espíritu
del T r a t a d o de M o n t e v i d e o y 'el ambiente de p r o f u n d a simpatía con que
los países signatarios de ese pacto ven los esfuerzos de integración centroamericana, aseguran el ingreso de Centroamérica a l a A L A L C dentro de
bases de absoluta e q u i d a d " .
Pero a l m i s m o tiempo se señaló también
que n o existen todavía las bases indispensables p a r a asegurar que sea
aconsejable l a fusión inmediata, l a cual requeriría de u n trámite prolongado, por lo que sería más práctico establecer, mientras tanto, previo consentimiento del G A T T , u n acuerdo de asociación o de cooperación económ i c a entre l a A L A L C y el M e r c a d o Común C e n t r o a m e r i c a n o .
5 0
51
52
E n cuanto a las relaciones mexicano-centroamericanas, surgió la cuestión
de u n trato preferencial mexicano a Centroamérica. México sometió a la
p r i m e r a reunión del Consejo de Ministros de l a A L A L C , en diciembre de
1966, u n proyecto p a r a que l a Asociación adoptase u n protocolo por el
5» Véase por ejemplo O c t a v i a n o Campos Salas, " L a z o n a . . . " , p. 32.
s i Plácido García Reynoso, Integración
económica
l a t i n o a m e r i c a n a . S E L A , México, 1965. pp. 88-89.
52 I b i d - ', Plácido García Reynoso, " M e c a n i s m o s prácticas p a r a u n a cooperación
más estrecha entre México y Centroamérica"
(transcripción t e x t u a l ) , M e s a red o n d a sobre l a expansión del C o m e r c i o y de l a Industrialización entre Centroamér i c a y México celebrada en j u l i o de 1962 en l a c i u d a d de México. H i s t o r i a y
f u t u r o d e la economía l a t i n o a m e r i c a n a , E d i t o r i a l C o m e r c i o M u n d i a l , México. 1967,
pp. 277-278; C f . Plácido García Reynoso. "Exposición d e . . . " . Reunión de E x p e r tos Gubernamentales sobre integración económica de América L a t i n a , Santiago,
C h i l e , 1965, p. 4.
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que fuera factible otorgar franquicias o preferencias sin reciprocidad a
los países centroamericanos y Panamá, extensivas a Paraguay y E c u a d o r ,
así como extender a Centroamérica y Panamá, sin reciprocidad, las desgravaciones ya acordadas a Paraguay y E c u a d o r , países de menor desarrollo económico relativo, los que manifestaron serias reticencias. G o m o
resultado se aprobó l a resolución 163 ( C M - I / I I I - E ) por l a que se encomendaba a l Comité E j e c u t i v o Permanente e l estudio del documento que
había presentado el Gobierno de México, a f i n de someter los resultados
a l a segunda reunión del Consejo de Ministros de l a A L A L C . L a cuestión
de las franquicias arancelarias no recíprocas a países centroamericanos
era entonces tema de numerosos documentos y discusiones y también fue
estudiado por l a Comisión C o o r d i n a d o r a A L A L C - M C C A , pero no se h a
logrado ningún resultado favorable a l planteamiento que hizo México.
C o n respecto a l a vinculación del M C C A con l a A L A L C , se h a encontrado mutuamente aceptable el concepto de u n a convergencia de los dos
sistemas de integración. S i n embargo, l a Comisión C o o r d i n a d o r a A L A L C M C C A todavía no h a p o d i d o definir con c l a r i d a d las etapas que tal proceso implicaría. P o r lo tanto, y debido a los problemas que dentro de
América C e n t r a l se h a n derivado del conflicto entre E l Salvador y H o n duras, l a cuestión de las relaciones entre el M C C A y l a A L A L C se ha
visto estancada. S i n embargo, ante l a I I I U N C T A D , en abril-mayo de
1972, el E m b a j a d o r de México y Presidente del Comité Ejecutivo P e r m a nente, en representación de l a A L A L C , expuso que " l a A L A L C ha de
continuar este año los contactos en el M e r c a d o Centroamericano, para
acelerar el proceso de convergencia de ambos mecanismos de integración".
33
4.3.2 Interés
m e x i c a n o e n las r e l a c i o n e s
c o n América C e n t r a l
económicas
Después de muchos años de descuido de las relaciones económicas con
América C e n t r a l , México, durante l a presidencia de A d o l f o López Mateos
(1959-1964) empezó a esforzarse por u n a mayor vinculación con los países
del istmo, acercamiento que empezó antes de que se le considerara como
paso previo del proceso de convergencia entre los dos esquemas de integración latinoamericanos, dispuesto por los presidentes americanos en P u n t a
del Este, en a b r i l de 1967. Puede suponerse que M é x i c o se sintió afectado
en sus intereses comerciales con el área centroamericana por el acelerado
proceso de integración económica en que estaban empeñados los cinco
= J u l i o Z a m o r a Bátiz, " L a experiencia de l a A L A L C " ,
xico, j u l i o de 1972, p. 594.
3
Comercio
Exterior,
Mé-
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países. E n junio de 1961 se manifestó, ante l a Asamblea constituyente del
B a n c o Centroamericano de Integración Económica, que México seguía
con admiración los éxitos logrados en l a integración centroamericana y
que e l Banco de México estaba dispuesto a cooperar en diversas formas c o n l a realización de las metas del nuevo Banco, poniendo a su disposición los centros de investigación industrial de México y el otorgamiento
de u n a línea de créditos por el equivalente del millón de dólares. E n
o t r a ocasión, se ofreció l a experiencia mexicana en el campo del turismo
y se manifestó l a esperanza de que se intensificaran las relaciones entre
los industriales de México v de América C e n t r a l . T e n i e n d o u n profundo
interés en fomentar el comercio con América C e n t r a l ,
y partiendo del
punto de vista de que e l p r o g r a m a de integración centroamericana era
ya u n hecho, se sostenía que, antes de cinco años, otros países se encontrarían en u n a situación desventajosa frente a las empresas ubicadas en el
área centroamericana especialmente en el caso de que no se fortalecieran
las relaciones comerciales con l a zona antes de l a terminación de las etapas preliminares del p r o g r a m a de integración. T a l sería también el caso
en cuanto a los bienes de inversión, pues Centroamérica constituiría u n
mercado potencial m u y atractivo, aunque los industriales mexicanos que
se propusieran a c u d i r a l mismo tendrían que competir con los de terceros
países, a menos que se promoviesen empresas mixtas o se llegara a l a celebración de acuerdos de complementación industrial entre México y C e n troamérica. A l respecto también se señaló que l a posición mexicana sería
la de que sus industriales deberían asociarse con los empresarios centroamericanos, en proporción m i n o r i t a r i a , cuando así conviniera a los intereses de ambos, en las mismas condiciones que México exige a l a inversión
extranjera.
54
55
56
57
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59
L a posición centroamericana frente a los intereses mexicanos pareció
en cierta m e d i d a reservada, aunque en general a c o g e d o r a . L a posibili60
M O c t a v i a n o C a m p o s Salas, citado en u n artículo de Plácido García Reynoso,
"Análisis de las consecuencias de l a A L A L C y del mercado común l a t i n o a m e r i c a n o " . C o m e r c i o E x t e r i o r ( M é x i c o ) , 18, enero de 1968, p. 18.
O c t a v i a n o C a m p o s Salas, E l s e n t i d o . . . , 1965, o p . c i t . , p. 277.
56 I b i d . , p. 222.
" Plácido García Reynoso, Integración...,
op. cit.
I b i d . , p. 97.
59 O c t a v i a n o C a m p o s Salas, E l s e n t i d o . . . , 1965, p. 277.
«o Véanse E n r i q u e D e l g a d o , " L a integración centroamericana y M é x i c o " . M e s a
redonda sobre l a expansión del comercio y de l a industrialización entre C e n t r o américa y México, celebrada en j u n i o de 1962 en l a c i u d a d de México. H i s t o r i a
y f u t u r o . . . . p. 2 7 4 : A l b e r t o Fuentes M o h r , "México debe hacer concesiones u n i laterales a Centroamérica", i b i d . , p. 2 7 5 ; y José Figueres, "Obstáculos a l C o m e r cio entre México y Centroamérica", i b i d . , p. 276.
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dad de l a participación de México en el M C C A se estimaba difícil debido
a las diferencias de tamaño y desarrollo. Además se sostenía que mexicanos y centroamericanos se conocen poco, a pesar de su vecindad. U n a de
las causas identificadas era l a falta de relaciones económicas estables y
se destacaba l a gran cantidad de obstáculos para el desarrollo del comercio, a l a vez que se subrayaba que éste se caracterizaría por u n amplio
desequilibrio a favor de México. L a s causas que estorbaron u n mayor
desenvolvimiento del comercio radicaron también, según el punto de vista
centroamericano, en las deficiencias de transportes y l a lejanía geográfica
entre las zonas desarrolladas de México y Gentroamérica, y en la estructura de producción imperante en Gentroamérica que dificulta el abastecimiento de mercancías p a r a las necesidades de consumo y de producción
mexicanas. Además, se hacía mención de las deficiencias de calidad de
los productos exportados por México y se recordaba que durante l a segunda guerra m u n d i a l hubo u n a invasión de productos mexicanos que
dejó e l "recuerdo de los engaños". Pero se estimaba que Centroamérica
ofrecería u n a m p l i o campo para la iniciativa p r i v a d a mexicana, siempre
y cuando se diera u n a política consciente e n c a m i n a d a a promover las relaciones con Centroamérica. E n este sentido y p a r a superar l a unilateralidad del comercio, se señalaba l a importancia de l a cooperación entre las
dos partes y u n trato preferencial de México a Centroamérica.
Pocos meses después de que llegó a l poder el presente gobierno de
México nuevamente se puso de manifiesto u n interés intenso por parte
de este país en u n a intensificación de sus relaciones económicas v f i n a n cieras con Centroamérica. E n u n a conferencia de prensa, celebrada el 8
de junio de 1971, el D i r e c t o r General del B a n c o N a c i o n a l de C o m e r c i o
Exterior. S. A . hizo u n a exposición de l a cual se desprende lo siguiente:
hay u n a definida v o l u n t a d de cooperación por parte de México y C e n t r o américa p a r a incrementar el intercambio comercial y las demás relaciones
económicas y financieras m u t u a s ; el gobierno de México h a decidido i n i ciar u n a nueva política respecto a estas relaciones: el Banco N a c i o n a l de
C o m e r c i o E x t e r i o r , S. A . , h a recibido instrucciones d e l Presidente de M é xico a efecto de que amplíe su apoyo financiero a l intercambio comercial
entre México y Centroamérica, así como p a r a atender otro tipo de operaciones, mediante el otorgamiento de créditos a mediano plazo que
permitan el establecimiento de empresas mixtas, con participación m i n o ritaria de capital mexicano, en Centroamérica; en México se ha llegado a
determinar que son m u y importantes y diversificadas las posibilidades que
01
s i P a r a el texto de esta exposición véase C o m e r c i o
1971, pp. 478-79.
Exterior,
México,
junio
de
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el país tiene de a m p l i a r sus exportaciones al mercado centroamericano; y
a través de inversiones conjuntas, proyectos de complementación indust r i a l y establecimiento de empresas mixtas, es posible generar o p o r t u n i d a des de colocación de los productos centroamericanos en el mercado m e xicano.
4.3.3. Evolución
d e l a s r e l a c i o n e s d e México
con
Centroamérica
E n u n a reunión especial entre los ministros de Economía de C e n t r o américa v el Secretario de Industria y C o m e r c i o de México, en S a n S a l v a d o r , el' 4 de noviembre de 1965, se sentaron las bases p a r a l a a m p l i a ción de las relaciones económicas entre dichos países. E n esta oportunidad
se expidió u n comunicado conjunto que contiene, en resumen, lo siguiente:
a ) estudiar fórmulas que estimulen u n a corriente más equilibrada de
comercio, lo que implicaría identificar campos de complementación indust r i a l , estudiar las ramas de producción en que Centroamérica tiene ventajas relativas p a r a instalar industrias, y l a posibilidad de que México
extienda a Centroamérica el tratamiento más favorable que hubiera otorgado dentro de l a A L A L C a países de menor desarrollo relativo; además,
se decidió crear u n a comisión m i x t a México-Centroamérica, integrada por
directores de instituciones regionales centroamericanas y representantes
del G o b i e r n o de M é x i c o ;
b ) alentar l a participación, con proporción minoritaria, de capital m e x i c a n o en empresas centroamericanas;
c ) auspiciar u n a reunión entre le B a n c o Centroamericano y autoridades financieras de México p a r a que continúen l a negociación de dos contratos de préstamo;
d ) aprovechar los circuitos turísticos que están establecidos entre Estados U n i d o s y México, p a r a ampliarlos a Centroamérica;
e ) promover l a v e n t a de artesanías centroamericanas;
/ ) acuerdo en que e'l campo de asistencia técnica recíproca ofrece posibilidades inmediatas de cooperación entre Centroamérica y México. Se
estimó necesario crear otra comisión m i x t a integrada por representantes
de los gobiernos, p a r a que preparen u n proyecto de acuerdo que podría
firmarse durante l a visita del presidente Díaz O r d a z a l istmo;
g ) por último, reiterar l a conveniencia de armonizar las políticas de
defensa de los productos básicos de exportación en los mercados internacionales.
L a Comisión M i x t a de funcionarios regionales centroamericanos y mexicanos p a r a estudiar fórmulas de cooperación económica se reunió en
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México, D . F . , entre el 6 y el 11 de diciembre de 1965. E n esta reunión
se discutió sobre fomento del intercambio comercial, comprendiendo m e didas de corto, mediano y largo p l a z o ; inversiones conjuntas v complementación industrial, servicios de transporte y armonización de políticas
de exportación de productos básicos. Se recomendó l a necesidad de establecer u n organismo permanente, integrado por funcionarios gubernamentales de Gentroamérica y México, y auxiliado por cuatro subcomisiones
especializadas, que señalaría posibilidades concretas, modalidades v acciones necesarias p a r a l a cooperación y orientaría los estudios que deberían
llevarse a cabo.
L a Comisión M i x t a , integrada por representantes de los gobiernos de
Gentroamérica y México, se reunió en G u a t e m a l a entre el 20 y 30 de noviembre de 1965, p a r a preparar el proyecto de convenio en el campo
de l a asistencia técnica recíproca. E l proyecto prevé varias formas de
asistencias técnicas. También prevé, p a r a l a ejecución del convenio, el
establecimiento de u n a Comisión M i x t a Permanente por representantes
de c a d a uno de los gobiernos signatarios. L a S I E C A actuaría como secretaría.
E n e l mes de enero de 1966 el presidente Díaz O r d a z realizó u n a gira
por todos los países centroamericanos durante l a c u a l se suscribieron convenios de intercambio cultural con E l Salvador. H o n d u r a s , N i c a r a g u a y
Costa R i c a , y convenios de asistencia técnica recíprocos con N i c a r a g u a
y C o s t a R i c a . Estos últimos significaron el abandono de las ideas centroamericanas de suscribir u n convenio de asistencia técnica en el que figuraría México por u n a parte y todos los países centroamericanos por otra. S i n
embargo, ambos convenios siguieron los lincamientos establecidos en el
proyecto f o r m u l a d o por l a Comisión M i x t a .
E n T e g u c i g a l p a se entregó el contrato de aprobación del crédito otorgado p o r el B a n c o de México a l B a n c o C e n t r o a m e r i c a n o de Integración
Económica ( B C I E ) p a r a el f m a n d a m i e n t o del desarrollo industrial, por
cinco millones de dólares, y se formalizó el compromiso para c o m p r a r
hasta u n millón de dólares en bonos que emita el B C I E .
E n el curso de 1966, G u a t e m a l a suscribió con México u n convenio de
intercambio c u l t u r a l y E l Salvador uno de asistencia técnica recíproca.
También durante el segundo semestre de ese año, l a S I E C A desarrolló
actividades de análisis de los instrumentos de política comercial de los
que podría disponer el G o b i e r n o mexicano e n sus relaciones con Gentroamérica, y entabló conversaciones informales c o n funcionarios del G o bierno mexicano. E n América C e n t r a l se llegó a l a conclusión de que
México estaría dispuesto a otorgar, de inmediato y unilateralmente, tratamiento favorable a las importaciones provenientes de Centroamérica,
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MFÍSICO F R E N T E A L A A L A L C
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siempre que esto no i m p l i c a r a alguna preferencia arancelaria, en vista de
los compromisos que México tiene con l a A L A L C , y siempre que se c o n t a r a c o n u n a demanda concreta por parte de Centroamérica. E n este
sentido, l a S I E G A gestionó l a formación de grupos de trabajo dentro de
los ministerios de economía de los países centroamericanos a f i n de que
se i d e n t i f i c a r a n los productos susceptibles de ser incluidos en el tratamiento
u n i l a t e r a l ofrecido por México. E n algunos países, sin embargo, se expresaron dudas sobre l a conveniencia de hacer uso de dicho tratamiento que,
por ser unilateral, sería también precario, en el sentido de su p e r m a n e n c i a y señalaron que en su lugar e r a ' conveniente continuar c o n las
negociaciones formales que llevarían a u n acuerdo bilateral Centroaméric a - M é x i c o . Por otra parte, en México se estaba desplegando m u c h a a c t i v i d a d e interés en torno a las relaciones con Centroamérica, tanto por
parte d e l sector público como de l a i n i c i a t i v a privada. Así, en diversas
instituciones y dependencias se comisionó a funcionarios dedicados exclusivamente a atender lo referente a Centroamérica; el Banco de México
realizó estudios p a r a inversiones conjuntas de capital mexicano y centroamericano
en este aspecto, México estaba dispuesto a estimular las i n versiones en Centroamérica concediendo beneficios fiscales— y se p r o m o v i e r o n reuniones de empresarios, como el P r i m e r F o r o Centroamericano
de I n d u s t r i a y C o m e r c i o , a l que asistieron hombres de negocios de C e n troamérica y México.
L o s eventos señalados constituyen hitos en l a evolución de las relaciones de México c o n América C e n t r a l en los años sesenta, las cuales en los
últimos tres años de esta década y en 1970 se vieron relativamente estancadas, en parte porque no fue posible que se reuniera l a Comisión M i x t a
Permanente. P o r u n a parte, el planteamiento hecho por México, tendiente
a otorgar preferencias arancelarias a Centroamérica y Panamá, no fue
a p r o b a d o en l a A L A L C , como y a se h a señalado. Además, l a crisis en el
M e r c a d o Común Centroamericano, originada en el conflicto entre H o n duras y E l Salvador, estorbó el avance de l a vinculación económica de
M é x i c o con América C e n t r a l , p a r a el c u a l se requería el acuerdo unánime de los países del istmo, pues en América C e n t r a l se estimaba tradicionalmente que cualquier negociación comercial entablada unilateralmente
entre u n país centroamericano y México que condujese a u n compromiso
contractual sería ilegítima si contuviera preferencias arancelarias otorgadas p o r parte del país centroamericano o bien estorbara en cualquier form a el desarrollo y perfeccionamiento del M C C A . También se insistía en
Centroamérica en que las relaciones comerciales de l a región con el resto
del m u n d o fueran encauzadas dentro de u n esquema definido multilate¬
ralmente por los cinco gobiernos, reconociendo que las acciones unilatera-
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WOLFGANG
KÖNIG
Fl
XIV—4
les en este campo, aun cuando no i m p l i q u e n compromisos de orden a r a n celario o se refieran a l a recepción de inversiones de capi,tal de terceros
países, pueden afectar a l a larga l a u n i d a d del mercado común. S i n e m bargo, l a iniciativa del nuevo gobierno de México frente a Centroarnérica
desde 1971, a l a cual se hizo referencia más arriba, h a encontrado a l
M C C A , como movimiento de integración, considerablemente debilitado.
A fines de 1970 H o n d u r a s se había retirado formalmente del M e r c a d o y
hacia fines de 1972 se pensaba que era posible que ocurriera lo mismo
con Costa R i c a , país que se h a tenido que enfrentar a serios problemas
comerciales y financieros dentro de sus relaciones con los demás países
del istmo. N o obstante el trabajo dé l a Comisión N o r m a l i z a d o r a y las
reuniones de los cinco ministros de relaciones exteriores de países centroamericanos en 1971 y 1972, el p a n o r a m a del M C C A sigue presentándose
confuso e incierto. E n esta situación, l a perspectiva es que México pueda
aumentar considerablemente sus relaciones bilaterales con cada uno de los
países centroamericanos, en parte mediante arreglos institucionalizados.
D e hecho, en sólo 15 meses desde mayo de 1971 hasta septiembre de
1972, el Presidente de México se entrevistó con cada u n o de los presidentes de G u a t e m a l a , Costa R i c a , N i c a r a g u a y H o n d u r a s . Además, en
este lapso, misiones comerciales de México, encabezadas por el Secretario
de I n d u s t r i a y Comercio, visitaron G u a t e m a l a , C o s t a R i c a , H o n d u r a s y
N i c a r a g u a . L o s correspondientes comunicados presidenciales y noticias de
prensa i n d i c a n que en estas ocasiones no sólo se evaluaron los pasos a
seguir respecto a l mejoramiento del comercio bilateral, proyectos de c o m plementación industrial, políticas de inversiones conjuntas, asistencia técnica y a l a cooperación en los campos de turismo, de las comunicaciones
y de los transportes, sino también se estableció o impulsó el funcionamiento
de comisiones bilaterales entre M é x i c o y los respectivos países centroamericanos. A l mismo tiempo se revitalizaron las comisiones mixtas y los
comités bilaterales ya existentes entre los hombres de negocios de México
con naciones del istmo. L a C O N C A M I N explícitamente alienta a sus
miembros p a r a que inviertan en mayor escala en países centroamericanos
mientras que éstos últimos muestran g r a n interés en que, junto con el
capital mexicano, se les transfiera tecnología avanzada.
E n esta situación se juzga probable que M é x i c o plantee otra vez a l a
A L A L C el establecimiento de una relación preferencial con países de
Centroarnérica. Se supone que tal propuesta ahora sería exitosa a l a luz
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® E l embajador mexicano. J u l i o Z a m o r a Bátiz, representante permanente de
México, dijo en l a 712a. sesión del C E P en octubre de 1972 que "con relación al
M e r c a d o Común Centroamericano habremos de efectuar en corto plazo una acción
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MÉXICO FRENTE A LA A L A L G
de l a perspectiva no muy alentadora de l a A L A L C como conjunto, así
c o m o e n vista de que el enfoque subregional h a recibido legitimidad d e n tro de este movimiento de integración.
4.4 L a Asociación
de Libre
Comercio
del Caribe
(CARIFTA)™
L a Asociación de L i b r e C o m e r c i o del C a r i b e fue creada en diciembre
de 1965 por medio de u n acuerdo f i r m a d o por los Jefes de Estado de
A n t i g u a , Barbados y G u y a n a . D i c h o documento h a sido objeto, desde
entonces, de modificaciones parciales. E l T r a t a d o original, que consiste
en 37 artículos y varios anexos, establece los siguientes objetivos para l a
Asociación: a ) k promoción de l a expansión y diversificación del com e r c i o entre los signatarios del acuerdo; b ) l a creación de condiciones
de " j u s t a competencia" en el comercio de los territorios miembros; c ) u n
desarrollo económico "progresivo" de los participantes en el acuerdo, y
d ) l a ampliación armónica y l a liberalización del comercio del Caribe.
E l autor de este estudio h a encontrado u n vivo interés por parte de
círculos oficiales mexicanos con respecto a l a vinculación económica de M é x i c o c o n el C a r i b e , pensando por lo pronto en u n a intensificación de
las relaciones comerciales. H a s t a ahora, sin embargo, no h a habido n i n g u n a i n i c i a t i v a oficial con respecto a este tipo de acciones. Por su parte,
l a i n i c i a t i v a p r i v a d a de México h a manifestado cada vez más su decidido
interés en las relaciones comerciales con el C a r i b e . E n 1970 l a Asociación
N a c i o n a l de Importadores y Exportadores ( A N I E R M ) dio a conocer u n
p r o g r a m a por medio del cual espera lograr u n a importante participación
de M é x i c o en el comercio de esa z o n a . Según l a Asociación, los centros
de consumo más importantes del área caribeña son Puerto R i c o , Repúb l i c a D o m i n i c a n a , J a m a i c a y T r i n i d a d - T o b a g o . C o m o el grueso de las
importaciones de esos países se integra con bienes de capital y algunas
manufacturas y semimanufacturas, se estima que México tiene posibilidades de convertirse en u n proveedor importante. C o l o m b i a y Panamá
i n i c i a r o n ya u n a fuerte promoción de sus exportaciones hacia los mercados
del C a r i b e , dijo l a A N I E R M , razón por l a cual los industriales y exportadores mexicanos debieran intensificar esfuerzos p a r a conquistar rápidamente esa zona. L a misma Asociación realizó conjuntamente con algunas
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concreta que acentúe
P r e n s a , Montevideo,
os Véanse también
enero de 1970.
« i Véanse E l día,
l a especial relación que tiene M é x i c o con esa área", A L A L C ,
11 de octubre de 1972, p. 2.
Boletín d e l a Integración,
I N T A L , abril y j u l i o de 1968 y
México,
2 de marzo de
1970.
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líneas navieras mexicanas, u n estudio de posibilidades de establecer u n
transporte regular de mercancías entre México y el C a r i b e . E n principio,
se h a calculado que durante seis meses l a r u t a regular marítima h a c i a el
C a r i b e debería estar subsidiada por los organismos de crédito mexicanos,
lapso a partir del cual se podría contar con movimientos efectivos de
mercancías en ambos sentidos v cesaría aquel apoyo.
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