Estrategia Petrolera a Largo Plazo

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JORNADAS PENSAR EN VENEZUELA
ESTRATEGIA PETROLERA
VENEZOLANA
A LARGO PLAZO (2030)
Autor: Ing. Humberto Peñaloza.
Revisión Nº 1. Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo.
Caracas, 27 de marzo de 2008
ESTRATEGIA PETROLERA VENEZOLANA
A LARGO PLAZO (2030)
por
Humberto Peñaloza
CONTENIDO
Pág.
1
Notas Introductorias.
I
Enfoques gerenciales para formular estrategias
nacionales.
II
¿Qué pasa con Venezuela?
III
La Industria del Petróleo Venezolano Redefinida.
IV
Estrategia Petrolera Venezolana a Largo Plazo
(2030).
V
Consideraciones Finales.
18
17
Referencias.
19
2
4
6
como está ocurriendo, pero así empobrecido
seguramente vivirá muchas centurias.
C.
Aclaro que, en aras de resaltar ciertos
planteamientos conceptuales, sólo he desarrollado
aquéllos que considero suficientes para cumplir con
el objeto de esta charla: he dado por sabido un grupo
de nociones y circunstancias, por lo cual no me
detengo en ellas; y he frenado mi deformación
profesional que con facilidad me hubiera llevado a
una voluminosa recopilación de elementos de
apoyo, que tendrán mejor cabida en una publicación
más completa que haré sobre el tema.
D.
Por honestidad intelectual y para que este
distinguido auditorio se proteja de mis convicciones,
transmito dos señales de alerta:
7
NOTAS INTRODUCTORIAS
A.
El título “Estrategia Petrolera Venezolana a
Largo Plazo (2030)” la empleo para diferenciarla de
la estrategia que regularmente formula Petróleos de
Venezuela en cada uno de sus ciclos anuales de
planificación y los cuales están referidos a
escenarios de mediano/largo plazo (5-10 años). En
esta charla vinculo la actividad petrolera del país a
un horizonte más amplio (30 años), período en el
cual considero que debe lograrse la colocación
segura de Venezuela en una órbita aceptable de
desarrollo y modernidad.
B.
En la primera versión de esta estrategia me
refería a un escenario “a muy largo plazo”, pero opté
por suprimir el adjetivo siguiendo recomendaciones
amigas de mucho peso. El largo plazo en las
civilizaciones milenarias se mide en cientos de años.
Getulio Tirado relata en su libro “PARA CREAR
ESPERANZAS EN EL FUTURO”, que Mao Tse
Tung afirmó alguna vez --asediado por un
periodista--que para transformar la mentalidad del
campesino chino se requerían por lo menos
quinientos años. Humberto Bauder disertaba meses
atrás que en los países escandinavos --donde él vivió
buena parte de su adolescencia-- los árboles de
buena madera se siembran para ser industrializados
noventa o cien años más tarde. El mensaje para los
venezolanos que recogen esos dos ejemplos es que
debemos empezar a pensar en el largo plazo, así sin
adjetivos, pero en forma más esperanzadora. Al país
podrá arruinarlo su propia riqueza mal administrada,
ü
La primera es que soy petrolero de
nacimiento, pero no adorador del petróleo. Oriundo
de Puerto Cumarebo --una zona urbana vecina al
campo Santa Rita--, le he dedicado al petróleo
venezolano toda mi vida profesional de 46 años,
trabajando tanto en el sector privado como en el
sector público, dentro y fuera del país. En ese
recorrido he profundizado el convencimiento que el
petróleo es un recurso natural propio del país cuya
explotación debemos aprovecharla pragmáticamente
como instrumento múltiple del desarrollo nacional.
De ese desarrollo soy militante a tiempo completo,
por una más siete razones: Venezuela y mis siete
nietos.
ü
La segunda es que me he convertido desde
hace ya muchos años a la ideología del
pragmatismo, que defino así: “Un pensamiento
político de grandes ideales, que se alimenta de ideas
realizables”. Esta es la asimilación en positivo que
he hecho de la crítica formulada por Jean François
Revel a las izquierdas francesas en los años setenta:
“Solamente se proponen las cosas revolucionarias,
que de ordinario no son posibles; y no se plantean
las cosas posibles, porque de ordinario no son
revolucionarias. Así han caído en una trampa de
inacción”. No quisiera ver a Venezuela parada por
más tiempo frente a ese espejo distorcionador y
frustrante.
1
I
ENFOQUES GERENCIALES PARA
FORMULAR ESTRATEGIAS NACIONALES
ü
Gobiernos descentralizados, con equipos de
trabajo en lugar de jerarquías.
ü
Gobiernos orientados por el mercado, donde
el propio mercado sirva como palanca de cambios.
La gerencia y el quehacer político
No debe extrañar a Ustedes que traiga a esta
charla enfoques gerenciales para tratar de desenredar
la tupida madeja socio-política-económica que se ha
tejido en Venezuela en las décadas más recientes,
madeja que obstaculiza tanto el progreso y
modernización del país como el logro del bienestar
de su gente.
Ocurre que la gerencia y el quehacer político
han estado vinculados por siglos, como lo ha
demostrado con toda claridad el analista político
Anthony Jay, en su libro “LA GERENCIA Y
MAQUIAVELO”. Allí establece que “la nueva
ciencia gerencial no es otra cosa que la
continuación del viejo arte de gobernar”, habida
cuenta que los estados medioevales y las
corporaciones
modernas
pueden
definirse
prácticamente
con
las
mismas
palabras:
“Instituciones creadas para el empleo eficiente de
recursos y poderes mediante gobiernos (juntas
directivas) que mantienen o incrementan la riqueza
de la comunidad (accionistas) y proveen seguridad
y prosperidad a la ciudadanía (empleados)”.
Ocurre también que los estados modernos, o
en camino a la modernización, han incorporado
prácticas gerenciales a la gestión pública, unas veces
por la vía del ascenso de la tecnocracia a los más
altos niveles del gobierno, otras veces por la simple
influencia que el espíritu empresarial privado ejerce
sobre la administración pública. Esto último está
recogido en el libro de David Osborne y Ted
Gaebler “LA REINVENCIÓN DEL GOBIERNO”,
aparecido en 1992, cuya lectura recomiendo
altamente a los interesados en la materia. Se trata de
establecer nuevos paradigmas en la comprensión
que se tiene de la función pública para lograr
renovaciones como éstas:
ü
Gobiernos catalíticos, que animen a los
remeros en lugar de remar.
ü
Gobiernos propiedad de las comunidades, que
sean operadores en lugar de servidores.
ü
Gobiernos competitivos.
ü
Gobiernos impulsados por una misión.
ü
Gobiernos orientados por la obtención de
resultados.
ü
Gobiernos orientados por la ciudadanía, que
no por la burocracia.
ü
Gobiernos que generen ganancias en lugar de
justificar gastos.
ü
Gobiernos previsivos.
Una última razón es que en Venezuela existe una
organización estatal (PDVSA) que aplicó con éxito
exigentes preceptos gerenciales para manejar el más
importante negocio del país, cual es la explotación
de los hidrocarburos propiedad del Estado
venezolano; pero que hoy enfrenta serios problemas
por la pérdida de personal profesional, situación ésta
que es imperativo superar
Metas y Estrategias
Cuando se formula un proyecto cualquiera a
largo plazo personal o colectivo, para ser acometido
en etapas o fases dentro de presupuestos sucesivos,
se entra de lleno en el ámbito gerencial de fomentar
una organización o empresa capaz de dotarse de sus
propias misiones y metas, así como de formular las
estrategias para alcanzarlas. La semilla ética del
proyecto florecerá en la medida en que en el curso
de su realización el proyecto sea, según el caso,
técnicamente viable, económicamente rentable,
socialmente aceptable, legalmente a derecho y
ambientalmente benigno.
El establecimiento de misión y metas capaces
de generar motivaciones que refuercen el sentido de
realización empresarial, es función principalísima de
la gerencia. Mientras la misión es guía permanente
para el desempeño del personal, las metas claras
ayudan a darle a la organización una visión de
conjunto, así como cohesión a su ejecutoria. En
muchas organizaciones también se elabora un credo
para crear el clima moral que debe presidir las
actuaciones del personal, a todos los niveles de la
estructura piramidal.
Sobre estrategias hay varias caracterizaciones
provenientes de diferentes autores. “Sirven de guía
para determinar entre otras opciones, la naturaleza
y el rumbo de la organización”. Sí las estrategias
son medios para alcanzar una meta específica, no
tiene sentido considerar estrategias sin comprender
a fondo cual es el objetivo a largo plazo”. Otros
admiten que “en el contexto de una estrategia
general pueden definirse niveles jerárquicos de
estrategia”. Y por último, la elaboración de una
estrategia “implica un diálogo continuo con el
futuro”.
En la estrategia superior se concentran los
temas que más interesan a la alta dirigencia; los
que se refieren al largo plazo; y los que están
relacionados con los entornos (internacional y/o
2
doméstico, según corresponda) para que la visión
de conjunto proporcione bases más amplias de
sustentación a las políticas y planes. De allí se
deriva que la planificación estratégica es el marco
de referencia indispensable en el cual se recogen las
metas más elevadas, se fraguan las políticas más
efectivas y se ordenan los planes de acción más
racionales.
La sola formulación de estrategias no es
suficiente. Paralelamente debe activarse un equipo
para la administración, seguimiento y control de las
estrategias en vigencia. Es propio recordar aquí que
las estrategias no están grabadas en mármol y, al
contrario, son susceptibles de ajustes cuando
así lo aconsejan cambios importantes o
significativos de los entornos.
Existen ejemplos suficientes para sostener
que un conjunto de estrategias bien definidas y
mejor ensambladas en una estrategia nacional son
esenciales para que un país atrasado como el nuestro
pueda colocarse en una órbita de desarrollo que
satisfaga las más sentidas aspiraciones de su
población. Se entiende que tal logro sólo es
posible cuando existe una perfecta identidad entre
el pensamiento y la acción, vale decir: entre la
planificación y la toma de decisiones. De otra manera,
el recorrido previsto para las estrategias no se
alcanza realmente, generando frustración colectiva.
La maduración de esas estrategias será tanto
más fácil cuanto más participen en el proceso los
sectores involucrados, por la vía democrática de la
consulta abierta. Y en lo tocante a su realización,
dependerá del consenso político que a largo plazo
alimente un compromiso inquebrantable de alcanzar
las metas; del diseño de la organización que habrá de
realizarlas; y de la firmeza del liderazgo que
responda por ellas. A ese liderazgo le corresponde
la tarea de promover cambios de actitudes y de
valores,
el
establecimiento
de nuevos
paradigmas, para que la ciudadanía, con su potencial
creativo y productor, se haga guía de su propio
recorrido de superación.
Rumbos, políticas y planes
El rumbo no es necesariamente una línea recta
entre el punto de partida y el destino final. Pero
en todas las organizaciones lo importante es tener la
disposición de corregir las desviaciones tan pronto
como ocurran. De no existir el rumbo con su
correspondiente mecanismo de mantenimiento se
corre el peligro de llegar a un destino indeseado,
con la consiguiente generación de confusiones que
malgastan energías y retrasan el progreso. El
caricaturista Hamilton una vez explicó la confusión
en nuestros países latinoamericanos con estas
palabras: “De ordinario consiguen lo que quieren,
pero eso no era necesariamente lo que estaban
buscando”.
Las políticas se nutren por lo general de
valores normativos (en empresas) o de principios
doctrinarios (en gobiernos). Lo que deseo recalcar
aquí es que, seguramente, hacer bien las cosas esta
indicado en todas las doctrinas e ideologías.
Entonces ¿para qué distraernos con ellas?
Los planes de acción establecen prioridades y
secuencias para la más efectiva y eficaz aplicación
en el tiempo de los recursos disponibles. Es obvio
que tanto los cambios de planes, en forma brusca,
como la falta de continuidad entre ellos, son
elementos negativos que una gerencia responsable
debe evitar. Es obvio también que los planes son
susceptibles de ajustes cuando son recomendados por
modificaciones en los entornos interno y/o externo
de la organización. Son las unidades de inteligencia
las responsables de detectar y evaluar debidamente la
ocurrencia de tales modificaciones, anticipando así el
alcance de los ajustes que fueren necesarios.
Los elementos del plan deben ser coherentes, estar
identificados con las metas perseguidas y aportar
enriquecimiento a la gestión empresarial.
Jerarquización y flexibilidad
Cualquier gerencia que se respete como tal tiene
que jerarquizar proyectos e inversiones. No puede
ser de otra manera, dado lo finito de los recursos
financieros que se manejan y las limitaciones que
imponen el número y capacidad del personal disponible
o aprovechable.
La jerarquización facilita tanto la asignación de
recursos con miras al cumplimiento de los
objetivos, como la adaptación oportuna de los planes
a las situaciones cambiantes de los entornos. En
algunos casos, obliga a la reevaluación de proyectos
que fueron concebidos en circunstancias diferentes a las
que más tarde realmente ocurren en esos mismos
entornos.
Desde el punto de vista empresarial, la
jerarquización adquiere significativo valor estratégico
cuando apunta hacia la flexibilidad en todos los órdenes.
Se trata de dejar en manos de la alta gerencia un número
suficiente de opciones que, aún en condiciones de
incertidumbre, le permita a la empresa cumplir con sus
principales misiones.
3
II
¿QUE PASA CON VENEZUELA?
Ha llegado a ser un país sin destino
En cuanto a la aplicación de los enfoques
gerenciales antes anotados al desarrollo integral v
armónico de Venezuela, se registran múltiples
evidencias del rechazo de los mismos por parte de un
estamento político marcadamente cortoplacista,
improvisador e imprevisivo que ha guiado al país por
los despeñaderos del tercermundismo --camino al
quinto patio- con todas sus degradantes implicaciones
políticas, económicas, sociales, educativas, morales,
institucionales y geopolíticas. Como la envolvente
política nada quiere saber de establecimiento de
objetivos a largo plazo, rigor gerencial, planificación
estratégica y cumplimiento de metas, el país va a la
deriva, sin rumbo conocido y sin destino. ¿Se entiende
ahora que Venezuela necesita ser reconstruida y
reclama por ello solidaridad prioritaria de su gente,
participación corajuda de todos sus ciudadanos, y
respuesta digna y entusiasta al llamado de estos tiempos
difíciles?
De tales circunstancias han surgido soluciones
casuísticas, temporales, fragmentadas, sin continuidad
y sin proyecciones, a cual más dañinas y perjudiciales,
tanto para el organismo productivo como para el
organismo social. El resultado de esa situación es
que hemos llegado a ser una sociedad pluralista y
democrática, pero atrasada e improductiva, cada vez
más dominada por elementos anarquizantes y
disolventes. De allí la grave crisis múltiple que vive
Venezuela en todos los órdenes: incapacidad
administrativa en el manejo de los asuntos públicos;
corrupción a la sombra del cuantioso gasto del
Estado; deterioro progresivo de importantes
instituciones; pérdida de legitimidad en lo
político;
deficiencias,
deformaciones
y
desarticulaciones en las estructuras económicas;
y en lo social, pobreza crítica creciente, colapso de
los sistemas educativo y asistencial, daño sistemático a
la salud mental de nuestra gente, inversión galopante
de los valores éticos y desarraigo en la población
con respecto a las virtudes ciudadanas.
Esta realidad nacional obliga a una reflexión profunda
y de tal naturaleza que nos ayude a decidir
colectivamente sobre el asunto fundamental que encierra
esta pregunta:
armas o del poderío económico. Hoy en día la
grandeza de los países que líderizan el mundo se mide
con otros parámetros: el calibre creativo y la capacidad
productiva de su gente; su sentido de justicia; su
apreciación de los valores éticos y estéticos; el manejo
de sus propias limitaciones; el discurrir armonioso
de su vida; y la firmeza de los propósitos colectivos.
Lo indicado entonces es lanzar a Venezuela a una carrera
ascendente, vigorosa y firme que le permita alcanzar una
órbita de desarrollo. De eso se trata: del desarrollo
nacional, entendido como una obra colectiva que
implica (Lámina A):
•
Modernización política e institucional, con
plena participación ciudadana en todos los
asuntos que interesen a la república;
•
Crecimiento económico diversificado, pero
selectivo, para acelerar el aprovechamiento de
las ventajas comparativas que el país tiene en
múltiples renglones;
•
Bienestar social con elevación de la calidad de
vida, enraizados ambos en el trabajo ennoblecedor de la
gente;
•
Esplendor moral;
•
Vigencia igualitaria de la ley con respecto a los
ciudadanos y sus ideas;
•
Preservación del medio ambiente.
El desarrollo debe estar inspirado en metas
razonablemente audaces para que motiven a la
población y puedan ser alcanzadas por todos con
decisión y esfuerzos mancomunados, pero es dable
esperar en el proceso períodos difíciles y hasta
peligrosos.
¿Qué queremos ser como país dentro de 30 años?
•
Lo que Venezuela quiere llegar a ser fijará
el destino que el país se proponga para si.
EL QUE
•
Lo que Venezuela debe hacer para lograr
esa visión futurista requiere de estrategias
para alcanzar. EL COMO
Una meta de grandeza a largo plazo no implica en
modo alguno expansión territorial ni la sumisión
de otras comunidades por la fuerza de las
4
Ha llegado a ser un país sin estrategias a
largo plazo
En estricto rigor, Venezuela debiera tener
formulada desde hace muchas décadas una
respuesta al futuro y en ejecución desde entonces una
estrategia nacional de desarrollo que, habiendo
señalado un rumbo, respondiera con lujo de detalles la
pregunta fundamental antes formulada.
Configurada por la integración orgánica de
otras estrategias sectoriales, esa estrategia superior
contendría la estrategia energética del país,
orientadora a su vez de la producción y uso de las
distintas fuentes de energía presentes en nuestro país.
De esa estrategia sectorial pendería la correspondiente
a los recursos petrolíferos venezolanos, con
señalamiento de las formas y maneras de
aprovecharlos eficientemente como instrumentos
múltiples que son a la orden de desarrollo nacional.
Pero ocurre que a los casi 100 años de haberse completado
el pozo Zumaque 1 (1914), con su secuela de explotación
masiva y creciente de esos recursos a tenor de un
régimen concesionario de hidrocarburos cuya
presencia y efectos dominaron literalmente al país
hasta el 31/12/75; y a los 30 años del acto
nacionalizador del petróleo en Venezuela, el país
todavía no dispone de estrategia alguna a largo
plazo: ni nacional para el desarrollo, ni energética
para armonizar las distintas fuentes primarias con los
otros sectores productivos, ni petrolera que establezca
con claridad tanto el rol del país en el abastecimiento de
la creciente demanda mundial de petróleo, como la
integración cabal de la industria de los hidrocarburos a la
economía venezolana (Lámina B).
En esos casi 100 años la explotación petrolera
adquirió dimensiones económicas cada vez mayores y
de más peso, que transformaron el comercio exterior y la
gestión fiscal de Venezuela. El petróleo pasó a ser no
sólo el más poderoso dinamizador de la economía del
país, sino también el más decisivo elemento de su
evolución política y socio-cultural. Pareciera que hasta
tanto el país no alcance un nivel superior de desarrollo
integral y armónico, el petróleo continuará siendo “el
rabo que mueve al perro”, como lo ilustra la frase
americana con tanta claridad. Y en esta situación
anómala resulta por lo menos perverso, mas en todo
caso soportable, que el petróleo mantenga el
posicionamiento doméstico e internacional que ha
alcanzado, mientras sea rabo y no se deje morder por el
perro.
Lámina B
Si Venezuela funcionara racionalmente,
Las estrategias estuvieran
Jerarquizadas de mayor a menor…
Estrategia
desarrollo
nacional
de
Estrategia energética del país
Estrategia petrolera venezolana
PERO AQUÍ OCURRE TODO LO
CONTRARIO POR ESO “EL RABO ES EL
QUE MUEVE AL PERRO”
Fuente: H. Peñaloza. 1994.
Los planes a corto plazo prevalecen
Mal podría Venezuela tener estrategias a
largo plazo cuando su envolvente política jamás
se ha ocupado de establecer metas de
engrandecimiento nacional a 25 ó 30 años plazo, salvo
en contados casos específicos.
Entretanto, el estamento político se entretiene con la
formulación quinquenal de Planes de la Nación que,
una vez publicados en la Gaceta Oficial, resultan
inmodificables; nadie les hace seguimiento; ninguna
continuidad guardan entre sí; y curiosamente, no
crean obligaciones ni siquiera a los gobiernos que
los formulan.
Los resultados no pueden ser más pobres. Estimo
que los Planes hasta ahora formulados han tenido una
ejecución individual no mayor del 33 por ciento. Allí
están de testigos mudos cientos de obras
públicas inconclusas (escuelas, liceos y
hospitales, entre ellas) y el más notable
monumento a la negligencia y a la
irresponsabilidad.: La autopista a Oriente, cuya
construcción fue decretada hace 30 años. Uno se
pregunta: ¿Por dónde va? ¿Cuánto va a costar, si
alguna vez la terminan?
5
III
LA INDUSTRIA DEL PETRÓLEO
VENEZOLANO REDEFINIDA
Por cuanto esta charla tiene como tema específico
la naturaleza y alcances de la "ESTRATEGIA
PETROLERA VENEZOLANA A
LARGO
PLAZO (2030)" que el país debe formular y
acometer sin más demora, estoy obligado a
introducir aquí la siguiente redefinición de la
Industria del Petróleo Venezolano (IVP), con la
acogida y mejoras que ella recibiera en el
Comité Organizador del V Congreso Venezolano
de Petróleo. La proposición reza así:
Alrededor del petróleo venezolano, propiedad del
Estado, se ha desarrollado una industria de alcances
nacionales e internacionales en la cual participan
cuatro sectores (Lámina C).
§ El Sector Tutelar esta constituido por los Poderes
Públicos, particularmente el Ministerio de Energía y
las Comisiones de Energía de la Asamblea Nacional,
que establecen el ordenamiento legal, el régimen
fiscal y los lineamientos políticos de todas las
actividades que se realizan sobre los hidrocarburos
del Estado.
§ El Sector Operativo Público atiende las actividades
extractivas, refinadora y comercializadora de los
hidrocarburos del Estado organizadas bajo la
dirección empresarial de Petróleos de Venezuela S.A.
§ El Sector Operativo Privado incluye una variada
gama de empresas de particulares que ejercen
funciones tales como concesionarias de estaciones de
servicio, transportistas de hidrocarburos, productoras
de bienes y suplidoras de servicios de toda índole
(Cámara Petrolera), contratistas de variados ramos y
operadores privados en empresas mixtas.
§ El Sector Humano esta integrado por profesionales
y técnicos de las más variadas disciplinas registrados
por ley en colegios profesionales, así como por la
fuerza de trabajo organizada sindicalmente en
federaciones que participan en la realización de las
actividades principales o secundarias los Sectores
arriba mencionados.
Para que la rueda pueda funcionar
debidamente se requiere que los cuatro sectores
respondan, simultánea y confiablemente, tanto a las
exigencias de su eje en términos de la velocidad de
rotación, como a la longitud y rudeza del camino
a recorrer. Un pinchazo en uno cualquiera de los cuatro
sectores detendría la rotación de la rueda para dar
paso a un deslizamiento con consecuencias
negativas: calentamiento excesivo, reducción de
la velocidad de desplazamiento y eventual
incumplimiento de uno o varios de sus
compromisos nacionales y comerciales.
condición sine qua non para que la industria del
petróleo venezolano mantenga su línea de ascenso
progresivo y atienda las misiones fundamentales que le
fueran asignadas en el acto nacionalizador, en su rol de
instrumento múltiple del desarrollo nacional:
v
como generador de recursos financieros
propios del país.
v
como motor de transformación industrial.
v
como bastón de soberanía geopolítica.
v
como
tecnológica.
avanzada
de
interdependencia
Especial cuidado debe tenerse en garantizar que el
esquema de gobernabilidad permita diferenciar
claramente el rol de accionista con el rol de operador.
Lámina C
LA INDUSTRIA DEL PETRÓLEO
VENEZOLANO REDEFINIDA
Respuesta simultánea y confiable de los cuatro
sectores.
Armonía de cada sector con los otros tres.
Fuente: H. Peñaloza. 1994
La armonía de cada sector con los otros tres --dentro
de márgenes de tolerancia establecidos por los
términos más exigentes del interés nacional- es
6
IV
ESTRATEGIA PETROLERA VENEZOLANA
A LARGO PLAZO (2030)
¿Por qué una estrategia petrolera a largo
plazo?
• Si el petróleo ha llegado a ser el más
poderoso dinamizador de la economía venezolana y
el más decisivo elemento de la evolución política y
socio-cultural del país.
• Si la nacionalización petrolera en Venezuela se hizo
con dos propósitos principales, a saber: poner en
manos del Estado la toma de las decisiones
fundamentales concernientes a su más importante
recurso mineral; incorporar las razones de la estrategia
nacional de desarrollo --cuando quiera que ella sea
formulada-- a la explotación de los hidrocarburos
del Estado, por la vía de integrar la actividad
petrolera al resto de las estructuras geopolíticas,
económicas y socio-culturales del país.
• Si con la nacionalización petrolera cambiamos
la propiedad de la planta productiva, la cabeza
formuladora de metas y estrategias, los alcances de la
planificación y la fuente de las decisiones
fundamentales, no es menos cierto que queda en pie
el grado de dependencia que tiene la economía
venezolana con respecto a las exportaciones de petróleo
crudo y productos refinados.
• Si no se vislumbra en el país, en un horizonte de 30
años, renglón alguno capaz de desplazar en
importancia al petróleo como generador de divisas,
ingresos fiscales y otros recursos en los montos y
frecuencia que demanda el financiamiento del
desarrollo de Venezuela.
• Si se ha modernizado y expandido la planta
industrial del petróleo, pero no han cambiado ni la
mentalidad rentística del estamento político ni la
actitud paternalista del Estado venezolano.
§ Si ha ocurrido un redimensionamiento de la
industria del petróleo venezolano, pero no se avanza
paralelamente en el desenvolvimiento del país, por lo
menos en proporción a los recursos que el petróleo ha
puesto a la disposición del Estado.
§ Si el gran reto de Venezuela continua sin
modificaciones, a saber: Pasar, tan pronto como sea
posible, de una economía extractiva, agotable y
monoexportadora, a otra economía de base reproductiva,
renovable y diversificada en sus exportaciones, todo lo
cual indica seguir siendo un país petrolero de importancia
mundial, pero dejar de ser un país tan dependiente del
petróleo.
Si todo eso es cierto, concluyo que éstas
son condicionantes de peso para justificar el
planteamiento que ahora formulo en el sentido de
proporcionarle a la estrategia petrolera venezolana a
largo plazo un contexto propio, con base en el
desarrollo mismo del país (Lámina D).
Orientaciones estratégicas
En Venezuela están planteados dos asuntos de
primerísima importancia, en este orden:
1.
Que con base en un serio compromiso
político a largo plazo, el país se decida a emprender con
celeridad y rigor, durante los próximos 30 años, una
obra de reconstrucción política, económica y social
que satisfaga las más legítimas aspiraciones de
nuestra población; y
2.
Que el petróleo venezolano y su industria
cumplan a cabalidad a los largo de ese exigente recorrido
de tres décadas su papel como instrumento múltiple del
desarrollo nacional, antes descrito.
Lo primero es en el fondo un asunto de
liderazgo, valor moral y decisión respecto al
desarrollo integral y armónico del país, porque como
lo apuntó el ensayista Augusto Mijares:"Los
países sólo se han enrumbado cuando una minoría
inteligente, activa y honesta se hace centro y portavoz
de las necesidades y anhelos colectivos, y vitaliza la
acción de la gran mayoría que, aunque esté dolorida
por la suerte de la Patria, no sabe como remediarlo;
que teme y espera, pero en silencio; que quiere, pero
no puede".
Lo segundo es de orden gerencial, habida cuenta que
su resolución comienza por acoger como rumbo a largo
plazo las dos siguientes orientaciones estratégicas:
§ Mantener a Venezuela como país
petrolero de importancia mundial hasta
bien entrado el siglo XXI
§ Mejorar la valorización del petróleo
venezolano.
El lapso de 30 años para lograr el desarrollo
nacional pudiera parecer demasiado caprichoso,
pero ocurre que la celeridad de los cambios
políticos, económicos y sociales en progreso a nivel
mundial, por una parte; y por la otra, la posibilidad
real de que la primacía del petróleo tenga sus
décadas contadas a partir de la segunda mitad del
siglo XXI, obligan a acelerar el proceso antes de que
los puntos señalados tengan profundas repercusiones
en Venezuela.
7
Medido en términos de evolución social y
partiendo de los bajos niveles de preparación al
trabajo, convivencia respetuosa y disciplina que se
registran en la mayoría de nuestra población, 30
años podrían ser más bien un lapso corto. Si a
ello agregamos las dificultades que se han
enraizado en el país para evitar la aparición de Poderes
Públicos fuertes --preferiblemente civiles--, definidos
como "Aquellos que cumplen la Ley y, en
consecuencia, tienen fuerza moral para hacerla
cumplir", las tres décadas no serán suficientes. La
disciplina, por ejemplo, es fácilmente inducible
en gente preparada para el trabajo productivo y el
entendimiento ciudadano, pero en caso contrario
hay que imponerla, aún admitiendo que la sola
imposición no produce grandes resultados
inmediatos. Esto nos lleva a pensar en la generación que
ahora está recién nacida, pero cuyos integrantes en
ese período pueden llegar a ser mejores ciudadanos
para que, por acumulación, tengamos mejores
sociedades y un mejor país.
La tarea postulada como desarrollo nacional es
de gran aliento y, como todo reto, abre desde ahora
la oportunidad de liberar todas las fuerzas creadoras de
nuestra sociedad para que, bajo el paraguas
motivador de una acción nacional de desarrollo,
coloquemos al país en una órbita significativa y
cierta de grandes realizaciones. Ya se han
desaprovechado oportunidades muy ricas que al país
le depararon el petróleo venezolano y su industria,
cuando permitimos que Venezuela cayera en el hoyo
profundo de una deuda externa de 32.000 MM$, en
buena parte innecesaria e irracional, mientras
PDVSA ha generado cuantiosos recursos
financieros por la venta de hidrocarburos; y cuando
toleramos que ese hoyo se hiciera más profundo por el
envilecimiento progresivo de nuestra moneda y por la
acción devastadora de las fuerzas inflacionarias (Tabla I).
En lo que respecta a PDVSA su
revitalización, lograda a partir de 1976 por diseño que no
por casualidad, hizo posible su sólido posicionamiento
en los mercados energéticos del mundo, en los
cuales compite con base en la fortaleza de sus
cuantiosas reservas probadas de petróleo, gas natural
y bitúmenes; la flexibilidad operativa y comercial de
que se ha dotado en menos de cuatro lustros; y la
aceptación internacional que disfruta por su capacidad
técnica, confiabilidad, vuelo propio en el campo
tecnológico y calibre negociador de su gerencia.
Venezuela ha llegado a ser una potencia
petrolera de primer orden a nivel mundial. Del
cuidado en que se tenga en mantener su personal en
cantidad y calidad en un ambiente profesional que
promueva la creatividad dependerá del éxito futuro.
En esta línea de pensamiento no tiene cabida el
dilema engañoso según el cual "hacemos mal en seguir
invirtiendo en la industria petrolera cuando el país
busca disminuir su dependencia del petróleo”. Lo
cierto es que la industria succiona petróleo del
subsuelo, no recursos financieros del presupuesto
nacional, al cual alimenta en un alto porcentaje. Lo
otro cierto es que los aportes del petróleo, tanto al
Fisco como a la economía en su conjunto,
representan la garrocha que el país necesita para
dar el gran salto hacia su reconstrucción de una
Venezuela petrolera, dependiente de la monoexportación de crudos y productos fluidos a otra
Venezuela petrolera, pero con bases económicas
diversificadas y sólidas.
Tampoco tiene aceptación el despropósito de colocar
en la misma balanza, de un lado, las poderosas
realidades y razones de la economía petrolera del
país; y del otro lado, teorizaciones macroeconómicas
que todavía no han terminado su período de prueba y
que, en consecuencia, debieran regresar a sus laboratorios
de simulación, donde causan menos daño.
Mantener a Venezuela como país petrolero de
importancia mundial hasta bien entrado el siglo
XXI.
El primer elemento fundamental de la
estrategia petrolera venezolana a largo plazo se
alcanza con el juego apropiado de las siguientes
piezas:
§
Sostener una adecuada flexibilidad
operativa y comercial.
§
Reforzar la seguridad de suministros.
§
Ampliar la integración vertical
corriente arriba y corriente abajo.
•
Sostener una adecuada flexibilidad operativa v
comercial se puede lograr por vías muy variadas, como
son:
•
exploración por crudos livianos y medianos
•
aumento de la capacidad de producción petrolera
en sintonía con la evolución de los mercados
foráneos
•
incorporación de tecnologías y prácticas más
modernas de perforación, producción y manejo de
crudos y gas natural
•
incremento de la capacidad de conversión
profunda en refinerías destinadas a crudos pesados y
extrapesados, tanto en Venezuela como en el exterior
•
aceptación de inversiones foráneas que
vengan acompañadas de mercados y tecnologías
•
aprovechamiento de desarrollo tecnológico
propios para la obtención de combustibles sintéticos
partiendo de crudos pesados y extrapesados
•
ampliación de los mercados vía Orimulsión
•
captura de mercados para el gas natural licuado
(GNL)
Pero hay una circunstancia muy especial en este
campo de la flexibilidad que debe tomarse muy en
cuenta: la fortaleza futura de la IPV se encuentra en
los petróleos pesados y extrapesados, particularmente
los de la Faja del Orinoco, razón por la cual un esfuerzo
especial deberá realizar nuestra industria de crudos
livianos/medianos a favor de esa otra industria de
crudos pesados/extrapesados, con todo lo que ello
implica.
8
Tabla I
Los Grandes Números Financieros del Petróleo, 1976-1997
DISTRIBUCIÓN DE LOS INGRESOS POR VENTAS DE HIDROCARBUROS ORIGINADAS EN
VENEZUELA
Millones de
Dólares USA
Ventas de Hidrocarburos
Ventas de exportación
Ventas locales
Fertilizantes y otros
Costos y Gastos, sin impuestos
Costos y gastos, sin imp. y sin D & A
Depreciación & Amortización
N Participación Fiscal
Impuestos de explotación
Impuestos menores
Impuesto sobre la Renta
Ganancia Operativa PDVSA
Memo: Flujo de Caja Operativo
Ganancia Operativa PDVSA
Depreciación & Amortización
Distribución
Porcentual
366.478
100,0
150.927
41.2
191.848
52.3
23.713
6.5
339.072
19.551
7.855
125.452
25.475
46.033
9.788
136.027
49.188
23.713
25.475
Nota: Participación Fiscal / Ganancia Operativa PDVSA = 88/12
Fuente: Informes Anuales de PDVSA, 1976-1997
Tabla II
Los Grandes Números Financieros del Petróleo, 1976-1997
INYECCIÓN MONETARIA A LA ECONOMÍA VENEZOLANA
ORIGINADA POR VENTAS DE HIDROCARBUROS EN VENEZUELA
INYECCION NETA DE DIVISAS
Millones de
Dólares USA
339.072
(27.625) (1)
(300)
311.147 (2)
Distribución
Porcentual
100.0
8.1
0.1
91.8
Inversiones en PP&E
Costos y gastos, sin imp.
Depreciación & Amortización
Total
59.543
125.452
(25.475)
159.520
16.9
35.7
(7.2)
Recaudación Fiscal
191.848
54.6
TOTAL DESEMBOLSOS
351.368
100,0
Ingreso bruto por exportaciones directas
Divisas utilizadas por PDVSA
Fondo Rotativo de PDVSA
TOTAL INYECCION NETA DE DIVISAS
DESEMBOLSOS EN EL PAIS
Fuente: Informes Anuales de PDVSA, 1976-1997
(1)
Información hasta 1993
(2)
No incluye divisas utilizadas por PDVSA entre 1994-1997.
9
Lámina D
ESTRATEGIA PETROLERA VENEZOLANA A LARGO PLAZO
(AÑO 2030)
ORIENTACIONES ESTRATÉGICAS
1- Mantener a Venezuela como país
2- Mejorar la valorización del
petrolero de importancia mundial
hasta bien entrado el siglo XXI
petróleo.
•
Sostener
una
adecuada
flexibilidad operativa y comercial.
•
Reforzar la seguridad de
suministro.
•
Ampliar
la
integración
vertical corriente arriba y corriente abajo.
•
Apoyar a la OPEP como
fuerza moderadora del mercado.
•
Formular y ejecutar una
estrategia energética en el país.
•
Intensificar la
industrialización local de los
hidrocarburos
•
Apuntalar la absorción de
bienes y servicios hechos en
Venezuela.
ESTRATEGIAS DE BASE
Insertar la cuestión petrolera en la geopolítica nacional.
Fortalecer la autonomía financiera de PDVSA.
Fomentar una capacidad tecnológica cada vez más avanzada.
Mejorar continuamente los recursos humanos, técnicos y gerenciales
por igual
Fuente: H. Peñaloza. 1994.
10
•
Reforzar la seguridad de suministros hay que
entenderla como una estrategia de mercadeo que se
afinca en la calidad total del servicio que la industria
debe a sus clientes nacionales y foráneos.
Las gestiones que adelanta PDVSA para realizar el
Plan de Negocios y Financiero 2006-2012
constituyen un signo positivo para sus clientes,
muchos de los cuales ya comienzan a preocuparse por
el crecimiento de la demanda a nivel mundial versus el
nivel actual de capacidad de producción, la
necesidad de refinación adicional y las exigencias
ambientalistas. Pero, esto no debe quedarse en
planes, como esta ocurriendo.
•
Ampliar la integración vertical corriente
arriba y corriente abajo descansa en dos realidades:
1) el país está metido en un atolladero fiscal y
financiero de dimensiones nunca antes registradas
en nuestra historia; 2) la IPV no dispondrá de
recursos propios suficientes para aprovechar las
oportunidades reales que abre la demanda creciente de
petróleo en las próximas décadas. Las posibilidades
del país de lograr financiamientos externos lucen
distantes y difíciles. Las posibilidades de la
industria de completar otros convenios para
poner en ejercicio esquemas de distribución de
producción, distribución de ganancias o similares
en áreas de riesgo exploratorio son amplias, por
esta razón; Venezuela tiene una posición envidiable
en el mundo y las empresas energéticas más
necesitadas de petróleo importado difícilmente podrán
desconocer, desvalorizar o ponerla de lado.
En este tema debo incorporar otros cuatro puntos
para completar el análisis. El primero reconoce que
la asociación con intereses privados, nacionales o
foráneos, en proyectos específicos e importantes es la
opción que traería cambios más significativos al
ampliar el abanico de posibilidades de la IPV a largo
plazo, al mantenerla con vitalidad, vigor, flexibilidad y
fortaleza. La entrada de capitales foráneos en el
sector de los hidrocarburos, además, aceleraría la
creación de un clima de confianza hacia el país de
incalculables efectos positivos, infinitamente
superiores a las simples declaraciones oficiales en
foros internacionales que cada vez escuchan menos. A
estas alturas del juego político-económico hemos
debido haber aprendido dos lecciones: una, que no
podemos empujar el autobús desde adentro, menos
aún si está atascado; y otra, que las inversiones
extranjeras bien canalizadas coadyuvan al
desenvolvimiento del país, acercando la reactivación
económica y por ende el bienestar social en un marco
de estabilidad política. Teniendo presente que las
empresas sean técnica y financieramente sólidas a
toda prueba.
El segundo punto establece que esta
ampliación propuesta de integración corriente
arriba en áreas de riesgo exploratorio servirá para
evaluar la capacidad del sistema político
venezolano de ajustar la economía petrolera del país
a las realidades existentes. Espero que el
interés nacional prevalezca sobre el orgullo
nacional en la búsqueda de esquemas de
inversión que abran caminos transitables para
nuestra industria de los hidrocarburos, por cuanto
las decisiones estratégicas de aceptar los intereses
foráneos corriente arriba salvaguardan los
principios rectores que guiaron el movimiento
nacionalizador y fomentan un ambiente propicio
para el desarrollo nacional. Para mí es claro que el
desarrollo integral y armónico del país es
dominante, materia en la cual el petróleo es
un instrumento de primerísima importancia. En
efecto, desde el punto de vista financiero, en
Venezuela se produce, refina y vende petróleo y
productos para generar divisas e ingresos fiscales
que traigan prosperidad a la Nación y bienestar a su
gente. Rechazo la idea de grabar en mármol la
política petrolera o la ley nacionalizadora del
petróleo, así como crear un templo para ellas de
inactiva y aislada adoración. Como lo expresé
antes, no soy adorador del petróleo.
El tercer punto analiza las limitaciones que el
Estado pudiera imponer a su principal fuente
propia de financiamiento. En este sentido el escritor
Arturo Uslar Pietri expresa: "Venezuela tiene una
inmensa riqueza petrolera que constituye, sin duda,
la base más importante para cualquier
planificación de su posible desarrollo futuro. Para
que esto pueda cumplirse cabalmente, el país
necesita replantear enteramente su manera de
entender lo que significa el petróleo en el mundo y lo
que Venezuela puede obtener por medio de él...
Venezuela podría ser, en los próximos años, uno de
los grandes actores del negocio petrolero en
dimensión mundial, pero para ello requeriría hacer
una revisión a fondo de muchas limitaciones
mentales, de muchos tabúes y de muchas
irrazonables demoras... Adoptar como principio que
el Estado tiene que asumir la totalidad del negocio
petrolero condenaría a la industria del petróleo
venezolano a un papel marginal y reducido en el
escenario mundial. Abrirlo a todas las
posibilidades que hay se ofrecen de asociación y
colaboración sería ponerse al día y obtener todas las
ventajas posibles del negocio más grande que
Venezuela haya tenido nunca. Limitar las Posibilidades
económicas del País a la capacidad económica del
Estado venezolano de invertir en la industria petrolera
sería no sólo condenar esa industria a no alcanzar todo
el desarrollo que podría obtener hoy, sino que en cierto
modo sería también poner al Estado venezolano al
servicio de la industria petrolera nacional”. (Subrayado
de HJP)
El cuarto y último punto es para rechazar por
absurda la especie de que "inversiones rentables en la
industria petrolera pueden ser contrarias al interés
nacional". En efecto, las familias, las empresas y
los países se consolidan económicamente en
11
tanto y cuanto sus patrimonios crezcan con solidez.
Y según las ciencias económicas, las inversiones
rentables constituyen el camino más expedito para
robustecer el patrimonio a largo plazo.
En cuanto a la integración corriente abajo en
importantes mercados de gran consumo en el
mundo industrializado ha generado rendimientos
insospechados, además de proporcionar al
petróleo venezolano mercados crecientes y a su
industria flexibilidad operativa y comercial. La
industria colocaba directamente en los
mercados mayores volúmenes de productos
que de petróleo crudo en proporción 70/30. La
presencia como inversionista en los mercados
genera confianza, garantiza la colocación de
importantes volúmenes de difícil colocación en
momentos en que el parque refinador esta
copado.
Al asegurar mercados foráneos, el país se ha
dado una opción importante en el caso de una
eventual contracción de la demanda mundial
de petróleo.
Mejorar la valorización del petróleo
venezolano
El segundo elemento fundamental de la
estrategia petrolera venezolana a largo plazo, se
construye sobre las siguientes piezas:
§ Apoyar a la OPEP como fuerza moderadora del
mercado
§ Formular y ejecutar una estrategia energética en
el país
§ Intensificar la industrialización local de los
hidrocarburos
§ Apuntalar la absorción de bienes y servicios de
origen venezolano
• Apoyar a la OPEP como fuerza moderadora del
mercado hace explícito el reconocimiento de que la
valorización del petróleo en el comercio
internacional ha gozado de la protección
moderadora de esa Organización, circunstancia que
no ha sido debidamente apreciada por el mundo
industrializado. Dos ejemplos recientes: El manejo
desde 1981 de una capacidad de producción cerrada,
que llegó en algunos años a fluctuar entre 12 y 14
MMBD, es uno. Si una parte siquiera de esa
capacidad ociosa hubiera estado fuera de control por
algún tiempo, los costosos trastornos al sistema
petrolero todavía estuvieran repercutiendo en el
abastecimiento petrolero (el colapso de los precios
petroleros en 1986 y su pronta recuperación son
prueba irrefutable de la existencia en la OPEP de
resortes capaces de responder a la hora de
introducir correctivos). La turbulenta situación
creada por la invasión a Kuwait por parte de
ejércitos iraquíes, es otro ejemplo. En una
manifestación tangible de su preocupación por
las legítimas necesidades de los consumidores, la
OPEP dio prueba de su confiabilidad cuando en
pocos meses Arabia Saudita, los Emiratos Arabes
Unidos y Venezuela incrementaron su
producción para cubrir la merma de algo más de
4 MMBD ocasionada por el cierre operativo de
Irak y Kuwait, resolviendo sin complicaciones
mayores el desequilibrio temporal surgido en la
oferta/demanda.
Mientras eso ha sucedido, es un hecho cierto que
la OPEP ha avanzado a lo largo de los tres
últimos lustros sin contar con los beneficios de un
compromiso estratégico que a largo plazo guíe su
comportamiento
ante
las
cambiantes
y
convulsionadas situaciones registradas en ese período.
Algunos de sus integrantes tienen una definida
estrategia petrolera a largo plazo, pero la
Organización como tal no dispone de una respuesta
estructurada para la exigencia largoplacista. Una
estrategia tal debiera tomar en cuenta los diversos
factores que dinamizan la economía mundial;
utilizar la producción como instrumento de ajuste
para la preservación de los precios, que siempre han
estado "administrados" por poderes distintos a la
oferta/demanda; contemplar ajustes por inflación y
por fluctuaciones monetarias para defender el poder
adquisitivo del barril de petróleo exportado por sus
países; y considerar medidas para acortar las
diferencias existentes entre los precios del petróleo y
los costos mayores de fuentes alternas de energía.
En las relaciones de Venezuela con esa Organización
no pueden ponerse de lado dos hechos concretos, a
saber: 1°) que con su integración actual, la OPEP
difícilmente pueda dotarse de una estrategia a largo
plazo que ayude a lo planteado para Venezuela en
este documento; y 2°) que la estrategia de
integración vertical corriente abajo de nuestra
industria petrolera, y de la cual Venezuela
obtiene estupendos beneficios la pone a competir
con otros miembros de la OPEP.
Con respecto al primer punto, es conveniente
agregar que apenas otros cinco países en el
mundo están en condiciones industriales de
suscribir
los
planteamientos
estratégicos
venezolanos a más largo plazo. Ellos son: Arabia
Saudita, los Emiratos Arabes Unidos, Irak, Irán y
Kuwait, por cuanto disponen de suficientes
recursos petrolíferos para lanzarse a una carrera de
30 años tan larga como tan exigente. Los otros
países de la Organización no tienen reservas
probadas suficientes para pensar siquiera en un
plazo de actuación de unos 10-15 años. Esa
circunstancia podría utilizarse para plantear una
reagrupación que proporcione mayor poder
decisorio a los miembros fundadores de la OPEP y a
los Emiratos Arabes Unidos, que son los exportadores
de mayor estatura internacional. Cuando eso ocurra,
la OPEP tendrá mucho menos complejidades internas
y podrá ser factor decisivo en devolverle al
12
sistema
petrolero
estabilidad
operativa,
continuidad comercial, pronosticabilidad en los
cambios, previsibilidad de precios y seguridad de
suministros, de modo tal que el sistema en su
conjunto gane fortaleza y confiabilidad.
En la búsqueda de tareas futuras para la OPEP,
una de primerísima importancia radica en sincronizar
(Lámina E) el crecimiento en la escalera de la de la
capacidad de producción petrolera de los integrantes
de la OPEP con tendencia ascendente de
la demanda mundial que se pronostica para el futuro
a mediano y largo plazo, en forma tal que esa
sincronización genere a su vez las condiciones para
elevar los precios en una forma ordenada y
previsible (Lámina E). De producirse esa
sincronización demanda/oferta con las mejoras
consiguientes en los precios se cubrirá buena parte
de las ingentes inversiones requeridas a nivel
mundial.
Otra tarea no menos importante para la
OPEP radicará en respaldar una estrategia de precios
que mantenga al petróleo de la Organización en
competencia con el proveniente de otras áreas y con
la energía proporcionada por otras fuentes.
•
La necesidad de formular v ejecutar una
estrategia energética en el país,, aún en ausencia de
una estrategia nacional de desarrollo de la cual
aquélla debiera formar parte, destaca como
elemento para mejorar la valorización del
petróleo en el mercado doméstico. Se trata
de armonizar las distintas fuentes primarias con
los otros sectores productivos y, al mismo tiempo,
aligerar la pesada carga de subsidios que llevan los
hidrocarburos (petróleo y gas natural) en la
satisfacción de la demanda doméstica.
En ausencia de la estrategia energética, las
realidades económicas y de desarrollo han
determinado la formulación de un Plan Energético
Nacional informal que se viene aplicando con el
visto bueno de las autoridades energéticas del país.
Ese plan contiene los siguientes elementos, según
el resumen hecho por el consultor Nelson Vásquez:
•
El uso interno de la hidroelectricidad es la
primera prioridad. En esta forma se ha
liberado para la exportación un volumen
importante de productos del petróleo.
•
Una vez que sea usada toda la
hidroelectricidad económicamente aprovechable,
la segunda prioridad corresponde al uso del gas
como recurso energético. Ello asume implícitamente
que las reservas de gas son suficientes para satisfacer
las necesidades internas energéticas, su uso en los
procesos de conversión profunda de los crudos
extrapesados de la Faja del Orinoco, y su
exportación como gas natural licuado.
•
La tercera prioridad es el uso de los
hidrocarburos líquidos cuando las dos primeras
opciones, electricidad y gas natural, no estén
disponibles. La política al respecto es el uso
mínimo interno de los líquidos de petróleo, ya que
su exportación representa ingresos importantes
para la Nación.
•
El carbón será principalmente para
exportación. Es remota la posibilidad de su uso
interno para generar energía.
•
Las emulsiones provenientes de los
bitúmenes de la Faja del Orinoco (Orimulsión) será
para exportación y no se han anunciado planes para
su uso en el país.
•
Las energías no convencionales tales como
nuclear, eólica, solar, etc., continúan bajo estudio y su
uso en Venezuela luce muy remoto.
la
•
La
estrategia
de
intensificar
industrialización local de los hidrocarburos tiene
elevadas metas en la expansión sostenida de la
industria petroquímica venezolana, pero ahora se
intenta ampliarla para incorporar la producción en el
país de renglones que tienen como materia prima
cortes o productos provenientes de la refinación.
Por cuanto esta ampliación no avanza según las
expectativas, se hace necesario revisar el proceso
y las normativas establecidas recientemente en la
ley.
Al margen del retraso, la estrategia tiene
valor significativo para la actividad privada del
país y por tal debe fomentarse a tenor de los
planteamientos recogidos en el Cuarto Congreso
Venezolano de Petróleo:
•
El marco legal que regule la industrialización
local deberá ser preciso para propiciar la
participación efectiva de los inversionistas privados,
nacionales o foráneos por igual.
•
Deberá
también
responder
a
una
planificación concertada entre el Estado y los
industriales privados.
•
En el encauzamiento de la economía
venezolana hacia un mercado abierto y de libre
competencia, la sustitución de importaciones y las
exportaciones de los productos de la industrialización
local deberán estar regidas por la competitividad. En
este sentido, no será conveniente iniciar proyectos
de este tipo cuyo principal soporte económico sean
materias primas o servicios subsidiados.
13
•
PDVSA deberá ofrecer a los inversionistas
extranjeros y privados nacionales insumos a precios
competitivos e infraestructura para desarrollar
proyectos de interés.
•
Deberán crearse mecanismos idóneos para la
promoción de proyectos rentables, a fin de transferir
las ventajas comparativas del país a los sectores
industriales capacitados para convertirlas en
verdaderas ventajas competitivas en los mercados
internacionales. Deberá promoverse un organismo
comercializador de alcance internacional que facilite la
colocación de los productos de la industrialización
local en mercados atractivos
v
Para entender a cabalidad la estrategia de
apuntalar la absorción de bienes v servicios de
origen venezolano recordemos que al momento de
la nacionalización la industria del petróleo venezolano
era doblemente vulnerable con respecto al sector
externo de la economía: prácticamente todo lo que se
producía era para la exportación y casi todo lo que
necesitaba para producir era importado. Esta
vulnerabilidad frente a la importación se ha
reducido significativamente con los pasos dados a
favor de la transformación industrial, promocionando y
estimulando las actividades manufactureras y de
ingeniería de origen venezolano.
Gracias a la implantación de esta estrategia
y a sus programas de evaluación de los sistemas de
control y calidad, apoyo técnico al fabricante,
normalización corporativa por parte de PDVSA,
entre otros, Venezuela dispone ahora de un parque
industrial capaz de producir bienes para la industria
petrolera que antes se importaban; y de un sector de
ingeniería nacional que contribuye a disminuir la
dependencia técnica del exterior. Sin embargo, el
sector ha venido debilitándose en la última década en
forma preocupante, por lo cual, se hace necesario
tomar acciones para su recuperación.
Estrategias de Base
Al lado de las dos orientaciones estratégicas
hasta aquí consideradas, he formulado cuatro
estrategias de base, cuales son:
§ Insertar la cuestión petrolera en la geopolítica
nacional
§ Garantizar la autonomía financiera de PDVSA
§ Fomentar una capacidad tecnológica cada vez más
avanzada
§ Mejorar continuamente los recursos humanos,
técnicos y gerenciales por igual
• Insertar l a cue stió n p e t r o l er a en la
geopolítica nacional ayuda a cuidar la
ambientación de nuestra industria de los
hidrocarburos en los contextos foráneos en los cuales
ella se desempeña; propicia un clima de
cooperación y de integración, en lugar de la
confrontación y el aislamiento; obliga a mantener
una posición destacada en el mercado mundial
acorde con el enorme potencial del recurso natural
disponible; y orienta su actuación en la OPEP hacia
el mantenimiento de precios competitivos que
incentiven el crecimiento de la demanda petrolera
mundial, con lo cual se fomentarán los siguientes
elementos: desarrollo vigoroso de la industria
petrolera; salida para el crudo pesado venezolano;
expansión del ingreso fiscal; ampliación del
consumo de bienes y servicios de origen venezolano;
y reactivación de todo el parque productivo del país.
No se aspira en absoluto ubicar el petróleo como
eje de la política exterior venezolana --que ya lo es de
la economía--, pero sí que se utilice como garrocha
para elevar las aspiraciones del país, frente al universo
de naciones amigas, con mejores expectativas de éxito.
Así de claro.
Resulta por lo demás incomprensible que en
la geopolítica del país el petróleo nuestro pase sin
dejar huella de su capacidad motorizadora y de
respuesta.
• F o r t a l e ce r la auto no m ía financier a d e
PDVSA es una estrategia en la cual deberá
concentrarse su alta gerencia, habida cuenta de las
situaciones encontradas que han venido
agravándose. De un lado, han quedado establecidos
los altos requerimientos financieros del sector
operativo público de la IPV para mantener o mejorar
las posiciones ganadas en los mercados foráneos; y
del lado opuesto, se han registrado las
deficiencias financieras estructurales de PDVSA
por efecto de las altísimas cargas fiscales que
soporta. Lo primero fue discutido a propósito de la
estrategia de reforzar la seguridad de suministro a sus
mercados. Lo segundo se hace patético con sólo
expresar que durante los últimos 10 años PDVSA ha
tenido ingresos por ventas que sobrepasan los
600MMM de $ y ha tenido que contraer
endeudamiento por más de 16 MMM de $.
Con miras a los elementos principales del
Plan de Negocios y Financiero y a las
exigencias previsibles para las próximas décadas
del milenio, la estrategia financiera de PDVSA
deberá concentrarse en el fortalecimiento de sus
finanzas y la consolidación de su autonomía
financiera, con extremo cuidado en el endeudamiento
solo para proyectos rentables.
Las opciones a evaluar abarcan, por ahora,
asociaciones, endeudamiento para programas
específicos, financiamiento directo de proyectos,
aplicación de nuevos esquemas ofrecidos por centros
financieros internacionales, créditos de suplidores y
fuentes convencionales de apoyo comercial.
Desde un punto de vista pragmático, la
cuestión no puede plantearse en términos de una u
otra opción, pues como fuentes de recursos
financieros son complementarias. La conveniencia
14
de un esquema sobre los demás debe analizarse para
cada proyecto, tomando en consideración cuatro
parámetros que deben estar incorporados en una
matriz de evaluación: la tecnología, el mercado, el
capital ylarentabilidad.
En términos generales se puede establecer
que un endeudamiento externo moderado, para ser
aplicado a proyectos específicos que incrementen el
flujo de caja de la industria en forma tal que asegure
el cumplimiento de las obligaciones de pago, y que
no comprometa en forma alguna la soberanía, no debe
ser objetado.
Más importante que discutir opciones
financieras es entender que los programas de
mantenimiento o expansión de la industria son
esenciales para el futuro del país; es reconocer que
el Gobierno Nacional ni puede disminuir la
participación fiscal que recibe del petróleo, hasta
tanto no fomente fuentes alternas de recursos, ni
puede cortar drásticamente los programas de
PDVSA sin reducir ostensiblemente tanto sus
ingresos futuros, como las posiciones competitivas
que se han ganado en los mercados internacionales; es
aceptar con realismo que las inversiones de la
industria no nacen de acumulaciones esporádicas o
casuales sino que son de naturaleza continua, en
respuesta a la evolución de la demanda petrolera en
sus mercados y a sus propias exigencias de
crecimiento, modernización y mantenimiento.
§
Fomentar una capacidad tecnológica
cada vez más avanzada obliga a recordar que
durante los últimos 18 años la industria ha
utilizado diferentes formas de adquisición y
desarrollo de tecnologías que van desde los más
simples contratos de asistencia técnica
firmados con las exconcesionarias en 1976
hasta los más convenientes de cooperación
conjunta, como el Convenio Venezolano-Alemán,
en el cual se comparten los esfuerzos de
investigación y la carga financiera, así como
los beneficios que resulten en los proyectos
de interés común.
Sin embargo, lo más importante ha sido el
desarrollo de tecnologías propias logradas en el
Intevep, un centro de investigación de alto nivel
tecnológico que en sólo 30 años y en un país de
poca tradición tecnológica, formó un grupo de
investigadores de alta capacitación y logró
importantes resultados en casi todas las áreas del
conocimiento científico aplicables a la industria
petrolera, como son la tecnología de imulsión, el
desarrollo de la Orimulsión y el proceso de
mejoramiento de crudos pesados y bitúmenes
naturales llamado HDH, resultado del talento
venezolano.
Para continuar fortaleciendo el acervo tecnológico
del país, la estrategia de fomento de una capacidad
tecnológica apropiada deberá incluir.
•
Consolidación del desarrollo del Intevep
•
Fomento de la capacidad tecnológica propia
•
Acceso a fuentes tecnológicas externas.
•
Apoyo a otros centros nacionales de
investigación.
•
Planificación educativa.
•
Protección, utilización y comercialización
de la tecnología propia no estratégica.
•
Preservación del activo más importante: su
gente.
Preciso es reconocer que vivimos en un
mundo caracterizado por la interdependencia
tecnológica global, que auspicia una veloz difusión
del conocimiento, transformado ahora en la más
importante fuente de poder. En nuestro caso
venezolano esa interdependencia tecnológica deberá
tomar estas direcciones: adquisición/mejoramiento
de tecnologías no disponibles o no suficientemente
desarrolladas en el país; y exportación de tecnologías
propias.
§
Mejorar continuamente los recursos
humanos, técnicos y gerenciales por igual, una de
las estrategias más importantes de PDVSA, se
orienta al mejoramiento profesional y técnico de su
personal, al cual se le proporciona además un sistema
meritocrático de remuneraciones y ascensos con base
en evaluaciones periódicas realizadas por
supervisores respetuosos y debidamente preparados;
un ambiente de trabajo adecuado a la función que se
desempeña; y estímulos motivacionales para contar
con su lealtad crítica y su permanencia entusiasta.
La planificación de los recursos humanos de la
industria se realiza tomando en cuenta los planes
estratégicos. Esta planificación permite definir
las necesidades futuras de profesionales para
satisfacer los planes propuestos, cumplir con el
reemplazo de la rotación de personal y los cambios
cualitativos de la nómina según la política
corporativa.
Mediante esta planificación se identifican los
requerimientos de profesionales y en especial de
profesiones críticas, como son: Ingeniería de
Petróleo, Geología, Geofísica, Química, Sistemas,
Mecánica, Eléctrica y Electrónica. Normalmente las
profesiones críticas son difíciles de conseguir en el
mercado nacional. Un aspecto que puede agravar la
situación de los recursos humanos en Venezuela, es
la fuga de talentos hacia otros países como resultado
de la presente situación económica y social del país.
Aunque la formación de los recursos humanos
requeridos para el Plan de Negocios y Financiero puede
ser difícil para el sector educativo venezolano, esto no
debiera constituirse en cuello de botella, pero de ser
necesario se fomentará la inmigración selectiva de
personal capacitado. En todo caso, el reto que
tiene el sistema educativo venezolano está no
sólo en satisfacer las necesidades de la industria
petrolera, sino también atender todo el sector
productivo del país y mejorar la formación académica
de los nuevos profesionales.
15
Cadena de eventos
Una estrategia de precios petroleros
competitivos versus petróleos de otras áreas o
energía de otras fuentes primarias comerciales -vía OPEP o vía internacionalización- incentivará el
crecimiento de la demanda petrolera mundial.
En ese crecimiento encontrarán salida los crudos
pesados venezolanos, lo que se traducirá en un
desarrollo más vigoroso de nuestra industria
petrolera, mayores ingresos fiscales y aumento en la
demanda de bienes y servicios de origen
venezolano, incorporando así efectos dinámicos
sobre el conjunto del aparato productivo del país.
Paralelamente, el incremento de la producción
petrolera desencadenará el desarrollo de las
industrias
corriente
abajo
(refinación,
petroquímica y química) que a su vez serán
mercados adicionales para el parque industrial y de
servicios del país. De esa manera se materializará la
integración orgánica de la industria petrolera a las
estructuras económicas venezolanas, donde el
continuo crecimiento del ingreso petrolero tendrá
como contraparte el sostenido crecimiento del
aparato productivo venezolano.
Todo lo cual resultará en una economía más
sana y estable.
Demanda petrolera mundial a largo plazo
Las estrategias petroleras venezolanas hasta
aquí expuestas encuentran asidero en la convergencia
de opiniones generadas en los más respetados centros
de análisis energéticos internacionales, según los
cuales el petróleo y el gas natural seguirán siendo
componentes importantes de la cesta energética del
mundo, no obstante que el petróleo perdería
posición relativa en la misma, pero sin dejar de
mostrar crecimiento en términos absolutos (Tabla III).
Hay factores determinantes de un mayor
consumo de hidrocarburos a nivel mundial, tales
como crecimiento poblacional, mayor actividad
económica y elevación del nivel de vida en los
países en vías de desarrollo, que en conjunto
neutralizan a otros elementos en dirección contraria
que tienden a disminuir el consumo de hidrocarburos,
verbigracia: más alta eficiencia en el uso de los
energéticos y más cuidadosa atención a los
problemas ambientales.
El examen de la situación a largo plazo
indica que los recursos petrolíferos venezolanos
tendrán demanda en el futuro, siempre y cuando
se mantengan los precios a niveles competitivos
con relación a petróleos de otras áreas y energías de
otras fuentes.
Ocurre también, como se discutiera en
páginas anteriores, que Venezuela se cuenta
entre los seis países del mundo con cuantiosas
reservas probadas de petróleo (76000 MMB) y
disposición empresarial para elevar su capacidad de
producción en forma tal de atender la demanda
creciente que alcanzaría a 118 MMBD en el año 2030.
Esa cifra representa un incremento de la demanda de
29 MMBD a partir de 2010. Los otros países que
participaron con Venezuela en el suministro adicional
requerido son: Arabia Saudita, Emiratos Arabes
Unidos, Irak, Iran y Kuwait.
La posición de Venezuela en este asunto
está encaminada por parte de PDVSA en su Plan de
Negocios y Financiero 2006-2012, plan en el cual se
incluyen recursos montantes a 40.000 MM$
asignados a hacer más eficiente la producción de
crudos, a contrarrestar la declinación anual de
22% que registran los yacimientos petrolíferos del
país con larga historia extractiva y a elevar la
capacidad de producción de 3,0 MMBD en 2006 a 5.8
MMBD para el año 2012.
En materia de precios la banda de la OPEP de
22$ a 28$ tuvo poca vigencia. El precio ha venido
experimentando una tendencia sostenida al alza. Se
estima que para el 2010 el precio se mantenga en
niveles de 100$/ bl, que ha tocado en el 2008,
habiendo sobre pasado la barrera tecnológica lo cual
incentivará el desarrollo de fuentes alternas de
energía que irán desplazando al petróleo en el largo
plazo.
De seguir en su tendencia ascendente
provocarán además importantes y peligrosos
desequilibrios en las economías más importantes del
mundo, lo cual pudiera afectar también la economía
nacional.
Tabla III
DEMANDA Y SUMINISTRO DE PETROLEO A NIVEL MUNDIAL, 1990-2030
(MMBD)
1990
2000
2010
2020
2030
Demanda mundial de petróleo
58,21
77,50
89,00
103,00
118,00
Suministro mundial de petróleo
57,73
78,00
89,70
103,50
117,60
Suministro NO OPEP
40,45
53,82
55,70
58,00
58,50
Suministro OPEP
17,29
24,18
34,00
45,50
59,10
% OPEP
29,90
31,00
37,90
43,96
50,25
Fuente: OPEC Oil Supply Outlook to Year 2030.
16
V
CONSIDERACIONES FINALES
Los próximos ejercicios económicos de
PDVSA
Las divisas producidas por la venta de
hidrocarburos en el periodo 1976-1997 alcanzaron
un monto de 366.478 MM$ y si a esta cifra le
sumamos lo ingresado en la última década por el
mismo concepto de aproximadamente 400.000
MM$ nos acercaríamos a la cifra de 800.000 MM$.
Las preguntas que saltan de inmediato a cualquier
mente preocupada son éstas:
¿A dónde fueron a parar esos dólares?
¿Cómo se esfumó riqueza tan inmensa en manos del
Estado?
¿Qué políticas económicas, monetarias y
fiscales pudieron desaprovechar tan extraordinaria
masa de recursos?
¿Cómo se explica el endeudamiento de 16000 MM$ de
PDVSA?
Si a ello se agrega el endeudamiento público
externo contratado, los venezolanos tendremos que
recurrir a ejercicios de irracionalidad para encontrar
respuestas o explicaciones a esta paradoja cuasi kafkiana: Al país lo hundió la riqueza.
Ahora bien, si repasamos ligeramente algunos
puntos consignados en esta charla en cuanto al
crecimiento de la demanda petrolera a una tasa
aproximada de uno por ciento interanual hasta el
año 2030; a los pocos países que pueden
participar industrialmente en la atención de ese
significativo crecimiento que experimenta el
mercado, entre los cuales figura Venezuela; al
hecho que nuestra industria petrolera ha jugado a
plenitud y con éxito en las grandes ligas del negocio
petrolero, la conclusión más firme que puede
elaborarse lleva a lo siguiente: En los
próximos ejercicios económicos de PDVSA la
inyección neta de divisas que la industria
aportará a la economía venezolana será mayor tanto
en términos nominales como en términos reales.
De allí nacen otras preguntas, que no tratan de
buscar la quinta pata del gato sino expresar una
profunda preocupación:
¿Cuánto dinero será dedicado a cumplir los
objetivos del plan?
¿Quiénes van a responder por la correcta administración
de esos recursos?
¿Con qué criterios de rendimiento económico,
beneficio social y engrandecimiento patrio serán
asignados?
Esta es la materia más delicada a la cual
debemos abocarnos con la legítima intención de
modificar a fondo la pésima administración de los
recursos públicos que hemos constatado en los
últimos lustros, en momentos en que el país confía en
que su industria petrolera seguirá cumpliendo su
misión fundamental.
Herramienta gerencial aplicable a Venezuela
Para terminar, retomo aquí el primer
planteamiento de esta charla (La gerencia y el
quehacer político) para señalar que, en opinión del
consultor por excelencia, Peter F. Drucker, el
desafío central que enfrenta la gerencia moderna,
especialmente en grandes organizaciones que por
décadas han registrado éxitos tras éxitos, lo constituye el
hecho de que ahora ellas mismas se encuentran en un
proceso de decaimiento. La lista incluye grandes
empresas industriales o de servicios, sindicatos otrora
poderosos, agencias gubernamentales de
importancia, hospitales, iglesias, museos, tanto en
Estados Unidos como en Europa y Japón. Estoy
tentado a preguntar ¿por qué no aparecen en esa
lista países que en efecto sufren de ese mismo mal?
Drucker, después de analizar el problema, ha
propuesto recientemente una nueva herramienta
gerencial que él denomina "LA TEORÍA DEL
NEGOCIO" diseñado principalmente para hacer de
un modo diferente lo que ya se venía haciendo.
Según Drucker, lo que está en el fondo de ese
decaimiento puede resumirse así: "Las premisas que
sirvieron de base para construir y operar la
organización ya no funcionan". Esas premisas se
refieren, en primer lugar, al entorno de la
organización y define como ella es aceptada por la
sociedad, el mercado y los clientes; en
segundo término, a la misión específica de la
organización, ese enfoque no necesariamente
ambicioso que define la diferencia para la sociedad
misma y para la economía; y en tercer lugar, a la
competencia, que define dónde y cómo una
organización puede ofrecer excelencia para mantener
así su liderazgo.
A la pregunta ¿Cómo se aplica una "teoría del
negocio" válida?, Drucker responde: “Las premisas
acerca del entorno, la misión y la competencia
deben encajar en la realidad; las premisas en
esas tres áreas tienen que aceptarse mutuamente; la
"teoría del negocio" debe ser conocida y entendida
por todos en la organización; y la "teoría del
negocio" tiene que ser sometida a prueba
constantemente ".
Visto de cerca y con espíritu crítico, no tengo
duda alguna que esta "teoría del negocio" también
aporta valiosas guías para el manejo de países
como el nuestro que no han podido ensamblar
apropiadamente su estrategia de desarrollo para
elevar y mantener una estatura social, económica y
política a niveles aceptables tanto doméstica
como internacionalmente.
El caso del decaimiento venezolano seguramente
pasará a ser un ejemplo de texto. En épocas de pocos
recursos, el país --pobre pero sano—vivió de las
exportaciones agropecuarias, con pocas deudas y
mucho espíritu de lucha. Venía lentamente en
ascenso. Como ya lo he referido, a partir de 1914
(Zumaque 1), reforzado en 1922 por el reventón del
pozo Los Barrosos, llegó la era petrolera en
17
dimensiones hasta cierto punto manejables por
ductores probos y patriotas, como Gumersindo Torres.
Esa tónica de crecimiento pausado, de equilibrio fiscal
y de armonía social se rompe con la entrada
del petróleo venezolano a la Segunda Guerra
Mundial, la penetración de las tesis socialistas en
las organizaciones políticas emergentes -todas
ellas, además, anti-imperialistas, anti-feudales
y
policlasistas-y
la
formulación
constitucional de 1961. Y se pulveriza luego con
el redimensionamiento económico del país registrado
a partir de 1974, como consecuencia de las alzas
repentinas de los precios petroleros a nivel mundial. La
riqueza súbita nos lleva a la ruina por la falta de un
liderazgo capaz de incorporar, tanto en el
comportamiento de lo público como de lo colectivo,
tres valores básicos: la disciplina, la previsión y la
moderación. El carrousel maldito del derroche entra en
acción y su primer ocupante es la corrupción a la
sombra del gasto público. También se embarcan en
él el clientelismo partidista, empresarios
especuladores, sindicalistas sin base, banqueros
sin dignidad y aprovechadores de oficio que habitan
en la sociedad civil, toda una carga inmensa y
desgraciada que finalmente lleva al país al
colapso.
no convencionales, en lugar de tener una
multiplicidad de empresas con diferentes niveles de
experiencias y tecnologías. Este debe ser un
importante reto a la creatividad de nuestra gente.
Me permito también presentar un alerta: La
preservación del ambiente en la Faja del Orinoco
merece una atención especial, ante el gran número
de actores que intervendrán en el largo plazo.
Llega a mi mente con mucha claridad una
conclusión: la reconstrucción de Venezuela debe
pasar por esta teoría de Drucker, no porque el
país sea un negocio, sino porque Venezuela es
la empresa que más nos interesa.
¿Por qué ocurre todo este desastre? Parafraseo a
Drucker para responder: Las premisas políticas
que sirvieron de base para organizar el Estado y
hacer productiva la sociedad, ya no funcionan. En
efecto, la dirigencia política desconoce el
entorno en el que opera, sin percatarse de los
cambios de paradigmas que vienen ocurriendo en
Venezuela y en el mundo; no le ha propuesto misión
alguna al país, dominada como está por el
cortoplacismo; y de ordinario rechaza la competencia
y evita su aparición por cuanto ella no la tiene. Siendo
así, las premisas acerca del entorno, la misión y la
competencia no encajan en la realidad de un país
joven y pujante; tampoco esas áreas se aceptan
mutuamente, por la diversidad de valores e
intereses que las mueven; las bases de las
transacciones político-social-económicas no son
conocidas por la sociedad en su conjunto, sociedad
que el paternalismo estatal ha retrasado su
maduración; y los procesos de verificación constante
que se aplican tampoco constituyen prueba
suficiente, habida cuenta que las organizaciones
partidistas son juez y parte en las consultas
ciudadanas.
No quisiera concluir sin hacer un comentario final
sobre la Faja del Orinoco. La experiencia acumulada
en más de 30 años de actividad nos debe llamar a
reflexión. En este extraordinario yacimiento con
acumulaciones de hidrocarburos a profundidades del
orden de 3000 pies debería pensarse en una
explotación integral con procedimientos y técnicas
El futuro dependerá del deseo colectivo de
alcanzar la excelencia en el proceso de
aprovechar las oportunidades existentes, de
identificarnos con el desarrollo integral y
armónico del país, y de mantenernos en la línea
de un logro individual que se agregue a un
éxito colectivo mayor y más resonante.
El compromiso es con Venezuela.
El país puede y debe avanzar hacia el futuro
con una nueva visión, una visión basada en el
empeño renovado de su gente para preservar la
familia, las instituciones y los negocios legítimos, áreas
en las cuales cada uno de nosotros en esta sala tiene
muy marcadas responsabilidades.
Esta visión debe ser grandiosa, clara y
desafiante para que congregue los mejores
esfuerzos y aglutine las mejores voluntades.
VENEZUELA LO MERECE Y LO
RECLAMA.
18
REFERENCIAS
Notas Introductorias
-Getulio Tirado: "PARA CREAR
ESPERANZAS EN EL FUTURO".
Caracas, 1993.
-Jean-Fracois Revel: "U.S.A.: NUEVA
REVOLUCIÓN (NI MARX NI
JESUS". Plaza & Janes Editores. Barcelona, España,
1971.
Capítulo I
-Anthony Jay: "MANAGEMENT AND
MACHIAVELLI". Holt, Rinehart
and Winston. New York, 1967.
-David Osborne y Ted Gaebler: "RIINVENTING
GOVERNMENT".
Addison-Wesley Publishing Company Inc., 1992.
-Benjamin B. Tregoe y John W. Zimmerman:
"Top
MANAGEMENT STRATEGY". Simon &
Schuster. New York, 1980.
-Bernard Taylor y John Harrison: "PLANEACIÓN
ESTRATÉGICA EXITOSA". Legis Editores.
Bogotá, 1991.
-Adolfo Castillo y Carlos Tirado:
"SIGNIFICADO DE LA
PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA". Fundesco.
Capítulo IV
-Augusto Mijares: "No PAISES
SUBDESARROLLADOS, SINO PAISES MAL
DESARROLLADOS". Diario El Nacional. Caracas,
13/02/70.
-Roberto de Oliveira Campos: "QUEMAR MITOS
PARA QUEMAR
ETAPAS". Revista Progreso. México, julio-agosto
1970.
-Arturo Uslar Pietri: "PARA UNA
CONCEPCIÓN MAS ACTUAL DEL NEGOCIO
PETROLERO". Caracas, 13105191.
-Nelson Vásquez: "POLÍTICA ENERGÉTICA
INTEGRAL". Caracas,
mayo 1991.
-Cuarto Congreso Venezolano de Petróleo: "EL
SECTOR
PETROLERO COMO MOTOR DE
TRANSFORMACIÓN INDUSTRIAL"
(Documento Base). Caracas, julio 1990.
-Petróleos de Venezuela S.A.: “PLAN DE
NEGOCIOS Y FINANCIERO 1994-2003”. Caracas,
julio 1994.
-Cuarto Congreso Venezolano de Petróleo : “EL
SECTOR PETROLERO COMO AVANZADA DE
INTERDEPENDENCIA TECNOLÓGICA”
(Documento Base). Caracas, Julio 1990.
-S.A. Al-Fathi: “OPEC OIL SUPPLY OUTLOOK
TO THE YEAR 210” .
14th World Petroleum Congress. Stavanger, 1994.
-OPEP OIL SUPPLY AND OUTLOOK, 2007
-Twilight in the Desert: “THE COMING SAUDI OIL
SHOCK AND THE WORLD ECONOMY”
Matthew R. Simmons, New Jersey, 2005.
Capítulo V
-Peter F. Drucker: “THE THEORY OF THE
BUSINESS”. Harvard Business Review, septiembreoctubre 1994.
Referencias de Humberto Peñaloza
-“EL CUADRO POLÍTICO DEL PETRÓLEO
VENEZOLANO: CAMBIOS Y
OPORTUNIDADES”. Seminario “Venezuela,
Panorama 1969/Una Mirada al Futuro”. Escuela de
Estudios Internacionales Avanzados, Universidad
Johns Hopkins, celebrado en Washington, DC,
noviembre 1969. Edición de la Creole Petroleum
Corporation. Caracas, 1971.
-Prólogo del libro “UN PROGRAMA PARA
VENEZUELA” de la Asociación Pro-Venezuela.
Caracas,1971.
-“REFORMULACIÓN DEL QUEHACER
POLÍTICO” Ponencia presentada en el Seminario
“Venezuela: Los Próximos 20 Años” del Grupo Santa
Lucía, agosto 1977.
-“CUATRO TEMAS DE REFLEXIÓN PARA UN
NUEVO GOBIERNO” Documento editado por la
Asociación Pro-Venezuela. Caracas, 1979.
-“LAS RELACIONES ENTRE EL ESTAMENTO
POLÍTICO Y LA INDUSTRIA PETROLERA
NACIONAL: UN JUEGO DE APROXIMACIONES
RECELOSAS” Discurso de orden en el Cuarto
Congreso Venezolano de Petróleo. Caracas, julio
1990.
-“IDEAS PRELIMINARES PARA FORMULAR
UNA ESTRATEGIA PETROLERA
VENEZOLANA A LARGO PLAZO”. Primera
versión preparada a solicitud de la Comisión Asesora
del Presidente de la República en Asuntos Petroleros.
Caracas, 1991.
19
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