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QUE REFORMA EL ARTÍCULO 66 DEL CÓDIGO NACIONAL DE PROCEDIMIENTOS PENALES, A
CARGO DE LA DIPUTADA BLANCA MARGARITA CUATA DOMÍNGUEZ, DEL GRUPO
PARLAMENTARIO DE MORENA
Blanca Margarita Cuata Domínguez, integrante de la LXIII Legislatura del Congreso de la Unión y del Grupo
Parlamentario de Morena, con fundamento en los artículos 71, fracción II, de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, así como en el artículo 6, fracción I, del Reglamento de la Cámara de Diputados,
somete a consideración del pleno de esta honorable asamblea la presente iniciativa con proyecto de decreto por el
que se reforma el artículo 66 del Código Nacional de Procedimientos Penales, al tenor de la siguiente
Exposición de Motivos
El derecho a una defensa adecuada no es una institución novedosa, ni mucho menos un ingrediente esencial o
exclusivo del sistema penal acusatorio, pues al analizar el contenido de la reforma constitucional de 2008, se
concluye que dicha defensa, fue regulada en el texto constitucional, únicamente se modificó para determinarse que
ésta sólo cumple su objetivo cuando se lleva a cabo por un abogado, y no por persona de confianza; motivo por el
cual su entrada en vigor es conforme al artículo primero transitorio, es decir, al día siguiente de su publicación y,
por consecuencia, debe aplicar en beneficio de todos los indiciados, procesados o sentenciados.
Así, con la reforma quedó definitivamente conformado el derecho a contar con una debida asistencia jurídica, que
tiene toda persona acusada de una infracción penal, estableciéndose así en el artículo 20 apartado B. fracción VIII
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, cito:
Artículo 20. El proceso penal será acusatorio y oral. Se regirá por los principios de publicidad, contradicción,
concentración, continuidad e inmediación.
A. ....
I a X...
B. De los derechos de toda persona imputada:...
I a VII...
VIII. Tendrá derecho a una defensa adecuada por abogado, al cual elegirá libremente incluso desde el
momento de su detención. Si no quiere o no puede nombrar un abogado, después de haber sido requerido
para hacerlo, el juez le designará un defensor público. También tendrá derecho a que su defensor comparezca
en todos los actos del proceso y éste tendrá obligación de hacerlo cuantas veces se le requiera, y...
Lo anterior, ya que sólo un profesional del derecho cuenta con la formación técnica para orientar a la persona
detenida o sujeta a proceso.
Por tanto, el derecho a la defensa deviene en un derecho fundamental reconocido como ya se dijo por nuestra
Constitución y se encuentra plasmado en diversos tratados internacionales de los que formamos parte como la
Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de la Naciones Unidas en su
Resolución 217 (III) el 10 de diciembre de 1948, que establece:
Artículo 10
Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un
tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de
cualquier acusación contra ella en materia penal. 1
Artículo 11
1. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su
culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías
necesarias para su defensa.
2. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el
Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la
comisión del delito.2
Lo anterior, constituye un derecho fundamental irrenunciable, ya que justamente la defensa de los derechos del
individuo imputado de algún delito en materia penal se debe concebir a través de un profesional del derecho
(abogado).
Por su parte, la Convención Americana Sobre Derechos Humanos, Pacto de San José de Costa Rica, establece en
su artículo 8º lo siguiente:
Artículo 8. Garantías Judiciales
1. Toda persona tiene derecho a ser oída, con las debidas garantías y dentro de un plazo razonable, por un juez o
tribunal competente, independiente e imparcial, establecido con anterioridad por la ley, en la sustanciación de
cualquier acusación penal formulada contra ella, o para la determinación de sus derechos y obligaciones de
orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro carácter.
2. Toda persona inculpada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se establezca
legalmente su culpabilidad. Durante el proceso, toda persona tiene derecho, en plena igualdad, a las siguientes
garantías mínimas:
a) derecho del inculpado de ser asistido gratuitamente por el traductor o intérprete, si no comprende o no habla el
idioma del juzgado o tribunal;
b) comunicación previa y detallada al inculpado de la acusación formulada;
c) concesión al inculpado del tiempo y de los medios adecuados para la preparación de su defensa;
d) derecho del inculpado de defenderse personalmente o de ser asistido por un defensor de su elección y de
comunicarse libre y privadamente con su defensor;
e) derecho irrenunciable de ser asistido por un defensor proporcionado por el Estado, remunerado o no
según la legislación interna, si el inculpado no se defendiere por sí mismo ni nombrare defensor dentro del
plazo establecido por la ley;
f) derecho de la defensa de interrogar a los testigos presentes en el tribunal y de obtener la comparecencia, como
testigos o peritos, de otras personas que puedan arrojar luz sobre los hechos;
g) derecho a no ser obligado a declarar contra sí mismo ni a declararse culpable, y
h) derecho de recurrir del fallo ante juez o tribunal superior.
3. La confesión del inculpado solamente es válida si es hecha sin coacción de ninguna naturaleza.
4. El inculpado absuelto por una sentencia firme no podrá ser sometido a nuevo juicio por los mismos hechos.
5. El proceso penal debe ser público, salvo en lo que sea necesario para preservar los intereses de la justicia. 3
Ahora bien, el Código Nacional de Procedimientos Penales en su artículo 17 establece claramente:
Artículo 17. Derecho a una defensa y asesoría jurídica adecuada e inmediata
La defensa es un derecho fundamental e irrenunciable que asiste a todo imputado, no obstante, deberá
ejercerlo siempre con la asistencia de su Defensor o a través de éste . El Defensor deberá ser licenciado en
derecho o abogado titulado, con cédula profesional.
Se entenderá por una defensa técnica, la que debe realizar el Defensor particular que el imputado elija libremente
o el Defensor público que le corresponda, para que le asista desde su detención y a lo largo de todo el
procedimiento, sin perjuicio de los actos de defensa material que el propio imputado pueda llevar a cabo.
La víctima u ofendido tendrá derecho a contar con un Asesor jurídico gratuito en cualquier etapa del
procedimiento, en los términos de la legislación aplicable.
Corresponde al órgano jurisdiccional velar sin preferencias ni desigualdades por la defensa adecuada y técnica
del imputado.
Como se puede observar, el Código de Nacional de Procedimientos Penales en su artículo 17 refiere de manera por
demás clara y sin lugar a interpretaciones en el sentido de que el derecho a la defensa es un derecho fundamental e
irrenunciable que asiste a todo imputado, sin embargo, al realizar un análisis sistemático, lógico y jurídico del
propio Código de Nacional de Procedimientos Penales, se encuentra una contradicción con el artículo 66, al señalar
en su parte conducente que en las audiencias, el imputado podrá defenderse por sí mismo, cito:
Artículo 66. Intervención en la audiencia
En las audiencias, el imputado podrá defenderse por sí mismo y deberá estar asistido por un licenciado en
derecho o abogado titulado que haya elegido o se le haya designado como Defensor.
El Ministerio Público, el imputado o su Defensor, así como la víctima u ofendido y su Asesor jurídico, podrán
intervenir y replicar cuantas veces y en el orden que lo autorice el Órgano jurisdiccional.
El imputado o su Defensor podrán hacer uso de la palabra en último lugar, por lo que el Órgano jurisdiccional
que preside la audiencia preguntará siempre al imputado o su Defensor, antes de cerrar el debate o la audiencia
misma, si quieren hacer uso de la palabra, concediéndosela en caso afirmativo.
Hecho que no puede pasar por desapercibido, ya que el mismo a pesar de que señala posteriormente la frase: y
deberá estar asistido por un licenciado en derecho o abogado titulado que haya elegido o se le haya designado
como Defensor, proporciona la posibilidad de la interpretación, misma que no se puede ni debe dar en el caso
concreto, ya que el artículo 17 es claro en el sentido de que es un derecho irrenunciable, por lo que se rompe el
procedimiento acusatorio por eso existe la figura de defensor de oficio y es contrario al artículo 20 de nuestra
carta magna que como ya se mencionó, que señala que toda persona tendrá derecho a una defensa adecuada, lo
que implica un retroceso en el modelo penal acusatorio.
Motivo por el cual, es que se propone la presente iniciativa con proyecto de Decreto por el que se reforma el
primer párrafo del artículo 66 del Código Nacional de Procedimientos Penales para quedar como sigue:
Artículo 66. Intervención en la audiencia
En las audiencias, el imputado podrá defenderse por sí mismo y debiendo estar asistido por un licenciado en
derecho o abogado titulado que haya elegido o se le haya designado como Defensor.
...
...
Por lo anterior, de aprobarse la presente iniciativa, estaremos salvaguardando el derecho de los imputados a una
defensa adecuada, que no se preste a interpretaciones que puedan violar los derechos consagrados en nuestra
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en los tratados internaciones, así como en el propio
Código Nacional de Procedimientos Penales, entrañando una prohibición al estado, consistente en no entorpecer el
ejercicio del derecho a la defensa del gobernado y un deber de actuar, para no violar los derechos del acusado.
Por lo anteriormente motivado y fundado, someto a la consideración de la honorable asamblea, el siguiente
proyecto de
Decreto por el que se reforma el primer párrafo del artículo 66 del Código Nacional de Procedimientos
Penales.
Artículo Único. Se reforma el primer párrafo del artículo 66 del Código Nacional de Procedimientos Penales, para
quedar como sigue:
Artículo 66. Intervención en la audiencia
En las audiencias, el imputado podrá defenderse debiendo estar asistido por un licenciado en derecho o abogado
titulado que haya elegido o se le haya designado como Defensor.
...
...
Transitorio
Único. El presente decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de la
Federación.
Notas
1 http://www.ohchr.org/EN/UDHR/Documents/UDHR_Translations/spn.pdf
2 Ídem 1
3 ww.oas.org/dil/esp/tratados_B-32_Convencion_Americana_sobre_Derechos_Hu manos.htm
Dado en el Palacio Legislativo de San Lázaro, a 5 de abril de 2016.
Diputada Blanca Margarita Cuata Domínguez (rúbrica)
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