Romanización

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La romanización
Introducción
Proceso que supone la conquista del territorio insular y la implantación de la estructura económica, social y política romana en la península ibérica. Se inicia con la llegada de los primeros soldados romanos en el año 218 a.C y termina con la caída del imperio romano en el siglo V d.C.
Es un proceso irregular ya que dependiendo del lugar pudo ser rápido o lento. Este proceso supone la asimilación de la cultura romana y conlleva una pérdida de identidad, de los pueblos indígenas.
Fases de la conquista
1ªFase (218 a.C – 197 a.C). Levante y sus penínsulas.
2ªFase (197 a.C – 133 a.C) Conquista el interior.
3ªFase (29 a.C – 19 a.C) Norte peninsular.
La organización administrativa y política
Los romanos impusieron a Hispania su organización política y administrativa con el objetivo de conseguir un gobierno eficaz y dan cohesión al territorio. Durante la conquista los romanos organizan sus dominios en dos provincias: Hispania Citerior e Hispania Ulterior. En tiempos el numero de provincias aumenta a 3: Tarraconensis, baetica, y lusitana. Después, dioclecino añadió Carthaginensis y Gallaecia. Finalmente se crea la provincia de Baleárica.
Existían 2 tipos de ciudades las senatoriales y las imperiales. Cada provincia era gobernada por un procónsul Y se dividían en conventus.
Ciudades Hispanorromanas
Se convirtieron en el centro administrativo, jurídico y económico de la Hispania romana.
Las urbes romanas surgieron o bien la revitalización de antiguos municipios como Tarragona (Tarraco), Ampurias (Emporion) o Cádiz (Gades) o bien de nuevas comedias como Mérida (Emérita Augusta), León (legio) y Zaragoza (caesaraugusta).
Las ciudades eran gobernadas por un consejo. No todas las ciudades tenían los mismos derechos, las que se opusieron a la dominacion romana debían pagar más impuestos que los aliados. En el siglo III el emperador Caracalla otorgo el derecho de ciudadanía romana.
Desarrollo de la economía
Roma Impuso en Hispania sus estructuras económica: la formación de latifundios agrícolas, la propiedad de la tierra, la utilización de mano de obra esclava, la ciudad como centro de producción y de intercambio de mercancías el uso de la moneda. Bajo la administración romana la economía creció gracias a las mejoras técnicas en los sistemas de explotación.
Las tierras conquistaban pertenecían al pueblo romano, el ager publicus, cuya propiedad detentaba el estado. Parte de estas tierras eran devueltas a sus antiguos propietarios o solían ser repartidas entre colonos, soldados licenciados o indígenas sin tierras. El resto quedaba en manos del estado. La clase senatorial se hizo con enormes extensiones de tierra que se organizaron en villas.
La actividad agrícola y ganadera fue la base de la economía de los habitantes de Hispania. Los cultivos fueron, en secano, los cereales y la vid, en radio, las hortalizas. El vino y el aceite de oliva fueron los dos productos de explotación más importantes. Los romanos introdujeron nuevas técnicas, como el barbecho, el regadío y la utilización de animales de tiro.
Las actividades pesqueras comportaron el desarrollo de sectores complementarios como la producción de sal y salazón de pescado.
Las actividades mineras obtenían plata en Cartagena y sierra morena; cobre en Huelva, Almería y Asturias; mercurio en Almadén y oro en la cuenca del sil.
En artesanía fue de especial interés la producción de armas en Tarragona, Calatayud y Toledo, de tejidos de lino en Ampurias, de paños finos en Játiva, de salazones en la baetica, etc.
La sociedad hispanorromana
La sociedad se dividió en dos grandes grupos teniendo como referencia la libertad o no de las personas: En cuanto a los no libres existían dos niveles: los libertos (esclavos que ya habían sido liberados) y los esclavos (considerados propiedad de sus amos), estos eran la base de la economía y eran empleados en agricultura y en las minas.
En cuantos a los hombres libres, existían diferentes niveles según su riqueza y origen familiar; el orden senatorial se nutria de la vieja aristocracia romana y los viejos propietarios. Por debajo se hallaba una burguesía acomodada, y más abajo la plebe, integrada por pequeños artesanos, campesinos con pequeñas propiedades, etc.
La crisis del imperio
Los siglos I y II se conocen como la paz romana. A partir del siglo III el mundo romano tuvo que enfrentarse en una crisis generalizada del sistema imperial que desaparecería en el siglo V tras las invasiones barbarás.
La concesión del derecho de ciudadanía produjo una disminución considerable de los ingresos fiscales del estado y un encarecimiento progresivo de la mano de obra esclava. La producción agrícola disminuyo, los esclavos empezaron a ser sustituidos por colonos, que se vieron obligados a entregar sus tierras a los propietarios más poderosos y a seguir trabajándola a cambio de entregar parte de la cosecha.
De este modo se había dado el primer paso hacia la servitud, las ciudades empezaron a despoblarse y el imperio se ruralizo.
Las fronteras comenzaron a verse presionados por los pueblos barbaros que habitaban el otro lado del limes.
En el siglo V el imperio romano y toda su estructura se hundieron. Esta desaparición impuso un clima de inseguridad en occidente.
Conclusión
La presencia romana introdujo en Hispania nuevos elementos culturales y una nueva estructura social y económica que dieron lugar a la romanización.
La lengua latina se difundió por todo el imperio y se impuso a la mayoría de lenguas autóctonas. Se extendió el uso del derecho romano, que regulabas las relaciones privadas, las instituciones políticas y su funcionamiento.
El culto a los dioses romanos se conirtio en un elemento fundamental para dar cohesion a las diferentes provincias romanas.A partir del siglo III el cristianosmo se difundió por Hispania y sus seguidores fueron perseguidos hasta la proclamación del edicto de milan.
El patrimonio artístico fue otro de los grandes legados de roma, que deja constancia del urbanismo que aplicaron a sus ciudades, edificios y obras de ingeniería con un gran sentido practico y funcional.
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