MISTERIOS CRISTIANOS

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MISTERIOS CRISTIANOS
por Ted A. Campbell
Versión CMbf00.90.es
25 de Enero del 2005
Fiesta de la Conversión de San Pablo el Apóstol
Formato Básico
Copyright © 2001-2005,
Ted A. Campbell
@ Todos los derechos del autor
son reservados
Traducción en Español
por Yolanda Pupo-Ortiz
Misterios Cristianos
Información bibliográfica de Misterios Cristianos:
Título: Misterios Cristianos [Christian Mysteries]
Autor: Ted A. Campbell
Propiedad literaria: Copyright © 2001-2005, Ted A. Campbell
Versión: CMbf00.90.es
Lenguaje: Español
Fecha de la versión: Enero 25, 2005
Fecha de la publicación: Enero 25, 2005
Licencia: Esta obra se licencia debajo de la licencia “AttributionNoDerivs” de “Creative Commons.” Usted puede visitar
http://creativecommons.org/licenses/by-nd/1.0
o enviar una carta a Creative Commons, 559 Nathan Abbott Way,
Stanford, California 94305, USA.
Reproducción: La licencia arriba referida permite la distribución y
reproducción libre de Misterios Cristianos siempre y cuando no se le
haga cambio alguno y declare los derechos del autor. El título, y otras
declaraciones del autor deben de permanecer intactos.
Web Site: http://www.ChristianMysteries.info
Las citas de las Sagradas Escrituras (a menos que se indicare en forma
diferente) se toman de La Biblia Latinoamérica (94a edición; Madrid:
San Pablo, y Navarro: Editorial Verbo Divino, 2002).
CONTENIDO
Introducción...................................................................... 5
Enseñanza 1: El Misterio de la Fe Apostólica.............. 17
Enseñanza 2: El Misterio de la Divina Trinidad.......... 23
Enseñanza 3: El Misterio de Cristo............................... 29
Enseñanza 4: El Misterio de la Salvación..................... 33
Enseñanza 5: El Misterio de la Iglesia.......................... 39
Enseñanza 6: El Misterio de la Iniciación Cristiana....45
Enseñanza 7: El Misterio de la Eucaristía.................... 51
Enseñanza 8: El Misterio de la Vida Cristiana.............57
Apéndice A: El Credo Niceno.........................................61
4
INTRODUCCIÓN
0.1.
La fe cristiana se ha transmitido de generación en
generación desde la época de los Apóstoles. A
menudo los cristianos usaban una forma breve de
expresión para transmitir la esencia de la creencia
cristiana. Un ejemplo temprano de este estilo lo
encontramos en el Apóstol Pablo cuando le
escribió a los corintios para recordarles "la Buena
Nueva que les anuncié" (I Corintios 15:1b). Esta
“Buena Nueva” o evangelio era lo siguiente:
Que Cristo murió por nuestros pecados,
como dicen las Escrituras;
que fue sepultado;
que resucitó al tercer día
también según las Escrituras
(I Corintios 15:3b).
Éste era el mensaje cristiano que San Pablo y otros
habían predicado: "Pues bien, esto es lo que
predicamos tanto ellos como yo, y esto es lo que
han creído" (I Corintios 15:11).
0.2.
Este libro presenta un bosquejo o relato breve de
enseñanzas cristianas. No procura dar un relato
comprensivo de enseñanzas cristianas. El libro está
dirigido a aquellas personas que quieran alcanzar
una comprensión más profunda de las creencias
6
cristianas que comparten con otras personas
cristianas. Su contenido es más extenso que el
contenido de un credo, pero es mucho menos que
una teología sistemática completa. Se centra en las
creencias históricas que han tenido el acuerdo
formal de distintos grupos cristianos. a las cuales
los grupos cristianos han dado el acuerdo formal.
A éstas yo les llamo "doctrina." La doctrina
necesita ser distinguida de la "teología" (reflexión
sobre cualquiera de las enseñanzas religiosas, sin
tener en cuanta si han sido afirmadas o no por otros
grupos cristianos) y de las "creencias religiosas
populares" que no reflejan el acuerdo formal de
grupos o comunidades cristianas. Aprendemos
doctrina no solamente estudiando los credos
formales y declaraciones doctrinales de las iglesias
sino también examinando como la alabanza y la
instrucción de la fe reflejan creencias comunes
entre las iglesias.
0.3.
Las creencias descritas en este libro no sólo han sido
sostenidas formalmente por un cierto número de
cuerpos cristianos, pero también son compartidas
en común entre las tradiciones cristianas. La
decisión de identificar estas creencias como
comunes se basa en las cuidadosas discusiones que
se han llevado a cabo entre representantes de
varias tradiciones cristianas desde los comienzos
del siglo XX. Algunos de éstas fueron discusiones
"multilaterales" entre representantes de varias
tradiciones, a menudo bajo los auspicios de la
Comisión de la Fe y Orden del Concilio Mundial
de Iglesias. Otras eran discusiones "bilaterales"
Misterios Cristianos
7
entre dos tradiciones específicas (por ejemplo, el
diálogo luterano-católico). Las discusiones
estimularon la confianza y la unión entre las
iglesias divididas. Ellas ayudaron a entender mejor
los vocabularios y las presuposiciones mutuas. En
muchos casos las discusiones dieron como
resultado declaraciones conjuntas sobre asuntos
doctrinales específicos que habían dividido a los
grupos cristianos en el pasado. En algunos casos
las discusiones llevaron a uniones reales entre las
iglesias. Este libro refleja algunos de los puntos
comunes que se identificaron en esas
conversaciones.
0.4.
Este libro examina ocho enseñanzas cristianas
específicas. Su propósito es entender cuáles son las
creencias comunes a las tradiciones cristianas
históricas. Quiero aclarar el valor que tiene el
examen de estas ocho enseñanzas. Las discusiones
ecuménicas (por esto me refiero al diálogo que se
ha llevado a cabo entre diversas tradiciones
cristianas) descubrieron desde hace tiempo que la
unidad cristiana no puede basarse en un "menor
denominador común." Los asuntos tratados en
cada capítulo (o "enseñanza") de hecho se basan en
el “menor denominador común”. Ellas no intentan
servir de base para la unidad cristiana. La unidad
formal requiere no solamente la afirmación de
enseñanzas
comunes
pero
también
el
reconocimiento de la misión específica de cada
cuerpo, y quizás incluso nuevas comprensiones y
prácticas afirmadas y adoptadas en conjunto por
causa de la unidad. Como veremos en muchos
8
casos lo que se dice de las enseñanzas no es
necesariamente lo que las tradiciones cristianas
declaran como lo más importante de esa
determinada materia. Por ejemplo, la mayoría de
las tradiciones están de acuerdo que el bautismo es
"el acto designado por Cristo por medio del cual
las personas se incorporan a la comunión de la
iglesia" (véase la enseñanza 6) pero para los
católicos, ortodoxos, luteranos y otros pudiera ser
aún más importante decir que el bautismo confiere
el nuevo nacimiento en Cristo. La razón primaria
de examinar estas ocho enseñanzas, es entonces
que ellas iluminan de una manera particularmente
clara lo que las personas cristianas han sostenido
en común.
0.5.
Cada uno de las ocho enseñanzas dadas en este libro
comienza con una aseveración de que "la gran
mayoría de las iglesias cristianas enseñan..." En
cada caso, creo que estoy correcto en asegurar que
casi todas las iglesias enseñan lo que yo he
identificado como enseñanzas comunes, aunque la
gran mayoría de ellas enseñan mucho más allá de
lo que aquí se expone. No he incluido en la lista de
iglesias a los Unitarianos, los Testigos de Jehová, o
la Iglesia de Jesucristo de los Santos del Último
Día. En realidad muchas de estas enseñanzas no
están incluidas en las creencias de estas iglesias.
Aunque ellas dicen representar la fe cristiana
verdadera o las enseñanzas verdaderas de Jesús, no
se identifican con tradiciones cristianas históricas.
Es mi intención incluir tradiciones cristianas
históricas evangélicas, católicas, ortodoxas, y
Misterios Cristianos
9
ortodoxas del oriente. El término "la gran mayoría"
tiene que ser utilizado porque, por ejemplo, aunque
casi todas las tradiciones cristianas históricas
enseñan una doctrina de la trinidad como se ha
expuesto en la enseñanza 2, no lo hacen así
algunas ramas de las iglesias pentecostales
llamadas iglesias pentecostales de la “Unidad” de
Dios. De la misma manera, la Iglesia Cuáquera, el
Ejército de Salvación y algunas iglesias
pentecostales Africanas indígenas son excepciones
de lo que se expone aquí sobre la enseñanza del
bautismo (enseñanza 6). Estas iglesias no practican
el bautismo (por lo menos, el bautismo externo con
el elemento del agua). He tratado de ser lo más
consistente posible al indicar las excepciones que
existen en cada una de las enseñanzas.
0.6.
Este libro está diseñado para las personas cristianas
que sienten el deseo de refrescar las enseñanzas
básicas al mismo tiempo que adquirir una
perspectiva más amplia en la fe que comparten con
otros cristianos. Este libro procura basar sus
proposiciones muy cuidadosamente en los
resultados del diálogo inter-Cristiano. Al mismo
tiempo ofrece un breve relato sobre los puntos de
división y los puntos en común entre las
tradiciones cristianas Procura ser breve y exacto a
la vez aunque sabemos que es difícil ser breve y
exacto al mismo tiempo. Un apéndice en el
formato extendido del libro (Apéndice B) da un
pequeño bosquejo de las divisiones Cristianas. Los
lectores querrán referirse a esta material. A
continuación ofrecemos una lista corta de las
10
familias de iglesias que hemos mencionado en este
libro. Sin embargo hay muchas iglesias específicas
que no han sido incluidas:
Iglesias ortodoxas (incluyendo la iglesia
ortodoxa griega, la antioque y la rusa, y otras
iglesias ortodoxas que tienen comunión con el
patriarca ecuménico de Constantinopla)
La iglesia católica (incluyendo la iglesia
católica romana y otras iglesias que tienen
comunión con el obispo de Roma, el Papa)
Iglesias ortodoxas del Oriente (incluyendo
las iglesias cóticas de Egipto y de Abisinia, la
iglesia armenia apostólica, la iglesia siria del
oeste, y la iglesia siria malancara de India)
Iglesias luteranas
Iglesias reformadas (incluyendo iglesias
presbiterianas e iglesias congregacionales)
Iglesias anglicanas (algunas de las cuales se
llaman iglesias episcopales)
Iglesias anabautistas y bautistas
Iglesias metodistas
Iglesias restauracionistas (incluyendo la
iglesia cristiana, discípulos de Cristo, e iglesias
independientes de Cristo)
Iglesias adventistas
Iglesias dispensacionalistas (muchas veces
llamadas iglesias de la Biblia)
Misterios Cristianos
Iglesias de santidad
11
Iglesias pentecostales
Iglesias ecuménicas
0.7.
Otro propósito para este pequeño libro responde a
la necesidad que he notado en algunas
tradiciones liberales, por ejemplo en mi propia
iglesia (soy un presbítero de la Iglesia Metodista
Unida), de recordar lo que enseñamos
formalmente en común con otros cristianos.
Aunque las fronteras entre el pensamiento "liberal"
y el "conservador" (incluyendo el "evangélico") no
están drásticamente separadas y son más bien
porosas, ha habido una tendencia de parte de
iglesias como la Iglesia Metodista Unida, la Iglesia
Unida de Cristo (en los Estados Unidos), la Iglesia
Presbiteriana en los Estados Unidos, y los
precursores de estas tres denominaciones a
minimizar doctrinas tradicionales en favor de la
reflexión teológica contemporánea y a centrarse en
asuntos teológicos y éticos más contemporáneos.
Esta tendencia ha dado la impresión (de hecho, en
algunos casos es la creencia absoluta) que estas
iglesias no tienen doctrinas propias y que en
realidad no hay creencias básicas que las una a
otras denominaciones cristianas. Yo estoy
convencido (aún cuando reconozco que mi
aseveración puede ser retada) que esto ésta no es la
creencia ni la intención de la mayoría de los
cristianos "liberales". El reto que algunos de los
teólogos progresistas hacen a las creencias
tradicionales, no representan las posiciones o
12
pensamiento oficial de las iglesias a que ellos o
ellas pertenecen, a menos que por supuesto las
iglesias (denominaciones) las adopten oficialmente
o alteren formalmente sus declaraciones históricas
de fe (véase la distinción que yo he hecho entre la
"teología" y la "doctrina" en el párrafo 0.2 arriba).
Creo que estoy correcto en afirmar que las ocho
enseñanzas discutidas en este libro son en realidad
enseñadas formalmente como parte integral de la
doctrina histórica junto a las posiciones
ecuménicas contemporáneas de cada uno de estas
(y de otras) denominaciones cristianas que tenían
en el siglo XX una tradición liberal en su
interpretación de doctrina.
0.8.
Debo también hacer claro que las ocho enseñanzas
que expongo (y el material explicativo de ellas)
son el resultado de mis propios estudios y mi deseo
de identificar las creencias comunes entre las
iglesias. Deseo enfatizar que estas enseñanzas no
tienen el status de las declaraciones aprobadas
oficiales por asambleas de la iglesia ni de alguno
de los cuerpos ecuménicos. Por esa razón animo a
los lectores a que sigan sus propios estudios yendo
a las fuentes originales. El material incluido en la
sección de “Recursos” en el formato extendido del
libro ayudará al lector a encontrar los documentos
fuentes y otros materiales. En el formato extendido
también se incluye una “Llave a los Recursos”
después de los apéndices. También he intentado
dar un cierto fondo bíblico básico a cada una de las
enseñanzas descritas aquí. Deseo enfatizar otra vez
que las enseñanzas indicadas en el libro
Misterios Cristianos
13
representan mi mejor discernimiento en cuanto a lo
que sostienen las iglesias en común, y que mi
discernimiento está basado en mi estudio,
participación, y diálogo con las distintas
comunidades cristianas.
0.9.
El Nuevo Testamento emplea con frecuencia la
palabra
"misterio"
para
describir la
profundidad religiosa de creencias cristianas
centrales, tales como "el misterio de Cristo"
(Efesios 3:4; Colosenses 2:2, 4:3), "el misterio de
Dios" (I Corintios 2:1-2), o "el misterio del
Evangelio" (Efesios 6:19). La palabra "misterio"
parece transmitir más que la mera “enseñanza” o
“doctrina." Sugiere que estas enseñanzas pueden
abrir la puerta al descubrimiento de un significado
mucho más profundo e inmenso, tan inmenso que
puede desafiar los esfuerzos de toda lengua
humana en sus intentos de expresarlo. Nuestro
Salvador habló sobre "los misterios [mysteria] del
Reino de los Cielos" (Mateo 13:11) y el Apóstol
Pablo utilizó el término "misterios" para referirse
al contenido de nuestra fe (I Corintios 4:1, 13:2,
14:2). En el bosquejo de enseñanzas cristianas
dadas aquí, he utilizado el término "misterios" para
sugerir la profundidad inherente de cada una de las
enseñanzas históricas cristianas. Pero en las
Escrituras cristianas el misterio también implica
una relación a la vida cristiana, puesto que los
misterios centrales de la fe se convierten
eventualmente en la misma esencia de la
experiencia cristiana. Nuestra vida toda es un viaje
al corazón del misterio de Dios, y las enseñanzas
14
centrales de la fe se convierten en postes
indicadores o marcadores a lo largo del camino de
nuestro peregrinaje Quiero hacer notar que en
algunas tradiciones Cristianas el término
“misterio” significa algo más especializado,
parecido por ejemplo al significado que se le da en
las iglesias occidentales al “sacramento.” Yo no he
usado el término “misterio” de esta manera en mi
libro.
0.10.
El texto de misterios cristianos será publicado en
dos formatos diferentes.
El “Formato Básico” está diseñado para
estudiantes e incluye en cada “enseñanza” o
capítulo una tesis, un resumen de enseñanzas,
y las “Bases Bíblicas,” esto es, las bases
bíblicas para las enseñanzas descritas en el
capítulo.
El “Formato Extendido” incluye todo el
material del “Formato Básico” más
información detallada sobre las “Diferencias
Doctrinales” entre las distintas tradiciones
Cristianas y un listado de recursos, o sea,
libros y materiales que puedan dar más
información sobre las enseñanzas expuestas.
El “Formato Extendido” también incluye un
apéndice ( Apéndice B) que ofrece un breve
resumen sobre las divisiones entre las
Misterios Cristianos
15
tradiciones Cristianas. Además incluye un
índice completo del libro.
Aunque el formato extendido es más largo, la
numeración de los párrafos es la mismo en los dos
formatos, es decir, los números de los párrafos
similares coinciden los unos con los otros.
0.11. Quiero expresar mi más profunda gratitud a las
personas que me han ayudado en este proyecto. He
incorporado comentarios y sugerencias de muchos
de ellos tales como del Hermano Jeffrey Gros,
FSC, de la Secretaria Ecuménica del Concilio
Nacional de Obispos Católicos en los Estados
Unidos y al Dr. Tomas Baima, preboste del
Seminario Mundelein de la Universidad de Santa
María del Lago en Mundelein, Illinois.
0.12
El texto de Misterios Cristianos será publicado en
el internet en la siguiente dirección:
http://www.ChristianMysteries.info.
El autor tiene derecho de propiedad del libro pero
lo ha hecho bajo los términos de una licencia que
permite copiar el documento gratis mientras que
no se le haga ningún cambio. Animo a los lectores
a que visiten el “web site” donde encontrarán la
más reciente versión del texto, traducciones y otros
recursos relevantes a los temas. Aunque la licencia
no permite la distribución de obras derivadas, el
autor apoya el uso de obras derivadas y pudiera
16
autorizar el use del texto de Misterios Cristianos
en obras derivadas a través de otra licencia.
ENSEÑANZA 1:
EL MISTERIO DE LA FE APOSTÓLICA
La gran mayoría de las iglesias cristianas
enseñan que la enseñanza y la práctica de la
iglesia deben ser consistentes con la fe
apostólica enseñada en las sagradas Escrituras.
Por otra parte, hay un acuerdo general en
cuanto al hecho de que algunas tradiciones
cristianas iluminan e interpretan la fe
apostólica enseñada en las Escrituras cristianas.
Resumen de Enseñanzas
1.1.
Una de los misterios centrales de la fe cristiana tiene
que ver con los fundamentos de nuestras
creencias, es decir, cómo podemos saber que tanto
lo que enseñamos como lo que hacemos es
consistente con la voluntad de Dios. Casi todas las
iglesias cristianas están de acuerdo de una forma u
otra que la Biblia es la base de la autoridad divina.
No obstante las iglesias han estado divididas sobre
el asunto crítico de la autoridad de la Biblia en
relación a la autoridad de otras tradiciones
cristianas. La cuarta Conferencia Mundial sobre Fe
y Orden, que se llevó a cabo en Montreal en 1963,
lidió con este asunto en un importante documento
titulado "Las Escrituras, La Tradición y las
Tradiciones." Esto marcó una convergencia crítica
entre los participantes protestantes, católicos y
18
ortodoxos, y ha servido como base para el
progreso ecuménico subsecuente. Este documento
distinguía entre la "Tradición" (con "T
mayúscula") como el evangelio que se ha
transmitido de generación en generación, y la
variedad de "tradiciones," incluyendo tradiciones
denominacionales, culturales y étnicas. La
"Tradición" con “T” mayor precede las Escrituras
del Nuevo Testamento (véase I Corintios 15:3-11)
y apunta a la esencia del mensaje cristiano que es
el fundamento de las Escrituras cristianas y del
desarrollo subsecuente de las distintas tradiciones
en las iglesias. Las más recientes discusiones
ecuménicas sobre “la fe apostólica" (en las décadas
de los ochenta y noventa del siglo pasado)
utilizaron el término "fe apostólica" para denotar la
base de la fe cristiana compartida por varias
tradiciones cristianas.
1.2.
La tesis dada arriba apunta a un consenso
ecuménico cada vez mayor que reconoce la
esencia de la fe apostólica ("Tradición") dada
en las Escrituras como la base de la autoridad.
Reconociendo esto, lo que las iglesias enseñan y
practican debe ser consistente con esa fe. No
obstante las tradiciones distintivas que pueden
desarrollar y expresar esa fe, lo que las iglesias
enseñan y practican no puede contradecir el
significado
básico
del
evangelio.
El
reconocimiento
que
"algunas
tradiciones
cristianas” iluminan e interpretan la fe apostólica
enseñada por las Escrituras honra el sentido
católico y ortodoxo sobre la continuidad de la
Misterios Cristianos
19
presencia del Espíritu en la iglesia, pero también
intenta reconocer la preocupación protestante de
que no todas las tradiciones son "puras" y que no
todas las tradiciones interpretan o iluminan de una
manera correcta el significado de la fe apostólica
de la cual las Escrituras testifica.
1.3.
El misterio de la fe apostólica se convierte en un
indicador o poste de guía para nuestras vidas
como cristianos. Cuando escuchamos las
Escrituras leídas y expuestas en la iglesia, cuando
nos sumergimos en la lectura y meditación en
ellas, y cuando nos abrimos a la sabiduría de las
iglesias a través de los siglos, encontramos el
misterio de la fe apostólica. Pero para hacer esto,
tenemos que abrirnos en verdad. Esto significa que
no podemos leer las Escrituras, escuchar la
sabiduría de la tradición, o escuchar las enseñanzas
de la iglesia asumiendo que ellas van simplemente
a confirmar nuestras preconcepciones. Detrás de
toda la autoridad en la iglesia y en la vida cristiana
está el misterio de Dios, que inspiró las sagradas
Escrituras y la vida de la iglesia a través de las
edades. Cuando nos abrimos y hacemos vulnerable
al testimonio de la fe apostólica, nos abrimos al
gran misterio de Dios.
Bases Bíblicas
1.10.
El Nuevo Testamento presupone que la herencia de la fe
fue dejada por Cristo a los apóstoles y a la iglesia
primitiva. Todos los libros del Nuevo Testamento, cada
uno a su manera, exhortan a los cristianos a mantener
20
las enseñanzas que recibieron. Corintios I 15: 1-2
“Quiero recordarles, hermanos, la Buena Nueva que les
anuncié. Ustedes la recibieron y perseveran en ella, y
por ella se salvarán si la guardan tal como yo se la
anuncié, a no ser que hayan creído cosas que no son.”
Galatas 1: 6-7, “Me sorprende que ustedes abandonen
tan pronto a Aquél que según la gracia de Cristo los
llamó y se pasen a otro evangelio. Pero no hay otro;
solamente hay personas que tratan de tergiversar al
Evangelio de Cristo y siembran confusión entre
ustedes.” Segunda de Timoteo 1:13-14, “ Toma como
norma la sana doctrina que has oído de mi sobre la fe y
el amor según Cristo Jesús. Conserva el precioso
depósito con la ayuda del Espíritu Santo que habita en
nosotros.”
1.11.
Las tradiciones Católicas y Ortodoxas han insistido en la
conexión estrecha entre las escrituras y las otras
tradiciones (“la Tradición”; vea 1:1) que nos han sido
transmitidas por Cristo y por la primera iglesia. Para
estas iglesias, las escrituras son consideradas la
expresión primaria de la tradición cristiana. El
pasaje de 1 Corintios 15:1-2 (citado en el párrafo
anterior) así como 1 Corintios 11:23-25, son ejemplos
explícitos de “tradiciones” verbales que nos han sido
transmitidas aún desde los tiempos antes de que se
escribieran los libros del Nuevo Testamento. La
segunda carta a los Tesalonicences, capítulo 2:15 hace
claro que las primeras comunidades cristianas tenían
tanto tradiciones orales como escritas: “Por lo tanto
hermanos, manténganse firmes y guarden fielmente las
tradiciones que les enseñamos de palabra o por carta.”
Otro sentido de “tradición” relevante a esto es el hecho
Misterios Cristianos
21
de que fue la primera iglesia cristiana la que estableció
el canon o la lista de libros aceptados oficialmente como
autoridad. Estos libros son los que hoy conocemos
como el Nuevo Testamento. El proceso de la formación
del Canon tomó desde el segundo siglo hasta el cuarto.
1.12.
Las iglesias protestantes en general han mantenido que la
autoridad de la Biblia es válida por sí misma, o sea, que
las escrituras revelan su propia verdad, y que el Espíritu
Santo confirma esa verdad. (Reconocemos que muchas
iglesias Protestantes utilizan credos y confesiones como
formulaciones adecuadas de la fe bíblica). En las
iglesias Fundamentalistas esto ha sido tomado muchas
veces de una manera literal, de manera que ciertos
versículos pueden validar todo el Nuevo Testamento o
aún toda la Biblia. Por ejemplo, en la Segunda carta a
Timoteo 3: 16, encontramos Toda Escritura es inspirada
por Dios y es útil para enseñar, debatir, corregir y guiar
en el bien.” o en Apocalipsis 22: 18 “Yo por mi parte,
advierto a todo el que escuche las palabras proféticas de
este libro: Si alguno se atreve a añadir algo, Dios echará
sobre él todas las plagas descritas en este libro .” Sin
embargo, el entendimiento de que estos versículos
validan la autoridad de toda la Biblia supone que los
libros de la Biblia (o del Nuevo Testamento) fueron
encuadernados todos juntos en sólo volumen cuando
esto no fue así en los primeros siglos cristianos.
22
ENSEÑANZA 2:
EL MISTERIO DE LA DIVINA TRINIDAD
La gran mayoría de las iglesias cristianas
enseñan la naturaleza triuna de un solo Dios
como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, cada
uno de estas personas adorada igualmente y
eternamente como Dios.
Resumen de Enseñanzas
2.1.
Si creemos que hay una base de la fe apostólica
revelada en las Escrituras cristianas, entonces cuál
es el contenido de esa fe? En cierto sentido es el
corazón de la enseñanza cristiana que San Pablo
había recibido tan temprano como desde la década
de los cincuenta del primer siglo:
Que Cristo murió por nuestros pecados,
como dicen las Escrituras;
que fue sepultado;
que resucitó al tercer día
también según las Escrituras
(I Corintios 15:3b-4).
Ésta era la base de los credos cristianos históricos
que han sido recitados a través de los siglos. A
medida que los cristianos hicieron claras sus
enseñanzas centrales, ampliaron este fórmula para
24
explicar su adoración de las tres Personas divinas:
Padre, Hijo y Espíritu Santo.
2.2.
La proposición dada en la tesis para este capítulo
trata de asumir un consenso basado en la
adoración de Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu
Santo de parte de la comunidad cristiana
histórica. En referencia a esta adoración las
iglesias sostienen que el significado central y
distintivo de la fe cristiana radica en el misterio de
la unidad del Dios trino, el misterio de un Dios
revelado como el Padre, el Hijo y el Espíritu
Santo. Desde el cuarto siglo las iglesias han
reconocido que la adoración de las tres "Personas"
de la Trinidad implica su igualdad y eternidad. La
revisión del Credo Niceno del 381 d.C, que hasta
el día de hoy es la declaración más usada de la fe
cristiana, centra esta fe en la divina Trinidad
(véase el Credo Niceno en el apéndice A de este
libro). Las discusiones ecuménicas sobre el asunto
de "confesar la fe apostólica en el día de hoy"
llevadas a cabo en la décadas de los setenta y
ochenta del siglo pasado fueron un intento
desarrollar una declaración contemporánea de la
fe, sin embargo eventualmente re-apropiaron la fe
del Credo Niceno. El documento de la Comisión
sobre Fe y Orden del Concilio Mundial de Iglesias
intitulado Confesando la Unica Fe ofrece un
comentario ecuménico sobre el Credo Niceno,
demostrando la amplia base del consenso que
encontramos en esta enseñanza.
Misterios Cristianos
25
2.3.
Aunque la enseñanza del Credo Niceno sobre la
Trinidad utiliza lenguaje sobre la "sustancia" de
Dios (el Padre y el Hijo son "de la misma
sustancia"), el credo no procuró definir
exactamente quién es Dios. El término “sustancia”
en el credo no era un término técnico o filosófico;
era un término relativamente débil, un modo de
decir que cualquiera que fuera la naturaleza o
materia de Dios, era la misma del Hijo. Las
discusiones ecuménicas han reconocido que el
Credo Niceno no prescribe una sola manera de
entender o mirar a la Trinidad (incluso el Credo no
utiliza la palabra “Trinidad”), sino que fija algunos
parámetros en nuestra comprensión del misterio
divino. Por un lado el credo elimina la creencia
que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son
simplemente uno de una manera tal que sería
inadecuado hablar de ellos como tres Personas
eternas. Por otro lado, el credo elimina la creencia
que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son tan
distintos que sería inadecuada la reverencia de la
unidad de Dios. El credo encuentra lenguaje para
hablar del carácter distintivo de las Personas de la
Trinidad así como de la unidad esencial de Dios.
2.4. Aunque algunas iglesias rechazan el lenguaje técnico
en el que se expresa este consenso de la fe , la
creencia en (y la adoración de) la Trinidad es tan
definitivas parte de la fe cristiana histórica que las
iglesias que rechazan la enseñanza y adoración
trinitariana (tal como las iglesias pentecostales de
la Unidad de Dios, los Unitarianos, los Testigos de
Jehová, y los Mormones) reconocen su distancia
26
de la fe cristiana "histórica". Es decir, ellas pueden
afirmar el haber vuelto a descubrir el significado
"verdadero" de la fe cristiana, pero están claras que
su propia comprensión de la fe cristiana es
diferente a la de las comunidades cristianas
históricas o tradicionales.
2.5.
El misterio de la divina Trinidad también se
convierte en un poste de guía o un indicador en
la vida cristiana. Cuando adoramos al Padre, al
Hijo y al Espíritu Santo, nuestras vidas se van
ajustando a la imagen divina. El Espíritu Santo
hace que nuestras oraciones converjan con la
oración "Abba" que el Hijo dirige al Padre
(Romanos 8:15-17 y 26-27). La Trinidad,
entonces, es el principio de la vida cristiana y el
foco constante de la adoración de la persona
cristiana. La Trinidad se convierte también en el
fin o la meta hacia la cual se dirige la vida
cristiana.
Bases Bíblicas
2.10.
El Antiguo Testamento afirma la unidad de Dios.
Posiblemente no está en ninguna otra parte más claro
que en el Shema (Deuteronomio 6:4-5) y en el primer
mandamiento (Deuteronomio 5:6-7). La fórmula
bautismal trinitariana, "en el Nombre del Padre y del
Hijo y del Espíritu Santo," que se da en Mateo 28:19b
se convirtió en la costumbre universal de la iglesia
antigua, a pesar de existir otras fórmulas bautismales
registradas en los Hechos de los Apóstoles. Algunas
Misterios Cristianos
27
versiones del Nuevo Testamento también tienen la
fórmula que se encuentra en I Juan 5:7. Sin embargo
esta fórmula no aparece en los manuscritos más
antiguos y se cree de una manera bastante extensa que
ella fue una adición posterior. Quizás más significativo
es el hecho de que a través de la literatura del Nuevo
Testamento las Tres Personas son nombradas como
divinas y en estrecha relación, como lo vemos en
Romanos 8:15-17 y 26-27, donde el Espíritu Santo hace
las oraciones de los creyentes una con la oración del
Hijo al Padre ("Abba").
28
ENSEÑANZA 3:
EL MISTERIO DE CRISTO
La gran mayoría de las iglesias cristianas
enseñan la integridad y unidad de la naturaleza
humana y divina de Jesucristo.
Resumen de Enseñanzas
3.1.
La doctrina de la Trinidad, como hemos visto,
incluye la afirmación que Jesucristo es "Dios
verdadero de Dios verdadero, consubstancial con
el Padre." Pero los cristianos también han
afirmado, como elemento esencial de su fe, que
Jesucristo era también un hombre verdadero. Es
decir, el misterio de nuestra salvación abraza el
misterio de la encarnación, Dios viniendo "en la
carne" en la Persona de Jesucristo. Las divisiones
sobre la formulación de esta enseñanza en el siglo
V condujeron a la separación de la Iglesia Asiria
del Oriente, y de las Iglesias Ortodoxas del
Oriente. A pesar de estas diferencias, las
discusiones ecuménicas han tenido el acuerdo
extenso y general (en algunos casos, los acuerdos
formales) que cuando hablamos de Cristo,
debemos encontrar lenguaje que deje bien claro :
a) la integridad de la divinidad y humanidad de
Cristo (es decir, Jesucristo era totalmente Dios, y
totalmente humano, no un compromiso que era
30
solamente en parte divino y en parte humano), y b)
la unidad de lo divino y lo humano (de modo que
lo divino y lo humano en Cristo no eran seres
separados).
3.2.
La formulación afirmada por el Concilio de
Calcedonia (en el año 451), aceptada por la Iglesia
Católica, las iglesias ortodoxas, y la mayoría de las
iglesias protestantes, emplea el lenguaje de "una
Persona en dos naturalezas" (las naturalezas
divinas y humanas). Aunque las Iglesias
Ortodoxas del Oriente no utilizan este lenguaje (en
particular, su tradición doctrinal no habla de "dos
naturalezas" de Cristo), ellas reconocen la
necesidad de hablar de la integridad así como de la
unidad de lo divino y lo humano en Cristo.
Muchas iglesias protestantes evangélicas también
han rechazado el lenguaje de "una Persona en dos
naturalezas" porque ese lenguaje en particular no
es explícitamente bíblico, y porque estos
evangélicos han estado más preocupados de
defender la divinidad de Cristo que algunos
modernistas han negado. Sin embargo, las
enseñanzas evangélicas reconocen típicamente la
humanidad completa del Salvador.
3.3.
El misterio de Cristo ésa estrechamente atado al
misterio de nuestra salvación (véase la enseñanza
4). El obispo africano San Atanasio de Alejandría,
iluminó el misterio de Cristo diciendo que "Cristo
se hizo humano, para que los seres humanos
pudieran hacerse divinos." Era la creencia de los
cristianos antiguos que Cristo vivió todas las
Misterios Cristianos
31
etapas de la vida humana, santificando cada una de
ellas. Así la vida del cristiano, se convierte en una
vida de vivir en Cristo, de manera que aunque
humanos, somos también "participes de la
naturaleza divina" (II Pedro 1:4b).
Bases Bíblicas
3.7.
La discusión sobre las bases bíblicas de la humanidad y
la divinidad de Cristo se enfocó en la práctica de
algunos Cristianos de la antigüedad de “dividir los
dichos” y acciones de Jesús en dos categorías: los
dichos y acciones que implicaban un poder e identidad
divinos, y los dichos y acciones que expresaban
limitaciones humanas o una identificación más general
con la humanidad. Los milagros de Jesús , algunos de
sus dichos tales como “tus pecados te son perdonados”
(Marcos 2:5b, cf. Mateo 9:2b, Lucas 17:20b), la
transfiguración (Mateo 17:1-13, Marcos 9:2-13, Lucas
9:28-36; cf. II Pedro 1:16-18) y la resurrección de entre
los muertos son señales de su divino poder e identidad.
Por otro lado, los pasajes bíblicos que hablan del
deshojamiento de Cristo (Filipenses 2:5-11), su pobreza
(II Corintios 2:9), su miedo e incertidumbre en la pasión
(Juan 12:27-28), y su sufrimiento y muerte se entienden
como la revelación de la humanidad de Cristo.
3.8.
En algunos casos el Nuevo Testamento habla del misterio
de la humanidad y divinidad de Cristo como uno solo.
En el prólogo del Evangelio de San Juan, Cristo es
descrito como la divina figura del Verbo que existía
antes de la creación con Dios, y quien a pesar de eso se
hizo carne (Juan 1:1-14). El pasaje de Filipenses citado
32
arriba comienza hablando de Cristo, quien a pesar de ser
Dios no reparó en despojarse de su divinidad tomando
la forma de esclavo (Filipenses 2:6-7). De una manera
similar, la carta a los Hebreos comienza hablando del
Hijo a quien (Dios) designó heredero de todas las cosas,
y a través de quien creó toda la creación. El es el reflejo
de la gloria de Dios y la marca exacta de Dios (Hebreos
1:2b-3a y de una manera más general Hebreos 1:1-2:4),
dice que Cristo se convirtió en siervo (Hebreos 2:5-18).
ENSEÑANZA 4:
EL MISTERIO DE LA SALVACIÓN
La gran mayoría de las iglesias cristianas
enseñan que debido a la condición caída de la
humanidad, la salvación humana depende de la
gracia de Dios. El consenso general es que la
salvación humana normalmente viene a través
de la fe explícita en Cristo, que la salvación no
es posible cuando los seres humanos rechazan la
fe en Cristo, y que los buenas obran son un
resultado de la salvación como frutos de la fe en
Cristo.
Resumen de Enseñanzas
4.1.
La reforma protestante provocó una controversia
amarga sobre los asuntos de la naturaleza humana
y la salvación. Los protestantes insistían en la
soberanía de la gracia divina en la obra de
salvación, y los católicos insistían en la necesidad
de una respuesta humana fiel, que incluía buenas
intenciones y obras surgidas de la fe. Las
discusiones
ecuménicas
subsecuentes
han
clarificado que las objeciones rigurosas de Lutero
al catolicismo no se deben entender como una
condenación total del conjunto de la fe católica,
pero eran dirigidas a una forma muy particular del
34
catolicismo medieval. Las discusiones bilaterales
entre luteranos y católicos dieron lugar a la
adopción de una "Declaración Común sobre la
Justificación" en Octubre 31 de 1999 d.C. En
discusiones ecuménicas a través del siglo XX el
diálogo entre los católicos y los protestantes se
expandió para abarcar tanto las preocupaciones de
las personas cristianas ortodoxas, como la de los
cristianos evangélicos conservadores. Dado las
diferencias amplias que existen en el
entendimiento de la salvación humana y las
maneras en las cuales los seres humanos reciben la
salvación, sería muy difícil decir que hay un
consenso fuerte en estés asuntos. Sin embargo, las
discusiones ecuménicas han revelado que dentro
de este tema hay algunas áreas de consenso, que
necesitan ser indicadas cuidadosamente.
4.2. En primer lugar, las iglesias están de acuerdo que
debido a la condición caída de la humanidad, no
podemos salvarnos, y que nuestra salvación
depende de la gracia de Dios. Esto, por supuesto,
no resuelve los asuntos tradicionalmente divisivos
sobre la predestinación y la elección, o el asunto de
la disponibilidad de la salvación a cada persona,
pero clarifica por lo menos que la salvación
depende de la gracia divina, y las declaraciones
ecuménicas han afirmado casi unánimemente esto.
En segundo lugar, decimos que la salvación viene
"normalmente" por la fe explícita en Cristo. La
expresión "normalmente" reconoce la creencia
sostenida por los ortodoxos, católicos, y muchos
protestantes que por medio del bautismo los
Misterios Cristianos
35
infantes (y otras personas incapaces de expresar su
fe) son justificados y reciben el nuevo nacimiento
en Cristo. En estas tradiciones, al bautismo infantil
le sigue la etapa de la catequesis (entrenamiento) y
fe explícita (véase la enseñanza de 6, en bautismo).
La frase siguiente hace clara la creencia que el
rechazo explícito de Cristo trae la condenación y la
separación eterna de Dios. Finalmente, nuestra
declaración expresa el consenso extenso que las
buenas obras deben ser producto de la fe en Cristo.
4.3.
Las discusiones ecuménicas han revelado que en el
pensamiento del misterio de la salvación, los
cristianos tienen que lidiar con muchas creencias
paradójicas. Por un lado, la salvación es la obra
de Dios, y no podemos usurpar el papel de Dios en
la salvación. Por el otro, la salvación implica la
totalidad de quiénes somos como seres humanos,
con cada parte de nuestras vidas tomadas y
santificadas en el proceso de la salvación. Por un
lado, la salvación es intensamente personal, porque
implica la base misma de quiénes somos como
humanos. Por otro lado, nunca funciona aparte de
la comunidad cristiana, en donde recibimos la
gracia divina disponible por los sacramentos y por
la adoración de la iglesia. Por un lado, la salvación
depende de la fe en Cristo. Por el otro, conduce
siempre a las buenas obras motivadas por la gracia
divina.
36
Bases Bíblicas
4.12.
Uno de los temas constantes del Nuevo Testamento es la
necesidad de la gracia divina. Esto quizás se manifiesta
bien claro en las cartas de San Pablo, donde en
secciones largas describe la condición caída de la
humanidad (Romanos 1:18-3:20). Las cartas de San
Pablo también insisten en el papel central de la fe en la
salvación, a veces en contraste con "las obras" o "obras
de la ley" (Romanos 1:16-17 y 3:21-31; véase Gálatas
2:15-3:14). Estos pasajes se han puesto en contraste a
veces con la insistencia de Santiago en el papel de las
buenas obras (incluso en el contraste de "fe solamente,"
véase Santiago 2:14-26), pero tanto Pablo como
Santiago insisten en la fe y en las obras (Romanos
6:15-23, donde la fe conduce a la santificación y a la
nueva vida en Cristo). La enseñanza sobre la
predestinación estaba basada no solamente en el
término mismo (Romanos 8:29-30; sino que el asunto
era si el significado era "predeterminado" o "previsto"),
pero especialmente en la larga discusión de San Pablo
sobre el papel de Israel (Romanos 9-11) cuando se
entendió que a lo que se refería era que Dios elegía a las
personas, hombres y mujeres, que El escogía para la
salvación (o la condenación). En algunos casos,
enseñanzas como estas fueron disputadas en base de las
interpretaciones de otros pasajes bíblicos tales como
Apocalipsis 13:8, donde sobrevino una controversia
sobre si la expresión "desde la creación del mundo"
tenía que ver con la frase "todos aquellos cuyos
nombres no están escritos desde la creación del
mundo..." (la versión Latinoamérica 2002) que
implicaba la predestinación, o si se relacionaba más
Misterios Cristianos
37
bien al "Cordero degollado desde la creación del
mundo," refiriéndose al sacrificio eterno de Cristo.
38
ENSEÑANZA 5:
EL MISTERIO DE LA IGLESIA
La gran mayoría de las iglesias cristianas
enseñan que la iglesia es constituida por los que
han creído en Cristo a través de todos los siglos,
entre los cuales se predica Cristo y se
administra los sacramentos. Las personas
quienes hacen el carácter de Cristo visible al
mundo a través de su fiel proclamación y
práctica de los sacramentos. El movimiento
ecuménico intenta hacer visible la unidad
esencial de la iglesia y sanar sus divisiones.
Enseñanzas Comunes
5.1.
A medida que las iglesias han crecido en la unidad,
ha llegado a ser cada vez más importante entender
la naturaleza de la iglesia misma. La Iglesia
Católica y tradiciones ortodoxas tienden ver la
iglesia como una muestra sacramental o
"misteriosa" de la presencia de Cristo: la iglesia es
"el cuerpo de Cristo," el lugar en este mundo
donde está manifesta la presencia mística de
Cristo. Mantienen que la unidad esencial de la
iglesia nunca se ha perdido y que ellas, en alguna
manera, encarnan esa unidad: una iglesia fundada
por Jesucristo. La iglesia entonces, por su misma
naturaleza, tiene un carácter sagrado. Las palabras
40
del Credo Niceno (véase el apéndice A de este
libro) sostienen que la iglesia es una, santa,
católica (universal y conteniendo la plenitud del
evangelio), y apostólica. Las iglesias protestantes
han sido mucho más sensibles a las fallas de las
iglesias a través de la historia, y típicamente
encuentran más difícil discernir el carácter sagrado
de la iglesia. La iglesia, los protestantes dicen, está
siempre en necesidad de reforma (ecclesia semper
reformanda). Las definiciones protestantes clásicas
de la iglesia enfatizan tres o cuatro cualidades: la
iglesia es constituida por la fe, por la predicación
del evangelio, y por el uso apropiado de los
sacramentos; a estas tres cualidades la tradición
reformada ha agregado históricamente la necesidad
de la disciplina en la comunidad cristiana. Las
definiciones evangélicas conservadoras sobre la
iglesia mantienen a menudo que la iglesia es
simplemente la comunión de creyentes.
5.2.
El movimiento ecuménico ha ayudado a que las
personas cristianas se den cuenta que muchas de
estas diferentes interpretaciones de la iglesia no
son mutuamente exclusivas. Todos reconocen
que necesitamos lenguaje apropiado para describir
el carácter sagrado de la comunidad cristiana
prevista por Dios, y que también necesitamos
lenguaje para describir las comunidades cristianas
que no han podido cumplir la voluntad de Dios y
están en necesidad de reforma. La declaración
dada arriba reconoce el énfasis protestante de la fe,
la predicación, y los sacramentos, pero va más allá
Misterios Cristianos
41
a afirmar que en estos mismos actos el "carácter" o
la marca de Cristo se hace visible al mundo.
5.3.
El movimiento ecuménico, especialmente en la
forma "conciliar" del Concilio Mundial de Iglesias
y los consejos nacionales y regionales, se han
preocupado de una manera especial por el asunto
de hacer visible la unidad de la iglesia en Cristo.
La oración que concluye la declaración de arriba
reconoce esta preocupación constante. Durante el
movimiento ecuménico del siglo XX, se
discutieron muchos modelos. El modelo de la
unión orgánica contemplaba una estructura más o
menos uniforme de la iglesia que demostraría la
unidad de las iglesias. El modelo de la comunión
conciliar local o regional preveía una estructura
más diversa de la iglesia con una unidad más
fuerte en los niveles regionales o nacionales. El
modelo de koinonia prevé una forma compleja de
unidad basada en convenios o acuerdos entre las
iglesias que no eliminan la posibilidad de unión
orgánica, pero insiste en los elementos tales como
el reconocimiento mutuo de sacramentos y de los
ministerios y en estructuras comunes para hacer
decisiones en las iglesias. Muchos de estos
modelos de la unidad cristiana se presentan en el
documento de la Comisión de Fe y Constitución
del Concilio Mundial de Iglesias, "La Naturaleza y
Unidad de la Iglesia."
42
Bases Bíblicas
5.15.
El Nuevo Testamento usa muchos términos específicos
para la comunidad cristiana que reflejan una
comprensión muy temprana de la comunidad como
muestra de la era mesiánica. La misma palabra
traducida como “la iglesia" (ekklesia; véase Mateo
16:18 y 18:17, Hechos 2:47, 5:11 y en muchos otros
lugares) se refiere a las personas que "han sido
llamadas" al oir la proclamación acerca del Messias. De
manera similar, las expresiones tales como "los santos"
(en el saludo que San Pablo usa a menudo en sus cartas,
por ejemplo Romanos 1:7, I Corintios 1:2) o "los
elegidos" (Mateo 24:31, Romanos 8:33) implican una
comunidad de los que "han sido apartados" o de los
"santos," una comunidad de las personas "elegidas" por
Dios. Para el tiempo del Apóstol Pablo, el término
"iglesia" también denotaba la comunidad cristiana que
se extendía a través del mundo, así leemos en Gálatas
1:13, "perseguía a la Iglesia de Dios." Pablo también
desarrolló imágenes orgánicas que ayudaban a explicar
la unidad de la iglesia, así que él se refiere a la iglesia
como "el cuerpo de Cristo" I Corintios 12:12-31; véase
Efesios 4:1-16. La imagen de la iglesia más temprana de
los Hechos de los Apóstoles es una imagen de una
comunidad unida en oración, comunión, enseñanza, y
proclamación, compartiendo sus bienes materiales los
unos con los otros. (Hechos 2:43-47).
5.16. El reconocimiento de San Pablo de "diferentes dones"
(carismas) en la comunidad cristiana (I Corintios 12-14,
véase Romanos 12:4-8 y Efesios 4:11-13) inició el
Misterios Cristianos
43
desarrollo de ministerios particulares en la comunidad
cristiana primitiva. La literatura más reciente del Nuevo
Testamento habla de "viudas," de los "diáconos," los
"presbiteros" y los "obispos," aunque no está claro que
los ministerios de los "presbiteros" y los "obispos" eran
distintos en los períodos más tempranos (I Timoteo
3:1-13 y 5:9-22; Tito 1:5-9).
44
ENSEÑANZA 6:
EL MISTERIO DE LA INICIACIÓN CRISTIANA
La gran mayoría de las iglesias cristianas
enseñan que el bautismo es el acto designado
por Cristo por que se incorporen los hombres y
las mujeres en la comunión de la iglesia. Hay
acuerdo general, por otra parte, en que el
bautismo es un elemento esencial en el proceso
total de la iniciación cristiana, que debe incluir
el entrenamiento en la fe y el compromiso
personal a Cristo y a la comunidad cristiana. El
movimiento ecuménico busca el reconocimiento
mutuo de bautismos entre las iglesias cristianas.
Resumen de Enseñanzas
6.1.
Con muy pocas excepciones (el Ejército de
Salvación, la Sociedad de los Amigos, y algunas
iglesias pentecostales indígenas africanas), las
comunidades cristianas practican el bautismo
usando el agua como la muestra de la entrada a
la comunidad cristiana. Hay diferencias
significativas sobre qué constituye un bautismo
válido ( el asunto del bautismo infantil en contraste
con el bautismo de los creyentes adultos, y sobre la
relación del bautismo a la salvación en Cristo, pero
46
por lo menos hay un acuerdo general sobre la
práctica del bautismo como el medio por el cual se
incorporan las personas a la comunión de la
iglesia. Por otra parte, el documento Bautismo
Eucaristía y Ministerio de la Comisión de Fe y
Orden del Concilio Mundial de Iglesias indica una
tendencia cada vez mayor en el movimiento
ecuménico a considerar el bautismo del adulto
creyente como el bautismo teológica y
bíblicamente normativo (aunque éste no elimina la
práctica continuada del bautismo infantil) y ver la
inmersión como la forma preferida de bautismo (y
otra vez, esto no elimina el uso continuado de otras
formas).
6.2.
Uno de los asuntos más divisivos entre las
comunidades cristianas es la relación que existe
entre el rito del bautismo y la salvación del
cristiano. Las iglesias ortodoxas, la católica, y las
iglesias protestantes tradicionales (y muchas
personas en las conservadoras Iglesias de Cristo)
entienden que el bautismo es el medio por el cual
las personas renacen en Cristo y son justificadas.
Los evangélicos conservadores entienden que el
bautismo es una signo exterior apropiado del
nuevo nacimiento y justificación, pero no es el
medio a ellos. Los estudios ecuménicos de la
adoración cristiana (estudios litúrgicos) y de la
formación de la fe cristiana (estudios catequéticos)
nos han ayudado a entender diferentes los patrones
de "iniciación cristiana" que se han desarrollado en
las iglesias, incluyendo:
Misterios Cristianos
47
a) el patrón del bautismo, la unción y la
primera comunión seguidos por la
instrucción en la fe (típico de iglesias
ortodoxas y las iglesias ortodoxas del oriente),
b) el patrón del bautismo, seguido por la
instrucción en la fe, la primera comunión, y
la confirmación (no necesariamente en ese
orden; este patrón es típico de la Iglesia
Católica y las iglesias tradicionales
protestantes), y
c) el patrón de la conversión personal
seguido por la instrucción en la fe, el
bautismo y la comunión (el patrón típico de
iglesias evangélicas conservadoras, incluyendo
iglesias anabaptistas, bautistas, y las iglesias
restauracionistas).
Así, aunque no es posible indicar un consenso
entre las iglesias referentes a la relación exacta
entre el bautismo y salvación, es posible indicar
que hay un reconocimiento cada vez mayor que el
bautismo es una parte central del proceso total
de la iniciación cristiana, por medio del cual las
personas vienen a la fe y son integradas en la
comunidad cristiana.
6.3.
El hecho de que muchas iglesias cristianas no
reconocen el bautismo realizado en otras iglesias
cristianas es una de las muestras más visibles de la
división de las iglesias. El bautismo debe ser una
muestra de unidad: "un solo Señor, una sola fe, un
solo bautismo" (Efesios 4:5), o en las palabras del
48
Credo Niceno, "un solo bautismo para el perdón de
los pecados." Por esta razón, una de las metas
más consistente del movimiento ecuménico ha
sido el reconocimiento mutuo de bautismos
entre las iglesias. Esto no significa que todas las
iglesias van a practicas el bautismo de niños; pero
pudiera significar que las iglesias que solamente
practican el bautismo de los creyentes reconozcan
los bautismos infantiles realizados en otras
iglesias. Pudiera significar también que en algún
momento las tradiciones e iglesias que han
practicado el bautismo infantil confiesen que el
bautismo del adulto es por lo menos
teológicamente normativo, si no normativo en la
práctica.
6.4.
Como la gran muestra de la iniciación cristiana, el
bautismo está atado al misterio del peregrinaje
cristiano. Para casi todos los cristianos (las únicas
excepciones son el Ejército de Salvación y los
Cuáqueros), el bautismo inicia la vida cristiana, y
marca la entrada a la comunidad de la fe. Para
algunas iglesias cristianas, la iniciación incluye
también la confirmación (o “crismación” en las
Iglesias Ortodoxas) y la “Primera Comunión.”
Para las tradiciones que creen en la relación
estrecha entre el bautismo y la salvación, el
recuerdo del bautismo se convierte en una parte
central de su espiritualidad; de ahí la costumbre de
muchos católicos de sumergir sus dedos en agua al
entrar a la iglesia, y de hacer la señal de la cruz ,
siendo ambos actos recordatorios de la gracia del
bautismo. Aún para las personas que cuestionan la
Misterios Cristianos
49
relación cercana entre el bautismo y la salvación,
el bautismo es la marca distintiva del dicipulado
cristiano.
Bases Bíblicas
6.9. El bautismo cristiano fue precedido por la predicación del
bautismo asociado con arrepentimiento de San Juan
Bautista: Mateo 3:1-12, Marcos 1:2-8, Lucas 3:1-20. El
mismo bautismo de Cristo por Juan se hizo constar en
los evangelios: Mateo 3:13-17, Marcos 1:9-11, Lucas
3:21-22, Juan 1:29-34. El mandamiento de Cristo de
bautizar, tomado generalmente como la institución del
sacramento, se encuentra en Mateo 28:19. La creencia
en el efecto salvífico del bautismo se basa en pasajes del
Nuevo Testamento tales como Marcos 16:16, “el que
crea y se bautice, se salvará; el que se niegue a creer
será condenado" (aunque este versículo no aparece en
los manuscritos mas antiguos de Marcos) y I Pedro
3:21," el bautismo, que ahora los salva, pues no se trata
de limpieza corporal, sino que se pide a Dios una
renovación interior por medio de la resurrección de
Cristo Jesús."; véase la declaración en el Credo Niceno,
"confesamos un solo bautismo para el perdón de los
pecados." El bautismo de los creyentes maduros
(adultos) es el único patrón claramente atestiguado en el
Nuevo Testamento (por ejemplo, los muchos relatos de
bautismos en el Libro de los Hechos de los Apóstoles),
aunque los abogados del bautismo infantil apelan a los
bautismos de familias completas registrados en Hechos
16:15 y 33. En el día de hoy existe un extenso acuerdo
(a pesar de discusiones vociferantes del pasado) que los
relatos del Nuevo Testamento sobre el bautismo
50
describen la inmersión como el modo normativo,
aunque alguna de la literatura más reciente (tal como el
texto Didache del segundo siglo) permite otras formas
de bautismo aunque se prefiere la inmersión.
ENSEÑANZA 7:
EL MISTERIO DE LA EUCARISTÍA
La gran mayoría de las iglesias cristianas
enseñan que la eucaristía es el acto mandado
por Cristo por medio del cual la obra salvadora
de Cristo se mantiene constante en la memoria
de la iglesia y el medio por el cual de una
manera única se celebra la unidad de la iglesia
en Cristo y con Cristo. El movimiento
ecuménico busca la unidad de las iglesias en
una comunión visible y eucarística.
Resumen de Enseñanzas:
7.1.
Desde los tiempos antiguos, la eucaristía ha sido el
acto central semanal de la adoración cristiana y
así lo sigue siendo para la gran mayoría de los
cristianos (incluyendo los católicos, ortodoxos,
ortodoxos del oriente, y las iglesias de la tradición
norteamericana Restauracionista). El énfasis
protestante en la predicación de la palabra
desplazó la eucaristía semanal, aunque la tendencia
ecuménica cada vez mayor busca la restauración
de la eucaristía semanal o por lo menos más
frecuente en las iglesias protestantes. Los términos
que se usan para la eucaristía son diversos: las
iglesias con la liturgia siria hablan de ella como el
52
“Qorbana sagrado,” las iglesias ortodoxas y
ortodoxas del oriente lo llaman la "liturgia divina,"
Los católicos la llaman la "misa," y los
protestantes tienden a llamarla la "santa comunión"
o la "Cena del Señor."
7.2.
Aunque existen diferencias críticas sobre el
significado y práctica de la eucaristía que dividen
las tradiciones cristianas, la tesis dada arriba
reconoce algunas bases comunes compartidas
por las iglesias: a) en general estamos de acuerdo
que la eucaristía es un rito específicamente
cristiano en el cual recordamos el sacrificio de
Cristo, y b) en general estamos de acuerdo que la
eucaristía representa nuestra “hermandad” o
"comunión" (ambos términos son traducciones de
la palabra griega koinonia) en Cristo. Hay una
diferencia notable en la manera como entendemos
la presencia de Cristo en la eucaristía, aunque
todos estamos de acuerdo que de alguna manera
Cristo siempre está presente (aún si se toma en el
sentido que Cristo está presente siempre cuando
"dos o tres están reunidos" en su nombre; Mateo
18:20). Discusiones ecuménicas más recientes tal y
como se muestra en el documento Bautismo,
Eucaristía Ministerio llaman a las personas
cristianas a reconocer que existe una amplia gama
de significados de la eucaristía, incluyendo el
entendimiento de la la eucaristía como la comida
del reino, y como la total realización o
cumplimiento del sacrificio de Cristo.
Misterios Cristianos
53
7.3.
Una de las metas más consistentes del movimiento
ecuménico ha sido el reconocimiento mutuo de la
eucaristía y la unión eventual de las personas
cristianas en una comunión visible eucarística.
Esto no quiere decir necesariamente uniformidad
en la estructura de la iglesia o en sus formas de
alabanza, sino que reconoceríamos la validez de la
eucaristía de todos los grupos y que nos
admitiríamos los unos a los otros a la Eucaristía de
nuestras iglesias como muestra de la unidad en
Cristo. Aunque la tradición de algunas iglesias se
practica la comunión “abierta” a la cual todas las
personas creyentes son invitadas, otras iglesias
insisten que la eucaristía es una muestra de la
unidad en Cristo, pero no es un medio para esa
unidad, es decir, la hermandad u "hospitalidad" de
la eucaristía no puede ser extendida a todos los
grupos hasta que no haya un acuerdo más genuino
entre las iglesias. Sin embargo, muchas de las
iglesias que no extienden la hospitalidad de la
Eucaristía a las personas de otras iglesias
comparten la meta de una comunión visible
eucarística (es decir, una comunión evidente no
sólo dentro de las iglesias sino a todo el mundo).
7.4.
El misterio de la eucaristía ha desempeñado un
papel central en la espiritualidad cristiana. La
herencia Cristiana en su sabiduría afirma que sea
cual fuere la forma en que explicamos la presencia
de Cristo en la Santa Cena, siempre encontramos
al Señor resucitado en ese acto que es uno de los
mayores actos distintivo cristiano. El hecho de que
las personas cristianas han sido divididas
54
seriamente sobre este tema de si podemos extender
la eucaristía los unos a otros y cómo hacerlo,
quiere decir que en un sentido la Eucaristía define
la comunidad Cristiana: estar "en comunión" con
otras personas significa que las reconocemos como
personas que comparten la plenitud de la fe
Cristiana. Es fascinante que este significado de la
Cena del Señor como definición de la comunidad
Cristiana se comparte desde las iglesias más
tradicionales (iglesias ortodoxas y católicas) hasta
las más evangélicas (por ejemplo las iglesias
pentecostales y las bautistas). El misterio de la
eucaristía está unido al gran misterio de Cristo.
Bases Bíblicas
7.7.
La institución de la Eucaristía se narra en I Corintios
11:23-34, Mateo 26:26-30, Marcos 14:22-26, y Lucas
22:14-23. El término "eucaristía" se deriva del verbo
griego que se usaba para la expresión "dar acción de
gracias" que aparece en cada uno de estos relatos. San
Pablo se refiere a él como "la Cena del Señor " en I
Corintios 11:20. El asunto de la presencia de Cristo en
la eucaristía fue disputada en los tiempos de la Reforma
Protestante en base de la palabra "es" en las palabras de
institución de Cristo, "Este es mi cuerpo...". Lutero
argüía que el término debía de ser tomado literalmente
como la presencia corporal de Cristo; Zwinglio decía
que la palabra en este caso era una referencia simbólica,
paralela a las ocasiones cuando Jesús dijo, "yo soy la
vid," etc. Las discusiones sobre la hospitalidad
eucarística (extender la comunión a personas de otras
denominaciones) se basa en versículos tales como I
Misterios Cristianos
55
Corintios 11:27-34, donde se habla de los que participan
“indignamente."
`
56
ENSEÑANZA 8:
EL MISTERIO DE LA VIDA CRISTIANA
La gran mayoría de las iglesias cristianas están
de acuerdo que la vida moral debe ser dirigida
por los grandes mandamientos de amar a Dios y
al prójimo, y por los diez mandamientos de las
Escrituras hebreas. Estos grupos también están
de acuerdo que la vida cristiana requiere la
adoración regular en una comunidad cristiana
además de la oración privada y las buenas
obras basadas en la fe cristiana.
Resumen de Enseñanzas
8.1.
Es importante finalmente indicar qué consenso
puede existir entre las tradiciones cristianas
divididas en relación a la moralidad cristiana.
Los asuntos morales han sido una fuente
significativa de la división cristiana. A pesar de
esto, hay puntos éticos donde las tradiciones
cristianas comparten cosas en común. Como
sugiere la declaración arriba, todos estamos de
acuerdo en seguir los grandes mandamientos
enseñados por Cristo, de amar a Dios y a nuestro
prójimo (Mateo 22:34-40; Marcar 12:28-34; Lucas
10:25-28). Jesús entendía que el amor a Dios y al
prójimo suplía la motivación por medio de la cual
58
los seres humanos pueden satisfacer todos los
mandamientos de Dios: "Toda la ley y los Profetas
se fundamentan en estos dos mandamientos"
(Mateo 22:40). Las iglesias cristianas, en sus
catecismos, liturgias y predicación, han enseñado
constantemente los diez mandamientos de las
Escrituras hebreas (el Antiguo Testamento: Éxodo
20:1-7, Deuteronomio 5:6-21) como la guía
infalible para la moralidad cristiana, aunque hay
diferencias entre las tradiciones cristianas en
relación a la enumeración de los mandamientos. A
continuación ofrecemos un resumen abreviado de
los diez mandamientos, siguiendo la enumeración
utilizada por las iglesias ortodoxas, anglicanas, y
reformadas (vea el cuadro de abajo en párrafo 8.4
en el formato extendido para las enumeraciones
diferentes de los mandamientos):
1
2
3
4
5
6
No tendrás otros dioses.
No te harás imágenes delante de mi.
No tomarás el nombre del Señor en
vano .
Acuérdate del día de reposo para
santificarlo.
Honrarás a tu padre y a tu madre.
No matarás.
7
8
No cometerás adulterio.
No robarás.
9 No dirás falso testimonio.
10 ! No codiciarás.
Misterios Cristianos
59
8.2.
Por otra parte, aunque no se indica siempre como
cuestión de doctrina, las iglesias han compartido
una expectativa constante de que los cristianos
deben participar regularmente en la adoración
de sus iglesias, así como de practicar la oración
familiar y la oración privada. Todas las
tradiciones cristianas están de acuerdo que los
cristianos deben seguir las enseñanzas y el ejemplo
de Cristo sirviendo a otras personas y haciendo lo
bueno en todo lo posible, siempre teniendo
cuidado de entender que nuestras buenas obras
fluyen de la energía y la gracia de Dios y de
nuestra fe en Cristo.
8.3.
El punto que acabamos de discutir nos da la
oportunidad de alcanzar una comprensión más
profunda del misterio de la vida cristiana. La vida
cristiana no se puede considerar una aburrida
rutina de evitar hoscamente el mal y el hacer el
bien. La tradición cristiana enseña que la gracia
divina es la que nos puede cambiar, de modo que
el poder de hacer el bien y evitar el mal viene no
de nosotros mismos sino de un poder mucho
mayor: la vida cristiana es motivada por la
energía de la gracia divina. El testimonio de los
santos y santas a través de las generaciones ha sido
que, aún cuando ellos no podían hacer el bien o a
evitar el mal por ellos mismos, encontraron el
poder de la gracia que los sostenía y les ayudaba a
hacer lo que el Señor requería.
60
Bases Bíblicas
8.9.
El gran mandamiento fue dado por el Salvador en Mateo
22:34-40; Marcos 12:28-34; Lucas 10:25-28. Los diez
mandamientos (véase la tabla arriba) aparecen en el
Éxodo 20:1-7 y en Deuteronomio 5:6-21. Aunque el
pasaje de Gálatas 6:17 ("Por eso, salgan de en medio de
ellos y apártense, dice el Señor") no se refiere
explícitamente al servicio militar o al servicio en el
gobierno civil, se ha tomado a menudo como una
indicación de que los cristianos deben separarse de todo
lo que puede desviarlos de su primera lealtad a Cristo.
La bendición de la vida célibe se basa en el ejemplo de
la misma vida de Cristo, y en pasajes tales como Mateo
19:12. La prohibición contra la práctica homosexual se
basa a menudo en Romanos 1:24-27. Las restricciones
contra el aborto se basan frecuentemente en pasajes de
las Escrituras tales como el Salmo 139:13, "Pues eres tú
quien formó mis riñones, quien me tejió en el seno de
mi madre” (tomado como un reconocimiento y
bendición del valor de la vida humana desde antes de
nacer).
APÉNDICE A:
EL CREDO NICENO
En vista de que el “Credo de los Apóstoles" se ha utilizado
solamente en el cristianismo occidental (y su presente forma data
alrededor del siglo VIII d.C.), el Credo Niceno es la declaración
doctrinal cristiana más usada. El texto dado aquí es el credo de
Nicea (325 d.C,) según fue revisado por el primer Concilio de
Constantinopla (en el año 381 d.C), y referido más técnicamente
como el "Credo Niceno-Constantinopolitano." La traducción
dada aquí es del Libro de Oración Común: Administración de los
Sacramentos y otros Ritos y Ceremonias de la Iglesia: junto con
el Salterio o Salmos de David. Conforme al uso de La Iglesia
Episcopal (1989: Church Pension Fund). Para ayudar la lectura
del mismo, el Concilio Mundial de Iglesias (WCC) ofreció en
ese estudio palabras en paréntesis. Los lectores y lectoras deben
notar que la iglesia histórica occidental, tanto la Católica como la
Protestante, declara en la última sección del credo que el Espíritu
Santo "procede del Padre y del Hijo" (véase “Divisiones de las
Tradiciones Cristianas” párrafo B.6).
Creemos en un solo Dios,
Padre todopoderoso,
Creador de cielo y tierra,
de todo lo visible e invisible.
Creemos en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padres antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
62
Dios verdadero de Dios verdadero
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza que el Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros
y por nuestra salvación
bajó del cielo:
por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre.
Por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato:
padeció y fue sepultado.
Resucitó al tercer día, según las Escrituras,
subió al cielo
y está sentado a la derecha del Padre.
De nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.
Creemos en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre [y del Hijo],
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creemos en la Iglesia,
que es una, santa, católica y apostólica.
Reconocemos un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.
Esperamos la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro. Amén.
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