Estreno demorado de una gran obra

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CRÍTICA - CLÁSICA
Estreno demorado de una gran obra
JULIO CÉSAR HUERTAS22 jun 2016
En una carta del 31 de octubre de 1841, Schumann pedía a su amigo Robert
Griepenkerl que le recomendara un texto para escribir una ópera. Le envió Lalla
Rookh de Thomas Moore.
Allí, Schumann encontró la encantadora fantasía de El Paraíso y La Peri. El vuelo
del verso musical y las imágenes vivientes y espirituales del poeta irlandés
atrajeron de inmediato su imaginación emotiva, y el resultado no fue una ópera
sino "un nuevo desvío hacia la sala de conciertos", como la llamó; más tarde la
calificaríade oratorio profano. En otra de sus cartas dijo que era su mayor obra
hasta entonces. Su estreno fue en la Gewandhaus de Leipzig el 4 de diciembre de
1843 con orquesta dirigida por el autor y con la soprano Livia Frege como "La
Peri".
Es la historia de una peri (según la mitología persa es un ser diáfano, forjado con
éter y que se nutre con el hálito de las flores) expulsada del Paraíso. Para
conquistar su perdón es preciso que ella traiga el don más caro al Cielo: la lágrima
de un pecador arrepentido.
Una forma magnífica de ese Sehnsucht (anhelo del deseo) que forma la esencia
misma del alma y de la música de Schumann. Su temática nos recuerda mucho el
canto final del Fausto de Goethe cuando dice: "Quien trabaja y se esfuerza podrá
ser redimido".
El estreno de este oratorio de Schumann para Uruguay había sido programado
años atrás por el Sodre, pero por diferentes motivos no pudo llegar a ser
representado. Con esta presentación el Sodre cumple con el público al dar a
conocer una de las obras cumbres del gran compositor alemán.
La versión que ofreció Martín García al frente de la Ossodre fue dinámica y
compacta, con momentos muy emotivos. Lamentablemente, en la hora de
acompañar a los dos solistas principales el excesivo volumen de la orquesta opacó
sus voces, no así a los integrantes del cuarteto ya que sus potentes timbres
cubrían la sonoridad de la orquesta.
El coro, brillantemente preparado por su director Esteban Louise y su colaborador
Ignacio Polastri, se desempeñó con justeza, flexibilidad y musicalidad a que nos
tiene acostumbrados, constituyendo el pilar más sólido de este oratorio. La
soprano estadounidense Michelle Areyzaga en el rol de "La Peri" mostró un
agradable timbre de voz y musicalidad pero escaso volumen. Lo mismo que el
tenor argentino Darío Schmunck que ofició como "Narrador": en las partes en que
se pudo escuchar su voz demostró gran calidad en el fraseo. La voz de la
mezzosoprano Adriana Mastrángelo como "Narradora y Ángel" resaltó por la
pureza de su timbre a través de toda la extensión de su registro, por su excelente
dicción y por la comprensión total del carácter de la obra. La soprano Kaycobé
Gómez con su bello timbre y potente voz, cumplió una notable labor. Esperamos
poder escucharla más a menudo. El bajo Marcelo Otegui en los roles de "Gazna y
Un Hombre" logró una muy buena perfomance, y por último, el tenor Gerardo
Marandino en los breves pasajes en que tuvo intervención demostró dominio de la
obra.
El paraíso y la peri.
Oratorio de Robert Schumann. Por: Orquesta Sinfónica y Coro Nacional del Sodre.
Director:Martín García. Solistas: Michelle Areyzaga (soprano), Darío Schmunck
(tenor), Adriana Mastrángelo (mezzosoprano), Marcelo Otegui (bajo), Kaycobé
Gómez (soprano) y Gerardo Marandino (tenor). Dónde: Auditorio Nacional del
Sodre. Cuándo: 18 de junio.
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