Destierro injusto

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OpiniónEditorial
FRASE DEL DÍA
ZÓCALO PIEDRAS NEGRAS Miércoles 16 de mayo de 2012
5A
» “En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario”.
George Orwell, escritor británico.
DE POLÍTICA Y COSAS PEORES
CATÓN
Destierro injusto
D
ON CORNULIO LLEGÓ A SU
casa inesperadamente y sorprendió a su esposa en la cama, sin
nada de ropa encima y respirando
con agitación. La señora se puso
muy nerviosa al ver a su marido, y más cuando
advirtió que se dirigía al clóset donde guardaba su ropa. “¿A dónde vas, Cornulio?” -le preguntó apurada. “Ya lo ves -respondió él-. A mi
clóset, a colgar el saco”. “¡No abras ese clóset,
desdichado!” -clamó la mujer llena de angustia. Demasiado tarde: don Cornulio lo había
abierto ya. ¿Qué vio en su interior? Además de
sus palos de golf, su bola de boliche, su raqueta
de tenis, su red para cazar mariposas, su gorra
de los Indios de Cleveland y los tomos de la
Enciclopedia Británica que no habían cabido
en el librero, vio también a un hombre en cueros. Se vuelve don Cornulio hacia su esposa y le
reclama con enojo: “¿Cuántas veces te he dicho
INDICADOR
POLÍTICO
que no uses mi clóset para poner tus cosas?”...
En su olvidado catecismo el buen padre Ripalda enumeró las 14 obras de misericordia. De
ellas, siete corresponden al cuerpo: dar de
comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, visitar a los enfermos,
visitar a los presos, dar posada al peregrino y
enterrar a los muertos. Las otras siete atañen
al espíritu: consolar al triste, dar consejo al
que lo ha menester, enseñar al que no sabe,
corregir al que yerra, sufrir con paciencia las
flaquezas del prójimo, perdonar las injurias y
rezar por vivos y muertos. Conozco a un hombre que ha cumplido todos esos piadosos deberes. Hablo de Alejandro Solalinde, sacerdote
católico, cuya labor en bien de los migrantes es
ejemplar tarea de humanidad. Yo lo admiraba
desde antes de conocerlo. Lo conocí la noche
en que ambos recibimos la presea que anualmente otorga la Fundación José Pagés Llergo.
Le expresé mi admiración, y me dijo él: “Yo te
agradezco el regalo de alegría que cada día nos
das, y te agradezco también tus reflexiones”.
Oír tales palabras en labios de alguien como
ese apóstol del bien fue recibir otra presea.
Siempre he creído que el bien es el amor que se
levanta las mangas y se pone a trabajar. Si la fe
sin obras está muerta, el amor sin hechos está
por lo menos desmayado. Bien dice el antiguo
refrán: “Obras son amores”. El padre Solalinde ha cumplido desde hace muchos años una
misión de amor ayudando a aquellos que por
causa de la pobreza deben dejar su casa y su
país para buscar una vida mejor: los migrantes. Por hacer eso ha sufrido persecución y
cárcel, injurias y maltratos físicos. Ahora las
amenazas que recibe lo obligan a él también
a convertirse en migrante. Se vio precisado a
salir de México para salvar su vida. ¿Cómo es
posible que un hombre así, dedicado a hacer el
bien, tenga que exiliarse? Ese injusto destierro
es signo de los oscuros tiempos que vivimos.
Uno de los mayores males que hace el mal es
estorbar que se haga el bien. Yo siento pena
-pena en el sentido de pesar, y pena en el sentido de vergüenza- por el hecho de que Alejandro Solalinde haya tenido que suspender las
obras de misericordia que cada día realizaba.
DALIA REYES
Decisiones
femeninas
» Fuentes, un
intelectual del poder
» Izquierda de
Revolución Mexicana
S
JORGE VILLEGAS
Los mismos
L
N
I ALGÚN CONCEPTO DEFINIÓ
EL PAPEL DE Carlos Fuentes como
COSAS NUESTRAS
O DIJO BIEN EL PRESIDENTE Calderón: Se acaba su
gobierno, no el mundo.
Hay vida para México después del 30 de noviembre.
Estrenamos líder y programa, que no
ORDENANDO
EL CAOS
UN POLÍTICO A LA MEXICANA DON CONCHO
CARLOS
RAMÍREZ
analista político, sin duda que fue el de
intelectual de la Revolución Mexicana. La propuesta ideológica de Fuentes se centró en la revalidación de los valores
del movimiento social de 1910 que enarbolaba la
izquierda oficial del PRI.
LA MILITANCIA POLÍTICA DE FUENTES
TUVO CINCO tiempos:
1.- SU PROPUESTA DE RESCATAR LA PROPUESTA de la Revolución Mexicana plasmada
en la Constitución, aunque nunca pudo explicar coherentemente su propuesta de “socialismo dentro de la Revolución Mexicana”.
2.- SU DECLARACIÓN DE FE cardenista y
el modelo de Lázaro Cárdenas como propuesta política y de desarrollo, aunque sin racionalizar el corporativismo cardenista que desarticuló el potencial social de las clases obrera y
campesina.
3.- SU ADHESIÓN AL DISCURSO POLÍTICO
DE Luis Echeverría como presidente de la República en 1971, a pesar del papel de Echeverría en la represión de Tlatelolco en 1968 y exculpando a Echeverría del halconazo de 1971.
Fuentes dijo que era un “crimen histórico” dejar solo a Echeverría.
4.- SUS DEFINICIONES TEÓRICAS Y CONCEPTUALES A favor del socialismo, pero
cuando menos hasta el 2000 a favor del PRI y
de varios de sus candidatos, por ejemplo por
Beatriz Paredes. Al final, el socialismo de
Fuentes no fue más que el cardenismo del capitalismo monopolista del Estado priísta.
5.- SU RECHAZO A LA TRANSICIÓN A la
democracia porque en sus ensayos fue más
proclive a defender el modelo social de la Revolución Mexicana enarbolado por el PRI que
a pugnar por la democratización de la República. Para Fuentes, el sistema político debía
medir su eficacia en función del bienestar y no
de la democracia.
EL CARLOS FUENTES ESCRITOR POLÍTICO tuvo siempre un hoyo negro en su biografía
intelectual: su apoyo desmedido, apasionado,
sentimental y por tanto acrítico, ciego a veces
y unidireccional a Cuba y a la revolución de Fidel Castro, pero luego vino su largo e inexplicable silencio cuando los intelectuales rompieron
con Castro por la represión a la cultura y a los
intelectuales. Frente a Castro, Fuentes simple-
Mal andan las cosas en un país cuando un hombre como el padre Solalinde se ve obligado a
salir de él... “Mi esposa no quiere tener sexo
conmigo”. Así le dijo un hombre al consejero
matrimonial. “Hablaré con ella” -ofreció el
terapeuta. En efecto, llamó a la señora. Resultó
ser una mujer joven y con excelentes referencias anatómicas. A solas con ella, el especialista le preguntó la razón por la cual se negaba a
cumplir el débito conyugal. “Se lo diré, doctor
-respondió ella-. Mire: mi esposo no me da para
pagar el alquiler de la casa en que vivimos.
Cada mes viene el casero y me dice: ‘¿Me va a
pagar la renta, o qué?’. Como no tengo con qué
pagarle, escojo el qué. Y ya se imagina usted
lo que es el qué. Mi marido tampoco me da
dinero para el gasto. El lechero me dice: ‘¿Me
va a pagar la leche, o qué?’. Y me veo obligada
a escoger también el qué. Lo mismo me sucede
con el panadero, el carnicero, el abarrotero y
los demás. Todos preguntan: ‘¿Me va a pagar,
o qué?’. Y siempre tengo que escoger el qué.
Cuando llego a mi casa estoy cansada por tanto
qué y qué”. Concluye la guapa señora: “Por eso,
doctor, me niego a cumplir el débito conyugal”.
“Ya entiendo, señora” -contesta, pensativo, el
médico. Y enseguida añade: “¿Se lo decimos a
su esposo, o qué?”... FIN.
mente calló, aunque tramposamente acreditó
el impacto cultural del boom latinoamericano
de escritores en los sesenta a la Revolución
Cubana y no a los dos pivotes de esa generación: una literatura más fresca y renovadora y
un modelo envidiable de comercialización.
TRES ESTACIONES DEL PAPEL INTELECTUAL y de escritor político de Fuentes:
1.- EL MANIFIESTO POLÍTICO DEL GRUPO EL Espectador y luego la revista El Espectador en 1959, pidiendo la aplicación de
las propuestas sociales de la Revolución
Mexicana priísta. Los seis puntos fueron
concretos: 1.- El cumplimiento estricto de
la Constitución. 2.- Respeto incondicional al
voto. 3.- Independencia del sindicalismo y
elección democrática de dirigentes. 4.- Definición independiente de actividades políticas en México. Auténticos partidos políticos.
5.- Eventual integración de un congreso independiente del ejecutivo. 6.- Manifestación
efectiva del pensamiento público. Los firmantes del manifiesto -- Fuentes, Víctor Flores
Olea, Enrique González Pedrero, Jaime García Terrés, Francisco López Cámara y Luis
Villoro-- más tarde se sumaron al priísmo de
Echeverría que representaba al viejo PRI, el
de la CTM y el control del legislativo.
2.- LA DEFENSA QUE HIZO CARLOS FUENTES de Echeverría por el halconazo en las últimas páginas de su libro Tiempo Mexicano y el
elogio del escritor al presidente que, afirmó, le
había devuelto el valor a las palabras. Fuentes
fue más allá y declaró: “dejar aislado a Echeverría es un crimen histórico de los intelectuales” (Excelsior, 22 de julio, 1972). A pesar de
que luego se presentaron pruebas de la responsabilidad de Echeverría en el halconazo, fuentes escribió que ese incidente era una presión
de la derecha para establecer una dictadura
es poca cosa.
Pero los ciudadanos somos los mismos, con las mismas responsabilidades.
Depende de nosotros restablecer el
imperio del Derecho.
Pagar y pagar bien los impuestos para
que alcance para los más pobres.
Vamos por nuevos partidos, por nuevos sistemas educativos.
Todo se puede, si entendemos que
México es nuestro, no de sus presidentes.
[email protected]
fascista en México; “¿cómo?, obligando a Echeverría a reprimir”. En 1975, a punto de la nominación de José López Portillo como sucesor
priísta, Fuentes fue designado embajador de
Echeverría en Francia. La ironía del destino
que refrendó lo que Fuentes nunca quiso aceptar --el componente reaccionario del régimen
priísta-- se confirmó en 1977 cuando López
Portillo designó a Gustavo Díaz Ordaz como
embajador ante el gobierno democrático de
España.
3.- PERO ANTES DE SU renuncia, Fuentes como embajador participó como miembro del consejo consultivo del PRI durante la
campaña presidencial de López Portillo. En
una reunión del IEPES del PRI en noviembre
de 1975 --el tema era la minería--, Fuentes
dedicó su texto a elogiar a Echeverría: “el
extraordinario esfuerzo realizado por Echeverría para recobrar la identidad de los principios y la acción”; y: “el gobierno de Echeverría (ejemplo del culto a la personalidad)
ha sido el menos personalista de la historia”.
Más: “Echeverría se ha despojado de todo individualismo de poder para abrir un nuevo
camino colectivo en México”.
AL FINAL, FUENTES NUNCA SUPO RACIONALIZAR LO que llamó la “inexplicable
e indefendible coexistencia dentro del mismo régimen” de un economista de izquierda
como Horacio Flores de la Peña y el ex cacique magisterial José Robles Martínez, aunque se trataba justamente de la esencia dialéctica del régimen priísta. Pero a Fuentes
sólo le preocupó defender a Echeverría: “lejos
de consagrar la política de represión, Echeverría optó por una política de democratización”. Y luego aceptó, con cinismo: “¿mayor
sutileza, mayor habilidad, incluso mayor hipocresía, como alegan algunos? ¡Qué bueno!
Aprovechemos esa habilidad, esa sutileza, esa
supuesta hipocresía para ampliar los márgenes de una libertad que no ha sido producto de
una concesión graciosa (aunque escribió que
fue decisión de Echeverría), sino producto
real de las luchas civiles de 1868 y también
de las transformaciones sociales ocurridas
y acumuladas (por el PRI) durante el último
medio siglo” (Opciones críticas en el verano
de nuestro descontento, Plural No. 1, agosto
de 1972).
PARA FUENTES LA DEMOCRATIZACIÓN
TENDRÍA que venir desde el fondo del régimen priísta, aunque al final fue decisión del
voto del 2000 contra el PRI.
ADIE LO DUDARÍA: TODO
ESTE asunto del reposiciona-
miento femenino en la sociedad gracias a las iniciativas
revolucionarias de valientes
congéneres, quienes enfrentaron al mundo
entero con la bandera de la igualdad y el reconocimiento… no ha servido para nada.
ESPEREN MUCHACHAS DE LAS LIGAS
feministas, ONG’s pro-mujer y líderes de
género, tengo no sólo pruebas, sino los pelos en la mano, de la burra –los pelos-. Ni
siquiera referiré a cuán poco las revoluciones femeninas han ayudado para deshacernos de ese remordimiento que nos da a las
madres cuando osamos salir a tomar un
café, y nos sentimos las peores del mundo
por no estar en casa resolviendo con los hijos dos o tres problemas de “por”. Vamos,
eso sería discutible.
SE TRATA DE UN ANÁLISIS brevísimo,
mas no por ello superficial, sobre las decisiones femeninas de las chicas en el cine,
es decir, a la chica de la película, no a las
espectadoras acompañadas de su pareja...
¡sería yo incapaz de revelar nuestros secretos, niñas mías!
SOBRESALEN PARA EL CASO, LAS cintas, las de aventuras y las románticas. No
menciono policiacas o suspenso, en donde,
no encontrando un término medio, las mujeres aparecen como una versión de Robocop con más conocimiento en artes marciales que el mismo Jackie Chan.
SI ES UNA HISTORIA CON fulano enmascarado, medio loco y asesino, seguramente la chica “lista” en cuestión tratará
de escapar ¡escondiéndose en la alacena!
Por favor: las casas en la pantalla suelen
ser mansiones con ventanas de cristal por
decenas en tamaño de suelo a cielo, muy
propicias para que alguien venga y lo mate
a uno sin problemas. Pero siempre hay escaleras, marcos corredizos por dónde escaparse y por supuesto, un sótano, muy ad hoc
para que escuchen los gritos de una mujer
amenazada… bueno, a criterio de las protagonistas.
LAS HISTORIAS DE AVENTURAS INCLUYEN, necesariamente, a una mujer
quien se extravía de su grupo por detenerse a pintar sus pestañas y polvear
la nariz; a falta de crema facial, decide
untarse la manteca para cocinar justo
cuando un oso la mira de frente; a fin de
salvarse, deja tirada la mochila con bastimentos y corre tan, pero tan rápido como
se lo permite su cartera con cosméticos
que decidió conservar.
UNA MUJER ENAMORADA, EN EL
cine, toma aviones como subir a una ruta
Centro-Universidad y deja el mejor trabajo de su vida con tal de correr al lado de
un hombre, cuya carrera como restaurador de subterráneos prehistóricos es muy
prometedora.
A VER, AHORA SÍ, DÍGANME en dónde
está la reinstalación de la mujer en las élites de la inteligencia. Mentira pura: a cada
rato nos ponen frente a nuestros ojitos unas
pantallotas con mujeres tomando decisiones por demás estólidas y, claro, completamente femeninas.
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