TALLER DE RECUPERACIÓN DE ÉTICA SOBRE EL ESTOICISMO

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TALLER DE RECUPERACIÓN DE ÉTICA SOBRE EL ESTOICISMO:
Lee el siguiente texto y realiza el taller que se encuentra al final de este documento:
El estoicismo fue fundado por Zenón de Citio (340-260 a.C) –a veces llamado Zenón el estoico para distinguirlo de
Zenón de Elea–, de origen chipriota y posiblemente de ascendencia mixta, griega y oriental. Se trasladó a Atenas
en el 311 a. C. después de una vida agitada. Por aquél entonces Atenas era el centro cultural del mundo griego,
donde se congregaban las principales escuelas de filosofía. Durante su estancia, tomó contacto con la filosofía
socrática, en especial la de la escuela cínica, y la megárica. Según Diógenes Laercio, inicialmente se inclinó por el
cinismo, siendo alguien especialmente cercano a Crates, pero pronto abandonó esta escuela al rechazar las
numerosas "exageraciones" en que estos incurrían, porque no podían ofrecerle ningún programa de vida válido.
Tras este abandono del cinismo, estudió con otros filósofos de las escuelas académica, aristotélica y megárica
pero, insatisfecho con ellas, acabó creando su propia escuela, en la que combinaba múltiples aspectos cínicos con
los de otros filósofos como Heráclito. Desde la antigüedad, se estudió la posible influencia sobre Zenón de
doctrinas semíticas tales como el judaísmo o las filosofías del oriente medio; el considerable parecido entre el
estoicismo y el cristianismo en algunas doctrinas, sobre todo en la ética y en la cosmología, sugirieron a
panegiristas cristianos como Quintiliano y Tertuliano que Zenón estaba familiarizado, por su origen semita, con el
judaísmo. El término estoicismo proviene del lugar en el que Zenón comenzó a dar sus lecciones en el año 301 a.C.,
a saber, la Stóa poikilé (en griego Στοα, stoa, pórtico), que era el “Pórtico pintado” del ágora de Atenas. Pronto
atrajo a numerosos seguidores quienes, tras la muerte de Zenón, continuarían y expanderían su filosofía. El
estoicismo fue la última gran escuela de filosofía del mundo griego en ser fundada, y continuó existiendo hasta que
en el año 529 d.C. el emperador Justiniano clausuró la Escuela de Atenas. El corpus doctrinal del estoicismo se basó
en las escrituras de Zenón, hoy en día perdidas; no obstante, se sabe que escribió numerosas obras entre cuyos
títulos destacaban: De la vida conforme a la naturaleza; De los universales; Argumentos dialécticos y De las
pasiones. Cuando Zenón muere en el 261 a. C. se hacen cargo de la escuela Cleantes y Crisipo. A decir de Laercio, a
este último se le debe que el estoicismo perdurase: Sin Crisipo no habría habido la Estoa.. En efecto, Crisipo, que
dirigirá la Stóa desde el 232 a. C. hasta su muerte, acaecida en el 208 a. C., fijó el canon del estoicismo, perfeccionó
las investigaciones lógicas y sistematizó las enseñanzas de Zenón. Desgraciadamente de su obra sólo han
sobrevivido algunos escasos fragmentos y unas pocas referencias hechas por otros autores, resultando complicado
discernir qué partes del ideario se deben a Zenón, a Crisipo y a Cleantes. En general, apenas si se han conservado
algunos fragmentos de los textos estoicos más antiguos. Con la muerte de Crisipo, se dio por concluida la primera
fase del estoicismo, llamada Estoicismo antiguo. Esta primera etapa se caracterizó sobre todo por el
establecimiento formal de la doctrina. Tras Crisipo, dirigieron la escuela Diógenes de Babilonia y Antípater de
Tarso, comenzando la época denominada estoicismo medio. Durante la misma se da la expansión del estoicismo
por todo el mundo mediterráneo, aprovechando el impulso del mundo helenístico y las redes comerciales surgidas
con el auge de Roma. Sus principales figuras fueron Panecio de Rodas (185-109 a. C.) y, sobre todo, Posidonio de
Apamea. Quizá el hecho más destacado de este período fue la introducción del estoicismo entre las élites
romanas. La sociedad aristocrática romana de los siglos II y I a.C. valoraba en mucho los tiempos de "nuestros
padres", refiriéndose a los siglos anteriores en que la relevancia económica y militar de Roma todavía era escasa.
Se idealizaba y exaltaba la sencillez y la sobriedad de la vida de aquellos tiempos y, como en todo el mundo griego,
se miraba con desconfianza a los lujos y a las costumbres modernas, más sofisticadas, que se habían ido
introduciendo conforme la República Romana ganaba preminencia. La doctrina estoica, muy favorable a esos
puntos de vista, fue introducida con éxito, y ganó adeptos tan conocidos como Catón el Viejo, Escipión el Africano
y Catón el Joven; la notable fama de estos favoreció aún más al estoicismo, que pronto fue la escuela filosófica más
admirada por los romanos. Los estoicos antiguos dividieron la filosofía en tres partes: la lógica (teoría del
conocimiento y de la ciencia), la física (ciencia sobre el mundo y sobre las cosas) y la ética (ciencia de la conducta).
Todas ellas se refieren a aspectos de una misma realidad: el universo en su conjunto y el conocimiento sobre él.
Este puede ser explicado y comprendido globalmente porque es una estructura organizada racionalmente de la
que el hombre mismo es parte integrante, siendo la faceta más importante la ética. Tras la muerte de Marco
Aurelio, se considera que el estoicismo entra en decadencia. Las sucesivas crisis políticas, económicas y militares
que asolan el Imperio romano durante el siglo III tienen como consecuencia una revalorización de la espiritualidad
que el estoicismo no puede afrontar, surgiendo el Neoplatonismo, que, a partir del 250 d.C., desplazará al
estoicismo como principal doctrina de las élites. El giro cultural de esta época provoca que el plan de vida estoico
pase a ser negativamente considerado; será esencialmente en esta época en la que el estoicismo se ganará su
fama de envarado y rígido. Igualmente, el auge del cristianismo afecta negativamente a todas las escuelas
filosóficas helenísticas, al ser rechazadas muchas de sus enseñanzas por contrarias a la doctrina cristiana. Para el
año 300, la única de éstas capaz de objetar algo al cristianismo es el neoplatonismo, y el triunfo de aquél sentencia
definitivamente al movimiento helenista en general, que formalmente concluye en el 529 d.C., cuando Justiniano
cierra las escuelas filosóficas de Atenas (el Liceo, la Academia, la Stoa). Los estoicos proclamaron que se puede
alcanzar la libertad y la tranquilidad tan sólo siendo ajeno a las comodidades materiales, la fortuna externa, y
dedicándose a una vida guiada por los principios de la razón y la virtud (tal es la idea de la imperturbabilidad o
ataraxia). Asumiendo una concepción materialista de la naturaleza, siguieron a Heráclito en la creencia de que la
sustancia primera se halla en el fuego y en la veneración del logos, que identificaban con la energía, la ley, la razón
y la providencia encontradas en la naturaleza. La razón de los hombres se consideraba también parte integrante
del logos divino e inmortal. La doctrina estoica que consideraba esencial cada persona como miembro de una
familia universal ayudó a romper barreras regionales, sociales y raciales, y preparar el camino para la propagación
de una religión universal. La doctrina estoica de la ley natural, que convierte la naturaleza humana en norma para
evaluar las leyes e instituciones sociales, tuvo mucha influencia en Roma y en las legislaciones posteriores de
Occidente. Además tuvo importancia en corrientes y filósofos posteriores como Descartes y Kant. Hoy en día se
utiliza el término estoico para referirse a la actitud de tomarse las adversidades de la vida con fortaleza y
resignación. En el campo de la lógica desarrollaron la lógica inductiva. Dividieron la lógica en Retórica (ciencia del
recto decir) y Dialéctica. En el campo de la física retornaron a la filosofía de Heráclito: todo está sometido al
cambio, al movimiento. La física, según el estoicismo, es el estudio de la naturaleza tanto del mundo físico en su
totalidad como de cada uno de los seres que lo componen, incluidos los seres divinos humanos y animales.
Fundamentalmente especulativa, y en clara deuda con el pensamiento de Parménides (unidad del ser) y Heráclito,
la física estoica concibe la naturaleza como un fuego artístico en camino de crear. El universo es un todo
armonioso y causalmente relacionado (es decir, todo está relacionado por una serie de causas), que se rige por un
principio activo, el Lógos cósmico y universal del que el hombre también participa. Este lógos cósmico, que es
siempre el mismo es llamado también Pneuma (soplo, Fatum en latín), aliento ígneo, ley natural, naturaleza
(physis), necesidad y moira (destino, Fatum en latín), nombres todos ellos que hacen referencia a un poder que
crea, unifica y mantiene unidas todas las cosas y que no es simplemente un poder físico: el pneuma o lógos
universal es una entidad fundamentalmente racional: es Dios (panteísmo), un alma del mundo o mente (razón)
que todo lo rige y de cuya ley nada ni nadie puede sustraerse. Inmanente al mundo, el lógos es corpóreo, penetra y
actúa sobre la materia (hylé): principio pasivo, inerte y eterno que, en virtud del pneuma o lógos, produce todo ser
y acontecer. Todo en la naturaleza es mezcla de estos dos principios corpóreos (materialismo). Aunque la
naturaleza (physis) es plenamente racional, no rige de la misma forma a todos los seres:
• Los hombres nacen con un alma como si fuera una "tabla rasa" pero cuando adquieren cierta madurez pueden,
mediante el uso de una "fantasía" aceptar o rechazar las impresiones que los "iconos" que desprenden las cosas
fijan en el alma como conceptos. Cuando el hombre maduro ejerce una "fantasía cataléptica" es capaz
decomprender la verdad de los conceptos, a partir de dichas impresiones y elaborar a partir de los mismos juicios
verdaderos y razonamientos verdaderos.
• En los animales irracionales mediante un alma sensible que percibe pero no conoce.
• Mediante un alma vegetal en las plantas.
• Mediante el movimiento local de los átomos regidos por el fatum o destino.
La teología estoica es panteísta: no hay un Dios fuera de la naturaleza o del mundo; es el mismo mundo en su
totalidad el que es divino, lo que justifica que la creencia en los dioses, pese a su heterogeneidad, sea universal.
La concepción de un cosmos dotado de un principio rector inteligente desemboca en una visión determinista del
mundo donde nada azaroso puede acaecer: todo está gobernado por una ley racional que es inmanente (como su
lógos) y necesaria; el destino no es más que la estricta cadena de los acontecimientos (causas) ligados entre sí: Los
sucesos anteriores son causa de aquellos que les siguen, y en esta manera todas las cosas van ligadas unas a las
otras, y así no sucede cosa alguna en el mundo que no sea enteramente consecuencia de aquélla y ligada a la
misma como a su causa. El azar no existe; es el simple desconocimiento causal de los acontecimientos. Si nuestra
mente pudiera captar la total trabazón (conexión) de las causas podría entender el pasado, conocer el presente y
predecir el futuro. Este mundo es el mejor de todos los posibles y nuestra existencia contribuye a este proyecto
universal, por lo que, como veremos, no hay que temer al destino, sino aceptarlo. El lógos que todo lo anima está
presente en todas las cosas como lógoi spermatikoi, razones seminales de todo lo que acontecerá. Como el mundo
es eterno y el lógos es siempre el mismo inevitablemente habrán de repetirse todos los acontecimientos (eterno
retorno) una y otra vez. El mundo se desenvuelve en grandes ciclos cósmicos (aión, año cósmico), de duración
determinada, al final de los cuales todo volverá a comenzar de nuevo, incluso nosotros mismos. Cada ciclo acaba
con una conflagración universal o consumación por el fuego de donde brotarán de nuevo los elementos (aire, agua
y tierra) que componen todos los cuerpos, comenzando así un nuevo ciclo. La moral estoica Al estar todos los
acontecimientos del mundo rigurosamente determinados y formar parte el hombre del logos universal, la libertad
no puede consistir más que en la aceptación de nuestro propio destino, el cual estriba fundamentalmente en vivir
conforme a la naturaleza. Para ello el hombre debe conocer qué hechos son verdaderos y en qué se apoya su
verdad. El bien y la virtud consisten, por lo tanto, en vivir de acuerdo con la razón, evitando las pasiones (pathos).
Que no son sino desviaciones de nuestra propia naturaleza racional. La pasión es lo contrario que la razón, es algo
que sucede y que no se puede controlar, por lo tanto debe evitarse. Las reacciones, como el dolor, el placer o el
temor, pueden y deben dominarse a través del autocontrol ejercitado por la razón, la impasibilidad (apátheia, de la
cual deriva apatía) y la imperturbabilidad del alma (ataraxia). Éstas surgirán de la comprensión de que no hay bien
ni mal en sí, ya que todo lo que ocurre es parte de un proyecto cósmico. Sólo los ignorantes desconocen el lógos
universal y se dejan arrastrar por sus pasiones.
El sabio ideal es aquél que vive conforme a la razón, está libre de pasiones y se considera ciudadano del mundo. El
cosmopolitismo, que defiende la igualdad y solidaridad de los hombres.
TALLER:
CON LA AYUDA DEL TEXTO ANTERIOR Y DEL MANUAL DE EPICTETO TRABAJADO EN CLASE (ENQUIRIDION),
DESARROLLE LAS SIGUIENTES ACTIVIDADES EN EL CUADERNO: (Escribirlo a mano, no impreso).
1. Elabore un resumen donde se establezca la propuesta ética de los estóicos. (1 página mínimo)
2. Mediante un mapa conceptual establezca los fundamentos del estoicismo.
3. Con la ayuda de un ensayo, presente su postura frente a la propuesta ética del estoicismo.
4. ¿Cuál es el origen y quien es el fundador del estoicismo?
5. ¿Qué idea de felicidad tiene el estoicismo? (Eudaimonía)
6. ¿Qué concepto de naturaleza comprende la escuela de los estoicos?
7. ¿Qué papel juega la razón en la ética estoica?
8. ¿Qué significado tiene la ataraxia para esta corriente del pensamiento (estoicismo)?
9. Explica el concepto de Lógos
10. ¿Por qué razón la teología estóica es panteísta?
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