2. De estas doscientas personas, al menos ochenta han muerto en

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Embargado hasta las 00.01 h. (horario nepalí) del 14 de febrero del 2000
Índice AI: ASA 31/10/00/s
Servicio de Noticias 024/00
Sri Lanka, Cachemira, Karachi... Nepal no debe seguir el mismo camino
El Estado del Nepal, en el Himalaya, se expone a sufrir una catástrofe de derechos
humanos, toda vez que el enfrentamiento entre el gobierno y un movimiento armado maoísta se
endurece siguiendo patrones que recuerdan a otros conflictos de la región.
En su nuevo informe, Amnistía Internacional enumera un escalofriante catálogo de
abusos, cometidos tanto por el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) como por las
fuerzas de seguridad desde que el primero comenzó su «guerra del pueblo» hace cuatro años.
En el informe se afirma que:
1.
El Partido Comunista de Nepal (Maoísta) ha matado deliberadamente a
doscientas personas al menos desde el inicio de su «guerra del pueblo». Muchas eran
civiles calificadas de «enemigos del pueblo» por sus vínculos con el Partido del
Congreso Nepalí, partido gobernante.
2.
3.
De estas doscientas personas, al menos ochenta han muerto en los últimos catorce
meses, entre ellas dos muchachos de 15 años a quienes no les perdonaron la vida. El
grupo maoísta también ha impartido justicia sumaria, incluidas sanciones crueles,
mediante tribunales irregulares y arbitrarios.
La policía, a su vez, ha ejecutado a centenares de personas en circunstancias
controvertidas (por ejemplo, situaciones en las que podía haber detenido a las víctimas
en lugar de matarlas o en que éstas ya se habían rendido). Los tribunales no se atreven
a procesar a nadie por tales delitos.
4.
Al menos cuatrocientas personas de las cerca de ochocientas que han muerto a manos
de la policía en estos cuatro años podrían haber sido ejecutadas extrajudicialmente.
Otras 44, entre las que había estudiantes y abogados, han «desaparecido». Sus
impotentes familiares van de la sala del tribunal a la comisaría tratando de descubrir la
suerte que han corrido.
5.
Los informes de torturas a presos políticos y comunes son habituales, según ha podido
averiguar Amnistía Internacional en el curso de varios viajes de investigación sobre el
terreno. Un hombre de 21 años murió el verano pasado después de ser torturado
durante seis días. El gobierno admitió en una carta que el joven había sido víctima de
un «trato severo». En este caso se ha detenido y acusado de asesinato a varios
funcionarios de la policía, pero otras denuncias se pasan por alto.
«Es trágico que se estén cometiendo semejantes delitos cuando Nepal celebra su
primera década de democracia multipartidista tras el fin del régimen panchayat» ha afirmado
Amnistía Internacional.
«El gobierno nepalí parece decidido a cometer los mismos errores que sus vecinos
haciendo que se aprueben leyes que otorgan excesivos poderes a la policía y la
administración» señala la organización de derechos humanos.
«Amnistía Internacional comprende la amenaza que entraña la ‘guerra del pueblo’
para la seguridad, y es consciente de los otros problemas a los que se enfrenta este gobierno,
con sólo seis meses de vida, en uno de los países más pobres del mundo.»
«Pero aprobar una legislación draconiana carente de garantías sobre los derechos
humanos no es una forma justa ni eficaz de afrontar esos problemas. Como ha demostrado la
experiencia en otros lugares, no sirve sino para embrutecer todavía más a los adversarios y
conduce a una espiral de violencia; además, es susceptible de ser empleada indebidamente
contra civiles y de debilitar el Estado de Derecho.»
«Los ministros y dirigentes del partido gobernante que estuvieron encarcelados
durante años por su oposición al régimen panchayat deberían saberlo muy bien.»
Amnistía Internacional ha hecho un llamamiento al gobierno para que respalde las
últimas iniciativas políticas para abordar el conflicto, dando una señal clara de que no se van
a tolerar las violaciones de derechos humanos, ya sean obra del Partido Comunista de
Nepal (Maoísta)... o de la policía.
También ha instado al gobierno a establecer nuevos mecanismos para garantizar que todas
las denuncias se investigan de forma independiente y a acelerar las medidas, largamente
aplazadas, para crear una comisión de derechos humanos.
Pierre Sané, secretario general de Amnistía Internacional, formulará en persona estas
solicitudes este mismo mes, en sus conversaciones con ministros del gobierno en Katmandú. A lo
largo de cuatro días, la delegación presidida por el señor Sané se reunirá también con ONG,
estudiantes, profesores universitarios, refugiados y otros colectivos para debatir los problemas a
los que se enfrenta Nepal en materia de derechos humanos.
Además, la organización de derechos humanos ha instado a la comunidad internacional a
que preste atención a este problema. En este sentido, ha expresado satisfacción por la visita a
Nepal que está realizando actualmente la relatora especial de la ONU sobre ejecuciones
extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, Asma Jehangir.
«Es fundamental que el gobierno nepalí se tome en serio estas advertencias y actúe para
que Nepal no se convierta en otra zona bélica del sur asiático... y en una zona de desastre para los
derechos humanos» afirma Amnistía Internacional.
Información general
Hasta 1990, Nepal estuvo sometido al régimen panchayat (sistema sin partidos). Aquel
año terminó el citado régimen después de más de tres décadas de lucha política. Tras la
introducción de una democracia multipartidista, se promulgó una constitución que aumentaba la
protección de los derechos humanos.
Sin embargo, la decepción ha ido sustituyendo paulatinamente el optimismo de las
organizaciones de derechos humanos al principio de esta nueva etapa al comprobar que las
violaciones de derechos humanos cometidas por la policía del régimen panchayat quedaban
impunes y empezaban a aflorar nuevas denuncias.
Como pone de relieve el informe de Amnistía Internacional, la situación de los
derechos humanos se ha deteriorado todavía más desde que el Partido Comunista de Nepal
(Maoísta) inició su «guerra del pueblo» el 13 de febrero de 1996, destinada a derrocar al
gobierno y proclamar la república en Nepal.
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Si desean concertar entrevistas o recibir el informe Nepal: Human Rights and Security, llamen a la oficina
de prensa de Amnistía Internacional en Londres (Reino Unido) al 44 171 413 5729 / 44 171 413 5566 ó 44
378 472119. Asimismo pueden concertar entrevistas con Pierre Sané, durante y después de su visita a
Nepal (20 al 24 de febrero), llamando a los mismos números.
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