PROMESA DE VENTA DE BIENES AJENOS. Es evidente que

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804198. . Tercera Sala. Quinta Época. Semanario Judicial de la Federación. Tomo CXXII, Pág. 638.
PROMESA DE VENTA DE BIENES AJENOS. Es evidente que, tratándose del contrato de
compraventa, cuyo objeto está constituido por obligaciones de dar, por definición sólo se
pueden enajenar las cosas propias, puesto que, por virtud de este negocio jurídico, el que
vende se obliga a transmitir la propiedad de una cosa o de un derecho, y es obvio que,
tratándose de cosas o de derechos ajenos, es imposible transmitir la propiedad de lo que no se
tiene, de lo que pertenece a otros; pero como suele suceder que, a pesar de la prohibición, se
vendan las cosas ajenas, la ley sanciona con la nulidad tales operaciones. Pero como la
promesa de vender no es un contrato que quede comprendido entre los que engendran
obligaciones de dar, ya que no consiste ni en la transmisión del uso o goce de una cosa, ni
tampoco en la restitución de cosa ajena, ni en el pago de cosa no debida, puesto que su único
objeto consiste en otorgar en el término que al efecto se fije, el contrato definitivo, resulta
claro que tratándose de la promesa de venta, tal contrato se puede realizar sobre bienes que el
promitente pueda adquirir en lo futuro, y por tanto, no puede decirse que un contrato de
promesa de compraventa sea nulo, sólo porque entre los bienes prometidos figuren algunos
ajenos al promitente.
Amparo civil directo 3951/52. González Buenrostro Honorato y coagraviados. 27 de octubre
de 1954. Unanimidad de cinco votos. Ponente: Gabriel García Rojas.
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