Docentes del siglo XXI: cambios y desafío (Carlos Aldana

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DOCENTES EN EL SIGLO XXI
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octubre de 2010.
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Las opiniones expresadas en este material son responsabilidad del autor y su contenido no representa necesariamente la opinión de la OEI.
Este material se ha diseñado para que tenga la mayor difusión posible y que de esta forma contribuya al mejor desempeño de educadoras y
educadores. Por tanto, se autoriza su reproducción, siempre que se cite la fuente y se realice sin ánimos de lucro.
Organización de Estados Iberoaericanos para la Educación la Ciencia y la Cultura, -OEIOficina de Guatemala
Directora: Marlene Grajeda de Paz
Coordinadora IDIE Bilingüe y Multicultural: Magalí Garcia
Especialistas en Educación Bilingüe y Multicultural:
Sonia Salomé Raymundo González
José Augusto Yac Noj
Elaboración de Contenidos:
Carlos Aldana Mendoza
Diseño y Diagramación:
Diana Zepeda
y Equipo técnico de IDIE OEI
Equipo DIGEBI
Mateo Lorenzo Hernández Pedro
Felipe Mateo Nicolás
José Alfredo Marroquín
Simeona Teresa Sic Chamorro
Equipo DIGECADE
Mara Edith Alvarez Santizo
Julio Roldán
Marco Tulio Morán
Presentación
Est
imado docente:
La Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura -OEI- Guatemala, a través del Instituto
para el Desarrollo y la Innovación Educativa en Educación Bilingüe y Multicultural – IDIE en coordinación con el Ministerio
de Educación a través de la Dirección General de Educación Bilingüe –DIGEBI- y Dirección General de Calidad Educativa
-DIGECADE- están implementando acciones de fortalecimiento de la formación de profesores de las 56 Escuelas Normales
de formación de docentes de preprimaria y primaria, bilingües interculturales e interculturales, en el marco de la Política de
Calidad Educativa que el Ministerio de Educación se ha propuesto desarrollar durante el período 2008 – 2012, dentro de la cual
se incluye un proceso de mejoramiento a la Calidad Educativa del Sistema Educativo de Guatemala,.
Este esfuerzo se constituye en identificar, fortalecer, difundir, promover y validar iniciativas con relación a los retos y desafíos
de la educación en el siglo XXI como un tema urgente de tratar entre docentes, estudiantes y comunidad educativa de la
Escuelas Normales de preprimaria y primaria, bilingües interculturales e interculturales de Guatemala con el ánimo de incidir
directamente en la calidad educativa, a partir del análisis desde un abordaje teórico conceptual que luego se traslada a la
aplicación mediante una postura personal e institucional clara frente al tema, sustentada en postulados sólidos.
Como un aporte que va en esta línea, se ofrece el presente módulo de acompañamiento a los y las docentes, que de manera
resumida presenta reflexiones realizadas por uno de los grandes y lúcidos pedagogos de nuestro tiempo, Carlos Aldana
Mendoza. El mismo plantea algunas reflexiones y líneas de acción para los y las docentes que sienten la energía transformadora
en la educación, que buscan luces y nortes que seguir. El material se compone por 5 “momentos”, temas a desarrollar y
reflexionar que implican un tiempo y unos recursos para el aprendizaje individual, colectivo, presencial y a distancia.
Queda en sus manos este material, con la cordial invitación a que constituya un cambio de paradigma, una mejora en la
calidad educativa y la entrega en el aula Bilingüe, Multicultural, Monolingüe e Inicial. Es nuestro grano de maíz sustentado en
el postulado cosmogónico del Junwinaq, la persona completa. Según el Pop Wuj, se es persona cuando se agradece y respeta,
manifestando esto por medio de la palabra. La persona completa tiene cualidades, la enseñanza aprendizaje es una de ellas. El
ser docente es una misión de cada persona, es por eso que tiene que irradiar equilibrio y armonía en su ser personal, familiar y
comunitario y en el aula. Acompáñenos entonces a este proceso de aprendizaje colectivo para el fortalecimiento de la calidad
educativa.
Cordialmente,
Equipo institucional de la OEI en Guatemala, de la DIGECADE y DIGEBI
CONTENIDO:
¿De qué se trata este breve libro?
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Para leer y comprender mejor este libro
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MOMENTO 1:
Personas en este siglo, educadores de este siglo
1. Los círculos de influencia de un educador o educadora
2. El educador o educadora, como persona EN el siglo XXI. Algunas sugerencias
3. La persona, como educadora del siglo XXI
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MOMENTO 2:
Una breve mirada al siglo XXI
1. Algunos rasgos predominantes de las sociedades humanas en
el siglo XXI
2. Algunas reflexiones de la ciencia para el presente y el futuro
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MOMENTO 3:
El Holismo como necesario cambio de paradigma en la educación
1. “Cambio de paradigma”: una frase muy mencionada,
pero poco comprendida
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2. El holismo, como propuesta paradigmática
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3. El cambio de paradigma educativo
MOMENTO 4:
Las 4 grandes sabidurías y la tarea docente
1. Un mundo de mucha información pero poca comprensión
2. Entonces, ¿qué aprender, qué alcanzar? Las 4 sabidurías urgentes
3. Tareas docentes antropológicas
4. Tareas docentes ciudadanas
5. Tareas docentes ecológicas
6. Tareas docentes espirituales
7. Las y los educadores, y el aprendizaje de la multi
e interculturalidad.
MOMENTO 5:
Hacia la calidad metodológica
1. La investigación “dentro” y “fuera” del aula
2. Los rasgos de una práctica docente efectiva
3. Para saber un poco más sobre constructivismo
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¿De qué trata este breve libro?
El siglo XXI ya se encuentra avanzando. Hace
muy poco sentimos que abríamos la puerta
para ingresar a un nuevo siglo. Y ya estamos en
él, en marcha. Algunas de las promesas que se
planteaban para este siglo, empiezan a ser una
realidad: los avances tecnológicos, el aumento
en la capacidad para las telecomunicaciones,
el acceso casi universalizado a aparatos y
mecanismos de información, los avances de la
ciencia médica.
¿Y la educación? ¿Y la profesión docente?
En un país diverso, complejo y aún con
graves consecuencias de un conflicto armado
interno, que agudizó la historia estructural de
exclusiones y discriminación, como Guatemala,
el siglo XXI representa, principalmente, una
continuidad de injusticias, de negaciones que ya
debieran haber sido superadas. Una de esas es
la educación.
Aún existen niños, niñas, jóvenes y adultos que
nunca pudieron ingresar en una escuela, que
no se sienten parte de esa población que han
podido gozar del derecho a la educación.
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6
Y sin embargo, a pesar de que en nuestro
país las cosas no parecen transformarse para
el bien de toda la población, estudiantes
siguen llegando a las Escuelas Normales con
el sueño de poder ser maestros o maestras. Y
son recibidos por hombres y mujeres que aún
creen en su posibilidad de aportar, de ayudar a
construir un país distinto y un mundo mejor.
No todo está perdido, porque muchos hombres
y mujeres ocupan la posición de educadores
y lo hacen con suma esperanza, con anhelos
de cambio, con la sonrisa que proviene de un
corazón comprometido en la educación. Sobre
todo, de un corazón que cree profundamente en
que cada día en el aula o en la escuela, es una
oportunidad para transformar el planeta.
Este libro plantea algunas reflexiones y líneas
de acción para aquellos docentes que sienten
esa energía transformadora, que buscan luces
y nortes que seguir. Esas líneas generales se
denominan “momentos”, porque implican un
tiempo y unos recursos para el aprendizaje.
El primer momento es una consideración y la
valoración de la doble naturaleza de quienes
ejercen la tarea educativa: son personas y son
docentes. Tomar en cuenta esto es fundamental
para poder comprender de mejor manera la
tarea docente en un siglo como el actual.
Y al contrario de lo que podría esperarse en
un texto pedagógico, la Pedagogía no aparece
al inicio. Al ya mencionado punto de partida
(persona y docente), sigue una reflexión
y aproximación a rasgos o aspectos que
componen el siglo XXI, principalmente en sus
aspectos culturales. Esto es fundamental para
poder comprender de mejor forma los cambios
y desafíos que el docente tiene que asumir. Sin
esa aproximación al mundo en que vivimos
hoy, no podría clarificarse cuál es el papel del
docente (si pretende contribuir a transformar ese
mundo).
Se llega posteriormente a una revisión de los
cambios paradigmáticos, principalmente con
una referencia al cambio que viene emergiendo
en el planeta, con una urgencia vital: el
paradigma holista. Éste se plantea como una
propuesta de cambio para la práctica educativa
actual.
Derivado de ese planteamiento holista, se hace
una presentación de lo que se considera son las
sabidurías más importantes para el siglo, y que,
convertidas en tareas docentes, van a ofrecer
posibilidades de respuesta a los desafíos del
tiempo actual.
El quinto y último momento de este libro está
dedicado a tres componentes de carácter
propiamente pedagógico, que consideramos
impactan favorablemente en la calidad
metodológica. Es decir, este momento representa
un acercamiento a algunas acciones o esfuerzos
concretos y prácticos que pueden ir permitiendo
la vivencia de los grandes fundamentos de los
momentos precedentes.
Este es un texto para docentes, pero no para
cualquier docente. Está escrito para aquellos
hombres y mujeres que quieren mantener su
curiosidad por el mundo en que viven, que
quieren sentirse desafiados por la realidad, que
hacen de la educación, su proyecto de vida, no
para cumplir con un trabajo, sino para trabajar
en el cumplimiento de sueños que son de todo
el planeta.
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7
Para leer y comprender mejor este libro:
Se divide en 5 momentos (por la conjunción de tiempos, lecturas, recursos, actividades). Cada momento inicia con:
• Un título
• La pregunta: ¿Qué esperamos lograr con este momento?
Esta pregunta se responde con las pretensiones o resultados esperados de la lectura e intervención en
actividades que se sugieren para el momento.
• La pregunta: ¿De qué trata este momento?
Aquí se responde con una breve descripción del sentido o razón de ser del momento, pero también se hace
alguna referencia a los contenidos que lo componen.
A continuación se desarrollan los contenidos del momento, dentro de los cuales tomemos en cuenta los siguientes
íconos y llamadas:
Este ícono indica que se está invitando al lector o lectora, para que realice algunas actividades,
de carácter intelectual o práctico, principalmente colectivas (aunque en algunos casos son
individuales).
Estas actividades tienen la pretensión de profundizar la lectura precedente, o desarrollar otras
reflexiones.
La palabra “IMPLICO” se refiere a la invitación para que el lector o lectora se meta
personalmente en los contenidos, que los sienta, que se apropie de ellos. La palabra “APLICO”
hace referencia a posibles aplicaciones prácticas o concretas de los contenidos leídos. El
número en la frase indica secuencia de estas actividades.
Aquí aparecen actividades que se sugieren para realizar individualmente. Son algo así como
“tareas” que el lector o lectora va a realizar como consecuencia de la lectura y desarrollo
del momento. Aparecen sólo al final de cada uno de los 5 momentos.
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Momento 1
Personas EN este siglo,
educadores DE este siglo
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Personas EN este siglo,
educadores DE este siglo
Momento 1
¿Qué esperamos lograr con este momento?
• Alcanzar la comprensión profunda sobre la necesidad de entender el mundo del siglo XXI como
fundamento ineludible para llegar a entender la profesión docente.
• Adquirir una actitud alternativa frente a las situaciones de la vida y de la educación, de tal manera que ello
contribuya a ubicar de mejor manera las tareas transformadoras de las y los docentes de la actualidad.
¿De qué trata este momento?
Éste es un breve pero muy importante momento. Se trata de realizar la vinculación entre el docente, en su
dimensión de persona, la educación y el mundo concreto del siglo XXI.
Esta relación se plantea como una necesidad de comprensión de parte de quienes realizamos tareas docentes,
pues sólo así podrá alcanzarse no sólo calidad en la función educativa, sino también mayor incidencia e
impacto para la transformación de la misma realidad. Esto ya implica, en consecuencia, que en este momento
estamos asumiendo que la educación no constituye un acto simple de enseñar o aprender conocimientos
que no van a tener consecuencias en la vida, de quien educa y de quien se educa. Ya en este planteamiento,
la función docente está siendo resaltada como una función social y política. Por tanto, antes que cualquier
adquisición técnica o pedagógica, este momento es para precisar la necesidad de comprensión de la realidad,
del mundo que nos toca vivir, y al que debemos ayudar a transformar como docentes.
!
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1. Los círculos de influencia de un educador o educadora
Son muchos más los círculos o ámbitos de la vida que pueden y deben ser influenciados por los docentes. Pero
hemos resumido en tres los más importantes:
El mundo
La educación
El educador(a)
Estos círculos se
interconectan, porque
nuestro siglo es un “siglo de
redes”, como habremos de
mencionar más adelante.
El primer círculo de influencia del educador o educadora es en sí mismo. Esto significa que todos los cambios que
puede y debe plantearse empiezan consigo mismo. También evidencia que todo el esfuerzo por su salud física,
emocional y social, por sus visiones y actuaciones en su mundo familiar, social y comunitario. Sobre todo, tiene
que ver con las relaciones que pueda crear en su entorno más cercano.
El siguiente círculo de influencia se refiere al entorno educativo. Ello incluye sus estudiantes, el centro escolar,
la institucionalidad, la comunidad. Hace referencia a las influencias en el sistema educativo, en general, pero
también en la forma de entender, vivenciar y ejercer el acto educativo y de ejecutar concepciones metodológicas.
El tercer círculo de influencia es el mundo, entendiendo a éste como la comunidad, la sociedad, el país, el
escenario global y planetario. Las y los docentes no podemos dejar de aceptar que este círculo también es nuestra
responsabilidad y motivo de nuestros esfuerzos. Es nuestra “aula grande”.
“
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Reflexionemos sobre las interrelaciones entre esos 3 mundos, sobre cómo se afectan o influyen
entre sí. Podríamos escribir esas reflexiones en un esquema como el siguiente:
El mundo
(la comunidad, el
país, el planeta)
El educador(a)
La educación
Estos tres círculos están interrelacionados. Para tener muy clara la naturaleza, impacto e importancia de la
tarea docente es necesario comprenderlos en profundidad. Surge aquí una pregunta acerca de esa necesaria
comprensión:
¿Por cuál empezar?
No se duda que hay que comprenderlos interrelacionadamente, y que uno por uno podríamos hacer el esfuerzo
de entenderlos. Pero, por alguna parte hay que empezar.
3
0
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Demos alta importancia al contexto que rodea al docente (el mundo), pues de él se derivan los factores que
condicionan, afectan e influyen significativamente en la educación y en el mismo ser del docente. Si el docente
comprende mejor su mundo, podrá contar con más elementos y recursos para comprenderse mejor a sí mismo. Y
en la medida que adquiera mejor entendimiento de sí mismo y de la realidad en que vive, en esa medida también
llegará a entender y comprender mejor su labor docente. ¡Y tendrá más impacto y más incidencia!
En otras palabras, antes que ver aspectos metodológicos y pedagógicos, las circunstancias de este siglo demandan
aproximaciones y comprensiones del entorno en que ocurre la educación. Sin embargo, para ir a la comprensión
de esos otros dos círculos de influencia (el mundo y la educación) vamos a ponerle atención a algunas reflexiones
que tienen que ver con el docente como persona de este siglo.
Algo también muy importante: ¡El siglo XXI es un siglo de retos! Más aún: ¡El siglo XXI es un reto! Un docente que
ama su profesión, que la siente desde lo más hondo, que anhela contribuir a la vida y a su realidad comunitaria
y nacional, debe esforzarse por entender cómo es el siglo en que le toca vivir, porque eso le ayudará a entender
mejor a sus alumnos y alumnas. Pero deberá empezar por sí mismo. Por entenderse como persona, por amarse y
quererse como tal, para que desde esa fuerza interior, pueda ir hacia el mundo exterior, a ¡transformarlo!
Pero todo lo anterior está basado en esto:
Necesitamos aprender a ser personas en este siglo,
para poder ser educadores de este siglo.
Esto significa, descubrir cómo ser más plenos, en el plano personal, y sólo así, mediante el ejercicio
docente, podremos influir en lo que ocurra en este siglo.
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2. El educador o educadora, como persona EN el siglo XXI. Algunas sugerencias:
El ser humano debe buscar y desarrollar su integralidad, como un derecho a ser y sentirse feliz. Esto
significa esfuerzos extraordinarios y cotidianos a favor de:
- Su salud física: la actividad, el deporte, la buena alimentación, el encuentro con la naturaleza.
- Su salud emocional:
Desarrollar sus capacidades emocionales, su expresión y vivencia de emociones y sentimientos.
Aprender a resolver sus conflictos personales e interpersonales con libertad, alegría y responsabilidad.
Sentirse feliz de estar vivo, con una autoestima alta y capaz de hacerlo esforzarse por sus metas y
objetivos.
- Su capacidad de relaciones sociales plenas:
Esto significa el aprendizaje y desarrollo de auténticas, libres y armónicas relaciones con sus distintos
entornos.
Incluye su sentido de compromiso y actuación política y ciudadana a favor de sus
ideales y de aquello que contribuya al desarrollo de su comunidad, país y mundo.
Leamos el siguiente comentario de un brillante educador maya, José Yac: “En la cosmovisión maya, se plantea
la persona humana como el Junwinaq, la persona completa en todo sentido, base del sistema vigesimal, un ser
que va buscando la perfectibilidad. Cada persona busca la plenitud de la vida, pero es mejor buscarla en la
colectividad y para esto es necesario tender las redes de relación en las que todos busquemos la plenitud de la
vida, que es el equilibrio y armonía, personal, familiar y comunitaria. Esto implica interacción con todos los seres
que habitan en la Madre Tierra, la relación con el Creador y Formador, con los otros seres y consigo mismo, así
como las otras personas en todos los ámbitos sociales”.1
1. Yac Noj, José. Xukulem, Mejelem, Uk’ux le Mayab’ K’aslemalil. Ceremonia Maya, Conexión Cósmica. Inédito 2009.
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Sentirnos “individuo-hijo-hermano”:
Para poder “estar” en el siglo XXI de manera plena, significativamente útil para la vida y el
desarrollo de personas y sociedades, necesitamos sentir nuestra identidad como
individuos, con nuestros pensamientos, sentimientos y experiencias muy personales ,
pero también como “hijos e hijas” del planeta, de la Madre-Tierra, que nos provee el
alimento. Y al mismo tiempo, sabernos “hermanos, hermanas” de nuestros semejantes,
de los otros pueblos y culturas, de los seres de la naturaleza.
Aprender esta tríada, vivirla y sentirla cada día , es lo que nos permite ser y estar de
manera creativa y transformadora en un siglo de cambios y retos como es el siglo XXI
Esto
también
significa que
cada docente tiene
que tener muy presente
los 3 mundos en que ocurre su
vida: su mundo per sonal (incluida
familia, afectos), el mundo cultural (todo
lo hecho por la humanidad, incluido lo político y
tecnológico) y la naturaleza. La educación se ubica en el segundo
mundo, pero dependiente e influida por los otros dos.
&
16
3. La persona, como educadora DEL siglo XXI
Cuando las personas alcanzan su integralidad y su sentido de vida en el siglo XXI, aumenta su posibilidad de
poder influir en las demás, de impactar en las estructuras, de contribuir a transformar las maneras de sentir, pensar
y actuar, no sólo de sus alumnos y alumnas, sino de las comunidades y de las sociedades en general. Es decir, la
plenitud como persona es la base para la capacidad como educador. Veamos algunas reflexiones para ejercer eso
de ser “educador o educadora del siglo XXI”:
La posibilidad de impactar en las sociedades humanas del siglo XXI
pasa por la capacidad del docente de sentir, vivenciar y expresar
ternura, cariño y sentimientos de empatía, armonía y profunda
identificación con sus estudiantes. Esto es lo que crea la fuerza y
la potencia de una persona plena para poder influir en su contexto,
y convertirse en auténtica educadora del mundo.
¿Cómo entendemos y
aplicamos esta frase?
“Nadie da
lo que no tiene”
Para poder educar desde y con la ternura, se precisa que el educador o educadora desarrolle procesos de
aprendizaje emocional, que aprenda a reconocerse como un ser con emociones y sentimientos, como un ser que
puede dar lo mejor de sí, si aprende a sentir feliz consigo mismo y con la vida y el mundo que lo rodea. Esto
significa que el siglo XXI es un reto crucial para la emocionalidad de las y los educadores: Si no aprendemos a
ser emocionalmente sanos y plenos, no podremos educar con incidencia, con profunda influencia a favor de lo
mejor en el siglo que vivimos. Podemos seguir afirmando que este siglo, en materia educativa, será el que enfatice
y demuestre de manera significativa, que los dos hemisferios del cerebro humano son importantes para la vida.
La razón y la emoción; los procesos intelectuales y las pasiones, emociones y sentimientos. Ya no más educación
tradicionalista que enfatiza la razón, y niega la importancia y valor de las emociones humanas.
/
17
La fuerza interior, el entusiasmo, que viene de las y los docentes comprometidos con la vida, con la
transformación del mundo, con una educación de calidad, pero también de alto impacto e incidencia en cada uno
de sus estudiantes, se convierte en la fuerza más movilizadora.
Se convierte en la fuerza de los cambios del mundo, y eso hace que el entusiasmo sea de naturaleza
verdaderamente política. Pero también ofrece las formas y modos de ejercer esa educación, por eso también tiene
una naturaleza pedagógica. Reproducimos un fragmento sobre el entusiasmo:2
“El entusiasmo es la fuerza más importante para que un educador o educadora cumpla su misión de
transformar la vida de sus educandos y educandas. Es su energía para soportar los peores momentos, para
encontrar los mejores métodos, para descubrir las mejores palabras, para tener la mejor capacidad de
escucha y comprensión, para contagiar lo bueno, para discernir las oscuridades y absurdas cosas de la
vida sin dejarse vencer por ellas. Para contar con la suficiente inteligencia emocional para caminar aún
en túneles o caminos oscuros (…) El entusiasmo tiene una naturaleza ética (por la valoración, respeto y
dignificación de la vida, lo humano y la educación, que se evidencia en el gozo, alegría y energía) y una
naturaleza didáctica (se transforman las maneras de planificación, vivencia y evaluación de los saberes
que pretenden desarrollar en cualquier proceso educativo (…) constituye un empuje para realizar nuevos
esfuerzos de creatividad e innovación educativa” (pp. 45, 34, 35)
Tengamos presente algo importante: Estamos afirmando que la ternura, la afectividad, la salud emocional, el
entusiasmo ante la vida y la educación, son factores cruciales para el ejercicio docente en el siglo XXI. No son
simples características o rasgos de un educador o educadora, sino que representan urgentes maneras de ser, sentir
y vivir en el mundo, pero también de realizar la labor docente.
(
18
2. ALDANA MENDOZA, Carlos. Educar es educar con entusiasmo. Guatemala, Piedrasanta, 2009.
¿Qué le “dice” o hace sentir la siguiente expresión, y cuáles serían los desafíos que conlleva
para un docente que pretende contribuir a mejorar el mundo actual?:
“Sólo aprendiendo a ser personas en este siglo, podremos ser educadores de este siglo”.
Comentemos sobre lo que vemos, hemos aprendido o realizado, individual y colectivamente,
acerca de NUESTRO propio desarrollo personal:
¿Hemos realizado suficientes esfuerzos y acciones a favor de nuestro desarrollo integral?,
¿cuáles son los principales obstáculos para lograr ese desarrollo personal?, ¿como claustros,
gremios, organizaciones o institución educativa, se realizan procesos, acciones y esfuerzos a
favor de la persona del educador o educadora?
¿Qué consecuencias tiene la ausencia o presencia de esfuerzos de desarrollo personal en
nuestra labor docente?
Comentemos y produzcamos sobre los esfuerzos, iniciativas y procesos relacionados con la
ternura y el entusiasmo en la labor docente:
¿Cómo podría hacerse para que las y los docentes vivieran su labor con afectividad hacia sí
mismos, sus colegas y sus estudiantes? ¿Cuáles son los principales obstáculos para esto?
¿Existen condiciones en nuestros centros escolares, en la comunidad y en los claustros para
valorar y aplicar la ternura y la afectividad en la formación docente?
¿Qué ocurre con los docentes entusiastas en nuestros centros escolares? ¿Cómo son’
Desarrollemos conclusiones y propuestas acerca de cómo aprender a “ser personas y
educadores(as) en el siglo XXI.
)
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1. Desarrolle y escriba, sobre cada uno de los 3 círculos, características, explicaciones,
rasgos que puede agregar para su mejor comprensión.
2. Profundice, personal e íntimamente, sobre:
a. Sus retos personales (en el sentido de lo planteado en este libro)
b. Sus retos docentes (en el sentido de lo planteado en este libro).
c. Alcance algunas conclusiones sobre sí mismo. (Le servirá escribir estas reflexiones).
1
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Momento 2
Una breve mirada
al siglo XXI
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1
2
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Una breve mirada
al siglo XXI
Momento 2
¿Qué esperamos lograr con este momento?
• Alcanzar algún nivel de comprensión sobre el contexto que vive el ser humano en estos inicios del siglo XXI.
• Desarrollar algunos fundamentos sociopolíticos, científicos y filosóficos de la actualidad que vayan
posibilitando la aproximación a los desafíos docentes en el siglo XXI.
¿De qué trata este momento?
Desarrollar algunas informaciones y reflexiones relacionadas con rasgos o características prevalecientes en las
sociedades humanas del siglo XXI. Se hace énfasis en rasgos que tienen que ver con la forma de pensar, sentir y actuar
que impactan e inciden en niños, niñas y jóvenes. Esto es importante para poder descubrir aspectos sociopolíticos,
científicos y filosóficos que constituyen el contexto desde y para el cual trabaja y actúa cada docente.
Comprender de mejor manera esos aspectos (tan reales y cada vez más arraigados en ámbitos urbanos y rurales de
nuestro país), es fundamental para poder descubrir qué es urgente, importante y necesario que sea, piense, sienta y
realice todo docente que cree en su profesión, que siente que tiene que hacer algo para transformar la realidad.
Si un docente está comprometido con su tarea, si tiene profundo amor por la niñez y la juventud y, por tanto,
siente que su función docente es crucial e importante para la comunidad y sociedad a la que pertenece, debe
aprender a lanzar estas miradas al mundo actual. “Mirar”, “captar”, “sentir” cómo es el mundo de hoy es
la primera responsabilidad para que la profesión docente esté al servicio de cada niño, niña y joven, y por
consiguiente, al servicio de mejor su vida y la de su entorno.
En razón de lo anterior, este momento nos ofrece rasgos, características del mundo actual, pero también
algunas aportaciones que la ciencia está realizando. Se incluyen, además, algunas reflexiones científicas de
carácter predictivo. Es decir, que nos hablan de situaciones o elementos de la realidad que habrán de ocurrir,
que están por ocurrir y que tenemos que atender para prepararnos y cumplir mejor la función docente. ¿Qué
ser, qué hacer, cómo enfrentar todo este siglo XXI? serán preguntas que se responderán en otros momentos.
Éste es simplemente lo que su título indica: “una breve mirada”.
1
3
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1. Algunos rasgos predominantes de las sociedades humanas en el siglo XXI
Tengamos presente que aún suceden hechos o fenómenos como:
• La pobreza y la pobreza extrema. La primera se refiere a una precaria capacidad para cubrir necesidades
básicas en las familias. La segunda indica una ausencia completa para satisfacer esas necesidades.
• La desigual distribución de la riqueza, de la cual Guatemala es un claro y dramático ejemplo.
• La exclusión y discriminación de grandes sectores poblacionales. Esto significa que las grandes conquistas o
frutos del desarrollo y el progreso no sólo no están distribuidos justamente, sino que no llegan principalmente
a pueblos indígenas, a sectores rurales, a personas con discapacidades, a las mujeres en general.
• El poder político está bajo el poder económico. Es decir, quienes pueden tener participación política (para decidir
aspectos importantes de las sociedades), ya sea en los eventos o sistemas electorales, u otras formas de participación
con incidencia, son aquellos grupos o partidos que tienen la capacidad financiera para ello. Eso significa una
dependencia muy fuerte de los poderes económicos, con lo cual se reproducen las injusticias y exclusiones.
• Violencia e inseguridad, que afecta todo ámbito y país del planeta.
• Deterioro ambiental, con consecuencias cada vez más graves para las poblaciones pobres principalmente.
• Migraciones forzadas de los países pobres a los países desarrollados, convirtiéndose en causa de violaciones
de derechos humanos en general.
• Crisis financieras, que agudizan las situaciones de los países más pobres.
1
4
24
A estos factores estructurales, sumemos, entonces, los rasgos culturales que marcan la forma de ser de las sociedades
en el siglo XXI. Estos rasgos se han venido aprendiendo y arraigando en el ser humano actual, con variaciones según
países y culturas, pero con globalizada presencia que no puede negarse. Evidencia la forma prevaleciente como la
humanidad ve, siente y actúa en su propio mundo. He aquí algunos de esos rasgos culturales:
VIDEOCULTURA
SOCIEDAD DE LA
INFORMACIÓN
En este siglo, la información
tiene que ver con todo lo
que hace el ser humano:
lo laboral, lo cultural,
lo político, lo social, lo
ambiental, etcétera.
Siempre ha habido necesidad
de la información, pero ahora
esa dependencia significa
que sin recursos, programas,
tecnologías informativas
adecuadas, no se puede
alcanzar de mejor manera
cualquier propósito. Significa
además, que los seres
humanos tenemos acceso
rápido, fácil y amplísimo a
todo tipo de información.
DEPENDENCIA
TECNOLÓGICA:
Sin aparatos, programas
de novedosa tecnología
o modos virtuales (vía
internet), pareciera que al ser
humano le cuesta muchísimo
comunicarse, conectarse con
otros, establecer procesos de
expresión, comunicación y
aprendizaje.
Tal es la dependencia que
la carencia de aparatos
(desde celulares hasta
computadoras) es motivo de
crisis, sufrimiento y vacíos
de significado y sentido,
cada vez más fuertes en
las generaciones jóvenes.
Seriamente, puede afirmarse
La carencia de contacto
con la naturaleza no parece
afectar tanto.
El desarrollo cultural, el
acceso a la información, los
aprendizajes, la transmisión
de conocimientos, valores,
etcétera, pasa principalmente
por la capacidad de crear,
entender e interpretar
imágenes más que
abstracciones.
Además, las principales
fuentes de entretenimiento
y entendimiento de la
realidad, están basadas en
imágenes, en interactividad
y en íconos. Esto significa
mayor propensión humana a
entretenerse visualmente que
abstractamente.
1
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INDIVIDUALISMO
Existe una tendencia a perder el
sentido de comunidad, la vida
compartida, el sentido de equipo.
Esto se profundiza porque los
mecanismos de recreación
y aprendizaje enfatizan la
posibilidad de que un individuo
pueda lograrlos sin necesidad
del intercambio, en la soledad
de su espacio individual. Cada
vez es más notorio que si la
persona cuenta con internet
y aparatos adecuados, puede
aprender y desarrollarse,
aunque sus relaciones humanas
sean muy pocas y pobres.
DESINTERÉS POLÍTICO
Y NULA CULTURA
DE PARTICIPACIÓN
CIUDADANA:
Por razones políticas ya
mencionadas, pero también
por estos rasgos culturales,
es evidente un generalizado
desinterés en las sociedades
humanas, por la participación
política, por el compromiso
ciudadano.
Se hace notar que los intereses
pasan más por la sobrevivencia
económica, por lo sectario, por
la seguridad, por las prácticas
de vida individualizantes y
desconectadas del entorno social.
Con los anteriores aspectos de la realidad, realicemos lo siguiente:
1
6
26
Expliquemos personalmente cada uno de esos rasgos.
Incorporemos ejemplos reales y concretos que demuestran cada uno de esos aspectos. Podemos
desarrollar 2 tipos de ejemplos:
Ejemplos que hemos visto en el mundo y en el país en general.
Ejemplos que hemos visto o presenciado en nuestra comunidad o establecimientos educativos.
Agreguemos otros aspectos que consideremos importantes.
Busquemos rasgos de carácter esperanzador, positivos, distintos. Realicemos explicaciones y ejemplos.
Expresemos, por escrito o de maneras creativas, conclusiones sobre “Cómo es nuestro mundo”.
Leamos las siguientes notas informativas y luego:
Expresemos lo que sentimos y pensamos sobre dichas informaciones.
Indiquemos lo relevante, significativo e importante de dichas informaciones y que podría
afectarnos en nuestra labor docente.
“Según una investigación en
Nueva Zelanda (en 1987 y en
el 2004): Cuanto más tiempo
pasen los adolescentes
viendo televisión o jugando
videojuegos, menos probable
es que sean cercanos a su
familia y amigos. Por cada
hora adicional que pasen
mirando tv, hay un aumento
de 13% de distancia a los
padres y de 24% hacia los
amigos”.
Prensa Libre,
08.03.2010, p. 62
“Más de la mitad de
población mundial tienen
teléfonos celulares, según
un reporte de ONU. Al
final del 2009, había 4,600
millones de suscripciones de
servicio celular. En el 2002
hubo 1,000 millones (según
la Unión Internacional de
Telecomunicaciones). En los
países en desarrollo, 57% de
las personas tienen celulares.
Internet es menos: 1,700
millones de personas (26%
de la población mundial)
navegaron en el 2009 (11%
en el 2002). Sin embargo,
80% de la población en
países pobres no tienen
acceso a internet”.
El Periódico,
24.02.2010, p. 28.
“En el restaurante de Nueva
York, Serendipity3, hay un
postre llamado Frozen Haute
Chocolate, con 28 capas de
chocolates y una delgada
capa de oro comestible.
La copa está decorada con
una brazalete de oro de 18
kilates y un diamante blanco
de 5 mil dólares, y con una
cuchara de oro que cuesta 15
mil dólares.
En total el postre cuesta:
$25 mil (el más caro del
mundo)”.
El Periódico.
1
7
27
2. Algunas reflexiones de la ciencia para el presente y el futuro:3
• “Los principios básicos de la cultura global son: predicción-control-innovación-gestión-expansión”. (69)
• A raíz del experimento con macacos en la India (en los años sesenta) y del experimento con humanos (en
1983): “Si un habitante de Marte descendiese a la Tierra para contemplar ambos experimentos, ser vería
forzado a concluir que los macacos establecen entre sí estrechos lazos de empatía, mientras que los humanos
no lo hacen. Los macacos parecen saber ponerse en el lugar de otro ser que sufre, mientras que los seres
humanos no parecen saberlo, o sencillamente no les importa”. (83)
• “La depresión profunda incapacita durante meses, tal vez años, a quien la sufre; estos enfermos se hunden
en un pozo de desesperación, apenas son capaces de trabajar, de amar, de mantener relaciones sociales (…)
Puede que incluso no puedan seguir adelante, pues aproximadamente la mitad de las personas que la padecen
intentan suicidarse en algún momento de la vida(…) Afecta al 15% de los habitantes del mundo desarrollado
en un momento u otro de su vida. Y cada vez resulta más común: los índices de depresión en los países
occidentales han ascendido a un ritmo constante los últimos 50 años (…) ¿Cuál es el destino de la depresión
profunda previsible para los próximos cincuenta años? En mi fuero interno sospecho que esta lacra no va a
desaparecer por ahora; antes bien, se extenderá aún más”. (145, 146)
• “La ley de Moore postula que la potencia de una computadora se duplica cada 18 meses”. (189)
• “La ley del Reemplazo: la sociedad reemplaza una cosa cuando encuentra algo mejor, no cuando encuentra
algo más nuevo”. (290)
• “Una mayor y más honda comprensión de la biología nos brindará un control sin precedentes sobre la
enfermedad y las lesiones, que implica también una liberación del dolor. Al mismo tiempo, contaremos con
más oportunidades para promover la guerra biológica y cometer errores en el campo de la ingeniería genética”.
(230)
1
8
28
3. Estas reflexiones han sido extraídas del libro: REES, Martin y otros. Los próximos cincuenta años. El conocimiento humano en la primera
mitad del siglo XXI. Barcelona, Kairós, 2004. Entre paréntesis se coloca el número de página de la reflexión citada.
• “La vieja idea de que las personas más inteligentes eran quienes sacaban mejores notas en la escuela que
los examinaba para ver si se habían aprendido la lección, se convertirá en la idea de que los estudiantes
más inteligentes son aquellos que formulan preguntas al software que han de ser derivadas a los seres
humanos para poder obtener una respuesta. La inteligencia entrañará la capacidad de alcanzar los
límites de una experiencia educativa (…) La gente nos observará desde el futuro y se preguntará por qué
tardamos tanto en cambiar nuestras ideas sobre la educación, por qué nos importaban tanto las notas
de selectividad, o por qué creíamos que memorizar respuestas constituía un rasgo de inteligencia en
cualquier sentido”. (265, 266, 267).
• “Cuando los contextos educativos exijan preguntas, inquieran acerca de cómo fueron obtenidas esas
preguntas y exijan saber qué experiencias las suscitaron, significará que se habrá realizado el profundo
cambio que las computadoras hacen posible. Todos seremos más inteligentes –mucho más- en el sentido
de que no nos achicaremos ante nuevas vivencias”. (269)
• “La conclusión final de los rayos de información de alcance mundial será que los vecindarios recobrarán
la importancia que tuvieron en el siglo XIX. La gente necesitará casas y espacios públicos de reunión
adecuados, genéricos”. (300).
• “Otra zona en la que la ciencia cerebral podría tener un impacto de gran importancia es la prevención o
eliminación de los recuerdos indeseados, en especial los recuerdos traumáticos. Tales recuerdos forman el
meollo de afecciones como el trastorno de estrés postraumático; y si cabe la posibilidad de cortocircuitos,
el trastorno podría mejorar en medida considerable. Los investigadores han hallado formas de alterar el
destino de los recuerdos mientras aún se están formando y estabilizando; esto a su vez podría conducir
al desarrollo de fármacos que podrían administrarse inmediatamente después de algún acontecimiento
altamente estresante, e impedir de ese modo la formación de recuerdos traumáticos”. (309)
1
9
29
1. Lea e investigue un poco más sobre otros temas importantísimos para comprender el siglo
XXI: la globalización, las crisis financieras, los impactos ambientales, etcétera.
2. Realice un “mapa de los problemas del mundo”. Es decir, visualice los problemas
más graves y sus consecuencias. Después de realizar este mapa, diseñe un “mapa de
soluciones”, al que puede agregar un listado de los posibles aportes, en esas soluciones,
que pueden provenir de los sistemas educativos.
3. Conteste este pregunta:
¿Qué sentimientos o pensamientos le surgen de la lectura de los datos anteriores? ¿Cree
que ya tienen efectos en su vida personal y en su trabajo docente? ¿En qué debemos irnos
preparando ya, como comunidad docente, en relación a lo planteado en esos datos?
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30
Momento 3
El holismo como necesario
cambio de paradigma
en la educación
1
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“
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El holismo como necesario
cambio de paradigma
en la educación
Momento 3
¿Qué esperamos lograr con este momento?
• Adquirir una comprensión amplia sobre el cambio paradigmático en educación, específicamente en su
sentido holista.
• Desarrollar una caracterización holística que oriente y estimule una nueva actuación docente.
¿De qué trata este momento?
Se trata este momento de propiciar un estudio y una reflexión que posibilite tener con suma claridad una definición
básica y general sobre lo que constituye un cambio de paradigma en educación. Pero el énfasis estará en alcanzar el
conocimiento, que oriente y dirija las acciones docentes, acerca de las necesarias y posibles aplicaciones holísticas
de ese cambio. Se trata de empezar a entender de mejor manera, con aplicaciones concretas –tanto para la vida
institucional como para la vida personal del docente-. El holismo será entendido, caracterizado y vinculado a las
acciones pedagógicas y didácticas de un docente comprometido con cambios y transformaciones profundas del
mundo actual.
También es importante resaltar que este planteamiento es una respuesta a las miradas lanzadas en los dos momentos
anteriores. Esto significa que consideramos que sólo una visión de cambio paradigmático, desde el holismo, puede
posibilitarnos respuestas, puede brindarnos luces en un mundo aparentemente muy oscuro. Algo más: el holismo,
como visión de vida y como visión pedagógica, aún sólo es mencionado en el mundo occidental, sin pleno
convencimiento y aplicación en los sistemas educativos. Entenderlo, comprenderlo, empezarlo a vivir y aplicar,
pueden ser las mejores maneras para que paulatinamente el cambio de paradigma sea una realidad en todo el sistema
educativo.
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3
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33
1. “Cambio de paradigma”: una frase muy mencionada, pero poco comprendida
¿Ha notado que la frase “hay que cambiar de paradigma” se ha convertido en una frase muy mencionada y hasta
usada para regañar a quienes aparentemente no quieren hacer cambios en sus métodos didácticos?
Para todo se usa la frase, para todo se habla de “cambiar paradigmas”. Tan utilizada que ya se dice sin ninguna
comprensión, sin ningún entendimiento profundo de qué significa, o qué implica. De hecho, muchas veces resulta
irónico oír la frase, cuando es con actitud violenta o abusiva, pues quien menos vive el cambio paradigmático es
quien lo está gritando.
Antes de pretender aproximarnos a la expresión, y luego llegar a su aplicación en materia educativa, tratemos de
comprender el concepto “paradigma”:4
Un paradigma es un
modelo que orienta, dirige,
condiciona todo lo que
pensamos, sentimos y
hacemos acerca de algo
determinado.
“Modelo, conjunto de procedimientos y métodos de
investigación que han sido articulados en un determinado
momento histórico y se reconocen como indiscutibles”.
“Conjunto de realizaciones científicas universalmente
reconocidas que durante cierto tiempo proporcionan
modelos de problemas y soluciones a una comunidad
científica”.
“Constelación de logros –conceptos, valores, técnicas,
etcétera- compartidos por una comunidad científica
y usados por ésta para definir problemas y soluciones
legítimas”.
Esto significa que un paradigma no sólo un conjunto de pensamientos que tenemos, tampoco es sólo una manera
habitual de hacer las cosas. No es sólo esquema mental que tenemos y hemos aprendido o copiado de otros.
1
$
34
4. KUHN, Thomas. La estructura de las Revoluciones Científicas. 2ª. ed., México, FCE, 2004, p. 292 y a lo largo del libro.
Hay que insistir que:
Un paradigma es un sistema aprendido e interiorizado en nuestra
persona, compuesto de:
• Visiones (sobre el mundo, la vida, la educación,
nosotros mismos).
• Pensamientos.
• Sentimientos
• Valores y actitudes
• Actuaciones.
Una película reciente, llamada
INCEPCIÓN (con Leonardo Di
Caprio) empieza con un diálogo
entre 2 personajes (más o menos así):
¿Sabe usted cuál es el organismo que
sobrevive a cualquier situación de
crisis o emergencia, el más difícil de
aniquilar o destruir
en la faz de la Tierra?
¿Una bacteria, un hongo, un virus?
No, ¡una idea!
Como vemos, un paradigma no se reduce a “nuestro pensamiento
sobre algo”. Incluye todo lo que somos, lo que hemos aprendido y
vivido, lo que anhelamos, lo que sentimos profundamente. Por eso
es que es importante que lleguemos a la conclusión que “cambiar
de paradigma” es algo que incluye:
e Llegar a entender muy profundamente cuáles son nuestras
visiones, actitudes, sentimientos, pensamientos sobre el mundo,
la vida, la educación y nosotros mismos (comprender nuestra
posición paradigmática).
e Hacer el enorme esfuerzo, si ésa es nuestra decisión, de ir
cambiando, de ir transformando nuestras visiones, pensamientos,
sentimientos, valores, actitudes y formas de hacer las cosas. Esto
sólo es posible cuando:
3 Estudiamos mucho, nos esforzamos por aprender cosas nuevas,
por hacer esfuerzos de cambios actitudinales, cuando nos
esforzamos por comprender nuestras historias y bloqueos
Un cambio planetario que
merece nuestra atención, es
que la vida humana empieza
a basarse o construirse en una
visión de redes, que podrá
ser factor para enfrentar el
aislamiento y la desconexión
prevalecientes. Esto implica un
cambio paradigmático en las
interrelaciones.
1
%
35
personales, nuestras actitudes más íntimas y cotidianas sobre nosotros mismos, sobre los demás. No se
puede cambiar de paradigma si no queremos hacerlo, y si no miramos primero para adentro.
3 Empezamos a realizar el maravilloso, pero difícil esfuerzo de cambiar nuestras maneras de relacionarnos
con los demás, sobre todo con los que tenemos más cerca: la familia, nuestros estudiantes, los colegas, la
comunidad, el mundo…. En el cambio de interrelaciones es donde aparece la expresión más concreta y
profunda de que hay cambios paradigmáticos, por ejemplo:
l De la imposición pasamos al diálogo y la negociación, tanto en la vida personal como en nuestra
actuación docente.
l De la negación de la historia y la realidad presente a la aceptación, comprensión y esfuerzo por su
transformación.
l Del rechazo al respeto y gozo de la diversidad de género, cultura, edad, visiones.
l De la actitud violenta e irrespetuosa a las relaciones afectivas, tiernas y llenas de respeto a la dignidad de
los demás, sobre todo de nuestros estudiantes.
l De la relación llena de superioridad, abuso e irrespeto a la naturaleza, pasamos a una relación de
encuentro, respeto, protección y amor a toda expresión de la biodiversidad.
Y otras…
Cambiar de paradigma no es fácil. Es un cambio profundamente difícil, complicado. Lleva tiempo. Pero un
docente no puede darse el lujo de seguir igual, en su forma de ser y actuar, cuando el mundo es, precisamente, un
mundo de cambios. No es sólo que el siglo XXI tenga retos, es que el siglo XXI ¡es un reto! Porque está lleno de
cambios, porque el cambio es parte de su propia forma de ser. Y sólo aquellos organismos capaces de asumir el
cambio, pero el cambio que vale la pena, podrán no sólo sobrevivir, sino poder incidir e influir.
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36
2. El holismo, como propuesta paradigmática.
Vamos a tomar de otro libro algunas referencias sobre el holismo, con la intención de que podamos asumirlo
como una visión que transforma no sólo nuestras visiones sobre el mundo (por algo es un cambio paradigmático),
sino también puede influir en los cambios necesarios y urgentes en nuestra tarea docente:5
“El concepto “holismo” tiene su origen en 1926, cuando lo acuña el filósofo sudafricano Jan Smutts. Proviene
del vocablo griego “holos” que significa “totalidad”. En principio, podemos afirmar que el holismo es la
comprensión de un fenómeno o hecho desde su totalidad. Sus partes sólo pueden comprenderse en cuanto
se relacionan entre sí para constituir el todo. El todo está en cada una de sus partes. Pero algo más: este todo
es, a su vez, una parte de un todo mayor. Algo así:
Éste es un todo,
compuesto por las
relaciones desarrolladas entre sí
por sus distintas partes,
que en símismas son un todo.
Sin embargo,a su vez,
es una parte de un todo,
que a su vez, es parte de un todo.
(…) Todo está relacionado entre sí. Esto incluye desde la partícula de polvo hasta las galaxias más lejanas (…)
Digamos que la visión de la vida ya es una visión integradora, que abarca la totalidad, que no olvida que lo
importante en una realidad no son las partes que la componen, sino las distintas relaciones de esas partes”.
5. ALDANA MENDOZA, Carlos. Los jóvenes como seres cósmicos. El paradigma holista en la educación de jóvenes. Guatemala, SCN, 2006, p. 24.
1
/
37
Por ejemplo, veamos las siguientes imágenes:
En el Universo, cada parte es un todo (sea planeta, satélite o un simple asteroide). Pero si vamos a cada uno de
ellos, veremos que es un todo en sí mismo. La Tierra, por ejemplo, es nuestro planeta, nuestro mundo. Pero está
compuesta e integrada por partes que interactúan entre sí, y cada una de ellas, es, a su vez, “un mundo”. Por
ejemplo, una persona, un país, un continente, una isla, un animal. Todo es un todo, pero todo se relaciona con
otros “todos”, constituyendo un “todo” mayor, que, a su vez, es parte de algo más grande.
2
(
38
Veamos algunas características del holismo que podemos y debemos aplicar y vivir en los procesos educativos:
Todo está
interconectado
Amor y opción
por todo tipo de vida
Aprender a
RELACIONARNOS CON
TODO Y ENTRE TODOS
- Cuando educamos tenemos que tener muy claro que todo se conecta en la realidad de
nuestro trabajo: los problemas económicos, los políticos, la cultura (nuestra y de nuestros
estudiantes), los asuntos institucionales,
los métodos.
- Un problema psicológico de un estudiante también es un problema nuestro.
- Lo que hacemos en la comunidad tiene relación con lo que ocurrirá en el planeta.
- Toda expresión de vida es importante en nuestra tarea docente. Por eso educamos para
enfrentar los cambios ambientales, para proteger la vida animal y vegetal, para la mejor
gestión de los recursos.
- No nos reducimos a los recursos didácticos ecológicos, sino que enfatizamos actitudes
y vivencias ecológicas, dentro y fuera del aula.
- Aprender a convivir (como dice la UNESCO), se convierte en un aprendizaje de resolución
de conflictos, de placer y goce en la convivencia.
- Implica la pérdida de la superioridad de docentes a estudiantes, basada en la importancia
y necesidad de interrelaciones sanas, armónicas, de mutuo aprendizaje.
Respeto y vivencia
de la DIVERSIDAD
- El “aprender a convivir” conlleva el respeto y goce de la interrelación con personas,
pueblos y culturas distintas a la propia.
- También implica el respeto práctico y activo a las diversidades de género, de edad y de
formas de ver el mundo.
El cambio como un
VALOR
- Aprender a asumir que el cambio es un valor significa tener actitudes para la comprensión
crítica y profunda de nuevas posibilidades en la tecnología, en la ciencia, en la cultura,
en la expresión, en las interrelaciones. Esto es más difícil cuando nos acomodamos o
acostumbramos, para siempre, a una forma de ser y actuar como docentes.
- Pero tampoco se trata de cambiar sólo por cambiar. Todo cambio debe nacer desde dentro,
tiene que ser parte de grandes y profundas reflexiones personales y de colectivos docentes.
- Cambiar la manera de “dar clases” no es el cambio más importante. Sólo refleja cambios
más profundos en nuestro ser personal y educador.
2
)
39
En grupo plenario, o por subgrupos, realicemos lo siguiente de cada uno de las características
del holismo que mencionamos anteriormente:
¿Qué podemos agregar sobre la característica: otros elementos de la característica, otras
maneras de definirla.
¿Cómo tiene lugar en la realidad? ¿Ocurre, o no ocurre? ¿Por qué?
¿Cuál es nuestra responsabilidad –como docentes- ante la característica?
3. El cambio de paradigma educativo
Cambiar de paradigma en educación NO es:
e Hablar de competencias en lugar de fines u objetivos, pero haciendo lo mismo.
e Tener un discurso más relacionado con las visiones que provienen de otras culturas, para “estar a la moda” en
educación.
e Insistir en la modernización de sistemas, tecnologías y recursos. Por ejemplo, utilizar un “powerpoint” en
lugar de pizarra o carteles, pero con la misma actitud de “hablar sin escuchar”, de imponer el pensamiento
sin propiciar la discusión profunda, o de leer y leer las diapositivas, sin atractivo, sin interés y emoción para
quienes nos escuchan. ¿En qué representa un cambio paradigmático? ¿No será que sólo hemos cambiado el
recurso didáctico?
2
=
40
e Hacer cambios en las prácticas metodológicas, pero sin profundizar el cambio en las relaciones con nuestros
estudiantes, con sus familias, con la comunidad, con las autoridades, con el entorno natural y cultural.
e “Estar en la honda de los derechos humanos”, pero sentir y actuar con abuso e irrespeto en los momentos
difíciles y conflictivos con estudiantes (que siempre van a ocurrir, porque así es la vida humana).
e Tener discurso, saber metodologías y dominar procedimientos administrativos, pero ser incapaces de sentir
alegría por la educación, de sentir alegría plena en el encuentro con los estudiantes, de sentirnos colegas con
los demás, y sentir la necesidad placentera de aprender junto a otros, de seguir aprendiendo.
Entonces, ¿qué es cambiar de paradigma en educación?
Ya se ha venido insinuando la respuesta. Pero indicarla, en este preciso momento, sería una contradicción, porque
esa respuesta debe venir de dentro de cada docente, de las reflexiones y acciones compartidas en los colectivos o
claustros. Claro que ya se viene indicando algo, y posteriormente tendremos más sugerencias al respecto, pero en
este instante, necesitamos la reflexión personal (individual y colectiva) para poder contestar la pregunta. Así que
sugerimos la realización de la siguiente tabla (u otro recurso).
Recordemos que un paradigma es un sistema integrado por distintos componentes.
Realicemos la siguiente tabla, completando las columnas con nuestros aportes acerca de los
cambios importantes, necesarios y urgentes sobre cada uno de los componentes del paradigma
(que se ubican en la primera columna).
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2
2
42
2
3
43
1. Revise nuevamente las explicaciones y definiciones sobre el concepto “paradigma” que
aparecen en este libro. Busque aplicaciones personales y aplicaciones que tienen que ver
con su establecimiento educativo. Con este esfuerzo, redacte una definición propia de
dicho concepto.
2. Si puede ver la película mencionada (Incepcion), redacte las reflexiones que sobre
paradigma le surjan de ella. (Mejor si la mira en grupo de docentes o con estudiantes).
3. Trate de pensar, sentir, conectarse a sus recuerdos y nostalgias, o haga el esfuerzo de
ponerle atención a la radio, y trate de encontrar alguna canción que usted podría utilizar
como recurso didáctico para explicar lo que es un paradigma, o lo que es “cambiar de
paradigma”.
2
4
44
Momento 4
Las 4 grandes sabidurías
y la tarea docente
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5
45
2
6
46
Las 4 grandes
sabidurías
y la tarea docente
Momento 4
¿Qué esperamos lograr con este momento?
• Enriquecer, de manera actualizada, nuestras concepciones sobre la importancia y los efectos de la labor
docente en el siglo XXI.
• Contar con orientaciones, provenientes de la visión holística, que puedan generar nuevos desempeños
docentes, vinculados a los esfuerzos planetarios del nuevo paradigma educativo.
¿De qué trata este momento?
Acudimos a una de las propuestas provenientes del estudio, reflexión y puesta en práctica del paradigma holista
en distintas partes del planeta. Acudir a esta propuesta tiene el propósito de crear líneas, directrices, sugerencias,
formas de actuación y relación que permitan ir haciendo realidad el cambio paradigmático en nuestras aulas, en los
establecimientos escolares, en el sistema educativo. Pero principalmente, en nuestra interioridad como personas en el
siglo XXI, y como educadores del siglo XXI, como ya lo hemos planteando anteriormente.
2
7
47
1. Un mundo de mucha información pero poca
comprensión.
¿Quién duda de que éste es un mundo muy informado? Nuestros niños, niñas y
jóvenes saben muchísimo, cuentan con vasta información, que nunca llegaron a
tener sus adultos. Tienen una facilidad enorme para utilizar las tecnologías, para
contar con información inmediata, abundante, muchas veces no tan confiable,
pero información al fin de cuentas.
La información está por todos lados, se obtiene de muchas maneras, incluso
interesantes y maravillosas. Sin embargo, a pesar de que pareciera que todo
ser humano tiene acceso a información de manera exuberante, sobre todo
por medio de Internet, el dato de usuarios no parece indicar que sea masivo
el uso de la red, como nos indican las siguientes informaciones:
Según Internet World Stats (institución internacional dedicada a estas
estadísticas), a junio del 2010, de los 6,845,609,960 habitantes del planeta,
usan Internet 1,966,541,816. Es decir, utiliza la red el 29%.6 Sin embargo, en
otras fuentes se habla de un 16%, otras nos indican un 65% de la población ya
usando Internet. De la cantidad planetaria de usuarios de Internet, en nuestra
región, Latinoamérica y el Caribe, se ubica sólo el 10% de esos usuarios.
De la población guatemalteca, el 17% tiene acceso a Internet. Y los otros
países centroamericanos (con algunas variaciones en los datos, entre 2009 y
2010, según algunos países) muestran lo siguiente:
2
8
48
No parece, con estos datos, que el mundo nuestro sea de mucha
información. Sin embargo, sí lo es, porque al compararlo con otras épocas,
resulta impresionante el acceso, uso y dependencia de la información. Pero,
¿a dónde queremos llegar?
6. http://www.internetworldstats.com/stats.htm
Nos quedamos con la “boca
abierta”, los ojos casi salidos
del asombro, cuando vimos a
Sebastián, un niño de 4 años
y medio, buscando entre los
recónditos y difíciles caminos
de Internet, cómo abrir una
cuenta para poder escribirle
mensajes a su mejor amiguito.
Sólo porque lo impedimos, si
no hubiera logrado su propósito
(lentamente, porque sus
pequeños dedos no le permiten
mayor agilidad). Días antes lo
habíamos descubierto cuando
jugaba algo, después de su
propia búsqueda. Encontró lo
llamado:
“juegos de besos. com”
El Salvador: 16.1%
Honduras: 12%
Nicaragua: 10%
Costa Rica: 44.3%
Panamá: 28.1%
Belice: 19.1%
Este es un mundo de mucha información,
pero poca comprensión, de poca sabiduría
La información la
Mucha información no es
s
nte
fue
s
cha
mu
en
duc
pro
juzgada críticamente. Sólo se
poco confiables. Además,
acepta como tal, sin utilizar
los
de
trol
con
el
por
pasa
nuestras capacidades de
monopolios informativos
pensamiento crítico.
que también son parte de
las grandes estructuras
financieras y políticas
que tienen el control del Se tiene mucha información,
pero no se sabe qué hacer
mundo.
con ella, no se le utiliza para
transformar y mejorar la vida.
Los niños, las niñas y los
jóvenes escolares, están
utilizando la Internet, pero sin
pensar críticamente, sin crear,
sin utilizar esa red para crear
nuevos conocimientos. Todo
es copiado y pegado, sin
procesarlo.
Se están perdiendo las
capacidades investigativas
que tienen que ver con
plantear preguntas profundas,
con búsqueda técnicamente
capaz, con el planteamiento
de conclusiones y con el
desarrollo de propuestas que
puedan ser aplicadas en los
distintos ámbitos y planos de
la vida.
“Las computadoras y
los chips de memoria
de gran capacidad
serán tan baratos que
se instalarán de manera
rutinaria, a decenas de
miles, en el marco de
cada edificio que se
construya, sea privado
o comercial (…) De
aquí a cincuenta años
(o puede que mucho
antes), Internet dará
paso a la Ciberesfera,
la cual estará llena de
rayos de información…
la información en que
confiamos (la propia
historia personal más
el equivalente de
unos pocos cientos de
sitios ciberesféricos)
vivirá dondequiera
que nosotros vivamos,
e irá con nosotros
adondequiera que
vayamos”.
(REES, Martin.
Op. cit., p. 294)
2
9
49
Retomemos las notas anteriores y planteemos nuestras reacciones y después de esas reacciones,
escritas, planteemos propuestas de lo que tenemos que empezar a realizar, individual y
colectivamente, en nuestras instituciones educativas, para enfrentar esa “mucha información y
poca comprensión”.
2. Entonces, ¿qué aprender, qué alcanzar? Las 4 sabidurías urgentes.
Aprovechemos toda la información, pero no para repetirla, sino para ir realizando procesos intelectuales críticos,
para irla pasando por filtros. Pero también creemos nuestra propia información, aprendamos a desarrollarla junto
a comunidades, organizaciones, con nuestros estudiantes. Se trata de que pasemos de un punto a otro, así:
Saber mucho,
por pedazos,
y comprender poco
pasar a
Saber menos,
pero interconectadamente,
y comprender el todo
2
0
50
En otras palabras, necesitamos no reducirnos a tener mucha información, pero sí alcanzar ciertas sabidurías que
nos permitan actuar mejor en nuestro mundo, y ser mejores educadores y educadoras, para que nuestra función
docente tenga mejores impactos en la realidad.
Entendamos la palabra sabiduría, no como la acumulación y memorización de información, sino como la
capacidad humana de crear, entender y utilizar información para:
e Comprender mejor las situaciones en que vivimos.
e Utilizar la información para contar con soluciones a las distintas problemáticas.
e Asegurar, con las informaciones obtenidas y procesadas, la estabilidad, permanencia y desarrollo de la vida en
todas sus expresiones, lo cual incluye los esfuerzos políticos y ciudadanos.
e Ampliar la información, para crear nueva información, siempre útil a la vida, siempre aplicable en esas
múltiples comprensiones de la realidad.
Un “ejercicio rapidito”:
En pocos minutos, hagamos una lista de las 5 acciones que podríamos realizar para propiciar
en nuestras aulas que se aprenda menos, pero más interconectadamente. (Dicho de otro modo:
que se deje de “saber mucho, en pedazos y sin comprensión”).
Después, podemos reflexionar mejor sobre esta lista y definirla mejor. Discutirla en grupos y
alcanzar algunas conclusiones.
2
!
51
Proponemos, entonces, que el docente del siglo XXI tiene que desarrollar 4 sabidurías:
2
“
52
Y para que estas sabidurías se expresen y evidencien en los procesos e instituciones educativas, es necesario que
la profesión docente en el siglo XXI convierta cada una de esas sabidurías en un conjunto de tareas. Así:
e Tareas docentes antropológicas
e Tareas docentes ciudadanas
e Tareas docentes ecológicas
e Tareas docentes espirituales
Algunas de estas tareas, o algunas consideraciones generales sobre cada una de esas tareas, las podemos encontrar
a continuación.
3. Tareas docentes antropológicas
Estas son tareas docentes que tienen que ver con comprensiones, visiones
y acciones relacionadas con el ser humano del siglo XXI, tanto en su
individualidad como en su pertenencia a culturas, pueblos, organizaciones. En
el recuadro aparecen algunas de esas tareas:
e La función del docente no empieza en el aprendizaje de los métodos o
tecnologías, sino en el estudio de la realidad humana. De lo contrario, la
tarea docente en un siglo tan informativo y complejo, no va a poder ser tan
impactante o ser un factor de profundos cambios en la sociedad.
e El aprendizaje profundo y permanente de la multi e interculturalidad
implica varias acciones y procesos como los siguientes:
2
3
0
53
- Sensibilización y convencimiento social de la multi e interculturalidad
(esto incluye la educación bilingüe intercultural).
- Desarrollo de propuestas pedagógicas.
- Práctica permanente de actitudes, comportamientos y modelos ejemplares
de multi e interculturalidad.
- Esfuerzos extraordinarios y especiales con nuestros estudiantes acerca del
respeto a la diversidad, lo cual incluye la diversidad cultural, pero también
se refiere a otras como el género, la edad, la ideología, etcétera.
e El aprendizaje de actitudes, valores y visiones multi e interculturales
constituye un esfuerzo fundamental y extraordinario de docentes del siglo XXI. Los esfuerzos institucionales,
ciudadanos, políticos, estatales por las políticas, leyes e instancias que refuercen la construcción de una
sociedad multi e intercultural son importantes y los docentes tienen que apoyarlos, de variadas pero también
indirectas maneras. Por el contrario, la creación de valores y actitudes sí es una tarea concreta, directa,
cotidiana, que no pueden los docentes evadir. Algunas de esas actitudes cotidianas fundamentales son:
3 Aprender a gozar la vida desde la diversidad (en todas sus manifestaciones).
3 Construir relaciones de encuentro, de profunda amistad y ternura, de auténtica empatía con personas de
otras culturas o pueblos.
3 Aprender a sentir indignación, rechazo y oposición a lenguajes, comportamientos o actitudes
discriminatorias o racistas.
3 Aprender a descubrir la riqueza de un país que es multi e intercultural. Descubrir la potencialidad de un país
diverso.
3 Aprender a “ir más allá de la tolerancia cultural”. Esto significa que no se trata sólo de la convivencia pasiva,
sino de la construcción de una cultura de paz que se basa en encuentro real, concreto, efectivo, diario.
2
$
54
e Ha surgido un nuevo desafío: captar en profundidad los nuevos entornos que la sociedad actual está creando.
Esto significa saber cómo enfrentar las nuevas tecnologías, cómo mantener la calidad de las relaciones
humanas en medio de tanta posibilidad tecnológica, en medio de esos rasgos culturales de los que hablamos en
el segundo momento. Esto incluye el aprendizaje docente sobre las nuevas posibilidades que paulatinamente se
crean y utilizan en educación: los entornos virtuales de aprendizaje, la educación a distancia, etcétera.
e Debemos enfatizar que la tarea antropológica más importante del docente del
siglo XXI es la de crear las condiciones personales, institucionales, sociales y
políticas para la lucha a favor de la dignidad humana, del respeto a la vida,
de la creación y práctica de un sistema educativo que plantea como uno de
sus principales ejes, el aprendizaje real y concreto de la vigencia y defensa de
los derechos humanos. En otras palabras, la dignificación de la vida humana
(individual y colectivamente) es la tarea que un docente debe tener como norte
antropológico de su esfuerzo.
e Una de las tareas antropológicas y culturales más importantes es la referida al
desarrollo e impulso de las competencias lingüísticas. Esto puede asumirse desde
los siguientes desafíos:
3 Desarrollo de la sensibilización social y comunitaria a favor de la vivencia, práctica, uso y valoración de la
lengua materna.
3 Práctica permanente y constante, en el ambiente escolar, de la lengua materna.
3 Estudio profundo y amplio de la historia del idioma materno de nuestros estudiantes. Se trata de alcanzar una
valoración, reconocimiento y alegría por asumir ese idioma.
3 Desarrollo de acciones, recursos e iniciativas desde y para el idioma materno. Esto significa una práctica
vivencia, dinámica, interesante y atractiva de las distintas habilidades idiomáticas: la escritura, la lectura
comprensiva, la expresión oral, el enriquecimiento lingüístico de expresiones visuales y gráficas.
e Se trata de que las tareas antropológicas y culturales refuercen los procesos y esfuerzos favorables a la identidad
cultural, pero en profunda conexión con la diversidad. Se trata de que la educación sea factor de identidad,
pero en la diversidad. Ni sólo aprender a tener identidad sin respeto a las otras identidades, ni sólo tener
tanto respeto a las otras identidades que se pierde la propia. En otras palabras, es imprescindible aprender a
fortalecer la cultura propia (saber de dónde venimos, hacia dónde queremos ir, por ejemplo), al mismo tiempo
que aprendemos y valoramos los rasgos de otras culturas. Esto, en consecuencia, se concreta cuando ejercemos
la interculturalidad en el sentido que ofrecemos a otras culturas lo bueno de la propia, y aprendemos de ellas.
Está claro que esto no se reduce a los pueblos originarios, sino a toda sociedad, cultura o pueblo de este siglo.
2
%
55
Por su importante aporte, leamos las siguientes reflexiones del educador José Yac:
“COSMOVISIÓN
Es nuestra forma propia de ver, entender y vivir el sentido de la vida.
Es la forma de entender y relacionar, al ser humano con los elementos de la naturaleza, la estrecha
dependencia y complementariedad así como la unidad necesaria para la vida espiritual y material y su
relación con el entorno.
La Cosmovisión Maya reconoce la naturaleza como un proceso cósmico sin separaciones: el mundo
espiritual, físico y biológico forman parte de un todo unitario.
Al concebir el Universo como acontecimiento de relaciones entre sí, la cosmovisión Maya considera que
todo lo que pasa, solamente pueden entenderse en término de los demás.
Cada una de las etapas de la formación del universo, son sustento para la existencia de los otros seres.
Cada parte, desde lo micro hasta lo macro, contiene la totalidad. Uno es el punto de creación, diversa es
la manifestación de formación. Por eso, nuestra cosmogonía reconoce la misma dignidad de todo lo que
existe y, por tanto, respeta el mismo derecho de existir.
Con nuestra cosmogónica manera de ver, de ser y de vivir, somos milenarias hermanas y milenarios
hermanos de todo lo que la Madre Tierra ha dado a luz en su millonaria existencia, como fruto, a su vez,
de la incesante vibración de la totalidad del Cosmos.
El maíz es el sustento sagrado de nuestro pueblo, pues con su creación, se asentaron nuestras
comunidades; se generó ciencia, tecnología, arte; se establecieron fuertes lazos de comunión sagrada con
la Madre. Naturaleza y se tejieron profundos lazos de familiaridad en la sociedad.
2
&
56
Nuestra cultura maya es la sagrada herencia que hemos recibido de nuestras abuelas y nuestros abuelos;
es la cultura que las nuevas generaciones mayas reivindicamos desde nuestras propias vidas, porque
nuestra cultura es tan antigua y es tan futura al mismo tiempo.
Aprendemos nuestra cosmovisión desde el vientre de nuestras madres.
Aprendemos en nuestras familias que solo llegamos a ser seres humanos, en colectividad humana, en
comunión con la Madre Naturaleza y el Cosmos.
Aprendemos de las historias, por medio de la palabra, que nuestras abuelas y abuelos, nuestras madres y
padres han recibido a través de los milenios.
Las historias llenas de sabiduría que han ido conformando nuestro ser personal en el seno de nuestras
familias, permiten hoy seguir manteniendo nuestro tejido social maya junto con nuestro tejido ecológico.
Por eso, nuestra organización social se caracteriza por la comunitariedad, sistema que se sustenta en el
principio de reconocer a la Naturaleza y a las otras personas en la vida propia. Sobre este sustento, la
estructura social se basa en los valores del respeto, la complementariedad y la solidaridad como realidades
cotidianas.
En ese concepto cosmogónico realizamos nuestra vida en toda su plenitud. Mediante la ciencia, la
tecnología, la estética y la espiritualidad creadas milenariamente, entramos en comunión con la naturaleza
y el universo para construir nuestra plenitud.
20 El Junwinaq, la persona completa, base del Sistema Vigesimal Maya, Mujer y hombre de Maíz, el
Microcosmos que está conectado con el macrocosmos por medio de la relación con la Madre Naturaleza y
con Ajaw, Madre y Padre.7
¿Qué más podemos expresar sobre las tareas antropológicas?
¿Qué otras exigencias o necesidades formativas implican estas tareas para las y los docentes?
¿Cuáles son los aspectos más relevantes del texto anterior, y cómo podremos aprovecharlos
educativamente?
7. Cochoy Alva, María Faviana, et al. Raxalaj Mayab’ K’aslemalil. Cosmovisión Maya Plenitud de la vida. 2007.
2
/
57
4. Tareas docentes ciudadanas
Estas tareas docentes constituyen la base para crear una cultura de
convivencia nueva, para desarrollar el “aprender a convivir”. En un
mundo de indiferencia, individualismo y pérdida de interés por los
asuntos y problemáticas sociales, la creación de aprendizajes solidarios,
interrelacionales y de claro compromiso con las causas comunitarias y
sociales, los docentes tienen en esta tarea lo siguiente:
e El desafío de formar niños, niñas y jóvenes desde y para la expresión
libre, consciente y responsable.
e La necesidad de aprender a crear condiciones, procesos, recursos
y momentos en los que sus estudiantes no sólo expresen lo que
ven y viven en su realidad, sino que también aprendan a realizar
investigaciones, a hacer preguntas, a dialogar con los vecinos, los
ancianos, las personas de instituciones.
e Relacionado con lo anterior se encuentra la necesidad de crear
y realizar procesos de aprendizaje de la criticidad. Que niños,
niñas y jóvenes que se forman en las aulas, aprendan a preguntar,
a preguntarse, a tener dudas sobre todo lo que ven u oyen en la
televisión o periódicos. Que aprendan a tener actitudes de duda crítica
sobre las modas, sobre la información prevaleciente, sobre los modos
de información a los que tiene acceso la población.
e Desarrollar un proyecto educativo que estimule la creación de
iniciativas y procesos de solidaridad, de voluntariado y acciones a
favor de las comunidades.
2
(
58
e Plantear estrategias para formar en la participación electoral
estudiantil.
• Desarrollar propuestas para
el entorno social, político y
cultural.
• Generar y sostener
aprendizajes de
participación ciudadana,
basados en el diálogo,
en la expresión, en el
compromiso personal de
nuestros estudiantes.
• Mantener la actitud y
acción educativa alrededor
de la realidad: descubrirla,
entenderla profundamente,
comprometerse con ella.
• Desarrollar aprendizajes
acerca de la política: su
comprensión, formas de
participación, cambios en
su práctica.
¿Qué más podemos expresar sobre las tareas ciudadanas?
¿Qué otras exigencias o necesidades formativas implican estas tareas para las y los docentes?
5. Tareas docentes ecológicas
Las tareas docentes ecológicas son aquellas que van a otorgar a la institución educativa, un papel a favor de
la defensa del planeta. ¡He allí su enorme aporte! Se trata de que nuestros estudiantes vivan en la escuela, los
momentos de profundo, significativo y coherente aprendizaje ecológico. Esto nos plantea acciones como:
e La dedicación especial y transversal a la temática ecológica.
e La dedicación de tiempos extraordinarios al análisis, comprensión y posibles aportes (según el nivel del
estudiantado) ante los distintos desastres socionaturales que ocurran, tanto en la comunidad, como en el país y
otras regiones del planeta
e El estudio crítico e integral de las distintas acciones comunitarias relacionadas con la defensa de recursos
naturales, con la oposición de proyectos económicos y sociales que dañan el entorno natural.
e La educación en el siglo XXI va a convertirse en un factor crucial y de alta importancia para conservar la vida
planetaria en la medida que, además del desarrollo de actitudes y comportamientos ecológicos, también
propicie el desarrollo de mentalidades y creatividades a favor de todo lo que contribuya a la sostenibilidad y
desarrollo de la vida.
2
)
59
e La evidencia más importante, más notoria, más clara de que existe
esfuerzo educativo a favor de la ecología se encuentra en la vida
cotidiana en las aulas y el establecimiento educativo. Lo que se
practique, lo que se viva, lo que se “respira” allí, es lo que se está
aprendiendo. Por eso, proponemos que las tareas docentes ecológicas
se deben dirigir a aprender a ser cotidianamente ecológicos. Es decir,
más que la “clase de ecología”, lo que va a significar transformaciones
profundas en la comunidad escolar, es lo que se viva diariamente,
lo que se hace diariamente. Las actitudes y comportamientos que se
refuerzan en el ambiente escolar, a favor de la conservación de la
vida, a favor del cuidado de la basura, del ahorro y uso responsable de
recursos, etcétera, ¡son las que verdaderamente van a impactar en el
mundo actual!
Los valores del respeto y el agradecimiento constituyen valores y
actitudes fundamentales que podrán permitir una profunda vivencia
ecológica. Esto significa la urgente necesidad de desarrollarlos,
principalmente en niños, niñas y jóvenes, en el sentido de aprender
a convivir, respetar y sentir el agradecimiento por lo recibido de la
Madre Naturaleza.
• Generar procesos,
instituciones, recursos y
acciones que favorezcan la
comprensión de la realidad
ambiental.
• Desarrollar actitudes,
comportamientos,
compromisos personales
y colectivos, a favor de
la defensa de la vida, de
la protección del entorno
natural, de la conservación
de los recursos naturales.
• Propiciar un ambiente
escolar ecológico:
conductas, actitudes y
gestos coherentes de toda la
comunidad.
¿Qué más podemos expresar sobre las tareas ecológicas?
¿Qué otras exigencias o necesidades formativas implican estas tareas para las y los docentes?
3
=
60
6. Tareas docentes espirituales
Este tipo de tareas son las más difíciles de entender y practicar en la
institución educativa. Incluso, no son reconocidas aún, de manera
generalizada, como parte del esfuerzo docente en el siglo XXI. Sin
embargo, es importante asumir lo siguiente:
e La sabiduría espiritual no se reduce a prácticas, visiones o compromisos
religiosos o de iglesia alguna. Tienen que ver más con la capacidad
humana de interiorizar, de “verse a sí mismo”, con respeto, alegría,
ternura, profundidad. Esto es válido para cualquier expresión religiosa.
e La espiritual, como forma de vida, se basa en las redes de relaciones
que cada cosmovisión plantea, o que cada cultura genera. Se refiere a
la búsqueda válida y legítima de “estar bien”, “sentirse bien”, mediante
la vivencia práctica, real y cotidiana de los principios y valores de
la cultura. Esto tiene una consecuencia muy clara: el alcance del
equilibrio y la armonía personal, familiar, comunitaria, nacional,
planetariamente. En la cosmovisión maya, esto toma forma mediante
la ayuda mutua, el diálogo, la consulta, la relación con la Madre
Naturaleza, la vivencia de las ceremonias como conexión cósmica.
• Estimular y posibilitar
momentos, recursos y
ambiente para la reflexión
y el silencio, desde niñas y
niños pequeños.
• Propiciar la reflexión, la
imaginación, la creación
de sueños, ilusiones,
aspiraciones, visiones de
presente.
• Posibilitar la expresión de
interioridades en ambientes
y momentos propicios, de
tal manera que se creen
conexiones y vinculaciones
más profundas entre los
distintos miembros de la
comunidad educativa.
e Las tareas docentes espirituales empiezan por la propia práctica y vivencia espiritual del docente. Esto implica
la necesidad de interiorización, de “darse tiempos personales”, de practicar la reflexión o la meditación.
e El ejercicio de la espiritualidad tiene una connotación muy holística, puesto que permite la conexión seria,
profunda y efectiva entre seres humanos, pero sobre todo, entre seres humanos y el resto de la vida planetaria.
Esto conlleva componentes políticos y ciudadanos en tanto representa una visión de defensa, protección y
desarrollo de la vida, de la dignidad, de la convivencia pacífica. La espiritualidad surge de una práctica, en
el aula y la escuela, basada en el respeto auténtico a la diversidad de individuos, de visiones, al ejemplo y
testimonio de ser felices por la vida y sus componentes.
3
1
61
e Una de las consecuencias más concretas y evidentes del ejercicio de la espiritualidad, es una autoestima plena
en cada persona. Realizar esfuerzos porque cada uno de nuestros estudiantes se sienta feliz con la vida, pero
sobre todo, feliz consigo mismo, confiado, seguro de lo que es y podrá ser, en esa medida se está cumpliendo
con las tareas docentes espirituales.
¿Y la ciencia?, ¿y la actitud científica del docente frente a estas tareas?
Es necesario que tengamos muy claro que para poder abordar y desarrollar estas 4 sabidurías, pero también para
que podamos hacerlas realidad en nuestros entornos educativos, las y los docentes necesitamos SENTIRNOS Y SER
CIENTÍFICOS en nuestra función. Cada una de esas 4 sabidurías está marcada por la ciencia, cada una de ellas
necesita de la ciencia, y, a su vez, es factor que causa más investigación científica.
Esto significa que un docente del siglo más pleno en información, el siglo XXI, va a necesitar con urgencia el
ejercicio de la ciencia, tanto en su expresión investigativa, como en su expresión de creación, de impacto en la
vida humana y natural. Sin ciencia no podremos desarrollar la vida. Sin ciencia no habrá conciencia (en el sentido
de que no desarrollaremos la profunda capacidad de comprensión del mundo, ni tampoco el compromiso para
impactar en ese mundo).
¿Qué podemos hacer, ya, las y los docentes, para poner en práctica esta actitud de científicos que
consideramos necesarias para el siglo XXI?
e Desarrollar y mantener permanentemente el hábito de la lectura, del estudio de las temáticas que nos aquejan y
de todo aquello que nos interese para apoyar el desarrollo de nuestros pueblos.
e Desarrollar inquietudes y esfuerzos de curiosidad, de interés por descubrir, por plantear posibles soluciones o
explicaciones (de atrevernos a crear hipótesis sobre los hechos reales).
3
2
62
e Generar esfuerzos e iniciativas concretas de investigación, que pueden ser compartidas en su planteamiento y
ejecución, con otros docentes o con organizaciones sociales y educativas que pretendan no sólo entender y
comprender fenómenos o hechos de la realidad natural y social, sino que también desean seguir impulsando la
investigación científica.
e Aprovechar los avances y conocimientos científicos del pueblo maya, para insistir en sus aportes, pero también
en sus maneras de descubrir y aplicar el conocimiento.
e Estar cercanos y cercanas a esfuerzos de estudio, de creación y desarrollo de propuestas, de búsqueda de
respuestas.
e Compartir con estudiantes el amor por la lectura, el hábito de estudio, la comprensión de problemáticas, la
creación de propuestas, la socialización de resultados.
¿Qué más podemos expresar sobre las tareas espirituales?
¿Qué otras exigencias o necesidades formativas implican estas tareas para las y los docentes?
¿Cuáles son las principales dificultades u obstáculos que deberemos resolver en este tipo de
tareas, para poder vivirlas y aplicarlas en nuestras acciones docentes?
3
3
63
1. Reaccione, por escrito, a la siguiente lectura:
“Internet nos hace estúpidos.
Según Nicholas Carr, autor del libro Aguas superficiales: lo que internet le está haciendo a
nuestros cerebros:
La tecnología, y en particular internet, tiene un efecto duradero en nuestro cerebro,
alterando nuestra capacidad de realizar determinadas tareas (…) Cuanto más simples
llegar a ser sitios como Google, menos capaces somos de aprender (…) Muchas de las
zonas del cerebro que toman parte en la toma de decisiones se activaron lo que significa
que eso puede ayudarnos a mantener nuestra mente alerta, lo que es muy útil para las
personas mayores. Pero también se detectó el tipo de actividad que hace muy difícil
concentrarse. Si siempre estás resolviendo problemas y tomando decisiones, no puedes
tener la tranquilidad que obtienes cuando lees un libro. La claves para mantener la
concentración es quizás ponernos las cosas más difíciles, justo todo lo contrario de lo
que intentan los diseñadores de software de todo el mundo que compiten por hacer sus
programas más fáciles de usar que los de sus rivales (…)
Conforme los programas informáticos se vuelven más fáciles de usar, poniéndonos
las cosas más fáciles, corremos el riesgo de perder la capacidad de aprender las
cosas, ´provocando un cortocircuito´ en nuestro cerebro. Si tenemos en cuenta que
cada vez somos más dependientes de programas informáticos para todo tipo de
tareas intelectuales, desde buscar información, hasta socializar, debemos empezar a
preocuparnos de que cada vez nos queda menos espacio, como individuos, para actuar
por nuestra cuenta”.
El Periódico. Guatemala, septiembre 21, 2010, pp. 10, 11.
2. Realice su propia tabla acerca de cada una de las 4 sabidurías. Incorpore en esa tabla
los elementos o preguntas que considere necesarios. Luego responda usted mismo esas
preguntas o elementos.
3
4
64
3. Redacte una breve reacción acerca de las 4 sabidurías en relación con su propia vida
personal.
7. Las y los educadores, y el aprendizaje de la multi e interculturalidad.
Las 4 tareas anteriores pueden alcanzar una profunda y plena expresión de concreción e impacto en la vida de
nuestras comunidades y sociedades, si cada docente hace de su tarea educadora, un ejemplo de vivencia real de
la multi e interculturalidad (en su vida personal, en su aula, en su escuela).
Una educación comprometida con el desarrollo pleno e integral, desde la misma cosmovisión de los pueblos
originarios, va a significar tareas antropológicas de mucho énfasis en la cultura y la diversidad. También va a
significar tareas docentes ciudadanas en cuanto que sólo la organización, la sostenibilidad de esfuerzos desde las
organizaciones de los pueblos originarios y de la sociedad civil, sólo las luchas por la defensa y desarrollo de los
distintos pueblos, va a garantizar este esfuerzo histórico por una educación verdaderamente incluyente.
Y sobre todo, hoy más que nunca es necesario el aprovechamiento de la sabiduría ecológica del pueblo maya.
Su íntima, comprobada y profunda relación con la Madre Naturaleza es hoy más que urgente para que los demás
pueblos y sociedades puedan frenar su desesperada carrera hacia la destrucción ambiental. El sistema educativo
tiene en la cosmovisión maya una fuente poderosa y rica para el desarrollo de las tareas ecológicas.
En su síntesis, estas tareas docentes, en la medida que se enriquezcan de la historia, contexto y propuestas multi e
interculturales, podrán favorecer con mayor profundidad, el alcance de una espiritualidad que nos invite y ayude a
encontrarnos como individuos, pero sobre todo, como pueblos y sociedades.
En otras palabras, al docente le corresponde enfatizar y demostrar la urgencia e importancia de una educación
multi e intercultural. Y ello, en este preciso siglo XXI, caracterizado por tantas amenazas a la diversidad cultural,
con tantas fuerzas que pretenden aniquilar la maravillosa diversidad de culturas que existen en nuestro país, y que
además pretenden la desaparición (por desuso, por ejemplo) de los idiomas originarios, para imponer el castellano
y el inglés. Este es un siglo constituido por una sociedad que no ha sabido entender, comprender y aprovechar los
conocimientos alcanzados por los pueblos originarios. Se trata, entonces, que esa educación para la sabiduría
en el siglo XXI, sea una educación hacia una “sabiduría cultural”, que empieza por el desarrollo y vivencia de
experiencias en las que educadores y educadoras, niños, niñas, jóvenes, comunidades, autoridades educativas y
todos los sectores y actores sociales, desarrollen aprendizajes favorables a:
3
5
65
e La profunda valoración, sentimiento, práctica y desarrollo de la propia identidad (intraculturalidad).
e La comprensión y vivencia de la diversidad cultural (la multiculturalidad).
e La convicción, práctica y vivencia permanente del encuentro profundo con otras culturas y pueblos (interculturalidad).
Proponemos las siguientes reflexiones que podrían contribuir a la vivencia efectiva e incidente de estos tres
aprendizajes:
La profunda
valoración,
sentimiento, práctica y
desarrollo de la propia
identidad
3
6
66
Intraculturalidad
3 Propiciar y aprovechar situaciones de conocimiento de la propia historia personal, de la historia de la
comunidad, del propio pueblo.
3 Enfatizar, simbolizar e insistir permanentemente en las maravillas, aportes, cualidades, rasgos de la propia cultura.
3 Otorgar importancia a momentos y recursos que ayuden a enfatizar “lo que somos”, “de dónde venimos”.
3 Generar espacios y momentos para el intercambio, diálogo y aprendizaje de los ancianos, abuelos y abuelas,
de las personas ejemplares de la propia cultura.
3 Mantener permanente y actualizadamente recursos (espacios físicos, recordatorios visuales o auditivos,
documentos u objetos, datos, etcétera) que insistan, recuerden y enfaticen nuestros propios valores, actitudes
y formas de ver y sentir el mundo.
3 Propiciar, tanto dentro como fuera del aula o la escuela, la valoración y uso del idioma materno.
La
comprensión
y vivencia
de la
diversidad
Multiculturalidad
3 Desarrollar procesos, acciones y recursos de aproximación y conocimiento a los distintos pueblos y culturas
en nuestro país, y otros países similares.
3 Posibilitar reflexiones y estudios comprensivos, amplios, pero críticos sobre la realidad multicultural, con
énfasis en los momentos históricos que “marcaron” la realidad actual.
3 Construir y aprovechar recursos creativos (cuadros, mapas, diseños visuales, rincones, áreas, momentos) para
propiciar el conocimiento permanente sobre las otras culturas.
3 Propiciar momentos de aprendizaje comparativo con otros países o sociedades que muestran también
realidades multiculturales. Descubrir su historia, conquistas, logros, dificultades.
3 Generar reflexiones sobre la convivencia de idiomas en nuestras comunidades y país.
3
7
67
La convicción,
práctica y
vivencia
permanente
del encuentro
profundo con
otros pueblos y
culturas
Interculturalidad
3 Desarrollar, permanentemente, procesos, momentos, acciones, recursos que enfaticen en la necesidad de
construir comunidades, sociedades y países, desde el encuentro, el intercambio y la conjunción de visiones,
aportes, propuestas que provienen de todas las culturas y pueblos.
3 Alcanzar la comprensión profunda sobre la importancia de la interculturalidad, como individuos, pueblos y
culturas.
3 Desarrollar y profundizar visiones, actitudes y comportamientos de encuentro con otros pueblos y culturas.
3 Propiciar el desarrollo, permanente, de esfuerzos de imaginación, creatividad y propuesta intercultural, a todo
nivel, para todo ámbito.
3 Propiciar modelos de aprendizaje comparativo con otros países o sociedades que han “caminado” de la multi
a la interculturalidad. Descubrir su historia, logros, desarrollo, dificultades, gracias a la práctica real de la
interculturalidad.
3
8
68
3 Generar invitaciones sugestivas hacia el aprendizaje de otros idiomas, con el sostenimiento de la valoración,
uso y práctica del propio.
Las y los docentes son los FACTORES de APRENDIZAJE CULTURAL, en cuanto que los anteriores aprendizajes
pueden contribuir a desarrollar una educación más profundamente comprometida con el respeto y desarrollo de
una visión nacional y social que, finalmente, alcance la comprensión de la riqueza de un país que es multicultural
(por su historia y su contexto real), pero que aprende a ser intercultural, por sus esfuerzos, acciones, actitudes y
comportamientos de respeto e interdependencia entre culturas.
No se trata de que nos eduquemos, y eduquemos a las jóvenes generaciones, para simplemente tolerar la
existencia de otras culturas. Se trata de que la educación parta del respeto a la diversidad, pero que llegue a
impactar en la visión y actitudes de esas jóvenes generaciones para que descubran, con profundo amor en su
corazón, que este país puede y debe alcanzar su desarrollo, si y sólo si todos y todas aprendemos que las culturas
y pueblos dependen unos de otros, y pueden ser más fuertes si se respetan, apoyan y desarrollan entre sí.
Por eso, 2 recordatorios importantes:
e La educación multi e intercultural no es sólo para los pueblos maya, xinca o garífuna. Es para toda la sociedad
guatemalteca, para todo habitante de este país.
e Necesitamos aprender que somos una realidad multicultural (porque existen y conviven distintos pueblos y
culturas). Pero necesitamos APRENDER a ser una realidad intercultural, porque:
3 aún existe el racismo y la discriminación hacia los pueblos originarios,
3 porque aún las visiones de Estado, de educación o de cualquier otro esfuerzo nacional, no responden a la
interdependencia de visiones desde los distintos pueblos y culturas,
3 porque aún la educación bilingüe intercultural no está presente en la totalidad de la población escolarizada.
Habremos de afirmar evidencias de un ambiente de “sabiduría cultural” en nuestras aulas y escuelas, cuando la
comunidad educativa en su conjunto, y cuando la comunidad en general, evidencien aspectos tan importantes y
fundamentales como los siguientes:
3
9
69
Sensibilización y convencimiento social de la intra, multi e interculturalidad (esto incluye la educación bilingüe
intercultural).
- Nadie dudará de lo importante que es conocer nuestra propia cultura y las otras.
- La comunidad y sociedad en general apoyarán y fortalecerán el aprendizaje intra, multi te intercultural, dentro y
fuera de las escuelas.
- Los esfuerzos oficiales y comunitarias apuntarán a una verdadera educación cultural.
- Toda la población estará convencida del valor, importancia y necesidad de utilizar en todo ámbito el idioma
materno, sin dejar de aprender otros idiomas.
Desarrollo de propuestas pedagógicas.
- Docentes, claustros y organizaciones sociales y educativas, desarrollarán propuestas para fortalecer esta visión
educativa.
- La sociedad conocerá y apoyará esas propuestas, y buscará los medios oficiales y comunitarios para su
desarrollo, práctica y generalización.
- El ejercicio de la docencia multi e intercultural empezará a ser auto-reflexivo. Es decir, las innumerables
experiencias se irán convirtiendo en reflexiones y aprendizajes que se convertirán en propuestas para la
comunidad y para otras realidades.
Práctica permanente de actitudes, comportamientos y modelos ejemplares de multi e interculturalidad.
3
0
70
- Las y los docentes educarán con el ejemplo intra, multi e intercultural. Aunque enfatizarán discurso, prácticas,
momentos y esfuerzos específicos, su principal influencia vendrá de actitudes y comportamientos de emoción e
identidad hacia la propia cultura, de respeto profundo y real por las otras.
- El ambiente y “clima” institucional serán de una auténtica práctica cotidiana de la intra, multi e interculturalidad,
pues no habrá ni irrespeto, ni desprecio a la diversidad, ni negación de la propia, ni ausencia de conocimientos
de otras culturas.
- Nadie, individual o colectivamente, permitirá o tolerará el irrespeto, la discriminación o las prácticas y lenguajes
racistas o excluyentes.
Esfuerzos extraordinarios y especiales con nuestros estudiantes acerca del respeto a la diversidad, lo cual incluye
la diversidad cultural, pero también se refiere a otras como el género, la edad, la ideología, etcétera.
- La práctica de una auténtica vivencia cotidiana de intra, multi e interculturalidad contribuirá a ampliar la
sabiduría individual y colectiva, porque tendrá incidencia en el respeto a otras diversidades: el género, la edad,
las ideologías, etcétera.
- Se aprenderá a descubrir la enorme importancia para otros temas, campos o problemáticas, que tiene la
educación intra, multi e intercultural.
En una reflexión principalmente personal (o colectiva, si lo deseamos así), contestemos las
siguientes preguntas:
¿Qué estrategias y acciones podríamos sugerir para ir desarrollando cada uno de los 3
anteriores aprendizajes?
¿Cuáles son las principales dificultades u obstáculos que tenemos para poder desarrollar en
nuestras aulas y escuelas, esos tres aprendizajes?
¿De qué manera podríamos demostrar, a partir de nuestras acciones docentes, cómo los tres
aprendizajes culturales se relacionan entre sí?
Podríamos utilizar el dibujo colocado al inicio de cada uno de los 3 aprendizajes para generar
reflexiones como: ¿Qué significa?, ¿Qué le falta al dibujo?, etcétera.
3
!
71
3
“
72
Momento 5
Hacia la calidad
metodológica
3
3
0
73
3
$
74
Hacia la calidad
metodológica
Momento 5
¿Qué esperamos lograr con este momento?
• Desarrollar aproximaciones técnicas y conceptuales a aspectos que pueden permitirnos la práctica
pedagógica coherente con los planteamientos paradigmáticos anteriormente desarrollados.
• Alcanzar una comprensión integral y profunda de elementos propios de la práctica metodológica que
pueden asegurar un mejor ejercicio profesional docente.
¿De qué trata este momento?
Hemos ido reflexionando sobre algunos de los aspectos fundantes y desafiantes que el siglo XXI presenta a las y los
docentes de la actualidad, principalmente a aquellos que pretenden hacer de su profesión docente, una práctica
comprometida con los cambios que necesita el mundo de hoy.
Vamos ahora a aproximarnos a la reflexión y consideración de algunos elementos propios del ejercicio docente, tanto
en práctica como en teoría, para descubrir cómo ellos pueden y deben ser coherentes con los postulados que surgen
de la mirada al mundo presente. En este sentido, se trata de que éste sea un momento más pedagógico que los demás,
pero como una consecuencia de esos otros aspectos, anteriormente vistos.
3
%
75
1. La investigación “dentro” y “fuera” del aula.
La investigación, como práctica de aprendizaje entre educadores y educandos, no es exclusivamente un método
didáctico, sino una orientación y una forma profunda de practicar la educación. Se refiere a propiciar acciones,
recursos y esfuerzos de investigación por parte de estudiantes, de tal manera que se evite la constante práctica de
la oratoria magistral que insiste en la repetición mecánica.
Antes de que realicemos algunas propuestas prácticas sobre cómo realizar la función investigativa, dentro y fuera
del aula, es necesario que recordemos algunas actitudes y comportamientos básicos del docente, por medio de las
cuales se propicia la investigación con y desde sus estudiantes. Veamos algunas:
e Diálogo y preguntas ¡siempre!
3 Esto significa que sin una actitud constante, permanente y ejemplar de diálogo y de estímulo al ejercicio de la
pregunta, no pueden ocurrir auténticos y efectivos procesos y acciones de investigación dentro y fuera del aula.
Permitir la pregunta, no responderla siempre con la sabiduría propia de quien se siente sabio (el docente que
aún no ha aprendido que el conocimiento está por todos lados), estimular el diálogo mediante la generación de
confianza, sin abusos o burlas, todo eso es lo que va a potenciar la capacidad investigativa de estudiantes.
e Despertar la curiosidad, ¡aprovechar la curiosidad!
3 Se trata de preparar, llevar, realizar el esfuerzo de encontrar y utilizar recursos que generen la curiosidad y el
interés. Desde la muestra (real o visual) de animales especiales, por ejemplo, hasta la narración de historias
impactantes, o el uso de ejemplos reales impactantes, etcétera, se trata de despertar curiosidad, de crear
cierto interés por algunas cosas. Ese interés será el motor de acciones investigativas de estudiantes con la
fuerza de sus propias inquietudes.
3
&
76
3 Aprovechar la curiosidad es tener la capacidad de ir buscando, de indagar, de tener la actitud investigativa que
pretende encontrar qué es lo que interesa, qué es lo que despierta pasiones en nuestros estudiantes. Cuando
se descubre esos intereses, ya se está en posibilidad de aprovechar esa curiosidad. Un estudiante curioso, y
estimulado en su curiosidad, ¡es un potente y auténtico investigador y, por tanto, un pleno aprendiente!
e Posibilitar acceso a recursos de investigación, contar con lo básico, saber a dónde enviarlos a buscar la
información.
3 No contar con esto muy claramente puede ser un motivo de frustraciones, desalientos y resistencias a
cualquier esfuerzo de investigación por parte de estudiantes.
3 Dentro del aula siempre habrá “temas de investigación” que pueden ser sujetos de cierto orden de
acciones: pregunta-reflexión colectiva (investigación, lectura en el aula, discusiones grupales)-respuestas y
conclusiones.
e Posibilitar desarrollo de competencias científicas practicadas con valores éticos / ciudadanos en
cualquier momento y/o profesión.
3 Generar hábitos y habilidades relativas a la capacidad de crear preguntas, de desarrollar intereses por los
hechos que afectan la vida de las comunidades y la sociedad.
3 Insistir, desde la práctica continua, y el ejemplo docente, en la necesidad del convencimiento de que toda
profesión, ocupación o actividad en la que participemos, tiene que estar dirigida a servir a la vida, a hacer
mejor la comunidad en que vivimos. Y que toda actividad humana de ese tipo, debe partir de preguntas, de
esfuerzos de investigación, de desarrollo de propuestas que deben comprobarse.
Pongamos atención a la siguiente propuesta. Enriquezcámosla, usémosla.
3
/
77
Propuesta práctica para realizar investigación dentro y fuera del aula
3 Se trata de habituar (mediante el ejercicio constante) de la práctica de un esquema básico de investigación,
como el que presentamos a continuación:
3 Dedicar un tiempo para “ver” o determinar un problema, hecho o fenómeno natural o social. Tenerlo
definido muy claramente.
3 Formular algunas preguntas, o sólo una, que pueda ayudar al grupo de estudiantes a resolver o comprender
mejor el problema, hecho o fenómeno. Estas preguntas tienen que formularse de manera sencilla, pero que
puedan aportar información. Evitar aquellas preguntas que se responden simplemente con un “sí” o un “no”.
3 El grupo de estudiantes establece y anota qué acciones tienen que realizar, qué cosas tienen que conseguir,
para poder responder la pregunta. Es importante enfatizar que la pregunta o preguntas orientan todo el
esfuerzo investigativo.
3 Hacer y escribir un plan sencillo de las acciones a realizar. A cada acción hay que ponerle un tiempo
determinado, qué cosas se van a utilizar o necesitar, quiénes lo van a hacer.
3 Realizar el plan indicado.
3 Escribir los resultados que se vayan obteniendo.
3 Escribir las conclusiones y recomendaciones (esto es, lo que los estudiantes aprendieron o descubrieron
como producto de la investigación que realizaron; las recomendaciones se refieren a aquello que proponen
para resolver el problema, o mejorar las situaciones investigadas).
3 Socializar los resultados. Esto es mostrar a otros estudiantes (de otras aulas u otros establecimientos),
profesores, autoridades, padres de familias y comunidad en general.
3
(
78
3 Cada cierto tiempo dedicar tiempo para esfuerzos de reflexionar sobre lo que se ha hecho, o dejado de
hacer, sobre los resultados de las investigaciones.
2. Los rasgos de una práctica docente efectiva.
Son muchos los rasgos que caracterizan a una práctica docente como efectiva, en el sentido de que logra impactar
en la vida de sus estudiantes, transformar sus actitudes, comportamientos y sentidos. Efectiva en cuanto que logra
los propósitos previamente planteados.
Pero también debemos insistir en que la efectividad tiene que ver con que los resultados obtenidos de ese ejercicio
docente, sean coherentes con los grandes postulados que aparecen en las estructuras curriculares oficiales, pero
también en el sentido, significado y profundo compromiso que el docente le pone a su práctica.
Es decir, hablamos de una práctica docente efectiva como aquella que no se reduce a los resultados cuantificables
que sirven para informes oficiales, o que logra evidenciar que se hizo lo que nos indica el currículo oficial.
Hablamos de efectiva en relación a que supone una coherencia, una inserción del hacer del docente en esas
exigencias propias del siglo XXI que hemos ido viendo en este libro.
La efectividad también tiene que ver con todo aquello cualitativo, difícil de poner en cifras. Por ejemplo una
práctica docente es efectiva porque crea condiciones de alegría, de afectividad, de respeto, de “ganas de vivir y
aprender”, que difícilmente van a registrarse en las estadísticas oficiales.
En otras palabras, una práctica docente efectiva es aquella que permite al docente responder a las exigencias
de un mundo tan desafiante como el del siglo XXI y con ello, también permite efectos más profundos en el ser,
aprender, hacer y convivir de sus estudiantes.
En relación con esto, veamos 10 rasgos que caracterizan a una práctica docente efectiva, según los criterios
anteriormente mencionados:
3
)
0
79
4
=
80
1
Se basa principalmente en el aprendizaje, más que en la enseñanza. Esta práctica pretende
centralmente que todos, estudiantes y educadores, alcancen aprendizajes profundos,
duraderos, útiles.
2
Siempre toma en cuenta las condiciones de vida de estudiantes y entorno. Esto significa que
es una práctica que parte de diagnósticos, de esfuerzos comprensivos, de un “situarse” en la
realidad de parte de docentes y autoridades.
3
Los aprendizajes surgen de los intereses o de las experiencias de vida de quienes aprenden.
O por lo menos, se plantean conocimientos a ser adquiridos, pero vinculándolos y
conectándolos a las experiencias previas, a los intereses, a las emociones y sentimientos
propios de quienes aprenden.
4
Otorga muchísima importancia al “clima afectivo” del aula y el establecimiento. Es decir,
se basa en las “buenas vibras”, en la armonía, afectividad y sentimiento de respeto entre
quienes se relacionan. Se considera que las interrelaciones sanas educan mucho más que los
grandes discursos. Es una práctica que reconoce la importancia de un clima emocional sano
a favor del aprendizaje intelectual.
5
Siempre es una práctica dialéctica, porque es un constante ejercicio integral y dinámico
entre complementariedades:
Acción – reflexión
Trabajo individual – trabajo colectivo
Análisis crítico – propuesta creativa
Ayer – hoy – mañana
Aquí – allá
Nuestra cultura – otras culturas
Y otras…
6
7
8
Enfatiza el juego, la expresión, la alegría, la espontaneidad, el arte, como factores de
desarrollo y como consecuencias del proceso educador.
Estimula la creatividad de estudiantes y docentes en formas diversas: la creación intelectual,
la creación práctica, la creación estética, la creación social y política.
No se conforma con las experiencias en el aula. Se funda y desarrolla desde la combinación
de vivencias fuera y dentro. Moviliza al estudiante “hacia” la comunidad, y “trae” a la
comunidad al aula.
9
Genera interés y ejercicio constante de las habilidades intelectuales, fundamentándose en el
gusto y hábito constante de la lectura. La lectura ya no es un instrumento para la obtención
de saberes que hay que memorizar, sino un hábito y una actitud que cumple 3 funciones:
informar, formar y entretener.
10
Es un ejercicio de cultura y ciencia. No sólo porque se aprenda la cultura en general, sino
porque constituye una vivencia de valores, actitudes y visiones de identidad y de convivencia
en la diversidad. Esta creación de ambiente cultural en el aula, se convierte en factor de
aprendizaje y de sentido de los aprendizajes. Además, fomenta el desarrollo científico.
En subgrupos, por cada uno de estos 10 rasgos, podemos realizar estas sugerencias (u otras):
¿Cuáles son los principales factores a favor o en contra del rasgo para que ocurra en nuestra escuela?
¿Qué hemos hecho, como docentes, individualmente y como claustro, para posibilitar ese rasgo?
¿Qué perspectivas en el futuro existen, para que podamos hacer realidad, o ampliar el rasgo? ¿A
qué debiéramos comprometernos?
¿Qué debemos aprender, colectivamente, para alcanzar el rasgo?
4
1
81
3. Para saber un poco más sobre constructivismo.
Derivada de los aportes de diversas disciplinas, surgió una visión educativa contrapuesta a la arraigada y
dominante práctica de la instrucción (como transmisión pasiva y memorística de saberes previamente definidos,
planificados, organizados y realizados por el docente).
A esa propuesta (teórica y metodológica) se le denomina constructivismo.
Su presencia en el ámbito educativo ha sido tan fuerte, que ha ido
poco a poco acaparando atención en el discurso, en las iniciativas y, en
cierta forma, en la práctica concreta de algunas instituciones y docentes
individualmente.
Por ello, necesitamos realizar una breve aproximación a algunos de sus
conceptos o sugerencias más importantes.
El constructivismo enfatiza que el aprendizaje es construido y alcanzado
por la vivencia personal de quien aprende. Nadie puede “hacerle
aprender”, sino que se le facilita el proceso, se le ayuda creándole
condiciones psicológicas, pedagógicas y materiales que ayuden. Lo
central de este planteamiento es que la vivencia íntima o interna de la
persona que aprende.
El conocimiento, como han postulado antecesores de múltiples
disciplinas, es una construcción y una reconstrucción social. Se logra
mediante la implicación personal, tanto individual como colectiva, de
las personas. Por eso es importante que el ambiente sea favorable, que
la cooperación entre individuos ocurra y que el docente abandone su
función de instruir, de “hablar los contenidos”, y se constituya en un
facilitador(a), alguien que posibilita procesos.
4
2
82
En el socioconstructivismo, aspectos
cruciales son los siguientes:
• Se aprende en sociedadinteraprendizaje
• Modelos educativos se basan
en el nivel de desarrollo y las
experiencias previas
• El papel del docente es de
mediador.
• Perfil central del lenguaje: –
vinculación con el contexto.
• Equidad en las relaciones de
aprendizajes intelectuales y
manuales que van creando esa
experiencia íntima –y social- de
aprendizaje. Aquí ya no puede
negarse que el proceso, y las
situaciones mismas de éste, son
más importantes que el propio
contenido, como sería en una
visión instructiva.
Como puede notarse, es fundamental la interacción de la persona con el ambiente o el medio en que se
desenvuelve.
Por esta razón, algunos autores insisten en que más que hablar de constructivismo, es preciso referirse al
socioconstructivismo, con lo cual se evita la reducción de los procesos de aprendizaje y educación a esa vivencia
íntima, pero individual de quien aprende. Claro que aprende desde su propia experiencia personal, pero en
conexión y vinculación con la experiencia de otras personas, y en la interacción con los aspectos integrales del
contexto en que vive.
La persona aprende y se educa como resultado de su propia historia personal, familiar y social, pero también
como resultado de todo ello con el ambiente en que va haciendo su vida. Se va creando a sí misma, como
producto de esos procesos personales con los que asume su historia y se va creando como consecuencia de esas
interacciones con su medio.
Lo previo (lo que ya conoce o ha vivido) es parte de su aprendizaje presente. Éste es un aspecto que se olvida en
la educación tradicional y que constituye un elemento crucial del constructivismo.
Con esos conocimientos previos más los procesos mentales, las acciones externas y las reelaboraciones de los
nuevos saberes, la persona va construyendo su aprendizaje. Y va desarrollándose, pues empieza a ampliar sus
visiones, adquiere habilidades que podrá aplicar en nuevas situaciones, o que podrá utilizar para resolver nuevos
problemas.
Insistamos: todo esto ocurre a partir de interrelaciones de la persona:
e Con otros seres humanos
e Con las instituciones o circunstancias de su comunidad, país o mundo
e Con el medio natural y tecnológico de la actualidad.
4
3
83
Mención especial merece uno de los conceptos más importantes del socioconstructivismo:
el aprendizaje significativo.
Sólo se aprende verdaderamente aquello que toca nuestras íntimas visiones, que toca nuestra emocionalidad
fuertemente, que tiene sentido para nuestro ser y nuestra vida, o la del entorno. Por eso la educación basada sólo
en procesos instructivos termina sin lograr aprendizajes. Todo se hace mecánica y memorísticamente, sin que
tenga sentido o significado para quien se supone está aprendiendo. Es significativo porque conecta o vincula a
la persona con los saberes que está procesando. Más aún: conecta lo que está aprendiendo en el presente con
lo aprendido en el pasado, y eso crea condiciones para continuar con sus procesos futuros de aprendizaje. Por
eso se habla con insistencia de tomar en cuenta, valorar y atender, así como aprovechar, lo que el estudiante ya
sabe. Porque un punto de partida es que toda persona, al ingresar a un proceso educativo, ya sabe cosas, ya tiene
conocimientos previos, aunque sea un pequeño o pequeña de los primeros niveles.
Además, el aprendizaje es significativo si quien aprende es participante del proceso. Si no sólo recibe o escucha
pasivamente, sino que produce, construye, decide, aporta.
“La concepción constructivista del aprendizaje y de la enseñanza parte del hecho obvio de que la
escuela hace accesible a sus alumnos aspectos de la cultura que son fundamentales para su desarrollo
personal, y no sólo en el ámbito cognitivo; la educación es motor para el desarrollo globalmente
entendido, lo que supone incluir también las capacidades de equilibrio personal, de inserción social,
de relación interpersonal y motrices. Parte también de un consenso ya bastante asentado en relación al
carácter activo del aprendizaje, lo que lleva a aceptar que éste es fruto de una construcción personal,
pero en la que no interviene sólo el sujeto que aprende; los “otros” significativos, los agentes culturales,
son piezas imprescindibles para esa construcción personal, para ese desarrollo al que hemos aludido (…)
Aprendemos cuando somos capaces de elaborar una representación personal sobre un objeto de la
realidad o contenido que pretendemos aprender (…) No sólo modificamos lo que ya poseíamos, sino
que también interpretamos lo nuevo de forma peculiar, de manera que podamos integrarlo
y hacerlo nuestro”8.
4
4
84
8. COLL, César y otros. El constructivismo en el aula. Barcelona, Graó, 1993, pp. 15, 16.
Reflexionemos colectivamente sobre nuestro propio establecimiento o escuela y realicemos el
siguiente análisis:
¿Cuán constructivista es el ambiente, la escuela, la visión predominante?
¿Cuáles son los rasgos más constructivistas que se evidencian en las prácticas de nuestro
establecimiento?
¿Qué factores tenemos a favor y en contra para la práctica constructivista?
3.1 ¿Y el papel del docente?
Ya lo hemos venido planteando de varias maneras, pero vamos a colocarlas más directamente:
e Facilitador, como creador de un ambiente propicio, como impulsor del aprendizaje.
e Creador de condiciones de participación, de reflexión y expresión autónoma, libre, consciente de quienes
aprenden. Las preguntas –desde todas las vías, desde todos los participantes- son más importantes que las
preguntas.
e Investigador respetuoso pero interesado de la realidad previa de sus estudiantes, del entorno comunitario. Esto
incluye revisiones previas de lo que saben, de cómo lo han aprendido, de qué conceptos y juicios han ido
interiorizando. Registra ello y lo va a utilizar pedagógicamente.
e Impulsor de procesos intelectuales vinculados a experiencias concretas. No abandona la experiencia, pero
tampoco deja de reflexionarla, de “sacarle el jugo” intelectual.
e Desafiador de la imaginación, de la creatividad, de la espontaneidad. Siempre está creando retos o desafíos, que
animen, impulsen, dinamicen el ambiente del aula.
4
5
85
3.2 Para evaluar constructivistamente
Acudimos otra vez a César Coll y Elena Martín para obtener algunas reflexiones acerca de qué o cómo evaluar
desde el constructivismo:9
e “Los ingredientes afectivos y relacionales en la evaluación (…) Los resultados de la evaluación van a depender
tanto de los significados que han construido y seamos capaces de suscitar como del sentido que han atribuido
a las actividades previas de enseñanza y aprendizaje y a la propia actividad de evaluación.
e El grado de significatividad de los aprendizajes escolares y las actividades de evaluación (…) No cabe diseñar
una actividad de evaluación con el propósito de discernir si el aprendizaje que han realizado los alumnos es
o no significativo; lo que procede es detectar el grado de significatividad del aprendizaje realizado utilizando
para ello actividades o tareas susceptibles de ser abordadas o resueltas a partir de diferentes grados de
significatividad de los contenidos implicados en su desarrollo o resolución.
e La interrelación de los significados y el carácter intrínsecamente parcial de las actividades de evaluación (…)
Toda actividad de evaluación es, por principio, parcial en cuanto a la naturaleza y amplitud de las relaciones
entre significados que explora y, sobre todo, que siempre cabe la posibilidad de que los alumnos hayan
establecido relaciones que las actividades e instrumentos de evaluación que estamos utilizando no alcancen a
detectar (…) Los alumnos siempre aprenden mucho más de lo que somos capaces de captar en la evaluación.
e La dinámica del proceso de construcción de significados y los límites de la evaluación (…) La memoria es,
pues, constructiva, tiene su propia dinámica interna y los significados también. Las actividades de evaluación
nos proporcionan unas instantáneas necesariamente estáticas de un proceso que es dinámico por definición
(…) La prudencia aconseja no emitir un juicio sobre la totalidad del proceso a partir de una sola instantánea.
El alcance y profundidad de los aprendizajes realizados no se manifiestan en ocasiones hasta después de
transcurrido un cierto tiempo (…) Las prácticas de evaluación basadas en la toma de una única instantánea (por
ejemplo, exámenes) son, en consecuencia, poco fiables y deberán ser sustituidas, en lo posible, por otras que
tengan en cuenta el carácter dinámica del proceso de construcción de significados.
4
6
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9 . COLL, César; op. cit., pp. 172-178
e La funcionalidad de los aprendizajes y la búsqueda de indicadores para la evaluación (…) La funcionalidad del
aprendizaje, entendida no tanto como su mayor o menor utilidad para satisfacer las necesidades inmediatas o
habituales, sino más bien como la posibilidad de utilizarlo como instrumento para la construcción de nuevos
significados, es probablemente uno de los indicadores más potentes, y al mismo tiempo más fácil de manejar,
para evaluar los aprendizajes escolares. Sólo podemos estar seguros de que hemos aprendido algo cuando
podemos utilizarlo.
e La asunción progresiva del control y la responsabilidad en el proceso de aprendizaje: un indicador para
la evaluación (…) La asunción progresiva del control y la responsabilidad por parte de los alumnos en el
desarrollo de una actividad o en la ejecución de una tarea es a menudo un indicador sumamente potente de
los aprendizajes que van realizando, sobre todo cuando esa asunción implica un cierto dominio y una cierta
capacidad de utilización de los conocimientos implicados.
e La enseñanza como proceso y la función reguladora de la evaluación del aprendizaje de los alumnos (…)
Cuando evaluamos los aprendizajes que han realizado nuestros alumnos, estamos también evaluando, se
quiera o no, la enseñanza que hemos llevado a cabo. La evaluación nunca lo es, en sentido estricto, de la
enseñanza o del aprendizaje, sino más bien de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
e El aprendizaje como proceso y la función autorreguladora de la evaluación (…) La evaluación de los
aprendizajes realizados por sus alumnos proporciona al profesor informaciones insustituibles para ir ajustando
progresivamente la ayuda que les presta en el proceso de construcción de significados (…) Esta evaluación
puede y debe también utilizarse para proporcionar a los propios alumnos una información sumamente útil
sobre el proceso de construcción que están llevando a cabo. Las actividades de evaluación deberían atender
más a esta posible y deseable función autorreguladora mediante una presentación previa, clara y explícita de lo
que se pretende evaluar, de las finalidades que se persiguen y del análisis posterior de los resultados obtenidos
(…) El ideal sería que los alumnos fueran capaces de utilizar mecanismos de autoevaluación susceptibles de
proporcionarles informaciones relevantes para regular su propio proceso de construcción de significados.
4
7
87
Este es un momento para evaluar como evaluamos. Se trata, entonces, con las anteriores
reflexiones, y otras que podríamos desarrollar colectivamente, que podamos realizar lo
siguiente:
Evaluemos nuestras actitudes, prácticas, recursos, procedimientos y resultados de las prácticas
evaluativas que realizamos.
Tratemos de determinar cómo es “nuestra cultura evaluativa”: cómo definimos y practicamos la
evaluación, a qué le otorgamos más importancia, qué actitudes y comportamientos tenemos que
reflejan esas definiciones.
Determinemos nuestras debilidades y fortalezas sobre una evaluación de carácter más
constructivista. Esto implica también determinar nuestras debilidades y fortalezas sobre el
desarrollo de un proyecto educativo de esa naturaleza.
Planteemos qué necesidades formativas, como claustro, son necesarias responder para avanzar
en el esfuerzo de transformar nuestras prácticas educativas.
4
8
88
1. Redacte una posible iniciativa de investigación a realizar en su aula o escuela. Plantee los
elementos más importantes, el significado o justificación, las estrategias, los recursos
que necesitará.
2. Agregue 2 ó 3 rasgos más, a la lista de 10 que se plantea en este documento. Tienen que
ser coherentes o congruentes con esos diez ya indicados.
3. Redacte un documento breve sobre:
a. Principales conceptos del constructivismo.
b. Definición general de constructivismo.
c. Aportes fundamentales del constructivismo en el cambio de paradigma.
d. ¿Cómo se relaciona el constructivismo con los postulados para la educación en el siglo
XXI?
4
9
89
Bibliografía
1. ALDANA MENDOZA, Carlos. Educar es educar con entusiasmo. Guatemala, Piedrasanta, 2009.
2. ALDANA MENDOZA, Carlos. Los jóvenes como seres cósmicos. El paradigma holista en la
educación de jóvenes. Guatemala, SCN, 2006, p. 24.
3. Cochoy Alva, María Faviana, et al. Raxalaj Mayab’ K’aslemalil. Cosmovisión Maya Plenitud de la
vida. 2007.
4. COLL, César y otros. El constructivismo en el aula. Barcelona, Graó, 1993, pp. 15, 16.
5. COLL, César; op. cit., pp. 172-178.
6. http://www.internetworldstats.com/stats.htm
7. KUHN, Thomas. La estructura de las Revoluciones Científicas. 2ª. ed., México, FCE, 2004, p. 292 y
a lo largo del libro.
8. REES, Martin y otros. Los próximos cincuenta años. El conocimiento humano en la primera mitad
del siglo XXI. Barcelona, Kairós, 2004. Entre paréntesis se coloca el número de página de la
reflexión citada.
9. Yac Noj, José. XUKULEM, MEJELEM, UK’UX LE MAYAB’ K’ASLEMALIL. Ceremonia Maya Conexión
Cósmica. Inédito. 2009
4
0
90
Se imprimieron 2,000 ejemplares
en papel bond 80 gramos
en los talleres de Maya Na’oj
en octubre 2010
Paxil Kayala’,
“ B’aqtun, ) K’atun, / Tun, $ Winaq,
5 Q’ij , 2 Kan
4
!
91
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