2014, revocatoria in extremis, pdf

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Sofía Benavídez – Emiliano Amaya Villafañe – Comisión de Investigación de Derecho Procesal
2014
Aspectos teóricos del recurso de revocatoria in extremis. Cuestiones
prácticas del mismo en Salta.
SUMARIO: I.- Los recursos. II.- Recurso de revocatoria o reposición. III.- Revocatoria in extremis. 1
Fundamentos. 2. ¿Cuáles errores judiciales dan pie a una revocatoria in extremis? 3. Trámite.
I.- Los recursos.
Recurso es el acto procesal en cuya virtud la parte que se considera agraviada por una
resolución judicial pide su reforma o anulación total o parcial, sea al mismo juez o tribunal
que la dictó o a un juez o tribunal jerárquicamente superior1. Su fundamento para Alsina,
reside en la “aspiración de Justicia, porque el principio de inmutabilidad de la sentencia,
que constituye a su vez el fundamento de la cosa juzgada (…) cede ante la posibilidad de
una sentencia injusta, y los recursos no son otra cosa, como dice Carnelutti, que el modo de
fiscalizar la justicia de lo resuelto”2.
Como presupuestos de la impugnación, Falcón3 menciona los siguientes:
a) Una resolución judicial que presente un error o vicio. El error es una equivocación
del juez respecto de la admisión de un hecho, valoración de la prueba o en la aplicación del
Derecho, también llamado “error in iudicando”. Por su parte el vicio es un defecto del acto
procesal que le impide cumplir con su fin, conocido también como “error in procedendo”.
b) Que se trate de una resolución impugnable. Tanto en el CPCCN como en el de Salta hay resoluciones inimpugnables, fundadas en la idea de evitar abusos y no prolongar el
proceso, que hayan su límite en el Derecho de Defensa. Ejemplos son las resoluciones dictadas en procesos que no excedan determinada suma (excepto juicio de desalojo y alimentos) o resoluciones sobre producción, denegación y sustanciación del prueba.
c) Legitimación en quien la intenta. El sujeto perjudicado por la resolución es quien
busca el rechazo total o parcial de la pretensión (del actor) o de la excepción o defensa (del
demandado).
d) Existencia de gravamen y/o agravio. El primero es el elemento objetivo de la resolución que la descalifica como acto justo o válido siendo indispensable para habilitar la
impugnación. El segundo es el elemento subjetivo de la resolución caracterizado por la
1
Palacio, L., Manual de Derecho Procesal Civil, Lexis Nexis, Buenos Aires, p. 577.
Alsina, H., Tratado Teórico Práctico de Derecho Procesal Civil y Comercial, Ediar, Buenos Aires, 1961, t. IV,
p. 185.
3
Falcón, E., Tratado de Derecho Procesal Civil, t. VIII.
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afectación del interés (personal, actual y concreto) del sujeto legitimado, cuya finalidad es
el rechazo de la pretensión o de las defensas.
e) Articulación en plazo legal oportuno y perentorio.
Clásicamente, los recursos se clasifican en ordinarios y extraordinarios hallándose
previstos los primeros para reparar errores in iudicando o in procedendo en los casos corrient es (aclaratoria, art. 166 inc. 1°; revocatoria, art. 238; apelación, art. 242; queja, art
274 del CPCC de Salta). Los segundos se conceden con carácter excepcional, respecto de
cuestiones específicamente determinadas en la ley y con presencia de un agravio especial
(inaplicabilidad de la ley, art. 279; inconstitucionalidad, art. 297 del CPCC de Salta; extraordinario federal, art. 14 ley 48).
II.- Recurso de revocatoria o reposición.
El recurso (más bien remedio) de revocatoria o reposición es el recurso a través del
cual, el sujeto afectado por una providencia simple (rectius: por una providencia dictada sin
sustanciación) solicita que el mismo órgano que la pronunció revise su contenido, pudiendo
sustituirla mediante el dictado de una resolución total o parcialmente reformadora4.
El art. 238 del CPCC de Salta indica que el mentado remedio procederá únicamente
contra las providencias simples dictadas por el juez en el caso del art. 36 inc. 1°, o el secretario a fin del que el tribunal las revoque por contrario imperio. Podrá revocarse de oficio
toda providencia que no haya sido notificada a las partes.
En principio la revocatoria únicamente es admisible respecto de providencias simples
(aquellas dictadas sin sustanciación y que tienden al normal desarrollo del pleito u ordenan
actos de mera ejecución, art. 160 CPCC de Salta), causen o no gravamen irreparable5
(cuando, de quedar firme o consentida, sus efectos serán de imposible reparación en el curso ulterior del proceso p. ej: que tenga por contestada la demanda fuera de plazo; la que en
vez de abrir la causa a prueba, declare la cuestión como de puro derecho)6. Procede también
respecto de resoluciones dictadas de oficio o inaudita pars (es decir, sin traslado previo),
aun cuando por su naturaleza no constituyan verdaderas providencias simples (v.gr., la que
4
Midón, M., y E. de Midón, G., Manual de Derecho Procesal Civil, La Ley, Buenos Aires, 2008, p. 500.
Es clara y específica la explicación de Rivas quien indica que, si bien la revocatoria no exige para ser interpuesta la existencia de gravamen irreparable, basta con que la resolución produzca gravamen, independientemente de alguna instancia de reparación ulterior; es que “la existencia de gravamen justificará el interés
en recurrir, de modo que no dándose aquél, quedará este sin basamento y no procederá la revocatoria”
(Rivas, Tratado…, t. I, p. 173) citado por Vargas, L. H., Recurso de reposición, revocatoria o reconsideración
(Tipicidad y atipicidad) en Revista de Derecho Procesal N° 3, Medios de Impugnación. Recursos, Rubinzal
Culzoni, Santa Fe, 1999, t. II, p. 38.
6
Midón, M. et al, Tratado de los Recursos. Libro en homenaje al Prof. Adolfo A. Rivas, Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2013, t. II, p. 41.
5
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concede o rechaza medidas cautelares; la que declara ex officio la perención de la instancia,
etc.).
Sobre la clase de errores que la hacen procedente, afirma Midón 7 que, junto con la
apelación, constituyen paradigmas del recurso ordinario, en virtud de la amplia gama de
yerros jurisdiccionales susceptibles de repararse por sus intermedios, tanto para cuestionar
errores in procedendo, in iudicando o defectos de forma en los que incurra el pronunciamiento.
A modo de ejemplo menciona el incurrir en violación de la ley sustancial o su indebida aplicación en función de las circunstancias del caso (declaración de inadmisibilidad del
amparo contra un acto estatal por el no agotamiento de la instancia administrativa previa,
recaudo no exigido por el art. 43 de la CN); valoración indebida de la prueba y, por consiguiente, reconstrucción incorrecta de los hechos (tener por acreditado el requisito de verosimilitud en el derecho para una medida cautelar sobre la base de hechos erróneamente
apreciados); por padecer la recurrida de vicios formales (dictada por juez incompetente;
falta de motivación de providencia desestimatoria), etc.
Según el art. 239, el remedio se interpondrá y fundará por escrito dentro de los tres
días desde la notificación de la resolución que, salvo disposición legal o judicial en contrario, se hará por nota o ministerio legis (art. 133 CPCC Salta). Si se dictare en una audiencia,
deberá interponerse inmediatamente.
La fundamentación simultánea a la interposición es requisito de admisibilidad del recurso. El recurrente debe señalar en forma concreta, precisa y razonada las partes de la providencia que considere erróneas para luego indicar, inmediatamente y en el mismo acto, el
modo correcto en que debió proveerse. Asimismo deberá invocar un agravio, tomada la
expresión en el sentido de perjuicio, ofensa o menoscabo que, en forma directa, cierta y
actual, cause la resolución recurrida a sus intereses. En palabras de Peyrano: “Si bien la
admisibilidad del recurso de revocatoria no reclama la concurrencia de agravio irreparable,
exige la existencia de un perjuicio sufrido por el recurrente. Ello habida cuenta de la conexidad existente entre el recurso de revocatoria y el incidente de nulidad y de la conocida
regla según la cual no hay nulidad sin perjuicio”8.
El segundo párrafo del artículo de marras preceptúa que si el recurso fuera manifiestamente inadmisible, el juez o tribunal podrá rechazarlo sin ningún otro trámite. Ejemplo de
ello sería su proposición extemporánea; su articulación respecto de resoluciones que no
admiten ese carril; por haberse deducido por sujeto no legitimado; o carente de agravios; o
por su oposición desprovista de motivación suficiente, etc.
7
Ibíd., p. 42.
Peyrano, J. W., Compendio de reglas procesales en lo civil y comercial, con indicación de fuentes doctrinarias y jurisprudenciales, 2ª ed., Zeus, Rosario, 1997, p. 169, R. P. 528.
8
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A tenor del art. 240 el trámite a imprimir dependerá de las siguientes circunstancias:
a) la reposición de providencias dictadas de oficio o a pedido de la misma parte que
recurrió, será resuelta sin sustanciación, pues la parte que no la peticionó carece de interés
jurídico9;
b) la reposición a instancia del afectado por la providencia peticionada por la otra parte, deberá sustanciarse dando traslado a la contraria, por nota o ministerio legis o por cédula
cuando haya clausurado el término de prueba, por el plazo de tres días. Si es articulada en
el transcurso de una audiencia, deberá sustanciarse en el mismo acto.
Para el supuesto de que se haya omitido la sustanciación, la parte afectada por el resultado de la revocatoria podrá promover incidente de nulidad, sin perjuicio de apelar la
resolución respectiva cuando ésta sea susceptible de atacarse a través de dicho carril recursivo10.
El mérito del recurso de reposición será juzgado por el mismo juez que dictó la providencia recurrida (identidad del órgano jurisdiccional). Si se sustanció corresponderá una
interlocutoria como forma de resolución, con fundamentos y costas. Si no es sustanciada, el
juez decide mediante providencia simple, convenientemente motivada.
Conforme al art. 241 del CPCC Salta, la resolución que recaiga hará ejecutoria, es decir será irrecurrible -salvo mediante aclaratoria- a menos que el recurso de reposición fuese
acompañado del de apelación en subsidio (y la providencia impugnada reuniere las condiciones establecidas para que sea apelable, además de causar gravamen irreparable) o que
hiciere lugar a la revocatoria.
III.- Revocatoria in extremis.
Es el remedio cuya finalidad es cancelar total o parcialmente la eficacia de una resolución (del tipo que fuere, inclusive una sentencia de mérito) de cualquier instancia, que
adolezca de un error material manifiesto o de una entidad tan notoria que aunque no constituya error material (se refiere al denominado “error esencial”) debe asimilarse a éste último.
Dicha equivocación grosera material o esencial, debe haber derivado en la producción de
una grave injusticia para que resulte procedente una reposición in extremis; gravamen que
9
Palacio, L., ob. cit., p. 584.
Arazi, R., Derecho Procesal Civil y Comercial, Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 1999, t. II, p. 50. Asimismo en
jurisprudencia: “Tratándose de la reposición de una providencia intentada por la parte contraria a la solicitante de aquella, debía sustanciarse y nunca resolverse de oficio. Este defecto, atentatorio de la garantía de
defensa en juicio del quejoso, conduce a la declaración de nulidad de la resolución recurrida, mas como el
vicio es susceptible de repararse mediante apelación, el tribunal sólo revoca y deja abierta esa posibilidad”
(CNCiv., Sala F, 11-2-82, “Trevisan, José c. Zimmer, José”, L.L., 1983-C-591, 36.371-S) citado en Midón, M. et
al, p. 46.
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no puede ser subsanado por los canales recursivos normales porque son de muy difícil acceso o recorrerlos importaría una inaceptable afrenta a la economía procesal11.
Como se ha visto, solamente las providencias simples son susceptibles del recurso de
reposición12, empero en supuestos excepcionales se ha considerado, pretorianamente13, a
sentencias interlocutorias y aun a sentencias finales como susceptibles de recurso de revocatoria. Claro está que ello sólo ha ocurrido mediando la posibilidad de la consumación de
una grave injusticia como derivación de un error judicial. Por ello, por sus características de
último remedio heroico contra eventuales injusticias no susceptibles de ser subsanadas por
otras vías, es que se habla sobre reposición in extremis14.
¿Por qué el recurso de revocatoria? La revocatoria es un recurso proponible en cualquier grado e instancia, y es el único que permite modificar, en lo sustancial, un acto decisorio erróneo por el mismo juez que lo dictó, no siendo admisible cuando se trata de resoluciones interlocutorias y definitivas (precedidas de sustanciación)15.
La calificación de “in extremis” ha sido interpretada de modo distinto:
a) Para una primera opinión16, puede ser utilizada cuando no exista otra vía recursiva
utilizable. En tal sentido, puede ser comparada con otras figuras de último uso, como la
acción de nulidad de sentencia firme y el recurso extraordinario por sentencia arbitraria.
Con este enfoque, de figura utilizable cuando no exista otra posibilidad impugnativa, se
halla reservado a los tribunales superiores de cada distrito judicial.
b) Una segunda opinión entiende que puede ser utilizada no sólo cuando no se halle
otra vía recursiva, sino también cuando la misma exista pero sea de dificultoso acceso y
pronóstico incierto. Recurrir a la revocatoria in extremis en tal situación favorecería el servicio de justicia, equivalente al valor procesal “eficacia”, privilegiando el imperio de la
verdad jurídica objetiva sobre la verdad meramente formal.
c) Una tercera postura entiende que la revocatoria in extremis puede ser utilizada aun
cuando la injusticia cometida pueda removerse mediante la articulación de un recurso ordinario de apelación. Busca evitar una lesión a los principios de celeridad y economía procesales que implicaría abrir una instancia revisora que culminaría con la revocación de la re11
Peyrano, J. W., Reposición in extremis. Más avatares. ¿Qué se debe invocar y demostrar para que progrese? En Midón, M. et al., ob. cit., p. 95.
12
En los ordenamientos procesales argentinos configura una excepción la impugnabilidad de una interlocutoria, puesto que deben ser necesariamente sustanciadas, quedando así exentas del control de la reposición.
13
Data de 1922, según Peyrano, J. W., La reposición in extremis, J. A., 1992-III-661.
14
Peyrano, J. W., La impugnación de la sentencia firme, Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2009, p. 283-327.
15
Carrillo, H., Sobre usos no conformes del Recurso de Revocatoria: la Revocatoria in extremis, Cuestiones
Procesales Modernas, Suplemento Especial La Ley, Buenos Aires, 2005, p. 74-79.
16
Carrillo, H., ob. cit.
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solución respectiva, cuando ello puede ser realizado por el juez que la dictó sin que los
principios indicados se vieren afectados.
1) Fundamentos.
Existe disparidad de criterios a la hora de fundamentar el uso de este remedio, porque
se está frente a precedentes judiciales provenientes de instancias o características distintas.
Así, un juez de primera instancia que procurara fundamentar una reposición in extremis a
raíz de un error judicial cometido y subsanable hipotéticamente en una segunda instancia
aunque fuera mediante la interposición de recursos ordinarios, podría invocar el principio
de economía procesal para justificar la revocación. Si, en cambio, se estuviera ante una
decisión con efectos preclusivos (por no ser susceptibles de recursos, por ser la decisión de
un tribunal superior), la fundamentación del caso haría hincapié en el mejor servicio de
justicia; locución esta última equivalente del valor procesal “eficacia”, que a su vez constituye un real y operativo principio procesal moderno que privilegia el impero de la verdad
jurídica objetiva17.
2) ¿Cuáles errores judiciales18 dan pie a una revocatoria in extremis?
Una primera posición entiende que debe tratarse de errores materiales; una segunda
postura acepta el uso de la figura aun cuando se trate de errores sustanciales19. En lo que
ambas están de acuerdo es en que el error debe ser palmario, y en que no puede prosperar
una reposición in extremis fundada en algún déficit de actividad probatoria de las partes
registrado en el procedimiento previo a la resolución impugnada. Tampoco la que pretenda
introducir nuevas argumentaciones jurídicas.
Deben ser errores provenientes del órgano jurisdiccional y deslizados en la propia resolución que es objeto de una reposición in extremis. Dicho yerro debe ser grosero, evidente y de índole material. Los errores pueden ser:
1.- Yerro en el cómputo de plazos;
2.- Omisión de ponderar escritos;
17
Peyrano, J. W., Estado judicial de la reposición “in extremis”. Muestreo jurisprudencial, Revista de Derecho Procesal N° 2, Medios de Impugnación. Recursos, Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 1999, t. I, p. 67.
18
El colapso judicial favorece la comisión de errores judiciales, hallándose entre los más frecuentes la concesión improcedente del recurso de apelación, o su equivocada concesión en cuanto al modo y/o efecto; o la
notificación de sentencia durante la licencia del abogado de la contraparte; frente al planteo de caducidad
(por el demandado) de un incidente de caducidad de segunda instancia (incoado por el actor), la Cámara
decidió primero resolver aquel en lugar de éste; falta de notificación de alguna de las partes; errores de
cálculo de los plazos; falta de notificación de la integración del tribunal (a los efectos de las recusaciones con
o sin causa); etc.
19
Carrillo, H., ob. cit.
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3.-Errores de redacción no subsanables mediante aclaratoria por modificar la parte
sustancial;
4.- Exigencias formales extremas, cuya estricta observancia conduce al exceso ritual.
5.- Para Peyrano20 también es proponible, excepcionalmente, la reposición in extremis fundada en la comisión de yerros groseros del órgano jurisdiccional que stricto juris no
pueden calificarse como “materiales”, pero que por ser tan evidentes pueden ser considerados afines con los “errores materiales”, no susceptibles de corregirse por vía de aclaratoria.
Son los llamados errores esenciales.
Algunos ejemplos: valoración incorrecta del alcance de un convenio judicialmente
homologado; falsa idea acerca de que se había interpuesto demanda reconvencional cuando
no era así; olvido de que se estaba analizando tan sólo la admisibilidad de un recurso (por
tratarse de un recurso directo ante una cámara de apelaciones); apreciación equivocada de
un tribunal de alzada proveniente de no haber advertido que el a quo había establecido un
régimen de plazos procesales diferente al instrumentado por dicha instancia revisora.
La propia Corte Nacional ha admitido la atendibilidad de reposiciones in extremis o
figuras análogas interpuestas contra sus resoluciones, no sólo haciendo mérito de errores
materiales sino también en función de yerros de otro tipo a los que califica como “esenciales”21.
3) Trámite.
La sustanciación de la reposición in extremis interpuesta por parte interesada y otras
cuestiones que hacen a su régimen procedimental son asuntos que deben ser resueltos por la
normativa correspondiente a la revocatoria ordinaria. Por lo que la articulación de aquella
debe provenir de parte legitimada, ostentar un verdadero agravio, respetar22 -como regla2320
Peyrano, J. W., Un válido uso de la reposición in extremis para solucionar entuertos provocados por el
abrupto cambio de un régimen de plazos procesales, D. J., 8-9-2010, p. 2423 y 2424.
21
Chiappini, J. O., Reposición contra resoluciones de la Corte, en J.A. del 6-5-98, p. 1166. La CSJN ha dicho:
“Si bien, como regla las sentencias de Corte no son susceptibles de recursos de reconsideración, revocatoria
o de nulidad, cabe hacer excepción a ese principio cuando se trata de situaciones serias e inequívocas que
demuestran con nitidez manifiesta el error que se pretende subsanar” (CSJN, 27/12/2006, “Falcón, Ignacio
c/Estado Nacional – Ministerio de Economía”, Fallos, T. 329, p. 6030).
22
Sobre la especie, la CJS dijo: “Es extemporánea la revocatoria “in extremis” interpuesta luego de vencido
el plazo de tres días para articular una reposición, el que no se suspende por una aclaratoria anteriormente
interpuesta, en tanto aquel remedio, en lo que hace a su régimen procedimental, se gobierna por la normativa correspondiente a la revocatoria ortodoxa”, “CEHANEZUK DE SIMKIN, NORA ELENA VS. DOMENECH,
ALBA VIOLA Y SIMKIN, SALOMON – RECURSO DE INCONSTITUCIONALIDAD” (Expte. N° CJS 27.077/04). Tomo
119: 529/536. MATERIA: ACLARATORIA. REVOCATORIA IN EXTREMIS. Procedimiento. Plazo. Extemporaneidad
23
El Superior Tribunal de Justicia de Santiago del Estero sostuvo que “Cuando se han vencido los plazos
judiciales (para oponer recurso de reposición in extremis) se puede abordar la cuestión de fondo si se trata
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el plazo procesal previsto para la revocatoria “normal”, etc. La procedencia del instituto es
excepcional y está condicionada a que la resolución impugnada a través de ella genere una
“grave injusticia”, pero es inadmisible para reexaminar argumentos jurídicos ya desarrollados o asuntos probatorios cumplidos (o no) previamente24.
Este remedio es de interpretación restrictiva y su interposición no suspende los plazos
para deducir otros recursos.25
Sobre las costas, las mismas se impondrán a la recurrente cuando la revocatoria in extremis sea desestimada, y por su orden cuando prospere, atento a que se origina en un yerro
de la jurisdicción26. Si no se sustancia, no hay imposición de costas.
de una grave injusticia derivada de un yerro judicial” (del voto de los Dres. Herrera de Céliz y Kozameh, STJ
de Santiago del Estero, 10-6-97, “Arias, Héctor E. y otra c/ Empresa La Argentina SRL y/u otro” L. L. NOA,
1998-664. Solución no compartida por Midón, pues implicaría “inmolar la máxima de la preclusión y, eventualmente, el principio de la inmutabilidad de la cosa juzgada que, íntimamente vinculado a la garantía de la
propiedad, tiene entre nosotros rango constitucional, salvo a) Que el yerro en que incurra la recurrida sea
producto de la violación de preceptos imperativos e indisponibles, insusceptible de convalidación expresa o
tácita (p. ej: admisión o producción de pruebas ilícitas, la defectuosa integración de litis); b) Que el error
material grosero o evidente que motive el recurso sea susceptible de corregirse “si alterar la esencia de la
recurrida” (reconduciéndose, iura novit curia y con invocación de la doctrina del recurso indiferente, en
recurso de aclaratoria)”. Midón, M. et al., ob. cit., p. 73-74.
24
Es jurisprudencia de la CJS que el remedio sub examine es improcedente para replantear cuestiones jurídicas: “el remedio juega dentro de un determinado ámbito, especifico y circunscripto, en que no tiene cabida la discusión sobre el acierto o el error de los argumentos que sustenten el pronunciamiento, no pudiendo
entonces, jamás, erigirse como un “nuevo juicio”. ROBLEDO DE KOSMATOS, DELIA DEL VALLE VS. MARTINEZ,
JUAN JOSE – RECURSO DE INCONSTITUCIONALIDAD (Expte. N° CJS 29.748/06). Tomo 125: 643/650; “PROVINCIA DE SALTA VS. OVANDO, CANDELARIO Y/O SUCESORES Y/U OVANDO DE HERMOSILLA, IMELDA CONCEPCION Y OVANDO, CANDIDA PAULINA – RECURSO DE APELACION" (Expte. Nº CJS 28.993/06)
120:619/624.
25
“DAVALOS, MARGARITA CELIA VS. COSMETICOS AVON S.A. – QUEJA POR REC. DE INCONST. DENEGADO”
(Expte. Nº CJS 32.710/09), Tomo 141: 55/60: (…) Que en la especie, la quejosa fue notificada de la desestimación del recurso extraordinario el 14 de agosto de 2009 (cf. copia de fs. 103 y vta.) y la queja fue presentada el 7 de septiembre de 2009, lo que la convierte en manifiestamente extemporánea.
No obsta a tal conclusión el hecho de haber recurrido mediante revocatoria “in extremis” la denegatoria de
marras pues, como reiteradamente lo tiene dicho esta Corte, el plazo para interponer la queja es perentorio
y fatal (Tomo 69:993; 76:615; 92:1037), por lo que resulta inadmisible considerarlo suspendido por aquella.
26
Peyrano, J. W., Reposición in extremis. Más avatares. ¿Qué se debe invocar y demostrar para que progrese? En Midón, M. et al., ob. cit., p. 96.
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