Oficio 220-067784 Del 28 de Agosto de 2012

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Oficio 220-067784 Del 28 de Agosto de 2012
ASUNTO: Los dividendos se pagan a quien tenga la calidad de asociado al momento de
realizarse el mismo, salvo pacto en contrario
Me refiero a su comunicación remitida a esta entidad por la Superintendencia de Industria y Comercio,
radicada con el número 2012-01-194203, por la cual realiza la siguiente consulta:
“ La asamblea de una sociedad SA decretó el pago de los dividendos correspondientes a las utilidades del
2011, para el mes de agosto de 2012. Preguntamos si un socio vendió sus derechos accionarios antes de
la fecha de pago de los dividendos, a quien se le debe hacer dicho pago al que tuvo la titularidad de las
acciones durante el 2011 o a quien tiene la titularidad en la fecha en que se ha de repartir dichos
dividendos” .
Sobre el particular, en relación con el tema consultado es claro que las utilidades que en un momento
determinado puede producir una sociedad, es un ingrediente básico para animar a las personas a entrar
a formar parte del capital social de un ente jurídico. Vemos como el numeral 2 del artículo 379 del estatuto
mercantil expresa que uno de los derechos de los asociados es “ El de recibir una parte proporcional de
los beneficios sociales establecidos por los balances de fin de ejercicio, con sujeción a lo dispuesto en la
ley o en los estatutos” .
Las utilidades generadas por una compañía sólo se concretan en cabeza de cada asociado una vez la
asamblea general de accionistas o la junta de socios, teniendo en cuenta los estados financieros puestos
a su consideración, junto con el proyecto de distribución de utilidades, de existir las mismas, se han
aprobados en las reuniones respectivas.
Es en el momento en que son aprobadas las utilidades que nace para la sociedad la obligación de
cancelarlas a los asociados en proporción a la parte pagada del valor nominal de las acciones, cuotas o
partes de interés, en las fechas establecidas para tal efecto, convirtiéndose ellos en acreedores y a su vez
la sociedad se convierte en deudora y nace por consiguiente para ella un pasivo externo, el cual bien
puede ser exigido judicialmente en los términos de los consagrado en el artículos 150 y156 ibídem.
No hay duda alguna que las utilidades aprobadas por el máximo órgano social para ser distribuidas a los
socios o accionistas, son productos de un ejercicio anterior o de varios de ellos y que por alguna razón no
habían sido decretadas.
Ubicados en el estadio anterior, vemos que el artículo 418 del código que nos ocupa de manera expresa
señala que “ Los dividendos pendientes pertenecerán al adquirente de las acciones desde la fecha de la
carta de traspaso, salvo pacto en contrario de las partes, en cuyo caso lo expresarán en la misma carta”
y a su vez concordando esta norma con lo consagrado en el inciso 2 del artículo 455 de la misma obra en
cuanto que “ El pago del dividendo se hará en dinero efectivo, en las épocas que acuerde la asamblea
general al decretarlo y a quien tenga la calidad de accionistas al tiempo de hacerse exigible cada pago” ,
es nítido a todas luces afirmar entonces que la entrega de las utilidades que debe realizar la sociedad debe
efectuarse, por regla general, a quien en el momento del pago posea la calidad de asociado del
ente jurídico, salvo que el enajenante de las acciones y el adquirente previamente hayan
llegado a un acuerdo, en cuanto que las utilidades le sean entregadas al primero, sin importar
que en el momento en que se realiza el pago de las mismas, él ya no sea el propietario de las
acciones.
En los anteriores términos se ha dado contestación a su consulta, no sin antes anotarle que los efectos del
presente pronunciamiento son los descritos en el artículo 28 del Código Contencioso Administrativo.
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