la gestión integrada de zonas costeras como instrumento

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LA GESTIÓN INTEGRADA DE ZONAS COSTERAS COMO
INSTRUMENTO DINAMIZADOR DE LA INDUSTRIA
TURÍSTICA EN LA COSTA BRAVA
Rafael Sardá, Joan Mora y Conxita Avila
Centre d’Estudis Avançats de Blanes (CSIC).
Camí d’accés a la Cala Sant Francesc, 14. 17300-Blanes (Girona)
[email protected]
ABSTRACT
Los destinos turísticos maduros se caracterizan por un ciclo de vida que empieza en una fase de
euforia y gran crecimiento, y termina en una fase de estancamiento en donde las problemáticas
originadas por una falta de visión global acaban apareciendo. Si durante este ciclo se modifican
los atractivos que llevaron a los turistas a este lugar, la problemática suele ser grave y de difícil
solución. La Costa Brava (Girona, España) puede considerarse como un destino turístico maduro
que ha pasado por esta evolución y que se encuentra en el presente momento en periodo de
redefinición estratégica. Aunque el número de turistas que llegan al territorio sigue creciendo,
han aparecido síntomas de agotamiento en el sector, y se habla de ralentización y/o recesión. El
dinamizador económico de la zona en el pasado, el turismo tradicional, está peligrosamente
cerrado en un ciclo de precios bajos, mientras que irrumpe con enorme fuerza un turismo de
segunda residencia fuertemente depredador de recursos poco o nada renovables como son el suelo
y el paisaje, los recursos que conformaban la principal “visión” del territorio. El modelo de
desarrollo utilizado está acabando con el carácter que impregnaba al territorio y ha resultado
claramente insostenible. Es necesario cambiar el modelo, cambiar el rumbo, y este cambio pasa
únicamente por apostar decididamente por un Desarrollo Regional Sostenible, el modelo por el
que internacionalmente se ha apostado. Sólo si somos capaces de adaptarnos a éste cambio
podremos seguir prosperando y optando por poder seleccionar los turistas deseados, conservando
a su vez la identidad del territorio. En los litorales, la Gestión Integrada de las Zonas Costeras
aparece como la mejor herramienta para buscar éste Desarrollo que compatibilice generación de
riqueza y protección ambiental. El trabajo que se presenta efectúa una diagnosis del estado actual
de la Costa Brava utilizando el esquema Presión-Estado-Impacto-Respuesta (D-P.S.I.R.) e intenta
hacer una serie de recomendaciones que ayuden a avanzar en este sentido.
1. INTRODUCCIÓN.
1.1 El entorno actual y el Desarrollo Regional Sostenible.
El Desarrollo Sostenible se ha establecido formalmente como objetivo en todas las políticas de la
Unión Europea. Este controvertido concepto, lejos aún de ser entendido, se asienta sobre dos
pilares básicos: a) integrar dimensiones del desarrollo que nunca habían sido tenidas en cuenta de
forma conjunta, y b) introducir la perspectiva a largo plazo en la toma de decisiones. El desafío que
1
implica la sostenibilidad es precisamente su definición práctica, qué somos, qué queremos y qué
debemos hacer para no comprometer el desarrollo de aquellos que nos sucedan.
Para muchos el concepto de sostenibilidad es algo vago, sin embargo tras el, se han movilizado un
buen número de actitudes, percepciones, valores y visiones que claramente conforman un entorno
diferente al de hace unos años. Este es uno de los argumentos claramente diferentes en los que se
encuadra la situación actual y un punto básico a la hora de efectuar reflexiones sobre cual debiera
ser el futuro de la Costa Brava. Cualquier medida que se adopte debería quedar encuadrada en
facilitar un Desarrollo Regional Sostenible y, precisamente para poder seleccionar las medidas a
adoptar será necesario definir dónde estamos, a dónde queremos ir y, finalmente, cómo debemos
afrontar el cambio necesario para alejarnos de un modelo actual de desarrollo claramente
insostenible.
Sin embargo, deberemos alcanzar un Desarrollo Regional Sostenible a partir de un modelo actual
que difícilmente admite cambios a corto y medio plazo y en donde la sociedad en su conjunto
apenas está dispuesta a sacrificar alguna de las “comodidades” alcanzadas por el llamado estado del
bienestar. Cualquier medida que se adopte deberá partir pues de nuestro “status quo”, del análisis
del estado actual y del camino realizado para llegar hasta aquí, no olvidando que nos encontramos
inmersos en una economía globalizada de libre comercio con unos mercados muy activos y unas
instituciones públicas generalmente reactivas y débiles.
Con un crecimiento medio de Población Residente del 10,3% (período 1996-2001) y de la Renta
Bruta Familiar Disponible del 7,8% (valores constantes, período 1991-1996, no se dispone de datos
para el periodo 1996-2001, Llorenç Birba, IDESCAT, comunicación personal), la Costa Brava es
un territorio con un elevado crecimiento y en rápido proceso de transformación. En los últimos
cincuenta años su evolución ha estado intrínsicamente ligada a la industria del turismo y todas sus
actividades paralelas de construcción, comercio y movilidad. La Costa Brava aparece como un
destino turístico Europeo maduro, y, al igual que otros destinos similares, en paralelo a su
desarrollo, sus recursos naturales han sido extremadamente usados habiendo sufrido notables
procesos de degradación. No obstante, la Costa Brava, a diferencia de otros destinos localizados en
el Mediterráneo Occidental, no ha sufrido aún un proceso irreversible de degradación lo que aún le
confiere una cierta ventaja competitiva al conservar buena parte de su belleza y de sus recursos.
Con el cambio del siglo, el turismo tradicional parece haber entrado en recesión y está siendo
reemplazado por un modelo turístico basado en la proliferación de segundas residencias con la
construcción como principal eje económico. Estas tendencias, favorecidas a su vez por un mayor
desplazamiento de las personas y por el envejecimiento de una población con un mayor poder
adquisitivo, se basan, más que nunca, en el consumo y ocupación del suelo y en la transformación
del paisaje. ¿Dónde estamos?, ¿es el posible agotamiento del turismo tradicional y el considerable
auge del turismo residencial, el modelo deseado para la región?, ¿necesitamos mantener un
crecimiento económico a costa de un uso exacerbado del territorio?. Aunque muchos agentes
sociales ven este proceso como difícilmente evitable, casi todos a su vez están de acuerdo en señalar
que no es el más deseable. El modelo actual es claramente insostenible, esta fuera de las
recomendaciones internacionales que apuestan por metabolismos urbanos controlables y nuevas
culturas en el uso de los recursos naturales. Deviene pues necesario el impulsar un nuevo modelo
de desarrollo para la región.
Para dinamizar la industria turística y adecuar este nuevo modelo a las exigencias internacionales
sobre sostenibilidad, se requiere de un acuerdo entre los diferentes agentes sociales que actúan en el
territorio, una vez observado que las estrategias individuales en el pasado fueron únicamente
2
capaces de mejorar aspectos concretos pero no de solucionar el problema general de
sobreexplotación. En este contexto, la Gestión Integrada de la Zona Costera (Integrated Coastal
Zone Management, ICZM) proporciona un esquema conceptual en donde las estrategias
individuales para la solución de problemas y la promoción de la sostenibilidad deben ser
formuladas, y es en este esquema en donde deseamos efectuar esta presentación a modo de
reflexión.
1.2 El Desarrollo Sostenible de la franja litoral y los procesos ICZM.
El estado de la franja litoral está directamente relacionado con las actividades que la población
desarrolla. Estas actividades impactan en la condición de los sistemas socio-económicos y naturales
del territorio, constituyendo el motor básico de su cambio (Bretón, 1996; Sardá y Fluvià, 1999).
Este desarrollo costero considerado como el conjunto de actividades que interfieren en la evolución
natural de los ecosistemas y la interfase tierra-mar, es un problema global que modifica los
ecosistemas costeros y afecta a los recursos que sostienen su propio funcionamiento. En este
contexto, dar una respuesta integrada y sinérgica a los problemas ambientales que afectan a la
franja costera, y definir acciones y políticas de intervención que tiendan hacia un desarrollo
sostenible del territorio deberían de plantearse como objetivos a conseguir en un futuro no muy
lejano.
Si el objetivo final a conseguir es un Desarrollo Sostenible de la Costa, no hay ninguna duda que la
Gestión Integrada de las Zonas Costeras (ICZM) es la herramienta más conveniente para
conseguirlo (Cairns et al., 1994; Salomons et al., 1999; Turner, 2000; v. Bodungen & Turner, 2001;
Schwarzer et al., 2002; Dauvin 2002, entre otros). Sin embargo, debido a la diversidad morfológica
de la costa y la complejidad de los grupos de interés, gestores y organismos administrativos con
competencias en la franja litoral, resulta prácticamente inevitable que a lo largo de sus procesos de
desarrollo surjan conflictos entre usuarios finales, gestores, empresarios y el público en general, y
de forma más genérica, entre el dominio humano y el dominio físico. Asimismo, debe de tenerse en
cuenta que muchas decisiones que se toman en relación al desarrollo litoral suelen ser irreversibles
y condicionan la vida de las generaciones futuras. Por este motivo estas decisiones deberían estar
basadas en criterios objetivos y reglas claras buscando un desarrollo sostenible del territorio, cosa
que actualmente no suele suceder. Los procesos de ICZM deberían de pasar inicialmente por la
evaluación de la situación actual y los procesos de cambio, para delimitar posteriormente escenarios
y objetivos, planificar y gestionar el espacio litoral, teniendo en cuenta las perspectivas
tradicionales, culturales y históricas, así como los conflictos de interés y los usos del territorio en
una franja natural ya en si misma reducida y frágil.
Las autoridades europeas apuestan, desde hace más de diez años, por la necesidad de una actuación
europea concertada en materia de gestión integrada de zonas costeras que permita tratar todas las
problemáticas anteriormente citadas de forma conjunta. La Recomendación del Parlamento
Europeo y del Consejo sobre la aplicación de la Gestión Integrada de Zonas Costeras en Europa
(COM/00/547) recoge comunicaciones anteriores indicando la necesidad de buscar una actuación
estratégica coordinada y concertada a escala regional y local, que cuente con la orientación y el
apoyo de un marco adecuado a escala nacional. La propuesta, a través de sus diferentes Capítulos
expresa:
a) la necesidad de un planteamiento estratégico basado en los principios ambientales que rigen
a la Comunidad Europea.
b) el establecimiento de un inventario global para determinar las personas, normas y/o
instituciones que influyen en la ordenación y gestión de sus zonas costeras.
3
c) la elaboración de estrategias regionales, al mismo tiempo circunscritas en estrategias de
carácter nacional, y,
d) la mejora en les políticas de cooperación con los países vecinos
1.3 Objetivos del presente trabajo.
En 1997 iniciamos una línea de investigación en Gestión de Zonas Costeras financiada por el Plan
Nacional de I+D del Estado Español. En esta línea se han desarrollado algunos estudios utilizando
el desarrollo metodológico Presión-Estado-Impacto-Respuesta (D-P.S.I.R) (Turner et al, 1998;
EEA, 2003). Los objetivos finales de estos trabajos han sido: a) realizar un estudio base que
permitiese avanzar en los trabajos necesarios para llevar a cabo una evaluación integrada del litoral
de Girona y de Cataluña, b) proporcionar a la administración las herramientas y criterios necesarios
para que ésta pueda planificar las actividades e infraestructuras que se implantarán y gestionar los
impactos de las actuales de forma sostenible, y c) hacer recomendaciones genéricas referentes a los
principios científicos en los que debería basarse una correcta gestión integrada del litoral. Estos
estudios podían servir, además, como estudios previos para la incorporación de aspectos prenormativos que pudieran incorporarse en la transposición y utilización de la Directiva del Consejo
sobre la evaluación de los efectos de ciertos planes y programas regionales sobre el medio ambiente
(SEA: COM/96/0511), o en una futura Directiva de Gestión Integrada de Zonas Costeras, siguiendo
la Recomendación del Consejo (COM/00/547). En la actualidad nuestros estudios se están
utilizando en la formulación de la Iniciativa Estratégica para la Gestión Integrada de Zonas
Costeras en Cataluña, liderada por los departamentos de Política Territorial y Obras Públicas y
Medio Ambiente y Vivienda de la Generalitat de Cataluña.
El objetivo primordial del presente trabajo es profundizar en las medidas necesarias que deben
introducirse en el territorio para revitalizar la industria turística sin comprometer los valores
ambientales de éste. Siguiendo el esquema D-P.S.I.R. se presenta una reflexión sobre el estado
actual de la Costa Brava y se establecen los criterios necesarios para instaurar en ella un modelo de
Desarrollo Regional Sostenible, recomendaciones que permitan proteger el Capital Natural y
Cultural de esta costa sin variar excesivamente las fuerzas motoras económicas del territorio,
dinamizando de esta forma la industria turística.
2. LA COSTA BRAVA: LAS PRESIONES.
2.1. Un rápido repaso sobre el ciclo de vida de la Costa Brava como destino turístico.
Los primeros indicios de Turismo en la Costa Brava se remontan a mitad del S XIX asociados a las
demandas de la clase social alta de Cataluña (Barbaza, 1988; Goytia, 1995). El ciclo de vida de esta
destinación turística (Figura-1) se iniciaba con impactos moderados pero pronto se abría a la llegada
de turistas de otras clases sociales y a visitantes extranjeros ávidos por lugares pintorescos como
Tossa de Mar o S’Agaró. Este desarrollo produjo un periodo de euforia en el cual la recuperación
económica y la modernización no hacían pensar en las futuras consecuencias; tiempos sin
preocupaciones que propiciaron la creación del Patronato de Turismo de la Costa Brava (Cals,
1982). La Guerra Civil frenó en seco este desarrollo inicial.
Durante los años cincuenta y sesenta, las actividades turísticas se acentúan. Nace el “turismo de
masas” (Fàbregas y Barri, 1970; Goytia, 1995; Barbaza, 1988). Se inicia un período de rápido
crecimiento aprovechando la belleza del paisaje, la bondad de su clima y la amabilidad de sus
gentes. La gran demanda atrajo multitud de inversiones e inmigración, y, en paralelo, otras
4
actividades económicas tales como la agricultura o la industria se fueron abandonando. La
diversificación económica se había acabado. Sin embargo, este turismo masivo empezaba a alterar
significativamente las cualidades que inicialmente lo habían atraído, alterando las peculiaridades y
funcionalidad del sistema. Los primeros signos en esta dirección se evidenciaban en los años
setenta, pero no existía ningún mecanismo racional para evitar los problemas que se avecinaban.
En los años setenta se empieza a reconocer la presión excesiva efectuada sobre el territorio
(”Debate Costa Brava”). Sin embargo, la llegada de la Democracia y la necesidad de posicionarse
económicamente a “nivel europeo” llevaron a un período en el que se siguieron (en ocasiones se
acentuaron) los procesos de desarrollo anteriores. Basándose en una muy anticuada Ley de Costas
de 1969 y unos muy débiles mecanismos de planificación territorial, se asistió a un proceso de
crecimiento no planificado, sobredesarrollo, construcción abusiva de segundas residencias, muchas
veces en lugares ambientalmente sensibles, uso no sostenible de los recursos naturales, y prácticas
abusivas de enriquecimiento privado basadas en la apropiación de los bienes públicos (Sardá y
Fluvià, 1999). Un crecimiento anárquico sin intervención pública efectiva y sin una visión finalista
de los objetivos a alcanzar.
A finales de los años ochenta y como consecuencia de la globalización de los problemas
ambientales se relacionan por primera vez los conceptos socioeconómicos y medioambientales. En
1987, el informe Brundtland define el concepto de Desarrollo Sostenible dando relevancia a otros
documentos anteriores como el “Mediterranean Action Plan” (1975). Se proclama una nueva Ley
de Costas en España (1988), tiene lugar la Conferencia de Rio (1992) y nace el Quinto Programa de
Acción Medioambiental de la Unión Europea, al mismo tiempo que las competencias
medioambientales son transferidas a los gobiernos autonómicos. Se abre un período de creación de
nuevas estructuras pensadas para cambiar el futuro.
Durante los años noventa la Costa Brava aparece como un destino consolidado reconociéndose los
impactos producidos por las actividades turísticas: a) impactos medioambientales: contaminación,
uso excesivo de recursos naturales, frecuentación y problemáticas derivadas de la concentración de
los visitantes en el tiempo y en el espacio, b) impactos urbanos: desaparición y/o abandono de las
partes antiguas de las poblaciones, urbanización dispersa, aparición de nuevos núcleos turísticos y
la transformación en pequeñas ciudades de pueblos emblemáticos, pobre calidad de la construcción
y atentados paisajísticos, c) impactos económicos: pobre diversificación económica, predominio de
un sector terciario que debe adaptarse a una tremenda población flotante, infraestructuras
sobredimensionadas para soportar una demanda estacional de muy corta duración, d) impactos
sociales: desarrollo de amplios conflictos de intereses, desintegración social por la división del bien
común en una amalgama de intereses individuales, e) impactos culturales: desaparición de las
actividades y costumbres tradicionales, y f) impactos institucionales: falta de una visión global
sobre el territorio y abandono histórico de la defensa de los intereses comunes de la población. Para
solucionar algunas de estas problemáticas, ciertas soluciones fueron introducidas con encomiable
éxito: las depuradoras municipales mejoraron la calidad del medio acuático, la protección de áreas
naturales mediante el Pla d’Espais d’Interes Natural (PEIN), la introducción en las escuelas de la
educación ambiental,.... Finalmente, desde la Industria, el Patronato de Turismo presentó el “Pla de
Desenvolupament Turistic Sostenible de les Comarques Gironines” (1997), un plan que enfatizaba
la necesidad de avanzar hacia un turismo de calidad introduciendo prácticas ambientales en el sector
y mejorando la imagen de la Marca Costa Brava. Sesenta años después de su creación, la industria
turística empezaba a darse cuenta que su futuro sólo pasaba por asegurar la sostenibilidad de sus
acciones y del territorio.
5
Pernoctaciones
rejuvenecimiento
< 50’s
50’s – 60’s
70’s – 80’s
90’s- 00’s
reducción crecimiento
ESTANCAMIENTO
CONSOLIDACION
DESARROLL
estabilizació
Amplias áreas urbanizadas:
incremento de servicios urbanos
Aumento de problemáticas
ambientales y sociales
decliv
declive inmediato
Desarrollo del turismo residencial
incremento de segundas residencias
ocupación del suelo y falta de planificación
primeras medidas ambientales anticontaminación
inició de las medidas de conservación
Desarrollo de los servicios turísticos:
hosteleria, restauración,...
incremento de la mobilidad y carreteras
ocupación del suelo y especulación
entrada de operadores turísticos y agencias
EXPLORACIO
Desarrollo inicial de la Industria Turística:
primeros hoteles y campings
Pocos turistas pero
prósperos (turismo social)
Muchos turistas pero menos
prósperos (turismo de masas)
Tiempo
FIGURA 1.- Ciclo de vida de la Costa Brava como destino turístico.
Lo observado en la Costa Brava (Figura-1) refleja una evolución observada en otros lugares (Butler,
1980). Los destinos turísticos pasan por este camino que empieza con tiempos de euforia y rápido
desarrollo económico, con grandes transformaciones territoriales y rápida degradación ambiental,
hasta alcanzar su madurez en donde nace un cierta concienciación ambiental. Entonces la
problemática de la contaminación es abordada en primer término, pues se dispone de los recursos
económicos para encontrar soluciones, alcanzándose los estándares medioambientales demandados.
Finalmente, se plantean las problemáticas de conservación, la restauración de áreas degradadas y la
protección del resto de espacios ecológicamente sensibles. Conocido lo anterior, resulta obvio que
deberíamos ser capaces de explicar este proceso a otros destinos turísticos que ahora inician su
camino, pero también es obvio que es necesario efectuar acciones emblemáticas que nos ayuden a
dinamizar y revitalizar nuestra propia industria (Sardá et al., en prensa-a). La introducción de los
principios de sostenibilidad en la gestión territorial y en las actividades turísticas es la forma más
conveniente para dicha revitalización; el cambio de modelo debiera empezar por asegurar la
sostenibilidad de las acciones, bien sea públicas y/o privadas mediante una Gestión Integrada del
territorio.
2.2 Tendencias generales de la Industria Turística en la Costa Brava.
En el año 2001, Cataluña ocupaba el puesto número 16 respecto al turismo internacional (Turisme
de Catalunya, 2002). El 37% de los turistas que nos visitaban tenían la Costa Brava como lugar de
acogida. Las estadísticas oficiales apuntaban además que casi un 30% del turismo de segunda
residencia catalán también se dirigía hacia esta parte de Cataluña. En su globalidad, la Costa Brava
aparecía como el destino turístico Catalán que soportaba un mayor número de viajes y
pernoctaciones, números que la sitúaban asímismo en una posición de privilegio en el turismo
6
mundial. Con 22 municipios costeros y una población residente de 173.169 habitantes al final del
siglo pasado (1999) su población base (la suma de la población residente más la media ponderada
de la población estacional) fue estimada en 446.337 habitantes, casi 2,6 visitantes por habitante
(Sardá et al., 2001), definiéndose claramente como un territorio turístico.
Por lo que respecta a crecimientos, entre 1996 y el 2001, el número de turistas extranjeros en la
Costa Brava se incrementó en un 32,5% (más de un 5% de incremento anual, aunque con grandes
variaciones interanuales). A pesar de este incremento, el número oficial de camas se redujo en un
2,3% para los hoteles y en un 1,6% para los campings, y la rotación turística fue más alta que en
1996 reduciéndose el tiempo por visita (9,3 días en 1996, 8,9 días en 2001). Aunque no es fácil
obtener los números, todo parece indicar que el número de personas extranjeras alojadas en
segundas residencias y apartamentos se incrementa en mayor proporción que las alojadas en
instalaciones de turismo tradicional. Además, en la actualidad podría suceder que un 40% de las
viviendas turísticas de la Costa Brava fueran propiedad de extranjeros (Analistas Financieros
Internacionales, 2003) y que en un elevado porcentaje se alquilaran en otros países como residencia
turística de temporada.
La situación de la Industria Turística en la Costa Brava puede observarse en cifras en los gráficos de
la Figura-2. La calidad media de las instalaciones hoteleras (aunque medida en base a un indicador
que preferentemente se basa en servicios asociados) resulta distante a la que nos gustaría tener. Con
una media de 2,3 estrellas por cama (Figura 2,a), la industria está intentando mejorar la calidad de
sus instalaciones. La variación en calidad ha sido positiva durante el período 1996-2000 (Figura
2,b). Esta variación es debida a la desaparición de viejas instalaciones y la aparición de otras
nuevas y más modernas. Sin embargo, resulta obvio que para muchos pequeños hoteles resulta muy
difícil invertir en modernización y mejora de servicios. En lo que respecta a la oferta de hoteles y
camas en la Costa Brava, la Tabla-1 nos puede dar una perspectiva histórica. Aunque el número de
camas se ha incrementado con el tiempo, el número de hoteles se ha ido reduciendo desde los años
sesenta. La reducción de hoteles va en paralelo a la reducción en el coeficiente de alojamiento
hotelero (número de camas por cada 100 individuos de población residente). Aunque para algunas
localidades como Tossa o Lloret hay más de una cama turística por cama de residente (Figura 2,c)
existe una clara tendencia a la reducción en el tiempo (Figura 2,d). Por otro lado, el coeficiente de
construcción (número de casas, primeras y segundas residencias, construidas en cinco años por cada
100 individuos de población residente) arroja valores elevados en los últimos años (Figura 2,e) y las
tendencias apuntan a crecimientos sostenidos (Figura 2,f) que podrían dar valores en la década
presente similares, o incluso superiores, a los alcanzados durante los años setenta (ver Figura-7).
Como es bien sabido, la gran estacionalidad es otra de las características más acusadas del Turismo
en la Costa Brava. Dado que una gran parte del Turismo está asociado al buen tiempo o es un
turismo de “sol y playa”, más del 50% de las llegadas se producen entre Junio y Septiembre. Estas
tendencias han tenido enormes repercusiones medioambientales, pues han obligado al
sobredimensionamiento de las infraestructuras. Esta dinámica puede verse por todas partes, en el
precio medio de una cama de hotel en Lloret de Mar (Figura 3,a, extraído de Espinet & Fluvià,
2001), en la estructura de la población estacional en la Costa Brava (Figura 3,b) o en la llegada de
turistas extranjeros a Cataluña (Figura 3,c).
Como conclusión de todos estos datos, el crecimiento del turismo tradicional en la Costa Brava
(indicado por el coeficiente de alojamiento) parece haber entrado en una fase de ralentización y/o
7
5
Calidad hotelera (1999)
20
16
12
8
4
0
-4
-8
-12
-16
-20
a
4
3
2
1
0
POB
COL
LLA
PSE
CAD
ROS
CEM
SPE
ESC
TOR
PAL
BEG
PAF
MON
PAM
CAL
CAR
SFE
SAR
TOS
LLO
BLA
Coeficiente de función hotelera
c
120
90
60
30
0
POB
COL
LLA
PSE
CAD
ROS
CEM
SPE
ESC
TOR
PAL
BEG
PAF
MON
PAM
CAL
CAR
SFE
SAR
TOS
LLO
BLA
Coeficiente de función constructora
20
16
b
POB
COL
LLA
PSE
CAD
ROS
CEM
SPE
ESC
TOR
PAL
BEG
PAF
MON
PAM
CAL
CAR
SFE
SAR
TOS
LLO
BLA
Variación de la oferta hotelera (1996-2000)
50
40
30
20
10
0
-10
-20
-30
-40
-50
180
150
Variación de la calidad hotelera (1996-2000)
d
POB
COL
LLA
PSE
CAD
ROS
CEM
SPE
ESC
TOR
PAL
BEG
PAF
MON
PAM
CAL
CAR
SFE
SAR
TOS
LLO
BLA
Variación en el número de viviendas (1996-2001)
20
e
f
15
10
12
5
8
-5
0
-10
4
0
-15
POB
COL
LLA
PSE
CAD
ROS
CEM
SPE
ESC
TOR
PAL
BEG
PAF
MON
PAM
CAL
CAR
SFE
SAR
TOS
LLO
BLA
-20
POB
COL
LLA
PSE
CAD
ROS
CEM
SPE
ESC
TOR
PAL
BEG
PAF
MON
PAM
CAL
CAR
SFE
SAR
TOS
LLO
BLA
FIGURA 2.- Situación de la Industria Turística de la Costa Brava en función de determinados
indicadores. El código para los municipios turísticos sigue lo expuesto en la Tabla-2.
recesión. El período actual puede describirse por un turismo tradicional basado en un ciclo de
precios bajos para poder abastecer la oferta, y la aparición con mucha fuerza de un turismo de
segunda residencia (indicado por el coeficiente de construcción). El “boom” de la segunda
residencia relanza de forma más acentuada el turismo de masas y además genera el incremento
económico en la zona del sector de la construcción, y este desarrollo no planificado es en gran
medida responsable de una banalización del paisaje mediante la proliferación de nuevas
urbanizaciones, zonas de servicios, carreteras, puertos y nuevas infraestructuras, que hace
disminuir la ”belleza del entorno natural”, uno de los primeros factores de atracción del turismo
tradicional.
2.3 Las presiones sobre el territorio.
Los datos apuntados en el apartado anterior son consecuencia directa de unas tendencias
socioeconómicas que parecen imparables. El incremento global de la movilidad (indicios
8
apuntados en la Costa Brava en la llegada de las líneas aéreas de bajo coste como Ryan Air al
aeropuerto de Girona-Costa Brava, o del tren de alta velocidad), y el envejecimiento de una
población europea con un mayor poder adquisitivo, se encuentran detrás del incremento en el peso
del turismo de segunda residencia. La ampliación de las coronas metropolitanas de las grandes
urbes como consecuencia del incremento del precio de la vivienda, y la inversión en capitales
inmobiliarios en detrimento de inversiones en otros capitales favorecen la dispersión de la primera
residencia en el territorio. Todo ello lleva parejo un incremento en la impermeabilización de éste, el
más grave problema medioambiental de las costas europeas en la actualidad (Nunneri et al., en
prensa), y unido a todo ello el incremento de la movilidad regional y las nuevas necesidades en
infraestructuras.
1964
1986
2000
Establecimientos turísticos
Camas
Coeficiente función hotelera
130
5.786
34
133
9.642
32
149
10.808
26
Establecimientos turísticos
Camas
Coeficiente función hotelera
322
14.261
47
257
14.591
25
195
16.208
24
Establecimientos turísticos
Camas
Coeficiente función hotelera
381
20.849
221
284
38.746
131
277
42.211
107
Alt Empordà
Baix Empordà
La Selva
TABLA-1.- Evolución de determinados indicadores turísticos, durante los últimos cuarenta años, en
las comarcas de la Costa Brava.
Hace algunos años, dos investigadores americanos establecieron una ecuación simple sobre
la que se podía efectuar un macroanálisis de futuro en relación a las cargas ambientales que
pueden soportar los territorios. La ecuación fundamental desarrollada por Ehrlich y
Holdren en el año 1971 (I=P*A*T) relacionaba el incremento de población con la renta y
con el impacto ambiental de las actividades generadas. La ecuación señalaba que el
incremento del impacto medioambiental (I) de una sociedad puede medirse como el producto del
incremento de la población (P), de su incremento en el nivel de renta (consumo) (A) y de los
incrementos o decrementos observados en los valores medioambientales debido a las tecnologías
utilizadas (T). En un principio, si el impacto ambiental que soporta un territorio no tuviera que
aumentar en el tiempo, como es una de las premisas básicas del desarrollo sostenible, la
multiplicación de los tres factores de la ecuación debería igualarse en un análisis de futuro a partir
de la situación actual. Normalmente, tanto la población como la renta acostumbran a incrementarse
en el tiempo de manera que según el análisis inicial de la ecuación de Ehrlich y Holdren (no
olvidemos que ésta esta formulada inicialmente dentro de un esquema macroeconómico) serían los
avances tecnológicos los que deberían jugar un papel predominante para conseguir el desarrollo
sostenible de los territorios. Posteriormente, y entendiendo que la problemática ambiental hay que
enfocarla no solo desde la problemática de la contaminación, si no también desde la problemática
de la conservación, un buen número de científicos medioambientales han considerado oportuno
9
enfatizar el comportamiento social como otro importante deflactor de el impacto y no confiar
únicamente en los procesos tecnológicos.
Incremento Incremento Total
Incremento Incremento Incremento Incremento
Codigo población
RBFD
consumo
depuración
residuos
capturas
residente (P)
(A)
(T)
agua
agua
sólidos urbanos pesca
(1996-2001) (1991-1996) (1996-2001) (1996-2001) (1996-2001) (1996-2001) (1996-2001)
Portbou
Colera
Llança
Port de la Selva
Cadaquès
Roses
Castelló d’Empùries
Sant Pere Pescador
L’Escala
Torruella de Montgrí
Pals
Begur
Palafrugell
Mont-ràs
Palamós
Calonge
Castell-Platja d’Aro
Sant Feliu de Guixols
Santa Cristina d’Aro
Tossa de Mar
Lloret de Mar
Blanes
POB
COL
LLA
PSE
CAD
ROS
CEM
SPE
ESC
TOR
PAL
BEG
PAF
MON
PAM
CAL
CAR
SFE
SAR
TOS
LLO
BLA
-13.38
18.96
1,22
6,52
9,29
10,82
22,07
7,14
10,58
6,70
15,59
13,82
5,89
11,73
4,23
14,03
31,47
1,21
17,60
13,31
20,73
10,75
-14.32
-2.82
11,67
8,50
3,91
5,82
34,87
12,65
-10,14
6,60
9,20
13,85
-0,42
13,13
9,05
13,83
7,44
10,07
35,88
17,95
1,86
14,52
34,77
-13,49
-11,53
-1,41
-11,94
-14,73
-39,26
-17,14
0,63
-12,08
-20,77
-22,83
-5,17
-20,89
-12,02
-22,96
-29,20
-10,23
-37,42
-25,18
-19,69
-21,15
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------9,98
12,10
10,60
-35,78
-36,78
-26,52
-24,55
-32,90
-6,79
-9,46
--------100,00
78,45
2,12
-2,35
---------------19,29
--------6,79
--------------9,26
-6,29
-25,71
24,00
-16,43
33,99
16,08
35,44
63,29
71,79
26,58
71,13
3,17
33,46
15,69
-3,44
70,76
41,11
63,94
50,91
38,70
33,08
9,04
24,00
37,32
---------------7,26
-15,57
--------6,40
---------------7,54
------------------------------------53,44
---------------54,47
----------------------21,46
TABLA-2.- Estadísticas relevantes para el cálculo de la ecuación de Ehrlich y Holdren (IPAT) en la
Costa Brava y su comparación con algunos valores medioambientales. El valor de la
RBFD está calculado para el período 1991-1996 (valores constantes). Ante la falta de
datos para el período 1996-2001 se asume el mismo valor.
Utilizando la ecuación anterior como herramienta de análisis del incremento de la presión sobre el
territorio, podemos observar los valores que se observan en la Figura-4 como producto porcentual
de los incrementos de población y renta en el período 1996-2001 para los diferentes municipios de
la Costa Brava. La Tabla-2 nos muestra para los 22 municipios costeros de la Costa Brava, los
valores de reducción que deberíamos observar en el tercer término de la ecuación (T) para no
incrementar la carga ambiental de los municipios. Además, la Tabla-2 nos muestra también para el
período 1996-2001 algunos de los valores medioambientales que podrían ser comparados con los
resultados obtenidos en la ecuación. Los resultados indican un incremento de la presión y una
tendencia al alejamiento sobre las pautas de sostenibilidad.
10
a
th
baseline 7 August
90
3
Base population (10 Ind.)
Price variation (% over baseline)
Selva Marítima
100
80
70
60
50
40
F
J
3
A
M
J
J
A
O
N
D
S
O
N
D
S
O
N
D
S
Costa Brava
1000
b
800
600
400
200
0
F
J
Annual foreign visitors (10 ind.)
M
M
A
M
J
J
A
Catalunya
4000
c
3500
3000
2500
2000
1500
1000
500
0
J
F
M
A
M
J
J
A
FIGURA 3.- Variaciones estacionales para: a) precio de una cama en un hotel de Lloret de Mar
(porcentaje de variación desde el precio máximo (7 de Agosto); adaptado de Espinet
y Fluvià, 2001). B) población base que habita los municipios costeros de la Costa
Brava (1999), y c) entrada de turistas extranjeros en Cataluña en el 2001 (adaptado de
Catalunya Turismo, 2002).
3. LA COSTA BRAVA: LOS ESTADOS.
3.1. El Sistema de Información Ambiental y las tendencias observadas.
Uno de los objetivos de los proyectos de investigación antes comentados era crear herramientas de
gestión para reducir la gran cantidad de información que debe manejarse en la toma decisiones en
relación a la búsqueda de un Desarrollo Regional Sostenible (Sardá 2001). Por este motivo
desarrollamos un Sistema de Información Ambiental (Sardá et al, en prensa-b).
Inicialmente, se realizaron dos bases de datos sobre información científico-técnica y socioeconómica. Después se crearon herramientas de gestión para el análisis del desarrollo regional
basadas en información multisectorial y en una visión holística: a) el desarrollo de un panel de
indicadores, b) el uso de Sistemas de Información Geográfica (SIG) en la gestión de zonas costeras,
y c) información gráfica, incluyendo gráficos convencionales, aplicaciones del SIG y el uso del
modelo AMOEBA (Ten Brink et al, 1991). El panel de indicadores constituye la herramienta
11
básica para la cuantificación de los estados y para el diseño de escenarios en base a los indicadores
de tendencia y estacionalidad. El panel permite también identificar productores y receptores de
impacto mediante el uso conjunto de indicadores de gestión ambiental e indicadores de condición
ambiental (Sardá et al, en prensa-b). El uso de SIG permite el análisis cartográfico ambiental
detallado de la situación actual del litoral, así como la construcción de escenarios mediante la
inclusión de los indicadores de tendencia. Finalmente, la modelización gráfica permita la
construcción de herramientas visuales de gran potencia en la toma de decisiones.
El panel de indicadores (Figura-5) agrupa indicadores sectoriales turísticos e indicadores
territoriales. Los indicadores de carácter territorial se agrupan a la vez en dos categorías, los
indicadores de gestión ambiental y los indicadores de condición ambiental. Los indicadores
territoriales de gestión ambiental nos sirven para evaluar les tendencias observadas en un
determinado territorio como consecuencia de las presiones e impactos recibidos. La unidad
territorial utilizada como referencia es el municipio. Por otro lado, los indicadores de condición
ambiental describen la calidad y el estado de salud de los sistemas naturales. Estos indicadores
suelen estar asociados a los diferentes sistemas naturales presentes por lo que necesitamos primero
una buena caracterización cartográfica de los ecosistemas localizados en el área de estudio.
Los indicadores territoriales de gestión ambiental componen una parte del panel formado por 45
grupos de indicadores. Para cada grupo de indicadores existe un indicador primario y otros
secundarios (indicadores absolutos o relativos, de tendencias, o de estacionalidad cuando es
posible). Ante la dificultad de trabajar con un número tan elevado de indicadores, se identificaron
un conjunto final de indicadores estratégicos que llevaban asociada una información agregada
comparable al conjunto de toda la información obtenida a partir de todos los indicadores
territoriales de gestión utilizados.
Los indicadores estratégicos constituyen una serie de indicadores dinámicos básicos que
concretan la situación actual del litoral a partir de su diagnóstico. Estos indicadores se eligieron
cumpliendo una serie de premisas: poder ser obtenidos para todos los municipios de la costa, no
duplicar información, ser de fácil obtención, recoger los principales sectores de la actividad
implicados (turismo, construcción y movilidad) y ser fácilmente comprensibles para permitir la
gestión y la planificación. Los doce indicadores que finalmente se identificaron como indicadores
territoriales de gestión ambiental estratégicos aparecen a continuación. Cuatro indicadores más (ver
* en la lista) sería muy conveniente que también fueran analizados, pero los datos que actualmente
se obtienen de la administración para estos indicadores no son los más apropiados para los
propósitos de este panel (Sardá, 2003).
• 1.- Densidad de la población residente
• 2.- Estacionalidad de la población
• 3.- Suelo impermeabilizado
• 4.- Coeficiente de función constructora
• 5.- Desempleo sobre población activa
• 6.- Coeficiente de función hotelera
• 7.- Preció medio hotelero por estrella
• 8.- Intensidad de uso de residuos
• 9.- Área protegida sobre área natural
• 10.- Índice de protección de la línea de costa
• 11.- Coeficiente de motorización
• 12.- Artificialitzación de la línea de costa
12
POB ( - 26%)
COL (∆ 16%)
LLA (∆ 13%)
PSE (∆ 1%)
CAD (∆ 14%)
ROS (∆ 17%)
CEM (∆ 65%)
SPE (∆ 21%)
ESC (- 1%)
TOR (∆ 14%)
PAL (∆ 26%)
BEG (∆ 30%)
PAF (∆ 5%)
MON (∆ 26%)
PAM (∆ 14%)
CAL(∆ 30%)
CAR (∆ 41%)
SFE (∆ 11%)
SAR (∆ 60%)
TOS (∆ 34%)
LLO (∆ 23%)
BLA (∆ 27%)
FIGURA 4.- Mapa de la Costa Brava mostrando los valores de incremento de la carga ambiental
que soportan los municipios como consecuencia de sus incrementos de población y
renta (periodo 1996-2001, extrapolando los datos de RBFD del periodo 1991-1996 a
éste). En verde los espacios naturales protegidos por el PEIN.
13
•
•
•
•
Índice de calidad de playas (*)
Intensidad de depuración de aguas (*)
Intensidad en el consumo de agua (*)
Intensidad en el consumo energético (*)
Informe de Indicadores
Indicadores
sectoriales
Indicadores
territoriales
• indicadores de materiales
y energía.
• indicadores de infraestructuras
y transporte.
• indicadores de gestión.
Indicadores de
gestión ambiental
Aspectos
medioambientales
Indicadores de
condición ambiental
Aspectos
socioeconómicos
• indicadores de
Biodiversidad.
• salud ambiental y
• demografía y población.
contaminación.
• estructura urbana.
• explotación de
• estructura económica.
recursos naturales.
• ocupación física de los sistemas acuáticos.
• ocupación física de los sistemas terrestres.
FIGURA-5.- Estructura del panel de indicadores
Utilizando un Análisis multivariante, la Figura-6 nos muestra la representación bidimensional en un
plano de los 22 municipios del litoral de la Costa Brava en función de la similitud observada a
partir de los doce indicadores estratégicos seleccionados. La colocación de los municipios en la
figura responde a un eje principal principal relacionado con la frecuentación humana, la manera en
que la población ha colonizado el territorio, y un segundo eje más difícil de interpretar, aunque
parece relacionado a la fragmentación del paisaje objeto de las actividades humanas.
Los indicadores estratégicos seleccionados están a la vez relacionados con unos indicadores de
tendencias de los grandes sectores económicos de la zona (turismo, construcción, movilidad y datos
de indicadores ecocnómicos y poblacionales). Estas tendencias nos marcan las pautas de cambio
territorial, y consecuentemente nos permiten efectuar el análisis de escenarios.
La evolución de la población y sus actividades en la Costa Brava apuntan tendencias claras. Los
incrementos observados entre 1996 y 2001 muestran una tendencia fuerte al incremento de
población residente probablemente como consecuencia de las mejoras en las vías de comunicación.
Asimismo, los valores de construcción de viviendas, con un crecimiento medio en los municipios
litorales de la Costa Brava del 7,9% en el período 1996-2001, escenifican el crecimiento de las
coronas exteriores a las áreas metropolitanas de Barcelona y Girona, así como el fenómeno de la
segunda residencia (con gran presencia de una componente extranjera). El incremento del índice de
motorización (con crecimientos superiores al 10% durante este período) demanda mejoras en las
14
Castell-Platja d'Aro
Pals
3,0
2,5
Calonge
2,0
L'Escala
1,5
1,0
Begur
0,5
Llança
Lloret de Mar
0Blanes
Sant Feliu de Guixols
Roses
-0,5
Palafrugell
Tossa de Mar
Palamòs
-1,0
Colera
Torruella de Montgrí
-1,5
-2,0
-2,5
Mont-ràs
Portbou
-3,0
-4
-3
-2
-1
0
1
Densidad población residente
Castell-Platja d'Aro
Pals
3,0
2,5
Calonge
2,0
L'Escala
1,5
1,0
Begur
0,5
Llança
Lloret de Mar
0Blanes
Sant Feliu de Guixols Roses
-0,5
Palafrugell Tossa de Mar
Palamòs
-1,0
Colera
Torruella de Montgrí
-1,5
-2,0
-2,5
Mont-ràs
Portbou
-3,0
-4 -3 -2 -1
0
1
Castello d'Empuriès
Santa Cristina d'Aro
Sant Pere Pescador
Port de la Selva
Cadaquès
2
3
4
Suelo impermeabilizado
Castell-Platja d'Aro
Pals
3,0
2,5
Calonge
2,0
L'Escala
1,5
1,0
Begur
0,5
Llança
Lloret de Mar
0Blanes
Sant Feliu de Guixols Roses
-0,5
Palafrugell Tossa de Mar
Palamòs
-1,0
Colera
Torruella de Montgrí
-1,5
-2,0
-2,5
Mont-ràs
Portbou
-3,0
-4 -3 -2 -1
0
1
Castello d'Empuriès
Port de la Selva
Cadaquès
3
4
Area protegida sobre area natural
Castell-Platja d'Aro
3,0
Pals
2,5
Calonge
2,0
L'Escala
1,5
1,0
Begur
0,5
Llança
Lloret de Mar
0Blanes
Sant Feliu de Guixols Roses
-0,5
Palafrugell Tossa de Mar
Palamòs
-1,0
Colera
Torruella de Montgrí
-1,5
-2,0
-2,5
Mont-ràs
Portbou
-3,0
-4 -3 -2 -1
0
1
Castello d'Empuriès
Santa Cristina d'Aro
Sant Pere Pescador
Port de la Selva
Cadaquès
2
3
Santa Cristina d'Aro
Sant Pere Pescador
Port de la Selva
Cadaquès
2
3
4
Estacionaliad población
Castell-Platja d'Aro
Pals
3,0
2,5
Calonge
2,0
L'Escala
1,5
1,0
Begur
0,5
Llança
Lloret de Mar
0Blanes
Sant Feliu de Guixols Roses
-0,5
Palafrugell Tossa de Mar
Palamòs
-1,0
Colera
Torruella de Montgrí
-1,5
-2,0
-2,5
Mont-ràs
Portbou
-3,0
-4 -3 -2 -1
0
1
Castello d'Empuriès
Santa Cristina d'Aro
Sant Pere Pescador
Port de la Selva
Cadaquès
2
3
4
Precio medio hotelero por estrella
Santa Cristina d'Aro
Sant Pere Pescador
2
Castello d'Empuriès
4
Castell-Platja d'Aro
Pals
3,0
2,5
Calonge
2,0
L'Escala
1,5
1,0
Begur
0,5
Llança
Lloret de Mar
0Blanes
Sant Feliu de Guixols Roses
-0,5
Palafrugell Tossa de Mar
Palamòs
-1,0
Colera
Torruella de Montgrí
-1,5
-2,0
-2,5
Mont-ràs
Portbou
-3,0
-4 -3 -2 -1
0
1
Castello d'Empuriès
Santa Cristina d'Aro
Sant Pere Pescador
Port de la Selva
Cadaquès
2
3
4
Artificialización línea de costa
Castell-Platja d'Aro
3,0
Pals
2,5
Calonge
2,0
L'Escala
1,5
1,0
Begur
0,5
Llança
Lloret de Mar
0
Blanes
Sant Feliu de Guixols Roses
-0,5
Palafrugell Tossa de Mar
Palamòs
-1,0
Colera
Torruella de Montgrí
-1,5
-2,0
-2,5
Mont-ràs
Portbou
-3,0
-4 -3 -2 -1
0
1
Castello d'Empuriès
Santa Cristina d'Aro
Sant Pere Pescador
Port de la Selva
Cadaquès
2
3
4
FIGURA-6.- Análisis multivariante realizado a partir de la matriz de indicadores territoriales de
gestión ambiental estratégicos para los 22 municipios de la Costa Brava. En los
gráficos pequeños aparece algunos de los indicadores seleccionados con su peso
proporcional en el análisis.
15
vías de transporte para facilitar la conexión entre puntos distantes. Las estimaciones anteriores
coinciden con los valores de crecimiento medio anual de alrededor del 3 %, valores en los que se ha
situado el conjunto de la economía catalana en los últimos años. A estas tendencias hay que añadir
la moderación en el crecimiento de la afluencia turística tradicional, con una reducción media en el
número de plazas hoteleras y el aumento en el número de visitantes estacionales, no ligado al
turismo tradicional. Todo esto conlleva un mayor contacto de la población con los espacios
naturales y una presión más grande sobre ellos. A las tendencias generales anteriores también se les
pueden añadir otros indicadores socio económicos como el desempleo (valores generalizados con
decrementos comarcales de alrededor del 40% sobre la población activa), así como indicadores
ambientales: incrementos generalizados de la producción de residuos sólidos urbanos y el consumo
de agua, y decrementos en las capturas de pesca y en la depuración de aguas residuales (Tabla-2).
Las tendencias actuales, muestran una intensidad de cambio en el litoral similar (o superior) a la
producida durante la década de los 70. En la Figura-7 se observa la construcción de viviendas por
décadas desde el inicio del siglo pasado. Para la década actual, el número se ha obtenido a partir de
la extrapolación de los datos de los últimos 3 años (2000-2001-2002) a toda la década. Si la
tendencia actual continúa (algo muy probable según la misma industria de la construcción) se
obtendrán valores superiores a los alcanzados en aquel momento.
45000
40000
35000
30000
Selva
Baix Empordà
Alt Empordà
Total Costa
25000
20000
15000
10000
5000
0
<1900 190139
40's
50's
60's
70's
80's
90's
00's
FIGURA-7.- Evolución de la construcción de viviendas en las tres comarcas litorales de la Costa
Brava por décadas. Los datos de la última década se han obtenido extrapolando los
valores de los tres últimos años al período considerado (2000-2001-2002).
Los incrementos y movimientos de la población, así como las actividades generadas por ella,
determinan un uso cada vez mayor de los recursos naturales que ofrece la Costa Brava, su Capital
Natural. La evaluación de la condición ambiental de estos recursos no es una tarea sencilla.
Aunque el medio terrestre es bastante conocido, el conocimiento del medio marino, por ejemplo, es
limitado, y a diferencia del medio terrestre, no tenemos cartografías detalladas que nos permitan
16
cuantificar con exactitud los recursos disponibles, bióticos y abióticos. Es por este motivo que su
gestión acostumbra a hacerse basándose en aspectos de carácter perceptible (paisaje terrestre,
calidad de las aguas, gestión de las playas, protección de espacios naturales....), aspectos para los
cuales pueden desarrollarse indicadores fáciles de obtener. Esto evita otros aspectos más difíciles
de percibir por parte de la población, pero de gran interés en el funcionamiento de los sistemas
naturales (reducción y/o desaparición de especie emblemáticas, modificaciones y cambios en los
sistemas naturales, banalización de las comunidades, reducción de la biomasa, introducción de
especies foráneas, degradación de funciones ecológicas,...), aspectos que también deberían ser
considerados. Para solventar esta problemática hemos trabajado en la obtención de los indicadores
territoriales de condición ambiental.
FIGURA-9.- Representación cartográfica de los usos del suelo y las comunidades marinas para la
zona de La Selva.
Los indicadores territoriales de condición ambiental se obtienen para describir la calidad y el estado
de salud de los sistemas naturales. El análisis de la condición ambiental de estos sistemas y la
obtención de los indicadores territoriales de condición ambiental se han efectuado a partir de dos
grupos de tareas: a) un inventario de la Biodiversidad existente en la región, y b) la tipificación y
uso de especies (o grupos de especies) clave para relacionar la gestión y la condición ambiental. La
Figura-9 nos muestra una representación cartográfica en SIG de los usos del suelo y las
comunidades marinas en la comarca de La Selva. Las áreas forestales pueden referenciarse
juntamente con el mapa de cubiertas vegetales del Centre de Recerca i Aplicacions Forestals de
17
Catalunya (CREAF). De esta forma es posible inventariar la superficie disponible para cada
comunidad y analizar posteriormente el estado de éstas mediante los bioindicadores. Esta
información está disponible para una buena parte del litoral de la Costa Brava y debiera ser más
utilizada en la futura gestión del territorio. La parte marina ha sido desarrollada en el marco de
nuestro estudio e incluye estos mismos datos georeferenciados (datos no publicados).
En la actualidad la gestión de la condición ambiental del dominio litoral esta basada en diferentes
aspectos: la protección de espacios (ya sea como espacios PEIN o mediante otras figuras más
significativas como reservas marinas, parques marítimo-terrestres,...), la mejora de la calidad de las
aguas de baño y litorales, la delimitación de espacios para su posible uso económico, la protección
de algunas especies emblemáticas (fanerógamas marinas) y la regulación de otras con valor
comercial (extracciones, marisqueo, vedas pesqueras), la monitorización de determinadas
componentes del sistema (Cystoseira spp,...) y la presencia de especies invasoras (Caulerpa
taxifolia). No obstante, la condición medioambiental de los sistemas naturales es difícil de
relacionar únicamente en función de la monitorización de un pequeño número de componentes del
sistema. Al seleccionar solo uno o unos cuantos indicadores, el programa de gestión se vuelve muy
estrecho de miras y se simplifican demasiado las relaciones sistémicas del entorno (Cairns et al.,
1994; Dale y Beyeler, 2001). De una forma u otra sería conveniente revisar este tipo de gestión.
3.2 La Industria Turística y la temática ambiental
La obtención de los indicadores sectoriales dentro del sistema de información ambiental se realizó a
partir de las fuentes tradicionales del sector (oferta y demanda), la ayuda del Patronato de Turismo
Costa Brava-Girona y la realización de un cuestionario realizado al subsector hotelero (338 hoteles
de la Costa Brava). Este cuestionario fue remitido a finales del año 2001. El índice de respuesta
obtenido fue de un 19,2%. Las conclusiones principales de este cuestionario se resumen a
continuación:
•
La incorporación del componente medioambiental en el sector hotelero de la Costa Brava
es bajo. Algunos de los indicadores pulsados (ayudas públicas, evaluaciones ambientales,
introducción de políticas ambientales, contabilidad ambiental,...) permitían hacernos
suponer que tan sólo un 20-25% de las empresas que contestaron el cuestionario habían
optado por introducir alguna estrategia medioambiental en su funcionamiento y únicamente
un 9% disponían de un Sistema de Gestión Medioambiental operativo (dos de ellos
habiendo alcanzado el prestigioso EMAS). Este porcentaje debería además ser ponderado
por el índice de respuesta alcanzado (un 19,2%), lo que en la peor de las hipótesis
significaría que tan solo alrededor de un 5% de los hoteles de la Costa Brava han
introducido los principios medioambientales en su gestión.
•
De forma mayoritaria, el grado de responsabilidad a adoptar en el futuro en relación a la
conservación y protección del Medio Ambiente se percibía como mayor al que se adoptaba
en la actualidad. Tanto en la actuación pública como en la actuación privada, el sector
hotelero abogaba por la adopción de una posición mucho más responsable frente a esta
problemática. Sin embargo, se observaban discrepancias con la actuación pública a la hora
de introducir y/o aceptar posibles mecanismos tendentes a mejoras medioambientales.
•
Se detectaron algunos desconocimientos preocupantes entre el empresariado. Mientras
aproximadamente un 75% de los que respondieron la encuesta manifestaban conocer las
18
reglamentaciones autonómicas y locales en temas de residuos, vertidos y ruidos, sin
embargo, tan sólo un 30% conocía la Ley de Intervención Integral de la Administración
Ambiental Catalana, reguladora de las licencias de actividad.
•
Cuando eran conocidas, el desarrollo de las Agendas locales 21 eran bien valoradas por los
encuestados, sin embargo se detectó un amplio desconocimiento de esta herramienta básica
en la implementación del Desarrollo Sostenible a nivel municipal. La limpieza de playas,
los programas de excelencia turística, o las mejoras urbanas aparecían como actuaciones
bien valoradas. Por el contrario la proliferación de segundas residencias y las ecotasas
turísticas se veían con signos de evidente preocupación.
4. LA COSTA BRAVA: LOS IMPACTOS
4.1 Impactos y percepciones
No entraremos en este capítulo a definir la multitud de impactos que recibe el Patrimonio Natural
y/o Cultural de la Costa Brava, para los cuales se dispone también de abundante bibliografía (Fortià,
1993; Sardá y Fluvià, 1999). Sin embargo, si valoraremos las percepciones sociales sobre tales
impactos a partir de un artículo aparecido en la Revista de Girona en 1996 “La Costa Brava d’avui
vista pels protagonistes del Debat Costa Brava de 1976” (Aragó, 1996). En dicho artículo 21
líderes de opinión, que habían participado en el Debate Costa Brava de 1976 (una movilización
social para reflexionar sobre los procesos de transformación del territorio en forma de debate
abierto), eran cuestionados acerca de las mejoras y problemáticas agravadas veinte años después de
aquel Debate. La Figura-9 nos muestra el porcentaje de éstas personas que en sus respuestas
señalaban, bien una problemática sin resolver, bien una mejora, acontecida durante el período de
veinte años transcurrido.
Las mejoras en la calidad de las aguas dulces y de baño como consecuencia de las infraestructuras
de depuración instaladas, así como la protección de determinados sistemas naturales como
consecuencia del Pla d’Espais d’Interes Natural en 1992, aparecían como las mejoras más claras.
Por su parte, la política urbanística y la aceleración en el desarrollo residencial, así como las
pérdidas asociadas de hábitats naturales se reflejaban como los problemas más serios aún por
resolver.
Las percepciones sobre los impactos sufridos por la Costa Brava durante el desarrollo de la
actividad turística no solo se evidencian a nivel local, sino que la catalogación de la Costa Brava
como destino turístico de masas también ha tenido importantes repercusiones negativas a nivel
internacional. En una reciente publicación de National Geographic (Tourtellot, 2004) se ha
realizado una encuesta sobre la percepción de 115 destinos turísticos mundiales y su
posicionamiento en relación al carácter distintivo de dichos lugares, en base a las condiciones
medioambientales de la zona, su integridad sociocultural, las condiciones históricas del lugar, la
estética, la gestión del turismo y su apariencia general. En esta clasificación, la Costa Brava
suspende (46 puntos sobre 100 posibles) y ocupa el puesto 33 de 37 posibles empatando a puntos
como otros destinos como el Algarve portugués o la Costa Norte de la República Dominicana. Se
señala como muy negativa la gestión turística en la zona y se envía un mensaje de alerta sobre la
apariencia general del destino.
19
Depuración de aguas
Protección de habitats
Democracia y participación pública
Condiciones sanitarias
Restauración de cascos antiguos
Limpieza de playas
Gestión del turismo
Mejoras en la red viária
Enseñanza
Educación
0
10
20
30
40
50
60
Política de urbanism o
Rediseño turístico
Falta de m edidas de conservación
Planificación usos del suelo
Puertos y m arinas
Degradación habitats naturales
Sistem as de transporte
Calidad Industria turística
Protección m asa forestal
Inm igración
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10
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40
50
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70
80
FIGURA-9.- Número de respuestas expuestas (en porcentaje) en las que 21 líderes de opinión
señalaban las mejoras (gráfico superior) y los empeoramientos (gráfico inferior)
observados en las problemáticas detectadas en la Costa Brava durante el período
1975-1995.
5. UN DESENVOLUPAMENT REGIONAL SOSTENIBLE PARA LA COSTA
BRAVA: LAS RESPUESTAS.
5.1 La necesidad de un cambio de modelo.
20
Las tendencias apuntadas sobre las actividades turísticas, urbanísticas, comerciales, de movilidad,
en general de transformación territorial en la Costa Brava son tan fuertes o más en la actualidad
como lo fueron en un pasado. Los crecimientos actuales se sitúan en muchos casos por encima del
crecimiento de la economía catalana, española y europea. La población residente en los municipios
costeros de la Costa Brava creció un 10,3% durante el período 1996-2001 (4,45% de crecimiento en
Catalunya para el mismo período) y no es futurista el preveer una población residente de 225.000
personas para el 2010. Turismo (en su globalidad, tradicional y residencial) y Construcción
constituyen las fuerzas motoras de la economía de la región y ninguno de los datos que se tienen en
la actualidad evidencian un declive en su importancia a corto plazo. Por otra parte, más que nunca,
ambos sectores caminan en paralelo pues el Turismo Tradicional pierde intensidad enfrente de la
irrupción con inusitada fuerza en nuestra zona del Turismo de segunda residencia. Se sigue
profundizando en un turismo de masas, quizás no tanto de “sol y playa” como de “casa y piscina” el
cual que devora sistemáticamente uno de los recursos clave del territorio, el suelo, recurso
dificilmente renovable y en el que sustenta el activo más importante de la zona, el paisaje.
La competencia, la necesidad de nuevos productos y nuevos servicios, la diferenciación, la
desestacionalitzación, y la presión actual que padece la industria para ofrecer precios más baratos
conllevan problemáticas actuales para la Industria Turística tradicional, aquella que no está
forzosamente ligada al sector inmobiliario. El turista tradcional que hoy nos visita no es el que
inicialmente lo hacía y probablemente no es el tipo de turista que nos gustaría tener. El turismo
residencial da pie en muchas ocasiones a la aparición de alquileres de temporada en origen, los
cuales están fuera de la regulación, masifican el territorio y no aportan prestaciones en forma de
impuestos que reviertan sobre éste. En definitiva el modelo que se sigue es un modelo de “laissez
faire” que transforma el territorio banalizándolo de forma constante. Debemos revertir el proceso,
atraer turistas precisamente por el territorio que tenemos y no debido a la transformación de éste en
un espacio carente de identidad.
Es necesario dar un giro sustancial a las actuales pautas de desarrollo en la Costa Brava, un giro que
se apoye en una mayor involucración de las personas, una mejor planificación y un mayor respeto
por el territorio, un giro que nos permita alcanzar un Desarrollo Regional Sostenible en el futuro,
gestionar mejor y abandonar prácticas pasadas claramente insostenibles. Un cambio de modelo que
debe estar consensuado y en el que los esfuerzos públicos y privados deben conducirse unidos y
encaminados a un mejor posicionamiento de la Costa Brava como destino turístico con nota
ambiental positiva. Se trata pues de innovar en gestión (Turner y Bower, 1999), en donde bajo un
claro y trasparente marco legal, se coordinen los sectores público y privado con intereses en la
costa, abordando un pacto político previo que permita dilucidar una visión global del territorio. Los
procesos de ICZM pueden ayudar en la elaboración y desarrollo de las recomendaciones a seguir:
compatibilizar políticas, fomentar el diálogo entre las partes interesadas, aplicación de buenas
prácticas sectoriales, generar y difundir información, incrementar la conciencia pública, etc.
5.2 La capacidad de carga y la visión del territorio.
Mucho se ha hablado sobre como determinar una hipotética capacidad de carga humana para la
Costa Brava. Cuando el hombre se introduce en este concepto, su tecnología determina que la
definición ecológica teórica, “la población que puede sustentarse sin esquilmar los recursos
naturales de un territorio”, no puede ser utilizada. Sin embargo, para plantear cómo determinar la
capacidad de carga de la Costa Brava, debemos ser capaces de definir previamente la calidad
deseada para sus sistemas naturales, lo que implícitamente lleva aparejado el no alterar las
21
funciones ambientales de tales sistemas. La capacidad de carga dependerá de la aceptación de aquel
“estado” que recoja las expectativas generales de los agentes que pueden alterar su evolución y de la
asunción de los principios recogidos en los textos reglamentarios. El “estado” seleccionado debiera
basarse en la proyección hacia el futuro de los diferentes escenarios y de la habilidad de seleccionar
la mejor opción para la sociedad. Finalmente la capacidad de carga alcanzada dependerá del
desarrollo aceptado y estará afectado por las decisiones estratégicas tomadas durante el proceso de
decisión (Schwarzer et al., 2001). En cualquier caso el desarrollo que se plantee debiera
encaminarse hacia un Desarrollo Regional Sostenible. En definitiva, necesitamos definir una
“visión” del territorio para poder gestionarlo, sin visión no hay criterios y sin criterios no hay
objetivos. Una planificación sin objetivos no tiene sentido.
Si repasamos los apartados anteriores, tanto si hablamos de presiones, como si hablamos de estados
o impactos, ineludiblemente el paisaje siempre aparece como la pieza clave sobre la que fluye el
discurso de la Costa Brava. No creemos que sea ningún disparate el decir que el paisaje refleja con
fuerza la “vision” del territorio, por lo que su protección deviene como un objetivo claro en la
elección del “estado” a alcanzar. Los errores originados del pasado ligados a una excesiva
transformación y banalización del paisaje deben quedar olvidados en el futuro y, por tanto es
necesario gestionar mucho mejor los procesos de impermeabilización del territorio. A partir de
estos puntos, y teniendo en cuenta el entorno socioeconómico en el que estamos, con un mercado
inmobiliario hiperactivo y una gran movilidad, únicamente desde un reconocimiento global de la
“visión” anterior y un mayor intervencionismo de las fuerzas sociales y políticas en la protección
del paisaje nos podrán llevar a ese Desarrollo Regional Sostenible que debería constituir el gran
objetivo a alcanzar para el futuro.
La nueva gestión debería ser más integrada. Actualmente algunas administraciones locales actúan
de manera aislada intentando aplicar estrategias individuales para diferenciarse, y, en cambio, las
administraciones a niveles superiores aplican políticas de desarrollo generalizadas para todo el
estado, sin preveer las especificidades. El desarrollo turístico residencial muchas veces se presenta
como una estrategia de desarrollo de futuro para la Costa Brava sin tener en cuenta que no existe un
sector económico desarrollado en la zona alternativo al turismo que pueda hacerse cargo de todo
este crecimiento urbano y demográfico, tanto residente como estacional, y que por otro lado puede
acabar con el turismo tradicional.
5.3 Recomendaciones genéricas para dinamizar el Turismo de la Costa Brava.
La recomendación general más importante es la necesidad de articular una Planificación Estratégica
de Ordenación de la Costa Brava que se convierta en un Plan Territorial para esta región y a la cual
queden supeditadas las planificaciones de carácter municipal. A partir de las visiones comentadas,
este Plan debería esquematizar los criterios básicos en los que basar su gestión. Resulta obvio que
dado la diversidad morfológica y funcional de esta costa y la diversidad de grupos de interés, gestores
y organismos administrativos con competencias sobre la franja litoral, dicha planificación será
compleja y muy negociada, pero es necesario definir unos principios claros desde donde abordar
nuestra respuesta de futuro, y es necesario hacerlo ya.
En la actualidad, muchas de las decisiones de cambio se producen en el ámbito local, en escalas
temporales que están, a menudo, muy ligadas al corto plazo y con situaciones financieras muy
dependientes de los impuestos de bienes inmuebles. La planificación debería estar basada en
decisiones a medio y largo plazo y por encima de las posibles políticas que existan en los diversos
municipios. Se reclama un pacto político. La estrategia debería definir nuestro concepto de costa
22
para el futuro, debería articular los criterios básicos en los que basar las decisiones locales del día a
día. Pensamos que como mínimo estos criterios deberían ser considerados:
a) proteger del paisaje,
b) adecuar el metabolismo urbano (gestión de los vectores ambientales) y la planificación
regional a las exigencias internacionales (Gothenburg, 2001),
c) ajustar la política urbanística al metabolismo urbano requerido,
d) reestructurar los planes generales (PGOM) frenando la construcción de zonas
residenciales nuevas de baja densidad,
e) replantear las nuevas infraestructuras para no incrementar la fragmentación territorial,
f) incentivar (fiscalmente?) las empresas ambientalmente deseables y desarrollar un nuevo
modelo de fiscalidad y financiación local de los municipios turísticos.
g) disposición para cambiar el modelo turístico y basarlo en el territorio más que en la
banalización de este,
h) incrementar la conciencia colectiva mediante la educación cívica y las Agendas locales
21, y,
i) tener preparada una buena gestión de riesgos ( incendios, accidentes, vertidos y
catástrofes naturales).
En relación a la Industria Turística, el modelo de futuro pasa por un modelo que ponga freno a la
demanda no deseada y que estructure la capacidad de carga del territorio en base a la preservación de
las funciones ambientales del paisaje. La Costa Brava necesita recuperar el distintivo y el carácter
que la hicieron famosa internacionalmente para poder mejorar el posicionamiento de la marca Costa
Brava como destino de acogida internacional. Para cada uno de los aspectos anteriores, se podrían
incluir una gran cantidad de recomendaciones (Sardá et al, 2003), comentaremos a continuación
aquellos que nos parecen vitales para satisfacer las necesidades apuntadas:
La planificación en la protección del Paisaje
Criterio absolutamente vital pues descansa sobre el aspecto clave de la “visión” del territorio.
Debemos ser capaces de conservar el paisaje de la Costa Brava, lo cual está intrínsecamente ligado
a la protección de sus espacios naturales. El Pla d’Espais d’Interès Natural de 1992 protegió un
buen número de sistemas naturales y se constituyó como la mejor herramienta creada para proteger
el paisaje. Sin embargo, se trataba de un Plan muy administrativo y cuyo desarrollo no se ha
completado, especialmente en el apartado de delimitación y gestión de los espacios. Quince años
despues es necesario revitalizar este plan y dotarlo de un mayor contenido ecológico.
Es necesario introducir políticas de protección de los pocos ecosistemas naturales valiosos y
vulnerables que aún quedan en el litoral y que no están protegidos. Es necesario proteger la fauna y
flora evitando la destrucción e insularización de sus biótopos, crear una red de corredores
biológicos y evitar la destrucción de los ya existentes. Es muy importante que se asegure la
conectividad biológica de los espacios naturales protegidos para preservar sus funciones
ambientales. Es necesario zonificar el espacio según sus recursos y la capacidad de acogida para
asegurar dichas funciones, estableciendo zonas “buffer” para gestionar las actividades turísticas y
recreativas. Es necesario aumentar el grado de protección de los sistemas naturales marinos, en la
actualidad en gran parte sin ninguna figura de protección; el paisaje ha de ser considerado como un
continuo que también se introduce en el mar.
23
Para poder hacer esto, sería muy aconsejable el empezar a dirigir nuestras acciones a la formulación
de lo que podría constituir en el futuro el Parque Nacional de la Costa Brava, un macroespacio
conectado que discurriría por la Costa Brava desde la Albera en Portbou-Rabós hasta el espacio
natural de Pinya de Rosa en Blanes. El trabajo realizado por la entidad “Naturalistas de Girona”
(ANG, 2003) podría servir como punto de partida debiéndose, en paralelo, revisar las ordenanzas
legales, trabajar para proteger al máximo los conectores en peligro y el parque agrario del Empordá.
La creación de esta figura (Parque Nacional de la Costa Brava) perseguiría dos objetivos de
importancia notable a la hora de asegurar un Desarrollo Regional Sostenible. Por un lado, el
asegurar la funcionalidad de los espacios naturales existentes protegiendo su conectividad y
favoreciendo su conservación y gestión, para poder planificar “a posteriori” los paisajes urbanos y
las redes de comunicación. Una gestión global del espacio facilitaría la implementación de los
planes de gestión de las distintas zonas, uno de los puntos más críticos del PEIN, al poder obtener
una mayor economía de escala. Por otro lado, la creación de este parque podría ofrecer
oportunidades para un mayor desarrollo sociocultural, así como un instrumento facilitador del
cambio en el modelo turístico que se reclama. La creación de dicha estructura reforzaría muchísimo
la marca Costa Brava en un entorno global cada vez más concienciado ambientalmente.
En paralelo al mecanismo de planificación territorial anterior, sería necesario solicitar una mejor
planificación local, coordinada a nivel regional, de los escenarios de crecimiento para los
municipios turísticos de la Costa Brava, evitando la reconversión en áreas residenciales sin
identidad. Este punto es muy importante para este tramo costero, en base al más que posible
aumento de la demanda de segundas residencias propiciada por las nuevas formas de movilidad
regional en Europa (AVE, vuelos económicos,...). Para alcanzar dicha planificación, tres puntos
deberían tenerse en consideración: a) asegurar la supeditación de la ordenación urbanística a la Ley
de Costas y futuras modificaciones de ésta, b) reestructurar los Planes Generales Locales en función
de la visión global del territorio, descalificar y/o paralizar la construcción de nuevas zonas
residenciales de baja densidad, especialmente suelo urbanizable en zonas donde se observen
sistemas naturales no alterados y valiosos o corredires ecológicos, y c) ajustar la política urbanística
a los escenarios deseables de crecimiento de los municipios dentro de una estrategia regional en la
que aparecieran mecanismos de compensación interregional.
Finalmente, y dentro de este apartado, resulta necesario concebir las nuevas infraestructuras viarias
de forma que no incrementen aún más la fragmentación territorial, mejorando las infraestructuras
existentes antes de construir nuevas. Es evidente que en determinados puntos es necesaria la
construcción de nuevas infraestructuras. Sin embargo, estas obras deben de ser evaluadas dentro de
un contexto regional. La movilidad es el factor más importante a la hora de incrementar la
capacidad de carga de un territorio. Por ejemplo, una posible prolongación de la autopista del
Maresme hasta Lloret de Mar podría acabar en la construcción definitiva de una autopista en la
Costa Brava que podría ser desastrosa para los sistemas naturales de esta zona del territorio y por
tanto para su “visión”.
La planificación ambiental en la Industría Turística
Aunque existen en la actualidad instrumentos voluntarios y herramientas que permiten avanzar al
sector turístico hacia una posición ambientalmente más deseable, sólo unas pocas empresas han
dado este paso (generalmente empresas grandes) y pese a esfuerzos individuales, probablemente no
suficientemente recompensados, queda aún mucho por hacer. La Costa Brava, con un tejido
empresarial basado en pequeñas empresas, esta necesitada de la introducción de medidas tendentes
24
a promover estas buenas prácticas en la industria. Muy pocos hoteles tienen sistemas de gestión
medioambiental bien establecidos. Recientemente la Comunidad Europea ha introducido incluso la
posibilidad de acogerse a la Etiqueta ecológica con criterios tendentes a mejorar el metabolismo de
los ambientes urbanos (limitar el consumo de agua...la nueva cultura del agua; limitar el consumo
energético...los acuerdos de Kyoto; limitar el uso de sustancias químicas y la producción de
desperdicios; mejoras del ambiente urbano..). El sector del camping aparece como algo más
proactivo, pues, en buena parte el disfrute de la naturaleza es parte intrínseca del negocio. Por otro
lado, la introducción de escrupulosas medidas de protección ambiental y el cumplimiento de la
legislación vigente, deberían ser la norma a la hora de evaluar la introducción de unidades
recreativas y/o deportivas en el territorio tales como parques temáticos, campos de golf, actividades
náuticas, etc.
Cualquier paso dado en este sentido, reportará beneficios en el medio plazo. Los grandes
operadores internacionales como TUI (Touristik Union International) o Thomson (Thomson Travel
Group) realizan “audits” medioambientales regulares en sus operaciones e incluyen el factor
ambiental en la elección de sus paquetes. En un futuro no muy lejano estas tendencias serán
incentivadas y promovidas desde los organismos internacionales. El Patronato de Turismo Costa
Brava-Girona está llamado a desempeñar un papel clave en el cambio requerido. En este sentido, el
Patronato lanzó en 1997, el “Pla de Desenvolupament Turístic Sostenible de les Comarques
Gironines” (Patronato Turismo Costa Brava-Girona, 1997). En el se analizaba la situación del
sector y se planteaban objetivos, estrategias y programas de actuación a medio y largo plazo en los
temas de competitividad y marketing. De una futura implementación debiera surgir una mejora en
la gestión del sector, en la estructuración de la oferta sectorial y en la tipologia de la demanda.
6. CONCLUSIONES FINALES.
La Costa Brava aparece hoy en día como un destino turístico maduro en el que se observan claros
síntomas de agotamiento debido a una excesiva profundización en el llamado turismo de masas. El
Desarrollo Regional utilizado para llegar hasta esta situación se ha basado en un modelo de
consumo exacerbado del territorio más que en la utilización sostenible de éste, y en unas prácticas
de enriquecimiento individual en las que tenían poco espacio las políticas de protección de los
bienes comunes que ofrecía el territorio. Cada vez más, en paralelo a las nuevas exigencias
internacionales, se abre un debate sobre la necesidad de un cambio de modelo en la gestión del
territorio. Un cambio que pasa por afrontar desde la Sociedad en su conjunto la introducción de
medidas para avanzar hacia un Desarrollo Regional Sostenible siguiendo la Estrategia de Desarrollo
Sostenible de la Unión Europea. Joan Cals comentaba en la reflexión mostrada por Aragó en 1996
“me produce una gran tristeza ver la contiunuidad en la degradación del espacio no urbanizable así
como la extraodinaria lentitud y vacilaciones en la protección de los escasos espacios naturales y
paisajes singulares que nos quedan, sobretodo porqué hace años que observo una desmoralizadora
combinación de pasividad en muchas instancias oficiales junto con una cierta relajación e
insensibilidad ciudadana”. Esta frase, comentada a mitades de los noventa recogía unas formas de
actuación que hoy parece empiezan lentamente a cambiar, pero ¿podemos esperar más?.
Hay que cambiar el modelo. Es necesaria una reordenación del modelo turístico, que se ajuste a las
nuevas normas de consumo y que se aleje a su vez de la potenciación de la segunda residencia y del
turismo de masas. Son necesarias políticas turísticas respetuosas con el entorno y donde la
sostenibilidad esté por encima de los beneficios a corto plazo. Es necesario volver a instaurar una
imagen de Marca Costa Brava que descanse sobre el territorio y sus personas, y no sobre la
transformación banalizada de éste.
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Se necesitan, pues, apuestas valientes e innovadoras para posicionarse de cara al futuro en un
mercado cada vez más competitivo (turístico) y con mayores demandas de sostenibilidad. Resulta
absolutamente imprescindible el consensuar las medidas entre el sector público (y éste, a su vez,
entre las diferentes administraciones) y el sector privado. El trabajo aquí presentado pretende incidir
en estas necesidades; proteger el paisaje, gestionar mucho mejor el suelo impermeabilizado y
apostar claramente por la introducción de las prácticas ambientales en las empresas del sector. Si
continuamos por el camino actual acabaremos en un entorno aún más banalizado del que tenemos,
en el que los servicios ecológicos y las funciones socioambientales del medio natural serán un
recuerdo para la historia. Necesitamos gestores públicos que definitivamente solucionen el
problema y no abandonen el territorio en función de lo que dictan los mercados. Necesitamos
empresarios que apuesten por un modelo de futuro, crecer mucho ahora no significa crecer en el
futuro. Necesitamos una sociedad comprometida, que crea que a parte de las personas, la lengua y
la cultura, una nación también es su territorio y su paisaje. Hoy en día es una obligación de los
políticos, empresarios y sociedad en general el adecuarse a un modelo de Desarrollo Regional
Sostenible. La Costa Brava no parte de la peor de las situaciones y, francamente, en nuestra
opinión, podemos todavía invertir el proceso, introducir medidas que nos estabilicen la carga
ambiental que soporta el territorio ante los previsibles incrementos de población y de renta.
Podemos y debemos ser pioneros en el cambio de modelo y no debiéramos perder esta oportunidad.
De no ser así “podríamos matar definitivamente la gallina de los huevos de oro”.
7. AGRADECIMIENTOS.
Este trabajo se ha basado en una amplia labor de investigación, a través de diferentes
proyectos, “Búsqueda de Principios y Procedimientos para garantizar un desarrollo turístico
sostenible en la Costa Brava” (2FD97-0489) y “Estudio integrado del cambio socio-ambiental en la
franja costera: una contribución a la gestión sostenible del litoral” (PN-SEC2000-0836-C04), así
como “Caracterización del litoral Catalán y del impacto de sus actividades” (Contratos 1999-2002
con la Generalitat de Cataluña). Es por ello que deseamos agradecer la colaboración e ideas de un
buen número de investigadores, Modest Fluvià, Anna Garriga y diversos colaboradores de la
Universidad de Girona, Josep Francesc Valls, Robert Tornabell y Bienvenido Visauta de ESADEBarcelona, Françoise Breton, Francesc Romagosa y Jordi Serra de la Universidad Autónoma de
Barcelona, También mi agradecimiento a todos aquellos gestores públicos y personas que en
numerosas ocasiones nos han ayudado y nos siguen ayudando para generar ideas y construir un
mejor escenario de futuro, en especial a Francesc López del Patronato de Turismo, Josep Pintó de la
Universidad de Girona, Lluis Sala del Consorci de la Costa Brava, y Llorenç Birba de IDESCAT.
Finalmente a todos aquellos compañeros del Centre d’Estudis Avançats de Blanes que han
colaborado en estos proyectos de investigación (Muntsa Solá, Sergi Taboada, Xènia Illas, Eduard
Ariza, Raquel Fernández, Carlo Tidu,.......). Este trabajo es una contribución efectuada en base a los
proyectos de investigación 2FD97-0489 y SEC2000-0836.
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