diaeio democrático de la maííma.

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LA UNION
DIAEIO DEMOCRÁTICO DE LA MAÍÍMA.
PUNTOS DE SOSCRICION.
PRECIOS RB SU8CRICI0N.
119
Madrid, nn mes
Provincias, un trimeste
Extranjero y Ultramar, un afto.
Anuncios á 10 céntimos de peseta la linea.
Comunicados á 60 céntimos de peseta la línea.
RUMORES DEL DÍA.
Cometeríamos notoria inexactitud ó desfiguraríamos á sabiendas la verdad, si dijésemos que las esperanzas, más perdidas
cada vez, de los constitucionales, ó el noiRbramiento del Sr. Bugallal, ó la posibilidad
de las Cortes, kabian sido ayer asuntos de
conversación general.
La verdad es que ni unos ni otros sucesos han logrado Ten<íer la indiferencia de la
pública opinión, y apenas si han conseguido producir impresión, tan superficial como
efímera, en el ánimo de los que con más interés y paso á paso siguen los acontecimientos de la política.
Es cierto que en los reducidísimos círculos de personas directamente interesadas en
estos cambios inexplicables y en estas crisis no explicadas, se forma casi siempre artificialmente una falsa opinión, bulliciosa,
pero vana, que se traduce después en noticia de última hora, comentarios epigramáticos, amenazas encubiertas, profecías misteriosas y demás chirimbolos con que se llenan
columnas y más columnas de algunos diarios mucho más ingeniosos y agudos que
razonables y discretos; pero el efecto producido no pasa de ahí, ni alcanza siquiera á
reanimar el abatido espíritu de huestes poco
numerosas y casi complelaínente indisciplinadas y divididas.
La política personalísima del Sr. Cánovas del Castillo, funesta, funestísima al país
por muchos conceptos; funesta, asimismo,
a ios intereses mismos que él se propone
servir, como demuestran ya los hechos, y
como demostrarán los resultados más adelante, ha sido hábil y no sería justo desconocerlo, en ese único punto; ha conseguido
desautorizar á los constitucionales y desbaratarlos del todo.
Ojalá que el talento y la habilidad demostrada para realizar tan insignificante
propósito se hubiera empleado en acometer
y llevar á cabo mejoras indispensables en la
administración, hoy en peor estado que
nunca.
Y que ayer no se hablase de estos episodios insignificantes de la política menuda, se explica bien: ayer se nablaba, sobre
lodo, del fallecimiento del ilustre Espartero, héroe casi legendario de otra generación,
que por excepción, para él gloriosa, vivió
ya en la jiosteridad.
La noticia de la muerte del príncipe de
Vergara, era ayer tarde el asunto de que
más se hablaba en el salón de conferencias.
Era general la creencia de que el nombre del ñustre duque de la Victoria será inscrito en el medallón aye hay en blanco en
el salen de sesiones del Congreso, al lado
izquierdo de la presidencia.
Juzgábase probable que en el Conejo de
hoy quedará acordado que se verifiquen exeauias á xepensas del Estado por el eterno
aescanso del duque de la Victoria.
Aparte de este triste, bien que previsto
acontecimiento, que preocupaba muy justamente todos los ánimos, algo se habló también de la paz—ó armisticio por lo menos—
ajustada entre los Sres. Romero Robledo y
Bugallal, que permanecieron ayer encerrados en el despacho del primero durante muchas horas, y cuya despedida fué, al parecer, cordial y afectuosa.
También se habló, y esto si existe puede
en efectq, tener alguna gravedad relativa, de
cierta tirantez de relaciones entre el gobierno español y el nuncio apostólico: personas
que suelen estar bien enteradas afirman que
el señor ministro de Estado no ocultaba su
descontento por no sabemos qué obstáculos
que la actitud del nuncio, hechura del cardenal Simeoni, oponía en determinadas
cuestiones. No respondemos de la exactitud
de la noticia; pero es forzoso confesar que
tiene carácter de verosimilitud; esto probaria una vez más lo que en tantas ocasiones
hemos dicho, las complacencias del gobierno con el ultramontanismo serán funestas
para el mismo gobierno: sus concesiones
constantes, sus deferencias, sus debilidades,
1 peseta.
5 »
12 pesos.
Jueves 9 de Enero de 1879
lejos de grangearse amigos, formarán y darán fuerza á enemigos encarnizados, á quie-nes nada satisface y que lo anhelan y lo
pretenden todo.
Entre tanto, los constitucionales que se
obstinan en negar la división, manifestada
en sus filas de un modo evidente; que se
obstinan en asegurar que del 10 al 15 de
Febrero se verificará indefectiblemente una
crisis, de farsa ó de veras (textual), andan
desconcertados con las noticias que reciben
de Andalucía y que no son favorables á ciertas tendencias del partido, y sacando fuerzas de flaqueza tratan de alarmar al Sr. Cánovas, diciéndole que no se fíe mucho de
cierta clase de apoyos, que sotí^ para él lo
que los anabaptistas para el «Profeta», en, la
conocida ópera de Meyerbeer, que le seguían
por todas partes armados de puñales, y decididos á usar de ellos en el momento en
que el protagonista quisiera echárselas de
independiente.
Todo es en vano: el partido constitucional está llamado á desaparecer en plazo breve; sus masas, casi diseminadas ya , se agregarán, según sus afinidades, á otros partidos que abserberán por completo al que ya
no tienen razón de ser, ni más causa de existencia que la obstinación de contadas personali<lades que se resisten á perder su significación y su importancia, y de las cuales
podríamos decir como el poeta:
En la Administración: Fomento, 6 y 8, bajo, Madrid, y en
las principales librerías de España.—Las suscriciones que
no se pagaa directamente á la Administración y para cuya
cobranza hayan de hacerse giros ó servirse de corresponsales
ó comisionados, tientn vn SO par lOO de aumento—1.a
cerrespondencia política y literaria, al iirector.—La administrativa al administrador O . J u a n . O a a l l k e r t o
AiiO I
Feraanidez.
natural y justo, enviando los planos y presupuesto
tal y como sencillamente son, se haga ó esté tratan,do de presentar «tros planos y otro presupuesto, según parece poder entenderse por un suelto de la
noticiera «Correspondencia».
y para venir, por último, á hacerse el proyecto
de Necrópolis de tal modo, á té que pudo haber sido
perfectamente inútil y ocioso el concurso verificado,
y que habiéndose prescindido de él, desde luego se
habiera podido, por lo menos, ahorrar mucho tiempo, evitándose compromisos y quebraderos de cabeza.
Hágase, hágase mucha luz en el asunto, para que
todos podaiBos ver en él bien claro, sabiendo de fijo
k qué poder atenernas, y según fuere ello sonari.
UN Cumióse.
«El Imparcial» emboca Is trompa épica y entona
un himno en honer á las prendas y servicios del señor Bugallal (minislro.)
Si somos muy cumplidos todos los demócratas.
«La Época» copia varios datos de la situación
próspera que ha logrado la Universidad en Francia.
Pero el colega se apresura á decir que no debemos consagrarnos en mejorar la enseñanza superior.
«Antes, añade, está la elemental.» Convenido,
pero aparte de si se podría ó no mejorarlo todoá un
tiempo, que es muy discutible, ¿no se podría bacer
algo en bien de las Universidades sin que costara
dinero?
Muchos de los datos que copia «La Epoc*» se refieren á garantías que goza el profesorado, el aprecio en que se tiene sus trabajos, y todo esto puede
IMPRESIONES P O L Í T I C A S .
conseguirse sin gravar el presupuesto; pero [no sin
El general Espartero, el caudillo de la libertad, prescindir de ministros ineptos ajenos á la cieacia
de mayor y más universal popularidad que en nues- y al espíritu de cultura que es necesario para emtra generación se ha conocido en España, principe prender en este ramo de la gobernación del Estado
de Vergara, duque de la Victoria y conde de Lucha- refo rmas sabías y viables.
¿Postaría tanto dinero que el Sr. Cánovas, que al
na y de Morella, murió ayer á las siete de la mafin sabe lo que es la ciencia, impidiese al Sr. Toreno<
ñana. Contaba más de ochenta y cinco años.
Fué regente del reino y cap;tan general de los cometer tantos desaguisados, inútiles para la fuerza
ejércitos nacionates, glorioso caudillo de ellos en la del ministerio y perjudiciales para la enseñanza?
La situación presente no puede hablar de la enguerra eivil de los siete años y constante defensor
señanza públipa sin sonrojo, mientras conserve, á
de las libertades poiíticais del país.
pesar de la opinión general que es contraria, un
Veterano ilustre de las armas españolas y político tan consecuente como leal, el general Espartero ministro de Fomento come el conde de Toreno, ¡qUé
llegó á ser el ídolo del pueblo y del ejército, por el no puede ó no quiere comprender la trascendencia
¡Arroyo en que ba de parar
gran prestigio de su nombre, el brío de su coraaon de las cuestiones que resuelve, guiado acaso por extraño prestigio, enemigo hasta de la civilización del
tanto anhelar y subir!
y la nobleza de su alma.
tú por ser Guadalquivir
Su valor, su energía y su pericia le valieron lau- siglo.
No nos bable «La Época» de las Dniversidades
reles, títulos, condecoraeiones (casi todas las de
Guadalquivir por ser mar.
extranjeras, porque esos relatos son en sus columEuropa.)
A. S'. P.
Su integridad, su honradez y su prudencia le nas otros tantos sarcasmos.
iSERA O NO SERA LA NECRÓPOLIS?
grangearon la estimación y respeto de sus contemSegún «La Época,» el que no paga la renta de la
poráneos.
tierra no trabaja la tierra.
Esta dudia viene asajtando el ánimo desde qne el
Y lleno de gloria y de consideración pública, de
Esta extraña teoría de la renta, con que de fijo
actual municipio, en un momento de feliz inspira- amigos y adversarios, dentro y fuera de España,
ción, decidiera cen plausible acuerdo acometer la desciende al sepulcro entre las lágrimas de sus deu- no sumaron Ricardo ni Carey, lo resuelve todo: ya
empresa, de que.se estableciesen dos grandes necró- dos, el sentinienlo profundo y uniforme de todos 00 hay cuestión social por lo que respecta á la
tierra.
polis; porque aun cuando es» voluntad fuera lo roas los españoles y el luto de la patria.
firme y decidida que se quisiera suponer, eran
Queda demostrado, que el dia que ios pobres coDescanse en paz.
para considerar con cierto sobresalto y temor los
lonos no tengan á quien pagar la renta de las tierobstáculos que, á una reforma tan importante y de
ras, de tristeza se echan en el surco y ya no siemSe nos ha dicho que por el Congre^ se ha netan vital interés para la población de Madrid, se gado la autorización pedida por un juzgado de esta bran, ni recogen.
opondrian por los que, obrando solamente á impul¿Para qué? ¿Para comerse ellos la ganancia?
cérte para procesará un señor diputado de la masos de un c i e ^ fanatismo, ya que no por otros mó- yoría. ¿Podrías decirnos los periódicos ministeriales
No valdría la pena.
viles más estrechos y mezquinos, se habían de en- las razones de esa negativa?
Pues esto dice «La Época,» que es un periódico'
contrar siempre dispuestos á desplegar todas sus
serio, que escribe de hacienda y de economía con
fuerzas y su infltiiencia, que son grandes, con el obPor carta que recibimos de una persona respeta- toda la énfasis propia de su categoría y del gabán
jeto de que cuanto toca y atañe á un servicio pábli* ble, que reside en el litoral de Valencia, podemos de píeles del conde de Coello.
co que tales caracteres reviste continuase en el
asegurar que el g»bicrnoba desatendido las reclamismo lajnentable ser y estado en que se viene enmaciones de la prensa valenciana sobre el gran
Aunque en realidad nuestra polémica con «La Fé»
contrando de hace ya mucho tiempo con grave ries- desarrollo que ha tomado la elefantiasis ó lepra en está agotada, merece contestación el último suelto
go de contingencias peligrosas.
toda la costa de Levante.
que nos dedica el colega, porque de no explicarnos,
Que tales temores eran fundados, lo prueba lo
En 4 87Í apareció dicha enfermedad, y su propa» podría resultar mala inteligencia en lo porvenir;
que ha venido sucediendo, y está pasando d^sde que gacion fué tan creciente, quci dos años después se que no ha de ser ésta la última vez que discutamos
se verificó eJ concurso que había sido preparado contaban por docenas los leprosos en algunos dis- con quien ha demostrado tanta cortesanía, como
para el proyecto de la primera de las dos necrópotritos judiciales; hoy, nos dicen, pasan de cientos, y dice «La Época.»
lis, la del Este, el cual concurso, después de mil pe- tal es la indiferencia de las autoridades, qiie los enAnte todo, reconozca «La Fé» que su cita de
ripecias que serian dignas de contar, pudo por fin fermos se ven por calles y caminos sin medi» algu- Rousseau era incidental en la cuestión; en nada secelebrarse, y del cual resultó un proyecto aproba- no de curación. ¥ mientras el cuerpo de sanidad no refería á lo que habíamos dicho, y mal pedia con*
do, pero sin que basta después de pasado mucho recibe órdenes de emplearse en esa tarea humanita- tradecirlo; iba más bien contra los ateos, que 1«
tiempo se hubiera dado á conocer públicamente el ria y de higiene pública, un médico inglés, Mr. Je- son para pecar, y nosotros, aunque pecadores, ni
dictamen del jurado en que se «poyaba la justicia lly, h a recibido encargo de su golaierno para comba- somos ateos, ni lo que somos, lo somos por lo que
del fallo recaído, y yéndose desde entonces y des- tir el mal.
pecamos. No hay, pues, ni mal paso ni nada de eso.
pués tan de.spacio en ei asunto, y de una manera
Pero le «|ue más importa es que sepa «La Fé»
Comprendemos que las altas preocupaciones acatan irregular, que es ya para llamar'la atención so- démicas y artilleras de D. Antonio, no le dejarán que ni Voltairé, ni Rousseau, ni D. Alembcrt, ni
bre ello.
tiempo para pensar en feas pequeneces cooio la ele- Pl y Margall, ni Krausse, ni ninguno de esos oíros
Por todo, pues, se va haciendo necesario saber á faoitiasis de Levante; pero ¿qué hace e* tanto la di- respetables señores que cita, imponen á LA UNION
qué atenerse sobre le que está pasando en asunto rección de Sanidad?... Bueno sería cegar esa fuente ideas; que LA UNIÓN, á Dios gracias, sabe pensar
de tal naturaleza; porque la verdad es que, al pare- de fro»peridad que mana tan copiosamente allá por por sí, y esté seguro el colega de que el Sr. Pí no sé
cer, cada dia se le encuentra más enmarañado, y es el litoral valenciano.
enfadaría aunque pensáramos de Proudhon muchas
para sospechar, como es de temer, que se están
cosas malas que en realidad no pensamos. Compren*
oponiendo obstáculos invencibles á la ejecución del
«El Siglo» publica un articulo titulado cLa con- demos que á «La Fé» no le cueste trabajo entender
proyecto que acaso puedan consistir algunos en las quista del poder en los comicios», en el cual dice esta independencia-del pensamiento que se usa e n mismas condiciones del proyecta aprobado, pues que no se puede hablar de ese asunto, sin que una tre nosotros; pero es necesario que nos vaya conotiene que hacerse por ellas completamente irrealiza- sonrisa de incredulidad asome á los labios de todos. ciendo.
ble, como algo de esto tenemos entendido á persona
El colega afirma que el gobierno actual ha id»
competente que vio y examinó, juzgando con im- tan allá en la presión sobre el cuerpo electoral, que
De un diario católico:
parcial y desapasionado criterio, todos los proyec- la lucha se ha hecho imposible; y que con la máqui«A noventa y ocho mil cuatrocientos treinta reales asciende el valor de las limosnas hechas á los
tos que se presentaron en el citado concurso.
na del Sr. Cánovas hombres desconocidos derrota- pobres
de Sevilla por el arzobispo de la misma, desY sobre este último particular, debemos hacer rán á los más ilustres jefes de partido.
de que tomó posesión de aquella diócesis.»
observar que no paede por menos de extrañarse el
Estamos conformes con el colega; pero se nos
Suponemos que en los sábados clericales no se
que no se acaben de enviar por el municipio al go- ocurre que se acuerda tarde de lamentar el mal, y consignará este hecho.»
bierno de provincia todos aquellos datos tan impor- que no es candidatura convenida con el gobierno por
En LA UNION se consigna; ya lo ve el colega.
tantes y principales que faltaban en el expediente de ciertas oposiciones, el camino de remediar un vicio
Y de paso consignaremos también un consejo
la Necrópolis; siendo de esperar que no se tarde ya
que corroe las entrsñas-del régimen representativo que no debiera haber olvidado el señor arzobispo
mucho más en remitirlos, á no ser que en vez de y es causa principal de todas las revoluciones.
de Sevilla: «Que tu matio izquierda ignore las limoshacerlo pronto, y desde luego, como parecía lo más
nas que hagas con tu i.nano derecha.»
LA ÜNION
En Londres se ha recibido el sig»iente telegrama:
«La amargura continúa en Cabul. Yakoub-Khan
va á retirarse á Herat.»
Dice el «Tageblatt» í e Berlín d«l 1:
cSe nos asegura de nuevo que el emperador ha
Dice «El Mundo Político:»
;
recibido del Papa una carta de felicitación, con mo«LA UIJIOTÍ, que para tocar ciertas teclas n» tiene
tivo de su vuelta á la vida oieial.
riyal, traza an horrible cuadro de abusos, coaccioDícese que esta carta llegó aqui algunos dias desnes, robos, suicidios, ilegalidades y otros espectácuPersona que nos merece crédito, nos asegura pués de haber desmentido la noticia el «Monitor del
los de esta índole, para venir á parar á la siguiente
peregrina conclusión: «Pero lo que nos parece no que, por encargo de corresponsales suyos, compró' imperio».
Aún DO se sabe si el emperador contestará á la
menos cierto, es la coincidencia que todo lo expues- algunos décimos de lotería en la administración de
felicitación precitada; pero se asegura que en breve
to ofrece ton e»e derbordamiento religioso que acu
Carabanchel Bajo, y que habiendo salido premiados verá la luz el texto de la carta pontificia.
sa la presencia de los jesuítas en muchos puntos »
dos décimos, se presentó á cobrarlos, y le indicaron
tropas inglesas que operan en el AfgbaPor ahí, caro colega, por ahí, que no hay pe- que el señor administrador residía en Madrid, y en nistan,Las
se bailan actualmente á muy corta distancia
ligro.»
deCandahar, y la columna del general Roberts ha
Está en un error el diario moderado; precisa- Madrid pagaba.
llegado ya á la vista de los destacamentos enemigos.
Añade
la
misma
persona
que
aun
aquí
no
le
ha
Jiícoub Khan, como decimos en otro lugar, ha huido
mente por ahí es por donde se corre más peligro de
tropezar con el fiscal, y buena prueba de ello tene- sido posible ver al señor administrador, en dos ve- hacia Herat.
ces que lo ha intentado.
Después de haberse hecho todo género de comos en nuestra propia casa.
mentarios sobre el deseo de este príncipe de tratar
Conveniente
sería
que
donde
se
cobra
se
pagar»,
y
íiEl Mundo Político» cree que, señalando abusos
coa los ingleses, deseo que sólo se habia manifestaé ilegalidades de que no se puede culpar á los jesuí- sobre iodo, sería más conveniente y más digno que do por los dichos de algunos desertores, los periósuprimiéramos
en
definitiva
el
juego
de
la
lotería,
dicos ingleses están conformes en asegurar que debe
tas, hace una completa defensa de la compañía fundada por San Ignacio de Loyola, y eso, dispénsenos que tanto nos rebaja á la consideración de las gen- renunciarse á toda esperanza de arreglo.
El <.Spectator» afirma que Jacoub-Khan no se ha
el colega, es una inocentada, en que no debia incur- tes laboriosas y cultas.
sometido ni ha propuesto la sumisión, y que, por el
rir un diario tan ilustrado como «El Mundo Polícontrario, se ocupaba en organizar su ejército para
Parece que se va á dictar una real orden, en ar- resistir á los ingleses.
tico.»
periódicos franceses se ocupan frecuenteValiéndose del mismo argumento que el colega monía con lo que previene la nueva ley de impren- mente Los
en relatar los abusos cometidos por los proemplea para defender á los jesuítas, podrían pre- ta, dando facultades á los gobernadores para que fesores de las escuelas católicas.
guntar mañana los periódicos ministeriales: ¿Tiene examinen en prueba y autoricen ó no la publicación
Escriben de Avignon al oPetitLyonnais» que se
el Sr. Canoras la culpa de que haya tempestades en de grabados y caricaturas que hayan de aparecer en han formulado serias quejas, ante la policía, contra
el hermano Gonterau, insiructor en la escuela conla costa Cantábrica? ¿Se puede acusar al gobierno los periódicos.
gresanista de Montfavet.
¿Previa
censura
tenemos?
español de los desórdenes de Rusia? ¿Quién achacaVarios de sus discípulos tuvieron que sufrir todo
¡Pobre Constitución, que mal te tratan los mis- género de brutalidadas de parte del clérigo, y uno
rá a! partido de la conciliación el mal estado de
mos
que
te
hicieron!
de ellos fué golpeado en la cara y en los dedos basta
Turquía? Y después de estas preguntas, y aceptando
el punto de verse ensangrentado. Otro tiene en la
la peregrina lógica de «El Mundo Político», no tencara una gran cicatriz, producida por un garrotazo,
Dice un diario ministerial:
dríamos más remedio que declarar que es inmejoray quien más, quien menos, todos, á excepción de
Las
vivas
gestiones
practicadas
por
los
senadoble el gobierno presidido por el Sr. Cánovas del
los preferidos, sufren los excesos de salvajismo del
res y diputados de la provincia de Salamanca, en
piadoso hermano.
C»siilio.
pro de los tres reos condenados á pena capital por
La autoridad instruye diligencias para juzgar al
Anlójasenos que el deseo de reforzar sus mer- el juzgado de Béjar, no han producido el resultado á
delincuente.
Hi.'i'l.is huestes con los descontentos y desesperanza- que aspiraban y que el gobierno se hubiera comEn el Brasil ¡a apertura délas sesiones legisdos del ultraraontanísmo, ha llevado esta vez dema- placido en secundar, si las circunstancias agravan- lativas, verificada e( 15 de Diciembre, dio ocasión al
tes del hecho no lo hicieran compietamente impo- emperador para pedir que se modificase la Constitusiado lejos al colega histórico.
sible.
ción, sustituyendo el sufragio limitado, por el sufraEl cadalso, pues, se levantará una vez más; y gio universal. El sobernado declaró también que el
Según dice Un colega, en cierto pueblo, cuyo tres nuevas ejecuciones señalarám la fúnebre entra- estado poco lisonjero de la Hacienda, por consecuencia de la situación de las provincias del Norte, necenombre oculta, se ha celebrado la entrada del señor da del año de 1879: de triste memoria.
sitaba el voto de nuevos impuestos, á fin de restaBugalUl en el ministerie de Graeia y Justicia dispablecer el equilibrio de los presupuestos y colocar al
rando bombas cargadas cen dinamita.
país en situación de poder cumplir sus compromjsos
CORREO
EXTRANJERO.
Con este motivo, añade el diario en cuestión lo
financieros.
Una ciudad rusa, Babrujisk, ha sido teatro de
siguiente:
Dicen de Roma que la policía de Bolonia, por or«¿Qué augurio será éste para el Sr. Bugallal?
den de la autoridad judicial, ha procedido á practi- una escena de violencia producida por el fanatismo
Si su entrada en el ministerio se celebra con car reconocimientos en cuatro imprentas de aquella cristiano, y de la cual fueron víctimas los israelitas.
El «Tewish World» dice que hallándose éstos en
bombas d« dinamita, ¿con qué se celebrará su sa- ciudad para saber si los manifiestos subversivos han
sido impresos en alguno de dichos estableci- la sinagoga, el populacho se precipitó dentro del
lida?
edificio, y acometió á los fieles: acudió la tropa para
Todo hace creer que se prepara unfintrágico.» mientos.
contener á los perturbadores, pero pronto hizo cauEstas
pesquisas
que
se
relacionan
con
el
proceso
En efecto: todo.
que se instruye contra los internacionalistas dete- sa común con ellos. Entonces les israelitas comenzanidos en Imola y otros puntos, han resultado in- ron á defenderse, y la lucha duró algunas horas, reLeemos en el colega:
sultando de una y otra parte 12'muertos y gran nú«Los triunfos de los republicanos franceses acu- fructuosas.
mero de heridos.
El «Times» de Londres comentando el triunfo
san una apatía en los oonservadores de aquel país.»
Dice el «Diritto» que con motivo de las pasaAdvertimos á nuestros lectores que este suelto se de los republicanos en las elecciones recientemente das Pascuas, el rey de Italia dirigió al Sr. Cairoli
verificadas en Francia, dice:
una expresiva carta de felícitacioa.
ha escrito para que le lean los moderados históri«La victoria de los republicanos es completa. De
cos, que son los únicos que pueden leer esas cosas hoy más, el partido reaccionario no podrá crear dificultades entre el Senado y la Cámara.
sin reírse.
MOVIMIENTO C I E N T Í F I C O .
Es probable que se dé á la Constitución una forma
mucho
más
republicana
y
que
los
funcionarios
INSTITUCIÓN LIBRE.
«La Integridad de la Patria» á LA UNION:
de la República sean ahora verdaderos republi(.La Integridad de la Patria» ni ofrece ni escati- canos.
Conferencia del Sr. Azcárate.—Historia del derecha
ma nada.
El «Daily News» cree, á su vez, que la mayoría
de propiedad en Roma.
Dice lo que dicta la razón y la conveniencia, republicana hará uso de la victoria con moderación.
Nuestro distinguido y buen amigo el Sr. Azcárate
porque cree que sólo dentro de la ley es donde r e Según el «Standard,» el resultado de las eleccioside la verdadera libertad.»
nes demuestra que Francia no desea cambiar la for- se ocupó ayer en el examen del origen del derecho
de propiedad en Roma, reservándose estudiar el
Eso segu» y conforme sea la ley.
ma actual de su gobierno.
El «Daily Tclegraph» espera que la mayoría será desarrollo de este mismo derecho en su inmediata
Nosotros decíamos que con la nuera ley de imprenta se lia coartado por completo la libertad del conservadora y que Mr. Gambetta se pondrá á la conferencia.
cabeza de los conservadores.
En sentir del Sr. Azcárate se ha formado equivoescritor. ¿A que no prueba «La Integridad de la PaHé aquí la opinión de los órganos más importancada
idea del derecho de propiedad en Roma, por
tria» lo contrario?
tes de la prensa inglesa, acerca del importante suPues eso, y nada más que eso, era lo que nos ceso que acaba de realizarse en la vecina República.» haberse popularizado de un modo exclusivo la docDicen de San Petersburgo:
trina de los escritores del Renacimiento, acerca del
proponíamos demostrar.
«Por virtud de la agitación política que se mani- carácter d é l a s instituciones jurídicas rsmanas. Se
fiesta de dia en dia con caracteres alarmantes, él
De «El Imparcial:»
gobierne ha resuello aumentar hasta 1.20& el núme- ha entendido hasta aqui, con manifiesto error, hoy
evidente, que el derecho imperial ó jastinianeo era
«Lo extraordinario es que el Sr, Bugallal sea mi- ro de agentes de policía.»
Las frases acaso no serán las mismas del original pero el pensamiento tenemos 1* seguridad d»
que sí es el mismo.
A buena hora, habrá éiclamad» el Sr. Bugallal
para su toga, al leer el pírrafo copiado; ya podia
haber dicho eso que ahora dice «El Imparcial»
cuando yo estaba todavía en estado de merecer,
nistro^esde ayer; lo extraordinario es que el señor
Bugalla] no sea ministro desde 1874.»
tarme ojo. Llegó la ocasión, pensé, y encomendándome al invicto Jua» Palomo, corrí con el mayor
eoraje y ardimiento sobre aquellos canallas. Mas
¡ay! que entre nosotros debían existir las mismas rePON MANUEL FERNANDEZ T GONZÁLEZ ( 1 ) .
laciones que entre los antiguos aragoneses y su moNo sé cómo arreglarme para decir algo bueno del narca: cada uno de ellos valia tanto como yó, y
Sr Fernandez y González. Mucho temo no llegará juntos mucho más que yo.
Me llevaron á casa y me pusieron sobre la frente
decirlo. Por taás que lo intento, no consigo desechar
de mí cierto rencor y mala voluntad hacia su perso- algunos paños empapados en árnica.
na ó personalidad, que es lo más de moda, y como
Jamás se lo perdonaré al Sr. Fernandez y Gonsoy tan impresionable y tengo tan poco peso (einco zález.
arrobas escasas), lo más probable es que le suelte
Fundada, pues, mi crítica en motivos tan pequealguna pulla de mal género, impropia por entero de ños y haladles, es preciso convenir en que no tenmis autecedeates y de mis años.
drán fuerza de ninguna clase cuantas censuras diriPero, Señor, ¡quién me habrá metido á mí á crí- ja al Sr. Fernandez y González.
tico!
.
Convengamos en ello y meditemos un rato sobre
«¡Fernandez, Fernandez; vuélveme mi tiempo!» la pequenez y miseria de los hombres que por unoi
No sólo de esta abundosa fuente mana mi rencor. mojicones más ó ménés llegan hasta rebajar las gloEl Sr. Fernandez, en sus narraciones fantásticas, rias de un esclarecido novelista.
lances maravillosos y combates descomunales, ha
embargo, aunque no otra cosa, espero que se
influido de un msdo muy pernicioso en mi carácter. me Sin
reconozca
valor para arrostrar la impopuHace ya bastantes años, et-a yo lo que se llama una laridad. El Sr. cierto
Fernandez
goza de gran crédito entre
laalva, incapaz de romper un plato adrede.
clases más .virtuosas de la nación. Conozco alguMas hete aquí, que leo los «Siete niños de Eci-, las
nas amas de huéspedes que en gracia de sus intere
ja » donde se describe á lo vivo de qué modo siete santesiiovelas
capaces de no pedirle el dinevalientes derrotan y ponen en vergonzosa fuga, en ro hasta fin de serian
mes. Y yo, escritor ventajosamente
cuantas batallas libran, á siete mil carabineros; y conocido en España,
Francia, Inglaterra, Rusia, los
hubieran derrotado en la misma forma á siete millo- Países Bajos y Carabanchel
de abajo, no vacilo en
nes dada su infinita bravura. Esta misma bravura depositar
en el pedestal de la estatua de la Verdad
me contagió de tal suerte, que llegué á suponerme mis coronas
y mis lauros.
dotado de una fuerza incontrastable y sobrenatural,
[Hermosa
figura y ejemplo perdurable de h e Y empecé á «nsayar mis fuerzas y arrestos, descargando terribles püietazos sobre las paertas de la roísmo!
El Sr. Fernandez y González no siempre escribió
vecindad. A los pocos dias de verificar estos ensayos era conocido entre los granujas del pueblo coa malas novelas Hubo un tiempo en que las escribió
el pintoresco mote de Brazo de hierro. Y aconteció, buenas. Esto debia decirlo al final del artículo, bien
que un dia oí sonar á mis espaldas el famoso apodo lo comprendo, para que la última impresión fuese
acompañado de cierta risa que á mí m« pareció por dulce, pero como el Sr. Fernandez y González escrimuchos conceptos irrespetuosa. Me vuelvo y veo á bió las novelas buenas antes que las malas parece
tres pilluelos muy risueños que se estaban si» qui- natural que me atenga á su cronología. ¡Especial
cronología la del Sr. Fernandez! Todo en el Cosmos
jrogresa, todo se perfecciona por virtud de la ley de
(1) Del libro que acaba de ver la luz con el título
a evolución, pasando de lo homogéneo á lo heterode «Los novelistas españoks.»
LOS NOVELISTAS ESPAÑOLES.
Í
géneo (2). Y no obstante, el Sr. Fernandez y González rompe de frente con la ley de la evolución, y
después de escribir novelas muy heterogéneas dá á
luz las homogéneas. «El Condestable D. Alvaro de
Luna,» «Meu Rodríguez de Sanabría,» í'Martin Gil,»
«El cocinero de Su Majestad» y «Los Monfíes,» son
novelas históricas en que á más de observarse con
algún cuidado los requisitos del género, reVela el
autor cualidades excepcionales para brillar en él.
No resucita per medio de un estudio atento y minucioso el mundo de la Edad Media como Walter Scott,
sus costumbres, sus trajes, su fisonomía exterior,
mas quizá debid» á una portentosa imaginación consiga penetrar más adentro que el inmortal creador
de la novela histórica, en sus sentimientos, en sus
acciones y su discurso; en el mundo del espíritu.
No maneja tan bien el guardaropa feudal, ni el
mobiliario de una sala gótica, ni es « p a z de disponer un torneo con tanta propiedad; pero nuestros
abuelos'no aparecen con ese tinte suave y melancólico que inmerecidamente les concede el autor de
Ivanhoe, sino con el lenguaje rudo, la sensualidad
desenfrenada y la fereeidad bestial que les conviene. Los acentos sencillos y ásperos que resuenan en
los tiempos medios parecen vibrar puros y frescos
todavía en la briosa fantasía de Fernandez y González. Penetra por la coraza damasquina y la recia cota de malla, y sorprende los sentimientos de aquellos eoraz»nes tan rudos é independientes. Es más
realista de la Edad Media que su maestro Walter
Scott.
Aún pudiera serlo más, no lo dudo, rebajando
un noventa por ciento de aventuras; mas, como después de todo, ninguno de nosotros ha vivido en la
Edad Media, la narración de las maravillas acaecidas
en esta Edad no nos pueden irritar tanto como la de
aquíéllas que suceden en la presente, donde no sucede ninguna.
No tengo inconveniente, pues, en admitir que
los siglos medios son poétic»s, y que en ellos se verificaron todos esos lances portentosos que los no(2) Véase Herbert Spencer First principies.
todo el derecho, olvidando las etapas y fases que
debían racionalmente suponerse como exístenles,
aunque de hecho no nos fueran conocidas, aun a n tes de la promulgación de las leyes romanas escritas, que reconocemos como más antiguas, entre la
que han llegado á noticia nuestra, en razón á observarse en éstas elementos de derecho preexistentes á ellas.
El origen del derecho romano de propiedad se
debe principalmente á la idea predominante en el
pueblo rey, durante su primera edad. La ciudad es
todo, el indÍTÍduo nada representa. El derecho de
la ciudad es el primero que en la propiedad romana
se ofrece. La religión sanciona este derecho, derecho cuya primera forma de ejercicio s-e manifiesta
claramente en esta frase latina: manu capere. Cicerón, que vivia en los últimos dias del purblo rey,
desconoce esto y atribuye al derecho de propiedad
un origen enteramente análogo al que en sus tiempos autorizaba la adquisición de aquella Nunca díd
á los patricios el agtrpublicus á uso precario, es decir,
se les concede, en nombre de la ciurfad, el cultivo
del campo por mera tolerancia y pagando una r e tribución, á cambio de este servicio, muchas veces
ilusoria, pero teniendo siempre l.i ciudad el derecho
absoluto de reivindicar esta propiedad, derecho que
ejercita Servio Tulio en beneficio de los plebeyos
después dando á éstos tierras con dominio exclusivo y absoluto.
Habia y hubo siempre en la propiedad romana
una intervención religiosa, y la propiedad no cambiaba de dueño sin la intervención de los sacerdotes
y la de algunos ciudadanos, en reprp,>:eBlacion del
derecho de la ciudad. El dios Termine guardaba las
heredades, y una sanción penal riguro.-^a castigaba
en quien atentaba á ellas, el dehfo de ofensa al dios,
á la ciudad y al propietario. Exigíase, también, que el
que adquíria, el que vendía y el objeto mismo de la
compraventa, si era inmueble, fuesen romanos. De
aquí la antinomia, que se esubleció, andando el
tiempo, entre el derecho de propiedad romano y el
extranjero, que se trató de subsanar, en parte, por
medio de las ficciones jurídicas á que eran tan aficionados los romanos.
El origen, pues, del derecho de propiedad es colectivo en Roma, como en casi todos los pueblos: le
es original y exclusivo el modo de ejercitarse.
Estudiar cómo desde este pUnto el derecho de
propiedad llega á concretarse y á Concluirse por ser
casi totalmente individual, como al principio y al
fin de la historia de este dereoho aparecen dos términos antitéticos, será el objeto de ¡as inmediatas
conferencias del Sr. Azcárate, de que oportunamente daremos cuenta á «uestros lectores.
TELEGEAMAS.
PARÍS 7 —Nada puede asegurarse todavía acerca
de la persona que será elegida presidente del Senado.
^
Convertida en mayoría la anterior minoría de
este cuerpo, la candidatura del Sr. Audifret Pasquier, jefe de la fracción orleanista, que ocupaba el
sillón presidencial en Ja anterior legislatura puede
considerarse sin éxito algupo.
'
Tampoco es probable Ja candidatura del Sr Julio
Simón.
Hoy se ha hablado para dicho cargo de los señobabl^f^*"' ^
'
' ' ' " ^ " ^ ' ' ^ '"''*^« " " " ^ ?••«•
Las opiniones están divididas acerca de la cuesr o í e ' l ^ r e t%^''''
« - - ^ ' - - - - el S
-
BERLÍN 7,—El embajador de Francia en esta
corte, saldrá para Paris á fines de esta semana.
PARÍS 7 —El Senado se compondrá en la forma
siguiente, según la estadística más aproximada:
vehstas nos cuentan, y otros muchos más que n o
nos cuentan. Mas deseo hacer constar que, aunque
poéticos, eran unos siglos bárbaros, y que en punto
á urbanidad y buena crianza, pese á V a l t e r S c o t t ?
su escuela, el nuestro les saca mucha ventaja P o í
un precioso manuscrito descubierto recientemente
en a bibhoteca de un convento del Norte de España
he llegado á averiguar que én el siglo xiii no era
conocido el «dispense Vd.»
A pesar de esto no falta quien apellida á nuestro
siglo torpe y escandaloso, y se siente muy deseraciado por haber nacido en él en vez de florecer en
a época del feudalismo. Hay que convenir en que
la Providencia ha estado muy dura con los que así
discurren poniéndoles sombrero de copa en l a gar de casco; pero una vez que no ha querido darl'.ltZT'"'
r '^'5' «>*« remedio qu« resignarse y
esperar de mala manera, en cualquier oficina, á qUe
este siglo se hunda en los abismos del tiempo Animo p«es, que ya falta poco; veintidós años escasos.
Quede sentado que el Sr. Fernandez y González
manifestó en otro tiempo, muy lejano por desgracia, disposiciones felicísimas para Ja novela histórica. Pero no hay que atribuirié tampoco con afán
hiperbóhco aptitudes que no ha tenido jamás Si tas
mostró nada comunes para el cultivo de este eéoere
nunca d.ó la más leve señal de poseerlas Darflano^
vela de costumbres, social, reali ta ó como quier¡
denominarse El género histórico es de todos los ro? / . ? . ! , ? ^' quemas semejanzas v afinidades guarda con el poema y Fernandez y González es mejor
poeta que novelista
»"oj«i
Tal vez dependerá de que el poeta se constituye
y caracteriza por la fantasía, vinieudo á se? el en^
In f ñ S l l * * ' ^ ' ^ " l " ' "'''?''' '"^^ ""« auxiliares de
su nspiracion mientras el novelista necesita por
partes iguales de una inteligencia superior y de una,
imaginación pintoresca. El talento de Fernaádez y
González guarda, á mi juicio, más parentesco con el
ti R I ? 1"U "^i* e' i" ° ' " S " " novelista de l o s
que figuran ó han figurado en nuestra patria.
ío
, .ARMANDO PALACIO VALDKS.
(be *onclmra].
T,A U N I O N
Republicanos de diferentes matices, 179.
Legi ti mistas, 59.
Orleailistas, 36.
Bonapartistas, 2C.
Nota. A causa del mal estado de las líneas no se
1ian recibido todavía los despachos de hoy.
El temporal ha interrumpido algunas líneas.
Hé aquí una estadística electoral de Franeia se*
gun una correspondencia déla Agencia Fab^a:
Los 56 senadores conservadores de la serie B, elegidos en 1876, reunieron 16.646 votos.
Los conservadores elegidos en Í879 han obtenido
3.208 votos.
Los 19 republicanos de la serie B. elegidos en
1e76 obtuvieron 5.636 votos
Lis republicanos elegidos en 1879, han reunido
20.262 votos.
En 1876 las abstenciones fueron HO, y en 1879
sólo 65.
Los 94 candidatos conservadores que se presentaron en 1876 reunieron 21.801 votos.
Los 6o candidatos conservadores que se han presentado en 1878 han reunido 14.002 votos.
Los 73 candidatos republicanos que se presenta ron en 1876, reunieron 15.750 votos.
Los 79 que se han presentado en 1879 han reunido 22 581.
Las candidaturas republicanas han obtenido en
1879. 8 .579 votos más que las conservadoras, mientras que en 1876 éstas reunieron 6.050 más que
aquellas.
El periódico r.atólico «La Germania» dice que la
situación de la Hacienda pontificia es actualmente
sumamente difícil. A pesar de las grandes economías
que ha ordenade el Padre Santo, añade, es imposible hacer frente á todas las exigencias de su mermado pre.supueslo de gastos.
LONDRES 7 (noche).—El estado del primer ministro, lord Beaconsfield inspira algún cuidado.
PARÍS 7.—Tan pronto como las Cámaras reanuden sus tareas se presentará la proposición pidiendo una amnistía general para todos los delitos políticos, incluso á los jefes del movimiento de la Com•mune.
Se anuncian las traslaciones de un gran número
de funcionarios del orden judicial.
LONDRES 7.—Les telegramas de los Estados Unidos dicen que se observa también allí cierto malestar en lo.'í di.str¡los manufactureros por empezarse á
sentir la falta de trabajo, siendo mayor la producción que el consumo.
Pabra.
NOTICIAS.
Hoy aparecerán en la Gaceta laSsiguientes disposiciones oficiales:
Guerra.—Decreto disponiendo que al cadáver del
príncipe de Vergara se le tributen los honores de
capitán general del ejército que muere en plaza con
mando en jefe.
—Orderj trasmitida por telégrafo disponiendo que
el general en jefe del ejército del Norte asista al entierro de! príncipe de Vergara.
—Otra dando traslado de la anterior al excelentísimo señor don Cipriano Segura Montesinos.
Harienua.—Orden modificando la de IG de Marzo
último, relativa á los documentos referentes al censo, que deben extenderse en papel del sello de oficio
ó reinteararse á razón de 6 céntimos de peseta por
cada hnjfi.
Gracia y Justicia.—ETilmcio de las resoluciones
tomadas desde 7 de Noviembre á 30 de Diciembre
último sobre diferentes concesiones á títulos del
reino.
Gobernación.—Orden desestimando una instancia
de D. José Ceballos contra un acuerdo de la diputación provincial de Córdoba.
Esta madrugada se ha'_;jban interrumpidas todas
las línens telegráficas, por efecto del temporal.
Hasta las dos de esta madrugada no habia ocurrido en Madrid ningún accidente que diera motivo á
la intervención del juzgado de guardia.
Dice un periódica ministerial:
«El Sr. Í|dttallal ha recibido numerosas felicitaciones por telégrafo por su nombramiento de ministro de Gracia y Justicia.)»
El Sr. Nin y Tudó salió anoche, con dirección i
Logroño, parfc piaíar el retrato del geníral Espartero.
Los tablajeros de Barcelona han aumentado en
12 cuartos por libra, el precio de la carne d« carnero.
A «El Monitor de primera enseñanza» le han asegurada que para llenar la escuela vacante en Berga
ha sido nombrado el maestro que figuraba en el «noveno lugar» de la propuesta, en virtíid de concurso
de aséense. El colega se resiste á creerlo; mas no
seria extraño, dada la manera que tiene de elegir en
las ternas el señor conde de Toreno,
A un vecino de Alpandeire (Málaga) le dirigieron
hace días un anónimo, exigiéndole mil duros bajo
ciertas amenazas. La guardia civil ha preso á dos
individuos que halló escondidos en el sitio señalado
para depositar la suma.
De «El Diarie de Avisos de Zarazoga»:
«Dícese aunque ignoramos hasta qué punto sea
cierta la noticia, que á los alumnos de este instituto
provincial, que cursan el quinto año, piensa privárseles del derecho de examen en los de Junio próximo, por haber anticipado cuatro días las últimas vacaciones de Pascua.
El pueblo de Sarrion (Teruel), se propone convertir en acciones del ferro-carril de Calatayud á Sagunto, la importante suma de 40 000 duros que posee en láminas del 80 por 100 de los bienes de propios.
NOTICIAS TEATRALES.
. Hoy no habrá función en el teatro Real Mañana
viernes se verificará la primera representación de la
ópera de Bellini, «Los puritanos,» que cantarán las
señoras Vitali y Flores, y los Sres. Gayarre, Pandolfini yNannetti.
Parece que ha sido contratada la primera actriz,
señora Castro, para trabajar en el teatro Español,
alternando con la Mendoza Tenorio.
Mañana viernes tendrá lugar una función extraordinaria en el teatro de la Zarzuela á beneficio
de ios aplaudidos autores del «Anillo de Hierro »
pero, en fin, yo creo acertar entendiéndolas aJ revés. Dicen Vds. que LA UNION es el periódico más
culto, más intencionado y más didáctico; con lo cual
supongo yo que querrán decir todo ío contrario;
esta clase de ironías, ía antífrasis, que era la c[Ue
usaba Agamenón en sus querellas contra Aquiles, es
muy bonita y le sienta muy bien á un periódiquito
de los días de fiesta; además cualquiera la entiende,
y asi es muy fácil sacar en consecuencia que Toreno
es muy mal ministro en vista de que Vds. le defienden á capa y espada. Lo que ya no puede pasar en
calidad de antifrasis es lo de «didáctico,» eso más
bien debe ser una gracia; por tal la tomaremos, á no
ser que pase por adefesio.
Razón tenia yo para decir que no eran Vds. de la
oposición; porque un periódico satírico que se publica una sola vez á la semana, y para su articulo de
entrada no tiene asunto más interesante que dos ó
tres renglones escritos á vuela pluma por Clarín, no
es de oposición y apenas es periódico. Sin embargo,
aunque siempre creí que eran Vds. ministeriales DO
habiá llegado á juzgarles tan rematadamente ministeriales, como son en efecto.
A ningún colega se le ha ocurrido, ni á «El Imparcial» siquiera, defender los atrevidos paralogismos de «El Tiempo,» en punto á ternas, hasta que
ustedes, hijuela del periódico torenil, vienen, con
sus trapitos de cristianar, á sustentar la misma causa, tan simpática como justa (yo también entiendo
de ironías.) Verdad es que el Lunes dice que na
quiere entrar en oposiciones «al ver como trata á
las ternas el señor ministro de Fomento;» pero el
Miércoles, con más unción ministerial, aunque no
con mejor gramática, asegura que Toreno hace lo
que debe; y aunque no se fija en la práctica, que
fué constante hasta que llegó el conde á hacer de las
suyas, ni se fija en que los tres lugares de las ternas, llevan sus correspondientes adjetivos ordinales,
que debiera tener en cuenta el ministro; en fin,
aunque no se fija en nada de lo que hace al caso,
dice bien el Sr. Viernes al asegurar que las ternas
están abí para que el ministro haga con ellas mangas y capirotes. Esta opinión del colega no impide
qiie se declare partidario de la libertad de enseñanza y de la dignidad de la ciencia. Como esto no sea
también ironía, no lo entiendo: si á «El Domingo»
le parece bien que Toreno haga de las ternas un
sayo, ¿para qué quiere libertad y dignidad en la
ciencia?
De manera que no solo hay contradicción entre
las opiniones del Lunes y las del Miói^Goles, sino
que la hay en las de este último redactor. Puede ser
que todo ello sea pura antifrasis. Por lo cual me r a tifico en lo dicho .-irriba: que no hay modo de entender á Vds., seFiores redactores de «El Domingo.»
Por ejemplo; el diablo que entienda esto que
dice el Sr. Miércoles: «Hemos de decir la verdad,
cijalquiera que sea el color político que afecte, aunque en realidad solo debe tener un color.» Aquí tenemos á la verdad afectando colores políticos, cualesquiera que sean, aunque en realidad solo debe
tener uno. Metafísico está el redactor, pero no será
porque no coma. Con párrafos como ese ponen ustedes al sentido común de veinticinco colores.
AL PERIÓDICO FERIADO.
También afirma el mismísimo día de la semana
Señores redactores de «El Domingo» (Lunes, que el ministro elige «á la persona que le paree»
más conveniente de los tres que fy'a el tribunal.»
Martes, etc.)
Muy señores mies: Tienen Vds. un modo de deEl tribunal no fija, ni limpia, ni dá explender;
cir las cosas que no sabe uno cómo entenderlas; propone y el ministro-dispone lo que le parece más
Anteanoche se puso en'escena en el teatro Martin el magnífico drama no representado hace muchos años, titulado «El jorobado», obteniendo un
éxito verdaderamente extraordinario, tanto por el
gran interés que este drama inspirs, como por el
lujo y propiedad con que ha sido presentado.
Las decoraciones de «Los foros», una vista de
París y un jardín, debidas al reputado escenógrafo
Sr. Amérigo, fueron muy aplaudidas.
Entorpecimientos naturales en la primera representación de toda obra de espectáculo, hicieron que
ésta empezara un'a hora más tarde de lo anunciada,
siendo esta la causa de que terminara á una hora
muy avanzada; pero no dudamos estarán corregidos
ya por la empresa, pudiendo en lo sucesivo terminarse á la hora acostumbrada en este teatro.
398
templaba la viva satisfacción de su mujer; los espectadores
todos examinaban al doctor, y éste solo veía al presidiente, el cual comenzó la lectura del documento que
<el testigo acababa de entregarle.
CAPITULO X.
La sustancia de la sombra.
«Yo, Alejandro Manette, doctor en mediciua, natural
•de Beauvais y vecino de París, escribo estas lineas desde
la triste prisión que ocupo en la Bastilla, en Diciembre
•de 1767. Lo hago á ratos perdidos, y sólo venciendo
.grandes obstáculos puedo conseguirlo. A fuerza de trabajo he logrado mover una piedra de la pared interior de la
•chimenea, y detrás de ella pienso ocultar estas páginas.
Tal vez las halle un dia alguna mano caritativa, cuando
yo no sea sino mísero polvo y no quede de mis sufrimientos el más insigniíicante recuerdo.
«Estas palabras están trazadas con una punta de hierro mojada en sebo desleído en mi propia sangre; estos
pobres elementos hacen que mi tarea sea sobradamente
difícil.
r>k últimos del mes de la fecha, hará diez años cumplidos que me hallo en esta prisión. Síntomas bien terribles me hacen comprender que dentro de muy poco perderé la razón, pero juro que en la hora presente me hallo
en la cabal posesión de todas mis facultades, que la memoria me es fiel, que mis recuerdos son exactos y que
-estoy pronto á responder en la presencia dé Dios de la
verdad de los sucesos que trato de apuntar. Estas líneas
399
son las últimas que trazará mi mano, y las escribo con
arreglo á mi conciencia, hállense ó no destinadas á caer
más tarde en manos de los hombres.
»En la noche del 22 de Diciembre de 1757 me hallaba
paseando por el muelle, á una gran distancia de mi casa,
situada en la calle de la Escuela de Medicina, cuando oi
el ruido de un carruaje que corría rápidamente detrás de
mi. Al echarme á un lado para dejarle expedito el camino, se asomó una persona á la ventanilla, mandó parar
al cochero, y me llamó por mi nombre. Yo me dirigí hacia el carruaje, que los caballos habian arrastrado á una
distancia bastante larga antes de que el cochero pudiera
detenerlos, y vi que dos caballeros que acababan de
apearse me esperaban al Jado de la portezuela. Hallábanse envueltos en grandes capas como si tuviesen el propósito de ocultarse; yo vi, sin embargo, que teuian aproximadamente la misma edad que yo, tal voz eran algo más
jóvenes; creí observar entre ambos una gran semejanza:
eran de la misma estatura, tenian la misma vox y las
mismas facciones.
—«¿Sois el doctor Manette? me preguntó uno de los dos
hermanos.
—»Si, señor.
—»¿No habitabais en Beauvais, y gozáis ya de una gran
reputación á pesar de hallaros desde hace poco tiempo
en París? dijo el otro.
—-»Yo soy efectivamente la persona de quien habláis
de un modo tan lisongero, les contesté yo.
—«Hemos estado en vuestra,casa, y nos han dicho que
probablemente os hallaríamos por aquí; os necesitamos
con suma urgencia; doctor, tened la bondad de subir á
nuestro carruaje.
. «Estas últimas palabras fueron pronunciadas con imperioso tono; los dos hermanos se habian colocado de un
modo á propósito para cortarme la retirada; además lle-
conveniente. Ahora, si lo que conviene al ministro
es justo ó no, eso no lo dice el Sr. Miércoles. Después habla ese señor redactor de ideas políticas qu«
et gobierno tiene el deber de plantear en España.
Peregrina noéion del gobierno tienen Vds. por esa
redacción.
Por último; sostiene el colega que el ideal suya
y el del país, es que no se haga lo que se hace, sin»
todo lo contrario; pero el ministro, añade, tiene d e recho para hacer tode lo contrarío de lo que quier»
el país.
Síntesis: el Miércoles nstá á la misma altura en
política que en gramática. Consecuencia: prometo
leer en adelante «El Domingo...» en la semana qua
no tenga Miércoles.
Vuelvo al Lunes; dice Vd. que LA. UtfioiH l e e s
personalmente simpático; antifrasis tenemosi, ¿cómo
puede ser un periódico [wrsonalmente simpático?
De todas maneras, si Vd. no lo dice en broma, tantas
gracias por la parte de personalidad que me toca, y
á lo mismo me obligo.
Sin embargo, de nuestra mutua simpatía, no
puedo complacer al Lunes enaquello d r emplear la
batuta «como poderoso ariete,» las batutas no sirven
paraesas cosas, ni para dar mandobles, ni para h i lar el «copo de lino de la ventura nacional.»
¡Qué modo de poner la pluma tienen tod«s los
dias de la semana!... Bien dijo el que dijo: los dias
se suceden y se parecen... en que no saben escribir.
Y reparen Vds. como yo no me ando con antífrasis.
¿Qué Vds. escriben mal? Pues lo digo y dejo ájgn
lado la retórica con sus figuras de pensamiento, dé
dicción y demás.
Si lo que Vds, querían era su cachito de polémica, creo que pueden estar satisfechos. Aunque y*
no hago propaganda «jBor todo Jo alto,n porque yo n o
hago lo que no entiendo, sé lo que son debilidades
humanas y he procurado complacer á Vds. escri»
biéndoles estas cortas líneas. Si Vds. replican, que
no se lo aconsejo, digan las cosas claras y Oo se anden con ironías y tiquis miquis, porque se exponen
á que no les entendamos por acá. Besa á Vds. las
respectivas manos su compañero
CLARÍN.
COTIZACIÓN OFICIAL DE AYER.
FONDOS PÚBLICOS.
3 p o r lOO l i x t e r l o r
—Fin de mes
—Fin próximo
3 por 100 exterior
AmUale. interior.
ídem exterior
Bilteteü liipots
Bonos del Tesoro
B. Hipot Géd. 1 0(0
Id. Id.60[0
Oblig. Banco y T
Carpetas prov. de A
Banco H. Colonial
Rentas Aduana Cuba
Obligaciones de fervo-carriles
Londres 90 dias feclia
París 8 dias vista
Banco de España
Ultimo
precio.
14-TO
14-725
14-85
00-00
32-5-,
00-00
00-00
90-00
00-00
96-20
96-40
95-00
00-00
00-00
as-io
47-30
4-91
00- O
Movimiento
Alza. Baja.
0-10
0-125
0-ffi
0-20
:i>
»
»»
0 30
Q-ia
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•
»
»
»
»
2-00
En el Bolsín quedó anoche el consolidados 14.
70á fin de mes. No se hicieron operaciones al ct<»tado.
MABRIB.—Imp» da Knriqa* Vicast*, nt». d« Sto. Domingo iS.
402
doce, articulaba la palabra ]chist\ y después de un momento de silencio comenzaba á gritar nuevamente y r e petía las mismas palabras por el mismo orden y con la
misma entonación, los mismo.? gritos y la misma mirada.
-»¿Hace mucho tiempo que se halla eo ese estado?
pregunté yo.
«Uno de los dos hermanos á quien llamaré el mayor»
porque parecía ejercer cierta autoridad sobre el otro, me
contestó que hacia próximamente unas veinticu'atr*
horas.
—•¿Tiene marido, padre y hermano?
—«Tiene un hermano.
—•¿Puedo verle?
—»No, respondió el mayor con cierto aire de desprecio.
—»;.Y qué significa el mimero doce, que repite inrc!>antemente?
—»La hora que era entonces, dijo el más joven con in»,
paciente tono.
—«Ahora comprendereis, señores, que hada bien a*
preguntaros cuál era la enfermedad de que tenia qaa
ocuparme; me halla desarmado en pre.5encia de la enfer-.
raedad; si se hubiese sabido de lo que se trataba, hubiera
traído los medicamentos necesarios. La cosa urge sobre-,
manera y ¿cómo hallar en seguida un farmacéutico?
—«Aquí tenemos medicinas, replicó el mayor dir¡<»jen.
do una mirada á su hermano. Este último salió de la habitación y trajo del gabinete inmediato una caja que colocó sobre la mesa.
xAbrí algunos de los frascos, y después de olerios
aproximé el tapón á mis labios. Todos aquellos frascos
conteniati sustancias narcóticas, es decir, venenosas y
eso era precisamente lo que yo necesitaba.'
—«¿No os inspiran conüanza esos medicamentos'-' me
preguntó el más joven de los dos hermanos.
LA IJNIQN
ESPECTÁCULOS PARA HOY.
RKAL.—8 li2.—No hay función.
ESPAÑOL.—8 1(2.—T. 2.? impar.—
Torcer «1 «amino.—La lista grande.
ZABZUELA.-8 It2.-T. l.«—Kl salto
éelpasiego.
APOLO.-8 ha.-T. 3.'—31 casino."Ya pareció aquello.
C0M1DU.-8 li2.—T. I.»—Soledad.—
Concierto Amann.—Baile.
VARIEDADES.-8 li2.—CeciUo.-Bl
juarda-rropa.—El hijo de mi amigo.
' MARTIN —H.—El Jorobado.-Baile.
RBCRBO.—8 li2.—Don Sisenando.—
La familia Balsamina.—Lai tras Harías.
—Pascual Bailón.
'CAfELl-ANSS.—Grandes bailes de 9
t u del»Boche.
^^^
I t o Bl VAPORES ESPiSOLiS
DK
tLAHO, LARRIIAGA Y COMPAÑÍA.
?hU
CONFERENCIAS NOCTÜRIAS
REPOSTERÍA DE mu.
DK L A
VITORIA.
INSTITUCIÓN LIBRE DE ENSEÑANZA.
B R I O C H E PARISIEIV.
Los viernes á las nueve de la noche.—Entrada, 1 peseta: los sédos, 2 rs.
Versan: <.• Sobre cuestiones de Ciencia, Derecho y Literatura en
general.—2.» Sóbrela vida de hombres ilustres.—3.» Sobre los libros recientemente publicados en España y el extranjera.
Las celebradas hasta el día y las preparadas para seguirlas inmediatam«nte, han versado ó verf^arán sobre
Carlos Marx y Fernando Lasalle.—El libro de Erskine May «La
Democracia en Europa.»—Representación de Inglaterra en el Derecho internacional.—Cavour y la unidad italiana.—Perieles f su
tÍ<ee!i|H>- —El libro de Trouillée (iLa idea moderna del Derecho en
Alemania, Inglaterra y Francia.»
Profesores: Sres. Rodríguez (G.) Azcárate, Labra, Figuerola, Pelayo Cuesta, Valera, Pí y Margall, Saavedra, Giner, etc., ele.
Se halla de venta á las nuevje de la mañana, cuatro de la tarde, y
de once á una de la noche se sirve coa chocolate especial en el establecimiento.
HZSZJIDQS.
Ceatinúa el servicio en el establecimiento y á domicilio todo
el año.
PAIV D E
AI.MAIirAQlTZ3
FRENTE A
liTimioíi LIBRE DI immií
MADRID:
PARA 1879.
LAURENT.
OBRA NUEVA.
A . JOCTAOLT.
ABRAHAM LINCOLN.
su JUVENTUD Y SU VIDA.
Un volumen.—Gaceta de Bar**kma.—i rs.
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Un volumen: 4 rs.—Revisic^de
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propios para la presente estación, todos de superior ca-
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lidad, los cuales se renden con una notable rebaja en sus
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precios á fin de facilitar su pronta realización.
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Su origen, carácter y de«envoWimiento
histórico en relación con la historia política y literaria de España, desde 1820 á
nuestros dias
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0 . BAFAEL H. DE LABRA.
Un volumen. 1875. Precio: 3 peseta».—Pedidos: A. Alaría, calle
déla Estrella, núm. 11, imprenta.—Madrid.
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Calendario.—Eras más notables.—Épocas célebres de España.—
Estatutos de la Institución libre —Profesores.—Artículos de los señores Lowes, Riaño, Ramírez, Arellano, F. Giner, Sama, H. Giner,
Beruete, Azcárate, Serrano Fatigali, Labra, Puente, Garbín, Ruiz
Aguilera. M. Becerra, J Fernandez Giménez, Rubio, Quíroga, Sánchez Rubio, Macpherion, G Rodriguez y Torres Solanot.—Publicaciones de los profesores.—Guia de los teatros de Madrid.
¥ n volumen. 1879.—Precio: 2 pesetas.—/nsítíucton libre, Esparteros, 9, pral.
INSTIICION UBRE DI
cance de todas las fortunas y propias al modo de vestir de
ENTRADA: UNA
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todas las clases sociales.
En la actualidad se dan las siguientes:
Introducción á la Historia.—Semanal.—Los martes á las cuatro de la
tarde, por D Alfredo Calderón.
Bi$toria de ¡a propiedad.—Semanal.—Los lunes á las cuatro de la tarde, por D. Gumersindo de Azcárate.
Morfología natural.—Semanal.—Los jueves á las cuatro de la tarde,
por D. Augusto G. Linares.
Pilosofia del Derecho.—Bisemanal.—Los lunes y miércoles á las diez
de la mañana, por D. Franeiscp Giner.
Legislación Hipotecaria.—Bisemanal.—Los miércoles y sábados á las
seis de la tarde, por D. J. A. García Labrano.
Instituciones políticas y sociales de los Estados-Unidos de América (Historia contemporánea).—Quincenal.—Los sábados á las nueve de la
noche, por D. Rafael M. de Labra.
El sistema nervioso.—Semanal.—Los miércoles á las cinco de la tarde,
por D. Luís Símarro.
Próximamente darán:
El Sr. Valera, «obra Literatura contemporánea.
El Sr. Giner, sobre Estética aplicada á las artes.
El Sr. Lledó, sobre Teoría matemática.
El Sr. leonard, sobre Historia eslava.
iOl
pueblo de un modo cruel; pero e! otro individuo abofeteó
al criado para desahogar sin duda su mal humor; y aun
cuando lo hizo con la mano i no coa el guante, fué su
ademan tan semejante al del primero, que al observarlo,
comprendí que aquellos dos hombres debían ser gemelos.
»Desde que nos aproximamos á la verja, que cerró
Najidadof^amente uno de los hermanos, oí exhalar algunos
gritos que se escapaban de una habitación situada en el
piso principal'; obligáronme á subir la escalera, introduJéronme en la referida habitación, y vi, tendida sobre el
lecho, una enferma atacada de la fiebre y con un fuerte
delirio.'
«Era una mujer joven y hermosa, que tendría apenas
unos veinte años. Sus cabellos flotaban en completo desorden, y sus brazos se hallaban fuertemente sujetos á los
lados con una cinta ancha de seda y varios pañuelos de
bolsillo, pertenecientes sin duda alguna al guarda-ropa
de un distinguido personaje: en el extremo de aquel vendaje, que era la banda de un trage de corte, figuraba un
escudo nobiliario, sobre el cual se ostentaba una corona
de marqués.
«Recuerdo perteclamente esta circunstancia; porque
al acercarme al lecho, la infeliz, que se retorcía ante
noestros OjO-s en medio de horribles convulsiones, logró
coger con los dientes el extremo de la cinta, y se hubiera
abogado si i o no se la hubiese arrancado violentamente
de la boca; entonces fué cuando observé las armas y la
inicial E.
>iOe.spnes de acostar á la enferma con sumo cuidado,
roloqué la mimo íoijre su pecho para que no se moviese,
y examifit! su rostro. Tenia ios ojo- desmesuradamente
abierlüs v la rairatia \-agorosa; entre ¡os deígarraciores
gritos que lanzaba, escuché estas palabras que pronunció
con !a mayor dcsesporacion: «¡E.-^poso mió, padre mió,
hermano mió!» Luego se ponía á contar hasta ei número
MANUAL
REEMPLAZOS
POR
SGO DÍAZ C A Í
Licenciado en derecho civil y canónicct
y secretario por oposición de la Excma^
Diputación provincial de Leen.
SEGUNDA EDICIÓN.
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JOSI M. BEB,RAN MDiVIESO.
autor de los «Datos históricos contr»
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Despacho Central
Informes: D. M. A. AoousáteBui, en Cádiz - Galofre y compañía, en Barcelona.
Btóudios sobre la historia de la hnroa»idad.—Tradaccion de p. Nicolás Salmerón, Fernandez de losíRios y D. ToinSs Rodríguez Pinilla.
Se ha publicado el tomo de
t)rfeinle, que cuesta 19 rs. Se reparte por cuadernos de 32 páginas, que solo cuesta,dos reales
cada uno.
Todas las semanas se reparte
un cuaderno.
Se suscribe en casa del editor
D. Manuel Rodríguez, Plaza del
Biombo núm. 2, Madrid, á quien
se dirigirán todos los pedidos.
Eo provincias, por medio de
los corresponsales de la casa ó
bien dirgcl^roeinte.
D E LIÉRGAüiTES
POR
MANILA _ .
El 10 de Enero saldrá de Cádiz
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Se hacen trages á medida bajo la dirección de un reputado maestro de esta Corte.
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índole, tanto en la calidad y solidez de los artículos, como
en la rebaja ostensible y marcada en los precios. Hay capas hechas muy baratas.
18. FUENCARRAL, 18.
400
vahan armas, y yo me hallaba completamente desarmado.
—«Señores, les dije, dispensad; yo tengo la costumbre
de preguntar quién me hace el honor de solicitar mis
servicios, y qué clase de enfermedad es la que necesita
mis cuidados.
—nDoctor, contestó uno de ellos, las personas que os
llaman son gentes de elevada alcurnia. En cuanto á la
enfermedad que exige vuestra presencia, cuando veáis al
enfermo, averiguará vuestra ciencia, mucho mejor que
nosotros, todo cuanto os convenga saber. Pero ya hemos
hablado lo bastante; tened la bondad de subir.
»No tuve más remedio que obedecer, y lo hice sin pronunciar una sola palabra. Los dos caballeros se sentaron
á mi lado; volvió á cerrarse la portezuela, y los caballos
partieron á todo galope. He referido este diálogo textualmente; no tengo la menor duda en que estas fueron las
palabras que se cruzaron entre nosotros.
«La rayita que pongo á continuación, significa que
me lie visto obligado á suspender mi narración y á guardar mi papel en el escondite de la pared.»
«El carruaje continuó su rápida marcha y pronto nos
hallamos fuera de París. Después de recorrer por el campo unos tres cuartos de legua, abandonó la carretera,
siguió por una calle de árboles y se detuvo ante la verja
de un edificio aislado. Bajamos del coche, y atravesando
un jardín inundado por una fuente que se desbordaba,
llegamos á la casa. La puerta se abrió al primer campanillazo; unode mis acompañantes cruzó con su guante
de piel el rostro del criado que acababa de facilitarnos la
entrada.
»No habia nada en esta acción que pudiera sorprenderme; yo habia visto siempre maltratar á la gente del
Contiene las Leyes de Reclutamiento y Reemplazo del Ejército
y el Reglamento para la declaración de exenciones del servicio
en el Ejército y en la Marina por
causa de inutilidad física de 28 de
Agosto de 1878; la de 22 de Marzo de 1873 sobre Matrículas de
mar, y la de 7 de Enero de 1877
para el servicio de los buques de
la Armada; la Instrucción parala
organización, réKimeo y gobierno
de las Reservas de Marinería; los
Reales decretos de 15 de Marzo
de 1877 y 9 de Mayo de 1878sobre
redención y juicio de exenciones
del servicio de Marina, v el de
1." de Junio de 1877, refundiendo la leyes de Redenciones y enganches del servicio militar, y
Reglamento provisional para su
ejecución, aprobado en 26 de Diciembre del mismo año; la jurisprudencia sentada por el Ministerio de la Gobernación, previo
ioí*«»«"d«l Consejo de Estado,
en la aplicación de las excepciones y exenciones, descartando la
. que no se halla vigente ni tiene
aplicación, dad.^ la nueva forma
de reemplazar al Ejército; la Instrucción para el sorteo de Ultramar de 6 de Marzo de 1878; y los
formularios para todas las operaciones que deben practicarse
en los Ayuntamientos desde la
formación del alistamiento hasta
la entrega en Caja.
Esta obra, indispensable para
los Centros ofici.iles, Diputaciones, Ayuntamientos, Cajas de Recluta, Médicos, Abogados, y cuantos tengan interés en el reemplazo por !a obligación en que se
hallan al cumplir la edad de 18
años de reclamar su inscripcíen
en las listas del Ayuntamiento,
en cuya jurisdicción residan, se
halla de venta al precio de tres
pesetas ejemplar, en la imprenta
y librería de D. Rafnel Garzo é
hijos, León; y en las librerías de
D. Juan Oses, Plaza de la ConstitucionMiúra. 7 San Sebastian,
y D. Juan Martínez y Viuda de
Cornelío y Sobrinos, Oviedo, y
en las porterías de las Diputaciones de León, Avila, Burgos,
Palencía y Cáceres.
2197
—Tú luchaste como un valiente; ¿por qué no há decir.
.se la verdad? exclamó con voz chillona una mujer que se
hallaba entre la multitud. Tú disparaste admirablemente
el cañón y fuiste uno de los primeros que entraron en
aquella maldita fortaleza. ¡Patriotas, esa es la pura verdad'
Era la Venganza, que tomaba parle en los debates en
medio de la general satisfacción. El presidente quiso llamarla al orden:
—¡Valiente cosa me importa á mi tu campanilla! exclamó ella; y su voz fué apagada por estrepitosos y frenéticos aplausos.
—Ciudadano, da cuenta al tribunal de lo que bicist*
después de penetrar en la Bastilla
—Yo sabia, continuó Defarge, dirigiendo una mirada á
su mujer, que no apartaba de él la vista ni un momento,
yo sabia que el preso en cuestión habia ocupado el número 105 de la torre del Norte. En la época en que hacia zapatos en mi guardilla se designaba á sí mismo con el número de su calabozo. El dia de la batalla, mientras yo
cargaba mi cañón, resolví entrar en la plaza tan pront»
como fuese tomada, y examinar el número 105. Venció el
pueblo, entramos todos allí, y penetré en aquel calabozo
con un compañero que hoy forma parte de este jurado.
Examiné cuidadosamente aquella celda, y en la chimenea,
debajo de una piedra que arranqué fácilmente, por haber
sido ya removida en otro tiempo, hallé el papel que aqu
os presento. Yo conozco la letra del preso y puedo aseguraros que estas lineas han sido trazadas por la mano det
doctor Manette; aquí las tenéis, presidente, tal y como
las he hallado.
—¡Que se lean! ¡que se lean! grito la multitud.
Todos guardaron el mas profundo silencio. El acusada
miraba á su mujer con la mayor ternura; Lucía no separaba de él sus hojos sino para mirar á su padre; Mme Defarge no apartaba ia vista del preso; el tabernero con-
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