PAUTAS PARA EL RETIRO JULIO DEL 2011 LAS INSTITUCIONES PAULINAS

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PAUTAS PARA EL RETIRO
JULIO DEL 2011
LAS INSTITUCIONES PAULINAS
ORIGENES DE LA FAMILIA PAULINA EN “ABUNDANTES DIVITAE”
INTRODUCCION
Con ocasión de los cien años de la fundación de la Sociedad de San Pablo, los Gobiernos generales de
las cinco Congregaciones de la Familia Paulina, presentaron algunas tareas de preparación al
Centenario del comienzo de la fundación de la Familia Paulina. Las tareas a desarrollar contienen un
“Itinerario Trienal de Animación”, que permitirá llevar a cabo una preparación unitaria para toda la
Familia Paulina, se proponen una serie de sugerencias para diversas iniciativas, a nivel general y
circunscripcional, encomendadas a todos los gobiernos para vivir dicha celebración.
Como referencia las siguientes fechas son importantes a lo largo del espacio celebrativo de la
familia paulina y se han de tener en cuenta a lo largo de estos tres años de preparación a celebrar el
centenario y son: 4 de abril, nacimiento del Beato Santiago Alberione; 20 de Agosto, fecha de la
fundación de la Sociedad de San Pablo; 26 de noviembre; fecha de la fiesta del Fundador.
En referencia a los temas principales que se proponen a lo largo de estos tres años (20 de agosto
del 20011 al 20 de Agosto del 2014), son para preparar adecuadamente la celebración de los primeros
cien años de fundación de la Familia Paulina y estos son:
2011 - 2012 La Familia Paulina: Una Historia para contemplar: “No temáis, yo estoy con vosotros”.
Se llevará a cabo una “Memoria Narrativa, conocimiento histórico de los ambientes y de los contextos
donde maduró el carisma paulino y la persona del fundador”. El texto de referencia será: “Abundantes
divitiae gratiae suae (AD) y la Oración del Pacto”.
2012 – 2014 La Familia Paulina: Una Historia que vivir. “Vivid en continua conversión”. La familia
Paulina desde 1971 a 2011: “nosotros”, continuadores de la Obra del Padre Alberione. El texto de
referencia será: “Dos instrucciones del Padre Alberione (Conferencias en Ut perfectus sit homo Dei
[UPS], 1960); Spiegazione delle Costituzione a las FSP en 1961, y Alle Pie Discepole del Divin
Maestro en 1963”. Se trata de textos en los que el Primer Maestro explica el sentido de la Familia
Paulina.
2013 – 2014 La Familia Paulina: Una maravillosa historia de salvación que hay que celebrar y
anunciar. “Desde aquí quiero iluminar”. Lanzarse hacia adelante para llegar a ser, como Familia, una
presencia profética en el mundo de la comunicación. Los textos de referencia serán: Textos que ayuden
a redescubrir la “pastoralidad” y el “sacerdocio” paulino, entendido como ministerio eficaz,
sacramental de evangelización. A este respecto se sugieren las siguientes obras: “Apuntes de Teología
Pastoral, la Mujer asociada al celo pastoral y Apostolado de la Prensa.
Para dar un mayor realce a estos tres años preparatorios, el equipo que conforma el Centro de
Espiritualidad Paulina, se propone realizar las pautas de retiro espiritual con vistas a estos textos que
proponen los Gobiernos Generales. Mes a mes un tema diferente será realizado para meditar con más
empeño los diferentes textos que se nos proponen.
DESARROLLO DE LA FAMILIA PAULINA EN SU FASE BIBLICA
En el número 43 de Abundantes Divitiae, el Beato Alberione escribe: “La Providencia actuó conforme
a su ordinario método divino: fortier et suaviter… comenzar siempre desde un pesebre, obrar con tanta
naturalidad que difícilmente se pueda distinguir la “Gracia” de la “Naturaleza”, pero claro, con las
dos”. Por tanto, “Gracia y Naturaleza” procedieron en perfecta simbiosis. Esta doble y profunda
atención –Intervenciones específicas de Dios y valoración de los dones naturales concedidos al Beato
Alberione- parece tener momentos típicos que señalan sin caer en el error de separar. Se trata
simplemente de “distinguir” para comprender la grandeza del Don de Dios a la Iglesia y al Mundo a
través de su instrumento, pero ninguno de esos momentos se puede atribuir de forma exclusiva a
cualquiera de las dos formas de atención
a) Intervención de la “Gracia”.- No hay que forzar la mano de Dios; basta vigilar, dejarse guiar en las
distintas obligaciones, tratando de comprometer en ellas “la mente, la voluntad, el corazón, energías
físicas, etc.”. El hombre tiene siempre tantas imperfecciones, defectos, equivocaciones, insuficiencias y
dudas en su obrar, que debe ponerlo todo en manos de la divina misericordia y dejarse guiar, ¡No forzar
nunca la Mano de la Providencia! (AD 44-45) A menudo sucedía que necesitaba una maduración
serena y calmada, entonces el Señor disponía entonces un breve período de calma y después de haber
permanecido encerrado en su habitación, salía recuperado, con las ideas claras y ponía manos a la
obra. (Leer los siguientes números en Abundantes Divitiae para profundizar 9, 15, 16. 18, 23, 29, 34,
47, 56, 82, 95 136, 146, 151 al 158, 136, 146, 222. )
b) Valoración de los dones de la “Naturaleza”.- A partir de los años 1903 – 1904, el Beato
Alberione, viendo con gran claridad las pésimas doctrinas que muchos escritores y propagandistas
sembraban en la sociedad y en las personas, sintió el ansia de oponerse a tales hechos. Se rezó y se hizo
rezar incesantemente hasta 1908, cuando se comenzó a comprender más claramente y con certeza,
dentro de lo que cabe que ésa era la voluntad del Señor. El Beato Alberione miraba siempre muy lejos
y su sueño se convirtió en realidad. Al principio consideró dar comienzo a la Pía Sociedad de la Buena
Prensa, pensada como una congregación religiosa de votos simples, dicha fundación se llamó “Escuela
Tipográfica Pequeño Obrero”. A partir de esos comienzos, hoy en día dentro de los dones de su
“naturaleza”, la Familia Paulina tiene una amplia apertura hacia todo el mundo y en todo apostolado, el
Beato Alberione se basaba en la palabra de Dios de un modo especial y miraba a las demás naciones
con este pensamiento: “Todo nace del espíritu católico y del mandato divino; “Vayan y prediquen a
todas las naciones”. (Leer los siguientes números para profundizar en Abundantes Divitiae 64, 65, 68,
87, 88, 89, 90, 114, 117)
LA FAMILIA PAULINA Y SU HISTORIA CARISMÁTICA
La Historia de cómo fueron los inicios de la Familia Paulina se remonta hacia el año 1953, fecha en que
se acercaba el 40 aniversario de la Fundación de la Sociedad de San Pablo y un grupo de Paulinos, se
propuso intentar, en un libro conmemorativo, una exposición sistemática de todo lo concerniente a la
inspiración original, desarrollo y perspectivas de la Familia Paulina. Los escritos elaborados por el
Beato Alberione en el año de 1954 tenían como titulo original: “Mi protendo in avanti” o “Me lanzo
hacia adelante”. Aunque en la redacción de esa obra no participó directamente el fundador, su aporte a
la Familia Paulina con motivo del cuarenta aniversario hizo la entrega de muchas reveladoras notas de
la historia de la Familia Paulina, las cuales sin embargo, fueron dadas a conocer sólo años más tarde, en
ocasión del Capítulo General Especial de la Sociedad de San Pablo con el título provisional de “Yo
estoy con ustedes”
Dichos escritos, como todos los escritos del Padre Alberione, carecen de algún adorno
estilístico, pero expresan un contenido medular y vigoroso y tienen un carácter profético y
revolucionario, sobre todo para quien sepa leer entre líneas y con el ánimo dispuesto a comprometerse
con un carisma que le da el mandato de Cristo “Prediquen el Evangelio a todas las gentes”, una
urgencia y una actualidad arrolladora.
La fecha de fundación de la Sociedad de San pablo, se ha establecido el día 20 de Agosto de
1914. El 12 de Marzo de 1927, fue erigida canónicamente como Congregación Religiosa Diocesana por
el Obispo de Alba (Cúneo) José Francisco Re (1848-1933). La primera aprobación Pontificia se obtuvo
el 10 de Mayo de 1941; y la aprobación definitiva, como Congregación Religiosa Clerical, con
miembros sacerdotes y hermanos laicos, fue el 27 de Junio de 1949. En el año de 1954, La Familia
Paulina comprendía, además de la Sociedad de San Pablo, la Sociedad Hijas de San Pablo, iniciada en
Alba en el año de 1915; las Hermanas Pías Discípulas del Divino Maestro, fundadas en Alba en el año
de 1924, las Hermanas de Jesús Buen Pastor, en Roma, en el año de 1936 y finalmente funda la última
congregación la cual recibe el nombre de Hermanas del Instituto Reina de los Apóstoles (Apostolinas)
en el año de 1959. La fundación del la Asociación de Cooperadores Paulinos es hacia el 30 de Junio de
1917 y cuyos miembros son compuestos por Sacerdotes y Laicos deseosos de apoyar las Instituciones
Paulinas. Los institutos de Vida Secular Consagrada fueron fundados a partir del año 1960 y son
Instituto de Jesús Sacerdote para sacerdotes diocesanos, el Instituto San Gabriel Arcángel para varones
y el Instituto María Reina de la Anunciación para mujeres, el Instituto Santa Familia para cónyuges
consagrados (Matrimonios).
Volviendo a los escritos entregados por el Beato Alberione en cuanto a la Historia Carismática
de la Familia Paulina, la primera redacción fue escrita sobre cuarenta y tres recortes de papel; una
decena de hojas fueron escritas por las dos caras; algunas están pegadas de dos en dos. Faltan, por lo
menos, tres hojas y hasta estos días, solo han llegado cuarenta y cuatro hojas, conservadas actualmente
en el Archivo Histórico Central de la Congregación. A todo esto, el Beato Alberione ve la causa
sobrenatural, el ser, la finalidad de la Familia Paulina en el referido pasaje paulino, sintetizado en esta
frase. “Abundantes Divitias Gratiae Suae, basada en la cita bíblica de Efesios 2, 7, reproducida en
nominativo como título de la obra titulada como “Las Abundantes Riquezas de su Gracia” la cual es la
Historia Carismática de la Familia Paulina y que el Padre Alberione legó a todas las congregaciones e
Institutos que conforman las diez ramas del gran árbol que componen a esta familia religiosa.
LA COMUNICACIÓN UN DON DE LA FAMILIA PAULINA.
En la rápida evolución del pensamiento del Padre Alberione, este se acerca al modo práctico de
ejercitar el apostolado de la prensa, el único elemento constante es la totalidad del apostolado mismo.
Es decir, él no pensó nunca en fundar una asociación o una familia religiosa que escribiera, imprimiera
o difundiera libros y periódicos, sino que pretendió siempre unir en un solo cuerpo a escritores,
técnicos y propagandistas.
Decía don Alberione: “El apostolado de la Comunicación Social, exige un fuerte grupo de
redactores, técnicos y propagandistas. Todos deben ponerse de acuerdo, como se ponen de acuerdo los
artistas que presentan una hermosa obra. ¿Cuánta voluntad y energías desparramadas y desorganizadas,
se agotan en deseos, en tentativas, en desilusiones? Es preciso que todos juntos preparen el pan del
espíritu y de la verdad”. (Ad 128)
En la práctica, como era natural, se hizo indispensable una cierta división de oficios, la
redacción se convirtió en el oficio principal, pero no exclusivo de los sacerdotes paulinos; la ejecución
técnica fue confiada principalmente a los Discípulos del Divino Maestro, que no fueron excluidos de la
redacción y la difusión correspondió en modo especial a las Hijas de San Pablo, independientes de la
administración y en el gobierno, pero coordinadas con la Pía Sociedad de San pablo, a través de la
delicada y sabia obra de su Superior General. Pero también en esta división, según el pensamiento del
fundador, todos los paulinos deben sentirse responsables y artífices de todo el apostolado de la prensa,
de igual manera que todos deben aspirar a servirse largamente del precioso auxilio que pueden ofrecer
los cooperadores y las cooperadoras.
Todavía, hacia el año 1960, cuando el Padre Alberione estaba ya cerca de los ochenta años,
permanecía fiel a la idea de que todas las partes del apostolado de la prensa, debían estar en las manos
de las “almas consagradas” o al menos de cristianos que buscaran únicamente la recompensa del Señor;
confiar un apostolado a asalariados, debía parecerle una especie de profanación; lo aceptó, pero sólo
cuando se convenció de que, sin la ayuda de asalariados, las obras comenzadas no podrían continuarse.
También los libros y los artículos publicados por los paulinos, según un designio primitivo al
que permaneció fiel durante un largo tiempo, debían ser obra de los paulinos mismos o de cooperadores
que tendiesen únicamente al bien a través de la prensa, sin perjuicios económicos. El porcentaje de ley
o libremente convenido a los autores de libros publicados, en un primer momento, debió entregarse sin
que él se enterara o con la debida prudencia, para evitar regaños. Con el tiempo, naturalmente, aceptó
también esto, pero siempre con las disposiciones de ánimo de quien acepta pasivamente el mal menor.
LOS FINES DE EVANGELIZACIÓN DE LA FAMILIA PAULINA
En la convicción del Beato Alberione, lo que es necesario para ayudar a la sociedad de hoy a que acoja
la levadura del Evangelio, hay que verlo como “posible”. Es posible porque Dios lo sostiene y “nada es
imposible para Dios” (Lc 1,37). Pero es preciso que en el cumplimiento de la misión evangelizadora de
la Familia Paulina, se usen todos los talentos. Y aquí hay que poner de relieve, como un elemento del
Carisma paulino y como una condición para que nuestra familia religiosa se mantenga bajo el “signo de
la novedad”, el desarrollo de toda la personalidad humana (Mente, Voluntad, Corazón, etc.), tanto para
la propia salvación como para un apostolado más fecundo (AD 22): “Todo el hombre en Jesucristo,
tanto para un total amor a Dios: inteligencia, voluntad, corazón fuerzas físicas. Todo, naturaleza,
gracia, vocación, para el apostolado. Carro que corre apoyado sobre las cuatro ruedas: santidad,
estudio, apostolado, pobreza” (AD 100).
También el estudio, entra en el desarrollo de toda la personalidad humana; es necesario para ser
fieles a la misión evangelizadora. Decía don Alberione: “La Iglesia, Madre de la humanidad, es
iluminada por el Espíritu Santo. Ella tiene dos enemigos: “Error e Ignorancia”. Ella no rechaza, sino
examina, eleva y emplea todo descubrimiento, todo saber, toda ciencia humana y divina, porque todo
es preciosa contribución para su enseñanza. (CISP Pág. 1032)
En cuanto a los fines de evangelización, Don Alberione enseña: “El trabajo evangelizador de la
Familia Paulina, es que alguna vez, el que hace algo, se llega a equivocar alguna vez, pero el que no
hace nada, vive en una continua equivocación”. Y exhorta a su hijos e hijas: “No hay que desanimarse;
conserven siempre un sano optimismo, la historia es maestra de la vida y nuestras pasadas
experiencias, nos sirven como escuela para el futuro. Perdida una batalla, mientras vivimos, hay tiempo
para ganar otra, cuando se tiene voluntad. Por lo que salió bien, le daremos gloria a Dios; por lo que
salió mal, nos humillaremos y pediremos gracias para reintentarlo mejor (CSIP Pág. 131).
EL PACTO PARA LLEVAR A BUEN EFECTO LA EVENGELIZACIÓN
El Padre Alberione, tenía un concepto netamente religioso de la Misión Evangelizadora que el Señor la
ha confiado. Es cierto que el Señor ha manifestado su voluntad, así como es cierto que Dios ha hablado
a los hombres por medio de las Escrituras. Y la voluntad de Dios es que él se consagre enteramente a la
formación y a la dirección de los apóstoles de la prensa. Todas las demás formas de apostolado,
comprendidas las tradicionales y las de la enseñanza, son buenas para otros, pero permanecen en
segundo plano para él, y para todos aquellos que se asociaran a él. Su pensamiento es muy claro en lo
referente a las condiciones que lleva la oración del “Pacto o Secreto de Feliz Éxito” y son:
1. Confianza en Dios y aprovechar el tiempo. Quien tiene tanta confianza como para creer que con
uno hará por cuatro, haga el pacto, si no, no lo haga, pero entonces que tampoco estudie en
casa.
2. Aprovechar bien todo el tiempo concedido al estudio, pero prometerlo y cumplirlo, porque si no
el pacto es nulo.
3. Prometer servirnos de todo lo aprendido únicamente para la Buena Prensa y para Gloria de
Dios. Promesa sería que habrá que mantener aun a costa de sacrificio y de menores ganancias.
Si no se ponen seriamente estas condiciones, (Decía don Alberione) no se haga el pacto, pues
sería nulo. Como se puede advertir, entre estas líneas se vislumbra la figura del auténtico hombre de
Dios, el hombre evangélico, lleno de confianza en la Providencia. Y cuando el Padre Alberione
habla de la confianza en la Divina providencia, no ve la forma de terminar la plática. Lo dice él
mismo: “Las palabras le salen inflamadas, los períodos como se los dicta el corazón, sin verdadero
nexo sintáctico, pero bien persuasivas”.
Esta ilimitada confianza en Dios, aparece aún con mayor fuerza en el Primer Maestro, cuando
comienza a hablar a sus primeros muchachos el valor inmenso de la santidad, precisamente con
ocasión de la fiesta de la Conversión de San Pablo.
El Beato Alberione les expresaba esto: “Ustedes están a los pies de una gran montaña, suban a
ella, miren el horizonte, es todo el mundo… Sobre su conciencia pesan millones de almas… Ésta es
la razón por la que tienen que ser muy santos y mucho más santos que los sacerdotes ordinarios.
Este es muy brevemente, el origen del extraordinario “Pacto o Secreto de Feliz Éxito” que hizo
don Alberione con el Señor. Es desde el año de 1922, que con algunas reformulaciones, se encuntra
esta oración en el libro de Oraciones de la Familia Paulina, como una oración de esperanza y
confianza en la obra de Evangelización de toda la Familia Paulina.
PREGUNTAS ANTE ESTA REFLEXIÓN
¿El próximo acontecimiento de celebración en su fundación de la Familia Paulina, será algo relamente
para mi, o será un hecho sin trascendencia?
¿Habré hecho algo realmente importante para que la gracia de Dios actúe en mi y en mis semejantes?
¿Mi vida como creyente será igual de fervorosa y llena de plena confianza en la Providencia como lo
hacía el Beato Santiago Alberione?
BIBLIOGRAFÍA.
- Abundantes Divitiae… Yo estoy con ustedes
P. Santiago Alberione
Ediciones Paulinas II Reimpresión
México, D. F. 1997
-
Las Abundantes riquezas de su gracia
P. Santiago Alberione
Ediciones Paulinas
Las Rozas, Madrid. 1982
-
Catequesis Paulina
Equipos de formación de varias comunidades paulinas
Ediciones Paulinas
Madrid, España. 1989
-
Padre Alberione. Apuntes para una biografía.
Luis Rolfo
Ediciones Paulinas. Casa provincial
México, D. F.
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