DE MEDICINA, CIRUJÍi Y FARMACIA. - Biblioteca Virtual de la Real

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1865.—14 de Marzo.—Núm. 10.
E L PA
R E V I S T A C I E N T Í F I C A Y PROFESIONAL
DE MEDICINA, CIRUJÍi Y FARMACIA.
AÑO V.—TOMO V .
Filosofía positiya.—Método analítico.
La ley causal es la unidad, la fenomenal el infinito.
La materia es activa y sigue las mismas leyes en el mundo orgánico que en el inorgánico.
La vida es un efecto complejo debido al concurso de varias causas todas naturales.
La salud es un estado del ser viviente debido á la relación armónica entre la organización y los agentes que la rodean.
La enfermedad es un estado del ser viviente debido siempre á alteraciones materiales de los sólidos, líquidos ó gases.
Los agentes naturales son grandes modificadores de los estados de salud y enfermedad,
Todo medio terapéutico obra modificando la parte material de la organización.
Lihreejercicio déla Medicina, Cirujiay Farmacia,por los Médicos, Cirujanosy Farmacéuticos, con sujecióná los Códisros generales del Estado.
Libertad de enseñanza.
PRECIOS D E SUSCRICION.
En Madrid y provincias
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Tres meses
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Un año
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Un año
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1 4 1 , / 5 1 y ® § de cada mes. — A cada número acompañan O C H O
páginas de LA BIBLIOTECA BÍ
EL PABELLON MÉDICO. —Este periódico deja de remitirse el día mismo es que termina la •uscriclon.-Las YACASTRS T AJíCNCiOS
se reciben en esta administración. Puerta del Sol, 5, 7 y 9,
PUNTOS DE SUSCRICION E N ESPAÑA.
Es MADRID: Botica de Borrell, hermanos,
Puerta del Sol, números 5, 7 y 9, y librería
de Bailly-Bailliere, Plazuela del Príncipe
Alfonso (antes de Santa Ana), núm. 16;
Albacete, don Ramón Sebastian Pérez ; Alcoy, don José Marti-, Alicante, don Basilio
Planellas, ídem, D. José Marcili; Barcelona, Borrell, hermanos, botica calle del
Condfe del Asalto, 52-, Bilbao, Farmacia
de don Saturnino Monasterio; Bürgos, don
Calisto Avila •, Cáceres, don Pedro de Vega;
Cádiz, don Jesús Gracia,y Revista Médica , Bomba, número 1; Cartagena, don Be-
nito Moreno García; Ciudad-Rodrigo, don
Tomás Calleja; Córdoba, don Francisc
Lozano; Cuenca, don Pedro Marjana;
Écija, don Julio Giulli; Figueras , don
Juan Hereu; Gerona, don Joaquín AmelUer, botica; Granada, don Miguel Talavera;
Guadalajara, don Juan G. Notario; Earo,
don Manuel Aguiniga; lí.ií'sca, don Jacobo María López;/aen, don J. Pérez de A l var, botica; Lograño, don Plácido Brieba;
Lugo, don Enrique Rodríguez , botica; Olivenza, don Roque Patrón; Paleneia, don Gerónimo Carnazón; Palma (Mallorca) , don
Pedro Antonio Obrador, botica; Riesec»
don Bernardo Lobo; Santander, don Manuel
María Ramón; í/tem, don Luciano Gutiérrez; Sanlücar de Barrameda, don Inocencio de Oña: Santiago, don Bernardo Escribano-, Sevilla, señores Fé y Compañía,
Tetuan, 19, librería; Tafalla, don Pedro
Rodríguez; Talavera de la Reina, don Angel
Sánchez de Castro; Tarragona, don Juan
Bautista Roura, librería; Valencia, don
Joaquín Bodes, botica; Yalladolid, don Juan
Nuevo; Zaragoza, señora viuda do Heredia.
— Zamora, D. Manuel Alonso, botica.
E N ULTRAMAR Y E S T R A N J E E O .
HAPA:-A,don nan Antonio Gracia, calle
de Aguiar, núm. 26; Puerto-Prineipe, don
Eduardo Pazo y Montero , librería española; Santiago de Cuba, don Juan Pérez Du-
brull; Puerto-Rico , señores Mayans y Marsal; Armío, don Félix S. Alfonso, doctor
en farmacia; Manatí, don Teodosio Rubio;
Paris, agente general don F. Cbavarri, Rúa
de 1' Eehiqaier, número 22 Méjico, doa
Juan Buiú y compañía.
M A D R I D : 1865.—Imprenta Española, Torija, 14.
E l Pabellón Médico.
14 DE MARZO,
SECCION DE AVISOS.
VACANTES.
Se halla vacante el partido de médico-cirajanode la villa de Vrilloslada en Cameror, provincia de Logroño, que consta de 317 vecinos,
yno tiene ninguna otra localidad aneja, dotado con 10.400 rs. anuales, pagaderos por
trimestres vencidos á saber: dos mil reales
del presupuesto municipal, y lo 8,<09 restantes por igualas de los demás vecinos de
euyo pago se encarga y garantiza con su propio peculio una comisión de los mayores contribuyentes; además se le abonarán 500 rs. por
razón de gastos de viaje para venir á esta villa
el agraciado. Las solicitudes convenientemente documentadas se remitirán á esta alealdia dentro de treinta días contados desde
la inserción de este anunto en la Gaceta de
Madrid y en el Boletín o/ieial de esta provincia. Villoslada de Cameros 2 i de febrero de
1865.-El alcalde, Dionisio Pinillos.
—La plaza de médico-cirujpno de Almendral, provincia de Toledo, su dotación la de
4,000 rs. pagados por trimestres de los
fondos municipales, con la obligación de
asistir gratis á 200 familias pobres, y la
ventaja de la contrata particular que verifique con los damas vecinos.
Las solicitudes hasta el 6 del próximo
abril.
—En la villa de Guadaraur, población de
319 vecinos, provincia y partido judicial de
Toledo, de dotde dista dos leguas, se halla
vacante la plaza de médico-cirujano, dotada con 10.000 rs. anuales pagados por trimestres, 2,000 rs. del presupuesto muni
cipal por la asistencia de los enfermos pobres, y los 8,000 restantes los garantiza
una junta de mayores contribuyentes que
se han obligado por la de los pudientes que
voluntariamente quieran valerse del Facultativo titular.
Las solicitudes hasta el 7 del próximo
abril.
»—La plaza de médico-cirujano titularle
¡Hadrilejo, provincia de Toledo, dotada con
3,000 rs anualas pagados del presupuesto
municipal por trimestres adelantados, por
la asistencia de las familias pobres, inoculación de vacuna y reconocimientos de
quintas, con mas 9.000 reales ce igualas á
que responden de 15 á 20 pudientes.
Las solicitades hasta el 9 del próximo
abril.
—•La plaza de cirujano puro, de Torrejon
de Ardóz, provincia de Madrid, con la dotación correspondiente como partido de segunda clase á que pertenece la villa.
Las solicit udes hasta el 9 del próximo
abril.
—Laplaza de médico cirujano páralos
pobres de la villa de Antigüedad, provincia
de Falencia, su dotación consiste en 2,000
reales pagados por cuerna del ayuntamiento y por trimestres.
Las solicitudes hasta t i 2 del próximo
abril.
—La plaza de médico lituiar deHerrera^de
Rio Pisuerga, en la provincia de falencia,"
eon la dotación de 2 ^ 0 rs. pagados de
fondos municipales por la asistencia á 70
familias pobres, y 10/ 00 rs. por contrata
entre los vecinos comprendidos dentro del
término jurisdiccional.
Las solicitudes hasta el 9 del próximo
abril.
—La plaza de segundo practicante de
medicina y cirnjía del hospital provincial
de Huesca.
Las solicitudes hasta el 10 del próximo
abril.
—La plaza de médico-cirujano déla Villa de Canales, que consta de 270 vecinos: está dotada por el municipio con dos
mil reales anuales por la asistencia de 30
familias pobres y con 8,000 rs. todo por
trimestres por lo demás del vecindario en
igualas ó ajustes parcia^.
Las solicitudes nasta el 20 del próximo
abril.
—La plaza de médico titular de la puebla de Alcocer, provincia de Badajoz, cuya
dotación deberá sor en lo sucesivo de 4,000
reales anuales, con la obligación de asistir
gratis á 200 familias pobres de la misma,
designadas por la municipalidad, pagados
por trimestres de los fondos municipales; y
además podrá contratar el médico titular
hasta la cantidad total de 6,000 rs. con los
vecinos no pobres, con inclusión de 400
reales que por disposición de la superioridad se pagan por la asistencia médica de
los presos de la cárcel.
Las solicitudes hasta el o del próximo
abril.
—La plaza de médico-cirujano déla villa
de Torrelaguna, provincia de Madrid, con la
dotación correspondiente como partido de
segunda clase á que pertenece la villa
Las solicitudes hasta el 6 del próximo
abril.
—La de médico-cirujano de Yangüas, provincia de Soria, su dotación 12,000 reales.
Las solicitudes en el término de 30 dias.
—La de médico cirujano de Cuerva, provincia dé Teruel, su dotación, 10,000 reales.
Las solicitudes hasta el 24 de marzo
corriente.
— La de médico-cirujano de Alborea, provincia de Albacete, su dotación 3,000 reales
por ios pobres y ademas las igualas con los
vecinos pudientes. Las solicitudes hasta el
31 del corriente.
—La de médico de Higueruela, provincia
de Albacete, su población 662 vecinos, su
dotación 2,500 rs. por la asistencia de los
pobres y además las igualas con los vecinos
pudientes. Las solicitudes hasta el 31 del
corriente.
La plaza ¡de médico-cirujano del lugar
de Yillaminaya. Dista cuatro leguas de la
capital de provincia Toledo y una de Orgaz,
á cuyo partido judicial corresponde. Su dotación anual consiste en 2,000 reales por
la asistencia á 70 familias pobres, pudiendo el profesor que sea recibido contratar ó
no con los demás vecinos, sin que tenga intervención en ellOjOl Ayuntamiento.
Las solicitudes feastaj el 6 del próximo
abril.
Lavin.eo dicho pueblo de Entrambasagnas.
—Un practicante, que ha estado mas de catorce años en oficina de farmacia, desea colocación. Informará de él D. Tomás Pascual
de Miguel, establecido en Madrid , calle de
Segovia, mira. 16.
—Se necesita un regente para la oficina de
farmacia de Prádaiios de Ojeda, provincia de
Palencia. Informará D. Benito Macho Argüeso
en Herrera del Pisuerga, en la misma provincia.
—Se necesita ua buen practicante en farmacia para ciertas horas del día. Darán razón
los señores Uriach y Alomar, Borne, 6, Barcelona.
ANUNCIOS.
GRAGEAS Di GELiS \ COSTÉ
CON LACTATO DE HIERRO.
Aprobadas por la Academia imperial de Medicina de París, que dos veces con 20 años de
intérvalo ha constatado su superioridad sobre
lodos los demás ferruginosos solubles 6 insoiubles. Se emplean generalmente en el tratamiento de la clorosis, la anemia, la amenorrea,
la leucorrea y ea todos los casos en que los
ferruginosos están indicados.
Depósitos en Madrid.—Señores Borrell hermanos, Puerta del Sol, 5, 7 y 9. Simón, Caba cllero de Gracia,!, y en las farmacias prinpipales.
c
ANUNCIOS
FARMACEUTICOS.
Se vende una'botica situada en la calle
Real de Algeeiras: quien qniera interesarse en
su adquisición, se dirigirá á !a viuda señora
doña Antonia Bermejo, ó al profesor de medicina y cirugía don José Bermejo en dicha
ciuda.
—Se vende una botica en Navalcarnero con
la casa uonde está establecida. Darán los pormenores en la calle ne San Migue!, 21 triplicado, principal derecha.
—Se necesita un regente para la oficina de
farmacia de Belmoate, provincia de Cuenca,
Informarán en esta corte, caüe de Atocha, número 34, botica.
—Se necesita un practicante de farmacia,
bien instruido: se dará razón en las droguerías
Uizurrun, calle Imperial, múm.í, y Barrionuevo, n<iin. 11, Madrid; y ü. Juiui Bautista
Sánchez Ocaíia, en Alcalá de Henares.
' —Se necesita un practicante para una ulicina de farmacia en Argarda del Bey: dirigirse
á D.Zenon Slatesanz, en la misma villa, quien
informará.
—Ea un pueblo de ¡a provincia dePalcncia,
situado en la linea del ferro-carril, se amenda
por un móáico precio ó se vende á pagar en
cuatro plazos anuos, una casa con su jai din y
otras servidumbres propias para un labradory una oficina de farmacia, que si bien en la
actualidad está cerrada, está dispuesta para
hacer el servicio en el acto.
Las dos propiedades se venden juntas ó por
separado. El partido es de los de cuarta clase,
v por su situación está libre de las de agresiones de un competidor. Producía cuando
funcionaba 280 fanegas de buen trigo y sobre
1.500 rs. en metálico, coa esperanzas de poder aumentar sus igualas.
El que desee adquirir pomenorís puede dirigirse á la redacción del Res tauuador Farmacéutico.
—En el pueblo de Entrambasaguas, provincia de Santander, cabeza de partido, se arrienda una olieina de farmacia ó la cederá de
la manera mas conveniente su dueña la huérfana del profesor fallecido, doúa Emilia de
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EL PABELLON MÉDICO.
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R E V I S T A C I E N T Í F I C A Y PROFESIONAL
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DE
MEDICINA,
GmUJÍA
ADVERTENCIA. Con este número recibirán
gratis nuestros suscritores el pliego 181 d é l a biblioteca de EL PABELLOIÍ MÉDICO, ó sea el pliego 1
de la HIGIENE DE FONSSAGRIVES.
COMEO DE L k SEMANABl ioduro de potasio j el iodo ea la sífilis.—Lactancia artificial.
Pocos medicamentos de los que figuran en
el rasto arsenal de la materia médica, han sido
tan fanáticamente acojidos por la moda como
el ioduro potásico. Desde que Wallace preconizó sus admirables resultados en la terapéutica de los accidentes sifilíticos, su administración", fué tomando cada dia mayor Tuelo, en
términos que hubo momentos en que casi llegó á destronar al mercurio, soberano modificador que siempre ha sido mirado de reojo por
el vulgo , y al cual se ha acusado de producir toda suerte de desgracias.
E l ioduro potásico, prescindiendo de lo que
la moda, la preocupación ó el fanatismo le conceden, es un medicamento de efectos positivos,
y que bien administrado, presta á los prácticos
poderosa ayuda para corregir determinados
accidentes.
No es de nuestra incumbencia discutir la
forma , l a dosis, n i el momento en que debe
ser propinada aquella sal en la sífilis; nuestro
papel de cronistas nos obliga á tomar las cosas
tal como se encuentran ; dejando sentado que
el ioduro potásico, es, administrado y con buen
éxito en la sífilis constitucional.
Tampoco hace al caso examinar si el ioduro potásico es un medicamento que combate
radicalmente la infección sifilítica, ó si es tan
solo el moderador de determinados síntomas,
que el mercurio no apacigua con tanta rapidez. Todo eso son cuestiones ajenas al asunto
que vamos á tratar, á saber, si ei ioduro debe
ser sustituido por el ioduro p u r o , en el tratamiento de ios accidentes sifilíticos.
M . Gi-uillemin ha publicado en la Gazette
hebdomadaire, u n trabajo teórico -práctico con
objeto de poner de relieve los inconvenientes
que tiene el ioduro potásico, y las ventajas que
reporta su sustitución por el iodo en sustancia. La idea de este autor no es nueva, pues
TOMO V.-NÚ*. 181.
Y
FARMACIA
bien sabidoes que otros prácticos en épocas anteriores tendieron á la misma conclusión, Pero
sí es de e s t r a ñ a r , que cuando aquella sal se
prodiga tanto, no solo en el tratamiento de la
sífilis, sino en el escrofulismo, en el reuma y
otras dolencias, se levante una voz que condene su administración, suponiéndola rodeada de
peligros. Vamos á ver cuales son los cargos
que se fulminan contra el ioduro.
Esta sal produce accidentes que obligan á
suspender su uso; entre estos accidentes de ben contarse las cefalalgias rebeldes, las angi nas, las inflamaciones de las fosas nasales, y
de la conjuntiva, erupciones de diferentes aspectos, etc.
E l ioduro potásico, no es u n medicamento
que desenvuelva su acción á dosis pequeñas,
es indispensable administrarlo en gran canti dad y por bastante tiempo, de donde se orijinan tres inconvenientes; 1.° la facilidad de que
aparezcan los accidentes antes enumerados;.
2.° que el tratamiento es m u y costoso; S," que
siendo u n producto muy solicitado, despierta
la codicia de los espendedores que lo sofistican
con otras sales de acción nula.
H é aquí á grandes rasgos los inconvenientes que M . Guillemin encuentra en el ioduro
potásico; inconvenientes que á decir verdad, no
sabemos si necesitan ser refutados. ¿ Qué medicamento activo cuenta la t e r a p é u t i c a , que
no esté espuesto á los mismos reveses? Los accidentes que desenvuelve el ioduro, q u é son
sino manifestaciones objetivas de una intoxicación iódica? La administración continuada de
los preparados de mercurio, produce en el or ganismo un resultado i g u a l , y sin embargo,
n i n g ú n práctico ilustrado se atreyeria hoy a
decir que solo debe sujetarse á los sifilíticos á
un tratamiento vegetal para no esponer al enfermo á los accidentes bucales que produce ese
metal.
Nada diremos del precio del preparado n i
de sus sofisticaciones, pues esas no son ob\ jeciones que deban tomarse en cuenta, n i
: aquel es tan subido que no esté el medicamen' to al alcance de las fortunas mas modestas; n i
> las adulteraciones son tan difíciles de conocer
14 BE MARZO DE 1865.
106
E l Pabellón Médico.
que los farmacéuticos puedan ser engañados
por el comercio.
Pero una consideración importante se nos
ocurre acerca de esta cuestión. Los accidentes
que motiva el ioduro á que se deben sino al
iodo, los fenómenos de la c á m a r a posterior de
la boca, las neuralgias y las inflamaciones de
las mucosas nasal y ocular, no son mas que
fenómenos producidos por el iodo que tiene el
ioduro, pues la potasa es del todo ajena en
estos trastornos. Choca, pues, que se crea conj u r a r estos inconvenientes echando mano del
cuerpo que los determina, por mas que se diga
que se administrará en cantidad menor. Ade más, el iodo no es absorbido en estado de p u reza, n i así se le encuentra en la sangre; antes
es trasformado en ioduro, de modo que en último término el organismo recibe la acción de
la misma sustancia, ya se propine el joduro,
ya el iodo en sustancia.
Con todo, M . Guiiieminasegura, que j a m á s
la administración de la tintura acuosa del
iodo ha producido accidente alguno, bien es
verdad, que las cantidades á|qüé le recomienda son m u y pequeñas, y hacen sospechar que
tampoco haya logrado^, con ellas ios resultados
brillantes que espone.
Como quiera que sea, esto es una cuestión
puramente p r á c t i c a , la clínica se encargará
pues de dar sobre ella el fallo definitivo.
El problema de la lactancia artificial^, es de
aquellos que resisten á todas las soluciones que
el arte ha tratado de darle. Nadasustituie completamente la leche de mujer, y todos los ensayos son meras aproximaciones, algunas tan
remotas, que han ocasionado la pérdida de m i llares de criaturas.
La leche de vaca, por buena que sea, j a m á s
r e ú n e las condiciones de la de mujer; en cier-
FOLLETIN.
ROMANCEDijo el cacique de Loja
A Ben-Nuñen su turbif,
Por A l á , que hemos vencido,
B e n - N u ñ e n pedid, pedid.
Este, haciendo la zalema,
Dobla al suelo la cerviz,
Y con acento sumiso:
Señor, le dice, por fin
Quiso el Califa tornarais
Los destinos á regir.
De este pueblo que os adora
Con ardiente frenesí.
Vuestros amigos se engríen
Y muestran de modos m i l
Que no dudan alcanzar
14 DE MARZ©.
tos países hay costumbre de mezclar con ella
harina de trigo, pero el almidón necesita ser
metamorfoseado en glucosa para ser alimento,
y como la riqueza de la saliva en aquella tierna edad es poca, la mezcla antes dicha espone
á frecuentes y graves indigestiones. Liebig
propone el uso del malt en estos casos , y ha
dado el procedimiento siguiente para preparar
un alimento que supla hasta donde es posible
el natural.
Se mezclan exactamente 14 gramos de harina de trigo, otro tanto de malt en polvo, y
48 centigramos de bicarbonato de sosa; el producto se incorpora con 140 gramos de leche
de vaca, y se calienta á una temperatura suave. Cuando la mezcla se espesa, se aparta del
fuego, se ajita por cinco minutos, se calienta y
se bate hasta tanto que haya recobrado su
fluidez; se pasa por un tamiz y se administra
fria.
Por mucho que respetemos los trabajos del
eminente químico a l e m á n , desconfiamos de
que esta mezcla pueda sustituir enteramente
á la leche de la madre.
B. ONOFRE TRILL.
SECCION CIENTIFICA.
A p a r a t o s amovo-iuamovibles inventados,
p a r a el tratamiento de l a s f r a c t u r a s ,
por el S r . P i .
{Conclusión}.
Escaso esfuerzo tendremos que hacer para demoátrar que los aparatos del Sr. Pi son de fácil y pronta
aplicación. Basta decir que para ello no es necesario
hacer mas que separar las correas de las hebillas j
distender los lábios, con lo que queda el miembro
perfectamente encajonado. Si la fractura presentase
complicaciones de tal índole que obligaran al práctico á quitar al aparato muy frecuentemente, tendría
Cuanto os vengan á pedir.
—Así soy N u ñ e n amigo,
Nunca trabas conocí
Parece encumbrar á los míos,
N i miedo abriguen r u i n
A las vulgares censuras
Del pueblo, canalla y v i l .
Pedid, pues, que puedo daros
Mas que podéis presumir.
Llorando á lágrima viva
Dice N u ñ e n el turbif:
¡Así vuestra cimitarra
Alá guíe en toda lid!
¡Orgullo del Andaluz!
¡Gloria del pueblo muslin!
¿Cómo no habéis de alcanzar
El cielo de las hurís?
Oídme, Señor, benigno
Que os tengo que referir
La historia de mis desvelos,
Cuando en la edad j u v e n i l ,
Me dió por tener mas fama
.{81
wñ—
.OSX>M 3<í N
1865._
E l Pabellón Médico.
esto fácil remedio, haciendo una abertura en el p u n to donde corresponda la herida, y podría esta ser
curada sin levantare! aparato, como sucede con los
destrinados en los que se dejan ciertos espacios mas ó
menos estensos.
Después de lo manifestado, no puede caber n i n guna dada acerca la utilidad de la aplicación de los
aparatos del Sr. P i . utilidad que resalta aun mas si
los comparamos con los que boy se emplean con mas
frecuencia. Efectivamente, á los inamovibles ensayados no les reconocemos mas condición que l a de
impedir la acción muscular y aun no siempre asegurada porque a l concretarse el yeso puede producir
alguna ligera desviación de los fragmentos. Concedámosles que son de fácil aplicación, pero su pesadez, fragilidad y dificultad de levantarlos, la retracción que pueden verificar sobre el miembro al solidificárse, las irritaciones que originan, la imposibilidad de reconocer y curar las complicaciones, que á
nuestros ojos no pueden abandonarse á sí mismas si se
quieren evitar trastornos sumamentes graves que
pueden hasta ocasionar la muerte;—estos y otros i n convenientes que no citamos por ser reconocidos como
inherentes á este aposito, los hacen inaceptables en
presencia de otros de mejores condiciones.
De los aparatos de planos inclinados no resultan
menos inconvenientes que de los inamovibles y hasta
podemos decir que son mayores por reunir menos
condiciones que estos. En general, son insuficientes,
así es que para impedir que la desviación de los fragmentos tenga lugar, se hace en no pocos casos indispensable la aplicación simultánea del vendaje de Esculteto sencillo, dejando libre el espacio que comprende las articulaciones. Por otra parte, como no se
logra con ellos nna estension continua , sea porque
el peso del miembro hunde los cojiaes, ó bien porque el lazo que sujeta el pié se afloja, y son además
tantos los cuidados y vigilancia que exige su aplicación, que debemos concluir diciendo de ellos, que si
bien en teoría pueden tener u n punto de vista aceptable, en la práctica presentan escasa utilidad.
107
mos. Los hiponartesicos movibles, que son los que
mas ventajas ofrecen puesto que el cirujano puede
con ellos reconocer el miembro en toda su estension,
sin separarlo del aparato, son realmente útiles para
curar las complicaciones que existan. Además su
aplicación es sumamente fácil y permiten al enfermo
abandonar la cama y hasta sentarse. No obstante, es
incuestionable que la compresión que verifican sobre
el miembro fracturado, es tan débil y limitada, que
se aflojan los lazos con gran facilidad y se presentan
desviaciones de los fragmentos que á mas de retardar la consolidación, hacen que esta sea deforme si
no se corrige á tiempo. Además de esto, son inaplicables estos aparatos en una campaña, en caso de enagenacion mental y de delirio.
Los de estension continua, cuyo número es i n menso, puede decirse que solo sirven para los estremos inferiores. E l de Desault, es el que con mas frecuencia se usa: sin embargo, si bien la compresión
que verifica en toda la estension, es bastante notable, el pié se dirige afuera por no realizarse la tensión en el sentido del eje del miembro, y de este modo la desviación es según la circunferencia. No es
de fácil aplicación. Además los lazos que sujetan el
miembro se aflojan un tanto en v i r t u d de la resistencia que han de egercer, y entonces ya no existe
aquella tirantéz que mantiene á los fragmentos en su
situación normal. Esta misma presión de los lazos
sobre un punto limitado, produce dolores mas ó menos intensos y á veces escaras grangrenosas que o b l i gan á valerse de otros medios contentivos; de modo
que ¡"estos aparatos solo se aplican en cortísimos
casos.
La comparación de los aparatos del Sr. P i con los
hiponastesicos, tampoco es favorable á estos ú l t i -
De los canales cajones y botas, poco diremos, porque faltándoles varias condiciones han concluido por
ser desechados. E l de Lafargue, que es el mas perfecto de todos, no tiene la suficiente solidez para i m pedir la acción muscular y las desviaciones consiguientes; de modo que solo puede emplearse como
aparato contentivo provisional, cuando falta el
tiempo.
E l espiral ya casi en desuso es engorrorísimo y do
loroso enTla aplicación, por los diversos movimient
Que Alazabio y Ben-Said.
Yo no habia saludado
Las Cántigas, n i el Taysir,
Poco sabia del Canon,
Nada del Almalekí;
E l Continente fué un libro
D e l que nunca llegué al fin.
Se armó la guerra en E s p a ñ a
Vos fuisteis á combatir
E n los campos de Arlaban
Con mas brio que Tarik,
Y yo peregrino erraba
De u n confín á otro confín.
Hasta que en tierra de Siria
A l cabo conmigo d i .
De los magos f u i sectario,
Y uno me llegó á imbuir
E n las cábalas esenias,
Y m i memoria feliz
Hoy conserva cual n i n g u n a ^
Mágicas palabras m i l .
Con ellas nada me arredra,
La lepra y el safatí
La alferecia, las fiebres
Todo lo sé combatir.
~¿No os admiré con mi ciencia?
^
Decid, gran s e ñ o r , decid,
;^~':-3
¿Con la voz abracadabra
]
A la vida no os volví?
—Proseguid que en cuanto habláis
N u ñ e n l a verdad decís.
Tengo también talismanes
Para poder abatir
La soberbia de los sabios
De Granada y Majerit.
Y en esta caja que veis
De amarillento marfil
Con adornos de oro y plata
De topacios y r u b í s
Guardo una piedra gravada
Que obra prodigios sin fin.
Con ella ¿qué no c u r á r a ? . . . .
' ~~ ':í;;í5 Si la muerte huye de m í ,
" :vai Con su g u a d a ñ a embotada; * |
108
14 DS UAIZO.
El Pabellón Médico.
tos que han de comunicarse al miembro, é ineficaz
para evitar que se desvien los fragmentos.
No nos detendremos en esplicar el vendaje de Esctdteto por ser bien conocido de todos. Solo diremos
que es hoy el mas usado, y el que mayores ventajas
reúne, porque consigue bastante bien la inamobilidad, es de íácil aplicación, realiza una compresión
gradual, si se aplica por una mano medianamente
diestra, y permite reconocer los fragmentos y complicaciones que se presenten, y renovar total ó parcialmente los vendoletes que se hayan empapado de
pus ó sangre. L a forma es además elegante y escaso
su peso. Pero al lado de estas ventajas ofrece los i n convenientes siguiente: 1.° No es contante que produzca la inamovilidad, según opinión de prácticos
ilustrados. 2.° No es aplicable á todas las fracturas,
como son principalmente las del fémur, en las que
con mucha frecuencia dejan lugar á que se desvíen
los fragmentos. 3.° L a materia solidificante necesita muchotiempo para adquirir la solidez debida.
H é a q u í espuestos brevemente los principales i n convenientes que reúnen los apositos usados hasta
el dia; inconvenientes que suben de punto si se considera que hay circunstancias en que no es posible
al práctico verificar la reducción de las fracturas
por no tener á su disposición el tiempo necesario,
como acontece en una campaña en donde se ha de
obrar forzosamente con suma rapidez. ¿Qué podemos
prometernos en estos casos de aparatos como los de ostensión continua, los hiponartesicos inamovibles, etc.
cuya aplicación requiere mucho tiempo, y que aun
á pesar de que no la requiriesen todos no podian ser
aplicados entonces por otros inconvenientes? Y que
puede esperarse hasta del mismo vendage de Esculteto, el mas ventajoso de todos, si nó obstante este
es aun demasiado entretenida su aplicación, si la
inamovilidad no puede entonces realizarse por efecto
de la multitud de movimientos ocasionados por la
traslación del herido, y si la materia solidificante tarda horas en secarse. Para estos casos se necesitan
aparatos de aplicación fácil, y por decirlo así instantánea, de solidez bastante á producir la inamovi¡n lidad, de construcción y dureza tales, que permitan
Que dó estoy, no puede herir.
—Abreviad el discurso
Y lo que queráis pedid
Que me cercan m i l cuidados
Sabio y prudente turbif.
Esto le dice el de Loja
Y N u ñ e n á concluir
Su relato se apresura,
Y espone su ruego asK
L a secta que de lo antiguo
Sigue las huellas servil,
Y con drogas de la Arabia
Con hierros y bisturís
Tan solo sabe curar.
Se conjura contra mí.
Quiero darle en la cabeza,
Quiero su orgullo abatir.
Quiero fundar una escuela
En el mismo Majerit;
Quiero una lucha terrible
Quiero vencer en la l i d .
M i estirpe, señor^ no es alta,
la deambulación en el sentido que la explica V e l peau, esto es, levantarse, sentarse, andar con muletas etc. y practicar ligeros movimientos que impidan
los anquilosis.
Todas esas circunstancias las reúnen los aparatos
del Sr. P i , á las que hay que a ñ a d i r que son de poco
volumen, de peso ligero, de forma elegante , y que
son aplicables, no solo á toda clase de fracturas, si
que también á las resecciones de loshuesos y á la ortopedia , lo que no me ocuparé por haberlo hecho m i
amigo D . Bartolomé Roberti, en unos artículos que
ha publicado en la Clinica. Por estas razones consideramos estos aparatos como lo mejor que hasta el dia
se ha inventado, y no dudamos que su aplicación corresponderá á lo que de ellos pueden prometerse las
personas competentes. Los recomendamos, pues, eficazmente no solo á la práctica particular y á los establecimientos de beneficencia,sino tambienydetm modo muy especial al ejército, porque á este por su objeto, por su misión, han de prestarle servicios inapreciables, salvando la vida á muchos heridos y evitando la amputación de muchos miembros.
JOSÉ FÁBREGAS.
____________
U N I V E R S I D A D L I T E R A R I A DE B A R C E L O N A .
Á L G i m S PALABRAS SOBRE EL DISCURSO PRONÜtíClADO EN
LA RECEPCION DEL CATEDRÁTICO DE TERAPÉDTICA , MA •
TER1A MÉDICA Y ARTE DE RECETAR, DR. D. NARCISO
CAREÓ Y DE ALOY.
(Conclnsion).
Empieza con u n culto y elegante exordio, en el
cual traza á grandes rasgos l a historia; de la t e r a péutica desde la esposicion de los enfermos á o r i llas del Ganges, hasta el establecimiento de nuestras clínicas. Habla de las conquistas que h a n e n riquecido la f a r m a c o l o g í a , haciendo resaltar los
inmensos servicios que en todas épocas han prestado á la medicina las ciencias naturales.
•
E l primer párrafo e s t á consagrado á l a higiene,
tendiendo á demostrar que las mas de las veces
nos vemos en el caso de apelar á los auxilios de la
t e r a p é u t i c a por haber echado en olvido los consejos y^advertencias de aquella. Espone los grandes
De honrados padres n a c í .
Mas esto ya no le basta
A l que pretende lucir.
Esperad N u ñ e n amigo.
Dice el viejo p a l a d í n ,
Y escribe en un pergamino.
Firma, sella, y habla a s í :
Aquí tenéis concedido
Cuanto quisisteis pedir.
— E l cielo os guarde. Señor,
Dice N u ñ e n , y el tapiz
Levanta para que pase
E l gran caudillo muslin.
¡Ahora veremos buen N u ñ e n
Cual la muerte huye de t í
Con su g u a d a ñ a embotada,
Y si do estásjpnede herir
1865.
E l Pabellón Médico.
adelantos higiénicos que ha realizado j realiza t o dos los dias la h u m a n i d a d , y se muestra confiado
y lleno de esperanza en la gran ley del progreso.
O i g á m o s l e : « E l trabajador mas infeliz de hoy
d i a , no c a m b i a r á su suerte con la que tenia el de
la a n t i g ü e d a d . Comparad el trabajo libre que alienta v vigoriza el cuerpo. con el del esclavo que lo
enerva y abruma. ¡ O u á n distintas ideas no despiertan los monumentos de aquella antigua Eoma,
que para alzarlos, despojaba á una provincia de
hombres y recursos, de las que sentimos ante las
obras p ú b l i c a s modernas , que dan riqueza al pais
y sustento á numerosas familias ! L a v i á a incierta, llena de zozobra para unos, de imprevisión para
o t r o s , hacia que tanto en el mundo antiguo como
en la edad media , se considerasen algunas enfermedades como justo azote de sus acciones, y no
hijas del abandono de la higiene p ú b l i c a . L a existencia del hombre estaba en u n azar continuo, y
la t e r a p é u t i c a 'podia solo mostrarse eficaz en u n
corto n ú m e r o ; puesto que la beneficencia pública
entonces empezaba á c r e a r s e . »
E n el párrafo segundo se ocupa del valor de la
espectacion en medicina y del influjo de las constituciones m é d i c a s reinantes en la marcha de las
enfermedades.
E n el tercero t r a t a de los sistemas m é d i c o s que
h a n estado mas en boga en estos ú l t i m o s tiempos,
fijándose principalmente en las doctrinas de la i n citabilidad , de la i r r i t a c i ó n y del c o n t r a e s t í m u l o .
E n el cuarto c o n t i n ú a l a propia tarea , esponiendo con minuciosidad las bases de la escuela
orgánico-fisiológica y h a c i é n d o l a s objeto de apreciaciones atinadas y concienzudas. E l autor se i n clina mucho á este sistema del que dice, «que descansa en mas ancha base que los anteriores , que
admite los numerosos y variados hechos que descubre el e s p í r i t u de i n v e s t i g a c i ó n de nuestro siglo,
referentes al hombre sano y enfermo y valiéndose
de la a n a t o m í a p a t o l ó g i c a , de l a q u í m i c a , de la
f í s i c a , de la fisiología y de la historia n a t u r a l en
sus trascendentales aplicaciones y enlazando los
progresos de l a ciencia con los de la medicina, no
la dejó aislada del resto de los conocimientos h u manos .»
Hé a q u í como define y esplica la importancia
de la q u í m i c a en la t e r a p é u t i c a :
«El humorismo a n t i g u o , iniciado por H i p ó c r a tes , desarrollado por Galeno, mas ó menos admim i t i d o el de estos autores en siglos posteriores,
vino á parar en la y a t r o q u i m i a del siglo x v n , dest r u i d a por Boyle con los fundamentos de la verdadera q u í m i c a , la que ha servido de base al h u morismo moderno , conocido con el nombre de
q u í m i c a fisiológica y patológica. Ramo i m p o r t a n te del organicismo , de aplicación demostrable , y
que, r e v i s t i é n d o s e del c a r á c t e r de exactitud que
h a n tomado las ciencias fisico-químicas en nuestros dias , ha sentado sobre bases indestructibles
el interesante estudio de los l í q u i d o s del cuerpo
humano , ha comunicado una tendencia filosófica
á l a s esplicaciones de los fenómenos de n u t r i c i ó n ,
109
trasformando la fisiología . y ha regularizado la
i n v e s t i g a c i ó n de la acción de las sustancias t ó x i cas y medicamentosas sobre el organismo. B r i llantes ^conquistas que la han enorgullecido en
ocasiones , h a c i é n d o l a aspirar á la dictadura m é dica de nuestro siglo. Escollo que debe evitar,
c o n t e n t á n d o s e con el honroso puesto de inseparable consejera de la fisiología , de la h i s t o l o g í a j
de la t e r a p é u t i c a , que sin ella no pueden dar n i
u n solo paso. A n c i l l a , non domina (Stenon), como
han copiado oportunamente Robín y Verdeil en el
epígrafe de su tratado de q u í m i c a a n a t ó m i c a y
fisiológica , normal y p a t o l ó g i c a .
» E s t a modestia la p o n d r á á cubierto de los c o n tinuos ataques que le dirigen los m a l avenidos
con esta clase de conocimientos , que no pudiendo
reusar sus verdades , procuran ocultarlas , h a ciendo ver solamente sus e x a g e r a c i o n e s . »
»Poner en duda la existencia de las acciones
q u í m i c a s donde hay materia , desde las sustancias
mas inertes hasta las de mas elevada organización, es destruir por su base la condición de ser
de todos los cuerpos. Que estas acciones son las
mismas en todas partes, es afirmar u n hecho casi
t r i v i a l , pues seria ridículo el creer que existen
dos q u í m i c a s , dos físicas, dos fisiologías, una para
unos casos, otra para otros. Que las leyes de estas
acciones unas veces son sencillas y otras c o m p l i cadas , que las descubiertas hasta hoy dia no b a n ten á esplicar todos los fenómenos , que son susceptibles de ciertas modificaciones, que uno de
estos modificadores sea la o r g a n i z a c i ó n , que e s t »
á su vez se halle modificada por ese impulso i n t e rior llamado vida , y que este i m p u l s o , este m o dificador , estas fuerzas q u í m i c a s se hallen en ocasiones perturbadas en su intensidad ó r e g u l a r i dad por agentes del mismo género , produciendo
la enfermedad , y que nos valgamos para r e s t i t u i r
el equilibrio perdido de agentes parecidos á los
que tratamos de modificar , ó capaces de influir
en ellos, es seguir lógicamente l a evolución de los
hechos llegando á la verdadera noción de lo que
es el medicamento , t a n difícil de adquirir de otro
modo. Ignoramos la existencia de medicamentos
cuya acción no sea m o l e c u l a r , ó no influya en los
fenómenos moleculares de la e c o n o m í a . ¿Se estrañ a r á pues, que recurramos á la q u í m i c a para que
nos guie, para que nos ilustre? L a acción de los
astringentes, de los alterantes , de los c á u s t i c o s ,
de los antimoniales , necesita recurrir á la e s p l i cacion q u í m i c a para ser satisfactoria , y el papel
que hace el hierro en l a hematosis, y su necesidad en el tratamiento de la clorosis , basta para demostrar la importancia de la q u í m i c a a p l i cada.»
E l párrafo quinto y ú l t i m o e s t á dedicado á señ a l a r el papel que , en concepto del a u t o r , debe
reservarse á las fuerzas vitales.
Daremos punto á esta rápida y m a l p e r g e ñ a d a
r e s e ñ a , felicitando á nuestro amigo el D r . C a r b ó
por el perfecto desempeño de su cometido y por los
^ vastos ;conoeimientos médicos de que ha hecho
110
E l Pabellón Médico.
gala en esta ocasión , a s í como por las dotes que
ha mostrado de escritor claro , ameno , elegante
y correto.
En otro n ú m e r o nos ocuparemos del discurso
que en c o n t e s t a c i ó n a l del D r . Garbo, leyó nuestro
antiguo maestro y querido amigo el Dr. Mendoza.
JOSÉ AMELLLER.
otras tantas cavidades separadas, pero llegado
aquel momento las columnas calcáreas que las
separan se reabsorben en varios puntos, estableciéndose a s í anchas comunicaciones.
E n esta ocasión, el tejido óseo ó mejor osteoideo e s t á constituido por t r a b é c u l a s de bordes festoneados, limitando espacios rellenos de p e q u e ñ a s
células que e s t á n en contacto inmediato. Estas
p e q u e ñ a s células contienen u n n ú c l e o r e l a t i v a mente voluminoso, sobre el cual la membrana cel u l a r e s t á con frecuencia aplicada de u n modo t a n
exacto que no se !a puede distinguir sin a ñ a d i r
á la p r e p a r a c i ó n ácido acético.
E n esta primera fase de la osificación, las t r a béculas que primitivamente representaban al t e jido óseo, no contienen, pues, elementos celulares
comparables á los osteoplastos, e s t á n formadas
por la sustancia fundamental del c a r t í l a g o i n f i l trado de sales calcáreas.—De esto se deduce que
la m é d u l a precede al tejido óseo.
Por consiguiente, el corpúsculo óseo no p r o v i e ne (por lo menos en los huesos formados por la
osificación de los cartílagos) de una c á p s u l a cartilaginosa cuyas paredes hubieran sido invadidas
por las sales calcáreas, puesto que no existe n i n guna de esas c á p s u l a s cuando t o d a v í a no ha aparecido el tejido óseo.
_ L a célula ósea y la sustancia fundamental defin i t i v a de los huesos se desenvuelven en el segundo período de la osificación y he a q u í como:
A lo largo de las t r a b é c u l a s calcáreas de que
he hablado ya, las células medulares mas p r ó x i mas f^e rodean de una materia transparente c o n virtiéndose en células óseas. E n su origen los o r teoplastos tienen las dimensiones normales y ya
en sus bordes se dibujan las hendiduras. A la p r i mera capa ósea depuesta en la cara interna del tej i d o osteoideo, se a ñ a d e bien pronto una segunda, luego una tercera y así sucesivamente . De
este modo se comprende la estructura laminar
del tejido óseo. En tanto que la sustancia ósea
verdadera se deposita, desaparece l a t r a m a osteoidea.
Lo que precede demuestra suficientemente la
manera como crecen los huesos en sentido de su
l o n g i t u d . E l crecimiento en espesor se hace de un
modo a n á l o g o á lo que sucede en el segundo per í o d o . Antes se a t r i b u í a á la osificación de u n
blastema particular depositado en l a cara p r o funda del periostio. S e g ú n M . Ranvier, este blastema s u b - p e r i ó s t i c o no es mas que una capa cont i n u a suministrada por los elementos de la m é dula, de modo que son las células medulares el
punto de partida de los osteoplastos.
L a osificación en el tejido fibroso comprende
las fases siguientes: Sabido es que este tejido, como el de los c a r t í l a g o s , e s t á constituido por c é lulas y una sustancia fundamental intercelular.
Las células fusiformes ó en estrella, ofrecen p r o lo ngaciones, que se entrecruzan con las de las c é iums p r ó x i m a s . L a sustancia intercelul r e s t á
caracterizada por hacecillos de fibras, ligeramente
onduladas y entrecruzadas E n l(,s puntos mas
distantes de las t r a b é c u l a s óseas las células son
p e q u e ñ a s y m u y numerosas; pero aumentan de
volumen y de n ú m e r o á medida que se acercan á
aquellas. Cerca del hueso, son m u y abundantes
¿ se ^acen libres, por completa desaparición de
la sustancia intercelular. E n t ó n e o s se observa que
iasprolongaciones óseas e s t á n rodeadas por t o aos lados por células j ó v e n e s que tienen los c a r á c teres de la m é d u l a embrionaria.
A estas células las rodea bien pronto una n u e >a sustancia fundamental sólida v así se convierten en corpúsculos óseos, cuvos canalitos p r i m i tivos no tardan en dibujarse.
E l trabajo de M . Ranvier contiene a d e m á s una
^ r i e interesante de observaciones acerca de las
COlEijPOMMV !)S EL PABELLON ¡ g p
PARÍS 5 de marzo de 1865.
Señor director: Envidio en este momento á los
cronistas de los grandes periódicos y los i n a g o t a bles recursos que les suministra t o d a v í a el Carnav a l . Pudiera yo, sin salirme mucho de m i esfera,
hablar á V . del buey gordo! M u y h a l a g ü e ñ o seria
esto para m í , pues en toda la quincena no encuent r o u n incidente médico importante que indicar
á V . á menos que sea, sin embargo, la publicación
de la primera m i t a d del segundo tomo del Dicóionario enciclopédico de ciencias medicas. Acerca de
este punto me l i m i t o á mencionar t a n solo el hecho, no habiendo tenido siquiera tiempo para leer
los principales a r t í c u l o s .
Entre las d e m á s publicaciones recientes encuentro una que merece ser mencionada; versa
sobre una c u e s t i ó n histológica m u y limitada, el
desarrollo del tejido óseo; pero este es u n punto
que sigue litigioso, á pesar de los trabajos que se
han hecho. E l autor del trabajo en que me voy á
ocupar, M . Ranvier (cuyo nombre he citado á usted dos ó tres veces) ha llegado á conclusiones d i ferentes de las admitidas hasta ahora, y cree h a ber sorprendido todas las fases sucesivas del t r a bajo de osificación.
S e g ú n M . Ranvier deben admitirse dos períodos
en este trabajo cuando se verifica en el tejido cartilaginoso.
H é a q u í lo que sucede en el primer período. Las
c á p s u l a s de los c a r t í l a g o s que hasta entonces eran
p e q u e ñ a s , irregulares y angulosas, aumentan en
o s t e n s i ó n , t o m a n la forma globulosa, en tanto que
las células que contienen se m u l t i p l i c a n activamente. A l aumentar progresivamente de volumen,
las c á p s u l a s llegan á estorbarse unas á las otras;
entonces se prolongan en el sentido en que va á
crecer el nuevo hueso.
Tan pronto como se han formado nuevas c é l u las en el interior de las cápsulas madres, cada una
se rodea de una cápsula diferente que M . Ranvier
llama c á p s u l a secundaria. E n las columnas de
sustancia fundamental comprendidas entre las
c á p s u l a s madres, se ven aparecer estrias l o n g i tudinales, variedad de división que no es u n hecho especial de la osificacion/pero que se produce
siempre que la hiperplasia de las células del cart í l a g o goza de cierta actividad.
E n estas columnas intercelulares es donde se
ven depositarse las primeras granulaciones c a l c á reas. Estas granulaciones se acumulan en el centro de las columnas, formando a s í las p r i m i t i v a s
t r a b é c u l a s . Luego ganan sus bordes, penetran en
la c á p s u l a madre y se adelantan mas tarde hasta
los espacios triangulares que dejan entre sí las
c á p s u l a s secundarias.
A l propio tiempo, ó á poco de haber sufrido la
sustancia fundamental esa modificación, se p r o duce una de otra naturaleza en lo interior de las
c á p s u l a s . Se vé que poco á poco las c á p s u l a s secundarias se disuelven y abandonan las células
que encerraban. Estas se proliferan entonces
con una actividad prodigiosa, y forman de este
modo el embrión de la m é d u l a .
Las c á p s u l a s madres c o n s t i t u í a n hasta entonces
14 DE MARZO.
E l Pabellón Médico.
1865.
lesiones elementales de los huesos y de los c a r t í lagos; pero me he estendido ya demasiado en lo
que antecede para entrar en nuevos detalles. Quiero t a n solo, antes de concluir, mencionar una h i p ó t e s i s que ha obligado á admitir á M . Eanvier el
conjunto de sus investigaciones, y que él no da
t o d a v í a como teoría suficientemente demostrada
por los hechos. Héla a q u í .
Para que u n tejido pueda formar otro diferente (heteroplásia fisiológica ó patológica), es preciso que sus elementos celulares se desembaracen
de l a sustancia fundamental que los rodea, que
se conviertan en libres y se asemejen á las células
del e m b r i ó n , que como es sabido ,|son el punto de
partida de todos los tejidos del organismo.
Reciba V . , Sr. Director, etc.—Da. E. F.
má *
-eau
REVISTA DE ACADEMIAS.
D i s c u r s o l e í d o ante l a r e a l A c a d e m i a de M e d i c i n a de M a d r i d p o r el s ó c i o n u m e r a r i o ,
doctor D . G a b r i e l U s e r a , en l a i n a u g u r a c i ó n de s u s sesiones en el a ñ o de 1865.
{Conclusión),
Este trabajo nos conducirá naturalmente á restrinjir la acción de la fuerza v i t a l , y hasta á poner
en duda algunas veces su intervención , con tanto
mas motivo cuanto nada ha perjudicado tanto á los
progresos de la fisiología como la pretensión de suponerlo tcdo esplicado, y dar por ciertas las hipótesis más distantes de la razón. Buen ejemplo de esta
verdad nos ofrece el dogmatismo galénico, dominante en las escuelas, hasta que Ha^ler introdujo la fisiología esperimental, y bajo cuya influencia se oscurecieron y embrollaron todas las teorías médicas^
convirtiendo la ciencia en un caos metaíísico. Se revela este caos en la admisión en los fenómenos orgánicos de la inmediata acción del alma, la division de,
esta en tres facultades ó partes: vejetiva, que reside
en el hígado; irascible, que tiene su asiento en el
corazón; y razonable, que se halla en el cerebro. Se
paralizarán aun mas los trabajos de investigación admitiendo al servicio de cada especie de almas, no
solo los espíritus, cuya naturaleza era desconocida,
y cuya existencia u n ensueño de la imaginación del
autor del sistema, sino también cierto número de fa
cuitados secundarias; así el alma vejetiva tenia en
su departamento las facultades generatriz, aumentativa y nutritiva, llenando á la vez sus funciones
estas facultades secundarias por medio de facultades
de tercer orden; de modo que la nutritiva, por ejemplo, cuyo principal asiento está en el estómago , se
halla auxiliada por las facultades atractiva, retentriz , asimilatriz y espulsiva. Mediante esta gerarquía de almas, espíritus y facultades, los galénicos
no han hallado obstáculo que les impidiera esplicar
con facilidad todas las funciones de la economía animal. Si se preguntaba á cualquiera médico de la
edad media cómo se verificaba la digestión, en respondiendo que es una función natural á la que concurren cuatro facultades, á saber: la atractiva, que
atrae los alimentos; la retentriz, que los detiene el
tiempo necesario para la cocción; la asimilatriz, que
los transforma en partículas análogas á las de la
sustancia de nuestro cuerpo, y la expulsiva, que elimina los residuos escrementicios; profesores y asistentes debían darse por satisfechos, pues habían esplicado, según el lenguaje de su época, lo que constituía la esencia de la función nutritiva.
^ De la misma especie ha sido la influencia que han
ejercido los que atribuyen los fenómenos orgánicos,
ya de un modo esclusivo, ya de "un modo principal
al principio y á las fuerzas vitales, pues han condenado toda tentativa de investigación, para averiguar
qué participación toman los agentes, que obran so-
111
bre toda especie de materia, en las funciones de la
organización durante la vida.
Corramos un velo á las acusaciones y detracciones con que por lo común se ha tratado á los que han
adoptado la esperimentacion y la observación filosófica, tan recomendada por Bacon como base de^ sus
aserciones. E l confundir á todos bajo la denominación de materialistas les ha parecido poco, y han lie •
gado hasta la afirmación de que por ser esperimentadores niegan la intervención en la creación y fenómenos de la naturaleza del Supremo Hacedor,
cuando por el contrario nadie como ellos hace patente la sublime armonía y sencillez del universo,
que prueban hasta la evidencia la inmensa sabiduría de su creador. Apartemos de nuestra vista estas
acusaciones, y para demostrar que es el único medio
de progresar en la fisiología funcional, fundamento
de la trascendental ó superior de la medicina, nos
bastará citar algunos ejemplos de lo que se ha progresado en la esplicacion de algunas funciones. .
La circulación de la sangre, cuyo descubrimiento
data casi de la época del Renacimiento, no se ha esplicado de u n modo satisfactorio hasta que la física
ha venido en auxilio de la fisiología, demostrando la
parte activa que ejercen los ventrículos del corazón
en la impulsión que el liquido recibe para penetrar
en las artérias; la acción puramente mecánica de estas á causa de la elasticidad de las paredes de las artérias, l a de dilatabilidad del sistema capilar y venoso, de los que el último principalmente parece servir de reservorio al líquido, hasta que las aurículas
dilatadas le llaman ó atraen como pudiera hacerlo
una bomba aspirante: Los fenómenos de la respiración y de la calorificación, han recibido toda su lúa
d é l o s esperiraentos de Lavoisier y Seguin, de A l i e n
y Pepys, de Dulong, de Despretz, de Davy, de Brodie, de Chossat, en una palabra, de los que se han
dedicado con especialidad á los estudios físicos y
químicos. Otro tanto pudiéramos decir de la digestión, y aun casi de las sensaciones y de las funciones nerviosas.
Lo que encuentra esplicacion en los principios de
la física y de la química, lo que puede demostrarse
por medio de la esperimentacion directa, no deja
duda alguna en nuestro ánimo; no así lo que exije
hipótesis deducidas de simples raciocinios. Lo que
llega á determinarse dependiente de la acción de las
fuerzas que obran sobre la materia en cualquier estado que se presente, puede hasta sujetarse y comprobarse por el cálculo; lo que se atribuye á la fuerza v i t a l de un modo más ó menos esclusivo y absoluto, no puede formularse n i aun de u n modo e m p í rico, porque nos son completamente desconocidas lae
leyes de t a l fuerza, y si se han consignado algunas,
son hipotéticas y sujetas á restricciones, que la sucesiva observación les va imponiendo.
Base, fundamento de la fisiología trascendental,
de la que considera el conjunto de las funciones, al
individuo ejerciéndolas todas simultáneamente, y á
estas influyéndose las unas en las otras, es la fisiología orgánica ó funcional, pues mal puede comprender el todo el que ignora las partes, mal podemos
darnos razón del conjunto de las funciones y de la
influencia recíproca de ellas, si ignoramos el detalle
de las mismas; base la misma fisiología de la medicina, pues el que no conoce el estado normal, el h a b i t u a l , no puede apreciar en q u é se aparta lo que se
llama patológico; base, repito, la fisiología orgánica
do cuanto importa a l médico, su estudio concienzudo debe dar gran luz a todos los ramos de la ciencia,
y si nos habituamos á la precisión en las investigaciones fisiológicas, nos repugnará todo pensamiento
ontológico, todo principio hipotético, cuando queramos darnos razón de los demás fenómenos. Es, pues,
del mayor interés que su estudio se haga con solidez, y no admitiendo sino lo que positivamente sea
cierto, reservando á nuestros sucesores que resuelvan los problemas, que nosotros dejemos simplemen-
112
E l Pabellón Médico.
te enunciados, y para esto no podemos partir de
otros principios que del conocimiento exacto de las
ciencias que sirven de base á la fisiología, y de la esperimentacion tantas veces recomendada,
A l terminar este ligero bosquejo, no puedo menos de lamentarme del perjuicio que á los jóvenes
alumnos de las escuelas de Medicina en nuestra patria, les ha irrogado la supresión, en las facultades
de Medicina, de las cátedras de Física y Q u í m i c a .
Demostrada la necesidad de estas ciencias para la
fisiología, necesidad solo comparable á la de la ana
tomía, no es suficiente que hagan de ellas un estudio
preparatorio fuera de nuestras escuelas. La ostensión
que tienen estas ciencias, no permite que en las cátedras generales se estienda el profesor acerca de
aquellas partes que son más aplicables para una
profesión que para otra, resultando que nuestros
alumnos carecerán de una preparación especialmente médica. ¿Qué le importará al ingeniero industrial,
al arquitecto, estenderse acerca de las teorías y fenómenos de la luz? ¿Qué lo concerniente á la produceion y percepción de los sonidos? ¿Qué ai médico
estenderse acerta de la acción del vapor como agente del movimiento? ÍSin embargo, á las cátedras generales de ampliación asisten jóvenes, que se han de
dedicar á diferentes profesiones; y en el espacio de
un curso, el profesor debe enseñarles todo lo concerniente á la ciencia, y lo hace en efecto, pero sin
llamar la atención de cada alumno, porque esto no
es posible, sin estenderse en verdaderas ampliaciones de las materias ó puntos, que han de ser de
aplicación profesional. Las cátedras de ampliación
en esta forma no son mas que la repetición de la enseñanza elemental de los institutos.
Si, convencidos los que ejercen la influencia d i recta en las reformas que reclama la instrucción pública, de las verdades que he intentado demostrar:
« que las fuerzas generales obran del mismo modo
sobre l a materia organizada que sobre la inorganizada; que aun cuando debe ser indisputable la existencia de la fuerza vital, su modo de obrar no está
determinado; que el verdadero camino de adelantar
la fisiología es la esperimentacion, para la que son
necesarios conocimientos especiales de física y q u í mica'), propusieran y obtuvieran el nuevo establecimiento de estas asignaturas en nuestra facultad,
prestarían indudablemente u n gran servicio favoreciendo los progresos de l a ciencia,
GABRIEL USERA.
PRENSA
ESTRANGERA.
PRENSA M É D I C A .
E m p l e o del microscopio en t o x i c o l o g i a , por
M. Helvig.
E l profesor Helvig aplica la sublimación para
determinar ciertos principios inmediatos, y notablemente ios de bases orgánicas; así obtiene caracteres
diferenciales, apreciahles al exámen micrográfico.
Su objeto es hacer cristalizar «sas materias, y
determinar su naturaleza, por los caractéres particulares. La morfina y la estricnina, se distinguen entre
todas, por la facilidad con que toman la forma cristalina; se distinguen entre s í , por su manera de obrar
con respecto a l bicromato de potasa. L a veratrina se
caracteriza por el solo hecho de su cristalización.
L a atropina y la digitalina, no dan mas que gotitas
oleosas sin carácter definido.
H é a q u í de q u é manera se vale el autor para hacer
cristalizar pequeñas cantidades de esas sustancias:
Emplea una lámina de platino en cuyo centro hay
una p e q u e ñ a escavacion, en l a cual introduce el alcaloide que quiere examinar, en muy mínima porción,
reducida á polvo fino. Se cubre con el objetivo y se calienta ligeramente por medio de una lámpara de esp í r i t u de vino, con el objeto de impedir la formación
14 DK MARZO,
de productos empireumáticos. La sustancia no tarda
en evaporizarse, y lo ma* frecuente es, que se condense sobre el objetivo en forma de cristales que
pueden muy bien reconocerse con el microscopio.
En tales condiciones el polvo de morfina decrepita ligeramente, sefunde tomando u n color amarillento, y luego produce vapores que se condensan en el
objetivo; cuando este se halla cargado, puede ^ser
reemplazado por otro de modo que un cristal casi i m perceptible de morfina, puede suministrar varios sublimados, con espesor suficiente para prestarse á los
ensayos. U n aumento de 80 diámetros basta para reconocer, que este sublimado se compone de u n v capa
homogénea formada por granos redondeados sin apariencia, cristalina, los cuales, en presencia de una
pequeña gota de agua destilada se funden ó dan l u gar á una cristalización compuesta de prismas de 6
caras. Con un sublimado muy poco soluble basta l a
sola humedad del aliento para operar esa transformación que forma entonces dendritos que se asemej a n á los cristales helados.
Se efectúa también la cristalización con l i m p i e za, si se reemplaza el agua destilada con el amoniaco líquido y mejor aun con el ácido clorhídrico debilitado con 100 veces su peso de agua; en este caso,
se distinguirán unas agujas que salen todas de u n
centro común.
Igualmente puede obrarse muy bien por medio
de los ácidos sulfúrico y azótico, pero con el ácido
crómico no se obtiene n i n g ú n resultado; es, pues, u n
carácter negativo que tiene su valor cuando se t r a ta de distinguir la morfina de l a estricnina ó de l a
brucina.
H é a q u í ahora un carácter positivo que el autor
considera como específico. Si sobre el? sublimado se
echan unos granulos de almidón y se cubren por
medio de una láminá de cristal y á lo lar^o de las paredes, se deja rezumar una gota de ácido iódico, al
punto el sublimado se disuelve y colora en rojo y
los granulos de almidón toman el colorazul.
De todos los principios inmediatos examinados,
ú n i c a m e n t e l a morfina es la que ha determinado esa
coloración del almidón.
Estricnina. Los primeros productos de sublimación son los mejores; cuando el sublimado toma un
viso amarillo-verdoso, es preciso pararla operación,
de otra manera se obtienen productos de descomposición que obran muy diferentemente con los reactivos.
Este sublimado no es cristalino; pero en presencia de un vestigio de agua, se convierte rápidamente en hémitropias formadas de prismas de cuatro
caras.
Con el amoniaco, dá desde luego lugar á una especie de capa grasicnta, que se tapiza poco á poco de
octaedros truncados, así como de prismas de cuatro
caras, característicos para l a estricnina, como también puede reconocerse, obrando sobre una disolución alcohólica ó benzínica de estricnina pura.
Con el ácido clorhídrico, la cristalización es casi
instantánea; se compone de agujas agrupadas en manojos, y de prismas de cuatro caras.
E l ácido crómico, las produce t a m b i é n en un
principio, después pirámides dobles que forman el
carácter del cromato de estricnina y tiene el tinte
amarillo.
Todavía son posibles otros ensayos; el autor cuenta entre otros, el que se obtiene con el ácido sulfúrico y el bicromato de potasa.
L a veratrina produce u n sublimado cristalino,
que se distingue perfectamente cuando la capa es
delgada; es en forma de agujas, y á veces antenas
laminadas, mas ó menos redondas, acompañadas de
un olor muy penetrante y poco agradable. E l agua
no hace cambiarlas su aspecto. E l ácido clorhídrico
no las disuelve sino en parte; sin embargo, evaporándose, la disolución determina un depósito de agujas y de láminas cuadradas muy delicuescentes.
1865.
113
E l Pabellón Médico.
E l ácido sulfúrico debilitado, disuelve completamente al sublimado y produce agujas cuadrangulares delicuescentes.
E l ácido azótico débil no ejerce acción notable,
lo mismo que el ácido crómico.
Nada de sublimado cristalino con l a aconitina;
con el agua coagulación en gotitas grasas, las cuales, evaporándolas, se convierten en granos amorfos.
Con el amoniaco, se producen poco á poco dentritos que son considerados por el autor como característicos; pero no tiene efecto, sino en tanto que el
sublimado se ha obtenido en buenas condiciones, y
sobre todo, á una temperatura moderada.
E l ácido clorhídrico no disuelve sino muy tardíamente la cristalización l a que se forma en seguida
consiste en agujas dispuestas en forma de cruz y entre mezcladas con octáedros muy delicuescentes, que
se disuelven con la sola humedad del aliento.
E l ácido sulfúrico ictermina la producción de gotas oleosas á las 48 horas y de algunas agujas en ios
bordes: el ácido azótico, dá lugar á la producción de
octáedros. Nada con el ácido crómico.
M u y volátil, la atropina, dá difícilmente u n sublimado; éste, parece formado de gotitas que el agua
convierte poco á poco en cristales de atropina formados por prismas de cuatro caras, agrupadas en estrellas.
Este sublimado no produce nada digno de notarse con el amoniaco. Con el ácido clorhídrico y a l
cabo de a l g ú n tiempo, cristalización octaédrica muy
delicuescente.
E l sublimado de la solanina se compone de unas
coronas cristalinas características por su solo aspecto.
Con el agua y el amoniaco, nada notable: con el
ácido clorhídrico y con el tiempo, producción de octaedros; con el sulfúrico, agujas transparentes: con
el azótico, gotitas oleosas.
Con el ácido crónico, nada.
L a digitatina, no ha producido resultados satisfactorios.
SECCION PROFESIONAL,
En uno de nuestros números anteriores, publicamos u n artículo haciendo algunas reflexiones acerca
de la esposicion que la Academia homeopática habia
presentado al Senado, y terminábamos diciendo: «Dejémonos de ambages; habéis ido a l Senado para crear
atmósfera, y nada mas. Pedid a Dios que esa atmósfera no esté preñada de tempestades, y que allí donde habéis ido á buscar una rehabilitación, que necesitáis eon gran premura, no encontréis vuestra
ruina.» Nuestra amenaza se va cumpliendo. Es i m posible ver á una clase protestando con mas unanimidad y con mas firmeza que lo está haciendo en la
presente ocasión la clase médica con motivo de las
absurdas concesiones que ha otorgado el Gobierno á
la secta homeopática.
Después de las protestas de la Real Academia de
Medicina de Madrid y de la facultad de Medicina de
la Universidad central, ha tenido lugar una interpelación en el Congreso hecha por el Sr. Méndez A l varo, de la cual no hemos podido dar cuenta todavía
por el escesivo cúmulo de originales, reserTándonos
sin embargo, publicar en su dia los fracmentos mas
importantes, interpelación, contra la cual, y sea esto
dicho de paso, nada se contestó que valga la pena de
tomarse en sério.
Posteriormente, ha visto l a luz pública un es.
tenso y contundente folleto firmado por los médicos
mas notables de Madrid, en el cual se refutan todas
las razones alegadas por los homeópatas en p r ó de
su pretensión.
En estos últimos dias, también han aparecido dos
enérgicas esposiciones de las Academias de Medicina
de Valladolid y Granada.
De todos estos documentos que podrán servir u n
tiempo para escribir la historia, por no decir la crónica escandalosa, de la medicina española en el siglo x i x , daremos cuenta mas ó menos detallada á
nuestros apreciables lectores.
Nuestra opinión es, que dada la provocación i n tempestiva de los partidarios de l a escuela sajona,
deben los verdaderos amantes de la medicina pulverizar de una vez, en bien de la humanidad y de l a
ciencia, toda la argumentación ilógica y b a l a d í , con
la cual quieren aquellosTiacer valer sus pretensiones en el terreno administrativo, ya que se sienten
enteramente impotentes en el terreno de la ciencia.
Si después de estas solemnes manifestaciones que
indudablemedte serán seguidas de otras muchas no
menos importantes, el Gobierno cerrara los oidos á
los de la razón, l a clase médica podrá quedar tranquila en l a seguridad de haber cumplido u n deber
doloroso, pero ineludible.
NUEVO FORMULARIO
RAZONADO.
(Continuación) (1).
Umeaada férrica.
Agua pura, ,
Acido cítrico
A z ú c a r blanco
Percloruro de hierro, de 30.°
1 litro.
4 grana.
70,
. 50 á 80 gotas.
Contra la erisipela, la inflamación de los c a p i lares externos, en la angina sardanea y el r e u m a tismo articular, para tomarse en tacitas de hora
en hora.
E n la angina y en el crup, se aplica sobre las
falsas membranas. L a solución de 30.° por medio
de u n pincelito; a l mismo tiempo A u b r u n a d m i nistra al anterior de 20 á 30 gotas de solución
á 30.° en u n vaso de agua azucarada.
Salación para lociones (Rodeé. ]
Agua pura
Percloruno de hierro de 30°
Acido c í t r i c o
24 g r a m .
14
4
E n el t r a t a m i e n t o abortivo del chancro, se c u ra la úlcera muchas veces a l dia con esta s o l u c i ó n , por medio de u n pincelito.
Tópico contra el chancro i'Rodet.)
Acido corhídrico
Acido cítrico
,,
Percloruro de hierro de 30°.
Affua destilada
a a 4 gram.
30
Se embadurnan los chancros con esta mezcla:
la cual sirve t a m b i é n para la c u r a c i ó n de los b u bones virulentos.
Deleau pretende que el percloruro de hierro
cura la sífilis sin que justifique empero esa p r e tensión.
(1)
Véans» l»s BÜMeros
175, 177, 17$ y 179.
E l Pabellón
114
Poción «ntihemorrágica (Piorry.)
Percloruro de hiero de 30°
Agua
Jarabe de consuelda mayor
1 gram.
150
50
Para tomar á cucharadas , cada diez minutos.
A l mismo tiempo que se establecen ligaduras por
encima de los codos y por encima de las p a n t o r r i llas y que se hacen practicar al enfermo respiraciones profundas y aceleradas.
Pomada de percloruro de hierro (Devergle.)
Manteca
50 g r a m .
Percloruro de hierro de 3 0 ° , d e . . 0,50 á 1 gramo.
Mézclase , para acelerar la cicatrización de las
llagas, y contra los s a b a ñ o n e s ulcerados.
Jarabe de percloruro de hierro (l>elean.)
Solución de percloruro de hierro de30°. 10 g r a m .
Jarabe de ayuca
490
Mézclese. — Dosis : de una á cuatro cucharadas.
A pesar de lo que dice Deleau , todos los j a r a bes de percloruro de hierro se alteran , se descoloran t r a s f o r m á n d o s e en jarabe ferroso; a l t e r á n d o s e
al propio tiempo el azúcar de caña ; esto es lo que
resulta de las observaciones de B u i g u e t , Duroy
y Gomar.
Tintura de sesquiclomro de hierro (fórmula inglesa.)
S e s q u i ó x i d o de hierro
Acido c l o r h í d r i c o
180 g r a m .
300
D i g i é r e s e en u n frasco por tres dias seguidos
teniendo cuidado de agitarlo de vez en cuando,
añádase
alcohol rectificado.. 4,320 gram,
Se filtra y conserva para los usos. E n I n g l a terra este preparado, es el que se emplea mas
comunmente ; se le prescribe á l a dosis de 10 , 30
y hasta 60 gotas , una ó dos veces al dia en agua
ó cualquier otro vehículo apropiado.
(F z j ) . , nna onza fluida debe dar, t r a t á n d o l a
con el liqúor de potasa dos gramos aproximadamente de sesquióxido de hierro. Nosotros advertiremos (jue damos todas esas f ó r m u l a s inglesas con
los t é r m i n o s mismos , con que se emplean y toda
su originalidad, ú n i c a m e n t e hemos reducido el
peso inglés á gramos.
Colodión^ ferruginoso.
14 DE MARZO.
Médico.
Licor normal de ioduro de hierro (Dupasquier , Boude*).
Iodo
8 gram.
Limaduras de hierro
4
A g u a destilada
40
Azúcar
•
0^
Polvo de goma a r á b i g a
"
Se ponen el iodo, las limaduras de hierro y
t r e i n t a gramos de agua destilada en una botella ; se calienta y filtra; cuando el licor se ha
descolorado , se lava con los 10 gramos de agua
restantes, se a ñ a d e el azúcar y la goma. Esta solución contiene una décima parte de su peso de
ioduro de h i e r r o .
E l todo de la solución debe pesar 100 gramos.
Pildoras de l-rdwro dír hierro (Calloud).
54 c e n t í g .
Ioduro de potasio
45
Sulfato de hierro critalizado.
60
Miga de pan
Polvo de malvabisco...
^C .. S .
Para 10 pildoras que se cubren de hierro reducido b a r n i z á n d o l a s d e s p u é s con una capa de goma.
Pildoras de Ioduro; de hierro (Blancard).
Iodo
4 g r a m . 10 c e n t í g r a m .
Limaduras de hierro
2
Agua
8
Miel
5
Polvo absorbente
7
5
Se prepara el ioduro de hierro por el m é t o d o
ordinario : se lava el filtro con otros_8 gramos de
agua , se r e ú n e n los líquidos y se a ñ a d e la miel;
se calienta suavemente para reducirlo á 10 g r a mos; se a ñ a d e n entonces los polvos de malvabisco
y regaliz en partes iguales; se cubre la masa con
hierro reducido y se divide en 100 pildoras que
cada una contiene u n centigramo de hierro r e d u cido y 5 centigramos de ioduro ; se hacen secar
las pildoras y se echan en una c á p s u l a que contiene una solución de una parte de b á l s a m o de t o h í
en 3 partes del éter ; se imprime u n movimiento
de r o t a c i ó n y cuando las pildoras empiezan á pegarse unas á otras , se las separa y se hacen secar
en moldes de hoja de lata untados con azogue.
Puede usarse cualquiera otra materia resinosa,
pero esa especie de barnices son atacados con d i ficultad en el canal digestivo; nosotros preferimos
las cubiertas ó capas solubles de goma ó gelatina.
Joseau ha propuesto la c a s e í n a , que se hace d i solver en el amoniaco y á la que se a ñ a d e a z ú c a r .
.' " ' ' v i
-
•
•
..i-i fcs-j.js J i i «
Jarahc de ioduro fde hierro.
,-- "!>t-...íS[
Colodión ordinario
i
.
.
T i n t u r a de Bestucheff.
| a a Partes 1 « a l e s .
Este colodión no se [abre, es m u y resistente y
se emplea como astringente y secante.
S e g ú n A r a n , seria mejor emplear e l colodión
elástico.
Solución normal
1
Jarabe de goma
11
— de flor de naranjo
3
Mézclase.—30 gramos de este jarabe contienen 20 centigramos de ioduro de hierro.
¡Tintura de amonio•cIoraro|de hierro (fórmula inglesa,)
Ioduro de hierro
2 gram.
Agua destilada
200
H á g a s e disolver. — E n inyecciones contra la
blenorragia , nosotros preferimos la siguiente fórmula , que empleamos con resultado diez años
hace :
Amonio-cloruro de hierro
120 gram.
Alcohol
137
A g u a destilada
414
Se disuelve y filtra : dosis f z i j en agua. Cada
f z j contiene aproximadamente granos 5,80 de
óxido.
XODtRO TJK HIERRO ( F c l ) .
A u n cuando el ioduro de hierro sea mas bien
una p r e p a r a c i ó n iodada que u n ferruginoso, nosotros le colocaremos a q u í , por el convencimiento
de que obra sobre todo como reconstituyente.
A Dupasquier es á quien debe el crédito de que
goza , este preparado. Hay que prepararlo con el
mayor cuidado porque es m u y inestable,
Infección de ioduro de hierro (Ricord],
Iodo
Limaduras de hierro
Agua
2 gram.
1
. 200
Se hace el ioduro de hierro como de ordinario;
se lava el filtro con el agua que se tiene reservada
y añade.
Jarabe de azúcar
50 gram.
Cuando es m u y viva la inflamación , pueden
a ñ a d i r s e á esa inyección algunas gotas de l á u d a n o
líquido de Sydenham..
115
E l Pabellón Médico.
1865.
Jarabe de ioduro de hierro (fórmula inglesa.)
loduro
32 gram.
Alambre en pedacitos
12
A g u a destilada
340
Azúcar
•
•
H S A . Para obtener (f. z X Y ) 15 onzas fluidas de jarabe cada (f 3 j ) , una dracina fluida contiene á poca diferiencia 0 gr, 30 de ioduro de b i e r ro; dosis , de 30 á 60 gotas en agua. 1,
Bliatura ferruginosa.
Jarabe de ioduro de hierro
30 g r a m .
Tininva. á e actea racemosa
15
T i n t u r a de raiz de acónito
9
Mézclese.—20 gotas tres veces a l dia , contra
los infartos uterinos.
(Se continuará.)
VARIEDADES.
K i n e s i t e r a p i a , C i n e s i a ó G i m n á s t i c a (2).
ARTÍCULO. II.—HISTORIA.
(Continuación.)
Movimientos pasivos y manipulaciones. L a escuel a de L i n g no ha introducido en la medicina nuevos
medios de tratamiento; ya se ha visto que es u n m é todo nuevo, la precisión en el empleo de los movimientos, y sobre todo una feliz combinación de sus
tres formas principales: las posiciones, las contracciones y las manipulaciones. Sentado u n enfermo,
tendidos sus brazos adelante (posición) , si un a y u dante colocado detrás le coje las dos muñecas y aparta suavemente los brazos á pesar de l a resistencia
del enfermo (movimiento doble escéntrico)^ puédese,
durante ese movimiento, ejecutar, por ejemplo, una
percusión elástica sobre la cara anterior del tórax;
y el movimiento necesita u n segundo ayudante. Tendremos, de ese modo, reunidas las tres formas de
movimientos.
Se vé que los movimientos impropiamente llamados pasivos, pueden ejecutarse aisladamente ó asociados á las dos otras formas de l a Kinesiterapia,
así pues, esos movimientos son innumerables, y l a
minuciosa descripción de sus formas en que se han
ocupado algunos autores alemanes^ es completamente i n ú t i l , porque no se comprende perfectamente la
práctica de tales movimientos, sino .después de una
larga esperiencia personal, y esta esperiencia casi
constantemente, permite el que se modifique el manual operatorio, de manera que pueda adaptarse á
cada persona.
La forma mas elemental de las manipulaciones
es la presión. L a presión puede egercerse sobre una
superficie mas ó menos estendida. Puede practicarse
con uno ó mas dedos, con la mano entera, coa los
puños cerrados, con vendajes (compresiones, etc.),
puede ser continua ó intermitente; á una sucesión
(1) En Inglaterra se miden con vasos graduados ad Aoc todos los
medicamentos líquidos; la le ira f significa/!aí¿o, esto es , que debe
medirse . asi (fz j) significa una onza fluida y(fz j j quiere decir drac
ma fluida.
(2) Véase el número 177 y 178.
muy rápida de presiones se la llama vibración. Esta
es la manipnlacion de efectos mas eficaces, mas r i cos y variados.
La fricción es sin disputa una presión movible a l
gual que las demás manipulaciones derivadas de la
presión. Son conocidas ya las innumerables variedades de fricciones ; los que se conocen menos son los
innumerables resultados^de esa cinesia. E n este punto nosotros debemos tomar mucho de los antiguos.
L a percusión es una presión brusca y reiterada.
Practícase con el cortante de l a mano, con la punta
de los dedos, ó con cuerpos estraños que los gimnastas suecos proscriben de un modo absoluto. L a percusión, en cinesia, tiene una grande aplicación, desde la percusión mas delicada en el cráneo, hasta las
fuertes percusiones sobre la espina dorsal y los ríñones, practicadas en ciertas actitudes y durante ciertos movimientos dobles.
Con el nombre de masage (del árabe mass que
significa amasar) se han confundido en Francia otras
formas de manipulaciones. Puede leerse en una M e moria de Estradere (París 1863), una detallada reseñ a sobre los cepillos, escobillas , garruchas y varas
de los amasadores. Pero los prácticos son completamente estraños al arte del movimiento. Nos parece
que Estradere sostiene una mala causa con su persistencia en defender e l uso de t a l denominación,
con la cual se confunden la fricción, la percusión y
el movimiento.
E l amasamiento, las malaxaciones á la verdad
son muy análogos, pero no se obtiene con esas maniobras empíricas que se asemeje á los efectos de l a
verdadera gimnástica médica.
{Se continuará,).
SECCION OFICIAL.
SANIDAD MILITAR, .
REALES ÓRDENES.
40 Diciembre 1864. Concediendo el grado de subinspector de segunda clase al médico mayor supernumerario, primer ayudante efectivo, D. Camilo Vázquez y Rodríguez, en recompensa de los servicios
prestados en la campaña de Santo Domingo, y muy particularmente en
las operaciones sobre San Cristóbal en el mes de abril anterior.
15 Febrero 1865. Trasladando la Real resolacion de 9 del mismos
dirigida al Consejo de Estado, y en la que conforme con el dictamen de
la sección de lo contencioso, se desestima la demanda presentada en
17 de mayo de 186i, por el licenciado D.Francisco Lobo, en nombre
de D. José Vihrdebó y Moret, primer médico supernumerario procedente del ejército de la Isla de Cuba, contra la real órden de 2 de enero
anterior, por la que se desestimó asimismo su solicitud, para que es
retiro que le habia sido concedido fuese con sueldo, atendiéndose á lo
dispuesto en la real órden de 2de junio de 1862, en vista de que elarcu
lo 14 del real decreto de 20 de junio de 1838 declaró aplicables á todos
los ministerios las disposiciones del anterior real decreto; de que la real
órden de 2 de enero de 1864 no hizo mas que reproducir lo que ya estaba resuelto por otra de 21 de febreio de 1863, que causó estado; y de
que aun cuando el actual recurso pudiera ser objeto de contención administrativa, no es ya procedente por haberse interpuesto deipues de
Laber trascurrido con esceso el plazo señalado al efecto por el articulo 3.- del citado real decreto.
17 id. Concediendo cuatro meses de real licencia al segundo ayudante médico del segando batallón del regimiento infantería de Mallorca, ü. José Figneras y Jordá, para restablecer su salud en Gerona.
Id. id. Id. al de igual clase del batallón cazadores de Alba de Tormes, D. Bartolomé Molia y Perier, con el propio objeto, para Murcia.
E l Pabellón Médico.
116
U. id. I d . al primer ayudante médico del hospital de Valladolid,
don José Gran y Cata, con el objeto de arreglar asuntos de familia en
Barcelona.
Id. id. Concediendo dos meses de próroga á la real licencia que se
halla disfrutóndo en Madrid el segundo ayudante médico D.Augusto
Llrcayo y Santamaría.
2-i id. Concedieedo el pase al ejército de Filipinas solicitado por
el primer ayudante D. Vicente Gómez y Orland, en clase de médico
mayor supernumerario, con la obligación de permanecer en dichas Isastesseis años de reglamcBto, y ocupar plaza de tal médico mayor en
¡a plantilla del personal facultativo de aquel ejército, cuando ocurra
vacante y no haya otro mas antiguo en la escala que lo pretenda.
26 id. Disponiendo quede sin efecto el empleo de primer ayudante farmacéutico supernumerario, concedido eu 4 de marzo de 1863
á D. José Rodríguez y Puerto, por no haberle desempeñado los
seis años que se previenen en el art. H déla real órden de 28 de diciembre de 1838, y el 191 del reglamento i e l cuerpo, y qne continúe
sus servicios en la Península como segundo ayudante farmacéutico.
Id. id. Aprobando el nombramiento de D. Julián Martínez, para que
desempeñe interinamente las funciones de farmacéutico auxiliar en la
botica de ¡.Ciudad-Rodrigo, con abono de 300 n . mensuales.
4 marzo i d . Concediendo dos meses de real licencia para Madrid y
Salamanca al médico mayor del hospital militar de Madrid, D. Manuel
Lobaricas y Carabias, con objeto de restablecer su salud.
SANIDAD M I L I T A R DE L A A R M A D A ,
•REALES ÓRENES.
8 febrero. Nombrando oficial segundo de la Dirección de Saninad
militar de la Armada al médico mayor D. Félix Pantostier, siendo
relevado en el hospital de Cartagena por el de la misma clase D. José
Suarez.
15 id. I d . plaza pensionada por Marina al alumno de medicina de
la Universidad Central D.Evaristo Fernandez.
16 id. Id. cuatro meses de licencia por enfermo al primer ayudante
de Sanidad militar de la Armada D. José Pérez y Lora.
21 id. Id. un mes de licencia al primer ayudante del cuerpo de Sanidad militar de la Armada D. Francisco Medina.
Id. id. Resolviendo que sea baja en la Armada el segundo practicante del Cuerpo de Sanidad militar de la misma D. Félix Delgado por
no haberse presentado á tomar posesión de su destino en el plazo legal.
GACETILLA.
L o s p e r i ó d i c o s m é d i c o s y los profesores
todos se quejan amargamente del slatuquo en que se encuentra el
definitivo arreglo de los médicos forenses. Sensible es que una
cuestión tan importante no haya salido todavía del período embrionario, y mas sensible todavía que no puedan concebirse esperanzas fundadas ni próiimas ni remotas de que así sea. Per» por doloroso que sea decirlo, la franqueza nos obliga á declarar que la
eulpa de este orden de cosas la tienen los médicos, que desoyendo
a voz de la verdad aceptaron el reglamento vigente solicitando con
avidez las plazas en él consignadas. El mal viene de aquella disposición, y en tanto qne no se modiíxqae radicalmente, ta institución
de los médicos forenses, será una filfa.
D i c e La Patria que se t r a t a de conceder
grandes cruces y encomiendas á los médicos qne mas han figurado
en el célebre congreso médico español. No tenemos el menor antecente de tal noticia, que nos parece ínverosimii, y podemos asegurar que ninguno de los profesores que promovieron ó realizaron la
espresada reunión ha pensado un momento en otro premio que la
satisfacción de contribuir en lo posible á los progresos de la ciencia.
En cuanto á lo de célebre, en bastardilla, es una ironía que no
favorece á qníen la emplea. El congreso dejará en pos de sí un
rastro de laboriosidad, nn libro no enteramente despreciable, y va
nos contentarianos eon que hicieran otro tanto todas las celebridades dt la época.
Leemos en u n p e r i ó d i c o de C á d i z que e n
esta eindad el licenciado en farmacia D- Serafín Jordán, embalsamó
un cadáver eon resultado satisfactorio, empleando el ácido fénico.
No» place ver confirmada» las opiniones d« nuestro particular amigo
>• colaborador J). Juan Giné.
14 SE MARZO.
E l doctor D . M i g u e l M e d i n a , pone en d u da en nuestro aprecable colega Lo Clínica, la existencia de las
clínicas de operaciones en las universidades de provincia. Nosotros
que hemos cursado en Barcelona, y que conservamos en nuestra
memoria un grato recuerdo de nuestro querido maestro el doctor
Mendoza, debemos decir que en aquella facultad existe una clínica
de operaciones tan importante eomo la que tiene á su cargo en Madrid el reputado cirujano doctor Toca. La verdad antes que todo.
- .
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QS afe »e'i
i&t
Un periódico
-h.
de esta e ó r t e a n u n c i a que
los profesores de la facultad de medicina han aprobado por unanimidad la creación de una escuela práctica, donde puedan dar lecciones todos los médicos que lo soliciten. Nos alegramos de esta
determinación y deseamos que se lleve á cabo y con entero éxito
cuanto antes.
E l S r . C o u l i e r , c a t e d r á t i c o de q u í m i c a
en Val-de-Grece , dá los siguientes datos para reconocer el café de
buena calidad y descubrir su mezcla con la raíz de achicoria tostada. Todo el mundo sabe el aumento notable del granó de café durante la torrefacción, y se ha podido observar también que el café
molido sobrenada cuando se le trata por el agua hirviendo. Esta
última circunstancia es un buen medio para distinguir el café de
buena calidad del café molido mucho tiempo antes ó sofisticado
eon la raiz de achicoria. Los fenómenos arriba indicados se producen por el desarrollo de ácido carbónico áurante la torrefacción
ó en el momento de la infusión. Ahora bien, como aquella operación |no provoca ningún desprendimiento gaseoso en la raíl de
achicorias, esta no sobrenada, y como por otra parte el desprendimiento de ácido carbónico es mayor cuanto mas reciente en el café,
cuando este no sobrenade podrá inferirse ó bien qne está sofisticado
ó que ha perdido sus mas preciosas cualidades.
Sabemos que l a r e a l a c a d e m i a de medicina de Madrid está evacuando en estos momentos el informe, qne
le ha pedido la Audiencia de este territorio á instancia del abogado defensor, acerca del estado de las facultades intelectuales de
Vicenta Sobrino. El proyecto de dictámen que ha presentado la
comisión de medicina legal, debido á la pluma de nuestro apreeiable amigo el doctor don Pedro Mata, nombrado ponente en este
importantisimo y delicado asunto , es uno de los documentos médico-legales que haa de registrar los anales de la medicina forense
española. Creemos que este notable escrito verá en su día la luz
pública y procuraremos que nuestros lectores no sean los último»
en tener conoeimient© de él.
' f 1 ^ . ^ n ^ a t í ^ £:;• rijosa oiasharfozí h La
academia anuncia y a l a s lecciones
que D. Mariano Benavente, médico de la inclusa, dará en dicho
sitio los martes alternando con nuestro amige el Sr. Ametller, sobre
el diagnóstico de las enfermedades mas comunes de la infancia.
SiESB^lE*.—Correo de la semana.—por B. OOüfre TrÜl.—.
Sección científica.—Aparatos amoYO-inamovibles inventados
por el señor Pi, para el tratamiento de las fract«ras; por José
Fábregas.—Universidad literaria
de Barcelona.—Algunas
palabras sobre los dircursos pronnneiados en la facultad de Barcelona en el acto de la recepción del cátedratico de terapéutica,
materia médica y arte de recetar doctor don Narciso Carbó, por
J. Ametller, (COnClUSion).—Correspondencia de K l JPahellon
Médico
Carta del doctor E. F. nuestro corresponsal en Paris.
—Resista de Academias.
Discurso leido ante la Real Acade-
—
de medicina de Madrid, por don Gabriel Usera, (conclusión).—
del microscopio
en toxicologia, por M. Hevig.—secjon profesional.—Cuestión
—Prensa estranjera.—Pmtófl «íédíCfl.—Empleo
de actualidad.—-^"evo formulario razonado, (continuación),
—variedades.—Kinesiterapía, cinesia ó gimnástica.—sección
oaciai.—Sanidad militar.—Reales órdenes."—Sanidad militar
déla Armada.—Reales órdenes.^caccstnia..—Folletín,—Sección de Avisos.—Vacantes —Anuncios.—BMiolecz i e E I Pabellón Médico, pliego 181.—{Higiene de FONSSAGRIVE», pliego 7.)
Por iodo lo no firmado, A . V . LAFOMT.
DISECTOR PROPIETARIO T EDITOR RESPONSABLE,
DON F E L I X
BORRELL.
M A D B I D : 1865.--Iu3p. E s p a ñ o l a , Torija, 14.
El Pabellón Médico.
P R O D U C T O S F A R M A C E U T I C O S D E G R I M A U L T Y Cu
FARMACEUTICOS DE S. A. I . E L PRINCIPE NAPOLEON, RUE DE LA FEÜILLADE, 7,
PARIS
Estos dos
productos preparados con la
hojadalMatico,
piper angostiVEGETÁLKSBEMATICO
folium del Perú
son como
con el zumo de
dijéramos la
las plantas conpanacea para
ciferas, verros, rábanos, insensible k la reacción del almidón.
curación
de
la
gonorrea
antigua
ó
moderna.
La
Inyección
La inocuidad de esta prepáracion sobre el estomago y los intestinos con el agua destilada del Matico, se ordena, en dosis de 2 o preparada
3 por dia
la hacen preferible al ioduro de potasa y hace que sea escelente en la Las capsulas cuya capa es de Gluten, contienan la esencia del
Matico,
medicina de los niños, el linfatismo, las escrofalas y la tisis.—El Jarabe asociada con el copaiK?, se toman en dosis de 'i2 á 16 por dia. Los
de Rábano iodado,lo prescriben todoslosroedicos mas afamados como suce- doctores Guilerier, Roche y Ricord, recomiendan el tomarlas todas Sres
las
dáneo del aceite de hígado de bacalao. Cada cucharada de Jarabe Reprecayo empleo les da mas actividad. Las capsulas de Maüco son
senta un 1/2 gramo de iodo. — La dosis para ios niños es sna cucha- horas
también
áe
una
eficacia
notable
para
los
bultos
del
pescuezo
y
las
afecrada de sopa por mañana y noche ; para ias demás personas, varia de ciones catarrales de la vejiga. Su composición hace que se tomen sin
2 á ü por día.
vómitos, nauseas ni demás accidentes de otras preparaciones.
RABANO I0MDO
Ei mejor saccedaneo del aceite de hígado
de bacalao.
Combinación
intima del iodo
El empleo de
la pepsina , se
debe al doctor
Corvisart, medico de S. M.
el Emperador
Napoléon III.
Es el mismo
zumo gástrico ó mas bien ei mismo principio dijestivo que opera la dijestion en el estómago. Posee la prcpriedad de hacer diierir los alimentos sin nunguna fatiga para el estomago ni los intestinos ; bajo su
influencia las malas dijestiones, nauseas, pituitas, eruptos de gases,
inflamaciones del estómago y de los intestinos, cesan casi por encanto.
Las gastritis y gastralgias mas rebeldes, se modifican rápidamente y
las jaquecas y dolores de cabeza procedentes de malas digestiones desaparecen al momento.
JARABE
Esta nueva
composition se
adopta en Francia en vez de
todos los ferruginosos conocidos. Es claro,
limpio sin olor
ni sabor, representa la composición de los huesos y de la sangre y
gracias á una pequeña cantidad de sulfato de sosa que ss emplea
en su preparación, no provoca jamas el estreñimiento tan particular k
todos los ferruginosos. No daña nunca la boca ni los dientes y se dijiere
con la mayor facilidad, y tiene eesito en los casos en que los demás ferruginosos han sido imdolentes. Los Sres profesores Barthe, Roger, etc.,
prescriben siempre este, con preferencia k todos los demás compuestos
análogos.
D E QUINA ROJA
FERRUGINOSO
DE G R I M A U L T Y O
Este nuevo medicamento contiene bajo una forma clara y agradable dos productos que no se hablan asociado hasta hoy, sin descomposición,
el hierro que es uno de los elementos de la sangre y la quina que es el tónico por escelencia. Cada cucharada de sopa, contieneftgramos de
hypofosfato de hierro y de tosa y 2 gramos de estracto de quina roja. La dosis es de una cucharada común, una media hora ante de cada comida.
El prospecto contiene los testimonios de varios miembros de la Academia de Paris que porceban que este medicamento es el conservador por
eseelencia de la salud.
Estos medicamentos se encuentran en Madrid :
i * Sr" BOREL hermanos, puerta del Sol, 5, 7 y 9;
2* SIMON, caballero de Gracia;
3o D. Cesareo-Martin SOMOLINOS, calle de las Infantas, 46;
4» D. Diego M1 y QÜESADA, calle áel Arco-S^-Maria, 27,
Y en todas las demás farmacias de Madrid y de las provincias de España y de todas paises.
PILDORASDEHAUT.—Esta nueva combinación fundada sobre
principios no conocidos ¡)or los médicos antiguos, llena, con una
precisión digna de atención, todas las condiciones del probleme
del medicamento purgante. —Al revés de otros purgativos, esta
no obra bien sino cuando se toma con muy buenos alimentos y
bebidas fortificantes. Su efecto es seguro, al paso que no loes
el agua de Sedlitz y otros purgativos. Es fácil arreglar la dósis, según la edad ó la fuerza de las personas. Los niños, los
ancianos y los enfermos debilitados lo soportan sin dificultad.
Cada cual escoje, para purgarse, la hora y la comida que mejor
le convenga según sus ocupaciones. La molestia que causa el
purgante, estando completamente anulada, por la buena alimentación, no se halla reparo alguno en purgarse, cuando haya
necesidad.—Los médicos que emplean este medio no encuentran enfermos que se niegueñá
purgarse so protesto de mal gusto ó por temor de debilitarse. Lo diladodel tratamiento no
es tampoco un obstáculo , y cuando el mal exije , por ejemplo, el purgarse veinte veces
seguidas, no se tiene temor de verse obligado á suspenderlo antes de concluirlo.— Estas
ventajas son tanto mas preciosas, cuanto que se traía de enfermedades serias, como
turnares, obstrucciones, afecciones cutáneas, catarros, y otras machas reputadas incurables,
pero que ceden á una purgación regular y reiterada por largo tiempo. Véase la Instrucción
muy detallada que se da grátis, en Paris, farmacia del Doctor Dehaut, y en todas las
buenas farmacias de Europa y América. Cajas de 20rs., y de 10 rs.
DEPOSITARIOS EN MADRID: Señores Borrel hermanos, Simón, Guillar, Ulzurrun ,Somolinos
Infantas, 26; Quesada, Arco de Santa María, 27.
Las personas que dirijan una comisión de 300 francos á Mr. Dehaut áParis, ó á Mr. F. M.
Chvarri, Infantas, 12. principal,Madrid, tendrán derecho á ser designados en los anancios.
Escelente sedativo y poderoso diurético
empleado con un éxito constaste desde hace
10 años por los médicos de todos los paises,
contra las enfermetisdes orgánicas, ó no
orgáa;cas del corazón, las diversas hidropoesías, y la mayor parle de las afecciones
del pecho y de los bronquios (pneemonias
catarros pulmonares, bronquitis nerviosas,
romadizos fuertes.)
Depósitos en Madrid; en casa de los señores Borrei hermanos, Paerta del Sol, o, 7 y 9,
don José Simón; Cabalieru de Gracia, 1, y en
las principales farmacias.
IRGOflHA Y GRáGlAS DI IRÜ0T1NA.
dades herpéticas, esternas é internas, y de
TE
BOITG-EAIT.
Medalla de oro de la sociedad de farmacia
de Paris.
Segnn los mas ilnstres médicosfrancesesy
estranjeros, la solución de Ergotina es el maí
poderoso hemostático que posee la medicina
contra las hemorragias de los vasos, tanto arteriales como venosos.
Ijas grageas de Ergotina, se emplean con
grande éxito para facilitar el trabajo del parto,
cortar las hemorragias de toda naturaleza,
contra las obstrucciones del üiero, las disenyrias y diarreas cróniras.
Depósito general.«—Rué Bonrbon Villeneuve
19, en Pari«.
2n Madrid. — Señores Borrell hermanos,
Puerta del Sol 5, 7 y 9.—Simón, Caballero
de Gracia, 1, y en las principales farmacias.
JARABE
DE DIGITAL
írr Cabílonvf,
T r a t a d o de l a s enfermelas sifilíticas, clasificación de todas las
afecciones cutáneas, por el doctor D.Juan
de Vicente.
Esta obra, dividida en dos cuadernos,
se vende al precio de 20 reales cada uno en
las principales librerías de esta corte.
E l Pabellón Médico.
Aprobadas por
la Acá de mi a
imperial de méde Carbonate Ferreux iriaUerabié
dician de París, para la cude los
D E
V Á L L E T ración
colores pálidos
y para fortificar los temperamentos débiles y linfáticos. Para evitar la falsificación es necesario asegurarse, "l.0 Que sobre la etiqueta se encuentre la firma Vallet. 2.° Que cada pildora esté
timbrada con el nombre v » u e t .
Contra las malas
digestiones, las
enfermedades nerviosas del estómaD U D ? B E L L O G go, de los intestinos y para curar
el estreñimiento. Los efperimentos hechos por la Academia imperial de medicina de París para contener los efectos del carbono,
le han parecido tan satifactorios, que ha creido deber escitar
los prácticos á prescribirle contra un género de afecciones que
causan muchas veces la desesperación de los médicos y de los
enfermos.
RASTILLES ETPOUORE
14 DE MARZO.
POUDREdeBOGE
Pur^átiP aussi
r qi¿^|réáB!e
Disolví e n d o u n
frasco de estos polvos en tres \ asos
de agua, se obLene una limonada
pur¿ante con 30
gramos de citrato de magnesia.
Esta limonada, avrobadx por ¿a Academia imperial de París, es de
un gusto muy agradable y purga también como el agua de Sedlitz.
Los polvos de Rogé no se venden mas que en frascos cubiertos de un papel color naranja, llevando sobre la etiqueta
la firma Rogé.
Este nuevo medio
de administrar el
Eter, estd aprobado
por la Academia
imperial de medicina de Parts. Come
estas perlas llevan directamente el Eter al estómago sin que se
evapore, obran con grande eficacia, contra las jaquecas, los calambres de estómago, los espasmos y todas las enfermedades que previenen
de una sobre-escüacion nerviosa.
FERIES o'ÉTHER
DU D* CLERTAN
balsamo
(Aceite de hígado j
parva
bacalao more- | puro.) En su estado de pureza el bálsamo de copaiva es inconH U I L E
. de
no.) Los procedí- I testablemente el mas eficaz de todos los remedios empleados,
míenlos de estrac- i para combatir los flujos recientes ó crónicos; é l , único remedio
seguidos por | cuya acción especifica está mejor demostrada, y al que los médicos
D E
B E R T H E cion
Mr. Berthé para \ acuerdan una justa preferencia.
consurvar á este aceite toda su eficacia, son los únicos que ofre- j
Por medio de aparatos esclusivos M. Josephat puede ofrecer
cen la garantía \ aprobación de la Academia imperial de medicina \ al cuerpo n edico cápsulas ó glóbulos cuyas envueltas gelatinode Parts. Por lo "tanto los médicos lo ordenan con preferencia á: sas completamente impermeables no tienen mas gordura que la
los otros aceites de hígado de bacalao. Según el profesor TROUS-1 de una hoja de papel, lo que las hace instantáneamente solubles
SEAU, el aceite moreno es el solo eficaz en el tratamiento de: en el estómago y las permite contener mucho cepaiva en poco
las afecciones tuberculosas, raquíticas y escrofulosas.
i volúmen.
Por mayor P a í s : Rué Jacob 19. Pormenor Madrid: Sres. Borrell, hermanos; Si-mon; Somollnos; Qnesada; Saez Montoya; Garrido;
Escolar. Los pedidos de alguna importancia hechos á la casa J . M. Chavarri, Infantas, 12, Madrid. Dan derecho á ser designados
en los anuncios como corresponsales.
VINOS DE Q U I N A DOSADOS
OSS1AN
HENRY,
MIEMBRO DE LA ACADEMIA IMPERIAL DE MEDICINA, ETC., CATEDRÁTICO DE LA ESCtELA DE FARMACIA DE PAftfá»
V i n o de q u i n a dosado, con vino de E s p a ñ a .
Como lo indica su nombre, este vino es de una composición
etnstante, lo que dá toda confianza al médico y toda facilidad
ara las dosis; no es amargo, y su sabor es muy agradable,
circunstancias que lo hace muy estimable para los niños, las
personas delicadas, ancianas ó debilitadas, cuyos estómagos no
admit n sustancias amargas. No restriñe nunca, ventaja que
<b« al principio dulce de la cebada que entra en su coMposicion.
V i n o de q u i n a ferruginoso.
Compuesto con riño de Málaga, pirofosfato de hierro y diastasis, es de una estabilidad perfecta, de un gusto irreprochable
que no indica en nada sus ingredientes, es fácil de administrar
y seguro en sus efectos. Bajo esta forma el empleo del hierro
tiendo además todas las cosas iguales se soporta mejor y por lo
mismo mas eficaz.
Es precioso y cómodo en la clorosis, la anemia en las conralecencias de las enfermedades graves, de las liebres tifoideas,
intermitentes, en todos los casos en que la constitución está
deteriorada, agotada, debilitada, en fin, todas las veces que
te propone el reconstituir la sangre ó bien animar las
puertas generales estimahudo el sistema nervioso y el aparato
V i n o de q u i n a iodado.
El iodo por un procedimiento esclusivo de M, 0. Henry, se
une á la quina en condiciones místicas, por decirlo asi, sin
que esista combinación. Era preciso que esto fuera asi, porqu»
estos dos cuerpos son químicamente incompatibles. De un gusto
muy agradable, constituye una preparación verdaderamente fácil
de manejar con lo cual el práctico puede combatir eficazmente
las afecciones llamadas escrofulosas que se presentan hajo formas
tan variadas; todos los casos de exasperación morbosa del sistema linfático, de debilidad general, sobre todo en los niños raquíticos, nerviosos, enfermizos. Reemplaza el aceite de hígado de
bacalao con ventaja.
Se trata además de tres preparaciones, la quina, el iodo y
el hierro, substancias que so'as por decirlo así, pueden bastar
al médico cuando la pobreza de la sangre sea la causa principal de las enfermedades.
N. B. Los médicos comprenderán la utilidad de la presencia
de la diastasis en estos vinos por razón de sus propiadadej
digestivas.
Depósito en París: 26, Rué d' Anjou Saint Honoré.
EN MADRID: Farmacia de Borrell hermanos, puerta del Sol,
depositarios generales.—EN PROVINCIAS : Mbao, E. Monasteri»
Yalladolié, Gómez y Reguera. Yaltntiu, Capafoas y B»ii.
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