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Universidad Autónoma del Estado de México
Centro Universitario UAEM Texcoco
Licenciatura en Turismo
Arqueología y Turismo
Profesora: Norma González Paredes
MEXICA
Alumno:
Flores
Carrillo
Juan
Secuencia: LTU 01 01
Mexica
Extensión máxima de los estados sometidos a los
mexicas cuyos dirigentes asentados en MéxicoTenochtitlán llamaron Cem Anáhuac Tenochca
Tlalpan (El Mundo, Tierra Tenochca).
Piedra del Sol. Se trata de una representación profusa
del dios Tonatiuh, a quien se vincula con el Quinto
Sol. El nombre de calendario le fue adherido por la
representación de los glifos de los días que rodean la
cara de Tonatiuh.
Los mexicas (náhuatl mēxihcah [meː'ʃiʔkaʔ] ) —llamados en
la historiografía tradicional aztecas — fueron un pueblo
indígena de filiación nahua que fundó México-Tenochtitlán y
hacia el siglo XV en el periodo Posclásico tardío se convirtió
en el centro de uno de los Estados más extensos que conoció Mesoamérica asentados en un islote al
poniente del Lago de Texcoco hoy prácticamente desecado, sobre el que se asienta la actual Ciudad de
México, y que corresponde a la ubicación geográfica de la misma. Aliados con otros pueblos de la
cuenca lacustre del valle de México — Tlacopan y Texcoco —, los mexicas sometieron a varios pueblos
indígenas que se asentaron en el centro y sur del territorio actual de México agrupados territorialmente
en altépetl.
Introducción
Los mexicas fueron el último pueblo mesoamericano que condensó una rica y compleja
tradición religiosa, política, cosmológica, astronómica, filosófica y artística aprendida y desarrollada por
los pueblos de Mesoamérica a lo largo de muchos siglos. Junto con los mayas son el tema más
estudiado de la historia mesoamericana, dado que se conservan fuentes documentales y arqueológicas,
así como numerosos testimonios hechos en su mayoría de forma posterior por sobrevivientes de
la Conquista de México. La numerosa cantidad de estudios sobre los mexicas hechos por investigadores
de todo el mundo hace difícil una síntesis o un panorama general por la especialización de los estudios
y las numerosas polémicas, que han permitido desechar conceptos y términos indígenas inadecuados
apoyados en la lingüística, la antropología y la arqueología, los cuales fueron usados durante muchos
años por estudiosos de los mexicas, basados en interpretaciones modernas y en muchos
casos eurocentristas.
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La mitología mexica, siendo muy diversa, pero hecha bajo el mandato virtual de Tlacaélel, situó el origen
mítico en Chicomóztoc (náhuatl:chicome-oztotli-co, 'Lugar de las siete cuevas' ), sitio relacionado
con Aztlán —de donde viene el gentilicio azteca—, aunque no existe consenso sobre el punto exacto
donde se encuentre el sitio por tratarse de un sitio mítico. La lengua de los mexicas era
el náhuatl clásico, que actualmente es la lengua indígena con la mayor comunidad lingüística en México.
El etnónimo azteca fue popularizado por investigadores muy posteriores a su tiempo. Sin embargo, cabe
mencionar que los mexicas no se llamaban a sí mismos de esa forma, y que fue resultado de una mala
designación posterior; y que las crónicas posteriores los nombraron en todo momento como
«mexicanos» o «los de México».
A la llegada de los españoles, los mexicas mantenían relaciones de tensión con los altépetl sometidos, a
los que les imponían fuertes cargas tributarias. Esta situación fue aprovechada por los recién llegados
en 1519, que rápidamente establecieron alianzas con los zempoaltecas y los tlaxcaltecas. Tras la caída
de México-Tenochtitlán, la élite gobernante mexica fue sometida e integrada gradualmente a la sociedad
colonial, recuperando muchos de ellos cargos y privilegios. El resto de la sociedad mexica sufrió una
serie de colapsos -principalmente el demográfico- en todas sus estructuras, pero fueron muchas las
continuidades y resistencias que permanecieron por mucho tiempo y hasta nuestros días en los pueblos
indígenas de México, aunque el grueso de la población entró en un proceso de una caída demográfica
histórica en menos de un siglo sufrida por todos los pueblos indígenas por las nuevas enfermedades
europeas y la explotación española.
Terminología
Atl Tlachinolli.
En la historiografía de Mesoamérica aparecen los
términos nahuas, mexicas y aztecas como vagamente
equivalentes. Sin embargo, no deben ser tomados como
sinónimos. Estos tres términos aparecen cuando se habla de
los habitantes que se situaron en el Valle de Anáhuac,
principalmente en el islote de Tenochtitlán durante el siglo XVI:

El término nahua se refiere todos aquellos que
hablaron o actualmente hablan la lengua nahua (náhuatl).
Durante la conquista, los habitantes de la Gran Tenochtitlán
eran en su mayoría nahuas; sin embargo, no eran los únicos
de Mesoamérica. Y existían enclaves nahuas en todo el centro
de México e incluso tan al sur como El Salvador (señorío de Cuzcatlán) y Nicaragua (Nicaraos).
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
Los nahuas que habitaban en las zonas de Tenochtitlán y de Tlatelolco eran conocidos como
"mexicas" debido a que se autodenominaban a sí mismos mexihcah. Las crónicas españolas
del siglo XVI modificaron la palabra y los nombraron "mexicanos". Tal cual es como aparecen en la
historia colonial. Sin embargo, los nahuas de Tezcoco y Tlacopan que participaron como aliados de
los mexicas y a veces son considerados parte de los aztecas por tener el mismo origen, se
denominaban a sí mismos acolhuas y tepanecas, respectivamente.

Finalmente desde el siglo XIX en adelante, la mayoría de los historiadores fuera de México han
usado el nombre o la denominación de azteca para referirse a los mexica (y frecuentemente
también a sus aliados de la Triple Alianza). El nombre "azteca" se refiere al mito narrado por las
crónicas coloniales, según el cual los mexicas, los acolhuas y los tepanecas habían salido de un
lugar llamado Aztlán.
Historia
Orígenes
Coatlicue, la madre de los dioses mexicas.
Museo, Ciudad de México.
El origen de los mexicas se sitúa entre los grupos
hablantes de náhuatl del norte del actual México y
antecesores de los asentados durante la llamada
etapa chichimeca. Tradicionalmente se pensó que hubo
una división rasa entre Aridoamérica — con grupos
cazadores-recolectores principalmente — y Mesoamérica,
con pueblos sedentarios y agricultores. Por los estudios
más recientes se sabe que no fue así y que la diversidad
étnica permitió a muchos grupos de origen chichimeco
poseer diversos grados de estratificación y sedentarismo,
según las variantes regionales y las condiciones
ambientales donde se asentaron. Por ello al tener un
contacto mayor con grupos mesoamericanos adoptan
modos y usos civiles que tenían ya de alguna forma en el norte del actual México.
En el siglo XII ocurrió la desintegración de Tollan, provocando ello una dispersión demográfica de
grupos tolteca-chichimecas que avanzaron sobre Cholula, ocupándola luego de derrotar a los
grupos olmeca-xicalancas ahí asentados con la ayuda militar concertada por los jefes Icxicóuatl y
Quetzalteueyac, líderes de los cholultecas, en Chicomoztoc. Ahí obtuvieron el apoyo de los
totomiauques, los cuauhtinchantlacas, los acolhúas chichimecas, los texcaltecas o tlaxcaltecas, los
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malpantlecas, los zacatecas y los tzauctecas. Dicha alianza militar derrotó a los olmeca-xicalancas
asentados en el altiplano central de los altepetl de Xochimilco, Ayapanco, Teciuhquemecan, Texalucan,
Tilihuacan, Cuiloc y Auzolco, provocando el asentamiento y procesos mayores de interrelación
étnica. Grupos chichimecas inmigrantes del norte no cesarán de migrar hacia el Altiplano Central y los
valles de Puebla y Tlaxcala, originando mayores conflictos y alianzas entre altépetl.
Dicha migración dio origen a la formación de núcleos poblacionales, teniendo como el más importante
de los siglos XII y XIII a la Confederación Chalca (Chalcayotl), que agrupó cuatro enormes cabeceras
con doce señoríos y dieciocho grupos étnicos. La estructura derivada de estos pueblos que
integran altépetl de mayor o menor poder será a la que hacía por lo general con la parte bélica que
implicaba la conquista de un altépetl o su destrucción, sino la migración, integrando o desintegrando
señoríos (como el caso de Xaltocan con los otomíes) y disponiendo de la movilidad de amplios grupos
de poblaciones por parte de los ganadores.
Llegada a la Cuenca de México
Primera página del Códice Boturini.
Los mexicas fueron la última gran
migración chichimeca al Altiplano Central, lo cual ocurrió
entre los siglos XII y XIV. El mito mexica oficial enuncia su
origen mítico en Aztlán, una isla originaria de donde
partieron por designios divinos. La evidencia histórica
muestra — a excepción de las hipótesis de Wigberto
Jiménez Moreno y Paul Kirchhoff que las sitúan en la isla
de Mexcaltitlán Nayarit o en el sur de Guanajuato,
respectivamente — que la idea de Aztlán responde como muchos otros simbolismos y difrasismos
mexicas, a una concepción mítica y arquetípica del islote de México-Tenochtitlán, en el que el mito se
fraguó ya con el esplendor de dicha urbe, además de que las fuentes documentales mencionan una
asimilación de lo mesoamericano desde las primeras etapas de la migración. Según los mexicas, la
salida de la isla se hizo en siete grupos o calpultin del que era el más fuerte los huitznahuaque, que
tenían como dios tutelar a Huitzilopochtli, acompañados de los teomamaques o sacerdotes que
portaban los diversos tlaquimilollis o bultos sagrados, que contenían despojos de los antepasados o
diversos objetos muy sagrados para las aún tribus.
El Códice Boturini enuncia la ruta oficial hecha por los mexicas, que incluyó sitios de
Hidalgo y México de los que fueron sucesivamente expulsados. Para este tiempo muchosaltépetl ya
contaban con siglos de asentamiento y con un grado superior de civilización y asimilación de la tradición
mesoamericana, de la que los mexicas abrevarán todo su conocimiento. El altépetl de Texcoco de
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los acolhúas incluso en la etapa de mayor esplendor mexica siguió conservando supremacía intelectual
sobre México-Tenochtitlán (con una amoxcalli o casa de los libros esplendorosa) y una postura moral
sobre los mexica de tipo noble y como poseedores de una toltecáyotl más antigua.
Al arribar a la Cuenca de México los mexicas encontraron un panorama político complejo y asentado,
así como el sometimiento por parte de los tepanecas de Azcapotzalco a casi todos los altepetl. Luego de
salir expulsados de Chapultepec por los altépetl de Azcapotzalco, Xaltocan, Culhuacan y Xochimilco,
se asientan en Tizapan, dominio territorial de Culhuacan, el cual abandonan por la dureza de las
condiciones y un enfrentamiento con los culhuacas, yendo hacia la región de Texcoco antes de elegir un
islote donde ya existían asentamientos previos, según evidencias arqueológicas.
Según la historia oficial aceptada, en un islote al poniente del Lago de Texcoco, fundaron los
mexicas México-Tenochtitlán en el año 2 Calli o 1325 en donde se cumplió, según el mito oficial, la
profecía de un águila devorando una serpiente sobre un nopal. Ahora se sabe que los mexicas se
establecieron previamente en diversas poblaciones, incluso fundaron algunas ciudades (como ejemplo
Huixachtitlán), la información codificada en los documentos revela que ya habitaban el islote desde
1274. El asentamiento final incluyó la aceptación de Azcapotzalco como altepetl supremo, tributándole
periódicamente y una condición general de obediencia. El islote estaba crecido de tulares, carrizos y una
rica diversidad acuática que les permitirá la subsistencia así como una posición militar estratégica, si
bien los primeros años sus condiciones de vida serán precarias.
Los mexicas y la guerra
La religión mexica enseñó que era necesario apaciguar a los dioses con sacrificios humanos. Por eso,
explica el historiador Víctor W. von Hagen
"La guerra y la religión, al menos para los aztecas, eran inseparables. Pertenecía la una a
la otra. . . . Con el fin de obtener apropiados prisioneros-víctimas que sacrificar a los
dioses, había incesantes guerras pequeñas.”
En el año 1486, más de 20.000 prisioneros-víctimas fueron juntados para la dedicación de la gran
pirámide del dios Huitzilopochtli. Entonces, a una tras otra de las
víctimas se les arrancó el corazón, para ser ofrecido al dios.
Territorio
La Cuenca de México en el Posclásico tardío.
Localización
México-Tenochtitlán estaba ubicado sobre un islote al occidente
del Lago de Texcoco, en la zona lacustre de la Cuenca de México.
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El dominio mexica ocupó la mayor parte del centro y sur de la actual República Mexicana, se extendía,
desde el poniente del valle de Toluca, abarcando casi todos los estados de Veracruz, Puebla, en el
centro, Hidalgo, México y Morelos, en el sur; gran parte de los estados de Guerrero y Oaxaca, así como
la Costa de Chiapas hasta la frontera con Guatemala. Sin embargo, quedaban fuera de su dominio los
señoríos de Meztitlán (en Hidalgo), Teotitlán y Tututepec (en Oaxaca), purépechas (en Michoacán),
Yopitzingo (en Guerrero) y Tlaxcala.
La Cuenca de México es una entidad geográfica de más de 7800 kilómetros cuadrados de superficie
que se localiza en la parte meridional del Altiplano Central en la República Mexicana. Se trata de una
cuenca limitada por cadenas de altas montañas en forma de anfiteatro, que tenía en medio un sistema
lacustre integrado por los lagos Zumpango, Xaltocan, Texcoco, Xochimilco y Chalco. Donde el nivel era
bajo y las aguas dulces, como en los lagos de Xochimilco y Chalco, era posible el cultivo chinampero.
Entre los 2270 y los 2750 metros sobre el nivel del mar está comprendida la zona de somonte, cuyas
tierras fértiles son propicias para el desarrollo de bosques así como para la práctica agrícola extensiva.
A partir de los 2750 metros sobre el nivel del mar las laderas están dominadas por bosques de coníferas
y pobladas por fauna mayor. Pese a estar situada al sur del Trópico de Cáncer, la cuenca de México
contaba en la época prehispánica con un clima templado con precipitaciones medias de 700 milímetros
anuales.
Estado
Sus armas eran: Lanza de madera con punta
de obsidiana, el arco y la flecha con punta de
obsidiana, y la macana llamada macuahuitl que era
un barrote o garrote de menos de un metro de largo
con afiladas hojas de obsidiana incrustadas
(capaces de matar o herir gravemente) y el átlatl,
palanca para arrojar jabalinas tan efectiva que incluso podía atravesar mallas de acero (como
lo experimentaron los españoles). Para defenderse tenían un escudo llamado chimalli hecho
de madera y reforzado con tela o pieles ricamente pintadas y decorados con
plumas; yelmos de madera zoomorfos cubiertos con cuero también decorados y como
armaduras cotas de algodón acolchado, de un tejido tan apretado que las flechas no lo
atravesaban.
Los altépetl sometidos por el pueblo mexica no formaban un sistema político unificado sino, mejor dicho,
un sistema de tributo a Tenochtitlán. Entre los pueblos nahuas, el dirigente más importante era
llamado huey tlatoque ('gran jefe'), también conocido como huey tlatoani ('el que habla').
Después de la formación de la Triple Alianza, el modelo político mexica se asentó definitivamente como
una monarquía electiva. Un consejo se encargaba de elegir al huey tlatoani, el cual, ya elegido, le daban
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facultades absolutas y sin restricción. Sin embargo, se sospecha que un huey tlatoani, Tízoc, fue
envenenado por el consejo, por ser considerado inepto y débil. Es destacable que
factores religiosos y cosmogónicos incidan en la formación de un gobierno tripartita como el de la Triple
Alianza (donde México-Tenochtitlán llevaba el mayor poder y la mayor parte proporcional de tributos)
luego de la derrota del poderío tepaneca y el sometimiento del altepetl de Azcapotzalco, ya que no fue la
primera vez en formarse gobiernos de ese tipo.
Al momento de gobernar Moctezuma Xocoyotzin tributaban otros 38 altépetl (según el Códice), en
donde el tributo era el elemento central de sometimiento así como la cesión de tierras donde trabajaban
labriegos de paga (mayeques) y el producto obtenido iba directamente al tlatoani; la aceptación de
la deidad principal mexica, el suministro de hombres a los contingentes militares, el avituallamiento de
los mismos al paso hacia una campaña de conquista y dirimir asuntos políticos y jurídicos
en Tenochtitlán. Por ello es impreciso hablar de un imperio, dado que Tenochtitlán no buscaba una
extensión geográfica per se o una unidad estatal o nacional sino un mayor allegamiento de recursos y
obediencia al huey tlatoani. Fueron los más los altepetl que prefirieron tributar en lugar de recibir una
expedición militar que quemara su templo principal y arrojara su deidad por las escalinatas (símbolo
incluso representado iconográficamente en los códices de sometimiento de un altepetl).
En los altepetl más importantes residía además un calpixque o recaudador que centraba su actividad en
la tributación. Los altepetl que aceptaban de forma expresa el dominio mexica les era permitido
mantener sus formas y organizaciones administrativas y políticas así como deidades siempre y cuando
fueran debajo de Huitzilopochtli. Solo en regiones importantes, de contención a otras etnias o donde
había una rebelión abierta residían funcionarios mexicas con atribuciones de tlatoanis. Por más de 50
años y hasta la tasación hecha por el oidor Valderrama esta estructura se mantendrá con pocos
cambios en los pueblos indígenas del centro de la Nueva España.
Ciudad
Escultura que rememora el momento en que los
mexicas encontraron la señal para la fundación de
su ciudad (Tenochtitlán) dada por Huitzilopochtli. La
escultura se encuentra en la Ciudad.
Originalmente, Tenochtitlán fue construido en un
pequeño islote en el lago de Texcoco primitivo que de
forma sucesiva fue ampliado artificialmente hasta quedar
unido a los islotes de Tlatelolco, Nonoalco, Tultenco y Mixhuca, mediante una ingeniería hidráulica de
rellenos, pilotes y canales internos, así como diques contenedores de aguas y puentes hasta alcanzar
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unos 13,5 kilómetros cuadrados. No existe un consenso sobre la población de Tenochtitlán, la mayor
parte de los historiadores dan un valor conservador entre 80.000 a 230.000 habitantes, más grande que
la mayor parte de las ciudades europeas de su época, Constantinopla (con 200.000
habitantes), París (con 185.000) y Venecia (con 130.000). Otros historiadores dan otras estimaciones:
Eduardo Noguera, basándose en mapas antiguos, calcula 50.000 casas y 300.000 habitantes; Soustelle
calcula 700.000 habitantes al incluir la población de Tlatelolco y la de las isletas y ciudades satélites de
la zona. Tlatelolco originalmente era una ciudad independiente del poder mexica, pero eventualmente
fue sometida, absorbida y convertida en un suburbio de Tenochtitlán.
Organización
Instituciones de gobierno
La autoridad suprema en la ciudad de México-Tenochtitlán era un tlatoani (en náhuatl tlahtoani 'orador').
El "imperio mexica" llamado por sus súbditos Triple Alianza fue inicialmente una alianza militar de tres
ciudades: Texcoco, Tlacopan y Tenochtitlán. Al frente de cada una de estas había un tlatoani que era la
máxima autoridad en esa ciudad. Con el paso del tiempo la ciudad de Tenochtitlán fue prominente y de
hecho las otras dos pasaron a estar sometidas de facto a las órdenes del tlatoani de Tenochtitlán que
por eso se denominó huēy tlahtoani ('gran orador') para señalar su posición por encima de los otros dos.
Este es el cargo al cual la historiografía europea llama "emperador mexica".
Todos los puestos de tlatoanis (náhuatl tlahtoqueh o tlahtoanih) eran cargos hereditarios. Además de los
tlatoanis existían los "nobles" (náhuatl pīpiltin) con muchos de los cuales el tlatoani tenía relaciones de
parentesco. A esa clase pertenecía frecuentemente la esposa del "emperador". El resto de la sociedad
estaba formada por guerreros, sacerdotes y los plebeyos (náhuatl macehualtin)
Aspectos culturales
Religión
Escultura mexica de un hombre sosteniendo un fruto del árbol
del cacao.
La religión mexica fue la síntesis de las creencias y tradiciones milenarias de
los antiguos pueblos mesoamericanos, de una complejidad que implicaba la
existencia misma, la creación del universo y la situación del ser humano
respecto a lo divino, ligada estrechamente a la agricultura y a la lluvia. El
concierto humano tenía en la naturaleza divina su razón de ser e implicaba
diversos conceptos, de los que los mexicas fueron los herederos de un
núcleo religioso mesoamericano construido a lo largo de muchos siglos.
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Según lo expuesto por el estudioso Alfredo López Austin, en la concepción mesoamericana la materia
se integraba de una parte animada — visible, tangible — y otra con una carga interna con dos fuerzas,
una luminosa, caliente y seca y otra oscura, fría y húmeda, semejante a la noción del cosmos (que
sintetizaba una creencia cosmogónica en que la parte luminosa era la bóveda celeste hasta el sitio
donde habitaba el sol — de característica masculina/paterna, productora de lluvia fecunda — y la oscura
con el inframundo — femenina/materna receptora de la lluvia fecundadora y sitio de la concepción
humana y natural). Los dioses estaban integrados de forma variada por esas dos materias y mantenían
una comunicación constante con los humanos, los que podían llegar a "alojar" en los cuerpos mundanos
de forma intensa (convirtiendo al ser habitado en el dios mismo, como en las fiestas en
que sacrificaban a un noble que era habitado por Xipe Tótec) o de forma ligera provocando perversiones
o virtudes.
Estas fuerzas impregnaban todo lo habitado en la Tierra y su equilibrio caracterizaba el orden micro y
macrocósmico, que debía ser mantenido. En el caso mexica, una sólida élite sacerdotal detentaba el
poder de comunicación y de equilibrio como forma de sometimiento ideológico con el grueso de la
población, neófita en las explicaciones cosmogónicas. Las fiestas religiosas tenían como fin equilibrar la
voluntad creadora frente a la destructora o nociva y así garantizar la continuidad de los ciclos, desde el
vital hasta el agrícola. Fue hasta los pueblos del Posclásico que la combinación de estas creencias junto
a la de la necesaria renovación vital y reciclaje de las fuerzas vitales tuvo en la sangre humana la
expresión viva del ritual de la continuidad. Por ello, se realizaban sacrificios ya fuera a los humanos
invadidos de las fuerzas divinas y que eran inmolados con el fin de la renovación de los poderes de los
dioses «humanizados» o en la búsqueda del alimento (el agua preciosa o atl-tlachinolli) vital para el
aseguramiento del tránsito celeste. A partir de la reforma de Tlacaélel, se concretó la creencia para los
mexicas de que la sangre era el alimento de Tonatiuh, el cual era transportado por el cielo en dos
enormes serpientes. Esta creencia tiene su representación en la Piedra del Sol. En relación con esto
cabe mencionar que las elites políticas, religiosa y militar practicaban la antropofagia ritual con las
víctimas de los sacrificios.
Quetzalcóatl era un dios antiguo, anterior a los mexicas del cual hay diferentes versiones: Para algunos
era el creador del hombre, mientras que para otros era un dios civilizador identificado como Prometeo.
El mito de Quetzalcóatl es muy interesante para entender la reacción de los mexicas ante la llegada de
los conquistadores. Este dios también es conocido como el dios del viento bajo el nombre de Ehécatl,
que es una de sus formas, y otra de sus formas es la de dios del agua y dios de la
fertilidad. Quetzalcóatl es considerado hijo de la diosa virgen Coatlicue y hermano gemelo del
dios Xólotl. Como introductor de la cultura, él trajo al hombre la agricultura y el calendario, y es patrón
del las artes y de los oficios. En un mito mexica el dios Quetzalcóatl permitió ser seducido
por Tezcatlipoca, pero se arrojó a sí mismo a una pira funeraria lleno de arrepentimiento. Tras su muerte
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su corazón se convirtió en el lucero de la mañana, y como tal es vinculado con la
divinidad Tlahuizcalpantecuhtli. En cualquier caso, este dios, descrito como un ser de rostro blanco y
barbado, era un dios pacífico y civilizador, opuesto a los sacrificios humanos, que intentó detener esta
práctica ritual. Al fracasar en su propósito, emigró hacia el este, prometiendo que un día regresaría en
un año determinado de la cuenta mexica. Esto afectó en la actitud de los mexicas antes de la llegada de
los primeros españoles (Hernán Cortés).
Templo Mayor
Chac Mool encontrado en las ruinas del Templo
Mayor.
En el centro de la ciudad se encontraba el Templo Mayor,
un recinto amurallado (con un muro en forma de
serpiente, coatepantli) donde se encontraban los
principales templos y la Casa de los jóvenes (telpuchcalli).
Cerca de ahí se encontraba el palacio de Axayácatl, que
disponía de 100 habitaciones con baño propio para los
visitantes y embajadores. Fue ahí donde se alojaron los hombres de Cortés, junto con sus aliados
tlaxcaltecas.
El palacio de Moctezuma tenía varios anexos. Uno de ellos era la casa de las fieras: dos recintos donde
se cuidaban animales de gran parte de Mesoamérica. Un recinto estaba dedicado a las aves de rapiña y
el otro a una gran variedad de animales, que incluía aves, reptiles y mamíferos. Alrededor de 300
personas estaban encargadas del cuidado de los animales. Existía también un jardín botánico dedicado
especialmente a las plantas medicinales. Otra sección era una especie de acuario, que contenía 10
estanques de agua salada y 10 estanques de agua dulce para peces y aves acuáticas.
Los canales se cruzaban por puentes de madera que de noche eran removidos. Fue tratando de cruzar
estos canales de noche que los invasores perdieron la mayor parte del oro que habían robado del
palacio de Moctezuma. El trazo de los canales aún se conserva en el trazo de algunas avenidas de la
actual Ciudad de México como México-Tacuba, Calzada del Tepeyac o Calzada de Tlalpan.
Artes
El pueblo mexica fue un buen pueblo escultor ya que podían realizar esculturas de todos los tamaños en
las que plasmaban temas religiosos o de la naturaleza. Captaban la esencia de lo que querían
representar y luego realizaban sus obras con todo detalle. En las esculturas más grandes solían
representar dioses y reyes. Las más pequeñas las utilizaban para representaciones de animales y
objetos comunes. Los mexicas utilizaron la piedra y la madera y a veces decoraban las esculturas con
pintura de colores o incrustaciones de piedras preciosas.
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La música, canto y danza acompañaba a todas las ceremonias de carácter religioso, los matrimonios,
los funerales, los sacrificios, las de carácter político como la ascensión de un nuevo dirigente, las de
carácter guerrero e incluso las festividades relacionadas con los ciclos calendáricos. Los bailes
religiosos se realizaban en los patios de los templos. Algunos instrumentos musicales usados
son Teponaztli,Tecomapiloa, Omichicahuaztli, Huehuetl, Coyolli, Chililitli, Chicahuaztli, Cacalachtli, Ayotl,
Ayacahtli, Tetzilacatl, Ayoyotes.
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