Medidas correctoras y paliativas

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Consejería de Educación, Formación y Empleo.
D. G. de Promoción Educativa e Innovación.
Servicio de Innovación y Formación del Profesorado.
Materiales para la formación del profesorado.
Programa 10.01: CONVIVENCIA ESCOLAR.
Documento:
CONVIVENCIA ESCOLAR:
MEDIDAS CORRECTORAS Y PALIATIVAS
NORMATIVA DE APLICACIÓN
CONVIVENCIA ESCOLAR
MEDIDAS CORRECTORAS Y PALIATIVAS
NORMATIVA DE APLICACIÓN
José María Sánchez Sánchez
2007
1
PROBLEMAS DE CONVIVENCIA ESCOLAR
MEDIDAS CORRECTORAS Y PALIATIVAS
NORMATIVA DE APLICACIÓN
INTRODUCCIÓN………………………………………………………………… 4
I.
SITUACIÓN DE PARTIDA………………………………………….. 7
- Manifestaciones de situaciones problemáticas en la Convivencia
Escolar………………………………………………………………………… 8
- Causas de las problemáticas en la Convivencia Escolar………. 9
- Actuaciones para la mejora de la Convivencia Escolar...……… 10
- Informe 2007 sobre la situación de convivencia escolar en los
centros docentes de la región de Murcia.........................................11
II.
EL MARCO PARA LA CONVIVENCIA EN LOS CENTROS
DOCENTES SOSTENIDOS CON FONDOS PÚBLICOS EN LA COMUNIDAD
AUTÓNOMA DE LA REGIÓN DE MURCIA……………………………... 18
II. 1. DECRETO 115/2005, DE 21 DE OCTUBRE (BORM 2 DE NOVIEMBRE),
POR EL QUE SE ESTABLECEN LAS NORMAS DE CONVIVENCIA EN LOS
CENTROS DOCENTES SOSTENIDOS CON FONDOS PÚBLICOS QUE
IMPARTEN ENSEÑANZAS ESCOLARES. …………………………….... 18
II.1.1. JUSTIFICACIÓN ………………………………………….. 18
II.1.2. LA PARTICIPACIÓN DE LA COMUNIDAD EDUCATIVA
PARA VELAR POR EL CUMPLIMIENTO DE LAS NORMAS Y ELABORACIÓN
DE LOS PLANES DE CONVIVENCIA ESCOLAR……………………....... 19
II.1.3. DESARROLLO DE LOS DERECHOS Y DEBERES
DE LOS ALUMNOS……………………………………………………………..... 22
II.1.3.1. Derechos (Título II) …..……………………………......... 23
II.1.3.2 Deberes (Título III) ……………………………………..... 26
II.1.4. Medidas para la prevención, resolución de conflictos e
imposición de medidas correctoras.
II.1.4.1. Consideraciones Generales . ………………………...27
II.1.4.2. Tipificación Conductas Negativas a la Convivencia
Escolar. Medidas Correctoras.
II.1.4.2.1. Conductas contrarias a las normas de
convivencia en el centro (Capítulo II)……………………….. ... 31
II.1.4.2.2. Conductas gravemente perjudiciales para la
convivencia en el centro……………………………………….... 32
II.1.4.3. Procedimientos de aplicación…….……………….. . ...33
II.1.4.3.1. Conductas contrarias a las normas de
convivencia en el centro. (Artc. 50)…………………..... 33
Modelos…………………………………………………… ...34
II.1.4.3.2. Conductas gravemente perjudiciales para la
convivencia en el centro (artc. 53). …………………..... 41
2
A. Procedimiento Abreviado……………………. .41
Modelos…….. ..………………………………..... .42
B. Procedimiento Ordinario……………………... 45
Modelos………...………………………………… 47
II.2. ORDEN DE 20 DE FEBRERO DE 2006, DE LA CONSEJERÍA DE
EDUCACIÓN Y CULTURA (BORM 2 DE MARZO), POR LA QUE SE
ESTABLECEN MEDIDAS RELATIVAS A LA MEJORA DE LA
CONVIVENCIA ESCOLAR EN LOS CENTROS DOCENTES
SOSTENIDOS CON FONDOS PÚBLICOS QUE IMPARTEN
ENSEÑANZAS ESCOLARES (ACTUACIONES Y
PROCEDIMIENTOS ANTE SITUACIONES DE ALTERACIÓN
DE LA CONVIVENCIA EN EL CENTRO)…...………………………. 71
II.3. RESOLUCIÓN DE 4 DE ABRIL DE 2006, DE LA DIRECCIÓN GENERAL
DE ORDENACIÓN ACADÉMICA (BORM DEL 22), POR LA QUE SE DICTAN
INSTRUCCIONES EN RELACIÓN CON SITUACIONES DE ACOSO ESCOLAR
EN LOS CENTROS DOCENTES SOSTENIDOS CON FONDOS PÚBLICOS QUE
IMPARTEN ENSEÑANZAS ESCOLARES.
II.3.1. Justificación y Objeto…………….………………………………73
II.3.2. Definición e identificación de situaciones de acoso
entre escolares….………………………………………….…………………… 73
II.3.3. Comunicación de situaciones de acoso…………….……….. 74
II.3.4. Procedimiento de intervención………………………………… 74
II.3.4.1. Actuaciones posteriores con implicados……………….. 76
II.3.4.2. Actuaciones de seguimiento y evaluación……………… 77
II.3.4.3. ANEXOS (Protocolo)………………………………………… 78
III. CÓDIGO DE CONDUCTA Y RÉGIMEN DISCIPLINARIO DE LOS
EMPLEADOS PÚBLICOS DE LOS CENTROS ESCOLARES……………. 83
III.1. FUNCIONES DEL PROFESORADO……………………………………83
III.2. CÓDIGO DE CONDUCTA. DEBERES DE LOS EMPLEADOS
PÚBLICOS………………………………………………………………….84
III.2.1. Principios Éticos……………………………………………………85
III.2.2. Principios de Conducta……………………………………………86
III.3. RÉGIMEN DISCIPLINARIO……………………………………………… 87
III.3.1. Responsabilidad Disciplinaria……………………………………87
III.3.2. Ejercicio de la Potestad Disciplinaria………………………… 87
III.3.3. Faltas Disciplinarias………………………………………………. 88
III.3.4. Sanciones…………………………………………………………. 90
III.3.5. Prescripción de las Faltas y Sanciones……………………… 90
III.3.6. Procedimientos Disciplinarios y Medidas Provisionales… 91
IV. NORMATIVA SOBRE RESPONSABILIDAD CIVIL Y PENAL ANTE LAS
CONDUCTAS VIOLENTAS EN LOS CENTROS ESCOLARES…………… 92
IV.1. ASPECTOS GENERALES……………………………………………… 92
IV.2. MEDIDAS SUCEPTIBLES DE SER IMPUESTAS A LOS MENORES Y
REGLAS GENERALES PARA SU DETERMINACIÓN……………………… 94
IV.2.1. Medidas…………………………………………………..………… 95
IV.2.2. Reglas para la Aplicación de las Medidas……….…………… 96
IV.3. JURISPRUDENCIA SOBRE VIOLENCIA ESCOLAR……………….. 99
3
MEDIDAS CORRECTORAS Y PALIATIVAS ANTE LOS
PROBLEMAS DE CONVIVENCIA ESCOLAR
NORMATIVA DE APLICACIÓN
INTRODUCCIÓN
Consideramos que el tratamiento de la Convivencia Escolar,
se debe sustentar en los principios y fines establecidos en los artículos 1
y 2 de la LEY ORGÁNICA 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (BOE, 4),
especialmente en los principios expresados en los puntos del Artc. 1:
c) La transmisión y puesta en práctica de valores que favorezcan la libertad
personal, la responsabilidad, la ciudadanía democrática, la solidaridad, la
tolerancia, la igualdad, el respeto y la justicia, así como que ayuden a superar
cualquier tipo de discriminación.
g) El esfuerzo individual y la motivación del alumnado.
h) El esfuerzo compartido por alumnado, familias, profesores,
Administraciones, instituciones y el conjunto de la sociedad.
centros,
j) La participación de la comunidad educativa en la organización, gobierno y
funcionamiento de los centros docentes.
k) La educación para la prevención de conflictos y para la resolución pacífica de los
mismos, así como la no violencia en todos los ámbitos de la vida personal, familiar
y social.
Y en los fines indicados en los puntos del Artc. 2:
a) El pleno desarrollo de la personalidad y de las capacidades de los alumnos.
b) La educación en el respeto de los derechos y libertades fundamentales, en la
igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres y en la igualdad de
trato y no discriminación de las personas con discapacidad.
4
c) La educación en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad dentro de los
principios democráticos de convivencia, así como en la prevención de conflictos y
la resolución pacífica de los mismos.
El PACTO SOCIAL POR LA EDUCACIÓN en la Región de Murcia
establece, entre sus objetivos preferentes, propiciar la mejora de la convivencia en
los centros docentes dependientes de la Consejería de Educación, Ciencia e
Investigación. En esa línea, el presente trabajo se ha realizado por encargo del
CPR “Mar Menor”, como material de apoyo de las actividades de Formación para
el Profesorado que, en materia de Convivencia Escolar, viene realizando la
Consejería de Educación, Ciencia e Investigación de la Comunidad Autónoma de
la Región de Murcia.
Dentro de la Programación General prevista, los contenidos elaborados
están vinculados a los subprogramas 2. Educar para la convivencia en Educación
Primaria, 3. Educar para la convivencia en Educación Secundaria y 4. Formación
para equipos directivos y orientadores. Las Finalidades, Objetivos y Contenidos
relacionados con cada uno de los subprogramas mencionados, son los siguientes:
SUBPROGRAMA
FINALIDADES
OBJETIVOS
CONTENIDOS
Educar para la
Convivencia en
Educación Primaria
,,,dotar al profesorado de
conocimientos para
actuar ante posibles
episodios de alteración
de la convivencia escolar
... ante situaciones de
alteración de la
convivencia escolar, el
profesorado ha de
disponer de
conocimientos
necesarios para
intervenir eficientemente.
Conocer las
posibilidades de los
recursos externos que
son de utilidad al centro,
así como profundizar en
nuestra normativa, para
seguir unas pautas
legales correctas ante
posibles situaciones de
especial alteración de la
convivencia.
Conocer las medidas
paliativas ante los
problemas de
convivencia.
Medidas correctoras y
paliativas.
Adquirir conocimientos
de la normativa estatal y
autonómica relacionada
con la convivencia en los
centros, así como de la
responsabilidad del
profesorado.
Medidas paliativas:
normativa aplicable ante
problemas de
convivencia. Estudio de
casos.
Adquirir conocimientos
de la normativa estatal y
autonómica relacionada
con la convivencia en los
centros, así como de la
responsabilidad del
profesorado.
Medidas paliativas:
normativa aplicable ante
problemas de
convivencia. Estudio de
casos.
Educar para la
convivencia en
Educación Secundaria.
Formación para equipos
directivos y orientadores
Se ha tratado de hacer una recopilación de los aspectos
normativos, autonómicos y estatales, que consideramos de mayor relevancia para
su aplicación en las situaciones conflictivas para la Convivencia Escolar. En este
sentido creemos importante analizar tanto la normativa referida al alumnado, como
al resto de los componentes que configuran la Comunidad Educativa (profesores,
padres, personal no docente). Se ha incluido la normativa específica en materia
educativa relacionada con los alumnos, la referida al Código de Conducta y
5
Régimen Disciplinario del profesorado y personal no docente que trabaja en los
Centros Escolares y la de Responsabilidad Civil y Penal a la que estamos sujetos
todos los ciudadanos.
Con las adaptaciones metodológicas apropiadas, este material
puede servir tanto para las actividades de Formación del Profesorado, cómo para
los otros sectores implicados en los Centros Escolares: Alumnos, Padres y
Personal no Docente. Recomendamos que el contenido sea fraccionado en
unidades de trabajo concretas, de acuerdo a los participantes, y con actividades
que faciliten su conocimiento y aplicación en su caso.
El documento debe estar abierto a las modificaciones que se
vayan produciendo en la normativa y ser completado a partir de las conclusiones
que se vayan obteniendo, a lo largo de su utilización en las distintas sesiones de
trabajo, en base a las propuestas de los participantes.
6
I. SITUACIÓN DE PARTIDA.
Para el desarrollo de este módulo, nos parece aconsejable, partir de las
ideas previas de los participantes, en las actividades formativas, sobre su
percepción de las causas de la situación de la convivencia escolar y las
problemáticas concretas en cada uno de los centros respectivos.
Una vez obtenidas las conclusiones de cada grupo, se procederá:
1. Exposición y análisis de la situación actual de los casos de alumnado que
presenta conductas gravemente perjudiciales en los Centros de la Región de
Murcia en relación a la población total, analizando su incidencia en las distintas
etapas educativas así como las distinta tipificación de las conductas presentadas.
Recogidas en el informe del observatorio para la Convivencia Escolar 2007.
2. Presentación de los contenidos seleccionados y la metodología que se
va a emplear. Graduando los diversos contenidos a los intereses y necesidades de
los participantes.
Como Instrumentos para la reflexión, en los distintos grupos, sobre la
situación de la Convivencia Escolar y las problemáticas más relevantes en los
Centros Escolares, se podrían aplicar los siguientes cuestionarios para su
contestación individual y discusión a pequeño y gran grupo.
7
Ideas sobre posibles manifestaciones de situaciones problemáticas en la
Convivencia Escolar:
Indique: 1(Desacuerdo), 2(No muy de acuerdo) ó 3(De acuerdo)
1 El profesorado no puede realizar su trabajo de forma adecuada. Se pierde
mucho tiempo para que los alumnos atiendan las explicaciones………..___
2 Van a ser necesarios guardias de seguridad en los Centros……..…….___
3 Se está perjudicando al alumnado que tiene interés en las actividades escolares
propuestas…………………………………………………………..…..……...___
4 El profesorado se siente impotente ante las situaciones problemáticas que se
les presenta, afectando en muchos casos a su salud…………….……….___
5 El equipo directivo está desbordado ante las problemáticas con algunos
alumnos …………………………………………………………………………___
6 La Comisión de Convivencia no propone soluciones válidas…………..___
7 Las medidas correctoras no son efectivas….…………………………….___
8 Se generan conflictos con los padres que no asumen las conductas
inadecuadas de sus hijos………………………………………….….……….___
9 Se está produciendo una sensación de inseguridad en la Comunidad
Educativa………………………………………………………………………...___
10 El rendimiento escolar se ve afectado negativamente………………….___
OTRAS POSIBLES MANIFESTACIONES:
8
“Ideas sobre las posibles causas de las problemáticas en la Convivencia
Escolar
Indique: 1(Desacuerdo), 2(No muy de acuerdo) ó 3(De acuerdo)
1 Los alumnos no muestran interés por las actividades escolares….…….___
2 La actividades escolares no son, en muchos casos motivadoras, para el
alumnado……………………………………….………………………………. ___
3 Los Centros Escolares no dan respuesta a las necesidades reales del
alumnado…………………………………………………………………………___
4 Desconocimiento de los padres de la función de la Escuela…………… ___
5 Desconocimiento del profesorado de su función educadora…………… ___
6 Muchos problemas de convivencia escolar son determinados por el alumnado
que se siente obligado a permanecer en los Centros Escolares en contra de su
voluntad…………………………………………………………….……………..___
7 En algunos casos los problemas de convivencia son provocados y/o
magnificados por el profesorado..........................……………………………___
8 Los medios de comunicación están influyendo negativamente en las
problemáticas de la Convivencia Escolar..…………………………………….___
9 Los padres se inhiben de la Educación de sus hijos y consideran que ésta es
competencia de los Centros Escolares…….…………………….…………….___
10 La Oferta Educativa no es adecuada……………………………………… ___
OTRAS POSIBLES CAUSAS:
9
Ideas sobre actuaciones para la mejora de la situación de la Convivencia
Escolar en los Centros Educativos.
Indique: 1(Desacuerdo), 2(No muy de acuerdo) ó 3(De acuerdo)
1 Lograr un consenso en la Comunidad Educativa sobre el tratamiento de las
problemáticas que afectan a la Convivencia Escolar……………. ………. ___
2 Tener capacidad en los Centros para separar al alumnado que presenta
conductas inadecuadas……………………………………………….……….. ___
3 Disponer en los Centros Educativos de otros profesionales (trabajadores
sociales, educadores sociales)………………………………………………….___
4 Potenciar la autoridad del profesorado ante el alumnado y las familias...___
5 Un mayor conocimiento de la normativa reguladora de la Convivencia escolar
por parte del alumnado…………………………………………………………___
6 Un mayor conocimiento de la normativa reguladora de la Convivencia escolar
por parte del profesorado…………………….…………………………………___
7 Un mayor conocimiento de la normativa reguladora de la Convivencia escolar
por parte de los padres……………………………….…………………………___
8 Propuesta de Itinerarios formativos diferentes para el alumnado de la
ESO………………………………………………………………………………..___
9 Apoyo de la opinión pública al problema con aportaciones encaminadas a la
mejora de la situación…………………………………………………………….___
10 Mayores competencias al equipo directivo en la solución del problema..___
OTRAS IDEAS PARA LA MEJORA DE LA SITUACIÓN EN LA CONVIVENCIA
ESCOLAR:
__________________________________________________________________
__________________________________________________________________
__________________________________________________________________
__________________________________________________________________
__________________________________________________________________
10
INFORME 2007 SOBRE LA SITUACIÓN DE LA CONVENCIA EN LOS
CENTROS DOCENTES DE LA REGIÓN DE MURCIA.
Conductas gravemente perjudiciales para la convivencia en el
centro.
Evolución por cursos: Recoge la evolución temporal del número de
Conductas Gravemente Perjudiciales (CGP) a lo largo de los cuatro últimos cursos
académicos.
Número de alumnos
Número de alumnos que han presentado
conductas CGP en los últimos cuatro
cursos académicos
800
700
600
500
400
300
200
100
0
750
597
Curso 03/04
499
Curso 04/05
301
Curso 05/06
Curso 06/07
Curso
03/04
Curso
04/05
Curso
05/06
Curso
06/07
Las Conductas gravemente perjudiciales para la convivencia en el centro se tipifican
en el Artículo 51 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre y para su corrección se pueden
aplicar dos tipos de procedimientos: Abreviado y Ordinario.
Se observa que el mayor número de casos se da en el curso 04/05, y que éste
desciende progresivamente. Consideramos que es otro punto de reflexión acerca de los
motivos de este descenso.
Las siguientes tablas muestran la tipificación y medidas educativas de corrección de
los procedimientos abreviado y ordinario.
11
Porcentaje de alumnos que presentan CGP para la convivencia tipificadas por
el procedimiento abreviado.
PROCEDIMIENTO ABREVIADO
ART.51,2006-07
(b, f, i, l, m)
f)
i)
l)
b)
Total
m)
N 12
7
5
3
3
% 40
23,33
16,66
10
10
INCUMPLIR
REITERACIÓN DE
CONTRARIAS EN
GRUPO
INCITACIÓN
REITERACIÓN
DE CONTRARIAS
PERTURBAR
30
Como se observa la conducta tipificada en el apartado b) supera ampliamente las
restantes, corresponde a “La reiteración de conductas contrarias a las normas de
convivencia del centro recogidas en el artículo 48”.
Distribución de alumnos que han presentado CGP para la convivencia
tipificadas por el procedimiento ordinario.
a)
128
29,63
c)
162
37,50
PROCEDIMIENTO ORDINARIO.
ART. 51
(a, c, d, e, g, h, j, k), 2006-07
d)
e)
g)
h)
8
24
9
24
1,85
5,56
2,08
5,56
INDISCIPLINA
AGRESIÓN
FALSIFICACIÓN
DAÑOS AL
MATERIAL
DAÑOS A
SUSTANCIAS
LA
PELIGROSAS
SALUD
Total
j)
53
12,27
k)
24
5,56
AMENAZAS
HUMILLACIONES
432
Se aprecia que la conducta en la en la que más se incurre es la tipificada con el epígrafe c)
(agresión grave física o moral) con gran diferencia respecto a los demás (37,63%),
seguida del epígrafe a) (actos graves de indisciplina.). Siendo las de menor incidencia la
tipificada en el epígrafe d) (suplantación de personalidad) con un 1,85 %.
12
CONCLUSIONES
Presentamos las conclusiones del Informe 2007 sobre la situación de la
convivencia en los centros educativos de la Región de Murcia, con la confianza de que
resulten de utilidad para la sociedad en general y para el mundo de la educación y la
enseñanza en general.
Tales conclusiones surgen, como es lógico, del estudio y análisis realizado a lo largo
del curso 2006-2007 con los datos registrados en esta Consejería y una muestra
representativa de padres, profesores y alumnos tomada de Centros de nuestra Comunidad
Autónoma.
Los objetivos generales planteados para la realización de este Informe fueron:
1 Determinar la magnitud del fenómeno de la violencia.
2 Analizar la aplicación de la normativa vigente.
3 Pulsar el clima de convivencia de nuestros centros.
Los datos resultantes nos permiten llegar a algunas conclusiones relevantes
respecto a dichos objetivos:
Primera, los resultados obtenidos nos permiten afirmar que la magnitud del
fenómeno de la violencia en los centros educativos de nuestra región es de reducida
intensidad.
Segunda, valoramos positivamente la aplicación de la normativa vigente por la
influencia que ha tenido en el alto grado de satisfacción manifestado (70%) por padres,
profesores y alumnos, respecto a la disciplina y la resolución de conflictos en sus centros.
Tercera, el estudio realizado sobre el clima escolar pone de manifiesto que tanto
padres, como profesores y alumnos perciben en sus centros un clima escolar positivo.
Sin embargo, otras conductas producidas entre alumnos, como las agresiones, en
cualquiera de sus modalidades, se extienden a más de la mitad de los casos registrados, y
eso no es buen resultado.
De todo ello podemos concluir que las medidas de prevención y las líneas de
intervención aplicadas hasta ahora, logran algunos resultados parciales significativos,
siempre bienvenidos, pero insuficientes en la medida en que alivian pero no resuelven el
problema.
La prevención sin duda es fundamental para evitar que un alumno se convierta en
violento. Pero también lo es que exista un clima social y una conciencia personal y
colectiva en la que sea palpable el rechazo hacia todo tipo de conductas antisociales. Y
aunque la situación ha mejorado, falta mucho por hacer porque todavía hoy son muchos los
alumnos que padecen algún tipo de agresión en el ámbito educativo.
Los datos y conclusiones que este trabajo aporta deben también servir para tomar
decisiones e iniciar programas y actuaciones, con un conocimiento objetivo del estado
actual de la cuestión.
Conclusiones sobre el análisis de la convivencia:
•
En el registro de expedientes se observan dudas, por parte de los
centros educativos, tanto en la aplicación del procedimiento
abreviado como del ordinario, respecto a la Tipificación de
13
•
•
•
Conductas y las Medidas Educativas de Corrección, reguladas por
los artículos 51 y 52 respectivamente, del Decreto 115/2005.
El número de expedientes del curso 2006-2007, ha descendido
notablemente respecto a los años anteriores. Probablemente este
descenso se deba tanto a nuestra propia regulación normativa en esta
materia, como a la campaña de información y asesoramiento
desarrollado desde la Consejería de Educación, Ciencia e
Investigación durante el curso pasado.
Las conductas gravemente perjudiciales para la convivencia
registradas, representan menos del 1% de alumnos matriculados
(Tabla 1). Se manifiestan con mayor intensidad al principio de cada
trimestre (octubre y febrero).
El grado de satisfacción de las familias con el centro en el proceso de
detección y resolución de conflictos alcanza el 70% (Gráfico 11),
aunque la colaboración sea todavía insuficiente.
Conclusiones sobre las conductas indicadoras de inadaptación escolar.
•
El número de casos que han sido detectados como acoso escolar es
de cuatro, que en términos porcentuales no alcanza ni el 2% del total
de expedientes registrados. Muy por debajo de la media nacional.
Ahora bien, el que el acoso escolar sea una conducta tan infrecuente en
nuestros centros no puede inducirnos a pensar que el problema carece de
importancia, pues corresponde a alumnos concretos y reales que lo han
padecido y deben ser aliviados de ese sufrimiento que puede tener
consecuencias inmediatas graves.
• Del estudio realizado de las normas
convivencia (alumnos
expedientados), se desprende que más de la mitad de los alumnos
sufren algún tipo de agresión, bien sea física, verbal o psicológica.
• Casi la mitad de los alumnos expedientados lo han sido por
conductas de indisciplina.
• Se ha detectado en el estudio que uno de cada diez alumnos presenta
conductas de “objeción escolar”, acompañadas de inadaptaciones
escolares que favorecen el rechazo del sistema educativo, con
negativa influencia en el desarrollo del proceso de enseñanza
aprendizaje.
Conclusiones sobre el Clima Escolar.
•
Respecto a las relaciones interpersonales y el clima de
convivencia que se vive en los centros, los resultados muestran
que más de la mitad de los alumnos están satisfechos en sus
relaciones con sus iguales. En cuanto al profesorado, aumenta a
tres cuartas partes el grado de satisfacción.
14
•
•
•
•
•
Sin embargo, uno de cada diez padres y uno de cada cuatro alumnos,
tiene una percepción negativa de las relaciones interpersonales.
Padres y profesores reconocen que aunque “a veces” han percibido
situaciones de insultos, amenazas, falta de respeto, peleas y
agresiones, la actuación del Centro respecto a la disciplina y
resolución de conflictos es “buena”. No obstante, respecto a la
disciplina, la mitad de los alumnos son más críticos y manifiestan
que es “buena” en tanto que la otra mitad la califican entre “regular”
y “mala”.
Por lo que respecta a los escenarios donde, según padres, profesores
y alumnos, tienen lugar los diversos tipos de conflictos, “fuera del
centro” es el lugar más frecuente, seguido del “patio”. Así mismo,
también coinciden a la hora de determinar el lugar donde menos
conflictos se producen, que es en los “aseos”. Sin embargo los tres
colectivos manifiestan distinto grado de valoración respecto a la
ubicación de los conflictos. En el “aula” y “en los pasillos” se dan
conflictos en menor grado.
Profesores y estudiantes coinciden al identificar los agresores con
grupos de alumnos, de otras aulas o de la misma aula. Los padres
hacen la misma consideración con menor grado. Cabe destacar que
los sujetos que menos producen estas conductas son las chicas.
Respecto al conocimiento y difusión del Plan de Convivencia del
Centro, la valoración más significativa es que la mitad de padres y
profesores del centro manifiestan no conocerlo. Seis de cada diez
estudiantes afirman, también, que no lo conocen.
PROPUESTAS
Con la finalidad de promover e impulsar iniciativas, actuaciones e intervenciones
específicas, orientadas a la mejora de la prevención y resolución de conflictos en nuestros
centros escolares, presentamos al final de este Informe las siguientes Propuestas:
•
•
Proponemos, en primer lugar, prestar una atención muy especial a los
episodios de violencia detectados en los centros escolares y en
particular, si éstos tienen forma de abuso entre iguales, para
intervenir inmediata y efectivamente en la detención del proceso de
victimización, prestando con ello, una atención especial a este tipo de
conductas, tanto por su repercusión en el clima de convivencia de los
centros como por el sufrimiento que provoca a los alumnos que la
padecen y las repercusiones negativas que tienen en el proceso
educativo de las víctimas, los agresores y los testigos.
Que se promueva una Campaña para la formación, el conocimiento y
la difusión de los Planes de Convivencia en general y del Plan de
Convivencia, de cada centro, en particular.
15
•
•
•
•
•
•
•
•
•
Elaborar, un Programa de Prevención de conductas gravemente
perjudiciales a las normas de convivencia, para conseguir la
percepción negativa y el rechazo social. del alumnado, hacia
actitudes violentas y abusivas, así como para lograr el aislamiento de
quienes las practican.
Priorizar la atención en los cursos de 1º y 2º de la ESO que son en
los que con mayor frecuencia se dan esas conductas.
Que al inicio de cada curso, se desarrolle una Campaña Informativa
dirigida a los Equipos Directivos de los Centros que clarifique los
procedimientos, actuaciones y protocolos de intervención y facilite
así, la correcta aplicación de la normativa vigente y la mayor eficacia
en la resolución de los conflictos que se planteen.
Poner en marcha Campañas Divulgativas que sensibilicen a los
distintos sectores de la comunidad educativa en la rápida detección
del acoso escolar y en la aplicación de los protocolos establecidos,
evitando situaciones conflictivas y fomentando la solidaridad hacia
las víctimas y el rechazo social hacia los agresores.
Incorporar al Plan Regional de Formación del Profesorado de la
Consejería de Educación, Ciencia e Investigación, un Programa de
Formación Específico que refuerce el liderazgo del profesorado,
mejore su comunicación y adquiera las estrategias necesarias para
detectar, prevenir y combatir los conflictos cuando se produzcan.
Prioritariamente deben disponer de esta formación los integrantes de
los Equipos Directivos de los centros docentes, los Orientadores y el
personal del Servicio de Inspección de Educación, cuya intervención
en la resolución de conflictos tiene una particular importancia.
Fomentar la participación de los padres, de manera que se logre una
mayor implicación de las familias en la prevención y resolución de
los conflictos de violencia escolar y que éstos puedan resolverse en
el ámbito interno de los propios centros.
Que el proceso formativo se acerque al propio centro para,
posibilitar la inmediata puesta en práctica de estrategias de
intervención y prevención adecuadas a las características específicas
de cada uno de ellos, mediante la modalidad de formación en
centros.
Celebrar Jornadas, Foros y Encuentros de carácter científico en los
que se debatan los problemas de la violencia escolar y se
intercambien experiencias y conocimientos al respecto.
Que se constituya la Mesa de Convivencia (Ordenación Académica,
Equipo Específico de Convivencia, Centros, Recursos Humanos,
Atención a la Diversidad, Inspección de Educación, Absentismo
Escolar, Formación Específica, Previsión de Riesgos Laborales,
SIGME y Observatorio para la Convivencia Escolar) con el fin de
coordinar y lograr la mayor eficacia posible de los recursos
materiales y humanos utilizados, por la Consejería de Educación,
Ciencia e Investigación, en la mejora de la convivencia.
16
•
•
•
•
La actuación coordinada de las intervenciones educativas y sociales
de las distintas administraciones competentes, para hacer frente a los
supuestos de violencia escolar en los que intervengan circunstancias
familiares y socioeconómicas de alumnos que precisen una efectiva
coordinación para facilitar la resolución del conflicto.
Que la seguridad y la vigilancia del entorno de los centros educativos
se adecue a las características de cada uno de ellos. Estableciendo
convenios que coordinen actuaciones de vigilancia y control las
fuerzas de seguridad locales con lo que determinen la necesidades de
los propios centros educativos, a través de sus Planes de
Convivencia.
Que el Consejo Escolar haga un seguimiento de la aplicación de las
normas de convivencia en su Centro a fin de valorar si las
correcciones que se aplican, por incumplimiento de dichas normas,
se concentran en medidas que, en ocasiones, no favorecen el
carácter educador y reparador que establece la normativa vigente; en
detrimento del amplio abanico de medidas de corrección que recoge
la propia normativa. Y, en su caso, proponga la adopción de
medidas e iniciativas que corrijan esta circunstancia.
Y finalmente proponemos que se planifiquen y coordinen las
distintas actuaciones en esta materia, agrupándolas en un Plan
Global, evaluable y flexible, que se adecue a las necesidades de la
comunidad educativa. Con el fin de atajar las conductas antisociales
de los alumnos y lograr una escuela exenta de comportamientos
violentos, articulada en torno a la convicción, asumida por la
comunidad, del valor supremo de la dignidad de la persona, el
respeto a sus derechos y la tolerancia como modo ideal de
convivencia.
Murcia, 26 de septiembre de 2007
17
II. EL MARCO PARA LA CONVIVENCIA EN LOS CENTROS
DOCENTES SOSTENIDOS CON FONDOS PÚBLICOS EN LA
COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA REGIÓN DE MURCIA
Está regulado por la siguiente normativa autonómica:
a) Decreto 115/2005, de 21 de octubre (BORM 2 de noviembre), por el que se
establecen las normas de convivencia en los centros docentes
sostenidos con fondos públicos que imparten enseñanzas escolares.
b) Orden de 20 de febrero de 2006, de la Consejería de Educación y cultura
(BORM 2 de marzo), por la que se establecen medidas relativas a la
mejora de la convivencia escolar en los centros docentes sostenidos con
fondos públicos que imparten enseñanzas escolares.
c) Resolución de 4 de abril de 2006, de la dirección general de ordenación
académica, por la que se dictan instrucciones en relación con
situaciones de acoso escolar en los centros docentes sostenidos con
fondos públicos que imparten enseñanzas escolares.
En algunos contenidos esta normativa es modificada por la LEY
ORGÁNICA 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (BOE, 4),
II. 1. DECRETO 115/2005, DE 21 DE OCTUBRE (BORM 2 DE NOVIEMBRE),
POR EL QUE SE ESTABLECEN LAS NORMAS DE CONVIVENCIA EN LOS
CENTROS DOCENTES SOSTENIDOS CON FONDOS PÚBLICOS QUE
IMPARTEN ENSEÑANZAS ESCOLARES.
II.1.1. JUSTIFICACIÓN:
A partir del Decreto 52/1999, de 2 de julio por el que se aceptan las
competencias y se atribuyen a la Consejería de Educación y Cultura las funciones
y servicios transferidos en materia educativa, se asumió la el compromiso de
emprender eficazmente la mejora y renovación de los procesos de enseñanza
creando las condiciones necesarias para que los centros ofrezcan respuesta a las
demandas de la sociedad murciana, a partir de la existencia de un ambiente de
trabajo positivo, de un entorno que favorezca la transmisión de conocimientos y
valores. En ese modelo de centro educativo el profesorado asume una
responsabilidad muy destacada y ha de tener a su alcance instrumentos
eficaces que aseguren las condiciones necesarias para desarrollar el trabajo
en el aula. El reconocimiento de su valiosa labor y la constatación de las
dificultades que ha de superar en materia de resolución de conflictos,
imponen la necesidad de respaldar su autoridad, entendida como capacidad
que se reconoce al profesor, conferida por la propia sociedad y sustentada
tanto por su competencia y calidad profesional como por la transmisión de
modelos que el ejercicio docente implica.
18
El Decreto número 115/2005, de 21 de octubre, por el que se
establecen las normas de convivencia en los centros docentes sostenidos
con fondos públicos que imparten enseñanzas escolares, establece un marco
de convivencia que garantiza el ejercicio de los derechos de los alumnos y
promueve el cumplimiento de sus deberes. Entre otros aspectos determina:
•
la relevancia de adoptar medidas para prevenir conflictos;
•
promueve la participación de otros órganos de la comunidad
educativa que deben velar por el cumplimiento de las normas y
elaborar los Planes de convivencia escolar. Los centros adaptarán en
dichos planes y en los Reglamentos de régimen interior lo establecido
en este Decreto, considerando las características del alumnado y las
circunstancias de su entorno y promoviendo todas aquellas acciones
que capaciten a sus alumnos para que actúen solidariamente como
miembros activos de una sociedad democrática, con responsabilidad
y tolerancia;
•
desarrollo de los derechos y deberes de los alumnos;
•
la tipificación de conductas contra la convivencia, medidas y
procedimientos correctores.
En su elaboración se han considerado, las aportaciones de las Federaciones de
estudiantes, Comisión Regional de Directores de Institutos de Enseñanza
Secundaria y de Directores de Escuelas de Educación Infantil y Colegios de
Educación Primaria, Organizaciones sindicales, y las de aquellos colectivos
representados en el Consejo Escolar.
II.1.2. LA PARTICIPACIÓN DE LA COMUNIDAD EDUCATIVA PARA
VELAR POR EL CUMPLIMIENTO DE LAS NORMAS Y
ELABORACIÓN DE LOS PLANES DE CONVIVENCIA ESCOLAR.
El Consejo Escolar velará por el correcto cumplimiento de los derechos y deberes
de los alumnos a través de su Comisión de Convivencia formada por:
El Director, que será su presidente, el Jefe de estudios, un profesor, un
alumno y un padre o madre, elegidos por y entre los representantes de cada
sector en el Consejo Escolar.
Funciones de la Comisión de convivencia:
a) Canalizar las iniciativas de todos los sectores de la comunidad educativa
representados en el Consejo Escolar para mejorar la convivencia, el respeto
mutuo y la tolerancia en los centros.
b) Coordinar el Plan de convivencia escolar y desarrollar iniciativas que favorezcan
la integración de todos los alumnos.
19
c) Proponer al Consejo Escolar las medidas que considere oportunas para mejorar
la convivencia en el centro.
d) Dar cuenta al pleno del Consejo Escolar, al menos dos veces a lo largo del
curso, de las actuaciones realizadas y resultados obtenidos.
e) Cualesquiera otras que puedan serle atribuidas por el Consejo Escolar, relativas
al conocimiento de la resolución de conflictos.
La Comisión podrá recurrir a otros miembros o profesionales especializados en la
atención educativa, como, entre otros, los departamentos de orientación y los
equipos psicopedagógicos, cuando la naturaleza de la actuación emprendida así
lo requiera. Las pautas de actuación de la Comisión de convivencia se
establecerán en el Reglamento de régimen interior.
El Director podrá requerir la intervención de la Comisión de convivencia del
Consejo Escolar para que emita su opinión en lo relativo a la prevención y
resolución de conflictos.
Para la Evaluación y seguimiento de las normas de convivencia el Consejo
Escolar elaborará al término de cada curso escolar un informe (que se incluirá
en la memoria anual) en el que evaluará los resultados de la aplicación de
las normas de convivencia en el centro, analizará los problemas
detectados en su aplicación y propondrá la adopción de medidas e
iniciativas que favorezcan la convivencia.
El Reglamento de Régimen Interior: Elaboración y contenidos
1. El Reglamento de régimen interior elaborado con la participación efectiva de
todos los sectores de la comunidad educativa, informado por el Claustro de
profesores y aprobado por el Consejo Escolar, contendrá las normas de
convivencia en el centro, pudiendo concretar y adecuar a la edad y
características del alumnado los derechos y deberes reconocidos en este
Decreto, así como otras normas sobre organización y participación en la vida del
centro. Dicho Reglamento no podrá tipificar conductas objeto de corrección,
ni establecer medidas educativas para corregirlas no contempladas en el
presente Decreto.
2. Asimismo, contendrá los mecanismos de participación de los distintos sectores
de la comunidad educativa.
Elaboración y evaluación de los Planes de Convivencia Escolar:
1. Los Centros elaborarán Planes de convivencia escolar que contemplen las
características del alumnado y las circunstancias de su entorno, que impliquen a
todos los colectivos que intervienen en el proceso educativo y que eviten los
posibles conflictos, impulsando medidas formativas y desarrollando actitudes
responsables y respetuosas. La Consejería de Educación y Cultura establecerá
las orientaciones para la elaboración de estos Planes, que serán evaluados
periódicamente para introducir las mejoras propuestas. 2. El Director, los demás
órganos de gobierno y de participación del centro, el profesorado y los restantes
20
miembros de la comunidad educativa pondrán especial cuidado en la prevención
de actuaciones contrarias a las normas de convivencia, estableciendo las
necesarias medidas educativas y formativas.
3. El Director podrá proponer a los padres o representantes legales del alumno y,
en su caso, a las instituciones públicas competentes, la adopción de medidas
dirigidas a mejorar aquellas circunstancias personales, familiares o sociales que
puedan ser determinantes de actuaciones contrarias a las normas de convivencia.
21
II.1.3. DESARROLLO DE LOS DERECHOS Y DEBERES DE LOS
ALUMNOS
Los Derechos y deberes de los alumnos contenidos en
el Título II y Título III, no pueden ir en contra de la LEY ORGÁNICA
2/2006, de 3 de mayo, de Educación (BOE, 4), de rango superior y publicada
posteriormente. Por ello es previo el conocimiento de su contenido
establecido en la:
Disposición final primera.3. El artículo 6 de la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio,
reguladora del Derecho a la Educación, queda redactado de la siguiente manera:
«1. Todos los alumnos tienen los mismos derechos y deberes, sin más distinciones
que las derivadas de su edad y del nivel que estén cursando.
2. Todos los alumnos tienen el derecho y el deber de conocer la Constitución
Española y el respectivo Estatuto de Autonomía, con el fin de formarse en los
valores y principios reconocidos en ellos.
3. Se reconocen a los alumnos los siguientes derechos básicos:
a) A recibir una formación integral que contribuya al pleno desarrollo de su
personalidad.
b) A que se respeten su identidad, integridad y dignidad personales.
c) A que su dedicación, esfuerzo y rendimiento sean valorados y reconocidos con
objetividad.
d) A recibir orientación educativa y profesional.
e) A que se respete su libertad de conciencia, sus convicciones religiosas y sus
convicciones morales, de acuerdo con la Constitución.
f) A la protección contra toda agresión física o moral.
g) A participar en el funcionamiento y en la vida del centro, de conformidad con lo
dispuesto en las normas vigentes.
h) A recibir las ayudas y los apoyos precisos para compensar las carencias y
desventajas de tipo personal, familiar, económico, social y cultural, especialmente
en el caso de presentar necesidades educativas especiales, que impidan o
dificulten el acceso y la permanencia en el sistema educativo.
i) A la protección social, en el ámbito educativo, en los casos de infortunio familiar
o accidente.
4. Son deberes básicos de los alumnos:
a) Estudiar y esforzarse para conseguir el máximo desarrollo según sus
capacidades.
b) Participar en las actividades formativas y, especialmente, en las escolares y
complementarias.
c) Seguir las directrices del profesorado.
d) Asistir a clase con puntualidad.
e) Participar y colaborar en la mejora de la convivencia escolar y en la consecución
de un adecuado clima de estudio en el centro, respetando el derecho de sus
compañeros a la educación y la autoridad y orientaciones del profesorado.
f) Respetar la libertad de conciencia, las convicciones religiosas y morales, y la
dignidad, integridad e intimidad de todos los miembros de la comunidad educativa.
g) Respetar las normas de organización, convivencia y disciplina del centro
educativo, y
h) Conservar y hacer un buen uso de las instalaciones del centro y materiales
didácticos.»
22
II.1.3.1. DERECHOS (Título II):
Respeto mutuo
1. Todos los miembros de la comunidad educativa están obligados al respeto de
los derechos de los alumnos que se establecen en el presente Decreto y en el
resto del ordenamiento jurídico.
2. El ejercicio de sus derechos por parte de los alumnos implicará el
reconocimiento y respeto de los derechos de todos los miembros de la comunidad
educativa.
Formación integral
1. Los alumnos tienen derecho a recibir una formación integral que contribuya al
pleno desarrollo de su personalidad.
2. El pleno desarrollo de la personalidad del alumno exige una jornada de trabajo
escolar acomodada a su edad y una planificación equilibrada de sus actividades
de estudio. Para alcanzar este pleno desarrollo, el centro podrá programar
actividades complementarias y extraescolares que fomenten el espíritu
participativo y solidario del alumnado y promuevan la relación entre el centro y el
entorno socioeconómico y cultural en que éste desarrolla su labor.
3. Los alumnos tienen derecho a que el ambiente de trabajo en el aula y en otras
dependencias favorezca el aprovechamiento del tiempo de permanencia en el
centro.
4. Los alumnos tienen derecho a que el profesor, mediante el ejercicio de su
autoridad, garantice el normal desarrollo de la actividad docente.
Ayudas y apoyos
Objetividad en la evaluación
1. Con el fin de garantizar el derecho a la evaluación con criterios objetivos, los
centros deberán poner en conocimiento de los alumnos y de sus padres o tutores
los criterios de evaluación y calificación de todas las áreas, asignaturas o módulos
impartidos, así como los criterios de promoción y titulación.
2. A fin de garantizar la función formativa que ha de tener la evaluación y lograr
una mayor eficacia del proceso de aprendizaje, los profesores, en especial el tutor,
mantendrán una comunicación fluida en las horas destinadas a tal efecto, así
como tras las sesiones de evaluación con los alumnos, sus padres o tutores. Éstos
serán informados del aprovechamiento académico, calificaciones y evolución del
proceso de aprendizaje, así como de las decisiones que se adopten para
mejorarlo.
3. Los profesores mostrarán a los alumnos sus pruebas escritas y trabajos
corregidos, facilitándoles las aclaraciones sobre la calificación y las orientaciones
para la mejora del proceso de aprendizaje y, en su caso, el acceso a los
documentos que permitan garantizar la función formativa de la evaluación.
23
4. Los alumnos, sus padres o tutores podrán reclamar por escrito contra las
decisiones y calificaciones que, como resultado del proceso de evaluación, se
adopten después de cada evaluación y al finalizar el curso. Dicha reclamación
deberá basarse en alguna de las causas siguientes:
a) Inadecuación del proceso de evaluación o de algunos de sus elementos en
relación con los objetivos o contenidos del área, asignatura o módulo sometidos a
evaluación.
b) Incorrecta aplicación de los criterios de evaluación y calificación establecidos.
c) Incorrecta aplicación de los criterios de promoción y titulación.
Orientación escolar y profesional
Seguridad e higiene en los centros
Ejercicio de la libertad de conciencia y del derecho a la formación religiosa y
moral
Integridad y dignidad personal
Todos los alumnos tienen derecho a que se respete su integridad y dignidad
personal, así como a la protección contra toda agresión física o moral, según el
artículo 22.c) y d) de la Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, de Calidad de
la Educación.
Artículo 18. Tratamiento de la información
…los centros docentes estarán obligados a guardar reserva sobre toda aquella
información de que dispongan acerca de las circunstancias personales y familiares
de los alumnos.
Participación en la actividad de los centros
Representación en el Consejo Escolar
Competencias de los representantes en el Consejo Escolar
a) Elaborar informes para el Consejo Escolar del centro, bien a iniciativa propia,
bien a requerimiento del citado órgano de participación.
b) Informar en el seno de la Junta de delegados respecto al orden del día de las
reuniones del Consejo Escolar del centro con la suficiente antelación, así como de
los acuerdos adoptados, con el fin de que todos los asuntos tengan la difusión
suficiente y puedan ser tratados en los diferentes grupos.
c) Informar de sus actividades a todos los alumnos del centro.
d) Ser informados por el Jefe de estudios, o por el tutor, sobre los convenios de
prácticas en empresas si los hubiere y participar en su seguimiento.
Junta de delegados: Funciones
Junta de delegados: Derechos
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1. A los miembros de la Junta de delegados no se les podrá aplicar las medidas
educativas de corrección establecidas en el presente Decreto por el ejercicio de
sus funciones, como representantes de los alumnos, previstas en la normativa
vigente.
2. Los miembros de la Junta de delegados, en ejercicio de sus funciones, tendrán
derecho a conocer y a consultar las actas de las sesiones del Consejo Escolar y
cualquier otra documentación administrativa del centro que les afecte, salvo
aquélla cuya difusión pudiera afectar al derecho a la intimidad de las personas o al
normal desarrollo de los procesos de evaluación académica.
3. El Jefe de estudios facilitará a la Junta de delegados la celebración de sus
reuniones, el espacio y los medios materiales necesarios para su correcto
funcionamiento.
Asociaciones de alumnos
Información
Libertad de expresión
Discrepancias sobre decisiones educativas
Reunión en los centros. Requisitos
Para reunirse en las instalaciones del centro, necesitarán la autorización del
Director. La Junta de delegados se reunirá dentro del horario general del centro,
preferentemente durante los recreos o periodos no lectivos, comunicando con
antelación al Jefe de estudios el orden del día de la reunión, al objeto de no
interrumpir el normal funcionamiento del centro. Los Directores de los centros
garantizarán el ejercicio del derecho de reunión de los alumnos dentro del horario
del centro. Los Reglamentos de régimen interior establecerán el horario que se
reserve al ejercicio de este derecho, recogido en el apartado 1 de este artículo.
Uso de las instalaciones. Requisitos
Los alumnos tienen derecho a utilizar las instalaciones de los centros con las
limitaciones derivadas de la programación de actividades escolares y
extraescolares y con las precauciones necesarias en relación con la seguridad de
las personas, la adecuada conservación de los recursos y el correcto destino de
los mismos. En todo caso, para su uso fuera de las actividades programadas, será
necesaria la autorización de la Dirección del centro.
Participación en diversas formas y tipos de voluntariado
Becas y Ayudas al estudio
Garantías
Cuando no se respeten los derechos de los alumnos garantizados por las normas
de convivencia o cuando cualquier miembro de la comunidad educativa
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impida el efectivo ejercicio de los mismos y, sin perjuicio de la aplicación de los
mecanismos de reacción que frente a su vulneración arbitra el presente Decreto,
el Director adoptará las medidas que procedan conforme a lo dispuesto en la
legislación vigente, previa audiencia de los interesados y consulta, en su caso, a
otros órganos del centro, dando posterior comunicación al Consejo Escolar.
II.1.3.2 DEBERES (Título III):
El estudio como deber básico
El estudio constituye un deber básico de los alumnos, que comporta el
aprovechamiento de sus aptitudes personales y de los conocimientos que se
impartan, con la finalidad de lograr un óptimo desarrollo personal y una adecuada
preparación intelectual y profesional. Este deber general se concreta en las
siguientes obligaciones: a) Asistir a clase con puntualidad. b) Participar en las
actividades formativas y especialmente en las orientadas al desarrollo del
currículo. c) Asistir al centro con el material y equipamiento necesarios para poder
participar activamente en el desarrollo de las clases. d) Realizar el esfuerzo
necesario, en función de su capacidad para comprender y asimilar los contenidos
de las distintas áreas, asignaturas y módulos.
El respeto al profesor
Con respecto al profesor, los alumnos deben:
a) Mostrar respeto al profesor, colaborando con responsabilidad en el ejercicio de
la autoridad docente y en la transmisión de conocimientos y valores. b) Cumplir
las normas y seguir las pautas establecidas por el profesor para hacer posible la
organización del aula, el trabajo sistemático y la mejora del rendimiento.
c) Mostrar una actitud cooperativa y receptiva a las explicaciones del profesor y
realizar las actividades y pruebas encomendadas por éste. d) Realizar preguntas
para aclarar dudas, participando y asumiendo un compromiso activo en su
formación y aprendizaje.
La tolerancia y solidaridad con los compañeros
Como deberes hacia los compañeros se establecen los siguientes:
a) Practicar la tolerancia, rechazando todo tipo de discriminación por razón de
nacimiento, raza, sexo o por cualquier otra circunstancia personal o social.
b) Respetar y defender, responsable y solidariamente, el ejercicio del derecho al
estudio de sus compañeros.
c) Ejercer la solidaridad y practicar el compañerismo. Participación en el centro y
respeto a los restantes miembros de la comunidad educativa Finalmente, con
respecto al centro y a todos los miembros de la comunidad educativa los alumnos
deberán:
a) Participar y colaborar en la mejora de la convivencia escolar y en la
consecución de un adecuado clima de estudio en el centro, respetando el derecho
de sus compañeros a la educación.
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b) Mostrar el debido respeto y consideración a los miembros de la comunidad
educativa y a cualquier persona que acceda al centro.
c) Entregar, si son menores de edad, a sus padres o tutores, las citaciones que el
centro les dirija a estos últimos, que serán devueltas con el enterado y la firma de
los mencionados representantes legales.
d) Cumplir las normas de seguridad, salud e higiene en los centros educativos,
considerando expresamente la prohibición de fumar, ingerir bebidas alcohólicas y
consumir estupefacientes.
e) Ejercer los representantes de los alumnos sus funciones, sin menoscabo, de
sus obligaciones académicas.
f) Respetar la libertad de conciencia y las convicciones religiosas, morales e
ideológicas dentro de los principios democráticos, así como la dignidad, integridad
e intimidad de todos los miembros de la comunidad educativa y rechazar toda
discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo o cualquier otra circunstancia.
g) Respetar el proyecto educativo o el carácter propio del centro, de acuerdo con
la legislación vigente.
h) Cuidar y utilizar correctamente los bienes muebles, el material didáctico, los
documentos, otros recursos e instalaciones del centro y respetar las pertenencias
de los otros miembros de la comunidad educativa, así como cumplir las normas
básicas de respeto al entorno y medio ambiente.
i) Participar en la vida y funcionamiento del centro cumpliendo y observando los
horarios aprobados para el desarrollo de las actividades del mismo.
II.1.4. MEDIDAS PARA LA PREVENCIÓN, RESOLUCIÓN DE
CONFLICTOS E IMPOSICIÓN DE MEDIDAS CORRECTORAS.
II.1.4.1. Consideraciones Generales.
El Director favorecerá la convivencia en el centro y adoptará las medidas
preventivas necesarias para garantizar los derechos de los alumnos, el
cumplimiento de sus deberes y para impedir la comisión de hechos contrarios a
las normas de convivencia en el centro. Con este fin, se potenciará la
comunicación constante y directa del profesorado, particularmente de los
profesores tutores con los padres o representantes legales de los alumnos.
Los centros elaborarán Planes de convivencia escolar para garantizar la plena
integración de todos los alumnos del centro (Artc. 4.1) .
Los profesores de cada grupo, coordinados por el tutor, constituyen el
equipo educativo responsable, en primera instancia, de la prevención de
conflictos y del respeto a las normas de convivencia en el aula y en el resto
de dependencias del centro. Asimismo, participarán los profesores en la
resolución de conflictos en todo el ámbito del Centro. (Artc. 4.2)
La resolución de conflictos y la imposición(1) de medidas correctoras
corresponde al Director, El Consejo Escolar tendrá conocimiento de dichas
resoluciones y medidas correctoras y velará por que las sanciones se atengan a lo
27
establecido en el Decreto 115/2005, de 21 de octubre, por el que se establecen
las normas de convivencia en los centros docentes sostenidos con fondos
públicos que imparten enseñanzas escolares. A tales efectos, se le comunicará
por el Director las resoluciones que cada trimestre se hayan dictado. (Artc. 5).
(1) Modificado por el Artc 127 f de la LOE de 2/2006, en el que se establecen las
competencias del Consejo Escolar, en relación a la adopción de medidas
disciplinarias “Cuado las medidas disciplinarias adoptadas por el director
correspondan a conductas del alumnado que perjudiquen gravemente la
convivencia del centro, El Consejo Escolar, a instancia de padres o tutores,
podrá revisar la decisión adoptada y proponer, en su caso, las medidas
oportunas”.
Valoración del incumplimiento de las normas de convivencia (Artc. 41)
Los incumplimientos de las normas de convivencia, tipificados en este Decreto,
habrán de ser valorados considerando la situación y las condiciones personales
del alumno. Para ello, los órganos responsables de la instrucción del expediente y
de la imposición de correcciones deberán tener en cuenta la edad del alumno y
sus circunstancias personales, familiares o sociales, tanto en el momento de
decidir sobre su incoación o sobreseimiento como en el de determinar la medida
aplicable.
A tales fines, podrán solicitar los informes que estimen necesarios sobre las
aludidas circunstancias y recomendar, en su caso, a los padres, representantes
legales del alumno o instancias públicas competentes, la adopción de las medidas
que resulten oportunas.
Principios generales de las correcciones (Artc. 42)
1. Las correcciones que se apliquen por el incumplimiento de las normas de
convivencia tienen un carácter educativo y recuperador, garantizan el respeto a los
derechos del resto de los alumnos y procuran la mejora en las relaciones de todos
los miembros de la comunidad educativa.
2. En todo caso, sin perjuicio de las previsiones del artículo anterior, en la
corrección de tales incumplimientos deberá tenerse en cuenta: a) Que ningún
alumno podrá ser privado del ejercicio de su derecho a la educación, ni, en el caso
de la educación obligatoria, de su derecho a la escolaridad, de acuerdo con lo
dispuesto en el párrafo segundo del artículo 53.2 del presente Decreto. b) Que no
podrán imponerse correcciones contrarias a la integridad física y a la dignidad
personal del alumno. c) Que las correcciones guarden proporcionalidad con la
conducta del alumno y contribuyan a la mejora de su proceso educativo.
Reparación de daños materiales (Artc. 43)
Los alumnos que individual o colectivamente causen daños de forma intencionada
o por negligencia a las instalaciones del centro o su material, así como a los
bienes de sus compañeros, profesores y personal del centro, quedan obligados a
reparar el daño causado o hacerse cargo del coste económico de su reparación.
Igualmente, los alumnos que sustrajeren bienes en el centro deberán restituir lo
28
sustraído. Los padres o representantes legales serán responsables civiles en los
términos previstos en las leyes.
Faltas de asistencia a clase: evaluación extraordinaria (Artc. 44)
1. La falta de asistencia a clase de modo reiterado puede provocar la imposibilidad
de la aplicación correcta de los criterios de evaluación y la propia evaluación
continua, pudiendo dar lugar a una evaluación extraordinaria, convenientemente
programada. Aparte de las correcciones que se adopten en el caso de las faltas
injustificadas, la Consejería de Educación y Cultura establecerá el porcentaje de
faltas de asistencia que por curso, área, asignatura o módulo puedan imposibilitar
la aplicación de la evaluación continua. 2. Se consideran faltas injustificadas de
asistencia a clase o de puntualidad de un alumno, las que no sean excusadas de
forma escrita por el alumnado o por sus padres o representantes legales, si es
menor de edad, en las condiciones que se establezcan en el Reglamento de
régimen interior.
Gradación de las correcciones (Artc. 45)
A efectos de la gradación de las correcciones:
1. Se consideran circunstancias paliativas:
a) El reconocimiento espontáneo de la conducta incorrecta.
b) La ausencia de intencionalidad maliciosa en la causación del daño o en la
perturbación de las actividades del centro.
c) La reparación voluntaria de los daños producidos, ya sean físicos o morales.
d) El carácter ocasional de la falta en la conducta habitual del alumno.
2. Se consideran circunstancias acentuantes:
a) La premeditación y la reiteración. Hay reiteración cuando en un mismo curso
escolar se realiza más de una conducta tipificada en los artículos 48 ó 51 de este
Decreto, siempre que la conducta o conductas precedentes hayan sido corregidas
por resolución firme. Esta circunstancia no podrá apreciarse en la conducta
tipificada en la letra b del precitado artículo 51.
b) Cualquier conducta que suponga atentar contra el derecho a no ser
discriminado por razón de nacimiento, raza, sexo, lengua, capacidad económica,
nivel social, convicciones políticas, morales o religiosas, así como por
discapacidades físicas, sensoriales o psíquicas, o cualquier otra condición o
circunstancia personal o social. Esta circunstancia no podrá apreciarse en la
conducta constitutiva de discriminación grave tipificada en el artículo 51 c) del
presente Decreto.
c) Cuando la sustracción, agresión, injuria u ofensa se realice contra quien se halle
en situación de inferior edad, minusvalía, reciente incorporación al centro o
situación de indefensión. d) La publicidad en la comisión de la infracción. e) La
naturaleza y entidad de los perjuicios causados al centro o a cualquiera de los
integrantes de la comunidad educativa.
29
Ámbito de las conductas por corregir (Artc. 46)
Se corregirán, de acuerdo con lo dispuesto en este Título, los actos contrarios a
las normas de convivencia en el centro realizados por los alumnos en el recinto
escolar o durante la realización de actividades complementarias y extraescolares.
Igualmente, podrán corregirse las actuaciones del alumno que, aunque realizadas
fuera del recinto escolar, estén motivadas o directamente relacionadas con la vida
escolar y afecten a sus compañeros o a otros miembros de la comunidad
educativa. Todo ello, sin perjuicio de que dichas conductas pudieran ser
sancionadas por otros órganos o Administraciones, en el ámbito de sus
respectivas competencias.
Supervisión del cumplimiento de las correcciones (Artc. 47)
Los Directores de los centros cuidarán de que las correcciones impuestas se
cumplan en los términos en que hayan sido impuestas, y los Consejos Escolares
conocerán de su imposición y velarán por que éstas se atengan a la normativa
vigente.
30
II.1.4.2. Tipificación Conductas Negativas a la Convivencia
Escolar. Medidas Correctoras.
II.1.4.2.1. Conductas contrarias a las normas de convivencia en el
centro (Capítulo II)
TIPIFICACIÓN (Artc. 48)
a) Las faltas injustificadas de puntualidad o de
asistencia a clase.
b) Las conductas que puedan impedir o dificultar a
sus compañeros el ejercicio del derecho o el
cumplimiento del deber del estudio.
c) La negativa sistemática a acudir a clase con el
material necesario o a esforzarse por realizar las
actividades de aprendizaje indicadas por el profesor
o a trasladar a sus padres o tutores la información
facilitada en el centro.
d) Los actos que perturben el desarrollo normal de
las actividades del centro.
e) Los actos de indisciplina, incorrección o
desconsideración hacia el profesor u otros
miembros de la comunidad educativa.
f) Causar daños en las instalaciones del centro,
material de éste o de los miembros de la comunidad
educativa.
g) Deteriorar las condiciones de higiene del centro.
h) La incitación o estímulo a la comisión de una
falta contraria a las normas de convivencia
MEDIDAS CORRECTORAS(Art.49)
a) Amonestación privada o por escrito.
b) Comparecencia inmediata ante el Jefe de
estudios o el Director del centro.
c) Privación del tiempo de recreo por un
periodo máximo de cinco días.
d) Realización de tareas educadoras para el
alumno, fuera del horario lectivo, o, si procede,
dirigidas a reparar el daño causado a las
instalaciones, material del centro o a las
pertenencias de otros miembros de la
comunidad educativa. La realización de estas
tareas no se podrá prolongar por un periodo
superior a cinco días lectivos.
e) Suspensión del derecho a participar en las
actividades extraescolares o complementarias
del centro por un periodo máximo de cinco días
lectivos.
f) Cambio de grupo por un periodo máximo de
cinco días lectivos.
g) Suspensión del derecho de asistencia a
determinadas clases por un periodo máximo de
cinco días lectivos. Durante la impartición de
estas clases el alumno deberá permanecer en el
centro efectuando los trabajos académicos que
se le encomienden, por parte del profesorado
que le imparte docencia, para evitar la
interrupción en el proceso formativo. El Jefe de
estudios organizará la atención al alumno.
h) Suspensión del derecho de asistencia al
centro por un periodo máximo de cinco días
lectivos.
31
II.1.4.2.2. CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA
CONVIVENCIA EN EL CENTRO
TIPIFICACIÓN (Artc. 51)
MEDIDAS CORRECTORAS(Art.52)
b) La reiteración de conductas contrarias a las
normas de convivencia del centro
Para b), f), i), l) y m), podrán ser corregidas con
las siguientes medidas educativas:
f) Los actos injustificados que perturben
gravemente el normal desarrollo de las actividades
del centro.
a) Realización de tareas educadoras para el
alumno, fuera del horario lectivo, o, si procede,
dirigidas a reparar el daño causado a las
instalaciones, material del centro o a las
pertenencias de otros miembros de la
comunidad educativa, por un periodo superior a
cinco e inferior a dieciséis días lectivos.
i) El incumplimiento de las sanciones impuestas.
l) Las conductas tipificadas como contrarias a las
normas de convivencia del centro recogidas en el
artículo 48, si concurren circunstancias de
colectividad o publicidad intencionada.
m) La incitación o estímulo a la comisión de una
falta gravemente perjudicial para la convivencia.
_________________________________________
a) Los actos graves de indisciplina, injuria u ofensa
contra los miembros de la comunidad educativa.
c) La agresión grave física o moral, la discriminación
grave a cualquier miembro de la comunidad
educativa, así como la falta de respeto a la
integridad y dignidad personal.
d) La suplantación de personalidad en actos de la
vida docente y la falsificación o sustracción de
documentos académicos.
e) Los daños graves causados en los locales,
material o documentos del centro o en los bienes de
otros miembros de la comunidad educativa.
g) Las actuaciones perjudiciales para la salud y la
integridad personal de los miembros de la
comunidad educativa del centro, o la incitación a las
mismas.
h) La introducción en el centro de objetos y
sustancias peligrosas o perjudiciales para la salud y
la integridad personal de los miembros de la
comunidad educativa.
j) Las amenazas o coacciones contra cualquier
miembro de la comunidad educativa.
k) Las vejaciones o humillaciones contra cualquier
miembro de la comunidad educativa,
particularmente si tienen componente sexista o
xenófobo, o contra alumnos con necesidades
educativas específicas o de nuevo ingreso.
b) Suspensión del derecho a participar en las
actividades extraescolares o complementarias
del centro por un periodo superior a cinco e
inferior a dieciséis días lectivos.
c) Cambio de grupo por un periodo superior a
cinco e inferior a dieciséis días lectivos.
d) Suspensión del derecho de asistencia a
determinadas clases durante un periodo
comprendido entre seis y quince días lectivos.
Durante la impartición de estas clases, el
alumno deberá permanecer en el centro
realizando los trabajos académicos que
determine el profesorado responsable de los
mismos, para evitar la interrupción en el
proceso formativo. El Jefe de estudios
organizará la atención al alumno.
Para a), c), d), e), g) , h) j) y k, podrán ser corregidas
con las siguientes medidas educativas:
a) Suspensión del derecho de asistencia al centro
durante un periodo comprendido entre seis y quince
días lectivos. Durante el tiempo que dure la
suspensión, el alumno deberá realizar los trabajos
académicos que determine el profesorado que le
imparte docencia, para evitar la interrupción en el
proceso formativo. El Reglamento de régimen interior
determinará el seguimiento de dicho proceso,
especificando la persona encargada de llevarlo a
cabo y el horario de visitas al centro del alumno.
b) Suspensión del derecho de asistencia al centro
durante un periodo comprendido entre dieciséis y
treinta días lectivos. Durante el tiempo que dure la
suspensión, el alumno deberá realizar los trabajos
académicos que determine el profesorado que le
imparte docencia, para evitar la interrupción en el
proceso formativo. El Reglamento de régimen interior
determinará el seguimiento de dicho proceso,
especificando la persona encargada de llevarlo a
cabo y el horario de visitas al centro del alumno.
c) Cambio de centro.
32
II.1.4.3. PROCEDIMIENTOS DE APLICACIÓN
II.1.4.3.1. Conductas contrarias a las normas de convivencia en el
centro. (Artc. 50)
Prescriben las faltas:
En el plazo de un mes contado desde la fecha de comisión y excluidos los
periodos no lectivos.
Prescriben las medidas correctoras:
Al finalizar el curso escolar.
Órganos competentes para aplicar las medidas correctoras:
a), b) y c)……El Director, o por delegación los profesores oído el alumno y dando
cuenta al Tutor y al Jefe de Estudios.
a) Amonestación privada o por escrito.
b) Comparecencia inmediata ante el Jefe de estudios o el Director del centro.
c) Privación del tiempo de recreo por un periodo máximo de cinco días.
c) y d)………..El Director o, por delegación el Tutor, oído el alumno y dando
cuenta al Jefe de Estudios.
c) Privación del tiempo de recreo por un periodo máximo de cinco días.
d) Realización de tareas educadoras para el alumno, fuera del horario lectivo, o, si procede,
dirigidas a reparar el daño causado a las instalaciones, material del centro o a las pertenencias de
otros miembros de la comunidad educativa. La realización de estas tareas no se podrá prolongar
por un periodo superior a cinco días lectivos
e) y f)…………El Director o, por delegación, el Jefe de Estudios, oído el alumno y
su profesor o tutor.
e) Suspensión del derecho a participar en las actividades extraescolares o complementarias del
centro por un periodo máximo de cinco días lectivos.
f) Cambio de grupo por un periodo máximo de cinco días lectivos.
g) y h)……….. El Director, oído el Tutor y Equipo Directivo, tomará la decisión
motivada tras oír al alumnos y a los padres si es menor de edad (se levantará acta
de la comparecencia). La incomparecencia injustificada de los padres no
paralizará la aplicación de la corrección.
g) Suspensión del derecho de asistencia a determinadas clases por un periodo máximo de cinco
días lectivos. Durante la impartición de estas clases el alumno deberá permanecer en el centro
efectuando los trabajos académicos que se le encomienden, por parte del profesorado que le
imparte docencia, para evitar la interrupción en el proceso formativo. El Jefe de estudios organizará
la atención al alumno.
33
h) Suspensión del derecho de asistencia al centro por un periodo máximo de cinco días lectivos
Comunicaciones:
Las medidas correctoras impuestas en los apartados d), e), f) g) y h)
serán comunicadas a los alumnos y a los padres o tutores legales –en
caso de que sean menores de edad-, de forma que quede constancia
fehaciente.
d) Realización de tareas educadoras para el alumno, fuera del horario lectivo, o, si procede,
dirigidas a reparar el daño causado a las instalaciones, material del centro o a las pertenencias de
otros miembros de la comunidad educativa. La realización de estas tareas no se podrá prolongar
por un periodo superior a cinco días lectivos.
e) Suspensión del derecho a participar en las actividades extraescolares o complementarias del
centro por un periodo máximo de cinco días lectivos.
f) Cambio de grupo por un periodo máximo de cinco días lectivos.
g) Suspensión del derecho de asistencia a determinadas clases por un periodo máximo de cinco
días lectivos. Durante la impartición de estas clases el alumno deberá permanecer en el centro
efectuando los trabajos académicos que se le encomienden, por parte del profesorado que le
imparte docencia, para evitar la interrupción en el proceso formativo. El Jefe de estudios organizará
la atención al alumno.
h) Suspensión del derecho de asistencia al centro por un periodo máximo de cinco días lectivos
Ejecución de las medidas correctoras:
Las previstas en los apartados d), e), f), g) y h) serán inmediatamente ejecutivas
Reclamaciones y Recursos:
Para las sanciones previstas en los apartados d), e), f), g) y h) plazo de dos días
lectivos, a partir del siguiente a la notificación, ante el Director General de
Ordenación Académica cuya resolución pondrá fin a la vía administrativa.
MODELOS PROCEDIMIENTO:
34
PROCEDIMIENTO CONDUCTAS CONTRARIAS CONVIVENCIA - MODELO 1
DELEGACIÓN DE COMPETENCIAS DEL DIRECTOR DE LOS
CENTROS DOCENTES
(Artículo 50.1 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
(Si el Director decide la delegación, se recomienda que la efectúe al inicio de cada curso escolar, debiendo
darle a tal acto una adecuada publicidad)
D.............................., Director del Centro..........................................., al
amparo del artículo 50 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre, DELEGO la
competencia para decidir las correcciones previstas en el artículo 49, letras a), b),
c); c), d); e) y f) en los profesores, tutores, o jefes de estudios, respectivamente.
................,
a.......... de ...................de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:..................................
35
PROCEDIMIENTO CONDUCTAS CONTRARIAS CONVIVENCIA - MODELO 2
TRÁMITE DE AUDIENCIA AL ALUMNO
(Artículo 50.1 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
En ................... a ............ de ..........................de 2006
Previamente citado, comparece ante mí, D. ...................,
estudios o Director)......................,
el alumno D.
(profesor, tutor, Jefe de
....................(y sus padres o representantes legales,
si se prevé que se van a imponer las medidas educativas previstas en las letras g) y h) del artículo 49 del
Decreto),
el cual es informado de que se le imputan los siguientes hechos:
Que el día ...................., sobre las ..............horas,.........................(relatar los hechos
constitutivos de la presunta conducta contraria a la convivencia en el centro)
A continuación, el alumno es invitado a que declare lo que tenga por
conveniente en relación con los hechos que se le imputan, y declara lo
siguiente:..................................
Preguntado, responde que ...................(sólo en el caso de que se efectuaran preguntas)
En prueba de conformidad con la celebración del presente acto, firman la
presente todos los comparecientes.
( Se identificará con nombre y apellidos a todos los firmantes)
36
PROCEDIMIENTO CONDUCTAS CONTRARIAS CONVIVENCIA - MODELO 3
NOTIFICACIÓN AL ALUMNO DE LAS MEDIDAS EDUCATIVAS
APLICADAS POR EL PROFESOR O TUTOR
(Artículo 50. 1 a) y 1 b) - sólo en relación a la medida prevista en el artículo 49.1.c - del Decreto 115/2005, de
21 de octubre)
Vista la conducta realizada por Ud. el día....., consistente en..........., que
está tipificada en el artículo 48, letra.............., le corrijo con la medida educativa de
........................., prevista en el artículo 49, letra ..........,(sólo para las letras a), b), o c), del
Decreto 115/2005, de 21 de octubre.
............................a, ..............de .................de 2006
El profesor o tutor
El alumno
Fdo.:............................
D...............,
alumno
de
.......
Fdo.:...........................
(curso)
de
..................(nivel/etapa
educativa)
del
Centro..........................
37
PROCEDIMIENTO CONDUCTAS CONTRARIAS CONVIVENCIA - MODELO 4
TRASLADO AL TUTOR Y/O JEFE DE ESTUDIOS
(Artículo 50.1, letras a), b) del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
A los efectos del artículo 50.1, letras a), b), del Decreto 115/2005, de 21 de
octubre, le comunico que la corrección impuesta al alumno D............de
...........(curso).................(nivel/etapa
por
educativa),
la
comisión
de
los
hechos..........................(describirlos), y que han sido incardinados en la conducta
tipificada en su artículo 48, letra.............., “......................”(transcríbase), ha consistido
en
....................,
de
acuerdo
con
lo
establecido
en
el
artículo
49,
letra.................(según corresponda: a),b),c) y d) ) del precitado Decreto.
................., a .......... de .................... de 2006
El Profesor o Tutor
Fdo.:.................................
38
PROCEDIMIENTO CONDUCTAS CONTRARIAS CONVIVENCIA - MODELO 5
TRÁMITE DE AUDIENCIA AL PROFESOR, TUTOR O
EQUIPO DIRECTIVO
(Artículo 50.1, letras c) y d) del Decreto115/2005, de 21 de octubre)
En ................... a ............ de ..........................de 2006
A los efectos de ser oído (trámite del artículo 50.1 del Decreto 115/2005, de
21
de
octubre),
ante
.........................comparece
mí,
D.
D. .................
..................(Jefe
de
estudios
o
Director),
(profesor, tutor, o equipo directivo).....................,
el
cual en relación con los hechos que se le imputan al alumno D................, efectúa
las siguientes manifestaciones:....................................
Firman la presente todos los comparecientes.
( Se identificará con nombre y apellidos a todos los firmantes)
39
PROCEDIMIENTO CONDUCTAS CONTRARIAS CONVIVENCIA - MODELO 6
RESOLUCIÓN DICTADA POR EL TUTOR DEL ALUMNO,
JEFE DE ESTUDIOS O DIRECTOR DEL CENTRO
(Artículo 50.4.del Decreto115/2005, de 21 de octubre)
En .................., a ........de .............de 2006
Tras ser oídos D. ........................(profesor, tutor o equipo directivo)....................... y
el alumno D....................de
...............(curso)......................(nivel/etapa educativa),
en presencia
de sus padres/representantes legales (en su caso) (vistas las declaraciones de los testigos-en su
caso-),
se consideran probados los siguientes hechos:
Que el día .........sobre las ......horas (relatar los hechos que se imputan al alumno)....
Tales hechos constituyen la conducta contraria a la normas de convivencia
en el centro prevista en el artículo 48, letra......., del Decreto 115/2005, de 21 de
octubre, por el que se establecen las normas de convivencia en los centros
docentes sostenidos con fondos públicos que imparten enseñanzas escolares
(Boletín Oficial de la Región de Murcia de 2 de noviembre), (transcribir la conducta tipificada.)”...........”, de
la que es autor responsable el alumno D........................., por lo que teniendo en
cuenta las circunstancias concurrentes en la ejecución de su conducta (decir
si
concurren circunstancias paliativas o acentuantes-artículo 45 del Decreto- que servirán para graduar la
extensión de la medida educativa que se impone),
consistentes en ....................., se hace
merecedor de que se le imponga la medida educativa de corrección de
“..................”(transcribirla
del artículo 49),
prevista en el artículo 49, letra ........., del
mencionado Decreto.
Frente a la presente resolución el alumno (y
representantes legales)
si es menor de edad sus padres o
puede/n interponer reclamación ante el Director General de
Ordenación Académica en el plazo de dos días lectivos, contados a partir del día
siguiente a aquel en que tenga lugar la notificación de la misma.
................., a .......... de .................... de 2006
El Tutor/Jefe de Estudios/ Director
Fdo.:............................................
(Cuando se adopten por delegación-Tutor o Jefe de Estudios- con expresión del acto de delegación y su
fecha)
D...........................(alumno y, en su caso, padres o representantes legales)
40
II.1.4.3.2. Conductas gravemente perjudiciales para la convivencia
en el centro (artc. 53).
Prescriben las faltas:
En el plazo de cuatros meses contados desde el momento en que se
producen y excluidos los periodos no lectivos.
Prescriben las medidas correctoras:
En el plazo de seis meses excluidos los periodos no lectivos y aunque ello
suponga cumplirlos en el curso escolar siguiente a aquél en que se hayan
impuesto.
Medidas provisionales:
Al iniciarse el procedimiento o en cualquier momento de su instrucción, el Director,
por decisión propia, o a propuesta, en su caso, del instructor, podrá adoptar las
medidas provisionales que resulten necesarias para asegurar la eficacia de la
resolución final que pudiera recaer, así como para evitar la persistencia de los
efectos de la infracción y las exigencias de los intereses generales, motivando
adecuadamente su adopción. Las medidas provisionales consistirán en la
realización de tareas fuera del horario lectivo, o en el cambio temporal de grupo, o
en la suspensión del derecho de asistencia a determinadas clases o actividades, o
en la suspensión del derecho de asistencia al centro, por períodos, en todos los
casos, que no podrán exceder de la duración de la medida de corrección que,
previsiblemente, pudiera llegar a imponerse por la conducta imputada a la
finalización del procedimiento, siendo de abono el periodo que haya permanecido
el alumno sujeto a la medida provisional. Las medidas provisionales adoptadas
serán comunicadas fehacientemente al alumno y, en su caso, a sus padres o
representantes legales.
PROCEDIMIENTO ABREVIADO
Para las conductas previstas en los apartados: b), f), i), l) y m).
b) La reiteración de conductas contrarias a las normas de convivencia del centro
f) Los actos injustificados que perturben gravemente el normal desarrollo de las actividades del centro.
i) El incumplimiento de las sanciones impuestas.
l) Las conductas tipificadas como contrarias a las normas de convivencia del centro recogidas en el artículo
48, si concurren circunstancias de colectividad o publicidad intencionada.
m) La incitación o estímulo a la comisión de una falta gravemente perjudicial para la convivencia
41
Aplica las medidas correctoras:
El Director, oído el tutor y el equipo directivo, tomará la decisión, tras oír al
alumno, y, si es menor de edad, también a sus padres o representantes legales,
que serán citados por cualquier medio que permita dejar en el expediente
constancia fehaciente de haberse recibido la citación y de la fecha de la recepción,
levantando acta de dicha comparecencia. La incomparecencia sin causa
justificada del padre o tutor, si el alumno es menor de edad, no impedirá la
imposición de dicha corrección.
Comunicaciones:
El Director comunicará a la Dirección General de Ordenación Académica y a la
Inspección de Educación el inicio del procedimiento abreviado y la resolución
adoptada, que deberá notificarse al alumno, y, en su caso, a sus padres o
representantes legales en el plazo de quince días lectivos, contados desde dicha
iniciación.
Reclamaciones y Recursos (1):
El alumno, o sus padres o representantes legales, podrán presentar una
reclamación en el plazo de dos días lectivos, a partir del siguiente en que se
produjo la notificación, ante el Director General de Ordenación Académica, cuya
resolución pondrá fin a la vía administrativa. Modificado por LOE.
(1) Modificado por el Artc 127 f de la LOE de 2/2006, en el que se establecen las
competencias del Consejo Escolar, en relación a la adopción de medidas
disciplinarias “Cuado las medidas disciplinarias adoptadas por el director
correspondan a conductas del alumnado que perjudiquen gravemente la
convivencia del centro, El Consejo Escolar, a instancia de padres o tutores,
podrá revisar la decisión adoptada y proponer, en su caso, las medidas
oportunas”.
MODELOS:
42
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ABREVIADO - MODELO 1
TRÁMITE DE AUDIENCIA AL ALUMNO
(Artículo 53.1 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
En ................... a ............ de ..........................de 2006
Previamente citado, comparece ante mí, D. .................., Director del
Centro..........................., el alumno D....................(y
menor de edad),
sus padres o representantes legales, si es
el cual es informado de que se inicia procedimiento abreviado, pues
se le imputan los siguientes hechos:
Que el día ..................., sobre las ..............horas,.........................(relatar
los hechos
constitutivos de la presunta conducta gravemente perjudicial para la convivencia en el centro)
A continuación, el alumno es invitado a que declare lo que tenga por
conveniente
en
relación
con
dichos
hechos,
y
declara
lo
siguiente:..................................
Preguntado, responde que ...................(sólo en el caso de que se efectuaran preguntas)
En prueba de conformidad con la celebración del presente acto, firman la
presente todos los comparecientes.
( Se identificará con nombre y apellidos a todos los firmantes)
43
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ABREVIADO - MODELO 2
TRÁMITE DE AUDIENCIA AL PROFESOR, TUTOR O EQUIPO
DIRECTIVO
(Artículo 53.1 del Decreto115/2005, de 21 de octubre)
En ................... a ............ de ..........................de 2006
A los efectos de ser oído (trámite del artículo 53.1 del Decreto 115/2005, de
21 de octubre), ante mí, D. .................., Director del Centro......................,
comparece el .................(tutor,
o equipo directivo),
el cual en relación con los hechos
que se imputan al alumno D. ......................................, efectúa las siguientes
manifestaciones:...................................................
Firman la presente todos los comparecientes.
( Se identificará con nombre y apellidos a todos los firmantes)
44
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ABREVIADO - MODELO 3
NOTIFICACIÓN DE INICIO DE PROCEDIMIENTO ABREVIADO
A LA DIRECCIÓN GENERAL DE
ORDENACIÓN ACADÉMICA
(Artículo 53.1 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
A los efectos del artículo 53.1 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre,
comunico a ese Centro Directivo que con esta fecha se ha iniciado procedimiento
abreviado
al
................(nivel/etapa
alumno/s
educativa),
de
este
pues
Centro
se
le
D.
....................de
imputan
los
............(curso)
siguientes
de
hechos:
..........................(que serán los mismos que se le imputan en el trámite de audiencia-modelo 1)
.................., a
............de .................de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:.............................
ILTMO. SR. DIRECTOR GENERAL DE ORDENACIÓN ACADÉMICA
45
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ABREVIADO - MODELO 4
NOTIFICACIÓN DE INICIO DE PROCEDIMIENTO ABREVIADO
A LA INSPECCIÓN DE EDUCACIÓN
(Artículo 53.1 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
A los efectos del artículo 53.1 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre, le
comunico que con esta fecha se ha iniciado procedimiento abreviado al alumno/s de
este Centro D. ....................de
............(curso)
de
................(nivel/etapa educativa),
pues se le
imputan los siguientes hechos: ..........................(que serán los mismos que se le imputan en el
trámite de audiencia-modelo 1)
.................., a
............de .................de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:.............................
SR. INSPECTOR JEFE DE INSPECCIÓN DE EDUCACIÓN
46
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ABREVIADO - MODELO 5
ADOPCIÓN DE MEDIDAS PROVISIONALES POR EL
DIRECTOR
(Artículo 53.4 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
A la vista de los hechos imputados al alumno D. ......................, acaecidos
el día.............,consistentes en ................(los que se le imputan en el trámite de audienciamodelo 1-), considerando que dichos hechos pudieran ser encuadrados, en principio,
dentro de la conducta gravemente perjudicial para la convivencia en el centro
tipificada en el artículo 51, letra ......(b), f), i), l), y m)), del Decreto 115/2005, de 21
de octubre, y dada la repercusión que los mismos están teniendo en el Centro, se
estima procedente adoptar la medida provisional prevista en el artículo 53.4 del
citado Decreto, consistente en ....................................(realización de tareas fuera del horario
lectivo, o cambio temporal de grupo, o suspensión del derecho de asistencia a determinadas clases o
actividades, entre 6 y 15 días lectivos)
..................,
a ............de .................de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:.............................
D...............................................................................(alumno y ,en su caso, padres o representantes legales)
47
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ABREVIADO - MODELO 6
RESOLUCIÓN DICTADA POR EL DIRECTOR DEL CENTRO
(Artículo 53.1del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
En .................., a ........de .............de 2006
Tras ser oídos el .............................(tutor
D....................de
o equipo directivo)
...............(curso)......................(nivel/etapa educativa),
y el alumno
en presencia de sus
padres/representantes legales (en su caso) (vistas las declaraciones de los testigos-en su caso-),
se consideran probados los siguientes hechos:
Que el día .............., sobre las ...........horas (relatar
los hechos que se imputan al
alumno).................................
Tales hechos constituyen la conducta gravemente perjudicial para la
convivencia en el centro prevista en el artículo 51 del Decreto 115/2005, de 21 de
octubre, por el que se establecen las normas de convivencia en los centros
docentes sostenidos con fondos públicos que imparten enseñanzas escolares
(Boletín Oficial de la Región de Murcia de 2 de noviembre), letra......., (a las que se refiere el artículo 52.1
del Decreto, y transcribir la conducta tipificada.), ”...........”,
de la que es autor responsable el
alumno D. ......................... , por lo que teniendo en cuenta las circunstancias
concurrentes en la ejecución de su conducta (decir
si concurren circunstancias paliativas o
acentuantes-artículo 45 del Decreto- que servirán para graduar la extensión de la medida educativa que se
impone),
consistentes en ....................., se hace merecedor de que se le imponga la
medida educativa de corrección de ...................(ver letra del artículo 52.1), prevista en el
artículo 52.1, letra ........., del mencionado Decreto.
Frente a la presente resolución el alumno (y
representantes legales)
si es menor de edad sus padres o
puede/n interponer reclamación ante el Director General de
Ordenación Académica en el plazo de dos días lectivos, contados a partir del día
siguiente a aquel en que tenga lugar la notificación de la misma.
................., a .......... de .................... de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:.............................
D...........................(alumno y, en su caso, padres o representantes legales)
48
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ABREVIADO - MODELO 7
NOTIFICACIÓN DE LA RESOLUCIÓN DEL DIRECTOR DEL
CENTRO A LA DIRECCIÓN GENERAL DE
ORDENACIÓN ACADÉMICA
(Artículo 53.1, del Decreto115/2005, de 21 de octubre)
A los efectos del artículo 53.1 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre, remito
copia de la resolución recaída en el procedimiento abreviado seguido al alumno de
este Centro D ..............................................
Asimismo, se acompaña copia de la notificación de la resolución efectuada al
alumno y sus padres o representantes legales, en la que consta la firma de los
mismos y la fecha de su recepción.
..................,
a ............de .................de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:.............................
ILTMO. SR. DIRECTOR GENERAL DE ORDENACIÓN ACADÉMICA
49
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ABREVIADO - MODELO 8
NOTIFICACIÓN DE LA RESOLUCIÓN DEL DIRECTOR DEL
CENTRO A INSPECCIÓN DE EDUCACIÓN
(Artículo 53.1, del Decreto 11/2005, de 21 de octubre)
A los efectos del artículo 53.1 del Decreto 111/2005, de 21 de octubre, remito
copia de la resolución recaída en el procedimiento abreviado seguido al alumno de
este Centro D ..............................................
Asimismo, se acompaña copia de la notificación de la resolución efectuada al
alumno y sus padres o representantes legales, en la que consta la firma de los
mismos y la fecha de su recepción.
.................,
a ............de .................de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:.............................
SR. INSPECTOR JEFE DE INSPECCIÓN DE EDUCACIÓN
50
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ABREVIADO - MODELO 9
LEVANTAMIENTO O MODIFICACIÓN DE MEDIDA PROVISIONAL
El ...... de........... de 2005 se adoptó la medida provisional prevista en el
artículo 53.4 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre, consistente en.....
Las circunstancias que determinaron la aplicación de la citada medida
provisional han variado, pues ................., razón por la cual se considera procedente
alzarla (o modificarla en el siguiente sentido: ...............)
.................,
a ............de .................de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:.............................
NOTA (Se comunicarán al alumno y, en su caso, padres o representantes legales)
51
ORDINARIO
Para las conductas previstas en los apartados a), c), d), e), g), h), j) y k).
a) Los actos graves de indisciplina, injuria u ofensa contra los miembros de la comunidad educativa.
c) La agresión grave física o moral, la discriminación grave a cualquier miembro de la comunidad educativa, sí
como la falta de respeto a la integridad y dignidad personal.
d) La suplantación de personalidad en actos de la vida docente y la falsificación o sustracción de documentos
académicos.
e) Los daños graves causados en los locales, material o documentos del centro o en los bienes de otros
miembros de la comunidad educativa.
g) Las actuaciones perjudiciales para la salud y la integridad personal de los miembros de la comunidad
educativa del centro, o la incitación a las mismas.
h) La introducción en el centro de objetos y sustancias peligrosas o perjudiciales para la salud y la integridad
personal de los miembros de la comunidad educativa.
j) Las amenazas o coacciones contra cualquier miembro de la comunidad educativa.
k) Las vejaciones o humillaciones contra cualquier miembro de la comunidad educativa, particularmente si
tienen componente sexista o xenófobo, o contra alumnos con necesidades educativas específicas o de nuevo
ingreso
INCOACIÓN DE EXPEDIENTE
Designación y recusación del instructor:
El Director decidirá la incoación del expediente y designará a un profesor como
instructor. Dicha incoación, y el nombramiento del instructor, se comunicarán al
alumno, y, si éste es menor de edad, igualmente a los padres o representantes
legales del menor, por cualquier medio que permita constancia fehaciente de su
recepción. La negativa a recibir la comunicación no impedirá la continuación del
procedimiento.
El alumno y, en su caso, sus padres o representantes legales podrán recusar al
instructor ante el Director.
Instrucción. Resolución:
1. El expediente se incoará en un plazo no superior a los cinco días lectivos
desde que se tuvo conocimiento de los hechos.
2. El plazo de instrucción del expediente no podrá exceder de diez días
lectivos.
3. El instructor, desde el momento en que se le notifique su nombramiento, iniciará
las actuaciones conducentes al esclarecimiento de los hechos, entre ellas, la toma
de declaración de aquellas personas que pudieran aportar datos de interés al
expediente.
52
4. En un plazo no superior a tres días lectivos desde que se comunica la
incoación del expediente, el instructor notificará al alumno, y a sus padres o
representantes legales si aquél fuera menor, por cualquier medio que
permita dejar en el expediente constancia fehaciente de haberse recibido la
comunicación, el pliego de cargos, en el que se expondrán con precisión y
claridad los hechos imputados, así como las medidas correctoras que se
podrían imponer, dándoles un plazo de dos días lectivos para alegar cuanto
estimen pertinente. Cuando se rechace la notificación, se tendrá por
efectuado el trámite, siguiéndose el procedimiento. En el escrito de
alegaciones, podrá el alumno y, en su caso, sus padres o representantes
legales proponer la prueba que consideren oportuna.
5. Concluida la instrucción del expediente, el instructor formulará la propuesta
de resolución que deberá contener los hechos o conductas que se imputan
al alumno, la calificación de los mismos, las circunstancias paliativas o
acentuantes si las hubiere, y la medida correctiva que se propone.
6. Acompañado del profesor tutor, el instructor dará audiencia al alumno y,
si es menor, también a sus padres o representantes legales, para
comunicarles, tras ser citados de manera fehaciente, la propuesta de
resolución y el plazo de dos días lectivos para alegar cuanto estimen
oportuno en su defensa. En caso de conformidad y renuncia a dicho plazo, ésta
deberá formalizarse por escrito. La negativa a recibir la notificación, se tendrá por
efectuado el trámite, siguiéndose el procedimiento
7. Transcurrido el plazo de alegaciones, se elevará por el instructor al
Director el expediente completo que incluirá necesariamente la propuesta de
resolución y todas las alegaciones que se hubieran formulado.
8. El Director resolverá en el plazo máximo de dos días lectivos desde que
recibe la propuesta y la comunicará fehacientemente al alumno y, en su
caso, a sus padres o representantes legales.
9. Asimismo, el Director comunicará a la Dirección General de Ordenación
Académica y a la Inspección de Educación el inicio del procedimiento ordinario y la
resolución adoptada.
Notificación y recurso
1. La resolución del procedimiento deberá notificarse en el plazo máximo de
veinticinco días lectivos desde la fecha de inicio del mismo. Deberá estar
suficientemente motivada, y contendrá los hechos o conductas que se
imputan al alumno; las circunstancias paliativas o acentuantes, si las
hubiere; los fundamentos jurídicos en que se basa la corrección impuesta; el
contenido de la medida correctiva y fecha de efecto de la misma y el órgano
ante el que cabe interponer recurso y plazo del mismo. La notificación se
53
practicará por cualquier medio que permita tener constancia de la recepción por el
alumno o sus representantes legales.
2. Contra la resolución del Director (1), el alumno, sus padres o representantes
legales, podrán presentar un recurso de alzada, ante la Dirección General de
Ordenación Académica, cuya resolución pondrá fin a la vía administrativa.
(1) Modificado por el Artc 127 f de la LOE de 2/2006, en el que se establecen las
competencias del Consejo Escolar, en relación a la adopción de medidas
disciplinarias “Cuado las medidas disciplinarias adoptadas por el director
correspondan a conductas del alumnado que perjudiquen gravemente la
convivencia del centro, El Consejo Escolar, a instancia de padres o tutores,
podrá revisar la decisión adoptada y proponer, en su caso, las medidas
oportunas”.
MODELOS PROCEDIMIENTO:
54
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ORDINARIO - MODELO 1
INICIO DEL EXPEDIENTE
(Artículo 54.1 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
La Dirección del Centro
necesaria
información,
(nombre del centro)...............................,
acuerda
incoar
una vez recogida la
expediente
D......................................., de.........(curso) de ...................
al
(nivel/etapa educativa),
alumno
por la
presunta comisión de los hechos ocurridos el día ...............y que se concretan en:
(descripción detallada de los hechos ocurridos).......................................
La
instrucción
del
expediente
D.............................................., profesor de
se
encomienda
a
(materia que imparte)..........................................,
a
tenor de lo dispuesto en el artículo 54.1 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre,
por el que se establecen las normas de convivencia en los centros docentes
sostenidos con fondos públicos que imparten enseñanzas escolares
(Boletín Oficial de
la Región de Murcia de 2 de noviembre)
Lo que traslado a usted para su conocimiento y a los efectos del artículo
54.2 del citado Decreto.
................,
a.......... de ...................de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:..................................
NOTA.- Estos acuerdos se notificarán, tal como están expresados al alumno y a los padres o representantes
legales, si es menor de edad.
55
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ORDINARIO - MODELO 2
DESIGNACIÓN INSTRUCTOR
(Artículo 54.1 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
Queda
designado
instructor
fecha..............................................(poner
del
expediente
que
la fecha del acuerdo de incoación-modelo 1)
con
esta
se acuerda
incoar al alumno/s D....................de ............(curso) de ..................(nivel/etapa educativa)
Se adjunta copia del mencionado acuerdo de iniciación de expediente
(modelo1)
.................,
a ............de .................de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:.............................
SR. D. ..................................... profesor de (materia que imparta)....................................
56
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ORDINARIO - MODELO 3
NOTIFICACIÓN DEL INICIO DEL EXPEDIENTE A LA
DIRECCIÓN GENERAL DE ORDENACIÓN ACADÉMICA
(Artículo 55.9 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
De conformidad con lo preceptuado en el artículo 55.9 del Decreto 115/2005,
de 21 de octubre, pongo en conocimiento de ese Centro Directivo que con
fecha.........................se ha iniciado expediente al alumno/s de este Centro D.
....................de ............(curso) de ................(nivel/etapa educativa)
Se adjunta copia del acuerdo de iniciación del expediente (modelo1)
.................., a
............de .................de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:.............................
ILTMO. SR. DIRECTOR GENERAL DE ORDENACIÓN ACADÉMICA
57
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ORDINARIO - MODELO 4
NOTIFICACIÓN DEL INICIO DE EXPEDIENTE A
INSPECCIÓN DE EDUCACIÓN
(Artículo 55.9 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
De conformidad con lo preceptuado en el artículo 55.9 del Decreto 115/2005,
de 21 de octubre, le comunico que con fecha.........................se ha iniciado
expediente al alumno/s de este Centro D. ....................de
............(curso)
de
................(nivel/etapa educativa)
Se adjunta copia del acuerdo de iniciación del expediente (modelo1)
.................., a
............de .................de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:.............................
SR. INSPECTOR JEFE DE INSPECCIÓN DE EDUCACIÓN
58
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ORDINARIO MODELO 5
ACTUACIONES DEL INSTRUCTOR PARA EL ESCLARECIMIENTO
DE LOS HECHOS
(Artículo 55. 3 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
(Recibimiento de declaración del alumno sometido a expediente con la presencia de sus
representantes legales, si es menor de edad)
Previamente citado, comparece el alumno D...................en el expediente
abierto al efecto, el cual es informado del motivo de su comparecencia.
PREGUNTADO..................................................................
RESPONDE........................................................................
(Se harán cuantas preguntas se consideren de interés para el esclarecimiento de los hechos,
debiendo ser la última:)
PREGUNTADO SI TIENE ALGO MÁS QUE ALEGAR,
RESPONDE................................................................
Leída la presente declaración por el declarante, la encuentra ajustada a lo
manifestado.
.............................,
a ............de .................de 2006
Firmas del Instructor y del declarante
Fdo.:.............................. Fdo.:..............................
NOTA.- Este modelo puede servir para tomar declaración a cualquier otra persona (con las lógicas
adaptaciones)
59
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ORDINARIO - MODELO 6
ADOPCIÓN DE MEDIDAS PROVISIONALES POR EL DIRECTOR
(Artículo 53.4 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
A la vista de los hechos imputados al alumno D. ......................, acaecidos el
día............., consistentes en .............. (los que se reflejan en el acuerdo de inicio, o en el pliego
de cargos, en su caso),
considerando que dichos hechos pudieran ser encuadrados, en
principio, dentro de la conducta gravemente perjudicial para la convivencia en el
centro tipificada en el artículo 51, letra ......, del Decreto 115/2005, de 21 de
octubre, y dada la repercusión que los mismos están teniendo en el Centro, se
estima procedente adoptar la medida provisional prevista en el artículo 53.4 del
citado Decreto, consistente en
....................................(suspensión del derecho de asistencia al
centro por un período comprendido entre 6 y 15 días lectivos, o entre 16 y 30 días lectivos, según proceda)
..................,
a ............de .................de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:.............................
D. ............................................................................(alumno y ,en su caso, padres o representantes legales)
60
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ORDINARIO - MODELO 7
ADOPCIÓN DE MEDIDAS PROVISIONALES A
PROPUESTA DEL INSTRUCTOR
(Artículo 53.4 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
Este Instructor estima procedente proponer la adopción de la medida
provisional prevista en el artículo 53.4 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre,
consistente en ........................................................................(suspensión
del
derecho
de
asistencia al centro por un período comprendido entre 6 y 15 días lectivos, o entre 16 y 30 días lectivos, según
proceda)
.................., a
............de .................de 2006
EL INSTRUCTOR
Fdo.:.............................
SR. DIRECTOR del CENTRO ................................................................................
61
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ORDINARIO - MODELO 8
PLIEGO DE CARGOS
(Artículo 55. 4 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
Pliego de Cargos que formula D........................., Instructor del expediente
incoado al alumno D. ............................................., en virtud de designación
efectuada por el Director del Centro con fecha.............para el esclarecimiento de
los hechos que se le imputan:
CARGO PRIMERO (o, en su caso, CARGO ÚNICO)
CARGO SEGUNDO
(Y así sucesivamente los cargos que se imputan)
De probarse tales cargos, el alumno D.........................podría haber incurrido
en responsabilidad disciplinaria por conducta gravemente perjudicial para la
convivencia en el centro, según la letra...... del artículo 51 del Decreto 115/2005, de
21 de octubre, a la que correspondería la medida educativa que para este tipo de
conductas prevé el citado Decreto en la letra .... de su artículo 52.2.
El presente pliego de cargos puede ser contestado por usted dentro del plazo
de dos días lectivos contados a partir del siguiente de su recepción, con las
alegaciones que considere convenientes a su defensa y con la aportación de
cuantos documentos considere de interés. Puede proponer, dentro del mencionado
plazo, la prueba que considere oportuna.
.................., a
............de .................de 2006
EL INSTRUCTOR
Fdo.:.............................
NOTA (Se dirigirá al alumno y a sus padres o representantes legales si es menor de edad)
62
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LACONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ORDINARIO - MODELO 9
PROPUESTA DE RESOLUCIÓN
(Artículo 55.5 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
Tramitado el expediente instruido con motivo de los hechos acaecidos el
día............ en ..............(localidad y centro), en el que aparece como implicado en los
mismos el alumno D. ................, el Instructor del expediente, D. ..................,
formula la siguiente propuesta de resolución:
I HECHOS IMPUTADOS
(Se han de fijar con precisión los hechos probados y las actuaciones llevadas a cabo para su
esclarecimiento)
II CALIFICACIÓN DE LOS HECHOS
(Calificación de los hechos y de la conducta del alumno a la vista del Decreto 115/2005, de 21 de
octubre, por el que se establecen las normas de convivencia en los centros docentes sostenidos con fondos
públicos que imparten enseñanzas escolares. Si los hechos son constitutivos de una conducta gravemente
perjudicial para la convivencia en el centro deberá citarse el artículo 51 del precitado Decreto y la letra del mismo
–que habrá de ser una de aquellas a las que se refiere el párrafo primero del apartado 2 del artículo 52 del
Decreto- en el que la conducta está tipificada; deben concretarse las circunstancias paliativas y las de tipo
acentuante, si las hubiere. El Instructor puede considerar, por otro lado, que los hechos no son constitutivos de
tales conductas tipificadas en dicho artículo)
III PROPUESTA
(A la vista de los hechos probados y de su calificación, el Instructor podrá proponer la declaración de
no existencia de conducta gravemente perjudicial para la convivencia en el centro cuando los hechos no sean
encuadrables en las letras a), c), d), e), g), h), j) o k) del artículo 51 del Decreto. En otro caso, esto es, si los
hechos son constitutivos de conducta gravemente perjudicial para la convivencia en el centro prevista en
cualquiera de dichas letras, propondrá el Instructor la medida educativa que corresponda y su duración.
.................., a
............de .................de 200
EL INSTRUCTOR
Fdo.:.............................
SR. DIRECTOR del Centro...................................................................................
63
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ORDINARIO- MODELO 10
TRÁMITE DE AUDIENCIA Y COMUNICACIÓN DEL EXPEDIENTE Y
NOTIFICACIÓN PROPUESTA DE RESOLUCIÓN
(Artículo 55.6 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
En ..........................(localidad), a
.............(día)
de
...........(mes)
de....
(año),
ante mí,
Instructor del expediente abierto al alumno de este Centro D............................,
estando acompañado del profesor tutor, comparecen el propio alumno y sus
representantes legales
(sustituir lo que proceda, dependiendo de que el alumno sea mayor o menor de
edad)
Se muestra al alumno y sus representantes legales el expediente en donde
constan todas las actuaciones llevadas a cabo para el esclarecimiento de los hechos.
Una vez finalizado el examen del referido expediente, se les comunica en
este acto la propuesta de resolución, entregando copia de la misma al alumno y sus
representantes legales, concediéndoles un plazo de dos días lectivos para alegar lo
que estimen oportuno en su defensa.
Finalizado el trámite previsto en el artículo 55.6 del Decreto 111/2005, de 21
de octubre, firman la presente el Instructor, el Tutor y los comparecientes.
NOTA (En caso de conformidad con la propuesta de resolución y renuncia a dicho plazo, deberá hacerse
constar)
64
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ORDINARIO - MODELO 11
REMISIÓN POR EL INSTRUCTOR AL DIRECTOR DEL
EXPEDIENTE COMPLETO
(Artículo 55.7 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
A los efectos del artículo 55.7 se eleva el expediente completo incoado al alumno
de este centro D. ..............................................
.................., a
............de .................de 2006
EL INSTRUCTOR
Fdo.:.............................
SR. DIRECTOR del CENTRO.................................................................................
65
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ORDINARIO - MODELO 12
NOTIFICACIÓN DE LA RESOLUCIÓN DEL DIRECTOR DEL
CENTRO AL ALUMNO Y SUS REPRESENTANTES LEGALES (Artículo
56 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
Examinada la propuesta de resolución de la que Vd. ya tenía conocimiento,
y la documentación que a la misma se acompaña, donde se recogen las
actuaciones llevadas a cabo por el Instructor, se estima que los hechos objeto del
expediente han quedado suficientemente probados como se desprende de
...........(las declaraciones del implicado, testigos u otras pruebas),
considerando autor de los
mismos al alumno D...............
Consecuentemente, una vez examinadas y estudiadas sus alegaciones, se
estima que los hechos consistieron en................(relatarlos), los cuales han de ser
encuadrados en el artículo 51, letra................, del Decreto 115/2005, de 21 de
octubre, en la que se establece que “.........................” (transcribir la conducta tipificada) es una
conducta gravemente perjudicial para la convivencia en el centro, por lo que
teniendo en cuenta las circunstancias concurrentes en la ejecución del hecho (decir
en la resolución si concurren circunstancias paliativas o acentuantes- artículo 45 del Decreto- que servirán
para
graduar
la
extensión
...........................................,
de
la
medida
educativa
que
se
impone),
consistentes en
acuerdo corregir su conducta con la medida educativa
consistente en..................................., en aplicación del artículo 52.2, letra......, del
Decreto 115/2005, de 21 de octubre.
Frente a la presente resolución, que no pone fin a la vía administrativa,
cabe interponer recurso de alzada ante el Director General de Ordenación
Académica, de conformidad con los artículos 114 y 115 de la Ley 30/1992, de 26
de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del
Procedimiento Administrativo Común, en la redacción dada por la Ley 4/1999, de
13 de enero, en el plazo de un mes, contado a partir del día siguiente a aquel en
que tenga lugar la notificación de la misma.
.................., a ............de .................de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:..............................
D.....................................................................................................................................
66
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ORDINARIO - MODELO 13
NOTIFICACIÓN DE LA RESOLUCIÓN DEL DIRECTOR DEL
CENTRO A LA
DIRECCIÓN GENERAL DE ORDENACIÓN ACADÉMICA
(Artículo 55.9 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
A los efectos del artículo 55.9 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre, remito
copia de la resolución recaída en el expediente seguido al alumno de este Centro
D.............................................
Asimismo, se acompaña copia de la notificación de la resolución efectuada al
alumno y sus padres o representantes legales, en la que consta la firma de los
mismos y la fecha de su recepción.
..................,
a ............de .................de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:.............................
ILTMO. SR. DIRECTOR GENERAL DE ORDENACIÓN ACADÉMICA
67
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ORDINARIO - MODELO 14
NOTIFICACIÓN DE LA RESOLUCIÓN DEL
DIRECTOR DEL CENTRO A INSPECCIÓN DE EDUCACIÓN
(Artículo 55.9 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre)
A los efectos del artículo 55.9 del Decreto 111/2005, de 21 de octubre, le
remito copia de la resolución recaída en el expediente seguido al alumno de este
Centro D..............................................
Asimismo, se acompaña copia de la notificación de la resolución efectuada al
alumno y sus padres o representantes legales, en la que consta la firma de los
mismos y la fecha de su recepción.
.................,
a ............de .................de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:.............................
SR. INSPECTOR JEFE DE INSPECCIÓN DE EDUCACIÓN
68
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ORDINARIO - MODELO 15
LEVANTAMIENTO O MODIFICACIÓN DE LA MEDIDA
PROVISIONAL
El ...... de........... de 2005 se adoptó la medida provisional prevista en el
artículo 53.4 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre, consistente en.....
Las circunstancias que determinaron la aplicación de la citada medida
provisional han variado, pues ................., razón por la cual se considera procedente
alzarla (o modificarla en el siguiente sentido: ...............)
.................,
a ............de .................de 2006
EL DIRECTOR
Fdo.:.............................
NOTA (Se comunicarán al alumno y, en su caso, padres o representantes legales)
69
CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA
PROCEDIMIENTO ORDINARIO - MODELO 16
PROPUESTA DEL INSTRUCTOR PARA LEVANTAR O MODIFICAR
LA MEDIDA PROVISIONAL
El ...... de........... de 2005 se adoptó la medida provisional prevista en el
artículo 53.4 del Decreto 115/2005, de 21 de octubre, consistente en........
.
Las circunstancias que determinaron la aplicación de la citada medida
provisional han variado, pues ................., razón por la cual se considera conveniente
proponer que sea levantada (o modificada en el siguiente sentido: .............)
.................,
a ............de .................de 2006
EL INSTRUCTOR
Fdo.:.............................
SR. DIRECTOR del CENTRO.........................................................................
70
II.2. ORDEN DE 20 DE FEBRERO DE 2006, DE LA CONSEJERÍA
DE EDUCACIÓN Y CULTURA (BORM 2 DE MARZO), POR LA QUE
SE ESTABLECEN MEDIDAS RELATIVAS A LA MEJORA DE LA
CONVIVENCIA ESCOLAR EN LOS CENTROS DOCENTES
SOSTENIDOS CON FONDOS PÚBLICOS QUE IMPARTEN
ENSEÑANZAS ESCOLARES.
En su artículo 1. Establece que la Orden tiene por objeto establecer y desarrollar
actuaciones relativas a la mejora de la convivencia escolar en los centros
docentes de la Región de Murcia, sin perjuicio de lo previsto en el Decreto
115/2005, de 21 de octubre.
Considera que la convivencia deberá plantearse a partir del análisis de la
realidad escolar de cada centro y del adecuado desarrollo de las relaciones
entre todos los componentes de la comunidad educativa.
Ordena a los centros a que deberán prever el seguimiento de aquellos alumnos
que incumplan las normas de convivencia del centro y, en particular, el de los
alumnos implicados en situaciones de acoso entre iguales.
En su rtículo 2. Presenta actuaciones en relación con la mejora de la
convivencia y la prevención de conflictos: el Plan de Convivencia escolar.
En el artículo 3. establece el contenido, seguimiento y evaluación del Plan de
Convivencia escolar.
Nos parece relevante, para el módulo que estamos desarrollando, el artículo
4 y 5.
En el artículo 4, establece las actuaciones para intervenir en situaciones de
alteración de la convivencia en el centro: los centros, con carácter general,
deberán elaborar un protocolo de actuación para aplicar en las situaciones en que
se produzca alteración de la convivencia en el que se refleje la forma de
intervención de cada uno de los órganos competentes en las correcciones
previstas en el citado Decreto. Este protocolo incluirá las actuaciones específicas
para casos de acoso o intimidación entre alumnos. Además de los recursos con
los que cuentan los centros, en el ámbito de la educación infantil y primaria,
podrán solicitar la colaboración de los Equipos de Orientación Educativa y
Psicopedagógica. En situaciones de especial conflictividad los centros podrán
solicitar la
intervención del Equipo Específico de Convivencia Escolar, de acuerdo con el
protocolo de actuación que se establezca.
En el artículo 5 presenta las actuaciones específicas y procedimiento de
intervención ante situaciones de acoso.
Las situaciones de acoso entre alumnos, por sus repercusiones,
requieren una intervención inmediata en los centros docentes. Todos los
71
miembros de la comunidad educativa, en el ámbito de sus respectivas
responsabilidades, deben participar en la consecución de un clima adecuado
de convivencia.
Por ello, se deberán poner en marcha actuaciones dirigidas a la
identificación y comunicación de situaciones de acoso, valoración de la
situación detectada, e intervención con el acosado, con el agresor y/o
agresores, con las familias de ambos, con el grupo clase y con los
observadores. Mediante Resolución se dictarán instrucciones para facilitar a los
centros dichas actuaciones.
Este artículo viene desarrollado en la resolución de la dirección general de
ordenación académica del 4 de abril que a continuación presentamos, en sus
aspectos más significativos relacionados con el módulo que estamos tratando.
72
II.3. RESOLUCIÓN DE 4 DE ABRIL DE 2006, DE LA DIRECCIÓN
GENERAL DE ORDENACIÓN ACADÉMICA (BORM DEL 22), POR
LA QUE SE DICTAN INSTRUCCIONES EN RELACIÓN CON
SITUACIONES DE ACOSO ESCOLAR EN LOS CENTROS
DOCENTES SOSTENIDOS CON FONDOS PÚBLICOS QUE
IMPARTEN ENSEÑANZAS ESCOLARES.
‡IC‡
‡SUF‡‡TXC‡
II.3.1. Justificación y Objeto.
En su preámbulo señala como en distintos marcos legislativos, -no
educativos- se garantizan la protección de los niños contra toda forma de perjuicio
o abuso físico o mental, el derecho a la integridad física y moral, y el derecho a la
libertad y seguridad. (Ley 3/1995, de 21 de marzo de la Infancia de la Región de
Murcia, en su artículo 5.6, establece que todo niño tiene que ser protegido contra
cualquier forma de violencia y crueldad, y en el 6, propugna que las
Administraciones
Públicas desarrollarán programas dirigidos a promover la creación de condiciones
ambientales que propicien el rechazo de la violencia en todas sus expresiones.
Por otra parte, la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la
responsabilidad penal de los menores, delimita sus responsabilidades legales en
función de la edad, distinguiendo los procedimientos de intervención de acuerdo
con la misma).
La Resolución tiene por objeto dictar instrucciones que faciliten a los centros
docentes sostenidos con fondos públicos que imparten enseñanzas
escolares, la identificación de situaciones de acoso entre escolares y los
procedimientos de intervención correspondientes.
Todo ello de acuerdo con lo establecido en el artículo 5 de la Orden de 20 de
febrero de 2006, por la que se establecen medidas relativas a la mejora
de la Convivencia escolar.
II.3.2. Definición e identificación de situaciones de acoso entre escolares.
Considera que existe acoso escolar cuando un alumno se ve expuesto de forma
repetida y deliberada a un maltrato verbal, físico, y/o psicológico por parte
de un compañero o grupo de compañeros, con el objeto de someterlo,
apocarlo, asustarlo y/o amenazarlo, atentando contra su dignidad e integridad
física o moral.
Como conductas características por las que se lleva a cabo el acoso escolar,
señala:
- Comportamientos de desprecio, difamación y ridiculización.
- Coacciones.
- Agresiones físicas y/o verbales.
- Comportamientos de intimidación y amenaza.
73
- Comportamientos de exclusión y marginación social.
- Sustracciones, extorsiones, chantajes y deterioro de pertenencias.
- Utilización de internet, mensajería de móviles, etc., con intención de hacer daño
a través de diferentes procedimientos: envío masivo de correos electrónicos no
deseados, difusión de imágenes sin consentimiento del interesado, etc.
Una situación de acoso escolar viene determinada cuando simultáneamente se
dan estas tres circunstancias:
- Intención de hacer daño.
- Reiteración de conductas agresivas.
- Desequilibrio de fuerzas entre acosador o acosadores y víctima.
II.3.3. Comunicación de situaciones de acoso:
1. Cualquier miembro de la comunidad educativa (alumnado, profesorado,
familias, personal no docente) que tenga conocimiento de una situación de acoso
entre alumnos, o considere la existencia de indicios razonables, tiene la obligación
de ponerla inmediatamente en conocimiento del equipo directivo del centro, quien
utilizará el Anexo I para la recogida inicial de información.
2. El centro establecerá los medios y procedimientos que faciliten la comunicación
de las situaciones de acoso. A tal efecto, se pondrá en funcionamiento un
«Buzón de Convivencia» para la recogida de denuncias o comunicaciones. Este
buzón será gestionado por el Jefe de Estudios o persona en quien delegue.
Además, se pueden poner en marcha otros medios complementarios
como correo electrónico, página web del centro, etc. En todos los casos se
garantizará el anonimato de la identidad de la persona que realiza la
comunicación.
II.3.4. Procedimiento de intervención ante supuestas situaciones de acoso
entre escolares. Actuaciones:
1. Para valorar la situación denunciada el Jefe de Estudios, siguiendo las
instrucciones del Director, solicitará al tutor del alumno afectado que recabe
información relacionada con esa situación. Para ello podrá utilizar,
entre otros y con carácter orientativo, los indicadores que figuran en el Anexo II. Si
considerara necesario completar ésta información con la aportada desde el
entorno familiar podrá utilizar los indicadores contenidos en el Anexo III. No
obstante, se podrá incorporar cualquier otro tipo de información que se considere
significativa. Todo ello con la necesaria confidencialidad. El resultado de estas
actuaciones se comunicará de forma inmediata al Director.
2. En función de la información aportada por el tutor, el Director podrá establecer
medidas preventivas de protección que garanticen la inmediata seguridad del
alumno supuestamente acosado. Estas medidas de protección consistirán en el
incremento de la vigilancia en aquellas zonas y durante los momentos en los que
74
se haya denunciado que se suele producir el acoso y/o cambio de grupo.
3. Si de la intervención del tutor del alumno afectado se confirmara la existencia de
indicios de acoso, y para verificar la situación, el Director instará al tutor, o a la
persona que designe, para que continúe el procedimiento. A tal efecto se
mantendrán las siguientes entrevistas: a) Con el alumno presuntamente acosado.
Al iniciar la entrevista se asegurará al alumno la confidencialidad de sus
informaciones. A lo largo de esa entrevista se dará prioridad a la información que
permita identificar:
- Alumno o alumnos agresores.
- Observadores no participantes.
- Alumnos que, en ocasiones, han protegido y ayudado a la víctima.
- Localización de espacios y tiempos en los que suele producirse la agresión.
- Consecuencias de la intimidación para la víctima (absentismo escolar,
disminución del rendimiento académico, repercusiones emocionales y físicas,
etc.).
b) Con observadores no participantes. Se trata de recabar información de aquellos
compañeros que conocen los hechos pero que nunca se han involucrado
activamente en ellos. Especialmente interesa conocer:
- Frecuencia con la que se produce el acoso.
- Tipo de acoso.
- Lugar donde se produce.
- Sentimiento de seguridad que tienen los alumnos en la escuela. Como se ha
indicado anteriormente, al realizar estas entrevistas conviene señalar el carácter
confidencial de las mismas y, en todo caso, garantizar el anonimato del alumno
con relación a las informaciones que aporte.
c) Con los padres de la presunta víctima. En esta entrevista se informará sobre los
hechos que se investigan, sobre las medidas preventivas adoptadas, sobre
el proceso disciplinario que se iniciaría si se confirmase la existencia de una
situación de acoso y, en caso necesario, de las medidas paliativas que se
adoptarían.
‡
Cuando se planifiquen las entrevistas se evitará que coincidan los padres de los
alumnos implicados como supuestos acosado y agresor o agresores.
d) Con los padres del alumno o alumnos presuntos agresores. En esta entrevista
se informará sobre la acusación que se ha realizado, sobre las evidencias
que existen relacionadas con esa acusación y que, si se confirma la existencia de
acoso, se iniciará el procedimiento disciplinario legalmente establecido. En
cualquier caso se manifestará a los padres la preocupación y el interés del
profesorado por ayudar a los alumnos a que establezcan unas relaciones sociales
adecuadas, y se solicitará la colaboración familiar para conseguir ese objetivo.
e) Con el presunto agresor o agresores. Dentro de lo posible, la primera entrevista
se realizará inmediatamente después de concluir la reunión con sus padres.
Se pedirá al alumno que informe sobre los hechos que están sucediendo al
alumno supuestamente acosado, y se contrastará su versión con los datos
conocidos.
75
4. Si es necesario a lo largo del proceso, el Jefe de Estudios, a solicitud del tutor o
persona en quien se haya delegado, podrá recabar orientaciones al Equipo de
Orientación Educativa y Psicopedagógica o al orientador en el caso de los
Institutos de Educación Secundaria.
5. Una vez concluidas las entrevistas, el tutor o persona encargada de realizar el
proceso, realizará un breve informe sobre los datos más relevantes de la situación
denunciada y lo trasladará al Director. Éste, en función de la información aportada,
decidirá si procede la incoación de expediente disciplinario al alumno o
alumnos agresores, en cuyo caso les aplicará de inmediato las medidas
contempladas en el Decreto 115/ 2005 de 21 de octubre, y trasladará toda la
documentación existente al instructor del mismo. En este caso el instructor, antes
de finalizar el expediente, podrá pedir al alumno acosador que proponga
y adopte compromisos con el fin de que cese la situación de acoso, repare
moralmente al acosado y colabore con el profesorado en la erradicación de este
tipo de comportamientos. La actitud y compromiso del alumno ante estas
propuestas se podrá tener en cuenta a la hora de determinar la medida correctiva
que corresponda.
6. El Director, confirmada la situación de acoso y considerando el informe del tutor
o persona en quien se haya delegado, podrá solicitar la intervención más
especializada del Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica Específico
para la Convivencia Escolar, solicitándola formalmente a través de la Dirección
General de Ordenación Académica.
7. El Director, una vez decidida la incoación de expediente disciplinario, informará
por escrito de los hechos a la Fiscalía de Menores.
Además, si alguno de los escolares implicados en la situación de acoso escolar
fuera menor de catorce años se trasladará también esta información a la
Consejería competente en materia de protección de menores, a los efectos de que
dentro de sus atribuciones adopte las medidas procedentes.
8. Igualmente el Director, al comunicar la incoación de expediente disciplinario a la
Dirección General de Ordenación Académica, adjuntará una copia de la
información recogida en los Anexos I y IV, y de los escritos contemplados en el
párrafo anterior.
II.3.4.1. Actuaciones posteriores con los implicados en las situaciones de
acoso escolar.
1. Actuaciones con la víctima:
a) El tutor, o persona que se designe, en colaboración con el Equipo de
Orientación Educativa y Psicopedagógica u orientador, asesorará al alumno
para que adopte conductas de afrontamiento adecuadas ante aquellas situaciones
conflictivas que, con anterioridad, habían concluido en una situación de acoso.
En la instauración de estas pautas se contará con la colaboración de los padres.
b) El profesorado, coordinado por el tutor, introducirá actuaciones tendentes a
ampliar y fortalecer el círculo de relaciones de la víctima. Estas medidas se
llevarán a cabo con la adecuada discreción para evitar que la situación personal
de la víctima sea comentada delante de todos los alumnos.
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c) En el caso de que se observe que el alumno está especialmente afectado
desde el punto de vista psicológico, el responsable de la orientación en el centro
recomendará a la familia que sea atendido por los servicios externos pertinentes.
2. Actuaciones con el agresor o agresores:
a) Como complemento a las acciones correctoras a las que hubiere lugar, según lo
dispuesto en el Decreto 115/2005 de 21 de octubre, el tutor adoptará las medidas
necesarias para favorecer la integración del agresor o agresores en el grupo
respetando los intereses y derechos de los demás.
b) En caso necesario, el responsable de la orientación en el centro podrá
recomendar a la familia que el alumno sea atendido por apoyos externos
(especialistas sanitarios, servicios sociales, etc.)
3. Actuaciones con los observadores:
El tutor realizará actividades con el grupo de clase para que los alumnos conozcan
cómo actuar ante diferentes situaciones de acoso. Especialmente se incidirá
sobre: ‡NIC‡
- Modo de reprobar las conductas de acoso.
- Modo de mostrar apoyo a la víctima.
- Procedimiento para aislar al agresor cuando se comporta de modo inadecuado.
- Procedimiento para denunciar las agresiones.
Las actividades anteriores se realizarán evitando, en la medida de lo posible, que
los alumnos las consideren como una consecuencia de la situación de acoso que
se ha producido. Dado que las actividades paliativas indicadas, tienen también
carácter preventivo, deberán ser incluidas como tales en el Plan de Acción
Tutorial.
II.3.4.2. Actuaciones de seguimiento y evaluación:
1. El Director mantendrá informado al Consejo Escolar de las situaciones
detectadas y de las actuaciones adoptadas, sin perjuicio de la información que
debe ser facilitada, de acuerdo con lo establecido en el Decreto 115/2005 de 21 de
octubre, sobre la incoación de expedientes a la Dirección General de Ordenación
Académica y a la Inspección de Educación.
2. La Comisión de Convivencia, realizará el seguimiento de compromisos y pautas
de actuación adoptados con alumnos y con padres.
3. El Consejo Escolar evaluará la eficacia de las medidas correctivas y
orientadoras adoptadas.
‡CPI‡‡NC‡
II.3.4.3. ANEXOS.
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78
79
80
81
82
III. CÓDIGO DE CONDUCTA Y RÉGIMEN DISCIPLINARIO DE LOS
EMPLEADOS PÚBLICOS DE LOS CENTROS ESCOLARES.
(SUBPROGRAMAS 2,3 y 4)
Nos parece que este módulo quedaría incompleto, si no presentamos el
marco en el que se deben desarrollar las actuaciones del profesorado y resto del
personal de los Centros Educativos (empleados públicos). A partir de las funciones
del profesorado establecidas en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de
Educación (LOE), vamos a exponer los deberes y régimen disciplinario de los
empleados públicos establecidos en la Ley 7/2007, de 12 de abril, del Estatuto
Básico del Empleado Público y Real Decreto 33/1986, de 10 de enero por el que
se aprueba el Reglamento de Régimen Disciplinario de los Funcionarios.
En la Ley 7/2007, de 12 de abril, del Estatuto Básico del Empleado
Público. (BOE de 13), se establece por primera vez en nuestra legislación una
regulación general de los deberes básicos de los empleados públicos, fundada en
principios éticos y reglas de comportamiento, que constituye un auténtico código
de conducta. Estas reglas se incluyen en el Estatuto con finalidad pedagógica y
orientadora, pero también como límite de las actividades lícitas, cuya infracción
puede tener consecuencias disciplinarias. Pues la condición de empleado público
no sólo comporta derechos, sino también una especial responsabilidad y
obligaciones específicas para con los ciudadanos, la propia Administración y las
necesidades del servicio.
En cuanto al régimen disciplinario, el Estatuto, de conformidad con su
carácter básico, se limita a ordenar los principios a que debe someterse el
ejercicio de esta potestad pública respecto de los empleados públicos, tipifica las
infracciones muy graves y amplía el abanico de posibles sanciones. Por lo demás
se remite ampliamente a la legislación que, en su desarrollo, dicten el Estado y las
Comunidades Autónomas en el ámbito de sus respectivas competencias.
III.1. FUNCIONES DEL PROFESORADO.
Las funciones del profesorado vienen recogidas en el Artíc. 91 de la LOE.
En él se establecen las siguientes funciones del profesorado, que se
realizarán bajo el principio de colaboración y trabajo en equipo:
a. La programación y la enseñanza de las áreas, materias y módulos que
tengan encomendados.
b. La evaluación del proceso de aprendizaje del alumnado, así como la
evaluación de los procesos de enseñanza.
c. La tutoría de los alumnos, la dirección y la orientación de su aprendizaje y
el apoyo en su proceso educativo, en colaboración con las familias.
d. La orientación educativa, académica y profesional de los alumnos, en
colaboración, en su caso, con los servicios o departamentos
especializados.
e. La atención al desarrollo intelectual, afectivo, psicomotriz, social y moral
del alumnado.
83
f.
g.
h.
i.
j.
k.
l.
La promoción, organización y participación en las actividades
complementarias, dentro o fuera del recinto educativo, programadas por
los centros.
La contribución a que las actividades del centro se desarrollen en un clima
de respeto, de tolerancia, de participación y de libertad para fomentar en
los alumnos los valores de la ciudadanía democrática.
La información periódica a las familias sobre el proceso de aprendizaje de
sus hijos e hijas, así como la orientación para su cooperación en el
mismo.
La coordinación de las actividades docentes, de gestión y de dirección que
les sean encomendadas.
La participación en la actividad general del centro.
La participación en los planes de evaluación que determinen las
Administraciones educativas o los propios centros.
La investigación, la experimentación y la mejora continua de los procesos
de enseñanza correspondiente.
III.2. CÓDIGO DE CONDUCTA. DEBERES DE LOS EMPLEADOS
PÚBLICOS.
En el Estatuto Básico del Empleado Público, en sus Art. 52, 53 y 54 se establecen
los siguientes Deberes que conforman su Código de Conducta.
Los empleados públicos deberán desempeñar con diligencia las tareas que
tengan asignadas y velar por los intereses generales con sujeción y
observancia de la Constitución y del resto del ordenamiento jurídico, y deberán
actuar con arreglo a los siguientes principios: objetividad, integridad,
neutralidad, responsabilidad, imparcialidad, confidencialidad, dedicación al
servicio público, transparencia, ejemplaridad, austeridad, accesibilidad,
eficacia, honradez, promoción del entorno cultural y medioambiental, y respeto
a la igualdad entre mujeres y hombres, que inspiran el Código de Conducta de
los empleados públicos configurado por los principios éticos y de conducta
regulados en los artículos siguientes.
Los principios y reglas que se establecen a continuación, informarán la
interpretación y aplicación del régimen disciplinario de los empleados públicos:
84
III.2.1. Principios éticos:
1. Los empleados públicos respetarán la Constitución y el resto de normas que
integran el ordenamiento jurídico.
2. Su actuación perseguirá la satisfacción de los intereses generales de los
ciudadanos y se fundamentará en consideraciones objetivas orientadas hacia
la imparcialidad y el interés común, al margen de cualquier otro factor que
exprese posiciones personales, familiares, corporativas, clientelares o
cualesquiera otras que puedan colisionar con este principio.
3. Ajustarán su actuación a los principios de lealtad y buena fe con la
Administración en la que presten sus servicios, y con sus superiores,
compañeros, subordinados y con los ciudadanos.
4. Su conducta se basará en el respeto de los derechos fundamentales y
libertades públicas, evitando toda actuación que pueda producir discriminación
alguna por razón de nacimiento, origen racial o étnico, género, sexo,
orientación sexual, religión o convicciones, opinión, discapacidad, edad o
cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
5. Se abstendrán en aquellos asuntos en los que tengan un interés personal,
así como de toda actividad privada o interés que pueda suponer un riesgo de
plantear conflictos de intereses con su puesto público.
6. No contraerán obligaciones económicas ni intervendrán en operaciones
financieras, obligaciones patrimoniales o negocios jurídicos con personas o
entidades cuando pueda suponer un conflicto de intereses con las obligaciones
de su puesto público.
7. No aceptarán ningún trato de favor o situación que implique privilegio o
ventaja injustificada, por parte de personas físicas o entidades privadas.
8. Actuarán de acuerdo con los principios de eficacia, economía y eficiencia, y
vigilarán la consecución del interés general y el cumplimiento de los objetivos
de la organización.
9. No influirán en la agilización o resolución de trámite o procedimiento
administrativo sin justa causa y, en ningún caso, cuando ello comporte un
privilegio en beneficio de los titulares de los cargos públicos o su entorno
familiar y social inmediato o cuando suponga un menoscabo de los intereses
de terceros.
10. Cumplirán con diligencia las tareas que les correspondan o se les
encomienden y, en su caso, resolverán dentro de plazo los procedimientos o
expedientes de su competencia.
85
11. Ejercerán sus atribuciones según el principio de dedicación al servicio
público absteniéndose no solo de conductas contrarias al mismo, sino también
de cualesquiera otras que comprometan la neutralidad en el ejercicio de los
servicios públicos.
12. Guardarán secreto de las materias clasificadas u otras cuya difusión esté
prohibida legalmente, y mantendrán la debida discreción sobre aquellos
asuntos que conozcan por razón de su cargo, sin que puedan hacer uso de la
información obtenida para beneficio propio o de terceros, o en perjuicio del
interés público.
III.2.2. Principios de conducta.
1. Tratarán con atención y respeto a los ciudadanos, a sus superiores y a los
restantes empleados públicos.
2. El desempeño de las tareas correspondientes a su puesto de trabajo se
realizará de forma diligente y cumpliendo la jornada y el horario establecidos.
3. Obedecerán las instrucciones y órdenes profesionales de los superiores,
salvo que constituyan una infracción manifiesta del ordenamiento jurídico, en
cuyo caso las pondrán inmediatamente en conocimiento de los órganos de
inspección procedentes.
4. Informarán a los ciudadanos sobre aquellas materias o asuntos que tengan
derecho a conocer, y facilitarán el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento
de sus obligaciones.
5. Administrarán los recursos y bienes públicos con austeridad, y no utilizarán
los mismos en provecho propio o de personas allegadas. Tendrán, asimismo, el
deber de velar por su conservación.
6. Se rechazará cualquier regalo, favor o servicio en condiciones ventajosas
que vaya más allá de los usos habituales, sociales y de cortesía, sin perjuicio
de lo establecido en el Código Penal.
7. Garantizarán la constancia y permanencia de los documentos para su
transmisión y entrega a sus posteriores responsables.
8. Mantendrán actualizada su formación y cualificación.
9. Observarán las normas sobre seguridad y salud laboral.
10. Pondrán en conocimiento de sus superiores o de los órganos competentes
las propuestas que consideren adecuadas para mejorar el desarrollo de las
funciones de la unidad en la que estén destinados. A estos efectos se podrá
86
prever la creación de la instancia adecuada competente para centralizar la
recepción de las propuestas de los empleados públicos o administrados que
sirvan para mejorar la eficacia en el servicio.
11. Garantizarán la atención al ciudadano en la lengua que lo solicite siempre
que sea oficial en el territorio.
III.3. RÉGIMEN DISCIPLINARIO.
El Estatuto Básico del Empleado Público, contempla el Régimen
Disciplinario en su Título III, artículos 93 (Responsabilidad Disciplinaria), 94
(Ejercicio de la potestad disciplinaria), 95 (Faltas Disciplinarias), 96 (Sanciones),
97 (Prescripción de las Faltas y sanciones) y 98 (Procedimiento y medidas
provisionales).
III.3.1. Responsabilidad disciplinaria.
1. Los funcionarios públicos y el personal laboral quedan sujetos al régimen
disciplinario establecido en el presente Título y en las normas que las Leyes de
Función Pública dicten en desarrollo de este Estatuto.
2. Los funcionarios públicos o el personal laboral que indujeren a otros a la
realización de actos o conductas constitutivos de falta disciplinaria incurrirán en
la misma responsabilidad que éstos.
3. Igualmente, incurrirán en responsabilidad los funcionarios públicos o
personal laboral que encubrieren las faltas consumadas muy graves o graves,
cuando de dichos actos se derive daño grave para la Administración o los
ciudadanos.
4. El régimen disciplinario del personal laboral se regirá, en lo no previsto en el
presente Título, por la legislación laboral.
III.3.2. Ejercicio de la potestad disciplinaria.
1. Las Administraciones Públicas corregirán disciplinariamente las infracciones
del personal a su servicio señalado en el artículo anterior cometidas en el
ejercicio de sus funciones y cargos, sin perjuicio de la responsabilidad
patrimonial o penal que pudiera derivarse de tales infracciones.
2. La potestad disciplinaria se ejercerá de acuerdo con los siguientes principios:
a) Principio de legalidad y tipicidad de las faltas y sanciones, a través de la
predeterminación normativa o, en el caso del personal laboral, de los convenios
colectivos.
b) Principio de irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no
favorables y de retroactividad de las favorables al presunto infractor.
c) Principio de proporcionalidad, aplicable tanto a la clasificación de las
infracciones y sanciones como a su aplicación.
d) Principio de culpabilidad.
e) Principio de presunción de inocencia.
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3. Cuando de la instrucción de un procedimiento disciplinario resulte la
existencia de indicios fundados de criminalidad, se suspenderá su tramitación
poniéndolo en conocimiento del Ministerio Fiscal.
Los hechos declarados probados por resoluciones judiciales firmes vinculan a
la Administración.
III.3.3. Faltas disciplinarias.
1. Las faltas disciplinarias pueden ser muy graves, graves y leves.
2. Son faltas muy graves:
a) El incumplimiento del deber de respeto a la Constitución y a los
respectivos
Estatutos de Autonomía de las Comunidades Autónomas y Ciudades de Ceuta
y Melilla, en el ejercicio de la función pública.
b) Toda actuación que suponga discriminación por razón de origen racial o
étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual,
lengua, opinión, lugar de nacimiento o vecindad, sexo o cualquier otra
condición o circunstancia personal o social, así como el acoso por razón de
origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación
sexual y el acoso moral, sexual y por razón de sexo.
c) El abandono del servicio, así como no hacerse cargo voluntariamente de
las tareas o funciones que tienen encomendadas.
d) La adopción de acuerdos manifiestamente ilegales que causen perjuicio
grave a la Administración o a los ciudadanos.
e) La publicación o utilización indebida de la documentación o información a
que tengan o hayan tenido acceso por razón de su cargo o función.
f) La negligencia en la custodia de secretos oficiales, declarados así por Ley
o clasificados como tales, que sea causa de su publicación o que provoque su
difusión o conocimiento indebido.
g) El notorio incumplimiento de las funciones esenciales inherentes al
puesto de trabajo o funciones encomendadas.
h) La violación de la imparcialidad, utilizando las facultades atribuidas para
influir en procesos electorales de cualquier naturaleza y ámbito.
i) La desobediencia abierta a las órdenes o instrucciones de un superior,
salvo que constituyan infracción manifiesta del Ordenamiento jurídico.
j) La prevalencia de la condición de empleado público para obtener un
beneficio indebido para sí o para otro.
k) La obstaculización al ejercicio de las libertades públicas y derechos
sindicales.
l) La realización de actos encaminados a coartar el libre ejercicio del
derecho de huelga.
m) El incumplimiento de la obligación de atender los servicios esenciales en
caso de huelga.
n) El incumplimiento de las normas sobre incompatibilidades cuando ello dé
lugar a una situación de incompatibilidad.
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ñ) La incomparecencia injustificada en las Comisiones de Investigación de
las Cortes Generales y de las Asambleas Legislativas de las Comunidades
Autónomas.
o) El acoso laboral.
p) También serán faltas muy graves las que queden tipificadas como tales
en Ley de las Cortes Generales o de la Asamblea Legislativa de la
correspondiente Comunidad Autónoma o por los convenios colectivos en el
caso de personal laboral.
3. Las faltas graves serán establecidas por Ley de las Cortes Generales o de la
Asamblea Legislativa de la correspondiente Comunidad Autónoma o por los
convenios colectivos en el caso de personal laboral, atendiendo a las
siguientes circunstancias:
a) El grado en que se haya vulnerado la legalidad.
b) La gravedad de los daños causados al interés público, patrimonio o bienes
de la Administración o de los ciudadanos.
c) El descrédito para la imagen pública de la Administración.
Al no haberse establecido las faltas graves por la Asamblea de la Comunidad Autónoma, habrá
que considerar las establecidas en el RD 33/1986 del 10 de enero, por el que se aprueba el
Reglamento Disciplinario:
a) La falta de obediencia debida a los superiores y autoridades.
b) El abuso de autoridad en el ejercicio del cargo.
c) Las conductas constitutivas de delito doloso relacionadas con el servicio o que causen daño a la
administración o a los administrados.
d) La tolerancia de los superiores respecto de la comisión de faltas muy graves o graves de sus
subordinados.
e) La grave desconsideración con los superiores, compañeros o subordinados.
f) Causar daños graves en los locales, material o documentos de los servicios.
g) Intervenir en un procedimiento administrativo cuando se dé alguna de las causas de abstención
legalmente señaladas.
h) La emisión de informes y la adopción de acuerdos manifiestamente ilegales cuando causen
perjuicio, a la administración o a los ciudadanos y no constituyan falta muy grave.
i) La falta de rendimiento que afecte al normal funcionamiento de los servicios y no constituya falta
muy grave.
j) No guardar el debido sigilo respecto a los asuntos que se conozcan por razón del cargo, cuando
causen perjuicio a la administración o se utilice en provecho propio.
k) El incumplimiento de los plazos u otras disposiciones de procedimiento en materia de
incompatibilidades, cuando no suponga mantenimiento de una situación de incompatibilidad.
l) El incumplimiento injustificado de la jornada de trabajo que acumulado suponga un mínimo de
diez horas al mes.
m) La tercera falta injustificada de asistencia en un período de tres meses, cuando las dos
anteriores hubieren sido objeto de sanción por falta leve.
n) La grave perturbación del servicio.
ñ) El atentado grave a la dignidad de los funcionarios o de la administración .
o) La grave falta de consideración con los administrados.
p) Las acciones u omisiones dirigidas a evadir los sistemas de control de horarios o a impedir que
sean detectados los incumplimientos injustificados de la jornada de trabajo.
4. Las Leyes de Función Pública que se dicten en desarrollo del presente
Estatuto determinarán el régimen aplicable a las faltas leves, atendiendo a las
anteriores circunstancias.
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Como en el caso de las faltas graves, hacemos referencia a las faltas leves incluidas en el RD
anteriormente mencionado:
a) El incumplimiento injustificado del horario de trabajo, cuando no suponga falta grave.
b) La falta de asistencia injustificada de un día.
c) La incorrección con el público, superiores, compañeros o subordinados.
d) El descuido o negligencia en el ejercicio de sus funciones.
e) El incumplimiento de los deberes y obligaciones del funcionario, siempre que no deban ser
calificados como falta muy grave o grave.
III.3.4. Sanciones.
1. Por razón de las faltas cometidas podrán imponerse las siguientes sanciones:
a) Separación del servicio de los funcionarios, que en el caso de los
funcionarios interinos comportará la revocación de su nombramiento, y que
sólo podrá sancionar la comisión de faltas muy graves.
b) Despido disciplinario del personal laboral, que sólo podrá sancionar la
comisión de faltas muy graves y comportará la inhabilitación para ser titular de
un nuevo contrato de trabajo con funciones similares a las que desempeñaban.
c) Suspensión firme de funciones, o de empleo y sueldo en el caso del personal
laboral, con una duración máxima de 6 años.
d) Traslado forzoso, con o sin cambio de localidad de residencia, por el período
que en cada caso se establezca.
e) Demérito, que consistirá en la penalización a efectos de carrera, promoción
o movilidad voluntaria.
f) Apercibimiento.
g) Cualquier otra que se establezca por Ley.
2. Procederá la readmisión del personal laboral fijo cuando sea declarado
improcedente el despido acordado como consecuencia de la incoación de un
expediente disciplinario por la comisión de una falta muy grave.
3. El alcance de cada sanción se establecerá teniendo en cuenta el grado de
intencionalidad, descuido o negligencia que se revele en la conducta, el daño al
interés público, la reiteración o reincidencia, así como el grado de participación.
III.2.3.5. Prescripción de las faltas y sanciones.
Las infracciones muy graves prescribirán a los 3 años, las graves a los 2 años y
las leves a los 6 meses; las sanciones impuestas por faltas muy graves
prescribirán a los 3 años, las impuestas por faltas graves a los 2 años y las
impuestas por faltas leves al año.
El plazo de prescripción comenzará a contarse desde que la falta se hubiera
cometido, y desde el cese de su comisión cuando se trate de faltas continuadas.
El de las sanciones, desde la firmeza de la resolución sancionadora.
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III.2.3.6. Procedimiento disciplinario y medidas provisionales.
1. No podrá imponerse sanción por la comisión de faltas muy graves o graves
sino mediante el procedimiento previamente establecido.
La imposición de sanciones por faltas leves se llevará a cabo por procedimiento
sumario con audiencia al interesado.
2. El procedimiento disciplinario que se establezca en el desarrollo de este
Estatuto se estructurará atendiendo a los principios de eficacia, celeridad y
economía procesal, con pleno respeto a los derechos y garantías de defensa
del presunto responsable.
En el procedimiento quedará establecido la debida separación entre la fase
instructora y la sancionadora, encomendándose a órganos distintos.
3. Cuando así esté previsto en las normas que regulen los procedimientos
sancionadores, se podrá adoptar mediante resolución motivada medidas de
carácter provisional que aseguren la eficacia de la resolución final que pudiera
recaer.
La suspensión provisional como medida cautelar en la tramitación de un
expediente disciplinario no podrá exceder de 6 meses, salvo en caso de
paralización del procedimiento imputable al interesado. La suspensión
provisional podrá acordarse también durante la tramitación de un procedimiento
judicial, y se mantendrá por el tiempo a que se extienda la prisión provisional u
otras medidas decretadas por el juez que determinen la imposibilidad de
desempeñar el puesto de trabajo. En este caso, si la suspensión provisional
excediera de seis meses no supondrá pérdida del puesto de trabajo.
El funcionario suspenso provisional tendrá derecho a percibir durante la
suspensión las retribuciones básicas y, en su caso, las prestaciones familiares
por hijo a cargo.
4. Cuando la suspensión provisional se eleve a definitiva, el funcionario deberá
devolver lo percibido durante el tiempo de duración de aquélla. Si la suspensión
provisional no llegara a convertirse en sanción definitiva, la Administración
deberá restituir al funcionario la diferencia entre los haberes realmente
percibidos y los que hubiera debido percibir si se hubiera encontrado con
plenitud de derechos.
El tiempo de permanencia en suspensión provisional será de abono para el
cumplimiento de la suspensión firme.
Cuando la suspensión no sea declarada firme, el tiempo de duración de la
misma se computará como de servicio activo, debiendo acordarse la inmediata
reincorporación del funcionario a su puesto de trabajo, con reconocimiento de
todos los derechos económicos y demás que procedan desde la fecha de
suspensión.
91
IV. NORMATIVA SOBRE RESPONSABILIDAD CIVIL Y PENAL
ANTE LAS CONDUCTAS VIOLENTAS EN LOS CENTROS
ESCOLARES.
En este capítulo nos vamos a centrar, especialmente, en el tratamiento del
acoso escolar en el marco normativo de la LO 5/2000 de 12 de enero de
Responsabilidad Penal del Menor –mayores de 14 años y menores de 18 que
cometan hechos tipificados como delitos o faltas en el Código Penal-, modificada
por las Leyes: 7/2000, de 20-12 y 9/2000 22-12; 9/2002, de 10-12; 15/2003, de 2511. Las reformas más significativas están determinadas por la La Ley Orgánica
DEL MENOR 8/2006 de 4-12. El capítulo lo vamos a dividir en tres partes: en
primer lugar vamos a exponer, de forma sucinta, una serie de aspectos generales
de interés al módulo que estamos tratando, en segundo lugar procederemos a
indicar las medidas susceptibles de ser impuestas a los menores, finalizando con
un apartado en el que recogeremos distintas sentencias relacionadas con la
violencia escolar que, a pequeño y gran grupo, serán debatidas en la sesión
correspondiente.
IV.1 ASPECTOS GENERALES.
La Instrucción 10/2005 de la Fiscalía General del Estado sobre el
tratamiento del acoso escolar desde el Sistema de Justicia Juvenil, define éste
como “exposición de un alumno de forma repetida y durante un tiempo, a acciones
negativas que lleva a cabo otro u otros alumnos”.
Nos parece evidente la necesidad de la comunicación entre el Ministerio
Fiscal y los Responsables de los Centros Educativos, a fin de conseguir una
mayor eficacia. En la Instrucción 10/2005 de la Fiscalía General del Estado,
ordena a todas las Fiscalías que se remita testimonio de lo actuado a la dirección
del centro donde se está produciendo los abusos, para que, dentro de sus
atribuciones, adopte las medidas procedentes para poner fin a los abusos
denunciados y proteger almenor que los está sufriendo.
El hecho de que se inicie un expediente en el ámbito del proceso penal
juvenil no inhibe a los responsables del Centro ni pueden declinar su
responsabilidad en las autoridades judiciales y fiscales. Es al Centro Educativo a
quién corresponde la vigilancia de los menores en el horario lectivo. En este
sentido el Artc. 13 de la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección
Jurídica del Menor impone la obligación a toda persona o autoridad de comunicar
a la autoridad o sus agentes las situaciones de riesgo que puedan afectar a un
menor, sin perjuicio de prestarle el auxilio inmediato que precise, es evidente que
una situación de acoso presenta una situación de riesgo.
La calificación jurídico penal del acoso escolar puede ir desde la mera falta
al delito grave. El Artc. 173.1 del Código Penal castiga al que infligiera a otra
persona un trato degradante, menoscabando gravemente su integridad moral; de
acuerdo a la Jurisprudencia en su aplicación, permite el castigo tanto de aquellas
conductas aisladas que por su naturaleza tienen entidad suficiente para producir
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un menoscabo grave de la integridad moral de la victima, cuanto de aquellas otras
que, si bien en su individual consideración no son calificables de graves, pero que
al ser reiteradas terminan menoscabando gravemente por erosión dicha integridad
moral. Desgraciadamente no se puede descartar en las situaciones graves de
acoso escolar que se pueda desembocar en el suicidio de los acosados, en este
sentido el Artc. 143,1 del Código Penal, tipifica la inducción al suicidio que castiga
al que induzca al suicidio de otro. Otras conductas de acoso vienen tipificadas en
el Código Penal: lesiones en el Artc. 147, amenazas en el 169, y coacciones en
172.
En cuanto a la Responsabilidad Civil, el Derecho Penal contempla tanto,
para menores como para adultos, que la comisión de un delito o falta además de
la imposición de una pena, lleva también consigo la reparación del daño o la
indemnización de los perjuicios causados. En la LORPM, se contempla que una
vez dictada una sentencia de condena penal, se celebra un juicio civil cuyo único
objeto es el de determinar si el menor ha de indemnizar al perjudicado, cuantificar
el importe de la indemnización y en su caso determinar qué personas, junto con el
propio menor sancionado, han de hacer frente a esa responsabilidad civil; en su
Artc. 61.3, establece “Cuando el responsable de los hechos cometidos sea un
menor de dieciocho años, responderán solidariamente con él de los daños y
perjuicios causados sus padres, tutores, acogedores y guardadores legales o de
hecho, por este orden. Cuando éstos no hubieren favorecido la conducta del
menor con dolo o negligencia grave, su responsabilidad podrá ser moderada por el
juez según los casos”. Nos parece importante señalar que en la figura de
“guardadores” están incluidos los Centros Educativos siempre que los hechos se
produzcan en horario escolar, éstos tienen la responsabilidad de garantizar
espacios seguros para que los menores puedan realizar sus actividades en paz,
libres de agresiones y vejaciones; es exigible la constante y adecuada supervisión
de las instalaciones del centro.
93
IV.2. MEDIDAS SUSCEPTIBLE DE SER IMPUESTAS A LOS
MENORES Y REGLAS GENERALES PARA SU DETERMINACIÓN.
IV.2.1. Medidas.
Las medidas que se pueden imponer al menor han sido
modificadas en el Artc. 7 de la actual Ley del Menor con un endurecimiento en
relación a las que establecía la LORPM.
Enumeración de las medidas susceptible de ser impuestas a los menores
1. Las medidas que pueden imponer los Jueces de Menores, ordenadas según la
restricción de derechos que suponen, son las siguientes:
a) Internamiento en régimen cerrado. Las personas sometidas a esta medida
residirán en el centro y desarrollarán en el mismo las actividades formativas,
educativas, laborales y de ocio.
b) Internamiento en régimen semiabierto. Las personas sometidas a esta medida
residirán en el centro, pero realizarán fuera del mismo actividades formativas,
educativas, laborales y de ocio.
e) Internamiento en régimen abierto. Las personas sometidas a esta medida
llevarán a cabo todas las actividades del proyecto educativo en los servicios
normalizados del entorno, residiendo en el centro como domicilio habitual, con
sujeción al programa y régimen interno del mismo.
d) Internamiento terapéutico. En los centros de esta naturaleza se realizará una
atención educativa especializada o tratamiento específico dirigido a personas que
padezcan anomalías o alteraciones psíquicas, un estado de dependencia de
bebidas alcohólicas, drogas tóxicas o sustancias psicotrópicas, o alteraciones en
la percepción que determinen una alteración grave de la conciencia de la realidad.
Esta medida podrá aplicarse sola o como complemento de otra medida prevista en
este artículo. Cuando el interesado rechace un tratamiento de deshabituación, el
Juez habrá de aplicarle otra medida adecuada a sus circunstancias.
e) Tratamiento ambulatorio. Las personas sometidas a esta medida habrán de
asistir al centro designado con la periodicidad requerida por los facultativos que las
atiendan y seguir las pautas fijadas para el adecuado tratamiento de la anomalía o
alteración psíquica, adicción al consumo de bebidas alcohólicas, drogas tóxicas o
sustancias psicotrópicas, o alteraciones en la percepción que padezcan. Esta
medida podrá aplicarse sola o como complemento de otra medida prevista en este
artículo. Cuando el interesado rechace un tratamiento de deshabituación, el Juez
habrá de aplicarle otra medida adecuada a sus circunstancias.
f) Asistencia a un centro de día. Las personas sometidas a esta medida residirán
en su domicilio habitual y acudirán a un centro, plenamente integrado en la
comunidad, a realizar actividades de apoyo, educativas, formativas, laborales o de
ocio.
g) Permanencia de fin de semana. Las personas sometidas a esta medida
permanecerán en su domicilio o en un centro hasta un máximo de treinta y seis
94
horas entre la tarde o noche del viernes y la noche del domingo, a excepción del
tiempo que deban dedicar a las tareas socio-educativas asignadas por el Juez.
h) Libertad vigilada. En esta medida se ha de hacer un seguimiento de la actividad
de la persona sometida a la misma y de su asistencia a la escuela, al centro de
formación profesional o al lugar de trabajo, según los casos, procurando ayudar a
aquélla a superar los factores que determinaron la infracción cometida. Asimismo,
esta medida obliga, en su caso, a seguir las pautas socio-educativas que señale la
entidad pública o el profesional encargado de su seguimiento, de acuerdo con el
programa de intervención elaborado al efecto y aprobado por el Juez de Menores.
La persona sometida a la medida también queda obligada a mantener con dicho
profesional las entrevistas establecidas en el programa y a cumplir, en su caso, las
reglas de conducta impuestas por el Juez, que podrán ser alguna o algunas de las
siguientes:
1ª Obligación de asistir con regularidad al centro docente correspondiente, si el
interesado está en el período de la enseñanza básica obligatoria, y acreditar ante
el Juez dicha asistencia regular o justificar en su caso las ausencias, cuantas
veces fuere requerido para ello.
2ª Obligación de someterse a programas de tipo formativo, cultural, educativo,
profesional, laboral, de educación sexual, de educación vial u otros similares.
3ª Prohibición de acudir a determinados lugares, establecimientos o espectáculos.
4ª Prohibición de ausentarse del lugar de residencia sin autorización judicial
previa.
5ª Obligación de residir en un lugar determinado.
6ª Obligación de comparecer personalmente ante el Juzgado de Menores o
profesional que se designe, para informar de las actividades realizadas y
justificarlas.
7ª Cualesquiera otras obligaciones que el Juez, de oficio o a instancia del
Ministerio Fiscal, estime convenientes para la reinserción social del sentenciado,
siempre que no atenten contra su dignidad como persona.
i) Convivencia con otra persona, familia o grupo educativo. La persona sometida a
esta medida debe convivir, durante el período de tiempo establecido por el Juez,
con otra persona, con una familia distinta a la suya o con un grupo educativo,
adecuadamente seleccionados para orientar a aquélla en su proceso de
socialización.
j) Prestaciones en beneficio de la comunidad. La persona sometida a esta medida,
que no podrá imponerse sin su consentimiento, ha de realizar las actividades no
retribuidas que se le indiquen, de interés social o en beneficio de personas en
situación de precariedad. Se buscará relacionar la naturaleza de dichas
actividades con la naturaleza del bien jurídico lesionado por los hechos cometidos
por el menor.
k) Realización de tareas socio-educativas. La persona sometida a esta medida ha
de realizar, sin internamiento ni libertad vigilada, actividades específicas de
contenido educativo encaminadas a facilitarle el desarrollo de su competencia
social.
l) Amonestación. Esta medida consiste en la reprensión de la persona llevada a
cabo por el Juez de Menores y dirigida a hacerle comprender la gravedad de los
95
hechos cometidos y las consecuencias que los mismos han tenido o podrían haber
tenido, instándole a no volver a cometer tales hechos en el futuro.
m) Privación del permiso de conducir ciclomotores a vehículos a motor, o del
derecho a obtenerlo, o de las licencias administrativas para caza o para uso de
cualquier tipo de armas. Esta medida podrá imponerse como accesoria cuando el
delito o falta se hubiere cometido utilizando un ciclomotor o un vehículo a motor, o
un arma, respectivamente.
n) Inhabilitación absoluta. De conformidad con lo previsto en la disposición
adicional cuarta, la medida de inhabilitación absoluta produce la privación
definitiva de todos los honores, empleos y cargos públicos sobre el que recayere,
aunque sean electivos; así como la incapacidad para obtener los mismos o
cualesquiera otros honores, cargos o empleos públicos, y la de ser elegido para
cargo público, durante el tiempo de la medida.
2. Las medidas de internamiento constarán de dos períodos: el primero se llevará
a cabo en el centro correspondiente, conforme a la descripción efectuada en el
apartado anterior de este artículo, el segundo se llevará a cabo en régimen de
libertad vigilada, en la modalidad elegida por el Juez. La duración total no
excederá del tiempo que se expresa en el art. 9 (. El equipo técnico deberá
informar respecto del contenido de ambos períodos, y el Juez expresará la
duración de cada uno en la sentencia.
3. Para la elección de la medida o medidas adecuadas, tanto por el Ministerio
Fiscal y el letrado del menor en sus postulaciones como por el Juez en la
sentencia, se deberá atender de modo flexible, no sólo a la prueba y valoración
jurídica de los hechos, sino especialmente a la edad, las circunstancias
familiares y sociales, la personalidad y el interés del menor, puestos de manifiesto
los dos últimos en los informes de los equipos técnicos y, en su caso, de las
entidades públicas de protección y reforma de menores emitidos conforme a lo
dispuesto en el art. 27 de la presente Ley. El Juez deberá motivar la sentencia,
expresando con detalle las razones por las que aplica una determinada
medida, así como el plazo de duración de la misma, a los efectos de la valoración
del mencionado interés del menor.
IV.2.2. Reglas para la aplicación de las medidas.
1ª Cuando los hechos cometidos sean calificados de falta, sólo se podrán imponer
las medidas de amonestación, permanencia de fin de semana hasta un máximo de
cuatro fines de semana, prestaciones en beneficio de la comunidad hasta
cincuenta horas, y privación del permiso de conducir o de otras licencias
administrativas.
2ª La medida de internamiento en régimen cerrado sólo podrá ser aplicable
cuando en la descripción y calificación jurídica de los hechos se establezca que en
su comisión se ha empleado violencia o intimidación en las personas o actuado
con grave riesgo para la vida o la integridad física de las mismas.
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3ª La duración de las medidas no podrá exceder de dos años, computándose, en
su caso, a estos efectos el tiempo ya cumplido por el menor en medida cautelar,
conforme a lo dispuesto en el art. 28.5 de la presente Ley. La medida de
prestaciones en beneficio de la comunidad no podrá superar las cien horas. La
medida de permanencia de fin de semana no podrá superar los ocho fines de
semana.
4ª En el caso de personas que hayan cumplido los dieciséis años en el momento
de la comisión de los hechos, el plazo de duración de las medidas podrá alcanzar
un máximo de cinco años, siempre que el delito haya sido cometido con violencia
o intimidación en las personas o con grave riesgo para la vida o la integridad física
de las mismas y el equipo técnico en su informe aconseje la prolongación de la
medida. En estos supuestos, la medida de prestaciones en beneficio de la
comunidad podrá alcanzar las doscientas horas, y la de permanencia de fin de
semana, dieciséis fines de semana.
5ª Excepcionalmente, cuando los supuestos previstos en la regla anterior
revistieran extrema gravedad, apreciada expresamente en la sentencia, el Juez
habrá de imponer una medida de internamiento de régimen cerrado de uno a cinco
años de duración, complementada sucesivamente por otra medida de libertad
vigilada con asistencia educativa hasta un máximo de otros cinco años.
La medida de libertad vigilada deberá ser ratificada mediante auto motivado,
previa audiencia del Ministerio Fiscal, del letrado del menor y del representante de
la entidad pública de protección o reforma de menores, al finalizar el
internamiento, y se llevará a cabo por las instituciones públicas encargadas del
cumplimiento de las penas, conforme a lo establecido en el art. 105.1 del vigente
Código Penal.
A los efectos de este artículo, se entenderán siempre supuestos de extrema
gravedad aquellos en los que se apreciara reincidencia.
6ª Las acciones u omisiones imprudentes no podrán ser sancionadas con medidas
de internamiento en régimen cerrado.
En relación a la prescripción de los hechos delictivos y las medidas, vienen
determinadas en el Arct. 10.
1. Los hechos delictivos cometidos por los menores prescriben:
1º A los cinco años, cuando se trate de un delito grave sancionado en el Código
Penal con pena superior a diez años.
2º A los tres años, cuando se trate de cualquier otro delito grave.
3º Al año, cuando se trate de un delito menos grave.
4º A los tres meses, cuando se trate de una falta.
2. Las medidas que tengan un plazo superior a los dos años prescribirán a los tres
años. Las restantes medidas prescribirán a los dos años, excepto la
amonestación, las prestaciones en beneficio de la comunidad y el arresto con
tareas de fin de semana, que prescribirán al año.
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3. Los hechos delictivos cometidos por mayores de dieciocho años y menores de
veintiuno prescribirán con arreglo a las normas contenidas en el Código Penal.
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IV. 3. Jurisprudencia sobre Violencia Escolar.
Las siguientes sentencias, extraídas de “www.el refugioesjo.net” se
presentan para ser comentadas y analizadas en pequeño y gran grupo al objeto
de afianzar los contenidos trabajados.
1. Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Albacete: Primera
condena a una entidad pública por pasividad ante el acoso escolar a una
niña de diez años.
JDO. CONTENCIOSO/ADMTVO. N. 2
ALBACETE
De D/ña. Andrea, Jose Luis
Procurador Sr./a. D./Dña. MARTIN GIMENEZ BELMONTE, MARTIN GIMÉNEZ BELMONTE
Contra D/ña. CONSEJERIA DE EDUCACIÓN, ALLIANZ, COMPAÑIA DE SEGUROS Y
REASEGUROS S.A.
Procurador Sr./a. D./Dña. SIN PROFESIONAL ASIGNADO, LUIS LEGORBURO MARTÍNEZ
SENTENCIA Nº 196
En ALBACETE, a diecinueve de septiembre de dos mil cinco
El Ilmo. Sr. D. JUAN CARLOS PEINADO GARCÍA, MAGISTRADO-JUEZ del Juzgado de lo
Contencioso/Administrativo nº 2 de ALBACETE y su Partido, habiendo visto los presentes
autos PROCEDIMIENTO ABREVIADO 455 /2004 seguidos ante este Juzgado, entre partes,
de una como recurrente D/ña. Jose Luis, Andrea con Procurador D/ña. y de otra ALLIANZ,
COMPAÑÍA DE SEGUROS Y REASEGUROS S.A., CONSEJERIA DE EDUCACIÓN, sobre
RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL, y,
ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- Interpuesta demanda de Procedimiento Abreviado ante este Juzgado, fue
registrada con el nº arriba anotado y por resolución de 2 DE SEPTIEMBRE DE 2004, se
admitió a trámite, reclamándose de la Administración demandada el expediente
administrativo.
SEGUNDO.- En el acto de la vista, ambas partes expusieron por su orden las alegaciones
que tuvieron por conveniente, contestando la parte demandada al escrito de demanda,
oponiéndose a la misma en base a los hechos y fundamentos de derecho que estimó
oportunos, solicitando se dictara sentencia desestimando la pretensión formulada por la
parte actora. Solicitando el recibimiento del pleito a prueba, se practicó la propuesta por las
partes que fue declarada pertinente, quedando tras el traslado para conclusiones, concluso
dictar sentencia.
TERCERO.- En la tramitación del este recurso, se han observado todos los requisitos
legales.
FUNDAMENTOS JURÍDICOS
PRIMERO.- Se interpone, por la representación procesal de Dª Andrea y D. Jose Luis, padre
y representantes legales de la menor, Sofía recurso contencioso administrativo, contra la
resolución de 18 de marzo de 2004, de la Consejería de Educación de la Junta de
Comunidades de Castilla La Mancha, por la que se rechaza la petición de los actores de
exigencia de Responsabilidad Patrimonial de la Administración, en este caso. Consejería
99
demandada, por los daños sufridos, por la menor Sofía como consecuencia de los malos
tratos padecidos por dicha menor en el centro escolar al que asistía, Centro Público Isabel
La Católica, del municipio de Hellín (Albacete), durante el curso escolar 2002- 2003.
Se fundamenta la pretensión de los recurrentes, en que, concurren todos los elementos
exigidos tanto legal, como jurisprudencialmente para la exigencia de la responsabilidad
patrimonial, por los daños morales sufridos por la menor, y por los padres de ésta, existiendo
una relación de casualidad entre tales daños y la actitud omisiva y permisiva, por parte de
los responsables del centro escolar, y en su consecuencia de la Consejería de Educación.
SEGUNDO.- La representación procesal de la Consejería demandada, en el acto del juicio
oral, se opone a las pretensiones de los actores, afirmando que no existe relación o nexo
causal entre el daño sufrido por la menor y el actuar de la Consejería; por su parte, la
representación de la Compañía aseguradora, Alianz, Seguros y reaseguros, se opone a la
demanda alegando la falta de legitimación pasiva, al entender que los daños que se
reclaman no se encuentran cubiertos por la póliza suscrita entre la Administración y su
representada.
TERCERO.- Como es sabido, en el ámbito de la responsabilidad patrimonial que de exige en
el presente procedimiento, y que viene regulada en los artículos 139 a 146 de la Ley 30/92
de 26 de noviembre de 1992 de Régimen Jurídico Administraciones Públicas y del
Procedimiento Administrativo Común, y concordantes del Real Decreto 429/1993 de 26 de
marzo y en el artículo 54 de la Ley 7/85 de 2 de Abril de bases de régimen Local, la
apreciación de esta Responsabilidad exige como reconoce la sentencia de 29 de Abril de
2002, de la Sección Primera de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal
Superior de Justicia de Castilla La Mancha; La acreditación de los siguientes requisitos: La
existencia de una Lesión o daño, Que esa lesión o daño sea consecuencia de un
funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos, y la existencia de un nexo causal
entre el daño y la actuación de la Administración que no resulte rota por la actuación del
propio perjudicado o víctima".
Tales requisitos son uniforme y reiteradamente exigidos tanto por la Jurisprudencia menor
como por el Tribunal Supremo, y así la sentencia de 3 de Julio de 2003 de la sección 6ª de la
Sala Tercera del Tribunal Supremo declara que "Recordemos nuestra uniforme doctrina por
su misma reiteración es ocioso citar, en concreto, a cuyo tenor la Responsabilidad
Patrimonial pretendida en el proceso exige para su reconocimiento la efectiva realidad de un
daño evaluable económicamente o individualizado en relación con una persona o grupo de
personas que no tengan la obligación de soportarlo. Que la lesión patrimonial sufrida sea
consecuencia de una actuación del Poder Público o actividad administrativa, en desarrollo de
funciones de la misma naturaleza en una relación de causa a efecto.
Que el daño no se haya producido por fuerza mayor, es requisito "sine qua non" la
concurrencia del nexo casual entre la actividad Administrativa y el resultado dañoso sin
interferencias extrañas que pudieran anular a descartar aquel.
CUARTO.- Aplicando la anterior doctrina al presente caso, es necesario, para poder
comprobar la posibilidad de exigir la responsabilidad patrimonial que solicitan los actores,
examinar las circunstancias concretas que han concurrido en el presente supuesto, y así del
examen de lo contenido en el expediente administrativo, se comprueba que, han existido
malos tratos de carácter psicológico, y verbales, por parte de diversos alumnos y alumnas,
en especial de Esperanza, compañera de la clase de Sofía, e hija de Dª María Esther, este
extremo se considera suficientemente probado por el informe pericial que consta en las
actuaciones y las sentencias dictadas por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción n° 2
de Hellín (Albacete), y la Sección Primera de la Ilma. Audiencia Provincial de Albacete, de
fechas 22 de julio de 2003 y 24 de marzo de 2004, respectivamente, por otra parte, también
consta la realización de determinadas pruebas o tests, por una estudiante, en prácticas de
Psicología, en concreto, una prima de la madre de Esperanza, la citad Dª María Esther, sin
consentimiento de los padres de Sofía, lo que, según consta en el informe del Perito
Psicólogo D. Jose Ramón, incrementó la situación de ansiedad y el trastorno adaptativo que
sufría en el colegio, y que a pesar de comunicarse a la dirección del centro no se adoptó
100
ninguna medida, y al ser cambiada al curso siguiente a otro centro escolar la niña se adaptó
mucho mejor y no sufrió los problemas que en el otro centro, de todo lo anterior debe
concluirse que por la actitud de carácter omisivo y en ocasiones permisivo, se produjeron los
daños morales que sufrió tanto la menor como, en menor medida sus padres, y que actitud
en un servicio público tan relevante como es el de la educación de una niña menor, que tan
solo contaba diez años, en pleno proceso de formación emocional y de relación con sus
semejantes, es desde luego, generadora de la responsabilidad Patrimonial que se contiene
en el artículo 139 de la Ley 30/92 de 26 de noviembre de RJAP Y PAC.
QUINTO.- Procede, a continuación determinar la fijación del quantum indemnizatorio, para
ello, y atendiendo al daño moral sufrido por la menor y sus padres, se está en un supuesto
en que es adecuada fijar esta indemnización en la suma de 2.000 €, que solicitan los
actores, a lo que deberá añadirse los gastos generados por la situación que padecía la niña,
y que requirieron el tratamiento psicológico, que han quedado justificados en el
procedimiento y que ascienden a la suma de 1.295 €, por lo que procede fijar una
indemnización por importe de 3.295 €,.
SEXTO.- En cuanto a la responsabilidad que se dirige contra la compañía aseguradora
Allianz Seguros y reaseguros S. acreditado que este daño se encuentre cubierto
expresamente por la póliza suscrita entre la Administración de la Comunidad Autónoma de
Castilla La Mancha, y las aseguradoras AGF y Unión Fénix, que se supone que es en la que
se ha subrogado la compañía Allianz Seguros y Reaseguros S. A., que es la que presenta
como prueba la parte demandada, y que corresponde a responsabilidad civil profesional
aunque sea derivada del funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos, lo que
podría lugar a interpretar que cubre este tipo de siniestro, pero que en las garantías, no se
encuentra incluida expresamente ésta, por lo que no procede condenar a la compañía
aseguradora.
SÉPTIMO.- Conforme a lo dispuesto en el artículo 139 de la Ley 29/98 de 13 de julio
reguladora de la jurisdicción contencioso administrativa, al no apreciarse temeridad ni mala
fe, en ninguna de las partes procesales, no ha lugar a imponer las costas de este juicio a
ninguna de ellas.
Vistos los artículos citados y demás de general y pertinente aplicación
FALLO
Que debo estimar y estimo el recurso contencioso-administrativo interpuesto por Dª Andrea y
D. Jose Luis, en representación de Sofía, contra la Consejería de Educación de la Junta de
comunidades de Castilla La Mancha, condenando a ésta a que pague a los actores, como
indemnización en concepto de responsabilidad patrimonial la suma de 3295 Euros, y todo
ello sin condena en costas a ninguna de las partes procésales.
Contra la presente sentencia no cabe interponer recurso alguno.
Así por esta mi Sentencia, lo pronuncio, mando y firmo.
101
2. Delito contra la integridad moral en concurso con un delito de lesión
mental.
En la Villa de Bilbao, a 22 de marzo de 2006.
La Sección Primera de la Ilustrísima Audiencia Provincial de Bilbao ha visto el recurso de apelación
núm. 13/06 interpuesto en nombre y representación de D. F., por parte de su asistencia letrada D.
Félix César Hernández Abad, contra la sentencia dictada con fecha de 23 de noviembre de 2005
por la Ilma. Sra. Magistrado Juez del Juzgado de Menores núm. 1 de Bilbao y correspondiente al
expediente de reforma núm. 130/05.
Actúa como ponente de la presente el Ilmo. Sr. Magistrado D. Juan Miguel Mora Sánchez, quien
expresa el parecer de la Sala.
ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- Por el Juzgado de Menores núm. 1 de los de dicha clase de Bilbao, se dictó con fecha
de 23 de noviembre de 2005 sentencia en la que se declaran expresamente probados los
siguientes hechos:
“Único.- Es probado y así se declara: Que el menor F., nacido el 14-2- 1988, de 15 años de edad,
movido por el ánimo de menoscabar su paz psíquica, realizó los siguientes hechos en relación con
la menor M.
Desde el inicio del curso escolar 2003-2004 en el que ambos eran alumnos del “Colegio M.” de
Baracaldo hasta la actualidad, el menor ha venido llevando a cabo un comportamiento de acoso,
amenazas e injurias respecto a M. Tanto en el interior del centro como en el exterior, el menor se
dirigía hacia M. con expresiones tales como “eres una gorda, una basura, me das asco, no sirves
para nada hija de puta, puta, a la salida te vamos a esperar, te voy a rajar...” situación que se ha
mantenido a pesar de haber abandonado el menor el citado centro educativo.
En concreto, en fecha 20 de abril de 2005, sobre las 20:30 horas se dirigió a M. cuando ésta salía
de la “Academia S.”, sita en la calle G. en Baracaldo, diciéndole “puta, gorda vas solita, ten cuidado
cuando entres en el portal”.
A raíz de esta situación M. contó con escolta policial desde el 28 de abril al 6 de mayo de 2005.
Como consecuencia de esta situación de acoso, la menor M., presenta un trastorno adaptativo
mixto reactivo a la situación vivencial, lesión que ha precisado de tratamiento médico para su
sanidad, tardando seis meses en curar con incapacidad, restándole como secuela estrés
postraumático, si bien en este procedimiento no se ha acreditado que dicha secuela sea definitiva.
M. solicita se adopte medida de alejamiento a su favor.”
La parte dispositiva o Fallo de la indicada sentencia, así mismo, dice textualmente:
“Que debo declarar y declaro al menor F. autor responsable de un delito contra la integridad moral
en concurso con un delito de lesión mental, ya definidos, imponiéndole la medida de dieciocho
meses de libertad vigilada, con la obligación de someterse a programa destinado a controlar sus
impulsos y la prohibición de acercarse a M., a su domicilio o a los lugares que ésta frecuenta a una
distancia inferior a los 100 metros.
Se imponen al menor F. las costas del procedimiento”.
SEGUNDO.- Contra dicha resolución, se interpuso, en tiempo y forma, recurso de apelación por
parte del Letrado D. Félix César Hernández Abad en nombre y representación del menor D. F., en
base a los motivos que en el correspondiente escrito se indican y que serán objeto del fondo del
recurso.
TERCERO.- De dicha impugnación se dio traslado a las demás partes personadas a fin de que
pudieran formular sus alegaciones. Remitidas las actuaciones a este Tribunal y habiendo tenido
entrada los autos en esta Sala se fijó el día 21 de marzo de 2006 para la celebración de la vista.
HECHOS PROBADOS
ÚNICO.- Se mantienen y se aceptan los hechos probados de la sentencia recurrida, que se dan
por reproducidos.
FUNDAMENTOS JURÍDICOS
PRIMERO.- Se tienen por reproducidos los argumentos invocados en la resolución impugnada,
que se comparten en lo sustancial y coincidente.
102
SEGUNDO.- Se alza el ahora recurrente F., condenado en la instancia como autor responsable de
un delito contra la integridad moral en concurso con un delito de lesión mental, solicitando la
revocación de la sentencia apelada y por consiguiente la libre absolución del mismo. Para ello,
realizando una paralela valoración de toda la prueba practicada (declaración de la víctima,
testificales y pericial), alega la infracción del derecho a la presunción de inocencia, al considerar
que tras la práctica de la prueba no han quedado probados los hechos consignados como tales,
por lo que la conclusión a la que llega el Juzgador a quo en lo que respecta al relato de los hechos
probados y a los fundamentos de derecho no resulta acomodada a la prueba practicada en el acto
del Juicio Oral.
Por su parte, el Ministerio Fiscal impugna el recurso de apelación interpuesto e interesa la
confirmación de la resolución recurrida.
TERCERO.- Examinado el conjunto de los argumentos recursivos, se observa que en el mismo
subyace el motivo consistente en error en la valoración de la prueba. Cabe recordar en este punto
que nos encontramos ante un recurso de apelación, es decir, un recurso de naturaleza devolutiva y
que, por tanto, es el órgano jurisdiccional que ha dictado la sentencia ahora objeto de recurso el
que ha practicado de manera directa y personal la prueba en el acto del Plenario sin que este
Tribunal haya intervenido en la misma.
A estos efectos la doctrina jurisprudencial de nuestros Tribunales Constitucional y Supremo es
clara cuando establece que dado que en nuestro Derecho procesal penal rige el principio general
de que la consideración como prueba exclusivamente es la que se practica en el Plenario y se
somete a los principios de contradicción e inmediación, cuando un Tribunal diferente al que la
practica debe revisar los hechos declarados probados, el Tribunal ad quem se encuentra ante una
serie de limitaciones que vienen determinadas por la propia naturaleza de recursos plenos, como
es el de apelación, en el que tan sólo cuando la convicción del Juez a quo se encuentre totalmente
desenfocada, o no exista, o sea manifiesto su error en la apreciación del material probatorio, puede
y debe revisarse la fijación que de los hechos haya efectuado y por consiguiente, rectificar o
invalidar las consecuencias jurídicas que haya extraído, y porque el Tribunal ad quem deberá
analizar la apreciación de las pruebas y elementos de conocimiento y convicción, que frente a la
fijación fáctica haya hecho al Juzgador a quo la rigurosa aplicación de la inmediación de que ha
gozado en el juicio. No siendo por ese motivo ajustado a derecho pretender sustituir la valoración
de la prueba realizada en instancia por el Juzgador a quo, conforme al artículo 741 de la Ley de
Enjuiciamiento Criminal, desde la privilegiada perspectiva de la inmediación judicial.
De lo contrario, si se entra a revisar y corregir la valoración y ponderación de los medios de prueba
practicados por el tribunal a quo, no respetando los tan mencionados, por importantes, principios
de inmediación y contradicción, sería cuando no se respetaría y quedaría vulnerado el derecho a
un proceso con todas las garantías constitucionales establecidas en el artículo 24.2 de la
Constitución Española . Es por ello que la valoración de la prueba practicada en este
procedimiento es valorada por el Juez de Instancia, y el tribunal ad quem no puede llegar nunca,
respecto al enjuiciamiento de la base probatoria, a sustituir sin más el criterio valorativo del Juez a
quo, ya que no se puede prescindir de la convicción y estado de conciencia de aquél ante quien se
ha celebrado el juicio, y es por ello por lo que únicamente cuando se justifique de algún modo que
ha existido error notorio en la apreciación de algún elemento probatorio, proceda revisar aquella
valoración, lo que, adelantamos, no sucede en este procedimiento seguido contra F.
Siendo la inmediación sea un factor claramente ventajoso a la hora de valorar las pruebas de tipo
personal, ello no supone que las pautas de valoración de los testimonios, así como del resto de
pruebas, no hayan de ajustarse a criterios predeterminados, establecidos por la jurisprudencia. El
que en esta segunda instancia no se goce de inmediación no implica que la valoración que se haya
realizado de los testimonios de quienes han comparecido a juicio, no pueda ser examinada y
revisada desde este órgano a quem, siendo obligación (siempre que así se alegue en el recurso
que se presente) examinar si existe una razonabilidad del discurso que una la actividad probatoria
y el relato fáctico resultante.
De forma reiterada (STS de 1 de mayo de 2002, entre otras) se confiere al Tribunal Supremo la
posibilidad de revisar la racionalidad de los juicios de inferencia realizados por el órgano
sentenciador, de modo que en mayor medida puede efectuarse tal control a través del recurso de
103
apelación, menos tasado en cuanto a examen de prueba que el de casación. En esa valoración
habrá determinados extremos que únicamente hayan podido ser apreciados por quien ha presidio
la práctica de la prueba, pudiendo otros ser objeto de examen al no ser tanto consecuencia de la
inmediación, sino de una apreciación subjetiva que, además de explicada, ha de estar basada en
elementos objetivos u objetivables, pues de lo contrario se caería en la prohibición contenida en el
artículo 9.3 de la Constitución Española.
Por otro lado, la invocada por la parte recurrente, presunción de inocencia, entraña el derecho a no
ser condenado sin pruebas de cargo válidas y que, por lo tanto, toda sentencia condenatoria debe
expresar las pruebas en que se sustenta la declaración de responsabilidad penal, debiendo
apoyarse tal sustento en verdaderos actos de prueba conformes a la Ley y a la Constitución,
practicados normalmente en el acto del juicio oral, salvo las excepciones constitucionalmente
admisibles, valorados conforme a las reglas de la lógica y la experiencia y expresado ello en la
motivación oportuna.
En este sentido, tiene declarado el Tribunal Constitucional, en doctrina que recoge la Sentencia
135/2003, de 30 de junio, que el derecho a la presunción de inocencia se configura como el
derecho a no ser condenado sin pruebas de cargo válidas. Por tanto, “sólo cabrá constatar la
vulneración del derecho a la presunción de inocencia cuando no haya pruebas de cargo válidas, es
decir, cuando los órganos judiciales hayan valorado una actividad probatoria lesiva de otros
derechos fundamentales o carentes de garantías, o cuando no se motive el resultado de dicha
valoración, o, finalmente, cuando por ilógico o insuficiente no sea razonable el iter discursivo que
conduce de la prueba al hecho probado” (STC 189/1998, de 28 de septiembre, citándola, entre
otras muchas, SSTC 120/1999, de 28 de junio; 249/2000, de 30 de octubre; 155/2002, de 22 de
julio; 209/2002, de 11 de noviembre).
Tanto el Tribunal Supremo como el Tribunal Constitución vienen reiterando que cuando se alega
vulneración del citado principio, corresponde comprobar la existencia de prueba de cargo que sea
objetivamente lícita practicada con observancia de los requisitos legales condicionantes de su
validez procesal y bajo los principios de contradicción e inmediación, y de contenido incriminador
como prueba de cargo. En consecuencia la vulneración del derecho a la presunción de inocencia
debe desestimarse cuando se constate la existencia en el proceso de esa prueba de cargo,
susceptible de proporcionar la base probatoria necesaria para un pronunciamiento de condena, es
decir, cuando se da el presupuesto necesario para que el órgano de instancia pueda formar su
convicción sobre lo acaecido.
La ponderación del resultado probatorio obtenido, valorándolo y sopesando la credibilidad de las
distintas pruebas contradictorias corresponde únicamente al enjuiciador que presenció la prueba
de cargo, a través del correspondiente juicio valorativo, revisando en la alzada que se haya
observado por el Juez a que las reglas de la lógica, principios de experiencia o los conocimientos
científicos.
De lo que se trata es de determinar si la Magistrado Juez de Menores ha incurrido en error en
cuanto a la estructuración del mínimo probatorio exigido para que pueda dictarse sentencia
condenatoria sin infringir el derecho fundamental a la presunción de inocencia, así como de
examinarse si en la valoración de la prueba llevada a cabo por el mismo y que le llevó a declarar la
condena del acusado F. como autor de un delito contra la integridad moral en concurso con un
delito de lesión mental, se ha incurrido por su parte en manifiesto error y esta conclusión es
imposible como se explicará seguidamente, cuando, como ocurre en este caso, la sentencia motiva
y fundamenta con claridad y precisión las razones por las cuales los distintos y plurales medios
probatorios son valorados en la forma en que lo lleva a efecto y éstos hacen referencia a la
convicción a que ha llegado a consecuencia de la apreciación directa e inmediata de la prueba
practicada.
Respecto a los requisitos que el Tribunal Supremo ha establecido para apreciar la declaración de
la víctima de un delito (entre otras, STS 197/2005, 15 febrero), viene declarando de manera
constante y reiterada que el testimonio de la víctima, aunque no hubiese otro más que el suyo,
cuando no existan razones objetivas que invaliden sus afirmaciones o provoquen dudas en el
Juzgador impidiéndole formar su convicción en consecuencia, es considerado apto para destruir la
presunción de inocencia. Declaración cuya valoración corresponde al Tribunal juzgador que la
104
presenció dentro de ciertas cautelas garantizadoras de su veracidad, que como señala la STA de
19 de febrero de 2000 son:
A) Ausencia de incredibilidad subjetiva, que pudiera resultar de sus características o de sus
circunstancias personales. En este punto dos son los aspectos subjetivos relevantes:
a) Sus propias características físicas o psicoorgánicas, en las que se ha de valorar su grado de
desarrollo y madurez, y la incidencia que en la credibilidad de sus afirmaciones pueden tener
algunas veces ciertos trastornos mentales o enfermedades como el alcoholismo o la drogadicción.
b) La inexistencia de móviles espurios que pudieran resultar bien de las tendencias fantasiosas o
fabuladoras de la víctima, como un posible motivo impulsor de sus declaraciones, o bien de las
previas relaciones acusado-víctima, denotativas de móviles de odio o de resentimiento, venganza o
enemistad, que enturbien la sinceridad de la declaración haciendo dudosa su credibilidad, y
creando un estado de incertidumbre y fundada sospecha incompatible con la formación de una
convicción inculpatoria sobre bases firmes; pero sin olvidar también que aunque todo denunciante
puede tener interés en la condena del denunciado, no por ello se elimina de manera categórica el
valor de sus afirmaciones (Sentencia de 11 de mayo de 1994).
B) Verosimilitud del testimonio, basada en la lógica de su declaración y el suplementario apoyo de
datos objetivos.
Esto supone:
a) La declaración de la víctima ha de ser lógica en sí misma, o sea no contraria a las reglas de la
lógica vulgar o de la común experiencia, lo que exige valorar si su versión es o no insólita, u
objetivamente inverosímil por su propio contenido.
b) La declaración de la víctima ha de estar rodeada de corroboraciones periféricas de carácter
objetivo obrantes en el proceso; lo que significa que el propio hecho de la existencia del delito esté
apoyado en algún dato añadido a la pura manifestación subjetiva de la víctima. Exigencia que, sin
embargo habrá de ponderarse adecuadamente en delitos que no dejan huellas o vestigios
materiales de su perpetración, puesto que, el hecho de que en ocasiones el dato corroborante no
pueda ser contrastado, no desvirtúa el testimonio si la imposibilidad de la comprobación se justifica
en virtud de las circunstancias concurrentes en el hecho. Los datos objetivos de corroboración
pueden ser muy diversos: lesiones en delitos que ordinariamente las producen; manifestaciones de
otras personas sobre hechos o datos que sin ser propiamente el hecho delictivo atañen a algún
aspecto fáctico cuya comprobación contribuya a la verosimilitud del testimonio de la víctima;
periciales sobre extremos o aspectos de igual valor corroborante; etcétera.
C) Persistencia en la incriminación, que debe ser mantenida en el tiempo, y expuesta sin
ambigüedades ni contradicciones. Este factor de ponderación supone:
a) Persistencia o ausencia de modificaciones en las sucesivas declaraciones prestadas por la
víctima sin contradecirse ni desdecirse. Se trata de una persistencia material en la incriminación,
valorable “no en un aspecto meramente formal de repetición de un disco o lección aprendida, sino
en su constancia sustancial de las diversas declaraciones” STS de 18 de junio de 1998.
b) Concreción en la declaración que ha de hacerse sin ambigüedades, generalidades o
vaguedades. Es valorable que especifique y concrete con precisión los hechos narrándolos con las
particularidades y detalles que cualquier persona en sus mismas circunstancias sería capaz de
relatar.
c) Coherencia o ausencia de contradicciones, manteniendo el relato la necesaria conexión lógica
entre sus diversas partes.
Debe recordarse en todo caso que no se trata de condiciones objetivas de validez de la prueba
sino de criterios o parámetros a que ha de someterse la valoración del testimonio de la víctima,
delimitando el cauce por el que ha de discurrir una valoración verdaderamente razonable, y
controlable así casacionalmente a la luz de las exigencias que esos factores de razonabilidad
valorativos representan.
El testimonio de la víctima Dª M. cumple en lo fundamental los requisitos conforme a estos
parámetros, de tal modo, debe considerarse que no existen motivos para dudar de la credibilidad
subjetiva de la víctima, descartándose que las declaraciones de la misma sean fruto del
resentimiento o la venganza, la fabulación o cualquier otro motivo espurio; la declaración de la Sra.
M. goza de plena verosimilitud, dado que su testimonio está rodeado, contrariamente a lo que
105
piensa el recurrente Sr. F., de plurales y diferentes corroboraciones periféricas, de manera que la
existencia de los hechos se ve apoyada en datos añadidos a sus puras manifestaciones.
Y así dan fuerza y aseveran la existencia y verosimilitud de los hechos todo lo acertadamente
expuesto por el Juzgador de Instancia en el Fundamento Jurídico Primero de la sentencia de
referencia y ahora apelada. En este sentido, si acudimos a las actas del Juicio Oral (folios 142 y
siguientes de las actuaciones), la versión suministrada por la denunciante (que sitúa el inicio de los
hechos denunciados en el curso académico 2003-04 -por lo que los mismos comenzarían como
muy pronto a partir de octubre de 2003-, en este sentido la denunciante señala que se vienen
produciendo desde hace un año y medio -partiendo de finales de abril de 2005 como fecha de la
denuncia, estaríamos sobre esas fechas-), resulta refrendada por las declaraciones prestadas en el
Plenario por los testigos y compañeros de colegio de la denunciante, R. y A., manifestaciones no
contradictorias entre sí ni preparadas por la acusación, y no “milimétricamente calcadas” como
señala el recurrente respecto a las declaraciones de estos dos testigos, en relación a las realizadas
ante la Ertzaintza.
Si bien pueden parecer muy similares sobre el papel, lógicamente porque son sobre unos mismos
hechos, y quizás también debido a que son recogidas por el mismo Agente con su estilo propio a la
hora de recogerlas. No son así las manifestaciones realizadas por estos testigos presenciales en el
Plenario (que son en realidad las valoradas por el Juzgador de Instancia) que en ningún momento
adolecen de lo señalado por el recurrente, incluso en algunos casos las mismas se refieren a
diferentes momentos. También ha contado con la declaración de D. J.Á.l, Jefe de Estudios del
Colegio, y con la declaración de los Agentes de la Policía Autónoma Vasca con carnés
profesionales núm. 000, núm. 001, que realizaron labores de acompañamiento a la víctima. Así
como con el Informe Médico Forense obrante a los folios 93 y 94 de las actuaciones y ratificado en
el Plenario por el Dr. L. A todo ello debe añadirse el dato importante de que el propio acusado
reconoce en parte los hechos denunciados, señalando en el Juicio Oral “que igual algo si le ha
dicho” (Véase folio 142 de las actuaciones).
Lo que pretende el recurrente no es sino una nueva y distinta valoración de la prueba realizada por
el Juzgador de Instancia, de forma que ahora se conceda sólo credibilidad a su versión
exculpatoria y no a la declaración de la víctima y a la numerosa y distinta prueba practicada que
corrobora la versión de ésta última. Esta Sala, por el contrario, considera que los hechos
consignados como probados en la instancia responden a la adecuada interpretación realizada de la
prueba practicada, y por el mentado acierto de la misma, la cual ha de mantenerse.
Por consiguiente, la sentencia de instancia enjuició con un elenco probatorio determinado, que fue
evaluado y valorado por el Juzgador de Instancia, considerando que existe prueba suficiente para
emitir sentencia condenatoria contra el menor F. como autor responsable de un delito contra la
integridad moral en concurso con un delito de lesión mental, como así lo argumenta y motiva
suficientemente en la resolución de referencia. Exponiendo de forma coherente, clara, lógica y
suficiente los motivos que le llevan a determinar la autoría, participación en los hechos del
acusado, y la incardinación de los mismos en los tipos penales en los que han sido subsumidos.
Por todo lo anteriormente expuesto, y para concluir, puede señalarse que la valoración del conjunto
de toda la prueba ya fue realizada por el Juzgador de instancia en el ejercicio de la facultad que le
reconoce el artículo 741 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, no pudiendo pretender la parte
ahora recurrente que su valoración sobre los hechos, sobre las circunstancias que los rodearon, y
sobre la prueba practicada, prevalezca sobre la que hizo el Juzgador a quo desde su imparcial
perspectiva. A lo que debe añadirse que el proceso crítico seguido en la apreciación de las
pruebas ha sido detalladamente expuesto por el mismo, sin que sea dable encontrar en él
quebranto alguno de las reglas de la lógica ni inferencia que sea contradictoria, siendo plenamente
aceptables las consecuencias de índole jurídica que liga a los hechos previamente aceptados
como probados, tal y como en ella misma se desarrolla, por lo que no queda sino mantener el
relato de los hechos consignados como probados en la sentencia apelada, donde queda recogido
lo acaecido y la intervención del recurrente en su producción.
Considerándose por todo ello que ha sido acertada la condena de B., como autor responsable de
un delito contra la integridad moral en concurso con un delito de lesión mental, con una prueba,
contrariamente a lo sostenido por el apelante, suficiente para destruir la presunción de inocencia
106
constitucionalmente reconocida, por lo que no se ha producido infracción de precepto legal alguno,
y las razones alegadas por la parte ahora recurrente no desvirtúan los fundamentos contenidos en
la sentencia de referencia, los cuales han de confirmarse en todos sus extremos. Siendo
plenamente ajustada a Derecho la resolución recurrida, procede su total confirmación.
CUARTO.- En atención a lo previsto en los artículos 239 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento
Criminal, es pertinente la declaración de oficio de las costas causadas en esta alzada.
Vistos los preceptos citados y demás de aplicación y en virtud de la potestad jurisdiccional que nos
viene conferida por la Soberanía Popular y en nombre de S.M el Rey.
FALLAMOS
Que desestimamos el recurso de apelación interpuesto en nombre de D. F., por parte de su
asistencia letrada, contra la sentencia de 23 de noviembre de 2005 dictada por la Ilma. Magistrado
Juez de Menores núm. 1 de Bilbao en esta causa. En consecuencia, confirmamos íntegramente
dicha resolución. Declarándose de oficio las costas originadas en esta instancia.
Notifíquese la presente resolución al Ministerio Fiscal y a las demás partes procesales.
Devuélvanse los autos al Juzgado del que proceden, con testimonio de esta sentencia, para su
conocimiento y cumplimiento.
Contra esta sentencia no cabe ulterior recurso.
107
3. Un "buen padre de familia", desde una perspectiva responsabilizadora y
de imposición de límites, fundamentos de cualquier planteamiento
educativo, no puede permitir que unos niños sometan a un verdadero
acoso escolar o "bullying" a otra niña.
Audiencia Provincial Valencia
SENTENCIA Nº579
En la Ciudad de Valencia, a trece de octubre de dos mil seis.
Vistos, ante la Sección Séptima de la Ilma. Audiencia Provincial de Valencia, en grado de
apelación, los autos de Juicio Ordinario -000101/2003 seguidos ante el JUZGADO DE PRIMERA
INSTANCIA E INSTRUCCION NUMERO 1 DE MASSAMAGRELL entre partes; de una como
demandado -apelante/s Fidel , y Elvira dirigido por el/la letrado/a D/Dª. ELADIO [***]y representado
por el/la Procurador/a , Silvia , y de otra como demandantes, -apelado/s adheridos al recurso [***]
SA "[***]"dirigido por el/la letrado/a D/Dª. D/Dª. JAVIER [***] y representado por el/la Procurador/a
D/Dª D/Dª ANTONIO [***].
Es Ponente el/la Ilmo/a. Sr./Sra. Magistrado/a D/Dª. Mª DEL CARMEN ESCRIG ORENGA.
ANTECEDENTES DE HECHO:
PRIMERO.-En dichos autos, por el Ilmo. Sr. Juez del JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA E
INSTRUCCION NUMERO 1 DE MASSAMAGRELL , con fecha 20-1-06 se dictó la sentencia, cuya
parte dispositiva es como sigue: "FALLO: 1.-Estimo íntegramente la demanda presentada por D.
Fidel y Dª Elvira , contra Colegio [***] SA, y condeno a Colegio [***] SA a pagar a la parte actora
once mil doscientos veintiun euros con veintiun centimos mas el interes determinado en el
fundamento de derecho 6º de esta resolución.2.-Se imponen las costas a la demandada, conforme
con el fundamento de derecho 7º de esta resolución.
SEGUNDO.-Contra dicha sentencia, por la representación de la parte demandada se interpuso
recurso de apelación al que se adhirió la parte demandante y previo emplazamiento de las partes
se remitieron los autos a esta Audiencia, en donde comparecieron las partes personadas. Se ha
tramitado el recurso, acordándose el día 10 de octubre de 2006 para Votación y Fallo, en que ha
tenido lugar.
TERCERO.-En la tramitación del recurso se han observado las prescripciones y formalidades
legales en materia de procedimiento.
FUNDAMENTOS DE DERECHO:
PRIMERO. La representación procesal de don Fidel y doña Elvira , como padres de la menor [N] ,
formuló demanda de juicio ordinario contra la mercantil Colegio [***] S.A., reclamando la cantidad
de 3.005,06 Euros como importe de las acciones que debía recomprarle la demandada al dejar la
menor el centro escolar, más la cantidad que por daños y perjuicios se determinará en ejecución
de sentencia. Sustenta su pretensión en que en el años 2000/2001, la menor, que cursaba sus
estudios en el mencionado colegio desde los tres años, comenzó a tener problemas con un
muchacho de la clase, de 14 años, un año mayor que ella, que la insultaba y humillaba, llegando a
agredirle con puñetazos y a clavarle un bolígrafo en la espalda, todo ello ante la impávida reacción
de los profesores, lo que provocó a la menor, además de hematomas, problemas emocionales y
gastrointestinales en forma de colitis y cefaleas. Pese a que los padres solicitaron el cambio de
aula de la menor el colegio no accedió a ello. Al no garantizarles su seguridad y ante la
incapacidad de la Dirección del Colegio para dar una solución al problema, optaron por cambiarla
de colegio. Los padres han reclamado en reiteradas ocasiones el reembolso de las cantidades
satisfechas por una acción de la serie A y una acción de la serie B en su día adquiridas.
La presente reclamación se formula en demanda de responsabilidad contractual y extracontractual.
La parte demandada se opuso a la petición actora invocando, respecto de las cantidades
satisfechas en concepto de compra de acciones, que se trata de una Sociedad Anónima, por tanto,
la transmisión de las acciones deberá ajustarse a lo dispuesto en dicha norma. Y, sobre los daños
físicos y psíquicos sufridos, niega toda relación de causalidad entre los mismos y el
comportamiento del colegio.
La sentencia de instancia estima la demanda, condenando a la demandada a pagar a los actores
la suma de 11.221,21 € resolución contra la que se alza la parte demandada esgrimiendo diversos
motivos que analizaremos de forma pormenorizada y, la parte actora impugna la sentencia,
108
solicitando se incremente la indemnización a la suma de 18.000 € por daño moral.
. SEGUNDO. Dado que las dos partes han solicitado la revocación de la sentencia de instancia,
comenzaremos nuestro estudio por el recurso de la parte demandada.
Sus primeros alegatos van destinados a atacar la indemnización que fija la sentencia de instancia
en base a las distintas peticiones que ha formulado la parte demandante en el procedimiento y al
baremo que puede aplicarse.
Sobre este extremo, la sentencia de instancia reduce la cantidad que ha pedido la parte, y fija la
indemnización por daños y perjuicios en la suma de 22,51 € por cada uno de los 365 días no
impeditivos, aplicando el baremo del año 2001, criterio que aceptamos puesto que se aplica dicho
baremo con carácter meramente orientativo o de referencia, ya que los daños no se han producido
en el seno de la circulación de vehículos a motor y que como reiteradamente ha manifestado el
Tribunal Supremo nos hallamos ante una deuda de valor. Así en las sentencias de 31 de mayo de
1985 (R.fº EDJ, núm. 356/1985 . Pte: Fernández Rodríguez, Antonio, 1985/7393), con cita de la de
20 de mayo de 1977 y 21 de enero y 29 de junio de 1978, la de 20 de noviembre de 1995 (R.fº EDJ
1995/7720, rec. 3129/91. Pte: Barcala Trillo-Figueroa, Alfonso, 1997/5431), la de 24 de mayo de
1997 (núm. 431/1997, rec. 2023/1993. Pte: Fernández-Cid de Temes, Eduardo), la de 4 de julio de
1998 (Rfº EDJ 998/11947, núm. 688/1998, rec. 1282/1994. Pte: Barcala Trillo-Figueroa, Alfonso)
con cita de las de 5 de Julio de 1.983; 31 de Mayo de 1.985 y 8 de Julio de 1.986, y la de 5 de julio
de 1999 (repertorio de jurisprudencia El DERECHO rec. 3903/1998. Pte: Almagro Nosete, José,) y
2 de marzo de 1998, nos dice "que teniendo la indemnización reclamada la naturaleza de deuda de
valor, no dineraria, para fijar sin error el "quantum" ha de tenerse en cuenta no la fecha en que se
produjo el siniestro, sino la fecha en que recaiga en definitiva la condena a la reparación, para que
ésta restablezca en lo posible la situación económica al momento de producirse el hecho."
Por todo ello, y sin perjuicio de la valoración general que pueda hacerse de la prueba, los criterios
seguidos por la sentencia de instancia para cuantificar los daños y perjuicios generados a la menor
no pueden tacharse de incorrectos.
TERCERO. En el tercero de los extremos de su escrito de recurso, entre otros argumentos, invoca
la parte, que siendo amigos los dos menores, la hija de los demandantes y el niño que provocó los
problemas, su discusión y todos los problemas posteriores nacen con ocasión de la entrega de las
notas que tuvo lugar antes de las navidades, seguramente el día 22 de diciembre de 2000, y las
clases se reiniciaron el día 8 de enero de 2001, siendo sacada la menor del colegio el día 16 de
enero de 2001, de donde se desprende que la dirección del colegio sólo contó con 6 días para
adoptar alguna medida tendente a solucionar el problema, de donde concluye, que no hubo tiempo
material para hacer nada más que lo que hizo el colegio. Además, ha quedado probado que los
mecanismos disciplinarios del colegio funcionaron puesto que el niño fue castigado
adecuadamente.
Tras analizar toda la prueba practicada en autos llegamos a la misma conclusión que el juzgador
de instancia, puesto que de ella se desprende que los primeros problemas de la hija de los
demandantes con un compañero de colegio no se produjeron el día 22 de diciembre de 2000 sino
que comenzaron en el mes de octubre, al principio del curso escolar, momento desde el que la
niña comenzó a manifestar problemas físicos, extremo que se verifica, entre otras pruebas, por las
manifestaciones de don [F] , que en tales fechas ejercía las funciones de jefe de estudios, pues si
bien afirma que se enteró de los hechos en fechas próximas a la navidad, cuando se lo indicó la
psicóloga del centro después de mantener una reunión con los padres de la menor en la que
pidieron el cambio de clase, también indica que la psicóloga lo conocía desde antes, de varias
semanas antes, y este conocimiento ha de entenderse como propio del centro educativo. Por tanto,
no podemos aceptar la tesis de la parte demandada de que no tuvo noticias de los hechos hasta el
día 22 de diciembre sino que el centro escolar tuvo noticias del conflicto con anterioridad, no
advirtiendo de ello a los padres de la menor.
Además, el acosador era un menor cuya falta de adaptación y conducta problemática también era
conocida por el colegio, como admite el sr. [F] , por tanto, también estaban enterados de la
existencia de un factor de riesgo o peligro.
E igualmente se constata, que cuando los padres decidieron cambiar a la menor del colegio, el día
16 de enero, el colegio no había adoptado ninguna medida correctora eficaz para solucionar el
109
problema, dado que según los partes médicos aportados a las actuaciones presentaba una
contusión en la zona dorsolumbar el día 18 de diciembre.
En la pericial judicial, practicada a instancias de la parte demandada, se concluye que la menor
sufrió una experiencia de acoso por parte de un compañero que no podía resolver por sí sola, y
que fue vivida de manera dolorosa y traumática, evidenciándose que la ayuda recibida por los
profesionales del colegio no fue suficiente para sus necesidades. En fase de aclaraciones, la perito
afirma que antes de las vacaciones de navidad la menor ya tuvo varias reuniones con la psicóloga
del centro, por tanto, el Colegio conocía el problema varias semanas antes, pese a lo cual no lo
comunicó a los padres de la menor y no supo reaccionar con la rapidez necesaria para
solucionarlo.
Todas estas consideraciones nos llevan a rechazar los alegatos de la parte apelante relativos a
que si hubo acoso, éste debió limitarse a 4 ó 5 días y que el colegio no tuvo tiempo material para
solucionar el problema, haciendo nuestros los razonamientos de la sentencia de instancia.
Este criterio, de determinar la responsabilidad del centro escolar en supuestos de acoso a uno de
los alumnos por parte de otro, y en el horario escolar ha sido objeto de estudio en la sentencia
dictada por la AP Alava, sec. 1ª, S 27-5-2005 , nº 120/2005, rec. 117/2005. Pte: Tapia Parreño,
José Jaime, así como en la Sentencia dictada por el Tribunal Supremo Sala 3ª, sec. 6ª, S 20-122004 , rec. 3999/2001. Pte: Robles Fernández, Margarita.
En la primera de ellas se indica que:
En el ámbito de la tutela de los derechos fundamentales de un niño, cuando como en el caso
estaban siendo totalmente conculcados (derecho a la libertad, integridad física, dignidad, etc.),
aunque estén en juego otros intereses o derechos de otros niños, no caben contemplaciones o
consideraciones que toleren en mayor o menor medida estos comportamientos abusivos, entre
otras razones porque tal tolerancia no es educativa para ningún niño [...].
no se puede considerar suficiente la presentación del caso en la clase de "tutoretza" o tutoría,
puesto que, según el testimonio de algunos alumnos, se hizo de una manera impersonal y sin
especificar nombres, es decir, sin realizar el reproche educativo y eventualmente sancionador que
requería el comportamiento injusto de los menores, y el aviso a la madre de uno de los menores
responsables tampoco era bastante, ya que, aparte de que dicha conversación con la madre no
surtió el efecto supuesto pretendido y exigible, le incumbía al Centro adoptar aquellas medidas
para evitar el perjuicio, incluso eventualmente la separación de los responsables de los actos
ilícitos del entorno de la víctima [...]
Se aduce que se desplegó toda la diligencia de un buen padre de familia, conforme al art. 1903 CC
EDL 1889/1 , pero es diáfano que no es así, puesto un "buen padre de familia", desde una
perspectiva responsabilizadora y de imposición de límites, fundamentos de cualquier planteamiento
educativo, no puede permitir que unos niños sometan a un verdadero acoso escolar o "bullying" a
otro niña.
Y en la segunda sentencia citada el Tribunal Supremo declara " En este caso, se acredita que el
niño Juan Pablo sufrió un daño como consecuencia de una caída al intentar huir de otros
compañeros de cursos superiores que pretendían gastarle una novatada, por lo que cabe entender
que el daño se produce en el recinto escolar y por unos hechos que no se hubieran producido de
haber mediado mayor cuidado del Centro o Profesor responsables, que han de velar para que no
se produzcan acciones de tal naturaleza.[...]
De lo hasta aquí expuesto, integrados en los términos relatados los hechos probados, según lo
permitido por el art. 88.3º de la ley jurisdiccional, debe concluirse frente a lo argumentado por la
Sala de instancia que la primera caída ocurrida en el Centro Escolar el 1 de octubre de 1992 , al
tratar de huir el menor de unos compañeros que pretendían hacerle una novatada, es imputable a
la Administración educativa por no haber prestado los profesores la debida atención, vigilancia y
cuidado para evitar la persecución de la que el joven fue objeto por parte de otros alumnos cuando
se encontraban en el propio Instituto. "
CUARTO: Incide la parte apelante, en el punto H del alegato Tercero de su recurso, en la duración
de las lesiones. Indica que hay una clara contradicción entre los distintos periodos de curación que
se establecen puesto que, en unos casos se habla de 360 días, en otros de 180, y la sentencia, sin
razonar por qué, los determina en 365 días.
110
De los documentos obrantes en autos se constata que Don G , psicólogo clínico, afirma que la
menor sufrió un trastorno somatomorfo indiferenciado, cuya duración es, al menos, de 6 meses, y
que en la menor subsiste cuando emite el informe, el día 21 de marzo de 2002. Por tanto, no indica
el psicólogo, como pretende afirmar la parte apelante, que la duración sea de 6 meses, sino que
éste es el periodo mínimo.
Don JR , médico, emite un informe el día 20 de febrero de 2002, en el que hace constar que la
menor, de 14 años, desde hace año y medio presenta una enterocolitis crónica sin causa orgánica
que lo justifique.
En el informe pericial judicial, doña N , afirma que el día 16 de agosto de 2004, cuando suscribe su
informe, no encuentra afectación psicológica en la menor, si bien la menor afirma que sufre colitis
en situaciones de nervios o tensión.
Atendiendo a los datos que constan en estos tres informes, consideramos que la cifra que acoge la
sentencia de instancia de 365 días de duración de su alteración psicológica es acertada, no
advirtiéndose la contradicción a la que alude la parte apelante.
QUINTO: En el punto Quinto de su escrito de recurso, la parte apelante invoca, respecto de la
devolución del importe de las acciones suscritas en su día por los padres que, en su caso, sólo
procedería restituir el valor nominal de cada acción o el que resulte de su valor en balance o
contable.
También hemos de rechazar tales alegaciones porque la demandada, si bien adopta la forma de
sociedad anónima, en su funcionamiento concurren unas peculiaridades que hemos de tomar en
consideración. Así, es necesaria la suscripción de una acción para que los hijos puedan acceder al
centro escolar y la acción es objeto de recompra cuando el menor cesa en sus estudios, no
existiendo ningún caso en el que se haya continuado con la condición de accionista pese a que los
hijos ya no cursen estudios en tal centro.
En el presente caso, la demandada niega la devolución del importe de la acción porque considera
que la hija de los demandantes ha dejado voluntariamente el colegio, criterio que no podemos
compartir pues la existencia de un caso de acoso escolar hemos de estimar que justifica la salida
de la menor del colegio, debiendo proceder la demandada a la recompra de la acción como así
sostiene que se realiza al terminar los estudios.
También pide la parte apelante que, en todo caso, la recompra se haga por el valor nominal de la
acción o por el contable, alegatos que tampoco podemos acoger puesto que consta en autos que
los demandantes no pagaron el valor nominal por la adquisición de tales acciones. Además, de no
ser cierto que hoy tales acciones tienen un valor semejante al que se reclama, es decir, que las
acciones que ahora adquieren los padres para matricular a sus hijos en el colegio no se
corresponde con la suma que reclaman los demandantes, correspondía al colegio acreditarlo,
puesto que tales medios de prueba estaban en sus manos.
SEXTO: Rechazados todos los alegatos revocatorios que ha invocado la parte demandada,
entraremos a conocer sobre el que esgrime la parte demandante, que se centra en el importe de la
indemnización que fija la sentencia de instancia.
Invoca la parte, las dificultades que entraña cuantificar el daño moral que la situación vivida por la
menor le ocasionó, pero que, en todo caso, la cantidad que fija el juzgador de instancia es escasa
atendiendo a las circunstancias y a los años que han transcurrido desde que ocurrió la lamentable
situación de acoso.
Este Tribunal estima que siendo cierta la dificultad a la que alude la parte demandante, también
debe precisarse que en el informe pericial judicial se hace constar que actualmente la menor no
sufre ninguna afectación psicológica, tampoco se ha encontrado ninguna alteración psicológica que
pudiera explicar la colitis que padece en situaciones de nervios o tensión, y si bien se observa
dificultad en las relaciones sociales, se concluye, que pude deberse a un gran número de variables
sin que pueda atribuirse directamente a las dificultades vividas durante el octavo curso.
Todas estos pormenores nos llevan a la conclusión, que la juzgadora de instancia ha ponderado de
manera adecuada las circunstancias concurrentes, fijando en un año el periodo que ha necesitado
la menor para superar su situación y, en base a ello, determinar la indemnización a satisfacer, lo
que también nos lleva al rechazo del presente recurso.
SÉPTIMO: Por todo lo expuesto debemos concluir con la desestimación de los dos recursos y la
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confirmación de la sentencia de instancia, no haciendo expresa condena al pago de las costas
causadas en ambas instancias según establece el artículo 398 en relación con el 394 de la Ley de
Enjuiciamiento Civil 1/2000 .
En su virtud, vistos los preceptos de legal y pertinente aplicación.
FALLAMOS
DESESTIMAMOS el recurso de apelación interpuesto por la representación del Colegio [***] S.A.
así como la impugnación de la sentencia que hace la representación de don Fidel y doña Elvira ,
ambos contra la Sentencia de fecha 20 de enero de 2006 dictada en los autos número 101/03 por
el Juzgado de Primera Instancia número 1 de Massamagrell, resolución que CONFIRMAMOS no
haciendo expresa condena al pago de las costas causadas en esta alzada.
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4. Condena de cárcel a una madre que agredió a una docente
Juzgado de Instrucción de Berja, Primera condena de cárcel a una madre que agredió a una
docente, al considerar esto como un atentado contra un funcionario público
Sede: Almería
Sección: 1
Tipo de Resolución: Sentencia
Fecha de resolución: 06/06/2006
Nº Recurso: 14/2006
Ponente: JOSE BALTASAR MONTIEL OLMO
Procedimiento: PENAL - PROCEDIMIENTO ABREVIADO/SUMARIO
JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA E INSTRUCCIÓN NUMERO 1 DE BERJA
C/28 DE FEBRERO, 28. BERJA
Teléfono: 950579588. Fax: 950579592.
Procedimiento: DILIGENCIAS URGENTES 14/2006. Negociado:
N.I.G.: 0402941P20061000572.
De: V
Procurador/a: JOSÉ AGUIRRE JOYA
Letrado/a: ARMANDO ORTEGA SALAMANCA
Contra: E
Procurador/a:
Letrado/a: AQUILINO GARFIAS ESPEJO
SENTENCIA N° 7
En BERJA a seis de junio de dos mil seis.
D./Dña. JOSÉ BALTASAR MONTIEL OLMO, JUEZ del JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA E
INSTRUCCIÓN NUMERO 1 DE BERJA, EN NOMBRE DE SU MAJESTAD EL REY ha dictado la
presente sentencia:
VISTAS las presentes Diligencias Urgentes registradas con el número 14/2006, seguidas por un
presunto delito de, contra E, nacido en Adra. Almería el 01/11/1981, hijo de J y de R, con D.N.I.
NUM000 y vecino de Adra. Almería, con domicilio en CL. DIRECCION000NUM001, sin
antecedentes penales, en libertad por esta causa defendido por el Letrado D./Dª. AQUILINO
GARFIAS ESPEJO; siendo parte acusadora el Ministerio Fiscal y como acusación particular
Valentina, que actúa bajo la representación del Procurador D./Dª. JOSÉ AGUIRRE JOYA y la
defensa del Letrado D./Dª. ARMANDO ORTEGA SALAMANCA.
ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- En las presentes Diligencias Urgentes el Ministerio Fiscal ha formulado, al amparo del
artículo 800.2 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, acusación contra E como autor responsable de
un delito de ATENTADO EN CONCURSO IDEAL CON UNA FALTA DE MALTRATO DE OBRA de
los artículos 550, 551.1, 617.2 y 77 del Código Penal, concurriendo la circunstancia atenuante de
arrebato y de reparación del daño del artículo 21.3° y 5o del código Penal, solicitando se le
impusiera la/las pena/s de 6 MESES DE PRISIÓN POR EL ATENTADO CON INHABILITACIÓN
ESPECIAL PARA EL DERECHO DE SUFRAGIO PASIVO DURANTE EL TIEMPO DE LA
CONDENA, Y MULTA DE 15 DÍAS CON CUOTA DIARIA DE 6 EUROS POR LA FALTA, CON
RESPONSABILIDAD PERSONAL EN CASO DE IMPAGO Y COSTAS.
SEGUNDO.- La acusación particular formuló acusación contra E en los mismos términos que el
Ministerio Fiscal.
TERCERO.- Conferido traslado al acusado, asistido de Abogado, de las acusaciones formuladas
en su contra pro el Ministerio Fiscal y la acusación particular, prestó aquel en el mismo acto
expresa conformidad con la más grave de tales acusaciones e interesó, a través de su Abogado,
se dictara sin más trámite sentencia de conformidad. Solicitó igualmente se dejara en suspenso la
ejecución de la pena. Conferido preceptivo traslado, tanto el Ministerio Fiscal como la acusación
particular mostraron conformidad.
CUARTO.- Acto seguido se dictó sentencia in voce, documentándose el fallo en el acto por el Sr.
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Secretario, y una vez conocido el fallo del mismo por el acusado y su Letrado presente, además
del Ministerio Fiscal y de la acusación particular, manifestaron a este Juzgado su decisión de no
recurriría, por lo que se declaró la firmeza de la resolución.
QUINTO.- En la tramitación de este procedimiento se han observado las formalidades legales
procedentes.
HECHOS PROBADOS
SE DECLARA PROBADO POR CONFORMIDAD DE LAS PARTES QUE:
ÚNICO.- Sobre las 09.00 horas del 28-3-06, la acusada E, mayor de edad y sin antecedentes
penales, se dirigió al Colegio Público "San Nicolás", sito en la calle Zacatin de Adra, donde se
entrevistó con V, que ejerce sus funciones como jefa de estudio en dicho centro.
Tras una fuerte discusión entre ambas por motivo de un castigo impuesto a su hijo, la acusada,
acalorada por la situación, le propinó dos bofetadas en la cara a V, sin causarle lesión.
Inmediatamente después de la agresión, la acusada, arrepintiéndose de su acción, se disculpó
ante V.
FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO.- Los hechos declarados probados son constitutivos de un delito de ATENTADO EN
CONCURSO IDEAL CON UNA FALTA DE MALTRATO DE OBRA de los artículos 550, 551.1,
617.2 y 77 del Código Penal, concurriendo la circunstancia atenuante de arrebato y de reparación
del daño del artículo 21.3° y 5º del Código Penal.
Dada la conformidad del/de los acusado/s y de la defensa manifestada en el acto de la
comparecencia de que se dicte sentencia de conformidad con el escrito de acusación más grave
de los formulados, y atendiendo a que las penas solicitadas no exceden de los límites establecidos
por los artículos 801 y 787 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, y no se estima que los hechos
carezcan de tipicidad penal o que concurra cualquier circunstancia determinante de exención de
pena o de su preceptiva atenuación, a tenor de lo dispuesto en el art. 793.3 de la Ley de
Enjuiciamiento Criminal, ha de dictarse sentencia de estricta conformidad con la aceptada por las
partes, si bien reduciendo en un tercio la pena solicitada.
SEGUNDO.- Habiéndose solicitado por la defensa la suspensión de la ejecución de la pena
privativa de libertad se dio traslado al Ministerio Fiscal y a la acusación particular, que no se
opusieron, por lo que procede, al amparo de los artículos 80 y 81 del Código Penal, y artículo 8012 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, acceder a la suspensión.
TERCERO.- En aplicación del art. 240-2° de la Ley de Enjuiciamiento Criminal habrán de
imponerse las costas procesales al/a los acusado/s, y en cuanto a responsabilidades civiles
procederá hacer pronunciamiento en los mismos términos de la conformidad.
VISTOS los preceptos legales citados y demás de general aplicación al caso.
FALLO
Que debo condenar y condeno a E, como autora criminalmente responsable de un delito de
ATENTADO EN CONCURSO IDEAL CON UNA FALTA DE MALTRATO DE OBRA, concurriendo
la circunstancia atenuante de arrebato y de reparación del daño, a la pena de CUATRO MESES
DE PRISIÓN CON INHABILITACIÓN ESPECIAL PARA EL DERECHO DE SUFRAGIO PASIVO
DURANTE EL TIEMPO DE LA CONDENA por el delito de atentado, y MULTA DE 10 DÍAS CON
CUOTA DIARIA DE 6 EUROS por la falta, así como al pago de las costas del procedimiento.
En caso de impago de la multa impuesta el condenado quedará sujeto a una responsabilidad
personal subsidiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas diarias que no fueren
satisfechas.
SE SUSPENDE por un plazo de DOS AÑOS la ejecución de la pena privativa de libertad de
CUATRO MESES DE PRISIÓN impuesta a E en la presente causa, siempre y cuando el penado
no vuelva a delinquir durante ese tiempo, al que se le hará saber, en el acto de la notificación de
esta sentencia, lo dispuesto en los artículos 80 y siguientes del Código Penal.
En cuanto a la situación personal del penado queda en libertad.
Notifíquese la presente a las partes haciéndoles saber que la misma es firme.
Así por esta mi sentencia, lo pronuncio, mando y firmo.
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