la menopausia

Anuncio
Capítulo 3
LA MENOPAUSIA
Sánchez-Borrego R, Manubens M, Mendoza N
Introducción
Tabla 1. Causas más frecuentes de menopausia precoz
Por menopausia entendemos el cese permanente de la
menstruación. Es un diagnóstico retrospectivo, hablamos
de menopausia cuando ha transcurrido un año desde la
última regla y sin haber existido ningún sangrado menstrual.
Suele producirse por termino medio a los 50 años y está
ligado al número de ovocitos del ovario. Según la edad
en que se presente puede ser:
Genéticas
Síndrome triple XXX
Delecciones del cromosoma X
Síndrome de Turner
Mosaicismos
Isocromosoma X
Hereditarias
Alteraciones genéticas no demostrables
Inmunológica
Lupus eritematoso sistémico
Artritis reumatoidea
Miastenia
Anemia hemolítica autoinmune
Alteraciones tiroideas
Enfermedad de Addison
• menopausia precoz: Ocurre antes de los 45 años
• menopausia tardía:
Tiene lugar después de los
55 años.
* fallo ovárico precoz es el que se produce en una mujer
menor de 40 años, sea transitorio o no
El origen de la menopausia radica en el agotamiento folicular de los ovarios y los factores que pueden influir en
su presentación, tanto de forma individual como colectiva, son múltiples pero no aceptados unánimemente.
Entre ellos, la herencia, la paridad, el tabaco y las enfermedades generales, que requieran cirugía, radioterapia o
quimioterapia (tabla 1).
Tipos de menopausia: Según su presentación la menopausia puede ser: natural, la que ocurre de forma gradual
y progresiva, por el normal envejecimiento del ovario, y
artificial, es la provocada por la castración quirúrgica (extirpación de los ovarios con o sin histerectomía), o por
mecanismos destructores de las células germinales como
son las radiaciones y la quimioterapia.
Diferencia entre menopausia y climaterio: Menopausia es el momento en que cesa la menstruación de manera definitiva. Representa el fin de la etapa fértil de la
mujer y queda englobado dentro de la perimenopausia.
El climaterio es un periodo amplio en la vida de la mujer
en el que se produce el paso progresivo del estado reproductivo o periodo fértil de la vida al no reproductivo
como consecuencia del agotamiento folicular. La palabra
Agentes destructores
de células germinales
Radiaciones
Quimioterapia
Infecciones
Cirugía ovárica
Alteraciones metabólicas
Idiopática
climaterio procede del griego y significa “escalera” y en
él distinguimos (Figura 1):
• perimenopausia: Es el periodo en meses o años que
precede a la menopausia. Suele ir acompañado de alteraciones del ciclo tanto en lo que se refiere a la cantidad del sangrado como a la frecuencia de
presentación, pudiendo ser muy próximas entre sí,
muy separadas, o bien presentarse de forma anárquica.
• menopausia: Cese definitivo de la menstruación. Es un
signo del climaterio.
• postmenopausia: Periodo que sigue a la menopausia. En
esta fase aparecen las complicaciones y los síntomas por
la falta de hormonas (estrógenos) que irán instaurándose
de forma lenta y progresiva con el paso de los años.
[ 39 ]
Fundamentos de GINECOLOGÍA (SEGO)
Fin del periodo menstrual
(Menopausia)
Climaterio
Transición menopausia
Postmenopausia
Perimenopausia
12 meses
Figura 1: Relaciones entre los diferentes
periodos de tiempo alrededor de la menopausia
Fisiología
Cambios endocrinos: Al igual que el resto de cambios
fisiológicos, el “agotamiento ovárico”, causante de la menopausia, va produciéndose de forma lenta y progresiva
ya programado desde el nacimiento. Si la menarquia
(primera menstruación) representa el inicio de la vida
reproductiva, con todas sus consecuencias, la menopausia
(última menstruación) representará el fin de la misma.
Figura 2: Número de ovocitos de los ovarios humanos
desde el segundo mes de embarazo hasta la menopausia
El ovario es una glándula con doble función:
• endocrina porque produce hormonas (estrógenos, progesterona y en menor cantidad andrógenos) necesarias para un correcto desarrollo del organismo
femenino y que con su déficit en el climaterio, son
causantes de una serie de alteraciones en la mujer, físicas y psíquicas produciendo más o menos sintomatología clínica conforme pasan los años en estado de
déficit hormonal.
• exocrina porque produce óvulos necesarios para la reproducción.
Ambas funciones se desarrollan en paralelo, puesto que
una sin la otra no sería posible, y de una forma continua
y repetitiva cada mes (ciclo) mientras dura el período
fértil y en el que también se involucran otras glándulas
(hipófisis). Pero a pesar de que las dos funciones van juntas, la función reproductora se pierde antes que la hormonal, de manera que ya en la etapa perimenopáusica,
la fertilidad va disminuyendo.
El envejecimiento del folículo ovárico: Tradicionalmente, la causa fundamental se ha basado en la rápida
disminución del número de ovocitos del ovario, por desgaste (atresia) o consumo, que ya comienza en la época
embrionaria y se extiende hasta la menopausia (aproximadamente, 400 ovulaciones) (Figura 2). A las 20 semanas de vida intrauterina, los fetos hembras poseen en
ambos ovarios unos 7 millones. En el momento de nacer,
la dotación folicular ha disminuido hasta una cifra de 2
millones. Con la primera regla (menarquia) la proporción ha disminuido hasta 400.000 folículos, mientras
[ 40 ]
que al final de dicha etapa reproductiva éstos han desaparecido.
El envejecimiento ovárico está programado desde el nacimiento y primero declina su función reproductora y
luego la hormonal (menopausia), por lo que los cambios
endocrinos empezarán a observarse ya en la perimenopausia con la producción de ovocitos defectuosos (disminución de la fecundidad) y que clínicamente darán
lugar a alteraciones de ciclo, a veces tan llamativas como
es la pérdida de la regularidad de los ciclos, produciéndose sangrados irregulares, tanto en la duración de días
de sangrado, como en la cantidad y también en su presentación en cuanto a ciclos muy cortos (pocos días entre
reglas), muy largos (muchos días de una a otra regla), o
de forma anárquica (ataxia menstrual). Es de destacar
que, aunque la fertilidad decline, aún puede ocurrir un
embarazo, como demostrado por una tasa relativamente
alta de embarazos imprevistos en las mujeres de 40-44
años. De hecho, el número de embarazos imprevistos en
este grupo etario ha aumentado durante la última década, lo que subraya la necesidad de continuar la práctica
anticonceptiva en las parejas heterosexuales.
El diagnóstico de menopausia es sintomático, ante la
constatación de un año de amenorrea. Salvo en determinadas ocasiones no es necesario hacer determinaciones
hormonales; en caso de necesidad, debemos solicitar: gonadotropinas y 17 beta estradiol, (análisis que deberemos
repetir al cabo de un cierto tiempo para poder hacer el
diagnóstico correcto). En la menopausia el agotamiento
LA MENOPAUSIA: SU CLÍNICA Y TERAPÉUTICA
Efectos clínicos de la menopausia
de la reserva folicular implica un aumento paralelo de la
LH y FSH, siendo este último mayor que el de la LH,
debido a la supresión de inhibina, que es un factor de retrocontrol de la FSH y también porque la vida media de
la FSH es mayor que la de la LH. Las concentraciones
de FSH son siempre superiores a la de un ciclo normal
incluso en pico ovulatorio y suelen permanecer estables
durante muchos años. La LH también aumenta a niveles
mayores que los producidos durante un ciclo ovulatorio,
pero puede presentar fluctuaciones en sus niveles dependiendo de los niveles de estrógenos circulantes.
A raíz del espectacular aumento de la esperanza de vida
conseguidos en muy pocos años y que se sitúa alrededor
de los 82 años para la mujer española, es cuando nos
damos cuenta de los efectos negativos de la falta hormonal sobre el organismo en los años postmenopáusicos,
puesto que la edad de aparición de la menopausia no ha
variado en el último siglo, presentándose aproximadamente a los 50 años, esto hace que la mujer pase un tercio de su vida (25 o 30 años), en déficit hormonal.
Los niveles circulantes de estrógenos en la menopausia
proceden en la mayor parte de la conversión de andrógenos a estrógenos a nivel del tejido adiposo (aunque
también en músculo, hígado, hueso, médula ósea, fibroblastos, y la raíz del pelo). Esta capacidad de aromatización aumenta con la edad y la obesidad. El estradiol en
la posmenopausia procede principalmente de la conversión periférica de estrona.
Así pues, el climaterio, además de suponer el fin de la
época reproductiva, representa una insuficiencia hormonal que en algunas ocasiones, se traduce en una serie de
signos y síntomas desagradables para la mujer y que en
otras, aunque no presente sintomatología alguna, provocará una serie de alteraciones de todo el organismo femenino, caracterizadas por su deterioro lento y
progresivo conforme avanzan los años (Tabla 2).
En caso de necesidad, las hormonas a valorar son:
• FSH (> 40 UI/ml)
Síndrome climatérico
• Estradiol ((<30-50 pg/ml)
Estos resultados deberán confirmarse en 2 o 3 ocasiones
y periódicamente en algunos casos, por la posibilidad de
reversibilidad en una mujer joven.
Estado de déficit estrogénico: Aunque una vez establecida la menopausia en el ovario, ya no quedan folículos,
a veces es posible encontrar todavía alguno capaz de producir una mínima dosis de hormona pero no de producir
una ovulación. Esto explica que podamos encontrarnos
con pequeñas fluctuaciones hormonales, la mayoría de
las veces de tan pequeña o ínfima cantidad, que incluso
son incapaces para producir sangrado menstrual. El ovario tiene tres zonas con capacidad de producción hormonal, segregando:
• folículo:
Estradiol (en mayor cantidad)
Progesterona
Andrógenos
• cuerpo lúteo:
Progesterona
(en mayor cantidad)
Estrógenos
• estroma:
Andrógenos (en mayor cantidad)
Estrógenos
Progesterona.
La producción hormonal en la posmenopausia depende
del estroma, por lo tanto la veremos desplazada hacia la
producción de andrógenos, no porque en este período
se produzcan más que en la adolescencia, sino porque al
estar las otras en detrimento su acción es más notoria.
Los cambios en los niveles hormonales pueden causar
una variedad de síntomas que pueden durar de meses a
años o mucho más tiempo. Algunas mujeres experimentan muy pocos síntomas durante la menopausia, mientras que otras tienen síntomas que son bastante
molestos. Aún existe controversia en cuanto a si una
serie de síntomas tienen relación con la menopausia o si
están asociados o exacerbados por otros factores.
Los síntomas más comunes de la menopausia incluyen
a lo siguiente:
• Un cambio en la menstruación: Uno de los primeros signos
puede ser un cambio en los ciclos menstruales de una
mujer. La mayoría de las mujeres pierden la regularidad;
experimentan cambios en la cantidad y en el número de
Tabla 2. Consecuencias del déficit estrogénico
A corto plazo:
Alteraciones neurovegetativos:
sofocos, sudoraciones, palpitaciones,
parestesias, insomnio, vértigo, cefalea
Alteraciones psicológicos:
irritabilidad, nerviosismo, labilidad
emocional, estado de ánimo
depresivo, disminución de la libido,
cansancio, dificultad de concentración
A medio plazo:
Alteraciones de piel y mucosas:
atrofia urogenital
trastornos urinarios
A largo plazo:
osteoporosis
enfermedad cardiovascular
[ 41 ]
Fundamentos de GINECOLOGÍA (SEGO)
días de sangrado, así como en la duración de los ciclos
(ciclos cortos o largos). El manchado pueden ocurrir
entre periodos. Las mujeres que han tenido problemas
con reglas abundantes y calambres encontrarán alivio de
estos síntomas al llegar la menopausia.
• Sofocaciones: Las sofocaciones son sensaciones súbitas
de intenso calor que ocurre de forma típica en la parte
suprior del cuerpo. Se enrojece la cara y el cuello, y pueden aparecer manchas rojas en el pecho, espalda, y brazos. Generalmente, van seguidas de fuerte sudoración
y frío estremeciéndose. Los sofocos pueden ser leves o
severos y pueden ocurrir por la noche. La mayoría de
los sofocos dura entre 30 segundos y 5 minutos.
• Problemas de la vagina y vejiga: El área genital puede
volverse más seca y delgada con los cambios en los niveles de estrógenos. Esta sequedad pueden hacer dolorosas las relaciones sexuales. Las infecciones vaginales
pueden ser más frecuentes, y algunas mujeres experimentan más infecciones del tracto urinario. Otras mujeres pueden experimentar incontinencia de estrés.
• Cambios en la piel: La presencia de receptores estrogénicos, así como la concentración de estradiol y de
sus metabolitos, son exponentes de que la piel es un
órgano diana para las hormonas sexuales. Existe una
correlación entre el grosor cutáneo y su contenido en
colágeno, así como una relación inversa entre estos
parámetros y la edad. Aparición de manifestaciones
clínicas como piel fina y reseca, prurito, facilidad para
las magulladuras.
• Sexualidad: Algunas mujeres encuentran que sus sensaciones sobre el sexo cambian con la menopausia. Algunas tienen cambios en la vagina, como sequedad, lo que
hace doloroso la relación sexual. Otras se sienten más libres y con mayor libido después de la menopausia.
• Trastornos del sueño: Algunas mujeres experimentan
dificultades en el sueño: no pueden dormirse fácilmente, o pueden despertarse demasiado temprano.
Las sofocaciones también pueden facilitar a algunas
mujeres el despertarse durante la noche.
• Cambios de humor: Puede existir una relación entre los
cambios en los niveles de estrógenos y el humor de
una mujer. Los cambios en el humor también pueden
estar causados por el estrés, cambios familiares por la
marcha de casa de los hijos, o por fatiga. La depresión
no es un síntoma de menopausia.
• Cambios corporales: Algunas mujeres encuentran que
sus cuerpos cambian en el momento de la menopausia. Con la edad, la cintura aumenta, se pierde masa
muscular, el tejido adiposo puede aumentar, y la piel
puede volverse más fina. Otras mujeres pueden experimentar problemas de memoria y de concentración
o rigidez de articulaciones y muscular o dolor.
[ 42 ]
Es evidente que cuando una mujer tiene una buena información acerca de la menopausia, ésta se afronta mejor
porque se sabe separar lo fisiológico de lo que no lo es.
Osteoporosis
La osteoporosis es una enfermedad crónica, progresiva
y debilitante del esqueleto, que menoscaba su resistencia
y lo hace más sensible a las fracturas. Esta definición ha
sufrido un proceso de maduración hasta llegar a la actual,
que recoge la importancia compartida de dos conceptos:
el de cantidad, entendida como los gramos de mineral
por área de hueso, y el de calidad, una medida que engloba otros parámetros del armazón microscópico óseo.
Así pues, la aparición de las fracturas osteoporóticas depende precisamente de la alteración de la resistencia
ósea, un rasgo que, como vemos, depende de la cantidad
de hueso existente y de su microarquitectura; pero también del resultado de su remodelado, esto es, del equilibrio entre su síntesis y degradación.
Tras la menopausia, precisamente se produce una situación de alto remodelado óseo, lo que confiere a este estado
una condición de mayor fragilidad y, en consecuencia, de
mayor riesgo para la fractura.
La verdadera prevalencia de la osteoporosis se desconoce
por cuanto se trata de un padecimiento muchas veces
asintomático, y para cuando su clínica aflora, lo hace en
sus estadios avanzados, cuando el hueso se ha fracturado,
de ahí el apelativo de “epidemia silente”. En efecto, se deduce que en Occidente puede padecerla hasta un tercio
de las mujeres de 60 a 70 años y dos tercios de las mayores
de 80 años, siendo, con diferencia, la principal causa de
fracturas durante la segunda y tercera edad de la vida.
Los tres tipos más frecuentes de fracturas por fragilidad
afectan a la muñeca, las vértebras dorso lumbares y la cadera, y tienen una diferente distribución en el tiempo:
las fracturas de la cabeza del radio, las de vértebras
dorso-lumbares (las más frecuentes, aunque también las
más difíciles de diagnosticar por cuanto la mayoría son
asintomáticas) y las fracturas del cuello de fémur (las
más tardías pero también las más graves y las que más
vidas y recursos consumen). Aparte de ser una importante causa de muerte, más trascendente si cabe para la
Salud Pública es su profundo impacto sobre la calidad
de vida, produciendo dolor crónico, pérdida de altura,
deformidad e inmovilidad, y llegando en demasiadas
ocasiones a la invalidez y la pérdida de independencia.
La osteoporosis posmenopáusica (OP) es una enfermedad caracterizada, básicamente, por un alto remodelado
óseo, tanto porque aumenta el número de unidades activas, como por la descompensación en ellas del equilibrio entre las acciones de los osteoclastos y osteoblastos.
LA MENOPAUSIA: SU CLÍNICA Y TERAPÉUTICA
En conjunto, se atribuye al hipoestrogenismo posmenopáusico la responsabilidad directa de casi la mitad de la
pérdida de masa ósea en la mujer a lo largo de la vida, y
afecta fundamentalmente al hueso trabecular, de manera
que puede alcanzar un 4-6% a nivel vertebral el segundo
año y un 8-13% el tercero después de la menopausia.
En efecto, se sabe que por diferentes mecanismos, donde
están involucradas moléculas muy importantes en el metabolismo esquelético como las interleukinas 1 y 6, el
TNF-, el M-CSF o el sistema osteoprotegerinaRANKL, los estrógenos actúan disminuyendo la actividad osteoclástica.
Diagnóstico de la Osteoporosis Posmenopáusica: El
diagnóstico de la OP se establece con la realización de
una densitometría ósea, siendo la absorciometría radiológica de doble energía (DEXA) en columna lumbar y
el cuello de fémur, el método más ampliamente utilizado
y validado como “patrón oro” para predecir el riesgo de
fractura.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido una definición densitométrica de osteoporosis
cuando el paciente presenta un valor de su densidad mineral (DMO) inferior a –2.5 desviaciones estándar del
pico máximo de masa ósea. A veces no es prudente esperar a alcanzar ese nivel de DMO, y por ello se considera también el término de osteopenia para hacer
referencia a huesos con DMO entre -2 y –2,5 desviaciones estándar de la media. Aunque su mero diagnóstico
no es criterio para el tratamiento farmacológico, su asociación a otros factores de riesgo de osteoporosis sí lo es,
y puede considerarse motivo de alerta en determinadas
mujeres. De hecho, por cada desviación estándar de disminución respecto de la DMO media, el riesgo relativo
de presentar una fractura se incrementa entre un 1,3 y
3,9 veces.
MODELADO
REMODELADO
MASA ESQUELÉTICA
VARÓN
Pico de
masa ósea
Menopausia
MUJER
Senilidad
Pubertad
AÑOS
Fact. Genetic.
Ingesta de Calcio
Comp. Mecánicos
Edad
Cambios estructur.
Figura 3: Osteoporosis. Pico masa ósea. Etiopatogenia
Prevención y tratamiento de la Osteoporosis: La prevención, por tanto, constituye una de las medidas fundamentales para la atención de la OP. Para ello, y desde
edades premenopáusicas, se recomiendan medidas higiénico-dietéticas que incluyan una dieta con baja cantidad de proteínas e ingesta adecuada de lácteos y
derivados, la práctica de ejercicio físico regular, y el abandono del hábito tabáquico. Todas estas recomendaciones
van encaminadas a conseguir un pico de masa ósea alto
premenopáusico. En algunas ocasiones, más conforme
mayor sea la edad de la paciente, se deben añadir suplementos de calcio y vitamina D que garanticen la absorción adecuada de estas dos sustancias altamente
implicadas en el metabolismo óseo.
Aparte de estas medidas, a quién y con qué fármacos tratar
la OP, son cuestiones a considerar con mayor extensión y
cautela. Hemos analizado cómo la densitometría puede
contemplarse como la mejor herramienta para el diagnóstico de la OP, pero no es la única –ni siquiera la mejorpara seleccionar qué pacientes pueden beneficiarse de un
tratamiento farmacológico. En este sentido, se han diseñado varias escalas que predicen el riesgo de presentar
fractura osteoporótica, principalmente de cadera, como
son los índices FRACTURE (www.ncbi.nlm.nih.gov) o
el FRAX (www.shef.ac.uk/FRAX), que pueden ser utilizados con o sin valores densitométricos, y que incluyen
parámetros como la edad, los hábitos tóxicos o consumo
de medicamentos osteopénicos, o los antecedentes de
haber padecido fractura por fragilidad. En las tablas 3 y 4
se exponen los criterios de varias sociedades científicas
para el empleo de fármacos en el tratamiento o prevención
de la OP y los fármacos disponibles para ello.
Cardiovascular
La incidencia de la enfermedad cardiovascular (ECV),
fundamentalmente la enfermedad coronaria, es tan frecuente en la mujer como en el varón, y sigue siendo la
primera causa de muerte en las sociedades desarrolladas.
Esta igualdad derrumba un importante mito mantenido
durante buena parte del siglo pasado debido a una interpretación falaz de los datos epidemiológicos: el considerar la ECV como una enfermedad casi exclusiva del
varón. No se pueden ocultar las diferencias patológicas
y clínicas entre sexos que han justificado aquella errónea
tesis, principalmente que hasta la menopausia las mujeres tienen una incidencia de ECV muy inferior a los varones de la misma edad, diferencia que bruscamente
disminuye tras este hito e incluso se iguala en edades
más avanzadas. A lo que debemos añadir otra particularidad femenina: los eventos coronarios las castigan de
forma silente y las predisponen a una mayor mortalidad
respecto del varón. En definitiva, podemos afirmar que
[ 43 ]
Fundamentos de GINECOLOGÍA (SEGO)
Tabla 3. Criterios para el tratamiento farmacológico de
la osteoporosis según las distintas sociedades científicas
Sociedad
DMO
National Osteoporosis Foundation
T score <-2.0 sin FR
T score < -1.5 con 1ó más FR
Fractura vertebral o de cadera
American Association of
Clinical Endocrinologist.
T score <-2.5
T score < -1.5 con fractura
AEEM-SEGO, SEIOMM
T score <-2.5
T score < -1.5 con fractura
las diferencias de género no radican tanto en el cuánto
sino en el cuándo y cómo se producen.
Se han propuesto varios mecanismos directos e indirectos
por los cuales se explica la protección estrogénica frente
a la enfermedad cardiovascular, fundamentalmente por
su acción beneficiosa sobre el perfil lipídico y por el efecto
vasodilatador que ejercen sobre algunos lechos vasculares,
incluidos los de las arterias coronarias. El mayor efecto
beneficioso de los estrógenos parece estar en la función
endotelial. Eso explica que el déficit hormonal posmenopáusico cree un ambiente propicio para el desarrollo
de la aterosclerosis (parecido al que sufren los varones
unos años antes), sustrato patológico principal, aunque
no el único, para el accidente coronario. Subrayamos que
no es el único, pues otros mecanismos (Tabla 5) como la
angina microvascular o “síndrome X” están detrás de muchos eventos cardiovasculares y tienen una especial incidencia en la mujer posmenopáusica.
De las modificaciones descritas en la tabla 5 destacamos
las alteraciones lipídicas que acompañan al declinar ovárico. En este sentido, la menopausia natural multiplica
por tres (y la quirúrgica por 8) el riesgo de ECV, con un
incremento de los niveles de LDL de 2 mg/dl por año
entre los 40 y los 60 años, debido en parte a la disminución -secundaria al déficit estrogénico- de los receptores
para el LDL en el hígado. Además, tras la menopausia
se produce un aumento del colesterol total, del VLDL y
de los triglicéridos, así como una disminución del HDL
(esencialmente la fracción HDL2, la más cardioprotectora). Por eso, una primera aproximación a delimitar
cuándo y cómo debemos tratar a una mujer con riesgo
de padecer un episodio coronario, pasa por el conocimiento de los niveles plasmáticos de los lípidos que se
suponen óptimos, como recomienda el National Cholesterol Education Program (Tabla 6).
Los estrógenos tienen una acción positiva sobre el perfil
lipídico, primordialmente sobre el balance HDL/LDL,
por dos vías:
• aumentando la fracción HDL2, como consecuencia
de reducir la actividad de la lipasa hepática, enzima
encargada del metabolismo de la HDL (cataliza la reacción que transforma el HDL2 en HDL3).
• incrementando la actividad de los receptores para las
LDL, lo que se traduce en una mayor eliminación de
esta fracción del colesterol.
Esta última acción, tradicionalmente adscrita al tratamiento
estrogénico como mecanismo de prevención cardiovascular,
ha sido puesta en entredicho, hasta el punto de explicar sólo
el 10-25% de su labor preventiva, lo que ha dirigido la investigación a la acción sobre otros factores de riesgo: por un
lado, a los estrógenos se les reconoce una importante capacidad antioxidante, lo que permite disminuir la oxidación
de las LDL o de otras lipoproteínas; estos lípidos oxidados
provocan una intensa respuesta inflamatoria, mediada por
macrófagos (células espumosas), a la que se responsabiliza de
la formación de la placa ateromatosa y de una reacción vasoconstrictiva posterior. Otros mecanismos por los cuales
los estrógenos pueden reducir el riesgo coronario son la disminución de la Lp(a), del PAI-1 y del fibrinógeno.
Ensayos de Cardioprotección y Terapia Hormonal: Se
han dirigido varios ensayos clínicos aleatorizados a la
cuestión de si, como los estudios observacionales habían
mostrado, los estrógenos exógenos podrían influir en la
prevención de eventos cardiovasculares. A destacar:
• El Women's Health Initiative (WHI) fue un ensayo
controlado aleatorizado que se dirigió a la cuestión de
Tabla 4. Tratamiento farmacológico de la OP
[ 44 ]
Fármaco
Reducción del riesgo de fractura
Indicaciones
Alendronato
Vertebral, no vertebral y cadera
Tratamiento y prevención
Risedronato
Vertebral, no vertebral y cadera
Tratamiento y prevención
Ibandronato
Vertebral
Tratamiento y prevención
Raloxifeno
Vertebral
Tratamiento y prevención
PTH
Vertebral y no vertebral
Sólo Tratamiento
Calcitonina
Vertebral
Sólo Tratamiento
Estrógenos
Vertebral, no vertebral y cadera
Sólo Prevención
LA MENOPAUSIA: SU CLÍNICA Y TERAPÉUTICA
Tabla 5. Modificaciones cardiovasculares tras la Menopausia que
justifican el aumento de la incidencia de cardiopatía isquémica
Aumento del grosor de la pared del ventrículo izquierdo; disminución
de la contractilidad y empeoramiento del llenado ventricular.
Vulnerabilidad para el desarrollo de disfunción endotelial.
Mayor incremento de la tensión arterial en respuesta a ejercicios isométricos
Alteración del perfil lipídico, principalmente por aumento del colesterol LDL.
mento inicial de eventos coronarios. Aparte del efecto
protrombótico conocido para los estrógenos, una posible
explicación para las desfavorables reacciones adversas
iniciales de la TH podría ser el incremento de la proteína
C reactiva, un factor de inflamación que se ha mostrado
como marcador independiente de riesgo coronario.
Preocupación por el cáncer de mama
Importante aumento en la incidencia de hipertensión arterial esencial.
si las mujeres posmenopáusicas debían usar la terapia
estrogénica, sola o combinada con gestágenos, para la
prevención primaria de ECV. Más de 27.000 mujeres
saludables participaron en el WHI. El estudio mostró
que la terapia hormonal, con estrógenos solos o combinados, no deben indicarse para la prevención de la
ECV. Nuevos análisis de los datos del WHI muestran
que el uso inmediato de TE/TH en la peri- o postmenopausia temprana puede reducir el riesgo de
ECV, aunque no está confirmado aún.
• Un estudio de cardioprevención secundaria, el Heart
and Estrogen/Progestin Replacement (HERS) Study, de
2.763 mujeres posmenopáusica con ECV conocido,
comparó el efecto de la TH combinada continua
frente a placebo en un promedio de 4.2 años. No se
observó reducción de la tasa de eventos cardiovasculares inicialmente en los grupos de TH. De hecho, la
tasa de eventos adversos inicial era más alta en el
brazo de tratamiento que en el placebo, que se compensó con una reducción más tardía en el riesgo en el
grupo de TH.
Por lo tanto, con los grandes ensayos sobre cardioprevención con la TH, no se han observado reducciones ni
en el número de muertes por ECV ni en el de procesos
no fatales, incluso con disminución del LDL y aumento
del HDL, por lo que se plantean posibles efectos proisquémicos o en la coagulación que justificaran el au-
Existe controversia sobre el uso de estrógenos y el cáncer
de mama. Algunos estudios muestran un mayor riesgo
de cáncer de mama con el uso de estrógenos posmenopáusicos, mientras que otros muestran una disminución.
La posible asociación de los estrógenos y el cáncer también se sugiere por el hecho que el riesgo de cáncer de
mama aumenta en las mujeres con una edad más temprana a la menarquia y una edad más tardía a la menopausia. Con la edad temprana al embarazo, sin embargo,
y la interrupción de los cambios hormonales menstruales, se observa una reducción en el riesgo.
Cambios en la densidad mamográfica: La densidad
mamográfica se incrementa en aproximadamente un
25% de las mujeres que usan la TH combinada cíclica o
continua. El grado de aumento de densidad es aproximadamente de un 5%. Los estrógenos sin oposición no
tienen efecto significante. Esto significa que para la mayoría de las mujeres que asisten a los programas de cribado, es improbable que la densidad mamográfica se vea
afectada por el uso actual de TH. Además, se ha sugerido
la posibilidad de interrumpir la TH durante unas semanas previo a la mamografía para mejorar su exactitud.
TH y riesgo de cáncer de mama: En el Women's Health
Initiative (WHI), la incidencia de cáncer de mama aumentó en el brazo estrógeno/progestágeno frente al
brazo placebo del estudio (38 frente a 30 por 10.000
mujeres-año; hazard ratio [HR]=1.26]). Sin embargo, la
incidencia de cáncer de mama disminuyó en el brazo de
estudio de estrógenos solos frente a placebo (26 frente a
33 por 10.000 personas-año [HR=0.77]).
Tabla 6. Niveles séricos de colesterol total (CT) y LDL para el inicio del tratamiento médico de
acuerdo con la presencia de factores de riesgo para EC
Categoría
Umbral para iniciar
tratamiento DIETÉTICO
Umbral para iniciar
tratamiento MÉDICO
CT
LDL
CT
LDL
0 ó 1 Factores de Riesgo de ECV
240
160
275
190
2 ó más Factores de Riesgo ECV
200
130
240
160
ECV
160
100
200
130
* Niveles en mg/dl
[ 45 ]
Fundamentos de GINECOLOGÍA (SEGO)
De forma notable, las mujeres con una historia de uso
de TH tienen tumores más localizados así como mejores
tasas de supervivencia. Es decir, las mujeres que reciben
TH que son diagnosticadas de cáncer de mama tienen
un estadio más favorable en el momento de diagnóstico,
incluyendo un menor tamaño del tumor, ganglios linfáticos negativos, e histología tumoral mejor diferenciada.
El papel de los estrógenos continúa siendo confuso en el
desarrollo del cáncer de mama. La mayoría de la evidencia
disponible apoya una relación causal entre los estrógenos endógenos, la terapia hormonal exógena, y el cáncer de mama,
con la importante excepción del ensayo WHI con estrógenos sin oposición. Aunque el uso a largo plazo (más de cinco
años) ha sido asociado con un mayor riesgo, el uso a corto
plazo de estrógeno-progestágenos combinados no aumenta
el riesgo de cáncer de mama significativamente.
Se desconoce si el uso de otros tipos de estrógenos, de
otras vías, de diferentes gestágenos o de la menor dosificación hormonal, puede modificar el riesgo de cáncer
de mama.
Por otro lado, se ha mostrado un efecto beneficioso en
las tasas de mortalidad de cáncer de mama en mujeres
posmenopáusicas que han recibido TH comparado con
controles que no tienen ninguna historia anterior de uso
de TH. No existe acuerdo en si esto es debido a la detección más temprana o a los efectos de la propia terapia
en el tejido mamario.
En conclusión, la creencia generalizada es que cualquier
aumento en el riesgo es pequeño y que cada paciente
debe evaluarse como una candidata para TE o TH en
una base individual, considerando el balance global de
riesgos y beneficios. Un mandato esencial en el manejo
de menopausia es que cada individuo es único y que la
terapia debe ajustarse de acuerdo con ello.
Efectos en el Sistema Nervioso Central
Dentro de la incalculable complejidad del cerebro humano, se puede defender además, que existen diferencias
de género en los procesos que rigen su configuración y
su deterioro, sosteniendo que el cerebro de la mujer adquiere mayor desarrollo en algunas áreas relacionadas
con las emociones y el conocimiento (por ejemplo en las
del aprendizaje de la música y el lenguaje); y que sufre
el exclusivo proceso de la menopausia, y con ella del
brusco avance de su envejecimiento.
Hasta ahora, no existe evidencia de un deterioro cognitivo
sustancial durante la transición menopáusica. Sin embargo,
muchas mujeres experimentan dificultades cognitivas en
asociación con los síntomas vasomotores, los trastornos del
sueño y los cambios en el estado de ánimo.
[ 46 ]
Parece que las estructuras superiores, aquellas salvaguardadas en la corteza cerebral, están más protegidas del déficit hormonal debido, presumiblemente, a que el
funcionamiento de sus sinapsis no es tan dependiente
de los estrógenos. Sin embargo, existen datos que sugieren que esta acción secundaria también es fundamental
en el envejecimiento neuronal: la decadencia cognitiva y
las enfermedades neurodegenerativas se adelantan e intensifican con la menopausia, más cuanto más precoz
aparece. Esta consideración no sólo nos reafirma la importancia hormonal en el envejecimiento neuronal, sino
que nos abre de lleno las puertas a la prevención y a la
posibilidad de que aquél se viva o, al menos se perciba,
de forma saludable.
Continúan apareciendo datos sobre el posible papel neuroprotector de los estrógenos, por lo que, como sucede
con el sistema cardiovascular, se postula la hipótesis del
periodo crítico de inicio de la terapia hormonal para favorecer dicho papel (mujeres < 60 años de edad). Es biológicamente plausible que mantener niveles altos de
estrógenos en las mujeres posmenopáusicas pudiera ser
protector frente al declive cognoscitivo. No obstante,
existe evidencia insuficiente para determinar si los subgrupos de mujeres que usan tipos específicos de terapia
hormonal pueden beneficiarse del tratamiento.
Terapia hormonal
La razón principal para tratar los síntomas de las fluctuaciones de los niveles de estrógenos previos a la menopausia real es proporcionar alivio de los síntomas
vasomotores, reducir el riesgo de un embarazo no deseado, evitar la irregularidad de los ciclos menstruales, y
preservar el hueso.
Hay controversia con el uso de “reemplazo” en la frase
convencional “terapia de reemplazo hormonal”. Se argumenta que las dosis usuales de TH realmente son
menores que la producción hormonal ovárica en la
premenopausia y que la menopausia es una transición
natural, no un endocrinopatía que requiera un reemplazo. Por conveniencia, utilizamos “TH” para referirnos a la terapia hormonal posmenopáusica con
estrógenos sistémicos o con combinaciones de estrógeno-progestágenos.
Tipos de estrógenos: Hay muchos estrógenos disponibles. Estos compuestos generalmente pueden ser clasificados como naturales, naturales/sintéticos, o sintéticos.
Aunque se podría pensar que los estrógenos naturales son
más seguros y son igualmente o más eficaces que los estrógenos sintéticos; sin embargo, los receptores de estrógenos (REs) no puede distinguir entre estrógenos
químicamente idénticos de fuentes diferentes.
LA MENOPAUSIA: SU CLÍNICA Y TERAPÉUTICA
Adición de un gestágeno: El hecho que la administración
de un gestágeno neutraliza los efectos proliferativos de los
estrógenos exógenos en el endometrio es muy conocido.
Para prevenir el cáncer de endometrio, la práctica clínica
normal es administrar un gestágeno a las mujeres con
útero intacto que están tomando estrógenos en la menopausia. Los regímenes combinados más populares son la
administración diaria de estrógenos y gestágenos (combinada continua) y la administración diaria de estrógenos
con administración periódica, normalmente de 7–12 días
por mes, de un gestágeno (combinada cíclica).
El uso de menores dosis de gestágenos que la estándar,
la administración menos frecuente (por ejemplo, trimestral), vías alternativas (DIU con gestágenos), o dosis más
bajas de estrógenos sin gestágenos, podrían no prevenir
la hiperplasia de endometrio y el carcinoma de forma
fiable. Así, no podemos recomendar el uso de estrógenos
sin oposición, o un régimen no-estándar del gestágeno en
las mujeres con útero intacto.
Las mujeres histerectomizadas no deben recibir un gestágeno.
Las propiedades farmacológicas de los gestágenos usados en terapia hormonal en la menopausia (TH) varían,
dependiendo de las moléculas de las que se derivan.
Están en desarrollo nuevas generaciones de gestágenos,
con un mejor perfil de selectividad al receptor. También
se han sintetizado agonistas esteroideos y no-esteroideos
de la progesterona, aunque estas moléculas están en una
fase muy precoz de desarrollo. Algunos de los nuevos
gestágenos en la última década son dienogest, drospirenona, nestorona, acetato de nomegestrol y trimegestona.
Manejo de la Terapia Hormonal: En la actualidad, las
indicaciones para el uso de la terapia hormonal son:
• Los estrógenos son la primera opción terapéuticas
para los síntomas vasomotores asociados a la menopausia. Los síntomas vasomotores son el principal
problema para la calidad de vida de las mujeres, especialmente para aquellas con menopausia precoz.
• Tratamiento de los síntomas de atrofia vulvar y vaginal asociados con la menopausia. Debe considerarse
la vía de administración local.
• Prevención de la osteoporosis posmenopáusica. El estudio WHI mostró que los estrógenos no sólo son un
eficaz agente antirresortivo, sino que también se demostró la reducción de la fractura de cadera. No obstante, cuando la única indicación es la prevención de
la osteoporosis deben considerarse otras terapias.
La TH puede administrarse de forma sistémica (vía oral,
transdérmica, o vías tópicas) o de forma local (vía vaginal
usando crema, o tabletas). Se usan los preparados locales
únicamente para tratar los síntomas vaginales.
El momento para iniciar la terapia depende de la sintomatología y de la historia médica personal y familiar.
Cada paciente debe hacer una opción después de recibir
información real y recibir asesoramiento de todas las opciones. Por ejemplo, la mujer perimenopáusica puede iniciar la TH si tiene cubierta su anticoncepción, mientras
que la misma mujer puede necesitar un anticonceptivo
hormonal combinado si aún necesita anticoncepción.
Muchos factores como la historia personal, la historia familiar, las influencias culturales, e incluso la economía,
determinan un rol en la decisión última, y todo debe ser
sopesado cuidadosamente por el médico y la mujer conjuntamente.
Los efectos adversos de la terapia hormonal pueden incluir hinchazón, mastodinia, sangrado vaginal, y dolor
de cabeza.
Las contraindicaciones a la terapia del estrógeno son:
sangrado vaginal no diagnosticado, enfermedad hepática
severa, embarazo, trombosis venosa, y la historia personal
de cáncer de mama. El cáncer de endometrio bien-diferenciado y temprano, una vez se ha completado el tratamiento oncológico, no es una contraindicación absoluta.
Alternativas: Existe un enorme interés en el desarrollo
de compuestos que proporcionen los beneficios de la terapia estrogénica sin sus riesgos y efectos secundarios:
• Tibolona: Es un esteroide sintético que tiene propiedades estrogénicas, gestagénicas y androgénicas. Recientemente, el informe del Long Term Intervention
on Fractures with Tibolone (LIFT) study, un ensayo
controlado aleatorizado grande de tibolona en mujeres posmenopáusicas con osteoporosis, ha mostrado
una reducción significativa en el riesgo de fracturas
vertebrales. Hubo también una reducción significativa
(68%) en el riesgo de cáncer de mama invasivo y una
reducción del cáncer del colon (69%) frente a un
riesgo aumentado de ictus, que fue la razón para interrumpir el estudio antes de lo planeado a 3 años. Sin
embargo, este riesgo era mucho mayor en mujeres
mayores de 70 años, que representaron el 40% de la
población del estudio.
• Los agonistas/antagonistas de los estrógenos, también denominados moduladores selectivos de los receptores estrogénicos (SERMs), son un grupo de compuestos que
están usándose o evaluándose para la prevención de la
osteoporosis y el tratamiento y prevención del cáncer
de mama en las mujeres de riesgo. Además de los efectos inhibitorios en la proliferación del tejido mamario,
muchos SERMs tienen efectos agonistas estrogénicos
en el hueso. Sin embargo, no todos sus efectos son positivos. De hecho, la mayoría de estos compuestos causan síntomas vasomotores o aumentan el riesgo de
tromboembolismo venoso. Está en estudio la combinación de estrógenos y un agonista/antagonista de los
[ 47 ]
Fundamentos de GINECOLOGÍA (SEGO)
estrógenos para conservar los efectos positivos de los
SERMs, y poder mitigar los síntomas vasomotores.
• Fitoterapia: Incluyen a preparados de plantas y a suplementos dietéticos que contienen fitofármacos. Los fitoestrógenos son substancias no hormonales que se
unen a los receptores de estrógenos. Aunque es plausible
su eficacia, hay que resaltar que existen pocos estudios
bien diseñados realizados con fitoestrógenos en los diferentes aspectos de la salud de la mujer posmenopáusica. Los resultados a veces han sido contradictorios y
difíciles de interpretar. La falta de conocimiento de lo
que precisamente es el ingrediente activo, su dosis mínima eficaz, la falta de estandarización de las preparaciones usadas así como la gran variabilidad individual
del metabolismo de los precursores introducidos con la
dieta pueden haber jugado un motivo de confusión
sobre la efectividad de estos compuestos. Los fitoestrógenos se sitúan entre los productos dietéticos y los fármacos, y son una alternativa para las mujeres que no
pueden (debido a una historia de cáncer de mama) o
deciden no tomar terapia hormonal y padecen sofocos
o sudoración nocturna. Nuevos preparados con acción
Fito-SERM están en estudio.
• Inhibidores de la recaptación de serotonina (SSRIs): Los
SSRIs han demostrado alivio de los síntomas vasomotores, aunque con múltiples efectos secundarios.
El succinato de desvenlafaxina, a la espera de su comercialización en Europa, emerge como una alternativa eficaz en el tratamiento de primera línea de los
síntomas vasomotores asociados a la menopausia.
Programa de atención para
las complicaciones del climaterio
El Climaterio es un periodo de transición en la vida de
la mujer que no sólo se acompaña de un serio cortejo
sintomático, que merma en ocasiones la calidad de vida
de quien pasa por él, sino que principia además el curso
de determinadas enfermedades ligadas al envejecimiento
y al cese de la función ovárica.
Algunos procesos están claramente limitados a este periodo de transición entre la fertilidad y la senilidad. Sin ir
más lejos, el síndrome climatérico y el inicio de la pérdida
ósea y de la atrofia cutánea y de mucosas son característicos
de esta etapa. Por este motivo, en la elaboración de un plan
de atención a la mujer peri- y postmenopáusica se deben
considerar dos subgrupos de medidas: por una parte, las
encaminadas a resolver los trastornos de la perimenopausia
y la menopausia reciente (trastornos menstruales y síntomas subjetivos principalmente, aunque también prevención ósea, cardiovascular, neoplásica y del sobrepeso); por
otro lado, en los años tardíos del Climaterio, sin apartarnos
[ 48 ]
de las medidas preventivas, nuestro papel como referentes
sanitarios de la mujer deben dirigirse a la detección temprana de factores de riesgo o enfermedades que comprometan un saludable envejecimiento.
Las estrategias preventivo-terapéuticas de la menopausia
temprana van encaminadas fundamentalmente al alivio
de los síntomas subjetivos y de los trastornos menstruales. Las visitas que rutinariamente se establecen para el
diagnostico precoz del cáncer ginecológico y mamario
proporcionan una base excelente para la instrucción en
el abandono de hábitos no saludables (alcohol, tabaco)
y difusión de sanas costumbres (dieta, ejercicio físico).
Además, controles sencillos como la medida de la tensión arterial o la evaluación de la pérdida de masa ósea
nos pueden identificar a mujeres predispuestas a la enfermedad cardiovascular o a la osteoporosis. Tampoco
debe faltar una escala de evaluación de la calidad de vida
en el arsenal de métodos diagnósticos del ginecólogo,
pues aparte de descubrir el impacto de los síntomas subjetivos, nos permite reconocer a las mujeres con problemas psicológicos o con menoscabo de su sexualidad.
Cerca de la senilidad, el programa de atención a la mujer
tiene que pretender el diagnóstico precoz de los cánceres
ginecológicos y mamarios, la incontinencia urinaria y la
prevención de las enfermedades cardiovasculares y la osteoporosis, además de un mantenimiento de los hábitos
saludables. En la labor preventiva de este periodo quizá
no quepan las medidas generales usadas en la menopausia
temprana. El tratamiento hormonal, pilar fundamental
en el alivio de los síntomas subjetivos y en la prevención
ósea de la mujer sintomática, no tiene cabida si existe patología cardiovascular o neurológica concomitante, como
han dejado claro los resultados de los grandes ensayos
sobre cardioprevención. En este periodo, las medidas específicas para la prevención y tratamiento de la osteoporosis (SERMs, bisfosfonatos) o de la enfermedad
cardiovascular (estatinas, antihipertensivos) son preferibles a las medidas generales. En el mismo sentido, el ginecólogo es más que nunca la primera línea de contacto
con la mujer, y sus decisiones terapéuticas deben contar
con el apoyo de otros especialistas (internistas, endocrinólogos, reumatólogos o psicólogos) en Unidades preferiblemente multidisciplinarias.
Lecturas recomendadas
- Castelo-Branco C, de la Gándara JJ, Puigvert A. Sexualidad
Humana. Una aproximación integral. Editorial Médica Panamericana. Madrid 2005.
- Grupo de trabajo de menopausia y postmenopausia. Guía de
Práctica Clínica sobre la Menopausia y la Postmenopausia.
Centro Cochrane Iberoamericano, SEGO, AEEM y SEMFyC.
España 2004.
LA MENOPAUSIA: SU CLÍNICA Y TERAPÉUTICA
- Osteoporosis Postmenopáusica. Guía clínica de la AEEM.
Doctoractive SL. España 2006.
- Sánchez Borrego R. Perimenopausia. El Climaterio desde su
inicio. Madrid. M-581-2001.
http://www.bayerscheringpharma.es/ebbsc/cms/es/_galleries.
- International Menopause Society (IMS). Recomendaciones
actualizadas sobre la terapia hormonal en la posmenopausia.
Revision Febrero 2007.
http://www.imsociety.org/ims_recommendations.html
(Acceso Julio 2008).
- Speroff L, Fritz MA. Endocrinología Ginecológica Clínica y Esterilidad. 7ª Edición en ingles y 2ª Edición en español. Lippincott
Williams & Wilkins. Wolters Kluwer Health España, SA. 2006.
- National Center for Complementary and Alternative Medicine.
http://nccam.nih.gov/health/whatiscam/. (Acceso Julio 2008).
Websites
- WHO Scientific Group on the Assessment of Osteoporosis at
Primary Health Care Leel. Summary Meeting Report. Brussels, Belgium, 5-7 May 2004.
http://www.who.int/chp/topics/Osteoporosis.pdf
(Acceso Julio 2008).
- Asociación Española para el Estudio de la Menopausia
(AEEM).
www.aeem.es. (Acceso Julio 2008).
- Diatros. Salud de la Mujer. http://www.diatros.com/profesionales.asp?p=6. (Acceso Julio 2008).
- North American Menopause Society (NAMS). www.menopause.org. (Acceso Julio 2008).
[ 49 ]
Descargar