Los gays y transexuales de América Latina piden ayuda al

Anuncio
IMPRIMIR
IMPRIMIR ARTICULO
SOCIEDAD
SOCIEDAD
Los gays y transexuales de América Latina
piden ayuda al Gobierno vasco
«En nuestros países estamos criminalizados», denuncian Las
organizaciones españolas de homosexuales dedicarán el 0,7% de sus
presupuestos a cooperar con estos colectivos
IRATXE GÓMEZ/BILBAO
«La homosexualidad es un delito en 79 países
y en algunos estados tienen leyes concretas
por las que los transexuales pueden ser
encarcelados y acabar muertos».
Representantes de asociaciones LGBT
(lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) de
América Latina solicitaron ayer la ayuda del
Gobierno vasco para acabar con su
«discriminación».
DISCRIMINADOS. Javier Madrazo, con los
representantes de las asociaciones de
gays, lesbianas y transexuales. / MAITE
«En Latinoamérica no existen ayudas
BARTOLOME
económicas por parte de ninguna
administración pública, así que dependen de la
financiación internacional». Por este motivo,
las organizaciones españolas de homosexuales,
Vientos de libertad sexual soplan
bisexuales y transexuales dedicarán el 0,7%
en Cuba
de su presupuesto a financiar proyectos de
cooperación que tengan en cuenta a este
Publicidad
colectivo. «Trataremos de conseguir fondos del
Gobierno vasco y las autoridades locales»,
indicó Txema Gonzalo de Hegoak, que
trabajará conjuntamente con la Fundación
Triángulo.
Este compromiso supone una de las principales
conclusiones de las III Jornadas de
Cooperación Internacional con colectivos
homosexuales y transexuales de países
latinoamericanos, celebradas el pasado fin de
semana en Bilbao. Miembros de estas
organizaciones acercaron la realidad de sus
países, donde la homofobia está a la orden del
día. «Como transexuales estamos
criminalizados. Se nos niega el derecho a la
salud, a la vivienda y a la educación», denunció Lohana Berkins, dirigente del
movimiento 'trans' de Argentina. «No se nos reconoce ni la categoría de
ciudadanos. O sos prostituta o te mueres del hambre», añadió.
Silenciados
Es una situación generalizada en toda América latina, donde la voz de este
colectivo es silenciada. «En Perú las fuerzas conservadoras actúan contra nosotros,
promoviendo la violencia», manifestó Alejandro Samuel, del Instituto Encuentros
por el Arte de Lima. El Gobierno de ese país, añadió, acaba de aprobar un Plan
Nacional de Derechos Humanos con varios artículos «discriminatorios», que
rechazan las uniones entre homosexuales y no reconocen sus derechos en el
ámbito militar.
Hay países, como Nicaragua, donde ser homosexual todavía está penado con la
cárcel y existe una gran represión policial; en Panamá son agredidos por «intentar
dejar de ser invisibles»; en México, una encuesta concluyó que la mitad de la
población no permitiría que un homosexual viviera en sus casas. Estos testimonios
han sido valorados por el consejero vasco de Asuntos Sociales, Javier Madrazo.
«Llevamos tiempo trabajando por que la cooperación al desarrollo se abra también
a los derechos humanos. Ahora lo que pretendemos es reforzar este plan con
políticas concretas».
Una contribución en la lucha contra el sida en Perú, dotada de 100.000 euros, y la
subvención a un festival de cine LGBT son algunos de los proyectos que ya están en
marcha. «El primero que se tiene que sacar la homofobia es el propio Estado que lo
ha generado», subrayó Berkins.
Subir
Descargar