Derecho y placer de escribir

Anuncio
Julia Cameron
EL DERECHO Y EL PLACER DE ESCRIBIR
Gaia Ediciones, Móstoles, 2000
Edición Original Inglesa en 1998
246 págs.
“Escribir es una dote espiritual que nos entrega las llaves del reino. Fuerzas
superiores nos hablan a través de la escritura. Podemos llamarlas inspiración,
musas, ángeles, Dios, corazonadas, intuición, guías o simplemente buenas
historias. Sea cual sea el nombre que elijamos, estas fuerzas nos conectan con
algo superior a nosotros mismos que nos permite vivir con mayor vigor y
optimismo”.
“Escribir no es una capacidad limitada a otros, a los escritores. Escribir es algo
mucho más simple y, a la vez, más vasto. Es el encuentro con uno mismo y
con nuestra creatividad sigilosa que, para nuestra sorpresa y asombro, resulta
siempre más sabia y profunda de lo que imaginábamos. Es, simultáneamente,
un derecho, un placer, una meditación, una terapia o la mejor de las plegarias.
No existe, pues, un mal escrito. Es imposible, porque el mero hecho de
escribir es ya, en si mismo, un éxito seguro”.
“Escribir se nos da mejor cuando no lo trabajamos tanto, cuando simplemente
nos damos permiso para pasearnos por la página”.
EJERCICIOS:
1. COMIENZA.- Coge un papel y describe en él lo que estás sintiendo en
estos momentos. Escribe sobre cualquier cosa que se te cruce por la
mente. No pares de escribir y simplemente pasea por el papel.
2. ESCRIBE: Limpia de escombros el espacio que existe entra la página en
blanco y tú. Escribe simplemente sobre asociaciones positivas con el
acto de escribir y sobre la profesión de escritor.
3. ESCUCHA.- Imagina que te encuentras con un cuentacuentos. Dile
temas sobre los que te gustaría escuchar una historia.
4. LA MENTIRA DEL TIEMPO.- Siempre tenemos tiempo para escribir,
aunque sólo sea un poco. Compra un pequeño bloc de notas y
acostúmbrate a llevarlo siempre contigo. Úsalo para escribir lo que se te
ocurra en cualquier tiempo muerto que tengas. Reserva 15 minutos
diarios (cronometrados) para escribir cualquier cosa que se te ocurra.
Utiliza la posibilidad de escribir cartas a amigos o conocidos (e-mail).
5. ABRIR CAMINO.- ¿Sobre que te divertiría escribir? (misterios, cuentos,
una novela, canciones, obras de teatro, poesía, ensayos,.....). Dedica 15
minutos a escribir, a mano y lo más rápidamente que puedas, sobre el
tipo de escritura que te gustaría hacer.
6. ESCRIBIR MAL.- Primer paso: Compra varios periódicos
sensacionalistas. Elige 10 historias que te llamen la atención y guárdalas
todas juntas en un archivador. Paso segundo: Escribe a mano y lo más
rápidamente que puedas una historia sensacionalista imaginaria. Escribe
1
de forma atrevida y despreocupada. Redacta tu historia lo más deprisa
que puedas. Al cabo de media hora, deja de escribir.
7. ESTA VIDA DE ESCRITOR: En este ejercicio tendrás que escribir sobre
tu propia vida. Enciende una vela. Pon una canción relajante. Reserva
15 minutos de tu tiempo. Describe, escribiendo a mano, una situación de
tu vida que en estos momentos estés intentando asimilar o abordar.
8. ESTADO DE ÁNIMO: Cualquier estado de ánimo es aprovechable para
la escritura. Reserva 15 minutos. Elige una situación de tu vida en la que
reconozcas claramente tu estado de ánimo o de emotividad. Entra en
ese estado de ánimo o de emotividad y escribe a mano durante 10
minutos. Al cabo de este tiempo, detente. Luego dedica 5 minutos más a
escribir sobre las emociones que te ha producido el acto de escribir. Se
observador: me siento más feliz, más triste, más enfadado, menos
enfadado, esperanzado, decidido,...., lo que sea. Toma unas cuantas
notas acerca de este proceso, una especie de informe de campo sobre
tu experiencia.
9. VALORACIÓN DE NUESTRA EXPERIENCIA: Anota 20 situaciones
realmente impactantes en tu vida (positivas o negativas). Elige cinco de
ellas sobre las que te gustaría escribir algo. Desarrolla brevemente lo
que te gustaría escribir acerca de estas experiencias.
10. LO ESPECÍFICO: Escribir es un arte profundamente visual. Reserva una
hora de tu tiempo. Siéntate a escribir en casa o “fuera”. Enumera y
describe 10 objetos que observes a tu alrededor, así como las
asociaciones de ideas derivadas de ellos, sin preocuparte por lo ilógicas
que puedan resultar. Al conectar con nuestro entorno de forma
consciente y específica, conectamos también con nuestra propia vida
interior a un nivel más específico y de mayor resonancia emocional. Este
proceso confiere a nuestra escritura un timbre de gran riqueza.
11. COLECCIÓN DE EXPERIENCIAS: Escribir es un acto tanto físico como
psicológico. Muchos escritores han sido grandes caminantes. Reserva
un tiempo y sal a caminar. Si lo deseas, elige una pregunta, una duda o
algún asunto en concreto para llevarlo contigo en tu paseo. Observa lo
que te rodea. Observa tu estado de ánimo, cualquier cambio que en él
se produzca. Y, sobre todo, advierte cualquier respuesta, percepción,
estratagema o inspiración que surjan en ti. Una vez en casa, ponte
inmediatamente a escribir, Deja constancia de tu experiencia y tus
descubrimientos.
12. LA FUENTE: Se trata de una “cita del artista”. Sal de casa, de tu rutina
diaria, y haz algo alegre y atrevido. Hazlo solo. Elige una actividad que
resulte atractiva para el que podríamos denominar artista, niño o
explorador que llevas dentro. Elijas lo que elijas, hazlo solo. Dedícate a
absorber imágenes e impresiones. No es necesario que escribas nada al
respecto. Se trata de llenar la fuente, no de pescar en ella.
13. CREACIÓN DE BOCETOS: Crear bocetos es un medio de entrar en
contacto con la belleza del conjunto de factores que configuran el lugar
en el que realmente nos encontramos. Dedica 10 minutos a describir
dónde y cómo te encuentras. Puedes dibujar bocetos del lugar, de tu
estado de ánimo y de cualquier cosa agradable o interesante que te
llame la atención. Luego enumera rápidamente varias cosas sobre las
que sería interesante escribir. Elige un tema. ¿Qué escribirías sobre él?
2
¿Por qué lo elegirías? Dedica cinco o diez minutos a escribir sobre estas
cuestiones. Concibe este ejercicio como un “juego lingüístico”. No trates
de ser profundo, lógico o práctico. Realiza tu boceto de la manera más
distendida y menos elaborada posible.
14. SOLEDAD: Muchas veces la soledad surge porque hemos perdido la
perspectiva general, el sentido de la amplitud y la inmensidad de nuestra
vida. Elige un “Yo Veterano”, un compañero espiritual. Deja que un viejo
y sabio yo de ochenta años te escriba una carta sobre su vida. Deja que
tu Yo Veterano te proporcione una sensación de perspectiva, de guía y
de acierto. Escribe durante media hora, o más si lo desea. Éste es un
ejercicio de escritura que puedes realizar con regularidad.
15. TESTIGO: Se denomina las páginas matinales y es la base absoluta de
toda actividad literaria. Las “páginas matinales” dan testimonio de
nuestra vida, aumentan nuestra relación consciente con lo espiritual, dan
prioridad a nuestra actividad diaria y minimizan a nuestro censor, lo cual
nos permitirá escribir más libremente y con mejores resultados. El
ejercicio consiste en escribir a mano tres páginas diarias, volcando
estrictamente sobre el papel nuestra corriente de pensamiento. Sólo se
tiene que deslizar la pluma por la página mientras se escribe cualquier
cosa que se nos cruce por la mente. Han de escribirse por la mañana,
como primera actividad de la mañana. Sirven para dar prioridad al día
que estamos a punto de disfrutar. Son en esencia profundamente
beneficiosas: nos calman, nos alegran, nos consuelan y nos inspiran.
Representan para los occidentales una forma de meditación
especialmente poderosa. Es importante escribirla a mano. La mano
transmite una energía capaz de transportar nuestros pensamientos a un
lugar más profundo y personal que aquél a que nos conduce el teclado
del ordenador. Se trata de sorprender a la mente antes de que active
sus defensas, cuando todavía no se ha despertado tu imaginación. Se
trata de que te pilles por sorpresa y anotes las cosas que realmente no
sabías que estabas pensando. Si inicias la escritura de las páginas
matinales sentirás un importante cambio en tu consciencia en un plazo
de noventa días (el tiempo que el cerebro necesita para “coordinar” un
nuevo modelo neurológico), aunque en muchas ocasiones este cambio
se experimenta mucho antes. mantente atento a tu propio proceso y
progreso en las páginas. Haz de testigo de tu propia validación personal.
16. ¿POR QUÉ NO LO HACEMOS EN LA CARRETERA? Cuaderno en
mano, dirígete a un lugar bullicioso. Ponte a escribir y comienza
describiendo lo que ves y lo que sientes. Escribe rápidamente y con
detalle. Graba lo que tus ojos vean y lo que tus oídos oigan. El secreto
de la buena escritura radica en una buena toma de notas. Escribe
durante una hora y luego para.
17. CONEXIÓN: Reserva, una vez más, una hora tranquila, esta vez en un
lugar privado que te resulte agradable. Imagínate que vas a conectar
con un “yo más joven” que te va a hablar directamente a través de una
carta personal. Deja que tu “yo joven” te hable de tus deseos,
esperanzas, pensamientos, preocupaciones y sueños. No censures
nada de lo que tu joven interior te tenga que decir. En ocasiones, este
tipo de cartas provoca emociones fuertes. Estate preparado para ello y
no pares de escribir. Es bueno irse conociendo.
3
18. SER UN CANAL ABIERTO: Coge papel y bolígrafo y formula una
pregunta sobre cualquier cosa que te suscite duda. Tras escuchar el
“consejo”, escribe lo que has oído. Tus preguntas pueden y deben tratar
sobre cualquier cosa imaginable. Puedes seguir una línea de preguntas
que resulte cada vez más específica y así conseguir llegar a las
cuestiones que más te preocupan. En un primer momento, dedica media
hora a estas sesiones de preguntas y respuestas. No te sorprendas si
descubres que muchos consejos sensatos estaban ahí esperando a que
alguien los aprovechara.
19. INTEGRACIÓN: En los momentos en que nos “descentramos”
necesitamos ayuda para integrarnos, para volver a ser un todo complejo.
Este ejercicio es muy eficaz para situarnos nuevamente en “nuestro eje”.
Reserva 15 minutos. Coge papel y bolígrafo y escribe los números del
uno al veinticinco. A continuación, escribe la palabra “ojalá” 25 veces.
Tus deseos abarcarán desde lo más intranscendente a lo más
importante, desde lo personal a lo profesional. Si las escribimos una vez
al mes, estas listas nos impulsan a actuar a un nivel subconsciente en la
dirección de nuestros sueños. Escribe tu lista de deseos, ponle fecha y
guárdala. Repite este ejercicio una vez al mes o cada vez que te sientas
particularmente despistado.
20. CREDIBILIDAD: Este ejercicio supone una ayuda para la autoestima y la
credibilidad. Para dar rienda suelta a tu propia expresión es necesario
poseer un yo con ideas que expresar. Este ejercicio está destinado a
intensificar tu propia percepción de tu yo interno. Retírate a un rincón
tranquilo y silencioso donde escribir. Coge papel y bolígrafo y escribe los
números del uno al cien. Repasa tu vida y escribe cien cosas de las que
te sientas orgulloso. Algunas cosas pueden ser antisociales o incluso
ilegales. La lista es tuya. Sé concreto y personal. Di, por ejemplo, “me
siento orgulloso de ...” Concibe este ejercicio como un curriculum
privado. Te ayudará a orientarte en direcciones de gran significado en tu
propio sistema de valores. Este ejercicio es una eficaz defensa contra
los síndromes de credibilidad, ya que nos recuerda con insistencia que
nuestra credibilidad es un aspecto espiritual y no material.
21. UBICACIÓN: Al trazar el mapa de nuestra ubicación literaria y física,
también podemos dibujar con precisión nuestro mapa psicológico.
Reserva una hora para escribir y dirígete a un café o cualquier otro lugar
que no sea tu casa. Haz una lista de todos los lugares en los que hayas
vivido alguna vez. Una vez anotados, elige uno que te evoque recuerdos
especialmente vívidos. Utilizando la primera persona y el tiempo
presente, remóntate al lugar y a la época de entonces. Escribe durante
media hora la realidad de este joven yo. Este ejercicio proporciona una
gran fuerza emocional y tal vez te apetezca repetirlo con frecuencia,
eligiendo una “ubicación” diferente cada vez. Los ejercicios de escritura
como éste, aunque a veces despiertan sentimientos muy profundos, nos
ofrecen una sensación de continuidad y de conexión directa con el
carácter aventurero que poseen las historias del narrador que todos
llevamos dentro.
22. FELICIDAD: Resérvate una hora entera. Prepárate un baño caliente con
espuma. Prepara velas, incienso, pon música que te guste y date un
buen baño. Deja que tus pensamientos floten como burbujas y que
4
naveguen a la deriva. Luego, de manera tranquila y reflexiva, piensa en
cosas que te hagan feliz. Sécate. Escribe 50 cosas que te producen
placer. La felicidad no es sólo un estado de ánimo: es una decisión.
Podemos ser felices con cosas muy sencillas. Las listas de cosas que
nos hacen felices son también una eficaz fuerza disuasoria para las
depresiones circunstanciales. Cuando la pena nos embarga, el simple
acto de anotar cosas que nos producen placer contribuye a suscitar
algunas de ellas.
23. LOGRARLO: Dispón de una hora de tiempo para escribir,
preferiblemente “fuera” de tu casa. Tendrás que escribir dos cartas. La
primera te la escribe tu escritor interior. La segunda se la escribes tú a
él. La primera es una oportunidad para que tu yo adulto se haga más
seguro y práctico. La parte de nosotros que escribe necesita apoyo,
seguridad y aliento más que cualquier cosa. Nosotros mismos podemos
ofrecérselo. Cuando lo hacemos, nuestro escritor responde escribiendo
con mayor agrado. El diálogo que se establece con este ejercicio es otra
de esas prácticas literarias que podemos repetir con regularidad. Cada
vez que te sientas bloqueado o perdido, consulta a tu escritor interior. El
podrá ofrecerte casi siempre una respuesta. Cuando sepas el “porqué”,
trabaja para solucionar el problema.
24. HONESTIDAD: Comenzamos formulando preguntas con honestidad y
vamos contestándolas hasta conseguir respuestas honestas. Cuando
escribimos con honestidad, nuestra prosa se anima y nosotros lo
sentimos. En el uso del lenguaje se esconde un centenar de maneras
diversas de excavar nuestras verdades enterradas, de llegar a nuestras
revelaciones más difíciles.
• “Si esta cuestión no me intimidara tanto, admitiría......
• Si lo reconozco, siento......
Cuando alcanzamos la honestidad interna, la claridad interna, resulta
infinitamente más sencillo tomar medidas externas. Es cuestión de
desmenuzar las acciones en minúsculos pasos factibles. La página es un
lugar ideal para confeccionar listas, para los torbellinos de ideas, para dar
rienda suelta a nuestra imaginación e inventar.
25. VULNERABILIDAD: Reserva una hora para escribir y crea una
atmósfera sagrada (velas, música relajante.....). Ponte a escribir y
describe un día de Tu “vida ideal”. Sueña mientras escribes.
Sorpréndete. Tras escribir durante 45 minutos, céntrate nuevamente en
tu vida actual. Luego escribe una lista con 25 cosas que te gustan y que
aprecias de vida tal y como es ahora.
26. RUTINA: Este ejercicio requiere 10 minutos diarios durante una semana
seguida, justo antes de dormir. Se trata de revisar tranquilamente el día
y escribir unas cuantas frases sencillas acerca de ello. De entre todo lo
que se escriba, se debe intentar destilar una única pregunta para
formularla a la consciencia y dormir cavilando sobre ella. Plantea
únicamente la pregunta en el papel y no preocupes de responderla.
mantente atento a cualquier pequeño cambio positivo que se produzca.
Adviértelo y anótalo. Si las “páginas matinales” ayudan a establecer el
tono y el ritmo de nuestras jornadas diarias, las “notas vespertinas” nos
ayudan a apreciar las bendiciones que dicha rutina nos ofrece.
5
27. VOZ: Cuando psicológicamente nos sentimos mal, a menudo perdemos
nuestra voz interior. En este ejercicio tendrás que viajar en el tiempo a
través de tu vida –de tu “línea narrativa del tiempo”- y detenerte en un
momento o episodio que posea una fuerte carga emocional para ti. A
continuación tendrás que desenterrar de tu vida esta “copa” de tiempo y
escribir sobre ella. Cuando escribimos sobre algo que nos importa, algo
que nos afecta emocionalmente, nuestra escritura automáticamente
adquiere “voz”. Como regla general, las copas abarcan desde unas
cuantas líneas hasta un máximo de 10 páginas mecanografiadas. Con
frecuencia, una copa corta y muy compacta se convierte más tarde en la
semilla de una obra mayor. Cuando hayas terminado tu copa, tal vez te
apetezca compartirla con un “lector afable”, alguien al que le gusta
escribir, es capaz de leer por el puro placer de leer y no practica la
crítica de salón. Evita compartir tus copas con lectores críticos,
escritores frustrados o personas para quienes el material recogido en tu
copa contenga material emocionalmente inflamable.
28. FORMA CONTRA FÓRMULA: En muchas ocasiones, lo que se
interpone entre nosotros y nuestra escritura es el deseo de ser capaces
de escribir perfectamente, de ahorrarnos los áridos borradores e incluso
los momentos de apuro. Para escribir libremente, debemos estar
dispuestos a escribir con menos formalidad. Sal fuera, busca un lugar y
ponte cómodo. Escribe cinco circunstancias en las que podrías escribir.
Selecciona uno de los cinco temas de redacción y comienza a escribir.
Concédete el tiempo suficiente para crear un borrador completo de lo
que deseas expresar. Siente tu cuerpo y siente cómo tu mano escribe.
Cuando hayas terminado, tómate unos minutos para reflexionar sobre la
libertad que has ganado al escribir. El lector es parte de ciclo vital del
escritor.
29. ABRIRSE PUERTAS: Cuando contemplamos la posibilidad de tomar
medidas que implican ciertos riesgos, casi todos necesitamos sentir que
contamos con apoyo. Este ejercicio te hará buscar un respaldo
espiritual. Coge un bloc de notas, sal de casa y dirígete a un lugar
sagrado. Busca inspiración y deja que las ideas fluyan sin reflexionar
demasiado sobre ellas. Completa los puntos siguientes con frases:
1) Sería de gran apoyo para mí como escritor el hecho de que yo:
2) Me sentiría mejor como escritor si intentara:
Luego tómate cinco minutos más para reconocerte a ti mismo y luego
escribe de nuevo cinco maneras en las que hayas contribuido a que tu
vida como escritor prospere, en respuesta a “me he ayudado a mí
mismo como escritor mediante....”
30. PRÁCTICA: Vivimos sin ser conscientes de lo que realmente hacemos o
del modo en que empleamos nuestro tiempo. Reserva una hora para la
tranquilidad. Enciende una vela y algo de incienso si lo deseas. Ponte a
escribir y describe con todo detalle un día normal de tu vida actual.
Descríbete a ti mismo como el protagonista de esa vida. Escribe durante
45 minutos sin parar describiéndote a ti mismo como si fueras un
personaje de ficción. Transcurrido este tiempo, detente. ¿Qué has
aprendido? Escribe durante 15 minutos tus propias conclusiones al verte
a ti mismo como un personaje.
6
31. RESERVA: Mediante este ejercicio podrás obtener el trazado de tu
paisaje emocional. El mejor sitio para realizarlo es “fuera de casa”. Anota
el nombre de cinco personas que te ofrezcan seguridad y apoyo. Ésta es
la gente a quien puedes mostrar tus obras, hablar sobre lo que estás
escribiendo, mostrar tu entusiasmo por tu trabajo. Luego escribe el
nombre de cinco personas con quienes sea peligroso compartir tus
obras. Asegúrate de incluir en esta lista a las personas que dan una de
cal y otra de arena, ésos que a veces te animan y otras te desaniman.
Repasa ambas listas y hazte una idea de tu círculo literario. Al regresar
a casa, llama a un potencial “lector afable” para decirle que te gustaría
que actuara como lector y no como crítico, a fin de poder compartir tu
trabajo con él.
32. SONIDO: El uso consciente del sonido en nuestra escritura –como una
buena banda sonora en una película- hace que nuestro inconsciente
entre en acción. Esto produce un gran número de asociaciones que
provocan sensaciones más sutiles y agudas que las imágenes visuales
aisladas. El sonido confiere a nuestra escritura “sonoridad” en el sentido
más amplio de la palabra. Reserva una hora para escribir en tu casa.
Ponte cómodo y relájate. ¿Qué oyes? Escríbelos todos. A continuación,
elige un tema musical “expansivo”, de esa música que nos incita a
sentirnos libres y aventureros (por ejemplo, “Carros de fuego”). Pon un
poco de música de la que utilices para relajarte, siéntate a escribir y
sueña sobre el papel. Imagínate tu vida ampliada. ¿Cuál sería tu “ideal”
en los siguientes ámbitos?
• Espiritualidad
• Amistad
• Vida laboral
• Espacio vital
• Vacaciones / Aventura
• Proyectos creativos
Dedica una hora entera a este ejercicio y emplea más o menos diez minutos
en imaginar cada uno de estos ámbitos “mejorados”.
33. ME GUSTARÍA ESCRIBIR, PERO ...: Reserva una hora para escribir y
ponte cómodo. Escribe cinco temas de redacción manidos,
estereotipados y entrañables que resulten muy “humanos”. Elige uno de
los temas. Escribe durante una hora siendo detallistas y humano. No
intentes parecer moderno ni tampoco sentimental. Recuerda con
minucioso detalle los aspectos memorables y fascinantes del tema
elegido. Ésta es una “copa” que deberás compartir con un “lector afable”.
34. CONDUCIR: El objetivo de este ejercicio es llenar tu fuente literaria con
imágenes. Reserva una hora o dos, coge tu coche y sal a explorar las
carreteras secundarias. Si no tienes coche, puedes dar un paseo en
autobús. Déjate llevar por el fluir de las imágenes, aliméntate con los
ojos. Piensa en la rutina y en la variedad de la actividad humana.
Convierte en un gran recipiente vacío que uno saca a la calle en mitad
de un temporal de lluvia. Llénate poco a poco.
35. RAÍCES: Éste es un ejercicio para valorarse y respetarse de forma
consciente. reserva una hora de tu tiempo para escribir, dentro o fuera
de casa. Contempla tu vida retrospectivamente –la línea narrativa del
tiempo- y elige un episodio en el que ejercitaste tu libertad de elección
7
con resultados satisfactorios. Sea cual fuere el riesgo que asumiste,
elígelo otra vez y celébralo contigo mismo sobre el papel. Este ejercicio
es una alabanza a la libertad y al coraje.
36. PERCEPCIONES EXTRASENSORIALES: La escritura nos abre una
puerta espiritual que nos da acceso a información personal y profesional
que nos resulta de gran ayuda. Reserva una hora, ponte cómodo y
escribe sobre las siguientes cuestiones:
• ¿Crees en Dios? Describe tu fe o tu falta de fe. ¿Le gustan a tu Dios
las empresas creativas? Describe a un Dios que sí le gusten.
• ¿Crees en los ángeles o en alguna otra fuerza positiva superior?
Describe tu fe o tu falta de fe. Al abrir la puerta a la idea de que
pueden existir fuerzas superiores que te inspiren, tal vez las
encuentres.
• ¿Alguna vez has tenido alguna experiencia literaria que se pudiera
calificar de extraña o relacionada posiblemente con las percepciones
extrasensoriales?
• ¿Estás dispuesto a experimentar con el uso de este tipo de
percepciones como si fueran sincronismos ocurridos en tu escritura?
• Nombra un tema sobre el que te gustaría obtener más información
para escribir acerca de él. Durante una semana, mantente atento a
cualquier información que “casualmente” llegue hasta ti.
37. PEQUEÑOS TRUCOS: Reserva una hora. Este ejercicio exige cierta
destreza tanto manual como psicológica. Se trata de construir –o
reconstruir- un puesto de escritura. Los puestos de escritura han de ser
alegres. Esto ayuda a que el juego con las ideas tenga un sentido lúdico.
En cualquier caso, lo importante es escribir.
38. RIESGOS: Este ejercicio consiste en hacer un inventario personal.
Reserva una hora para escribir “fuera”. Completa las siguientes
cuestiones:
• Enumera tres asuntos sobre los que lees habitualmente.
• Enumera tres asuntos sobre los que reflexionas habitualmente.
• Enumera cinco de tus libros favoritos.
• Enumera cinco de tus películas favoritas.
• Explica lo que estas películas tienen en común con los libros
antes señalados en cuanto a tema, género literario, ambientación
y, sobre todo, lo que a ti te va en ellos.
• ¿Cuál es tu cuento de hadas preferido?
• ¿Cuál es tu libro infantil preferido?
• Explica que tienen en común estas dos obras.
• Enumera cinco asuntos que ocupen tu mente en estos momentos.
• ¿Cuál de ellos te resulta “más prioritario”?
39. DEMORAR LA ESCRITURA: Cómprate materiales de escritura de
buena calidad y unas cuantas fichas para anotar escenas en ellas.
Compra también papel bonito para escribir, sobres y algunos sellos. El
objetivo de este ejercicio es demorar la escritura deliberadamente.
Recuerda que los escritores demoran su labor literaria porque cuando
finalmente consiguen ponerse a escribir son capaces de pasar de largo
por delante del censor.
8
40. AL AGUA: Llama a un amigo/a y queda con él para escribir juntos un día
durante una hora “fuera” de casa. Siéntate cómodamente frente a él y
comienza a escribir tu “línea narrativa del tiempo”. La mejor manera de
realizar este ejercicio es dividiéndolo en periodos de cinco años y
centrándote en lo que, para ti, fueron los acontecimientos y las personas
más importantes en tu vida. El objetivo de la “línea narrativa del tiempo”
es ofrecerte una idea general de tu vida desde tu propia perspectiva.
Este ejercicio te ayudará a conseguir una versión de ti mismo realizada
de forma personal y autónoma. Escribe tu línea del tiempo en intervalos
de una hora. Es importante contar con el apoyo de un colega o amigo/a.
41. EL DERECHO A ESCRIBIR: Reserva una hora de tu tiempo. Enciende
una vela, pon música transcendental y crea un ambiente sacro. En este
ejercicio tienes que hacer un contrato contigo mismo en relación con tu
escritura. El contrato debe incluir:
• El compromiso de escribir “páginas matinales” durante noventa días.
• El compromiso de concluir tu “línea narrativa del Tiempo”.
• El compromiso de escribir cinco “copas” más a partir de tu “línea del
tiempo”.
• El compromiso de realizar una “cita del artista” a la semana para
alimentar tu escritor interno y llenar la fuente.
Escribe tu contrato oficialmente, pon la fecha y fírmalo.
Enhorabuena.
9
Descargar