Proyecto de ley de ATENCIÓN INTEGRAL EN MATERIA DE DROGAS

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Proyecto de ley de
ATENCIÓN INTEGRAL
EN MATERIA DE
DROGAS
Cuadernos del
Parlamento
Serie B: materiales
informativos,
núm. 14
IX Legislatura
21 de abril de 2014
Servicio de Biblioteca,
Documentación y Archivo
La tramitación en la Cámara del Proyecto de Ley del Principado de Asturias de
atención integral en materia de drogas (09/0142/0016/09684), publicado en el BOJG, serie
A, núm. 44.1, de 5 de marzo de 2014, motiva la confección de este Cuadernos del
Parlamento, serie B: materiales informativos, nº 14 que lleva por título ATENCIÓN
INTEGRAL EN MATERIA DE DROGAS1.
En este caso, siguiendo las disposiciones y normas citadas en el propio
Proyecto de Ley incluimos, tras el artículo de la Constitución Española referido a la
tutela de la salud por parte de los poderes públicos, disposiciones internacionales,
de la Unión Europea y de la Organización Mundial de la Salud, además de la Ley
33/2011 General de Salud Pública que desarrolla en su Capítulo VI el precepto
constitucional.
De las comunidades autónomas aportamos los textos de la Leyes referidas a la
lucha contra las drogodependencias, excluyendo las específicas de venta de bebidas
alcohólicas, salvo en el caso del Principado de Asturias, afectada directamente por el
Proyecto de Ley que se tramita. Excepto la Comunidad Autónoma de Navarra todas
las demás han legislado sobre la materia y por lo tanto aportamos los textos
consolidados de dichas Leyes.
A continuación incluimos los planes en materia de drogas vigentes del Estado
y del Principado de Asturias, y finalizamos con una relación de referencias
bibliográficas, de monografías y de artículos disponibles en la biblioteca de la
Cámara sobre la materia.
Junta General del Principado de Asturias, 21 de abril de 2014.
LA JEFA DEL SERVICIO DE BIBLIOTECA, DOCUMENTACIÓN Y ARCHIVO.
Josefina Velasco Rozado
1
El presente Cuaderno lleva vinculadas desde el sumario todas las disposiciones a las que alude. En
algunos casos, cuando hemos tenido que tratar los textos, están adjuntos en el propio Cuaderno.
Cuando se trata de textos ofrecidos en las web oficiales se hipervincula a la URL correspondiente
(estos aparecen subrayados y en color).
SUMARIO
00.-CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA DE 1978
En su artículo 43 establece: « 1. Se reconoce el derecho a la protección de la salud.
2. Compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de
medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. La ley establecerá los
derechos y deberes de todos al respecto. 3. Los poderes públicos fomentarán la
educación sanitaria, la educación física y el deporte. Asimismo facilitarán la adecuada
utilización del ocio.»
01.-LEGISLACIÓN INTERNACIONAL
01.01. – Recomendaciones del Consejo de la Unión Europea. Estrategia de la
Unión Europea en materia de lucha contra la droga
01.02. – Plan de Acción Europeo para reducir el uso perjudicial del alcohol
2012-2020 (en inglés)
01.03. – Convenio marco de la Organización Mundial de la Salud para el
control del tabaco de Ginebra, de 21 de mayo de 2003
01.04. – Convenio de Viena sobre sustancias psicotrópicas, de 21 de febrero
de 1971
02.- ESTADO
02.01. – Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de la Salud Pública [el
Capítulo VI se refiere a la Protección a la salud pública].
03.- PRINCIPADO DE ASTURIAS
03.01. – Ley 5/1990, de 19 de diciembre, sobre prohibición de venta de
bebidas alcohólicas a menores de dieciséis años [a derogar]
03.02.- EN TRÁMITE. Proyecto de Ley del Principado de Asturias de
atención integral en materia de drogas
04.- COMUNIDADES AUTÓNOMAS
04.01. – PAIS VASCO
Ley 18/1998, de 25 de junio, de prevención, asistencia e inserción en materia
de drogodependencias.
3
04.02.- CATALUÑA
Ley 8/1998, de 10 de julio, de modificación de la Ley 20/1985, de prevención
y asistencia en materia de sustancias que pueden generar dependencia.
Ley 10/1991, de 10 de mayo, de modificación de la Ley 20/1985, de
prevención y asistencia en materia de sustancias que pueden generar
dependencia.
Ley 1/2002, de 11 de marzo, de tercera modificación de la Ley 20/1985, de
prevención y asistencia en materia de sustancias que pueden generar
dependencia
04.03.- GALICIA
Ley 2/1996, de 8 de mayo, de drogas de Galicia
04.04.- ANDALUCÍA
Ley 4/1997, de 9 de julio, de prevención y asistencia en materia de drogas
04.05.- CANTABRIA
Ley 5/1997, de 6 de octubre, de prevención, asistencia e incorporación social
en materia de drogodependencias
04.06.-LA RIOJA
Ley 5/2001, de 17 de octubre, de drogodependencias y otras adicciones
04.07.-REGIÓN DE MURCIA
Ley 6/1997, de 22 de octubre, sobre drogas, para la prevención, asistencia e
integración social
04.08.-COMUNIDAD VALENCIANA
Decreto Legislativo 1/2003, de 1 de abril, que aprueba el texto refundido de la
Ley sobre drogodependencias y otros trastornos adictivos
04.09.-ARAGÓN
Ley 3/2001, de 4 de abril, de prevención, asistencia y reinserción social en
materia de drogodependencias
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04.10.-CASTILLA-LA MANCHA
Ley 15/2002, de 11 de julio, sobre drogodependencias y otros trastornos
adictivos
04.11.-CANARIAS
Ley 9/1998, de 22 de julio, de prevención, asistencia e inserción social en
materia de drogodependencias
04.12.-EXTREMADURA
Ley 1/1999, de 29 de marzo, de prevención, asistencia y reinserción de las
drogodependencias
04.13.-ISLAS BALEARES
Ley 4/2005, de 29 de abril, de drogodependencia de las Islas Baleares
04.14.- MADRID
Ley 5/2002, de 27 de junio, de drogodependencias y otros trastornos adictivos
04.15.- CASTILLA Y LEÓN
Ley 3/1994, de 29 de marzo, de prevención, asistencia e integración social de
drogodependientes
05.- PLANES Y PROGRAMAS
05.01.- Plan nacional sobre drogas 2009-2016
05.02.- Plan sobre drogas del Principado de Asturias 2010-2016
06.- INICIATIVAS LEGISLATIVAS EN TRAMITACIÓN
CONGRESO
Proposición de Ley de modificación de la Ley Orgánica 1/1992, de 21 de febrero,
sobre protección de la seguridad ciudadana, en relación con la tenencia de drogas
para el consumo propio. (122/000042)
Autor: Grupo Parlamentario de IU, ICV-EUiA, CHA: La Izquierda Plural
BOCG. Congreso de los Diputados Núm. B-54-1 de 03/02/2012
5
07.- BIBLIOGRAFÍA
6
Ley 18/1998, de 25 de junio, de prevención e inserción en materia
de drogodependencias del País Vasco
Versión vigente de: 12/2/2011
PARLAMENTO VASCO
BO. País Vasco 14 julio 1998, núm. 131, [pág. 13065]. BOE 31 diciembre 2011, núm.
315, [pág. 147231].
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
El consumo de drogas es un fenómeno complejo que, de una u otra manera, con unos
u otros fines, ha estado presente en la mayoría de las sociedades humanas. Sin
embargo, es en el último cuarto del presente siglo cuando las sociedades occidentales,
bien por la aparición de nuevas sustancias, bien por la difusión de su uso en capas
sociales cada vez más amplias, empiezan a percibir dicho consumo como un problema
de salud pública por la aparición, cada vez más frecuente, de casos de
drogodependencia a los que en un primer momento no se sabe cómo hacer frente.
Es preciso reconocer que no todo uso de drogas es de por sí problemático o
pernicioso para la salud. Cabe la posibilidad de que determinados individuos
consuman una droga de por vida sin que se detecten consecuencias nefastas para su
salud o bienestar. Resulta utópico, sin embargo, pretender que pueda existir un uso no
problemático generalizado, ya que en una población cualquiera, a mayor extensión del
uso, se darán, con toda probabilidad, más casos problemáticos.
La sociedad vasca no ha sido ajena a este proceso de aparición de nuevas
drogodependencias y a la consiguiente toma de conciencia de los riesgos que el uso de
drogas comporta para la salud y de la necesidad de hacer frente a esta problemática en
todos los ámbitos, comenzando por el normativo.
En este contexto, el Parlamento Vasco vino a aprobar, en el marco de las
competencias que el Estatuto de Autonomía otorga a la Comunidad Autónoma vasca,
la Ley 15/1988, de 11 de noviembre, sobre Prevención, Asistencia y Reinserción en
materia de Drogodependencias.
La Ley 15/1988 ha encontrado un eco favorable en la sociedad vasca, extendiéndose
durante su vigencia una valoración positiva del régimen legal. Sin embargo, y habida
cuenta de los cambios operados en las políticas de actuación en materia de
drogodependencias, se hace necesario adaptar la legislación a la nueva realidad y
hacerlo desde una perspectiva que profundice en la corresponsabilidad y coordinación
de todas las Administraciones y sectores implicados.
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Por estos motivos la Ley ha pretendido incorporar en su articulado las directrices
contenidas en el Acuerdo de 30 de junio de 1994 de la Comisión sobre las
Drogodependencias del Parlamento Vasco, orientándose hacia los siguientes objetivos:
1. La búsqueda de una mayor efectividad de las políticas de prevención de
drogodependencias mediante la creación e implantación de los equipos técnicos
municipales de prevención comunitaria.
2. La corresponsabilidad de los medios públicos de comunicación.
3. El efectivo control en la dispensa de fármacos estupefacientes, psicotropos y
especialidades farmacéuticas que los contengan.
4. El requerimiento a la Policía del País Vasco de actuaciones, no sólo en el ámbito de
la represión, sino en el de la prevención del tráfico ilícito de drogas.
5. La mejora de la necesaria coordinación de todas las políticas públicas de
prevención, asistencia e inserción, así como de las distintas instituciones implicadas
entre sí y con las distintas organizaciones empresariales, sindicales, iniciativas
privadas, red asistencial pública y privada y sistema judicial.
6. La tutela de los derechos de los no fumadores en situaciones de colisión con otros
hipotéticos derechos.
7. La regulación de un régimen sancionador que permita una mayor eficacia en el
cumplimiento de la Ley y de los objetivos que ésta persigue.
El nuevo Texto Legal, bien incorporando contenidos novedosos, bien enunciando
cambios estructurales, supone la modificación de la anterior Ley 15/1988 para su
adecuación normativa a las condiciones actuales. Ello no es óbice para que en la nueva
articulación del texto el carácter pedagógico de la Ley 15/1988 se exprese con renovado
brío, trasladando a la sociedad vasca un modelo de comprensión del fenómeno de las
drogodependencias y de intervención que podemos denominar como estrategia
comunitaria, y que tiene como características principales:
1. Globalización, en tanto que se abordan aspectos sanitarios, sociales, educativos,
delictivos, económicos, etc., derivados del uso inadecuado o abusivo tanto del alcohol,
tabaco y psicofármacos como de las denominadas drogas ilegales.
2. Normalización, ya que plantea la respuesta a las distintas necesidades que surgen
de las drogodependencias, desde las estructuras ordinarias que la sociedad vasca tiene
para responder a necesidades similares (sanidad, educación, servicios sociales, policía,
etcétera).
3. Planificación, ya que obliga a las distintas Administraciones públicas a organizar
de una manera coordinada, planificada y permanente, la diversidad de intervenciones
sectoriales necesarias para abordar la prevención, asistencia, inserción y control de la
oferta de drogas.
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4. Participación, consagrando la necesidad de contar con las distintas
representaciones sociales del fenómeno y estableciendo los cauces de participación
ciudadana imprescindibles en la búsqueda de soluciones a las drogas.
La Ley, en cuya elaboración se ha tenido en cuenta la legislación de ámbito
internacional, estatal, autonómico y del marco comunitario europeo, atiende de modo
particular los criterios de la Organización Mundial de la Salud. Se ubica en el marco de
la legislación general existente, y en particular de aquella dirigida al área de la salud y
de los servicios sociales. El análisis de la percepción social del fenómeno de las
drogodependencias en la Comunidad Autónoma vasca ha sido uno de sus referentes
básicos.
La Ley se sitúa en el marco de las competencias que el Estatuto de Autonomía otorga
a la Comunidad Autónoma vasca en materia de sanidad, asistencia social, educación,
policía, régimen local, juventud, comercio interior, instituciones penitenciarias y
centros de menores, defensa del consumidor y usuario, Administración de JusticiaPolicía Judicial, publicidad, estadística e investigación, entre otras, estructurándose en
cinco capítulos, dos disposiciones adicionales, una disposición derogatoria y dos
disposiciones finales.
El Capítulo I, dedicado al objeto de la Ley, menciona los tres aspectos que inciden en
las drogodependencias, esto es, la prevención, la asistencia y la inserción, que serán
objeto de regulación a lo largo de su articulado, incluyendo la expresa definición de sus
contenidos.
El Capítulo II, destinado a la prevención de drogodependencias, contiene la
regulación de las medidas generales de prevención del consumo de drogas, el control
de los medicamentos estupefacientes y psicotropos, y el establecimiento de medidas de
control de la promoción, publicidad, venta y consumo de bebidas alcohólicas y tabaco,
así como de otras sustancias.
Por su parte, el Capítulo III está dedicado a la asistencia e inserción de los
drogodependientes, tanto desde el punto de vista de la asistencia sanitaria como desde
el de la asistencia prestada por los servicios sociales.
La organización y la participación social se encuentran reguladas en el Capítulo IV,
en el que se establece la ordenación y coordinación entre Administraciones de la
Comunidad Autónoma vasca, y la composición y ámbito de actuación en estas
materias de la Comisión Interdepartamental y del Consejo Asesor de
Drogodependencias, con expresa mención de las labores de investigación y de los
compromisos de financiación entre los distintos niveles institucionales para la
consecución de estos objetivos.
Por último, el Capítulo V contiene un nuevo régimen sancionador que persigue el
cumplimiento efectivo de los preceptos contenidos en la Ley, intentando solventar las
dificultades que planteó la Ley anterior para la correcta articulación de esta materia.
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Es preciso destacar que, por razones de sistemática legislativa, la presente Ley
incorpora aspectos de la legislación básica o exclusiva del Estado, los cuales se
entenderán automáticamente modificados en el momento en que se produzca la
revisión de la legislación estatal. En este sentido, en el supuesto de modificación de la
legislación básica, continuarán vigentes los preceptos que sean compatibles o permitan
una interpretación armónica con los nuevos principios de la legislación estatal mientras
no exista adaptación expresa de la legislación autonómica.
Las novedades principales afectan a dos cuestiones: en primer lugar, se ha vaciado de
competencia sancionadora a la Comisión de Publicidad Engañosa, en cumplimiento de
la Sentencia del Tribunal Constitucional 146/1996, de 19 de septiembre , que estableció
que las acciones de cesación y rectificación de la publicidad ilícita deben residenciarse
en sede jurisdiccional; en segundo lugar, la competencia sancionadora se ha atribuido
con carácter general a los Alcaldes, por tratarse de un órgano administrativo que goza
de mayor inmediatez y accesibilidad para el ciudadano, así como de mayor facilidad
para controlar el cumplimiento de las obligaciones previstas en la Ley. Unicamente
para sanciones pecuniarias que excedan el límite cuantitativo para el que está facultado
este órgano, así como por razones materiales tales como tratarse de actividades ilícitas
supramunicipales, casos en que el referente territorial resulte intrascendente, o
especiales dificultades de control para este órgano, la competencia sancionadora se
residencia en otros órganos. Por último, y en cumplimiento de la normativa básica, se
ha atribuido al Consejo de Gobierno la imposición de sanciones pecuniarias de más de
quince millones, así como el cierre temporal, total o parcial de la actividad del
establecimiento, centro, local o empresa, atendiendo al carácter específico de la sanción
y no de la infracción.
CAPÍTULO I. Del objeto de la Ley
Artículo 1. Objeto de la Ley
1. La presente Ley tiene por objeto regular, en el marco de las competencias que
estatutariamente corresponden a la Comunidad Autónoma vasca y dentro de su
ámbito territorial, un conjunto de actuaciones encaminadas a la prevención de las
drogodependencias y a la asistencia e inserción de las personas drogodependientes.
2. El objeto se extiende, asimismo, a actuaciones que protejan a terceras personas de
perjuicios que pueden causarse por el consumo de drogas.
Artículo 2. Definiciones
1. A los efectos de la presente Ley, se consideran drogas aquellas sustancias que,
administradas al organismo, sean capaces de provocar cambios en la conducta,
producir efectos perniciosos para la salud o crear dependencia. En particular:
a) Los estupefacientes y psicotropos que determinen las convenciones internacionales
y se sometan a medidas de fiscalización por la autoridad pública competente, así como
los medicamentos que los contengan.
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b) Las bebidas alcohólicas.
c) El tabaco.
d) Los productos de uso doméstico o industrial y las sustancias volátiles que
reglamentariamente se determinen.
2. Se entiende por:
a) Dependencia: estado psico-orgánico que resulta de la absorción repetida de una
sustancia, caracterizado por una tendencia al consumo compulsivo y continuado de la
misma.
b) Prevención: conjunto de actuaciones dirigidas a modificar factores personales,
sociales y culturales que pudieran ser favorecedores de consumos inadecuados de
drogas. Dichas actuaciones tendrán como objeto:
1. Reducir la demanda y consumo de drogas.
2. Reducir o limitar la oferta de drogas en la sociedad.
3. Reducir las consecuencias que de su consumo pueden derivarse.
4. Señalar las causas socio-económicas o laborales que pueden producir situaciones
de riesgo de cara a iniciarse en el consumo de drogas así como reducir el impacto y
trascendencia social del fenómeno de la drogodependencia, planteando propuestas de
actuación y haciendo especial hincapié en aquellas áreas más deprimidas de nuestra
comunidad.
c) Desintoxicación: proceso terapéutico orientado a la interrupción de la dependencia
física producida por una sustancia psicoactiva exógena al organismo.
d) Deshabituación: proceso terapéutico para la eliminación o disminución de una
dependencia y para recuperar la salud física y mental, comprendiendo la asistencia
tanto sanitaria como de servicios sociales.
e) Inserción: proceso de incorporación de una persona a su entorno habitual como
ciudadano responsable y autónomo, en el que se incluyen tanto la recuperación de las
capacidades individuales de integración social como los cambios sociales necesarios
para la aceptación de las personas drogodependientes.
f) Reducción de daños: estrategias de intervención dirigidas a disminuir los efectos
especialmente negativos que pueden producir algunas formas del uso de drogas o de
las patologías asociadas al mismo.
g) Disminución de riesgos: estrategias de intervención orientadas a modificar las
conductas susceptibles de aumentar los efectos especialmente graves para la salud
asociados al uso de drogas.
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h) Objetivos intermedios: conjunto de actuaciones asistenciales, integradas en los
procesos de deshabituación, con el objetivo de mejorar la salud y la calidad de vida del
consumidor o la consumidora dependiente de alta cronicidad.
CAPÍTULO II. De la prevención de drogodependencias
Artículo 3. Objetivos generales
Corresponde a los poderes públicos, en su respectivo marco de competencias,
desarrollar, promover, apoyar, coordinar y controlar los resultados de programas y
actuaciones tendentes a:
a) Informar adecuadamente a la población en general sobre las drogas.
b) Educar a la población en la creación de hábitos para la salud. En estos programas
de educación se tendrá en cuenta de forma especial a la juventud.
c) Formar profesionales en materia de prevención de las drogodependencias.
d) Intervenir sobre las condiciones sociales que inciden en el consumo de sustancias
capaces de generar dependencia, considerando especialmente los factores diferenciales
que inciden en las mujeres y los hombres en el consumo de drogas y sus consecuencias.
e) Potenciar la implantación y desarrollo de programas de prevención comunitaria
necesarios para que las políticas de prevención de las drogodependencias sean
efectivas.
f) Adoptar medidas que tiendan a evitar los perjuicios para la salud que se derivan
del consumo de drogas, no sólo para las personas consumidoras, sino también para
terceras personas.
g) Eliminar y, en su caso, limitar la presencia, promoción y venta de drogas en el
medio social.
h) Coordinar e impulsar, entre las Administraciones públicas y los diferentes
colectivos sociales implicados en esta problemática, las actividades tendentes a
prevenir el consumo de drogas.
SECCIÓN 1ª. De las medidas generales de prevención del consumo de drogas
Artículo 4. Prevención comunitaria
1. Los Ayuntamientos elaborarán un Plan Local de Drogodependencias conforme a lo
dispuesto en el artículo 36.4 de la presente Ley, y en los términos que se establezcan
reglamentariamente.
2. A tales efectos:
a) Fomentarán el desarrollo de programas de prevención comunitaria de las
drogodependencias.
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b) Impulsarán, coordinarán y, en su caso, ejecutarán la aplicación de programas de
prevención y actuaciones derivadas del Plan de Drogodependencias regulado en el
artículo 37.1 de la presente Ley en los ámbitos de la comunidad, tales como centros
educativos, asociaciones juveniles, culturales y deportivas y colectivos de
profesionales, así como los centros de trabajo.
c) Promoverán la colaboración con la iniciativa social y el voluntariado en materia de
drogodependencias, de conformidad con lo dispuesto en la Sección 3ª del Capítulo IV
de la presente Ley.
3. La Administración General de la Comunidad Autónoma establecerá con los
Ayuntamientos las adecuadas relaciones de colaboración, en orden al desarrollo de las
actuaciones de prevención comunitaria de las drogodependencias.
Artículo 5. Información
1. Las Administraciones públicas promoverán estrategias de comunicación sobre el
fenómeno de las drogodependencias, sus causas y sus efectos a fin de modificar
actitudes y hábitos en relación a su consumo, e interesarán en las mismas a los medios
de comunicación, especial y preferentemente a los de titularidad pública, como
colaboradores en la creación de estados de opinión en defensa de la salud.
2. Para la difusión de sus campañas institucionales sobre prevención de las
drogodependencias, la Comisión Interdepartamental de Drogodependencias, regulada
en el artículo 40 de la presente Ley, dispondrá de espacios gratuitos de publicidad en
los medios de comunicación de titularidad pública de la Comunidad Autónoma, con
un máximo del 5% del tiempo dedicado a la publicidad en cada una de las franjas
horarias elegidas por la propia Comisión y durante todo el tiempo que duren las
campañas.
Las Administraciones públicas vascas, los organismos autónomos, entes públicos de
Derecho privado y empresas públicas dependientes de las mismas contribuirán a la
difusión de las referidas campañas institucionales, en el ámbito de sus competencias,
mediante la cesión de los espacios o lugares tanto interiores como exteriores destinados
a publicidad de los que sean titulares.
3. La Administración sanitaria determinará, a través de los sistemas de información y
vigilancia epidemiológica, la frecuencia asistencial, la morbilidad y mortalidad por
drogodependencia.
4. Así mismo, la Administración sanitaria promoverá la creación y ubicación de
servicios informativos integrados en las redes sanitarias que elaboren y faciliten
información, asesoramiento y orientación a las personas usuarias de los servicios
sanitarios y a los y las profesionales de la sanidad sobre la prevención y tratamiento de
las drogodependencias.
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5. La Administración laboral, a través de Osalan, realizará actividades informativas y
formativas acerca de los efectos del consumo de drogas en el ámbito laboral con
destino a trabajadores y trabajadoras, representantes sindicales y empresarios y
empresarias. Asimismo, se apoyarán las acciones informativas que por su cuenta
realicen las empresas.
6. El órgano de apoyo y asistencia al que se refiere el artículo 39 mantendrá un
Observatorio de Drogodependencias cuyo objetivo general será proporcionar a la
comunidad una visión de conjunto del fenómeno de las drogodependencias a través de
la información tratada o producida en el observatorio, siendo sus destinatarias todas
aquellas personas y entidades que profesional o voluntariamente intervienen en
drogodependencias. A estos efectos, el observatorio recabará de todos los agentes
implicados la información que éstos posean sobre drogodependencias.
7. El Gobierno Vasco promoverá:
a) Encuestas periódicas y estudios epidemiológicos, económicos y sociales para
conocer la incidencia, prevalencia y problemática de las drogodependencias. Dichas
encuestas se realizarán preferentemente a través del Eustat.
b) Líneas de investigación, estudio y formación en relación con la problemática
social, sanitaria y económica relativa a las drogodependencias.
c) La evaluación de los programas de prevención, asistencia e inserción.
d) La mejora de los recursos documentales en materia de drogodependencias,
garantizando el acceso a los mismos a todos los organismos públicos y privados, a los
profesionales y a cuantos estén interesados en su estudio e investigación.
Para coadyuvar a los objetivos marcados, el Gobierno Vasco podrá suscribir los
oportunos convenios de colaboración, a los cuales tendrán acceso preferente la
Universidad del País Vasco y el resto de Universidades del país.
Artículo 6. Educación para la salud
1. La Administración educativa y la sanitaria colaborarán en la promoción de la salud
en el ámbito educativo a través del desarrollo de los temas de salud en el currículum
escolar de todas las etapas educativas y en la promoción de un ambiente escolar físico
y relacionalmente saludable, reflejado en los aspectos reguladores de la organización y
funcionamiento del centro.
Así mismo, colaborarán en el desarrollo de los programas formativos previstos en la
Ley 7/1982, de 30 de junio , de Salud Escolar, dirigidos a alumnos y alumnas, padres y
madres, personal docente y no docente de los centros, con el fin de realizar la
prevención del consumo inadecuado de drogas.
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Por ello, además de fomentar la participación de todos los y las componentes de la
comunidad educativa y profesionales sanitarios y sanitarias, coordinarán las
actuaciones previstas en el marco de los Planes Locales de Drogodependencias.
2. El Gobierno Vasco adoptará las medidas oportunas para apoyar la incorporación
en los programas de estudios universitarios de la educación para la salud y de todos
los contenidos necesarios para una formación adecuada sobre los distintos aspectos de
las drogodependencias.
Artículo 7. Formación continua de los profesionales
Las Administraciones públicas del País Vasco determinarán los programas a
desarrollar para la formación interdisciplinar del personal sanitario, de servicios
sociales, educadores y educadoras, Policía del País Vasco u otros mediadores sociales,
así como cualquier otro personal cuya actividad profesional se relacione con las
drogodependencias. Para ello, además de con sus propios recursos, podrán contar con
el apoyo de las iniciativas sociales o asociaciones que articulen proyectos de formación.
Artículo 8. Intervención sobre condiciones sociales
1. A los efectos de lo establecido en el artículo 3 de la Ley 5/1996, de 18 de octubre
(LPV 1996, 452) , de Servicios Sociales, las actuaciones de éstos que se dirijan a la
prevención de las drogodependencias se considerarán como áreas de actuación
preferente y deberán ser potenciadas dentro de los programas de servicios sociales
existentes.
2. Los poderes públicos, en el ámbito de sus competencias, potenciarán
intervenciones preventivas para mejorar las condiciones de vida y superar los factores
personales o familiares de marginación que inciden en el consumo de drogas, para lo
cual:
a) Impulsarán actuaciones orientadas a favorecer la vida asociativa en los colectivos
sociales de riesgo, con especial atención a los y las menores y jóvenes, mediante la
promoción del asociacionismo juvenil y su participación en programas de ocupación,
de ocio, deportivos o culturales.
b) Velarán para que la planificación del equipamiento de servicios socio-culturales
contemple el adecuado equilibrio e igualdad de oportunidades en el conjunto de la
comunidad, a fin de superar cuantos factores inciden en la aparición de
drogodependencias.
c) Promocionarán entre la juventud alternativas de formación profesional, primer
empleo, autoempleo y promoción empresarial para evitar que el fracaso escolar y la
carencia de alternativas laborales actúen como factores predisponentes en la aparición
de las drogodependencias.
d) Velarán para que la planificación y desarrollo urbanístico responda a criterios de
solidaridad, igualdad y racionalidad para lograr un desarrollo urbano equilibrado que
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actúe como factor de superación de los factores que inciden en la aparición de las
drogodependencias.
Artículo 9. Ámbito laboral
La Administración laboral de la Comunidad Autónoma del País Vasco, a través de
Osalan, promoverá, en colaboración con los gestores de las distintas Administraciones
públicas, los empresarios y las empresarias y las asociaciones empresariales y
sindicales, la puesta en marcha de programas de prevención en el medio laboral,
preferentemente en el marco de los servicios, actividades y participación previstos en
la Ley 31/1995, de 8 de noviembre (RCL 1995, 3053) , de Prevención de Riesgos
Laborales.
Así mismo impulsará la colaboración de las empresas en los programas públicos de
asistencia e inserción.
Artículo 10. Actuación policial
1. La Policía del País Vasco, además del ejercicio de la función de investigación de los
delitos de tráfico ilícito de drogas, colaborará en cuantas acciones le correspondan en el
ámbito de la prevención de la demanda y el consumo.
2. La Policía del País Vasco, con pleno respeto a la dependencia orgánica y funcional
que establezca el ordenamiento jurídico, tendrá en cuenta en el ejercicio de sus
funciones los siguientes criterios de prioridad:
a) Operar sobre las redes de distribución ilícita de drogas, procurando impedir o
dificultar al máximo la oferta de tales productos.
b) Investigar las actividades conexas al tráfico ilícito de drogas, especialmente las
relacionadas con el llamado «lavado de dinero», y, en general, las actividades
económicas de toda índole vinculadas al fenómeno.
c) Potenciar la persecución priorizada del tráfico ilícito de cada sustancia tras la
elaboración por el Departamento de Sanidad de un informe contrastado que aporte
una alerta temprana sobre, al menos, su peligrosidad, su toxicidad, la intensidad de sus
efectos psicoactivos y la capacidad y rapidez de producción de dependencia.
SECCIÓN 2ª. Del control de los medicamentos estupefacientes y psicotropos
Artículo 11. Control e inspección
1. La Administración sanitaria, en el marco de la legislación vigente, prestará especial
atención al control e inspección de estupefacientes y psicotropos, y de los
medicamentos que los contengan, en las fases de producción, distribución y
dispensación, así como al control e inspección de los laboratorios, centros o
establecimientos que los produzcan, elaboren o importen, de los almacenes mayoristas
y de las oficinas de farmacia.
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2. Con objeto de evitar el consumo para fines no terapéuticos de los medicamentos
que contengan estupefacientes o psicotropos, aquellos se prescribirán mediante receta
en los términos previstos en la normativa básica correspondiente.
Artículo 12. Medicamentos estupefacientes y psicotropos
En relación con la prevención y la correcta utilización de los medicamentos
estupefacientes y psicotropos, la Administración sanitaria realizará:
1. El seguimiento de la utilización por parte de la población de estos medicamentos,
para conocer los tipos y cantidades de productos utilizados, así como otros aspectos
que pudieran tener relevancia para la salud pública.
2. Prestará especial atención a la educación social para la prevención del uso
extraterapéutico de estos medicamentos mediante campañas de concienciación de los
usuarios potenciales y efectivos, y de información general y específica de los productos
en cuestión, así como a la prevención del desvío al tráfico ilícito de tales sustancias.
3. Establecerá cauces de relación con el estamento médico y con el farmacéutico a fin
de concretar planes tendentes al uso moderado de estos medicamentos, así como a la
detección de consumos abusivos, para paliarlos.
4. Se considerarán los factores que inciden de forma diferenciada en las mujeres y en
los hombres en el consumo de medicamentos y sus consecuencias.
SECCIÓN 3ª. De las medidas de control de la promoción, publicidad, venta y
consumo de bebidas alcohólicas y de tabaco
SUBSECCIÓN 1ª. Limitaciones de la publicidad y promoción del consumo de
bebidas alcohólicas y tabaco
Artículo 13. Condiciones de la publicidad en materia de alcohol
La publicidad de bebidas alcohólicas deberá respetar, en todo caso, las siguientes
limitaciones:
1.- No podrá estar dirigida específicamente a las personas menores de edad, ni en
particular presentar a las personas menores consumiendo bebidas alcohólicas.
2.- Queda prohibida la utilización de la imagen y de la voz de personas menores de
edad en la publicidad de bebidas alcohólicas, no pudiendo aquéllas protagonizar ni
figurar en los anuncios publicitarios.
3.- No deberá asociarse el consumo de alcohol a una mejora del rendimiento físico, a
la conducción de vehículos o al manejo de armas, ni dar la impresión de que dicho
consumo contribuye al éxito social o sexual, ni sugerir que tienen propiedades
terapéuticas o un efecto estimulante o sedante, o que constituyen un medio para
resolver conflictos. Tampoco podrá asociarse este consumo a prácticas educativas,
sanitarias o deportivas.
17
4.- No deberá estimular el consumo inmoderado de bebidas alcohólicas u ofrecer una
imagen negativa de la abstinencia o de la sobriedad, ni subrayar como cualidad
positiva de las bebidas su alto contenido alcohólico.
5.- Sólo se podrán hacer reproducciones gráficas de las marcas o nombres
comerciales que estén debidamente registrados, a los cuales en todo caso deberá ir
unida la mención, con caracteres bien visibles, de los grados de alcohol de la bebida a
que se refieren.
Artículo 13 bis. Condiciones de la publicidad en materia de tabaco
Se prohíbe toda publicidad de productos del tabaco, con las siguientes excepciones:
1.- Las publicaciones destinadas exclusivamente a los profesionales que intervienen
en el comercio del tabaco.
2.- Las publicaciones que contengan publicidad de productos del tabaco editadas o
impresas en países que no forman parte de la Unión Europea, siempre que dichas
publicaciones no estén destinadas principalmente al mercado comunitario, salvo que
estén dirigidas principalmente a los menores de edad.
Artículo 14. Promoción en materia de alcohol
Cuando la actividad de promoción del consumo de bebidas con graduación
alcohólica superior a 20 grados centesimales se lleve a cabo con ocasión de ferias,
muestras y actividades similares, ésta se realizará en espacios diferenciados y
separados.
Artículo 14 bis. Fomento en materia de tabaco
1. Se prohíbe el patrocinio y cualquier otra forma de promoción de los productos del
tabaco en todos los medios y soportes, incluidas las máquinas expendedoras y los
servicios de la sociedad de la información, con la excepción de las presentaciones de
productos del tabaco a profesionales del sector en el marco de la Ley 13/1998, de 4 de
mayo (RCL 1998, 1137) , de Ordenación del Mercado de Tabacos y Normativa
Tributaria, así como la promoción de dichos productos en las expendedurías de tabaco
y timbre del Estado, siempre que no tenga como destinatarios a los menores de edad ni
suponga la distribución gratuita de tabaco o de bienes y servicios relacionados
exclusivamente con productos del tabaco o con el hábito de fumar o que lleven
aparejados nombres, marcas, símbolos o cualesquiera otros signos distintivos que sean
utilizados para los productos del tabaco. En todo caso, el valor o precio de los bienes o
servicios citados no podrá ser superior al cinco por ciento del precio de los productos
del tabaco que se pretenda promocionar.
En ningún caso dichas actividades podrán realizarse en los escaparates ni extenderse
fuera de dichos establecimientos, ni dirigirse al exterior.
18
2. Se prohíbe, fuera de la red de expendedurías de tabaco y timbre, la distribución
gratuita o promocional de productos, bienes o servicios, u otras acciones dirigidas de
forma directa o indirecta a la promoción del tabaco.
Artículo 15. Publicidad exterior en materia de alcohol
1.- Queda prohibida la publicidad exterior de bebidas alcohólicas, entendiendo por
tal aquella publicidad susceptible de atraer, mediante la imagen o el sonido, la atención
de las personas que permanezcan o discurran por ámbitos de utilización general o en
lugares abiertos.
2.- Quedan exceptuadas de esta prohibición las señales indicativas propias de los
puntos de producción y venta legalmente autorizados, que estarán sometidas, no
obstante, a las limitaciones del artículo 13.
Artículo 16. Publicidad interior en materia de alcohol
1.- Se prohíbe la publicidad de bebidas alcohólicas en los siguientes locales públicos:
a) En los que estén destinados a un público compuesto predominantemente por
personas menores de 18 años.
b) En las instalaciones y centros deportivos, sanitarios y docentes, y sus accesos.
c) En los cines y salas de espectáculos, salvo en la última sesión nocturna.
d) En el interior de los transportes públicos, en las estaciones y en los locales
destinados al público de los puertos y aeropuertos.
2.- Queda prohibida la publicidad de las bebidas alcohólicas mediante su
distribución por buzones, por correo, por teléfono y, en general, mediante mensajes
que se envíen a un domicilio, salvo que éstos vayan dirigidos nominalmente a mayores
de 18 años, o que dicha publicidad no sea cualitativa o cuantitativamente significativa
en relación con el conjunto del envío publicitario.
Artículo 17. Publicidad en medios de comunicación en materia de alcohol
1.- Los periódicos, revistas y demás publicaciones, así como cualquier medio de
registro y reproducción gráfica o sonora editados en el País Vasco, estarán sometidos a
las siguientes limitaciones:
a) Se prohíbe la inclusión en ellos de publicidad de bebidas alcohólicas si van
dirigidos a personas menores de 18 años.
b) En los demás casos, se prohíbe que la publicidad de bebidas alcohólicas aparezca
en la primera página, en las páginas de deportes, en las que contengan espacios
dirigidos a personas menores de 18 años y en las dedicadas a pasatiempos.
2.- Queda prohibida la emisión de publicidad de bebidas alcohólicas desde los
centros emisores de radio ubicados en el País Vasco en el horario comprendido entre
las 08:00 y las 22:00 horas.
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3.- Queda prohibida la emisión de publicidad de bebidas alcohólicas desde los
centros de televisión ubicados en el País Vasco en el horario comprendido entre las
08:00 y las 22:00 horas.
Artículo 18. Otras formas de publicidad en materia de alcohol.
1. No se permitirá la publicidad de marcas, objetos o productos que por su
denominación, vocabulario, grafismo, modo de presentación o cualquier otra causa
puedan derivar indirectamente o encubiertamente en publicidad de bebidas
alcohólicas.
2. Se prohíbe la emisión de programas de televisión desde los centros emisores de
televisión ubicados en el País Vasco y realizados en la Comunidad Autónoma en los
que el presentador o la presentadora del programa o los entrevistados o entrevistadas
aparezcan junto a bebidas alcohólicas o menciones de sus marcas, nombres
comerciales, logotipos y otros signos identificativos o asociados a tales productos.
3. Se prohíbe la publicidad de bebidas alcohólicas con ocasión o mediante patrocinio
de actividades deportivas, educativas, culturales o sociales, o a través de promociones
tales como concursos, rifas y otras formas similares de inducción al consumo.
4. De las prohibiciones establecidas en los apartados anteriores queda excluida
aquella publicidad que pudiera realizarse en programas no específicamente
publicitarios resultantes de la conexión de los centros emisores ubicados en el País
Vasco con sus respectivas cadenas.
Artículo 18 bis. Otras formas de publicidad en materia de tabaco
1. No se permitirá la publicidad de marcas, objetos o productos que por su
denominación, vocabulario, grafismo, modo de presentación o cualquier otra causa
puedan derivar indirectamente o encubiertamente en publicidad de tabaco, salvo en
los estancos o aquellos espacios directamente relacionados con el desarrollo de
actividades profesionales del sector del tabaco.
2. Se prohíbe la emisión de programas de televisión desde los centros emisores de
televisión ubicados en el País Vasco y realizados en la Comunidad Autónoma en los
que el presentador o la presentadora del programa, las entrevistadas o entrevistados,
las colaboradoras o colaboradores o las invitadas o invitados aparezcan fumando o
mencionen o muestren, directa o indirectamente, marcas, nombres comerciales,
logotipos y otros signos identificativos o asociados a productos del tabaco.
3. Se prohíbe la publicidad de productos del tabaco con ocasión o mediante
patrocinio de actividades deportivas, educativas, culturales o sociales, o a través de
promociones tales como concursos, rifas y otras formas similares de inducción al
consumo.
Artículo 19. Actuaciones en materia de publicidad ilícita
20
Corresponderá al órgano de apoyo y asistencia mencionado en el artículo 39 la
promoción de las actuaciones necesarias tendentes a evitar la utilización de la
publicidad ilícita en materia de drogodependencias.
SUBSECCIÓN 2ª. Limitaciones del suministro y venta de bebidas alcohólicas y de
tabaco
Artículo 20. Bebidas alcohólicas
1. No se permitirá la venta ni el suministro de bebidas alcohólicas a las siguientes
personas:
a) A menores de 18 años.
b) A los y las profesionales a que se alude en el párrafo 1 del artículo 22, mientras se
encuentren prestando servicios.
2. Queda prohibida la venta y el suministro de bebidas alcohólicas a través de
máquinas automáticas que no se encuentren en establecimientos cerrados y a la vista
de una persona encargada de que se cumplan las prohibiciones a que alude el párrafo
1.
3. No se permitirá la venta o el suministro de bebidas alcohólicas en los siguientes
lugares:
a) En los locales y centros que por las actividades y servicios que ofrecen estén
preferentemente destinados a un público compuesto por menores de 18 años.
b) En los centros que impartan enseñanza a alumnos de hasta 18 años.
4. No se permitirá el suministro y la venta de bebidas alcohólicas de más de 20
grados centesimales en:
a) Los centros que impartan enseñanza a alumnos y alumnas de más de 18 años.
b) Las dependencias de las Administraciones públicas.
c) Las estaciones, áreas de servicio y establecimientos hosteleros de autovías y
autopistas.
d) En los establecimientos, bares y cafeterías de las instalaciones deportivas y de los
centros sanitarios, que, en cualquier caso, deberán estar diferenciados, acotados y
señalizados.
5. Todos los lugares aludidos en los párrafos precedentes recogerán la prohibición
mediante la señalización en la forma que se determine reglamentariamente.
Artículo 21. Venta y suministro de productos del tabaco
1. La venta y suministro al por menor de productos del tabaco sólo podrá realizarse
en la red de expendedurías de tabaco y timbre o por medio de máquinas
21
expendedoras, ubicadas en establecimientos que cuenten con las autorizaciones
administrativas oportunas.
2. En los establecimientos en los que está autorizada la venta y suministro de
productos de tabaco se instalarán en lugar visible carteles indicativos al respecto. Estos
carteles deberán, además, informar en euskera y castellano de la prohibición de venta
de tabaco a los menores de 18 años y advertir sobre los perjuicios para la salud
derivados del uso del tabaco. En estos establecimientos se exigirá a todas las personas
compradoras, salvo que sea evidente que son mayores de edad, acreditar dicha edad
mediante documento de valor oficial.
3. Se prohíbe la comercialización, venta y suministro de cigarrillos y cigarritos no
provistos de capa natural en unidades sueltas o empaquetamientos de menos de 20
unidades.
4. Se prohíbe, en el ejercicio de una actividad comercial o empresarial, la entrega,
suministro o distribución de muestras de cualquier producto del tabaco, sean o no
gratuitas, y la venta de productos del tabaco con descuento.
Se presume que la entrega, suministro o distribución de muestras tiene lugar en el
ejercicio de una actividad comercial o empresarial cuando se efectúa directamente por
el fabricante, productor, distribuidor, importador o vendedor.
Artículo 21 bis. Venta y suministro de productos del tabaco a través de máquinas
expendedoras
La venta y el suministro a través de máquinas expendedoras se realizará de acuerdo
con las siguientes condiciones:
1. Uso: se prohíbe a las personas menores de 18 años el uso de máquinas
expendedoras de productos del tabaco.
2. Ubicación: las máquinas expendedoras de productos del tabaco sólo podrán
ubicarse en el interior de quioscos de prensa situados en la vía pública, en locales
específicos de venta de prensa con acceso directo a la vía pública y en las tiendas de
conveniencia previstas en el artículo 5.4 de la Ley 1/2004, de 21 de diciembre (RCL
2004, 2621) , de Horarios Comerciales, que estén ubicadas en estaciones de servicio, así
como en:
a) Hoteles y establecimientos análogos.
b) Bares, restaurantes y demás establecimientos de restauración cerrados.
c) Salas de fiesta y establecimientos de juego.
No se podrán ubicar en las áreas anexas o de acceso previo a los locales, como son las
zonas de cortavientos, porches, pórticos, pasillos de centros comerciales, vestíbulos,
distribuidores, escaleras, soportales o lugares similares que puedan ser parte de un
inmueble pero no constituyen propiamente el interior de éste.
22
3. Características: para garantizar el uso correcto de estas máquinas, deberán
incorporar los mecanismos técnicos adecuados que permitan impedir el acceso a las
personas menores de edad.
4. Incompatibilidad: en estas máquinas no podrán suministrarse otros productos
distintos del tabaco.
5. Registro: las máquinas expendedoras de tabaco se inscribirán en un registro
especial gestionado por el Comisionado para el Mercado de Tabacos.
6. Advertencia sanitaria: en la superficie frontal de las máquinas figurará, de forma
clara y visible, en euskera y castellano, una advertencia sanitaria sobre los perjuicios
para la salud derivados del uso del tabaco, especialmente para las personas menores.
7. En paralelo a la venta a través de máquinas expendedoras, se permitirá la venta
manual de cigarros y cigarritos provistos de capa natural en los locales enumerados en
el apartado 2 del presente artículo que cuenten con la autorización administrativa
otorgada por el Comisionado para el Mercado de Tabaco.
Artículo 21 ter. Prohibición de venta y suministro de tabaco
1. Se prohíbe vender o suministrar tabaco, sus productos y labores a personas
menores de 18 años. Igualmente, se prohíbe vender o suministrar a personas menores
de 18 años imitaciones de tabaco que puedan suponer una incitación al uso de éste o de
sus productos y labores.
2. No podrán vender los productos del tabaco las personas menores de 18 años.
3. Queda expresamente prohibida la venta o suministro al por menor de productos
del tabaco de forma indirecta o no personal, mediante la venta a distancia o
procedimientos similares.
SUBSECCIÓN 3ª. Control del consumo de bebidas alcohólicas y de tabaco en cuanto
que afecta a terceros
Artículo 22. Consumo de bebidas alcohólicas
1. Se prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas por parte de las personas que se
encuentran prestando servicios como:
a) Conductores o conductoras de vehículos de servicio público.
b) Personal sanitario.
c) Personal docente con alumnos y alumnas menores de 18 años.
d) Miembros de cuerpos armados y demás profesionales que por el desempeño de
sus funciones porten armas de fuego.
23
e) En general, todas aquellas cuya actividad, de realizarse bajo influencia de bebidas
alcohólicas, pudiera poner en riesgo o causar un daño contra la vida o la integridad
física de sí mismas o de terceras personas.
2. Reglamentariamente, y en supuestos extraordinarios, se podrá exceptuar de lo
dispuesto en el párrafo anterior a determinados profesionales en base al interés público
de su actuación.
3. Se prohíbe estar bajo la influencia de bebidas alcohólicas en una tasa de alcohol en
sangre superior a 0,3 gramos por 1.000 cc, mientras se esté de servicio o en disposición
de prestarlo, al personal mencionado en el párrafo 1. Las medidas o planes de
prevención de riesgos laborales podrán establecer, en los puestos de trabajo a que se
refiere el apartado 1, límites máximos más estrictos de alcohol en sangre y sus
procedimientos de verificación, en el marco de la negociación colectiva, para asegurar
su efectividad.
Artículo 23. Consumo de tabaco
1. Se prohíbe fumar en todos los espacios cerrados y semicerrados de uso público. Se
entiende por espacio semicerrado todas las zonas ubicadas fuera de un local cerrado
que estén cubiertas por techumbre o paredes en más del 50% de su superficie y no se
encuentren permanentemente ventiladas por aire del exterior que permita garantizar la
eliminación de humos de forma natural.
2. En particular, pero no exclusivamente, se prohíbe fumar en:
a) Centros de trabajo públicos y privados, salvo los espacios al aire libre.
b) Centros y dependencias de las administraciones públicas y entidades de derecho
público, salvo los espacios al aire libre.
c) Centros, servicios y establecimientos sanitarios, incluidas las zonas anejas cerradas,
semicerradas y al aire libre.
d) Centros docentes y formativos, incluidas las zonas anejas cerradas, semicerradas y
al aire libre. En los centros universitarios y en los dedicados especialmente a la
formación de personas adultas, se permite a la dirección del centro habilitar zonas para
fumar, fuera de los espacios cerrados y semicerrados.
e) Instalaciones deportivas o lugares donde se desarrollen espectáculos públicos,
incluso al aire libre cuando las actividades desarrolladas vayan dirigidas
prioritariamente a las personas menores.
Cuando se encuentren al aire libre y no se desarrollen actividades prioritariamente
dirigidas a menores, sólo se podrá fumar en el espacio o localidades específicamente
habilitados para ello.
24
f) Parques infantiles y áreas o zonas de juego para la infancia que contengan
equipamiento o acondicionamientos destinados específicamente para el juego y
esparcimiento de personas menores debidamente acotados, incluso al aire libre.
g) Zonas destinadas a la atención directa al público.
h) Centros comerciales, incluyendo grandes superficies y galerías.
i) Hoteles y establecimientos análogos, salvo los espacios al aire libre. No obstante, se
podrá reservar hasta un 30% para huéspedes fumadores. Las habitaciones para
fumadores deberán cumplir con los siguientes requisitos:
1) Estar en áreas separadas del resto de las habitaciones.
2) Estar señalizadas con carteles permanentes en el exterior de la puerta de acceso y
en el interior de la habitación.
3) Que el cliente esté informado previamente del tipo de habitación que se pone a su
disposición.
4) Que el personal no pueda acceder a ellas mientras se encuentre algún cliente en su
interior, salvo en casos de emergencia.
j) Bares, restaurantes y demás establecimientos de restauración cerrados o
semicerrados.
k) Centros de ocio o esparcimiento, salvo en los espacios al aire libre.
l) Centros, alojamientos y otros establecimientos de atención social, salvo en los
espacios al aire libre.
m) Centros culturales, salas de lectura, exposición, biblioteca, conferencias y museos.
n) Salas de teatro, cine y otros espectáculos públicos que se realicen en espacios
cerrados o semicerrados.
o) Salas de fiesta, establecimientos de juego o de uso público en general, salvo en los
espacios al aire libre.
p) Áreas o establecimientos donde se elaboren, transformen, preparen, degusten, o
vendan alimentos.
q) Ascensores y elevadores.
r) Cabinas telefónicas y recintos de los cajeros automáticos.
s) Estaciones de autobuses, salvo los espacios que se encuentren por completo al aire
libre, vehículos o medios de transporte colectivo urbano e interurbano, vehículos de
transporte de empresas, taxis, ambulancias, funiculares, teleféricos y dispositivos
similares.
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t) Todos los espacios del transporte suburbano (vagones, andenes, pasillos, escaleras,
estaciones, etcétera), salvo los espacios que se encuentren por completo al aire libre.
u) Estaciones, puertos y medios de transporte ferroviario y marítimo, salvo los
espacios que se encuentren al aire libre.
v) Aeropuertos, salvo los espacios al aire libre.
w) Estaciones de servicio y similares.
x) En cualquier otro lugar en el que, por mandato de esta ley o de otra norma o por
decisión de su titular, se prohíba fumar.
3. En los centros o dependencias en los que existe prohibición legal de fumar deberán
colocarse a la entrada, y en lugar visible, carteles en euskera y castellano que anuncien
la prohibición del consumo de tabaco.
SECCIÓN 4ª. De la prevención y control del consumo de otras sustancias
Artículo 24. Prevención
El Gobierno Vasco, a fin de prevenir la incorrecta utilización de los productos
mencionados en el artículo 2.1.d), llevará a cabo las siguientes actuaciones:
1. Fomentará el uso de etiquetas adicionales en las que se informe de la toxicidad o
peligrosidad de dichos productos.
2. Potenciará la utilización en la fabricación de tales productos de sustancias
adicionales que disuadan de emplearlos en forma peligrosa y carezcan de efectos
perniciosos para los usuarios y usuarias.
Artículo 25. Limitaciones
1. En ningún caso se permitirá el suministro y la venta a menores de 18 años de los
productos mencionados en el artículo 2.1.d).
2. Los productos que contengan las sustancias a que se refiere el artículo 2.1.d) no
podrán ser presentados de manera que por su color, forma, grafismo u otras
circunstancias puedan atraer especialmente la atención de los menores de 18 años.
CAPÍTULO III. De la asistencia e inserción de las personas drogodependientes
Artículo 26. Criterios generales
1. Corresponde a los poderes públicos, en su respectivo marco de competencias,
asegurar que las acciones que se desarrollen en la Comunidad Autónoma del País
Vasco orientadas hacia las personas afectadas por drogodependencias tengan por
finalidad:
a) Garantizar la atención a la persona drogodependiente en iguales condiciones que
al resto de la población, en sus aspectos sanitarios y sociales.
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b) Asegurar que dicha atención se preste de manera coordinada entre los servicios
sanitarios y sociales.
2. En todo proceso de atención a la persona drogodependiente por los servicios de
salud y sociales se respetarán los derechos y obligaciones que establecen la Ley
14/1986, de 25 de abril (RCL 1986, 1316) , General de Sanidad; la Ley 8/1997, de 26 de
julio (LPV 1997, 351) , de Ordenación Sanitaria de Euskadi, y la Ley 5/1996, de 18 de
octubre, de Servicios Sociales, para los usuarios y usuarias de estos servicios.
SECCIÓN 1ª. De la asistencia sanitaria
Artículo 27. Principios básicos
1. En la asistencia sanitaria de la persona drogodependiente merece particular
atención el respeto a los siguientes derechos:
a) A la información sobre los servicios a que puede acceder y los requisitos y
exigencias que plantea su tratamiento.
b) A la confidencialidad.
c) A la libre elección entre las opciones de tratamiento que los correspondientes
servicios sanitarios determinen.
d) A la negativa al tratamiento, excepto en los casos señalados en la legislación
vigente.
e) A un trato respetuoso y digno.
2. Los poderes públicos de la Comunidad Autónoma Vasca promoverán las
actuaciones precisas para garantizar a la persona drogodependiente, al igual que a
cualquier ciudadano o ciudadana, los servicios sanitarios adecuados, con cargo al
sistema público, de conformidad con el catálogo de prestaciones del Sistema Nacional
de Salud.
Artículo 28. Criterios de actuación
Sobre la base de la plena integración de las actuaciones sanitarias relativas a las
drogodependencias en los servicios de salud de la Comunidad Autónoma del País
Vasco, y de la total equiparación del enfermo o la enferma drogodependiente a las
demás personas que requieran servicios sanitarios, éstos adecuarán su actuación a los
siguientes criterios:
1. La atención a los problemas de salud de las personas drogodependientes se
realizará preferentemente en el ámbito comunitario, utilizando preferentemente los
recursos asistenciales extrahospitalarios y los sistemas de hospitalización parcial y
atención a domicilio que reduzcan al máximo posible la necesidad de hospitalización.
2. La hospitalización de los o las pacientes por procesos que así lo requieran se
realizará en las unidades correspondientes de los hospitales.
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3. La oferta terapéutica será integral. A efectos de asegurar una continuidad de
cuidados se coordinarán los diversos recursos existentes, tanto sanitarios como
comunitarios y sociales.
4. La atención sanitaria tenderá principalmente a la desintoxicación y a la
deshabituación, la disminución de riesgos, la reducción de daños y la mejora de las
condiciones generales de salud de las personas con drogodependencias.
5. Se establecerán programas integrales de tratamiento dentro de las estructuras
ordinarias de la asistencia sanitaria, que se prestarán por los adecuados equipos
profesionales, y se procurará la mejora de la red de atención primaria en cuanto a la
detección, orientación y tratamiento de las drogodependencias. La distribución
territorial de los servicios será equitativa.
6. Se incorporará la perspectiva de las mujeres en la asistencia sanitaria en función de
la diferente problemática que plantee este colectivo de personas drogodependientes.
Artículo 29. Asistencia y programas específicos
Según los criterios de actuación establecidos en el artículo 28, la Administración
sanitaria:
a) Desarrollará la asistencia precisa de las personas con drogodependencia en
función de la toxicidad, capacidad generadora de dependencia o modificaciones
conductuales producidas por las distintas sustancias tóxicas y en función de su
repercusión en la sociedad.
b) Promoverá la realización de programas encaminados a la disminución de riesgos,
reducción de daños y mejora de las condiciones generales de salud de la persona
drogodependiente, incluyendo de manera prioritaria actividades de educación
sanitaria previstas y consejo a personas usuarias de drogas infectadas por el VIH o
enfermas de SIDA.
c) Desarrollará programas específicos dirigidos a la población drogodependiente de
alta cronicidad y máximo riesgo sanitario. Estos programas incluirán la accesibilidad a
tratamientos con sustitutivos opiáceos, al control sanitario y a la atención
personalizada.
Artículo 30. Conciertos
1. Al objeto de garantizar los servicios sanitarios adecuados y lograr el
funcionamiento coordinado de todos los recursos existentes en el ámbito de la
Comunidad Autónoma del País Vasco, la Administración sanitaria, con carácter
complementario y tras la utilización óptima de los recursos públicos, podrá establecer
conciertos con centros privados de desintoxicación, deshabituación, disminución de
riesgos, reducción de daños y objetivos intermedios. En su concertación disfrutarán de
preferencia, cuando concurran en igualdad de condiciones, aquellos centros que no
persigan fines lucrativos.
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2. Cuando el interés público así lo aconseje, la Administración, de conformidad con la
legislación vigente, podrá otorgar subvenciones a los centros privados mencionados en
el párrafo anterior.
Artículo 31. Autorización e inscripción
1. Los centros que presten funciones de asistencia sanitaria para el diagnóstico,
desintoxicación y deshabituación estarán sometidos a un régimen de autorización
previa e inscripción, conforme a lo establecido en la normativa que sobre esta materia
esté en vigor.
2. Dichos centros se sujetarán, en todo caso, a las medidas de inspección, evaluación,
control e información estadística y sanitaria y demás actuaciones que establece la
legislación vigente.
Artículo 32. Población reclusa drogodependiente
1. Se formularán programas de atención integral, incluyendo la asistencia psicoterapéutica, destinados a la población reclusa drogodependiente que no se encuentre
acogida a medidas terapéuticas derivadas de la aplicación de la legislación penal. Así
mismo, se establecerán programas de igual naturaleza con destino a personas
drogodependientes internas en centros de protección o reforma de menores.
Dichos programas se sujetarán, en todo caso, a las normas de inspección, evaluación,
control e información estadística y sanitaria que se establezcan.
2. Se dispondrán los medios materiales precisos al objeto de que la población reclusa
drogodependiente de la Comunidad Autónoma del País Vasco acogida a medidas
terapéuticas derivadas de la aplicación de la legislación penal pueda realizar el
tratamiento en el seno de los centros penitenciarios.
SECCIÓN 2ª. De la inserción
Artículo 33. Principios básicos y criterios de actuación
1. La cobertura de las situaciones de necesidad social y el desarrollo de acciones
dirigidas a la inserción social de la persona drogodependiente corresponde al sistema
de servicios sociales, quien lo realizará de acuerdo con los principios que se recogen
con carácter general en la Ley 5/1996, de 18 de octubre, de Servicios Sociales.
2. En este sentido, los servicios sociales se aplicarán de forma prioritaria:
a) A la prevención de las causas que producen la marginación social y desigualdad
de las mujeres y hombres drogodependientes, así como de las que limitan el desarrollo
de una vida autónoma de dichas personas.
b) Así mismo, se orientarán a la integración de la persona drogodependiente en su
entorno personal, familiar y social, procurando su reinserción social.
c) Para la inserción en el mundo laboral de las personas drogodependientes se
potenciarán las actuaciones que incidan sobre la mejora de la ocupabilidad de las
29
mismas, y en especial a través de acciones como planes personales de empleo,
desarrollo de los aspectos personales para la ocupación, información profesional para
el empleo y técnicas de búsqueda activa de empleo. Así mismo se establecerán planes
de formación que capaciten a los drogodependientes y les permitan una más factible
inserción laboral.
d) Igualmente, se evitará la marginación asistencial de la persona drogodependiente,
insertándola en el conjunto de las acciones normalizadas de todos los servicios
públicos.
e) En el ámbito de la juventud se impulsarán intervenciones que fomenten la
formación de grupos que, además de cumplir una importante función de prevención,
se conviertan en instrumentos de integración de la juventud marginada de nuestra
sociedad. A estos efectos, se aprovecharán especialmente los correspondientes
programas generales educativos de capacitación profesional, de empleo, los de
vivienda y de la red de servicios sociales.
3. En aras de propiciar la efectiva incorporación social de las personas
drogodependientes, los poderes públicos, a través del sistema de servicios sociales,
fomentarán los necesarios cambios en la percepción social del fenómeno de las
drogodependencias que posibiliten la aceptación de las peculiaridades de las personas
drogodependientes y de los servicios que necesitan.
4. Las Administraciones públicas evaluarán y adecuarán los recursos destinados a la
inserción tales como pisos tutelados, talleres de formación laboral y apoyo jurídico y
psico-social.
Artículo 34. Asistencia a la persona detenida e infractora drogodependiente
1. El Gobierno Vasco mantendrá un servicio de asistencia y orientación social a la
persona detenida, a través del cual prestará a la persona detenida drogodependiente,
como a cualquier detenido o detenida, la asistencia inmediata y la orientación hacia los
servicios sociales de base ordinarios, en cuanto sea posible, y facilitará la información
adecuada a los órganos judiciales que hayan de adoptar decisiones en relación con la
situación personal de los imputados o imputadas en un proceso y la posible sustitución
del internamiento por otras medidas.
2. La Policía del País Vasco colaborará con dicho servicio, facilitando a cada persona
infractora relacionada con las drogodependencias información sobre los recursos
básicos existentes en el ámbito de la Comunidad Autónoma del País Vasco.
Artículo 35. Asociaciones de autoayuda
Las asociaciones de autoayuda legalmente constituidas y, en general, todas aquellas
que presten una función similar, podrán recibir apoyo desde los poderes públicos con
competencia en materia de servicios sociales mediante asesoramiento técnico, ayudas y
30
subvenciones, en cuanto actúen coordinadamente con la red de servicios sociales en
este ámbito.
CAPÍTULO IV. De la organización institucional y de la promoción de la iniciativa
social
SECCIÓN 1ª. De la ordenación y coordinación entre Administraciones de la
Comunidad Autonoma Vasca
Artículo 36. Competencias
1. Las actuaciones públicas y desarrollo normativo a que hubiere lugar en aplicación
de esta Ley se ejercerán por el Gobierno Vasco, Diputaciones forales y Ayuntamientos
conforme a sus respectivas competencias en materia educativa, cultural, de seguridad
ciudadana, comercio, sanidad, servicios sociales u otras.
2. En todo caso, será competencia del Gobierno Vasco la función de planificación y
coordinación de las actuaciones reguladas en la presente Ley.
3. Compete a las Diputaciones forales la elaboración y desarrollo de programas y
actuaciones sobre prevención e inserción en materia de drogodependencias de acuerdo
con las prescripciones contenidas en el Plan de Drogodependencias regulado en el
artículo 37.1 de la presente Ley.
4. Compete a los Ayuntamientos, individual o mancomunadamente, la elaboración y
desarrollo del Plan Local de Drogodependencias, de acuerdo con las prescripciones
contenidas en el Plan de Drogodependencias regulado en el artículo 37.1.
Artículo 37. Planificación
1. El Gobierno Vasco elaborará y remitirá al Parlamento Vasco como comunicación
para su debate en pleno o comisión, para su aprobación, un plan de
drogodependencias con carácter quinquenal, en el que se recogerán de forma
coordinada y global los programas y las acciones de prevención, asistencia e inserción
que hayan de realizarse por las distintas administraciones del País Vasco durante el
período que se determine. En el proceso de elaboración del plan se dará audiencia a las
distintas administraciones y entidades que actúen en el campo de la prevención,
asistencia e inserción en materia de drogodependencias. En cualquier caso, se
procurará que el plan coincida en el tiempo con los planes estatal y europeo.
El Gobierno Vasco remitirá anualmente al Parlamento una memoria con la pertinente
evaluación del plan.
2. El Plan Local de Drogodependencias regulado en el artículo 36.4 se configurará
como el conjunto ordenado de programas y actuaciones estructuradas, coordinadas,
planificadas y asesoradas por las estructuras de la iniciativa social relativas al ámbito
de las drogodependencias, para ese ámbito municipal y en relación con el Plan de
Drogodependencias.
Artículo 38. Compromisos presupuestarios
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Los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma del País Vasco, así como de
las Diputaciones forales y Ayuntamientos, deberán prever los créditos destinados a la
ejecución de las actividades contempladas en esta Ley que sean de su competencia,
conforme a las disponibilidades presupuestarias y los programas que se aprueben a tal
fin.
SECCIÓN 2ª. Del dispositivo institucional
Artículo 39. Órgano de apoyo y asistencia
Para el asesoramiento al Gobierno Vasco en la definición de la política en materia de
drogodependencias y para asistirle en su labor de coordinación y control de las
actuaciones se creará un órgano de apoyo cuya estructura y funciones se establecerán
reglamentariamente.
Artículo 40. Comisión Interdepartamental de Drogodependencias
1. Adscrita al Departamento en el que se incardine el órgano de asistencia y apoyo
del artículo 39 de esta Ley, se crea la Comisión Interdepartamental de
Drogodependencias como órgano de coordinación de las actuaciones del Gobierno
Vasco en materia de drogodependencias.
2. Corresponderá a la Comisión Interdepartamental de Drogodependencias elaborar
la propuesta del Plan de Drogodependencias regulado en el artículo 37.1 de esta Ley, y
de los créditos necesarios para que los Departamentos del Gobierno Vasco, los
organismos autónomos, entes públicos de Derecho privado y empresas públicas
dependientes de los mismos puedan hacer frente a los compromisos que se establecen
en la presente Ley.
3. Dicha Comisión estará presidida por el/la Lehendakari o, en su defecto, por el/la
Consejero/a competente en quien éste o ésta delegue, siendo miembro nato el/la
titular del órgano de apoyo y asistencia mencionado en el artículo 39 , y compuesta por
miembros con rango de Viceconsejero/a, designados/as por los/las Consejeros/as
competentes en las materias de: sanidad, drogodependencias, servicios sociales,
educación, interior, justicia, empleo, formación no reglada, juventud, deportes,
industria, consumo y salud laboral.
4. Su estructura, organización y atribuciones se determinarán reglamentariamente.
Artículo 41. Consejo Asesor de Drogodependencias
1. Adscrito al Departamento en el que se incardine el órgano de asistencia y apoyo
del artículo 39 de esta Ley, se crea el Consejo Asesor de Drogodependencias como
órgano superior de participación de los sectores sociales implicados en la lucha contra
las drogodependencias y de carácter consultivo y de asesoramiento respecto de
proyectos de ley, reglamentos y planes en materia de drogodependencias.
2. El Consejo Asesor de Drogodependencias estará compuesto por los siguientes
miembros:
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-Presidente o Presidenta: el titular o la titular del órgano de apoyo y asistencia
mencionado en el artículo 39.
-Secretario o Secretaria: un técnico o técnica del órgano anteriormente mencionado
designado por el Presidente o la Presidenta del Consejo.
-Vocales:
a) Un o una vocal por cada uno de los Departamentos del Gobierno Vasco
representados en la Comisión Interdepartamental de Drogodependencias.
b) Un o una representante de cada una de las tres Diputaciones forales y seis
representantes designados o designadas por la Asociación de Municipios Vascos
(Eudel).
c) Cuatro vocales designados o designadas por la Comisión Interdepartamental de
Drogodependencias de entre personalidades de reconocido prestigio y competencia en
el ámbito de las toxicomanías.
d) Cinco vocales designados o designadas por el Parlamento Vasco que formen parte
de distintos grupos parlamentarios.
e) Un o una vocal designado o designada por las asociaciones empresariales de la
Comunidad Autónoma vasca que ostenten la representación institucional de los
empresarios y empresarias según la normativa general de aplicación.
f) Un o una vocal designado o designada por cada una de las organizaciones y
confederaciones sindicales que ostenten la condición de más representativas y las
representativas que hayan obtenido el 10% o más de delegados o delegadas de
personal y miembros de comites de empresa y de los correspondientes órganos de las
Administraciones públicas, en el ámbito de la Comunidad Autónoma del País Vasco.
g) Un o una vocal designado o designada por el Consejo Vasco de Bienestar Social.
h) Un o una vocal nombrado o nombrada por el Consejo de la Juventud de Euskadi.
i) Dos vocales designados o designadas por el Consejo Escolar de Euskadi.
j) Un o una vocal nombrado o nombrada por el Tribunal Superior de Justicia del País
Vasco.
k) El o la Fiscal Especial Antidroga en el País Vasco.
l) Un o una vocal por cada uno de los Colegios Profesionales de Médicos,
Farmacéuticos, Psicólogos, Abogados, Trabajadores Sociales, Educadores Sociales,
Diplomados en Enfermería, Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y Periodistas.
Cuando los colectivos citados no estén organizados en colegios profesionales, la
designación del vocal o la vocal corresponderá a la asociación profesional con más
implantación en ese sector.
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m) Seis vocales en representación de las organizaciones no gubernamentales que
desarrollan tareas específicas en el ámbito de las toxicomanías, designados o
designadas a propuesta de las mismas por el Presidente del Consejo.
n) Un o una vocal designado o designada por el Instituto Vasco de la Mujer
(Emakunde).
ñ) Un o una vocal representante de cada una de las Universidades del País Vasco.
o) Un o una vocal designado o designada por las Asociaciones o Federaciones de
Consumidores cuyo ámbito de actuación incluya la totalidad de la Comunidad
Autónoma.
De cada uno de estos miembros se designarán los suplentes o las suplentes
respectivos o respectivas.
3. Su estructura, organización y atribuciones se determinarán reglamentariamente.
4. El Consejo Asesor de Drogodependencias realizará las siguientes funciones:
a) Elaborar cuantos informes, sugerencias, estudios y propuestas estime
convenientes, para lo cual podrá recabar la información que precise y, en todo caso,
elaborará un informe anual de análisis de la gestión realizada, así como un balance de
la situación, en el que se recojan los cambios experimentados sobre la materia durante
el año.
b) Asesorar a las Administraciones públicas vascas en aquellas materias que le sean
sometidas a su consideración.
c) Emitir informe preceptivo previo del Plan Quinquenal de Drogodependencias a
que se refiere el artículo 37.1 de esta Ley.
d) Analizar y, en su caso, emitir opinión sobre los planes y normas que elaboren las
Administraciones públicas vascas en materia de drogodependencias.
e) Elaborar su reglamento de organización y funcionamiento.
f) Cualquier otra función que se determine reglamentariamente.
Artículo 42. Consejos Locales de Drogodependencias
Las Diputaciones forales y los Ayuntamientos podrán establecer, en el ámbito de sus
competencias, Consejos Forales y Locales de Drogodependencias con funciones
análogas a las previstas para el Consejo Asesor de Drogodependencias.
SECCIÓN 3ª. De la promoción de la iniciativa social
Artículo 43. Iniciativa social
1. Las instituciones públicas podrán establecer conciertos, de conformidad con la
legislación vigente, y conceder subvenciones para la prestación de servicios por las
instituciones privadas.
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2. Para la celebración de los conciertos y para la concesión de las subvenciones
mencionadas en el párrafo anterior, tendrán carácter preferente las instituciones que
operen en los siguientes ámbitos de actuación de la iniciativa social:
a) La prevención en el ámbito comunitario.
b) El tratamiento y asistencia de personas drogodependientes.
c) La educación para la salud en el medio escolar.
d) La exclusión social producida por las drogodependencias.
e) La percepción social de los riesgos asociados al uso inadecuado de drogas.
Artículo 44. Voluntariado
Se fomentará la función del voluntariado que colabore en las tareas de prestación de
servicios de prevención, asistencia e inserción de drogodependientes.
Artículo 45. Entidades sin ánimo de lucro
Las entidades e instituciones sin finalidad de lucro que colaboren con las
Administraciones públicas en materia de drogodependencias serán especialmente
consideradas y reconocidas, de acuerdo con la reglamentación al efecto. En este
sentido:
a) Podrán ser declaradas de utilidad pública en los términos previstos en la
legislación específica.
b) Tendrán preferencia en la concesión de subvenciones y ayudas para el
cumplimiento de dichos fines, requiriéndose de forma previa la homologación.
CAPÍTULO V. De las infracciones y sanciones
Artículo 46. Infracciones
1. Son infracciones administrativas en el ámbito de las materias reguladas en la
presente Ley las acciones y omisiones consumadas tipificadas en la misma, sin
perjuicio de las responsabilidades civiles, penales o de otro orden jurídico que
pudiesen ser consecuencia de las citadas acciones u omisiones.
2. Se tipifican como infracciones:
a) El incumplimiento de la obligación señalada en el inciso primero del artículo 5.2.
b) El incumplimiento de las limitaciones de publicidad y promoción del consumo de
bebidas alcohólicas y tabaco establecidas en los artículos 13, 13 bis, 14, 14 bis, 15, 16, 17,
18.1, 2 y 3 y 18 bis 1, 2 y 3.
c) El incumplimiento de las limitaciones al suministro y venta de bebidas alcohólicas,
tabaco y otras sustancias establecidas en los artículos 20, 21, 21 bis, 21 ter y 25.
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d) El incumplimiento de las limitaciones al consumo de bebidas alcohólicas y de
tabaco establecidas en los artículos 22 y 23.
e) El incumplimiento del régimen de autorización previa e inscripción a que están
sometidos los centros que presten funciones de asistencia sanitaria para el diagnóstico,
desintoxicación y deshabituación, conforme señala el artículo 31.1.
Artículo 47. Clases de infracciones
1. Las anteriores infracciones administrativas se clasifican en leves, graves y muy
graves.
2. Se consideran infracciones leves:
a) El incumplimiento de lo establecido en los artículos 14, 16.2 y 25, siempre que tales
conductas no causen riesgo ni perjuicio graves para la salud.
b) El incumplimiento de lo establecido en los artículos 21.2, 21 bis 6, 21 ter 2 y 23.3.
c) Fumar y permitir fumar en los lugares en que exista la prohibición del artículo 23.1
y 2.
d) El incumplimiento de lo establecido en el artículo 23.1, 3 y 4.
e) Cualquier otro incumplimiento de lo previsto en la presente Ley que no se
tipifique como infracción grave o muy grave.
3. Se consideran infracciones graves:
a) El incumplimiento de lo previsto en el inciso primero del artículo 5.2 de la presente
Ley.
b) El incumplimiento de lo establecido en los artículos 14, 16.2 y 25, cuando tales
conductas causen riesgo o perjuicio graves para la salud.
c) El incumplimiento de lo establecido en los artículos 13, 15, 16.1, 17, 18.1, 2 y 3, 20 y
22, cuando cause riesgo o perjuicio graves para la salud.
d) El incumplimiento de lo establecido en los artículos 21.3 y 4, 21 bis 1, 2, 3, 4 y 5 y
21 ter 1 y 3.
4. Se consideran infracciones muy graves:
a) El incumplimiento de lo establecido en los artículos 14, 16.2 y 25, cuando tales
conductas causen riesgo o perjuicio muy graves para la salud.
b) El incumplimiento de lo establecido en los artículos 13, 15, 16.1, 17, 18.1, 2 y 3, 20 y
22, cuando cause riesgo o perjuicio muy graves para la salud.
c) La contravención de lo dispuesto en el artículo 31.1.
d) El incumplimiento de lo establecido en los artículos 13 bis, 14 bis y 18 bis.
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Artículo 48. Reincidencia y reiteración
1. A efectos de la presente Ley, existirá reincidencia cuando la persona responsable
de la infracción cometiera, en el término de un año, más de una infracción de la misma
naturaleza y así se haya declarado por resolución firme.
Será considerada infracción de la misma naturaleza aquella de las contempladas en el
régimen sancionador de esta Ley que se refiera al mismo tipo en razón del grupo o
clasificación a que alude el artículo 47 de la presente Ley.
2. A efectos de la presente Ley, existirá reiteración cuando la persona responsable de
la infracción cometiera, en el término de un año, más de una infracción de distinta
naturaleza y así se haya declarado por resolución firme.
Artículo 49. Responsabilidad
1. La responsabilidad administrativa por las infracciones tipificadas en esta Ley se
imputará a la persona física o jurídica que cometa la infracción. A estos efectos, se
considera autor:
a) La persona física o jurídica que realiza la conducta tipificada, bien sea de forma
directa o por medio de otra de la que se sirve de instrumento. Igualmente se
considerará autor a esta última, si actúa voluntariamente.
b) Las personas físicas o jurídicas que cooperen a la ejecución con un acto sin el cual
no se hubiera efectuado la conducta tipificada.
2. Será responsable de forma solidaria junto con el autor la persona que hubiera
infringido el deber de vigilancia de prevenir la infracción impuesto por la Ley, así
como los titulares o las titulares de los establecimientos, centros, locales o empresas.
3. En el caso de resultar responsable una persona jurídica, el juicio de culpabilidad se
efectuará respecto de las personas físicas que hayan formado la voluntad de aquélla en
la concreta acción u omisión que se pretenda sancionar.
4. Especificidades en materia de tabaco.
a) En caso de las infracciones tipificadas en el artículo 21.2, 21 ter 2 y 23.3 serán
responsables las personas titulares de los establecimientos en los que se cometa la
infracción.
b) De las infracciones tipificadas en los artículos 21 bis 3 y 21 bis 6 responderán
solidariamente el fabricante o la fabricante, el importador o importadora, en su caso, el
distribuidor o distribuidora y el explotador o explotadora de la máquina.
c) De las infracciones tipificadas en los artículos 21 bis 2 y 21 bis 4 será responsable el
explotador o explotadora de la máquina.
d) En el caso de los artículos 21 bis 1 y 21 ter 1, en el supuesto de venta de productos
del tabaco a personas menores de 18 años, y en el caso de permitir fumar en los centros
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o dependencias recogidos en el artículo 23.1 y 2, responderá la persona titular del local,
centro o establecimiento en el que se cometa la infracción o, en su defecto, el empleado
o empleada de quien estuviese a cargo del establecimiento o centro en el momento de
cometerse la infracción. Si la persona titular del local, centro o establecimiento fuera
una administración pública, responderá dicha administración, sin perjuicio de que ésta
exija a sus autoridades y demás personal a su servicio la responsabilidad en que
hubieren incurrido.
e) En el caso de la infracción tipificada en el artículo 21 ter 1, de suministro a
personas menores de 18 años de productos del tabaco, será responsable quien hubiera
realizado la entrega a la persona menor.
f) En el caso de infracciones en materia de publicidad, será considerado responsable
solidario o solidaria, además de la empresa publicitaria, el beneficiario o beneficiaria de
la publicidad, entendiendo por tal a la persona titular de la marca o producto
anunciado, así como la persona titular del establecimiento o espacio en el que se emite
el anuncio.
g) Cuando sea declarada la responsabilidad de los hechos cometidos por personas
menores, responderán solidariamente con ellas sus padres y madres y las personas
tutoras, acogedoras y guardadoras legales o de hecho por este orden, en razón al
incumplimiento de la obligación impuesta a éstos y éstas que conlleva un deber de
prevenir la infracción administrativa que se impute a las personas menores. La
responsabilidad solidaria vendrá referida a la pecuniaria derivada de la multa
impuesta. Previo el consentimiento de las personas referidas y oída la persona menor,
podrá sustituirse la sanción económica de la multa por las medidas reeducadoras que
determine la normativa autonómica.
Artículo 49 bis. Medidas cautelares
En los procedimientos sancionadores por infracciones graves o muy graves se
podrán adoptar, con arreglo a la Ley 30/1992, de 26 de noviembre (RCL 1992, 2512,
2775 y RCL 1993, 246) , de Régimen Jurídico de la Administraciones Públicas y del
Procedimiento Administrativo Común, y sus normas de desarrollo, las medidas de
carácter provisional previstas en dichas normas que se estimen necesarias para
asegurar la eficacia de la resolución que definitivamente se dicte, el buen fin del
procedimiento, evitar el mantenimiento de los efectos de la infracción y las exigencias
de los intereses generales. En particular, podrán acordarse las siguientes:
1. En caso de infracciones muy graves, la suspensión temporal de la actividad de la
persona infractora y, en su caso, el cierre provisional de sus establecimientos.
2. El precinto, el depósito o la incautación de los productos del tabaco.
3. El precinto, el depósito o la incautación de registros, soportes y archivos
informáticos y de documentos en general, así como de aparatos y equipos informáticos
de todo tipo, que tengan relación directa con las infracciones de esta ley.
38
4. Advertir al público de la existencia de posibles conductas infractoras y de la
incoación del expediente sancionador de que se trate, así como de las medidas
adoptadas para el cese de dichas conductas.
En la adopción y cumplimiento de tales medidas se respetarán, en todo caso, las
garantías, normas y procedimientos previstos en el ordenamiento jurídico para
proteger los derechos a la intimidad personal y familiar, a la protección de los datos
personales, a la libertad de expresión o a la libertad de información, cuando éstos
pudieran resultar afectados.
En casos de urgencia y para la inmediata protección de los intereses implicados, las
medidas provisionales previstas en este artículo podrán ser acordadas motivadamente
antes de la iniciación del expediente sancionador. Las medidas deberán ser
confirmadas, modificadas o levantadas en el acuerdo de iniciación del procedimiento,
que deberá efectuarse dentro de los 15 días siguientes a su adopción, el cual podrá ser
objeto del recurso que proceda. En todo caso, dichas medidas quedarán sin efecto si no
se inicia el procedimiento sancionador en dicho plazo o cuando el acuerdo de
iniciación no contenga un pronunciamiento expreso acerca de aquéllas. El órgano
administrativo competente para resolver el procedimiento sancionador podrá imponer
multas coercitivas por importe que no exceda de 6.000 euros por cada día que
transcurra sin cumplir las medidas provisionales que hubieran sido acordadas.
Artículo 50. Sanciones
1. Las infracciones tipificadas en la presente Ley darán lugar a la imposición de las
siguientes sanciones:
a) Apercibimiento.
b) Multa.
c) Suspensión temporal de la actividad y/o, en su caso, cierre temporal, total o
parcial, del establecimiento, centro, servicio, local o empresa, con una duración
máxima de cinco años.
d) Prohibición de acceder a cualquier tipo de ayuda pública de la Comunidad
Autónoma por un período comprendido entre 1 y 5 años.
La imposición de las anteriores sanciones llevará consigo la consecuencia accesoria
consistente en el decomiso de las mercancías u objetos directamente relacionados con
los hechos constitutivos de la infracción.
2. Las responsabilidades administrativas que se deriven del procedimiento
sancionador serán compatibles con la exigencia a los o las responsables de la reposición
al estado originario de la situación alterada por la infracción, así como con la
indemnización de daños y perjuicios derivados de la misma, al objeto de reparar los
daños o perjuicios ocasionados por la infracción.
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Artículo 51. Graduación de las sanciones
1. Para la determinación de la cuantía de las multas y la aplicación de las demás
sanciones, el órgano competente atenderá a los siguientes criterios de graduación:
a) Gravedad del riesgo o perjuicio generado para la salud.
b) Grado de culpabilidad o intencionalidad.
c) Alteración e incidencia social producidas.
d) Cuantía del beneficio obtenido.
e) Capacidad económica de la persona infractora.
f) Posición de la persona infractora en el mercado.
g) La reiteración y la reincidencia.
2. Para valorar la sanción y graduarla podrán tenerse en cuenta y se considerarán
como atenuantes muy cualificadas:
-Que, requerido el presunto infractor o la presunta infractora para que realice las
actuaciones oportunas que den lugar al cese de la infracción, sea atendido dicho
requerimiento. En el supuesto previsto en la disposición adicional primera de la
presente Ley, este requerimiento se realizará en los términos previstos en la misma.
-Que el infractor o infractora acredite, por cualquiera de los medios válidos en
derecho y con anterioridad a recaer la resolución del expediente sancionador, que ha
mitigado o subsanado completamente las consecuencias que resultaron de la conducta
que dio lugar a la iniciación del procedimiento.
3. Se sancionarán como infracción leve -en su grado medio o máximo- los supuestos
recogidos en el artículo 47.2, cuando estén relacionados con el tabaco.
4. Especificidades en materia de tabaco.
a) Las sanciones se dividirán, dentro de cada categoría, en tres grados: mínimo,
medio y máximo. Se impondrán en grado máximo las sanciones por hechos cuya
persona perjudicada o sujeto pasivo sea una persona menor de edad y las que se
impongan en los casos en los que la conducta infractora se realice con habitualidad o
de forma continuada, salvo que la habitualidad o continuidad formen parte del tipo de
la infracción. Se impondrán en grado mínimo cuando se cometan por una persona
menor de edad, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 49.4.g).
b) En todo caso, cuando la cuantía de la multa en materia de tabaco resulte inferior al
beneficio obtenido por la comisión de la infracción, la sanción será aumentada hasta el
doble del importe en que se haya beneficiado la persona infractora.
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c) Si un mismo hecho u omisión en materia de tabaco fuera constitutivo de dos o más
infracciones tipificadas en esta u otras leyes, se tomará en consideración únicamente
aquella que comporte la mayor sanción.
d) Cuando, a juicio de la Administración, la infracción en materia de tabaco pudiera
ser constitutiva de delito o falta, el órgano administrativo dará traslado al Ministerio
Fiscal y se abstendrá de proseguir el procedimiento sancionador mientras la autoridad
judicial no se haya pronunciado. La sanción penal excluirá la imposición de la
administrativa.
Artículo 52. Cuantía de las sanciones
1. La aplicación de las sanciones se realizará de la siguiente forma:
a) Las infracciones leves serán sancionadas con apercibimiento y/o multa de hasta
3.000 euros.
b) Las infracciones graves serán sancionadas con multas desde 3.001 euros hasta
15.000 euros y/o suspensión temporal de la actividad y/o con cierre temporal, total o
parcial, del establecimiento, centro, local o empresa, por un período de hasta dos años.
La autoridad competente podrá acordar como sanción complementaria la prohibición
de acceder a cualquier tipo de ayuda pública de la Comunidad Autónoma por un
período de hasta dos años.
c) Las infracciones muy graves serán sancionadas con multa desde 15.001 euros hasta
600.000 euros y/o cierre temporal, total o parcial, de la actividad del establecimiento,
centro, local o empresa, por un período de dos a cinco años.
La autoridad competente podrá acordar como sanción complementaria la prohibición
de acceder a cualquier tipo de ayuda pública de la Comunidad Autónoma por un
período de dos a cinco años.
2. En el caso de infracciones por incumplimiento de los artículos 13, 14, 15, 16, 17,
18.1, 2 y 3 y 13 bis, 14 bis y 18 bis 1, 2 y 3, la autoridad competente para sancionar
podrá elevar el importe de la multa impuesta hasta un 10% del coste de elaboración y
difusión de dicha publicidad ilícita. El importe de lo recaudado por este concepto se
destinará, prioritariamente, a tratamientos de deshabituación tabáquica, así como a
realizar estrategias para la prevención de las drogodependencias en los medios de
comunicación de la Comunidad Autónoma.
3. La comisión de cualquier infracción llevará aparejada, y sin perjuicio del carácter,
en su caso, de medida provisional, la adopción por el órgano que sea competente para
resolver el expediente de la consecuencia accesoria de decomiso de las mercancías u
objetos directamente relacionados con los hechos constitutivos de la infracción.
4. No tendrá carácter de sanción la resolución que establezca el cierre de los
establecimientos o suspensión de la actividad o funcionamiento de los mismos que no
41
cuenten con la autorización exigida, hasta que no se subsanen los defectos apreciados o
cumplan los requisitos exigidos para su funcionamiento. Simultáneamente a la
resolución de cierre o suspensión, podrá iniciarse un expediente sancionador.
Artículo 53. Régimen de prescripciones
1. Las infracciones administrativas previstas en la presente Ley prescribirán en los
plazos de cinco años, dos años y seis meses, según sea su calificación de muy grave,
grave y leve respectivamente.
2. Las sanciones impuestas por faltas muy graves prescriben a los cinco años, las
impuestas por faltas graves a los dos años, y las impuestas por faltas leves al año.
Artículo 54. Competencias de inspección y sanción
1. Los órganos competentes de la Comunidad Autónoma del País Vasco ejercerán las
funciones de control e inspección, de oficio o a instancia de parte, conforme a lo
establecido en la legislación básica del Estado y en la que regula la potestad
sancionadora de las administraciones públicas del País Vasco.
En materia de tabaco, esta función de control e inspección recaerá en las unidades de
inspección dependientes de la Administración General de la Comunidad Autónoma,
que incluirán en sus funciones ordinarias de inspección la vigilancia del cumplimiento
de las previsiones contenidas en esta ley en materia de promoción, publicidad, venta y
consumo de tabaco.
A efectos de esta ley, el personal que realice las funciones de inspección tendrá la
consideración de agente de la autoridad.
Las personas responsables de los centros, dependencias o establecimientos, así como
sus representantes y empleados, están obligados a facilitar las funciones de inspección,
posibilitando el acceso a las dependencias e instalaciones y, en general, a cuanto pueda
conducir a un mejor conocimiento de los hechos y a la consecución de la finalidad de la
inspección.
2. La competencia sancionadora se atribuye a los siguientes órganos:
a) A los alcaldes y alcaldesas para la sanción por el incumplimiento de lo previsto en
los siguientes artículos:
1) Artículos 14, 16.2 y 25, ya se hayan tipificado dichos incumplimientos como
infracciones leves o como graves. En el caso del artículo 16.2, esta competencia
sancionadora les corresponderá cuando la actividad infractora no exceda del ámbito
territorial municipal.
2) Artículos 15, 16.1 y 18.3. En este último supuesto esta competencia sancionadora
les corresponderá cuando la actividad infractora no exceda del ámbito territorial
municipal.
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3) Artículos 20 y 22, ya se haya establecido en los artículos correspondientes su
tipificación como infracciones leves o como graves.
4) Cualquier otro incumplimiento previsto en la ley que no se tipifique como
infracción grave o muy grave y no se atribuya a otro órgano.
b) A los delegados y delegadas territoriales del departamento competente en materia
de drogodependencias para la sanción por el incumplimiento de lo previsto en los
siguientes artículos:
1) Artículos 21.2, 21 bis 6, 21 ter 2 y 23.2 y 3.
2) Artículo 23.1 y 2, respecto a fumar y permitir fumar en los centros o dependencias
recogidos en él.
c) Al órgano correspondiente del departamento competente en materia de
drogodependencias le corresponderá la sanción por incumplimiento de lo previsto en
los siguientes artículos:
1) Artículo 5.2, inciso primero.
2) Artículos 14, 16.2 y 25, cuando se hayan tipificado como muy graves. En el caso del
artículo 16.2, aun cuando se tipifique de leve o grave, la competencia sancionadora le
corresponderá siempre que la actividad infractora exceda del ámbito territorial
municipal.
3) Artículos 13, 17 y 18.1, 2 y 3, tipificados como graves o muy graves, y los
incumplimientos tipificados como infracciones muy graves de los artículos 15, 16.1, 20
y 22. En relación con el párrafo 3 del artículo 18, la competencia sancionadora le
corresponderá siempre que la actividad infractora exceda del ámbito territorial
municipal.
4) Artículos 21.3 y 4, 21 bis 1, 2, 3, 4 y 5 y 21 ter 1 y 3.
d) Al Consejo de Gobierno para la sanción de las infracciones de los artículos 13 bis,
14 bis y 18 bis.
e) Al órgano que corresponda en el Departamento de Sanidad y Consumo para la
sanción por el incumplimiento de lo establecido en el artículo 31.1.
3. Si durante la tramitación del expediente el instructor designado estimara que la
competencia para sancionar no corresponde a la administración a la que pertenece,
remitirá las actuaciones a la que la ostente, que las continuará a partir de la fase de
procedimiento en que se hallen.
4. Sin perjuicio de lo previsto en los párrafos anteriores, en el supuesto de que un
municipio se inhiba en el ejercicio de su competencia de persecución de una infracción,
transcurrido el plazo de dos meses desde el requerimiento al mismo los órganos del
Gobierno Vasco, según el respectivo ámbito competencial que corresponda de acuerdo
43
con la materia de la que se trate, asumirán la competencia de incoación, instrucción y
resolución del concreto expediente sancionador.
5. Los órganos competentes del Gobierno Vasco y de la Administración local se
informarán recíprocamente de los expedientes que se tramiten, en el plazo de 10 días
contados a partir de la fecha de la resolución de incoación.
Artículo 55. Procedimiento sancionador
El ejercicio de la potestad sancionadora se ajustará a lo establecido en la legislación
básica del Estado y en la que regule la potestad sancionadora de las Administraciones
públicas del País Vasco.
Artículo 56. Relaciones jurídicas especiales
No se aplica el anterior régimen sancionador a las personas vinculadas a las
Administraciones públicas por una relación contractual, así como al personal al
servicio de las mismas, a las que se aplicarán las normas que regulan su concreto
régimen sancionador.
DISPOSICIONES ADICIONALES
Primera. Cesación y rectificación de publicidad ilícita
La competencia que el Título IV de la Ley 34/1988, de 11 de noviembre (RCL 1988,
2279) , General de Publicidad, atribuye a los órganos administrativos para solicitar del
o la anunciante la cesación o, en su caso, la rectificación de la publicidad contenida en
la presente Ley corresponderá, en el ámbito de la Administración General del País
Vasco, al órgano competente en materia de drogodependencias. Por su parte, las
Administraciones forales y locales designarán los órganos encargados de ejercitar la
mencionada competencia.
Segunda. Actualización de cuantías
Se autoriza al Gobierno Vasco para actualizar las cuantías mínimas y máximas fijadas
en el artículo 52.1 de la presente Ley.
Tercera. Venta manual de cigarros y cigarritos provistos de capa natural
No obstante lo dispuesto en el artículo 21.1 en lo que se refiere a la venta a través de
la red de expendedurías de tabaco y timbre y de máquinas expendedoras, se permite la
venta manual de cigarros y cigarritos provistos de capa natural en los bares,
restaurantes y demás establecimientos de restauración cerrados que cuenten con
autorización administrativa otorgada por el Comisionado para el Mercado de Tabacos.
Cuarta. Régimen especial
Con carácter general, se prohíbe fumar en establecimientos cerrados.
Excepcionalmente, podrán habilitarse zonas donde se pueda fumar para personas
privadas de libertad, personas mayores o con discapacidad, enfermedad mental,
toxicomanías o que por otros motivos de salud permanezcan en determinados espacios
cerrados, siempre y cuando se cumplan los siguientes requisitos:
44
1. La dirección del centro deberá formular la solicitud al órgano correspondiente del
departamento competente en materia de drogodependencias del Gobierno Vasco.
2. El órgano correspondiente del departamento competente en materia de
drogodependencias, tras el análisis de cada caso, podrá conceder el permiso pertinente,
siempre y cuando se cumplan las siguientes obligaciones:
a) Los espacios donde se permita fumar estarán separados físicamente del resto de
las dependencias del centro. De igual modo, estarán completamente compartimentados
y no serán zonas de paso obligado para personas no fumadoras.
b) Contarán con un sistema de ventilación adecuado para garantizar la eliminación
del humo del tabaco.
c) En ningún caso la superficie de la zona habilitada para fumar superará el 10% de la
superficie del establecimiento.
d) En los espacios habilitados para fumar, solamente los pacientes y las pacientes,
residentes o personas privadas de libertad podrán fumar, y en ningún caso se permitirá
la presencia de menores de edad.
e) Estos espacios deberán estar visiblemente señalizados, según la normativa
autonómica en vigor.
f) Quien realice la solicitud deberá comprometerse a organizar programas de
deshabituación tabáquica con el objetivo de intentar conseguir el abandono o
reducción del consumo de tabaco entre dichas personas.
Quinta. Exposición al humo ambiental del tabaco
Se promoverá que en la evaluación de riesgos de los puestos de trabajo de lugares en
los que se respire humo de tabaco se incluya la exposición al humo ambiental del
tabaco como factor de riesgo.
Sexta. Uso de las lenguas oficiales
Al cumplir lo dispuesto en esta ley, las administraciones territoriales utilizarán el
euskera y el castellano, para que las relaciones que tengan los ciudadanos y ciudadanas
con ellas sean en el idioma oficial que quieran aquellos, tanto de forma oral como
escrita, garantizando así el derecho que les asiste para recibir la atención en el mismo
idioma.
Séptima.
El departamento competente en materia sanitaria promoverá el desarrollo de
programas sanitarios para la deshabituación tabáquica en la red sanitaria, en especial
en atención primaria.
45
Asimismo, se impulsarán los programas de promoción del abandono del consumo de
tabaco en instituciones docentes, centros sanitarios, centros de trabajo y entornos
deportivos de ocio.
Se potenciará y promoverá por la Administración el acceso a tratamientos de
deshabituación tabáquica, prioritariamente dirigidos a grupos de riesgo, cuya eficacia
esté científicamente avalada.
DISPOSICIONES TRANSITORIAS
Primera. Evaluación del impacto de la reforma
El Gobierno Vasco deberá presentar, con carácter anual y durante los cinco años
siguientes a la entrada en vigor de la ley, un informe de evaluación del impacto de esta
reforma, así como una memoria de su impacto económico.
Segunda. Evaluación del impacto en el sector hostelero
Transcurrido el plazo de dos años desde la entrada en vigor de la presente Ley, el
Gobierno Vasco procederá a una evaluación de su impacto económico en el sector
hostelero.
Tercera. Evaluación en orden a reducir posibles impactos negativos en el sector
hostelero
Transcurrido el plazo de un año desde la entrada en vigor de la presente Ley, el
Gobierno Vasco procederá a una evaluación de su impacto económico en el sector
hostelero, de modo que las administraciones públicas puedan articular, en su caso,
medidas que contribuyan a la reducción de los posibles impactos negativos
identificados.
DISPOSICIÓN DEROGATORIA
Única.
1. Quedan derogadas todas las normas de igual o inferior rango en lo que
contradigan o se opongan a lo dispuesto en esta Ley.
2. Quedan derogadas expresamente las siguientes disposiciones:
a) La Ley 15/1988, de 11 de noviembre (LPV 1988, 237) , sobre Prevención, Asistencia
y Reinserción en materia de Drogodependencias.
b) El Decreto 35/1986, de 11 de febrero (LPV 1986, 459) , sobre creación de la Oficina
del Lehendakari para la Lucha contra las Drogodependencias.
c) El Decreto 399/1991, de 25 de junio (LPV 1991, 196) , por el que se crea el Consejo
Asesor de Drogodependencias.
d) El Decreto 482/1991, de 10 de septiembre (LPV 1991, 257) , de modificación del
Decreto por el que se crea el Consejo Asesor de Drogodependencias.
DISPOSICIONES FINALES
46
Primera. Desarrollo reglamentario
Se autoriza al Consejo de Gobierno del País Vasco para dictar. las disposiciones
reglamentarias en desarrollo de la presente Ley.
Segunda. Entrada en vigor
La presente Ley entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el «Boletín
Oficial del País Vasco».
47
Ley núm. 8/1998, de 10 de julio, de Modificación de la Ley 20/1985,
de 25-7-1985, de prevención y asistencia en materia de sustancias
que pueden generar dependencia
Versión vigente de: 12/8/1998
PARLAMENTO DE CATALUÑA
DO. Generalitat de Catalunya 22 julio 1998, núm. 2686, [pág. 9052]. BOE 19 agosto
1998, núm. 198, [pág. 28309].
La Ley 20/1985, de 25 de julio, de prevención y asistencia en materia de sustancias
que pueden generar dependencia, significó el inicio de la adopción de una serie de
medidas y acciones que tienen como objetivo la preservación de la salud pública y la
lucha contra las dependencias y sus efectos.
Posteriormente, la Ley 10/1991, de 10 de mayo , modificó su régimen sancionador
para adecuar las sanciones a la graduación y la cuantía que establece la Ley 14/1986,
de 25 de abril , general de sanidad, y conseguir un mayor efecto disuasivo para los
casos de incumplimiento de la norma. A la vez también se introducían nuevas medidas
que limitaban el uso del tabaco y de las bebidas alcohólicas, en atención a las
circunstancias sociales del momento.
En el momento actual, la experiencia en la aplicación de la Ley hace patente la
necesidad de ampliar la prohibición del consumo de bebidas alcohólicas a
determinados establecimientos y, también, de restringir esta actividad y la de
suministro durante las horas nocturnas en algunos establecimientos abiertos al público,
por motivos de seguridad pública, dado que se ha podido comprobar que,
especialmente en esta franja horaria, los desórdenes públicos y los disturbios que se
pueden producir tienen su causa inmediata en el consumo inmoderado de alcohol.
Asimismo con esta modificación se establece la intervención de los municipios en la
regulación de las limitaciones mencionadas, en función de la incidencia de esta
problemática en los territorios respectivos, y en virtud de las competencias que en
materia de seguridad les otorga el artículo 63.2.a) de la Ley 8/1987, de 15 de abril ,
municipal y de régimen local de Cataluña.
Artículo único.
Se modifica el artículo 18 de la Ley 20/1985 de 25 de julio, ya modificado por la Ley
10/1991, de 10 de mayo, que queda redactado de la manera siguiente:
«1. No se pueden vender ni consumir bebidas alcohólicas de más de veinte grados
centesimales en:
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a) Los centros, los servicios y los establecimientos de protección de la salud y de
atención sanitaria y sociosanitaria.
b)
Las universidades y otros centros de enseñanza superior.
c)
Los centros deportivos dependientes de las administraciones públicas.
d)
Las áreas de servicio y de descanso de las autopistas.
2.
No se pueden vender ni consumir bebidas alcohólicas en:
a) Los centros educativos, tanto públicos como privados, no incluidos en la letra b)
del apartado 1, tanto los dedicados a enseñanza reglada como los dedicados a otras
enseñanzas.
b)
Los locales y los centros para niños y jóvenes, incluidos los de atención social.
c)
Los locales de trabajo de las empresas de transporte público.
d) Las áreas de servicio y de descanso de las autopistas y las gasolineras, de las 24
horas a las 8 horas del día siguiente.
e) Todos los establecimientos abiertos al público, incluso los que gozan de
excepcionalidad horaria, salvo los que ya tienen limitación horaria específica fijada
reglamentariamente, de las 23 horas a las 8 horas del día siguiente, cuando lo
establezcan las ordenanzas municipales por razones de seguridad pública.
f) La vía pública y el resto de lugares de concurrencia pública, cuando lo
establezcan las ordenanzas municipales por razones de seguridad pública, excepto los
lugares donde esté debidamente autorizado.
3. La expedición de bebidas alcohólicas mediante máquinas automáticas solamente
se puede realizar en lugares cerrados. La situación de las máquinas permitirá el control
de las mismas por las personas responsables del establecimiento o sus representantes,
de forma que se impida el acceso a los menores de edad. En la superficie frontal de las
máquinas se hará constar la prohibición de consumir bebidas alcohólicas por menores
de edad.
4. No se permite el consumo de bebidas alcohólicas de las 23 horas a las 8 horas del
día siguiente en los establecimientos de venta de productos de alimentación no
destinados al consumo inmediato».
DISPOSICIONES FINALES
Primera.
Se autoriza el Gobierno de la Generalidad para que dicte las normas de carácter
reglamentario necesarias para desarrollar y aplicar la presente Ley.
Segunda.
49
La presente Ley entra en vigor el día siguiente de haber sido publicada en el «Diari
Oficial de la Generalitat de Catalunya».
Por tanto, ordeno que todos los ciudadanos a los que sea de aplicación esta Ley
cooperen en su cumplimiento y que los tribunales y autoridades a los que corresponda
la hagan cumplir
50
Ley núm. 10/1991, de 10 de mayo, de modificación de la Ley
20/1985 de Prevención y Asistencia en Materia de Sustancias que
Pueden Generar Dependencia
Versión vigente de: 12/6/1991
PARLAMENTO DE CATALUÑA
DO. Generalitat de Catalunya 22 mayo 1991, núm. 1445, [pág. 2645]. BOE 6 junio 1991,
núm. 135, [pág. 18457].
Notas de desarrollo
Desarrollada por disp. derog. de Decreto núm. 235/1991, de 28 de octubre.
Con la aplicación de la Ley 20/1985, de 25 de julio, de Prevención y Asistencia en
Materia de Sustancias que pueden generar Dependencia «Diari Oficial de la Generalitat
de Catalunya núm. 572, de 7 de agosto», se pusieron en marcha en Cataluña un
conjunto de medidas y de acciones encaminadas a la preservación y la mejora de la
salud pública y a la consecución de un mayor bienestar social, a la vez que se
procuraba conseguir, mediante una política de programas adecuados, la
desintoxicación, la deshabituación, la rehabilitación y la reinserción social de las
personas afectadas por las dependencias.
La experiencia acumulada desde que la Ley entró en vigor y el progresivo
incremento de la conciencia social sobre la necesidad de reducir el consumo de dichas
sustancias han aconsejado replantearse una parte de sus postulados, en busca de una
actuación más firme y efectiva en la lucha contra las dependencias y sus efectos.
En este sentido, se ha considerado necesario modificar el régimen sancionador de
dicha Ley, regulado en el Capítulo V del Título VII, con el objetivo de adecuar las
sanciones a la graduación y cuantía establecidas en la Ley del Estado 14/1986, de 25 de
abril, General de Sanidad, y conseguir, de este modo, un mayor efecto disuasorio para
los casos de incumplimiento de la norma.
Se introducen asimismo en la Ley nuevas medidas limitativas del uso del tabaco y de
las bebidas alcohólicas, que las actuales circunstancias sociales hacen necesario tutelar.
Artículo 1º.
Se añade un segundo párrafo al artículo 4º de la Ley 20/1985, con el siguiente texto:
«Corresponderá a las administraciones públicas, en el marco de las competencias que
les reconoce la presente Ley, la realización de las actuaciones de prevención tendentes
a limitar la oferta y la promoción de sustancias que puedan generar dependencia y el
desarrollo de programas de educación para la salud dirigidos a los distintos sectores de
la población.»
Art. 2º.
51
Se modifica el artículo 5º de la Ley 20/1985, que quedará redactado de la siguiente
forma:
«Los poderes públicos facilitarán el acceso de la población a la información sobre las
drogodependencias y los recursos de intervención existentes.
En este sentido y en el marco de la planificación general sanitaria y de servicios
sociales, el Consejo Ejecutivo determinará las áreas territoriales en las que deben existir
los servicios informativos que faciliten asesoramiento y orientación individuales,
familiares y comunitarios sobre la prevención y el tratamiento de las dependencias, sin
perjuicio de las funciones de información y asesoramiento que deben cumplir los
servicios en los que sean atendidas personas afectadas por dependencias.»
Art. 3º.
Se añade un segundo párrafo al artículo 7º de la Ley 20/1985, con el siguiente texto:
«El Consejo Ejecutivo desarrollará programas de educación para la salud en los
ámbitos sanitarios, social, de la enseñanza y laboral.»
Art. 4º.
Se añade al artículo 11.1 de la Ley 20/1985 un segundo párrafo con el siguiente texto:
«Las instituciones públicas podrán establecer conciertos, de acuerdo con la
legislación sanitaria, y establecer subvenciones para la prestación de servicios a
instituciones privadas, legalmente constituidas y debidamente registradas, siempre
que cumplan los requisitos que se establezcan reglamentariamente. Asimismo, debe
fomentarse la función del voluntariado social que colabore con las administraciones
públicas y las entidades privadas, sin afán de lucro, en las tareas de prestación de
servicios de prevención, asistencia y reinserción.»
Art. 5º.
Se modifica el artículo 15 de la Ley 20/1985, que quedará redactado de la siguiente
forma:
«1.a) La promoción pública de bebidas alcohólicas, mediante ferias, exposiciones,
muestras y actividades similares, será realizada en espacios diferenciados cuando
tenga lugar dentro de otras manifestaciones públicas.
b) En estas actividades de promoción no estarán permitidos ni el ofrecimiento ni la
degustación gratuitos de bebidas alcohólicas.
c) Tampoco se permitirá el acceso a menores de edad no acompañados de personas
mayores de edad.
2. Se prohíbe la promoción de bebidas alcohólicas realizada mediante concursos o
consumo incontrolado, así como la promoción de los establecimientos en que se
realicen dichas actividades.»
52
Art. 6º.
Se modifica el artículo 16 de la Ley 20/1985, que quedará redactado de la siguiente
forma:
«1. No se podrá enviar ni distribuir a menores de edad prospectos, carteles,
invitaciones y ninguna clase de objeto en que se mencionen bebidas alcohólicas, sus
marcas o sus empresas productoras o los establecimientos en que se realice su
consumo.
2. En las visitas a los centros de producción, elaboración y distribución de bebidas
alcohólicas, no podrá ofrecerse ni hacer probar los productos a los menores de edad.»
Art. 7º.
Se modifica el artículo 17 de la Ley 20/1985, que quedará redactado de la siguiente
forma:
«1. Ni en los establecimientos de venta y consumo de bebidas alcohólicas, ni en
otros lugares públicos podrá venderse ni suministrarse ningún tipo de bebidas
alcohólicas a los menores de dieciséis años, ni bebidas alcohólicas de más de 23 grados
a los menores de edad mayores de dieciséis años. Sin embargo, entre las 12 de la noche
y las 6 de la mañana no podrá venderse ni suministrarse a los menores de edad ningún
tipo de bebida alcohólica.
2. Dicha prohibición deberá señalizarse en lugar perfectamente visible en los
mismos establecimientos de la forma que se determine reglamentariamente.»
Art. 8º.
Se modifica el artículo 18 de la Ley 20/1985, que quedará redactado de la siguiente
forma:
«1. No podrá venderse ni consumirse bebidas alcohólicas de más de 20 grados
centesimales en:
a)
Los centros sanitarios y sus recintos.
b)
Las universidades y demás centros de enseñanza superior.
c)
Los centros deportivos a cargo de la administración pública.
d)
Las áreas de servicio y descanso de las autopistas.
2.
No podrá venderse ni consumirse bebidas alcohólicas en:
a) Los centros educativos, tanto públicos como privados, no incluidos en la letra b)
del apartado 1, tanto los dedicados a enseñanzas regladas como los dedicados a otras
enseñanzas.
b)
Los locales y centros para niños y jóvenes, incluidos los de atención social.
53
c)
En los locales de trabajo de las empresas de transporte público.
d) Los centros o locales similares a los mencionados que se determinen
reglamentariamente.
3. La expedición de bebidas alcohólicas mediante máquinas automáticas de venta
sólo podrá realizarse en lugares cerrados y se hará constar en su superficie frontal la
prohibición que tienen los menores de edad de consumir bebidas alcohólicas.»
Art. 9º.
Se modifica el artículo 19 de la Ley 20/1985, que quedará redactado de la siguiente
forma:
«1. Se prohíben todas las formas de publicidad de bebidas alcohólicas de más de 20
grados centesimales en los medios de comunicación dependientes de la Generalidad y
en los dependientes de la Administración local de Cataluña. Dicha prohibición no
incluye la publicidad indirecta que pueda derivarse de programas no específicamente
publicitarios, como las retransmisiones deportivas, por razón del patrocinio o de la
publicidad estática, siempre y cuando no induzca directamente al consumo.
Asimismo se prohíbe, en los susodichos términos, la publicidad de bebidas
alcohólicas en publicaciones principalmente dirigidas a menores de edad.
2. No está permitida la publicidad de bebidas alcohólicas de más de 23 grados
centesimales en:
a) Las playas, campings, balnearios, centros recreativos, centros de ocio y
esparcimiento para menores, las piscinas, parques acuáticos, de atracciones, temáticos
y zoológicos.
b) Las calles, plazas, parques, carreteras y demás vías públicas, en vallas, plafones,
señales y otros soportes de publicidad exterior, excepto las señales indicativas propias
de centros de producción y venta.
c)
Los cines, teatros y auditorios.
d) Los centros y estadios deportivos, excepción hecha de la publicidad estática y la
del patrocinador.
e)
Los medios de transporte públicos.
f)
Todos los lugares donde esté prohibida su venta o su consumo.
g)
Los lugares similares a los mencionados que se determinen reglamentariamente.
3. La publicidad de bebidas alcohólicas por medio de la televisión se someterá a lo
dispuesto en el artículo 8º de la Ley del Estado 34/1988, de 11 de noviembre, General
de Publicidad.
54
4. La publicidad de bebidas alcohólicas de menos de 20 grados en los medios de
comunicación dependientes de la Administración de la Generalidad y de la
Administración Local respetará los siguientes criterios:
a) No podrá dirigirse específicamente a los menores de edad o a las gestantes ni, en
particular, presentar a menores de edad o a gestantes consumiendo dichas bebidas.
b) No debe asociarse el consumo de estas bebidas a una mejora del rendimiento
físico o a la conducción de vehículos.
c) No debe sugerirse que el consumo de estas bebidas contribuye al éxito social o
sexual.
d) No debe sugerirse que estas bebidas comportan propiedades terapéuticas o un
efecto estimulante o sedante o constituyen un medio para la resolución de conflictos.
e) No debe estimularse el consumo inmoderado de bebidas alcohólicas u ofrecer
una imagen negativa de la abstinencia o la sobriedad.
f) No debe subrayarse como cualidad positiva de las bebidas su contenido
alcohólico.»
Art. 10.
Se modifica el artículo 24 de la Ley 20/1985, que quedará redactado de la siguiente
forma:
«1.
No podrán venderse productos del tabaco en:
a)
Los centros sanitarios y sus recintos.
b)
Los centros de enseñanza de cualquier nivel.
c)
Los centros deportivos.
d) Los centros, locales o establecimientos de atención social, los casales o los centros
infantiles y juveniles de esparcimiento.
e) Los locales o establecimientos similares a los mencionados que se determinen
reglamentariamente.
2. Se prohíbe la venta a menores de edad de productos destinados a ser fumados,
inhalados, chupados o masticados constituidos total o parcialmente por tabaco, ni
tampoco los productos que lo imiten o que induzcan al hábito de fumar y sean nocivos
para la salud. Dicha prohibición debe advertirse, en forma y lugar perfectamente
visible de la forma que se determine reglamentariamente, en los establecimientos
donde se expidan productos de tabaco.
3. Se prohíbe la distribución de muestras de los productos del tabaco en el territorio
de Cataluña, sean o no gratuitas.
55
4. La expedición de tabaco o de productos del tabaco mediante máquinas
automáticas de venta sólo podrá realizarse en lugares cerrados y deberá constar en la
superficie frontal de la máquina que el tabaco es nocivo para la salud y que los
menores de edad tienen prohibido utilizar la máquina.
5. El texto de advertencia sobre los riesgos del consumo del tabaco que debe constar
en la parte exterior de los paquetes de productos del tabaco que se comercialicen en
Cataluña estará redactado en catalán, en castellano o en ambos idiomas.»
Art. 11.
Se modifica el artículo 25 de la Ley 20/1985, que quedará redactado de la forma
siguiente:
«1. Se prohíben todas las formas de publicidad de los productos del tabaco y de los
productos relacionados con su consumo en los medios de comunicación dependientes
de la Generalidad y en los dependientes de la Administración Local de Cataluña. Dicha
prohibición no incluye la publicidad indirecta que pueda derivarse de programas no
específicamente publicitarios, como las retransmisiones deportivas, por razón del
patrocinio o de la publicidad estática, siempre y cuando no induzca directamente al
consumo.
Asimismo se prohíbe, en los susodichos términos, la publicidad de productos del
tabaco en publicaciones principalmente dirigidas a menores de edad, así como la
participación de menores de edad en la confección de anuncios publicitarios que
promuevan la venta de dichos productos.
2. No podrá realizarse publicidad de los productos del tabaco ni de los productos
relacionados con su consumo en:
a) Las playas, campings, balnearios, centros recreativos y turísticos, centros de ocio
y esparcimiento, piscinas, parques acuáticos, de atracciones, temáticos y zoológicos.
b) Las calles, plazas, parques, carreteras y demás vías públicas, en vallas, plafones,
señales y otros soportes de publicidad exterior, excepto las señales indicativas propias
de los centros de producción y venta.
c)
Los cines, teatros y auditorios.
d) Los centros y estadios deportivos, excepto la publicidad estática y la del
patrocinador.
e)
Los medios de transporte públicos.
f)
Todos los lugares donde esté prohibida su venta o su consumición.
g)
Los lugares similares a los mencionados que se determinen reglamentariamente.
56
3. La publicidad del tabaco mediante la televisión se someterá a lo dispuesto en el
artículo 8.º de la Ley del Estado 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad
(citada).»
Art. 12.
Se modifican los apartados 2, 3 y 4 del artículo 26 de la Ley 20/1985, que quedarán
redactados de la siguiente forma:
«2. En los transportes colectivos interurbanos sobre los que la Generalidad tiene
competencia deben reservarse para los no fumadores la mitad de los asientos de los
vehículos en que no se admitan viajeros de pie. En los transportes dependientes de la
Generalidad, dicha reserva podrá establecerse por vehículos completos.
3. Se prohíbe fumar en los vehículos de transporte escolar, en todos los vehículos
destinados al transporte de menores de edad y en los vehículos destinados al
transporte sanitario.
4. Las autoridades locales podrán establecer la prohibición de fumar en los
vehículos autotaxi pertenecientes a su término municipal. En ausencia de una norma
específica, prevalecerá el derecho del no fumador, tanto si es el conductor como si es
un pasajero.»
Art. 13.
Se modifica el artículo 27 de la Ley 20/1985, que quedará redactado de la siguiente
forma:
«1.
a)
No se puede fumar en:
Los centros sanitarios y sus recintos.
b) Los centros, locales o establecimientos de atención social, los casales o los centros
infantiles y juveniles de esparcimiento.
c)
Los recintos deportivos cerrados.
d)
Los centros de enseñanza de cualquier nivel.
e)
Las salas de teatro, cines y auditorios.
f)
Los estudios de radio y televisión destinados al público.
g) Las oficinas de la Administración pública destinadas a la atención directa al
público.
h)
Las grandes superficies comerciales.
i)
Las galerías comerciales.
j)
Los museos y las salas de lectura, de exposiciones y de conferencias.
57
k)
Las áreas laborales donde trabajen mujeres embarazadas.
l) Los lugares de trabajo donde haya un riesgo para la salud del trabajador por
razón de combinarse la nocividad del tabaco con el perjuicio ocasionado por un
contaminante industrial.
m)
Las salas de espera de uso general y público.
n) Los espacios cerrados de uso general y público de las estaciones de autocar, de
metro y de ferrocarril y de los aeropuertos y puertos de interés general.
o) La zona de playa de las piscinas y de los parques acuáticos, de conformidad con
la normativa vigente.
p)Los balnearios.
q)
Los lugares similares a los mencionados que se determinen reglamentariamente.
2. Los directores de los centros, de las empresas y de los locales a que se refieren las
letras a, b, c, d, h, i, m, n, y p del apartado 1 reservarán áreas bien delimitadas para
fumadores y las señalizarán adecuadamente.
3.
Tampoco está permitido fumar:
a) En los locales en los que se elaboren, se manipulen, se transformen, se preparen y
se vendan alimentos.
b) A los manipuladores de alimentos, de conformidad con la legislación sobre la
materia.
c) En las zonas reservadas a los no fumadores en los restaurantes y demás lugares
destinados principalmente al consumo de alimentos, que estarán señalizados
adecuadamente.
4. Debe solicitarse a los comités de seguridad e higiene en el trabajo y a los comités
de empresa, de conformidad con las funciones que la legislación vigente les asigne, su
colaboración en la vigilancia del cumplimiento de la normativa establecida en la
presente Ley.»
Art. 14.
Se modifica el artículo 28 de la ley 20/1985, que quedará redactado de la siguiente
forma:
«1. En atención a la promoción y la defensa de la salud individual y colectiva, el
derecho a la salud de los no fumadores, en las circunstancias en que pueda verse
afectada, prevalecerá sobre el derecho a consumir productos del tabaco.
2. Las prohibiciones de fumar y vender tabaco establecidos en los artículos 24, 25,
26 y 27 serán objeto de señalización adecuada en los vehículos, los centros, los locales y
los establecimientos a los que son de aplicación.
58
3. Las zonas para fumadores de los vehículos, los centros, los locales y los
establecimientos donde deban habilitarse las mismas estarán señalizadas
adecuadamente. En los rótulos señalizadores constará necesariamente la advertencia
de que fumar perjudica al fumador activo y al pasivo, según el mensaje y las
características que se determinen reglamentariamente.
4. Asimismo, se fijarán en estas áreas, en lugares perfectamente visibles, mensajes
disuasivos para sensibilizar y concienciar a los conductores de los peligros derivados
de la influencia de las bebidas alcohólicas en la conducción de vehículos de motor,
cuyo contenido y características se determinarán reglamentariamente.
5. Los titulares o los directores de los servicios, centros, locales y establecimientos
afectados por la presente Ley informarán a los usuarios de la existencia de hojas de
reclamación, cuya regulación se realizará reglamentariamente.
6. Los titulares o los directores de los medios de transporte, los locales, los
establecimientos y los centros a que se refieren los artículos 16, 17, 18, 24. 1, 2, 3 y 4,
26.1 y 2, y 31.1 serán responsables de la observancia de lo dispuesto en los apartados 2,
3 y 4 de este artículo.
7. Los sujetos de la actividad publicitaria son responsables del incumplimiento de
lo dispuesto en la presente Ley, sin perjuicio de la responsabilidad de los titulares o los
directores de los medios de transporte, centros, locales o establecimientos en que se
exhiba publicidad ilícita.
8. La responsabilidad por el incumplimiento de lo establecido en el artículo 15
recaerá en el organizador o el patrocinador de la actividad en cuestión.»
Art. 15.
Se modifica el apartado 1 del artículo 31 de la Ley 20/1985, que quedará redactado
de la siguiente forma:
«1. Se prohíbe la venta a menores de edad de colas y otras sustancias o productos
industriales inhalables de venta autorizada que puedan producir efectos nocivos para
la salud y creen dependencia o produzcan efectos euforizantes o depresivos.»
Art. 16.
Se modifica el artículo 45 de la Ley 20/1985, que quedará redactado de la siguiente
forma:
«1.
a)
Son infracciones leves de la presente Ley:
El incumplimiento de lo dispuesto en los artículos 26 y 27.
b) El incumplimiento de las prescripciones de la presente Ley que no comporte un
perjuicio directo para la salud, y siempre que el mismo no esté tipificado en los
apartados 2 y 3 de este artículo como infracción grave o muy grave.
59
2.
Son infracciones graves de la presente Ley:
a) El incumplimiento de lo dispuesto en los artículos 15, 16, 17, 18, 19, 24, 25, 28 y
31.1.
b) Las que sean concurrentes con infracciones sanitarias leves o hayan servido para
facilitar o encubrir su comisión.
c) El incumplimiento de los requerimientos específicos que formulen las
autoridades sanitarias, si se produjera por vez primera.
d) La resistencia a suministrar datos, facilitar información o prestar colaboración a
las autoridades o a los agentes de las mismas.
e)
La reincidencia en la comisión de infracciones leves.
3.
Se tipifican como infracciones muy graves de la presente Ley:
a)
El incumplimiento de lo dispuesto en los artículos 35 y 36.
b) El incumplimiento reiterado de los requerimientos específicos formulados por
las autoridades sanitarias.
c) Las que sean concurrentes con infracciones sanitarias graves o hayan servido
para facilitar o encubrir su comisión.
d)La negativa absoluta a facilitar información o a prestar colaboración a los servicios
de control e inspección y el falseamiento de la información suministrada.
e) La resistencia, coacción, amenaza, represalia, desacato o cualquier otra forma de
presión ejercida sobre las autoridades sanitarias o sus agentes.
f)
La reincidencia en la comisión de faltas graves.»
Art. 17.
Se modifica el artículo 46 de la Ley 20/1985, que quedará redactado de la siguiente
forma:
«1. Las infracciones de la presente Ley serán sancionadas de conformidad con la
siguiente graduación:
a) Las infracciones leves, con una multa de hasta 500.000 pesetas, excepto las
relativas al consumo de tabaco y de bebidas alcohólicas por parte de los usuarios de
centros, locales, establecimientos o servicios, de conformidad con lo dispuesto en los
artículos 26 y 27, que no podrán exceder de 5.000 pesetas.
b)
Las infracciones graves con una multa de 500.001 a 2.500.000 pesetas.
c) Las infracciones muy graves, con una multa de 2.500.001 a 100.000.000 de
pesetas.
60
2. Dentro de cada tipo de infracción la multa debe ser proporcionada a la infracción
cometida y la cuantía debe graduarse:
a) Según la alteración social producida por la actuación infractora y el riesgo que
comporte para la salud pública.
b) Según el volumen económico, la posición en el mercado, el grado de
intencionalidad y la reincidencia del infractor: Se entiende por reincidencia la
comisión de infracciones tipificadas en la presente Ley en un período de tiempo
inferior a los dos años, contados desde la fecha de imposición de la sanción.
3. En los casos de especial gravedad, de reiteración continuada o de trascendencia
sanitarias de la infracción, el Consejo Ejecutivo podrá acordar como sanción
complementaria la suspensión de la actividad de la empresa, el servicio o el
establecimiento infractores hasta un plazo máximo de cinco años, el cierre de la
empresa o la clausura del servicio o establecimiento.
4. En los casos a que se refiere el apartado 3, se acordará necesariamente la
supresión, la cancelación o la suspensión, total o parcial, de todo tipo de ayuda especial
de carácter financiero que la empresa, el servicio o el establecimiento infractores hayan
obtenido o solicitado de la Generalidad.»
Art. 18.
Se modifica el artículo 48 de la Ley 20/1985, que quedará redactado de la siguiente
forma:
«1. Las infracciones de la presente Ley prescriben al cabo de cinco años, a contar de
la fecha de comisión de la infracción. El plazo de prescripción se interrumpirá en el
momento en que el procedimiento se dirija contra el presunto infractor.
2. Una vez conocida por la Administración la existencia de una infracción a la
presente Ley, la acción para perseguirla caduca si, habiendo transcurrido seis meses
desde la conclusión de las diligencias dirigidas al esclarecimiento de los hechos, la
autoridad competente no ha ordenado incoar el pertinente procedimiento.
3. El procedimiento sancionador caducará y las actuaciones serán archivadas si,
habiendo transcurrido seis meses desde la notificación al interesado de uno de los
trámites fijados en los artículos 133 a 137 de la Ley de Procedimiento Administrativo
(RCL 1958, 1258, 1469, 1504; RCL 1959, 585 y NDL 24708) , no se hubiese impulsado el
trámite siguiente, excepto en el caso del período comprendido entre el trámite de
notificación de la propuesta de resolución y el trámite de resolución, en el que pueden
transcurrir hasta doce meses.»
Art. 19.
Se añade a la Ley 20/1985, después de la Disposición Adicional, que se convierte en
Disposición Adicional 1ª, una Disposición Adicional 2ª con el siguiente texto:
61
«Sin perjuicio de lo dispuesto en la presente Ley, el titular de un centro, local o
establecimiento abierto al público puede establecer la prohibición de fumar en el
mismo, de lo que informará a los usuarios mediante la adecuada señalización.»
Art. 20.
Se añade a la Ley 20/1985 una Disposición Adicional 3ª con el siguiente texto:
«Los órganos administrativos competentes, las asociaciones de consumidores y
usuarios, las personas naturales o jurídicas afectadas y, en general, las que tengan un
derecho subjetivo o un interés legítimo en la misma, podrán solicitar al anunciante, así
como a la autoridad judicial competente, el cese o la rectificación de la publicidad
ilícita, de conformidad con lo establecido en el Título IV de la Ley del Estado 34/1988,
de 11 de noviembre, General de Publicidad (citada).»
Art. 21.
Se añade a la Ley 20/1985 una Disposición Adicional 4ª con el siguiente texto:
«1. La publicidad de bebidas alcohólicas y de tabaco en los medios de comunicación
social no contemplados en la presente Ley podrá limitarse reglamentariamente, en el
ámbito de las competencias de la Generalidad, en orden a la protección de la salud y la
seguridad de las personas y de acuerdo con la Ley del Estado 14/1986, de 25 de abril,
General de Sanidad (citada), y de la Ley del Estado 34/1988, de 11 de noviembre,
General de Publicidad. El incumplimiento de dichas medidas estará sujeto a las
sanciones fijadas en el Capítulo V de la presente Ley.
2. La Administración promoverá la formalización de convenios de autocontrol con
los anunciantes y con las agencias, empresas y medios de publicidad, con el fin de
restringir, para todo lo que la presente Ley no regule, la actividad publicitaria de
bebidas alcohólicas, de productos de tabaco y de los relacionados con su consumo.»
Art. 22.
Se modifica la Disposición Final 4ª de la Ley 20/1985, que quedará redactada de la
siguiente forma:
«El Consejo Ejecutivo revisará cada tres años las cuantías mínimas y máximas fijadas
en el artículo 46, teniendo en cuenta los índices de precios al consumo.»
Disposiciones transitorias
1ª.
Los expedientes sancionadores que se hallen en fase de tramitación en el momento de
entrar en vigor la presente Ley no estarán sujetos a las normas que la Ley establece.
2ª.
Los centros, servicios, locales y establecimientos gozarán de un plazo de tres meses
para adecuarse a las prescripciones de la presente Ley, a partir del cual éstas serán
plenamente aplicables.
62
Disposiciones finales
1ª.
Se autoriza al Consejo Ejecutivo para que dicte las normas necesarias para desarrollar
y aplicar la presente Ley.
2ª.
La presente Ley entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el «Diari
Oficial de la Generalitat de Catalunya».
63
Ley núm. 1/2002, de 11 de marzo, Tercera modificación de Ley
20/1985, de 25-7-1985, de prevención y asistencia en materia de
sustancias que pueden generar dependencia
Versión vigente de: 9/4/2002
PARLAMENTO DE CATALUÑA
DO. Generalitat de Catalunya 19 marzo 2002, núm. 3598, [pág. 4910]. BOE 9 abril
2002, núm. 85, [pág. 13402].
PREÁMBULO
El elevado consumo de bebidas alcohólicas es uno de los principales factores que
favorecen la aparición de problemas sociales y de salud. La importancia de estos
problemas guarda correlación con el nivel del consumo por habitante, y es preocupante
constatar que en Cataluña este nivel ha aumentado considerablemente en estos últimos
años.
Hoy la lucha contra el alcoholismo ha de ser considerada un programa prioritario de
prevención para mejorar la salud de los jóvenes.
Se sabe que en el ámbito de la prevención el Gobierno ha de tener un cuidado
especial por lo que respecta a los niños y los jóvenes, ya que en la edad en que se forjan
los valores es cuando hay que promover unos hábitos saludables de vida. En este
sentido, hay que establecer nuevas medidas limitadoras en vistas a la protección de los
jóvenes como grupo social más vulnerable ante el consumo de productos que generan
dependencia.
Artículo único.
Segunda modificación del artículo 17 de la Ley 20/1985
Se modifica el artículo 17 de la Ley 20/1985, de 25 de julio, de Prevención y
Asistencia en Materia de Sustancias que pueden generar dependencia, que queda
redactado de la forma siguiente:
«1. Ni en los establecimientos de venta y de consumo de bebidas alcohólicas, ni en
otros lugares públicos está permitido vender ni suministrar ningún tipo de bebida
alcohólica a los menores de dieciocho años.
2. En los establecimientos de venta y de consumo de bebidas alcohólicas ha de
haber una señalización en un lugar perfectamente visible, de la forma que se determine
por reglamento, que haga patente la prohibición de vender o suministrar bebidas
alcohólicas a los menores de dieciocho años».
64
Ley 2/1996, de 8 mayo, de regulación sobre drogas
Versión vigente de: 22/7/1996
PARLAMENTO DE GALICIA
DO. Galicia 22 mayo 1996, núm. 100, [pág. 4763]. BOE 25 junio 1996, núm. 153, [pág.
20509].
Notas de desarrollo
Desarrollada por Decreto núm. 41/2008, de 28 de febrero.
Desarrollada por Decreto núm. 75/2001, de 22 de marzo.
El consumo de drogas, aunque ha acompañado a la humanidad desde sus orígenes,
en sus actuales características forma parte del contexto social contemporáneo. El
desarrollo científico-técnico motivó tanto la posibilidad de consumir una mayor
variedad de drogas -inicialmente de origen natural y en la actualidad con progresiva
tendencia hacia las de origen sintético- como la de utilizar diferentes vías de
administración, particularmente, desde mediados del siglo XIX, la parenteral. La
evolución sociocultural lo ha configurado como un fenómeno de mercado sometido
además a la dinámica de la oferta y la demanda.
En Galicia comenzaría a generar problemas a finales de la década de los 70, y entre
1979 y 1981 se revelaría como especialmente preocupante. A partir de ese momento se
inició la creación de servicios de atención a los afectados, que, promovidos inicialmente
por asociaciones ciudadanas y posteriormente por algunos ayuntamientos, empezaban
a recibir el apoyo de la Administración autonómica y central.
La Xunta de Galicia, sensible a los problemas generados por el consumo de drogas en
nuestra Comunidad, creó en 1986 el Plan autonómico sobre drogodependencias (PAD),
coordinado con el Plan nacional sobre drogas (PND), que la Administración central
comenzó a poner en marcha en 1985. A partir de entonces comenzó el proceso de
organización, planificación, coordinación y gestión de la respuesta a dichos problemas,
tanto en lo que concierne a los programas y servicios de atención a los afectados como
en lo que atañe a la colaboración entre las administraciones y el movimiento social.
La extensión del consumo de drogas es, en la actualidad, uno de los motivos que
mayor preocupación social genera, asociado con la conflictividad e inseguridad que la
sociedad percibe como una de sus consecuencias. El uso de drogas no
institucionalizadas, como la heroína, la cocaína o los derivados del cannabis, si bien en
proceso de estancamiento las dos primeras y en franco retroceso los últimos, provoca
dolorosas y difíciles situaciones tanto personales como familiares y sociales.
El elevado, consumo de bebidas alcohólicas en nuestra Comunidad, aunque situado
en la media estatal, es un factor importante en la aparición de problemas sociales,
familiares, personales y de salud. Y ello es especialmente preocupante por cuanto los
65
sectores de jóvenes de nuestra sociedad parecen estar incrementando tal uso, sobre
todo el de las bebidas destiladas, de mayor graduación y menos asimiladas
culturalmente.
El consumo de tabaco en Galicia es excesivamente elevado. Las enfermedades
asociadas al mismo disminuyen la esperanza de vida en gran proporción, por lo que la
promoción de la vida sin tabaco es uno de los programas que se consideran prioritarios
en el campo de la salud pública.
Esta ley tiene como finalidad dotar de un marco normativo amplio la necesaria
revisión del PAD tras ocho años de funcionamiento, de forma que suponga un sólido
apoyo en la adecuada resolución de los retos, tanto presentes como futuros, que la
evolución de este fenómeno plantea a la sociedad gallega. Del mismo modo da
cumplida respuesta al compromiso asumido por La Xunta de Galicia tras la unánime
aprobación por parte del Parlamento gallego del Dictamen de la Comisión no
permanente para el estudio de la repercusión socio-económica y sanitaria del
narcotráfico en Galicia («Boletín Oficial do Parlamento de Galicia» número 282, de 10
de junio de 1992), en el que se instaba a la presentación de un proyecto de Ley sobre
prevención, asistencia e integración en materia de drogodependencias.
El dictamen recomendaba además dotar al PAD de una estructura fuerte que
unificase la dirección de todas las acciones que estuvieran llevándose a cabo en materia
de drogodependencias, lo que dio lugar al Decreto 33/1993, de 19 de febrero (LG 1993,
66) , por el que se creaba el comisionado del Plan autonómico sobre
drogodependencias, y al Decreto 86/1994, de 14 de abril (LG 1994, 106) , en el que se
procedía a establecer la estructura y funciones de la oficina del comisionado del PAD,
en un intento de dotar a éste de la operatividad suficiente para desarrollar sus
funciones. Posteriormente se reforzaría esta estructura mediante el Decreto 174/1994,
de 2 de junio (LG 1994, 187) , creándose las comisiones de coordinación
interconsellerías, interadministraciones públicas y de organizaciones no
gubernamentales (ONG), como órganos colegiados con la finalidad de garantizar la
coordinación de todas las instituciones que intervienen en el campo de las
drogodependencias.
En la elaboración de este texto se tuvieron además en cuenta la experiencia
acumulada y las recomendaciones de los organismos internacionales del sistema de
Naciones Unidas competentes en esta materia, de la organización Mundial de la Salud,
del Consejo de Europa y de otras instituciones de la Comunidad Europea así como la
legislación relacionada con las drogodependencias de,nuestra Comunidad Autónoma
y del resto de España, y, singularmente, el dictamen ya mencionado de la Comisión no
permanente del Parlamento de Galicia; el presente texto incorporó el contenido de sus
conclusiones, en el ámbito de las competencias que corresponden a la Comunidad
Autónoma, especialmente las que hacen referencia a las actuaciones sobre la demanda
del consumo de drogas.
66
La presente Ley se estructura en un título preliminar y cuatro títulos más, con un
total de 40 artículos. Contiene, además, una disposición transitoria, otra derogatoria y
cuatro disposiciones finales.
El título preliminar («Del objeto de la Ley»), además de definir el objeto de la Ley,
establece varias definiciones conceptuales que permiten una homogénea interpretación
del texto.
Siendo la prevención del consumo de drogas un elemento de la mayor relevancia, el
Título I («De la prevención de las drogodependencias») plantea como principios
rectores de esta área de intervención la responsabilidad de cada individuo así como la
corresponsabilidad de toda la sociedad en conseguir hábitos de vida saludables. La Ley
pone especial énfasis en medidas dirigidas a jóvenes y adolescentes, puesto que en esta
etapa evolutiva es cuando se van fijando los valores que sustentan los antes referidos
hábitos de vida saludables.
En esa línea, el Título I dedica su Capítulo I a recoger las premisas prioritarias que
tendrán que orientar la promoción de la salud y el bienestar social, así como la
prevención de las drogodependencias, a través de diversas directrices de intervención
en relación a la salud laboral, la educación para la salud, la prevención comunitaria...
Atención particular reciben los colectivos sociales más vulnerables, ya que éstos son los
que mayor riesgo presentan.
En el Capítulo II, por otra parte, se recogen normas tendentes a reducir la oferta
haciendo un especial hincapié en medidas de control y limitativas de la publicidad,
promoción, venta o suministro de bebidas alcohólicas y tabaco. Estas normas intentan
ser complementarias entre sí y reforzar la finalidad última que trazó el legislador en la
elaboración de la presente norma: no sólo se trata de limitar el acceso a las drogas, sino
que mas bien se pretende que la demanda del consumo disminuya progresivamente
sin renunciar a una sociedad gallega libre de drogodependencias.
El Título II («De la asistencia y reinserción de los afectados por el consumo de
drogas») recoge normas relativas a la reducción de la demanda, a través de medidas
sobre la asistencia e integración social de los afectados por las drogodependencias,
pretendiendo mantener un cuidadoso equilibrio entre la necesidad de propiciar una
particular atención a los afectados y la obligación de la Administración de no propiciar
un trato de favor a un sector social que pudiera resultar discriminatorio para otras
personas, colectivos o, incluso, para los otros problemas con que se enfrenta la
sociedad y a los que dicha Administración también tiene que hacer frente.
Recogiendo la tipología y los criterios de ordenación que los recursos sociosanitarios
de atención de las drogodependencias tienen que observar en Galicia, este Título II
delimita los principios generales de actuación de las administraciones públicas y del
movimiento asociativo en lo que a asistencia sociosanitaria se refiere, abogando en
todo momento por una atención de carácter global e integrada que conciba la
67
drogodependencia como un desajuste biopsicosocial y garantice la coordinación entre
los recursos asistenciales especializados y los recursos de la red general de salad y
servicios sociales.
El Título III («De la organización y la participación social») dedica su Capítulo I a
establecer la atribución de competencias de la Administración autonómica.
El Capítulo II recoge normas relativas a cómo y quién tiene que efectuar la
planificación de objetivos, prioridades, funciones y estrategias en materia de
drogodependencias, constituyéndose el Plan de Galicia sobre drogas elemento básico
de dicha planificación.
En este Capítulo II también se establecen normas referentes a la ordenación de
centros, establecimientos o servicios que desarrollen funciones en materia de
drogodependencias, así como de estructuración de un sistema de información y
vigilancia epidemiológico-sanitarias.
Entendiendo que el fenómeno que aborda esta Ley es complejo y está relacionado
con otros muchos, el Capítulo III regula la participación social, reconociendo como
principio esencial la necesidad de que toda la sociedad, los poderes públicos, otras
entidades e instituciones, así como la población en general, mantengan e incrementen
ante las drogodependencias un esfuerzo de franca colaboración y coordinación con
voluntad solidaria, alcanzando el clima social necesario para que el conjunto de
medidas adoptadas, o que puedan adoptarse en el futuro (sociosanitarias, educativas,
culturales, económicas, laborales y políticas), alcancen sus objetivos en la disminución
del problema que motiva esta Ley.
La necesidad de coordinar las actuaciones que desarrollen en el ámbito de las
drogodependencias los distintos sectores, tanto públicos como privados, de la
Comunidad Autónoma de Galicia lleva a regular en el Capítulo IV distintos órganos de
coordinación.
El Capítulo V, por su parte, entendiéndolas como aspectos fundamentales, establece
líneas de actuación de la Administración autonómica en lo concerniente a la formación,
investigación y documentación. En esta línea se adoptan preceptos que intentan
garantizar una adecuada formación, de pregrado y postgrado, así como la formación
continuada de todos los profesionales y agentes sociales implicados.
La investigación se contempla como una herramienta imprescindible para abordar
eficazmente el complejo fenómeno de las drogodependencias, estableciéndose por ello
medidas que la impulsen, facilitando que los diferentes profesionales desarrollen
estudios sobre la materia.
Por último, el Título IV («De la función inspectora y el régimen sancionador»)
establece un régimen de inspección y vigilancia que pretende velar por el estricto
cumplimiento de lo establecido en el resto del texto.
68
Entendiendo que ese régimen de inspección y vigilancia se efectúa dentro del ámbito
competencial de la Comunidad Autónoma de Galicia, la propuesta que se hace en este
título no obvia la necesidad de realizar dichas funciones en coordinación con los
correspondientes servicios de otras administraciones públicas u organismos
competentes.
Este Título IV establece, asimismo, un régimen sancionador de infracciones con un
carácter eminentemente práctico, lo que pretende alcanzarse al tener en cuenta criterios
que modulan y gradúan tanto las infracciones como las sanciones, teniendo presentes
los principios de legalidad, tipicidad y proporcionalidad que siempre tienen que
presidir todo procedimiento administrativo sancionador.
Por todo lo expuesto, el Parlamento de Galicia aprobó y yo, de conformidad con el
artículo 13.2.º del Estatuto de Galicia y con el artículo 24 de la Ley 1/1983, de 23 de
febrero (LG 1983, 451) , reguladora de la Xunta y de su presidente, promulgo, en
nombre del Rey, la Ley de Galicia sobre drogas.
TITULO PRELIMINAR. Del objeto de la ley
Artículo 1. Objeto
Es objeto de la presente Ley establecer, en el ámbito competencial de la Comunidad
Autónoma de Galicia, los criterios que permitan una adecuada coordinación de las
entidades e instituciones que actúan en el campo de las drogodependencias y regular el
conjunto de acciones dirigidas a la prevención del consumo de drogas y las
drogodependencias, al tratamiento e integración social de los afectados por las mismas
y a la formación e investigación en dicho campo.
Artículo 2. Conceptos básicos
1. Se considerarán drogas, a efectos de esta ley, aquellas sustancias que
administradas al organismo estimulan, inhiben o perturban las funciones psíquicas,
perjudican la salud y son susceptibles de generar dependencia.
Específicamente, se dará esta calificación a:
a) Los estupefacientes y psicotrópicos que determinen las convenciones
internacionales y se sometan a medidas de fiscalización por la autoridad pública
competente.
b)
Las bebidas alcohólicas.
c)
El tabaco.
d) Los productos de uso doméstico o industrial, sustancias volátiles y otras que
sean susceptibles de producir los efectos propios de las drogas.
2.
A estos efectos se considerará por:
69
a) Dependencia: el estado psicofisiológico caracterizado por la necesidad del
individuo de consumir droga para suprimir un malestar psíquico o somático.
b) Desintoxicación: el proceso terapéutico dirigido a superar el estado de
dependencia física.
c) Deshabituación: el proceso terapéutico dirigido a superar el estado de
dependencia psicológica
d) Reinserción o integración social: el proceso de reincorporación del individuo a la
sociedad como ciudadano responsable.
TITULO I. De la prevención de las drogodependencias
CAPITULO I. De las medidas preventivas
Artículo 3. Medidas generales
1. Corresponde a la Administración autonómica y demás administraciones públicas
de Galicia, en el ámbito de sus respectivas competencias, desarrollar las actuaciones de
prevención tendentes a eliminar o, en su defecto, reducir la promoción y consumo de
las sustancias definidas como drogas en el artículo 2.1 de la presente Ley.
2. La prevención en drogodependencias ha de enmarcarse en una acción
planificada y global que, con carácter inespecífico y comunitario, incida sobre los
factores que predispongan al consumo, sin perjuicio de otros programas sectoriales
concretos y específicos que puedan generar intervenciones más amplias.
3. Las actividades y programas habrán de contar con objetivos y metodología
acorde a la realidad social sobre la que se pretende actuar y disponer de un sistema de
evaluación de las intervenciones efectuadas y resultados alcanzados.
Artículo 4. Actuaciones y programas
A fin de promover la salud y el bienestar social, evitando la situación de
dependencia, la Administración autonómica:
a) Articulará programas de información, consejo y divulgación dirigidos a los
ciudadanos sobre las sustancias que puedan generar dependencia, las consecuencias de
su consumo y su incidencia en lo concerniente a la salud de la población.
b) Elaborará programas de prevención del uso indebido de drogas que
comprenderán actividades informativas, de asesoramiento y actuaciones de carácter
preventivo preferentemente en los ámbitos educativo, laboral, sanitario y comunitario.
Para el desarrollo y puesta en marcha de estos programas se buscará la colaboración
con las administraciones locales.
c) Promoverá la formación en drogodependencias de profesionales de los servicios
sanitarios y facilitará, a través de las unidades y servicios informativos de la red
asistencial, asesoramiento y orientación a los usuarios en esta materia.
Artículo 5. Salud laboral
70
1. La Administración autonómica, en colaboración con los organismos competentes
y las organizaciones sindicales y empresariales, fomentará:
a)
Programas de prevención, asistencia y reinserción en el ámbito laboral.
b) Programas de salud laboral que incluyan actividades informativas y de
formación de los trabajadores y empresarios en los problemas derivados del consumo
de drogas.
En el diseño, ejecución y evaluación de dichos programas se fomentará en cada
empresa la corresponsabilización y participación de los sindicatos, empresarios,
servicios médicos de empresa y comités de seguridad e higiene.
2. La Administración autonómica de Galicia, en sus centros, establecimientos y
servicios reservará el puesto de trabajo de la persona drogodependiente durante el
proceso de tratamiento. Reglamentariamente se establecerán las condiciones y
requisitos que tienen que cumplirse para poder hacer efectiva esa reserva del puesto de
trabajo.
3. Se fomentarán entre organizaciones empresariales y sindicales acuerdos que
tiendan a garantizar la reserva del puesto de trabajo de personas drogodependientes y
a no ejercer las potestades disciplinarias que contempla la legislación laboral en casos
de problemas derivados del abuso de drogas, cuando dichas personas participen en un
proceso voluntario de tratamiento o rehabilitación.
Artículo 6. Educación para la salud
1. Las consellerías competentes en materia de educación, sanidad y servicios
sociales garantizarán, mediante programas de educación para la salud en todos los
niveles no universitarios, la formación de los escolares para la prevención de las
drogodependencias. Fomentarán igualmente que el profesorado alcance un
conocimiento adecuado de la problemática del consumo de drogas a través de
programas de formación continuada.
2. Igualmente, se garantizará una formación adecuada sobre los distintos aspectos
de las drogodependencias en los estudios universitarios de las áreas educativa,
sanitaria y social.
Artículo 7. Programas comunitarios
La Administración autonómica velará por el establecimiento de programas
preventivos de carácter comunitario a fin de incrementar la solidaridad social y una
valoración positiva de la salud y bienestar individual y colectivo, potenciando la
disminución de desigualdades sociales y factores de marginación favorecedores del
consumo de drogas.
Artículo 8. Medidas sobre factores sociales condicionantes
71
1. Las administraciones públicas de Galicia velarán por el establecimiento de
programas tendentes a disminuir las desigualdades sociales, fundamentalmente de
aquellos factores de marginación favorecedores del consumo de drogas.
2. Estos programas se dirigirán preferentemente a grupos con especiales
dificultades de incorporación social, alto riesgo de consumo de drogas o especial
vulnerabilidad.
3. Las actuaciones se canalizarán a través del sistema de asistencia social, con
arreglo a la Ley de Galicia 4/1993, de 23 de abril, de servicios sociales, de planes
cultulales y deportivos de la juventud y del fomento del asociacionismo, formación
ocupacional y accesibilidad al empleo.
Artículo 9. Medidas de apoyo
Los poderes públicos articularán medidas de apoyo a iniciativas sociales
encaminadas a la información y sensibilización social respecto a la problemática
derivada del consumo de drogas y solicitarán, a este fin, la colaboración de los medios
de comunicación social.
Artículo 10. Control e inspección
Las administraciones públicas de Galicia, en el marco de sus respectivas
competencias y de la legislación vigente, prestarán especial atención a las medidas de
control e inspección de las distintas sustancias objeto de esta Ley y del cumplimiento
de la normativa de ventas y dispensación de medicamentos, controlando su posible
desvío hacia mercados ilegales.
CAPITULO II. De la promoción, publicidad y venta de bebidas alcohólicas y tabaco
Seccion 1. DE LAS LIMITACIONES A LA PROMOCION Y PUBLICIDAD DE
BEBIDAS ALCOHOLICAS Y TABACO
Artículo 11. Condiciones de la publicidad
1. La publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco no podrá dirigirse específicamente
a menores de edad, utilizar la imagen de menores o de mujeres gestantes ni asociar su
consumo a prácticas deportivas, educativas o sanitarias.
2. Tampoco podrá vincularse el consumo de bebidas alcohólicas y tabaco al éxito
social, al rendimiento físico o a la conducción de vehículos ni atribuirle carácter
terapéutico, estimulante o sedante, o bien ofrecer la abstinencia o sobriedad como una
imagen negativa de la persona.
Artículo 12. Limitaciones a la promoción y la publicidad
1. La promoción de bebidas alcohólicas en el marco de ferias, exposiciones,
muestras o similares se llevará a cabo en espacios diferenciados o separados, no
permitiéndose el acceso a menores de 18 años no acompañados de personas mayores
de edad. En todo caso, se prohibirá la promoción de bebidas alcohólicas a través de
concursos o actividades de consumo incontrolado.
72
2. Queda prohibida toda forma de publicidad de tabaco por los centros emisores de
radio y televisión ubicados en Galicia.
3. Queda prohibida toda forma de publicidad de bebidas alcohólicas por los centros
emisores de radio y televisión ubicados en Galicia, entre las 8 y las 22 horas.
4. En los periódicos, revistas y demás publicaciones que se editen en la Comunidad
Autónoma no podrá hacerse publicidad del tabaco y bebidas alcohólicas en primera
página, en las destinadas a deportes y pasatiempos y en aquellas secciones que, por su
contenido, estén orientadas preferentemente a menores de 18 años.
5. La Administración autonómica promoverá la formalización de acuerdos de
autocontrol y autolimitación de la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco con
empresas fabricantes y distribuidoras de dichas bebidas, así como con anunciantes,
agencias, empresas y medios de publicidad, a fin de restringir, para todo lo que la
presente ley no reglamente, la actividad publicitaria de las sustancias referidas.
SECCION 2. Del suministro y venta de bebidas alcoholicas y tabaco
Artículo 13. Limitaciones
1. No se permitirá la venta o suministro de tabaco a menores de 18 años.
Igualmente, no se permitirá la venta o suministro de bebidas alcohólicas a menores de
16 años, y en el caso de bebidas alcohólicas de más de 18 grados centesimales a los
menores de 18 años. Asimismo, queda prohibida la venta o suministro de alcohol a los
profesionales de diversos sectores como conductores de medios de transporte público
o personal sanitario que, estando de servicio o en disposición de prestarlo, si realizasen
su actividad bajo la influencia de bebidas alcohólicas pudieran causar daños contra la
vida e integridad física de las personas.
2.
No se podrá vender o suministrar bebidas alcohólicas o tabaco en:
a)
Locales y centros preferentemente destinados a menores de 18 años.
b)
Centros culturales.
c) Centros educativos que imparten educación primaria y educación secundaria u
otras enseñanzas de nivel equivalente.
d)
Instalaciones deportivas.
e)
Centros sanitarios.
3. No se permitirá el suministro o venta de bebidas con una graduación alcohólica
de más de 18 grados en:
a)
Centros de educación superior y universitaria.
b)
Dependencias de las administraciones públicas de Galicia.
c)
Areas de servicio y descanso de las autopistas, autovías, vías rápidas y similares.
73
4. La venta o suministro de alcohol y tabaco por medio de máquinas automáticas
sólo podrá realizarse en lugares cerrados, debiendo constar en la superficie frontal de
la máquina, en donde no pueda retirarse, la prohibición de su uso por menores de 18
años.
SECCION 3. Desarrollo reglamentario
Artículo 14. Desarrollo reglamentario
Las disposiciones del presente capítulo relativas a publicidad, suministro y venta de
tabaco y bebidas alcohólicas deberán adaptarse en cada momento a su legislación
básica, y podrá reglamentarse, al igual que los lugares de consumo de tabaco y bebidas
alcohólicas, en orden a la protección de la salud y seguridad de las personas teniendo
en cuenta a los sujetos destinatarios, la no inducción directa o indirecta a su consumo
indiscriminado y en atención a los ámbitos educativo, sanitario y deportivo.
Artículo 15. Señalización de prohibiciones
La señalización formal o externa de las prohibiciones que en materia de alcohol y
tabaco se establezcan en esta ley se regulará por norma reglamentaria.
TITULO II. De la asistencia y reinserción de los afectados por el consumo de drogas
Artículo 16. Del dispositivo asistencial
1. Los poderes públicos de la Comunidad Autónoma gallega garantizarán, en
iguales condiciones que al resto de la población, el proceso de atención al
drogodependiente en los servicios sanitarios y sociales, respetando los derechos y
obligaciones que establece la normativa básica y autonómica en esta materia.
2. Los recursos de tratamiento de las drogodependencias se ajustarán a la siguiente
tipología básica y distribución sanitaria:
a) Unidades asistenciales de drogodependencias (UAD): centros o servicios de
tratamiento ambulatorio que, dependiendo o no de un hospital, desarrollen cualquier
tipo de actividad terapéutica en drogodependencias. Se promoverá la implantación de
una UAD por área de salud.
b) Unidades de desintoxicación hospitalaria (UDH): aquellas que, dentro de un
servicio hospitalario, realizan tratamiento de desintoxicación en régimen de
internamiento hospitalario. Se promoverá la dotación de una UDH por región
sanitaria.
c) Unidades de día (UD): aquellas que, en régimen de estancia de día, realizan
tratamiento de deshabituación mediante terapia farmacológica, psicológica u
ocupacional. Se promoverá la implantación, como mínimo, de una UD por cada una de
las siete grandes ciudades de Galicia.
d) Comunidades terapéuticas (CT): aquellas unidades, centros o servicios que, en
régimen de internamiento, realizan tratamientos de deshabituación mediante terapia
74
farmacológica, psicológica u ocupacional. Se promoverá la dotación de una CT por
cada región sanitaria.
3. En función de la evolución del consumo de drogas y de sus consecuencias,
podrán crearse otro tipo de centros, establecimientos o servicios y alterar la
distribución anteriormente indicada.
Artículo 17. Criterios de actuación
Serán criterios de actuación de los servicios sanitarios y sociales:
1.
Promover la reducción de la morbi/mortalidad asociada al consumo de drogas.
2. Atender a las personas con problemas derivados del consumo de drogas
preferentemente en su ámbito comunitario, potenciando los recursos asistenciales de
régimen ambulatorio (UAD), de hospitalización parcial (UD) y de atención
domiciliaria, evitando, en la medida de lo posible, la necesidad de internamiento.
En los procesos que así lo requieran, la hospitalización de los pacientes
drogodependientes se realizará en las unidades correspondientes de los hospitales de
la red sanitaria general.
3. Facilitar al drogodependiente una respuesta terapéutica de carácter global,
mediante la coordinación permanente de los servicios sanitarios y sociales y la
optimización racional de los recursos, procurando la adaptación social de los afectados
y su reinserción en la sociedad.
Artículo 18. De la asistencia sanitaria pública
1. Las administraciones públicas de Galicia velarán por el desarrollo de las
actividades asistenciales precisas para el tratamiento de los diversos problemas
derivados del consumo de drogas, la desintoxicación, la deshabituación-rehabilitación
y la atención a las complicaciones orgánicas, psíquicas y sociales y a las urgencias
derivadas del uso de las drogas.
Al objeto de garantizar las prestaciones adecuadas, la Administración autonómica, en
el marco de sus competencias, podrá establecer acuerdos, convenios, contratos o
conciertos con entidades tanto públicas como privadas, preferentemente con aquéllas
que no tengan ánimo de lucro.
2. La Administración sanitaria desarrollará programas de promoción de la salud
orientados de forma prioritaria a colectivos de riesgo, especialmente de vacunación y
quimioprofilaxis de los sujetos afectados y personas que con él convivan,
considerándose preferentes los de hepatitis, tétanos y tuberculosis.
También llevará a cabo acciones de educación sanitaria, de detección y tratamiento
de enfermedades infecciosas asociadas y de disponibilidad de material y adecuada
utilización del mismo como profilaxis en la transmisión de enfermedades infecciosas,
especialmente VIH-SIDA.
75
Artículo 19. De los servicios sociales
1. Las administraciones públicas de Galicia velarán por el desarrollo y promoción
de actuaciones encaminadas a garantizar la atención de las necesidades sociales de los
afectados y a favorecer su integración social, mediante la utilización conjunta y
coordinada de los diferentes programas de la red general de servicios sociales.
2. Directamente o en colaboración con las administraciones locales o la iniciativa
social, la Administración autonómica desarrollará programas orientados a la
promoción del movimiento asociativo y a la integración familiar y social de los
afectados y fomentará el voluntariado social u otras formas de apoyo y ayuda al
drogodependiente que actúen coordinadamente con la red general de servicios
sociosanitarios.
Artículo 20. Del movimiento asociativo
1. Las asociaciones, fundaciones y otras organizaciones no gubernamentales que
intervengan en el ámbito de las drogodependencias podrán cooperar en las distintas
materias objeto de la presente Ley, previa inscripción en los correspondientes registros
que reglamentariamente se determinen y siempre que se adecúen a las normas
previstas en la legislación vigente.
2. La Xunta de Galicia podrá declarar de interés para la Comunidad Autónoma
gallega a aquellas entidades sin ánimo de lucro que estén llevando a cabo programas o
servicios en el ámbito de las distintas drogodependencias y cumplan los requisitos que
reglamentariamente se establezcan.
Artículo 21. De la asistencia a la población drogodependiente interna, detenida o
reclusa
Los poderes públicos que intervienen en Galicia, y en el ámbito de sus respectivas
competencias, promoverán los servicios de asistencia y orientación al detenido
drogodependiente a través de las siguientes acciones:
a) Facilitando información a los órganos judiciales que tengan que adoptar
decisiones relacionadas con la situación jurídica de los afectados, especialmente en
aquellos casos en que, estando sometidos a tratamiento en establecimientos, centros o
servicios asistenciales, la actuación judicial suponga una interrupción del proceso
terapéutico.
b) Desarrollando programas de atención al drogodependiente detenido o recluso
cuyo objetivo prioritario sea la detección y prevención de enfermedades infecciosas y
que faciliten la posterior integración social del afectado a través de la coordinación de
los recursos de la red sociosanitaria. Estas actuaciones podrán adoptarse igualmente en
relación a los menores sujetos a medidas de protección que estén ingresados en
instituciones, así como a los internados en virtud de resolución judicial.
76
c) Promoviendo la dotación de medios humanos y materiales que permitan abordar
los problemas derivados del consumo de drogas en reclusos drogodependientes
acogidos a medidas terapéuticas derivadas de la remisión condicional de la pena o en
régimen de reclusión preventiva.
TITULO III. De la organización y la participación social
CAPITULO I. De la atribución de competencias
Artículo 22. Competencias
1. Toda actuación y desarrollo normativo a que hubiese lugar en aplicación de esta
Ley se ejercerán, sin perjuicio de las competencias de la Administración central del
Estado, por la Administración autonómica, las diputaciones provinciales y los
ayuntamientos de la Comunidad Autónoma, ajustándose a las respectivas
competencias que legalmente tengan atribuidas en materia educativa, cultural, de
orden público, comercio, sanidad, servicios sociales u otras.
2.
En todo caso, será competencia de la Administración autonómica:
a) La planificación general y evaluación de las necesidades, demandas y recursos
relacionados con las materias objeto de la presente Ley.
b) La coordinación y ordenación de las funciones, actuaciones y servicios que en
materia de drogodependencias tengan que desarrollar las distintas administraciones e
instituciones públicas o privadas de la Comunidad Autónoma gallega.
c) La autorización, registro, acreditación e inspección de centros, programas y
servicios que, puestos en marcha por entidades públicas o privadas, desarrollen
actividades y acciones de intervención en materia de consumo de drogas o
problemática asociada al mismo.
d) El establecimiento de un sistema centralizado de información y documentación
sobre drogodependencias, que permita el seguimiento y la evaluación continua del
consumo de drogas y de su problemática asociada, con las debidas garantías del
derecho al anonimato sobre los datos que se registren.
CAPITULO II. De la planificación y la ordenación
Artículo 23. Planificación
1. La planificación de los objetivos, prioridades y estrategias de actuación que en
materia de drogodependencias se realicen en la Comunidad Autónoma se contemplará
en un Plan de Galicia sobre drogas.
La Xunta de Galicia, a través de la Cosellería a que resulte adscrito el órgano
coordinador del Plan de Galicia sobre drogas, aprobará y remitirá al Parlamento el
documento de dicho plan. Asimismo, remitirá anualmente al Parlamento gallego una
memoria con la pertinente evaluación del plan.
77
2. El plan recogerá, de forma global, las acciones a realizar en las áreas de
prevención, asistencia, reinserción, formación, investigación, coordinación y otras que
se estimen oportunas por las distintas administraciones públicas, asociaciones y
organizaciones no gubernamentales de la Comunidad Autónoma gallega.
3. El plan será vinculante para todas las administraciones públicas y entidades
privadas o instituciones que, con cargo a los presupuestos generales de la Comunidad
Autónoma, reciban fondos para desarrollo de actuaciones en relación al consumo de
drogas y problemática asociada, debiendo ajustarse sus actuaciones en dicha materia a
los objetivos, criterios y funciones que se establezcan en el mismo.
Artículo 24. Contenido del Plan de Galicia sobre drogas
En la elaboración del Plan de Galicia sobre drogas se concretarán como mínimo los
aspectos siguientes:
a) Análisis epidemiológico del consumo de drogas en Galicia y de su problemática
asociada.
b)
Objetivos generales y objetivos específicos por áreas de intervención.
c)
Criterios básicos de actuación.
d)
Programas y calendario de actuaciones.
e) Responsabilidades y funciones de las administraciones públicas, entidades
privadas e instituciones que intervengan en esta materia.
f)
Descripción del dispositivo asistencial.
g)
Recursos necesarios para ejecutar el plan.
h)
Sistemas de evaluación.
Artículo 25. De la ordenación
1. Los centros, establecimientos y otros servicios que en el ámbito territorial de la
Comunidad Autónoma de Galicia desarrollen funciones en materia de
drogodependencias se someterán a un régimen de autorización previa al inicio de su
actividad.
2. Corresponderá a las consellerías competentes en las materias de sanidad y de
servicios sociales la autorización, registro y acreditación de los centros,
establecimientos y servicios de tratamiento de las drogodependencias y de los que
tengan un carácter social orientado específicamente al desarrollo de programas de
prevención e inserción social de personas afectadas por cualquier forma de
drogodependencia.
Artículo 26. Modalidades terapéuticas
78
La Administración autonómica a través de la Consellería competente en materia de
sanidad y servicios sociales, establecerá sistemas de registro, análisis, tipificación y
evaluación de las distintas modalidades terapéuticas y de reinserción desarrollados en
el marco del Plan de Galicia sobre drogas. Todos los centros deberán inscribir las
modalidades terapéuticas y de reinserción que desarrollen.
Artículo 27. Sistema de información
La Consellería competente en materia de sanidad, a través del órgano coordinador
del Plan de Galicia sobre drogas, estructurará un sistema de información y vigilancia
sobre la frecuentación asistencial y morbi/mortalidad derivadas del uso de drogas,
preservando el derecho a la confidencialidad de los datos que se manejen.
CAPITULO III. De la participación social
Artículo 28. Voluntariado social
1. La Administración autonómica fomentará y apoyará las iniciativas sociales y la
colaboración del voluntariado social en las tareas de prestación de servicios de
prevención, asistencia y reinserción que en materia de drogodependencias se
desarrollen por las administraciones públicas o entidades privadas sin ánimo de lucro.
2.
Las actividades de voluntariado social no podrán ser retribuidas.
3.
Serán ámbitos preferentes de actuación del voluntariado social:
a)
La concienciación social acerca de la problemática de las drogodependencias.
b)
La prevención en el ámbito comumitario.
c)
El apoyo a la reinserción.
Artículo 29. Conciertos convenios y subvenciones
1. La Administración autonómica de Galicia podrá suscribir, con arreglo a la
normativa vigente, conciertos y convenios y conceder subvenciones a entidades
públicas, entidades benéficas privadas sin ánimo de lucro y entidades privadas que
intervengan en el ámbito de la prevención, asistencia, rehabilitación, reinserción,
formación o investigación en materia de drogodependencias.
2. Las entidades, instituciones y personas que colaboren sin finalidad lucrativa en la
prevención, asistencia, rehabilitación y reinserción de personas afectadas por
dependencia de drogas serán especialmente consideradas y reconocidas de acuerdo
con la normativa reglamentaria que se establezca.
3. A fin de evitar duplicidades y disfunciones y alcanzar una optimización de
recursos, la Xunta de Galicia promoverá la integración de la asistencia a los usuarios de
drogas en la red general de salud y servicios sociales. En todo caso, el Gobierno gallego
adoptará las medidas necesarias para garantizar la efectiva coordinación de los
dispositivos asistenciales de drogodependencias con los de la red sociosanitaria
general.
79
4. La totalidad de los centros y servicios de atención de drogodependientes
gestionados por entidades que, según lo previsto en el apartado 1 de este artículo,
suscriban conciertos y convenios o se beneficien de ayudas de la Administración
autonómica tendrá, en cuanto al desarrollo de programas de intervención, una
dependencia funcional del órgano administrativo al que se adscriba el Plan de Galicia
sobre drogas.
CAPITULO IV. De la coordinación
Artículo 30. Organo coordinador del Plan de Galicia sobre drogas
1. El órgano coordinador del Plan de Galicia sobre drogas será el órgano encargado
de asesorar, coordinar y supervisar las directrices y acciones que, respecto a la materia
objeto de esta Ley, se desarrollen en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Galicia.
Asimismo, le corresponderá la coordinación y supervisión de los programas,
presupuestos y recursos que, en relación al Plan de Galicia sobre drogas, tenga
asignada la Administración autonómica.
2. Su nivel orgánico y ámbito competencial vendrá determinado por un decreto de
la Xunta de Galicia, a propuesta de la Consellería a que resulte adscrito.
Artículo 31. Comisiones de coordinación
Se constituirán órganos colegiados de coordinación interconsellerías,
interadministraciones públicas y de organizaciones no gubernamentales que en Galicia
intervengan en el ámbito de las drogodependencias, cuya composición y
funcionamiento se determinarán reglamentariamente.
CAPITULO V. De la formación investigación y documentación
Artículo 32. Formación investigación y documentación
En el marco de la presente Ley, la Xunta de Galicia promoverá:
a) La actividad formativa, en sus vertientes de pregrado, postgrado y formación
continuada, y de investigación de todos los profesionales y agentes sociales implicados
en la materia objeto de esta Ley.
b) Líneas de estudio, formación e investigación científica sobre la problemática
social, sanitaria y económica, relativas a las drogodependencias, de las que se deriven
pautas de actuación futura en este campo.
c) Encuestas periódicas y estudios epidemiológicos, económicos y sociales que
permitan conocer la incidencia, prevalencia y problemática asociada al consumo de
drogas.
d) La evaluación de los programas de intervención en el campo de las
drogodependencias.
e) La elaboración de un informe anual que refleje la situación de las
drogodependencias en Galicia.
80
f) La puesta en marcha de un servicio de documentación en materia de
drogodependencias, garantizando la accesibilidad del mismo a todos los organismos
públicos y privados que desarrollen acciones y actividades relacionadas con la materia
mencionada.
CAPITULO VI. De la financiación
Artículo 33. Compromisos presupuestarios
Los presupuestos de las distintas consellerías de la Xunta de Galicia y de sus
organismos autónomos que actúen en el ámbito de las drogodependencias, así como
los de las distintas administraciones locales, habrán de contemplar para cada ejercicio
económico, a través de los órganos de coordinación que reglamentariamente se
establezcan, las dotaciones presupuestarias que, con arreglo a las disponibilidades
económicas de cada ejercicio, se destinen a ejecutar las actividades reguladas en esta
Ley y que sean de su competencia.
TITULO IV. De la función inspectora y el régimen sancionador
CAPITULO I. De la función inspectora y de vigilancia
Artículo 34. Competencia
La Xunta de Galicia ejercerá funciones de inspección y control sobre las entidades,
centros, establecimientos y servicios contemplados en la presente Ley.
Artículo 35. Funciones de inspección y control
1. Las autoridades y los agentes de las mismas a los que reglamentariamente se
encomiende velar por el cumplimiento de esta Ley, debidamente acreditados, llevarán
a cabo cometidos de inspección y control.
2. Efectuadas las comprobaciones oportumas, dichas autoridades y agentes
levantarán actas de inspección, que gozarán de la presunción de veracidad.
3. Los titulares de las entidades, centros, servicios y demás recursos en materia de
drogodependencias estarán sujetos a la obligación de permitir a los agentes de
inspección el acceso a las instalaciones y de facilitar la información, documentos, libros
y demás datos que les sean requeridos, así como a prestar toda la colaboración precisa
para la comprobación del cumplimiento de la normativa vigente.
La obstrucción a las funciones de inspección de los agentes será sancionada con
arreglo a lo establecido en la presente Ley y normativa legal vigente sobre inspección
sanitaria
En el ejercicio de sus funciones, los agentes de inspección podrán recabar el auxilio
de la autoridad competente.
4. Todas las entidades, centros, servicios y demás recursos en materia de
drogodependencias se inspeccionarán periódicamente y en todo caso siempre que
exista una denuncia.
81
CAPITULO II. Régimen sancionador
Artículo 36. Disposiciones generales
Constituye infracción administrativa toda acción u omisión que vulnere las
prescripciones contenidas en esta Ley. El procedimiento sancionador se ajustará a los
principios recogidos en el Título IX de la Ley del Estado 30/1992, de 26 de noviembre
(RCL 1992, 2512, 2775 y RCL 1993, 246) , de régimen jurídico de las administraciones
públicas y del procedimiento administrativo común, sin perjuicio de las
responsabilidades civiles, penales o de cualquier otro orden que puedan concurrir.
CAPITULO III. De las infracciones
Artículo 37. Clasificación de las infracciones
1. Las infracciones administrativas a lo establecido en la presente Ley se califican
como leves, graves o muy graves.
2.
Constituyen infracciones leves:
a) El incumplimiento de las obligaciones de carácter formal o de señalización
externa que determine la normativa vigente en materia de drogodependencias.
b) Todas aquellas que se cometan por simple negligencia y no comporten un
perjuicio directo para la salud individual o colectiva.
c) El mero retraso en el cumplimiento de las obligaciones de información,
comunicación o comparecencia a requerimiento de la autoridad competente.
d) Cualquier otro incumplimiento de lo prescrito en la presente ley que no se
tipifique como infracción grave o muy grave.
3.
Constituyen infracciones graves:
a) El incumplimiento de lo dispuesto en los artículos 11; 12, números 1, 2, 3 y 4; y 13
de la presente Ley.
b) La negativa o resistencia a prestar colaboración o facilitar la información
requerida por las autoridades competentes, así como el suministro de información
inexacta o documentación falsa.
c) Las acciones u omisiones que perturben, obstruyan o impidan de forma grave el
desempeño de la actividad inspectora y de control de la Administración, así como las
ofensas graves a las autoridades y agentes encargados de aquélla.
d) La alteración sustancial de las características establecidas en el correspondiente
título administrativo de acreditación o autorización que habilita a establecimientos,
centros o servicios para desarrollar actividades de asistencia, reinserción o prevención.
e) Llevar a cabo actividades de carácter lucrativo en establecimientos, centros o
servicios dependientes de entidades constituidas sin ánimo de lucro.
82
f) La no aplicación, el falseamiento y el desvío de todo tipo de ayudas y
subvenciones que los beneficiarios perciban con cargo a fondos públicos, siempre que
no se califique como infracción muy grave.
g) Aquellas que sean concurrentes con infracciones sanitarias leves o sirvieran para
facilitar o encubrir su comisión.
h)
La reincidencia en infracciones leves.
4.
Constituyen infracciones muy graves:
a) No respetar la dignidad humana y la integridad física o moral de las personas, o
la restricción injustificada de sus libertades y derechos, así como atentar o vulnerar el
derecho a la intimidad personal o familiar, o el deber de sigilo profesional en la
prestación de servicios o en el desarrollo de actividades de asistencia, prevención o
reinserción en materia de drogodependencias.
b) La negativa absoluta a facilitar información o prestar colaboración a los servicios
de control e inspección y el falseamiento de la información suministrada.
c) El incumplimiento reiterado de los requerimientos específicos que formulen las
autoridades sanitarias.
d) La prestación del servicio o el desarrollo de actividades de asistencia, prevención
o reinserción en materia de drogodependencias con ocultación o enmascaramiento de
su auténtica naturaleza al objeto de eludir la aplicación de la legislación vigente en la
materia.
e) La resistencia, coacción, amenaza, represalia, desacato o cualquier otra forma de
presión que se ejerza sobre las autoridades sanitarias o sus agentes, en su actividad de
control o inspección.
f) Iniciar, prestar o desarrollar servicios o actividades de asistencia, reinserción o
prevención en materia de drogodependencias en establecimientos, centros o servicios
no autorizados o por personal no cualificado legalmente.
g) No efectuar el registro previo de las modalidades terapéuticas que desarrollen
los centros, servicios o establecimientos en materia de drogodependencias con arreglo
a lo que establece esta Ley.
h)
La reincidencia en infracciones graves.
i) El incumplimiento por centros, servicios y establecimientos de las medidas de
inspección, control e información estadística y sanitaria, y de tratamiento de productos
tóxicos y peligrosos que la legislación vigente establezca.
j) Aquellas que sean concurrentes con otras infracciones sanitarias graves o que
sirvieran para facilitar o encubrir su comisión.
CAPITULO IV. De las sanciones
83
Artículo 38. Sanciones
Las infracciones a la presente Ley se sancionarán en grados mínimo, medio o
máximo, atendiendo a la gravedad de la infracción, a la naturaleza de los perjuicios
causados, al riesgo para la salud y a la intencionalidad o reiteración, de la forma
siguiente:
a)
Infracciones leves:
–Multa de hasta 500.000 ptas., en los siguientes grados:
* Mínimo: hasta 100.000 pesetas.
* Medio: de 100.001 hasta 250.000 pesetas.
* Máximo: de 250.001 hasta 500.000 pesetas.
b)
Infracciones graves:
–Multa de 500.001 hasta 2.500.000 ptas., en los siguientes grados:
* Mínimo: de 500.001 hasta 1.000.000 de pesetas.
* Medio: de 1.000.001 hasta 1.750.000 pesetas.
* Máximo: de 1.750.001 hasta 2.500.000 pesetas.
c)
Infracciones muy graves:
–Multa de 2.500.001 hasta 100.000.000 de ptas., en los siguientes grados:
* Mínimo: de 2.500.001 hasta 20.000.000 de pesetas.
* Medio: de 20.000.001 hasta 50.000.000 de pesetas.
* Máximo: de 50.000.001 hasta 100.000.000 de pesetas.
d) En casos de especial gravedad con trascendencia notoria y grave para la salud, el
Consello de la Xunta de Galicia podrá acordar el cierre temporal del establecimiento,
instalación o servicio por un plazo máximo de cinco años.
En estos casos a que se refiere el párrafo anterior, podrá imponerse como sanción
complementaria la supresión, cancelación o suspensión de cualquier tipo de ayudas o
subvenciones de carácter financiero que el particular o la entidad infractora hubiesen
obtenido o tengan solicitadas de la Administración pública gallega
Artículo 39. Competencia sancionadora
La competencia para la imposición de sanciones corresponderá a los siguientes
órganos:
84
a) A los delegados provinciales o territoriales de la Consellería a que resulte
adscrito el órgano coordinador del Plan de Galicia sobre drogas, para las sanciones
leves.
b) Al titular del centro directivo con rango de director general del que dependa
orgánicamente el órgano coordinador del Plan de Galicia sobre drogas, para las
sanciones graves.
c) Al titular de la Consellería a que resulte adscrito el órgano coordinador del Plan
de Galicia sobre drogas, para las sanciones muy graves en cuantía igual o inferior a
50.000.000 de pesetas.
d)
Corresponde al Consello de la Xunta de Galicia:
a') Imponer las sanciones previstas por la comisión de faltas muy graves de cuantía
superior a 50.000.000 de pesetas.
b') Acordar el cierre temporal, por un plazo máximo de cinco años, del
establecimiento, instalación o servicio infractor.
c') Asimismo podrá imponer la sanción complementaria de supresión, cancelación o
suspensión de cualquier tipo de ayuda o subvención de carácter financiero que el
particular o la entidad infractora hubiesen obtenido o tengan solicitadas de la
Administración pública gallega.
Artículo 40. Medidas cautelares o provisionales
1. Iniciado el expediente sancionador, el órgano competente podrá adoptar las
medidas provisionales o cautelares imprescindibles tendentes a la salvaguarda de la
salud, seguridad y protección de las personas, así como la suspensión o clausura
preventiva de servicios, establecimientos y centros o la retirada preventiva de
autorizaciones, permisos, licencias y otros títulos expedidos por las autoridades
administrativas, en los términos que autorice la legislación vigente.
2. No tendrán carácter de sanción la clausura o el cierre de centros, establecimientos
o servicios que no cuenten con las autorizaciones administrativas preceptivas o la
suspensión de las actividades en tanto no se subsanen los defectos o se cumplan los
requisitos exigidos.
DISPOSICION TRANSITORIA
Los centros, servicios y establecimientos en materia de drogodependencias contarán
con un plazo de seis meses para adecuarse a las prescripciones de la presente Ley.
DISPOSICION DEROGATORIA
Quedan derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo
dispuesto en la presente Ley.
DISPOSICIONES FINALES
85
Primera.
En el plazo de seis meses desde la entrada en vigor de esta Ley, la Xunta de Galicia
remitirá al Parlamento el Plan de Galicia sobre drogas a que se refiere esta Ley.
Segunda.
Se autoriza a la Xunta de Galicia a dictar cuantas normas sean precisas para el
desarrollo y ejecución de esta Ley.
Tercera.
La presente Ley entrará en vigor a los dos meses de su publicación en el «Diario
Oficial de Galicia».
Cuarta.
En el plazo de seis meses, a partir de la entrada en vigor de la presente Ley, la Xunta
de Galicia aprobará la normativa que regule la autorización de apertura,
funcionamiento y acreditación de los centros y servicios de atención al
drogodependiente.
86
Ley 4/1997, de 9 julio, de Prevención
Drogodependencias de Andalucía
y
Asistencia
en
Versión vigente de: 31/12/2003
PARLAMENTO DE ANDALUCÍA
BO. Junta de Andalucía 19 julio 1997, núm. 83, [pág. 8569]. ; rect. BO. Junta de
Andalucía , núm. 99, [pág. 10443]. (castellano) BOE 14 agosto 1997, núm. 194, [pág.
24916].
Notas de desarrollo
Desarrollada por Decreto núm. 167/2002, de 4 de junio.
Desarrollada por Decreto núm. 301/2003, de 21 de octubre.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
El consumo de drogas y sus consecuencias sociales, sanitarias y económicas han dado
lugar en las sociedades accidentales a un nuevo fenómeno que constituye un motivo de
máxima preocupación para los ciudadanos. La implantación de determinadas drogas,
que han existido en las distintas sociedades y cuyo consumo fundamentalmente
vinculado a motivaciones culturales, antropológicas o terapéuticas no constituía un
problema social a gran escala, se ha transformado, en los últimos años, en un hecho
social de notable amplitud y extraordinaria complejidad, debido a los cambios
producidos en los patrones y motivaciones del consumo a la intervención de personas
organizadas en muchos países que obtienen muy importantes beneficios y
posibilidades de negocio directamente del tráfico de drogas a gran escala así como
indirectamente los movimientos del dinero derivado del narcotráfico, en la aparición
de drogas nuevas y en la problemática social que induce o que se asocia con el mismo.
En este sentido, junto al tradicional consumo de tabaco y bebidas alcohólicas, ha
surgido el de drogas no institucionalizadas, como el cannabis, la cocaína, la heroína y
otras drogas sintéticas, evidenciándose repercusiones sanitarias y sociales
considerables.
Para dar respuesta a los problemas derivados del consumo de drogas y para mejorar
todas las actuaciones que en dicha materia se venían realizando, la Junta de Andalucía
creó en 1985 el Comisionado para la Droga, definido como órgano coordinador de
todas las actuaciones que, en materia de drogodependencias, se desarrollan en el
marco competencial de la Comunidad Autónoma.
Hasta el momento han sido regulados, tanto en el ámbito estatal como en el
autonómico, distintos aspectos relacionados con las drogodependencias, habiéndose
creado dispositivos de actuación sanitaria y social, que han ido dando respuestas
sectoriales a los numerosos problemas que se han planteado en esta materia.
87
A pesar de los importantes resultados alcanzados, parece más adecuado definir un
instrumento normativo unitario que, desde un enfoque global de las
drogodependencias, aborde la regulación de determinadas materias desde las distintas
dimensiones que presenta la atención a dicho problema en la sociedad andaluza. Por
ello, esta Ley plantea el modelo de atención a las drogodependencias, incluyendo la
prevención y la integración social, y dispone, asimismo, un conjunto de actuaciones
orientadas a dar respuesta a las consecuencias sociales derivadas del consumo de
drogas, en el ámbito competencial andaluz. Para ello la mayor colaboración de las
distintas Administraciones Públicas y el conjunto de la sociedad se considera en la Ley
un objetivo preferente.
En el modelo de atención a drogodependencias, el principio de globalidad
fundamenta la consideración del fenómeno social de la dependencia de las drogas, en
sus aspectos sanitarios, sociales y educativos, proponiendo intervenciones tanto a nivel
individual, como de grupos sociales.
Los principios de normalización e integración se entienden como la incorporación de
las personas afectadas por el consumo de drogas, dentro de las redes normalizadas
establecidas, mediante la utilización de los cauces y recursos de atención a sus
necesidades sociales, considerando tanto el entorno familiar como el social y
fomentando la responsabilidad personal y social.
Desde esta triple perspectiva, la presente Ley prevé actuaciones tanto en los aspectos
preventivos, como en los asistenciales y en los de integración social, regulando además
la planificación y coordinación administrativa por un lado y la participación y el
régimen sancionador por otro.
Especial relevancia tiene la prevención frente a las drogodependencias, encuadrada
dentro de un contexto de amplitud y de intersectorialidad, tanto del problema como de
las causas que lo determinan. A tal fin, se establecen medidas de control de las drogas
no institucionalizadas promoviendo también actuaciones contra el narcotráfico.
De otro lado, junto a una serie de medidas de carácter general, tendentes a promover
el conocimiento y divulgación de los problemas relacionados con el consumo de
drogas y a mejorar las condiciones en la calidad de vida de los drogodependientes,
interviniendo en los factores sociales que inciden en su aparición, se establecen otras
medidas, dirigidas a controlar la oferta y demanda de las drogas institucionalizadas, de
las bebidas alcohólicas y el tabaco, esto es, proporcionándole una especial atención a
determinados estratos de población, como son los adolescentes y los jóvenes. Además,
teniendo en cuenta las especiales características de los problemas relacionados con el
mal uso de las bebidas alcohólicas y el grado de incidencia de esta problemática
concreta, se prevé expresamente que el Plan Andaluz sobre Drogas contemple medidas
específicas para la atención de los mismos.
88
En cuanto a la asistencia a los drogodependientes, la Ley dispone que se realice sin
discriminación alguna, en igualdad de condiciones con el resto de la población.
Asimismo, establece el marco general de coordinación de los servicios sanitarios y
sociales a drogodependientes, para dar una respuesta adecuada al objeto de alcanzar la
integración familiar y social como culminación del proceso de atención.
Consciente de la intersectorialidad antes reseñada, se disponen también medidas
para favorecer la inserción laboral y formativa de las personas afectadas.
En la regulación de los aspectos planificadores y organizativos, destaca la
configuración del Plan Andaluz sobre Drogas, como instrumento de estructuración y
evaluación de las actuaciones en materia de drogodependencias, recogiéndose,
asimismo, diversos aspectos definidos en el Plan de Servicios Sociales de Andalucía y
el Plan Andaluz de Salud.
Por otra parte, como quiera que para dar una respuesta más adecuada es
fundamental la participación de la sociedad, la Ley establece la creación del Consejo
Asesor de Drogodependencias, como órgano de participación de los diferentes sectores
sociales implicados.
Igualmente se establece el marco de colaboración con las Corporaciones Locales,
como estructuras encargadas de potenciar las acciones propuestas y la inclusión de
entidades públicas y privadas a la Red Andaluza de Atención a las
Drogodependencias, a través de distintas fórmulas de colaboración o cooperación y en
función de los objetivos y programas establecidos por la Junta de Andalucía.
El Voluntariado Social, que trabaja en drogodependencias en general, y las
asociaciones en particular, ocupan un lugar prioritario de participación con las
Administraciones Públicas, cuyo impulso entre el colectivo de afectados, y, por ende,
en toda la sociedad, constituye una estrategia relevante de la presente Ley en la
atención a las drogodependencias.
También es objeto de una referencia en la Ley la cuestión de las ludopatías,
entroncándola en el Plan Andaluz sobre Drogas.
La Ley, por último, debe entenderse incardinada en el ámbito competencial que el
Estatuto de Autonomía atribuye a la Comunidad Autónoma andaluza en sus artículos
13 (apartados 21, 22, 23, 25, 30 y 32), 16.1 y 20.1 en materia de sanidad, educación,
servicios sociales, protección de menores y publicidad entre otras.
TÍTULO I. Disposiciones generales
Artículo 1.
Constituye el objeto de la presente Ley, dentro del marco competencial de la
Comunidad Autónoma andaluza, la regulación del conjunto de medidas y acciones
dirigidas a la prevención de las drogodependencias, a la atención e incorporación
social de los drogodependientes y a la formación e investigación en dicho campo.
89
Asimismo, la consideración de las drogodependencias como una enfermedad con
repercusiones en las esferas biológica, psicológica y social del individuo, mediante la
integración de las actuaciones de asistencia e integración social del drogodependiente
en el Sistema Sanitario y de Servicios Sociales.
Artículo 2.
De los sujetos protegidos en materia de drogodependencias, tendrá derecho a la
atención en los servicios públicos cualquier persona que se encuentre en el territorio de
la Comunidad Autónoma.
Artículo 3.
1. Se consideran drogas, a los efectos de la presente Ley, aquellas sustancias,
naturales o de síntesis, cuyo consumo pueda generar adicción o dependencia, o
cambios en la conducta, o alejamiento de la percepción de la realidad, o disminución
de la capacidad volitiva, así como efectos perjudiciales para la salud.
Específicamente tienen esta consideración:
a)
Los estupefacientes y psicotropos.
b)
El tabaco.
c)
Las bebidas alcohólicas.
d) Otras sustancias de uso industrial o cualquier otra capaz de producir los efectos
y consecuencias antes descritos.
2. Se consideran drogas no institucionalizadas, principalmente, la heroína, la
cocaína, cannabis y sus derivados, así como otras drogas sintéticas cuyo uso no
constituye un hábito socialmente aceptado.
Artículo 4.
Entendiéndose la drogodependencia como una enfermedad de carácter social, las
Administraciones Públicas andaluzas, dentro de sus respectivos ámbitos de
competencias, habilitarán las mecanismos que se consideren necesarios en los términos
de la presente Ley para la prevención, la asistencia, la rehabilitación y la incorporación
social de los drogodependientes.
Artículo 5.
A los efectos de la presente Ley, se entiende por:
a) Prevención: Todas aquellas medidas encaminadas a limitar, y en su caso eliminar,
la oferta y la demanda de drogas, así como las consecuencias dañosas asociadas a su
consumo.
b) Atención: Todas aquellas medidas dirigidas a dar cobertura sanitaria y social a las
personas afectadas por drogodependencias, como consecuencia del abuso, así como del
90
consumo en situaciones especiales de riesgos físico y psíquico para el individuo o
terceros.
b.1 Asistencia: la fase de la atención que comprende la desintoxicación, y todas
aquellas medidas encaminadas a tratar las enfermedades y trastornos físicos y
psicológicos, causados por el consumo o asociados al mismo, incluyendo tratamientos
terapéuticos con las propias sustancias que hubiesen generado la adicción, que
permitan mejorar las condiciones de vida de los pacientes.
b.2. Rehabilitación: La fase de la atención para la recuperación o aprendizaje de
comportamientos individuales socialmente aceptados, como medio de facilitar su
incorporación social.
b.3. Incorporación social: La fase de la atención dirigida a la integración plena de la
persona a la sociedad en igualdad de condiciones que el resto de los ciudadanos.
c) Drogodependencia: Una enfermedad crónica y recidivante que afecta al estado
físico, psicológico y social del individuo, caracterizada por una tendencia compulsiva
al consumo de drogas.
TÍTULO II. De la prevención
Artículo 6.
1. La Administración de la Junta de Andalucía, sin perjuicio de la actuación de las
Corporaciones Locales en el ejercicio de sus competencias o mediante la colaboración
de las mismas a estos efectos, promoverá, mediante la incorporación de recursos
humanos, financieros y técnicos, políticas sectoriales orientadas a:
a) Favorecer el acceso a los recursos económicos y sociales de aquellos grupos de
población que, por su situación deprimida y de marginación, pueden resultar
especialmente afectados por las drogas.
b) Desarrollar actuaciones preventivas integradas en materia de información,
educación, salud e inserción social, así como sobre las condiciones y actitudes sociales
que favorecen el uso de drogas, fomentando el autocontrol personal.
c) Facilitar la formación profesional para favorecer el acceso al primer empleo,
autoempleo y promoción empresarial de los drogodependientes.
d) Fomentar el movimiento asociativo, favoreciendo su participación en programas
culturales, deportivos, medioambientales y de educación para la salud, de apoyo a
colectivos que viven en situación de grave riesgo social.
e) Disponer de sistemas de información que garanticen el conocimiento permanente
y evolución de los patrones de consumo, así como la evaluación de las intervenciones
realizadas.
91
f) Modificar las actitudes y comportamientos de la población en general respecto a
las drogodependencias, generando una conciencia social solidaria y participativa frente
a este problema.
2. Las Administraciones Públicas andaluzas, dentro de sus respectivos ámbitos de
competencias, promoverán la participación y concurrencia de las instituciones,
asociaciones, federaciones y de los ciudadanos en general.
Artículo 7.
1. Las Administraciones Públicas andaluzas establecerán y desarrollarán programas
de información y formación sobre las drogas, con la finalidad de proporcionar
conocimiento y orientación a los ciudadanos, profesionales e instituciones, acerca de
los riesgos que comporta su consumo y las medidas adecuadas para prevenirlo.
2. Estos programas irán dirigidos de manera preferente a los ámbitos infantil,
juvenil, laboral y otros de especial incidencia, apoyando las acciones informativas que
pueden realizar las entidades o empresas.
3. Las Administraciones Públicas de Andalucía promoverán la colaboración de los
medios de comunicación social para la realización de las actuaciones mencionadas, en
particular los de titularidad pública.
4. En el marco de la planificación general sanitaria, de servicios sociales y
educativa, las Administraciones Públicas andaluzas impulsarán las actuaciones
informativas que faciliten el asesoramiento y la orientación individuales, familiares y
comunitarias sobre la prevención y el tratamiento de las drogodependencias, sin
perjuicio de las funciones de información y asesoramiento propias de los servicios de
atención a drogodependientes.
5. La Administración de la Junta de Andalucía promoverá la realización, por las
corporaciones locales de programas comunitarios de prevención de las
drogodependencias dirigidos a aquellas zonas urbanas y rurales con una mayor
incidencia y prevalencia.
Serán considerados prioritarios los programas comunitarios que cuenten con la
participación de varias corporaciones locales, que serán coordinados de manera
específica por los centros comarcales de drogodependencia.
Artículo 8.
1. La educación para la salud, especialmente en sus aspectos relacionados con la
prevención del consumo de drogas, formará parte de los contenidos de la enseñanza de
los centros docentes no universitarios de la Comunidad Autónoma de Andalucía.
2. Todos los centros docentes de la Comunidad Autónoma de Andalucía
establecerán en sus planes anuales el conjunto de actuaciones, tanto de desarrollo
curricular como actividades extraescolares y complementarias, en orden a concienciar a
92
los alumnos y alumnas acerca de la importancia de tener hábitos saludables, y de las
consecuencias que conlleva para las personas y la sociedad el consumo de las
sustancias a que se refiere la presente Ley. A tal fin se dotará al sistema educativo, de
equipos de orientación y de personal especializado, que garanticen la formación del
profesorado en orden a la aplicación y desarrollo de los programas de educación sobre
drogas que se mencionan. En dichas actuaciones se deberá tener en cuenta la
participación del Consejo Escolar y de las asociaciones de padres y madres de alumnos.
3. Igualmente, se fomentará una formación adecuada sobre los distintos aspectos de
las drogodependencias en los estudios universitarios de las áreas educativa, sanitaria y
social.
Artículo 9.
1. Las Administraciones Públicas andaluzas desarrollarán programas formativos
específicos, destinados a los profesionales que por su relación con la infancia, los
jóvenes y sectores sociales con mayor riesgo social se encuentren directamente
implicados en la prevención del consumo de drogas y en el tratamiento de los
problemas asociados al mismo.
2. Asimismo, las Administraciones Públicas de Andalucía facilitarán la formación
específica del voluntariado, integrado en las asociaciones que trabajan en
drogodependencias.
3. Las Universidades andaluzas y demás centros de formación de profesionales
facilitarán medidas para la inclusión de programas formativos de prevención de las
drogodependencias en el desarrollo de sus actividades. Sobre todo en las que estén
directamente relacionadas con las áreas de Salud, Educación y Servicios Sociales.
Artículo 10.
1. La Administración de la Junta de Andalucía promoverá y favorecerá la creación
y desarrollo de los programas de investigación, estudio, formación y diagnóstico en
relación con la problemática social, sanitaria y económica relativa a las
drogodependencias, y fundamentalmente en las drogas de nueva aparición.
2. Para potenciar la investigación, se podrán suscribir convenios de colaboración
entre las administraciones educativas y aquellas entidades, públicas o privadas,
directamente relacionadas con la prevención y el estudio de las drogodependencias.
3. Con objeto de aumentar los conocimientos existentes sobre el fenómeno de las
drogodependencias, la Administración de la Comunidad Autónoma Andaluza
promoverá la realización de estudios e investigaciones, considerándose áreas
prioritarias las siguientes:
a)
Niveles y tendencias en el consumo de drogas.
93
b) Actitudes y estados de opinión de la población general respecto al fenómeno de
las drogodependencias.
c)
Repercusiones individuales y sociales del consumo de drogas.
d) Evaluación de los diferentes programas de intervención y, particularmente, de la
efectividad de los métodos y programas terapéuticos.
e)
Estilos de vida asociados al consumo de drogas.
f) SIDA y su asociación al consumo de drogas vía parenteral en los centros
penitenciarios.
4. La Administración de la Comunidad Autónoma Andaluza impulsará la
formalización de convenios de colaboración a nivel autonómico, nacional e
internacional, para potenciar la investigación básica en el campo de las
drogodependencias, para los cuales tendrán una consideración preferente las
Universidades de Andalucía.
5. Asimismo, la Administración de la Comunidad Autónoma Andaluza promoverá
acuerdos con empresas fabricantes y distribuidoras de bebidas alcohólicas y tabaco
destinados a fomentar la investigación de sustancias sustitutivas de los elementos más
nocivos presentes en las mencionadas drogas.
Artículo 11.
1. Se impulsarán actuaciones preventivas, dirigidas a colaborar en la mejora de la
calidad de vida y superación de las condiciones familiares, sociales y laborales que
puedan incidir o asociarse con el consumo de drogas.
2. Los programas preventivos contarán en su diseño, ejecución y evaluación con la
participación de los sectores implicados, a través de sus asociaciones, entidades y
profesionales. Asimismo, se promoverá la adecuada formación de los sectores sociales
y profesionales implicados.
3. Se promoverá la colaboración con los medios de comunicación social, en especial
con los de titularidad pública, para la realización de programas y campañas de
prevención del consumo de drogas.
4. Los medios de comunicación social de titularidad pública andaluza incorporarán
a su programación habitual contenidos dirigidos a difundir mensajes preventivos y a
fomentar estilos de vida saludables.
5. La Junta de Andalucía y los medios de comunicación social, en especial la RTVA,
articularán su colaboración para la prevención del consumo de drogas, mediante la
formalización de convenios en los que se contemplen:
a)
La realización de campañas de prevención conjuntas.
b)
La programación de espacios divulgativos con información veraz sobre drogas.
94
c)
Orientación consensuada en los espacios informativos en lo referido a drogas.
6. La Administración de la Junta de Andalucía promoverá la realización de
encuentros y seminarios sobre drogas con la participación de los equipos de trabajo del
Plan Andaluz sobre Drogas y los medios de comunicación social, con el objetivo de
facilitar el uso adecuado de datos y el asesoramiento en las informaciones específicas,
garantizando en todo caso el libre acceso a la información.
Artículo 12.
1. La Administración de la Junta de Andalucía, en colaboración con los organismos
competentes y las organizaciones sindicales y empresariales, fomentará:
a) Programas específicos de prevención, asistencia y reinserción en el ámbito
laboral, a incluir en la negociación colectiva.
b) Programas de salud laboral que incluyan actividades informativas y de
formación de los trabajadores y empresarios en los problemas derivados del consumo
de drogas.
En el diseño, ejecución y evaluación de dichos programas se fomentará en cada
empresa la participación de los sindicatos, empresarios, servicios médicos de empresa
y comité de seguridad e higiene. Asimismo se apoyará las acciones informativas que
por su cuenta realicen las empresas y sindicatos.
2. La Administración de la Junta de Andalucía, en sus centros, establecimientos y
servicios, reservará el puesto de trabajo de la persona drogodependiente durante el
proceso de tratamiento. Reglamentariamente se establecerán las condiciones y
requisitos que tienen que cumplirse para poder hacer efectiva esta reserva de puestos
de trabajo.
3. Se fomentarán entre organizaciones empresariales y sindicales acuerdos que
tiendan a garantizar la reserva del puesto de trabajo de personas drogodependientes, y
a no ejercer las potestades disciplinarias que contempla la legislación laboral, en casos
de problemas derivados del abuso de drogas cuando dichas personas participen en un
proceso voluntario de tratamiento o rehabilitación.
TÍTULO III. De la atención
Artículo 13.
Las Administraciones Públicas andaluzas, dentro de sus respectivos ámbitos de
competencias y de acuerdo con lo previsto en este título, efectuarán:
a) Las actuaciones precisas para garantizar a las personas drogodependientes, en
iguales condiciones que al resto de la población, la atención sanitaria y social adecuada
a sus necesidades y a los niveles de prestaciones existentes en la red ordinaria de Salud
y Servicios Sociales.
95
b) Actuaciones de especial relevancia en centros penitenciarios, barrios marginales
y zonas de prostitución.
Artículo 14.
La Administración de la Junta de Andalucía, en los términos que reglamentariamente
se establezcan, velará por el desarrollo de las actuaciones precisas para el tratamiento
de las drogodependencias: La desintoxicación, la deshabituación, la atención a las
complicaciones orgánicas y psíquicas y a las urgencias derivadas del consumo de
drogas. Al mismo tiempo podrá establecer con carácter complementario fórmulas de
cooperación y colaboración con entidades públicas o privadas.
Artículo 15.
Las Administraciones Públicas andaluzas realizarán actuaciones encaminadas a
garantizar la atención de las necesidades sociales de los drogodependientes, y a
favorecer su rehabilitación e integración social, mediante los dispositivos del sistema
de servicios sociales y otras medidas de apoyo social y laboral.
Artículo 16.
Para el adecuado desarrollo de una atención integral al drogodependiente, la
Administración de la Junta de Andalucía establecerá programas específicos orientados
a facilitar el acceso a los servicios y la continuidad asistencial.
Artículo 17.
Los centros, servicios y establecimientos que, en el ámbito territorial de la
Comunidad Autónoma andaluza, desarrollen actividades asistenciales, tanto de
carácter sanitario como social, deberán cumplir las normas de autorización, registro y
acreditación que les sean aplicables.
Artículo 18.
Los hospitales que se determinen reglamentariamente, del sector público o
vinculados a éste mediante concierto o convenio, dispondrán de una unidad de
desintoxicación. La designación de estos hospitales se realizará, en todo caso,
atendiendo a criterios geográficos, de densidad de población y de existencia de núcleos
de riesgo.
Artículo 19.
1. La Administración de la Junta de Andalucía, además de los programas
asistenciales a que se refieren los artículos anteriores, realizará otros programas
orientados a la promoción de la salud de los drogodependientes, a través de la
educación sanitaria, la prevención, la detección y el tratamiento de las enfermedades
asociadas al consumo de drogas. A este fin, se llevarán a cabo de manera preferente los
siguientes programas:
a) Encaminados a la reducción de daños y la mejora de las condiciones generales de
salud del drogodependiente, incluyendo de manera prioritaria actividades de
96
educación sanitaria, consejo y apoyo psicológico a usuarios de drogas infectados por el
VIH o enfermos del SIDA y a sus familiares.
b) De promoción de la salud orientados de forma prioritaria a colectivos de riesgo,
especialmente de vacunación y quimioprofilaxis de los sujetos afectados y personas
que con él convivan, considerándose preferente los de hepatitis, tétano y tuberculosis.
c) Programas específicos de extensión regional, dirigidos a la población
drogodependiente de alta cronicidad y máximo riesgo sanitario. Estos programas
incluirán la accesibilidad a tratamientos con sustitutivos opiáceos al control sanitario y
a la atención social, personalizado y familiar.
d)
Para enfermos terminales de SIDA y su asistencia sociosanitaria.
2. La Administración de la Junta de Andalucía, con la colaboración de las
Corporaciones Locales, a través de los servicios sociales comunitarios y especializados,
realizarán programas orientados a la rehabilitación e incorporación social de los
drogodependientes. A este fin, se llevarán a cabo, en especial, los siguientes
programas:
a)
De información, orientación y asesoramiento sobre los recursos disponibles.
b) Complementarios al tratamiento sanitario de las personas afectadas, mediante
intervenciones que incluirán su entorno personal, familiar y comunitario.
c) De desarrollo de actuaciones integrales que incluyan aspectos educativos,
ocupacionales, familiares y sociales.
d) De formación y capacitación profesional y fomento del empleo, encaminados a
favorecer la reinserción laboral y social de las personas afectadas.
e) De cooperación con los órganos judiciales y penitenciarios, con el fin de facilitar
el acceso de los internos con problemas de drogodependencia a las prestaciones
sociales. Asimismo, estos programas tendrán por objeto garantizar la prestación de
información, asesoramiento y orientación a los órganos judiciales, sobre las
circunstancias sociosanitarias que puedan incidir en la adopción de decisiones y, en su
caso, en la posible sustitución del internamiento penitenciario por otras medidas.
f) De atención específica a la población juvenil, para propiciar la formación de
grupos y asociaciones que permitan una adecuada integración de los
drogodependientes.
TÍTULO IV. De las medidas de control
CAPÍTULO I. Drogas no institucionalizadas
Artículo 20.
En los términos de la legislación vigente, las Administraciones Públicas competentes
vigilarán el estricto cumplimiento de las normas de apertura y funcionamiento de
97
industrias y centros de producción, distribución y dispensación de sustancias incluidas
en el artículo 3, apartados a) y d) de esta Ley, sometidos a medidas de fiscalización
estatal e internacional, mediante su control e inspección.
Artículo 21.
1. La Administración de la Junta de Andalucía, en el marco de las Leyes penales y
procesales, promoverá las actuaciones adecuadas para cooperar en la persecución del
narcotráfico, al objeto de reducir la disponibilidad de las drogas no institucionalizadas
en el territorio andaluz.
2. La Administración de la Junta de Andalucía, en el marco de las Leyes penales y
procesales, promoverá las actuaciones jurídico-penales, de entidades públicas,
federaciones y asociaciones, dirigidas contra las drogas, mediante convenios,
subvenciones u otras formas de cooperación para facilitar estas acciones en lo relativo a
medidas de control en materia de drogas.
3. La Administración de la Junta de Andalucía pondrá fin a cualquier relación
económico-financiera con las entidades o personas a que se refiere el artículo 2 de la
Ley 19/1993, de 28 de diciembre (RCL 1993, 3542) , sobre determinadas medidas de
prevención del blanqueo de capitales, que hayan sido objeto de sanción firme en virtud
de la misma.
Artículo 22.
Queda prohibido, a los menores de 18 años, la venta de colas y demás productos
industriales inhalables con efectos euforizantes o depresivos.
Queda excluida de esta prohibición la venta a mayores de 16 años que acrediten el
uso profesional de estos productos.
Artículo 23.
La Administración Pública de la Comunidad Autónoma elaborará y proporcionará
información actualizada a profesionales y ciudadanos sobre la utilización de sustancias
estupefacientes y psicotrópicas y demás medicamentos, así como los derivados de los
anteriores y en concreto las llamadas drogas de síntesis capaces de producir
dependencia.
Artículo 24.
1. La Junta de Andalucía regulará las condiciones y presentación a la venta de
sustancias químicas que puedan producir efectos nocivos para la salud y crear
dependencia, a fin de evitar su uso como drogas.
2. La Consejería de Salud determinará reglamentariamente la relación de productos
a que se refiere el apartado anterior.
CAPÍTULO II. Drogas institucionalizadas
Artículo 25.
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1. Sin perjuicio de las prohibiciones y limitaciones establecidas en la Ley 34/1988,
de 11 de noviembre (RCL 1988, 2279) , General de Publicidad, y en la Ley 25/1994, de
12 de julio (RCL 1994, 1999) , sobre incorporación al ordenamiento jurídico español de
la Directiva 89/552/CEE (LCEur 1989, 1386) sobre ejercicio de actividades de
radiodifusión televisiva, se prohíbe la publicidad de bebidas alcohólicas:
a) En los centros docentes, centros de menores, los de carácter recreativo y otros
análogos destinados preferentemente a menores de 18 años.
b) En los centros de enseñanza superior y universitaria, centros sanitarios y
dependencias de las Administraciones Públicas.
c)
En áreas de servicios de autovías y autopistas.
d)
En las instalaciones deportivas públicas y privadas.
e) Con ocasión o mediante patrocinio de actividades deportivas, educativas y
aquéllas dirigidas a menores.
La promoción pública de bebidas alcohólicas en Andalucía, mediante ferias,
exposiciones, muestras y actividades similares, será realizada en espacios diferenciados
cuando tenga lugar dentro de otras manifestaciones públicas. Se permitirá el acceso a
menores, exclusivamente cuando estén acompañados de personas mayores de edad
bajo su responsabilidad.
2. La Administración Pública andaluza regulará la limitación en los medios de
comunicación andaluces de cualquier tipo de publicidad directa o indirecta de tabaco y
bebidas alcohólicas, así como la emisión de programas en los que el presentador o
presentadora o cualquier otro participante aparezca fumando, junto a bebidas
alcohólicas, tabaco o menciones de sus marcas o logotipos.
3. La publicidad del tabaco estará sometido a las prohibiciones y las limitaciones
establecidas en la legislación vigente.
Sin perjuicio de las limitaciones a que se refiere el párrafo anterior, se prohíbe la
publicidad del tabaco:
a) En los centros docentes, centros de menores, los de carácter recreativo y otros
análogos destinados preferentemente a menores de 18 años.
b) En los centros de enseñanza superior y universitaria, centros sanitarios y
dependencias de las Administraciones Públicas.
c)
En las instalaciones deportivas públicas y privadas.
d) Con ocasión o mediante patrocinio de actividades deportivas, educativas y
aquellas dirigidas a menores.
Artículo 26.
99
1. Queda prohibido, en relación con las bebidas alcohólicas:
a) La venta o suministro a menores de 18 años, así como permitirles el consumo
dentro de los establecimientos. Queda excluida de esta prohibición la venta o
suministro a mayores de 16 años que acrediten el uso profesional del producto.
b) La venta y el consumo en los centros docentes, centros de menores, los de carácter
recreativo y otros análogos destinados a menores de 18 años.
c) La venta y el consumo de bebidas alcohólicas superiores a 20° en los centros de
enseñanza superior y universitarios, centros sanitarios, dependencias de las
Administraciones públicas, hospitales y clínicas, así como en las instalaciones
deportivas, áreas de servicio y gasolineras o estaciones de servicio ubicadas en las
zonas colindantes con las carreteras, autovías, autopistas y en gasolineras ubicadas en
los núcleos urbanos.
d) La venta, suministro o distribución, realizada a través de establecimientos en los
que no está autorizado el consumo, la de carácter ambulante y la efectuada a distancia,
cuando tengan lugar durante el horario nocturno que reglamentariamente se
determine.
2. Queda prohibido, en relación con el tabaco:
a) La venta o suministro a los menores de 18 años.
Queda excluida de esta prohibición la venta a mayores de 16 años que acrediten el
uso profesional del producto.
b) La venta:
–En los centros, servicios y establecimientos sanitarios.
–En los centros docentes no universitarios.
–En los establecimientos destinados preferentemente a la atención a la infancia y la
juventud.
–En las instalaciones deportivas, públicas o privadas.
c) El consumo en los lugares no autorizados dentro del ámbito de las
Administraciones Públicas, centros docentes, centros sanitarios e instalaciones
deportivas cerradas.
La expedición de tabaco o sus labores mediante máquinas automáticas de venta sólo
podrá realizarse en lugares cerrados, y se hará constar en la superficie frontal de la
máquina que el tabaco es perjudicial par la salud, y que los menores de 18 años tienen
prohibido utilizar la máquina.
100
En los lugares en que está prohibido el consumo, podrán habilitarse zonas para
fumadores debidamente aisladas y señalizadas. En caso de que no fuere posible su
aislamiento eficaz, se mantendrá la prohibición para todo el local.
TÍTULO V. De la organización y participación
CAPÍTULO I. Competencias
Artículo 27.
1. La Administración de la Junta de Andalucía desarrollará, en materia de
drogodependencias, las funciones de planificación general de las actuaciones previstas
en la presente Ley, la evaluación y las de coordinación de las funciones y servicios que
en esta materia desarrollen las Administraciones Públicas andaluzas y las entidades
públicas y privadas, sin perjuicio de las competencias que le corresponden en materia
de sanidad, servicios sociales, consumo, educación y otras.
2.
También corresponde a la Administración de la Junta de Andalucía:
a) La autorización, acreditación, registro e inspección de centros, programas y
servicios que, puestos en marcha por entidades públicas o privadas, desarrollen
actividades y acciones de intervención en materia de consumo de drogas o
problemática asociada al mismo.
b) El establecimiento de un sistema centralizado de información y documentación
sobre drogodependencias, que permita el seguimiento y la evaluación continua del
consumo de drogas y de su problemática asociada, facilitando los programas de
investigación sobre el tema, con las debidas garantías del derecho al anonimato sobre
los datos que se registren.
3. La Comisión delegada de Bienestar Social contará con un área específica para la
planificación, coordinación y atención a las drogodependencias cuya composición se
fijará reglamentariamente.
Artículo 28.
1. Las Diputaciones Provinciales y los Ayuntamientos ejercerán sus competencias
en esta materia, tanto propias como delegadas, en el marco de lo previsto en la
presente Ley.
2. De acuerdo con los criterios y directrices del Plan Andaluz sobre Drogas, los
Ayuntamientos podrán llevar a cabo actuaciones de información, prevención e
integración social.
3. Los Ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes recibirán el apoyo técnico y
económico de las Diputaciones provinciales.
4. Los Ayuntamientos que pongan en marcha actuaciones en materia de drogas
podrán recibir financiación de la Junta de Andalucía.
CAPÍTULO II. Planificación y evaluación
101
Artículo 29.
1. Corresponde al Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía la aprobación de
un Plan Andaluz sobre Drogas en el que se contendrán todas las actuaciones
preventivas, de atención e incorporación social a desarrollar de forma coordinada por
las distintas Administraciones Públicas Andaluzas y por las entidades colaboradoras.
Por las especiales características de los problemas relacionados con el mal uso de las
bebidas alcohólicas y el grado de incidencia de esta problemática concreta, el Plan
Andaluz sobre Drogas incluirá medidas específicas sobre el alcohol.
2. Del contenido del plan y sus evaluaciones se elevará una memoria anual al
Parlamento de Andalucía.
3. El Plan Andaluz sobre Drogas será vinculante para todas las Administraciones
Públicas y entidades privadas e instituciones que desarrollen actuaciones en materia de
drogas.
CAPÍTULO III. Colaboración con las Corporaciones Locales
Artículo 30.
La Administración de la Junta de Andalucía podrá establecer con las Corporaciones
Locales las adecuadas relaciones de colaboración, en orden a la prestación de servicios
de carácter preventivo, asistencial y de reinserción social, sin perjuicio de las
competencias que les sean propias.
CAPÍTULO IV. Movimiento asociativo e iniciativa social
Artículo 31.
1. Se crea el Consejo Asesor sobre Drogodependencias, como órgano de carácter
consultivo y de participación social en materia de drogodependencias, en el que
estarán representadas las Administraciones Públicas andaluzas, las asociaciones de
drogodependencias a través de sus federaciones más representativas, así como otras
organizaciones no gubernamentales y la iniciativa social.
2.
El Consejo Asesor sobre drogodependencia tendrá las siguientes funciones:
a) Conocer, con carácter previo a su aprobación, el Plan Andaluz sobre Drogas e
informar el mismo.
b) Conocer e informar el presupuesto de gastos y la memoria anual del Plan
Andaluz sobre Drogas.
c) Solicitar de los órganos o entidades competentes expertos en la materia los
informes que se estimen necesarios.
d)
Valorar las necesidades generadas por el problema de las drogas en Andalucía.
e) Ser consultado previamente a la concesión de ayudas económicas destinadas al
movimiento asociativo.
102
f) Proponer para ser declarados de interés para la Comunidad Autónoma a aquellas
entidades que reúnan los requisitos establecidos en el artículo 33.2 de la presente Ley.
g) Cualesquiera otras que, en el marco de sus competencias, se le atribuyan
reglamentariamente para el adecuado cumplimiento de sus fines.
3. Al objeto de conseguir mayor operatividad, el Consejo Asesor funcionará en
Pleno y en Comisión Ejecutiva.
4. Igualmente, en los ámbitos provinciales, comarcales y locales, podrán
constituirse Consejos de Participación. Las Administraciones Públicas de Andalucía
facilitarán su constitución y funcionamiento.
5. Los poderes públicos promoverán la participación de las asociaciones y
federaciones de drogodependencias, y otras organizaciones no gubernamentales, en la
planificación y evaluación de los diferentes ámbitos territoriales del Plan Andaluz
sobre Drogas.
6. Las Administraciones Públicas de Andalucía apoyarán la creación y
funcionamiento de las Federaciones Provinciales y Regionales de Asociaciones, a fin de
crear cauces de coordinación entre éstas y de ellas con las Administraciones Públicas.
Artículo 32.
1. Se promoverá la participación de las asociaciones ciudadanas en las actuaciones
de las Administraciones Públicas para la prevención, atención e integración social de
los drogodependientes, mediante subvenciones, conciertos, convenios o cualquier otra
modalidad que se pueda adoptar.
2. Se fomentará preferentemente el voluntariado social de drogodependientes en
proceso de reinserción social que colaboren en las actividades citadas o en otras de
carácter cívico o social.
3. Las Administraciones Públicas de Andalucía realizarán actividades de fomento y
colaboración con las asociaciones específicas, que desarrollen iniciativas frente a las
necesidades sociales que se puedan plantear en relación con las drogodependencias.
4. Se mantendrán líneas estables de coordinación entre las Administraciones
Públicas y las asociaciones y federaciones de drogodependencias para la prevención,
atención e integración social.
Artículo 33.
1. Las asociaciones, federaciones, fundaciones y organizaciones de acción social en
el campo de las drogodependencias podrán cooperar en la prevención, asistencia e
integración social, previa inscripción en el correspondiente Registro de Entidades,
Centros y Servicios, y siempre que se adecuen a las normas previstas en la legislación
vigente.
103
2. La Administración de la Junta de Andalucía podrá declarar de interés para la
Comunidad Autónoma aquellas entidades en las que concurran los siguientes
requisitos:
a) Que sus estatutos
drogodependencias.
establezcan
fines
de
interés
en
el
área
de
b)
Carecer de ánimo de lucro.
c)
Llevar a cabo programas o servicios en el campo de las drogodependencias.
d)
Contar con los medios adecuados para el correcto cumplimiento de sus fines.
las
e) Destacarse significativamente eficaz en su campo de actuación en materia de
drogodependencias.
El procedimiento de declaración se establecerá reglamentariamente.
Artículo 34.
1. Las entidades privadas de iniciativa social, que presten servicios de carácter
asistencial o sanitario a los drogodependientes, estarán sometidas a un régimen de
autorización administrativa previo cumplimiento de las condiciones mínimas
materiales y funcionales que reglamentariamente se establezcan.
2. La acreditación y autorización de las entidades a que hace alusión del apartado
anterior supondrá la habilitación de las mismas para la suscripción de conciertos y la
percepción de subvenciones de la Junta de Andalucía.
3. Los centros de titularidad privada, y los de titularidad pública distinta de la Junta
de Andalucía, podrán integrarse en la red pública de atención a las
drogodependencias, mediante convenios, conciertos u otras formas previstas en el
ordenamiento jurídico, siempre que se adecuen a los objetivos y a la programación
establecidos por la Junta de Andalucía.
4. La totalidad de los centros y servicios de atención de drogodependientes
gestionados por entidades que, según lo previsto en el apartado 2 de este artículo,
suscriban conciertos y convenios o se beneficien de ayudas de la Administración
Autonómica tendrá, en cuanto al desarrollo de programas de intervención, una
dependencia funcional del órgano administrativo al que se adscriba el Plan Andaluz
sobre Drogas.
CAPÍTULO V. De la coordinación
Artículo 35.
1. El Comisionado para la Droga de la Junta de Andalucía es el órgano unipersonal
de coordinación de las actuaciones que en materia de drogas se lleven a cabo en
Andalucía y de gestión de los recursos destinados específicamente a este fin por la
Administración de esta Comunidad Autónoma.
104
2. Para el desempeño de sus funciones, el Comisionado para la Droga estará dotado
de una oficina de apoyo técnico y administrativo. El desarrollo de las funciones del
Comisionado, así como los medios materiales y humanos de la oficina, se determinarán
reglamentariamente.
TÍTULO VI. Del régimen sancionador
CAPÍTULO I. Infracciones y sanciones
Artículo 36.
1. Constituye infracciones administrativas, en el ámbito de las drogodependencias,
las acciones y omisiones tipificadas en esta Ley, sin perjuicio de las responsabilidades
civiles, penales o de otro orden que puedan concurrir.
2. El régimen sancionador contenido en este Título se entiende sin perjuicio de la
aplicación de los regímenes específicos previstos en la legislación estatal de seguridad
ciudadana, defensa de los consumidores y usuarios, publicidad, sanidad y
medicamentos, así como de servicios sociales.
Artículo 37.
1. Las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves.
2. Son infracciones leves:
a) El incumplimiento de las prohibiciones de consumo de bebidas alcohólicas y
tabaco, contenidas en el artículo 26.
b) Las tipificadas en el número siguiente que sean cometidas por negligencia,
siempre que no comporten un perjuicio directo para la salud.
3. Son infracciones graves:
a) El incumplimiento de las prohibiciones de venta y suministro de bebidas
alcohólicas y tabaco, contenidas en el artículo 26, así como permitir el consumo dentro
de los establecimientos que lo tengan prohibido o por las personas menores de 18 años.
b) La contravención de lo dispuesto en los artículos 22 y 25.
c) La obstrucción a la acción inspectora que no constituya infracción muy grave.
d) La reincidencia en la comisión de más de una infracción leve en el término de un
año. No se tendrán en cuenta a estos efectos las infracciones del apartado 2.a) de este
artículo.
4. Son infracciones muy graves:
a) La negativa absoluta a facilitar información o a prestar colaboración a la acción
inspectora, así como el falseamiento de la información suministrada.
b) La amenaza, represalia o cualquier otra forma de presión ejercida sobre las
autoridades o sus agentes en su actuación inspectora.
105
c) Las infracciones que, estando tipificadas como graves, produjeran un perjuicio
grave para la salud pública, en especial intoxicaciones por ingestión de bebidas
alcohólicas o de otras sustancias prohibidas.
d) La reincidencia en la comisión de más de una infracción grave en el término de un
año.
Artículo 38.
Serán sujetos responsables de las infracciones las personas físicas o jurídicas que
incurran en las mismas, y en particular los propietarios, directores o gerentes de los
locales o centros en que se compruebe la infracción.
Artículo 39.
1. Las infracciones tipificadas en la presente Ley serán sancionadas en la siguiente
forma:
a)
Las infracciones leves, con multas de hasta 3.000 euros.
b)
Las infracciones graves, con multa desde 3.001 euros hasta 15.000 euros.
c)
Las infracciones muy graves, con multa desde 15.001 euros hasta 600.000 euros.
2. La cuantía de las multas a imponer se graduará atendiendo a la gravedad de la
alteración social producida, el beneficio obtenido, la naturaleza de los perjuicios
causados, el grado de intencionalidad y su reiteración.
3. Sin perjuicio de las sanciones pecuniarias previstas en el apartado 1 de este
artículo, podrán imponerse por parte de los órganos competentes para sancionar o que
tengan dicha competencia delegada las siguientes sanciones accesorias:
a) Incautación de los instrumentos o efectos materiales utilizados en la comisión de
las infracciones.
b) Suspensión de licencias de apertura o clausura de los establecimientos objeto o a
través de los cuales se cometa la infracción, desde dos años y un día a cinco años para
las infracciones muy graves, y hasta dos años para las infracciones graves.
c)
Revocación de las autorizaciones o licencias.
d) Supresión, cancelación o suspensión de cualquier tipo de subvención o ayuda
pública que el particular o la entidad infractora haya obtenido o solicitado de cualquier
órgano de la Administración autonómica o municipal.
4. Serán responsables de las infracciones tipificadas en la presente Ley quienes
realicen las acciones u omisiones tipificadas como infracción en la misma. No obstante
lo anterior, el titular de la empresa, actividad o establecimiento será responsable
administrativamente de las infracciones cometidas por sus empleados o terceras
personas que realicen prestaciones remuneradas o no.
106
En el caso de cesión o arrendamiento de la actividad, formalizado en contrato
privado entre las partes, será responsable de las acciones u omisiones consideradas en
esta Ley como infracciones el arrendatario.
5. Sin perjuicio de las sanciones principales o accesorias que en cada caso procedan,
por parte del órgano competente podrá adoptarse como medida provisional la
suspensión temporal de las licencias o la clausura preventiva de los establecimientos
donde se hayan cometido los ilícitos administrativos objeto de la presente Ley cuando
el procedimiento sancionador hubiere sido iniciado por la comisión de infracciones
graves o muy graves, a fin de evitar su reiteración o en casos de grave repercusión
social.
Los agentes de la autoridad, durante el ejercicio de sus funciones de vigilancia y
control, podrán adoptar tales medidas en los supuestos del párrafo anterior, las cuales
deberán ser confirmadas o levantadas en un plazo máximo de 72 horas, así como en el
acuerdo de iniciación del proceso sancionador.
En cualquier caso, la decisión al respecto de dicho agente de la autoridad será puesta
inmediatamente en conocimiento de la autoridad administrativa competente a efectos
de su control.
6. Las cantidades recaudadas por las Administraciones competentes como
resultado del régimen sancionador que se establece en la presente Ley serán aplicadas
al presupuesto del Plan Andaluz sobre Drogas y Adicciones en el municipio, así como
sufragar los gastos derivados de las actuaciones inspectoras y administrativas.
CAPÍTULO II. Competencias
Artículo 40.
1. Serán competentes para imponer las sanciones a que se refiere el artículo anterior:
a) Los Delegados Provinciales de la Consejería de Asuntos Sociales para la
imposición de las sanciones por infracciones leves.
b) El Consejero de Asuntos Sociales para la imposición de las sanciones por
infracciones graves.
c) El Consejo de Gobierno para la imposición de las sanciones por infracciones muy
graves.
2. Las competencias para sancionar podrán ser objeto de delegación en los órganos
de las Corporaciones Locales, en los términos que reglamentariamente se establezcan.
Artículo 41.
Las resoluciones firmes de imposición de sanciones por infracciones muy graves
serán objeto de publicación en el «Boletín Oficial de la Junta de Andalucía».
DISPOSICIONES ADICIONALES
Primera.
107
El Consejo de Gobierno, en el plazo de seis meses contados a partir de la entrada en
vigor de la presente Ley, aprobará la relación de productos a que se refiere el artículo
22.
Segunda.
1. Hasta tanto se establezca el marco legal específico para afrontar los problemas
derivados de la dependencia al juego de azar, la Junta de Andalucía desarrollará, a
través del Plan Andaluz sobre Drogas, las medidas adecuadas para la prevención de
las ludopatías y la atención a los afectados por el juego patológico, prestando apoyo
técnico y económico a las asociaciones de jugadores en rehabilitación existentes en
Andalucía.
2. En el plazo de seis meses, se creará una comisión de estudio sobre los juegos de
azar, para que proponga al Consejo de Gobierno la regulación y desarrollo de toda la
normativa en nuestra Comunidad Autónoma.
Tercera.
Al objeto de poder conseguir los objetivos perseguidos en esta Ley, cada año los
Presupuestos de la Junta de Andalucía deberán recoger una partida presupuestaria
específica y suficiente para atender a los mismos.
DISPOSICIONES TRANSITORIAS
Primera.
Las medidas de control previstas en los Capítulos I y II del Título IV, en cuanto
incorporen nuevas limitaciones a las existentes en la normativa anterior, serán de
aplicación a los seis meses de la entrada en vigor de la presente Ley.
Segunda.
Las limitaciones de la publicidad de las bebidas alcohólicas y del tabaco previstas en
el artículo 25, a las que resulte aplicable lo dispuesto en la disposición anterior, sólo
serán de aplicación a la publicidad contratada con posterioridad a la entrada en vigor
de esta Ley.
Tercera.
La Comisión Ejecutiva del Consejo Asesor sobre Drogodependencias, citada en el
artículo 31, tendrá funciones y composición similares a la actual Comisión de
Participación sobre Drogodependencias, que hasta el momento de la constitución
efectiva del Consejo Asesor continuará con su composición y funciones actuales.
Cuarta.
Hasta tanto no se regule el procedimiento del régimen sancionador previsto en la
presente Ley, será de aplicación el establecido con carácter general en las normas
reguladoras del procedimiento sancionador.
DISPOSICIÓN DEROGATORIA
108
Quedan derogadas cuantas disposiciones se opongan a lo dispuesto en esta Ley.
DISPOSICIONES FINALES
Primera.
Se autoriza al Consejo de Gobierno para dictar las disposiciones necesarias en
desarrollo y aplicación de la presente Ley.
Segunda.
Las Consejerías competentes establecerán, mediante Orden, los lugares en los que
será de aplicación la prohibición establecida en el artículo 26.2.
Tercera.
La presente Ley entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el «Boletín
Oficial de la Junta de Andalucía».
109
Ley 5/1997, de 6 octubre, de Drogodependencias de Cantabria
Versión vigente de: 1/1/2013
ASAMBLEA REGIONAL DE CANTABRIA
BO. Cantabria 14 octubre 1997, núm. 205, [pág. 6406]. BOE 26 noviembre 1997, núm.
283, [pág. 34721].
PREÁMBULO
Los usos de drogas constituyen un fenómeno complejo en el que inciden múltiples
determinantes y del que se derivan diversas consecuencias para el Individuo y la
sociedad. Los problemas relacionados con el consumo de droga, han generado y
generan una considerable preocupación social y movilizan a su alrededor una cantidad
muy importante de esfuerzos y recursos para intentar dar soluciones diversas a
problemas diferentes.
Cantabria, por desgracia, no es ajena a este fenómeno. Tal como ocurre en el resto de
las Comunidades Autónomas de España. El consumo de drogas institucionalizadas
como las bebidas alcohólicas y el tabaco se encuentran muy arraigados en nuestra
Comunidad Autónoma y suponen de por sí un grave conflicto de salud pública. A
ellos se han incorporado en los últimos años otras sustancias de un consumo
prevalente en otras culturas; tal es el caso de los opiáceos, los derivados del cannabis y
de la planta de la coca, el abuso de determinados fármacos y la más reciente aparición
de análogos sintéticos de drogas.
La Diputación Regional de Cantabria, consciente de que los usos indebidos de drogas
no se limitan a un mero problema coyuntural y de las repercusiones socio-sanitarias
que conllevan, aprobó en 1991 el Plan Autonómico sobre Drogas ( Decreto 69/1991 ),
en la actualidad en vigor. Asimismo, la Consejería de Sanidad, Consumo y Bienestar
Social ha aprobado una serie de normas en materia de coordinación, acreditación de
centros y servicios de atención al toxicómano y en materia de tratamiento con opiáceos
a personas dependientes de los mismos, como apoyo y desarrollo de las actuaciones
contempladas en el citado Plan.
Sin embargo se hace necesaria una nueva regulación normativa con rango de Ley que
se acerque al fenómeno de las drogodependencias desde una perspectiva global, en la
que se consideren de una forma integral el conjunto de actuaciones de prevención,
asistencia e incorporación social de drogodependientes y en la que se preste atención a
todo tipo de drogas.
La Constitución Española en su Título I, artículo 43, consagra el derecho de todos los
ciudadanos a la protección de la Salud, al tiempo que establece la responsabilidad de
los Poderes Públicos como garantía fundamental de este derecho y en su artículo 43.2
establece el mandato de organizar o tutelar la Salud Pública. Asimismo en el Capítulo
110
III de este mismo Título se recogen los principios rectores de la Política Social del
Estado, al señalar las prestaciones a que están obligados los Poderes Públicos en
materia de servicios sociales y asistencia social. Al mismo tiempo, el Título VIII
establece una nueva articulación del Estado cuya implantación progresiva debe
suponer una reordenación de las competencias entre las distintas Administraciones
Públicas.
La Ley Orgánica 8/1981, del Estatuto de Autonomía de Cantabria delimita las
competencias y establece la capacidad de desarrollo legislativo de la Comunidad
Autónoma de Cantabria y en tu artículo 22.18 confiere el marco de competencias
exclusivas en asistencia y bienestar social.
Por su parte la Ley de Cantabria 5/1992, de 27 de mayo , de Acción Social articula
los servicios sociales para la Comunidad Autónoma de Cantabria, estableciendo los
criterios de orden y coherencia en la planificación, claridad legislativa y organizativa,
aportación suficiente de recursos económicos del sector, aplicación de los principios de
descentralización, participación de la Administración Local y apoyo y orientación en
las actuaciones de iniciativa social.
Constituye el objeto de la presente Ley, en este marco legislativo, la ordenación
general del conjunto de actuaciones y actividades de las entidades públicas y privadas
destinadas a la prevención en drogodependencias y a la asistencia e incorporación
social de las personas drogodependientes, así como la relación general de las
funciones, competencias, y responsabilidades de las Administraciones Públicas y
entidades privadas e instituciones dedicadas a las drogodependencias en Cantabria.
La presente Ley opta por una aproximación global al fenómeno y desde ella dotar de
su auténtica dimensión a las políticas sectoriales. Se propone transmitir de forma clara
a la sociedad y a sus instituciones la relevancia del problema, trasladando un mensaje
de normalización, solidaridad y apoyo social hacia las personas drogodependientes y
el compromiso de los Poderes Públicos para mitigar las consecuencias derivadas del
consumo de drogas y para promocionar de forma activa los hábitos de vida saludables
y una cultura de la salud. Al mismo tiempo profundiza en la articulación de una serie
de instrumentos de coordinación, planificación, participación y financiación de las
actuaciones en materia de drogas que se lleven a cabo en la Comunidad Autónoma.
La presente Ley se estructura en ocho Títulos. En el Título Preliminar se establece el
objeto y los principios rectores de la Ley. Seguidamente se establecen en dos Títulos
diferenciados las actuaciones tendentes a la reducción de la demanda y de asistencia e
incorporación social de las personas drogodependientes. El Título III refleja las
actuaciones tendentes a reducir la oferta a través de las medidas de control con especial
atención a las limitaciones a la publicidad, promoción, venta y Consumo de bebidas
alcohólicas y tabaco. Los instrumentos de planificación, coordinación y participación se
establecen en el Título IV, donde el Plan Regional sobre Drogas se constituye como el
principal elemento estratégico. Por último los Títulos V, VI y VII regulan,
111
respectivamente las competencias y responsabilidades de las diferentes
Administraciones Públicas de Cantabria, las infracciones y sanciones y las formas de
financiación de las Administraciones Públicas en esta materia.
TÍTULO PRELIMINAR. Disposiciones generales
Artículo 1. Objeto de la Ley
1.
La presente Ley tiene por objeto:
a) La ordenación general, en el marco de las competencias que estatutariamente
corresponden a la Comunidad Autónoma de Cantabria, y dentro de su ámbito
territorial, del conjunto de actuaciones y actividades de las entidades públicas y
privadas destinadas a la prevención del consumo de sustancias que puedan generar,
dependencias y a la asistencia e integración social de las personas de ellas
dependientes.
b) La regulación general de las funciones y competencias en la materia de las
Administraciones Públicas, entidades privadas e instituciones, como marco de
referencia.
c) La configuración del Plan Regional Sobre Drogas como el instrumento
estratégico para la planificación y ordenación de las actuaciones que en materia de
drogas se lleven a cabo en Cantabria.
d) La protección a terceras personas de los perjuicios que pueda causarles el
consumo de drogas.
2. Las prescripciones contenidas en la presente Ley serán de aplicación a las
diferentes actuaciones, tanto individuales como colectivas, de titularidad pública o
privada, que en materia de drogas se realicen dentro del ámbito territorial de la
Comunidad de Cantabria.
Artículo 2. Definiciones
1. A los efectos de esta Ley, se consideran drogas aquellas sustancias que,
suministradas al organismo, son capaces de generar dependencia, provocan cambios
en el comportamiento y efectos nocivos para la salud y el bienestar de las personas.
Tienen tal consideración:
a)
Las bebidas alcohólicas.
b)
El tabaco.
c) Las sustancias estupefacientes y psicotrópicas sometidas a control en virtud de
las normas nacionales y convenios internacionales suscritos por el Estado Español.
d) Otras sustancias cuyo uso excesivo o inadecuado, individual o colectivo, son
capaces de producir los efectos y consecuencias antes descritos.
112
2. Se entiende por drogodependencia aquella alteración del comportamiento que
afecta al estado físico, psicológico y social del individuo y que se caracteriza por un
patrón desadaptativo con una tendencia el consumo compulsivo y continuado de
drogas, a pesar de la aparición de problemas significativos relacionados con él.
3. A los efectos de esta Ley, se entiende por consumo de drogas el uso no
terapéutico, inadecuado o perjudicial de las mismas.
Artículo 3. Principios rectores
Las actuaciones en materia de drogas en la Comunidad Autónoma de Cantabria
responderán a los siguientes principios rectores:
1. La responsabilidad pública, en coordinación y colaboración con las entidades
privadas e instituciones, en la intervención sobre las condiciones sociales y culturales
favorecedoras del consumo de drogas Institucionalizadas y no institucionalizadas y
sobre sus consecuencias a nivel individual, familiar y social.
2. La promoción activa de hábitos de vida saludables y de una cultura de la salud
que incluya el rechazo del consumo de drogas, así como la solidaridad social con las
personas con problemas de drogodependencia.
3. La consideración integral e interdisciplinar del proceso continuado de la
prevención en drogodependencias, asistencia e incorporación social del
drogodependiente, mediante la coordinación de diferentes actuaciones sectoriales y la
coordinación de las administraciones y entidades e instituciones, contando con la
participación activa de la comunidad en el diseño, ejecución y control de las
intervenciones destinadas a abordar los problemas relacionados con el consumo de
drogas.
4. La consideración de la drogodependencia como una enfermedad de índole
biológica y psicológica con trascendencia social, mediante la integración de las
actuaciones, de asistencia e incorporación social del drogodependiente en los Sistemas
Sanitario y de Acción Social.
5. La selección e implantación de las actuaciones y programas en materia de drogas
en el marco de la ordenación sanitaria y de acción social de la Comunidad Autónoma
de Cantabria, con sujeción a criterios de eficiencia y evaluación continua de resultados
con la consideración prioritaria de las políticas y actuaciones preventivas en materia de
drogodependencias y de todas aquellas estrategias dirigidas a reducción del riesgo y
del daño por el consumo de drogas.
6. El enfoque global que sustenta el articulado de esta Ley, en ningún caso debe
enmascarar las sustanciales diferencias que presentan las causas, los factores y los
efectos del consumo de las distintas sustancias que pueden generar dependencias.
Especialmente, en lo que se refiere a aquellas cuya fabricación y consumo tienen una
tradicional tolerancia en nuestra sociedad, como las bebidas alcohólicas y el tabaco. Esa
113
especificidad deberá ser tenida en cuenta en las respectivas estrategias y programas de
prevención, asistencia e incorporación social de las personas dependientes.
Artículo 4. Sujetos Protegidos
La atención dentro del territorio de la Comunidad Autónoma de Cantabria se
extenderá a todos los residentes en cualquiera de los municipios de la Región. Los
ciudadanos no residentes en Cantabria tendrán derecho a la atención en la forma y
condiciones previstas en la legislación y en los convenios nacionales e internacionales
de aplicación.
TÍTULO I. De la reducción de la demanda
Artículo 5. Objetivos generales
Corresponde a las Administraciones Públicas, en sus respectivos ámbitos de
competencias, promover, desarrollar, apoyar, coordinar, controlar y evaluar los
programas y actuaciones tendentes a:
1.
Reducir la presencia, promoción, venta y niveles de consumo de drogas.
2. Aumentar los conocimientos y la responsabilidad de los ciudadanos en materia
de prevención en drogodependencias.
3. Modificar las actitudes y comportamientos de la población en general respecto a
las drogodependencias, generando una conciencia social solidaria y participativa frente
a este problema.
4. Intervenir sobre las condiciones sociales y del entorno que favorezcan los factores
de riesgo y el consumo de drogas.
5. Potenciar en el ámbito comunitario en general y en sectores específicos de la
población en particular, una cultura de la salud, que incluya el rechazo del consumo de
drogas.
6. Fomentar entre los ciudadanos, especialmente entre las menores de edad,
alternativas de ocio saludables.
Artículo 6. Criterios de actuación
1. Las actuaciones desarrolladas en materia de prevención en drogodependencias
por las Administraciones Públicas en Cantabria, en colaboración con las entidades
privadas a lnstituciones, deberán enmarcar la prevención en drogodependencias en un
ámbito general de promoción de la salud y calidad de vida.
2. El ámbito prioritario de la prevención en drogodependencias será el comunitario.
Dicha prevención se realizará mediante programas en cuya elaboración y desarrollo
podrán participar activamente organizaciones y asociaciones sociales, cuyas iniciativas
y actividades serán favorecidas por los poderes públicos.
114
3. Los programas preventivos combinarán su carácter educativo, orientado a la
modificación de actitudes y hábitos, con la promoción de hábitos saludables. Dichos
programas deberán, asimismo, ser sistemáticos en sus actuaciones, permanentes en el
tiempo y evaluables.
4. Los programas preventivos se dirigirán preferentemente a sectores específicos de
la sociedad, especialmente a la población juvenil, y contarán en su diseño, ejecución y
evaluación con la participación de personas, entidades y asociaciones que puedan
favorecer el cumplimiento de los objetivos del programa.
Artículo 7. Actuaciones prioritarias
1. El Gobierno de Cantabria, dentro de su ámbito de competencias y en
colaboración con otras Administraciones Públicas, entidades privadas e instituciones,
promoverá las siguientes actuaciones:
a) La realización de una política global preventiva que, mediante diferentes
actuaciones sectoriales coordinadas, incida sobre los factores sociales, educativos,
culturales, sanitarios y económicos que favorecen el consumo de sustancias que
puedan generar dependencias en la Comunidad Autónoma.
b) La inclusión de la educación para la salud a lo largo de todo el proceso
educativo, con un enfoque común a todas las materias, prestando particular atención a
la prevención en drogodependencias.
c) La promoción del asociacionismo juvenil, de los programas de voluntariado
social y de alternativas saludables de ocio y tiempo libre dirigidas a los jóvenes;
especialmente a aquéllos que se encuentren en situación de mayor riesgo para el
consumo de sustancias que pueden producir dependencia. Estas actuaciones se
llevarán a cabo en el ámbito escolar.
d) La realización de programas de prevención de las drogodependencias en el
ámbito laboral, especialmente dirigidos al consumo de bebidas alcohólicas y tabaco, y a
sectores de producción con alto riesgo de consumo de drogas, así como a otros en los
que su consumo pueda poner en peligro la vida o la salud de terceras personas.
e) La realización de programas comunitarios de prevención de las
drogodependencias dirigidos a aquellas zonas urbanas y rurales con mayor incidencia
y riesgo, en colaboración con las Corporaciones Locales, preferentemente a través de
los Centros de Servicios Sociales y Unidades Básicas de Acción Social. Los programas
comunitarios que, con participación de distintas corporaciones municipales abarquen
una mancomunidad o ámbito comarcal legalmente establecidos serán considerados
prioritarios y contarán con una coordinación específica.
f) La promoción entre la juventud alternativas de formación profesional, primer
empleo, autoempleo y promoción empresarial, al considerar que el fracaso escolar y la
115
carencia de alternativas laborales constituyen factores predisponentes en la aparición
de las drogodependencias.
g) El compromiso de las Administraciones Públicas competentes, en la tarea de
velar para que la planificación y desarrollo urbanístico responda a criterios de
solidaridad, igualdad y racionalidad al considerar que el desarrollo urbano equilibrado
constituye un factor de superación de causas que inciden en la aparición de las
drogodependencias.
h)
La acreditación de los programas de prevención que se realicen en Cantabria.
2. Como soporte a todas estas actuaciones prioritarias, las Administraciones
Públicas competentes impulsarán la colaboración de los medios de comunicación
social, especialmente mediante la difusión de mensajes preventivos. En este sentido las
Administraciones Públicas procurarán la asistencia de los profesionales de la
información a los cursos, encuentros o sesiones informativas que celebren.
3. Los programas preventivos contarán en su diseño, ejecución y evaluación con la
participación de los sectores implicados, a través de sus asociaciones, entidades y
profesionales. Asimismo, se promoverá la adecuada formación de los interlocutores
sociales.
TÍTULO II. De la asistencia y la incorporación social
CAPÍTULO I. De las medidas generales de asistencia e incorporación social
Artículo 8. Objetivos generales
Las acciones que se desarrollen en la Comunidad Autónoma de Cantabria orientados
hacia las personas drogodependientes tendrán por finalidad:
1. Garantizar la asistencia a las personas afectadas por problemas de consumo y
dependencia de drogas en condiciones de equidad con otras enfermedades,
asegurando en todo caso la calidad y eficacia de los diferentes servicios y programas
integrados en la red asistencial de utilización pública.
2. Asegurar la coordinación entre los distintos servicios del sistema de asistencia e
integración social del drogodependiente.
3. Garantizar el respeto a los derechos de las personas drogodependientes como
usuarios de los distintos servicios.
4. Estimular la demanda asistencial y el contacto
drogodependientes con el conjunto de dispositivos del sistema.
de
las
personas
5. Mejorar los niveles de salud y la calidad de vida de las personas
drogodependientes.
6.
Mitigar la problemática social y jurídico-penal de la población drogodependiente.
116
7. Potenciar las fórmulas de incorporación social del drogodependiente en un
entorno social normalizado, especialmente a lo largo de todo el proceso asistencial.
8. Crear el clima y la cultura social que favorezca la solidaridad y la colaboración de
la comunidad en la asistencia o integración social del drogodependiente.
Artículo 9. Criterios de actuación
Los servicios sanitarios, socio sanitarios y sociales de la Comunidad Autónoma de
Cantabria adecuarán sus actuaciones a los siguientes criterios:
1. La oferta terapéutica para la atención a las personas drogodependientes deberá
ser accesible, diversificada, profesionalizada y de carácter interdisciplinar. Dicha oferta
estará basada en programas asistenciales individualizados y flexibles en sus objetivos
terapéuticos y planteamientos de Intervención. En todo caso habrán de ser
desarrollados con un enfoque activo que estimule la demanda asistencial.
2. La asistencia a las personas drogodependientes se prestará preferentemente en el
ámbito comunitario, y siempre que las condiciones subjetivas así lo aconsejen, en la
mayor proximidad posible a su entorno sociofamiliar, por lo que se potenciarán los
dispositivos y programas asistenciales en régimen de ambulatorio.
3. La atención al drogodependiente y sus familiares se realizará a través del Sistema
Sanitario Público y del Sistema de Acción Social de la Comunidad Autónoma de
Cantabria, incrementando sus recursos en función de las necesidades de la población e
incorporando, cuando sea necesario, los recursos privados, convenientemente
acreditados, para completar y diversificar los programas terapéuticos.
4. La incorporación social del drogodependiente es el objetivo final del proceso
asistencial, por lo que se dispondrán las estructuras de paso en los programas
asistenciales, así como la coordinación entre éstos y los de incorporación social, y en
todo caso los aspectos relacionales, educativos y laborales del proceso de recuperación.
5. La incorporación social de las personas drogodependientes se apoyará en las
redes generales y en su familia y entorno afectivo, adoptando, cuando sea necesario,
medidas especiales destinadas a conseguir la igualdad de oportunidades.
6. La evaluación permanente de los procesos y resultados de los diferentes centros,
servicios y modelos de atención.
Artículo 10. Actuaciones prioritarias
El Gobierno de Cantabria, dentro de su ámbito de competencia y en colaboración con
las Administraciones Públicas correspondientes y las entidades privadas e
instituciones convenientemente acreditadas, promoverá las siguientes actuaciones:
1. La atención a los drogodependientes desde las redes generales de los sistemas
sanitario y de acción social, siempre desde un enfoque multidisciplinar, especialmente
en el nivel primario.
117
2. La ampliación de la oferta asistencial en centros específicos de atención a
drogodependientes, fundamentalmente en cuanto al incremento de actividad y
programas que desarrollan y en todas aquellas medidas que favorezcan la
accesibilidad de los usuarios a los recursos.
3. La inspección y control periódico de los centros, servicios, establecimientos y
otros dispositivos de atención al drogodependiente, de carácter privado.
4. La potenciación de programas de incorporación
drogodependientes y de asesoramiento a sus familiares.
social
de
personas
5. Con carácter prioritario la realización de programas encaminados a la reducción
de daños y la mejora de las condiciones generales de salud del drogodependiente y la
creación y extensión regional de programas específicos dirigidos a la población
drogodependiente de alta cronicidad y máximo riesgo sanitario. Estos programas
incluirán la accesibilidad a tratamientos con sustitutivos opiáceos, al control sanitarios
y a la atención social.
6. La potenciación de programas de formación ocupacional y profesional del
drogodependiente, con objeto de conseguir su progresiva incorporación social-laboral.
7. La sensibilización de la sociedad en general, con el fin de promover la
participación activa y solidaria de la comunidad en el proceso de asistencia e
incorporación social del drogodependiente y de modificar las actitudes negativas hacia
el mismo.
Artículo 11. Ámbito judicial y penitenciario
El Gobierno de Cantabria en el ámbito judicial y penitenciario:
1. Promoverá la realización de programas de educación sanitaria y atención a
reclusos drogodependientes a través prioritariamente del propio Sistema Penitenciario.
2. Propiciará, a través de centros y servicios públicos o privados acreditados, la
posibilidad de alternativas para las demandas de remisión condicionada de la pena o
cumplimiento de la pena en centro terapéutico formuladas por la Administración de
Justicia e Instituciones Penitenciarias. En este sentido promoverá la adopción de
convenios de colaboración con ambas que incluyan las necesarias medidas de
financiación. En todos estos casos, la competencia en la adopción de decisiones
terapéuticas residirá en los equipos del sistema de asistencia e incorporación social del
drogodependiente de la Comunidad de Cantabria.
3. Impulsará programas y colaborará con otras Administraciones Públicas para la
atención de los drogodependientes detenidos.
Artículo 12. Ámbito laboral
1. El Gobierno de Cantabria impulsará programas de motivación de la demanda de
atención de trabajadores con problemas de consumo de drogas en el ámbito laboral. En
118
su diseño, ejecución y evaluación, participarán de manera prioritaria Sindicatos,
Empresarios, Servicios Médicos de Empresa y Comités de Seguridad y Salud.
2. Se fomentarán los acuerdos entre Organizaciones Empresariales y Sindicales
tendentes a la reserva del puesto de trabajo de las personas drogodependientes
durante su proceso de recuperación, y al desistimiento del ejercicio de las potestades
disciplinarias que reconoce la legislación laboral en casos de problemas derivados del
abuso de drogas. El Gobierno de Cantabria facilitará en el marco de dichos acuerdos la
atención a los trabajadores afectados.
3. El Gobierno de Cantabria en sus centros, establecimientos y servicios, reservará
el puesto de trabajo de la persona drogodependiente durante el proceso de
tratamiento. Los Comités de Seguridad y Salud de las distintas dependencias de la
Administración Regional velarán por la aplicación de lo dispuesto en la presente Ley a
sus trabajadores. Para lo cual procederá a la promulgación de la norma
correspondiente, en el plazo máximo de tres meses desde la entrada en vigor de la
presente ley.
CAPÍTULO II. De los derechos y deberes de las personas drogodependientes ante
los sistemas sanitarios y de acción social
Artículo 13. Derechos y deberes
1.
Derechos.
Los ciudadanos acogidos al ámbito de esta Ley, en su consideración de enfermos
disfrutan de todos los derechos recogidos en el ordenamiento jurídico vigente para los
usuarios de los servicios sanitarios, sociosanitarios y sociales de la Comunidad
Autónoma de Cantabria, mereciendo particular atención los siguientes:
a) A la información sobre los servicios a los que puede acceder y requisitos y
exigencias que plantea su tratamiento. Así como a que se le solicite el consentimiento
informado previo por escrito al inicio del mismo.
b) A la gratuidad de la asistencia, dentro del Sistema Sanitario Público, de los
Servicios Sociales en general y de los centros privados concertados, con las excepciones
que se pudieran determinar reglamentariamente.
c)
A recibir un tratamiento adecuado, prestado por centro y servicio acreditado.
d) A la igualdad de acceso a los dispositivos asistenciales y al respeto de su
personalidad, dignidad e intimidad, sin que pueda ser discriminado por ninguna
causa.
e) A la voluntariedad para iniciar y cesar el tratamiento, excepto en los casos
señalados en la legislación vigente.
f) A la confidencialidad de toda la información relacionada con su proceso y
estancia en cualquier dispositivo asistencial de Cantabria.
119
g) A información completa y gratuita, comprensible y continuada, verbal y escrita,
sobre el proceso de tratamiento que esté siguiendo.
h) A que se le extienda certificación gratuita acreditativa sobre su situación, así
como sobre el tratamiento que haya seguido (Informe de Alta) o esté siguiendo.
i) A que quede constancia por escrito o en soporte técnico adecuado de todo su
proceso asistencial. Caso que dicho soporte fuera informático estará en todo caso sujeto
a las disposiciones reguladoras que garanticen la confidencialidad de los datos y el uso
de los mismos, siéndole solicitada la preceptiva autorización.
j) A ser informado en el caso que se le piense incluir en algún tipo de estudio e
investigación, a recibir explicación detallada sobre los propósitos del mismo, a saber en
qué consistirá exactamente su participación. Deberá saber que deberá, en dicho caso, si
acepta, otorgar por escrito la debida autorización y que puede negarse,
garantizándosele que su negativa no implicará ningún tipo de discriminación por lo
que respecta a su asistencia.
k) A la libre elección entre las opciones de tratamiento y la negativa a determinadas
alternativas terapéuticas.
l) A conocer el nombre y estamento profesional de las personas encargadas de su
asistencia, que deberán estar debidamente identificadas.
m) A saber quién es la persona, personas, unidades o servicios a las que puede
dirigirse para preguntar o plantear cuestiones o quejas, aún sobre asuntos no clínicos
estrictamente.
n) A conocer la normativa del centro o institución en lo referente a todos aquellos
aspectos que pudieran afectarle.
ñ) A conocer con exactitud los mecanismos y vía para formular las quejas y
reclamaciones que estima pertinentes y a que éstas sean respondidas en el mínimo
tiempo posible.
2.
Deberes.
El usuario del sistema de atención e incorporación social del drogodependiente se
verá obligado, por su parte, a observar los siguientes deberes:
a) De cumplimiento de todas las especificaciones e indicaciones que, a lo largo del
programa de tratamiento, voluntariamente aceptado, se le indiquen.
b) De colaborar al máximo en el cumplimiento del reglamento interno y normativa
de funcionamiento del centro.
c)
De firmar el Alta Voluntaria en caso de negativa al tratamiento.
120
d) De responder, con la garantía de mantenerse la máxima confidencialidad acerca
de ello, a las cuestiones que, respetando sus derechos como persona, le sean planteadas
en el curso de su diagnóstico y/o tratamiento.
e) De someterse a las determinaciones toxicológicas que le sean indicadas, en el
momento en que le sean señaladas.
f) Caso de hacer uso de su derecho a la negativa en los apartados anteriores se
considerará una negativa al tratamiento.
g) De tratar con respeto a todo el personal del centro y resto de usuarios del
servicio.
h) De observar las normas de comportamiento y urbanidad socialmente aceptadas
durante su permanencia en el centro.
i) De respetar las normativas de funcionamiento particulares de cada recurso
asistencial que previamente le habrán sido comunicadas.
Artículo 14. Garantías de los derechos
1. El Gobierno de Cantabria establecerá reglamentariamente el contenido y alcance
específico de dichos derechos y las garantías de reparación que procedan por su
incumplimiento.
2. Las infracciones por violación de estos derechos estaban sometidas al régimen
sancionador contemplado en esta Ley, sin perjuicio de las responsabilidades
disciplinarias o de otro tipo del personal autor de las mismas.
3. Los centros y servicios sanitarios, sociosanitarios y sociales, públicos y privados,
de atención al drogodependiente dispondrán de información accesible de los derechos
de los pacientes y hojas de reclamaciones y sugerencias así como de medios para la
atención de la información, reclamaciones y sugerencias del público.
4. El ingreso de una persona en un centro o servicio de carácter específico vendrá
precedido de la firma del correspondiente contrato terapéutico, en el que se reflejen
con claridad los derechos y obligaciones a observar en el proceso de recuperación.
CAPÍTULO III. Del
drogodependiente
sistema
de
asistencia
e
incorporación
social
del
Artículo 15. Características generales
1. El Sistema de Asistencia e Incorporación Social del drogodependiente se
configura como una red asistencial de utilización pública diversificada que integra de
forma coordinada centros y servicios generales, especializados, y específicos del
Sistema Sanitario Público y del Sistema de Acción Social, complementados con
recursos privados debidamente acreditados.
121
En ningún caso los recursos del Sistema de Asistencia e Incorporación Social del
drogodependiente formarán una red propia separada de las redes de asistencia
generales.
2. El Gobierno de Cantabria establecerá reglamentariamente los requisitos y
procedimientos para la autorización administrativa y acreditación de los centros y
servicios de atención al drogodependiente.
Artículo 16. Niveles asistenciales
1. El Sistema de Asistencia e Incorporación Social del drogodependiente se
estructura en tres niveles de intervención. El circuito terapéutico, la jerarquización de
los recursos, las condiciones de acceso y derivación de drogodependientes al mismo,
así como la inclusión de niveles correlativamente de intervención, serán delimitadas y
desarrollados por el Plan Regional sobre Drogas.
2. En todo caso, la configuración del circuito terapéutico supone la aceptación de
los diferentes centros, servicios y programas de los objetivos generales de la atención,
de un estilo de trabajo común, de una necesidad de coordinación, y de las instituciones
que la Ley y el Plan atribuyen a cada nivel y servicio.
Artículo 17. Primer Nivel
1.
El Primer Nivel estará constituido por:
a)
Los Equipos de Atención Primaria de salud.
b)
Las Unidades Básicas de Acción Social y los Centros de Servicios Sociales.
c) Los Programas que se determinen desarrollados por Asociaciones de Ayuda y
Autoayuda y otras Entidades.
2.
Son funciones del nivel primario de atención a las personas drogodependientes:
a)
Información, orientación, motivación y educación sanitaria.
b)
Diagnóstico y detección precoz.
c) Atención a su problemática social y a las patologías somáticas asociadas al
consumo de drogas.
d)
Apoyo a su proceso de incorporación social.
e)
Apoyo a sus familias y entorno afectivo.
f)
Programas de desintoxicación y seguimiento sanitario.
3. El Plan Regional sobre Drogas establecerá los mecanismos de coordinación y
reparto de funciones entre los centros, servicios y asociaciones, garantizando una
actuación integral en el territorio.
Artículo 18. Segundo Nivel
122
1.
El Segundo Nivel estará constituido por:
a) Centros específicos acreditados de atención ambulatoria a drogodependientes de
los que existirán, al menos, uno por Área de Salud que se constituirán en un
dispositivo de referencia para este nivel.
b)
Equipos de Salud Mental de Atención Primaria.
c)
Unidades de Psiquiatría de Hospitales Generales.
d)
Programas de rehabilitación en régimen intermedio.
e)
Hospitales Generales.
f)
Centros y programas acreditados de tratamiento con sustitutivos opiáceos.
En cada Área de Salud existirán en la medida en que las disponibilidades lo
permitan, todos los Servicios y programas enunciados.
2. Son funciones básicas de los servicios y programas del segundo nivel los
siguientes:
a)
La desintoxicación, deshabituación y rehabilitación ambulatoria.
b)
El apoyo a los procesos de incorporación social.
c)
La atención a la patología somática asociada al consumo de drogas.
d)
La atención a las urgencias provocadas por el consumo de drogas.
e) La educación sanitaria y apoyo psicológico a drogodependientes infectados por
el VIH y enfermos del SIDA.
f)
La realización de programas de reducción de daños.
Artículo 19. Tercer Nivel
1. El Tercer Nivel estará constituido por los siguientes centros y servicios, con
ámbito de actuación regional:
a)
Unidades de Desintoxicación Hospitalaria.
b)
Comunidades Terapéuticas Acreditadas.
c)
Pisos de acogida, reinserción o de apoyo a desintoxicación.
d)
Centros de emergencia social.
2. Es función de las Unidades de Desintoxicación Hospitalaria la desintoxicación de
personas drogodependientes.
3. Son funciones básicas de las Comunidades Terapéuticas Acreditadas la
desintoxicación, deshabituación y rehabilitación en régimen residencial de personas
drogodependientes.
123
4. Los pisos de acogida, reinserción o de apoyo a desintoxicación son recursos
específicos cuyas funciones consisten en prestar apoyo a los centros de tratamiento y
aquellos usuarios de los servicios que carecen de soporte sociofamiliar que les impide
realizar el proceso terapéutico en régimen ambulatorio.
5. Centros de emergencia social o centros de encuentro y acogida son centros cuya
función consiste en prestar apoyo social inmediato de carácter temporal a usuarios que
presenten graves carencias.
TÍTULO III. De la reducción de la oferta
CAPÍTULO I. De las limitaciones a la publicidad y promoción de bebidas
alcohólicas y tabaco
Artículo 20. Condiciones de la Publicidad
1. Sin perjuicio de lo establecido en la Ley 34/1988, General de Publicidad, la
promoción y publicidad, tanto directa como indirecta, de bebidas alcohólicas y tabaco
deberá respetar, en todo caso, las siguientes limitaciones:
a) No está permitida la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco dirigidas a
menores de dieciocho años.
b) En los medios de comunicación social editados en la Comunidad Autónoma, se
prohíbe la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco en los programas, páginas o
secciones dirigidas preferentemente al público infantil o juvenil.
c) Asimismo, queda prohibida la utilización de la imagen y la voz de menores de
dieciocho años en la confección de la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco.
d) No estará permitido que los mensajes publicitarios bebidas alcohólicas y tabaco
se asocien a una mejora del rendimiento físico o psíquico al éxito social, a equipos
terapéuticos, a la conducción de vehículos y al manejo de armas. Asimismo, queda
prohibido ofrecer una imagen negativa de la abstinencia o de la sobriedad.
e) Lo establecido en los apartados anteriores se extiende a todo tipo de publicidad
directa o indirecta, incluyendo la de objetos que por su denominación, grafismo, modo
de presentación o cualquier otra causa pueda suponer una publicidad encubierta de
bebidas alcohólicas o de tabaco.
f) No podrá realizarse el patrocinio o financiación de actividades deportivas o
culturales, dirigidas exclusivamente a menores de dieciocho años, por parte de las
personas físicas o jurídicas cuya actividad principal o conocida sea la fabricación,
promoción o distribución de bebidas alcohólicas o de tabaco, si ello lleva aparejada la
publicidad de dicho patrocinio, o la difusión de marcas, símbolos o imágenes
relacionados con las bebidas alcohólicas o el tabaco.
2. El Gobierno de Cantabria impulsará la formalización de acuerdos con empresas
fabricantes y distribuidoras de bebidas alcohólicas y tabaco, destinadas a la
autolimitación de la publicidad de estas sustancias.
124
3. El Gobierno de Cantabria no utilizará como soportes informativos o publicitarios
objetos relacionados con el consumo de tabaco y bebidas alcohólicas.
Artículo 21. Prohibiciones
Se prohíbe expresamente la publicidad directa e indirecta de bebidas alcohólicas y
tabaco en:
1.
Los centros y dependencias de la Administración de la Comunidad de Cantabria.
2.
Los centros sanitarios, sociosanitarios y de servicios sociales.
3.
Los centros docentes, incluidos los destinados a la enseñanza deportiva.
4. Los centros y espectáculos destinados mayoritariamente a un público menor de
dieciocho años.
5.
Los medios de transporte público.
6.
Todos los lugares donde esté prohibida su venta y consumo.
7. Otros centros y lugares similares a los mencionados que se determinan
reglamentariamente.
Artículo 22. Promoción
1. Las actividades de promoción de bebidas alcohólicas y tabaco en ferias,
certámenes, exposiciones y actividades similares se situarán en espacios diferenciados
cuando tengan lugar dentro de otras manifestaciones públicas.
En estas actividades no estará permitido ni el ofrecimiento ni la degustación gratuita
a menores de dieciocho años. Tampoco estará permitido el acceso a menores de
dieciocho años no acompañados de personas mayores de edad.
2. Estará prohibida la promoción de bebidas alcohólicas y tabaco mediante la
distribución de información por buzones, correo, teléfono y en general mediante
cualquier mensaje que se envíe a un domicilio, salvo que éste vaya dirigido
nominalmente a mayores de dieciocho años.
3. En las visitas a los centros de producción, elaboración y distribución de bebidas
alcohólicas, no podrán ofrecerse los productos a los menores de edad.
CAPÍTULO II. De las limitaciones a la venta y consumo de bebidas alcohólicas
Artículo 23. Prohibiciones
1. No se permitirá la venta ni el suministro de bebidas alcohólicas a los menores de
18 años en el territorio de la Comunidad Autónoma de Cantabria. Asimismo, se
prohíbe en dicho ámbito territorial la venta y suministro de cualquier tipo de bebidas
alcohólicas, gratuitas o no, realizadas a través de establecimientos de cualquier clase, a
excepción de los establecimientos autorizados para su consumo y de las tiendas de
125
conveniencia, durante el horario nocturno, entendiéndose como tal el comprendido
entre las veintidós horas y las ocho horas del día siguiente.
2. La venta o el suministro de bebidas alcohólicas a través de máquinas automáticas
sólo podrá realizarse en establecimientos cerrados, haciéndose constar en su superficie
frontal la prohibición que tienen los menores de consumir bebidas alcohólicas y a la
visita de una persona encargada de que se cumpla la citada prohibición.
3. En los establecimientos de autoservicios la venta de bebidas alcohólicas se
realizará en una sección concreta, con letreros anunciadores de la prohibición de su
venta a menores.
4. Para contribuir a la reducción del abuso de bebidas alcohólicas, las
Corporaciones Locales establecerán los criterios que regulen la localización, distancia y
características que deberán reunir los establecimientos de suministro y venta de este
tipo de bebidas, así como la venta y consumo de las mismas, en la vía pública,
restringiéndola al máximo.
5. En las localidades de población superior a veinte mil habitantes que no cuenten
con ordenanza reguladora de la distancia y localización de establecimientos de venta
de bebidas alcohólicas, y en tanto no cuenten con la misma, la distancia mínima entre
las puertas de acceso de los establecimientos será de 25 metros. Esta normativa sólo
será de aplicación a los establecimientos que tramiten su licencia de apertura con
posterioridad a la entrada en vigor de esta Ley.
6.
No se permitirá la venta ni el consumo de bebidas alcohólicas en:
a) Los centros y dependencias de la Administración de la Comunidad de Cantabria,
salvo en los lugares expresamente habilitados al efecto.
b) Los centros sanitarios, sociosanitarios y sociales, salvo en las dependencias
habilitadas al efecto.
c) Los centros educativos de enseñanza primaria, secundaria, formación,
profesional y especial, así como sus dependencias.
d)
Los centros destinados a la enseñanza deportiva.
e)
Los centros de asistencia a menores.
f)
Los establecimientos dedicados al despacho de pan y leche.
g) La vía pública, salvo terrazas, veladores, o en días de fiestas patronales
regulados por la correspondiente ordenanza municipal.
Artículo 24. Acceso de menores a locales
1. Salvo lo establecido en el siguiente párrafo, queda prohibida la entrada de los
menores de dieciocho años en discotecas, galas de fiesta y establecimientos similares,
en los que se venda o facilite el consumo de bebidas alcohólicas.
126
2. Excepcionalmente, estos locales podrán establecer cesiones especiales para los
menores de dieciocho años, con horarios y señalización diferenciada y que no podrán
tener continuidad ininterrumpida con la venta de bebidas alcohólicas, retirándose en
estos períodos la exhibición y publicidad de bebidas alcohólicas. Al objeto de limitar la
adquisición de hábitos asociados a futuro consumo de bebidas alcohólicas se
procurarán por los Administraciones responsables, restringir al máximo las
autorizaciones administrativas al efecto.
CAPÍTULO III. De las limitaciones a la venta y consumo de tabaco
Artículo 25. Limitaciones a la venta
1. No se permitirá la venta ni el suministro de tabaco, ni de productos que le imiten o
introduzcan el hábito de fumar y sean nocivos para la salud, a los menores de
dieciocho años en el territorio de la Comunidad de Cantabria.
2. La venta o el suministro de tabaco a través de máquinas automáticas sólo podrá
realizarse en establecimientos cerrados, haciéndose constar en su superficie frontal la
prohibición que tienen los menores de dieciocho años de adquirir tabaco, y a la vista de
una persona encargada de que se cumpla la citada prohibición.
3. No se permitirá la venta ni el suministro de tabaco en:
a) Los centros y dependencias de la Administración de la Comunidad de Cantabria.
b) Los centros sanitarios, sociosanitarios y de servicios sociales y sus dependencias.
c) Los Centros educativos de enseñanza primaria, secundaria, formación profesional
y especial, así como sus dependencias.
d) Los centros destinados a la enseñanza deportiva.
e) Los centros de asistencia a menores.
f) Las instalaciones deportivas.
Artículo 26. Limitaciones al consumo
1. Se prohíbe fumar en:
a) Cualquier medio de transporte colectivo, en trayectos que recorran exclusivamente
el territorio de la Comunidad Autónoma de Cantabria de carácter urbano. Los de
carácter interurbano están sometidos a la misma prohibición salvo que dispongan de
departamentos específicos para fumadores.
b) Los centros sanitarios y su dependencias.
c) Los centros de enseñanza y sus dependencias.
d) Las grandes superficies comerciales cerradas.
e) Las galerías comerciales.
127
f) Las oficinas de la Administración Pública.
g) Los locales donde se elaboren, transformen, manipulen, preparen o vendan
alimentos, excepto aquéllos que están destinados principalmente al consumo de
alimentos en los que deberán existir zonas claramente diferenciadas, tal como se recoge
en el punto 2.
h) Las salas de cine y teatro y locales similares.
i) Los vehículos de transporte escolar, en todos los vehículos destinados al transporte
de menores de edad y en los vehículos destinados al transporte sanitario.
j) Los museos, archivos, bibliotecas y salas de exposiciones y conferencias.
k) Las instalaciones deportivas cerradas.
l) Los jardines de infancia y centros de atención social destinados a menores de
dieciocho años.
m) Los ascensores.
2. Todos aquellos lugares, locales o zonas aludidos en los párrafos precedentes
estarán convenientemente señalizados en la forma en que se determine
reglamentariamente, pudiendo habilitarse por la dirección de cada centro las
oportunas salas de fumadores en los locales y centros a que se refieren los puntos b), c),
d), e), f), g), h), j) y k). En los rótulos señalizadores habrá de constar necesariamente la
advertencia de que fumar perjudica seriamente a la salud del fumador activo y pasivo.
3. En atención a la promoción y defensa de la salud, el derecho de los no fumadores,
en las circunstancias en las que ésta pueda verse afectada por el consumo de tabaco,
prevalecerá sobre el derecho a fumar.
CAPÍTULO IV. De otras medidas de control
Artículo 27. Estupefacientes y psicótropos
La Consejería de Sanidad, Consumo y Bienestar Social elaborará y proporcionará
información actualizada a los usuarios y profesionales de los Servicios Sanitarios sobre
la utilización en Cantabria de sustancias Estupefacientes y psicotrópicas y demás
medicamentos capaces de producir dependencia.
Artículo 28. Control de sustancias químicas
1. El Gobierno de Cantabria, en el marco de sus competencias, regulará las
condiciones y presentación a la venta de sustancias y productos comerciales que
pueden producir efectos nocivos para la salud y crear dependencia, a fin de evitar su
uso como drogas.
2. La Consejería de Sanidad, Consumo y Bienestar Social determinará
reglamentariamente la relación de productos a que se refiere el apartado anterior.
TÍTULO IV. De los instrumentos de planificación, coordinación y participación
128
CAPÍTULO I. Del Plan Regional sobre drogas
Artículo 29. Naturaleza y Características
1. El Plan Regional sobre Drogas es el instrumento estratégico para la planificación
y ordenación de las actuaciones que en materia de drogas se lleven a cabo en
Cantabria.
2. El Plan Regional sobre Drogas será vinculante para todas las Administraciones
Públicas, entidades públicas y privadas e instituciones que desarrollen actuaciones en
materia de drogas.
3.
El Plan Regional sobre Drogas tendrá carácter trienal.
Artículo 30. Contenido del Plan
1. El Plan Regional sobre Drogas contemplará en su redacción, al menos, los
siguientes elementos:
a) Análisis de la problemática y aproximación epidemiológica al consumo de
drogas en Cantabria.
b)
Objetivos generales y objetivos específicos por áreas de intervención
c)
Criterios básicos de actuación.
d)
Programas y calendario de actuaciones.
e) Responsabilidades y funciones de las Administraciones Públicas, entidades
públicas y privadas e instituciones. Que desarrollan actuaciones en materia de drogas.
f)
Descripción del circuito terapéutico y de los niveles de intervención.
g)
Recursos necesarios para alcanzar los objetivos del Plan.
h)
Mecanismos de evaluación.
i)
Plan Director y de gestión.
2. El Plan Regional sobre Drogas deberá precisar de forma cuantitativa, en la
medida de las posibilidades técnicas y de la eficiencia, sus objetivos, prioridades y
estrategias, de modo que se pueda medir su impacto y evaluar sus resultados.
Artículo 31. Elaboración y aprobación del Plan
1. La elaboración del Plan Regional sobre Drogas corresponde a la Consejería de
Sanidad, Consumo y Bienestar Social, que procederá a su redacción de acuerdo con las
directrices que hayan sido establecidas en esta materia por el Gobierno de Cantabria.
2. En la elaboración del Plan se tendrán en cuenta las propuestas formuladas por
los órganos de participación y coordinación que prevé esta Ley.
129
3. El Plan Regional sobre Drogas será aprobado por la Asamblea Regional de
Cantabria a propuesta del Consejo de Gobierno.
CAPÍTULO II. De la coordinación
Artículo 32. Instrumentos de coordinación
Para la coordinación, seguimiento y evaluación de las actuaciones contempladas en
esta Ley y en el Plan Regional sobre Drogas se Constituyen los siguientes órganos de
coordinación:
a)
Comisión Interdepartamental sobre Drogas.
b)
Dirección del Plan Regional sobre Drogas.
c)
Comisión Regional sobre Drogas.
d) Comisión Regional de Acreditación y Control de Tratamiento con Agonistas
Opiáceos a personas dependientes de los mismos.
Artículo 33. Comisión interdepartamental sobre Drogas
1. En el seno de la Administración Autonómica de Cantabria se constituirá una
Comisión Interdepartamental en materia de drogas, presidida por el Consejero de
Sanidad, Consumo y Bienestar Social, y compuesta por representantes de las diferentes
Consejerías relacionados con esta materia y por el Director del Plan Regional sobre
Drogas.
2. Sus características, composición, funciones y régimen de funcionamiento se
determinarán reglamentariamente.
Artículo 34. Dirección del Plan Regional sobre Drogas
1. La Dirección del Plan Regional sobre Drogas de Cantabria es el órgano
unipersonal de coordinación de las actuaciones que en materia de drogas se lleven a
cabo en Cantabria y de gestión de los recursos destinados específicamente a este fin por
el Gobierno Regional.
2. La Dirección del Plan Regional sobre Drogas, con atribuciones y nivel jerárquico
asimilado a Jefatura de Servicio, quedará adscrita a la Consejería de Sanidad, Consumo
y Bienestar social.
3. Para el desempeño de sus funciones, la Dirección del Plan Regional sobre Drogas
estará dotada de una oficina de apoyo administrativo, así como de un Comité Técnico
que asistirá a la Dirección del Plan en su evaluación y seguimiento. Las funciones del
Director, así como los medios materiales y humanos de la Oficina, se determinarán
reglamentariamente.
4. La Dirección del Plan Regional sobre Drogas elaborará una Memoria Anual sobre
funcionamiento del Plan que será aprobada por el Consejo de Gobierno.
Artículo 35. Comisión Regional sobre Drogas
130
1. Se constituirá una Comisión Regional sobre Drogas, presidida por el Consejero
de Sanidad Consumo y Bienestar Social o persona en quien delegue de la que formarán
parte representantes de los Ayuntamientos de más de veinte mil habitantes, INSALUD,
entidades privadas e instituciones con servicios o programas acreditados,
representantes de las organizaciones sindicales y empresariales y del propio Gobierno
de Cantabria, con la finalidad de coordinar actuaciones y programas.
2. Sus características, composición, funciones y régimen de funcionamiento se
determinarán reglamentariamente.
Artículo 36. Comisión Regional de Acreditación, Evaluación y Control de Centros o
Servicios de Tratamiento con Agonistas opiáceos a personas dependientes de los
mismos (Comisión de Tratamiento con Opiáceos)
1. La Comisión Regional de Acreditación, Evaluación y Control de Centros o
Servicios de Tratamientos con Agonistas Opiáceos a personas dependientes de los
mismos (Comisión de Tratamiento con Opiáceos), creada y regulada por la Orden de
15 mayo 1990 de la Consejería de Sanidad y Bienestar Social (LCTB 1990, 29) ,
publicada en el BOC de 29 de mayo, constituye el órgano regulador de los tratamientos
con opiáceos en la Comunidad Autónoma de Cantabria.
2. Su composición, facultades y régimen de funcionamiento serán las recogidas en
la mencionada Orden y en la corrección de errores publicada en el BOC de 28 de junio
de 1990.
CAPÍTULO III. De la participación social
Artículo 37. Consejo Asesor
1. Se constituirá un Consejo Asesor, como órgano colegiado de carácter consultivo,
a través del cual se promueva la participación de la comunidad.
2.
El Consejo Asesor estará compuesto por los siguientes miembros:
–Nueve representantes del Gobierno de Cantabria, a propuesta del Consejero de
Sanidad, Consumo y Bienestar Social.
–Dos representantes de la Delegación del Gobierno en Cantabria.
–Tres en representación de los Ayuntamientos de más de veinte mil habitantes a
propuesta de cada uno de ellos.
–Tres en representación del resto de municipios.
–Dos en representación de las Centrales Sindicales de mayor implantación en el
conjunto de la Comunidad Autónoma.
–Dos en representación de las Organizaciones Empresariales.
–Dos en representación de las Asociaciones de Padres de Alumnos.
131
–Dos en representación de las Asociaciones de Vecinos.
–Dos en representación de las Organizaciones de Consumidores y Usuarios.
–Cinco en representación de los Colegios Profesionales relacionados con la
problemática de las drogodependencias.
–Cinco en representación de las entidades privadas e instituciones con centros y
programas acreditados en materia de drogodependencias.
Artículo 38. Funciones del Consejo Asesor
Son funciones del Consejo Asesor:
a) Asesorar a los distintos órganos del Gobierno de Cantabria en materia de
drogodependencias.
b) Informar el Anteproyecto del Plan Regional sobre Drogas, sus revisiones y
adaptaciones y conocer el estado de su ejecución.
c) Informar las normas que sobre esta materia, y especialmente en desarrollo de
esta Ley, dicte el Gobierno de Cantabria.
d)
Conocer las decisiones en materia de autorización y acreditación de centros.
e)
Informar las necesidades detectadas y proponer prioridades de actuación.
f) Conocer y verificar la adecuación del funcionamiento de todos los centros,
servicios y programas del Sistema.
g)
Informar la Memoria Anual del Plan Regional sobre Drogas.
h)
Elaborar su propio Reglamento de Funcionamiento.
i)
Cuantas otras funciones se le atribuyan legal o reglamentariamente.
Artículo 39. Colaboración de la iniciativa privada
1. Los centros, servicios, establecimientos y otros dispositivos de atención al
drogodependiente de carácter privado podrán integrarse en la Red Asistencial de
Utilización Pública, mediante la celebración de convenios singulares de vinculación, en
los términos que reglamentariamente, se determinen.
2. También podrán establecerse conciertos y conceder subvenciones para la
prestación de servicios con medios ajenos a la Red Asistencial de Utilización Pública en
los casos de insuficiencia de la misma. Excepcionalmente podrá hacerse uso de
servicios no vinculados o no Incluidos en conciertos.
3. Para acceder a este régimen de conciertos y subvenciones, los principios y
programas de las entidades privadas deberán estar en concordancia con los enunciados
de la presente Ley.
132
4. Para la celebración de convenios y conciertos tendrán una consideración
preferente las entidades u organizaciones sin ánimo de lucro.
Artículo 40. Funciones de la iniciativa privada
Las entidades privadas e instituciones podrán cooperar con las Administraciones
Públicas en el desempeño de las siguientes funciones:
a)
La sensibilización social y la información.
b)
La prevención de las drogodependencias.
c)
La asistencia e integración social de drogodependientes.
d)
La formación.
e)
La investigación y evaluación.
Artículo 41. Voluntariado
1. Las Administraciones Públicas y las entidades privadas e Instituciones
fomentarán la participación del voluntariado social del drogodependiente en las
condiciones establecidas por la Ley 6/1996, de 15 enero (RCL 1996, 147) , Reguladora
del Voluntariado Social.
2. Los hábitos preferentes de actuación de la iniciativa social se circunscribirán a la
concienciación social en torno a la problemática de la drogodependencia, la difusión de
criterios, el apoyo a la reinserción y la prevención en el ámbito comunitario.
Artículo 42. Comisiones de participación
A los efectos de lograr una mayor operatividad de constituirán dos comisiones de
participación:
1.
Comisión Intermunicipal.
Estará integrada por representantes de la Dirección del Plan Regional sobre Drogas y
los ayuntamientos que poseen servicios, específicos o no, con intervención en
drogodependencias.
2.
Comisión de ONG.
Integrada por representantes de la Dirección del Plan Regional sobre Drogas y las
ONG con intervención en drogodependencia.
3.
Funciones.
Las comisiones de participación tendrán como funciones:
a)
Analizar la situación del fenómeno de las drogodependencias.
b)
Estudiar los problemas específicos en sus respectivos sectores.
c)
Proponer propuestas de actuación.
133
d)
Conocer líneas de intervención.
e)
Estudiar alternativas de actuación.
CAPÍTULO IV. De la investigación
Artículo 43. Investigación
1. Con objeto de aumentar los conocimientos existentes sobre el fenómeno de las
drogodependencias, el Gobierno de Cantabria promoverá la realización de estudios e
investigaciones, considerándose áreas prioritarias las siguientes:
a) Niveles y tendencias en el consumo de drogas, con especial atención al consumo
juvenil de bebidas alcohólicas.
b) Actitudes y estados de opinión de la población general respecto al fenómeno de
las drogodependencias.
c)
Repercusiones individuales y sociales del consumo de drogas.
d) Evaluación de los diferentes programas de intervención y, particularmente, de la
efectividad de los métodos y programas terapéuticos.
e)
Estilos de vida asociados al consumo de drogas.
2. El Gobierno de Cantabria impulsará la formalización de convenios de
colaboración para potenciar la investigación básica en el campo de las
drogodependencias, para los cuales tendrán una consideración preferente las
Universidades de Cantabria.
3. En los proyectos docentes o de investigación sobre las drogodependencias en el
ámbito sanitario será preceptiva además de la autorización del usuario, la aceptación
expresa del médico y de la dirección del centro sanitario.
4. Asimismo, el Gobierno de Cantabria, promoverá acuerdos con empresas
fabricantes y distribuidores de bebidas alcohólicas y tabaco destinados a fomentar la
investigación de sustancias constitutivas de los elementos más nocivos presentes en las
mencionadas drogas.
CAPÍTULO V. De la formación
Artículo 44. Formación
1. El Gobierno de Cantabria, promoverá programas específicos de formación de
aquellos colectivos relacionados con la prevención, asistencia e incorporación social de
personas drogodependientes.
2. Serán sectores preferentes de formación en el ámbito de las drogodependencias
para Las Administraciones Públicas los siguientes:
a)
Profesionales de Atención Primaria y Servicios Sociales de Base.
b)
Profesores y padres de alumnos de enseñanza primaria y secundaria.
134
c) Representantes de asociaciones juveniles y profesionales que trabajen con este
sector de población.
d)
Profesionales de oficinas de farmacia.
e)
Funcionarios de la Administración de Justicia y Penitenciaria.
f) Profesionales del medio Hospitalario de los Servicios de Urgencias y de los
Servicios directamente relacionados con la población drogodependiente.
g) Miembros de Asociaciones de Ayuda y Autoayuda y Profesionales de Centros y
Programas específicos de Atención a drogodependientes.
h) Personal de otras instituciones y entidades que desarrollen programas
específicos en materia de drogas.
i)
El Voluntariado.
j)
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y Policías Municipales.
k)
Profesionales de instituciones públicas o privadas de atención a menores.
CAPÍTULO VI. Del control parlamentario
Artículo 45. Comisión parlamentaria
1. La Asamblea Regional de Cantabria ejercerá sus competencias de control de las
actuaciones e intervenciones de las diferentes administraciones e instituciones
implicadas así como del propio Plan Regional sobre Drogas a través de la creación de
una Comisión Parlamentaria Especial sobre las Drogodependencias.
2.
Serán funciones de dicha Comisión:
a) Examinar e informar el proyecto Plan Cuatrianual sobre Drogas como elemento
ejecutivo y operativo de actuación.
b) Estudiar e informar las propuestas de Presupuesto del Gobierno de Cantabria en
este sentido.
c) Formular propuestas de actuación y de mejora del propio Plan Regional sobre
Drogas.
d)
Examinar e informar la Memoria Anual del Plan Regional sobre Drogas.
e) Proceder al estudio y análisis de la situación del fenómeno de las
drogodependencias en la Comunidad Autónoma de Cantabria.
f)
Cualesquiera otra que se le atribuyan legal o reglamentariamente.
3.
Funcionamiento.
135
A los efectos de su funcionamiento la Comisión Parlamentaria Especial sobre
Drogodependencias se atendrá a lo dispuesto en el Reglamento de la Asamblea
Regional y demás disposiciones legales que pudieron afectarle.
TÍTULO V. De las competencias de las Administraciones Públicas
Artículo 46. Competencias del Gobierno de Cantabria
Sin perjuicio de las demás competencias que el ordenamiento vigente le atribuye,
corresponde al Gobierno de Cantabria.
1. El establecimiento de las directrices en materia de drogas para la Comunidad
Autónoma de Cantabria.
2.
La aprobación del Plan Regional sobre Drogas.
3. La aprobación de la estructura orgánica de la Dirección del Plan Regional sobre
Drogas.
4.
La aprobación del proyecto de Presupuesto del Plan Regional sobre Drogas.
5. La aprobación de la estructura de los órganos de Coordinación previstos en esta
Ley.
6. La aprobación de la normativa de autorización de apertura y funcionamiento y
de acreditación de centros de atención a drogodependientes.
7. La aprobación, modificación y revisión de las tarifas por la prestación y
concertación de servicios que puedan establecerse con instituciones, entidades o
particulares públicos o privados, en los términos que reglamentariamente se
establezcan.
8. La regulación y el otorgamiento de Subvenciones y la celebración de contratos,
convenios y conciertos con entidades e instituciones en el campo de las
drogodependencias.
9. La aprobación de la normativa y disposiciones reglamentarias en el ámbito de
drogas y las derivadas de la presente Ley.
Artículo 47. Competencias de la Consejería de Sanidad, Consumo y Bienestar Social
Además de aquellas otras competencias que le vienen atribuidas realmente,
corresponde a la Consejería de Sanidad, Consumo y Bienestar Social:
1. El control de los centros, servicios, establecimientos y actividades sanitarias,
sociosanitarias y sociales relacionadas con la prevención, asistencia e integración social
de las personas drogodependientes, y en particular:
a) El otorgamiento de la autorización de instalación, puesta en funcionamiento,
modificación, ampliación, traslado y cierre de centros, servicios y establecimientos.
136
b) La acreditación de centros, servicios y establecimientos, su renovación y
revocación.
c) La regulación y el mantenimiento de los registros pertinentes de las entidades,
centros y programas Integrados en el Plan Regional sobre Drogas.
d)
El ejercicio de la función inspectora.
e) La evaluación de los diferentes programas preventivos, asistenciales y de
integración social.
2. La elaboración y propuesta para su aprobación por el Gobierno de Cantabria del
Plan Regional sobre Drogas.
3. La propuesta de la estructura orgánica de la Dirección del Plan Regional sobre
Drogas y del Servicio de Drogodependencias.
4.
La formulación de Anteproyecto de Presupuesto del Plan Regional sobre Drogas.
5. La propuesta de regulación y el otorgamiento de subvenciones y la celebración
de contratos, convenios y conciertos con entidades e instituciones en el campo de las
drogodependencias.
6. La coordinación general con las Administraciones Públicas, entidades privadas e
instituciones de las actuaciones en materia de drogas.
7. La gestión de los recursos públicos propios de intervención del servicio de
drogodependencias.
8. Las competencias señaladas en los puntos precedentes podrán delegarse en
órganos inferiores de la consejería de Sanidad, Consumo y Bienestar Social con el
alcance que reglamentariamente se determine.
Artículo 48. Competencias de los Ayuntamientos
1. Sin perjuicio de las demás competencias que el ordenamiento vigente les
atribuye, corresponde a los Ayuntamientos de Cantabria en su ámbito territorial:
a) El establecimiento de los criterios que regulen la localización, distancia y
características que deberán reunir los establecimientos de suministro y venta de
bebidas alcohólicas.
b) El otorgamiento de la autorización de apertura a locales o lugares de suministro
y venta de bebidas alcohólicas.
c) Velar, en el marco de sus competencias, por el cumplimiento de las diferentes
medidas de control que se establecen en el Título III de esta Ley, especialmente en las
propias dependencias municipales.
d) La colaboración con los sistemas educativo y sanitario en materia de educación
para la salud.
137
2. Además de las señaladas en el punto anterior, los Ayuntamientos de más de
veinte mil habitantes de Cantabria tienen las siguientes competencias y
responsabilidades mínimas:
a) La aprobación de Planes Municipales sobre Drogas, elaborados en coordinación
y de acuerdo con los criterios y directrices del Plan Regional sobre Drogas, que
incluyan programas de prevención e incorporación social, así como de información,
orientación y motivación de drogodependientes a través de los Servicios Sociales.
b) La coordinación de los programas de prevención e incorporación social que se
desarrollen exclusivamente en el ámbito de su municipio.
c) El apoyo a las Asociaciones y Entidades que en el municipio desarrollen
actividades previstas en el Plan Regional sobre Drogas.
d)
La formación en materia de drogas del personal propio.
e)
La promoción de la participación social en esta materia en su ámbito territorial.
TÍTULO VI. De las infracciones y sanciones
Artículo 49. Régimen sancionador
1. Las infracciones a lo regulado en la presente Ley serán objeto de las sanciones
administrativas correspondientes, previa instrucción del oportuno expediente, sin
perjuicio de las responsabilidades civiles, penales o de otro orden que puedan
concurrir.
2. En ningún caso se impondrá una doble sanción por los mismos hechos y en
función de los mismos intereses públicos protegidos, si bien deberán exigirse las demás
responsabilidades que se deduzcan de otros hechos o infracciones concurrentes.
Artículo 50. Infracciones
Se tipifican como infracciones a lo dispuesto en la presente Ley.
a) Incumplir lo establecido en los artículos 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26 y 28 sobre
condiciones de la publicidad, promoción, venta y consumo de bebidas alcohólicas,
tabaco y otras sustancias químicas, sin perjuicio de las competencias atribuidas a la
Administración del Estado.
b) Dificultar o impedir cualquiera de los derechos de las personas
drogodependientes ante los Sistemas Sanitario y de Acción Social, así como los
recogidos en el artículo 13 de esta Ley.
c)
Obstruir la acción de los servicios de inspección.
d)
Negar el suministro de información o proporcionar datos falsos o fraudulentos.
138
e) Aplicar las ayudas o subvenciones públicas a finalidades distintas a aquéllas para
las que se otorgan, sin perjuicio de lo establecido en la Legislación al respecto de la
Comunidad Autónoma de Cantabria y demás normativas que resulten aplicables.
f) Incumplir las normas relativas a la autorización de apertura y funcionamiento y
de acreditación de centros o servicios de atención a drogodependientes.
Artículo 51. Clasificación de las infracciones
1. Las infracciones se clasifican como leves, graves y muy graves, de acuerdo con
criterios de riesgo para la salud, gravedad de la alteración social producida por los
hechos, cuantía del beneficio obtenido, grado de intencionalidad, generalización de la
infracción y reincidencia.
2. Se clasificarán como leves las infracciones tipificadas en el artículo 50 cuando se
hayan cometido por simple negligencia y no comporten un perjuicio directo para la
salud.
3. Se calificarán como infracciones graves las tipificadas en el artículo 50 cuando no
concurran en su comisión las circunstancias y supuestos contemplados en los
apartados 2 y 4 de este artículo. También tendrá la consideración de infracción grave la
reincidencia en infracciones leves.
4. Se califican como infracciones muy graves la reincidencia en infracciones graves, y
aquellas otras que por sus circunstancias concurrentes comporten cualquiera de los
siguientes supuestos:
a) Un grave perjuicio para la salud de los usuarios.
b) Negativa absoluta a facilitar información o a prestar colaboración a los servicios de
inspección, así como el falseamiento de la información suministrada a dichos servicios.
c) La resistencia, coacción, amenaza, represalia, desacato o cualquier otra forma de
presión ejercitadas sobre las autoridades sanitarias o sus agentes.
5. Se produce reincidencia cuando al cometer la infracción el sujeto hubiera sido ya
sancionado por esa misma falta, o por otra de gravedad igual o mayor o por dos o más
Infracciones de gravedad inferior, durante el último año.
Artículo 52. Sanciones
1. Las infracciones a la presente Ley serán sancionadas, en su caso, con multa, cese
temporal de la actividad o cierre del establecimiento local o empresa.
2. La graduación de las sanciones será proporcionada a la infracción cometida y
respetará los siguientes criterios:
a)
Gravedad de la infracción.
b)
Gravedad de la alteración social y perjuicios causados.
139
c)
Riesgo para la salud.
d)
Posición del infractor en el mercado.
e)
Beneficio obtenido.
f)
Grado de intencionalidad y reiteración.
g)
Perjuicio causado a menores de edad.
3.
La graduación de las multas se ajustará a lo siguiente:
a)
Por infracción leve, multa de hasta dos millones (2.000.000) de pesetas.
b) Por infracción grave, multa de dos millones una (2.000.001) a diez millones
(10.000.000) de pesetas, pudiéndose rebasar esta cantidad hasta alcanzar el quíntuplo
del valor de los productos o servicios objeto de la infracción.
c) Por infracción muy grave, multa de diez millones una (10.000.001) a cien millones
(100.000.000) de pesetas, pudiéndose rebasar esta cantidad hasta alcanzar el quíntuplo
del valor de los productos o servicios objeto de la infracción.
4. En los casos de especial gravedad, contumacia en la petición de la infracción y la
trascendencia notoria y grave para la salud, las infracciones, muy graves se
sancionarán con la suspensión temporal de la actividad por un máximo de cinco años
o, en su caso, con el cierre de la empresa o la clausura del servicio o establecimiento.
5. En las infracciones tipificadas en el artículo 50 de la presente Ley podrá acordarse
como sanción complementaria la supresión, cancelación o suspensión de cualquier tipo
de ayudas o subvención de carácter financiero que el particular o la entidad infractora
haya obtenido o solicitado del Gobierno de Cantabria.
Artículo 53. Prescripción
1.
Las infracciones a que se refiere la presente Ley prescribirán:
a)
A los seis meses, las correspondientes a las faltas leves.
b)
A los dos años, las correspondientes a las faltas graves.
c)
A los cinco años, las correspondientes a las faltas muy graves.
2. El plazo de prescripción comenzará a contarse a partir del día que se haya
cometido la infracción y se interrumpirá por la iniciación, con conocimiento del
interesado, del procedimiento sancionador.
Artículo 54. Competencia del régimen sancionador
1.
Las autoridades competentes para imponer sanciones son las siguientes:
a)
Los Alcaldes multas de hasta dos millones (2.000.000) de pesetas.
140
b) El Consejero de Sanidad, Consumo y Bienestar Social multas de hasta diez
millones (10.000.000) de pesetas y suspensión temporal de la actividad por un máximo
de cinco años.
c) El Gobierno de Cantabria multas desde diez millones una (10.000.001) pesetas y
el cierre de la empresa o la clausura del servicio o establecimiento.
2. No tendrá carácter de sanción la resolución de cierre de establecimientos o de la
suspensión de las actividades que no cuenten con la autorización exigida o que no se
ajusten a los términos de ésta, hasta que no se subsanen los defectos o se cumplan los
requisitos. Simultáneamente a la resolución de cierre o suspensión podrá incoarse un
expediente sancionador.
TÍTULO VII. De la financiación
Artículo 55. De la financiación del Gobierno de Cantabria
1. Al objeto de poder conseguir los objetivos perseguidos en esta Ley, el Gobierno
de Cantabria establecerá cada año la dotación presupuestaria suficiente a incluir en el
Estado de Gastos de los Presupuestos Generales de la Comunidad de Cantabria para el
desarrollo de acciones en materia de drogas.
2. Los ingresos que se produzcan por la imposición de sanciones tipificadas en esta
Ley, generarán un crédito por la misma cuantía en la dotación presupuestaria prevista
en el apartado 1 de este artículo.
Artículo 56. De la financiación de las Corporaciones Locales
1. Los Ayuntamientos y Mancomunidades que deseen obtener financiación de los
Presupuestos Generales de la Diputación Regional de Cantabria para el desarrollo de
las actuaciones de su competencia en materia de drogas, estarán obligadas a disponer
de un Plan Municipal sobre Drogas convenientemente aprobado y a consolidar en sus
respectivos presupuestos, de forma claramente diferenciada y de acuerdo con la
estructura y clasificaciones presupuestarias, los créditos específicos destinados a tal
finalidad.
2. La financiación que la Diputación Regional de Cantabria destine a cada
Corporación Local será como máximo de la misma cuantía que la ejecutada el año
anterior por ésta para desarrollar las acciones en materia de drogas.
3. El Gobierno de Cantabria podrá establecer con los Ayuntamientos y
Mancomunidades convenios de colaboración que regulen la financiación y
características que deban reunir los Planes Municipales.
DISPOSICIONES ADICIONALES
Primera.
Los productos de denominación de origen de Cantabria se exceptuarán de lo
dispuesto en los artículos 20.3, 21,1, y 21.5 de esta Ley, así como de lo preceptuado en
el artículo 22.1 que no afecte a los menores de dieciocho años.
141
Segunda.
En el plazo de tres meses a partir de la publicación de la presente Ley, deberán
quedar constituidos todos los órganos colegiados de Coordinación y participación
previstos en el Título IV.
Tercera.
En el plazo máximo de dos años a partir de la publicación de la presente Ley, el
Gobierno de Cantabria, a propuesta del titular de la Consejería de Sanidad y Bienestar
Social, actualizará el Plan Regional sobre Drogas, adecuándolo a las previsiones
contenidas en el Capítulo I del Título IV.
Cuarta.
Mediante Decreto, el Gobierno de Cantabria revisará cada cuatro años las cuantías
mínimas y máximas fijadas en el apartado 3 del artículo 52 de la presente Ley.
Quinta.
Los órganos administrativos competentes, las asociaciones de consumidores y
usuarios, las personas naturales o jurídicas afectadas y, en general, los titulares de un
derecho subjetivo o interés legítimo podrán solicitar de los comerciantes productos
objeto de limitación o prohibición de su publicidad, así como a la Autoridad judicial
competente, el cese o la rectificación de la publicidad ilícita, de conformidad con lo
establecido en la Ley del Estado 34/1988, General de Publicidad (RCL 1988, 2279) .
Sexta.
En el plazo de seis meses a partir de la publicación de esta Ley, el Gobierno de
Cantabria aprobará la normativa que desarrolle reglamentariamente el contenido y
alcance específico de los derechos de las personas drogodependientes establecidos en
el artículo 13 de la presente Ley y las garantías de Reparación que procedan por su
incumplimiento.
Séptima.
En el plazo de un año a partir de la publicación de la presente Ley, los
Ayuntamientos de más de veinte mil habitantes de Cantabria deberán haber aprobado
una ordenanza municipal que se ajuste a las medidas de control recogidas en el Título
III de esta Ley.
DISPOSICIONES TRANSITORIAS
Primera.
1. Las medidas limitativas de la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco
contempladas en los artículos 20 y 21, que afecten a la publicidad contratada con
anterioridad a la entrada en vigor de la presente Ley, no serán de aplicación hasta
transcurridos ocho meses desde la publicación de la presente Ley.
142
2. Las empresas publicitarias y medios de comunicación afectados deberán remitir
al Gobierno de Cantabria dentro del mes siguiente a la publicación de la presente Ley
una relación de los compromisos pendientes de ejecución.
Segunda.
El artículo 56.1 no será de aplicación durante el año siguiente a la entrada en vigor de
la presente Ley.
DISPOSICIÓN DEROGATORIA
Única.
Quedan derogadas cuantas disposiciones de Igual o menor rango que se opongan a
lo previsto en esta Ley.
DISPOSICIONES FINALES
Primera.
Se autoriza al Gobierno de Cantabria a dictar cuantas normas sean precisas para el
desarrollo y ejecución de esta Ley.
Segunda.
La presente Ley entrará en vigor el día siguiente de su publicación en el «Boletín
Oficial de Cantabria».
143
Ley 5/2001, de 17 octubre, de Drogodependencias de La Rioja
Versión vigente de: 1/1/2004
PARLAMENTO DE LA RIOJA
BO. La Rioja 23 octubre 2001, núm. 127, [pág. 4551]. BOE 6 noviembre 2001, núm. 266,
[pág. 40147].
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
1.
El uso de drogas es un fenómeno que ha estado presente en la humanidad desde
tiempos remotos.
La utilización de sustancias que alteran el psiquismo, ha estado ligada a la cultura
como parte de fenómenos religiosos y curativos. Precisamente la utilización dentro de
fenómenos culturales arraigados, es lo que confiere una dimensión radicalmente
diferente al uso de sustancias que se tiene ahora, que está ligado a fenómenos de ocio,
diversión o estimulación.
La utilización de drogas, por ello, está ligada a la cultura de los pueblos, de tal modo
que ésta actúa como protectora contra el mal uso o uso inadecuado de sustancias
psicotrópicas. Por el contrario, el uso actual se realiza dentro de una dinámica ligada al
enriquecimiento económico, regida por las Leyes del mercado y generando en los que
consumen ilusiones de paraísos y solución de muchos problemas.
El problema del uso y abuso de drogas precisa de los poderes públicos una acción de
protección ante el uso inadecuado de sustancias, ya que ha pasado a ser un problema
de Salud Pública. Es deber de los poderes públicos garantizar la protección a los
colectivos más vulnerables socialmente ante las drogas, velar por el control sobre esas
sustancias en la vida cotidiana y procurar la reducción de su disponibilidad.
Al hablar de drogas encontramos dos grandes grupos de sustancias, aquellas cuyo
uso está aceptado socialmente como son el tabaco o el alcohol; y también, productos
potencialmente adictivos como los juegos de azar y otro gran grupo de sustancias no
admitidas socialmente como la heroína, cocaína, cannabis y otras. Dentro de este
último grupo está irrumpiendo con fuerza una tercera vía de fabricación química
clandestina de drogas, como es el caso de los derivados anfetamínicos. En todos los
casos los efectos devastadores sobre la salud son incuestionables produciéndose en
unos casos una influencia más directa sobre la salud física de los individuos, y en otros
con una influencia más clara sobre la salud mental, y en todos los casos un
empobrecimiento de la salud social. Esto último, se concreta en aislamiento entre la
juventud, carencia o escepticismo ante los ideales, baja estima de sí mismos y aumento
de la probabilidad de inadaptación social y laboral. En definitiva, esta falla en la salud
144
social provocada por el uso inadecuado de droga puede minar los cimientos sobre los
que se puede asentar una sociedad sana y libre.
Sin perjuicio de lo anterior, es indudable que La Rioja presenta una ancestral
vinculación con la cultura del vino en su más amplia extensión y constituye además un
sector estratégico de la economía regional. Precisamente esta singularidad, obliga a las
Instituciones riojanas y al propio sector vitivinícola a conjugar adecuadamente la
protección de los grupos sociales más vulnerables al alcohol con el responsable
fomento y divulgación de la cultura del vino.
El Gobierno de La Rioja, para dar respuesta al problema de la drogodependencia,
creó en 1985 la Comisión Regional de Coordinación para la prevención y asistencia en
drogodependencias que elaboró un Plan Regional sobre Drogas aprobado en marzo de
1986. La citada Comisión ha sido objeto de diferentes modificaciones hasta que en el
Decreto 43/1997, de 22 de agosto (LLR 1997, 130) (BOR de 26 de agosto de 1997) se crea
la Comisión Técnica de seguimiento del Plan Riojano de Drogodependencia, que busca
dotar de un carácter más técnico y de consenso a las acciones que se lleven a cabo y
elevar las propuestas a los distintos órganos de instituciones y asociaciones.
Este Decreto fue modificado para ajustarlo a las necesidades de organización del
trabajo de las subcomisiones y al cambio de instituciones, por la asunción de nuevas
competencias, por el Decreto 46/1998, de 10 de julio (LLR 1998, 163) (BOR de 14 de
julio de 1998).
Además de articularse los instrumentos de coordinación institucional y de desarrollo
de las iniciativas en drogodependencias, se han establecido normativas que regulan la
autorización y acreditación de Centros de atención sociosanitaria a drogodependientes
( Decreto 10/1991, de 4 de abril [LLR 1991, 84] ), y sobre la acreditación de centros para
la realización de programas con sustitutivos opiáceos. Asimismo se ha regulado, con
carácter anual, la subvención a Corporaciones Locales para programas de prevención
de drogodependencias.
La aprobación del Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones por la
Comisión Técnica y de Seguimiento del citado Plan el 15 de septiembre de 1998 y su
posterior aprobación en Consejo de Gobierno el 9 de octubre de 1998, han supuesto
una apuesta firme desde el Gobierno de La Rioja, de sus instituciones, entidades y
asociaciones por la acción coordinada en materia de drogodependencias. Uno de los
objetivos del Plan en el Área de prevención y dentro del denominado Subprograma
Normativo, es la promulgación y desarrollo de una Ley Autonómica sobre Drogas. La
promulgación de esta Ley, será una oportunidad única para hacer que el compromiso
institucional y la corresponsabilidad ante las drogodependencias sean efectivos y que
la coherencia y efectividad de las políticas preventivas sobre drogas sean más factibles.
Asimismo los esfuerzos de actuación de asociaciones, instituciones públicas o privadas,
organizaciones empresariales y sindicales, tendrán un referente normativo que ponga
145
el bien de los jóvenes y afectados por la drogodependencia por encima de cualquier
otro interés.
Los principios rectores de esta Ley son los mismos que han inspirado al Plan Riojano
de Drogodependencias y otras Adicciones, y son:
1. Flexibilización, en cuanto a su carácter necesariamente dinámico en la medida en
que el problema que trata es cambiante y en cuanto su necesaria posibilidad de
renovación por los agentes a los que les incumbe.
2. Globalización, por su abordaje de aspectos sanitarios, sociales, educativos,
laborales, económicos, policiales, normativos etc., con relación a la prevención,
asistencia, reinserción y control de la oferta de alcohol, tabaco, drogas ilegales,
psicofármacos y otros productos adictivos.
3. Integración de las acciones contra la drogodependencia, a través de programas
conjuntos de actuación en ámbitos de promoción y prevención de la salud, de bienestar
social, de inserción laboral y control de la oferta; procurando una cobertura más allá
del individuo, para incluir a familias y comunidades.
4. Corresponsabilización, en cuanto a que la reducción de la oferta también es una
responsabilidad compartida necesariamente de todos a los que les incumbe el
problema.
5. Planificación ya que es la única manera de llevar a cabo las acciones
interinstitucionales y coordinar actuaciones intersociales para abordar la prevención,
asistencia, inserción y control de la oferta de drogas.
6. Participación, por ser la esencia de las actuaciones de esta Ley, al apoyarse en la
comunidad tanto la definición de los problemas sobre las drogas y la
drogodependencia, como la búsqueda de soluciones a los mismos.
2.
Los preceptos legales de esta Ley se apoyan en la Constitución Española (RCL 1978,
2836; ApNDL 2875) , que en su artículo 43 reconoce el derecho a la protección de la
salud y establece que compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud
pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios.
La Ley Orgánica 3/1982, de 9 de junio (LLR 1982, 612) , de Estatuto de Autonomía de
La Rioja, reformada por la Ley Orgánica 2/1999, de 7 de enero (LLR 1999, 10, 67) ,
delimita las competencias de nuestra Comunidad Autónoma y establece en el artículo
8.1.30 la competencia exclusiva de asistencia y servicios sociales y en el artículo 9.5 la
competencia de desarrollo legislativo y ejecución en materia de seguridad e higiene.
La Ley 7/1985, de 2 de abril (RCL 1985, 779, 1372; ApNDL 205) , Reguladora de las
Bases del Régimen Local, establece que los municipios ejercerán, en los términos de la
legislación del estado y de las Comunidades Autónomas, competencias, sobre
146
protección de la salubridad pública y prestación de los servicios sociales y promoción y
reinserción social.
3.
Esta Ley incorpora la experiencia en el ámbito de drogodependencias de otras
Comunidades Autónomas, acoge recomendaciones de organismos internacionales
como la Convención única de 1961 (RCL 1966, 733, 798; NDL 12431) sobre
Estupefacientes y su enmienda por el Protocolo de 1972 (RCL 1977, 346) , el Convenio
sobre sustancias psicotrópicas de 1971 (RCL 1976, 1747, 1943; ApNDL 5038) y la
Convención de las Naciones Unidas contra el tráfico ilícito de estupefacientes y
sustancias psicotrópicas de 1988 (RCL 1990, 2309) . Asimismo la Convención sobre los
Derechos del Niño (RCL 1990, 2712) , en su artículo 33 sobre la protección de la infancia
en el uso indebido de estupefacientes y sustancias psicotrópicas. Igualmente
importante es el código de práctica sobre el manejo de problemas de alcohol y las
drogas en el lugar de trabajo de la OIT y el Convenio de este mismo organismo relativo
a la discriminación en materia de empleo y ocupación.
Del mismo modo, y en atención al interés del menor, la Ley incorpora limitaciones a
la venta y consumo de alcohol y tabaco a menores, conductas que la propia Ley 4/2000
(LLR 2000, 242) de Espectáculos y Actividades Recreativas de la Comunidad
Autónoma de La Rioja regula en beneficio del correcto mantenimiento del orden
público.
Desde un ámbito sanitario se recogen en especial las recomendaciones de la OMS
sobre la necesidad de garantizar una actuación integral de las Drogodependencias y
otras Adicciones y de modo normalizado.
4.
La presente Ley se articula en los Títulos que a continuación se detallan:
TÍTULO PRELIMINAR. DISPOSICIONES GENERALES
TÍTULO I. MEDIDAS PREVENTIVAS
TÍTULO II. ASISTENCIA E INSERCIÓN SOCIAL DE LAS PERSONAS CON
DROGODEPENDENCIAS Y OTRAS ADICCIONES
TÍTULO III. DE LA REDUCCIÓN DE LA OFERTA A TRAVÉS DE LAS MEDIDAS
DE CONTROL
TÍTULO IV. DE LA ORGANIZACIÓN INSTITUCIONAL Y DE LA PROMOCIÓN
DE LA INICIATIVA SOCIAL
TÍTULO V. DE LA FORMACIÓN, INVESTIGACIÓN Y DOCUMENTACIÓN
TÍTULO VI. DE LAS COMPETENCIAS DE LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS
TÍTULO VII. DE LAS INFRACCIONES Y SANCIONES
147
TÍTULO VIII. DE LA FINANCIACIÓN
Se compone de un total de 84 artículos y contiene, además, siete disposiciones
adicionales, tres transitorias, una derogatoria y dos finales.
Por razones de sistemática legislativa, la Ley incorpora aspectos de legislación básica
o exclusiva del Estado que se entenderán automáticamente modificados cuando se
produzca la revisión de la legislación estatal. En caso de que ocurra esta modificación
continuarán vigentes los preceptos que sean compatibles o permitan una interpretación
armónica con los preceptos estatales, en tanto no exista una adaptación expresa de la
legislación autonómica.
TÍTULO PRELIMINAR. Disposiciones generales
Artículo 1. Objeto de la Ley
La presente Ley tiene por objeto:
a) La ordenación general, en el marco de las competencias que estatutariamente
corresponden al Gobierno de La Rioja, y dentro de su ámbito territorial, del conjunto
de actuaciones encaminadas a la prevención, asistencia, inserción social y laboral de
personas con Drogodependencias y otras Adicciones. También la regulación de las
medidas de control de la oferta de sustancias potencialmente adictivas y de otros
productos que pueden generar adicción.
b) La regulación general de las funciones y competencias en la materia de las
Administraciones Públicas, entidades privadas e instituciones, como marco de
referencia para la necesaria cooperación y coordinación en la prevención, asistencia e
inserción social de drogodependientes.
c) La protección a terceras personas de los perjuicios que puede causarles el
consumo de sustancias psicotrópicas o uso de productos adictivos.
d) La configuración del Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones
como el instrumento estratégico para la planificación y ordenación de actuaciones que
en materia de drogas se llevan a cabo en La Rioja.
e)
La regulación de los derechos de las personas drogodependientes.
Las prescripciones contenidas en la presente Ley serán de aplicación a las diferentes
actuaciones, tanto individuales como colectivas, de titularidad pública o privada, que
en materia de drogas se realicen dentro del ámbito territorial de la Comunidad
Autónoma de La Rioja.
Artículo 2. Definiciones
1. A los efectos de la presente Ley, se consideran drogas aquellas sustancias que
administradas al organismo, son capaces de generar dependencia, provocan una
modificación en la conducta y efectos perniciosos sobre la salud y/o el bienestar social.
Tienen tal consideración:
148
a) Estupefacientes y psicótropos, entendiendo por tales las sustancias o preparados
sometidos a fiscalización o control en virtud de las normas nacionales y convenios
internacionales suscritos por el Estado Español.
b)
Bebidas alcohólicas.
c)
Tabaco.
d) Productos de uso doméstico o industrial y las sustancias volátiles que se
determinen reglamentariamente.
e) Cualquier otra que una vez suministrada produzca los efectos sobre la salud
enumerados en el punto 1.
2. A los efectos de la presente Ley, se consideran productos adictivos aquellos que
son capaces de generar con su utilización, alteraciones de comportamiento y generar
dependencia psicológica, tales como:
a) Máquinas de juego de tipo B y C, de conformidad a la Ley 5/1999, de 13 de abril
(LLR 1999, 106) .
b)
Juegos de azar y apuestas.
c)
Otros dispositivos que sean susceptibles de generar dependencia psíquica.
3.
Asimismo, se entiende por:
a) Trastorno Adictivo: Patrón desadaptado de comportamiento que provoca una
dependencia, psíquica, física o de ambos tipos, a una sustancia o conducta
determinada, repercutiendo negativamente en las esferas, psicológica, física y/o social
de la persona y su entorno.
b) Drogodependencia: Trastorno adictivo definido por el estado psíquico, y en
ocasiones físico y social, causado por la acción recíproca entre un organismo vivo y una
droga, que produce modificaciones del comportamiento y otras reacciones
psicofisiológicas, que conllevan casi siempre un impulso irreprimible por consumir la
droga de modo continuado con periodicidad variable, con el fin de evitar el malestar
producido por su privación.
c) Desintoxicación: Proceso terapéutico orientado a la interrupción de la
dependencia física producida por una sustancia psicoactiva exógena al organismo.
d) Deshabituación: Proceso terapéutico para la eliminación o disminución de una
dependencia y para recuperar la Salud Física y Mental, comprendiendo la asistencia
tanto sanitaria como social.
e) Inserción/Reinserción: Proceso de incorporación de una persona a su entorno
habitual como ciudadano autónomo y responsable, en el que se incluyen tanto la
recuperación de las capacidades individuales de inserción social como los cambios
149
sociales necesarios para la aceptación de las personas que padecen o han padecido
trastornos adictivos.
f) Reducción de daños: Estrategias de intervención dirigidas a disminuir los efectos
especialmente negativos que pueden producir algunas formas de uso de drogas o de
las patologías asociadas al mismo.
g) Reducción de riesgos: Estrategias de intervención orientadas a modificar las
conductas susceptibles de aumentar los efectos especialmente graves para la salud
asociados al uso de drogas o productos adictivos.
h) Prevención: Conjunto de estrategias encaminadas a eliminar o modificar los
factores de riesgo personales y del entorno social o cultural, asociados al consumo de
drogas o utilización de productos adictivos, con la finalidad de:
–Reducir su demanda y su consumo.
–Reducir o limitar la oferta de drogas en la sociedad.
–Resolver las consecuencias que se pueden derivar de su consumo.
–Minimizar las causas socioeconómicas y laborales que generan situaciones de riesgo
para el consumo de drogas que se asocian a la pobreza y la desigualdad social.
4. En el marco de esta Ley, se consideran drogas institucionalizadas o socialmente
aceptadas aquellas que pueden ser adquiridas y consumidas legalmente, siendo las
principales las bebidas alcohólicas, el tabaco y los psicofármacos.
Artículo 3. Derechos de las personas drogodependientes
Las personas drogodependientes que se encuentren en territorio de la Comunidad
Autónoma de La Rioja, en su consideración de enfermos, disfrutan de todos los
derechos recogidos en el ordenamiento jurídico vigente para los usuarios de los
servicios sanitarios y sociosanitarios de la Comunidad Autónoma de La Rioja
mereciendo particular atención los siguientes:
a) A la gratuidad de la asistencia, dentro del Sistema Sanitario Público y de los
centros privados concertados, con las excepciones que se pudieran determinar
reglamentariamente.
b)
A recibir un tratamiento adecuado, prestado por centro y servicio acreditado.
c) A la igualdad de acceso a los dispositivos asistenciales y al respeto de su
personalidad, dignidad e intimidad, sin que pueda ser discriminado por ninguna
causa. Asimismo a la asistencia sanitaria sea cual fuere la procedencia, credo, ideología,
sexo y cualquier otra condición física, psíquica o social.
d) A la voluntariedad para iniciar y cesar el tratamiento, excepto en los casos
señalados en la legislación vigente.
150
e) A solicitar el alta terapéutica cuando lo desee salvo los incursos en proceso
judicial.
f) A la confidencialidad de toda la información relacionada con su proceso y
estancia en cualquier dispositivo asistencial de la Comunidad Autónoma de La Rioja.
g) A información completa y gratuita, comprensible y continuada, verbal y escrita,
sobre el proceso de tratamiento que esté siguiendo.
h) A que se le extienda certificación gratuita acreditativa sobre su situación, así
como sobre el tratamiento que haya seguido o esté siguiendo.
i) A que quede constancia por escrito o en soporte técnico adecuado de todo su
proceso asistencial.
j) El usuario de un centro de drogodependencia en régimen de internado tiene
derecho a una alimentación equilibrada especificada mediante un calendario semanal y
al ejercicio de queja o reclamación mediante un sistema establecido.
k)
Derecho a una atención física, psicológica y social de modo completo.
l) A la no discriminación en la asistencia o inserción social en razón de la opción
terapéutica contra la adicción que esté recibiendo la persona afectada, tanto en lo
referente a asistencia de otras patologías orgánicas o psíquicas, como en lo referente a
sus opciones de rehabilitación social y laboral.
m) A la información sobre los servicios a los que puede acceder y los requisitos y
exigencias o condiciones que plantea su tratamiento así como a la libre elección de
opciones de tratamiento que determinen los correspondientes servicios sanitarios.
n) A la libre elección entre las opciones de tratamiento y a la negativa al
tratamiento, excepto en los casos señalados en la legislación estatal en materia de
sanidad.
ñ)
A un trato digno y respetuoso.
o) A la utilización de las vías de reclamación mediante el sistema establecido en los
dispositivos de atención.
p)
A cualesquiera otros derechos reconocidos por la normativa vigente.
Artículo 4. Principios rectores
Las actuaciones que en materia de drogodependencias se lleven a cabo en la
Comunidad Autónoma de La Rioja responderán a los siguientes principios rectores:
a) La consideración de las drogodependencias y del abuso o uso indebido de las
drogas como problemas de la salud con repercusiones en la esfera biológica,
psicológica y social, así como en el entorno familiar o de convivencia de las personas.
151
b) La promoción de hábitos saludables que favorezcan una cultura de la salud y la
solidaridad y apoyo a las personas con problemas de drogodependencias.
c) La prioridad de las intervenciones cuyo objetivo sea la prevención del consumo
de drogas o de los problemas que de él puedan derivarse.
d) La integración de las actuaciones en materia de drogodependencias en los
sistemas educativo, sanitario y de servicios sociales de la Comunidad Autónoma de La
Rioja.
e) La responsabilidad de las Administraciones Públicas en el desarrollo, la
coordinación de las intervenciones y la participación activa de la Comunidad en el
diseño de las actuaciones.
f) La modificación de las actitudes y comportamientos de la sociedad respecto a las
drogodependencias, generando una conciencia solidaria frente a este problema.
Artículo 5. Garantías de los derechos
1. La Comunidad Autónoma de La Rioja establecerá reglamentariamente el
contenido y alcance específico de dichos derechos y las garantías de reparación que
procedan por su incumplimiento.
2. Las infracciones por violación de estos derechos estarán sometidas al régimen
sancionador contemplado en esta Ley, sin perjuicio de las responsabilidades
disciplinarias o de otro tipo del personal autor de las mismas.
3. Los centros y servicios sanitarios y sociosanitarios públicos y privados de
atención al drogodependiente dispondrán de información accesible de los derechos de
los pacientes y hojas de reclamaciones y sugerencias al público.
4. El ingreso de una persona en un centro o servicio vendrá precedido de la firma
del correspondiente contrato terapéutico, en el que se reflejen con claridad los derechos
y obligaciones a observar en el proceso de recuperación.
TÍTULO I. Medidas preventivas
CAPÍTULO I. De la prevención de las drogodependencias y otros trastornos
adictivos
Artículo 6. Medidas preventivas generales
Corresponde a las Administraciones Públicas, en sus respectivos ámbitos de
competencias, desarrollar, promover, apoyar, fomentar, coordinar, controlar y evaluar
los programas y actuaciones tendentes a:
a) Informar adecuadamente a la población general sobre las sustancias y conductas
que pueden generar dependencia, así como de sus efectos y de las consecuencias
derivadas del uso y/o abuso de las mismas.
152
b) Educar a la población en la creación de hábitos saludables, especialmente a los
jóvenes.
c) Intervenir sobre las condiciones sociales y otras variables o factores que puedan
incidir en el consumo de sustancias capaces de generar dependencia y sus
consecuencias.
d) Actuar sobre los factores de riesgo específicos de carácter individual, familiar,
laboral y del entorno asociado al consumo de drogas y otras conductas adictivas.
e) Potenciar la implantación de programas preventivos en los ámbitos sanitario,
familiar, escolar, laboral y comunitario, coordinados, dentro de políticas globales de
actuación.
f) Adoptar medidas que tiendan a evitar los perjuicios para la salud que se derivan
del consumo de drogas, no sólo para los propios afectados sino también para terceras
personas.
g)
Eliminar y, en todo caso, limitar la presencia, promoción y venta de drogas.
h) Promover la calidad de los programas preventivos mediante las oportunas
medidas de control y evaluación de los mismos.
i)
Formar profesionales en materia de prevención de las drogodependencias.
j) Apoyar desde las Administraciones Públicas a los colectivos sociales que trabajan
en este ámbito, para desarrollar actividades tendentes a la prevención del consumo de
drogas.
k) Desarrollar políticas que coordinen a los medios de comunicación como agentes de
transmisión de valores en la familia, con las Administraciones sanitaria, educativa, de
servicios sociales, el movimiento asociativo y otras entidades y Administraciones que
les competa, para generar estados de opinión y actitudes contrarias al consumo de
drogas, alcohol y tabaco, en el seno de la familia.
Artículo 7. Actuaciones prioritarias
1. El Gobierno de La Rioja, recogiendo las propuestas presentadas por los
departamentos, entidades y asociaciones representadas en los órganos de participación
del Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones, dentro de su ámbito de
competencia y en colaboración con otras Administraciones Públicas y entidades
públicas y privadas, promoverá las siguientes actuaciones:
a) La realización de políticas globales preventivas que comprendan la coordinación
de los distintos sectores, de participación social, educativos, sanitarios, de servicios,
sociales, económicos, policiales y judiciales.
153
b) La planificación de la Educación para la Salud a lo largo de todo el proceso
educativo, promoviendo la participación del profesorado mediante su formación y
prestando una particular atención a la prevención de las drogodependencias.
c) El desarrollo de políticas de actuación que promuevan la diversificación de la
oferta de actividades de ocio y tiempo libre dirigidas a los jóvenes que desarrollen
formas de utilización del tiempo no relacionadas con el consumo de bebidas
alcohólicas, tabaco y drogas.
d) El ejercicio de acciones en prevención del consumo de alcohol, tabaco y otras
drogas en el medio laboral considerada como una medida más de promoción de la
salud en las empresas y como medida de prevención de riesgos laborales asociados a
su consumo, tanto para el afectado como para terceras personas.
e) La realización de programas comunitarios de prevención de las
drogodependencias dirigidos a grupos de riesgo por la concurrencia de situaciones de
marginación y pobreza. En su caso, se promoverá la coordinación entre actuaciones
municipales y regionales, así como la participación de representantes sociales de
dichos colectivos en el diseño de los planes preventivos.
f) El diseño de estrategias preventivas dirigidas a la familia como núcleo principal
de transmisión de actitudes y valores con relación al uso y abuso de drogas.
g) La creación de los mecanismos para la homologación, acreditación y autorización
de programas de prevención de las drogodependencias que se realicen en La Rioja, con
especial referencia a los de ámbito escolar.
h) La coordinación entre las actuaciones regionales y municipales para un
desarrollo urbano equilibrado que favorezca la superación de las causas que inciden en
la aparición de las drogodependencias, contribuyendo a la eliminación de la
marginación y a la regeneración del tejido urbano y social.
i) La realización de programas orientados a generar una conciencia social, solidaria
y participativa que facilite la integración de los drogodependientes, así como la
modificación de actitudes y comportamientos de la población en general con relación a
los mismos.
2. La determinación de estas actuaciones prioritarias que se deban desarrollar se
realizará con la participación de sectores implicados a través de los órganos de
participación del Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones.
3. Para el desarrollo de una política sobre prevención de drogodependencias
continuada, participativa y extensa en todo el territorio de La Rioja, los
Ayuntamientos, de forma individual o mancomunada, elaborarán Planes Municipales
sobre Drogas. Para la ejecución de dichos planes se promoverá por parte de los
Ayuntamientos y las Administraciones Sanitaria y Social una red de técnicos en
prevención de las drogodependencias.
154
CAPÍTULO II. Medidas preventivas y criterios de actuación
Artículo 8. Criterios de actuación en la prevención de los trastornos por
Drogodependencias y otras Adicciones
Corresponderá a las distintas Administraciones públicas, en coordinación con otros
departamentos, entidades privadas, asociaciones e instituciones, dentro de su
competencia, promover y desarrollar actuaciones de prevención de las
drogodependencias, según los siguientes criterios:
1. La prevención se entiende como una actividad prioritaria dentro de las acciones
contra las drogodependencias que desarrollen los agentes implicados.
2. La corresponsabilidad entre Administraciones y la participación social deben ser
los ejes fundamentales de la prevención en este campo.
3. La información se configura como el eje fundamental de las actuaciones
preventivas, teniendo en cuenta que deberá estar adaptada a las condiciones sociales y
culturales específicas de los colectivos a que se dirige.
4. Las acciones preventivas deberán, asimismo, tender a la utilización de las nuevas
tecnologías de la información para conseguir maximizar sus efectos y actuar en los
nuevos canales de influencia mediática sobre las drogas.
5. La prevención tenderá tanto a la modificación de las condiciones individuales,
como también a las del contexto social que inducen al abuso o mala utilización del
alcohol, tabaco y otras drogas.
Artículo 9. La prevención en la familia
1. La familia deberá ser objeto de especial actuación por parte del Gobierno de La
Rioja en relación con el uso y abuso de drogas, alcohol y tabaco, desde dos vertientes:
una como objeto de las acciones de prevención del consumo de drogas en su seno y
otra como agente de prevención sobre los hijos.
2. Serán de especial atención por parte de los Servicios de Salud las medidas sobre
las familias de riesgo de consumo de drogas. Aquellas familias desfavorecidas o en
situación de riesgo social serán objeto de especial atención, además, por parte de los
Servicios Sociales. Las medidas de prevención inespecífica de las drogodependencias
se considerarán de actuación preferente para favorecer la promoción social y la
implicación y fortalecimiento de las redes sociales como elementos de protección
contra las drogodependencias.
3. En general, el Gobierno de La Rioja, desde su competencia potenciará acciones
conducentes a mejorar las condiciones de vida y superar factores de marginación de las
familias que inciden en el consumo de drogas. Para ello se desarrollarán medidas de
impulso del asociacionismo en grupos de riesgo, planificación de servicios socioculturales accesibles para los colectivos desfavorecidos, promoción de alternativas de
formación y empleo que minimicen el fracaso escolar y planificar actividades solidarias
155
y equilibradas que fomenten la superación de factores que pueden favorecer la
aparición de drogodependencias.
Artículo 10. La prevención a través del ocio y la utilización del tiempo libre
1. El Gobierno de La Rioja, a través de sus Consejerías con competencia en
juventud, cultura, educación, servicios sociales y salud, en colaboración con la
Administración Local, deberá desarrollar una política coordinada de promoción de
formas saludables de utilización del ocio y el tiempo libre entre los adolescentes y
jóvenes que prevenga el consumo de drogas, alcohol y tabaco. Para ello, deberán
coordinar y planificar la política de subvenciones a las asociaciones que tienda a
conseguir las máximas actividades preventivas de este tipo.
2. Se potenciará la introducción en el currículum formativo escolar del aprendizaje
en la elección de formas de ocio y diversión saludables.
3. Se articularán mecanismos para que los locales de venta de bebidas alcohólicas
realicen actividades promocionales de bebidas no alcohólicas y, en general, actividades
promotoras de formas de diversión no ligadas al consumo de alcohol como medida
preventiva dirigida a los jóvenes especialmente.
Artículo 11. La prevención de las drogodependencias en el medio escolar
1. Las Administraciones educativa y sanitaria desarrollarán planes conjuntos y
programaciones de actividades de prevención de las drogodependencias en el medio
escolar. La implantación de programas de educación para la salud que promuevan
estilos de vida saludables, será un objetivo prioritario en desarrollo de acciones
transversales por parte del profesorado.
2. La Administración educativa deberá poner en marcha un programa continuado
de formación del profesorado en prevención del abuso de drogas, que deberá
contemplar la realización de acciones preventivas en el aula como parte de formación.
3. Se establecerán los mecanismos para asegurar unos niveles de calidad en los
programas preventivos y conseguir el cumplimiento de los fines para los que se
implantan, tal y como se recoge en el art. 7.1 g) de esta Ley.
Artículo 12. La prevención en el medio laboral
El Gobierno de La Rioja, a través de la Consejería competente en la materia, en
colaboración con otras Administraciones y los Agentes sociales, pondrán en marcha
programas de prevención en el medio laboral sobre el consumo de drogas, alcohol y
tabaco, como parte de las actividades previstas en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre
(RCL 1995, 3053) , de Prevención de Riesgos Laborales.
Artículo 13. La prevención desde el medio sanitario
Corresponde a la administración sanitaria en sus distintos departamentos, la
prevención de las drogodependencias teniendo en cuenta que la planificación de la
156
misma, la coordinación y el impulso de programas corresponderá a la Consejería
competente en materia de salud.
La atención primaria de salud actuará preventivamente mediante programas para la
modificación de hábitos sobre el consumo de drogas, alcohol y tabaco. Asimismo
trabajará en programas de detección temprana de problemas de abuso, uso inadecuado
y dependencia de las sustancias señaladas.
Artículo 14. La prevención desde los servicios sociales
Corresponde a los servicios sociales la realización de programas preventivos
dirigidos a favorecer la promoción social de los individuos o grupos de riesgo de
drogadicción estableciendo acciones que potencien los factores de protección social
frente a la marginación social.
TÍTULO II. Asistencia e inserción social de las personas con Drogodependencias y
otras Adicciones
CAPÍTULO I. De las medidas generales
Artículo 15. Medidas generales para la asistencia e inserción social
Corresponde a las Administraciones Públicas, en sus respectivos ámbitos de
competencias, asegurar que las acciones que se desarrollen en la Comunidad
Autónoma de La Rioja orientadas hacia las personas con drogodependencias y otros
trastornos adictivos, tenga como finalidad:
1. Garantizar la asistencia a las personas afectadas por problemas de consumo y
dependencia de drogas en condiciones de equidad con otras enfermedades,
asegurando la calidad y eficacia de los diferentes servicios y programas integrados en
la Red Asistencial de Utilización Pública.
Dicha asistencia deberá ser accesible y diversificada, profesionalizada y de carácter
interdisciplinar.
2. Asegurar la coordinación entre los distintos servicios de la red de asistencia e
inserción social de las personas con drogodependencia y otras adicciones.
3. Garantizar el respeto a los derechos de las personas con Drogodependencias y
otras Adicciones como usuarios de los servicios de las Administraciones Públicas.
4. Promover las actuaciones precisas para que la atención a los drogodependientes
de cualquier sustancia adictiva sean tratados en la Red Sanitaria Pública y figuren en el
catálogo de prestaciones sanitarias.
5. Desarrollar medidas activas para mejorar las vías de acceso de las personas
drogodependientes a los dispositivos asistenciales.
6.
Mejorar los niveles de salud de las personas drogodependientes.
157
7. Favorecer la inserción social de las personas con drogodependencias potenciando
la consideración de enfermo frente a la de delincuente ante el cumplimiento de penas.
8. Potenciar fórmulas de inserción social del drogodependiente en entornos sociales
y laborales normalizados.
9. Crear el clima y la cultura social que favorezca la solidaridad y la colaboración de
la sociedad en la asistencia e inserción social de las personas con Drogodependencias y
otras Adicciones.
CAPÍTULO II. Medidas de asistencia y criterios de actuación
Artículo 16. Criterios de actuación en la asistencia a los trastornos por
Drogodependencias y otras Adicciones
Sobre la base de la plena integración de la asistencia a los drogodependientes de
cualquier sustancia adictiva en los servicios de Salud de la Comunidad Autónoma de
La Rioja y de la total equiparación de todos los enfermos de dichos trastornos adictivos
al resto de enfermos por otras patologías, los servicios sanitarios y sociosanitarios
deberán adecuarse a los siguientes criterios de actuación:
1. La atención a los problemas de salud de las personas drogodependientes se
realizará preferentemente en el ámbito comunitario, utilizando los recursos
asistenciales extrahospitalarios y los sistemas de hospitalización parcial y atención a
domicilio que reduzcan al máximo posible la necesidad de hospitalización.
2. La atención sanitaria extrahospitalaria se articulará en recursos ambulatorios y
recursos intermedios de rehabilitación y emergencia o acción inmediata.
3. La atención hospitalaria se realizará en las unidades de hospitalización
psiquiátrica que deberán disponer de programas de atención a drogodependientes
específicos.
4. La puerta de entrada a la red de asistencia de las drogodependencias, el
alcoholismo y tabaquismo, será la atención primaria.
5. La atención en segundo nivel a los trastornos por drogodependencias y alcoholdependencias estará integrada en la Red de Atención a la Salud Mental. La atención al
tabaquismo se deberá realizar, según criterios establecidos, preferentemente en
atención primaria, en coordinación con la Red de Salud Mental y Unidades
Especializadas.
6. Los programas terapéuticos deberán ser integrales y contemplar una atención
biopsicosocial. Por ello, los equipos profesionales deberán ser multidisciplinares y
coordinados entre niveles y recursos comunitarios, sanitarios y sociales. Igualmente se
procurará una continuidad en los programas terapéuticos con independencia del nivel
concreto de actuación.
158
7. La asistencia, a través de sus programas de tratamiento, contemplará diferentes
perspectivas en función de las características de los pacientes.
Artículo 17. Asistencia y programas específicos
El Gobierno de La Rioja, dentro de sus competencias y en colaboración con las
Administraciones Públicas correspondientes y las entidades privadas e instituciones
convenientemente acreditadas, promoverán las siguientes actuaciones:
1. La promoción de programas de desintoxicación y de deshabituación, desde los
niveles primarios de salud y salud mental.
2. La potenciación de programas asistenciales de objetivos basados en la
abstinencia, así como en la disminución de riesgos, la deducción de daños y la mejora
general de las condiciones de salud de las personas con drogodependencias.
3. El establecimiento de programas que tengan en cuenta los distintos niveles de
intensidad y cronicidad de la adicción a drogas, alcohol o tabaco, que cubran
actuaciones desde el consejo sanitario hasta los programas de utilización de sustancias
sustitutivas.
4. El desarrollo de programas terapéuticos que mejoren la accesibilidad de las
personas drogodependientes a los mismos, especialmente de los colectivos de mayor
riesgo sanitario y alta cronicidad.
5. La incorporación, como actividad de la atención primaria, de programas
antitabáquicos y antialcohólicos. Por otro lado realizarán actividades de detección
precoz de drogodependientes, derivaciones a salud mental y seguimiento de
patologías crónicas en personas con adicciones.
6. La potenciación de la dotación de medios suficientes a la Red de Salud Mental
para realizar protocolos de intervención específica para drogodependientes de
cualquier sustancia adictiva, en los términos de coordinación con los niveles primario y
especializado que se determinen.
7. La inclusión en los programas asistenciales para drogodependientes de las
actividades para la inserción social y laboral de los afectados, en coordinación con
entidades, asociaciones y otras Administraciones a las que le competa la materia.
Artículo 18. Asistencia en los ámbitos judicial y penitenciario
La Administración del Gobierno de La Rioja:
1. Promoverá programas de atención a la población reclusa drogodependiente, en
colaboración con el sistema penitenciario, que serán de carácter integral,
contemplándose acciones de educación sanitaria, asistencia psicológica y psiquiátrica,
y asistencia social.
159
2. Serán de interés preferente las acciones en el medio penitenciario de reducción de
riesgos por consumo de drogas, tales como los programas con sustitutivos opiáceos o
los programas de intercambio de jeringuillas.
3. Se promoverá el cumplimiento alternativo de penas a la prisión, a través de
recursos públicos o privados acreditados.
4. Se asegurará en todo caso que la oferta de programas de tratamiento dentro del
centro penitenciario sea la misma que la que dispone el resto de las personas
drogodependientes.
5. Se pondrá en funcionamiento un programa de prevención del delito por
consumo de drogas, que irá orientado al detenido drogodependiente para facilitar una
intervención temprana sobre los delitos motivados por drogodependencias,
orientación a las familias afectadas y gestión de posibles sustituciones de
internamientos penitenciarios por otras medidas.
Artículo 19. Asistencia en el ámbito laboral
1. El Gobierno de La Rioja impulsará programas de asistencia en el ámbito laboral
que faciliten la atención a trabajadores con problemas de consumo de drogas.
Para el diseño, ejecución y evaluación de estos programas deberán participar los
agentes sociales (empresarios y sindicatos), servicios médicos de empresa y Comités de
Prevención de Riesgos Laborales.
2. Se impulsarán acuerdos entre organizaciones empresariales y sindicatos que
consideren las drogodependencias y la alcohol-dependencia como problemas de salud
y que aseguren la posibilidad de rehabilitación del afectado y la reserva de su puesto
de trabajo una vez finalizado el tratamiento. Asimismo se potenciará el desistimiento
del ejercicio de las potestades disciplinarias que reconoce la legislación laboral en los
casos de abuso de drogas y alcohol.
3. La asistencia sobre drogodependencias en el ámbito laboral tenderá a ser
participativa, integral, integrada, voluntaria, planificada, confidencial y segura.
CAPÍTULO III. Medidas de inserción social y criterios de actuación
Artículo 20. Criterios de actuación en la inserción social de las personas con
drogodependencias
La inserción social de los drogodependientes será elemento esencial en la plena
integración social y laboral de las personas afectadas y de su entorno, según los
siguientes criterios:
1. La inserción social se entiende como una parte ligada, de modo continuado, con
el proceso asistencial del drogodependiente.
2. Se considera que la inserción debe ser integral y debe incidir en los distintos
aspectos de la persona: individual, familiar, educativo, sanitario y laboral, entre otros,
160
además de la acción sobre el entorno social del drogodependiente como agente que ha
ejercido la exclusión.
3. La inserción debe ser entendida como un proceso flexible en el que caben
objetivos mínimos, intermedios y definitivos.
4. Se debe tender a la utilización máxima de recursos normalizados de la
comunidad para la realización de este proceso. Esto deberá completarse con la creación
y desarrollo de actuaciones específicas que busquen la cobertura de carencias,
entendidas como puente para la utilización de recursos normalizados.
5. Se debe perseguir la autonomía personal y la participación socio-laboral
mediante la elaboración de itinerarios de inserción personalizados.
Artículo 21. Inserción social y programas específicos
El Gobierno de La Rioja, dentro de sus competencias, en colaboración con las
Administraciones Públicas correspondientes y las entidades privadas e instituciones
promoverá:
1. Programas de inserción social de drogodependientes desde la educación, el
empleo y los servicios sociales como lugares idóneos para el impulso y ejecución de las
medidas normalizadoras e integradoras.
2. Se procurará que, dentro del carácter general de las medidas de inserción social,
se elaboren programas y se dote de los medios oportunos para cubrir las necesidades
específicas del colectivo de drogodependientes.
3. Se crearán órganos de coordinación de los programas asistenciales y de inserción
social de drogodependientes para asegurar un abordaje continuado e integrado de los
mismos.
CAPÍTULO IV. De la Red de Asistencia e Inserción Social del Drogodependiente
Artículo 22. Características generales
La Red de Asistencia e Inserción Social del Drogodependiente se configura como una
Red de Utilización Pública diversificada. En esta Red se integran de modo coordinado
centros y servicios generales, especializados y específicos del Sistema Sanitario Público
y del Sistema de Servicios Sociales, complementados con recursos privados
debidamente acreditados. En ningún caso los recursos de la Red de Asistencia e
Inserción Social del Drogodependiente formarán una red propia separada de las redes
de asistencia generales.
Artículo 23. Niveles asistenciales y de inserción social
La Red de Asistencia e Inserción Social del Drogodependiente se estructura en tres
niveles básicos de intervención. El circuito terapéutico, la jerarquización de los
recursos, las condiciones de acceso y derivación de drogodependientes al mismo, así
161
como la inclusión de niveles complementarios de intervención, serán determinados y
desarrollados por el Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones.
Para el buen funcionamiento del circuito terapéutico se potenciará la coordinación de
cada nivel y servicio asistencial en el ámbito de las funciones que esta Ley, su
desarrollo reglamentario y el Plan Riojano de Drogodependencias les atribuyan.
En los programas asistenciales que se desarrollen en los ámbitos judicial,
penitenciario y laboral, se atenderá a sus protocolos específicos y la coordinación con el
resto de la red de asistencia e inserción social.
Artículo 24. Primer Nivel
1.
El Primer Nivel estará constituido por:
a)
Los Equipos de Atención Primaria, distribuidos en Zonas Básicas de Salud.
b) Los Servicios Sociales de Base, distribuidos en Zonas Básicas de Servicios
Sociales.
c)
Programas educativos y de formación laboral.
d)
Servicios de Urgencia Sanitaria de Atención Primaria.
e) Los Programas que se determinen desarrollados por Asociaciones de Ayuda y
Autoayuda y otras Entidades.
2.
Son funciones del nivel primario de atención a las personas drogodependientes:
a)
Información, orientación, motivación y educación sanitaria.
b) Diagnóstico, detección precoz, desintoxicaciones y deshabituaciones de primer
nivel y atención a las urgencias de atención primaria.
c) Atención a su problemática social y a las patologías somáticas asociadas al
consumo de drogas.
d)
Apoyo a su proceso de incorporación social.
e)
Apoyo a sus familias y entorno afectivo.
f)
Apoyo al proceso formativo y de inserción laboral.
El Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones establecerá los
mecanismos de coordinación y reparto de funciones entre los centros, servicios y
asociaciones, garantizando una actuación integral en la Comunidad Autónoma de La
Rioja.
Artículo 25. Segundo Nivel
1.
El Segundo Nivel estará constituido por:
162
a) Centros o Unidades específicas acreditadas de atención ambulatoria a
drogodependientes.
b)
Equipos de Salud Mental.
c)
Unidades de Psiquiatría de Hospitales Generales.
d)
Programas de rehabilitación en régimen intermedio.
e)
Hospitales Generales.
f)
Centros o programas acreditados de tratamiento con sustitutivos opiáceos.
g) Centros o programas específicos para la formación e inserción sociolaboral del
drogodependiente.
2. Son funciones básicas de los servicios y programas del segundo nivel las
siguientes:
a)
La desintoxicación, deshabituación y rehabilitación ambulatoria.
b)
El apoyo a los procesos de inserción social.
c)
La atención a la patología somática asociada al consumo de drogas.
d)
La atención a las urgencias provocadas por el consumo de drogas.
e) La educación sanitaria y apoyo psicológico a drogodependientes infectados por
el VIH y enfermos del SIDA.
Artículo 26. Tercer Nivel
1. El Tercer Nivel estará constituido por los siguientes centros y servicios, con
ámbito de actuación regional:
a)
Unidades de Desintoxicación Hospitalaria.
b)
Centros Residenciales de Internamiento.
c)
Otros.
2. Es función de las Unidades de Desintoxicación Hospitalaria la desintoxicación de
personas drogodependientes.
3. Son funciones básicas de las Comunidades Terapéuticas Acreditadas la
desintoxicación, deshabituación y rehabilitación en régimen residencial de personas
drogodependientes.
Artículo 27. Sobre la autorización y acreditación de centros o servicios de atención a
las drogodependencias
163
1. El Gobierno de La Rioja establecerá reglamentariamente los requisitos y
procedimientos para la autorización administrativa y acreditación de centros y
servicios de atención a las drogodependencias.
2.
En todo caso, los citados centros y servicios deberán contar, al menos, con:
a)
Un director o responsable del centro o servicio.
b) Personal técnico cualificado en las áreas sanitaria, social, psicológica y laboral
que será definido reglamentariamente atendiendo al tipo de centro de que se trate.
c) Documento acreditativo del cumplimiento de la normativa vigente en materia de
normas técnicas, sanitarias y de seguridad vigentes, así como de mantenimiento de
instalaciones.
d) Documento acreditativo del cumplimiento de la normativa laboral y de
seguridad social vigentes.
e) Documentos escritos sobre programas de actuación que se vayan a llevar a cabo,
con detalle de métodos y técnicas que se emplean, así como los objetivos que se
persiguen. Deberán incluir el cumplimiento de los derechos de los usuarios estipulados
en esta Ley.
f) Libro de Registro con reglamentación de régimen interno, registro de usuarios,
expedientes personales, registro de ingresos y altas, libro de reclamaciones a
disposición de usuarios y familiares, régimen de precios de los diferentes servicios en
el caso de centros privados.
CAPÍTULO V. La información y vigilancia epidemiológica sobre drogas
Artículo 28. Información
1. La Administración Pública promoverá estrategias de comunicación sobre el
fenómeno de las drogas, el alcohol y el tabaco; sus causas y efectos a fin de promover la
modificación de actitudes y hábitos en relación a su consumo y fomentará la
participación de los medios de comunicación en estas estrategias.
2. La Administración Sanitaria, determinará a través de los sistemas de información
y vigilancia epidemiológica, la frecuencia asistencial, la morbilidad y la mortalidad por
drogodependencias.
3. La Administración Sanitaria, a través del Instituto Riojano de Salud Laboral,
realizará actividades informativas y formativas sobre los efectos del consumo de
drogas, alcohol y tabaco en el medio laboral, destinadas a trabajadores y empresarios.
Del mismo modo, se apoyarán las acciones informativas que realicen las empresas por
sí mismas, o a través de sus mutuas o servicios de prevención.
Artículo 29. Observatorio Riojano sobre Drogas
164
1. Para el cumplimiento de tareas de mantenimiento de un sistema de información
sobre drogas, de detección de fenómenos emergentes en el consumo de drogas y para
la realización de tareas de investigación sobre drogodependencias y asesoramiento a
instituciones, organismos, entidades y la sociedad en general, se creará un
Observatorio Riojano sobre Drogas, dentro del Servicio de apoyo técnico y
administrativo del Comisionado Regional para la Droga, contemplado en el artículo 56
de la presente Ley. A estos efectos, el Observatorio recabará información sobre las
drogas y sus repercusiones sanitarias, sociales, policiales y judiciales a los agentes
implicados.
2. El Gobierno de La Rioja promoverá a través del Observatorio Riojano sobre
Drogas encuestas periódicas, estudios epidemiológicos, económicos y sociales para
conocer la incidencia, prevalencia y la problemática, en general, del consumo de
drogas. Asimismo, se promoverán líneas de investigación sobre drogas, así como sobre
la evaluación de programas de prevención y de métodos de tratamiento.
3. El Observatorio promoverá la mejora de los recursos de documentación en
materia de drogas, así como el acceso a los mismos a organismos públicos y privados,
profesionales y a cuantos estén interesados en su estudio e investigación.
4. En lo concerniente a las garantías de protección del tratamiento de los datos que
pudieran ser registrados en el Observatorio Riojano sobre Drogas se estará a lo
dispuesto en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre (RCL 1999, 3058 , de
Protección de Datos de Carácter Personal (BOE 298/1999, de 14-12-1999).
TÍTULO III. De la reducción de la oferta a través de las medidas de control
CAPÍTULO I. De las medidas de control de la promoción y publicidad de bebidas
alcohólicas y de tabaco
Artículo 30. Limitación de la publicidad del consumo de bebidas alcohólicas y
tabaco
Sin perjuicio de lo establecido en la Ley 34/1988, de 11 de noviembre (RCL 1988,
2279) , General de Publicidad, y con respeto de lo fijado en la Ley 4/1998, de 18 de
marzo (LLR 1998, 71) , del Menor, la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco deberá
respetar, en todo caso, las siguientes limitaciones:
1. No podrá estar dirigida específicamente a las personas menores de dieciocho
años ni en particular presentar a los menores consumiendo bebidas alcohólicas y
tabaco.
2. Queda prohibida la utilización de la imagen y de la voz de menores de dieciocho
años.
3. No deberá asociarse el consumo de alcohol y tabaco a una mejora del
rendimiento físico, a la conducción de vehículos o al manejo de armas, ni dar la
impresión de que dicho consumo contribuye al éxito social o sexual, ni sugerir que
tienen propiedades terapéuticas o un efecto estimulante o sedante, o que constituyen
165
un medio para resolver conflictos. Tampoco podrá asociarse este consumo a prácticas
educativas, sanitarias o deportivas.
4. No deberá estimular el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y de tabaco y
ofrecer una imagen negativa de la abstinencia o de la sobriedad, ni subrayar como
cualidad positiva de las bebidas su alto contenido alcohólico.
5. Sólo se podrán hacer reproducciones gráficas de las marcas o nombres
comerciales que estén debidamente registrados, a los cuales en todo caso deberá ir
unida la mención, con caracteres bien visibles, de los grados de alcohol de la bebida a
que se refieren, y del contenido de nicotina y alquitrán en las labores de tabaco.
Artículo 31. Limitación de la promoción del consumo de bebidas alcohólicas y
tabaco
1. Cuando la actividad de promoción del consumo de bebidas alcohólicas y de
tabaco se lleve a cabo con ocasión de ferias, muestras y actividades similares, ésta se
realizará en espacios diferenciados. En estas actividades no estará permitido ni el
ofrecimiento ni la degustación gratuita a menores de dieciocho años.
2. Queda prohibida la promoción de bebidas alcohólicas en los establecimientos y
locales de venta o suministro que supongan una incitación directa a un mayor
consumo mediante ofertas promocionales, premios, sorteos, concursos, fiestas o rebajas
de los precios estipulados según tarifas autorizadas.
3. No podrá realizarse el patrocino o financiación de actividades deportivas o
culturales, dirigidas preferentemente a menores de dieciocho años, por parte de
personas físicas o jurídicas cuya actividad principal o conocida sea la fabricación o la
venta de bebidas alcohólicas y tabaco, si ello lleva aparejada la publicidad de dicho
patrocinio, o la difusión de marcas, símbolos o imágenes relacionadas con las bebidas
alcohólicas y el tabaco.
Artículo 32. Limitación en la publicidad exterior e interior de bebidas alcohólicas y
tabaco
1. Queda prohibida la publicidad exterior de bebidas alcohólicas y tabaco,
entendiendo por tal aquella publicidad susceptible de atraer, mediante la imagen o el
sonido, la atención de las personas que permanezcan o discurran por ámbitos de
utilización general o en lugares abiertos.
2. Quedan exceptuadas de esta prohibición las señales indicativas propias de los
puntos de producción y venta legalmente autorizados, que estarán sometidas, no
obstante, a las limitaciones del artículo 30 de la presente Ley.
3. Se prohíbe la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco en los siguientes locales
públicos:
166
a) En los centros y espectáculos destinados
mayoritariamente por menores de dieciocho años.
a
un
público
compuesto
b) En las instalaciones y centros deportivos, sanitarios, sociales y docentes, y sus
accesos.
c)
En los cines y salas de espectáculos.
d) En el interior de los medios de transporte público, así como en las salas de
espera.
4. Queda prohibida la publicidad de las bebidas alcohólicas y tabaco mediante su
distribución por buzones, por correo, por teléfono y, en general, mediante mensajes
que se envíen a un domicilio, salvo que éstos vayan dirigidos nominalmente a mayores
de dieciocho años, o que dicha publicidad no sea cualitativa o cuantitativamente
significativa en relación al conjunto del envío publicitario.
Artículo 33. Publicidad en medios de comunicación
1. Los periódicos, revistas y demás publicaciones gráficas, cualquier medio de
registro y reproducción gráfica o sonora así como la publicidad vertida a través de
Internet, cuya edición se ubique en la Comunidad Autónoma de La Rioja, estarán
sometidos a las siguientes limitaciones:
a) En las publicaciones e informaciones vertidas en Internet, a través de páginas
Web o cualquier otro medio que estén dirigidas a menores de dieciocho años, está
prohibida la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco.
b) En los demás casos, se prohíbe que la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco
aparezca en portadas, páginas o secciones de deportes que contengan espacios
dirigidos a menores de dieciocho años y en las páginas o secciones dedicadas a
pasatiempos.
2. Queda prohibida la emisión de publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco desde
los centros de televisión y medios radiofónicos ubicados en la Comunidad Autónoma
de La Rioja.
Artículo 34. Otras formas de publicidad
1. No se permitirá la publicidad de marcas, objetos o productos que por su
denominación, vocabulario, grafismo, modo de presentación o cualquier otra causa
puedan derivar indirectamente o encubiertamente en publicidad de bebidas
alcohólicas o tabaco.
2. Se prohíbe la emisión de programas de televisión desde los centros emisores de
televisión ubicados en La Rioja y realizados en la Comunidad Autónoma en los que el
presentador o la presentadora del programa o cualquier otro participante aparezcan
fumando o junto a bebidas alcohólicas, tabaco o menciones de sus marcas, nombres
comerciales, logotipos y otros signos identificativos o asociados a tales productos.
167
3. Se prohíbe la publicidad de bebidas alcohólicas o tabaco con ocasión o mediante
patrocinio de actividades deportivas, educativas, culturales, sanitarias o sociales, o a
través de promociones tales como concursos, rifas y otras formas similares de
inducción al consumo.
4. De las prohibiciones establecidas en los apartados anteriores queda excluida
aquella publicidad que pudiera realizarse en programas no específicamente
publicitarios resultantes de la conexión de los centros emisores ubicados en La Rioja
con sus respectivas cadenas.
Artículo 35. Actuaciones en materia de publicidad ilícita
La promoción de las actuaciones necesarias para evitar la utilización ilícita en materia
de bebidas alcohólicas y tabaco corresponderá al Servicio de apoyo del Comisionado
Regional para la Droga, tal y como se menciona en el artículo 56.3 de la presente Ley.
CAPÍTULO II. De las medidas de control de la venta y consumo de bebidas
alcohólicas y tabaco
Artículo 36. Limitaciones en la venta y suministro de bebidas alcohólicas
1. No se permitirá la venta ni el suministro de bebidas alcohólicas a los menores de
dieciocho años.
2. Queda prohibida la venta y el suministro de bebidas alcohólicas a través de
máquinas automáticas que no se encuentren en establecimientos cerrados y a la vista
de una persona encargada de que se cumplan las prohibiciones a que alude el apartado
1.
Igualmente queda prohibida la adición, sustracción o modificación de cualquier
sustancia o elemento que dé como resultado la variación de la composición fraudulenta
de bebidas alcohólicas.
3. No se permitirá la venta o el suministro de bebidas alcohólicas en los siguientes
lugares:
a) En los locales y centros que por las actividades y servicios que ofrecen estén
preferentemente destinados a un público compuesto por menores de dieciocho años.
b)
En los centros de enseñanza.
c)
En las empresas y lugares de trabajo.
d)
En las dependencias de las Administraciones Públicas.
e) En la vía pública, salvo terrazas, veladores y en general en puntos de venta
debidamente autorizados.
4. No se permitirá el suministro y la venta de bebidas alcohólicas de más de
dieciocho grados centesimales en:
168
a) En las estaciones de servicio de carburantes, áreas de servicio y establecimientos
hosteleros de autovías y autopistas.
5. Todos los lugares aludidos en los párrafos precedentes recogerán la prohibición
mediante la señalización en la forma que se determine reglamentariamente.
6. No se permitirá la venta de bebidas alcohólicas a menores de dieciocho años en
supermercados, comercios y grandes superficies comerciales. Estos lugares tendrán
obligación de señalizar según se determine reglamentariamente, en lugar visible al
público, en las zonas de caja y en la sección delimitada de las bebidas alcohólicas, la
prohibición referida.
7. Para contribuir a la reducción del abuso de bebidas alcohólicas, las
Corporaciones Locales podrán establecer los criterios que regulen la localización,
distancia y características que deberán reunir los establecimientos de suministro y
venta de este tipo de bebidas.
Artículo 37. Limitaciones en la venta y suministro de tabaco
1. Se prohíbe vender o suministrar tabaco, sus productos, labores o imitaciones, que
puedan suponer una incitación al uso de los mismos a personas menores de dieciocho
años.
2.
Se prohíbe la venta o el suministro de tabaco:
a) A través de máquinas automáticas, a no ser que se encuentren en
establecimientos cerrados y a la vista de una persona encargada de que se cumpla la
prohibición establecida en el apartado 1. Con el fin de contribuir al control de la venta
del tabaco, se incluirá en las máquinas expendedoras la información expresa y clara
que prohíba la venta y distribución a menores de dieciocho años.
b) En los centros sanitarios y educativos que impartan enseñanza a menores de
dieciocho años, así como en sus dependencias.
c)
En las instalaciones deportivas.
d) En los centros y locales que por las actividades y servicios que ofrecen sean
frecuentados preferentemente por menores de dieciocho años.
e) Incumpliendo las normas sobre envasado y etiquetado establecidas en la
legislación vigente.
f)
Salones recreativos de tipo A.
g) En los establecimientos de todo tipo en que se venda tabaco, se deberán colocar
carteles informativos en los que se refleje la prohibición de venta, suministro y
dispensación gratuita o no de tabaco a personas menores de dieciocho años. La
dimensión y características de los mismos se determinará reglamentariamente.
Artículo 38. Limitaciones del consumo de bebidas alcohólicas
169
1.
Se prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas en los siguientes lugares:
a) En los locales y centros que por las actividades y servicios que ofrecen estén
preferentemente destinados a un público compuesto por menores de dieciocho años.
b)
En los centros que impartan enseñanza a alumnos menores de dieciocho años.
c) En las empresas y lugares de trabajo, salvo situaciones excepcionales ligadas a
conmemoraciones o festividades.
d) En las dependencias de las Administraciones Públicas, salvo situaciones
excepcionales ligadas a conmemoraciones, festividades, o actividades de
representación y protocolo.
Artículo 39. Restricciones para el acceso de menores a locales
1. Sin perjuicio de las limitaciones establecidas en las disposiciones específicas de
protección de menores, se establecen las siguientes limitaciones de acceso y
permanencia en los establecimientos públicos y actividades recreativas respecto de los
menores de edad:
a)
Queda prohibida la entrada y permanencia de los menores de dieciocho años en:
–Casinos de juego.
–Salas de Bingo.
–Establecimientos especiales (clubes de alterne, barras americanas y similares).
–Salones de juego que dispongan de máquinas con premios en metálico tipo «B» o
«C» de acuerdo a lo establecido en la Ley 5/1999, de 13 de abril, Reguladora del Juego
y Apuestas.
b) Queda prohibida la entrada y permanencia de los menores de dieciséis años,
salvo acompañados por sus padres, tutores o adulto responsable en:
–Salas de fiesta.
–Discotecas.
–Salas de baile.
–Establecimientos con ampliación de horario, a partir del comienzo de dicha
ampliación.
Se excluyen de esta limitación las Salas de Juventud en las que se permitirá la entrada
y permanencia de mayores de catorce y menores de dieciséis años cuyos requisitos se
regularán reglamentariamente.
c) Queda prohibida con carácter general la entrada y permanencia a los menores de
catorce años, salvo acompañados de padres, tutores o adulto responsable en:
170
–Bares.
–Cafeterías.
–Restaurantes y restantes establecimientos no incluidos en el apartado anterior, salvo
en espectáculos infantiles y salones recreativos tipo A.
2. A los menores de dieciocho años que accedan a establecimientos de espectáculos
o actividades recreativas, no se les podrá suministrar, servir, ni permitir el consumo de
bebidas alcohólicas o tabaco.
3. Con carácter general, se prohíbe la venta o suministro de alcohol y tabaco a
menores de dieciocho años en cualquier clase de establecimientos.
4. La Consejería competente, podrá establecer prohibiciones de acceso a
determinadas clases de espectáculos públicos y actividades recreativas, con objeto de
proteger a los menores, siempre que no signifiquen limitación de los derechos
proclamados en el artículo 20 de la Constitución.
Artículo 40. Limitaciones del consumo de tabaco
1. Existirá prohibición absoluta de fumar en todos los vehículos o medios de
transporte público y privado complementario:
a)
En todos los vehículos o medios de transporte colectivos, urbanos o interurbanos.
b) En los vehículos de transporte escolar y en todos los destinados total o
parcialmente al transporte de menores de dieciocho años y enfermos.
2. Las empresas titulares de los medios de transporte serán responsables del exacto
cumplimiento de lo establecido en el párrafo anterior. Están obligadas además a
facilitar hojas de reclamación a disposición de los usuarios y usuarias y a señalizar las
limitaciones de no fumar, así como las posibles sanciones derivadas de su
incumplimiento. La prohibición de fumar deberá estar impresa en los billetes de los
medios de transporte.
3.
No se permitirá fumar en:
a) Lugares donde exista mayor riesgo para la salud del trabajador o la trabajadora
por combinar la nocividad del tabaco con el perjuicio ocasionado por el contaminante
industrial.
b)
Cualquier área laboral donde trabajen mujeres embarazadas.
4. Con las excepciones señaladas en el párrafo 5 de este artículo, no se permitirá
fumar:
a) En las guarderías infantiles y centros de atención social destinados a menores de
dieciocho años.
b)
En los centros, servicios o establecimientos sanitarios y en sus dependencias.
171
c)
En los centros de servicios sociales.
d)
En los centros docentes.
e) En todas las dependencias de las Administraciones Públicas, salvo las que se
encuentren al aire libre.
f) En los locales donde se elaboren, transformen, manipulen, preparen o vendan
alimentos, excepto los destinados principalmente al consumo de los mismos,
manteniéndose la prohibición de fumar a los manipuladores y manipuladoras de
alimentos.
g) En las salas de uso público general, de lectura, de conferencias y de exposiciones,
tales como museos y bibliotecas.
h)
En locales comerciales cerrados con frecuente congregación de personas.
i) En las salas de teatro, cinematógrafos y otros espectáculos públicos y deportivos
en locales cerrados.
j)
En ascensores y elevadores.
5. Se habilitarán zonas diferenciadas para fumadores ostensiblemente señalizadas
en locales destinados a teatro y otros espectáculos públicos o deportivos cerrados, salas
de espera de transporte colectivo, dependencias de las Administraciones Públicas y
cualquier local donde no esté permitido o exista prohibición de fumar. En caso de que
no fuese posible delimitar lugares alternativos para fumadores y fumadoras, se
mantendrá la prohibición de fumar en todo el local, advirtiéndolo mediante una
adecuada señalización al usuario o usuaria.
6. En los locales comerciales cerrados con amplia concurrencia de personas será
especialmente ostensible la señalización de las áreas para fumadores con objeto de
evitar el incumplimiento de la norma en lugares escasamente controlados y el riesgo
consiguiente.
7. En los centros y establecimientos sanitarios y de servicios sociales, la dirección de
los mismos diferenciará y señalizará las áreas específicas donde se permita fumar, que
serán en todo caso independientes para los usuarios y usuarias de los servicios y
visitantes y para el personal de los centros.
8. En los centros docentes se permitirá fumar exclusivamente en las áreas
expresamente reservadas al efecto por el órgano de dirección de los mismos, las cuales
en ningún caso podrán ser zonas de convivencia entre profesores y profesoras y
alumnos y alumnas, en caso de que éstos y éstas sean menores de dieciocho años.
9. En todo caso, los o las titulares de los locales, centros y establecimientos, así como
los órganos competentes en los casos de los centros o dependencias de las
Administraciones Públicas, mencionados en los párrafos 3 y 4 de este artículo, serán
172
responsables del estricto cumplimiento de estas normas. Así mismo, estarán
obligados/as a señalizar las limitaciones y prohibiciones y deberán contar con las hojas
de reclamación a disposición de los usuarios/as, de cuya existencia habrán de ser
informados dichos usuarios/as.
10. En atención a la promoción y defensa de la salud, el derecho de los no
fumadores, en las circunstancias en las que ésta pueda verse afectada por el consumo
de tabaco, prevalecerá sobre el derecho a fumar.
CAPÍTULO III. Del control de los medicamentos, estupefacientes y psicótropos
Artículo 41. Control e inspección
1. La Administración Sanitaria, en el marco de la legislación básica vigente, y de
conformidad a lo dispuesto en la Ley 25/1990, de 20 de diciembre (RCL 1990, 2643) ,
del Medicamento, prestará especial atención al control e inspección de estupefacientes
y psicótropos, y de los medicamentos que los contengan, en las fases de producción,
distribución y dispensación, así como al control e inspección de los laboratorios,
centros o establecimientos que los produzcan, elaboren o importen, de los almacenes
mayoristas y de las oficinas de farmacia.
2. Con objeto de evitar el consumo para fines no terapéuticos de los medicamentos
que contengan estupefacientes o psicótropos, aquéllos se prescribirán mediante receta
en los términos previstos en la normativa básica correspondiente.
3. El Gobierno de La Rioja regulará las condiciones y presentación a la venta de
sustancias químicas que puedan producir efectos nocivos para la salud y crear
dependencia, a fin de evitar su uso como drogas.
Artículo 42. Medicamentos estupefacientes y psicótropos
En relación con la prevención y la correcta utilización de los medicamentos
estupefacientes y psicótropos, la Administración Sanitaria realizará:
1. La Consejería con competencias en materia de salud elaborará y proporcionará
información actualizada a los usuarios y profesionales de los Servicios Sanitarios sobre
la utilización en La Rioja de sustancias estupefacientes y psicotrópicas y demás
medicamentos capaces de producir dependencia.
2. El seguimiento de la utilización por parte de la población de estos medicamentos,
para conocer los tipos y cantidades de productos utilizados, así como otros aspectos
que pudieran tener relevancia para la salud pública.
3. Prestará especial atención a la educación social para la prevención del uso
extraterapéutico de estos medicamentos mediante campañas de concienciación de los
usuarios potenciales y efectivos, y de información general y específica de los productos
en cuestión, así como a la prevención del desvío al tráfico ilícito de tales sustancias.
173
4. Establecerá cauces de relación con el estamento médico y con el farmacéutico a
fin de concretar planes tendentes al uso moderado de estos medicamentos, así como a
la detección de consumos abusivos, para paliarlos.
5. Se considerarán los factores que inciden de forma diferenciada en las mujeres y
en los hombres en el consumo de medicamentos y sus consecuencias.
Artículo 43. Control de la prescripción y dispensación
1. La Consejería con competencias en materia de salud prestará especial interés en
la prescripción y dispensación de sustancias estupefacientes o psicótropas, dentro del
marco legislativo vigente.
2. Los centros desde los cuales el facultativo prescriba fármacos estupefacientes o
psicótropos, deberán requerir autorización previa de las autoridades sanitarias,
sometiéndose al control e inspección de éstas.
3. Se prohíbe la prescripción de sustancias estupefacientes y psicótropas cuando no
estuviera justificada, de modo objetivo, su finalidad terapéutica.
CAPÍTULO IV. Del control del consumo de otras sustancias y productos adictivos
Artículo 44. Medidas preventivas
El Gobierno de La Rioja, a fin de prevenir la correcta utilización de los productos de
uso doméstico o industrial y las sustancias volátiles, como colas o productos
industriales inhalables, susceptibles de producir efectos nocivos para la salud y de
crear dependencia o efectos psicoactivos, llevará a cabo las siguientes actuaciones:
1. Fomentará el uso de etiquetas adicionales en las que se informe de la toxicidad o
peligrosidad de dichos productos.
2. Potenciará la utilización en la fabricación de tales productos de sustancias
adicionales que disuadan de emplearlos en forma peligrosa y carezcan de efectos
perniciosos para los usuarios y usuarias.
3. El Gobierno de La Rioja determinará reglamentariamente la relación de
productos a que se refiere este artículo.
Artículo 45. Limitaciones
1. En ningún caso se permitirá el suministro y la venta a menores de dieciocho años
de los productos mencionados en el artículo 44 .
2. Los productos que contengan las sustancias a que se refiere el artículo 44 , no
podrán ser presentados de manera que por su color, forma, grafismo u otras
circunstancias puedan atraer especialmente la atención de los menores de dieciocho
años.
Artículo 46. Sustancias estimulantes en el deporte
174
1. Se prohíbe la prescripción y dispensación de fármacos, para la práctica deportiva,
cuando su uso no estuviera justificado por necesidades terapéuticas objetivas.
2. El Gobierno de La Rioja adoptará las medidas apropiadas, en el marco de sus
competencias, para eliminar el uso de aquellas sustancias prohibidas por los
Organismos Deportivos Nacionales e Internacionales.
3. El Gobierno de La Rioja pondrá en marcha las medidas oportunas para el control
e inspección de la distribución y venta de las sustancias susceptibles de ser desviadas
para su utilización ilícita para mejorar el rendimiento deportivo.
Artículo 47. Juego patológico y otros productos adictivos
1. El juego patológico, como trastorno adictivo merecerá especial interés, por parte
de los sistemas educativo, sanitario y social, fomentándose la información a todos los
colectivos sociales sobre la potencialidad adictiva de los juegos de azar.
2. Se efectuará la regulación normativa oportuna sobre las medidas de prevención
por control de la demanda y por control de la oferta de utilización de juegos y
apuestas, y otros productos adictivos.
Artículo 48. Sobre el control de la publicidad de sustancias psicotrópicas y de
pretendida finalidad sanitaria
1. Se prohíbe la publicidad, a través de cualquier medio gráfico, sonoro,
audiovisual y electrónico (internet), cuya edición se ubique en la Comunidad
Autónoma de La Rioja, de cualquier sustancia psicotrópica susceptible de crear
adicción, sin perjuicio de lo establecido en la Ley 25/1990, del Medicamento.
2. Se prohíbe la publicidad a través de cualquier medio gráfico, sonoro, audiovisual
y electrónico (internet), cuya edición se ubique en la Comunidad Autónoma de La
Rioja, de cualquier sustancia, material o producto para utilización farmacéutica,
alimentaria, recreativa u otros usos, con pretendida finalidad sanitaria que anuncie
efectos por su consumo o utilización similares a sustancias legales o ilegales que
pueden producir adicción, sin perjuicio de lo establecido en el Real Decreto 1907/1996
(RCL 1996, 2217) sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o
servicios con pretendida finalidad sanitaria y en la Ley 25/1990, del Medicamento.
TÍTULO IV. De la organización institucional y de la promoción de la iniciativa
social
CAPÍTULO I. Del Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones y los
Planes Municipales sobre Drogodependencias
Artículo 49. Naturaleza y características
1. El Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones es el instrumento
estratégico para la planificación y ordenación de las actuaciones que en materia de
drogas se lleven a cabo en La Rioja.
175
2. El Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones será el documento
básico a seguir por todas las Administraciones Públicas y entidades privadas e
instituciones que desarrollen actuaciones en materia de drogas.
3.
La vigencia temporal será fijada por el propio Plan.
Artículo 50. Contenido del Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones
1. El Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones contemplará en su
redacción, al menos, los siguientes elementos:
a) Análisis de la problemática y aproximación epidemiológica al consumo de
drogas en La Rioja.
b)
Objetivos generales y objetivos específicos por áreas de intervención.
c)
Criterios básicos de actuación.
d) Responsabilidades y funciones de las Administraciones Públicas, entidades
privadas e instituciones.
e)
Descripción del circuito terapéutico y de los niveles de intervención.
f)
Recursos necesarios para alcanzar los objetivos del Plan.
g)
Mecanismos de evaluación.
2. El Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones deberá precisar de
forma cuantitativa, en la medida de las posibilidades técnicas y de la eficiencia, sus
objetivos, prioridades y estrategias, de modo que pueda medirse su impacto y evaluar
sus resultados.
Artículo 51. Elaboración y aprobación del Plan
1. La elaboración del Plan Riojano de Drogodependencias y otras adicciones
corresponde a la Consejería en que esté adscrito el Comisionado Regional para la
Droga, de acuerdo con las directrices del Gobierno a través de sus órganos
competentes.
2. En la elaboración del Plan se tendrán en cuenta las propuestas formuladas por los
órganos de participación y coordinación que prevé esta Ley.
3. El Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones será aprobado por el
Gobierno de La Rioja a propuesta del Consejero correspondiente.
Artículo 52. Financiación del Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones
Los Presupuestos Generales de La Rioja incorporarán partidas presupuestarias
suficientes para el sostenimiento de programas y actividades que se desarrollen al
amparo del Plan.
Artículo 53. Planes Municipales sobre Drogas
176
Será competencia de los Ayuntamientos, individual o mancomunadamente, la
elaboración y desarrollo del Plan Municipal sobre Drogodependencias, de acuerdo con
las directrices contenidas en el Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones.
CAPÍTULO II. De la ordenación y coordinación institucional
Artículo 54. Estructuras de coordinación y propuesta
Para la coordinación, seguimiento y evaluación de las actuaciones contempladas en
esta Ley y en el Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones se constituyen
los siguientes órganos de coordinación:
a) Comisión Interdepartamental sobre Drogas.
b) Comisionado Regional para la Droga.
c) Comisión Técnica y de Seguimiento del Plan Riojano de Drogodependencias y
otras Adicciones.
d) Comisión de Coordinación de Planes Municipales sobre Drogodependencias.
Artículo 55. Comisión Interdepartamental sobre Drogas
1. En el seno de la Administración del Gobierno de La Rioja se constituirá la
Comisión Interdepartamental en materia de Drogodependencias y otras Adicciones.
Será presidida por el Presidente/a del Gobierno de La Rioja o, en su caso, por el
Consejero/a competente en la materia, o persona en quien delegue, y compuesta por
representantes, con rango de Director General, de las unidades competentes en materia
de salud, servicios sociales, educación, interior, justicia, empleo, juventud, deportes,
industria, salud laboral y drogodependencias. Podrá proponerse, si procede, la
inclusión de representantes de la Administración Local y Estatal.
Estará adscrita a la Consejería de la que dependa el Comisionado Regional.
2. Será función de la Comisión Interdepartamental sobre Drogas establecer los
criterios para la elaboración del Plan Riojano de Drogodependencias y otras
Adicciones, regulado en los artículos 49 , 50 y 51 de esta Ley.
3. Asimismo, será cometido de esta Comisión proponer al Gobierno la
programación anual de créditos necesarios para que los departamentos del Gobierno
de La Rioja, puedan desarrollar los programas y actividades aprobados en el Plan
Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones. Así como la distribución de fondos
entre las distintas consejerías implicadas.
4.
Se regulará reglamentariamente su régimen y funcionamiento.
Artículo 56. Comisionado Regional para la Droga
1. El Comisionado Regional para la Droga del Gobierno de La Rioja es el órgano
unipersonal de coordinación de las actuaciones que en materia de drogas se lleven a
cabo en La Rioja y de gestión de los recursos destinados específicamente a este fin por
la Administración de esta Comunidad Autónoma.
177
2. El Comisionado Regional para la Droga quedará adscrito a la Consejería que
reglamentariamente se determine, con el rango que se determine, y será designado por
el procedimiento adecuado según el mismo.
3. Para el desempeño de sus funciones, el Comisionado Regional para la Droga
estará dotado del apoyo técnico y administrativo suficiente. El desarrollo de las
funciones del Comisionado, así como los medios materiales y humanos del Servicio de
apoyo, se determinarán reglamentariamente.
Artículo 57. Comisión Técnica y de
Drogodependencias y otras Adicciones
Seguimiento del
Plan Riojano
de
1. Para la evaluación y seguimiento de los diferentes programas del Plan Regional
sobre Drogas se constituirá una Comisión Técnica que estará presidida por el
Comisionado Regional para la Droga.
2. Sus características, composición, funciones y régimen de funcionamiento se
determinarán reglamentariamente.
3. Esta Comisión Técnica será oída en relación a los criterios, directrices y
planificación en la elaboración del Plan Riojano de Drogodependencias.
Artículo 58. Comisión
Drogodependencias
de
Coordinación
de
Planes
Municipales
sobre
1. Se creará la Comisión de Coordinación de Planes Municipales sobre
Drogodependencias, presidida por el Comisionado Regional para la Droga, o persona
en quien delegue, que estará formada por los representantes municipales de los
Ayuntamientos que tengan Planes Municipales en esta materia.
Estará adscrita a la Consejería de la que dependa el Comisionado Regional para la
Droga.
2. Se regulará reglamentariamente la participación en la Comisión de los
Ayuntamientos que no tengan aprobados planes municipales y aquellos que por su
tamaño o circunstancias especiales soliciten formar parte de la citada Comisión de
Coordinación. Así mismo se regularán reglamentariamente las características,
funciones y régimen de funcionamiento.
CAPÍTULO III. De la participación social
Artículo 59. Consejo de Participación Social sobre Drogodependencias
1. Para el cumplimiento de funciones de participación social de los sectores
implicados en la lucha contra las drogodependencias en la Comunidad Autónoma de
La Rioja y para actuar como promotor de dicha participación, se constituirá el Consejo
de Participación Social sobre Drogodependencias.
2. Su composición, funciones y régimen de funcionamiento serán determinados
reglamentariamente.
Artículo 60. Iniciativa
178
1. Los centros, servicios, establecimientos y otros dispositivos de atención al
drogodependiente de carácter privado podrán integrarse en la Red Asistencial de
Utilización Pública, mediante la celebración de convenios singulares de vinculación, en
los términos que reglamentariamente se determinen y siempre que los recursos
indicados se ajusten a lo previsto en el Plan Riojano de Drogodependencias.
2. También podrán establecerse conciertos y conceder subvenciones para la
prestación de servicios con medios ajenos a la Red Asistencial de Utilización Pública en
los casos de insuficiencia de la misma. Excepcionalmente podrá hacerse uso de
servicios no vinculados o no incluidos en conciertos.
3. Para la celebración de convenios y conciertos tendrán una consideración
preferente las entidades u organizaciones sin ánimo de lucro que trabajan en el
cumplimiento de los fines señalados en el artículo 61 .
Artículo 61. Ámbitos de actuación de la iniciativa privada
Las entidades privadas e instituciones podrán cooperar con las Administraciones
Públicas en el desempeño de las siguientes funciones:
a)
La sensibilización social y la información.
b)
La prevención de las drogodependencias.
c)
La asistencia e integración social de drogodependientes.
d)
La formación.
e)
La investigación y evaluación.
Artículo 62. Voluntariado
Las Administraciones Públicas y las entidades privadas e instituciones fomentarán la
participación del voluntariado social del drogodependiente. Esta participación no
podrá ser retribuida económicamente, y se regulará por lo dispuesto en la Ley del
Voluntariado de la Comunidad Autónoma de La Rioja, Ley 7/1998, de 6 de mayo (LLR
1998, 120) (BOR núm. 57 de 12 de mayo), y normas de desarrollo.
Artículo 63. Entidades sin ánimo de lucro
1. Tal y como se establece en el artículo 60.3 de la presente Ley, las entidades sin fin
de lucro tendrán una consideración preferente por la Administración Pública, en el
cumplimiento de las funciones señaladas en el artículo 61. En este sentido:
a) Podrán ser declaradas de utilidad pública en los términos previstos en la
legislación específica.
b) Podrán tener preferencia en la celebración de convenios, subvenciones o
contratos de servicios con la Administración, siempre que estén debidamente
acreditados según se establezca reglamentariamente, tal y como se indica en el artículo
27 de la presente Ley.
179
2. Las Administraciones Públicas de la Comunidad Autónoma de La Rioja
apoyarán la creación y funcionamiento de la Federación Provincial de Asociaciones en
materia de drogodependencias a fin de establecer cauces de coordinación entre ambas.
TÍTULO V. De la formación, investigación y documentación
Artículo 64. De la formación en drogodependencias y otros trastornos adictivos
1. La Administración de la Comunidad de La Rioja, promoverá programas
específicos de formación de aquellos colectivos relacionados con la prevención,
asistencia e integración social de personas drogodependientes.
2. Serán sectores preferentes de formación en el ámbito de las drogodependencias
para las Administraciones Públicas los siguientes:
a)
Profesionales de Atención Primaria.
b)
Profesores y padres de alumnos de enseñanza primaria y secundaria.
c)
Profesionales de oficinas de farmacia.
d)
Funcionarios de la Administración de Justicia y Penitenciaria.
e) Profesionales del medio hospitalario de los Servicios de Urgencias y de los
Servicios directamente relacionados con la población drogodependiente.
f) Miembros de Asociaciones de Ayuda y Autoayuda y Profesionales de Centros y
Programas específicos de Atención a drogodependientes.
g) Personal de otras instituciones y entidades que desarrollen programas
específicos en materia de drogas.
h)
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y Policías Municipales.
i)
Profesionales de los Servicios Sociales.
j) Representantes de asociaciones juveniles y profesionales que trabajen con este
sector de población.
k)
El Voluntariado.
3. Igualmente, se fomentará la formación especializada en materia de
drogodependencias y otros trastornos adictivos, desde el diseño e implementación de
programas específicos de formación posgraduada en la Universidad de La Rioja, que
garanticen una adecuada especialización y un número suficiente de profesionales que
intervienen en la atención de los drogodependientes.
Artículo 65. De la investigación y documentación
1.
El Gobierno de La Rioja promoverá:
180
a) Encuestas periódicas y estudios epidemiológicos, sanitarios, económicos y
sociales para conocer la incidencia, prevalencia y problemática de las
drogodependencias en la Comunidad de La Rioja.
b) Líneas de investigación, básica y aplicada, en el ámbito de las
drogodependencias y la formación relacionada con la problemática social, sanitaria y
económica sobre el fenómeno.
c) Centros y servicios de documentación sobre dependencias, abiertos a todas las
entidades públicas y privadas, así como profesionales dedicados al estudio,
investigación y atención en este área.
2. Para coadyuvar a la realización de las actuaciones establecidas en este artículo el
Gobierno de La Rioja formalizará convenios de colaboración, a los cuales tendrán
acceso preferente la Universidad de La Rioja.
3. Con el objeto de impulsar el estudio, la investigación y la documentación sobre
drogas, se centralizarán en el Observatorio Riojano sobre Drogas referido en el artículo
29 de la presente Ley, los citados cometidos. Para ello, se le dotarán de los necesarios
recursos humanos y materiales, para la consecución de sus fines.
TÍTULO VI. De las competencias de las Administraciones Públicas
Artículo 66. Competencias del Gobierno de La Rioja
Sin perjuicio de las demás competencias que el ordenamiento vigente le atribuye,
corresponde al Gobierno de La Rioja.
1. El establecimiento de las directrices en materia de drogas para la Comunidad
Autónoma de La Rioja.
2.
La aprobación del Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones.
3. La aprobación de la estructura orgánica del servicio de apoyo técnico y
administrativo del Comisionado Regional para la Droga.
4. La aprobación del proyecto de Presupuesto del servicio de apoyo técnico y
administrativo del Comisionado Regional para la Droga.
5. La aprobación de la estructura, regulación reglamentaria, composición,
determinación de funciones, etc., de los Órganos de coordinación previstos en el
artículo 54 de esta Ley.
6. La aprobación de la normativa de autorización de apertura y funcionamiento de
acreditación de centros de atención a drogodependientes.
7. La aprobación, modificación y revisión de las tarifas para la prestación y
concertación de servicios que puedan establecerse con instituciones, entidades o
particulares públicos o privados, en los términos que reglamentariamente se
establezcan.
181
Artículo 67. Competencias de la Consejería competente en materia de drogas
Además de aquellas otras competencias que le vienen atribuidas legalmente,
corresponde a la Consejería competente en materia de drogas:
1. El control de los centros, servicios, establecimientos y actividades sanitarias y
sociosanitarias relacionadas con la prevención, así como la asistencia de las personas
drogodependientes, y en particular:
a) El otorgamiento de la autorización de instalación, puesta en funcionamiento,
modificación, ampliación, traslado y cierre de centros, servicios y establecimientos.
b) La acreditación de centros, servicios y establecimientos, su renovación y
revocación.
c) La regulación y el mantenimiento de los registros pertinentes de las entidades,
centros y programas integrados en el Plan Riojano de Drogodependencias y otras
Adicciones.
d)
El ejercicio de la función inspectora.
e)
La evaluación de los diferentes programas preventivos y asistenciales.
f)
La prevención de las drogodependencias y la educación para la salud.
g) La planificación, coordinación e impulso de programas y actuaciones de
prevención de las drogodependencias, así como el control de la calidad de los mismos.
h) La detección precoz del abuso, uso inadecuado y dependencias de sustancias
psicoactivas.
i) La atención a las drogodependencias, alcohol-dependencia y tabaquismo, y los
problemas de salud derivados de los mismos.
j) La implementación de los programas de reducción de riesgos y daños por el
consumo de drogas y los programas con sustitutivos opiáceos.
3. La elaboración y propuesta para su aprobación por el Gobierno de La Rioja del
Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones. Será cometido específico del
Comisionado Regional para la Droga, la elaboración del texto del Plan con el apoyo del
Servicio técnico y administrativo de que disponga.
4.
La propuesta de nombramiento y cese del comisionado Regional para la Droga.
5. La propuesta de la estructura de apoyo técnico y administrativo del Comisionado
Regional para la Droga.
6. La formulación del Anteproyecto de Presupuesto de la estructura de Apoyo
Técnico y Administrativo del Comisionado Regional para la Droga.
182
7. La regulación y el otorgamiento de subvenciones y la celebración de contratos,
convenios y conciertos con entidades e instituciones en el campo de las
drogodependencias.
8. La coordinación general con las Administraciones Públicas, entidades privadas e
instituciones de las actuaciones en materia de drogas.
Artículo 68. Competencias de la Consejería a la que corresponde la materia de
Servicios Sociales
Las competencias de la Consejería a la que le corresponden las materias de Servicios
Sociales, con independencia de las que pudieran atribuírsele legalmente, serán:
El control de centros, servicios, establecimientos y actividades sociales y
sociosanitarias relacionadas con la integración social y laboral de las personas
drogodependientes, y en particular:
a) El otorgamiento de la autorización de instalación, puesta en funcionamiento,
modificación, ampliación, traslado y cierre de centros, servicios y establecimientos.
b) La acreditación de centros, servicios y establecimientos, su renovación y
revocación.
c) La regulación y el mantenimiento de los registros pertinentes de las entidades,
centros y programas integrados en el Plan Riojano de Drogodependencias y otras
Adicciones, cuya actividad se realice en el ámbito social sociosanitario y de la
integración social y laboral de personas con drogodependencias.
d)
El ejercicio de la función inspectora.
e)
La evaluación de programas de integración social y laboral.
f)
La inserción social de los drogodependientes en riesgo de exclusión social.
g) La implementación de programas de protección social sobre familias y menores
en situación de riesgo de drogadicción.
h) La inserción sociolaboral para drogodependientes en rehabilitación, junto con la
Consejería competente en materia de empleo.
Artículo 69. Competencias de la Consejería a la que le corresponden las materias de
Educación
1. La implementación de programas y actividades de prevención de las
drogodependencias en el medio escolar en colaboración con la Consejería competente
en la materia.
2. El control sobre la calidad de los programas y actividades de prevención que se
realicen en este medio, junto con la Consejería competente en la materia.
183
3. La formación del profesorado en materia de drogodependencias y estilos de vida
saludables.
4. La inserción social de los niños y jóvenes en riesgo de drogodependencia desde
lo educativo.
Artículo 70. Competencias de los Municipios
1. Sin perjuicio de las demás competencias que el ordenamiento vigente les
atribuye, corresponde a los Municipios de La Rioja en su ámbito territorial:
a) El establecimiento de los criterios que regulen la localización, distancia y
características que deberán reunir los establecimientos de suministro y venta de
bebidas alcohólicas.
b) El otorgamiento de la autorización de apertura a locales o lugares de suministro
y venta de bebidas alcohólicas.
c) Velar, en el marco de sus competencias, por el cumplimiento de las diferentes
medidas en las propias dependencias municipales.
d) La colaboración con los sistemas educativo y sanitario en materia de educación
para la salud.
2. Además de las señaladas en el punto anterior, los Municipios de más de 5.000
habitantes de La Rioja tienen las siguientes competencias:
a) La aprobación de Planes Municipales sobre Drogas, elaborados en coordinación
y de acuerdo con los criterios y directrices del Plan Riojano de Drogodependencias y
otras Adicciones, que incluyan programas de prevención e integración social, así como
de información, orientación y motivación de drogodependientes.
b) La coordinación de los programas de prevención e integración social que se
desarrollen exclusivamente en el ámbito de su municipio.
c) El apoyo a las Asociaciones y entidades que en el municipio desarrollen
actividades previstas en el Plan Riojano de Drogodependencias y otras Adicciones.
d)
La formación en materia de drogas del personal propio.
e)
La promoción de la participación social en esta materia en su ámbito territorial.
TÍTULO VII. De las infracciones y sanciones
Artículo 71. Infracciones
1. Son infracciones administrativas en el ámbito de las materias reguladas en la
presente Ley las acciones y omisiones tipificadas en la misma, sin perjuicio de las
responsabilidades civiles, penales o de otro orden jurídico que pudiesen ser
consecuencia de las citadas acciones y omisiones.
2.
Se tipifican como infracciones:
184
a) El incumplimiento de las limitaciones de la publicidad del consumo de bebidas
alcohólicas y tabaco establecidas en el artículo 30 .
b) El incumplimiento de las limitaciones de la promoción del consumo de bebidas y
tabaco establecidas en el artículo 31 .
c) El incumplimiento de las limitaciones en la publicidad exterior e interior de
bebidas alcohólicas y tabaco establecidas en el artículo 32 .
d) El incumplimiento de las limitaciones en la publicidad en los medios de
comunicación establecidos en el artículo 33 .
e) El incumplimiento de las limitaciones mediante otras formas de publicidad
establecidas en el artículo 34.1, 2 y 3 .
f) El incumplimiento de las limitaciones en la venta y suministro de bebidas
alcohólicas y de tabaco establecidas en los artículos 36 y 37 .
g) El incumplimiento de las limitaciones del consumo de bebidas alcohólicas y de
tabaco establecidas en los artículos 38 y 40 .
h) El incumplimiento de las restricciones para el acceso de menores a locales
establecidas en el artículo 39 .
i) El incumplimiento de la normativa de autorización y acreditación de los centros o
servicios de atención a los drogodependientes conforme a lo establecido en el artículo
27 .
j) Dificultar o impedir cualquiera de los derechos de las personas con
Drogodependencias y otras Adicciones como usuarios de servicios sanitarios y sociales
así como los recogidos en los artículos 3 y 15 de esta Ley.
k) El incumplimiento de lo establecido en los artículos 45 y 46 sobre limitaciones en
la venta y suministro de productos de uso doméstico o industrial susceptibles de
generar dependencia y/o efectos psicoactivos; así como las referidas a sustancias de
estimulantes en el deporte.
l) El incumplimiento de lo establecido en el artículo 43 sobre control de la
prescripción y dispensación de los medicamentos estupefacientes y psicótropos.
m) La negativa a facilitar información o prestar colaboración a los servicios de
control o inspección y el falseamiento de la información suministrada.
n) Aplicar las ayudas o subvenciones públicas a finalidades distintas a aquellas
para las que se otorgan.
Artículo 72. Clases de infracciones
1. Las anteriores infracciones administrativas se clasifican en leves, graves y muy
graves.
185
2. Se consideran infracciones leves las siguientes, siempre que tales conductas no
causen riesgo ni perjuicios graves para la salud:
a) La actividad de promoción del consumo de bebidas con graduación alcohólica
superior a dieciocho grados centesimales y de tabaco que se lleve a cabo con ocasión de
ferias, muestras y actividades similares, que no se realice en espacios diferenciados y
separados.
b) La promoción de bebidas alcohólicas en los establecimientos y locales de venta o
suministro que supongan una incitación directa a un mayor consumo mediante ofertas
promocionales, premios, sorteos, concursos, fiestas o rebajas de los precios estipulados
según tarifas autorizadas.
c) El patrocinio o financiación de actividades deportivas o culturales, dirigidas
preferentemente a menores de dieciocho años, por parte de personas físicas o jurídicas
cuya actividad principal o conocida sea la fabricación o la venta de bebidas alcohólicas
y tabaco, si ello lleva aparejada la publicidad de dicho patrocinio, o la difusión de
marcas, símbolos o imágenes relacionadas con las bebidas alcohólicas y el tabaco.
d) La publicidad de las bebidas alcohólicas y tabaco mediante su distribución por
buzones, por correo, por teléfono y, en general, mediante mensajes que se envíen a un
domicilio, salvo que éstos vayan dirigidos nominalmente a mayores de dieciocho años,
o que dicha publicidad no sea cualitativa o cuantitativamente significativa en relación
al conjunto del envío publicitario.
e) El suministro y la venta a menores de dieciocho años de productos de uso
doméstico o industrial y las sustancias volátiles (colas, productos industriales
inhalables, etc.) susceptibles de producir efectos nocivos para la salud y de crear
dependencia o efectos psicoactivos.
f) Los productos que contengan las sustancias a que se refiere el punto e) del
apartado 2 de este artículo, no podrán ser presentados de manera que por su color,
forma, grafismo u otras circunstancias puedan atraer especialmente la atención de los
menores de dieciocho años.
g) No facilitar hojas de reclamación a disposición de los usuarios o usuarias y no
señalizar las limitaciones de no fumar, así como las posibles sanciones derivadas de su
incumplimiento, en los transportes colectivos, urbanos e interurbanos, vehículos de
transporte escolar destinados total o parcialmente a menores de dieciocho años.
h) La no señalización de las limitaciones y prohibiciones de fumar, y que no se cuente
con las hojas de reclamación a disposición de usuarios y usuarias, en los locales,
centros y establecimientos y dependencias de las Administraciones Públicas,
mencionado en los apartados m) y n) del apartado 2 de este artículo.
i) La no habilitación de zonas diferenciadas para fumadores ostensiblemente
señalizadas en locales destinados a teatro y otros espectáculos públicos o deportivos
186
cerrados, salas de espera de transporte colectivo, dependencias de las
Administraciones Públicas y cualquier local donde no esté permitido o exista
prohibición de fumar.
j) La no señalización en locales comerciales cerrados con amplia concurrencia de
personas, de las áreas para fumadores.
k) En los centros y establecimientos sanitarios y de servicios sociales, la no
diferenciación y señalización por parte de la dirección de los mismos de las áreas
específicas donde se permita fumar, que serán en todo caso independientes para los
usuarios y usuarias de los servicios y visitantes y para el personal de los centros.
l) El incumplimiento de la prohibición absoluta de fumar en todos los vehículos o
medios de transporte público y privado complementario:
–En todos los vehículos o medios de transporte colectivos, urbanos o interurbanos.
–En los vehículos de transporte escolar y en todos los destinados total o parcialmente
al transporte de menores de dieciocho años y enfermos.
m) El incumplimiento de la prohibición de fumar en:
–Lugares donde exista mayor riesgo para la salud del trabajador o la trabajadora por
combinar la nocividad del tabaco con el perjuicio ocasionado por el contaminante
industrial.
–Cualquier área laboral donde trabajen mujeres embarazadas.
n) Con las excepciones señaladas en el párrafo 5 del artículo 40 , el incumplimiento
de la prohibición de fumar:
–En las guarderías infantiles y centros de atención social destinados a menores de
dieciocho años.
–En los centros, servicios o establecimientos sanitarios y en sus dependencias.
–En los centros de servicios sociales.
–En los centros docentes.
–En todas las dependencias de las Administraciones Públicas, salvo las que se
encuentren al aire libre.
–En los locales donde se elaboren, transformen, manipulen, preparen o vendan
alimentos, excepto los destinados principalmente al consumo de los mismos,
manteniéndose la prohibición de fumar a los manipuladores y manipuladoras de
alimentos.
–En las salas de uso público general, lectura y exposición, tales como museos,
bibliotecas y salas destinadas a exposiciones y conferencias.
187
–En locales comerciales cerrados con frecuente congregación de personas.
–En las salas de teatro, cinematógrafos y otros espectáculos públicos y deportivos en
locales cerrados.
–En ascensores y elevadores.
ñ) Cualquier otro incumplimiento de lo previsto en la presente Ley que no se
tipifique como infracción grave o muy grave.
3. Se consideran infracciones graves:
a) El incumplimiento de la prohibición de la entrada y permanencia de los menores
de 16 años, salvo acompañados por sus padres, tutores o adulto responsable en:
–Salas de fiesta.
–Discotecas.
–Salas de baile.
–Establecimientos con ampliación de horario, a partir del comienzo de dicha
ampliación.
b) El incumplimiento de la prohibición con carácter general, de la entrada y
permanencia a los menores de catorce años, salvo acompañados de padres, tutores o
adulto responsable en:
–Bares.
–Cafeterías.
–Restaurantes y restantes establecimientos no incluidos en el apartado anterior, salvo
en espectáculos infantiles, y salones recreativos de tipo A.
c) El servicio o venta de bebidas alcohólicas y tabaco, o la permisividad del consumo
de dichas bebidas o tabaco a los menores de dieciocho años que accedan a
establecimientos de espectáculos o actividades recreativas.
d) El incumplimiento de la prohibición de la venta o suministro de alcohol y tabaco a
menores de dieciocho años en cualquier clase de establecimientos.
e) La comisión de infracciones contempladas en el apartado 2, puntos a), b), c), d), e)
y f) de este artículo siempre que dichas conductas causen riesgo o perjuicio grave para
la salud.
f) El incumplimiento de la prohibición de dirigir la publicidad del consumo de
bebidas alcohólicas y tabaco a menores, ni en particular presentar a los menores
consumiendo bebidas alcohólicas o tabaco.
188
g) El incumplimiento de la prohibición de la utilización de la imagen y de la voz de
menores de edad, ni en particular presentar a los menores consumiendo bebidas
alcohólicas y tabaco.
h) El incumplimiento de asociar la publicidad del consumo de alcohol y tabaco a una
mejora del rendimiento físico, a la conducción de vehículos o al manejo de armas, ni
dar la impresión de que dicho consumo contribuye al éxito social o sexual, ni sugerir
que tienen propiedades terapéuticas o un efecto estimulante o sedante, o que
constituyen un medio para resolver conflictos. Tampoco podrá asociarse este consumo
a prácticas educativas, sanitarias o deportivas.
i) El incumplimiento de la prohibición de que la publicidad estimule el consumo
excesivo de bebidas alcohólicas y de tabaco y ofrezca una imagen negativa de la
abstinencia o de la sobriedad, ni subrayar como cualidad positiva de las bebidas su alto
contenido alcohólico.
j) El incumplimiento de la limitación de la publicidad de bebidas alcohólicas o tabaco
mediante reproducciones gráficas o nombres comerciales que deberán estar
registrados, y deberán llevar unida, con caracteres bien visibles, los grados de alcohol
de la bebida a que se refieren, y del contenido de nicotina y alquitrán en las labores de
tabaco.
k) El incumplimiento de la prohibición de la publicidad exterior de bebidas
alcohólicas y tabaco, entendiendo por tal aquella publicidad susceptible de atraer,
mediante la imagen o el sonido, la atención de las personas que permanezcan o
discurran por ámbitos de utilización general o en lugares abiertos.
l) El incumplimiento de la prohibición de la publicidad de bebidas alcohólicas y
tabaco en los siguientes locales públicos:
–En los que estén destinados a un público compuesto predominantemente por
menores de dieciocho años.
–En las instalaciones y centros deportivos, sanitarios y docentes, y sus accesos.
–En los cines y salas de espectáculos.
–En el interior de los transportes públicos, en las estaciones y en los locales
destinados al público de los puertos y aeropuertos.
m) El incumplimiento de la limitación de la publicidad en periódicos, revistas y
reproducción gráfica, sonora o visual, así como la publicidad vertida a través de
Internet, editados en La Rioja en:
–La inclusión en ellos de publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco si van dirigidos a
menores de dieciocho años.
189
–La publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco en la primera página, en las de
deportes y las que contengan espacios dirigidos a menores de dieciocho años y en las
dedicadas a pasatiempos.
–La publicidad de sustancias psicotrópicas susceptibles de crear adicción.
–La publicidad de sustancias con pretendida finalidad sanitaria que anuncie efectos
similares a sustancias legales o ilegales que pueden producir adicción.
n) El incumplimiento de la prohibición de la emisión de publicidad de bebidas
alcohólicas y tabaco desde los centros de televisión y medios radiofónicos ubicados en
La Rioja.
ñ) La publicidad de marcas, objetos o productos que por su denominación,
vocabulario, grafismo, modo de presentación o cualquier otra causa puedan derivar
indirectamente o encubiertamente en publicidad de bebidas alcohólicas o tabaco.
o) La emisión de programas de televisión desde los centros emisores de televisión
ubicados en La Rioja y realizados en la Comunidad Autónoma en los que el
presentador o la presentadora del programa o los entrevistados o entrevistadas
aparezcan fumando o junto a bebidas alcohólicas, tabaco o menciones de sus marcas,
nombres comerciales, logotipos y otros signos identificativos o asociados a tales
productos.
p) El incumplimiento de la prohibición de publicidad de bebidas alcohólicas o tabaco
con ocasión o mediante patrocinio de actividades deportivas, educativas, culturales,
sanitarias o sociales, o a través de promociones tales como concursos, rifas y otras
formas similares de inducción al consumo.
q) La venta y el suministro de bebidas alcohólicas a los menores de dieciocho años.
r) La venta y el suministro de bebidas alcohólicas a través de máquinas automáticas
que no se encuentren en establecimientos cerrados y a la vista de una persona
encargada de que se cumplan las prohibiciones a que alude el punto q) del apartado 3
de este artículo.
Igualmente queda prohibida la adición, sustracción o modificación de cualquier
sustancia o elemento que dé como resultado la variación de la composición fraudulenta
de bebidas alcohólicas.
s) La venta y el suministro de bebidas alcohólicas en los siguientes lugares:
–En los locales y centros que por las actividades y servicios que ofrecen estén
preferentemente destinados a un público compuesto por menores de dieciocho años.
–En los centros que impartan enseñanza a alumnos.
–En las empresas y lugares de trabajo.
190
–En las dependencias de las Administraciones Públicas.
–En la vía pública, salvo terrazas o veladores debidamente autorizados.
t) El suministro y venta de bebidas alcohólicas de más de dieciocho grados
centesimales en:
–En las estaciones de servicio de carburantes, áreas de servicio y establecimientos
hosteleros de autovías y autopistas.
u) El incumplimiento de la señalización, en la forma que se determine
reglamentariamente, de las prohibiciones de la venta y suministro de bebidas
alcohólicas en los lugares referidos en los puntos precedentes.
v) La venta de bebidas alcohólicas a menores de dieciocho años en supermercados,
comercios y grandes superficies comerciales. Estos lugares tendrán obligación de
señalizar según se determine reglamentariamente, en lugar visible al público, en las
zonas de caja y en la sección delimitada de las bebidas alcohólicas, la prohibición
referida.
w) La venta o suministro de tabaco, sus productos, labores o imitaciones, que puedan
suponer una incitación al uso de los mismos, a personas menores de dieciocho años.
x) La venta de tabaco:
–A través de máquinas automáticas, a no ser que se encuentren en establecimientos
cerrados y a la vista de una persona encargada de que se cumpla la prohibición
establecida en el punto w) del apartado 3, de este artículo.
–En los centros sanitarios y centros que impartan enseñanza a alumnos y alumnas de
hasta dieciocho años, y en las dependencias de unos y otros.
–En las instalaciones deportivas.
–En los centros y locales que por las actividades y servicios que ofrecen sean
frecuentados preferentemente por menores de dieciocho años.
–Incumpliendo las normas sobre envasado y etiquetado establecidas en la legislación
vigente.
–En salones recreativos de tipo A.
y) El consumo de bebidas alcohólicas por parte de las personas que se encuentran
prestando servicios como:
–Conductores o conductoras de vehículos de servicio público.
–Personal sanitario.
–Personal docente con alumnos y alumnas menores de dieciocho años.
–Miembros de cuerpos armados y demás profesionales que por el desempeño de sus
funciones porten armas de fuego.
191
–En general, todas aquéllas cuya actividad, de realizarse bajo influencia de bebidas
alcohólicas, pudiera poner en riesgo o causar un daño contra la vida o la integridad
física de sí mismas o de terceras personas.
z) El consumo de bebidas alcohólicas en los siguientes lugares:
–En los locales y centros que por las actividades y servicios que ofrecen estén
preferentemente destinados a un público compuesto por menores de dieciocho años.
–En los centros que impartan enseñanza a alumnos de hasta dieciocho años.
–En las empresas y lugares de trabajo, salvo situaciones excepcionales ligadas a
conmemoraciones o festividades.
–En las dependencias de las Administraciones Públicas, salvo situaciones
excepcionales ligadas a conmemoraciones, festividades o actividades de representación
y protocolo.
aa) Estar bajo la influencia de bebidas alcohólicas en una tasa de alcohol en sangre
superior a 0,3 gramos por 1.000 cm3, mientras se esté de servicio o en disposición de
prestarlo, al personal mencionado en el apartado y) del apartado 3 de este artículo.
ab) El incumplimiento del punto i) del apartado 2 de este artículo, siempre que tal
conducta suponga un grave riesgo o perjuicio para la salud.
ac) El incumplimiento del punto k) del apartado 2 de este artículo siempre que tal
conducta suponga un grave riesgo o perjuicio para la salud.
ad) El incumplimiento de la prohibición de fumar fuera de áreas reservadas
expresamente al efecto por la Dirección de los Centros docentes. Que en ningún caso
podrán ser zonas de convivencia entre profesores/as y alumnos/as, en el caso en que
éstos/as sean menores de dieciocho años.
ae) El incumplimiento de la prohibición de fumar en:
–Todos los vehículos o medios de transporte colectivos, urbanos o interurbanos.
–Los vehículos de transporte escolar y en todos los destinados total o parcialmente al
transporte de menores de dieciocho años y enfermos.
af) El incumplimiento de la prohibición de fumar en:
–Lugares donde exista mayor riesgo para la salud del trabajador o la trabajadora por
combinar la nocividad del tabaco con el perjuicio ocasionado por el contaminante
industrial.
–Cualquier área laboral donde trabajen mujeres embarazadas.
ag) El incumplimiento de la prohibición de fumar en:
192
–Los jardines de infancia y centros de atención social destinados a menores de
dieciocho años.
–Los centros, servicios o establecimientos sanitarios y en sus dependencias.
–Los centros de servicios sociales.
–Los centros docentes.
–Todas las dependencias de las Administraciones Públicas, salvo las que se
encuentren al aire libre.
–Los locales donde se elaboren, transformen, manipulen, preparen o vendan
alimentos, excepto los destinados principalmente al consumo de los mismos,
manteniéndose la prohibición de fumar a los manipuladores y manipuladoras de
alimentos.
–Las salas de uso público general, de lectura, de conferencias y de exposiciones, tales
como museos y bibliotecas.
–Locales comerciales cerrados con frecuente congregación de personas.
–Las salas de teatro, cinematógrafos y otros espectáculos públicos y deportivos en
locales cerrados.
–Ascensores y elevadores.
4. Se consideran infracciones muy graves:
a) El incumplimiento de lo establecido en el apartado 2 puntos a), b), c), d), e) y f) de
este artículo siempre que dichas conductas causen riesgo o perjuicio muy grave para la
salud.
b) El incumplimiento de lo establecido en el apartado 3 puntos f), g), h), i), j), k), l),
m), n), ñ), o), p), q), r), s), t), u), v), w), x),
y)
, z),
aa)
, ab), ae), af) y ag), de este artículo cuando tales conductas causen riesgo o perjuicio
muy grave para la salud.
c) La contravención de lo dispuesto reglamentariamente sobre la autorización y
acreditación de centros o servicios de atención a las drogodependencias.
d) El incumplimiento de la prohibición de entrada y permanencia de los menores de
dieciocho años en:
–Casinos, Bingos y establecimientos especiales.
193
–Salones de juego que dispongan de máquinas con premios en metálico, de acuerdo a
lo establecido en la Ley 5/1999, de 13 de abril, Reguladora del Juego y las Apuestas.
e) La comisión de más de dos infracciones en el plazo de un año calificadas como
graves por resolución firme en vía administrativa.
Artículo 73. Reincidencia y reiteración
1. A efectos de la presente Ley, existirá reincidencia cuando la persona responsable
de la infracción cometiera, en el término de un año, más de una infracción de la misma
naturaleza y así se haya declarado por resolución firme.
Será considerada infracción de la misma naturaleza aquélla de las contempladas en el
régimen sancionador de esta Ley que se refiera al mismo tipo en razón del grupo o
clasificación a que alude el artículo 72 de la presente Ley.
2. A efectos de la presente Ley, existirá reiteración cuando la persona responsable
de la infracción cometiera, en el término de dos años, más de una infracción de distinta
naturaleza y así se haya declarado por resolución firme.
Artículo 74. Responsabilidad
1. La responsabilidad administrativa por las infracciones tipificadas en esta Ley se
imputará a la persona física o jurídica que cometa la infracción. A estos efectos, se
considera autor:
a) La persona física o jurídica que realiza la conducta tipificada, bien sea de forma
directa o por medio de otra de la que se sirve de instrumento. Igualmente se
considerará autor a esta última, si actúa voluntariamente.
b) Las personas físicas o jurídicas que cooperen a la ejecución con un acto sin el cual
no se hubiera efectuado la conducta tipificada.
2. Será responsable de forma solidaria junto con el autor la persona que hubiera
infringido el deber de vigilancia de prevenir la infracción impuesta por la Ley, así
como los titulares de los establecimientos, centros, locales o empresas.
3. En el caso de resultar responsable una persona jurídica, la responsabilidad
administrativa se efectuará respecto de las personas físicas que hayan formado la
voluntad de aquélla en la concreta acción u omisión que se pretenda sancionar.
Artículo 75. Sanciones
1. Las infracciones tipificadas en la presente Ley darán lugar a la imposición de las
siguientes sanciones:
a)
Apercibimiento.
b)
Multa.
194
c) Suspensión temporal de la actividad y/o, en su caso, cierre temporal, total o
parcial, del establecimiento, centro, servicio, local o empresa, con una duración
máxima de cinco años.
d) Prohibición de acceder a cualquier tipo de ayuda pública de la Comunidad
Autónoma por un período comprendido entre 1 y 5 años.
La imposición de las anteriores sanciones llevará consigo la consecuencia accesoria
consistente en el decomiso de las mercancías u objetos directamente relacionados con
los hechos constitutivos de la infracción.
2. Las responsabilidades administrativas que se deriven del procedimiento
sancionador serán compatibles con la exigencia a los o las responsables de la reposición
al estado originario de la situación alterada por la infracción, así como con la
indemnización de daños y perjuicios derivados de la misma, al objeto de reparar los
daños o perjuicios ocasionados por la infracción.
Artículo 76. Graduación de las sanciones
1. Para la determinación de la cuantía de las multas y la aplicación de las demás
sanciones, el órgano competente atenderá a los siguientes criterios de graduación:
a)
Gravedad del riesgo o perjuicio generado para la salud.
b)
Grado de culpabilidad o intencionalidad.
c)
Alteración e incidencia social producidas.
d)
Cuantía del beneficio obtenido.
e)
Capacidad económica de la persona infractora.
f)
Posición de la persona infractora en el mercado.
g)
La reiteración.
2. Para valorar la sanción y graduarla podrán tenerse en cuenta y se considerarán
como atenuantes muy cualificadas:
–Que, requerido el presunto infractor o la presunta infractora para que realice las
actuaciones oportunas que den lugar al cese de la infracción, sea atendido dicho
requerimiento. En el supuesto previsto en la disposición adicional cuarta de la presente
Ley, este requerimiento se realizará en los términos previstos en la misma.
–Que el infractor o infractora acredite, por cualquiera de los medios válidos en
derecho y con anterioridad a recaer la resolución del expediente sancionador, que ha
mitigado o subsanado completamente las consecuencias que resultaron de la conducta
que dio lugar a la iniciación del procedimiento.
Artículo 77. Imposición de las sanciones
195
1. Las infracciones leves serán sancionadas con apercibimiento o multa de hasta
100.000 pesetas (601,01 euros).
2.
Las infracciones graves serán sancionadas alternativa o acumulativamente con:
a) Multas desde 100.001 pesetas hasta 5.000.000 de pesetas (601,02 a 30.050,61
euros).
b)
Suspensión temporal de la actividad por un período máximo de seis meses.
c) Cierre temporal, total o parcial, del establecimiento, centro, local o empresa, por
un período máximo de seis meses.
La autoridad competente podrá acordar como sanción complementaria la prohibición
de acceder a cualquier tipo de ayuda de la Comunidad Autónoma o Administración
Local por un período máximo de cinco años.
3. Las infracciones
acumulativamente con:
muy
graves
podrán
ser
sancionadas
alternativa
o
a) Multa desde 5.000.001 pesetas hasta 100.000.000 de pesetas (30.050,61 a 601.012,10
euros).
b)
Clausura del local o establecimiento por un período máximo de tres años.
4. La imposición acumulativa de sanciones en los términos previstos en los
apartados anteriores podrá acordarse en aquellos supuestos que impliquen grave
alteración de salud pública o contravengan las disposiciones en materia de protección
de la infancia y juventud.
5. En el caso de infracciones por incumplimiento de los artículos 30 , 31 , 32 , 33 ,
34.1 , 34.2 y 34.3 , la autoridad competente para sancionar podrá elevar el importe de la
multa impuesta hasta un 10% del coste de elaboración y difusión de dicha publicidad
ilícita. El importe de lo recaudado por este concepto se destinará a realizar estrategias
para la prevención de las drogodependencias en los medios de comunicación que se
difundan en territorio de la Comunidad Autónoma de La Rioja.
Artículo 78. Prescripción de las infracciones
1. Las infracciones tipificadas en la presente Ley como leves prescribirán en el plazo
de seis meses, las tipificadas como graves en el de doce meses, y las tipificadas como
muy graves en el de dos años.
2. El plazo de prescripción comenzará a contarse desde la comisión del hecho o
desde su conocimiento por parte de la Administración si este no fuera inmediato. En
las infracciones derivadas de una actividad continuada, la fecha inicial del cómputo
será la de finalización de la actividad o la del último acto en que la infracción se
consume.
196
3. Interrumpirá la prescripción la iniciación, con conocimiento del interesado, del
procedimiento sancionador, reanudándose el plazo de prescripción si el expediente
sancionador estuviera paralizado durante más de un mes por causa no imputable al
presunto responsable.
Artículo 79. Prescripción de las sanciones
1. Las sanciones previstas en la presente Ley prescribirán: al año las impuestas por
infracciones leves; a los dos años las impuestas por infracciones graves y a los tres años
las impuestas por infracciones muy graves.
2. El plazo de prescripción de las sanciones comenzará a contarse desde el día
siguiente a aquél en que adquiera firmeza en vía administrativa la resolución
sancionadora.
3. Interrumpirá la prescripción la iniciación, con conocimiento del interesado, del
procedimiento de ejecución, volviendo a transcurrir el plazo si aquél estuviera
paralizado durante más de un mes por causa no imputable al infractor.
Artículo 80. Órganos competentes para resolver
1.
La competencia sancionadora se atribuye a los siguientes órganos:
a) A los Alcaldes para la sanción por el incumplimiento de lo previsto en los
siguientes artículos:
– Artículos 31 , 32.4 y 45 , ya se hayan tipificado dichos incumplimientos como
infracciones leves o como graves. En el caso del artículo 32.4 , esta competencia
sancionadora les corresponderá cuando la actividad infractora no exceda del ámbito
territorial municipal.
– Artículos 32.1 , 32.2 , 32.3 y 34.3 . En este último supuesto esta competencia
sancionadora les corresponderá cuando la actividad infractora no exceda del ámbito
territorial municipal.
– Artículos 36 , 37 , 38 , 39 y 40 , ya se haya establecido en los artículos
correspondientes su tipificación como infracciones leves o como graves.
–Cualquier otro incumplimiento previsto en la Ley que no se tipifique como
infracción grave o muy grave.
b) Al órgano correspondiente de la Consejería competente en materia de
drogodependencias le corresponderá la sanción por incumplimiento de lo previsto en
los siguientes artículos:
– Artículos 31 , 32.4 y 45 , cuando se hayan tipificado como muy graves. En el caso
del artículo 32.4 , aun cuando se tipifique de leve o grave, la competencia sancionadora
le corresponderá siempre que la actividad infractora exceda del ámbito territorial
municipal.
197
– Artículos 30 , 33 , 34.1 , 34.2 y 34.3 , tipificados como graves o muy graves, y los
incumplimientos tipificados como infracciones muy graves de los artículos 32.1 , 32.3 ,
36 , 37 , 38 y 39 . En relación con el párrafo tercero del artículo 34 , la competencia
sancionadora le corresponderá siempre que la actividad infractora exceda del ámbito
territorial municipal.
c) Al órgano que corresponda en la Consejería competente en materia de drogas
para la sanción del incumplimiento de lo establecido en el artículo 27 , cuando la
sanción no corresponda al Gobierno.
d) Al Gobierno para la imposición de multas de más de 15.000.000 de pesetas, así
como del cierre temporal, total o parcial, de la actividad del establecimiento, centro,
local o empresa.
2. Si durante la tramitación del expediente el instructor designado estimara que la
competencia para sancionar no corresponde a la Administración a la que pertenece,
remitirá las actuaciones a la que la ostente, que las continuará a partir de la fase de
procedimiento en que se hallen.
3. En todo caso, los órganos del Gobierno de La Rioja según el respectivo ámbito
competencial que corresponda de acuerdo con la materia que se trate, asumirán la
competencia de incoación, instrucción y resolución de los expedientes sancionadores
cuya competencia corresponda a las Entidades Locales, transcurrido el plazo de dos
meses desde el requerimiento.
Igualmente para aquellos Municipios inferiores a 2.000 habitantes que carezcan de
medios personales o materiales para el ejercicio de las competencias reguladas en el
presente Título, se establecerán los necesarios mecanismos de colaboración con la
Administración de la Comunidad Autónoma de La Rioja.
4. Los órganos competentes del Gobierno de La Rioja y de la Administración Local
se informarán recíprocamente de los expedientes que se tramiten, en el plazo de diez
días contados a partir de la fecha de la resolución de incoación.
Artículo 81. Procedimiento sancionador
El ejercicio de la potestad sancionadora, en el ámbito de la presente Ley, se regirá por
lo dispuesto en el Título IX de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre (RCL 1992, 2512,
2775 y RCL 1993, 246) , de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del
Procedimiento Administrativo Común modificada por Ley 4/1999 de 13 de enero (RCL
1999, 114) ; por la Ley 3/1995, de 8 de marzo (LLR 1995, 77) , de Régimen Jurídico del
Gobierno y la Administración Pública de la Comunidad Autónoma de La Rioja y por lo
previsto en la presente Ley y normativa de desarrollo.
Artículo 82. Relaciones jurídicas especiales
198
Las disposiciones de este Título no son de aplicación al ejercicio por las
Administraciones Públicas de su potestad disciplinaria respecto del personal a su
servicio y de quienes están vinculados a ellas por una relación contractual.
TÍTULO VIII. De la financiación
Artículo 83. De la financiación del Gobierno de La Rioja
1. Al objeto de poder conseguir los objetivos perseguidos en esta Ley, anualmente
se establecerá la dotación presupuestaria a incluir en los Presupuestos Generales de la
Comunidad Autónoma de La Rioja, que sean suficientes para el cumplimiento de los
fines propios especificados, presupuesto adscrito a la Consejería competente en materia
de drogas.
2. En el caso de producirse sanciones económicas de acuerdo con lo estipulado en el
artículo 77 de esta Ley, la cuantía de las mismas aumentará la dotación presupuestaria
mínima a incluir en el Estado de Gastos para el desarrollo de acciones en materia de
drogas en la medida de lo posible.
Artículo 84. De la financiación de las Corporaciones Locales
1. Los Ayuntamientos de más de 5.000 habitantes que deseen obtener financiación
de los Presupuesto Generales del Gobierno de La Rioja para el desarrollo de las
actuaciones de su competencia en materia de drogas, estarán obligados a disponer de
un Plan Municipal sobre Drogas, convenientemente aprobado, y a aprobar en sus
respectivos presupuestos, de forma claramente diferenciada, los créditos destinados a
tal finalidad.
2. La financiación que el Gobierno de La Rioja destine a las Corporaciones Locales
estará en función del programa y objetivos presentados previamente a la Consejería
competente, del grado de ejecución del presupuesto anterior y, en todo caso, será
criterio preferente de financiación el grado de autofinanciación de las Corporaciones
Locales. No se superará, en todo caso, la cuantía ejecutada en el año anterior por la
Corporación Local para desarrollar las acciones en materia de drogas.
3. El Gobierno de La Rioja podrá establecer con los Ayuntamientos de más de 5.000
habitantes convenios de colaboración que regulen la financiación y características que
deban reunir los Planes Municipales sobre Drogas.
Disposición adicional primera.
Los vinos amparados y catalogados como Vinos de Calidad Producidos en Regiones
Determinadas (VCPRD), tal y como se definen en el Reglamento CEE 1493/99, de 17 de
mayo (LCEur 1999, 1731) , Anexo VI, así como las bebidas alcohólicas que no superen
el 18% vol. de graduación alcohólica, se exceptuarán de lo dispuesto en los arts. 31 , 32 ,
33.2 y 34 de la presente Ley.
Disposición adicional segunda.
199
En un plazo no superior a un año a partir de la publicación de la presente Ley,
deberán quedar constituidos todos los órganos colegiados y unipersonales de
coordinación y participación previstos en los Capítulos II y III del Título IV .
Disposición adicional tercera.
Mediante Decreto, el Gobierno de La Rioja podrá actualizar las cuantías mínimas y
máximas fijadas en el artículo 77 de esta Ley.
Disposición adicional cuarta.
La competencia que el Título IV de la Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de
Publicidad, atribuye a los órganos administrativos para solicitar del o la anunciante la
cesación o, en su caso, la rectificación de la publicidad contenida en la presente Ley
corresponderá, en el ámbito de la Administración General de La Rioja, al órgano
competente en materia de drogodependencias. Por su parte, las Administraciones
locales designarán los órganos encargados de ejercitar la mencionada competencia.
Disposición adicional quinta.
En el plazo de un año a partir de la publicación de la presente Ley, el Gobierno de La
Rioja aprobará la normativa que regule la autorización de apertura y funcionamiento y
la acreditación y registro de los centros y servicios de atención al drogodependiente, así
como su definición, clases, etcétera.
Disposición adicional sexta.
En el plazo de un año a partir de la publicación de esta Ley, el Gobierno de La Rioja
aprobará la normativa que desarrolle reglamentariamente el contenido y alcance
específico de los derechos de las personas con drogodependencia y otras adicciones
establecidas en el artículo 3 de la presente Ley y las garantías de reparación que
procedan por su incumplimiento.
Disposición adicional séptima.
En el plazo de un año a partir de la publicación de la presente Ley, los
Ayuntamientos de más de 5.000 habitantes deberán aprobar una ordenanza municipal
que se ajuste a las medidas de control recogidas en el Título III de esta Ley.
Disposición adicional octava.
El artículo 72 de la Ley de Drogodependencias y otras Adicciones, que se refiere a
clases de infracciones, en los puntos 2, b), c), d), y 3 k), l), n), ñ), o), p), ha de entenderse
relativo sólo a bebidas alcohólicas con graduación superior a 18° centesimales.
Disposición transitoria primera.
1. Las medidas limitativas de la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco
contempladas en los artículos 30 , 32 , 33 y 34 , que afecten a la publicidad contratada
con anterioridad a la entrada en vigor de la presente Ley, no serán de aplicación hasta
transcurridos diez meses desde la publicación de la presente Ley.
200
2. Las empresas publicitarias y medios de comunicación afectados deberán remitir
al Gobierno de La Rioja dentro de los tres meses siguientes a la publicación de la
presente Ley una relación de los compromisos pendientes de ejecución.
Disposición transitoria segunda.
Hasta tanto se dé cumplimiento a las previsiones contenidas en la disposición
adicional segunda, se mantienen en vigor el Decreto 43/1997, de 22 de agosto en la
redacción dada por el Decreto 46/1998, de 10 de julio del Gobierno de La Rioja que
regula la estructura de coordinación en materia de drogas, subsistiendo los órganos
creados en desarrollo del mismo.
Igualmente se mantiene en vigor, mientras se produce el pertinente desarrollo
reglamentario, el Decreto 10/1991 (LLR 1991, 84) sobre autorizaciones y acreditaciones
de centros de atención sociosanitaria.
Disposición transitoria tercera.
Los Ayuntamientos para el cumplimiento de la obligación relativa a la elaboración de
un Plan municipal sobre Drogas ( artículo 84.1 ) dispondrán de seis meses desde la
entrada en vigor de la presente Ley.
Disposición derogatoria única.
Quedan derogadas todas las normas de igual o inferior rango en lo que contradigan o
se opongan a lo dispuesto en esta Ley.
Disposición final primera. Habilitación normativa
Se autoriza al Gobierno de La Rioja a dictar cuantas normas sean precisas para el
desarrollo y ejecución de esta Ley.
Disposición final segunda. Entrada en vigor
La presente Ley entrará en vigor a los veinte días de su publicación en el «Boletín
Oficial de La Rioja».
201
Ley 6/1997, de 22 octubre, de Drogas de Región de Murcia
Versión vigente de: 13/11/1997
ASAMBLEA REGIONAL DE MURCIA
BO. Región de Murcia 12 noviembre 1997, núm. 262, [pág. 12155]. BOE 12 febrero
1998, núm. 37, [pág. 5006].
El consumo de drogas constituye un fenómeno global, por lo que como tal ha de ser
considerado, abordado y tratado. La Comunidad Autónoma de la Región de Murcia
declara su preocupación por este problema social y sus consecuencias para la vida
ciudadana, así como su firme voluntad política de luchar, desde todos los campos
posibles, en la prevención, rehabilitación e integración del toxicómano que, con la
consideración de enfermo, debe disfrutar de todos los mecanismos a nuestro alcance
para su normalización en la sociedad.
La Constitución Española en su Título I, artículos 41 y 43, reconoce a todos los
ciudadanos el derecho a la protección de la salud, estableciendo a su vez la
responsabilidad de los poderes públicos en la organización de servicios y tutela de la
salud, como garantía fundamental de este derecho.
La Ley Orgánica 4/1982, de 9 de junio del Estatuto de Autonomía para la Región de
Murcia, reformada por la Ley Orgánica 4/1994, de 24 de marzo, en su Título I, delimita
las competencias de nuestra Comunidad Autónoma y establece en el artículo 10.1.18 la
competencia exclusiva de Bienestar y Servicios Sociales, y en el artículo 11.5 y 11.8 la
competencia de desarrollo legislativo y ejecución en materia de Sanidad e Higiene y de
coordinación hospitalaria en general, incluida la de la Seguridad Social.
En este ámbito, la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia elaboró para el
período 1993-1996, un Plan Autonómico de Drogas como nexo de unión de las
iniciativas estatales del Plan Nacional de Drogas con las políticas de actuación de la
Comunidad Autónoma y de los Ayuntamientos como parte de Administración más
cercana al ciudadano, tratando, además, de impulsar y coordinar cuantas acciones se
lleven a cabo desde el sector privado que estén en consonancia con los objetivos que el
citado Plan pretende.
A su vez, la dimensión social alcanzada por el tema de las drogodependencias ha
provocado las modificaciones del Código Penal y de la Ley de Enjuiciamiento
Criminal, ya que, como ha definido la Organización Mundial de la Salud, la
dependencia de las drogas es un problema multicausal de naturaleza crónica,
recidivante y de difícil solución, que está implantando nuevos usos y costumbres.
En este marco legislativo y social, teniendo en cuenta la normativa de ámbito
internacional, estatal y autonómico, se desarrolla la presente Ley Regional sobre
Drogas, para la prevención, asistencia e integración social, que con un espíritu
202
integrador, pretende establecer un marco jurídico desde el que se configuren,
clarifiquen y coordinen las actuaciones a nivel regional en esta materia, de manera que
permita ejercer una política seria, responsable, evaluable y eficaz contra el consumo de
drogas.
La presente Ley se estructura en un título preliminar y siete títulos:
Título preliminar, en el que se establece el objeto y ámbito de aplicación de la Ley y
sus principios rectores, que han de inspirar la lucha contra todo tipo de drogas, incluso
contra aquellas que tienen un más generalizado establecimiento en la sociedad como
son el alcohol y el tabaco.
Titulo I, que recoge las actuaciones de prevención de las drogodependencias a través
de medidas tendentes a la reducción de la demanda y de la oferta de drogas, dando
prioridad a las intervenciones dirigidas a niños y jóvenes, a la formación de
profesionales y mediadores sociales.
Título II, donde se contemplan los objetivos y actividades asistenciales, poniendo
énfasis en la titularidad pública de las mismas, potenciando la participación de las
organizaciones sociales que trabajen acreditadamente en este área e incorporando la
asistencia a los colectivos más vulnerables, a través de programas específicos de
rehabilitación para menores, de reducción del daño y dirigidos al ámbito judicial y
penitenciario.
Título III, dedicado a las medidas de integración social, priorizando las políticas de
formación y empleo, contando con la participación del tejido asociativo y de los
agentes sociales.
Títulos IV y V, que regulan los instrumentos de planificación, coordinación y
participación, así como las competencias atribuidas a las distintas Administraciones y
organizaciones sociales, estableciendo el Plan Regional sobre Drogas como el
instrumento estratégico para la planificación y ordenación de las actuaciones que en
materia de drogas se realizan en nuestra Comunidad.
Título VI, donde se establecen las infracciones a esta Ley, así como el régimen
sancionador aplicable a las mismas.
Título VII, donde, por último, se describen las formas de financiación para la
materialización de los objetivos perseguidos por esta Ley y establecidos en el Plan
Regional sobre Drogas.
Título PRELIMINAR. Disposiciones generales
Artículo 1. Objeto y ámbito de aplicación de la Ley
1. La presente Ley tiene por objeto ordenar el conjunto de actuaciones dirigidas a la
prevención de las drogodependencias y a la asistencia e integración social de los
drogodependientes, y establecer los criterios que permitan una adecuada coordinación
203
de las entidades e instituciones que actúan en el campo de las drogodependencias,
todo ello en el ámbito territorial de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y
de acuerdo con las competencias que tiene atribuidas por la Constitución Española y su
Estatuto de Autonomía.
2. El objeto se extiende a actuaciones que protejan a terceras personas de perjuicios
que puedan causarse por el consumo de drogas.
3. Las prescripciones contenidas en la presente Ley serán de aplicación a las
actuaciones, tanto individuales como colectivas, de titularidad pública o privada, que
en materia de drogodependencias se realicen dentro del ámbito territorial de la
Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
Artículo 2. Definiciones
1. A los efectos de esta Ley, se consideran drogas aquellas sustancias que,
administradas al organismo, son capaces de generar dependencia, provocar cambios en
el comportamiento y efectos nocivos para la salud y el bienestar de las personas.
Tienen tal consideración:
a) Los estupefacientes y psicotropos, entendiendo por tales las sustancias o
preparados sometidos a fiscalización o control en virtud de las normas nacionales y
convenios internacionales suscritos por el Estado español.
b) Aquellas otras sustancias naturales o de síntesis que no estando sometidas a
fiscalización o control sean capaces de generar los efectos descritos.
c)
Las bebidas alcohólicas.
d)
El tabaco.
e) Aquellas otras, como inhalantes, colas y sustancias de uso industrial y vario,
capaces de producir los efectos y consecuencias antes descritos.
2.
Se entiende por:
a) Dependencia: El estado psicofisiológico caracterizado por la necesidad del
individuo de consumir droga para suprimir un malestar psíquico o somático.
b) Desintoxicación: El proceso terapéutico dirigido a superar el estado de
dependencia física.
c) Deshabituación: El proceso terapéutico dirigido a superar el estado de
dependencia psicológica.
d) Reinserción o integración social: El proceso dirigido a lograr la incorporación o
reincorporación del individuo a la sociedad como ciudadano responsable.
Artículo 3. Principios rectores
204
Las actuaciones en materia de drogas en la Región de Murcia responderán a los
siguientes principios rectores:
1. Integración de las iniciativas que surjan desde los distintos sectores de las
Administraciones Públicas y entidades privadas, en el campo de las
drogodependencias.
2. Participación activa, propiciando la implicación de los distintos sectores,
mediante la creación de estructuras y canales de participación que favorezcan el
protagonismo de la comunidad en la transformación de los factores que propician el
consumo de drogas.
3. Coordinación de las actuaciones, que posibilite la articulación territorial y
cronológica de las mismas.
4. Flexibilidad, tratando de adecuar la Ley a las características cambiantes del
fenómeno de la drogodependencia, complementándolas con la reglamentación precisa,
ajustada a las necesidades de cada momento.
Artículo 4. Derechos
drogodependencias
y
deberes
de
los
usuarios
de
los
servicios
de
Los usuarios de los servicios de drogodependencias tendrán los derechos y deberes
reconocidos en la Constitución Española, en los artículos 10 y 11 de la Ley 14/1986, de
25 de abril (RCL 1986, 1316) , General de Sanidad y en las normas reguladoras de
Servicios Sociales así como en el resto del ordenamiento jurídico.
Título I. De la prevención de las drogodependencias
Capítulo I. Disposiciones generales
Artículo 5. Definición
A efectos de esta Ley, se entiende como prevención el conjunto de actuaciones y
medidas dirigidas a reducir la demanda y el consumo de drogas, así como a limitar la
oferta de drogas a la sociedad.
Artículo 6. Objetivos generales
Corresponde a la Administración Pública regional y a las Entidades Locales de su
ámbito, dentro de sus respectivas competencias, promover, coordinar, desarrollar,
apoyar, controlar y evaluar los programas y actuaciones dirigidos a:
1.
Retrasar la edad de inicio del consumo de drogas.
2.
Reducir los riesgos y consecuencias del consumo de drogas.
3. Informar adecuadamente a la población sobre las drogas que puedan generar
dependencia y de las consecuencias de su consumo.
4. Aumentar las alternativas y oportunidades para adoptar modos de vida más
saludables.
205
5. Intervenir sobre las condiciones sociales que inciden en el consumo de sustancias
capaces de generar dependencia.
6.
Disminuir la presencia, promoción y venta de drogas en nuestra Comunidad.
Artículo 7. Criterios de actuación preferentes
Serán criterios preferentes de actuación en la prevención de las drogodependencias,
los siguientes:
1. El ámbito prioritario de la prevención de las drogodependencias será el
comunitario. En este sentido, se impulsará la aprobación y desarrollo de planes
municipales y mancomunales de drogodependencias en los términos establecidos en
los artículos 42.2 y 43 de esta Ley.
2. Las actuaciones en prevención estarán dirigidas hacia todos los ciudadanos sin
discriminación, priorizándose aquellas que van dirigidas a colectivos de alto riesgo en
situaciones de pobreza, marginalidad étnica o urbanística entre otras y, en especial, a
menores y jóvenes.
3. Se favorecerá una política preventiva global mediante actuaciones coordinadas
dirigidas a sectores concretos de la población, incidiendo sobre la multiplicidad de
factores que favorecen el consumo de drogas.
4. Los programas preventivos serán sistemáticos en sus actuaciones, continuados en
el tiempo y susceptibles de ser evaluados. La distribución territorial de los mismos será
equitativa en función de las necesidades de cada municipio.
5. La elaboración, ejecución y evaluación de los programas preventivos contará con
la participación de los sectores implicados a través de sus asociaciones y entidades.
Capítulo II. De la prevención a través de las medidas para la reducción de la
demanda de drogas
Artículo 8. Información
1. La Consejería de Sanidad y Política Social promoverá el desarrollo de campañas
informativas sobre los efectos del consumo de drogas, con el objetivo de modificar
actitudes y hábitos en relación al mismo. Se instará a los medios de comunicación
social y asociaciones ciudadanas a que participen en dichas campañas como
colaboradores.
2. La Consejería de Sanidad y Política Social facilitará información actualizada y
apropiada, a los usuarios y profesionales de las áreas sanitarias, de servicios sociales,
educación y laboral, sobre las sustancias capaces de producir dependencia.
3. La Consejería de Sanidad y Política Social mantendrá los sistemas de información
y de vigilancia epidemiológica apropiados para la detección de las tendencias, hábitos,
consecuencias de los consumos de drogas y circunstancias en las que se producen, de
manera que sea posible una planificación adecuada.
206
Artículo 9. Formación
1. La Administración de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, dentro
del ámbito de sus competencias y en colaboración con otras Administraciones Públicas,
promoverá la incorporación de programas de educación para la salud en los niveles
educativos correspondientes, fomentando la formación de los profesionales implicados
para que desarrollen programas de prevención de las drogodependencias.
2. La Administración de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia
determinará los programas a realizar para la formación interdisciplinar del personal
sanitario, de servicios sociales, educadores y de cualquier otro personal al servicio de
esta Administración, cuya actividad profesional se relacione con las
drogodependencias, y ello sin perjuicio de la colaboración que pueda articularse en
esta materia con otras Administraciones y entidades públicas o privadas así como con
organizaciones sociales implicadas en el mundo laboral para el establecimiento de
programas tendentes a la prevención del consumo de drogas en los centros de trabajo.
3. La Consejería de Sanidad y Política Social llevará a cabo las acciones oportunas
ante los órganos competentes, para la incorporación en los programas de estudios
universitarios, de los contenidos necesarios de una formación adecuada sobre los
distintos aspectos de las drogodependencias y de la formación de especialistas.
Artículo 10. Intervención sobre las condiciones sociales
Las Administraciones Pública y Regional y las Entidades Locales de su ámbito
velarán por el establecimiento de actuaciones tendentes a favorecer la vida asociativa y
la participación ciudadana en la prevención de drogas, con especial atención a menores
y jóvenes, propiciando programas de ocupación, ocio, deportivos y culturales entre
otros.
Capítulo III. De la prevención a través de las medidas para la reducción de la oferta
de drogas
Sección 1. De las limitaciones a la publicidad y promoción de las bebidas alcohólicas
y tabaco
Artículo 11. Definición
A los efectos de la presente Ley, se entiende por:
a) Bebida alcohólica natural o compuesta, aquella cuyo contenido o graduación
alcohólica, natural o adquirida, sea igual o superior al uno por ciento de su volumen.
b) Tabaco, aquellas labores derivadas de la planta del tabaco, destinadas a su
utilización por vía inhalatoria o por cualquier vía de consumo.
Artículo 12. Condiciones de la publicidad
1. Sin perjuicio de las prohibiciones y limitaciones establecidas en la Ley 34/1988,
de 11 de noviembre, General de Publicidad, y en la Ley 25/1994, de 12 de julio , sobre
incorporación al ordenamiento jurídico español de la Directiva 89/552/CEE , sobre
207
ejercicio de actividades de radiodifusión televisiva, se establecen las siguientes
limitaciones en la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco:
a) En la publicidad de bebidas alcohólicas y de tabaco, no podrán utilizarse
argumentos dirigidos específicamente a menores de dieciocho años, ni los fundados en
la eficacia social de su consumo o la mejora del rendimiento físico o psíquico. Tampoco
se podrá asociar el consumo a actividades educativas, sanitarias o deportivas. De la
misma manera, queda prohibido ofrecer una imagen negativa de la abstinencia y la
sobriedad.
b) La publicidad de bebidas alcohólicas no podrá asociarse al uso de vehículos o de
armas.
c) No podrán participar menores de dieciocho años, ya sea a través de imagen, voz
o referencia, en los anuncios de bebidas alcohólicas y tabaco.
d) La Administración de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia no
utilizará objetos relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas o tabaco, cuando
éstos constituyan por sí mismos las figuras o soportes publicitarios.
e) A toda reproducción gráfica de la marca o nombre comercial de bebidas
alcohólicas y tabaco elaboradas en la Región de Murcia, deberá ir unida, con caracteres
bien visibles, la mención de los grados de alcohol de la bebida a que se refieren y del
contenido en nicotina y alquitrán en las labores de tabaco, así como su aspecto nocivo
para la salud.
Artículo 13. Prohibiciones
1.
Se prohíbe la publicidad directa o indirecta de bebidas alcohólicas y tabaco en:
a)
Centros y dependencias de las Administraciones Públicas.
b)
Centros sanitarios, sociosanitarios y de servicios sociales.
c)
Centros docentes, incluidos los destinados a la enseñanza deportiva.
d) Medios de transporte público que recorran exclusivamente el territorio de la
Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
e) Cualquier medio o soporte publicitario, cuya propiedad o titularidad
corresponda a entidades públicas o privadas, financiadas con fondos públicos
mayoritariamente, bien sea directamente, o a través del arrendamiento de dichos
medios o soportes.
f) Centros y espectáculos destinados mayoritariamente a un público menor de
dieciocho años.
g)
Lugares donde esté prohibida su venta.
208
h) Otros centros y lugares similares a los mencionados que se determinen
reglamentariamente.
2. Queda prohibida cualquier campaña o actividad, publicitaria o no, dirigida
fundamentalmente a menores de dieciocho años, que incite al consumo de bebidas
alcohólicas o tabaco.
3. Quedan prohibidos los anuncios publicitarios de bebidas alcohólicas y tabaco en
las publicaciones juveniles editadas en la Región de Murcia y en los programas de
radio y televisión, emitidos desde centros ubicados en su territorio, cuando unos y
otros tengan como destinatarios preferentes o exclusivos a menores de dieciocho años.
4. Las prohibiciones contenidas en los dos apartados anteriores se extienden a todo
tipo de publicidad directa o indirecta, incluyendo la de objetos que por su
denominación, grafismo, sonido, modo de presentación o cualquier otra causa, puedan
suponer una publicidad encubierta de bebidas alcohólicas o tabaco.
Artículo 14. Límites a la promoción
1. Las actividades de promoción de bebidas alcohólicas y tabaco en ferias,
certámenes, exposiciones y actividades similares, se situarán en espacios físicos
diferenciados cuando tengan lugar dentro de otras manifestaciones públicas. No estará
permitido, ni el ofrecimiento, ni la degustación gratuita a menores de dieciocho años.
2. Está prohibida la promoción de bebidas alcohólicas y tabaco, mediante la
distribución de información por buzones, correo, teléfono, redes informáticas en el
ámbito de la Comunidad Autónoma y, en general, mediante cualquier mensaje que se
envíe a un domicilio, salvo que éste vaya dirigido nominalmente a mayores de
dieciocho años.
3. No podrán patrocinar ni financiar actividades deportivas o culturales, aquellas
personas físicas o jurídicas cuya actividad principal o conocida sea la fabricación,
promoción o distribución de bebidas alcohólicas o tabaco, si ello lleva aparejada la
publicidad de dicho patrocinio o la difusión de marcas, símbolos, imágenes o sonidos
relacionados con las bebidas alcohólicas o el tabaco, y dichas actividades deportivas o
culturales estén dirigidas fundamentalmente a menores de 18 años.
Artículo 15. Autorización administrativa previa
Con el fin de evitar incumplimientos involuntarios en materia de publicidad, las
agencias y medios de publicidad o difusión podrán solicitar autorización
administrativa previa, de acuerdo con lo previsto en el artículo 8 de la Ley 34/1988, de
11 de noviembre, General de Publicidad.
Sección 2. De las limitaciones a la venta y consumo de bebidas alcohólicas
Artículo 16. Limitaciones y prohibiciones
1. Para contribuir a la reducción del abuso de bebidas alcohólicas, los
Ayuntamientos establecerán los criterios que regulen la localización, distancia y
209
características que deberán reunir los establecimientos de suministro y venta de este
tipo de bebidas, así como el consumo de las mismas en la vía pública.
Los criterios de aplicación respecto a las distancias mínimas para el establecimiento
de los centros de suministro y venta se orientarán a evitar su excesiva concentración en
los cascos urbanos, permitiéndose la agrupación de los mismos con distancias
inferiores a las mínimas en las zonas periféricas siempre y cuando se cumplan las
demás condiciones urbanísticas y medioambientales.
2. Quedan prohibidos en el territorio de la Comunidad Autónoma de la Región de
Murcia la venta, dispensación y suministro, gratuitos o no, por cualquier medio, de
bebidas alcohólicas a menores de dieciocho años. En todos los establecimientos en que
se vendan bebidas alcohólicas, deberá colocarse de forma visible al público carteles que
adviertan que está prohibida su venta a estos menores.
3. La venta o suministro de bebidas alcohólicas, a través de máquinas automáticas,
sólo podrá realizarse en establecimientos cerrados, haciéndose constar en su superficie
frontal la prohibición referida a la venta de bebidas alcohólicas a menores de dieciocho
años, y estando a la vista de una persona encargada de que se cumpla dicha
prohibición. En cualquier caso, no se permitirá la venta, suministro o dispensación de
bebidas alcohólicas, a través de máquinas automáticas, en los siguientes lugares:
a)
Centros y dependencias de las Administraciones Públicas.
b)
Todos los centros de enseñanza.
c)
Lugares de trabajo.
d) Centros y locales destinados a menores de dieciocho años, aunque sea de modo
coyuntural.
e) Areas de servicio y descanso de autovías y autopistas, así como en gasolineras,
excepto lo dispuesto en el apartado 5 de este artículo.
4. No se permitirá la venta, dispensación o suministro de ningún tipo de bebidas
alcohólicas en los siguientes lugares:
a) Centros y dependencias de las Administraciones Públicas, centros sanitarios y
sociosanitarios, excepto lo dispuesto en la letra a) del apartado 5 de este artículo.
b) Centros de trabajo, excepto lo dispuesto en la letra a) del apartado 5 de este
artículo.
c)
Centros de educación infantil, primaria, secundaria y especial.
d)
Centros y locales destinados a menores de dieciocho años.
e) Areas de servicio y descanso de autovías y autopistas, así como en gasolineras,
excepto lo dispuesto en el apartado 5 de este artículo.
210
5. Sin perjuicio de lo anterior, se permitirá la venta, suministro o dispensación de
bebidas alcohólicas, de menos de dieciocho grados centesimales en locales
expresamente habilitados y autorizados en:
a) Centros y dependencias de las Administraciones Públicas, centros sanitarios y
sociosanitarios y del resto de centros y lugares de trabajo.
b) Centros de enseñanza superior y universitaria y centros de enseñanza distintos a
los señalados anteriormente.
c)
Centros e instalaciones deportivas.
d)
Areas de servicio y descanso de autovías y autopistas, así como en gasolineras.
Sección 3. De las limitaciones a la venta y consumo de tabaco
Artículo 17. Limitaciones a la venta
1. Quedan prohibidos en el territorio de la Comunidad Autónoma de la Región de
Murcia, la venta y el suministro, gratuitos o no, por cualquier medio, de tabaco, sus
productos o labores y productos que imiten su composición, introduzcan o inciten al
hábito de fumar a los menores de dieciocho años, debiendo colocarse de forma visible
en los establecimientos en que se venda tabaco, carteles que adviertan que está
prohibida su venta a dichos menores:
2. La venta o el suministro de tabaco, a través de máquinas automáticas, sólo podrá
realizarse en establecimientos cerrados, haciéndose constar en su superficie frontal la
prohibición referida a la venta de tabaco a menores de dieciocho años y estando a la
vista de una persona encargada de que se cumpla la citada prohibición. En cualquier
caso, no se permitirá la venta o suministro de tabaco, a través de máquinas
automáticas, en los siguientes lugares:
a)
Centros y dependencias de las Administraciones Públicas.
b)
Todos los centros docentes no universitarios.
c)
Centros y locales destinados a menores de dieciocho años.
d)
Centros e instalaciones deportivas.
3.
No se permitirá la venta ni el suministro de tabaco en:
a) Centros y dependencias de las Administraciones Públicas, excepto en donde
existan expendedurías de tabacos legalmente establecidas.
b)
Centros sanitarios y sociosanitarios.
c)
Todos los centros docentes no universitarios.
d)
Centros e instalaciones deportivas.
211
e) Centros y locales frecuentados fundamentalmente por menores de dieciocho
años.
Artículo 18. Limitaciones al consumo
1.
Se prohíbe fumar en:
a)
Centros sanitarios y sociosanitarios.
b) Centros y dependencias de las Administraciones públicas destinados a la
atención directa al público.
c)
Todos los centros de enseñanza y sus dependencias.
d)
Centros de atención social destinados a menores de dieciocho años.
e) Medios de transporte colectivos, urbanos e interurbanos en trayectos que
recorran exclusivamente el territorio de la Comunidad Autónoma de la Región de
Murcia, salvo que disponga de departamentos específicos para fumadores.
f)
Vehículos destinados al transporte escolar, de menores de edad y sanitario.
g) Locales donde se elaboren, transformen, manipulen, preparen o vendan
alimentos, excepto aquellos que estén destinados principalmente al consumo de
alimentos.
h)
Salas de cine, teatro y locales similares.
i)
Instalaciones deportivas cerradas.
j)
Museos, bibliotecas, salas de exposiciones y conferencias.
k)
Grandes superficies comerciales y galerías comerciales cerradas.
l) Lugares donde existe mayor riesgo a la salud del trabajador por combinar la
nocividad del tabaco con el perjuicio ocasionado por contaminante industrial.
m)
Cualquier área laboral donde trabajen mujeres embarazadas.
n) Con carácter general, en ascensores y otros recintos pequeños, de escasa
ventilación, destinados al uso por varias personas, tanto en instalaciones públicas como
privadas.
ñ)
Estudios de radio y televisión destinados al público.
o) Los espacios cerrados de uso general y público de las estaciones de autocar,
ferrocarril y de los aeropuertos y puertos de interés general.
p) Los lugares similares a los establecidos en este apartado y que se determinen
reglamentariamente.
2. Todos los lugares o zonas aludidos en el apartado 1 anterior estarán
convenientemente señalizados en la forma que se determine por la Consejería de
212
Sanidad y Política Social, habilitándose por la dirección de cada centro las oportunas
salas de fumadores, en los locales y centros a los que se refieren las letras: a, c, d, g, h, i,
j, k de dicho apartado 1.
3. En atención a la promoción y defensa de la salud, el derecho de los no fumadores
prevalecerá sobre el derecho a fumar en las circunstancias en que aquélla pueda verse
afectada por el consumo de tabaco.
Sección 4. De la prevencion de otras dependencias
Artículo 19. De estupefacientes y sustancias psicotrópicas
1. La Administración sanitaria regional, en el marco legislativo vigente, prestará
especial atención al control e inspección de sustancias y productos estupefacientes,
psicotrópicos y de síntesis, desde su producción hasta la distribución.
2. Los centros de distribución y dispensación se someterán a autorización
administrativa previa para su creación, de conformidad con el procedimiento y
requisitos establecidos en la legislación estatal y autonómica aplicable, y su control e
inspección corresponderá a la Administración sanitaria regional.
3. En lo relativo a los requisitos especiales de prescripción y dispensación de
estupefacientes para uso humano, la Administración sanitaria regional se ajustará a las
disposiciones de rango estatal y su correspondiente desarrollo normativo que apruebe
el Ministerio de Sanidad y Consumo, sin perjuicio de su adaptación al marco
administrativo autonómico, caso de que fuese necesario para garantizar su
operatividad y racionalidad.
4. La Consejería de Sanidad y Política Social elaborará y proporcionará información
actualizada a los usuarios y profesionales de los servicios sanitarios sobre la utilización
en la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, de sustancias estupefacientes y
psicotrópicas y demás medicamentos capaces de producir dependencia.
Artículo 20. Otras sustancias
1. La Administración de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia regulará
las condiciones y presentación a la venta de productos cuyas sustancias químicas
puedan producir efectos nocivos para la salud y crear dependencia, a fin de evitar su
uso como drogas, estableciendo los necesarios distintivos y advertencias en los
mismos.
2. Queda prohibida a los menores de dieciocho años, la venta de colas y demás
productos industriales inhalables con efectos euforizantes o depresivos.
Queda excluida de esta prohibición la venta a mayores de dieciséis años que
acrediten el uso profesional de estos productos.
3. La Consejería de Sanidad y Política Social determinará reglamentariamente la
relación de productos a que se refiere el apartado anterior.
213
Título II. De la asistencia
Capítulo I. Disposiciones generales
Artículo 21. Definición
A efectos de esta Ley, se entiende por asistencia, aquellos procesos de atención que se
inician con la toma de contacto del paciente con los servicios sanitarios o sociales y
finalizan con el alta del mismo. Comprende los procesos de acogida, diagnóstico,
desintoxicación y deshabituación.
Artículo 22. Objetivos generales
Las actuaciones desarrolladas en el proceso asistencial a los drogodependientes en la
Región de Murcia, estarán enfocadas a la consecución de los siguientes objetivos:
1. Garantizar la atención a todas las personas residentes en la Comunidad
Autónoma de la Región de Murcia, con problemas de abuso o dependencia de drogas
legales o ilegales.
2. Procurar la toma de contacto con los servicios asistenciales del mayor número
posible de personas con abuso o dependencia de drogas.
3.
Reducir la morbi-mortalidad asociada al consumo de drogas.
4.
Mejorar los niveles de salud física y psíquica de los usuarios de los servicios.
5. Colaborar, en la medida de lo posible, a la resolución de problemas de interés
general no estrictamente sanitarios, como la marginación social, la seguridad
ciudadana, la agilización del funcionamiento de la justicia, la reinserción de la
población penitenciaria, la reducción de la siniestralidad laboral o del tráfico, etc.,
garantizando el derecho al anonimato y confidencialidad de los usuarios, de
conformidad con lo establecido en la normativa aplicable en esta materia.
Artículo 23. Criterios de actuación
En lo que se refiere a esta Ley, serán criterios de referencia que marquen las
actuaciones en la asistencia a drogodependientes, los siguientes:
1. La prestación de servicios asistenciales a personas con problemas de abuso y
dependencia de drogas legales e ilegales, se efectuará con criterios de accesibilidad,
agilidad, continuidad y eficacia, procurando la diversificación de la oferta terapéutica
para hacerla extensiva al máximo de población susceptible de ser tratada.
2. Se tenderá a la consecución de una metodología común en la atención por parte
de todos los centros de tratamiento autorizados de la red pública regional, mediante un
tratamiento multidisciplinar basado en la integración de actuaciones. Los métodos
terapéuticos empleados deberán estar científicamente reconocidos y ser evaluables
mediante indicadores fiables.
214
3. El tratamiento en régimen ambulatorio será considerado prioritario para
favorecer la rehabilitación del paciente en contacto con su medio sociofamiliar y la
iniciación temprana del proceso de integración. Aquellas personas que por diversos
motivos no pudieran ser atendidas en régimen ambulatorio, lo serán en instituciones
cerradas, sean de tipo hospitalario o de comunidad terapéutica.
4. El tratamiento será confidencial, gratuito en los servicios básicos y voluntario. En
este último caso, cuando los usuarios no puedan emitir el consentimiento en
condiciones de validez jurídica, se acompañará a la solicitud formulada por el
representante legal la autorización judicial a que se refiere el artículo 211 del Código
Civil.
5. Se procurará la participación de la familia del drogodependiente en el proceso
terapéutico.
6. Se impulsará la creación de programas en el medio laboral que estimulen la
demanda de asistencia de trabajadores con problemas de drogodependencias.
7. Se potenciará a las organizaciones no gubernamentales y a las asociaciones de
autoayuda de afectados y familiares, como colaboradores del proceso asistencial.
Capítulo II. Actuaciones preferentes
Artículo 24. Actuación de la Administración Regional
La Administración de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, a través de
la Consejería de Sanidad y Política Social y del Servicio Murciano de Salud, realizará
las siguientes actuaciones:
1. Promoverá la creación y mantenimiento de los servicios asistenciales
especializados en el tratamiento de las drogodependencias, necesarios para el
cumplimiento de estas actuaciones. La distribución territorial de los servicios será
equitativa, garantizando la correcta asistencia de todas las personas residentes en su
territorio con problemas de abuso o dependencia de drogas que la soliciten,
complementando las actuaciones que en materia sanitaria sean competencia de la
Administración del Estado.
2. Establecerá el régimen de autorización previa, inscripción, medidas de
inspección, control e información estadística y sanitaria que determine la legislación
vigente en cada momento, de los centros que presten funciones de asistencia para el
diagnóstico, desintoxicación y deshabituación.
3. Ejecución de medidas en materia de preparación, control de calidad,
administración y custodia de aquellos estupefacientes que se utilicen en tratamientos
de desintoxicación o mantenimiento de pacientes drogodependientes, de conformidad
con lo previsto en la Ley 25/1990, de 20 de diciembre (RCL 1990, 2643) , del
Medicamento, y disposiciones especiales aplicables, así como establecer la
reglamentación correspondiente para la custodia de estos productos.
215
4. Establecerá programas de actuación que fomenten la demanda asistencial por
parte de los afectados por el abuso o dependencia de drogas.
5. Desarrollará programas que contemplen actividades encaminadas a la reducción
del daño por la drogodependencia, especialmente aquéllos dirigidos a prevenir la
difusión de enfermedades infecto-contagiosas y, muy especialmente, la infección por el
virus de la inmunodeficiencia humana.
6. En todos los casos, se adecuará la actividad asistencial para evitar la existencia de
demandas no satisfechas hasta el inicio del tratamiento.
7. Los servicios públicos y privados de atención a drogodependientes de la
Comunidad Autónoma de la Región de Murcia dispondrá de información accesible de
los derechos y deberes de los pacientes y hojas de reclamaciones y sugerencias.
Artículo 25. Ambito judicial y penitenciario
La Administración de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia:
1. Promoverá y proporcionará soporte para la realización de programas de
educación sanitaria y atención a reclusos drogodependientes en colaboración con el
sistema penitenciario.
2. Proporcionará en colaboración con la Administración de Justicia, a través de
centros y servicios públicos o privados, alternativas suficientes en cantidad y calidad
para las demandas de cumplimiento de medidas de seguridad, remisión condicionada
de la pena o cumplimiento de la pena en centro terapéutico formuladas por la
Administración de Justicia. En todos estos casos, la competencia en la adopción de
decisiones terapéuticas residirá en los equipos del sistema de asistencia e integración
social del drogodependiente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
3. Impulsará programas y colaborará con otras administraciones públicas para la
atención de los drogodependientes detenidos.
Título III. De la integración social
Capítulo I. Disposiciones generales
Artículo 26. Definición
Se entiende por integración social, el proceso de incorporación a la comunidad de
personas provenientes de la red asistencial de atención a drogodependientes que se
encuentren en proceso de rehabilitación.
Artículo 27. Objetivos generales
Las actuaciones desarrolladas en el proceso de integración social de
drogodependientes en la Región de Murcia estarán encaminadas a la consecución de
los siguientes objetivos:
1.
Facilitar el acceso de los drogodependientes a los recursos sociales normalizados.
216
2. Propiciar el desarrollo de programas específicos dirigidos a conseguir la
integración social de drogodependientes.
3.
Movilizar a la sociedad en la intervención comunitaria en drogodependencias.
4. Favorecer un cambio de actitudes en la población general que mejore la
percepción social de los drogodependientes.
Artículo 28. Criterios de actuación
1. Se creará una red de recursos sociales en materia de integración social de
drogodependientes, formada, en su caso, por los recursos de las administraciones
públicas, las entidades privadas, los propios afectados y sus familias, y por toda la
sociedad en general, que se desarrollará tanto en niveles de integración social
inespecífica como de integración social específica.
2. La red normalizada de recursos sociales, en cuanto a su utilización para la
incorporación social de drogodependientes, se configurará en torno a los principios de
universalidad, accesibilidad, descentralización y gratuidad en los servicios básicos.
3. Asimismo, se elaborarán programas específicos de integración social, que se
configurarán en torno a los principios de individualización, igualdad de oportunidades
y continuidad.
Capítulo II. Actuaciones preferentes
Artículo 29. Actuación de la Administración Regional
La Administración de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, a través de
los órganos competentes de la Consejería de Sanidad y Política Social, promoverá las
siguientes actuaciones:
1. Velará por el desarrollo y promoción de actuaciones, encaminadas a garantizar la
atención de las necesidades sociales de los afectados y a favorecer su integración social,
mediante la utilización conjunta y coordinada de los diferentes programas de la red
general de servicios sociales.
2.
Desarrollará acciones orientadas a:
a) Incorporar en las tareas de integración social a los trabajadores del ámbito social
(educadores, trabajadores sociales, animadores socioculturales, etcétera).
b) Facilitar la formación del tejido asociativo para proporcionar un mayor grado de
colaboración en las tareas de integración y de normalización social de
drogodependientes.
c) Aumentar el grado de sensibilización de la población en general, con el fin de
generar actitudes positivas hacia el drogodependiente y su problemática.
3. Se promoverá la puesta en marcha de programas específicos de integración
social, programas de formación para drogodependientes, programas de integración en
217
grupos o asociaciones juveniles y programas específicos de ocio y tiempo libre así
como cualesquiera otros de análoga naturaleza o finalidad a los anteriores.
4. Se dará prioridad en el marco de las acciones de integración social a aquellas que
tiendan a facilitar el acceso al empleo de drogodependientes en proceso de
deshabituación y a impulsar una mayor sensibilización de los agentes sociales.
5. Se desarrollarán programas orientados a la promoción del movimiento
asociativo, a la integración en él de familiares y afectados y a la creación de grupos de
autoayuda.
Asimismo, se fomentará el voluntariado social u otras formas de apoyo y ayuda al
drogodependiente, que actúen coordinadamente con la red general de servicios
sociales.
Título IV. De los instrumentos de planificación, coordinación y participación
Capítulo I. Del Plan Regional sobre Drogas
Artículo 30. Naturaleza y características
1. El Plan Regional sobre Drogas es el instrumento básico para planificación,
ordenación y coordinación de las actuaciones que en esta materia se lleven a cabo en la
Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
2. El Plan Regional sobre Drogas será vinculante para todas las administraciones
públicas, entidades privadas e instituciones que desarrollen actuaciones en materia de
drogas, sin perjuicio de las competencias atribuidas a la Administración del Estado.
Artículo 31. Contenido del Plan
1. El Plan Regional sobre Drogas contemplará en su redacción, al menos, los
siguientes elementos:
a)
Criterios básicos de actuación.
b)
Objetivos generales y específicos por áreas de actuación.
c) Responsabilidades y funciones de las administraciones públicas, entidades
privadas e instituciones.
d)
Vigencia y calendario de actuaciones.
e)
Mecanismos de evaluación.
f)
Descripción del dispositivo asistencial.
g)
Recursos necesarios para ejecutar el Plan.
2. Esta planificación deberá coordinarse con otros planes sanitarios y sociales
relacionados.
Artículo 32. Elaboración y aprobación del Plan
218
1. La elaboración del Plan Regional sobre Drogas se realizará de conformidad con
las directrices que se establezcan mediante acuerdo del Consejo de Gobierno de la
Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
2. En la elaboración del Plan serán tenidas en cuenta, a modo consultivo, las
aportaciones y propuestas formuladas por los órganos de participación que contempla
esta Ley, sin perjuicio de lo dispuesto sobre funciones del Consejo de Salud de la
Región de Murcia, establecidas en la Ley de Salud de la Región de Murcia.
Asimismo, serán tenidas en cuenta las aportaciones de otros órganos consultivos
cuando sus leyes de creación les atribuyan competencia en esta materia.
3. Con anterioridad a la aprobación del Plan Regional sobre Drogas por el Consejo
de Gobierno de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, el proyecto deberá
ser remitido a la Asamblea Regional para su consulta, pudiendo los distintos grupos
parlamentarios formular cuantas propuestas estimen oportunas.
Capítulo II. De la participación
Artículo 33. Consejo Asesor Regional de Drogodependencias
1. El Consejo Asesor Regional de Drogodependencias, adscrito a la Consejería de
Sanidad y Política Social, a través del órgano que tenga atribuida la competencia de
planificación sanitaria, será el máximo órgano de participación y consulta en materia
de drogas en la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
2. Su composición y funciones se establecerán mediante Decreto, sin perjuicio de lo
dispuesto en el artículo 35.2 de esta Ley.
Artículo 34. Comisión Regional de Acreditación, Evaluación y Control de Centros y
Servicios de Tratamiento con Opiáceos
1. La Comisión Regional de Acreditación, Evaluación y Control de los Centros y
Servicios de Tratamiento con Opiáceos, adscrita a la Consejería de Sanidad y Política
Social, a través del Servicio Murciano de Salud, será el órgano consultivo en materia
asistencial, en especial en los aspectos relativos a los tratamientos con opiáceos en el
ámbito de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
2.
Su composición y funciones se establecerán mediante Decreto.
Artículo 35. De la participación de la Administración Local
1. La participación de las Entidades Locales en el desarrollo del Plan Regional sobre
Drogas se realizará a través del órgano competente por razón de la materia que
designe cada Entidad.
2. Las Entidades Locales estarán representadas en el Consejo Asesor Regional de
Drogodependencias en la forma que prevea su Decreto de regulación.
Artículo 36. De la participación de las entidades privadas
219
La participación de las entidades privadas podrá desarrollarse en los siguientes
campos de actuación:
a)
La sensibilización social y la información.
b)
La prevención de las drogodependencias.
c)
El apoyo a la asistencia e integración social.
d)
La formación.
Artículo 37. Instrumentos jurídicos
Para el ejercicio de las competencias atribuidas por esta Ley, la Administración
Pública Regional y las Entidades Locales de su ámbito podrán emplear los
instrumentos que el ordenamiento jurídico vigente les atribuye. En este sentido,
podrán utilizar cualquier fórmula de acuerdo con las entidades privadas legalmente
constituidas, así como concederles ayudas y subvenciones.
Artículo 38. Voluntariado
La Administración Pública Regional, las Entidades Locales de su ámbito y las
entidades privadas e instituciones fomentarán la participación del voluntariado social
en las actuaciones de prevención, asistencia e integración social de los
drogodependientes.
Título V. De las competencias de las administraciones públicas, regional y local
Capítulo I. De la Administración Pública Regional
Artículo 39. Competencias del Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma de
la Región de Murcia
Sin perjuicio de las demás competencias que el ordenamiento vigente le atribuye,
corresponde al Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma de la Región de
Murcia:
1. El establecimiento de las directrices en materia de drogas para la Comunidad
Autónoma de la Región de Murcia.
2.
La aprobación del Plan Regional sobre Drogas.
3. La aprobación de la normativa de apertura, funcionamiento y acreditación de
centros de atención a drogodependientes.
Artículo 40. Competencias de la Consejería de Sanidad y Política Social
1. La Consejería de Sanidad y Política Social, a través del órgano que tenga
atribuida la competencia de planificación sanitaria, coordinará e impulsará las
actuaciones administrativas regionales que se lleven a cabo en el campo de las
drogodependencias. En especial, le corresponderá:
220
a) Elaborar el Plan Regional sobre Drogas, que será aprobado por el Consejo de
Gobierno a propuesta del Consejero de Sanidad y Política Social.
b) Elaborar líneas y programas de actuación en el marco del Plan Regional sobre
Drogas.
c) Ser órgano de comunicación entre la Administración Regional y las distintas
instituciones públicas y privadas relacionadas con el problema de las
drogodependencias en el ámbito territorial de la Región de Murcia, sin perjuicio de las
competencias del Servicio Murciano de Salud.
d) Coordinar las actuaciones que se deriven del citado Plan Regional, así como
efectuar el seguimiento y evaluación de los Programas recogidos en el mismo.
e) Formar parte del Consejo Asesor Regional de Drogodependencias, en la forma
que prevea su Decreto de regulación, prestando a sus miembros el apoyo técnico
necesario e impulsando la labor que aquél desempeñe.
f) Llevar a cabo las actuaciones que resulten necesarias en materia de prevención de
drogodependencias y, en especial, las que se incardinen en el Plan Regional sobre
Drogas.
2. Además de aquellas otras competencias que le vienen atribuidas legalmente,
corresponde a la Consejería de Sanidad y Política Social, el control administrativo de
los centros, servicios, establecimientos y actividades sanitarias, sociosanitarias y
sociales relacionadas con la prevención, asistencia e integración social de las personas
drogodependientes, y en particular:
a) El otorgamiento de la autorización de instalación, puesta en funcionamiento,
modificación, ampliación, traslado y cierre de centros, servicios y establecimientos.
b) La acreditación de centros, servicios y establecimientos, su renovación y
revocación.
c) La regulación y el mantenimiento de los registros pertinentes de las entidades,
centros y programas integrados en el Plan Regional sobre Drogas.
d)
El ejercicio de la función inspectora y sancionadora.
3. La Consejería de Sanidad y Política Social, a través de los órganos competentes
en materia de planificación y gestión de Servicios Sociales, llevará a cabo las
actuaciones que resulten necesarias de integración social en materia de
drogodependencias y, en especial, las que se incardinen en el Plan Regional sobre
Drogas, sin perjuicio de su coordinación con las actuaciones que realice el Servicio
Murciano de Salud.
221
4. El titular de la Consejería, o del órgano en quien delegue, representará a la
Administración Regional en cuantos foros y comisiones de ámbito supracomunitario
existan en el campo de lucha contra las drogas.
Artículo 41. Competencias del Servicio Murciano de Salud
El Servicio Murciano de Salud llevará a cabo las actuaciones que resulten necesarias
de carácter asistencial en materia de drogodependencias y, en especial, las que se
incardinen en el Plan Regional sobre Drogas.
Capítulo II. De la Administración Local
Artículo 42. Competencias de los Ayuntamientos
1. Sin perjuicio de las competencias que el ordenamiento vigente les atribuye,
corresponde a los Ayuntamientos de la Región de Murcia en su ámbito territorial:
a) El establecimiento de los criterios que regulen la localización, distancia y
características que deberán reunir los establecimientos de suministro y venta de
bebidas alcohólicas en los términos del artículo 16.1 de esta Ley.
b) El otorgamiento de la autorización de apertura a locales o lugares de suministro
y venta de bebidas alcohólicas, que podrá realizarse de forma acumulada o
independiente a otros procedimientos de autorización de apertura, según determine
cada Ayuntamiento.
c) Velar, en el marco de sus competencias, por el cumplimiento de las diferentes
medidas de control que se establecen en esta Ley, especialmente en las propias
dependencias municipales.
d) La colaboración con los sistemas educativos y sanitarios en materia de
prevención de la drogodependencia.
e) La vigilancia y control de los establecimientos donde se venda bebidas
alcohólicas y tabaco, y de los lugares en los que la Ley prohíbe su suministro, venta o
dispensación.
2. Además de las señaladas en el punto anterior, los Ayuntamientos de más de
20.000 habitantes de la Región de Murcia, tienen las siguientes competencias y
responsabilidades mínimas:
a) La aprobación de planes municipales sobre drogas, elaborados en coordinación y
de acuerdo con los criterios y directrices del Plan Regional sobre Drogas.
b) La coordinación de los programas de prevención e integración social que se
desarrollen exclusivamente en el ámbito de su municipio.
c) El apoyo a las asociaciones y entidades que en el municipio desarrollen
actividades previstas en el Plan Regional sobre Drogas.
222
d) La formación en materia de drogas del personal propio, en colaboración, en su
caso, con las administraciones públicas competentes.
e)
La promoción de la participación social en esta materia, en su ámbito territorial.
Artículo 43. Competencias de las Mancomunidades de Municipios
Sin perjuicio de las competencias que tengan atribuidas por el ordenamiento jurídico
vigente, corresponde a las Mancomunidades de Municipios de la Región de Murcia, la
aprobación de Planes Mancomunales sobre Drogas, elaborados en coordinación y de
acuerdo con los criterios y directrices del Plan Regional sobre Drogas.
Título VI. De las infracciones y sanciones
Artículo 44. Régimen sancionador
1. Las infracciones a lo regulado en la presente Ley serán objeto de las sanciones
administrativas correspondientes, previa la instrucción del oportuno expediente
tramitado de conformidad con el procedimiento sancionador regulado en el RD
1398/1993, de 4 de agosto, sin perjuicio de la regulación de las peculiaridades propias
que pudieran establecerse y de las responsabilidades civiles, penales o de otro orden
que puedan concurrir.
2. En ningún caso se impondrá una doble sanción por los mismos hechos y en
función de los mismos intereses públicos protegidos, si bien deberán exigirse las demás
responsabilidades que se deduzcan de otros hechos o infracciones concurrentes.
Artículo 45. Infracciones
Constituye infracción administrativa toda acción u omisión que vulnere las
prescripciones contenidas en esta Ley.
Artículo 46. Clasificación de las infracciones
1. Las infracciones administrativas establecidas en la presente Ley se clasificarán
como leves, graves y muy graves.
2.
Se consideran como infracciones leves:
a) El incumplimiento de las obligaciones establecidas en los artículos 12, 13, 14, 15,
16, 17, 18, 19 y 24, cuando se hayan cometido por simple negligencia y no comporten
un perjuicio directo para la salud, con exclusión de la venta, dispensación o suministro
de bebidas alcohólicas o tabaco a menores de dieciocho años, que será tipificado como
falta grave.
b) El retraso e incumplimiento de las obligaciones de información, comunicación y
comparecencia a requerimiento de la autoridad competente.
c) Cualquier otro incumplimiento prescrito en la presente Ley que no se tipifique
como infracción grave y muy grave.
3.
Se consideran infracciones graves:
223
a) La venta, dispensación o suministro de bebidas alcohólicas o tabaco a menores
de dieciocho años.
b) La negativa o resistencia a prestar colaboración o facilitar la información
requerida por las autoridades competentes, así como el suministro de información
inexacta y/o documentación falsa.
c) La alteración sustancial de las características establecidas para la acreditación y
autorización de centros o servicios que desarrollen actividades de tratamiento de las
drogodependencias.
d) Llevar a cabo actividades de carácter lucrativo relacionadas con las
drogodependencias en establecimientos, centros o servicios dependientes de entidades
constituidas sin ánimo de lucro.
e) El falseamiento en los datos o en la documentación aportada y desviación de
ayudas y subvenciones, destinadas a la realización de programas de
drogodependencias que sus beneficiarios reciban de fondos públicos.
f) Aquellas que siendo concurrentes con infracciones leves sirvan para facilitar y/o
encubrir su comisión.
g)
La reincidencia en la comisión de infracciones leves.
4.
Se consideran infracciones muy graves:
a) Aquellas que supongan un grave perjuicio para la salud de los usuarios en el
ámbito de aplicación de esta Ley y disposiciones que la desarrollen.
b) La resistencia, coacción, amenaza, represalia, desacato o cualquier otra forma de
presión ejercitada sobre las autoridades sanitarias o sus agentes.
c) Iniciar, prestar o desarrollar servicios o actividades de prevención, asistencia e
integración social en establecimientos, centros o servicios no autorizados o por
personal no cualificado legalmente.
d) Aquellas que siendo concurrentes con otras infracciones graves sirvan para
facilitar y/o encubrir su comisión.
e)
La reincidencia en la comisión de infracciones graves.
5. Asimismo, se consideran infracciones administrativas el incumplimiento de los
deberes recogidos en la normativa a la que hace referencia el artículo 4 de esta Ley, así
como el incumplimiento de las normas de funcionamiento de los centros de atención a
drogodependientes que se dicten en aplicación de lo establecido en el artículo 39.3 de la
misma.
224
A tales efectos dichas infracciones se tipificarán como leves, graves y muy graves
atendiendo a los criterios de grado de intencionalidad, reiteración, naturaleza del
perjuicio causado y reincidencia.
6. Existe reincidencia cuando, al cometer la infracción el sujeto, hubiera sido ya
sancionado por esa misma falta o por otra de gravedad, igual o mayor, o por dos o más
infracciones de gravedad inferior, durante el último año.
Artículo 47. Sanciones
1. Las infracciones a la presente Ley serán sancionadas, en su caso, con
amonestación, multa, cese temporal de la actividad o cierre del establecimiento, local o
empresa.
2. La graduación de las sanciones será proporcionada a la infracción cometida y se
ajustará a los siguientes criterios:
a)
Transcendencia social y perjuicios causados.
b)
Riesgo para la salud, individual o colectiva.
c)
Posición del infractor en el ámbito social.
d)
Beneficio obtenido.
e)
Grado de intencionalidad.
f)
Perjuicio causado a menores de edad.
g)
La reincidencia.
3.
La graduación de las multas se ajustará a lo siguiente:
a)
Por infracción leve, multa de hasta 200.000 pesetas.
b) Por infracción grave, multa de 200.001 a 2.000.000 de pesetas, pudiéndose rebasar
esta cantidad hasta alcanzar el quíntuplo del valor de los productos o servicios objeto
de la infracción.
c) Por infracción muy grave, multa de 2.000.001 pesetas a 10.000.000 de pesetas,
pudiéndose rebasar esta cantidad hasta alcanzar el quíntuplo del valor de los
productos o servicios objeto de la infracción.
4. En los casos de especial gravedad, contumacia en la repetición de la infracción
y/o trascendencia notoria y grave para la salud, las infracciones muy graves se podrán
sancionar con la suspensión temporal de la actividad o, en su caso, con el cierre
definitivo.
5. En los casos a que se refiere el apartado anterior, se podrá imponer como sanción
complementaria la prohibición, temporal o definitiva, total o parcial, de recibir de la
Administración Regional cualquier tipo de ayudas de carácter financiero, o la
225
revocación de las que se hayan obtenido en los últimos cinco años. Ello podrá incluir a
las entidades filiales o que guarden una relación de dependencia con la sancionada. En
cualquier caso, la sanción deberá ser notificada a la Consejería de Economía y
Hacienda para que la comunique a todas las Consejerías y entes de la Administración
Regional y se adopten las medidas jurídicas y presupuestarias pertinentes.
En los supuestos antes referidos la paralización del procedimiento de subvención
será inmediata en el momento en que se imponga la sanción, y se elevará a definitiva
cuando la sanción sea firme en vía administrativa.
El procedimiento de reintegro en el caso de revocación se iniciará cuando la sanción
adquiera firmeza en vía administrativa.
Artículo 48. Medidas cautelares
1. No tendrá carácter de sanción la resolución de cierre de los establecimientos o de
suspensión de las actividades que no cuente con la autorización exigida o que no se
ajusten a los términos de ésta, hasta que no se subsanen los defectos o se cumplan los
requisitos. Simultáneamente a la resolución de cierre o suspensión podrá incoarse un
expediente sancionador.
2. Sin perjuicio de su consideración como infracción administrativa, los
incumplimientos previstos en el artículo 46.5 de esta Ley, en el supuesto de que
produzcan perturbación grave del funcionamiento de los Centros, podrán dar lugar a
la adopción de las medidas de traslado del usuario a otro centro o la suspensión del
tratamiento.
3. La adopción de tales medidas corresponderá al órgano que se determine
reglamentariamente.
Artículo 49. Prescripción
1.
Las infracciones a que se refiere la presente Ley prescribirán:
a)
Al año, las correspondientes a las faltas leves.
b)
A los dos años, las correspondientes a las faltas graves.
c)
A los cinco años, las correspondientes a las faltas muy graves.
2. Asimismo, las sanciones impuestas calificadas como leves prescribirán al año, las
calificadas como graves a los dos años y las calificadas como muy graves a los cinco
años.
Artículo 50. Competencia del régimen sancionador
1. El control del cumplimiento de la presente Ley y la competencia para la
imposición de sanciones, a excepción de lo dispuesto en el apartado 2 de este artículo,
corresponderá a los siguientes órganos, en el ámbito de sus respectivas competencias:
226
a) Al Director General de Salud, la amonestación y multas de hasta 2.000.000 de
pesetas.
b) Al Consejero de Sanidad y Política Social, multas de 2.000.001 hasta 10.000.000 de
pesetas y la suspensión temporal de la actividad por un máximo de 5 años.
c) Al Consejo de Gobierno, multas superiores a 10.000.000 de pesetas y el cierre de
la empresa o la clausura del servicio o establecimiento.
2. La competencia para la imposición de sanciones, en los supuestos del artículo 42
apartado 1, letras a), b), c) y e) de esta Ley, corresponderá a los Ayuntamientos, según
la siguiente escala:
a)
Ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes, multas de hasta 200.000 pesetas.
b) Ayuntamientos de más de 20.000 habitantes, multas de hasta 2.000.000 de
pesetas.
La competencia para la resolución de los expedientes sancionadores instruidos por
los Ayuntamientos corresponderá a los órganos municipales que tengan atribuida esta
competencia según sus propias normas de organización y, en su defecto, a los Alcaldes
para toda clase de infracciones y sanciones.
Título VII. De la financiación
Artículo 51. De la Administración pública regional
Para la consecución de los objetivos perseguidos por esta Ley y los que se establezcan
en el correspondiente Plan Regional sobre Drogas, se utilizarán, entre otras, las
siguientes vías de financiación:
1. La dotación presupuestaria que cada año los Presupuestos Generales de la
Comunidad Autónoma de la Región de Murcia destinen para el desarrollo de
actividades en materia de drogas.
2. Los ingresos procedentes de convenios, subvenciones y transferencias finalistas
de la Administración del Estado.
3.
Los recursos finalistas procedentes del Fondo de Compensación Interterritorial.
4. Los ingresos procedentes de la Unión Europea que financien acciones concretas
relacionadas con las drogodependencias.
5. Los recursos procedentes de todas aquellas entidades públicas o privadas que
destinen recursos a la financiación pública de actividades relativas a las
drogodependencias en el ámbito de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
6. Los ingresos procedentes de sanciones económicas establecidas en esta Ley u
otras de ámbito regional o supracomunitario en las que se contemple, que generarán
directamente crédito en las correspondientes partidas presupuestarias de gastos.
227
Artículo 52. De la Administración Local
1. Los Ayuntamientos y mancomunidades de municipios deberán prever cada año
las partidas presupuestarias que correspondan para realizar las actuaciones
contempladas en esta Ley que sean de su competencia.
Asimismo, la financiación de actividades en materia de drogodependencias en el
ámbito de estas entidades, se podrá realizar a través de los instrumentos
correspondientes a que se refiere el artículo 37 de esta Ley.
2. Los Ayuntamientos de más de 20.000 habitantes y mancomunidades de
municipios que deseen obtener financiación de la Comunidad Autónoma de la Región
de Murcia para el desarrollo de actuaciones de su competencia en materia de drogas,
deberán tener establecido el órgano competente por razón de la materia que efectúa la
planificación de objetivos, así como la asignación presupuestaria que garantice la
cofinanciación de dichos objetivos.
3. Asimismo, se considerará como vía de financiación de actividades en materia de
drogodependencias, los recursos procedentes de sanciones económicas establecidas en
está Ley que deriven de expedientes sancionadores competencia de los Ayuntamientos.
Artículo 53. De las entidades privadas
La Administración Pública Regional y las Entidades Locales de su ámbito podrán
financiar a las entidades privadas para el desarrollo de actividades en materia de
drogodependencias a través de los instrumentos correspondientes a los que se refiere
el artículo 37 de esta Ley, siempre que dichas actividades estén en consonancia con las
directrices del Plan Regional sobre Drogas.
DISPOSICIONES ADICIONALES
Primera
En el plazo de seis meses a partir de la publicación de la presente Ley, deberán
quedar constituidos todos los órganos de participación previstos en el Capítulo 2 del
Título IV.
Segunda.
Mediante Decreto del Consejo de Gobierno se revisará, como máximo cada cuatro
años, las cuantías mínimas y máximas de las sanciones fijadas en la presente Ley.
Dicha revisión se hará con arreglo al Indice de Precios al Consumo vigente.
Tercera.
En el plazo de un año a partir de la publicación de esta Ley, los Ayuntamientos de la
Región de Murcia establecerán los criterios a que hace referencia el artículo 16,
apartado 1, de la misma.
Cuarta.
228
Los productos de Denominación de Origen de la Región de Murcia se exceptuarán de
lo dispuesto en los artículos 12.1.d, 13.1.a, 13.1.d y 13.1.e de esta Ley.
Lo dispuesto en el párrafo anterior no será aplicable cuando los destinatarios de las
actuaciones previstas en los artículos citados sean específicamente menores de 18 años.
Quinta.
En el plazo de seis meses desde la promulgación de la presente Ley se habrá
elaborado un nuevo Plan Autonómico de Drogas que sustituya al del período 19931996.
DISPOSICIONES TRANSITORIAS
Primera.
Hasta la publicación de las normas que regulen los órganos de participación a los que
se refieren los artículos 33 y 34 del Capítulo II, del Título IV de esta Ley, se estará a lo
dispuesto en el Decreto regional número 83/1992, de 12 de noviembre (LRM 1992, 174)
, y en la Orden de 2 de abril de 1990 (LRM 1990, 37) , de la Consejería de Sanidad,
correspondiendo la presidencia de los mencionados órganos a los titulares de los
centros directivos a los que estén adscritos,
Segunda.
Las medidas limitativas de la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco
contempladas en esta Ley, y que afecten a la publicidad contratada con anterioridad a
la entrada en vigor de la misma, no serán de aplicación hasta transcurrido un año
desde la entrada en vigor de la presente Ley.
Tercera.
Los centros, servicios, locales y establecimientos dispondrán de un plazo de un año, a
partir de la entrada en vigor de esta Ley, para adecuarse a sus prescripciones.
Cuarta.
Se prorroga la vigencia del actual Plan Autonómico sobre Drogas, hasta tanto sea
aprobado el nuevo Plan.
DISPOSICIONE DEROGATORIA
Unica.
Quedan derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo
establecido en la presente Ley.
DISPOSICIONES FINALES
Primera.
Se autoriza al Consejo de Gobierno y al Consejero de Sanidad y Política Social, en el
ámbito de sus respectivas competencias, para dictar cuantas disposiciones sean
necesarias para la ejecución y desarrollo de la presente Ley.
229
Segunda.
La presente Ley entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el «Boletín
Oficial de la Región de Murcia».
230
Decreto Legislativo núm. 1/2003, de 1 de abril, Aprueba el Texto
Refundido de la Ley sobre Drogodependencias y Otros Trastornos
Adictivo
Versión vigente de: 1/1/2006
CONSELLERIA BIENESTAR SOCIAL
DO. Generalitat Valenciana 3 abril 2003, núm. 4473, [pág. 9837]. DO. Generalitat
Valenciana 3 abril 2003, núm. 4473.
La Ley 3/1997, de 16 de junio , de la Generalitat, sobre Drogodependencias y Otros
Trastornos Adictivos, estableció y reguló un conjunto de medidas y acciones
encaminadas a la prevención, asistencia, incorporación y protección social de las
personas afectadas tanto por el uso y/o abuso de sustancias que podían generar
dependencia como por otros trastornos adictivos.
No obstante, dicha Norma ha sufrido diversas modificaciones por posteriores Leyes
de la Generalitat. Así, los artículos 57 y 58 de la Ley 11/2000, de 28 de diciembre , de
Medidas Fiscales, de Gestión Administrativa y Financiera, y de Organización de la
Generalitat, variaron la redacción de los artículos 33 y 34 de la citada Ley 3/1997, en el
sentido de adscribir la Comisión Interdepartamental y la Comisión Ejecutiva en
materia de Drogodependencias y Otros Trastornos Adictivos, a la Conselleria de
Bienestar Social. También el artículo 46 de la Ley 9/2001, de 27 de diciembre , de
Medidas Fiscales, de Gestión Administrativa y Financiera, y de Organización de la
Generalitat, modifica la redacción del artículo 54.1 de la Ley 3/1997 en cuanto a las
autoridades competentes para la imposición de sanciones en esta materia y en cuanto a
la moneda fijando las sanciones en euros.
Igualmente, los artículo 51 y 52 de la Ley 9/2001, siguiendo las pautas fijadas por la
Ley 46/1998, de 17 de diciembre , sobre Introducción del Euro, recogen la obligación
de que, constituido el euro como moneda única de la Unión Europea, todas las normas
jurídicas expresen las cuantías económicas correspondientes exclusivamente en dicha
moneda, afectando por tanto al artículo 52 de la Ley 3/1997.
Por otro lado, se ha publicado la Ley 4/2002, de 18 de junio, de la Generalitat, por la
que se han operado otros cambios en la Ley 3/1997, tales como la atención a las
familias de las personas afectadas por algún trastorno adictivo o con posible
dependencia; la concesión de prórrogas a las ayudas económicas concedidas por la
Generalitat para evitar el acceso a vías irregulares de obtención de ingresos
económicos, condicionadas al cumplimiento de los planes terapéuticos; el fomento de
los tratamientos con agonistas; la elevación a los 18 años de la edad mínima para la
venta o dispensación de bebidas alcohólica o de tabaco, o el objetivo de alcanzar mayor
implicación de los medios de comunicación público, con la aportación de espacios
gratuitos de publicidad.
231
Como consecuencia de la situación descrita, la disposición final primera de la Ley
4/2002, habilita al Consell de la Generalitat para que en el plazo de un año desde su
entrada en vigor, que se produjo el día 26 de junio de 2002, fecha de su publicación en
el «Diari Oficial de la Generalitat Valenciana», apruebe el Texto Refundido de la Ley
3/1997, de 16 de junio, de la Generalitat, sobre Drogodependencias y Otros Trastornos
Adictivos, con el objetivo último de recoger en un único texto integrado todos los
cambios expuestos, finalidad a la que obedece el presente Decreto Legislativo.
En su virtud, a propuesta del conseller de Bienestar Social, conforme con el Consejo
Jurídico Consultivo de la Comunidad Valenciana y previa deliberación del Consell de
la Generalitat en la reunión del día 1 de abril de 2003, decreto:
Artículo único. Se aprueba el Texto Refundido de la Ley de la Generalitat sobre
Drogodependencias y Otros Trastornos Adictivos que se inserta a continuación
como anexo
DISPOSICIÓN DEROGATORIA
Quedan derogadas todas las disposiciones de igual o inferior rango que se opongan
al presente Decreto Legislativo y, en particular, las siguientes:
1. La Ley 3/1997, de 16 de junio , de la Generalitat, sobre Drogodependencias y
Otros Trastornos Adictivos.
2. La Ley 4/2002, de 18 de junio, de la Generalitat, por la que se modifica la Ley
3/1997, de 16 de junio, sobre Drogodependencias y Otros Trastornos Adictivos.
3. Los artículos 57 y 58 de la Ley 11/2000, de 28 de diciembre , de Medidas Fiscales,
de Gestión Administrativa y Financiera, y de Organización de la Generalitat.
4. El artículo 46 de la Ley 9/2001, de 27 de diciembre, de Medidas Fiscales, de
Gestión Administrativa y Financiera, y de Organización de la Generalitat.
DISPOSICIÓN FINAL
El presente Decreto Legislativo y el Texto Refundido que aprueba entrarán en vigor
el día siguiente al de su publicación en el «Diari Oficial de la Generalitat Valenciana».
ANEXO Texto Refundido de la Ley sobre Drogodependencias y Otros Trastornos
Adictivos
TÍTULO PRELIMINAR. Disposiciones generales
Artículo 1. Objeto de la Ley
1. La presente Ley tiene por objeto establecer y regular, en el marco de las
competencias que estatutariamente corresponden a la Generalitat y dentro de su
ámbito territorial, un conjunto de medidas y acciones encaminadas a la prevención,
asistencia, incorporación y protección social de las personas afectadas tanto por el uso
y/o abuso de sustancias que puedan generar dependencia como por otros trastornos
adictivos.
232
2. Igualmente es objeto de esta Ley definir y fomentar acciones que protejan a
terceras personas, en especial, a las familias de quienes padecen algún tipo de trastorno
adictivo, del daño producido por estas patologías o de los problemas relacionados con
el uso de drogas.
3. Las disposiciones contenidas en la presente Ley serán de aplicación a las
diferentes actuaciones, tanto individuales como colectivas, ya sean de titularidad
pública o privada, que en materia de drogodependencias y otros trastornos adictivos se
desarrollen en el ámbito territorial de la Comunidad Valenciana.
Artículo 2. Definiciones
1. A los efectos de esta ley, se considerará como droga toda sustancia que,
introducida en un organismo vivo, puede modificar una o más de las funciones de éste,
siendo capaz de generar dependencia, provocar cambios en la conducta y efectos
nocivos para la salud y el bienestar social. Tienen tal consideración:
a)
Las bebidas alcohólicas.
b)
El tabaco.
c) Las sustancias estupefacientes y psicotrópicas sometidas a control de
conformidad con lo establecido en las normas nacionales y convenios internacionales
suscritos por el Estado Español.
d) Determinados productos de uso industrial o vario, como los inhalantes y colas,
que pueden producir los efectos y consecuencias descritos en el apartado primero de
este artículo.
e) Cualquier otra sustancia, no incluida en los apartados anteriores, que cumpliera
la definición establecida en el apartado primero de este artículo.
2.
En el marco de esta Ley se entiende por:
a) Trastorno adictivo: patrón desadaptativo de comportamiento que provoca una
dependencia psíquica, física o de ambos tipos, a una sustancia o conducta
determinada, repercutiendo negativamente en las esferas psicológica, física y/o social
de la persona y su entorno.
b) Drogodependencia: trastorno adictivo definido como aquel estado psíquico, y a
veces físico y social, causado por la acción recíproca entre un organismo vivo y una
droga, que se caracteriza por modificaciones en el comportamiento y por otras
reacciones que comprenden siempre un impulso irreprimible por consumir una droga
en forma continuada o periódica, a fin de experimentar sus efectos psíquicos y/o
físicos y, a veces, para evitar el malestar producido por su privación.
c) Desintoxicación: proceso terapéutico orientado a la interrupción de la
intoxicación producida por una sustancia exógena al organismo.
233
d) Deshabituación: proceso orientado al aprendizaje de estrategias terapéuticas que
permitan al drogodependiente enfrentarse a los factores de riesgo asociados al
consumo de drogas, con el objetivo final de eliminar su dependencia de las mismas.
e) Rehabilitación: proceso de recuperación de los aspectos de comportamiento
individuales en la sociedad.
f) Inserción/reinserción: progresiva integración de la persona en el medio familiar
y social que le permita llevar una vida responsable y autónoma, sin dependencia de
drogas.
g) Prevención: conjunto diverso de actuaciones encaminadas a eliminar o modificar
los factores de riesgo asociados al consumo de drogas, o a otras conductas adictivas,
con la finalidad de evitar que éstas se produzcan, se retrase su inicio, o bien que no se
conviertan en un problema para la persona o su entorno social.
3. En el ámbito de esta Ley se consideran drogas institucionalizadas o socialmente
aceptadas aquellas que pueden ser adquiridas y consumidas legalmente, siendo las
principales las bebidas alcohólicas, el tabaco y los psicofármacos.
4. Entra, asimismo, en el ámbito de aplicación de esta Ley, la atención integral de
las personas con otros trastornos adictivos, aun cuando no tengan su origen en el uso
y/o abuso en el consumo de las sustancias definidas en el apartado primero de este
artículo, considerándose el juego patológico como el principal trastorno adictivo no
producido por drogas.
Artículo 3. Principios rectores
Las actuaciones que en materia de drogodependencias y otros trastornos adictivos se
desarrollen en la Comunidad Valenciana responderán a los siguientes principios
rectores:
1. La responsabilidad pública y la coordinación institucional de actuaciones, basada
en los principios de descentralización, responsabilidad y autonomía en la gestión de los
programas y servicios, así como la participación activa de la Comunidad y de los
propios afectados y afectadas en el diseño de las políticas de actuación.
2. La promoción activa de hábitos de vida saludables y de una cultura de salud que
incluya el rechazo del consumo de drogas, así como la solidaridad y la tolerancia,
apoyo y asistencia con las personas con problemas de drogodependencia.
3. La consideración, a todos los efectos, de las drogodependencias y otros trastornos
adictivos como enfermedades comunes con repercusiones en las esferas biológica,
psicológica, social de la persona.
4. La consideración prioritaria de las políticas y las actuaciones preventivas en
materia de drogodependencias y otros trastornos adictivos.
234
5. El establecimiento de criterios de eficacia, eficiencia y evaluación continua de
resultados de las actuaciones y programas que se desarrollen en materia de
drogodependencias y otros trastornos adictivos.
6. La integración normalizada de actuaciones en materia de drogodependencias en
los Sistemas Educativo, Sanitario y de Servicios Sociales de la Comunidad Valenciana.
7. La consideración de la prevención, asistencia e integración de las personas
drogodependientes como un proceso unitario y continuado, mediante la coordinación
de diferentes actuaciones sectoriales.
TÍTULO I. De la reducción de la demanda a través de medidas preventivas
CAPÍTULO I. De la prevención de las Drogodependencias y de otros Trastornos
Adictivos
Artículo 4. Medidas preventivas generales
1. Corresponde a las Administraciones Públicas, en sus respectivos ámbitos de
competencias, desarrollar, promover, apoyar, fomentar, coordinar, controlar y evaluar
los programas y actuaciones tendentes a:
a) Informar científicamente a la población en general sobre las sustancias y
conductas que pueden generar dependencia, así como de sus efectos y de las
consecuencias derivadas del uso y/o abuso de las mismas.
b)
Educar para la salud y formar a profesionales en este campo.
c) Modificar las actitudes y comportamientos de la población en general respecto a
las drogodependencias, generando una conciencia social solidaria y participativa.
d) Intervenir sobre los factores de riesgo individuales, familiares y sociales
asociados al consumo de drogas o a conductas adictivas.
e) Eliminar o, en todo caso, limitar la presencia, promoción y venta de drogas en el
entorno social.
f) Educación de las personas consumidoras y apoyo al trabajo de las organizaciones
de usuarios o usuarias y consumidores o consumidoras, implicándolos también en este
ámbito.
2. El conjunto de estas medidas se dirigirá preferentemente a la población menor de
dieciocho años y a aquellos grupos de población donde la prevalencia de los trastornos
adictivos, o su potencial peligrosidad para la salud o la vida de terceras personas, sean
más elevadas.
Artículo 5. Información
1. La Conselleria de Sanidad o la que ostente las competencias en materia de
drogodependencias y otros trastornos adictivos a través de los sistemas de información
y vigilancia epidemiológica, conocerá e informará de la demanda asistencial, las
235
urgencias hospitalarias, la morbilidad, la patología asociada y la mortalidad originadas
por el uso y/o abuso de sustancias que generan dependencia. Así mismo se informará
a toda la población, a través de todas las estructuras asistenciales socio-sanitarias de la
creación de las Unidades de Conductas Adictivas como centros especializados de
asistencia a drogodependencias y otros trastornos adictivos.
2. Las Consellerias correspondientes en materia de Bienestar Social y de Sanidad
determinarán, conjuntamente, la creación y ubicación de servicios de información,
divulgación y documentación, integrados en las redes asistenciales, centros educativos
y centros de información relacionados con la Conselleria de Cultura y Educación, que
faciliten asesoramiento y orientación sobre la prevención y el tratamiento de las
drogodependencias y otros trastornos adictivos.
3. La Administración Laboral, a través de los Gabinetes de Seguridad e Higiene en el
Trabajo, realizará actividades informativas y formativas relativas a los efectos del
consumo de drogas y otras conductas que generen adicción, destinadas a los
trabajadores o trabajadoras, representantes sindicales y empresarios o empresarias.
Estas actividades se dirigirán preferentemente a sectores de producción con alta
prevalencia en el consumo de drogas y otros comportamientos potencialmente
adictivos, así como a otros en los que su uso pueda suponer un peligro para la salud o
la vida de terceras personas.
4. Para la difusión de campañas informativas y de prevención el Ente Público Radio
Televisión Valenciana pondrá a disposición de la Conselleria titular de las
competencias en materia de drogodependencias y otros trastornos adictivos, espacios
gratuitos de publicidad, con un máximo del 5% del tiempo dedicado a la publicidad en
cada una de las franjas horarias elegidas por la propia Conselleria y durante todo el
tiempo que duren las campañas.
Artículo 6. Intervención urbanística
La Conselleria de Obras Públicas, Urbanismo y Transporte, en colaboración con las
Corporaciones Locales, velará por un desarrollo urbano equilibrado, basado en los
criterios de solidaridad, igualdad y racionalidad, como factor de superación de las
causas que inciden en la aparición de las drogodependencias, contribuyendo a la
eliminación de los focos de marginalidad y a la regeneración del tejido urbano y social.
CAPÍTULO II. De la prevención escolar y comunitaria de las drogodependencias y
de otros trastornos adictivos
Artículo 7. Educación para la salud y formación pregraduada
1. La Conselleria de Cultura y Educación, en colaboración con la de Sanidad, se
responsabilizará de la introducción de un programa de «Educación para la Salud» en el
ámbito de la comunidad escolar, así como de la aplicación de los programas formativos
en los términos previstos en la Ley 1/1994, de 28 de marzo (LCV 1994, 126) , de la
Generalitat, de Salud Escolar.
236
2. Los programas de «Educación para la Salud», a los que se refiere el apartado
anterior, deberán incluir contenidos específicos sobre la prevención de las
drogodependencias y otros trastornos adictivos, adecuados al ciclo escolar en el que se
desarrollen.
3. El Consell de la Generalitat, en colaboración con las Universidades Valencianas,
adoptará las medidas oportunas para la incorporación, en los programas de estudios
universitarios, de la educación para la salud y de todos los contenidos necesarios para
el aumento y mejora de la adecuada formación de universitarios y universitarias en los
distintos aspectos de las drogodependencias y otros trastornos adictivos y para la
formación de especialistas en esta materia que les capacite para el ejercicio de la
profesión.
Artículo 8. Intervención social
1. En los términos establecidos en la legislación vigente en materia de Servicios
Sociales, las actuaciones que éstos dirijan a la prevención de las drogodependencias se
considerarán como áreas de actuación preferente y deberán ser potenciadas dentro de
los programas de Servicios Sociales Generales y Especializados. En este sentido, las
Administraciones Públicas priorizarán la prevención comunitaria de las
drogodependencias y otros trastornos adictivos en el ámbito comunitario.
2. La Conselleria de Sanidad o la que ostente las competencias en materia de
drogodependencias y otros trastornos adictivos impulsará una política global
preventiva que, mediante actuaciones sectoriales coordinadas de la Comunidad y las
Administraciones Públicas, incidan sobre los factores sociales, educativos, culturales,
sanitarios y económicos favorecedores del consumo de drogas y del desarrollo de otros
trastornos adictivos en la sociedad.
3. Siendo el fracaso escolar y las carencias de alternativas laborales factores que
predisponen al consumo de drogas y a la aparición de otros trastornos adictivos, se
promocionará entre la juventud alternativas de formación profesional, primer empleo,
autoempleo y promoción empresarial.
4. Las Administraciones Públicas potenciarán una política global de alternativas al
consumo de drogas y al desarrollo de otras conductas potencialmente adictivas, como
factor determinante que afecta a la superación de cuantas causas inciden en la
aparición de las drogodependencias. A tal efecto, se impulsarán servicios
socioculturales, actividades de ocio y tiempo libre y se promocionará el deporte.
TÍTULO II. De la Asistencia e Inserción Social
CAPÍTULO I. Medidas Generales
Artículo 9. Medidas generales
El modelo de intervención en drogodependencias y otros trastornos adictivos en la
Comunidad Valenciana se fundamentará en las siguientes medidas generales:
237
1. La oferta terapéutica para la atención a las personas drogodependientes y con
otros trastornos adictivos deberá ser accesible y diversificada, profesionalizada y de
carácter interdisciplinar, integrada en el medio más próximo del hábitat de la persona
y de su entorno sociofamiliar, cuya ordenación territorial garantice la homogeneidad
de los recursos en una red única que proporcione cobertura asistencial a toda la
población de la Comunidad Valenciana.
2. Garantizar la asistencia sanitaria y social a las personas afectadas por los
problemas derivados del consumo de drogas y de otros trastornos adictivos, en
condiciones de equidad con otras enfermedades, asegurando, en todo caso, la calidad y
eficiencia de los diferentes servicios y programas integrados en la Red Pública
Asistencial del Servicio Valenciano de Salud y de Servicios Sociales. Todos los recursos
públicos de asistencia e inserción social de las personas adictas estarán integrados en
las redes asistenciales generales.
3. Asegurar la integración orgánica y funcional de los recursos públicos existentes.
Los recursos privados debidamente acreditados completarán, cuando las necesidades
asistenciales así lo requieran, la oferta pública existente. En ningún caso, los recursos
de asistencia e inserción social de las personas adictas formarán una red propia y
separada de las redes asistenciales generales.
4. Estimular la demanda asistencial y el contacto de las personas
drogodependientes, y de aquellas que padezcan otros trastornos adictivos, con los
dispositivos asistenciales del sistema, garantizando el acceso libre y gratuito a sus
prestaciones.
5. Impulsar los programas de inserción social como objetivo final del proceso
asistencial, potenciando la conexión de los programas asistenciales con los de
reinserción social.
6. Potenciar una cultura social favorecedora de la solidaridad y colaboración de la
comunidad en la asistencia e integración social de las personas drogodependientes, y
que incluya un rechazo al consumo de drogas.
7. Informar de los aspectos desarrollados por el vigente Código Penal a las personas
afectadas por una drogodependencia u otros trastornos adictivos.
CAPÍTULO II. De la Asistencia Sanitaria
Artículo 10. Principios básicos
1. Las personas drogodependientes o que padezcan otros trastornos adictivos, en su
consideración de enfermos y enfermas, disfrutan de todos los derechos reconocidos en
el ordenamiento jurídico vigente para los usuarios y usuarias de los servicios sanitarios
y sociales de la Comunidad Valenciana.
2. En particular, en la atención a estos enfermos y enfermas se respetarán los
siguientes derechos:
238
a) A la información sobre los servicios a los que puede acceder, así como los
requisitos y exigencias que plantea su tratamiento.
b)
A la confidencialidad.
c)
A la libre elección entre la oferta terapéutica existente.
d) A la información completa y gratuita sobre el proceso de tratamiento que está
siguiendo.
e) A la voluntariedad para iniciar y cesar el tratamiento, excepto en los casos
señalados en la legislación vigente.
Artículo 11. Medidas asistenciales
1. A los efectos asistenciales, la dependencia al alcohol está considerada como
enfermedad común, siendo el trastorno adictivo con mayor prevalencia en la
Comunidad Valenciana y, en este sentido, la Generalitat velará para que las personas
con esta patología reciban la atención y asistencia social debidas.
2. Las prestaciones médico-asistenciales a las personas drogodependientes y con
otros trastornos adictivos se realizarán por las Unidades de Conductas Adictivas, cuya
organización y funcionamiento se determinará reglamentariamente. Estos dispositivos
se integrarán en el Servicio Valenciano de Salud, plenamente normalizados dentro de
la estructura de éste y coordinados con los demás recursos sanitarios del Área de Salud
correspondiente.
3. De conformidad con lo dispuesto reglamentariamente, los hospitales generales y
especializados de la Comunidad Valenciana que se determinen, del sector público o
vinculados a éste mediante concierto o Convenio, dispondrán de unidades de ingreso o
camas para la desintoxicación de personas enfermas alcohólicas y otros tipos de
drogodependientes.
4. El tratamiento de las personas enfermas alcohólicas y de las drogodependientes
podrá realizarse en régimen de ingreso hospitalario o con carácter ambulatorio.
5. Se potenciará la realización de programas encaminados a la reducción de daños y
la mejora de las condiciones generales de la salud de la persona drogodependiente,
incluyendo de manera prioritaria actividades de educación sanitaria, asesoramiento y
apoyo psicológico a personas usuarias de drogas infectadas por VIH o enfermas del
SIDA y a sus familiares.
6. Se promoverá la creación de programas específicos dirigidos a la población
drogodependiente de alta cronicidad y máximo riesgo sanitario. Estos programas
incluirán la accesibilidad a tratamientos con sustitutivos opiáceos u otros fármacos que
hayan demostrado su eficacia clínica de aquellos casos que puedan beneficiarse de este
tipo de terapia.
239
7. En aquellos casos en los que las acciones previstas en el apartado anterior no
obtuvieran efectos positivos para el paciente, la Generalitat, mediante recursos
asistenciales propios, fomentará el uso compasivo de medicamentos agonistas,
incluyendo las propias sustancias que hubiesen generado la adicción, en las
condiciones y con las garantías previstas en el artículo 23 del Real Decreto 561/1993, de
16 de abril (RCL 1993, 1476) , por el que se establecen los requisitos para la realización
de ensayos clínicos con medicamentos. Para ello será imprescindible que exista
evidencia científica de su utilidad terapéutica, constatada por los organismos
internacionales competentes, y ensayos clínicos favorables realizados en muestras
españolas, así como las demás autorizaciones que fuesen preceptivas.
Artículo 12. Ámbito judicial y penitenciario
La Generalitat:
a) Facilitará los medios humanos y materiales para la realización de programas de
educación sanitaria y atención a reclusos y reclusas drogodependientes, en
colaboración con la administración Penitenciaria.
b) Proporcionará, a través de los recursos públicos o privados acreditados,
alternativas suficientes para las demandas de cumplimiento de medidas de seguridad,
remisión condicionada de pena o cumplimiento de pena en centro terapéutico
formuladas por la administración de Justicia.
c) Impulsará programas de asistencia, médica, jurídica y social, a las personas
drogodependientes detenidas, en colaboración con la administración de Justicia.
d) Facilitará adecuada información a los familiares sobre los problemas judiciales
de las personas drogodependientes.
Artículo 13. Ámbito laboral
1. Las actuaciones que en materia de drogodependencias se desarrollen en el
ámbito laboral se considerarán como un factor que mejora la salud pública y la calidad
de vida de los trabajadores y trabajadoras, e incrementa, a su vez, la productividad de
las empresas.
2. La Generalitat impulsará la realización de programas de prevención y asistencia
de trabajadores con problemas de consumo de drogas, especialmente del alcohol y del
tabaco, así como con otros tipos de trastornos adictivos. En el diseño, ejecución y
evaluación de estos programas deberán participar, de manera prioritaria, los
Sindicatos, Organizaciones Empresariales y Servicios de Prevención, así como los
Consejos de Salud Laboral en las empresas e instituciones.
3. La Conselleria de Economía, Hacienda y Empleo potenciará los acuerdos entre
organizaciones empresariales y sindicatos encaminados a la reserva de puesto de
trabajo de los trabajadores y trabajadoras drogodependientes durante su proceso de
recuperación, y al desistimiento del ejercicio de las potestades disciplinarias que
240
reconoce la legislación laboral en los casos de problemas derivados del abuso de
drogas.
CAPÍTULO III. De la Inserción Social
Artículo 14. De la inserción social
1. Los Servicios Sociales, de conformidad con lo establecido en la legislación
vigente, velarán por la adecuada reinserción social de la persona drogodependiente en
su entorno y por el asesoramiento continuo de sus familiares.
2. Las Consellerias con competencias en materia de drogodependencias y otros
trastornos adictivos y en materia de empleo, y los organismos autónomos con estas
competencias, promoverán medidas encaminadas a la reinserción social de aquellas
personas que hubieran sido deshabituadas de su adicción, fuera ésta tóxica o no.
3. A los efectos de favorecer la integración social de las personas adictas que reciben
tratamiento, cuando un drogodependiente o jugador patológico estuviera percibiendo
una prestación económica reglada o ayuda de similar naturaleza concedida por la
Generalitat, la duración de la percepción podrá prorrogarse durante un período
adicional desde el inicio del tratamiento. Esta prórroga única quedará condicionada al
efectivo cumplimiento, tanto de las normas propias de la prestación como de las pautas
de tratamiento en cualquiera de los recursos asistenciales de drogodependencias y
otros trastornos adictivos, de tipo sanitario o social, que fueran de titularidad pública o
concertados con la Generalitat.
4. La Conselleria con competencias en materia de drogodependencias y otros
trastornos adictivos, en colaboración con los departamentos de la Generalitat con
competencias en materia de empleo, impulsará mecanismos de acompañamiento a
personas drogodependientes o con otros tipos de trastornos adictivos, que faciliten el
desarrollo de procesos integrales de incorporación social y laboral:
a)
Promoviendo actividades que faciliten el acercamiento a mercados de trabajo.
b) Potenciando el desarrollo de las actividades necesarias para la incorporación
sociolaboral.
c) Implicando y colaborando con agentes sociales que puedan facilitar la
integración social.
Artículo 14 bis. De la atención a las familias
1. La Conselleria con competencias en materia de drogodependencias y otros
trastornos adictivos, en el ámbito de los servicios sociales generales y de la atención y
prevención de las drogodependencias y demás trastornos adictivos, ofrecerá servicios
de atención especializada a los cónyuges y parejas de hecho de las personas
drogodependientes, así como a sus padres y otros familiares del núcleo convivencial,
dirigidos tanto a su apoyo y tratamiento como a la prevención y asistencia de los daños
asociados que pudieran generarse en la convivencia familiar.
241
2. Del mismo modo, se fomentará la creación de programas específicos de
prevención y atención precoz en hijos de drogodependientes, como oferta
complementaria al tratamiento de sus progenitores. Cada provincia de la Comunidad
Valenciana deberá disponer, al menos, de uno de estos programas.
TÍTULO III. Del control de la oferta
CAPÍTULO I. De las limitaciones a la publicidad y promoción de bebidas
alcohólicas y tabaco
Artículo 15. Condiciones de publicidad
1. Sin perjuicio de lo establecido en la Ley 34/1988, de 11 de noviembre (RCL 1988,
2279) , General de Publicidad, la promoción y publicidad, tanto directa como indirecta,
de bebidas alcohólicas y tabaco deberá respetar, en todo caso, las siguientes
limitaciones:
a) No está permitida la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco dirigida a menores
de dieciocho años.
b) En la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco no podrán utilizarse argumentos
dirigidos a personas menores de dieciocho años. Asimismo, los y las menores de edad
no podrán protagonizar o figurar en anuncios publicitarios de bebidas alcohólicas y
tabaco.
c) No se permite la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco en los lugares en los
que esté prohibida su venta, suministro y consumo, según lo establecido en los
capítulos II y III de este título.
d) Quedan prohibidos los anuncios publicitarios de bebidas alcohólicas y tabaco en
las publicaciones juveniles editadas en la Comunidad Valenciana e igualmente, en los
programas de radio y televisión emitidos desde centros ubicados en el ámbito de
nuestra Comunidad, cuando se trate de programas de carácter informativo sobre temas
de interés público o cuando tengan como destinatarios exclusivos o preferentes a
menores de edad. Asimismo, queda prohibida la exposición o difusión de anuncios
publicitarios de bebidas alcohólicas y tabaco en todo tipo de instalaciones educativas,
culturales, deportivas, sanitarias, salas de cine y espectáculos, salvo, en los dos últimos
casos, en sesiones dirigidas a mayores de edad.
e) La prohibición contenida en el apartado anterior se extiende a todo tipo de
publicidad directa o indirecta incluyendo la de objetos o productos que por su
denominación, grafismo, modo o lugar de presentación o cualquier otra causa pueda
suponer una publicidad encubierta de bebidas alcohólicas y tabaco.
f) No podrá realizarse el patrocinio o financiación de actividades deportivas o
culturales, dirigidas preferentemente a menores de dieciocho años, por parte de
personas físicas o jurídicas cuya actividad principal o conocida sea la fabricación o la
venta de bebidas alcohólicas y tabaco, si ello lleva aparejado la publicidad de dicho
242
patrocinio, o la difusión de marcas, símbolos o imágenes relacionadas con las bebidas
alcohólicas y el tabaco.
g) No estará permitido que los mensajes publicitarios de las bebidas alcohólicas y del
tabaco se asocien a una mejora del rendimiento físico o psíquico, al éxito social y a
efectos terapéuticos. Asimismo, queda prohibida ofrecer una imagen negativa de la
abstinencia o de la sobriedad.
h) Se limitará la emisión de programas televisivos o de otros medios de
comunicación, de cualquier imagen o contenido denigrante de la persona, con
cualquier aspecto físico o psíquico, que fomente o pueda fomentar cambios en la
conducta moral de los y las menores, que les pueda influir en sus hábitos de vida, y
predisponerles a cualquier trastorno adictivo.
2. Con el fin de evitar incumplimientos involuntarios en materia de publicidad, las
agencias y medios de publicidad o difusión podrán solicitar la autorización
administrativa previa a la que se refiere el artículo 8 de la Ley General de Publicidad.
3. La Administración de la Comunidad Valenciana no utilizará como soporte
informativo o publicitario objetos relacionados con el tabaco y las bebidas alcohólicas.
4. Cualquier publicidad, directa o indirecta, de bebidas alcohólicas o de tabaco
deberá incluir, de forma claramente visible para las personas consumidoras, mensajes
que adviertan de la peligrosidad del uso y/o abuso de estas sustancias. Estos mensajes
serán elaborados previamente por la Conselleria competente en materia de
Drogodependencias y otros trastornos adictivos.
5. La Administración Autonómica promoverá la formalización de acuerdos de
autocontrol y autolimitación de la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco con
empresas fabricantes y distribuidoras de dichas bebidas, así como con anunciantes,
agencias y medios de publicidad a fin de restringir, para todo lo que la presente Ley no
reglamente, la actividad publicitaria de las sustancias referidas.
Artículo 16. Prohibiciones
1. Se prohíbe expresamente la publicidad directa o indirecta de bebidas alcohólicas y
tabaco en:
a) Los centros y dependencias de las Administraciones Públicas de la Comunidad
Valenciana.
b) Los centros y servicios sanitarios, sociosanitarios y de servicios sociales.
c) Los centros de enseñanza, tanto públicos como privados, que impartan enseñanzas
regladas o no regladas.
d) Los centros y espectáculos destinados mayoritariamente a público menor de 18
años.
243
e) Los medios de transporte público.
f) Todos los lugares en los que esté prohibida su venta, suministro y consumo.
g) La vía pública, cuando existiera una distancia lineal inferior a 200 metros entre el
anuncio publicitario y alguno de los tipos de centros contemplados en los apartados b),
c) y d). A los efectos de esta prohibición se tendrán en cuenta los registros oficiales de
los centros previstos en los apartados b), c) y d). La Conselleria con competencias en
materia de drogodependencias y otros trastornos adictivos dispondrá de un registro
actualizado de los centros afectados por esta limitación, a disposición de las empresas
anunciantes.
h) Otros centros y lugares similares a los mencionados y que se determinen
reglamentariamente.
2. La publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco en periódicos, revistas y cualquier
otro medio escrito no podrá realizarse en las páginas dirigidas preferentemente a
menores de 18 años.
Artículo 17. Promoción
1. Las actividades de promoción pública de bebidas alcohólicas y tabaco, mediante
ferias, exposiciones, muestras y actividades similares, serán realizadas en espacios
diferenciados cuando tenga lugar dentro de otras manifestaciones públicas. En estas
actividades no estará permitido ni el ofrecimiento ni la degustación gratuita a menores
de dieciocho años. Tampoco estará permitido el acceso a menores de dieciocho años no
acompañados de personas mayores de edad.
2. Estará prohibida la promoción de bebidas alcohólicas mediante la difusión a
menores de edad, por cualquier medio, de prospectos, carteles, invitaciones y ninguna
clase de objeto en el que se mencionen bebidas alcohólicas, sus marcas o sus empresas
productoras o los establecimientos en los que se realice su consumo.
3. En las visitas a los centros de producción, elaboración y distribución de bebidas
alcohólicas y tabaco, no podrá ofrecerse ni hacer probar los productos a los menores de
edad.
4. Quedan prohibidos los actos que estimulen un consumo inmoderado de alcohol
o de tabaco basándose en la competitividad en el consumo de estas sustancias
CAPÍTULO II. De las limitaciones a la venta y consumo de bebidas alcohólicas
Artículo 18. Prohibiciones
1. No se permitirá en el territorio de la Comunidad Valenciana la venta,
dispensación y suministro, gratuitos o no, por cualquier medio, de cualquier tipo de
bebidas alcohólicas a menores de dieciocho años.
2. El suministro de bebidas alcohólicas a través de máquinas automáticas en
instalaciones abiertas al público sólo podrá efectuarse cuando la ubicación de las
244
máquinas permita su absoluto control por las personas responsables de dichas
instalaciones o sus representantes, de modo que se impida el acceso a las mismas a
menores de 18 años. A estos efectos, se prohíbe colocar estas máquinas en espacios
abiertos al tránsito público, como viales y parques en general.
3. En todos los establecimientos, instalaciones o lugares en que se suministren
bebidas alcohólicas, así como en las máquinas expendedoras automáticas, deberán
colocarse, de forma visible para el público, carteles que adviertan de las prohibiciones
establecidas en el apartado 1 de este artículo. Este cartel deberá colocarse en la zona del
establecimiento, instalación o lugar a la que haya que dirigirse para adquirir la bebida
alcohólica.
4. No se permitirá la venta, suministro y consumo de bebidas alcohólicas en los
siguientes lugares:
a) En los centros y dependencias de las Administraciones Públicas de la
Comunidad Valenciana, salvo en los lugares habilitados al efecto.
b) Los centros sanitarios, sociosanitarios y de servicios sociales, salvo en los lugares
habilitados al efecto.
c) Los centros docentes que impartan enseñanzas de régimen general en los niveles
de Educación Primaria y Educación Secundaria, así como los centros docentes que
imparten enseñanzas de régimen especial.
d) Los locales de trabajo de las empresas de transporte público, salvo en los lugares
habilitados al efecto.
e) En la vía pública, salvo en los lugares de ésta en los que esté debidamente
autorizado, o en días de fiestas patronales o locales, regulados por la correspondiente
ordenanza municipal.
f) En todo tipo de establecimiento, desde las 22.00 horas a las 7.00 horas del día
siguiente, excepto en aquellos en los que la venta de bebidas alcohólicas esté destinada
a su consumo en el interior del local. Queda incluida, en esta prohibición, la venta
celebrada en establecimiento comercial o por teléfono y seguida del reparto a domicilio
de los productos comprados, cuando el reparto se realizara dentro de la franja horaria
indicada.
5. No podrá venderse ni consumirse bebidas alcohólicas de más de 18 grados
centesimales en:
a)
Las Universidades y demás centros de enseñanza superior.
b)
Las áreas de servicio y de descanso de autopistas y autovías.
c)
Las gasolineras.
d)
Los centros de enseñanza no reglada.
245
e) Los locales habilitados para la venta de bebidas alcohólicas en centros y
dependencias de la administración, centros sanitarios, sociosanitarios, de servicios
sociales y de las empresas de transporte público.
f)
Los centros de trabajo.
6. Se prohíbe estar bajo influencia de bebidas alcohólicas mientras se está de
servicio o en disposición de prestarlo a todas las personas cuya actividad laboral, de
realizarse bajo dicha influencia, pudiera causar un daño contra la vida o la integridad
física de las personas.
Artículo 19. Acceso de menores a locales
1. Salvo lo dispuesto en el párrafo siguiente, queda prohibida la entrada de
menores de dieciséis años en discotecas, salas de fiesta y establecimientos similares, en
los que se venda o facilite el consumo de bebidas alcohólicas.
2. Estos establecimientos podrán organizar sesiones especiales para menores, con
horarios y señalización diferenciada y que no podrán tener continuidad horaria con la
venta de bebidas alcohólicas, retirándose en estos períodos la exhibición y publicidad
de bebidas alcohólicas y tabaco.
CAPÍTULO III. De las limitaciones a la venta y consumo de tabaco
Artículo 20. Limitaciones a la venta
1. No se permitirá la venta ni el suministro de tabaco, ni de productos que le imiten
o induzcan al hábito de fumar y sean nocivos para la salud, a los menores de 18 años
en el territorio de la Comunidad Valenciana.
2. La venta y suministro de tabaco por máquinas automáticas sólo podrá realizarse
en establecimientos cerrados, haciéndose constar en su superficie frontal la prohibición
que tienen los menores de 18 años de adquirir tabaco, y a la vista de una persona
encargada de que se cumpla la citada prohibición.
3. No estará permitido la venta y suministro de tabaco en los lugares que se señalan
en el artículo 18.4 , exceptuando el apartado f) de dicho artículo.
Artículo 21. Limitaciones al consumo
1.
No se puede fumar en los siguientes lugares:
a) Centros y servicios sanitarios, sociosanitarios, de Servicios Sociales, centros
infantiles y juveniles de esparcimiento y ocio, ni en centros de enseñanza de cualquier
nivel.
b)
Instalaciones deportivas cerradas.
c)
Salas de teatro, cines y auditorios.
d)
Estudios de radio y televisión destinados al público.
246
e) Dependencias de la administración Pública destinadas a la atención directa al
público.
f)
Grandes superficies comerciales.
g)
Galerías comerciales.
h)
Museos, salas de lectura, de exposiciones y de conferencias.
i)
Áreas laborales donde trabajen mujeres embarazadas.
j) Cualquier medio de transporte colectivo, en trayectos que recorran
exclusivamente el territorio de la Comunidad Valenciana, tanto urbano como
interurbanos.
k) Los locales en los que se elaboren, transformen, manipulen, preparen o vendan
alimentos, excepto los destinados principalmente al consumo inmediato de los mismos,
en cuyo caso se mantendrá la prohibición de fumar exclusivamente a los
manipuladores de los alimentos.
l) Los espacios cerrados de uso general y público de las estaciones de autocar, de
metro y ferrocarril y de los aeropuertos y puertos de interés general.
m) Con carácter general, en ascensores y otros recintos pequeños de escasa
ventilación, destinados al uso por varias personas, tanto en instalaciones públicas como
privadas.
n) Los lugares similares a los establecidos en este apartado y que se determinen
reglamentariamente.
2. En todos los lugares o locales aludidos en el párrafo anterior, la dirección de los
mismos deberá habilitar salas o zonas, claramente diferenciadas, en las que se permita
el consumo de tabaco, debiéndose señalizar convenientemente, mediante rótulos, el
uso de estas salas o zonas de fumadores y haciendo constar expresamente la
advertencia de que fumar perjudica seriamente la salud de las personas fumadoras
activas y pasivas.
Artículo 22. Derecho preferente
En caso de conflicto, y en atención a la promoción y defensa de la salud, el derecho
de las personas no fumadoras, en las circunstancias en las que pueda verse afectado
por el consumo de tabaco, prevalecerá sobre el derecho a fumar.
CAPÍTULO IV. Estupefacientes y Psicótropos
Artículo 23. Información
La Conselleria de Sanidad elaborará y proporcionará información actualizada a las
personas usuarias y profesionales de los servicios sanitarios sobre la utilización en la
Comunidad Valenciana de sustancias estupefacientes o psicotrópicas y demás
fármacos psicoactivos y medicamentos capaces de producir dependencias.
247
Artículo 24. Control de la prescripción y dispensación
1. La Conselleria de Sanidad prestará especial interés en el control de la producción,
prescripción y dispensación de sustancias estupefacientes y psicótropas, dentro del
marco legislativo vigente.
2. La prescripción de fármacos estupefacientes y psicótropos deberá requerir, en
todo caso, autorización previa del facultativo o facultativa o centro prescriptor, por
parte de las autoridades sanitarias, sometiéndose al control e inspección de éstas.
3. Se prohíbe la prescripción de sustancias estupefacientes y psicótropas cuando no
estuviera justificada, de modo objetivo, su finalidad terapéutica.
CAPÍTULO V. Otras medidas
Artículo 25. Tabaquismo
La Conselleria de Sanidad promoverá la información y asistencia, en el marco del
Servicio Valenciano de Salud, a las personas que presenten afecciones físicas y/o
psíquicas por dependencia al tabaco o quieran abandonar el hábito tabáquico.
Artículo 26. Inhalables y colas
1. Se prohíbe la venta a menores de edad de colas y otras sustancias o productos
químicos industriales inhalables de venta autorizada que puedan producir efectos
nocivos para la salud y creen dependencia o produzcan efectos euforizantes o
depresivos, o alucionatorios u otros a los que se hace referencia en el artículo 2.1 de la
presente Ley.
2. El Consell de la Generalitat determinará reglamentariamente la relación de
productos a que se refiere el apartado anterior.
Artículo 27. Sustancias de abuso en el deporte
1. Se prohíbe la prescripción y dispensación de fármacos, para la práctica deportiva,
cuando su uso no estuviera justificado por necesidades terapéuticas objetivas.
2. El Consell de la Generalitat adoptará las medidas apropiadas, en el marco de sus
competencias, para eliminar el uso de aquellas sustancias prohibidas por los
Organismos Deportivos Nacionales e Internacionales y en especial de aquellas que
presentan propiedades anabolizantes de naturaleza hormonal.
Artículo 28. Juego patológico
El juego patológico, como trastorno adictivo merecerá especial interés por parte de
los sistemas educativo, sanitario y social, fomentándose la información a todos los
colectivos sociales sobre la potencialidad adictiva de los juegos de azar.
TÍTULO IV. De la organización y participación social
CAPÍTULO I. Del plan autonómico sobre Drogodependencias y otros Trastornos
Adictivos
248
Artículo 29. Naturaleza y características
1. El Plan Autonómico sobre Drogodependencias y Otros Trastornos Adictivos es
un instrumento para la planificación y ordenación de recursos, objetivos y actuaciones
en materia de drogodependencias, que se desarrollen en el ámbito territorial de la
Comunidad Valenciana.
2. El Plan Autonómico sobre Drogodependencias y Otros Trastornos Adictivos será
vinculante para todas las Administraciones Públicas e instituciones privadas que
desarrollen sus actuaciones en la Comunidad Valenciana.
Artículo 30. Contenido del Plan Autonómico sobre Drogodependencias y Otros
Trastornos Adictivos
El Plan Autonómico sobre Drogodependencias y Otros Trastornos Adictivos
contemplará en su redacción, al menos, los siguientes extremos:
a) Caracterización del problema, aproximación epidemiológica al consumo de
drogas y otros trastornos adictivos en la Comunidad Valenciana y su trascendencia
sociocultural, sanitaria y económica.
b) Objetivos generales y específicos por áreas de intervención y actividades para la
consecución de los mismos.
c)
Criterios básicos de actuación.
d) Definición del sistema y prestaciones asistenciales a personas con trastornos
adictivos de cualquier naturaleza, así como a su entorno familiar.
e) Ordenación y coordinación entre las distintas Administraciones Públicas de la
Comunidad Valenciana, entidades privadas y organizaciones sin ánimo de lucro.
f) Parámetros de seguimiento y control, mediante la coordinación de los distintos
servicios de inspección de la Generalitat y mecanismos de evaluación de las
actuaciones.
Artículo 31. Elaboración y aprobación del Plan
1. La elaboración del Plan Autonómico sobre Drogodependencias y Otros Trastornos
Adictivos corresponde a la Dirección General de Drogodependencias adscrita a la
Conselleria de Sanidad o la que ostente las competencias en materia de
drogodependencias y otros trastornos adictivos, que procederá a su redacción de
conformidad con las directrices que hayan sido establecidas por la Comisión
Interdepartamental de Drogodependencias y Otros Trastornos Adictivos.
2. En la elaboración del Plan se tendrán en cuenta la propuestas y consideraciones
formuladas por el Consejo Asesor en Drogodependencias y otros Trastornos Adictivos
de la Generalitat.
249
3. El Plan Autonómico sobre Drogodependencias y Otros Trastornos Adictivos será
aprobado por el Consell de la Generalitat, a propuesta de la Conselleria de Sanidad o la
que ostente las competencias en materia de drogodependencias y otros trastornos
adictivos.
CAPÍTULO II. De la coordinación institucional
Artículo 32. Estructuras político-administrativas
Para la planificación, ordenación, coordinación, seguimiento, control y evaluación de
las actuaciones contempladas en esta Ley y en el Plan Autonómico sobre
Drogodependencias y Otros Trastornos Adictivos, se constituyen las siguientes
estructuras político-administrativas:
a)
Comisión Interdepartamental.
b)
Comisión Ejecutiva.
c)
Comisionado del Consell de la Generalitat en materia de Drogodependencias.
Artículo 33. Comisión Interdepartamental
1. En el seno de la administración de la Generalitat se constituirá una Comisión
Interdepartamental en materia de drogodependencias y otros trastornos adictivos,
como órgano colegiado adscrito a la Conselleria de Sanidad o la que ostente las
competencias en materia de drogodependencias y otros trastornos adictivos, presidida
por el Presidente o Presidenta de la Generalitat y compuesta por representantes de
todos los departamentos y órganos de la Generalitat relacionados con la materia, así
como los de la administración local implicados.
2. Será función de la Comisión Interdepartamental establecer los criterios de
coordinación, evaluación y seguimiento de las actuaciones que se desarrollen en
materia de drogodependencias y otros trastornos adictivos, al amparo de lo establecido
en esta Ley.
3. Su organización
reglamentariamente.
y
régimen
de
funcionamiento
se
determinarán
Artículo 34. Comisión Ejecutiva
1. A la Comisión Ejecutiva en materia de drogodependencias y otros trastornos
adictivos, como órgano colegiado adscrito a la Conselleria competente en materia de
drogodependencias y otros trastornos adictivos, le corresponde la implementación,
evaluación y supervisión de los actos y acuerdos adoptados por el Consell de la
Generalitat o la Comisión Interdepartamental.
2. Será función de la Comisión Ejecutiva la implementación de los acuerdos
adoptados por la Comisión Interdepartamental en relación con el cumplimiento del
Plan Autonómico sobre Drogodependencias y Otros Trastornos Adictivos, en el ámbito
de las correspondientes Consellerias.
250
3. Su organización
reglamentariamente.
y
régimen
de
funcionamiento
se
determinarán
Artículo 35. Comisionado del Consell de la Generalitat en materia de
Drogodependencias
1. El Comisionado del Consell de la Generalitat en materia de Drogodependencias es
el órgano unipersonal de asesoramiento, coordinación y control de las actuaciones que,
en materia de drogodependencias y otros trastornos adictivos, se desarrollen en el
ámbito territorial de la Comunidad Valenciana y de gestión de los recursos destinados
específicamente a este fin.
2. El Comisionado quedará adscrito a la Conselleria de Sanidad o la que ostente las
competencias en materia de drogodependencias y otros trastornos adictivos, con rango
de director general, y será designado y separado libremente por el Consell de la
Generalitat.
3. Para el ejercicio de sus competencias, el Comisionado estará dotado de una
Secretaría Técnica. El desarrollo de las funciones del Comisionado, así como los medios
materiales y humanos de la Secretaría Técnica, se determinarán reglamentariamente.
4. Si las necesidades lo requieren, y en función de las áreas territoriales vigentes en
sanidad y servicios sociales, se establecerán Comisiones de Participación y
Coordinación, cuyas características, composición, funciones y régimen de
funcionamiento se determinarán reglamentariamente.
CAPÍTULO III. De la participación social y del voluntariado
Artículo 36. Consejo Asesor
1. Se constituirá un Consejo Asesor de la Generalitat en materia de
drogodependencias y otros trastornos adictivos, como órgano colegiado de carácter
consultivo, que quedará adscrito a la Conselleria de Sanidad o la que ostente las
competencias en materia de drogodependencias y otros trastornos adictivos, en el que
estarán representados las Administraciones Públicas, las Organizaciones No
Gubernamentales que trabajen en materia, las Universidades, las centrales sindicales,
las asociaciones de usuarios/as y consumidores/as, las organizaciones empresariales y
los colegios profesionales, con el objeto de promover la participación de la comunidad
y favorecer la coordinación y racionalización en la utilización de recursos.
2. Sus características, composición, funciones y régimen de funcionamiento se
determinarán reglamentariamente.
Artículo 37. Iniciativa social
1. Los centros y servicios de atención y prevención de las drogodependencias de
naturaleza privada podrán suscribir, de conformidad con la legislación vigente,
contratos y convenios de colaboración y obtener subvenciones para la prestación de
251
servicios en materia de drogodependencias, siempre que cumplan, al menos, los
requisitos siguientes:
a) Estar las entidades legalmente constituidas e inscritas en los registros
correspondientes, así como acreditadas para la prestación de servicios en materia de
drogodependencias y/u otros trastornos adictivos.
b)
Adecuación a las normas y programación de la administración.
Sometimiento de sus programas y del destino de las subvenciones a los órganos de
control e inspección de la administración.
c) Garantía de democracia interna en la composición y funcionamiento de sus
órganos de gobierno.
2. Para la celebración de conciertos y convenios de colaboración tendrán una
consideración preferente las entidades e instituciones sin finalidad lucrativa.
3.
Serán ámbitos de actuación preferente de la iniciativa social:
a)
Concienciación social e información.
b) Prevención de las drogodependencias y otros trastornos adictivos en el ámbito
comunitario y laboral.
c)
Inserción social.
d)
Investigación.
e)
Educación y defensa de los consumidores y consumidoras.
Artículo 38. Asociaciones de autoayuda
Las Administraciones Públicas apoyarán, mediante subvenciones u otras ayudas
económicas, el fomento y desarrollo de asociaciones de autoayuda sin ánimo de lucro,
debidamente legalizadas, siempre que cumplieran con los criterios generales de
actuación del Plan Autonómico sobre Drogodependencias y Otros Trastornos
Adictivos.
Artículo 39. Voluntariado
Las Administraciones Públicas y las entidades e instituciones sin finalidad lucrativa
fomentarán, de conformidad con la legislación vigente, la participación del
voluntariado social en las actuaciones de prevención, asistencia e inserción social de la
persona enferma que padeciera cualquier tipo de trastorno adictivo incluido
específicamente en el Plan Autonómico. Esta participación no podrá ser retribuida
económicamente.
CAPÍTULO IV. De la formación, investigación y documentación
Artículo 40. De la formación en drogodependencias y otros trastornos adictivos
252
1. El Consell de la Generalitat, en colaboración con los Colegios Profesionales,
Sindicatos y Organizaciones Empresariales, determinará acciones formativas
interdisciplinares del personal sanitario, de Servicios Sociales, educadores y
educadoras, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Policía Municipal y
Autónoma, y cualquier otro personal cuya actividad profesional se relacione, directa o
indirectamente, con las drogodependencias y otros trastornos adictivos.
2. Igualmente, se fomentará la formación especializada en materia de
drogodependencias y otros trastornos adictivos, desde el diseño e implementación de
programas específicos de formación posgraduada en las distintas Universidades de la
Comunidad Valenciana, que garanticen una adecuada especialización y un número
suficiente de profesionales que intervienen en la atención de los drogodependientes.
Artículo 41. De la investigación y documentación
1.
El Consell de la Generalitat promoverá:
a) Encuestas periódicas y estudios epidemiológicos, sanitarios, económicos y
sociales para conocer la incidencia, prevalencia y problemática de las
drogodependencias en la Comunidad Valenciana.
b) Líneas de investigación, básica y aplicada, en el ámbito de las
drogodependencias y la formación relacionada con la problemática social, sanitaria y
económica sobre el fenómeno.
c) Centros y servicios de documentación sobre dependencias, abiertos a todas las
entidades públicas y privadas, así como profesionales dedicados al estudio,
investigación y atención en esta área.
2. Para coadyuvar a la realización de las actuaciones establecidas en este artículo el
Consell de la Generalitat formalizará convenios de colaboración, a los cuales tendrán
acceso preferente las Universidades de la Comunidad Valenciana.
3. Con objeto de fomentar el estudio y la investigación en materia de
drogodependencias y otros trastornos adictivos, la Generalitat podrá promover la
creación de entidades de derecho público, fundaciones u otras instituciones sin ánimo
de lucro que tuvieran, como objetivo prioritario de actuación, la investigación de las
drogodependencias y otros trastornos adictivos.
TÍTULO V. De las competencias de las Administraciones Públicas
Artículo 42. Competencias del Consell de la Generalitat
Sin perjuicio de las demás competencias que el ordenamiento jurídico vigente le
atribuye y en el marco de las mismas, corresponde al Consell de la Generalitat:
a) El establecimiento de la política en materia de drogodependencias y otros
trastornos adictivos para la Comunidad Valenciana.
253
b) La aprobación del Plan Autonómico sobre Drogodependencias y Otros
Trastornos Adictivos.
c) La aprobación de las estructuras político-administrativas en materia de
drogodependencias, así como su organización y régimen de funcionamiento.
d) La aprobación de la normativa de autorización de apertura y funcionamiento y
de acreditación de centros y servicios de atención y prevención de las
drogodependencias y otros trastornos adictivos.
e) La aprobación, modificación y revisión de las tarifas para la prestación y
concertación de servicios que puedan establecerse con instituciones publicas y
privadas, en los términos que reglamentariamente se establezca.
f) La inspección de los establecimientos donde se vendan bebidas alcohólicas y
tabaco y de los demás lugares donde esta Ley limita su publicidad y promoción y
prohíbe su suministro y consumo.
g)
El ejercicio de la potestad sancionadora en los términos previstos en esta Ley.
h) Adoptar, en colaboración con otras Administraciones Públicas, todas aquellas
medidas que fueran precisas para asegurar el cumplimiento de lo establecido en esta
Ley.
Artículo 43. Competencias de los Ayuntamientos
1. Sin perjuicio de las demás competencias que el ordenamiento vigente les atribuye
y en el marco de las mismas, corresponde a los Ayuntamientos de la Comunidad
Valenciana, en su ámbito territorial:
a) El establecimiento de los criterios que regulen la localización, distancia y
características que deberán reunir los establecimientos donde se suministre, venda,
dispense o consuman bebidas alcohólicas y tabaco, así como la vigilancia y control de
los mismos.
b) El otorgamiento de la licencia de apertura a los establecimientos mencionados en
el apartado anterior.
c) Velar, en el marco de sus competencias, por el cumplimiento de las diferentes
medidas de control que establece el Título III de esta Ley, especialmente en las
dependencias municipales.
d) Adoptar las medidas cautelares dirigidas a asegurar el cumplimento de lo
establecido en esta Ley.
e)
Ejercer la potestad sancionadora en los términos establecidos en esta Ley.
2. Además de las señaladas en el punto anterior, los Ayuntamientos de la
Comunidad Valenciana de más de 20.000 habitantes de hecho o derecho tienen las
siguientes competencias y responsabilidades mínimas:
254
a) La aprobación y ejecución del Plan Municipal sobre Drogodependencias,
elaborado en coordinación y de conformidad con los criterios establecidos el Plan
Autonómico sobre Drogodependencias y Otros Trastornos Adictivos, que incluya
programas de prevención e inserción social, así como de información, asesoramiento y
motivación de drogodependientes a través de los Servicios Sociales Generales y
Especializados.
b) La coordinación de los programas de prevención y reinserción social que se
desarrollen exclusivamente en el ámbito de su Municipio.
c) El fomento de la participación social y el apoyo de las instituciones sin ánimo de
lucro que en el Municipio desarrollen las actuaciones previstas en el Plan Municipal
sobre Drogodependencias.
3. La Federación Valenciana de Municipios y Provincias coordinará la elaboración
de un plan rector y establecerá el plazo para la elaboración del mismo.
Artículo 44. Competencias de las Diputaciones Provinciales
Sin perjuicio de las demás competencias que el ordenamiento vigente les atribuye y
en el marco de las mismas, corresponde a las Diputaciones Provinciales de la
Comunidad Valenciana desempeñar en su ámbito territorial las siguientes
competencias y responsabilidades mínimas:
a) La aprobación de los Planes Provinciales elaborados en coordinación y de
conformidad con los criterios establecidos el Plan Autonómico sobre
Drogodependencias y Otros Trastornos Adictivos, que incluyan programas de
prevención e inserción social, así como de información, asesoramiento y motivación de
drogodependientes y de familiares a través de los Servicios Sociales Generales y
Especializados.
En cualquier caso, la elaboración de los Planes Provinciales sobre
Drogodependencias debe asegurar, mediante la coordinación de los servicios de los
Ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes, la prestación integral y adecuada en la
totalidad del territorial provincial de las competencias y responsabilidades mínimas
establecidas en el artículo 43.2 .
b) El apoyo técnico y económico en materia de drogodependencias a los
Ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes, especialmente a los de menor
capacidad económica y de gestión.
TÍTULO VI. De la financiación de las actuaciones
Artículo 45. De la financiación de la Generalitat
1. Los presupuestos de los distintos departamentos del Consell de la Generalitat y
de sus Organismos Autónomos deberán prever anualmente y de forma diferenciada
las partidas presupuestarias que correspondan para la financiación de las actuaciones
255
previstas en esta Ley y en el Plan Autonómico sobre Drogodependencias y Otros
Trastornos Adictivos y que sean de su competencia.
2. De conformidad con lo establecido en el artículo 37 del Texto Refundido de la
Ley de Hacienda Pública de la Generalitat, aprobado por el Decreto Legislativo de 26
de junio de 1991 (LCV 1991, 216) , del Consell de la Generalitat, la dotación
presupuestaria mínima a incluir en el Presupuesto de Gasto para el desarrollo de las
actuaciones previstas en esta Ley a que se refiere el apartado 1 de este artículo podrá
incrementarse con la cuantía de las sanciones económicas previstas en el artículo 52 de
esta Ley en el caso en el que se produzcan, quedando afectados estos ingresos a la
prevención, asistencia e inserción social de drogodependientes.
Artículo 46. De la financiación de las Corporaciones Locales
1. Las Diputaciones Provinciales y los Ayuntamientos de más de 20.000 habitantes
que deseen obtener financiación de los Presupuestos de la Generalitat para el
desarrollo de las actuaciones de su competencia que establece esta Ley, estarán
obligados a disponer de un Plan Municipal o Provincial sobre Drogodependencias,
convenientemente aprobado, y a consignar en sus respectivos presupuestos, de forma
claramente diferenciada, los créditos específicos destinados a esta finalidad.
2. La financiación que el Consell de la Generalitat destine a las Corporaciones
Locales estará en función del programa y objetivos que hayan presentado previamente
a la Conselleria, del grado de ejecución del presupuesto anterior, y en todo caso el
criterio preferente de financiación de actuaciones será el del grado de autofinanciación
de las mismas por la Corporación Local.
3. El Consell de la Generalitat podrá establecer con las Diputaciones Provinciales y
con los Ayuntamientos de más de 20.000 habitantes convenios de colaboración que
regulen la financiación y características que deban reunir los Planes Provinciales y
Municipales sobre Drogodependencias.
TÍTULO VII. Del régimen sancionador
CAPÍTULO I. Infracciones
Artículo 47. Régimen sancionador
1. Constituyen infracciones a esta Ley las acciones y omisiones que se tipifican en
los artículos siguientes.
2. La comisión de una infracción será objeto de la correspondiente sanción
administrativa, previa instrucción del oportuno expediente sancionador, de
conformidad con lo establecido en el Real Decreto 1398/1993, de 4 de agosto (RCL
1993, 2402) , y sin perjuicio de las responsabilidades civiles, penales o de otro orden
que puedan concurrir.
256
3. En ningún caso se podrá imponer una doble sanción por los mismos hechos y en
función de los mismos intereses públicos protegidos, si bien deberán exigirse las demás
responsabilidades que se deduzcan de otros hechos o infracciones concurrentes.
Artículo 48. Personas responsables
1. Serán sujetos responsables de las infracciones, las personas físicas o jurídicas que
incurran en las mismas.
2. Igualmente, serán responsables los titulares de centros o empresas en cuyo
ámbito se produzca la infracción.
3. En materia de publicidad serán asimismo personas responsables tanto las
empresas anunciantes como las agencias de publicidad creadoras y difusoras del
mensaje.
Artículo 49. Infracciones
Se tipifican como infracciones a lo dispuesto en la presente Ley:
a) El incumplimiento de lo establecido en los artículos 15 a 21, sobre condiciones de
publicidad, promoción, venta y consumo de bebidas alcohólicas, tabaco y otras
sustancias químicas, sin perjuicio de las competencias atribuidas a otras
Administraciones Públicas.
b) El incumplimiento de lo establecido en los artículos 24 , 26 y 27 , relativos a la
venta de inhalables y colas, así como a la prescripción y dispensación de sustancias de
abuso en el deporte y de sustancias estupefacientes y psicótropas.
c) La negativa a facilitar información o a prestar colaboración a los servicios de
control o inspección y el falseamiento de la información suministrada.
d) La resistencia, coacción, amenaza, represalia, desacato o cualquier otra forma de
presión u obstrucción sobre las autoridades sanitarias o sus agentes.
e) Dificultar o impedir cualquiera de los derechos de las personas
drogodependientes o con otros trastornos adictivos ante los sistemas sanitario y de
Servicios Sociales.
f) Incumplir las normas relativas a la autorización de apertura y funcionamiento y
de acreditación de centros o servicios de atención al drogodependiente.
Artículo 50. Clasificación de las infracciones
1. Las infracciones se clasifican como leves, graves y muy graves, de acuerdo con
los criterios de riesgo para la salud, gravedad de la alteración social producida por los
hechos, cuantía del beneficio obtenido, grado de intencionalidad, generalización de la
infracción y reincidencia.
257
2. Se califican como leves las infracciones tipificadas en el artículo 49 cuando se
hayan cometido por simple negligencia y no comporten un perjuicio directo para la
salud.
3. Se califican como infracciones graves las tipificadas en el artículo 49 cuando no
concurra en su comisión las circunstancias y supuestos contemplados en los apartados
2 y 4 de este artículo. También tendrá la consideración de infracción grave la
reincidencia en infracciones leves.
4. Se calificarán como infracciones muy graves la reincidencia en infracciones
graves y aquellas otras que, por sus circunstancias concurrentes, comporten un grave
perjuicio para la salud de los usuarios y los supuestos contemplados en las letras c) y
d) del artículo 49 .
5. Se produce reincidencia cuando al cometer la infracción la persona hubiera sido
ya sancionado por esa misma infracción, o por otra de gravedad igual o mayor o por
dos o más infracciones de gravedad inferior, durante los últimos doce meses.
Artículo 51. Prescripciones
1. Las infracciones a las que se refiere la presente Ley prescribirán al año las
correspondientes a las faltas leves, a los dos años las correspondientes a las faltas
graves y a los cinco años las correspondientes a las faltas muy graves.
2. El plazo de prescripción comenzará a contarse a partir del día en el que se haya
cometido la infracción y se interrumpirá por la iniciación, con conocimiento del
interesado, del procedimiento sancionador.
CAPÍTULO II. Sanciones y competencias
Artículo 52. Sanciones
1. Las infracciones a la presente Ley serán sancionadas con multa y, en su caso, cese
temporal de la actividad o cierre del establecimiento, local o empresa.
2.
La graduación de las multas se ajustará a lo siguiente:
a)
Por infracción leve, multa hasta 12.020,24 euros.
b) Por infracción graves, multa de 12.020,25 a 60.101,21 euros, pudiéndose rebasar
esta cantidad hasta el quíntuplo del valor de los productos o servicios objeto de la
infracción.
c) Por infracción muy grave, multa de 60.101,22 a 601.012,10 euros, pudiéndose
rebasar esta cantidad hasta el quíntuplo del valor de los productos o servicios objeto de
la infracción.
3. En los casos de especial gravedad, contumacia en la repetición de las infracciones
y/o trascendencia notoria y grave para la salud, las infracciones graves y muy graves
podrán sancionarse con la suspensión temporal de la actividad por un máximo de
258
cinco años o, en su caso, con el cierre de la empresa o la clausura del servicio o
establecimiento.
4. En las infracciones tipificadas en esta Ley podrá acordarse como sanción
complementaria la supresión, cancelación o suspensión de cualquier tipo de ayuda o
subvenciones de carácter financiero que el particular o la entidad infractora haya
obtenido o solicitado de la administración de la Generalitat.
5. Cuando se trate de infracciones en materia de publicidad, las agencias y los
medios de publicidad o difusión responsables serán excluidos de toda posible
contratación con la administración de la Generalitat durante un período máximo de
dos años.
6. Las sanciones impuestas por infracciones que fuesen cometidas por menores de
edad podrán ser sustituidas, a juicio de la autoridad sancionadora, por otras medidas
de reeducación que se determinen reglamentariamente. Estas medidas consistirán en la
realización de servicios de interés comunitario y/o cursos formativos de
comportamiento y concienciación sobre el consumo de alcohol y otras drogas.
Artículo 53. Graduación de las sanciones
Para la graduación de las sanciones se tendrá en cuenta, además de la
intencionalidad, reiteración, naturaleza de los perjuicios causados y reincidencia, de
conformidad con lo establecido en la Ley 30/1992, de 26 de noviembre (RCL 1992,
2512, 2775 y RCL 1993, 246) , los siguientes criterios:
a)
La edad de los afectados y afectadas.
b)
El número de personas afectadas.
c)
La graduación de las bebidas alcohólicas.
d)
La capacidad adictógena de la sustancia.
e) El volumen de negocios, beneficios obtenidos y posición del infractor o infractora
en el mercado.
f)
El grado de difusión de la publicidad.
g)
Riesgo para la salud.
Artículo 54. Competencias del régimen sancionador
1.
Las autoridades competentes para imponer sanciones son las siguientes:
a)
Los alcaldes o alcaldesas para las multas de hasta 12.000 euros.
b) El director general o la directora general titular en materia de
drogodependencias y otros trastornos adictivos, para las multas hasta 60.000 euros y
suspensión temporal de la actividad por un período máximo de cinco años.
259
c) El conseller o la consellera titular de la competencia en materia de
drogodependencias y otros trastornos adictivos, para las multas desde 60.001 euros y el
cierre de la empresa o clausura del servicio o establecimiento, así como sanciones de
orden inferior cuando se den los supuestos contemplados en el apartado 2 b) de este
artículo.
2. Corresponde al conseller o la consellera titular de la competencia en materia de
drogodependencias y otros trastornos adictivos sancionar las infracciones tipificadas
en esta Ley en los siguientes supuestos:
a) Cuando las actividades o hechos que constituyan la infracción excedan del
ámbito territorial del municipio.
b) Cuando denunciado un hecho, y previo requerimiento al Ayuntamiento que
resulte competente, éste no incoe el oportuno expediente sancionador en plazo de un
mes a partir de la fecha del requerimiento. En este supuesto se estará a lo dispuesto en
el artículo 60 de la Ley 7/1985, de 2 de abril (RCL 1985, 799, 1372; ApNDL 205) ,
Reguladora de las Bases de Régimen Local.
CAPÍTULO III. Medidas de carácter provisional
Artículo 55. Medidas de carácter provisional
1. El órgano competente para resolver los expedientes sancionadores podrá
adoptar, durante su tramitación, las medidas provisionales que estime necesarias para
asegurar el cumplimiento de la resolución que pudiera adoptarse y para asegurar el
cumplimiento de la legalidad.
2.
Podrán adoptarse las siguientes medidas provisionales:
a)
Exigencia de fianza o caución.
b) Incautación de los bienes directamente relacionados con los hechos que hayan
dado lugar al procedimiento.
c)
Suspensión temporal de la licencia de actividad.
d)
Clausura provisional del local.
DISPOSICIÓN ADICIONAL
Conforme a lo preceptuado en el artículo 43 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre,
de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento
Administrativo Común, y su reforma en la Ley 4/1999, de 13 de enero (RCL 1999, 114,
329) , los interesados deberán entender desestimadas por silencio negativo sus
solicitudes en los procedimientos administrativos tramitados en materia de registro y
acreditación de centros, programas y servicios de atención y prevención de las
drogodependencias y otros trastornos adictivos.
260
Ley 3/2001, de 4 abril, de Drogodependencias de Aragón
Versión vigente de: 1/1/2013
CORTES DE ARAGÓN
BO. Aragón 11 abril 2001, núm. 43, [pág. 2525]. BOE 17 mayo 2001, núm. 118, [pág.
17468].
PREÁMBULO
En una sociedad que gira en torno a la capacidad de producción y a la cultura del
bienestar, se corre el peligro de asociar el consumo de diversos tipos de sustancias que
aparecen al alcance de todos con la consecución de objetivos vitales.
En el fomento de la salud, uno de los principales objetivos con los que se encuentra
hoy en día la sociedad es abordar el uso indebido de drogas como un estilo de vida con
gran riesgo para la salud individual y colectiva, en el que convergen factores
socioculturales. El uso de drogas constituye un fenómeno que requiere intervenciones
coordinadas de muchos sectores, tanto si se desarrollan en el campo de la prevención
como en los de la asistencia y la reinserción.
Las directrices que en materia de drogas plantean como prioritarias la Unión
Europea y el Plan Nacional sobre Drogas están orientadas a desarrollar acciones para
reducir la demanda y el suministro, así como a prevenir el consumo. Se trata, por tanto,
de facilitar las condiciones para que las poblaciones más vulnerables puedan elegir
estilos de vida sanos.
El interés, sucesivamente orientado a la heroína, la cocaína o las drogas de síntesis,
ha determinado diferentes estrategias de intervención que han demostrado que no sólo
han de centrarse en la atención y rehabilitación, sino, fundamentalmente, en modelos
de prevención dirigidos tanto a los determinantes que influyen en el establecimiento de
estilos de vida como a la reducción del daño. Además, las actuaciones que se
desarrollan en torno a este fenómeno han de adaptarse al contexto y circunstancias de
cada escenario.
Junto a los patrones de consumo de dichas sustancias existen otros culturalmente
arraigados y socialmente aceptados que son un riesgo grave para la salud. El
tabaquismo es uno de los más importantes problemas de salud pública, siendo la causa
prevenible más importante de mortalidad, y provoca, además, una notable pérdida de
calidad de vida. Por otro lado, el consumo de alcohol constituye un grave problema, en
especial cuando se trata de personas jóvenes que están adoptando sus hábitos de salud.
Tampoco se puede olvidar la automedicación, cada vez más frecuente en nuestro
medio.
Al abordar esta problemática, hay que tener en cuenta, también, la aparición de
nuevos patrones de uso y abuso, y en particular el consumo de sustancias dentro de un
261
contexto de ocio y diversión permanente, que implica dosis intensas aunque
espaciadas en el tiempo.
La actual estructura del mercado de trabajo, caracterizada por la inestabilidad y la
precariedad, da lugar a una vulnerabilidad ligada a situaciones de conflicto o crisis que
puede influir en esta tendencia al consumo de algunas drogas. La exclusión social y los
problemas de las drogas están estrechamente vinculados y ello implica que, junto a
respuestas específicas, son también necesarias otras de tipo estructural, desarrollando
desde los poderes públicos acciones que modifiquen las circunstancias sociales,
económicas y culturales que, para determinados colectivos, están asociadas a
drogodependencias.
Por todo ello, el problema de las drogodependencias debe considerarse una
responsabilidad social y no solamente individual. Cualquier iniciativa se englobará
dentro de una política integral y planificada dirigida al logro de un desarrollo humano
y social más equitativo en el marco de la promoción de la salud, en el que el Gobierno
de Aragón adoptará las medidas para aminorar, atajar o eliminar los factores sociales,
económicos y culturales que puedan desencadenar una conducta drogodependiente.
En esta Ley adquieren especial relevancia las disposiciones relativas al control de la
oferta de bebidas alcohólicas y tabaco, ya que la limitación al consumo constituye una
de las estrategias prioritarias en nuestro medio.
Asimismo, es fundamental restringir la promoción de la venta de sustancias y centrar
las prohibiciones en los ámbitos donde se pueda obtener más beneficio.
Esta Ley quiere hacer énfasis en el enfoque educativo, insistiendo en la integración
adecuada de la educación para la salud en todos los ámbitos educativos de la
comunidad, de tal forma que la promoción de estilos de vida sanos y autónomos sea
un objetivo a trabajar desde las diferentes disciplinas y entornos profesionales. Se trata,
por tanto, de capacitar a los individuos para la toma de decisiones sobre salud y
responder de forma positiva, siendo respetuosos con las libertades personales, a la
interpelación que el fenómeno de las drogas representa. La intervención en promoción
de salud es una tarea que implica a toda la comunidad y que, al igual que las
actividades en prevención, ha de ser fruto del consenso y compromiso de todos los
sectores sociales con intervenciones específicas en escenarios como la escuela, familia,
empresas, asociaciones, etcétera.
Es importante poner en práctica, de un modo generalizado, actividades educativas y
reforzar la incorporación adecuada de la educación para la salud al sistema escolar y el
papel de los medios de comunicación como elementos de información y opinión.
Las actuaciones que deben realizarse con aquellas personas en que las medidas
preventivas no tuvieron el efecto para las que fueron diseñadas deben partir de la
voluntariedad y la libertad, asegurando la equidad en el acceso a los programas de
tratamiento con independencia de la situación socioeconómica en que se encuentren.
262
La oferta asistencial debe basarse en programas de atención que puedan ser útiles,
procurando la integración progresiva en la atención primaria de salud y una mayor
coordinación entre los diferentes recursos y políticas sectoriales. Los programas de
reducción de daños constituyen, por tanto, una actuación fundamental en aquellas
personas en las que otras intervenciones han fracasado o sus condiciones sanitarias y
sociales así lo indiquen, dado el importante incremento experimentado en los últimos
años y el abanico de posibilidades que este tipo de programas ofrece.
La reinserción social, cuyo objetivo es evitar las situaciones de exclusión, debe
enmarcarse en el contexto comunitario, dejándose la posibilidad de que se establezcan
programas específicos para igualar situaciones ya de por sí desfavorecidas.
El Gobierno de Aragón tendrá entre sus prioridades presupuestarias las actividades
encaminadas a la prevención del consumo de drogas y de los problemas que de él
puedan derivarse.
El Gobierno de Aragón, consciente de las necesidades que se estaban planteando en
nuestra Comunidad Autónoma, puso en marcha, mediante la Orden de 22 de junio de
1987, del Departamento de Sanidad, Bienestar Social y Trabajo, modificada por la
Orden de 12 de noviembre de 1988, una serie de mecanismos jurídicos que vienen a
establecer el funcionamiento interno de la Comunidad Terapéutica de Rehabilitación
de Toxicómanos El Frago. A esta reglamentación han seguido una serie de normas que
regulan diferentes aspectos, como la autorización para la apertura o la acreditación de
centros residenciales de tratamiento ( Orden de 3 de agosto de 1990 del Departamento
de Sanidad, Bienestar Social y Trabajo, derogada por el Decreto 111/1992, del
Departamento de Sanidad, Bienestar Social y Trabajo, donde se establecen las
condiciones mínimas que deben reunir los servicios y establecimientos sociales
especializados). La acreditación, evaluación y control de centros y servicios de
tratamiento con opiáceos a personas dependientes de los mismos ha supuesto también
la creación de una Comisión por Orden de 3 de agosto de 1990 . El fenómeno de las
discotecas juveniles como espacios de ocio para la juventud ha tenido su regulación a
través de la Orden del Departamento de Presidencia y Relaciones Institucionales de 7
de abril de 1995 .
El Gobierno de Aragón ha dado respuesta en los últimos años a los problemas
relacionados con el consumo de drogas impulsando recursos de prevención,
tratamiento y reinserción. Se han establecido convenios anuales de colaboración con
entidades locales, extendiendo la respuesta asistencial a toda la Comunidad Autónoma
en el ámbito público mediante el mantenimiento de centros municipales de
drogodependencias de ámbito comarcal. Paralelamente, se han apoyado las acciones
de la iniciativa social, estableciendo convenios con organizaciones no gubernamentales.
Todo ello se ha impulsado desde la coordinación con el Plan Nacional sobre Drogas
aprobado en 1985.
263
El grado de desarrollo de estas actividades y la necesidad de contemplar este
fenómeno de una manera más integral y coordinada exigen una regulación normativa
que asegure una mayor homogeneidad y coherencia en el tratamiento de este
fenómeno tanto en lo asistencial como en las actuaciones dirigidas a la prevención y
reducción de los riesgos asociados al mismo.
El artículo 43 de la Constitución Española reconoce la protección de la salud y
establece que es a los poderes públicos a quienes compete organizar y tutelar la salud
pública a través de medidas preventivas, fomentando la educación sanitaria.
El Estatuto de Autonomía de Aragón (texto reformado por la Ley Orgánica 5/1996,
de 30 de diciembre) establece como competencias exclusivas de la Comunidad
Autónoma las siguientes materias: artículo 35.1.20ª : «Publicidad, sin perjuicio de las
normas generales dictadas por el Estado para sectores y medios específicos, de acuerdo
con los números uno, seis y ocho del apartado 1 del artículo 149 de la Constitución»;
artículo 35.1.26ª: «Asistencia, bienestar social y desarrollo comunitario; juventud y
promoción de las condiciones para su participación libre y eficaz en el desarrollo
político, social, económico y cultural»; artículo 35.1.28ª: «Protección y tutela de
menores», y artículo 35.1.40ª: «Sanidad e higiene». El artículo 35.2 establece que, en el
ejercicio de estas competencias, corresponde a la Comunidad Autónoma de Aragón la
potestad legislativa, la reglamentaria y la función ejecutiva.
La Ley 4/1987, de 25 de marzo , de ordenación de la acción social, en su artículo 1 ,
establece el derecho de todos los ciudadanos al acceso a los diferentes sistemas
públicos de protección social, y uno de los objetivos básicos que establece la Ley
2/1989, de 21 de abril, del Servicio Aragonés de Salud, en su artículo 4.2 , es la atención
integral de la salud individual y comunitaria de la población aragonesa mediante la
prestación de los servicios sanitarios en condiciones de igualdad para toda la
población, concretando más en su artículo 11.2 a) , donde fija los objetivos mínimos del
Plan de Salud de la Comunidad Autónoma: promoción, protección y prevención de la
salud, asistencia sanitaria y medidas de reinserción.
La Ley 10/1989, de 14 de diciembre, de Protección de Menores, establece como
medidas de prevención y de apoyo, en su artículo 10 , la elaboración de programas de
prevención tendentes a evitar el deterioro del entorno familiar, garantizando los
derechos del menor y disminuyendo los factores de riesgo de marginación,
drogadicción o cualesquiera otros.
En el contexto de estas disposiciones legislativas se inscribe la presente Ley, que tiene
como objetivo prioritario establecer los criterios que permitan una adecuada
coordinación de las entidades o instituciones que actúan en el campo de las
drogodependencias y regular el conjunto de acciones dirigidas a la prevención de las
mismas y a la formación e investigación en dicho campo.
264
Esta Ley se estructura en un título preliminar y otros cuatro títulos más, con un total
de 43 artículos.
El Título Preliminar , que contiene las Disposiciones Generales, además de establecer
el objeto de la Ley, incluye varias definiciones conceptuales que permiten una
homogénea interpretación del texto y contiene los principios rectores que inspiran la
redacción del mismo.
Considerando que la prevención de las drogodependencias es un elemento relevante,
la Ley la regula en el Título I , donde se establecen los objetivos generales y una serie
de medidas destinadas a reducir tanto la demanda como la oferta de todo tipo de
drogas. Destaca en dicho Título el Capítulo III , dedicado a la reducción de la oferta.
Este capítulo incluye cuatro secciones, encaminadas a limitar la publicidad y la
promoción, así como la venta y el consumo de bebidas alcohólicas y tabaco, con
especial referencia y protección a los menores de 18 años, y a establecer controles en
relación con los estupefacientes y las sustancias psicotrópicas.
El Título II recoge los objetivos generales y criterios de actuación de la asistencia y
reinserción social, garantizando la atención a las personas afectadas por el consumo de
drogas en condiciones de equidad con otras enfermedades. Este Título regula también
la organización de la atención y las actuaciones en los ámbitos judicial, penitenciario y
laboral, que se desarrollan en colaboración y coordinación con las Administraciones
públicas que tienen competencias en la materia.
El Título III , sobre organización y participación social, incluye los mecanismos de los
que tanto el Gobierno de Aragón como las corporaciones locales disponen para hacer
más eficaz y efectiva la aplicación de esta Ley, siempre bajo el principio de
coordinación institucional. En su Capítulo II se establece el procedimiento para la
elaboración y aprobación del Plan autonómico sobre drogas. Entendiendo el fenómeno
de las drogodependencias como complejo y donde la coordinación es imprescindible,
este Título recoge la participación social a través tanto de mecanismos especializados
como de su propia iniciativa, siempre en aras a conseguir aunar esfuerzos y recursos
que permitan adoptar medidas necesarias para alcanzar los objetivos de esta Ley.
El Título IV aporta los instrumentos, financiación, función inspectora y régimen
sancionador, que van a garantizar el estricto cumplimiento de lo establecido en el texto,
siempre en coordinación y, sobre todo, en colaboración entre Administraciones
públicas. Por un lado, recoge el compromiso de las Administraciones de dedicar los
recursos económicos suficientes para garantizar el mandato de la presente Ley.
Asimismo, define las funciones de inspección y control necesarias para el eficaz
cumplimiento de esta Ley. Por último, se regula el régimen sancionador de las
infracciones, respetando los principios de legalidad, tipicidad y proporcionalidad.
TÍTULO PRELIMINAR. Disposiciones Generales
Artículo 1. Objeto de la Ley
265
El objeto de la presente Ley es establecer los criterios que permitan una adecuada
coordinación de las entidades e instituciones que actúan en el campo de las
drogodependencias y regular el conjunto de acciones dirigidas a la prevención de las
mismas, a la asistencia y reinserción social de los drogodependientes y a la formación e
investigación en dicho campo.
Artículo 2. Definiciones
1. Se consideran drogas, a los efectos de esta Ley, aquellas sustancias que,
administradas al organismo, son capaces de alterar de alguna manera el sistema
nervioso central de un individuo y pueden generar dependencia, sea física, psíquica o
ambas.
Especialmente tienen esta consideración:
a) Los estupefacientes y psicótropos, entendiendo por tales las sustancias o
preparados sometidos a fiscalización o control en virtud de las normas nacionales y
convenios internacionales suscritos por el Estado español.
b) Las bebidas alcohólicas con una graduación superior al uno por ciento de su
volumen.
c)
El tabaco.
d) Los productos de uso industrial o doméstico capaces de producir los efectos
anteriormente descritos.
2.
En el marco de la presente Ley, se entiende por:
a) Drogodependencia: estado psíquico, y en ocasiones también físico, debido a la
interacción entre un organismo vivo y una sustancia química, que se caracteriza por
modificaciones del comportamiento y otras reacciones entre las que siempre se
encuentra una pulsión a consumir la sustancia de forma continua o periódica con
objeto de volver a experimentar sus efectos psíquicos y, en ocasiones, evitar el malestar
por su abstinencia.
b) Abuso o uso indebido de drogas: consiste en un patrón desadaptativo de
consumo de sustancias manifestado por consecuencias adversas significativas y
recurrentes relacionadas con ese consumo. Puede implicar intoxicaciones o provocar
situaciones que impliquen para la persona riesgo físico, psíquico o social.
Las intervenciones en drogodependencias contempladas en la presente Ley deben
entenderse referidas también a intervenciones sobre abuso o uso indebido de drogas.
c) Prevención: entramado dinámico de estrategias dirigidas a modificar actos
personales, sociales y culturales que pudieran ser favorecedores de consumos
inadecuados de drogas.
266
Estas estrategias tendrán como objeto reducir la demanda y consumo de drogas,
reducir o limitar la oferta de drogas en la sociedad y reducir las consecuencias que de
su consumo puedan derivarse.
d) Desintoxicación: conjunto de medidas terapéuticas encaminadas
interrupción del consumo continuado de una sustancia de abuso.
a
la
e) Deshabituación: proceso de rehabilitación encaminado a la eliminación de una
conducta drogodependiente, actuando fundamentalmente sobre los factores que
originaron esta drogodependencia.
f) Reinserción social: proceso orientado a la integración plena de la persona en la
sociedad en igualdad de condiciones que el resto de los ciudadanos.
Artículo 3. Principios rectores
Las actuaciones que en materia de drogodependencias se lleven a cabo en la
Comunidad Autónoma de Aragón responderán a los siguientes principios rectores:
a) La consideración de las drogodependencias y del abuso o uso indebido de
drogas como problemas de salud con repercusiones en la esfera biológica, psicológica y
social, así como en el entorno familiar o de convivencia de las personas.
b) La promoción de hábitos saludables que favorezcan una cultura de la salud y la
solidaridad y apoyo a las personas con problemas de drogodependencias.
c) La prioridad de las intervenciones cuyo objetivo sea la prevención del consumo
de drogas o de los problemas que de él puedan derivarse.
d) La integración de las actuaciones en materia de drogodependencias en los
sistemas educativo, sanitario y de servicios sociales de la Comunidad Autónoma de
Aragón.
e) La responsabilidad de las Administraciones públicas en el desarrollo, la
coordinación de las intervenciones y la participación activa de la comunidad en el
diseño de las actuaciones.
f) La modificación de las actitudes y comportamientos de la sociedad respecto a las
drogodependencias, generando una conciencia solidaria frente a este problema.
TÍTULO I. Prevención de drogodependencias
CAPÍTULO I. Objetivos generales
Artículo 4. Objetivos generales
Corresponde a las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, la
promoción, desarrollo, fomento, coordinación, control y evaluación de los programas y
actuaciones tendentes a:
267
a) Informar a la población sobre las sustancias que pueden generar dependencia,
sus efectos y los riesgos y consecuencias derivados del uso y abuso de las mismas, así
como facilitar la comprensión del fenómeno de las drogas.
b) Educar para la salud, potenciando hábitos saludables frente a las actitudes
favorecedoras del consumo de drogas, y formar a los profesionales en este campo.
c) Reducir el interés social y la demanda de drogas, trabajando sobre el desarrollo
de las competencias y capacidades personales.
d) Intervenir sobre las condiciones socioculturales que inciden en el consumo de
sustancias capaces de generar dependencia.
e) Adoptar medidas que minimicen los riesgos para la salud que se derivan del
consumo de drogas.
f)
Regular y limitar la presencia, promoción y venta de drogas en el medio social.
g) Facilitar, en su caso, la integración de los drogodependientes mediante políticas
activas de reinserción social, haciendo especial hincapié en la formación continuada.
h) Fomentar la coordinación entre los recursos comunitarios y las redes sociales,
apoyando su organización y desarrollo.
i) Educar en el consumo responsable de sustancias que, si bien quedan englobadas
en la definición de drogas, no son perjudiciales en su consumo moderado.
CAPÍTULO II. Prevención a través de medidas para la reducción de la demanda de
drogas
Artículo 5. Información
El Gobierno de Aragón, a través del órgano competente por razón de la materia,
realizará las siguientes actuaciones de carácter informativo para la prevención de las
drogodependencias:
a) Promoverá el desarrollo de campañas informativas sobre los efectos del consumo
de drogas, con el objetivo de modificar actitudes y hábitos relacionados con el mismo,
y facilitará el acceso de la población a la información sobre los recursos de intervención
existentes.
b) Mantendrá los sistemas apropiados de información y de vigilancia
epidemiológica para la detección de tendencias, hábitos, circunstancias en las que se
producen y consecuencias del consumo de drogas, a fin de facilitar una adecuada
planificación de la prevención de drogodependencias.
c) Facilitará información actualizada a los usuarios y profesionales de las áreas
sanitaria, de servicios sociales, educativa y laboral, así como de los sectores
comerciales, sobre las sustancias capaces de producir dependencia.
268
d) Promoverá, en el ámbito laboral, actividades formativas e informativas acerca de
los efectos del consumo de drogas, con destino a trabajadores, representantes
sindicales y empresarios.
Artículo 6. Investigación
El Gobierno de Aragón promoverá la realización de los estudios y proyectos de
investigación que considere necesarios sobre el fenómeno de las drogodependencias.
Artículo 7. Educación para la salud
El Gobierno de Aragón realizará las siguientes actuaciones en materia de educación
para la salud:
1. Promoverá la incorporación de programas de educación para la salud en los
ámbitos educativo y comunitario, y fomentará la participación de los agentes
educativos y comunitarios en la elaboración y desarrollo de los programas de
prevención de drogodependencias.
Estos programas darán prioridad al trabajo preventivo con las familias
multiproblemáticas.
2. Impulsará, en colaboración con los organismos competentes y aquellas entidades
sociales con experiencia en materias de salud y educación, la incorporación de la
educación para la salud en el diseño curricular de los centros escolares. Asimismo,
adoptará las medidas necesarias para apoyar la incorporación de la educación para la
salud en los programas de estudio universitarios, y, concretamente, de todos los
contenidos necesarios para una formación adecuada sobre los distintos aspectos de las
drogodependencias y para la formación de especialistas.
3. Colaborará con las entidades locales para la elaboración de planes municipales
de prevención de las drogodependencias, desde la perspectiva de la promoción de la
salud, que cuenten con la participación de los agentes comunitarios de las mismas.
4. Impulsará las iniciativas de otras entidades o colectivos sociales en materia de
educación para la salud.
5. Determinará los programas a realizar para la formación interdisciplinar de
aquellos colectivos relacionados con la prevención, asistencia e incorporación social en
materia de drogodependencias. Para ello contará con las entidades de iniciativa social
con experiencia en este campo, reconocidas por el Gobierno de Aragón.
Artículo 8. Intervención sobre las condiciones sociales
1. Se considerarán de interés preferente y deberán ser potenciadas dentro de los
programas existentes las actuaciones de los servicios sociales destinadas a intervenir
sobre las condiciones y circunstancias sociales, económicas y culturales asociadas a la
aparición de problemas de drogodependencias, especialmente aquéllas destinadas a
269
mejorar las condiciones de vida y superar los factores personales y familiares de
marginación que inciden en el consumo de algunas drogas.
2. Las Administraciones públicas de la Comunidad Autónoma, en el ámbito de sus
respectivas competencias, deberán impulsar actuaciones orientadas a favorecer la vida
asociativa de los colectivos sociales de riesgo y prestar especial atención a menores y
jóvenes, como sujetos activos con capacidad para modificar su propio medio personal
y social, mediante la promoción del asociacionismo juvenil y su participación en
programas de ocupación, de ocio, deportivos y culturales.
Asimismo, deberán promover entre los jóvenes alternativas de formación
profesional, primer empleo y autoempleo, e involucrar al entorno familiar o de
convivencia con el fin de garantizar una adecuada integración.
CAPÍTULO III. Prevención a través de medidas para la reducción de la oferta
SECCIÓN 1ª. Limitaciones a la publicidad y promoción de bebidas alcohólicas y
tabaco
Artículo 9. Condiciones de la publicidad
1. Sin perjuicio de lo establecido en la legislación estatal sobre publicidad en el
ámbito de su competencia, la publicidad y promoción, tanto directa como indirecta, de
bebidas alcohólicas y tabaco deberá respetar en todo caso las siguientes limitaciones:
a) No está permitida la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco dirigida
específicamente a menores de 18 años. No se utilizarán argumentos dirigidos a
menores de edad, quienes no podrán protagonizar anuncios publicitarios de bebidas
alcohólicas o de tabaco ni figurar en ellos.
b) Quedan prohibidos los anuncios publicitarios de bebidas alcohólicas y tabaco en
publicaciones juveniles que se editen en el territorio de la Comunidad Autónoma de
Aragón, así como desde los centros emisores de la Comunidad Autónoma, tanto de
televisión como de radio, en programas de contenido específicamente pedagógico o
que vayan dirigidos exclusiva o preferentemente a menores de 18 años.
c) No podrá realizarse patrocinio, financiación o publicidad de actividades
deportivas, culturales o de cualquier otro tipo dirigidas fundamentalmente a menores
de 18 años por parte de personas físicas o jurídicas cuya actividad principal o conocida
sea la fabricación o la venta de bebidas alcohólicas o tabaco, si ello lleva implícita la
aparición de dicho patrocinio o la difusión de marcas, símbolos o imágenes
relacionados con las bebidas alcohólicas o tabaco.
d) No está permitido que los mensajes publicitarios de bebidas alcohólicas o tabaco
se asocien a una mejora del rendimiento físico o psíquico, a la conducción de vehículos,
al manejo de armas, al éxito social o sexual y a efectos terapéuticos. Asimismo, queda
prohibido ofrecer una imagen negativa de la abstinencia o de la sobriedad.
270
2. Las prohibiciones contenidas en este capítulo se extienden a todo tipo de
publicidad, directa o indirecta, incluyendo la publicidad de objetos o productos que,
por su denominación, grafismo, modo de presentación o cualquier otra causa, pueda
suponer una publicidad encubierta de bebidas alcohólicas o tabaco.
Artículo 10. Prohibiciones
Se prohíbe expresamente la publicidad directa e indirecta de bebidas alcohólicas y
tabaco en:
a)
Centros y servicios sanitarios, sociosanitarios y de atención social.
b)
Centros docentes, incluidos los de enseñanza deportiva.
c) Salas de cine, teatro o espectáculos e instalaciones deportivas, cuando su
programación vaya dirigida a menores de 18 años.
d)
Medios de transporte público.
e)
Lugares donde esté prohibida su venta y consumo.
Artículo 11. Promoción
1. Las actividades de promoción de bebidas alcohólicas y tabaco en ferias,
certámenes, exposiciones, muestras o actividades similares, cuando tengan lugar
dentro de otras manifestaciones públicas, se realizarán, siempre que sea posible, en
espacios diferenciados y separados. En ellas no estará permitido ni el ofrecimiento ni la
degustación gratuita a menores de 18 años.
2. En las visitas a centros de producción, elaboración y distribución de bebidas
alcohólicas o de tabaco no podrán ofrecerse los productos a los menores de edad.
SECCIÓN 2ª. Limitaciones a la venta y consumo de bebidas alcohólicas
Artículo 12. Prohibiciones
1.
Se prohíbe la venta y suministro de bebidas alcohólicas a menores de 18 años.
2. Se prohíbe estar bajo la influencia de bebidas alcohólicas, mientras se está de
servicio o en disposición de prestarlo, a los conductores de vehículos de servicio
público, al personal sanitario y, en general, a todos los profesionales cuya actividad, de
realizarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas, pudiera causar un daño contra la
vida o integridad física de las personas.
3. La venta o el suministro de bebidas alcohólicas a través de máquinas automáticas
sólo podrá realizarse en establecimientos cerrados, y siempre a la vista de una persona
responsable del establecimiento, que responderá del cumplimiento de la citada
prohibición. En la superficie frontal de estas máquinas, en lugar visible, se hará constar
la prohibición que tienen los menores de 18 años de consumir bebidas alcohólicas.
4. En todos los establecimientos, instalaciones o lugares donde se suministren,
vendan o dispensen bebidas alcohólicas deberán colocarse, de forma visible al público
271
y en las inmediaciones de estos productos, carteles que adviertan de la prohibición
establecida.
5. Las características de la señalización a la que se refieren los dos apartados
anteriores se determinarán reglamentariamente.
6. No se permitirá la venta ni el consumo de bebidas alcohólicas en los siguientes
lugares:
a) Los centros y dependencias de la Administración pública, salvo en los lugares
expresamente habilitados al efecto en razón de su significación turística y/o cultural, y
en los demás espacios habilitados siempre que en éstos se trate de bebidas alcohólicas
de menos de 18 grados.
b)
Los centros sanitarios y sociosanitarios.
c)
Los centros docentes no universitarios.
d)
Los centros de atención o esparcimiento de menores.
e) Las áreas de servicio y descanso en autovías y autopistas, así como las
gasolineras, salvo que se trate de bebidas de menos de 18 grados.
7. Las corporaciones locales establecerán en sus correspondientes ordenanzas
municipales los criterios que regulen la localización, distancia y características que
deberán reunir los establecimientos de venta y suministro de bebidas alcohólicas, así
como su venta y consumo en la vía pública. Dichas corporaciones serán responsables
de su cumplimiento dentro de su ámbito territorial.
SECCIÓN 3ª. Limitaciones a la venta y consumo de tabaco
Artículo 13. Limitaciones a la venta
1. Se prohíbe la venta y suministro de tabaco, de sus productos, labores o
imitaciones que introduzcan el hábito de fumar a personas menores de 18 años en el
territorio de la Comunidad Autónoma de Aragón.
2. En todos los establecimientos donde se venda o suministre tabaco o sus labores,
deberá colocarse, de forma visible al público y en las inmediaciones de estos productos,
carteles que adviertan de la prohibición establecida.
3. Se prohíbe la venta y el suministro de tabaco a través de máquinas automáticas, a
no ser que se encuentren en establecimientos cerrados y siempre a la vista de una
persona responsable del establecimiento, que responderá del cumplimiento de la citada
prohibición. En la superficie frontal de estas máquinas, en lugar visible, se hará constar
la prohibición que tienen los menores de 18 años de adquirir tabaco.
4. Las características de la señalización a la que se refieren los dos apartados
anteriores se determinarán reglamentariamente.
5.
Se prohíbe la venta y suministro de tabaco en los siguientes lugares:
272
a)
Los centros y dependencias de la Administración pública.
b)
Los centros sanitarios, sociosanitarios y de servicios sociales, y sus dependencias.
c)
Los centros docentes.
d)
Los centros e instalaciones deportivos.
e)
Los centros de atención o esparcimiento de menores.
f)
La vía pública.
Artículo 14. Limitaciones al consumo
1.
Está prohibido fumar en:
a) Los centros, servicios o establecimientos sanitarios y sociosanitarios, salvo en
aquellas zonas que expresamente se habiliten al efecto, que en todo caso serán
independientes para los usuarios de los servicios y visitantes, y para el personal del
centro, servicio o establecimiento.
b) Los centros de servicios sociales, salvo en aquellas zonas que expresamente se
habiliten al efecto.
c)
Los centros de atención social destinados a menores de 18 años.
d)
Los espacios cerrados de esparcimiento y ocio para uso infantil y juvenil.
e)
Los centros docentes no universitarios.
f) Los centros universitarios o de enseñanza dirigida a mayores de edad, salvo en
las zonas expresamente habilitadas al efecto.
g)
Los centros e instalaciones deportivas cerrados.
h) Las salas de uso público general destinadas a lectura, biblioteca, conferencias,
exposiciones, museos o similares.
i)
Las salas de teatro, cine y otros espectáculos públicos en locales cerrados.
j) Las oficinas y dependencias laborales de la Administración pública, y todas las
destinadas a la atención directa al público, salvo en aquellas zonas expresamente
habilitadas al efecto.
k)
Cualquier área laboral donde trabajen mujeres embarazadas.
l) Los centros comerciales cerrados y entidades financieras, salvo en las zonas
especialmente reservadas y señalizadas al efecto por la dirección de los mismos, que en
ningún caso podrán ser zonas destinadas a la venta.
m) Los lugares donde exista mayor riesgo para la salud del trabajador por
combinar la nocividad del tabaco con el perjuicio ocasionado por el contaminante
industrial.
273
n) Las salas de espera de accesos de embarque en estaciones de autobuses, trenes o
aeropuertos, salvo en aquellas zonas que expresamente se habiliten al efecto.
ñ) Cualquier medio de transporte colectivo, urbano e interurbano, en trayectos que
recorran exclusivamente el territorio de la Comunidad Autónoma de Aragón.
o) Los vehículos de transporte escolar y todos los destinados total o parcialmente al
transporte de menores de 18 años o de enfermos.
p) Los locales donde se elaboren, transformen, manipulen, preparen o vendan
alimentos, excepto aquellos que estén destinados principalmente al consumo de los
mismos, donde se diferenciarán los espacios destinados a fumadores y no fumadores.
En todo caso, se mantendrá la prohibición de fumar a los manipuladores de alimentos.
q) Los ascensores y otros recintos pequeños de escasa ventilación, destinados al uso
de varias personas, tanto en instalaciones públicas como privadas.
r) Los lugares similares a los mencionados en este apartado que se determinen
legalmente.
2. Se consideran zonas habilitadas para fumadores aquellas que cumplan los
siguientes requisitos:
a)
Estar nítidamente separadas y contar con sistemas de ventilación adecuados.
b) No estar ubicadas en zonas de paso obligado para no fumadores o salas de
espera.
c)
Encontrarse su ubicación claramente señalizada.
3. En el caso de que no pudieran cumplirse los anteriores requisitos, se entenderá
que todo el local deberá ser libre de humos.
Artículo 15. Señalización
En todos los lugares, locales o zonas aludidas en el artículo anterior estará visible y
convenientemente señalizada la prohibición de fumar.
Artículo 16. Preferencia del derecho de los no fumadores
El derecho a la salud de los no fumadores prevalecerá sobre el derecho a fumar en
aquellas circunstancias en las que aquél pueda verse afectado por el consumo de
tabaco.
SECCIÓN 4ª. Control de estupefacientes y sustancias psicotrópicas
Artículo 17. Estupefacientes y sustancias psicotrópicas
1. La Administración sanitaria, en el marco de la legislación vigente, prestará
especial atención al control e inspección de sustancias y productos estupefacientes,
psicotrópicos, precursores y de síntesis desde su producción hasta la distribución y
dispensación.
274
2. La creación y funcionamiento de los centros de distribución y dispensación se
someterán a autorización administrativa previa, correspondiendo su inspección y
control a la Administración sanitaria de la Comunidad Autónoma.
3. El Gobierno de Aragón, a través del órgano competente por razón de la materia,
proporcionará información actualizada a las personas usuarias y profesionales de los
servicios sociales, sanitarios y sociosanitarios sobre la utilización, en la Comunidad
Autónoma de Aragón, de las sustancias y los productos a los que se refiere el apartado
1 de este artículo y de aquellos otros capaces de producir dependencia.
Artículo 18. Otras sustancias
1. El Gobierno de Aragón, en el marco de sus competencias, regulará las
condiciones y presentación a la venta de sustancias y productos comerciales que
puedan producir efectos nocivos para la salud y crear dependencia.
2. No se permitirá el suministro y venta a menores de 18 años de sustancias o
productos industriales de venta autorizada que tengan algún elemento psicoactivo que
pueda producir efectos nocivos para la salud o crear dependencia.
3. El Gobierno de Aragón determinará reglamentariamente la relación de sustancias
a que se refiere el apartado anterior.
TÍTULO II. Asistencia y reinserción social
CAPÍTULO I. Objetivos generales y criterios de actuación
Artículo 19. Objetivos generales
Las acciones que se desarrollen en la Comunidad Autónoma de Aragón dirigidas a la
atención a drogodependientes tendrán por finalidad:
a) Garantizar la asistencia física, psíquica, social y familiar a las personas afectadas
por el abuso y dependencia de las drogas en condiciones de equidad con otros
problemas de salud, asegurando la calidad y eficacia de los servicios.
b) Asegurar la calidad, eficacia y coordinación entre los servicios sanitarios y
sociales.
c) Reducir la morbilidad y la mortalidad asociadas al consumo de drogas,
mejorando los niveles de salud física, psíquica y social de las personas atendidas en los
dispositivos asistenciales.
d) Establecer programas de actuación que fomenten la demanda asistencial de las
personas afectadas por abuso o dependencia de drogas, a fin de facilitar su
deshabituación y reinserción social en su caso.
e) Desarrollar programas encaminados a la reducción del daño por la
drogodependencia, especialmente aquellos dirigidos a prevenir la difusión de
enfermedades infectocontagiosas.
275
f) Facilitar el acceso de los drogodependientes a los recursos sociales normalizados.
Para ello se propiciará el desarrollo de programas específicos dirigidos a alcanzar su
integración social y se potenciarán, especialmente, los recursos educativos y laborales
que faciliten esta integración.
g) Mitigar la
drogodependiente.
problemática
social
y
jurídico-penal
de
la
población
h) Estimular la implicación activa y solidaria de la comunidad en el proceso
asistencial y de integración social del drogodependiente.
Artículo 20. Criterios de actuación
1. Los servicios que realicen la atención a drogodependientes en la Comunidad
Autónoma de Aragón actuarán según los siguientes criterios:
a) La atención a los problemas de salud de los drogodependientes se realizará
preferentemente en el ámbito comunitario, considerando la mayor proximidad posible
al entorno sociofamiliar, y con criterios de equidad en la distribución territorial de los
programas.
b) La atención a los drogodependientes quedará garantizada, con carácter de
gratuidad, en cualesquiera de los niveles de atención de la red pública sociosanitaria.
c) La oferta deberá ser accesible y diversificada, profesionalizada e interdisciplinar,
estará basada en programas individualizados, con vocación a la deshabituación y
reinserción social, y prestará especial atención a los colectivos más vulnerables, en
particular a los adolescentes.
d) Se procederá a la inspección y control periódico de centros, establecimientos y
otros servicios de atención al drogodependiente.
e) Se garantizarán los derechos del usuario en los servicios de atención, asegurando
la confidencialidad, el acceso a la oferta terapéutica más adecuada y la voluntariedad
para iniciar y cesar el proceso terapéutico, excepto en los casos señalados por la
legislación vigente.
f) La red de servicios sociales y otros recursos comunitarios normalizados velará, en
coordinación con los recursos específicos, por la adecuada reinserción del
drogodependiente en su entorno y comunidad, y adoptará, cuando sea necesario,
medidas especiales destinadas a conseguir la igualdad de oportunidades.
g) La oferta asistencial en centros específicos de atención a drogodependientes
incluirá la posibilidad de tratamiento en régimen residencial.
h) La formación y capacitación sociolaboral de los drogodependientes será objeto
de una especial atención, y se realizará en los propios centros asistenciales cuando así
lo requiera el caso.
276
i) La atención al drogodependiente y a sus familiares se realizará preferentemente a
través del Sistema Nacional de Salud y del Sistema de Acción Social de Aragón,
incrementando sus recursos en función de las necesidades de la población e
incorporando, cuando sea necesario, las iniciativas sociales sin ánimo de lucro que
cumplan los objetivos y criterios de actuación del Plan autonómico sobre drogas, con
objeto de completar y diversificar los programas terapéuticos.
j) En aquellos casos en los que la reinserción no pueda ser efectiva a través de los
recursos normalizados de la sociedad podrán establecerse programas de reinserción
individualizados.
k) En los procesos de reinserción se fomentará la participación activa de toda la
comunidad.
l) Se incorporará la perspectiva de las mujeres en la asistencia sanitaria en función
de la diferente problemática que plantee este colectivo de personas drogodependientes.
2. La Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón impulsará el
desarrollo de programas de reinserción a través de los programas municipales o
comarcales de drogodependencias, servicios sociales de base y otros recursos de
inserción sociolaboral, y participará en él.
CAPÍTULO II. Organización de la atención
Artículo 21. Organización de la atención
1. Los recursos públicos para la asistencia e incorporación social de las personas
drogodependientes en nuestra Comunidad Autónoma estarán integrados en las redes
generales asistenciales sociosanitarias, atendiendo a criterios de normalización y
coordinación.
2.
La atención a las drogodependencias se conformará por dos niveles de atención:
A)
Primer nivel, formado por:
a)
Equipos de atención primaria de salud.
b)
Servicios sociales de base.
c)
Servicios municipales de drogodependencias.
d)
Asociaciones de apoyo o ayuda a los drogodependientes.
e)
Servicios de prevención de riesgos laborales.
B)
Segundo nivel, formado por:
a)
Centros de salud mental.
b)
Unidades de desintoxicación en hospitales.
c)
Comunidades terapéuticas.
277
d) Recursos de régimen intermedio, tales como centros de día, pisos de acogida o
talleres ocupacionales terapéuticos.
e) Otros centros y servicios específicos de atención a las drogodependencias,
legalmente constituidos en nuestra Comunidad Autónoma.
3. El Gobierno de Aragón establecerá reglamentariamente las funciones específicas
de estos dos niveles de atención dentro de su ámbito competencial. Esta
reglamentación tendrá en cuenta la especificidad de los diversos centros, servicios,
recursos y asociaciones debidamente acreditados.
Artículo 22. Los centros de atención a las drogodependencias
1. La regulación de los centros de atención a las drogodependencias se establecerá
reglamentariamente.
2.
Estos centros contarán, al menos, con:
a) Libro de registro, tanto en soporte informático como en papel, supervisado por el
departamento competente en esta materia.
b) Personal técnico cualificado en las áreas sanitaria, social, psicológica y laboral,
que será definido reglamentariamente atendiendo al tipo de centro de que se trate.
c)
Programa terapéutico temporalizado.
d) Libro de reclamaciones a disposición de los drogodependientes y de sus
familiares.
3. Los centros de carácter privado, además de lo establecido en la presente Ley,
deberán contar con el régimen de precios de los diferentes servicios.
Artículo 23. Centros de venopunción
La Comunidad Autónoma impulsará la creación de centros de venopunción o puntos
limpios de inyección, y pondrá en marcha aquellas experiencias nuevas en materia
asistencial que estén avaladas por la comunidad sanitaria.
CAPÍTULO III. Ámbitos judicial, penitenciario y laboral
Artículo 24. Ámbitos judicial y penitenciario
El Gobierno de Aragón, a través del órgano competente en razón de la materia,
llevará a cabo las siguientes actuaciones:
a) Colaborará con los servicios sanitarios y sociales del sistema penitenciario para la
puesta en marcha de programas de atención a internos drogodependientes, así como
en programas de intervención en los centros penitenciarios orientados a la
deshabituación y reinserción, y facilitará la atención a dichos internos desde las
estructuras de la red de atención sociosanitaria a las drogodependencias.
278
b) Cooperará con el sistema penitenciario en programas de promoción de la salud
en los centros penitenciarios de la Comunidad Autónoma.
c) Dispondrá, a través de los recursos acreditados, alternativas para las demandas
de cumplimiento de medidas de seguridad, suspensión de la ejecución de la pena o
cumplimiento de la misma, formuladas por las Administraciones de Justicia o
Penitenciaria, y creará los recursos necesarios para el establecimiento de medidas
alternativas a la privación de libertad cuando el penado refiera adicción a sustancias
estupefacientes.
d) Facilitará el cumplimiento, en el lugar de origen, de las penas impuestas a las
personas a las que se refiere el inciso final del apartado anterior.
e) Establecerá, en colaboración con la Administración de Justicia, programas de
asesoramiento jurídico y social que faciliten la reinserción de las personas
drogodependientes detenidas.
f) Promoverá convenios de colaboración con las Administraciones de Justicia y
Penitenciaria para el desarrollo de lo dispuesto en los apartados anteriores.
g) Promoverá convenios plurianuales y conciertos de colaboración con instituciones
y entidades sociales sin ánimo de lucro implicadas en la prevención, asistencia y
reinserción social en materia de drogodependencias dentro del ámbito de las
instituciones penitenciarias.
Artículo 25. Ámbito laboral
1. El Gobierno de Aragón, en el ámbito de sus competencias, llevará a cabo las
siguientes iniciativas:
a) En el marco de la legislación sobre prevención de riesgos laborales, pondrá los
medios necesarios para que las drogodependencias o los problemas de salud derivados
del consumo de drogas no sean causa de discriminación en el medio laboral.
b) Promoverá la realización de evaluación de riesgos en relación con el puesto de
trabajo cuando se detecten problemas por consumo de drogas, de forma que permita el
desarrollo de planes globales de intervención en la empresa.
c) Facilitará, desde el medio laboral, el acceso de los drogodependientes a los
servicios especializados en su atención.
d) Fomentará acuerdos entre organizaciones empresariales y sindicales tendentes a
la reserva del puesto de trabajo de las personas drogodependientes durante su proceso
de rehabilitación y al desistimiento del ejercicio de las potestades disciplinarias que
reconoce la legislación laboral en casos de problemas derivados del abuso de drogas.
e) Impulsará programas de prevención dirigidos a trabajadores con problemas de
consumo de drogas en el ámbito laboral, especialmente de alcohol y tabaco, tendentes
a una mejora de la salud y calidad de vida.
279
Asimismo, promoverá acuerdos de colaboración con las organizaciones sindicales y
empresariales para el desarrollo de estos programas, en el que participarán de forma
prioritaria los comités de seguridad y salud.
2. En los centros, establecimientos y servicios dependientes de las Administraciones
públicas aragonesas se reservará el puesto de trabajo de la persona drogodependiente
durante el proceso de tratamiento y rehabilitación. En todo caso, se garantizará el
acceso al tratamiento en aquellos casos en que deba realizarse en horario laboral.
TÍTULO III. Organización y participación social
CAPÍTULO I. Competencias de las Administraciones públicas
Artículo 26. Competencias del Gobierno de Aragón
Sin perjuicio de las demás competencias que el ordenamiento vigente le atribuye,
corresponde al Gobierno de Aragón:
a) La planificación general y la evaluación de las necesidades, demandas y recursos
relacionados con las materias objeto de la presente Ley.
b) La coordinación y ordenación de las funciones, actuaciones y servicios que en
materia de drogodependencias tengan que desarrollar las distintas Administraciones e
instituciones públicas o privadas de la Comunidad Autónoma de Aragón.
c) El establecimiento de un sistema centralizado de información sobre
drogodependencias que permita el seguimiento y evaluación continua del consumo de
drogas y de los problemas asociados, garantizando el derecho a la confidencialidad de
los datos que se registren.
d) La aprobación de la normativa sobre autorización, acreditación, registro e
inspección de centros, programas o servicios que desarrollen actividades y acciones de
intervención en materia de consumo de drogas o problemas asociados a él.
e) El ejercicio de la potestad inspectora y sancionadora en los términos previstos en
esta Ley.
f) La promoción de programas interdisciplinares de formación dirigidos al personal
sanitario, de servicios sociales y educativo, así como a cualquier otro cuya actividad
profesional se relacione directa o indirectamente con las drogodependencias. Para ello,
además de sus propios recursos, contarán con el apoyo de otras Administraciones
públicas y de las iniciativas sociales o asociaciones que articulen proyectos de
formación.
g) La adopción, en colaboración con otras Administraciones públicas, de todas
aquellas medidas que sean precisas para asegurar el buen desarrollo de esta Ley.
h) El asesoramiento a las corporaciones locales en la elaboración de sus planes y
programas relacionados con las drogodependencias.
Artículo 27. Competencias de las corporaciones locales
280
Sin perjuicio de las demás competencias que el ordenamiento vigente les atribuye,
corresponde a las corporaciones locales de la Comunidad Autónoma de Aragón:
a) La dirección de aquellos programas propios relacionados con las
drogodependencias que se desarrollen en su ámbito territorial y la coordinación con
otros programas.
b) La elaboración, aprobación y ejecución del plan municipal o comarcal, en su
caso, sobre drogodependencias, elaborado de conformidad con los criterios
establecidos por la presente Ley y por el Plan autonómico sobre drogas.
c) El fomento de la participación social y el apoyo a las instituciones privadas que,
sin ánimo de lucro, desarrollen actuaciones previstas en el plan municipal o comarcal
sobre drogodependencias.
d) El ejercicio de la potestad inspectora y sancionadora en los términos previstos en
esta Ley.
e) La colaboración con los sistemas educativo y sanitario en materia de educación
para la salud.
CAPÍTULO II. Plan autonómico sobre drogas
Artículo 28. Naturaleza y características
1. El Plan autonómico sobre drogas es el instrumento básico para la planificación,
ordenación y coordinación de los recursos, objetivos y actuaciones que, en materia de
drogodependencias, se desarrollen en el ámbito territorial de la Comunidad Autónoma
de Aragón.
2. El Plan será vinculante para todas las Administraciones públicas e instituciones
privadas que desarrollen actuaciones en materia de drogas en la Comunidad
Autónoma de Aragón.
3. Este Plan se fundamentará en la prevención, que se configura como el eje
fundamental para articular su estrategia, y tomará como marco de referencia el
denominado Plan Nacional sobre Drogas.
Artículo 29. Contenido del Plan autonómico sobre drogas
El Plan autonómico sobre drogas contemplará en su redacción, al menos, los
siguientes extremos:
a) Análisis de la situación y aproximación epidemiológica al consumo de drogas en
la Comunidad Autónoma de Aragón.
b) Objetivos generales y específicos por áreas de intervención y actividades para su
consecución.
c)
Criterios básicos de actuación.
281
d)
Programas y calendario de actuaciones.
e)
Ordenación de los recursos asistenciales y descripción de sus funciones.
f) Mecanismos de coordinación entre las distintas Administraciones públicas,
entidades e instituciones privadas que desarrollen actuaciones en materia de drogas.
g)
Indicadores de seguimiento, control y evaluación.
Artículo 30. Elaboración y aprobación del Plan autonómico sobre drogas
1. La elaboración del Plan autonómico sobre drogas corresponde al Gobierno de
Aragón, a través del órgano competente por razón de la materia, que procederá a su
redacción de conformidad con las directrices que hayan sido establecidas en esta
materia por el Gobierno de Aragón.
2. En la elaboración del Plan autonómico sobre drogas se tendrán en cuenta las
propuestas y consideraciones formuladas por el Consejo Asesor en
Drogodependencias y la Comisión Interdepartamental de Drogodependencias.
3. El Plan autonómico sobre drogas será aprobado por el Gobierno de Aragón, a
propuesta del Departamento competente por razón de la materia.
CAPÍTULO III. Coordinación institucional
Artículo 31. Comisión interdepartamental de drogodependencias
Se constituirá la Comisión interdepartamental de drogodependencias como órgano
de la Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón adscrito al
Departamento competente en materia de sanidad, y en cuya composición estarán
representados los diferentes Departamentos implicados.
Sus características, composición y régimen de funcionamiento se determinarán
reglamentariamente.
CAPÍTULO IV. Participación social
Artículo 32. Consejo Asesor en Drogodependencias
Se constituirá el Consejo Asesor en Drogodependencias como un órgano colegiado
de carácter consultivo, adscrito al Departamento competente en materia de sanidad,
donde estarán representadas las Administraciones públicas y organizaciones no
gubernamentales que trabajen en aspectos relacionados con esta Ley, con el objetivo de
promover la participación de la comunidad y favorecer la coordinación y
racionalización en la utilización de los recursos.
Sus características, composición y régimen de funcionamiento se determinarán
reglamentariamente.
Artículo 33. Iniciativa social
Las Administraciones públicas de la Comunidad Autónoma de Aragón fomentarán
la participación del voluntariado social y apoyarán las iniciativas sociales que tengan
282
por objetivo el desarrollo
drogodependencias.
de
actividades
y
programas
en
materia
de
Para ello, podrán suscribir convenios plurianuales y conciertos con instituciones
privadas o entidades de iniciativa social, legalmente constituidas y debidamente
acreditadas y registradas, en los términos previstos en la normativa vigente en materia
de servicios y establecimientos sociales y sociosanitarios, siempre que cumplan los
criterios de actuación y de calidad y los objetivos del Plan autonómico sobre drogas.
TÍTULO IV. Financiación, inspección y régimen sancionador
CAPÍTULO I. Financiación e inspección
Artículo 34. Financiación
1. El Gobierno de Aragón incluirá cada año en los presupuestos de la Comunidad
Autónoma de Aragón la dotación suficiente para el desarrollo de las acciones previstas
en esta Ley.
2. Asimismo, aquellas corporaciones locales que desarrollen actividades en materia
de drogodependencias incluirán en sus respectivos presupuestos la dotación que
garantice la realización de dichas actividades.
3. Los ingresos que se produzcan por la imposición de sanciones tipificadas en esta
Ley generarán créditos por la misma cuantía en las correspondientes dotaciones
presupuestarias a las que se refieren los apartados anteriores de este artículo.
Artículo 35. Condiciones de financiación
Las corporaciones locales que deseen obtener financiación de los presupuestos
generales de la Comunidad Autónoma de Aragón para el desarrollo de actuaciones de
su competencia en materia de drogas estarán obligadas a disponer de un plan
municipal o comarcal, en su caso, sobre drogas convenientemente aprobado y a
consolidar en sus respectivos presupuestos los créditos específicos destinados a tal
finalidad.
Artículo 36. Funciones de inspección y control
1. Las autoridades y los agentes inspectores a los que, debidamente acreditados, se
les encomiende velar por el cumplimiento de esta Ley llevarán a cabo cometidos de
inspección y control.
2. Efectuadas las comprobaciones oportunas, dichas autoridades y agentes
levantarán actas de inspección que gozarán de la presunción de veracidad.
3. Los titulares de las entidades, establecimientos, empresas o servicios están
obligados a permitir a los agentes de inspección el acceso a las instalaciones y a
facilitarles la información y los documentos, libros o datos que les sean requeridos. La
obstrucción a las funciones de inspección será sancionada con arreglo a la presente Ley.
283
4. Las personas relacionadas en el apartado 2 del artículo 12 de la presente Ley
están obligadas a someterse a los controles pertinentes para la determinación de los
niveles de alcohol en sangre por parte de los agentes inspectores.
5. En el ejercicio de sus funciones, los agentes de inspección podrán recabar el
auxilio de la autoridad competente.
CAPÍTULO II. Disposiciones generales sobre régimen sancionador
Artículo 37. Disposiciones generales
Serán sujetos responsables de las infracciones las personas físicas o jurídicas titulares
de las entidades, establecimientos, empresas o servicios donde se compruebe la
infracción.
Artículo 38. Órganos competentes
Los órganos competentes para imponer sanciones y los límites máximos de las
mismas son los siguientes:
a) Los alcaldes, en los municipios que no excedan de los 5.000 habitantes, hasta un
máximo de 100.000 pesetas; en los municipios de población superior a 5.000 habitantes
e inferior a 50.000, hasta un máximo de 500.000 pesetas; en los municipios que excedan
de 50.000 habitantes, hasta 2.500.000 pesetas.
b) Los directores de los Servicios Provinciales de Sanidad, Consumo y Bienestar
Social, hasta 2.000.000 de pesetas.
c) El Director General de Ordenación, Planificación y Evaluación, de 2.000.001 a
5.000.000 de pesetas.
d) El Consejero de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, de 5.000.001 a 35.000.000
de pesetas.
e)
El Gobierno de Aragón, de 35.000.001 a 100.000.000 de pesetas.
Artículo 39. Procedimiento
1. Las infracciones de los preceptos de la presente Ley serán objeto de las
correspondientes sanciones administrativas, previa instrucción del oportuno
expediente y sin perjuicio de las responsabilidades civiles o penales que puedan
concurrir.
2. El procedimiento para la imposición de sanciones será determinado
reglamentariamente y se regirá por las disposiciones y principios generales contenidos
en las leyes de procedimiento administrativo común y de la Comunidad Autónoma de
Aragón.
3. La instrucción de causa penal ante los Tribunales de Justicia suspenderá la
tramitación del expediente administrativo sancionador que hubiera sido incoado por
284
los mismos hechos y, en su caso, la eficacia de los actos administrativos de imposición
de sanción.
4. Las medidas administrativas que hubieran sido adoptadas para salvaguardar la
salud y seguridad de las personas se mantendrán en tanto la autoridad judicial se
pronuncie sobre ellas.
5. En ningún caso se impondrá doble sanción por los mismos hechos y en función
de los mismos intereses públicos protegidos, si bien podrán exigirse otras
responsabilidades que se deduzcan de hechos o infracciones concurrentes.
6. Los órganos administrativos a los que corresponda ejercer competencias en
materia sanitaria deberán poner en conocimiento del Ministerio Fiscal los hechos que
pudieran ser constitutivos de delito o falta.
Artículo 40. Prescripción de las infracciones y sanciones
1. Las infracciones a que se refiere la presente Ley calificadas como leves
prescribirán al año; las graves, a los dos años, y las muy graves, a los cinco años. El
plazo de prescripción empezará a contar desde el día en que se haya cometido la
infracción y se interrumpirá con la iniciación, con conocimiento del interesado, del
procedimiento sancionador.
2. Asimismo, las sanciones calificadas como leves prescribirán al año; las graves, a
los dos años, y las muy graves, a los cinco años. El plazo de prescripción de las
sanciones empezará a contar desde el día siguiente a aquel en que adquiera firmeza la
resolución imponiendo la sanción.
CAPÍTULO III. Infracciones
Artículo 41. Clasificación y tipificación
Las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves.
1.
Constituyen infracciones leves:
a) El incumplimiento de la prohibición de consumo de tabaco contenida en el
artículo 14 .
b) El incumplimiento de las obligaciones de carácter formal o de señalización
externa establecidas en la presente Ley.
c) El mero retraso en el cumplimiento de las obligaciones de información,
comunicación o comparecencia a requerimiento de la autoridad competente.
d) Cualquier otro incumplimiento de lo previsto en la presente Ley que no se
tipifique como infracción grave o muy grave.
2.
Constituyen infracciones graves:
a)
La reincidencia en la comisión de infracciones leves.
285
b) El incumplimiento de lo dispuesto en los artículos 9 , 10 y 11 sobre limitaciones a
la publicidad y promoción de bebidas alcohólicas y tabaco, así como la contravención
de lo dispuesto sobre venta y suministro de bebidas alcohólicas y tabaco en el artículo
12, apartados 1, 2, 3 y 6 , y en el artículo 13 .
c) La negativa a facilitar información o prestar colaboración a los servicios de
inspección y el falseamiento de la información facilitada.
d) El incumplimiento de los requisitos, condiciones, obligaciones o prohibiciones
que determina la presente Ley si, de acuerdo con los criterios fijados en este artículo,
debe calificarse como infracción grave y no ha sido calificada como muy grave.
3.
Constituyen infracciones muy graves:
a)
La reincidencia en la comisión de infracciones graves.
b) La coacción, amenaza, represalia, desacato o cualquier otra forma de presión que
se ejerza sobre las autoridades sanitarias o sus agentes en actividades de control e
inspección.
c)
Las infracciones que produzcan un grave perjuicio para la salud pública.
d) El incumplimiento de los requisitos, condiciones, obligaciones o prohibiciones
que determina la presente Ley si, de acuerdo con los criterios fijados en este artículo,
debe calificarse como infracción muy grave, en especial si producen alteración o riesgo
sanitario de trascendencia directa para la población.
Artículo 42. Definición de reincidencia
La imposición al infractor de una sanción por la misma infracción, o por otra de
gravedad igual o mayor, o por dos o más infracciones de gravedad inferior, durante los
dos últimos años computados desde la comisión de la infracción, será considerada
reincidencia.
CAPÍTULO IV. Sanciones
Artículo 43. Graduación
1. Las infracciones señaladas en la presente Ley serán sancionadas aplicando una
graduación mínima, media y máxima a cada tipo de infracción, en función de criterios
de riesgo para la salud, grado de incidencia en la sociedad de la alteración producida,
el perjuicio causado, número de personas afectadas, duración de los riesgos generados,
cuantía del beneficio ilícitamente obtenido, grado de intencionalidad y connivencia del
responsable e incumplimiento de las advertencias previas.
a)
Sanciones correspondientes a infracciones clasificadas leves:
–Grado mínimo: hasta 100.000 pesetas.
–Grado medio: desde 100.001 hasta 300.000 pesetas.
286
–Grado máximo: desde 300.001 hasta 500.000 pesetas.
b)
Sanciones correspondientes a infracciones clasificadas graves:
–Grado mínimo: desde 500.001 hasta 1.150.000 pesetas.
–Grado medio: desde 1.150.001 hasta 1.800.000 pesetas.
–Grado máximo: desde 1.800.001 hasta 2.500.000 pesetas.
c)
Sanciones correspondientes a infracciones clasificadas muy graves:
–Grado mínimo: desde 2.500.001 hasta 35.000.000 de pesetas.
–Grado medio: desde 35.000.001 hasta 67.500.000 pesetas.
–Grado máximo: desde 67.500.001 hasta 100.000.000 de pesetas.
2. En los casos de especial gravedad, infracción continuada o trascendencia grave
para la salud pública, el Gobierno de Aragón podrá acordar la suspensión temporal de
la actividad o el cierre temporal de las entidades, establecimientos, empresas o
servicios por un plazo máximo de cinco años.
3. En los casos determinados en el apartado anterior podrá acordarse la cancelación
o suspensión de cualquier tipo de ayuda o subvención de carácter financiero que el
particular o entidad infractora hubieren obtenido o solicitado de la Administración
pública de Aragón.
DISPOSICIÓN ADICIONAL
Única. Actualización de cuantías
El Gobierno de Aragón podrá actualizar mediante decreto las cuantías de las
sanciones señaladas en esta Ley, de conformidad con los índices de precios al consumo
fijados por el órgano competente en materia de estadística.
DISPOSICIONES TRANSITORIAS
Primera. Limitaciones en la publicidad contratada
Las limitaciones a la publicidad y promoción de bebidas alcohólicas y tabaco que
afecten a la publicidad contratada con anterioridad a la entrada en vigor de la presente
Ley no serán de aplicación hasta transcurridos seis meses desde la publicación de la
presente Ley.
Segunda. Adecuación a las prescripciones de la Ley
Las entidades, establecimientos, empresas y servicios dispondrán de un plazo de seis
meses, contados desde la entrada en vigor de esta Ley, para adecuarse a sus
prescripciones, a partir del cual serán plenamente aplicables.
DISPOSICIÓN DEROGATORIA
Única. Cláusula derogatoria
287
Quedan derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo
dispuesto en la presente Ley.
DISPOSICIONES FINALES
Primera. Desarrollo reglamentario
Se autoriza al Gobierno de Aragón a dictar cuantas normas sean precisas para el
desarrollo y ejecución de esta Ley.
Segunda. Entrada en vigor
La presente Ley entrará en vigor a los veinte días de su publicación en el «Boletín
Oficial de Aragón».
288
Ley 15/2002, de 11 julio, de Drogodependencia de Castilla-La
Mancha
Versión vigente de: 24/8/2002
CORTES DE CASTILLA-LA MANCHA
DO. Castilla-La Mancha 24 julio 2002, núm. 90, [pág. 11006]. BOE 18 septiembre 2002,
núm. 224, [pág. 33112].
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
El consumo de drogas como fenómeno complejo y cambiante se ha convertido en
uno de los problemas que han generado y generan mayor preocupación social. A este
fenómeno se añaden una serie de adicciones no producidas por sustancias químicas
que producen trastornos adictivos con la consiguiente repercusión familiar, social y
económica.
La dependencia de las drogas constituye un problema muy grave para los enfermos
que la sufren, para sus familias y para la sociedad en general. A su vez, las drogas
legales constituyen también un problema importante. Mil quinientas personas fallecen
prematuramente cada año en nuestra región por enfermedades relacionadas con el
consumo de tabaco. Es un fenómeno complejo y global, cuyo abordaje requiere una
perspectiva amplia, multidisciplinar e integral. El consumo de sustancias psicoactivas,
que alteran las funciones mentales y que generan dependencia, es conocido a lo largo
de toda la historia de la humanidad y en todas las sociedades. La regulación y el
control de estas sustancias ha sido siempre motivo de controversia. En todo caso,
además de los aspectos culturales y de los efectos sobre la salud humana, no podemos
olvidar los aspectos económicos.
A los consumos tradicionales, socialmente aceptados en nuestra región (como el
tabaco), se han ido incorporando, por un lado y a partir de los años 70, el uso y abuso
de otras sustancias psicotropas adictivas (heroína, cocaína y derivados del cannabis) y
por otro, trastornos adictivos desde el principio de los años 90, las denominadas drogas
de síntesis.
Los principios básicos sobre los que debe construirse cualquier ley en materia de
drogodependencias y otras adicciones hacen referencia a los siguientes aspectos: la
consideración de las drogodependencias y otros trastornos adictivos como
enfermedades comunes con repercusión en las esferas biológica, psicológica, social y
familiar: una consecuencia de tal idea es la equiparación del drogodependiente con
otros enfermos, sin que pueda ser discriminado; la promoción activa de hábitos de vida
saludables y de una cultura de la salud que incluya el rechazo al consumo de drogas; la
prioridad de las políticas y actuaciones dirigidas a la prevención del consumo de
drogas; la consideración integral e interdisciplinar de las labores de prevención,
289
asistencia e integración social del drogodependiente, involucrado a los sistemas
educativo, sanitario y de servicios sociales de la Comunidad; la inserción social, que
debe estar ligada al proceso asistencial como una parte más y objetivo final de este
último; y el favorecimiento de una cultura de la solidaridad y la creación de una
conciencia social, que supone necesariamente el fomento del asociacionismo para
constituir grupos de autoayuda de afectados y familiares.
Pero no sólo la realidad social ha cambiado introduciendo el consumo de nuevas
sustancias sino que el consumo de tabaco sigue siendo elevado y se constituye en la
primera causa de mortalidad prematura evitable.
La Constitución Española en su Título I, artículos 41 y 43 , reconoce a todos los
ciudadanos el derecho a la protección de la salud, pero a su vez establece la
responsabilidad de las Administraciones Públicas (los poderes públicos) en la
organización y tutela de la misma, como garantía fundamental de este derecho. A su
vez, el Código Penal regula en su Título XVII la actividad plural derivada del tráfico
de drogas bajo la rúbrica «Delitos contra la Salud Pública», dentro del marco más
extenso de «Delitos contra la Seguridad Colectiva». La Junta de Comunidades de
Castilla-La Mancha con la promulgación de esta Ley pretende garantizar el derecho
que todo individuo tiene a su salud y colaborará con las Instituciones y Organismos
competentes en la persecución del tráfico de drogas y en el control de los
estupefacientes en el ámbito de la Comunidad Autónoma.
Con esta Ley se persigue, asimismo, trasladar un mensaje de solidaridad y apoyo
social hacia las personas drogodependientes, al tiempo que se profundiza en la
articulación de una serie de instrumentos de coordinación, planificación, participación
y financiación de las actuaciones en materia de drogas que se lleven a cabo en la
Comunidad Autónoma.
Esta Ley pretende ordenar las actuaciones que se realizan en el campo de las
drogodependencias en nuestra Comunidad Autónoma, en los aspectos tanto
preventivos como asistenciales, y de integración social, dándole el carácter de
enfermedad común y consolidando un modelo de intervención que, desde el ámbito
sanitario, asegure en el futuro la coordinación e integración de todos los recursos
especializados de la red sanitaria.
La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha tiene competencias de desarrollo
legislativo y ejecución en materia de sanidad e higiene, promoción, prevención,
asistencia y restauración de la salud. En el marco de estas competencias se incardina la
relativa a drogodependencias. Por otra parte. la Junta de Comunidades de Castilla-La
Mancha tiene competencia exclusiva sobre asistencia social y servicios sociales,
promoción y ayuda a menores, jóvenes, tercera edad, emigrantes, minusválidos y
demás grupos sociales necesitados de especial atención.
290
La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, consciente de las dimensiones del
problema y teniendo en cuenta la demanda social imperante, elaboró y puso en marcha
una serie de medidas encaminadas a paliar dicha situación, creándose en 1987 el Plan
Regional de Drogas. Desde esta fecha hasta la actualidad, se han aprobado sucesivos
Planes Regionales de Drogas, el último de los cuales el 19 de marzo de 2001 y que
tendrá vigencia hasta el año 2005, que reúne los objetivos y actividades a desarrollar en
el ámbito de nuestra Comunidad.
Asimismo, la Consejería de Sanidad ha aprobado una serie de normas en materia de
coordinación, acreditación de centros y servicios de atención al toxicómano, y en
materia de tratamiento de deshabituación con opiáceos a personas dependientes de los
mismos y se han regulado, con carácter anual, diversos instrumentos financieros y
técnicos para el fomento de las actividades que en la materia desarrollan las entidades
locales y las organizaciones no gubernamentales. Además, las drogodependencias
constituyen un área de intervención prioritaria dentro de los Planes CastellanoManchegos de Salud y de Salud Mental, configurándose dentro de la Ley 8/2000, de 30
de noviembre, de Ordenación Sanitaria de Castilla-La Mancha, como una de las
actuaciones específicas de las funciones que debe llevar a cabo el Sistema Sanitario en
nuestra región. Desde las Instituciones Autonómicas de Castilla-La Mancha se entiende
la intervención en el fenómeno de las drogas y todos sus problemas asociados como un
proceso que se inicia en la prevención de los consumos y finaliza con la integración
social del individuo drogodependiente.
En este proceso integrador de la persona con problemas de drogodependencias, debe
ser la totalidad de la sociedad castellano-manchega la que participe, pues es la que
sufre todos los riesgos y problemáticas causados por este fenómeno.
La Ley opta por una aproximación parcial al fenómeno de las drogas para dotar de
su auténtica dimensión a las políticas sectoriales. Se propone transmitir de forma clara
a la sociedad y a sus instituciones la relevancia del problema, trasladando un mensaje
de normalización, solidaridad y apoyo social hacia las personas drogodependientes y
el compromiso de las Administraciones Públicas (los poderes públicos) de nuestra
región para mitigar las consecuencias derivadas del consumo de drogas y para
promocionar de forma activa los hábitos de vida saludables y una cultura de la salud.
Se establece en esta Ley la articulación de instrumentos de coordinación,
planificación, participación y financiación de las actuaciones que en el ámbito de
drogas se desarrollen en nuestra Comunidad Autónoma, en los campos de prevención,
asistencia e integración social. Se define un marco jurídico desde el que se configuren,
clarifiquen y coordinen las actuaciones en la región, de manera que posibilite el
ejercicio de una política responsable, evaluable y eficaz contra el abuso de drogas.
En lo que se refiere a aspectos organizativos, esta Ley supone la adopción del
principio de «estructuras integradas», por el cual la respuesta a los problemas
derivados por las drogas ha de darse desde las estructuras normalizadas de salud,
291
educación, servicios sociales y otras. Dirige sus actuaciones hacia todos los ciudadanos
sin discriminación, priorizando su política preventiva sobre todo respecto de niños y
jóvenes, entendiendo que sólo mediante la mentalización social sobre las consecuencias
de este fenómeno cabe plantear el adecuado cambio de actitudes y la modificación de
comportamientos consecuentes.
En el campo asistencial, las drogodependencias son concebidas como enfermedad,
destacando la utilización de los recursos existentes en el marco de la red asistencial
general. Un sistema público de atención que garantice la equidad, la accesibilidad, la
individualidad y los derechos de los usuarios, la voluntariedad en el tratamiento, la
confidencialidad en el uso de los datos y la permanencia del paciente en el entorno
socio-familiar más próximo.
Respecto a la integración social del individuo, la Ley se inclina por una política que
priorice el acceso de los individuos con problemas de drogas a programas
normalizados de empleo, de formación, de vivienda, de servicios sociales, etc.,
potenciando, cuando sea necesario, la discriminación positiva.
La presente Ley se estructura en 8 Títulos, con un total de 67 artículos, 2
Disposiciones Adicionales, 3 Disposiciones Transitorias, 1 Disposición Derogatoria y 4
Disposiciones Finales.
El Título I, «Disposiciones Generales», define el objeto y ámbito de la Ley, establece el
marco conceptual que permita una correcta interpretación del texto, contiene los
principios generales que inspiran la redacción del mismo y los sujetos protegidos.
El Título II, «De la Prevención de las Drogodependencias», consta de dos capítulos,
«Reducción de la demanda» y «Reducción de la oferta». Considera que las actuaciones
que permiten reducir la demanda de drogas se constituyen como el instrumento más
eficaz y eficiente de protección de la sociedad frente al grave problema del consumo de
drogas. En este titulo se establecen las medidas preventivas generales basadas en la
educación y en la información, que aun dirigidas a la población en general, prioriza a la
población menor de edad y a los grupos de riesgo. Se establecen, asimismo, los ámbitos
prioritarios de intervención: escolar, familiar, laboral, sanitario-asistencial y el
comunitario.
En lo relativo a la reducción de la oferta, se regulan una serie de preceptos
encaminados al control de drogas institucionalizadas o legales, mediante medidas que
limitan tanto la publicidad y promoción como su venta y consumo. Asimismo, se
establecen disposiciones para la regulación e inspección de determinados tipos de
sustancias que pueden actuar como medicamentos.
El Título III, «De la asistencia y la integración social de las personas
drogodependientes», establece las medidas encaminadas a normalizar la asistencia del
drogodependiente y sus derechos y deberes, destacando entre otros, el derecho a la
participación en el diseño de su proceso de intervención.
292
Por otra parte, en este título se desarrollan las características del sistema de asistencia
e integración social, constituyéndose como un circuito terapéutico integrado en el
Sistema Público de Salud y de Servicios Sociales. Contiene, asimismo, la regulación de
actuaciones en los ámbitos penitenciarios, judicial y laboral.
El Título IV, «De la formación, investigación, evaluación y sistemas de información»,
establece líneas de actuación de la Administración Autonómica en lo concerniente a la
formación, investigación y documentación que garanticen, entre otros, una adecuada
formación de pregrado y postgrado, así como la formación continuada de
profesionales y agentes sociales implicados.
La investigación se contempla como una herramienta imprescindible para abordar
eficazmente el complejo fenómeno de las drogodependencias, estableciéndose para ello
medidas que la impulsen y facilitando que los diferentes profesionales desarrollen
estudios sobre la materia.
Con la evaluación de las diferentes actuaciones se pretende garantizar la eficacia de
las políticas permitiendo la toma de decisiones que favorezcan la calidad de los
servicios, y posibiliten la adopción de medidas que resuelvan o palien los problemas
que en cada momento y situación se presenten.
La Ley crea un instrumento destinado a la recogida y gestión de la información,
unificándola y coordinándola con los distintos sistemas de información locales,
estatales y europeos.
El Título V, «De la organización y participación social», se dedica a regular las
estructuras político-administrativas encargadas de la planificación, ordenación,
coordinación, seguimiento, control y evaluación de las actuaciones contempladas en la
Ley y establece el procedimiento para la elaboración y aprobación del Plan Regional
sobre Drogas. Se recoge la figura de los «Planes Locales de Drogas», como herramienta
de planificación para aquellos Municipios con más de 10.000 habitantes o
Mancomunidades.
Se hace hincapié en este Título, sobre la necesidad de la participación social y del
voluntariado, en las políticas generales de intervención sobre el fenómeno de las
drogodependencias.
El Título VI, «De las competencias de las Administraciones Públicas», establece y
ordena competencias, tanto autonómicas, como locales, que con arreglo al
ordenamiento jurídico vigente les corresponden.
El Título VII, «De la financiación», supone el compromiso solidario, no sólo de las
Administraciones Públicas (los poderes públicos), sino de la totalidad de la sociedad
castellano-manchega, en la consecución de los objetivos perseguidos por la presente
Ley.
293
Por último, el Título VIII, «Del régimen de infracciones y sanciones», regula una serie
de normas que salvaguarden y velen por el cumplimiento de los preceptos establecidos
en la Ley.
TÍTULO I. Disposiciones generales
Artículo 1. Objeto
La presente Ley tiene por objeto:
a) La ordenación general, en el marco de las competencias que estatutariamente
corresponden a la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, del conjunto de
actuaciones e iniciativas de las entidades públicas y privadas destinadas a la
prevención de las drogodependencias y otros trastornos adictivos, de las personas
drogodependientes, a la formación, investigación, información y evaluación, así como
las actuaciones tendentes a la protección de terceras personas, ajenas al consumo de
drogas y que, por esta causa, pudieran verse afectadas.
b) La regulación general de las funciones y competencias de la materia de las
Administraciones Públicas, entidades privadas e instituciones, como marco de
referencia para la necesaria cooperación y coordinación en materia de
drogodependencias.
c) La configuración de los instrumentos de planificación, coordinación y
participación.
Artículo 2. Ámbito de aplicación
Las prescripciones contenidas en la presente Ley serán de aplicación a las diferentes
actuaciones, tanto individuales como colectivas, de titularidad pública o privada, que
en materia de drogas se realicen dentro del ámbito territorial de la Comunidad
Autónoma de Castilla-La Mancha.
Artículo 3. Definiciones
1.
A los efectos de esta Ley, se entiende por:
a) Trastorno adictivo: Patrón desadaptativo de comportamiento que provoca un
trastorno psíquico, físico o de ambos tipos, por abuso de sustancias o conducta
determinada, repercutiendo negativamente en las esferas psicológica, física y social de
la persona y su entorno.
b) Drogas: aquellas sustancias que suministradas al organismo son capaces de
generar dependencia y pueden provocar cambios en el comportamiento y efectos
nocivos para la salud y el bienestar de las personas.
c) Drogodependencia: una enfermedad crónica y recidivante que afecta al estado
físico, psicológico y social del individuo, caracterizada por una tendencia compulsiva
al consumo de drogas.
294
d) Prevención: todas aquellas medidas encaminadas a limitar, y en su caso eliminar,
la oferta y la demanda de drogas, así como las consecuencias dañinas asociadas a su
consumo.
e) Asistencia: el proceso terapéutico dirigido a superar el estado de dependencia
física, psicológica y social.
f) Integración social: el proceso de vinculación en la realidad cultural, económica y
social, que una persona realiza después de un período de aislamiento o crisis con la
misma.
g) Reducción de daños: las estrategias de intervención dirigidas a disminuir los
efectos especialmente negativos que pueden producir algunas formas del uso de
drogas o de las patologías asociadas al mismo.
h) Disminución de riesgos: las estrategias de intervención orientadas a modificar las
conductas susceptibles de aumentar los efectos especialmente graves para la salud
asociados al consumo de drogas.
i) Tratamiento: Conjunto de medios de toda clase, físicos, higiénicos, biomédicos,
farmacéuticos, psicológicos y quirúrgicos, que se ponen en práctica para la curación o
alivio de las enfermedades.
j) Evaluación: Análisis de los indicadores establecidos en relación a las actividades
realizadas en la prevención, tratamiento e integración de los sujetos
drogodependientes para la elección de las más adecuadas y el establecimiento de
prioridades científico-técnicas, económicas o sociales.
2. En el ámbito de esta Ley, se consideran drogas institucionalizadas o socialmente
afectadas aquellas que pueden ser adquiridas y consumidas legalmente, siendo las
principales las bebidas alcohólicas, el tabaco y los psicotropos cuando no se cumplan
las disposiciones legales de prescripción y dispensación.
Artículo 4. Principios generales
Las actuaciones en materia de drogodependencias en la Comunidad Autónoma de
Castilla-La Mancha responderán a los siguientes principios generales:
a) La intervención sobre las condiciones sociales y culturales favorecedoras del
consumo de drogas y sobre sus consecuencias individuales, familiares y sociales.
b) La promoción activa de hábitos de vida saludables y de una cultura de la salud
que incluya el rechazo del abuso de drogas, así como la solidaridad social con las
personas con problemas de drogodependencia.
c) La consideración integral e interdisciplinar de la prevención de las
drogodependencias y de la asistencia e integración social del drogodependiente.
295
d) La consideración, a todos los efectos, de las drogodependencias y otros
trastornos adictivos como enfermedades comunes con repercusiones en las esferas
biológica, psicológica y social de la persona.
e) La coordinación de las actuaciones de las Administraciones Públicas, entidades e
instituciones, responsabilidad y autonomía en la gestión de los programas y servicios.
f) La participación activa de la Comunidad en el diseño, ejecución y control de las
intervenciones destinadas a abordar los problemas relacionados con el consumo de
drogas.
g) La selección e implantación de las actuaciones y programas en materia de drogas
con sujeción a criterios de eficacia y flexibilidad, así como evaluación continua de las
actuaciones, estructuras y resultados de los mismos.
h) La consideración prioritaria de las políticas y actuaciones preventivas en materia
de drogodependencias.
i)
La calidad de los servicios y las prestaciones.
Artículo 5. De los destinatarios
1. Se entiende por tales todos los españoles residentes o transeúntes en la
Comunidad Autónoma de Castilla-la Mancha, así como los extranjeros inscritos en el
padrón del municipio de la Comunidad de Castilla-la Mancha en que residan
habitualmente, en las mismas condiciones que los españoles. Así mismo, los
extranjeros que acudan a los servicios o centros en situaciones de urgencia, las
extranjeras embarazadas durante el período de embarazo, parto y postparto y los
extranjeros menores de edad en las mismas condiciones que los españoles.
En todo caso, las Administraciones prestarán una especial atención al ámbito de la
infancia y la adolescencia en relación con las drogodependencias y otros trastornos
adictivos.
2. Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado anterior, en Castilla-La Mancha se
garantizará la atención de todas las personas en situación de urgencia y emergencia.
TÍTULO II. De la prevención de las drogodependencias
CAPÍTULO I. Reducción de la demanda
Artículo 6. Medidas generales en materia de reducción de la demanda
1. Las medidas dirigidas a la prevención del consumo de drogas a través de la
reducción de la demanda tienen por objeto promover las condiciones personales y
ambientales que eviten que los individuos se inicien en el consumo de drogas o que
establezcan relaciones problemáticas con estas sustancias.
Para ello corresponde a las Administraciones Públicas, en sus respectivos ámbitos de
competencias, desarrollar, promover, coordinar, controlar y evaluar los programas y
actuaciones tendentes a:
296
a) Informar a la población acerca de las sustancias que pueden generar
dependencias, así como de las consecuencias derivadas de su consumo.
b)
Promover la Educación para la Salud de la población.
c) Intervenir sobre los factores de riesgo, tanto individuales como sociales,
vinculados al inicio de consumo de drogas o al desarrollo de patrones problemáticos
de consumo de sustancias adictivas, así como sobre los factores de protección en
relación a dichos consumos.
d) Formar profesionales que actúen en el campo de la prevención de
drogodependencias y otros trastornos adictivos.
e) Fomentar la implicación del movimiento asociativo y de la comunidad en
general en la reducción del consumo de drogas.
f) Potenciar las percepciones, actitudes y comportamientos positivos de la
población respecto a las drogodependencias y otros trastornos adictivos, generando
una conciencia social solidaria y participativa frente a este problema.
g) Adoptar medidas que tiendan a evitar los perjuicios para la salud que se derivan
del consumo de drogas no sólo para los consumidores sino para terceros ajenos al
consumo de estas sustancias.
h) Coordinar e impulsar las actividades tendentes a prevenir el consumo de drogas
entre las Administraciones Públicas, Organismos públicos, movimientos asociativos,
así como los diferentes colectivos sociales implicados en esta problemática.
i) Promover la formalización de acuerdos de colaboración con organizaciones
sindicales y empresariales, a fin de promover la prevención en el ámbito laboral.
j) Facilitar la colaboración interinstitucional para el mejor aprovechamiento de los
recursos disponibles en materia de prevención del consumo de drogas.
k) Fomentar alternativas de ocio y tiempo libre que conlleven la reducción de la
atracción social sobre las drogas, así como la demanda de las mismas.
l) Disponer de sistemas de información que garanticen el conocimiento permanente
y la evolución de los patrones de consumo, así como la evaluación de las
intervenciones realizadas.
m) Fomentar el movimiento asociativo juvenil, favoreciendo la participación en
programas culturales, de ocio, especialmente nocturno, deportivos, ambientales, de
educación para la salud y de apoyo a colectivos que viven en situación de riesgo social.
2. El conjunto de estas medidas se dirigirá preferentemente a la población menor de
18 años, así como a los grupos de población o los ámbitos de actividad en que sea más
elevada la prevalencia del consumo de drogas o la potencial peligrosidad de dicho
consumo.
297
Artículo 7. Ámbitos prioritarios
Las medidas destinadas a la prevención a través de la reducción de la demanda se
realizarán en todos aquellos ámbitos que aconsejen las características peculiares que en
cada caso presente el consumo de drogas y otros trastornos adictivos, siendo
especialmente relevantes los siguientes: familiar, escolar, laboral, asistencial,
comunitario y los medios de comunicación.
CAPÍTULO II. Reducción de la oferta
Artículo 8. Limitaciones a la publicidad y promoción de tabaco
1. Queda prohibida cualquier campaña o actividad, publicitaria o no, directa o
indirecta, dirigida preferentemente a menores de 18 años que incite al consumo de
tabaco.
2. Queda prohibida la publicidad de tabaco directa o indirecta en todos los lugares
en que la presente Ley prohíbe su venta o consumo.
3. En ningún caso podrán utilizarse voces o imágenes de menores de 18 años, para
ser utilizados como soportes publicitarios de tabaco.
4. Quedan prohibidos los anuncios publicitarios de tabaco en las publicaciones
juveniles editadas en Castilla-La Mancha, cualquiera que sea su soporte, y en los
programas de radio, televisión, internet u otras redes informáticas emitidos desde
centros ubicados en su territorio cuando éstos tengan como destinatarios preferentes o
exclusivos a menores de 18 años, así como la difusión entre menores de propaganda de
tabaco.
5. No podrá realizarse el patrocinio o financiación de actividades deportivas o
culturales, dirigidas preferentemente a menores de 18 años, por parte de las personas
físicas o jurídicas cuya actividad principal o conocida sea la fabricación, promoción o
distribución de tabaco, si ello lleva aparejada la publicidad de dicho patrocinio o la
difusión de marcas, símbolos o imágenes relacionados con el tabaco.
6. Queda prohibida la exposición de publicidad de tabaco en la vía pública a una
distancia mínima de 200 metros en el entorno de los centros educativos de enseñanza
no universitaria o en lugares que sean visibles desde los mismos.
7. No está permitido que los mensajes publicitarios de tabaco se asocien a la mejora
del rendimiento físico o psíquico, a la conducción de vehículos, al manejo de armas, al
éxito social o sexual y a efectos terapéuticos. Así mismo, queda prohibido ofrecer una
imagen negativa de la abstinencia.
8. La prohibición contenida en el apartado anterior se extiende a todo tipo de
publicidad, directa o indirecta, incluyendo la de objetos que por su denominación,
grafismo, modo de presentación o cualquier otra causa pueda suponer una publicidad
encubierta de tabaco.
298
9. Con el fin de evitar incumplimientos involuntarios en materia de publicidad, las
agencias y medios de publicidad o difusión podrán solicitar autorización
administrativa previa, de acuerdo con lo previsto en el artículo 8 de la Ley 34/1988, de
11 de noviembre (RCL 1988, 2279) , General de Publicidad.
10. De manera específica, se prohíbe la publicidad del tabaco a través de los
siguientes medios:
a) Distribución por buzones, por correo, por teléfono y, en general, mediante
mensajes que se envíen a un domicilio siempre que no se garantice que será recibida
exclusivamente por mayores de 18 años.
b) Periódicos, revistas y demás publicaciones, así como cualquier medio de registro
y reproducción gráfica o sonora, incluidos los medios electrónicos e informáticos,
editados por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
c)
Centros de televisión ubicados en Castilla-La Mancha.
11. Asimismo se prohíbe que los presentadores de las televisiones ubicadas en
Castilla-La Mancha y de programas de televisión realizados en la Comunidad
Autónoma, aparezcan fumando o junto a paquetes de tabaco o que mencionen marcas
de éste, nombres comerciales, logotipos y otros signos identificativos o asociados a este
producto.
Artículo 9. Limitaciones a la venta y consumo de tabaco
1. Quedan prohibidos en el territorio de Castilla-La Mancha la venta, dispensación
y suministro, gratuitos o no, por cualquier medio, de tabaco a menores de 18 años.
2. La prohibición establecida en el punto anterior no podrá levantarse temporal o
definitivamente por la decisión o permisos otorgados por los padres, tutores o
guardadores de los menores.
3. La venta y suministro de tabaco a través de máquinas automáticas sólo podrá
realizarse en establecimientos cerrados haciéndose constar en su superficie frontal la
prohibición que tienen los menores de 18 años de adquirir tabaco, y a la vista de una
persona encargada de que se cumpla la citada prohibición.
4. Queda prohibida la venta, dispensación o suministro, gratuitos o no, de tabaco
en los siguientes lugares:
a) Los centros o dependencias de las Administraciones Públicas de Castilla-La
Mancha, salvo en los lugares que reglamentariamente se autoricen.
b)
Los centros sanitarios, sociosanitarios y servicios sociales.
c)
Los centros educativos no universitarios.
d)
Los centros destinados a la enseñanza deportiva.
299
e)
Las instalaciones deportivas cerradas.
f)
Los centros o locales destinados a menores de 18 años.
g) La vía pública, salvo en aquellos lugares expresamente autorizados por el
Ayuntamiento correspondiente.
5.
A)
Queda prohibido fumar en los siguientes lugares:
a) Zonas de los centros y dependencias de todas las Administraciones Públicas
destinadas a la atención directa al público, en la forma que reglamentariamente se
determine.
b) Cualquier medio de transporte colectivo en trayectos que discurran
exclusivamente por el territorio de Castilla-La Mancha, tanto urbanos como
interurbanos. En el caso del transporte ferroviario, podrá fumarse exclusivamente en
vagones o departamentos destinados para fumadores.
c) Los vehículos de transporte escolar, en todos los vehículos destinados al
transporte de menores de edad y en los vehículos destinados al transporte sanitario.
d) En lugares donde exista mayor riesgo para la salud del trabajador por combinar
la nocividad del tabaco con el perjuicio ocasionado por el contaminante industrial.
e)
Cualquier área laboral donde trabajen mujeres embarazadas.
f)
Ascensores y elevadores.
B) Queda prohibido fumar, salvo en los espacios que puedan habilitarse en ellos
reglamentariamente, en los siguientes lugares:
a)
Los centros sanitarios y sociosanitarios.
b)
Los centros o locales destinados a menores de 18 años.
c)
Los centros de enseñanza y sus dependencias.
d)
Los cines, teatros y similares.
e) Los museos, bibliotecas, salas de lectura, salas de exposiciones o conferencias y
salas de uso público en general.
f)
Los estudios de radio y televisión destinados al público.
g) Las instalaciones deportivas cerradas y los centros de ocio y tiempo libre
cerrados.
h) Locales donde se elaboren, transformen, preparen o vendan alimentos, excepto
los destinados principalmente al consumo de los mismos, manteniéndose la
prohibición de fumar a los manipuladores de alimentos en ejercicio de su trabajo.
300
i) En las zonas reservadas a los no fumadores en los restaurantes y demás lugares
destinados principalmente al consumo de alimentos.
j) Locales comerciales cerrados que reglamentariamente se establezcan con
frecuente congregación de personas.
Artículo 10. Derecho preferente
1. En caso de conflicto, prevalecerá siempre el derecho a la salud de los no
fumadores sobre el derecho de los fumadores a consumir tabaco en todos aquellos
lugares o circunstancias en que pueda afectarse el derecho a la salud de los primeros.
2. Los poderes públicos promoverán medidas tendentes a evitar el consumo de
tabaco en presencia de menores.
Artículo 11.
1. Debe solicitarse a los comités de seguridad e higiene en el trabajo y a los comités
de empresa y representantes sindicales, de conformidad con las funciones que la
legislación vigente le asigne, su colaboración en la vigilancia del cumplimiento de la
normativa establecida en la presente Ley.
2. En todo caso, los titulares de los locales, centros y establecimientos, así como los
órganos competentes en los casos de los centros o dependencias de las
Administraciones Públicas serán responsables del estricto cumplimiento de estas
normas. Así mismo, estarán obligados a señalizar las limitaciones y prohibiciones y
deberán contar con las hojas de reclamación a disposición de los usuarios, y de cuya
existencia habrán de ser informados dichos usuarios.
3. En cualquier caso todos los lugares enumerados en este artículo tendrán la
conveniente señalización con la prohibición expresa de fumar o, en su caso,
convenientemente señalizadas, las salas o lugares destinados a fumadores y que en
ningún caso podrán ser zonas de convivencia entre profesores y alumnos, en el caso de
los centros docentes para menores de dieciocho años, y usuarios de los diferentes
servicios o visitantes, en el caso de los centros sanitarios.
Artículo 12. Control e inspección de otras sustancias
1. La Administración sanitaria, en el marco de la legislación vigente, prestará
especial atención al control e inspección de estupefacientes y psicotropos, y de los
medicamentos que los contengan, en las fases de producción, distribución y
dispensación, así como el control e inspección de los laboratorios, centros o
establecimientos que los produzcan, elaboren o importen, de los almacenes mayoristas
y de las oficinas de farmacia.
2. Con el objeto de evitar el uso para fines no terapéuticos de medicamentos que
contengan estupefacientes o psicotropos, éstos se prescribirán mediante receta en los
términos previstos en la normativa básica correspondiente.
Artículo 13. Medicamentos estupefacientes y psicotropos
301
En relación con la prevención y la correcta utilización de los medicamentos
estupefacientes y psicotropos, la Administración sanitaria realizará:
a) El seguimiento de la utilización por parte de la población de estos medicamentos,
para conocer los tipos y cantidades de productos utilizados, así como otros aspectos
que pudieran tener relevancia para la salud pública.
b) Prestará especial atención a la educación para la prevención del uso
extraterapéutico de estos medicamentos, mediante campañas de concienciación de los
usuarios potenciales y efectivos, y de información general y específica de los productos
en cuestión, así como a la prevención del desvío al tráfico ilícito de tales sustancias.
c) Establecerá cauces de relación con los médicos y farmacéuticos, a fin de concretar
planes tendentes al uso racional de estos medicamentos, así como a la detección de
consumos abusivos, para paliarlos.
Artículo 14. Inhalables y colas
Se prohíbe la venta a menores de edad de colas y otras sustancias o productos
químicos industriales inhalables de venta autorizada que puedan producir efectos
nocivos para la salud y que puedan generar dependencia o produzcan efectos
euforizantes, depresivos, alucinatorios u otros. Reglamentariamente se determinará la
relación de productos a que se refiere el apartado anterior.
Artículo 15. Sustancias de abuso en el deporte
1. La prohibición de la prescripción y dispensación de fármacos, para la práctica
deportiva, cuando su uso no estuviera justificado por necesidades terapéuticas
objetivas.
2. El Gobierno adoptará las medidas apropiadas, en el marco de sus competencias,
para eliminar el uso de aquellas sustancias prohibidas por los Organismos deportivos
nacionales e internacionales y en especial de aquellas que presentan propiedades
anabolizantes de naturaleza hormonal.
Artículo 16. Juego patológico
1. El juego patológico, como trastorno adictivo, merecerá especial interés por parte
de los sistemas educativos, sanitario y social, fomentándose la información a todos los
colectivos sociales sobre su potencialidad adictiva.
2. Los poderes públicos promoverán medidas dirigidas a eliminar las conductas
ludópatas y sus consecuencias en los ámbitos sanitario, familiar, económico y social.
Artículo 17. Otros trastornos adictivos
La Administración competente promoverá las actuaciones necesarias para el estudio,
análisis, investigación e impulso de programas de prevención, asistencia e integración
social referidos a otras adicciones del comportamiento que pueden generar una
302
dependencia similar a las de las sustancias químicas, y las mismas repercusiones en el
entorno familiar, social y económico.
TÍTULO III. De la
drogodependientes
asistencia
y
la
integración
social
de
las
personas
CAPÍTULO I. Asistencia a drogodependientes
Artículo 18. Objetivos generales
Las acciones asistenciales que se desarrollen en la Comunidad de Castilla-La Mancha
dirigidas hacia los sujetos protegidos a que se hace referencia en el artículo 5 afectados
por drogodependencias y otros trastornos adictivos, tendrán por finalidad:
a) Garantizar la asistencia a las personas afectadas por problemas de consumo y
dependencia de drogas y otros trastornos adictivos en condiciones de equidad con
otras enfermedades, asegurando en todo caso la calidad y eficacia de los diferentes
servicios y programas integrados en la red sanitaria única de utilización pública.
b) Potenciar los programas de integración social como objetivo del proceso
asistencial, favoreciendo la conexión de los programas asistenciales con los primeros.
Como mejor vía de integración social, se desarrollarán estrategias orientadas al acceso
y mantenimiento en el ámbito laboral de la población drogodependiente.
c) Garantizar el respeto a los derechos de las personas drogodependientes como
usuarios de los distintos servicios.
d) Adecuar los dispositivos asistenciales de la red pública a las necesidades
asistenciales de las personas, y de aquellas que padezcan otros trastornos adictivos,
garantizando el acceso libre a dichos dispositivos, de acuerdo con la Ley 14/1986, de 25
de abril (RCL 1986, 1316) , General de Sanidad y con la Ley 8/2000, de 30 de
noviembre, de Ordenación Sanitaria de Castilla-La Mancha.
e) Mejorar los niveles
drogodependientes.
de
f) Reducir la problemática
drogodependiente.
salud
y
social
calidad
y
de
vida
jurídico-penal
de
de
las
la
personas
población
g) Impulsar la cultura social favorecedora de la solidaridad y colaboración de la
Comunidad en la asistencia e integración social de las personas drogodependientes, y
que incluya un rechazo al consumo de drogas.
h) Cooperar con las organizaciones no gubernamentales y las asociaciones de
autoayuda de afectados y familiares, como colaboradores del proceso asistencial.
Artículo 19. Criterios de actuación
La Junta de Comunidades tendrá en cuenta los siguientes criterios en lo referente a
las actuaciones relacionadas con la atención a las personas con problemas de adicción a
drogas:
303
a) La oferta terapéutica para la atención a las personas drogodependientes deberá
garantizar la equidad, la accesibilidad, la individualidad y los derechos de los usuarios,
así como la profesionalidad, la diversidad y la pluralidad de los servicios entre los
cuales debe incluirse:
1. La prevención de enfermedades y de asesoramiento y apoyo psicológico
dirigidos a las personas afectadas y a las personas que conviven con ellas.
2. El mantenimiento, mediante la prescripción y dispensación de medicación
sustitutiva en la red asistencial.
3. La educación sanitaria, que facilite a los afectados la adecuada utilización de los
recursos sanitarios necesarios para evitar la transmisión de enfermedades.
b) La atención a drogodependientes contemplará la estructura de un circuito
terapéutico integrado y coordinado con el sistema público sanitario y de servicios
sociales.
c) Garantizar la atención y la asistencia a los drogodependientes, priorizándose la
permanencia en su entorno sociofamiliar más próximo.
d) Fomentar, en coordinación con Instituciones Penitenciarias, la asistencia a los
drogodependientes en este ámbito.
e) Establecer las normas necesarias para autorizar, acreditar, e inspeccionar todos
los recursos y programas que oferten atención a los drogodependientes.
f) Favorecer la integración social de los drogodependientes, potenciando para ello
la normalización del sujeto y adoptando, cuando sea necesario, medidas especiales
destinadas a conseguir la igualdad de oportunidades.
g) Fomentar la participación de la comunidad en las acciones destinadas a la
asistencia e integración social de los drogodependientes.
h) Evaluar de forma permanente los recursos y programas que vayan destinados a
la asistencia e integración social de los drogodependientes.
Artículo 20. Actuaciones prioritarias
La Junta de Comunidades, en colaboración con otras Entidades Públicas y privadas,
establecerá las siguientes actuaciones prioritarias:
a) La atención a los drogodependientes y a sus familiares desde el sistema público
sanitario y de servicios sociales, siempre desde un enfoque multidisciplinar, especial en
el nivel primario.
b) La coordinación estable entre los distintos recursos y programas destinados a la
atención a los drogodependientes.
304
c) La realización de programas encaminados a la disminución de riesgos, reducción
de daños y mejora de las condiciones sociales y sanitarias del drogodependiente,
incluyendo actividades de educación sanitaria, asesoramiento y apoyo psicológico a
personas usuarias de drogas portadoras de enfermedades transmisibles y a sus
familiares.
d) El desarrollo de programas específicos dirigidos a la población
drogodependiente de alta cronicidad y máximo riesgo sanitario. Estos programas
incluirán la accesibilidad a tratamientos con sustitutivos opiáceos, u otros fármacos de
eficacia clínica demostrada, el control sanitario y la atención social y personalizada.
e) La potenciación de programas de integración social de personas
drogodependientes y de asesoramiento a sus familiares, así como los de formación
ocupacional y profesional del drogodependiente, con objeto de conseguir su progresiva
integración social y laboral.
f) La potenciación de programas y recursos dirigidos específicamente a mujeres
drogodependientes con cargas familiares no compartidas y con otros factores añadidos
de riesgo.
g) La equiparación del drogodependiente a otros enfermos, y la consideración de la
drogodependencia, a efectos asistenciales, como una enfermedad.
CAPÍTULO II. De los derechos y deberes de las personas drogodependientes
Artículo 21. Derechos
Todas las personas residentes en la Comunidad Autónoma con problemas de
adicción a drogas disfrutarán de todos los derechos recogidos en la ordenación jurídica
en relación a los usuarios de los servicios sanitarios, sociales y sociosanitarios, con
especial atención a los siguientes:
a) Al respeto a su personalidad, dignidad e intimidad, sin que pueda ser
discriminado por causa alguna.
b) A la información sobre todos los servicios relacionados con la atención a su
problema de adicción existentes en la Comunidad Autónoma, requisitos y formas de
acceder a ellos, así como al proceso de tratamiento que se esté realizando en cada
momento.
c)
A la atención integral de sus problemas de salud.
d) A la gratuidad de lodos los servicios, siempre que sean previa prescripción
facultativa, con las excepciones que se pudieran determinar reglamentariamente.
e) A recibir una atención adecuada e individualizada, prestada por centros y
servicios autorizados.
f)
A la igualdad de acceso a los dispositivos asistenciales.
305
g) A la participación en el diseño de su proceso de intervención y a la realización y
finalización de forma voluntaria del tratamiento.
h) A la confidencialidad de toda la información relacionada con su proceso de
intervención.
i) A la libre elección entre las diferentes ofertas terapéuticas reconocidas, con el
pertinente asesoramiento técnico.
j) A que se le extienda certificación gratuita acreditativa sobre su situación, así
como sobre el tratamiento que haya seguido (informe de alta) o esté siguiendo.
k) A que quede constancia por escrito o en soporte técnico adecuado de todo su
proceso asistencial. En caso de que dicho soporte fuere informático estará en todo caso
sujeto a las disposiciones reguladoras que garanticen la confidencialidad de los datos y
el uso de los mismos, siéndole solicitada la preceptiva autorización para el tratamiento
y cesión de dichos datos, salvo en las excepciones que marca la Ley.
l) A ser advertido si el tratamiento que se le aplique puede ser utilizado para un
proyecto docente o de investigación, que en ningún caso podrá comportar peligro
adicional para su salud. En todo caso será imprescindible su previa autorización
garantizándose que su negativa no implicará ningún tipo de discriminación, en lo
relativo a su asistencia.
m) A conocer el nombre y cualificación profesional de las personas encargadas de
su asistencia, que deberán estar debidamente identificadas.
Artículo 22. Deberes
Todas las personas que residan en los municipios de Castilla-La Mancha y con
problemas de adicción a las drogas tienen los siguientes deberes:
a) Responsabilizarse del uso adecuado de los recursos, servicios y prestaciones
ofrecidos.
b) Cumplir las especificaciones e indicaciones que, a lo largo del programa de
tratamiento, se le indique.
c)
Firmar, en su caso, un documento de alta voluntaria del tratamiento.
d) Mantener el debido respeto a las normas establecidas en cada centro asistencial y
al personal que en él preste sus servicios.
e) Cuidar las instalaciones y colaborar en el mantenimiento de la habitabilidad de
los centros de atención.
Artículo 23. Garantías de los derechos
306
1. La
Comunidad
Autónoma
de
Castilla-La
Mancha
desarrollará
reglamentariamente el contenido y el alcance específico de los derechos reconocidos en
el artículo 21.
2. Los centros y servicios sanitarios y sociosanitarios públicos y privados de
atención al drogodependiente dispondrán de información accesible acerca de los
derechos y deberes de los usuarios así como reclamaciones y sugerencias.
3. Las infracciones relativas a los derechos recogidos en el artículo 21 estarán
sometidas al régimen sancionador contemplado en esta Ley, sin perjuicio de las
responsabilidades disciplinarias o de otro tipo que pudieran surgir para el personal
autor de las mismas.
4. Las infracciones relativas a los deberes de los usuarios recogidos en el artículo
anterior no podrán dar lugar nunca a la expulsión de la red asistencial de utilización
pública, sino tan sólo, en su caso, a cambios de programa asistencial o de tratamiento,
salvo la negativa a recibir la atención sanitaria correspondiente.
5. El ingreso de una persona en un centro o servicio de carácter residencial o su
inclusión en tratamiento ambulatorio, vendrá precedido de la aceptación del
correspondiente contrato terapéutico, en el que se reflejen con claridad los derechos y
obligaciones a observar en el mismo. La aceptación deberá realizarse por escrito
vinculando al paciente hasta la finalización o baja del tratamiento.
CAPÍTULO III. De la asistencia e integración social del drogodependiente
Artículo 24. Características generales
1. La asistencia e integración social se constituye como un circuito terapéutico
diversificado que integra de forma coordinada centros y servicios generales,
especializados y específicos del sistema sanitario de Castilla-La Mancha en
coordinación con los servicios sociales, con participación de entidades privadas
debidamente acreditadas.
2. La asistencia e integración social estará estructurada en diferentes niveles de
intervención y deberá dar respuesta suficiente y adecuada a las distintas problemáticas
relacionadas con las drogodependencias.
3. La asistencia e integración social contemplará los sistemas de coordinación y los
recursos necesarios para conseguir la mejora de la asistencia y la inserción social del
drogodependiente.
4. La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha establecerá los mecanismos
necesarios de coordinación con las entidades responsables de los recursos sociales,
formativos y laborales para la elaboración de políticas y creación de recursos
encaminados a la inserción de los drogodependientes.
307
5. La integración social de los drogodependientes se hará preferentemente a través
de recursos normalizados destinados a la población en general, fomentando la
participación del tejido social.
Artículo 25. Niveles asistenciales
1. El Sistema de Asistencia al Drogodependiente se estructura en dos niveles de
intervención:
a) Un primer nivel a cargo, fundamentalmente, de los centros, dispositivos y
programas de atención básica cuyas funciones esenciales son la información,
orientación, diagnóstico, detección precoz, reducción del daño y otras análogas.
b)
Un segundo nivel, configurado por unidades específicas.
2.
Serán determinados y desarrollados reglamentariamente:
a)
Las funciones básicas de cada nivel.
b)
Los centros, servicios, dispositivos y recursos que los integran.
c)
El circuito terapéutico.
d)
La jerarquización de los recursos.
e)
Las condiciones de acceso y derivación de drogodependientes.
f)
La inclusión de niveles complementarios de intervención.
3. El órgano competente establecerá los mecanismos de coordinación y líneas de
actuación de los centros, servicios, dispositivos y recursos de la red pública,
garantizando una actuación integral en el territorio.
Artículo 26. De la integración social
1. La integración social de las personas drogodependientes se realizará mediante
una intervención individual y comunitaria, persiguiendo como fin último la
integración y normalización del individuo en la sociedad, apoyándose en sus recursos
personales y sociales.
2. La Administración autonómica desarrollará programas destinados a facilitar al
drogodependiente la adquisición y el desarrollo de las estrategias y los recursos
personales y sociales que sean necesarios para su integración.
3. En el ámbito familiar, se fomentarán estrategias dirigidas específicamente al
apoyo y asistencia del entorno familiar del drogodependiente.
4. En el ámbito laboral, se potenciarán aquellas actuaciones que incidan sobre el
acceso al mismo de las personas drogodependientes, y en especial a través de acciones
como planes de empleo, desarrollo de los aspectos personales para la ocupación,
información profesional y técnicas de búsqueda activa de empleo. Asimismo se
308
establecerán planes de formación que capaciten a los drogodependientes y les
permitan una más factible incorporación laboral.
5. En el ámbito de la juventud, se impulsarán intervenciones que fomenten la
formación de grupos que, además de cumplir una importante función de prevención,
se conviertan en instrumentos de integración de la juventud marginada en nuestra
sociedad. A estos efectos, se aprovecharán especialmente los correspondientes
programas generales educativos de capacitación profesional, los de empleo, los de
vivienda y los de la red de servicios sociosanitarios.
6. Se fomentará la realización de actuaciones y programas educativos dirigidos
principalmente a la adquisición de habilidades intelectuales, utilización de las
capacidades básicas del aprendizaje y la nivelación cultural.
7. Los poderes públicos velarán y propiciarán la colaboración y la coordinación de
las Instituciones públicas y de la iniciativa social privada, ya que para la consecución
del objetivo de integrar en la sociedad al drogodependiente, es imprescindible la
participación de dichas instituciones, grupos y asociaciones.
8. Con el fin de favorecer la efectiva integración social de las drogodependientes,
los poderes públicos fomentarán los necesarios cambios en la percepción social del
fenómeno de las drogodependencias que posibiliten la aceptación de las peculiaridades
de las personas drogodependientes y de los servicios que necesitan.
Artículo 27. Definición
drogodependientes
de
centros
de
asistencia
e
integración
de
los
Los centros de asistencia e integración de los drogodependientes serán aquellos,
tanto públicos como privados, que realicen actuaciones específicas sobre la condición
de drogodependiente y con el objetivo último de proporcionar un programa
terapéutico dirigido a eliminar su adicción, normalizar su conducta y conseguir su
integración social.
Artículo 28. De otros centros y servicios
Se incluyen en el ámbito de esta Ley, los centros o servicios de carácter público o
privado que actúan específicamente en la asistencia o integración social de los
drogodependientes, y en especial los de las organizaciones no gubernamentales que
actúan en el sector de las drogodependencias.
Artículo 29. De los requisitos mínimos de los centros de asistencia e integración de
los drogodependientes
1. Los centros de asistencia e integración de drogodependientes, tanto públicos
como privados, deberán cumplir los siguientes requisitos mínimos:
a) Contar con el personal suficiente, con la titulación y la experiencia necesaria, así
como las instalaciones y equipamientos, condiciones de capacidad e infraestructura
que reglamentariamente se determinen.
309
b) Estar autorizados para su funcionamiento como centros sociosanitarios de
asistencia e integración de drogodependientes por el órgano competente, según el
procedimiento que reglamentariamente se determine.
c) El régimen de funcionamiento interno y procedimientos de actuación de estos
centros serán regulados en el desarrollo reglamentario de la presente Ley.
2. Asimismo, además de la autorización administrativa previa, la Comunidad de
Castilla-La Mancha establecerá reglamentariamente las normas que deberán cumplir
para poder ser acreditados y concertados por la propia Administración.
CAPÍTULO IV. De otros ámbitos prioritarios de actuación
Artículo 30. Ámbito Penitenciario y Judicial
La Administración Regional:
a) Promoverá en todos los Centros Penitenciarios de la Región, en coordinación con
Instituciones Penitenciarias, programas de intervención integral que den respuesta a
las distintas problemáticas presentadas por los reclusos con problemas de adicción.
b) Establecerá canales de coordinación con los recursos penitenciarios y
extrapenitenciarios de tratamiento e integración social para elaborar programas
individuales de intervención cuando el recluso salga del medio penitenciario.
c) Desarrollará programas de intervención integral para drogodependientes con
problemas judiciales, en coordinación con las instituciones y entidades con
competencias jurídico-penales, laborales, formativas y de servicios sociales.
d) Fomentará programas de cumplimiento alternativo de condena, coordinándose
para su elaboración y ejecución con las autoridades o entidades responsables.
e) Determinará, en coordinación con Instituciones Penitenciarias, Instituciones
Judiciales y otras Entidades que participen en el diseño de los programas destinados a
población con problemas jurídicos o penales, un sistema de acreditación, seguimiento y
evaluación continua de los programas y recursos que se realicen en este ámbito.
Artículo 31. Ámbito Laboral
La Administración Regional:
a) Promoverá en el ámbito laboral programas de prevención del consumo de
drogas y de tratamiento de los trabajadores con problemas de adicción, en los que
participen sindicatos, empresarios y servicios de prevención de riesgos laborales.
b) Impulsará medidas para que las empresas reserven el puesto de trabajo durante
el tiempo en el que el trabajador esté en tratamiento y no pueda realizar su labor
profesional.
310
c) Determinará, en coordinación con los sindicatos y empresarios, un sistema de
acreditación, seguimiento y evaluación continua de los programas que se realicen en
este ámbito.
TÍTULO IV. De la formación, investigación, evaluación y sistemas de información
CAPÍTULO I. De la formación
Artículo 32. Criterios de actuación
La Administración Regional:
a) Promoverá programas específicos de formación de aquellos colectivos
relacionados con la prevención, asistencia e integración social de personas
drogodependientes.
b) Se considerará prioritaria la inclusión de contenidos formativos en
drogodependencias y otros trastornos adictivos dirigidos a los siguientes colectivos:
1. Profesionales del sistema sanitario de Castilla-La Mancha, así como el de los
servicios sociales.
2.
Profesionales de la red de asistencia a las drogodependencias.
3. Educadores de enseñanza primaria y secundaria, bien de manera específica o
entroncados dentro de los programas de educación para la salud.
4.
Asociaciones de padres de alumnos.
5. Asociaciones de ayuda y autoayuda, voluntariado social, asociaciones juveniles y
movimientos asociativos relacionados directa o indirectamente con las
drogodependencias de nuestra Comunidad Autónoma.
6. Personal al servicio de la Administración de Justicia, de la Administración
penitenciaria, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como las Policías
Municipales de la Comunidad Autónoma.
7.
Representantes de los empresarios, trabajadores y delegados de prevención.
8.
Profesionales e instituciones públicas o privadas de atención a menores.
9.
Profesionales de las oficinas de farmacia.
10.
Profesionales de los medios de comunicación.
11. Estudiantes de pregrado de facultades o escuelas universitarias relacionadas
con el tema de drogas.
12.
Empresarios y servicios médicos de las empresas.
13.
Profesionales de bares de copas, discotecas y locales de ocio en general.
311
c) Velará por la idoneidad y adecuación de los contenidos en el ámbito formativo
en función de la estrategia regional en las áreas de prevención, asistencia e integración
social.
d) Garantizará la formación básica, especializada y continuada de los universitarios
y profesionales, así como el acceso a la documentación científica.
e) Elaborará un programa de formación continuada dirigido a profesionales de los
recursos de prevención, asistencia e inserción social en el ámbito de las
drogodependencias, que incluya contenidos considerados prioritarios. Para ello,
además de con sus propios recursos, podrán contar con el apoyo de las iniciativas
sociales o asociaciones que articulen proyectos de formación.
f) Impulsará la creación de módulos formativos sobre prevención de drogas,
atención e integración social de drogodependientes, en aquellas Universidades con
estudios en los ámbitos social, legal, educativo y sanitario.
Artículo 33. La formación
La Administración Regional:
a) Colaborará en la formación pregraduada, postgraduada y continuada de los
colectivos profesionales que intervienen en el ámbito de las drogodependencias,
considerándose prioritarios los servicios sociales y sanitarios, educación, justicia e
interior.
b) Garantizará la acreditación de la formación continuada en el ámbito de las
drogodependencias, con el fin de velar por la calidad de las actividades de formación
realizadas por los agentes públicos o privados.
Artículo 34. Educación para la salud
1. Las Administraciones Públicas desarrollarán las actuaciones precisas con la
finalidad de que la población y en especial aquellos colectivos más desfavorecidos,
adquieran actitudes, hábitos, información y valores alejados de los problemas de las
drogas.
En el ámbito familiar se potenciarán las acciones dirigidas a mejorar las condiciones
de vida y superar factores de marginación de las familias que inciden en el consumo de
drogas.
Las Administraciones competentes en materia educativa, sanitaria, social y juvenil,
colaborarán en la promoción de la salud en el ámbito educativo a través del desarrollo
de programas de salud y de prevención de drogas en todas las etapas educativas.
Asimismo, colaborarán en el desarrollo de los programas formativos dirigidos a
alumnos y alumnas, padres y madres, personal docente y no docente de los centros,
con el fin de realizar la prevención de las drogodependencias y otros trastornos
adictivos, actuando de forma coordinada para dicha finalidad.
312
2. Las Administraciones Públicas potenciarán una política global de alternativa al
consumo de drogas y al desarrollo de otras conductas potencialmente adictivas,
actuando en los ámbitos cultural, deportivo y social. A tal efecto, se impulsarán
servicios socioculturales, actividades de ocio y tiempo libre y se promocionará el
deporte.
Asimismo, se introducirá en el «curriculum» formativo escolar el aprendizaje en la
elección de formas de ocio y diversión saludables.
CAPÍTULO II. De la investigación, evaluación y sistemas de información
Artículo 35. La investigación
1. La Administración Regional impulsará la colaboración en los ámbitos
autonómico, nacional e internacional para potenciar la investigación en el campo de las
drogodependencias teniendo preferencia las Universidades de Castilla-La Mancha.
2. La Administración Regional podrá promover la creación de entidades e
instituciones con objeto de fomentar el estudio y la investigación en materia de
drogodependencias.
3.
Serán áreas prioritarias de investigación las siguientes:
a)
Niveles y tendencias en el consumo de drogas.
b) Actitudes y estados de opinión de la población general respecto al fenómeno de
las drogodependencias.
c)
Repercusiones individuales y sociales del consumo de drogas.
d) Evaluación de los diferentes programas de intervención y, particularmente, de la
efectividad de los métodos y programas terapéuticos.
e)
Estilos de vida asociados al consumo de drogas.
f)
El tratamiento legal y la intervención penal de las drogodependencias.
4. La Administración Regional promoverá encuestas periódicas y estudios
epidemiológicos, económicos y sociales para conocer la incidencia, prevalencia y
problemática de las drogodependencias.
Artículo 36. La evaluación
1. La Administración Regional diseñará un sistema de evaluación de los programas
de prevención, asistencia, incorporación social y formación en el ámbito de las
drogodependencias.
2. La Administración Regional deberá definir los instrumentos que permitan
conocer y estudiar los progresos y avances en la consecución de los objetivos marcados.
Artículo 37. Sistema de Información
313
1. La Administración Regional creará una unidad administrativa que integre el
Observatorio Regional de Drogas que integrará la información y análisis sobre el
fenómeno de las drogodependencias.
2.
Los objetivos básicos del sistema de información serán:
a) Disponer, por parte de la Administración Regional, de un barómetro permanente
que facilite la disposición de una información lo más amplia y fiable posible de la
situación de los consumos de drogas existentes en nuestra región en un momento
determinado, de su evolución o tendencias futuras y de las consecuencias que de los
mismos se deriven; permitiendo una correcta fundamentación en la formación de
políticas y el diseño de planes y programas de intervención que hagan frente de forma
efectiva a los problemas derivados del uso y abuso de drogas.
b) Servir como órgano regional de comunicación y coordinación con otros órganos
de ámbito europeo, estatal o regional que tengan como objetivo la recogida y análisis
de la información sobre drogodependencias, en coordinación con los órganos estatales
competentes para ello, indicadores y criterios.
3.
Las funciones propias y básicas asignadas serán:
a)
Recoger y analizar de forma permanente los datos disponibles.
b) Crear un sistema de información que permita evaluar la situación de los
consumos de drogas y los efectos asociados, así como su evolución y tendencias
futuras.
c) Difundir la Información sobre aspectos relevantes relacionados con las drogas,
mediante la publicación de informes periódicos.
d) Colaborar y coordinar actuaciones con los sistemas de información españoles y
europeos sobre drogas, facilitando y recibiendo la información más amplia y precisa
posible y mejorando la comparabilidad de la información disponible.
e) Promocionar diversas investigaciones y estudios sobre aspectos relevantes
relacionados con los consumos de drogas o sus efectos.
f) Facilitar el acceso a la documentación sobre drogas e impulsar los mecanismos de
intercambio y comunicación científica y técnica entre las personas que trabajan en el
campo de las drogodependencias.
g) Asesorar a las instancias políticas e institucionales acerca de las prioridades
existentes en materia de drogas y las posibles medidas a adoptar.
h) Realizar, dentro del ámbito de la información, cualquier otra función que le sea
encomendada por la Administración Regional.
Artículo 38. Obligación de informar
314
Cualquier institución, organización o entidad pública, así como las entidades
privadas y personas que reciban financiación pública y que en materia de
drogodependencias desarrollen o presten servicios de prevención, asistencia,
integración social, formación o investigación en Castilla-La Mancha, estarán obligadas
a suministrar a los responsables públicos en dicha materia, cuando se les solicite, los
datos y resultados que en desarrollo de dichas actividades o programas se lleven a
cabo, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 21.
TÍTULO V. De la Organización y participación social
CAPÍTULO I. De la organización
Artículo 39. Del Observatorio Regional sobre drogodependencias y otros trastornos
adictivos
1. Se crea el Observatorio Regional sobre drogodependencias y otros trastornos
adictivos, como órgano asesor y técnico de apoyo científico permanente.
2.
Sus funciones serán las siguientes:
a) Recogida y análisis de la información disponible de fuentes nacionales e
internacionales.
b) Cooperación o colaboración con los diferentes Observatorios tanto nacionales
como internacionales.
c) Promoción de investigaciones y estudios sobre aspectos relevantes, relacionados
con la drogadicción.
d) Mantenimiento de un sistema de indicadores fiables y sensibles que permita el
seguimiento de la evolución del consumo de drogas en la Comunidad de Castilla-La
Mancha.
3. Su composición
reglamentariamente.
y
régimen
de
funcionamiento
se
determinarán
Artículo 40. Naturaleza y características del Plan Regional de Drogas
1. El Plan Regional de Drogas es el instrumento básico que recoge la planificación,
ordenación y coordinación de las actuaciones que se realicen en materia de
drogodependencias en el ámbito de la Comunidad Autónoma.
2. El Plan recogerá, de forma global, las acciones a realizar en las áreas de
prevención, asistencia, incorporación social, formación, investigación y coordinación
que se realicen en el ámbito de la Comunidad Autónoma por las distintas
Administraciones Públicas, Entidades y Organizaciones.
3. El Plan Regional de Drogas será vinculante para todas las Administraciones
Públicas, Entidades e Instituciones que desarrollen actuaciones en materia de
drogodependencias en Castilla-La Mancha.
315
4. El período de vigencia del Plan Regional de Drogas será establecido por el propio
Plan.
Artículo 41. Contenidos del Plan Regional de Drogas
El Plan Regional de Drogas contemplará, como mínimo, los siguientes elementos:
a)
Análisis epidemiológico del consumo de drogas y sus consecuencias asociadas.
b)
Objetivos generales y específicos por áreas de actuación.
c)
Criterios básicos de actuación.
d)
Programas y calendario de actuación.
e) Responsabilidades y funciones de las Administraciones Públicas, Entidades e
Instituciones que intervengan en esta materia.
f)
Recursos necesarios para alcanzar los objetivos del Plan.
g)
Sistemas de seguimiento, control y evaluación de los programas y recursos.
Artículo 42. Elaboración y aprobación del Plan Regional de Drogas
1. La elaboración del Plan Regional de Drogas se realizará conforme a los criterios
que hayan sido establecidos en esta materia por la Junta de Comunidades de CastillaLa Mancha.
2. En la elaboración del Plan se tendrán en cuenta las propuestas formuladas por
los órganos de participación y coordinación que prevé esta Ley.
3. El Plan Regional de Drogas será aprobado por el Consejo de Gobierno de la Junta
de Comunidades de Castilla-La Mancha.
Artículo 43. Funciones del órgano de dirección del Plan Regional de Drogas
El órgano de dirección del Plan Regional de Drogas tendrá entre sus funciones la
elaboración, desarrollo y seguimiento de éste y la coordinación, cooperación y
colaboración con todas las Administraciones Públicas y Entidades Privadas para el
desarrollo de una política integral de drogodependencias en la Región. Además, tendrá
las funciones que reglamentariamente se determinen relacionadas con la prevención
del consumo de drogas, la asistencia y reinserción social de drogodependientes.
Artículo 44. Planes locales
1. Se definen los Planes Locales de Drogas como el instrumento básico que recoge la
planificación, ordenación y coordinación de las actuaciones que se realicen en materia
de drogodependencias en el ámbito de un municipio o de una mancomunidad de
municipios. Los requisitos mínimos que deben cumplir se establecerán
reglamentariamente.
2. Deberán tener Plan Local de Drogas todos aquellos municipios con más de 10.000
habitantes.
316
3. Igualmente, podrán tener Plan Local de Drogas las mancomunidades de
municipios que cumplan los requisitos que reglamentariamente se establezcan.
4. A los efectos de lo establecido en los artículos 47 , 53 y 57 se creará un registro de
Planes Locales de Drogas, adscrito al órgano competente en materia de
drogodependencias, en el que se inscribirán todas aquellas entidades que lo soliciten y
cumplan los requisitos establecidos.
CAPÍTULO II. De la coordinación institucional
Artículo 45. Instrumentos de coordinación
Para la coordinación, seguimiento y evaluación de las actuaciones contempladas en
esta Ley y en el Plan Regional de Drogas se definen los siguientes órganos de
coordinación:
a)
Comisión Técnica Regional de Drogodependencias.
b)
Comisión Interlocal de Drogodependencias.
Artículo 46. Comisión Técnica Regional de Drogodependencias
1. Para la coordinación, evaluación y seguimiento de los diferentes programas del
Plan Regional de Drogas se constituirá una Comisión Técnica Regional.
2. Sus características, composición, funciones y régimen de funcionamiento se
determinarán reglamentariamente.
Artículo 47. Comisión Interlocal de Drogodependencias
1. Para la coordinación, evaluación y seguimiento de los diferentes Planes Locales
de Drogas y de las actuaciones y programas que en materia de drogodependencias se
realicen se constituirá la Comisión Interlocal.
2. Sus características, composición, funciones y régimen de funcionamiento se
determinarán reglamentariamente.
CAPÍTULO III. De la participación social y el voluntariado
Artículo 48. Consejo Asesor de Drogodependencias
1. Se creará un Consejo Asesor, como órgano colegiado de carácter consultivo, a
través del cual se promueva la participación de la comunidad.
2. Estará compuesto por representantes de las Administraciones Públicas, así como
representantes de las asociaciones y organizaciones sociales más relevantes
relacionadas con las drogodependencias.
3. Sus características, composición, funciones y régimen de funcionamiento se
determinarán reglamentariamente.
Artículo 49. Promoción de la iniciativa social
317
1. Los centros y servicios que trabajen en el ámbito de las drogodependencias
gestionados por entidades u organizaciones, siempre que estén previamente
autorizados conforme a lo previsto en el artículo 19 e) de esta Ley, podrán integrarse
dentro de la red asistencial pública, mediante la celebración de convenios de
colaboración, conciertos u otras formas previstas en el ordenamiento jurídico.
2. También y de forma excepcional, podrán establecerse convenios, conciertos u
otras formas de colaboración previstas en el ordenamiento jurídico, para la prestación
de servicios vinculados a programas del Plan Regional de Drogas.
3. Para la elaboración de convenios y conciertos y concesión de subvenciones podrá
considerarse como preferente a las entidades u organismos sin ánimo de lucro.
Artículo 50. Funciones de la iniciativa social
Las entidades u organizaciones privadas podrán cooperar con la Administración
Pública en el desempeño de las siguientes funciones:
a)
La sensibilización social y la información.
b)
La prevención de las drogodependencias.
c)
La asistencia e integración social de drogodependientes.
d)
La formación.
e)
La investigación y evaluación.
Artículo 51. Voluntariado
Las Administraciones Públicas y las entidades u organizaciones privadas fomentarán
la participación del voluntariado.
TÍTULO VI. De las competencias de las Administraciones Públicas
CAPÍTULO I. De las competencias de la Administración Regional
Artículo 52. Competencias
En materia de drogodependencias, corresponde a la Junta de Comunidades de
Castilla-La Mancha:
a) El establecimiento de las directrices en materia de drogas para la Comunidad de
Castilla-La Mancha.
b)
El diseño, elaboración y aprobación del Plan Regional sobre Drogas.
c) La planificación, coordinación y desarrollo, sobre la base de las competencias de
la Junta, de un sistema público de asistencia a los drogodependientes.
d) La promoción de programas interdisciplinares de formación en materia de
drogodependencias.
318
e) El establecimiento de un sistema centralizado de información sobre
drogodependencias que permita el seguimiento y evaluación continua del consumo de
drogas y de los problemas asociados.
f) La autorización, acreditación y evaluación de centros, servicios y programas de
formación, prevención, asistencia e integración social en el campo de las
drogodependencias.
g)
La puesta en marcha de mecanismos favorecedores de la integración social.
h) El desarrollo y ejecución de la función inspectora y el ejercicio de la potestad
sancionadora.
i) La coordinación en el ámbito de la Comunidad Autónoma de las actuaciones en
materia de drogodependencias con otras Administraciones y entidades sociales.
CAPÍTULO II. De las competencias de las Entidades Locales
Artículo 53. Competencias de los Ayuntamientos
1. Sin perjuicio de las demás competencias que el ordenamiento vigente les
atribuye, en materia de drogodependencia corresponde a los Ayuntamientos de
Castilla-La Mancha:
a) Velar, en el marco de sus competencias, por el cumplimiento de las diferentes
medidas de control que se establecen en el Título II de esta Ley.
b) Sancionar, en el marco de sus competencias, las infracciones tipificadas en esta
Ley y no atribuidas a la Administración Regional y adoptar las medidas cautelares
cuya ejecución les permita el ordenamiento jurídico vigente.
c) Colaborar con los sistemas educativo y sanitario en materia de educación para la
salud.
2. Además de las señaladas en el punto anterior, los Ayuntamientos de más de
10.000 habitantes de Castilla-La Mancha tienen las siguientes competencias y
responsabilidades mínimas:
a) La aprobación y ejecución de Planes Locales de Drogas, elaborados en
coordinación y de acuerdo con los criterios y directrices del Plan Regional sobre
Drogas.
b) La coordinación de los programas de prevención e integración social que se
desarrollen en el ámbito exclusivo de su municipio.
c) El apoyo a las asociaciones y entidades que en el municipio desarrollen
actividades previstas en el Plan Regional sobre Drogas.
d)
La formación en materia de drogas del personal propio.
e)
La promoción de la participación social en esta materia en su ámbito territorial.
319
Artículo 54. Competencias de las Mancomunidades de Municipios
Las Mancomunidades que conforme al artículo 44 de esta Ley, cuenten con Planes
Locales de Drogas tendrán las competencias y responsabilidades que se señalan en el
apartado dos del artículo anterior, pero referidas en este caso al ámbito de la
Mancomunidad.
Artículo 55. Competencias de las Diputaciones
Sin perjuicio de las demás competencias que el ordenamiento vigente le atribuye y de
otras iniciativas o servicios que pudieran mantener, en materia de drogodependencia
corresponde a las Diputaciones de Castilla-La Mancha el apoyo técnico y económico en
materia de drogas a los Municipios de menos de 10.000 habitantes, especialmente a los
de menor capacidad económica y de gestión, para garantizar la prestación integral y
adecuada en la totalidad del territorio provincial de las competencias y
responsabilidades mínimas señaladas en los artículos 53 y 57 de la presente Ley.
TÍTULO VII. De la financiación
Artículo 56. La financiación de la Administración Regional
Para la consecución de los objetivos perseguidos por esta Ley y los que se establezcan
en el correspondiente Plan Regional de Drogas, se utilizarán, entre otras, las siguientes
vías de financiación:
a) La dotación presupuestaria que cada año los Presupuestos Generales de la
Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha destinen para el desarrollo de
actividades en materia de drogas.
b)
Los ingresos procedentes de convenios, subvenciones y transferencias finalistas.
c) Los ingresos procedentes de la Unión Europea que financien acciones concretas
relacionadas con las drogodependencias.
d) Los recursos procedentes de todas aquellas entidades públicas o privadas que
destinen recursos a la financiación pública de actividades relativas a las
drogodependencias en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha.
e)
El fondo de prevención regulado en el artículo 67.1 de esta Ley.
f)
Otras vías de financiación que se puedan establecer.
Artículo 57. La financiación de la Administración local
1. Los Ayuntamientos y Mancomunidades de municipios deberán prever cada año
las partidas presupuestarias que correspondan para realizar las actuaciones
contempladas en esta Ley que sean de su competencia.
2. Los Municipios de más de 10.000 habitantes y Mancomunidades municipales que
deseen obtener financiación de la Comunidad Autónoma para el desarrollo de
actuaciones de su competencia en materia de drogas, estarán obligadas a disponer de
320
un Plan Local de Drogas convenientemente aprobado y a consignar en sus respectivos
presupuestos, de forma claramente diferenciada y de acuerdo con la estructura y
clasificaciones presupuestarias, los créditos específicos que garanticen la cofinanciación
de sus objetivos.
3. Todos los Municipios y Mancomunidades que dispongan de Plan local de Drogas
podrán recibir fondos finalistas de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha
destinados a programas del mismo.
4.
Son otras vías de financiación de la Administración Local las siguientes:
a) Los ingresos procedentes de la Unión Europea que financien acciones concretas
relacionadas con las drogodependencias.
b)
El fondo de prevención regulado en el artículo 67.2 de esta Ley.
c)
Otras vías de financiación que se puedan establecer.
Artículo 58. Financiación de las entidades privadas
La Administración Pública Regional y Entidades Locales podrán financiar a las
entidades privadas para el desarrollo de actividades en materia de drogodependencias
a través de los instrumentos correspondientes, siempre que dichas actividades estén
debidamente autorizadas, acreditadas y en consonancia con las directrices del Plan
Regional de Drogas.
TÍTULO VIII. Del régimen de infracciones y sanciones
CAPÍTULO I. De la inspección y medidas cautelares
Artículo 59. Inspección
1. Corresponde a las Consejerías competentes por razón de la materia y, en su caso,
a las Corporaciones Locales, la realización de las inspecciones necesarias para asegurar
el cumplimiento de lo previsto en esta Ley, en sus respectivos ámbitos competenciales
de actuación.
2. El personal que desarrolle las funciones de inspección, cuando ejerza tales
funciones y acreditando su identidad, tendrá el carácter de Autoridad, y podrá:
a) Entrar libremente y sin previa notificación, en cualquier momento, en todo
centro o establecimiento sujeto a esta Ley, sin perjuicio de la necesidad de aportar la
correspondiente autorización judicial en los casos en que la Ley lo exija.
b) Proceder a las pruebas, investigaciones o exámenes necesarios para comprobar el
cumplimiento de esta Ley y de las normas que se dicten para su desarrollo.
c) Realizar cuantas actuaciones sean precisas en orden al cumplimiento de las
funciones de inspección que desarrollen.
Todo ello sin perjuicio de las garantías establecidas en la Ley 30/1992, de 26 de
noviembre (RCL 1992, 2512, 2775 y RCL 1993, 246) , de Régimen Jurídico de las
321
Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, modificada
por la Ley 4/1999, de 13 de enero (RCL 1999, 114, 329) .
3. Los titulares de los centros o servicios estarán obligados a facilitar a la inspección
el acceso a las instalaciones y el examen de los documentos, libros y datos estadísticos
que sean preceptivos, así como a suministrar toda la información necesaria para
evaluar el cumplimiento de lo previsto en esta Ley.
Artículo 60. Medidas cautelares
En caso de sospecha razonable y fundada de riesgo inminente y grave para la salud
pública o para los usuarios, por circunstancias sobrevenidas o de fuerza mayor, o por
incumplimiento de la normativa vigente, la Consejería competente por razón de la
materia podrá adoptar las medidas cautelares sobre los establecimientos o servicios
que considere más adecuadas para evitar dichos riesgos.
Podrán adoptarse, entre otras, las siguientes medidas cautelares:
a)
Exigencia de fianza o caución.
b)
Suspensión temporal de la licencia de actividad.
c)
Cierre temporal del local o instalación.
d) Incautación de los bienes directamente relacionados con los hechos que hayan
dado lugar al procedimiento.
CAPÍTULO II. De las infracciones y sanciones
Artículo 61. Régimen sancionador
1. Constituyen
infracciones
administrativas,
en
el
ámbito
de
las
drogodependencias, las acciones u omisiones tipificadas en esta Ley, sin perjuicio de
las responsabilidades civiles, penales o de otro orden que puedan concurrir.
2. En ningún caso se impondrá una doble sanción por los mismos hechos y en
función de los mismos intereses públicos protegidos, si bien deberán exigirse las demás
responsabilidades que se deduzcan de otros hechos o infracciones concurrentes.
3. El régimen sancionador contenido en este título se entiende sin perjuicio de la
aplicación de los regímenes sancionadores específicos previstos en la legislación de
seguridad ciudadana, defensa de los consumidores y usuarios, publicidad, sanidad y
medicamentos, así como de servicios sociales.
Artículo 62. Clasificación de las infracciones
1. Las infracciones administrativas establecidas en la presente Ley se clasificarán
como leves, graves y muy graves.
2.
Se consideran como infracciones leves:
322
a) El incumplimiento de las obligaciones establecidas en el Capítulo II del Título II
de esta Ley, cuando haya tenido lugar por simple negligencia y no comporte un
perjuicio directo para la salud.
b) El retraso e incumplimiento de las obligaciones de información, comunicación y
comparecencia a requerimiento de la autoridad competente.
c) Cualquier otro incumplimiento prescrito en la presente Ley que no se tipifique
como infracción grave o muy grave.
3.
Se consideran infracciones graves:
a) El incumplimiento de las obligaciones establecidas en los artículos del Capítulo II
del Título II de esta Ley, cuando no se hayan cometido por simple negligencia o
comporten un perjuicio directo para la salud, con excepción de lo establecido en los
puntos a) y b) del apartado cuarto del presente artículo.
b) La negativa o resistencia a prestar colaboración o facilitar la información
requerida por las autoridades competentes, así como el suministro de información
inexacta o documentación falsa.
c)
La obstrucción a la acción inspectora que no constituya falta muy grave.
d) La alteración sustancial de las características establecidas para la acreditación y
autorización de centros o servicios que desarrollen actividades de tratamiento de las
drogodependencias.
e) Llevar a cabo actividades de carácter lucrativo relacionadas con las
drogodependencias en establecimientos, centros o servicios constituidos sin ánimo de
lucro.
f) Aquellas que siendo concurrentes con infracciones leves sirvan para facilitar o
encubrir su comisión.
g)
La reincidencia en la comisión de infracciones leves.
4.
Se consideran infracciones muy graves:
a) La venta o dispensación de tabaco en centros de enseñanza infantil, primaria o
secundaria o en otros locales y centros destinados a menores de 18 años.
b) La realización, contratación y difusión de campañas publicitarias de tabaco de
ámbito supramunicipal, dirigidas a fomentar su consumo entre menores de edad o en
las que participen menores.
c) La resistencia, coacción, amenaza o cualquier otra forma de presión ejercida
sobre las autoridades sanitarias o sus agentes.
323
d) Iniciar, prestar o desarrollar servicios o actividades de prevención, asistencia e
integración social en establecimientos, centros o servicios no autorizados o por
personal no cualificado legalmente.
e) Aquellas que siendo concurrentes con infracciones graves sirvan para facilitar o
encubrir su comisión.
f)
La reincidencia en la comisión de infracciones graves.
5. Existe reincidencia cuando, al cometer la infracción, el sujeto hubiera sido ya
sancionado por la comisión en el término de un año de más de una infracción de la
misma naturaleza cuando así haya sido declarado por resolución firme.
Artículo 63. Personas responsables
1. Serán responsables de la infracción como autores de la misma, las personas
físicas o jurídicas, usuarios, titulares o gestores de entidades, centros o servicios, que
realicen las acciones u omisiones tipificadas como infracción en esta Ley.
2.
Responderán también del pago de la sanción las siguientes personas:
a) Los propietarios del establecimiento, sean personas físicas o jurídicas,
responderán solidariamente del pago de las sanciones derivadas de las infracciones
cometidas por sus empleados o dependientes.
b) El anunciante, el empresario creador de la publicidad y el empresario difusor de
la publicidad responderán solidariamente del pago de las sanciones derivadas de las
infracciones previstas en esta Ley en materia de publicidad.
c) Los padres o tutores responderán solidariamente del pago de las sanciones
derivadas de las infracciones cometidas por personas menores de edad.
d) Los administradores de las personas jurídicas responderán subsidiariamente del
pago de las sanciones derivadas de las infracciones cometidas por éstas.
Artículo 64. Sanciones
1. Las infracciones de la presente Ley serán sancionadas, en su caso, con multa, cese
temporal de la actividad o cierre del establecimiento, local o empresa.
2. La graduación de las sanciones será proporcional a la infracción cometida y
respetará los siguientes criterios:
a)
Gravedad de la infracción.
b) Trascendencia social y perjuicios causados (número de personas afectadas y
grado de difusión de la publicidad).
c)
Riesgo para la salud, individual y colectiva.
d)
Volumen de negocios del infractor.
324
e)
Beneficio obtenido.
f)
Grado de intencionalidad.
g)
Edad de los menores afectados.
h)
Reincidencia.
3. Las infracciones previstas en esta Ley serán castigadas con las siguientes
sanciones:
A)
Por infracciones leves:
a)
En grado mínimo: multa de hasta 600 euros.
b)
En grado medio: multa de 601 euros hasta 1.800 euros.
c)
En grado máximo: multa de 1.801 euros hasta 3.000 euros.
B)
Por infracciones graves:
a)
En grado mínimo: multa de 3.001 euros hasta 6.000 euros.
b)
En grado medio: multa de 6.001 euros hasta 10.500 euros.
c)
En grado máximo: multa de 10.501 euros hasta 15.000 euros.
C)
Por infracciones muy graves:
a)
En grado mínimo: multa de 15.001 euros hasta 120.000 euros.
b)
En grado medio: multa de 120.001 euros hasta 350.000 euros.
c)
En grado máximo: multa de 350.001 euros hasta 600.000 euros.
D) En los supuestos de infracción grave o muy grave se podrá rebasar la multa
máxima prevista hasta alcanzar el quíntuplo del valor de los productos o servicios
objeto de infracción.
E) En los casos de especial gravedad, comisión continuada de infracción o
trascendencia notoria y grave para la salud, el órgano competente podrá acordar, como
sanción complementaria, el cierre temporal de la empresa, servicio o establecimiento
hasta un plazo máximo de cinco años.
F) En los casos determinados del apartado anterior, podrá acordarse la supresión,
cancelación o suspensión de todo tipo de ayuda o subvención de carácter financiero
que el particular o la entidad infractora haya obtenido o solicitado de cualquier órgano
de la Administración de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
G) Asimismo, cuando se trate de infracciones graves o muy graves en materia de
publicidad, las agencias y los medios de publicidad o difusión responsables serán
325
excluidos de toda posible contratación con la Administración Regional durante un
período de dos años.
4. Serán competentes para imponer las sanciones a las que se refiere el presente
artículo:
a) Los alcaldes, hasta multas de 15.000 euros y la imposición de las medidas
cautelares que fueran necesarias, cuando las actividades o hechos que constituyan las
infracciones no excedan del ámbito territorial de su municipio.
b) Los órganos de la Consejería competente en materia de Sanidad, hasta multas de
60.000 euros.
De las actas levantadas y de las denuncias se enviará una copia al Alcalde del
municipio en el que se hubieran cometido los hechos reflejados en las mismas y otra
copia al Delegado Provincial de la Consejería de Sanidad.
Cuando denunciado o conocido un hecho que pudiera constituir una de las
infracciones leves o graves previstas en esta Ley, la Consejería requerirá información
del Ayuntamiento competente sobre la incoación del expediente. Si éste no inicia el
oportuno expediente sancionador en el plazo de un mes a partir de la fecha del
requerimiento, deberá incoarlo la Delegación Provincial correspondiente.
c) El Consejo de Gobierno, para la imposición de multas desde 60.001 euros y el
cierre temporal de la empresa, servicio o establecimiento.
5. Las resoluciones firmes de imposición de sanciones por infracciones muy graves
serán objeto de publicación en el «Diario Oficial de Castilla-La Mancha».
6. Corresponde con carácter preferente a los Alcaldes la imposición de sanciones
por la comisión de infracciones leves y graves, cuando las actividades o hechos que
constituyan la infracción no exceda del ámbito territorial de sus municipios.
Reglamentariamente se establecerá en qué supuestos procederá la imposición de
sanciones por la Administración Regional por la comisión de infracciones leves y
graves.
Artículo 65. Medidas de carácter provisional
1. No tendrá carácter de sanción la resolución de cierre de los establecimientos o de
suspensión de las actividades que no cuenten con la autorización exigida o que no se
ajusten a los términos de ésta, hasta que se subsanen los defectos o se cumplan los
requisitos. Simultáneamente a la resolución de cierre o suspensión podrá incoarse un
expediente sancionador.
2.
Podrán adoptarse las siguientes medidas de carácter provisional:
a)
Exigencia de fianza o caución.
326
b) Incautación de los bienes directamente relacionados con los hechos que hayan
dado lugar al procedimiento.
c)
Suspensión de la licencia de actividad.
d)
Clausura temporal del local.
Artículo 66. Prescripción
1.
Las infracciones a las que se refiere la presente Ley prescribirán:
a)
Al año, las correspondientes a las faltas leves.
b)
A los dos años, las correspondientes a las faltas graves.
c)
A los cinco años, las correspondientes a las faltas muy graves.
2. El plazo de prescripción comenzará a contarse a partir del día que se haya
cometido la infracción y se interrumpirá por la iniciación, con conocimiento del
interesado, del procedimiento sancionador.
Artículo 67. Fondo de Prevención
1. Las cantidades recaudadas por la Administración Regional como resultado del
régimen sancionador que se establece en la presente Ley serán aplicadas al
presupuesto destinado a programas de prevención del Plan Regional de Drogas de
Castilla-La Mancha.
2. Las cantidades recaudadas por la Administración Local como resultado del
régimen sancionador que se establece en la presente Ley serán aplicadas al
presupuesto destinado a programas de prevención de drogodependencias por los
propios Ayuntamientos.
DISPOSICIONES ADICIONALES
Primera.
En el plazo de seis meses, a partir de la publicación de la presente Ley, deberán
quedar constituidos todos los órganos de coordinación y participación previstos en el
Título V .
Segunda.
La Administración Regional junto con las organizaciones empresariales más
representativas del sector de restaurantes en el ámbito regional, con la finalidad de
promover hábitos de vida saludables y mejorar la salud de la población, pondrán en
práctica políticas activas tendentes a la disminución del consumo de tabaco en base a
los siguientes principios rectores:
a) Realizar campañas de divulgación informando de los efectos negativos del
tabaco, a fin de promover entre los profesionales del sector, usuarios y consumidores la
disminución progresiva de su consumo en los establecimientos.
327
b) Fomentar la creación de espacios en los que expresamente se establezca la
prohibición de fumar.
c) Promover una buena calidad ambiental en los establecimientos mediante la
mejora de los sistemas de ventilación de los locales.
DISPOSICIONES TRANSITORIAS
Primera.
Hasta la entrada en vigor de las normas que regulen los órganos de participación y
coordinación a los que se refiere el Título V , se aplicarán transitoriamente los Decretos
195/1993, de 30 de noviembre , de la Comisión de Drogodependencias de Castilla-La
Mancha, y el 34/1997, de 18 de febrero, de las Comisiones Provinciales de
Drogodependencias, y las Órdenes de la Consejería de Sanidad de 12 de enero de 1993 ,
por la que se crea la Comisión Técnica de Coordinación del Plan Regional de Drogas de
Castilla-La Mancha, y de 4 de mayo de 1995, del Consejo Interlocal de
Drogodependencias.
Segunda.
Las medidas limitativas de la publicidad de tabaco contempladas en esta Ley no
serán de aplicación hasta transcurridos seis meses desde su entrada en vigor.
Tercera.
Los centros, servicios, locales y establecimientos dispondrán de un plazo de un año a
partir de la entrada en vigor de esta Ley, para adecuarse a sus prescripciones.
DISPOSICIÓN DEROGATORIA
Quedan derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo
establecido en la presente Ley.
DISPOSICIONES FINALES
Primera.
Mediante Decreto del Consejo de Gobierno se revisará, como máximo cada cuatro
años, las cuantías mínimas y máximas de las sanciones fijadas en la presente Ley.
Segunda.
En el plazo de un año a partir de la publicación de esta Ley, los Ayuntamientos de la
Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha de más de 10.000 habitantes regularán
mediante Ordenanza Municipal lo dispuesto en el punto 4 h) del artículo 9 .
Tercera.
Se faculta al Consejo de Gobierno para que en el plazo de 9 meses desarrolle
reglamentariamente lo dispuesto en esta Ley.
Cuarta.
328
La presente Ley entrará en vigor al mes de su publicación en el «Diario Oficial de
Castilla-La Mancha».
329
Ley 9/1998, de 22 julio, Ley de Drogodependencias de Canarias
Versión vigente de: 1/1/2007
PARLAMENTO DE CANARIAS
BO. Canarias 28 julio 1998, núm. 94, [pág. 8405]. BOE 19 agosto 1998, núm. 198, [pág.
28350].
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
I.
La actuación pública en materia de drogodependencias debe ir dirigida a la creación
de un marco genérico que regule y arbitre los criterios básicos de actuación de las
distintas Administraciones Públicas, organizaciones no gubernamentales y los diversos
organismos implicados.
La Administración debe centrar el problema de las drogodependencias dentro de una
realidad plural, haciendo énfasis en la prevención de las toxicomanías, con la
corrección de los factores sociales y económicos desestabilizadores; en la asistencia del
drogodependiente, potenciando los distintos niveles básicos y especializados; y en la
inserción del ex-toxicómano, incentivando su plena integración social y laboral.
La presente Ley, siguiendo el camino trazado por distintas Comunidades
Autónomas, aspira a convertirse en un instrumento útil para que las distintas
Administraciones Públicas de Canarias puedan desplegar una actuación eficaz ante el
problema de las drogodependencias, configurando legalmente los medios necesarios
para luchar contra un fenómeno al que nuestra sociedad considera de especial
trascendencia, así como estableciendo las medidas limitativas de la venta y el consumo
del alcohol y del tabaco, especialmente a los menores de edad.
En definitiva, se trata de establecer y regular, en el marco de las competencias que el
Estatuto de Autonomía de Canarias asigna al Gobierno en el ámbito territorial de
Canarias, las medidas y acciones que permitirán una actuación efectiva de las
Administraciones Públicas de Canarias en el campo de la prevención y asistencia de las
situaciones a que dan lugar las sustancias que pueden generar dependencia.
II.
Un texto multidisciplinar como el presente incide en varios títulos competenciales.
Así, la Comunidad Autónoma de Canarias ostenta competencias exclusivas en materia
de servicios sociales, en virtud de lo dispuesto en el artículo 30.13 del Estatuto de
Autonomía de Canarias. Como consecuencia de lo anterior, la Ley territorial 9/1987, de
28 de abril , de Servicios Sociales, en su artículo 4.2.f) considera área de actuación «...la
prevención y tratamiento de todo tipo de drogodependencias, en colaboración con los
servicios sanitarios correspondientes y la reinserción social de los afectados...»,
mientras que el artículo 7.3.e) contiene el mandato de la configuración, como servicio
330
social especializado, del de drogodependencias, cuyo objeto debe ser «...la
planificación, coordinación y desarrollo de programas encaminados a la prevención,
tratamiento e integración social de las personas sujetas a drogodependencias...».
En materia de sanidad, la Comunidad Autónoma de Canarias ostenta competencias
de desarrollo legislativo y ejecución, dentro del marco de la legislación básica del
Estado, en «sanidad e higiene», título que engloba la sanidad interior. La Ley territorial
11/1994, de 26 de julio, de Ordenación Sanitaria de Canarias, atribuye al Sistema
Canario de la Salud la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad, la
protección frente a factores que amenazan la salud individual y colectiva y la ejecución
de las acciones necesarias para la rehabilitación funcional e integración social del
paciente.
La Ley se sitúa en el marco de las restantes competencias que el Estatuto de
Autonomía otorga a la Comunidad Autónoma de Canarias en materia de educación,
consumo y comercio interior, protección y tutela de menores y espectáculos públicos,
entre otras.
III.
La Ley se estructura en un Título preliminar y siete Títulos específicos. En el Título
preliminar se regula el objeto de la Ley y una serie de definiciones de lo que debe
entenderse por droga, dependencia, desintoxicación, deshabituación, rehabilitación e
inserción.
El Título Primero se denomina «La prevención en drogodependencias» y regula los
objetivos generales que debe presidir cualquier actuación que en materia de
prevención quiera llevarse a cabo, los criterios que deben regir dicha actuación, la
información, la educación para la salud, la formación de determinados colectivos
implicados y cómo se ha de llevar a cabo la intervención sobre las condiciones sociales
que impliquen una modificación sustancial de éstas, con la finalidad última de evitar o
prevenir situaciones de riesgo y de «predisposición al consumo de drogas».
El Título Segundo, «Asistencia e Integración Social», regula los criterios generales de
la asistencia que en nuestra Comunidad Autónoma se va a prestar a la población
drogodependiente, así como los derechos de los pacientes y las garantías de éstos y se
estructura una red asistencial que consta de tres niveles básicos de intervención. Por
último, se establece la obligación general de velar por una adecuada integración social
del drogodependiente en el entorno de su comunidad natural.
El Título Tercero, «Reducción de la oferta», se concreta en un único Capítulo que
trata de establecer una serie de limitaciones al consumo, publicidad y venta de alcohol
y tabaco, especialmente a los menores de edad.
El Título Cuarto se denomina «Planificación, coordinación y participación» y se
divide en dos Capítulos. El Capítulo Primero regula el Plan Canario sobre Drogas,
estableciendo su naturaleza, características y contenido esencial, así como el
331
procedimiento de su elaboración y aprobación. Por su parte, el Capítulo Segundo
designa a la Comisión Coordinadora de Atención a las Drogodependencias y a las
Comisiones Insulares de Coordinación como órganos de los que se dota la Comunidad
Autónoma de Canarias para esa efectiva coordinación. Por otro lado, se señala la
importancia de la iniciativa social y sus funciones como medio de conseguir la
participación y la oportuna implicación social de todos los sectores en el problema de
las drogodependencias.
El Título Quinto, «Competencias de las Administraciones Públicas», determina las
competencias de la Comunidad Autónoma de Canarias y de las Entidades Locales,
especificando las de sus respectivos órganos. Se establece, como principal novedad, la
obligación por parte de los Cabildos Insulares y de los Municipios de más de 20.000
habitantes de disponer de un Plan Insular o Municipal sobre drogas que incluya
programas de prevención e integración social.
El Título Sexto, «Financiación», establece la obligación de disponer de una dotación
suficiente para la ejecución de las acciones desarrolladas en el Plan Canario sobre
Drogas. Por otro lado, dispone la afectación de los ingresos que se produzcan por la
imposición de sanciones en virtud de lo dispuesto en la normativa de la Hacienda
Pública de Canarias.
Por último, el Título Séptimo, «Infracciones y Sanciones», establece el régimen
corrector de aquellas conductas contrarias a lo regulado en la presente Ley. Se establece
un sistema de infracciones clasificándolas como leves, graves y muy graves,
contemplándose a continuación las sanciones previstas para cada una de dichas
infracciones. Por último, se contempla y regula el período de prescripción y las
competencias para la imposición de sanciones.
TÍTULO PRELIMINAR. Disposiciones generales
Artículo 1. Objeto de la Ley
1.
La presente Ley tiene por objeto:
a) La ordenación de todas las actuaciones y actividades de las entidades públicas y
privadas destinadas a la prevención de las drogodependencias y a la asistencia e
integración social de las personas drogodependientes.
b) La regulación de las competencias y funciones en esta materia de las
Administraciones Públicas de Canarias, entidades privadas e instituciones, como
marco de referencia para la necesaria cooperación, coordinación en la prevención,
asistencia e integración social de drogodependientes.
c) La configuración del Plan Canario sobre Drogas como el instrumento para la
planificación y ordenación de las actuaciones que en materia de drogas se lleven a cabo
en la Comunidad Autónoma de Canarias.
332
d) La protección a terceras personas de los perjuicios que pueda ocasionarles el
consumo de drogas.
2. Lo dispuesto en la presente Ley será de aplicación a las diferentes actuaciones,
tanto individuales como colectivas, de titularidad pública o privada, que en materia de
drogas se realicen dentro del ámbito territorial de la Comunidad Autónoma de
Canarias.
Artículo 2. Definiciones
1. A los efectos de la presente Ley, se entiende por drogas todas aquellas sustancias
que administradas por cualquier vía, sean capaces de provocar cambios en la conducta,
producir efectos nocivos para la salud y el bienestar físico o psíquico, crear
dependencia y, en general, todas aquellas que pueden modificar una o más funciones
del organismo. Tienen tal consideración:
a) Los estupefacientes y psicotrópicos, entendiendo por tales aquellas sustancias o
preparados sometidos a medidas de fiscalización en virtud de las normas nacionales y
convenios internacionales suscritos por España.
b)
Las bebidas alcohólicas.
c)
El tabaco.
d) Cualquier otra sustancia de uso industrial o vario capaz de producir los efectos y
consecuencias descritos anteriormente.
2. En el marco de la presente Ley, las bebidas alcohólicas y el tabaco se consideran
drogas institucionalizadas.
3.
Se entiende por:
Consumo de drogas: el uso no terapéutico, inadecuado o perjudicial de las mismas.
Drogodependencia: aquella alteración del comportamiento que afecta al estado físico,
psíquico y social del individuo y que se caracteriza por una tendencia al consumo
compulsivo y continuado de drogas.
Prevención: todas aquellas medidas encaminadas a limitar, y en su caso eliminar, la
oferta y la demanda de drogas, así como las consecuencias dañosas asociadas a su
consumo.
Desintoxicación: proceso terapéutico orientado a la interrupción de la intoxicación
producida por una sustancia exógena al organismo.
Deshabituación: proceso terapéutico dirigido a la eliminación de un hábito o
dependencia psicológica.
Rehabilitación: proceso de recuperación
comportamiento en la sociedad.
333
de
los
aspectos
individuales
de
Inserción: proceso de incorporación de una persona a su ambiente habitual y social
como ciudadano responsable y autónomo.
Artículo 3. Sujetos protegidos
Todos los residentes en Canarias tienen derecho a ser atendidos en cualquiera de los
centros o servicios públicos o concertados de la Comunidad Autónoma. Las personas
no residentes en Canarias tendrán derecho a la atención en la forma y condiciones
previstas en la legislación y en los convenios nacionales e internacionales de aplicación.
TÍTULO I. La prevención de las drogodependencias
Artículo 4. Objetivos generales
Corresponde a los poderes públicos, en su respectivo marco de competencias,
promover, desarrollar, apoyar, coordinar, controlar y evaluar los programas y
actuaciones tendentes a:
a) Informar adecuada y oportunamente a la población sobre las sustancias que
puedan generar dependencia.
b)
Educar para la salud y formar profesionales en este campo.
c) Corregir las condiciones sociales y personales que favorecen los factores de
riesgo y el consumo de drogas.
d) Adoptar medidas que tiendan a evitar los perjuicios para la salud que se derivan
del consumo de drogas, no sólo para los consumidores, sino también para terceros.
e) Incidir especialmente en la toma de conciencia de la sociedad canaria sobre el
carácter de drogas del alcohol y del tabaco.
f) Modificar las actitudes y comportamientos de la población en general respecto a
las drogodependencias, generando una conciencia social solidaria y participativa frente
a este problema.
Artículo 5. Criterios de actuación
1. Las actuaciones desarrolladas en materia de prevención de las
drogodependencias por las Administraciones Públicas de Canarias, en colaboración
con las entidades privadas e instituciones, deberán estar enmarcadas en un ámbito
general de promoción y educación para la salud.
2. Se favorecerán aquellas actuaciones tendentes a la creación de mecanismos de
protección de la población canaria frente a las drogas, promoviendo pautas de acción
alternativas y potenciando la sensibilidad social sobre el fenómeno de las
drogodependencias y el fomento de la responsabilidad individual sobre la propia
salud y la de la comunidad.
3. Los programas preventivos se dirigirán preferentemente a sectores concretos de
la población, y combinarán su carácter educativo orientado a la modificación de
334
actitudes y hábitos, con la promoción de comportamientos incompatibles con el
consumo de drogas. Dichos programas deberán ser sistemáticos en sus actuaciones,
permanentes en el tiempo y susceptibles de ser evaluados.
Artículo 6. Información
1. Los sistemas de información y vigilancia epidemiológica facilitarán los datos
relativos a la frecuentación asistencial, la morbilidad y mortalidad por dependencia.
2. Los órganos responsables de la planificación sanitaria y de servicios sociales
determinarán la creación y ubicación de servicios informativos integrados en las redes
asistenciales que faciliten el asesoramiento y orientación necesarios sobre la prevención
y el tratamiento de las drogodependencias.
3. Los establecimientos sanitarios y la consejería competente en materia de
protección del menor protegerán, específicamente, la información relativa a aquellos
casos de intoxicación etílica, o de cualquier tipo de drogas, de menores de 18 años.
4. La Administración laboral, a través de los Gabinetes de Seguridad e Higiene en el
Trabajo, realizará actividades informativas y formativas acerca de los efectos del
consumo de drogas, con destino a los trabajadores, representantes sindicales y
empresarios.
Asimismo, se apoyarán las acciones informativas que por su cuenta realicen las
empresas.
5. Las Administraciones Públicas promoverán el desarrollo de campañas
informativas sobre los efectos de las drogas a fin de modificar actitudes y hábitos en
relación a su consumo e interesarán en las mismas a los medios de comunicación, como
colaboradores en la creación de estados de opinión en defensa de la salud.
Artículo 7. Educación para la salud
1. Las Administraciones Públicas desarrollarán las actuaciones precisas con la
finalidad de que las personas adquieran actitudes, hábitos y conductas sanas alejados
del consumo de drogas.
2. El Gobierno de Canarias adoptará las medidas necesarias para la incorporación
en los programas de estudios, de cualquier nivel o ciclo, de la educación para la salud y
de todos los contenidos necesarios para una formación adecuada sobre los distintos
aspectos de las drogodependencias.
Artículo 8. Formación
1. La Administración de la Comunidad Autónoma de Canarias promoverá y
desarrollará programas específicos de formación de aquellos colectivos u
organizaciones relacionados con la prevención, asistencia e integración social de
personas drogodependientes.
335
2. El órgano responsable en materia de drogodependencias del Gobierno de
Canarias determinará los programas a desarrollar por las distintas Administraciones
Públicas, para la formación interdisciplinar del personal sanitario, de servicios sociales,
educadores, policías locales y de cualquier otro personal cuya actividad profesional se
relacione con las drogodependencias.
Artículo 9. Intervención sobre condiciones sociales
1. Se considerarán de actuación preferente las actuaciones de los Servicios Sociales
que se dirijan a la prevención de las drogodependencias y deberán ser potenciadas
dentro de los programas de servicios sociales existentes. A tal fin, se potenciarán las
intervenciones preventivas para mejorar las condiciones de vida y superar los factores
personales o familiares de marginación cuando incidan en el consumo de sustancias
capaces de generar dependencia.
2. Se fomentará la vida asociativa en los colectivos sociales de riesgo, con especial
atención a los menores y jóvenes, mediante la promoción del asociacionismo juvenil, y
su participación en programas de ocupación, de ocio, deportivos o culturales.
TÍTULO II. Asistencia e integración social
Artículo 10. Criterios generales
Las acciones que se desarrollen en la Comunidad Autónoma de Canarias orientadas
hacia las personas afectadas por drogodependencias, tendrán por finalidad:
a) Garantizar la atención al drogodependiente en iguales condiciones que al resto
de la población.
b) Asegurar que dicha atención se preste de manera coordinada entre los servicios
sanitarios y sociales.
c) Impulsar y desarrollar fórmulas de integración en un entorno social normalizado
durante todo el tratamiento asistencial.
Artículo 11. Criterios de actuación
Los servicios sanitarios, sociales y sociosanitarios de Canarias adecuarán sus
actuaciones en base a los siguientes criterios:
a) La oferta terapéutica deberá ser accesible y diversificada, profesionalizada y de
carácter interdisciplinar. Dicha oferta se basará en programas asistenciales
individualizados, flexibles en sus objetivos terapéuticos y desarrollados con un
enfoque activo que estimule la demanda asistencial.
b) La asistencia a las personas drogodependientes se prestará preferentemente en el
ámbito comunitario, y siempre que sea aconsejable en la mayor proximidad a su
entorno sociofamiliar, por lo que se potenciarán programas asistenciales en régimen
ambulatorio.
336
c) El objetivo final del proceso asistencial será, además de una buena calidad de
vida, la integración social del drogodependiente.
d) La evaluación continua de los procesos y resultados de los diferentes centros,
servicios y modelos de atención.
Artículo 12. Actuaciones en materia de asistencia e integración social
La Administración de la Comunidad Autónoma de Canarias, dentro del ámbito de
sus competencias y en colaboración con las Administraciones Públicas
correspondientes, así como con las entidades e instituciones privadas,
convenientemente acreditadas, promoverá las actuaciones siguientes:
a) La potenciación de programas de integración
drogodependientes y de asesoramiento a sus familiares.
social
de
personas
b) El favorecimiento de programas de formación ocupacional y profesional del
drogodependiente, al objeto de conseguir su progresiva incorporación social y laboral.
c) La realización de programas dirigidos a la mejora de las condiciones generales de
salud del drogodependiente, incluyendo actividades de educación sanitaria, consejo y
apoyo psicológico a los usuarios de drogas infectados por el VIH o enfermos de sida y
a sus familiares.
d) El desarrollo de programas de atención a drogodependientes detenidos o
reclusos en colaboración con las instituciones penitenciarias.
e) La realización de programas de prevención de drogas en el ámbito laboral, así
como de inserción laboral conjuntamente con las organizaciones empresariales y
sindicales.
Artículo 13. Derechos de las personas drogodependientes
Las personas acogidas al ámbito de la presente Ley, en su condición de enfermos,
dispondrán de todos los derechos recogidos en el ordenamiento jurídico para los
usuarios de los servicios sanitarios y sociales de la Comunidad Autónoma de Canarias,
y en particular:
a) A la información sobre los servicios a los que en cada momento puede acceder,
requisitos y exigencias que plantea su tratamiento.
b) A recibir un tratamiento adecuado, prestado por centro o servicio acreditado.
En los casos de cierre o suspensión de la actividad de los centros o servicios y a fin de
garantizar el derecho a recibir un tratamiento adecuado, prestado por centro o servicio
acreditado, sus titulares deberán entregar, con carácter previo al cierre o suspensión, a
la Dirección General competente en materia de atención a las drogodependencias, los
historiales completos de atención sanitaria, terapéutica y social de los pacientes o
usuarios.
337
La entrega y custodia de dicha documentación se realizará con estricta observancia
del derecho de confidencialidad reconocido en la letra e) de este artículo.
c) A la voluntariedad para iniciar y cesar el tratamiento.
d) A la igualdad de acceso a los dispositivos asistenciales, así como al respeto a su
personalidad, dignidad, e intimidad, sin que pueda ser discriminado por ninguna
causa.
e) A la confidencialidad de toda la información relacionada con su proceso
terapéutico.
f) A una información completa y comprensible, verbal y escrita, sobre el proceso de
tratamiento que esté siguiendo.
g) A que se le extienda certificación gratuita acreditativa sobre su situación, así como
sobre el tratamiento que haya seguido o esté siguiendo.
Artículo 14. Garantía de los derechos de las personas drogodependientes
1. El Gobierno de Canarias establecerá reglamentariamente el contenido y el
alcance específico de los derechos reconocidos en el artículo anterior y las garantías de
reparación que procedan por su incumplimiento.
2. Los centros y servicios sanitarios, sociosanitarios y sociales, públicos y privados
de atención al drogodependiente dispondrán de información accesible acerca de los
derechos de los pacientes y de hojas de reclamaciones y sugerencias, así como de
medios para informar al público y atender sus reclamaciones y sugerencias.
3. Las infracciones relativas a los derechos recogidos en el artículo 13 estarán
sometidas al régimen sancionador contemplado en esta ley, sin perjuicio de las
responsabilidades disciplinarias o de otro tipo que pudieran surgir para el personal
autor de las mismas.
4. El ingreso de una persona en un centro o servicio vendrá precedido de la firma
del correspondiente contrato terapéutico, en el que se reflejen con claridad los derechos
y obligaciones a observar en el proceso de recuperación.
Artículo 15. Red asistencial
1. El sistema de asistencia e integración social del drogodependiente se configura
como una red asistencial de utilización pública diversificada. En este sistema se
integran todos los recursos existentes de atención a las drogodependencias,
debidamente acreditados para tal fin.
2. Los centros y servicios sociosanitarios de atención a los drogodependientes
estarán sometidos a un régimen de autorizaciones previas e inscripción conforme lo
establecido en la normativa vigente. Dichos centros se sujetarán, en todo caso, a las
338
medidas de inspección, control e información estadística, sanitaria y de cualquier otro
tipo que establezca la legislación vigente.
3. Los centros y servicios sociosanitarios de atención a los drogodependientes,
considerados en su globalidad, atenderán al principio de la pluralidad de los modelos
de intervención en respuesta a la diversidad de casos particulares que el problema
suele presentar.
Artículo 16. Niveles asistenciales
La red asistencial de atención a las drogodependencias se estructura en dos niveles
básicos de intervención: primaria y especializada.
Las funciones básicas de cada nivel, los centros, servicios y asociaciones que los
integran, el circuito terapéutico, la jerarquización de los recursos, las condiciones de
acceso y derivación de drogodependientes, así como la inclusión de niveles
complementarios de intervención, serán determinados y desarrollados por el Plan
Canario sobre Drogas.
Artículo 17. Inserción social
1. Desde el primer momento de la acogida del paciente se trabajará con el objetivo
de la inserción. Por ello, cualquiera de los modelos de intervención que se aplique
tenderá a promover y afianzar actitudes y hábitos de autonomía personal, autoestima y
asunción de responsabilidades.
Los servicios sociosanitarios que le hayan acompañado en su proceso terapéutico
apoyarán al drogodependiente en el proceso por el cual él mismo se va incorporando
en su comunidad natural.
2. En el ámbito de la juventud, se impulsarán intervenciones que fomenten la
formación de grupos que además de cumplir una importante función de prevención, se
conviertan en instrumentos de reintegración de los jóvenes marginados de la sociedad,
con especial incidencia en la inserción eficaz de los adolescentes en el mundo
educativo. A estos efectos, se aprovecharán los correspondientes programas generales
educativos de capacitación profesional, empleo, vivienda y de la red de servicios
sociales.
3. En el ámbito laboral, se fomentarán aquellas actuaciones tendentes a acercar a los
trabajadores con problemas de drogodependencias a la red asistencial, así como
aquellas que tengan por finalidad la reserva del puesto de trabajo durante el proceso
de recuperación.
Desde los distintos servicios se incentivará que los pacientes asuman iniciativas y
compromisos para la preparación profesional y búsqueda de trabajo, bien por el
contacto con empresas o agencias o incorporándose a algún grupo que promueva
cooperativas o alternativas similares.
339
4. Se fomentará la realización de programas de educación sanitaria y atención a
reclusos drogodependientes en colaboración con el sistema penitenciario.
Se proporcionará la adecuada diversidad de centros, públicos o privados,
debidamente acreditados que posibiliten las alternativas suficientes para el
cumplimiento de las penas impuestas por órganos judiciales dentro de los límites
impuestos por la legislación penal vigente.
5. Se formularán estrategias de intervención dirigidas específicamente al apoyo y
asistencia del entorno familiar del drogodependiente.
6. En todas las actuaciones descritas en el presente texto se mantendrá como criterio
el no privilegiar al toxicómano frente al común de los ciudadanos; tales actuaciones
han de entenderse como información y orientación que se da al drogodependiente en el
proceso de recuperación para que use los medios normales a que tiene derecho como
cualquier miembro de la comunidad.
Artículo 18. Cooperación con los medios de comunicación social
1. Los distintos agentes de la Administración han de cooperar con los medios de
comunicación para estudiar y analizar en qué medida noticias e información
indiscriminadas hacen más presente las drogas en nuestra sociedad y, en su caso,
tomar conjuntamente acuerdos que disminuyan esta presencia simbólica de las drogas.
2. En colaboración con los responsables de la prevención y represión del tráfico de
drogas se han de estudiar y analizar los medios de cooperación para que el tráfico
disminuya y para lograr que los programas y actividades de unos no interfieran los de
los otros.
TÍTULO III. Reducción de la oferta
CAPÍTULO UNICO. De las limitaciones a la publicidad, venta y consumo de
bebidas alcohólicas y tabaco
Artículo 19. De la publicidad del alcohol y del tabaco
1. Sin perjuicio de lo establecido en leyes relativas a la publicidad y a la defensa de
los consumidores, así como en la Ley 1/1997, de 7 de febrero (LCAN 1997, 41) , de
Atención Integral a los Menores, la publicidad, tanto directa como indirecta, de bebidas
alcohólicas y tabaco observará, en todo caso, las siguientes limitaciones:
a) Se prohíbe, tanto en las publicaciones, medios de comunicación social impresos o
audiovisuales, editados o divulgados en la Comunidad Autónoma de Canarias, la
publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco en los programas, páginas o secciones
dirigidas preferentemente al público infantil y juvenil, así como en franjas horarias de
especial protección para los menores.
b) No estará permitido que los mensajes publicitarios de bebidas alcohólicas y
tabaco se asocien a una mejora del rendimiento físico o psíquico, al éxito social, a
340
efectos terapéuticos, a la conducción de vehículos y al manejo de armas, así como
ofrecer una imagen negativa de la abstinencia o de la sobriedad.
c) Se prohíbe expresamente la publicidad directa e indirecta de bebidas alcohólicas
en todos aquellos lugares donde esté prohibida su venta y consumo.
2. La Administración de la Comunidad Autónoma de Canarias no utilizará como
soportes informativos o publicitarios objetos relacionados de manera directa o
indirecta con el consumo de tabaco y bebidas alcohólicas.
Artículo 20. Bebidas alcohólicas
1. Las Administraciones locales, en el desarrollo de las competencias que tienen
atribuidas, establecerán las medidas necesarias para el cumplimiento de los objetivos
previstos en esta ley.
2. La venta, suministro y dispensación de bebidas alcohólicas a los menores de 18
años se regirá por lo dispuesto en la Ley 1/1997, de 7 de febrero, de Atención Integral a
los Menores.
3. Asimismo queda prohibida la venta o el suministro de bebidas alcohólicas a través
de máquinas automáticas salvo que se encuentren en establecimientos cerrados,
haciéndose constar, en su superficie frontal, la prohibición que tienen los menores de
18 años de adquirir bebidas alcohólicas.
En los establecimientos de autoservicio, la venta de bebidas alcohólicas se realizará
en una sección concreta con letreros anunciadores de la prohibición de su venta a
menores.
4. No se permitirá la venta ni el consumo de bebidas alcohólicas en:
a) Los centros dependientes de las Administraciones Públicas de Canarias, fuera de
los lugares expresamente habilitados al respecto y, en ningún caso, bebidas de
graduación superior a veinte grados centesimales.
b) Los centros sanitarios, sociosanitarios y sociales, salvo en las dependencias
habilitadas al respecto y, en ningún caso, bebidas de graduación superior a veinte
grados centesimales.
c) Los centros de enseñanza no universitaria.
d) Los centros de enseñanza universitaria, salvo en los lugares habilitados a tal
efecto.
e) Los centros destinados a la enseñanza y práctica deportiva.
f) Los centros de asistencia a menores.
g) La vía pública, salvo terrazas, veladores o en días de fiestas regulados por la
correspondiente ordenanza municipal.
341
h) Los locales de trabajo de las empresas de transportes públicos.
i) Establecimientos abiertos al público en áreas de servicio y descanso de autovías,
autopistas, y carreteras, excepto cuando se trate de bebidas de veinte o menos grados
centesimales y fuera del período señalado en el epígrafe siguiente.
j) Las áreas de servicio y descanso de autovías, autopistas y carreteras, gasolineras y
demás establecimientos abiertos al público, incluso los que tengan autorizado un
horario excepcional de apertura, entre las 22 horas y las ocho de la mañana del día
siguiente, salvo los establecimientos de hostelería y ocio cuando otra cosa dispongan,
expresamente, las ordenanzas municipales correspondientes.
5. Las actividades de promoción de bebidas alcohólicas en ferias, certámenes,
exposiciones y actividades similares se situarán en espacios diferenciados cuando
tengan lugar dentro de otras manifestaciones públicas. En estas actividades no estará
permitido ni el ofrecimiento ni la degustación gratuita a menores de 18 años. Tampoco
estará permitido el acceso a menores de 18 años no acompañados de mayores de edad.
En las visitas a los centros de producción, elaboración y distribución de bebidas
alcohólicas no podrá ofrecerse los productos a los menores de edad.
6. En todos los establecimientos públicos en que se venda o facilite de cualquier
manera o forma bebidas alcohólicas, se informará que la Ley prohíbe su adquisición y
consumo por los menores de 18 años, así como la venta, suministro o dispensación a
los mismos. Esa información se realizará mediante anuncios o carteles de carácter
permanente, fijados en forma visible en el mismo punto de expedición.
El Gobierno podrá determinar reglamentariamente el formato y contenido de los
mismos.
Artículo 21. Acceso de menores a locales
1. Como regla general, queda prohibida la entrada de los menores de 18 años en
discotecas, salas de fiesta y establecimientos similares en los que se venda o facilite el
consumo de bebidas alcohólicas.
2. Sin embargo, los locales señalados en el párrafo anterior podrán disponer de
sesiones especiales para mayores de 16 años, con horarios y señalización diferenciada
sin que puedan tener continuidad ininterrumpida con aquellas sesiones en las que se
produzca la venta de bebidas alcohólicas, retirándose de los locales, durante estas
sesiones especiales, la exhibición y publicidad de este tipo de bebidas.
Artículo 22. Tabaco
1. Se aplicará a la venta, suministro y dispensación de tabaco a los menores de 18
años el régimen de prohibiciones establecido en la Ley 1/1997, de 7 de febrero, de
Atención Integral a los Menores.
342
Además queda prohibida la venta, suministro y dispensación de productos que
imiten el tabaco o induzcan al hábito de fumar.
2. La venta o el suministro de tabaco a través de máquinas automáticas sólo podrá
realizarse en establecimientos cerrados, haciéndose constar en su superficie la
prohibición que tienen los menores de 18 años de adquirir tabaco.
3.
Se prohíbe la venta y el suministro de tabaco en:
a) Los centros dependientes de las Administraciones Públicas de Canarias, fuera de
los lugares que se pudieran habilitar a tal efecto.
b)
Los centros sanitarios, sociosanitarios y sus dependencias.
c)
Los centros educativos de enseñanza infantil, primaria, secundaria y especial.
d)
Los centros destinados a la enseñanza deportiva.
e)
Las instalaciones deportivas cerradas.
f)
Los centros de asistencia a menores.
4.
Se prohíbe el consumo de tabaco en:
a) Cualquier medio de transporte colectivo, tanto urbanos como interurbanos, salvo
que dispongan de departamentos específicos para fumadores.
b)
Los centros sanitarios y sus dependencias.
c)
Los centros de enseñanza y sus dependencias.
d)
Las grandes superficies comerciales cerradas.
e)
Las galerías comerciales.
f) Las oficinas de la Administración Pública, destinadas a la atención directa al
público.
g) Los locales donde se elaboren, transformen, manipulen, preparen, vendan o
consuman alimentos.
h)
Las salas de cine y teatro y locales similares.
i) Los vehículos de transporte escolar, en todos los vehículos destinados al
transporte de menores de edad y en los vehículos destinados al transporte sanitario.
j)
k)
Los museos, bibliotecas y salas de exposiciones y conferencias.
Las instalaciones deportivas cerradas.
l) Las escuelas infantiles y centros de atención social destinados a menores de 18
años.
343
m) Lugares donde exista mayor riesgo a la salud del trabajador por combinar la
nocividad del tabaco con el perjuicio ocasionado por el contaminante industrial.
n)
Cualquier área laboral donde trabajen mujeres embarazadas.
ñ)
Ascensores y elevadores.
o)
Los que determine reglamentariamente el Gobierno.
5. Todos aquellos lugares, locales o zonas aludidos en el apartado anterior estarán
convenientemente señalizados en la forma en que se determine reglamentariamente,
habilitándose por la dirección o propietario, si lo consideran conveniente, las
oportunas salas o zonas de fumadores en los locales y centros a que se refieren los
puntos b), c), d), e), g), h), j), k) y l).
6. El derecho de los no fumadores prevalecerá sobre el derecho a fumar, en todas
aquellas circunstancias en las que la salud se vea afectada por el consumo de tabaco.
7. En todos los establecimientos públicos en que se venda o facilite tabaco de
cualquier manera o forma se informará que la Ley prohíbe su adquisición y consumo
por los menores de 18 años, así como la venta, suministro o dispensación a los mismos.
Esa información se realizará mediante anuncios de carácter permanente, fijados de
forma visible en el mismo punto de expedición.
El Gobierno podrá determinar reglamentariamente el formato y contenido de los
anuncios.
Artículo 23. Atención a las personas con problemas de alcohol y tabaco
Las Administraciones velarán por las necesidades de asistencia de las personas
afectadas de alcoholismo o de tabaquismo y en particular por que sean atendidos en
los servicios sociosanitarios correspondientes.
TÍTULO IV. Planificación, coordinación y participación
CAPÍTULO I. Plan canario sobre drogas
Artículo 24. Naturaleza y características
1. El Plan Canario sobre Drogas se configura como el instrumento para la
planificación y ordenación de las actuaciones que en materia de drogas se lleven a cabo
en la Comunidad Autónoma de Canarias.
2. El Plan Canario sobre Drogas será vinculante para todas las Administraciones
Públicas y entidades privadas e instituciones que desarrollen actuaciones en materia de
drogas.
3.
La vigencia temporal será la fijada en el propio Plan.
Artículo 25. Contenido del Plan
1. El Plan Canario sobre Drogas contemplará en su redacción, al menos, los
siguientes extremos:
344
a) Análisis de la problemática y aproximación epidemiológica al consumo de
drogas en Canarias.
b)
Objetivos generales y objetivos específicos por áreas de intervención.
c)
Criterios básicos de actuación.
d)
Programas de actuaciones.
e) Responsabilidades y funciones de las Administraciones Públicas, entidades
privadas e instituciones.
f)
Descripción del circuito terapéutico y de los niveles de intervención.
g)
Recursos necesarios para alcanzar los objetivos del Plan.
h)
Mecanismos de evaluación.
2. El Plan Canario sobre Drogas deberá precisar de forma cuantitativa y cualitativa,
en la medida de las posibilidades técnicas, y de la eficiencia, sus objetivos, prioridades
y estrategias, de modo que pueda medirse su impacto y evaluar sus resultados.
Artículo 26. Elaboración y aprobación del Plan
1. La elaboración del Plan Canario sobre Drogas corresponde a la consejería
competente en materia de drogodependencias, que procederá a su redacción de
acuerdo a las directrices que hayan sido establecidas en esta Ley, así como en esta
materia, por el Gobierno de Canarias y el Plan Nacional sobre Drogas.
2. En la elaboración del Plan se tendrán en cuenta las propuestas formuladas por
los órganos de participación y coordinación previstos en esta ley.
3. El Plan Canario sobre Drogas será aprobado por el Gobierno de Canarias a
propuesta del consejero competente en materia de drogodependencias, oída la
Comisión Coordinadora de Atención a las Drogodependencias.
4. El Plan Canario sobre Drogas será remitido al Parlamento de Canarias. Asimismo
se remitirá anualmente al Parlamento de Canarias una memoria con la evaluación del
mismo.
CAPÍTULO II. De la coordinación y de la participación social
Artículo 27. Órganos de coordinación
Serán órganos para la coordinación, seguimiento y evaluación de las actuaciones
contempladas en la presente Ley y en el Plan Canario sobre Drogas:
a)
La Comisión Coordinadora de Atención a las Drogodependencias.
b)
Las Comisiones Insulares de Coordinación.
345
Reglamentariamente se regulará la estructura, funcionamiento y composición de las
referidas Comisiones Coordinadoras, debiendo quedar garantizada la participación de
los sectores directamente implicados.
Artículo 28. Fomento de las iniciativas sociales
Las Administraciones competentes podrán establecer, de conformidad con la
legislación vigente, convenios y conceder subvenciones para la prestación de servicios
a instituciones públicas o privadas, sin ánimo de lucro, legalmente constituidas y
debidamente registradas, siempre que cumplan los requisitos siguientes:
a)
Adecuación a las normas y programación de la Administración.
b) Sometimiento de sus programas y del destino de los apoyos financieros públicos
al control de la Administración.
c) Sujeción a los medios de inspección, control e información estadística y sanitaria
vigentes.
Artículo 29. Funciones de la iniciativa social
Las Administraciones Públicas fomentarán la cooperación con entidades privadas e
instituciones, con estricta sujeción a las directrices que se establezcan, para el
desempeño de las siguientes funciones:
a)
La sensibilización social y la información.
b)
La prevención de las drogodependencias.
c)
La asistencia y reinserción social de drogodependientes.
d)
La formación.
e)
La investigación y evaluación.
Artículo 30. Voluntariado
1. Se fomentará la función del voluntariado social, que colabore con las
Administraciones Públicas o las entidades privadas en las tareas de prestación de
servicios de prevención, asistencia e inserción social, en los términos previstos en su
legislación específica.
2.
Serán ámbitos preferentes de actuación de la iniciativa social:
a)
La concienciación social en torno a la problemática de las drogodependencias.
b)
La difusión de criterios.
c)
El apoyo a la inserción social, y
d)
La prevención en el ámbito comunitario.
TÍTULO V. Competencias de las Administraciones Públicas
346
CAPÍTULO I. Competencias de la Administración de la Comunidad Autónoma de
Canarias
Artículo 31. Competencias del Gobierno de Canarias
Sin perjuicio de las demás competencias que el ordenamiento vigente le atribuye,
corresponde al Gobierno de Canarias:
a)
La aprobación del Plan Canario sobre Drogas.
b) El establecimiento de las directrices en materia de drogas para la Comunidad
Autónoma de Canarias.
c) La aprobación de la estructura de la Comisión Coordinadora de Atención a las
Drogodependencias, así como el establecimiento de otros órganos de coordinación.
d) La aprobación de la normativa de autorización de apertura y funcionamiento y
de acreditación de centros de atención de drogodependientes.
Artículo 32. Atribuciones
drogodependencias
del
consejero
competente
en
materia
de
Sin perjuicio de aquellas otras competencias que le vienen atribuidas legalmente,
corresponde al consejero competente en materia de drogodependencias:
1. El control y, en su caso, la autorización o acreditación de los centros y servicios
sociosanitarios de atención a drogodependientes, así como de los establecimientos
estrictamente sanitarios, relacionados con la prevención, asistencia e inserción social de
personas drogodependientes.
2. La elaboración y propuesta para su aprobación por el Gobierno de Canarias del
Plan Canario sobre Drogas.
3. El otorgamiento de subvenciones y la celebración de contratos, convenios y
conciertos con entidades privadas e instituciones en el campo de las
drogodependencias.
4. La coordinación general con las Administraciones Públicas, entidades privadas e
instituciones de las actuaciones en materia de drogas.
CAPÍTULO II. Competencias de la Administración local
Artículo 33. Competencias de las islas
Sin perjuicio de las demás competencias que el ordenamiento vigente les atribuye,
corresponde a las islas a través de los cabildos insulares, como órganos de gobierno y
administración de las islas, desempeñar en su ámbito territorial, las siguientes
competencias:
1. La aprobación de Planes Insulares sobre Drogas elaborados en coordinación y de
acuerdo con los criterios y directrices del Plan Canario sobre Drogas, que incluyan
347
programas de prevención e integración social, así como de información, orientación y
motivación de drogodependientes a través de los centros de acción social.
En cualquier caso, la elaboración de los Planes Insulares sobre Drogas debe asegurar,
mediante la coordinación de los servicios de los municipios de menos de 20.000
habitantes, la prestación integral y adecuada en la totalidad del territorio insular de las
competencias y responsabilidades mínimas señaladas en el artículo 34, apartado 2.
2. El apoyo técnico y económico en materia de drogodependencias a los municipios
de menos de 20.000 habitantes, especialmente los de menor capacidad económica y de
gestión.
Artículo 34. Competencias de los municipios
1. Sin perjuicio de las demás competencias que el ordenamiento vigente les
atribuye, corresponde a los municipios de Canarias en su ámbito territorial:
a) El establecimiento de los criterios que regulan la localización, distancia y
características que deberán reunir los establecimientos de suministro y venta de
bebidas alcohólicas.
b) El otorgamiento de la autorización de apertura a locales o lugares de suministro
y venta de bebidas alcohólicas.
c) Velar, en el marco de sus competencias, por el cumplimiento de las diferentes
medidas de control que se establecen en el Título III de esta Ley.
d) La colaboración con los sistemas educativo y sanitario en materia de educación
para la salud.
2. Además de las señaladas en el punto anterior, los municipios de más de 20.000
habitantes tienen las siguientes competencias y responsabilidades mínimas:
a) La aprobación de Planes Municipales sobre Drogas, elaborados en coordinación
y de acuerdo con los criterios y directrices del Plan Canario sobre Drogas, que incluyan
programas de prevención e integración social, así como de información, orientación y
motivación de drogodependientes a través de los centros de servicios sociales.
b) La coordinación de los programas de prevención e integración social que se
desarrollen exclusivamente en el ámbito de su municipio.
c) El apoyo a las asociaciones y entidades que en el municipio desarrollen
actividades previstas en el Plan Canario sobre Drogas.
d)
La formación en materia de drogas del personal propio.
e)
La promoción de la participación social en esta materia en su ámbito territorial.
TÍTULO VI. Financiación
Artículo 35. Financiación presupuestaria
348
1. La Ley de Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma de Canarias
destinará cada año, en el estado de gastos, dotación presupuestaria que haga posible el
desarrollo de las acciones en materia de drogas contempladas en el Plan Canario sobre
Drogas.
2. El producto de las sanciones económicas que se impongan como consecuencia de
la comisión de infracciones con arreglo a la presente Ley quedará afectado al ejercicio
de las acciones y la consecución de los objetivos contemplados en el Plan Canario sobre
Drogas, de conformidad con lo establecido en el artículo 21 de la Ley 7/1984, de 11 de
diciembre (LCAN 1984, 2978) , de la Hacienda Pública de la Comunidad Autónoma de
Canarias. A tal efecto, en los Estados de Gastos e Ingresos de los Presupuestos
Generales de la Comunidad Autónoma de Canarias figurará una partida específica que
tendrá carácter de ampliable.
3. Las subvenciones destinadas a sufragar los gastos derivados de la gestión de
centros, servicios y programas de atención a las toxicomanías podrán formalizarse en
convenios de colaboración con financiación plurianual. Estos convenios deberán
prever, al menos, lo siguiente:
a) Actividades que comprende el programa o proyecto.
b) Plazo de ejecución total y, cuando proceda, plazos parciales.
c) El importe de la subvención correspondiente a cada ejercicio presupuestario a los
que se extienda su ejecución.
d) Régimen de abonos.
e) Sometimiento de la entidad subvencionada a la inspección y control de las
actividades que desarrolle en ejecución del convenio y de las condiciones en que se
realizan.
De los citados convenios se dará cuenta al Parlamento de Canarias en el plazo de un
mes, desde la fecha de su firma.
TÍTULO VII. Infracciones y sanciones
Artículo 36. Régimen sancionador
1. Las infracciones a lo regulado en la presente Ley serán objeto de las sanciones
administrativas correspondientes, previa instrucción del oportuno expediente, sin
perjuicio de las responsabilidades civiles, penales o de otro orden que puedan
concurrir.
2. En ningún caso se impondrá una doble sanción por los mismos hechos y en
función de los mismos intereses públicos protegidos, si bien deberán exigirse las demás
responsabilidades que se deduzcan de otros hechos o infracciones concurrentes.
Artículo 37. Infracciones. Clasificación
349
Constituye infracción administrativa toda acción u omisión que vulnere las
obligaciones contenidas en la presente Ley.
Las infracciones administrativas a la presente Ley se clasifican en leves, graves y muy
graves.
Artículo 38. Infracciones. Tipos
1.
Son infracciones muy graves:
a) La negativa absoluta a facilitar información o a prestar colaboración a los
servicios de inspección, así como el falseamiento de la información facilitada a dichos
servicios.
b) La resistencia, coacción, amenaza, represalia, desacato o cualquier otra forma de
presión ejercitada sobre las autoridades sanitarias o sus agentes.
c) Impedir el ejercicio de cualesquiera de los derechos específicos de las personas
drogodependientes ante los sistemas sanitarios y sociales recogidos en el artículo 13 de
esta Ley.
d) La iniciación, prestación o desarrollo de servicios, centros o actividades de
asistencia, prevención o reinserción en materia de drogodependencias no autorizados o
por personal no cualificado legalmente.
e)
La reincidencia en la comisión de infracciones graves.
2.
Son infracciones graves:
a) Dificultar el ejercicio de los derechos reconocidos en el artículo 13 de la presente
Ley.
b)
Obstruir la acción de los servicios de inspección.
c) La alteración sustancial de las características contenidas en la acreditación o
autorización que habilita a los centros, servicios o establecimientos para el desarrollo
de actividades de asistencia, reinserción o prevención.
d) Aplicar las ayudas y subvenciones públicas a finalidades distintas de aquellas
para las que se otorgaron.
e)
La reincidencia en infracciones leves.
3.
Son infracciones leves:
a) El incumplimiento de lo dispuesto en los artículos 20, 21 y 22 sobre condiciones
de la promoción, venta y consumo de bebidas alcohólicas y tabaco.
b)
Las conductas no tipificadas como infracciones graves o muy graves.
350
4. Se produce reincidencia cuando al cometer la infracción el sujeto hubiera sido ya
sancionado, con carácter firme, por esa misma falta, o por otra de gravedad igual o
mayor o por dos o más infracciones de gravedad inferior, durante el último año.
Artículo 39. Sanciones
1. Las infracciones a la presente Ley serán sancionadas, en su caso, con multa, cese
temporal de la actividad o cierre del establecimiento, local o empresa.
2. La graduación de las sanciones será proporcionada a la infracción cometida y
respetará los siguientes criterios:
a)
Gravedad de la infracción.
b)
Gravedad de la alteración social y perjuicios causados.
c)
Riesgo para la salud.
d)
Posición del infractor en el mercado.
e)
Beneficio obtenido.
f)
Grado de intencionalidad y reiteración.
g)
Perjuicio causado a menores de edad.
3.
La graduación de las multas se ajustará a lo siguiente:
a)
Por infracción leve, multa de hasta 2.500.000 pesetas.
b) Por infracción grave, multa de 2.500.001 a 20.000.000 de pesetas, pudiéndose
rebasar esta cantidad hasta alcanzar el quíntuplo del valor de los productos o servicios
objeto de la infracción.
c) Por infracción muy grave, multa de 20.000.001 a 100.000.000 de pesetas,
pudiéndose rebasar esta cantidad hasta alcanzar el quíntuplo del valor de los
productos o servicios objeto de la infracción.
4. En los casos de reincidencia en la comisión de infracciones muy graves y siempre
que la infracción tenga trascendencia notoria y grave para la salud, las infracciones
muy graves podrán ser sancionadas, además de con la multa correspondiente, con la
suspensión temporal de la actividad por un máximo de cinco años o, en su caso, con el
cierre de la empresa o la clausura del servicio o establecimiento.
5. En las infracciones tipificadas en el artículo 38 de la presente Ley podrá acordarse
como sanción complementaria la supresión, cancelación o suspensión de cualquier tipo
de ayudas o subvenciones de carácter financiero que el particular o la entidad
infractora haya obtenido o solicitado de la Administración autonómica de Canarias.
Artículo 40. Prescripción de las infracciones y de las sanciones
351
1. Las infracciones a que se refiere la presente Ley prescribirán a los tres años las
muy graves, a los dos años las graves y a los seis meses las leves.
2. Las sanciones impuestas por faltas muy graves prescribirán a los tres años, las
impuestas por faltas graves a los dos años y las impuestas por faltas leves al año.
3. El comienzo y la interrupción de los plazos de prescripción de las infracciones y
de las sanciones se regirán por las normas del procedimiento administrativo común.
Artículo 41. Competencias del régimen sancionador
1. Los órganos competentes para imponer sanciones son los siguientes:
a) Los alcaldes, multas de hasta 2.500.000 pesetas.
b) El consejero competente en materia de sanidad, multas desde 2.500.001 hasta
20.000.000 de pesetas y suspensión temporal de la actividad por un máximo de cinco
años.
c) El Gobierno de Canarias, multas desde 20.000.001 pesetas y el cierre de la empresa
o la clausura del servicio o establecimiento.
2. Cuando las infracciones se refieran al tabaco, las administraciones competentes
para imponer las sanciones y el importe de las multas serán los reflejados en la
normativa básica frente al tabaquismo y reguladora de la venta, suministro, el
consumo y la publicidad de los productos del tabaco.
La Administración Pública de la Comunidad Autónoma de Canarias y las
Administraciones Locales destinarán al menos el 70 por 100 del importe total de la
recaudación obtenida por las multas al desarrollo de programas de prevención,
investigación, control y tratamiento del tabaquismo en su ámbito de competencias.
3. No tendrá carácter de sanción la resolución de cierre o de suspensión de los
establecimientos que no cuenten con la autorización exigida o que no se ajusten a los
términos de ésta, hasta que no se subsanen los defectos o se cumplan los requisitos.
Simultáneamente a la resolución de cierre o suspensión podrá incoarse un expediente
sancionador.
DISPOSICIONES ADICIONALES
Primera. Modificación de la Ley de Atención Integral a los Menores
Se modifican los artículos 105 y 106 de la Ley 1/1997, de 7 de febrero (LCAN 1997,
41) , de Atención Integral a los Menores, en la forma siguiente:
«Artículo 105.
Infracciones leves.
Constituyen infracciones leves:
352
1. Incumplir las normas aplicables para la apertura o funcionamiento de servicios,
hogares funcionales o centros de atención a los menores, si de ello no se derivan
perjuicios relevantes.
2. Incumplir el deber de actualizar los datos que constan en el Registro de entidades
colaboradoras.
3. No facilitar el tratamiento y la atención que correspondan a las necesidades de
los menores, siempre que no se deriven perjuicios sensibles para los mismos.
4. No poner en conocimiento de las autoridades competentes la posible situación de
riesgo o desamparo en que pudiera encontrarse un menor.
5. Incumplir las resoluciones administrativas que se dicten en materia de atención a
los menores.
6. Incumplir la normativa específica establecida para cada tipo de servicio, hogar
funcional o centro de atención a los menores.
7. No facilitar el tratamiento o la atención que correspondan a las necesidades de
los menores.
8.
Excederse en las medidas correctoras a los menores.
9. No gestionar plaza escolar para el menor en período de escolarización obligatoria
o impedir la asistencia al centro escolar sin causa justificada, por parte de quienes
tengan potestad sobre el mismo.
10. Vender, suministrar o dispensar, de forma gratuita o no, a los menores bebidas
alcohólicas o tabaco.
11. Cualquier otra infracción que, estando tipificada como grave, no mereciera esta
consideración por razón de su falta de intencionalidad, naturaleza, ocasión o
circunstancias.
Artículo 106.
1.
Infracciones graves.
Reincidir en infracciones leves.
2. Incurrir en las infracciones tipificadas
incumplimiento o los perjuicios sean graves.
como
leves,
siempre
que
el
3. Intervenir con funciones de mediación en la acogida o adopción de menores sin
la previa habilitación administrativa.
4. Recibir a un menor ajeno a la familia de las personas receptoras con la intención
de su futura adopción, sin la intervención del órgano competente de la Administración
autonómica.
353
5. Proceder a la apertura o iniciar el funcionamiento del servicio, hogar funcional o
centro de atención a los menores sin haber obtenido la preceptiva autorización
administrativa.
6. Incumplir el deber de confidencialidad y sigilo respecto a los datos personales de
los menores.
7.
Difundir, a través de medios de comunicación, datos personales de los menores.
8. Limitar los derechos de los menores más allá de lo acordado por decisión
judicial.
9. Amparar o ejercer prácticas lucrativas en centros o servicios de atención a los
menores definidos sin ánimo de lucro, por parte de los titulares de los mismos o del
personal a su servicio.
10. Impedir, obstruir o dificultar de cualquier modo las funciones de inspección y
control de los centros o servicios de atención a los menores, tanto los titulares de los
mismos como el personal a su servicio.
11. Aplicar las ayudas y subvenciones recibidas a situaciones, estados o hechos, o a
destinos o finalidades diferentes de los que justificaron su concesión, cuando de ello no
se deriven responsabilidades penales.
12. Percibir cantidades no autorizadas por prestaciones o servicios de atención a los
menores o su familia, cuando las entidades colaboradoras actúen en régimen de
concierto con una Administración Pública.
13. Incumplir la obligación de inscripción en los registros establecidos en relación
con la atención integral a los menores.
14. Vender, suministrar o dispensar bebidas alcohólicas o tabaco en centros de
enseñanza a los que asistan menores y en establecimientos, recintos, locales o espacios
dedicados específicamente a menores.
15.
Ley.
Utilizar menores en actividades o espectáculos prohibidos a los mismos por esta
16. Permitir la entrada de menores en los establecimientos o locales a que hace
referencia el artículo 33 de esta Ley.
17.
Vender o suministrar a menores las publicaciones recogidas en el artículo 34.
18. Vender, alquilar, difundir o proyectar a los menores los medios audiovisuales a
que hace referencia el artículo 35.
19. Emitir programación a través de medios audiovisuales sin ajustarse a las reglas
contenidas en esta Ley.
20.
Emitir o difundir publicidad prohibida o contraria a esta Ley.
354
21. Cualquier otra infracción que, estando tipificada como muy grave, no mereciera
esta consideración por razón de su falta de intencionalidad, naturaleza, ocasión o
circunstancias».
Segunda. Modificación de la Ley de Régimen Jurídico de los Espectáculos Públicos y
Actividades Clasificadas (LCAN 1998, 10 y LCAN 1998, 45)
Se modifica la Ley 1/1998, de 8 de enero, de Régimen Jurídico de los Espectáculos
Públicos y Actividades Clasificadas, a la que añade la disposición adicional quinta:
«Disposición Adicional Quinta. Las disposiciones sobre infracciones y sanciones
comprendidas en el Título V de esta Ley que están relacionadas con menores, no serán
de aplicación en aquellos supuestos en los que hayan de ser aplicados los preceptos
sobre infracciones y sanciones de la Ley 1/1997, de 7 de febrero, de Atención Integral a
los Menores».
DISPOSICIONES TRANSITORIAS
Primera. Plazo para la adaptación del Plan Canario de Drogas
El Gobierno de Canarias, en el plazo de seis meses desde la entrada en vigor de esta
ley, adaptará a ella el vigente Plan Canario sobre Drogas.
Segunda. Plazo para la aprobación de los Planes Insulares y Municipales sobre
Drogas
Las entidades locales de la Comunidad Autónoma de Canarias aprobarán en el plazo
de un año, a partir de la adaptación del Plan Canario de Drogas, los correspondientes
planes insulares o municipales sobre drogas.
Tercera. Plazo de constitución de órganos de coordinación
En el plazo de seis meses a partir de la publicación de la presente Ley, deberán estar
constituidos los órganos colegiados de coordinación previstos en la presente Ley.
DISPOSICIÓN DEROGATORIA
Única. Cláusula general de derogación
Quedan derogadas las disposiciones de igual o inferior rango que contradigan lo
establecido en la presente Ley.
DISPOSICIONES FINALES
Primera. Desarrollo y aplicación de la presente Ley
1. Se autoriza al Gobierno de Canarias a dictar las normas de carácter reglamentario
necesarias para desarrollar y aplicar la presente Ley.
2. En lo referente a las infracciones, se autoriza al Gobierno de Canarias a
desarrollar reglamentariamente la coordinación y distribución de competencias entre la
presente Ley y la Ley 1/1997, de 7 de febrero, de Atención Integral a los Menores.
Segunda. Entrada en vigor
355
La presente Ley entrará en vigor a los treinta días de su publicación en el «Boletín
Oficial de Canarias».
356
Ley 1/1999, de 29 marzo, de Prevención, asistencia y reinserción de
las Drogodependencias de Extremadura
Versión vigente de: 23/3/2003
ASAMBLEA DE EXTREMADURA
DO. Extremadura 29 abril 1999, núm. 50, [pág. 3739]. BOE 26 mayo 1999, núm. 125,
[pág. 19842].
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
El consumo de drogas no es un fenómeno nuevo, en cuanto al hecho estricto del
consumo. Estamos hablando de conductas del ser humano y que le han acompañado a
lo largo de su historia y evolución. Tampoco es nuevo el que las sociedades, sobre todo
occidentales, hayan tomado conciencia de que el consumo de drogas es uno de sus
principales problemas y sin sacarlas de su contexto y con la objetividad que deben
marcar las propuestas y puesta en marcha de las políticas sociales, para los ciudadanos,
las drogodependencias tienen la consideración de segundo o tercer problema que les
afecta. Los responsables de las políticas sociales aplican importantes recursos
humanos, materiales y financieros para tratar de dar solución o aminorar los daños que
a los ciudadanos les produce el consumo de drogas.
Lo que sí es nuevo, dentro del complejo y cambiante fenómeno de las
drogodependencias, son determinadas formas de consumo y consumos fuera del
contexto donde siempre estuvieron a lo largo de la historia. Estas nuevas formas de
consumo están originando más problemas que el propio daño producido por las
sustancias consumidas.
Esta evolución del consumo, formas y tipos, es permanente y cambiante al mismo
tiempo, de tal forma que lo actual y acertado hoy, queda obsoleto y desfasado en un
espacio de tiempo bastante inferior que otros fenómenos cambiantes que afectan a
políticas sociosanitarias. Pero el conocimiento de este hecho, hace que todas las
planificaciones deban tener en cuenta la temporalidad de la medida adoptada y con los
objetivos abiertos a la aplicación de otras medidas.
Pero este fenómeno no debe ser obstáculo para que, dentro de las competencias de la
Junta de Extremadura, se adopten medidas para aminorar, atajar o eliminar situaciones
que pueden abocar en una conducta drogodependiente. No es menos cierto que la
Junta de Extremadura no posee todas las competencias en todos los campos que
intervienen en las drogodependencias, sobre todo en la reducción de la oferta de
sustancias o drogas no institucionalizadas, pero sí en la oferta de las institucionalizadas
y los problemas que originan éstas, y éstas tienen la suficiente entidad como para
abordarlas de una forma global.
357
Estos antecedentes hacen que la presente norma deba estar tanto suficientemente
adaptada a las circunstancias actuales, como que debe quedar lo suficientemente
abierta como para poder adaptarse a futuras situaciones que, previsiblemente, hagan
adoptar medidas diferentes. Este hecho hizo que el original Programa Extremeño de
Drogodependencias se convirtiese y se adaptase hasta el actual Plan Integral sobre
Drogas, sin que se produjese una ruptura entre lo anteriormente establecido y que los
recursos originales se pudiesen adaptar a las actuales necesidades. Por tanto esta
experiencia nos hace ver con la suficiente objetividad el actual documento.
Esta norma también pretende dar una imagen de normalidad a las actuaciones que se
realizan en drogodependencias, tanto en los aspectos preventivos, incardinándolos en
actuaciones más globales, como asistenciales, dándole el carácter de enfermedad
común estableciendo los derechos de los que requieren una asistencia integral de su
patología, y consolidando un modelo de intervención que asegure en el futuro la
coordinación e integración de los recursos especializados en los sistemas públicos de
asistencia sanitaria y servicios sociales.
La presente Ley que dimana de los Títulos competenciales contemplados en el
Estatuto de Autonomía en los artículos 7.1.20, 7.1.19, 7.1.30, 8.5, 8.11 y 9.3 se estructura
en 7 títulos. El Título preliminar define el objeto de la Ley, a quién va dirigida y sobre
qué ámbito pretende actuar, además de clarificar unos conceptos que no siempre son
entendidos y que, al menos en el desarrollo de esta norma, cada término utilizado se
corresponda con lo que se pretende aplicar.
Los Títulos I y II tratan sobre las medidas de prevención, en sus dos vertientes,
reducción de la demanda (Título I) y de la oferta (Título II). Este Título se centra casi
exclusivamente en el tabaco como droga institucionalizada, ya que el alcohol y su
relación con los menores ya fue objeto de regulación en la Ley 4/1997 . La presente
norma considera que la mayoría de las normas de control de la oferta resultan de difícil
cumplimiento ante la oferta publicitaria y el exceso de control podría generar
estigmatización de los posibles consumidores. Se trata, en consecuencia, de limitar la
acción de la promoción de las sustancias y centrar las prohibiciones y las sanciones en
los ámbitos en que pueden ser eficaces y en los sujetos que por su vulnerabilidad, caso
de los menores, merecen una atención especial, tratando de limitar las posibles ofertas
que se hagan sin contar o evaluar el posible daño sanitario o socio-sanitario. Así sucede
con la prohibición de venta en determinados espacios o los estímulos administrativos
destinados a fomentar espacios y lugares de encuentro libres de drogas. Nos
corresponde poner el énfasis en las actividades educativas e insistir en la incorporación
adecuada de la Educación para la Salud al sistema escolar. Además, de manera
prioritaria, se encarga a los poderes públicos el desarrollo de programas y acciones
destinadas a modificar las circunstancias sociales, económicas y culturales que, para
determinados colectivos están asociadas a las drogodependencias.
358
El Título III está dedicado exclusivamente a la definición de las actuaciones que
deben realizarse en las actuales situaciones de consumo de drogas. Estamos por tanto
hablando de presente y de actuaciones que deben realizarse sobre aquellas personas en
que las medidas preventivas no tuvieron el efecto para las que fueron diseñadas.
Evidentemente se aplicarán sobre aquellas personas que quieran que se les aplique, la
voluntariedad y la libertad de las personas debe estar por encima de cualquier otra
situación y los límites están marcados en la Constitución Española. Pero aquellos que
quieran acceder a un programa de tratamiento sabrán que cuentan con unos derechos
añadidos a los que les marca la Constitución y derechos que le harán posible la
realización de este programa de tratamiento independientemente de la situación
socioeconómica en que se encuentren.
Trataremos de marcar los límites a la oferta asistencial. No todo sirve para poder
realizar un programa de tratamiento. Los últimos años han sido de una actividad
investigadora febril y algunos de los programas de tratamiento de las
drogodependencias se han demostrado como no útiles y la actividad tanto pública
como privada, debe garantizar los programas de tratamiento de mínimos. Por esta
razón se postula la recuperación de las instancias de intervención primaria y generales,
una mayor integración entre los diferentes recursos y políticas sectoriales que inciden
en el problema y una mayor implicación de las instancias locales.
Mención especial deben tener las políticas de reinserción. A ello se le dedica el Título
IV que, pese a que se la define como una parte más e indivisible de un programa
asistencial, no es menos cierto que existen situaciones que no necesariamente precisan
de un programa de tratamiento, pero sí de una intervención pública. Se establecen las
medidas básicas que regulan los programas de reinserción, ante problemáticas ya
instauradas de conductas adictivas y que pretenden evitar las situaciones de
marginación, como el hecho de que las políticas de reinserción deben enmarcarse en el
contexto del marco comunitario, aunque la Administración establezca programas
específicos para igualar situaciones ya de por sí marginadas.
El Título V muestra un hecho evidente, cual es que en el trabajo en
drogodependencias no deben actuar sólo los poderes públicos, sino que en el mismo
deben y quieren intervenir otras instituciones encuadradas dentro del concepto de
ONG. Pero esta intervención también debe tener unos límites y éstos se establecen en la
complementariedad de actuaciones y no en la duplicación de esfuerzos para un único
objetivo, que no es otro que la reducción de la incidencia de las drogodependencias en
la Comunidad.
Pero las Administraciones también deben establecer sus límites de actuación y las
prioridades de ejecución de las actuaciones. En este sentido, en la presente Ley se
sientan las bases de trabajo en áreas como la formación, la investigación o la
prevención (Título I), al mismo tiempo que define las estructuras de coordinación de
las actuaciones a realizar en el campo de las drogodependencias. Así pues el Título V
359
establece los criterios que deben tenerse en cuenta para que todas las actuaciones que
se desarrollen en drogodependencias tengan su corresponsabilidad presupuestaria, de
tal forma que estas actuaciones puedan crecer a medida que crece la propia
Comunidad Autónoma, con unos mínimos garantizados.
El Título VI define el régimen de infracciones y sanciones al articulado de la presente
Ley, infracciones y sanciones que deben encuadrarse dentro de las actuaciones
disuasorias de las actividades mercantiles perniciosas ya que el objetivo es que no se
produzcan, siendo menos costoso el evitar una situación que el compensarla.
TÍTULO PRELIMINAR. Disposiciones generales
Artículo 1. Del objeto de la Ley
La presente Ley tiene por objeto regular, en el marco de las competencias que le
corresponden a la Junta de Extremadura, las actuaciones e iniciativas a realizar en el
campo de las drogodependencias, englobando éstas las áreas de prevención, asistencia
y reinserción, así como las actuaciones tendentes a la protección de terceras personas,
ajenas al consumo de drogas y que, por esta causa, pudieran verse afectados.
Artículo 2. Del ámbito de actuación
Las actuaciones emanadas del articulado de la presente Ley serán de aplicación a las
diferentes actuaciones tanto individuales como colectivas, de titularidad pública como
privada que, en materia de drogodependencias, se realicen dentro del ámbito de la
Comunidad Autónoma Extremeña.
Artículo 3. De los sujetos protegidos
En la Comunidad Autónoma tendrán derecho a la prestación de servicios públicos en
materia de drogodependencias todos los residentes en nuestra Comunidad Autónoma,
así como los transeúntes nacionales o extranjeros de conformidad con las normas,
tratados y convenios internacionales vigentes en esta materia
Artículo 4. Definiciones
A efectos de la presente Ley se entiende por:
1. Drogas: Cualquier sustancia, natural o artificial, que al ser introducida en un ser
humano, sea capaz de producirle alteraciones en la personalidad, en el
comportamiento o para la búsqueda de nuevas sensaciones y que es capaz de producir
dependencia a la/s persona/s que la consume/n. A efectos de esta Ley se utilizará
indistintamente los términos de sustancia de abuso o tóxico, para identificar al término
droga. A tal fin, tendrán consideración de droga:
a)
Las bebidas alcohólicas con una graduación superior al 1 por 100 de su volumen.
b) Las sustancias estupefacientes y psicotrópicas sometidas a fiscalización y que
figuran en Listas y Anexos de la Convención de Ginebra de 1961 sobre estupefacientes
y del Convenio de Viena de 1971 , sobre sustancias psicotrópicas y de todas aquellas
360
sustancias que se vayan incorporando a estas listas y que así sean suscritas por el
Estado Español a tal efecto.
c) Determinadas sustancias químicas volátiles –denominadas como «inhalantes»–
de uso industrial o vario, que suministradas al organismo sean capaces de producir
efectos perniciosos para la salud, cambios conductuales o dependencia.
d)
El tabaco y sus derivados.
e)
Otras sustancias cuyo uso inadecuado conlleve los efectos descritos.
2. Drogodependencia: Se entiende por drogodependencia aquella alteración del
comportamiento caracterizada por el uso continuado de drogas que se distingue por
una serie de trastornos fisiológicos, cognitivos y conductuales que indican que el sujeto
ha perdido el control sobre el uso de las mismas, a pesar de sus consecuencias
negativas en el plano físico, psicológico, familiar, social o laboral. Con frecuencia esta
alteración va acompañada de la intoxicación, tolerancia y síntomas de abstinencia por
la retirada de la sustancia. A efectos de la Ley se utilizará este término equiparándolo
al de dependencia.
3.
Drogodependiente: Como aquella persona que sufre drogodependencia.
4.
Prevención: Conjunto de medidas o actuaciones, encaminadas a:
a)
Reducir la demanda y consumo de todo tipo de drogas.
b) Reducir la oferta de drogas institucionalizadas o también denominadas como
legales en la sociedad, con el fin de tener una menor disponibilidad de éstas,
destinadas al consumo.
5. Desintoxicación: Conjunto de medidas terapéuticas encaminadas
interrupción del consumo continuado de una sustancia de abuso.
a
la
6. Deshabituación: Proceso terapéutico encaminado a la eliminación de una
conducta drogodependiente, actuando fundamentalmente sobre los factores que
originaron esta drogodependencia. Lo podremos también identificar como
rehabilitación.
7. Reinserción: Conjunto de actuaciones encaminadas a la recuperación de los
comportamientos individuales, de tal forma que la persona deshabituada o
rehabilitada pueda integrarse armónicamente en la sociedad. A tal fin podremos
utilizar los términos reinserción o incorporación social de forma indistinta.
8. No se entiende a efectos de esta Ley por consumo de drogas el uso terapéutico,
adecuado y beneficioso de las sustancias prescritas con prescripción y supervisión
médica.
TÍTULO I. De las medidas de prevención de las drogodependencias a partir de la
reducción de la demanda
361
CAPÍTULO I. Medidas Generales
Artículo 5. De las obligaciones de los poderes públicos
Corresponde a los poderes públicos, en el marco de sus competencias, fomentar,
desarrollar, promover, apoyar, coordinar, controlar y evaluar toda clase de programas
y actuaciones tendentes a:
1. Reducir los niveles actuales de consumo de sustancias de abuso, a partir de la
disminución de la demanda de éstas.
2. Informar, de forma real y adecuada a la población, sobre las características y
consecuencia del consumo de drogas.
3. Intervenir sobre las condiciones sociales y los factores de riesgo que pueden
favorecer el consumo de drogas.
4. Modificar las actitudes y comportamientos de la sociedad respecto a las
drogodependencias, generando una conciencia solidaria frente a este problema.
5. Educar para la salud, potenciando hábitos saludables frente a las actitudes
favorecedoras del consumo de drogas.
6. Adoptar medidas que tiendan a evitar los perjuicios para la salud que se derivan
del consumo de drogas, no sólo para los consumidores, sino para terceros, ajenos al
consumo de estas sustancias.
7. Eliminar o en su caso limitar, la presencia, promoción y venta de drogas en la
sociedad.
8. Incentivar el ejercicio del derecho de la participación de los jóvenes, a través de la
promoción del asociacionismo juvenil, con la concepción de que los mismos son sujetos
activos, participativos y creativos, con capacidad para modificar su propio medio
personal y social y mediante el fomento de alternativas de ocio y tiempo libre
generadas por la capacidad creativa y de cooperación de la infancia y la juventud.
9. Favorecer el acceso a los recursos económicos y sociales de aquellos grupos de
población que por su situación de riesgos puedan resultar especialmente afectados por
la droga.
10. Coordinar con otros organismos socio-educativos programas educativos que
tengan en cuenta el déficit individual, familiar, ambiental y social que favorecen la
aparición de familias desestructuradas y posibles nuevos consumidores.
Artículo 6. De las prioridades de actuación
1. Los programas de prevención dirigidos a toda la Comunidad deberán ser objeto
de una elaboración y desarrollo con participación activa de las organizaciones sociales
y movimiento asociativo, cuyas iniciativas y actividades deberán ser favorecidas a tal
efecto por las administraciones públicas de la Comunidad Autónoma. En estos
362
programas se dará preferencia a la utilización de los recursos normalizados. Para todo
ello tendrá especial relevancia el desarrollo de la Ley 5/1987, de Servicios Sociales,
pero en cualquier caso serán criterios prioritarios:
a) Los programas de prevención inespecíficos de las drogodependencias, siempre
dentro del marco comunitario, deberán ser enmarcados en los Programas de
Animación Comunitaria establecidos a tal fin por los Servicios Sociales de Base de la
Comunidad Autónoma.
b) Los programas de prevención específicos en materia de drogodependencias
seguirán los criterios de actuación del artículo 6, apartado 2, de la presente Ley y en
cualquier caso se establecerá la coordinación técnica necesaria con los Servicios Sociales
de Base.
2. En los programas de prevención dirigidos a grupos específicos de población,
serán ámbitos prioritarios de actuación:
a) La comunidad escolar, incardinando las actuaciones en prevención de las
drogodependencias, dentro del programa de actuaciones emanados del desarrollo de
la Ley de Salud Escolar de la Comunidad Autónoma de Extremadura. A tal fin, la Junta
de Extremadura, en colaboración con los demás organismos competentes, impulsará la
incorporación de la Educación para la Salud en el diseño curricular de los centros
escolares de la Comunidad Autónoma.
b) Población juvenil, especialmente los colectivos que en su entorno puedan tener
factores favorecedores que puedan incluirlo en población de riesgo.
c) La población adulta, fundamentalmente
institucionalizadas en el ámbito laboral.
consumidores
de
drogas
3. La Junta de Extremadura desarrollará acciones destinadas a intervenir sobre las
condiciones y circunstancias sociales, económicas y culturales asociadas a la aparición
de problemas de drogodependencias y en especial:
a) La planificación de dotaciones y equipamientos socioculturales que contemple el
adecuado equilibrio e igualdad de oportunidades en el conjunto del territorio,
ciudades y barriadas y la creación de espacios de convivencia y relación alternativos.
b) La puesta en marcha de planes integrales de intervención con actuaciones
sectoriales coordinadas en aquellas zonas o barriadas donde los factores sociales,
educativos, culturales, sanitarios y económicos sean favorecedores del consumo de
drogas.
c) La intervención en coordinación con las Corporaciones Locales sobre espacio
urbano, velando por un desarrollo urbano equilibrado, basado en los criterios de
solidaridad, igualdad y racionalidad, como factor de superación de las causas que
363
inciden en la aparición de las drogodependencias, contribuyendo a la eliminación de la
marginación y a la regeneración del tejido urbano y social.
Artículo 7. De la formación
1. La Junta de Extremadura promoverá programas específicos de formación para
aquellos colectivos relacionados con la prevención, asistencia e incorporación social en
materia de drogodependencias.
2. Se potenciarán programas de formación en educación para la salud, incluyendo
en los temarios formativos materias específicas en drogodependencias, siendo
adaptadas al carácter general de estos programas.
3. Se considerará prioritaria la inclusión de contenidos formativos en
drogodependencias en los diferentes planes de formación continuada de personal de
los distintos organismos e instituciones de la Comunidad Autónoma
4.
Serán colectivos prioritarios a la hora de realizar actividades de formación:
a)
Profesionales de Atención Primaria y Servicios Sociales de Base.
b)
Profesionales de la red de asistencia a las drogodependencias.
c) Educadores de enseñanza primaria y secundaria, bien de manera específica o
entroncados dentro de los Programas de Educación para la Salud dentro del desarrollo
de la Ley de Salud Escolar (LEXT 1990, 76) .
d)
Asociaciones de padres de alumnos legalmente constituidos.
e)
Padres de adolescentes.
f)
Asociaciones de Ayuda y Autoayuda, Voluntariado social, Asociaciones Juveniles
y movimiento asociativo relacionadas directa o indirectamente con las
drogodependencias de nuestra Comunidad Autónoma.
g) Funcionarios de la Administración de Justicia, de la Administración
Penitenciaria, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como las Policías
Municipales de la Comunidad Autónoma.
h)
Representantes de los trabajadores y delegados de prevención.
i)
Profesionales de Instituciones Públicas o Privadas de atención a menores.
j)
Profesionales de las oficinas de Farmacia.
5. Estas actuaciones en formación podrán ser realizadas en colaboración con otras
entidades públicas o privadas de nuestra Comunidad Autónoma.
6. Se fomentarán los estudios de posgraduados en nuestra Comunidad Autónoma y
en las diferentes áreas de intervención en drogodependencias.
Artículo 8. De la investigación
364
1. Con el objeto de aumentar en nuestra Comunidad Autónoma los conocimientos
sobre el fenómeno de las drogodependencias, la Junta de Extremadura, a través de sus
distintos departamentos, promoverá la realización de estudios y la ejecución de
proyectos de investigaciones en relación con este tema. Uno de los instrumentos con
los que se contará serán los Planes Regionales de Investigación y Desarrollo
Tecnológico de Extremadura, que orientarán una de sus Áreas Estratégicas hacia la
calidad de vida, la salud y el bienestar, fijando para estos ámbitos los correspondientes
programas regionales.
2. La Junta de Extremadura realizará encuestas periódicas y estudios
epidemiológicos para conocer la incidencia, prevalencia y problemática social de las
drogodependencias.
3. La Junta de Extremadura establecerá un centro de documentación en
drogodependencias, al servicio de la población general, profesionales, así como a los
organismos públicos y privados de nuestra Comunidad Autónoma.
4. El Plan Regional de Drogodependencias incluirá una memoria anual de
actividades en la Comunidad Autónoma.
5. La Junta de Extremadura evaluará los programas ejecutados desde el Plan
Regional en las diferentes áreas de intervención.
6. La Junta de Extremadura establecerá líneas presupuestarias destinadas a la
investigación, dictaminando ésta las líneas preferentes de investigación, así como la
periodicidad de estas líneas, estableciéndose como actuaciones prioritarias las que se
desarrollen en el ámbito escolar, juvenil y laboral de la Comunidad Autónoma.
7. La Junta de Extremadura creará premios a la investigación en materia de
drogodependencias elaborados en nuestra Comunidad Autónoma o cuyos objetivos
estén en el conocimiento del fenómeno en esta Comunidad.
CAPÍTULO II. De las medidas de control de la promoción y publicidad
Artículo 9. De las limitaciones a la publicidad en los medios de comunicación social
1. Sin perjuicio de lo establecido en la Ley 34/1988, General de Publicidad, la
promoción y publicidad, tanto directa como indirecta, de tabaco y sus labores deberá
respetar, en todo caso, las siguientes limitaciones:
a) Queda prohibida cualquier campaña, sea como actividad publicitaria o no
publicitaria dirigida a menores de 18 años que induzca directa o indirectamente al
consumo de tabaco.
b) En ningún caso podrán utilizarse voces o imágenes de menores de 18 años, para
ser utilizados como soportes publicitarios.
c) En la confección de tal publicidad no podrán utilizarse argumentos dirigidos a
menores de 18 años, ni los fundados en la eficacia social de su consumo, su carácter de
365
reto, estimulante, sedante o placentero. Tampoco se podrá asociar su consumo a
prácticas sociales, educativas, sanitarias o deportivas ni que tengan relación con el
rendimiento físico o psíquico o efectos terapéuticos del mismo. Asimismo se fomentará
la imagen positiva de la abstinencia.
d) No se permitirá enviar ni distribuir prospectos, carteles, invitaciones a través de
buzoneo, teléfono y, en general, mediante mensajes que se envíen a domicilio u objetos
de cualquier tipo en los que se nombre tabaco, marcas, empresas productoras o
establecimientos en los que se realiza su consumo, sin que pueda constatarse que esta
publicidad pueda ser recibida por menores de 18 años.
2. Los periódicos, revistas y demás publicaciones, así como cualquier medio de
registro y reproducción gráfica o sonora ubicados en la Comunidad Autónoma de
Extremadura, estarán sometidas a las siguientes limitaciones:
a) En las publicaciones dirigidas a menores de 18 años estará prohibido todo tipo
de publicidad directa o indirecta de tabaco.
b) En las publicaciones generales no podrá incluirse publicidad de tabaco en las
portadas, páginas centrales, páginas deportivas, páginas dedicadas a pasatiempos,
información de la programación de actividades culturales, así como las dedicadas a la
información de programas televisivos y radio.
3. De estas limitaciones queda excluida la publicidad indirecta de tabaco que pueda
derivarse de programas no específicamente publicitarios, como las retransmisiones
deportivas, por razón de patrocinio o de publicidad estática.
4. No se permitirá la emisión de publicidad de tabaco desde los centros emisores de
la Comunidad Autónoma Extremeña tanto de televisión como de radio, entre las 8 y las
22 horas, todos los días de la semana
5. Con el fin de evitar incumplimientos involuntarios en materia de publicidad, las
agencias y medios de publicidad o difusión podrán solicitar la autorización
administrativa previa a la que refiere el artículo 8 de la Ley General de Publicidad.
6. La Junta de Extremadura impulsará la formalización de acuerdos con empresas
fabricantes y distribuidoras de tabaco destinados a la autoregulación de la publicidad
de esta sustancia.
Artículo 10. De la publicidad exterior
No se permitirá la publicidad exterior de tabaco, excepto las labores de tabaco
catalogadas como bajos en nicotina y alquitrán, entendiendo por tal aquella publicidad
susceptible de atraer mediante imagen o sonido la atención de personas que
permanezcan o discurran por ámbitos de utilización general como calles, plazas,
parques o espacios abiertos.
366
Quedan exceptuadas de esta prohibición las señales indicativas propias de los puntos
de producción y venta legalmente autorizados, que estarán sometidas a las
limitaciones del artículo 9.
Artículo 11. De las prohibiciones
Se prohíbe la publicidad, directa o indirecta, de tabaco en los siguientes locales
públicos:
1.
Los centros y dependencias de la Administración Autonómica.
2. En los centros oficiales y no dependientes de la Comunidad Autónoma,
destinados a menores de 18 años.
3.
Los centros sanitarios y sociales, así como sus recintos.
4. En los centros o salas de espectáculos, cuando estén dirigidos a menores de 18
años.
5. En los centros docentes, incluidos los destinados a enseñanzas deportivas, tales
como las escuelas deportivas, convenciones deportivas o cualquier otro acto de carácter
docente deportivo.
6. En los medios de transporte público, tanto en el exterior como en el interior, así
como los locales o estancias destinados para la espera de estos transportes públicos.
7.
Todos los lugares donde esté prohibida su venta y/o dispensación.
8.
Otros centros y lugares que sean determinados reglamentariamente.
TÍTULO II. De las medidas preventivas a partir de la reducción de la oferta de
sustancias de abuso
CAPÍTULO I. De las limitaciones a la venta, distribución, dispensación y consumo
de tabaco y sus labores
Artículo 12. De las limitaciones a la venta, dispensación o distribución
1. No se permitirá la venta, distribución o dispensación de tabaco o sus labores, ni
de productos que lo imiten o pudiesen ser inductores al consumo, a menores de 18
años en todo el territorio de la Comunidad Autónoma Extremeña.
2.
No se permitirá la venta, distribución o dispensación de tabaco o sus labores en:
a) Todos aquellos lugares destinados a un público preferentemente menor de 18
años.
b)
En los centros y dependencias de la Comunidad Autónoma Extremeña.
c)
Los centros o servicios sanitarios y socio-sanitarios o sus recintos.
d) Los centros educativos de enseñanza primaria, secundaria, así como los
destinados a la enseñanza deportiva.
367
e)
Las instalaciones deportivas, sean de uso docente o no docente.
3. En los lugares en los que hace referencia el apartado anterior queda totalmente
prohibida la venta o suministro de tabaco a través de máquinas automáticas aunque
cumplan los requisitos del apartado 4 del presente artículo.
4. La venta de tabaco, a través de máquinas automáticas, no estará permitida, a no
ser que cumplan los siguientes requisitos:
a)
Deben encontrarse en locales cerrados.
b)
No se permitirá la compra o dispensación a menores de 18 años.
c) Deben estar a la vista de una persona encargada, de tal forma que se puedan
cumplir las limitaciones a la venta de tabaco de la presente Ley.
d) En su superficie frontal y con caracteres legibles deberá expresarse claramente la
prohibición de venta y distribución a menores de 18 años.
5. En todos los establecimientos donde se expenda tabaco se colocarán carteles con
una dimensión de cuarenta por treinta centímetros de superficie y en ellos se expresará
el siguiente texto: «Está prohibida la venta suministro y dispensación, gratuita o no, de
tabaco a personas menores de 18 años».
Artículo 13. De las limitaciones al consumo
1. En atención a la promoción y defensa de la salud, no se permitirá fumar, con las
excepciones numeradas en el apartado 2 del presente artículo, en:
a)
Cualquier área laboral donde trabajan mujeres embarazadas.
b) Lugares donde exista mayor riesgo a la salud del trabajador por combinar la
nocividad del tabaco con el perjuicio ocasionado por el contaminante industrial o
riesgos añadidos por concentraciones de gases u otras circunstancias.
c)
Centros de atención social destinados a menores de 18 años.
d)
Centros, servicios o establecimientos sanitarios.
e)
Centros docentes.
f)
Zonas de las Administraciones Públicas destinadas a la atención del público.
g) Locales donde se elaboren, transformen, preparen o vendan alimentos, excepto
los destinados principalmente a consumo de los mismos, manteniéndose la prohibición
de fumar a los manipuladores de alimentos.
h)
Salas de uso público general, lectura y exposición.
i)
Locales comerciales cerrados con frecuente congregación de personas.
368
j) Salas de teatro, cinematógrafos y otros espectáculos públicos y deportivos en
locales cerrados.
k)
Ascensores y elevadores.
2. Los responsables de los centros enumerados en los párrafos d, e, f, h y j podrán
habilitar salas destinadas a fumadores.
En cualquier caso todos los lugares enumerados en el párrafo anterior tendrán la
conveniente señalización con la prohibición expresa de no fumar o, en su caso
convenientemente señalizadas las salas o lugares destinados a fumadores y que en
ningún caso podrán ser zonas de convivencia entre profesores y alumnos, en el caso de
los centros docentes, caso de ser menores de 18 años, y usuarios de los diferentes
servicios o visitantes, en el caso de los centros sanitarios.
3. En atención a conflictos que pudiesen ocasionar la prohibición de fumar, como
norma, prevalecerá el derecho de no fumar, en atención a la promoción y defensa de la
salud.
CAPÍTULO II. De la prevención de otras adicciones
Artículo 14. De las sustancias volátiles
1. No se permitirá la venta directa a los menores de 18 años de colas y sustancias
químicas volátiles de uso industrial o vario, que puedan producir efectos nocivos para
la salud o crear dependencia.
2. De la prohibición reflejada en el punto anterior se excluye la venta a menores de
18 años y mayores de 16 años que acrediten el uso y destino profesional de estos
productos.
3. Reglamentariamente, la Junta de Extremadura establecerá listados de las
sustancias a las que hace referencia el presente artículo.
Artículo 15. De la información de psicofármacos
La Junta de Extremadura elaborará y facilitará información a los profesionales de la
sanidad acerca del uso de fármacos psicoactivos u otros fármacos o medicamentos
capaces de producir dependencia. Esta información se realizará en las memorias
anuales del Plan Regional de Drogas.
TÍTULO III. De las medidas asistenciales a personas afectadas por las
drogodependencias
CAPÍTULO I. Criterios generales
Artículo 16. De la atención a los drogodependientes
La atención a los drogodependientes en la Comunidad Autónoma Extremeña tendrá
los siguientes criterios generales de actuación:
369
1. Las drogodependencias, a efectos asistenciales, tendrán la consideración de
enfermedad, como alteración de la salud que es.
2. Se garantizará el tratamiento de las adicciones en el medio comunitario,
integrada en el medio más próximo al hábitat del individuo y su entorno sociofamiliar, cuya ordenación territorial garantice la homogeneidad de los recursos en una
red única que proporcione cobertura asistencial a toda la población a la que se refiere el
artículo 3 de la presente Ley. Todos los recursos públicos de asistencia e incorporación
social de las personas drogodependientes estarán integradas en las redes generales
asistenciales, evitando así la paralización y fragmentación de la asistencia, todo ello en
el marco de la Ley 5/1987, de Servicios Sociales, Plan de Salud Mental y Plan de Salud
de la Comunidad Autónoma.
3. El sistema sanitario público garantiza la asistencia hospitalaria, en aquellos casos
en los que se precise de estos servicios, ya sea por problemas derivados por cuadros
agudos provocados por el uso/abuso de drogas o por las complicaciones orgánicas que
pudieran producirse a lo largo de su drogodependencia. La Junta de Extremadura
impulsará la realización de conciertos para el establecimiento de unidades de
desintoxicación hospitalaria para los drogodependientes que así lo precisasen.
4. Se garantizará la atención integral al drogodependiente, en igualdad de
condiciones que el resto de la población no afectada por las drogodependencias.
5. La atención tendrá la máxima coordinación entre los servicios sanitarios y
sociales de la Comunidad.
6. Quedará garantizada la atención a los drogodependientes, con carácter de
gratuidad en cualquiera de los niveles de atención sociosanitario.
7. Los centros y servicios de atención al drogodependiente públicos o privados
dispondrán de información accesible de los derechos y deberes de los
drogodependientes, así como de libros de reclamaciones.
8. Los centros de atención a los drogodependientes dispondrán de locales bien
identificados en su acceso exterior, así como la identificación de los profesionales que
van a atender su proceso terapéutico.
9. Se favorecerá la implantación de servicios específicos de atención a trabajadores
drogodependientes, con el objetivo de orientar, informar y apoyar los procesos de
tratamiento, así como la evitación de la exclusión laboral. Para su creación deberán
tenerse en cuenta los servicios médicos de empresa, organizaciones sindicales y los
recursos específicos existentes en materia de drogodependencias.
10. La oferta terapéutica para la atención a las personas drogodependientes deberá
ser accesible y diversificada incluyendo las diferentes tipologías de tratamiento
existentes y de eficacia científica reconocida, incluyendo como un apartado más las
370
diferentes líneas de intervención definidas como reducción de los riesgos y los daños,
entre las cuales deben incluirse:
a) De prevención de enfermedades y de asesoramiento y apoyo psicológico
dirigidos a las personas afectadas y a sus convivientes.
b) De mantenimiento, mediante la dispensación de opiáceos sustitutivos en la red
asistencial.
c) De educación sanitaria, que facilite a los afectados la adecuada utilización del
material sanitario necesario para evitar la transmisión de enfermedades.
11. En el marco de la Ley 5/1987, de Servicios Sociales de Extremadura, se
garantizará la cobertura de situaciones de necesidad social del drogodependiente y
convivientes incluyendo, cuando las circunstancias económicas lo demanden, los
gastos derivados del tratamiento, tales como el desplazamiento a los Servicios
Especializados de atención a las drogodependencias cuando no se ubiquen en la
localidad de residencia del drogodependiente.
CAPÍTULO II. De los centros de atención a las drogodependencias
Artículo 17. Definición y tipología de centros de atención a los drogodependientes
1. Tendrán la consideración de centros de atención a las drogodependencias
aquellos centros o instalaciones tanto públicas como privadas que realicen actuaciones
específicas sobre la condición de drogodependiente y que estas actuaciones tengan
relación con el objetivo último de seguir un programa terapéutico con el objetivo de
normalizar su conducta y mejorar o solucionar su relación actual o anterior con las
drogas.
2. Los centros a los que hace referencia anterior podrán ser clasificados atendiendo
a los programas terapéuticos ejecutados como:
a)
Centros específicos ambulatorios.
b)
Pisos de acogida.
c)
Centros de emergencia social.
d) Comunidades terapéuticas, entendidas como centros de internamiento de
drogodependientes.
e) Pisos de reinserción, entendidos como estructuras de destino de
drogodependientes sin una estructura social mínima que le permita su incorporación
social sin el apoyo de estas estructuras de reinserción. Podrán ser como continuidad de
otros programas en régimen de internamiento o en régimen ambulatorio.
f) Centros de reinserción laboral, entendidos como aquellos centros donde se
realicen actuaciones únicas y específicas sobre drogodependientes y que tengan como
371
fin último la adquisición de los conocimientos y habilidades suficientes para posibilitar
su incorporación laboral.
g) Otros centros o servicios que pudieran definirse atendiendo a las permanentes
circunstancias cambiantes del fenómeno de las drogodependencias y que sean
definidos reglamentariamente.
Artículo 18. De los requisitos mínimos de los centros de atención a las
drogodependencias
1. Los centros de atención a las drogodependencias ubicados en el territorio de la
Comunidad Autónoma deberán contar:
a) Libro de registro debidamente diligenciado por la Consejería de Bienestar Social.
El libro de registro será válido tanto en soporte informático como en papel.
b) Con personal técnico cualificado responsable de las actividades a realizar sobre
los drogodependientes y que será definido reglamentariamente atendiendo al tipo de
centro de que se trate, pero que en todo caso deberá garantizar la atención en las áreas
de intervención establecidas en el programa terapéutico presentado, definidos los
profesionales por las siguientes áreas de intervención:
I)
II)
Área sanitaria.
Área psicológica.
III)
Área social.
IV)
Área laboral.
c) Programa terapéutico a realizar con los drogodependientes, con los siguientes
criterios básicos:
I) Cumplimiento de los derechos de los drogodependientes contemplados en el
ordenamiento jurídico, con especial referencia a los referidos en la presente Ley.
II)
Fases y temporalización del programa terapéutico.
III)
Reglamento de régimen interno del centro.
IV)
Causas de alta del programa.
d) Libro de reclamaciones a disposición de los drogodependientes y familiares del
mismo.
e)
Caso de apertura, traslado o cierre, memoria justificativa del hecho.
f) Caso de centros de carácter privado, además de lo estipulado en la presente Ley,
régimen de precios de los diferentes servicios prestados en el centro.
2. Los requisitos mínimos a los que hace referencia el presente artículo serán de
aplicación a cada una de las tipologías definidas en el artículo anterior.
372
Artículo 19. De las autorizaciones de los centros o servicios de atención a las
drogodependencias
1. Los centros o servicios de atención a las drogodependencias ubicados en nuestra
Comunidad Autónoma quedarán sujetos a la autorización administrativa previa que,
para su construcción, ampliación, reforma, modificación, supresión o funcionamiento,
determinará la Junta de Extremadura reglamentariamente.
2. Además de la autorización administrativa previa, la Junta de Extremadura
establecerá reglamentariamente las normas que deberán cumplir para poder ser
homologados y concertados por la propia administración.
3. Los centros de carácter privado estarán sujetos a lo estipulado en el articulado de
esta Ley a excepción de lo referido en el artículo 20, punto 1.
CAPÍTULO III. De los derechos de las personas drogodependientes en relación con
la asistencia
Artículo 20. De los derechos de los drogodependientes sometidos a tratamiento
Las personas drogodependientes, a lo largo de todo su proceso terapéutico, además
de los derechos reconocidos en el ordenamiento jurídico del Estado y de la Comunidad
Autónoma Extremeña, en el marco de esta Ley, tendrán especial relevancia los
siguientes derechos:
1. A la gratuidad de la asistencia, dentro del sistema sociosanitario de la Red
Asistencial de la Junta de Extremadura.
2. A la confidencialidad de toda la información relativa a su proceso de
drogodependencia.
3. A la información sobre los servicios y recursos a los que se puede acceder y los
requisitos y exigencias que plantea su tratamiento.
4.
A la libre elección entre las diferentes ofertas terapéuticas reconocidas.
5. A una oferta terapéutica completa, así como a su asistencia por equipos
multidisciplinares de atención a las drogodependencias.
6. A la voluntariedad para iniciar y cesar un proceso terapéutico iniciado con el fin
de abandonar su drogodependencia, excepto en los casos señalados por la legislación
vigente.
7. A la presentación verbal o por escrito, de un programa terapéutico
individualizado, una vez evaluado su proceso por el equipo terapéutico.
8. A la acreditación por escrito de su drogodependencia, así como del proceso y
evolución que ha seguido en el centro de atención.
9.
A la firma de un contrato terapéutico que garantice:
373
a)
La atención expuesta verbalmente o por escrito.
b) El compromiso del usuario a seguir las indicaciones emanadas del equipo
terapéutico.
c) La participación activa de la familia o responsables del paciente a lo largo de
todo el proceso terapéutico.
CAPÍTULO IV. De la asistencia a los drogodependientes por los servicios de
atención en la Comunidad Autónoma Extremeña
Artículo 21. De los principios inspiradores
La atención a los drogodependientes en nuestra Comunidad Autónoma se regirá en
los principios inspiradores de la Ley General de Sanidad (RCL 1986, 1316) y en el
desarrollo legislativo de Atención Primaria, Plan de Salud de la Junta de Extremadura
y Ley de Servicios Sociales de la Comunidad Autónoma.
Artículo 22. De los niveles de intervención
La atención a las drogodependencias estará conformada por tres niveles de atención:
1.
Primer nivel, formado por:
a)
Equipos de atención primaria y sanitarios locales.
b)
Servicios Sociales de Base.
c)
Asociaciones de Apoyo o Ayuda a los drogodependientes.
d)
Programas Municipales de Drogodependencias.
e)
Los Comités y Delegados de Prevención.
2.
Segundo nivel, formado por:
a) Los centros y servicios específicos de atención a las drogodependencias, ya sean
de ámbito público o privado, legalmente constituidos en nuestra Comunidad
Autónoma.
b)
Centros de Salud Mental.
c)
Hospitales Generales.
d) Recursos de rehabilitación de régimen intermedio, tales como pisos de acogida,
pisos de apoyo a los programas de desintoxicación o talleres ocupacionales
terapéuticos.
3.
Tercer nivel, formado por:
a)
Unidades de Desintoxicación Hospitalaria.
b) Comunidades Terapéuticas públicas o privadas, legalmente constituidas en
nuestra Comunidad Autónoma.
374
c)
Talleres de reinserción laboral.
Artículo 23. De las funciones por niveles
La Junta de Extremadura establecerá reglamentariamente las funciones específicas de
estos tres niveles de atención, si ello fuera necesario, dentro de su ámbito competencial.
CAPÍTULO V. Ámbito judicial y penitenciario
Artículo 24. De los criterios de actuación en el ámbito judicial y penitenciario
La Junta de Extremadura fomentará, junto con el Estamento Judicial y Penitenciario
los criterios de actuación con estas Instituciones, en aras de la consecución de los
siguientes objetivos:
1. Facilitar la atención al detenido desde las estructuras de la red de atención a las
drogodependencias.
2. Favorecer la asistencia al penado en el medio penitenciario con el fin de que éste
realice un proceso de tratamiento en el medio en que se encuentra y facilitar así su
futura integración social.
3. Impulsar desde la Junta de Extremadura el cumplimiento de penas en régimen
alternativo al medio penitenciario. En este sentido se regularán las condiciones precisas
para que este apartado se cumpla de la forma más eficaz posible.
4. Propugnar la realización de programas de educación para la salud, encaminados
fundamentalmente a la reducción de riesgos y daños y mejora de las condiciones
generales de salud del drogodependiente.
En este mismo sentido se incorporarán programas dirigidos a aquellos reclusos
portadores del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), destinados
fundamentalmente a la evitación de la transmisión de este proceso.
5. Mantener canales de información permanentes con la población penitenciaria,
para de esta forma favorecer el acceso del interno, una vez haya cumplido su pena de
privación de libertad, a los recursos asistenciales normalizados en el medio
comunitario.
6. Establecer programas de colaboración para atender de forma eficaz los
problemas de naturaleza jurídico-penales de la población drogodependiente. Este
apartado incluirá la función de asesoramiento a las diferentes Instituciones u
Organizaciones implicadas en el campo de las drogodependencias.
CAPÍTULO VI. Ámbito laboral
Artículo 25. De los criterios de actuación en el ámbito laboral
En el ámbito laboral, la Junta de Extremadura establecerá los criterios de actuación,
encaminados a que las drogodependencias sean abordadas desde este medio de forma
375
coordinada con el Plan Integral sobre Drogas de nuestra Comunidad Autónoma. En
este sentido serán criterios prioritarios:
1. Crear el clima favorecedor para que las drogodependencias, tal y como están
definidas en la presente Ley, o las patologías derivadas del consumo de drogas, no
sean un instrumento de discriminación en el medio laboral.
2. Desarrollar programas preventivos, para disminuir el consumo de drogas, tanto
de las institucionalizadas como las no institucionalizadas.
3. Establecer programas de formación continuada, en colaboración con las
Organizaciones Empresariales, Sindicales y Servicios Médicos de Empresas.
4. Favorecer el diagnóstico precoz de las drogodependencias a través de los
servicios sanitarios normalizados de las empresas.
5. Facilitar, desde el medio laboral, el acceso de los drogodependientes a los
servicios especializados en atención a las drogodependencias.
6. Utilizar su propio medio laboral, como mecanismo útil de deshabituación al
consumo de drogas.
7. La Junta de Extremadura impulsará los acuerdos entre organizaciones
empresariales y sindicales encaminadas a la reserva del puesto de trabajo, mientras
persista el proceso de tratamiento voluntario del mismo. En este sentido se
establecerán los criterios a cumplir por parte de la persona afectada, para el
cumplimiento de este apartado.
TÍTULO IV. De las medidas de reinserción del drogodependiente
CAPÍTULO I. Criterios Generales de actuación
Artículo 26. De los criterios generales
Las medidas de reinserción de los drogodependientes en nuestra Comunidad
Autónoma tendrán los siguientes criterios de actuación:
1. Se considera la reinserción como una parte más e indivisible y sin solución de
continuidad del proceso terapéutico seguido por el drogodependiente.
2. Será considerada como el objetivo máximo de intervención en el proceso
terapéutico.
3. Se potenciará la reinserción desde el medio comunitario propio del
drogodependiente, utilizando para ello los recursos y servicios normalizados de la
Comunidad.
4. Se garantizará el acceso de los drogodependientes, en igualdad de condiciones
que el resto de la Comunidad, a programas de reinserción o resocialización
establecidos a tal fin en su ámbito de convivencia.
376
5. La Junta de Extremadura, a través de sus órganos competentes, podrá establecer
programas de reinserción individualizados en aquellos casos en los que no pudiese ser
efectiva a través de los recursos normalizados de la Comunidad.
Así mismo, la Consejería de Bienestar Social participará e impulsará el desarrollo de
programas de reinserción a través de los Programas Municipales de
Drogodependencias, Organizaciones no Gubernamentales y Servicios Sociales de Base.
CAPÍTULO II. De las medidas de reinserción a través de los diferentes niveles de
intervención en las drogodependencias
Artículo 27. De las medidas de reinserción
Corresponde al Plan Regional de Drogodependencias ser el nexo de unión de las
diferentes iniciativas a realizar en el área de reinserción de los drogodependientes
sometidos a un proceso terapéutico.
Artículo 28. Del primer nivel
Corresponde al primer nivel, la puesta en marcha de programas de reinserción
comunitarios, atendiendo a los siguientes criterios:
1.
Tendrán un carácter general y no segregante.
2. Deberán contar con los recursos y servicios existentes en la comunidad de
carácter normalizado.
3. Se fomentará la participación activa de toda la comunidad en la puesta en
marcha de estos programas de intervención.
4. A los agentes sociales del nivel primario de atención a las drogodependencias, les
corresponde el planteamiento de alternativas al proceso de reinserción y
resocialización de la Comunidad, planteando opciones de carácter formativo y cultural
frente a los criterios de intervención puramente paliativos y parciales de integración.
5. El nivel primario deberá coordinarse con el resto de niveles de intervención para
así conseguir la reinserción del drogodependiente en el medio socio-familiar.
Artículo 29. Del segundo nivel
Corresponde al segundo nivel de atención a las drogodependencias, las funciones de
seguimiento terapéutico, analíticas de substancias de abuso, asesoramiento, apoyo
técnico y coordinación con el nivel primario de atención.
Artículo 30. De los centros específicos
Desde los centros específicos del nivel secundario:
1. Se propugnará la creación de programas de reinserción individualizados,
siempre en el marco de intervención terapéutica sobre el drogodependiente en
tratamiento.
377
2. Establecerá los criterios terapéuticos necesarios para que un drogodependiente
pueda acceder al nivel terciario, así como al acceso a los programas de reinserción
individualizados.
Artículo 31. Del tercer nivel
La Junta de Extremadura fomentará la creación de estructuras de reinserción en el
nivel terciario de intervención en drogodependencias, con los siguientes criterios de
actuación:
1.
La reinserción laboral será su objetivo prioritario.
2. Estará en coordinación con los niveles primario y secundario para la consecución
de la reinserción social plena del drogodependiente.
3.
Serán estructuras dependientes de los centros específicos del nivel secundario.
TÍTULO V. De la organización y financiación
CAPÍTULO I. De la organización y competencias administrativas
Artículo 32. De la Junta de Extremadura
Corresponde a la Junta de Extremadura:
1. La planificación y superior coordinación de todas aquellas actuaciones que
pudieran desarrollarse en el campo de las drogodependencias en la Comunidad
Autónoma.
2. La aprobación del Plan Regional sobre Drogodependencias a propuesta de la
Consejería de Bienestar Social.
3. El establecimiento de las prioridades de intervención en materia de
drogodependencias, con la periodicidad que éste estime.
4. Los requisitos de los Centros, Servicios o Establecimientos de tratamiento de las
Drogodependencias.
Artículo 33. De la Consejería de Bienestar Social
1. Le corresponde la ejecución de todas aquellas medidas emanantes del Ejecutivo
Extremeño y propuestas del Consejo Regional sobre las Drogodependencias en materia
de drogodependencias.
2. Creará o, en su caso, propondrá las estructuras administrativas necesarias para la
ejecución del Plan Regional sobre Drogas, dentro de su ámbito competencial.
3. Representará al Ejecutivo Extremeño en aquellas intervenciones que en materia
de drogodependencias se produzcan en las Instituciones del Estado Español o en los
Gobiernos Autonómicos.
378
4. La inspección, homologación y acreditación de los centros a los que hace
referencia el Capítulo II del Título III de la presente Ley en la Comunidad Autónoma
Extremeña.
5. El establecimiento de conciertos con centros de titularidad privada radicados en
la Comunidad Autónoma.
6. La formulación del anteproyecto presupuestario para el Plan Regional de
Drogodependencias.
7. La elaboración y propuesta para aprobación por Consejo de Gobierno del Plan
Regional sobre Drogas, configurándose el mismo como el instrumento para la
planificación y ordenación de recursos, objetivos y actuaciones en materia de
drogodependencias que se desarrollen en la Comunidad Autónoma, siendo objeto de
informe previo por parte de la Comisión Regional sobre Drogas y la Comisión de
Política Social de la Asamblea de Extremadura, atendiendo a lo establecido en el
artículo 143 del Reglamento de la Asamblea de Extremadura.
Artículo 34. De la Secretaría Técnica de Drogodependencias
1. Es el órgano de asesoramiento, gestión, planificación y coordinación de todas
aquellas actuaciones que en materia de drogodependencias se produzcan en la
Comunidad Autónoma.
2. El rango de esta Secretaría Técnica, así como su nombramiento, será designado
por la Junta de Extremadura a propuesta de la Consejería de Bienestar Social.
3. Estará configurada como una unidad administrativa y contará con un equipo de
gestión y planificación en las siguientes áreas de intervención: prevención, asistencia y
reinserción.
Artículo 35. De las corporaciones locales
1. Sin perjuicio de las demás competencias que el ordenamiento jurídico vigente le
atribuye y en el marco de las mismas, corresponde a las corporaciones locales de la
Comunidad Autónoma de Extremadura, en su ámbito territorial:
a) El otorgamiento de licencias de apertura a los establecimientos donde se vendan,
dispensen o distribuyan bebidas alcohólicas, con los criterios establecidos en base a la
disposición adicional segunda de la presente Ley.
b) Adoptar las medidas cautelares dirigidas a asegurar el cumplimiento de lo
establecido en esta Ley.
c) La creación de estructuras de coordinación local que fomenten el desarrollo de
actividades de prevención en el ámbito municipal.
d) La participación en actividades, en cualquiera de las áreas de intervención, junto
con otras entidades de ámbito local o autonómico.
379
2. Caso de municipios con un número mayor de 10.000 habitantes, además de lo
establecido en el punto anterior, tendrán las competencias de aprobar, ejecutar y
evaluar los Planes o Programas Municipales de intervención en drogodependencias, de
conformidad con los criterios establecidos en el Plan Regional elaborado por la
administración autonómica, a través de las estructuras de coordinación local, teniendo
especial relevancia los Servicios Sociales de Base del municipio.
Artículo 36. Del Consejo Regional sobre las Drogodependencias
1. Se crea el Consejo Regional sobre Drogodependencias, configurándose como un
órgano consultivo y de participación social en materia de drogodependencias
incorporándose al mismo representantes de todas aquellas Instituciones Públicas o
Privadas que tengan relación con las mismas. La composición, que se desarrollará
reglamentariamente, deberá garantizar que la representación de las Administraciones
Públicas no sea superior al 40% del total del Consejo.
2. La Junta de Extremadura regulará su composición y funcionamiento de este
órgano consultivo en el que, al menos, le serán de aplicación las siguientes funciones:
a) Conocer con carácter previo a su aprobación el Plan Regional sobre Drogas, así
como la dotación presupuestaria anual para la aplicación de las prioridades marcadas
por el Consejo de Gobierno.
b)
Informar las normas de desarrollo de la presente Ley.
c) Conocer la concesión de ayudas económicas destinadas a las Organizaciones No
Gubernamentales y Entidades Locales.
d) Cualesquiera otras que, en el marco de sus competencias, se le atribuyan
reglamentariamente.
Artículo 37. De las Instituciones Públicas y Privadas
1. Las Instituciones Públicas y Privadas fomentarán la participación del
voluntariado en materia de drogodependencias en nuestra Comunidad Autónoma.
2. Se considerará preferente la actuación del voluntariado en lo que se circunscribe
a la concienciación social, la prevención en el ámbito comunitario y el apoyo a la
reinserción.
3. Su régimen de funcionamiento, participación y coordinación con el Plan Regional
sobre Drogas podrá ser regulado reglamentariamente.
CAPÍTULO II. De la financiación
Artículo 38. De la financiación
La Junta de Extremadura, a través de los presupuestos de la Consejería de Bienestar
Social, podrá subvencionar la puesta en marcha de Planes o Programas Municipales de
intervención en Drogodependencias, así como para la puesta en marcha y/o
mantenimiento de programas de intervención en drogodependencias por las
380
Organizaciones No Gubernamentales (ONG) de la Comunidad Autónoma, atendiendo
a los siguientes criterios:
1.
Que los objetivos de éstos estén enmarcados en los objetivos del Plan Regional.
2. Que éstos no signifiquen una duplicidad de recursos en la Comunidad
Autónoma.
3. Sometimiento de los programas y del destino de las subvenciones a los órganos
de control e inspección de la Administración.
4. Garantía de democracia interna en la composición y funcionamiento de la
Institución y sus órganos de gobierno.
5.
Que el Pleno Municipal apruebe estos Programas.
6. Que en los presupuestos de los municipios figuren aplicaciones presupuestarias
destinadas a estos Programas.
Artículo 39. De las subvenciones
1. Las Instituciones Públicas y Privadas podrán concurrir a subvenciones de la
Junta de Extremadura, en base a programas a desarrollar en materia de
drogodependencias, siendo concedidas atendiendo a los objetivos planteados y que
éstos estén entroncados en los del Plan Regional de Drogodependencias.
2. Los Ayuntamientos a los que se alude en el artículo 35.2 y que deseen recibir
financiación de la Junta de Extremadura para el desarrollo de las actuaciones que prevé
esta Ley, vendrán obligados a disponer de un Plan Municipal sobre
Drogodependencias, en los términos en los que se refiere el mencionado artículo.
3. Igualmente podrán celebrarse convenios y conciertos para la puesta en marcha
y/o mantenimiento de programas de intervención en drogodependencias con medios
ajenos a la red asistencial pública, siempre y cuando se trate de entidades y
organizaciones sin ánimo de lucro, cumpliendo la normativa vigente y los objetivos del
Plan Regional sobre Drogas.
TÍTULO VI. Del régimen de infracciones y sanciones
Artículo 40. Del régimen sancionador
1. Constituyen infracciones administrativas a esta Ley las acciones y omisiones que
se tipifican en los artículos siguientes.
2. Las sanciones impuestas por las infracciones administrativas tipificadas en esta
Ley requerirán la previa instrucción del oportuno expediente, que se ajustará al
procedimiento establecido en el Decreto 9/1994 (LEXT 1994, 24) , o bien en el RD
1398/1993 (RCL 1993, 2402) , dependiendo del órgano competente, de conformidad
con lo dispuesto en los artículos 48, 49 y 50 de esta Ley.
381
3. Serán sujetos responsables de la infracción las personas físicas o jurídicas que
incurran en las acciones u omisiones tipificadas en esta Ley. De las infracciones
cometidas por los empleados o dependientes de personas físicas o jurídicas, con
ocasión del ejercicio de sus funciones, responderán solidariamente tanto el infractor
como los propietarios del establecimiento. De las infracciones previstas en esta Ley en
materia de publicidad serán responsables solidarios el anunciante, el empresario
creador de la publicidad y el empresario difusor de la publicidad.
Artículo 41. De la prescripción de las infracciones y sanciones
Las infracciones y sanciones a las que se refiere la presente Ley prescribirán:
a)
Al año las faltas leves.
b)
A los dos años las faltas graves.
c)
A los 3 años las faltas muy graves.
d) Asimismo, será causa de prescripción de las infracciones el hecho de que
caduque el procedimiento sancionador, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 15
del Decreto 9/1994 y el artículo 6 del Real Decreto 1398/1993.
Artículo 42. De las infracciones muy graves
Son infracciones muy graves:
1.
Incumplir lo establecido en los artículos 9.1 a, 9.2 a, 9.4, 10, 11, 12.4, 181. c I.
2.
La reincidencia o reiteración de infracciones graves.
Existe reincidencia cuando haya sido sancionado por la comisión de dos o más
infracciones graves en los 3 últimos años.
Artículo 43. De las infracciones graves
Son infracciones graves:
1. Incumplir lo establecido en los artículos 9.1 b, 9.1 c, 9.1 d, 9.2 b, 12.1, 12.2, 12.3, 13,
14, 18.1 b, 18.1 c.III, 18.1 d, así como lo establecido en la disposición adicional cuarta de
la presente Ley.
2. Negar la información o proporcionar datos falsos o fraudulentos, así como
obstruir la acción de los servicios de inspección.
3.
La reincidencia o reiteración en faltas leves.
Existe reincidencia cuando haya sido sancionado por la comisión de dos o más
infracciones leves en los 2 últimos años.
Artículo 44. De las infracciones leves
Son infracciones leves:
1.
Incumplir lo establecido en los artículos 12.5, 18.1 a, 18.1 c.II, 18.1 c.IV y 18.1 f.
382
2. La negligencia en el almacenamiento, colocación o custodia del tabaco en locales
comerciales o de otro tipo que posibiliten el consumo o acceso a dichos productos a
menores de 18 años.
3. Cualquier otra infracción a las prohibiciones y obligaciones establecidas en esta
Ley siempre que no merezcan la calificación de grave o muy grave.
Artículo 45. De la cuantía de las sanciones
Las infracciones de la presente Ley se sancionarán con multas cuya cuantía se regirá
de acuerdo con la siguiente graduación:
1.
Por infracciones leves:
a)
Grado mínimo: de 10.000 hasta 100.000 ptas.
b)
Grado medio: de 100.001 hasta 300.000 ptas.
c)
Grado máximo: de 300.001 hasta 500.000 ptas.
2.
Por infracciones graves:
a)
Grado mínimo: de 500.001 hasta 1.000.000 de ptas.
b)
Grado medio: de 1.000.001 hasta 1.750.000 ptas.
c)
Grado máximo: de 1.750.001 hasta 2.500.000 ptas.
3.
Por infracciones muy graves:
a)
Grado mínimo: de 2.500.001 hasta 5.000.000 de ptas.
b)
Grado medio: de 5.000.0001 hasta 7.500.000 ptas.
c)
Grado máximo: de 7.500.001 hasta 10.000.000 de ptas.
4. Además, en los supuestos de infracciones por faltas muy graves, el Consejo de
Gobierno de la Junta de Extremadura podrá acordar el cierre temporal del
establecimiento, instalación o servicio por un plazo máximo de 5 años.
5. Para la graduación de la sanción, además de los criterios establecidos en el
artículo 131.3 de la Ley 30/1992 , habrán de tenerse en consideración:
a)
La edad de los afectados.
b)
El número de personas afectadas.
c)
El volumen de negocio y los beneficios obtenidos.
d)
El grado de difusión de la publicidad.
Artículo 46. De la interrupción del procedimiento sancionador
383
Si en la incoación de un procedimiento sancionador se apreciasen hechos que
pudiesen ser constitutivos de delito o falta, el órgano que estuviese conociendo el caso
lo pondrá en conocimiento del órgano judicial competente o del Ministerio Fiscal, y se
abstendrá de seguir el procedimiento mientras no se dicte sentencia firme o resolución
que ponga fin al proceso o diligencias. Si no hubiese estimado la existencia de delito o
falta, se continuará el expediente sancionador tomando como base, en su caso, los
hechos que los órganos judiciales hayan considerado como probados.
Artículo 47. De las medidas preventivas en el procedimiento sancionador
1. Una vez iniciado un procedimiento sancionador, el órgano competente para
resolverlo podrá adoptar las medidas preventivas que estime necesarias para asegurar
el cumplimiento de la resolución que pueda adoptarse y, en todo caso, para asegurar el
cumplimiento de la legalidad, sin que las mismas pudieran causar perjuicios de difícil
o imposible reparación a los interesados o que impliquen violación de derechos
amparados por las leyes.
2.
Podrán adoptarse las siguientes medidas provisionales:
a)
Suspensión de la actividad.
b)
Exigencia de fianza o caución.
c)
Cierre temporal del local o instalación.
d) Incautación de los objetos o la mercancía directamente relacionados con los
hechos que den lugar al procedimiento.
3. Previamente al acuerdo que establezca las medidas provisionales, se dará
audiencia al interesado para que en el plazo máximo de diez días alegue lo que estime
procedente.
Artículo 48. De las competencias de los ayuntamientos en relación con los
contenidos de la presente Ley
Es competencia de los ayuntamientos:
a) La incoación y tramitación de procedimientos sancionadores respecto a las
infracciones establecidas en la presente Ley, de conformidad con la potestad
sancionadora que le atribuye el artículo 4.1 f), de la Ley 7/1985, de 2 de abril,
Reguladora de las Bases de Régimen Local.
b) Imponer las sanciones correspondientes a las infracciones referidas en la letra
anterior salvo en lo establecido en los artículos 49 y 50 de la presente Ley.
c) Dar cuenta a la Junta de Extremadura de los procedimientos sancionadores
iniciados a efectos de evitar la duplicidad de procedimientos.
d) Dar traslado a la Junta de Extremadura de las denuncias recibidas cuando
carezcan, conforme a esta Ley, de competencia para sancionar los hechos.
384
e) La vigilancia y control de los locales donde se venda tabaco, de los lugares donde
se halle prohibida o limitada su venta por las disposiciones de esta Ley y de los lugares
donde la publicidad esta prohibida.
f) Adoptar todas las medidas dirigidas a asegurar la ejecución de las disposiciones
de esta Ley.
Artículo 49. De las competencias de la Consejería de Bienestar Social
Es competencia de la Consejería de Bienestar Social de la Junta de Extremadura:
La incoación, tramitación de los expedientes sancionadores, así como la imposición
de sanciones de las infracciones significadas en esta Ley, cuando las actividades o
hechos que constituyen las infracciones excedan del ámbito territorial de municipio y
cuando, denunciado un hecho y previo requerimiento al ayuntamiento que resulte
competente, éste no incoe el oportuno expediente sancionador en el plazo de diez días
a partir del requerimiento, salvo que en dicho plazo pueda operar la prescripción.
Artículo 50. De las competencias del Consejo de Gobierno de la Junta de
Extremadura
Es competencia del Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura acordar la
sanción de cierre temporal de establecimiento, instalación o servicio por un plazo
máximo de cinco años, en los supuestos de infracciones muy graves y a propuesta del
órgano competente que haya incoado y tramitado el expediente.
Disposición adicional primera.
El importe de las sanciones impuestas por las infracciones de las disposiciones de la
presente Ley, deberá ser destinado por la Administración competente en cada caso, a la
realización de programas de intervención en drogodependencias, entendiéndose éstas
como actuaciones encaminadas a la reducción de la demanda de sustancias de abuso,
así como a la asistencia y reinserción de las drogodependencias.
Disposición adicional segunda.
Con el fin de limitar el suministro de bebidas alcohólicas, las entidades locales
podrán establecer los oportunos criterios sobre densidad máxima de locales, distancia
mínima entre ellos y características que deberán reunir los establecimientos destinados
a la venta, dispensación y distribución de bebidas alcohólicas.
Disposición adicional tercera.
Cuando se aprecien conflictos entre el derecho de unos a utilizar libremente su ocio y
de otros a disfrutar de su vivienda de forma digna y adecuada y a que se le garantice el
derecho al descanso necesario, las corporaciones locales pondrán en marcha programas
de actuación centrados prioritariamente en el fomento de actividades y espacios de
convivencia y relación, alternativas que serán participados y consensuados con los
diferentes sectores implicados y tendrá por objeto conseguir la adecuada armonización
en el ejercicio de todos los derechos. Asimismo, cuando en dichas actuaciones las
385
circunstancias lo hagan imprescindible, las entidades locales, a través de las
correspondientes ordenanzas municipales, podrán contemplar limitaciones al consumo
de bebidas alcohólicas en determinados espacios públicos y establecimientos,
fomentando, al mismo tiempo, espacios de convivencia y actividades alternativas,
contando para el establecimiento de estas limitaciones con los diferentes colectivos
afectados.
Disposición adicional cuarta.
Establecimientos tales como las grandes superficies, supermercados, hipermercados
o mercados abiertos, cerrados, estables o temporales, mantendrán áreas perfectamente
delimitadas y/o con acceso controlado donde se vendan o dispensen bebidas
alcohólicas.
Disposición adicional quinta.
La cuantía de las sanciones establecidas en la presente Ley podrá ser actualizada
periódicamente por el Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura a propuesta
del Consejero de Bienestar Social.
Disposición adicional sexta.
El juego patológico, como trastorno adictivo institucionalizado de naturaleza no
tóxica, merecerá especial interés por parte de las Administraciones Públicas, en
especial de las Administraciones Educativas, Sanitarias y Sociales, fomentándose la
información a todos los colectivos sociales sobre la potencialidad adictiva de los juegos
de azar. En este sentido y en el plazo de 12 meses desde la aprobación de esta Ley, se
aprobará un Plan de actuación para hacer frente a los problemas relacionados con las
ludopatías.
Disposición transitoria primera.
Las prohibiciones de publicidad sólo se aplicarán a los seis meses de la entrada en
vigor de esta Ley, no afectando lo dispuesto en el Título I sino a la publicidad
contratada con posterioridad a la vigencia de esta Ley.
Disposición transitoria segunda.
En el caso de los carteles a los que hace referencia el artículo 4 de la Ley 4/1997, de 10
de abril, y lo referido en el artículo 13.5 de la presente Ley, en los locales donde se
expendan bebidas alcohólicas y tabaco podrán sustituirse por un cartel, con las mismas
dimensiones con el siguiente texto: «Está prohibida la venta, suministro y
dispensación, gratuita o no, de todo tipo de bebidas alcohólicas y tabaco a personas
menores de 18 años».
Disposición transitoria tercera.
Los establecimientos a los que hace referencia la disposición adicional cuarta de la
presente Ley dispondrán de un plazo máximo de 12 meses para realizar los cambios
necesarios para el cumplimiento de la misma.
386
Disposición final primera.
Se faculta al Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura para que dicte las
disposiciones necesarias para la ejecución y desarrollo de lo dispuesto en esta Ley.
Disposición final segunda.
Quedan derogadas todas las disposiciones de igual o inferior rango, que se opongan
a lo dispuesto en esta Ley.
Disposición final tercera.
Esta Ley entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el «Diario Oficial de
Extremadura».
387
Ley 4/2005, de 29 abril, de Drogodependencias de Illes Balears
Versión vigente de: 10/7/200
PARLAMENTO DE LAS ILLES BALEARS
BO. Illes Balears 10 mayo 2005, núm. 71, [pág. 33].
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
I.
El artículo 43 de la CE establece como uno de los principios rectores del Estado el
derecho a la protección de la salud, y corresponde a los poderes públicos la
organización y la tutela de la salud pública, tanto desde la óptica de la prevención
como de las prestaciones y de los servicios necesarios para ésta. En este marco de
reconocimiento de derechos sociales, la drogodependencia y las conductas adictivas
figuran como uno de los fenómenos sociales y sanitarios más importantes en este inicio
del siglo XXI.
Esta problemática no debe centrarse exclusivamente en aquello que el fenómeno de
adicción representa para los poderes públicos en materia de responsabilidad o de
tutela únicamente, sino que ha de velar por lo que significa para el individuo, por la
limitación que determina para su libertad, y en estos casos se habla de una patología de
la libertad.
Se hace necesario desde los poderes públicos promover normativas específicas que
regulen y sancionen el uso, el abuso o la dependencia a las mencionadas drogas, así
como el desarrollo de políticas sanitarias, sociales y laborales dirigidas tanto a la
prevención como a la atención de éstas.
Esta actuación se ha de centrar en la rapidez de las intervenciones y en los análisis de
éstas como un fenómeno cambiante, sometido a la aparición constante de nuevas
drogas capaces de integrarse rápidamente dentro de los grupos sociales más
vulnerables, los jóvenes principalmente, y promovido y favorecido por la asociación de
éstas a determinadas actividades como el ocio, entre otras. Esto no puede, no obstante,
dejar de entender como tales distintas substancias socialmente aceptadas, que se
incluyen en esta Ley como es el tabaco y deja el alcohol –por sus especiales
características– para un desarrollo normativo independiente.
II.
Si bien es conocido desde la antigüedad el uso de substancias para la producción de
efectos psicofísicos, los primeros abordajes al tratamiento del problema y de la
comprensión del fenómeno como tal aparecen en España en la década de los ochenta.
388
Desde la creación del Plan nacional sobre drogas, en el año 1984, el Gobierno de las
Illes Balears ha ejercido la responsabilidad de la coordinación de las actuaciones en
materia de drogodependencias a través de la consejería competente en materia
sanitaria. Estas actuaciones se han integrado parcialmente en los sucesivos planes
autonómicos de actuaciones sobre drogodependencias que se han ido desarrollando
desde 1993.
Hasta ahora, también se han regulado, tanto en el ámbito estatal como autonómico,
distintos aspectos relacionados con las drogodependencias: Orden del consejero de
Sanidad de 7 de enero de 1986, de Regulación de los Tratamientos de Deshabituación
con Metadona; Decreto 45/1986, de 15 de mayo , de Creación de la Comisión
Territorial sobre Drogas de las Illes Balears; y Decreto 23/1991, de 7 de marzo (LIB
1991, 62) , por el cual se regula la Comisión de la Comunidad Autónoma de las Illes
Balears de acreditación, evaluación y control de centros o servicios de tratamiento con
opiáceos.
También la Ley 9/1987, de 11 de febrero , de Acción Social, define como servicios
sociales específicos los encaminados a proporcionar apoyo, prestaciones técnicas y
reinserción social, entre otros colectivos, a los toxicómanos. Por su parte, el Decreto
66/1999, de 4 de junio , por el que se aprueba el Reglamento Regulador del Sistema
Balear de Servicios Sociales, define como un servicio social toda actividad, de carácter
general o especializado, que se presta con carácter regular y permanente por parte de
una entidad de servicios sociales, dirigida a proporcionar los medios de prevención,
información, orientación, atención y ayuda, entre otros, a las personas, las familias o los
colectivos que, por razón de dificultades de desarrollo y de integración en la sociedad,
falta de autonomía personal, problemas familiares o marginación social, necesiten del
esfuerzo colectivo y solidario.
Transcurridos cinco años desde la aprobación por el Parlamento del último Plan
autonómico de drogas, teniendo en cuenta que el problema de las drogodependencias
en los últimos años se ha transformado en un hecho social muy amplio y complejo,
donde convergen sensibilidades e intereses muy diferentes, que requieren una
respuesta organizada del computo de la sociedad, así como la multisectoriedad
implicada en la actuación sobre las drogas y sus consecuencias, se hace necesaria la
promulgación de una norma con categoría de ley que asegure la coordinación y la
integración de los recursos que aporten las diferentes administraciones y la iniciativa
social.
El objetivo es establecer y regular una actuación efectiva en el marco de las
competencias que el Estatuto de Autonomía de las Illes Balears y demás normativa de
carácter estatal asignan a nuestras administraciones.
El artículo 43 de la Constitución Española reconoce el derecho a la protección de la
salud y establece que es competencia de los poderes públicos organizar y tutelar la
salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios
389
necesarios. También indica que los poderes públicos han de fomentar la educación
sanitaria.
La Ley Orgánica 2/1983 del Estatuto de Autonomía de las Illes Balears (modificada
por la Ley Orgánica 3/1999, de 8 de enero ) en su título II destaca como competencias
exclusivas, entre otras, las de acción y bienestar sociales, desarrollo comunitario e
integración, y sanidad e higiene; casinos, juegos y apuestas, con exclusión de las
apuestas mutuas deportivas benéficas; espectáculos y actividades recreativas;
publicidad, sin perjuicio de las normas dictadas por el Estado para sectores y medios
específicos; protección y tutela de menores. En el ejercicio de estas competencias,
corresponde a la Comunidad Autónoma la potestad legislativa, la potestad
reglamentaria y la función ejecutiva.
La Ley 8/2000, de 27 de octubre , de Consejos Insulares otorga a los consejos el
gobierno, la administración y la representación de los intereses correspondientes a los
respectivos ámbitos territoriales. De manera más especifica, les asigna la función de
ordenación y la regulación que corresponde a las áreas y a los sectores de su
competencia, la cooperación con los servicios municipales y la gestión de las
competencias delegadas y encomendadas.
Por otra parte, el artículo 25 de la Ley 7/1985, de 2 de abril , Reguladora de las Bases
de Régimen Local, establece que los municipios han de ejercer, en los términos de la
legislación del Estado y de las Comunidades Autónomas, competencias sobre la
protección de la salud pública y la prestación de los servicios sociales y de promoción y
reinserción social.
En esta Ley se ha procurado recoger también las recomendaciones, técnicas y
jurídicas, de los organismos internacionales de las Naciones Unidas, en concreto de la
Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la UNESCO, del Consejo de Europa y
de otras instituciones de la Unión Europea, así como los mandatos de la legislación
básica estatal.
III.
Esta Ley nace con el espíritu de convertirse en un instrumento que facilite la
coordinación y establezca las distintas funciones en materia de prevención y
tratamiento entre los diferentes órganos de la administración, como entre éstos y las
entidades privadas o las iniciativas particulares.
Pretende, así, acometer de manera integral el abordaje multidisciplinar de todos los
aspectos relacionados con el uso, abuso o dependencia de drogas, y establecer como
finalidad la optimización de los recursos tanto sanitarios como sociales y laborales.
Sólo desde esta integración y desde la estrecha colaboración entre los diferentes
sectores implicados, se puede planificar y llevar a cabo tanto el diseño del catálogo de
los recursos existentes como el desarrollo de las medidas específicas que han de
390
tomarse, en cuanto a la prevención, al tratamiento, a la rehabilitación y a la reinserción
del drogodependiente.
Este concepto de integración pretende que el fenómeno de la drogodependencia se
entienda como una enfermedad más dentro de nuestro marco social, abordable con los
mismos medios materiales y humanos y con la misma consideración y el mismo rigor
científico y terapéutico que el resto de prestaciones de nuestro sistema sanitario
público. La individualización en el tratamiento debe ser el eje sobre el cual ha de
basarse la actuación en materia sanitaria, ha de articular esta actividad desde el apoyo
a la investigación biomédica en la materia, y ha de realizar políticas sanitarias en
materia de salud pública basadas en la promoción de la salud, que incidan tanto en la
concienciación de la población en general, como de las personas afectadas sobre los
hábitos saludables de vida.
IV.
La presente Ley se articula en un título preliminar y tres títulos con el contenido
siguiente:
Título preliminar. Disposiciones generales. Este título comprende el objeto y el
ámbito de aplicación de la Ley, las definiciones relativas a las drogas y otras adicciones,
los principios rectores de las actuaciones que se desarrollen en la Comunidad
Autónoma de las Illes Balears; los derechos de los usuarios de los servicios y centros
relacionados con drogodependencias y otras adicciones, así como su garantía; y la
protección de los menores que tienen relación con personas que padezcan problemas
de dependencia.
Título I. Medidas relativas a las drogodependencias y otras adicciones. Este título
comprende seis capítulos.
El primer capítulo regula las medidas de prevención en general, considerando la
prevención como el eje principal de las actuaciones administrativas y fijando unos
objetivos generales de las administraciones públicas en esta materia. Después regula
los principios rectores en los distintos ámbitos de actuación de las administraciones
públicas y señala cuáles son las medidas a adoptar en cada uno de estos ámbitos.
El segundo capítulo está dedicado a las medidas especiales de prevención y control
del consumo de tabaco. Establece limitaciones a la promoción y publicidad de esta
droga, así como limitaciones en la venta y el consumo, y finaliza con el reconocimiento
del derecho de preferencia de los no fumadores y la obligación de la consejería
competente en materia de sanidad de elaborar un plan de actuaciones sobre el
tabaquismo.
El tercer capítulo está dedicado a un trastorno adictivo, el juego patológico. En esta
materia se establecen unas medidas de control, y se prevé la creación de un registro de
personas que tienen prohibido el acceso a los locales de juego con la finalidad de
prevenir los trastornos derivados delk mismo.
391
El capítulo cuarto prevé las actuaciones relativas a otras drogas, como
estupefacientes y psicotropos, sustancias químicas e inhalantes y colas. Se prevén,
concretamente, medidas para evitar el uso de sustancias en el ámbito deportivo que
aumenten de manera artificial la capacidad física de los deportistas y produzcan daños
en la salud.
El capítulo quinto está dedicado a la atención de las personas con adicciones.
Establece unos principios básicos, regula los centros y servicios, públicos o privados,
de atención a los drogodependientes y a las personas que padecen trastornos adictivos,
considera la incorporación social como parte indisoluble del proceso de atención del
drogodependiente, y finalmente prevé tres niveles de asistencia.
El capítulo sexto regula la investigación y la formación en esta materia, y finaliza con
la previsión de creación de un observatorio de drogas y otras adicciones.
Título II. Organización y competencias de las administraciones públicas. El capítulo
primero regula las competencias que asumen cada una de las administraciones
públicas de las Illes Balears en esta materia: Comunidad Autónoma, consejos insulares
y municipios.
El capítulo segundo prevé como órganos de coordinación, el coordinador sobre
drogas de las Illes Balears, órgano unipersonal, integrado en la consejería competente
en materia de sanidad, la Comisión Institucional en materia de drogas, creada también
por la citada consejería, y finalmente las comisiones insulares de coordinación, órganos
colegiados creados por los respectivos consejos insulares.
El capítulo tercero regula los instrumentos de planificación y participación así como
el movimiento asociativo y la iniciativa social. El principal instrumento de planificación
es el Plan de actuaciones sobre drogodependencias de las Illes Balears, vinculante para
todas las administraciones públicas e incorporado al ordenamiento jurídico como
norma reglamentaria.
Título III. Régimen sancionador. En este título queda definida la infracción
administrativa, se tipifican las infracciones, clasificadas en leves, graves y muy graves,
se establecen como responsables tanto las personas físicas como jurídicas, se prevén las
sanciones, el régimen de prescripción, las medidas cautelares y las competencias para
la imposición de sanciones.
Finalmente, cabe indicar que la Ley consta de un total de 60 artículos, cuatro
disposiciones adicionales, una transitoria, una derogatoria y dos finales.
TÍTULO PRELIMINAR. Disposiciones generales
Artículo 1. Objeto y ámbito de aplicación de la Ley
1.
La presente Ley tiene por objeto:
392
a) La ordenación y la regulación de todas las competencias, actividades y funciones
en materia de drogodependencias y otras adicciones de las administraciones públicas
de las Illes Baleares, entidades privadas e instituciones para conseguir la necesaria
cooperación y coordinación entre ellas en la atención integral a los ciudadanos,
mediante la prevención de las conductas descritas en esta Ley, y la asistencia y la
incorporación social de las personas que padecen problemas de drogodependencia y
otras adicciones.
b) La configuración de los instrumentos de planificación, coordinación y
participación.
2. Quedan excluidas del objeto y del ámbito de aplicación de esta Ley las adicciones
derivadas de la ingestión de bebidas alcohólicas, a las que les será de aplicación la
normativa específica de las Illes Balears.
3.
El ámbito de aplicación de la presente Ley es el siguiente:
a)
El ámbito territorial de las Illes Balears.
b) Todas las personas que se encuentren en el territorio de las Illes Balears. Los no
residentes cuando se encuentren en territorio de las Illes Balears tienen derecho a la
atención en la forma y las condiciones previstas en la legislación y en los convenios
nacionales e internacionales que sean aplicables.
c)
Las administraciones públicas de las Illes Balears.
d) Cualquier otra entidad o institución, pública o privada, cuando así lo establezca
esta Ley.
Artículo 2. Definiciones
1. Se considera droga, a los efectos de esta Ley, cualquier sustancia natural o de
síntesis, que, introducida dentro del organismo, pueda modificar una o más funciones
de la persona, la percepción de la realidad así como su capacidad volitiva, y sea capaz
de generar adicción o dependencia y comporte efectos nocivos para la salud y el
bienestar individual y social.
2. En el marco de esta Ley se consideran actividades e instrumentos adictivos los
que pueden generar alteraciones de comportamiento y dependencia psicológica. En
cualquier caso tienen esta consideración:
a)
Las máquinas de juego o recreativas con premio programado y de azar.
b)
Los juegos de azar y las apuestas.
c)
Otros dispositivos que pueden generar dependencia psicológica.
3.
Se entiende por:
393
a) Trastorno adictivo: Patrón desadaptado de comportamiento provocado por la
dependencia psíquica, física o de las dos clases, a una sustancia o conducta
determinada, y que repercute negativamente en las áreas psicológica, física, familiar o
social de la persona y de su entorno.
b) Drogodependencia: Trastorno adictivo, causado por la acción recíproca entre un
organismo vivo y una droga, que se caracteriza por modificaciones en el
comportamiento y por otras reacciones que comprenden siempre un impulso
irreprimible para consumir droga de manera continuada o periódica con la finalidad
de experimentar sus efectos psíquicos o físicos y, a veces, para evitar el malestar
producido por su privación. Los fenómenos de tolerancia pueden estar o no presentes.
Un individuo puede ser dependiente de más de una droga. No se entiende por
consumo de drogas el uso terapéutico adecuado y beneficioso de las sustancias con
prescripción y supervisión médica.
c) Prevención: Es el conjunto de actuaciones dirigidas a eliminar o modificar los
factores de riesgo asociados al consumo de drogas o a otras conductas adictivas, con la
finalidad de evitar que éstas se produzcan, se retrase su inicio, o bien que no se
conviertan en un problema para la persona o su entorno social.
d) Atención: Son todas aquellas medidas dirigidas a dar cobertura sanitaria,
psicológica y social a las personas afectadas por drogodependencias y otros trastornos
adictivos, como consecuencia del uso o abuso de las sustancias, las actividades o los
instrumentos descritos en los apartados anteriores, y que recoge:
Asistencia: Parte del proceso de atención orientada a la desintoxicación y al
tratamiento de las enfermedades y trastornos físicos y psicológicos causados por el
consumo o que están asociados al mismo, que incluye todos los tratamientos que
permitan una mejora de las condiciones de vida de los pacientes. En la asistencia se
incluyen los procesos de desintoxicación, deshabituación, reducción de riesgos, la
reducción de daños y los programas libres de drogas.
Desintoxicación: Proceso terapéutico que tiene como objetivo la interrupción de la
intoxicación producida por una sustancia psicoactiva exógena al organismo.
Deshabituación: Conjunto de técnicas terapéuticas encaminadas al aprendizaje de
estrategias que permitan enfrentarse a los factores de riesgos asociados al trastorno
adictivo, con el objetivo final de eliminar su dependencia.
Programas libres de drogas: Conjunto de intervenciones flexibles y amplias para
drogodependientes y sus familias, cuyo objetivo final es el abandono total de las
drogas de una manera progresiva para facilitar su reinserción en la sociedad. Estos
programas no utilizan drogas sustitutivas en el marco de sus intervenciones.
394
Reducción de riesgos: Estrategias de intervención orientadas a modificar las
conductas susceptibles de aumentar los efectos especialmente graves para la salud
asociados al uso de drogas o productos adictivos.
Reducción de daños: Estrategias de intervención dirigidas a disminuir los efectos
especialmente negativos que pueden producir algunas formas de uso de drogas, o las
patologías asociadas.
Rehabilitación: Es la fase de la atención que se orienta a la recuperación o al
aprendizaje de estrategias y comportamientos que permitan o faciliten la incorporación
social.
Incorporación social: Proceso de inserción o reinserción de la persona que padece una
drogodependencia u otra adicción, en el medio familiar, social, educativo y laboral con
unas condiciones que le permitan llevar una vida autónoma y responsable en igualdad
de condiciones que el resto de ciudadanos.
4. Dentro del ámbito de esta Ley se consideran drogas institucionalizadas o
socialmente aceptadas las que se pueden adquirir y consumir legalmente.
Artículo 3. Principios rectores
Las actuaciones que en materia de drogodependencias y otras adicciones se
desarrollan en la Comunidad Autónoma de las Illes Balears, han de seguir los
principios rectores siguientes:
a) Universalidad: todas las personas tienen el derecho de recibir las prestaciones del
sistema y de utilizar los servicios necesarios para hacer frente a su adicción.
b) Equidad: todas las personas han de poder acceder a los servicios en igualdad de
condiciones.
c) Accesibilidad: todos los usuarios han de disponer de servicios adecuados en todo
el territorio de las Illes Balears, con independencia de su lugar de residencia.
d) Participación: garantía, fomento y apoyo de la participación comunitaria en la
formulación de las políticas de atención a las drogodependencias y en la aplicación de
las medidas de prevención, asistencia e incorporación de los drogodependientes.
e) Calidad: los servicios han de satisfacer las necesidades y las demandas con unos
niveles equiparables a los establecidos en las recomendaciones de los organismos
nacionales e internacionales, y han de tener en cuenta la opinión de los profesionales
del sector y las expectativas de los ciudadanos, de los familiares y de los usuarios.
f) Globalidad: consideración de los aspectos sanitarios, psicológicos, sociales y
educativos, con un abordaje individual, de grupos sociales y comunitarios, desde una
perspectiva integral e interdisciplinar.
g)
Transversalidad: coordinación y cooperación intersectorial e interinstitucional.
395
h) Normalización e integración: utilización de las redes y de los recursos de
atención normalizados con atención al entorno familiar y social.
i) Responsabilidad pública y coordinación institucional de actuaciones: basada en
los principios de planificación, desconcentración, descentralización y autonomía en la
gestión de los programas y servicios, así como la participación activa de las entidades y
de los usuarios afectados en el diseño de las políticas de actuación.
j)
Promoción activa de hábitos de vida saludables y una cultura de la salud.
k) La consideración, a todos los efectos, de las drogodependencias y otras
adicciones como enfermedades comunes con repercusiones en las esferas biológica,
psicológica y social de la persona, así como en el entorno familiar o de convivencia de
las personas.
l) La consideración de las políticas y actuaciones preventivas en materia de
drogodependencias y otras adicciones de manera prioritaria a la hora de diseñar los
programas de actuación definidos en los planes de actuación de drogodependencias.
m) Evaluación continua de los resultados de los programas y de las actuaciones en
materia de drogodependencia y otras adicciones.
n) Asimismo, se ha de potenciar la coordinación de los programas y de las
actuaciones en materia de drogodependencia y otras adicciones con planes sectoriales,
y de manera especial con los del sida, de salud mental y sociosanitaria.
Artículo 4. De los derechos
Los usuarios de los servicios y centros públicos y privados relacionados con las
drogodependencias u otras adicciones tienen los derechos siguientes:
a) A la información sobre los servicios a los que pueden acceder en cada momento,
requisitos y exigencias que plantea su tratamiento.
b)
A la confidencialidad.
c)
A recibir un tratamiento adecuado desde un centro autorizado.
d)
A la voluntariedad para iniciar y acabar un tratamiento.
e) A la información completa y comprensible sobre el proceso de tratamiento que
sigue, así como a recibir informe por escrito sobre su situación y el tratamiento que ha
seguido o está siguiendo.
f)
A la igualdad de acceso a los dispositivos asistenciales.
g) Al respeto de su personalidad, dignidad e intimidad, sin que se les pueda
discriminar por ninguna causa.
Artículo 5. Contenido de los derechos
396
1. El Gobierno de las Illes Balears puede establecer reglamentariamente el
contenido y el alcance de los derechos reconocidos en el artículo anterior.
2. Los centros de atención a los drogodependientes y a las personas con otras
adicciones han de disponer de información accesible sobre los derechos de los
pacientes y de hojas de reclamación y sugerencias, además de medios para informar al
público y para atender sus reclamaciones.
Artículo 6. Protección de los menores
1. Las administraciones públicas deben velar por la protección de los menores, y de
manera específica, en los casos de indefensión, malos tratos o violencia producidos por
la vinculación parental o tutorial del menor con personas con problemas de
dependencias, tanto a sustancias como a otro tipo de adicciones.
2. De acuerdo con lo previsto en el apartado anterior, los centros y servicios que
forman parte de la Red de atención a drogodependencias tienen la obligación de
notificar a los servicios de protección de menores cualquier situación de indefensión,
malos tratos o violencia que les afecte y puedan conocer en el curso de un tratamiento.
Ambos servicios deben trabajar conjuntamente para resolver estas situaciones. En
cualquier caso, ante un posible conflicto de intereses prevalece el interés del menor.
3. Los establecimientos sanitarios y las administraciones competentes en materia de
protección de menores han de establecer mecanismos de protección reforzada de la
información relativa a aquellos casos de intoxicación por cualquier tipo de drogas
relacionada con menores de 18 años.
TÍTULO I. Medidas relativas a las drogodependencias y otras adicciones
CAPÍTULO I. De las medidas generales de prevención
SECCIÓN 1ª. De la prevención en general
Artículo 7. Medidas preventivas desde la Administración
La prevención es el eje central y prioritario de la actuación de las administraciones
públicas de las Illes Balears en materia de drogas y conductas adictivas, en el marco de
la promoción de la salud.
Artículo 8. Objetivos generales
Dentro del marco de sus competencias, las administraciones públicas han de
fomentar, desarrollar, promover, apoyar, coordinar, controlar y evaluar toda clase de
programas y actuaciones que tengan por objetivos:
a) Conocer los problemas relacionados con el consumo de drogas y las conductas
adictivas.
b) Dar información contrastada a la población general sobre las sustancias y las
conductas que puedan generar dependencia, sus efectos y las consecuencias derivadas
de su uso o abuso.
397
c) Intervenir sobre los factores de riesgo o de protección, tanto psicológicos y
conductuales, como familiares, sociales y ambientales que inciden en la aparición del
problema, y favorecer el desarrollo de actitudes, hábitos y valores positivos hacia la
salud y la vida.
d) Evitar o, si cabe, retardar la edad de inicio del consumo de drogas, así como la
adquisición de conductas adictivas.
e) Disminuir la presencia, la promoción y la venta de drogas, así como los riesgos y
las consecuencias del consumo de drogas y otras adicciones, con especial atención a
aquellos consumos que tengan repercusiones más graves para la salud y para el
bienestar social.
f) Educar para la salud y aumentar las alternativas y oportunidades para adoptar
tipos de vida más saludables.
g) Modificar las actitudes y los comportamientos de la población en general respeto
de las drogodependencias y otras adicciones y generar una conciencia social solidaria y
participativa.
h)
Apoyar a las organizaciones sociales para implicarlas también en este ámbito.
i)
Promover la formación de profesionales sanitarios en esta materia.
SECCIÓN 2ª. De los diferentes ámbitos de actuación de las administraciones
públicas
Artículo 9. Principios rectores
1. Las actuaciones desarrolladas en materia de prevención de las
drogodependencias y otras adicciones por las administraciones públicas de las Illes
Balears, en colaboración con las entidades privadas e instituciones, han de estar
enmarcadas dentro de un ámbito general de promoción y educación para la salud.
2. Se han de favorecer aquellas actuaciones encaminadas a la protección de la
población frente a las drogas y otras adicciones, mediante la promoción de pautas de
acción alternativas y la potenciación de la sensibilidad social sobre el fenómeno de las
drogodependencias conjuntamente con el fomento de la responsabilidad individual
sobre la propia salud y la de la comunidad.
3. Los programas preventivos deben dirigirse preferentemente a sectores concretos
de la población y deben combinar su carácter educativo orientado a la modificación de
actitudes y hábitos, con la promoción de comportamientos incompatibles con el
consumo. Estos programas han de ser sistemáticos en sus actuaciones, permanentes en
el tiempo y susceptibles de ser evaluados.
4. Las administraciones públicas, cada una en el ámbito de sus competencias, han
de procurar un desarrollo urbano equilibrado, basado en los criterios de solidaridad,
igualdad y racionalidad, y contribuir así a la eliminación de focos de marginación y a la
398
regeneración del tejido urbano y social, como un factor de superación de las
condiciones que inciden en la aparición de las drogodependencias y otros trastornos
adictivos.
5. Los criterios para la homologación y la autorización de los programas de
prevención se deben determinar por orden de los titulares de las consejerías
competentes, según el ámbito de actuación, a propuesta del coordinador sobre drogas
de las Illes Balears.
Artículo 10. Actuaciones informativas
1. Las administraciones públicas, en colaboración con los medios de comunicación
social, han de promover el desarrollo de campañas informativas sobre los efectos de las
drogas y otras adicciones, con la finalidad de modificar actitudes y hábitos negativos y
favorecer la adopción de estilos de vida saludables. También han de promover los
intercambios entre profesionales de la promoción de la salud y de la información para
mejorar la información general sobre las drogas y otras adicciones en los medios de
comunicación.
Para el cumplimiento de este objetivo, la consejería competente en materia de
drogodependencias debe disponer de espacios gratuitos de publicidad en los medios
de titularidad pública de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears, con un máximo
del 5 por 100 de los tiempos destinados a publicidad en cada una de las franjas horarias
que determine en función del público destinatario de las campañas y durante todo el
tiempo que duren.
2. La consejería competente en materia sanitaria, a través del organismo público
encargado de desarrollar la política en materia de drogodependencias, ha de facilitar
información actualizada y apropiada a los usuarios y profesionales sanitarios, de
servicios sociales, de educación y del medio laboral, sobre aquellas substancias que
pueden producir dependencia, y los ha de asesorar y facilitar orientación sobre la
prevención y el tratamiento de las drogodependencias y otros trastornos adictivos.
3. Los entes locales, en sus respectivos ámbitos territoriales, han de llevar a cabo
acciones de información y educación de la población en las materias reguladas por esta
Ley, de acuerdo con las directrices de actuación establecidas en el Plan de actuaciones
sobre drogodependencias por el órgano comunitario competente en materia de
drogodependencias.
Artículo 11. Actuaciones en el ámbito docente
1. La consejería competente en materia de educación, en colaboración con la
competente en materia sanitaria, se ha de responsabilizar de la introducción de la
educación para la salud en todos los centros docentes no universitarios de la
Comunidad Autónoma de las Illes Balears.
399
2. Los programas de educación para la salud a los que hace referencia el apartado
anterior deben incluir contenidos específicos sobre la prevención de las
drogodependencias y otras adicciones adecuados al ciclo escolar en que se desarrollen.
3. En el ámbito escolar, la prevención de las drogodependencias y otras adicciones
ha de recoger actuaciones dirigidas a toda la comunidad educativa. Las actividades
han de estar integradas en las actividades escolares de los centros y dirigidas por el
profesorado, en el marco del proyecto de centro.
4. El Gobierno de las Illes Balears, en colaboración con la Universidad de las Illes
Balears, promoverá la adopción de medidas para aumentar y mejorar la formación de
los estudiantes y la formación de especialistas universitarios en aspectos vinculados
con la educación para la salud y, especialmente, sobre drogodependencias y otras
adicciones.
Artículo 12. Actuaciones preventivas dentro del ámbito comunitario
1.
Los programas de prevención comunitaria:
a) Han de desarrollar intervenciones para promover la movilización, la implicación
y la participación de las instituciones y organizaciones de la propia comunidad.
b) También han de recoger actuaciones coordinadas entre los servicios sanitarios y
sociales, las asociaciones de padres y madres y otras entidades sociales, dirigidas a
fomentar las habilidades educativas, a incrementar la competencia de los padres y las
madres, y a promover la implicación de la familia en las actividades escolares y
comunitarias.
c) Han de potenciar la mejora de las habilidades personales y de convivencia junto
con una política global de alternativas, impulsando alternativas de formación
profesional, ocupación, servicios socioculturales y actividades de ocio y tiempo libre.
2. En relación con la prevención en el ámbito comunitario, se consideran
prioritarios:
a) La prevención dirigida a la población infantil y juvenil, sobre todo a aquellos
colectivos que por sus características personales o por las condiciones de su entorno,
estén expuestos a factores de riesgo.
b) El trabajo con las familias multiproblemáticas, y con los padres y las madres de
niños y jóvenes identificados como de alto riesgo, de manera coordinada entre los
servicios sociales y el ámbito educativo.
3. Los planes municipales de actuaciones sobre drogodependencias deben recoger
los programas de prevención dentro del ámbito comunitario que se hayan de
desarrollar en el municipio, en coordinación y de conformidad con los criterios y las
directrices del Plan de actuaciones sobre drogodependencias de las Illes Balears.
400
4. Las instituciones responsables de las políticas juveniles deben promover la
formación y la capacitación específica en materia de prevención de los animadores
socioculturales, monitores de tiempo libre, educación a través de iguales y otros
mediadores sociales en el ámbito de la juventud.
Artículo 13. Actuaciones relativas a los establecimientos destinados a espectáculos y
actividades recreativas
1. Las administraciones públicas, con la colaboración de las organizaciones
empresariales del sector, han de promover medidas y actuaciones para proteger la
salud de los usuarios de los establecimientos, locales e instalaciones destinados a
espectáculos y actividades recreativas.
2. Además de la revisión y la mejora de las condiciones de seguridad e higiene
exigibles para la licencia de apertura de esta clase de establecimientos, la
administración y las empresas han de procurar conjuntamente:
a) La formación del personal para dar respuestas rápidas y efectivas ante los
problemas que pueda ocasionar el abuso de cualquier sustancia tóxica o adictiva.
b) La aplicación de medidas concretas de prevención y reducción de riesgos
derivados del abuso de drogas y otras sustancias y productos que puedan causar
dependencia.
Artículo 14. Actuaciones en el ámbito familiar y juvenil
1. La consejería competente en materia sanitaria ha de colaborar con las otras áreas
de la Administración para poder integrar la educación para la salud y la prevención de
las drogodependencias en los ámbitos educativos no académicos y, de manera
específica, en los ámbitos juveniles y de ocio.
2. Las intervenciones, los programas y los materiales destinados a la prevención del
abuso de las drogodependencias y otras adicciones en el ámbito familiar y juvenil han
de ser previamente informados por la consejería competente en materia sanitaria.
Artículo 15. Actuaciones en el ámbito judicial y penitenciario
El Gobierno de las Illes Balears, en el ámbito de sus competencias:
1. Ha de colaborar con la Administración penitenciaria para la realización de
programas de educación sanitaria y de atención a reclusos con problemas de
dependencia y a sus familias y ha de impulsar programas de asistencia médica,
jurídica, psicológica y social a las personas drogodependientes que están a la espera o
inmersas en un procedimiento judicial en el marco de la jurisdicción penal, en
colaboración con la Administración de Justicia. También ha de promover programas
que faciliten la incorporación social y laboral de reclusos y reclusas drogodependientes
o con otras adicciones al terminar su condena.
401
2. Ha de proporcionar, a través de recursos públicos o privados acreditados,
alternativas para las peticiones de cumplimiento de medidas de seguridad, suspensión
de la ejecución de la pena o cumplimiento de pena en un centro terapéutico formuladas
por la Administración de Justicia.
3. En el ámbito de la justicia juvenil ha de desarrollar programas de educación para
la salud y de tratamiento terapéutico para los menores con problemas de dependencia
en coordinación con todos los organismos implicados.
Artículo 16. Actuaciones en el ámbito laboral
1. El Gobierno de las Illes Balears ha de impulsar la realización de programas de
prevención y asistencia de drogodependencias y otras adicciones, y ha de implantar
programas de detección precoz mediante los servicios sanitarios normalizados de las
empresas. En el diseño, la ejecución y la evaluación de estos programas pueden
participar los sindicatos, las organizaciones empresariales, los servicios de prevención
y también los consejos de salud laboral en las empresas e instituciones.
2. La consejería competente en materia de trabajo ha de potenciar los acuerdos entre
organizaciones empresariales y sindicatos encaminados:
a) A la modulación de las potestades disciplinarias que reconoce la legislación
laboral en los casos derivados del abuso de drogas, cuando la persona afectada se
ponga en tratamiento.
b) A la reserva de los puestos de trabajo de los trabajadores y de las trabajadoras
drogodependientes durante su proceso de tratamiento.
3. El Gobierno de las Illes Balears, a través del procedimiento que se establezca
reglamentariamente, puede declarar empresas saludables y solidarias aquellas que
destaquen por la protección de la salud de los trabajadores y por su colaboración en el
proceso de reinserción laboral de los drogodependientes. También, por el mismo
procedimiento, puede establecer las medidas y los incentivos que estimulen la
participación empresarial.
CAPÍTULO II. De las medidas especiales de prevención y control del consumo del
tabaco
SECCIÓN 1ª. Limitaciones a la promoción y publicidad de tabaco
Artículo 17. De la publicidad
Sin perjuicio de lo establecido en la legislación estatal de publicidad, la promoción y
la publicidad tanto directa como indirecta de tabaco deberá respetar, en cualquier caso,
las siguientes limitaciones:
a) La publicidad exterior de tabaco no puede ser visible desde los centros
educativos, ni estar a menos de cien metros de sus accesos. Se entiende por publicidad
exterior aquella capaz de atraer mediante imagen o sonido la atención de las personas
que se encuentren en las vías y zonas públicas. Quedan excluidas de esta prohibición
402
las señales indicativas propias de los puntos de producción y venta legalmente
autorizados que, no obstante, estarán sometidos a otras prohibiciones y limitaciones
establecidas reglamentariamente.
b) No está permitido que los mensajes publicitarios de tabaco se asocien a una
mejora del rendimiento físico o psíquico, al éxito social ni a efectos terapéuticos.
c)
Asimismo, queda prohibido ofrecer una imagen negativa de la abstinencia.
d) Los mensajes publicitarios de tabaco no pueden sugerir que el consumo puede
contribuir al éxito sexual o laboral, a incrementar el atractivo sexual o a superar
problemas de inadaptación social, de ansiedad o conflictos internos.
e) Todo lo establecido en los apartados anteriores se extiende a la publicidad
directa o indirecta, incluso incluye la de objetos o productos que por su denominación,
grafismo, manera o lugar de presentación o cualquier otra causa pueda representar una
publicidad encubierta de tabaco.
f) Las administraciones radicadas en las Illes Balears no han de utilizar como
soporte informativo o publicitario objetos relacionados con el tabaco.
Artículo 18. De la publicidad en los medios de comunicación social
Los periódicos, revistas y otras publicaciones impresas, los medios de registro y
reproducción gráfica o de sonido, así como las publicaciones e informaciones
difundidas mediante páginas web o cualquier otro medio electrónico, editados en las
Illes Balears, están sometidos a la limitación siguiente:
Cuando estén dirigidos a menores de 18 años, no pueden incluir publicidad de
tabaco en estos medios. En los demás casos, la publicidad de tabaco no podrá aparecer
en portadas, páginas o secciones de deportes, en espacios dirigidos a menores de 18
años y en las páginas o secciones dedicadas a pasatiempos.
Artículo 19. De las prohibiciones relativas a la publicidad
Se prohíbe expresamente la publicidad directa o indirecta de tabaco:
a)
Dirigida a los menores de 18 años.
b) En los centros y en las dependencias de las administraciones públicas en las Illes
Balears.
c)
En los centros y servicios sanitarios, sociosanitarios y de servicios sociales.
d)
En los centros de enseñanza públicos y privados.
e)
En las salas de cine y espectáculos públicos destinados a menores de 18 años.
f)
En los medios de transporte publico y en las salas de espera de estos transportes.
403
g) En todos los lugares donde esté prohibida la venta y el consumo, establecidos en
esta Ley.
h) En la vía pública, cuando haya una distancia inferior a cien metros entre el
anuncio publicitario y algún tipo de los centros contemplados en los apartados d) y e)
del presente artículo.
i) En el resto de centros, lugares y espacios donde por razones sanitarias se
determine reglamentariamente.
Artículo 20. Limitaciones a la promoción
1. Las actividades de promoción de tabaco en las ferias, exposiciones, muestras y
actividades similares, se deben realizar en espacios diferenciados cuando tengan lugar
dentro de otras manifestaciones públicas. En estas actividades no está permitido el
ofrecimiento gratuito a menores de 18 años. Tampoco está permitido el acceso a los
espacios diferenciados a los menores de 18 años si no van acompañados por mayores
de edad.
2. No se puede realizar el patrocinio o la financiación de actividades deportivas ni
culturales, que vayan dirigidas a menores de 18 años, por parte de personas físicas o
jurídicas cuya actividad principal sea la fabricación, venta, promoción o distribución de
tabaco, si esto conlleva la publicidad del patrocinio, difusión de marcas, símbolos o
imágenes relacionadas con tabaco.
3. Está prohibida la promoción de tabaco mediante la distribución de información
en los buzones, correo, teléfono y, en general, a través de cualquier mensaje que se
envíe a un domicilio, excepto que vaya dirigido nominalmente a mayores de 18 años.
4. Está prohibida la promoción de tabaco mediante la difusión a menores de edad,
por cualquier medio de prospectos, carteles, invitaciones y cualquier clase de objeto
donde se mencionen sus marcas, sus empresas productoras o los establecimientos
donde se consume.
SECCIÓN 2ª. Limitaciones de la venta y del consumo de tabaco
Artículo 21. De las limitaciones de la venta y del consumo de tabaco
1. Queda prohibida la venta y el suministro de tabaco y de los productos que
favorezcan el hábito de fumar a los menores de 18 años en el territorio de las Illes
Balears.
2. La venta de tabaco a través de máquinas automáticas sólo se podrá hacer en
establecimientos cerrados. En la superficie frontal de la máquina ha de constar de
manera visible la prohibición de su uso a menores de 18 años y que el tabaco es nocivo
para la salud. El titular del establecimiento donde estén situadas las máquinas
expendedoras es el responsable del cumplimiento de esta prohibición.
3.
No se permite la venta ni el suministro de tabaco en:
404
a)
Centros y dependencias de las administraciones públicas.
b) Centros sanitarios, sociosanitarios y de servicios sociales, a excepción del
hospital psiquiátrico y de las áreas psiquiátricas de los hospitales de la Comunidad
Autónoma de las Illes Balears.
c)
Centros educativos.
d)
Centros o instalaciones deportivas.
e) Establecimientos o salas recreativas del tipo «A» o los
exclusivamente para la explotación de máquinas recreativas sin premio.
f)
Transportes colectivos o de uso público.
g)
Centros de menores.
autorizados
4. Tienen la consideración de espacios libres de humo, y por lo tanto no se puede
fumar en ellos, los lugares siguientes:
a) Todas las dependencias de las administraciones públicas, exceptuando aquéllas
que se encuentren al aire libre.
b) Centros sanitarios, sociosanitarios y de servicios sociales, a excepción del
hospital psiquiátrico y de las áreas psiquiátricas de los hospitales de la Comunidad
Autónoma de las Illes Balears.
c)
Centros educativos.
d)
Centros infantiles y juveniles de diversión y ocio.
e) Centros comerciales, oficinas de entidades financieras y lugares de trabajo en
locales cerrados, excepto en las zonas reservadas no destinadas a la venta o a la
atención al público.
f) Locales donde se elaboren, manipulen o vendan alimentos. Se exceptúan de esta
prohibición los locales destinados principalmente al consumo de los alimentos en los
espacios expresamente reservados para fumadores. Así mismo, se exceptúan los
espacios expresamente reservados para fumadores de las zonas de los edificios de las
administraciones públicas, dedicadas a las actividades propias de los bares, cafeterías o
restaurantes, la explotación de las cuales haya sido autorizada mediante concesión. Se
prohíbe fumar a los manipuladores de alimentos durante su servicio.
g)
Salas de cine, teatro y otros espectáculos públicos en locales cerrados.
h)
Centros o instalaciones deportivas cubiertas.
i) Vehículos y medios de transporte colectivo o de uso público, especialmente los
destinados al transporte escolar, y todos los que transporten menores de 18 años o
personas enfermas.
405
j)
k)
Estaciones de autobuses, aeroportuarias y marítimas ubicadas en locales cerrados.
Ascensores y elevadores.
l) Lugares de trabajo donde hay mayor riesgo para la salud de los trabajadores para
combinar la nocividad del tabaco con el perjuicio ocasionado por el contaminante
industrial.
m) Bibliotecas, museos y salas o espacios cerrados dedicados a la lectura,
exposiciones, conferencias y otras actividades culturales de naturaleza similar.
n)
Todos aquéllos que determine reglamentariamente el gobierno.
5. En todos los establecimientos y vehículos donde se prohíbe fumar, se debe
colocar en lugares visibles la señalización de prohibición de fumar.
6. Las empresas titulares de los establecimientos, vehículos y medios de transporte
descritos en el apartado 4 de este artículo son responsables del exacto cumplimiento de
estas prohibiciones y obligaciones.
Artículo 22. Derecho de preferencia de los no fumadores
En caso de conflicto, y en atención a la promoción y defensa de la salud, el derecho
de las personas no fumadoras, en las circunstancias en que puedan verse afectadas por
el consumo de tabaco, prevalece sobre el derecho a fumar.
Artículo 23. Plan de actuaciones contra el tabaquismo
1. La consejería competente en materia sanitaria ha de elaborar un plan de
actuaciones contra el tabaquismo que debe recoger medidas preventivas contra el
hábito de fumar en todos los ámbitos, ha de promover la información y la asistencia de
las personas que presenten afecciones psíquicas y físicas por dependencia al tabaco, y
ha de fomentar programas y actuaciones para abandonar su hábito.
2. Además de las medidas y limitaciones reflejadas en esta Ley, la consejería
competente en materia sanitaria puede proponer la determinación de otros espacios sin
humo y las medidas complementarias que sean necesarias para preservar la salud de
los no fumadores.
CAPÍTULO III. De las actuaciones sobre el juego patológico
Artículo 24. El juego patológico
1. El juego patológico, como trastorno adictivo, merece un interés especial por parte
de los sistemas educativo, sanitario y social.
2. El Gobierno de las Illes Balears ha de promover la sensibilización y la
información a todos los colectivos sobre el potencial adictivo de los juegos de azar, y ha
de fomentar la asistencia y el apoyo psicológico y social de las personas afectadas.
3. El Gobierno de las Illes Balears ha de regular la publicidad del juego, tanto en el
interior como en el exterior de los locales y en los medios de comunicación.
406
4.
En cualquier caso, para prevenir los trastornos derivados del juego patológico:
a) No pueden entrar en las salas de juego, casinos y bingos, ni participar en los
juegos y apuestas, ni usar máquinas con premio programado y de azar, los menores de
18 años y las personas que presentan síntomas de embriaguez o de intoxicación por
drogas u otros síntomas de disminución de su capacidad volitiva.
b) En el frontal de las máquinas con premio programado y de azar, se ha de hacer
constar de manera visible, la indicación siguiente: «El uso de esta máquina puede crear
adicción al juego y está prohibida para los menores de 18 años». El titular del
establecimiento donde estén instaladas estas máquinas es el responsable del
cumplimiento de esta prohibición.
c) Los titulares de casinos, bingos y salas de juego, los operadores de estas
máquinas, y los titulares de los establecimientos donde estén instaladas, pueden
prohibir el uso o el acceso a las máquinas y la participación en los juegos y en las
apuestas de las personas sobre las cuales tengan sospechas razonables de dependencia
patológica. Además tienen prohibido.
–Conceder créditos o avanzar cantidades en metálico a cuenta a los jugadores.
–Conceder bonificaciones o jugadas gratuitas a los usuarios.
5. Teniendo en cuenta el secreto profesional y el derecho constitucional a la
intimidad, el Gobierno de las Illes Balears ha de crear reglamentariamente un registro
de personas que tienen el acceso prohibido a los locales de juego que ha de incluir
como mínimo:
a) Las personas que lo soliciten por si mismas o a través de sus representantes
legales.
b) Las personas que padecen una adicción patológica al juego, a petición de sus
familiares con dependencia económica directa justificada documentalmente.
c)
Las personas afectadas por una resolución judicial en este sentido.
CAPÍTULO IV. De las actuaciones sobre otras drogas y otras adicciones
Artículo 25. Control de estupefacientes y psicotropos
La consejería competente en materia sanitaria ha de controlar la producción, la
prescripción y la dispensación de sustancias estupefacientes y psicotropos, en el marco
de la legislación vigente, así como las ventas de productos naturales con efectos
psicotropos.
Artículo 26. Control de sustancias químicas
1. La Administración, en el marco de sus competencias, debe regular
normativamente las condiciones y la presentación para la venta de sustancias y
407
productos comerciales que puedan producir efectos nocivos para la salud y crear
dependencia, con la finalidad de evitar su uso como drogas.
2. Los productos que contienen estas sustancias no se pueden presentar de manera
que por su color, forma, grafismo u otras circunstancias pueden atraer especialmente la
atención de los menores.
Artículo 27. Inhalantes y colas
1. Se prohíbe la venta a menores de 18 años de colas y otros productos químicos
que puedan producir efectos nocivos para la salud y creen dependencia o produzcan
efectos no deseables.
2. La consejería competente en materia sanitaria ha de
reglamentariamente la relación de productos a que se refiere este artículo.
determinar
Artículo 28. Sustancias abusivas en el deporte
1. Se prohíbe la prescripción y la dispensación de fármacos en las prácticas
deportivas que aumenten, de manera artificial, la capacidad física y que producen
daños a la salud, con excepción de aquellos casos justificados de necesidad terapéutica.
2. El Gobierno de las Illes Balears, en el marco de sus competencias, ha de adoptar
las medidas apropiadas para eliminar el uso de las sustancias prohibidas por los
organismos deportivos nacionales e internacionales.
3. El Gobierno de las Illes Balears debe adoptar las medidas necesarias para el
control y la inspección de la distribución y la venta de las sustancias que se puedan
desviar por su uso ilícito para mejorar el rendimiento deportivo.
Artículo 29. Autolimitación
El Gobierno de las Illes Balears, a través de la consejería competente en materia
sanitaria, debe promover la formalización de convenios de colaboración con empresas
fabricantes y distribuidores de tabaco y juegos de azar, destinados a la autolimitación
de la publicidad de estas sustancias y de estos productos.
CAPÍTULO V. De la atención a las personas con adicciones
SECCIÓN 1ª. De los principios básicos
Artículo 30. Principios básicos
En las Illes Balears, el modelo de atención de drogodependencias y otras adicciones,
se ha de adaptar los principios básicos siguientes:
1. La oferta terapéutica ha de ser accesible y diversificada, profesionalizada y de
carácter interdisciplinar. Esta oferta debe hacerse a partir de los servicios sanitarios y
sociales establecidos, con el apoyo de los recursos específicos que sean necesarios Se ha
de fundamentar en programas asistenciales basados en la persona como individuo y
con flexibilidad de objetivos terapéuticos.
408
2. La atención se ha de prestar preferentemente integrada en el medio más cercano
al hábitat de la persona y de su entorno socio-familiar, con una ordenación territorial
que garantice la cobertura asistencial a toda la población de la Comunidad Autónoma.
3. Las administraciones públicas han de garantizar la asistencia sanitaria y
psicosocial de las personas con problemas de adicción y a sus familias, en condiciones
de equidad con otras enfermedades, para asegurar la calidad y la eficiencia de los
diferentes servicios y programas integrados en la red pública asistencial integrada en el
sistema sanitario y de servicios sociales.
4. Las administraciones competentes en esta materia han de procurar una provisión
de recursos adecuada a las necesidades de asistencia y su integración, coordinación
orgánica y funcional. Las administraciones competentes pueden complementar la
oferta pública a través de convenios y contratos con los recursos privados debidamente
acreditados.
5. Las administraciones públicas, en el ámbito de sus competencias, deben velar
por:
a) Estimular la demanda asistencial y el contacto de las personas con problemas de
dependencia con los dispositivos asistenciales del sistema, garantizando su libre acceso
y la gratuidad de las prestaciones.
b) Impulsar los programas de inserción social como objetivo del proceso de
atención, a través de la coordinación y el trabajo conjunto de los servicios asistenciales
y de reinserción social.
c)
Dar asistencia y apoyo a las familias afectadas.
d) Mejorar los niveles de salud y de calidad de vida de las personas
drogodependientes y otras conductas adictivas.
e) Potenciar una cultura social favorecedora de la solidaridad y la colaboración de
la comunidad en la asistencia e integración social que incluya un rechazo del consumo
de drogas o una decisión responsable hacia su uso, junto con el respeto de las personas
dependientes.
f) Conocer la evolución de los productos, de las formas de consumo y de las
características de los consumidores para poder anticiparse a las necesidades y adaptar
los programas y servicios a las nuevas demandas emergentes.
SECCIÓN 2ª. Centros, servicios y programas de atención públicos
Artículo 31. Centros y servicios de atención integrados en la red pública
1. El sistema de atención e integración social del drogodependiente o de la persona
con otra adicción se configura como una estructura asistencial de titularidad pública
diversificada. En esta estructura participan coordinadamente todos los centros y
servicios generales, especializados y específicos del sistema de salud y del sistema de
409
servicios sociales, complementados, si cabe, con los recursos privados de iniciativa
social debidamente autorizados.
2. Se ha de potenciar la coordinación de estos centros y servicios de atención a los
drogodependientes y otras adicciones con los recursos de atención sanitaria y social.
3. Los centros y servicios de atención a las drogodependencias y otras adicciones
han de estar sometidos a un régimen de autorización de acuerdo con la normativa
vigente. Los centros y servicios también están sujetos a las medidas de inspección,
control e información estadística, sanitaria y otras que establezca la legislación vigente.
4. La consejería competente en materia sanitaria ha de establecer una historia clínica
unificada para todos los centros y servicios de asistencia y reinserción, que recoja la
información mínima necesaria para que, respetando los requisitos de confidencialidad
de los usuarios, facilite la coordinación entre centros y servicios, los procesos de
derivación y responda a las necesidades del sistema de información sobre
drogodependencias y otras conductas adictivas.
5. Según las características de la dependencia, el tratamiento puede realizarse con
carácter ambulatorio o en régimen de ingreso tanto hospitalario como en otros centros
de tipo sociosanitario o específicos de atención a drogodependencias.
6. Los hospitales que se determinen reglamentariamente, del sector público o
privado vinculados a través de convenio, han de disponer de una unidad de
desintoxicación de personas que padecen alguna drogodependencia. Para la
designación de estos hospitales se atenderá a criterios geográficos, de densidad de
población y de existencia de núcleos de riesgo, que definirá el Plan de actuaciones
sobre drogodependencias.
Artículo 32. Programas de atención
1. El Gobierno de las Illes Balears ha de fomentar la investigación y la implantación
de nuevas técnicas y programas terapéuticos y de inserción que puedan contribuir a la
mejora de la eficacia y la eficiencia de los servicios.
2. Se debe velar por la existencia de programas y de servicios adecuados a las
diferentes tipologías de problemas y de usuarios, a las diversas etapas de motivación y
a los distintos niveles y objetivos del tratamiento, desde programas de reducción de
riesgos y de daños hasta programas libres de drogas. Los usuarios de todos estos
programas y servicios tienen derecho a recibir la asistencia médica, psicológica y social
que necesiten.
3. El Gobierno ha de fomentar actividades de educación sanitaria, asesoramiento y
apoyo psicológico a personas con drogadicción y trastornos adictivos y a sus
familiares.
4. Se han de promover programas de promoción de la salud orientados de manera
prioritaria a colectivos de riesgo y a sus familias. Estos programas deben incluir
410
actividades de educación para la salud, vacunación, información y profilaxis de
aquellas enfermedades que tienen gran impacto para la salud pública.
5. Se ha de fomentar la creación de programas específicos dirigidos a la población
drogodependiente de alta cronicidad y máximo riesgo sanitario. Estos usuarios pueden
acceder también a otros recursos asistenciales para atender sus necesidades médicas,
psicológicas, educativas o sociales.
6. La red de asistencia a drogodependencias ha de incorporar programas
específicos de atención al abuso y a la dependencia de cualquier sustancia y a otras
conductas adictivas, como la ludopatía y otras dependencias conductuales.
SECCIÓN 3ª. Autorización y registro de centros y servicios de atención a los
drogodependientes
Artículo 33. Autorización de centros y servicios
1. Todas las entidades, los centros y los servicios, públicos o privados, dedicados a
la investigación y a la prevención de las drogodependencias y otras adicciones y a la
asistencia y reincorporación de los drogodependientes han de tener la correspondiente
autorización de la consejería competente en materia sanitaria, y se han de inscribir en el
registro correspondiente.
2. La autorización a la que hace referencia el apartado anterior supone la
habilitación de estas entidades para suscribir conciertos y recibir subvenciones de las
administraciones públicas de las Illes Balears.
3. El Gobierno de las Illes Balears ha de establecer reglamentariamente los
requisitos y procedimientos para la autorización administrativa de los centros y
servicios mencionados en el apartado anterior.
4.
En cualquier caso, estos centros y servicios han de disponer como mínimo de:
a)
Director o responsable del centro o servicio.
b) Personal técnico cualificado en las áreas de salud, social, psicológica, laboral, y
en su caso educativa, que se ha de definir reglamentariamente de acuerdo con el tipo
de centro de que se trate.
c) Documentos escritos sobre los programas de actuación que han de llevar a cabo,
con detalle de los métodos y de las técnicas que han de utilizar y los objetivos que
persiguen.
d) Un reglamento de régimen interno o condiciones de funcionamiento y de acceso
de los usuarios, que necesariamente ha de incluir el cumplimiento de los derechos y de
los deberes de los usuarios estipulados en esta Ley.
411
e) Un registro de usuarios, expedientes personales, registro de ingresos y altas, libro
u hojas de reclamaciones a disposición de los usuarios y de sus familiares, y régimen
de precios de los diferentes servicios cuando se trate de centros privados.
Artículo 34. Entidades privadas y sociales
1. Los centros de titularidad privada se pueden integrar en la red pública de
atención a las drogodependencias y otras adicciones a través de convenios, conciertos y
otras maneras previstas en el ordenamiento jurídico, siempre que se adecuen a los
objetivos y a la programación establecida en el Plan de actuaciones sobre
drogodependencias de las Illes Balears.
2. Todos los centros y servicios de atención a drogodependencias y trastornos
adictivos gestionados por entidades privadas, asociaciones o particulares que suscriban
conciertos y convenios o se beneficien de ayudas de las administraciones públicas de
las Illes Balears, han de actuar coordinadamente con el órgano administrativo
responsable del Plan de actuaciones sobre drogodependencias de las Illes Balears.
Artículo 35. Registro de entidades, centros y servicios
La consejería competente en materia sanitaria ha de crear un registro unificado de
entidades, centros y servicios dedicados a la investigación y a la prevención de las
drogodependencias y otras adicciones y a la asistencia y a la incorporación social de los
afectados.
SECCIÓN 4ª. La incorporación social
Artículo 36. Criterios de actuación
1. La incorporación social forma parte indisoluble del proceso de atención del
drogodependiente. Desde el primer momento de la acogida del paciente, se ha de
trabajar con el objetivo de la inserción.
2. La incorporación social ha de ser integral. Por ello, cualquiera de los modelos de
intervención que se aplique ha de tener como objetivo promover la mejora de la
calidad de vida y alcanzar actitudes y hábitos de autonomía personal, autoestima y
responsabilidades.
3. El proceso de incorporación social ha de utilizar principalmente los recursos
normalizados de la comunidad.
Artículo 37. Los programas de incorporación social
Las administraciones públicas, de acuerdo con los respectivos
competenciales, han de velar por la adecuada reinserción social de la
drogodependiente o con otra adicción en su entorno y por el asesoramiento
psicológico y social continuado de sus familiares. De manera específica
promover:
412
marcos
persona
y apoyo
han de
a) Acuerdos entre instituciones y entidades para conseguir una atención global a las
necesidades de salud e integración de los usuarios.
b) Programas destinados
drogodependientes.
a
cubrir
las
necesidades
específicas
de
los
c) La coordinación entre los programas asistenciales y los específicos de
incorporación social para asegurar un abordaje integral y continuado.
d) El Plan de actuaciones sobre drogodependencias de las Illes Balears ha de definir
las medidas y actuaciones básicas que han de tener los programas y servicios de
integración social.
SECCIÓN 5ª. Niveles de asistencia
Artículo 38. Niveles asistenciales
1. La atención a las drogodependencias y otras adicciones se estructura en tres
niveles básicos de intervención:
a) El primer nivel está formado por los servicios de atención primaria de salud y de
servicios sociales, servicios de urgencia sanitaria y programas que se puedan
desarrollar para la información, orientación, motivación, diagnóstico y detección
precoz.
b) El segundo nivel, específico para drogodependencias, está formado por equipos
ambulatorios interdisciplinarios, que tienen como función específica el diseño y el
desarrollo de los planes terapéuticos individualizados. Su oferta incluye el tratamiento
de todas las dependencias e incorpora todos los programas terapéuticos que se puedan
realizar de manera ambulatoria.
c) El tercer nivel debe ofrecer los programas y servicios necesarios para las personas
que, por sus características de su dependencia o sus circunstancias personales,
requieran un tipo de atención o de servicios sanitarios y sociales que no se pueden
suministrar de manera ambulatoria.
2. Las funciones básicas de cada nivel, la tipología y las clases de centros y servicios
que comprenden, los circuitos terapéuticos y la jerarquización de los recursos, las
condiciones de acceso y derivación de drogodependientes y personas con otras
adicciones, así como los niveles de intervención, han de ser los que determine y
desarrolle el Plan de actuaciones sobre drogodependencias de las Illes Balears.
CAPÍTULO VI. De la investigación y la formación
Artículo 39. Investigación
El Gobierno de las Illes Balears, a través del órgano encargado de desarrollar la
política sobre drogodependencias, ha de promover:
413
a) Encuestas periódicas y estudios epidemiológicos, sanitarios, económicos y
sociales para conocer la incidencia, la prevalencia y la problemática de las
drogodependencias y otras adicciones en nuestra comunidad.
b) Líneas de investigación, básica y aplicada, en el ámbito de la prevención, la
asistencia, el tratamiento y la formación en materia de drogodependencias y otras
adicciones.
c) Un sistema de información, coordinado e integrado en las respectivas redes
asistenciales, para obtener y analizar los datos que faciliten el asesoramiento y la
orientación necesarios sobre la prevención y el tratamiento de las drogodependencias y
otras adiciones.
Artículo 40. Formación
1. El Gobierno de las Illes Balears, en colaboración con las administraciones locales,
la Universidad de las Illes Balears, los colegios y las asociaciones profesionales y
científicas, los sindicatos, las entidades públicas y privadas especializadas en
drogodependencias y las organizaciones empresariales, ha de determinar acciones
formativas interdisciplinarias de los colectivos relacionados con la prevención, la
asistencia y la incorporación social de las personas drogodependientes o con otras
adicciones.
2. Igualmente, ha de fomentar la formación especializada en materia de
drogodependencias y otras adicciones, a través de programas específicos de formación
postgraduada en la Universidad de las Illes Balears o mediante acuerdos de
colaboración con otras instituciones y entidades, que garantice una especialización
adecuada y un nombre suficiente de profesionales que intervienen en la atención de los
drogodependientes.
3. Las administraciones públicas tendrán un cuidado especial en la promoción, la
información y la formación del voluntariado social, de manera que fomenten la mejora
de la participación ciudadana en los programas y actuaciones sobre
drogodependencias.
Artículo 41. Observatorio de drogas y otras adicciones
1. El Gobierno de las Illes Balears ha de crear el Observatorio de drogas y otras
adicciones.
2. El Observatorio de drogas y otras adicciones ha de coordinar la promoción y la
realización de estudios, investigaciones y documentación en esta materia.
3. El Gobierno de las Illes Balears ha de desarrollar reglamentariamente las
funciones del Observatorio.
TÍTULO II. Organización y competencias de las administraciones públicas
CAPÍTULO I. Competencias de las administraciones públicas
414
SECCIÓN 1ª. De la Comunidad Autónoma de las Illes Balears
Artículo 42. Competencias del Gobierno de las Illes Balears
1. El Gobierno de las Illes Balears, a través de la consejería competente en materia
de sanidad, ha de desarrollar las funciones de planificación general de las medidas y
actuaciones previstas en esta Ley, y de coordinación de las funciones y de los servicios
que en esta materia desarrollen las administraciones públicas de las Illes Balears y las
entidades públicas y privadas, así como su evaluación.
2. El Gobierno de las Illes Balears ha de impulsar una política global preventiva
que, mediante actuaciones coordinadas de la comunidad y las administraciones
públicas, incidan sobre todos los factores favorecedores del consumo de drogas y del
desarrollo de otros trastornos adictivos en la sociedad.
3. El Gobierno de las Illes Balears ha de aprobar los planes de actuaciones sobre
drogodependencias y tabaquismo de las Illes Balears.
4. Nombrar al coordinador de drogas de las Illes Balears a propuesta del/de la
titular de la consejería competente en materia de sanidad.
Artículo 43. Competencias de la consejería competente en materia de sanidad
Corresponden a la consejería competente en materia de sanidad, entre otras, las
competencias siguientes:
a) La elaboración de los planes de actuaciones sobre drogodependencias y
tabaquismo de las Illes Balears.
b) La aprobación de la estructura y el funcionamiento de la Comisión institucional
en materia de drogas de las Illes Balears y de las comisiones técnicas previstas en esta
Ley.
c) La elaboración y la propuesta, para su aprobación por el Consejo de Gobierno, de
la normativa de autorización de centros y servicios, y de homologación, autorización
de materiales y programas de prevención.
d) El establecimiento de un sistema centralizado de información y documentación
sobre drogodependencias y otras adiciones, que permita hacer el seguimiento y una
evaluación continuada del consumo de drogas y de la problemática asociada.
e) La autorización, el control y la inspección de los centros y servicios regulados en
la presente Ley.
f) La gestión del sistema público de atención a los drogodependientes y a las
personas con otras adiciones.
SECCIÓN 2ª. Competencias de los entes territoriales
Artículo 44. Los consejos insulares
415
Sin perjuicio de las otras actuaciones que les pueda atribuir la legislación vigente,
corresponden a los consejos insulares, en su respectivo ámbito territorial:
1.
La constitución de las comisiones insulares de coordinación.
2. La colaboración con la consejería competente en materia de sanidad en la
planificación y coordinación de las actuaciones en materia de drogas y otras adiciones
para cada isla.
3. La elaboración y la aprobación de planes insulares sobre drogodependencias que
desarrollen para cada isla la provisión de programas y servicios según las prioridades
y los criterios establecidos en el Plan de actuaciones sobre drogodependencias de las
Illes Balears.
4. El asesoramiento y el apoyo a las corporaciones locales en la elaboración de sus
planes y programas sobre drogodependencias y otras adiciones en el marco del Plan de
actuaciones sobre drogodependencias de las Illes Balears.
5. El apoyo técnico y económico en materia de drogodependencias y otros
trastornos adictivos a los municipios de menos de 20.000 habitantes.
6. La dirección y la coordinación de los programas de prevención en el ámbito
comunitario, de acuerdo con las previsiones del Plan de actuaciones sobre
drogodependencias de las Illes Balears.
7. La participación en los programas y servicios de asistencia en los términos que
figuran en el Plan de actuaciones sobre drogodependencias.
8. La creación y el mantenimiento de los centros de servicios sociales de ámbito
supramunicipal específicos para drogodependientes y para personas con otras
adiciones, según las previsiones del Plan de actuaciones sobre drogodependencias de
las Illes Balears y de los otros planes que en las materias reguladas en la presente Ley
se aprueben por el Gobierno de las Illes Balears.
9. La presentación de los servicios específicos de incorporación social de los
drogodependientes y de las personas con otras adiciones en los municipios de menos
de 20.000 habitantes.
10. La promoción de la participación social y el apoyo a las instituciones privadas
que operen en su ámbito territorial.
Artículo 45. Los municipios
1. Sin perjuicio de las que les puedan atribuir la legislación vigente, son actuaciones
de todos los municipios en su ámbito territorial:
a) Participar en la planificación y en la coordinación de las actuaciones en materia
de drogas que se lleven a cabo en el municipio.
416
b) Desarrollar las políticas específicas de prevención en materia
drogodependencias, fundamentalmente en el ámbito familiar y comunitario.
de
c) Procurar la integración social de los consumidores de drogas y desarrollar los
planes de formación profesional y de ocupación de este colectivo.
d) Velar, en el marco de sus competencias, por el cumplimiento de las diferentes
medidas de control que establece la presente Ley y la legislación estatal.
e)
Son competencias de los municipios de más de 20.000 habitantes:
–Elaborar, aprobar y ejecutar los planes municipales de actuaciones sobre
drogodependencias, en coordinación y de conformidad con los criterios establecidos
por el Plan de actuaciones sobre drogodependencias de las Illes Balears.
–Procurar la formación y el reciclaje en materia de drogas y otras adiciones del
personal al servicio de la propia Administración municipal y apoyar a las asociaciones
y entidades que lleven a cabo, en el municipio, los programas y las actuaciones que
prevé el Plan autonómico de drogas de las Illes Balears.
–Promocionar la participación social en esta materia en su ámbito territorial.
2. Los municipios de menos de 20.000 habitantes también han de llevar a cabo lo
que prevé el apartado anterior, por sí mismos o de manera mancomunada, si no tienen
la suficiente capacidad económica y de gestión.
3. En el caso que el Gobierno de las Illes Balears habilite líneas de subvención
destinadas a financiar las actividades de las corporaciones locales relacionadas con la
lucha contra las drogodependencias y otras adiciones, sólo pueden ser destinatarias de
la subvención las entidades locales que desarrollen actuaciones de su competencia y
que cuenten con el correspondiente plan de drogodependencias.
CAPÍTULO II. La coordinación
SECCIÓN 1ª. El coordinador sobre drogas de las Illes Balears
Artículo 46. Naturaleza y características
1. El coordinador sobre drogas de las Illes Balears es el órgano unipersonal
encargado de la coordinación de las actuaciones en materia de drogas que se llevan a
cabo a las Illes Balears, y de la gestión de los recursos específicos que le destine la
Administración.
2. El coordinador sobre drogas de las Illes Balears ha de estar integrado en la
consejería competente en materia sanitaria, que ha de apoyarle con los medios
personales, económicos y administrativos que sean necesarios para desarrollar su
función.
Artículo 47. Funciones y objetivos
417
El coordinador sobre drogas de las Illes Balears tiene como objetivo fundamental el
diseño y la elaboración del Plan de actuaciones sobre drogodependencias y su gestión,
de acuerdo con las directrices establecidas en la presente Ley.
SECCIÓN 2ª. Otros órganos de coordinación
Artículo 48. Comisión Institucional en materia de drogas de las Illes Balears
1. La consejería competente en materia de sanidad ha de crear y regular una
comisión institucional de las diversas administraciones con competencias en materia
de drogas, que ha de tener como funciones principales las siguientes:
a) Conocer e informar, antes de su aprobación, el Plan sobre drogodependencias de
las Illes Balears.
b) Valorar las necesidades generadas por los problemas derivados del uso de
drogas y otras adiciones en las Illes Balears.
c) El asesoramiento, la orientación y la propuesta relativos a aspectos de
prevención, tratamiento, rehabilitación y reinserción a drogodependientes.
d) La planificación y la coordinación de los recursos de prevención, tratamiento,
rehabilitación y reinserción que disponen las administraciones públicas en materia de
drogodependencias, así como de aquellos recursos que pertenecen a instituciones de
titularidad privada que reciben fondos públicos en el ámbito de la Comunidad
Autónoma.
e) El estudio, el análisis y la sistematización de toda la información que sobre
drogodependencias, en sus diferentes aspectos, se produzca en las Illes Balears.
f) Cualquier otra que, en el ámbito de sus competencias, se le pueda atribuir
reglamentariamente para el cumplimiento de sus fines.
2. Asimismo, ha de regular las comisiones técnicas que sean pertinentes, en las que
podrán participar las entidades que trabajen en el campo de las drogodependencias y
otras adicciones.
Artículo 49. Comisiones insulares de coordinación
1. Los consejos insulares han de constituir las correspondientes comisiones de
coordinación de las actuaciones en materia de drogas y otras adiciones en los
respectivos ámbitos territoriales.
2. Corresponde a cada consejo regular la estructura, el funcionamiento y la
composición de estas comisiones, de las que siempre ha de formar parte el coordinador
sobre drogas de las Illes Balears y una representación equilibrada de las
administraciones y entidades de más implantación en el respectivo territorio insular.
418
3. Las comisiones insulares de coordinación, además de aquéllas que les pueda
atribuir el consejo insular en su respectivo ámbito territorial, tienen las funciones
siguientes:
a) Proponer a la Comisión institucional en materia de drogas de las Illes Balears los
criterios, las prioridades o las actuaciones que consideren pertinentes para mejorar y
armonizar el Plan de actuaciones sobre drogodependencias de las Illes Balears.
b) Coordinar y hacer el seguimiento de la aplicación de las medidas y actuaciones
previstas por el Plan sobre drogas de las Illes Balears en los respectivos territorios
insulares.
c) Elaborar y presentar a la Comisión institucional en materia de drogas de las Illes
Balears una memoria anual de las actuaciones realizadas en esta materia.
CAPÍTULO III. Instrumentos de planificación y participación
SECCIÓN 1ª. El Plan de actuaciones sobre drogodependencias de las Illes Balears
Artículo 50. Naturaleza y características
1. El Plan de actuaciones sobre drogodependencias de las Illes Balears es el
instrumento de referencia para la planificación y la ordenación de todas las actuaciones
en materia de drogas y otras adiciones que se lleven a cabo en el ámbito de las Illes
Balears.
2. El Plan autonómico debe ser vinculante para todas las administraciones públicas,
entidades privadas e instituciones que lleven a cabo actuaciones en materia de
drogodependencias u otras adiciones, para las personas que presenten estos
problemas, y para su entorno.
3. El Plan autonómico tiene carácter temporal y su revisión está prevista en el
propio plan.
Artículo 51. Contenido del Plan
1. El Plan de actuaciones sobre drogodependencias de las Illes Balears tiene, como
mínimo, el siguiente contenido:
a)
Análisis de la problemática del consumo de drogas en las Illes Balears.
b)
Objetivos, prioridades, criterios básicos de actuación y objetivos específicos.
c)
Definición de los programas mínimos que se han de llevar a cabo.
d) Responsabilidades y funciones de las administraciones públicas, entidades
privadas e instituciones.
e) Definición de la red de servicios, recursos, programas y centros de los circuitos
de atención y de los niveles de intervención.
f)
Recursos necesarios para conseguir los objetivos del Plan.
419
g)
Estrategias de evaluación.
h)
Plan director y de gestión.
2. El Plan de actuaciones sobre drogodependencias de las Illes Balears ha de
especificar de manera cualitativa y cuantitativa, según las posibilidades técnicas, los
objetivos, las prioridades y las estrategias para poder evaluar el impacto y los
resultados.
Artículo 52. Elaboración y aprobación del Plan
1. La elaboración del Plan de actuaciones sobre drogodependencias de las Illes
Balears corresponde a la consejería competente en materia de sanidad, que la ha de
redactar de acuerdo con las directrices que establezca esta Ley, y según las prioridades
en materia de drogas que señale el Gobierno de las Illes Balears y el Plan nacional sobre
drogas.
2. El Plan autonómico será aprobado por el Gobierno de las Illes Balears, a
propuesta del titular de la consejería competente en materia sanitaria, y una vez
publicada en el «Butlletí Oficial de les Illes Balears», sus determinaciones se han de
incorporar al ordenamiento jurídico como disposiciones reglamentarias, y en
consecuencia han de vincular a todas las administraciones públicas y entidades
privadas e instituciones que lleven a cabo actuaciones en materia de drogodependencia
y otras adiciones.
SECCIÓN 2ª. Participación social
Artículo 53. Fomento del voluntariado y la participación social
1. Las administraciones públicas han de promover la participación de las
asociaciones ciudadanas en las actuaciones de investigación, prevención, atención e
incorporación social de los dependientes a través de subvenciones, conciertos,
convenios o cualquier otra modalidad.
2. Han de fomentar, de manera preferente, el voluntariado social de los
dependientes en proceso de inserción que colaboren en las actividades mencionadas o
en otras de carácter cívico y social.
3. Las administraciones públicas han de mantener líneas estables de coordinación y
colaboración con las asociaciones ciudadanas que desarrollen iniciativas relacionadas
con las necesidades sociales que plantean las dependencias.
TÍTULO III. Régimen sancionador
Artículo 54. Régimen de infracciones y sanciones
1. Son infracciones administrativas en el ámbito de las drogodependencias las
acciones y las omisiones tipificadas en esta Ley, sin perjuicio de las responsabilidades
civiles, penales o de otro orden que puedan concurrir.
420
2. El régimen de infracciones y sanciones que contiene este título se entiende sin
perjuicio de la aplicación de regímenes específicos que prevé la legislación estatal sobre
seguridad ciudadana, defensa de los consumidores y usuarios, publicidad, sanidad y
medicamentos, y servicios sociales.
3. En los supuestos en que las infracciones puedan ser constitutivas de delito, la
Administración ha de pasar el tanto de culpa al órgano judicial competente o al
Ministerio Fiscal, y se ha de abstener de seguir el procedimiento sancionador mientras
la autoridad judicial no dicte sentencia firme o resolución que ponga fin al
procedimiento.
4. De no haberse estimado la existencia de delito, la Administración ha de continuar
el expediente sancionador en base a los hechos que los tribunales hayan considerado
probados.
5. Las medidas administrativas que hayan sido adoptadas para salvaguardar la
salud se han de mantener mientras la autoridad judicial no efectúe ningún
pronunciamiento sobre las mismas.
Artículo 55. Tipos de infracciones
1.
Las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves.
2.
Son infracciones leves:
a) El incumplimiento de los requisitos, las obligaciones o las prohibiciones
especificados en esta Ley y en sus normas de desarrollo, cuando no tengan una
repercusión grave en la salud de las personas, o cuando no concurran circunstancias
agravantes.
b) Las tipificadas como faltas graves en las que concurran circunstancias atenuantes
o se hayan cometido por negligencia, siempre que no hayan producido daños a la
salud.
3.
Son infracciones graves:
a) Las que se produzcan por falta de controles y precauciones exigibles en la
actividad, el servicio o la instalación de que se trate.
b) El incumplimiento de los requisitos, las obligaciones y las prohibiciones
especificados en esta Ley y en sus normas de desarrollo siempre que tengan una
repercusión grave para la salud de las personas o concurran circunstancias agravantes.
c) La apertura y el funcionamiento de un centro, o la modificación de su capacidad
asistencial, sin disponer de la preceptiva autorización de apertura y funcionamiento,
pero que cumpla con los requisitos establecidos en las normas de aplicación.
d) Dificultar el ejercicio de los derechos de las personas drogodependientes y con
adicciones reconocidas en esta Ley o en sus normas de desarrollo.
421
e) El incumplimiento de las obligaciones de suministrar datos, facilitar información,
prestar colaboración o cualquier otra manera de obstrucción a las actuaciones de los
servicios de inspección.
f) El incumplimiento de los requerimientos específicos formulados por las
autoridades o sus agentes.
g) La reincidencia en la comisión de más de una infracción leve en el plazo de un
año.
4.
Son infracciones muy graves:
a) El incumplimiento de los requisitos, las obligaciones o las prohibiciones
especificados en esta Ley o en sus normas de desarrollo siempre que tengan una
repercusión muy grave para la salud de las personas.
b) Las acciones intencionadamente contrarias a los derechos reconocidos en esta
Ley o en sus normas de desarrollo que comporten un daño o perjuicio notorio en la
salud.
c) La apertura y el funcionamiento, el traslado, la modificación de la capacidad
asistencial o el cierre de un centro, sin disponer de la preceptiva autorización
administrativa y que no cumplan con los requisitos exigidos en la normativa.
d) La negativa absoluta a facilitar información o prestar colaboración, o facilitar
información falsa a las autoridades o a sus agentes.
e) El incumplimiento reiterado de los requerimientos específicos formulados por las
autoridades o sus agentes.
f) La amenaza, represalia o cualquier otra manera de presión sobre las autoridades
o sus agentes.
g) La reincidencia en la comisión de más de una infracción grave en el plazo de dos
años.
Artículo 56. Responsables
1. Son responsables de las infracciones las personas físicas o jurídicas que sean
autoras de las conductas u omisiones descritas en este título.
2. La responsabilidad puede exigirse también a los sujetos que, sin tener la
consideración de autores, tienen el deber de prevenir la infracción cuando no han
adoptado las medidas necesarias para evitar la comisión de la infracción.
3.
Han de responder también de pago de la sanción las personas siguientes:
a) Los propietarios del establecimiento, sean personas físicas o jurídicas, han de
responder solidariamente del pago de las sanciones derivadas de las infracciones
cometidas por sus empleados o dependientes.
422
b) El anunciante, el empresario creador de la publicidad y el empresario difusor de
la publicidad han de responder solidariamente del pago de las sanciones derivadas de
infracciones previstas en esta Ley en materia de publicidad.
c) Los padres o tutores han de responder solidariamente del pago de las sanciones
derivadas de las infracciones cometidas por personas menores de edad.
d) Los administradores de las personas jurídicas han de responder
subsidiariamente del pago de las sanciones derivadas de las infracciones cometidas por
éstas.
Artículo 57. Régimen de sanciones
1. A las infracciones establecidas en este título corresponden las sanciones
siguientes:
a)
A las infracciones leves, multa de hasta seis mil (6.000 euros) euros.
b) A las infracciones graves, multa de entre seis mil uno (6.001 euros) hasta sesenta
mil (60.000 euros) euros.
c) A las infracciones muy graves, multa de entre sesenta mil uno (60.001 euros)
hasta a un millón (1.000.000 de euros) de euros.
2. La cuantía de las multas se ha de graduar teniendo en cuenta los criterios de
riesgo para la salud, la gravedad de la alteración sanitaria producida, el beneficio ilícito
obtenido, la naturaleza de los perjuicios causados, el grado de intencionalidad y la
reiteración de la conducta infractora.
3. Se puede acordar como sanción accesoria el decomiso de productos que pueden
causar riesgo para la salud.
4. Además de las sanciones previstas por la comisión de infracciones graves y muy
graves, pueden imponerse las sanciones siguientes:
a) En los casos de especial gravedad y trascendencia para la salud pública o
persistencia de la infracción, el órgano competente puede acordar como sanción
complementaria la suspensión de la actividad de la empresa, el servicio o el
establecimiento hasta un máximo de cinco años, o la clausura de centros, servicios,
instalaciones y establecimientos.
b) La suspensión o supresión de cualquier ayuda o subvención económica que el
particular o la entidad infractora haya obtenido o solicitado a cualquiera de las
administraciones públicas de las Illes Balears.
Artículo 58. Prescripción de infracciones y sanciones
1.
Las infracciones establecidas en esta Ley prescriben:
a)
Las leves al año.
423
b)
Las graves a los dos años.
c)
Las muy graves a los tres años.
2.
Las sanciones impuestas de acuerdo con esta Ley prescriben:
a)
Las leves al año.
b)
Las graves a los dos años.
c)
Las muy graves a los tres años.
Artículo 59. Medidas cautelares de la autoridad
No tiene carácter de sanción el cierre o la suspensión provisional de actividad de los
establecimientos que no cuentan con la preceptiva autorización o que no se ajustan a
los términos o a las condiciones con que fue concedida, hasta que no se hayan
subsanado las deficiencias o se cumplan los requisitos exigibles en las normas de
aplicación.
Artículo 60. Competencia para la imposición de sanciones
Reglamentariamente se determinarán los órganos competentes para imponer las
sanciones establecidas en este título.
Disposición adicional primera.
El Gobierno de las Illes Balears puede actualizar, mediante decreto, las cantidades de
las sanciones fijadas en esta Ley.
Disposición adicional segunda.
1. En el plazo de un año desde la entrada en vigor de esta Ley, el Gobierno de las
Illes Balears ha de aprobar el Plan de actuaciones sobre drogodependencias de las Illes
Balears.
2. En el plazo de tres meses desde la aprobación del Plan de actuaciones sobre
drogodependencias de las Illes Balears, los consejos insulares han de aprobar los planes
insulares sobre drogodependencias previstas en esta Ley.
3. En el plazo de seis meses desde la aprobación de los planes insulares, los
municipios han de aprobar los respectivos planes municipales previstos en esta Ley.
Disposición adicional tercera.
En el plazo de tres meses desde la entrada en vigor de esta Ley, los consejos insulares
han de constituir las comisiones insulares de coordinación, y la consejería competente
en materia sanitaria, la Comisión institucional en materia de drogas de las Illes Balears.
Disposición adicional cuarta.
El ejercicio de las funciones que se atribuyen en la presente Ley a la consejería
competente en materia de sanidad, puede desarrollarlas directamente o a través de
órganos o entes dependientes de ésta, y se les puede atribuir la gestión de las
424
actuaciones en materia de drogodependencia y otras adiciones reguladas en la presente
Ley.
DISPOSICIÓN TRANSITORIA
No será de aplicación lo establecido en el artículo 21.3 de la presente Ley en las zonas
de los edificios de las administraciones públicas, dedicadas a las actividades propias de
los bares, cafeterías o restaurantes, cuya explotación haya sido autorizada mediante
concesión vigente a la entrada en vigor de la presente Ley.
DISPOSICIÓN DEROGATORIA
Quedan derogadas todas aquellas disposiciones de igual o inferior rango que
contradigan esta Ley.
Disposición final primera.
Se autoriza al Gobierno de las Illes Balears para que dicte las disposiciones necesarias
para el desarrollo de esta Ley.
Disposición final segunda.
Esta Ley entrará en vigor al haber transcurridos dos meses desde su publicación en el
«Butlletí Oficial de les Illes Balears».
425
Ley 5/2002, de 27 junio, de Drogodependencias y otros trastornos
Adictivos de Madrid
Versión vigente de: 1/1/2014
ASAMBLEA DE MADRID
BO. Comunidad de Madrid 8 julio 2002, núm. 160, [pág. 5]. BOE 24 julio 2002, núm.
176, [pág. 27225].
Notas de desarrollo
Aplicada por Orden núm. 485/2003, de 5 de junio.
PREÁMBULO
I.
El consumo de drogas, como fenómeno complejo y cambiante se ha convertido en
uno de los problemas que han generado y generan mayor preocupación social. A este
fenómeno se añaden una serie de adicciones no producidas por sustancias químicas
que producen trastornos adictivos con la consiguiente repercusión familiar, social y
económica.
El uso de drogas, especialmente la heroína, la cocaína y los derivados del cannabis,
así como el abuso de determinados fármacos y la más reciente aparición de análogos
sintéticos de drogas, han provocado un fenómeno sociocultural sin precedentes,
motivado por la falsa creencia de su inocuidad y por la dificultad legal de perseguir
nuevas sustancias no reconocidas legalmente como drogas en el momento de sus
síntesis.
Asimismo, el consumo de otras drogas, como el tabaco y las bebidas alcohólicas, se
encuentra muy arraigado y socialmente aceptado en nuestra Comunidad Autónoma,
afectando de una forma especial a los adolescentes y jóvenes, como sector de la
población más vulnerable.
Dada la trascendencia de esta materia, parece procedente, que aun a pesar de
mantener la regulación que actualmente se recoge en la Ley 6/1995, de 28 de mayo
(LCM 1995, 115, 228) , de Garantías de los Derechos de la Infancia y de la Adolescencia
de la Comunidad de Madrid, se introduzcan las mismas previsiones en la Ley sobre
Drogodependencias y otros Trastornos Adictivos, y ello, tanto por el carácter global de
esta nueva forma, como por razones de salud pública que exigen el tratamiento
conjunto de las diversas medidas referidas a la drogadicción y otros trastornos
adictivos, entre los que se encuentra el abusivo consumo de alcohol y tabaco; aunque la
especialidad en el tratamiento de los menores pueda, en su caso, requerir la
intervención de equipos y personal especializado cuya actuación depende de los
Organismos públicos con competencias específicas sobre menores, como es el caso del
Instituto Madrileño del Menor y la Familia.
426
Los principios básicos sobre los que debe constituirse cualquier Ley en materia de
drogodependencias y otras adicciones hacen referencia a los siguientes aspectos: La
consideración de las drogodependencias y otros trastornos adictivos como
enfermedades comunes con repercusión en las esferas biológica, psicológica, social y
familiar: Una consecuencia de tal idea es la equiparación del drogodependiente con
otros enfermos, sin que pueda ser discriminado; la promoción activa de hábitos de vida
saludables y de una cultura de la salud que incluya el rechazo al consumo de drogas; la
consideración integral e interdisciplinar de las labores de prevención, asistencia e
integración social del drogodependiente, involucrando a los sistemas educativo,
sanitario y de servicios sociales de la Comunidad; la inserción social, que debe estar
ligada al proceso asistencial como una parte más y objetivo final de este último; y el
favorecimiento de una cultura de la solidaridad y la creación de una conciencia social,
que supone necesariamente el fomento del asociacionismo para constituir grupos de
autoayuda de afectados y familiares.
La Comunidad de Madrid, por la peculiaridad de contener a la Capital del Estado y
tener gran parte de su territorio el carácter de urbano, vive el fenómeno de las
drogodependencias y otros trastornos adictivos de mayor intensidad y mayor
preocupación, ya que en nuestra Comunidad Autónoma se produce un número
importante de muertes por sobredosis, de casos de SIDA y otras patologías
transmisibles, así como de urgencias hospitalarias relacionadas con el consumo de
drogas. Por estos motivos, el fenómeno de las drogodependencias y otros trastornos
adictivos se debe abordar con un enfoque global que conciba a estas adicciones como
un desajuste biopsicosocial y garantice la coordinación entre todos los recursos
asistenciales especializados y los recursos de la red pública sociosanitaria.
En la Comunidad de Madrid, la respuesta inicial al problema surgió, por una parte,
de acciones tanto institucionales como sociales, en materia de prevención, tratamiento,
rehabilitación y reinserción. La Administración Regional, consciente de la evolución y
dimensión del problema, aprobó en 1985, en concordancia con el Plan Nacional sobre
Drogas (PND), el Plan Regional sobre Drogas que pretendía dotarse de un instrumento
organizativo que coordinara los recursos de prevención y tratamiento del problema de
la drogadicción. También ha sido objeto de desarrollo específico el conjunto de las
acciones encaminadas al soporte de los grupos de ayuda mutua que se constituyeron
en la Comunidad de Madrid, y dentro de ellos, los relacionados con materias
específicas de la presente Ley. Para la consecución de estos fines, se crea en 1996 el
Organismo Autónomo competente en materia de drogodependencias, la Agencia
Antidroga, como instrumento coordinador de todas las acciones institucionales y
sociales que sobre drogodependencias se desarrollan en nuestra región.
No obstante, es preciso profundizar en este esfuerzo normativo con la promulgación
de una norma con rango de Ley que se aproxime a las drogodependencias desde una
perspectiva global, en la que se considere de una forma integral el conjunto de
427
actuaciones de prevención, asistencia e integración social de drogodependientes y en la
que se preste atención a todas las drogas.
Con esta Ley se persigue, asimismo, trasladar un mensaje de solidaridad y apoyo
social hacia las personas drogodependientes, al tiempo que se profundiza en la
articulación de una serie de instrumentos de coordinación, planificación, participación
y financiación de las actuaciones en materia de drogas que se lleven a cabo en la
Comunidad Autónoma.
Esta Ley pretende ordenar las actuaciones que se realizan en el campo de las
drogodependencias en nuestra Comunidad Autónoma, en los aspectos tanto
preventivos como asistenciales, y de integración social, dándole el carácter de
enfermedad común y consolidando un modelo de intervención que, desde el ámbito
sanitario, asegure en el futuro la coordinación e integración de todos los recursos
especializados de la red sanitaria.
II.
La presente normativa responde al mandato que el artículo 43.1 de la Constitución
Española hace a los poderes públicos para que velen por el derecho de los ciudadanos
a la protección de la salud, lo cual debe articularse mediante medidas preventivas,
prestaciones y servicios necesarios.
Asimismo, los preceptos legales de esta Ley se apoyan en la Carta Magna, que en sus
artículos 43.3 y 51 establecen que compete a los poderes públicos fomentar la
educación sanitaria y así como garantizar la defensa de los consumidores y usuarios,
protegiendo, mediante procedimientos eficaces la seguridad y la salud de los mismos.
En cuanto a la habilitación competencial de la Comunidad de Madrid, la presente
Ley sobre Drogodependencias y otros trastornos adictivos, se dicta en uso de la
competencia exclusiva establecida en el Estatuto de Autonomía de la Comunidad de
Madrid aprobado mediante Ley Orgánica 3/1983, de 25 de febrero , reformada por la
Ley Orgánica 5/1998, de 7 de julio, en su artículo 26.1, apartado 12 , en materia de
publicidad, sin perjuicio de las normas dictadas por el Estado para sectores y medios
específicos, de acuerdo con las materias 1ª, 6ª y 8ª del apartado 1 del artículo 149 de la
Constitución; apartado 23, en materia de promoción y ayuda de grupos sociales
necesitados de especial atención incluida la creación de centros de protección,
reinserción y rehabilitación; apartado 24, en materia de protección y tutela de menores
y desarrollo de políticas de promoción integral de la juventud; y apartado 30, en
materia de espectáculos públicos. Todo ello en relación con la comparecencia de
desarrollo legislativo, potestad reglamentaria y ejecución establecida en el artículo 27
del referido Estatuto, en sus apartados 4 (Sanidad e Higiene) y 10 (Defensa del
consumidor y del usuario).
III.
428
En la elaboración de este Texto normativo se ha tenido presente, además de la
experiencia acumulada, las recomendaciones técnicas y jurídicas de los organismos
internacionales de las Naciones Unidas, y en particular de la Organización Mundial de
la Salud (OMS), del Consejo de Europa y de otras instituciones de la Unión Europea, la
Ley de Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid de 6 de junio de 1984 (LCM
1984, 1602) , así como la legislación relacionada con las drogodependencias en nuestra
Comunidad y el resto de España, haciendo especial referencia a las estrategias del Plan
Nacional sobre Drogas, así como a las recomendaciones de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT).
En armonía con lo dispuesto en la Ley de Ordenación Sanitaria de la Comunidad de
Madrid, la actuación en materia de drogodependencias constituye un aspecto
sustantivo de la política sanitaria de la Comunidad de Madrid, que se dirige al doble
objetivo de la reducción de la demanda (consumo) y al tratamiento del
drogodependiente como un enfermo. En consecuencia, a la Agencia Antidroga de la
Comunidad de Madrid, en cuanto órgano encargado de la ejecución de la política
sanitaria en esta materia, según su Ley de Creación de 19 de diciembre de 1996 , se le
encomiendan las actuaciones relativas a la prevención, asistencia, rehabilitaciónreinserción, y formación en drogodependencias, bien con sus propios medios, bien
mediante los instrumentos de cooperación, coordinación o participación con otros
órganos de la Consejería de Sanidad, otras Administraciones y las organizaciones
sociales. Por todo ello, en concordancia con la Ley citada, los principios generales de
intervención, que se definen en este campo, hacen referencia a la integración y
coordinación de recursos e instituciones, a la eliminación de barreras de acceso a
programas y servicios, a la normalización que permita la integración social y a la
eficacia en las actuaciones, así como a su evaluación y adaptación permanente a las
nuevas necesidades. Todo ello sin perjuicio de centralizar en el ámbito de la
Comunidad de Madrid toda la información sobre estas materias para su análisis y
estudio, con el objetivo de llevar a cabo un trabajo permanente de información y
orientación a los ciudadanos sobre las drogas.
Es objetivo prioritario de esta Ley garantizar una atención integral, que conciba las
drogodependencias y otros trastornos adictivos como una enfermedad común con
repercusiones en los ámbitos biológico, psicológico, social y económico. Además se
pretende consolidar un modelo de intervención en drogodependencias y otros
trastornos adictivos en la Comunidad de Madrid que asegure la coordinación e
integración, orgánica y funcional, de los recursos asistenciales especializados en los
sistemas de la red sanitaria.
La presente Ley tiene como objeto la ordenación de las competencias y actuaciones
de las entidades públicas y privadas destinadas a la prevención y asistencia de las
drogodependencias y otros trastornos adictivos, y la integración de las personas
drogodependientes o con otros trastornos adictivos, en la Comunidad de Madrid.
IV.
429
La Ley se estructura en un Título Preliminar y seis Títulos más, con un total de
sesenta y dos artículos. Contiene, además, tres Disposiciones Adicionales, tres
Transitorias, una Derogatoria y cuatro Finales.
El Título Preliminar («Disposiciones Generales»), además de definir el objeto y el
ámbito de la Ley, establece el marco conceptual que permita una interpretación
correcta del texto y contiene los principios rectores que inspiran la redacción del
mismo.
Considerándose que las políticas de reducción de la demanda se constituyen como el
instrumento más eficaz de protección de la sociedad frente al fenómeno de las
drogodependencias, el Título I («De la reducción de la demanda a través de medidas
preventivas»), establece las medidas preventivas generales basadas preferentemente en
la educación y en la información, y dirigidas especialmente a los jóvenes y a otros
grupos de riesgo.
El Título II («Asistencia e Integración») establece las medidas encaminadas a
potenciar la asistencia e integración del drogodependiente o de quien padezca
cualquier trastorno adictivo, facilitando el acceso a los recursos de la red pública. En
este Título se regulan las actuaciones en los ámbitos judicial, penitenciario y laboral
que se desarrollarán en colaboración con las organizaciones sociales y otras
Administraciones Públicas con competencias en la materia.
Asimismo, recoge los derechos y deberes de los que son titulares las personas
drogodependientes o que sufren otros trastornos adictivos y accedan a tratamiento en
nuestra Comunidad Autónoma, especificando la tipología y los criterios de ordenación
que los recursos de atención de las drogodependencias y otros trastornos adictivos
deben observar en la Comunidad de Madrid.
El Título III («Del control de la oferta») establece una serie de normas encaminadas a
reducir la oferta del alcohol y el tabaco en la población y en especial a los menores de
edad. Estas normas se concretan en una serie de medidas de control limitativas de la
publicidad, promoción, venta, suministro y consumo de bebidas alcohólicas y tabaco.
También se incluyen otras medidas limitativas para otras sustancias que puedan
producir efectos nocivos para la salud y crear dependencia.
El Título IV («De la organización y competencias de las Administraciones Públicas»)
regula no sólo la estructura administrativa encargada de la planificación, ordenación,
coordinación, control y evaluación de las actuaciones contempladas en la presente Ley,
sino que además, regula las competencias que corresponden a las distintas
administraciones públicas de la Comunidad de Madrid.
El Título V («De la financiación») establece los criterios que deben tenerse en cuenta
para que todas aquellas medidas que se desarrollen en el campo de las
drogodependencias y otros transtornos adictivos tengan su corresponsabilidad
presupuestaria.
430
El Título VI («Del régimen de infracciones y sanciones») establece una serie de
normas que pretenden el cumplimiento efectivo de los preceptos contenidos en esta
Ley, teniendo en cuenta los principios que inspiran el procedimiento administrativo
sancionador.
TÍTULO PRELIMINAR. Disposiciones generales
Artículo 1. Objeto de la Ley
La presente Ley tiene por objeto regular, en el marco de las comparecencias que
estatutariamente corresponden a la Comunidad de Madrid, las actuaciones e
iniciativas en el campo de las drogodependencias y otros trastornos adictivos,
englobando las áreas de prevención, asistencia, integración social, formación y
evaluación, así como las actuaciones tendentes a la protección de terceras personas,
ajenas al consumo de drogas y que, por esta causa, pudieran verse afectadas.
Artículo 2. Ámbito de aplicación de la Ley
Las disposiciones contenidas en la presente Ley serán de aplicación a las diferentes
actuaciones, tanto individuales como colectivas, ya sean de carácter público o privado,
que en materia de drogodependencias y otros trastornos adictivos se desarrollen en el
ámbito territorial de la Comunidad de Madrid.
Artículo 3. De los destinatarios
Se entiende por tales todos los españoles residentes o transeúntes en la Comunidad
de Madrid, así como los extranjeros inscritos en el Padrón del municipio de la
Comunidad de Madrid en que residan habitualmente, en las mismas condiciones que
los españoles. Asimismo, los extranjeros que acudan los Servicios o Centros en
situaciones de urgencia, las extranjeras embarazadas durante el período de embarazo,
parto y posparto y los extranjeros menores de edad en las mismas condiciones que los
españoles.
En todo caso, las administraciones prestarán una especial atención al ámbito de la
infancia y la adolescencia en relación con las drogodependencias y otros trastornos
adictivos.
Artículo 4. Definiciones
1. A los efectos de esta Ley, se considerará como droga toda aquella sustancia que,
introducida en un organismo vivo, puede modificar una o más funciones de éste,
siendo capaz de generar dependencia, provocar cambios en la conducta y efectos
nocivos para la salud y el bienestar social. Tienen tal consideración:
a) Las bebidas alcohólicas de graduación superior a 1 grado porcentual de su
volumen.
b)
El tabaco.
431
c) Las sustancias estupefacientes y psicotrópicas sometidas a control de
conformidad con lo establecido en las normas nacionales y convenios internacionales
suscritos por el Estado español.
d) Determinados productos de uso industrial o vario, como los inhalantes y colas,
en uso distinto a aquel para el que estos productos fueron comercializados, y que
pueden producir los efectos y consecuencias descritos en el apartado 1 de este artículo.
e) Cualquier otra sustancia no incluida en los apartados anteriores, que cumpliera
la definición establecida en el apartado 1 de este artículo.
2.
En el marco de esta Ley se entiende por:
a) Trastorno adictivo: Patrón desadaptativo de comportamiento que provoca un
trastorno psíquico, físico o de ambos tipos, por abuso de sustancias o conducta
determinada, repercutiendo negativamente en las esferas psicológica, física y social de
la persona y su entorno.
b) Drogodependencia: Trastorno adictivo definido como aquel estado psíquico, y a
veces físico y social, causado por la acción recíproca entre un organismo vivo y una
droga, que se caracteriza por modificaciones en el comportamiento y por otras
reacciones que comprenden siempre un impulso irreprimible por consumir una droga
en forma continuada o periódica, a fin de experimentar sus efectos psíquicos y físicos y,
a veces, para evitar el malestar producido por su privación.
c) Drogodependientes:
drogodependencia.
Se
entiende
por
tal
aquella
persona
que
sufre
d) Prevención: Conjunto de actuaciones encaminadas a eliminar o modificar los
factores de riesgo y a fomentar factores de protección frente al consumo de drogas, o a
otras conductas adictivas, con la finalidad de evitar que éstas se produzcan, se retrase
su inicio, o bien, que no se conviertan en un problema para la persona o su entorno
social.
e) Tratamiento: Conjunto de medios de toda clase, físicos, higiénicos, biomédicos,
farmacéuticos, psicológicos y quirúrgicos, que se ponen en práctica para la curación o
alivio de las enfermedades.
f) Desintoxicación: Proceso terapéutico orientado a la interrupción de la
intoxicación producida por una sustancia exógena al organismo.
g) Deshabituación: Proceso orientado al aprendizaje de habilidades que permitan al
drogodependiente enfrentarse a los problemas asociados al consumo de drogas, con el
objetivo final de eliminar su dependencia de las mismas.
h) Rehabilitación: Proceso en el que el uso combinado y coordinado de medidas
médicas, sociales y educativas, ayudan a los individuos a alcanzar los más altos niveles
funcionales posibles y a integrarse en la sociedad.
432
i) Integración: Proceso de incorporación de una persona a su entorno habitual como
ciudadano responsable y autónomo, en el que se incluyen tanto la recuperación de las
capacidades individuales de integración social como los cambios sociales necesarios
para la aceptación de las personas drogodependientes.
j) Reducción de daños y riesgos: Estrategias de intervención dirigidas a disminuir
los efectos especialmente negativos que pueden producir algunas formas del uso de
drogas o de las patologías asociadas al mismo, así como otras estrategias de
intervención orientadas a modificar las conductas susceptibles de aumentar los efectos
especialmente graves para la salud asociados al uso de drogas.
k) Evaluación: Análisis de los indicadores establecidos en relación a las actividades
realizadas en la prevención, tratamiento e integración de los sujetos
drogodependientes para la elección de las más adecuadas y el establecimiento de
prioridades científico-técnicas, económicas o sociales.
l) Centros sociosanitarios: Aquellos que atiendan a sectores de la población tales
como personas mayores, personas con discapacidad y cualesquiera otros cuyas
condiciones de salud requieran, además de las atenciones sociales que les presta el
centro, determinada asistencia sanitaria.
3. En el ámbito de esta Ley, se consideran drogas institucionalizadas o socialmente
aceptadas aquellas que puedan ser adquiridas y consumidas legalmente, siendo las
principales las bebidas alcohólicas, el tabaco y los psicotropos cuando no se cumplan
las disposiciones legales de prescripción y dispensación.
Artículo 5. Principios generales
1. Las actuaciones que en materia de drogodependencias y otros trastornos
adictivos se desarrollen en la Comunidad de Madrid responderán a los principios
rectores que para todo el Sistema Sanitario Autonómico se enuncian en el artículo 2 de
la Ley 12/2001, de 21 de diciembre, de Ordenación Sanitaria de la Comunidad de
Madrid.
2. En el ámbito de aplicación de esta Ley, y complementando específicamente
dichos principios rectores, las Administraciones Públicas competentes en la materia,
adecuarán su actuación a los siguientes principios:
a)
Responsabilidad pública y coordinación institucional de actuaciones.
b) Descentralización, responsabilidad, equidad y autonomía en la gestión de los
programas y servicios.
c) Participación activa de la comunidad y de los propios afectados en el impulso y
ejecución de las políticas de actuación.
433
Asimismo, la Comunidad de Madrid intervendrá sobre las condiciones ambientales y
socioculturales que inciden como factores de riesgo en el consumo de sustancias
capaces de generar dependencia.
3. La promoción activa de hábitos de vida saludables y de una cultura de salud que
incluya el rechazo al consumo de drogas, así como la modificación de actitudes y
comportamientos de la sociedad respecto a las drogodependencias, generando una
conciencia solidaria de apoyo y asistencia a las personas con problemas de
drogodependencia.
4. La consideración, a todos los efectos, de las drogodependencias y otros trastornos
adictivos como enfermedades comunes con repercusiones en las esferas biológica,
psicológica y social de la persona.
5. La consideración integral e interdisciplinar del proceso continuado de la
prevención de drogodependencias, asistencia e integración social del
drogodependiente, mediante la coordinación de diferentes actuaciones sectoriales y de
las administraciones y entidades e instituciones, contando con la participación activa
de la comunidad en la ejecución y control de las intervenciones destinadas a abordar
los problemas relacionados con el consumo de drogas.
6. La selección e implantación de las actuaciones y programas en materia de drogas
en el marco de la ordenación sanitaria y de acción social de la Comunidad de Madrid,
con sujeción a criterios de eficiencia y evaluación continua de resultados con la
consideración prioritaria de las políticas y actuaciones preventivas en materia de
drogodependencias.
7. La aplicación del principio de equidad en la salud entendida como el derecho de
todas las personas a disfrutar de igualdad de oportunidades en función de su
necesidad para desarrollar y mantener su salud a través de un acceso igualitario a los
servicios sin que exista discriminación alguna.
TÍTULO I. De la reducción de la demanda a través de medidas preventivas
CAPÍTULO I. De la prevención de las drogodependencias y de otros trastornos
adictivos
Artículo 6. Medidas preventivas generales
Corresponde a las Administraciones Públicas, en sus respectivos ámbitos de
competencias, intervenir en las condiciones sociales y factores de riesgo que pueden
favorecer el consumo de drogas, especialmente entre los niños y jóvenes, y, además,
adoptar medidas que tiendan a evitar los perjuicios para la salud que se derivan de
dicho consumo. En este sentido habrán de desarrollar, promover, apoyar, fomentar,
coordinar, controlar y evaluar los programas y actuaciones tendentes a:
434
a) Informar adecuada y oportunamente a la población sobre las sustancias que
puedan generar dependencia, sus características y consecuencias del abuso de las
mismas de forma veraz y científicamente contrastada.
b) Educar para la salud, potenciando hábitos saludables frente a las actitudes
favorecedoras del consumo de drogas, al objeto de conseguir una «cultura de la salud»
que incluya el rechazo a las drogas.
c) Formar profesionales que actúen en el campo de la prevención de
drogodependencias y otros trastornos adictivos.
d) Promocionar factores de protección que incrementen valores preventivos
respecto a las drogas y modifiquen las condiciones sociales y los factores de riesgo que
puedan favorecer el consumo de drogas.
e) Modificar las percepciones, actitudes y comportamientos de la población
respecto a las drogodependencias y otros trastornos adictivos generando una
conciencia social solidaria y participativa frente a este problema.
f) Adoptar medidas que tiendan a evitar los perjuicios para la salud que se derivan
del consumo de drogas, no sólo para los consumidores, sino para terceros ajenos al
consumo de estas sustancias.
g) Promover de forma prioritaria acciones preventivas dirigidas a la población
infantil, adolescente y de especial riesgo en la Comunidad de Madrid.
h) Potenciar la implantación y desarrollo de programas de prevención comunitaria,
educativa, familiar y laboral necesarios para que las políticas de prevención de las
drogodependencias sean efectivas.
i) Coordinar e impulsar las actividades tendentes a prevenir el consumo de drogas
entre las Administraciones Públicas, Organismos públicos, Movimiento Asociativo, así
como los diferentes colectivos sociales implicados en esta problemática.
j) Promover la formalización de acuerdos de colaboración con organizaciones
sindicales y empresariales, a fin de promover la prevención en el ámbito laboral.
k) Fomentar la formalización de convenios con Organismos e Instituciones
públicas, Universidades y Entidades sin ánimo de lucro en materia de prevención de
drogodependencias y otros trastornos adictivos.
l)
Limitar la presencia, promoción y venta de drogas.
m) Fomentar alternativas de ocio y tiempo libre que conlleven la reducción de la
atracción social sobre las drogas, así como la demanda de las mismas.
n) Incidir especialmente en la toma de conciencia de la sociedad madrileña sobre el
carácter de drogas del alcohol y del tabaco.
435
ñ) Disponer de sistemas de información que garanticen el conocimiento
permanente y la evolución de los patrones de consumo, así como la evaluación de las
intervenciones realizadas.
o) Fomentar el movimiento asociativo juvenil, favoreciendo la participación en
programas culturales, de ocio, especialmente nocturno, deportivos, medioambientales,
de educación para la salud y de apoyo a colectivos que viven en situación de riesgo
social.
Artículo 7. Criterios de actuación
1. Los ámbitos prioritarios de la prevención en drogodependencias y otros
trastornos adictivos serán el comunitario, escolar, familiar y laboral. La prevención se
realizará mediante el desarrollo de actividades, en cuya elaboración podrán participar
activamente las organizaciones y asociaciones sociales, cuyas iniciativas y actividades
serán favorecidas por los poderes públicos.
2. Las actuaciones desarrolladas en materia de prevención en drogodependencias y
otros trastornos adictivos por las Administraciones Públicas, entidades privadas e
instituciones, deberán enmarcar la prevención en drogodependencias en un ámbito
general de promoción y educación para la salud.
3. Los programas preventivos estarán orientados a fomentar aquellos
comportamientos alternativos a los consumos de drogas, a través de la modificación de
hábitos, actitudes, información y valores, así como de las condiciones del entorno que
favorezcan dichos comportamientos de riesgo.
4. Los programas preventivos se dirigirán preferentemente a sectores específicos de
la sociedad, especialmente a la población infantil, adolescente y otras de especial
riesgo, y contarán en su diseño, ejecución y evaluación con la participación de
personas, entidades y asociaciones que puedan favorecer el cumplimiento de los
objetivos del programa, y especialmente con los Organismos Públicos competentes en
materia de menores.
Artículo 8. Información
1. Las Administraciones Públicas promoverán estrategias de comunicación
adaptadas a la consecución de objetivos en el fenómeno de las drogodependencias y
otros trastornos adictivos, sus causas y efectos, a fin de modificar actitudes y hábitos.
Para la difusión de sus Campañas Institucionales sobre prevención de
drogodependencias, la Consejería de Sanidad dispondrá de espacios gratuitos de
publicidad en los medios de comunicación de titularidad pública de la Comunidad de
Madrid con un máximo del 5 por 100 del tiempo dedicado a la publicidad en cada una
de las franjas horarias elegidas por el propio Organismo competente y durante todo el
tiempo que duren las campañas.
436
2. La Consejería de Sanidad conocerá e informará de las necesidades y recursos
preventivos, así como de la demanda asistencial, la morbilidad y la mortalidad
originadas por el uso y/o abuso de sustancias que generan dependencia. Asimismo,
informará a la población de todas las estructuras asistenciales sociosanitarias,
facilitando el acceso a las mismas. La Consejería de Sanidad, a través de la Agencia
Antidroga, facilitará asesoramiento y orientación sobre la prevención y el tratamiento
de las drogodependencias y otros trastornos adictivos.
3. Los entes locales, en sus respectivos ámbitos territoriales, desarrollarán acciones
de información y educación de la población en las materias reguladas por la presente
Ley, siguiendo las directrices de actuación establecidas por el Organismo regional
competente en materia de drogodependencias.
Artículo 9. Investigación y Documentación
1. Con el objeto de aumentar en nuestra Comunidad Autónoma los conocimientos
sobre el fenómeno de las drogodependencias y de otros trastornos adictivos, la
Consejería de Sanidad promoverá la realización de estudios y la ejecución de proyectos
de investigación en relación con esta materia.
2.
La Consejería de Sanidad promoverá asimismo:
a) Encuestas periódicas y estudios epidemiológicos, sanitarios, económicos y
sociales para conocer los riesgos, la incidencia, prevalencia y problemática de las
drogodependencias en la Comunidad.
b) Líneas de investigación, básica y aplicada, en el ámbito de las
drogodependencias y la formación relacionada con la problemática social, sanitaria y
económica sobre el fenómeno.
c)
Centros y servicios de documentación sobre dependencias.
3. La Comunidad de Madrid creará premios tendentes a la estimulación de las
actuaciones tanto de carácter preventivo, asistencial o de integración social o de
investigación en cualquiera de estos ámbitos que destaquen por su calidad, resultado e
innovación.
CAPÍTULO II. De la prevención escolar y comunitaria de las drogodependencias y
de otros trastornos adictivos
Artículo 10. Educación para la Salud
1. Las Administraciones Públicas desarrollarán las actuaciones precisas con la
finalidad de que la población, y en especial aquellos colectivos más desfavorecidos,
adquieran actitudes, hábitos, información y valores alejados de los problemas de las
drogas.
437
En el ámbito familiar se potenciarán las acciones dirigidas a mejorar las condiciones
de vida y superar los factores de marginación de las familias que inciden en el
consumo de drogas.
Las Administraciones competentes en materia educativa, sanitaria, social y juvenil,
colaborarán en la promoción de la salud en el ámbito educativo a través del desarrollo
de programas de salud y de prevención de drogas en todas las etapas educativas.
Asimismo, colaborarán en el desarrollo de los programas formativos dirigidos a
alumnos y alumnas, padres y madres, personal docente y no docente de los centros,
con el fin de realizar la prevención en las drogodependencias y otros trastornos
adictivos, actuando de forma coordinada para dicha finalidad.
2. Las Administraciones Públicas potenciarán una política global de alternativas al
consumo de drogas y al desarrollo de otras conductas potencialmente adictivas,
actuando en los ámbitos cultural, deportivo y social. A tal efecto, se impulsarán
servicios socioculturales, actividades de ocio y tiempo libre y se promocionará el
deporte.
Asimismo, se introducirá en el currículo formativo escolar el aprendizaje en la
elección de formas de ocio y diversión saludables.
Artículo 11. Formación
1. El Gobierno de Madrid promoverá programas específicos de formación para
aquellos colectivos relacionados con la prevención, asistencia e integración social en
materia de drogodependencias y otros trastornos adictivos.
2. Se considerará prioritaria la inclusión de contenidos formativos en
drogodependencias y otros trastornos adictivos dirigidos a los siguientes colectivos:
a) Profesionales del sistema sanitario madrileño, así como el de los servicios
sociales.
b)
Profesionales de la red de asistencia a las drogodependencias.
c) Educadores de enseñanza primaria y secundaria, bien de manera específica o
entroncados dentro de los programas de educación para la salud.
d)
Asociaciones de padres de alumnos.
e) Asociaciones de ayuda y autoayuda, voluntariado social, asociaciones juveniles y
movimiento asociativo relacionados directa o indirectamente con las
drogodependencias de nuestra Comunidad Autónoma.
f) Personal al servicio de la Administración de Justicia, de la Administración
Penitenciaria, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como las Policías
Municipales de la Comunidad Autónoma.
g)
Representantes de los empresarios, trabajadores y delegados de prevención.
438
h)
Profesionales de instituciones públicas o privadas de atención a menores.
i)
Profesionales de oficinas de farmacia.
j)
Profesionales de los medios de comunicación.
k) Estudiantes de pregrado de facultades o escuelas universitarias relacionados con
el tema de las drogas.
l)
m)
Empresarios y servicios médicos de las empresas.
Profesionales de bares de copas, discotecas y locales de ocio en general.
3. Estas actuaciones de formación podrán ser realizadas en colaboración con otras
entidades públicas o privadas de nuestra Comunidad Autónoma.
4. El Gobierno de Madrid, en colaboración con las universidades de la Comunidad
Autónoma, adoptará las medidas oportunas para la incorporación, en los programas
de estudios universitarios, de la educación para la salud y de todos los contenidos
necesarios para el aumento y mejora de la adecuada formación de universitarios en los
distintos aspectos de las drogodependencias y otros trastornos adictivos y para la
formación de especialistas en esta materia que les capacite para el ejercicio de la
profesión. Igualmente, se fomentarán los estudios de posgraduados en nuestra
Comunidad Autónoma y en las diferentes áreas de intervención en
drogodependencias.
TÍTULO II. Asistencia e integración
CAPÍTULO I. Asistencia a drogodependientes
Artículo 12. Objetivos Generales
Las acciones asistenciales que se desarrollen en la Comunidad de Madrid dirigidas
hacia los sujetos protegidos a que se hace referencia en el artículo 3 afectados por
drogodependencias y otros trastornos adictivos, tendrán por finalidad:
1. Garantizar la asistencia a las personas afectadas por problemas de consumo y
dependencia de drogas y otros trastornos adictivos en condiciones de equidad con
otras enfermedades, asegurando en todo caso la calidad y eficacia de los diferentes
servicios y programas integrados en la red sanitaria única de utilización pública.
2. Potenciar los programas de integración social como objetivo del proceso
asistencial, favoreciendo la conexión de los programas asistenciales con los primeros.
Como mejor vía de integración social, se desarrollarán estrategias orientadas al acceso
y mantenimiento en el ámbito laboral de la población drogodependiente.
3. Garantizar el respeto a los derechos de las personas con drogodependencias
como usuarios de los distintos servicios.
4. Adecuar los dispositivos asistenciales de la red pública a las necesidades
asistenciales de las personas drogodependientes, y de aquellas que padezcan otros
439
trastornos adictivos, garantizando el acceso libre a dichos dispositivos, de acuerdo con
la Ley 14/1986, de 25 de abril (RCL 1986, 1316) , General de Sanidad, y con la Ley
12/2001, de 21 de diciembre, de Ordenación Sanitaria de la Comunidad de Madrid.
5. Mejorar los niveles de salud y la calidad de vida de las personas
drogodependientes.
6. Reducir la
drogodependiente.
problemática
social
y
jurídico-penal
de
la
población
7. Impulsar la cultura social favorecedora de la solidaridad y colaboración de la
comunidad en la asistencia e integración social de las personas drogodependientes, y
que incluya un rechazo al consumo de drogas.
8. Cooperar con las organizaciones no gubernamentales y las asociaciones de
autoayuda de afectados y familiares, como colaboradores del proceso asistencial.
Artículo 13. Criterios de actuación
Los servicios sanitarios públicos de atención a drogodependientes de la Comunidad
de Madrid adecuarán sus actuaciones a los siguientes criterios:
1. La oferta terapéutica para la atención a las personas drogodependientes deberá
ser accesible y diversificada, profesionalizada y de carácter interdisciplinar, incluyendo
las diferentes tipologías de tratamiento de eficacia científica reconocida existentes,
incluyéndose como un apartado más las diferentes líneas de intervención definidas
como reducción de los riesgos y los daños, entre las cuales deben incluirse:
a) De prevención de enfermedades y de asesoramiento y apoyo psicológico
dirigidos a las personas afectadas y a las personas que conviven con ellas.
b) De mantenimiento, mediante la prescripción y dispensación de medicación
sustitutiva en la red asistencial.
c) De educación sanitaria, que facilite a los afectados la adecuada utilización de los
recursos sanitarios necesarios para evitar la transmisión de enfermedades.
2. La asistencia a drogodependencias se prestará en el ámbito comunitario,
aplicando con carácter preferente el criterio de proximidad al domicilio del usuario y
su entorno, potenciándose los dispositivos y programas asistenciales en régimen
ambulatorio.
3. La atención al drogodependiente y sus familiares se realizará a través del sistema
sanitario público y del sistema de servicios sociales de la Comunidad de Madrid,
adecuando sus recursos en función de las necesidades de la población e incorporando,
cuando sea necesario, los recursos privados, convenientemente acreditados, para
completar y diversificar los programas terapéuticos.
440
4. La atención sanitaria tendrá como objetivos principales, la desintoxicación, la
deshabituación, la disminución de riesgos, la reducción de daños y la mejora de las
condiciones generales de salud de las personas con drogodependencias, siendo la
integración social del drogodependiente el objetivo final del proceso asistencial, para lo
cual se coordinarán los diferentes recursos y dispositivos de la red.
5. La integración social de las personas drogodependientes se apoyará en las redes
generales y en su familia y entorno afectivo, adoptando, cuando sea necesario, medidas
especiales destinadas a conseguir la igualdad de oportunidades.
6. La evaluación permanente de la calidad de los procesos y resultados de los
diferentes centros, servicios y modelos de atención.
Artículo 14. Actuaciones en materia de asistencia
La Administración de la Comunidad de Madrid, dentro del ámbito de sus
competencias y en colaboración con las Administraciones Públicas correspondientes,
así como las entidades e instituciones privadas, convenientemente acreditadas,
promoverá las siguientes actuaciones:
1. La atención a los drogodependientes desde las redes generales de los sistemas
sanitarios y de servicios sociales, siempre desde un enfoque multidisciplinar,
especialmente en el nivel primario.
2. La adecuación progresiva de la oferta asistencial en centros específicos de
atención a drogodependientes, fundamentalmente en cuanto al desarrollo de
actividades, programas, plazas y en todas aquellas medidas que favorezcan la
accesibilidad de los usuarios a los recursos y faciliten su atención.
3. La inspección y control periódico de los centros, servicios, establecimientos y
otros dispositivos de atención al drogodependiente, ya sean de carácter público o
privado.
4. La realización de programas encaminados a la disminución de riesgos, reducción
de daños y mejora de las condiciones sociales y sanitarias del drogodependiente,
incluyendo actividades de educación sanitaria, asesoramiento y apoyo psicológico a
personas usuarias de drogas portadoras de enfermedades transmisibles y a sus
familiares.
5. El desarrollo de programas específicos dirigidos a la población
drogodependiente de alta cronicidad y máximo riesgo sanitario. Estos programas
incluirán la accesibilidad a tratamientos con sustitutivos opiáceos u otros fármacos de
eficacia clínica demostrada, el control sanitario y la atención social y personalizada.
6. La potenciación de programas de integración social de personas
drogodependientes y de asesoramiento a sus familiares, así como los de formación
ocupacional y profesional del drogodependiente, con objeto de conseguir su progresiva
integración social y laboral.
441
7. La sensibilización de la sociedad en general, con el fin de promover la
participación activa y solidaria de la comunidad en el proceso de asistencia e
integración social del drogodependiente y de modificar las actitudes negativas hacia el
mismo.
8. La potenciación de programas y recursos dirigidos específicamente a mujeres
drogodependientes con cargas familiares no compartidas y con otros factores añadidos
de riesgo.
9. La equiparación del drogodependiente a otros enfermos, y la consideración de la
drogodependencia, a efectos asistenciales, como una enfermedad.
Artículo 15. Ámbito judicial y penitenciario
La Comunidad de Madrid en el ámbito judicial y penitenciario:
1. Promoverá la realización de programas de educación sanitaria y atención,
encaminados fundamentalmente a la reducción de riesgos y daños y a la mejora de las
condiciones generales de salud del drogodependiente.
En este mismo sentido se incorporarán programas dirigidos a aquellos reclusos
portadores del virus de inmunodeficiencia adquirida humana (VIH), tuberculosis y
otras patologías, destinados fundamentalmente a evitar la transmisión de estos
procesos.
2. Favorecerá la asistencia al penado en el medio penitenciario con el fin de que éste
realice un proceso de tratamiento en el medio en que se encuentra y facilitar así su
futura integración social.
En este sentido promoverá la adopción de convenios de colaboración con otras
Administraciones. En todos estos casos, la competencia en la adopción de estrategias
terapéuticas residirá en los técnicos del organismo competente en materia de asistencia
sanitaria al drogodependiente de la Comunidad de Madrid.
3. Propiciará, a través de centros y servicios públicos o privados acreditados, la
posibilidad de dar curso a las demandas de medidas alternativas al cumplimiento de la
pena u otras medidas exigidas por la Administración de Justicia e Instituciones
Penitenciarias de atención al drogodependiente en los recursos de la red pública.
4. Mantendrá canales de información permanentes con la Administración
Penitenciaria, para de esta forma favorecer el acceso del interno, una vez haya
cumplido su pena de privación de libertad, a los recursos asistenciales normalizados en
el medio comunitario.
5. Establecerá programas de colaboración para atender de forma eficaz los
problemas de naturaleza jurídico-penales de la población drogodependiente. Este
apartado incluirá la función de asesoramiento y formación a las diferentes Instituciones
442
u Organizaciones implicadas en el campo de las drogodependencias en los ámbitos
judicial y penitenciario.
Artículo 16. Ámbito laboral
1. La Comunidad de Madrid impulsará la realización de programas de prevención
y asistencia de trabajadores con problemas de consumo de drogas, incluido el alcohol y
el tabaco, así como con otros tipos de trastornos adictivos. En el diseño, ejecución y
evaluación de estos programas podrán participar los sindicatos, organizaciones
empresariales y servicios de prevención, así como los Comités de Seguridad y Salud en
las empresas e instituciones.
2. La Comunidad de Madrid potenciará los acuerdos entre organizaciones
empresariales y sindicatos encaminados a la reserva de puesto de trabajo de los
trabajadores drogodependientes durante su proceso de recuperación. El Gobierno
Regional facilitará en el marco de dichos acuerdos la atención a los trabajadores
afectados.
3. La Comunidad Autónoma en sus centros, establecimientos y servicios, reservará
el puesto de trabajo de la persona drogodependiente durante el proceso de
tratamiento, en las condiciones y con las limitaciones que contempla la normativa
aplicable. Los Comités de Seguridad y Salud de las distintas dependencias de la
Administración Regional velarán por la aplicación de lo dispuesto en la presente Ley a
sus trabajadores.
4. El Gobierno Regional promoverá la creación de un clima favorecedor para que
las drogodependencias, tal y como están definidas en la presente Ley, o las patologías
derivadas del consumo de drogas, no sean un instrumento de discriminación en el
ámbito laboral. Asimismo, se facilitará desde dicho medio el acceso de los
drogodependientes a los servicios especializados en atención a las drogodependencias.
CAPÍTULO II. De los derechos y deberes de los pacientes
Artículo 17. Derechos
Las personas drogodependientes o con otros trastornos adictivos, dispondrán de
todos los derechos recogidos en el ordenamiento jurídico del Estado y de la
Comunidad de Madrid, y en particular de los siguientes:
a) A la igualdad de acceso a los dispositivos asistenciales y al respeto de su
personalidad, dignidad e intimidad, sin que puedan ser discriminados por ninguna
causa.
b) A la asistencia, dentro de la red pública asistencial de la Comunidad de Madrid y
de los centros privados concertados.
c) A la información sobre los servicios y recursos a los que se puede acceder y los
requisitos y exigencias que plantea su tratamiento.
443
d) A recibir un tratamiento adecuado, prestado por centros y servicios acreditados.
En el caso de que un menor de dieciséis años precise atención sanitaria por consumo de
bebidas alcohólicas u otras drogas, los centros o servicios sanitarios que presten la
atención, deberán comunicar la situación del menor a los padres o tutores para que
éstos se hagan cargo del menor. Asimismo, también se pondrá en conocimiento de
dichos padres o tutores cuando fuese menor de dieciocho años y la situación, a juicio
facultativo, pudiera considerarse de gravedad.
En el caso de que los padres o tutores no quisieran hacerse cargo del menor, el
Centro deberá poner los hechos en conocimiento del Fiscal de Menores.
e) A la libre elección entre las diferentes ofertas terapéuticas reconocidas, con el
pertinente asesoramiento técnico.
f) A la voluntariedad para iniciar y cesar un proceso terapéutico, excepto en los
casos señalados por la legislación vigente.
g) A la confidencialidad de toda la información relativa a su proceso de
drogodependencia, de acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de
diciembre (RCL 1999, 3058) , de Protección de Datos de Carácter Personal; en el Real
Decreto 994/1999, de 11 de junio (RCL 1999, 1678) , por el que se aprueba el
Reglamento de medidas de seguridad de los ficheros automatizados que contengan
datos de carácter personal; y en la Ley 8/2001, de 13 de julio (LCM 2001, 381) , de
Protección de Datos de Carácter Personal en la Comunidad de Madrid, así como en la
Ley 12/2001, de 21 de diciembre, de Ordenación Sanitaria de la Comunidad de
Madrid.
h) A la información, verbal o por escrito, de su programa terapéutico
individualizado, una vez evaluado su proceso por el equipo terapéutico. El paciente
podrá solicitar, si así lo desea, esta información por escrito.
i) A la información adecuada, comprensible, verbal o, en su caso, escrita, en
referencia a la medicación que se le prescriba en el proceso de tratamiento que esté
siguiendo.
j) A que se le extienda certificación gratuita acreditativa sobre su situación, así
como sobre el tratamiento que haya seguido (informe de alta) o esté siguiendo.
k) A que quede constancia por escrito o en soporte técnico adecuado de todo su
proceso asistencial. En caso de que dicho soporte fuere informático estará en todo caso
sujeto a las disposiciones reguladoras que garanticen la confidencialidad de los datos y
el uso de los mismos, siéndole solicitada la preceptiva autorización para el tratamiento
y cesión de dichos datos, salvo en las excepciones que marca la Ley.
l) A ser advertido de si el tratamiento que se le aplique puede ser utilizado para un
proyecto docente de investigación, que en ningún caso podrá comportar peligro
adicional para su salud. En todo caso será imprescindible su previa autorización
444
garantizándose que su negativa no implicará ningún tipo de discriminación, en lo
relativo a su asistencia.
m) A conocer el nombre y cualificación profesional de las personas encargadas de
su asistencia, que deberán estar debidamente identificadas.
n) A saber quién es la persona, personas, unidades o servicios a las que puede
dirigirse para preguntar o plantear cuestiones o quejas, así como los mecanismos y vías
para formular las mismas.
ñ) A cesar en la utilización de los servicios o en la permanencia en el centro por
voluntad propia. El ejercicio de este derecho podrá ser objeto de limitaciones de
conformidad con lo establecido en la legislación vigente.
o)
A conocer la normativa del centro en lo que pueda afectarle.
p) A la firma de un contrato terapéutico que explicite los derechos y deberes y
contemple la eventual participación activa de la familia o responsable del paciente a lo
largo del proceso.
Artículo 18. Deberes
1. El usuario del sistema de atención e integración social del drogodependiente se
verá obligado, por su parte, a observar los siguientes deberes:
a) A cumplir todas las especificaciones e indicaciones que, a lo largo del programa
de tratamiento, voluntariamente aceptado, se le indiquen.
b) A respetar las normas de funcionamiento interno de cada centro, servicio o
establecimiento asistencial y de integración que previamente le hayan sido
comunicadas.
c) A someterse a las determinaciones toxicológicas que le sean indicadas, en el
momento en que se le señalen.
d) A la firma de la baja voluntaria en caso de negativa al tratamiento o abandono de
la atención.
e) A responder a las cuestiones que, respetando sus derechos como persona, le sean
planteadas en el curso de su tratamiento o proceso de integración.
f) A tratar con respeto a todo el personal del centro y a los demás usuarios del
servicio, evitando las conductas agresivas hacia los mismos y colaborando en el buen
mantenimiento de las instalaciones.
g) A observar una conducta basada en el mutuo respeto, tolerancia y colaboración,
encaminada a facilitar una mejor convivencia.
445
2. En el caso de hacer uso de su derecho a la negativa al tratamiento, prevista en los
apartados anteriores, se considerará como abandono del mismo, determinando la baja
correspondiente.
Artículo 19. Garantías de los Derechos
1. La Comunidad de Madrid desarrollará reglamentariamente el contenido y el
alcance específico de los derechos reconocidos en el artículo 17 .
2. Los centros y servicios sanitarios y sociosanitarios públicos y privados de
atención al drogodependiente dispondrán de información accesible acerca de los
derechos y deberes de los usuarios así como hojas de reclamaciones y sugerencias.
3. Las infracciones relativas a los derechos recogidos en el artículo 17 estarán
sometidas al régimen sancionador contemplado en esta Ley, sin perjuicio de las
responsabilidades disciplinarias o de otro tipo que pudieran surgir para el personal
autor de las mismas.
4. Las infracciones relativas a los deberes de los usuarios recogidos en el artículo
anterior no podrán dar lugar nunca a la expulsión de la red asistencial de utilización
pública, sino tan sólo, en su caso, a cambios de programa asistencial o de tratamiento,
salvo la negativa a recibir la atención sanitaria correspondiente.
5. El ingreso de un persona en un centro o servicio de carácter residencial o su
inclusión en tratamiento ambulatorio, vendrá precedido de la aceptación del
correspondiente contrato terapéutico, en el que se reflejen con claridad los derechos y
obligaciones a observar en el mismo. La aceptación deberá realizarse por escrito
vinculando al paciente hasta la finalización o baja del tratamiento.
CAPÍTULO III. Del sistema de asistencia al drogodependiente
Artículo 20. Características generales
1. El Sistema de Asistencia al drogodependiente se configura como una red de
atención pública diversificada, que integra de forma coordinada centros y servicios
generales y específicos, complementados con recursos privados debidamente
acreditados.
2. El Gobierno regional establecerá reglamentariamente los requisitos y
procedimientos para la acreditación y funcionamiento de los centros y servicios de
atención al drogodependiente. Los centros y servicios de atención al drogodependiente
tienen el carácter de sociosanitarios con el alcance determinado en el artículo 4.2.l) .
3. Los centros y servicios sociosanitarios de atención a drogodependientes se
sujetarán, en todo caso, a las medidas de inspección, control e información estadística,
sociosanitaria y de cualquier otro tipo que establezca la legislación vigente.
Artículo 21. Niveles asistenciales
446
1. El Sistema de Asistencia al Drogodependiente se estructura en dos niveles de
intervención:
a) Un primer nivel a cargo, fundamentalmente, de los centros, dispositivos y
programas de atención básica cuyas funciones esenciales son la información,
orientación, diagnóstico, detección precoz, reducción del daño y otras análogas.
b)
Un segundo nivel, configurado por unidades específicas.
2.
Serán determinados y desarrollados reglamentariamente:
a)
Las funciones básicas de cada nivel.
b)
Los centros, servicios, dispositivos y recursos que los integran.
c)
El circuito terapéutico.
d)
La jerarquización de los recursos.
e)
Las condiciones de acceso y derivación de drogodependientes.
f)
La inclusión de niveles complementarios de intervención.
3. La Agencia Antidroga establecerá los mecanismos de coordinación y líneas de
actuación de los centros, servicios, dispositivos y recursos de la red pública,
garantizando una actuación integral en el territorio.
CAPÍTULO IV. Integración del drogodependiente
Artículo 22. De los criterios generales
1. La cobertura de las situaciones de necesidad social y el desarrollo de acciones
dirigidas a la integración social de las personas drogodependientes corresponde,
mediante la adecuada coordinación, a los Organismos competentes en materia de
drogodependencias y de servicios sociales de la Comunidad de Madrid.
2. La integración social del drogodependiente forma parte, como un elemento más,
de un plan global que comprende no sólo aspectos biológicos, psicológicos y sociales
del fenómeno de las drogodependencias, sino también la intervención sobre el
individuo, su entorno y la comunidad.
La citada integración debe aceptarse como un proceso flexible, en el que caben
objetivos mínimos, intermedios y definitivos, por lo que deberá promover y afianzar
actitudes y hábitos de autonomía personal, autoestima y asunción de
responsabilidades.
3. La igualdad en el acceso a los recursos, actividades y prestaciones del sistema,
abarca a las personas drogodependientes como a cualquier ciudadano, con sus
derechos y obligaciones, insertándolas en el conjunto de las acciones normalizadas de
todos los servicios públicos.
447
4. Los poderes públicos potenciarán aquellas actuaciones encaminadas a favorecer
la integración social del drogodependiente, mediante la utilización conjunta y
coordinada de los diferentes programas de la red de servicios sociosanitarios y de
servicios sociales.
5. La Administración Autonómica desarrollará programas orientados a la
promoción del movimiento asociativo y a la integración social y familiar, y se
fomentará el voluntariado u otras formas de apoyo y ayuda al drogodependiente que
actúen coordinadamente con la red de servicios sociosanitarios.
6. Las Administraciones Públicas evaluarán los recursos destinados a la integración
y procurarán su adecuación a las necesidades reales de la población drogodependiente.
Artículo 23. De la integración social
1. La integración social de las personas drogodependientes se realizará mediante
una intervención individual y comunitaria, persiguiendo como fin último la
integración y normalización del individuo en la sociedad, apoyándose en sus recursos
personales y sociales.
2. La Administración Autonómica desarrollará programas destinados a facilitar al
drogodependiente la adquisición y el desarrollo de las estrategias y los recursos
personales y sociales que sean necesarios para su integración.
3. En el ámbito familiar, se fomentarán estrategias dirigidas específicamente al
apoyo y asistencia del entorno familiar del drogodependiente.
4. En el ámbito laboral, se potenciarán aquellas actuaciones que incidan sobre el
acceso al mismo de las personas drogodependientes, y en especial a través de acciones
como planes de empleo, desarrollo de los aspectos personales para la ocupación,
información profesional y técnicas de búsqueda activa del empleo. Asimismo, se
establecerán planes de formación que capaciten a los drogodependientes y les
permitan una más factible incorporación laboral.
5. En el ámbito de la juventud, se impulsarán intervenciones que fomenten la
formación de grupos que, además de cumplir una importante función de prevención,
se conviertan en instrumentos de integración de la juventud marginada en nuestra
sociedad. A estos efectos, se aprovecharán especialmente los correspondientes
programas generales educativos de capacitación profesional, los de empleo, los de
vivienda y los de la red de servicios sociosanitarios.
6. Se fomentará la realización de actuaciones y programas educativos dirigidos
principalmente a la adquisición de habilidades intelectuales, utilización de las
capacidades básicas del aprendizaje y la nivelación cultural.
7. Los poderes públicos velarán y propiciarán la colaboración y la coordinación de
las instituciones públicas y de iniciativa social privada, ya que para la consecución del
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objetivo de integrar en la sociedad al drogodependiente, es imprescindible la
participación de dichas instituciones, grupos y asociaciones.
8. Con el fin de favorecer la efectiva integración social de las personas
drogodependientes, los poderes públicos fomentarán los necesarios cambios en la
percepción social del fenómeno de las drogodependencias que posibiliten la aceptación
de las peculiaridades de las personas drogodependientes y de los servicios que
necesitan.
CAPÍTULO V. De los centros de asistencia e integración en el ámbito de las
drogodependencias
Artículo 24. Definición
drogodependientes
de
centros
de
asistencia
e
integración
a
los
Los centros de asistencia e integración a los drogodependientes serán aquellos tanto
públicos como privados, que realicen actuaciones específicas sobre la condición de
drogodependiente y con el objetivo último de proporcionar un programa terapéutico
dirigido a eliminar su adicción, normalizar su conducta y conseguir su integración
social.
Artículo 25. De otros centros y servicios
Se incluyen en el ámbito de esta Ley los centros o servicios de carácter público o
privado que actúan específicamente en la asistencia o integración social de los
drogodependientes, y en especial los de las organizaciones no gubernamentales que
actúan en el sector de las drogodependencias.
Artículo 26. De los requisitos mínimos de los centros de asistencia e integración de
los drogodependientes
1. Los centros de asistencia e integración de drogodependientes, tanto públicos
como privados, deberán cumplir los siguientes requisitos mínimos:
a) Contar con el personal suficiente con la titulación y con las instalaciones y
equipamientos, condiciones de capacidad e infraestructuras que reglamentariamente se
determinen.
b) El régimen de funcionamiento interno y procedimientos de actuación de estos
centros serán regulados en el desarrollo reglamentario de la presente Ley.
2. La Comunidad de Madrid establecerá reglamentariamente las normas que deberán
cumplir para poder ser acreditados y concertados por la propia Administración.
3. El comienzo de la actividad de los centros y servicios de atención a los
drogodependientes deberá ser comunicado a la Comunidad de Madrid en el plazo de
treinta días hábiles.
TÍTULO III. Del control de la oferta
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CAPÍTULO I. De las limitaciones a la publicidad y promoción de bebidas
alcohólicas y tabaco
Artículo 27. De las limitaciones a la publicidad
1. Sin perjuicio de lo establecido en las normas reguladoras de la publicidad y de
garantías de los derechos de los menores, la publicidad, tanto directa como indirecta,
de bebidas alcohólicas y tabaco observará, en todo caso, las siguientes limitaciones:
a) Queda prohibida cualquier campaña, sea como actividad publicitaria o no
publicitaria dirigida a menores de dieciocho años que induzca directa o indirectamente
al consumo de bebidas alcohólicas y tabaco.
b) En ningún caso podrán utilizarse voces o imágenes de menores de dieciocho
años, para ser utilizados como soportes publicitarios de bebidas alcohólicas y tabaco.
c) No deberá asociarse el consumo de alcohol y tabaco a una mejora del
rendimiento físico o psíquico, a la conducción de vehículos o al manejo de armas, ni
dar la impresión de que dicho consumo contribuye al éxito social o sexual, ni sugerir
que tienen propiedades terapéuticas o un efecto estimulante o sedante, o que
constituyen un medio para resolver conflictos. Tampoco podrá asociarse este consumo
a prácticas educativas, sanitarias o deportivas.
d) No deberá estimular el consumo inmoderado de bebidas alcohólicas y de tabaco
u ofrecer una imagen negativa de la abstinencia o de la sobriedad, ni subrayar como
cualidad positiva de las bebidas su alto contenido alcohólico.
e) Se limitará la emisión en programas televisivos o en otros medios de
comunicación, de cualquier imagen o contenido denigrante de la persona, con
cualquier aspecto físico o psíquico, que fomente o pueda fomentar cambios en la
conducta moral de los menores, que les pueda influir en sus hábitos, y predisponerles a
cualquier trastorno adictivo.
2. No se permitirá la publicidad de tabaco y de bebidas alcohólicas en los medios de
comunicación, en los programas, páginas o secciones dirigidos preferentemente o
exclusivamente a menores de dieciocho años.
Esta prohibición alcanza a las publicaciones editadas o divulgadas en la Comunidad
de Madrid, y a los operadores de radio, televisión, Internet u otras redes informáticas a
los que se extiende la competencia de la Comunidad de Madrid.
3. La Administración Autonómica promoverá la formalización de acuerdos de
autocontrol y autolimitación de la publicidad de bebidas alcohólicas y tabaco con
empresas fabricantes y distribuidoras de dichos productos, así como con anunciantes,
agencias y medios de publicidad a fin de restringir, para todo lo que la presente Ley no
reglamente, la actividad publicitaria de las sustancias referidas.
Artículo 28. De las prohibiciones
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1. Se prohíbe expresamente la publicidad, directa o indirecta, de bebidas alcohólicas
y tabaco:
a)
En los centros y dependencias de la Administración Autonómica.
b) En los centros oficiales no dependientes de la Comunidad Autónoma pero
situados en su territorio.
c)
En los centros destinados a menores de dieciocho años.
d)
En los centros y servicios sanitarios, sociosanitarios y de servicios sociales.
e) En los centros docentes, tanto públicos como privados, tanto los dedicados a
enseñanzas no regladas como a cualquier otro tipo de enseñanza.
f) En los establecimientos o recintos de actividades recreativas y espectáculos,
cuando estén destinados mayoritariamente a público menor de dieciocho años.
g) En los medios de transporte público, tanto en el exterior como en el interior, así
como los locales o estancias destinados para la espera de estos transportes públicos.
h) En todos los lugares donde esté prohibida su venta, suministro y consumo. Esta
prohibición no afecta a la publicidad exterior de bebidas que obtienen su graduación
mediante fermentación de la uva, manzana o cereales y cuya graduación no supere los
veinte grados centesimales.
i)
Otros centros y lugares que sean determinados reglamentariamente.
2. Las prohibiciones contenidas en este Capítulo se extienden a todo tipo de
publicidad, directa o indirecta, incluyendo la publicidad de objetos o productos que,
por su denominación, grafismo, modo de presentación o cualquier otra causa, pueda
suponer una publicidad encubierta de bebidas alcohólicas o tabaco.
Artículo 29. Promoción
1. Las actividades de promoción de bebidas alcohólicas y tabaco en ferias,
certámenes, exposiciones, muestras y actividades similares, serán realizadas en
espacios físicos diferenciados cuando tengan lugar dentro de otras manifestaciones
públicas. En estas actividades no estará permitido el acceso a menores de dieciocho
años no acompañados de personas mayores de edad, así como el ofrecimiento o la
degustación gratuita a menores de dieciocho años.
2. Estará prohibida la promoción de bebidas alcohólicas y tabaco mediante la
distribución de información por buzones, correo, teléfono o correo electrónico en el
ámbito de la Comunidad Autónoma, salvo que éste vaya dirigido nominalmente a
mayores de dieciocho años.
3. No podrán patrocinar ni financiar actividades deportivas o culturales aquellas
personas físicas o jurídicas cuya actividad principal o conocida sea la fabricación,
promoción o distribución de bebidas alcohólicas o tabaco, si ello lleva aparejada la
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publicidad de dicho patrocinio o la difusión de marcas, símbolos, imágenes o sonidos
relacionados con las bebidas alcohólicas o el tabaco, y dichas actividades deportivas o
culturales estén dirigidas fundamentalmente a menores de edad.
4. En las visitas a los centros de producción, elaboración y distribución de bebidas
alcohólicas y tabaco, no podrá ofrecerse ni hacer probar los productos a los menores de
edad.
CAPÍTULO II. De las limitaciones a la venta y consumo de bebidas alcohólicas
Artículo 30. Prohibiciones
1. No se permitirá en el territorio de la Comunidad de Madrid la venta, despacho y
suministro, gratuitos o no, por cualquier medio, de cualquier tipo de bebidas
alcohólicas a menores de dieciocho años.
2. En todos los establecimientos públicos en que se venda o facilite de cualquier
manera o forma bebidas alcohólicas, se informará de que la Ley prohíbe su adquisición
y consumo por los menores de dieciocho años, así como la venta, suministro o
dispensación a los mismos. Esa información se realizará mediante anuncios o carteles
de carácter permanente, fijados en forma visible en el mismo punto de expedición.
3. No se permitirá la venta ni el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública,
salvo terrazas, veladores, o en días de feria o fiestas patronales o similares regulados
por la correspondiente ordenanza municipal.
Las Entidades Locales, a través de las correspondientes ordenanzas municipales,
podrán declarar determinadas zonas como de acción prioritaria a los efectos de
garantizar el cumplimiento de la prohibición de consumo de bebidas alcohólicas en
determinados espacios públicos, fomentando, al mismo tiempo, espacios de
convivencia y actividades alternativas, contando para el establecimiento de estas
limitaciones con los diferentes colectivos afectados.
4. No se permitirá la venta, suministro o distribución minorista de bebidas
alcohólicas realizada a través de establecimientos de cualquier clase en los que no esté
autorizado el consumo, la de carácter ambulante y la efectuada a distancia, cuando
tengan lugar durante el horario nocturno que se determine por cada Corporación
Local, con excepción de los establecimientos definidos en el artículo 30 de la Ley
16/1999, de 29 de abril, de Comercio Interior de la Comunidad de Madrid. En defecto
de normativa local, se entenderá por horario nocturno el comprendido entre las
veintidós y las ocho horas del día siguiente.
La excepción prevista en el párrafo anterior relativa al artículo
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