Prosa anterior a la GC

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LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA, 2º BAC 25
SELECTIVIDAD
LA NOVELA (PROSA) ESPAÑOLA ANTERIOR A LA GUERRA CIVIL.
Tres etapas claves que constituyen la llamada “Prosa de la Edad de Plata”:
GENERACIÓN DEL 989
El grupo del 98 presenta a menudo sus preocupaciones en el ensayo y lo configura como
género literario, en el que caben desde el lirismo hasta la reflexión histórica, política o filosófica. Aunque la nómina de los autores que pertenecen al 98 varía según los críticos,
suelen incluirse en ella los nombres de Ángel Ganivet, como precedente inmediato, y de
Ramiro de Maeztu, dos de los más destacados representantes del ensayo entre los siglos
XIX y XX. Junto a ellos sobresalen también como ensayistas Miguel de Unamuno y
Azorín.
En la narrativa, se observan diversos cambios con respecto al Realismo, como la visión
subjetiva de la realidad representada y la incorporación de novedades técnicas. Entre los
grandes novelistas del 98 se encuentran Unamuno y Baroja.
Los noventayochistas muestran en sus obras sus preocupaciones existenciales y su visión de la decadencia española mediante un lenguaje sencillo y directo. Manifiestan una
oposición directa y una actitud comprometida con el mundo en el que viven, fundamentalmente a través de la prosa. Sus principales características son: la preocupación por España, especialmente, por Castilla, su paisaje duro, árido y seco; ven en este ambiente la
representación del atraso social y cultural de la España de su tiempo. Pero también admiran en Castilla su belleza áspera y su desnudez; las inquietudes existenciales, determinantes en Unamuno, Azorín y Baroja, quienes manifiestan en sus obras una voluntad por
desentrañar el sentido de la vida; y la atracción por la Historia, en la que buscan descubrir
la esencia de España. Esto se traduce en una atención a los aspectos cotidianos del pasado
(intrahistoria).
GENERACIÓN DEL 14
La prosa desde 1914 sufre un desarrollo paralelo al de la poesía. Inicialmente influenciada
por las vanguardias y el Novecentismo, evoluciona en torno a los años treinta hacia una
rehumanización.
El Novecentismo es un movimiento que nace como oposición a lo que se consideraba
propio del siglo anterior: el Romanticismo y el Realismo, pero también a la estética de la
generación de fin de siglo. Este movimiento comparte con el 98 la preocupación por España. Sin embargo, defiende la europeización del país, supera el pesimismo presente en las
obras de la generación anterior, critica la exaltación sentimental y persigue un arte puro
liberado de subjetivismo más cercano a la estética clásica caracterizada por el orden y la
sobriedad.
De los autores de esta generación, estudiáis una obra representativa correspondiente a este género vista en
el tema Modernismo y Generación del 98.
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LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA, 2º BAC 26
SELECTIVIDAD
El Novecentismo crea una literatura para minorías que busca el placer estético e intelectual. Esta deja de estar subordinada al reflejo de la sociedad o de los sentimientos humanos y manifiesta una preocupación por el propio lenguaje. Se trata de un arte que adquiere
valor por sí mismo y que puede convertirse en un juego intrascendente.
El ensayo es el género más característico del Novecentismo porque es el más acorde para divulgar una ideología, tiene un carácter flexible y se presta a cualquier tema. El principal ensayista de este grupo de autores fue el escritor y filósofo Ortega y Gasset, quien
fundó varias publicaciones, como el diario El Sol y la Revista de Occidente, que sirvieron de
cauce para la difusión de los autores de la generación del 14. Sus ideas estéticas tuvieron
una enorme influencia en los jóvenes poetas del 27. De hecho, su ensayo La deshumanización del arte (1925) constituyó la base del pensamiento estético de los artistas del momento.
Ortega defiende un arte puro y minoritario, desligado de las experiencias personales y
alejado de la realidad. Otras figuras del ensayo fueron Eugenio d´Ors, Gregorio Marañón,
Américo Castro o Julio Camba.
La novela novecentista rompe con la estética del siglo anterior mediante el desarrollo
escueto de la acción y la incorporación de reflexiones de tipo ensayístico. En la línea de las
ideas que expresa Ortega, se aprecia un interés por la innovación en las estructuras o en el
estilo frente a la importancia que el reflejo de las realidades sociales había adquirido en el
XIX. Sus principales representantes son: Gabriel Miró, que cultiva tanto la novela como el
relato corto. Entre sus obras destacan Nuestro padre San Daniel y El obispo leproso, que están
ambientadas en la ciudad de Oleza, nombre que encubre a Orihuela; y Ramón Pérez de
Ayala, quien evoluciona desde posiciones próximas a la generación del 98 hasta el intelectualismo novecentista de la novela Belarmino y Apolonio. El carácter reflexivo de su novela
durante esta época ha hecho que se la califique de intelectual.
En la renovación de la narrativa de estos años, destaca la labor de Ramón Gómez de la
Serna, que incorpora elementos vanguardistas. En sus novelas y relatos breves se aprecia
una tendencia a la estructura fragmentaria y un planteamiento argumental breve que aparece a menudo empapado de rasgos humorísticos. Es asimismo frecuente en su obra una
atención especial por los objetos, en los que el autor encuentra dimensiones trascendentes.
Uno de sus títulos más representativos es El incongruente.
Sin embargo, también destacan autores que siguen las tendencias realistas anteriores,
como Concha Espina, que da a sus novelas un tono folletinesco, o Wenceslao Fernández
Flórez, este último desde una perspectiva humorística y desgarrada. Siguen escribiendo
durante este período algunos de los autores de la generación anterior, la del 98, como Baroja, Unamuno o Valle-Inclán.
GENERACIÓN DEL 27
La generación del 27 cultiva esencialmente la poesía; sin embargo, suelen incluirse también en esta generación algunos prosistas contemporáneos. En esta época, la evolución de
la prosa sigue un rumbo paralelo al de la poesía. Frente a la influencia del arte puro inicial
y del magisterio de Ortega, la prosa se abre hacia la rehumanización y el compromiso.
LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA, 2º BAC 27
SELECTIVIDAD
La novela sigue la estela del arte deshumanizado propuesto por el Novecentismo y las
primeras vanguardias. En estas obras es frecuente la concepción de la literatura como un
juego, la innovación estructural y estilística, así como la presencia del humor y la metáfora.
En este tipo de obras se incluyen novelas de autores como Francisco Ayala, Max Aub o
Rosa Chacel.
Por su parte, en el ensayo destacan figuras influenciadas por las ideas de Ortega tales
como José Bergamín y Ernesto Giménez Caballero, fundador de la Gaceta Literaria.
La realidad política y social de España desencadenó un proceso de rehumanización que
afectó también a la prosa. Este tiene su reflejo en la obra de José Díaz Fernández, cuyo
ensayo El nuevo romanticismo supone la reivindicación en la literatura de temas más cercanos a la experiencia humana. Esta nueva percepción de la literatura abrirá las puertas al
realismo social de preguerra. En la novela destaca especialmente Ramón José Sender. Su
novela Imán es quizá la obra más importante de su primera etapa de escritor. Otras obra en
la que denuncia los problemas sociales es Siete domingos rojos.
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