Aquel ultimo portazo retumba cada dia en mi cabeza. A cada hora, a

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Aquel ultimo portazo
retumba cada dia en mi cabeza.
A cada hora,
a cada llamada tuya.
He escuchado palabras de tu boca
y amenazas,
que harian revolverse en su tumba hasta al propio Hitler.
Es cierto que hay nombres que no deberiamos nombrar
pero aquí estoy
una vez mas,
hablando de ti.
Hace ya tiempo que deje de sentir a tus manos
golpeandome.
Siento más el dolor de esas manos
tan frias
e irreconocibles,
destrozandome el alma.
Y me repito,
cada dia
desde la habitacion de esta pension,
de la que los gatos huyen.
Que ha vivido cada uno de mis llantos,
y tantos son los golpes que han visto el espejo de esta habitación.
En la que he acabado presa
cada madrugada por tu falta de...
O simplemente por lo cabron
e hijo de puta que has sido
como tu dirias,
con esta puta de mierda.
Sigue.
Hazme daño.
Grita.
Insultame.
Amenazame.
Golpeame.
Intenta matarme,
pero jamas me mates.
Quiero estar presente el dia que descubras
lo que has sido,
lo que has perdido.
Todo.
Pero tranquila,
sigues siendo mujer.
La misma mujer preciosa
que un dia todos tuvimos el placer de conocer.
Sigues siendo ese millon de pajaros revoloteando.
Puedes seguir poniente esa falta que tanto te gusta
y dar vueltas como peonza.
Y ponte tu mejor sonrisa.
Combina con todo.
No importa todo el suelo que hayas comido,
por poder cantar finalmente,
VICTORIA.
No estas sola.
Es como si en la antigua Roma
nadie alagara,
o apoyase al gladiador ganador.
Tienes a toda una sociedad
deseando saber lo feliz y preciosa
que has vuelto a ser.
Y lo mas importante,
a mí.
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