Consideraciones sobre el trabajo sexual, HSH y personas

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CONSIDERACIONES SOBRE EL TRABAJO
SEXUAL, HSH Y PERSONAS TRANSGÉNERO
EN EL CONTEXTO DE LA EPIDEMIA DE VIH
NOTA INFORMATIVA
Introducción
Destinar de forma adecuada la inversión para el VIH es fundamental para garantizar el éxito de
las respuestas al virus, si bien llevarlo al nivel apropiado para determinadas poblaciones e
intervenciones puede resultar un desafío. Las poblaciones marginadas, como los trabajadores
del sexo, los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, las personas transgénero y
las personas que consumen drogas, a menudo se han visto desatendidas en las estrategias y
los programas nacionales, lo que niega a los países la oportunidad de superar las epidemias.
Además, determinados entornos políticos y jurídicos que criminalizan las conductas de estas
poblaciones clave y/o plantean obstáculos a la hora de prestar servicios que puedan reducir la
vulnerabilidad ante el VIH, no solo repercuten en la trayectoria de la epidemia en esos países,
sino que también atentan contra los derechos humanos.
La Estrategia del Fondo Mundial de Orientación Sexual e Identidades de Género (SOGI, por sus
siglas en inglés) (2009), así como la Estrategia de Igualdad de Género (2008), fomentan que
todos los asociados, especialmente el gobierno, los asociados técnicos y la sociedad civil del
país centren más su atención en las vulnerabilidades frente al VIH de personas marginadas por
razones de orientación sexual real o percibida, identidad de género o conductas sexuales
consentidas.
Entre las poblaciones clave en las que se centra esta nota informativa se incluyen:
 Trabajadores del sexo, incluidos hombres, mujeres y personas transgénero que
comercian con sexo.
 Hombres que tienen relaciones sexuales con hombres (HSH).
 Las parejas sexuales femeninas de los hombres que tienen relaciones sexuales con
hombres.
 Personas transgénero.
 Otras minorías sexuales.
En la sección final de esta nota informativa se incluye terminología y siglas de utilidad.
Por qué es importante aumentar la atención sobre las solicitudes de financiamiento
relacionadas con el VIH
El VIH afecta de forma desproporcionada a los trabajadores del sexo, los hombres que tienen
relaciones sexuales con hombres, las personas transgénero y otros grupos de lesbianas, gays,
bisexuales, personas transgénero e intersexuales (LGBTI) en todos los países. Con frecuencia
estas personas son tremendamente vulnerables al VIH a consecuencia de comportamientos de
riesgo elevado y una cobertura deficiente de los servicios de salud y del VIH, así como la
criminalización, los entornos punitivos, la marginación social y la estigmatización y la
discriminación continuadas a los que se enfrentan. Además, al vivir con el VIH, el acceso a la
Nota informativa del Fondo Mundial: consideraciones sobre el trabajo sexual, hombres que tienen relaciones
sexuales con hombres (HSH) y personas transgénero en el contexto de la epidemia del VIH (enero de 2015)
1
prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo es incluso más complicado debido a la
pertenencia a un grupo de población que ya está marginado y sufre exclusión social.
Entre los grupos de riesgo más vulnerables se encuentran los HSH y las personas transgénero.
Las personas pertenecientes a minorías sexuales, que además son trabajadoras del sexo y/o
consumen drogas inyectables, sufren un riesgo aún mayor. Las personas que viven en entornos
tales como instalaciones militares y centros penitenciarios, donde la violencia y la coacción
sexual pueden ser prácticas habituales, también se enfrentan a un riesgo de infección elevado
(véase la Estrategia SOGI para más información).
Los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres se han visto profundamente
afectados por el VIH. De hecho, una revisión reciente concluyó que estos hombres tienen una
probabilidad 19 veces superior de contraer el VIH que otros hombres1. Las nuevas infecciones
entre los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres están ocasionando o
contribuyendo considerablemente a ampliar las epidemias nacionales en todas las regiones, lo
que representa el 10% o más de las nuevas infecciones en Côte d’Ivoire, Ghana y Nigeria2; el
33% en la República Dominicana y el 56% en Perú.3 Se ha determinado que la prevalencia del
VIH entre los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres asciende al 38% en
Jamaica; el 25% en Ghana; el 43% en zonas costeras de Kenya; el 25% en Tailandia y el 19%
en Guyana y Côte d’Ivoire. Por lo tanto, es fundamental que se sigan programas y políticas
eficaces destinados a los HSH tanto en aquellos lugares en los que las epidemias estén
concentradas como en los que estén generalizadas.
Los trabajadores del sexo han estado entre las poblaciones más afectadas por el VIH desde que
comenzara la epidemia hace ya más de 30 años. En epidemias concentradas y generalizadas,
la prevalencia del VIH es más alta entre los trabajadores del sexo que en la población general. A
nivel mundial, las mujeres trabajadoras del sexo tienen una probabilidad 13,5 veces superior de
contraer el VIH que el resto de mujeres, incluidas las de países hiperendémicos.4
El análisis de los datos disponibles revela una mayor prevalencia del VIH entre las mujeres
trabajadoras del sexo de las siguientes regiones: 36,9% en África subsahariana, 10,9% en
Europa oriental y 6,1% en América Latina.5 Según los datos publicados y recopilados en 24
países desde 2006, la prevalencia media entre los hombres trabajadores del sexo es del 14%.6
Los datos no publicados de África meridional revelan unas tasas de infección por el VIH entre
los trabajadores del sexo del 49% al 60%; del 69% y del 71%.
Las mujeres transgénero se encuentran entre las poblaciones más afectadas por el VIH en todo
el mundo. Según una revisión de los estudios disponibles de 15 países, se calcula que
aproximadamente el 19% de las mujeres transgénero vive con el VIH. Su probabilidad de
contraer la infección por el VIH es 49 veces superior que en todos los adultos en edad
reproductiva de estos países7. El impacto del VIH en los hombres transgénero está aún por
determinar.
Deficiencias en la cobertura de los servicios y las poblaciones
1
Banco Mundial, Escuela de Salud Pública John Hopkins Bloomberg (JHSPH, por sus siglas en inglés), PNUD (2011) The
Global HIV Epidemics among Men who have Sex with Men
2
Case KK et al. (2012). Understanding the modes of transmission model of new HIV infections and its use in prevention
planning 90:831-838A.
3
ONUSIDA (2013). Informe sobre la epidemia mundial de SIDA.
4
Kerrigan, D. et al. (2010). The Global HIV Epidemics among Sex Workers (Washington, D.C.: Banco Mundial).
5
Kerrigan, D. et al. (2010). The Global HIV Epidemics among Sex Workers (Washington, D.C.: Banco Mundial).
6
ONUSIDA. Informe sobre la epidemia mundial de SIDA. 2013.
7
Baral SD et al. (2013). Worldwide burden of HIV in transgender women: a systematic review and meta-analysis. Lancet Infect
Dis 13:214-222.
Nota informativa del Fondo Mundial: consideraciones sobre el trabajo sexual, hombres que tienen relaciones
sexuales con hombres (HSH) y personas transgénero en el contexto de la epidemia del VIH (enero de 2015)
2
Según el ONUSIDA, en 2012 más del 70% de los países no informó de los niveles de acceso a
los servicios en materia de VIH para los HSH y solo el 43% informó de que sus estrategias
nacionales contra el SIDA se dirigían a personas transgénero8. En los casos en que se presentó
esta información, el acceso a los servicios en materia de VIH varió entre el 12% en zonas de
África y el 43% en zonas de América Latina. De acuerdo con la información aportada por el
ONUSIDA, el acceso a los servicios y programas de prevención del VIH para los HSH y las
personas transgénero en general sigue sin ser adecuado. Una encuesta reciente realizada por el
Foro Mundial sobre HSH y VIH evaluó la disponibilidad y el acceso a pruebas y servicios de
prevención de infecciones de transmisión sexual y VIH entre hombres que tienen relaciones
sexuales con hombres en ocho regiones. De los 17 servicios evaluados (incluidos
asesoramiento y pruebas del VIH e infecciones de transmisión sexual, tratamiento del VIH,
preservativos gratuitos, servicios de salud mental, circuncisión y campañas en medios de
comunicación para reducir el VIH y la homofobia), solamente en dos áreas (pruebas de
infecciones de transmisión sexual y circuncisión) la mayoría de los encuestados (51% en ambos
casos) indicó que los servicios eran de fácil acceso. Los encuestados también señalaron los
diversos obstáculos para acceder a los servicios, entre otros, la homofobia, la estigmatización, la
criminalización de las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, los obstáculos
relacionados con las políticas y la falta de sensibilidad o de conciencia entre los proveedores de
atención de la salud.
Los programas de prevención del VIH entre los trabajadores del sexo han logrado grandes
avances tanto en el aumento del uso del preservativo en esta comunidad como en la reducción
de las infecciones por el VIH, pero todavía queda mucho trabajo por hacer. Las organizaciones y
las redes de trabajo sexual informan de una importante falta de acceso a los preservativos en
muchos contextos de prevalencia alta y de la exigencia continua de relaciones sexuales sin
protección por parte de los clientes.9 En los países afectados por epidemias concentradas, las
tendencias de la prevalencia del VIH entre los recién incorporados al trabajo sexual ofrecen una
perspectiva de la trayectoria de la epidemia del VIH y constituyen una medida indirecta de la
incidencia del virus.
Aunque el sexo entre mujeres no supone un riesgo elevado de transmisión de VIH, las mujeres
que tienen relaciones sexuales con mujeres sufren riesgos relacionados con el virus debido a los
factores que aumentan los riesgos de las mujeres en general y también porque pueden ser
objeto de violencia sexual debido a su orientación sexual.
A pesar de los altos índices de prevalencia e incidencia, la cobertura y el alcance de los
programas siguen siendo bajos y los gobiernos han venido asignando recursos insuficientes
para los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, las personas transgénero, otros
grupos de LGBTI y los trabajadores del sexo. El miedo a sufrir violencia, estigmatización y
discriminación también puede impedir que muchos miembros de grupos marginados tengan
acceso a la asistencia sanitaria y otros servicios.
Todos los programas en materia de enfermedades deben estar diseñados a partir de un enfoque
basado en los derechos humanos que consulte con las poblaciones que utilizarán los servicios
sanitarios en la planificación, el seguimiento y la evaluación de los programas. Asimismo, deben
integrar normas y principios relacionados con los derechos humanos. En particular, los
programas financiados por el Fondo Mundial no deben infringir los derechos humanos y deben
garantizar la no discriminación, el respeto del consentimiento informado en los servicios médicos
y del secreto médico.
8
Informe de ONUSIDA sobre la epidemia mundial de SIDA 2012.
UNAIDS Guidance Note on HIV and Sex Work (2012)
http://www.unaids.org/en/media/unaids/contentassets/documents/unaidspublication/2009/JC2306_UNAIDS-guidance-noteHIV-sex-work_en.pdf
9
Nota informativa del Fondo Mundial: consideraciones sobre el trabajo sexual, hombres que tienen relaciones
sexuales con hombres (HSH) y personas transgénero en el contexto de la epidemia del VIH (enero de 2015)
3
El impacto de la criminalización
Los países que no reconocen ni protegen a los grupos de la discriminación tienen más
probabilidades de que estas comunidades tengan un acceso inferior a los servicios de
prevención y tratamiento. En aquellos países que penalizan a los hombres que tienen
relaciones sexuales con hombres, los trabajadores del sexo o las personas que consumen
drogas, y en los que se aplican esas leyes, el impacto negativo sobre el acceso a los servicios
es incluso mayor.
Por este motivo, la Organización Mundial de la Salud (OMS), el UNFPA, el ONUSIDA y la Red
Global de Proyectos de Trabajo Sexual (NSWP, por sus siglas en inglés) recomienda que “todos
los países colaboren en la despenalización del trabajo del sexo y la eliminación de la aplicación
injusta de leyes y normativas que no son del ámbito penal en contra de los trabajadores del
sexo”.10 La Comisión Mundial sobre el VIH y la Legislación recomienda a los países derogar las
leyes que prohíben comprar o vender sexo entre adultos con consentimiento mutuo y “asegurar
que la aplicación de las leyes contra la trata de personas se destine a castigar a aquellos que
utilizan la fuerza, la deshonestidad o la coacción. Las leyes contra la trata de personas no deben
aplicarse contra adultos que participen de trabajo sexual consentido”.11
Del mismo modo, la Comisión Mundial sobre el VIH y la Legislación señala que “para asegurar
una respuesta eficaz y sostenible al VIH que sea coherente con las obligaciones de respeto de
los derechos humanos, los países deben derogar todas las leyes que penalicen el sexo
consentido entre adultos del mismo sexo y/o las leyes que sancionen la identidad homosexual”.
También recomienda que los países “enmienden las leyes contra la discriminación para que
prohíban de forma expresa la discriminación por razón de la orientación sexual (así como de la
identidad de género)”.12 Estas recomendaciones están reforzadas por las orientaciones
publicadas por los órganos creados en virtud de tratados de derechos humanos de las Naciones
Unidas13 y por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.14
En octubre de 2014, la Junta Directiva del Fondo Mundial decidió que la organización no iba a
financiar programas de tratamiento obligatorio, incluidos los destinados a cambiar la orientación
sexual o la identidad de género, y los que pretenden “rehabilitar” a los trabajadores sexuales
Sin embargo, en consonancia con su compromiso de abordar las deficiencias en el tratamiento
capaz de salvar vidas para las poblaciones clave, el Fondo Mundial puede financiar servicios
médicos con base científica en circunstancias excepcionales: por ejemplo, proporcionar acceso
a tratamiento vital para detenidos mediante programas de tratamiento voluntario de carácter
comunitario aplicados fuera de tales centros de detención. Estas excepciones se determinarán
basándose en consultas realizadas con asociados de Naciones Unidas e incluirán casos en que
sea posible examinar y comprobar de manera independiente las condiciones y el uso del
financiamiento
Cómo abordar el trabajo sexual, los HSH y las personas transgénero en las notas
conceptuales
10
Comisión Global sobre VIH y Derecho. Riesgos, derechos y salud (2012).
OMS, UNFPA, ONUSIDA, NSWP. Prevention and treatment of HIV and other sexually transmitted infections for sex workers
in low- and middle-income countries (2012).
12
Ibid.
13
Consultar, por ejemplo, Comité de Derechos Humanos, Toonen c. Australia (CCPR/C/50/D/488/1992); Observaciones
finales del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales sobre Chipre (E/C.12/1/ Add.28), párr. 7; Observaciones
finales del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer sobre Uganda (CEDAW/C/UGA/CO/7) párrs. 43 y
44.
14
Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre leyes y prácticas discriminatorias y
actos de violencia cometidos contra personas por su orientación sexual e identidad de género, de 17 de noviembre de 2011
(A/HRC/19/41) párrs. 14, 41 a 42 y 84 d)
11
Nota informativa del Fondo Mundial: consideraciones sobre el trabajo sexual, hombres que tienen relaciones
sexuales con hombres (HSH) y personas transgénero en el contexto de la epidemia del VIH (enero de 2015)
4
Los programas nacionales contra el SIDA, los mecanismos de coordinación de país y otros
solicitantes deben colaborar estrechamente y contar con una participación sólida de las redes y
los representantes de las poblaciones clave afectadas, así como los asociados técnicos para
asegurarse de diseñar programas integrales basados en la mejor información local disponible y
garantizar que las necesidades de la comunidad sean satisfechas debidamente en las
solicitudes de financiamiento y los programas.
Para ello, debe proporcionarse a los representantes de las poblaciones clave afectadas la
formación o el apoyo adecuados para el desarrollo de capacidades para que participen de forma
eficaz en los procesos de creación de propuestas nacionales.
Participación en los MCP y diálogo en el país
El Fondo Mundial necesita que las personas que viven con el VIH y las poblaciones clave
participen en los MCP y que la Secretaría del Fondo Mundial facilite recursos financieros para
fortalecer la participación y la divulgación. La Política de Financiamiento de los MCP para 201015
está disponible en el sitio web del Fondo Mundial. Si todavía no son miembros del MCP, las
organizaciones y redes de HSH, personas transgénero y trabajadores sexuales dirigidas por la
comunidad deben participar en el diálogo en el país y contribuir de forma significativa a la
elaboración de la Nota Conceptual. En muchos contextos es necesario garantizar su seguridad
para que participen de forma eficaz y contribuyan al proceso. Por ejemplo, debe considerarse
iniciar un proceso nacional independiente, en forma de diálogos en el país más reducidos
centrados en poblaciones clave que contribuyan a un proceso de diálogo nacional más amplio.
Los asociados en el país del Fondo Mundial, como los organismos de las Naciones Unidas,
podrían albergar y coordinar este diálogo, y proporcionar un espacio más seguro para que los
representantes de las poblaciones clave participen en el proceso de diálogo en el país. En los
casos en los que las consultas nacionales no sean viables, podrían identificarse países con
recursos que den acogida a los diálogos para cada región o subregión.
Fortalecimiento de los sistemas comunitarios
Muchas de las respuestas más eficaces al VIH para las poblaciones clave afectadas se ofrecen
en entornos comunitarios, a menudo por parte de compañeros. No obstante, estas comunidades
suelen carecer de los recursos necesarios para respaldar las respuestas nacionales al VIH. Las
actividades de financiamiento que fortalecen las respuestas comunitarias tienen más
probabilidades de dar resultados positivos. Además de prestar atención a los servicios y los
programas, se recomienda a los solicitantes que también se centren en las deficiencias del
sistema que perjudican a las poblaciones clave afectadas a la hora de acceder a los servicios, y
en solicitar fondos para el fortalecimiento de los sistemas comunitarios. Entre estas
intervenciones se pueden incluir acciones de capacitación, financiamiento básico para redes y
organizaciones de poblaciones clave afectadas, suministros e infraestructura, y creación de
asociaciones para las organizaciones que representan o trabajan con minorías sexuales, así
como entre redes de personas que viven con el VIH y redes de poblaciones clave afectadas.
Puede encontrar más información en el siguiente enlace: Marco y Nota de orientación para el
fortalecimiento de los sistemas comunitarios (en inglés), en el sitio web del Fondo Mundial.
Mejora de la base empírica
Las subvenciones de Fondo Mundial se pueden utilizar para contribuir al fortalecimiento de la
base empírica en torno a las poblaciones clave afectadas y marginadas. Es posible conseguirlo,
por ejemplo, mediante:
15
Política de financiamiento del MCP, 2010 http://www.theglobalfund.org/en/ccm/support/funding/
Nota informativa del Fondo Mundial: consideraciones sobre el trabajo sexual, hombres que tienen relaciones
sexuales con hombres (HSH) y personas transgénero en el contexto de la epidemia del VIH (enero de 2015)
5






El fortalecimiento de los sistemas de vigilancia epidemiológica para comprender las
epidemias en las minorías sexuales con respecto a las epidemias nacionales del VIH en
general.
La definición de un paquete de servicios básico mínimo consensuado y claramente
definido a nivel nacional.
La mejora de la base empírica de intervenciones eficaces para las poblaciones
marginadas a través de evaluaciones de referencia, vigilancia centinela, encuestas
nacionales de vigilancia del comportamiento e investigación operativa.
Cálculos del tamaño de la población, establecimiento de un sistema que evite el
recuento doble e introducción de indicadores que midan la cobertura que se alcanza en
las poblaciones destinatarias.
La mejora del seguimiento de los flujos de recursos destinados a las poblaciones
beneficiarias.
El fortalecimiento del sistema de seguimiento y evaluación para cuestionar o ampliar las
pruebas existentes y las hipótesis actuales en los sistemas nacionales de vigilancia, la
recopilación de datos de programas y los sistemas nacionales de gestión de la
información.
El documento Global Fund Monitoring and Evaluation Toolkit (módulo sobre el VIH, sección
3.1.1) ofrece más información sobre la mejora de la base empírica para las poblaciones clave.
Programas de derechos humanos
En la nota conceptual se requiere que los solicitantes identifiquen las barreras relacionadas con
los derechos humanos para acceder a los servicios sanitarios, entre ellas, la desigualdad de
género. Estas barreras deben identificarse mediante consulta en el diálogo nacional. Para
garantizar un entorno favorable para los programas de salud financiados por el Fondo Mundial,
se recomienda encarecidamente que los solicitantes incluyan intervenciones que aborden estas
barreras legales de acceso. Dado que las intervenciones siguientes son complementarias, se
recomienda aplicarlas en conjunto:16
1. Evaluación del entorno jurídico y reforma legislativa: Si en el país no se ha llevado a cabo
ninguna evaluación del entorno jurídico en los dos años anteriores, es preciso realizar una a
escala nacional en materia tanto de legislación, reglamentos y políticas relacionadas con el
VIH, como de acceso a la justicia y a los cuerpos de seguridad con objeto de identificar en
qué medida cubre el marco legal y regulatorio nacional los problemas de derechos humanos
pertinentes. En función de las prioridades identificadas en la evaluación del entorno jurídico,
es necesario diseñar un plan presupuestado y con plazos para reformar las políticas y las
leyes a fin de ampliar el acceso a los servicios de salud.; e incluir estas actividades
planificadas y presupuestadas en la subvención.
16
http://www.unaids.org/en/media/unaids/contentassets/documents/document/2012/Key_Human_Rights_Programmes_en_May2012.pdf
Las cuatro áreas aquí descritas incorporan los siete programas clave que recomienda el ONUSIDA para las respuestas nacionales al
VIH, debidamente adaptados al estado local y nacional de la epidemia:
1. Programas para reducir la estigmatización y la discriminación.
2. Programas para sensibilizar a los agentes encargados de garantizar el cumplimiento de la ley, así como a los legisladores y
responsables de formular las políticas.
3. Servicios jurídicos relacionados con el VIH.
4. Programas para la formación de profesionales sanitarios en materia de no discriminación, confidencialidad y consentimiento
informado.
5. Programas para la supervisión y la reforma de leyes, normas y políticas relacionadas con el VIH.
6. Programas de familiarización con las leyes (como las campañas informativas sobre la legislación y los derechos del ciudadano.
7. Programas para reducir normas perjudiciales en materia de género y la violencia contra la mujer y para aumentar su
empoderamiento jurídico, social y económico en el contexto del VIH.
Nota informativa del Fondo Mundial: consideraciones sobre el trabajo sexual, hombres que tienen relaciones
sexuales con hombres (HSH) y personas transgénero en el contexto de la epidemia del VIH (enero de 2015)
6
2. Familiarización con las leyes y servicios de asesoría legal: Es preciso formar a las
comunidades acerca de sus derechos humanos y legales y ofrecerles acceso a la justicia a
través de asistentes jurídicos comunitarios integrados en los programas de divulgación de la
comunidad o servicios de asesoría legal. Cada vez hay más pruebas que demuestran que
estas actividades mejoran la aceptación de los servicios de salud y proporcionan puntos de
acceso adicionales para la divulgación, las pruebas y el tratamiento.
3. Formación de policías, funcionarios y profesionales de la salud: Si bien las reformas
legislativa y política son importantes, a corto plazo, la formación de quienes aplican las leyes
y las políticas y la comunicación con ellos crean un entorno más propicio para la respuesta
sanitaria. Además, al integrar en esta capacitación a representantes de la comunidad, se
favorece el establecimiento de canales de comunicación entre las poblaciones clave, la
Administración y la policía.
4. Seguimiento en la comunidad: Es preciso realizar un seguimiento por si se produce
cualquier incidencia de violación de derechos, entre otras, discriminación, violencia por
razón de género, problemas con la vigilancia policial de las poblaciones clave, violación del
consentimiento informado o del secreto médico, o denegación de atención médica, y
elaborar informes al respecto.
5. Promoción de políticas y responsabilidad social: Hay que respaldar los esfuerzos de
sensibilización dirigidos por la comunidad en pos de las reformas legislativa y política, lo
cual incluye facilitar en los centros de salud sistemas para gestionar las reclamaciones y los
litigios de gran repercusión.
Hay que tener en cuenta que las intervenciones de seguimiento en la comunidad y las de
promoción de políticas son similares a las del fortalecimiento de los sistemas comunitarios
(FSC). Si bien los estados tienen la responsabilidad principal de defender las normas
internacionales de derechos humanos, las organizaciones y redes comunitarias, así como otras
organizaciones de la sociedad civil, desempeñan un papel primordial a la hora de apoyar,
supervisar y colaborar con los estados para garantizar la aplicación de las leyes y las políticas.
Programas integrales
Los programas integrales dirigidos a los trabajadores del sexo, los hombres que tienen
relaciones sexuales con hombres y las comunidades transgénero se describen en varias
herramientas elaboradas tanto por la sociedad civil, como por los asociados técnicos de las
Naciones Unidas. A continuación se recogen algunos fragmentos de las herramientas
elaboradas por el ONUSIDA como ejemplo del tipo de información que proporcionan.
La siguiente información es un resumen del documento: UNAIDS Guidance Note on HIV and
Sex Work, 201217, 18 que comprende profesionales del sexo masculinos, femeninos y
transgénero. Se pueden usar tres pilares para orientar las respuestas al VIH y al trabajo sexual
que sean eficaces y estén basadas en pruebas empíricas:
Pilar 1:
Pilar 2:
Pilar 3:
garantizar el acceso universal a los servicios integrales de prevención, tratamiento,
atención y apoyo relacionados con el VIH.
crear entornos propicios, fortalecer las asociaciones y ampliar las opciones.
reducir la vulnerabilidad y abordar los problemas estructurales.
17
UNAIDS Guidance Note on HIV and Sex Work
OMS, UNFPA, ONUSIDA, NSWP. El documento Prevention and treatment of HIV and other sexually transmitted infections
for sex workers in low- and middle-income countries (2012) proporciona pruebas para apoyar las intervenciones destinadas a
los trabajadores del sexo.
18
Nota informativa del Fondo Mundial: consideraciones sobre el trabajo sexual, hombres que tienen relaciones
sexuales con hombres (HSH) y personas transgénero en el contexto de la epidemia del VIH (enero de 2015)
7
Los servicios integrales, accesibles, aceptables, sostenibles, de alta calidad y uso sencillo para
la prevención, el tratamiento, la atención y el apoyo relacionados con el VIH, adaptados a los
contextos locales y las necesidades individuales, deben incluir:
 Acciones para superar las dificultades estructurales, como políticas, leyes y prácticas
consuetudinarias, incluidas iniciativas dirigidas a reducir la estigmatización, que impiden
el acceso y la utilización de los servicios adecuados de prevención, tratamiento, atención
y apoyo del VIH.
 Políticas y programas que garanticen la ausencia de violencia, abusos y discriminación.
 Información para los trabajadores sexuales y sus clientes, así como para otras personas
relacionadas con la industria del sexo.
 Acceso fiable y asequible a los servicios básicos, incluidos preservativos masculinos y
femeninos de alta calidad, lubricantes y anticonceptivos, así como otros requisitos para
la salud, como alimentos, higiene y agua potable.
 Acceso a asesoramiento y pruebas voluntarias del VIH, con tratamiento, ayuda social
eficaz y atención para los trabajadores del sexo cuyo resultado de la prueba del VIH sea
positivo.
 Acceso a servicios de atención primaria de la salud, gestión de la tuberculosis y salud
sexual y reproductiva de alta calidad, sobre todo la gestión de infecciones de transmisión
sexual y la prevención de la transmisión maternoinfantil del VIH.
 Acceso a programas de reducción de daños relacionados con el alcohol y las drogas,
incluido el reparto de agujas y jeringuillas esterilizadas y el tratamiento de sustitución con
opiáceos.
 Integración de los servicios en materia de VIH en toda la asistencia social
correspondiente, incluidos los mecanismos de ayuda social para los trabajadores del
sexo y sus familias.
La siguiente información es un resumen del documento: Marco de acción del ONUSIDA sobre
el acceso universal para los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y los
transexuales (en inglés), 200919
Es necesario crear un entorno legal, político y social propicio para respaldar la programación
destinada a abordar los problemas relacionados con el VIH entre los hombres que tienen
relaciones sexuales con hombres y las personas transgénero que se puede reforzar mediante:


La promoción y la garantía de los derechos humanos de los HSH y las personas
transgénero, incluida la protección ante la discriminación y la eliminación de los
obstáculos legales que les impiden acceder a servicios relacionados con el VIH
adecuados (por ejemplo, leyes que tipifican como delito las relaciones sexuales entre
hombres), así como campañas de sensibilización pública para promover la inclusión de
las minorías sexuales y reducir la homofobia
El análisis y el conocimiento de la cantidad, las características y las necesidades de los
hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y las personas transgénero,
incluidos los riesgos asociados al consumo de drogas inyectables, el trabajo sexual y la
reclusión en cárceles
Al igual que todas las intervenciones dirigidas a otras poblaciones beneficiarias, las
intervenciones destinadas a los HSH y las personas transgénero deben diseñarse en torno a las
necesidades de la población que es objeto de las mismas e incluir sus opiniones, aunque es
importante recordar que los HSH y las personas transgénero son poblaciones diferentes. La
confusión de los HSH y las personas transgénero tiene un efecto negativo en la prestación de
servicios. Los proveedores de servicios deben demostrar su competencia y experiencia a la hora
19
UNAIDS Action Framework: Universal Access for Men who have Sex with Men and Transgender People
Nota informativa del Fondo Mundial: consideraciones sobre el trabajo sexual, hombres que tienen relaciones
sexuales con hombres (HSH) y personas transgénero en el contexto de la epidemia del VIH (enero de 2015)
8
de trabajar con las poblaciones objetivo.20 Entre estos servicios podrían incluirse todos o
algunos de los que se citan a continuación:












Información y formación sobre el VIH y otras infecciones de transmisión sexual, y apoyo
permanente a grupos y particulares para promover el sexo y el consumo de drogas
seguros con el fin de reducir el riesgo de contraer el virus.
Reparto de preservativos y lubricantes de base acuosa, y formación acerca de su uso.
Asesoramiento y pruebas del VIH confidenciales y voluntarias.
Detección y gestión de infecciones de transmisión sexual.
Sistemas de derivación para los servicios jurídicos, sociales y sanitarios.
Productos y servicios para un consumo de drogas más seguro.
Tratamientos antirretrovirales y otros tratamientos relacionados que sean apropiados,
atención y apoyo relacionados con el VIH.
Servicios para prevenir y tratar la hepatitis vírica.
Acceso a servicios de salud mental.
Derivaciones entre los servicios de prevención, atención y tratamiento.
Servicios que aborden los riesgos relacionados con el VIH y las necesidades de las
parejas sexuales femeninas de los HSH y las personas transgénero.
En el caso de las personas transgénero, además de las intervenciones arriba descritas,
acceso a información, asesoramiento y apoyo apropiados en materia de identidad de
género y, cuando sea necesario, aspectos específicos relacionados con la reasignación
de género.
La importancia de las asociaciones21
El Fondo Mundial reconoce que, a veces, trabajar en esta área es especialmente complicado y
controvertido en muchos lugares del mundo. Las organizaciones de la sociedad civil y los
asociados técnicos en el país pueden aconsejar qué enfoques pueden funcionar mejor según el
contexto.
El Fondo Mundial ofrece un gran potencial para elaborar programas específicos fundamentados
en la participación significativa de los trabajadores del sexo, lesbianas, gays, bisexuales y
transexuales, hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y mujeres que tienen
relaciones sexuales con mujeres en la toma de decisiones a nivel nacional. Los asociados del
país tienen una oportunidad sin precedentes de aumentar los recursos para servicios en materia
de VIH que satisfagan las necesidades de la comunidad y de romper algunos de los tabúes
relacionados con el financiamiento de programas de VIH que tratan el tema ”controvertido” del
sexo y la sexualidad.
En el transcurso de los programas, es importante garantizar la asistencia durante la planificación
y la ejecución a fin de asegurar un enfoque inocuo, de modo que las comunidades, en especial
en los países donde están criminalizadas, puedan participar en espacios nuevos de manera
segura y con confianza. También es fundamental que la inversión fortalezca los esfuerzos de la
comunidad y luche por alcanzar los desafíos de los asociados a la hora de garantizar que las
comunidades se encuentren en el centro de las decisiones y obtener repercusión desde la etapa
de elaboración de las notas conceptuales hasta la ejecución del programa.
Recursos de asistencia técnica
20
OMS, PNUD, GFMSM, GIZ: Prevention and treatment of HIV and other sexually transmitted infections among men who have
sex with men and transgender people: Recommendations for a public health approach.
21
Un artículo de Health and Human Rights: Partnership, sex, and marginalization: Moving the global fund sexual orientation
and gender identities agenda insiste en la importancia de los asociados en el apoyo a las subvenciones del Fondo Mundial.
Nota informativa del Fondo Mundial: consideraciones sobre el trabajo sexual, hombres que tienen relaciones
sexuales con hombres (HSH) y personas transgénero en el contexto de la epidemia del VIH (enero de 2015)
9
Además de las organizaciones internacionales de la sociedad civil, la asistencia técnica también
se puede proporcionar a través de diversas organizaciones de las Naciones Unidas, como el
PNUD, la Secretaría del ONUSIDA y las oficinas nacionales y regionales de la OMS. Los
siguientes recursos pueden ser de su interés:
 UNAIDS Action Framework: Universal Access for Men who have Sex with Men and
Transgender People, 2009
http://data.unaids.org/pub/report/2009/jc1720_action_framework_msm_en.pdf
 OMS, ONUSIDA, GIZ, MSMGF, PNUD: Prevention and treatment of HIV and other sexually
transmitted infections among men who have sex with men and transgender people, 2011
http://www.who.int/hiv/pub/guidelines/msm_guidelines2011/en/index.html
 OMS, UNFPA, ONUSIDA, NSWP: Prevention and treatment of HIV and other sexually
transmitted infections for sex workers in low- and middle-income countries, 2012
http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/77745/1/9789241504744_eng.pdf
 Directrices prácticas para intensificar la prevención del VIH de ONUSIDA, 2007
http://data.unaids.org/pub/Manual/2007/jc1274_practical_guidelines_es.pdf
 Marco para la vigilancia y la evaluación de los programas de prevención del VIH dirigidos a
las poblaciones de mayor riesgo de ONUSIDA, 2008
http://whqlibdoc.who.int/unaids/2008/9789291737079_spa.pdf
 UNAIDS Guidance Note on HIV and Sex Work, 2012
http://www.unaids.org/en/media/unaids/contentassets/documents/unaidspublication/2009/JC2
306_UNAIDS-guidance-note-HIV-sex-work_en.pdf
 Comisión Global sobre VIH y Derecho del PNUD: Riesgos, derechos y salud, 2012
http://www.undp.org/content/dam/undp/library/HIVAIDS/Governance%20of%20HIV%20Responses/Commissions%20report%20final-SP.pdf
 UNICEF Guidance Note on HIV Interventions for Most-At-Risk Young People, 2008
www.unfpa.org/hiv/iatt/docs/mostatrisk.pdf
 WHO Report of a technical consultation: Prevention and treatment of HIV and other sexually
transmitted infections among men who have sex with men and transgender populations, 2008
http://www.who.int/hiv/pub/populations/msm_mreport_2008/en/index.html
 WHO Rapid Assessment and Response: Adaptation guide on HIV and men who have sex
with men, 2004 www.who.int/hiv/pub/prev_care/rar/en/index.html
 Banco Mundial, JHSPH, PNUD: The Global HIV Epidemics among Men Who Have Sex with
Men
(MSM),
2012
http://publications.worldbank.org/index.php?main_page=
product_info&products_id=24048
 PEPFAR Technical Guidance on Combination HIV Prevention, 2011
http://www.pepfar.gov/documents/organization/164010.pdf
Ejemplos de redes
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Foro Mundial sobre HSH y VIH (MSMGF, por sus siglas en inglés) - www.msmandhiv.org
APCOM – Asia-Pacific Coalition on Male Sexual Health – www.msmasia.org
ASICAL – Una coalición latinoamericana que se centra en HSH - www.asical.org
Behind the Mask - Iniciativa africana de comunicación LGBTI - www.mask.org.za
CVC – Caribbean Vulnerable Communities Coalition - www.cvccoalition.org
Network of Sex Work Projects (NSWP), con presencia en 40 países – www.nswp.org
The African Men’s Sexual Health and Rights Network - http://www.amsher.net
Red mundial de personas que viven con el VIH (GNP+) - http://www.gnpplus.net/
Nota informativa del Fondo Mundial: consideraciones sobre el trabajo sexual, hombres que tienen relaciones
sexuales con hombres (HSH) y personas transgénero en el contexto de la epidemia del VIH (enero de 2015)
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Terminología
En ausencia de un idioma acordado internacionalmente para describir las poblaciones clave
mencionadas en esta hoja informativa y cubiertas por la Estrategia SOGI, el Fondo Mundial
utiliza un idioma acordado en una reunión celebrada en 2006 entre expertos en derechos
humanos de diversas regiones y orígenes, entre ellos jueces, académicos, funcionarios de las
Naciones Unidas, ONG y otros, que elaboraron y adoptaron los Principios de Yogyakarta, un
conjunto de principios relativos a la aplicación de la legislación internacional en materia de
derechos humanos con respecto a la orientación sexual y la identidad de género (SOGI).
Los términos que se definen a continuación también pueden resultar de utilidad a la hora de
elaborar la Nota Conceptual:
Sexualidad: la sexualidad es un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida y
abarca el sexo, las identidades y los papeles de género, la orientación sexual, el erotismo, el
placer, la intimidad y la reproducción. La sexualidad se experimenta y se expresa a través de
pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, comportamientos, prácticas,
funciones y relaciones. Si bien la sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no todas
ellas se experimentan o se expresan siempre. La sexualidad se ve influenciada por la
interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales,
éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales. (Organización Mundial de la Salud: Defining
Sexual Health, 2006).
Identidad de género: la identidad de género se refiere a la vivencia interna e individual del
género tal como cada persona la siente profundamente, lo cual podría corresponder o no con el
sexo asignado en el momento del nacimiento, incluida la vivencia personal del cuerpo. Esto
podría involucrar, siempre que se escoja libremente, la modificación de la apariencia o la función
corporal a través de medios médicos, quirúrgicos o de otra índole y otras expresiones de
género, incluida la vestimenta, el modo de hablar y los modales.
Orientación sexual: la orientación sexual se refiere a la capacidad de cada persona de sentir una
profunda atracción emocional y sexual por personas de un género diferente al suyo
(heterosexual) o de su mismo género (homosexual) o de más de un género (bisexual) así como
la capacidad de mantener relaciones íntimas y sexuales con estas personas.
LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales): LGBTI es un acrónimo
habitualmente usado en los países de habla inglesa para describir de manera más universal a la
“comunidad gay”. Muchas veces se considera una manera útil de referirse a las personas que no
son heterosexuales.
Trabajo sexual y trabajadores sexuales: debe tenerse en cuenta que los “trabajadores sexuales”
no se consideran normalmente un grupo clave en el contexto de la orientación sexual y las
identidades de género. Sin embargo, los trabajadores sexuales se identifican como un grupo
fundamental en la Estrategia SOGI del Fondo Mundial, junto con las comunidades LGBTI. Es
relevante reconocer que la atención estratégica sobre el trabajo sexual es tan importante para la
Estrategia de Igualdad de Género del Fondo Mundial como lo es para la Estrategia SOGI.
Nota informativa del Fondo Mundial: consideraciones sobre el trabajo sexual, hombres que tienen relaciones
sexuales con hombres (HSH) y personas transgénero en el contexto de la epidemia del VIH (enero de 2015)
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