DIEZMOS I PRIMICIAS.

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DIEZMOS I PRIMICIAS.
Los herejes i cismáticos enseñan i propagan por todas partes la'
falsa doctrina. Que la Jglesia católica es puramente esplritual.es decír,
que es una cosa mental: que todo lo que sea esterior i visible, tiene
el soberano temporal potestad de establecerlo i de quitado.
El
objeto que se propone, la Iglesia es dar un verdadero culto a Dios,
observar los mandamientos del Decálogo; los preceptos i disposiciones
eclesiásticas, para de este modo conseguir la felicidad eterna. Para
'sostener este culto, necesita la Iglesia de ministros i de bienes
temporales. Nuestro Señor Jesucristo enseño prácticamente que su
Iglesia tuviese un tesoro para el culto i para la subsistencia ele sus
discípulos. San Agustin llamó al pequeño tesoro que' confió el
Divino Salvador a Judas fisco propio: .eu el primer siglo de la Iglesia
se veía que los fieles ponían a disposícíon de los Apóstoles muchos
bienes temporales. "1 no había ninguno necesitado entre ellos,
porque cuantos poseían campos o casas, las vendían i traían el
precio de Ip que vendían; i lo ponían a los pies de los Apóstoles,
se repartía cada uno segun lo que había menester (1).
En el siglo XIV el impio Marcílio de Padua vendido a Luis '
IV Emperador cismático. Uno de sus errores consistía en sostener
que la Iglesia no podía poseer bienes temporales, que era lícito
invadirlos. Esta doctrina fué condenada pdl' la constítucíon de Juan
22 (2). E:l impio Wíelef enseñaba que el pueblo podía siempre que
quisiese negar los diezmos i primicias i que en caso que se dieran
a' la Iglesia esto se haría por caridad, no por justicia. Este error
fué condenado por el Concilío ;reneral de Constancia celebrado en
el año de 1414 sesion 8. ~ Tarnbíeu en el intermedio de la primera
i .segunda sesión, el mismo Concilio anatematizó el error de Hus que,
consistía en que la Iglesia no puede poseer bienes temporales i que
los señores peculares pueden quitárselos.
A mediados del siglo XVIII, los Jansenistas sembraron la
sizaíia en el campo del padre de familia atribuyendo a los soberanos
temporales la potestad de arreglar la disciplina estema de la Iglesia
para llevar al cabo sus planes' de secularizar la autoridad eclésiástíca,
o hablando con mas claridad pum destl'Uirla.'
,
Este sistema de despojar a la Iglesia de los diezmos, primicias
i demás bienes temporales fue renovado pOI' Voltaíre el patriarca de
una filosofía incrédula. El}' el año de 1743 Voltaire escribió desde
Berlín una carta dirijida al ministro Amelot que dice así: "en la
última conferencia que tuve con su majestad prusiana, le hablé de
un Impreso que ha seis semanas que corre en Holanda, en que se
propone el medio de pacificar el imperio, secularizando los .' .
pados eclesiásticos a favor elel Emperador i de la reina de
' gl'ia.
Le dije, que yo desearía de todo mi corazón la ejecucion del royecto,
que seria dato al ,César )0 que es del César; que la Jglesía no debía
~~~~~ogal'
a Dios i a los príncipes:' ¿Quéquiel'e decir
a carta?
í
(ll
He('hos Apostólicos cap, 4. v. 84,35,
(2 En Bainal m10 de 1827 núm. 28 i siguientes.
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2
.¿ qué contíenc? que a la Iglesia se le debe déspojar de su autoridad;
que debe estar Bujeta en todo al poller civil; que no debe tener
'bienes tempernlés. Esto mismo es lo que 110 se cansan de repetil'
vn 811::;, escritos anti_-ecle.1á~ticos los dis~jpulos de Volt.aü·e. '
Este plan ele espolia 10'0 sé estendíd en la Francia en el año de
1764 a los diezmos. Voltaíre envió al Duque de Praslln una me~tlodu pura aholír los diezmos, con el obJeto de prívar al clero de
$ubsjstencia i para aplastar el infame (a). En 1110 manifestó el
mismo Voltaire a Eederíoo JI reí de Prusia su ardiente deseo de
despojar al clero de SUs bienes. "iI cuánto me gusta q1JCles den
un buen c)'¡}tSCO a estt1s aeleqnínes de 'bulas! Me acomoda mucho
.rldiculizarlos~ pero estíruaña mas desp~arl08 (4),
.
Per estos becMs hístérícos se ínñere, que todos los conjurados
-antí-crtstíeno han didjiclo iempre sus tiros i baterías para des:'
pojar al clero de losdíesmos i primicias i a las iglesias de las doaiaoíoaes i fundaciones píndícsas destínadas para el culto católico í
ele este modo írdísponíendo al pueblo poco a poco a, la sordma
l)ara: q\le reciba sin sentido el pmtestarrttsms. Pertenece por oblig<:lcion a los obispos i pastores de segundo orden ens!:lñar al pueblo
la verdadera doctrina catéltca preservarlo del veneno de la herejía
q cisma que se derrama por todas partes.
Les diezrnosi prirrticius se deben tila Santa Iglesia por derecho
natural, por dm'tlClhodivino j por derecho eele.sifrstico . .POI' diezmo
se Emliicnde la décima parte de los frutos, que se debe dar a la
19lesi.a en premio del mprerno dominio que Dios Nuestro Señor
tteue sdtJl:etodas .as ceses. Primicias S01)" los prhnsros frutos <le
.í
las -eosas que se deben ~m' a las Iglesias (a).
Los diezmos í primicias son dedet'echo natural, porque la
misma lnz natural en eña, que elllombre debe menífestar gratitud
j reconocimiento
a su bienhechor. Dios Nl1estFo Sefiol' es el ctíador
{le tedas las cosas, es el dueño de todo 10 que e~,iste "del Seíior es
-La tíerra
Su plenitud: la redondez de la tien'4l i todos &18 hahí-tadores." (5) A Dios 1 (Le]) nnos (>.] alma, el cllel'po los bienes tem'j)of'<I!es) el; pues, de justiqía que el hombre ame ¡¡ su Cviador tlo
manifieste por medio de; actos estetíores, como SOn! ros ofrendas,
oblaeiones, votos, dlezrnos, prímícías. Caln lnbrador otrC0fó (~e sus
frutos de la tierra; Abel ofreció al Señor de los prtmojénítes de sus
rebaños;" 1 acontecié ni cabo de muchos días, que Caín ~fte('tó de
los frutos de Ia tierra, pr~seJ~re:s al Señer. "Abel ofreeíé, así mismo
el los p11J1lojénitos de su ganado, i de las grosuras de ellos i mhó
nl Seiíor a .AJ)'el'Í a sus presentes:' (6) Por esto se. conoce qtle el
del'eeho natural prescribe la oblígaeíon de ecntrílmir con diezmos.
j prírnretas para el calte de Dios i subsistencia de SU!¡ ministros.
Los diezmos i ptim,ícit\s son de derecho dívíno, en vuríns
lugares el I antíguo testamento se encuentran testes en los que
Dios 01"(1011asu pago. "No tardarás en lmgm: tus diezmes i primicias:
í
3 Carta de V oltaire al Conde de Aljentn.l, afio de lí64.
¡1
'iJ. Carta de Voltllil:e, año de 1770.
E· una costumbre antiquísima
entre los jentiles la de ofreeee
consagrar a Dios las primicias de todos los frutos.
'¡5) S(~ll)\o23,
6) Géuesís cap. ,b, v . 3 ...{..
(11 ExodQ cap. :2:2. v, :W.
¡¡
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3
me darás el primajénlto do tus hljos." (1) Todos los diezmos de IlIf
tierra, ,ya sean de "ranos, va de frutas de "árboles, del Señor' son
i a él le son coasagrados." "1 i alguno quisiere rescatar SU,S diezmos,añadirá
una quinta parte de ellos." c, De todos los diezmos
de vacas-í de ovejas íde cabras que pasan baja la vara del pastol',
todo lo que se contare déoímo, será eonsagrado al Señor', (8) porque
míos son todos los l1riluojéll¡itos de lo~ hijos de Israel, así de hombres como ele animales. Desde el dia que herí a t(j)doprimoj¡lni~o
en la tierra de Ejtpto, los coasagré para mí." (9) l' 1 ofréeereís
en aquel lugar vuestros holocaustos, i víctimas, Jos diezmos i prlItlicfns de Vuestras manos, i vuestros votos i dadívas, los primejénitos de las vacas i de las ovejas, ('10) "Houra
al Señor con
tu hacienda dale las pnmíétas de todos tus frutos." "J,se llenará n
tus trojeS de hartura, i de vino rebosarán tus lugares," (11)
Este mandamí nto de dlezmos I primicias se halla conflrmado
por el Núevo Testamento. Nuesteo Señor Jesucristo díee a sus
-Apostoles, "No alforja para el camino ni dos túnicas, ní "calzado,
ni bastee: porque digno es el tl'tlbajt:ldor de su alimento (12) SUIl
Pablo Apósrol de las [entes dice, t Q\11"l1 jamás ya a campaña
a; sus espensasj ¿ Quién plantª
viña i no coma del fruto de ella?
¿QtMn a[5acienta ganado, \ no éome de la leche del ,ganado? Por
ventura digo yoestó como hombre o ¿ no lo dice tambíen la lei,; .
Porque escríto está en la Je1 de ]\foises; Nó atarás la bocu al bueí
qne- trilla,
i; Acaso tiene Dios escudado de los bueyes? 1.1 que nfk,
cUce esto por nosotros? SL ciertamente, por nosoteos están escritas.
estas tosas, Porque el que ara debe arar C01' esperanza, j el que trílla.
con esperaaz« de percibir los frutos. Si uosétros os sembramoa,
415 cosas espirituales ¿ es gran cesa si rec.ojemos las carnales que
pertenecen a vosotrose Si otros participan de esta potestad SObl'C
vosotros I,P01' qué no mas bien 'no&otros? Mas 110 hemos hechousa de esta fucultad: ántes todo lo sufriuroa, por 110 poner'¡ilguu
estorbo al Evanjelio de Crísto. ¿No subeís que los que tt'ab¡yan en.
el Santuario, comen ele lo que es del santuaaío que los que sirven
ul altill', l'al'ticjpan juntamente
del altar? .Así tambíen el SéTwl'
Ol'a~nó, que los que anuncían el Ev.anjelio vivan del Evunjelio(13) .•
I eíertamente Jos que de entre los hijo.s de Levs cenoeíeron el
sacerdoeío, tienen mandamtento
de 'tómm' Jos diezmos del pueble
segun la leí, esto es, de'5l~she[mllüos: aunque 'eUas tambíen ~;uliel'al1
de los lomos de Abraham {14).
Todos estos testímontos de la Santa, ESGdtlll'n_ mantflestan- la
ol>li"acion del pueblo catóUco de eoutríbuír cou dtezmos i prímícías,
para el sostenhuiento del culto i subsi rencíu ele los ministros d.ela lel
de gracia. En los tiempos apestolteos otros cercando a elíos, los fieles
ponían todos us bíeues a los pies de los A.pó toles, i centríbuyau con
~bundantes colecta i ofrenda . "1 no llabi~ ninguno nsce ·itt..
. 'e
ellos, porque cuantos poseían campos o casas, las venc'
~
h
í
í
í
¡
8 J Levítico cap, 27. v. 30 31 i 32.
9 Números (>a,p. 8, v . 17.'
10) Deuteronornjo CUT). 12, v. e.
Proverbios cap, 3 v.
12 S¡mllfateo cap. 10. v; 10\ San Lucas (mp.lQ v . 1
,13) Epístnla 1. ~ Corintios cap, 9, versos 7,8,9, 10, 1
14j Hebreos Cl~p. 7. v. 5,
111
1
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4
preeto de Jo que vendían i lo ponían a los pies de los A postóles , (15)
Los díezmos i prlrnicias quedaban cosnpreudídos, es decír, que
se envolvían en aquella mayor eautidad que daban los cristianos'; i de
aquí provínn el síleneío de lo Santos Padres en los primeros siglos,
sobre los díeamos, porque era inútil recordar a los fleles que _paga 'en
diezm,os i prtmícías, cuando era tal el fervor, que daban mas bienes
temporales que todo 10-que hubíera podtdo productu el diezmo i pnmicía.
.
Luego que-se eutívíé la primitiva cu\:jchíd de los fletes, rué necesario que la Iglesia usase de su derecho imponiendo un precepto eclesiástico c{lletuviera por objeto, sostener el derecho natural i divino de
pagar diezmos l prtmictas.
El antiguo testamento contiene preceptds moralesvjudíeíales
i
ceremoniales:
los morales tienen por objeto, todo lo perteneciente
a la
virtud de la Belijíon i observaucía.de los preceptos naturales dívínos;
los [udícíales se diríjen, al yéjimell gobíemo del pueblo; los ceremomales, a todo lo peetenecíeute al culto de Díos. Los preceptos judiciales i ceremoniales fueren temporales para el pueblo de los heheeos:
estos quedaron abolidos con .Ia llueva Leí de gracía; -pC¡'O los preceptos
morales no solo. obligaban a les judíos, sínó (fue támbten ehlígaban en
conciencia a todos los cristianos, Esta es la doctrina de los Santos
í
í
Padres i de los mejores teólogos i canonistas,
.
Segun esto, el pago de diezmos prímícíases
de. precepto moral,
El AnjéJi.co Doctor Santo Tomas de Aquino dice: que el precepto de
pagar diezmes, no fué ceremonial,
sino que fué en parte moral, i en
parte [udícíal. En cuanto moral, fué establecído por la leí natural i
reconoeído por Jesuerísto en la l ~i e anjélíca; en lojudícial, conviene
asrulel', segun la (mota o la determinacían,
de que sea la décima parte
ha sido conflrmado por la antoridad de la Iglesi~ (16). De esto se inflere, que -en Ía leí antigua la sustancia i cantidad ele Jos dlezmes i
primicias) era de derecho natural i divino: en.la Ieí eva:lljelic<~la
sustaqeía ele los diezmos i primicias, . que es para dar (mito a Dios
Nuestro Señor i mauteneíon de sus mínístros, es de derecho natural i
divino, la cantiélad o número que se ofrece por los frutos, es de dereí
reeho eclesíástico.
. . Los diezmos se deben, pagar por derecho eclesiástico: consta esto
del Cánon Ex. tmnsmlisu de Déaimes que dice: el hombre fiel, de.todcs
los frutos que, lícitamente pueda adquírír, debe pagar díesmos, "Se
dice de los queIícítamente
pueda adquirir, porque los adquíndos por
hurto, simonía, USlll1US.j opu« mel'ctl'üJiun, de esto no se puede dar
nada a la
Iglesia
porque.sería
cooperar
al pecado.
ElConcího
Lateranense 1. o [eneral celebrado el ano de 1123
dice: Se previene a los legos que posean diezmos o Iglesias, que las
restituyan él los Obispos ba.io pena de escomunton, sea que los hayan
recibido de estos, sea que hayan obtenido de los Príncipes o de cualesquiera otras personas."
(17) Si los erístíanos llegan a ser molCOSOS en
pagar los diezmos, se les puede obligar por medio de censuras, sezun
se halla estableeído en las decretal es (18),
El Concilio Jeneral de Trente
que comenzó
(151 Hechos Apostélicos cap. 4. v. 34,35.
116 S. Tomas de Aquino 22, ~. 87, nrt. 1.
117) Cá1l01110.
(18) Cap. 5 de Décimis.
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en el año de 1545) i
se
5
.
terminó en j 663 hablando de los diezmos dice: l 'No
deben tolerar
las p.el'sonas que valiéndose de varios artificios pretenden quitar los
diezmos que caen a favor de las Iglesias; ni las que temeraríameute
se apoderan iaprovechan <le los que otros deben pagar: pues la paga
de los diezmos es debida a Dios, i usurpan los bienes ajenos. cuantos
no quieren pagarlos, o Impíden que otros Jos paguen. Manda, pues,
el Santo OónciJío a todas las personas de cualquier grado i condtcíon,
a quienes toca pagar diezmos, que en Josueesí \\0 paguen enteramente
los que de.derecho deban a la Catedral o a cualesquiera otraslglesias,
o personas que.o los quitan olos impiden,escomúlguense, i no alcancen
la absolncíoude este delito, a no segUirse larestítucíon completa.Exoeta
además a todosi a cada uno de los fieles, por lacarídad cristiana, i por
In debida oblígaeíon que tienen a sus pastores, tengan a bien, s@colll'eti
con libet'alidad de los bíenes que Dios les ha coneedído, a gloria del
mismo Dios, i por mantener la dignidad de los pastores que velan en '
Sil beneñcío, a los Obi pos .i Párrocos que gobiernan Iglesias muí
pobres" (19).
,
La Iglesia docente congregada en Concilio Jeneral, ..ha definido
de la manera mas solemne a no dejar duda 'alguna, que' los diezmos
son de.Derecho Divino. Aquellas palabras del Santo Concilio "pues la
paga de los díesmos es debida a Dios usurpan los bienes ajenos cuantos
no quieren pagarlos, o ímpiden que onos los paguen, ¿ qué manífíestan en una buena íntelíjeneia? Dos cosas, una, que los diezmos. son
de'Derecho Dívíne : otra que haí oblígncíou de pa rarlos, pues díce : NI
usurpan 10s!)ie~1,.es
ajenos cuantos.no quieren pagaclosetc." Los diez~
IDOS son de Derecho eclesiástico, en el sentido que la Iglesia por medío
de un 'precepto, ha renovado el precepto natural i divino.
Las primicias (lel'ech.ode.la mas alta anñguedad, pues tiene por
fundamento eídereeho natural i divino como ya está demostrado, se
deben a la Iglesia por derecho eclesíástlco común. Desde ellll"illcipio
de la Iglesia los fieles para cumpltr con el precepto natural í divino,
ofreeíeron primicias para da!' gl!aciasal Cl:üidor, mas de ellas tarnbíen
vivían los ministres de la Iglesia (20). Haí pr cepto eclesiástico de
pagar primicias como lo prueba Santo Tomas alegando el canon Ex
l1(wte (le Decioü« (21). El mísmo Aujélico Doctor, trata con mucha
estcnsioll esta materia de primicias (22). Las prlmietas ~e dístínguen
de los diezmos, en que estos se ofrecen pum sustento de los minIstros
de la Iglesia) i socorro de los pobres) i aquellos se ofrecen a Dios en
señal de grütítud por los beneñetos reeíhídos.
.
Todrl sociedad se propone síempre aíguuñn, para obteneelo,
debe tener facultad :para emplear todos los medios (.fUesean necesarios para dicho fin: uno de los príncípales de ellos, es que 111.
sociedad tenga, su tesoro paca hacer todos los gastos, sin 10$ cuáles
no podría 'permanece)' la soctedad. La Iglesia que es una sociedad
establecida 1}Ol'derecho dívíno, para dar culto a Dios, para arreglar
las costumbres ele los fieles, i de este modo llegar a la felícídad
eterna, ha, tenído i tendrá (aun cuando lo impidan los soh ..,..'.....,_...._
temporales) su tesoro, que se compone ele los díeemos i . re'itls.,(
por derecho natural, divino i eclesiástico: de ofrendas
é donaí
(19) Sesión 25 de reforma" cap. 12.
(20¡ Cánon 4, apostólico,
(21 De slécilllis dist, 1. cap. 1. n. 6.
(22) anto Tomas 22, Q. 8. 6,
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'.
.6
yoluntaJ:ias que los fieles [enerosamente han regalado a las
Iglesias. En efecto en la antigua disc\iplina de la Iglesía, fas rentas
de las J,glesias de cadu una tle las diócesis, ingresaban en la tesorería
común de la Iglesia Catedral; ele allí se tomaha para el culto
para los alimentos de los mínistros ele las iglesias inferiores. (23) La
admínístracíon
de bienes eclesiásticos se líaeía siempre C011 la
autoridad del Obispo, el cual nombraba un eeénomo segun la dísposicíon del Concilio [eneral calcedonense eelebrado en el año de'
4ól e Cada Obispo escojerá entre sus-clérigos un eeonomo encargado
(le guarélar los bienes de su Iglesia." (24) Las rentas ecleslástíeas se
diriman en cuatro partes, la primera para el Obíspc, la segunda
para todo el clero, la tercera pura los pobres i la cuarta pura el
culto de Dios. (25)
De lo que se acaba de esponer, se deducen dos cousecueucías,
una, que la Iglesia tiene potestad para exijir, por obligacion, a les
fieles, diezmos t primicias para el culto i mínístros, i sí no. bastan
para este objeto, puede imponer honorarios eclesíástíco para cubrnel déficit;de otro modo sería la Iglesia una sociedad acéfala, sin ojos,sin
brazos, sin píés.síu aceíon, en una palabra, no seria mas que una fantasma de socíedad: otra con eeuencia es, que la supresión de diezmos,
prímícias 1 demás honoraríos eclesíéstíeos, no se puede hacer sino,
por la autoridad de la rnísma Jzlesía como se previene por 01 derecho
eanóníco., Puede quitarse Ia oblígaeíon de pagm' diezmos por preseríp-.
cíon de cuarenta años, (.26)Por pacto i tsausaccren, (27) POl' re misio n.
voluntaria. (28) Por I,)l'ivilejios del Smno Pontítlce, como son: Jos
ioncedídosa los monjes
demás regulares que se pueden ver en,
el derecho. (29) Estos son les verdaderos principios católicos. No
admitirles, deeír que todo eso es preccupacíon, fan.atismo, supers-,
tícíon; es despojar a la Iglesía sin fundamento alguuo de sus díezraos;
prtmícías, oblacíones, i demás houorartos; es convenir con todos.
los enerrñgos ecnjurados contra Jesucristo; es secularizar los bienes
eclesiásticos, es declarar que dichos híenes son nacionales, como,
lo hizo la asamblea nacional de Francia en el año de 1189, declarando que todos los bienes eclesiásticos, inclusos los de fuudacíones
(le particulares, eran .naclonales, sin dejal~ al pueblo otra cosa queel uso material de los templos. (30) En Alema'l1ia se secularizaron
los bienes eclesiásticos, episcopales, capitulares i nacionales, para
darlos a los príncipes' seculares, (11'1) En Rusia se ínvadíeron ¡!¡lsbienes
eclesiásticos, Eu el año de 11M Catalína II eonílscé todos los bienes
de las Iglesias i conventos, señalando sueldos a los eelesíástícos ..
La Iglesia católica. tiell,e pOI su divino fundadou, Nuestro Señor
Jesucrísto, derechos proplos anteriores al recouocímíento del Estado;
derechos <¡lleno los puede dar el soberano temporal, porque entonces
sel:ia. la Iglesia. una tnstttucton bumanaí 110 puede quítarlos P0I'CfUf}
dUlleS
í
í
(2310~j~nes escritos lib. 5. cap. 6. 3L
(24 Cánon 26 .
25 ctnon apss. 27, E.· 12 Q.. 2..
1.26 Cap. 4 •. 6, 8. de prescript.
(127 CaF. '2 8 de transactiouibus;
.
28 Cap. 23 de privíleglis.
29- Cánon sujestum. Oánon. Ex parte Aseqq. . de Deeimis.
30) Decretos de los años 1:795, 1700\ 1800.
(al) Acta <lela dlputacion del írnperie de 25. de febrero ele 180a.
¡
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seda cometer la mas Injusta nsurpacíen. El soberano de
7
una naeíon
cuando es verdadero pretector de la Tgle ia puede escojítar díversos
medíos de subsistencia del culto j de sus ministros i proponerlos a
JI). Iglesia: esta por su parte, como qu.e es soberana e índependtenee
del poder civil, puede admitirlos o né, sin que la \Jotestad civil
pueda obligarla por la fuerza ~ que se sujete ti. lo que se le
pl'Op!HW.
,
'
Rara znardar armonía i paz entre Ia Iglesia i el Estado, i para
)a tranquilidad de las conciencias de los católicos i ciudadanos, es
ele mucha necesidad que.hava un concordato con la SUla Apostólica;
así se ha practicado por muchas naciones. En Franela en el mio
de ~801 el Sumo Pontíflce Pío VII e slebrd ceneordato eon Napoleon.
En Italia en 1818 el Reí el Ias dos Sícílías celebró concordato con
la Silla Apostólica. En Prusia en 1821 hubo concordato. El Sumo
Pontíñce Leon YlI celebró concordato en 1824 con JOlje IV de
InglatelTa que era Reí de .Hanno ·el', i tambíen con Guillermo 1
Rei de Rólanda en 1827.
En estos concordatos se han establecido nuevos medios de subsísteneía del culto i de los ministros. En las Iglesias de Amé¡'ica desde
los 'Principios de su fundacíon se.establecieron en ellas los diezmos, o
mas bien se llevó a efecto el derecho natural, divino i eclesiástico
de pagarlos. Tamlríea 'se establecieron las oblaeíoues necesarias \1
honorarios, todo como un medío de sostener el culto i ,5118 ministros.
Para el arreclo de lós diezmos, el primer medio fué la bula (le
Alejau(lro Vl que díee: Exim.im devotio:nis de 1() de noviembre de 1501. De los honorartos \1 oblaciones necesarias en favor de los
curas e Igleslas parroquiales desde el príncípío se sígnto la regla
(le la Io-lesin occidental establecida en el Concilio jeneral Lateranense IV elebrado en tiempo del Sumo Pontífice Inocencío Ilr~
<tño de 1215, allí se previno que los fieles estaban obligados <l. las
oblaciones acostumbradas, i podían ser precisados por el Objsp,o a
.su prestacíon. L.0S Obíspos arreglaron en los Sínodos" o fuera de
ellos los honorarios, que no son otra cosa que los derechos panoquíales llamados de estola. Estos honorarios formados por los
Obispos, fueron aprobados por la potestad. ,chil. Por mas de trescientos años han existido en la Nueva Granada los díezmes, prímloías,
Jos derechos de estola. La Iglesia Granadina se baIla en posesíon
(te estos derechos que le pertenecen por derecho COIDun no se le
puede despojarasbitraríamente, es necesario celebrar un concordato
con el Soberano Pontífice. Se necesita de la autoridad (le la Igíesía
ql1e conociendo las verdaderas necesidades de las parroquias dispense,
habíendo motivos en el derecho común, i provea por nuevos medios
-a la dotacion del culto i ministros; de lo eontrario, es anarquizar la
Iglesia; es secularizar la potestad eclesiástica como lo hicieron los
Jansenistas en Fruncía; es poner a los Obispos, curas, sacerdotes i
a los demas católícos en grandecenfñcto; es 'violentar las conciencias.
La potestad civil suprime los diezmos, primicias, derechos de
estola, el precepto eclesiástico se halla sin sanción civil; pero JlO
queda derogado, él obliga en conciencia a t08.0 católicq, ,
Hai dos leyes díametralnieute opuestas; si se o~ rrva la leí ~
clvil se quebranta la leí eclesiástica que tiene pOi:f<lamento
la
natural i divina, 1 si se, cumple con la Ieí eelesiástíé se viola la
lei civil.
.
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8
...
rara evítar estos males, P\18S,linl un medio, i es que la potestad
civil preceda de acuerde con la potestad eclesiástica; de este modo
habrá armonía entre el sacerdooío i el imperio. La leí civll da1"1Í
sanoíon a la leí eclesíásttea, esta p -estauía saneton a la civil .
. Hai otros medios que sel'ian muí favorables para atender a las
neeesídades de los pueblos. Otra refónna en los aranceles eclesi<\st'icos.
De,i<i.ra cada pUl"r0qt'ua el diezmo, no como ántes una pequeña
parte, sino todo el diezmo que 1 pertenezca, estender la contri.bucion decimal no solamente a la agri~t¡Jtura, siuo tambíen a la
industria o profesíon de cada vecínocatélíco.
Pero se dirá, hai
muchos abU:Soszse cometen muchas injusticias en el págo de los
diezmos i prlmícias, el m~iol' medio es quitarlos. Esta objecíon no
tiene ñmdamentp, porque los abusos no pueden derogar el derecho,
Cuantas ínjustícfas no se hacen e-u imponer contnbuctonss províncíales o nacionales ya sean directa o Indíuectas. ¿ Sél'á razonable
decir que pe r los abusos se quíten el tesoro provincial o nacional?
Cuántos abusos no cometealos malos sacerdotes, los malos polítíeus,
los malos médicos, los mojos militares, ¿ será léjice déstruír el
sacerdocio, quitar la j"tll!ispnldencia, la rnedíctna la táctica milital'?
De ninguna manera. El derecho debe permanecer: los abUSIiIS se
quitan por sabías i píadosas disposiciones.
.
Anemás, las primicias que son de derecho comnn, deben exí'\'tll'
'lo mismo que antes, Con el diezmo t prírnleía habrá para cada
parroquia, una renta eclesiástica tIja pura el sostenírníento del culto
i sus ministros.
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En una palabra, déjese a la Iglesia la Iíbertad en sus diezmos
i prímícías; que la Iglesia tenga su. tesqro no como lo tUYO en
los primeros siglos; que el obispo tntervenga en los diezmos, que
haga las divisiones canónicas o las que juzgue por conveniente.
Los pueblos catdlícos están acostumbrados a pagar a las Iglesias
estas contribuciones ellos conocen quedi<lhas coatríhueíoues son
rentas eelesíástícas.sostenídas
por la auterídad de la Iglesia, tambíen
saben que haí unprecepto de la Iglesia que dice: H pagar diezmos i
primicias a la Iglesia de Dios,"
La leicivil ha retirado su saneíon al precepto eclesíáseo; pero
no puede abregarlo; de aquí. resulta una inquietud en la' conciencia de todos los católicas, inquietud en los obispos, curas i
saeerdotes ortodojos que ven abolida i despreciada la autoridad de
la Iglesia. Importa, pues, muchísimo en 1\15 círcuustancíns en que
actualmente se encuentra la I,glesia granadina, qll~.el soberano
temporal celebre un concordato ~on la Silla Apost61ie~; que arregle
todos los negocios eclesiásticos, m_ <leesta manera quedarán seguros los
granadinos como oatélices.í como ciudachl.nosdando a Dios lo que es de
Dios, i al César loque es del César, esto es.a la Iglesia loque le pertenece; i al Soberano lo que le corresponde. i Quiera el cielo que
así sea !--Bogotá 30 de enero de 1,852.
Unoalálico.
Imp. deF ..Torres Amaya, por fiarlos L61)O-7~18e2.
® Biblioteca Nacional de Colombia
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